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FACULTAD DE DERECHO Y

CIENCIAS POLITICAS
Escuela Académica profesional de
Ciencia Política

 ASIGNATURA : Metodología de la Investigación


Científica.

 DOCENTE : Ezequiel Chávarry Correa

 TEMA : Institucionalidad y Corrupción: Una


Temática Compleja y su incidencia
en el Perú de hoy.

 AUTOR : Raúl Renato Cabrejos Olivera

LAMBAYEQUE_PERU 2017/

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“INSTITUCIONALIDAD Y CORRUPCIÓN, UNA TEMÁTICA COMPLEJA Y

SU INCIDENCIA EN EL PERÚ DE HOY”

1. Identificación del Problema

En los actuales tiempos, el tema de la Institucionalidad está siendo blanco

de polémica en el sentido en que como consecuencia de los actos de

corrupción generalizados los ciudadanos le restan reconocimiento y

legitimidad, poniendo en serio peligro la institucionalidad democrática en

todos los países del orbe que atraviesan crisis por culpa de la corrupción.

La institucionalidad rige en todos los países del mundo que se precien de

democráticos y, por cierto la gobernabilidad se encuentra directamente

relacionada con ella en todos los aspectos; es más, las demandas que se

ejercen sobre estas corresponden a elementos claves en los procesos de

gobernabilidad y construcción del civismo en su máxima expresión, además

de la constitución de las diversas culturas políticas de los sistemas políticos.

Ya diversos autores se vienen ocupando desde tiempos atrás en la temática

de la institucionalidad, y en todos los casos se relaciona directamente con

los términos desarrollo y economía.

No en vano, “el tema de la institucionalidad pública, en relación con la

eficiencia de las políticas sociales en los países de nuestra región, es en

estos momentos materia de profundos análisis dada la diversidad de cada

22
nación y los distintos niveles de desarrollo de sus economías”. (Molina, S.

1995, 167)

Hoy en día se habla que para lograr el éxito de una sociedad en una nación,

debe estar institucionalizada pues sin ello no hay forma de acceder al

progreso; para ello se requiere contar con ciudadanos o personas que

asuman un liderazgo que de permanencia a las políticas impulsadas desde

el gobierno de turno, que debe estar premunido de personas capaces de

posibilitar proyección, construcción y calidad para satisfacer las demandas

ciudadanas por parte del Estado.

Si bien es cierto que en todos los países del mundo una tarea permanente

es la consolidación, mejoramiento y desarrollo de la institucionalidad,

también es cierto que no todos ellos lo logran porque existen una serie de

factores políticos, sociales y económicos que limitan dicha tarea.

Nuestro país es uno de los países que ha logrado en los últimos tiempos un

avance económico reconocido a nivel mundial, sin embargo, en cuanto a

institucionalidad podemos afirmar que adolece de una falta (o debilidad) de

la misma, que tiene que ver con la evasión de impuestos, inseguridad

jurídica, trabas burocráticas, incumplimiento de las leyes y corrupción

pública.

Resolver estas trabas u obstáculos debería ser una política de Estado, sin

embargo vemos que nada o poco se hace al respecto. Sin embargo, a pesar

lo importante que resulta tocar el tema de la institucionalidad, no es

precisamente el propósito hacerlo en cuanto a su naturaleza, sino en33lo


concerniente e inherente a la corrupción, en cuyo enfoque se pretende

esbozar un criterio o discernimiento del tema como un problema álgido para

el desarrollo del país.

2. Justificación

El presente estudio se justifica porque es conveniente estudiar la

problemática de la corrupción para crear nuevas condiciones de

transparencia, autonomía, institucionalidad y modernidad en las diversas

instancias que lo conforman. La reforma del Poder Judicial no avanzará

realmente si el Estado Peruano no desarrolla un proceso sistemático de

lucha contra la corrupción.

La independencia del Poder Judicial, la puesta en marcha de la carrera

judicial, la elevación de la calidad de los fallos jurisdiccionales, el liderazgo y

la legitimidad de la justicia no se lograrán si la corrupción se mantiene.

Asimismo, el estudio de la problemática de la corrupción debe permitir a las

nuevas generaciones de abogados, tanto en el ámbito público como el

privado, que puedan desarrollarse bajo parámetros distintos de carácter

meritocrático, profesional y ético.

A pesar de que en el ámbito del sistema de justicia la corrupción es un

fenómeno que tiene incidencia negativa en la vida de la ciudadanía, las

políticas de Estado no le han dado la suficiente importancia en términos de

su diagnóstico y solución.

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3. Antecedentes Bibliográficos

HERNANDEZ DIEZ, Sandro (2012). “Estructura de las redes de corrupción

en los procesos de selección de obras públicas en el sector Transportes y

Comunicaciones entre los años 2005 y 2010”.

En este sentido, teniendo como antecedente los problemas que genera la

corrupción en la administración pública, la presente tesis busca describir la

manera en que se estructuran las redes de corrupción en cada una de las

tres fases de la contratación pública, para lo cual se ha escogido como

unidad de observación los procesos de selección para la ejecución de obras

públicas que efectúa Provías Nacional, Unidad Ejecutora del Ministerio de

Transportes y Comunicaciones, sector que tiene un presupuesto que supera

los S/.7,000’000,000.00 anuales, de los cuales alrededor del 85% está

destinado a obras de infraestructura.

VERA GUERRERO, Melisa Amalia (2013). “El periodismo de investigación

frente a los hechos de corrupción en el Congreso. Caso Elsa Canchaya y

Cecilia Anicama”.

El propósito de la presente investigación es evaluar los roles sociales

heurístico, alético y fiscalizador que cumple el periodismo de investigación

en el Perú frente a los actos de corrupción vinculados al Congreso de la

República. Para ello, se escogió, en primer lugar, el caso de Elsa Canchaya,

quien fuera congresista de Unidad Nacional, desaforada por haber

contratado a la niñera de sus hijos como asesora. En total fueron analizados

nueve reportajes emitidos en el programa periodístico “Cuarto Poder” desde

2007 hasta 2010. Del mismo modo, el caso de Cecilia Anicama, congresista
55
denunciada por ofrecer ilegalmente, a través de su empresa, señales de

cable. Para este caso se analizaron ocho noticias en El Comercio, medio

que reveló la noticia. El análisis permitió determinar que en estos casos el

periodismo de investigación ejerció sus roles heurístico (descubrió

irregularidades), aléticas (de des-ocultar, pues puso a la luz realidades que

pretendían mantenerse ocultas) y de fiscalizador (no solo estuvo vigilante

sino, denunció y acuso).

MAVILA LEÓN, Rosa Delsa (2012). “La corrupción en el poder judicial

como parte del sistema de Justicia en la década de 1990-2000‫ ׃‬estudio

crítico sobre las Aproximaciones acerca de su naturaleza y solución”.

La presente investigación intenta analizar en profundidad las características

de la corrupción y sus implicaciones sobre el sistema judicial como parte del

sistema de justicia. Los actores están todos incluidos, debido a la creencia

de que sólo mediante un diagnóstico sistemático de ello se puede lograr su

control y reducción. Después de una comparación de los diferentes

significados de corrupción tomamos la definición jurídica en tanto más útil

con el fin de crear una política pública que sea suficiente de disuadir a los

actores de cometer tales actos.

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4. Factores:

4.1. Positivos:

La investigación nos permitirá analizar teóricamente aspectos fundamentales

para lograr el desarrollo del país, pues superados la corrupción

institucionalizada, se logrará mejores perspectivas de avance.

4.2. Dedicación

La presente investigación va dedicada a mi alma mater, mi universidad que

día a día me cobija y apoya en la búsqueda incesante del saber y del

conocimiento.

4.3. Fuentes bibliográficas

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5. Objetivos

5.1. Objetivo general

Analizar la temática sobre Corrupción e Institucionalidad en el Perú de hoy.

5.2. Objetivo específico

Determinar si la corrupción incide en la débil institucionalidad pública en el

Perú de hoy.

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CAPÍTULO I

GENERALIDADES

La corrupción pública, que durante muchos años ha viciado los sistemas

políticos latinoamericanos, amenaza hoy con desestabilizar las democracias

del continente y la convierte en uno de los obstáculos más preocupantes

para la gobernabilidad de dichas sociedades.

En los medios de comunicación social, así como también en las más altas

tribunas del país, se plantea con frecuencia el tema de la corrupción

administrativa. Ello refleja dos cosas importantes: por una parte, que existe

la corrupción, y, por otra, que al amparo del amplio régimen de libertades

públicas imperantes en Perú y que permiten su denuncia, la comunidad la

repudia.

La corrupción, lejos de ser un fenómeno reciente, es un mal inveterado que

ha estado presente en todo el proceso histórico del país. En los gobiernos

dictatoriales, no ha habido denuncias públicas de corrupción, pese a que

este tipo de conductas existió en proporciones alarmantes, respaldada con al

cínico descaro de muchos de sus más destacados personeros.

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Luego, la mayor o menor ocurrencia de denuncias no constituye en realidad

una medida de la corrupción, sino más bien de la actitud vigilante de algunos

hombres públicos, de los medios de comunicación y del saludable control del

ciudadano, que permite y propicia el sistema democrático, aunque en

algunos casos la denuncia esté inspirada por innobles y mezquinos

propósitos.

En tal virtud, lo que se plantea no es cuantificar el fenómeno en un periodo o

régimen político determinado, ni compararlo con otro -operación ociosa e

impracticabie-, sino constatar la existencia de la corrupción, compenetrar al

país de la necesidad de combatirla y, en consecuencia, luchar contra ella

para erradicarla o reducirla a la mínima expresión posible.

La pérdida o el debilitamiento de los valores morales, de su acción

orientadora en la actuación del individuo y del grupo, ha dejado sin

adecuada capacidad de respuesta a las sociedades estructuradas de

acuerdo a la fórmula impuesta por la cultura occidental o cristiana.

El problema no se circunscribe ciertamente a Perú y, mucho menos a

nuestra administración pública, como algunas veces pareciera ser esa la

intención que

conlleva determinados señalamientos y reconvenciones. Se trata más bien

de una señal que ha adquirido características de universalidad.

10
10
En el Perú actual existe la necesidad de un cambio radical, puesto que es

indispensable que los peruanos seamos conscientes de que, la corrupción

es parte de las prácticas que se legitiman bajo el manto de la impunidad. Ello

debe comprenderse en un contexto donde hay una relación interdependiente

que se complementa mutuamente la mentalidad economicista busca

bloquear la reforma del Estado y mantener su ausencia haciendo que en

este contexto de desorden se perennice el poder histórico de las

instituciones tradicionalista.

La corrupción ha sido considerada tradicionalmente como delitos contra la

administración pública. Sin embargo, la dimensión alcanzada en los últimos

tiempos por este fenómeno ha mostrado la existencia de efectos que, más

allá de planteamientos meramente éticos, deben ser evaluados en su justa

medida

La corrupción es inherente al poder, en tanto constituye una manifestación

de ejercicio desviado del mismo. Con todo, parece innegable que existe una

estrecha relación entre la forma de ejercer el poder político y la corrupción.

Los efectos políticos se derivan de la generalización de los procesos de

corrupción en el marco de los poderes públicos y aumentan en la medida en

que el Estado condiciona su actuación al soborno por parte de los

particulares.

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11
CAPÍTULO II

CORRUPCIÓN E INSTITUCIONALIZACIÓN EN EL PERÚ

I.1. Corrupción

En primer lugar, una definición general de la corrupción es el uso de un

cargo público en beneficio propio 1. Los casos de corrupción son varios e

incluyen entre otros, al soborno, la extorsión, el fraude, la apropiación de

fondos públicos con fines privados y la malversación de fondos públicos por

políticos y funcionarios del Estado.

En Perú, todas estas modalidades de corrupción se han dado, ya sea por la

presencia de magistrados, jueces y funcionarios públicos corruptos como por

la existencia de un servicio de inteligencia, que se encargaba de extorsionar

y sobornar a quienes se opusieran al régimen.

Esta corrupción institucionalizada desde el poder terminó por eliminar la

independencia de muchas instituciones como la Sunat, el Poder Judicial y

las FF.AA. Por otro lado, el alto grado de corrupción ha dejado como una de

sus principales consecuencias un alto nivel de incertidumbre, que ha

1
Arias Quincot, César (1994). "La modernización autoritaria". Lima, Fundación Fiedrich Ebert, primera
edición. 12
12
afectado el nivel de percepción de los inversionistas extranjeros, así como su

disposición a invertir en el país.

I.1.1. Definición

Pese a ser un fenómeno común en Perú, la corrupción es una realidad

bastante compleja. La corrupción puede definirse como la «utilización del

poder público para el beneficio personal o de grupos que funcionan

corporativamente», según lo cual la corrupción sería «un hecho

fundamentalmente político» (Marin, 1999, p. 10). Si bien la corrupción no se

limita al ámbito político, es conveniente tener presente que la política puede

funcionar como caldo de cultivo e instrumento para su proliferación e

institucionalización. En efecto, pese a no ser un fenómeno exclusivo de la

política, la corrupción suele estar muy ligada a ella, sobre todo en los países

latinoamericanos (Goertzel, 2005).

En nuestro país el concepto de corrupción se halla enfocado a la llamada

“corrupción administrativa”, en la que el funcionario público está en el foco

del problema, por lo que los términos para definir la corrupción giraban en

torno a frases como:

- Uso indebido del poder.


- Mal uso de los poderes públicos.
- Actos realizados por funcionarios que usan su posición con fines

propios o a beneficio de terceros.


- Abuso de un puesto público.

Asimismo, se encuentran similitudes al mencionar el carácter privado del

beneficio de la corrupción. 13
13
- Beneficio privado.
- Beneficios para sí mismos o para terceros.
- Para ganancia privada.

Esta conceptualización de la corrupción entraría dentro de la categoría del

llamado -por Pablo González Casanova- “Enfoque Hegemónico”.

Y es que, según González Casanova, “La definición dominante de la

corrupción es la que viene de Aristóteles, quien en la Política se refería a la

corrupción como un delito de los gobernantes «que se reparten entre sí la

fortuna pública contra toda justicia». Aristóteles limita la corrupción a los

gobernantes en nombre de los ciudadanos poseedores de esclavos, posición

invisible para él y hasta para muchos de sus admiradores y críticos. Hoy, la

definición hegemónica, se encuentra por todos lados.

En la Wikipedia o Enciclopedia libre, por corrupción se entiende «el conjunto

de actitudes y actividades de los funcionarios que en vez de buscar el «bien

común» para el que han sido elegidos o nombrados se aprovechan de sus

cargos y usan los recursos del Estado en el enriquecimiento propio».

El sentido de la definición hegemónica actual corresponde a las políticas de

«desestructuración» o «adelgazamiento» del Estado Social y del Estado

Nacional.

La política neoliberal que las grandes potencias y las grandes empresas

imponen en su nuevo proceso de expansión global, geográfica y estructural,

tiende a caracterizar a los gobiernos y los estados como instituciones

corrompidas. Al mismo tiempo tolera y desdeña el pensamiento crítico

cuando éste sostiene que tanto los funcionarios como los empresarios son
14
14
agentes activos en la corrupción. Y si las críticas a los empresarios se

agudizan, las fuerzas hegemónicas siguen imponiendo con tesonera

tenacidad su definición de la corrupción. Para eso utilizan todos los medios,

mientras desestiman o ningunean cualquier evidencia o argumentación que

los contraríe en las palabras y discursos”.2

En el Perú, el enfoque oficial coincide con esta categoría, ambas están

centradas en la función pública y en la responsabilidad del funcionario

público (aunque sin dejar de lado en el discurso el papel del privado, pero

con un nivel de responsabilidad menor).

Por ello el énfasis que se ha venido dando a la lucha contra la corrupción es

en el sector público, en la gestión pública y el uso que hacen los funcionarios

públicos del patrimonio del Estado, buscando la solución –desde este

enfoque–, en el cambio de conductas de dichos funcionarios, en la

transparencia de los gastos3 a través de los llamados portales de

transparencia informativa, en la simplificación de los procesos

administrativos; en pocas palabras, en el cumplimiento fiel de las normas

administrativas para la ejecución de las políticas públicas.

2
González Casanova, Pablo, en su artículo “Corrupción y capitalismo” plantea una categorización
sobre los enfoques para conceptualizar la corrupción: “En primer lugar se encuentran quienes
definen la corrupción desde la perspectiva del sistema hegemónico. En segundo lugar, los que la
definen desde un pensamiento crítico sistémico, esto es, que no "deslegitima" al capitalismo. En
tercer lugar, los que la definen desde el pensamiento crítico que tiene su origen en Marx”.
3
El 3 de junio del 2010 se publicó el Decreto Supremo Nº 63-2010-PCM, que aprueba la
implementación del Portal de Transparencia Estándar en las entidades de la administración pública,
estandarización de los contenidos a ser colocados en los portales de transparencia, así como también
los plazos para la adecuación de los portales de todas las entidades del Estado. 15
15
Lo expresado por Alfonso W. Quiroz 4, cuando indica que la debilidad

institucional existente en nuestro país facilita en gran medida el

fortalecimiento de prácticas corruptas.

I.2. La Corrupción desde una mirada Social, Política, Jurídica y

Económica.

Estas consideraciones son aplicables al sector público y privado.

Social.

La corrupción como un acto contra la ética constituye un vicio, un abuso y

una mala costumbre en el manejo de un bien común. Estos actos minan los

espacios de participación social y vigilancia ciudadana frente al Estado,

imposibilitando el desarrollo sostenible de la sociedad. Consolida las

desigualdades sociales, reproduciendo el poder social de las clases

dominantes.

Política.

Es concebida como una amenaza para la estabilidad y la seguridad, pues

socava las instituciones y los valores de la democracia, la ética y la justicia.

Se pone en la mira los procesos de elecciones y el financiamiento de los

partidos políticos, quienes al aceptar contribuciones de ciertos grupos de

poder interesados, están delimitando su actuar (de llegar al poder), para

beneficiar luego a grupos que responden a esos intereses políticos y/o

económicos. Perpetúa la ineficiencia en el aparato administrativo; el Estado

pierde credibilidad y legitimidad, y lo aleja de las clases populares.

Jurídica.

4
Quiroz, A. (2003). La corrupción en el Perú: una larga historia". Revista Punto de Equilibrio, No. 82,
Abril - Mayo 2003. 16
16
Se le considera un acto ilegal, pues transgrede las normas pre-establecidas.

No sólo afecta a la sociedad, la corrupción puede conseguir la dación de

nueva normatividad favorable a ella, es decir, para que se den leyes o

resoluciones que beneficien a sus “promotores”.

Económica.

Es considerada como una fuente adicional de ingresos o beneficios para las

personas que participan de ella. Reduce la calidad y efectividad de las

políticas económicas, distorsiona la asignación y composición del gasto

público y la aplicación de las regulaciones de las actividades económicas,

produciéndose una asignación ineficiente de los recursos del Estado.

I.3. Diagnóstico

La Generalización del fenómeno de la corrupción.- Hay casos de

corrupción en países del «tercer mundo» y «primer mundo», en naciones

ricas y pobres, en sociedades estructuradas o desestructuradas; esto a

contrapelo de quienes afirmaban que la corrupción era sólo problema de

«Republiquetas bananeras». Los casos de corrupción involucran a

gobernantes del más alto nivel, aun en países que por su «solidez normativa

que favorece la cohesión social» en la perspectiva durkheimniana,

podríamos considerar «Nómicos»: Japón y Suiza (Paredes Castro, 1994;

Bernasconi, 1995). La generalización y multiplicación del fenómeno se da a

contrapelo de la opinión liberal que «a menos regulación y gigantismo

estatales y mayor privatización, menor corrupción».

17
17
2. Su heterogeneización.- Las modalidades de la corrupción son diversas y

se multiplican. Amén de las ya reconocidas en los Códigos Penales

(Enriquecimiento Ilícito, Peculado, Concusión, Malversación, Colusión, etc),

surgen modalidades nuevas asociadas al avance del crimen organizado, los

avances tecnológicos y la globalización.

3. Su enraizamiento en el tejido social.- La corrupción no se queda a nivel

de los Gobiernos y áreas de poder visible, sino que está llegando a las

organizaciones y colectividades sociales: Instituciones tutelares de la

sociedad, entidades empresariales y financieras, asociaciones de todo tipo,

entidades educativas, clubes (deportivos entre ellos).

4. Su internalización y transnacionalización.- Con el poder corruptor y

poder económico del crimen organizado, así como por la misma

globalización del mundo, la corrupción rompe las barreras nacionales,

adquiriendo conexiones insospechadas. También el problema se relaciona

con la existencia de corrupción en organismos internacionales con el efecto

multiplicador que conlleva.

5. Sus graves consecuencias.- Económicas, políticas y sociales en cuanto

a exacción y dilapidación de fondos públicos, afectación de intereses

colectivos, ingobernabilidad, afectación de la moral social, consecuencias

que ya han sido motivo de gran atención en foros del más alto nivel, tales

como ocho Conferencias Mundiales sobre la Corrupción, auspiciadas por

organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional y el

Banco Mundial.
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La corrupción en el Perú es un fenómeno que ha sido ampliamente

estudiado y teorizado desde disciplinas y enfoques diversos (jurídicos,

económicos, sociológicos y psicológicos, incluso con enfoques morales o

éticos), que ha permitido realizar clasificaciones de esta, organizando la

evidencia en torno a casos aislados o como fenómeno sistémico o

estructural, corrupción política o corrupción administrativa; entre otras.

Es preciso resaltar que los estudios sobre este fenómeno, por así decirlo, ha

sido realizado por autores del mundo entero, quienes respecto de las

causas, entienden que el problema “no es que las personas sean más o

menos corruptas en determinados países, sino que todo depende de las

reglas del juego imperantes, que suelen relacionarse con incentivos

políticos, legales, económicos y culturales”. (Kaufmann, 2000, p. 374).

Se puede decir que la corrupción es un tema que siempre ha traído amplia

atención de los investigadores en el mundo, especialmente en lo que se

refiere al costo de la corrupción en términos de crecimiento económico de

los países (Tanzi, 1998), pero también en el ámbito microeconómico

(Bertrand, Djankov, Hanna & Mullainathan, 2006). Un estudio mundial de

Transparencia Internacional (Hardoon y Heinrich, 2013) encontró que uno de

cada cuatro personas encuestadas —el 27%— había pagado un soborno en

los últimos doce meses al interactuar con instituciones y servicios públicos; y

que la policía y el poder judicial son vistas como las instituciones más

propensas a exigir o recibir sobornos.

19
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En Perú, la entrega de sobornos («coimas») a funcionarios del Estado para

lograr completar algún trámite relacionado con los servicios públicos es un

mal sumamente extendido. En el estudio de Transparencia Internacional,

donde la muestra de Perú fue de 1,211 personas, el 20% de los encuestados

en Perú señaló haber pagado un soborno en alguno de los ocho servicios

considerados. Estos resultados coinciden con la percepción de la población

de que la corrupción es uno de los principales problemas que aquejan al

país. Por ejemplo, según la VIII Encuesta Nacional sobre Percepciones de la

Corrupción en el Perú, del año 2013, el 44% de los peruanos considera la

corrupción como uno de los principales problemas que enfrenta Perú, y tres

de cada cinco encuestados consideran que la corrupción es el principal

obstáculo que enfrenta el Estado para lograr el desarrollo del país (IPSOS,

2013)

Sin embargo, así las cosas, en nuestro país, la preocupación por la

transparencia, la probidad y la corrupción no es nueva, sin embargo, en las

últimas décadas a pesar de que se han hecho denodados esfuerzos por

parte de los gobiernos de abordar los problemas que esta plantea, los

resultados muestran que no se ha logrado hacer los esfuerzos necesarios

por combatirla -el caso Odebrecht-, en los actuales momentos, así lo

demuestra.

“La corrupción, es un fenómeno social, político y económico que socava a

las instituciones democráticas, y que ha existido desde los tiempos más

antiguos” (Miró Quesada Cantuarias, 2014).

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Efectivamente, debido a que la corrupción es un problema generalizado a

nivel mundial y que existe desde tiempos inmemorables, se puede notar que

se ha enmarañado en las esferas de la vida pública en todos los tiempos, a

raíz de ello existen esfuerzos internacionales por cuantificarla como es el

caso del trabajo que realiza la Asociación Transparencia Internacional, que,

entre otras cosas, anualmente publica el Índice de Percepción de la

Corrupción (IPC). En general, el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC)

de 2015, muestra claramente que este fenómeno sigue asolando al mundo.

No obstante, el 2015 también fue un año en el cual las personas

nuevamente salieron a las calles para protestar contra la corrupción. A nivel

global, el público envió un mensaje contundente a quienes están en el

poder: es el momento de hacer frente a la gran corrupción”. (SHACK,

Nelson: APUNTES SOBRE CORRUPCIÓN Y GESTIÓN PÚBLICA EN EL

PERÚ, 2016)

“La corrupción tiene un impacto devastador en el desarrollo político, social y

económico de los países. Afecta la democracia y acentúa las desigualdades,

los estados pierden recursos que deberían destinarse a mejorar las

condiciones de vida y garantizar el pleno ejercicio de los derechos de todos

los ciudadanos, especialmente de los más necesitados.

Esta situación plantea el reto de recuperar un Estado transparente y con

funcionarios íntegros, que se fortalezca frente a otros poderes fácticos, como

el económico, y que asuma su rol de garante de los derechos de los

ciudadanos. Pero, también, implica impulsar el empoderamiento de una

ciudadanía que vigile, proponga y tenga un rol activo en el establecimiento

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21
de políticas y la implementación real de los acuerdos internacionales de los

que el Perú es parte en esta materia”. (INFORME ANUAL SOBRE LA

LUCHA CONTRA LA CORRUPCIÓN EN EL PERÚ, 2010)

Transparencia y corrupción son conceptos relacionados entre sí. Un principio

efectivo para prevenir la corrupción es, justamente, el de transparencia,

como condición necesaria para el control ciudadano e interinstitucional

respecto del actuar estatal.

En un contexto en el que a nivel mundial la corrupción toma cada vez mayor

protagonismo y es considerada por ciudadanos de diversos países como

uno de los principales problemas que tienen que enfrentar, no podemos

afirmar que en la actualidad exista un único enfoque sobre el cual pueda

conceptualizarse la corrupción. Un ejemplo claro de esta variedad de

definiciones puede estar en el hecho que tanto la Convención

Interamericana Contra la Corrupción como la Convención de las Naciones

Unidas Contra la Corrupción no han logrado contener el concepto de

corrupción en su articulado.

Hasta antes de los 90s, la palabra “corrupción” era sólo mencionada en

espacios de debate político, judicial y en las conversaciones cotidianas de

los ciudadanos; pero no era aún un tema que mereciera la atención de los

decisores de las políticas a nivel internacional y nacional. Fue a partir de la

década del 90 que el tema de la corrupción irrumpió en el escenario de la

discusión política en el marco del proceso de liberalización de las economías

22
22
y la aplicación de políticas surgidas a consecuencia del Consenso de

Washington.

La corrupción fue así vista como un grave problema generado por la

existencia de grandes estados que tenían una participación importante en

las actividades económicas de los países y en el que la presencia de una

burocracia gigantesca con altos poderes de discrecionalidad y un tratamiento

patrimonialista del Estado, hacía posible la existencia de corrupción con los

consecuentes bajos niveles de desarrollo para el país.

El debate sobre cuál es el enfoque que debe darse a la lucha contra la

corrupción está abierto no sólo en el Perú, sino también a nivel

internacional,5 y es que luego de la crisis financiera desatada en el 2008, se

hizo público el rol que han venido jugando los grandes bancos de inversión

para hacer posible que se flexibilizaran las regulaciones por parte de la

Securities and Exchange Commission (SEC), ente encargado de la

regulación y supervisión de los instituciones financieras en Estados Unidos,

lo que dio lugar a la llamada burbuja hipotecaria, que desató a su vez la

grave crisis financiera que aún no concluye.

En relación a las llamadas «corrupción legal» y «captura del Estado», resulta

muy interesante rescatar una idea que claramente presenta Daniel

Kaufmann: “Como escribimos hace algún tiempo, el foco en el estudio de la

corrupción necesita alejarse de centrarse exclusivamente en el «abuso de la

función pública» y reconocer debidamente que la corrupción muchas veces,

involucra la colusión entre lo público y lo privado (e, incluso en ocasiones,

5
Kaufmann, Daniel y Vicente, Pedro «Legal Corruption». Oxford: World Bank, 2005. Se puede revisar
el contenido del documento en: http://www.pedrovicente.org/legal.pdf. 23
23
alcanza la captura por parte de los potentados privados). Más precisamente,

la corrupción debería, también, abarcar algunos actos que pueden ser

legales en un sentido muy estricto, pero donde las reglas de juego y las

normas estatales, las políticas, regulaciones e instituciones pueden, en

parte, estar diseñadas como consecuencia de una influencia indebida por

parte de intereses creados para su propio beneficio privado (y no para el

beneficio de la población en general). Eso puede no ser estrictamente ilegal

pero sí falto de ética y extra-legal. Esta influencia indebida de intereses

privados sobre el sector estatal puede, o no, involucrar el intercambio de un

soborno o, dependiendo de las normas del país, otro acto ilegal”.

Un problema fundamental de la corrupción es que, cuando está muy

extendida, llega a percibirse como algo «natural» o «normal», lo cual

contribuye a un deterioro moral en la sociedad y a la generación de más

corrupción y de una mayor diversidad de formas de la misma. Al respecto,

puede señalarse que, si bien Perú tiene una larga historia plagada de actos

de corrupción (Quiroz, 2013), también pueden identificarse acontecimientos

relativamente recientes que pueden haber contribuido con la

institucionalización de la corrupción en el país. Por ejemplo, durante el

gobierno de Alberto Fujimori se afectaron muchas instituciones públicas y

privadas, donde la corrupción llegó a enquistarse firmemente; se convirtió en

procedimiento común la compra de políticos, empresarios, periodistas,

personajes de la farándula, etc., y proliferaron el «transfuguismo», las

cortinas de humo y los sobornos.

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Algunas características que definen la corrupción son las siguientes: 1) es

una actuación que viola un sistema de orden público o cívico; 2) se hace uso

indebido de la autoridad; 3) se acepta dinero o cualquier beneficio por hacer

algo que se tiene la obligación de hacer; 4) se favorece a quien soborna; y 5)

se permite que en la toma de decisiones primen consideraciones de

ganancia personal, de status o prestigio para la familia, grupo o partido

(González, 1985).

Uno de los grandes desafíos pendientes para el Perú , que resulta ser una

de las trabas estructurales al desarrollo del país, es la debilidad institucional

que nos aqueja. Según el último ranking del Foro Económico Mundial (WEF,

por sus siglas en inglés), el Perú está en el puesto 104 de 138 países en

fortaleza institucional.

Dentro de ese pilar (uno de los siete que se utiliza para medir la

competitividad), hay un subpilar en el que el Perú queda especialmente mal

parado. Se trata de la corrupción para conseguir sentencias judiciales

favorables: el Perú ocupa la casilla 130. Eso significa que estamos entre los

10 países más corruptos del mundo en esta materia, de acuerdo con el

organismo.

Si bien el país ha mejorado relativamente en este rubro, aún está en una

situación similar a la de Venezuela, por ejemplo. De hecho, el informe del

Foro Económico Mundial (WEF) evidencia que el Perú está rezagado en

muchos factores del pilar institucional.

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25
Entre esos factores resaltan la débil confianza en la policía y clase política,

ética de las empresas privadas, costos de la criminalidad, regulación y

marco legal de disputas, entre otros.

Uno de los indicadores más preocupantes -que cobra relevancia a partir de

las acusaciones al presidente Humala de vínculos con el caso Lava Jato -,

es la elevada percepción de corrupción a nivel de adjudicación de contratos

públicos, en que el país se ubica en el puesto 99 y no ha mejorado respecto

a mediciones anteriores.

Hacer frente a este problema tan grande es algo que hasta ahora no se ha

hecho desde ningún Gobierno. La corrupción es un tema nuclear y, sin

embargo, los principales candidatos a la presidencia no muestran planes de

gobierno que sean contundentes en esta materia.

Aunque ya se han dado leyes –como la muerte civil para aquellos

funcionarios que hayan sido corruptos-, esto, sin embargo, pareciera no

mellar en nada o casi nada los bastiones de la corrupción.

En el Perú, el debate sobre los enfoques en relación a la problemática de la

corrupción y la manera de enfrentarla, se ha ido dando durante todo el año

2016, como una política de Estado para contrarrestarla, sin embargo, este

año 2017 con lo sucedido por lo de Odebrecht pareciera que los cimientos

del propio Estado Peruano se han debilitado de tal manera, que la población

se encuentra absolutamente desconfiada de lo que haga el actual gobierno;

y es que, las denuncias periodísticas sobre posibles actos de corrupción

sucedidos en los últimos tiempos, han dado lugar a la búsqueda de

26
26
explicaciones sobre qué hace posible que las conductas de corrupción se

generen.

Otro aspecto a tomar en cuenta es que, en provincias, el Poder Judicial no

tiene jueces especializados. Eso ha favorecido a la impunidad. Los jueces

que ven estos temas abordan también casos comunes y los delitos de

corrupción son complejos, por eso es lo último que tratan. No son su

prioridad. Ellos trabajan sobre carga procesal, al año quieren sacar una

cantidad de sentencias, y con casos de corrupción se retrasan. Escogen los

casos más sencillos. Podemos afirmar, a mérito de la investigación

realizada, que, en términos de indemnización, la Procuraduría sí ha estado

dando pasos importantes. Pero, en suma, se ha avanzado muy poco en

luchar contra la corrupción.

I.4. Comparativo de corrupción en el Perú y el mundo

El Perú, durante los años 2012 al 2014, obtuvo una puntuación de 38

puntos, que lo ubicaron por debajo de la media y con una tonalidad

anaranjada, que lo acercaron al rojo intenso. Para el 2015, el puntaje

obtenido por nuestro país fue de 36 puntos, motivo por el cual el matiz se

acercó mucho más al peligroso rojo, lo que presume que el Perú ha

aumentado su índice de percepción de la corrupción.

En la región, países como Uruguay (74/100 puntos) y Chile (70/100)

destacan por una mejor calificación, mientras que, por el otro lado, el peor

calificado fue nuevamente Venezuela (17/100 puntos), que para el 2015

descendió dos puntos. Por otro lado, aunque no lo ubican en último lugar, a
27
27
nivel no sólo de la región sino a nivel mundial, Brasil (38/100) es el que más

posiciones descendió en el índice 2015, al empeorar 5 puntos y bajar 7

posiciones en una escala de 76 (como consecuencia probable del escándalo

de Petrobras). (TRANSPARENCIA INTERNACIONAL, 2016)

En octubre del año 2016 se presentó un Índice Global de Competitividad de

los países elaborado por el Foro Económico Mundial, en la que cinco de los

10 países más corruptos del mundo son iberoamericanos.

El índice que evalúa a 138 países se hizo basado en una encuesta a 15.000

líderes de negocios del mundo que respondieron tres preguntas sobre

diversión de fondos, confianza del público en los políticos y pagos irregulares

y sobornos. La puntuación va del 1 al 7 siendo el número mejor el más

corrupto y el mayor el menos.

El lar del país más corrupto lo ocupa Venezuela (puesto 138), que además

está en el lugar número 130 de 138 en el índice de competitividad. El país

tiene un puntaje de 1,7 en la categoría de ética y corrupción.

Entre los factores que según el Foro Económico Mundial dificultan hacer

negocios en Venezuela están las regulaciones de las divisas, la inflación, la

inestabilidad política, el crimen y robo, la ineficiencia de la burocracia del

gobierno y la corrupción. Estos resultados vienen de la encuesta a los

líderes que identificaron los cinco factores más problemáticos.

Los precios del petróleo –que fueron la piedra angular de la economía de

Venezuela y la fuente de financiación de muchos programas sociales- han


28
28
caído en picado, dejando a Venezuela en una difícil situación financiera que

ha dado lugar a una escasez crónica de bienes, medicinas y energía, todo lo

cual contribuye a la inestabilidad política generalizada.

La economía de Venezuela se contrajo un 5,7% en 2015 y se espera que se

contraiga un 8% adicional este año, según el Fondo Monetario Internacional.

La inflación se ha disparado, con previsión de tasas anuales rondando el

rango del 700%, de acuerdo con las proyecciones del FMI.

El presidente Nicolás Maduro y otros funcionarios del gobierno atribuyen al

fenómeno climático de El Niño en problema de la sequía épica. El nivel del

agua en la presa hidroeléctrica de Guri, que produce el 75% de la

electricidad de Venezuela, está en un mínimo histórico. Figuras de la

oposición culpan a la mala administración y a la corrupción de los

problemas.

En segundo lugar, de la lista de países más corruptos está Bolivia (137) con

un puntaje de 2,0 en ética y corrupción y en el lugar 121 del índice de

competitividad. En esta nación la corrupción fue el problema que los líderes

identificaron como el principal factor que dificulta los negocios, seguido por la

ineficiencia de la burocracia del gobierno y las restrictivas regulaciones

laborales.

Evo Morales cumple ya 10 años en el poder en Bolivia. El mandatario

destaca las labores sociales de su gestión, pero reconoce que la corrupción

es un tema complejo que debe encarar seriamente.


29
29
Brasil y Paraguay siguen en la lista de los más corruptos en el puesto 4 y 6,

seguidos por República Dominicana en el puesto 8, Argentina en el 11 y

Nicaragua en el 12.

Así es la lista de países más corruptos en América Latina (la posición en la

lista corresponde al ranking global donde el 1 es el país menos corrupto y el

138 el más corrupto)

138. Venezuela

137. Bolivia

135. Brasil

133. Paraguay

131. República Dominicana

128. Argentina

127. Nicaragua

126. México

125. Colombia

121. El Salvador

115. Guatemala

112. Ecuador

104. Perú

103. Honduras

90. Panamá

70. Costa Rica

30
30
Según el Foro Económico Mundial (WEF), Singapur es la nación menos

corrupta, con una puntuación de 6,4, seguida por Nueva Zelandia (6,3) y los

Emiratos Árabes Unidos (6,3).

El país latinoamericano con el menor puntaje de corrupción es Uruguay, que

se ubica en el lugar 24 con 4,9 puntos, por encima de Estados Unidos,

puesto 33, 4,7.

Según el Diario El Comercio del 25.01.2017, “Perú se encuentra por debajo

de Brasil y Panamá en el Índice de Percepción de la Corrupción de

Transparencia Internacional en el año 2016, que señala a Venezuela como

la nación más corrupta de Latinoamérica, mientras Chile y Uruguay son los

países más transparentes de la región”. 6

I.5. Corrupción en el Poder Ejecutivo y Legislativo

Según el criterio de algunos estudiosos del tema, la corrupción del

gobierno es el mal uso público del poder para obtener ventajas que no son

legítimas, desde luego, en secreto y privadamente. Por otro lado, la

transparencia es el término que generalmente se asume para denominar

lo opuesto a la corrupción del gobierno. Uno de los organismos

internacionales que monitorea el nivel de corrupción y transparencia en

163 estados del mundo es Transparencia Internacional, el cual presenta

un informe anual de todos los países y da un puntaje; ellos consideran

6
http://elcomercio.pe/mundo/actualidad/peru-supera-corrupcion-brasil-segun-informe-
internacional-noticia-1963290?ref=flujo_tags_206771&ft=nota_1&e=titulo 31
31
que se puede hablar del nivel de corrupción o transparencia de un estado,

a pesar de que hay quienes no lo consideran así.

Generalmente los gobiernos son susceptibles a la corrupción política.

Si se hiciera una entrevista a un grupo determinado de personas, o

a agentes públicos de diferentes naciones acerca de cuáles son las

formas de corrupción más comunes, de seguro responderían: la

malversación, patrocinio, extorsiones, sobornos, fraudes, y el nepotismo,

todo lo cual facilita a menudo otro tipo de hechos criminales como el

tráfico de drogas, lavado de dinero, y la prostitución, que no se restringe a

estos crímenes organizados, y no siempre apoya o protege otros

crímenes. Sin embargo, aún es difícil encontrar un criterio

consensuado que denomine la contaminación ambiental como una

forma de corrupción

El concepto de corrupción es relativo, ya que este varía en

dependencia del país o la jurisdicción. Ocurre que algunas prácticas

políticas pueden ser legales en un lugar e ilegales en otros. Lo que sí es

una tendencia social es que en países con determinados intereses de

grupos políticos, las prácticas de corrupción se dan con más

frecuencia.

El fenómeno de la corrupción política en la actualidad suele verse

como un elemento inherente a la realidad mundial, y una nación podrá

alcanzar una estatura seria y consecuente tanto menos condescendiente

sea con este fenómeno. Su nivel de tolerancia o de combate evidencia

32
32
la madurez política de cada país. Por esta misma razón existen entidades

nacionales e internacionales, oficiales y privadas, con la misión de

supervisar el nivel de corrupción administrativa internacional. La

corrupción, contrario a lo que podría pensarse inicialmente, no es solo

responsabilidad del sector oficial, el estado o el gobierno de turno, sino

que incluye muy especialmente al sector privado. En muchos países, sin

necesidad de mencionar ejemplos, el sector privado tiene una gran

influencia estatal y por lo tanto el nivel de corrupción presente tiene mucho

que ver con la manera en la que se comporta el sector privado en

conjunto con los sistemas políticos.7

I.6. Corrupción en otras esferas sociales

La corrupción se da también en otros espacios sociales, que nada tienen

que ver con el poder político.

Estos actos los observamos diariamente desde que abordamos cualquier

transporte, en el mercado, al realizar trámites oficiales, etc.; puede

suceder en los lugares menos pensados y con las personas menos

esperadas.

En la escuela, por ejemplo, la corrupción puede producirse entre

profesores y alumnos (venta de calificaciones), entre padres y maestros

(compra de notas aprobatorias para sus hijos) entre directores y padres

de familia (venta del derecho de ingreso a una escuela), entre

7
http://www.revistafuturos.info/futuros19/corrupcion_amb.htm 33
33
directores y profesores (venta de plazas), entre autoridades de las

escuelas (compra de permisos), etc. Aunque ilícita, hay quienes piensan

que la corrupción puede ser útil. Argumentan que ayuda a esquivar las

reglas excesivas, a acelerar los trámites y a ahorrar tiempo.

Así, por ejemplo, dicen que sirve a los alumnos que tienen problemas con

una materia para poder aprobarla, pues gracias a la corrupción pueden

comprar al profesor.

También dicen que sirve para establecer un criterio para determinar

quiénes ingresan a las escuelas con mayor demanda.

Sin embargo, los partidarios de este argumento no se dan cuenta de que

en el largo plazo, la corrupción nos perjudica a todos. Por ejemplo, si en

una escuela es común que los profesores acepten sobornos para aprobar

a los alumnos, en el largo plazo la reputación de esa escuela se verá

dañada. Esto terminará afectando a sus egresados, quienes cargarán

para el resto de su vida con el sello de que vienen de una escuela que

no los formó bien.

La corrupción tiene consecuencias graves que afectan el desarrollo

de los países. Algunos datos recientes muestran que el dinero que se

gasta en corrupción deja de gastarse en los servicios públicos que

proporciona el gobierno, tales como transporte público, electricidad, agua

potable, etc.

La corrupción, entonces, provoca que haya fallas en el suministro de agua,

baja calidad de los servicios médicos, baja calidad de los servicios


34
34
educativos, fallas en la infraestructura vial y aumento en la incidencia de

cortes eléctricos, por mencionar algunos ejemplos.

Además, la corrupción puede terminar poniendo en riesgo la vida e

integridad física de los ciudadanos. Por ejemplo, la baja calidad de los

servicios médicos puede costarle la vida a un ciudadano enfermo. La

construcción de edificios que no cumplen con los mínimos requisitos de

seguridad, pueden costarle la vida a un ciudadano durante un temblor.

La malas carreteras pueden ser muy peligrosas para los conductores de

camiones y sus pasajeros, etc.8

I.7. Formas de Corrupción más frecuentes en la sociedad moderna.

Debemos tener en cuenta lo siguiente:

La corrupción es un acto ilegal que ocurre cuando una persona abusa

de su poder para obtener algún beneficio para sí mismo, para sus

familiares o para sus amigos. Requiere de la participación de dos actores:

uno que por su posición de poder pueda ofrecer algo valioso y otro que

esté dispuesto a pagar una "mordida" o soborno para obtenerlo.

La corrupción es “un abuso de confianza”, del que se valen muchos para

enriquecerse, haciendo mal uso del poder.

http://redescolar.ilce.edu.mx/redescolar/act_permanentes/educ_civica/La_Gracia/Corrupcion/Corru
pcion.htm 35
35
Los instrumentos, la organización y la capacidad necesaria para lograr

ese abuso de la confianza responden a las condiciones de una localidad

específica. La corrupción siempre tiene una dimensión local.

Sin embargo, no obstante, la oferta, el medio o el efecto puede tener un

componente internacional. Mientras más organizada es la corrupción,

mayor su vínculo con la tecnología y los polos bancarios, financieros o

industriales en el plano regional y global.

I.8. Categorías elementales de la corrupción

Corrupción aislada

Aunque ocurre en diversas dependencias gubernamentales, nunca

llega a infectar a todo el cuerpo político estatal. Cuando se habla sobre

ella en público, se le critica; aunque se le despacha como algo inofensivo

e insignificante.

El peligro que esta categoría representa consiste en que indica la

aceptación de una forma de corrupción en un plano de la cultura de

esa sociedad. La aceptación de la corrupción es la condición necesaria

para su difusión.

Corrupción total

Se caracteriza porque inunda todo el aparato estatal, incluyendo aquellos

en el centro del poder. Se lleva consigo todo lo que encuentra a su paso.

36
36
Distorsiona y debilita cualquier esfuerzo administrativo que quiera ser

diferente. Debilita el espíritu creativo, idealista y sensible esencial para

el desarrollo político y social de las sociedades humanas, específicamente

las democráticas

En el caso de las democracias, este tipo de corrupción se caracteriza

porque ocasiona una erosión constante e intensa en todas las

áreas del comportamiento estatal. Resta credibilidad a los objetivos y

lineamientos que el Estado reclama para sí mismo ante la sociedad que

debe dirigir y servir.

Una democracia víctima de la categoría de corrupción total, manifiesta

una ilegitimidad electoral que reduce la credibilidad de los ciudadanos

en los procesos políticos; políticas del gobierno. La comunicación social,

el consenso y la vitalidad política sucumben ante la fuerza de los efectos

de esta categoría.

Deficiencia que anuncia la irrelevancia y eventual desintegración de las

estructuras

Corrupción organizada

Opera desde esquemas profesionales con acceso a la más alta tecnología.

Los actores públicos y privados se organizan en redes

especializadas en tecnología, finanzas, derecho, inversiones y

mercadeo internacional. El punto de partida es la identificación local de la

fuente de ingresos públicos que habrá de tratarse como objetivo.

37
37
Se diseñan los instrumentos para desplazar los fondos y se crean los

medios locales para ofrecer la mayor legitimidad posible a la actividad, por

un tiempo razonable.

Se comienzan a explorar los mecanismos más adecuados para legitimar

(lavar) el capital en empresas locales (legales e ilegales). Se precisan

espacios internacionales adecuados al capital que sea, para enviarlo allí y

depositarlo en los contactos a cargo de contribuir a su administración en la

localidad que sea.

En la corrupción organizada el vínculo entre el capital proveniente

del narcotráfico, el tráfico de armas y los mercados ilegales, se asocia a

los fondos públicos, y se invierten en localidades económicamente

competitivas. Una vez lavado, las ganancias se invierten en mercados

lucrativos que constituyen una fuente de ingreso diversa en las economías

de los estados desarrollados.

Eventualmente las plusvalías de los capitales generados por la corrupción

altamente organizada de los países en vías de desarrollo, tienen

una posiblilidad de regresar a esos mismos países, ahora bajo otra

modalidad.

1.9. Tipos de Corrupción

Corrupción política

38
38
Está ligada al poder ya sea como resultado de una acción popular o como

parte del ejercicio de la política para conseguir autoridad. Se percibe

por los ciudadanos como el medio a través del cual el político y

funcionarios políticos se enriquecen a cambio de comisiones o

sobornos. El financiamiento de las campañas políticas constituye un

instrumento fundamental para la práctica de este tipo de corrupción.

Corrupción administrativa pública

Es la práctica de desviar el ejercicio de la institucionalidad y las normas

públicas en favor de intereses particulares o a cambio de recompensas.

Corrupción privada

Violenta normas y valores del sistema, especialmente las reglas del

juego económico. Puede darse entre agentes públicos y élites políticas,

y entre sectores privados.

Corrupción militar

Vinculada a la corrupción administrativa pública y política. Se

comienza a estudiar con mayor especificidad por los altos niveles de

peligro e inseguridad local e internacional que engendra. Sus niveles de

operación más costosos son el tráfico de dispositivos nucleares y

bioquímicos; armamento bélico de mediana intensidad en desuso

(artillería antiaérea); sistemas de lanzamiento y misiles de tierra a aire

de corto alcance en desuso y venta de información sensitiva. También

se muestra en el uso de su fuerza y otros elementos.

39
39
Corrupción Policíaca

Aunque vinculada a las estructuras gubernamentales de una jurisdicción

dada, también ha comenzado a estudiarse específicamente por los riesgos

a la seguridad interna que le representa al estado. Sus expresiones más

usuales se encuentran en los equipos antidrogas, en los equipos

antiexplosivos y en los equipos de control del vicio en general.

Manifiestan considerables niveles de organización, relaciones con

narcotraficantes y grupos militares.

Algunas de las actividades más graves consisten en la protección que

oficiales de orden público ofrecen tanto a narcotraficantes como a

cargamentos de sustancias; vigilancia en el transporte local de los

narcóticos; la venta de información confidencial; el asesinato por

encargo y la neutralización de la competencia novata, para el beneficio

de la alta jerarquía del narcotráfico.

Corrupción judicial

Se estudia en el contexto amplio de la corrupción gubernamental.

No obstante, debido a la intensa lesión que ocasiona a la vida social,

también se ha convertido en un área de investigación específica. La

compra y venta de influencias en la toma de decisiones judiciales es

una de las áreas que más puede desestabilizar el carácter democrático

de un país.

40
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Sus efectos son diversos: anula la credibilidad del estado derecho,

golpea el equilibrio democrático de los pesos y contrapesos y atrasa el

crecimiento social de la democracia.

1.10. Instrumentos de la Corrupción

Los instrumentos de la corrupción son tan diversos como su capacidad

de adaptación a condiciones cambiantes. No obstante, el análisis

contemporáneo destaca tres instrumentos elementales, a saber: la

extorsión, la manipulación y el nepotismo. Aquí también pueden

coincidir todos en un tipo organizado.

Los Efectos de la Corrupción

Aunque la corrupción produce efectos adversos en cualquiera de sus

clasificaciones, tipos o instrumentos, el consenso entre los

investigadores es que a mayor corrupción, mayor la erosión y

desarticulación gubernamental del aparato estatal.

En el caso de las democracias, la corrupción lesiona el funcionamiento de

la maquinaria administrativa, impidiendo que ésta responda a directrices

estratégicas orientadas a desarrollar su capacidad y efectividad.

Imposibilita agendas administrativas progresistas, impide el logro de

resultados efectivos y promociona el estancamiento.


41
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CONCLUSIONES

Del análisis que hemos podido efectuar a la temática sobre

Institucionalidad y Corrupción podemos decir que es un aspecto

fundamental de los países a nivel mundial, cuya lucha es permanente y

constante; en nuestro país actualmente se está librando una dura lucha

contra la corrupción “institucionalizada” toda vez que las Instituciones

Públicas son las que han sucumbido ante dicho flagelo (como lo ocurrido

con Odebrecht e indistintas instituciones públicas peruanas).

La incidencia de casos de corrupción cada vez aumenta y el sistema no

está respondiendo rápidamente, la estrategia de la defensa de los

imputados en el Perú es dilatar los procesos no solo porque buscan que los

casos prescriban sino porque saben que el sistema se recicla

constantemente. Es decir, cambian al procurador cada año, a los fiscales,

entonces, quien asume la defensa del Estado, ya sea por parte del
42
42
Ministerio Público o de la Procuraduría, son personas que no han estado al

inicio del caso. Esto le da muchas ventajas a los imputados, por lo que

podemos determinar que la corrupción si tiene incidencia en la debilidad de

las instituciones en el Perú de hoy.

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