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TEORÍAS COGNITIVAS Y FORMACION DOCENTE

Artículo Científico ¿Para qué sirven las teorías cognitivas en la formación de


un docente?

Introducción

El presente artículo está realizado con énfasis en el tema sobre una interrogante de
¿para qué sirven las teorías cognitivas en la formación de un docente?;
tratando de desarrollar un trabajo que contribuya al conocimiento de todo aquel
lector que ávido de nuevas experiencias lectoras, busque reafirmar y/o sustentar
aquellos saberes.

Por ello, con el único propósito de contribuir con el conocimiento humano en


general, este artículo abordará de la mejor manera posible un tema tan importante
como lo es el tema titulado “TEORÍAS COGNITIVAS Y FORMACIÓN DOCENTE”;
se rescata aportes de autores de renombre que han dedicado su mayor esfuerzo
para entender y recopilar información que permita difundir una información
profesional y acorde a los avances científicos del tema; sin embargo, no es mi
propósito principal afirmar científicamente algo, pero lo que si espero es contribuir
en forma esforzada y concienzuda con el presente ensayo, a nutrir los
conocimientos de todo aquel lector interesado en temas como el aludido.

Desarrollo

Existen diversas teorías que tratan acerca del aprendizaje, en las cuales, se tratan
diversos aspectos que se encuentran implicados dentro de la misma. A
continuación, se presentarán varios aportes de autores que hablan acerca del
aprendizaje y de manera particular, del educando y del docente dentro del proceso
que implica la enseñanza. Es importante señalar que cada punto presentado en
cada teoría será contrastado con cada una de éstas, con la finalidad de observar
la diferencia que existe entre las mismas. Cabe mencionar que algunos de los
autores que se presentan en cada teoría no representan puramente a la teoría, sino
que sus opiniones permiten hacer referencia a la teoría, de hecho, estos mismos
autores se basan en algunas de las teorías que a continuación se presentan,
aunque realmente no pertenezcan a éstas.

La psicología educativa, es una ciencia social que estudia tanto el proceso de


aprendizaje como los mejores métodos de enseñanza. Se diferencia de una ciencia
natural en que, al igual que todas las ciencias sociales, se ocupa del intercambio
y la interacción social entre personas, y no de las relaciones entre objetos
inanimados o de conductas no sociales. Esta rama de la psicología utiliza métodos
científicos para investigar y ayudar a resolver problemas relacionados con la
educación. Sus orígenes están en las contribuciones de filósofos, psicólogos y
educadores y surgió como una ciencia con dos grandes funciones; construir y
perfeccionar teorías que expliquen fenómenos recurrentes relacionados con la
enseñanza y el aprendizaje, y formular indicaciones prácticas para aplicar teorías al
proceso educativo.

En tal sentido, en el presente artículo se aborda una de las teorías más aceptadas
aún en la actualidad, propuesta por el psicólogo suizo Jean Piaget, la cual explica
los cambios cualitativos que ocurren en el pensamiento y cómo es que tienen
influencia en los docentes.

Piaget parte de que la enseñanza se produce "de dentro hacia afuera". Para él la
educación tiene como finalidad favorecer el crecimiento intelectual, afectivo y social
del niño, pero teniendo en cuenta que ese crecimiento es el resultado de unos
procesos evolutivos naturales. La acción educativa, por tanto, ha de estructurarse
de manera que favorezcan los procesos constructivos personales, mediante los
cuales opera el crecimiento. Las actividades de descubrimiento deben ser por tanto,
prioritarias. Esto no implica que el niño tenga que aprender en solitario. Bien al
contrario, una de las características básicas del modelo pedagógico piagetiano es,
justamente, el modo en que resaltan las interacciones sociales horizontales. Las
implicaciones del pensamiento piagetiano en el aprendizaje inciden en la
concepción constructivista del aprendizaje.

De acuerdo con Ferreiro Gravié (1999) el cognitivismo desde la perspectiva del


procesamiento de la información supone que el ser humano es un sistema con
capacidad para regularse, éste busca, organiza, transforma y emplea creativamente
la diversidad de información hacia diferentes fines.

Este autor, señala que la piedra angular del cognitivismo es el desarrollo de la


potencialidad cognitiva del sujeto para que éste se convierta en un aprendiz
estratégico que sepa aprender y solucionar problemas donde lo aprendido es
adquirido significativamente por éste, de manera que la finalidad de esta teoría se
centra en enseñar a pensar o enseñar a aprender, a través del desarrollo de
habilidades estratégicas que permitan convertir al sujeto en un procesador activo,
interdependiente y crítico en la construcción del conocimiento.

Al respecto, Cobián Sánchez, et al. (1998) nos dicen que el aprendizaje implica que
el alumno adopte una disposición para aprender y busque comprometerse a trabajar
para conseguirlo, donde el docente tiene como principal función de preparar la clase
y actuar como mediador entre el estudiante y la cultura.
Estos autores ponen principal importancia al educando, de manera que, éste es
entendido como un organismo activo capaz de procesar la información, es decir, un
sujeto que es capaz de elaborar esquemas, planes, y estrategias para solucionar
problemas. Al respecto Delgadillo y Obaya (1999), señalan que la percepción es
activa, ya que los mecanismos cognitivos del sujeto le permiten estructurar ideas
complejas, originales que le permiten tener una visión creativa.

Cobián Sánchez, et al. (1998) mencionan que para esta teoría es importante partir
desde lo que los alumnos ya saben, de los conocimientos previos, de su nivel de
desarrollo cognitivo, posteriormente, la actividad se centra en programar
experiencias que promuevan el aprendizaje significativo. Es en la capacidad
cognitiva del alumno donde está el origen y finalidad de la enseñanza al
desempeñarse éste, en forma activa ante el conocimiento y habilidades que el
docente desee enseñarle.

En cuanto a la función del docente, Cobián Sánchez, et al. (1998) señalan


que desde esta teoría el profesor debe partir desde la concepción de que el alumno
es activo, que aprende de manera significativa, de manera que su papel se centra
en elaborar y organizar experiencias didácticas que logren esos fines, no centrarse
en enseñar exclusivamente información ni en tomar un papel único en relación con
la participación de sus alumnos. El docente debe preocuparse por el desarrollo,
inducción y enseñanza de habilidades o estrategias cognitivas y metacognitivas de
los alumnos, es decir, el maestro debe permitir a los estudiantes experimentar y
reflexionar sobre tópicos definidos o que surjan de las inquietudes de los educandos
con un apoyo y retroalimentación continuas.

Para Piaget, el desarrollo intelectual no es un simple proceso madurativo o


fisiológico que tenga lugar automáticamente; tampoco consideraba el desarrollo
cognitivo como algo que podamos asegurar bombardeando, sin más, al niño con
experiencias y ofreciéndole un medio estimulante. Estrictamente hablando, Piaget
no fue ni un maduracionista, alguien que cree que el tiempo y la edad determinan el
desarrollo intelectual, ni un ambientalista, quien cree que el desarrollo de una
persona está determinado primordialmente por el medio ambiente social o físico. En
cambio, si fue un interaccionista; esto se refiere, a que creía que el desarrollo
cognitivo es el resultado de la interacción de factores tanto internos como externos
al individuo. Para él, el desarrollo cognitivo es el producto de la interacción del niño
con el medio ambiente, en formas que cambian principalmente en la medida que el
niño evoluciona.

Las ideas de Piaget sobre la naturaleza del desarrollo intelectual, así como sus
concepciones acerca de cuándo y cómo tiene lugar este desarrollo, tomaron cuerpo,
en primer lugar, como resultado de las meticulosas observaciones que efectuó de
sus tres propios hijos. Utilizando un enfoque clínico, ya que registró diariamente
muchas de sus acciones; advirtió cambios en sus respuestas a estímulos diferentes
y realizó experimentos casuales con ellos mientras éstos jugaban. Piaget desarrolló
gran parte de du teoría sobre el desarrollo cognitivo a partir de su análisis de estas
conductas meticulosamente documentadas.

De acuerdo con Piaget, el intelecto se compone de estructuras o habilidades físicas


y mentales llamadas esquemas, que la persona utiliza para experimentar nuevos
acontecimientos y adquirir otros esquemas. A partir de sus observaciones, Piaget
concluyó que el niño comienza su vida con unos reflejos innatos, como gritar, llorar
y succionar el pecho de su madre. Estos actos reflejos son habilidades físicas con
las que el bebe comienza a vivir y cambian gradualmente a causa de la interacción
del niño con el medio ambiente, desarrollándose otras estructuras físicas y,
finalmente estructuras mentales.

En cualquier momento de su vida, el adulto dispone de un conjunto de estructuras


formadas, en su mayor parte, por ideas y conocimientos. Estas estructuras se
utilizan para manejar las nuevas experiencias o ideas, a medida que se van
teniendo. Las estructuras ya establecidas ayudan a adquirir nuevas ideas que, a su
vez, inducen a cambiar las que tenían hasta ese momento.

Piaget identificó dos funciones o procesos intelectuales que todo el mundo


comparte, independientemente de la edad, de las diferencias individuales o del
contenido que se procese. Estos procesos, que forman y cambian los esquemas,
reciben el nombre de adaptación y organización. La adaptación es un proceso
doble, que consiste en adquirir información y en cambiar las estructuras cognitivas
previamente establecidas hasta adaptarlas a la nueva información que se percibe.
La adaptación, es el mecanismo por medio del cual una persona se ajusta a su
medio ambiente. El proceso de adquisición de información se llama asimilación; el
proceso de cambio, a la luz de la nueva información, de las estructuras cognitivas
establecidas, se llama acomodación.

Aunque los procesos de asimilación y acomodación se dan generalmente al mismo


tiempo y desembocan en el aprendizaje, es posible que una persona asimile
información que no pueda acomodar inmediatamente en sus estructuras previas.
En tal caso el aprendizaje es incompleto y se dice que la persona se halla en un
estado de desequilibrio cognitivo, estado en el que las ideas viejas y nuevas no se
acoplan y no pueden reconciliarse.

Para Piaget, este continuo proceso de equilibrio entre las ideas viejas y nuevas, es
una parte esencial de todo aprendizaje.
Mediante la asimilación y la acomodación, las ideas de una persona, cambian
gradualmente. Estos cambios son una prueba del aprendizaje.

Las estructuras cognitivas se organizan a medida que se van adquiriendo y


modificando a través de la adaptación. La organización, la segunda función
fundamental del desarrollo intelectual, es el proceso de categorización,
sistematización y coordinación de las estructuras cognitivas. La organización de las
estructuras, ayuda a la persona que aprende, a ser selectiva en sus respuestas a
objetos y acontecimientos.

En el proceso de aprendizaje, se produce una constante reorganización, puesto que


las modificaciones de las estructuras cognitivas, suelen originar cambios en las
relaciones entre ellas. El proceso de organización se utiliza tanto en la
categorización de conductas manifiestas como en la de ideas.

Según la teoría de Piaget, todos los individuos comparten las funciones de


adaptación y organización. Por esta razón se denominan invariantes; explican todo
aprendizaje cognitivo, ya tenga lugar en niños, adolescentes o adultos. Todos
aprendemos a través de los procesos de adaptación y organización, pero cada
persona desarrolla una estructura cognitiva única. Por lo tanto, las estructuras, a
diferencia de las funciones, se conocen como variantes, pues difieren
marcadamente de una persona a otra.

La teoría piagetiana explica, esencialmente, el desarrollo cognoscitivo del niño,


haciendo énfasis en la formación de estructuras mentales. La idea central de Piaget
en efecto, es que resulta indispensable comprender la formación de los mecanismos
mentales en el niño para conocer su naturaleza y funcionamiento en el adulto. Tanto
si se trata en el plano de la inteligencia, de las operaciones lógicas, de las nociones
de número, de espacio y tiempo, como, en el plano de la percepción de las
constancias perceptivas, de las ilusiones geométricas, la única interpretación
psicológica válida es la interpretación genética, la que parte del análisis de su
desarrollo. Piaget concibe la formación del pensamiento como un desarrollo
progresivo cuya finalidad es alcanzar un cierto equilibrio en la edad adulta. El
desarrollo es, en cierto modo una progresiva equilibración, un perpetuo pasar de un
estado de menor equilibrio a un estado de equilibrio superior.

Conclusión

Con base en lo desarrollado anteriormente, se puede decir que la acción del docente
es realmente importante dentro del aprendizaje del educando, ya que el profesor es
un agente activo ante el programa que le proporciona la institución; lo analiza e
interviene adecuándolo al grupo y al momento determinado, de tal manera que su
primera acción es elaborar un programa que se apegue a las necesidades y
circunstancias del grupo.

De manera general, las funciones que el docente desempeña corresponden a


ofrecer al alumnado un entorno de aprendizaje favorable, cuidar y favorecer las
relaciones humanas, ejercer un compromiso con la institución en la que trabaja.

De acuerdo a los puntos de vista de cada teoría, estas abordan distintas opiniones
acerca de la función que deben de tener los profesores, así como también el tipo de
enseñanza que estos mismos deberían proporcionar.

Es importante tomar en cuenta cada uno de los aspectos antes descritos referentes
al papel del docente y el aprendizaje, con el objeto de que las instituciones
educativas mejoren la calidad de la enseñanza impartida dentro de las mismas, sin
embargo, estos aspectos no son tomados en cuenta ya que intervienen ciertos
factores dentro de la práctica docente, los cuales no permiten alcanzar o desarrollar
el aprendizaje en su expresión máxima

Bibliografía

Cobián Sánchez, María; Anita Nielsen Dhont y Abraham Solís Campos (1998, abril-
junio), Contexto sociocultural y aprendizaje significativo en Educar, Revista de
educación, nueva época, núm. 5, Secretaría de Educación, Gobierno del estado de
Jalisco, http://educacion.jalisco.gob.mx/consulta/educar/09/9mariaco.html

Piaget, Jean y Inhelder Barbel. Psicología del niño. 14ª Edición. Madrid 1997.

Papalia. Diane E. (2005) Desarrollo Humano. Traducción de María Elena Ortiz


Salinas. 11ª ed. Ed McGraw Hill Interamericana. México.

Serulnikov, Adriana y Suárez Rodrigo. Piaget para principiantes. Buenos Aires


2003.

Delgadillo, Graciela y Adolfo Obaya (1999, abril) El profesor ante algunos


elementos del proceso enseñanza-aprendizaje en Correo del Maestro, Revista
para profesores de educación
básica, Núm. 35, http://www.correodelmaestro.com/anteriores/1999/abril/indice35.
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