CONCEPTO DE COORDINACIÓN GLOBAL
La Coordinación Global es la participación dinámica y estática de todos los segmentos del cuerpo
y tiene como objetivo la unidad corporal por intermedio de la locomoción, lanzamiento,
equilibrio, agilidad y destrezas. (Lora,2013, p155)
Esto quiere decir que la coordinación global es un conjunto de coordinaciones perceptivo
motrices que intervienen y se relacionan en el acto motriz en el desarrollo del niño.
DEFINICIÓN DE COORDINACIÓN GLOBAL
Le Boulch (citado por Berruezo, 2000) menciona que la instrucción de la coordinación global y
segmentaria ofrece exorbitantes oportunidades de desarrollar en el niño sus capacidades
motrices como: Correr, saltar, trepar, rodar, arrastrarse, capturar, lanzar, etc. y ellas ayudaran a
fijar la toma de conciencia del esquema corporal, el equilibrio y colaborar a la adquisición de
capacidades psicofísicas como la velocidad, la precisión, la resistencia.
CARACTERÍSTICAS DE LA COORDINACIÓN GLOBAL
Una buena coordinación Global presenta las siguientes cualidades o características:
La Coordinación Global como precisión del movimiento
Porque es el dominio de la dimensión espacial, movimientos rectilíneos hacia el objetivo,
equilibrio corporal seguro.
La Coordinación Global como economía del movimiento
Porque da equilibrio en el gasto energético, como también la magnitud de inervación moderada
con impulsos adecuados a la situación.
La Coordinación Global como fluidez del movimiento
Porque da equilibrio en la dimensión temporal y en los impulsos musculares adecuados (ni
abruptos, ni retardados, cortados, pesados o lentos).
La Coordinación Global como elasticidad del movimiento
Porque da equilibrio en la elasticidad muscular, aplicación eficaz y adaptada de la fuerza
muscular, aplicación eficaz y adaptativa de la fuerza muscular de tensión y freno para absorber
elásticamente los impactos del cuerpo y los objetos, por ejemplo: en los saltos, en la recepción.
La Coordinación Global como regularización de la Tensión
Porque da equilibrio de la tensión muscular, relajación máxima de los grupos antagónicos,
cambio rápido entre tensión y relajación.
La Coordinación Global como aislamiento del movimiento
Porque da equilibrio de la elección de músculos, inervación de los grupos musculares necesarios
con seguridad máxima del impulso (evita impulsos fallidos y movimientos superfluos).
La Coordinación Global como adaptación del movimiento
Porque da reacción sensomotriz equilibrada, buena capacidad de adaptación y cambio según la
situación del momento percibida por los sentidos.
DIMENSIONES DE LA COORDINACIÓN GLOBAL
Según Lora (1991) nos afirma que las actividades de locomoción, de lanzamiento, de equilibrio
y de agilidad o destreza son coordinaciones que contribuyen con mayor énfasis a desarrollar la
coordinación global.
Locomoción.
“Estas actividades son las más espontáneas en la vida del hombre, son de carácter total, ya que
el cuerpo, como estructura articulada constituida por segmentos, se moviliza organizadamente
para desplazarse” (Lora, 1991, p. 226)
Todos los desplazamientos que se realiza comprometen la actuación de los cinturones
articulares ubicados en el tronco, el escapular (a nivel del hombro) y el pelviano (a nivel de la
cadera) que brindan también apoyo a los miembros superiores e inferiores
En las actividades de la locomoción o tareas de movimiento identificamos a los siguientes:
caminar, correr, galopar y saltar los cuales analizaremos a continuación:
Caminar.
Lora (1991) afirma lo siguiente:
La actividad de locomoción de caminar permite distinguir la intervención específica de dos
vigorosos cinturones articulares, que están integradas al tronco, conservando su independencia
y ambos cinturones trabajan en sentido contrario, arrastrando en su movimiento brazos y
piernas al desplazarse. (p. 227)
En la actividad de locomoción de caminar al momento de desplazarse se presenta dos
movimientos uno se produce al trasladarse y se observa cuando el peso del cuerpo se apoya en
forma alternada en uno u otro pie, manteniéndose uno siempre adelantado (apoyo simple) y
luego cuando no se desplaza, el peso del cuerpo se establece sobre ambos pies estableciendo
contacto con el suelo (apoyo doble). Al generarse el apoyo del peso del cuerpo sobre ambos pies
se genera dos momentos donde: Al iniciar el movimiento y desplazarse el pie de delante
empezando por el talón es quien recibe el peso del cuerpo (momento de sostén) y luego al
despegar se impulsara un pie de la superficie, es decir, el pie presiona el suelo y lo transforma
en movimiento hacia abajo, otro hacia arriba y otro adelante (momento de impulso) para que
el otro pie establezca contacto con la superficie y así sucesivamente.
También Agosti (1963) (citado por Lora, 1991) señala que los ejercicios de locomoción poseen
tres factores: Duración que tiene que ver con la intensidad del esfuerzo, longitud del paso que
incide en el esfuerzo y la frecuencia del ritmo con la dosificación del esfuerzo en el caminar y
correr.
Cuando el niño posea dominio y seguridad en su marcha lo demostrara cuando el balanceo de
sus brazos sea menos exagerado y su base de sustentación sea más pequeña. Entonces podrá
caminar con seguridad teniendo más posibilidades de que todas las percepciones y sensaciones
de su medio sean más enriquecedoras y por lo tanto más significativas.
El caminar de una persona significa un modo de ser de la persona, como dice Strauss (1966)
(citado en Lora, 1991), quien señala que “E l andar de la persona constituye su rasgo distintivo y
se puede inferir su conducta, carácter y estado de ánimo” (p. 228), por lo tanto el caminar
natural del niño, siempre comunica y expresa algo.
Correr.
“La actividad de correr representa para el hombre una manera de sentirse libre y alado ya que,
pierde constantemente apoyo en el suelo e irrumpe en el aire y en el espacio siguiendo el
impulso de sus fuerzas corporales (psicofísicas)” (Lora, 1991, p. 229)
En la actividad de locomoción de correr se presenta la fase de apoyo simple cuando el peso del
cuerpo se apoyó de un pie a otro rápidamente en el suelo, sin la intervención del talón
manteniendo el peso del cuerpo en la punta del pie para que el apoyo sea breve y amortigüe la
caída; así como también de la fuerza suficiente para impulsarse y mantenerse en el aire y el peso
del cuerpo pase la vertical de la pierna de apoyo y se proyecte a la dirección deseada, fase
impulso, para luego pasar el peso del cuerpo sobre el otro pie y recibirlo para impulsar
nuevamente el cuerpo.
El correr conlleva una buena coordinación de brazos y piernas, esto es gracias a la maduración
del sistema nervioso que influirá en la seguridad de los movimientos, porque el niño al comienzo
manifestara temor e inseguridad debido a la falta de coordinación de los segmentos de su
cuerpo y la pérdida constante del equilibrio. La realización de la actividad de correr hace que el
niño aumente sus experiencias, por el constante contacto con el exterior, donde descubre
situaciones novedosas y construye nuevos esquemas que ayudaran al desarrollo de su
personalidad. Galopar. Según Guttridge (1939) (citado por Woodburn, 2000) menciona que:
“Hacer el caballito o galopar son movimientos impares que necesitan un mayor nivel de
coordinación corporal” (p. 5)
Por lo tanto la actividad de galopar es una combinación de caminar y correr donde un pie
siempre se encuentra adelante y el otro pie intenta alcanzarlo al momento de desplazarse por
el espacio, siendo necesario la coordinación de los segmentos del cuerpo en forma global.
Saltar
(…) “El salto en si representa la pérdida momentánea de apoyo del cuerpo en el suelo al elevarse,
y del tronco hacia adelante o hacia arriba” (Lora, 1991, p. 230)
El salto requiere para su realización la sincronizada participación de los segmentos o partes del
cuerpo para impulsar el cuerpo hacia arriba en el aire por breves momentos. El control del salto
ayuda a que el niño adquiera más seguridad y confianza en sí mismo, además de que el salto
ayudara al niño a percatarse de los factores del espacio (altura, distancia y profundidad) y del
tiempo (velocidad, duración), empezando a distinguir en cuanto a los factores del espacio
primeramente la altura y distancia y más adelante la profundidad.
Según (Lora, 1991, p. 231) en el mecanismo de ejecución de todo salto podemos distinguir
cuatro fases: La preparación, el impulso, el salto propiamente dicho y la caída.
La fase de preparación.
Es aquella en la cual el salto es ayudado por una carrera previa, con el fin de dar el último pasó
apoyándose fuertemente en el suelo, impulsándose hacia arriba y adelante.
La fase de impulso.
Está representada por la acción de apoyo enérgico del pie de salto sobre el suelo, acompañado
con un movimiento de flexión de todo el cuerpo y seguido por otro de extensión total, previos
al despliegue del suelo.
La fase de salto propiamente dicha.
Es el momento en que el cuerpo vuela en el espacio para quedar suspendido el mayor tiempo
posible, trasladándose, bien hacia arriba o bien hacia adelante.
La fase de caída.
Está representada por la acción de acercarse progresivamente al suelo, acompañada de una
nueva flexión de todo el cuerpo hacia abajo, con el fin de amortiguar la caída y recuperar su
apoyo con equilibrio y seguridad.
La actividad del salto luego que sea dominado por el niño creara placer y alegría en él, haciendo
que su ejecución sea constante, pero se debe tener en cuenta que su práctica requiere de gran
energía y esfuerzo, por lo tanto es recomendable que su duración sea corta o acompañado con
ejercicios que demanden menor esfuerzo. Además sería preferible dejarles momentos libres
para que puedan apreciar y regocijarse de los movimientos que ellos mismos realizan de forma
natural y espontánea.
Lanzamientos.
Lora (1991) afirma lo siguiente:
Los lanzamientos constituyen una actividad global muy completa, en la que todos los segmentos
del cuerpo participan organizadamente, en perfecta secuencia espacial y temporal, secuencia
en la cual la suma de esfuerzos de cada segmento interviniente se proyecta hacia un punto final
la mano para impulsar el implemento que se lanza. (p. 231)
El lanzamiento requiere de fuerza, exactitud, coordinación y disposición del cuerpo para realizar
movimientos establecidos, soporte que comienza con los pies como punto de apoyo para el
lanzamiento y como dice (Lora, 1991, p. 232) “En la acción de lanzar, los músculos del tronco se
contraen para recibir el impulso de las piernas que, al extenderse, proyectan su energía al brazo
que lanza, para luego transmitirlo al implemento o la pelota”. Además que para su ejecución es
necesario la fuerza, velocidad, resistencia, flexibilidad y la coordinación del cuerpo.
Dentro del campo de la educación corporal se señala dos tipos de lanzamiento. Lanzamiento en
extensión.
El lanzamiento en extensión implica que el objeto a ser lanzado no necesariamente tiene que
estar dirigido hacia un lugar en específico pudiendo ser un lanzamiento en diferentes
direcciones; hacia arriba, hacia un lado, etc.
Lanzamiento de precisión.
El lanzamiento de precisión implica lanzar el objeto deseado hacia un lugar o punto en
específico.
Este tipo de lanzamiento se da conforme va madurando el sistema nervioso, en donde alcanza
mayor seguridad y dominio de la mano, y consigo un mejor control del objeto a lanzar.
Agosti (citado por Lora, 1991, p. 233) señala tres fases que se presenta en todo tipo de
lanzamiento: de preparación, de impulso y de lanzamiento propiamente dicho.
La fase de preparación.
Representa el momento en que el sujeto lleva el objeto lo más lejos posible de la dirección de
lanzamiento, es decir, en sentido contrario; buscando primero la tensión suficiente para
provocar el movimiento y segundo, el recorrido máximo para que el impulso energético actué
sobre el objeto el mayor tiempo posible y le añada fuerza en la dirección de lanzamiento.
La fase de impulso.
Consiste en la acción de proyección del objeto, al que se le transmite una velocidad de acuerdo
con la distancia a alcanzar. El impulso en este caso, se genera: Por el movimiento de extensión
del brazo y por la oscilación o balanceo del brazo casi extendido a nivel del hombro.
La fase de lanzamiento propiamente dicho.
Es el momento en que el objeto u implemento es despedido por la mano.
Equilibrio.
Según Lora (1991) afirma lo siguiente:
El equilibrio representa un tipo diferente de coordinación global que pone en juego, con mayor
énfasis, las sinergias musculares, de todo el cuerpo. El equilibrio compromete el sentido
propioceptivo que informa al cerebro sobre la posición del cuerpo, permitiéndole sentir y ubicar
correctamente los diferentes segmentos del cuerpo en relación con el centro de gravedad del
mismo, y este, a su vez, con su base de sustentación. (p. 234)
La mayoría de actividades diarias que se realizan requieren mantener el equilibrio, por ejemplo,
el niño al ponerse de pie y al desplazarse posee poca base de sustentación. En este tipo de
coordinación global participa todo el sistema neuropsicomotor (aspecto motor y control
postural) mediante el control de las sinergias musculares a través del tono que ayuda en la
ejecución de cualquier movimiento.
En la educación del equilibrio, según señala Vayer (citado por Lora, 1991) se puede distinguir
tres factores básicos:
El esquema de actitud: Que va dirigido a controlar el yo frente a una situación concreta y la toma
de conciencia de la posición del cuerpo.
La propioceptividad: Relacionada con la capacidad de percibir nuestro propio cuerpo y de
interiorizar esas experiencias, que son las que propician la adquisición de la imagen del cuerpo.
Mediante el sentido propioceptivo somos capaces de sentir nuestro cuerpo y representarlo, y
su ejercitación lleva un mejor control de los reflejos de equilibración.
Equilibrio dinámico:
Es el que pone en juego todo lo citado anteriormente, pero en situación activa, esto es, con el
cuerpo en movimiento.
Según (Lora, 1991, p. 236) desde el punto de vista mecánico, están presente tres factores que
intervienen en el dominio del equilibrio: Primero el centro de gravedad como factor mecánico,
que actúa directamente en el equilibrio por su necesidad de coincidencia con una base de
sustentación, segundo la vista como factor fisiológico, que juega un papel importante y decisivo
en el mantenimiento de la estabilización corporal y tercero el tono como factor psicofisiológico,
que son los reflejos tónicos a nivel del cerebelo, los que permiten mantener una determinada
actitud, puesto que los centros de equilibrio son los que coordinan la totalidad de esto reflejos.
El equilibrio es la base de una buena coordinación y también base para la realización de cualquier
actividad y se diferencia dos tipos de equilibrio: Equilibrio estático.
Según (Lora, 2008) señala “Es cuando no hay desplazamiento del cuerpo y conserva una
determinada posición, por ejemplo como una estatua” (p. 145).
Equilibrio dinámico.
Según Lora (2008) señala “Es mantener una posición pero con el cuerpo en movimiento” (p.
145).
El control del equilibrio tiene como objetivo ayudar al niño a desarrollar su esquema corporal,
así como la correcta orientación espacio-temporal. Por el contrario la falta de equilibrio traerá
consigo inseguridad y cansancio por la repetición constante del movimiento. En la mayoría de
casos los niños que presentan problemas de equilibrio suelen ser tímidos y retraídos
generalmente ocasionado por la frustración de no poder realizar actividades y equivocarse
constantemente.
Agilidad o destreza.
Según Lora (1991) “Las destrezas son un conjunto de movimientos secuenciados en perfecto
orden, armonía y economía de esfuerzo” (p. 183).
Las destrezas son actividades de carácter global que se caracterizan por la presencia del factor
agilidad y porque, generalmente, desafían la gravedad al eliminar al máximo la base de
sustentación. La agilidad aparece aquí en la exigencia de una máxima movilidad articular que,
en muchos casos, llega a sobrepasar los límites de la normalidad funcional. (Lora, 1991, p. 238).
Las destrezas como se mencionó requiere de la participación total del cuerpo y su objetivo es
dominar el espacio y coordinar las partes del cuerpo para llegar a coordinaciones complejas y
de difícil ejecución, que empiezan de movimientos básicos rodar, apoyos, saltos, balanceos.
(Zapata, 1991)
La adquisición de las destrezas es evolutiva, que se adquiere de lo más elemental, sencillo a lo
más complejo, difícil y esto debido al gran esfuerzo articular que requiere realizar una destreza,
por ejemplo el niño muestra agilidad debido a que sus músculos y articulaciones aún no se han
desarrollado y fortalecido totalmente.
La actividad de agilidad y destreza implica:
Cuadrupedia.
La cuadrupedia es aquella forma de desplazarse en la que se utilizan cuatro apoyos (las dos
piernas y los dos brazos: Ir a gatas), el concepto de esta habilidad incluye todas las formas de
desplazamiento por el plano horizontal en las que el tren superior (los brazos) interviene de
forma activa e importante. (Batalla, 2000, p. 53)
La realización de la cuadrupedia requiere que los movimientos del cuerpo de los miembros
superiores e inferiores (manos y pies) sean coordinados, siempre manteniendo contacto con el
espacio donde se desplaza y el desarrollo de la cintura escapular (Berruezo, 2000)
Agilidad.
Castañer & Camerino (1991) definen la agilidad como:
Es la capacidad de ejecutar o realizar movimientos de forma rápida y precisa. Para su ejecución
participan en gran medida las capacidades psicofísicas de velocidad y flexibilidad, puesto que se
erige sobre la base de la movilidad de los procesos neuromusculares.
Entonces la agilidad permitirá realizar movimientos complejos con naturalidad, velocidad,
permitiéndonos adaptarnos a actividades motoras nuevas con mayor rapidez.
Rodamientos.
“Es dar vuelta un cuerpo sobre una superficie trasladándose de lugar. La actividad de rodar está
relacionada al desarrollo de las sensaciones y percepciones sobre todo al desarrollo de los
procesos perceptivos de sensaciones acústicas, táctiles y cinestésicas” (Lucea, 1999)
Movimientos que provocan la rotación del cuerpo alrededor de uno de sus ejes longitudinales a
través de los ejes ideales que atraviesan el cuerpo humano, es decir, el vertical el
anteroposterior y el vertical. Concepto que se complementa con la consideración de estos, como
movimientos complejos los cuales hacen intervenir a todos los segmentos corporales simultánea
y coordinadamente (Fernández, Gardoqui & Sánchez, 2007, p. 21).
Apoyo invertido.
Son actividades que se asocian con el desarrollo de habilidades gimnásticas, es decir, se logra a
medida que el niño logre las denominadas actividades espontáneas o básicas como caminar,
correr, galopar, saltar, lanzar, equilibrio, etc. es decir, todas las actividades que hasta ahora se
ha desarrollado para alcanzar la coordinación global. Así una vez adquiridos estos movimientos
se lograra entonces esta actividad de destreza denominada apoyo invertido. (Mayolas, 2011, p.
41).
APORTES DE TEORICOS SOBRE LA COOORDINACION GLOBAL
Lora (1991) define: “La coordinación global, es esencialmente de carácter neuromuscular que
supone la participación dinámica o estática de todos los segmentos del cuerpo al ajustarse al
objetivo propuesto” (p.225)
El ejercicio de las actividades de locomoción y de los automatismos del tono postural, del
equilibrio, son los que más contribuyen a alcanzar la organización de la unidad corporal l y con
ello, la toma de conciencia del propio cuerpo. Las actividades en donde el cuerpo trabaje como
una totalidad ayudarán también a la estructuración del esquema corporal y construir su propio
equilibrio postural y poder mantener una posición bípeda.
Toda actividad motora que se ejecuta comienza con coordinaciones gruesas, es decir, de tipo
global que necesitan estimulación en forma general a tráves de actividades globales, que
atribuira apoyo a cada uno de los segmentos del cuerpo para empezar con coordinaciones finas
y en general ayudar en los aprendizajes futuros del niño, que facilitara la lectura, escritura,
música, danza, etc.
Bolio (2001) La coordinación global son aquellos movimientos en los que se requiere el ajuste
recíproco de todas las partes del cuerpo y que generalmente implican desplazamiento, es decir,
la marcha, la carrera, el gateo, el salto, el giro, el arrastre y diversas combinaciones.
Álvarez del Villar (1983) siguiendo a Le Boulch y Molina La coordinación general son aquellos
movimientos que exigen recíproco ajuste de todas las partes del cuerpo y en la mayoría de los
casos, implica locomoción.
Según Camellas & Perpinya (1994) La coordinación general es el aspecto más global y conlleva a
que el niño haga movimientos más generales, interviniendo en ellos todas las partes del cuerpo
y habiendo alcanzado esta capacidad con una armonía y soltura que variara según edades.
En el transcurso de la Historia de la Psicomotricidad existe una confusión en los términos
técnicos usados en el campo de acción ya que se abrieron dos grandes campos; uno de ellos fue
usado en el campo de la Medicina como medio de rehabilitación en pacientes con problemas
neurológicos y motrices, como también en el campo pedagógico ya que por intermedio de la
Educación psicomotriz se busca como objetivo el desarrollo biológico, psicológico, social y
afectivo del niño. Es por eso que para Aucouturier coordinación Global lo denomina motricidad
gruesa, pero para Josefa Lora del Risco motricidad gruesa es sinónimo de Coordinación Global
como aparece en su Libro de “Psicomotricidad hacia una educación Integral”.2013
Toda actividad motora que se ejecuta comienza con coordinaciones gruesas, es decir, de tipo
global que necesitan estimulación en forma general a tráves de actividades globales, que
atribuira apoyo a cada uno de los segmentos del cuerpo para empezar con coordinaciones finas
y en general ayudar en los aprendizajes futuros del niño, que facilitara la lectura, escritura,
música, danza, etc. Igualmente Le Boulch (citado por Berruezo, 2000) menciona que la
instrucción de la coordinación global y segmentaria ofrece exorbitantes oportunidades de
desarrollar en el niño sus capacidades motrices como: Correr, saltar, trepar, rodar, arrastrarse,
capturar, lanzar, etc. y ellas ayudaran a fijar la toma de conciencia del esquema corporal, el
equilibrio y colaborar a la adquisición de capacidades psicofísicas como la velocidad, la precisión,
la resistencia.
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