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15 Actividades para realizar con niños con

TDAH
17 Octubre 2019

En el presente artículo, se ofrecen una serie de recomendaciones y ejercicios a realizar con


niños y niñas con TDAH

Cuando hablamos de TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad) nos


estamos refiriendo a un trastorno de tipo neurobiológico que tiene su origen en la infancia y
que conlleva la aparición de déficit de atención, hiperactividad y en ocasiones
impulsividad.

En concreto si nos centramos en la etapa infantil podemos encontrar varias dificultades,


muchas de ellas centradas en el ámbito escolar. En este sentido podemos citar:

 Dificultad para terminar las tareas y por tanto las presentan incompletas.
 Se comenten errores como consecuencia de la falta de atención.
 Mala organización.
 Impulsividad para hablar.
 Facilidad para distraerse.
 Aparecen conductas inapropiadas.
 Interrumpen de forma constante.
 En ocasiones pueden aparecer comportamientos agresivos.
 Aparecen dificultades para seguir las normas.
 Impaciencia y dificultad para esperar su turno.
 Pueden aparecer problemas para pensar antes de actuar.
 Se producen olvidos y despistes de forma frecuente.
 Parece que no escuchan cuando se les habla.
 Se pueden percibir movimientos frecuentes de manos y pies.
 Tienen tendencia a levantarse a menudo de su asiento.

Teniendo en cuenta las dificultades que acabamos de mencionar, consideramos interesantes


antes de comenzar a enunciar las distintas actividades para realizar con niños y niñas que
presenten TDAH, exponer algunas recomendaciones para los padres que pueden ser de
utilidad a la hora de realizar estas actividades con sus hijos.

Recomendaciones para padres con niños que presenten


TDAH
Las recomendaciones que expondremos a continuación ayudarán tanto a padres como a
hijos. Harán que los primeros aprendan a entender mejor a su hijo y les proporcionará
algunas herramientas para poder ayudarlos, a los segundos les hará sentirse más
comprendidos y les facilitarán las tareas y las situaciones a las que tengan que enfrentarse.
Por último, ambos se beneficiarán, ya que esto puede propiciar un mayor entendimiento y
compenetración y por tanto una mejor relación paterno filial.

 La importancia de estructurar el día: Un ambiente estructurado puede facilitarle


a un niño con TDAH el hecho de poder llevar una mayor organización de sus tareas
cotidianas. Además, que al ambiente tenga un alto nivel de estructuración también
ayuda a que sea más predecible y por tanto permite una mayor simpleza para que el
niño pueda crear rutinas que eviten, por ejemplo, los descuidos innecesarios.
 Para conseguir su colaboración: Una de las quejas de los padres con niños con
TDAH es que sus hijos e hijas tienen tendencia a desobedecerlos, para evitar este
hecho se proponen algunos consejos sencillos:  
o Las órdenes y las indicaciones deberán darse de una en una, es decir, no
mandaremos una tarea a nuestro hijo hasta que no haya terminado la
anterior.
o Descomponer peticiones amplias en tareas más pequeñas. Si queremos que
limpie su habitación lo descompondremos en tareas más sencillas: hacer la
cama, recoger los juguetes, llevar la ropa sucia al cesto…
o Las indicaciones deben ser concretas. Si le pedimos a un niño que se porte
bien esto puede tener muchas interpretaciones, mientras que si lo que le
pedimos es que esté sentado si que no hay lugar a error.
o Pedirle al niño que repita la indicación que se le acaba de dar. De esta forma
podremos cerciorarnos de que ha entendido lo que se le pide.
o Siempre que se pueda las peticiones deberán de hacerse en positivo. En vez
de decirle al niño, por ejemplo, que no grite podemos pedirle que intente
hablar más bajito.
 Fomenta lo bueno de tu hijo: Conocer y fomentar los puntos fuertes del niño
puede ayudar a fomentar su autoestima así como también suponer una herramienta
para poder enfrentarse a las dificultades.
 Premios y castigos deben ser contingentes: Debe transcurrir el menos tiempo
posible entre una acción y su consecuencia, ya sea positiva o negativa. De esta
manera el niño es capaz de asociar de forma correcta antecedente y consecuente.
 Los aprendizajes están por encima de las notas: Las expectativas de los padres
con respecto a la obtención de buenas calificaciones académicas por parte de sus
hijos puede provocar en ellos frustración y baja autoestima si no lo consiguen. En
niños con TDAH este aspecto es más relevante ya que ellos presentan manifiestas
dificultades que afectan a sus procesos de aprendizaje.
 Eliminar las etiquetas: Si a un niño que tiene un comportamiento inadecuado lo
catalogamos de malo, esa etiqueta a la larga será aceptada por todos, sus
compañeros. los adultos e incluso el propio niño. Por ello es preferible centrarse en
la conducta que queremos corregir e intentar reformularla en positivo.
 Planificar situaciones complicadas: Trabajar y comentar con nuestro hijo lo que se
espera de él en determinadas situaciones concretas puede ayudar a que sepa cómo
reaccionar y comportarse ante ellas y que por tanto pueda mejorar su conducta.

Una vez que tenemos estas pautas claras, contamos con más recursos para que las
siguientes actividades que vamos a plantear supongan no solo un trabajo con nuestras hijas
e hijos, sino que también aporten momentos calidad. Los pequeños se sentirán más
comprendidos por sus padres y pueden servir para fomentar una mayor relación entre
padres e hijos.

Actividades para niños con TDAH


 

1. Las siete diferencias

Una actividad muy común dentro de los pasatiempos clásicos y que podemos encontrar en
multitud de cuadernos y de actividades e incluso en periódicos y revistas. Consiste en
encontrar las diferencias existentes entre dos dibujos prácticamente idénticos. Se puede ir
variando el nivel de dificultad y con él se puede trabajar la atención a los detalles y la
memoria de trabajo.

2. Sopas de letras

Continuamos por las actividades clásicas y conocidas por todos. En esta actividad
tendremos que localizar determinadas palabras dentro de unos paneles con letras al azar.
Tendremos que discriminar esas palabras del resto de letras. En otras variantes tendremos
que buscar letras concretas, descubrir un mensaje con las letras que no se han usado e
incluso responder a preguntas para saber qué palabras buscar. Podemos complicarlo tanto
como queramos.

Esta actividad resulta útil para que los niños con TDAH trabajen aspectos tan relevantes
como la atención selectiva, la capacidad de planificación y también la inhibición del
comportamiento.

3. Moverse a cámara lenta

Otra manera que se puede utilizar para trabajar la atención, la inhibición y también la
gestión del comportamiento del niño es realizar determinadas acciones concretas a cámara
lenta. Esto se puede plantear como una actividad tanto en grupo como de forma individual.
En un primer momento se puede hacer con conductas aisladas, después con acciones que
estén relacionadas e incluso se puede crear una historia a partir de esto. Por ejemplo, se les
puede decir a los niños que son astronautas que están en la luna y que deben hacer algunas
tareas, después dejarles actuar como ellos quieran.
4. La técnica de la tortuga

Esta es una técnica que, aunque simple, ayuda al niño a aprender a regular su conducta y
como consecuencia de ello también, en la medida de lo posible, a controlar su
impulsividad. El juego es sencillo, se trata de que el pequeño aprenda a transformarse en
una tortuga. Las tortugas se mueven lentamente y actúan poco a poco y cuando hay alguna
amenaza se esconden en su caparazón y de esta manera pueden tranquilizarse.

5. Los juegos de parejas

Volvemos a otro juego clásico que nos puede ser muy útil para trabajar memoria y atención
con nuestro hijo. En este juego, normalmente de cartas, aunque puede jugarse con otros
elementos, tendremos que encontrar las parejas entre un grupo de cartas que se encuentran
boca abajo. Tendremos que levantarlas solo de dos en dos y si no se acierta hay que
volverlas a dejarlas tapadas.

6. Los juegos de construcción

Los juegos de bloques o los mecanos, son elementos que fomentan la creatividad del niño y
que además requieren atención a los detalles, capacidad de planificación, regulación de
conducta y psicomotricidad. Son actividades muy versátiles que pueden adaptarse
fácilmente a los gustos, preferencias y destrezas del pequeño.

7. Jugar al eco

Con esta actividad vamos a trabajar la atención y la memoria de trabajo verbal, además nos
proporciona la ventaja de que se realiza el grupo, de manera que también nos permite
trabajar aspectos de interacción social. En este juego un niño dice una palabra cualquiera y
el resto tiene que repetir las últimas sílabas como si fueran el eco. También puede hacerse
más complejo de forma que el eco no lo hagan todos los niños a la vez, sino que tendrían
que hacerlo de forma escalonada.

8. Juguemos a las palabras

En este juego trabajaremos la atención sostenida. Como casi todos los juegos que hemos
estado exponiendo, tiene diversas formas de hacerlo. Nosotros iremos diciendo letras al
azar y el niño tendrá que hacernos una señal cuando escuche aquella letra por la que
empiece su nombre. La señal puede ser cualquiera, una palmada, levantar la mano…

Otra variante de este juego sería hacerlo con palabras, en la que lo que digamos al azar sean
palabras y que el niño deba indicarnos cuando aparezca una en concreto.

9. ¿Qué objeto es el que falta?

En este juego se le presentan al niño un número de objetos y este tiene un tiempo para
fijarse en ellos y memorizarlos. Después se le pide que cierre los ojos y en ese momento se
retira uno. El niño tendrá que decirnos cuál se ha sacado del conjunto. Este juego puede
complicarse de diversas maneras: Añadiendo más objetos, dejando menos tiempo para
memorizar o retirando más de un objeto.

10. El juego del ahorcado

Otro juego clásico, fácil y que se puede jugar en cualquier momento y lugar. Consiste en
adivinar una palabra secreta de la que solo conocemos el número de letras que tiene. Iremos
diciendo letras y si acertamos estas se sitúan en la palabra si cometemos un número
determinado de fallo de fallos habremos perdido. Con este juego trabajaremos la capacidad
de organización, la atención sostenida, la inhibición de la conducta y la planificación.

11. Palabras encadenadas

Continuamos con los juegos clásicos y también con aquellos que tienen que ver con las
palabras. En esta actividad tendremos que crear una cadena de palabras, para conseguir esto
los jugadores deberán, por turnos, decir una palabra que empiece por la última sílaba de la
palabra anterior. Con este juego trabajaremos atención y también un aspecto muy relevante
por su relación directa con el juego que es el hecho de esperar el turno.

12. Las imitaciones

En este juego una persona realiza un acción o un conjunto de acciones y el resto de los
jugadores tienen que intentar repetir esa acción de la forma más parecida posible al modelo.
Con este ejercicio estamos trabajando atención y memoria.

13. Inventarnos un idioma

La idea con este ejercicio es que nos inventemos un símbolo para cada una de las letras del
alfabeto. Con esta clave podremos escribir todos los mensajes los que queramos y el niño
tendrá que descifrarlos. Esta técnica puede combinarse con otros juegos como puedes ser
las pistas, un gymkana o incluso un Escape Room.

14. Los puzles

No podemos olvidar este clásico de los juegos con los que podremos entrenar la atención.
Son muchas las variantes disponibles y también los niveles de dificultad. En este sentido
podremos elegir el tipo de puzle, la temática del mismo e incluso el número de piezas.

15. Simón dice

Con este juego se puede trabajar la habilidad de concentración y también la de recibir y


asimilar instrucciones. Uno de los jugadores asume el rol de Simón y es el que va
enumerando lo que hay que hacer. Los jugadores solo tienen que seguir las instrucciones
que comiencen con la frase “Simón dice”. Se eliminan a aquellos jugadores que no sigan
las instrucciones precedidas de la frase anterior y también aquellos que realicen la acción
que no va precedida de la frase clave.

Es conveniente señalar que, sobre todo en aquellos juegos que necesiten gran cantidad de
atención, sería conveniente que estuvieran divididos en pequeñas sesiones de manera que el
niño pueda descansar entre juego y juego. De esta manera evitaremos el agotamiento y
también la posible frustración que pueda surgir.

Reseñar también que estos juegos son solo sugerencias y que se pueden adaptar, modificar
o ampliar como cada uno lo considere oportuno. El límite lo ponéis vosotros y vuestra
imaginación.

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Métodos y técnicas de intervención psicológica en el


TDAH

La intervención psicológica en el Trastorno por déficit de atención e Hiperactividad


(TDAH)  es una terapia  para ayudar a los niños y adolescentes a desarrollar su capacidad
de autocontrol, a manejar la sintomatología nuclear del trastorno, a gestionar y controlar la
frustración, a mejorar y entrenar la socialización, usando procedimientos conductuales, de
autocontrol, autoinstrucciones, pensamientos reflexivos, modificación de conductas
disruptivas, relajación, etc.

La intervención psicológica en los niños y adolescentes TDAH debe incluir dominios en los
que el afectado manifiesta algún problema como cognitivo, emocional, comportamental:
              

ABORDAJE PSICOEDUCACIONAL:

La Psicoeducación consiste en un abordaje que enseña al afectado y su familia en qué


consiste el trastorno de TDAH, qué características tiene y qué se puede hacer para
mejorarlo.

Aspectos que trabaja:

 Explicación del TDAH al afectado


 Posibles problemas o riesgos asociados al trastorno
 Las diferentes vías de intervención y tratamiento que existen
 Aceptación activa del diagnóstico por parte del afectado
 Acuerdos de compromiso y cumplimiento terapéutico 

TERAPIA COGNITIVO-CONDUCTUAL: 

El enfoque terapéutico cognitivo-conductal ha demostrado ser la herramienta más eficaz de


que disponemos para reducir los comportamientos perturbadores de los/as niños/as con
Trastorno por déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) y aumentar los
comportamientos autocontrolados (Soutullo y Díez, 2007.)  Para su aplicación, es
imprescindible la implicación de las personas responsables de la educación del niño/a, pues
son ellos/as quienes aplican las pautas en casa. Aspectos que trabaja:

 Desarrollo y orientación personal


 Resolución de conflictos
 Entrenamiento en auto-instrucciones
 Organización y planificación de la conducta en función de objetivos y metas
 Autorregulación emocional
 Entrenamiento en habilidades y estrategias internas 

TERAPIA DE MODIFICACIÓN DE CONDUCTA:

La terapia de modificación de conducta, se basa en los condicionamientos operantes, el uso


de reforzadores y castigos y favorece la extinción de conductas disruptivas y la
implantación y aparición de conductas positivas. Aspectos que trabaja: 

 Normas y limites
 Entrenamientos en hábitos positivos
 Modificación de conductas disruptivas y problemas de conducta
 Entrenamiento en conductas positivas

ENTRENAMIENTO EN HABILIDADES SOCIALES:

El área social es una de las áreas donde mayores dificultades tienen los niños y
adolescentes con TDAH. La adquisición de pautas, estrategias y habilidades para
relacionarse de manera adecuada mediante un proceso de entrenamiento favorecerá la
interacción social de los afectados con TDAH con sus iguales y evitará problemas de
rechazo social, asilamiento y baja autoestima. Aspectos que trabaja:

 Autoestima, comunicación emocional


 Entrenamiento asertivo
 Reglas de sociabilización
 Entrenamiento en conductas prosociales
 Habilidades de competencia social 

TÉCNICAS DE RELAJACIÓN Y CONTROL DEL ESTRÉS Y LA ANSIEDAD:

Las técnicas de relajación y trabajo corporal ayudan a controlar y canalizar el exceso de


actividad, los estados de agitación, nerviosismo y ansiedad y favorecen las emociones
positivas y  mejoran la comunicación y el ambiente familiar.

También favorecer la práctica de actividades físicas o culturales, o de tipo social, ayudan a


mejorar la autoestima de estos niños y a desarrollar y potenciar otras capacidades y
habilidades que presentan. Aspectos que trabaja:

 Relajación y respiración
 Expresión corporal
 Realización de actividades externas como actividades deportivas, hobbies,
actividades socio-culturales
 Psicomotricidad

El lenguaje interno o las autoinstrucciones son las que facilitan esta interiorización de las
reglas e instrucciones, ya que fomentan el pensamiento organizado y reflexivo. Los
procedimientos autoinstruccionales y las técnicas de resolución de problemas tienen como
objetivo que el sujeto interiorice pautas de actuación generalizables a distintas situaciones
con el fin de alcanzar los objetivos propuestos. 

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