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NOVELA
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Primera edición: abril de 2004


Diseño de portada: José Arenívar Huerta
l1, José Arenívar
Derechos Reservados:
©José Arenívar Padilla, 2004

E-mail: arenivar22@hotmail.com

ISBN:968 7409-09-34

COBALT060

Producción editorial integral:


© EDICIONES DEL AZAR A.C.
Calle 17 número 117
Chihuahua, México, 31000.
Tel.: 4 17-2852 y (614) 5 13-5812
Fax: 4 15-9283

IMPRESO Y HECHO EN MÉXICO

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COBALTO 60

(agosto 11 de 1983)

M anuel deMaría dioun sorboalaromático café.Sesentía cansado,


deprimido. La noche anterior había sido larga, los tragos
abundaron y la alegría había formado torrentes de placer. Ahora,
aquel café le aumentaba la náusea que lo atormentaba desde elmo-
mento en que despertó.
Maldijo en voz baja aquella situación que le provocaba asco y
malestar, maldijo su imprudencia por haber asistido a la reunión de
encuentro con la organización en donde había conocido a ¿cómo se
llama? iOh sí, Susan! La rubia de inquietantes formas que le pre-
sentara el Doctor Baylor. Ahora estaba pagando las consecuencias
de una noche de juerga y sobre todo de compromiso.
_.::::.-..:

la ducha de agua fría que recorrió su regordete cuerpo al levan-


tarse no habíalogradocaimarsunerviosismo. De malagana sevistióy
lanzó una mirada de indiferencia a la chica que aún dormía pláci-
damente. Tomó su portafolio de piel gris y se miró en el espejo de
laestancia. Su aspecto era terrible y su estado de ánimo peor.
Al abandonar elhotel, una ola de calor lastimó su rostro, eltrán-
sito por Sunset Boulevard era denso, pesado. Elaullar de una sirena
de ambulancia repicó en sus oídos y en cada paso que daba sus pier-
f
nas flaqueaban.
\ ; Elcalor de agosto en LosÁngeles es sofocante, la brisa marina
tiende a ascender a los pocos kilómetros tierra adentro y el cálido y
seco viento del este, choca con la barrera formada por las montañas
de SanBernardino y Pasadena, quedando aislada la ciudad en un reci-
piente de smog bajo un cieloocre carente de nubes.
Cuando Manuel llegó al café, su frente estaba cubierta por
arroyuelos de sudor, buscó una mesa donde el aire acondicionado
fuera más directo y ordenó un café.
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J osé Arenívar COBALTO 60

Pocosminutos después penetraron allocaltres hombres: Eldoc- Unidos. Ibr desgracia,tanto Batista como Somoza exageraron en sus
tor Hany Baylor,elcapitánMartínlewisy FrankRamírez.Esteúltimo pretensiones de riqueza aunadas a una egolatría principesca lo que
excombatiente de Vietnam y actualmente jefe de los serviciosespe- motivó que elpueblo selevantara contra sus gobiernos,y México, no
ciales de inmigración de los Estados Unidos. Manuel los miró y un está muy lejos de sufrir un colapso semejante. Ior lo tanto, nuestro
escalofríorecorrió su espalda.Con paso tranquilo lostres hombres se gobierno quiere poner un remedio antes de que seademasiado tarde.
enea-minarona lamesa ocupada por él.Susrostros sonrientes denota- -Y sobre todo-añadió 1.ewis-, México esnuestro vecino y
ban confianzay aceptación alverque Manuel había llegadopuntual a jamás permitiremos que seconvierta en una nación con un sistema
lacita. opuesto alnuestro.
-iBuen día! -exclamó amigablemente el doctor Baylor al -Sin embargo -se atrevió a protestar de María-, el plan
tiempo que retiraban lassillaspara sentarse. concebidopor laorganizaciónme parece terriblemente monstruoso ...
-Buen día-susurró Manuel con un imperceptible temblor de -ifur favor!-intervino Ramírez-tenga presente que losfines
manos.
justifican los medios, piense en los millones de mexicanos que día
-Espeto que lanoche haya sidoplacentera-dijo elcapitánle- con día luchan desesperadamente por el sustento diario. La infla-
wis palmeándolelaespaldacon suavidad.
ción va en aumento, laindustria está al borde de la ruina, yyo, como
Manuel no contestó, selimitó a bajar su mirada hasta elplatillo
jefede inmigración, me espanto delos miles y miles de compatriotas
manchado de cafédonde descansabalataza
suyos que cruzan ilegalmente nuestras fronteras creyendo que aquí
-la Organización,-indicó Ramírez-se encuentra satisfecha
tendrán una vida mejor, por lo tanto, ocasionan un grave problema
porque usted fue designado para esta importante misión. Los
socialy económico a nuestro país.
consorcios del país tienen la plena con.fianza en que sabrá cumplir
DeMaría no dijonada, bajólas manos hasta que éstas quedaron
fielmente lasinstrucciones que, por supuesto, previamente han sido
trémulas sobre sus muslos. Eraincreíble que lo hubieran elegidoa él,
ana!izadas por los expertos en política exterior. Estamos seguros de
que eléxito llegarámuy pronto. precisamente cuando pensaba retirarse a lavida privada, al descanso
-Además-agregóelcapitánlewis-, México seencuentra en en su casade campo en Cuernavaca.
laactualidad alborde de un colapsofinanciero que pone en peligrola Levantó lamirada, quiso deciralgo,un algoque quizá yana tenía
estabilidad nacional. Eso ocasionaría que también los Estados Uni- caso. Gente con un enorrne poder económico lo había protegido en
dos sevieran afectados por un posible levantamiento de los sectores sus negociosque no siempre fueron muy honestos. Y ahora, elúnico
de escasosrecursosde su país,l? que seríanefasto paralosinteresesde camino que tenía era elde seguiradelante. la idealepareciódesde un
. losgrandesindustrialesde ambos países. principio cruel, mas pensó que todo aquello era una broma de mal
-furotra parte,-intervino eldoctorBaylor-tenemoslaamarga gusto. Perosu preocupaciónaumentó cuando recibióaquellallamada
expetiencia de Cuba y Nicaragua. Paísesque anteriormente fueron telefónica en la cual le ordenaban que asistiera a la reunión en Los
aliadosnuestros y que con regularidad recibían ayuda de losEstados Ángeles.

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José Arentvar COBALTO 60

Es obvio que comulgaba con las ideas de sus amigos, el país Lewisseinclinó hacia delante y lomiró con seriedad.Sus pálidos
necesitaba de una manera urgente salirde aquel peligrosodescenso y ojosantaño amables setornaron fríosy amenazadores.
hubiera luchado con ahínco para lograrlo, sin embargo, en esos mo- -Esto es un secreto máximo, deMaría--exclamócon voz gra-
mentos dudaba de su capacidad para llevara cabo aquel terrible plan. ve-, no vamos a tolerar errores.Téngalo muy presente.
la voz de Baylorlo trajo de nuevo a la realidad. DeMaria tomó una servilletay con ellalimpió lacomisura de sus
-Señor de María,-le dijo,-usted está muy comprometido labios, sentía una enorme opresión en el pecho y gruesas gotas de
con el proyecto, por lo tanto le sugiero que se tranquilice y actúe de sudor leCOI'1'Ía9-
por la frente y elcuello.Metió su mano derecha enla
manera más natural. Usted ya conoce elplan y nada podrá desligarlo bolsa posterior del pantalón y extrajo un pañuelo con elcual secó su
de laOrganización.Queremos que comprenda nuestra postura y aho- nerviosatranspiración
rano es tiempo de titubeos y mucho menos de dar marcha atrás. Si -Bien-susurró Baylor- nosotros nos retiramos. Procure
usted falla,nos veremos en la penosa necesidad de eliminarlo tanto a serenarse,ya verá que en cuanto pase el efecto de los tragos de ayer y
usted como a su familia. su organismo recobre la normalidad, verá el proyecto de una manera
DeMaría sesintióderrotado, en efecto,ya de nada servíadiscutir más optimista.
aquel punto. Asintió con levemovimiento de cabeza y dio un nuevo los tres hombres se pusieron de pie y con pasos seguros se en-
sorbo alcafé. caminaronhaáala salidadejando a Manuel de María sumido en sus
Lewisjuntó lasmanos presionándolas bajo su mandíbula y con preocupadospensamientos.
voz claray sonora exclamó: Sus ojos enrojecidos y turbios parecían perderseenlanaday
-Vamos, Manuel-comentó sonriendo levemente-esto no es sentía su cerebro a punto de estallar. Un nuevo sorbo acrecentó la
el fin delmundo, sino algocompletamente distinto. Seráelprincipio náusea y no pudo resistir más. Selevantó de la mesa y con grandes
de una nueva vida para México y por que no decirlo, quizá para el zancadas sedirigióal sanitario antela curiosamirada delos habituales
mundo entero. parroquianosque tomaban un ligerodesayuno antes de emprender su
_¿Y cuándo estará lista la cápsula?-preguntó de María con trabajo cotidiano.
voz pastosa. Y ahí, Manuel de María vomitó.
-En una semana usted podrá pasar a recogerlaen elWalter Me-
morial Hospital de El Paso, Texas -dijo Ramírez-, ahí recibirá
instrucciones para que una vez cumplidos los requisitos de impor-
tación y traslado al suelo mexicano, usted continúe con la labor
encomendada ya en su patria. Y al concluir su misión, quedará en .
completa libertaddehacer loque leplazca.Además, pasaráa losanales
de la Organización como persona distinguida y de enorme crédito.
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11 -Gracias-contestó Miranda con gesto de resignación.


(septiembre 8 de 1983) Suárez tenía muchos años en la escuela, anteriormente había
desempeñadoelcargodesubdirectorygraciasalajubiladóndeldirec-
Amanecía. t oranterior;desdehacíatres años ocupaba elmáximo cargodelplantel.
.l"'l.EI soldejaba ver sus primeros rayos sobre lasmontañas, eldelo Era Suárez un tipo alto, firme de carnes, cabello cano y nariz
estaba despejado y solo elbravo batir de las alas de loscientos de za- prominente. Siempre vestía pantalón oscuro y la clásica guaya-
nates que pernoctaban en los árboles de la calzada se dejaban es- berapuesta de moda enlos sexeniosanteriores.
. cuchar en elhorizonte grisde ladudad. En esos momentos se escuchó el timbre para entrar a clases.
Lasúltimas lámparas de luz mercurial poco a poco se fueron Miranda echó un vistazo a su reloj el cual marcaba con exactitud
apagando gracias a las fotoceldas que automáticamente las lassiete con treinta. Siempre era igual, los prefectos vigilan con celo
controlaban. eltiempo, ni un minuto más, ni un minuto menos.
Era septiembre, los alumnos de secundaria con su clásico Conrapidezlosmaestros tomaron susportafolioso bolsas,según
uniforme se dirigían al plantel donde el ciclo escolar había comen- elcasoy selanzaron prestos alas aulas. SoloMiranda permaneció en
zadounas semanasantes. su sitio.Siempreera elúltimo en abandonar aquel anexo que servíade
Miranda vio su reloj, marcaba las siete con diez. Conducía su prefectura Aspirólamezcla de perfumes que flotaba en elambiente y
viejoautomóvil por lascallesadyacentes a laescueladonde impartía sonrió para sus adentros. No cabía la menor duda, las maestras gas-
sus clases.Elaire matinal penetraba por las ventanillas bajas y esto taban buena parte de su sueldo en su arreglopersonal.
le ayudaba a despejar su cerebro todavía adormecido. Su estó- Permaneció unos instantes bajo la mirada impaciente de la
mago asimilaba con lentitud el amargo café que momentos antes prefecta;luego,con lentitud tomó su portafolios del pisoy exclamó:
había tomado en sudepartamento. -Ya voy, mi estimada Rosita. Me gusta abandonar la prefectura
Alllegaralestacionamiento delaescuela,observópor elbarandal alúltimo para demostrarme que no soy un boxeador y que mis refle-
que losalumnos sedirigíana susrespectivossalones,bajódelvehículo josno están condicionados a timbres y campanas. Además, recuerde
y se encaminó hasta la entrada principal. Ahí vio que varios de sus que Suárezme espera en la dirección, así que por favor atienda mi
compañeroscharlabananimadamente. Con movimientos mecánicos grupo mientras escucho elsermón
dejó elportafolios en elpiso delcorredor,saludó con voz impersonal Rosita lo miró con ojos de aceptación. No le contestó yse fue
y como siempre sucedía, la plática era tan cerrada que no obtuvo bajoelraudo taconeo por elcorredor.
respuesta. No leextrañó, en otras ocasionesélhabía hecho lo mismo. Miranda sevolvió y caminó hacia las oficinas administrativas.
Después de tantos años de rutina, elsaludo eracosa sinimportancia. Sedetuvo en la entrada y recorrió con la mirada los escritorios, cada
-Profesor Miranda-escuchó lavoz de la prefecta.-El maes- uno ocupado por las secretarias que daban la apariencia de per-
tro Suárezquiere verlo en ladirección. sonas muy ocupadas. Rostros jóvenes y otros no tanto, pero en to-
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dos ellosun gesto de seriedadque llenaba elambiente con un airede -Por lo tanto-las palabras de Suárez lovolvieron al asunto--
gran importancia para elbuen funcionamiento del plantel. lesugierocomenzar lostrabajos lomás pronto posible,ya que desea-
-Con permiso-dijo Miranda-eldirectorme llamó. ¿fuedo mos inaugurar en elpróximo mes de enero y que esasobras estén lis-
~
tas para esa fecha porque se presta para conmemorar el triunfo de
-Adelante profesor -se escuchó una voz seca en la oficina nuestra corriente sindical y por lo tanto, pensamos invitar a las
principal, autoridades de la Secretaría y sobre todo a nuestro tenaz y lucha-
Mirandaentróyconlevemovimientohizounremedodesaludo. dor líder vitalicio para que corte el listón, declarando inaugurados
-Siéntese maestro-repuso Suárez---lomolesto porque quiero losanexos.
tratar un asunto muy importante para laescuela. No tenía caso discutir, la decisión era vertical. Miranda se le-
Miranda tomó asiento cruzando las piernas y mirando expec- vantó delasiento y dijocon voz ronca:
tante aldirector. -Está bien.Más tarde pasarépara ponerme altanto delas cuen-
-MireprofeMiranda-empezóSuárez-romotcxlossabemos, tas bancarias y elaborar un plan de trabajo. Ahora me retiro porque
nuestra escuela como otras tantas del país,tiene grandes carencias. misalumnos me esperan.
Actualmente nos estáurgiendodoscanchasdeportivas,labibliotecay Salióde mal humor, su alegáamatinal sehabía perdido en unos
los dos anexos para el taller de carpintería. Como usted sabe, la so- cuantos momentos y caminó imaginándose alimbédl del líder sin-
dicalcortando ellistón de inauguraáón.
ciedadde padres llevóa cabouna seriede actividades encaminadas a
llegó al salóny Rosita loreábió con una sonrisa de descanso.
recaudarfondos para construir dichosanexosy este año, graciasa esa
-le entrego a su grupo-dijo.
labor desarrollada, contamos con la mayor parte del dinero. Porlo
Ycon rapidez seperdió por los pasillos.
tanto, lomandé llamar para comisionario y nombrarlo responsable
de dichas construcciones. Usted supervisará los trabajos, comprará
elmaterial necesarioy contratará a lostrabajadores,y alfinal,rendirá
elinforme detallado deltrabajo realizado.
Miranda no dijo nada, pero en su cuerpo sintió un latigazo de
furor. Nuevamente locargaban de trabajo extra, otra vez tenía que
hacer las actividades de otros. iQué cómodo era para Suárez
comisionado! ¿y los demás? Algunos tenían años que no
desempeñaban comisión alguna, pero aquellos eran sus amigos, fie-
lesseguidoresde lasideasverticalesde ladireccióny ojosciegosante
lasinjusticiasmagisteriales.

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111 -Pero entonces-aventuró de María-, así será muy difícil


(septiembre 12 de 1983) y riesgosopasar lacápsula.
Es precisamente donde entra usted, amigo de María. Con su

E lMontecarlo rojo abandonó la autopista diez. Cuatro callesmás


adelante sedetuvo frente aun edificiogrisdevariospisos.Manuel
de María descendió del auto y cruzó elumbral de la puerta principal.
enorme experiencia usted fácilmente podrá introducirla ya que co-
noce todos los procedimientos ilegales del contrabando. A la
Organización por ningún motivo le conviene que el sector oficialde
Una sensación de bienestar lo invadió cuando el aire acondicionado su paíssede cuenta que nuestro producto sedirigeaMéxico. Espor eso
acariciósu rostro. que este delicadoasunto lodejemos en sus manos.
Sedirigió al departamento de infonnación donde una joven de -Así es-afirmó de María secamente.
tez morena hojeaba unos expedientes médicos. -Bien,-continuó Baylor-la cápsula está lista. Sóloleadvier-
-Buenas tardes-exclamó de Maria-, perdone, ¿dónde está la to que deberá ser muy cuidadoso en el momento de cruzar la fron-
oficinadeldoctor Baylor? tera, cualquier error podría causar la postergación del plan.
la joven recepcionista levantó la mirada y con su mano derecha -Lo cual causaría un gran disgusto a la Organización-in-
leindicóladirecdónhadala parte más profunda delcorredoraltiempo terrumpió de María
que con una sonrisa amable le dijo: -Y también seríasu muerte-amenazó Baylorcon voz gélida.
-Supongo que usted es el señor Manuel de María .. De María sintió de nuevo un cosquilleo por la espalda, tal y
Supone bien-aseveró el hombre complacido. Tengo una cita como le había sucedido en Los Ángeles cuando se entrevistó con
importante con eldoctor Baylor. losotros miembros de la Organización, sinembargo, inmediatamen-
-Pase usted-musitó la joven sin dejar de sonreír. te recobró lacompostura
De María guió sus pasos por elcorredor hasta que en una puerta Media hora más tarde, una panel blanca abandonaba elWalter
leyó el nombre del doctor escrito con letras doradas. Tocó con sua- Memorial Hospital por laparte posterior seguidaporelMontecarlode
vidad yuna voz loinvitó a pasar. .Manuel
De María reconió la estancia con una mirada de indiferencia. Enfilaron a velocidad normal hacia el puente internacional. Al
Todoestaba decoradocon eleganciay por losamplios ventanales llegar a la garita aduana! detuvieron sus vehículos ante la mirada
seveía en la distancia lavecina Ciudad Juárez. inquisidora del policíafiscalque preguntó con voz monótona alcho-
Baylor le señaló un mullido sillón forrado de piel color rojo que fer de la panel:
armoniz.abaconla decoración al tiempo que decía: -¿Hacia dónde va?
-De María, siéntese, que gran alegríavolver a verlo. -Aquí, nada más aJuárez-dijo tranquilamente elchofer.
-Gracias-exclamó de María-supongo que tiene todos los _¿Qué lleva?
documentosdeimportaciónenorden -Instrumental médico y quirúrgico para la clínica gu-
-Por supuesto que no, -contestó Baylor-como usted sabe, bernamental.
existen productos que necesitan un permiso especial con la firma y -¿Me permite los documentos de importación?-volvió a
autorización de la Secretaria de Saludde su país. decirel aduana!.
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-En el automóvil que viene detrás de mí está el importador. 1111lr11, seque faltalaautorización de laSecretaríade Salud,pero ponte
Éllemostrará lo que usted necesita. 11 ¡11·11~1;1ren que en estos momentos existen enfermos que esperan
-Está bien, estaciónese en elcarril tres y espere. '" "'111s< is este aparato para combatir elterrible cáncer que losaqueja.
Lapanel se puso en marcha y elhombre deverde hizo una señaa l'.stoesmuy delicadopara mí-respondió Rodríguez-el ma-
de María que viajaba en elMontecarlo. 11·11.1l radíactivo debe tener un permiso especialde importación

-Señor de María-saludo elvista con una sonrisa hipócrita al O key-dijo de María-, trataré de localizar la firma que
tiempo que hacía un grotesco saludo militar.- iQué gusto volver a t .11 t.' Regresaremosallado americano, elhospital de gobierno tendrá
verlo! 1 p w rspcrarvarios días,quizá meses, y algunos enfermos morirán por

-Hola Rodríguez. -contestó éste con seguridad. d t 1 atamiento tardío y por supuesto tú, mi querido amigo, perderás
-Hacía tiempo que no tenía la dicha de atenderlo -dijo 11111y truenosdólares...

servilmente elguardia fronterizo. -Está bien-contestó Rodriguez bajando laguardia-, yo con-


-Vamos Rodríguez-exclamó de María con desprecio---,son t le> t ·nusted y en su discreción.Esperono tener problemas.

tantos ustedes que últimamente no encuentro a los viejos amigos DeMaría lepalmeó laespalda,introdujo su mano en elbolsilloy
como tú. ,. x trajoun buen fajode billetes.Con disimulo selosdio alvista y éste,
-Y bien señor, ¿esta vez de que setrata? lanzando una mirada de codicia,los tomó y dijocon tono alegre.
-Es material médico destinado a una clínicadegobierno,échale -Puede pasar,señor deMaría.
una ojeaday déjanos pasar que tenemos prisa. Estesonrióy abordó elMontecarloal tiempo que haáa una señal
Rodriguez tomó elpapelque leextendió deMaría y con gesto de de podercontinuar alguiadordela panelquedelejoshabía presenciado
todo,
hombre importante empezó a leer.Conforme recorría su vista por el
-Una pregunta más, señor de María -dijo el aduana!-.
documento, su caraseiba transformando hasta llegara convertirseen
Enqué consisteprecisamente eseaparato?
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un gesto de preocupación
De María ya con el automóvil en movimiento y asomando la
Al terminar de leer,dijo con seriedad:-Pero señor, para intro-
cabeza por laventanilla gritó:
ducir al país este material esnecesario un permiso especialy según
-Es una bomba de cobalto 60.
losreglamentos debe ser autorizado por laSecretariade... Rodríguez siguiócon lamirada elMontecarlo-una bomba-
-Por favor-interrumpió de María-tú sabes lo difícilque es pensó. En su cerebro se formó una incógnita que no alcanzó a des-
encontrara losaltosfuncionariosparaque estampen una simplefirma. cifrar. Posó sus ojos en el puñado de dólares y con movimientos
Esteaparato fue donado por una poderosaasociaciónde beneficencia mecánicos los guardó en el bolsillo. Luego se dirigió al siguiente
delos EstadosUnidos paraayudaracombatir elcánceren nuestro país. automóvil que esperabatumo.
Serádegran utilidad para lamedicina social.Quizá hasta tú lo puedas
necesitar algún día.-Planteó con soma de María. -Bienvenido aMéxico--exclamó ladoctora BereniceTrujillo.
-Dios me libre-expresó Rodríguez-, sinembargo, señor... De María miró a la mujer de edad madura y cabello gris, se di-
-Mira-volvió ainterrumpir deMaría-, todo está en perfecto rigióa una fuente de agua,tomó un cono desechableylollenóhasta el
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borde; dio unos sorbos al refrescante líquido y dijo con la mirada IV


clavadaen un cuadro que colgabade lapared. (septiembre 14 de 1983)
-He cumplido con lamisión, lacápsulaya está aquí.
-Espero que nadie del hospital se haya dado cuenta -dijo la
doctora entrelazando los dedos de ambas manos con gesto
interrogativo.
C iudad [uárez es una urbe con crecimiento desmesurado, su
poderío económico no es suficiente para satisfacer las necesi-
t Iades de un flujo constante de inmigrantes que atraídos por los cer-
-Claro que no-contestó de María.
t ·anosdólares, arriban del sur del país. Sólo la creación de maquila-
-Magnífico, todo está saliendo según el plan previsto. Aho-
ra dejesu sacoen elsofáy acompáñeme. doras,que sonde capitalextranjero,ofrecen trabajo y nivelanen parte
Estaban a punto de salir cuando sonó el teléfono. La doctora labalanzade una economía tambaleante einsegura;sinembargo, esta
Trujillohizo un gesto de fastidioy antes de levantar elauricular,abrió t >fertade trabajo no satisface a la mayoría de losinmigrantes ya que
elcajóndelescritorioy encendióuna grabadora.-S~ ¿diga? No, hoy ron un escuálido salariomínimo no es posible viviren una bulliciosa
no.Estaréocupada.Sí,mañana tendrá usted esedocumento. -y colgó. ciudad donde el costo de la vida supera fácilmente al resto del país.
Señalando lagrabadora laapagóy con tono alegrecomentó: Loscentros nocturnos y prostíbulos de antaño han ido perdiendo
-Grabar conversaciones telefónicas es mi pasatiempo ¿sabe? terreno ante el empuje lento pero constante de un comercio que
En mis ratos de ocio clasificovoces. Peroahora sí, ivamos a nuestro
favorecido por la desproporción del peso frente al dólar, obliga al
negocio!
-Extrañopasatiempo-pensódeMaríaysiguióaladoctorapor mexicano e incluso al vecino paseño a consumir los productos
laestancia.llegaron hasta elpatio traserodela casayvieroncomo tres nacionales; aunque siempre agobiado por jaurías de inspectores,
hombres acompañados porelchoferdelapaneltenninabande bajarel recaudadores y visitadores que absorben con avidez los elevados
sofisticado instrumento que contenía la cápsula de cobalto 60y que impuestos.
originalmente estaba destinada a combatir tumores cancerígenos. lDsdeshuesaderosdeautomóvilesy laventa derefaccionesusadas
Ladoctora dio lasgraciasa aquelloshombres loscuales después obtienen buenas ganancias. Esto se debe principalmente a las
· de recibiralgunos billetes abandonaron ellugar.Elchofer de la panel franquicias de importación de vehículos extranjeros que elgobierno
abordó elvehículoy con un guiño sedespidiódejando ade María y ala de la República concedió en un principio a los campesinos y que
doctora frente alartefacto. posteriormente seextendió a todo tipo de personas,y como laindus-
Después decerrarlaenorme puerta que daba a lacalle,ladoctora
tria automotriz nacional no tiene las refaccionesde marcas exóticas,
ledijo:
-Ahora le daremos su tratamiento de belleza a este muñeco, es imprescindible el viaje a la frontera y así comprar las partes tan
tome esa navaja y hágala ralladuras en la pintura mientras yo necesariasparael buenfuncionamientodelosautomotoresinternados
---continuó la mujer con burla-le daré unos golpes para que de la al país. ,.,...,.,...,J:.::~~··'"""'•'••;,,::_:J,..,._,
Esnor eso oue los__,... vonkes-,._~,,,r;;
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aparienciade usado. ciudad. Inipo.ajbJecontrolar con exactitud tanto negociode es!~Ji.pp


Luego,tomando grasay polvo, lo mezclaron y lo impregnaron en cuanto a cantidad, calidad y clase de obje'té)sque en dios se
con una estopa convirtiendo aquel aparato en supuesta chatarra. encuentran
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Esto lo sabían a la perfección la doctora Trujillo y Manuel de En breves instantes enfiló rumbo al sur, bajo el intermitente
María. r onroneo del camión que poco a poco cobraba velocidad entre los
Elenorme trailer entró con dificultad al corralón. Elchofer,con múltiplescambios de latransmisión
visible mal humor, maniobraba para poder colocarse en el lugar Al llegar ala garita, entregó la guía al oficialde aduanas, éste le
estratégicamente elegidopara cargar las toneladas de chatarra de a- < lioun vistazo; con dificultad subió por la escalerillalateral del trailer
quel negocio desordenado y lleno de polvo. Elmotor de la moderna y convoz cansada preguntó:
grúa rugíacon estrépito como apurando altrailer para descargaren él -¿Sólo chatarra para la fundición?
todo elpeso posiblede aquellosvehículosdesahuáados. -Así es,oficial-exclamó elchofer.
Por fin, cuando el camión detuvo su marcha, cual mano gi- -Está bien, puedes continuar el viaje.-dijo entregándole los
gantesca ganchos y cadenasseestrecharon en loshierros retord.dosy documentos que amparaban lacarga.
poco a poco empezó a cargar la caja del camión que temblaba bajo Con lentitud elvehículo se puso en marcha mientras eloficial
el peso que iba en aumento. Los empleados de aquel deshuesa- conindiferenciaveíalarazón socialenla portezuela; '1\cerosyMetales
dero veían absortos como la tecnología actual aligeraba su trabajo, delNorteAC."
evitándoles a ellos el esfuerzo de horas o quizá días enteros bajo Cinco horas más tarde, l_o~cJ.~~~~hosmetalq{gl~QS erap_
aquelsolabrasadox:. descargados en el enorme corralón de la empresa donde en los días
Elchofer del trailer bebía un refresco con acompasados sorbos subsecuentes serían procesados para dar forma a varillas corru-
cuando sus enrojecidos ojos se posaron en aquel objeto para él gadas que en diferentes dimensiones serían utilizadas en edificios
desconocido.la grúa lo sostenía por losairessobre lacajadelcamión y construcciones futuras.
Entre rechinidos de cadenas y rugidos de motor, a gritos preguntó al
encargadodellocal:
-iOiga don Joaquín! ¿Qué es esa madre que van a echar en el
camión?
-la verdad no lo sé-contestó el sujeto-, pero hace días lo
trajero~llll:?:ospita1, creo~~ !E?:,?..Pfil"ato.inserviblequeyatenía_-
ñ:it@ío_tiemPo sirlusarsepar faltade refaccionesyahora, comotíene,
~~te~hirno:io~ompramoscomochatau~
...·······
Elchofer ya no preguntó más, lanzó el bote de aluminio que
momentos antes contenía elrefresco,sobrelacajarepleta de metal de
su camión; tomó laguía y los documentos que Joaquín le extendía y
con rapidez,abordó lacabinaencendiendo elmotor del pesadotrailer.
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José Arenívar
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V 1111sm lasnoches en elsilenciocasitotal a laorilladel lago, bajo un cielo


(diciembre de 1983) I''' 11 undamente negro sólo adornado por el extraordinario fulgor de
lrn• rst rellasque se acentúa en la total ausencia de luces artificiales.
T a noche estaba fría,Miranda momentos anteshabía terminado de No estaría solo,Carlos, su amigo de la infancia, lo acompañaría
.L. cenar y ahora veía a través de laventana la luz ámbar de la lám- 1 111 no en otras tantas ocasiones. Sellevaban bien, no cabía la menor

para de sodio que se perdía en la calle solitaria. Su pensamiento se duda. Los servicios y la ayuda en momentos difíciles habían sido
centraba en las próximas vacaciones de navidad; una semana más y mutuos, se tenían confianza y sobre todo un respeto que
estaría descansando. Su agotamiento mental sehabía incrementado 1 undamentado en la amistad, no estaba exento de bromas ingenio-
con la comisión que Suárez le encomendara; sin embargo, estaba sasperoinofensivas.
satisfecho ya que las canchas deportivas, el taller de carpintería y la Carlos era fuerte, le gustaban los deportes y cada vez que podía,
biblioteca,estaban totalmente terminados, trotaba por los campos cercanos a su casa.De clara inteligencia yviva
Lamano de obra la había sufragado elgobierno del Estado, pero agudeza perceptiva había tomado lacarrerade periodismo. Gozaba de
no asílosmateriales de construcdón, sobre todo elcemento y lavarilla cierta reputación entre los círculos editoriales porque más que
que había duplicado su costo en lasúltimas semanas; pero graciasa su reportero, era un investigador profundo de las noticias que verda-
insistencia,la empresa '1\cerosy Metales del Norte" lehabía otorgado deramentetrasciendenenelinterésdeloslectores. Deespírituinquieto,
un descuento especialpor tratarse de un centro educativo y además, Carloseraloque enciertafonna, selepodíallamar"periodista urbano".
por lacantidad tangrande de materiales que sehabía comprado. Él,con ojo de halcón buscaba la noticia en los lugares más increí-
También elsacerdote deltemplo de San Isidrocompró cemento y bles. Legustaba husmear con olfato de sabueso los sucesos aparen-
varilla a su favor;y al hacerlo juntos, aprovecharon la rebaja porque temente sin importancia y más de una vez, había sorprendido a sus
enclavado en un banio populoso pero de gente humilde, elsacrolocal jefesconinfonnadonesqueparaotrosreporterospasaroninadvertidas.
estaba recibiendo una completa remodelación en su estructura para De un tiempo ala fecha,Carlos se sentía molesto, desubicado, su
regocijo de los vecinos, en su mayoría obreros y campesinos de los jefe le habíaencomendado la fuente política, le fastidiaba pasar la
alrededores. mayor parte del día en oficinas, secretarías, locales de partidos polí-
Miranda encendió un cigarrillo,sedejó caer en el sofá dela salay ticos o en los cafés frecuentados por secretarios de secretarios y que
con ojos entornados, empezó a proyectar su quehacer en vacaciones. como pavos reales, presumían veladamente de la influencia que en
Arreglaríaelcerrojode lacochera, cambiaría latubería del calentador; un momento pudieran tener en los jerarcas superiores y que eran
pero sobretodo, pensaba en losdíasque pasaríaen ellago,practicando atentamente escuchados y festejados por incipientes y esperanzados
su pasiónmás que su deporte favorito.Estaríade pesca,descansando,y individuos que anhelaban darse a conocer para así escalar posiciones
aunque elfríoinvernal arreciaba en esaépoca del año, confiaba en que en elpenoso y arduo camino ascendente del poder público.
eldelo no secubriera de nubes y así,el solobsequiara sus tibios rayos. Aquella situación tenía a Carlos lleno de tensión, élgustaba de la
Lapescalorelajaba,había aprendido a tener paciencia,legustaba libertad, sus accionesno estaban sujetas a horarios ni protocolos, más
22 23
Blblinteca1
f.11.ÍHr.fi/4/ ~11tóno1tu1tÍl Ciutlal J~ru.
COBALTO 60
José Arenfvar

de una vez se sintió irritado ante el trato prepotente y las respues- VI


tas despóticas de políticos de medianos vuelos, y que hacían un total
éxico se encontraba en una encrucijada. Su economía mixta
contraste con las declaraciones agresivas por parte de líderes de par-
tidos de oposición que suplicaban para que fueran publicadas lo que
según ellos, eran las soluciones a cada problema que a la sociedad a- ..
M
e 1r~l(·ahan
era un eterno reto para las grandes potencias que a toda costa
que labalanza política yeconómica de este país, se inclinara
queja cotidianamente. a 1 1ialquierade loslados. Ibruna parte, los Estados Unidos, que por su
Miranda sabía todo eso, en varias ocasiones Carlos se lo había e r-rranía, forzaba a su vecino a que acatara las reglas del juego ca-
comentado y lamentaba que su amigo estuviera forzado e inmiscuido píl alista y por otra, la Unión Soviética que ya en agonía pugnaba por
en la gran maquinaria que lucha por el acceso al poder; que tuviera mcrementar su jerarquía socialista.
que desenvolverse en los oscuros y recónditos vericuetos de aquella ·.Durante muchas décadas, México había coqueteado con ambas
telaraña llena de intriga, traición y golpes bajos. e orrientes, todo esto debido al penoso camino de su conformación

· Ante estos hechos, Carlos no lo pensaría dos veces para aceptar 1os siglosde explotación por parte de los españoles, lainvasión de los
unos días de descanso en ellago, donde estaría en plena libertad lejos 1ranceses, las luchas intestinas, el porfiriato y la ambición de los lí-
de escritorios, tazas de café y secretarias maqi nlladas, < leres revolucionarios, habían hecho que sus habitantes se volvíeian

Cuando Miranda abandonó la sala y se encaminó a su recámara, < lcsconfiados,temerosos de nuevas confrontaciones, con grandes de-
en su mente se formaba un cuadro comparativo en la profesión de seos de libertad, sí, pero una libertad pacífica, sin lucha, inclusive sin·
Carlosylasuyapropia.iExistíantantassemejanzas!Jefesautoritarios, ideología.Espor eso que por más de sesenta años elunipartidismo era
horarios estrictos, adultos inconfonnes, jóvenes acelerados,fracasos y la única senda política que imperaba provocando en la mayoría de
tensiones, indiferenáaanteloslogrosysobretodo, bajo salario.Aunque lasveces,que el país se encontrara en un eterno déficit.,,,,.....
la verdad, también existían excepciones. Carlos había recibido dos o México deseaba una libertad política, económica y socialpero no
tresmenáonesydiplomas por susméritos, premios casiinsignificantes quería enemistarse con ninguna de las dos corrientes que dividían al
por trabajos periodísticos y él, la simpatía y la sonrisa de algunos mundo. Los capitalistas avasalladores y los socialistas que con ter-
alumnos agradecidos y en poquísimas ocasiones el aplauso de la quedad presionaban en infinidad de ámbitos laborales.
comunidad estudiantil por lascomisiones desempeñadas en beneficio Esto lo sabía laOrganización Sus metas estaban perfectamente
del plantel trazadasyelplanpuestoenmarchaeralacúspidedesusanhelos.las
Al acostarse, cuando apagó la lámpara y se hizo el silencio en la medidas eran demasiado drásticas, crueles, pero efectivas. Se había
oscuridad de su cuarto, Miranda truncó aquellos pensamientos para agotado lapaciencia y ahora, con lasmedidas tomadas, sepensaba que
dar paso a otros más agradables .Se imaginó la quietud del lago y el de una vez por todas se acabaría con esa economía mixta que en parte
fresco viento golpeándole elrostro sonrosado por elfrío,mientras un frenaba elavance del capitalismo.
enorme pez tiraba con fuerza de su caña. Casi toda la segunda mitad del siglo XX se había convertido en
Un momento después, Miranda dormía profundamente. un campo de batalla ideológicodonde laguerra fríadaba sus zarpazos
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José Arenfvar COBALTO 60

en infinidad de países, no nada más en Europa, sino tambiénenÁ&ica "' 'Ix-rar la baja producción que ya era crónica en un sistema ejidal ya
y el Oriente. Y México, como punto estratégico era un bastión 1a~ obsoleto.
codiciado, la puerta de entrada hacia el modus vivendi más anhelado El discurso educativo, continuaba fiel a los postulados de los
del orbe, el puerto seguro para que se frenara o se iniciara un posible H' ibcmantes, los libros de texto gratuito con terquedad seguían
cambio en la infraestructura social del planeta. 11111tcniendotemascomolacaídadelpresidenteAllendealláenChi-
Pero este país no daba muestras de rendirse a ninguna de las dos lr, se hablaba de un héroe casi mítico y romántico como lo fue el
fracciones, seguía terco con su política mixta. Por una parte los "( :he" Guevara, se seguía solapando la rebeldía de Cuba, y se moti-
sindicatos, aun a sabiendas que eran corp<fativos, influían en muchas vaha un nacionalismo que en nada beneficiaba a las ambiciones de
de las decisiones gubernamentales, los campesínos seguían con fir- l11s norteamericanos.
meza los postulados de Zapata, el pueblo celebraba con entusiasmo el El reto era obvio. O se modificaba desde su interior el proceder
Primero de Mayo, pero al mismo tiempo no resistía las tentadoras político del país, o se tendrí.a que obligar a ello. Y así, como estaban las
ofertas que los vecinos del norte le mostraba como es una tecnología t'( isas, tal pareciera que se tendría que elegir la segunda opción

cargada de productos placenteros, casi todos comerrialesyqueantelas La Organízadónse había conformado lenta pero decididamen-
carencias de una industria propia, hacía que el pueblo las adquiriera; tc. En un principio se trató de influir por medio de congresistas afi-
dando así forma a una dependencia económica muy difícilde erradicar: nes, pero esto implicaba demasiados riesgos, por lo cual la idea fue
Todo eracuestióndetiempo. la Organiz.aciónnoestabadispuesta desechada. Era claro que el gobierno norteamericano no deseaba
a que el moribundo socialismo levantara nuevamente el vuelo y se presionar abiertamente a su vecino ya que esto podría provocar una
presentara con una sorpresa nada agradable para los estadounidenses. reacción opuesta, sobretodo por la publicidad que manipularía el blo-
la Organización como un pulpo había extendido sus tentáculos y al que socialista.
margen de su propio gobierno estaba iniciando la carga definitiva, el Por lo tanto, la Organización tuvo que tomar medidas radicales
empuje total y el final del titubeo mexicano. y secretas, dejando fuera de cualquier información a la monstruosa
los métodos ya no importaban. Sinmiramientos, sin concesiones maquinaria gubernamental estadounidense.
y sin piedad, el plan daría sus frutos esperados. Por fin México do- La Organización era una especie de sociedad secreta y aunque
blaría sus manos y con esto, se acabarían las tensiones y dudas que muchos de sus miembros estaban incrustados en el sistema, habían
tanto inquietaban a los grandes consorcios capitalistas. jurado una prioritaria lealtad a sus grupo, aun antes que a su mismo
ParaMéxico, ladécadadelos80noera unaépocafaíl l.oscambios sistema de gobierno.
se precipitaban y las malas directrices gubernamentales tenían a la Es por todo esto, que la Organización existía. Para incrementar
nación al borde del colapso financiero. La banca mundial estaba su influencia y poder, su imperialismo y su dominio total en un país
preocupada por el enorme gasto y despilfarro practicado, el boom que sería el parte aguas de un nuevo orden mundial donde los pode-
petrolero estaba visto que sólo era una quimera demagógica que en rosos ya no tuvieran que preocuparse de corrientes ideológicas
cuaiquiermomento se desplomaría y para colmo, elcampo no lograba diferentes a la de ellos. Y el país que se había elegido era México.
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José Arenívar COBALTO 60

•w rspantaran y ellos, con la esperanza muy en alto, no estaban


VII 1 l1s1iuestos a fracasaren sus intentos.
(diciembre de 1983)
Carlostenía razón-pensó Miranda-no había garzas,peromás
1·x1 rafioaún, no se veía ningún otro tipo de ave lacustre que mero-

E lagoeraalimentado por elcaucede un riachuelo que provenía de


las montañas, en otros inviernos sus aguas eran cristalinas de-
bido sobre todo, a que en esaépocadelaño laslluviasson escasas¡pero
1l1·ara en Jaoriliao en Jasuperficiede aquel espejo que suavemente se
a~ taba por elviento.
-No se ven pájaros-casi murmuró Carlos-esto está muy
ahora elenorme espejo estaba gris.Elzacate secode sus orillasestaba
mm
cubierto por un rocíoescarchadoen aquelamanecer en que Miranda y
-Algo pasa,y para colmo los peces no pican.
Carlos llegaron en la camioneta. Todo estaba desierto, los cotidianos -Cambiemos de lugar.
pescadores delverano en esatemporada no haáanacto de presencia. -Vamos pues, acerquémonos hacia la otra orilla, quizá allá
Así.que disponían de toda aquellainmensidad para ellossolos. tmgamos más suerte-contestó Miranda.
-iQué extraño! -exclamó Carlos clavando la mirada en el Remando con suavidad y con ritmo, los dos amigos pusieron
horizonte. proa hada Jadesembocadura del riachuelo que llevaba poco caudal.
-¿Qué tiene de extraño? zqué no hay personas?-contestó ( .uando llegaron su sorpresa fue mayúscula.ahí, entre elcieno de Ja
Miranda mientras bajaba elbote de Japarte trasera dela camioneta. < mlla, había cientos de peces muertos, putrefactos. Su asombro no
-No hay garzas. tcníalimites, elsuave oleajeproducía un vaivén macabro entre tanta
-i.Bah!, sino estamos aquí para pescargarzas, que importa que mortandad.
esasaves no estén en ellago,lo que nos interesas son los peces. -Algo grave está pasando-musitó casicon respeto Miranda.
-S~ peronunca había pasadoesto,lasgarzas son lacaracteristica -iAI demonio con esto! iMaldición,lasvacaciones se echaron a
principal... perder!-exciamóCarlos con rabia.-iAlejémonosdeaquí!
-Anda, déjate de tonterías y ayúdame. Cuando llegaron al rústico campamento, los dos se miraban
Carlos tomó el otro extremo del bote mientras en su cerebro perplejos, no encontraban la razón de tan terrible suceso. Forzados
bullía Jaduda. porlascircunstancias, empezaron a levantar sus enseresyya, cuando
Todoestaba en silencio,en eloriente losarreboles sepintaban de estaba a punto de partir, dijo Carlos:
rojo y el cielo poco a poco se tornaba azul pálido. Los dos hombres -Espera un momento. Esto setiene que investigar.
prepararon una fogata, el frío de aquel amanecer invernal invitaba Y bajando de la camioneta se dirigió al lago, buscó con afán el
a un apetitoso café. cadáver de algún pez por los alrededores y por fin, alejándose bas-
Alpocorato,yaconlosarreosdepescalistos,abordaronlapequeña tante, loencontró. Lotomóconlared y asíselollevóhasta elvehículo.
embarcación y con la suave brisa a sus espaldas empezaron a remar Abrió Iahielera y ahí lo depositó.
hacia el centro del lago. Todo parecía normal, los hombres -Esto se tiene que investigar-repitió Carlos con firmeza.
intermitentemente lanzaban su señuelo como lo hace cualquier -Iremos a Parral,está más cerca
pescador.Guardaban silencio,no fuera a ser que con elruido lospeces -S~alaSecretaríadeSalud,alútendránqueanalizarestedespojo.
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-Debe haberuna explicacióna tamaño desastre.


Durante todo el trayecto guardaron silencio, un clima de Sf señores, aquí trabajamos la fluorita, que es un mineral
incertidumbre flotabaen susalteradospensamientos.z Ibrqué, sidu- puesto de flúor y caldo. Con él se fabrican cristales y esmaltes.
1 e 1111

rante siglosaquella oquedad natural había sido refugio de la fauna 111111hién seutiliza enla preparación de ácidofluorhídrico...
local,ahora pasabapor eseinusualtrance? .-Ustedes, señor superintendente, están contaminando elrío
-Será lacontaminación-dijo Carlosdubitativo. 1 1111susdesechos.-sentenció Miranda.

-No hay otra explicación. -Claro que no, nosotros tenemos un sistema de seguridadque
-Si es así, quien lo haya hecho, no se la va a acabar con mis 111> permite que sucedatal cosa
denuncias en elperiódico,contaminar ellagoes un acto criminal. -iNi madre! -contestó Carlos con enojo. -Aquí se está
e lcsgracíandoa lanaturaleza.
En la Secretaría de Saludhicieron los análisis,losdos hombres -Yo les puedo asegurar que no hay tal contaminación, siusted
pennanederonexpectantesmientrasdabanlosresultados. Sobretodo e [uiereselodemuestro.
Carlosquenodejabadeasomarseypreguntarsequeestabapasando. Y efectivamente, los ingenieros de la mina guiaron a los dos
Larespuesta dellaboratoriofue contundente. amigos por sus laboratorios y no porque fueran personas que
-El pez murió envenenado, todo pareceindicarque esfluorita, protestaran por lasdesgradas ecológicas,sino por aquella credencial
ya que esemineral setrabaja bastanteen laregiónde Santa Bárbaray < ¡ueCarlos había mostrado. Todo parecía en orden, los argumentos
SanFranciscodelOro;aquíen loslaboratoriosesbastante conocidoya
externados eran convincentes. Todo indicaba que no había tal
que losmineros vienen seguidoa atenderse de susenfermedades.
rnntaminadón por lasminas.
-iElriachuelo! Ese caudal proviene precisamente de las
-De todasmanerasestolotendrá que saberlaSecretarlade Salud
montañas que atraviesan Santa Bárbara y San Francisco del Oro.
Hlostienen mejoresformas de comprobar que todo está en orden,así
-acertó a decirMiranda.
-iMalditascompañíasmineras! ¿Qué pocamadredecabrones! que hay le dejamos por el momento -gruñó Carlos con tono
-exclamó exaltadoelperiodista.-il.os voy a desgradar! amenazante.
-Primero tendrásqueasegurarte,no vayaa serque cometasuna -Le repito que todo está controlado, no tiene usted por que
equivocación dudar de una empresa seria y responsable como la nuestra. Siya
-iOué equivocaciónnique lachingada!Sitodo estámuy claro... terminaron, por favorretírenseque estamos perdiendo eltiempo.
-Sí, pero más vale estar seguro -dijo Miranda tratando de Miranda tomó a Carlos del brazo, casilo llevóa empujones ha-
calmarlo. cialacamioneta. Elrostro enrojecidodelperiodistamostraba su furor
-Tienes razón, en estoscasossedebeactuar con serenidad. contenido.
-Y ahora,¿quéhacemos? -Cálmate-ordenó Miranda mientras se ponía al volante.-
-iVamosalas minas!-replicó Carloscon denuedo. Eseasunto debequedar enmanos delgobiemo.
-Bueno, ya estaríadeDiosque lasvacacionesseconvertiríanen -Sí-respondióCarlosconmol~, perotambiénenmanos
una investigaciónperiodística.-comentó Miranda con resignación. dela prensa
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VIII tn11y rnipetuoso que fuera ya que su vocación y apasionamiento asílo


t ~111111tillaba
(enero de 1984)
1 >espuésde llegar los invitados, cuando se cortó el listón, se
A quelmiércolesdeenero todo eraalgarabía EpJantelseencontraba 1111 n wmn losdiscursosymenudearonlas felicitaciones.Suárezllamó
.l"\de fiesta los preparativos sehabíandesanolladocon todoesmem 11M 11anda a la dirección, ahí le dijo que tcx:losestaban muy agrade-

y los padres de familia seencontraban alegresy satisfechos. iibr fin se ' 1111'" 1 k >rsu desempeño enla comisión encomendada y sobretodo por

iban a inaugurar los anexos que tanta falta hacían en la escuela! l111l 11·r < onseguido elmagnífico descuento en la compra de la varillay
Etrabajo realizado por Miranda había sido eficaz. Edirector Suárez 1'l ,1l.1111hre que alcanzaron un precio de verdadera ganga.

en compañía de algunos maestros, recibía en elumbral a todos aque- Al mismo tiempo, el párroco de la capillade San Isidro,también
llos invitados que formaban una masa multicolor. los alumnos con 1 dd11aba a su manera la reinauguración del inmueble. Ahí la fiesta

su impecable uniforme formaban una valla por donde iban a pasar las "''' •'' 1;1en grande. Personas de todas las edades festejaban entre cohe-

altas personalidades educativas, sindicales y municipales. Todo ' "•,y bulliciolaremcx:lelaciónquehabían esperado por tanto tiempo.
marchaba como se había previsto, los detalles estaban cumplidos. 1J r<Tintolucía lleno, los danzantes, los vendedores ambulantes,
Un presidium con sus flores, unas letras de bienvenida, la banda de liw <1nnadres, los niños y los hombres, festejaban la culminación de
guerra uniformada con elegancia; café, chocolate y galletas para el ~11111hras.
que lo deseara y el clásicolistón para ser cortado. -Ahora siestará satisfecho, padre.
-Hoy es un día especial,¿no crees? -Claro que sí,ya ven ustedes cuánto sacrificio se hizo para lo-
-iClaro, director!-contestó Miranda mientras veíalos recién W 111 loqueahora vemos.
pintados muros del taller de carpintería. -Gracias a Dios que hubo personas caritativas que casi rega-
-Ibr fin nos quitaremos ese problema de rotación en los ta- hu on elmaterial ...
lleres. los jóvenes estarán satisfechos y aplicados en su trabaio sin -Sobre tcx:lo'~eros y Metales del Norte". --dijo el sacerdote
necesidad de enfrentamientos entre los propios maestros de < 1m beneplácito. -si no hubiera sido por eso, no habríamos termi-

tecnologías, aunque uno quisiera hacer más cosas, la situación 1 udo para esta fecha.

económica no lo permite. Tú sabes bien losescollosque tuvimos que Después de que hubo terminado el festejo, Miranda se dirigióa
pasarpara que lasociedadde padresy lamisma Secretariaautoriz.arael su casa.Sepreparó un trago, encendió su estéreo, colocó un casete de
presupuesto, pero ni mcx:lo,sehace lo que se puede. J< ihn l.ennon y se tiró en el sofá.

Miranda no le ponía atención, estaba absorto en los resultados Sesentía contento, elesfuerzo había validolapena. A pesar de las
que arrojara lainvestigación que sehabía iniciado en elasunto ese de recientesdevaluaciones del peso, sehabían logrado los objetivos.
lacontaminacióndellago.Carloshabíaannadotremendoescándaloy Un suave sopor lo invadió yya en caminos de los sueños, a pun-
el periódico,que en esos tiempos no tenía mucha venta, aprovechó el to de dormirse, escuchó eltimbre de la puerta.

suceso para publicitarse y así incrementar su tiraje. Ejoven perio- -iYa voy!-exclamó somnoliento.
dista había sidocomisionado para que cubriera todalainfonnación, el Era Carlos, seveía abatido, en su rostro se notaba la frustración
editor no era tonto y sabía que podía confiar en aquel elemento por que loembargaba.
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-¿Qué pasó?-preguntóMiranda. Hoy fue lainauguración de los talleres.


-Pues nada, resulta que lainvestigación que sepracticó en las ¿y qué tal estuvo?
compañías mineras todo resultó normal. Dice la Secretaríade Salud -Bien,lo mismo de siempre. Los que más se lucieron fueron
que no hay indicios de que la contaminación del lago sea producto sindicato.
11 ,~,<Id
de losdesechos de lamina. --iOuénuevas!
-Pero tiene que haber algo... -Así essiempre,nomás seacuerdan cuando hay festejos...
-Claro que lo hay.Esofue lo que yo argumenté.
-Cuando venía para acá, pasé por la capilla de San Isidro.Ahí
-¿Y luego?
··Ique hay relajo.
-No hay explicación, ellos dicen que quizá sea producto de
-Coincidencias de lavida. Lasfiestas fueronal mismo tiempo.
escurrimientos subterráneos.
_¿Y tú creeseso? -Todo sea por el bien de la comunidad; aunque no es por
mcnospredartulabor; pero vi que al cura lo festejaban como héroe.
-iClaro que no! Para mí que aquí hay gato encerrado. No se
-Cosas que pasan, si no es por mí, el cura no consigue el
puededejarun problemadetalmagnitudalanaturalez.a. ¿Teimaginas
1k-scuentoen losmateriales.
que va a pasar con los campos de cultivo que hay valle abajo? ¿se
tendrán que convertir en páramos inhóspitos? ¿Qué va a pasar con -S~ de no ser por ustedes sehabría fregado otro buen tiempo.
tantas familiasque dependen del sistema de riegoque fluyedel lago? -iSalud, hermano! -exclamó Miranda como queriendo
1ambiarde tema.
-Eso síque esun problema.
-Yovoyaseguirinsistiendo,iréaMéxicosiesnecesario.Tendrán -iSalud! Porque se logre aclarar y solucionar el asunto ese del
~11,l().
que hacer algolasaltas autoridades federales.
-Mira Carlos,estábienquetengasun granempeño entu trabajo,
pero debes recordar que eseproblema ya está en manos delgobierno; Fueron dos o tres.tragos, la tarde se ponía gris, las nubes
¡¡

además,no creoque en elperiódicote permitan ausentarte paraira la amenazaban lluvia y quizá hasta nieve, así que después de un
capital del país por elsolohecho de que tienes dudas de laveracidad huen rato, Carlos selevantó y dijo: ~-,
de una compañía yde lahonestidad delgobierno estatal. -Está muy agradable la velada, pero ya es tiempo de que
-Será el sereno, pero así me cueste el empleo, yo voy a seguir me vaya, no sea que empeore el clima y después tenga problemas
adelante. ron mi carcacha.
-Veo que esdificilconvencerte. -Ya sabesamigo,ésta estú casa,puedes venir avisitarme cuan-
-Sí lo es. ¿Qué, no me ofrecesun trago? doquieras.
-Disculpa, sírveteloque quieras. -Graciashennano, nos veremos mañana
Carlos se acercó a la pequeña barra y tomó un vaso al cual le -Así.será
depositó un buen cachode tequila Yaen la calle, con la chamarra hasta las orejas, Carlos lanzó
-Para entrar en calor -dijo mientras veía el líquido crista- lapregunta.
lino-afuera hace un fríode los mil demonios. -Oyeprofe,sivoyaMéxico, ¿seríascapazdeacompañanne?
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José Arenívar COBALTO 60
-¿Yo?, zparaquée
-Para que me sirvierasde testigo.
IX
-iOlvídalo!
-Después hablamos.
-Está bien,pero ni lo pienses...
-Adiós, hermano.
e luhuahua es la entidad federativa más grande de México, su
~uperfideesde244,938kilómetroscuadradosquerepresentael
11ti pordento delterritorio nacional Chihuahua esmayor que Suiza
Miranda entró, se dirigió nuevamente a la sala y se quedó
v l l11lnnda.Esta gigantesca geografía está dividida en tres grandes
pensativo. 1rw1111t·sperfectamentebienlimitadas.furunapartetenemoshaciael
1"'"'e· lasierra altiva y majestuosa que ocupa la cuarta parte de la
-Ese Carlosno tiene remedio.
1t11¡11·1fidedelestado.Susmaravillosospaisajesvandesdelosbosques
Mientras, en el estéreo se escuchaban las notas finales de
1Ir t 1mfferashastala vegetación tropic.aldelasbarrancas. Cada año la
"Imagine".
tdr1111scvistedeblancoconlascopiosasnevadasquecaeneninvierno.
f\ hnesdela primaveray a principiosdelverano elclimaen esta región
r te1matempJado,con excepciónde lasbarrancas donde elclimatro-
lt1111I crea un ambiente c.alurosoy sofocante. Su flora y su fauna es
vmulíla; desdepinospasando ¡mabetos, cedros,álamosyrobles, hasta
''"'' orralesalpinos. los extensos bosques de esta región, hacen no-
111l•lc laabundandademaderaqueporsucalidad seaprovecha para la
t11dui.trialo que ayuda en partea la economía estatal
Zorros, linces, venados cola blanca, mapaches, águilas, patos,
wullas,gonionesyhastaososnegros,sonloshabitantesnaturalesde
1tnil faunaricaypintoresca.
Luego, en la parte central de la entidad, donde la carretera
1 ~mamericanaseconvierte en la columna vertebral, se encuentra la
Ilnnura.Ahí, la producd.ónagricola sienta sus realesdonde eltrigo, el
maíz, la cebada y los nogales son "los amos y señores". Es en esta
1rgión donde eltrabajo del campesino forma elcimiento del estado,
1lcmdeseda origen a que Chihuahua destaque como gran productor
1lcalimentossi.nolvidaz;lacalidaddesuganado,sobretodoelvacuno
c[ueleha dado a este estado fama nacional
Y por último, tenemos la región del este. Seca, desértica y
rxtremosa En esta parte la vegetación adquiere una belleza propia.
1 i >stallosgruesos y carnosos, propios para almacenar lacodiciadaa-
as 37
José Arenivar COBALTO 60

gua,vierten espinasen lugarde hojasya que así,evitanla transpiración. el<'rnl,obligabanalosdescendientesdela "DivisióndelNorte" ameditar
Elnopal, el maguey, la lechuguilla y la yuca, son plantas comunes, I"e >fundamentesobre elquehacer político futuro.
pero también lo son elmezquite, elhuizache y la gobernadora. Y por Es claro que para esas fechas el unipartidismo político se
la fauna tenemos loscamaleones, lasvíboras de cascabel,loscoyotes, rnrontraba en agonía, que la oposición aun conservadora, podría
los escorpiones y laslagartijas. e1frccerunanuevaopciónpara mejorar.fusiblemente un nuevo camino
Peroeneste maravillosoestado también importan susmoradores. lnra combatir la pobreza que día tras día seincrementaba¡ porque el
< lesempleomerodeaba amenazante y porque la migración sureña se
Hombresquevivenenlas montañas, LosTarahumaras,dereda estirpe,
losgambusinos buscadores de metales, losindustriales de la madera, arcntuaba.
los agricultores de la meseta y los ganaderos de los bolsones. Todos Así.lascosas,loschihuahuenses eran elespejode toda una nación,
ellosforman laextensa gama de lasociedad chihuahuense. Acostum- eran la punta de lanza que sólo espera que sea arrojada para iniciar la
avanzada y el cambio. Aunque en circunstancias políticas dife-
brados a sacar de latierra y de lanaturaleza el sustento diario,a través
rentes, Chihuahua ya había dado la muestra cuando se inició la
deltiempo sehan curtido, sehan transformado en luchadores eternos
Revolución. La bravura y la entrega que estos hombres demostra-
que buscan lavictoria a costa de lo que sea.Rebeldespor costumbre y ron, no era cosa de soslayarse, y ante las actuales circunstancias, no
sinceros por genética, los chihuahuenses son parcos al hablar pero eraremoto que en ese estado seiniciara un cambio radical.
analíticos para actuar. A elloslesimporta más elsostén de sus ideales También esto lo sabíalaOrganización. Siaquel estado norteño se
que laverborrea políticaque propone loscambios colectivos.Paraellos afectabamás, los acontecimientos sepodrían acelerar.No estaba por
esimportante lasociedadpero siempre sustentada enla base familiar. demás darle una ayudadita, provocar una mayor desestabilización
Lascostumbres religiosasen muchas ocasiones son secundarias por- socialpara que ésta sereflejara en la política y así, asegurar elcambio
que la misma naturaleza le resta tiempo para tales ocupaciones. La elesistema, aunque para ellossetuviera que sacrificar una parte de la
soberbia cede su lugar al orgullo productor, la envidia se torna en población.
superación y la mentira queda atrapada en la burla y eldesprestigio,
lo cual es catastrófico en laidiosincrasia chihuahuense. En la Organización todo era optimismo, sólo era cuestión de
Ante esta formadevída, loschihuahuenses en lasúltimas décadas tiempo¡ la cápsula de Cobalto 60, la contaminación de la presa de
Talamantes y otros eventos que poco a poco harían que este estado se
se encontraban molestos. El devenir político no daba los frutos
convirtiera en un polvorín difícilde frenar,motivaba que aquel grupo
esperados, el centralismo imperante seguía extrayendo el jugo y el
sesintiera seguro de su triunfo, firme en sus estrategias y estimulado
sudor de los trabajadores del país. No había congruencia con lo que paracontinuar.
salíay con lo que serecibía.Según losnorteños "lacosano era pareja" Por otra parte, allá, en su propio país, la Organización seguía
y necesariamente tendría que haber alguna forma de protestar. No era hostigando a los congresistas. De una manera sutil pero decidida,
cosadeesperaraque secayeralaeconomíadeun paísque seencontraba pugnaba porque seintensificara la vigilancia fronteriza. Frenar a los
al borde del colapso, simplemente porque el centro asílo decidía.Las indocumentados era un punto clave para que progresaran los
recientes devaluaciones, lamentira del auge petrolero, lacaída de los resultados¡lasdeportaciones deberían sermasivas, inclusive,mostrar
precios de garantía y la asfixia que produce el afán recaudatorio fe- una xenofobia radicaly total.
38 39
José Arenívar
COBALTO 60
Después de todo, ala largasegún ellos,losbeneficiadosseríanlos
propiosmexicanos. X
(enero del 84)

-¿Contento con losavances,doctor Baylor?


~No tanto, Ranúrez. Esode tener que esperar un tiempo para
A horadudabadesudecísiónzl-labíahecho bienenenviarsemanas
J'\.antes aquella carta donde renunciaba a la Organización?
que la radiactividad haga sus efectos no esmuy halagüeño.
Laluz intermitente del hotelucho penetraba por laventana, la
-Sin embargo es un camino seguro...
111111' estaba casi desierta y salvo uno que otro vehículo que pasaba a
-Sí, pero tardado. No podemos darnos el lujo de esperar 1ll'shoras,todo permanecía en silencio.Manuel de.María,recostado en
demasiado tiempo. Laseleccionesse acercan y losvaivenes políticos 1·I 1·amastro encendió un cigarrillo y aspiró profundo. No estaba
son caprichosos. t 1nnquilo,lascosas se habían complicado para él,su conciencia no lo
-iEh, Baylor,no te preocupes tanto! -terció Lewis-, recuerda 1 l1·jabaen paz y para colmo, tenía aquellos hombres que siempre lo
que el plan es trascendental, no es cosa de niños, por lo tanto fue vigilaban.Yano le interesaba su negocio de importaciones. En esos
perfectamente bien concebido. momentos, lo único que le preocupaba era deshacerse de sus vigías
-Ya lo se, pero me inquieta que algo vaya a fallar, que en un e1uc como perros de caza lo seguían a todas partes. Era claro que la
momento dado sedescubra todo y que quedemos enla picota. < >rganizadón desconfiaba de él¡la amenaza era bastante clara y el
-Dime la verdad Baylor-preguntó Ramírez-, Mescon- único camino que le quedaba era poner a salvo a su familia. Yasu
fíasde nuestros aliadosmexicanos? esposay sus tres hijos se encontraban en Sudamérica, con miles de
_¿De la doctora Trujillo? Claro que no, ellaes una de las más 1uidados habían podido salir hacia el aeropuerto¡ pero él no tuvo la

entusiastas colaboradoras. 1>portunidaddehacerloya que esodespertaría más sospechasyenton-


-Entonces, ¿por qué tus temores? res sí,empezaría Javerdadera cacería.
-Manuel de María. A basedeastudaydisfraz, había logradodespistara susseguidores,
-'?Ouépasaconesepobrediablo?-preguntó nuevamenteFrank se mezcló con la gente de los mercados, se diluyó por las colonias
Ramírez. populares y había rentado un cuarto en aquel hotelucho de mala
-1.ehemosperdidolapista.Nuestrosagentesnolohanlocalizado. muerte.Ahora estabaarrepentido, Después de entregar lacápsulaa Ja
_¿Maldición! -exclamó Lewis-les dije bien claro que lo doctora Trujillo,sedio cuenta de que sólohabía sido un instrumento
tuvieran en constante vigilancia. manipulado por losmiembros de JaOrganización. Yaera demasiado
-Debe andar perdido en eseparaísoque es Cuemavaca. tarde, ahora lo único que importaba era salvar el pellejo, porque su
-No, ya lorastrearon pos ahí-repuso Baylor. oficina, sus negocios y su reputación se habían desplomado. El
-Pues esa bola de inútiles agentes tendrán que localizarlo. desinterés presentado en los cuatro meses anteriores lo habían hecho
-Y cuando esto suceda, eliminarlo sin miramientos-afirmó perderlosclientescotidianos y su negocio pronto cayó en bancarrota.
con frialdadBaylor. Como previsión, canceló sus cuentas bancarias, el dinero lo
-Así deberá ser-contestó l.ewis. convirtió en dólares y en cheques de viajero, sus tarjetas de crédito
dejó de utilizarlas y su casa quedó abandonada. A su servidumbre Ja
40 41
José Arenívar COBALTO 60

despidió lanoche del 20 de noviembre, cuando todo era festejo por el A pesar del friolento cuartucho, de María se sentía abochornado,
aniversario de la Revolución; a su secretaria le dio orden de que todo 1111 l1 ente húmeda y sus manos temblorosas demostraban su estado
aquel que preguntara ledijeraque andaba fuera de laciudad.Ellafue la nntmico, los nervios, conforme pasaba el tiempo más y más lo
últimaensaberdesudesaparición.Fueennochebuenacuandocansada 111111 ionaban, elinsomnio ya era cotidiano, su falta de apetito y la falta
de hacer lascompras normales denavidad, seencontró con una misiva eIr nseo personal ledaban una fisonomía completamente diferente de
en elbuzón. En ellade María se despedía, le indicaba que cancelara la 111e ¡ucen otros tiempos presumía.

renta de la oficina y le dejó una buena cantidad de dinero como Sitan sólo encontrara a alguien en quien confiar, alguien que lo
compensación nuxiliara para deshacer aquella urdimbre de locura, alguien que
Elciganillo casiestaba consumido, iEscapar!pero ¿a dónde? esa l'~t uviera dispuesto a afrontar los riesgos sin tomar en cuenta su

era su preocupación. sidespués de perderse de sus seguidores estos lo vergüenza.


volvían a localizar,estaría aniquilado. Lomás seguro esque Baylory Irse a Japrovincia, a Yucatán por ejemplo. No, mejor a la costa
sus colegasya estuvieran enterados de su desaparición. Ellosno eran grande de Guerrero; ¿Y si regresara a Chihuahua? Sería una locura;
tontos, inmediatamente sospecharían que estaba arrepentido, que su pero no, quizá sería el lugar menos indicado donde lo buscara la
cambio de actitud no se debía a otro factor y que en cualquier ( >rganización.Sería bueno saber como están las cosas por allá,olvi-
momento pcxhiadescubrir elplan c larsede su casa en Cuernavaca, de su oficina en México y merodear

Pero,zaquíénacudíre ¿cuáles amigos, dónde encontrar una per- e < uno vagabundo por aquel estado norteño.

1
sona que fuera capaz de ayudarlo y sobre todo comprenderlo? ¿Quién podría identificarlo? Cualquier recinto de iglesiao ban-
Enun principiopensó en acudirala policía,pero inmediatamente t ·ade plazuela sería su hogar; sin dinero, sin chequera y con andrajos.
1
1

'l Sucioy barbón pasaría increíblemente desapercibido y sin que nadie


desechó la idea, estaba demasiado comprometido y lo más seguro es
que lo encarcelaran de porvida. Además, ¿quién le iba a creer seme- sospechara jamás que éleraManuel de María.
jante acción? En Chihuahua se da limosna a los menesterosos, él había visto
iOué mal se siente ser traidor! ¿Así se sentirla Judas, Elizondo o en los puentes de Ciudad Juárez como los indígenas, las marías y los
Picaluga? Elsabía que estaba traicionando a su patria, que la acción minusválidos podían sobrevivir con las dádivas de la apresurada
practicada lodescalificabapara obtener el perdón o cuando menos Ja sociedad. Quizá en elresto del estado fuese igual, de limosna podría
indulgencia de los compatriotas. Que su destino ya estaba trazado y sobrevivirindefinidamente y almismo tiempo, darse cuenta de como
que elproblema ya no tenía remedio. evolucionaban losacontecimientos.
¿Elsuicidio? Más de una vez pensó en ello,pero le faltaba valor; No, no podría viajar en avión, ni en autobús, tampoco en
los suicidas,según sedice son serescobardes que temen enfrentarse a ferrocarril Irse de aventón era demasiado problemático, lo mejor se-
lavida,pero élestaba seguro que esmás dificilenfrentarse a lamuerte. ría viajar como lo hacen los vagabundos. En un tren carguero, de
Los suicidas, pensaba, son seres incomprendidos, solitarios y mise- "trampa" pues.
rables; pero aún con arrestos suficientes para quitarse una vida llena Abordarlo allá, a la salida;él no sabía exactamente donde, pero
de problemas, siempre acorralados y sin nadie que los ayude. Y él no todo era cuestión de investigar.Ahí donde sejuntaran los"viajerossin
erade esos. boleto", donde la escoria se mezcla con la necesidad, donde el ho-
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José Arenivar COBALTO 60

rizonte setoma inciertoy donde elfuturoinvariablementetrunc.a los YdeMaríaseagarrócomopudo,aunqueeltrenibalento, pasó


anhelosde progreso. grandesdificultadespara subiraaquelarmatostequerechinaba como
¿Quépasaríaconelcobalto??Ouécursohabráseguidoesamaklita puerroalmatadero.
cápsulayquédañosestarácausando? Esapregunta seguíabullendoen LuegoJaescalerillayporfin,cayendodebrucesseintrodujoenla
su cerebro, esa incógnita inconscientemente lo atormentaba desde cajametálicasemicargada de chatarra
que concluyóaquellanefastamisión Talvez por esoManuel deMaría Cuandorecobróelaliento,miróasualreded01:Seisparesdeojos
decidió viajar a Chihuahua, porque como dice el adagio poliáaco, · Jomiraban con sorna, a leguas senotaba que era un novato en tales
el asesino siempre vuelve a la escena del crimen. menesteres.Con airede dignidadtrató decomponer siabrigoya sudo
Trató de dormir, ya mañana veríala forma de escabullirsehacia ymanchado.
lasvías, no había nada que preparar pues nada tenía. Ierosí, sitenía -¿Es tu primera trampeada, verdácompa?
algoque hacer antes de partir.Buscarun lugar apropiado para ocultar De María asintió con la cabeza, el vientedllo frío azotaba su
losdólaresyloschequesdeviajeroqueaúntenía.Eselugardebeáaser rostro y levantando el cuello de aquel saco de color indefinido
seguro,indiferenteparaelconglomeradodtadino. ¿un jardín?¿a1guna murmuró:
cloaca?Talvez algunatapia deshabitada.Bnfín, cualquiersitiode esos -¿Pa' dóndevan?
que tantos abundan en la capital; porque en el futuro, si las cosas -fus pa' onde vas tú, a buscar cueros de ranaenla frontera.
searreglaban,podría necesitarlo. -¿Fst:etrenvahastaallá?-preguntódeMaría.
Al día siguiente abandonó aquella humilde barriada, pasó -Is barniz mi loco,pero enAguascalientes nos apeamos.
desapercibido entre loschiquillosque tiritaban de &íoy disimuló su -fusno que iban hasta lafrontera?
mirada cuando se encontró con los eternos teporochos que -Clarinete paisa, lo que pasa es que enAguascalientes revi-
deambulaban alrededorde una miserablehogueraquemásquecalor sanloscanosysinosagarran~ nos joden
arrojaba humo que incrementaba el atrapado smogpor "el efecto -Entonces, ¿cómolehacemos?
invernadero". -lbs cuando bajelavelocidá,como te dijeantes, nos apeamos;
Buscó entre la basura una bolsa de plástico. Con facilidad la luegocorremosporunladodelaestadónyesperamoselbultodelotro
encontró. Esosson objetos que abundan en cualquier parte. Sefue a ladoy así nostrepamosdenuez,
un sitio solitario, allícolocólosdólares y cheques; losenvolvió bien, -Bien seve que tú sísabes-contestó de María.Ybuscando un
concuidadoy siemprevigilante.Ydespués,con pasodevagabundo se lugarmás cómodo searremolinó tratando de dormitar.
perdió entre loscallejonesde lagran dudad -Estos desgraciadospiojososbienque sabenhacerla-pensó de
Maríamientrascerrabalosojos.
-Órale, rompa, alláviene "carade fierro",listo pa' treparse.
-Is mi ñero, nos vamos pal' norte. --contestó de María. -iOra rompa, aita yaAguascalientes, listo pa' pegarelbrinco.
-Ojo conlas piedrasy losdurmientes, no vaya serque lasruedas DeMaría selevantó, elsolya casiseponía en elhorizonte, elfrío
te desmadren. arreciabaysusmanosestabanentumidas.
-Descuida, bato;y iahoracorre! -Tú dicescuando hay que saltar.
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José Arenívar COBALTO 60

-ilbs ya güey!-dijo elindividuo.


Y saltaron. De María dio un traspiés, perdió elequilibrioy cayó XI
(mayo del 84)
rodando porel bordo. Lascarcajadasno sehideronesperar; una mano
sebosa leayudó a levantarse y raudos sealejaronde lasvías.
-Vamos a pasarpor elmercadito rompa, te pones buzo porque
ahí andan losazules, no vaya a serque te agarren por indeseable.
M iranda estaba cansado, elaño escolarselehabíahecho eterno y
nilassuspensionesdelmesdemayo loreanimaban. Bcalorya
empezaba a hacer estragos en aquella región desértica de Jiménez.
_¿y silerodeamos?
-iTas pendejo, después pierdes el tren, güey! además en el ( 'orno ya se había hecho costumbre, la sequía primaveral abatía los
1 arnpos,Sólolasnogaleraspintaban de esmeralda elentorno de aque-
mercado nos pcxlemosrobar que comer.Sitú noagarrasalgoycorres,
11;1 resecay sedienta dudad.
te quedas sin tragar elresto delviaje.
Un día después, llegaronaTorreón. ahí, por sorpresayde malos -Maestro Miranda,-expresó Rosalaprefecta.¿ya sediocuenta
modos losagarraron.A patadas y a empujones losllevaronal cuartu- <leque elprofesor Mauricio está enfermo?
cho del guardagujas, los esculcaron y los insultaron. Nada.les qui- -¿Qué le pasa al buen Güicho?
taron porque nada llevaban. -Ya tiene dos semanas que se queja de fuertes dolores en el
Yano alcanzaron el tren. Esperarían el siguiente y de María, se cuerpo,hoy definitivamente no pudo venir a clases.
despidió. -lbbre Profe,¿yya fue con elmédico?
-S~ pero según parece,no leencuentra nada ...
-Ha de traer una infección,éltiene fama de comertripitas en la
calle.
-E problema ahora son los alumnos. Con el cuento deque no
tienen taller,selapasannomás mojándose en losbebederos.
-Es ahí donde entra usted en funciones-sugirió Miranda con
ciertasoma
-E trabajo no me falta, con tanta ausencia de los maestros, no
hay día que no tenga que intervenir.
-Así es Rosita-contestó Miranda alejándose.

Una semana después Miranda se encontró al maestro de


carpinterla.Esteseveíademacradoypálido.Adistanciasenotabaque
estabaperdiendopeso.
-iHola Güicho! ¿Cómo siguesde tus males?
-Mal, elmédico me mandó a que me practicaran unos análisis.
-Y de seguro resultó que tienes tifoidea.
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J osé Arenívar COBALTO 60

-No-dijo elcarpintero con tristeza. 1'ronto corriólanoticia, en San Franciscodel Oro, aquelmineral
-Entonces, ¿quétienes? 111w habíadado fama internacional a la RepúblicaMexicana, estaban
-Algo peor.Tengoleucemia. "'111't tiendohechosdesconcertantes.
-¿Qué? ¿I.eucemiadices? Algunos alumnos de la escuela secundaria estaban sufriendo
-Desgraciadamente sí. 1lr"a11ayos aparentemente sinmotivo. Enun principiotodo aquellose
-Pero sitú siemprehas sidoun hombre fuerte, ¿por qué hasta Ir·.11 hacó alcalor;despuésa lamala alimentacióny por último, sellegó
ahora te resulta eso? a I;1rnnclusión de que sedebía alagua.
-Ve tú a saber Soncosasque pasan. Como escostumbre en estos casos,JaSecretaríade Saludordenó
Miranda sequedó perplejo,Güicho,alaedadde28añosyconesa 111u·el vitallíquidose analizara.y elresultado fue sorprendente. En el
terribleenfermedad. Paratratar de suavizarla situaciónexclamó: 11¡:11adelamina,loúnicoqueseencontrófueroncantidadesmínim.as
-Debehaberunaequivocaáón, lomejores quevayasa Chihua- 1h· flúor;peroenellíquidoquecorría porelríoyenelqueseextrajode
hua y que te vea un buen especialista. l11sbebederosescolares,tenía altas concentradonesde arsénico.
-Ya me dieron eltraslado.Mañana me voy.
Definitivamente elsur delestado estaba padeciendouna seriede
La noticia de la enfermedad del profesor de carpintería
lrnómenos anonnales. Ibruna parte, elaniquilamiento dela fauna en
rápidamente se extendió, no sólo en la comunidad escolar, sino
d lago de Talamantes, la abstención de la siembra debido a la
en toda lapoblación
'
1ontaminadónde esaagua que erautilizada para elriego,y ahora, los
problemasen Sanfranciscodel'Oro,
Losacontecimientos se precipitaron con rapidez. En los días
subsecuentes la enfermedad del carpintero sehacía crítica,todo era -Maestro Miranda.Aquíhay algoextraño. No he queridohacer
consternación rxtensivas mis sospechas porque no deseo que esto se preste a
1·speculadones;perohoyvino otra madre de familiaparadedrque su

-Pierda cuidadoseñora,tenga laseguridadde que seleavisaráa muchacho está enfermo. Todo parece indicar que tiene losmismos
todos los maestros para que tomen nota. -exclamó Suárez sfntomasde losotros dos anteriores.---concluyóSuárez.
dirigiéndosea aquellaafligidamadre. -Pero, eso esrelativamente normal. Una escuela con este nú-
_¿Qué pasa?-preguntó laprefecta. merode alumnos siempretiene este tipo de problemas.
-Tome usted nota. el alumno Adolfo Robles no asistirá los -No Miranda, el caso es que todos pertenecen al taller de
próximostres díasaclasesporque está enfermoy ledieronsu traslado carpintería
a Chihuahua. Tal parece que le van a hacer algunos análisis de _¿Afgúnresiduodelamadera?
laboratorio. -No locreo.
-Con este calor, abundan las enfermedades intestinales _¿Ylossolventesypegamentos?
-afirmó con seguridadRosita. -Sonlosnonnales.
-Bueno, en esta dudad, Jacalidaddelagua no es precisamente -iHumm! y que diceelpobre de Güicho?
buena -Ese es otro caso, él con su enfermedad, poca atención le está
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José Arenívar COBALTO 60

poniendo al trabajo; sin embargo, tampoco encuentra alguna -Sí, los rayos del sol,por esode que está desapareciendolacapa
explicaciónlógica. c~·owno...
-iCaramba, pudiera ser!;pero no, no existe relación.
Y el resultado de los análisis fue aterrador. Los tres alumnos _¿De qué, Carlos?
enfermos padecían cáncer aligualque su maestro de taller. -No, olvídalo, fue una tontería que cruzó por mi mente.
-iAnda, suéltalo.'Iotal, 7quesepierde?
-No es posible, ¿que diablos está pasando aquí?-dijo Carlos -fur un momento pensé en los materiales que seutilizaron en
cuando Miranda lo enteró de todo. ~1construcción del taller.

-Nadie lo sabe,dicelagente inculta que escastigode Dios... _¿y el lago,y laescueladel Oro?
-iOuéDios ni que ojodehacha!loque pasaesque debehacerse -Esahídondenoexisterelaáón
una investigación a fondo. Algo está provocando que en laregión se _¿Podría ser que el taller estuviera contaminado porra-
altere lavida normal. Primero tenemos a los campesinos alborde del di~tividad?
colapso. Lamiseria ronda en los ejidos aledaños al lago. En ElOro, -Quizá, ¿pero cómo? Si publicara esto en el periódico, me
están a punto de cerrar la escuelapor esode losdesmayos, lospobres t acharíandeloco. Lomás seguro es que perderíami empleo.
habitantes de esapoblaciónahora síque seencuentran entre laespada
y lapared ya que seculpa a lamina; y sisecierra la mina ¿de qué va a Erafines de mayo, Carlos seeocontraba enla ciudad de Chihua-
vivir ese poblado? Y luego aquí, con una epidemia de cáncer en tu hua,en la redacción del periódicocuando sonó elteléfono.
escuela. -Carlos, ¿f.restú?
-La situación esgrave,Carlos. -S~ ¿quiénhabJa?
-Y vaya que lo es,elgobernador ya pidió asesoríay equipo para -Soyyo, Miranda.Haytevala bomba. Elcuradeltemplo de San
investigar elagua. Isidrotambién tiene cáncer.
-Carlos. Tengoun presentimiento terrible...
-iDéjate de tonterías. Veal punto real y deja de guiarte por la
fantasíay lassuposiciones.
-Carlos, todo el problema en mi escuela empezó cuando se
construyó eltaller.
_¿y ellago.Iospecesmuertosc Y elproblemaenFrisco?
-No sé...pero casitodo sucedealmismo tiempo.
-Vamos aver Miranda, ¿qué elementos producen cáncer
-iUff! muchos. elcigarro,lasradiacionessolares,losproductos
químicos,dicenque hasta losalimentos enlatados...
-¿Radiaciones dijiste?
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José Arenívar COBALTO 60

XII 1 ápidapara tantos alumnos que estaban afectados por elletal arsénico;
(mayo del 84)
pero también, la pronta captura de aquellos criminales que habían
puesto en tal predicamento a toda la región sur del Estado.
T c.Secretaría de Salud, la Secretaría de Energía y Minas, la de Enelperiódicoloveían como héroe sin bJasones,como un mártir
LEducación Pública,la de laReforma Agraria y laProcuraduría de 11uizá de una causa perdida, como un personaje destinado a ser
Justicia del Estado, inmediatamente habían iniciado las inves- sacrificadoen aras de la información. lbrque día tras día se le dificul-
tigaciones.Aquel asunto delagua contaminada era demasiado grave tabamás concertar entrevistas. Lospolíticosyfwrionarios lo evadían
y en muchas ocasiones secomportarondeunamanera francamente
como para que continuara. Sebuscó otra vez en lasminas. Ahí nada
hostil.lo veían como un agitador,como un impulsor de laviolenciay
encontraron; en el arroyo sí,lo mismo que en los depósitos de agua
romo un desestabilizador social
que surten ala escuela Elarsénicohabía si.dovertidointencionalmente.
las consideracionesde susjefessehabían hecho patentes, eltrato
Todo fue premeditado, lacantidad del ácido encontrada en elagua de
amableyrespetuosode susjerarcaseraevidente,peroalmismo tiempo
la escuela sólo era suficiente para causar problemas relativamente se le exigía más y más, como si el estuviera obligado a encontrar la
graves, en cambio las cantidades encontradas en el arroyo, eran solución.
suficientes para contaminar todo el Río Parral, sus afluentes y por la presión eramucha, Carlos estabanervioso,irritableyviolento.
supuesto ellagoquedabaorigenala PresadeTalamantes. Paracolmo, Iue en esas circunstancias cuando recibió la lJamada de Miranda. En
también en el Río de Santa Bárbara se encontraron grandes J iménez también se agravaba la situación.
concentraciones de arsénico. Suáreza duras penas podía contener loscomentarios, lagenteya
la situación era desesperada, los funcionarios estatales y fede- sospechaba que elproblema de los enfermos se debía a los materiales
rales a duras penas podían contener las protestas de campesinos, utilizados en lasnuevas instalaciones, y exigían que se analizaran las
pescadoresy padres de familia la sociedaden generalestaba alterada, rnnstrucdones.
sebuscaban culpables,semanejaban hipótesis, yía prensa, tomaba el -?Qué hacemos Miranda?
asunto como prioridadinfonnativa -Ni modo, habrá que buscar peritos en la materia y que cuen-
Carlos Camino había si.dofactor inicial de lainvestigación. Sus ten con un contador Geiger.A lo mejor las estructuras y las varillas
denuncias habían causado revuelo y los principales afectados lo están radiactivas.
buscaban como si este fuera el paladín al que hay que expresar los _¿Teimagi.nassi.esopasa?Elproblemónquetendremos.
lamentos para que éste selossolucione. -Si es así,la escuelano puede ser responsable. Todo se debería a
Carlos ya era prácticamente el líderde aquel conglomerado que un terrible accidente.
exigía un pronto esclarecimiento de aquel acto criminal. En otras -Sí, pero los recursos utilizados ...
palabras,Carloseraya un personaje célebre. _¿Quién en estos momentos se puede acordar de los recursos?
Peroélno buscaba fama, ni reconocimientos. Elloque quería era Solamente a usted se leocurre tamaña tontería.
una pronta solución a lacatástrofe; una ayuda urgente para aquellos -Miranda, pide enla Salubridadque nos manden a un ingeniero
sembradores que estaban alborde de lainopia. Una atención eficazy 1'0nelcontadorGeiger.
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José Arenívar COBALTO 60

-Ya lohice,mañana vendrán. -Se tendrá que abrir un cementerio nuclear, eso es lo que se
-Hoylospadresnoenviaronasushijos.Asílopedimosnosotros; haceen estoscasos.
lo malo esque a lomejor elinspector seenoja. -Profesor Miranda, tengo entendido que usted compró los
-iAI diablocon elinspector, Suárez!.Primeroestála seguridad materiales-interrumpió elpresidente municipal.
denuestrosmuchachos.¿Qesqueacaso sequiereenfrentarala opinión -Así fue.Yoloscompréen laciudaddeChihuahua,enlaempresa
de lospadresde familia? ''.!\.cerosy Metales delNorte".
-Claroqueno,ymenosahoraqueenelestadohayunhervidero -Pues ahí habrá que investigar-anunció el encargado de sa-
de opiniones con el caso ese de Talamantes y elde la escuela de San lud.-fur lopronto ellocalde laescuelaquedaclausuradohasta nueva
FranciscodelOro. orden, así es que señor director, tendrán que buscar otro local para
-Entonces no sefije en pendejadas y afronte con serenidad el continuar con su trabajo.
problema-exclamó Miranda muy enojadocon elpusilánimedirec- -Así sehará doctor.
tor que sólopensaba en eldinero yen eljefe. Yacasi para retirarse, cuando estaban a punto de abordar los
vehículos,Miranda inquirió:
_¿furquénosedanunavueltaporlaparroquiadeSanlsidro?
Al día siguiente la escuela estaba desierta de alumnos; _¿Qué pasa maestro, a que se debe la burla? cree usted que
Únicamente losmaestros que estaban en reunión asistieron cuando rezando vamos a solucionar este problema ?-gritó el presidente
llegó el perito. Eljefe de salud lo acompañaba, estos trataban de sumamente molesto.
aparentar serenidad, era improbable que el metal estuviera con- -De ninguna manera, señor presidente, lo que pasaes que el
taminado porradiactividad.¿Dedónde podrlahabersalidoesanefasta
material que se utilizó en la remodelación del templo, llegóen el
fuente?
mismo pedido que el de la escuela.Yomismo me encarguédecom-
Y empezó el conteo, primero en las canchas deportivas, ahí el
prarloa peticióndelsacerdote.
problema estribaba en lossoportes de lostableros. Sehabía utilizado
Un sudor fríorecorriólaespaldadeljefedesaludcuandorecordó
varilla para sostenerlos. ElcontadorGeiger emitió el clásicosonido
2J sacerdoteque ya padecíacáncer.
que produjo un escalofríoentre todos lospresentes.la agujaalcanzó
el más alto nively el perito seretiró sorprendido. Después, todos en -Pues a cerrar el templo-dijo el munícipe cuando sehizo el
gravesilencio,sedirigieronal tallerde Carpintería Enellocalsucedió conteo enla parroquia.
lo mismo, en los techos, paredes y pisos el efecto era igual. Una ele- -No nada más cerrarlo,sinoderrumbarlo.-aseveró elperito.
vadísimaconcentraciónde radiactividadestabapresente. -il.aquesevaaarmarconlosfeligreses!-tercióelmédico.
-Todoestodeberáserderruido,yoinformaréinmediatamentea -Pues ni modo, a enfrentar lasconsecuencias.
lasautoridadesparaqueseimplantenlasmedidaspertinentes-afinnó -¿De dónde surgióesta malditaradiación?-illsistió elmédico
elindividuo con airede preocupación. de salubridad.
_¿y endóndedepositaránesematerialdelin.fiemo?-preguntó -En elinforme habrá que anotarse elnombre de la empresa.
Miranda.
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José Arenívar COBALTO 60

Cuando el pueblo se dio cuenta de lo que sucedía, todo era


asombro. Y el pánico hizo presa fácil de todos aquellos que habían
XIII
(mayo 30 de 1984)
construido a partir de noviembre delaño anterior.
-Avisa al centro de salud,Román. T a doctora Berenice Trujillo leía el periódico con beneplácito,
-Estás locavieja,sielcuarto resulta contaminado la fregamos. .Liosacontecimientos sedesarrollabantal y como estaban previstos
-Pero, entonces, ¿qué seráde nosotros? en el plan original. Tenía la seguridad de que su actuación había sido
-fus ya veremos. Ibr lo pronto te quedas callada. estupenda apesardelospequeñosproblemasquetuvoquev~para
-Pero los vecinos, Román, ellos se dieron cuenta de cuando quelevvisaceptaratransportarelarsénicoenaciueldestartaladocamión
construimos... cisterna. Ahora, en su lujosa residencia, gozaba de su triunfo parcial.
-Tienes razón. Sólo ruega a Dios que no resulte el cuartucho En un vaso bajo y ancho se sirvió un whisky en las rocas, lo
con esamadre que lellaman radioactividad. degustóconplacermientrasveíasurostroenelespejodelacontrabarra
de aquella elegante estancia.
Fue en esos días de miedo y zozobra cuando llegó en un tren Recordó como había escalado el status social del que ahora
carguero aquel miserable vagabundo que empezó a recorrer lascalles presumía. Su infancia dolorosa, llena de privaciones y sobresaltos. El
pidiendolimosna. constante trajinar por lascallesacompañando a su madre que a duras
penasvendía aquelloscosméticos baratos que casinadie compraba. El
abandomde supadrey lasexigenciasdelosrenteros.Asífuesuinfanda,
y su adolescencia no fue mejor. Siempre utilizando el transporte ur-
bano,apretujado en lashoras picoy cargando suslibrosycuademosde
aquella escuela pública. Sólosu ambición, su afán de ser alguien en la
vi.dalahabían sacadoa flote, elrencor que sentía por los despreciosde
sus compañeras no lo olvidaba jamás. Paraellaaquella fijaciónera un
estímulo para consumar su venganza por tantos momentos de
humillación que tuvo que sufrir por causa de su pobreza.
Y luego sus calificaciones,siempre delas más altas, eseera elreto
que siempre trataba de superar, nunca iba a aceptar que alguien enla
escuelafuera mejor que ella,esto leocasionaba antipatía y rechazo de
sus condiscípulas que la veían como un serinadaptado einconforme
ante todo.
Admiraba desde pequeña elsistema de vida norteamericano, los
privilegioseconómicos y socialesque gozaban los anglosajones yno
perdía la oportunidad de imitarlos. Pronto y con grandes sacrificios
aprendió elidioma inglés,para ellaera un camino seguroy asíobtener
56 57
José Arenívar COBALTO 60

una becaen cualquierade lasuniversidadesde aquelpaís. Graciasa sus -Por favor con eldoctor Baylor.
calificaciones lo logró. Ahí sintió la discriminación y el desprecio, -Un momento.
pero aquellono eracomparable alque sentía en su propiopaís.Semez- Pasaron unos instantes, mientras esperaba, se veía sus uñas
clócon los anglos, se alejóde los grupos de estudiantes hispanos que maltratadas, sus manos rugosas y sus dedos lastimados.
conformaban las confraternidades y no participaba en política estu- -?Quién habla?
diantil. Para ella, lo importante era únicamente sobresalir en sus -Soyyo, Jadoctora Trujillo.
estudios. -?C.ómoestás?
Aprendió a odiar el folclore y la idiosincrasia del mexicano. -Bien, contenta por elresultado deltrabajo.Laencomienda fue
Cuando le preguntaban su nacionalidad, ellainvariablemente decía cumplida en su totalidad.
que era argentina, de descendencia italiana por parte de su madre y -Ya lo sé, así me informó Lewis¡ por cierto que está molesto
españolaporpartede su padre. contigo.
Enlosúltimos años de universidad,seempezó a relacionarcon Ja -ifubrediablo!hubomomentosenqueestuvoapuntodeechar
aristocracia escolar; y no precisamente porque tuviera dinero, sino a perder elplan
porque a muchos de aquellos estudiantes ricos los ayudaba en sus --Dijoqueactuastecon temeridad,que elarsénicoestuvo a punto
trabajos. En un principio se sentía manipulada; pero gracias a su deperderse.
inteligencia y astucia pasó a ser Jamanipuladora _¿y qué quería? ¿Qué nos fuéramos por la carretera? el muy
En losdías posteriores de su graduación murió su madre, elJano imbécil no sabe manejar por el monte, bien se ve que no sale de las
tuvo eltiempo ni elhumor deir a su funeral. Ladeshumanización ya autopistas y avenidas. El problema no fue arrojar el arsénico en el
había ganado JabatalJaen aquel espíritu lleno de rencory ambición arroyo, Javeidaderadificultad sepresentó para contaminar lascister-
Pronto secolocóen una clínicade prestigio.Elconsorciomédico nas de Jaescuela I.ewis tuvo que narcotizar al velador mientras yo
norteamericano siempre se basa en el poder económico, en las preparabalasdosisexactas.
relaciones con el gobierno y en las altas tarifas en que se tasan las -lo bueno es que todo salióbíen.} Y cómo van lascosas?
consultas y cirugías. -De primera. El lago está inservible, los campesinos están
Empezó a ascender, los puestos llegaban, como elladecía,por sí furiososyenlaescuela, a pesardequeyalimpiaron todo, Japoblación
solos; pero no había tal cosa. Berenice sabía ser estricta, inclusive tíenermxbotemot.Ademés, Jacompañíamineraestáa puntodec:errat
despótica con sus subalternos¡ pero condescendiente y sumisa ante _¿y enJiménez, que pasó?
sus superiores. Por tal motivo, la confianza que se le tenía era irre- -Las cosas están mejor de lo que se esperaba, no solamente la
futable, en sí,era Jaclásicaprofesionista poco agraciada físicamente¡ escuelatiene radiactividad, sino también una parroquia.
pero efectivay hasta excelente en su desempeño laboral. -iVaya, vaya! de modo que también un templo, esa sí que es
Paralograrsus metas asistíaa cuanta reunión socialseleinvitaba, una buena noticia
conoció a muchas personalidades delmedio políticoy financiero; sin -Inclusive muchas nuevas construcciones.
embargo, Jasoledadespiritual siempre Jaacompañaba. -iMagnífico!
Sesirvióotro trago. Tomó elteléfono y marcó. -iPobre pueblo! ya le tocaba padecer tamaña desgracia-dijo
-Diga -se oyó una voz por el auricular. Trujillo con fingida tristeza.
58 59
José Arenívar COBALTO 60

-iJ a, ja, ja -se escuchó la risa sonora de Baylor,-a nuest


agenteslecostótrabajorastrearlavarilla,ymiraquecaerenesam ··
X~
ciudad. (mayo del 84)

-La suerte nos sonríe Baylor.Jiménez está muy cerca de S


Franciscoyde Talamantes.
-iClaro! elfoco de infección localizado en la misma región.
E gobierno federalestaba preocupado, losacontecimientos que se
habían suscitadoen aquel estado norteño, pesaban demasiadoen
l'I proceso armónico de un país que se esforzaba por alcanzar el
-Sí, de infección y de insurrección
'lc·sarrollo.la población,sibienes ciertoqueno externabaabiertamente
_¿Y elgobernador que dice?¿Qué actitud ha tomado?
~;11inconformidad, estaba a la expectativa de cualquier evento que
-El gobierno está desesperado, no encuentra una razón patl
modificara, para bien o para mal, el curso que siguiera la política
tamaño desastre. Y por otro lado la prensa, que lo está presíonand
«onómica que tanto lo había afectado en tan poco tiempo. la Secre-
para que seencuentre a losculpables.
1 aríade Gobernación presionaba a lasautoridades estatales para que
-¿Ya investigaron en '1\cerosy Metales"? .
pronto seesclarecieranaquellos penosos asuntos. Como una medida
-S~ peroahí no seexplicanque fueloque sucedió.Yaestudiaron] ele precaución,había ordenado laclausura de lafundición.También se
lasremesasdelos últimos 12mesesy no han encontrado nada la pista 1
habíadictaminado que el reglamento ecológicoque privaba en esos
seperdióde.finitivamenteconlamuertedel choferque llevólacápsula
momentos para controlar losdesechosde lasminas, semodificaracon
y con lamisteriosa desaparicióndeJoaquín, eldueño delyonque.
drasticidad,yporsupuesto,susagentesseestabancoordinandoconlas
-Excelente labor de losmuchachos que están trabajando en el
diferentes dependencias policíacaspara encontrar a los culpables de
caso-exclamó Baylorcon satisfacción.
tamaña catástrofe.
-Doctor-dijo Berenicecon un tono que ya no eraoptimista y
festivo-, sólohay un pequeño problema... ~~alesseespetulaba que el asuntede la
-¿Cuál?-se inquietó Baylor. radiactividadhabía sidoungrave ª9~idente.pravocado.poreldescuido
--···-·····"··--··
de-una serie de dependencias ~-!!Qestaban cumpliendo co-
-El vecpnQ,laépocade lluvias.Enesa región empieza a lloveren
rreet~i'.iitesueñOO~I\)iU1la parte, la falta de vigilanciaen el
julio¡bueno principalmente en agosto y septiembre. ·-·•.•··- .. ·- ._,_,-_~>·o>h--•.*··c;e¡_,,,,,",."..., ..,,,•.,.~

_¿y esoqué tiene que ver? sector ac:l~~~º;._~f~!él.4~ut?:~Qntr:olg11JQ&Jllc1t~P,ª1~s que ingresan


alterrit.ºIͺ.t\acional y ~lnulo.monitor~,deelementos.táxiCOS,ij.ue
-Los arroyos agarran agua, y el lago también. Elarsénico se
invariablemente semaneiabanenlas fronterasque esdonde ~!é!
perderáy para la primavera siguiente todo estará limpio.
laindustria maquiladora y que eslaque ut:ilii.aunagr.m~riedadde
-Bueno, enese caso,tendremos que precipitar lascosas.
-Así deberá ser-contestó Trujillo. productosnoóvospclI"alasalud.~
Lasautoridades no tenían pistas, se concertaron entrevistas, se
Cuando Baylorcolgó,llamó a su secretaria y ledijo:
citóa losjefesdelasvariadasdependencias,sehurgó en losarchivos,se
-Señorita, por favor concerte una cita con el capitán Martín
estudió lavida personal y profesionalde losprobables involucradosy
lewis para mañana a las cuatro de la tarde. Dígale que lo espero sin
falta. siempre sellegabaa lamisma conclusión.
Paraentonces, Carlos que tenía lamisión de seguir todo elcurso
-Sí señor-contestó con voz llana la secretaria.
de lasinvestigaciones, seguía en sus notas presionando y sugiriendo
(j)
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José Arenívar COBALTO 60

sendas por las cuales se podría ventilar una luz para encontrar las -Nocreo,ellosestánluchandoporsalirdelacrisisquelosagobia.
razones de tal acontecimiento. Su estado anímico llegóa su clímax, -Entonces, ¿quién fue?
'cuando fue tenazmente interrogado por los agentes de la procura- -Quizá elbloque socialista,los soviéticos.
duría, él,que tiempo atrás había dado a conocer la noticia, ahora se -Puede ser, crear un gran problema en nuestros vecinos que
veíahostigado y señaladocomo uno de losprincipalessospechosos. automáticamente sereflejaríaen nuestro país.
Eldevenir cotidiano de los pobladores del sur del estado, estaba -Así.es.
definitivamente alterado, y como casisiempre sucede,laciudadanía -¿Ybien?¿Cuálessonlasórdenes?
culpaba algobierno de tales descuidos.Inclusive,hubo sectores polí- -Investigar, Gordon, Investigar de una manera sutil, secreta si
ticos que estaban pidiendo la cabeza del gobernador. En resumen, se esposibley alamparo de la sombra que brindan nuestros contactos.
había desestabilizado el estado y esto, se estaba extendiendo peli- -Jefe, ¿deseaque me traslade a México?
grosamente a otras regionesdel país. -fursupuestoqueno, Gordon.Notenemoselmásleve elemento
Sepidióelauxilio delgobierno norteamericano, que enfrascado para culpar a los mexicanos o a la Unión Soviética.
en las negociaciones de desarme nuclear con la Unión Soviética,no -¿Entonces?
disponía de muchos elementos para auxiliar a lainvestigación.Salvo -Empecemos por aquí,en nuestro propio país.
laCIA,que siempre está presta paraintervenir en todo aquelloque no -iPerocómo?
surgióde su interior,ninguna otra dependencia tomaba muy en serio -Gordon, me extraña su actitud. ¿Qlvida usted que en losEsta-
elproblema dos Unidos existen grupos extremistas, inclusivegrupos financieros
-iHey. Gordon! Tenemos prioridades.-dijo eljefeen lalujosa muy poderososquedeseanponer una barreraeconómicay socialentre
oficinadeWashington. estasdos naciones vecínass} Yaolvidóusted a aquellosgrupos que se
-¿Ahora qué pasa,jefe? encuentran en constante ataque para que seretire laayuda aMéxico?
-México está a punto de convertirse en un polvorín. ¿Yano recuerda las presiones que sehan ejercidoenel Congreso para
-Oh sí,-exclamó elagente, nuestros contactos en México lo que esasprecariasrelacionesdefinitivamente se enfríen?
están informando. -Tiene razón, jefe. Aquí también hay intereses de peso para
-Como tú sabes, ese asunto de la radiactividad pudo ser un provocarun problema como éste.
estúpido accidente, pero lo que no se explica es porqué se contami- -iClaro muchacho! Así que manos ala obra y sobre todo con
naron lasaguas... mucho cuidado.
-No cabeduda, esofue obra humana. -iTiempo disponible?
_¿Pero con qué fin?¿ Ibr qué provocar un caos? -El mínimo, Gordon. Elmínimo.
-Señor, usted lo ha dicho, para sacudir la ya de por si frágil Cuando elagente Gordon saliódel edificio,su cerebro estaba en
estructura políticade México. plena confusión. Estaba convencido de que la labor era ardua ya que
-Es claro que nosotros no fuimos, bueno al menos la CIA. habíademasiadoselementos que considerar.Ibruna parte, estabanlos
Aunque no creoque otra dependencia lohaya hecho. extremistas y radicalesque mostraban una total xenofobiahaciatodo
_¿supone usted que fueron lospropiosmexicanos? aquello que oliera a latino; otros eran los que estaban en desacuerdo
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COBALTO 60
José Arenívar

con la política del Presidente de los Estados Unidos y que buscaban la ~


manera de sacudirlo por su condescendiente política internacional; (iunio del 84)
Los estados sureños que día tras día ven como los mexicanos ganan
terreno y que la inmigración se toma peligrosa; Las sociedades ra- T"\e María se estaba acostumbrando con rapidez a aquella vida
cistas semisecretas como el Ku-Klux-Klan que desesperados por la 1..Jerrante, sesentía libre,sin más presiones que las que da elhambre
ineficacia de la patrulla fronteriza, tratan de poner un cerco a la fron- '· (·1sueño, vivía de lo poco que recibía por parte de los vecinos. Con
tera¡ los conservadores que ven como sus costumbres se modifican 11: idie semetía y a nadie molestaba; él,para aquellos sencilloshabitantes

ante la influencia de costumbres mexicanas¡ los aristócratas que de- ¡ .ucblerinos no era más que un desadaptado inofensivo como tantos
sean que México termine con esa economía mixta y que por supuesto 1 it ros que pasan por la vida. Por las noches, cuando el cansancio lo

no les permite actuar con libertad económica en un territorio •Jhligaba,se refugiaba en los álamos del río, aquellos árboles enormes
políticamente inseguro. .. e ¡ue en el verano ofrecían una magnífica sombra para los agobiados

Todo eso pensaba Cordón, sabía que la empresa era dificil, pero liombres del desierto y un tranquilo lugar para pernoctar sobre todo
para eso era la CIA, para resolver casos que en su momento, pudieran para aquellos indígenas tarahumaras que llegaban buscando la
petjudicar a su país. subsistencia. Ahi, en la paz del verano y en el silencio de la noche,
Manuel de María recordaba.
Cuando llegó a su casa, le preguntó a su esposa: En ocasiones, cuando la nostalgia hacía presa de él,dejaba escurrir
-Marian, ¿si tú quisieras provocar un grave problema político las lágrimas por todo aquello que había quedado atrás, su magnífica
en México que harías? residencia, su sistema de vida; pero sobre todo por su familia. ¿cómo
_¿En México?-interrogó extrañada la mujer. la estaría pasando? Lo más probable es que estuvieran bien, el dinero
-Sí, en México, o en cualquier otro país. transferido les daría solvencia económica, una seguridad que en otras
_¿Restringir por ejemplo la ayuda? circunstancias sería muy difícil de lograr.
-No, no me refiero a que la participación del gobierno estado- ¿Qué habría pasado con la Organización? Con seguridad lo
unidense fuera tan obvia. Es más, que elgobierno no participara. seguirían buscando, aunque estaba claro que los agentes de Baylor
_¿Te refieres a hacer un problema por caminos ilegales? estuvieran desconcertados por su desaparición. Elmétodo que había
-Sí, a eso me refiero. ¿Tú que harías?-La mujer permaneció seguido era sumamente difícil de rastrear y suponía que aquellos
unos segundos en silencio,luego, asombrándose a simisma contestó: sabuesos jamás pensarían que estaba escondido como un vil vagabun-
-Matar al presidente de aquel país. do precisamente en el punto crítico del problema.
-Esa es tu respuesta, ¿en serio? De María tenía la certeza que aquella acción propiciada por él,
-No lo sé,quizá. -respondió Marianindecisa. estaba dando resultado. Todo en Jaregión era malestar y protesta. Los
-Así, Marian, acabarías con un hombre, no con un sistema ... lamentos y denuestos que lanzaban loshombres y mujeres del pueblo,
-Tienes razón Gordon, la verdad no tengo idea. le hacían saber la magnitud del problema.
-Acabar con un sistema, quizá ahí está la clave. ¿Pero cómo Aquello aumentaba su remordimiento, para esa época, de María
acabarlo? no sabía si era más grande el temor a los hombres de Baylor lo que le
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José Arenívar COBALTO 60

l i;icía huir, o la conciencia que no lo dejaba tranquilo ni un momento. 'll ara la escuela, un local que necesariamente debería ser lo bastante
Ahora, su destino era esconderse como cucaracha asustada, porque 1c para albergar más de mil 500 alumnos Y si a todo esto le
no sabía si era el temor a la muerte o el miedo a enfrentarse a una , 11 )s ;a psicosis colectiva de todos aquellos que habían constru-

realidad espantosa lo que provocaba su continua evasión. .oentemente, se puede imaginar el maremágnum que estaba
Ibr otra parte, Baylor y Lewis estaban sumamente molestos por , 11 ebullición.
los nulos resultados que habían arrojado las pesquisas. No había rastros La toma de oficinas se realizó en forma violenta, las autoridades
de aquel traidor, tal pareciera que se lo había tragado la tierra. Ni los 1. ;,ales nada pudieron hacer. La presidencia fue arrasada mientras los
mejores agentes habían ofrecido una buena pista, ni siquiera los 1 paratos de sonido dejaban escuchar los insultos y protestas de aquellos
contactos en el extranjero orientaban a su localización. Pero eso por el «res desesperados y al borde de la locura.
momento no importaba tanto como el desenvolvimiento de los Losagentes de gobernación, como siempre de incógnito, tornaban
acontecimientos en el estado de Chihuahua. Era ahí donde debería
nota y afanosamente buscaban un teléfono para comunicar los
la Organización centrar su atención. Los infiltrados agitadores esta- .icontecimientos.
ban cumpliendo con su misión, Todo marchaba como ellos lo habían
planeado.
-El problema se toma peligroso-exclamó Miranda.
Para colmo, en aquella extremosa región la lluvia se había
-iMaldición! --contestó Carlos mientras veía como algunos
retrasado, las escasas nubecillas no eran capaces de soltar sus benignas
hombres subían a la azotea de la presidencia. -Si esto sigue así, pronto
lágrimas que en su momento pudiesen aliviar la tensión que privaba
va a intervenir el ejército.
entre los campesinos que ya no deseaban sembrar, sino lavar las he-
ridas causadas por aquel veneno vertido en sus fuentes acuíferas y -Si interviene, las cosas se van a poner peor. Habrá lesionados ...
por consiguiente en sus campos. Aquellos hombres de manos ásperas -Lesionados madre, habrá muertos. Y lo más delicado es que
1·ntre la población quedará el rencor.
y piel rugosa por el sol y el viento, veían con tristeza como pasaba el
torrente rumbo al norte sin poderlo aprovechar, porque aquella agua -?Pero qué puede hacer el gobierno? este problema no lo puede
maldita significaba la muerte, la infamia y la miseria. solucionar ni la mismísima federación.
De María veía el transcurrir del río, si bien él no había vertido el -Elpueblo quiere resultados, lagente sabe que no sepuede hacer
arsénico, era cómplice directo del horror causado por la Organización. 1tfa,lo que desea es conocer a los culpables ...
- -No me gustaría estar en el pellejo de esos desgraciados, si fa
La plaza principal de Jiménez era un hervidero. Un gran número :·li'fad "l'¡Jieraqrn·_ 1c~son y íos ivvieraa.al.an ....1- j¡_ su mano, ce
de personas se había congregado ahí, precisamente frente a la , ro los haría pedazos en estos momentos d~ íuror --1cplicó lvlu.-JIL.:.
presidencia municipal para exigir una pronta solución. Ior una parte _,-¿..,·•1ri1la1'
'· <:c-·o, .. A· ~

-,- .•.
estaban los campesinos que pedían medios adecuados para subsistir , s. 1.;1 r·d.Z.)L

aquel año agrícola que estaba perdido; por otra, el pueblo religioso que u.._
'\
1,,f..;;,..,r·r '"'.r'l·".:'C'~' ·1····'"'.k'll' '·'
l\ ú{ Ju.__1 .._.,_,..,_\.-·....,Ltvcl. , l:..a
>i.t-•~ t
.·"'i••· .,_.,.,;)'·,r.J'·')',
. ..:.Gli.... L·~._,_":'J.ú1L,L
U1·.A.[Ct.:j.)1..
ü
l '•,::· ,....•.....
Ü _.fl1cLdv·..,

exigíalaconstrucción de un nuevo templo para su santo patrono y por S.~jdL.:-.su angusua. ;~on disimuro ros n11f0, quise conresarles ia
último, los padres de familia que a gritos presionaban porque se verdad, decirles que el sabía todo el diabólico plan y que estaba dis-
66 67
r,,

José Arenívar COBALTO 60


ji1
puesto a afrontar las consecuencias. Pero no, no tenía elvalor y la Y los dos hombres se perdieron por las calles adyacentes
entereza de explicar su arrepentimiento y menos a aquellos des- 1 "' • ( landose entre aquel mar de gritos y desgracias. 1

conocidos que sabrá Dios quienes fueran. Mientras tanto, de María, como simple vagabundo que era, se 1

-iMira Carlos, ya está saliendo humo de las oficinas! ' , l 11.1:1ó bajo elumbral del recinto parroquial que había permanecido I"
-Era natural, no sepodía esperar otra cosa. '11 · ·' 'l 1 t amente abierto y en el cual nadie había reparado en su
-Lo mejor será largarnos de aquí-externó Miranda con I'", ipitadahuida. 1il

desconsuelo.
-iNo, espera! déjameverquevaa pasar. Tú sabes que aquí no Cuando todo quedó desierto, sólo el silencio reinaba en el
. '1 1 1 I >i ente, el fuego no prosperó porque los soldados lo combatieron
hay bomberos...
, ' 111 denuedo. La basura, los volantes y las lágrimas, daban marco a
-iAl diablo con el incendio! deja de hacerle al periodista y
. u ¡i iclespectro miserable.Losayes lejanos de dolor seescuchaban como
pongámonos a salvo.
-iTe digoque esperes,te aseguroque no tarda en llegarelejército! ' , 'is y flotaban en la distancia de aquella atmósfera de drama y
•• 11 'rificio.
-?Yya qué seva a remediar? elinfierno ya está desatado.
las voces entrecortadas de los oradores instigaban, la gente se
arremolinaba y como una olade odio desbordado seregocijabaante las
llamaradas que salían ya por el techo y las ventanas. Los gritos y
amenazas se multiplicaban, hombres que levantaban sus brazos en
señal de repudio, mujeres que corrían a la caza de un ser invisible, de
un fantasma que causaba sus desgracias y niños curiosos que no
alcanzaban a comprender la magnitud de laconflagración.
Y seescuchó eltiroteo, lagente corría despavorida, atropellante,
lamultitud buscaba ponerse a buen recaudo, nadie comprendía, nadie
pensaba y toda aquella irracionalidad manifestaba la euforia conver-
tida en pánico.
-iCabrones desgraciados! iSiempre sí lo hicieron! dijo Carlos
con asombro.
-?Hicieron qué?-preguntó Miranda con angustia.
-iOrdenaron al ejército que atacara! bien se ve que no han
olvidado el68...
-iAnda Carlos, larguémonos de aquí, no nos vaya a tocar un
demoniazo!
-iCorreprofe, porqueestoyasechingó! 1

68
¡
69
José Arenívar COBALTO 60

XVI -Sí, soyyo, diga.


-Habla Marcus, de la oficina de los Ángeles. Tengo un dato que
o (agosto del 84)
¡ 11 rede interesarle.
-Viene-exclamó Gordon
G ordon Pace estaba abatido, las semanas habían pasado y no
tenía resultados que alentara las investigaciones. Aunque la
CIA estaba haciendo todo lo posible, el avance era mínimo; la presión
-Se trata del departamento de medicina nuclear del Hospital
l\1 >berts-seescuchólagravevoz.
-Y ahí, 7qué hay?
de sus jefes estaba a la orden del día y su desempeño, según aquellos,
-Será mejor que vengas, es muy importante.
dejaba mucho que desear.
-Bien, salgo inmediatamente para allá.
Se encontraba nervioso, irritable; inclusive en su casa las cosas
no marchaban nada bien. Su mujer, acostumbrada al trabajo de su
Cuando Gordon llegó a los Ángeles, el agente que le había lla-
marido, hacía hasta lo imposible para comprenderlo; sin embargo, la
ruado ya lo esperaba; abordaron elvehículo y en elcamino le informó.
actitud de Gordon frenaba cualquier intento de armonía
-Gordon, esto te va a causar asombro. Resulta que hace once
En la oficina sus compañeros notaban aquel cambio en su
meses se perdió ~el !i~~pi.talRo~rts 1:1nacápsula de Cobalto 60.
personalidad, evitaban hasta donde era posible, entablar un diálogo _¿y eso que es?
amistoso; se dedicaban exclusivamente a tratar con él lo relacionado -ESun instrumento que se utiliza para tratar el cáncer por me-
con el trabajo. < liode radiaciones ..
Y es que tal y como estaban las cosas en México, no era posible -iVaya, vaya! ¿De modo que en un hospital se puede perder
permanecer tranquilo. En cualquier momento, podría desatarse como fácilmente material radiactivo como si fueran abatelenguas?
una reacción en cadena, la violencia en todo aquel país sureño. La -Por increíble que parezca, así fue. -contestó el agente.
cabeza del gobernador pendía de un hilo, elgabinete chihuahuense ya -7Y?
había resentido los obligados cambios y en la federación, exigían que -Inicié las investigaciones. Eldirector no tiene una explicación,
se apagara aquel fuego de insurrección. en el departamento de medicina nuclear tampoco saben nada.
Gordon había hurgado en todas las sociedades clandestinas de su -7Cómo es eso posible?
país, inclusive en México y para su desgracia, no encontraba una pista -Es que hace seis meses cambiaron de personal.
que lo llevara a esclarecer aquel penoso y delicado asunto. La Unión _¿Y cómo notaron su desaparición?
Soviéticatambién estaba interesada en elproblema y por medio de sus -El nuevo director checó el inventario; resulta que ese aparato
contactos, aseguraba que ellos no estaban provocando esa situación no está.
tan difícil. -Y cómo fue que nuestro departamento se enteró?
Total, cuando ya se encontraba en un momento crítico y a -Por simple coincidencia, un laboratorista soltó la sopa en un
punto de ser removido del caso, recibió una llamada que le daba luz bar cuando estaba ebrio...
y esperanza. _¿Y que argumentó el director cuando sele interrogós >Ibr qué
-7Pace? no reportó inmediatamente esa anomalía?
70 71
José Arenívar
COBALTO 60
-Gordon, es material sumamente peligroso.Tú sabes, es
radiactivo. -Ni modo, tendremos que eliminar gente. Por lo pronto al di-
', ' 1 • >1 del hospital -terció Ramírez,
_¿Y eso qué importa? iConmás razón!
-iEstásloco! esodespertaríamás sospechas ...
-Ya sabes como son estas cosas, eldesprestigio ...
-Lewis tiene razón Ramírez. En este caso se tiene que hacer un
Gordon ya no preguntó, se quedó sumido en sus pensamientos 1 1. il 1;1jode calidad. ¿Qué les parece un incendio?
mientras el automóvil se perdía entre el tráfico de la autopista Santa -i Clarol, si desaparecen los archivos se pierden evidencias y
Mónica.
1.1s1ros.
-Sin embargo, yo insisto en que debemos eliminar al director.
-Baylor, creo que tenemos problemas, es necesario que te vea -Pero ¿cómo?-inquirió Baylor.
hoy en la tarde en elAmbassador ... Ramírez frotó su cabeza con sus dedos índices, guardando silen-
-¿Qué sucede lewis?-<:ontestó Baylor con inquietud. ,.io daba forma a lasideas. Porfin, mientras los otros estaban sumidos
-A las cuatro Baylor,no te puedo decir más por teléfono. en sus cavilaciones, exclamó:
-Está bien, ahí estaré sin falta. -Ya lo tengo, vamos a ver que les parece ...
Maldito de María, pensó Baylor,de seguro ya nos traicionó. Pero -iSuéltalo!-ordenó 1.ewis.
no, no creo que haya sido él,nuestros informantes ya lo sabrían; ese _¿Recuerdan a Susan, la prostituta aquella que le ofrecimos a
desgraciado tal parece que se lo hubiera tragado la tierra. de María hace un año?
Más puntual que nunca, Baylor llegó alrestaurante del elegante -Sí-asintió Baylor, zOué pasa con ella?
hotel. lewis ya lo esperaba acompañado de Frank Ramírez. -Ya lo verán ---contestó Ramírez con gesto de triunfo.-
-¿Cuál eselproblema?-preguntó Baylormientras selimpiaba Mataremos varios pájaros de un sólo tiro. No olviden que trabajo en
el sudor de su frente. migración, y que la frontera con México está a escasas dos horas y
-Baylor, la CIA ya metió su nariz en el asunto. Anda media de aquí.
investigando en elRoberts ...
-iMaldición! exclamó Baylor en voz alta, tan alta que hizo Cuatro días después, pore1Canal9enlaseccióninformativa de
voltear a los clientes circunvecinos. las seis de la tarde se daba la noticia. "ElDoctor Gavine, director del
-Baja lavoz-susurró Ranúrez- No esconveniente que noten Roberts Hospital falleció en un accidente automovilístico en te-
nuestra presencia. rritorio mexicano, para ser más exactos, en la sierra de la Rumorosa,
casi en los límites entre Estados Unidos y México. El doctor iba
-Resulta que ya están investigando la desaparición de la cáp-
sula, el imbécil del nuevo director del hospital, se le ocurrió checar el acompañado por una mujer que se presume era su amante.
inventario ... Desafortunadamente se desconoce su identidad ya que quedó
-iY claro, no apareció elaparato! completamente desfigurada porque el vehículo en que viajaban, se
precipitó hasta el fondo de la montaña que tiene una profundidad de
-Así es.Ahora tendremos que andar con sumo cuidado.
sesenta metros en esa parte de la carretera".
72 :73 / t~'
¡, t 1.~~
rJ.1 .7rr ·.~· ,:,:.J 'i : .' ,~,~.~h~11 ,1~"
]osé Arenívar COBALTO 60

Y tres días después, se conocía otra noticia: "ElRoberts Hospital, XVII


había sufrido un parcial incendio en sus oficinas administrativas, (agosto del 84)
afortunadamente no hubo desgracias personales que lamentar, salvo
que los archivos y expedientes de muchos enfermos fueron alcan-
zados y consumidos por el fuego".
-Bueno, Ramírez, no podemos negar que hiciste un magnífico
E 1l toda la región sur del estado de Chihuahua reinaba una tensa
.-4 calma, la participación del ejército había enfriado los ánimos de
111< i< )S aquellos que protestaban, y aunque las lluvias habían llegado a
trabajo-manifestó Baylor con alegría--, eso de secuestrar a Gavine, l 111:Jes del mes, quedaba la duda de que si en el siguiente ciclo agrícola
colocarlo en el vehículo y acompañado de la fulana, resultó una idea 1.1-tierras de cultivo estarían en condiciones de trabajarse. Por una
brillante. Así, ni a la policía, ni a la familia le quedaron muchas ganas 1>.1 rte, la Secretaría de la Reforma Agraria, estaba en constante
de investigar a fondo. 111onitoreode los terrenos y la Secretaría de Recursos Hidráulicos ha-
-Cierto-intnrumpió l.ewis con sorna.- El sobrio y respon- 1 ía lomismo en el lago, los arroyos y los ríos que atravesaban la región.

sable Doctor Gavine, acompañado de su amante en un viaje de placer. Así mismo, el gobierno estatal había prometido que la escuela sería
-Sin embargo, deberemos andar con cuidado, la CIA no se da 11·ubicaday con la abierta participación de toda la comunidad, el tem-
por vencido con facilidad-concluyó Ramírez. 1ilo sería construido en otros terrenos.
Mientras tanto, Gordon se hundía nuevamente en un ambiente Sin embargo, el resentimiento estaba latente, y esto según se
1 omentaba, se reflejaría en las ya muy próximas elecciones. Carlos no
de abatimiento y frustración.
estaba satisfecho, se podría remediar en parte el daño causado; pero
.quién había provocado ese acto criminal? Hasta ese momento los
eliferentes cuerpos policíacos no habían encontrado nada que con-
1lujeraa atrapar a los culpables, la Procuraduría General de la República
110ponía mayor interés y eso, lo obligaba a seguir insistiendo en sus
notas periodísticas.
Aquello molestaba al gobierno. los funcionarios, por más que
t rataban de distraer la atención de los ciudadanos con obras y ser-
.cios, con publicidad pagada y con discursos, siempre surgía la nota
en que Carlos les restregaba en la cara la incapacidad de resolver el
misterio del arsénico.
Eldía en que fueron cargados los despojos radiactivos en camio-
nes especiales para ser conducidos a un cementerio nuclear, Carlos
estuvo presente, Aquel material altamente peligroso iba a ser depo-
sitado en eldesiertode VillaAhumada, en un lugar deshabitado, alejado
de la civilización y restringido quizá por siglos.
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José Arenívar COBALTO 60

-Anímate profe, estás de vacaciones y me gustaría mucho que Y los dos amigos dieron la media vuelta y se dirigieron al
me acompañaras aVillaAhumada-dijo Carlos tratando de convencer . 1111omóvil. De María los vio partir y entonces él,también emprendió
a Miranda. .11 camino hacia el río.

-No sé,el ciclo escolar ya está próximo ...


-Si te quedas aquí, ten la seguridad de que Suárez te va a venir a -Oye Carlos, cambia de música, ese Vicente ya se escucha hasta
molestar ahora que se inician los trabajos de la nueva escuela. , ·11 lasopa.

-Tienes razón-contestó Miranda al recordar a su director. -Ya te salió lo profe, quieres a Lennon, ¿no es así, malinchista?
-Anda, acompáñame, diremos que eres mi reportero gráfico.De
regreso llegamos a Chihuahua y nos pasamos un rato agradable.
-No precisamente, pero pon cualquier otro casete.
-Bien amigo, escoge tú la música.> Y usted, compa, qué tipo de
¡
-Está bien, pero tu corres con los gastos ... 111 úsica prefiere?-preguntó Carlos casi con burla.
-Sí, hombre, como me dan lástima los maestros, siempre en la De María, que viajaba en elasiento posterior;ya bañado, cambiado 1
inopia -bromeó Carlos dándole un golpe cariñoso en el hombro. y rasurado, contestó:
-Mira quién lo dice. Un pobre periodista mal pagado-con- -Cualquier tipo de música me gusta, sobre todo después de tanto
testó Miranda con una sonrisa. t iempo de no escucharla.

-Señores, escuché su plática. ¿N0 me darían un aventón hasta _¿De dónde eres?-preguntó Miranda mientras buscaba las
Chihuahua? ontas,
Miranda vio a Carlos y éste que era elpromotor delviajecontestó: -De por ahí ...no tiene caso.
-Pero hombre, en esas fachas. No es por insultarte, pero estás -7No quieres decirnos eh?¿ Algún secreto?-planteó Carlos
más sucio que un cerdo. ¿Teimaginas la pestilencia? siguiendo la burla.
De María bajó su mirada como avergonzado, luego con voz -No señor, 7pero para qué?
trémula suplicó. -Por favor, nada les cuesta. -Está bien amigo, a nosotros que nos importa tú vida.
Elpolvo que levantaban lasmáquinas que cargaban tierra y metal Y todos se quedaron en silencio, en el estéreo se escuchaba las
de la escuela destruida, se extendía gracias al viento que empezaba a notas sonoras de "Hooked on Classics" que estaba tan de moda en ese
soplar en aquella dirección. Los encargados del trabajo, vestidos con JÍÍO.
equipos especiales,con señales y gestos enérgicos retiraron a los curio- Al poco rato, sin dejar de mirar la cinta asfáltica, Carlos Exclamó:
sos y aquellos tres hombres cuyo destino los unía, acataron la orden. -Profe, estoy un poco preocupado ...
-Partiremos dentro de dos horas. Siquieres ir,tendrás que ase- _¿Por qué?-contestó Miranda abriendo los ojos que había
arte--exigió Carlos con una sonrisa. tenido cerrados mientras disfrutaba la música.
-Está bien señor, en dos horas estaré listo y los esperaré a la -Creo que me he excedido en las notas, parece que hay algunos
salida de la ciudad. funcionarios molestos. No sé; pero creo que están buscando la forma
_¿AquévasaChihuahua?-preguntóMiranda. de joderme.
-La verdad no voy a Chihuahua, voy hasta Villa Ahumada -Alguna razón tendrás para decir eso...
-respondió elvagabundo. -He recibido algunas llamadas telefónicas amenazándome.

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José Arenívar COBALTO 60

_¿Por qué no me lo habías dicho? pa' su mecha, qué poca -Ahí estarán políticos, personas interesadas. Si lo ven, creerán
confianza me tienes. • ¡ 1 u sigue terco ...
_¿Crees tú que debería cambiar de tónica? ¿olvidarme del -iVaya, vaya! nuestro amigo resultó inteligente.
maldito arsénico? -iDéjalo Carlos, él tiene razón. ¿Cómo te llamas?
-Mira Carlos. Lo que yo piense es asunto que quizá no pueda -Manuel.
hacerte cambiar de opinión. Tú tienes tu ética profesional y sólo tú _¿Manuel qué? preguntó Carlos molesto.
-Así no más, Manuel.
puedes decidir; sin embargo, creo que ese problema afecta a muchas
-Si dejo de ir a donde van a enterrar toda esa mierda, van a
carreras políticas, sobre todo ahora que se acercan las elecciones
i 11 nsar que tuve miedo, que sus amenazas ya surtieron efecto.
estatales. Además, ya sabes como se lasgastan los de la PGR
-Sí, pero entonces, ¿qué piensas hacerc
-Si claudico, me sentiría como un cobarde ...
-No lo sé. Quizá siga tu consejo. Así como van las cosas pasaré
-Recuerda Carlos, hay que ser valiente pero no temerario. Con
.1 l.1 sección de sociales, ya me veo escribiendo crónicas hipócritas de
esos individuos no se juega. ¿Desde cuándo estás recibiendo las
.1 ~t.nte insulsa.
amenazas?
Elcasete se había terminado, habían llegado al embudo que se
-Desde hace tres semanas. 1 .rmaba en lascurvas de Bachimba, como eracostumbre, nunca faltaba
-iMaldición, Carlos! En estas tres últimas semanas has escrito 1 .11 camión de carga que fuera con lentitud, lacarretera de doble sentido,
como ocho notas presionando algobierno. ¿Tedas cuenta?-exclamó , : 1 ficultaba en gran manera poder rebasar. Carlos obligadamente tuvo
Miranda exaltado. re bajar la velocidad, el humo del pesado trailer penetraba por las
-Sí, por eso estoy preocupado ... ·ntanillas y el mal humor se hizo presente.
-Y entonces, zpor qué lo seguiste haciendo? no te das cuenta Iban en lo alto de la cuesta, a la derecha se veía la marca ancestral
del peligro que corres? ,,ue había dejado el agua en aquellos tiempos prehistóricos, cuando
-Claro que sí, pero no es cosa de dejarlo así, tiene que haber ,,¡uella región, según dicen los enterados, era un mar.
culpables... No supieron como, pero de pronto, al salir de la curva, un pesado
-Pues eso déjalo en manos de quien corresponda. Primero está l lúculo los empujó, el carro de Carlos dio un salto, derrapó en el

tu vida, tu salud. ,vimento y perdió estabilidad. Carlos trató de controlarlo. Fue


-En el periódico no saben nada, tú eres el primero en saberlo. j iposible, el vehículo cayó con gran estrépito por el barranco entre
-Pues mi amigo, a partir de hoy todo se acabó. Olvídate de ese ubes de polvo y piedras.
maldito asunto y regresa a la fuente política, a asistir a los desayunos -iProfe, Profe! ¿Estás bien?
que ofrecen los que necesitan publicidad y votos. Después de todo, no -Creo que sí, sólo un poco magullado.
podemos resolver nada, es claro que no vamos a cambiar el mundo.
-Joven, perdone que me entrometa pero yo creo que no debía ir Los dos amigos voltearon a un tiempos al asiento posterior, De
a VillaAhumada. -dijo de María con voz suave. tv\aría, tenía su mano izquierda en la cabeza, entre sus dedos corría un
-fur qué no?-preguntó Carlos sorprendido. hilillo de sangre.

i8 í9
José Arenivar COBALTO 60

-No se preocupen, creo que no es de cuidado. -iEh, señor! iUéveme por favor! iNecesito atención médica!
-Maldito trailer, la verdad no me dio tiempo ...dijo mientras le suplicó de María muy nervioso.
pasaba su pañuelo. -iPero hombre, si no tienes gran cosa! --comentó Carlos
-Anda, bajemos del carro-<lijo Miranda mientras trataba de .eombrado.
abrir la portezuela. -iOuédate!, hubo sangre ...
Ya fuera del automóvil, vieron con tristeza los daños. Un -iNo, no puedo quedarme, vendrá la Federal de Caminos.
arroyuelo de aceite corría bajo el motor, el lado izquierdo estaba muy -iUéveme, amigo, por favor! -volvió a suplicar de María.
averiado, el golpe había sido fuerte, la coraza hecha añicos y un tenue -Está bien, suba, aunque no se si deba ...
vapor nacía bajo el cofre. --iMaldito malagradecido! iLárgate carroña! -fue lo único que
-iEstamos fritos! -exclamó Carlos mientras daba un golpe en .._Jeocurrió decir a Carlos.
el techo. Esedesgraciado ya arruinó el viaje. Y cuando la camioneta se perdió en la distancia, Carlos soltó lo
¡ueMiranda ya sabía. -Ese desgraciado vagabundo algo oculta, algo
-Lo bueno es que no nos pasó nada grave -contestó Miran-
(lcbe y por eso tiene miedo de que lo interrogue la policía.
da -subamos a la cuneta, alguien nos debe prestar auxilio.
-De todos modos nosotros tenemos que informar.
Elpañuelo de Manuel de María ya estaba impregnado de sangre,
-Tienes razón, profe, ¿Como dijo que se llamaba ese cabrón?
aunque la hemorragia tendía a desaparecer.
-Manuel.
_¿Te sientes bien?
-7Manuelqué?
-No se preocupen, estoy bien. Sólo que las heridas en la cabeza
-No quiso decir su apellido.
son muy escandalosas.
_¿Lo ves? algo oculta.
-Vamos, lávate lacara,-dijo Carlos mientras sacabade lacajuela
un recipiente de plástico que contenía agua. Cuando llegaron a Chihuahua, de María le rogó al chofer que lo
-De Maria así lo hizo, pronto vieron que en verdad la herida era bajara antes de entrar a las primeras calles de Avalos. Elamigo aquel
leve. accedió, total, ese no era su problema. Else concretaría de informar del
-Mi amigo, ahora tendrás cabeza de alcancía-bromeó Miranda accidente y hasta luego.
para suavizar el susto. Yaal pie de la carretera, de Maria rápidamente se alejó, penetró
Y se detuvo una camioneta, de ella bajó un individuo que por las múltiples callejuelasy como un fantasma se perdió. Ibr ningún
presuroso llegóhasta donde estaban losapesadumbrados viajeros. -notivo le convenía que las autoridades le hicieran preguntas, nadie
_¿se encuentran bien? ¿Lespuedo ayudar en algo? ·lebería saber su identidad y en ese caso lo más probable era que
-1.a verdad es que no podremos sacar el automóvil de ese infeliz ·nvestigaran y por lo tanto, aquel incidente sería conocido por los
barranco, habrá necesidad de una grúa. sabuesos de la Organización que con toda seguridad no cejarían en su
-Llegando a Chihuahua le aviso a la Federal de Caminos, ellos empeño de dar con su paradero. Y si esto sucedía, era hombre muerto.
se encargarán de levantar el reporte y de enviar una para que saque su Sentía vergüenza consigo mismo, aquellos amigos no merecían
carro. que los abandonara. Ellos se habían portado bien, le dieron un trato
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José Arenívar COBALTO 60

justo y amable y elles pagaba con todo locontrario; pero no era cosa de -Sí, si quiero-afirmó de María.
pensarlo,no lehabía quedado otra salida.Lesimpatizaban, eran sinceros -iCaramba, pensó Miranda-estos en verdad que están locos!
y abiertos; quizá en el futuro losvolvería a encontrar y les pediría una -En marcha pues, vamos al periódico, ahí conseguiremos otro
disculpa. ';1rro.
Caminó un buen trecho por las calles paralelas a la carretera, Pararon un taxi y pocos segundos después se hundieron en el
cuando calculó que ya había pasado la caseta de la Federalde Caminos, 1 ráfico citadino.

regresó a la carretera, se acercó a una gasolinera de esas que tanto


abundan y ahí se quedó esperando.
Al poco rato, vio pasar la grúa con el automóvil de Carlos La ciudad de Chihuahua, tenaz y luchadora desde su fundación
-Bueno, al menos ya están aquí -pensó de María. ('n 1652, siempre se caracterizó por la fortaleza de sus hombres y por el
Siguió caminando por la orilla de la carretera, no lequedaba otro .ifán irrestricto de salir adelante ante las adversidades y los retos.
remedio que llegaral centro de la ciudad, había avanzado unos cuantos 1 \ebeldes por naturaleza, sus habitantes siempre han destacado en la
kilómetros cuando a sus espaldas oyó una voz ya conocida. 1 ucha por sus ideales y el rechazo a todo aquello que significara
-iMira quién está aquí! iNada menos que el gran ingrato! imposición. Fue sólido pilar en la época revolucionaria, fue
-De María giró sorprendido, su estupor fue mayúsculo cuando significativo progreso en las causas campesinas y columna vertebral
reconoció a Carlos y a Miranda. Quiso correr, pero no pudo hacerlo,
en el avance ferroviario.
quiso suplicar, aclarar que el no era un ingrato. Chihuahua, inconforme ante los embates del centralismo,
-iCalla,callamaricón! iNodigasnada!
constantemente se enfrentaba a aquellos dictámenes carentes de
-Es que yo ...
sensibilidad política, un partido unilateral, muchas veces arbitrario y
-i Que te calles te digo!
con gran solvencia económica, prácticamente manejaba a su arbitrio
Carlos lo había tomado de la camisa, sus puños lo sujetaban con
los destinos de la entidad. Laciudad de Chihuahua, ya había mostrado
toda la fuerza que da el coraje.
su inconformidad, en 1983 había asumido la Presidencia Municipal
-iDéjalo Carlos, no vale la pena!
un hombre de la oposición, un candidato que no pertenecía a la
-Yo tengo problemas con la justicia, no podía quedarme ...-casi
infraestructura de aquel partido que por décadas había formado alianza
sollozó de María-perdónenme.
Carlos lo soltó, ya un poco más calmado, insistió.x-> A qué vas a con elgobierno. Y en esetiempo, elgobernador, apoyado por un partido
VillaAhumada? iAnda, dime desgraciado! ¿cuál es tu secreto? [ue empezaba a dar muestras de flaqueza, veía como en sus manos se
-Maté a un hombre-mintió de María-pero le aseguro que estaba diluyendo el poder politico, aquella fuerza otrora sólida, ahora
fue un accidente. No soy un asesino. mostraba vertientes sumamente peligrosas para la estabilidad de su
Carlos bajó su mirada, meditó un poco y de pronto exclamó: partido.
_¿Todavía quieres viajar con nosotros a VillaAhumada? Los chihuahuenses estaban inconformes, el gobierno central lo
Miranda se sorprendió por aquella inesperada pregunta. ¿Carlos sabía.Yahora seencontraba ante elreto de recuperarposicionesperdidas
trataba acaso de jugar con aquel pobre infeliz? como era el caso de la ciudad capital. Así pues, era necesario inyectar

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José Arenívar COBALTO 60

111;1srecursos a la entidad, tratar de convencer al pueblo de que la . ll.1fue una de las personas que eligió el lugar. Un lugar que
mejor opción seguía siendo aquel partido que ya se hacía caduco y que 1111 1 ·sariamente debería estar aislado, libre de todo posible factor
como es natural, se resistía a morir. , 11111aminante y seguro para las futuras generaciones.
Sin embargo, el gobernador no daba muestras de garantizar un Como funcionaria que era al servicio del estado, simulaba a la
triunfo en las próximas elecciones, la efervescencia política iba en ¡ 111 1 ccción su cometido, en su afán de convencer, en muchas
aumento y para colmo, había surgido aquel gravísimo problema en el 1".1s1onesexageraba su preocupación y sus actitudes. Enérgica en
sur del estado. Por eso mismo, tanto el gobierno estatal como el fed- • \ 1 remo, impecable en su convicción y firme en su cometido, había

eral, tenían como alta prioridad resolver a la mayor brevedad aquel , 1»wencido a sus superiores de que su interés por combatir aquel daño
escabroso terna que estaba debilitando aún más la estructura política ' ' 1 .lógicoera prioridad nacional y que ese tipo de accidentes deberían

y socialdel sistema imperante. · ., · 1 erradicados para tranquilidad de los mexicanos.

Las órdenes habían sido precisas y en un principio el apoyo era Cuando llegó al desértico lugar, bajó de su lujoso automóvil.
total. Por ningún motivo, el gobierno central iba a perder un bastión \/1 ·<;tíaun elegante traje gris, su aspecto maduro le daba un aire de
que significara el principio del fin de toda una era revolucionaria. .11 ficienda, de seguridad y de jerarquía. Seguida porotros funcionarios,

Los chihuahuenses lo sabían. Ellos no eran ni proconservadores ··' ·e ncaminó hasta la enorme oquedad donde iban a ser depositados los
ni radicales. Sus actitudes y amenazas electorales, estaban cimentadas , 1( ·s¡:x>jos radiactivos,elpolvo que cubriera inmediatamente sus zapatos,
no por la ideología partidista, sino por una rebeldía innata ante las , 11 apariencia no le importó, daba el aspecto de que lo primero era

injusticias y desprecios que el sistema había practicado desde hacía ·;1 ¡xiltar todo vestigio de peligro,de que su preocupación mayor estaba

muchos años.Ahora, elgobierno estaba preocupado, su discursotrataba , l ·ntrada en terminar aquel desdichado asunto.

de ser convincente y alentador. Pero quizá todos aquellos esfuerzos A las seis de la tarde, cuando el sol del verano todavía está alto y
habían llegado demasiado tarde, ya no sería posible detener aquella l.1nza sus implacables rayos sobre el desierto, empezaron a llegar los
avalancha que se precipitaba hacia el cambio total que anunciaba la 111vi tados. La prensa, los fotógrafos, los funcionarios menores, los

oposición. '·1 ernos subordinados siempre atentos para acatar y cumplir el menor
Poresas razones, elgobernador se tambaleaba, yel golpe asestado 'ir'seo de sus jefes;en fin, todo un teatro perfectamente bien montado
por la Organización había sido la pauta para que todo un sistema , .ira convencer a la opinión pública de que con eso se finiquitaba el
político nacional se sacudiera hasta sus cimentaciones. Elfuturo del 1 •i oblerna que tanta alarma había provocado.

gobernador no se veía muy halagüeño, el principio del fin ya se A prudente distancia, loscamiones encargados de verter su nociva
anunciaba. ,rga esperaban la orden de empezar con su tarea. El ruido de los
otores se perdían el la llanura como unos gritos sin respuesta.

BereniceTrujillo,empleada del sector salud, fue comisionada para Carlos y sus compañeros iban por la brecha presurosos, el polvo
que asistiera a la ceremonia donde se iba a destinar el cementerio edejaban formaba una estela densa, perceptible desde gran distancia.
nuclear que con todo bombo y platillo se había anunciado. Inclusive, No era cosa de perderse el acto.

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Algún despistado irresponsable-comentó un funcionario cll' -Si, claro, perdóneme. -contestó la doctora con voz trémula.
baja categoría para quedar bien. _¿Desea que la acompañe al coche?
-Eso siempre sucede, -contestó la doctora Trujillo con desdén. -Por favor, gracias.
-Bien, empecemos ya, -dijo el alto funcionario que había Loscolegas del Departamento de Salud, notaron algo extraño en
venido desde México. l.1 1 h xtora, uno de ellos se acercó, la tomó del brazo y le dijo:
Y a una señal, los camiones empezaron a lanzar su nefasta carga -Berenice, ¿qué pasa?
en la oquedad, la nube de polvo nació, creció y se extendió al capricho -Nada, creo que fue un simple mareo.
del viento. Aunque estaban aconsiderable distancia, la doctora Trujillo _¿Mareo tú, la mujer más saludable de la dependencia? iNo te
sacó un pañuelo bordado de su bolsoycubriósunariz. tllü!

-iMe lleva la chingada! exclamó Carlos. iYaempezó el acto! -Me pareció ver a un viejo amigo ...
_¿Cuál es el problemac >Ver una nube de polvo?-preguntó _¿Quién es, lo conozco?
Miranda con desprecio. -No, no lo conoces.
-i Sí, ese es el problema, recuerda que yo soy reportero y tú el _¿Deseas que te lo traiga?
fotógrafo! -No, no. Déjalo así. Quizá me equivoqué.
-Ya casi llegamos, todavía alcanzamos algo. -intervino de Elcompañero de la doctora no dijo nada. Le abrió la portezuela y
Maria. h -ayudó a que se acomodara.
Y en el improvisado estacionamiento se detuvieron, con rapidez -iAnda, amigo! regresaal acto, yo estaré bien. -ordenó Trujillo
bajaron del vehículo y corriendo se acercaron a donde estaban los 1 1 m firmeza.

espectadores. los colegas de Carlos sonrieron con sarcasmo, el pobre Y raudo, con el afán de todo aquel que quiere hacerse notar, el
casi había perdido la nota, pero pronto volvieron a su quehacer; anotar 1·1npleado regresó al jolgorio.

todos losincidentes del suceso. -iOh Dios! ¿Qué demonios hace de María aquí?-susurró la
Cuando por fin llegaron al conglomerado, empezaron su tarea. 1 loctora.-iOuiéniba a pensar que ese maldito traidor estaba tan cerca!
Carlos a observar, Miranda a tomar fotografías y de María a recordar. 1 Será una magnífica noticia para el Doctor Baylor!

Cuando terminó la polvareda, se inició el discurso, la entrevista y De María se regocijó. Estaba seguro que Berenice lo había
las felicitaciones. Había muchas sonrisas cuando se clavaron los reconocido. Su plan había dado resultado. No pasarla mucho tiempo
anuncios esos que se utilizan para indicar peligro, la calavera negra en que los sabuesos de la Organización estarían sobre él.
sobre un fondo amarillo parecía que también sonreía.

Trujillo palideció, fijó su mirada en aquel individuo que también


la miraba. Instintivamente seapoyó en su improvisado acompañante
y éste le preguntó:
-Doctora, ¿se siente bien?

86 87
José Arenívar COBALTO 60

Con el riesgo posible del descrédito y la factible llamada de


XVIII . 111 ·nción de sus superiores, Gordon se decidió. Le tendría que hacer
(septiembredel 84)
1111;1 visita al doctor Baylor.

Más por instinto que por convicción, Gordon no deseaba dejar


G ordon Paceno estaba satisfecho, la muerte del doctor Gaviney el
incendio en losarchivos del Hospital Roberts lo tenían intrigado,
era demasiada coincidenciaque laspistas más obviasquedaran borradas
1 : 1IJOS sin atar. El tiempo transcurría y sus jefes estaban demasiado

11 H .lestosporque élno ofrecíaresultados positivos. Susviajesconstantes

1 l1 ·Washington a los Ángeles tenían de mal humor a sus superiores y


por el destino. No, él era un viejo zorro en esos avatares como para
. 11 mque le habían prolongado la investigación del caso por el incidente
creer que ahí terminaba la cuestión.
1 lclHospital Roberts, de nuevo estaba en la mira para ser sustituido.
Con paciencia y determinación, empezó a investigar a los
empleados, muchos de ellosnada sabían, otros eran nuevos en el hos-
Cuando Gordon llegó al enorme edificio, observó que ahí todo
pital y algunos más, no querían cooperar; sin embargo, el seguía con
1 'rabonanza, que los inquilinos gozaban de un status económico difícil
tesón, sus ayudantes revisaban archivos, mientras él gestionaba un
Lleigualar.Llegóhasta donde estaba la recepcionista y preguntó por la
permiso especial para hurgar en la documentación de la oficina de
1 .íicína de Baylor.
control de EnergíaNuclear. Fueahí donde encontró datos interesantes.
-Está en eldécimo piso,oficina 624--contestó lacónica la mujer.
Se dio cuenta de que el instrumento radioterapéutico había sido
Se dirigió al ascensor, era media mañana y no había muchos
construido en 1981, la fábrica lo había vendido al Hospital de Los
usuarios. Esperó a que se abriera la puerta y penetró.
Ángeles en ese mismo año y que el encargado de la compra había sido
_¿En qué puedo servirle?-preguntó la hermosa y elegante
un tal doctor Baylor.
secretaria.
Por rutina, Gordon siguió el procedimiento habitual. Indagar el
-Deseo hablar con el doctor Baylor.
currículum de Baylor.No tuvo muchos problemas para hacerlo. Baylor
-Perdone,¿ tiene cita?
era un prominente ejecutivo de la medicina, Maestro en varias
-No-contestó el agente-pero dígale que es importante.
universidades, Guía con gran trayectoria entre las huestes del sector
la secretaria dudó por un momento, luego titubeante exclamó:
salud y miembro influyente de varios clubes sociales de resonancia
-No sé si el doctor quisiera ...
internacional. Su estado financiero era envidiable, sus relaciones con
-Dígale que soy de la CIA. -interrumpió Gordonmostrando
Wasbngton eran conocidas por los congresistas tanto republicanos
su placa.
como demócratas; en fin, era una alta personalidad que pesaba en
_¿A quién anuncio?-cambió la actitud de la oficinista.
todos los ámbitos de la Unión.
-A Gordon Pace.
El agente, cuando leyó su historial, se quedó pensativo. Por un
Y pisando el botón del intercomunicador, llamó a Baylor.
momento quiso descartar la idea de investigarlo, pero hubo algo que
-Un momento por favor, el doctor tiene una llamada.
Joestimuló:
-Está bien-aceptó mientras tomaba asiento.
_¿Ibr qué una personalidad tan prominente setuvo que encargar
de comprar material hospitalario? ?Qué relación tenía Baylor con el
-i Gracias doctora Trujillo, esa es la mejor noticia que he recibido
Hospital Roberts?
88 89
I, 1_·,,· Arcnívar COBALTO 60

1 ·'' · .1 u 1; 11 rn. 1 nmediatamente


mandaré a la gente para que acaben de -Se que está ocupado pero trataré de ser breve ...
una vez por todas con de María. -iAdelante caballero!70ué desea saber?
-No, no haga usted nada, deje que nuestros hombres se -Doctor, quizá le parezca extraña la pregunta; pero ... ¿qué
encarguen de él.Jamás imaginamos que estuviera por lamisma región. 1 elación tiene con el Hospital Roberts?

Resultó inteligente eldesgraciado, pero la suerte tarde o temprano lo -La tuve, mi amigo. Tiempo atrás, formé parte del consejo
iba a abandonar. .dministrativo.
-Sí, todos pensábamos que estaba escondido en Europa;pero ya _¿Por qué se retiró?
ve usted que no... -Mis múltiples negocios, ellos requirieron todo mi tiempo; me
-No, no se preocupe, todo saldrá bien. iAh! casi lo olvidaba. !ue imposible seguir en el Consejo.
Doctora, ayer le enviamos un cheque ... -Comprendo doctor, una persona como usted no puede darse el
-No tiene por qué, estamos muy satisfechos por sus servicios.Si lujode distraerse ...
hay alguna novedad nosotros nos comunicaremos. -Así es.Lamentablemente me tuve que retirar, yya ve, creo que
-Hasta luego doctora Trujillo, y una vez más, gracias por su lo hice a tiempo. Ese hospital cambió de administración y con ello
valiosa información. empezó su debacle.
Baylor colgó el teléfono, en su rostro se dibujaba una sonrisa -Sí, estoy enterado de la muerte del doctor Gavine.
plena y exclamó: -Oiga usted, un funcionario de su nivel, perder la vida en
-En verdad se te acabó tu suerte desgraciado pusilánime. compañía de su amante. Uno a estas alturas no se puede arriesgar así.
Luego, levantó nuevamente el teléfono y marcó: -Doctor Baylor. ¿Usted compró para ese hospital un aparato
-Lewis, de María está en Chihuahua, manda a toda lagente ahí, para combatir elcáncer?
quiero eltrabajo rápido. _¿Se refiere a un instrumento de quimioterapia?, Déjeme
recordar...creo que sí.Fue en la época en que todo era optimismo para
-7Diga, señorita? esehospital.
-Doctor, aquí está una persona que desea hablar con usted. -Ouizá le parezca ingenua mi pregunta, pero¿ Porqué lo hizo
Baylor estaba tan optimista y contento con la noticia de Trujillo usted personalmente? ¿Por qué no lo hizo por medio de algún
que sin pensar contestó: departamento?
-iDígale que pase! -Señor mío, bien se ve que usted está poco enterado de estos
asuntos. Yotengo buenas relaciones,no me gusta jactarme pero puedo
-7Doctor Baylor? decir que soy bastante influyente en casi todos los ámbitos de la
-A sus órdenes, señor, 7en qué puedo servirle? medicina.Yo me encargué de lacompra simplemente porque conseguí
-Mi nombre es Gordon Pace, -dijo el agente mientras le un mejor precio. No era cosa de deja!'escapar una buena cantidad de
mostraba su placa.-7podría hacerle algunas preguntas? dólares.---exclamó Baylorsonriendo-Usted comprende ¿verdad?
-iVaya, vaya! la CIA en pleno en mi oficina, quién iba a -En efecto, doctor. Pero,¿sabe usted dónde quedó eseaparato?
imaginarlo. Baylor puso cara de sorpresa, casicon asombro preguntó:

90 91
) osé Arenívar
COBALTO 60

-i Cómo! ¿Esqué acaso no está en el hospital?


-No doctor, -contestó Gordon observando con atención las
XIX
(octubre del 84)
reacciones de Baylor.-No está en el hospital.
-iCaramba! luego ¿dónde se supone que está?
-Por eso vine a verlo, para ver si usted podría decirlo. Toda la región sur del estado de Chihuahua estaba inmersa
-Claro que no, hace tiempo, como le dije, estoy desligado de ese 1en una tensa calma, elarrebato inicial provocado por las acciones
hospital. (lela Organización, se había estado diluyendo conforme pasaban los
-Una pregunta más doctor. ¿Legusta México? (1ías; sin embargo, elrecuerdo de aquella persecución, de aquella tarde
-¿México? extraña pregunta, pero le diré. México es un país (·nque el ejército reprimiera las manifestaciones de protesta, estaba
hermoso, me gustaAcapulco, aunque ahora se está poniendo de moda 1: uente en la mente de todos. Pordoquier y con voz baja, temerosa, se
ese nuevo centro turístico llamado Cancún. (omentaba la reacción que asumiría la comunidad en las elecciones
-Sí-respondió Gordon. -México tiene lugares excelentes para < ¡ueya se aproximaban. No era cosa de olvidar, la dignidad herida, el

vacacionar. < xultarniento de la verdad y la incapacidad del gobierno para dar con

_¿Ha estado usted ahí? inquirió Baylor con picardía. los culpables; se habían unido para crear una mezcla de rencor, de
-Hace años. Usted sabe, mi trabajo no me permite muchas rechazo a la tónica discursiva y sobre todo de castigo a la propuesta
vacaciones.> Y usted, doctor? supongo que ha viajado mucho por el .c;ubernamental.
mundo ¿ha visitado recientemente México? Carlos estaba indeciso, el incidente suscitado en la carretera lo
-No, la última vez que estuve en ese país fue hace tres años. mantenía alerta, él se sentía vigilado, su teléfono era el elemento
-Bueno doctor, gracias por su atención; disculpe que lo haya valorativo para pensar que alguien seguía atento a su desempeño
molestado. ¡xriodístico. Como medida de prevención, Había bajado el tono de sus
-No tiene por qué señor... escritos, inclusive elmismo director le había indicado que se olvidara
-Pace, GordonPace, doctor.
< lelasunto. Y Carlos, por estrategia, daba la impresión de que se había
Elagente selevantó, sedirigióa la puerta y cuando estaba a punto
.icobardado. Pero no había tal cosa, casi en secreto, con la ayuda de
de abrir preguntó:
Miranda, planeaban las investigaciones, las probables causas y los
-Doctor, ¿que contiene en sí ese instrumento?
caminos que persiguieran los diferentes cuerpos políticos que tenían
-Cobalto amigo, Cobalto 60. Un material radiactivo y
marcados intereses electorales.
extremadamente peligroso.
-iGracias doctor! Con permiso. En un principio, pensaron que todo aquello era causado por la
-iAdiós amigo! -se despidió Baylor en español. oposición, había dos corrientes que pudieran tener motivos para hacer
algoque fueraen detrimento del partido en elpoder.Porun lado estaban
Cuando Gordon salió de la oficina, Baylor sacó un pañuelo los proconservadores, que no cejaban en su empeño por cambiar el
desechable del cajón de su escritorio, selimpió la frente y en voz baja rumbo impuesto por lospost-revolucionarios;y por otro, representados
murmuró: "Estúpido, trató de relacionar el Cobalto 60 con México". por los radicales, que veían con desesperación como el tiempo
Luego, se sumió en sus pensamientos. transcurría y el estancamiento socialy económico de México sehacía
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I "'{· Arenívar COBALTO 60

, ,, ,,"',, r dqH uncnte. Perono, ninguno de esos partidos de oposición .1 I »rdó su lastimado automóvil. Enfiló por lascalleshasta que llegóa
:~ 1 1;111 Gipacesde llevartalesdaños a lapoblacióncivil,elprocedimiento l., 1·scueladonde trabajaba Miranda. Loesperó,ya era elmomento en
era demasiado riesgoso si se llegaba a descubrir que ellos eran los , 11 H• éste salieradel edificiocuando lo miró.
causantes de tales calamidades.Ninguno de esos dos partidos era tan -iEh, Manuel!
poco inteligente como para jugar con fuego. De María, lo vio, se dirigió hacia donde estaba y saludó.
De María, nuevamente se había perdido de vista, Carlos a -El joven periodista, iqué gusto verlo! -dijo de María con
ese hecho no le daba importancia, aquel vago no representaba v. .z alegre.
absolutamente nada en su quehacer periodístico y Miranda, que _¿Qué haces aquí? iEstás esperando al profe?
estaba de regreso en su trabajo, poco podía ayudarlo. -Claro que no, pasaba por el lugar...
Sonó su teléfono. Bajando el fuego de la estufa donde _¿Por que no consigues un trabajo? No entiendo a la gente
cocinaba su eterna sopa aguada, se dirigió a la estancia y contestó. < orno tú, itoda una vida llena de vagancia, de miseria y mugre!

-Sí, soy yo -contestó con fastidio. _¿y a quién le importa? algunos somos felices así.
-Nos alegra saber, reportero de mierda, que ya dejaste por En eso salió Miranda, cuando los vio juntos se sorprendió.
la paz tus ataques y urgencias -se oyó decir una voz pausada y -iVaya! iOtra vez los locos juntos!
amenazante. -No llegamos juntos, da la casualidad que me encontré a la
-i Otra vez ustedes! iVamos, identifíquense, es fácil insultar (·scoriaenfrente del plantel. Quizá sea un maldito exhibicionista.
cuando se amparan en el anonimato! --bromeó Carlos.
-Creemos que no has olvidado el "accidente" de la carretera. -No -contestó de María-, todavía no llego a esos
Esa sólo fue una advertencia. La próxima vez no fallaremos, salvo L xtrernos, eso se lo dejo a los periodistas que se afanan por
que tú continúes en la misma forma. Tranquilito, sin periodicazos y sobresalir en el chisme diario.
sin presiones. Si quieres una vejez tranquila, olvida el asunto y _¿Y tú qué sabes? iEsobvio que ni siquierasabes leer!
siguecomo ahora. -Ya, dejen de estar discutiendo tonterías. Entonces qué, Carlos,
-iDesgraciados! -Carlos estaba alterado, rojo de ira e ¿Me invitas a comer?
impotencia. _¿Otra vez yo?-gruñó éste a la defensiva.
Después, sólo se escuchó el monótono sonar en el auricular. -iClaro, acuérdate que soy profe, yo no vivo de embutes!
De modo que no había sido un accidente, que todo aquello -iMe lleva, no sólo me echa habladas este infeliz, sino que tú
fue premeditado. iCaramba! esos sujetos no se andaban con también le sigues el juego...
simples amenazas, pero esto confirma mis sospechas en cuanto al _¿Y yo qué, no soy invitado? Laverdad es que tengo mucha
accidente. Endefinitiva, elasunto estaba tan turbio como lo pensaba, hambre.
él no creía que todo era frenar sus artículos, tenía el presentimiento --iYa ves!para que hablaste de comida,ahora no te podrás quitar
que la madeja estaba muy enredada y bajo aquella aparente calma, de encima e este muerto de hambre.
estaba toda una maquinación perfectamente manipulada. Dejó la _¿A dónde iremos? En las fachas en que anda Manuel no
cocina,laamenaza hizo que desapareciera su apetito. Salióa lacalley podremos entrar a un restaurante decente.
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José Arenívar
COBALTO 60
-Ni indecente, a esta bazofia dondequiera le hacen el feo. -Tal vez desean picarte el amor propio, tal vez desean que
-Vamos a los tacos callejeros, no nos queda otro remedio. - , 11111 inúescon tus escritos ...dijo de María
concluyó Miranda con resignación.
-Pero, zpor qué?-volteó Carlos asombrado. Yaque no esperaba
Después de comer grasa con tortillas, empujadas por un
l. 1 ¡nrtidpadón de aquel vagabundo.
refresco de cola y un picadientes quebradizo, Carlos exclamó:
-Sí, ?por qué quisieran que Carlos siga tratando el tema en el
-Profe, tengo que hablar contigo, es un asunto importante ...
¡ 11 -íódicoc no encuentro una explicación.
-Viene-murmuró Miranda mientras se limpiaba los labios
con una servilleta. -Si me permiten ...yo creo que elinterés está centrado en que las
uwestigadones continúen, alguien quiere que losincidentes no queden
-Aquí no, vamos a mi departamento.
, ·11 el olvido. Como el único periodista que ha estado machacando el
-iSólo eso faltaba, me resultaron maricones! --dijo soltando
una carcajada de María. ..sunto esCarlos, pues esnecesario despertarle lavocación de reportero
¡maque siga en el asunto. Recuerden que se acercan las elecciones ...
-iMaldito comemierda! -Contestó Carlos levantando el
puño-iTe voy a hacer pedazos! -iMira que saliócultivado el menesteroso!
-Tú tienes la culpa, para que te llevas con él! iAnda, Esta vez no hubo réplica, se hizo un profundo silencio mientras
vámonos! 1 ada uno se sumía en sus propias meditaciones.

-? Y no me invitan? no me caería mal un buen desempance.


-Te digo, este desgraciado no tiene remedio. iVamos pues,
cerdo del demonio! Amanecía.
Ya en la habitación de Carlos, con el vaso en la mano, Carlos El viento fresco soplaba por las márgenes del río, las jarillas
empezó a hablar. bailaban su eterna danza a su compás y voluntad. Las suaves crestas
-El asunto se torna delicado. Hace rato recibí otra llamada. que se formaban en elagua parecían demostrar que tenían frío, que la
Resulta que el accidente de la carretera no fue "accidente". Fue un temperatura empezaba a descender y que ya seanunciaba lallegadade
vil atentado. un invierno más. Losálamos, antaño vestidos de esmeraldas, ahora se
-iTe lo advertí! Con esos tipos no se juega, estabas tocando cubrían de oro, un áureo traje que poco a poco seiba perdiendo, siempre
grandes intereses ... ayudado por elaliento cada vez más fresco del otoño.
- Yalo sé,lo que me intriga es el porqué de esa llamada, si desde los campesinos esperaban con ansia lallegada del 85, un año que
hace varias semanas no toco el tema ... en cualquiera de sus formas, seríamejor que elque estaba terminando.
-Tienes razón, no encuentro una explicación lógica. Con las lluviasdelverano, se habían disipado los residuos del arsénico.
De María los miraba sorprendido, daba la apariencia de que Ahora sólo faltaba que la naturaleza diera su aprobación para iniciar el
no estaba comprendiendo nada de aquel interesante diálogo. próximo cultivo de primavera. Aquel año que casi terminaba, había
-El caso es que me dijeron que siguiera igual, que echara llevado consigo la desdicha de una contaminación atroz. B cauce de
tierra al asunto si quería llegar a viejo. los arroyos, de los ríos regionales y el agua depositada en la presa de
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José Arenívar COBALTO 60

Talamantes, se había diluido hasta llegar al Conchos, río que se l 111rgar


en elmercado. Así era su vida; pero no, había algo más. Cumplir
transformaba en uno de los principales afluentes del Bravo; y de ahí, 111 ia meta y cuidarse de los sabuesos de la Organización que de seguro

hasta el Golfo de México. ¡,.estaban buscando en el estado.


De María sintió el cambio de clima. Así como un animal Metió una mano en el bolsillo, sacó un manchado y arrugado
acorralado, que no puede lograr su adaptación, que vive fuera de su ¡>; ipel, lo leyó con atención y se perdió por las calles de la ciudad.
ambiente; él, cuando estaba en plena soledad, recordaba los tiempos
pretéritos, en ocasiones maldecía la mala hora en que sevio casiforzado En efecto, los lacayos de Baylor indagaban. Como jauría
a acatar losdeseos de laOrganización y en otras dudaba elhaber tomado .1maestrada habían extendido su olfato para rastrear el norte del país.
aquella decisión de renunciar a ella.Muchas veces se había preguntado 1 labía que localizar a como diera lugar a de María, la recompensa

si era mejor llevar aquella vida miserable, o seguir desenvolviéndose 1 ·staba tentadora, diez mil dólares es una cantidad que despierta la

en un ambiente de ilegalidad, con su conciencia atormentándole a 1 odicia de cualquiera, sobre todo de aquellos asesinos que de eso vivían.

cada instante. Ahora no le quedaba más que seguir adelante, buscar la Con fotografía en mano recorrían los hoteles, los restaurantes y
manera de remediar hasta donde le fuera posible todo aquel daño que le isbares; al no obtener resultados, se iban a los mercados, a las fondas

había causado a personas inocentes. y a las salidas de los templos, los cines, las esquinas; en fin, todo era un
Y era ahí, donde tenía cifrado todo su empeño, en alcanzar su 1 onstante seguimiento.

propia redención y buscar elcastigo de los culpables. Estaba consciente No, nadie conocía aquel personaje de la fotografía, nadie había
de la enorme desproporción. Elestaba solitario, inerme, mientras que visto a ese señor de edad mediana, de pelo corto y de buen vestir. No,
aquella sociedad infame contaba con todos los recursos para llevar a ¡;unás había estado por esos rumbos.
cabo su nefasto plan. Era obvio que nada los detendría, una sociedad De María, con un costal en la mano, hurgaba en el bote de
sin moral, sin piedad para los indefensos, jamás se iba a detener. Sólo 1 íesperdicios a las afueras del mercado. Escuchó que alguien le hablaba,

sucesos extraordinarios, la muerte quizá, lograría poner fina tan grande .1~iró y prestó atención.
genocidio. -Oye tú, zhas visto a este hombre?
De María estaba decidido, el tiempo que llevaba viviendo como -De María se frotó los ojos, quiso tomar el papel donde aparecía
limosnero le abrió los ojos y afirmaba su actuación. Aquella gente .t 1 fotografía pero el individuo la retiró. -Mírala pero no la toques. -

humilde, sencilla y trabajadora, le había dado la más alta lección de exclamó el hombre e insistió-e-v Has visto a este hombre?
piedad, de solidaridad con el vencido, de bondad para el prójimo y de -No, =-contestó de María indiferente. -jamás lo he visto.
valor para enfrentarse a una vida llena de escollos y problemas. Como ya esperando la respuesta, aquel personaje se retiró, se
Se levantó, sacudió la arena de su vieja y arrugada vestimenta, se 1 ncarninó al interior del mercado mientras de María lo seguía con la

alisó su larga cabelleray emprendió lamarcha. Un día más para recorrer mirada,
las calles de [iménez, de observar y de pedir; de platicar con los -Tendré que darme prisa, los malditos andan cerca. -dijo para
miserables y de huir de los mezquinos; de capotear a los perros y de sí mientras sacaba otra vez el arrugado papel.

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José Ar e n ív ar COBALTO 60

Carlos, ya en la ciudad de Chihuahua, habló con el director d(·I .il.11gaba su estancia en aquella sureña ciudad como había sucedido en
periódico. Discutieron el punto; No, Carlos no debería insistir en d , 1 ~ x as recientes.

tema, era demasiado arriesgado seguir ese camino, ninguna not ;1 Llegó, subió las escaleras y penetró. Se estaba quitando el saco
informativa valía la vida de uno de sus reporteros. Lo mejor era dejn , 11:1ndo sonó el teléfono.
lascosas como estaban, sobre todo que no se tenían bases firmes par;1 -iBueno!
hacer lasacusaciones. Esaruta debería ser cerrada para siempre. -Ebr fin llegaste, ?ya te decidiste a dejarnos en paz, desgraciado?
Carlos no estaba de acuerdo, tenía en mente las palabras de -iOtra vez! ¿Quiénes son ustedes?
Manuel de María, él no deseaba quedar como un cobarde, como un -Sigue como hasta ahora, ino vuelvas a molestarnos porque te
pusilánime periodista que no estaba cumpliendo con su labor 1m1eres!
investigadora. Después de mucho discutir y analizar, el director le Luego, sólo se escuchó aquel sonido de anonimato en el auricu-
dijo: L1r
-Mira Carlos, vamos dejando pasar una semana, será tiempo Y Carlos, temblando de impotencia, sintió que el sudor corría
suficiente para que te tranquilices,para que medites y para que cambies ¡x >rsu frente.
de opinión. Te aseguro que más adelante verás las cosas de distinta
manera. Porlo pronto, me gustaría que cubrieras la fuente política.
-Está bien señor -replicó Carlos a regañadientes-dejaremos
pasar una semana.

Salió del periódico, se encaminó al estacionamiento y abordó el


automóvil. Por un momento quiso ponerlo en marcha y alejarse,
perderse en las calles de la ciudad y mandar todo al demonio; pero no,
se quedó inmóvil, pensativo. Casi serecostó en elasiento mientras por
la ventanilla baja penetraba un vientecillo suave y fresco de aquella
tarde otoñal. Pensóen Miranda, ¿cómo decirleque renunciaba alcaso?
¿y sus lectores? ¿y sus colegas?Mal, lascosas pintaban demasiado mal
para su carrera, y sobre todo, no estaría nunca satisfecho por la
renunciación a la que casi estaba obligado.
Porfin después de quince minutos, encendió elmotor, sepuso en
marcha y se dirigió a su departamento. Aquel departamento que
habitaba cincodías de la semana, porque sábado y domingo, los pasaba
en [iménez, salvo que estuviera muy interesante la investigación,

100 101
J' •s<· Arenívar
COBALTO 60

XX -Perdone que haya venido, no tengo invitación ...


(Nochebuenadel 84) -Los amigos como usted no la necesitan. Esta es su casa zqué
1 h ·seatomar?

L a oficina cubierta de globos multicolores, la música suave,


elegante, y los vestidos de gala daban marco a la fiesta que sr
celebraba con todo lujo en la estancia del doctor Baylor.Lamás refinada
-Tequila amigo. Recuerde que me gusta mucho México.
Baylor sintió la frase como un latigazo. Disimuló hasta donde
¡iudo y contestó:
sociedad médica se encontraba en elambiente. La doctora Trujillo,que -Lo había olvidado, la plática de los centros turísticos ...
había viajado exprofeso, degustaba un martini seco mientras charlaba -Y las fronteras mi amigo, las fronteras también tienen su
conRamírez. Ibr su parte, laesposa de 1ewis se esforzaba por mantener .uractivo.
Gordon estaba jugando, eso lo percibía Baylor con facilidad.
la calma. Casi en el extremo de la estancia se sentía abandonada, su
.Oué tanto sabía ese miserable agente de la Organización? ¿ror
esposo, olvidándose de ella, acompañaba a Baylor en todos sus
qué se había presentado ahí?
movimientos; no cabía la menor duda que su esposo era un fielservidor
-Bueno señor Pace, siéntase como en su casa, si me permite,
de aquel hombre maduro que tanto había influido en su matrimonio. tengo que recibir a otros invitados ...
Baylor, impecablemente vestido, sonreía satisfecho por el éxito -Pase usted, doctor Baylor -dijo Gordon mientras se dirigía
de la velada.Los ricos manjares y los buenos vinos corrían a raudales y a la elegante barra.
las hermosas edecanes estaban siempre dispuestas para complacer el
más mínimo deseo de los invitados. Miranda veía televisión, la música navideña invadía el
-¿Satisfecho, doctor Baylor? -preguntó servilmenteLewis. ambiente, en su soledad acostumbrada, veía aquella fecha como algo
-Bueno, sí, están todas las personas que invitamos, tú sabes, normal. Sus hermanos estaban lejos, allá en Sonora yya sin padres,
estrechar las relaciones es avanzar... prefería pasar las vacaciones ordenando y proyectando los trabajos
-Así es señor... para el año siguiente. Afuera hacía frío, la noche aunque estrellada,
Se abrió la puerta, y por ella penetró Gordon Pace.Baylor achicó presagiaba una magnífica helada. Así era por aquellos lugares, a falta
los ojos, no cabía en su asombro. de nubes que condujeran a la nieve, el viento frío se estacionaba y
-iMaldición! -Susurró con voz gélida, _¿Cómo osa venir a producía que la temperatura bajara bajo cero.
este lugar? Pensó en de María. ¿Dónde estaría ese pobre vagabundo?
_¿Quién señor?-preguntó Lewis con inocencia. Con esta fría noche lo más seguro es que estuviera refugiado en
algún establo. No era tiempo para quedarse a dormir en la arena y los
-i Esemaldito de la CIA. Pace,así se apellida.
barrancos del río. Si eso hiciera, amanecería congelado. Ni modo, él
1.ewislo escudriñó, disimuladamente sopesó ladelicada situación,
había escogido esavida y ahora se aguantaba. Perono, era nochebuena
No había la menor duda de que la CIA continuaba metiendo la nariz
y debería estar acompañado; por muyvago y flojo que fuera, merecía,
en los asuntos de la Organización.
almenos por aquella noche, gozar de una estancia placentera, agradable
-iBuenas noches señor Pace,¿a qué se debe tan grande honor? y acogedora.
102 lffi
J ( JS<-. Arenívar COBALTO 60

l cro, ;dóndebuscarlo?esejarnásdecíadondeibaapasarlanochr, ',,,1h.mamente preparado,desde pequeño aprendí a luchar por lavida.


sus actitudes eran impredecibles. 1
J, '· 110maté a nadie, todo fue una mentira para salir del paso ...
A lasnueve de lanoche,justo cuando seestaba terminando aquel -Entonces, zquc te pasó?-preguntó Miranda con interés.
programa navideño en latelevisión, sonó la puerta. -i Qué bueno que no está Carlos! no podría resistir su furia.
-iManuel! -Exclamó cuando abrió- iqué alegría! : \1secreto es mucho más terrible del que ustedes se puedan
_¿Puedo pasar? la noches está fría ... 1111.1ginar. -musitó en voz baja, como si sintiera temor de ser
-iClaro, hombre, pasa! , ,, 11chado.- Soy peor que un vulgar asesino, de hecho soy un
Y se dirigieron a la sala, de María se frotaba las manos para :'.'nocida, Yo había jurado ltevarme este secreto hasta la tumba,
entrar en calor. Pronto las vio ocupadas con un vaso de brandy. I "· 1o los conocí a ustedes y ahora veo que eso es lo mejor. Así
Miranda sonreía, tal pareciera que su deseo se hubiera cumplido 111>(1 ré quitarme en parte esta terrible carga de conciencia que me
al instante. Lo tomó del brazo y casi lo obligó a sentarse. '! :()bia.
-Me sentía solo, Manuel. En una noche como ésta, cuando Miranda lo veía con atención, procuraba no perder palabra
se supone que todo mundo goza de la paz espiritual que envuelve ,k aquella voz que en ocasiones parecía quebrarse; en realidad
el ambiente, los seres como yo se ponen tristes y sentimentales. 111 naba a Manuel tremendamente angustiado, y lo dejó hablar.
-A mí me pasa lo mismo, no tengo amigos, quizá tú y ese -Hasta hace tres años yo era un feliz y próspero exportador.
cábula de Carlos; pero dime profe ¿por qué no tienes mujer? Me dedicaba a tramitar y llevar o traer, según fuera el caso, los
-La tuve Manuel, la tuve. Tiempo pasado, tu sabes, cosas 1,,oductos que industriales y comerciantes necesitaran. Me iba bien,
del destino. Nos cansamos uno del otro y se acabó ... 11·níauna situación envidiable, hermosa familia, casa en México,
-Yo también Profe, yo también tuve mi familia -dijo de , o1 raen Cuernavaca, autos de lujo y todo eso que brinda la bo-
María con una profunda tristeza clavada en su rostro.- Peroya ves, 11;.nza.Perotodo en lavida se acaba. Conocí a un prominente médico
cosasdeldestino, uorteamericano. Sehizo mi cliente, gané su confianza yme propuso
_¿También estás divorciado? 1in portar y exportar productos ilícitos. Yo sabía todos los
-No. mi esposa y mis hijos están lejos. 1nocedimiemos para introducir contrabando tanto para aquel lado
-iAh, vaya! te abandonaron ... , (.mo para éste. No fue difícil, las ganancias era buenas y la codicia
-No, los alejé de mí. 111 ucha. En ocasiones yo renegaba de la diferencia tan grande que
Losdos hombres levantaron sus vasos y brindaron en silencio. ,·xisteentre losEstadosUnidos y México,fueron muchas lasvecesque
Cada uno pensando en sus propias desdichas. Miranda se levantó ,·sedoctor me oyó maldecir por el sistema de vida que tienen los
y apagóeltelevisor;luego,encendióelestéreoyalmomento seescuchó mexicanos, el repudio que demostraba hacia todo aquello que
lasnotas suaves de Ray Conniff. 11rovinieradel sistema y el odio enfermizo que manifestaba a los
-Manuel, ¿cuál es tu secreto? dijiste que mataste a alguien, 1olíticos de acá. Sia todo esto agregamos la prepotencia y la soberbia
¿Quieres contarlo? 1¡ue me daba el dinero, comprenderás que fui una presa fácilde ese
-Mira Profe, la vida es cruel, pero gran parte de esa crueldad 1xxierosoindividuo.
en que nos vemos inmersos es por culpa nuestra. Yosoy un hombre Miranda se levantó, sirvió otros tragos y apagó el estéreo.
104 105
José Arenívar COBALTO 60

Nuevamente tomó asiento y esperó la continuación de aquel increíbk · , :ivera en el descrédito y de que una probable revolución se iniciara.
relato que prometía ponerse más y más interesante. 1, x. loesto para que losgrandes capitales estado-unidenses tuvieran un
-Te ruego, Miranda, que esto que vas a escuchar lo tomes con .u t eso más fácilydominar por fin la economía de aquel vecino que se

serenidad,que trates de comprenderme y que me ayudes a salirde este> 1, ·sistía a los embates de la política capitalista. La meta inicial de la
queme ... 1 l1 ganizaciónera acabarcon laeconomía mixta que en esosmomentos

-iAnda, vamos! continúa. 1111 peraba.


-Es algo en que tú estás inmiscuido. Se trata de la
contaminación radiactiva de tu escuela. Yo fui el importador de Cuando Manuel terminó, Miranda se quedó en silencio.
esa maldita cápsula de cobalto 60. Yopropicié que se contaminara kccordó su esfuerzo y su trabajo para levantar el taller y las canchas
el yonke, yo provoqué que se industrializara y se convirtiera en de la escuela, la parroquia de San Isidro, la muerte de los peces,
varilla. 1:1 miseria de los campesinos, la represión de los manifestantes por
Miranda se quedó pasmado, no podía creer aquello. ¡xute del ejército y los alumnos enfermos en San Francisco. Todo
-iEstás bromeando, vago del demonio! ... :.quello le parecía irreal, ¿cómo era posible que aquel insignificante
-iüjalá y así fuera! qué más quisiera yo. Pero no es así. Te hombre fuera uno de los protagonistas principales de aquel ter-
juro que todo lo que te he dicho es la verdad. Después me arrepentí. 1 ible plan?
Cuando comprendí mi gravísimo error envié una carta a Baylor -Te has quedado callado profe. Ahora, zqué piensas hacer?
que así se llama ese infeliz y ya sabrás; empezó la persecución. -De nada serviría si te llevara a las autoridades. iCon gusto
Tuve que huir, enviar a mi familia al extranjero y perderme por el 1 e mataba! pero ¿qué se remediaría?
país.Losperros rabiosos de Baylorme tienen a su alcance,y aunque de -Sirvo más vivo que muerto-exclamó con voz lacrimosa de
mucho a servido pasar por vagabundo, siento que el tiempo se me María. -Al menos mientras me atrapan los sabuesos de la
agota.Además, hay otra cuestión; no es sólola ra-diactividacl,también Organización.
la contaminación del lagoy elenvenenamiento del agua de la escuela -Así es, Manuel. Debes permanecer con vida para que
secundaria de San FranciscoelclOro son obra de esemaldito grupo que identifiques a esos desgraciados.
comanda Baylor, pero ahí, te juro que yo no participé. Fue entonces Y en el reloj de la parroquia del Santo Cristo de Burgos,
cuando vique Carlos y tú estaban resueltos a investigar y encontrar a patrono de Jiménez, se empezaron a escuchar las doce
los culpables, y así, busqué la forma de acercarme y aquí me tienes. 1· arnpanadas. Señal que nacía una nueva esperanza para el mundo,

-Pero ¿cómo?¿ Porqué? ¿Quiénes?-vociferaba Miranda. Las (¡ue en los corazones de todos los cristianos se avivaba la flama del
preguntas se agolpaban en su boca, su sorpresa era mayúscula, su reencuentro, de la paz y del perdón. Un año más que se celebraba el
cerebro no alcanzaba a comprender aquella confesión. nacimiento de aquel humilde carpintero de Galileaque prometiera la
1 edención del hombre.

Y de María todo le contó, de la Organización que tenía un gran Miranda selevantó, dejó su vaso y estrechó en un fuerte abrazo a
interés de que la estabilidad del país se derrumbara, que el gobierno Manuel de María que sollozaba.
l(X) 107
)<>se: Arcnívar COBALTO 60

M1u uras tanto, en otro escenario muy distinto, Baylor tratal x1


de sobreponerse por la incómoda presencia de Gordon Pace.Berenk 1•
XXI
Trujillo lo notó, se acercó a Baylor y le dijo: -?Qué pasa doctor:
?Algún problema? r arlas estaba de un humor de los mil demonios, las llamadas
\.....se habían hecho cotidianas, los insultos menudeaban y las
-No doctora, nada que no sepueda remediar. Sigausted gozano >
1111cnazas después de dos meses, no se cumplían y esto lo tenía en
de lavelada.
, «nstante tensión. Por precaución había dejado de visitar a su
Trujillo no le creyó. Elclima artificial era agradable; sin embargo
1111via, aquella muchacha que con paciencia lo había esperado ya
notó que elhombre estaba con la frente bañada de sudor.-Quizá esel
111·s años con la promesa de matrimonio; pero tal parecía que
cansancio, sus actividades y responsabilidades son muchas-pensó la
.1( ¡uello no iba a suceder. De un tiempo a la fecha, él se retiraba,
doctora.
l:1s visitas antaño alegres y cariñosas, se estaban convirtiendo en
-Lewis-susurró casi en su oído, acércate al doctor Baylor e 1111:i.rutina de preocupaciones y malos ratos. Carlos sabía que aquello
investiga qué le pasa. A mí no me quiso decir nada. -dijo 1H) podía continuar así, y una tarde, casi en vísperas de Año Nuevo,
disimuladamente mientras caminaban hacia la ventana. I;1 buscó. Le explicó su situación, le hizo ver que estando a su lado
-Está bien doctora, así lo haré, aunque creo saber cual es su , 1.rría un grave peligro y la dejó. Simplemente se alejó de ella que
preocupación.
1H > dio muestras de lamentos ni discusiones.
-Cuál es,Lewis? El frío en la ciudad de Chihuahua arreciaba, la tarde se vestía
-Aquel individuo de traje gris,se llama GordonPace y pertenece 1 I< • rojo cuando enfiló rumbo al sur. Su destino era entrevistarse
ala CIA. 1 1 in el agonizante sacerdote de la Parroquia de San Isidro. Estaba

-iVaya con el doctor! ¿A quién se le ocurre invitarlo a la fiesta? preparando un reportaje de los estragos causados por la radiación.
-No lo invitó, vino por su cuenta y anda investigando lo del Había aprendido a tomar precauciones, se sentía vigilado, y
cobalto60. -;1cmpretomaba callesy avenidas diferentes. Ibrningúnmotivo que-
Berenice se estremeció, por primera vez en su vida sintió miedo. 1ra dar facilidades para que lo eliminaran. Cuando estaba en el perió-
1 1 icoy hacía algún comentario por teléfono, siempre externaba que

1 ríaa determinado lugar, pero iba a otro. No fuera a ser que los te-

ll-fanos estuvieran intervenidos. Unos asesinos de tan grande poten-


' ial, fácilmente tendrían los recursos técnicos para hacerlo. En fin,
( .arlos estaba pasando por una etapa crítica, él, medio en broma y
medio en serio, decía que ya padecía deliriode persecución y que sería
1 onveniente visitar al psicólogo.

De nadie se hacía acompañar, a aquellos malditos no les impor-


1 aria despachar a sus colegas con tal de acabar con él, manejaba a la

< lcfensiva, no fuera a ser que repitieran el atentado. Con grandes

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José Arenívar COBALTO 60

, ..l 1 u: rms
condescendía con el director para cambiar de velúculo, a Llegóaldepartamento de Miranda
Carlos no le gustaba molestar a sus compañeros de trabajo, eso de -Menos mal que está-pensó cuando vio como laluz sediluía
pedir prestado un automóvil leparecíadenigrante. El,que siempre fue .1 1 ravés de lasventanas. -Ese zorro no sale de su cueva aunque se la

independiente, que en ocasiones pasaba como soberbio,ahora setenía '¡1 rcmen-dijo ya más optimista.
que rebajar, según él, al aceptar las órdenes de los jefesy manejar los Cerró el automóvil, subió el cuello de la chamarra y con
automotores prestados. Peroen su interior sabía que era lo mejor. A ¡:randes pasos subió por la escalera, Cuando llegó se detuvo.
pesar de las presiones ejercidas por aquella maldita voz, tenía que se- ·;,ispicaz ya por obligación, atento agudizó el oído.
guir adelante, ya no era el momento de echarse para atrás, seguiría Se oían voces. Pero ¿quién puede estar con ese ermitaño?
( ompañeros de la escuela no podrían ser, de tanto verse durante
hasta el fin yya fuera gente del gobierno o cualquier otro psicópata,
'·I año, no les quedan ganas de tratarse, se aíslan y se rechazan de
su ruta ya estaba trazada.
11 lanerainstintiva.
La noche se hizo presente, las luces de los que venían lo
La tranquilidad volvió cuando reconoció la voz del profe, se
atemorizaban, su estado anímico en ocasiones lo bloqueaba, no le
1 .ia pausada, serena y eso era una buena señal. Tocó la puerta y
permitía razonar con cordura, se imaginaba a sus enemigos, tenía
1 asi al momento Miranda le abrió.
ideas absurdas y hasta pensaba en los métodos que seguirían para
-iSinvergüenza! _--<lijoCarlos mientras llegaba hacia él el
matarlo.
1 .lor de la sopa aguada-¿con que cenando sin esperarme?
Nunca había estado en una situación así, estaba al borde de -Pasa hermano, algo quedó del manjar. Está esperando por
perderlo todo, su novia, sus compañeros, su trabajo y hasta la
IÍ.
vida. ¿Qué fuerza interna lo obligaba a seguir adelante? Los re- Con la confianza que da el trato, Carlos aventó la chamarra
clamos sutiles de algunos funcionarios estatales no se habían hecho sobre el sofá, se dirigió con premura a la pequeña pero surtida
esperar, las malas caras en las dependencias menudeaban y las 1iarra y se preparó una copa de tequila. Se la acercó a sus labios y a
invitaciones a desayunos políticos dejaron de llegar. punto de beber, lo vio.
Treshoras después,en ladistanciaviolaslucesdeJiménez.Bueno, -iMe lleva! iEl limosnero ya se encajó! ¿Qué hace aquí
pareciera que al menos en eseviajelo habían dejado tranquilo. Pensó este parásito?-preguntó con una sonrisa=-> Desde cuándo tu casa
en la sopa aguada de Miranda; al menos estaría caliente o quizá seconvierte en nido de maleantes?
prefirieraun buen brandy. Esono era problema, ladecisión latomaría De María esbozó una leve sonrisa, después de todo se
al llegar. alegraba de ver a aquel mocetón despreocupado, se acercó con
La Calzada estaba desierta, el frío no daba oportunidad de 1 imidez y le estrechó la mano.
andar en la calle y menos cuando al día siguiente sería de fiesta, de -iRápido, suelta, no vaya a ser que me pegues la roña!
bailede dicha y de parranda. Quizá no hay día más tranquilo que el 30 Sin embargo, elabrazo fue efusivo, algo había que los unía.
de diciembre, lagente se recoge temprano, no bebe y no sale. Talvez -iCaramba, bañadoycambiado! Miranda, te vas aquedar
preparando sus armas para la noche siguiente, la última noche del sin ropa, por qué recogistea este pordiosero?
aquel año del 84 que había sido nefasto para laregión. -Carlos, hay algo que queremos decirte ...

110 111
José Ar e n ív ar COBALTO 60

_¿De qué se trata?---contestó éste tomando una actitud dr -Por lo pronto yo empezaré. Adiós a los ataques a los políticos.
seriedad. \ l H na viene la verdadera investigación. Y tú, miserable, tendrás que
Y le contaron todo. En ocasiones Carlos ponía cara dr , ¡11t ·darteaquí escondido como simple esposa reprimida.
sorpresa¡ otras, de coraje¡ y las más de las veces de incredulidad Miranda a pesar de la situación sonrió. Elsarcasmo de Carlos lo
Cuando Miranda terminó de relatar, el periodista se levantó cid , ··;11 rnulaba para seguir adelante, era una buena seña de que Carlos, en

sillón, dirigió una profunda mirada a de María y le dijo: iEn buen ¡ 1.111e,estaba perdonando a de María¡ lo cual era benéfico para labuena
lío te metiste cabrón! iYade nada sirven los arrepentimientos! 111:1rchadel plan
De María bajó la cabeza, era inútil cualquier palabra. -Vamos a ver --dijo Carlos=->Por dónde empezaríamos?
-Pues ya no queda otro remedio que seguir adelante -dij<> -Por la doctora Trujillo -indicó de María con decisión.
convencido el periodista-, el problema es dónde vamos a esconder -Sí, eso es lo más viable, esa perra deberá pagc.r lo que
a este desdichado; salvo que tú Miranda, lo tengas aquí, en el 1 u zo. -vociferó con rabia el periodista.
departamento. Miranda ofreció los vasos, aquel trío los levantó y brindaron.
-Carlos, hay algo más. -susurró de María. 1 icspués todos guardaron silencio como sopesando la magnitud

-Así que todavía tienes más mierda que soltar infeliz, iviene! 1k la empresa.
-Carlos, las llamadas por teléfono, las amenazas pues, yo ...
-¿Tú qué? Eldía último del año, no hubo preparativos de fiesta, ni brindis
-Yo las hice. 111 sarcasmos. Todo fue analizar, planear y resumir las acciones que

Y fue sorpresivo, el puño de Carlos se estrelló en la mandíbula 1 ·1 nprenderían. Ibr lo pronto tendrían que descartar a la policía.Siiban

de Manuel, éste trastabilló, cayó de espalda en la alfombra y dijo: 1 1 m esa historia nadie les creería, además, de María fácilmente se

-Eso merezco, pero no lo hacía para molestarte. Sóloquería que 11 .msformaría en el chivo expiatorio. los tres sabían como selas gasta

tú no perdieras elinterés en las investigaciones. 1 ·I poder judicial cuando las cosas se ponen difíciles. Miranda estaba

-iCalla, maldito! iCalla o te rompo el cuello! 11 ispuesto a pedir un permiso en su trabajo, Carlos tenía la esperanza
- Yade nada sirve discutir -dijo Miranda mientras ayudaba a 1 ¡ue el director del periódico le concediera aquellas vacaciones que ya

levantarse a de María-, ahora tendremos que buscar elcamino a se- k tacaban y de María, desde su refugio, trataría de ayudar.
guir. ¿o esque deseas que así queden las cosas?
_¿Estás loco, Profe? Parece que no me conoces. Por mi parte
hay que continuar.
-Tendremos que trazar un plan.
-Desde luego. Con la información que nos de este cabrón,
podremos iniciarlo.
-Nadie debe saber que estoy en contacto con ustedes -señaló
de María-eso sería el fin.

112 113
José Arenívar COBALTO 60

XXII -Tiene razón, al gobierno mexicano no le conviene otro asun-


(febrero del 85) 1110 de esos...

-Perdone la pregunta doctora; pero usted es una personalidad


-Supongo que usted es la doctora Trujillo-preguntó Cark i·i , 1( ·11tro de esta dependencia. El departamento a su cargo es de suma
en el recibidor. 1111 portancia en la frontera. ¿Me podría decir por qué estudió en el

-A sus órdenes joven. ¿En qué puedo servirle? • xLranjero?


-Doctora, verá usted. Estoy preparando un reportaje que tratará -No encuentro relación; pero le voy a contestar. Simplemente
del uso y control de todos aquellos elementos radiactivos que en s11 ¡M >rqueme otorgaron una beca.
momento puedan entrar al país. Es claro que los avances tanto -Después de que terminó sus estudios, ztrabejó en algúnhospi-
tecnológicos como industriales de México, necesitan estar al día para 1;11 norteamericano?
poder competir. En esta frontera, la industria maquiladora en su -Claro que sí.Tuve que hacer mi servicio social; además de dos
momento, puede introducir productos tóxicosy su departamento tiene años para pagar en parte mis estudios. Quizá ya conoce como se
los mecanismos para efectuar el control. ¿No es así? manejan las cosas por allá...
Berenice Trujillo, lo miró. Aquel individuo era el clásico perio- _¿Enquépartetrabajó?
dista locuaz y extrovertido. Daba la apariencia de seguridad, de que -En LosÁngeles ...
sabía el terreno que pisaba. A pesar de su relativa juventud, mostraba -Me refiero, en qué hospital?
experiencia para efectuar entrevistas. -iVaya, mi amigo! ¿no le parecen esas preguntas intras-
_¿Qué desea saber?-inquirió Trujillo con afabilidad. cendentes? Digo, ¿para qué lepodrían serviresos datos en su reportaje?
-Como sabe doctora, hace un año surgió un grave problema de -Doctora. Recuerde que en México no todo mundo tiene
contaminación radiactiva en el sur del estado. ¿Tiene usted idea de
oportunidad de estudiar en el extranjero. Usted es un ejemplo a seguir.
cómo seintrodujo al país ese elemento?
-iMe convence, amigo periodista! hice mi servicio social y tra-
-El Departamento que yo represento hizo las investigaciones.
bajé por dos años en el Hospital Roberts de losÁngeles.
Todo sedebió a un costoso error aduanal Usted sabe,la corrupción ...
-Gracias. ¿Qué opina del cementerio nuclear que seinstaló cer-
-Efectivamente doctora; pero ¿qué no existe una comunica-
ca del poblado de VillaAhumada?
ción entre ustedes y el Departamento de Energía nuclear de los Esta-
-Desafortunadamente, son lugares que se tienen que crear en el
dos Unidos?
mundo. Yave, no se pueden arrojar en el mar ...
-Así es.Tal tratado de información existe en parte. ¿se imagina
que esepaís pusiera a nuestra disposicióntodos sus secretos nucleares? -Así es, sobre todo ahora que toma fuerza ese organismo
-Claro que no. Pero en este caso se trata de instrumental ecologista internacional, creo que se llama Greenpeace ...
médico... -Lo ve, ahora cada país tiene que buscar los lugares seguros para
-Mire jo~n. Ese asunto afortunadamente ya fue finiquitado. instalar los cementerios de desechos radiactivos.
Leaseguro que nuestro gobierno ha estrechado lavigilancia para que -En agosto, cuando se inició el cementerio, yo estuve ahí. Fue
ese error no se vuelva a repetir... precisamente en ese lugar donde la conocí ...
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!11·.r A11·111var
COBALTO 60

1 . 11.11111. il., ·.,. k11·swbala prensa en pleno.


1 Solíainsertar anuncios en la revista "Soldado de Fortuna". De ahí
1 ·o111 1 11 ) d1 x tura,disculpe que lehaya quitado su preciosotiempo. ¡ •11 venían todos aquellos agentes que servían a la Organización.
t .1; u ias por concederme la entrevista ... Cuando Baylor conoció a Lewis, este lo impactó. Era la persona
-No tiene por qué, aquí estamos para servir, sobre todo si se ,. 1, ' para organizar el cuerpo de sabuesos que necesitaban.
trata de los periodistas.
-Una última pregunta. Casi se me pasaba.> Tiene usted idea de También Pacehabía husmeado en los terrenos de Susan, aquella
cómo llegóesa cantidad tan enorme de arsénico y que contaminó a los 11111 ¡erque había fallecido en compañía del doctor Gavine. Pronto se

ríos y los arroyos del sur del estado? , 111) cuenta que la información que rindieron las policías tanto de
Trujillo palideció. Respiró profundo antes de contestar y excla- 1\ ll'xico como de los Estados Unidos, era falsa. Una mujer como aque-
mó: -No, amigo, no tengo idea -ahora sí, en definitiva la pregunta
l l.1. 110 podrí.aser amante de un médico con basta experiencia y con un
la había tornado por sorpresa.
¡JI estigio social. En definitiva, Gavine y Susan, no tenían nada en
-Fueron varias toneladas, un verdadero crimen ...
, 1 »nún, Pertenecí.ana estratos sociales completamente diferentes.
-Tiene razón, fue un crimen-contestó sofocada la mujer.
Y por ahí siguió la madeja. Se fue a Tijuana, preguntó a la policía,
.ohotó informes en la aduana y entre los elementos del departamen-
La pinza había empezado a funcionar. Ibr una parte estaba Pace
11 i de migración; en fin días y más días de investigación. Supo que el
que con tenacidad seguí.aindagando todo lo relacionado con Baylor.
Cuando aquel se dio cuenta que Lewis era su lacayo, inmediatamente ¡1·fede migración en ese sector tan conflictivo era un tal Ramírez,
1 lcscendiente de mexicanos y que para variar, odiaba a sus raíces ét-
empezó el rastreo. Le resultó agradable saber que el capitán Lewis
estaba retirado del ejército de los Estados Unidos y que su trayectoria meas,
militar no arrojaba datos sobresalientes. Su desempeño enla milicia se Como es método y costumbre en la CIA, Gordon había
reducía a instructor de cadetes durante veinte años, en fin, su ca- 1 mplantado una estrecha vigilancia a todos los que consideraba
rrera había sidomediocre; sinembargo, habí.aalgoque llamó laatención si .spechosos. Baylor, Lewis y Frank Ramírez estaban en constante
de Gordon en el expediente. Como sargento, se caracterizó por su 1 .bservación por los sutiles pero efectivos procedimientos de vigilan-

terrible ferocidadrespecto altrato quedaba a losnegros y a loshispanos. < ia que utiliza ese cuerpo de seguridad.
No cabía la menor duda. Lewis era el racista clásico, prototipo del Pronto descubrieron que entre estas personas existía una rela-
individuo cruel y prepotente con los subalternos y sumiso con sus < ión cerrada, en apariencia, no habí.amotivos para que Ramírez y Bay-
superiores.
lor fueran amigos; éste era un potentado de la ciencia médica y aquél,
Se relacionó con Baylor después de su retiro cuando empezó el
1m funcionario más de migración; sin embargo, existían elementos
negocio de ofrecer y reclutar guardias de seguridad para magnates y
que a Gordon no le pasaron desapercibidos. Lostres manifestaban un
políticos. Su adiestramiento y su amistad con mercenarios que eran
rechazo total a todo aquello que oliera a hispano, los tres eran
veteranos de Vietnam y que se sentí.andesadaptados enla vida civil,le
ambiciosos, los tres odiaban el sistema socialista y el más revelador.
permitieron emprender aquel lucrativo trabajo que era un camino y
Lostres eran amigos y constantemente se comunicaban.
una terapia ocupacional acorde a sus conocimientos.
116 117
José Arenívar
COBALTO 60
La doctora Trujillo inmediatamente le informó a Bayk '' lil
1hr un momento se preocuparon; pero al ver que no había nada
entrevista con aquel periodista, le hizo notar que las preguntas 1!>.111
.I' ,,· l 1;1cer,decidieron no buscarlo, dejarían el destino de aquel hom-
,'J1Gl.P1inadasasusanteccdentesyqueveladamenterelacionósu a< 1111 wl
1,,' . 1J; t suerte; porque un hombre que se ahoga en sus remordimientos,
rnn los hechos que habían sucedido en el sur del estado de Chil111.1
hua. Baylor le indicó calma, en esos momentos no se sentía capa; 1lr , • , \ t remadamente peligroso.

emprender una nueva acción. ?Cómo era posible que un periodrs ,,


tesonero, que había estado machacando y casi culpando a su pro¡ ne 1 --Tengo una denuncia que hacer -expresó la doctora Trujillo
gobierno, ahora enfocara sus baterías hacia la doctora Trujillo? Nc 1 1 • u 1 cléfono. '!!1
tenía otra explicación. Manuel de María había metido las manos. 1 :.1 -Diga.
muy traidor había hablado. -Sería bueno que investigaran a un tal Carlos Camino. Él sabe
Para colmo, los agentes mexicanos de la Organización no podían 11111( ho de ese asunto de la contaminación de las aguas que invadieron
localizar a de María, tal pareciera que se lo había tragado la tierra. , 1 :;1 ir del estado.

Todo esto tenía preocupado a Baylor que levantó el teléfono y -?Ouién habla?-interrogó aquella voz.
llamó a Washington
-Mi nombre no importa, lo que interesa es que ustedes sepan
-iElimínenlo!-ordenó aquella voz.
1 ¡11(· ese fulano es reportero, trabaja en un periódico de la ciudad de

1 hihuahua.
Aquella noche hacía viento, los últimos estertores del invierno
-i Sí!, ?pero quién habla ?-repitió como idiota aquella voz.
causaban estragos en los anuncios luminosos que se movían al placer ,¡

Enseguida, sólo se escuchó el clic indicando que había colgado. 1¡


del vendaval. La basura y el polvo se arrinconaban en las bocacalles y
un sinfín de papeles volaban para estrellarse en las paredes. Había poca Berenice dibujó una leve sonrisa, el propio individuo que estaba '1

111 csionando al gobierno sería el principal sospechoso. Las autoridades


I''
gente, en un día como ese no era muy saludable estar en el exterior. De
'1¡
María leía un libro, más su mente no estaba en la trama, su pensa- 111 .dejarían pasar la ocasión para fastidiar a aquel periodista que tanto
miento circundaba en la forma de ayudar a Carlos y a Miranda que 111-> había molestado.
·1
¡
¡rr-!_c.~Hx.l.
· (~ ~ j"- . encontrar
"h"-••• f"'Jf i..'-11, t { .l.
J ·¡.., forrn
. ,-! l lct'.l QL,
Jit_
csenmascerar al"' ()rg2.niza- -Ahora empezaremos a actuar -repuso Baylor cuando Trujillo '!'
11
1,

-' 1 1 ,l
11·informó de su acción.- Usted, doctora haciéndose cargo de ese
; -.,.~él,
1 xnodista entrometido y nosotros de Gordon Pace.
.:J
·¡ Al día siguiente, casi al amanecer, la policía Judicial Iederal estaba
i.:
11x:ando la puerta del departamento de Miranda. Con lujo de violencia
' ~~'"'..~h-!;6
/\ l:_111t1
,, ~ i.ó I· >S subieron en un Grand Marquis negro, tan de moda entre los
;,;.,,. 'I\ > ~-°" ~ y.~,,.,_..,..:1,-,-Á -r, - •'l.:.~ .. " lr .,· r ' -t
,.,.,_t)I"·) ~ir,1,,-.i::JyL~J.1UL.J.L1.1¿__..J1tt<C~·1,_1.JSl..t~~1_.HlJ..clj1_ 1.. _t .•..•. l J .'JL1S
1 t ierpos policíacos de aquellos días y los condujeron a las oficinas.
.Ó;

--10,Jo· e ?"1 '"'U


...•
~,- .._..,
~,i~,, í'-""P'O
0
11..AJ. cabello
J sali.va
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.1 ·-",, 1'c-1
r·.-,lic
e \....a1..
n....
-Fue ese traidor de Manuel, se arrepintió-susurró Carlos.
Cuando Carlos y Miranda regresaron de Clül1uahua1 se en-
-Quizá. Pero tengo mis dudas.
contraron con la misiva.

118
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XXIII Llegóa la azotea; arrastrándose y con gran sigilo se deslizó hasta


(28 de marzode 1995)
, 111< .rde trasero; observó con cuidado de que la vía estuviera libre y
1ll«l
El callejón se extendía ante él, largo y cada vez más estrecho
G ordon se asomó por la ventana una vez más. Ahí estaban. 1"
vigilancia se había hecho descarada, desde la noche anterir ll 111
notó; sin embargo, en aquellos momentos no le prestó importancia y
l 1 1.i a hacerse invisible en la negra cortina de la noche, a su derecha y
.•,i ., e los techos, veía las siluetas de los árboles inmóviles, con sus

• , 111tomos difusos por la tenue luz de las lámparas lejanas.


ahora se arrepentía. Estaba seguro que eran los mercenarios deBaylc>1
Dio vuelta por la esquina, se movía de modo instintivo, las largas
Quiso llamar por teléfono pero la línea estaba muerta. la habían
111 11 as de práctica lo mantenían en forma y ahora era tiempo de valorar
cortado. No tenía esperanza de que alguno de sus colaboradores Ile
. 1( ¡uel aprendizaje. iMaldito Baylor! ¿Cómo era posible que decidiera
gara a buscarlo, habían quedado de verse hasta la noche siguiente.
. 111 iquilarlo? ¿Hasta dónde tenía la seguridad de que su muerte no
Desde que llegó de Tijuana, notó que le seguían los pasos, pero
1 ( ·ndría repercusiones futuras? Asesinar a un agente de la CIA era
aquella vigilancia era pasiva, y ahora, la actitud era diferente,
, ( harse encima a toda la jauría que no descansaría hasta detenerlo.
francamente amenazante. Yano quedaba más remedio que enfrentar
';:llvoque alguien demasiado importante estuviera detrás de todo esto.
el conflicto con decisión. La lucha ya no tardaba en estallar. Adiós
Si era así, ni él ni su jefe saldrían adelante con aquella miserable mi-
sutileza y protocolo, ahora estaba convencido de que habían orde-
sión.
nado su muerte.
Esperó a que obscureciera, intentaría escapar de aquella trampa A esa misma hora, Carlos y Miranda eran conducidos hasta las
en que se había convertido aquel pequeño departamento que tenía l. eldas clandestinas de la PGR en la ciudad de Chihuahua. Ellugar era

alquilado en esa barriada de LosÁngeles. la noche seríasu aliada,tenía lóbrego,desnudo y frío. Serespiraba un ambiente enrarecido, presagio
la esperanza de que los perseguidores por un momento se descuida- (lelugares poco habitados, las paredes pardas y sucias nulificaban en
ran y así, poder escapar. gran parte la escasa luz amarillenta que alimentaba el cuartucho.
F.stabapreparado para enfrentar a la muerte, desde que ingresó al 8taban atemorizados, mudos y expectantes.
servicio conocía el riesgo. Se aseguró que su pistola estuviera en Elinconfundible taconeo de botas vaqueras no se hizo esperar.
perfectas condiciones; luego, simplemente esperó. Comprendieron que llegaba hasta ellos el comandante ya que los
Cuando consideró que era elmomento apropiado, perforó el falso guardias trataron de ponerse en posición de firmes.
plafón por donde corren los duetos del aire acondicionado; haciendo _¿De modo que estos son el par de cabroncitos que andan
fuerza los arrancó justo donde quedaba el aparato, subió en una sillae metiendo las narices donde no les importa?-anunció el hombre con
hizo fuerza. Ior un momento el artefacto opuso resistencia; sin em- desprecio.-Vamos a ver pendejos. ¿Qué tienen que decir del asunto
bargo a base de esfuerzo, logró retirarlo. Ibr suerte no era muy grande; ese de la contaminación de Talamantes?
un edificio de esas proporciones no necesitaba algo más. Los dos prisioneros se miraron, el temor se reflejaba en sus ros-
tros demacrados.
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-Comandante-balbuceó Carlos-aquí hay un error. YoS< >y Al escuchar aquello, el comandante cambió patéticamente de
periodista y mi amigo esmaestro.
.u t itud. Guardó por unos segundos silencioy añadió:
-iCállate pendejo! ¿por quién me tomas? ¿acaso crees que no
-Miren muchachos, a mí no me gusta maltratar a las personas;
se quienes son ustedes? Un pinche periodista que durante mucho
1 xro en este maldito trabajo se tienen que utilizar métodos efectivos.
tiempos ha estado chingando para encontrar a los culpables, ustedes
1 1no trata con la peor escoria del mundo, y no es cosa de juego eso de
no son más que un par de mequetrefes que quisieron hacerle al detec-
tive,?verdad? 111 vestigar. A mí me gustaría que prestaran su colaboración de una

-No señor -se disculpó Miranda-, nosotros por accidente manera tranquila, sin necesidadde utilizar laviolencia.iAnden,vamos!
nos dimos cuenta de lacontaminación ... .Oué les cuesta decir la verdad?
-iEso lo veremos malditos! Vamos a ver, par de jodidos, -Esa es laverdad, nosotros estamos tan ignorantes de la situa-
isuelten la sopa! ( ión como ustedes. Yo como periodista, lo único que he hecho es
-¿Qué es lo que desea saber?-aventuró Carlos armán- ¡xesionar a las autoridades para que encuentren a los culpables.
dose de valor. _¿Por qué fueron a la presa? ¿Qué andaban haciendo ahí?
-¿Quién de ustedes provocó ese desmadre?-y el golpe -preguntó con estupidez elcomandante.
fue certero, a la boca del estómago de Miranda que cayó al suelo -Somos deportistas, ¿sabe? nos gusta pescar -respondió
pálido y boqueando. Miranda.
-iEspere señor! Todo esto es un malentendido, nosotros _¿Entonces, por qué los acusaron?-se notaba que el co-
no sabemos nada ...explicó Carlos angustiado. mandante no sabía interrogar, sus primitivos métodos de sacarlaver-
Y ahora fue su turno, sus labios se partieron como gajos de c laderan más radicales.
nararqa.
-Pero, ¿quién? Dice usted que fue una mujer. ¿Quién es ella?
-iBien dijo esa vieja cabrona! iUstedes tienen mucho que ver
-Yo como chingados voy a saber...llamaron por teléfono.
en la bronca!
-Comandante, tenga usted la seguridad de que todo esuna vil
-¿Cuál vieja? ¿Quién nos acusó?-preguntó débilmente
Miranda aún faltándole el aire. calumnia. Usted sabe, se aproximan las elecciones y hay gente
interesada en desestabilizar al país.Yoen mis artículos he molestado a
-¿Cómo que cuál? pos la que llamó por teléfono ...
-Señor -se atrevió Carlos- le aseguro que nosotros algunos políticos.Lomás probable es que setrate de una vilvenganza.
somos inocentes, nada tenemos que ver ... de nada sirve que nos -aseveró Carlos con más seguridad.
golpee ... -Tal vez tengan razón, mequetrefes. iVayana lavarseesacarade
-iPar de desgraciados! iLoque necesitan es una calentadita! espanto! que losdejen libresy tengan mucho cuidado en elfuturo. Ibr
-En el periódico saben de las amenazas que recibí, lo que le ningún motivo vayan a decir lo que aquí pasó porque la próxima vez
puedo decir,esque dejé una carta en un lugar seguro...Sialgome pasa, que los detenga, simplemente desaparecen del mapa aunque sean
la prensa se lesechará encima -mintió Carlos fingiendo valor. periodistaso maestritos.
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Cracias comandante, le aseguro que colaboraremos con ust < '< 1
si nos damos cuenta de algo. -repuso Carlos casi con alegría. XXIV
(mayo de 1985)
Cuando los soltaron, era medianoche, elviento para variar era st 1
único compañero.
Caminaron en silencio, trataban de ordenar sus ideas cuando e li·
pronto Carlos extemó:
G ordon Pace y el doctor Baylor sabían mover sus piezas. De
eso nocabí.ala menor duda. Lasimbólica partida de ajedrez estaba
< ·n su punto máximo. Baylor contaba con laventaja de que en cualquier
-Al menos ya sabemos que no fue ese malagradecido de Manud.
momento podría asesinar al agente y éste, en cambio, tení.aque aportar
-Tienes razón Carlos, creo que tú estás pensando lo mismo que
laspruebas de su culpabilidad para poder arrestarlo. Eltiempo pasaba y
yo...
lasfuerzas estaban neutralizadas. La balanza no se inclinaba a favor de
-Sí, Profe. Estoy pensando en esa desgraciada de la doctora
nadie. Cordón, sin personas que quisieran testificar, sin elementos
Trujillo.
firmes que dieran la pauta para un ataque total, se encontraba
e lesilusionado, inclusive había visto que su jefe ya no mostraba elini-
-iEstúpidos inútiles! ¿cómo que se les escapóc >Pues qué
cialinterés, las llamadas de atención se incrementaban y los estímu-
demonios estaban haciendo?
losescaseaban. Para Gordon aquello significaba que la investigación
-Salió por el techo, el aire acondicionado ...
!legaba a su fin¡ sin embargo, él seguía terco, sobre todo desde que
-il.o que pasa es que son unos ineptos! iTanto dinero que cues-
intentaron matarlo. Un testigo, si tan sólo contara con alguien que
tan y salen con esa babosada!-vociferaba Baylorcomo perro rabioso.
pudiera señalar con pruebas las ilícitas actividades de aquel peligroso
iAhora mismo se me largan y no regresen hasta que hayan acabado
f,'illpo.Pero ¿dónde encontrarlo?
con ese miserable!
Ahora estaba en Washington, el monótono proceder de la oficina
los lacayos salieron con premura, iban molestos pero con la fir-
lofastidiaba, el papeleo burocrático no era en definitiva, su vocación.
me decisión de cumplir la crden.
Analizaba el porqué la alta jerarquía lo tenía atado a un escritorio
Yasolo, en su oficina, Baylor sentenció con los puños cerrados:
desde hacía tres semanas¡ con uno u otro pretexto lo relegaban de las
-iMaldito Gordon Pace!iTeaseguro que vas a morir muy pron-
múltiples misiones que ahí se ordenaban y todo aquello le parecía
to!
indigno y sospechoso. Por fin, se decidió. Entró a la oficina de su jefe
sin pedir permiso y exclamó:
_¿Qué es lo que pasa? se supone que debo seguir investigando a
Baylot.,
-Tranquilo Pace,siéntate por favor.
Gordon acató el mandato, encendió un cigarrillo y esperó.
-Mira muchacho.Tú sabes que eres un elemento muy valioso
para el departamento, los acontecimientos de hace un mes y medio,
124 125
fl
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pusieron en grave peligro tu vida y el prestigio de la institución. Con lf >
11111hlemas. Se consiguió un costal, lo surtió de objetos inservibles y
sabes, yo tengo que rendir informes de todas las actividades que s1·
,·111 pezó a deambular por las calles. Al obscu-recer, cuando la vida
I'
efectúan y ese incidente de LosÁngeles, en que casi pierdes la vida, c1i
1111ct urna empieza a despertar y el tráfico se vuelve más rápido y
el que estás plenamente identificado y en el que no se pudo corn
,11scuidado, llegó a la colonia donde vivía Trujillo. La suerte lo
probar nada, tienen al máximo jefe sumamente preocupado. Me or- .11 < .mpañaba, frente al portón de la casa se encontraba un puesto de
denó que te diera un descanso, que te vinieras a la oficina por u 11 l1.1mburguesas,deesosquetantoabundanenlasesquinasyahí,sacando
tiempo y que dejáramos que las cosas se enfriaran. 1111 billete y pidió aquel pan con carne molida acompa-ñado de su
-¿Qué se enfriaran?-casi gritó Pace-. ¿Acaso la CIA perdió el 1111 prescindible refresco. Cuando le sirvieron, se alejó un poco; la luz
interés en el asunto? ¿Cómo es posible que unos malditos genocidas mercurial ofrecía un perfecto panorama de la entrada, todo se veía en
sigan gozando de libertad cuando plantearon un terrible problema a ·;1 lencioyno había luces encendidas en el interior. De María consideró
nuestros vecinos del sur? 1¡uela doctora no había llegado o que en el peor de los casos se
-No es eso, Gordon. Lo que pasa es que no existen pruebas ... mcontraba fuera dela ciudad. Siesto último pasaba, tendriaque esperar
_¿Y cómo vamos a conseguirlas? tenemos tres semanas está- te xío el tiempo necesario.
ticos, no hemos avanzado nada porque estamos inmóviles, in- Comía despacio, como dejando pasar los minutos. Recordó
diferentes. b vez que estuvo ahí, en su Montecarlo rojo, con una doctora
-Esa es precisamente la estrategia. Hacer que se confíen y afable pero enérgica; los golpes que le dieronal maldito aparato y
cometan un error... las palabras de burla y desprecio que manifestó Trujillo. iCuánto
-O que cometan otro grandioso crimen ¿no?-ironizó elagente tiempo habían taladrado en su conciencia aquellas burlas! iCon
con .mpotencía-> iVayacon el departamento! En verdad que se han qué claridad recordaba aquel "tratamiento de belleza" como dijera
ablandado. la doctora!
-ifbr lo pronto, aquí te quedas! es una orden-anunció molesto iSi hubiera una autoridad, un funcionario en quien confiar!
su jefe inmediato. iqué distinto sería!; pero él estaba solo, tendría que buscar la
manera de que Berenice Trujillo cometiera un error, de que ella mis-
De María no descansaba, a pesar de que se alejó de Carlos y de ma cayera en una trampa de la cual no pudiese salir. Ahí estaba el
Miranda, en su mente sólohabía una meta. Desenmascarar a ladoctora problema, ¿cómo hacerlo?
Trujillo. Elya tenía la experiencia. Esperó un tren que pasara en la Serían las diez de la noche cuando llegó la doctora. Bajó de
madrugada y lo abordó. Elviaje a ciudad Juárez se le hizo eterno yya su automóvil, quitó el candado y abrió la verja que protegía su
al atardecer divisólosprimeros yonques ymaquiladorasde la fronteriza propiedad; luego, en la forma que da la costumbre, penetró. Ni
por curiosidad volteó hacia el puesto de hamburguesas donde en
ciudad. De María tenía la ventaja de conocer la casa de Berenice,no era
un costado, de María la observaba.
en un fraccionamiento elegante, donde pudiera fácilmente pasar por
En las noches siguientes, de María repitió el proceso y así se dio
sospechoso, su aspecto seguía siendo de vagabundo y en la ciudad
euenta de la hora en que llegaba la doctora. Una mujer de su edad se
abundaban; salvo que sern eC.eraen una mbn::B ri:a, no tEndrii.
vuelve metódica, rutinaria. Fue relativamente fácilubicar su horario.
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José Arenívar
COBALTO 60
Durante el día merodeaba por los alrededores, disimulaba sus I i'"'•
, 1, ·,( ·sperante. Fue a la sala, en las gavetas delcomedor, en la cocina, en
husmeando en botes de basura o pidiendo limosna y en ocasiones, :u•
1,,.. '·s1 antes de la pequeña biblioteca y no encontraba nada que pudiera
sentaba a la sombra de aquel sicomoro. iNadie le presta atención ;11111
1111 ¡ >I icaria en el asunto. Encendía y apagaba luces, después, fue hasta
vagabundo que se sienta al amparo de un árbol para descansar!
l.r. 1 «cámaras, buscó en los closets, en los cajones de las cómodas y en
Aquel paciente espionaje rindió buenos resultados. Sedio cucm a
, l buró. Total, sólopapelessinimportancia.
que la sirvienta salía a las siete de la tarde, justo cuando ernpezahan
Yapresa del abatimiento, de María recordó.
vender el hamburguesero. Trujillo llegaba entre diez o diez conquirn < ••
Con grandes pasos se dirigió hacia la parte de atrás; alú estaba la
es decir, la casa se quedaba completamente sola por espacio de tres
'd «ina de Trujillo, aquel recinto donde lo recibió cuando llegó con la
horas. Para él, era tiempo suficiente.
' : 1¡ isula, aún permanecía, y aquel cuadro colgado en la pared. Abrió el
Y llegó el primer aguacero del año. Para los habitantes de Ciudad
•·;nitorio, sacó con desesperación todos los papeles y documentos que
J uárez aquello fue algo inusitado, las lluvias escasean en la región y
• ·1 xontraba, leía, desechaba, y nada Nada que diera luz alentadora a su
aquella noche, presagiaba que quizá elverano no seria tan severo. De
l -usqueda. Miró la grabadora, la encendió y escuchó sólo una
María se alegró, la lluvia como es natural lo tomó en la calle, el agua
' e mversación intrascendente. Elcasete estaba recién puesto. Buscó los
corría por sus tupidas barbas y su ropa pronto quedó empapada, aquel
, 11 ros,tenían que estar alú. Quizá en ellos hubiera algún dato revelador.
inesperado acontecimiento facilitaría las cosas. Ibr lo pronto, el puesto
Se sobresaltó, el ruido que producía la reja al abrirse ya la conocía.
de hamburguesas no seabriría, es tan raquítica la temporada de lluvias,
1 nstintivamente miró el reloj que estaba en el escritorio. iMarcaba las
que el propietario no contaba con la infraestructura suficiente para
1 >ehoen punto! Rápidamente apagó la luz, entrecerró la puerta y se
combatir la humedad.
e xultó entre el sofá y la fuente de agua.
Ahora sí, la calle estaba desierta, era jueves y el tráfico era nulo.
Trujillo abrió la puerta, encendió una lámpara y se quitó la
No lo pensó más¡ ya todo estaba decidido. Acercó al enrejado el gran
bote de basura, trepó en ély saltó. gabardina. Se dirigió a la cocina y cuando estaba a punto de abrir el
refrigerador, vio la ventana abierta.
Eljardincillo estaba encharcado, sus pasos se perdían en el pasto
-iSirvienta estúpida! -gruñó con molestia-iSólo a ella se le
sin dejar huella¡ se acercó a la ventana de la cocina¡ para su fortuna, no
ocurre dejar la ventana abierta en una noche así! -la cerró, notó que
tenía reja y como casi siempre sucede, la sirvienta la había dejado
había humedad pero no le prestó importancia, aquello era natural.
semiabierta, es natural, por aquello del calor de la estufa y el olor de la
Se preparó un vaso de leche, tomó un pastelillo y se dirigió a la
grasa. No tuvo problema, terminó de abrirla y con un poco de esfuerzo
penetró. sala. Encendió el televisor, la programación, como siempre, era
superflua, no la soportó y apagó el aparato con desgano. Se quedó por
Sequitó los zapatos empapados. Losmetió bajo su raída chamarra,
un momento pensativa y levantó el teléfono. Y de María, oyó elclicen
y empezó. Elreloj de la cocina marcaba las siete con treinta. Tendria
la extensión.
tiempo suficiente para buscar, tratar de encontrar algo que probara la
El lento girar del dial fue largo, se escuchaba perfectamente y de
culpabilidad de la mujer. Y lo hizo con un afán casi obsesivo,
María supuso que era una larga distancia internacional.
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José Ar en ívar
COBALTO 60
_¿Diga? -Comprendo doctor, usted es una persona muy ocupada y
-Disculpe, con el doctor Baylor por favor...habla la doctora generosa.
Trujillo. -Doctora, ¿cuál seríasu opinión sienviáramosotra cápsulade
Un momento después,seescuchólavoz deBaylor. cobalto60 aMéxico?
-Doctora Trujillo,iquéalegríamedaescucharla! ¿cómovan]a.sj Lapregunta latomó por sorpresa,aspiróprofundo y murmuró:
cosasporallá? -No lo sé...quiz.ánoeselmomento oportuno ...
-Estoy preocupada doctor, no he sabido nada de aquel infeliz -La entiendo doctora, después de losproblemas que tuvimos
periodistaalque acusécon lapolicía... con esedesgraciadode Manuel de María,no sequierearriesgar...
-Bueno, es natural, ya sabe usted como trata esos asuntos Ja -No eseso,loque pasaesque...
policía mexicana. Ante la gravedad de la acusación, tenga la plena -Está bien doctora Trujillo, por lo pronto vamos a olvidar el
seguridaddeque no la está pasando nada bien.Sobretodo porque DQ-l. asunto; sin embargo, tenemos pensado enviaralgunas toneladas de
han encontrado culpablesy ellosnecesitan un chivo expiatorio pali!Jj arsénico al Valledel Yaqui, en Sonora. ¿Legustaría nuevamente
~.
,;
• ~ 11

.;!,
justificarse. participar?
.,
~I -Tiene razón -aceptó Trujillo-, la tortura en todo sii· -?Cuándoserálaoperación?-4nquirióladoctorapresionada.
esplendor... -La fechano seha detenninado. Recuerdeaesemaldito agente
De María sintió que la sangreseleagolpabaen su cerebro.iCQn delaCIA
, 1
que esastemamos. ,,,, -Le ruego,doctor Bayíor;queme tengainformada, yo necesito
-Aquí lascosas están un poco complicadas-continuó Ba~J programarme aquí en mi trabajo. No me gustaría despertar alguna
lor-el tal Gordon Pacesevolvióojosde hormiga... sospechaque pusieraen peligrolaencomienda.
1 ~'

'I
-iCómo! ¿Nolohaníocalizado? -Asílo harédoctora.Fstaremosencontacto.
-No doctora, el caso es que mientras no sepamos su~.~, -Hasta luegodoctor.
movimientos, nosotros tampoco podemos hacer nada. Sería muy] Trujillo selevantó del sofá, se dirigió al baño y al poco rato se
:
peligrosoy arriesgado. · escuchóelsonidode laregadera
-De nuevo tiene razón, ya sabemos como se las gastan esos < Con calma y en silencio, de María salióde su escondite, llegó
agentes dela CIA hasta lacocina,abrió laventana y salió.ID demás fue fácil.
-Bueno Berenice,¿algomás? Yaen lacallesonrió,llevabaen su bolsilloun valiosísimocasete.
-Doctor-casi sedisculpóTrujillo-no he recibidomi cheque
mensual .. _¿Agencia Central de Inteligencia?
-iAh, vaya!Con tanto trabajo lo había olvidado.Una persona¡ -S~ ?diga?
tan servicialcomo usted no merece este indigno trato-comentó -Comuníqueme por favorconelagenteGordonPace.
Baylorzalamero-en dosdíaslotendrá usted en susmanos. _¿Quiénlellama?
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José Arenfvar COBALTO 60

-Es urgente. Necesitopasarleunainíormacíónimportante, Pocoantes de las nueve llegó al café, el dependiente al verlo le
-Un momento. sonrió.
Y de María esperó. Elminuto le pareció demasiado largo, la -iHola, Gordon! ¿A que se debe el milagro? Hacía mucho
incertidumbre seincrustaba en su estado anúnico. tiempo que no te veíaporaqui-expresó elancianochino con alegria
-SoyGordonPace, ¿Quiénhabla? -Lui-respondió Gordon-, quizá me llamen por teléfono,
-Agente Pace,mi nombre en estos momentos no importa. ID por favorme avisas.
que siesinteresante esun casete que está enmi poder. -Claro hombre, ¿quévas a tomar?
-Está bienamigo-aceptó Gordon con laexperienciaque tenía -Sírveme un café.
en esetipo de llamadas---,?deque setrata? Y a las nueve en punto sonó el teléfono, Lui le hizo una seña
-De contaminación radiactivaamigo,y deldoctor Baylor. y Pace contestó.
Gordon fingió con cierto grado de indiferencia. Podríaser una "'
celada DosdíasdespuésyaseencontrabaenEIPaso.Elcalorcontrastaba
...
,jll

-No sede que habla, seequivocóde... con el frescoclima que imperaba en Washington Tomó un taxi yse
J ~'
., -iVamosagente, estono esuna trampa. ¿Leinteresa o no? dirigióa un hotel de mediana categoría.Sebañó,y más tarde empezó
:1
-Está bien-répuso Gordon---,¿cuanto? a hojear el directorio telefónico. Cuando encontró lo que buscaba,
bajóa larecepcióny pidióotro taxi. Casialinstante llegó,loabordó y
-No setrata de dinero,setrata de mi vida,me quieren matar.
le dijo alchofer.
_¿En dónde nos podemosver?
-Agente, Estoymuy lejosdeWashington
-lbr favor al Pasotimes.
-Claro, ¿pero dónde nos podemos ver?-insistió Pace.
Yaahí, llenó la hoja de los datos para el aviso clasificado.
-En el sur, amigo. En la frontera. -dijo de María como un ·
"Compro pieza 1287Bpara radial metálico. Pagobuen precio.
susurro. Comunicarse alteléfono 8779800habitación235 de seisa ocho de la
-La frontera esmuy grande... noche"
-Deme un teléfono seguro,yo lellamaré por la noche. Enlatarde siguiente,Gordon Pacerecibiólallamada.
Y Gordon Paceledio elnúmero telefónico de un restaurancito
alque solíaasistir.
-Está bien,esperemi llamadaa lasnueve-concluyó de María
y colgó.
Paceanalizó inmediatamente la situación. Siaquello era una
trampa que leponía Baylor,severíaen graves aprietos; pero siera lo
contrario,podr:íaavanz.armuchoenelcaso.Seencontrabaenundilema
y no estabaoptimista,eneseambienteescomúnelengañoy latraición

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José Arenívar
COBALTO 60

'mi -Y ahora, '?porqué regresas?


(iunlo de 1985) -Ven, vamos a tu estéreo. -invitó de Maria tomándolo del
brazo.
~María llegó en la madrugada. Era domingo. Los matorrald· Encendió el aparato, sacó el casete de su bolsillo y lo colocó .
.L.lque inútilmente trataban de adornar las orillas de las vías, esta- Miranda estaba pasmado. Con toda claridad escuchó la
ban marchitos. Ecalor había arreciado en los últimos días¡ para conversación que era la prueba que tanto habían buscado.
la lluvia se ponía remilgosa y aun a esa hora, se sentía el ambiente' _¿Dóndeestáeseaprendizdeperiodista?-preguntódeMaria
pesado ymolesto. Los únicos felices con aquel clima eranlosinsectol.1 con soma.
que manifestaban plena actividad. Erutinario golpeteo de las -Eh, ah, sí-titubeó Miranda volviendo de la sorpresa-, se
con los rieles se fue espaciando, clara señal de que el tren bajaba quedó en Chihuahua, tenía que tenninarunreportaje ...
velocidad. Manuel escudriñó el horizonte, las luces de la dudad -· -Pues illámale inmediatamente! Es necesario que escuche la
•ll•
t. taban entre la tenue capa de polvo que atrapada por el aire caliente maravillosa músicaqueestáenelcasete-ordenóconentusiasmo de
J',,. las capas superiores, no Jadejaba escapar. Mana
'I Al llegar a las primeras casas, saltó y con paso lento se perdió
las calles. Para mediodía Carbs había llegado, encontró solo a Manuel yel
Miranda estaba despierto, el maldito aire acondicionado ha' saludo fue efusivo, sincero.
dejado de funcionar y el bochorno estaba estacionado en -?Dónde está el Profe?
departamento. Se levantó, mojó una toallayconelJase frotó el rostro; -Enel baño, le dio diarrea por la sorpresa-se burló de Maria.
el cuello y el pecho. Miró el reloj, eran las cuatro con treinta. Despuésdeescucharelcasete, Carlos comentó:
Demasiado temprano para hacer algo. Se dirigió a la cocina y abrió. _¡_ -Ahora, ?quepodemoshacer?
refrigerador; se servía un vaso con agua fria cuando oyó unos terr De María le platicó deGonlon, deun sencillo plan que se tendría
golpecitos en la puerta. . que poner en práctica, pero era necesario contar con la aprobación
Grande fue su sorpresa cuando vio a de María. Este sin sa100ai;;· de todos para no cometer errores.
.r
TendremosqueiraChihuahua,elagentedelaCIAsereuniráahí
precipitadamente entró y le quitó el vaso con agua. Bebió hasta el t
con nosotros. No creímos conveniente que viniera hasta acá porque
final. Ante la mirada de asombro de Miranda, Manuel selimpióconla
seriapeligrosoqueloidentificaran Ustedessaben,enlasparteschicas
manga los bigotes y la barba y cuando terminó el ritual saludó:
inmediatamente se nota la presencia de los extranjeros y así como
-Profe, iqué gusto de verte! iY que bueno que no están
andan de activos los perrosdebayíor; se podría venir todo por tierra.
detenidos!
-Tienes razón vagabundo-dijo Carlos con alegría
-¿Qué pasó contigo? Te fuiste sin explicación ..
-Tenía que hacerlo, no me podía quedarconlos brazos cruzados.

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José Arenívar COBALTO 60
(14 de julio de 1985)
=Docto; paracua00oestáprogramadaJaoperación?-preguntó
Trujillo.
EnlaoficinadeBaylortodo eramovimiento, FrankRamírez,Fl 1 Paraeldía 18de septiembre-contestó lacónicoBaylor.
capitánLewisy BereniceTrujillo,afinabanlosúltimos toques parala -Doctor Baylor, 7Quién efectuará el trabajo?-volvió a
empresa. Sonora era el estado ideal para continuar con el plan, la interrogar Trujillo.
pujanza de su gente, la fertilidad de la tierra y la politización de los Baylor cruzó una fugaz mirada con Ramírez, éste asintió y el
campesinos,eracampoidóneoparaqueseguiradelante.Noeracuestión doctor contestó con seguridad:
de perder eltiempo buscando a aquel traidor de Manuel de María, -Ahora no cometeremos el error de confiar en extraños.
Cordonlace, segúnlosmásrecientesinformes,estabaprácticamente- Ramírez y sus hombres lo harán.
atado en lasoficinascentralesdeWashington.Ramírez,comojefedel Y siguieronanalizando,trazando rutas y comparando horarios.
Departamento de Inmigración,tenía contactos en la frontera, esta, loscontactosy losdocumentos estaríana tiempo. Nada podíafallar.
vezseriaporTijuana.Ladiferenciaestabaen queno manejarianrnate- Casial terminar. Baylorexclamó:
,...
·j•1 rial radiactivo, sinoproductos químicos nocivos disfrazados de. -Ahora la buena noticia. LaOrganización, para disimular
J~ fertilizante.Lasmilesdehectáreasdetierracultivableserianarrasadas nuestra actividad en esos días, invita a todos nosotros a un viaje
~"1 porlaOrganización.
de placer. Ustedes saben, la CIA, después del atentado, nos va a
Eloptimismo estaba en su apogeo cuando llegóBaylor. investigar.Esnecesario tener una buena coartada y que mejor que
-iHola doctor, ya tenemos todo listo-exclamó Lewis. estemos de vacaciones.
-Hay algo que me inquieta-respondió Baylor con mirar -iVaya, vaya!--comentó Lewisconentusiasmo-, esaesuna
sombrío. -Ese maldito agente ya no está en Washington. magníficanoticia.
-7Y dónde está?-preguntó la doctora Trujillo. _¿y adóndeiremos?-preguntó Trujillo.
-Nuestros informantes no lo saben, se dice que salió y a ·' -A Cancün, con todos los gastos pagados.
nadie avisó a donde iba. Ni en la oficina, ni en su casa saben nada _¿y yo?-interrogó Ramírez con duda.
de él.
-Tú te unirás al grupo después de terminar tu misión.
-Quizá esté escondido como conejo, nuestra gente lo tiene Partiremos el día catorce ...
acorralado-intervino Ramírez.- Elmiedo, como decíami abuelo -iMagnífico! iPasaremos las fiestas patrias de mi país en
no anda en burro ...
esebellocentro turístico!
-No locreo-contestó Baylor.-, eseinfelizno esdelosque se
acobardan.Suhistorialasílodemuestra.
-7 Y qué vamos a hacer? 7Suspendemos la operación en A Carlos no le simpatizaba mucho la idea de formar alianza
Sonora?
con un agente de la CIA, la historia no hablaba muy bien de esa
Baylorechóuna miradaderabiaal.ewis. agencia, y Carlos no era partidario de que los Estados Unidos se
-iClaro que no estúpido! Las órdenes son precisas. Loque metieran en los asuntos internos de los países. En su mente
tenemos quehaceresandarconmucho cuidado. revoloteabanlosrecuerdosdeChileenJaépocade SalvadorAllende,o
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]osé Arenívar COBALTO 60

en Angola, o en el Medio Oriente. Total, en esos momentos no le -Sonora es un gran estado. Ocupa el primer lugar en la
quedabaotramás queapechugar. producción de trigo y tomate, ¿Qué les parece una donación del
Eldefinitivamente no estaba en condiciones de elegir a sus departamentodeagriculturadelos&tados Unidos?
compañerosenese escabrosoasunto. -iEstásloco! siesosedescubreseannaría una tremenda bronca
Miranda atento observaba las actitudes que tomaba aquel -aseveró C.arloscondesesperanza.
extranjero. Eltambién sentía cierto recelo.Losde la CIA sóloven _¿yJaFAO?-intervinoPace.
sus propios intereses. Sinembargo, serepuso. No lesquedaba otro -Seria peor-replicó Miranda.
remedio siquerían evitar otra catástrofe y echar por tierra losmal-
-No, no, no!-regañódeMaría.-En verdadque están tontos
ditosplanesdelosgenocidas.
o son muy ingenuos.Lesdijeque tengo bastante experiencia.Miren
-El problema es que no sabemos la fecha exacta en que
esos cabrones harán su desmadre ... amigos:Alosmexicamsdesgradadamentepoconosimportadedonde
-Si ustedes están de acuerdo, yo estaré atento en Tijuana, vengalaayuda,ysi ésta esgratis,nosvalemadrelaetiqueta ?Qué les
,.
"' ya que esa frontera es la más lógicapara que pasen su inmundicia parecedos o tres trailerscargadosde sacosconfertiliz.ante,donados
Jl,, -intervino Gordoncon decisión. por agricultores norteamericanos que tienen excedentes y que
J l
-Pero ¿qué clasede mierda? ¿Cobalto otra vez?-preguntó prefierenregaJarlosantesdequecaduquen?
Carlos. -Pero icómo? ¿fbrmediodeqtñén?-preguntóMiranda.
-No lo creo, la radiactividad tarda tiempo, eso no les -Es ahí donde entra Frank.Ramírez--contestó satisfechode
conviene. Quizá arsénico, les dio buenos resultados -aventuró María.
Miranda. -Es posible-comentódubitatiwelagente, elDepartamento
1 ~
-Gordon, si tú quisieras introducir varias toneladas de de Inmigraciónfácilmentepuedeintervenir...
~~: arsénico a este país ¿cómo lo harías? -planteó de María. -iCJaroque si!YoconozcoJosmétodos, elpapeleoen estelado
-Humm, no lo sé, quizá... esfácil.iYoséloquelesdigo! Seráfertiliz.ante--conduyódeMaría.
_¿como alimento?-interrumpió Miranda. -Bueno, entoncesme voy a Tijuana,vigilo,indagoy descubro
-Creo que no, sería muy problemático -agregó el ?yluegoqué? .
periodista
-Esahídondem.epierdo-sedisculpódeMaría.
-Bueno, recuerden que yo fui introductor de infinidad de
-AvisamosinmediatamentealaSecretarladeAgricultura, que
productos,inclusiveesacápsulade triste memoria...tengo bastante
experiencia.. detengan lostractocamiones.Descubriránelengaño.-dijo Miranda.
-iYa lo sabemos pordiosero del demonio! iTermina ya! -iCiaroquesi, tenieridocomoantecedenteloquepasóaquí, en
-Frank Ramírez está dentro de inmigración, ¿no es así? Chihuahua.-afirmóC.arlos.
-Efectivamente-contestó elagente. -Bueno, si, ?y lospecesgotdos?-preguntó elagente.
-Bueno, puesvan a utilizar sacos de fertiliz.ante. -A esos me gustaría que lesechara mano la policíamexicana
_¿y cómolosabes?-interrogó Carloscon duda. ---expresóCarlosmientrasmirabaa Gordon.
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_¿ Ibr qué?---exclamóéste. -Le prometo que lo encontraremos, se disculpó el jefe de


-furque lapolicíamexicanatiene susmétodos muy especiales Gordon
parainterrogar.¿verdad Profe? -Mire coronel; silo encuentran, elimínenlo.
-Así es -recordó Miranda- además al gobierno norte- El jefe de los agentes palideció, no lo podía creer.
americano no leinteresaría mucho castigara esetipo de criminales, -Pero señor, Pace es uno de los nuestros ...
con abogados y leyes saldrían con facilidad de la prisión. -Lo era, estaba pasando información a los soviéticos.
-Posiblemente tienen razón,--contestó Gordon recordando -Señor, eso no es posible, conozco a Gordon desde hace mu-
que quizá hubiera alguienmás arribadeBaylor. chosaños...
-Entonces ¿qué?-<lijo de.María,asílehacemos? -Coronel, es una orden. Acaben con él.
-De acuerdo. -Contestaron.

(14 de septiembre)
f,,
~ 1
(28 de agosto del 85)
Pace tenía ya varios días en Tijuana, sus escasos contactos
\

Enlaoficinaprincipalde laCIA había inquietud. la misteriosa estaban alerta y el tenía varios días que apenas dormitaba, para
desaparición de Gordon Pace causaba una gran preocupación. colmo, desconocía la dudad y tuvo que indagar la entrada y salida
Yahabían transcurrido más de dos meses desde que se presentó de los camiones de carga, la información que le había dado de
por última vez y no tenían rastro de él. Casi inmediatamente se María era insuficiente. Las dificultades se presentaban una tras
había iniciado la búsqueda. Se designaron varios agentes para otra y aquello empeoraba su estado de ánimo.
'•·
. hacerlo. En un principio se creyó que estaba designado a algún Aquel sábado, Gordon estaba haciendo guardia en un costado
"···'
~
caso especial, secreto; sin embargo, pronto salieron de la duda. de las garitas de revisión de los camiones de carga, el ir y venir de
Nadie le había encomendado misión alguna. En el departamento · la gente era continuo, se acercaba la conmemoración de la
semanejabaqueGordonPaceyaestabamuerto,quefueeliminado¡:x>r Independencia de aquel país y veía con curiosidad a las decenas de
aquelgrupoque perseguía. vendedorescon banderitas tricoloresque acosaban a losturistas. No
_¿Alguna noticia de Pace?-se oyó una voz. cabíalamenor duda, México erauna nación especial,amante de sus
-No señor, no tenemos noticia del agente Pace--contestó creencias,de sus tradiciones y de su historia. En todo esto pensaba
el jefe de la CIA. cuando lovio.-iFrankRamírez, de María tuvo razón! Cuando éste
-Como usted sabe,un agente perdido puede poner en peligro penetró enJasofidnas dela aduana, Paceseacercócuanto pudo a los
a la agencia, esimportante localizarlo. camiones.ElResguardoAduanalinidó su labor.AbrieronJaspuertas
-Sí señor,sereforzarálainvestigadón¡ pero,¿noestarámuerto? traseraseiniáaronlainspea:ión
-No, Pacesimplemente desertó.-replicó con seguridadaque- _¿El permiso,señores?
llavoz. -El señor Ramírez loestá tramitando en laoficina.

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José Arenívar COBALTO 60

-?Que contienelacarga? Gordon Pace,desde la distancia y a bordo de un taxi lo había


-Es fertilizante-contestó elchofer. observadotodo.
Gordon ya no esperó más y se retiró. Llegóhasta una caseta -iPor fin! --exclamó sonriendo - iAmigo, por favor al
telefónicay marcó a Chihuahua. aeropuerto!
-De María, en estos momentos están pasando, son tres Iba feliz, una investigación de varios meses, de sinsabores y
camiones y alfrente va Ramírez. desilusionespor finhabíarendidofrutos.Elmaldito deBaylorseríala
-iTalcomolo supuse! siguientepresaparasuolfatodecazador.Yanadielosalvaría.Élestaba
-Ahora voyainformaralaSecretariadeAgriculturay Recursott•1 dispuestoa llegarhasta lasúltimas consecuenciaspara terminar con
Hidráulicosy a lalblicíaFederaldeCaminos... aquelgrupode sicópatas.
-También a la Secretaría de Salubridad, no lo olvides. Cuando llegaronalpuerto aéreo de Tijuana, lepagó altaxista,
-Así lo haré. bajó y con paso ágil se dirigió a la entrada principal.
-iSuerte, gringo! -iGordon Pace!
Elretén estaba estacionado a la salidasur de Tijuana. C Elagente giró. Una sonrisa se dibujó en su rostro.
llegaronlos camiones estos fueron detenidos. -iRay Fort! iCompañero!
_¿Qué pasa?-preguntó Ramírez con seguridad. Todo sucedió con rapidez. Ante decenas de personas, Fort
_¿Usted es el importador? sacó el arma que portaba bajo su saco y disparó. Gordon Pace
-Así es, oficial. Todos los papeles están en regla -dij cayó agonizante. Fort se acercó y le susurró:
mostrándolos. -Lo siento Pace, nada personal. Simplemente acato
Mientras hojeaba losdocumentos, eloficialpreguntó: órdenes.
-En realidadtransportan fertilizante? ·~" _¿Por qué? fue lo último que balbuceó antes de recibir el
' ~
-Sí señor; es una donación para los campesinos de Valle tiro de gracia.
•·'''
del Yaqui... · .~ YFort,corriendo,seperdióen elgentíoqueya seformaba Subió
_¿Le importaría si echamos un vistazo a la carga? a un automóvilyse perdióentre eltráfico fronterizo.
--Oaro quesí,nosotrosvamosatrasados.Tenemosurgencia
llegaranuestro destino-repuso Ramírezya más inseguro.
-Sin embargo tendremos que hacerlo. iCapitán, ordene
los choferes que abran las puertas! (La noche del grito)
-Mire oficial, en realidad tenemos prisa, por favor acepter
este humilde regalo-exclamó Ramírez con disimulo. -Demodoquetúno sabíasnada,eh, ivamos,contesta!
-Es fertilizante, -gritó elcapitán-eso dicenlos sacos... ·.)· -No señor;ami me contrataron paraquellevaralacarga...
-iAbran uno y díganleal doctor de salubridad que leeche un1: -¿Quién infeliz,quién te contrató?
vistazo! -Los agricultoresde California-dijo sollozandoRarnírez.
Ramírezsesintióperdido.Paraél,todo habíaterminado! -iMientesdesgraciado!
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-iles juro que digolaverdad! final,en la plaza principal, enfrente de la Presidencia,en aquel lugar
-Mira cabroncito, sabemos perfectamente bien quién eres ti\; que fue arrasado por el ejército tiempo atrás, se efectuarla el clásico
70uétienesqueverconelDepartamento delnrnigracióndelosEstados festival.
Unidos? Habían quedado dereunirseenla fiesta,latarde seríalibrey erael
Frank Ramírez se sintió desolado. Aquellos policíasjudiciales- momento oportuno de celebrarcon unas buenas cervezasque desde
sabían cual era su identidad.
temprano prepararon.
-Está bien, les diré todo; pero por favor ya no me golpeen .•~:¡;.
-7Cansadito, Profe?-dijo Carloscon alegría.
-Así me gusta, papacito. A pesar de que te metiste en llfr
-Un poco,esacalzadasealarga ..
bronca más grande de tu vida, me daría mucha tristeza tener qutl,
desmadrar a un alto funcionario de la "migra". -Y más con tus gritos: iuno, dos, unodos!-se burló de María.
-Es un grupo de terroristas. Son comandados por un tqlf -iCállate limosnero! ioterompo labxa!-bromeóMiranda.
Carlos, es periodista en Chihuahua. J;
-iYa ves, pendejo! Qué te costaba-exclamó satisfecho el1.~ Y losrodearon. -Tranquilitos, no hagan ningún movimiento
F comandante. Y agregó: sospechoso.iAcompáñenos!-susurró elquecomandabaelgrupo.
-Lo siento mi amigo, de aquí te vas derechito a las oficinas : -iEh, eh!¿Qué lespasa?---exclamóllenode sorpresaMiranda.
de la Procuraduría General de la República enla Ciudad de Méxi.co~c~ -iCállatedesgradado! simplementecaminen.--<0ntestóenvoz
-iPor favor, permítanme hacer una llamada, avisar a mi fa-:ít~ baja elpolicía.
milla!-suplicó Ramírez, .'.' Yno lesquedó más remedioque acatar laorden.Lossubieron en
-iEstás loco! Esoquisieras,ya me imagino a todo tu gobiem~t· una camioneta y así, escoltados, se perdieron por las calles
pidiendo tu extradición. iTú ya estás frito! prácticamentedesiertas.
Cuando llegaron a la comandancia de la PolicíaJuáicial, elya
conocidojefelosesperaba.
-7Conque no tenían nada que ver con esefeoasunto, eh?
(16 de septiembre, el desfile)
-7Pero qué hicimoscomandante? iAquelloyaestá terminado!
CarlosCamino sonreía,mezclado entre lagente que expectante -iEso creen ustedes, pendejos,ahora síselosllevólachingada!
gozabadeldesfile,esperabaelpasodeMiranda.Esteacompañabaa sus -iEsto debe serun error!--exclamó Miranda.
alumnos que indiferentes ante la histórica fecha, iban caminando; _¿Y a mí de qué me acusan? yo soy un simple limosnero
porquenoeramarchaaquelconstanteyritmicoarrastrardepies. Estaba -balbuceó de Maríaterriblemente pálido.
satisfecho,Gordon habíacumplidoy eldesdichadodeRarnírezen ese -Conque me resultaron terroristas. Hay una grave acusación
momento laestaríapasando muy mal. Hizo unguiñoadeMaríaque en sucontra.
en laotra acera,también mostraba una esplendorosasonrisa. -7Terroristas? ja, le digo que es una equivocación-afirmó
Y pasaron las fuerzas vivas,lastres patrullas y lasescuelas.Y al Miranda
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José Arerrívar COBALTO 60

-Lo malo-se lamentó elcomandante-, es que ahora no les tendría salvación.A pesar de que en parte se sentía satisfecho porque 1

puedo dar su "calentadita". Peroya selasdarán allá... se logró la captura de Ramírez, seguía flotando en su cerebro la
-7Allá?-preguntó Carlosconasornbro=ódónde esallá? interrogante de quién loshabía acusado.
111
-En México,animal.Tengoorden dellevarlosinmediatamente ' llegaron al aeropuerto de la Gudad de México; una densa capa
11

a Chihuahua. de smog asílo delataba, fuertemente vigiladoslos bajaron delavión e


los tres no salíande su estupor.Aquelloerainconcebible.Cuando inmediatamente los llevaron hasta un vehículo cerrado que ya los 1

todo ibasobreruedas,cuandoestabana puntodeconvertirseenhéroes, . esperaba.


todo sedesplomaba,7quéhabíapasado?Ningunodelostresencontraba
en su agitado cerebro una explicaciónlógica.
Ynuevamente lossubieron en una camioneta cerrada,con una
vigilanciaestrecha, partíeronrumbo a Chihuahua.
-iBienvenidos al Campo Militar Número Uno-les dijo con
sarcasmo un soldado. Y los condujo por un enorme patio hasta que
llegaron al edificio.
-Señores. Yosoy elgeneralAurelio Tovar y no tengo ninguna
'
Los recibieron igual, tal pareciera que fueran los más grandes prisa.Como comprenderán, su situación esmuy delicada.Así esque
E asesinosdel país.¿Hasta dónde llegabaaquel lamentable error? me gustaríaquelacooperadónde ustedes seavoluntaria,sinnecesidad
-Señor, no séde qué senos acusa, exijouna explicación -cijo de utilizarlaviolencia-explicó aquel personajeque llevabaelmando.
Carloscuando lo llevaronante elcomandante. _¿De qué se nos acusa? En Chihuahua nadie nos dio una
-YaselasdaránenMéxico.Mañanaalamanecerselosllevarán. explicación.
-Por favor, permítame hacer una llamada, esto lo tiene que -Miren amigos, en breves palabras, se les acusa de querer
sabermi director... desestabilizar el país con los métodos más ruines que se pueden
-iOué director ni que nada, la prensa no se debe de enter-rl imaginar. 7Qué clase de individuo es aquel que contamina con
Bueno,almenos todavía-contestó elindividuo. radiactividaduna escuela?7Como selepuede llamar a un hombre que
contamina con productos químicostodo un sistemade riego?Señores
para acabar pronto, sino tienen una buena coartada, están perdidos.
-Señor, nosotros somos inocentes. 7Quiénnosacusa?-Se dio
(martes 17 de septiembre de 1985) valorMiranda.
-A ver teniente, iTraigaa ésepara acá.
Durante el vuelo ninguno habló, el hermético silencio que Y condujeron a Carlos por un largo pasillo;luego, frente a una
guardaban,contrastaba con elmonótono zumbido que producían los ventana, preguntó eloficial.
motores delavión. los tres detenidos iban pensativos, en su rostro se -7Conocesaesehombre?
reflejabalaangustia que produce elcamino hacia lo desconocido. Carlos lomiró, aquel individuo estaba desecho, bien seveíaque
En definitiva, el más preocupado era de María, él sabía que no latortura fue inaudita.

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José Arenívar
COBALTO 60

-No señor, no lo conozco-contestó Carlos pálido como la -Ramírez-inquirió elgeneral _¿Por qué mentiste cuando te
cera.
detuvíeronc> Porqué dijiste que Carlos era tu jefe? iNi siquiera lo
Luegollevarona Miranda y elprocedimiento serepitió. EProfe conoces!
también había negado conocerlo.Lomismo sucediócon de.María.
-General, estaba muy asustado.
-Bueno dijoeloficial;envista de que lascosasno están saliendo
-iVaya, vaya! Ahora veo que ya estás más consciente de tu
como quisiéramos,vamos a invertir lospapeles.Eseinfelizya recibió
situación y hay te va la pregunta:
su "tratamiento". Enotras palabras,ya seablandó.En lascondiciones
que está, escapaz de acusar hasta a su propia madre con tal deque ya -Si Carlos Camino no es eljefe,y ese humilde profesorcíto de
no selegolpee.-exclamó elmilitar con una sonrisade sarcasmo. pueblo menos, entonces ¿Quién es elque ordenó tamaña maldad?
Y metieron en elcuartucho a Carlos. =-Señor;yo no...
-Vamos aver,Ramírez, ¿quiénes este hombre? -Mira, Ramírez-interrumpió con voz suave y pausada el
Eldesdichadobalbuceó,no loconocia..-Noloséseñot: Enverdad militar- es mejor que hables, esos golpecitos pudieran ser sólo
no losé... elprincipio.Hay otras formas más dolorosas...
A Miranda tampoco loidentificó;perono sucediólo mismo con -iNo general, por favorya no ...lediré toda laverdad!
de Maria -Así. me gusta, Ramírez, entonces, ¿Quién es?
-A él sí,eseesManuel de María-lo dijocasicon un susurro. -EldoctorBayloi;yelcapitánMartinLewisyladoctoraBerenice
-¿Elqueintrodujoanuestropaíslacápsuladecobalto60? Trujillo...Casigritó aterrado Ramírez.
-iS~élfue! -Ya ves hombre, ¿Qué te cuesta decir laverdad?-musitó el
De María sintió que las piernas leflaqueaban yplanteó: general muy cercade su desgarradaoreja.Y continuó.
-Señor oficial.No habrá necesidad dequeme golpeen. Estoy _¿Y dónde podemos encontrar a esoscélebrespersonajes?
dispuesto a cooperary a decirtoda laverdad.
-iPor favor!ya no...no lo sé.
-iAsí me gusta!-exclamó elmilitar.
-Ramírez, estásagotando mi padenáa. Porúltima vez. ¿Dónde
-Seña¡; mis amigos son inocentes, ellosno tienen nada que ver
lospodemosencontrar?-preguntóelmilitar arrastrando laspalabras.
conesto.
-Eso loveremos más adelante,lesdijeque no tenemos prisa .. Ramírez se acobardó aún más. Yano estaba dispuesto a recibir
Y los pusieron en celdas separadas. Cuando elguardia ponía el más castigo.
cerrojo,Miranda lecomentó: -Están en Cancún-sollozó FrankRamírez.
-iOuéextraño,niblasfemiasnigolpes!
-El generalesmuy especial,odia lasgroseriasyencuanto a que
no losgolpearon, esque mañana losvan a llevarala Procuraduria. -
-respondió elsoldado.
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(miércoles 18 de septiembre)
XXVI
Baylorestabadesencajado,lapalidezde su rostro eraelvivoreflejo (19 de septiembre de 1985)
de la derrota. Gruesas gotas de sudor corrían por su frente mientras
veía como aquellos encorbatados detenían a Lewis y a Trujillo. De (5:00 A.M.)
nada les valió identificarse, ni tampoco su visa de turistas, ni la -iVamos, arriba sinvergüenzas!
Y todos alinstante selevantaron porque ninguno había dormido.
credencial de Trujillocomo funcionaria de la Secretaría de Salud.De
Primero sacaron a Carlos y a Miranda, luego a de María. Elamanecer
una manera por demás discreta, los sacaron de aquel lujoso hotel
todavía no llegaba, las luces de la ciudad se reflejaban tenues en la
cubierto de palmeras. En automóviles los llevaron al aeropuerto y
atmósfera cargada de niebla y humo. Yaen el patio, un vientecillo
proqto estaban volando. fresco acarició sus rostros. Caminaron en silencio hacia aquel vehí-
Paralascincode latardeya estaban vigiladosen elcampo militar culo cerrado.
de laciudad de México. -iVamos,muévanse-seoyóunavozenlapenumbra-iAhora
Baylor, en completo aislamiento, descartaba la idea de poder sítengo prisa!
comunicarse a Washington. Debería informar de la desdichada fuco después, salieron de las celdas Baylor,Lewis,BereniceTru-
situación en que se encontraban pero no tema forma. Todo había jilloy el maltrecho Ramírez, que cojeaba visiblemente.
pasado tan rápido,que no tuvo tiempo de nada. Ahora simplemente, Y abordaron otrocamiónmilitartambiéncerrado.
estaban a merced delas autoridades mexicanas.
A las ocho de la noche, llegó hasta él aquel general de hablar ElGeneralAurelio Tovardespertó de mal humor; la noche había
pausado, sido pesada; sin sueño. Con la antigüedad que tema en el servicio
-Doctor Baylor; en unos momentos más le traerán su cena. militar, consideraba que ya no estaba para dar "calentaditas" a los
Coma bien porque mañana seráun díamuy largo.Losinterrogatorios detenidos. Definitivamente ya estaba decidido,en octubre pediría su
en la Procuraduría son tediosos, realmente enferman, lejuro que no jubilación la carrera militar en realidad no lehabía brindado muchas
va a tener tiempo de comer.-expresó sonriente elgeneral. satisfacciones.Estuvo destacado en infinidad de plazas, participó co-
Baylorno contestó. Su mirada estaba clavada en elpiso. mo teniente en el famoso Batallón "Olimpia" aquel funesto 2 de
octubre en Tlatelolco,graciasa su actuación lohabían ascendidoy así,
poco a poco ahora ostentaba elgrado de General. El,que en muchas
ocasioneshabía enfrentado a lamuerte en lasierrade Guerrerocuando
la guerrilla de Genaro y de Lucio estaban en su apogeo; que había
participado en elcombate al narcotráfico a principios de los ochenta
en elestado de Sinaloa;que había tratado de ingresaralEstado Mayor
Presidencial y que para su desgracia lo rechazaron, ahora estaba
convertido en un simple guardián de terroristas. Iero ni modo, aque-
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lloseran pecesgordos que tenía que custodiar, no todos los días se soldados que formaron una valla para resguardar el paso de los
presentanestoscasosy a él,por su trayectoriaenma1ahoraledabanla prisioneros. Elrítmico movimiento de la milicia contrastó con el
encomienda. temerosodescenderde loscustodiados.Enlaenorme puerta deJaPGR
Total, el ya llevaba listo el informe que le exigieron en ya estaban apostados más de una docena de agentes vestidos decivil.
Gobernación; La misión había consistido en sacar la verdad a Estosrecibieronaquellacargahumana y penetraron allocal.
aquellos infelices. Es decir, que al presentarse a la procuraduría, SalvoelGeneralTovar,todos losmilitaresseretiraron Un agente
ya fueransuavecitos. con amabilidad estrechó la mano de Tovar y ambos iniciaron el
Lo mejordetodo,pensaba,esqueGobernadón y laPGR,lehabían recorridopor aquellosamplios pasillos.
recomendadoJamayor discreciónposible,aquelasunto no convenía _¿Alguna novedad, General?-preguntó el agente mientras
que trascendieraa losmedios de comunicación Estaban implicados caminaban
grandespersonalidadesdelextranjero.Noescosadejuegocometerun -Ninguna, señor. Todo en orden.
errorconun jefedelDepartamento de Inmigraciónnorteamericano, -iMagnífico! sumisión casi terminó.
ni con un capitán de Marinesytampococon un prominente médico -Así es-contestó Tovar- ¿A quién tengo que entregar el
que por sus influencias en Washington, pudiera crear un grave informe?
conflictoen lasrelacionesbinadonales. -Al Señor Procurador;pero todavía no llega-respondió elci-
Delamujerpocosabía,enMéxicoabundanlosfuncionariosde vilcon una levesonrisa.
segundo y tercer nivel. Laburocracia era una parte gigantesca que "Irresponsable-pensó el general-así son todos los civiles
caracterizabaaJamaquinaria gubernamental que ostentan un puesto importante". Y agregó:
Bueno,lomejor de todo aqueldelicadoasunto, eraque losaltos -iNi modo, tendré que esperar!
mandos símostraban un gran interés de que aquello sellevara con Cuando el contingente se detuvo, Tovar observó el rostro
mucha cautela, de no ser así,no habían trasladado a los prisioneros demacrado de cada uno de los detenidos.
a esahora a JaPGR,Solamente algomuy importante levantaría de Ja -iPobres infelices! ila que les espera! -murmuró al agente.
camaalosinvestigadoresciviles.Peroeseno erasu problema,durante -Así es, General. Pero ellos mismos se lo buscaron.
décadasa éllohabían preparado para acatar órdenes,no para pensar. -Me parece que entre ellos hay dos inocentes.
Así ha sido por siempre la historia de la milicia; sobre todo los -Ouizá, General, pero aquí creo que van a resultar culpables
subordinados. todos.

(6:15 A.M.) (6:30 A.M.)


Tovar notó que la patrulla que viajaba adelante disminuía la Carlos estaba ya más sereno, la verdad se tenía que imponer,
velocidad,por indicaciones,ésta no llevabaJatorreta encendida;en el en lasaveriguacionessepodríacomprobarquetanto élcomo Miranda
tenue amanecer pasabacomo cualquierotro automóvil de losmiles eraninocentes,quizáhasta losfelicitaranpor tanto tiempo dedicadoa
que circulanpor Jaciudad. esclarecer los hechos. De María le causaba lástima, el sí tenía
Luego se detuvieron. Inmediatamente bajó un pelotón de responsabilidad; aunque con atenuantes por su arrepentimiento,
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lomás seguroesquema a prisión Observó a ladoctora Trujillo,ésta le jurisprudencia. Ramírez pensó que aquellos gruesos textos no eran
correspondió con una mirada de odio. Desvió sus ojos y se fijó en más que simples adornos ya que los procedimientos que utilizaban
Baylor.iTantosmeses hablando de ély por fin ahora loconocía! ¿Qué. para investigar eran muy distintos a los que marcan las leyes de
extrañosmotivospuedetenerun hombre maduro, capazyricocomo cuaJquierpaís.Permanecieronde pie.Baylor,que no dejabade sudar;le
él, para meterse en un problema de tal envergadura? SóloBaylor lo preguntó alGeneral:
sabía -Señor, ¿puedo tomar un poco de agua?-dijo mientras dirigía
YLewis,aquel hombre con carade rufián no podríadesempeñar su mirada algarrafón que seencontraba en una esquina.
otro papel que el de sirviente del jefe. Lewis daba exactamente la -Rápido, antes de que llegue el procurador ...
imagen del prototipo servil,burlescoy traicionero. Todo el grupo de agentes federales se quedaron afuera de la
La voz del agente lo volvió a la realidad. oficina, esperando el ingreso del procurador.
-iTendrán que esperar, desgracíadosl El Señor Procurador
todavía no llega. (7:19 A.M.)
La República Mexicana se encuentra situada en el extremo .
(7:00 A.M.) sur de la placa continental norteamericana, la cual, a lo largo de la
Los minutos habían transcurrido con lentitud, aquella calma costaoccidental,chocacontra laplacade Cocos.Esta,confonnada por
sólo podía presagiar tormenta, Baylor de vez en cuando sacaba tmadensacortez.aoceánica,sesumergebajoaquella,menos compacta
su pañuelo y se limpiaba el sudor. Ramírez, adolorido e inflamado, Las manifestaciones externas de este proceso son las fosas mari-
se quejaba casi en silencio.Lewis tenía un extraño fulgor en su mí-. nas que se hallan frente a las costas de Guerrero y Michoacán.
rada, aquellamirada que caracterizaalsoldado que entra en batallay ,. Fue ahí donde se originó; precisamente en la zona donde la
que ignora su destino. Ibr su parte Trujilloseguíaaltiva,alimentando placa de Cocos se sumerge bajo la corteza continental. Y a esa
su odioy retando altemor. Ibr laventana, perezosamente empezaron> hora, a 360 kilómetros al suroeste de la Ciudad de México, nacía
a entrar losprimerosrayossolares.Tenuesy adormecidos,singanasde· elmonstruo.
florecer.
(7:20 A.M.)
(7:15 A.M.) Después de un lapso de aproximadamente un minuto,
-iEl Procurador acaba de entrar al estacionamiento! iÓrale, , arribaron las primeras ondas sísmicas a la capital de la República.
infelices, caminen a la oficina! -ordenó aquel agente que había Con la llegada de cada nueva onda se amplificaban las oscilaciones
llegado casi corriendo. de los edificios y, una vez rebasada su capacidad de carga, se
Los prisioneros se levantaron, empezaron a caminar a donde demunbaron
aquel individuo les indicaba. Tovar los siguió, tenía que entregar A este fenómeno sele conoce con elnombre "efecto ciudad de
personalmente elinforme alprocurador. México" en razón de las siguientes circunstancias: desecado ellecho
Elsalón era amplio, elegante y bien iluminado. Toda una pared dellagodonde seasienta laciudad,elsubsuelosecomporta como una
estaba cubierta poruna extensa bibliotecaconformada por librosde cajade resonancia que aumenta varias veces elperiodo de oscilación
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de lasondas sísmicas;y lasoscilacionesdel terreno inducen, a su vez -iúpitánlewis!


otros movimientosritmicos propiosen lasconstrucciones,sobretodo -i.Ará!
enaquellosedifidosaltosenlosquepredominanlosasplanasyflexibles -¿Doctora Trujillo?
y columnas esbeltas;rupturas en lospisossuperiores;excesode carga Todasu soberbiaahora estaba destruida,y entre gritos de histeria
producidas por materiales almacenados propiciaron que muchos contestó:
edificiossedesplomaran. -iAyúdenme por favor, estoy atorada!
Y todo fue confusión. Losnueve hombres reunidos en aquella -¿Ramírez, estás bien?
oficina,fueron lanzados como muñecos. Unos hada lapared,otros al Silencio.
centro aquél sobre el escritorio, éste entre libros,y los más diversos -iRamírez!-repitió Tovar=-ó'Ie encuentras bien?
objetos volaban,danzaban o seestrellabanpor doquier. Y Ramírez tosió. Con gran esfuerzo balbuceó:
Inmediatamente las tinieblas seapoderaron del lugar,un ruido -Creo que estoy malherido ...
sordo se escuchaba sin poder precisar su origen, bajo el piso, en el Laatmósfera era densa, la respiración se dificultaba increíble-
techo, en los lados; no, no seubicaba aquel rugido de la naturaleza. mente y eso era causa para que nadie hablara. Los minutos
Todosderribados,oían también como laestructura selamentaba, las pasaron mientras la sorpresa daba paso al temor. fuco a poco cada
losas al partirse producían millones de partículas que golpeaban sus· uno de ellosfue comprendiendo que estaban atrapados bajo cientos
cuerpos, las varillas, tensadas al grado máximo, rechinaban como: de toneladas de escombros.Aquelvetusto edificiosehabía convertido
condenadas; la madera, los cristales, el papel, en unos segundos se en unamasaamorla y aterradora
convirtieron en polvo. Después de varios minutos que parecieron
(7:40 A.M.)
interminables aquelloquedó en silencio.
Y entonces Carlos sintió dolor, un dolor profundo, lacerante.
Elprimero en reaccionar fue elgeneralTovar.
Sellevósu mano izquierda a su hombro derecho, lo sintió húmedo,
_¿Qué ...qué fue lo que pasó?-lanzó la pregunta como para
pegajoso.-iMaldición! iTengohecho mierda elhombro derecho!
símismo.
Nadie contestó. Cada uno estaba valorando su estado físico.
Y empezaron a escucharsequejidos,sollozosy maldiciones. Sólode vez en cuando seoían las llamadas de auxilio de Trujilloque
-iProfe, ProfeMiranda! ¿Teencuentras bien?---gritó Carlos, imploraba que la sacarande ahí.
-No lo sé,me duele mucho lacabeza. El judicial, a duras penas sacó de su bolsillo un encendedor.
-Esto fue un maldito terremoto, exclamó de María con voz De aquellos desechables que se estaban poniendo de moda. Lo
dedolot encendió y vio su cuerpo. Tenía un pie atrapado bajo un pedazo
Militar alfin,Tovar quiso casipor instinto poner orden. enorme de losa.Ibr lodemás estaba bien.Apagó elencendedorytrató
-iAgente, agente de lajudicial!conteste, ¿se encuentra bien? de liberarse.Suesfuerzo fueinútil-Yo también estoy atorado-dijo
-fur lo menos estoy vivo-se oyó una voz. con incredulidad.
-iDoctor Baylor! -iJudicial! -se oyó lavoz deTovar,-prenda ese encendedor
-Aquí estoy. vamos a veren que condicionesestamos.
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Yelagente lo encendióde nuevo.


Elcuadro eradesolador.Trujilloestaba atrapada delacintura, su
movimiento eranulo. Carlos sangraba profusamente delhombro y
T '
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-No sédondequedóelgarrafón-susurróBaylorcomo sifuera


un niño.
-iDoctor Baylo.r;doctorBaylor!ilbr loque más quierasáqueme
cuello.Miranda tenía una horrible herida en la cabeza, su rostro era de aquí,no puedo mover laspiernas!
-Doctora Trujillo, no puedo hacerlo, no veo. Esto está muy
una masa sanguinolenta, de María vio con estupor como su fémur
derecho se asomaba en el raído pantalón; Lewis tenía las manos f
'},, oscuro...
-Aquí, a mi alrededor hay muchos libros, vamos con el
destrozadas;Ramírez sangrabapor labocay por losoídos;elGeneral
Tovar, veía incrédulo sus dos piernas fracturadas. Y Baylor, encendedor a prender una fogata -exclamó Lewis con
increíblementeestaba ileso. entusiasmo.
-ilmbéc:il!-le gritó Carlos.-7Para gastar eloxígeno?
Enelexteriorelcaosimperaba,una enormedudad que empezaba -Yo pensé...
a despertar, sevio de pronto envuelta en una horrible pesadilla.Las -iEn abrir las ventanas! -dijo Miranda entre quejidos.
sirenasde laspatrullas y de losbomberos con timidez empezaron a -iO en prender el aire acondicionado! -remató con una
ofrecersu lúgubre canto, y aquellosafortunados moradores que no risa burlesca de María.
habían sufridodaños miraban idiotizadoseldantesco espectáculo. -iYa cállense idiotas! --exclamó el judicial.
-Ahora estamos todos jodidos-dijo Carlos.-Así que a
Encuestión de segundos,ladudad quedó incomunicada con el
chingar a su madre con la prepotencia ...
exterior,lasemisoras de televisióndel sector privado cesaron,nadie
-Tiene razón Caríos=-exclamó de María.- Sino nos sacan
imaginaba la magnitud del desastre y sólo algunas radiodifusoras
pronto, ya nos cargó...
comenzaron a solicitarayuda.Antes de que ninguna medida oficial
-Mientras estemos aquí, están bajo mis órdenes-insistió
fueratomada, lagente sevolcóenlascallesy alosedificiosdestruidos
el judicial.
buscandovíctimaspara prestarlesauxilio. -iQué órdenes ni que nada! contestó Tovar -Lo que
Alospocosminutos despuésdeque cesóelterremoto, ya en toda tenemos que pensar es cómo salir de aquí.
la Repúblicaseespeculaba de losdaños; sin embargo, nadie sabíaa -Pronto vendrán a rescatamos, los compañeros que que-
cienciaciertalagrandiosidadde lacatástrofe. daron afuera vana pedirauxilio!-interrumpió el judicial.
Baylor,presode una crisisnerviosa,empezó areír. -iOjalá y sea rápido, Ramírez está muy mal. -señaló
-General-le dijo.-7Recuerda que momentos antes del Miranda.
terremoto lepedípermisoparabeberagua? -Eso ya lo sabremos-concluyó Tovar.
-Así esdoctor-contestó asombradoelgeneral.
-Pues aún tengo sed-repuso Baylorahogándose por la his- -iSeñor Procurador!7Seencuentra usted bien?
téricarisa. -Sí, comandante. --dijo el hombre mientras se levantaba y
-iPues bebe!--gritó Carlosenla oscuridad-, pero icállate! veíaeledificiocompletamente derrumbado.
Larisasetomó en llanto. -Suerte que nos agarróeltemblor en elestacionamiento.
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-Tiene razón. Suerteque tenemos.
-iA mí ningún delincuente meda órdenes!
-iComandante! -exclamó un agente que llegabaa toda prí-
-Amigo judicial,tenemos que encontrar elagua-tranquilizó
sa.- Hay personasdentro deledificio...
Tovat
-Los prisioneros ...
-Está bien,General-asintió elpolicía.
-iSí! yel GeneralTovaryunagente ...
-Y dio laluz. Inmediatamente variosparesde ojosbuscaron el
-No creoque estén vivos-aventuró el procurador señalando
lasruinas. preciadolíquido.
-Tendremos que pedir ayuda, quizá podamos rescatarlos ... Milagrosamente elrecipientedelaguaestabaintacto. Al caerlos
_¿y si lo están?-se preguntó el procurador=-Xlómo estantes, estos habían hecho una barrera evitando que elgarrafón se
vamosajustificarante laprensaquehayadetenidosaquí y aestahora? fueraportierra.Baylor,sediento,seacercó,tomando un cenicerocomo
-Pero debemosrescatarlos... vaso,bebió.
-Señor comandante, la Procuraduría estaba afortunada- -Ibr favor,doctor Baylordeme agua...-suplicó Miranda.
mente sola cuando ocurrió el siniestro. Esa será la versión oficial. -iNo!, siquieres tomarla, tendrás que venir por ella --con-
-Señor procurador ... testó Baylorllenoderencor.
-No hubo desgraciasque lamentar en la Procuraduría, señor -iMaldito infeliz!-vociferó Carlos.
comandante-afirmó de un tajo el procurador. -iDéjalo amigo,yo puedo llegarhasta ella-aseguró Miranda.
-Está bien --contestó con sumisión el policía. Y searrastró, cuidando su maltrecha cabeza, sefue buscando a
-Es una orden y por favor, corra la voz. iPobrede aquél que tientas los recovecos por donde pudiera desplazarse. Un zumbido
suelte la lengua! ese asunto era muy delicado. iElpaís no debe de, interminable escuchaba en sus oídos, el dolor le martilló las sienes
enterarse jamás de lo que sucedió aquí! · cuando hizo elesfuerzoy luego,cuando llegó,bebió con avidez.
Cuando saciósu sed,llenóelcenicero,y buscó a de María.
(8:30 A.M.) -¿DóndeestásManuel? Déjameescuchartu voz paraguiarme.
_¿Profe, cómo te sientes?-preguntó Carlos. -iAcá!-Acáestoyprofe.
-Me duele la cabeza, creo que he perdido mucha sangre, -iYa voy de María,ten un poco de calma!
tengo mucha sed. Yal pocorato, Manuel deMaría bebíaaquelnecesariolíquido.
-Yo también-interrumpió de María.-Doctor Baylor, -Profe-susurró de María-, tengo elhueso de fuera.
¿Dóndedijoque estabaesegarrafóncon agua? -Sí, Manuel, peropronto nos vana rescatar...
-No lo sé,antes deltemblor lovi por ahí. Yasí,Miranda lesdio aguaa todos. Elúltimo en beber fueTovar.
-¿Dónde?-repitió deMaríacon ansiedad. Cuando Miranda estuvo a su lado,elGeneralledijo:
-iYa te dijeque no lo sé! -De modo que eresmaestro...
-iAgente, denosluz!Tenemosque encontrar esemaldito fras- -Sí, General,alláen Chihuahua.
co!-exclamó Carlos. -De pequeño yo quise serlo, siempre me pareció una buena
profesión...
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-iMéndigos profesores!iTodossonunos agitadores!-intervino -Puesenelmagisterioes undeshonor-contestóMirandacon


eljudicial.-Recuerde Generalen el68... seguridad.
-No todos losmaestros son agitadores;esmás, puedo asegurar -4Maestrosdesgradados!--rorprendió Javozagudadeladoctora
que son muy pocos losque causan problemas algobiernoactual... Trujillo-iYo no tengo un sólo recuerdo bueno de esos infelices.
-furque tú estásen Chihuahua; perove a Chiapaso a Guerrero. Siempre exigiendo, siempre ordenando, y siempre mostrando sus
Ahítedaráscuentadelamanipuladónquehacenentreloscampesinos. preferenciaspor losmás ricos...
-Existen muchos estados donde la marginación está muy -iEso no escierto!-gruñó Miranda.-¿Cuálesalumnosricos
acentuada, elgobiernoha descuidadoesossectores.la explotaciónde encuentra en lascolonias populares; o en elmedio rural?
loscaciquesesmanifiesta...-replicó Miranda. -En lasescuelasprivadas...
-ilo escucha, General ?-dijo el judicial y continuó:-Este
-Y aún ahí, hay excepciones.Yono digoque losmaestros sean
mamarracho de seguro era admirador de Genaro Vázquez y de
unos santos, peroexistenalgunosquecasimerecen esecalificativo.lo
Cabañas,..
que pasa es que en nuestro pueblo se tiende a generalizar las opinio-
-¿Es cierto esoMiranda?-preguntó elGeneral. res
---Genaro y Ludo eranmaestros.Habíainjusticiasy elloshicieron
-iSí, claro! ¿Qué puede decir uno de ellos?-terció el judi-
causacon elpueblo.Simplementequedaron proscritosyno lesquedó
dal-. l.oquepasaesque son unos güevones,y sino díganme.?Cuán-
otro remedio que remontarse a la sierray empezar la guerrilla;pero
eso no quiere decir que los admire. Yoentiendo sus razones, por- tos díastienen de vacaciones?¿furquédescansan tanto tiempo?
que nadie como los maestros estamos más cerca del pueblo, de sus -Siempre es lo mismo. Bien se ve que no conocen el sistema
problemasy de susnecesidades. educativo. ¿Acasoquieres tú, policía,que a losniños selesimpongan
-iSí, cómo no! -se burló eljudicial.- Basta ver a tus líderes jornadas de ocho horas de estudio? Si el descanso no es para los
sindicales... maestros, es para los niños. La gran mayoría de los profesores
-Ellos -comentó Miranda con tristeza- desde hace en vacacionessevana estudiar.
mucho tiempo dejaron de ser maestros. Ahora sólo se dedican a -iVaya, vaya! ¿A estudiar dices? ¿furqué no te das una vuelta
medrar dela profesión;amanipularychantajear alas basesyaservir- a la Normal Superior de esta ciudad? ¿cuál estudio? il.oúnico que
lealgobiemo. hacen esgrillar;protestar por todo y desquiciareltráficocon sus pin-
-Eso es lo que yo no entiendo-interrumpió el General.-Yo chesmanifestaciones! -afirmó categóricoeljudicial.
nunca he sido sindicalizado, ¿Porqué traicionar así a sus propios -Tiene razón, agente.Muchas vecesalejércitolohan puesto en
compañeros? alerta por esemotivo-repuso elgeneral.
-fur ambición,general.Solamente por eso... -iAh sí,yarecuerdo!-casi gritó Carloscon sarcasmo.- iSobre
_¿ Ibr qué selellamaVanguardiaRevolucionaria? todoeldosdeoctubrede 1968!
-Simple demagogia,demagogiapura. -Ese fue un día malo...-contestó elGeneral.
-En Jamiliciair a lavanguardia es un honor... -iClaro, sobre todo para los que murieron! -siguió Car-
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José Arenívar T COBALTO 60

los.-Y lo que diga, General, no puede lavar la deshonra en que cayó -iMalnacido vendepatrias! desdichado tú que no tienes raíces,
elejército por esosnefastos días. que te avergüenzas de tu origen y aparentas lo que no eres porque tu
-Bueno, nosotros sólorecibimosórdenes.-se disculpóelmilitar. rostro te delata, elracismo y eldesprecioque te brindan losgringos,los
-Eso dicesiempre la miliciacuando comete sus barbaridades. transformas en repudio para tu raza iMiseriahfürida laque conforma
-El país estaba en peligro; las ideas comunistas estaban cre- tu ideología!
ciendo entre los estudiantes ... Yanadie replicó.Elsilenciosehizo profundo. Cada uno meditaba
-No General, eso es lo que manejó el gobierno. ¿Por qué no su destino.
reconocer que los estudiantes infinidad de veces fueron provocados
por el cuerpo de granaderos? ¿Por qué disparar una bazuca contra (15:30 P.M.)
estudiantesdesannados? ElGobierno Federal y el Departamento del Distrito Federalya
-Ese fue un error... estaba valorando losdaños.los hospitales,lasescuelas,losgimnasiosy
_¿Y eldos de octubre en Tlatelolco? la saña con que atacó el todo localamplio,estabanrecibiendomilesdeheridos y damnificados.
BatallónOlimpia, ¿Cómo selepodriallamar? ¿Acasotambién error? Conforme pasaban lashoras, crecíala magnitud de la catástrofe. los
-fustigó Carlos con fierez.a. cuerposde bomberos, lasambulancias y laspatrullas,orquestaban una
-Yo pertenecía esebatallón-confesó Tovarcasicon vergüenza sinfonía siniestra por calles y avenidas. Elpueblo humilde, los obreros
-Muchos de lossubordinados no queríamos disparar... y los burócratas, empez.arona formar brigadas de auxilio. Esen esos
-iPero lo hicieron! iYdesgraciaron a cientos! terribles momentos cuando surge la verdadera solidaridad entre los
-iT ú cállate, maldito periodista! -intervino el judicial.- hombres.
Ustedes tienen mucho de culpa en que exista tanta anarquía; con el las noticias que llegaban a la provincia eran desalentadoras, los
fin de vender la noticia, tergiversan lascosas, lasamañan y al final de radioaficionados y una que otra estación de radio transmitían
cuentas sevenden como cualquier otro. continuamente lasúltimas novedades. la televisión estaba práctica-
-i Sigues generalizando, animal! Tooavía existen periodistas mente desmantelada y los teléfonos muertos.
honestos... Milesde capitalinosdeambulaban por lascallescomo autómatas.
-iYa no, están todos en el panteón! -se carcajeóelagente. Unosbuscabanasusfamiliares,otrosunrefugioylosmás,alimentoy
-i Sí, por obra y gracia de los policías como ustedes! -mur- aguaAqueldía, laAntigua Tenochtitlanseregóconlágrimasdedolor
muró Ramírezcon voz apagaday dolorosa- los policíasy elejército y miedo.
no sabenotra cosamás que interrogar por medio dela tortura ilbbres -iDoctor Baylor! ¿Cómo calmo este dolor que tengo en mis
de ustedes que carecende inteligencia!¿verdad General? manos?-exclamólewisdepronto.
-iCrei que ya te habías muerto, pocho infeliz! -exclamó -No haymaneralewis. necesitaríamos analgésicos...
Carlos.- iT ú, menos que nadie tienes derecho de juzgar! iPinche -ilbr favor,doctor, deme agua!
traidor! -No, l..ewis.Esotehacemásdaño ...
No hubo respuesta y Carlos continuó: -iMiente doctor,me estoy deshidratando!
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José Arenívar

-Miren cabrones.Lesvoy a deciresto de una vez por todas. No


sabemoscuanto tiempo vamos a estaren eseagujero;talvez seandías.
T t)
COBALTO 60

profesión, si es que se le puede llamar así, es la más asquerosa y


denigrante!
Siagotamos elagua,muy pronto moriremos de sed.Ycomo yo soy el -DoctorBaylor-rogóllorandoderabiaelmercenario.-iDeme
único que está ileso, tengo más único mandón soyyo. Ypor lo tanto, agua,por favor!
yo seréelque racioney reparta elagua... -No-fuelarespuestalacónicadelmédico.
-iEso loveremos,asesino!-gritó Mirandadecidido.-Recuerda
que yo también puedo desplazarme y si es necesario buscar elagua Ramírez estaba mal, su agitada respiración se escuchaba como
para mis amigos,tendremos que enfrentarnos. un presagiode silencio,ya no hablaba, ni siquieratrataba de moverse,
-iPobre estúpido! -se burló Baylor-con esahemorragia que lainconsd.enciaseibaapoderandopocoapocodesucuerpo.
tienes, poco te durará la fuerza. Además, lamento mucho no poder
I.ewis,lloriqueando lehabló:
partirte lacaraporque ya latienesdesecha.-dijo Baylorsoltando una -iEhFrank! ¿Cómo te sientes?
carcajada.
la respuesta fue un gruñido, un sonido gutural que indicaba su
-iMaldito gringo!-exclamó eljudicial.- iSisalimos de ésta,
precariacondición
tejuroquetevoyahacerpedazos!
~;
-Ese cabrón ya seestá muriendo-dijo casicon indiferencia el
_¿y creen ustedes, babosos,que losvoy a dejarconvida?Antes
agente.-General, eso es lo mejor para usted; porque si salimos de
de quenos saquen deesta ratonera,losvoy a matar uno por uno. 7Qué
no ven que es mi única salvación? ésta,ya no podrá acusarlodetorturador. ¿verdad General?
-iPero doctor! -suplicó Lewis-iYo soy su amigo, su fiel -Asíes-murmuróelmilitar-,yanohabráacusadón.
servidor! Recuerde que yo siempre he estado de su parte. Podemos Miranda empezó a arrastrarse,seacercóa donde estaba Carlosy
salvarnoslosdos... lemurmuró aloído.
-No, Lewis, esto se acabó. Ten la seguridad de que no voy a -Baylorestádesquidado. Tendréque enfrentarlo;pero hay otro
compartir contigo elagua. problema. Elgeneral y elagente posiblemente no hayan perdido sus
.1\
Yseoyó otra carcajada. annas.Cuandoempieceaarreriarlased,estosevolveráunmanicomio.
-iEso te pasapor lamehuevos,gato miserable! -Nuevamente tienes razón, profe. la situación se torna cada
-iCállate de María!Tejuro que te voy a destrozar! vez más desesperada-contestó elperiodista en voz baja
-7Conesasmanos?o vasa contratar mercenariosparahacerlo... -70ué tanto murmuran, desgradados? iAlgotraman General!
-il.D haré yo mismo, infelizcontrabandista! -gritó elhistérico judicial.
-70ué sientesahora que estás en elotro bando? Eneste trance -iCaramba con el policía, se está acobardando! iSí,estamos
debes estar sintiendo lo que vivierontus prisioneros en Vietnam o en planeando como escapar! ¿No ves que tenemos toda la vía libre?
AngolaoenNicaragua.70uésesienteestarenelladodelosperdedores? -dijo Carlos con ironía.
iSoldadode fortuna! -se recreóde María-iVtles asesinosa sueldo,
sin ideología, sin patria y sin honor! iDe toda la escoria humana, tu
166 167
(19:45 P.M.)
José Arenívar

En elexterior,las sombras de lanoche empezaban a caer,como


l' COBALTO 60

-Novan a venir arescatamos---afirmó Tovar.


_¿Por qué no?-casi gritó Baylor.
un fantasma que cubrieracon su manto grandessectoresdelaciudad, -Porque esta investigación era un secreto. Paralas autoridades
el humo de los incendios. El polvo estacionado y la densa niebla esteedificioestabadesocupado.Aesahoranohaynadieenlasoficinas ...
cotidiana,daban marco a ladesolación,a latragediay aldesconcierto. -susurró elGeneral con desaliento.
Milesdepersonas buscaban a susparientes, elllanto yel dolor se -iTiene razón, General!Este operativo era secreto. Nadie debía
propagabapordoquier,losrefugiosestabansaturadosylaayudaforánea saber que tendríamos este encuentro. -complementó eljudicial.
empezó a llegar;sinembargo, ladesorganizaciónera manifiesta,todo -iPor favor! -suplicó por enésima vez la doctora Trujillo--
mundo quería ayudar, los voluntarios semultiplicaban; pero faltaba iSáquenmedeaquí!
una coordinación eficaz. -Tranquila doctora, nosotros no podemos hacer nada. Esmejor
las autoridadesde alto nivelhabían sobrevoladolaheridaciudad, que guarde lacalma porque se puede lastimar más-sugirió Tovar.
elrecuento de losdaños eratremendo, multifamiliaresderrumbados, -iMaldito seas,militar del demonio!-exclamó entre sollozos
hospitalesapunto de caer,escuelasen escombrosy milesdeviviendas Trujillo- iComo tú no estás atrapado, es fácilpara ti dar consejos!
aplastadas.Paraelmundo, aquellanoticiadelterremoto causóestupor. -Doctora, yo tengo mis dos piernas fracturadas, el dolor es
intenso...
Laciudadmás grande del planeta estaba sufriendo elpeor desastre de
_¿y esoamíquemeimporta?iDoctorBaylor,sáquemedeaquí!
lahistoria.
-Lo siento doctora, eso es imposible. Tiene toneladas de
Elpánico sehabía apoderado de sus habitantes, como un ritmo
escombros sobre su cuerpo.-contestó impasibleBaylor.
macabro y aterrador, los sismos secundarios que se sucedieron con
_¿Significa esoque voy a morir?
maquiavélicafrecuencia,ponía alborde delahisteriaa todo un pueblo.
-Así es,doctora. Usted va a morir.
Laelectricidadestaba cortada, sincomunicación yen medio del ,4¡
'~ -iDesgraciado deBaylm;eresun traidor!-vociferó lewisdesde
caos,aquelgigantesconúcleoestabaa punto depasarsuprimeranoche su rincón.
trágica. -Aquí todos somos traidores,¿Verdadde María?
-iGeneral! ¿Cuánto tiempo cree que llevamos atrapados? -iSí doctor! Usted a su juramento hipocrático, Lewisalgénero
-Preguntó por deciralgode María. humano, Ramírez a sus raíces,ElGeneral Tovar a su pueblo, eljudi-
-No sé,creo que perdí lanoción del tiempo. ciala lasleyes,Trujilloa su paísyyo ...Yosoy un miserable.
-Creo que llevamos ya muchas horas, y lo malo es que no se _¿Y el períodístacv Y elprofesorcito?-inquirió con sorna el
escuchan ruidos o golpes de que estén haciendo el intento por policía.
rescatamos.-intervino eljudicial. -Ellos ...ellosson inocentes...afirmó de María con tristeza.
-Alo mejorya seolvidaron de nosotros-aventuró Lewis. -ilnocentes madre! iAquítodos somos culpables!-concluyó
-No locreo,mis compañeros dieron aviso... eljudicial.
-Es posible policía, ¿Peroque tal síexisten otras prioridades? Yenlas tinieblas,nadie notó lasgruesaslágrimasque corríanpor
-contestó Carlos. lasmejillasde Miranda.
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José Arenívar ~ COBALTO 60

Ramírez tosió, en la oscuridad se notó que se estaba asfixiando -iSiguenmunnurandomalditos! iEstábien! iGeneral! ?Sabe
con su propiasangre,suspulmones estaban destrozadosy luego,sólo usted eljuego de la ruleta rusa?
silencio.Dejó de escucharseaquellaagitadarespiración. -iVamos, policía!que no son momentos para bromas!
-Miranda, -dijo de María.-Ramírezyano se escucha. -No es broma General. Nada más que en este juego hay una
-iJudicial! -gritó Tovar-iEncienda su mecha! Vamos a ver variante...
que pasócon Ramírez. _¿Cuál juego?
-El policíaacató la petición. Cuando la luz brilló,todos fijaron -Mire General;yo soy elúnico que está armado. Y soy elúnico
suvista en Ramírez,Estabaquieto, muerto. que tiene la luz. Elestúpido deBaylor no quiere repartir elagua¡pues
-iDios mío! iMis manos!-balbuceó Lewismirando aquellas entonces me voy a poner a jugar-dijo como sicópata el policía.
masasamorfas. _¿Estás loco?
Y todos seolvidarondelmuerto paraver suspropiosdespojos. -Quizá...Mire voy a disparar un tiro, lostengo mentalmente
-iMiranda! iMi fémur está llenode tierra! ubicados.Todcssepuedenmovermenosladoctora yyo ...
-iYo no puedo mover mi brazo! ytú profe, iEresla cara más Y en las tinieblas empezó elmovimiento; arrastrándose como
horrible que he visto en mi vida! gusanos,entreayesdedolorygritosderabia, todostrataban deponerse
-Ya losé,Carlos,pero puedo desplazarme... a buen recaudo en aquel sótano infernal.
-Y usted, policía¡¿Cómo está?-preguntó elGeneral. -iBaylor!---gritóCarlos-iTratadedesannar aesemaklito loco!
-Mal, ya no siento mi pie... -iAnda! ilnténtalo infeliz!
-Pues mis piernas están completamente muertas. Yano siento 1 -iNo! yo no lo hago. Escucha, policía.Tevoy a llevar toda el
dolor y esaes una mala señal-dijo con tristeza elmilitar. agua que quieras,pero déjame ponerme a tu lado.Yote doy aguaytú
La doctora Trujillo estaba boca arriba, no dijo nada, sólo hacía lesdisparas...-invitó Baylor.
esfuerzos inútiles para sacar de aquella trampa a sus extremidades -Me parecebuena idea. iTraeelagua!
inferiores. -Recuerda judicialdeldemonio, sirnematastequedassinagua
-iBaylor, danos de beber!-suplicó Lewis. -amenazóBaylor.
-Todavía no. Yosabré cuando-replicó el doctor con una -iTrae elagua!
carcajadamientras bebíaéldelcenicero. -iMiranda! iTienesque desannarlo! -gritó elGeneral.
Elpolicíaapagó elencendedor.Lastinieblas sehicieron densas, _¿Tiene miedo General?- ¿Dónde quedó su valor de mili-
como densa erala atmósfera que respiraban. tar?--exclamó elpolicía.
-iProfe, Profe!-susurró Carlos.-iAcércate! -iMaldito seas,pinche loco!
Y Miranda se arrastró. Llegóhasta el lado del periodista y _¿Qué pasó?¿ No que usted no decía palabras altisonantes?
preguntó: -dijo Miranda mientras trataba de ganar tiempo.
-?Ouépasa? -iEs cierto Profe! Elvalor no es la prepotencia, ni asesinar
_¿Te fijaste?Elgeneralestá desarmado¡peroeljudicialno ... estudiantes desarmados, ni torturar a los prisioneros. Elvalor se
-Sí, me fijé. demuestracuandosetienequeenfrentarverdaderamentealamuerte.
170 171
,...
José Arenívar COBALTO 60

iAnda,policíacobarde! iDisparade una vez!---gritó decididoCarlos. Losresiduos de aquel preciosolíquido,loscolocóa sus espaldasy
-iNo!-exclamó Baylor-iNo dispares,ya te llevoelagua! así,satisfecho sedunnió.
Y no disparó. Friccionó el encendedor y vio como Baylor se
arrastraba llevándole elcenicerorepleto delvital líquido. (8:15 A.M.)
-Usted yyo, señor oficial,podemos salvarnos. Sime ayuda a Losgritos de ladoctora Trujillolosdespertaron. Eldeslizamiento
salir de ésta, le aseguro que será inmensamente rico.-Dijo Baylor provocado por aquellos leves temblores estaban haciendo cada vez
casien eloído deljudicial.Y agregó:-iVamos a matar a esosinfelices más presión sobre su cintura.
de una vez! -ifurloquemásquieran! iAyúdenme! iSáquenmedeaquí!
Flpolicíano contestó.Mientrasbebía,sumenteardíaenla codicia. -iAguante doctora! iProcureno hacer movimientos! iPronto
vendránarescatamos!
Y luego, todo quedó en silencio. El agotamiento físico y
-iEsqué siento una terribleopresión!Estamaldita losacadavez
psicológico estaba haciendo estragos. Un pesado sopor invadió sus
seponemaspeseda ..
cuerpos y elsueño sefue apoderando poco a poco de ellos.
-1..ewis, ¿Ibr qué tratas de ayudar a esa perra? Ellano te quiere.
Habló muy mal de ti cuando regresaron de poner elarsénico...
(20 de septiembre de 1985)
-iCalla Baylor!--aulló ladoctora.
-Sí, doctor. ¿Qué es lo que pretende? ¿Acaso enfurecernos
(4:30 A.M.) unos contra otros?-preguntó elgeneral.
En el transcurso del día 19y la madrugada del 20,una serie de Baylorno contestó. Loúnico que hizo fue lanzar una carcajada
sismosmenorescontinuaronazotandoaladudad.Acadamovimiento demencial.
telúrico, elfrágilsostén delderruido edificiosefragmentaba aún más -iTengo mucha sed,porfavordoctor!--imploró Lewis
y crujíacomo un lamento que anunciaba eldesplome total. -Si te doy agua, sólo prolongaré tu agonía.
Mirandasólohabíadonnitado.l.amayorpartedeltiempoestuvo -Doctor Baylor--dijo elGeneral.Enel ejército,a loscondenados
atento al sueño de los demás. Toda su intención era encontrar un a muerte selesconcede un último deseo...
recipienteparaacercarleaguaasuscompañeros. Cuando todo sevolvió -iTiene razón-exclamó Baylor- ¿cuál es tu deseo Lewis?
quietud, a tientas empezó su búsqueda. Con gran sigilo se arrastró ¿Acaso beber agua?
haciaelgarrafón.Palpóalrededory por fin después devariosminutos, -iSí! --contestó aquel con voz ronca.
encontró un pequeño archivero metálico. Empezó a vaciar el agua -iEstá bien! iConcedidoelúltimo deseo paraloscon-denados!-
-repitió con su risaburlesca.
hasta que este casi se llenó. Luego, emprendió el camino de regreso
Y arrastrándose le llevó agua a la doctora, a Lewis y al Gene-
hasta donde estaba Carlos y de María. Con una leve presión en la
ral. Todos bebieron con desesperación. -Señor agente, ¿usted
pierna despertó a Carlos. Le ofreció el agua y éste bebió en silencio; no deseamás agua?-preguntó Baylorconadulación.
después efectuó lamisma operación con deMaría y por último bebió
él j
.,,
-iClaroque sí.

172 173
,..,,.
José Arenívar COBALTO 60

_¿Y ustedes,miserables? -Gracias agente, te aseguro que si salimos de ésta, serás


-Yo no, asesino.-dijo Carloscon soberbia. inmensamente rico.
-Tampoco yo-contestó Miranda -iJo jo jo!-se carcajeódolorosamente Levvis.
-Pormí-exclamódeMaría-métetela en... YBaylor,ayudado por la tenue mecha delagente, encontró una
Un nuevo temblor cortó sus palabras. Elpánico nuevamente vari11a.
seapoderabadeellos.
(13:30 P.M.) .
(11:45 A.M.) -Doctor Baylor,a cuanto asciende su fortuna?-preguntó de
-Profe-musitó de María-, tengo mucho frío... pronto Miranda.
-No te dejesvencer.Laayuda vendrá pronto. -Es considerable, lo suficiente par darme todos los lujos que
-NoProfe,Jaayudanovaallegarnunca.Nadiesabequeestamos quiera ..
aquí.Yyo estoy a punto de entrar en choque... -¿Millones?-preguntó eljudicialcon interés.
-Algún agente tendrá que avisar. -El doctor Baylortiene dinero para comprarte a ti y a toda tu
-i Qué poco conocen a la PolicíaJudicial Federal, infelices! descendencia,policíadeldemonio-exclamó Levvis.
Ningún elemento de esta corporaciónesrajón. -Entonces doctor, ¿Por qué meterse en un problema de tal .
-i Claro que no, sólo que algunos se convierten en soplones magnitud?-dijo Carlos.
de narcotraficantes! -se burló el periodista. -Por ambición,muchachito estúpido. Y por odio...
-iCállate cabrón! ¿Quieresque te mate como a un perro? _¿Ocfio? ¿Aquién?
-iAnda, dispara! Que lo mismo da morir por una bala que -A ustedes,a toda suraza y a tociassuscostumbres.
aplastadocomorata. -Pero,¿ Porqué? ¿Qué lehemos hecho losmexicanos?
-En lugarde estar peleando,debemos buscarlafonnade 11amar -Soyviejo, toda mi vida trabajé para sobresalir.Yoconocíal.os
de atención -terció elGeneraly agregó: Ángeles como una ciudad ordenada, pero sevino la segunda guerra,
-Doctor Baylor,¿furquéno buscaalgoconque golpearelmetal? entonces empezaron a llegar;primero uno, luego otro, y otro, y así
Quizá en elexteriornos escuchen y acelerenelrescate. hasta formar casi la mayoría de los habitantes. Con ellos llegó el
-iAsí es! -aprobó el judicial-. iPronto doctor Baylor, desorden,labasura,la suciedady ladelíncuenda.,
busque algún objeto! --Creo que exageras,losmexicanos llevarontambiénprogreso,
-Bueno, si así lo quieren ... pero les advierto. Sivienen a res- fuerza laboral y cultura. -dijo Carlos convencido.
catarnos, lo único que harán es acelerar su muerte. ¿Verdad señor -Grave error,un graveerrorde lospolíticos.los EstadosUnidos
ageñ.te?-sentenció eldoctor. no necesitabande esamano de obra,ni suatrasadacultura, ni siquiera
_¿cuento con esa recompensa? de su religión. Perolo hicieron, los malditos políticos con su falsa
-iA como erespendejo policía!¿cómo te pones a creerlea ese benevolencia. iVaya!iElpaís de la libertad! iEnmenudo problema
infeliztraidor? metieron a todos losamericanos!Con una inmigraciónincontrolable,
-Hazlo pronto Baylor,yo confío en tu palabra. que casi invadieron con un afán de ser inaudito y con la ambición
174 175
......,..
José Arenívar COBALTO 60

reflejada en sus rostros, los mexicanos llegan por montones, se explotación que ustedes tratan de imponer. Para tu pueblo, es
destruyen entre ustedes mismos yde paso arrasanconlascostumbres comunismo puro conmemorar elprimero de mayo. Toda lucha que
anglosajonas,sonlaclinos,tratan de vivirdel engaño, deltrabajo fácil emprendan lasclasesdesprotegidas en beneficiopropio, va en contra
y hasta de la traición. No, amigo, todo lo que queda al sur del Río de losgrandes intereses económicos de loscapitalistas.
Grande está podrido, está corrompido y eso enferma y contamina a -Por más que losmoralistas y lossociólogosdespistados traten
nuestra sociedad... de igualar alas razas, la misma vida echa por tierra sus argumentos.
-iPobre doctor Baylor!-exclamó Miranda.-Olvida que la Laraza blanca siempre serásuperior a losmestizos, a losnegrosy a los
miseria en que seencuentra América latina sedebe precisamente al amarillos-aseveró Baylorconvencido.
atroz imperialismo,alsaqueo descaradoque practican como norma -Ahí está tu error;Baylor-contestó Caríos=- No es laraza lo
losanglosllegarondeEuropa, perseguidos,repudiadosy hambrientos. que dala superioridad.Eslacalidady losvaloreshumanos. los buenos
Se extendieron hacia el oeste, aniquilando indios, pagando sus ca- y los malos. Gringos malos, maniáticos como tú y Lewis; blancos,
belleras como sifueran pieles de conejos, robando y creando como ricos,influyentesypendejos. Ymestizos como esapiedritaen elzapato
siempre leyespara su único beneficio.Luego,cuando tuvieron enor- que tienen ustedes. Me refiero a César Chávez, luchador social,un
mes territorios,buscaron lamanera más fácilque selesocurrió.Traer hombre bueno, humanista puro. Y sinos vamos con las otras razas,
esclavos delÁfrica. iEllosno fueron capaces de trabajar la tierra ro- encontramosaLuther King,Al hindú Gandhi y al chino Confucio.
bada, tenían.que buscar mano de obra barata.! y para esoestaban los No, Baylor:No esla raza, En todas ellashay buenos ymalos; geniosy
negros. tontos, criminalesy santos...
-los españolestambién llegaronde Europa...-gritó Baylor. -Pero en general,ustedes los mestizos son ..
-Sí, pero esosmalditos eranvioladores¡no asesinos.-exclamó ---No Baylor---interrumpió Miran:Ja-, en general también los
Carlos, estadounidenses son belicosos,prepotentes y soberbios.
-Jo, jo, jo-se rió Baylor-iconrazónles dicen hijos de -iYa cállense,mentecatos! con su plática estúpida no dejan oír
lachingada! sihay respuesta ..-gritó eljudicial.
-S~ paranuestras madres indígenas,elparto fuedoloroso,cruel. ;'t
i~:.. los golpescon elmetal y losgritos de auxiliono estaban dando
Pero pudo más el amor hacia los hijos, no fingieron una bondad resultado,ladesesperaciónya había hecho presade todos. Elaire,cada
hipócrita como losemigrantes sajones,que seconduelen de un perro vez más enrarecido,les provocaba náusea; con elpaso de lashoras, el
o de un gato y seolvidaron de los niños de Hiroshima y Nagasaki. f calorhabía aumentado y eldeseo de tomar agua losatormentaba. lo
-Era laguerra... más angustioso eraque no tenían aliento ni esperanza, elsilencioen el
-iClaro, la industria de la guerra! Un modus vivendi de tu exterior eratotal Talparecieraque estaban olvidados,perdidosentre
país,para agenciarselos recursos de lospueblos pobres. -continuó una tragedia que ellosno seimaginaban.
Miranda la doctora Trujillotenía tiempo que no hablaba, casiperdida la
-iComunistadesgradado!-vodferó Baylor. conciencia, lo único que manifestaba eran quejidos y susurros
-Bueno, ustedes y sus seguidores tienen la costumbre de incoherentes.
llamarle comunista a todo aquel que no está de acuerdo con la -Al rato Ramírez empezará a apestar.-dijo eljudicial.
176 177
.........•••.

José Arenívar COBALTO 60

-iVamos, policía!hay que ser optimista, nos sacarán antes. -Trataré de llegar al garrafón. Distrae al policía y a Baylor
-dijo Baylor. ---contestóMiranda.
-Usted comomilitar,¿cuál esellímitedelaresistenciahumana? -iEh, policía!¿cuántas balastiene tu pistola?
-preguntó Carlos.
-il.as suficientespara mandar a todos alinfierno-contestó el
-Algunos soldadoshan sobrevividoporvariosdías,todo estriba
judicial.
en lascondicionesen que seencuentren.
-Yo leí por ahí que en Sudáfrica, unos mineros atrapados -i Escúchame, policía! Cuando ya se esté agotando el aire o
aguantaron quincedías. cuando estemos a punto de volvernos locos de sed, prendes tu
-:-iQuince días!Lo más seguroesque tuvieran comida,aguay encendedor, tomas puntería y no vas matando uno por uno. Es
aire...dijolewis. preferiblemorir de esamanera, que asfixiadoso locos...
_¿Pero nosotros? Sincomida,una miseriade aguay elairecada -iEso ya loveremos,cobarde! -replicó.
vez más escaso,¿Cuánto aguantaremos?-preguntó elpolicía. y Carlos continuó, mientras Miranda sigilosamente llegabaal
Nadie contestó. Elsilencionuevamente reinó en lastinieblas. garrafón
-lewis, ¿Tieneshambre?
(16:25 P.M.) -iQué hambre ni que lachingada!Ilo que quieroessalirde este
-Carlos, me siento muy mal, creo que no resistiré más agujero;mis manos están hechas mierda! . .·
-murmuró deMaría. -iPolicía, tengo laidea de que elcobardeerestú. Sinos matas a
-Tienes que aguantar,tú eresfuerte, recuerdacuando andabas
todos, ¿Tendráselvalorde suicidarte?
delimosnero...
-iEso no loverásporque tú seráselprimero en morir!
-la situacióneradistinta, ahora eldolor esinsoportable.
. -Cuando sellegueelmomento, mearrastraréhastaesrarcerca
=-Trata decontrolarte,iTú puedeshacerlo!
-Mi pierna Carlos, está muy inflamada, he perdido mucha de ti, no vaya a serque tengas mala puntería ..
sangre... -iPinche periodista!iYameestás cansando,seme hace que no
-iProfe, acércatepor favor.-dijo Carlos. me esperoy ahora mismo te parto elalma-gritó eljudicial;fuerade
Miranda se arrastró. Llegóhasta donde estaban sus amigos y control
preguntó: -Ya regreséCarlos.Añora tranquiliza a esegritón.
_¿Qué pasa? ·. Ymientras Miranda ledaba aguaa deMaria,Carlosexclamó:
-Estepordioseroseestárajando, ¿Aúnquedaagua?-interrogó -Perdone, señoragente,esque estoymuynervioso. Le ruegome
Carlosenvoz baja. disculpe.
-Hay muy pocay está llenade tierra. -iVete aldemonio!-contestóaquel.
-Tenemos que darlede beber,está deshidratado, tiene mucha
fiebre. Una nueva sacudida, el polvo llenó otra vez sus saturados
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pulmones, pedazos de losacayeron por doquier y elespado seredujo Él así se sentía. Haciendo un gran esfuerzo, le habló al perio-
una vez más. dista:
Elterror sehabía apoderado definitivamente de ellos,ya nadie -Carlos, Carlos-dijo con voz gutural-, iacércate, acércate
pensabaenquesaldnancon vida.Sabíanquelaesperanzaestabaperdida por favor!
-Mala manera de morir,¿verdadMiranda?--exclamó Carlos. Y Carlos, comprendiendo elmomento que pasaba de María, se
-Es eldestinode cadaquien.Jamásimaginéque estonos pasaría. acercó.
_¿Recuerdas aquel día en que te dijeque sime acompañabas a _¿Qué pasa,limosnero?
México a presentar ladenuncia? -Quiero darte las gradas por ayudarme a alcanzar el perdón
-Sí, querías que fuera tu testigo. -susurró de María.
-Y no quedamosennada ... -Era lo único que podía hacer,somos humanos ...
-Bueno, ahora soy tu testigo... -Dile al profe que seacerque...
-¿De mi muerte? Y Carlos le habló a Miranda, éste en silencio se juntó con sus
-Dela nuestra. amigos.
-Así eslavida,nunca sabescuando termina ... -¿Qué deseas,compañero?-munnuró en voz baja.
-Ni cuando y donde llegalamuerte-concluyó Miranda. -iCompañeros! Loque fuimos portan poco tiempo-musitó
de María mientras tomaba de las manos a Carlos y a Miranda.-
(18:40 P.M.) iGraciaspor ayudarme!-y sus manos seaflojaron.
De María estaba temblando, a pesar de que un frío terrible lo Y los dos amigos lo abrazaron como tratando de darle calor,de
atormentaba, su frente estaba cubierta de sudor. Como si fueran atrapar aquella alma que seescapaba, que salíapor fin de la siniestra
alucinaciones pasaban por su alterada mente los recuerdos de los trampa de concreto.
últimosdosaños.Malnegocioeseenquesemetió.Yanohabíamanera Y Carlos,con voz quebrada por eldolor gritó:
de remediar lascosas,elconsuelo que lequedaba era que su esposa y -ifulicía! iYate ahorraste una bala,de María acaba de morir!
sushijosestaban a salvo,lesdejóeldinero suficientepara quevivieran No obtuvo respuesta. Todos comprendieron. Elmomento de
con tranquilidad; por lo demás, lelastimaba ya no volvera verlos;sin
enfrentarse a su propia muerte, losobligaba a sumirse a cada uno en
embargo, lequedaba el consuelo de que sus últimos días los estaba
susrecuerdosy pensamientos.
pasando con aquellos grandes amigos, que a pesar de su acción, le
-fulicía-expresó Lewiscasicon respeto.- Ior favorprenda el
habían demostrado que eran capaces de perdonar, ellosle dieron la
encendedor;debemos vercómo seencuentra ladoctora Trujillo.Hace
oportunidad de redimirse,de alcanzar aún envida laredención.
bastante tiempo que no sequeja ,
Eldolor en lapierna ya no existía,dicen que losque van a morir,
Y eljudicial obedeció, dio la luz tenue y varios pares de ojos se
entran en una paz extraña, sinpreocupacióny sinangustia,'sinodioy
posaron en aquellamitad de cuerpo.que sobresalía.Lewissearrastró,
sin amor, sintemor y sinvalor.
vio que tenía su mirada fija,con gesto de terror.
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-También está muerta-dijo simplemente. denso, lavibración era la puntade lanz.ade aquel segundo monstruo,
Carlosy Miranda notaron elcontraste de loscadáveres.De Ma- era elfinal de lajornada.
ría tenía por el contrario un gesto de serenidad, inclusive una bea-
tíficasonrisa. (19:42 P.M.)
-Bueno Carlos,creoque esto seestá acabando... ElÁngel Exterminador llegóincólume, vigoroso y vengativo.
-7Sabesqué, Profe?Ahora tengo miedo. Lasacudida fue tremenda, los sismógrafos alcanzaron 7.3grados en
-No te apenes,yo también. la escala de Richter. Elagonizante edificio se sacudió en su último
-No es un miedo a la muerte, es al futuro de mi pueblo. estertor y para aquel grupo todo fuevaáo y quietud.
-dijo Carlos con tristeza. Al día siguiente,unos niños que deambulaban como autómatas
-Para nosotros ya todo terminó-terció Baylor-, lamuerte se entre losescombros que rodeaban aledificio,seencontraron unagran
aproxima y eldestino de tu pueblo seguirásiendoincierto. cantidad de dólaresy cheques deviajero.De Maria había encontrado
-7Ibrqué,Baylor?7()uémáshay? ellugarideal.Donde nadie merodeara.
-Nada, periodista,nada...-cortó eldoctor Baylor. -iCuántodinero!--exclamó elchamaco más grande-. iCon
-Ya que importa. -dijo eljudicial-esta es una mala manera esto,nuestros padres,podrán comparar una nueva e.asa!
de morir. -Si esque los encontramos-dijo el pequeño con lágrimas en
-Tienes razón-habló el General-, esto se acabó. Yonunca susmeiillas,
pensé acabarde estamanera; sóloesperoqueDios me perdone...
Y aquel grupo heterogéneo, que eranacénimos enemigos, que Ochoamsytresmesesclespués,estallabaelconflictoenChiapas.
en un momento estaban dispuestos a destrozarse unos a otros, ahora
hablaban con respeto,con humildad. Ocho años, seis meses y un día, asesinaban al candidato pre-
sidencialde México.
(19:41 P.M.)
Yallá,en elestado de Guerrero,nacía elsegundo monstruo. Los Nueve años y tres meses después, asolaba al país, una graví-
sismos menores en un total de sesenta, habían preparado el e.amino sima devaluaciónque no seesperaba
para que llegaraelprincipal anfitrión a aquelladevastada dudad.
Segundosantes, Baylorexclamó: la Organiz.ariónno había desaparecido.
-iCarlos! iYono soy lacabeza de laOrganización! iHayperso-
nasmucho másimportantes! Simplemente habíac.ambiadodemétodos.
Yanadiecontestó, porque no tuvieron tiempo.
Un rugido sordo, aterrador; se acercaba, el polvo se hizo más

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OTRAS OBRAS DEL AUTOR




Poemas de mis tiempos
Al margen... del Florido
Las aventuras de Chatón
!f.
E 11 la primera mitad de la década delo§,.80's, se
presentan circunstancias anormales en el
norte de la República Mexicana que se con-
vierte en punta de lanza de un Ilan terrible que ha de
desarrollarse para beneplácito de intereses externos
• Cuentos que motivan acciones dignas de análisis y reflexión
porque México no =stá asalvo d~ tal proceder.
• Búsqueda y retomo
El génesis de un nuevo J!ilenio impone para-
digpias nunca p~rcibidos por tiha civilización pren-
.dida de muchas últimas esperanzas.
Cobalto 60 es una novela que va haciendo
estragos en la puni.iva existen. ia de quienes sabién-
Jc l: o no, sitúan a L; vida toda en un desfiladero de
futuro no previsible.
Jose'Ar enrvar,
' en una •osu.a aventura repasa en
este paginal los estrecnos dudosos de las decisiones
de los "grand-s" que mueven 01 destino de un pro-
greso anunciado,
Es estanovela un viacrucis donde se percibe una
angustia y una preocupación r -)r la salvación de la
herencíamilenaria.de la human Iad.

Juan Holguin Rodríguez

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