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D.R. © 2016 Ricardo Vigueras (Autor).

Ricardo Vigueras
D.R. © 2016 GeMó! (Ilustrador). (Murcia, 1968)
D.R. ©Universidad Autónoma de Ciudad Juárez
Avenida Plutarco Elías Calles 1210, Profesor-investigador de
Fovissste Chamiza! la Universidad Autónoma
Ciudad Juárez, Chihuahua, México
de Ciudad Juárez
C.P. 32310
Premio Internacional
de Novela Fantástica
Primera edición, 2017
Tristana (Santander,
Colección Kúrowi-Témari, ISBN: 978-607-520-108-5 España), por la novela
Volumen 8, La ciudad donde nunca llueve, No habrá Dios cuando
ISBN: 978-607-520-244-0 despertemos (2016);
Premio Internacional Sor
Juana Inés de la Cruz,
Consejo de la colección
por el libro de cuentos
SusanaBáezAyala (Universidad Autónoma A vuelta de rueda tras la
de Ciudad Juárez) muerte (2014).
Laura Guerrero Guadarrama (Universidad Iberoamericana)
Beatriz Soto (Universidad de Ouerétaro)
Ana Laura RamírezVázquez (Universidad de Sonora) 1 dk1 <Jr1 que Lilí Tarantela
Arnulfo Uriel de Santiago Gómez (Universidad Autónoma
Metropolitana-Xochimilco) < p·.~incfoque había visto <'
desdo el ciclo:
La edición, diseño y producción editorial de este docu- -¡Bienvenido ~1Jl
mento estuvo a cargo de la Dirección General de Difusión ~-¡Hola, amiqo So
Cultural y Divulgación Científica, a través de la Subdirección u.omándoso por I~ ven l~1
de Publicaciones.
v1•11id l 'rr,c ull1hi~:,su mejor amiqo: un
Directora de la colección: Susana Báez Ayala rr111r111'"' l'I ( uollo. ¡l:n Ciudad do M
Cuidado editorial: Mayola Renova González e:11r1<111' ,e )1.1<• L1ICl~Jr'Ínque vonqas Dn
Ilustraciones: GeMó! (Guillermo Sánchez Martínez)
111,,1.1111<>'• ti Juúroz -le conlln nl
Diseño gráfico: Karla María Rascón González
Corrección: Subdirección de Publicaciones llu1•v1.I 11 •,1.i1110•, 011 el dosioriol

Impreso y hecho en México/ Printed and made in Mexico


In
i/
Por Ricardo Vigueras
ti il '·ílf

1
___ 1día en que Lilí Tarantela llegó a Ciudad Juárez, el sol más
grande que había visto en su vida la saludó muy contento
desde el cielo:
-¡Bienvenida a Juaritos, Lilí! ·
-¡Hola, amigo Sol, qué bien te ves! -saludó Lilí ·
1 1asomándose por la ventanilla y agitando su mano. A su lado
venía Piscolabis, su mejor amigo: un oso de peluche color mostaza con
moño en el cuello. ¡En Ciudad de México nunca te veíamos por culpa del
esmog! [Oué alegría que vengas a recibirme!
-Llegamos a Juárez -le confirmó su papá-. ¡La ciudad donde nunca
llueve! ¡Estamos en el desierto!
-----------
El Sol sonrió feliz de ver a Lilí. se decía Lilí. Cuando sea mayor,
Era un·astro inmenso que sudaba se prometía ella, quiero aprender
oro puro y chorreaba licor dulce de a cabalgar y tirar el lazo; tendré mi
elote. Lo rodeaban grandes nubes propio rancho con miles de vacas y
de azúcar que navegaban caballos.
.. con
a
suavidad en el cielo azul como mar Don Espiridión Tarantela (pues
sin fin. tal era el nombrecito que se
Lilí tenía ocho años y era cargaba el papá de Lili) esta~~;
pequeña y morena. Su corto " muy contento con las clases ·
cabello negro caía a los lados de la que impartiría en la carrera de
cara. Casi siempre sonreía, porque Literatura de la universidad. Don
Lilí era una niña valiente y alegre, y Espiridión era un hombre que
sus cachetes parecían dos globitos sabía muchas cosas muy raras que
a punto de volar. Lilí era del color nadie más conocía.
de la cajeta y del cacao, e igual de Don Espiridión y Lilí llegaban
dulce. Le gustaba su color de piel. en un viejo vochito blanco. Lilí ~

Era una mañana muy calurosa miraba las nuevas calles y veía en
de julio. Llegaban a Juaritos para la distancia las famosas maquilas
comenzar una nueva vida. Lilí de Juárez perderse en el horizonte.
había nacido en México y estaba Al pasar junto a la Plaza de la
emocionada por conocer la ciudad Mexicanidad, Lilí pensó que un
del norte. Desde muy chica le día se tiraría desde lo alto de la X
gustaban las películas del Oeste, en paracaídas. ¡Tal clase de cosas
y dónde mejor que en Ciudad fantasiosas pensaba siempre Lilí!
Juárez para vivir cerca del Oeste,
se decía Lilí. Cuando sea rnr1yo1,
se prometía ella, quiero a pre •111 lt ;¡
a cabalgar y tirar el lazo; ton. J,, ·• mi
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Don Espiridión Tarantela (¡ 1111 ••.,
tal era el nombrecito que SC'
cargaba el papá de Lilí) estaba
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Espiridión era un hombre qw ·
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Don Espiridión y Lilí llegah~1n
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de Juárez perderse en el horizonte.
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Mexicanidad, Lilí pensó que un
día se tiraría desde lo alto do 1(·1 X
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Habían encontrado un -¡Qué cosa tan curiosa
departamento amueblado sobre -confesó Lilí a Piscolabis- es vivir
una lornita desde la cual se veía la en una ciudad que en realidad son
ciudad. A Lilí le encantó porque dos ciudades!
en la entrada había un terreno Cuando don Espiridión salió por
para plantar rosas y margaritas, y mandado, Lilí se acercó al viejo
ella amaba las flores. Atrás había sauco moribundo del patio. Se
un pequeño patio donde cultivar veía tan triste y abandonado, que
chile y tomate. Sin embargo, en Lilí no pudo reprimir el impulso de
el centro había un viejo sauco e abrazarlo con mucha ternura.
1
sin hojas ni flores, muy triste y -¡Muchas gracias! -expresó el
arrugado. Su papá hizo un gesto sauco.
de desagrado al verlo. ¡El árbol le había hablado!
-¡Tendremos que arrancar este ¿Cómo podía ser esto? Algo tan
sauco! ¡No hará más que estorbar! sorprendente hubiera asustado
Lilí se puso muy seria al oír las a cualquiera, pero no a Lilí, ¿y
palabras de su papi, pero en ese saben por qué? Porque Lilí podía
momento no quiso responder. Ya hablar con los animales, las plantas
habría ocasión de razonar con él y los objetos. Desde muy niña
más tarde. descubrió que todo lo que existe
La casa tenía dos pisos y varias en el mundo tiene su propia voz,
habitaciones por donde entraba pero no siempre la sabemos
mucha luz. Lilí eligió la suya, con escuchar. Ella podía dialogar con
una amplia ventana desde la que todos los seres vivos y no vivos. Al
se veía toda la ciudad y la Montaña tocar los objetos, estos le podían
Franklin de El Paso. contar su historia. d
t,ULl<J quieres, viejo sauco?
0111e:ro morir -respondió el
11 I iC!I

l\Jn diDr:1s eso, buen amigo.


/\¡ 1fl1 i.1:: 11<?i·; conocimos. Te
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M< .iyudarás a entender
l;l Vli 1~1 u11 .h i.iritos.
-¿Qué quieres, viejo sauco? -Pero tu papá me derribará.
-Quiero morir -respondió el Cuando nadie te riega y poda tus
árbol. brotes, mejor es morir.
-No digas eso, buen amigo. Lilí interrumpió la conversación
Apenas nos conocimos. Te cuando vio salir de otra casa a un
necesito. Me ayudarás a entender niño por demás curioso: vestía
la vida en Juaritos. saco y corbata, pantalones cortos y
camisa a rayas. Usaba unos lentes

,,
---~·
muy gruesos. La niña se alegró de
encontrar un vecino de su edad.
-Hola, niña, ¿cómo te llamas?
-¡Lilí Tarantela, y la vida me
sonríe! ¿Y tú?
El niño tomó aire antes de
responder:
-Everardo Vesesio Miguel
Antonio Ramiro Luis .
-Eh, para, para ¿eso es un
nombre o una culebra? ¡Te llamaré
Vesesi!
De las nubes comenzaron a caer
unas gotas.
-¡Repámpanos! -manifestó
Lilí con sorpresa-. Dicen que en
Ciudad Juárez nunca llueve.
-Nunca llueve en Ciudad Juárez
-confirmó Vesesi.
Poco a poco las gotitas aisladas
se convirtieron en aguacero.
-¡Ven conmigo! -ordenó a
Vesesi, y los dos se refugiaron en
casa. Por la ventana veían el agua
caer, y en todas partes se había
apagado la luz.
-¿Por qué se inundan las muchas calles habían quedado
calles? sumergidas. A lo lejos, Lilí
-Porque nunca llueve, nunca distinguió cómo el suelo se abría y
llueve. se tragaba los autos.
La calle parecía un río. Lilí oyó -¡Se hunde el asfalto! -gritó
que los perros ladraban y los gatos Lilí. J

huían a los tejados. Esto le dio -Es que nunca llueve, nunca
una idea. Advirtió que el agua llueve -respondió Vesesi.
empezaba a meterse en todos los -¡Pero se traga familias enteras!
hogares. -Es que nunca llueve, nunca
-¿Por qué entra el agua en las llueve.
casas, Vesesi? Pronto la ciudad se llenó de
-Porque nunca llueve, nunca piraguas; los juarenses olvidaron
llueve. sus autos y se dirigieron a sus
Lilí descubrió que el agua asuntos navegando sobre las
arrastraba camas, armarios, aguas de la ciudad donde dicen
calentones, y toda clase de que nunca llueve.
muebles que salían flotando de las -¿Y por qué el municipio no ,
casas. asfalta mejor las calles?
-¡El agua va a llegar al segundo -Porque nunca llueve, nunca
piso! ¿Cómo es posible? llueve.
-Es que nunca llueve, nunca -¿Por qué no hay drenaje que
llueve. se lleve el agua?
Lilí y Vesesi subieron al terrado. -Porque nunca llueve, nunca
Desde allí observaron toda la llueve.
ciudad. Lilí pudo distinguir cómo -¿Por qué se va la luz?
muchas calles habían quedado
sumergidas. A lo lejos, Lilí
distinguió cómo el suelo se abría y
se tragaba los autos.
-¡Se hunde el asfalto! -gritó
Lilí.
-Es que nunca llueve, nunca
llueve -respondió Vesesi.
-¡Pero se traga familias enteras!
-Es que nunca llueve, nunca
llueve.
Pronto la ciudad se llenó de
piraguas; los juarenses olvidaron
sus autos y se dirigieron a sus
asuntos navegando sobre las
aguas de la ciudad donde dicen
que nunca llueve.
-¿Y por qué el municipio no
asfalta mejor las calles?
-Porque nunca llueve, nunca
llueve.
-¿Por qué no hay drenaje que
se lleve el agua?
-Porque nunca llueve, nunca
llueve.
-¿Por qué se va la luz?
-Porque nunca llueve, nunca Aquella noche se acostaron
llueve. pronto. Lilí colocó a Piscolabis
-¿Nunca llueve? sobre sí y empezaron a platicar.
-Nunca llueve, nunca llueve. -Esta noche te ves muy
La luz volvió a las tres horas y cansada, pero muy contenta
Vesesi marchó a su hogar. Don -observó el osito.
Espiridión regresó en su vochito. -¡Tengo una gran noticia,
Nada más ver a su hija, exclamó: Piscolabis! Convencí a papá de no
-¡Qué desastre! ¡Cuando llueve cortar el viejo sauco. Le expliqué
se inunda la ciudad! que todavía era un ser vivo.
-Es que nunca llueve, nunca -¿Y qué te respondió?
llueve. -preguntó Piscolabis con interés.
-¿Nunca llueve? ¡Muchas calles -Que yo tendré que cuidar de
están inundadas! él. Cuando bajé, volví a abrazar al
-"Nunca llueve, y siempre viejo sauco con mucho amor, y él
llueve" -canturreaba Lilí haciendo solo me dijo: "Gracias. Ahora sé
bizcos y moviéndose como si por qué la vida te sonríe".
bailara rap mientras repetía A continuación se quedó
sin parar: "Nunca llueve, y dormida por tantas ,
siempre llueve''. emociones. Así fue
-¿Qué pasa, Lilí? ¿Te el primer día de Lilí
enchilaste? Tarantela en Juaritos,
-"Nunca llueve, y siempre esa ciudad del norte
llueve; nunca llueve, y siempre donde dicen que
llueve". -Y Lilí se aventó una nunca llueve, y
maroma mientras bailaba. siempre llueve.
Aquella noche se acostaron
pronto. Lilí colocó a Piscolabis
sobre sí y empezaron a platicar.
-Esta noche te ves muy
cansada, pero muy contenta
-observó el osito.
-¡Tengo una gran noticia,
Piscolabis! Convencí a papá de no
cortar el viejo sauco. Le expliqué
que todavía era un ser vivo.
-¿Y qué te respondió?
- preguntó Piscolabis con interés.
-Oue yo tendré que cuidar de
ól. Cuando bajé, volví a abrazar al
viejo sauco con mucho amor, y él
solo me dijo: "Gracias. Ahora sé
por qué la vida te sonríe".
A continuación se quedó
dormida por tantas
emociones. Así fue
el primer día de Lilí
Tarantelaen Juaritos,
esa ciudad del norte
donde dicen que
nunca llueve, y
siempre llueve.

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