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TODO ESO ES YO

Sylvia Aguilar Zéleny


 

  1  
Para Juan, mi hijo,
mi todo-eso-es-yo

  2  
“Los hijos se quedan o se van
pero siempre se van.”

Alejandro Zambra, Formas de llegar a casa.

“When you pick up a pen, put it to paper, and


let yourself go, certain words
throw themselves at you...”

Sonja Livingston, Ghostbread

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1

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®

Un labial sabor a chicle. Unas tijeritas moradas. Un caja con doce crayolas. Una libretita
con la Hello Kitty. El llavero que decía I Texas que me regaló la tía. Todo.
Todo eso venía en la bolsita que dejé en el carro. En el carro que le robaron
a papá. Salimos del cine y ya no estaba. Mamá le dijo que a lo mejor se
había estacionado en otro lado. Buscamos en todos los lados. Pero el carro
estaba en algún lado que nosotros no vimos pues no apareció.

Mamá llora, nuestro carro, nuestro carro, dice. Willy no dice nada, Willy calladito nomás.
Mi Papá está tranquilo. Yo pienso que otra vez a levantarse más temprano, que otra vez
a pedir el cambio siempre en monedas para tener para el camión, otra vez vamos a
andar en camión, que otra vez a andar en camión. La vergüenza de andar en camión.

Pienso en mi bolsita mi labial sabor a chicle mis tijeras moradas mis doce crayolas mi
libretita mi I Texas.

Mamá se lo dijo bien claro, no te estaciones aquí. ¿Por qué Papá nunca hace caso?

  5  
®

Dicen las de la escuela que ya no se usa escribir diario. Que eso es de viejitas o de
señoras aburridas. Yo ni viejita ni señora aburrida, yo simplemente escribo porque sí. A
veces me fijo en todo lo que pasa en el día y espero que llegue la noche para anotar
cosa por cosa. A veces el día se me va en nada y cuando abro mi diario creo que no
hay de qué escribir y termino escribiendo más que nunca. Es que hay historias que no
se planean, salen nomás, salen de tus dedos con energía de rayo y de pronto no
puedes parar de escribir. Es como si alguien te dictara párrafos enteros de tu vida y tu
escribequetescribe.

También hay cosas de las que te juras que no vas a escribir y terminas escribiéndolas
una por una. Es como algo que no puedes evitar. Escribes y ya.

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®

Papá tiene nuevo trabajo y va a ganar MUUUUCHO dinero, así nos lo dijo hoy en la
comida. Fui con el Güero, le dijo a mi Mamá, ya estoy dentro. Mamá no dijo nada. Papá
nos preguntó al Willy y a mí si estábamos contentos, dijimos que sí.

Le van a dar otro carro y, si las cosas salen bien, le va a comprar uno a Mamá antes de
navidad.

Mamá le dijo que no le gusta que trabaje con el Güero pero que si no hay de otra que al
menos no venga a casa hablando de eso. El Willy y yo no entendemos nada. Yo no me
aguanto y pregunto quién es el Güero. Mamá le dice a papá, ¿ves?

Papá le dijo a mi mamá una y mil veces: No tengas miedo.

  7  
®

Hoy mi Mamá me llevó al dentista. Yo odio el dentista. El lugar estaba llenísimo, como si
todos los niños del mundo tuviéramos caries de emergencia, una cariergencia. Nos
sentamos a esperar, Mamá leía su libro yo agarré una revista que se llama Escuela
para Padres.

En una parte leí una frase que me gustó. La anoté para que no se me olvidara: a los
niños, como a los locos, les está permitido decir la verdad y oponerse a ella.

Yo, aquí en este diario, voy a decir la verdad y me voy a oponer a ella.
He
di
cho.

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®

Dile a tu Mamá que el Papa se murió, dice mi tía en el teléfono. Mi tía está llorando.
¿Quién?, le pregunto. El Papa, el Papa, nuestro Juan Pablo Segundo. La tía habla de
esto como si el Papa fuera nuestro pariente, llora como si se hubiera muerto otro tío,
otro primo, el perro que más quieres.

Mamá se acerca al teléfono. ¿Qué pasa? El Papa se murió y la tía está llorando. Mamá
sonríe, levanta las cejas y toma el teléfono. Mamá hace lo que siempre hace: calmar a
los demás.

Como cuando la hija de la vecina desapareció. Como cuando un niño de su escuela


murió de una bala perdida. Como cuando nuestro perro amaneció muerto enfrente de la
casa. Hay muchos otros como cuando.

Cuando mamá cuelga con la tía le pregunto, ¿cómo murió Juan Pablo Segundo? ¿lo
balearon en la calle, lo quemaron, lo desaparecieron?

Cállate, dice mi mamá, tú no sabes de qué hablas.

  9  
®

La Bis vino de visita.

Ella y la tía cruzan a veces muy seguido, a veces no tan seguido. A veces ni cruzan.
Pero la Bis tenía ganas de pasar una temporadita acá. Dice que la tía está que no se
aguanta con lo del Papa.

Siempre siempre trae regalos para Willy y para mí. Nos llena la alacena. Eso significa
que vamos a comer mi favorito: macarrones con queso, de los de cajita, o espaguettis,
de los de lata.

Mientras todos ayudan a bajar las cosas del carro de la tía, yo me llevo a la Bis a mi
cuarto y le enseño que bonito le quedó mi escritorio a papá. La Bis se sienta en mi
cama y me pregunta si es ahí donde voy a hacer la tarea. Sí pero aquí me voy a hacer
escritora, voy a escribir cuentos para niños. Mi mamá quiere que dibuje y pinte como
ella y que... La Bis me interrumpe: pues si ya tenemos una pintora entonces
necesitamos una escritora, ¿qué no?
Lo mismo digo yo.

La Bis siempre me entiende. Con la Bis siempre me siento segura, como si sólo con ella
podría escapar de un monstruo que solo nosotras podemos ver.

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®

Anoche nos despertaron unos disparos.

Bueno, nos despertaron a mi Mamá, mi Papá y a mí. El Willy y La Bis ni en cueeenta.


Se oyeron muy cerquita. Yo no sé que estaba soñando pero sé que los balazos se
metieron a mi sueño y luego me sacaron de él. Desperté aterrada. Me quedé un rato
pensando si había sido una pesadilla. Luego se oyeron otra vez y me fui al cuarto de
mis papás.

Papá estaba parado, alerta. Tenía una pistola en la mano. Mamá con ese gesto de
mano en la boca. Papá nos hizo shhhh con el dedo y salió del cuarto. Puso el otro
candado en la puerta de la cocina, clac, se oyó. Cuando regresó yo estaba abrazada de
mi mamá, las dos asustadas.

A estas alturas ya deberían estar acostumbradas, dijo. Esta es una ciudad que dispara
en la noche. Y es cierto, esta ciudad dispara en la noche. A tu cuarto, me dijo, papá.

Ya iba de salida cuando le pregunté, ¿siempre has tenido una pistola?


No me contestó.

Me regresé a la cama.

De camino al cuarto me repetí todo está bien Papá tiene una pistola, todo está bien. Él
es fuerte y nos va a proteger. Si alguien entra a la casa Papá lo va a matar. Así: pum
pum, dos tiros y listo. Tenemos suerte.

Nada nos puede pasar ni siquiera aquí, en la ciudad que dispara de noche.

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®

Me gusta cuando la Bis se queda con nosotros. Me gusta porque eso quiere decir que
por las tardes Willy y yo no estaremos solos. La Bis nos cuidará, aunque mamá diga:
cuiden a la Bis. Luego se va a dar su clase.

Willy juega con su aparato y mientras él mata zombis la Bis y yo vemos Amor en
custodia. En el episodio de hoy por poco secuestran a Paz. ¿Un secuestro es como
cuando te lleva el robachicos verdad? Le pregunto a la Bis. Ella me mira como si le
preguntara cómo nacen los bebés. Dice que sí con la cabeza. ¿Y por qué lo hacen?
Pues, nomás porque sí, para hacer dinero, nena. En los comerciales vamos a la cocina
y nos hacemos pan con mermelada, ella me pregunta si sé algo del nuevo trabajo de
Papá. Le digo que es con un güero y que va a ganar mucho dinero.

Sí, seguro, dice ella.

Yo sé que lo que dice lo dice con cola. A la Bis no le gusta mucho mi. Ese Pinche
Güero, dice cuando nos sentamos a seguir con la novela.

A mí me da igual, tenemos otro carro y no volveré al cochino camión.

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®

Le hablo a Tere por teléfono. Le pregunto, ¿puedes creer que todavía falta más de un
mes para volver a clases? Parece que el verano dura toda la vida.

Le cuento a Tere que esta semana he visto Amor en Custodia y me dice que ella a
veces la ve con su mamá. Dice que a su mamá le gustan las novelas así realistas.
¿Cómo realistas? Pues así que dicen la verdad. De la gente y lo quepasaenestepaís. Lo
dice con mucha inteligencia: loquepasaenestepaís. Luego me pregunta,¿sabes cómo?
Ajá, le digo.

Pinche Tere.

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®

La tía volvió por la Bis. Mañana se la va a llevar de regreso al otro lado. Por eso,
temprano, iremos todas a la iglesia, nos dijo. Una cosa lleva a otra, con la tía siempre
una cosa lleva a otra y de pronto estamos hablando de que es año mundial de la
eucaristía. ¿El año de qué? pregunta Willy. Eu-ca-ris-tí-a, le repito. No lo vas a
entender.

La verdad yo tampoco lo entiendo pero hago como que sí, para muchas cosas hago
como que sí.

A mí no me gusta ir a la iglesia, huele a vela, huele a polvo, huele a viejo, huele a


muerto. Yo nunca he olido un muerto pero de seguro es así un olor feo, feísimo. La Bis
dice que el 2006 será el año del Gallo. Me da risa, el año del gallo, repito.

La tía se enoja.
La tía siempre se enoja y
cuando se enoja, hace una cara así:

®

Una amiga de mi mamá vino de Aguascalientes con su hija a noséqué de sus papeles
porque su esposo está en el otro lado. Se quedarán con nosotros tres días. Ellas
dormirán en mi cuarto y yo con La Bis en el cuarto de Willy. Nunca tenemos visitas así,
que no sean de la familia.

A Papá no le gusta Leticia, así se llama la amiga de Mamá, dice que es una
metomentodo. Papá tiene razón, Leticia le pregunta a Mamá el precio de todo lo que
tenemos, qué bonita esta alacena ¿cuánto te costó? qué chulas tus sandalias, ¿cuánto
te costaron? Y la peor: ¿Por qué viven aquí y no allá, qué no pueden vivir allá, si tú sí
tienes papeles?

Leticia es muy opinionated. como me dice mi maestra de inglés. ¿No te pone nerviosa
que Guillermo viaje tanto, con todo lo que pasa alrededor? ¿No te da miedo quedarte
sola con los niños con todo lo que pasa alrededor? ¿No te da miedo todo lo que pasa
alrededor?

Con todo lo que pasa alrededor es como loquepasaenestepaís.

La hija es igual. Esta mañana me dijo: aquí es donde están las muertas, ¿verdad? ¿tú
no has conocido a ninguna? Dicen que a veces sólo encuentran sus osamentas.

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Yo no le contestaba ni sí, ni no, hacía esa cara que uno hace para que otros crean que
sabes pero no quieres decir. Aprietas los labios, bajas la mirada, subes los hombros.
Además, yo no sabía qué quería decir osamenta.

Lo busqué en el diccionario:
 

osam enta.

1. f. Esqueleto del hombre y de los animales.

2. f. Conjunto de los huesos sueltos del esqueleto.

¿Osamenta será también para las mujeres o sólo para el hombre y los animales? Y, en
todo caso, ¿cómo es que hacen para que sólo queden sus huesos sueltos?

¿Qué les hacen a las Muertas de Juárez para que queden sólo sus osamentas?

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®

La Bis lee el tarot.


La tía dice que eso es del diablo.
Yo no creo que sea del diablo, ¿cómo va a ser del diablo? un montón de viejas amigas
suyas o conocidas de mi mamá vienen a que se los lea, no creo que todas ellas dirían:
Doña Lú léame el tarot.

La Bis dice que antes de comenzar una lectura hay que llamar a los guardianes del
tarot. Yo no los veo, a los guardianes, pero sé que están ahí. Hay muchas cosas que no
veo pero sé que están ahí.

La Bis dice que mi carta es la estrella. En francés se dice Le Toille. Me da risa su boca
en el ombligo pero me gusta que ella en vez de tomar agua del río, le echa agua.

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®

Papá sigue de viaje. Se fue de trabajo pero yo digo que ya no aguantaba a la amiga de
mi mamá que no tiene para cuándo irse.

Papá ya lleva tres días fuera y sé que a mi Mamá no le gusta que viaje, dice que ahorita
las cosas no están para viajar. ¿Qué cosas?, le pregunto. No me contesta.

Esta vez se fue a Tijuana. Papá le deja muchos muchos billetes cuando se va. Mamá
los mete en un calcetín y los refunde en un cajón.

Dice la amiga de mi mamá que en Tijuana las cosas están muy calientes. Yo no sé qué
quiere decir con que las cosas están muy calientes. No soy tonta, sé que no quiere decir
calientes-uy-te-vas-a-quemar... pero entonces ¿qué es?

Voy al diccionario:
 

caliente.

(Del lat. calens, -entis).

1. adj. Que tiene o produce calor.

2. adj. Dicho de una habitación, de una vestidura, etc.: Que proporcionan calor y
comodidad.

3. adj. Dicho de una disputa, de una riña, de una pelea, etc.: Acaloradas, vivas.

4. adj. Conflictivo, problemático. Se elevan las tensiones para un otoño caliente.

 
Calientes es como difíciles, como bien complicadas. Mi Papá es muy fuerte y además
tiene una pistola así que no le va a pasar nada aunque las cosas en Tijuana estén muy
calientes.

Cuando Mamá le habla por teléfono a La Bis, le dice estoy preocupada por Guillermo.
No oigo lo que le dice la Bis pero mi mamá responde: ya sé, ya sé, tú bien me lo dijiste.

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®

Por fin se fue la amiga de mi mamá y su pinche hija. Yo antes no decía pinche, antes
decía tonta, burra, cabezona, todo menos pinche. Pero con ella aprendí a decir pinche y
entendí qué es pinche y ya sé qué es ser pinche.

Ella es muy pinche.

Me dijo que si yo no me ponía corpiño nunca me iban a salir las bubis y que todos se
burlarían de mí. A los hombres les gustan las bubis y si no tienes bubis no le gustas a
nadie.

Me dijo que un día iba a tener tantos pelos que hasta asco me daría hacer pipí.

Me dijo que si no aprendía a cuidarme bien iba a acabar como cualquiera de las niñas
que se pierden y nunca aparecen.

Me dijo que si no me pongo lista un viejo feo me va a coger.

Mamá dice que ella me dijo todo eso por envidia, porque le gustaron mis cosas mi
cuarto mis juguetes mis muñecas mi familia mi mi mi mi mi. Todo. Dice que la mamá es
igual. Es envidia, pura envidia porque nosotras finalmente tenemos lo que queremos.

®

Mamá dice que las noticias ni hay que verlas ni hay que leerlas. Pero ella no puede
dejar ni de verlas ni de leerlas. Esta mañana, por ejemplo, desayunamos viendo lo de
un Huracán en Estados Unidos. Un huracán con nombre de mujer. Un huracán con
nombre de muñeca. Vimos gente llorando, vimos el viento intenso y el agua el agua el
agua en todos lados, las casas hechas nada.

Pobres familias, repite mi mamá.

Aquí también hay casas hechas nada, le digo. Casi no pasamos por ahí pero yo las he
visto, se ven arriba del cerro, al ladito de donde dice LA BIBLIA ES LA VERDAD,
LEELA.

En todos lados hay pobres familias y gente llorando y casas hechas nada... no nomás
en la tele. Le digo que eso es lo que nos decía la maestra en la escuela.

Mi Mamá no dice nada. Es como si estuviera sin estar. A veces la tengo a un lado de mí
y la extraño, la extraño como los niños que extrañan sus casas grandes y secas.

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®

Ha estado lloviendo mucho.

Papá sigue fuera y a Mamá no le gusta que llueva y que no esté Papá. Nos llama a su
cuarto y nos dice acuéstense aquí para que no les den miedo los truenos. Pero a nadie
le dan miedo los truenos más que a Mamá. Dice que los truenos se parecen a los
balazos.

La Bis hace mucho nos enseñó a gritar fuerte justo después de un trueno, así se quita el
miedo, dice. Gritar fuerte te quita el miedo de todo, le digo a Mamá pero ella no grita. Al
menos ahora nos deja hacerlo, antes ni de loca. Nos regañaba, me ponen nerviosa,
decía.

A los truenos es fácil esperarlos. Primero se ve un relámpago o dos y luego PUM un


trueno. Hay truenos chicos, medianos o grandes. El Willy dice que sería muy suave
agarrarlos y guardarlos en una caja y sacarlos para asustar a la gente como quien
guarda lagartijas. Un trueno es como si el cielo se uniera todo y te dijera PINCHE. ¿Un
trueno es tan fuerte como un tiro? le pregunto a Mamá. ¿De dónde sacas esas cosas?,
me dice y se queda sin contestar mi pregunta.

Nos acurrucamos y esperamos el relámpago, el trueno, el grito que va a salir de


nosotros.

®

Hoy fuimos a comprar los útiles para la escuela. Las clases ya van a comenzar. Nos
dieron esta lista:

• Lápices del 3
• Borrador de migajón
• Caja de colores de palo, NO CRAYOLAS NI PLUMONES (Esto   se   ve   tan  
sospechoso,  las  mayúsculas,  el  subrayado)
• 4 paquetes de plastilina, colores: amarillo, azul, rojo y verde.
• Un paquete de hojas Bond (¿como  James  Bond?)
• Regla y compás
• Lápiz adhesivo
• Papel de baño, la escuela no provee de papel para los baños de sus hijos.
(Ojalá  que  todos  compremos  del  papel  más  suavecito)
• Cuadernos de forma italiana, dos cuadriculados y dos de doble raya.
• Libreta para tareas (las  pinches  tareas)
• Marcador fosforescente amarillo (¿y  el  rosa?  ¿y  el  azul?)
• Vasos/conos para el garrafón de agua  
   

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®  
 
Es nuestra tercera semana de clases. La maestra está bien, aunque a veces habla
demasiado. Para todo saca de ejemplo a su familia. Habla mucho de nuestra
responsabilidad de mexicanos y así. Pero también nos cuenta cuentos de vez en
cuando.

Hoy, después de que pasa la lista, se para y escribe la fecha en el pizarrón, levanto la
mano. ¿Qué pasa, Julia? Hoy es mi cumpleaños, le digo. ¿Hoy?, ¿justo hoy? me dice.
Contesto sonriente que sí. Baja la cabeza. Deja el gis en el pizarrón y se acerca un
poco a nosotros.

Hoy es un día especial, comienza a decir y yo creo que va a hablar de mí y que les va a
decir a todos que me canten las mañanitas y después vendrán aplausos y abrazos.
Hoy, chicos, hace algunos años se llevó a cabo el más terrible acto terrorista contra
nuestros vecinos los Estados Unidos, las Torres Gemelas, emblema de la ciudad de
Nueva York se vinieron abajo. Hoy es un día para pensar, para reflexionar sobre lo
afortunados que somos.

Después de una pausa larga, la maestra me dice Julia, tu cumpleaños es una fecha
importante, celebra la vida.

No hubo ni mañanitas ni aplausos ni abrazos ni nada. Pasamos la mañana hablando de


las palabras graves y de las agudas. Graves y agudas y graves y agudas y graves y
agudas.

En la tarde le pregunto a mi mamá de las torres, las que se cayeron en mi cumpleaños.


Mi mamá se pone triste, ¿en serio quieres hablar de esto? Sí. Mamá dice que dos
aviones...

El relato de Mamá sobre las torres es más triste que lo que dice Wikipedia:
 
Los atentados del 11 de septiembre de 2001 (comúnmente denominados con
el numerónimo 11-S en España y Latinoamérica; 9/11 en el mundo anglófono) fueron
una serie de atentados terroristas suicidas cometidos aquel día en los Estados
Unidos por miembros de la red yihadista Al Qaeda mediante el secuestro de aviones de
línea para ser impactados contra varios objetivos y que causaron la muerte a cerca de
3.000 personas y heridas a otras 6.000, así como la destrucción del entorno del World
Trade Center en Nueva York y graves daños en el Pentágono, en el Estado de Virginia,
siendo el episodio que precedería a la guerra de Afganistán y a la adopción por el
Gobierno estadounidense y sus aliados de la política denominada de Guerra contra el
terrorismo.  
 
Bueno, además yo no sé lo que significa numerónimo, anglófono, yihadista, Al Qaeda.
Terrorismo sí sé, Papá me ha dicho qué es el terrorismo. De todos modos, lo cuente la
Profe, lo cuente Mamá o lo cuente Wikipedia:

Ni
ganas
me dan.
dequeseamicumpleañosotravez.

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Que nadanadanadanada se derrumbe nunca, le digo a
Dios cuando me voy a la cama.

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®

Mamá da clases de dibujo tres días a la semana en una escuela privada. Mamá es
pintora. Mamá hace los cuadros más extraños. Su estudio es también la lavandería o
iba a ser la lavandería. Mamá a veces no usa pinceles, usa sus dedos. Los dedos de
Mamá son un arcoiris. Me gusta verla cuando pinta, me gusta cómo mueve el pie
izquierdo mientras lo hace, me gusta cómo parece que su cuerpo todo es el que pinta.

Pero nunca entiendo lo que pinta.

Mamá no pinta personas ni animales ni árboles ni flores.


No hay un sólo sol en sus cuadros.

Mamá pinta lo que siente y lo que pasa en la ciudad, así dice.


Y lo que Mamá siente y lo que pasa en la ciudad tiene colores oscuros.
Hay demasiado gris en Mamá.

Demasiado gris.

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®

Estamos en Educación física. Yo Odio Educación Física. El maestro nos hace correr
ocho veces a la cancha, brincar entre llantas, correr con una pierna amarrada con la
pierna de alguien más y a mí siempre me toca con Susana que es muy lenta y tiene los
pies para adentro.

Tere dice que hay que tenerle paciencia a Susana por lo de su mamá. Pero eso qué, ya
sé que no tiene mamá pero tiene los pies para adentro y no corre bien. Tere dice: no
todo es ganar.

No lo puedo evitar y Susana se cae. Se queda sentada en la banqueta, se limpia el


raspón con una toalla que el profe le da.

Me ponen a correr con Mercedes. Mercedes sí corre bien y vive con sus dos papás y
sus tres hermanos. Mercedes no llora por cualquier cosa.

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®

Ya vamos a poder cruzar todos al otro lado.

Mi Papá ya va a poder tramitar su visa. Le van a ayudar en su trabajo. Todos tenemos


menos él, pero sin él no podemos cruzar. O a lo mejor sí y nomás no cruzábamos, no
sé. Yo nací con visa, así dice mi papá, porque no nací aquí, nací allá.

Pero nomás nací allá. Yo nunca he vivido allá, yo nunca he ido allá. Mamá dice que sí
pero no me acuerdo. También Willy nació con visa. Y mi mamá, y la tía y la Bis.

Tere no tiene visa y dice que nunca va a tener. No nos la van a dar por lo de mi papá,
dice. Yo no sé qué es lo de su papá pero siempre que algo pasa en su casa, siempre
que falta a la escuela dice eso: por lo de mi papá. Ya sé que le puedo preguntar y ya sé
que me va a contar, Tere me cuenta lo que sea, pero yo no sé si quiero saber lo de su
papá.

Papá está contento, dice que iremos en el carro nuevo y que iremos de compras y que
vamos a comer muy rico. Mamá no está contenta, a Mamá no le gusta el otro lado. Pero
si está la Bis, le digo yo. Sí, está la Bis, repite y de pronto parece que sus ojos no tienen
nada.

®

Íbamos en el carro nuevo los cuatro. Buen susto fue ese. De buenas que el Willy quiso
ir enfrente con Papá y mandó a Mamá conmigo atrás. Estábamos en un alto, el radio a
todo volumen. En eso llegaron ellos al carro que estaba al lado de nosotros.

Pum pum pum.

Solo me acuerdo que mi Mamá me agachó y me cubrió. Papá aceleró y luego un


enfrenón.

¿Están bien?
Estábamos bien.
¿Lo mataron, mataron al señor? preguntó Willy.
¿Qué señor?
Papá y Mamá: silencio.

Le platico a Tere al otro día en la escuela. Estábamos en un alto y luego unos disparos
y luego no vi nada, ni oí nada, sorda por un ratote. Ella dice que eso pasaba muy
seguido en el barrio en el que vivía antes. Ya ha visto como tres muertos. Luego te
acostumbras. Los balazos están en todos lados.

En todos lados.

A la salida Willy y yo nos ponemos en una esquina a esperar a Papá, miro a todos
lados, miro pero no, no hay balazos.

A la hora de la comida les cuento a todos lo que dice Tere. Los balazos están en todos
lados, digo. Nadie dice nada. Luego Papá: pues ¿qué se le va a hacer?

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®

Yo sé que si se lo cuento a alguien me van a decir que estoy mal pero en casa estamos
divididos. Willy es el favorito de Papá, y es que cuando Papá llega de su trabajo (que
puede ser a la 1 o a las 4 o a las 8 de la noche o hasta el otro día) siempre levanta a
Willy y le da un beso en la frente. A mí sólo me sacude el cabello y me dice pequeña,
me dice niña, me dice cosita. Entonces, ¿si Willy es el favorito de Papá, yo soy la
favorita de Mamá?

Mi Papá se lleva a Willy todos los domingos a ver el fut a casa de un amigo. El domingo,
entonces, es el día de las chicas. Así lo llama mi mamá. Desayunamos con mucha
mermelada. Vemos la tele y nos pintamos las uñas. Me gusta, me siento la Favorita. Es
el único día que Mamá no trabaja en su estudio.

Hoy vemos una película de amor muy chistosa. Se llama Cómo perder a un hombre en
10 días. El hombre, Benjamín, no me gusta mucho pero me encanta cómo se viste ella
que se llama Andie, aunque tiene nombre de hombre.

En los comerciales le digo a mi Mamá que nunca me ha platicado cómo conoció a mi


Papá. Mamá se queda pensando, ¿por qué los adultos se toman tanto tiempo en
contestar las cosas más simples? Finalmente: a tu Papá lo conocía de toda la vida,
¿cómo de toda la vida, desde chiquitos? Ándale. ¿Y cuando crecieron se dieron cuenta
de que estaban enamorados o siempre supieron que estaban enamorados y nomás
estaban esperando a crecer? Mamá hace una sonrisa muy rara, cierra y abre los ojos y
dice: no sé si crecimos. No te entiendo, le digo. Pero la película ya comenzó y mi mamá
aunque sigue aquí, solo la escucha y sigue dibujando sobre su libreta. Sus dedos llenos
de carbón. Corazones en la libreta, corazones color carbón.

La Bis dice que sólo hay un gran amor.

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®

Hoy Papá está muy feliz.


Ganó la sub-17 ganó ganó ganó, entró gritando.
México le ganó a Brasil, ¿entiendes lo que eso significa? Mi Mamá se ríe y festeja con
él, también Willy da de brincos.

Yo estoy a medias. ¿Qué quiere decir eso?


Que los mexicanos sí podemos, dice Papá.
Ah.

Me voy a mi cuarto. Me siento frente a la ventana y pienso ¿podemos qué?

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®

Hoy vino una señora al salón a hablarnos de cómo debemos cuidarnos. Nos dijo que no
debemos hablar con extraños, que no debemos recibir paquetes de nadie, que no
debemos contestar el teléfono si estamos solos en casa, nos dijo que si oíamos
disparos debíamos meternos bajo la cama y alejarnos de las ventanas.

Nos dijo muchas cosas más.

Nos dijo, por ejemplo que en esta ciudad la tasa de asesinatos es de 148 por cada 100
mil habitantes”.

Eso es como mucho mucho, ¿verdad? preguntó uno del salón. Todos nos reímos, luego
la señora nos dijo que eso no es de risa.

No, no es de risa.

También nos explicó que vivíamos en una ciudad muy peligrosa. Que vivíamos en un
país muy peligroso. Que el gobierno y el narco están acabando con todo. ¿Cómo
acabando con todo? quise preguntar, pero no me animé.

A la señora se le transparentaba el brasier. Me hizo gracia, iba a decírselo a la Tere y


entonces me di cuenta de que una lágrimas bien gordas le rodaban por la cara. ¿Tere?
¿Tere qué tienes?

Llora por lo de su papá, dijo Miguel.

Por lo de su papá.

Dicen que el Papá de Tere estuvo metido en el narco. Ella siempre dice lo que todos
dicen, que estuvo en el lugar equivocado a la hora equivocada.

Eso es lo que dicen todos aquí cuando te matan a alguien.

  27  
®

Ayer acompañamos a mi Mamá a su café, como no tenía donde dejarnos. Su amiga nos
prendió la tele para que nos entretuviéramos, lo malo es que no nos dejó poner la
telenovela así que Willy y yo tuvimos que conformarnos con las caricaturas. Cuando me
paré al baño oí que mi Mamá y sus amigas hablaban de unas niñas.

Las reportaron desaparecidas hace un mes. Eran primas. Iban a la misma escuela. La
mamá no las encontró a la salida de la escuela. Salió en todos lados. Las encontraron
hace unos días en un baldío. Que obviamente las violaron. Que obviamente las
mataron.

Las amigas de mi Mamá se preguntan qué alma desalmada haría eso, qué consuelo
van a encontrar las mamás y qué esperanza pueden tener de encontrar a los culpables.

Me voy a la televisión. Pienso: ¿por qué obviamente las violaron, por qué obviamente
las mataron? porque pues eran unas niñas nada más, ¿no? También me pregunto qué
es, exactamente, violar.

  28  
®

A Mamá no le gusta mucho que juguemos afuera. Dice que la calle ya no es un lugar
seguro. Aquí enfrente, aquí enfrente nomás, le digo. Mamá: No. Si Willy sale también
¿me vas a dejar? Mamá: No. Luego abre la cortina y me muestra la calle, ¿ves alguien
más jugando allá? Y no, la verdad no hay nadie. Willy me dice que nos vayamos al
patio.

Él saca el modelo que está armando y yo no sé ni qué sacar. Nuestro patio es pequeño,
no sé cuándo salí para acá la última vez. Las paredes parece que han crecido. Hileras e
hileras de bloques, vidrios, muchos vidrios en la orilla.

En las caricaturas los niños caminan por las bardas, como si fueran gimnastas. Aquí
nadie podría hacerlo, aquí todas las casas tienen vidrio en las orillas, aquí todas las
casas son como fuertes.

  29  
®

Yo no sé de dónde saca tantas cosas Tere. Hoy me estaba platicando la historia de la


mataviejitas. Es cierto, créeme, es una señora que se hace pasar por enfermera de
viejitas y luego les roba todo y las mata. Pero ¿cómo vas a matar a una viejita? De la
misma manera en que matas a un niño a una niña a un señor o a una señora. Tere me
mira como si yo fuera una estúpida.

Y sí, tal vez soy una estúpida.


Saca de su mochila un periódico y me lo enseña.

No puedo creer que alguien mate a viejitas.


Pienso en la Bis.

Por la tarde le hablo por teléfono y le digo: nunca te enfermes. Me dice que no puede no
enfermarse, me dice que todos se enferman. Bueno, pues si te enfermas no contrates a
una enfermera que no conozcas bien. A veces hay que temerles a los que más
conoces, dice la Bis. Pero no tienes nada de qué preocuparte, este es el año del Gallo.
Oigo de fondo a la tía que grita: el año de la eucaristía abuela, de la eucaristía.

Es de noche y sueño con la mataviejitas. Sueño que se acerca a mi Bis y sueño que yo,
que yo solita tengo que defenderla pero entonces la mataviejitas me mata a mí.

La mataviejitas se vuelve la mataniñitas.

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®

Los vecinos de al lado, de un día para otro desaparecieron. Ni pío hicieron. No se


despidieron. ¿Pos qué mala cara les dimos?, diría la Bis. No hablaban con casi nadie en
la calle pero la señora sí que a veces platicaba con mi mamá. Mi papá y el señor se
hacían ese saludo que hacen los hombres: bajar un poco la cabeza de arriba a abajo
una vez y hacer una media sonrisa.

Tenían dos gemelitas, como de la edad del Willy. Se la pasaban poniéndole ropa de
muñeca a su gato El Califas. Un día yo les pregunté por qué el gato se llamaba El
Califas, no sé, dijeron al mismo tiempo. Yo nunca le pondría El Califas a un gato.

Yo fui la que se dio cuenta de que los vecinos se fueron, porque El Califas lloraba y
lloraba. Le dije a mi Mamá, ¿oyes al Califas? está llorando mucho ¿no será que algo
más pasó? como cuando el perro de Marta, la de la tienda, ladraba y ladraba para
avisar que Marta se había caído de la escalera. Mamá dijo no es asunto nuestro.

Me gustan los asuntos que no son nuestros.

Entonces hice lo que siempre hago cuando mi Mamá no me hace caso: le llamo a Papá.
Le marqué al celular y le dije: Papá El Califas está llorequetellore, yo creo que algo
pasó. Papá me dijo ¿y quién chingados es El Califas y qué quieres que yo haga? Mi
Papá a veces habla así. Ni lloro ni me siento ni nada. Le expliqué: El Califas es el gato
de los vecinos y está llore y llore y yo digo que algo pasa con ellos. Pues a lo mejor no
están. A esta hora siempre están, como nosotros. Te digo que algo pasó.

Papá me dice sal, asómate por la ventana de su sala y dime qué ves. Me siento como la
detective de La ley y el Orden, el programa favorito de Papá. Mi mamá ni cuenta se da,
está haciendo la tarea con Willy.

Salgo con cuidado, camino casi de puntitas y me asomo por la ventana de la sala y de
la cocina. La tela de las cortinas son como un lienzo pero sin figuras, o sea, sin sillones,
sin mesas, sin nada. La casa está vacía. Los vecinos se fueron.

Le digo: no hay nadie, Papá se fueron, se lo llevaron todo y ni cuenta nos dimos. Si
apenas estaban ahí ayer. Luego Papá un silencio largo. Oigo que a lo lejos dice:
Sánchez se fue.

Cuando vuelve a la bocina me dice: regrésate a la casa, cuando llegue checo esto,
cierra bien la casa. ¿Y el Califas? le digo. Pobrecito, lo dejaron solo y sin comida. Pero
Papá ya colgó.

¿Cómo se les pudo haber olvidado su gato? Ni modo que El Califas no hubiera estado
maulle y maulle mientras ellos sacaban todas sus cosas y las metían en maletas que
luego metían al carro al que luego se metieron ellos. Miau miau El Califas.

  31  
®

No sé cómo pero mi Papá y Pedro lograron meterse a la casa de los vecinos. No nos
dejó entrar ni a mí ni al Willy –y eso que al Willy nunca le dice que no. Al rato salió el
Califas y yo lo agarré. ¿Nos lo podemos quedar? le pregunté a Pedro. Habrá qué ver
que dice tu Papá.

Le doy el Califas al Willy, le digo: tú dile, tú dile, a ti no puede decirte que no, a ti nunca
te dice que no. Ándale, dile que el Califas está solo y que ya no tiene a nadie en el
mundo y que nos necesita. El Willy fue muy obediente, dijo todo eso y, de su propia
cosecha, agregó: y nosotros lo necesitamos a él. Julia y yo necesitamos una mascota.
Ándale Papá di que sí, di que sí.

Y así señoras y señores es como nosotros tenemos ahora un gato.

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®

Dice la Tere que su Abue no es como mi Bis.

La tuya toma té, dice.


La mía toma güisqui, dice.

¿La tuya teje? le pregunto.


Claro que no, me contesta.

La mía lee novelas vaqueras, dice.


La mía ve telenovelas, le digo.

¿La tuya todavía tiene esposo? me pregunta


Tuvo dos, pero ya se murieron, le digo. ¿Y la tuya?
La mía tiene novios, muchos novios.

La mía habla mucho por teléfono, dice.


La mía habla sola, le digo.

Como siempre, tiene razón la Tere, su Abue no es como mi Bis.

  33  
®

Hoy vamos a cruzar por primera vez.

Siento cosquillas. Me sudan las manos. Papá y Mamá nos han dicho una y quinientas
veces que, si preguntan, nosotros no, no oficial, no tenemos parientes en Estados
Unidos. Mi Papá me hace practicarlo en inglés. Todos lo diremos en español menos tú,
impresiónalo. No, officer, we do not have family in the States. Papá quiere que diga
completo: in the United States, pero ya le he dicho que no se usa decir así.

Cuando estamos en mitad de la línea, Mamá se baja del carro y dice, nos vemos en el
otro lado. Le da un beso a Papá y nos dice que nos portemos bien. A mí me recuerda lo
que tengo que decir en inglés.

¿Por qué se baja Mamá? Le pregunto a Papá. Porque ella nació allá y se va a ver
sospechoso. ¿Qué se va a ver sospechoso? Papá no dice nada.

La línea es muy larga. Carros y carros y carros. Vendedores muchos. Los fritos con
verdura se ven buenos pero Papá no quiere comprarnos nada. Willy dice que lo
despertemos cuando ya estemos en el otro lado.

Algunos oficiales se pasean entre los autos con unos perros gigantones. La Tere ya me
había dicho de ellos, esos perros lo huelen todo, la mota, todo. Pedro dice que la mota
sólo la fuman los malandros. No sé qué palabra me da más risa, mota o malandros.

Veo a los perros con sus patotas y sus cuerpotes y me digo que para ser perros espías
son demasiado obvios. Deberían usar gatos. Los gatos se escurren más fácilmente,
hacen como que les gustas y luego saz, el arañazo cuando menos te lo esperas. A los
del datsun verde ese seguro los arañaban, con todo lo que traen en la cajuela.

Papá me hace practicar una vez más. No, officer, we don’t have family in the States, we
just want to do some christmas shopping. And what will you get? Me? A thousand
Barbie Dolls. El oficial se ríe. Quei simpaticai, dice.

Ahora mismo me pregunto, será que mi Papá me ha tenido en clases de inglés todo
este tiempo, dejándome sin sábados para que yo pueda decir esto.

Lo malo no es mentir, lo malo es hacer como que no, como que no tenemos familia allá,
como que allá no viven La Bis, la tía, Jonás y Fede. Como que en nuestra familia no hay
Mama.

Eso, eso es lo malo.


La línea en el puente es así:

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®

Pasamos casi dos semanas en el otro lado. Allá nos llegó la navidad. Al principio lo que
más me gustó es ir a las tiendas y oír música navideña todo el tiempo. Pero después lo
que más me cayó gordo es ir a las tiendas y oír música navideña todo el tiempo.

Jugué mucho con Jonás. Jonás es un año mayor que yo, es el único hijo de la tía. La tía
y el tío se divorciaron hace mucho pero el tío no termina por irse y la tía ya no le dice
nada. Jonás me enseñó a andar en bici. Le pedí a Papá que me comprara una, pensé
que diría que no pero sí, me la compró. Es rosa y se llama Vicky. Jonás dice que una
bici no es una muñeca y que no necesita nombre. Mamá dice que de ninguna manera
voy a andar en bici cuando regresemos a casa. Así que Vicky se va a quedar con la Bis.

Nos ponemos térmicos, pantalones, calcetas sobre calcetas, suéteres, gorros, guantes
y chaquetas bien gordas antes de salir. Nos vamos hasta el parque solos. Me gusta
estar con Jonás, me cuenta de su escuela, me habla en un español poquito mordido y a
ratos en inglés. ¿Tú crees que un día se van a venir a vivir acá? me pregunta. Le digo
que no, pero la verdad es que no lo sé, a mí me gustaría estar siempre cerca de la Bis.

Cuando vamos de regreso a la casa y Jonás me grita: come-on prima, me quedo


pensando... ¿y si vivimos aquí también voy a hablar español mordido?

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2

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®

Hoy es 28 de enero de 2006.

Desde antes de navidad que no escribía y es que me dejé el diario aquí en casa y la
pasamos en el otro lado con la Bis en la casa de la tía. Mamá sabe que me gusta
escribir y me dijo ándale te compro otro diario pero la verdad es que no quería escribir.
No sé si me gusta escribir de lo que no me gusta. No digo que haya sido malo la
navidad pero pasaron cosas que no me dan ganas ni de recordar.

Lo único bueno que ha pasado últimamente es que ya agarraron a la mataviejitas y que


Papá va a ser noséqué de las elecciones de este año. No está ni contento ni nada. A mí
sí se me hace como suave.

Mamá me ve con mi diario y me pregunta si ya estoy contenta porque estoy escribiendo


otra vez. Pero no sé si estoy contenta. ¿Vas a escribir de nuestras vacaciones, vas a
escribir de tu tía, vas a escribir de tu bici, vas a escribir de Jonás? De lo último que
tengo ganas es de escribir de Jonás. A Jonás quisiera borrarlo, borrarlo para siempre.

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®

Pedro se va a quedar en casa con nosotros porque esta vez mi papá va a estar fuera de
casa mucho tiempo. Mi mamá le ha dicho que puede dormir en el cuarto de Willy pero
Pedro dice que la sala está bien.

Pedro siempre ha sido amigo de Papá y ahora también trabaja con él. Cuando mi papá
viaja, Pedro viaja con él; cuando Papá arregla cosas en casa, Pedro las arregla con él.
No entiendo bien por qué se tiene que quedar con nosotros pero me gusta. Pedro me
gusta, me gusta cómo me enseña a hacer saludos largos con las manos, me gusta
cuando me cuenta de su sobrina, me gusta cuando me cuenta de sus partidos de
beisbol callejeros, me gusta cuando me cuenta del rancho en el que nació.

¿Por qué tú no tienes familia, Pedro? Pedro sonríe y me dice: los tengo a ustedes. Sí,
pero una tuya, le dice Willy, ¿por qué no tienes una tuya? Porque no necesito otra, dice
Pedro.

Pedro está lleno de tatuajes, Pedro está lleno de cicatrices. Pedro está lleno de historias
como esa en que de chicos él y mi Papá se robaron una barra de pan y corrieron tan
recio que nunca los atraparon. O esa otra del niño que agarró la pistola de su papá y
que por jugar con ella se dispara solito. Por eso no deben acercarse ni de broma a las
pistolas, nos dice.

®

Dice Tere que parece que este va a ser su último año aquí. Se va a ir a vivir a otro lado.
¿Al otro lado?, le pregunté. No, a otro lado, otro lugar, así nada más. Se va junto con su
mamá y sus dos hermanos.

Me da mucha tristeza pero también la verdad ya no nos llevamos tan bien como antes.
Hace poco nos peleamos porque dice que yo no agradezco lo que me da el señor y no
pienso en los demás, dice que a veces me creo mucho. Como cuando trajiste esa
enorme rosca para la fiesta de Reyes y ya nadie le hico caso a la que con tanto
esfuerzo trajo Pepe. Yo no sé de dónde saca que Pepe la trajo con mucho esfuerzo
porque 1) no era grande, 2) la hizo su mamá.

Me dijo también que niñas como yo la tenemos fácil. ¿Niñas como yo? Niñas como tú,
con papás como el tuyo. Al menos mi papá no está en la cárcel como el tuyo, le
contesté bien enojada pero al mismo tiempo sabía que no estaba bien decir eso.
¿Quién te contó? Y en vez de explicarle que mi mamá me lo contó para que yo fuera
buena con ella le dije que lo oí por ahí que todos lo dicen que todos lo saben. Sí, pues
todos saben que tu papá trabaja para La Comadreja y un día lo van a agarrar. Idiota, le
dije, y la empujé.

Al otro día le dije perdón y ella me dijo okey y ella me dijo perdón y yo también le dije
okey y comimos como siempre a la hora del recreo pero las cosas no son iguales.
La Tere se va a ir y yo le quiero preguntar a mi mamá quién es La Comadreja pero al
mismo tiempo no quiero saber quién es La Comadreja.

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®

La Bis estará aquí unos días. Viene al médico. A la Bis le cae muy bien Pedro y es que
Pedro le dice que nadie hace los burritos de verde como ella. Pero ahora cuando la Bis
hace los burritos de verde le quedan como de otro color. La Bis anda como distraída.
Por ejemplo cuando me platicaba de lo que significa El Mago en su tarot a cada rato se
quedaba en blanco y me decía, ¿qué te estaba yo diciendo?

Esta mañana tiró todas las latas de puré de tomate a la basura y abrió todas las puertas
de la alacena en la cocina. Nana, ¿qué haces? le dijo mi mamá y la Bis dijo: limpiando.

Mi mamá le dice Nana a mi Bis, nunca me había puesto a pensar de por qué le llamo yo
Bis a mi Bis. Entonces le pregunto a mi Mamá. La Bis es la Nana de mi mamá, es su
abuela, pues. Ella fue quien las crió a ella y a la tía cuando su mamá se fue. ¿Mi abuela
se fue? le pregunto. Sí, dice Mamá. ¿Y cuántos años tenías y por qué se fue y la
extrañabas y no la volviste a ver y tu papá nunca vino a buscarte y dónde están los dos
ahora?

Mamá estaba dibujando un paisaje cuando empezamos a platicar, unas montañas


enormes a las que de pronto les viene encima la lluvia y con la lluvia unas nubes
grandes gordas grises.

Mamá sólo dice que la Nana es la mamá que cualquiera quisiera.


Entonces la Bis entra al estudio de Mamá y dice, quiero un raspado de fresa, vamos,
vamos, vamos por un raspado y mi Mamá y yo nos reímos y le decimos a Pedro que
nos lleve a todos por un raspado.

La Bis se come su raspado sin hablar, fftt fftt jala de su popote, crnch crnch muerde el
hielo, como una nenita. La Bis se ve bien contenta, el Willy también. Pedro cucharea y
cucharea su raspado de leche-vainilla, yo hago lo mismo con mi coctel de elote. Sólo
Mamá no sonríe no come no nada. Yo creo que Mamá piensa en la montaña que
estaba dibujando. O en Papá, a veces parece que Mamá siempre piensa en Papá.

  39  
®

Pedro no tiene papás. Pedro, como mi Mamá, creció con su abuelita. También con una
nina. Nina María, le dice. Están en Parral. Pedro les manda dinero, les compra cosas.
Mi nana ya no ve, me dice, pero no se quiere operar, es muy necia. Le digo que todas
las mamás y las abuelitas y las nanas son muy necias. Todas las mujeres son MUY
necias. Pedro se ríe, Pedro siempre se ríe conmigo. ¿De dónde sacas eso? Pues así le
dice mi Papá a mi Mamá cuando se enojan, que las mujeres son muy necias.

¿Es cierto, Pedro?


A lo mejor, me dice.

¿Te imaginas qué difícil debe ser no ver?, le digo, y cierro los ojos, apenas veo a través
de las pestañas, camino por la sala, por la cocina, una vuelta y de regreso.

¿Nunca te vas a casar? le pregunto mientras camino a tientas por la casa. ¿A qué viene
esa pregunta? No sé, tienes la edad de mi Papá y no tienes ni esposa ni hijos, nomás
una abuela y una nina. No todos tienen que casarse y tener hijos, me dice. ¿Pero y si te
enamoras? No tienes que casarte cuando te enamoras, me dice, sólo tienes que... sólo
tienes que querer mucho.

Quiero decirle a Pedro que lo quiero mucho, que a veces sueño que soy grande y que él
se casa conmigo, que me besa en el cuello, que me agarra del pelo y me dice secretos,
sueño que se enoja, que da portazos, que me grita, que me dice necia y luego me besa
mucho. Sueño que se va de viaje y que yo lo espero como mi Mamá espera a mi Papá.

  40  
®

Hoy vinieron a clase unas personas a hablarnos de las elecciones. Nos dieron un
papelito con información. La maestra dijo que subrayáramos las palabras que no
conocíamos y que preguntáramos a las visitas:
 
Los Estados Unidos Mexicanos son una nación democrática, federal y laica,
cuyo gobierno está basado en un sistema presidencial o congresual en el que el
presidente de México es tanto el jefe de Estado como el jefe de gobierno, en un
sistema pluripartidista.

El gobierno federal representa a los Estados Unidos Mexicanos y está dividido


en tres ramas: ejecutivo, legislativo y judicial, de acuerdo a lo establecido por la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, publicada en 1917.

Los estados constituyentes de la federación también deben tener una forma


republicana de gobierno basada en un sistema congresual de acuerdo a lo
establecido por sus respectivas constituciones.

El primero en levantar la mano fue Pepe quien preguntó por qué a México le decían Los
Estados Unidos Mexicanos como los Estados Unidos de Norteamérica, la maestra ni
dejó contestar a las visitas, ella misma le dijo que eso ya lo habíamos hablado en clase.
Luego Julio preguntó qué era laica, creo que otros además de nosotros dos habíamos
subrayado esa palabra. Las visitas nos explicaron qué era la educación laica y yo sólo
me preguntaba si a la tía ya le habían informado eso y qué pensaría de un salón donde
está prohibido cantar “El señor me ama”. Yo pregunté qué exactamente hacían el
ejecutivo, el legislativo y el judicial.

Al final sólo Tere se quedó con la mano levantada y, en vez de hacer una pregunta, dijo
que su mamá piensa que todo es una pinche mentira porque el nuestro no es un país
democrático y que el poder judicial es la nueva, la nueva... inquisición.

Ninguno de nosotros entendió mucho a Tere, ninguno de nosotros en realidad entiende


mucho a Tere pero como dijo “pinche” todos le aplaudimos.

En el recreo Tere nos explicó mejor. Nos dijo que si su papá está en la cárcel es por
culpa del sistema que necesita chinos expiatorios. ¿Chinos? pregunté yo. Sí, chinos.
Gente a quién echarle la culpa de cosas que hacen otros, o tú ¿crees que mi papá iba a
dispararle a alguien en la calle nomás por que sí? Mi papá no tiene pistola ni nada,
¿cómo iba a hacerlo? pero el sistema se inventó que sí que mi papá tenía pistola y otras
armas y no sé qué más. La Tere nos dijo muchas más cosas y aunque no le entendimos
a todo le dimos la razón.

Todo es una pinche mentira.

  41  
®

Hoy La Bis casi quema la cocina. Estaba haciéndonos pollo frito y luego se vino a la tele
a bailar y cantar una canción de cuando era niña “son tus perfúmenes mujer los que te
sulibellan” repetía. Empezó a oler a quemado , a aceite, humo blanco era todo lo que se
veía. Bis, Bis el pollo el pollo, le decíamos, Bis, el pollo, Bis, el pollo, Bis el pollo y ella
nada.

De pronto ella sola dijo: el pollo.

Lo bueno fue que nos pidió una pizza y eso cenamos.

Cuando Mamá llegó dijo que aquí olía a quemado. Entró directo a la cocina y encontró
el sartén todo negro y el pollo que no sobrevivió. ¿Pues qué pasó? nos preguntó. Nada
que a la Bis se le quemó el pollo, lo puso en el aceite y se le olvidó. La semana pasada
fueron los bisteces, la anterior, las tortillas, ahora el pollo. Mi Mamá parece que le lleva
las cuentas a la Bis. Come pizza, le dice ella a mi Mamá.

  42  
®

Pedro dice que todo comienza con un beso, las guerras, las historias, todo. Le pregunto
cómo fue su primer beso y se ríe y me dice: muy feo. Me dice que al primer mocoso que
me bese le va a romper el hocico porque yo soy su princesa y nadie besa a su princesa.
¿Ni tú? le digo. Ni yo, me dice.

Este fin de semana vamos a llevar a la Bis a su casa. Eso significa que voy a ver a
Jonás. No sé qué me va a decir. No sé qué le voy a decir. Ya no estoy enojada con él,
ya no quiero borrarlo, ahora lo que quiero es que lo vuelva a hacer, que me vuelva a dar
un beso, que diga: los besos entre primos están bien.

  43  
®

Me gusta Hanna Montana y no me gusta Hanna Montana. Es como dos niñas en una.
Una niña es normal y va a la escuela y hace la tarea y tiene una amiga. Otra niña no es
normal porque es famosa y es cantante y todos le aplauden y todas quieren ser como
ella, como Hanna Montana. Está padre eso de ser famosa, supongo, pero no sé. Me
gusta Hanna Montana y no me gusta Hanna Montana.

Su papá sí, su papá sí que me gusta. La cuida le da de comer la lleva a todos lados.
Siempre está ahí.

  44  
®

Mataron a mi maestra. Nos dijeron como en todos lados dicen cuando matan a alguien:
se murió. Sólo eso, se murió. En el frente de la escuela pusieron un gran moño negro, la
verdad es que en muchos lugares de la ciudad hay moños negros, ¿quién hará esos
moños negros? qué negociazo ha de ser.

Cuando vi el moño negro, antes de entrar a la escuela y antes de saber lo de Miss


Fernández, me acordé la primera vez que vi uno. Fue en la tienda cerca de la casa, la
otra casa. “Se murió” el hijo de la dueña, decían en la calle. Pero la misma dueña se lo
contaba a quien se le atravesara: me lo mataron, me lo mataron a mi muchacho... en
esta ciudad matan por estar en el lugar equivocado a la hora equivocada. No se me
olvida. El moño negro, me dijo mi mamá, simboliza la muerte, la muerte de un ser
querido.

Me pregunto si alguien de la familia de Miss Fernández dice me la mataron, me la


mataron a mi muchacha, me la mataron por estar en el lugar equivocado a la hora
equivocada.

  45  
®

Mi Papá ya regresó.

Pero parece que se fue un Papá y regresó otro. Está más flaco, duerme todo el día.
Habla en voz bajita con Mamá y con nosotros a puros gestos. Fuma, fuma mucho.

Se enoja por cualquier cosa. Ya no ve la serie que le gusta, nomás ve el futbol o


programas de comida.

Mamá se le acerca, lo besa, lo abraza pero no le pregunta nada. Él nos lo dejó claro
hace mucho: nada de preguntas de su trabajo.

No podemos hacer ruido en la casa. No podemos poner música, no podemos jugar a


disparar al enemigo porque Papá necesita silencio, dice Mamá. Pero nos aburrimos, le
dice el Willy. Pues ni modo, dice ella.

Parece que Mamá cuida a Papá como si él fuera el Hijo.

  46  
®

Mamá amanece de muy buen humor. Cuando Mamá amanece de muy buen humor,
canta. Mamá está cantando. Yo no reconozco la canción pero habla de amor.

Le lleva café a Papá, se toma el suyo al lado de él. Se quedan en la cama un ratito más.
Lo más increíble es que no nos dice nada porque nosotros ya estamos frente a la tele
viendo caricaturas y comiendo choco-krispies. Willy se levanta y va con ellos a la cama.
Se ríen. Willy me llama. Mamá me llama. Julia, Julia, Julia. Quiero ir pero no me animo.
No es que esté esperando a que Papá también me llame pero.

Julia, ven. Dice Papá... y entonces voy, voy que vuelo. Me acomodo en la cama con
ellos y mi Mamá me toca el cabello y Willy se acurruca en el pecho de Papá. Llévanos a
desayunar, le dice. ¿A dónde podemos ir?

Los Tacos del Loco: cerrado.


La Mexicana: cerrada.
Gorditas La Feliz: cerrada.

Cerrado, todo cerrado. Yo puedo preparar pan francés para todos, Julia me ayudará,
¿verdad Julia¿ Pero yo quiero comer fuera, nunca comemos fuera. Willy pero nuestros
restaurantes favoritos han cerrado, ¿no te das cuenta? Pero ¿por qué? ¿por qué todo
está cerrado? ¿Por qué la ciudad se está cerrando de a poquitos? Pues porque sí.
Pero. Pero. Es que yo quiero comer fuera, que me sirvan un platote y me traigan leche y
jugo y.

Porque así es, chingada madre.


Mi Papá entonces se para, se viste y se va a la cocina.

Oímos los portazos de la alacena, los del refri. Mamá nos dice, vamos a ayudarle a
Papá. Pero yo quiero salir. Ya Willy. Nos levantamos, le ayudamos a tender la cama a
mamá.

¿Huevos con jamón? Pero a mí no me gusta el huevo.

Papá recoge el plato de Willy, tira todo en la basura y dice: pues entonces no comes
nada y vete a tu cuarto. Mamá y yo nos miramos y raspamos hasta el único cachito de
huevo en el plato. Le digo a Papá qué rico y ni siquiera me contesta.

Cuando acabo me voy al cuarto de Willy: está cerrado.

  47  
®

Estamos en casa de La tía y de Jonás. Nos quedaremos hoy y mañana. Mi Mamá y mi


tía discuten, creo que es por La Bis pero no se si se pelean por quedarse con ella o
para no estar con ella. A La Bis no debe gustarle mucho que se la pasen entre una y
otra como una bolita. No sé si ella lo sabe, o sea, está ahí con ellas oyéndolas discutir
pero está y no está. Las mira pero no las mira. Eso le pasa a La Bis últimamente.

Afuera Willy juega con Jonás. No sé qué hacen, sólo los oigo. Jonás grita: Ready?
espera unos segundos y luego dice: Jump! luego se oye un golpe en la banqueta y las
risas de Willy. Willy puede ser tan feliz con tan poquito.

Ready? ..........
Jump!

Ready? ..........
Jump!

De pronto después de un jump y de otro jump oímos dos golpes, uno afuera y otro
adentro. Es La Bis, La Bis que dejó su silla. Corro con ella y la veo así, bien atenta a las
instrucciones de Jonás, agachada cuando él dice Ready? y luego PUM brinca. Ven,
ven, me hace con la mano y nos agarramos: Ready? y luego Jump.

Reímos tan fuerte que nos oyen afuera, Jonás y Willy vienen con nosotras y de pronto
los cuatro nos agachamos para tomar vuelito y decimos Ready? .............. Jump! y
brincamos los cuatro lo más alto y alto. Somos risas y risas. La Bis dice: otra vez, otra
vez.

Y ahí vamos de nuevo:


Ready?..........
Juuuuump!
Ready?..........
Juuuuump!
Ready?..........
Juuuuump!

  48  
®

Lo que me gusta de Este Lado es ir de compras. No nomás ropa y juguetes. Hacer


mandado, eso, eso es lo que me gusta. Todo es como más suave, más brillante, más
rico.

A veces creo que podría vivir aquí, no en El Paso, sino en el Supermercado.

  49  
®

Hoy le vi el pipi a Jonás.

Yo al principio no quería verlo pero me daba curiosidad. Me dijo que me lo enseñaba si


yo le enseñaba mi desta. Yo ya había visto un pipí, veo el de mi hermano a cada rato.
Pero no es lo mismo ver el pipí de otro niño. ¿Lo quieres tocar?

No le toqué nada. No me tocó nada. Solo nos vimos el uno al otro. Si quieres me
puedes dar un beso, le dije. Ya te di un beso una vez y me empujaste, me dijo. Ahora
no te empujo.

Jonás me da un beso y yo me imagino que el que me lo da es Pedro, imagino que me


abraza con sus tatuajes y que me levanta y que no siento nada.

  50  
®

La ciudad está tapizada de fotos. Puro pinche candidato de mierda dice mi Papá. No
digas mierda, dice mi Mamá. Tampoco Pinche, le digo yo. Pinches viejas todas iguales,
dice mi papá, ¿verdad Willy? mi hermano se ríe, mi hermano se ríe de todo lo que dice
mi papá. Vamos camino al restaurante favorito de Papá. Estamos festejando algo de su
trabajo. Todos estamos contentos.

Mamá y Papá parecen novios. Caminan de la mano. Se besan. Papá le acaricia el


cabello y le dice Mi Bella. Eso me gusta.

La Bis dice que quiere raspado de limón y cuando Mamá le dice que no venden
raspado de limón solo repite que quiere raspado de limón, raspado de limón. La Bis a
veces es como un niño necio que quiere su chocomilk ya. Mamá le pide una limonada y
la Bis se queda tranquila pero al rato dice que es cierto que la ciudad está tapizada,
está tapizada de niñas, de niñas que no están en ningún lado, un pinche estado de
mierda, ese es el que tenemos.

  51  
®

Yo creo que El Califas no sabe que es gato.


Mi Mamá no sabe cómo ser Mamá.
Mi Papá no sabe cómo ser Papá.
Y se me hace que ese Calderón no va a saber cómo ser Presidente.

  52  
3

  53  
®

Un año.
Un año entero perdido.
Un año entero en páginas a la basura.
Todo porque mi mamá leyó lo que escribí y pensó que era peligroso. “Evidencia” lo
llamó.

Y ahora empiezo esta libreta.

Iba a escribirlo todo otra vez, todo lo que pasó. Lo de la colonia, lo de las elecciones. Lo
de Papá, claro, lo de Papá.

Pero no tiene caso. No quiero volver a vivirlo. Porque escribir es volver a vivir, o eso
decía mi maestra de quinto.

El fin de semana nos vamos al otro lado, por cierto.


De eso tampoco quiero escribir.

  54  
®

Que porque aquí no nos puede cuidar a nosotros y también a Papá.


Que porque allá están la tía y la Bis y Jonás.
Que porque aquí las cosas están muy calientes.
¿Qué quiere decir calientes?
Que porque aquí todo es peligroso, estar en casa es peligroso, salir de casa es
peligroso, caminar en la calle es peligroso, ir al hospital es peligroso.
¿Pero por qué es peligroso?
Que porque simplemente ya no puede atendernos.
Que porque la salud de Papá es primero.
Que porque sí.
Que porque lo dice ella.

¿Qué guardamos?, le preguntamos mi hermano y yo.


Mamá dice: todo.

¿Cómo se guarda todo?

  55  
®

La tía nos acomoda en la recámara de la Bis a mi hermano y a mí. Mamá dice que
demos gracias que tenemos a la tía y a la Bis. ¿Tú dónde vas a dormir?, le pregunto.
Mamá no me contesta. Eso es todos los días, las no respuestas de Mamá.

Vamos a vivir aquí.

Mamá y la Bis y la tía dicen que es por mientritas pero si es por mientritas, ¿por qué nos
trajimos tantas cosas?

La tía nos da un billete de cinco dólares y nos dice que vayamos a la tienda a
comprarnos lo que sea. No lo que sea, le digo, lo que nos alcance con cinco dólares,
¿no? Mamá saca de su cartera otro billete de cinco y nos dice, vayan a la tienda. Jonás
nos acompaña.

¿Van a vivir con nosotros, entonces?



¿Por lo de tu Papá?

¿Y es cierto que no puede hablar que no puede moverse que no puede respirar?
Sí.
¿Y cómo se ve?
No sé.
¿Cómo no?
No me lo dejan ver.
Chale, es el primero que matan de la familia.
No lo mataron.
...
¿Me oíste? No lo mataron, mi Papá está vivo, nomás que está ahí como si no. Luego se
va a aliviar y va a volver a ser todo como antes y nos vamos a ir a casa.
...
...
Perdón, yo, es que, pues no sé. ¿Quieres unos Skittles?
Psss sí.

  56  
®

Voy con la tía a la escuela. Lamar Elementary School, se llama. Pero yo voy a la
primaria, le digo. La tía me explica que a la primaria aquí se le dice Elementary y que
llega hasta quinto grado y que el sexto grado es el primero de secundaria. Tú aquí vas a
ser el grupo de los grandes, me dice. Te va a gustar, vas a estar con puros grandes y
vas a tener clases en inglés y en español y un casillero y un candado para tu casillero y
amigas en inglés y en español y educación física y y y y y y...

no importan todos los y y y y y y de la tía.

yo
no
quiero
estar
aquí.

  57  
®

A veces sólo quiero que las noches pasen rapidito, que duren nada, un viento.

Pero duran horas y horas y horas.


No
Duran siglos. Las noches duran siglos y yo con los ojos abiertos y yo con todo en la
cabeza.

Y yo sin mi mamá.

Y sin país.

La Bis tiene razón, irse de la patria es como huir sin querer.

  58  
®

Jonás dice que hay que aprovechar que no está su mamá para contar historias de terror
como cuando éramos chiquitos. Willy dice que todavía somos chiquitos. Ándenle...
empiezo yo.

Contar historias de terror estaría padre. Eso hacíamos con Pedro cuando nos llevaba de
acá para allá en el Otro Lado. Pero con Jonás no me gusta tanto y es que en sus
historias no hay fantasmas, ni vampiros, ni zombies. Los malos de las historias del
Jonás siempre son hombres. Las víctimas salen siempre descabezadas, enterradas
vivas o quemados delante de su familia.

El Willy oye el comienzo y mejor se va.

Yo también me quiero ir pero si me voy me va a decir mariquita todo el fin de semana.


Así que me quedo. Escucho la historia de Viri, una muchachita que era de nosédónde y
que trabajaba en una maquiladora pero que un día por decirle que no a su jefe éste la
violó y la mató enfrente de todas las demás.

Cuando es mi turno, agarro aire y trato rápido de pensar en una historia que lo deje tan
TAN asustado que se le quiten para siempre las ganas de que juguemos a contar
historias de terror.

Había una vez un niño que por tocarse tanto el pipí... No, esa no es historia de terror, tú
no sabes contarlas.

Había una vez una casa que estaba abandonada. Nadie se atrevía a entrar en ella,
entonces... No, esa se ve aburrida. Mejor cuéntame de cómo mataron a tu Papá.

A mi Papá no lo mataron, pendejo.


Pero lo querían matar. De seguro todavía lo quieren matar.

Ya no quiero jugar a contar historias de terror. Me voy a la tele con Willy. ¿Por qué
lloras... te dieron miedo los cuentos de Jonás?, me pregunta. Le digo que sí con la
cabeza y mi hermano me abraza y me pone su cabeza en las piernas, tal como lo hacía
Mamá con Papá cuando él llegaba muy cansado del trabajo.

Si Mamá tiene a Papá, yo tengo a Willy.

  59  
®

Me perdí.
Así nomás.

Es que Jonás ya va en la Middle School, mi hermano en Kinder y yo en Elementary. Eso


significa que la tía lleva a mi hermano a la escuela y que Jonás y yo nos tenemos que ir
cada uno por nuestro lado. No sé cómo fue. O sea, salí de la escuela, crucé la calle y le
dije thank you a la señora que nos ayuda a cruzar la calle y me fui derecho como
siempre pero luego, no sé, di vuelta a la derecha en vez de a la izquierda y caminé
mucho rato.

Me perdí.

Estaba distraída. Pensaba en cómo me gusta la mochila de Mily, pensaba en que no me


gusta educación física, pensaba en que me gustaría estar en banda y tocar algo
grandote.

Pensaba en Papá.
Pensaba en Mamá.
Pensaba en mi otra escuela.
Pensaba en mi casa, en mi colonia, en mi ciudad que se ve si uno se pone de puntitas
en el balcón de casa de la tía.
Y me perdí.

No sé cómo encontré mi camino de regreso pero para entonces ya eran casi las cinco
de la tarde, apenas crucé el porche la tía abrió la puerta y me dio una cachetada.

¿Dónde estabas?
¿Por qué le pegas?
Estaba loca de preocupación, ¿qué pasa por qué llegas a estas horas?
¿Por qué me gritas?
¿Por qué le gritas?
Bis, ¿por qué la tía le grita?
Me perdí.
Déjala que hable.
Me perdí.
Si algo te pasa, qué carajos le digo a tu Mamá. ¿Cómo se te ocurre...?
Bis, la tía dijo Carajos.
Me perdí.
Ya, Lety.
Pero es que esta niña...
Me perdí Me perdí Me perdí Me perdí Me perdí Me perdí Me perdí Me perdí Me perdí
Me perdí Me perdí Me perdí...

¿Tú nunca te has perdido?

  60  
®

La tía no es mala. Jonás es chistoso. La Bis es la Bis.

Lo que no me gusta, lo que me da rabia es tener que pedir permiso para todo. Para
abrir el refri para tomar leche para salir al patio para prender la tele para levantarme de
la mesa para bañarme o para no bañarme.

Lo que no me gusta, lo que me da rabia es que no tengo mi propio cuarto que no puedo
hablar por teléfono por horas con mis amigas porque aquí ni siquiera tengo amigas.

Lo que no me gusta es ir a la iglesia los domingos y los miércoles. Lo que no me gusta


es que aquí todo sea con el favor de Dios.

Lo que no me gusta, lo que me da rabia es que mi Mamá no venga no llame no esté.

  61  
®

Acabo de darme cuenta de otra cosa que es diferente aquí de allá.

Allá, las casas son pegaditas, como hechas todas de las mismas paredes. No importa
dónde vivas, todas las casas están así como hombro con hombro. Como si se
recargaran una en la otra para no cansarse de tanto ser casa.

Acá en cambio las casas son como los gringos, con muuucho espacio entre una pared y
otra. Pasillos enormes, jardines gigantes que dicen que están ahí para que todo se vea
bonito pero que en realidad están ahí para que una casa no se junte con la otra. Como
si estuvieran peleadas. Como si no quisieran ayudarse. Como si se hicieran el feo.

Sí he visto casas pegaditas aquí, pero esas están en esos barrios que la tía dice que
son dejados del alma de Dios. A lo mejor por eso están pegaditas esas casas, porque
están dejados del alma de Dios necesitan echarse una manita la una a la otra.

  62  
®

Estamos como que cambiando de religión o algo así. La tía hizo unas amigas en
nosédónde y la invitan a cada rato a ir a su iglesia. Como si no fuera suficiente ir a una
toooooodos los domingos. La Bis se enoja, aunque no es muy religiosa dice que Dios es
Dios. La Tía dice que sí, que Dios es Dios pero que ella necesita que Dios le hable más
de cerquita y que en esta Iglesia así es.

Esta es una Iglesia que no parece Iglesia. Es como una sala de fiestas grandota llena
de sillas de plástico, de esas que si están rotas de un cachito te pellizcan la nalga. No
hay ventanas de colores, ni santos, ni cosas doradas por todos lados. No hay nada. El
Padre que aquí no se llama Padre sino Pastor dice que este es el mes del Best-Seller
de Dios, todos se ríen. Mi tía me toca con el codo y en voz bajita me dice: La Biblia.

No me gusta la iglesia pero si tenemos que ir a la iglesia quisiera que mejor fuéramos a
la otra porque están los santos y las virgencitas, porque el Padre sí es Padre y aunque
nos regaña a todos mucho al final siempre nos invita a orar por nuestros hermanos y
hermanas que viven en el otro lado y se enfrentan a una guerra diaria. Mi oración es
para mi Papá y para Pedro. El Padre también nos invita a orar por aquellos que en
busca del sueño americano cruzan por el desierto con el peligro de encontrar la muerte.
Y todos oramos.

Me gusta, especialmente, dar la paz. Me gusta cuando el Padre nos dice que nos
demos la paz y hay que voltear a todos lados a darle la mano a la gente y decirle la-paz-
del-señor.

A lo mejor eso es lo que les falta a los que enfrentan una guerra diaria en el otro lado:
darse la paz del señor.

  63  
®

La tía dice que va a hacer una seÑorita de mí. Así dice seÑorita. Retacha la eñe como
nadie puede retachar la eÑe. ¿Quién le dijo a la tía que yo quiero ser una seÑorita?

  64  
®

Odio los yapronto de mi mamá.


Yapronto los voy a ver.
Yapronto se va a arreglar todo.
Yapronto Papá se pondrá bien.
Yapronto vamos a estar todos juntos.
Yapronto Papá se pondrá bien.
Yapronto se regresan acá.
Yapronto volverás a la escuela acá.
Yapronto.
Acá.

Yapronto yapronto yaprontoyapronto.

Los yapronto de mamá no llegan son como muy lentos, como si caminaran descalzos y
en la arena.

  65  
®

Oímos a la tía hablando por teléfono.


Está así, como vegetal.
...
No, no se sabe. Ella no pierde la esperanza, claro. Está ahí con él todo-el-tiempo.
...
Pues acá, con nosotros.
...
Ya te imaginarás, sin entender nada.
...
Willy bien, es un pan de dios ese niño... ella en cambio pues, ay, más dificilita a veces.
Salió a su mamá, así como muy emotiva.
...
(¿Está hablando de nosotros? Dice en voz bajita El Willy.
Yo creo que sí. Le digo.
¿Qué quiere decir emotiva, qué quiere decir vegetal, qué quiere decir esperanza?
Pregunta.
Son muchas cosas y estás chiquito. Le contesto a mi hermano como lo haría mi mamá.
A lo mejor tiene razón la tía y soy como ella.)

No te creas, sí lo pensé... pero pues uno: son mis sobrinos y se quedan conmigo dos: a
ella no le gustaría nadita y tres: ni modo que le dé a los dos. ¿Está como raro, no
crees?
...
Sí, yo también supe que le ha ido bien y la verdad es que siempre fue bien buena gente
pero cuando ____ conoció a este otro, perdió piso.

(¿Cómo se pierde piso?


No sé. Ya dejé de entender de qué habla la tía pero me gustó mucho cuando dijo “son
mis sobrinos y se quedan conmigo” como si nos quisiera mucho, como si nunca nos
dejaría solos, como si nunca nos abandonaría como lo hizo mamá cuando papá...)

  66  
®

A veces como que me gusta pensar que estoy sola en el mundo, que no tengo a nadie
nadie nadie. Me gusta pensar que lo único que me queda es escribir y escribir en este
diario hasta que me duelan los dedos, hasta que se me cierren los ojos. Escribir y
escribir hasta que se derrita todo allá afuera, de calor o de frío. Voy a escribir en este
diario hasta que no me acuerde ya de cómo escribir.

Como la Bis.

  67  
®

Seguimos entre dos iglesias. Los sábados vamos a catecismo en la nuestra y a misa en
la otra. Los domingos vamos a misa a la nuestra. Dios de veras que está por todas
partes.

Hoy en la clase de catecismo la Miss nos hizo dibujar cómo nos imaginábamos el
paraíso. Todos pintaron jardines enormes, árboles grandotes, flores, nubes, sol y
pajaritos en el cielo.

Yo no dibujé nada de eso. A mí se me antojó dibujar a un pez gordo gordo y amarillo


adentro del mar. El mar lo pinté de azul y abarca tooooda la página. También le puse un
sol pequeñito en una esquina. Mery, la que se sienta al lado mío, me dijo: eso no está
bien, el paraíso no es así. La maestra la oyó, tomó mi dibujo y dijo: esto también es obra
del señor.

Sentí bien bonito.

Se lo platiqué a mi tía y sonrió. Me dijo: todo lo bueno que te pasa, todo lo bueno que
haces, todo lo bueno que eres es obra del señor.

Esta es mi obra del señor.

  68  
®

Hoy la Bis estaba de remate:


1. Le echó azúcar en vez de sal al huevito revuelto.
2. Tiró todo el chocomilk dos veces.
3. Me dijo Lilia en vez de Julia.
4. Al Willy le preguntó dos veces qué quería desayunar, después de desayunar.
5. Y sigue sin quererse bañar.

  69  
®

En la escuela nos dan de desayunar y nos dan de comer. En la escuela nos dan los
libros. En la escuela nos dan casillero. En la escuela nos dan unas clases en inglés y
unas clases en español. En la escuela nos dan clases de música. En la escuela les
dicen a los que son de aquí que traten bien a los que no son de aquí. En la escuela los
que son de aquí casi no hablan con los que no son de aquí. En la escuela los que no
son de aquí tampoco les hablan a los que no son de aquí. En la escuela nadie es de
aquí.

  70  
®

La Migra, la Migra, la Migra. Grita Jonás y todostodosTODOS corremos a escondernos,


nos metemos bajo la cama, atrás de los sillones, tras las puertas y dentro de los clósets.
La Migra, la Migra, la Migra. Grita Jonás y para cuando entra en la casa no hay nadie.
Esta es la Migra, dice, y se va a llevar a los que no tienen papeles. Esta es la Migra y se
los va a llevar a todostoditos. Esta es la Migra y se va a llevar a este que está bajo el
sillón. Jonás saca al Jimmy. Esta es la Migra y se va a llevar a este que está bajo la
mesa y saca a Luisa. Esta es la migra y se va a llevar a Julia que está en el clóset.
Jonás me arresta como a los demás. Sólo queda mi hermano que no aparece por
ningún lado. ¿Hay alguien más con ustedes? pregunta la migra. No, le decimos.
¿Seguros? Sí, señor Migra, seguros. La Migra se va a la cocina y entonces mi hermano
sale de su escondite y nos desamarra y todos gritamos. Adiós señor Migra, adiós, adiós.
Somos libres y tú perdiste.

Como Willy fue el que nos rescató, él ganó. Jonás le dice que le toca ser La Migra. Pero
yo no quiero ser la Migra. Pero tú ganaste, te toca ser la Migra. Pero yo no quiero.
Entonces Jonás pregunta, ¿quién quiere ser la Migra? y pues no, nadie responde.

Entonces sale la Bis y dice, yo, yo, yo soy la Migra. Eso es lo bueno de que a la Bis se
le estén olvidando las cosas, se le olvida por ejemplo ser la Bis y se convierte en Uno
más de nosotros.

  71  
®

Yo pensé que no era cierto. Que nada más mi papá había estado como dice mamá a la
hora equivocada en el lugar equivocado pero ya no sé.

Estábamos en la tienda Jonás y yo y leímos en el encabezado del periódico, Entre la


vida y la muerte sicario de La Comadreja. Jonás fue el primero que dijo, el tío. Y yo
¿qué tío? Volteó a verme, no me decía nada, miraba a todos lados. Jonás rojo, Jonás
agachado, Jonás enseñándome la foto del periódico. Mi papá en una cama de hospital,
cosas y cables alrededor.

No hablamos camino a casa. No hablamos el resto de la tarde. Nadie le dijo nada a


nadie.

Esa noche, busqué en el diccionario la palabra.

sicario.

1. f. Persona que mata a alguien por encargo de otro, por lo que recibe un pago,
generalmente en dinero u otros bienes.

2. f. Un sicario es una. Asesino asalariado y Asesino a sueldo, son sinónimos.


Me fui al cuarto de Jonás y le pregunté, le pregunté a quemarropa. Tú sabías, tú sabías
que mi papá era eso? Jonás me dice que no y luego que sí. ¿Por fin?

Me cuenta entonces que ha oído hablar a su mamá por teléfono diciendo cosas que... lo
interrumpo y le digo que yo también la he oído. Yo creo que por eso ustedes están aquí,
dice Jonás, para estar bien, para que no les pase nada. Pero si ya nos pasó todo, le
digo. Ya le dispararon a mi Papá, ya nos quitaron la casa, ya tuvimos que dejar nuestro
país, ya ni tenemos Mamá. Cállate, tú si tienes Mamá. Pero no está, nunca está. Yo soy
mi Mamá, le digo. Jonás me mira con ojos del que primero no entiende y luego sí. Me
abraza y me dice que él me va a cuidar.

Pienso en Pedro. Jonás es como Pedro.

¿Pedro también será sicario?

  72  
®

Dice la Tía que Pedro llamó hoy, así para saludarnos. Va a marcarles en la tarde, dice.
A ver si es cierto. A Willy le da igual pero yo me pongo muy contenta. Después de hacer
la tarea me siento en la sala al lado del teléfono a esperar que llame Pedro.

Le voy a preguntar cómo está, le voy a preguntar si ha visto a mi Papá, si ha visto a mi


Mamá. Le voy a preguntar si es cierto lo que dicen en los periódicos de Papá. Le voy a
preguntar si es cierto que Papá mató a todas esas personas. Le voy a preguntar si es
cierto que secuestró a esas otras. Le voy a preguntar que si él también. Y Pedro me va
a decir que no, que nada es cierto, que son mentiras, que nada es cierto.

  73  
®

Este dibujo es de uno del salón. Lo dejó en su escritorio. Yo lo vi y le iba a gritar para
regresárselo. Pero lo vi y no sé por qué me dieron ganas de quedármelo. Lo guardo
aquí en mi diario. Lo veo a cada rato. Voy a la cocina, pongo la mesa y luego me
regreso al cuarto a verlo. Voy con mi tía a la tienda y cuando regresamos, voy, lo veo.
Estoy en la tele con Willy y en los comerciales voy a verlo. No me gusta pero me gusta.

  74  
®

Es como si de pronto me hubiera dado cuenta que nosotros sus hijos no somos tan
importantes como Papá.

  75  
®

Querido Papá:

Ya alíviate. Ya vuelve en ti. Ya sal del hospital. Ya dile a Mamá que venga por nosotros
o a Pedro o tú, tú ven por nosotros. La Tía es buena, pero la Bis ya no habla. Se queda
así como lela frente a la tele, también cuando está apagada. Jonás ya no es tan
divertido y, lo que es peor, nos mandan a catecismo.

Ándale, ya alíviate. Te prometo que no te voy a preguntar nada de lo que hacías antes.

  76  
®

Mátame, mátame, mááááátaaaameeeee. Le grité a Jonás. Pum, pum, pum. Jonás me


mató. Me puse las manos en el pecho, di unos pasos atrás, voltee alrededor, ¿cómo...
cómo... cómo pudiste... tú?

Lenta muy lentamente caí al piso, respiré muy rápido y luego ya.

Me morí.

Jonás se me acercó y me dijo: no sé por qué te gusta tanto que te mate.


Yo tampoco puedo explicarlo, sólo sé que me gusta quedarme así, quieta en la
banqueta, con los ojos bien abiertos y sin respirar, esperando a que llegue Willy
haciendo su ruido de ambulancia y tratando de devolverme a la vida. Así como de
seguro lo hicieron con Papá.

  77  
®

Cuando la reconoce de entre toda la gente que estaba cruzando el Willy: Mamá, Mamá,
Mamá. Y corre a abrazarla. La tía me mira y me dice: ¿tú no vas a correr? No.

Mamá y el Willy son una sola figura, se abrazan se abrazan. Mamá le da besos por
todos lados. A lo mejor se dicen te extrañé tanto.

Yo la veo y no me dan ganas de correr, no me dan ganas de abrazarla, no me dan


ganas que me dé besos. Y si me dice te extrañé tanto yo no le voy a decir nada.

Anda, ve con tu Mamá.

Willy y Mamá caminan hacia donde estamos nosotros. Se nota que Mamá lloró. Cuando
me ve me dice, mi nena, mi Julia, ¡cómo has crecido!

Y eso bastó.
Eso sólo bastó para que yo sintiera así como fuego en la garganta y en la cabeza. Se
me acerca a abrazarme, me suelto y de no sé dónde me salen unas fuerzas enormes
en la mano derecha y le doy una cachetada. La tía me grita JULIA.

Ya pronto, dijiste, ya pronto, prometiste. Ya pronto Ya pronto Ya pronto y tú nomás no


venías. Claro que crecí, tú no venías. Claro que el Willy también, tú no venías.

Julia, Julia, entiéndeme... Papá...

Papá es un sicario. Papá es malo. Papá salió en el periódico.

Pero Julia…

Me subo al carro de la Tía.


Se suben todos y nadie dice nada.

Mamá está a mi lado y me acaricia la cabeza.


Me gusta, quiero que lo siga haciendo pero también quiero que no que nada.

  78  
®

Spanish 2.
Mrs. García.

Lo que hice el fin de semana


por Julia

Este fin de semana mi Mamá vino a visitarnos. Ella no vive aquí sino en el Otro Lado.
No sé bien dónde vive porque la casa en la que vivíamos todos nos la quitó la policía.
Mi Papá está en el hospital. Está vegetativo por una bala. Mi Mamá lo cuida.

Mi Mamá y mi tía nos llevaron al Zoológico. Es la primera vez que voy a un zoológico.
Lo que más nos gustaron fueron los changos porque se pasean por todos lados van de
arriba y abajo y parece que están muy felices porque se la pasan sonriendo. Cuando se
enojan, porque se enojan, hacen ruidos muy fuertes y jalan los barrotes. Eso también
me gustó, que se pudieran enojar y gritar y gritar.

Luego fuimos a recoger a mi primo de su práctica de fut y nos fuimos todos a comer.
Mamá nos dijo: pidan lo que quieran. Irnos de aquí: le dije yo. Pero después terminamos
ordenando hamburguesas, papas y malteadas.

®

Ayer en la tarde fuimos a la Iglesia y le pedimos al Señor por la pronta recuperación de


papá, así lo dijo el pastor: te pedimos Señor por la pronta recuperación de Guillermo.
Protege a su esposa y a sus hijos, dales fuerza para este camino que tú elegiste para
ellos.

Willy me pregunta cómo es que el Pastor sabe que Papá está en el hospital. Le digo
que el Pastor lo sabe todo. La Tía me interrumpe y dice, yo le dije. Luego camino a casa
la Tía nos dice que la palabra del Señor es Única que la palabra del Señor es Divina,
que el único capaz de resolver nuestros problemas era Él.

Señor, pienso, llévame a casa, llévate a Papá, devuélveme a Mamá, llévanos al Willy y
a mí de regreso.

  79  
®

Jonás dice que si Papá es un sicario como dicen en el periódico a lo mejor hay algo de
sicarios en Willy y en mí. Más en ti, me dice. Porque el Willy, no, el Willy es como muy
dulce. Es de los que no se atreven. ¿A qué? A nada.

Sí, el Willy no se atreve a nada.

¿Tú crees que yo podría ser un sicario? No sé, a lo mejor sí. Especialmente después de
saber cómo le pegaste a la gorda de tu escuela.

Sí, le pegué y acabé en detención.


Pero ella se lo buscó. La gorda Nelly es una super-bully.

Jonás dice que de seguro ahora todos en mi escuela me tienen miedo y que es mejor
que me tengan miedo a que me tengan lástima. ¿Tú crees que me tenían lástima? psss
sí, me dice. A mí también me tenían lástima cuando entré a la escuela, a todos los que
vienen del otro lado y que no tienen Papá o Mamá o ninguno les tienen lástima.

Como a los Díaz.

Los Díaz son unos hermanos que están uno en quinto y otro en cuarto grado. Sus
papás no se murieron ni nada pero viven en México y los mandaron a ellos a vivir aquí
con unos parientes. La tía será muy estricta pero al menos no es como los tíos de los
Díaz que ni siquiera son sus tíos. Los mandan a la escuela con la misma ropa al menos
dos días seguidos, los dejan esperando hasta bien tarde en la reja de la escuela y no
les firman las boletas. Los Díaz sí que dan lástima.

Pero mejor vuélveme a contar de cómo le pegaste a la Gorda Nelly.

Yo estaba ahí, ¿verdad? y luego ella allá, ¿no? con sus otras amigas, riéndose de mí y
de que ya me están saliendo las bubis, entonces yo...

  80  
®

Querido Pedro:

Dice la Tía que pronto te vamos a ver, dice que tú nos vas a llevar a ver a Papá. Willy
está muy emocionado. ¿Te digo la verdad? A mí me da igual ver a Papá.

Lo que más extrañamos son los tacos, ya sabes cuáles. Yo creo que nos deberías llevar
a comer ahí. También nos deberías pasar por enfrente de mi escuela para saludarla.
¿Crees que sea posible ir a la casa y traernos algunas de las cosas que dejamos?

Yo te quiero decir que te extraño, muchomucho.

Atentamente,
Julia

  81  
®

Hace como un mes nos hicieron un examen de nivelación, que quién sabe exactamente
qué es pero el caso es que yo salí muy bien y me mandaron a otro salón. Yo le dije a la
Miss que no me cambiara que ya hasta amigos estaba haciendo. Ella me dijo que en el
otro salón también iba a hacer amigos.

Pero cuando entré al salón vi que casi no iba a tener amigos porque todos casi todos
son gringos y los gringos, todos los sabemos, casi no se llevan con los no-gringos. Yo,
obvssss, soy una no-gringa. Me sentaron en la primera fila hasta adelante, así que por
supuesto ya todos saben que soy una no-gringa nerd porque solo los nerds se sientan
hasta adelante. La Miss de este grupo me pidió que me presentara y como aquí nomás
se habla inglés pues yo tenía que hacerlo en inglés. Les dije:

My name is Julia and, and, and I lived in Juarez pero ya no... but not anymore. I live
here in El Paso with my brother, my aunt, my cousin and my Bis. Your what? dijo
alguien. My Bis, repetí yo. La Miss con una voz muy dulce me dijo: who is your Bis.
Well, my Bis, pues. Todos se rieron, al principio me dieron ganas de reírme pero luego
ya no, ellos se estaban riendo de mí. My Bis is my mother’s grandmother but we called
her Bis, I don’t know why but she is great, she likes ice-cream and she sometimes burns
the food. La Miss dijo, do you have questions for Julia?

Y ahí es cuando comenzó todo.

Me preguntaron por qué mi Mamá no vivía con nosotros y si tenía Papá, me


preguntaron por qué me vine a El Paso, a qué jugaba, si era cierto que los niños en
México todos toman cerveza desde los ocho años y que si los Papás de todos los niños
en México tenían pistola. Cuando iba a responder esa última la maestra dijo: Guns are
illegal in Mexico. Here in Texas is different. Yo hice cara como de sí cierto pero la
verdad es que estaba confundida. Luego vino la peor pregunta: ¿es cierto que en
algunos pueblos de Chihuahua a los niños y a las niñas los ponen a trabajar en la
mariguana? Ok, ok, enough for today, dijo la Miss y me mandó a sentar.

El niño sentado atrás de mí me dijo, you are the one who kicked gorda Nelly’s ass,
right? Yup, le digo, I am that one. My name is Barry, me dijo y me sonrió.

Creo que estoy enamorada.

  82  
®

No sé que tiene Barry que me dan ganas de contarle cosas, de contarle todo. Hoy en el
lunch se sentó en mi mesa y me dijo que su Abuelita también era de Juárez, como yo
pero que a ella ya hasta se le había olvidado el español. A mí no se me va a olvidar, le
dije. No sé de qué más platicábamos que de pronto ya le estaba yo diciendo que mi
Papá estaba en el hospital, que le habían disparado unos narcos. ¿Tu Papá es narco?

No supe qué contestarle. Pensé:


• Si le digo que sí a lo mejor ya no me habla nuncajamás.
• Si le digo que no a lo mejor ya no le parezco interesante.
Le dije:
• No puedo hablar de eso.
Barry sonrió y me dijo. You are cool shit.

  83  
®

Hoy nos llevaron al otro lado. Me acuerdo cuando decir el otro lado era este lado. Ahora
el otro lado es México. Nunca había cruzado a pie. La tía se estacionó en un lugar en el
centro y caminamos. A la mitad del puente está nuestra bandera. Willy empezó a
cantar: banderita, banderita, banderita tricolor, yo te doy mi vida y también mi corazón.

No me había dado cuenta de eso, en la escuela gringa no cantamos el himno ni


hacemos honores a la bandera. Digo, sí decimos el juramento. Bueno, yo no, hago
como que sí pero no.

Al otro lado del puente ya nos estaba esperando Pedro. Se veía más flaco, así como sin
bañar y sin rasurar. Willy corrió a sus brazos. Cuando estuvimos con él me dijo como
siempre ¿cómo está la Señorita Julia?

Primero nos llevó a comer, extrañábamos de veras esos tacos. La tía y Pedro estaban
platicando mientras nosotros comíamos y comíamos y comíamos. Yo quería oír la
plática pero la verdad ni puse atención.

¿Nos vas a llevar a la casa Pedro? Pedro volteó a ver a mi tía, esa mirada como de
cuando estás pidiendo permiso y está seguro que te van a decir que no. La tía nomás
dijo: primero al hospital.
Me van a esperar aquí primero, dijo la tía, porque primero tenemos que conseguir
permiso para que suban. ¿Permiso? dije. Pero si yo ya subí una vez. Sí, pero ahora es
diferente, Julia, cuida aquí a tu hermano.

Los hospitales son como la central de camiones, te encuentras de todo. Es como si todo
lo que hay en una ciudad estuviera en ese lugar: comida, revistas, periódicos, chicles,
gente con maletas, gente que duerme en el piso, gente de buenas y gente de malas.

¿Tú quieres ver a Papá? me preguntó Willy.


Pues… ¿Por qué, tú no?
No sé.
¿Cómo no sabes?
Pues no sé... como que me da miedo.
¿Miedo por qué?
No sé... es que Jonás dice...
¿Dice qué?
Dice que está como muerto.
Papá está vivo.
Pero está como muerto.
...
...

Nos quedamos callados un rato, nos quedamos viendo a la gente, la gente de buenas,
la gente de malas, las enfermeras que vienen en todos los tamaños –chiquitas, grandes,
medianas-, los doctores con y sin bigote.

Sí.
¿Sí qué?
Sí quiero ver a Papá pero, pero también me da miedo.
¿Te da miedo?

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Sí, me da miedo que esté vivo pero que parezca que está muerto.
No le digo que a mí me da miedo verlo. No le digo que me da miedo verlo con su cara
de sicario. No le digo nada. Acaricio la espalda de Jonás y lo acomodo en mis brazos.

A veces creo que yo soy su mamá.

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®

Querido Diario. Ya sé que nunca empiezo a escribir poniéndote eso, pero hoy tengo
ganas de hacerlo. Hoy tengo ganas de decir querido. Todavía no me quito de la cabeza
la cara de Papá en el hospital. Qué bueno que nomás me dejaron entrar a mí, si no el
Willy todavía tendría pesadillas.

Mi Tía me dijo que tenía que permanecer callada y si algo me ha enseñado la tía es a
eso: a estar callada. Pero de todos modos, ¿qué iba yo a decir?

Mi Papá ahí, conectado a muchos aparatos, su cabeza blanca y lisa, sin pelo, sin un
solo pelo. Me sentía bien rara, como si yo fuera la Mamá y estuviera contemplando a su
hijo recién nacido, un bebé quieto, feo. Eso dicen, ¿no? que los bebés son feos al
nacer. A cada rato me siento una mamá.

Lo que menos puedo olvidar es el olor. No era el clásico olor a hospital, aunque yo qué
sé, era un olor diferente, como una aguja que se te clava en la nariz y que te da ganas
de estornudar y al mismo tiempo te duele.

Mi Mamá estaba ahí también, sentada a un lado de él. Lo veía, me veía. Y yo igual, lo
veía, la veía. Esa ahí no se parecía a mi Mamá. ¿Dónde estará mi Mamá, la de antes?
¿Dónde estará mi Papá, el de antes? Los de antes de que todo esto pasara, los de
antes que nos viniéramos a vivir aquí, los que decían que un día viviríamos en una
casita en la playa.

Mi Papá estaba con los ojos cerrados, a veces se le movían bajo los párpados y tenía
los labios tiesos, tiesos. Todo era silencio, lo único que se oía era el bip bip bip bip de
uno de sus aparatos.

Las enfermeras iban y venían, entraban como si ese cuarto era suyo y no de Papá. Una
de ellas se acercó a mí y me dijo que qué bonita estaba. ¿Es tu niña? le dijo a mi
Mamá. Tu Mamá siempre nos habla de ti, dice que cuando crezcas vas a ser escritora...
O cantante, le dije yo, a lo mejor voy a ser cantante. La enfermera se rió.

Yo quería llorar.

Pero no lloré.

Me guardé las lágrimas para este momento, para el momento en que te escribiera todo
esto diario pero ni ahora me dan ganas de llorar es como si yo no estuviera en mí, igual
que con mi Papá que ya no está en él. Somos algo vacío. Como si no hubiera nadie en
casa.

Y la casa, claro, somos nosotros.

®

Sin querer leí un libro.


O sea.
No sin querer porque de querer yo sí quería leerlo. Lo tenía en su escritorio la Miss de
Español, lo lee mientras nosotros hacemos los ejercicios. Me llamó la atención porque
se llama Hablar solos. Y eso es lo que yo hago todo el tiempo.

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Lo hojee un poco. En la primera parte habla un niño que está platicando de un viaje que
hace en camión con su Papá. Luego habla el Papá y luego la Mamá. Me adelanté un
montón de hojas y leí casi el final. No me aguanté y lo copié en un papelito y ahora lo
pongo aquí:

Nadie te enseña esas cosas. A enfermar, a cuidar, a desahuciar, a despedir, a velar, a


enterrar, a cremar. Me pregunto que nos enseñan.

Yo no sé qué es desahuciar pero si un día se muere mi Papá esto es lo que voy a leer
en su funeral.

  87  
®

Barry ya lo sabe todo de mí. Dice que parezco personaje de Oliver Twist. ¿Quién ese
ese? Le pregunté. Y Barry me contó toda la historia del pobrecito de Oliver Twist. Yo no
pensaba que tuviera cara de huérfana.

Me dijo que lo que yo debería hacer es averiguar exactamente qué le pasó a mi Papá.
No puede creer que de pronto simplemente nos hayan sacado de la casa, nos hayan
traído a vivir aquí y que nunca nos explicaran bien las cosas.

Barry tiene razón. No hay nada peor que una persona que no haga preguntas.

  88  
®

Pedro nos llamó hoy y nos dijo que somos unos irresponsables malos padres. ¿Unos
qué? Pues sí, vinieron, pidieron tacos y ninguno de los dos me preguntó por el Califas.
Mi hermano y yo estamos compartiendo la bocina y los dos al mismo tiempo decimos: el
Caliiiiifaaaaaas.

Resulta que Pedro lo adoptó, cuando pasó lo que pasó, a los días él fue a la casa a
recuperar algunas cosas y ahí se lo encontró, maullando muerto de hambre y se lo llevó
a su casa. ¿Tú tienes casa? le preguntó el Willy. Pues claro que sí, le contestó Pedro,
¿o qué creías? Pues que eras nuestro, dije yo. Pedro se rió mucho. Nos dijo que nos
extrañaba. En eso empezó la caricatura favorita del Willy y se fue.

Me quedé sola hablando con Pedro y le dije: quiero preguntarte algo y que me digas la
verdad. Toda la verdad. ¿Quieres saber por qué el cielo es azul? No. ¿Quieres saber
porque hay nubes gordas y otras no tanto? No no, eso ya no. ¿Qué pasa, flaca? Pedro,
le digo muy seria, ¿qué le pasó a mi Papá? Pedro se quedó callado un rato y luego me
dijo: ya sabes, Flaca, una bala perdida, una bala perdida, como a todos les pasa en esta
ciudad. Pedro es el hombre que más quiero, Pedro es la persona en que más confío y
me está mintiendo, yo lo sé, me está mintiendo y me enoja que me esté mintiendo. Se
lo digo: tú me estás mintiendo. Lo de mi Papá no fue una bala, fueron muchas, fueron
todas, fueron tantas, si fuera una bala perdida no hubieran volteado nuestra casa patas
arriba y nosotros no estaríamos aquí. Tú y mi Papá están metidos en algo con ese tal
Güero con la tal Comadreja. Tú y mi Papá matan gente, matan gente por dinero y por
esto todo se vino abajo, por eso estamos aquí Willy y yo como dos huerfanitos de
cuento triste y lo peor no es eso sino que ni siquiera nos expliquen, ni siquiera nos digan
nada y nos traten como unos niñitos. ¿Eso soy? ¿una niñita estúpida?

Me sorprendo yo misma de todo lo que digo, ¿dónde tenía yo tantas palabras


guardadas y sin usar?

Pedro se queda callado. Julia, tú no eres una niña estúpida pero sí eres una niña y hay
cosas que no se le pueden contar a una niña, aún no. Ahora me tengo que ir.

Cuando Pedro me colgó me solté llorando. Lloré por él, mi Papá, lloré por mi Mamá,
lloré por Willy, por el Califas, lloré por mí. Lloro por mí.

Me fui al cuarto y busqué la única foto que me traje de la casa y le hice lo que me dio la
gana. Porque eso voy a hacer de ahora en adelante: lo que me dé la gana.

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®

Querido diario, voy a tener que serte infiel. La Miss nos ha dado libretas a todas y nos
ha dicho que nuestra tarea diaria es escribir en él. Se llama Journal y quiere que en él
anotemos todo lo que se nos ocurra, todo lo que nos ocurra, lo que pensamos de la
escuela, de la casa, de la calle, de la familia, delos amigos. Lo que observamos. Yo
creo que en ese mentado Journal no puedo escribir lo que escribo aquí. No es lo
mismo, en primera porque en el otro tengo que escribir en inglés y en segunda porque
pues porque lo va a leer la Miss.

Creo que al Journal le voy a hacer creer que lo quiero, le voy a poner sentimientos que
no tengo pero que con suerte me harán ganar un par de As.

A ti no te voy a dejar diario, ¿cómo crees? Tú eres el que más me entiende, tú eres el
único que sabe que lo que escribo, lo que dibujo, lo que pego, todo eso es Yo.

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®

Barry me prestó un libro. Dice que antes era de su hermana pero que ahora es suyo.
Dice que la protagonista le hace pensar en mí: she is alone, her mom is there but she’s
not there, she is very poor and she has no dad. Supongo que sí, que yo soy como ella,
como Sonja.

Sonja dice que los papás son como fantasmas que se esconden en las orillas de sus
historias, que son vapores que flotan por aquí y por allá cerca de nosotros pero que
nunca se muestran por completo.

Mi Papá es un fantasma. Un fantasma que flota en la vida de mi Mamá. En la mía. En la


de Willy. Mi Papá es un fantasma asesino, que flota por encima de las mujeres y de los
hombres y de... ¿mi Papá habrá matado niños?

Imagino a mi Papá, con su pistola, disparándole a una familia entera. Mi Papá se sube
al carro, al carro que le dio el Güero para que pudiera ir a matar gente. Maneja hasta la
casa, le da un beso a mi Mamá, le da un beso a Willy y a mí me acaricia la cabeza. Se
mete al baño, se lava bien las manos, se pira en el espejo y luego sale. Sobándose las
manos le dice a Mamá, ¿qué hay de comer?

Mi Papá el asesino nos lleva luego a comprar un litro de helado de vainilla para comerlo
frente a la tele mientras vemos una película.

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®

La Bis cada vez dice cosas que no tienen sentido. O que tienen mucho sentido. Hoy el
tema en la casa fue esa noticia de los muchos cuerpos que encontraron en una fosa. La
Tía dice que eso pasa en todos lados no nada más aquí. Eso es lo malo, dice la Bis,
que de tanto que pasa vamos a terminar por acostumbrarnos. ¿Acostumbrarnos a qué?
preguntó el Willy.

La tía: nada, nada.


La Bis: a tanto muerto.
El Willy: ¿muerto, como mi Papá?
La tía: Nomás vas a espantar al niño con tus pláticas, Nana.
La Bis: tu Papá estaba muerto desde antes.

Cuando el Willy no entiende nada, sólo se va. Juega con sus legos o con sus playmobil.
Se entretiene casi con cualquier cosa. Cuando yo no entiendo nada, pregunto, y cuando
pregunto nunca tengo respuestas.

La tía: deja de estar de preguntona y vete a jugar por ahí.


La Bis: la verdad es esta, Julia, es más honorable morir en nuestra tierra que en este
pinche país que ni nuestro es.

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®

Dicen que la Gorda Nelly me quiere pegar.

Le digo a Barry que no me da miedo, que si ya lo hice una vez lo puedo volver a hacer.
She is not alone with this, you know, me dice Barry.

Mi Primo dice que sólo basta que le diga ala Gorda Nelly y a todos los demás quién es
mi Papá, eres la hija de un Matón. Pues sí pero el Matón está en el hospital y ni modo
que me defienda desde allá. No, no te lo digo por eso. Si él es un Matón, tú tienes algo
de eso, eres su hija, ¿no? Seguro eres igualita a Él.

Me quedo callada.
Me quedo callada en el primer periodo.
Me quedo callada en el segundo periodo.
Me quedo callada a la hora del almuerzo.
Me quedo callada en educación física.
Me quedo callada en el cuarto período.

No hablo ni con Barry ni con mi Primo ni con nadie.


Camino a casa.
Callada.

Le digo a la Tía que me duele la panza y que me voy a acostar.


No es mentira, me duele la panza, siento un noséqué. Me pongo la piyama y mientas lo
hago me miro en el espejo. Soy la hija de un Matón, digo.

El dolor de mi panza se hace una aguja que se me clava.


Voy al baño y cuando me limpio: sangre. Sangre en todos lados.

Le grito a la Tía que viene y me dice que no me asuste, que es normal, que a poco no
me han hablado de eso en la escuela. La Tía dice que ya soy una Señorita.

Una señorita, pienso, que es hija de un Matón y que lo lleva en la sangre.

   

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®  
 
Querido Diario,

Hace cuánto que no nos vemos, ¿verdad? Han pasado muchas cosas. Papá ya se
murió. Un buen día los aparatos que lo rodeaban se quedaron calladitos. Mamá, Mamá
es como si se hubiera muerto también. Se vino a casa de la tía, trajo sus cosas, se
metió a la cama y de ahí no ha salido.

Ahora sí que somos huérfanos. Ahora sí que no tenemos ni Papá, ni Mamá, ni casa. Ya
no tenemos país, ya no tenemos nada.

Hoy fuimos al centro con la tía, desde la Stanton se ve el otro lado, el lado que antes
era el nuestro. Pensé, todo eso era nuestro, todo eso éramos nosotros.

Todo eso era yo.

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