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VIDA EN OTRA

PARTE

por

Liliana Pedroza

lnsututo
Chihuahuense Gobiernodel Estado
~ de la Culblra S•a•to~• deEo.,.,.c<6nyCulMa

--b0?7'cTICIA
MÉXICO
2009
VIDA EN OTRA PARTE
Premio Chihuahua de Literatura 2008
D.R. © Liliana Pedroza
D.R. © Ficticia S.de R.L.de C.V.
México,2009

Para mis padres con amor


FicticiaEditorial
Editor: Marcial Fernández
Diseño de la obra: Rodrigo Toledo Crow
Formación de planas: Paulina Ugarte Chelén
Cuidado de la edición: Mónica Villa
Consejero editorial: Raúl José Santos Bernard

Sierra Fría 220


Col. Lomas de Chapultepec
Del. Miguel Hidalgo
11000,México DF

www.ficticia.com
libreria@ficticia.com

Ficticia Editorial es miembro fundador de la AEMI


(Alianza de Editoriales Mexicanas Independientes)

Edición: agosto de 2009

Todos los derechos reservados. Esta publicación no puede ser reproducida, ni en todo,
ni en parte, por ningún medio, sea mecánico, electrónico, magnético, digital o cualquier
otro, sin la previa autorización por escrito de los editores.

ISBN:978-607-7693-06-2

Impreso y hecho en México


CONTENIDO

ESTADOS DE NEURALGIA 11

SAMALAYUCA 17

LADRAR A LA LUNA 19

LA SOLIDARIA...............•..................•........................ 25

LA COSA NO ES TAN SIMPLE............•........................ 33

HABITACIONES ..•...................................................... 35

PARÍS 7 39

ÜRSAY............................................•................ 43

ENSAYO DE HOMBRE A CONTRALUZ •.............•.... 45

MIGRACIONES 49

TRINIDAD 59

SECUENCIA 63

CONGREGACIÓN DE PALOMAS 65

UNO y EL BAÑ0 ........................••....•................ 69

SYLVIA 73

VENTANAS ............................•....•..................... 79

LORENA CON NOSTALGIA .................•............... 85


El día se rehace,
con azul paulatino, en la ventana,
y una ciudad que no es la tuya te despierta.

Vicente Quirarte
SAMALAYUCA

Cuando la nostalgia marina, la


nostalgia delprincipio oscuro
nos llenen lospulmones,
volveremos al mar imitando a
loscetáceos.
Margo Glantz

Aquel día, cuando llegó a su casa, Arnalia aseguró haber


visto doscientas once ballenas azules. Su madre la miró de
reojo mientras ahuyentaba el sopor de la tarde con un tro­
l.O de cartón. Arnalia se acercó a la ventana para confirmar

lo que dijo. El calor hacía espejear en el horizonte el mar


donde las había descubierto. Doscientas once ballenas, in­
sistió, entre las dunas de arena caliente y los cactus, entre
ese vapor que sale de la tierra cuando el ambiente abrasa
con fuego y aprisiona. Doscientas once ballenas azules y,
además, gaviotas sobrevolando el cielo; trazaban un círculo
con la insistencia de hacer un orificio y que cayera el mar en
el fondo del cosmos. Porque era mar lo que había y no esa
triste resequedad de millones de granos diminutos de sal
.unontonados, Doscientas once ballenas y tres cangrejos ro­
jos, saliendo de la espuma para tornar un poco de sol, en­
terrarse en la arena antes de que una ola los arrastrara de
nuevo, e intentar volver a salir en un juego interminable.
1 >oscientas once ballenas y algunos caballos de mar. El