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PROTOCOLO

PREVENCIÓN Y ACTUACIÓN
DEPRESIÓN
INTRODUCCIÓN

Caracterización de la problemática en salud La


depresión es una enfermedad común entre la
población colombiana. Los datos muestran que
es uno de los cinco factores principales
asociados a ausencias del trabajo y baja
productividad;

de ellas presentaron ausentismo en el último


mes (Ministerio de Salud y Protección Social,
2015).
Además, la depresión es un factor de riesgo para
sufrir otras enfermedades médicas o empeorar
los desenlaces médicos de los individuos con
enfermedades

las personas con depresión también experimentan


preocupaciones constantes que les producen
ansiedad, y esta a su vez puede ocasionar
síntomas físicos como dolor, palpitaciones
cardiacas o molestias abdominales (Ministerio de
Salud y Protección Social - Colciencias, 2013).
La presencia de síntomas tales como:
poca energía, fatiga, problemas de sueño o
apetito, estado de ánimo triste o ansioso en
forma persistente, irritabilidad, falta de
interés o de placer en actividades que solían
ser interesantes o placenteras, múltiples
síntomas inespecíficos sin causa física
definida (por ejemplo, dolores y malestares,
palpitaciones, aletargamiento) y de
dificultades para llevar a cabo sus
actividades
Respecto a la etiología (causa) de la depresión hay
aproximaciones de tipo biológico, genético y
psicosocial; éstas últimas son las más relacionadas
con el trabajo, particularmente asociada a factores
tales como:

• Pérdida o riesgo de pérdida del empleo.


• Continuo cambio de los puestos de trabajo y de las
tareas.
• Constante introducción de nuevas tecnologías (que
hacen que el sujeto se sienta incompetente o
insuficiente).
• Permanente demanda de cualificación y
aprendizaje de nuevas habilidades y competencias.
• Sentimiento de pérdida de control sobre sus
actividades cotidianas y sus planes a largo plazo.
Cuando existe un cuadro de depresión,
generalmente se acompaña de conductas de
aislamiento y frecuentes conflictos
interpersonales, lo que dificulta el acercamiento
oportuno a las personas afectadas.
Adicionalmente existe un alto riesgo de
abandono del puesto de trabajo, tendencia a ser
evaluado negativamente y a ser evitado por los
compañeros. No obstante, puede ocurrir que por
el contrario, las personas con depresión estén
sobre-implicadas en el trabajo para neutralizar
sus sentimientos de tristeza, incapacidad y
culpa, con lo cual los síntomas pasarán
desapercibidos durante algún tiempo (Mingote-
Adán et al., 2009).
2. MARCO DE REFERENCIA

El Decreto 1477 de 2014 adopta la tabla de


enfermedades laborales vigente a la fecha de
elaboración de este protocolo, e incluye
“episodios depresivos” (Código de la décima
versión de la clasificación internacional de
enfermedades – CIE 10: F32) como una
enfermedad laboral asociada a factores de
riesgo psicosocial que puede presentarse en
cualquier trabajador y puesto de trabajo,
cualquier actividad laboral en la que exista
exposición a los agentes causales y se
demuestre relación con el perjuicio de salud.
4. POBLACIÓN USUARIA DEL PROTOCOLO

 El protocolo para la prevención y manejo de la


depresión está diseñado para ser utilizada por
las áreas de gestión del talento humano, el área
de gestión de salud y la seguridad en el trabajo,
así como por jefes y líderes de las diversas áreas
o procesos de la organización. Son también
usuarios de estos protocolos los profesionales de
la salud y los asesores en prevención y
promoción de la salud, así como quienes apoyan
o acompañan programas para reducir los efectos
en la salud derivadas de situaciones de
depresión.
5. ESTRATEGIA DE INTERVENCIÓN

General Prevenir, identificar, evaluar e


intervenir los casos de depresión que se
presenten en el ambiente laboral, a través de
un conjunto de intervenciones de tipo
psicosocial.

5.2 Población objeto de la estrategia La


población objeto de este protocolo son los
trabajadores que pueden verse afectados por
la depresión.
ESTRATEGIA DE INTERVENCIÓN
 Realizar el análisis psicosocial de los puestos de
trabajo con el propósito de establecer la carga y
demandas del trabajo, así como para adecuarlas a
las características psicofisiológicas del trabajador a
quien se le ha diagnosticado un episodio depresivo.
 Mejorar las redes de comunicación y promover la
participación de los trabajadores en la organización.
Las técnicas dirigidas al aumento de la participación
de los empleados incluyen la identificación de
estresores y de modos para aliviarlos y proponer
mejoras.
 Incremento de la comunicación y del apoyo social,
clarificación de roles, funciones y mejora de
estrategias de comunicación.