La Citología Óptica (Woessner)
La Citología Óptica (Woessner)
DIAGNÓSTICO HEMATOLÓGICO
LA CITOLOGÍA ÓPTICA EN EL
S. Woessner Casas • L. Florensa Brichs
QUINTA
EDICIÓN QUINTA EDICIÓN
Prefacio de
Dras. S. Woessner Casas y L. Florensa Brichs
© de los textos: las autoras y la Fundación Española de Hematología y Hemoterapia (FEHH)
© de la edición: Grupo Acción Médica, S.A.
www.accionmedica.com • e-mail: publicaciones@accionmedica.com
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e importación de esos ejemplares para su distribución en venta, fuera del ámbito de la Comunidad
Económica Europea.
ISBN: 84-88336-59-4
Depósito Legal:
Printed in Spain
Dedicatoria
A Anna
Soledad Woessner i Casas
A en Joan,
A en Joan i la Rosa,
A totes les persones que han fet possible aquesta edició
Lourdes Florensa i Brichs
H
an transcurrido seis años trices de la Organización Mundial de
desde la aparición de la la Salud aparecidas en el año 2001 y
cuarta edición del libro LA basadas en la suma de la información
CITOLOGÍA ÓPTICA EN EL DIAGNÓSTICO citológica/citoquímica, inmunofenotí-
HEMATOLÓGICO, tiempo suficiente, pica y genética para definir entidades
dada la vertiginosa velocidad a la biológicamente homogéneas con rele-
que se divulgan nuevos conocimien- vancia clínica. La citología hematoló-
tos, para justificar una actualización gica vive ahora inmersa en un periodo
del libro en forma de nueva edición. marcado por la continua incorporación
Con todo, al considerar esta posibi- de anticuerpos monoclonales y de son-
lidad, nos planteamos de nuevo su das moleculares que permiten afinar
razón de ser, con los mismos recelos más en la filiación celular, pero los
que experimentamos al decidir poner resultados aportados han de ser cohe-
manos a la obra en la edición prece- rentes y compatibles con los datos
dente, considerando la amplia gama proporcionados por la observación clí-
de excelentes libros de texto y atlas nico-morfológica previa; de ahí que el
existentes en hematología, muchos de conocimiento morfológico siga siendo
ellos acompañados de otros formatos indispensable para el acierto en la
de gran implantación, como el libro elección del amplio abanico de posi-
electrónico. Sin embargo, amparados bilidades técnicas. Hemos incluido los
en los aforismos “Ver es creer” o “Una datos más destacados de la abundante
imagen vale más que mil palabras”, información genotípica que se ha ido
nos ha parecido que no estaría de más atesorando en el último quinquenio,
recopilar nuestra experiencia, fruto de intentando enlazarla con otras técnicas
muchos años de observación micros- citobiológicas enriquecedoras de la
cópica, ampliando la iconografía con citología convencional.
imágenes, algunas de ellas poco habi- También resulta muy útil la ayu-
tuales. Se han revisado profundamente da que puede proporcionar la dispo-
todos los capítulos –de forma muy nibilidad de una serie de imágenes
especial los que tratan de las hemopa- fotográficas prototípicas acompañadas
tías malignas– y se han adaptado a los de un texto aclaratorio y que sigue
esquemas clasificatorios según direc- justificando el enunciado del título de
IX
este libro. Hemos enriquecido la ico- Es un privilegio haber disfrutado
nografía, y el texto se ha visto necesa- durante tantos años de la participación
riamente ampliado, especialmente en de cuatro colegas, todos ellos colabo-
los capítulos en los que ha sido obli- radores en la labor docente en la Esco-
gada la incorporación sistemática de la de Citologia Hematològica Soledad
estudios inmunofenotípicos y mole- Woessner-IMAS y que se han incor-
culares. Diversos dibujos y esquemas, porado como nuevos coautores en esta
así como numerosas tablas ayudan a quinta edición: doctores M.ª Encarna-
vertebrar la obra. Ya es un clásico el ción Pérez-Vila, Francesc Solé Ristol,
anexo al final de cada capítulo que Blanca Espinet Solà y Marta Salido
hace referencia a recomendaciones Galeote, aportando sus conocimientos
estrictamente morfológicas, especial- y experiencias a lo largo de las casi
mente útiles en lo relativo al contexto 900 páginas de este libro.
diagnóstico. También se han com- En lo concerniente a los agradeci-
pletado y actualizado las referencias mientos, queremos mencionar todas
bibliográficas, ya que, a pesar de la las facilidades ofrecidas por el profesor
posibilidad de acceso casi instantá- Sergio Serrano y sus colaboradores del
neo a la documentación generada en Departamento de Patología del Hos-
cualquier punto del planeta, existe la pital del Mar de Barcelona. Quere-
necesidad de tamizar la enorme canti- mos también agradecer a la Fundación
dad de información recibida. Algunas Española de Hematología y Hemotera-
de las revisiones bibliográficas más pia la confianza depositada en nosotras,
relevantes surgidas durante los últi- y al equipo editorial del Grupo Acción
mos años tienen cabida en esta obra y Médica su valiosa asistencia técnica
permitirán al lector interesado ampliar altamente cualificada. Finalmente,
su lectura. Por primera vez, al texto deseamos subrayar la inestimable ayu-
convencional se le adjunta su con- da de secretaría realizada con extraor-
tenido en formato electrónico. Será, dinaria eficacia por Anna Massó.
en última instancia, el lector el que
juzgará acerca del posible acierto en
la actualización, ampliación y nueva Dra. S. Woessner Casas
presentación de esta quinta edición. Dra. L. Florensa Brichs
X
SUMARIO
XI
CAPÍTULO 2. CITOQUÍMICA E INMUNOFENOTIPO
EN EL DIAGNÓSTICO HEMATOLÓGICO ....................................... 83
Contribución de la citoquímica al diagnóstico hematológico ...................... 83
Carbohidratos. Reacción del ácido peryódico de Schiff (PAS) ........................... 84
Enzimas oxidantes ..................................................................................... 87
Reacción de las peroxidasas .................................................................... 87
Reacción del negro Sudán B ................................................................... 89
Enzimas hidrolíticas ................................................................................... 90
Fosfatasa alcalina .................................................................................... 90
Fosfatasa ácida ....................................................................................... 93
Isoenzimas de la fosfatasa ácida ....................................................................... 95
β-glucuronidasa ....................................................................................... 96
Esterasas ................................................................................................. 97
Naftol-As-D-cloro-acetato-esterasa ................................................................... 97
Naftol-As-acetato y naftol-As-D-acetato-esterasa ............................................. 98
α-naftil-acetato-esterasa ................................................................................... 99
α-naftil-butirato-esterasa ................................................................................... 100
N-acetil-β-glucosaminidasa ..................................................................... 101
Dipeptidil-aminopeptidasa DAP IV (IV/CD26) ....................................................... 102
Muramidasa ............................................................................................. 103
5’-nucleotidasa ........................................................................................ 105
ω-exonucleasa ......................................................................................... 106
Otras hidrolasas ....................................................................................... 107
Componentes inorgánicos ......................................................................... 107
Tinción del hierro ..................................................................................... 108
Combinación de la tinción de Perls
con una tinción argéntica ......................................................................... 110
Reacción del rojo aceite ........................................................................... 111
Reacción del nitroazul de tetrazolio .............................................................. 111
Detección citoquímica de la hemoglobina fetal ......................................... 112
Contribución del inmunofenotipo
al diagnóstico hematológico ....................................................................... 113
Inmunocitoquímica .................................................................................... 113
Métodos inmunocitoquímicos de uso más frecuente ............................... 116
Inmunofluorescencia: citometría de flujo .................................................... 119
Anticuerpos monoclonales de uso más frecuente
en hematología. Sistema CD (cluster designation)
de nomenclatura ........................................................................................ 120
Aplicaciones de la citometría de flujo
en el diagnóstico hematológico .................................................................. 121
Inmunofenotipificación de las células blásticas
de las leucemias agudas .......................................................................... 121
Inmunofenotipo de los síndromes linfoproliferativos .................................. 127
XII
Otras aplicaciones de la citometría en hematología .................................. 127
Aplicaciones de las técnicas
inmunocitohistoquímicas en hematología ................................................... 128
Fenotipaje inmunoenzimático
de las leucemias agudas .......................................................................... 129
Fenotipaje de las poblaciones linfoides .................................................... 130
Detección de micrometástasis ................................................................. 130
Detección inmunocitoquímica de oncoproteínas de fusión ....................... 132
Combinación de la inmunocitología con otras técnicas ............................ 134
Bibliografía .................................................................................................. 138
XIII
Alteraciones por artefactos ......................................................................... 172
Bibliografía .................................................................................................. 176
XIV
Esferocitosis hereditaria ..................................................................................... 229
Eliptocitosis ......................................................................................................... 233
Trastornos congénitos de la permeabilidad iónica
de la membrana eritrocitaria .............................................................................. 235
Xerocitosis hereditaria (dehydrated hereditary stomatocytosis) ..................... 235
Hidrocitosis hereditaria (overhydrated hereditary stomatocytosis) ................. 235
Alteraciones de los antígenos de membrana .................................................. 236
Síndrome Rh0 ...................................................................................................... 236
Fenotipo McLeod ............................................................................................... 237
Fenotipo Leach ................................................................................................... 237
Eritroenzimopatías congénitas .......................................................................... 237
Hemoglobinopatías estructurales ...................................................................... 240
Hemoglobinopatía S (drepanocitosis) ............................................................... 240
Hemoglobinopatía C .......................................................................................... 243
Talasemias ............................................................................................................ 243
β-talasemias ........................................................................................................ 244
β-talasemia mayor o anemia de Cooley ......................................................... 245
β-talasemia intermedia ..................................................................................... 246
β-talasemia menor ............................................................................................ 247
β-talasemia silente ............................................................................................ 247
δ/β-talasemia .................................................................................................... 247
α-talasemia ......................................................................................................... 247
Hemoglobinas inestables ................................................................................... 249
Hemoglobinopatías con aumento o disminución de la afinidad
por el oxígeno ...................................................................................................... 250
Bibliografía .................................................................................................. 253
XV
Anemia aplásica congénita ................................................................................ 262
Anemia de Fanconi ........................................................................................... 262
Insuficiencias medulares parciales ................................................................... 263
Eritroblastopenia ................................................................................................. 263
Agranulocitosis y neutropenias ......................................................................... 265
Agranulocitosis ................................................................................................. 265
Neutropenia ....................................................................................................... 269
Neutropenias primarias ...................................................................................... 270
Neutropenias secundarias ................................................................................. 272
Seudoneutropenias ............................................................................................ 272
Trombocitopenias ............................................................................................... 273
Trombopenias adquiridas de causa central por afectación
aislada de los precursores plaquetarios ......................................................... 273
Trombocitopenias hereditarias/congénitas .................................................... 275
Trombocitopenias de causa periférica ............................................................ 276
Seudotrombocitopenias ................................................................................... 277
Hematopoyesis cíclica ........................................................................................ 278
Bibliografía .................................................................................................. 281
XVI
Clasificación de los síndromes mielodisplásicos ........................................ 303
Anemia refractaria ...................................................................................... 306
Anemia refractaria sideroblástica ............................................................... 307
Citopenia refractaria con displasia multilínea
(con y sin sideroblastos en anillo) .............................................................. 313
Anemia refractaria con exceso de blastos .................................................. 313
Síndrome 5q- .............................................................................................. 316
Síndrome mielodisplásico no clasificable ................................................... 318
Formas especiales de síndromes mielodisplásicos ................................... 318
Síndrome mielodisplásico hipocelular ......................................................... 318
Síndrome mielodisplásico hiperfibrótico ..................................................... 319
Síndromes mielodisplásicos en la infancia .................................................. 320
Síndromes mielodisplásicos secundarios
a quimioterapia o radioterapia .................................................................... 321
Síndromes mielodisplásicos con correlación
clínico-citogenética .................................................................................... 322
Síndrome mielodisplásico con eosinofilia ................................................... 322
Síndromes mielodisplásicos incipientes ..................................................... 323
Anemia refractaria con displasia nuclear
y PAS positividad eritroblástica .................................................................. 323
Manifestaciones extramedulares de los SMD
y asociación con otras hemopatías ............................................................ 324
Síndromes mielodisplásicos/mieloproliferativos crónicos ........................... 324
Leucemia mielomonocítica crónica ............................................................ 326
Leucemia mieloide crónica atípica ............................................................. 329
Síndrome de la condensación cromatínica anómala ................................. 330
Leucemia mielomonocítica juvenil .............................................................. 331
Síndromes mielodisplásicos/síndromes
mieloproliferativos no clasificables .............................................................. 332
Anemias diseritropoyéticas congénitas ...................................................... 334
Anemia diseritropoyética congénita tipo I ................................................... 334
Anemia diseritropoyética congénita tipo II .................................................. 335
Anemia diseritropoyética congénita tipo III ................................................. 337
Anemia diseritropoyética congénita tipo IV ................................................. 338
Formas variantes o intermedias ................................................................. 338
Bibliografía .................................................................................................. 342
XVII
CAPÍTULO 8. LEUCEMIAS AGUDAS.
INTRODUCCIÓN AL ESTUDIO DE
LAS LEUCEMIAS AGUDAS. CLASIFICACIÓN.
DESCRIPCIÓN DE LAS DISTINTAS
VARIEDADES. FORMAS ESPECIALES .......................................... 347
Introducción ................................................................................................ 347
Epidemiología y etiología ........................................................................... 351
Manifestaciones clínicas y de laboratorio ................................................... 352
Clasificación de las leucemias agudas mieloblásticas ............................... 353
Generalidades ........................................................................................... 353
Aspectos morfológicos, citoquímicos,
inmunológicos y moleculares ..................................................................... 359
Variedades de leucemias agudas mieloides según la OMS ........................ 367
Leucemias agudas mieloides con anomalías
genéticas recurrentes ............................................................................... 368
Leucemia aguda mieloide con t(8;21)(q22;q22);(AML1/ETO) ............................. 368
Leucemia aguda mieloide con inv(16)(p13q22),
o t(16;16)(p13;q22); (CBFβ/MYH11) .................................................................. 371
Leucemia aguda promielocítica LAM
con t(15;17)(q22;q21);(PML/RARα) y variantes .................................................. 374
Variantes morfológicas .................................................................................... 374
Variantes de la t(15;17) con implicación
del gen RARα con otros genes ........................................................................
380
Leucemia aguda mieloide asociada a anomalías de 11q23 (MLL) ...................... 380
Leucemia aguda mieloide con displasia multilínea .................................... 381
Leucemias agudas mieloides
relacionadas con la terapéutica ................................................................ 382
Leucemias agudas mieloides relacionadas con agentes alquilantes ................... 382
Leucemias agudas mieloides relacionadas con inhibidores
de la topoisomerasa II ....................................................................................... 383
Leucemias agudas mieloides sin ninguna
de las características de las categorías anteriores .................................... 384
Leucemia aguda mieloide mínimamente diferenciada ........................................ 385
Leucemia aguda mieloide sin maduración ......................................................... 386
Leucemia aguda mieloide con maduración ........................................................ 389
Leucemia aguda mielomonocítica ...................................................................... 390
Leucemia aguda monoblástica y leucemia aguda monocítica ............................ 392
Leucemias agudas eritroides ............................................................................. 398
Eritroleucemia .................................................................................................. 399
Leucemia eritroide pura ................................................................................... 402
Leucemias agudas megacarioblásticas ............................................................. 404
Leucemia aguda megacarioblástica ................................................................. 404
LAM-M7 variante: LAM/síndrome mieloproliferativo transitorio
en el síndrome de Down .................................................................................. 409
Leucemia aguda de basófilos ............................................................................ 410
XVIII
Panmielosis aguda con mielofibrosis ................................................................. 411
Sarcoma mieloide .............................................................................................. 412
Leucemias agudas de linaje ambiguo ........................................................ 413
Clasificación de las leucemias agudas linfoblásticas ................................. 415
Leucemia aguda linfoblástica de precursor B/Linfoma linfoblástico ............ 417
Leucemia aguda linfoblástica de precursores T/Linfoma linfoblástico T ...... 429
Bibliografía .................................................................................................. 436
XIX
Leucemia eosinofílica crónica y síndrome hipereosinofílico ......................... 485
Policitemia vera o enfermedad de Vaquez-Osler ........................................ 488
Fase inicial policitémica ............................................................................ 489
Fase de agotamiento (spent) .................................................................... 494
Datos biológicos ...................................................................................... 495
Evolución ................................................................................................. 497
Trombocitemia esencial ............................................................................. 498
Mielofibrosis idiopática crónica .................................................................. 505
Síndromes mieloproliferativos crónicos no clasificables .............................. 515
Síndromes mieloproliferativos crónicos asociados
a anomalías cromosómicas en 8p11 .......................................................... 517
Mastocitosis ................................................................................................ 518
Variedades ................................................................................................. 518
Morfología de la célula cebada atípica ....................................................... 520
Sangre periférica y aspirado medular ......................................................... 521
Perfil inmunológico .................................................................................... 521
Biopsia medular ......................................................................................... 523
Citogenética y estudios moleculares .......................................................... 523
Diagnóstico diferencial ............................................................................... 524
Bibliografía .................................................................................................. 527
XX
Linfoma de células del manto .................................................................. 596
Linfoma difuso de células grandes B ........................................................ 599
Linfoma de Burkitt/Leucemia de células de Burkitt ................................... 603
Linfomas de células T maduras y de células NK ........................................ 604
Clasificación ............................................................................................. 608
Neoplasias diseminadas o leucémicas
de células T maduras y de células NK ............................................................... 609
Leucemia prolinfocítica de célula T .................................................................. 609
Leucemia de linfocitos grandes granulares T ................................................... 613
Leucemia de células NK agresiva (leucemia
de linfocitos grandes granulares de células NK) ............................................... 617
Virus de la leucemia de células T humano (HTLVI+) (LLTA) ............................... 618
Neoplasias de células T y NK extraganglionares ................................................ 620
Linfoma extraganglionar T/NK nasal y de tipo nasal ......................................... 621
Linfoma T γ/δ-hepatoesplénico ........................................................................ 621
Linfoma de células T tipo enteropático ............................................................ 622
Linfoma T subcutáneo paniculítico ................................................................... 622
Neoplasias cutáneas de células T y NK ............................................................. 622
Linfoma de células NK blástico ........................................................................ 622
Micosis fungoide y síndrome de Sézary ........................................................... 622
Linfoma anaplásico de células grandes cutáneo primario ................................ 626
Neoplasias de células T y NK ganglionares ........................................................ 626
Linfoma T angioinmunoblástico ....................................................................... 626
Linfoma anaplásico de célula grande T/célula nula .......................................... 629
Linfoma de células T periférico ........................................................................ 630
Linfoma de Hodgkin .................................................................................... 630
Linfoma de Hodgkin de predominio
linfocítico forma nodular ............................................................................. 631
Linfoma de Hodgkin clásico ....................................................................... 635
Linfoma de Hodgkin esclerosis nodular .................................................... 638
Linfoma de Hodgkin celularidad mixta ...................................................... 639
Linfoma de Hodgkin clásico rico en linfocitos ........................................... 639
Linfoma de Hodgkin clásico depleción linfocítica ...................................... 640
Síndromes linfoproliferativos asociados
a inmunodeficiencias .................................................................................. 640
Síndromes linfoproliferativos asociados
a inmunodeficiencias primarias .................................................................. 640
Síndromes linfoproliferativos asociados a la infección por el VIH ................ 641
Síndromes linfoproliferativos postrasplante en un receptor
de órgano sólido o de medula ósea ............................................................... 641
Síndromes linfoproliferativos asociados
a la administración de metotrexato ......................................................... 641
Síndrome linfoproliferativo autoinmune ...................................................... 642
Linfomas no clasificables ............................................................................ 642
Bibliografía .................................................................................................. 647
XXI
CAPÍTULO 12. ANOMALÍAS CONSTITUCIONALES
DE LA MORFOLOGÍA Y DEL
FUNCIONALISMO LEUCOCITARIO ................................................ 665
Anomalías morfológicas del núcleo ............................................................ 665
Anomalía de Pelger-Huët ........................................................................... 665
Hipersegmentación constitucional de los neutrófilos .................................. 668
Proyecciones nucleares sésiles y pedunculares ......................................... 668
Anomalías congénitas de los gránulos de los neutrófilos ........................... 668
Anomalía de Chediak-Higashi .................................................................... 668
Deficiencia congénita de la granulación específica
de los granulocitos/monocitos ................................................................... 671
Anomalía de Alder-Reilly ............................................................................ 671
Enfermedades relacionadas con mutaciones del gen MYH9 ..................... 672
Gigantismo de los neutrófilos ..................................................................... 676
Déficit congénito de mieloperoxidasa:
anomalía de Alius-Grignashi ...................................................................... 676
Trastornos congénitos de la función de los polinucleares
neutrófilos sin anomalías morfológicas ...................................................... 677
Bibliografía .................................................................................................. 679
XXII
Depósito de cristales en células del sistema
mononuclear fagocítico ............................................................................ 703
La cistinosis ....................................................................................................... 703
La oxalosis ........................................................................................................ 703
Tesaurismosis que cursan con alteraciones de la morfología sanguínea ... 703
Histiocitosis proliferativas ........................................................................... 704
Sarcoma histiocítico ................................................................................. 708
Histiocitosis maligna de Robb-Smith ................................................................. 709
Histiocitomas malignos de tejidos blandos ........................................................ 711
Histiocitosis disfuncionales ........................................................................ 712
La célula dendrítica: principales características
citobiológicas y su patología ....................................................................... 713
Neoplasias sólidas de células dendríticas .................................................. 718
Histiocitosis de células de Langerhans o histiocitosis X ............................ 718
Sarcoma de células de Langerhans ......................................................... 720
Sarcoma/Tumor de célula dendrítica interdigitante ................................... 720
Sarcoma/Tumor de células foliculares dendríticas .................................... 720
Sarcoma de células dendríticas que no cumple
los criterios de las variedades anteriormente citadas ................................ 721
Leucemias de células dendríticas .............................................................. 721
Bibliografía .................................................................................................. 725
XXIII
Gammapatía monoclonal de significado incierto ........................................ 756
Estudios citoquímico, inmunofenotípico y citogenético .............................. 757
Diagnóstico diferencial ............................................................................... 759
Macroglobulinemia de Waldenström .......................................................... 760
Enfermedad de las cadenas pesadas ........................................................ 765
Enfermedad de las cadenas pesadas γ o enfermedad de Franklin ............. 766
Enfermedad de las cadenas pesadas α o enfermedad de Seligmann ........ 767
Enfermedad de las cadenas pesadas μ o enfermedad de Forte ................. 767
Enfermedad de las cadenas pesadas δ ...................................................... 768
Enfermedades de las cadenas ligeras ....................................................... 768
Mieloma de Bence-Jones .......................................................................... 769
Amiloidosis ................................................................................................ 769
Enfermedad por depósito de cadenas ligeras ............................................ 771
Bibliografía .................................................................................................. 773
XXIV
Virus de la inmunodeficiencia humana y síndrome
de la inmunodeficiencia adquirida ............................................................ 795
Parvovirus B19 ........................................................................................ 798
Citomegalovirus ....................................................................................... 799
Enfermedades parasitarias y fúngicas ....................................................... 799
Enfermedades parasitarias ......................................................................... 800
Paludismo ................................................................................................ 800
Bartonelosis ............................................................................................. 803
Babesias o piroplasmas ........................................................................... 804
Otros parásitos ........................................................................................ 805
Enfermedades por hongos ........................................................................ 807
Enfermedades del aparato respiratorio ...................................................... 809
Enfermedades cardiocirculatorias .............................................................. 810
Enfermedades cutáneas ............................................................................. 810
Enfermedades mentales ............................................................................. 810
Anorexia nerviosa ...................................................................................... 810
Estrés mental ............................................................................................. 812
Pica ........................................................................................................... 812
Síndrome de Münchhausen ....................................................................... 812
Alteraciones citológicas inducidas por fármacos ........................................ 813
Miscelánea ................................................................................................. 813
Síndrome de Down .................................................................................... 813
Anemia senil .............................................................................................. 814
Aspectos hematológicos en la práctica del deporte ................................... 814
Anemia del embarazo ................................................................................ 815
Bibliografía .................................................................................................. 818
XXV
Lípidos ........................................................................................................ 824
Fosfatasa alcalina ....................................................................................... 824
Fosfatasa ácida .......................................................................................... 825
Estudio de las isoenzimas de la fosfatasa ácida ........................................ 826
β-glucuronidasa .......................................................................................... 827
Esterasas .................................................................................................... 828
Naftol-AS-D-cloroacetato-esterasa ............................................................ 828
α-naftil-acetato-esterasa ácida .................................................................. 828
α-naftil-butirato-esterasa ........................................................................... 829
Naftol AS-D-acetato-esterasa .................................................................... 829
N-acetil-β-glucosaminidasa ........................................................................ 830
Dipeptidil-aminopeptidasa IV (DAP IV) ....................................................... 830
5’-nucleotidasa ........................................................................................... 831
ω-exonucleasa ............................................................................................ 832
Tinción del hierro ........................................................................................ 833
Tinción de plata combinada con reacción de Perls .................................... 833
Rojo al aceite .............................................................................................. 834
Tinción azul de Nilo .................................................................................... 834
Detección citoquímica de la hemoglobina fetal .......................................... 834
Muramidasa ................................................................................................ 835
Reducción del nitroazul de tetrazolio .......................................................... 835
Técnicas inmunocitoquímicas .................................................................... 836
Inmunocitoquímica .................................................................................... 836
Técnica de la fosfatasa alcalina-antifosfatasa alcalina (FAAFA) ................... 836
Bibliografía .................................................................................................. 840
XXVI
Capítulo 1
Hematopoyesis: mielopoyesis
y linfopoyesis
1
eritroblastos tienden a acumularse cer-
ca del sinusoide y se agrupan en islotes
alrededor de los macrófagos, los cuales,
a modo de células nodriza, proporcionan
ferritina a los eritroblastos, que la incorpo-
ran por el mecanismo de la rofeocitosis. La
granulopoyesis se desarrolla en las zonas
adyacentes a las trabéculas óseas, ya que
necesitan el factor de crecimiento de las
colonias granulomonocíticas (CFU-GM)
para su desarrollo, sustancia segregada
por los osteoblastos, entre otras células.
Los granulocitos, gracias a la capacidad
de movilización que adquieren a medida
que maduran, pueden dirigirse hacia la
proximidad del endotelio sinusoidal, que
finalmente atraviesan para pasar a la cir-
Figura 1. Esquema anatómico de la medula ósea que indi- culación sistémica. Las células linfoides
ca la topografía de los distintos compartimentos celulares no presentan una ubicación precisa y, por
(según Tavassoli).
lo general, se distribuyen de manera alea-
toria por todo el tejido hematopoyético, si
bien, en ocasiones, se agrupan constitu-
hormonales y diversos tipos celulares yendo los folículos linfoides, una mino-
(células endoteliales, linfocitos, macró- ría de los cuales (5%) pueden contener
fagos, células reticulares y adipocitos), incluso un centro germinal. Los megaca-
entre otros varios factores menos conoci- riocitos se localizan en la proximidad de
dos. Cada tipo celular se desarrolla en un los sinusoides de la medula ósea, cuya
ambiente específico de la medula, deno- pared endotelial está atravesada por frag-
minado nicho, que está formado por ele- mentos de citoplasma megacariocítico.
mentos del microambiente que, además Así, mediante este paso transendotelial,
de intervenir en el proceso de diferencia- alcanzan la luz sinusoidal y la circulación
ción celular, ofrecen a la célula un soporte general. Dichos fragmentos citoplasmáti-
físico y un punto de adhesión(2-4). cos se denominan proplaquetas. La seg-
La medula ósea puede considerarse mentación de las proplaquetas se produce
como un tejido blando contenido en un en la circulación general y, sobre todo, en
estuche óseo que cede las células hema- la pulmonar. También puede ocurrir que el
topoyéticas más maduras a la circulación megacariocito entero atraviese la barrera
en los momentos adecuados. La mayoría medular y pase a la circulación, de for-
de estas células completan su maduración ma que quede retenido en los pulmones,
en el árbol vascular o en los tejidos. donde complementa su desarrollo. Actual-
El tejido hematopoyético se sitúa en los mente, los megacariocitos se consideran
espacios extravasculares entre los senos, un componente normal de la sangre. Una
donde las distintas estirpes celulares cifra de 10 megacariocitos/mL de sangre
adoptan una distribución topográfica muy periférica es un valor aceptable para un
constante(2), en función de su capacidad adulto. Los megacariocitos pueden hallar-
de desplazamiento (Figura 1). Así, los se esporádicamente en otros tejidos,
2
▲ Hematopoyesis: mielopoyesis y linfopoyesis
3
Los sinusoides medulares actúan, pues,
como una auténtica barrera medula-san-
gre ejerciendo una estricta selección
celular. En situaciones de estrés hemato-
poyético, hipoxia, intoxicaciones, metasta-
tización neoplásica, etc., aparecen fallos
de esta barrera, logrando escapar células
hematopoyéticas inmaduras a la circula-
ción general (diabasia alterada), lo que
se expresa en la sangre periférica con un
síndrome leucoeritroblástico(2). Las células
y estructuras medulares no hematopoyéti-
cas se anotan en la Tabla 1.
4
▲ Hematopoyesis: mielopoyesis y linfopoyesis
a b
Figura 4. Representación del mecanismo por el cual la pared del sinusoide regula el paso de las células medulares al
torrente sanguíneo (ver texto). a) Reposo funcional de la célula adventicial. b) Contracción de la célula adventicial con mayor
extensión de la pared sinusoidal accesible al paso de células hematopoyéticas a la luz sinusoidal.
5
Figura 5. Esquema del desarrollo de las células de la sangre. CDL: célula dendrítica linfoide; CDM: célula dendrítica mieloide.
de células progenitoras es el más impor- rar y diferenciar hacia los diversos tipos
tante dentro del sistema hematopoyético, de células del tejido al que pertenecen.
ya que es el responsable de la reconsti- Sin embargo, recientemente se han obte-
tución hematopoyética cuando éste sufre nido datos que rompen el dogma de que
daño citotóxico severo (sea por irradiacio- una célula madre adulta está restringida
nes, por quimioterapia) y después de un al órgano en el que se aloja. Así, se ha
trasplante de medula ósea. observado que las células madre hemato-
Recientemente, se ha introducido el poyéticas, además de producir y mantener
concepto de potencialidad y plasticidad o las células de la sangre, tienen la capaci-
transdiferenciación de las células madre dad, bajo determinadas condiciones, de
hematopoyéticas(8,13,14). En función de la generar células funcionalmente activas de
etapa del desarrollo humano, se reconocen otros tejidos no hematopoyéticos como
dos tipos de células madre, las embriona- hueso, cartílago, músculo, piel, híga-
rias y las células madre adultas. Las pri- do, pulmón, corazón, células epiteliales,
meras derivan de la masa celular interna endotelio de los vasos sanguíneos, célu-
del blastocito y cumplen todos los criterios las neuronales, etc. Según estos datos, se
de una célula madre pluripotente, autorre- ha sugerido que las células madre hema-
novación, diferenciación hacia todas las topoyéticas pueden dar lugar a células de
líneas germinales (ectodermo, mesoder- todas las líneas somáticas (ectodermo,
mo, cresta neural y endodermo) y mante- mesodermo, cresta neural y endodermo).
nimiento a lo largo de toda la vida de un A esta capacidad de conversión de una
individuo. Las células madre adultas, entre célula de un linaje tisular en otra de un teji-
ellas las células madre hematopoyéticas, do completamente distinto, con pérdida de
están restringidas a un órgano o tejido marcadores y funciones del tejido original,
específico y tienen capacidad de prolife- y adquisición de las del tejido al que se
6
▲ Hematopoyesis: mielopoyesis y linfopoyesis
7
Figura 7. Posible modelo de diferenciación de las células hematopoyéticas.
totipotente, con capacidad de dar lugar al geno que conserva durante toda su evo-
progenitor pluripotente. lución a granulocito maduro, por lo que se
Cuando se analiza la efusión de colo- le considera como marcador de línea. La
rantes, tipo rhodamina-123Ro y Hoechst línea monocítica tiene como marcador el
33342, se ha identificado una subpobla- CD14. Los progenitores eritroides BFU-E
ción de progenitores primitivos que se y CFU-E comparten el CD33 y CD34, así
diferencian de los más maduros por no como la glucoforina C. La glucoforina A
presentar efusión de rhodamina-123Ro y se adquiere en estadios más avanzados.
Hoechst 33342(7). Ambas glucoforinas se conservan duran-
La diferenciación de estas células va te la evolución madurativa hacia el hema-
asociada a la pérdida de CD34 y al inicio tíe(12,15-19). Los progenitores megacariocí-
de la expresión de otros antígenos carac- ticos CFU-Meg comparten los antígenos
terísticos de estadios de diferenciación CD33 y CD34 con el CD61 y CD41 que
más avanzados. La célula progenitora plu- se expresan durante toda su maduración.
ripotente mieloide (CFU-GEMM) expresa El promegacarioblasto adquiere un nuevo
junto al CD34, HLA-DR, adquiere CD38 antígeno, el CD42, que junto a los otros
y es positiva para CD33. Cuando presen- dos permite identificar la línea megaca-
ta compromiso hacia la línea granulomo- riocítica. El antígeno HLA-DR se halla
nocítica y pasa a CFC-GM, además del en estadios muy tempranos de la célula
CD33 y del CD34, expresa el CD13, antí- granulomonoeritromegacariocítica y des-
8
▲ Hematopoyesis: mielopoyesis y linfopoyesis
Figura 8. Esquema simplificado del inmunofenotipo de las células hematopoyéticas en su diferenciación. Todos los núme-
ros van precedidos por las siglas CD (cluster designation). Glu: glucoforina.
9
Tabla 2
Apoptosis Necrosis
recaer sobre la proliferación, maduración creía que alguno de estos factores tenía
y función celular. Entre los factores de una acción específica restringida a una
crecimiento existe un grupo denominado línea celular; sin embargo, ha podido com-
factores de supervivencia, que son res- probarse que la mayoría de ellos actúan
ponsables de mantener la viabilidad y de forma sinérgica entre sí (Figura 9)(23-25).
supervivencia de las células madre. Estos La EPO es la principal hormona regulado-
factores por sí mismos no son capaces ra en la proliferación de los precursores
de actuar en la proliferación de células eritroides y su diferenciación a eritrocitos.
madre hematopoyéticas. Su ausencia El gen que la codifica se localiza en el
conduce a la muerte celular programada cromosoma 7 (7q 11-22) (Figura 10). Es
(apoptosis)(20-22), mientras que su presen- producida principalmente en los riñones
cia preserva la viabilidad celular. y en una pequeña cantidad en el hígado.
En el mantenimiento de la hematopoye- Actúa sobre los progenitores y precurso-
sis, además de los factores de estimulación, res eritroides en la medula ósea, el bazo
intervienen factores inhibitorios, los cuales y el hígado fetal, y estimula la formación
tienen un papel en el control de la normal de colonias eritroides (BFU-E y CFU-E).
producción celular y asimismo evitan fluc- La EPO actúa sobre la proliferación de los
tuaciones cíclicas del sistema. En la Tabla 2 eritroblastos, incrementa el nivel de reticu-
se describen las principales diferencias locitos circulantes y acorta el tiempo del
entre la apoptosis y la necrosis celular. paso de eritroblasto a reticulocito. También
se ha descrito cierto efecto estimulador de
la EPO sobre la megacariopoyesis(25).
Factores de crecimiento
El factor estimulante de colonias macro-
hematopoyético
fágicas (FEC-M), denominado también
Hasta la actualidad se han identificado FEC-1, actúa induciendo preferentemente
más de 25 tipos de factores de crecimien- el crecimiento y la maduración de macró-
to. Éstos incluyen la eritropoyetina (EPO), fagos, aunque su acción recae también
la trombopoyetina (TPO), los factores esti- sobre el crecimiento de colonias granulo-
mulantes de colonias (FEC) y los conoci- cíticas y granulomonocíticas. Es segrega-
dos como interleucinas (IL), debido a que do por gran variedad de tipos celulares y
son producidos por leucocitos y su acción su producción es codificada por un gen
también recae sobre ellos. Inicialmente se localizado en el cromosoma 5 (5q33).
10
▲ Hematopoyesis: mielopoyesis y linfopoyesis
Figura 9. Modelo de hematopoyesis humana con los distintos progenitores celulares mieloides y los diversos factores de
crecimiento celular que actúan sobre ellos (ver texto).
11
sobre la proliferación de progenitores mul-
tipotentes y megacariocíticos. El gen que
codifica su producción se localiza en el
cromosoma 17 (17q21-22) (Figura 10).
La TPO es el principal factor regulador de
la megacariopoyesis(26). Actúa en todas las
fases evolutivas de forma directa, sinérgica
y aditiva con otros factores hematopoyéti-
cos(27). La TPO presenta un 25% de analo-
gía molecular con la EPO (dominio EPO-
like), donde reside su acción biológica(28,29).
El gen humano que codifica la producción
de este factor se encuentra en el brazo lar-
go del cromosoma 3 (3q26-27) (Figura 10).
Figura 10. Esquema de localización de algunos de los genes
que codifican factores estimulantes de la mielopoyesis. En el hombre, la producción de TPO tie-
ne lugar en el hígado, aunque también se
puede sintetizar en el riñón. La TPO induce
El factor de crecimiento de colonias directamente la proliferación de CFU-Meg y
granulomonocíticas (FEC-GM) o factor megacariocitos inmaduros(30,31) e interviene
estimulante de colonias α (FEC-α), deno- en la fase madurativa, tanto en la poliploidi-
minado también pluripoyetina α, actúa zación como en la diferenciación terminal,
induciendo el crecimiento de precursores con formación de proplaquetas. Como otros
granulomonocíticos, así como de los pro- factores reguladores de la hematopoyesis,
genitores granulocíticos, macrofágicos, la TPO también tiene efectos de multipoye-
eosinófilos, basófilos y megacariocíticos. tina en otras líneas celulares. Es conocido
También favorece la maduración de los su efecto sinérgico con la EPO tanto en la
precursores neutrófilos, eosinófilos, mono- eritropoyesis precoz como en la tardía, y
citos y macrófagos. Actúa sinérgicamente con la IL-3 y el SCF en fases muy primiti-
con la IL-3 y la EPO para incrementar la vas de la hematopoyesis(31). De los estudios
formación de colonias pluripotentes y eri- clínicos y biológicos realizados en estos últi-
troides, y con el FEC-M para inducir un mos años con la utilización de la TPO han
crecimiento óptimo de macrófagos. Las surgido dos hechos inesperados: la acción
células responsables de la producción de proliferativa de la TPO sobre los progenito-
FEC-GM son los linfocitos T, los fibroblas- res megacariocíticos y su acción sinérgica
tos, las células endoteliales y los macró- en casi la totalidad de las líneas mieloides.
fagos, y está codificado por un gen que Actualmente, se la considera como el prin-
se localiza en el cromosoma 5 (5q23-31) cipal regulador fisiológico de la producción
(Figura 10). plaquetaria. Los niveles de TPO aumentan
El factor estimulante de colonias granu- y disminuyen inversamente con la masa
locíticas (FEC-G) o factor estimulante de plaquetaria(32).
colonias β (FEC-β) es producido mayori- La IL-3 o multi-FEC es conocida tam-
tariamente por células endoteliales, fibro- bién como burst promoting activity (BPA) y
blastos, monocitos y macrófagos. Actúa es producida por linfocitos T, fibroblastos,
sobre la proliferación y la diferenciación de células endoteliales, mastocitos y células
la línea granulocítica, así como sobre su natural killer (NK). Tiene la capacidad de
maduración y sinérgicamente con la IL-3 favorecer el crecimiento celular del com-
12
▲ Hematopoyesis: mielopoyesis y linfopoyesis
13
estroma medular, y el gen que la codifica se granulopoyesis neutrófila o CFC-G y otra
localiza en el brazo largo del cromosoma 8. a la monopoyesis o CFC-M, y producien-
El Flt3 ligando es un importante regulador do, con posterioridad, el mieloblasto y el
de la hematopoyesis que actúa al unirse monoblasto, respectivamente(36). Sobre la
a una tirosincinasa (Flt3). El Flt3 ligando CFC-G actúa el FEC-GM y el FEC-G, y
presenta acciones sinérgicas con otros fac- sobre la CFC-M, el FEC-GM y el FEC-M
tores (SCF, IL-3, FEC-GM, FEC-G, TPO, (Figuras 13 y 14). La serie eosinófila tie-
IL-6, IL-11 e IL-2) para estimular diferentes ne un progenitor específico, el CFC-Eo,
células mieloides muy inmaduras; junto a la que es estimulado por un factor segrega-
IL-7 favorece la formación de linfocitos B(34). do fundamentalmente por los linfocitos T
La familia de los factores de crecimiento del y denominado FEC-Eo o también IL-5.
endotelio vascular (FCV) es esencial para Bajo el efecto de este factor se produce la
regular la angiogénesis normal y patológi- proliferación y maduración hacia el primer
ca e interviene en la proliferación, supervi- elemento de la serie morfológicamente
vencia y movilización de las células madre reconocible, el mielocito eosinófilo inma-
hematopoyéticas(34). Para una revisión más duro. Lo mismo ocurre con la serie basó-
detallada de estos factores, remitimos a los fila. La célula comprometida de esta línea
lectores a excelentes revisiones(24,25,34). es la CFC-Ba, que prolifera bajo la acción
En la Tabla 3 se esquematizan los diver- de la IL-3(37). En la actualidad se conocen
sos factores de crecimiento hematopoyé- con mayor exactitud las células germina-
tico con acción estimulante de colonias les comprometidas en la megacariopoye-
mieloides, así como los cromosomas que sis humana. En el hombre se reconocen
contienen los genes que codifican su pro- por lo menos dos tipos de precursores
ducción y la de sus receptores. megacariocíticos capaces de formar colo-
nias in vitro, el BFU-Meg, que representa
el progenitor inmaduro, y el CFC-Meg o
Acción de los factores de crecimiento
progenitor maduro. Son pequeñas células
en los progenitores hematopoyéticos
mononucleadas identificables median-
Entre las células progenitoras maduras te anticuerpos. Ambos progenitores son
hay tres tipos comprometidos para la eri- CD34 positivos, perdiéndose el antígeno
tropoyesis: la CFU-E, la BFU-E madura y para el HLA-DR en los progenitores más
la BFU-E primitiva. Estas BFU-E requieren maduros. Su diferenciación hacia la trom-
la presencia de ciertos niveles de EPO y bopoyesis se halla también condicionada
de IL-3 y un largo periodo de incubación, fundamentalmente por dos tipos de facto-
para que aparezca en ellas la diferencia- res humorales, los conocidos como facto-
ción eritroblástica. La más diferenciada, res estimulantes de colonias megacario-
denominada CFU-E, precisa la presencia cíticas (FEC-Meg), que actúan en fases
de EPO, pero más de IL-3, así como un iniciales de la proliferación megacariocíti-
periodo de cultivo corto, para dar origen ca, y otros, denominados factores poten-
al primer elemento reconocible de la serie ciadores de la megacariopoyesis o Mega-
eritroide (proeritroblasto) (Figuras 11 y pot, indispensables para la maduración de
12)(35). La célula comprometida para la los megacariocitos y para la formación de
granulomonopoyesis (CFC-GM) prolife- plaquetas. Al primer grupo pertenecen la
ra y madura bajo la acción del FEC-GM IL-3, FEC-GM, IL-6, mientras que la TPO,
y de la IL-3, originando posteriormen- la EPO y la IL-11 presentan acción Mega-
te dos células comprometidas, una a la pot(32,37-39) (Figuras 15 y 16).
14
▲ Hematopoyesis: mielopoyesis y linfopoyesis
Tabla 3
15
Tabla 3 (cont.)
16
▲ Hematopoyesis: mielopoyesis y linfopoyesis
a b
Figura 12. a) Colonia eritroide derivada de una BFU-E. b) Aspecto morfológico de una colonia eritroide (May-Grünwald-Giemsa).
17
Figura 13. Progenitores granulomonocíticos y factores de crecimiento que actúan en su desarrollo.
18
▲ Hematopoyesis: mielopoyesis y linfopoyesis
a b c d
Figura 16. a) Colonia megacariocítica derivada de una CFC-Meg. b) Aspecto morfológico de una colonia megacariocítica.
c y d) Megacariocitos maduros (May-Grünwald-Giemsa).
19
entre mitosis y a) La primera o fase de activación es la
apoptosis(20-22). La que incluye la señal de muerte celular, don-
apoptosis o muerte de la célula recibe una señal por la cual se
celular programada, activa este proceso. Estas señales pueden
en oposición a la abarcar desde la deprivación de un factor
necrosis o muerte de crecimiento (por ejemplo, EPO) hasta
celular accidental, la adición de una hormona (por ejemplo,
no es un proceso dexametasona) o el incremento del nivel de
reservado única- una proteína intracelular como la p53.
Figura 17. Célula en apop-
tosis que muestra múltiples
mente a la célula b) La segunda fase es la fase efectora de
cuerpos apoptóticos (May- madura, dañada o la muerte celular. La ejecución de la apop-
Grünwald-Giemsa). vieja, sino que tam- tosis tiene lugar gracias a un número limita-
bién interviene en do de vías moleculares que convergen para
la regulación celular en todos sus estadios activar una familia de proteasas denomin-
madurativos, desde el compartimento de das caspasas. Aún así, hay evidencia de
células madre hasta los precursores más que la apoptosis puede tener lugar aunque
diferenciados. Así, el número de células esta familia de proteasas esté inhibida.
maduras producidas representa una frac- El proceso apoptótico puede tener lugar
ción del potencial celular generado por los por dos vías bien diferenciadas, la vía intrín-
progenitores. seca y la vía extrínseca. En la vía intrínse-
La apoptosis mantiene la homeostasis ca juega un papel determinante la familia
de la población de las células en división, de proteínas bcl-2, formada por proteínas
mediante la extracción de una célula muer- reguladoras proapoptóticas y antiapoptó-
ta por cada nueva célula producida por ticas. La activación de las caspasas tiene
mitosis. Para alcanzar este proceso, las lugar gracias a las proteínas proapoptóti-
señales de supervivencia y muerte celular cas como Bax y Bad. En cambio, la unión a
son transmitidas a través de los receptores proteínas antiapoptóticas como bcl-2 inhi-
de membrana celular. Durante la apopto- be la activación de las caspasas, aunque,
sis, el ADN nuclear se fragmenta, y se pro- si esta interacción tiene lugar en ausencia
ducen así cambios morfológicos del núcleo de factores tróficos, sí se produce la muer-
y del citoplasma, seguidos de la muerte te celular. En cambio, la vía extrínseca se
celular. Las células muertas por apoptosis activa mediante la unión de polipéptidos de
muestran rasgos morfológicos muy carac- la familia del TNF o ligandos de Fas a sus
terísticos, que incluyen la marginación de receptores de la membrana citoplasmáti-
la cromatina nuclear, su condensación y ca. Tanto la vía intrínseca como la extrín-
fragmentación, protrusiones de la mem- seca inician la activación de una cascada
brana y contracción celular(20-22) sin rotura de caspasas, que finaliza con la inactiva-
de la membrana citoplasmática, a diferen- ción de proteínas de reparación del ADN
cia de lo que acontece en la necrosis. Los y también de proteínas que mantienen la
fragmentos nucleares envueltos en una homeostasis celular o regulan la integridad
unidad de membrana forman los cuerpos del citoesqueleto(20,22,41,42) (Figura 18).
apoptóticos, que posteriormente serán
fagocitados por los macrófagos medulares
Estroma medular
(Figura 17).
El proceso de la apoptosis se desarrolla Junto a los efectos mediados por las
en dos fases: citocinas, las interacciones directas célu-
20
▲ Hematopoyesis: mielopoyesis y linfopoyesis
21
Tabla 4
• Origen mesenquimal
• Posibilidad de cultivo in vitro en medio líquido
• Gran adherencia de las CFU-F
• Ausencia de fagocitosis
• Producción de colágenos, tipo II y III
• Producción de fibronectina
• Ausencia de cuerpos de Weibel-Palade (microscopía electrónica)
• Células básicamente no proliferantes
22
▲ Hematopoyesis: mielopoyesis y linfopoyesis
Figura 20. Representación esquematizada de la transición de una célula reticular adventicial a adipocito. 1: célula adventicial
perisinusoidal; 2: desarrollo de gotas de grasa; 3: fusión de las gotas de grasa; 4: adipocito plenamente constituido. CA:
célula adventicial perisinusoidal.
23
Tabla 5
24
▲ Hematopoyesis: mielopoyesis y linfopoyesis
25
Los primeros reconocen péptidos anti- CARACTERÍSTICAS
génicos a través de dos moléculas de la MORFOLÓGICAS DE LAS
superficie de las células presentadoras CÉLULAS QUE INTEGRAN
del antígeno, la molécula de histocompa- EL COMPARTIMENTO
tibilidad mayor I y la II (MHC-I, MHC-II), DE MADURACIÓN
así como a través de los receptores cono- Y DIFERENCIACIÓN
cidos como antígenos de función del linfo- HEMATOPOYÉTICO
cito o LFA-2 y LFA-3. Estos receptores se
unen a unos contrarreceptores situados
en la célula diana conocidos como ICAM-I
Mielopoyesis
e ICAM-II.
b) La familia de las integrinas, for- La mayoría de las células de la medu-
mada por un conjunto de proteínas que la ósea pertenecen a precursores granu-
intervienen en la adhesión célula-célu- locíticos y eritroides con una proporción
la y célula-matriz extracelular. Se deno- normal de 2 a 1. Los elementos linfoides,
minan así debido a su capacidad para las células plasmáticas y los progenitores
integrar el citoesqueleto intracelular con mieloides importan el 10% restante de las
la matriz extracelular. Estos receptores células medulares. Los basófilos, los mas-
participan en diversos procesos celula- tocitos y los macrófagos están presentes
res implicados en la adhesión, migración en proporción escasa. El porcentaje de
y asentamiento celular, la diferenciación megacariocitos es muy variable, existien-
celular, la inflamación y en la disemina- do un promedio aproximado de 1 mega-
ción metastásica. Estructuralmente, son cariocito por cada 100 células medulares.
glucoproteínas formadas por heterodí- Conviene recordar que si se aspiran más
meros, constituidos por una asociación de 0,1-0,2 mL de medula ósea aumenta
no covalente entre una subunidad α y el número de linfocitos por contaminación
una subunidad β que se combinan entre sanguínea(53).
sí, de las que se han identificado 15 A continuación se refieren las caracte-
cadenas α y 8 cadenas β. Las integrinas rísticas morfológicas de las células que
se subdividen según la composición de integran el compartimento de maduración
estas cadenas β. y diferenciación hematopoyético.
c) La superfamilia de las selectinas,
constituida, a su vez, por tres familias Serie eritroblástica
designadas por los prefijos E (endotelial),
P (plaquetas) y L (leucocitos), que inter- En condiciones normales la serie eritro-
vienen en el asentamiento de los linfocitos blástica importa entre un 30 y un 35% de los
y en las interacciones del leucocito, así elementos nucleados de la medula ósea.
como en el de la plaqueta con la célula La secuencia madurativa de esta serie se
endotelial. inicia con el proeritroblasto, el cual da ori-
d) La superfamilia de las sialomuci- gen al eritroblasto basófilo, y éste al eritro-
nas, glucoproteínas que se expresan en blasto policromático y al eritroblasto orto-
los tejidos del sistema hematopoyético, cromático. Los cambios morfológicos que
siendo el CD34 uno de sus componen- se experimentan durante su maduración se
tes. caracterizan por una notable disminución
e) Las MAC dependientes de cationes. del tamaño nuclear de los eritroblastos, con
f) Otras(51,52) (Tabla 6). condensación progresiva de la cromatina y
26
▲ Hematopoyesis: mielopoyesis y linfopoyesis
27
Figura 23. Características morfológicas de las células constituyentes de la línea eritroide.
28
▲ Hematopoyesis: mielopoyesis y linfopoyesis
a b c
d e
Figura 24. Serie eritroblástica normal: a) proeritroblasto; b) eritroblastos basófilos; c) eritroblasto policromático; d) eritro-
blasto ortocromático, y e) reticulocitos y hematíes (May-Grünwald-Giemsa y tinción vital).
29
misión fundamental es la captación de secundaria o específica (neutrófila, eosi-
oxígeno y su transporte a los tejidos. Los nófila, basófila) a partir del mielocito(57).
eritrocitos son elementos anucleados, de La secuencia celular de los elementos
color rosado y de forma redondeada u granulocíticos morfológicamente identifica-
oval, con una depresión o zona más cla- bles se inicia con el mieloblasto, el cual da
ra en el centro (Figura 24). Al cortarlos origen al promielocito, y éste, al mielocito,
transversalmente se observa que tienen al metamielocito, a la forma en banda y,
una forma de disco bicóncavo, de unos finalmente, al segmentado. El mielocito es
2 μm de espesor, con un diámetro aproxi- el último elemento con capacidad mitótica
mado de 7 μm. Las características de su (Figuras 26 y 27). Por último, tiene lugar
coloración son debidas a la riqueza y dis- la indentación y segmentación nuclear al
tribución hemoglobínica de su interior, a llegar a los estadios de metamielocito y
su tamaño y forma. segmentado, respectivamente. Los granu-
El inmunofenotipo de los elementos de locitos segmentados se originan a partir
la línea eritroide varía con su madura- de las formas en banda por segmentación
ción. Los progenitores más inmaduros se nuclear y son los elementos más maduros
caracterizan por presentar positividad para de la granulopoyesis. Circulan por la san-
CD34, HLA-DR, CD38, CD71 y CD45, y gre periférica, donde ejercen sus funciones
negatividad para la glucoforina A. En la de fagocitosis y bacteriólisis. Según el tipo
fase de proeritroblasto expresan glucofo- de granulación específica se identifican los
rina A y disminuyen los antígenos CD34, neutrófilos, eosinófilos y basófilos.
CD38, CD71, CD45, y pierden el HLA-DR. Mediante estudios citoquímicos ultraes-
La expresión de glucoforina A es máxima tructurales y de cultivos celulares se ha
en el estadio de eritroblasto basófilo y se demostrado que los eosinófilos derivan de
mantiene hasta el hematíe(15-17). La gluco- un precursor granulocitario diferente del de
forina C es un buen marcador de línea eri- los neutrófilos, el cual, al igual que el basó-
troide y su expresión se anticipa a la de filo, posee un precursor propio.
la glucoforina A, expresándose ya en las La granulación primaria o azurófila es
BFUE y en las CFUE. El anticuerpo mono- característica de esta estirpe celular. Por
clonal glucosilado (MR4-130) detecta un su elevado contenido en hidrolasas ácidas
epítopo de la glucoforina C que resulta ser puede considerarse formada por lisosomas
eritroide-específico(16) (Figura 25). primarios. Estas hidrolasas son segrega-
das en el retículo endoplásmico, por lo que
Serie granulopoyética su demostración ultraestructural marcará
los estadios iniciales de la diferenciación
Las células de la granulopoyesis cons- granulocítica. Los gránulos primarios con-
tituyen de un 60 a un 65% de los compo- tienen diversas enzimas, según ha podido
nentes citológicos medulares. Los cambios demostrarse por técnicas citoquímicas y
morfológicos evolutivos se resumen en la bioquímicas (Tabla 7). La mieloperoxidasa
reducción de la relación núcleo-citoplas- se localiza exclusivamente en la granula-
mática, la desaparición de los nucleolos, ción primaria y es el mejor marcador enzi-
la maduración de la cromatina nuclear, la mático de este tipo de granulación(58-60).
desaparición de la basofilia citoplasmáti- Del contenido total de lisozima, proteína
ca, la aparición de la granulación primaria catiónica rica en arginina, una tercera par-
o azurófila a partir del promielocito y, por te se localiza en los gránulos primarios y
último, en la aparición de la granulación el resto en los gránulos secundarios(58). La
30
▲ Hematopoyesis: mielopoyesis y linfopoyesis
31
Figura 26. Características morfológicas de las células constituyentes de la serie granulocítica. * Neutrófila, eosinófila o basófila.
32
▲ Hematopoyesis: mielopoyesis y linfopoyesis
a b c
d e f
Figura 27. Serie granulopoyética normal: a) mieloblasto; b) promielocito; c) mielocito; d) metamielocito; e) cayado, y
f) segmentado (May-Grünwald-Giemsa).
ésta es escasa (Figura 27). A nivel ultraes- El promielocito tiene un tamaño lige-
tructural puede detectarse mieloperoxida- ramente superior al de su precursor (16-
sa en el retículo endoplásmico rugoso y 25 μm) y es la célula mayor de la granulo-
aparato de Golgi en aquellos mieloblastos poyesis normal. Su forma es redondeada u
en que no se ha iniciado aún la granulogé- oval. El núcleo, también de aspecto redon-
nesis. El mieloblasto granular o blasto de deado, se sitúa en posición algo excén-
tipo II debe diferenciarse del promielocito, trica. La cromatina, algo más densa, pre-
con el que guarda una cierta similitud. El senta todavía algún nucleolo visible a nivel
blasto de tipo II suele ser más pequeño óptico. El citoplasma es amplio y basófilo,
que el promielocito, con núcleo central y y contiene un número variable de gránu-
sin arcoplasma visible, zona ampliamen- los (Figura 27) primarios o azurófilos, que
te representada en el promielocito, cuyo se disponen alrededor del núcleo dejan-
núcleo suele situarse excéntricamente. El do una zona más clara, agranular, que
número de gránulos suele ser muy inferior corresponde a la zona centrosómica. La
al de los promielocitos. Con todo, dado que granulación azurófila toma una coloración
se trata de dos estadios evolutivos muy rojo-violácea con las tinciones panópticas
próximos, es lógico que la diferenciación habituales. Los promielocitos son citoquí-
no siempre sea posible(66) (ver Capítulo 7, micamente positivos a la mieloperoxidasa,
“Síndromes mielodisplásicos”). fosfatasa ácida, arilsulfatasa y naftol-AS-
33
Tabla 7
34
▲ Hematopoyesis: mielopoyesis y linfopoyesis
35
a b c
Figura 29. a) Neutrófilo polisegmentado; b) eosinófilo, y c) basófilo (May-Grünwald-Giemsa).
36
▲ Hematopoyesis: mielopoyesis y linfopoyesis
Tabla 8
• Peroxidasa • Peroxidasa
• Fosfatasa ácida • Fosfatasa ácida • Fosfatasa ácida
• Arilsulfatasa • Arilsulfatasa • Arilsulfatasa
• Fosfolipasa
• β-glucuronidasa
• Ribonucleotidasa
• Catepsina
cromasia se debe a la gran riqueza de positivos para los antígenos CD33, CD13,
estos gránulos en proteoglicanos sulfa- CD11b y CD38. Son débilmente positivos
tados, heparina y en condroitín-4-sulfato, para el CD14 y el CD16 y no presentan
los cuales proporcionan la base para el positividad para el CD15 ni para el HLA-
almacenamiento de las proteínas granu- DR. Los eosinófilos son débilmente posi-
lares, como la histamina y las proteasas. tivos para CD33, CD13, CD16 y CD38.
Los basófilos, a diferencia de las células Son positivos para CD15, y CD11b y no
cebadas, no contienen triptasa. presentan reactividad para CD14 y HLA-
Tanto los basófilos como los mastocitos DR. Tanto los basófilos como los eosinófi-
tienen una gran afinidad para el recep- los expresan reactividad para el antígeno
tor de la IgE, característica específica de CD45 idéntica a la que presentan los neu-
estos dos tipos celulares. Los basófilos trófilos(15-17) (Figura 30).
carecen del receptor para el factor c-kit, a El origen clonal hematopoyético del
diferencia de los mastocitos que sí lo pre- mastocito o célula cebada fue sugerido
sentan, ya que, para su desarrollo, requie- por Zucker-Franklin(77), al observar célu-
ren la presencia del c-kit o factor de cre- las con coexistencia de la típica granula-
cimiento de la stem cell. En la Tabla 9 se ción basófila y de mastocitos en algunos
enumeran las características más destaca- síndromes mieloproliferativos crónicos.
bles del basófilo y de la célula cebada. El mastocito y el basófilo tienen un pro-
El inmunofenotipo de la línea neutrófila genitor mieloide común(77). Como se ha
se asocia a la pérdida de reactividad para indicado, los precursores comprometidos
el antígeno CD34 y adquisición del antí- abandonan la medula ósea, de forma que
geno CD15 en la fase de mieloblasto. El el microambiente de los tejidos determina
mielocito presenta CD11b, y el metamielo- el desarrollo de propiedades diferenciales
cito adquiere CD14 y CD16. A medida que entre las células cebadas y los basófilos.
estos últimos antígenos se adquieren, se Ambos tipos celulares intervienen en fenó-
pierde el CD34. En ocasiones los poliseg- menos de hipersensibilidad, segregando
mentados pueden presentar CD10. Los moléculas proinflamatorias, como histami-
cambios que se producen en la diferen- na y citocinas entre otras.
ciación de los basófilos y eosinófilos son El mastocito, descrito por Ehrlich, es
los siguientes: los basófilos maduros son una célula ampliamente distribuida en la
37
Tabla 9
38
▲ Hematopoyesis: mielopoyesis y linfopoyesis
39
Figura 32. Características morfológicas de las células constituyentes de la línea monopoyética. * Adopta distintos aspectos
morfológicos dependiendo del órgano o tejido donde finalmente se ubique.
existencia de una intensa positividad este- arilsulfatasa(81). Los monocitos son las
rasa inespecífica fluoruro-sensible. células de mayor talla halladas en la san-
Los promonocitos, claramente identifi- gre periférica. Su tamaño oscila entre 15 y
cables en la medula ósea pese a su escaso 30 μm de diámetro, adquiriendo una forma
número, poseen un tamaño de 15 a 20 μm irregular, cuadrangular u oval. El núcleo,
y una elevada relación núcleo-citoplas- situado en posición central, es voluminoso
mática. El núcleo, de aspecto morfológi- y adopta formas abigarradas en herradura,
co irregular, con pliegues e indentaciones indentado o doblado; la cromatina es den-
(Figura 33), posee una cromatina algo sa y con aspecto como peinada en finas
más condensada que la de su precursor, franjas cromatínicas, lo cual es caracte-
a pesar de lo cual son visibles uno o dos rístico de estas células. Los monocitos
nucleolos. El citoplasma es basófilo por su están desprovistos de nucleolos. El cito-
riqueza en polirribosomas; puede conte- plasma es amplio, con ocasionales mame-
ner un número variable, aunque general- lones periféricos, de color azul plomizo y
mente escaso, de granulos azurófilos, lo contiene un número variable de gránulos
que hace a veces difícil su diferenciación azurófilos(82) (Figura 33). Estudios ultraes-
con los promielocitos. Citoquímicamen- tructurales han permitido observar en los
te los promonocitos contienen fosfatasa monocitos dos tipos de granulación: la pri-
ácida, naftol-As-D-acetato-esterasa fluo- maria, peroxidasa positiva, que aparece
ruro-sensible, α-naftil-butirato-esterasa, en estadios evolutivos más jóvenes, y la
peroxidasa, N-acetil-glucosaminidasa y secundaria, peroxidasa negativa, típica de
40
▲ Hematopoyesis: mielopoyesis y linfopoyesis
a b c
Figura 33. Serie monocítica normal: a) monoblasto; b) promonocito; c) monocito maduro fijado en movimiento (May-
Grünwald-Giemsa).
a b
Figura 34. a) Macrófago en cuyo citoplasma se observan distintos restos nucleares y otros detritus celulares; b) histiocito
con abundante granulación, que no ha ejercido fagocitosis (May-Grünwald-Giemsa).
los monocitos maduros. Este segundo tipo se ubica en la granulación primaria de los
de granulación no tiene nada que ver con monocitos. A diferencia de la granulopoye-
la granulación secundaria de la granulo- sis neutrófila, los monocitos son negativos
poyesis(81). El citoplasma suele contener a la naftol-As-D-cloro-acetato-esterasa;
alguna vacuola. Citoquímicamente, estas tampoco contienen fosfatasa alcalina ni
células se caracterizan por su riqueza en lactoferrina.
esterasas inespecificas (naftol-As-D-ace- El monocito se ha relacionado con célu-
tato-esterasa, α-naftil-acetato-esterasa las dendríticas, aspecto que se comentará
ácida y butirato-esterasa), que se inhiben más adelante cuando se describa la célula
casi totalmente con el fluoruro sódico. Asi- dendrítica.
mismo, son ricas en fosfatasa ácida, liso- Los macrófagos son histiocitos que
zima, β-glucuronidasa, catepsina y arilsul- han ejercido la fagocitosis y que contienen
fatasa. La actividad peroxidásica es débil y en su interior restos del material fagocita-
41
Figura 35. Principales marcadores de la maduración de la serie monocítica normal.
do más o menos digerido (Figura 34 a). macrófagos de las cavidades serosas, los
Son fáciles de identificar y se observan osteoclastos de la medula ósea y la micro-
con frecuencia en la medula ósea, en glia en el sistema nervioso central. Los
los ganglios linfáticos, en el bazo, etc. En histiocitos y macrófagos son muy ricos en
circunstancias patológicas, los macrófa- hidrolasas ácidas (fosfatasa ácida, β-glu-
gos se transforman, adoptando diversos curonidasa, α-naftil-acetato-esterasa áci-
aspectos morfológicos (células gigantes da) y esterasas inespecíficas en adapta-
de Langhans, células de cuerpo extraño ción a su intensa capacidad digestiva, por
y células epitelioides) (ver Capítulo 13). lo que deben considerarse como fagocitos
Estas modificaciones morfológicas tra- profesionales. También contienen mura-
ducen, sin duda, ciertas actividades fun- midasa, proteasas neutras, inhibidores
cionales inducidas por tóxicos químicos o enzimáticos como la α-2-macroglobuli-
bacterianos. na, factor quimiotáctico de los neutrófilos
En condiciones normales, los histiocitos y ciertas proteínas, como fibronectina,
pueden ofrecer una variada expresividad transcobalamina II, etc. Habitualmente no
morfológica según el tejido donde estén contienen peroxidasa. Los marcadores
ubicados (Figura 34 b). Configuran las inmunológicos más característicos de los
células de Kupffer en el hígado, los macró- monocitos son los antígenos CD11b/18,
fagos de los alveolos pulmonares, los CD16, CD14 y CD64 (Figuras 8 y 35).
42
▲ Hematopoyesis: mielopoyesis y linfopoyesis
Figura 36. Modelo simplificado de la diferenciación de las células dendríticas. NK: (células) natural killer.
La célula dendrítica. Las células den- dendríticas, las mieloides y las linfoplas-
dríticas constituyen una población celu- mocitoides; estas últimas comparten un
lar heterogénea que se ubica en casi precursor común con los linfocitos T y la
todos los tejidos. Las células dendríticas célula NK(83-86) (Figuras 36 y 37).
son unas potentes inductoras de la res- En sangre periférica existen dos pobla-
puesta inmune T primaria, mediante la ciones de células dendríticas y de sus
estimulación de los linfocitos T vírgenes, precursores: la célula dendrítica mieloide
con una gran capacidad para presentar o CDM, también conocida como CD1, y
antígenos y escasa o nula capacidad la célula dendrítica linfoplasmocitoide o
fagocítica. Cuando son activadas migran CDL, conocida como CD2. La CDM tie-
desde los tejidos hacia los órganos lin- ne morfología monocitoide y presenta
foides secundarios, donde interaccionan positividad intensa para CD11c y débil
con los linfocitos T e inician la respues- para el antígeno CD123. Existe un tipo
ta inmune(83-85). Las células dendríticas de célula dendrítica mieloide relacionada
se originan en la medula ósea a partir con el monocito, que, a diferencia de la
de una célula CD34+ desde la cual pue- dendrítica mieloide CD1, es CD16 inten-
den seguir diferentes vías de maduración samente positiva. La CDL tiene morfolo-
que resultan difíciles de entender por la gía semejante a la de la célula plasmáti-
gran diversidad de datos existentes en la ca, no expresa positividad para CD11c y
literatura, la mayoría obtenidos de expe- es intensamente positiva para el antígeno
rimentos en modelos animales. Básica- CD123(84,87,88). En los ganglios esta célula
mente se reconocen dos tipos de células linfoide fue designada por los patólogos
43
Figura 37. Modelo de la diferenciación de las células dendríticas.
44
▲ Hematopoyesis: mielopoyesis y linfopoyesis
a b
Figura 38. a) Célula dendrítica obtenida a partir de cultivo in vitro de monocitos de sangre periférica (cortesía de la Dra. E. Gon-
zález). b) Célula dendrítica en un líquido cefalorraquídeo de una leucemia de células dendríticas (May-Grünwald-Giemsa).
45
Tabla 10
CD16 - - +++
CD32 ++ - -/+
CD64 -/+ - -/+
CD2 +++ + ++
CD4 + ++ -
CD5 ++ - -
CD22 ++ ++ +++
CD86 ++ -/+ -/+
CD85a - +
BDCA2 - +/++
BDCA3 -/+ -
BDCA4 - +/++
CD123 +/++ +++ ++
CD126 ++ + +
CD13 ++ - ++
CD33 +++ -/+ ++
46
▲ Hematopoyesis: mielopoyesis y linfopoyesis
Figura 39. Características morfológicas de las células constituyentes de la línea celular megacariocítica reconocibles con
tinción panóptica.
los megacariocitos normales tienen una específicos de esta línea mieloide, como
ploidía de 8 N (intervalo: 4-32 N). Finaliza- el CD61 y CD41. El resto de componen-
da esta etapa de síntesis de ADN y dupli- tes celulares de la serie megacariocítica
cación nuclear, se inicia en el citoplasma presenta rasgos distintivos morfológicos
la granulogénesis, que dará origen a las característicos.
futuras plaquetas(89-91). El megacarioblasto es una célula de
El promegacarioblasto –célula precur- observación infrecuente en la medula
sora del megacarioblasto– no tiene iden- ósea (< 1%). Es el elemento de menor
tificación morfológica precisa; es el único tamaño de esta serie (15-50 μm) recono-
estadio evolutivo de la megacariopoyesis cible morfológicamente. Suele presentar
que puede presentar una mitosis completa un núcleo único, grande, ovalado o bilobu-
y otra incompleta (endomitosis). Es un ele- lado, de cromatina poco condensada con
mento de aspecto mononucleado, muchas varios nucleolos. El citoplasma es basófilo
veces seudolinfoide, que precisa, para su y agranular, y en ocasiones presenta unos
filiación certera, la detección ultraestruc- mamelones citoplasmáticos. El megaca-
tural de la reacción de la peroxidasa pla- rioblasto, por endomitosis, llega a alcanzar
quetaria o de anticuerpos monoclonales su ploidía definitiva (Figura 40).
47
a b c d
e f g
Figura 40. Serie megacariopoyética normal: a) megacarioblasto; b) promegacariocito con emperipolesis; c) megacariocito
maduro; d) megacariocito con desprendimiento de proplaqueta; e) megacariocito que inicia un desprendimiento plaque-
tario; f) megacariocito con desprendimiento de plaquetas en fase avanzada; g) núcleo desnudo de megacariocito (May-
Grünwald-Giemsa).
48
▲ Hematopoyesis: mielopoyesis y linfopoyesis
a b c d
Figura 41. a y b) Proplaquetas; c) plaqueta normal; d) varias plaquetas agrupadas (May-Grünwald-Giemsa).
49
Figura 42. Principales marcadores de la maduración de la serie megacariocítica.
50
▲ Hematopoyesis: mielopoyesis y linfopoyesis
51
una cromatina moteada en finas trabécu-
las y algunos nucleolos. El arcoplasma,
en caso de ser visible, no se halla junto
al núcleo, ya que una franja citoplasmáti-
ca se interpone entre ambas organelas, a
diferencia de lo que acontece en la célula
plasmática, con la que puede ser confun-
dido (Figura 44). Los osteoblastos son
ricos en fosfatasa alcalina y tienen recep-
tores para la vitamina D3.
El osteocito es otro componente celu-
lar de la trabécula ósea en la cual está
enterrado y actúa a modo de sensor
y está en comunicación con la superfi-
cie de la trabécula ósea para comandar
el trabajo de los osteoblastos y de los
osteoclastos. Procede de la maduración
del osteoblasto, y sólo es advertible en
biopsias. Dada su ubicación intraósea es
una célula que no encontraremos en un
aspirado medular.
Osteoclastos. Tienen un origen hema-
Figura 44. Varios osteoblastos (May-Grünwald-Giemsa). topoyético y derivan, junto a los mono-
Figura 45. Diferenciación de los osteoclastos. RANK: receptor activador del NF-κB.
52
▲ Hematopoyesis: mielopoyesis y linfopoyesis
53
Figura 47. Sistema linfoide: maduración de los linfocitos.
54
▲ Hematopoyesis: mielopoyesis y linfopoyesis
etapa las células son células madre (stem involuciona posteriormente en el adulto.
cells) con capacidad de autorrenovarse, Está organizado en lóbulos. Cada lóbulo
mientras que en las fases más avanzadas consta de un área cortical o corteza y un
las células están en reposo, con una vida área medular rica en células epiteliales,
media muy larga que puede oscilar des- macrófagos y células interdigitantes, pro-
de semanas a años. Las células vírgenes cedentes de la medula ósea, ricas en antí-
cuando se exponen a los antígenos sufren genos de clase II del MHC (Figura 48).
una transformación blástica pasando a En el timo los linfocitos T (timocitos), bajo
ser células grandes, proliferantes, que la influencia del microambiente epitelial,
dan lugar a células capaces de responder maduran y adquieren plena competencia
directamente a la acción antigénica: célu- inmunológica. En la zona más periférica
las efectoras antígeno-específicas(102-105). o corteza, que constituye un 80% de la
glándula tímica, se localizan los timocitos
Órganos linfoides más inmaduros que, tras un proceso de
El timo, junto con la medula ósea, des- maduración, pasan a la zona medular,
empeña el papel de tejido linfoide primario. que constituye el 15% restante del timo
Es un órgano linfoide de pequeño tamaño, y está formada por linfocitos T, los cuales
que se localiza en la parte alta y anterior poseen caracteres de madurez fenotípica
del mediastino. Es activo durante el perio- y funcional. La expresión del receptor RCT
do fetal y los primeros años de la vida, e en la superficie celular es débil y se inicia
55
Figura 49. Esquema de la estructura anatómica de un ganglio linfático.
más intensamente en la zona subcapsular Los linfocitos B del timo parecen tener un
y córtex del timo, donde existe una prolife- papel funcional, actuando quizá como pre-
ración celular muy activa. Se desconoce la sentadores de antígenos somáticos a las
circulación intratímica de los timocitos y la células del timo.
exacta relación entre corteza y medula. El ganglio linfático es un tejido linfoide
Actualmente, se sabe que en la medu- secundario donde tienen lugar las reaccio-
la del timo, en especial alrededor de los nes dependientes del antígeno. Consta de
cuerpos de Hassall, se sitúan linfocitos B una cápsula de tejido conectivo, a partir
que se encuentran en estado de activa- de la cual se forman septos que dividen el
ción con muchas mitosis. De ellos pueden ganglio en distintos compartimentos forma-
arrancar linfomas no hodgkinianos. Estos dos por un seno subcapsular, varios senos
linfocitos B del timo expresan el antígeno medulares, folículos linfoides y cordones
Ki67 y carecen de CD21(106). Ante esta linfáticos, un sistema vascular sanguíneo
evidencia, ya no se puede seguir conside- y linfático, así como un armazón forma-
rando el timo como un órgano T exclusivo. do por células reticulares (Figura 49). La
56
▲ Hematopoyesis: mielopoyesis y linfopoyesis
estructura típica de un ganglio consis- cas de Peyer del intestino, suele existir
te en una capa más externa o corteza o una capa celular por fuera del manto que
zona B, una capa intermedia o paracorte- lo rodea, que se denomina zona margi-
za o zona T y una capa interna o medula nal. Los folículos se hallan rodeados de
con cordones dirigidos hacia el hilio. En linfocitos T, que se disponen en forma
la corteza se observan unas estructuras difusa constituyendo la zona paracortical
redondeadas que son colonizadas por o zona T. Esta zona contiene muchas célu-
los linfocitos B vírgenes procedentes de las interdigitantes, que expresan niveles
la medula ósea, que se denominan folí- muy elevados de antígenos de superficie
culos primarios. Los folículos secundarios del sistema de histocompatibilidad de cla-
se constituyen cuando los linfocitos del se II. Las células interdigitantes proceden
folículo primario sufren una estimulación de la piel (células de Langerhans) o de las
antigénica y se transforman en células mucosas y transportan antígenos proce-
blásticas; éstas tienen tendencia a dispo- sados desde otras zonas del cuerpo, tanto
nerse en el centro del folículo formando el internas como externas, hacia los nódulos
centro germinal, que queda rodeado por linfoides. La célula interdigitante tiene un
una corona de linfocitos pequeños deno- núcleo alargado y un citoplasma que emi-
minada manto folicular. Dentro del centro te prolongaciones, lo que le confiere un
germinal se distinguen dos zonas: una aspecto de estrella. Expresa la proteína
oscura ocupada por agrupaciones de cen- S100. La célula dendrítica folicular es difícil
troblastos, y otra clara, que está constitui- de identificar morfológicamente. Presenta
da a la vez por una zona clara basal y una un núcleo de cromatina laxa y, en ocasio-
zona clara apical. En la zona clara basal nes, dos núcleos que se disponen adosa-
se localizan los centrocitos y tiene lugar la dos entre sí, lo que le confiere el aspecto
selección positiva al unirse los antígenos de kissing cells. El citoplasma emite finas y
con las células foliculares dendríticas, y largas prolongaciones de escasa basofilia
en la zona clara apical residen centrocitos que contribuyen a mantener la estructura
y los precursores de las células plasmáti- física del ganglio. Estas células dendríti-
cas, que se disponen de forma dispersa. cas expresan los antígenos CD21 y CD23,
En estos folículos secundarios se encuen- muy útiles para detectar por inmunohisto-
tran, además, células dendríticas folicu- química los folículos linfoides.
lares, macrófagos y algún linfocito T. Las La zona más interna del ganglio es la
células plasmáticas y las células plasmo- medula central y está formada por cordo-
citoides o linfoplasmocitos constituyen la nes celulares separados por los sinusoi-
fase final del proceso de diferenciación del des linfoides que drenan en el sinus termi-
blasto B del centro germinal. Los precur- nal, origen del vaso linfático eferente. Los
sores de las células plasmáticas migran cordones medulares están constituidos
desde el centro germinal para ubicarse en por linfocitos T, linfocitos B, células plas-
la medula ósea y experimentar en ella su máticas y macrófagos.
completa maduración a célula plasmática. El ganglio tiene un armazón constitui-
La célula plasmática también puede origi- do por una red de fibras reticulares, que
narse en el ganglio a partir de otras célu- sirven de soporte para los macrófagos y
las B, como el centrocito, o de las células para las células presentadoras de antí-
de la zona marginal(102-105,107) (Figura 50). geno: las células dentríticas interdigitan-
En algunos órganos linfoides, como el tes de la zona paracortical y las células
bazo, los ganglios mesentéricos y las pla- dentríticas foliculares. Estas estructuras
57
Figura 50. Esquema de la organización del folículo linfoide secundario donde se diferencia la capa periférica o zona del
“manto folicular” y la zona central o centro germinal.
58
▲ Hematopoyesis: mielopoyesis y linfopoyesis
59
Figura 51. Esquema de la maduración de los linfocitos T.
60
▲ Hematopoyesis: mielopoyesis y linfopoyesis
61
Tabla 11
Esquema de la maduración de los linfocitos T definida por marcadores inmunológicos y moleculares (ver texto)
ETAPA Antígeno independiente Antígeno dependiente
Sangre periférica
ÓRGANO Medula ósea Timo
Tejidos linfoides
Célula Protimocito Timocito inmaduro Timocito intermedio Timocito maduro Linfocitos T maduros:
progenitora (cortical blástico) o timocito común (medular) colaboradores y supresores
linfoide (cortical pequeño)
Reordenamiento δγ δγβ δγβα
de los genes TCR
TdT + + + +/- - -
Expresión de CD34 CD34 CD34 CD7 CD7 CD7
moléculas HLA-DR HLA-DR CD3ci (débil) CD2 CD2 CD2
CD7 CD7 CD5 CD5 CD5
CD2 CD2 CD3ci CD3m CD45RA
CD45RA CD5 CD1 CD4 o CD8 CD4(a) o CD8(b)
CD38 CD4/CD8 γδTCR/ CD3
γδTCR/ αβTCR γδTCR/
αβTCR αβTCR
(a)
colaboradores; (b) supresores
ci: citoplasmático; m: membrana
Tabla 12
T colaboradores T supresores
Citoquímica
• α-naftil-acetato- • 95% positiva, con gránulos gruesos • 90% negativos; 10% positivos;
esterasa ácida y localización centrosómica gránulos finos y dispersos
• DAP IV • Positivos en forma granular • Negativos
Cultivos in vitro
Respuesta:
• Concavalina A Negativa Positiva
• PWM mitógeno Positiva Negativa
• IL-3 Positiva Negativa
Anticuerpo monoclonal
• CD3 Positivo Positivo
• CD4 Positivo Negativo
• CD8 Negativo Positivo
DAP IV: diaminopeptidasa IV; IL-3: interleucina 3; n/c: núcleo-citoplasma; PWM: poke-weed mytogen; RER: retículo endo-
plásmico rugoso
62
▲ Hematopoyesis: mielopoyesis y linfopoyesis
Tabla 13
Linfocitos T Linfocitos B
Ubicación de órganos
linfoides periféricos:
Antígenos de células T + -
HLA-DR antígenos - +
Inmunoglobulinas - + cadena J
de superficie
Receptores para:
Memoria inmunológica Sí Sí
Actividad citotóxica Sí No
63
Tabla 13 (cont.)
Linfocitos T Linfocitos B
Características morfológicas:
• Ópticas:
- Tamaño - Pequeño o mediano - Mediano o grande
- Gránulos citoplasmáticos - Ocasionales o ausentes - Ocasionales
- Cromatina - Densa - Menos densa
- Basofilia citoplasmática - Relativamente acentuada - Menor
• Ultraestructurales:
- Estructuras tubulares paralelas - Ocasionales - Ausentes
- Urópodo celular - Presente - Ausente
Dotación enzimática:
en la medula del timo. Todos los linfoci- tical profunda y área interfolicular de los
tos maduros de la sangre periférica que ganglios linfáticos, manto periarteriolar de
emigran del timo expresan los siguientes la pulpa blanca del bazo, áreas interfolicu-
antígenos: CD2, CD7, CD5 y CD45RA. lares de las placas de Peyer del intestino
Entre un 70 y un 75% expresa la molécu- y órganos linfoides bucofaríngeos. Tras
la CD4 y constituye la población linfoide una estancia en dichos órganos regresan
que básicamente ayuda o induce la res- a la circulación general, prolongándose
puesta inmune, conocida también como este circuito durante meses o años. Los
linfocitos T colaboradores. Estos linfocitos linfocitos T vírgenes en el ganglio linfáti-
presentan un receptor para el fragmento co, bajo la influencia de un primer estí-
Fc de la IgM y facilitan la diferenciación mulo antigénico, sufren una etapa de
de los linfocitos B. El 25 o 30% restante transformación blástica (T-inmunoblasto),
posee el antígeno CD8 y constituye la con producción de unas glucoproteínas
población T citotóxica (Tabla 12), aunque de bajo peso molecular, denominadas
ambos pueden ser citotóxicos(102-109). linfocinas. Estos inmunoblastos T, morfo-
Los linfocitos T llegan con la sangre a lógicamente indistinguibles de los inmu-
los órganos linfoides periféricos, asentán- noblastos B, dan lugar a los linfocitos T,
dose en localizaciones precisas: zona cor- dotados de memoria inmunológica, lo
64
▲ Hematopoyesis: mielopoyesis y linfopoyesis
a b c
Figura 52. a) y b) Linfocitos maduros en sangre periférica; c) célula con características de linfocito grande granular (May-
Grünwald-Giemsa).
que significa que, al enfrentarse con un cas, denominadas cuerpos de Gall, que
segundo estímulo antigénico, responden son cúmulos de lisosomas junto a una
inmediatamente con la producción de lin- estructura lipídica sólo advertibles con
focinas. Los inmunoblastos, a diferencia el microscopio electrónico(102-105,107,110). La
de los linfoblastos T (timocitos), son TdT población de LGG constituye entre el 10%
y CD1 negativos e intensamente positi- y el 15% de las células mononucleadas
vos para los antígenos T, y expresan CD4 de sangre periférica y consta, a su vez, de
o CD8 o ninguno de los dos. A partir de dos poblaciones celulares fenotípicamen-
estos inmunoblastos que han reacciona- te distintas, una CD3 positiva y otra CD3
do con el antígeno se forman las célu- negativa. Los LGG CD3 negativos son las
las T efectoras antígeno-específicas de auténticas células NK; no expresan recep-
tipo CD4 o CD8, así como la célula T con tor de célula T ni reordenamiento de los
memoria(102-108). receptores T, pero sí los antígenos CD56
Morfología de los linfocitos T de san- y CD16. Los LGG CD3 positivos expresan,
gre periférica. Los linfocitos T constituyen además del antígeno CD3, el receptor de
una población heteromorfa. Se distinguen linfocito T y reordenamiento de los genes
dos tipos: de los receptores T(102-105,109,111). Los LGG
• Uno mayoritario formado por células son ricos en fosfatasa ácida y otras hidro-
de pequeño tamaño, de núcleo de contor- lasas ácidas, con positividad multifocal.
no algo irregular, con cromatina conden- Ultraestructuralmente, se caracterizan por
sada, con una relación núcleo-citoplasma presentar riqueza de organelas: gránulos
elevada y habitualmente agranulares. electrón-densos, cuerpos multivesiculares,
• El segundo tipo tiene una relación cuerpos de Gall y abundantes estructuras
núcleo-citoplasma más baja, contiene tubulares paralelas en el 10-15% de ellos.
varios gránulos azurófilos en su citoplas- El 50% de los linfocitos CD8 positivos y
ma y se le conoce como linfocito grande una minoría de los CD4 positivos presen-
granular (LGG). La mayoría de los linfo- tan morfología de LGG(73,110) (Tablas 11-13
citos CD4 positivos y una proporción de y Figura 52).
los linfocitos CD8 positivos son de peque- Recientemente, se ha descrito un sub-
ño tamaño y agranulares (Figura 52). El tipo de linfocitos T supresores citotóxi-
análisis ultraestructural de estos linfocitos cos, que contiene en su citoplasma pro-
demuestra unas estructuras citoplasmáti- teína S-100 y que representa el 2-10%
65
de las células mononucleadas de sangre existe todavía TdT y el antígeno CD10 y
periférica(112). expresan CD34. Además, expresa los
antígenos HLA-DR, CD19, CD24 y apa-
Ontogenia de los linfocitos B rece el CD20 y la molécula específica de
Los linfocitos B derivan también de linaje: el CD22. En esta fase se expresa
una célula germinal linfoide pluripotente y el antígeno leucocitario común (CD45).
adquieren su competencia inmunológica Estos precursores B también expresan
en la medula ósea y otros equivalentes de CD79a, molécula que se asocia con las
la bursa de Fabricio de las aves, como el IgS y está implicada en la transducción de
hígado fetal y, posiblemente, la placenta(102- señales tras la unión de las IgS con el antí-
107)
. Durante la maduración del linfocito B geno, a semejanza de lo que ocurre con
tiene lugar una secuencia de reordena- el CD3 y la molécula del receptor T en la
mientos de los genes de las Ig y cambios célula T. En relación con la expresión de
del fenotipo(102-107). A semejanza del linfoci- las Ig, este estadio es el primero en el que
to T, los linfocitos B alcanzan su madurez pueden identificarse cadenas pesadas μ
funcional con la expresión en la membrana en el interior del citoplasma, en ausencia
de los receptores de reconocimento anti- de cadenas ligeras y de Ig de membrana.
génico. En las células B estos recepto- A medida que la maduración progresa, se
res son las Ig de superficie (IgS). Las Ig pierde el CD10 (que se vuelve a expresar
tienen una unidad básica constituida por cuando el linfocito es estimulado por un
dos cadenas ligeras (κ y λ) y dos cadenas antígeno), se reordenan los genes de las
pesadas unidas por puentes disulfuro. Las cadenas ligeras que se transcriben, y se
cadenas pesadas difieren según el tipo de sintetizan y ensamblan con las cadenas
Ig (γ, μ, α, δ y ε)(102-107). Cada célula B está pesadas μ. La célula pasa a expresar IgM
comprometida a una cadena ligera, κ o λ, de superficie, denominándose linfocito B
y toda su progenie expresará la misma inmaduro. Poco después, pasa a linfocito B
cadena. Otros componentes del receptor maduro, que sintetiza además IgD y sigue
de la célula B son las moléculas CD79a y expresando los antígenos de membrana
CD79b. Los estudios de clonalidad de los CD19 y CD24. También es positivo para
linfocitos B se basan en el análisis del reor- los antígenos CD20, CD79a, CD21, CD22,
denamiento de los genes que codifican las CD23, y alguno de ellos expresa el antíge-
cadenas pesadas de las inmunoglobulinas no pan-T CD5. El CD21 reconoce un epíto-
(ver Capítulo 11). po del receptor del complemento CR2, que
Antes de llegar al estadio de células a su vez constituye el receptor para el virus
pre-B, los precursores más inmaduros de de Epstein-Barr. Los linfocitos B vírgenes
célula B, denominados por algunos auto- también expresan la proteína bcl-2, facili-
res células pre-pre-B o también pro-B, ya tando su supervivencia(107).
pueden ser identificados fenotípicamen- En la Tabla 14 se representan los dife-
te mediante anticuerpos monoclonales. rentes estadios evolutivos del linfocito B,
Estas células expresan la molécula CD34, con sus antígenos de diferenciación(102-107).
los antígenos HLA-DR, CD10 (CALLA), Los linfocitos B maduros pasan de la
CD19, CD24, y la enzima TdT. No poseen medula ósea a la sangre periférica, donde
IgS, pero sí reordenamiento del gen de la constituyen la minoría de la población lin-
cadena pesada μ, que representa la pri- focitaria circulante (entre un 5 y un 15%).
mera indicación de compromiso con la En sangre periférica existe una subpo-
línea B. En el estadio del linfocito pre-B blación de linfocitos B que se caracteriza
66
▲ Hematopoyesis: mielopoyesis y linfopoyesis
67
Tabla 14
Esquema de diferenciación de los linfocitos B definidos por la expresión de marcadores B
ETAPA Independientes de antígeno Dependientes de antígeno
Linfocito B Linfocito B Linfocito B
Célula germinal Precursores pro-B Pre-B Linfocito B con memoria
inmaduro maduro activado
Moléculas Ig μ+ IgM IgM, IgD IgM, IgD Linfocitos B recirculantes
citoplasmático superficie superficie superficie del manto o corona
IgG o IgM
IgG o IgA
HLA-DR
CD19
CD20
CD22
No No
Reordenamiento
recombi- recombi- μ κ/λ
de genes
nado nado
Expresión Linfocito B Célula
de moléculas CD34 CD34 CD34 plasmocitoide plasmática
TdT TdT TdT TdT TdT
HLA-DR HLA-DR HLA-DR HLA-DR HLA-DR HLA-DR HLA-DR↑ HLA-DR
CD19 CD19 CD19 CD19 CD19 CD19 CD19↑ CD19 CD19
CD38 CD24 CD24 CD24 CD24 CD24 CD10+/-
CD38 CD10 CD10 CD20 CD20 CD20↑ CD20
CD20 CD20 CD21 CD21 CD21
CD22ci CD21 CD22 CD22 CD22
CD22 CD22 *CD5 CD23
CD38+/- CD38 CD38
CD71 PCA-1
CD25 CD138
Ig
citoplasma
* presentes en una subpoblación de linfocitos B circulantes
ci: citoplasmático
por expresar la molécula CD5, que es y a antígenos asociados con la adhesión
atributo normal de los linfocitos T madu- a las células dendríticas foliculares como
ros, y constituyen entre el 10 y el 30% de el CD11a/18, CD29/49. Los centrocitos,
los linfocitos B de sangre periférica. Con después de ser estimulados por antíge-
la edad esta población disminuye(102-107). nos, presentados por las células dendrí-
Los linfocitos B se dirigen desde la sangre ticas foliculares, se activan y abandonan
periférica a los órganos linfáticos periféri- los folículos secundarios como células de
cos, afincándose en las zonas inmunoló- memoria o como precursores de células
gicamente B-dependientes. En el ganglio, plasmáticas(102-107). La mayoría de estos
cuando los linfocitos B son activados por precursores de la célula plasmática, al
antígenos, maduran a células formadoras abandonar el centro germinal, migran a la
de anticuerpos y a estadios maduros de medula ósea para diferenciarse en células
célula plasmática, o evolucionan a células plasmáticas maduras y una minoría sufre
de memoria. Las células B maduras que la transformación a célula plasmática de
no han recibido el estímulo antigénico o alta afinidad para el antígeno en el mismo
células vírgenes pasan a formar parte de folículo. Las células plasmáticas secreto-
una pequeña fracción de células B de los ras de Ig representan el estadio final de
folículos linfoides primarios y de la zona la transformación antigénica del linfocito B
del manto. Son células que tienen reor- pequeño (Figura 50).
denados pero no mutados los genes de El linfocito B en el centro germinal reco-
las Ig y que están en reposo hasta que se noce el antígeno a través del anticuerpo
encuentran con el antígeno. ligado a la membrana celular. Durante
Las células B vírgenes específicas de este proceso su ADN genómico sufre
antígeno colonizan el folículo linfoide y hipermutaciones somáticas. Estas hiper-
son estimuladas por el antígeno, dando mutaciones somáticas de la región varia-
lugar a células blásticas y constituyen ble del gen de las cadenas pesadas de
el centro germinal. Los blastos del cen- las Ig consisten en cambios de nucleóti-
tro germinal proliferan y se transforman dos que implican cambios de aminoácidos
en centroblastos, que se acumulan en un y que determinan cambios en la afinidad
polo del centro germinal formando la zona y especificidad del anticuerpo, producido
oscura (Figura 50). Los centroblastos no por la célula, para el antígeno, pudiendo
expresan Ig y sufren un cambio (switch aumentarla, disminuirla o abolirla. El pro-
off) del gen que codifica la proteína antia- ceso de las hipermutaciones somáticas
poptótica bcl-2, de forma que se hacen provoca que a partir de un número muy
susceptibles a la muerte a través de la limitado de células se produzca una gran
apoptosis. Los centroblastos maduran a diversidad intraclonal de puntos de combi-
centrocitos, células no proliferativas que nación de anticuerpos. Los linfocitos cuyas
vuelven a expresar IgS y que se acumu- hipermutaciones somáticas producen un
lan en el polo opuesto del centro germinal, aumento de la afinidad para el antígeno
que se conoce como zona clara, que es son seleccionados y sobreviven, mientras
muy rica en células foliculares dendríticas. que los linfocitos, que con las hipermuta-
Tanto los centroblastos como los centro- ciones somáticas disminuyen o pierden
citos expresan la proteína bcl-6 y antíge- afinidad para el antígeno, sufren apopto-
nos asociados a activación, la mayoría sis y mueren(104,105,107,113). Los macrófagos
de ellos relacionados con la interacción del centro folicular son los encargados de
con los linfocitos T como el CD23, CD71 fagocitar los restos celulares resultantes
68
▲ Hematopoyesis: mielopoyesis y linfopoyesis
69
núcleo tiene una cromatina condensada,
sin nucleolos visibles ópticamente en la
variedad pequeña y con nucleolos visi-
bles en la forma grande, semejando una
célula blástica (centrocito blástico). Ambas
Figura 54. a) Centroblas- subvariedades ofrecen como rasgo carac-
a to; b) centrocitos (May- terístico una hendidura, única o múltipe,
Grünwald-Giemsa). que solamente puede insinuarse o llegar a
ser tan profunda que segmente el núcleo
(Figura 54 b). A veces, la incisuración es
doble y simétrica, hecho que proporciona
al núcleo un aspecto en forma de zapati-
lla. Citoquímicamente, las células hendi-
das se caracterizan por ser negativas o
sólo débilmente positivas a la fosfatasa
ácida y a la β-glucuronidasa. Los centro-
citos expresan IgS y los antígenos CD20,
CD79a y, al igual que los centroblastos, no
expresan CD5, CD21 ni la proteína bcl-2.
b En su núcleo expresan la proteína bcl-6.
Las células plasmáticas secretoras de
Ig representan el estadio final de la transfor-
mación antigénica del pequeño linfocito B.
lia. A medida que progresa en su estimu- En este estadio las Ig, en lugar de expre-
lación, aumenta de tamaño hasta llegar a sarse en la membrana, son detectadas en
ser, en ocasiones, cuatro veces mayor que su citoplasma. La mayoría de precursores
el linfocito normal en estado quiescente. de la célula plasmática, al abandonar el
Paralelamente al crecimiento aumenta centro germinal, migran a la medula ósea
el grado de basofilia citoplasmática, así para diferenciarse en células plasmáticas,
como el grado de la inmadurez nuclear, y una proporción muy escasa permanece
con presencia de múltiples nucleolos ado- en el folículo linfoide. La célula plasmática
sados frecuentemente a la membrana tiene un tamaño de 12 a 15 μm y forma
nuclear. Es de destacar su gran actividad ovalada. El núcleo, casi siempre excéntri-
mitótica. Citoquímicamente, están dotados co, posee una cromatina condensada en
de escasa actividad de hidrolasa ácida y fuertes cúmulos, cuya disposición radial
expresan en su superficie los antígenos adopta, sobre todo en las preparacio-
CD20, CD79a y CD10. No expresan antí- nes histológicas, el aspecto “en rueda de
genos de superficie CD5, CD21, ni IgS. En carro”. El eje mayor del núcleo forma un
su citoplasma no se detecta expresión de ángulo recto con el eje mayor de la célula,
cadenas ligeras ni de la proteína bcl-2. En dato muy característico de este elemento.
su núcleo expresan la proteína bcl-6. Los El citoplasma es abundante e intensamen-
centrocitos(102-105,107,114-116) se caracterizan te basófilo en toda su extensión, excep-
por poseer un citoplasma muy escaso y to en la zona centrosómica de la célula,
hialino en la variedad pequeña, y algo que tiene una tonalidad blanquecina (es
más extenso, con discreta insinuación el denominado arcoplasma de configura-
de su basofilia, en la variedad grande. El ción semilunar y situación paranuclear)
70
▲ Hematopoyesis: mielopoyesis y linfopoyesis
a b
Figura 55. a) Célula plasmática con aclaramiento perinuclear acentuado (arcoplasma). b) Célula plasmática con una gran
vacuola y un segmentado en banda (May-Grünwald-Giemsa).
71
Figura 58. Tres linfocitos grandes granulares en el curso de
una infección vírica (May-Grünwald-Giemsa).
72
▲ Hematopoyesis: mielopoyesis y linfopoyesis
Figura 59. Modelo de la fase inicial del desarrollo de los linfocitos T antes de la selección positiva en el timo. NK: (células)
natural killer.
73
Figura 60. Esquema de diferenciación de la célula natural killer. NK: natural killer.
74
▲ Hematopoyesis: mielopoyesis y linfopoyesis
75
perfil regular y un tamaño celular menor. osteoclasto debe diferenciarse de un
La presencia de pequeñas espiculacio- megacariocito y de células metastási-
nes en el borde citoplasmático (traduc- cas, con las que coexiste con frecuen-
ción óptica de actividad superficial) es cia en neoplasias que metastatizan en
útil en su identificación. la medula ósea.
17. Histiocitos y macrófagos son las mis- 20. En una sangre normal existen lin-
mas células en distinta etapa funcional. focitos de distinto tamaño y cromatismo,
18. Los megacariocitos son las célu- tanto nuclear como citoplasmático. Los
las gigantes de la medula ósea que dan linfocitos grandes granulares son reco-
lugar a las plaquetas, que son los ele- nocibles morfológicamente y sería ade-
mentos más pequeños que circulan por cuado contabilizarlos por separado en la
la sangre. Deben diferenciarse de los fórmula leucocitaria.
osteoclastos, que ocasionalmente pue- 21. Es posible el reconocimiento mor-
den hallarse en un aspirado. El megaca- fológico de los principales estadios evo-
riocito normal es polilobulado; el osteo- lutivos de los linfocitos B, circunstancia
clasto es multinucleado. no posible en los linfocitos T.
19. Las células de la matriz ósea 22. Las células dendríticas son células
están constituidas por los osteocitos, presentadoras de antígenos. Se recono-
los osteoblastos y los osteoclastos. cen dos variedades fundamentales: una
Solamente las dos últimas células pue- mieloide (CD1) y otra linfoplasmocitoide
den hallarse en un frotis medular. El (CD2).
76
▲ Hematopoyesis: mielopoyesis y linfopoyesis
77
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81
Capítulo 2
Citoquímica e inmunofenotipo
en el diagnóstico hematológico
L
as hematología es una especialidad ción de las diferentes estructuras con
médica que tiene una gran depen- los métodos de tinción clásicos, ha sido
dencia de los métodos de laborato- ampliamente reemplazado por diversas
rio en general y de las técnicas citológicas metodologías, entre las que cabe mencio-
en particular. nar las técnicas citoquímicas.
Hace no demasiados años, el citólogo, La citoquímica estudia la composición
con un modesto microscopio de luz y una química de las células y hace posible
no menos simple extensión de sangre o detectar y precisar la localización topo-
de órgano hematopoyético teñida con una gráfica de algunos principios inmediatos,
coloración panóptica, tenía que afrontar el enzimas y sustancias inorgánicas (meta-
reto diagnóstico. Afortunadamente, durante les pesados). Es justo considerar la cito-
las últimas décadas, el estudio morfológico química como un nexo de unión entre la
de las células hematopoyéticas mediante morfología y la bioquímica; la citoquímica
las tinciones clásicas ha sido ampliamente sigue siendo una importante rama de la
complementado con diversas metodologías. morfología moderna.
En el presente capítulo vamos a referirnos La mayor parte de las reacciones cito-
a la utilidad práctica todavía vigente de la químicas proceden de la adaptación de
citoquímica y de la inmunocitoquímica en técnicas histoquímicas. Las primeras
aquellas hemopatías candidatas a un diag- observaciones citoquímicas datan, sin
nóstico citológico. Las técnicas citogenéticas embargo, de 1830, aunque muchas caye-
y moleculares tienen una importancia capi- ron en el olvido durante más de un siglo.
tal en el estudio de diversas hemopatías, A mediados del siglo XIX, Perls logró la
pero su consideración escapa a la intención demostración histoquímica de la hemosi-
de este libro. A pesar de su innegable valor derina, y ésta sigue siendo hoy una de las
como herramientas diagnósticas de primer reacciones más valiosas para el estudio
orden, los profesionales que trabajan con de los síndromes anémicos. La primera
ellas deben tener, a nuestro juicio, una sólida reacción enzimática aplicada a la hemato-
formación citológica general, a fin de valorar logía fue la de las oxidasas y peroxidasas,
adecuadamente los resultados obtenidos. que adquirió un reconocido prestigio en
la diferenciación entre células mieloides y
linfoides. Los países centroeuropeos han
CONTRIBUCIÓN DE LA
sido pioneros en la aplicación de diver-
CITOQUÍMICA AL DIAGNÓSTICO
sas técnicas citoquímicas al diagnóstico
HEMATOLÓGICO
hematológico.
El estudio morfológico de las células Disponemos de libros dedicados exclu-
hematopoyéticas, basado en la aprecia- sivamente a la citoquímica aplicada a las
83
células sanguíneas(1-3). Con todo, la cito- mediante la reacción de azul de Prusia o
química no ha sido aceptada sin reser- de Perls.
vas e incluso ha sido menospreciada. Sus
detractores alegan falta de reproducibi- Carbohidratos. Reacción del ácido
lidad, falsos positivos por artefactos de peryódico de Schiff (PAS)
difusión y falsos negativos por contacto
con inhibidores (diversos anticoagulan- La reacción del PAS ha sido estudiada
tes) o por preparaciones envejecidas. Se ampliamente en hematología. Se basa en
comprende, pues, que se deba ser muy la rotura de los enlaces C-C por el ácido
exigente con el material con el que se tra- peryódico, potente agente oxidante, que
baja y que sea obligado intercalar contro- determina la liberación de grupos aldehí-
les positivos y negativos. En suma, la rigu- do capaces de combinarse con el reac-
rosidad técnica debe ser extrema, como tivo de Schiff para dar un color púrpura
con cualquier otra metodología. intenso. Existe un gran número de carbo-
En este capítulo abordaremos única- hidratos que son capaces de presentar
mente aquellas técnicas citoquímicas una reacción PAS positiva: polisacáridos
que, según nuestra experiencia, se han (glucógeno), mucopolisacáridos, muco-
acreditado como útiles en el diagnóstico proteínas y glucoproteínas, glucolípidos,
hematológico y han resistido la prueba del etc. La identificación de una sustancia
paso del tiempo. El buen rendimiento de PAS positiva, como glucógeno, requiere
un estudio citoquímico se basa en la ade- que sea diastasa-sensible.
cuada selección de las reacciones cito- En condiciones normales encontramos
químicas, para lo que es premisa esencial material PAS positivo en todos los ele-
tener un conocimiento clínico-analítico mentos de la granulopoyesis neutrófila y
del caso. La correcta interpretación de aumenta la positividad a medida que éstos
los resultados está en relación directa maduran (Figura 1). Los granulocitos
con la seguridad morfológica en el reco- basófilos y eosinófilos sólo muestran una
nocimiento celular. Estamos convencidos cierta actividad en la región intergranu-
de que una citoquímica cuidadosamen- lar. La serie eritroblástica y los eritrocitos
te seleccionada y adaptada a cada caso normales son constantemente PAS nega-
individual reporta indudables beneficios tivos. Entre un 10 y un 20% de los linfoci-
diagnósticos en casos concretos. tos poseen gránulos PAS positivos (Figu-
Los compuestos que a continuación se ra 2). Los megacariocitos (Figura 1) y las
describen pueden agruparse en: plaquetas son intensamente positivos, así
a) Carbohidratos, detectados mediante como las células cebadas de tejido. Las
la reacción del ácido peryódico de Schiff o células del sistema mononuclear fagocí-
reacción del PAS. tico (monocitos y macrófagos) poseen un
b) Enzimas oxidantes, evidenciadas débil cúmulo de material PAS positivo, y
mediante la reacción de las peroxidasas. las células plasmáticas “flameadas” deno-
c) Enzimas hidrolíticas, como la fosfata- tan intensa PAS positividad.
sa alcalina, la fosfatasa ácida, la β-glucu- En la patología de la serie eritroblásti-
ronidasa, la N-acetil-β-glucosaminidasa, la ca, su estudio tiene interés para apoyar el
muramidasa y las esterasas inespecíficas, diagnóstico de las proliferaciones neoplá-
entre otras. sicas de la serie eritroide como la eritro-
d) Componentes inorgánicos, funda- leucemia (Figura 3), la eritremia aguda o
mentalmente hierro, puesto de manifiesto enfermedad de DiGuglielmo (Figura 4), y
84
▲ Citoquímica e inmunofenotipo en el diagnóstico hematológico
Figura 3. Eritroblastos PAS positivos en una eritroleucemia Figura 4. PAS positividad intensa en eritroblastos muy dis-
(técnica de Hotchkiss). mórficos en una eritremia aguda (técnica de Hotchkiss).
85
En las leucemias agudas linfoblásticas se
Tabla 1
ha intentado correlacionar el resultado de
Patología eritroide que puede cursar con esta reacción con el pronóstico, por lo que
eritroblastos PAS positivos algunos autores consideran que las leuce-
mias con escasos grumos PAS positivos
• Eritremias y eritroleucemias cursan con remisiones de corta duración
• β-talasemia mayor o enfermedad de Cooley y escasa supervivencia. La negatividad o
• Eritropoyesis mielodisplásica débil positividad de aspecto granular fino
• Anemia megaloblástica (ocasional) y distribución difusa es propia de los ele-
• Anemia ferropénica (ocasional) mentos blásticos de origen mieloide, con
• Anemia hemolítica (ocasional) excepción de las leucemias de tipo M5 o
M7, que pueden cursar también con gru-
mos PAS positivos.
Por lo que se refiere a las alteraciones
en el de la β-talasemia mayor o enferme- de la linfopoyesis madura, en la mitad de
dad de Cooley, entidades en las que se los casos de leucemia linfática crónica y
observan abundantes eritroblastos y eri- en algunas linfocitosis víricas reactivas,
trocitos PAS positivos. No obstante, pue- como la mononucleosis infecciosa, se
den observarse eritroblastos y eritrocitos puede observar un aumento de linfocitos
PAS positivos en otros tipos de anemia, que contienen material PAS positivo. Las
como en los síndromes mielodisplásicos células del síndrome de Sézary, en oca-
que cursan con intensa displasia nuclear, siones, también contienen grumos PAS
como otra expresión del fenómeno morfo- positivos. Una de las características cito-
lógico diseritropoyético; las eritroblastosis químicas más sobresalientes del mielo-
reactivas suelen ser PAS negativas, así ma IgA es la elevada PAS positividad de
como las de las anemias ferropénicas las células plasmáticas anómalas, en
intensas, hemolíticas, aplásicas y perni- concordancia con el elevado contenido
ciosas (Tabla 1). La PAS positividad se en carbohidratos de la inmunoglobuli-
expresa en forma de depósito difuso en na A. En la granulopoyesis se observa
los eritroblastos más maduros, y en for- cierto aumento de material PAS positi-
ma de mazacotes en los eritroblastos vo en las leucocitosis reactivas y en los
más inmaduros. En las eritremias suelen granulocitos neutrófilos de la enferme-
observarse grandes vacuolas alargadas dad de Hodgkin; por el contrario, se per-
en los eritroblastos inmaduros, que son ciben descensos en la leucemia mieloide
PAS positivas. La reacción del PAS pue- crónica y en los síndromes mielodisplá-
de tener un cierto valor en el diagnóstico sicos. Mayor interés ofrece una distri-
diferencial de las leucemias agudas linfo- bución anómala del material PAS posi-
blásticas. La presencia de actividad PAS tivo en el citoplasma de los granulocitos,
positiva en forma de precipitados grue- con refuerzo periférico y distribución no
sos o de grumos es indicativa de celula- homogénea del mismo, y que interpre-
ridad blástica de origen linfoide, siendo la tamos como otro signo citoquímico de
variedad L1 de la clasificación del Grupo dismorfia, de frecuente observación en
Cooperativo Franco-Americano-Británico los síndromes mielodisplásicos. Algunas
(FAB) la que cursa con mayor sobrecarga células carcinomatosas y sarcomatosas
de glucógeno. Por el contrario, en la varie- pueden contener gran cantidad de glucó-
dad L3, la PAS negatividad es la regla. geno (Figura 5).
86
▲ Citoquímica e inmunofenotipo en el diagnóstico hematológico
87
Figura 7. Blastos mieloperoxidasa positivos en una leuce- Figura 8. Reacción de la mieloperoxidasa. Bastones de
mia mieloide aguda (técnica de Graham y Knoll). Auer. Se observa un mieloblasto con varios bastones de
Auer mieloperoxidasa positivos (técnica de Graham y
Knoll).
88
▲ Citoquímica e inmunofenotipo en el diagnóstico hematológico
89
Figura 10. Reacción del negro Sudán B en mieloblastos
(técnica de Sheehan y Storey).
90
▲ Citoquímica e inmunofenotipo en el diagnóstico hematológico
91
el diagnóstico diferencial entre la leucemia neutropénicos, adquieren valores altos de
mieloide crónica y las reacciones leucemoi- FAG a las pocas horas de circular.
des neutrofílicas. Éstas cursan con un índi- Entre las enfermedades que cursan con
ce muy elevado, mientras que la leucemia índices elevados de FAG conviene recor-
mieloide crónica denota valores constante- dar la anemia aplásica, el benzolismo sub-
mente bajos. La determinación de las FAG clínico, la leucemia aguda linfoblástica y la
en la leucemia mieloide crónica atípica no enfermedad de Hodgkin en su fase activa.
es informativa, ya que en esta entidad la Se han descrito elevaciones en casos típi-
FAG puede estar normal, alta o baja. La cos de tricoleucemia, reacciones leuce-
FAG es muy útil en el diagnóstico diferen- moides neutrofílicas, etc. Algunas circuns-
cial entre la policitemia vera y las poliglobu- tancias extrahematológicas pueden cursar
lias secundarias. En esta última situación, con índices elevados, como el embarazo,
los valores son normales, con ausencia de el estrés quirúrgico y ciertos tratamientos
granulocitos de tipo II, en franco contraste con progestágenos, corticoides y factores
con la gran elevación registrada constante- de crecimiento granulomonocíticos recom-
mente en la policitemia vera. El índice de binantes. Por el contrario, índices bajos
FAG de la policitemia vera suele superar se registran sobre todo en la fase cróni-
ampliamente al de la trombocitemia esen- ca de la leucemia mieloide crónica típica,
cial, hallazgo a tener en cuenta en este no en la hemoglobinuria paroxística noctur-
siempre fácil diagnóstico diferencial. na, en leucemias agudas mieloblásticas,
Como se ha comentado, la síntesis de la en síndromes mielodisplásicos, eritremia
FAG está controlada por un factor extrínse- y eritroleucemia, y en las infecciones víri-
co, el FEC-G. Debido a la gran expansión cas, como la mononucleosis infecciosa.
de la masa de neutrófilos y a la reducción El descenso de fosfatasa alcalina puede
relativa de la de monocitos –células pro- obedecer a mecanismos distintos a los
ductoras de FEC-G–, los pacientes con observados en la leucemia granulocítica
leucemia mieloide crónica carecen de la crónica; así, en la mononucleosis infeccio-
cantidad crítica de FEC-G para la trans- sa u otros procesos víricos se supone que
cripción y ulterior formación de la FAG(24). es debido al aumento de interferón segre-
Se ha podido observar que leucocitos de gado por los linfocitos T. Curiosamente, en
pacientes afectos de leucemia mieloide la hemoglobinuria paroxística nocturna, el
crónica, al ser transfundidos a pacientes ARN mensajero de la fosfatasa alcalina es
Tabla 2
Índice = 75
92
▲ Citoquímica e inmunofenotipo en el diagnóstico hematológico
Tabla 3
Aumentado Disminuido
93
Figura 14. Varias células mielomatosas con intensa activi-
dad de fosfatasa ácida (técnica de Goldberg y Barka).
Figura 13. Linfocito con localización multifocal de fosfatasa citoplasma. Asimismo, la fosfatasa áci-
ácida (técnica de Goldberg y Barka). da es la hidrolasa que primero puede
detectarse en los timocitos. Las células
plasmáticas (Figura 14), las plaquetas,
citoquímicamente detectable. En ciertas los megacariocitos y sus precursores,
situaciones patológicas, no obstante, pue- los osteoclastos y las células de Gaucher
de observarse dicha actividad en un buen son intensamente fosfatasa ácida positi-
número de eritroblastos y eritrocitos (ane- vas; asimismo, lo son las células dendrí-
mias megaloblásticas, eritremia). En con- ticas y entre éstas especialmente las de
diciones normales, aproximadamente la Langerhans.
mitad de la población linfoide de la sangre El estudio de esta enzima se aplicó al
periférica es fosfatasa ácida positiva, con diagnóstico diferencial de los síndromes
una distribución citoplasmática granular linfoproliferativos agudos y crónicos antes
(Figura 13). de tener la amplia disponibilidad actual de
La fosfatasa ácida se ha considerado anticuerpos monoclonales. Hace ya más
como un marcador citoquímico de los lin- de 20 años se sugirió una actividad dife-
focitos T; en efecto, más del 80% de éstos rente de hidrolasas ácidas en las áreas T
denotan actividad de esta hidrolasa, que y B de los ganglios linfáticos. El estudio
en los linfocitos T colaboradores es de de la fosfatasa ácida en las leucemias
localización preferentemente centrosómi- agudas linfoblásticas se correlaciona
ca. En los linfocitos grandes granulares y bien con sus subtipos, definidos según
células NK la actividad enzimática está el fenotipo de su membrana. Así, el 90%
distribuida en forma irregular por todo el de las leucemias agudas linfoblásticas de
94
▲ Citoquímica e inmunofenotipo en el diagnóstico hematológico
95
serie eritroblástica son diferentes de las
de la leucocitaria(30).
β-glucuronidasa
Es otra enzima hidrolítica perteneciente
al grupo de las glucosidasas o carbohi-
drasas. Su acción hidrolizante la ejerce
sobre los β-glucurónidos, y su pH óptimo
de acción es ácido (4,5-5,5), por lo que
también se trata de una hidrolasa ácida.
Su ubicación intracelular se halla funda-
mentalmente en los lisosomas. Para su
demostración citoquímica se ejerce la
acción hidrolítica frente al sustrato naf-
tol-As-Bi-β-glucurónido, el cual libera pro-
ductos intermedios que, al reaccionar con
una sal diazoica, originan un precipitado
de color rojo-naranja intenso, indicativo
Figura 16. Varios linfocitos con actividad puntiforme de
β-glucuronidasa en una leucemia prolinfocítica crónica T de la actividad enzimática. La actividad de
(técnica de Lorbacher). β-glucuronidasa es de escasa intensidad
y de distribución difusa en las células de
la granulopoyesis. Los promonocitos, los
a la sangre periférica de células blásticas. monocitos, los macrófagos y las células
Otra banda supernumeraria es la 5, que plasmáticas denotan actividad intensa. Las
presenta una gran velocidad de desplaza- plaquetas y los megacariocitos poseen
miento hacia el cátodo. La isoenzima 5 es cierta dotación de esta hidrolasa. Hasta
típica de la fosfatasa ácida de los tricoleu- época relativamente reciente no se sabía
cocitos y es, además, tartrato-resistente. de su presencia en la serie eritroblástica.
La banda isoenzimática 0, así denomina- Budde et al.(31) han hallado inclusiones
da por aparecer en el punto de aplicación eritrocitarias β-glucuronidasa positivas en
de la muestra, es propia de la fosfatasa pacientes hepatópatas y en enfermos
ácida de las células de Gaucher. afectos de síndromes mielodisplásicos
Se trata de una técnica engorrosa, o de anemia diseritropoyética congénita
por lo que únicamente estaría indicada de tipo I. Aproximadamente, la mitad de
en la identificación de células eritroides los linfocitos de la sangre periférica son
muy inmaduras, que sigue siendo un β-glucuronidasa positivos. La detección
reto, incluso con la utilización de técni- de esta hidrolasa se ha aplicado funda-
cas inmunológicas y ultraestructurales. mentalmente al estudio de los síndromes
La eritremia aguda con blastos citoquími- linfoproliferativos. En el contexto de filia-
camente fosfatasa ácida positivos, expre- ción de células blásticas se ha visto que
sada en forma unipolar centrosómica, no una positividad exclusivamente granular
denota, a diferencia de otras leucemias es más propia de un origen linfoblástico,
agudas, presencia de banda isoenzimá- mientras que las células blásticas de filia-
tica 3b, debido a que las características ción mieloide poseen actividad débil y de
fisicoquímicas de la fosfatasa ácida de la distribución difusa, o bien la combinación
96
▲ Citoquímica e inmunofenotipo en el diagnóstico hematológico
97
Figura 18. Reacción de la cloro-acetato-esterasa. Se obser-
van granulocitos positivos y un blasto con bastones de
Auer (técnica de Leder).
98
▲ Citoquímica e inmunofenotipo en el diagnóstico hematológico
α-naftil-acetato-esterasa
Con el α-naftil-acetato los monocitos
poseen una fuerte reacción esterásica,
notablemente superior a la de las restan-
tes células hematopoyéticas. El α-naftil-
acetato es el mejor sustrato para identifi-
car la serie monocítica y sus precursores.
Hay que tener presente, sin embargo, que
la intensidad de la reacción no es igual
en todas las células. A mayor inmadurez
celular, menor contenido enzimático. Oca-
sionalmente, se pueden observar mono-
citos esterasa negativos, en cuyo caso
debe descartarse el déficit congénito de
esterasas monocíticas. Este déficit con-
génito se ha detectado en el 0,8% de los
individuos normales. El gen de la esterasa
monocito-específica se ha mapeado en Figura 19. Actividad granular de naftol-As-D-acetato-este-
rasa en elementos del sistema mononuclear fogocítico (téc-
el cromosoma 16q13-22.1 y estaría pre- nica de Löffler).
sente en una forma inactiva(35). Déficit de
esterasas inespecíficas se ha detectado
en diversas situaciones extrahematológi- sómica. Los linfocitos T inmaduros o de
cas, como insuficiencia renal o neoplasias aspecto estimulado son, a diferencia de
gastrointestinales, entre otras(36). los linfocitos T maduros, esterasa áci-
En la práctica, esta reacción tiene su da negativos. Mediante la reacción de la
máxima utilidad en la identificación cito- α-naftil-acetato-esterasa ácida se pueden
química de las leucemias monocíticas o diferenciar subpoblaciones de linfocitos T.
mielomonocíticas, así como en la identifi- Así, la mayoría (75-90%) de los linfocitos T
cación del promonocito, del monocito o del colaboradores (CD4+) presentan una
macrófago. En diversos síndromes mielo- intensa reacción localizada en la región
displásicos pueden observarse patrones centrosómica, con aspecto de gruesos
anómalos de positividad de esta enzima. precipitados redondeados (spot-like pat-
Numerosos autores han podido demos- tern) (Figura 20) en un número que oscila
trar, con el estudio de la actividad de este- de 1 a 4; la reacción enzimática se expre-
rasa ácida inespecífica, que la mayoría de sa en forma puntiforme múltiple, difusa o
los linfocitos T son positivos y resistentes negativa en una elevada proporción de
al fluoruro sódico, mientras que los linfoci- los linfocitos T supresores (CD8+). Esta
tos B suelen ser negativos. La positividad dualidad de patrón enzimático ha sido
de la celularidad T se detecta, además, ampliamente confirmada(37). Los timoci-
casi exclusivamente, en la región centro- tos son negativos. Los tricoleucocitos, en
99
Figura 20. Esterasa ácida en linfocitos T. Actividad pun- Figura 21. Monoblastos con intensa actividad de patrón
tiforme de esterasa ácida (ANAE) en los linfocitos de una difuso de butirato-esterasa en una leucemia aguda mieloi-
leucemia prolinfocítica crónica T (técnica de Horwitz). de M5a (técnica de Ornstein).
100
▲ Citoquímica e inmunofenotipo en el diagnóstico hematológico
Tabla 5
Granulopoyesis Positiva,
neutrófila excepto Positiva Negativa Negativa Negativa
mieloblasto
Positiva/ Positiva/
Plasmocitos Negativa Positiva Positiva
Negativa Negativa
FNa: fluoruro sódico
101
una intensa actividad enzimática. En leu-
cemias agudas de megacarioblastos tam-
bién existe intensa actividad de esta enzi-
ma en las células blásticas.
Como resumen, cabe afirmar que el
estudio de las enzimas lisosómicas pre-
viamente citadas (fosfatasa ácida, β-glu-
curonidasa, α-naftil-acetato-esterasa,
α-naftil-butirato-esterasa y N-acetil-β-glu-
cosaminidasa) son un complemento en
la catalogación de diversos síndromes
linfoproliferativos crónicos. En términos
generales, la β-glucuronidasa y la N-ace-
til-β-glucosaminidasa son marcadores
globales de la población T, en tanto que el
tipo de positividad de la fosfatasa ácida,
de la α-naftil-acetato-esterasa y de la α-
naftil-butirato-esterasa es más selectivo,
Figura 23. Macrófago con intensa actividad de N-acetil-β- y ayuda a diferenciar subpoblaciones T
glucosaminidasa (técnica de Reed y Bennett). y algunos síndromes linfoproliferativos T
entre sí.
En la Tabla 6 se sintetiza el comporta-
curonidasa; queda restringida a las áreas miento de estas hidrolasas ácidas en las
ganglionares T y está ausente en los células linfoides normales y neoplásicas.
timocitos. Su ubicación ultraestructural se
sitúa en los lisosomas. Se halla amplia- Dipeptidil-aminopeptidasa
mente distribuida en las células hemato- DAP IV (IV/CD26)
poyéticas con la máxima expresividad en
monocitos/macrófagos, células cebadas, El antígeno CD26 es una glucoproteína
plasmocitos y linfocitos estimulados. de membrana de 110 kDa con actividad
Los síndromes linfoproliferativos cróni- de exopeptidasa (DAP IV). Libera los gru-
cos T cursan con valores muy elevados pos glicil-prolina en N-terminal de los tri-
de esta enzima. Se hallan, por el contra- péptidos y tetrapéptidos, así como de sus
rio, grandes descensos en los de origen correspondientes naftilamidas. Su función
inmunológico B(42). En la tricoleucemia específica es desconocida y actúa cuando
también hemos podido detectar activi- tiene un pH alcalino próximo al neutro. Su
dad enzimática. La N-acetil-β-glucosa- localización es habitualmente lisosómica,
minidasa presenta una intensa actividad aunque en algunas ocasiones puede ubi-
granular múltiple en la serie monocítica carse en otras estructuras celulares.
(Figura 23), incluso en los monoblastos, La actividad se manifiesta en forma de
por lo que puede ser un buen marcador un precipitado granular fino, grueso o en
citoquímico de esta serie celular. Facilita mazacotes de color ocre, disperso por el
el diagnóstico de las leucemias monocí- citoplasma de los linfocitos (Figuras 22 b
ticas, incluso cuando son de precursores y 24). En los órganos linfoides, la activi-
muy inmaduros. Asimismo, las células dad se sitúa en las zonas T dependientes.
plasmáticas y las mielomatosas ofrecen También son DAP IV positivos los esple-
102
▲ Citoquímica e inmunofenotipo en el diagnóstico hematológico
Tabla 6
Linfocitos B ± ± ± -
Timocitos ++ ± - ±
Linfocitos T estimulados + ± ++ ±
Síndrome de Sézary ++ ++ ++ ++
LLC-B: leucemia linfática crónica de estirpe B; LPC-T: leucemia prolinfocítica crónica de estirpe T
nocitos y el endotelio de los vasos linfá- agudas linfoblásticas de tipo T. Existe una
ticos. El interés de esta hidrolasa radica buena correlación inmunocitoquímica
en su positividad en más del 90% de los entre DAP IV/CD26 y antígenos de esti-
linfocitos T colaboradores, constituyendo mulación linfocitaria, sobre todo de tipo T,
un excelente marcador citoquímico de los como CD25 o CD71, entre otros(46).
mismos(43,44). Los demás tipos linfocitarios
son DAP IV negativos, así como el resto de Muramidasa
las células hematopoyéticas. El porcentaje
medio de los linfocitos DAP IV positivos La muramidasa o lisozima es una enzi-
en sangre periférica es del 40%, aproxi- ma hidrolítica perteneciente, al igual que
madamente, cifra que concuerda con la la β-glucuronidasa, al grupo de las glu-
población T colaboradora CD4 positiva. cosidasas o carbohidrasas, que actúa
En patología se ha confirmado su degradando la pared celular y causan-
intensa positividad en proliferaciones de do la lisis de ciertas bacterias sensibles.
linfocitos T maduros del fenotipo inmu- Dicha enzima se localiza básicamente en
nológico colaborador, como la leucemia la granulación primaria lisosómica de los
prolinfocítica crónica. Con todo, es de elementos de la serie granulopoyética y
destacar que algunas proliferaciones de monocítica. No se observa actividad de
células T colaboradoras, como algún sín- esta enzima en la serie linfoide ni en la
drome de Sézary, carecen de actividad eritroblástica, así como tampoco en las
para esta enzima(45). Se ha hallado posi- plaquetas ni en los megacariocitos.
tividad para el DAP IV en, aproximada- La muramidasa contenida en los ele-
mente, una tercera parte de las leucemias mentos de la serie monocítica se difunde
103
Figura 24. Linfocitos DAP IV positivos (linfocitos T CD4+) Figura 25. Detección de muramidasa mediante la técnica
(técnica de Lojda). inmunocitoquímica de la peroxidasa-antiperoxidasa. Adviér-
tase un polinuclear con muramidasa en su citoplasma y un
monocito con actividad enzimática en la periferia citoplasmá-
continuamente hacia el plasma, mientras tica indicativa de su vertido al plasma.
que la del interior de los polinucleares sólo
se libera cuando éstos se desgranulan o
destruyen (Figura 25). La falta de difusión permite detectar en condiciones norma-
al plasma de la muramidasa de los polinu- les de 5 a 15 μg/mL de muramidasa en el
cleares permite visualizar muy bien esta suero, que es el reflejo del recambio celu-
enzima en los granulocitos mediante téc- lar (turnover) granulocítico y monocítico
nicas inmunocitoquímicas. normal. La excreción urinaria (lisozimuria)
En la actualidad, se dispone de un anti- es normalmente negativa. El estudio de
cuerpo monoclonal dirigido frente a la los niveles séricos de muramidasa se ha
lisozima humana. Leculier et al.(47) han aplicado fundamentalmente al diagnós-
podido detectar una lisozima específica tico de la leucemia aguda monocítica,
de los monocitos humanos, tanto nor- entidad en la que se obtienen los valores
males como patológicos. Sin embargo, más elevados. En este tipo de leucemia la
las mejores técnicas para determinar la lisozimuria es intensamente positiva. En
muramidasa son las histobacterianas la leucemia mieloide crónica y en otros
o turbidimétricas, basadas en la lisis de síndromes mieloproliferativos crónicos,
microorganismos sensibles (Micrococcus así como en la leucemia aguda mieloblás-
lysodeikticus). La técnica turbidimétrica tica, se obtienen valores moderadamen-
104
▲ Citoquímica e inmunofenotipo en el diagnóstico hematológico
105
Figura 27. Basófilo ω-exonucleasa positivo junto a un Figura 28. Frotis medular donde destacan un basófilo y un
granulocito negativo (técnica de Schaefer). mastocito ω-exonucleasa positivos (técnica de Schaefer).
106
▲ Citoquímica e inmunofenotipo en el diagnóstico hematológico
107
Figura 30. Se observa un sideroblasto en anillo (flecha)
cuyo núcleo se ve circundado por un collarete de gránulos
de hemosiderina (técnica de Perls).
108
▲ Citoquímica e inmunofenotipo en el diagnóstico hematológico
109
hipocrómica y microcítica. Con frecuen-
cia, la sideremia se mantiene en valores
normales, siendo su descenso crono-
lógicamente posterior a la disminución
de estos dos parámetros medulares. La
ausencia de hierro medular no siempre
refleja la ausencia de hierro global. Tal cir-
cunstancia se observa, por ejemplo, en la
hemoglobinuria paroxística nocturna o en
la hemosiderosis pulmonar idiopática, en
que la ausencia férrica medular se asocia
a un excesivo atesoramiento en riñón y
pulmón, respectivamente. Por desgracia,
este exceso de hierro extramedular no es
aprovechable para la hematopoyesis.
c) Descenso del número de sidero-
blastos, con atesoramiento del hierro en
los macrófagos medulares. Tal compor-
tamiento disociado es propio de ciertas
entidades que condicionan un bloqueo de
este metal a nivel de las células macrofá-
gicas, por lo que el hierro no puede incor-
porarse al interior del eritroblasto, efec-
Figura 32. Tinción de Perls-argéntica en una anemia refrac- tuándose así una síntesis hemoglobínica
taria sideroblástica donde se observan varios sideroblastos defectuosa. Esta anomalía se observa con
en anillo (flechas) con gránulos negruzcos de precipitado
de plata alrededor del núcleo y un macrófago con hemosi- frecuencia en las anemias de origen no
derina coloreado de verde. hematológico, como las que acompañan
a neoplasias, linfomas, infecciones cróni-
cas y colagenosis o bien a una mutación
anemias megaloblásticas, hemolíticas, del gen de la ferroportina(58).
aplásicas, refractarias, talasemias, hemo-
cromatosis y estados postransfusiona- Combinación de la tinción de Perls
les, entre otros. En situaciones extremas con una tinción argéntica
de sobrecarga férrica, pueden aparecer
granulocitos y células plasmáticas Perls Se trata de una técnica más sensi-
positivas. ble que la de Perls aislada que permite
b) Descenso del número de sideroblas- detectar sideroblastos en anillo en casos
tos y disminución o ausencia del hierro de anemia refractaria sideroblástica con
macrofágico, absolutamente caracterís- situación transitoria de ferropenia, en
ticos de los estados ferropénicos puros, cuyo caso los sideroblastos en anillo
cualquiera que sea su etiología. Estos detectados mediante la tinción de Perls
parámetros pueden estar descendidos pueden no ser demostrables(59). Ello se
en la fase precoz de un balance férrico supone debido a que el hierro presente en
negativo, que quizá no llegue a manifes- las mitocondrias de los sideroblastos en
tarse en forma de síndrome anémico o, en anillo aparece en forma de fosfato férrico,
caso de existir anemia, ésta no sea aún posiblemente orto-fosfato férrico (Fe PO4)
110
▲ Citoquímica e inmunofenotipo en el diagnóstico hematológico
Figura 33. Blastos con inclusiones lipídicas Sudán III posi- Figura 34. Granulocito formazán positivo (reacción de
tivas en un linfoma de Burkitt (tinción de rojo al aceite). nitroazul de tetrazolio).
111
tora del nitroazul de tetrazolio durante la
bacteriólisis. En la técnica de Baehner y
Nathan(63) se estimula la reducción del
colorante mediante la adición de partícu-
las de látex, y los valores de normalidad
se sitúan por encima del 70% de las célu-
las formazán positivas. En la técnica de
Park et al.(64) se mide la reducción espon-
tánea del azul de tetrazolio, oscilando el
promedio normal de leucocitos formazán
positivos entre el 1 y el 11%. La técnica
de Baehner y Nathan sirve para detectar
especialmente disminuciones de la capa-
cidad bactericida, siendo la aplicación
más importante la del diagnóstico de la
enfermedad granulomatosa crónica infan-
til, en la que existe una impermeabilidad
del lisosoma para el paso de la DPNH-
oxidasa hacia la vacuola fagocítica(65). La
carencia de dicha enzima en el interior
del fagosoma conlleva una incapacidad
de destrucción de las bacterias captadas,
excepto de las productoras de H2O2. Uti-
Figura 35. Frotis de sangre periférica tratado mediante la lizando fibroblastos del cultivo de líquido
técnica de elución ácida de Kleihauer y Betke. Se observan amniótico y aplicando la reacción del azul
hematíes con distinto grado de elución de su hemoglobina A.
de tetrazolio es posible establecer el diag-
nóstico prenatal de enfermedad granulo-
matosa crónica. La técnica de Park, si
de los fagocitos. Se basa en la propiedad bien es útil como medio de despistaje de
que posee el colorante nitroazul de tetra- la enfermedad granulomatosa crónica, se
zolio de reducirse a formazán en presen- emplea sobre todo para detectar aumen-
cia de DPNH bajo el efecto de la enzima tos, como ocurre en las enfermedades
DPNH-oxidasa en el momento de la bac- bacterianas, tuberculosis o paludismo,
teriólisis. El formazán es un precipitado que contrastan claramente con los des-
azul-negro bien visible, que aparece en censos registrados en las virosis y en las
el interior de las células reductoras del colagenosis; de ahí que este test tenga
nitroazul de tetrazolio. Únicamente los utilidad en el estudio del síndrome febril
polinucleares neutrófilos (Figura 34), los de causa desconocida.
monocitos y, excepcionalmente, los eosi-
nófilos son capaces de tal reducción. El Detección citoquímica
resultado se expresa mediante la indi- de la hemoglobina fetal
cación del número de células formazán
positivas por cada 100 células fagocíticas. La presencia de hemoglobina fetal en
Los linfocitos son constantemente negati- el interior de los eritrocitos puede ser
vos. Existen diversos procedimientos téc- detectada fácilmente mediante la lla-
nicos para evidenciar la capacidad reduc- mada prueba de Kleihauer o técnica de
112
▲ Citoquímica e inmunofenotipo en el diagnóstico hematológico
113
Tabla 8
Fosfatasa
Esterasas ácida
Mieloperoxidasa
inespecíficas Tartrato- Fosfatasa
Hemo- Negro Sudán B Material
Fluoruro- sensibilidad/ alcalina
siderina Cloro-acetato- PAS+
sensibilidad/ resistencia granulocítica
esterasa
resistencia Otras
hidrolasas
Serie + +
granulopoyética
Serie +
megacariocítica
114
▲ Citoquímica e inmunofenotipo en el diagnóstico hematológico
Tabla 9
115
material celular en suspensión o sobre
Tabla 10
cortes histológicos(69,70).
Características de las enzimas Existen varios métodos de marcado
para su conjugación inmunocitoquímico (directo, indirecto, indi-
recto en dos capas, indirecto con inmuno-
• Obtención fácil globulina de puente, métodos de puente
• Detección citoquímica simple que utilizan complejos solubles peroxida-
• La conjugación con el anticuerpo no debe sa-antiperoxidasa [PAP] o FAAFA, etc.).
introducir alteraciones importantes en el antígeno 1. Técnica directa, en la que se utili-
• Estabilidad de la enzima y su conjugado za un anticuerpo primario conjugado. Es
a pH neutro un procedimiento rápido pero arriesgado,
• Tamaño pequeño de la molécula ya que el marcaje directo del anticuerpo
mediante la enzima por medio de enlaces
• Mínima representación en el tejido a estudio
covalentes puede alterarlo profundamen-
te, afectando su especificidad. Se tiene,
además, que disponer de tantos anticuer-
mínimas alteraciones posibles al anticuer- pos marcados como antígenos se quieran
po (Tabla 10). Otros requerimientos de la destacar (Figura 36).
técnica son la elevada especificidad que 2. Técnica indirecta. En ésta el anti-
debe poseer el anticuerpo frente al antí- cuerpo dirigido contra el antígeno no se
geno (problemática ampliamente supe- marca, pero se acopla a él un segundo
rada gracias al empleo de los anticuer- anticuerpo marcado, producido contra
pos monoclonales) y la especificidad del la γ-globulina de la especie del primer
método en sí, por lo que no se deben teñir anticuerpo. Con este artilugio técnico se
componentes celulares por mecanismos preserva mejor la inmunorreactividad del
no inmunológicos. Todo ello obliga a una primer anticuerpo. Otra ventaja es que
serie de controles imprescindibles antes el segundo anticuerpo puede utilizarse
de aceptar un resultado como válido. para marcar cualquier anticuerpo de la
primera etapa del método dirigido contra
Métodos inmunocitoquímicos los más variados antígenos, siempre y
de uso más frecuente cuando esté orientado contra la γ-globu-
lina de la especie del anticuerpo primario
Existen múltiples métodos inmunoci- (Figura 36).
tohistoquímicos muy ingeniosos enca- 3. Técnicas que utilizan un anticuer-
minados a amplificar la señal que indica la po como puente. En estas técnicas se
unión antígeno-anticuerpo y otros artilu- evita la conjugación de la enzima, tanto
gios técnicos para aflorar antígenos más con el anticuerpo primario como con el
o menos ocultos. En este capítulo tan sólo secundario. Aquí se utiliza un anticuerpo
mencionaremos las técnicas inmunoen- que actúa como puente entre el anticuer-
zimáticas más habituales (Figura 36). po primario y el anticuerpo final, el cual
Dicha metodología se ha ido refinando está dirigido contra la enzima marcado-
progresivamente y ya se ha llegado a ra. El anticuerpo primario y el final deben
la “segunda generación” de las técnicas proceder de la misma especie animal, en
inmunocitoenzimáticas aplicables sobre tanto que el anticuerpo puente proviene
frotis sanguíneos o de órganos hemato- de una especie distinta y está dirigido
poyéticos, improntas, citocentrifugados, contra ambos. Uno de los problemas de
116
▲ Citoquímica e inmunofenotipo en el diagnóstico hematológico
Figura 36. Esquema de las diversas metodologías inmunohistocitoquímicas. ABC: complejo avidina-biotina; FAAFA: fosfa-
tasa alcalina-antifosfatasa alcalina; PAP: mieloperoxidasa-antimieloperoxidasa; SABC: complejo estreptavidina-biotina.
117
primera: utilización secuencial de un anti- cuerpo y la peroxidasa para el segundo, o
cuerpo primario biotinilado y de la avidina bien pueden emplearse diferentes cromó-
conjugada a peroxidasa (método directo); genos para una misma enzima.
la segunda: utilización secuencial de un En hematología se prefiere, por regla
anticuerpo primario biotinilado, avidina y general, la inmunofosfatasa alcalina a la
finalmente biotina conjugada con peroxi- inmunoperoxidasa, por la tinción inespe-
dasa; y la tercera: utilización secuencial cífica de la hemoglobina o de otras peroxi-
de un anticuerpo primario no conjugado dasas endógenas y porque el color rojo
y un anticuerpo puente biotinilado, de la vivo, producto de la reacción enzimáti-
que existen dos posibilidades técnicas: ca, destaca claramente con la tinción de
a) uso de avidina seguida de biotina mar- contraste de la hematoxilina. Con todo,
cada con una enzima; b) uso del complejo la intensidad de la coloración decrece al
preformado de avidina-biotina-peroxida- pasar de la zona gruesa a la fina de una
sa (ABC), que ha alcanzado la máxima extensión y está también en función del
popularidad. El método ABC requiere la tipo de anticuerpo monoclonal utilizado.
preparación de un complejo avidina-bio- La versatilidad de los métodos inmuno-
tina-peroxidasa, donde uno de los cuatro citoenzimáticos es notable y es también
lugares de reacción de la avidina quede posible utilizar antígenos marcados entre
libre, a fin de poderse unir a un residuo otras variantes (por ejemplo, de proteí-
de biotina del anticuerpo secundario. Si na A, de lectinas, etc.).
se tiene en cuenta la posibilidad de cubrir Finalmente, como modificación a los
una molécula de anticuerpo con hasta métodos básicos y aunque no se realice el
150 residuos de biotina, se comprende marcaje con enzimas, no queremos dejar
la elevada sensibilidad del método, por lo de citar la técnica del oro coloidal (méto-
que resulta especialmente adecuado para do inmunocoloidal), que ha alcanzado
localizar antígenos presentes en escasa una gran popularidad. En dicho método el
cantidad o deteriorados por las maniobras marcaje se realiza con partículas de oro,
de fijación o inclusión. cuyos diámetros oscilan entre 5 y 40 nm.
Una de las limitaciones del método son Las partículas de oro tienen un aspecto
las posibles uniones no específicas y la muy característico en el microscopio elec-
presencia de biotina endógena. Todo esto trónico, totalmente distinto a cualquier
se ha solucionado con el uso de la estrep- constituyente celular y son, además, muy
tavidina, proteína extraída del cultivo de electrón-densas. También son advertibles
Streptomyces avidinii. La estreptavidina, con el microscopio óptico con un color
al igual que la avidina, consta de cuatro granate. La técnica del oro coloidal, uti-
subunidades de gran afinidad para la bio- lizada sobre todo en exámenes ultraes-
tina, pero, debido a la ausencia de resi- tructurales, permite marcar dos antígenos
duos de oligosacáridos y al tener un punto distintos en una misma célula, al acoplar a
isoeléctrico neutro, se evitan, a diferencia los correspondientes anticuerpos partícu-
de lo que ocurre con la avidina, las unio- las de oro de tamaños diversos. Además,
nes no específicas. se puede conseguir una amplificación de
Mediante técnicas inmunoenzimáticas la reacción mediante la reducción de las
es también posible llevar a cabo la identi- partículas de oro con lactato de plata.
ficación simultánea de distintos antígenos Todas las técnicas citadas, aun con
en una misma muestra. Así, puede usarse ser muy útiles, no están exentas de una
la fosfatasa alcalina para marcar un anti- problemática propia y precisan de unos
118
▲ Citoquímica e inmunofenotipo en el diagnóstico hematológico
119
a b
Figura 38. a) Histograma de una muestra de sangre periférica de una leucemia mieloblástica en la que se observan elemen-
tos blásticos (en azul). b) Los blastos expresan el antígeno de inmadurez CD34.
uso de varios fluorocromos para la iden- leucemias agudas (Figura 38), síndromes
tificación de subpoblaciones celulares en linfoproliferativos crónicos, caracterización
una sola muestra. Actualmente con fines inmunológica de las células plasmáticas,
diagnósticos se pueden utilizar de forma diagnóstico de la hemoglobinuria paroxís-
simultánea cuatro fluorocromos sobre la tica nocturna, seguimiento de la enferme-
misma célula, utilizando dos rayos láser. dad mínima residual, estudio de apopto-
Una de las aplicaciones más comunes sis, etc. Las principales aplicaciones de
de la citometría de flujo es la caracteriza- la citometría de flujo en hematología se
ción celular de diferentes estadios madu- detallan en la Tabla 11. Sin embargo, los
rativos mediante el uso de anticuerpos pormenores de dicha técnica rebasan
monoclonales conjugados con fluorocro- el contenido de esta obra, por lo que se
mos contra marcadores de superficie e remite al lector interesado a excelentes
intracitoplasmáticos. monografías(72-74).
La combinación de los parámetros
de dispersión de luz hacia delante y en Anticuerpos monoclonales de uso
ángulo recto permite diferenciar en san- más frecuente en hematología.
gre restos celulares, plaquetas, hematíes Sistema CD (cluster designation)
y leucocitos. Dentro de la población leu- de nomenclatura
cocitaria se pueden diferenciar linfocitos,
monocitos, granulocitos neutrófilos y eosi- Los métodos inmunológicos posibilitan
nófilos (Figura 37). la detección de antígenos, moléculas de
La citometría de flujo constituye, en la inmunoglobulina y receptores de la mem-
actualidad, uno de los principales méto- brana celular que pueden ser específicos
dos para el estudio y diagnóstico de las para una línea celular o para un estadio
120
▲ Citoquímica e inmunofenotipo en el diagnóstico hematológico
121
Tabla 12
Antígenos linfoides T
CD1 Se halla en los timocitos corticales y en las células de Langerhans. Es una molécula
asociada o muy relacionada con la β2-microglobulina. Dentro de la diferenciación
linfoide T se expresa exclusivamente en los linfocitos (timocitos) del córtex. Está ausente
en los linfocitos de sangre periférica
CD2 Se halla en las células T y NK. Es el receptor de las rosetas de carnero
CD3 Pan T. Se expresa en la mayoría de los linfocitos T de órganos linfoides periféricos y en
la membrana de los timocitos en estadios tardíos de la diferenciación intratímica; a nivel
citoplasmático su expresión es más temprana. Está formado por 3 subunidades (γ, δ, ε)
en la membrana del linfocito. Se halla íntimamente asociado a la molécula del receptor de
células T formando en la membrana del linfocito el complejo T3-Ti
CD4 Se halla en una subpoblación de timocitos y de linfocitos T (subpoblación colaboradora-
inductora). Los timocitos a nivel del córtex coexpresan CD4 y CD8; en los últimos
estadios de la diferenciación intratímica, con la adquisición de la inmunocompetencia,
las células expresarán uno u otro. Es el receptor del virus VIH
CD5 Pan T. Se expresa de forma débil en estadios tempranos de la diferenciación intratímica
e intensa en los linfocitos T de sangre periférica. También se encuentra en una
subpoblación de linfocitos B y en linfocitos de síndromes linfoproliferativos crónicos
como la leucemia linfática crónica y el linfoma de células del manto
CD7 Es el primer antígeno que se expresa en los protimocitos. Se mantiene a lo largo de
la diferenciación tímica, y se expresa en el 85% de los linfocitos T de sangre periférica.
El antígeno es el receptor para la IgM
CD8 Se halla en la subpoblación supresora citotóxica y en algún timocito cortical y medular
(ver CD4)
Antígenos linfoides B
CD19 Es el Pan B específico más amplio. Aparece en el precursor de la medula ósea y se
conserva durante todos sus estadios madurativos. No se pierde con la activación
CD20 Se halla en los linfocitos B, aparece a partir de la célula pre-B y persiste hasta la célula
plasmática
CD21 Se expresa de modo muy fuerte en la célula folicular dendrítica y en los linfocitos B.
Se pierde con la activación. Actúa como receptor C3d del complemento y como receptor
del virus de Epstein-Barr
CD22 Es un marcador específico de los linfocitos B. Aparece en la membrana a partir de la
célula pre-B. A nivel citoplasmático su expresión es más temprana, y persiste hasta la
célula plasmática, donde desaparece
CD38 Se halla en células hematopoyéticas precursoras, células plasmáticas y células B y T
activadas. Su expresión en un subgrupo de LLC se ha asociado a mal pronóstico
122
▲ Citoquímica e inmunofenotipo en el diagnóstico hematológico
Tabla 12 (cont.)
CD11 Familia de tres moléculas denominada LFA/Mac-1, que presentan dos cadenas
polipeptídicas α y β. La cadena α es diferente en cada una de las tres moléculas,
α1, α2 y α3, y la cadena β es común (CD18), con un peso molecular de 95 kDa
123
Tabla 12 (cont.)
124
▲ Citoquímica e inmunofenotipo en el diagnóstico hematológico
Tabla 12 (cont.)
CD61 Glucoproteína IIIa. Es el primer antígeno que se detecta en esta serie, a nivel de la célula
progenitora megacariocítica (CFU-MK)
Otros antígenos
CD10 Se halla en diversos tipos celulares como en los granulocitos, macrófagos, células del
epitelio renal, fibroblastos, etc. En hematología se utiliza como marcador de la leucemia
aguda linfoblástica común y del linfoma folicular
CD35 Epítopo del receptor del fragmento C3b del complemento. Marcador de células reticulares
dendríticas
125
Tabla 12 (cont.)
CD43 Se expresa normalmente en todos los leucocitos, excepto en la mayoría de los linfocitos B
en reposo. Los linfocitos de la LLC y el LCM son CD43 positivos, al igual que los
linfoblastos normales y patológicos. Por el contrario, el linfoma folicular no expresa CD43
CD80 Proteína transmembrana que actúa como ligando de los marcadores de línea T CD28
y CD152. Se expresa en células presentadoras de antígeno, linfocitos B y T activados,
monocitos, células dendríticas. Es útil en la monitorización de la activación de los linfocitos T
postrasplante y como marcador general de activación celular en las enfermedades
autoinmunes
CD117 C-kit ligando presente en células germinales y mastocitos, así como en los elementos
inmaduros de línea mieloide
CD146 Molécula de adhesión que se expresa en todas las células endoteliales y en las células de
melanoma, en estas últimas probablemente en relación con la progresión tumoral
ICAM-1: moléculas de adherencia intercelular tipo 1; LCM: coriomeningitis linfocitaria; LFA-1: antígeno asociado a la fun-
ción linfocitaria tipo 1; LLC: leucemia linfática crónica; NK: (células) natural killer
126
▲ Citoquímica e inmunofenotipo en el diagnóstico hematológico
Tabla 13
Tabla 14
127
Figura 39. Linfocitos B CD5+ en una leucemia linfática cró- Figura 40. Varios elementos linfoides BCL-2 positivos en
nica (técnica de FAAFA). un linfoma (técnica de FAAFA).
128
▲ Citoquímica e inmunofenotipo en el diagnóstico hematológico
e) Detección de micrometástasis
neoplásicas en los órganos hematopo-
yéticos y conocimiento de su naturaleza
histogénica.
f) Diagnóstico de leucemias híbridas y
variedades M0 y M7 de la clasificación
FAB.
g) Conocimiento de expresiones antigé-
nicas aberrantes.
h) Detección de enfermedad mínima
residual y conocimiento de la actividad
proliferativa de células hematológicas
malignas.
Fenotipaje inmunoenzimático
de las leucemias agudas
Figura 41. Micromegacariocito CD61+ de aspecto seudo-
El inmunofenotipaje en las leucemias linfoide (técnica de FAAFA).
agudas tiene un triple objetivo; el prime-
ro y principal es determinar la estirpe
mieloide o linfoide de la población pro- megacarioblastos) mediante un anti-
liferante; en segundo lugar, detectar cuerpo monoclonal dirigido contra sus
patrones de maduración, y finalmente glucoproteínas de superficie u otros
detectar fenotipos aberrantes que van antígenos(77). Dicho método es especial-
a ser de gran utilidad para estudiar la mente rentable, ya que la habitual apa-
enfermedad mínima residual. Se ha con- riencia seudolinfoide de estos precurso-
seguido el marcaje inmunoenzimático res megacariocíticos precoces conduce
de los diversos antígenos y componen- a frecuentes errores diagnósticos (Figu-
tes celulares de interés en la filiación ra 41). Se dispone, pues, de una técnica
blástica: CD10, TdT, CD34, inmunoglo- sencilla y realizable con el microscopio
bulinas de superficie, cadena pesada μ óptico que permite una filiación certera
intracitoplasmática, antígeno HLA-DR, de las leucemias agudas de megaca-
antígenos Pan B (CD19, CD20, CD22) rioblastos (M7 FAB) y la evaluación del
(Figura 39), antígenos Pan T (CD3, componente megacariocítico inmaduro
CD4, CD5, CD7, CD8), glucoforina A, o maduro de los síndromes mieloprolife-
glucoforina C y glucoproteínas IIb-IIIa, rativos crónicos, síndromes mielodisplá-
IIIa, Ib, antígenos mielomonocíticos sicos, mielofibrosis aguda y entidades
(CD13, CD33, CD14 y CD68), entre afines (Figura 42). La existencia de dos
los más representativos de las distin- poblaciones plaquetarias, una glucopro-
tas líneas hematopoyéticas. Asimismo, teína IIb-IIIa positiva y la otra negativa,
mediante técnicas inmunocitoquímicas, se constituye en un importante signo
pueden detectarse diversos protoonco- dismórfico(78). Los promegacarioblastos
genes como el BCL-2 y genes supre- ya son identificables en cultivos in vitro,
sores (Figura 40). Conviene recordar al poder detectar en ellos, mediante téc-
la fácil identificación de los precursores nicas inmunocitoenzimáticas, el comple-
megacariocíticos muy inmaduros (pro- jo glucoproteico IIIa.
129
Figura 43. Linfocitos IgM κ positivos en un síndrome linfo-
proliferativo crónico (técnica de FAAFA).
130
▲ Citoquímica e inmunofenotipo en el diagnóstico hematológico
131
brionario (CEA) o contra el antígeno de
la membrana de la célula grasa de la
leche (EMA), también detectables inmu-
nocitoenzimáticamente, si bien parece
ser que su sensibilidad en la detección
de células neoplásicas es menor que la
de los filamentos intermedios.
La creciente disponibilidad de anticuer-
pos monoclonales altamente específicos,
el conocimiento de nuevos antígenos y
la evidencia fácil de su unión mediante
enzimas en células que conservan un
buen detalle morfológico han proporcio-
nado un reconocimiento brillante a la
técnica inmunocitoenzimática. Con todo,
esta metodología tampoco es una pana-
cea, ya que pueden registrarse, a pesar
de la máxima meticulosidad tecnológica,
Figura 45. Metástasis de un melanoma. Se advierten varios falsos resultados positivos y negativos.
melanocitos vimentina positivos (técnica de FAAFA). Sirvan a título de ejemplo las reacciones
cruzadas entre el anticuerpo monoclonal
CD8 y las células sinusoidales del bazo,
rencial entre linfoma y timoma también o la aparición espontánea de anticuer-
se facilita, ya que los timomas, debido a pos antifilamentos intermedios en la
su componente epitelial, reaccionan con mononucleosis infecciosa o en la artritis
los anticuerpos anticitoqueratinas, en reumatoide(84). La valoración de la inmu-
tanto que los linfomas dan un resultado nocitoenzimática, como la de cualquier
negativo. Las metástasis masivas medu- otra metodología, ha de ser cuidadosa,
lares del cáncer anaplásico de pulmón crítica y encuadrada en el contexto clíni-
pueden simular una invasión leucémi- co-citológico global, pero en su conjunto
ca, pero la positividad con el anticuerpo su rentabilidad diagnóstica debe consi-
anticitoqueratina descubre su verdadero derarse muy positiva.
origen(82). Cuando exista la sospecha de
metastatización en los órganos hemato- Detección inmunocitoquímica
poyéticos no confirmada por los criterios de oncoproteínas de fusión
convencionales, sobre todo en las neo-
plasias de mama, riñón y próstata, debe Una técnica extremadamente útil en
apelarse a la técnica inmunoenzimática el diagnóstico se refiere a la detección
con anticuerpos antifilamentos interme- inmunocitoquímica mediante la técnica
dios, ya que se cifra que la frecuencia FAAFA de oncoproteínas codificadas por
de detección de micrometástasis en la genes implicados en alteraciones cromo-
medula ósea aumenta en casi un 30%(83) sómicas, especialmente traslocaciones.
(Figura 46). El estudio de los anticuerpos La detección inmunocitoquímica del pro-
antifilamentos intermedios puede com- ducto de genes reordenados puede ser
plementarse con el de los anticuerpos muy informativa en el estudio de diversas
dirigidos contra el antígeno carcinoem- leucemias y linfomas(85).
132
▲ Citoquímica e inmunofenotipo en el diagnóstico hematológico
133
Combinación de la inmunocitología
con otras técnicas
134
▲ Citoquímica e inmunofenotipo en el diagnóstico hematológico
Figura 48. Líquido pleural donde se advierten varias células Figura 49. Frotis de medula ósea cuyos granulocitos neu-
Ki67 positivas (técnica de FAAFA). trófilos son lactoferrina positivos (técnica de FAAFA).
135
ASPECTOS QUE CONVIENE RECORDAR EN RELACIÓN
CON LA CITOQUÍMICA Y EL INMUNOFENOTIPO EN
EL DIAGNÓSTICO HEMATOLÓGICO
136
▲ Citoquímica e inmunofenotipo en el diagnóstico hematológico
137
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141
Capítulo 3
L
a citomorfología desempeña un establecer una relación entre la visión óptica
papel primordial en el diagnóstico y su correspondencia ultraestructural. Así,
de muchas enfermedades hemato- por ejemplo, una mayor basofilia citoplas-
lógicas. En la práctica clínica, la explora- mática se relaciona con un mayor núme-
ción morfológica logra establecer un diag- ro de ribosomas. Una imagen paranuclear
nóstico de presunción o certeza en el 80% de forma semilunar y de aspecto hialino
de las hemopatías. Un correcto análisis de se corresponde con la zona golgiana. Los
la sangre periférica puede evitar un gran lisosomas de gran tamaño pueden ser visi-
número de errores y ahorrar al enfermo bles con la tinción de Giemsa en forma de
muchas exploraciones innecesarias. gránulos azurófilos. Las vacuolas, ya sean
Puesto que el estudio microscópico del autofágicas, contengan lípidos o glucóge-
frotis sanguíneo constituye la parte preli- no, sean degenerativas o correspondan a
minar de cualquier examen hematológico, gránulos extraídos, si son suficientemente
exponemos la sistemática de su observa- grandes, aparecen como espacios vacíos
ción que, según nuestra experiencia, es la en el microscopio óptico. Los microtúbulos
más adecuada. El rendimiento que cabe que irradian del centriolo, si son de gran
esperar de la observación de un frotis tamaño, pueden verse en los frotis bajo el
depende del entrenamiento citológico del aspecto de unos filamentos azurófilos ubi-
observador en la identificación de células cados en la región centrosómica. Por el con-
normales y patológicas, de su capacidad trario, otras subestructuras, como el retículo
para detectar signos dismórficos, de la pon- endoplásmico liso o los microfilamentos, no
derada interpretación de lo observado, y de tienen traducción óptica directa.
la discriminación entre anomalías significati-
vas y aquellas otras de menor impacto diag-
SEMIOLOGÍA ERITROCITARIA
nóstico o debidas a artefactos técnicos.
Durante el tiempo dedicado al recuento La observación de la morfología eritro-
leucocitario porcentual, el citólogo clínico, citaria en los frotis sanguíneos tiene una
que debe conocer previamente la proble- importancia fundamental en la evaluación
mática del enfermo, irá realizando in mente de los pacientes anémicos. Las extensio-
un proceso de elaboración diagnóstica razo- nes han de ser técnicamente perfectas, a
nada. Según los datos obtenidos del frotis fin de evitar superposiciones y contactos
sanguíneo teñido con tinción panóptica se eritrocitarios, con las consiguientes imá-
planteará el programa ulterior de la explo- genes de distorsión, y deben confeccio-
ración citológica complementaria. También narse, a ser posible, con sangre que no
resulta interesante, informativo y didáctico haya estado en contacto con anticoagu-
143
Figura 1. Frotis sanguíneo que mues- Figura 2. Frotis de sangre periférica Figura 3. Frotis sanguíneo en el que
tra una intensísima anisocitosis eritro- con destacada anisocitosis, hipo- se observan hematíes macrocíticos y
cítica (May-Grünwald-Giemsa). cromía y algunos anulocitos (May- cuatro megalocitos, uno de ellos con
Grünwald-Giemsa). un cuerpo de Howell-Jolly (flechas)
(May-Grünwald-Giemsa).
144
▲ Semiología de los elementos formes de la sangre...
145
Figura 5. Frotis sanguíneo en el que se observan dos Figura 6. Frotis sanguíneo en el que se observan abundan-
hematíes con forma de pera (dacriocitos) (flechas) (May- tes esferocitos (flechas) (May-Grünwald-Giemsa).
Grünwald-Giemsa).
146
▲ Semiología de los elementos formes de la sangre...
147
Figura 8. Frotis de sangre periférica en Figura 9. Frotis de sangre periférica en Figura 10. Frotis de sangre periféri-
el que se observan dos hematíes dre- el que se observan abundantes diano- ca en el que se observan varios esto-
panocíticos (flechas) (May-Grünwald- citos en un paciente esplenectomizado matocitos (flechas) (May-Grünwald-
Giemsa). (May-Grünwald-Giemsa). Giemsa).
148
▲ Semiología de los elementos formes de la sangre...
Figura 11. Frotis sanguíneo en el que Figura 12. Frotis sanguíneo en Figura 13. Frotis sanguíneo en el que se
se muestra un equinocito (flecha larga) el que se observan tres hematíes observa un hematíe en forma de casco
y un acantocito (flecha corta) (May- espiculados (las flechas señalan (helmet cell) (May-Grünwald-Giemsa).
Grünwald-Giemsa). tres acantocitos) (May-Grünwald-
Giemsa).
149
Tabla 1
150
▲ Semiología de los elementos formes de la sangre...
Inclusiones eritrocitarias
Hay que distinguir entre las inclusiones
eritrocitarias visibles con tinción panóptica
y aquellas otras que precisan una colora-
ción vital o una reacción citoquímica para
su visualización.
Inclusiones visibles
con tinción panóptica
• Cuerpos de Howell-Jolly. Son unos
corpúsculos redondos, únicos o múl-
tiples, de aproximadamente 1 μm de
Figura 15. Frotis sanguíneo en el que se observan hema- diámetro, que se tiñen intensamente
tíes hipocrómicos y algunos anulocitos (flechas) (May- de color rojo violáceo (Figura 3). Se ha
Grünwald-Giemsa). comprobado que estos cuerpos provie-
nen, en su mayoría, de la degradación
del núcleo de los eritroblastos por ele-
excentrocito (Figura 17) y que es muy mentos del sistema mononuclear fago-
sugestivo de hemólisis aguda por déficit cítico de la medula ósea, y pasan a la
de glucosa-6-fosfato-deshidrogenasa, circulación como cuerpos libres con una
siendo siempre indicativo de daño oxida- fuerte tendencia a adosarse a la mem-
tivo severo(19). brana eritrocitaria. Otras veces proce-
Cuando hay eritrocitos que contienen den de la fragmentación patológica del
una cantidad desigual de hemoglobina, núcleo. Los cuerpos de Howell-Jolly
se habla de anisocromía. La anisocromía son positivos a la reacción de Feulgen,
es un signo dismórfico muy importante, hecho que avala su naturaleza nuclear.
pues indica una doble población eritroci- Mediante técnicas espectroscópicas se
taria y refleja un trastorno profundo de la ha constatado que comparten caracte-
eritropoyesis. Su existencia sugiere prin- rísticas con las histonas de tipo II y con
cipalmente un síndrome mielodisplásico. las histonas ricas en arginina (tipo IV)(20).
También puede observarse en la anemia Se hallan tras la esplenectomía (a no ser
ferropénica con crisis reticulocitaria y des- que existan bazos supernumerarios), en
pués de la administración de una transfu- la atrofia esplénica, en la enfermedad
sión sanguínea. celiaca con hipoesplenismo funcional,
• Policromasia. Los hematíes policromá- en el saturnismo, en anemias megalo-
ticos son eritrocitos jóvenes que conservan blásticas y hemolíticas, y en muchas
parte del material basófilo del eritroblasto, otras anemias graves. También pueden
por lo que toman una coloración grisácea, observarse en recién nacidos sanos. En
mezcla del color azul, debido a los riboso- ocasiones, restos de sustancia nuclear,
mas, y del color rosado de la hemoglobina; producto de la cariorrexis, se disponen
corresponden a reticulocitos, cuya exis- a modo de pequeñas granulaciones
tencia puede sospecharse con la tinción (polvillo cromatínico azurófilo), que
panóptica, pero que sólo puede asegurar- muchas veces están en el límite de la
se mediante una tinción vital. visibilidad óptica.
151
Figura 16. El hematíe señalado con Figura 17. El hematíe señalado con un Figura 18. Frotis sanguíneo en el que
una flecha corresponde a un torocito. asterisco corresponde a un excentro- se observa un hematíe con un anillo
Compárese con el hematíe superior de cito (May-Grünwald-Giemsa). de Cabot (flecha) (May-Grünwald-
aspecto hipocrómico (May-Grünwald- Giemsa).
Giemsa).
152
▲ Semiología de los elementos formes de la sangre...
Figura 19. Frotis sanguíneo en el que se Figura 20. Hematíe macrocítico Figura 21. Frotis sanguíneo en el que
observa un hematíe que contiene abun- con punteado basófilo y distri- se observan varios hematíes que con-
dante punteado basófilo (flecha) (May- bución anormal de la hemoglo- tienen cuerpos de Pappenheimer (May-
Grünwald-Giemsa). bina (May-Grünwald-Giemsa). Grünwald-Giemsa).
153
Figura 22. Tres reticulocitos con Figura 23. Se observan hematíes con cuerpos Figura 24. Hematíe con gránulos
sustancia gránulo-filamentosa (tin- de Heinz. Inducción con acetil-fenil-hidracina sideróticos (siderocito) (tinción de
ción vital con azul de toluidina). (tinción vital). Perls).
citoquímica de Perls, con la que adquie- adecuado para establecer el tipo de plas-
ren una tonalidad verdosa muy llamativa modio, ya que las manipulaciones técni-
(Figura 24). Suelen aparecer después de cas requeridas en la confección de la gota
una esplenectomía, en anemias sidero- gruesa determinan artefactos importantes.
acrésticas, aplásicas, hemolíticas y siem- En el interior de los hematíes se pueden
pre que exista una sobrecarga férrica; su encontrar formas asexuadas (merozoítos,
presencia es incompatible con una situa- trofozoítos, esquizontes) y formas sexua-
ción de ferropenia. das o gametocitos circulantes. Mediante
En la Tabla 2 se resumen las principales tinción de Giemsa, cuando el eritrocito está
inclusiones eritrocitarias, a excepción de infectado por Plasmodium vivax o P. ovale,
los parásitos, y la Figura 25 es una repre- es posible observar un finísimo punteado
sentación esquemática de las diferentes azurófilo (granulación de Schüffner) que
cromasias, configuraciones e inclusiones tiene su correspondencia ultraestructural
eritrocitarias. en unos complejos vesiculares situados a
lo largo de la membrana eritrocitaria(26). En
Parásitos intraeritrocitarios la infección por P. falciparum puede apare-
cer, en neutrófilos y monocitos, un puntea-
En ocasiones, el examen morfológico de do grisáceo, grueso e irregular, conocido
un frotis hemático permite detectar ciertas como manchas de Maurer, formado por
parasitosis que tienen un ciclo sanguí- estos parásitos a partir de la hemoglobina
neo. En el interior de los hematíes pueden de los hematíes destruidos.
hallarse tres tipos de parásitos: plasmo- Los plasmodios no deben confundir-
dios, babesias y bartonelas. En nues- se con las babesias o piroplasmas, que
tro ambiente, el parásito intraeritrocitario pueden determinar un síndrome hemolí-
más frecuente es el plasmodio. Si bien es tico e inciden especialmente en sujetos
aconsejable el método de la gota gruesa esplenectomizados, con o sin alteraciones
para lograr una mayor concentración de inmunitarias. La babesiosis debe sospe-
parásitos, el estudio del frotis resulta más charse en pacientes con parásitos intrae-
154
▲ Semiología de los elementos formes de la sangre...
Tabla 2
Inclusiones retículo-eritrocitarias (excepto parásitos)
Tipo de inclusión Aspecto en la tinción de Giemsa Interpretación
Sustancia gránulo-filamentosa Invisible (precisa tinción vital) Precipitación de ribosomas por
el colorante (en reticulocitos)
Cuerpos de Howell-Jolly Corpúsculos esféricos ADN nuclear (restos
púrpura-violáceos de cromosomas)
Granulación azurófila Polvillo púrpura Remanente de material nuclear
Anillos de Cabot Filamento azurófilo en forma Restos de microtúbulos
de 8 o redondeado fusionados en mitosis anómalas
o restos de membrana nuclear
Siderosomas Invisible (con tinción de Perls, Aglomerados de ferritina
gránulos verdes)
Cuerpos de Pappenheimer Gránulos violáceo-negruzcos Hemosiderina. Giemsa tiñe
en la tinción de Giemsa la matriz proteica que contiene
y verdosos en la tinción de Perls el hierro
Cuerpos de Heinz Invisibles (con tinción vital, Precipitados de hemoglobina
esférulas azules) desnaturalizada
Punteado basófilo Gránulos azules redondos Agregados de ribosomas
(grueso o fino) o irregulares y polirribosomas
Agujas rectas o curvas con Agujas de color púrpura violáceo Porfirinas cristalizadas
frecuente orientación radial Negativas en la tinción de Perls
155
Figura 25. Representación esquemática de diferentes cromasias, configuraciones e inclusiones eritrocitarias.
156
▲ Semiología de los elementos formes de la sangre...
157
sible en el déficit de vitamina B12 que la
macrocitosis, y puede estar ausente en
Figura 27. deficiencias incipientes. La hipersegmen-
Varios granulo- tación también puede existir en enfer-
citos cuyo núcleo medades renales crónicas, en anemias
presenta una ferropénicas(35), en la leucemia mieloide
hipercondensa- crónica tratada con quimioterápicos, en
ción cromatíni-
ca (clumping) exposición a irradiaciones terapéuticas o
(May-Grünwald- a tratamientos con fármacos que interfie-
Giemsa). ren en la síntesis del ADN, así como en
síndromes mielodisplásicos(36). La hiper-
segmentación no sólo puede afectar a
(Figura 27). Además, se ha observado los granulocitos neutrófilos, sino también
en enfermos trasplantados tratados con a los eosinófilos. En la mielocatexis, tan-
inmunosupresores, resolviéndose des- to congénita como adquirida, se observa
pués de unas semanas de la supresión de una hipersegmentación de los neutrófi-
la terapéutica. El trastorno se ha percibido los, cuyos lóbulos están unidos por finos
asimismo en pacientes afectos de SIDA puentes cromatínicos.
y en algunos síndromes linfoproliferativos • Hipersegmentación radial. La hiper-
crónicos tratados. segmentación radial de los leucocitos,
• Núcleo en anillo. Constituye otro tipo cuya primera descripción se debe a Rieder
de hiposegmentación nuclear, en el que (células de Rieder), puede detectarse en
se advierte un gran agujero central (al la sangre conservada in vitro con oxalato
igual que ocurre en la granulopoyesis y por acción de la citocentrifugación. De
murina), el cual va adquiriendo mayor forma espontánea se observa en algunas
tamaño a medida que la célula madura leucemias y en hipertermias (42-43 ºC),
(Figura 28). Se pueden observar neutró- como en el golpe de calor. Este fenómeno
filos en anillo en algunos síndromes mie- se debe a tracciones de filamentos con-
loproliferativos crónicos y mielodisplási- tráctiles y microtúbulos que irradian del
cos, así como, excepcionalmente, en el centriolo.
alcoholismo crónico, en las leucemias • Apéndices nucleares en palillo de
mieloides agudas o en las discrasias tambor. Son nódulos cromatínicos en
plasmocelulares. La anomalía también forma de gota pendiente de una micra
puede afectar a los eosinófilos del sín- de diámetro (drum stick). Esta masa cro-
drome hipereosinofílico. matínica redondeada pende de un lóbulo
• Hipersegmentación de los granu- nuclear por un estrecho hilo cromatínico
locitos. Es una anomalía opuesta a la (Figura 30 a). Los apéndices nucleares
anterior. En ella se hallan polinucleares en palillo de tambor corresponden a los
con más de cinco segmentos (Figu- cromosomas sexuales femeninos inacti-
ra 29). Puede tener carácter constitucio- vados, y a partir de este dato es posible
nal o aparecer con mucha más frecuencia obtener el diagnóstico citológico del sexo
como un trastorno adquirido, especial- cromatínico. Guardan una cierta correla-
mente en el curso de las anemias mega- ción con los cuerpos de Barr de las células
loblásticas, combinándose con gigantis- de la mucosa bucal(37). El número mínimo
mo celular (pleocariocitos). Se trata de debe ser de 6 por cada 500 polinucleares
un cambio morfológico mucho más sen- para el sexo femenino. Los apéndices en
158
▲ Semiología de los elementos formes de la sangre...
Alteraciones morfológicas
del citoplasma
• Desgranulación leucocitaria. La des-
• Granulación tóxica. La granulación granulación, que puede ser parcial o total,
tóxica corresponde a granulación prima- es un signo dismórfico muy importante e
ria con apetencia tintorial alterada, que indicativo de hemopatía grave (Figura 33).
se tiñe de manera pronunciada con el Es habitual en la leucemia mielomonocíti-
reactivo de Giemsa, especialmente a pH ca crónica, en síndromes mielodisplási-
ácido (5,4) (Figuras 32 a y b), y es mie- cos, en leucosis mieloblásticas agudas y
loperoxidasa positiva. Suele observarse en síndromes mieloproliferativos crónicos.
en el curso de algunas infecciones, par- La serie neutrófila es la más afectada, y
ticularmente sépticas, así como en car- su citoplasma aparece azulado y agranu-
cinomatosis generalizadas, quemaduras, lar. En algunas ocasiones, la desgranula-
coma diabético y tras la ingesta de cier- ción se debe a la disminución, ausencia
tos fármacos. En los procesos tóxicos o o alterada apetencia tintorial de la granu-
infecciosos graves suele aparecer, con- lación secundaria o específica, en cuyo
juntamente con la granulación tóxica, una caso se registra un descenso del conte-
vacuolización citoplasmática de los poli- nido de lactoferrina del granulocito. Sin
nucleares, cuya base subestructural es embargo, con mayor frecuencia, el aspec-
una vacuola degenerativa. to hipogranular se debe a un déficit de la
159
Figura 31. Polinuclear neutrófilo hiposeg- Figura 32. a) Polinuclear neutrófilo con granulación normal. b) Polinuclear
mentado e hipogranulado con un bolsillo neutrófilo con granulación tóxica (May-Grünwald-Giemsa).
nuclear gigante señalado con la flecha (May-
Grünwald-Giemsa).
160
▲ Semiología de los elementos formes de la sangre...
a b
Figura 33. Granulocito cuyo citoplasma Figura 34. a) Polinuclear con granulación de Alder (May-Grünwald-Giemsa).
está totalmente desprovisto de granula- b) Frotis sanguíneo en el que se observa un leucocito con granulación de tipo
ción (May-Grünwald-Giemsa). Alder-Reilly en una mucopolisacaridosis tipo VII (May-Grünwald-Giemsa).
161
Figura 35. Polinuclear Figura 36. Polinuclear neu- Figura 37. Mieloblasto Figura 38. Promielocito con abun-
neutrófilo con granulación trófilo en cuyo citoplasma con un bastón de Auer dantes astillas (May-Grünwald-
de tipo Chediak (May- se observa un cuerpo (May-Grünwald-Giemsa). Giemsa).
Grünwald-Giemsa). de Döhle adosado a su
membrana (flecha) (May-
Grünwald-Giemsa).
162
▲ Semiología de los elementos formes de la sangre...
163
Figura 40. Linfocito con núcleo de cro- Figura 41. Linfocito con núcleo bilo- Figura 42. Prolinfocitos con nucleolos
matina hipercondensada (aspecto gru- bulado (May-Grünwald-Giemsa). de gran tamaño y un elemento binu-
melée) (May-Grünwald-Giemsa). cleado (May-Grünwald-Giemsa).
164
▲ Semiología de los elementos formes de la sangre...
a b
Figura 43. Frotis sanguí- Figura 44. Linfocito en cuyo Figura 45. a) Linfocito con un gránulo que se corresponde
neo en el que se obser- citoplasma se observa una con PTA (parallel tubular arrays) en el microscopio electróni-
va un linfocito grande inclusión cristalina de pro- co (May-Grünwald-Giemsa). Cortesía de la Dra. M. Rozman.
granular (May-Grünwald- bable naturaleza proteica b) Frotis sanguíneo que muestra dos linfocitos de aspecto esti-
Giemsa). (flecha) (May-Grünwald- mulado (May-Grünwald-Giemsa).
Giemsa).
165
a b
Figura 46. Tricoleucocito de contorno Figura 47. a) Frotis sanguíneo en el que se observa un linfocito con una prolon-
citoplasmático muy velloso (May- gación citoplasmática (célula Pinocho) (May-Grünwald-Giemsa). b) Linfocito con
Grünwald-Giemsa). una gran prolongación citoplasmática (urópodo) (May-Grünwald-Giemsa).
166
▲ Semiología de los elementos formes de la sangre...
a b
Figura 48. a) Frotis sanguíneo en el que se observa una célula Figura 49. Célula plasmá- Figura 50. Célula plasmá-
plasmática con una amplia zona centrosómica y una vacuola. tica con abundantes cuer- tica con un cuerpo de Rus-
A su lado un neutrófilo en banda (May-Grünwald-Giemsa). pos de Russell (célula de sell (flecha corta) y otro
b) Célula plasmática flameada en un frotis sanguíneo (May- Mott) (May-Grünwald- de Dutcher (flecha larga)
Grünwald-Giemsa). Giemsa). (May-Grünwald-Giemsa).
167
Anomalías morfológicas la óptica y que gracias a aquélla hayan
tras la administración de aumentado notablemente los conocimien-
factores estimulantes de tos fisiopatológicos de las plaquetas.
la granulomonopoyesis Mediante la observación del frotis pue-
de hacerse una estimación aproximada
El uso terapéutico creciente de los fac- de su número. Si las plaquetas son numé-
tores estimulantes de la granulomonopo- ricamente normales, aparecerán varias
yesis ha evidenciado en los granulocitos y de ellas aisladas (20-25) o en pequeños
linfocitos una serie de alteraciones, como cúmulos en cada campo microscópico
granulocitos hipergranulados con granu- analizado con el objetivo de inmersión
lación tóxica, configuración celular “en (x 1.000). Los grandes cúmulos plaque-
espejo de mango”, en forma de cigarro tarios, si bien cabe hallarlos en ciertas
o de seudópodos, etc., que suelen ser la circunstancias patológicas, harán sospe-
expresión morfológica de un estado de char que la sangre haya iniciado el pro-
hiperactivación celular con ensamblaje ceso de coagulación al confeccionar el
imperfecto del citoesqueleto(52). También frotis sanguíneo. También se examinará
se han observado cuerpos de Döhle y la tendencia a la aglutinación de las pla-
alteraciones de la segmentación nuclear. quetas; una falta de aglutinación es pro-
Desde el punto de vista citoquímico, se pia de la trombastenia de Glanzmann,
registra un gran incremento de las fosfa- siempre que el frotis se haya efectuado
tasas alcalinas granulocíticas. sin anticoagulante.
La semiología plaquetaria puede ser
muy variada. Con respecto al tamaño
SEMIOLOGÍA DE
plaquetario, la macrocitosis es más fre-
LAS PLAQUETAS
cuente que la microcitosis. Se habla de
Las plaquetas son los elementos for- macrotrombocitosis cuando el diáme-
mes más pequeños de la sangre, con un tro del 20% de las plaquetas o más es
diámetro que oscila entre 2 y 4 μm. Su superior a 4 μm. Los macrotrombocitos
forma es discoidal y está relacionada con pueden adquirir tamaños de hasta 15 μm
un haz periférico de microtúbulos. Esta de diámetro (megatrombocitos) y plantear
forma discoidal fisiológica de las plaque- así problemas de diferenciación con frag-
tas se altera con facilidad por acción del mentos citoplasmáticos de megacarioci-
frío, los anticoagulantes, la centrifugación tos (Figura 53). Las plaquetas grandes
o la fuerza de arrastre de la extensión, también deberán distinguirse de fragmen-
por lo que en los frotis sanguíneos las tos de citoplasma de granulocitos des-
plaquetas suelen adquirir una forma más garrados de la célula por artefacto de la
redondeada, con emisión de eventuales extensión. En este caso, la granulación
prolongaciones. está dispersa por toda la superficie y no
En los frotis con tinción panóptica se concentra en la zona central, como
poseen color rojizo; contienen un número es común en las plaquetas. En caso de
variable de gránulos azurófilos que, carac- duda, habrá que recurrir a la inmunocito-
terísticamente, se concentran en el centro química. La presencia de macrotrombo-
(granulómero) y están rodeados por una citos indica juventud plaquetaria o bien es
zona clara (hialómero). Dado su peque- expresión de una trombopoyesis ineficaz.
ño tamaño, se comprende que la morfo- Con frecuencia, las plaquetas gigantes
logía ultraestructural haya aventajado a poseen unas prolongaciones seudopó-
168
▲ Semiología de los elementos formes de la sangre...
Figura 53. Frotis sanguíneo en el que se observa aniso- Figura 54. Frotis sanguíneo en el que se observa una pro-
citosis plaquetaria con macro y microtrombocitos, así plaqueta (May-Grünwald-Giemsa).
como una plaqueta con seudópodos (asterisco) y otra con
dilataciones vacuolares (plaqueta en queso suizo) (flecha)
(May-Grünwald-Giemsa).
inespecífica; asimismo, las anomalías del
tamaño de las plaquetas no tienen sig-
dicas (Figura 53). Se hallan macrotrom- nificación patológica si se observan en
bocitos en la púrpura trombocitopénica menos del 10% de los trombocitos.
inmune, en síndromes mieloproliferativos Las técnicas de automatización con el
crónicos, en enfermedades relacionadas uso de determinados colorantes fluores-
con mutaciones del gen MYH9, en el sín- centes han permitido detectar el conteni-
drome de las plaquetas grises, el síndro- do de ARN de las plaquetas. Los trombo-
me de Montreal, la macrotrombocitopenia citos con un contenido elevado de ARN
con expresión plaquetaria de glucofori- se denominan plaquetas reticuladas y
na A, la macrotrombocitopenia benigna corresponden a las plaquetas más jóve-
mediterránea, el síndrome de Jacobsen nes que circulan en la sangre(54,55). Su sig-
y, especialmente, el síndrome de Ber- nificado es el mismo que el de los reticulo-
nard-Soulier, un desorden familiar donde citos en relación con los hematíes.
más del 80% de las plaquetas presentan Otra dismorfia plaquetaria puede refe-
tamaños de hasta 12 μm, con una con- rirse a anomalías de la granulación. El
densación granular central muy compacta aspecto hipergranular es poco frecuen-
que les confiere el aspecto de plaquetas te e inespecífico. En algunas condiciones
con seudonúcleo (plaquetas seudolinfoi- patológicas se descubren gránulos gigan-
des)(53). En raras ocasiones se pueden tes de hasta 2,5 μm de diámetro (gránulos
ver proplaquetas en la sangre periférica de Maldonado). Se considera que están
(Figura 54). formados por la fusión de varios gránulos
La presencia de microtrombocitos en ojo de buey, y se detectan sobre todo
es muy característica del síndrome de en la leucemia mielomonocítica crónica
Wiskott-Aldrich y de la trombocitopenia y por almacenamiento prolongado de la
ligada al cromosoma X. sangre(56).
La existencia de anisocitosis plaque- El aspecto hipogranular o agranu-
taria es frecuentísima y completamente lar reviste un gran interés diagnóstico y
169
confiere a la plaqueta, teñida con colo- rio a los datos numéricos, y su observa-
ración panóptica, una tonalidad azulada ción debe ser una exigencia para cual-
por ausencia del granulómero, que es quier citólogo clínico. En la práctica son
azurófilo (plaquetas azules o grises), por numerosas las situaciones en las que un
lo que, en ocasiones, las plaquetas son diagnóstico se basa, precisamente, en la
difíciles de visualizar. Dichas plaquetas constatación de estos signos dismórficos.
denotan, con el microscopio electrónico, Para una correcta orientación diagnósti-
una gran disminución o ausencia de grá- ca es premisa básica el examen de los
nulos en ojo de buey y de cuerpos den- frotis confeccionados sin anticoagulan-
sos. En general se asocian a gigantismo y te alguno, pues todos ellos, en mayor o
con frecuencia se hallan en los síndromes menor grado, distorsionan la morfología
mieloproliferativos crónicos, especialmen- plaquetaria. Si se usa EDTA como anti-
te en la metaplasia mieloide agnogénica; coagulante, puede verse una adherencia
también son comunes en la leucemia mie- de plaquetas alrededor de los polinuclea-
lomonocítica crónica y en las leucemias res, fenómeno conocido como satelitis-
agudas. Ya en 1971 se describió, bajo el mo plaquetario y que, curiosamente,
nombre de síndrome de las plaquetas también puede registrarse alrededor de
grises, una trombocitopenia trombocito- linfocitos CD16+(60) (Figura 55). Dicho
pática congénita de difícil clasificación, fenómeno puede descubrirse, asimismo,
con disminución o ausencia de gránulos, con el empleo de citrato o heparina como
acompañada generalmente de hematíes anticoagulantes, aunque por un mecanis-
en lágrima y de otras formas eritrocita- mo distinto al del satelitismo plaquetario
rias irregulares por presencia de fibrosis EDTA-dependiente; los complejos poli-
medular. Sin embargo, debe tenerse en nucleares-plaquetas EDTA-dependientes
cuenta que las plaquetas recogidas con dependen de cationes divalentes que son
EDTA pueden ofrecer este aspecto des- abolidos por la anticoagulación con EDTA,
granulado(57). El aumento de tamaño de en tanto que con el citrato o la heparina la
las vacuolas plaquetarias da lugar a las adhesión obedece a una interacción entre
plaquetas en queso suizo (Figura 53), un la P-selectina de la plaqueta y la β2-inte-
trastorno inespecífico que puede ser cau- grina CD11b/CD18 del polinuclear(61), y
sado por un artefacto de fijación o detec- tiene como resultado otro tipo de trombo-
tarse en diversas circunstancias, como en citopenia espúrea.
síndromes mieloproliferativos crónicos, Los contadores electrónicos de las par-
en síndromes mielodisplásicos, en el sín- tículas sanguíneas ofrecen sus recuentos
drome carcinoide y en la anemia pernicio- con una gran precisión, aunque éstos
sa. Ultraestructuralmente se visualiza una también pueden ser erróneos en ocasio-
anormal dilatación del sistema canalicular nes. Así, se han observado seudotrombo-
abierto(58). También se ha descrito la pre- citosis en diversas patologías al contabili-
sencia de excrecencias en forma de globo zarse como plaquetas otras partículas o
en las plaquetas de algunos síndromes sustancias de su mismo tamaño (esquis-
mielodisplásicos(59). Muchos otros trastor- tocitos, esferocitos, cuerpos de Howell-
nos cualitativos plaquetarios, sin traduc- Jolly, cuerpos de Pappenheimer, agrega-
ción morfológica con el microscopio ópti- dos proteicos en la crioglobulinemia mixta
co, escapan del contexto de este libro. esencial, fragmentación de células leucé-
Los matices semiológicos descritos micas, levaduras, etc.). Como fenómeno
constituyen un complemento necesa- inverso cabe citar las seudotrombocitope-
170
▲ Semiología de los elementos formes de la sangre...
SISTEMÁTICA DE
LA OBSERVACIÓN DE UN
FROTIS SANGUÍNEO
A continuación resumimos la sistemática
de la observación de un frotis sanguíneo
confeccionado con perfeccionismo técni-
co. Se dedicará una primera atención a la
morfología eritrocitaria. Así, por ejemplo, la Figura 55. Polinuclear neutrófilo rodeado de plaquetas
simple visualización de hematíes con distin- (satelitismo plaquetario) (May-Grünwald-Giemsa).
to grado de cromía en ausencia de reticulo-
citosis o de transfusión previa sugiere una
doble población eritrocitaria, lo cual es un laridad blástica en un paciente no tratado,
signo morfológico guía para un importante aun en ausencia de reacciones citoquími-
grupo sindrómico de anemias. La presencia cas se puede intuir la filiación mieloide de
de un abundante punteado basófilo en un los elementos blásticos.
contexto de hipocromía y microcitosis indica Las dismorfias plaquetarias, a excep-
que su causa no es una banal ferropenia, ción del gigantismo, que puede indicar una
y la orientación diagnóstica debe dirigirse mera juventud trombocitaria, son propias
hacia un síndrome talasémico. La impo- de los síndromes mieloproliferativos agu-
sibilidad de una correcta extensión de los dos y crónicos. Igualmente, del aspecto
eritrocitos apunta hacia una disproteinemia morfológico de las plaquetas cabe dedu-
intensa o la presencia de autoanticuerpos cir, en muchas ocasiones, su comporta-
circulantes. Son tan sólo algunos ejemplos miento funcional. Una falta de agregación
de cómo simples detalles morfológicos plaquetaria en un frotis sin anticoagulante
orientan hacia un diagnóstico. debe hacer sospechar una enfermedad de
Los matices morfológicos de los leuco- Glanzmann, y pruebas del funcionalismo
citos escapan por regla general a la auto- plaquetario se encargarán de confirmarla.
matización citológica. Es obvio comentar la Una vez analizados todos los corpús-
correcta tipificación de los leucocitos, sin culos sanguíneos, conviene no olvidar el
confundir linfocitos con células blásticas, espacio extracelular, donde pueden hallar-
células de aspecto estimulado, células de se parásitos extracelulares, como borre-
Sézary, tricoleucocitos o celularidad cen- lias, tripanosomas y filarias, entre otros,
trofolicular ganglionar circulante. Si en los o bien depósitos amorfos de material pro-
polinucleares se advierte un defecto de teico, indicativo de una disglobulinemia.
granulación citoplasmática o un aspecto La presencia de células carcinomatosas
pelgeroide del núcleo, se sospechará una circulantes observables en un frotis resul-
afectación severa de la granulopoyesis; ta excepcional, requiriendo para su detec-
y si tales trastornos se observan en los ción técnicas de separación inmunomag-
granulocitos que acompañan a una celu- néticas e inmunocitoquímicas(62).
171
brana citoplasmática, circunstancia funda-
mental que diferencia la apoptosis de la
necrosis celular. La presencia de células
apoptóticas en un frotis sanguíneo es una
eventualidad muy poco frecuente y puede
Figura 56. Elemento celular incidir tanto en células linfoides como en
que contiene múltiples mieloides. La apoptosis de células linfoi-
cuerpos apoptóticos (May- des se registra sobre todo en la mononu-
Grünwald-Giemsa).
cleosis infecciosa(63). Las células mieloides
en apoptosis se observan principalmente
tras una terapéutica citostática, en enfer-
Es difícil que, sin conocer la historia del medades autoinmunes y en infecciones
paciente, el citólogo obtenga el máximo crónicas.
provecho de la observación microscópi-
ca. Sólo analizando los frotis con la mayor
ALTERACIONES
intencionalidad clínica y con un conoci-
POR ARTEFACTOS
miento profundo del significado de las
diversas alteraciones morfológicas se evi- Todos los corpúsculos sanguíneos pue-
tará que pasen inadvertidos datos de gran den sufrir alteraciones artefactuales, ya
valor, haciendo realidad el hecho de que la sea por extensión incorrecta, o por fijación
citología contribuye en el 80% de los casos o tinción inadecuadas. En casi todas las
al diagnóstico de presunción o certeza de preparaciones, aun en las realizadas con
una hemopatía. gran esmero técnico, surgen alteraciones
de este tipo en algún punto que pueden
CÉLULAS EN APOPTOSIS confundir al no experto.
EN EL FROTIS SANGUÍNEO En primer lugar, hay que ver si una alte-
ración determinada se advierte en todo el
La apoptosis o muerte celular progra- frotis o está localizada en un área concre-
mada, término que ya fue introducido en ta. En ocasiones es aconsejable realizar
1972, es un fenómeno biológico al que preparaciones en fresco para comprobar
actualmente se le está prestando gran que ciertas anomalías, que se observan
atención. En la célula en apoptosis se pro- en el frotis, no son artefactos. Una exten-
ducen una serie de cambios morfológicos sión defectuosa origina con frecuencia
y bioquímicos que conducen inexorable- superposiciones eritrocíticas, semejantes
mente a la muerte celular. Las alteracio- a las pilas de monedas, que impiden juz-
nes morfológicas son observables con el gar acerca de la morfología de los hema-
microscopio óptico y, mejor aún, con el tíes. Algunas veces, a pesar de la buena
electrónico. La cromatina nuclear se con- calidad técnica de las extensiones, no es
densa, se lateraliza y se fragmenta en posible obtener una correcta separación
diversos corpúsculos, siempre envueltos de los hematíes, los cuales se agrupan
por la membrana celular (cuerpos apop- en forma de pilas de monedas (fenóme-
tóticos), que son rápidamente elimina- no de rouleaux). Ello es indicativo de una
dos al ser fagocitados por los macrófagos disproteinemia severa, ya sea por mielo-
(Figura 56). El tamaño celular global dis- ma múltiple, por MW o por anemia hemo-
minuye por condensación del citoplasma, lítica autoinmune. La circulación en gran
pero se conserva la integridad de la mem- cantidad de una proteína anómala o una
172
▲ Semiología de los elementos formes de la sangre...
173
Figura 58. Artefactos morfológicos que se pueden observar en los frotis de muestras hematológicas.
174
▲ Semiología de los elementos formes de la sangre...
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178
Capítulo 4
L
as punción aspirativa de los órganos La punción medular, realizada con
hematopoyéticos (punción medular, un trócar apropiado, es una metodología
ganglionar o esplénica) constituye rutinaria de mínima peligrosidad. Es una
una práctica universalmente aceptada exploración no sólo útil en hematología,
en el diagnóstico hematológico, dada la sino también en otras especialidades
facilidad de su ejecución. Los estudios his- médicas (principalmente en oncología)
tológicos biópsicos de los órganos hema- por la abundante y valiosa información
topoyéticos, sumados al de las improntas que proporciona. Tiene dos indicaciones
ganglionar, de medula ósea y esplénica, fundamentales, la primera y más concre-
se complementan de modo muy valioso. ta se refiere –ante la sospecha de algún
En los últimos años se han ampliado nota- síndrome hematológico– a precisar la
blemente los horizontes de la exploración naturaleza del mismo o a descartarlo, y la
citológica convencional. Es aconsejable o segunda se relaciona con la repercusión
imprescindible, en ocasiones, someter las sobre el funcionalismo de la medula ósea
células aspiradas a procedimientos de culti- de enfermedades extrahematológicas, de
vo, a técnicas inmunofenotípicas, de micros- tratamientos citostáticos(1) o detección de
copía electrónica, citogenéticas, molecula- células neoplásicas(2).
res, isotópicas o autorradiográficas. Existen una serie de circunstancias que
deben tenerse en cuenta al realizar una
punción; la existencia de una coagulo-
PUNCIÓN MEDULAR
patía grave constituye una contraindica-
Desde su introducción en 1929, ha ción relativa, por el peligro de un extenso
representado un gran avance en el diag- hematoma en el área de punción. Se han
nóstico hematológico. Es un procedimien- descrito, en casos esporádicos, fracturas
to sencillo y eficaz. Se suele practicar en óseas o separación del manubrio ester-
el esternón, en la línea media, a nivel del nal en osteoporosis extremas o en esta-
segundo espacio intercostal o en la cres- dos de malnutrición proteocalórica muy
ta iliaca posterior o anterior. En situacio- avanzados(3). Excepcionalmente puede
nes particulares se pueden puncionar las acontecer una diseminación a lo largo
costillas, apófisis espinosas vertebrales o del trayecto de la punción de las células
cualquier otra estructura ósea bajo control neoplásicas aspiradas, especialmente en
radiológico. En el lactante se aconseja la pacientes afectos de leucemia aguda pro-
cresta tibial anterior o iliaca posterior. mielocítica(4) y de mieloma. La plaqueto-
179
tesia optativa, y la obtención del material
medular muy satisfactoria.
Los grumos medulares extraídos son de
color blanquecino. Es un error técnico, a
menos que se persiga una finalidad de cul-
tivo, citogenética o bacteriológica, aspirar
una cantidad de sangre medular superior a
2 mL, ya que la mayor riqueza de grumo y,
por tanto, de células medulares, está con-
tenida en las primeras gotas del aspirado.
Los frotis deben realizarse extendiendo
correctamente los grumos medulares y evi-
tando la recogida de sangre medular, cuya
presencia interferiría en el recuento celular.
La correcta confección y el secado rápido
de varios frotis de calidad son condiciones
indispensables para poder estudiar ade-
cuadamente la citología. Dos frotis se tiñen
con tinción panóptica y los restantes se
reservan para diversas reacciones citoquí-
micas, inmunocitoquímicas o moleculares,
y cuya elección vendrá condicionada por
los hallazgos del estudio morfológico previo.
Figura 1. Grumo medular incluido en parafina. Se advierte Los grumos medulares que no se han gas-
celularidad hematopoyética, adipocitos y un sinusoide (fle- tado en la confección de los frotis se pueden
cha) (tinción de Giemsa). agrupar formando un grumo de gran tama-
ño que puede elaborarse como una pieza
histológica, lo que puede proporcionar una
penia, incluso severa, no contraindica la valiosa información adicional (Figura 1).
punción medular. La dureza ósea experimentada al puncio-
Técnica. Para llevarla a cabo se anes- nar la medula es un dato muy útil a constatar
tesia la piel, el tejido celular subcutáneo en el informe. Los huesos extremadamente
y el periostio, previo interrogatorio sobre duros apuntan hacia una osteosclerosis,
alergias a fármacos. Tras unos minutos mientras que una cortical blanda es propia
se efectúa la punción, penetrando la tabla del mieloma, de las neoplasias epiteliales
externa ósea, con un trócar apropiado pro- metastatizantes y de la osteoporosis. La
visto de mandril, e introduciéndolo unos punción esternal es muy asequible; la pun-
milímetros en la zona medular. Después ción de la cresta iliaca posterior es igual-
de separar el mandril y adaptar correcta- mente fácil de practicar y poco dolorosa,
mente la jeringa aspiradora, se extraen pero precisa del empleo de un trócar algo
escasas gotas de líquido medular, el cual más largo y grueso. La punción en la cres-
se deposita en una cápsula de Petri sin ta iliaca estará indicada en enfermos que
emplear anticoagulantes. También puede no toleran el decúbito supino, en pacientes
practicarse la punción con una aguja muy muy ansiosos, que se impresionan al supo-
fina de 0,6 x 32 mm provista de un man- ner que se les pincha “cerca del corazón”, y
dril, con lo que el dolor es mínimo, la anes- cuando la punción esternal no haya propor-
180
▲ Punción aspirativa de los órganos hematopoyéticos. Biopsia...
cionado los datos esperados, por fibrosis u de las diferentes líneas hematopoyéticas,
otras causas que condicionen una punción valorando cuidadosamente la morfología
blanca. En muchos centros se prefiere la de la serie eritroblástica, de la granulopo-
punción crestal a la esternal, sobre todo yética, del sistema mononuclear fagocítico,
cuando se hacen biopsias sistemáticas de la celularidad linfoide, de la plasmática
con un aspirado medular en el mismo lugar y de la serie megacariocítica. En una zona
de la biopsia. La punción en la cresta tibial del frotis medular peor extendida (zona de
anterior se reserva para niños menores de grumo aplastado) se tendrá una valoración
2 años. Debe ser una norma no puncionar más precisa de la celularidad global, de los
zonas previamente irradiadas y repetir pun- macrófagos con o sin pigmentos y de las
ciones sobre zonas previamente elegidas. células cebadas, y en esta área también
La exploración de los frotis medulares, suelen visualizarse frecuentes capilares
que se habrán confeccionado sin adición de rodeados de plasmocitos.
anticoagulante para evitar la distorsión celu- Los porcentajes de las diferentes líneas
lar, debe realizarse siguiendo una metodo- hematopoyéticas, considerados dentro de
logía correcta. Ante todo hay que tener un los límites de la normalidad, varían según
conocimiento previo de las características los autores. Siguiendo a Wintrobe(5), éstos
morfológicas y hematológicas cuantitativas serían los referidos en la Tabla 1.
de la sangre periférica del paciente. Tanto o El recuento diferencial celular ha de ser
más importante que el mielograma porcen- bastante elevado, por lo general de 500 a
tual o recuento proporcional de cada tipo 1.000 elementos, ya que los datos basa-
celular es el mielograma descriptivo, cuyo dos en cifras inferiores no son fidedignos.
estudio ha de ser sistematizado. Los elementos rojos pueden aparecer en la
La descripción sistematizada que nos ha extensión en agrupaciones que correspon-
proporcionado mejores resultados se resu- den a los nidos eritroblásticos centrados
me a continuación. Se informa en primer por un macrófago. Las células granulocí-
lugar sobre la facilidad o dificultad de atra- ticas y megacariocíticas aparecen menos
vesar la capa cortical del hueso, y sobre agrupadas y distribuidas más uniforme-
la cantidad y aspecto de la pulpa extraída mente; se observa un megacariocito por
(grumos rojizos en hiperplasias eritroblás- cada 200 células medulares aproxima-
ticas, aspirado “oleoso” en aplasias medu- damente. La metodología analítica reco-
lares, grumos negruzcos en metástasis de mendada finalizará con la búsqueda de
melanomas, etc.). El frotis se examina ini- eventuales parásitos intra y extracelulares,
cialmente con objetivo de pocos aumentos búsqueda que deberá intensificarse en los
(x 20), estudiando la celularidad medular pacientes VIH positivos(6,7).
global, la posible presencia de lagunas gra- En raras ocasiones se aspira material
sas, la relación mieloeritroide y la cantidad celular necrótico que no permite la identi-
de megacariocitos. Con estos aumentos ficación celular. En tal circunstancia debe
se puede detectar mejor la existencia de sospecharse una leucemia aguda(8) o una
células extrañas al tejido mieloide (osteo- metastatización neoplásica(9).
blastos, células metastásicas, osteoclas-
tos u otras células gigantes).
BIOPSIA DE MEDULA ÓSEA
Seguidamente se utiliza el objetivo de
inmersión (x 1.000 o 500), con el que, en La biopsia de la medula ósea fue intro-
una zona correctamente extendida, se efec- ducida en la práctica hematológica en la
túa el recuento porcentual de los elementos década de los años cincuenta del pasado
181
unos cilindros óseos de más de 2 cm de
Tabla 1
longitud por 3-4 mm de ancho, que pro-
Mielograma normal según Wintrobe porcionan, al ser seccionados, un área de
observación suficiente.
Límites de la La biopsia se realiza, por lo general, en
normalidad (%) el hueso iliaco cercano a la espina anterior
o posterior. Personalmente, preferimos la
Serie neutrofílica total 49,2-65,0
espina iliaca antero-superior con el enfermo
Mieloblastos 0,2-1,5
Promielocitos 2,1-4,1 en decúbito supino y la hemipelvis elegida
Mielocitos 8,2-15,7 algo más elevada(11). Tras adoptar las opor-
Metamielocitos 9,6-24,6 tunas medidas de esterilidad, desinfección
Bandas 9,5-15,3 cutánea y anestesia local, siempre descar-
Segmentados 6,0-12 tando alergias a fármacos, se atraviesa con
el trócar la piel y el tejido celular subcutá-
Serie eosinofílica total 1,2-5,3
neo, apoyándolo a continuación sobre la
Mielocitos 0,2-1,3
Metamielocitos 0,4-2,2
cortical ósea. Al atravesar el periostio, el
Bandas 0,2-2,4 enfermo notará un discreto dolor. Segui-
Segmentados 0-1,3 damente se penetra 1-2 mm en la cavidad
medular mediante movimientos de presión
Basófilos y mastocitos 0-0,2 y rotación, retirando el mandril de pun-
Serie eritroblástica total 18,4-33,8 ta punzante y continuando la penetración
Proeritroblastos 0,2-1,3 hasta que el fiador nos señale que se ha
Eritroblastos basófilos 0,2-1,3 introducido el trépano unos 4 cm. Se impri-
Eritroblastos policromatófilos 17,9-29,9 mirán movimientos enérgicos de rotación y
Eritroblastos ortocromáticos 0,4-4,6 lateralización a fin de romper las trabéculas
óseas por la base del cilindro y se retirará
Linfocitos 11,1-23,1
el trócar. Se aplicará una fuerte compresión
Células plasmáticas 0,4-3,9 sobre la zona para evitar la hemorragia y se
Monocitos 0-0,8 cubrirá con un apósito estéril que se retirará
Megacariocitos 0,2-0,5 a los pocos días, recomendando al enfermo
Histiocitos y células dendríticas 0-0,9 guardar reposo durante las primeras 12-
24 horas. No requiere anestesia general,
pero en muchos centros se prefiere reali-
zar la biopsia bajo sedación. Al ser relati-
siglo y se ha acreditado como método vamente poco traumática, puede realizarse
exploratorio de alta rentabilidad diagnósti- en pacientes con estado general precario.
ca, complementando eficazmente el análi- Su ejecución es bien tolerada, aunque algo
sis de la medula ósea por aspiración(10). más cruenta que la simple aspiración medu-
Técnica. Para obtener la muestra bióp- lar. En determinadas circunstancias es muy
sica se han diseñado diferentes modelos aconsejable practicarla bajo anestesia epi-
de trépanos accionados de forma manual dural. En las patologías donde se sospecha
(Silverman, Jamshidi, Tanzer o similares) o un patrón infiltrativo focal, algunos autores
eléctrica (dispositivo de Burkhardt). Salvo aconsejan la práctica de la biopsia bilateral.
en contadas situaciones de excepcional En general se desaconseja la biopsia con
dureza ósea, se prefieren los trépanos de trócares gruesos o con técnicas quirúrgicas
acción manual, con los que se obtienen más agresivas.
182
▲ Punción aspirativa de los órganos hematopoyéticos. Biopsia...
Tabla 2
La biopsia medular no tiene otra con- Figura 2. Biopsia ósea normal incluida en parafina. Se
traindicación que la relativa a coagulopa- advierten trabéculas óseas, tejido hematopoyético y adi-
pocitos en proporción normal (tinción de hematoxilina-
tías severas. Los eventos adversos de una eosina).
biopsia ósea son afortunadamente poco
frecuentes. Así, en un registro británico se
ha reportado un 0,08% de eventos adver-
sos(12). Éstos se deben mayoritariamente a
trastornos hemorrágicos en pacientes con
síndromes mieloproliferativos crónicos,
bajo tratamiento con aspirina o con disfun-
ciones plaquetarias y trombocitopenia. En
la Tabla 2 se anotan las posibles compli-
caciones de la biopsia ósea.
El procesamiento de la muestra ha
originado cierta polémica con relación
a determinar cuál es el material idóneo
para incluirla. Cualquier técnica de fijación
y descalcificación es adecuada, si bien
recomendamos la fijación con B5 y la des-
calcificación con ácido fórmico, ya que se
obtiene una mejor cualidad morfológica,
sin detrimento del estudio inmunohistoquí-
mico. El mayor inconveniente del procedi-
miento técnico previamente citado es que
no permite estudios moleculares, ya que el
ADN se ve afectado en su calidad. La inclu-
sión en parafina y en material plástico son Figura 3. Biopsia ósea incluida en metilmetacrilato. Se
los dos procesamientos histológicos más advierte celularidad hematopoyética, un sinusoide (S) y
usuales. La inclusión en parafina es una varios adipocitos (asteriscos) (tinción de Giemsa).
técnica sencilla y sobre la misma se pue-
de aplicar un número creciente de técnicas
histoquímicas e inmunohistoquímicas(13) inclusión en material plástico es más labo-
(Figura 2), así como la tinción de Giemsa, riosa, pero, al no precisar descalcificación,
que resulta tan familiar al hematólogo. La proporciona una calidad citológica muy
183
Figura 4. Biopsia ósea que muestra abundantes fibras de Figura 5. Biopsia ósea teñida mediante la técnica de
reticulina. Entre la celularidad hematopoyética destaca un Masson en una metaplasia mieloide agnogénica. La sus-
megacariocito (flecha) (tinción de Wilder). tancia osteoide no mineralizada se tiñe de verde, y la mine-
ralizada de rojo.
184
▲ Punción aspirativa de los órganos hematopoyéticos. Biopsia...
185
Tabla 3
186
▲ Punción aspirativa de los órganos hematopoyéticos. Biopsia...
definidas, como, por ejemplo, el síndrome Figura 9. Biopsia ósea. Se observan células CD34 positivas
febril de origen desconocido, donde no es (flechas cortas) y diversos sinusoides (flechas largas) (téc-
infrecuente el hallazgo de granulomas(17) o nica de la inmunoperoxidasa).
en el de los pacientes VIH positivos, en que
es frecuente el hallazgo de micobacterias,
leishmanias(18) u otros microorganismos. tado importantes avances en los últimos
En las leucemias agudas, cuando se aspi- tiempos; así, por ejemplo, el uso del mar-
ra suficiente material, no está indicada la cador CD30 ha permitido detectar linfoma
biopsia, ya que la aspiración proporciona anaplásico de células grandes en un 27%
un detalle morfológico excelente, no supe- de las medulas histológicamente nega-
rado en los cortes histológicos. Una venta- tivas(19), o el marcaje con bcl-2, detectar
ja adicional es poder disponer de material infiltración por linfoma folicular en un 19%
celular (frotis, suspensión celular, citocen- de las biopsias dadas como negativas(20).
trifugados) para practicar las reacciones Otro procedimiento se basa en obtener
citoquímicas, inmunocitológicas, estudios grumos medulares, agruparlos y, una vez
cromosómicos y moleculares que se pre- fijados, incluirlos en parafina o en resinas
cisen. Para el hematólogo todas estas para su estudio con el microscopio óptico
técnicas acostumbran a ser de ejecución o electrónico; sería una técnica intermedia
más cómoda sobre células que sobre cor- entre citología e histología, sólo a realizar
tes. La inmunohistoquímica ha experimen- en casos seleccionados. Las principales
187
Figura 11. Biopsia ósea en donde se advierten varios linfo-
citos CD3 positivos (técnica de la inmunoperoxidasa).
Tabla 4
• Síndromes linfoproliferativos
• Síndromes mieloproliferativos
• Síndromes mielodisplásicos hipoplásicos
o hiperfibróticos
• Citopenias crónicas de causa no evidente
Figura 10. Biopsia ósea incluida en parafina. Se observan • Síndrome leucoeritroblástico
grandes cúmulos de células plasmáticas λ positivas (técni- • Sospecha de neoplasias malignas metastásicas
ca de la inmunoperoxidasa). • Síndrome febril de origen desconocido
• Búsqueda de granulomas (bacterias, quimioterapia,
postrasplante, inmunodepresión, etc.)
indicaciones de la biopsia de medula ósea • Búsqueda de parásitos
se resumen en la Tabla 4. • Esplenomegalia de causa no conocida
En términos comparativos, resulta difícil
establecer una prioridad entre aspiración
y biopsia, ya que ambos métodos explora-
torios son complementarios, y la demanda PUNCIÓN GANGLIONAR
para su estudio conjunto está indiscutible-
mente en alza. En la Tabla 5 anotamos las Las primeras observaciones de citología
entidades patológicas donde, a nuestro ganglionar obtenida por punción aspirati-
juicio, la citología supera a la histología y va datan de principios del siglo pasado,
viceversa. En la Figura 12 se esquemati- si bien aquellos trabajos pioneros mere-
zan las posibilidades técnicas en el análi- cieron muy poca atención. Habría que
sis morfológico de la medula ósea y cuyos esperar a 1934, año en que Pavlovsky, en
resultados, precedidos del conocimiento Buenos Aires, dedicó su tesis doctoral a
clínico y del de la sangre periférica, sitúan la contribución de la punción ganglionar
al observador en las condiciones más idó- al diagnóstico citológico de las adenopa-
neas para afrontar el reto diagnóstico. tías. A partir de entonces, se han sucedido
188
▲ Punción aspirativa de los órganos hematopoyéticos. Biopsia...
Tabla 5
189
Figura 12. Posibilidades metodológicas en el análisis de la medula ósea. * CD20, CD79a, κ, λ, CD3 citoplasmático, CD3
de membrana, CD5, CD7, CD10, CD23, bcl-2, CD30, CD56, ciclina D1, Ki67, TdT, CD34, CD61, antimieloperoxidasa,
antiglucoforinas A y C, CD45, CD65, PGM1 (según orientación diagnóstica); ** citogenética convencional, FISH, PCP,
RT-PCR, Southern blot, microarrays, otras.
este fracaso se deben a que la aguja de la bién puede practicarse sin aspiración(25).
punción no ha acertado en el blanco, se Una vez retirada la jeringa con su aguja,
ha puncionado una zona quística, necró- se desmonta ésta de aquélla y, previa aspi-
tica o hemorrágica desprovista de células ración de aire, se expulsa la pulpa ganglio-
diagnósticas, o porque se trata de un gan- nar contenida en el interior de la aguja
glio fibrótico por irradiación previa o condi- sobre varios portaobjetos para proceder al
cionado por la propia patología como, por estudio citológico y citoquímico convencio-
ejemplo, en la enfermedad de Hodgkin tipo nal; el resto de material aspirado se vierte
esclerosis nodular. Las posibilidades diag- sobre una pequeña cantidad de líquido de
nósticas de la punción de ganglios peque- Hanks o similar con o sin anticoagulante, y
ños (diámetro < 1 cm) son escasas. se procesa adecuadamente para estudios
Técnica. Es muy sencilla, inocua y de inmunofenotípicos, inmunocitoquímicos,
bajo costo, y presenta la posibilidad de estudios moleculares, citogenéticos o elec-
ofrecer una orientación diagnóstica a cor- trón-microscópicos en función de la orien-
to plazo. Se realiza sin incisura cutánea ni tación diagnóstica. La punción ganglionar
anestesia local, ya que prácticamente es proporciona, asimismo, material adecuado
indolora, por lo que es bien aceptada por para estudios microbiológicos (tinciones de
los pacientes, aun cuando deba reiterarse. Gram, de Ziehl, cultivos varios), parasitoló-
Se precisa tan sólo de una aguja de cali- gicos y virológicos. La punción múltiple es
bre pequeño acoplada a una jeringa con aconsejable, ya que, aparte de asegurar la
un dispositivo que permita mantener una disponibilidad de suficiente material, evita-
presión negativa durante la punción. Tam- rá errores de recogida en enfermedades
190
▲ Punción aspirativa de los órganos hematopoyéticos. Biopsia...
191
BIOPSIA GANGLIONAR infeccioso es aconsejable que se separe
una pequeña cantidad para cultivo y pos-
La biopsia ganglionar es una técnica de teriormente se efectúan improntas sobre
gran valor diagnóstico, especialmente en un portaobjetos. A continuación se proce-
las patologías linfoides. Permite establecer de a la inclusión para el estudio micros-
el diagnóstico de los linfomas y conocer cópico distribuyendo el material, de for-
las características de su patrón infiltrativo. ma que una parte se congela, otra se fija,
El conocimiento de la organización topo- otra se dispone para estudio citogenético
gráfica de la linfopoyesis es de gran ayuda y/o biología molecular, y otra para cito-
para el diagnóstico de los síndromes linfo- metría de flujo. Una fracción de las sec-
proliferativos y de otras patologías, bási- ciones ha de ser fijada en formol tampo-
camente de las neoplásicas. nado al 4%, ya que esta fijación permitirá
La elección y obtención de una buena estudios moleculares posteriores. Otros
muestra es primordial y dependerá del tra- fijadores, como el B5, son adecuados
bajo en equipo del clínico, el cirujano y el para preservar una buena morfología y
patólogo. realizar estudios inmunohistoquímicos.
El material incluido en glutaraldehído se
destina al estudio ultraestructural. Tam-
Técnica
bién es recomendable congelar algunas
La extirpación del ganglio la realizan secciones del ganglio incluidas en OCT
los médicos cirujanos y la interpretación en isopentano, previamente enfriado a
histopatológica corre a cargo del patólo- -60 ºC con nitrógeno líquido o nieve car-
go. No nos vamos a referir a la técnica de bónica. Si se guarda el material a -80 ºC,
disección ganglionar, por ser competencia la conservación es permanente. Es muy
de un tratado de cirugía, ni tampoco a los aconsejable realizar suspensiones celu-
aspectos histopatológicos, que incumben lares del ganglio para estudio citogenéti-
al patólogo, pero sí queremos hacer unas co o de citometría de flujo.
recomendaciones acerca de la manipula-
ción de la muestra.
Sistemática de examen macroscópico
y microscópico del ganglio
Procesamiento de la muestra
A partir del conocimiento del ganglio
Sobre el ganglio fresco se efectúa, pre- normal, el patólogo, con la tinción de
viamente a cualquier manipulación, un hematoxilina eosina, hace una descrip-
examen macroscópico que consiste en ción de los cortes histológicos teniendo en
la observación del tamaño y las carac- cuenta la conservación de la cápsula, y la
terísticas de la cápsula. Posteriormente distribución topográfica de los nódulos y
se realizan cortes perpendiculares al eje del resto de estructuras. La tinción panóp-
longitudinal, en número variable según el tica siempre se debe complementar con el
tamaño del ganglio, y se hace una ins- estudio inmunohistoquímico, que se aplica
pección de su superficie considerando su en función de la patología a estudiar.
color, nodularidad, hemorragia y necrosis. En la evaluación microscópica de la
A partir de este momento es imprescindi- biopsia ganglionar se deben considerar los
ble distribuir el material de forma correcta componentes fundamentales del ganglio y
para la aplicación de las distintas técni- que brevemente vamos a recordar. El gan-
cas. Si existe sospecha de un proceso glio linfático tiene un tamaño que oscila
192
▲ Punción aspirativa de los órganos hematopoyéticos. Biopsia...
193
que termina volcándolos de nuevo en la
circulación sanguínea. Para más deta-
lle sobre la estructura ganglionar normal
remitimos al lector al Capítulo 1.
Aportaciones al diagnóstico
de la biopsia ganglionar
La biopsia ganglionar es una exploración
obligada en patología del sistema linfoide
(siempre que se disponga de una adenopa-
tía accesible quirúrgicamente) y aconseja-
ble en otras patologías. Para el diagnóstico
Figura 15. Biopsia ganglionar. Se advierte un folículo linfoi- de la mayoría de los procesos linfoproli-
de con centro germinal en donde destaca la red de células ferativos se requiere el estudio inmunofe-
foliculares dendríticas CD23+ (técnica de inmunotinción
notípico con un grupo seleccionado de
con anti-CD23).
anticuerpos, que puede variar en función
de la sospecha diagnóstica (Figura 15).
Generalmente incluye CD20, CD79a, κ,
El ganglio tiene un armazón formado λ, CD3, CD5, CD7, CD10, CD23, BCL-2,
por una red de fibras reticulares, que sir- CD30, CD15, ciclina D1 Ki67, TdT. En los
ven de soporte para los macrófagos y para casos en que sea relevante, también debe
las células presentadoras de antígeno: las especificarse el clon utilizado, como, por
células interdigitantes de la zona paracor- ejemplo, CD3 citoplasmático o CD3 de
tical y las células dendríticas foliculares. membrana. En algunos casos puede ser
Estas estructuras contribuyen a la crea- necesario el estudio genético, que debe
ción del microambiente necesario para la especificar cómo se ha fijado la muestra
adecuada supervivencia linfocitaria. (en formol, congelada) y qué tipo de técni-
Los linfocitos procedentes del torrente cas citogenética-moleculares se han apli-
circulatorio entran en el ganglio linfático cado (PCR, RT-PCR, Southern blot, gel de
por los vasos linfáticos aferentes, que agarosa, acrilamida, electroforesis capilar,
penetran a través de la cápsula y desem- citogenética convencional, técnicas de
bocan en el seno subcapsular marginal, hibridación in situ, otras)(27,28).
donde tienen que atravesar el endotelio La realización de la biopsia ganglionar
de las pequeñas vénulas poscapilares se debería completar, incluso en aquellos
(vénulas de células de endotelio alto, high casos en que el diagnóstico esté asegu-
endothelial cells), por lo que la linfa circula rado, con el estudio de sangre periférica
enlentecida a este nivel, hecho que facilita y/o de medula ósea. Un ejemplo claro de
la fagocitosis y los procesos relacionados esta situación es la leucemia linfática cró-
con la formación de anticuerpos. El seno nica (LLC). En ésta, la biopsia ganglio-
subcapsular y los senos medulares en nar confirmará su diagnóstico, el estudio
disposición radial, que transcurren, por lo medular proporcionará parámetros pro-
general, a lo largo de una trabécula, con- nósticos y el examen de la sangre perifé-
vergen en los vasos linfáticos eferentes en rica ayudará a establecer el diagnóstico
el hilio ganglionar; de aquí, los linfocitos diferencial que se plantea entre las LLC
son transportados al conducto torácico, típicas/atípicas y otros síndromes linfo-
194
▲ Punción aspirativa de los órganos hematopoyéticos. Biopsia...
proliferativos crónicos afines con expre- pulpa blanca se ve limitada por la denomi-
sión hemoperiférica. nada zona marginal, peor definida anató-
Actualmente las clasificaciones de los micamente, donde se vierte gran cantidad
linfomas se basan en los datos histológi- de sangre arterial y se inicia el proceso de
cos, que, junto a los inmunofenotípicos, filtración y selección celular(30). Las célu-
citogenéticos y moleculares, han permitido las plasmáticas aquí ubicadas expresan
avanzar y conocer con mayor profundidad sobre todo IgM con baja afinidad antigéni-
los síndromes linfoproliferativos. La des- ca (metafóricamente se les ha comparado
cripción histológica de las distintas patolo- con pintores de “brocha gorda”, en tanto
gías linfoides se refiere en el Capítulo 11. que las células plasmáticas del ganglio,
productoras de anticuerpos IgG con alta
afinidad antigénica, representarían a los
EL BAZO. CONSIDERACIONES
pintores de “brocha fina”).
ANATÓMICAS Y CITOLÓGICAS
La pulpa roja consta de dos estructu-
El bazo es una víscera abdominal, muy ras anatómicas de capital importancia: los
vascularizada, que pesa de 150 a 200 g sinusoides esplénicos y los cordones de
en el adulto. Se trata de un órgano muy Billroth, entre los primeros. Los cordones
complejo, al que ya Galeno calificó de mis- de Billroth están constituidos por células
terioso, y que hasta hace pocos años ha y fibras reticulares entre cuyas mallas se
sido el órgano hematopoyético peor cono- sitúan abundantes macrófagos, así como
cido. Está constituido por diversas estruc- hematíes, leucocitos y plaquetas en trán-
turas anatómicas que se resumen en una sito (Figura 17)(31,32). Dichos cordones
fina cápsula de la que parten diversas tra- representan un ambiente hostil para esta
béculas conjuntivas, abundantes canales celularidad en tránsito, la cual debe sor-
vasculares y agregados de linfocitos alre- tear el obstáculo mecánico constituido por
dedor de arteriolas. Éstos constituyen la las células y fibras reticulares, abriéndose
pulpa blanca. La pulpa roja, o cordones de paso, además, en un ambiente bioquími-
Billroth, está integrada por células libres y co no adecuado (baja tensión de oxígeno,
fijas del sistema mononuclear fagocítico, escaso nivel de glucosa, descenso del pH,
así como diversas células sanguíneas en contacto con enzimas hidrolíticas segre-
tránsito, todo ello contenido en un armazón gadas por los macrófagos, etc.). Todo ello
formado por células reticulares y fibras. comporta que los elementos formes de la
La pulpa blanca consta de dos com- sangre envejecidos o tarados que llegan
ponentes básicos(29) (Figura 16): un man- al bazo sufran profundas alteraciones y
guito linfoide periarterial formado por lin- son advertidos por los macrófagos, que
focitos T CD3+, interrumpido por nódulos intentan fagocitarlos y eliminarlos. Los
linfoides con centros germinales, donde macrófagos de la pulpa roja son distintos
se ubican los linfocitos B CD20+. Dichas de los hallados en los centros germinales
estructuras anatómicas reciben la deno- de la pulpa blanca. En ésta los macró-
minación de corpúsculos de Malpighi. Las fagos ejercen una fagocitosis selectiva
áreas linfoides T y B están íntimamente de linfocitos, en tanto que los macrófa-
entrelazadas en el bazo humano. El con- gos de la pulpa roja muestran apetencia
junto de la pulpa blanca, en condiciones por hematíes, granulocitos y plaquetas.
normales, constituye el 20% del volumen La estructura quizás más distintiva del
total del órgano, por lo que se considera el bazo, tanto desde el punto de vista ana-
bazo como un gran ganglio abdominal. La tómico como funcional, la constituyen
195
Figura 16. Esquema general de la arquitectura del bazo humano. Fuente: L. Weiss y M. Tavassoli (simplificado).
196
▲ Punción aspirativa de los órganos hematopoyéticos. Biopsia...
197
otras partículas intraeritrocitarias. A este
atrapamiento de material intraeritrocitario
se le llama pitting, cuya traducción literal
es “despepitar”. Se tiene conocimiento de
que los reticulocitos son retenidos durante
un cierto tiempo en el bazo, donde com-
pletan su maduración. El bazo también
atrapa linfocitos T y B de la circulación
y, previa su adecuada compartimentali-
zación, los hace interreaccionar con los
antígenos procesados por los macrófagos
y células dendríticas, configurándose de
esta manera otra importante función, que
es la de la respuesta inmunológica. Puede
destruir gran cantidad de hematíes, leu-
cocitos y plaquetas, y tiene una función
hormonal en la hematopoyesis.
A pesar de las importantes funcio-
nes que se han mencionado, el bazo no
es un órgano esencial para la vida y en
ciertas condiciones patológicas –hiperes-
plenismo– elimina con tal avidez las célu-
las sanguíneas que debe ser extirpado.
Además, como órgano linfoide puede ser
Figura 18. Frotis esplénico donde se advierte un gran el punto de partida de diversos linfomas
cúmulo de plaquetas que simulan un molde sinusoidal esplénicos o, lo que es más frecuente, ser
(May-Grünwald-Giemsa).
el lugar preferido de expansión de un lin-
foma ganglionar o ser el asiento de una
metaplasia mieloide, recordando la función
anglosajón culling. El tejido esplénico es hematopoyética que asumió en el periodo
particularmente efectivo a la hora de eli- fetal. No obstante, la extirpación del bazo
minar los gérmenes con bajo grado de repercute en un importante déficit inmuni-
opsonización (bacterias con cápsula), tario y es bien conocida la gran propensión
por lo que los pacientes esplenectomiza- a sepsis por elementos capsulados de los
dos son especialmente propensos a las pacientes esplenectomizados.
sepsis por gérmenes capsulados y Gram
positivos(36). Otras veces es la inadecuada
Punción esplénica
deformabilidad de los corpúsculos sanguí-
neos (drepanocitos, esferocitos, hematíes Fue practicada por primera vez a princi-
parasitados) lo que condiciona su retira- pios del siglo XX con finalidad bacterioló-
da de la circulación, al no poder atravesar gica (monografías de Weil y de Moesch-
los angostos desfiladeros existentes entre lin). La revisión de Rozman(37), realizada
las células endoteliales de los sinusoides. en más de un centenar de esplenogramas
Gracias a la mencionada función de filtro normales y patológicos, contribuyó a la
se eliminan también detritus intracorpus- introducción de dicha exploración en la
culares, como cuerpos de Howell-Jolly u práctica hematológica.
198
▲ Punción aspirativa de los órganos hematopoyéticos. Biopsia...
La punción esplénica es la más delicada sin aspiración y, por tanto, con dislacera-
de las de los órganos hematopoyéticos, ción mínima del tejido esplénico y mínimo
debido a la situación anatómica del bazo y riesgo de hemorragia. La pulpa esplénica
a su abundante irrigación. En primer lugar, contenida en la luz de la aguja de punción
sólo deben puncionarse bazos indudable- se extrae con una jeringa expulsando aire
mente aumentados de tamaño. Si el bazo a su través. El material se deposita sobre
no es voluminoso, siempre que sea posi- un porta-objetos para efectuar los frotis y
ble, se practicará la punción bajo control el estudio citológico, o bien se introduce
radiológico o ultrasónico(38-40). No se practi- en líquido de Hanks para proceder a una
cará esta punción en pacientes con diáte- citocentrifugación o a los estudios comple-
sis hemorrágica o con pruebas de coagula- mentarios pertinentes según la orientación
ción alteradas. Tampoco se practicará ante clínica. Después de la punción, el paciente
la sospecha de una situación séptica o de permanecerá encamado por espacio de
dolor por distensión de la cápsula, en caso unas 6 horas y sin ingerir alimentos. Tam-
de infarto o ante sospecha de un quiste bién es aconsejable colocar una bolsa de
hidatídico. Asimismo, en pacientes obnu- hielo o de arena sobre la región punciona-
bilados o que no cooperan, esta técnica da. El paciente será controlado periódica-
resulta comprometida. La punción esplé- mente durante las primeras horas (pulso,
nica está indicada para cualquier enfermo tensión arterial) por si se presentara un
con una esplenomegalia no diagnosticada hemoperitoneo por desgarro de la cáp-
por procedimientos incruentos(38,41), en los sula esplénica, eventualidad en extremo
casos en que no existan contraindicacio- infrecuente con la metodología reseñada
nes para su realización. y que podría requerir una esplenectomía
Técnica. Es la única punción de un órga- de urgencia.
no hematopoyético que nunca se llevará En condiciones normales la celularidad
a cabo de forma ambulatoria. Existen dos del bazo está constituida en su mayor
vías de acceso al bazo: a) la transtorácica, parte por celularidad linfoide y algunos
a través del noveno y décimo espacio inter- plasmocitos (Figura 19). En proporción
costal a la altura de la línea media axilar variable se observan también células del
anterior, y b) la abdominal, menos peligro- sistema mononuclear fagocítico, especial-
sa si se consigue una buena inmoviliza- mente macrófagos, así como polinuclea-
ción del órgano. Nosotros preferimos la vía res y células cebadas (Figuras 20 y 21).
abdominal si el tamaño del bazo es volu- Los eritroblastos y los elementos granu-
minoso. El enfermo debe estar en ayunas. locíticos inmaduros son muy minoritarios
La piel se desinfecta cuidadosamente con en condiciones normales, pero cuando
alcohol yodado. Para la punción utilizamos existe metaplasia mieloide pueden obser-
una aguja de 8 cm de longitud y 0,8-1,0 mm varse también megacariocitos y en pro-
de diámetro. En el momento de la punción porción tal que el frotis esplénico simula
el paciente debe permanecer en apnea un frotis medular. En ocasiones se obser-
inspiratoria y en decúbito lateral derecho van cúmulos de células de la serosa. Las
para desplazar las asas intestinales hacia células de la serosa peritoneal se obser-
este mismo lado. Algunos autores efectúan van en bastantes frotis esplénicos (10%)
la aspiración de la pulpa esplénica con y conviene no confundirlas con posibles
una jeringa de 20 mL, pero nosotros limi- células metastásicas neoplásicas (Figu-
tamos la punción a un rápido movimiento ra 22), dada su presentación en cúmulos.
de penetración y extracción de la aguja Se trata de células de tamaño mediano
199
Figura 19. Impronta esplénica que muestra la celularidad Figura 20. Impronta esplénica que muestra la celularidad
linfoide de la pulpa blanca (May-Grünwald-Giemsa). polimorfa de la pulpa roja (May-Grünwald-Giemsa).
(20-40 μm), con núcleo redondeado, cro- avidez tintorial, lo que hace que sea casi
matina laxa y situación algo excéntrica, imperceptible con tinción panóptica; por
con algún nucleolo de pequeño tama- ello, ofrece muchas veces el aspecto de
ño. El citoplasma, que suele estar bien un núcleo desnudo. En caso de que pueda
delimitado, es de tonalidad basófila y a observarse citoplasma, aparece como una
veces posee una fina granulación azuró- extensa prolongación, a modo de cola, a
fila; a diferencia de las células plasmáti- ambos lados del núcleo, extendiéndose a
cas, no poseen arcoplasma. Las células una distancia de 50-100 μm. En ocasiones
de las paredes de los senos esplénicos dichas células se disponen agrupadas y
son patognomónicas del bazo, por lo que se constituyen en auténticos moldes de
deben ser consideradas como los auténti- los sinusoides esplénicos; su porcentaje
cos esplenocitos (Figura 23). Se visuali- no supera el 0,4% del total celular. Las
zan aproximadamente en la mitad de los reacciones de las esterasas inespecíficas,
frotis esplénicos. Tienen un núcleo oval o especialmente la de la butiratoesterasa
redondeado con un diámetro de entre 7 y y α-naftil-acetato-esterasa (Figura 24),
10 μm. La estructura nuclear es finamente facilitan notablemente la visualización de
reticulada y se observan a veces uno o las células de las paredes de los senos
dos nucleolos. El citoplasma es difícil de esplénicos, ya que son muy ricas en estas
visualizar por su aspecto tenue y poca enzimas, siendo posible su identificación
200
▲ Punción aspirativa de los órganos hematopoyéticos. Biopsia...
201
Figura 23. Células de los sinusoides esplénicos (espleno-
citos) en una impronta del bazo (flechas) (May-Grünwald-
Giemsa).
Tabla 7
Figura 24. Dos células sinusoidales especialmente bien
Comportamiento citoquímico destacadas por su intensa actividad de esterasa inespecífi-
de los esplenocitos ca (α-naftil-acetato-esterasa) (técnica de Horwitz).
202
▲ Punción aspirativa de los órganos hematopoyéticos. Biopsia...
203
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204
▲ Punción aspirativa de los órganos hematopoyéticos. Biopsia...
205
Capítulo 5
GENERALIDADES Tabla 1
Y CLASIFICACIÓN
Algunas situaciones que pueden falsear
La anemia viene definida como la dis- el valor de la concentración
minución de la concentración de hemo- de la hemoglobina
globina en la sangre periférica por debajo 1. Aumento del volumen plasmático
de unos límites aceptados como norma- (hemodilución) (seudoanemia dilucional)
les, algo variables, según la edad, el sexo
• Embarazo
y las condiciones medioambientales.
• Hipoalbuminemia
Se acompaña de un descenso del valor
hematocrito y casi siempre del número • Esplenomegalia masiva
de eritrocitos; sin embargo, el descenso • Insuficiencia cardiaca congestiva
del número de eritrocitos no es obliga- • Hipergammaglobulinemia
do. La Organización Mundial de la Salud (macroglobulinemia, MM)
considera anemia en los varones adultos • Otras
cuando la concentración de hemoglobina 2. Disminución del volumen plasmático
es inferior a 140 g/L, y en las mujeres (hemoconcentración)
cuando es inferior a 120 g/L. Estos cri-
• Deshidratación por causas diversas
terios no son aplicables a los niños, cuyo
nivel de hemoglobina varía en relación • Diálisis peritoneal
con la edad, ni tampoco a las embaraza- • Acidosis diabética
das, para quienes se acepta como cifra • Paracentesis abdominal
inferior de la normalidad hasta 110 g/L. • Situaciones de estrés
En la interpretación del valor de la con- • Otras
centración de hemoglobina debe tenerse MM: mieloma múltiple
en cuenta la posible variación del volu-
men plasmático, ya que diversas causas
de hemoconcentración o hemodilución
pueden dar lugar a falsos aumentos o que son útiles en el diagnóstico de la
disminuciones del valor de la concentra- anemia (Tabla 2).
ción de la hemoglobina (Tabla 1). En este Al iniciar el estudio de un síndrome ané-
capítulo nos centraremos preferentemen- mico, una de las causas más frecuentes
te en el alcance diagnóstico de la obser- de consulta hematológica, y previo cono-
vación citológica de la sangre periférica cimiento de la cifra de hematíes, hemo-
y/o de la medula ósea y consideraremos globina y constantes corpusculares,
tan sólo aquellos hallazgos citológicos deberemos considerar la cifra absoluta
207
Tabla 2
208
▲ Anemias (excepto anemia aplásica y diseritropoyéticas congénitas)
Tabla 3
209
cuentes. Éstas no suelen presentar parti-
Tabla 4
cipación de los elementos leucocitarios o
Clasificación de las anemias según plaquetarios. El hallazgo de un síndrome
los índices eritrocitarios anémico con alteraciones dismórficas leu-
cocitarias o plaquetarias indica por sí solo
Microcíticas y/o hipocrómicas (VCM < 83 fL una participación medular global, es decir,
y/o HCM < 27 pg) mielopatía. Al buscar la etiología de un
• Anemia ferropénica síndrome anémico, si el hemograma no se
• Talasemia acompaña de anomalías leucoplaqueta-
• Algunos casos de anemia sideroblástica rias cualitativas y/o cuantitativas, se pue-
de posponer la punción medular a otras
• Intoxicación por plomo (en ocasiones)
exploraciones clínico-diagnósticas, pero
• Intoxicación por aluminio (infrecuente)
si éstas están presentes conviene practi-
• Anemia de enfermedades crónicas car el estudio medular, que, con la máxi-
(ocasional) ma probabilidad, será diagnóstico. Así se
Macrocíticas (VCM > 97 fL) gana tiempo y se evita que el enfermo sea
• Anemias megaloblásticas sometido a una serie de costosas y moles-
• Alcoholismo tas exploraciones complementarias.
La morfología medular será comentada
• Insuficiencia hepática
al describir cada tipo de anemia. Se recuer-
• Síndromes mielodisplásicos da la importancia de asociar su estudio
• Reticulocitosis a la evaluación de las reservas férricas
• Hipotiroidismo mediante tinción de los frotis medulares
• Aplasia medular (algunos casos) con la tinción de Perls. La evaluación del
hierro medular es un parámetro impres-
Normocíticas (VCM = 83-97 fL)
cindible en la valoración del síndrome
• Anemia de las enfermedades crónicas anémico y no debería emitirse un informe
(la mayoría)
medular sin considerar el patrón del hie-
• Hemolíticas (salvo reticulocitosis) rro. Éste orienta más que la determinación
• Aplasia medular (la mayoría) de la sideremia, sujeta a errores técnicos
• Síndromes mielodisplásicos e interferida por la administración oral o
• Pérdidas agudas (salvo infrecuente parenteral de hierro, a la cual muchas
reticulocitosis) veces suele someterse el paciente antes
• Invasión medular de llegar al diagnóstico etiológico de su
anemia. La detección del hierro medular
HCM: hemoglobina corpuscular media; VCM: volumen
corpuscular medio es técnicamente muy sencilla –está al
alcance de cualquier laboratorio y no está
sujeta a errores–, ya que es fácil distinguir
la eventual presencia del hierro contami-
ante cualquier síndrome anémico será útil nante del auténtico hierro medular. En la
valorar la intensidad de la policromasia. Figura 1 se esquematiza el comporta-
Para la interpretación de las alteraciones miento del hierro medular en diversos sín-
morfológicas eritrocitarias remitimos al dromes anémicos. Se estimará el número
lector al Capítulo 3. y el tipo de los sideroblastos, así como la
En la práctica diaria las anemias de cuantía de hemosiderina atesorada en los
causa extrahematológica son las más fre- macrófagos.
210
▲ Anemias (excepto anemia aplásica y diseritropoyéticas congénitas)
Figura 1. Patrones de depósito hemosiderínico medular. Sideroblastos patológicos con más de 6 gránulos de hemosiderina
distribuidos al azar por el citoplasma. * Formas en anillo (ringed sideroblasts) con distribución perinuclear de los gránulos
de hemosiderina. SMF: sistema mononuclear fagocítico de la medula ósea.
Dada la gran riqueza semiológica halla- etc.) no serán comentadas por su escasa
da en las anemias diseritropoyéticas frecuencia en nuestro ambiente.
congénitas y adquiridas (síndromes mie-
lodisplásicos), y con una finalidad didácti-
Anemia ferropénica
ca, incluimos su estudio en el Capítulo 7,
introducido por una detenida descripción La instauración de una ferropenia se
morfológica del fenómeno dishematopo- inicia con una disminución de las reser-
yético global. vas de hierro del organismo, pasa por una
eritropoyesis ferropénica y, si la situación
carencial se prolonga, acaba en una ane-
ANEMIAS CARENCIALES
mia ferropénica(1).
Englobamos dentro de este grupo bási- La anemia ferropénica, como su nombre
camente las anemias por déficit de hierro, indica, se debe a una carencia férrica cuya
de vitamina B12 o de ácido fólico. Otras etiología puede ser múltiple y que conlleva
carencias (proteínas, anemia del beri-beri, una síntesis insuficiente de hemoglobina.
211
Figura 2. Extensión de sangre periférica en una anemia
ferropénica. Evidente hipocromía, con presencia de algu-
nos anulocitos (May-Grünwald-Giemsa).
212
▲ Anemias (excepto anemia aplásica y diseritropoyéticas congénitas)
VCM < 82 fL. Sin embargo, la normalidad ejemplo, a pesar de ser una determinación
del VCM no excluye la posibilidad de que el muy extendida, es poco fiable (ritmo nicta-
origen de una anemia sea una ferropenia. meral, ingestión de hierro aún en cantida-
Además, una disminución del VCM puede des mínimas, etc.). La determinación de
también observarse en la anemia de los la sideremia siempre debe ir acompañada
trastornos crónicos, talasemias y ciertas de la de la transferrina o, mejor aún, de la
hemoglobinopatías, entre otros procesos, capacidad de saturación de la transferrina
por lo que no necesariamente una anemia (CST). El cociente entre la sideremia y la
microcítica equivale a una anemia ferropé- CST multiplicado por 100 proporciona el
nica. La hemoglobina corpuscular media índice de saturación. Una disminución por
(HCM) es probablemente el índice eritro- debajo del 16% es diagnóstica de ferrope-
citario más importante y se halla disminui- nia, independientemente de otras deter-
da, pero también puede ser normal si la minaciones séricas, principalmente la
anemia ferropénica se encuentra en una ferritina. Otro parámetro relacionado con
fase temprana. Algunos contadores pro- la transferrina es el receptor soluble de la
porcionan el porcentaje de hematíes hipo- transferrina (rsTRF), cuya sensibilidad en
cromos; un porcentaje de un 2,5% o supe- el diagnóstico de una anemia ferropéni-
rior traduce una situación de ferropenia en ca no complicada es superior a la de la
la mayoría de los casos. Otro parámetro saturación de la transferrina(6). Uno de los
interesante es el contenido de hemoglo- parámetros clásicos en el diagnóstico de
bina de los reticulocitos, que permite estu- la anemia ferropénica es la determina-
diar la hemoglobinización deficiente en los ción del estado de las reservas férricas
hematíes más jóvenes, permitiendo un del organismo. Su descenso es práctica-
diagnóstico más temprano de la carencia mente sinónimo de ferropenia, siempre y
de hierro. Con todo, la forma más simple cuando el paciente con ferropenia real no
de apreciar una hipocromía y una micro- sufra además un proceso infeccioso, infla-
citosis es mediante la observación micros- matorio o neoplásico, en cuyo caso la ferri-
cópica del frotis sanguíneo con hematíes tina puede elevarse, al ser un reactante de
hipocromos ya presentes en estadios fase aguda. La determinación de rsTRF
tempranos, en que los índices hematimé- y el cociente rsTRF/logaritmo de ferritina
tricos clásicos (VCM y HCM) pueden ser puede ser de gran ayuda en este diag-
aún normales. Otro parámetro que suelen nóstico. A pesar de haber enumerado los
proporcionar muchos contadores hema- principales parámetros hematimétricos,
tológicos es la amplitud de distribución en unos pocos pacientes se tendrá que
eritrocitaria (ADE), que cuantifica el grado recurrir al estudio del hierro medular que
de anisocitosis y que está aumentada en constituye el “patrón oro” en el diagnóstico
la anemia ferropénica. Otros parámetros de la ferropenia. Diversas determinacio-
utilizados en el diagnóstico de la anemia nes hematimétricas y bioquímicas séricas
ferropénica son la determinación por fluori- anotadas en la Tabla 5 ayudan a confirmar
metría de la protoporfirina eritrocitaria libre el diagnóstico de anemia ferropénica.
(PEL) o de su equivalente, la protoporfiri- El examen de la medula ósea muestra
na zinc (PPZn), que están aumentadas, una celularidad aumentada a expensas de
ya que indica la falta de hierro para unir- la serie eritroblástica en todos sus esta-
se a la protoporfirina IX, último paso en la dios madurativos (Figura 4). Es típica la
síntesis del HEM. Los parámetros séricos observación de un cierto déficit de hemo-
son interesantes, pero la sideremia, por globinosíntesis en los eritroblastos más
213
Tabla 5
• Hemoglobina
• HCM
• VCM
• Valor hematocrito
• Amplitud de distribución eritrocitaria
• Evaluación de la morfología eritrocitaria en el frotis de sangre periférica
• Porcentaje de hematíes hipocromos (≥ 2,5%)
• Contenido de hemoglobina de los reticulocitos
• Determinación de la PEL
• Sideremia
• Transferrina, capacidad de saturación, índice de saturación
• Ferritina sérica
• rsTRF
• Evaluación de las reservas medulares de hierro mediante la tinción de Perls
HCM: hemoglobina corpuscular media; PEL: protoporfirina eritrocitaria libre; rsTRF: receptor soluble de la transferrina;
VCM: volumen corpuscular medio
maduros, dato que se pondrá de manifies- medular también informa sobre anomalías
to con la tinción de May-Grünwald-Giemsa tales como signos de megaloblastosis o
por una tonalidad algo basófila del cito- mielodisplasia, entre otras. El diagnóstico
plasma de los eritroblastos ortocromáti- se confirma con el estudio del hierro medu-
cos, que en este estadio evolutivo debería lar mediante la tinción de Perls(9). Se obser-
ser más acidófilo. Las alteraciones dise- va un descenso importante del número de
ritropoyéticas suelen ser muy discretas, sideroblastos (habitualmente por debajo
pero ocasionalmente pueden ser inten- del 10%), con 1 o como máximo 2 gránu-
sas, habiéndose hallado una correlación los de hemosiderina y la ausencia absoluta
entre el grado de ferropenia y la incidencia o gran disminución del hierro contenido en
de signos eritroblásticos dismórficos, que los macrófagos medulares, excepto cuan-
afectan especialmente al citoplasma(7). En do el enfermo ha recibido transfusiones o
cuanto a las alteraciones nucleares, son hierro parenteral (Figura 5).
de destacar la cariorrexis y, en ocasiones, Existe un tipo de anemia adquirida que
la binuclearidad. Las series granulopoyéti- cursa con sideremia normal o alta, capa-
ca y megacariocítica suelen ser normales. cidad de saturación de transferrina normal
Con todo, la serie granulosa puede expre- o aumentada y con depósitos de hierro
sar manifestaciones megaloblásticas, medular normales o aumentados, pero
como gigantismo celular e hipersegmen- con ausencia de sideroblastos. Se debe a
tación(8). La presencia de trombocitosis la presencia de autoanticuerpos frente al
hará sospechar una causa hemorrágica receptor de la transferrina, que interfiere
del balance férrico negativo. La punción en la incorporación del hierro en los eritro-
214
▲ Anemias (excepto anemia aplásica y diseritropoyéticas congénitas)
a b
Figura 5. Frotis de medula ósea donde se observan: a) macrófagos con ausencia de hemosiderina en una ferropenia, y
b) macrófagos repletos de hemosiderina (tinción de Perls).
215
215
Tabla 6
ción de diversos índices matemáticos apli- del ADN(13). La alteración del ADN deter-
cados a los eritrocitos permite discriminar mina numerosas anomalías morfológicas
entre las microcitosis talasémicas y las no dishematopoyéticas que en los eritroblas-
talasémicas(12). También deben tenerse en tos se expresan en forma de gigantismo
cuenta patologías no debidas a la falta de y asincromía madurativa núcleo-citoplas-
hierro que pueden cursar con hipocromía mática. Se afecta también la serie granulo-
y microcitosis (anemia inflamatoria cróni- poyética y la megacariocítica; se produce
ca, anemia microcítica de la talasemia y finalmente la muerte celular. Otros tejidos
anemias sideroblásticas). En la Tabla 6 se con recambio celular aumentado además
especifican algunos parámetros útiles en del hematopoyético (mucosa bucal, intesti-
el diagnóstico diferencial de la microcitosis nal, piel) se ven, asimismo, afectados(14,15).
por ferropenia y por talasemia. El mecanismo fisiopatológico de la anemia
megaloblástica suele ser doble: eritropoye-
sis ineficaz y hemólisis periférica, con pre-
Anemia megaloblástica
dominio del primero sobre el segundo. Las
La anemia megaloblástica obedece prác- causas de anemia megaloblástica se resu-
ticamente siempre al déficit de principios men en la Tabla 7. Numerosas sustancias
inmediatos (vitamina B12 y ácido fólico), químicas, bien sea por mecanismo com-
imprescindibles para la síntesis correcta petitivo debido a su analogía estructural
216
▲ Anemias (excepto anemia aplásica y diseritropoyéticas congénitas)
Tabla 7
Tabla 8
con la vitamina B12 o el folato, o por inter- congénito de transcobalamina II(16), que
ferencia a nivel preciso de su metabolismo, puede condicionar dismorfias tan intensas
pueden ser causa de magaloblastosis. En en los eritroblastos megaloblásticos que
los niños hay que destacar el raro déficit pueden confundirse con las células blás-
217
Tabla 9
ticas de una leucemia aguda(17), por lo que guar si se debe a un déficit de vitamina B12
el citólogo debe estar bien advertido de o de folato. Los valores normales, y en
esta posibilidad. situaciones de déficit de ambos factores
Dado que los aspectos citomorfológi- madurativos, se anotan en la Tabla 9. El
cos son idénticos tanto en la carencia de desarrollo en los últimos 15 años de dife-
vitamina B12 como en la de ácido fólico, los rentes técnicas de laboratorio capaces de
comentaremos simultáneamente. La ane- cuantificar metabolitos dependientes de la
mia megaloblástica aparece cuando existe vitamina B12, como el ácido metilmalónico
déficit de una o de ambas vitaminas. A ve- y la homocisteína, han permitido una mejor
ces es difícil la distinción clínica entre los aproximación diagnóstica en casos pro-
dos estados carenciales, siendo imprescin- blemáticos. Más del 95% de los pacientes
dible realizar un diagnóstico preciso de la con carencia demostrada de vitamina B12
carencia que se padece antes de adminis- tienen concentraciones elevadas de ácido
trar una u otra vitamina. Los signos biológi- metilmalónico y de homocisteína en san-
cos de la anemia megaloblástica se resu- gre. Se considera que si la cuantificación
men en la Tabla 8. Conviene recordar que de ambos metabolitos es normal se pue-
la macrocitosis de los hematíes antecede de descartar, casi con un 100% de segu-
a la anemia en la mayoría de los pacientes ridad, el déficit de vitamina B12(18). Así, la
con déficit de vitamina B12 o de ácido fólico cuantificación de ambos metabolitos se ha
y que el VCM puede ser normal si el déficit transformado para muchos autores en el
de vitamina B12 y de ácido fólico coexiste “patrón oro” de la carencia tisular de vita-
con déficit de hierro o con un rasgo tala- mina B12. Con todo, una concentración dis-
sémico. El signo morfológico que más pre- minuida de vitamina B12 no siempre signifi-
cozmente delata un déficit de vitamina B12 ca carencia y, asimismo, valores normales
o de ácido fólico es la detección de neu- (especialmente entre 200 y 350 pg/mL) no
trófilos hipersegmentados (≥ 5 lóbulos). siempre significan normalidad. Es por ello
Este hallazgo morfológico obliga a otras por lo que los valores de vitamina B12 no
pruebas diagnósticas. El diagnóstico de pueden ser los únicos determinantes para
anemia megaloblástica exige la práctica afirmar o descartar una carencia, y si exis-
de diversas pruebas de laboratorio a fin de ten dudas basadas en sospechas clínicas,
certificar el matiz megaloblástico y averi- se debe proceder a la cuantificación del
218
▲ Anemias (excepto anemia aplásica y diseritropoyéticas congénitas)
219
Figura 7. Frotis de medula ósea de una anemia megalo- Figura 8. Frotis de medula ósea de una anemia megaloblás-
blástica. Intensa hiperplasia de la serie eritroblástica, sobre tica en la que la megaloblastosis también es muy evidente
todo en estadio basófilo, con rasgos megaloblásticos y en la serie granulopoyética, con presencia de metamieloci-
diseritropoyéticos acentuados (May-Grünwald-Giemsa). tos gigantes (May-Grünwald-Giemsa).
220
▲ Anemias (excepto anemia aplásica y diseritropoyéticas congénitas)
a b
Figura 10. a) Extensión de medula ósea de una anemia megaloblástica en que destaca el gigantismo de la serie megacario-
cítica (May-Grünwald-Giemsa). b) Extensión de medula ósea en que se advierte un eritroblasto megaloblástico en mitosis
que muestra unos cromosomas muy alargados (May-Grünwald-Giemsa).
221
Tabla 10
Procesos que pueden cursar con macrocitosis, excluido el déficit de vitamina B12
y ácido fólico
• Alcoholismo crónico
• Hepatopatía crónica
• Drogas: zidovudina, quimioterápicos (hidroxiurea, metotrexato, anticonvulsivantes, anticonceptivos,
pentamidina, neomicina, óxido nitroso), sulfamidas, etc.
• Hipotiroidismo
• Síndromes mielodisplásicos, síndromes mieloproliferativos crónicos
• Aplasia medular
• Reticulocitosis (anemia hemolítica, posthemorrágica)
• Postesplenectomía
• Enfermedad pulmonar obstructiva
• Artefactos de conservación de la sangre (excesiva concentración de EDTA)
• Crioaglutininas, anticuerpos calientes
• Hiperglucemia
• Hipernatremia
• Otras
EDTA: ácido etilendiaminotetracético
222
▲ Anemias (excepto anemia aplásica y diseritropoyéticas congénitas)
223
Figura 11. Morfología eritrocitaria abigarrada, con presen- Figura 12. Morfología de sangre periférica de un paciente
cia de un hematíe en casco (flecha corta), un esferocito (fle- con un síndrome hemolítico-urémico donde se advierte un
cha larga) y varios hematíes espiculados (May-Grünwald- fragmentocito (flecha corta) y varios equinocitos (flecha
Giemsa). larga) (May-Grünwald-Giemsa).
224
▲ Anemias (excepto anemia aplásica y diseritropoyéticas congénitas)
225
Tabla 12
la evolución del proceso mediante cuanti- comentado las mutaciones del gen PIG A
ficaciones periódicas. Los antígenos con situado en el cromosoma sexual X, cuyo
mayor poder de resolución se especifican producto es esencial para la síntesis de
en la Tabla 12. En el desarrollo de la HPN los enlaces glucosilfosfatidilinositol(34,35).
se ha demostrado que, al menos, están Para que se exprese clínicamente el feno-
presentes tres poblaciones de eritrocitos tipo HPN hacen falta dos condiciones; la
en las que existe un déficit parcial o total de mutación somática del gen PIG A en una o
estas proteínas. La subpoblación eritroci- más células madre hematopoyéticas y un
taria denominada HPN I es prácticamente microambiente medular desfavorable. Los
normal; la HPN II muestra un déficit parcial clones HPN son más resistentes al efecto
de las proteínas y presenta un aumento de inhibidor del IFγ y del TNF-α, lo que con-
la sensibilidad a la acción del complemen- feriría a estas células una ventaja en su
to entre 3 y 5 veces la normal, y la pobla- crecimiento. La morfología de los hematíes
ción HPN III ofrece un déficit total, con un en los frotis sanguíneos es inexpresiva. No
aumento de sensibilidad a la acción del se observan esferocitos en la hemólisis
complemento entre 15 y 30 veces la nor- crónica. Ocasionalmente, pueden obser-
mal. La intensidad del cuadro hemolítico varse esquistocitos en número discreto.
depende de la proporción en que se hallan En los pacientes con ferropenia intensa
estas subpoblaciones eritrocitarias. La pro- se observa hipocromía y microcitosis. En
porción de células deficientes en glucosil- los periodos de crisis hemolíticas, cuando
fosfatidilinositol está también disminuida la reticulocitosis es intensa, se constata
en la población linfoide y especialmente en macrocitosis, anisocitosis y policromasia.
las células NK(32). El cuadro anémico, en general grave, se
Hasta el presente no se conocen ano- asocia a leucopenia y trombocitopenia. La
malías cariotípicas específicas, si bien trombocitopenia aparece en un 55% de
se han detectado anomalías en el 24% los pacientes. Aproximadamente en un
de los pacientes, pero no son predictivas 25% de los casos, la enfermedad se inicia
de evolución a leucemia aguda(33). Des- con un cuadro de anemia aplásica o hipo-
de el punto de vista molecular ya se han plásica y se puede detectar en esta fase
226
▲ Anemias (excepto anemia aplásica y diseritropoyéticas congénitas)
227
Figura 14. Representación esquemática de la estructura de la membrana eritrocitaria, con la interacción vertical y horizontal
de sus distintas proteínas. GF (glucoforina α y β) hace referencia a las cadenas α y β de la espectrina. 3, 2.1, 4.2, 4.1,
4.9, 5 corresponden a proteínas diversas separadas de acuerdo con su diferente peso molecular mediante electroforesis en
poliacrilamida. Se expresan en forma de bandas enumeradas de acuerdo con una nomenclatura internacional.
228
▲ Anemias (excepto anemia aplásica y diseritropoyéticas congénitas)
229
deformación a suspensiones de concen-
trados de hematíes, se obtienen curvas de
mecanohemólisis, a partir de las cuales,
por cálculo matemático, se obtienen los
parámetros de tensión de rotura mecánica
y de viscosidad interna eritrocitaria. Así,
en la esferocitosis hereditaria se demues-
tran características de deformabilidad(42).
También mediante el microscopio elec-
trónico de barrido se ha elaborado un
patrón caracterizado por la presencia de
un porcentaje de estomatocitos superior al
normal y una proporción variable de esfe-
ro-estomatocitos y esferocitos bien consti-
tuidos. Este patrón se ha apreciado incluso
en aquellos casos en que no se detectan
esferocitos circulantes, mediante el exa-
men morfológico convencional del frotis.
La presencia de esferocitos es muy carac-
terística, pero en modo alguno patogno-
mónica de esferocitosis hereditaria, ya que
Figura 15. Sangre periférica de una anemia hemolítica esfe-
éstos están también presentes en las ane-
rocítica. Se advierten algunos esferocitos (flechas) (May- mias hemolíticas autoinmunes (aquí los
Grünwald-Giemsa). esferocitos son incluso más abundantes
y su tamaño es algo menor), en la anemia
hemolítica microangiopática, en el déficit
propia de los discocitos y poseen una ele- de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa, en
vada concentración de hemoglobina cor- las quemaduras, en la sepsis por Clostri-
puscular media (> 350 g/L). El VCM sólo dium perfringens y en la hipofosfatemia.
está ligeramente disminuido, por lo que la La presencia de esferocitos puede que-
antigua denominación de microesferocito- dar enmascarada por el déficit de hemo-
sis es inadecuada (Figura 15). El porcen- globina condicionado por una ferropenia,
taje de esferocitos, en general, supera el eventualidad especialmente frecuente en
10%, con valores variables entre esta cifra la infancia. Tras la corrección de la anemia
y el 60%. Los hematíes esferocíticos están con la terapéutica férrica vuelve a manifes-
presentes casi en el 90% de los casos de tarse la anomalía esferocítica. En la prác-
esferocitosis hereditaria, aunque en algu- tica, pues, la ausencia de esferocitosis
nos pacientes el porcentaje es menor del no invalida el diagnóstico de enfermedad
5% o dichos hematíes no se detectan con de Minkowsky-Chauffard. La esferocitosis
el microscopio óptico. Es aquí cuando se persiste tras la esplenectomía. En el con-
requiere un estudio familiar lo más com- texto de la esferocitosis hereditaria, desde
pleto posible, así como disponibilidad de un punto de vista morfológico, debe perse-
nuevos métodos, como la medida de la guirse la búsqueda de hematíes con una
deformabilidad eritrocitaria. Así, median- configuración particular a modo de seta
te un método viscosimétrico y mediante o hematíes pinzados (pincered erythro-
la aplicación de elevadas velocidades de cytes) que están presentes en una pro-
230
▲ Anemias (excepto anemia aplásica y diseritropoyéticas congénitas)
231
Tabla 14
Tabla 15 Tabla 16
232
▲ Anemias (excepto anemia aplásica y diseritropoyéticas congénitas)
Figura 17. Sangre periférica de una eliptocitosis hereditaria. Figura 18. Corte histológico del bazo de una eliptocitosis
Destacan abundantes eliptocitos (May-Grünwald-Giemsa). hereditaria. Se observan sinusoides dilatados que contie-
nen escasos hematíes que están presentes en los espacios
intersinusoidales. Tinción con el anticuerpo antigluco-
forina C; destaca especialmente la anormal distribución
Eliptocitosis eritrocitaria.
233
eliptocitos en la sangre periférica, así Xq22. Se registran abundantes eliptoci-
como con dacriocitos y eritrocitos frag- tos, aunque sin evidencia de anemia ni de
mentados, pero no siempre el cuadro reticulocitosis(48).
patológico es tan expresivo. En las formas La piroquilocitosis congénita es una
de hemólisis moderada la presencia de entidad en la que el fenómeno previamen-
eliptocitos puede quedar reducida a un te descrito acontece a una temperatura
10%. La membrana eritrocitaria resis- inferior (44-46 oC). Aproximadamente un
te en condiciones normales un aumento 4% de las eliptocitosis congénitas corres-
de temperatura hasta de 49-50 oC, por ponden a piropoiquilocitosis. En la piro-
encima de la cual se desestructura y poiquilocitosis, la anisopoiquilocitosis y la
fragmenta con formación de esferocitos esferocitosis sitúan a los eliptocitos en un
y poiquilocitos. Al observar un corte de segundo plano. La prueba de la estabili-
tejido esplénico se aprecia, al igual que dad térmica (incubación de los hematíes a
en la esferocitosis hereditaria, una densa 46 oC y 49 oC y posterior fijación con gluta-
infiltración por hematíes en toda la pul- raldehído) y el examen en fresco permiten
pa roja, pero estos hematíes eliptocíticos apreciar mejor la distorsión eritrocitaria.
atraviesan con dificultad la pared de los Existe una forma neonatal que cursa con
sinusoides esplénicos y éstos contienen hemólisis aguda. En la forma crónica la
muy pocos eritrocitos. Se le ofrece al hemólisis es moderada a intensa.
observador la imagen opuesta a la que La eliptocitosis congénita esferocíti-
se observa en condiciones normales, y ca es un auténtico híbrido morfológico con
ésta queda especialmente resaltada si coexistencia de eliptocitos y de esferoci-
se marcan los hematíes con un antisuero tos. Sólo se ha descrito en individuos de
antiglucoforina A o C (Figura 18). raza blanca y cursa con hemólisis leve a
Al estudio morfológico eritrocitario se le moderada.
debe añadir un completo estudio familiar, En la eliptocitosis congénita estoma-
pero la confirmación diagnóstica exige la tocítica, frecuente en el sudeste asiático,
presencia de determinadas alteraciones predominan los ovalocitos, cuyo grado de
moleculares. La eliptocitosis hereditaria excentricidad es menor que el de los elipto-
está frecuentemente asociada a mutacio- citos y ofrecen un déficit de la proteína ban-
nes de la α-espectrina, de la β-espectri- da 3 que, al ser el receptor del plasmodio,
na, de la proteína 4.2 y, más raramente, explica la resistencia de estos pacientes
de la glucoforina C, hecho que da lugar a la infección palúdica. Su reconocimien-
al llamado fenotipo Leach (eritrocitos sin to morfológico se basa en la observación
antígeno Gerbich) y un cuadro clínico de de elipto-ovalocitos, de estomatocitos y de
eliptocitosis congénita esferocítica(46,47). kinizocitos, que son hematíes que presen-
En la actualidad se dispone de sondas tan dos regiones lineales pálidas separa-
específicas para la α y la β-espectrina, das por una región citoplasmática estrecha
la proteína 4.1, la proteína 4.2 y la pro- bien hemoglobinizada(49).
teína banda 3, por lo que se pueden apli- Conviene recordar que individuos norma-
car muchos procedimientos de biología les pueden tener de un 1 a un 2% de elip-
molecular para detectar las mutaciones, tocitos y que éstos pueden acompañar, en
tanto en los pacientes sintomáticos como una proporción de hasta un 15%, a multi-
en los asintomáticos. Se ha descrito una tud de patologías como la anemia ferropé-
nueva forma de eliptocitosis asociada a nica, la anemia megaloblástica, los síndro-
síndrome de Alport y a una deleción de mes mielodisplásicos, la mielofibrosis, las
234
▲ Anemias (excepto anemia aplásica y diseritropoyéticas congénitas)
235
Tabla 17
236
▲ Anemias (excepto anemia aplásica y diseritropoyéticas congénitas)
237
Figura 20. Frotis de sangre periférica de un paciente afec- Figura 21. Frotis de sangre periférica de un déficit congé-
to de déficit congénito de piruvatocinasa. Se observan nito de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa donde se advier-
abundantes equinocitos (flechas) y un eritroblasto (May- ten varios excentrocitos (flechas) (May-Grünwald-Giemsa).
Grünwald-Giemsa). Cortesía del Prof. J. Ll. Vives-Corrons.
Las enzimopatías que cursan con una punto de vista morfológico (Figura 20). La
morfología anodina, propia del proceso mayoría se diagnostica en la infancia y la
hemolítico (anisocitosis por reticulocito- intensidad de las manifestaciones clíni-
sis, algún esferocito considerado como cas es muy variable (anemia moderada, o
hematíe prelítico), no van a ser conside- hemólisis crónica intensa de inicio neona-
radas, ya que su diagnóstico es exclusi- tal). Los portadores heterocigóticos sue-
vamente bioquímico. En estos casos, al len carecer de expresividad clínica(61,62).
igual que en el resto de enzimopatías se Desde el punto de vista bioquímico sue-
debe demostrar una disminuida o ausente le acompañarse de una disminución del
actividad enzimática del hemolizado. ATP y de un aumento del 2,3-DPG intrae-
Las enzimopatías de la glucólisis anae- ritrocitario. Para su diagnóstico certero se
robia (vía de Embden-Meyerhof) alteran exige determinar la actividad de la PK en
la capacidad energética del hematíe, difi- un hemolizado libre de leucocitos, ya que
cultando la formación o la utilización del éstos presentan una actividad normal de
ATP. La enzima más frecuentemente defi- la enzima. Puede coexistir con un déficit
citaria de este grupo es la piruvatocina- de proteína banda 3(63). El gen que codifi-
sa (PK), y la hemólisis producida por su ca esta enzima está situado en el cromo-
déficit cursa con equinocitos y algún esfe- soma 1q21 y se han detectado diversas
rocito, como datos significativos desde un formas moleculares de la PK.
238
▲ Anemias (excepto anemia aplásica y diseritropoyéticas congénitas)
Tabla 19
239
a b
Figura 23. a) Frotis de sangre periférica de una hemoglobinopatía S en donde se advierten múltiples drepanocitos (flechas)
(May-Grünwald-Giemsa). b) Aspectos de hematíes de una hemoglobinopatía C con cristales de configuración irregular y
algunos dianocitos (flechas) (May-Grünwald-Giemsa). Cortesía de la Dra. M.A. Molina.
240
▲ Anemias (excepto anemia aplásica y diseritropoyéticas congénitas)
241
Tabla 20
242
▲ Anemias (excepto anemia aplásica y diseritropoyéticas congénitas)
243
fetal (PHHF). Éste se realiza en función
Tabla 21
del porcentaje de hemoglobina fetal, que
Principales tipos de β-talasemias en el individuo heterocigótico con PHHF
excede el 30%, y se acompaña de valo-
• β-talasemia menor (rasgo talasémico) res hematimétricos prácticamente nor-
• β-talasemia mayor (anemia de Cooley) males, en tanto que en la δ/β-talasemia
• β-talasemia intermedia heterocigótica la tasa de hemoglobina
• δ/β-talasemia fetal se sitúa entre el 5 y el 20%, y se
• β-talasemia silente acompaña de microcitosis y de hipocro-
mía de los eritrocitos.
En la práctica ciertos datos permiten
sospechar un síndrome talasémico, pero
que deja de sintetizar; la falta de síntesis su demostración definitiva corre a cargo
de cadenas α da lugar a la α-talasemia, de técnicas de biología molecular(81,82).
la de cadenas β a la β-talasemia, y la La sospecha se levanta ante un núme-
falta de síntesis de más de una cadena ro excesivamente elevado de eritrocitos
origina la δ/β-talasemia. Su diagnóstico (seudopoliglobulia) y un valor hematocri-
puede sospecharse con el examen del to normal o incluso algo disminuido, ante
hemograma y en ocasiones con la morfo- una escasa hipocromía en relación con
logía eritrocitaria, pero requiere técnicas una intensa microcitosis, circunstancias
de biología molecular para su confirma- a las que suele añadirse la existencia de
ción. Las talasemias más comunes y de antecedentes familiares. Siempre debe
mayor importancia clínica son la α, β y demostrarse la ausencia de ferropenia, y
δ/β-talasemia y la persistencia heredita- mediante electroforesis de hemoglobina
ria de hemoglobina fetal(79). se detecta un aumento de la fracción
La disminución de la síntesis de una HbA2 en la β-talasemia o de HbF en la
de las cadenas globínicas rompe el equi- δ/β-talasemia. Cuando la electroforesis
librio normal entre las cadenas α y β, lo es normal se requiere el análisis del ADN
que conduce a una eritropoyesis ineficaz mediante técnicas moleculares.
por muerte eritroblástica precoz y hemó-
lisis eritrocitaria. El exceso de cadenas
β-talasemias
globínicas provoca, además, alteracio-
nes de la membrana (oxidación de fosfo- Las β-talasemias obedecen a una dis-
lípidos, modificaciones de las proteínas minución de la síntesis de cadenas β de
del citoesqueleto, aumentada permeabi- la globina, que puede ser parcial (β+) o
lidad a cationes), que la hacen más vul- total (β0)(83). El exceso de cadenas α pre-
nerable a agentes externos(80). Tres facto- cipita en el interior de los eritroblastos.
res intervienen en la fisiopatología de la A ello se añade la liberación del hierro
anemia: hipocromía, eritropoyesis inefi- intraeritroblástico, que origina la forma-
caz y hemólisis, y predomina uno u otro ción de radicales libres que dañan la
según el tipo de trastorno génico implica- membrana, cuya vitamina D está dismi-
do. Dado que se pueden observar valo- nuida, colaborando en el daño celular. La
res elevados de hemoglobina fetal en un presencia de cadenas γ neutraliza has-
individuo adulto, se requiere el diagnós- ta cierto punto el exceso de cadenas α,
tico diferencial entre δ/β-talasemia y la lo que conduce a la formación de HbF.
persistencia hereditaria de hemoglobina Como consecuencia de todo ello, se
244
▲ Anemias (excepto anemia aplásica y diseritropoyéticas congénitas)
245
y ortocromáticas. Se pueden observar
eritroblastos que muestran una apopto-
sis muy acelerada. Los cúmulos de pre-
cipitados de cadena α son bien visibles
con el microscopio electrónico, y con
el óptico pueden simular un punteado
basófilo. Los eritroblastos suelen denotar
PAS positividad, preferentemente de tipo
difuso. El número de sideroblastos está
incrementado, con un porcentaje escaso
de formas en anillo, que deben interpre-
tarse como otra manifestación diseritro-
poyética. Se han descrito macrófagos
del tipo del histiocito azul marino, de las
células de Gaucher y macrófagos con
vacuolas que semejan células espumo-
sas, que se interpretan como histiocitos
con una aumentada actividad funcional.
La morfología de las restantes series
medulares es normal.
La electroforesis de hemoglobina
detecta un gran aumento de HbF (del 60
al 98%) con una pequeña cantidad de
Figura 26. Extensión de sangre periférica de una talasemia HbA2 y un porcentaje variable de HbA,
menor. Adviértase la hipocromía y la presencia de hematíes dependiendo de si la mutación es de
con punteado basófilo grueso (flechas) (May-Grünwald- tipo β0 o β+. El análisis de ADN pondrá
Giemsa).
de manifiesto la alteración genética de
cada alelo.
246
▲ Anemias (excepto anemia aplásica y diseritropoyéticas congénitas)
247
Tabla 22
α-talasemias
cis, - α / α α
2-α-talasemia • Rasgo talasémico silente o clínica mínima
trans, - α / - α
de la HbF (α2γ2) y de la HbA adulta (α2β2). nes también pueden aparecer espontá-
Las formas más graves vienen determi- neamente durante agujas febriles o si se
nadas por la presencia de hemoglobinas incuba la sangre a 37 oC sin necesidad
anómalas (HbH [tetrámeros β] y Hb de de practicar una tinción vital. Los cuer-
Bart [tetrámeros γ])(85). pos de Heinz se observan especialmente
La nomenclatura de las α-talasemias bien con el microscopio electrónico de
es compleja. Se aconseja anteponer, al transmisión, con una típica disposición
término α, un número del 1 al 4 depen- de los precipitados “en collar”, debido a
diendo de si la deleción afecta a 1, 2, 3 o su adherencia a la superficie interna de
los 4 genes α. En la Tabla 22 se especi- la membrana eritrocitaria. Los eritrocitos
fica el genotipo y el cuadro clínico de las α-talasémicos desarrollan un defecto
α-talasemias. específico de su membrana, consistente
El diagnóstico de una α-talasemia se en la pérdida de los lugares de ancla-
deberá sospechar ante una microcitosis je de la espectrina a su superficie inter-
con cifra elevada de hematíes, una dis- na(86). Mediante estudios ultraestructu-
minución del VCM, que no obedezca a rales se ha demostrado la presencia de
una ferropenia ni a otro tipo de talase- inclusiones citoplasmáticas ramificadas
mia heterocigótica. La electroforesis de en los eritroblastos y reticulocitos, que se
hemoglobina suele ser normal, excep- consideran específicas de la HbH(87). En
to en la 3-α-talasemia, en que aparece algún paciente se ha descrito la asocia-
una banda electroforética rápida corres- ción con la displasia eritroide presente
pondiente a la hemoglobina H. En esta en la anemia diseritropoyética congénita
variedad de α-talasemia se detectan de tipo I.
con tinción de azul cresil brillante unas La hemoglobinopatía H (Hbβ4) presen-
inclusiones intraeritrocitarias del tipo de ta una expresividad clínica superponible
los cuerpos de Heinz. Dichas inclusio- a la β-talasemia intermedia, con signos
248
▲ Anemias (excepto anemia aplásica y diseritropoyéticas congénitas)
HEMOGLOBINAS INESTABLES
Figura 27. Hemoglobinopatía H adquirida en el curso de un
Las hemoglobinas inestables son síndrome mielodisplásico. Destaca una intensa anisocitosis,
hemoglobinas patológicas que se trans- policromasia y algún dianocito (May-Grünwald-Giemsa).
miten hereditariamente con carácter
autosómico dominante y de las cua-
les se conocen más de 100 variedades na. El cuerpo de Heinz puede ser único,
diferentes (90). La primera descrita fue de posición central, o múltiple, en forma
denominada Hb Köln. Todas obedecen a de pequeños precipitados adosados a la
sustituciones de aminoácidos en lugares membrana eritrocitaria. La cantidad de
críticos de la molécula que, al disminuir hematíes con cuerpos de Heinz puede
su solubilidad, facilitan la precipitación llegar, tras la esplenectomía, desde un
y la formación de cuerpos de inclusión 50 a un 80%.
intraeritrocitarios que corresponden a Clínicamente se detecta un estado
los cuerpos de Heinz (Figura 28). La hemolítico crónico, favorecido por deter-
formación espontánea de cuerpos de minadas infecciones o ingesta de medi-
Heinz sólo es evidente mediante una tin- camentos. Puede tener una expresión
ción vital en pacientes esplenectomiza- neonatal o cursar clínicamente inadverti-
dos. En enfermos no esplenectomizados da. La medula ósea es hipercelular y, en
puede inducirse su formación mediante ocasiones (caso de la hemoglobinopatía
la incubación de los hematíes a 37 oC Indianapolis), se acompaña de rasgos
durante 24 horas con acetilfenilhidrazi- diseritropoyéticos acentuados.
249
HEMOGLOBINOPATÍAS CON
AUMENTO O DISMINUCIÓN DE
LA AFINIDAD POR EL OXÍGENO
Algunas mutaciones en la molécu-
la de hemoglobina pueden condicio-
nar una mayor afinidad por el oxígeno,
que en condiciones de hipoxia celular
no se liberará de forma óptima. Como
consecuencia, aumenta la síntesis de
eritropoyetina y se produce una eritroci-
tosis compensadora. La sospecha de su
existencia se basa en la constatación de
un aumento del hematocrito en varios
Figura 28. Test de Beutler positivo. Inducción in vitro por
acción de la acetilfenilhidrazina de abundantes cuerpos de miembros de una familia. No tiene tra-
Heinz intraeritrocitarios en una hemoglobinopatía por hemo- ducción morfológica y sólo el estudio
globina inestable (tinción vital con azul cresil brillante). de la curva de disociación de la hemo-
globina revelará la anomalía(91,92). Otras
mutaciones en la molécula de hemoglo-
La electroforesis de hemoglobinas suele bina tienen como consecuencia una dis-
ser normal, aunque en algunas de estas minuida afinidad por el oxígeno, lo que
hemoglobinopatías, como la de Köln, la impide la reducción del hierro férrico a
disociación de las globinas puede provo- ferroso, al igual que en la metahemo-
car la aparición de una banda electroforé- globinemia, cursando con cuadro clínico
tica de movilidad anómala. de cianosis.
250
▲ Anemias (excepto anemia aplásica y diseritropoyéticas congénitas)
251
17. La aparición de estomatocitos en 21. En la hemoglobinopatía C o en el
zonas de un frotis sanguíneo puede ser doble heterocigótico S/C pueden visuali-
un artefacto. Para valorar adecuada- zarse, con tinción de Giemsa, formacio-
mente su presencia conviene observar nes cristalinas que corresponden a pre-
si éstos se distribuyen de forma homo- cipitados de la hemoglobina patológica.
génea por todo el frotis. 22. Un número excesivamente eleva-
18. La presencia de hematíes micro- do de eritrocitos y un valor hematocrito
cíticos con punteado basófilo grueso es normal o incluso algo disminuido, con
más sugestiva de síndrome talasémico escasa hipocromía y con una intensa
que de anemia ferropénica. microcitosis, harán sospechar un sín-
19. Algunas eritroenzimopatías cursan drome talasémico.
con dismorfias eritrocitarias; en el déficit 23. La β-talasemia mayor cursa con
de piruvatocinasa pueden observarse importantes dismorfias eritroblásticas y
equinocitos, en el de glucosa-6-fosfa- PAS positividad.
to deshidrogenasa, excentrocitos, y en 24. La sospecha de una hemoglobinuria
el déficit de pirimidina 5’-nucleotidasa, paroxística nocturna a partir de reacciones
punteado basófilo. citoquímicas se fundamenta en un descen-
20. La falciformación en la anemia so de la acetilcolinesterasa eritrocitaria, en
drepanocítica se evidencia sobre todo un descenso o ausencia de la fosfatasa
in vitro al incubar la sangre en condicio- alcalina granulocítica, y en un descenso
nes de hipoxia. de la 5’-nucleotidasa linfocitaria.
252
▲ Anemias (excepto anemia aplásica y diseritropoyéticas congénitas)
253
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▲ Anemias (excepto anemia aplásica y diseritropoyéticas congénitas)
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256
Capítulo 6
257
la clasificación de las aplasias medulares de la célula germinal. Algunos estudios
cuantitativas, tanto constitucionales como sugieren la participación de los gránulos
adquiridas. citotóxicos de los linfocitos T en la apopto-
sis de la anemia aplásica(4). Esta hipótesis
Anemia aplásica adquirida se fundamenta en estudios clínicos, como
son las respuestas obtenidas con inmuno-
La anemia aplásica se define como una supresores y globulina antitimocítica, y en
pancitopenia periférica con una medula estudios in vitro, como el cocultivo de la
ósea hipocelular, en ausencia de un infil- medula ósea. Mediante el cocultivo de linfo-
trado celular anómalo o aumento de la citos del paciente aplásico con una medula
trama reticulínica(1). Se trata de una insu- ósea normal, se puede apreciar una clara
ficiencia hematopoyética global, que se disminución de la producción de colonias
caracteriza por un defecto de producción granulomonocíticas en un determinado
de todas las series medulares. En la san- grupo de enfermos. El efecto supresor de
gre periférica se observan, en consecuen- los linfocitos sobre la hematopoyesis tam-
cia, anemia, leucopenia y plaquetopenia, y bién puede ponerse en evidencia en algún
la medula ósea es hipocelular, con sustitu- caso cuando se cultiva medula ósea deple-
ción del tejido hematopoyético normal por cionada de linfocitos T, produciéndose un
tejido adiposo. número superior de colonias eritroides en
La insuficiencia medular puede ser el comparación con la medula sin deplecionar.
resultado de una lesión de las células Estas experiencias avalan que el cultivo y el
madre hematopoyéticas, de un defecto clo- cocultivo son técnicas que pueden aportar
nal de las mismas o de anormalidades del datos de gran interés, siempre y cuando el
microambiente hematopoyético. Las célu- paciente no haya recibido transfusiones con
las madre tienen dependencia de determi- anterioridad. Finalmente, existen datos que
nadas citocinas (factor-1α inhibidor de los indican que en algunos pacientes proliferan
macrófagos –MIP1α–, factor β de trans- clones de células germinales patológicas
formación del crecimiento –TGFβ–, entre incapaces de ejercer su función. La relación
otras) para sobrevivir, autorrenovarse, pro- entre la aplasia medular y la hemoglobinu-
liferar y diferenciarse. La mayoría de las ria paroxística nocturna (HPN), así como
aplasias adquiridas se deben a una lesión la evolución a un síndrome mielodisplásico
intrínseca de la célula madre por los agen- (SMD) o a leucemias agudas abogan en
tes etiológicos. Se produce una progresiva este sentido.
disminución de los precursores más dife- Para confirmar el diagnóstico de anemia
renciados, que finaliza con una citopenia aplásica o para excluir otras causas de
periférica. Estudios con citometría de flujo pancitopenia periférica con medula ósea
demuestran una aumentada apoptosis de hipocelular, son requeridas varias investi-
las células CD34+ en la aplasia medular(2) gaciones (Tabla 2).
y a ello se le atribuye un papel fisiopatoló-
gico del fallo medular(3). Sangre periférica
Un microambiente alterado, aun sin lesión
primaria de la célula madre, puede conducir El análisis de la sangre periférica denota
también a una citopenia periférica. Al res- una anemia, habitualmente intensa, nor-
pecto, se ha especulado sobre que diver- mocrómica o hipercroma. La anisopoiqui-
sos factores inmunológicos y linfocitos T locitosis es frecuente y suele existir cierto
citotóxicos pudieran contribuir al deterioro grado de macrocitosis. La cifra de reticu-
258
▲ Insuficiencias medulares: aplasia medular...
259
Tabla 3
260
▲ Insuficiencias medulares: aplasia medular...
a b
Figura 2. Biopsia ósea de una aplasia medular. a) Importante sustitución de las células hematopoyéticas por adipocitos; se
observan algunos sinusoides (tinción de hematoxilina-eosina). b) Medula en damero en que alterna una zona aplásica con
otra normocelular (tinción de Giemsa).
261
Tabla 4
Estudios moleculares
262
▲ Insuficiencias medulares: aplasia medular...
263
Tabla 5
Eritroblastopenias
Congénitas
• Anemia de Diamond-Blackfan
Adquiridas
• Infección por parvovirus B19, EBV, herpesvirus 6
• Supresión mediada por anticuerpos (contra progenitores eritroides, eritropoyetina)
• Expansión de células NK o T
• Fármacos y tóxicos
• Timoma
• Insuficiencia renal
• En el curso de anemias hemolíticas (esferocitosis congénita, drepanocitosis)
• Asociadas al embarazo
• Trastornos nutricionales graves
• Manifestación inicial de un síndrome preleucémico
EBV: virus de Epstein-Barr; NK: natural killer
264
▲ Insuficiencias medulares: aplasia medular...
Figura 3. Frotis medular de una eritroblastopenia cróni- Figura 4. Frotis medular de una eritroblastopenia aguda. La
ca. Abolición casi absoluta de la serie eritroblástica, con serie eritroblástica está representada exclusivamente por
presencia de un único eritroblasto basófilo gigante (May- eritroblastos basófilos (flechas) sin formas madurativas
Grünwald-Giemsa). posteriores (May-Grünwald-Giemsa).
265
a b
Figuras 5. a) y b). Eritroblastos basófilos de tamaño gigante, de aspecto morfológico poliploide, en el curso de una eritro-
blastopenia inmunoalérgica (May-Grünwald-Giemsa).
266
▲ Insuficiencias medulares: aplasia medular...
a b
Figura 6. a) Eritroblasto con cuerpo de inclusión nuclear en paciente con eritroblastopenia por parvovirus B19 (flecha) (May-
Grünwald-Giemsa). Cortesía de la Dra. Fuensanta Millá. b) Biopsia medular de una eritroblastopenia por parvovirus B19; se
observan varios eritroblastos con inclusión nuclear (flechas) (tinción de hematoxilina-eosina).
267
Figura 8. Frotis de medula ósea de una agranulocitosis
en fase aguda. Desaparición prácticamente total de la
granulopoyesis, con preservación de la serie eritroblásti-
ca con infiltración de plasmocitos y de mastocitos (May-
Grünwald-Giemsa).
268
▲ Insuficiencias medulares: aplasia medular...
Tabla 6
• Neutrofilia
• Desviación a la izquierda del hemograma
• Granulación azurófila reforzada
• Cuerpos de Döhle
• Aumento de fosfatasas alcalinas granulocíticas
• Monocitosis*
• Síndrome leucoeritroblástico*
Figura 10. Frotis de medula ósea de una agranulocitosis
• Mieloblastos circulantes*
en fase promielocítica de recuperación. Se advierten varios
granulocitos eosinófilos (May-Grünwald-Giemsa). • Medula ósea: aumento de promielocitos
y mielocitos
* Ocasional
CSF: factor estimulador de colonias granulocíticas
zo de la granulación y picnosis nuclear.
Conviene recordar, sin embargo, que en
ocasiones el bloqueo madurativo de la Tabla 7
granulopoyesis persiste varias semanas
(de 3 a 6), creando una situación angus- Neutropenias primarias congénitas
tiosa al paciente y al médico. El aspecto
medular inicial no siempre permite deduc- • Agranulocitosis infantil (síndrome de Kostmann)
ciones pronósticas, ya que casos con • Mielocatexis
medula hipoplásica pueden curar, y otros • Síndrome de Chediak-Higashi
con medula hiperplásica pueden cursar • Disgenesia reticular
desfavorablemente. Con todo, en términos • Disqueratosis congénita
generales, la observación de abundantes • Síndrome de Schwachman-Diamond
promielocitos en la medula permite augu- • Neutropenia asociada a anomalías
rar una rápida recuperación. El empleo de inmunológicas
factores estimuladores de colonias (CSF), • Neutropenia cíclica
y fundamentalmente del factor estimula- • Neutropenia familiar benigna
dor de colonias granulocíticas (CSF-G),
se ha generalizado en el manejo terapéu-
tico de muchas neutropenias graves con
resultados espectaculares. Estas citocinas grupo heterogéneo de procesos, de curso
pueden inducir a una serie de cambios muchas veces crónico, en los que la cifra
morfológicos y enzimáticos en las células de granulocitos no supera los 1,5 x 109/L
sanguíneas y medulares(38) que se resu- elementos. Los cultivos in vitro de los pre-
men en la Tabla 6. cursores granulomonocíticos y los estu-
dios cinéticos de los neutrófilos, así como
Neutropenia los exámenes inmunológicos, y las prue-
bas funcionales y moleculares, ayudan a
Es una alteración muy frecuente en la comprender sus mecanismos etiopatogé-
práctica diaria, que se presenta en un nicos y a perfilar distintas variedades(39-41).
269
Neutropenias primarias la neutropenia cíclica con la leve oscilación
Las neutropenias primarias pueden ser del recuento de granulocitos, que puede
congénitas y adquiridas. llegar al 25%, que experimentan algunos
Las neutropenias primarias congéni- individuos normales y que cabría interpre-
tas son de patogenia diversa frecuente- tar como una expresión frustada del proce-
mente mal conocida (Tabla 7). Todas ellas so que nos ocupa.
comparten rasgos morfológicos comunes • Agranulocitosis/Neutropenia congé-
poco específicos, siendo la vacuolización nita infantil o síndrome de Kostmann:
de los granulocitos el hallazgo dismórfico es un trastorno de herencia autosómica
más frecuente. Generalmente se constata recesiva que se presenta en los primeros
monocitosis, de carácter compensador a meses de vida con neutropenias especial-
la carencia de granulocitos. En la medula mente acentuadas (≤ 0,2 x 109/L) e infec-
ósea la granulopoyesis suele estar deteni- ciones graves y recurrentes. La medula
da en su maduración con conservación de ósea es hipercelular, con paro madurativo
la serie eritroblástica y megacariocítica. en estadio promielocítico. Puede asociar-
La neutropenia congénita idiopática se a monosomía 7 con predisposición a
puede representar en algunos casos una evolucionar a un síndrome mielodisplási-
situación preleucémica(42) y se cree que co y leucemia aguda(46). Una mutación del
mutaciones puntuales del receptor del receptor del CSF-G podría estar involu-
G-CSF están implicadas en la evolución crada en su patogenia(47). Se registra una
leucémica(43). alterada expresión del gen BCL-2 de los
En el presente capítulo sólo vamos a progenitores mieloides y una aumentada
referirnos a algunas de las neutropenias apoptosis medular(48).
congénitas con mayor personalidad: Otras neutropenias congénitas forman
• Neutropenia cíclica: se trata de un parte de trastornos más amplios, como las
proceso poco frecuente de presentación, observadas en el síndrome de Schwach-
sobre todo infantil –aunque también se han man-Diamond o en la disgenesia reticular,
descrito casos en adultos–, que se trans- entidad donde a la neutropenia se le suma
mite de forma autosómica dominante y una linfopenia intensa y displasia tímica.
que se caracteriza por presentar oscilacio- • Mielocatexis: es una rara neutropenia
nes a intervalos de 21 días en el número congénita de probable herencia autosómi-
de neutrófilos, acompañadas o no de osci- ca dominante, donde se registra un fallo
laciones del número de monocitos, eosinó- en la liberación de los granulocitos de la
filos, linfocitos, plaquetas y reticulocitos. En medula ósea hacia el torrente sanguíneo.
raras ocasiones el ciclo se prolonga más La neutropenia es debida a una acelerada
allá de los 21 días habituales(44). En cuanto apoptosis de los precursores neutrófilos
a su patogenia se especula con la existen- de la medula ósea, responsable del fenoti-
cia de un defecto de la célula madre, una po neutropénico(49). Se registra, asimismo,
producción alterada de los factores regula- una deficiente expresión de BCL-x en los
dores de la granulopoyesis, una acelerada precursores neutrófilos. Los granulocitos
apoptosis de la granulopoyesis intramedu- presentan una marcada hiperlobulación
lar y con la presencia de un inhibidor con nuclear, con filamentos cromatínicos muy
actividad cíclica. En todos los pacientes finos y largos que unen los distintos lóbu-
con neutropenia cíclica se han detectado los, frecuentemente situados en posición
mutaciones en el gen de la elastasa de los radial (Figuras 11 y 12). La vacuolización
neutrófilos(45). Resulta atractivo relacionar citoplasmática es otra dismorfia destaca-
270
▲ Insuficiencias medulares: aplasia medular...
a b
Figura 11. Neutrófilos de sangre periférica de un paciente con mielocatexis. (a] May-Grünwald-Giemsa; b] mieloperoxidasa).
Tabla 8
• Neutropenia autoinmune
• Aplasia pura de neutrófilos (70% asociada
a timoma)
• Neutropenia crónica idiopática
• Neutropenia benigna crónica de la infancia
271
Tabla 9
Tabla 10
Mecanismos de seudoneutropenias
Neutropenias secundarias
Incluyen numerosos procesos de fácil Figura 13. Frotis de sangre periférica en que se observa un
diagnóstico por anamnesis o con estudios cúmulo de polinucleares. La aglutinación está inducida por
EDTA y es causa de una seudoneutropenia (May-Grünwald-
analíticos relativamente sencillos y supo-
Giemsa). EDTA: ácido etilendiaminotetracético.
nen más del 90% de los casos observados
en la práctica diaria. El grupo más impor-
tante son las neutropenias infecciosas y las
asociadas a fármacos con potencial mielo- En escasas ocasiones puede constatarse
tóxico o las asociadas a fenómenos auto- una neutropenia espúrea inducida en el
inmunes(53). Otras causas de neutropenia laboratorio. Así, se han comunicado casos
secundaria se enumeran en la Tabla 9. aislados de aglutinación leucocitaria in vitro
inducidos por EDTA, que es reversible tras
añadir kanamicina(54,55) (Figura 13). La cito-
Seudoneutropenias
penia puede referirse exclusivamente a los
Las neutropenias auténticas deben dife- granulocitos neutrófilos. En ocasiones, la
renciarse de las seudoneutropenias. Existen aglutinación es temperatura-dependiente,
dos causas fundamentales de seudoneu- y también se conoce una aglutinación que
tropenia, como se especifica en la Tabla 10. no requiere EDTA como cofactor de la mis-
272
▲ Insuficiencias medulares: aplasia medular...
Tabla 11
273
Tabla 12
274
Clasificación de las trombocitopenias hereditarias/congénitas con relación al tamaño plaquetario
275
neutrófilos asociada a una macrotrom- en cuyo caso suele ser ferropénica. En
bocitopenia orientará hacia un síndrome ausencia de sangrado, una anemia debe
relacionado con anomalías del gen MYH9. hacer descartar una hemólisis asociada
En todas estas trombocitopenias, el estu- (síndrome de Evans). El recuento de leu-
dio ultraestructural ofrece amplias posibili- cocitos y la fórmula leucocitaria suelen ser
dades diagnósticas (ver Capítulo 12). normales. La presencia de linfocitos de
aspecto estimulado sugiere una infección
Trombocitopenias de causa periférica vírica concomitante. En la sangre perifé-
rica y en el bazo se registra un aumen-
En este contexto de trombocitopenias to del porcentaje de linfocitos B CD5+, y
queremos comentar algunos aspectos de también se ha referido la presencia de
la trombocitopenia periférica de meca- linfocitos B clonales, al igual que en otros
nismo inmune, ya que la trombocitopenia procesos autoinmunes. En relación con
periférica autoinmune idiopática (enfer- los linfocitos T, se ha verificado un aumen-
medad de Werlhof) es motivo frecuente to de linfocitos T inductores de la diferen-
de consulta al citólogo, sobre todo en lo ciación B y una hiperreactividad de estos
relativo a la conveniencia o no de prac- linfocitos T CD4+.
ticar un aspirado medular y a la correcta La medula ósea muestra una celulari-
interpretación de sus hallazgos(65,66). dad global abundante, con una relación
La púrpura trombocitopénica periféri- mielo-eritroide conservada o con ligero
ca autoinmune idiopática es un proceso aumento de la serie roja en caso de existir
mediado por anticuerpos antiplaquetarios anemia. La granulopoyesis está desvia-
en el que las plaquetas sensibilizadas por da a la izquierda, con eosinofilia variable,
éstos son destruidas por las células del moderada plasmocitosis y linfocitosis. En
sistema mononuclear fagocítico. Su con- los niños y personas jóvenes es frecuen-
secuencia es una supervivencia plaque- te el hallazgo de un aumento importante
taria notablemente acortada. Se conoce de células pre-B (hematogonias)(68). Es
una forma crónica que incide preferente- bastante característico, aunque en modo
mente en los adultos, y una forma aguda, alguno constante, el aumento del núme-
generalmente relacionada con una infec- ro y/o tamaño de los megacariocitos, dato
ción vírica, y de presentación en la infan- este último que se asocia a una desviación
cia. Entre los parámetros hematológicos, hacia las formas de mayor ploidía o bien a
el dato más característico es la plaqueto- un aumento del tamaño megacariocítico
penia, que, en los casos típicos, suele de cada uno de sus estadios madurati-
registrar cifras inferiores a 50 x 109/L. En vos(69) (Figuras 14 y 15). Sin embargo, no
el frotis sanguíneo se observan plaquetas siempre se encuentra el megacariocitogra-
de gran tamaño, y los contadores electró- ma desviado a la izquierda con aumento
nicos detectan un aumento del volumen de los promegacariocitos, y pueden hallar-
plaquetario medio y de la amplitud de su se algunas anomalías morfológicas dege-
curva de distribución. Asimismo, es muy nerativas como vacuolización. Median-
útil el recuento con el citómetro de flujo de te técnicas inmunohistoquímicas se ha
las plaquetas reticuladas, que están muy evidenciado un aumento significativo de
aumentadas en relación con individuos promegacarioblastos no reconocibles con
normales y con otras trombocitopenias de tinción de Giemsa(70), y en el cultivo de pro-
causa central(67). La anemia puede estar genitores se registra un incremento en su
presente ante un sangrado importante, número y/o tamaño.
276
▲ Insuficiencias medulares: aplasia medular...
a b
Figura 14. Trombocitopenia: medula rica, con abundantes elementos de la serie megacariocítica: a) presencia de formas
inmaduras; b) tres megacariocitos maduros (May-Grünwald-Giemsa).
277
Figura 16. Frotis de medula ósea de un paciente con enfer-
medad de Werlhof en que se advierten células pre-B (hema-
togonias) (flechas) y linfocitos maduros (May-Grünwald-
Figura 15. Frotis de medula ósea de una trombocitopenia Giemsa).
periférica en que se observan dos megacariocitos inmadu-
ros, uno de ellos en mitosis (May-Grünwald-Giemsa).
puede oscilar bastante, entre 7 y 100
días(44,73). En las formas congénitas, la
HEMATOPOYESIS CÍCLICA herencia suele ser autosómica dominan-
te, pero también hay formas esporádicas
La hematopoyesis cíclica consiste en de comienzo en la edad adulta, que difie-
un especial trastorno de la cinética celular ren de la forma esporádica infantil por
que conduce a la aparición de citopenias registrar un aumento de linfocitos gran-
periódicas a intervalos fijos. La neutro- des granulares. El mecanismo fisiopato-
penia cíclica es la alteración hematopo- lógico es oscuro, con una probable disre-
yética cíclica más frecuente, pero ésta gulación a nivel de las células germinales
puede afectar a más de una línea celular de las distintas series hematopoyéticas,
mieloide e incluso a la linfocitaria(72). En con una anormal respuesta a los factores
ocasiones, se resgitra una pancitopenia de crecimiento y/o una acelarada pérdi-
cíclica. La periodicidad más frecuente es da celular a través del mecanismo de la
de 21 días, pero la amplitud del periodo apoptosis(74).
278
▲ Insuficiencias medulares: aplasia medular...
279
óptico unas inclusiones nucleares con un hiperlobulación nuclear de los neu-
aclaramiento central (célula linterna) que trófilos, que debe diferenciarse de la
corresponden a partículas víricas. observada en los pleocariocitos de
16. En la agranulocitosis se registra en otras causas. En la mielocatexis se
sangre periférica una práctica desapari- advierte una extremada finura de los
ción de los neutrófilos con persistencia hilos cromatínicos que unen los seg-
de los eosinófilos. mentos nucleares.
17. En la fase resolutiva de la agranu- 22. Individuos sanos pueden experi-
locitosis puede aparecer una reacción mentar oscilaciones de hasta un 25% en
leucemoide neutrofílica, con gran eleva- su cifra de neutrófilos, lo que se inter-
ción de las FAG. preta como una expresión frustrada de
18. En la agranulocitosis, la medula una neutropenia cíclica.
ósea está deplecionada de serie mieloide 23. Sospecharemos una seudoneu-
granulosa, pero la serie eritroblástica está tropenia ante amplias oscilaciones en
indemne y existe normalidad o aumento los recuentos leucocitarios. Puede estar
de la serie megacariocítica, a diferencia mediada por EDTA u obedecer a otras
de la aplasia medular. En una etapa más causas. La más frecuente se debe a un
avanzada de recuperación puede apare- desequilibrio entre el reservorio granulo-
cer una medula intensamente promielo- cítico circulante y el marginal.
citaria que no debe confundirse con una 24. En la neutropenia mediada por
leucemia aguda mieloide tipo M3. El pro- mecanismos inmunes, la hiperplasia
mielocito regenerativo conserva una zona granulocítica medular es acentuada y
golgiana extensa, el contorno nuclear es los macrófagos pueden mostrar inges-
redondo y carece de astillas y de otras tión de neutrófilos maduros.
formas de granulación patológica. 25. La neutropenia inducida por sus-
19. En frotis medulares de algunas tancias tóxicas se suele asociar a una
agranulocitosis, la plasmocitosis puede marcada reducción de la serie neutrófila
ser tan acentuada que, si no se exami- en la medula ósea.
nan conjuntamente la sangre y la medu- 26. La trombocitopenia cíclica puede
la ósea y se repara en la ausencia de ir seguida de periodos transitorios de
la granulopoyesis medular, puede diag- trombocitosis millonaria.
nosticarse erróneamente un plasmocito- 27. Ante una macrotrombocitopenia
ma bien diferenciado. que cursa con anomalías dismórficas
20. La administración terapéutica de los leucocitos del tipo de cuerpos
de factores estimuladores de colonias de Döhle debe pensarse en una causa
granulocíticas puede inducir una marca- constitucional.
da neutrofilia y desviación a la izquierda 28. Hay que recordar la posible presen-
del hemograma, con cambios morfológi- cia de hematogonias (células pre-B) de
cos y enzimáticos que no deben valorar- aspecto blástico en el aspirado medular
se en sentido de mielodisplasia. de la púrpura trombocitopénica autoin-
21. En la mielocatexis congénita o mune y no confundirlo con una blastosis
adquirida, se registra una marcada leucémica.
280
▲ Insuficiencias medulares: aplasia medular...
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284
Capítulo 7
Síndromes mielodisplásicos.
Síndromes mielodisplásicos/mieloproliferativos.
Estudio morfológico de la mielodisplasia.
Anemias diseritropoyéticas congénitas
SÍNDROMES Tabla 1
MIELODISPLÁSICOS
Síndromes mielodisplásicos: criterios
Los síndromes mielodisplásicos (SMD)(1), definitorios genéricos
al igual que los síndromes mielodisplási- • Edad habitualmente superior a los 50 años,
cos/síndromes mieloproliferativos (SMD/ evolución prolongada y refractariedad
SMP)(2), son hemopatías clonales carac- a la terapéutica
terizadas por una anormal diferenciación y • Mono, bi o pancitopenia en sangre periférica no
maduración celular. sintomática de otra hemopatía o enfermedad
Los SMD cursan con una mielopoyesis fundamental
ineficaz, generalmente con mono, bi o • Medula de celularidad cuantitativa casi siempre
pancitopenia sanguínea, medula normo o normal o aumentada
hipercelular y con una mielopoyesis inten- • Constante presencia de signos morfológicos
samente alterada en su morfología y/o fun- dishematopoyéticos
ción. Sus criterios definitorios se enumeran • Células blásticas en proporción inferior al 20%
en la Tabla 1. Los SMD se deben a una • Patrón ferrocinético no aplásico, que suele
alteración clonal(2,3) de las células hemato- cumplir los criterios de eritropoyesis ineficaz
poyéticas pluripotentes, según se ha podi- • Evolución a leucemia aguda: 30%. Exitus por
do demostrar mediante diversas técnicas insuficiencia medular: 70%
moleculares(3). Actualmente, se admite que
un SMD surge como consecuencia de la
acumulación de sucesivas lesiones genó- muerte celular programada o apoptosis de
micas de las células germinales hemato- las células progenitoras hematopoyéticas
poyéticas. La paradoja de una citopenia medulares por inestabilidad genética(4,5) o
periférica con una medula ósea normo o por otros mecanismos, una menor cuan-
hipercelular en la mayoría de los pacien- tía de receptores de GCSF de las células
tes sigue siendo un enigma. Se ha suge- CD34+(6), así como la supresión del cre-
rido que una excesiva susceptibilidad a la cimiento de los progenitores CFU-GM
285
Tabla 2 Tabla 3
286
▲ Síndromes mielodisplásicos...
Tabla 4 Tabla 5
287
a
b
Figura 1. Valoración cualitativa de la displasia de la eritropoyesis. a) Anomalías indicativas de trastorno profundo. Puentes
internucleares, eritroblastos multinucleados, sideroblastos patológicos (tipo III y anillos), PAS positividad, anillos de Cabot,
cromatina megaloblástica, irregularidad del contorno nuclear (gemaciones, cariorrexis, incisuras, apéndices), mitosis
anómalas. b) Anomalías de menor consideración patológica. Puentes intercitoplasmáticos, binuclearidad, vacuolización,
punteado basófilo, cuerpos de Howell-Jolly.
288
▲ Síndromes mielodisplásicos...
a b c
Figura 2. Sospecha con tinción panóptica y certificación citoquímica de una sideroblastosis anillada. a) Tinción panóptica:
eritroblastos/eritrocitos con grueso punteado basófilo y distribución anómala de la hemoglobina (ghost cells). b) Reacción
citoquímica de Perls. c) Reacción de Perls argéntica.
289
tos, debido a que hay dismorfias muy sig-
nificativas que inciden en una proporción
muy escasa.
290
▲ Síndromes mielodisplásicos...
a b c d
e f g
Figura 4. Valoración cualitativa de la displasia de la granulopoyesis (I). Anomalías indicativas de trastorno profundo:
a-d) Segmentación nuclear deficiente: núcleos seudo-Pelger, en anillo, en espejo, con condensación cromatínica anómala.
e,f) Déficit de granulación: hipo/agranularidad. Gigantismo granular: gránulos seudo-Chediak. g) Referencia (gold stan-
dard): coexistencia en un mismo granulocito de hiposegmentación nuclear y de agranularidad.
291
a b c d
Figura 5. Valoración cualitativa de la displasia de la granulopoyesis (II) (anomalías de menor consideración patológica que
las enumeradas en la Figura 4. a,b) Hipersegmentación nuclear; c) apéndices nucleares; d) cuerpos de Döhle (flechas).
292
▲ Síndromes mielodisplásicos...
a b c d e
Figura 6. Valoración cualitativa de la megacariopoyesis. a-c) Anomalías indicativas de trastorno profundo de la megacario-
poyesis. Micromegacariocitos hipolobulados de citoplasma maduro. Megacariocitos monolobulados de tamaños varios.
Agrupación de micromegacariocitos. d,e) Anomalías de menor consideración patológica. Megacariocitos con asincronismo
madurativo núcleo-citoplasma. Megacariocitos con lóbulos nucleares dispersos.
293
infructuosos por fibrosis o de celularidad
muy pobre por hipoplasia medular, com-
plementar el estudio morfológico con el
aspecto histológico que, además, orienta
sobre la posible distorsión topográfica de
los elementos mieloides y sobre alteracio-
nes del estroma.
Repercusión funcional
de la mielodisplasia
Se sabe que los pacientes afectos de
SMD presentan con frecuencia procesos
infecciosos recurrentes que pueden ser la
causa de su fallecimiento. De tales situa-
ciones se responsabiliza no solamente a la
granulocitopenia, sino también a defectos
funcionales de los granulocitos y monoci-
tos que presentan importantes alteracio-
nes dismórficas. Muchas moléculas de
adhesión del tipo de las integrinas, sobre
todo el antígeno CD11b/CD18, presentan
Figura 7. Déficit parcial adquirido de mieloperoxidasa en un una expresión muy disminuida en la mayo-
neutrófilo que contrasta con la conservación de la mieloperoxi- ría de los SMD, lo que se traduce en una
dasa de un polinuclear vecino (técnica de Graham y Knoll). alterada adherencia, locomoción, diapéde-
sis y migración a los focos inflamatorios(17).
Asimismo, la expresión anormal de la sia-
Existen una serie de recomendaciones loglucoproteína CD43 puede incrementar
para aumentar la fiabilidad morfológica del la susceptibilidad a las infecciones. Se han
diagnóstico de un SMD. Se debe prestar la descrito alteraciones de otras moléculas,
máxima atención a la presencia de dismor- como la del receptor del complemento
fias que ofrezcan una mínima variación de tipo I (CRI), detectado con el antígeno
entre diversos observadores y que tienen CD35. No solamente está alterado el qui-
un alto valor significativo en el sentido de miotactismo y la locomoción granulocítica,
mielodisplasia primaria, como los granulo- sino también la fagocitosis con una intensa
citos hiposegmentados, los sideroblastos reducción de la eclosión oxidativa y una
en anillo, los eritroblastos PAS positivos, los marcada disminución de producción del
micromegacariocitos y los granulocitos en anión superóxido (O-2), del citocromo b555
que coexiste hiposegmentación y déficit de y del complejo NADPH-oxidasa, evaluable
granulación. Esta última dismorfia hallada con el test citoquímico del azul de tetra-
aisladamente merece una interpretación zolio y que son productos esenciales para
muy cauta, ya que múltiples factores, como proteger al enfermo de agentes piógenos.
medulas ricas en grasa o tinciones defec- Ninguna de estas alteraciones funcio-
tuosas, pueden simular una desgranula- nales se correlaciona con una dismorfia
ción. Es aconsejable, aunque no impres- determinada, correlación que sí existe, sin
cindible, excepto en aspirados medulares embargo, entre la intensidad de la des-
294
▲ Síndromes mielodisplásicos...
295
Tabla 9 Hay evidencia analítica de diversas ano-
malías inmunológicas que pueden estar
Anomalías inmunológicas en los síndromes presentes en los SMD, tal como se refleja
mielodisplásicos en la Tabla 9.
Inmunoglobulinas
• Hipergammaglobulinemia policlonal Cultivos in vitro de
• Hipogammaglobulinemia progenitores mieloides
• Gammapatía monoclonal
• Anticuerpos antihematíe
La mielodisplasia conduce a una serie
de anomalías biológicas de las células
Células B mieloides que se expresan con alteracio-
• En número normal nes del crecimiento in vitro de sus células
• Funcionalmente inmaduras
progenitoras.
Células T La técnica de cultivo in vitro de la
• Linfopenia de células T CD3+, CD4+, CD8+ medula ósea es de utilidad en el diagnós-
• Alteraciones funcionales tico y pronóstico de los SMD(24). El cultivo
Células NK de precursores granulomonocíticos ofre-
• Disminución del número ce básicamente dos tipos de patrón de
• Alteraciones funcionales crecimiento: el crecimiento leucémico y
el no leucémico. El crecimiento leucémi-
Monocitos
• Número normal, disminuido o aumentado co se relaciona con una mayor incidencia
• Alteraciones funcionales de transformación leucémica y una corta
supervivencia. Por otra parte, es esencial-
mente útil para diferenciar la leucemia mie-
lomonocítica crónica (LMMC) –variedad de
(P-glucoproteína o P-170) y el incremento SMD/SMP– de los SMD y de la leucemia
de la expresión de residuos de fosfatidil- mieloide crónica (LMC)(25) (Figura 8).
serina de membrana en células CD34- se
han asociado con alteraciones citogenéti-
Examen medular
cas de peor pronóstico(22).
Un porcentaje disminuido de linfocitos El aspirado medular
CD3+, CD4+ y CD8+ en sangre periférica
o altos porcentajes de linfocitos CD19+ en Suele ser fácil, con obtención de abun-
medula ósea se han correlacionado con dantes grumos de gran tamaño, a excep-
un mayor riesgo de padecer infecciones ción de los SMD hipoplásicos o fibróticos.
y evolución leucémica(23). La combina- La serie eritroblástica suele predominar en
ción del inmunofenotipaje con técnicas las formas sin exceso de blastos, en tanto
citogenéticas e hibridación in situ resulta que en las formas con exceso de blastos
extremadamente útil para determinar la existe un aumento notable de la granulo-
participación clonal o no de las diferen- poyesis y, en ocasiones, de la monopo-
tes líneas celulares. Así, en los SMD las yesis en todos sus estadios madurativos,
líneas mieloides son clonales, en tanto a diferencia de las leucemias agudas, en
que las células linfoides tanto B como T que la blastosis no se acompaña de for-
suelen ser policlonales. En ocasiones, hay mas semimaduras en la serie granulosa,
una profileración monoclonal de células T circunstancia que se conoce como hiatus
CD8+ en SMD con hipoplasia eritroide. leucémico. Todos los signos dismórficos
296
▲ Síndromes mielodisplásicos...
a b
Figura 8. Cultivo in vitro de las CFU-GM en: a) una anemia refractaria con exceso de blastos, y b) una leucemia mielomo-
nocítica crónica (técnica de Pike y Robinson).
297
de precursores granulocíticos inmaduros
(abnormal localization immature progenitor
cells, ALIP) (Figura 9), que se define por
la presencia de entre 3 y 5 mieloblastos o
promielocitos, situados en el centro de un
espacio intertrabecular. La presencia de 3
o más de estos agregados en una sección
medular se considera ALIP-positiva, siem-
pre que cumplan el requisito de ser mie-
loperoxidasa positivos. Deben distinguirse
de agregados de precursores eritroides o
megacariocíticos (seudo-ALIP), por lo que,
en ocasiones, debe apelarse a reaccio-
nes citoquímicas o inmunológicas, ya que
éstos, a diferencia de los ALIP verdaderos,
no poseen especial significado patológi-
co. Los ALIP granulosos se identifican en
todas las categorías de SMD, pero son más
frecuentes en las variedades con exceso
de blastos y en la LMMC. Sin embargo, los
ALIP no son patognomónicos de los SMD y
pueden hallarse en SMP crónicos (SMPC),
en medulas postrasplante o en pacientes
que reciben tratamiento con factores de
Figura 9. Agregados de elementos muy inmaduros de la crecimiento granulomonocítico.
granulopoyesis ubicados en el centro de un espacio inter- La valoración de los sideroblastos preci-
trabecular (flecha) (tinción de Giemsa). sa de preparaciones histológicas de muy
buena calidad técnica y, aun así, resulta
preferible su valoración sobre frotis medu-
fibrosis medular es otro parámetro única- lares; por el contrario, la valoración del hie-
mente visible mediante biopsia. Aproxima- rro macrofágico se realiza más fácilmente
damente el 50% de los SMD cursan con en un corte que en un aspirado medular,
un cierto grado de fibrosis, pero ésta pue- aunque en ocasiones los procesos de des-
de ser muy intensa y entonces configura calcificación pueden dar falsos negativos.
la variedad de SMD mielofibrótico de pro- Asimismo, se constata en un 10% de los
nóstico infausto. Los precursores eritroides SMD la presencia de folículos linfoides.
y megacariocíticos pueden observarse Los cúmulos de células plasmáticas y de
en ubicaciones anómalas, como cerca de mastocitos son también frecuentes, espe-
las regiones paratrabeculares. Asimismo, cialmente en la variedad de ARS. En la
los granulocitos inmaduros se trasladan a Tabla 10 se resume la contribución de la
zonas centrales intertrabeculares, lejos de biopsia medular en el estudio de los SMD.
su ubicación normal, que suele situarse a
lo largo de la superficie ósea y alrededor
Citogenética
de pequeños vasos. Este fenómeno fue
observado por primera vez por Krause, y Los estudios citogenéticos proporcionan
Tricot(28) lo denominó localización anormal una valiosa información pronóstica y con-
298
▲ Síndromes mielodisplásicos...
Tabla 10
299
Tabla 12
en la Tabla 12. Por otra parte, en relación malías únicas –Y, (20q-) o el síndrome
con las anomalías citogenéticas halladas, 5q-, del(11q), del(12p) (Figura 10).
se han definido subgrupos con distinto sig- b) Pronóstico intermedio, trisomía 8,
nificado pronóstico: reordenamientos en 3q21q26, triso-
a) Pronóstico favorable, que incluye mía 9, t(11q), del(17p), +18, +19 (Figu-
pacientes con cariotipo normal o con ano- ra 11).
300
▲ Síndromes mielodisplásicos...
Figura 11. Citogenética y morfología de una inversión del cromosoma 3. Cortesía de la Dra. Isabel Granada.
Estudios moleculares
La técnica de la hibridación fluorescen- cuya interpretación es siempre muy difícil,
te in situ (FISH) es una técnica molecular la aplicación de técnicas de FISH multico-
muy útil, ya que permite detectar altera- lor (M-FISH o SKY) permite detectar un
ciones crípticas difíciles de objetivar por mayor número de alteraciones citogené-
citogenética convencional y, además, no ticas e interpretar correctamente las ano-
precisa tener células en división (Figu- malías dudosas. Si se aplican técnicas de
ra 12). Por otro lado, en aquellos casos hibridación genómica comparada (HGC o
en que se detecta un cariotipo complejo, CGH), y recientemente los arrays de CGH,
301
Tabla 13 Tabla 14
302
▲ Síndromes mielodisplásicos...
Tabla 16
• Varias citopenias
• Aumento de células blásticas en medula ósea
• Cariotipos complejos y anomalías del cromosoma 7
• Aumento de células CD34+ y presencia de ALIPs en medula ósea
• Aumento de células CD34+ en sangre
• Aumento de β2-microglobulina y de lactodeshidrogenasa
• Displasia mieloide y monocítica
• Eosinofilia/Basofilia
• Apoptosis disminuida. Mayor expresión de proteínas antiapoptóticas
• Mutaciones de genes RAS, FMS, deleción P53; expresión VEGFR-1
• Metilación P15INK 4B sobre expresión WT1
• Patrón de expresión genética desfavorable con tecnología de arrays de expresión: elevada expresión
de FLT3 y baja expresión de CDK1A, TTP, MAD, catepsina H, EXIL, MCL-1 y U-PAR
303
Tabla 18
• AR
• ARS
• Citopenia/s refractaria/s con displasia multilínea
• Citopenia refractaria con displasia multilínea y sideroblastos en anillo
• AREB tipo I
• AREB tipo II
• SMD asociado a deleción 5q como única anomalía citogenética
• SMD no clasificable
AR: anemia refractaria; AREB: AR con exceso de blastos; ARS: AR con sideroblastos en anillo; OMS: Organización Mundial de
la Salud; SMD: síndrome mielodisplásico
304
▲ Síndromes mielodisplásicos...
Tabla 19
305
Tabla 20
Puntos Grupo de
Puntuación
0 0,5 1 1,5 2 riesgo
Español
Blastos en MO (%) <5 5-10 11-30 Bajo 0-1
Edad (años) < 60 ≥ 60 Intermedio 2-3
Plaquetas (x 109/L) > 100 51-100 ≤ 50 Alto 4-5
Internacional (IPSS)
Blastos en MO (%) <5 5-10 11-20 21-30 Bajo 0
Cariotipo(a) Favorable Intermedio Desfavorable Intermedio 1 0,5-1
Citopenias(b) 0o1 2o3 Intermedio 2 1-2
Alto 2,5-3,5
Favorable: normal, del(5q) aislada, del(20q) aislada, -Y aislada; intermedio: +8, dos anomalías; desfavorable: anomalías
(a)
muy complejas (> 2), anomalías del cromosoma 7. (b) Citopenias: hemoglobina < 10 g/dL, plaquetas < 100 x 109/L,
neutrófilos < 1,8 x 109/L
IPSS: International Prognostic Screening Score (Índice Pronóstico Internacional); MO: medula ósea
306
▲ Síndromes mielodisplásicos...
307
Figura 14. Frotis de medula ósea de una anemia refractaria
con sideroblastos en anillo. Se advierten varios eritroblastos
ortocromáticos con distribución hemoglobínica anómala y
un grueso punteado basófilo (May-Grünwald-Giemsa).
Tabla 22
308
▲ Síndromes mielodisplásicos...
a b
Figura 15. a) Aspirado medular de una anemia refractaria con sideroblastos en anillo. Se advierte intensísima hiperplasia
eritroblástica en todos los estadios evolutivos y aumento de las formas en mitosis. b) Extensión medular de una anemia
refractaria con sideroblastos en anillo (forma pura) (May-Grünwald-Giemsa).
309
Figura 16. Frotis de medula ósea de una anemia sidero-
blástica. Los granulocitos maduros están poco granulados
(May-Grünwald-Giemsa).
2 o 3 series. El número de sideroblastos Figura 17. Frotis de sangre periférica en una anemia side-
roblástica en que se observan hematíes de distinta cromía
suele ser menor que en la forma pura y y un eritroblasto con distribución anormal de su hemoglo-
pueden verse eritroblastos PAS positivos. bina (May-Grünwald-Giemsa).
Las anomalías cromosómicas son más
frecuentes que en la variedad anterior, y
los cromosomas especialmente implica- con otros con deficiente hemoglobiniza-
dos son el 11 y el sexual X. La evolución ción que son minoritarios (Figura 17). Las
a leucemia aguda es más frecuente y la anomalías morfológicas son variadas. Es
supervivencia es más corta que en la for- de destacar la presencia de un punteado
ma pura. basófilo grueso junto a una alteración de
Tal como se ha demostrado en un estu- la distribución de la hemoglobina como
dio con un amplio número de pacientes un dato característico (ghost cells) (Figu-
con ARS, la supervivencia y la inciden- ra 18). Por el contrario, la cifra de leuco-
cia de transformación a leucemia aguda, citos y de plaquetas, así como sus sig-
incluso a largo plazo, es muy inferior en la nos dismórficos, varían en relación con
forma pura que la observada en el grupo la forma de ARS. En el 10% de todas las
de ARS mielodisplásica. De ahí la impor- ARS se puede registrar un aumento de
tancia clínica de tipificar adecuadamente trombocitos, dato que puede asociarse a
una ARS. esplenomegalia y/o leucocitosis, en cuyo
La morfología eritrocitaria denota una caso se impone clasificar la ARS provi-
intensa anisocromía en la que coexisten sionalmente como un SMD/SMP, dada la
hematíes normocrómicos, mayoritarios, coexistencia de signos displásicos con
310
▲ Síndromes mielodisplásicos...
a b
Figura 20. a) Aspirado de medula ósea en que se observa un grupo de sideroblastos en anillo y un macrófago repleto de
hemosiderina (tinción de Perls). b) Biopsia ósea en que se advierten varios macrófagos cargados de pigmento hemoside-
rínico (tinción de Giemsa).
311
Tabla 24
312
▲ Síndromes mielodisplásicos...
a b
Figura 21. a) Anemia refractaria con sideroblastos en anillo evolucionada a leucemia aguda M6 de la clasificación FAB. Se
advierte un eritroblasto de aspecto poliploide en mitosis (May-Grünwald-Giemsa). b) Eritroblastos PAS positivos del mismo
paciente (tinción de Hotchkiss). FAB: Grupo Cooperativo Franco-Americano-Británico.
313
Tabla 25
Tabla 26 Tabla 28
314
▲ Síndromes mielodisplásicos...
a b
Figura 23. Diferentes tipos de mieloblastos y de promielocitos que se pueden observar en los SMD. a) Blasto tipo I (sin
granulación) junto a un mieloblasto de tipo II (con granulación) y un promielocito hipogranulado. b) Un promielocito
granulado y otro desgranulado (May-Grünwald-Giemsa).
315
Figura 25. Biopsia ósea de un síndrome mielodisplásico en
que se advierten cúmulos de mieloblastos (ALIPs) (flecha)
(inclusión en parafina y tinción de Giemsa).
316
▲ Síndromes mielodisplásicos...
a b
Figura 26. Aspirado medular de un síndrome 5q-. a) Destacan dos megacariocitos monolobulados y ausencia de serie
eritroblástica (May-Grünwald-Giemsa). b) Abundantes elementos de la serie megacariocítica marcados con anti-CD61
(técnica de FAAFA).
317
Formas especiales de síndrome
mielodisplásico
Algunos SMD presentan ciertas carac-
terísticas clínico-biológicas que no se han
considerado en las clasificaciones de la
FAB y OMS (Tabla 30) y que ofrecen ras-
gos distintivos muy llamativos.
Síndrome mielodisplásico
hipocelular
Figura 27. Biopsia ósea de un síndrome mielodisplásico hipo-
Se trata de un SMD, generalmente del
celular de una mujer joven (tinción de hematoxilina-eosina).
tipo AR o AREB, que, en vez de cursar
con una medula ósea normo o hipercelu-
Síndrome mielodisplásico lar, presenta desde su inicio una medula
no clasificable ósea hipocelular(51,52). Se considera que
un SMD es hipoplásico cuando la celu-
Se trata de un SMD que no permite ser laridad global de la medula es inferior al
etiquetado de AR, de ARS, de citopenia 30% de la totalidad celular en pacientes
refractaria con displasia multilínea o de de menos de 60 años e inferior al 20%
AREB(50). Se manifiesta como una neutro- en mayores de 60 años (Figura 27). Un
penia o trombocitopenia aislada con displa- 5-15% de los SMD de novo presentan
sia únicamente en la serie correspondiente. una medula hipocelular, frecuencia que
No presenta datos clínicos, morfológicos aumenta mucho en los SMD relacionados
ni citogenéticos que sean específicos del con la terapéutica. Tiene un franco predo-
mismo. A lo largo de su curso evolutivo minio en el sexo femenino y obliga a varios
pueden aparecer nuevas características diagnósticos diferenciales, especialmente
que obliguen a su reclasificación. aplasia medular, mielopatía tóxica y leu-
cemia aguda mieloide (LAM) hipocelular.
El diagnóstico de SMD hipocelular puede
ser difícil tanto en el aspirado como en
Tabla 30
la biopsia, ya que la escasa celularidad
Formas especiales de síndromes dificulta la evaluación de la dismegacario-
mielodisplásicos poyesis y el contaje de las células blás-
ticas. Es aquí especialmente importante
• SMD hipocelular conjugar el examen de la medula ósea
• SMD hiperfibrótico con el de la sangre periférica en busca
• SMD de la infancia de signos mielodisplásicos (granulocitos
• SMD relacionado con quimio/radioterapia hiposegmentados, micromegacariocitos
• SMD con anomalías con correlación clínico-
monolobulados) muy poco frecuentes en
citogenética la anemia aplásica. Puede asociarse a un
cierto aumento de fibras de reticulina. Las
• SMD con eosinofilia
citopenias periféricas son, si cabe, más
• SMD incipientes
acentuadas que en variedades con medu-
SMD: síndromes mielodisplásicos la hipercelular, y la dismielopoyesis suele
318
▲ Síndromes mielodisplásicos...
319
Tabla 31 nóstico diferencial de este tipo de SMD
debe hacerse sobre todo con los SMPC
Características de los síndromes en fase fibrótica, con la leucemia aguda
mielodisplásicos pediátricos megacarioblástica y con la panmielosis
aguda con mielofibrosis de la clasificación
Pacientes < 5 años
de la OMS. Estas dos últimas entidades
• Cuadro clínico-citológico híbrido (SMD/SMP) tienen un inicio agudo.
• Asociación con defectos constitucionales
genéticos/inmunes
• Predominio masculino Síndromes mielodisplásicos
• Leucocitosis con monocitosis; desviación a
en la infancia
la izquierda de la granulopoyesis con displasia
Aunque con mucha menor frecuencia
• Frecuente enfermedad extramedular con
que en los adultos, los niños también
organomegalias
pueden presentar una mielopoyesis clo-
• Frecuente incidencia de monosomía 7
nal con las características de un SMD y
• Curso clínico variable; en general, pronóstico
estos casos representan un 3-10% de
pobre
las hemopatías malignas en la población
Pacientes ≥ 5 años
infantil(56). Existen notables diferencias
• Características similares a las de SMD del adulto
entre los SMD de los adultos y los de
• Predominio de SMD de alto grado de los niños, especialmente en los menores
malignidad
de 5 años. Una de las diferencias es la
• Frecuente monosomía 7 asociada a otras
elevada frecuencia de la monosomía 7
anomalías
en los casos infantiles, que cursa con
• ARS (excepcional)
marcada leucocitosis, con predominio
ARS: anemia refractaria con sideroblastos en anillo; SMD/ de monocitos dismórficos y con formas
SMP: síndrome mielodisplásico/síndrome mieloproliferativo
inmaduras. El papel que desempeña la
monosomía 7 no está claro y se supone
que se relaciona con la pérdida de genes
picnóticos, núcleos desnudos y formas supresores de tumores(57). La biopsia
inmaduras (Figura 29). Es fundamental medular es hipercelular, con aumento
no identificar un aumentado número de de la granulomonopoyesis. Se asocian
blastos para distinguirla de una leucemia a diversas anomalías constitucionales
M7 o de una panmielosis aguda con mie- genéticas (trisomía 21, neurofibromato-
lofibrosis. En esta circunstancia la inmu- sis I, enfermedad de Kostmann, síndro-
notinción con CD34 y CD117, así como me de Schwachman, anemia de Fanco-
con mieloperoxidasa, es muy aconseja- ni) o a inmunodeficiencias hereditarias.
ble. El pronóstico es especialmente grave, En el síndrome de Down el SMD suele
ya que la fibrosis afecta negativamente expresarse preferentemente con una
a la supervivencia. La mayoría presen- trombocitopenia refractaria aislada(58). La
tan alteraciones citogenéticas con cario- clasificación de la OMS incluye la leuce-
tipos complejos con afectación de los mia mielomonocítica juvenil en el aparta-
cromosomas 3, 5, 7 y 17. Algunos estu- do de SMD/SMP, ya que comparte carac-
dios medulares demuestran por técnicas terísticas displásicas y proliferativas. Los
inmunohistoquímicas un aumento de SMD que inciden en niños de más de
citocinas fibrogénicas producidas por las 5 años se asemejan más a los SMD de
plaquetas (básico-FGF, β-TGF). El diag- los adultos con predominio de las formas
320
▲ Síndromes mielodisplásicos...
Tabla 32
321
los pacientes son adultos y comparten
características de SMD y de SMPC(62). En
la medula ósea tienen un exceso de blas-
tos, y en más del 75% de los enfermos
se observa una especial combinación de
signos disgranulopoyéticos presentes en
el 5-15% de los neutrófilos, consistente
en una hipolobulación del núcleo, con pre-
sencia de abundantes y pequeñas vacuo-
las en el citoplasma, aspecto morfológico
sólo compartido en alguna crisis blástica
de LMC con i(17)(q10). Existe abundancia
de monocitos y de macrófagos, y el riesgo
de transformación leucémica es elevado.
En la mayoría de estos SMD se constata
una mutación puntual del gen P53, locali-
zado en 17p13.
b) Reordenamiento del brazo largo
del cromosoma 3. Las anomalías cromo-
sómicas a nivel del 3q pueden referirse a
una inv(3)(q21q26), a una t(3;5)(q25;q33)
o a una t(3;3)(q21;26). Se registra en
Figura 30. Frotis de medula ósea de un síndrome mielodis- aproximadamente el 2% de los SMD. La
plásico con eosinofilia. Se advierten abundantes granulo- mayoría presenta un SMD con exceso de
citos eosinófilos y gránulos eosinófilos dispersos entre la
celularidad medular (May-Grünwald-Giemsa). blastos y muchos están relacionados con
terapéutica antineoplásica o con radiacio-
nes. De modo característico, la cifra de
plaquetas es normal o incluso elevada, y
Síndromes mielodisplásicos la dismegacariopoyesis, casi siempre pre-
con correlación clínico-citogenética sente, ofrece micromegacariocitos(63). En
estas situaciones se registra una activa-
No es excepcional que el citólogo, en ción transcripcional del gen EVI 1 mapea-
base a la observación de determinadas do en 3q26.
anomalías morfológicas, pueda sospechar c) Monosomía 7 y anomalía 7q-. Cur-
la existencia de alteraciones citogenéticas sa con infecciones especialmente graves
concretas. El ejemplo mejor conocido es y evolución clínica desfavorable(64). Sue-
la relación entre megacariocitos mono/ len observarse micromegacariocitos dis-
bilobulados y la anomalía 5q- (síndro- mórficos.
me 5q-) ya descrita. Otras correlaciones
morfológicas citogenéticas se detallan a Síndrome mielodisplásico
continuación: con eosinofilia
a) Anomalías del brazo corto del cro-
mosoma 17: (17p-) o i(17)(q10). Otro El SMD con eosinofilia es poco fre-
SMD con personalidad citogenética es el cuente (7%) y puede prestarse a confu-
que presenta anomalías diversas en el cro- sión con el síndrome hipereosinofílico. Se
mosoma 17(61) (1-5% de los SMD). Todos registra un franco predominio en el sexo
322
▲ Síndromes mielodisplásicos...
323
y, en caso de leucemización, suele obser-
varse una blastosis eritroide.
Manifestaciones extramedulares
de los SMD y asociación
con otras hemopatías
SÍNDROMES
MIELODISPLÁSICOS/
merece un recuerdo histórico. Fue descri-
MIELOPROLIFERATIVOS
ta por Dreyfus en 1974. Se trata, como su
nombre indica, de un SMD generalmente Los SMD/SMP incluyen a pacientes que
del tipo de la AREB, donde sobresale la ya al inicio de su enfermedad presentan
displasia eritroblástica y un acentuado
depósito de material PAS positivo en eri-
troblastos y eritrocitos (Figura 31). Este Tabla 33
aspecto morfológico-citoquímico se inter-
Tipos de neoplasias linfoides asociadas
preta hoy en día como parte integrante
a síndromes mielodisplásicos
del fenómeno diseritropoyético global.
Así, se le ha restado el carácter antes • Gammapatía monoclonal de significado incierto
concedido y no se ha incluido ni en la cla- • Mieloma múltiple
sificación FAB ni en la de la OMS, pero sí • Macroglobulinemia de Waldenström
se ha considerado en alguna clasificación • Linfoma linfoplasmocítico
más específica de neoplasias de la serie • Leucemia linfática crónica
roja(69), con una incidencia de 10 casos de
• Tricoleucemia
un total de 271 analizados. Las alteracio-
• Linfomas foliculares
nes cromosómicas suelen ser complejas
324
▲ Síndromes mielodisplásicos...
Figura 33. Frotis de sangre periférica de un paciente en que circulantes de morfología displásica y de
coexiste un síndrome mielodisplásico y un SLPC-B (May-
Grünwald-Giemsa). Cortesía de la Dra. T. Vallespí.
funcionalismo alterado. Simultáneamente
otras líneas celulares pueden ser inefecti-
vas y, así, coexistir citosis con citopenias.
El porcentaje de células blásticas en san-
algunos datos clínicos, morfológicos o gre y en medula ósea es siempre inferior
biológicos que sugieren un SMD, pero, a al 20% y es condición sine qua non que
la vez, presentan otros hallazgos compati- el cromosoma Ph y el gen de fusión BCR/
bles con un SMP. Ante esta situación com- ABL sean negativos.
prometida, la OMS ha propuesto etiquetar Estas patologías deben distinguirse
estos síndromes como SMD/SMP(73-75). El claramente de un SMPC que a lo largo
prototipo de este grupo es la LMMC, que
es la entidad más frecuente. Posiblemente
el estudio más profundo de las vías mole-
culares que controlan la proliferación, la Tabla 34
diferenciación y la maduración celular
deba introducir cambios en este grupo Clasificación de los síndromes mielodisplá-
mixto mieloproliferativo y mielodisplásico. sicos/mieloproliferativos según la OMS
Se ha detectado aproximadamente un 5%
de SMD que presentan rasgos proliferati- • LMMC
vos al inicio. La medula ósea es hipercelu- • LMC atípica
lar debido a la proliferación de una o varias • Leucemia mielomonocítica juvenil
líneas mieloides, pero, a diferencia de los • SMD/SMP inclasificable
SMD puros, esta proliferación es eficaz LMC: leucemia mieloide crónica; LMMC: leucemia mielo-
en alguna línea celular, lo que se tradu- monocítica crónica; SMD/SMP: síndrome mielodisplásico/
ce en un elevado número de elementos síndrome mieloproliferativo
325
Tabla 35
326
▲ Síndromes mielodisplásicos...
327
Figura 38. Biopsia ósea incluida en parafina y tratada con
anticuerpo monoclonal CD34. Se observan varios sinusoi-
des (S) y algunas células CD34 positivas (flechas).
Tabla 36
328
▲ Síndromes mielodisplásicos...
Tabla 37
329
Tabla 38
• Cromosoma Ph Sí No
• Reordenamiento BCR/ABL Sí No
• Basofilia absoluta Sí No
Síndrome de la condensación
cromatínica anómala
Se considera una variante de la LMC
Figura 39. Frotis de sangre periférica de una leucemia mie- atípica(78,79). Se caracteriza en la sangre
loide crónica atípica en que se observan granulocitos inma- por una elevada proporción de neutrófi-
duros en ausencia de basofilia (May-Grünwald-Giemsa).
los inmaduros y maduros que presentan
un núcleo hipolobulado de cromatina
hipercondensada. En casos esporádicos,
mieloeritroide no es tan alta como en la la anormal condensación cromatínica
LMC típica (generalmente inferior a 10:1). puede afectar a los mieloblastos e inclu-
La biopsia medular muestra hiperplasia so a otras series, como la eritroblástica;
granulocítica con marcada displasia. La la hipogranularidad también suele ser
trama reticulínica puede estar aumentada acompañante. Suele cursar con leuco-
ya al inicio o en su transcurso evolutivo. El citosis, anemia y trombocitopenia grave.
330
▲ Síndromes mielodisplásicos...
Tabla 39
331
Una disminución de anhidrasa carbónica
es propia de la leucemia mielomonocítica
juvenil y no se registra en las reacciones
leucemoides. También se detecta hiper-
gammaglobulinemia policlonal. La biopsia
medular es hipercelular, con proliferación
granulocítica, si bien en algunos pacientes
la serie eritroblástica puede estar amplia-
mente representada. Los monocitos sue-
len oscilar entre el 5 y el 10% del total
celular y conviene ponerlos especialmente
de manifiesto, con las tinciones histoquí-
micas de esterasas inespecíficas-fluoruro
sensibles. En el suero se detecta una gran
elevación de la muramidasa. Los blastos y
promonocitos deben ser inferiores al 20%.
En ocasiones, la mielodisplasia puede ser
mínima. No existen anomalías citogenéti-
Figura 41. Sangre periférica de una leucemia mielomonocí-
cas específicas, pero la monosomía 7 se
tica juvenil. La monocitosis abigarrada es el rasgo morfoló- observa en el 30-40% de los pacientes,
gico sobresaliente (May-Grünwald-Giemsa). en cuyo caso se prefiere el término sín-
drome infantil de la monosomía 7. La alte-
ración del gen NF1 registrado en algunos
de estos pacientes, incluso sin presentar
el fenotipo de la neurofibromatosis, con-
duce a una pérdida de la proteína neuro-
fibromina, que es un importante regulador
de los genes de la familia RAS, en los que
son frecuentes mutaciones puntuales.
En cuanto al diagnóstico diferencial,
debe recordarse que muchos datos de
laboratorio de esta enfermedad recuerdan
un proceso infeccioso, por lo que, si no se
ha demostrado su origen clonal, deben
descartarse todo tipo de enfermedades
infecciosas y sobre todo víricas (herpes
virus, virus de Epstein-Barr, citomegalovi-
rus, herpes virus 6 humano, etc.).
Figura 42. Aspirado de medula ósea de una leucemia mie- Síndromes mielodisplásicos/síndromes
lomonocítica crónica en el que destaca intensa infiltración mieloproliferativos no clasificables
de la serie monocítica (May-Grünwald-Giemsa).
Son mielopatías que comparten datos
clínico-analíticos de SMD y de SMP, pero
con la edad del niño, confiere un mal pro- que no cumplen criterios para ser inclui-
nóstico. El test de Kleihauer es positivo. das en las categorías de SMD/SMP pre-
332
▲ Síndromes mielodisplásicos...
a b
Figura 43. Imágenes de una anemia refractaria con sideroblastos en anillo con trombocitosis (SMD/SMP) de la OMS. a) Muestra side-
roblastos en anillo (flecha) y de tipo III (tinción de Perls). b) Se destaca la hiperplaquetosis CD61+ (inmunotinción con anti-CD61).
Tabla 40
• Presencia de datos morfológicos y de laboratorio de una de las diversas categorías de SMD bien
establecido, con menos del 20% de blastos en la sangre periférica y en la medula ósea
• Rasgos mieloproliferativos prominentes, como, por ejemplo, ≥ 600 x 109/L plaquetas asociado a
proliferación megacariocítica o recuento leucocitario ≥ 13,0 x 109/L con o sin esplenomegalia prominente
• Ausencia de un SMD o SMPC previo, ausencia de tratamiento reciente con citostáticos o con factores
de crecimiento. Ausencia de cromosoma Ph o de gen de fusión BCR/ABL. Ausencia de del(5q),
t(3;3)(q21;q26) o inv(3)(q21q26)
o bien
• El paciente tiene rasgos mieloproliferativos y mielodisplásicos que no pueden ser asignados a ninguna
de las variedades de SMD, de SMP o de SMD/SMP
SMD/SMP: síndrome mielodisplásico/síndrome mieloproliferativo
333
Tabla 41
Variedades intermedias
Otras
HEMPAS: anemia eritroblástica multinuclear asociada con prueba de Ham en suero acidificado positiva
334
▲ Síndromes mielodisplásicos...
Tabla 42
335
associated with a positive acidified serum
test, anemia eritroblástica multinuclear
asociada con prueba de Ham en suero
acidificado positiva). Por el contrario, en
la hemoglobinuria paroxística nocturna
los hematíes son lisados por el propio
suero del paciente. Los hematíes son
también aglutinados y lisados intensa-
mente por anti-i y anti-I, a diferencia del
resto de las ADC. El análisis de la sangre
periférica evidencia normocromía, aniso-
citosis y poiquilocitosis, con frecuentes
hematíes que contienen punteado basó-
filo (Figura 47). La medula ósea mues-
tra una celularidad muy aumentada, a
expensas de una gran hiperplasia de la
serie eritroblástica. Los proeritroblastos
y los eritroblastos basófilos son norma-
les, pero de un 10 a un 50% de los eri-
Figura 44. Frotis de sangre periférica de una anemia dise- troblastos más maduros (especialmente
ritropoyética congénita de tipo I. Intensa anisocitosis y
anisocromía. Dos eritrocitos contienen anillos de Cabot
los eritroblastos ortocromáticos) poseen
(May-Grünwald-Giemsa). 2 o más núcleos extraordinariamente
a b
Figura 45. Frotis medular de una anemia diseritropoyética congénita de tipo I. Notable hiperplasia eritroblástica y puentes
intercitoplasmáticos e internucleares que pueden ser muy tenues (a), o bien muy evidentes (b) (May-Grünwald-Giemsa).
336
▲ Síndromes mielodisplásicos...
Figura 46. Frotis medular de una anemia diseritropoyéti- Figura 47. Frotis de sangre periférica de una anemia
ca congénita de tipo I. Puente internuclear que une dos diseritropoyética congénita de tipo II, que muestra ani-
eritroblastos completamente individualizados (flecha dis- socitosis, algún esferocito y hematíe espiculado (May-
continua) y otro puente internuclear que une dos núcleos Grünwald-Giemsa).
eritroblásticos contenidos en un mismo citoplasma (flecha
continua) (May-Grünwald-Giemsa).
337
b
Figura 48. a) Frotis medular de una anemia diseritropoyética
congénita de tipo II en que destacan abundantes eritroblastos
binucleados que muestran intensa picnosis nuclear. b) Se obser-
va que la dismorfia incide tanto en los eritroblastos ortocromáti-
cos como en los policromáticos (May-Grünwald-Giemsa).
Anemia diseritropoyética
congénita tipo IV
338
▲ Síndromes mielodisplásicos...
339
ASPECTOS QUE CONVIENE RECORDAR EN RELACIÓN
CON LOS SÍNDROMES MIELODISPLÁSICOS. SÍNDROMES
MIELODISPLÁSICOS/MIELOPROLIFERATIVOS
340
▲ Síndromes mielodisplásicos...
20. El fracaso aspirativo medular en mediano tamaño con núcleo único, ane-
un SMD debe hacer sospechar la varie- mia macrocítica y trombocitosis deben
dad hipoplásica o la hiperfibrótica. sugerir el síndrome 5q-; b) granulocitos
21. La biopsia medular es imprescindi- de núcleo pelgeroide con un citoplasma
ble en el estudio de los SMD hipocelula- surcado por múltiples y pequeñas vacuo-
res y en los hiperfibróticos. las apuntan a una anomalía en 17p; c) un
22. Biopsia y aspirado medular pro- aumento de plaquetas e intensa disme-
porcionan información complementaria. gacariopoyesis (micromegacariocitos)
En la biopsia se advierte mejor la dis- aconsejan el estudio del cromosoma 3.
megacariopoyesis y se obtiene infor- 28. La transformación de un SMD en
mación de la tipografía de los precurso- leucemia aguda suele presentar una
res mieloides, de la trama reticulínica, blastosis muy indiferenciada y multilínea,
de las características del estroma, del difícilmente encuadrable en la clasifica-
lecho vascular y de la celularidad glo- ción FAB de las leucemias agudas.
bal. El aspirado aventaja a la biopsia en 29. La OMS ha incluido entre los SMD
la valoración de los sideroblastos y de aquellos que ya desde su inicio expre-
otros finos detalles morfológicos. san también características de SMPC y
23. La biopsia medular debe comple- se han etiquetado de SMD/SMP.
mentarse con inmunohistoquímica (anti- 30. La entidad más representativa y
glucoforina C, anti-CD61, anti-CD68, frecuente entre los SMD/SMP es la leu-
anti-CD34) para detectar precursores cemia mielomonocítica crónica.
mieloides inmaduros y células blásticas 31. Es condición sine qua non para
y perfilar estructuras vasculares. diagnosticar un SMD/SMP la ausencia
24. Algunas dismorfias como la con- de cromosoma Ph y del gen de fusión
densación cromatínica anómala o una BCR/ABL.
monocitosis abigarrada se presentan 32. Una intensa condensación croma-
con mayor frecuencia en los SMD/SMP. tínica de los núcleos de los granulocitos
25. La presencia de grandes vacuolas asociada a hiposegmentación, como
en los precursores mieloides debe hacer anomalía casi exclusiva, debe hacer
sospechar una citopatía mitocondrial, sospechar la variante de la leucemia
presente en algunos SMD congénitos. mieloide crónica atípica.
26. Un cariotipo normal no excluye el 33. La leucemia mielomonocítica juve-
diagnóstico de SMD. nil, si no se puede demostrar su origen
27. Conviene recordar algunas corre- clonal, requiere el diagnóstico diferencial
laciones morfológico-citogenéticas: con enfermedades infecciosas, sobre
a) abundancia de megacariocitos de todo víricas.
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87. Heimpel H, Anselstetter V, Chrobak L, erythropoietic anaemia other than type I
Denecke J, Einsiedler B, Gallmeier K, et to III with a peculiar erythroblastic morphol-
al. Congenital dyserythropoietic anemia ogy. Eur J Haematol 2003; 71: 211-4.
346
Capítulo 8
Leucemias agudas.
Introducción al estudio de las
leucemias agudas. Clasificación.
Descripción de las distintas
variedades. Formas especiales
INTRODUCCIÓN blástica), y otras veces puede observarse
una coagulación muy rápida del aspirado,
Las leucemias agudas son proliferacio- fenómeno que impide la correcta confec-
nes clonales malignas de células hema- ción del frotis; ello es particularmente fre-
topoyéticas inmaduras de tipo blástico, cuente en las leucemias promielocíticas,
cuya acumulación progresiva se acompa- en cuyo caso es aconsejable operar con
ña de una disminución en la producción material previamente enfriado, a fin de
de los elementos mieloides normales. La retrasar el proceso de la coagulación. La
organización mundial de la salud (OMS)(1) blastosis medular acostumbra a oscilar
las define como expansiones clonales de entre el 50 y el 100%. Dado que la infil-
células blásticas en medula ósea, sangre tración blástica suele ser difusa, el tanto
periférica u otros tejidos. por ciento de blastos de un aspirado a otro
El diagnóstico se basa en la observa- varía poco; sin embargo, en estadios inicia-
ción de una blastosis medular que igua- les la distribución blástica puede ser focal;
le o supere el 30% de la totalidad celular, junto con la infiltración blástica medular se
según el Grupo Cooperativo Franco-Ame- constata una disminución o desaparición
ricano-Británico (FAB)(2-4), o el 20% según de las células hematopoyéticas normales,
las recomendaciones de la OMS(1), ya que con ausencia de los elementos de estadio
el hallazgo de algunas células blásticas, madurativo intermedio (hiato leucémico).
tanto en medula ósea como en sangre El diagnóstico correcto requiere el examen
periférica, no indica necesariamente la simultáneo de la sangre y de la medula
existencia de leucemia aguda. El mielo- ósea y se aconseja que el porcentaje de
grama suele ser técnicamente sencillo; se los blastos se establezca sobre un contaje
aspiran grumos constituidos por abundante diferencial de 500 células realizado en el
celularidad. A veces, sin embargo, apenas aspirado de medula ósea. La biopsia ósea
se logra aspirar material medular por estar no aporta en las leucemias agudas, por
la medula abarrotada de celularidad leu- regla general, mayor rentabilidad diagnós-
cémica, packed marrow, en cuyo caso no tica que la punción aspirativa. Su práctica
debe despreciarse el mínimo material con- sólo está indicada, en nuestra opinión, en
tenido en el interior de la aguja de punción. caso de fracaso de obtención de grumo
En ocasiones, la aspiración se hace difícil medular, debido a una medula muy pobla-
por la existencia de mielofibrosis (especial- da, packed marrow, o con evidente fibro-
mente frecuente en la variedad megacario- sis. En caso de realizarse la biopsia, ésta
347
Tabla 1 Tabla 2
B. Propiedades genotípicas
• Citogenética:
Alteraciones cromosómicas numéricas y te frecuentes en la leucemia aguda linfo-
estructurales (técnicas de bandeo), citogenética blástica tipo Burkitt.
interfásica (FISH) El estudio morfológico óptico, citoquími-
• Biología molecular: co, ultraestructural, inmunológico y genético
PCR, RT-PCR y perfiles de expresión de genes detallado es fundamental para etiquetar el
mediante técnica de microarrays tipo de leucemia aguda. La amplia metodo-
FISH: hibridación in situ fluorescente; FNa: fluoruro sódico; logía de estudio de las células blásticas se
PCR: reacción en cadena de la polimerasa; PPO: peroxida- resume en la Tabla 1. Todos estos métodos
sa plaquetaria; RT-PCR: ensayo de transcripción reversa
señalados en la tabla son complementarios
unido a PCR
y la preferencia en su elección dependerá
del examen morfológico previo. Si no se apli-
ca una tecnología razonablemente extensa,
muestra una infiltración monomorfa difu- se podrían cometer una serie de errores,
sa intertrabecular con desaparición de la que se indican en la Tabla 2.
grasa, aunque es posible observar, sobre Se distinguen dos tipos de leucemias
todo en estadios iniciales, una distribución agudas: las de novo y las secundarias. Las
focal de la celularidad blástica. Se puede primeras se producen sin que se pueda
constatar también un aumento de la trama identificar un proceso previo que justifique
reticulínica, especialmente en la leucemia su aparición, mientras que las secundarias
megacariocítica, que puede dificultar la se presentan como la evolución final de
aspiración. También pueden visualizarse otras enfermedades o en pacientes que
extensas áreas de necrosis, especialmen- han recibido quimioterapia o radioterapia.
348
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
349
Figura 1. Algoritmo de actuación ante la filiación de una célula blástica.
350
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
351
algunos factores genéticos pueden tener En el 80% de los casos se observa una
una gran importancia (inactivación de anemia normocrómica, normocítica y
genes supresores, activación de oncoge- arregenerativa. A veces presenta un matiz
nes). Diversas enfermedades congénitas, megaloblástico, debido al excesivo consu-
como la anemia de Fanconi, el síndrome mo de ácido fólico por parte de las células
de Bloom, la ataxia telangiectásica y el leucémicas. Excepcionalmente, la anemia
síndrome de Down, entre otros, se aso- tiene carácter hemolítico. Las anomalías
cian con un riesgo leucémico incremen- eritrocitarias cualitativas como la aniso-
tado(11). Los factores genéticos tienen una poiquilocitosis son frecuentes.
gran importancia, como lo demuestra la La trombocitopenia se registra en el
mayor probabilidad de desarrollar una leu- 80-90% de los casos. Un 40-60% de los
cemia aguda que presentan los gemelos pacientes manifiestan signos hemorrágicos
univitelinos de pacientes afectados. en el momento del diagnóstico, que son
Entre los factores externos involucrados más frecuentes si la cifra de plaquetas es
en la patogenia de la leucemia aguda, la inferior a 20 x 109/L. La diátesis hemorrá-
radiación ocupa un lugar importante, así gica comprende desde una simple púrpu-
como los fármacos mielotóxicos (en espe- ra petequial hasta una grave coagulación
cial fenilbutazona, cloranfenicol y citos- intravascular diseminada (CID). Esta última
táticos). El exceso de leucemias agudas es especialmente frecuente en la variedad
observado después de las explosiones promielocítica (un 75-90% de los casos),
atómicas y del tratamiento radioterápico pero también puede suceder en un 5-25%
de la espondilitis anquilopoyética así lo de las variedades mieloblásticas con y sin
demuestra. El benzol es el leucemógeno maduración, mielomonocíticas y monoblás-
químico más conocido, como se ha evi- ticas, mientras que en la leucemia aguda
denciado por el aumento de leucemias linfoblástica su incidencia es inferior al 5%.
agudas en trabajadores de industrias que En las LAM son frecuentes las dismorfias
lo manejan. plaquetarias, que suelen estar ausentes en
No se ha demostrado de forma convin- las formas linfoblásticas.
cente una etiología vírica en las leucemias Las anomalías periféricas esenciales
agudas, aunque sí en algunos síndromes incumben al sistema leucocitario. La cifra
linfoproliferativos crónicos, como la leuce- de glóbulos blancos sufre amplias varia-
mia-linfoma T del adulto relacionada con ciones y generalmente las formas leucoci-
el virus HTLVI y el linfoma de Burkitt con el tósicas tienen peor pronóstico. La mediana
virus de Epstein-Barr. de la cifra leucocitaria es de 15-20 x 109/L
y en el 85% de casos se observan blastos
en sangre periférica. Un 27% de enfermos
MANIFESTACIONES CLÍNICAS
con LAL presenta un recuento de leuco-
Y DE LABORATORIO
citos inferior a 5 x 109/L pero, incluso en
Los síntomas clínicos en las leucemias los casos que se inician con leucopenia,
agudas se deben al fallo medular por la más del 90% muestra linfoblastos en san-
proliferación leucémica y a la infiltración gre periférica. La cifra de leucocitos por la
de diversos órganos y tejidos. que una leucemia se considera hiperleu-
La infiltración medular, que suele ser cocitaria es arbitraria, si bien la mayoría
masiva en las leucemias agudas de novo, de autores apuntan la cifra de 100 x 109/L
provoca citopenias con sus consiguientes para definirla(13). Tal leucocitosis ocurre en
manifestaciones sistémicas. aproximadamente un 15% de las leuce-
352
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
mias agudas, tanto mieloides como linfoi- lar, se pueden observar linfadenopatías y
des. En estas últimas es más frecuente en visceromegalias valorables. Un 2-3% de
las de inmunofenotipo T y, dentro de las los pacientes con LAL sufren afección
mieloides, en las variedades monocítica y del SNC sin clínica manifiesta, la cual se
mielomonocítica, lo cual puede ocasionar detecta únicamente por examen del líqui-
síntomas relacionados con la hiperleucoci- do cefalorraquídeo (LCR), prueba obliga-
tosis en el sistema nervioso central (SNC) toria al diagnóstico(15,16). La hiperuricemia
y en el pulmón(14). En las LAM monocíti- es frecuente, así como el aumento de la
cas, la hipertrofia gingival por infiltración láctico-deshidrogenasa (LDH).
es especialmente habitual (25-50%) y
característica(14). La neutropenia suele ser
CLASIFICACIÓN DE
constante y es la principal causante de
LAS LEUCEMIAS AGUDAS
las infecciones que sufren estos pacien-
MIELOBLÁSTICAS
tes. En sangre periférica suelen dominar
las células blásticas, en porcentaje varia-
Generalidades
ble, con aspecto morfológico y comporta-
miento citoquímico-inmunológico distinto Las recomendaciones para clasificar
según el tipo de leucemia aguda. La leu- correctamente las leucemias agudas sólo
cemia aguda puede transcurrir también de son válidas en muestras obtenidas antes
forma aleucémica, hecho que acontece de toda terapéutica antineoplásica.
en aproximadamente el 10% de los casos. La clasificación de las leucemias agu-
En las LAM los granulocitos maduros son das que ha gozado de mayor difusión y
escasos, y funcional y morfológicamente aceptación en el ámbito hematológico
alterados. Faltan a menudo los elementos internacional ha sido la elaborada en
de estadios madurativos intermedios (hiato 1976 y modificada posteriormente por el
leucémico) y suelen aparecer acentuados FAB(2-4). Esta clasificación las define por
signos morfológicos de disgranulopoyesis, la presencia del 30% o más células blás-
como hipo y/o agranularidad y núcleos de ticas en la medula ósea, a diferencia del
configuración pelgeroide. El aspecto de 20% según la clasificación de las leuce-
las células blásticas de la sangre perifé- mias agudas de la OMS(1). La clasificación
rica puede variar con respecto al de las FAB original, que comprendía 6 catego-
células de la medula ósea. Por ejemplo, rías (M1, M2, M3, M4, M5 y M6), se basó
los linfoblastos periféricos suelen ser más en el aspecto morfológico, línea celular
pequeños que los medulares, y el carácter afectada, grado de maduración y com-
monocitoide de las leucemias monocíticas portamiento citoquímico de las células
es más acusado en la sangre periférica blásticas antes de establecer cualquier
que en la medula ósea. terapéutica. Al aplicar metodología inmu-
La infiltración leucémica cutánea de la nofenotípica fue posible ampliar la subcla-
dermis origina lesiones papulonodulares sificación en 8 categorías: una leucemia
indoloras y no pruriginosas (leucémides). aguda con mínima diferenciación mieloide
Su incidencia global es del 10% en las o M0, tres de componente neutrófilo (M1,
LAM y es más frecuente en las variedades M2 y M3), una de componente neutrófi-
mielomonocítica y monoblástica (18-33%). lo-monocítico (M4), una monocítica (M5),
En la exploración física de los pacientes, una mieloeritroide (M6), y una M7 o leuce-
aparte de las anomalías clínicas causa- mia aguda de megacarioblastos. En cuan-
das por las citopenias e infiltración tisu- to a las LAL, tanto de linaje B como T, el
353
Tabla 3
M0 Mieloblástica - > 30
aguda con mínima
diferenciación
CNE: celularidad no eritroide; FAB: Grupo Cooperativo Franco-Americano-Británico; MPO: mieloperoxidasa; NS: negro
Sudán; PPO: peroxidasa plaquetaria
354
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
355
Figura 3. Procedimiento a seguir según recomendación de la clasificación FAB en el análisis de un aspirado medular para
diferenciar una leucemia mieloide aguda de un síndrome mielodisplásico (si se siguen los criterios de la OMS, el
porcentaje de células blásticas se reduce al 20%). FAB: Grupo Cooperativo Franco-Americano-Británico; OMS:
Organización Mundial de la Salud.
356
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
357
Tabla 4
Leucemias agudas mieloides sin ninguna de las características de las categorías anteriores
• Leucemia aguda mieloide mínimamente diferenciada
• Leucemia aguda mieloide sin maduración
• Leucemia aguda mieloide con maduración
• Leucemia aguda mielomonocítica
• Leucemias agudas monoblástica y monocítica
• Leucemias agudas eritroides
• Leucemia aguda megacarioblástica
• Leucemia aguda de basófilos
• Panmielosis aguda con mielofibrosis
• Sarcoma mieloide
358
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
359
Tabla 5
Promielocito patológico • Núcleo con escotaduras, lobulaciones con uno o más nucleolos.
Granulación citoplasmática muy abundante, intensamente azurófila
y que suele presentarse en forma de astillas en la LAP típica
• Núcleo de configuración monocitoide, o con imagen en hachazo
y escasez de gránulos en la LAP hipogranular
360
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
Tabla 6
muy inmaduros, al mostrar una reacción aunque no se inhibe por el fluoruro sódi-
mieloperoxidasa positiva en el espacio co, como ocurre con la celularidad mono-
perinuclear y en los sacos ergastoplásmi- cítica. El valor de la muramidasa está ele-
cos. Los mieloblastos presentan, asimis- vado en las leucemias mieloblásticas con
mo, una positividad difusa a la fosfatasa relación al de las leucemias linfoblásticas,
ácida, que es tartrato-sensible. También pero es menor que en las monocíticas. La
tiene valor diagnóstico el estudio isoenzi- cloro-acetato-esterasa, enzima específica
mático de la fosfatasa ácida en la determi- de la granulopoyesis neutrofílica, si bien
nación del tipo de leucemia mieloide(28). El es muy positiva en el promielocito, raras
componente mieloblástico viene definido veces lo es en el estadio mieloblástico
por la presencia de una banda isoenzi- precoz, por lo que dicha reacción tiene
mática anómala denominada 3b, mientras un valor limitado en la clasificación de las
que el tipo monocítico se traduce por un leucemias agudas poco diferenciadas. En
refuerzo de la banda isoenzimática nor- la Tabla 7 se refiere el comportamiento
mal 4. En el mieloblasto, la reacción de citoquímico de las leucemias mieloides
la β-glucuronidasa ofrece una positivi- agudas. De las reacciones citoquímicas
dad difusa, mientras que en el linfoblasto previamente citadas y empleadas en el
dicha positividad es de tipo granular. La estudio de las LAM, la mayoría han per-
reacción del PAS es positiva débil y difusa dido vigencia en favor de técnicas más
en la variedad M1. Las células blásticas, modernas, pero dos reacciones citoquí-
tanto mieloides como linfoides, no contie- micas han resistido el paso del tiempo y
nen fosfatasa alcalina, pero en los granu- siguen siendo imprescindibles aún hoy
locitos maduros de las LAM esta enzima en día en la clasificación de las LAM: la
está francamente disminuida, mientras reacción de la mieloperoxidasa y la de las
que está aumentada en las linfoides, por esterasas inespecíficas con su inhibición
lo que algunos autores conceden a este con el fluoruro sódico (ver Capítulo 2).
hecho valor diferencial(29). La esterasa • Inmunofenotipo: La caracterización
inespecífica es discretamente positiva, inmunofenotípica se lleva a cabo median-
361
Tabla 7
d: difuso; FAB: Grupo Cooperativo Franco-Americano-Británico; FNa: fluoruro sódico; g: grumos; -/+, +/-, +, ++, +++:
diferentes grados de positividad
Tabla 8
362
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
Tabla 9 A
363
más, se dispone de anticuerpos monoclo-
nales específicos de granulocitos (CD15,
CDW65) y de monocitos (CD14 y CD68).
Los anticuerpos monoclonales que mar-
can células eritroides están dirigidos con-
tra el receptor de la transferrina (CD71),
que está presente desde los primeros
estadios de la diferenciación eritroblástica,
aunque no es específica de esta serie. Se
dispone, asimismo, de anticuerpos contra
antígenos asociados a la glucoforina C y
A, a la espectrina, o dirigidos contra antí-
genos de grupo sanguíneo. Los anticuer-
pos monoclonales que reaccionan con
células de la línea megacariocítica reco-
nocen diversas glucoproteínas plaqueta-
rias. La glucoproteína IIIa es la primera en
aparecer y es reconocida por el anticuer-
po monoclonal CD61. Inmediatamente
después, se detecta la glucoproteína IIb/
IIIa (CD41) y, finalmente, el complejo Ib,
identificado por el CD42. Recientemente,
se concede a la determinación del c-kit
Figura 4. Leucemia aguda mieloide tipo M2 de la clasifica- (CD117) gran valor discriminatorio entre
ción FAB con t(8;21), CD19+ (técnica inmunocitoquímica LAM y linfoide. El c-kit se expresa en casi
de FAAFA).
el 70% de las LAM y tan sólo en menos
del 5% de las linfoides, que son las que
suelen coexpresar marcadores mieloi-
citogenéticas recurrentes. Los antígenos des. El CD117 se considera un excelente
expresados en las células hematopoyé- marcador para detectar compromiso mie-
ticas totipotenciales humanas son bási- loide. Tanto es así que se incluye en la
camente los antígenos HLA-DR, CD38, puntuación aplicada a las leucemias bife-
CD9, CD117 y CD34. Conviene recordar notípicas (con puntuación alta de 1), por
aquí que todas las células hematológicas considerar que su especificidad mieloide
CD34+ son blastos, pero que no todos supera la del CD13 y CD33(33). También es
los blastos son CD34+. Los antígenos interesante conocer si una célula blástica
presentes en los progenitores mieloides expresa o no la P-glucoproteína o proteí-
ya comprometidos (CFU-GM, BFU-E, na 170, que se relaciona con resistencia
CFU-E, CFU-Meg) están bien definidos. a las drogas.
Los anticuerpos monoclonales que reco- Los distintos fenotipos inmunológicos
nocen antígenos de las células granulo- cuentan con un cúmulo de características
cíticas, monocíticas y sus precursores se clínico-biológicas distintivas, que ayudan
incluyen en los CD33, CD13 y CD11b. El a la individualización de diversas subva-
anticuerpo dirigido contra la proenzima riedades. Al parecer, la clasificación inmu-
de la mieloperoxidasa se ha constituido nológica permite establecer diferencias
en un excelente marcador mieloide. Ade- significativas entre las supervivencias de
364
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
365
Tabla 11
t(8;21)(q22;q22) AML1-ETO
t(6;9)(p23;q34) DEK-NUP214
inv(3)/t(3;3)(q21;q26) Riboforina-EVI-1
t(3;5)(q25;q34) MLF1-NPM1
t(15;17)(q22;q21) PML-RARα
t(11;17)(q23;q21) PLZF-RARα
t(11;17)(q13;q21) NuMA-RARα
t(5;17)(q23;q12) NPM-RARα
inv(16)/t(16;16)(p13;q22) CBFβ-MYH11
t(V;11q23) v-MLL
t(6;11)(q27;q23) MLL-AF6
t(9;11)(p22;q23) MLL-AF9
t(11;19)(p13;q23) MLL-ELL, MLL-ENL
t(8;16)(p11;p13) MOZ-CBP
inv(8)(p11q13) MOZ-TIF2
t(8;22)(p11;p13) MOZ-p3000
t(12;15)(p13;q25) TEL-TRKC
t(3;21)(q26;q22) AML1-EVI-1
t(V;11)(V;p15) v-NUP98
t(7;11)(p13;p15) HOXA9-NUP98
t(1;11)(q23;p15) NUP98-PMX1
Alteraciones con
Monosomías Trisomías Deleciones pérdida y ganancia
simultánea de material
-5 +4 del(5)(qv)V i(1)(q10)
-7 +8 del(7)(qv)V i(11)(q10)
-20 +11 del(12)(pv)V i(14)(q10)
-21 +13 del(13)(q12q14) i(17)(q10)
-22 +14 del(20)(q13) i(21)(q10)
-X,Y +21 i(X)(q13)
LAM: leucemia aguda mieloide
366
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
Tabla 12
Favorable:
t(8;21)(q22;q22) AML1-ETO
inv(16)/t(16;16)(p13;q22) CBFβ-MYH11
t(15;17)(q22;q21) PML-RARα
t(11;17)(q23;q21) PLZF-RARα
t(11;17)(q13;q21) NuMA-RARα
t(5;17)(q23;q21) NPM-RARα
Intermedio:
+8
Cariotipo normal
-Y, +6
Las no consideradas como de buen y mal pronóstico
Desfavorable:
Anomalías de 11q23 MLL y diversos genes
t(6;9)(p23;q34) DEK-CAN
inv(3)/t(3;3)(q21;q26) Riboforina/EVI-1
t(3;5)(q25;q34) MLF1-NPM1
-5/del(5q)
-7/del(7q)
Cariotipo complejo (≥ 3 alteraciones)
367
Las anomalías citogenéticas específicas péutica y el pronóstico varían considera-
son en su mayoría traslocaciones que ori- blemente.
ginan genes de fusión que codifican pro- A pesar de combinar todas las técnicas
teínas quiméricas con capacidad oncogé- disponibles hoy en día para clasificar una
nica. Incluyen otros tipos de traslocaciones célula blástica, de un 1 a un 2% de todas
con relevancia clínica e implicaciones las leucemias agudas resultan inclasifi-
terapéuticas. Estas alteraciones permiten cables en linfoides o mieloides, en cuyo
identificar pacientes con pronóstico favo- caso se aplica el término leucemia agu-
rable, intermedio y desfavorable(36,38). Es da indiferenciada; su morfología es ano-
conocido que los pacientes con LAM con dina y la citoquímica, incluso la mielope-
presencia del gen de fusión PML/RARα roxidasa a nivel ultraestructural, resulta
se benefician del tratamiento con ácido negativa. Tampoco expresan antígenos
transretinoico. Los pacientes con LAM línea-específicos. Únicamente ofrecen el
con reordenamiento del gen AML1(CBFα/ fenotipo de la célula germinal (CD34+,
ETO) o con (CBFβ/MYH11) tienen mejor CD9+, HLA-DR+, CD117+, TdT+, CD7+).
pronóstico que el resto de las LAM, mien- Sin embargo, mediante un cultivo in vitro
tras que las LAM con reordenamiento del de estos blastos con TPA, se consigue en
gen MLL, situado en 11q23, tienen un pro- un buen número de casos una diferencia-
nóstico intermedio-desfavorable. En este ción hacia la línea mielomonocítica, pero
grupo de leucemias cabe señalar que, a nunca hacia la linfoide(42). En este tipo de
pesar de que las características morfoló- leucemias la anomalía citogenética más
gicas o la citogenética convencional pue- representativa es la trisomía 11(43).
den orientar el diagnóstico, es necesario
corroborar la presencia de reordenamien- Leucemias agudas mieloides
to genético, mediante técnicas molecula- con anomalías genéticas recurrentes
res. Los genes de fusión condicionan el
tipo de tratamiento y su monitorización es Este grupo se caracteriza por la pre-
indispensable para el seguimiento de la sencia de alteraciones genéticas recu-
enfermedad residual(36). Se han descrito rrentes, mayoritariamente traslocaciones
otras alteraciones genéticas con implica- balanceadas y frecuentemente con un alto
ción pronóstica, como la mutación del gen nivel de remisión completa y pronóstico
FLT3, miembro del receptor de clase III de favorable. Algunas de las traslocaciones
las tirosincinasas y localizado en el cromo- se detectan por RT-PCR, que tiene una
soma 13q. Esta lesión genética es la más mayor sensibilidad que la citogenética
frecuente en la LAM y se relaciona con convencional.
un pronóstico desfavorable. Por otra par- Las anomalías citogenéticas-molecula-
te, existen reordenamientos crípticos que res se refieren a: la t(8;21)(q22;q22);(AML1/
sólo son detectables por técnicas de biolo- ETO), la inv(16)(p13q22) y su variante
gía molecular. Mediante estas técnicas se la t(16;16)(p13;q22);(CBFβ/MYH11), la
puede evaluar el significado pronóstico de t(15;17)(q22;q21);(PML/RARα) y varian-
la expresión cuantitativa de los transcritos tes, y anomalías de 11q23 (MLL)(1).
de fusión(39-41).
En el momento de la evaluación de una Leucemia aguda mieloide
leucemia aguda, la distinción multimeto- con t(8;21)(q22;q22);(AML1/ETO)
dológica inicial entre una LAL y una LAM Es más frecuente en niños que en adul-
es fundamental, ya que la estrategia tera- tos. Los pacientes presentan un alto por-
368
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
369
Tabla 13
370
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
371
monocítico, pero con gránulos eosinófilos
patológicos en su citoplasma (Figura 8).
Un dato destacado es la coexistencia de
gránulos eosinófilos y preeosinófilos, de
apetencia tintorial basófila en todos los
estadios madurativos semimaduros de la
eosinofilopoyesis(45).
• Citoquímica: Deben contabilizarse un
mínimo de 3% de blastos mieloperoxida-
sa positivos. Los monoblastos y promono-
citos suelen presentar reactividad para las
esterasas no específicas con inhibición
con fluoruro sódico. Los eosinófilos leucé-
micos, a diferencia de los normales, son
cloro-acetato-esterasa positivos y presen-
tan PAS positividad granular (Figura 9).
La ω-exonucleasa sólo es positiva en la
Figura 8. Leucemia aguda mieloblástica tipo M4 con eosi-
nofilia. Célula híbrida (*) cuyo núcleo no segmentado ofre- serie basófila-mastocítica y permite dife-
ce un aspecto monocítico y contiene gránulos eosinófilos renciar los basófilos de los eosinófilos con
en su citoplasma. La célula de estirpe monocítica presenta granulación seudobasófila. Otras varieda-
un bolsillo nuclear (flecha). La imagen citológica está com- des de LAM del Grupo FAB, en especial
pletada por dos mieloblastos (May-Grünwald-Giemsa).
la M2, pueden cursar con eosinofilia. En
la Tabla 14 se anotan las características
que permiten diferenciar la eosinofilia de
proporción superior al 20% de la totalidad la variante M2 de la que puede acompa-
celular se acompañan de un componen- ñar a la M4.
te granulocítico y de otro monocítico en • Inmunofenotipo: Esta variedad, ade-
distintos grados de maduración y en una más de los marcadores mieloides habi-
proporción de más del 20% cada uno de tuales como CD13, CD33 y MPO, puede
ellos. Se incluyen, con la denominación presentar marcadores monocíticos como
de blastos, los mieloblastos, monoblastos CD14, CD4, CD11b, CD11c, CD64, CD36
y promonocitos, y la suma de todos ellos y lisozima. Ninguno de estos marcadores
debe ser de ≥ 20%. Los blastos pueden son específicos de esta variante leucémi-
presentar bastones de Auer. En ocasio- ca. La coexpresión de marcadores mie-
nes, en sangre periférica se observa una loides con CD2 se halla frecuentemente
monocitosis de ≥ 5 x 109/L. Los eosinófilos en las leucemias con inv(16), aunque ello
atípicos presentan unos gránulos que, a no es específico para su diagnóstico. De
diferencia de los normales, suelen ser clo- forma característica se detecta sobreex-
ro-acetato-esterasa positivos y muestran presión de MPO tanto en los mieloblastos
PAS positividad granular; por otra parte, el CD34 como en los monoblastos y promo-
examen ultraestructural, denota frecuentes nocitos(30,31).
bolsillos nucleares y ausencia del cuerpo • Genética: En esta variante existe una
interno cristaloide de los gránulos eosinó- anomalía citogenética que implica al bra-
filos normales. Con frecuencia, se hallan zo largo del cromosoma 16(53-56). Se pro-
las denominadas células “híbridas”, cuyo duce una inversión entre el brazo largo y
núcleo no segmentado ofrece un aspecto el brazo corto del cromosoma 16 o una
372
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
a b c
Figura 9. Diversos aspectos morfológicos del eosinófilo de una leucemia aguda mieloblástica tipo M4Eo de la clasificación
FAB. a) Eosinófilo híbrido con granulación preeosinófila (May-Grünwald-Giemsa). b) Eosinófilo con gránulos cloro-aceta-
to-esterasa positivos (tinción de Leder). c) PAS positividad granular (tinción de Hotchkiss).
Tabla 14
M2 (FAB) M4 (FAB)
con t(8;21)(q22;q22) con inv(16)(p13q22)
373
trado que los eosinófilos forman parte de leucemia aguda de novo, pero también se
la clona leucémica(57). han descrito algunos casos secundarios,
Las LAM-M4 que se acompañan de esta sobre todo a tratamientos con fármacos
alteración genética presentan pronóstico que inhiben la enzima topoisomerasa II,
favorable en comparación con las M4, que y cuya evolución no difiere de la LAM-M3
no la presentan. de novo(64). Es muy rara en los niños y sue-
le ser más frecuente en sujetos adultos,
Leucemia aguda promielocítica LAM con en los que la incidencia de hipofibrinoge-
t(15;17)(q22;q21);(PML/RARα) y variantes nemia es menor que en aquéllos.
La leucemia aguda promielocítica (LAP) • Morfología: Se han descrito diversas
o M3 de la clasificación FAB es un tipo variantes que se describen a continuación:
de leucemia granulosa, ya señalada por - LAP de morfología típica o hiper-
Hillestad(58) en 1957, que se caracteriza por granular, catalogada como LAM-M3 en la
la presencia de promielocitos patológicos, clasificación del FAB. Es la más frecuente
que ofrecen aspectos morfológicos diver- y de fácil diagnóstico por morfología. Sue-
sos. La leucemia aguda promielocítica se le tener una presentación leucopénica y
caracteriza por una proliferación minorita- se caracteriza por la presencia de pro-
ria de blastos (< 30%) y otra mayoritaria mielocitos atípicos hipergranulares, que
de promielocitos anómalos(59). La M3 no son la mayoría, y mieloblastos en propor-
constituye un grupo morfológico homogé- ciones muy bajas. Cursa con accidentes
neo y se reconocen diversas variantes de hemorrágicos muy graves por frecuente
la misma(60). CID. Los promielocitos patológicos pre-
La clasificación de la OMS distingue sentan una granulación citoplasmática
dos grupos de LAP: un grupo con la muy evidente, intensamente azurófila y
t(15;17)(q22;q21);(PML/RARα), que inclu- muy abundante, que incluso llega a ocul-
ye la variante clásica hipergranular y la tar la basofilia citoplasmática. En ocasio-
variente hipogranular, y otro grupo con nes, los gránulos azurófilos están mal
traslocaciones variantes(61), con implica- individualizados y se disponen formando
ción del gen RARα (Tabla 15). una amplia zona globulosa azurófila. Una
proporción variable de estos promieloci-
Variantes morfológicas tos contienen inclusiones citoplasmáticas
Este subtipo de leucemia incluye dos cristalinas tipo astillas (fagot cells), que
variantes morfológicas principales, una suelen disponerse en cúmulos, manojos o
hipergranular y otra hipogranular. Ambas letras chinas y que, citoquímicamente, se
difieren en su presentación clínica, aspec- comportan como bastones de Auer, de los
to morfológico, y pronóstico(62). Además, que difieren, sin embargo, en su ultraes-
existen la LAP con gránulos basófilos o tructura. Las astillas pueden aparecer ais-
con gránulos eosinófilos, la LAP hiperba- ladas en la célula o coexistir con gránulos
sófila(63) y los tipos más próximos al mielo- azurófilos. Dichas estructuras son bastan-
blasto (M2 y M1-like), variantes morfológi- te específicas de este tipo de leucemia,
cas no consideradas en esta clasificación aunque también las hemos observado en
de la OMS como tales y que se van a des- cantidad muy escasa en un único caso de
cribir en este apartado (Tabla 15). leucemia mielomonocítica y en un SMD.
Su frecuencia entre las leucemias mieloi- En ocasiones la granulación puede ser
des agudas es de un 5-10%. Generalmente muy gruesa, de tipo Chediak. Los núcleos
se presenta de forma explosiva como una de los promielocitos leucémicos, en caso
374
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
375
hipergranular(67). Con todo, siempre resta
un pequeño porcentaje de células hiper-
granulares y con astillas, que deben per-
seguirse con perseverancia para evitar la
confusión con una leucemia monocítica,
máxime cuando el promielocito leucémi-
co puede tener una expresión aberrante
de esterasa inespecífica con positividad
semejante a la del monocito. En determi-
nados casos los promielocitos en sangre
adoptan el aspecto de la forma variante,
en tanto que los de la medula ósea son
similares a los hipergranulares. A estos
casos se les ha asignado la nomenclatura
de M3/M3 variante (Tabla 15).
- Otras variantes morfológicas de
LAP: Existen otras formas de presenta-
Figura 11. Frotis de medula ósea de una leucemia aguda pro- ción de LAP, como la LAP con diferencia-
mielocítica tipo M3 hipergranular en que destacan varios pro- ción basófila , la LAP hiperbasófila, la LAP
mielocitos con gruesa granulación, en ocasiones de tamaño tipo M2 y la LAP tipo M1, entre otras, que
gigante (seudo-Chediak) (flecha). Se observa un promielocito en la clasificación de la OMS(1) se incluyen
en mitosis (doble flecha) (May-Grünwald-Giemsa).
como una única entidad (LAP) dentro de
las LAM con alteración citogenética recu-
en el número de gránulos primarios y rrente, sin considerar el número de blas-
éstos ofrecen un diámetro notablemente tos ni su morfología. El requisito para ser
inferior al de los gránulos de la variante incluida en esta categoría es la demos-
Tabla 15
376
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
a b c d e
Figura 12. a) Promielocito con abundantes astillas. b) Promielocitos con gránulos gigantes. c) Promielocito con sustan-
cia rosada pregranular. d) Promielocito con internalización de hematíes. e) Granulocito semimaduro con astillas (May-
Grünwald-Giemsa).
tración del reordenamiento PML/RARα - LAP “tipo M2” y “tipo M1”. Neame et
(Tabla 15). al.(70) han descrito dos variantes adiciona-
- LAP con gránulos basófilos o con les. En una la celularidad patológica está
gránulos eosinófilos. Son variedades constituida por el promielocito y escasos
extremadamente raras que pueden acom- mieloblastos y la designan como variante
pañarse de CID agresiva. En la forma “tipo M2”, y en la otra predominan las célu-
basófila los blastos son de núcleo plegado, las blásticas con unos pocos promieloci-
citoplasma con gránulos gruesos basófilos tos muy precoces y se la etiqueta como
y metacromáticos con el azul de toluidina. variante “tipo M1”.
Suelen presentar protuberancias citoplas- - Otro grupo recientemente descrito es el
máticas. Estas células son minoritarias de las LAM-M3 secundarias a tratamien-
(< 10%), aunque en ocasiones pueden ser to quimioterápico de tumores sólidos, de
numerosas. Las astillas son poco frecuen- aparición precoz y ausencia de fase pre-
tes y los blastos, a diferencia de los de otras leucémica displásica, con una evolución
variedades, presentan débil actividad de que no difiere de la LAM-M3 de novo.
mieloperoxidasa y positividad para las este- • Citoquímica: En las LAM-M3, la inten-
rasas. El diagnóstico diferencial debe hacer- sísima positividad de la mieloperoxidasa
se con la leucemia M2 con basofilia, la rara es un dato diagnóstico de gran valor, pero,
leucemia aguda de basófilos y la todavía a pesar de la intensidad de la reacción,
más infrecuente leucemia aguda de masto- ésta no se expresa en forma de un grueso
citos, ambas mieloperoxidasa negativas(68). precipitado centrosómico, como es habi-
La variante con gránulos eosinófilos se tual en el tipo M2/M4. Presentan, además,
caracteriza por la presencia de blastos con positividad intensa para el negro Sudán y la
gránulos eosinófilos en el citoplasma(69). cloro-acetato-esterasa. En algunos casos
- LAP hiperbasófila. En esta variedad los blastos pueden ofrecer una reacción
los blastos tienen un citoplasma hiperba- intensa a la α-naftil-acetato-esterasa con
sófilo con escasez o ausencia de gránu- sensibilidad al fluoruro sódico, al igual que
los y protuberancias citoplasmáticas que ocurre con los blastos monocíticos.
simulan megacarioblastos(63). Esta morfo- • Inmunofenotipo: Los promielocitos
logía puede observarse, sobre todo, en hipergranulares, así como los hipogranu-
las recaídas de leucemias promielocíticas lares, poseen un fenotipo que los diferen-
típicas, tratadas con ácido retinoico. cia claramente de las otras variedades
377
Figura 14. Frotis de sangre periférica de una leucemia pro-
mielocítica microgranular. Las células leucémicas aparecen
agranulares con el microscopio óptico, aunque con granu-
lación visible con el electrónico (May-Grünwald-Giemsa).
Figura 13. Frotis de sangre periférica de una leucemia detecta la proteína pml y reconoce el gen
promielocítica microgranular. Los promielocitos muestran de fusión PML/RARα, se observa en los
escasez de gránulos y un núcleo de configuración mono-
citoide o con imagen en hachazo (May-Grünwald-Giemsa). promielocitos que presentan la t(15;17)
un precipitado puntiforme múltiple en el
núcleo muy característico, en tanto que las
de leucemias mieloblásticas. Mayoritaria- células normales sólo ofrecen un número
mente suelen ser HLA-DR y CD34 nega- muy reducido de señales (Figura 15). Esta
tivos, y CD33, CD13 y CD9 positivos. Un técnica permite en un par de horas saber si
patrón disociado característico se refiere existe la t(15;17)(73). Lógicamente, no apa-
a la coexpresión de los antígenos CD15 y rece el patrón patológico en las variantes
CD34. El CD68 y CD14 son negativos; sin t(11;17) o t(5;17).
embargo, el 25% de los casos son HLA- El estudio de algunas moléculas de
DR positivos, el 23% CD19 positivos, y adhesión ayuda a diferenciar el promielo-
el 28% de los casos son CD34 positivos. cito leucémico del promielocito reactivo(74).
Pueden, además, coexpresar CD34 con • Genética: En la LAP se ha identifi-
CD2, especialmente la forma hipogranu- cado una anomalía citogenética carac-
lar(30,31,71). Suelen tener una baja expresión terística en el 90% de los casos, la
del gen MDR 1, lo que contribuye a la efi- t(15;17)(q22;q21);(PML/RAR α ) (75). La
cacia terapéutica. traslocación fusiona el gen PML (promye-
Con la reacción de la FAAFA (fosfatasa locytic leukemia), localizado en el brazo
alcalina antifosfatasa alcalina) y utilizando largo del cromosoma 15 con el gen del
el anticuerpo monoclonal (PG-M3)(72) que receptor α del ácido retinoico (RARα)
378
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
379
y la ausencia de organomegalias son t(5;17)(q23;q12);(NPM/RARα) es una tras-
otros hechos diferenciales. Los pacientes locación en la que el gen NPM (nucleofos-
que debutan con leucocitosis de más de mina), localizado en el cromosoma 5, se
10 x 109/L presentan recaídas extramedu- trasloca con el gen RARα, localizado en
lares con mayor frecuencia y tienen peor el cromosoma 17. Es una leucemia poco
pronóstico(82). En la variante microgranular frecuente y es sensible al ATRA. Se carac-
suele haber más leucocitosis que en la teriza por presentar promielocitos hiper-
forma hipergranular y puede alcanzar la granulados que se acompañan de una
cifra de hasta 200 x 109/L. pequeña población de promielocitos hipo-
granulados. Ninguno de ambos promielo-
Variantes de la t(15;17) con implicación citos presenta bastones de Auer(83).
del gen RARα con otros genes
Se han descrito tres traslocaciones varian- Leucemia aguda mieloide asociada
tes en las que está implicado el gen RARα: a anomalías de 11q23 (MLL)
la t(11;17)(q23;q21), la t(11;17)(q13;q21) y En el 6% de las LAM se encuentran ano-
la t(5;17)(q32;q21) (Tabla 15). malías de 11q23 (MLL). Se registran en
• Leucemia aguda promielocítica cualquier edad, aunque son más frecuen-
con t(11;17)(q23;q21);(PLZF/RARα). tes en niños. Clínicamente se distinguen
La t(11;17)(q23;q21);(PLZF/RARα) es dos subtipos, la LAM de la infancia y las
una traslocación en la que el gen PLZF leucemias relacionadas con la terapéuti-
(promyelocytic leukemia zinc finger), loca- ca. Estas últimas, la mayoría de las veces,
lizado en el cromosoma 11, se fusiona con se presentan en pacientes que han recibi-
el gen RARα, localizado en el cromosoma do tratamiento con inhibidores de la ADN
17. Este tipo de leucemia promielocítica topoisomerasa II. En tales circunstancias,
es poco frecuente y presenta una morfo- deberían ser consideradas, según la OMS,
logía característica. Los blastos son de dentro del grupo de LAM y SMD relaciona-
núcleo redondo y perfil regular, con algu- dos con la terapéutica.
nos gránulos y en general sin bastones de • Morfología y citoquímica: Anomalías
Auer. Se suelen observar neutrófilos con en 11q23 suelen asociarse a leucemias
hiposegmentación de tipo Pelger-Hüet. monoblásticas y mielomonocíticas, aun-
Los blastos presentan una reacción inten- que ocasionalmente también a leucemias
sa a la mieloperoxidasa y con frecuencia mieloblásticas con o sin maduración.
expresan el antígeno CD56. Esta variante Los monoblastos son grandes, con
no responde al ATRA y se le ha denomi- abundante citoplasma de basofilia varia-
nado M3 “r”(83). ble, de moderada a intensa, y en oca-
• Leucemia aguda promielocítica con siones muestran seudópodos. Pueden
t(11;17)(q13;q21);(NuMA/RAR α ). La presentar granulación azurófila fina y
t(11;17)(q13;q21);(NuMA/RARα) es una pequeñas vacuolas. El núcleo suele ser
traslocación en la que el gen asociado a regular, de cromatina reticulada, con uno
la matriz nuclear (NuMA) se fusiona con o más nucleolos evidentes. Los promono-
el gen RARα, localizado en el cromoso- citos tienen un núcleo más irregular con
ma 17. Este tipo de leucemia presenta una finas incisuras, el citoplasma es menos
morfología similar a la de la LAP clásica y basófilo y la granulación algo más gruesa
es sensible al ATRA(83). (Figura 16).
• Leucemia aguda promielocítica Tanto los monoblastos como los promo-
con t(5;17)(q23;q12);(NPM/RARα). La nocitos presentan una fuerte reacción a
380
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
381
diagnóstico diferencial que puede resul-
tar a veces muy comprometido, por lo que
se aconseja transcribir en el informe esta
dificultad.
• Inmunofenotipo: Los blastos suelen ser
CD34 positivos y expresar marcadores
panmieloides. También pueden presen-
tar marcadores aberrantes como CD56 o
CD7 y una incidencia importante en cuan-
to a la expresión de la glucoproteína de
resistencia a multidrogas (MDR-1)(1).
• Genética: Se observa una elevada inci-
dencia de anomalías cariotípicas propias
de un SMD: -5, 5q-, -7, 7q-, +8, +9, +11,
Figura 17. Frotis de medula ósea de una leucemia aguda del(11q), del(12p), -18, +19, del(20q),
mieloide con displasia multilínea. Se observan varias célu- +21, y con menos frecuencia trasloca-
las blásticas, megacariocitos hipolobulados, granulocitos ciones específicas como inv(3)(q21q26),
hipogranulados y eritroblastos con dismorfias varias (May-
t(3;3)(q21;q26) o ins(3;3) que acompañan
Grünwald-Giemsa).
a leucemias agudas multilínea y SMD con
aumento de producción de plaquetas. La
t(3;21)(q21;q26) está relacionada con la
• Morfología y citoquímica: La displasia terapéutica o asociada con un brote blás-
debe afectar a dos o más líneas celu- tico de una leucemia mieloide crónica,
lares y debe estar presente en > 50% mientras que la t(3;5)(q25;q34) se asocia
de los elementos. Los rasgos de dis- con mielodisplasia multilínea pero no con
granulopoyesis más frecuentes son la trombocitosis(89).
hipogranulación citoplasmática e hipo-
segmentación nuclear, tipo anomalía de Leucemias agudas mieloides
Pelger-Huët, o núcleos con otro tipo de relacionadas con la terapéutica
hiposegmentación. Estas dismorfias, en
ocasiones, son más manifiestas en san- Las LAM y los SMD relacionados con
gre periférica que en medula ósea. Los la terapéutica son el resultado de la toxi-
rasgos de diseritropoyesis más carac- cidad producida por agentes químicos
terísticos son los núcleos megaloblásti- y/o por irradiaciones. Se reconocen dos
cos, cariorrexis, fragmentación nuclear o tipos: los relacionados con agentes alqui-
multinuclearidad, sideroblastos en anillo, lantes o con radiaciones y un segundo
vacuolas citoplasmáticas y la PAS positi- grupo relacionado con inhibidores de la
vidad. Los rasgos de dismegacariopoye- topoisomerasa II(1,91-93).
sis incluyen micromegacariocitos, mega-
cariocitos mononucleados o binucleados Leucemias agudas mieloides relacionadas
y megacariocitos con núcleos dispersos con agentes alquilantes
(Figura 17). Suelen aparecer tras un periodo de 5 a
El diagnóstico diferencial que plantea 6 años del tratamiento, estando directa-
este tipo de leucemia es con la LAM con mente relacionadas con la dosis acumula-
maduración y con la leucemia aguda mie- da del agente alquilante y con la edad del
loeritroide, M6 de la clasificación FAB, paciente (Tabla 16).
382
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
Tabla 16
A los 5-6 años del tratamiento A los 2-3 años del tratamiento
383
a b
Figura 18. a) Sangre periférica de una leucemia aguda relacionada con la terapéutica con agentes alquilantes, con corres-
pondencia morfológica del tipo M1 de la clasificación FAB. b) Sangre periférica en donde, junto a células blásticas muy
indiferenciadas, se observa un micromegacariocito (May-Grünwald-Giemsa).
384
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
Tabla 17
385
• Inmunofenotipo: Los blastos expresan
uno o más antígenos panmieloides, como
CD13, CD33, y CD117. Son negativos a
antígenos pan-B y T. La anti-MPO puede
ser positiva en algunos blastos, pero es
a menudo negativa en la mayoría de los
casos. Suelen presentar positividad para
marcadores de células hematopoyéticas
primitivas, como CD34, CD38 y HLA-DR, y
suelen carecer de antígenos de diferencia-
ción mielomonocítica como CD11b, CD15,
CD14 y CD65. Una tercera parte de los
casos presentan positividad para la TdT. Se
han descrito casos positivos para antígenos
asociados a diferenciación linfoide, pero no
específicos de línea, como CD7, CD2 o
CD19, aunque con intensidad inferior a la
que expresan las células linfoides(30,31).
• Genética: No presentan un marcador
específico. Las anomalías más frequen-
tes son cariotipos complejos, trisomía 8,
trisomía 4, y monosomía 7. El gen de las
cadenas pesadas de las inmunoglobuli-
nas y el del receptor de células T están en
línea germinal.
Figura 19. Frotis de medula ósea de una leucemia aguda • Pronóstico: Presenta un pronóstico
mieloblástica tipo M0 de la clasificación FAB. Obsérvese la pobre, con escasa respuesta al tratamiento,
abundante celularidad blástica muy indiferenciada, sin ves-
recaídas tempranas y corta supervivencia.
tigio de maduración mieloide (May-Grünwald-Giemsa).
La variedad M0 requiere diagnóstico
diferencial con las LAL-T muy inmaduras
con expresión aberrante de antígenos
ha de ser negativa o positiva en menos mieloides y con las leucemias eritroides
del 3% de las células blásticas. Las reac- muy inmaduras, en cuyo caso el estudio
ciones del negro Sudán B y de la cloro- ultraestructural resulta imprescindible(97).
acetato-esterasa son constantemente
negativas. A nivel ultraestructural, puede Leucemia aguda mieloide sin maduración
demostrarse actividad de mieloperoxidasa Se corresponde con la LAM-M1 del FAB.
en la cisterna perinuclear, en el retículo Se caracteriza por una elevada infiltra-
endoplásmico rugoso, en el área golgia- ción de blastos (> 90%) en ausencia de
na y en los gránulos de pequeño tamaño elementos semimaduros y maduros de la
si los hubiese. La reacción de las estera- granulopoyesis. Representa el 10% de las
sas inespecíficas puede ser ocasional y LAM (Tabla 18).
débilmente positiva y fluoruro-resistente. • Morfología: El cuadro citológico es
En tal circunstancia, la recaída de la varie- monótono y prácticamente no se observa
dad M0 puede acontecer en forma de una una maduración posterior al estadio mielo-
variedad M4 o M5a. blástico. Los blastos son de núcleo gene-
386
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
Tabla 18
Morfología • ≥ 90% blastos agranulares (tipo I) o escasamente granulados (tipo II) de núcleo
redondeado, cromatina laxa con varios nucleolos. En algunos casos, bastones
de Auer o cuerpos Phi
• Estadios madurativos granulosos más avanzados o elementos monocíticos
en proporción minoritaria (< 10% de todas las células medulares)
• En ocasiones, tamaño celular global muy pequeño (micromieloblastos)
Inmunofenotipo • MPO+, CD33+, CD117+, CD13+, HLA-DR+. El 10% son TdT y/o CD7+
387
ción puede afectar también a las células
blásticas(99).
• Citoquímica: La positividad de la célula
blástica a la mieloperoxidasa o al negro
Sudán B asegura la filiación mieloide, y
se exige que más de un 3% de las célu-
las blásticas sean mieloperoxidasa posi-
tivas, ya que un porcentaje inferior podría
corresponder a algún mieloblasto de la
hematopoyesis normal residual en una
LAL. El examen ultraestructural ayuda a
la filiación de mieloblastos muy inmaduros
agranulares, al mostrar una reacción mie-
loperoxidasa positiva en el espacio perinu-
clear y en los sacos ergastoplasmáticos.
Los mieloblastos presentan, asimismo,
una positividad difusa a la fosfatasa ácida,
que es tartrato-sensible. En el mieloblasto
la reacción de la β-glucuronidasa ofrece
una positividad difusa, mientras que en
el linfoblasto dicha positividad es de tipo
granular. La reacción del PAS es positiva
débil y difusa en la variedad M1.
Figura 21. Frotis de medula ósea de una leucemia aguda mie- Las células blásticas, tanto mieloides
loblástica tipo M1 de la clasificación FAB. Se observan varias como linfoides, no contienen fosfatasa
células blásticas y algunos granulocitos desgranulados. alcalina, pero en los granulocitos maduros
de las LAM esta enzima está francamen-
te disminuida, mientras que está aumen-
pueden así surgir dificultades en la diferen- tada en los granulocitos de las linfoides,
ciación entre la variedad M1 y la M2. Los por lo que algunos autores, como ya se
escasos granulocitos semimaduros res- ha mencionado previamente, conceden
tantes que se observan en medula ósea a este hecho un valor diferencial(100). La
y sangre periférica suelen presentar ano- esterasa inespecífica es discretamente
malías morfológicas disgranulopoyéticas positiva, aunque no se inhibe por el fluoru-
como desgranulación, anomalía granular ro sódico, como ocurre con la celularidad
semejante a la de Chediak-Higashi, défi- monocítica. La cloro-acetato-esterasa,
cit adquirido de mieloperoxidasa y/o de enzima específica de la granulopoyesis
lactoferrina, inclusiones tipo cuerpos de neutrofílica, si bien es muy positiva en el
Döhle y seudopelgerización del núcleo, promielocito, raras veces lo es en el esta-
tanto en los neutrófilos como en los eosi- dio mieloblástico precoz, por lo que dicha
nófilos. Todos estos rasgos se asocian a reacción tiene un valor limitado en la cla-
frecuentes anomalías funcionales. Una sificación de las leucemias agudas poco
condensación cromatínica anómala de los diferenciadas. El valor de la muramidasa
granulocitos maduros y semimaduros tam- sérica está elevado con relación al de las
bién puede observarse en las leucemias leucemias linfoblásticas, pero es menor
agudas; excepcionalmente la condensa- que en las monocíticas.
388
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
Tabla 19
Citoquímica • Mieloperoxidasa ++
• Reacción negro Sudán + en grumos
389
promielocítica M3, y sólo las anomalías
morfológicas ultraestructurales, las citoge-
néticas y las moleculares permitirán dife-
renciarlas(104).
• Diagnóstico diferencial: Una LAM-M2
que se presenta con un porcentaje de
blastos bajo obliga a plantear el diagnós-
tico diferencial con un SMD tipo AREB, y
cuando el porcentaje de blastos es eleva-
do, con la leucemia mieloblástica sin madu-
ración. En los casos en que los monocitos
están aumentados se debe descartar la
leucemia aguda mielomonocítica.
• Inmunofenotipo: Los blastos suelen pre-
sentar más de un antígeno mieloide como
CD13, CD33 y CD15. También pueden
expresar CD117, CD34 y HLA-DR(30,31).
• Genética: La traslocación o dele-
ción del cromosoma 12p se asocia con
aumento de basófilos en medula ósea.
En la t(6;9)(p23;q34) se origina un gen
de fusión, el DEK/CAN(103). Algún caso
se asocia con la t(8;16)(p11;p13);(MOZ/
Figura 22. Frotis de medula ósea de una leucemia aguda
mieloblástica tipo M2 de la clasificación FAB. Presencia de CBP) (105-107) y suele acompañarse de
blastos mieloides, algunos con bastones de Auer (flecha), hemofagocitosis, especialmente de eri-
y escasos elementos semimaduros de la granulopoyesis trofagocitosis. La LAM tipo M2 también
(May-Grünwald-Giemsa). se ha asociado con otras anormalidades
como t(3;3), inv(3), trisomía 8 y monoso-
mías 7 y 5.
dos(46,102). En esta variedad suelen expre-
sarse los antígenos CD2 y CD7. Leucemia aguda mielomonocítica
c) LAM-M2 con basofilia. Se caracteri- Se corresponde con la LAM-M4 de la
za por presentar abundantes blastos con clasificación FAB y su frecuencia se cifra
granulación de apetencia tintorial basófila en un 15-25% de todas las LAM. En esta
que requiere del examen ultraestructural o variedad los blastos (mieloblastos/mono-
de la reacción de la ω-exonucleasa para blastos), en proporción superior al 20% de
su confirmación. Asimismo, existe basofi- la totalidad celular, se acompañan de un
lia de elementos medulares más maduros componente granulocítico y de otro mono-
con intensa mielodisplasia. Suele acom- cítico en distintos grados de maduración,
pañarse de la t(6;9)(p23;q34), que produ- en una proporción de más del 20% cada
ce el gen híbrido DEK/CAN. Otras veces uno de ellos(1). En ocasiones, en sangre
se registran anomalías en 12p y/o isocro- periférica se observa una monocitosis de
mosoma 17q. > 5 x 109 /L (Tabla 20).
d) LAM-M2 transicionales. Existen LAM • Morfología y citoquímica: Los mono-
que por morfología y citoquímica son difí- blastos son células de gran tamaño, con
ciles de clasificar entre M2 y leucemia abundante citoplasma de basofilia varia-
390
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
Tabla 20
391
Figura 24. Frotis de sangre periférica de una leucemia agu-
da mieloblástica tipo M4 de la clasificación FAB. Algunos
elementos blásticos tienen configuración centrocítica, pero
su positividad para la mieloperoxidasa atestigua su origen
mieloide (flechas) (técnica de Graham-Knoll).
392
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
Tabla 21
y órganos más afectados son: piel, SNC, azurófila. Los promonocitos muestran un
encías, ganglios, hígado, bazo y pulmo- núcleo arriñonado y citoplasma de colora-
nes. No es excepcional la presentación ción azul grisácea, dotado de fina granu-
en forma de sarcomas mieloides. Desta- lación y en ocasiones vacuolas (Figu-
ca una llamativa incidencia de leucosta- ras 26-28). Los bastones de Auer son
sis (principal causa de muerte precoz) y poco frecuentes.
de CID (un 12% antes del tratamiento y Los monoblastos y promonocitos requie-
un 48% después de su inicio) y hasta un ren positividad para las esterasas inespe-
7% de los pacientes pueden presentar cíficas y su inhibición con el fluoruro sódi-
infiltración meníngea al diagnóstico(14). El co, para su filiación certera (Figura 29). La
marcado aumento de lisozimuria explica positividad suele ser citoplasmática difu-
algunos casos de fallo renal. sa. Con todo, en un 10-20% de las M5a
• Morfología y citoquímica: En las leu- las esterasas inespecíficas pueden ser
cemias agudas monoblástica y mono- negativas o sólo débilmente positivas. La
cítica los monoblastos son de gran talla, positividad difusa de la fosfatasa ácida, el
núcleo redondo, numerosos nucleolos y refuerzo de la banda 4 en ausencia de la
citoplasma amplio y basófilo con eventua- banda 3b en el estudio isoenzimático, la
les mamelones (Figura 25). En ocasiones negatividad o positividad muy débil de la
pueden presentar una fina granulación mieloperoxidasa (Figura 30) (negativa en
393
una extraordinaria riqueza en hidrolasas
ácidas, que tienen su correspondencia
ultraestructural con una gran abundancia
de estructuras lisosómicas y poseen este-
rasa-positividad fluoruro-sensible. Curio-
samente, dichos histiocitos, de amplio
citoplasma y al parecer tan bien dotados
para la digestión, no ejercen la hemo-
fagocitosis, a diferencia de los de otros
cuadros hemofagocíticos reactivos, cuya
clínica es también claramente diferente.
A esta forma de leucemia monocítica
aguda, ontogénicamente aún más dife-
renciada, ya propusimos en 1991 catalo-
garla de variedad M5c (Figuras 31 y 32)
y diversas publicaciones más recientes
se expresan en el mismo sentido(108,109).
- La variante M5 con eritrofagocitosis y
t(8;16)(p11;p13);(MOZ/CBFβ), que repre-
senta el 0,5% de las LAM(105-107). En esta
última los blastos son más o menos dife-
Figura 25. Frotis de sangre periférica de una leucemia renciados, tienen un aspecto monocitoide
aguda mieloblástica tipo M5a de la clasificación FAB. Se y presentan imágenes de eritro o hemo-
advierten varios monoblastos de citoplasma amplio y con fagocitosis en el 75% de los casos (Figu-
núcleos de perfil redondo que contienen grandes nucleolos
(May-Grünwald-Giemsa). ra 33). Suelen presentar simultáneamente
intensa actividad para la mieloperoxidasa,
de localización centrosómica y para las
esterasas inespecíficas. Esta actividad
los monoblastos y débilmente positiva en enzimática conjunta sugiere afectación de
los promonocitos), así como un aumento un precursor granulomonocítico común
de la muramidasa sérica y urinaria comple- (Figura 34).
tan el perfil citoquímico de esta variedad. - Algunas leucemias monocíticas
Existen otras variantes no incluidas en podrían representar proliferaciones de
esta clasificación: células dendríticas. Las leucemias mono-
- La variante M5c, que morfológica- cíticas CD1+, proteína S100+ y enola-
mente es aún más diferenciada y en la sa neuronal positiva probablemente son
que la célula patológica mayoritaria de leucemias de precursores de células de
la sangre periférica está representada Langerhans(110). Las hemopatías CD4+,
por el histiocito, acompañado por una CD56+, que mayoritariamente se eng-
pequeña proporción de monocitos, pro- loban bajo el concepto de leucemias de
monocitos y monoblastos(108,109). En ella células dendríticas(111), se comentan en el
se detectan elevados niveles de IL-6 y de Capítulo 13.
factor de necrosis tumoral producidos por • Inmunofenotipo: Expresan de forma
los histiocitos y responsables, en parte, variable los antígenos mieloides CD13,
de alguna de las manifestaciones clíni- CD33 y CD117, y muestran marcadores
cas. Tales histiocitos circulantes poseen de diferenciación monocítica CD14, CD4,
394
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
a b
Figura 26. a) Frotis de sangre periférica de una leucemia aguda mieloblástica tipo M5b de la clasificación FAB. Destaca la
configuración monocítica de las células leucémicas. b) Medula ósea densamente infiltrada por elementos monocíticos con
núcleos de contornos muy abigarrados. Una minoría de células corresponde a monoblastos (May-Grünwald-Giemsa).
395
Figura 28. Leucemia aguda mieloblástica tipo M5b de la cla- Figura 29. Frotis de sangre periférica de una leucemia
sificación FAB. Varios elementos de la serie monocítica, uno aguda mieloblástica tipo M5 muy diferenciada. Intensísima
de ellos con abundantes vacuolas (May-Grünwald-Giemsa). actividad de esterasa inespecífica con un patrón difuso de
positividad (técnica de Ornstein).
396
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
Figura 31. Sangre periférica de una leucemia aguda mie- Figura 32. Sangre periférica de una leucemia aguda mie-
loblástica tipo M5 muy diferenciada (M5c). Las células loblástica tipo M5c donde destaca una célula en mitosis
circulantes guardan similitud con los histiocitos (May- (May-Grünwald-Giemsa).
Grünwald-Giemsa).
397
a b
Figura 33. Frotis de medula ósea de una leucemia aguda mieloblástica M5 de la clasificación FAB con t(8;16)(p11;p13). Las
células blásticas presentan: a) fagocitosis de eritrocitos, y b) fagocitosis de eritroblastos (May-Grünwald-Giemsa).
a b
Figura 34. Blastos de una leucemia aguda mieloblástica tipo M5 de la clasificación FAB que presenta la t(8;16)(p11;p13)
con: a) intensa actividad centrosómica de mieloperoxidasa, y b) intensa reacción difusa de butirato-esterasa.
398
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
Tabla 22
399
Tabla 23
Citoquímica • Eritroblastos PAS+ en gránulos gruesos o patrón difuso. Eritrocitos PAS+ difuso
• Sideroblastos patológicos con tinción de Perls
• Intensa actividad de fosfatasa ácida en los eritroblastos
• Reacción de la mieloperoxidasa+ en > 3% de los blastos
Figura 35. Frotis de medula ósea de una leucemia M6 (mie- Figura 36. Frotis de medula ósea de una leucemia M6 (mie-
loeritroide) con maduración eritroide. Se observan algunos loeritroide) con maduración eritroide. La maduración de
mieloblastos y abundantes proeritroblastos/eritroblastos los eritroblastos acontece con intensas dismorfias (May-
basófilos, así como estadios evolutivos posteriores (May- Grünwald-Giemsa).
Grünwald-Giemsa)
400
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
Figura 37. Frotis de medula ósea de una leucemia aguda Figura 38. Frotis de sangre periférica de una leucemia agu-
mieloide M6 (mieloeritroide) sin maduración de la serie da mieloblástica tipo M6 de la clasificación FAB. Destaca
eritroide. Se advierten varios mieloblastos y eritroblastos una acentuada dismorfia eritrocitaria con un hematíe en
basófilos (May-Grünwald-Giemsa). forma de seta (flecha larga) y otro de formación incipiente
(flecha corta) (May-Grünwald-Giemsa).
401
Figura 40. Biopsia ósea en que se observan varios eritro-
blastos glucoforina C positivos (técnica inmunocitoquími-
ca de FAAFA).
402
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
403
más maduras y en los eritrocitos. La pre- nóstico respecto de los casos con MIKA
sencia de vacuolas PAS positivas en los (minor karyotype aberrations) o cariotipo
eritroblastos no es constante, pero su normal, en los que citológicamente las
hallazgo sugiere el diagnóstico de leuce- células eritroides tienen una maduración
mia eritroide. El número de sideroblastos más preservada(118). La mayoría presenta
medulares está aumentado, y se pueden anomalías cromosómicas múltiples y com-
observar aisladas formas en anillo. El hie- plejas (MAKA), con especial implicación
rro macrofágico también está elevado, de los cromosomas 1, 5 y 7. La afectación
aunque en menor cantidad que en la ane- del brazo corto del cromosoma 1 no está
mia refractaria sideroblástica. Kass(122) ha descrita en otras leucemias mieloides y
descrito un método citoquímico basado podría ser considerada característica de
en la metacromasia que experimentan los esta subvariedad(119).
núcleos de los eritroblastos eritrémicos al
teñirlos con azur A. Dicho colorante tie- Leucemias agudas megacarioblásticas
ne la propiedad de teñir metacromática- La leucemia aguda megacarioblástica
mente la arginina metilada, apareciendo es una leucemia aguda en la que más del
unos cordones de coloración rosada en 50% de los blastos son de línea mega-
el núcleo de los eritroblastos neoplásicos. cariocítica. Se diferencian dos subtipos
Este dato parece ser exclusivo de la eri- según la OMS(1): la leucemia aguda mega-
tremia pura y de la eritroleucemia. carioblástica y una variante reconocida
• El diagnóstico diferencial se debe esta- como LAM/síndrome mieloproliferativo
blecer con la anemia megaloblástica (nor- transitorio en el síndrome de Down.
malidad de la cifra de vitamina B12 séri-
ca y de folatos) y con otras situaciones Leucemia aguda megacarioblástica
que cursan con eritroblastosis sanguínea Incide tanto en niños como en adultos y
(anemias hemolíticas agudas, hemoglobi- puede presentarse excepcionalmente en
nopatías, carcinoma metastásico, etc.). El el momento del nacimiento(123). Represen-
curso clínico suele ser muy tormentoso y ta el 3-5% de las LAM de novo y el 16%
el enfermo fallece en pocas semanas o en de las LAM secundarias(1,124) (Tabla 24).
algunos meses. Las manifestaciones clínicas son inespe-
• Inmunofenotipo: La eritremia pura cíficas. La hepatoesplenomegalia y las
sin maduración es inclasificable feno- adenomegalias son infrecuentes. En oca-
típicamente con los anticuerpos hoy en siones se detectan lesiones osteolíticas
día disponibles. En la eritremia pura con u osteoscleróticas. Analíticamente desta-
maduración el componente eritroide más ca una pancitopenia con escasos blastos
maduro presenta reacción con anticuer- circulantes. La cifra de plaquetas puede
pos anti-glucoforina A y C y CD71(30,31). El estar moderadamente descendida, pero
antígeno CD71 no es específico de esta en un 40% de casos es normal o incluso
línea, pero está presente desde los prime- aumentada(125,126) y de aspecto muy dis-
ros estadios de diferenciación eritroide y mórfico (Figura 43).
si se expresa conjuntamente con el CD36 • Morfología y citoquímica: Los blastos
tiene valor a favor de la filiación eritroide. de estirpe megacariocítica pueden adop-
• Citogenética: La presencia de MAKA tar un aspecto morfológico muy diverso
(major karyotype aberrations), es decir, (Figura 44). Los megacarioblastos sue-
de tres o más anomalías citogenéticas, se len presentar un núcleo de contorno
asocia estrechamente con un peor pro- muy variable con uno o varios nucleolos
404
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
Tabla 24
405
a b c
Figura 44. Diversos aspectos morfológicos que pueden adoptar las células blásticas de estirpe megacariocítica: a) prome-
gacarioblastos con extensos mamelones citoplasmáticos; b) promegacarioblastos asincrónicos, uno con desprendimiento
plaquetario, y c) promegacarioblastos con internalización eritrocitaria (May-Grünwald-Giemsa).
406
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
407
negativos los marcadores CD45, CD34
y HLA-DR, TdT y los marcadores linfoi-
des, aunque puede haber expresión abe-
rrante de CD7. Otros marcadores útiles
para el diagnóstico de la LAM-M7 son el
CD36, las proteínas que contienen los
gránulos α, el FVIII, la β-tromboglobulina
y el factor plaquetario 4(30,127).
• Genética: Se han descrito anomalías
en 3q21-26, donde se localizan los genes
relacionados con la maduración y dife-
renciación megacariocítica, trisomía del
cromosoma 8 y trastornos de los cromo-
somas 5 y 7.
En niños, particularmente en los de
menos de 1 año, se puede presentar la
t(1;22)(p13;q13)(1,129). En hombres jóve-
nes con tumor de mediastino de células
germinales asociado a leucemia aguda
megacarioblástica se han descrito varias
alteraciones citogenéticas, entre ellas un
i(12p).
• Diagnóstico diferencial: Se debe esta-
blecer el diagnóstico diferencial con la
LAM mínimamente diferenciada, la pan-
Figura 49. Sangre periférica donde se observan dos células
blásticas CD61 negativas y una tercera CD61 positiva; las mielosis aguda con mielofibrosis, la leu-
plaquetas son también CD61 positivas (tinción inmunoci- cemia aguda linfoblástica, la leucemia
toquímica de FAAFA). eritroide pura, y con la transformación
blástica de SMD previos, mielofibrosis
idiopática, o con la crisis blástica de la
y suelen ser negativos para las gluco- leucemia mieloide crónica. La ausencia
proteínas de membrana plaquetaria de de hepato/esplenomegalia, de hematíes
aparición más tardía como el CD42 (glu- en lágrima y de síndrome leucoeritroblás-
coproteína Ib). Sin embargo, en el 20% tico diferencia esta variedad de la mielo-
de todas las leucemias M7, se pueden fibrosis crónica idiopática. Si bien el 90%
observar blastos glucoproteína IIIa nega- de las mielofibrosis agudas corresponde
tivos y PPO positivos, aunque la posibi- a proliferaciones leucémicas de precur-
lidad recíproca también se ha constata- sores megacariocíticos inmaduros, en
do (Tabla 25). La expresión de CD41 y una minoría de casos, el síndrome clíni-
CD61 de citoplasma es más específica y co-histológico de la mielofibrosis aguda
sensible que la de superficie, sobre todo puede tener por causa una proliferación
mediante citometría de flujo, debido a la mieloblástica no megacariocítica(1). Las
posible adherencia de las plaquetas a las leucemias megacarioblásticas que cur-
células blásticas. Los marcadores mieloi- san con la t(1;22) en la infancia pueden
des como el CD13 y el CD33 pueden ser simular una metástasis de un neuroblas-
positivos, mientras que casi siempre son toma. El diagnóstico diferencial con la
408
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
Tabla 25
I + - - - -
II + + - +/- +
III + + + + -
ME: microscopía ultraestructural
409
hepatoesplenomegalia es mayor que en
otros tipos de LAM.
• Morfología y citoquímica: Se caracte-
riza por la presencia, en sangre y medula
Figura 50. Leucemia de basó- ósea, de un gran número de células blás-
filos. Las células blásticas
contienen granulación basófila ticas de núcleo redondo o bilobulado con
(metacromática). El estudio nucleolos, citoplasma basófilo con esca-
ultraestructural certifica su sos gránulos basófilos, metacromáticos
naturaleza basófila (May- con el azul de toluidina y que pueden
Grünwald-Giemsa). coexistir con gránulos eosinófilos (Figu-
ra 50). Los basófilos sanguíneos pueden
ser hipo o hipergranulares. Generalmen-
indistinguibles de los blastos de las leuce- te se requiere el examen ultraestructural
mias persistentes. para la confirmación de su diagnósti-
Los blastos son mieloperoxidasa y co(1,135). El análisis ultraestructural pone
negro Sudán negativos. Algunos pueden en evidencia la naturaleza de los blastos
presentar PPO por citoquímica ultraes- que presentan gránulos theta caracterís-
tructural. ticos de los basófilos. Los gránulos theta
• Inmunofenotipo: Presentan unos mar- poseen una membrana ecuatorial más
cadores similares a los de la leucemia electrón-densa que el resto del contenido
megacarioblástica. Pueden ser CD7 posi- granular. Se pueden observar blastos con
tivos. Expresan el receptor c-mpl. mieloperoxidasa en la cisterna perinu-
• Genética: Además de la trisomía 21, clear, retículo endoplásmico y en los grá-
pueden observarse otras alteraciones cito- nulos(132-135). En ocasiones, en los blastos
genéticas como trisomía 8. En algún caso coexisten gránulos basófilos y gránulos
con síndrome mieloproliferativo o leuce- mastocíticos.
mia transitoria se ha demostrado clona- Los blastos son peroxidasa negativos o
lidad al utilizar análisis de polimorfismos débilmente positivos y azul de toluidina,
ligados al cromosoma X. Se han descrito ω-exonucleasa y aminocaproato-estera-
casos de leucemias agudas transitorias sa positivos en menos de la mitad de los
en niños fenotípicamente normales con pacientes. Pueden presentar positividad
mosaicismo de la trisomía 21. También se al PAS.
han descrito mutaciones del gen GATA-1. • Inmunofenotipo: Los blastos expre-
san marcadores mieloides como CD13 y
Leucemia aguda de basófilos CD33, así como CD34 y HLA-DR. Pueden
La leucemia aguda de basófilos es una expresar CD9, CD25 y TdT.
leucemia a expensas de células blás- • Citogenética: La presencia de altera-
ticas que inician diferenciación basófila. ciones genéticas es excepcional. Algunos
Es extraordinariamente rara(132-134). Su casos se presentan como una leucemia
incidencia es inferior al 1% de las leuce- aguda de novo Philadelphia positiva con
mias agudas. En ocasiones se trata de la una t(9;22)(q34;q11). Debe diferenciarse
fase blástica de una leucemia mieloide de otras leucemias mieloides con compo-
crónica cromosoma Philadelphia positiva nente basófilo, sobre todo de tipo M2 y M4,
que había pasado inadvertida(1). Los sig- que pueden presentar la t(6;9)(p23;q34),
nos y síntomas se deben en gran parte y con el brote basófilo de una leucemia
a la hiperhistaminemia. La frecuencia de mieloide crónica o de un SMD previo(136).
410
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
411
Figura 52. Biopsia de piel con infiltración por células mie- Figura 53. Biopsia de piel con infiltración por células mie-
loides en un paciente con sarcoma granulocítico (tinción loides mieloperoxidasa positivas en un paciente con sarco-
de hematoxilina-eosina). ma granulocítico (técnica inmunocitoquímica de FAAFA).
412
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
como manifestación tisular de una LAM asocia a una leucemia monoblástica con
ya diagnosticada, así como anteceder la alteraciones en 11q23.
transformación blástica de una LMC. Cuando el cloroma acontece en el
Cualquier localización anatómica puede contexto de un SMD o de un síndrome
hallarse afectada, y los lugares más fre- mieloproliferativo crónico, se le conside-
cuentes son piel, ganglios, tejidos blandos ra como una transformación blástica de
sobre hueso infrayacente, hueso, perios- estos procesos.
tio y vísceras(1).
• Morfología y citoquímica: Se recono- LEUCEMIAS AGUDAS
cen tres tipos de sarcoma granulocítico DE LINAJE AMBIGUO
según el grado de maduración celular:
1. Blástico, constituido únicamente por En el grupo de leucemias agudas de
blastos. linaje ambiguo se incluyen las leucemias
2. Inmaduro, constituido por blastos y agudas indiferenciadas, las leucemias
promielocitos. agudas bilineales y las leucemias agudas
3. Diferenciado, constituido por promie- bifenotípicas(1).
locitos y elementos más diferenciados(1). Estos tipos de leucemias representan
El diagnóstico se basa en positividad aproximadamente un 5-10% de las leuce-
para la MPO y/o naftol-AS-D-cloro-ace- mias agudas.
tato-esterasa. La aplicación de la mielo- Las leucemias agudas indiferenciadas
peroxidasa, lisozima y la cloro-acetato- son leucemias en las que la morfología, la
esterasa es imprescindible para catalogar citoquímica y los marcadores inmunofe-
correctamente esta entidad. Otro tipo de notípicos de los blastos no permiten clasi-
sarcoma mieloide es el monoblástico, que ficarlas como mieloides ni como linfoides.
puede acompañar o preceder a una leu- En las leucemias bilineales coexiste una
cemia aguda monoblástica y cuyos blas- clona celular mieloide con otra distinta
tos son esterasas inespecíficas positivos con marcadores linfoides, y en las leuce-
y fluoruro-sensibles. mias bifenotípicas los blastos coexpresan
El diagnóstico diferencial se debe esta- antígenos mieloides y linfoides.
blecer con un linfoma no Hodgkin de • Morfología: En la leucemia indiferen-
células grandes y con un tumor de célula ciada los blastos carecen de rasgos de
pequeña como el neuroblastoma, el rab- diferenciación. En la leucemia bilineal y
domiosarcoma, el tumor de Ewing o el en la bifenotípica es frecuente hallar blas-
meduloblastoma. tos del tipo de la leucemia monoblástica,
• Inmunofenotipo: Los blastos tienen así como la coexistencia de blastos de
un perfil semejante al de los precursores tamaño muy desigual, unos pequeños
mieloides de las LAM, con expresión de con poco citoplasma y otros mayores con
antígenos mieloides como CD13, CD33, citoplasma amplio. La morfología mieloide
CD117 y MPO entre otros. En el caso de predomina sobre la linfoide(1).
los monoblastos, éstos se marcan con • Inmunofenotipo: La leucemia aguda
CD14, CD16, CD11c y lisozima. indiferenciada se caracteriza por pre-
•Genética: Existe la asociación entre sentar blastos que carecen de marca-
sarcoma mieloide y LAM con maduración dores específicos de línea, como CD3,
con t(8;21)(q22;q22), así como con la leu- CD79a, CD22 y MPO, y no suelen expre-
cemia aguda mielomonocítica con eosi- sar más de un marcador asociado a una
nofilia e inv(16)(p13q22). Algún caso se línea celular. Es frecuente que expresen
413
Tabla 26
Linaje
HLA-DR, CD34 y CD38. Suelen expresar las Leucemias (EGIL)(138), que también
TdT y CD7. son las aceptadas por otros grupos(139-141).
La leucemia bilineal se caracteriza por Estas directrices poseen la doble finali-
presentar dos clonas de blastos distintas, dad de unificar criterios respecto a estas
una mieloide y otra linfoide, o excepcio- leucemias y no confundirlas con leuce-
nalmente una B y otra T(1). mias de una única estirpe, que presentan
Las leucemias bifenotípicas se caracteri- algún marcador aislado asociado de otras
zan por presentar blastos que coexpresan líneas (leucemias fenotípicamente discor-
marcadores mieloides y linfoides o mar- dantes). En la Tabla 26 se refiere el “siste-
cadores linfoides B y T. Excepcionalmente ma de puntuación”, que permite distinguir
pueden presentar marcadores mieloides, un caso bifenotípico bona fide de otro con
linfoides B y linfoides T simultáneamente. expresión aberrante de algún marcador
Los rasgos bifenotípicos pueden incidir en de otro linaje (LAL + marcador mieloide
blastos de morfología L1, L2, M1 o M2, y [6%], LAL con marcadores de línea T y B
rara vez en los de tipo M4 y M5. Su expre- [17%]). Este sistema se basa en el núme-
sión en las células leucémicas de las M3, ro y grado de especificidad de los marca-
M6 o M7 es excepcional o inexistente. dores expresados en la célula leucémica.
Los criterios para aceptar las leucemias Estas leucemias derivan, probablemente,
bifenotípicas son aún algo confusos, por de la transformación leucémica de una
lo que seguidamente se citan las direc- célula progenitora multipotente con capa-
trices establecidas por el Grupo Europeo cidad diferenciativa a lo largo de la línea
para la Caracterización Inmunológica de mieloide y linfoide.
414
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
Es más frecuente en niños menores terapia son cada vez más intensivas y
de 2 años y suele presentarse como una los intervalos entre ellas cada vez más
leucemia de novo o bien, rara vez, como cortos, se hace difícil para el citólogo
recaída de una LAL o LAM. La cifra de aplicar los conceptos clásicos de remi-
leucocitos suele ser alta, y la proporción sión completa. La temprana evaluación
de blastos circulantes, variable. Plantean de la medula ósea tras el primer ciclo de
problemas terapéuticos y su pronóstico inducción es útil para detectar pacientes
es sombrío(142). En la célula leucémica con enfermedad persistente, pero quizás
bifenotípica pueden coexistir marcado- no sea el mejor momento para aplicar los
res mieloides con linfoides B o T, o en criterios de remisión completa. Reciente-
casos excepcionales se detectan mar- mente varios grupos(144,145) han revisado
cadores de tres líneas hematopoyéticas estos criterios y han introducido nuevos
(trifenotípicas)(142), y del todo excepcional conceptos de respuesta al tratamiento,
es la coexistencia de marcadores B y T. como remisión morfológica completa con
La mayoría de los casos son TdT+, HLA- incompleta recuperación de las cifras de
DR+ y CD34+. En las leucemias bifenotí- sangre periférica, estado morfológico
picas que se presentan con morfología y libre de leucemia, remisión citogenética
citoquímica mieloide, es frecuente encon- y molecular e importancia del estudio
trar reordenada la cadena pesada de la citogenético en el día 21 después de la
Ig o el receptor de la célula T, hecho que quimioterapia de inducción(146).
confirma su compromiso linfoide a nivel En ocasiones la remisión se traduce
genómico. Los blastos sobreexpresan la en la aparición de signos morfológicos
glucoproteína P, hecho que ensombrece mielodisplásicos (remisión mielodisplási-
el pronóstico. ca). En la misma se observa hiperplasia
No existe una anomalía citogenética eritroide con cambios megaloblásticos,
específica, siendo frecuente la observa- sideroblastos en anillo y eritroblastos
ción de la t(9;22), anomalías de los cro- PAS positivos. En la serie granulosa se
mosomas 5 y 7, reordenamiento de 11q23 advierte desviación a la izquierda, y en
y cariotipos complejos(143). la megacariocítica hiper o hipolobulación
En la Tabla 27 se especifica la frecuen- de sus elementos. En tal circunstancia es
cia/incidencia de los distintos tipos de sugestivo que el clon agresivo que daba
LAM. lugar a la blastosis sea sustituido por
Criterios de remisión de una LAM otro clon menos agresivo, que se expre-
El concepto clásico de remisión com- sa en las células con mayor capacidad
pleta(8) se resume en un recuento abso- madurativa(9).
luto de neutrófilos superior a 1,5 x 109/L,
una cifra de plaquetas superior a 100
CLASIFICACIÓN DE
x 109/L y sin evidencia de blastos cir-
LAS LEUCEMIAS AGUDAS
culantes. En la medula ósea se requie-
LINFOBLÁSTICAS
ren menos del 5% de células blásticas
en una medula cuya celularidad global En la clasificación de la OMS(1) las LAL
hematopoyética sea superior al 20%. se incluyen dentro de las neoplasias de
Debe observarse evidencia de madu- precursores de células B y T y se distin-
ración en todas las líneas celulares y guen dos entidades: la leucemia/linfoma
ausencia de enfermedad extramedular. linfoblástico de precursor B y la leucemia/
Pero, dado que las pautas de quimio- linfoma linfoblástico de precursor T.
415
Tabla 27
LAM con t(8;21)(q22;q22);(AML1/ • 5-12% de las LAM (1/3 de las LAM-M2 con • Más frecuente en niños
ETO) cariotipo anómalo) y jóvenes
LAM con inv(16)(p13q22); • 10-12% de las LAM (12% de las LAM-4) • Más frecuente en jóvenes
(CBFβ/MYH11)
LAM asociada a anomalías • 6% de las LAM • Cualquier edad, aunque más frecuente en
de 11q23(MLL) niños y en LAM del adulto relacionadas
con la terapéutica
Leucemia aguda mieloide con • 12-15% de las LAM presentan mielodisplasia • Generalmente en ancianos
displasia multilínea trilínea al diagnóstico
Leucemias agudas mieloides • 10-20% de las LAM del adulto, incidencia
relacionadas con la terapéutica posiblemente infravalorada
LAM-M0 mínimamente diferenciada • 5% de las LAM • Cualquier edad pero más frecuente en
ancianos
LAM-M1 sin maduración • 10% de las LAM • Cualquier edad
LAM-M2 con maduración • 30-45% de las LAM • Cualquier edad
LAM-M4 mielomonocítica • 15-25% de las LAM • Cualquier edad pero más frecuente en
ancianos
LAM-M5 monoblástica • M5a: 5-8% de las LAM • > 40 años y en niños < 10 años,
y monocítica • M5b: 3-6% de las LAM la mitad de los cuales
• M5ef: 0,5% de las LAM tienen < 2 años
Leucemias agudas eritroides • 2-5% de las LAM • Edad avanzada
• 5-6% de las LAM • Pacientes más jóvenes
LAM-M7 megacarioblásticas • 3-5% de las LAM • Leucemia congénita
• 16% de las LAM secundarias • Los portadores de trisomía 21 tienen 10
veces más riesgo
de padecer una LAM-M7 o LAL común
que el resto de
la población pediátrica
Leucemia aguda de basófilos • < 1% de las LAM
Panmielosis aguda • Muy poco frecuente • Incide en adultos y, raramente,
con mielofibrosis en la infancia
Sarcoma mieloide • 2-3% de las LAM
Leucemias agudas • 5-10% de las leucemias agudas • Leucemia aguda bifenotípica: más fre-
de linaje ambiguo cuente en niños < 2 años
ef: eritrofagocitosis; LAM: leucemia aguda mieloide; v. hipogranular: variante hipogranular
416
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
Tabla 28
Tipo morfológico
Rasgos citológicos
LAL-1 LAL-2 LAL-3
417
plasias de células B maduras y no hace
distinción entre las dos variantes morfoló-
gicas L1 y L2.
La variedad L1 se observa con más fre-
cuencia en los niños, donde representa
el 85% de las LAL. En general, las célu-
las de la variedad L1 tienen una relación
núcleo-citoplasmática alta, con núcleo
de cromatina más condensada de lo que
correspondería a una célula blástica, sin
nucleolos evidentes y con un tamaño
celular global pequeño (Figura 54). El
núcleo puede tener un contorno irregu-
lar, con indentaciones y aspecto riede-
riforme en suela de zapato, debido a la
constricción de abundantes microfibri-
llas perinucleares. Estas irregularidades
nucleares son especialmente evidentes
con el microscopio electrónico. El cito-
plasma es escaso, poco basófilo y puede
contener vacuolas. En la mayoría de los
casos el citoplasma de los linfoblastos es
agranular, pero, en un 1% de las leuce-
mias, los linfoblastos pueden contener
Figura 54. Frotis de sangre periférica de una leucemia aguda gruesos gránulos mieloperoxidasa nega-
linfoblástica tipo L1 de la clasificación FAB. Aspecto mono- tivos, configurando una variedad morfo-
morfo de los blastos linfoides (May-Grünwald-Giemsa). lógica especial que será comentada más
adelante. La reacción del PAS puede ser
positiva, en forma de gruesos bloques
conforme a la morfología de las células (Figura 55). Los blastos vacuolizados
blásticas que, mediante un estudio multi- PAS positivos se han relacionado con el
metodológico, no deben mostrar estigmas fenotipo común CALLA positivo, así como
de diferenciación mieloide en más del con una buena respuesta a la terapéuti-
3% de los blastos. En esta clasificación ca, si bien la ausencia de vacuolas PAS
se evalúan los siguientes parámetros: positivas no implica negatividad del antí-
tamaño celular, irregularidad y forma del geno de la leucemia linfoblástica CD10+
núcleo, aspecto de la cromatina, núme- o CALLA(147). Rara vez la LAL, sobre todo
ro y tamaño de los nucleolos, grado de en los niños, puede ir precedida de una
basofilia y existencia de vacuolas en el pancitopenia aplásica (2% de los casos),
citoplasma. Actualmente, en la clasifica- de un cuadro de necrosis medular aguda
ción de las LAL, al inmunofenotipo se le o de un SMD.
confiere un papel más relevante que a la La variedad L2 constituye la forma más
descripción meramente morfológica. frecuente en el adulto, y en los niños
La clasificación de la OMS excluye la aumenta su incidencia a partir de los 10
variedad L3 o leucemia linfoblástica tipo años. Los linfoblastos tienen mayor tama-
Burkitt y la considera dentro de las neo- ño que en la variedad L1, y la cromatina
418
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
419
Figura 57. Frotis de sangre periférica de una leucemia agu- Figura 58. Blastosis con morfología de células de linfoma
da linfoblástica tipo L3 de la clasificación FAB. Destaca la de Burkitt. Junto a dos elementos en mitosis se observa un
intensa basofilia y vacuolización de los linfoblastos (May- macrófago que contiene detritus celulares procedentes de
Grünwald-Giemsa). células linfoides apoptóticas (May-Grünwald-Giemsa).
420
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
421
Figura 60. Frotis de medula ósea de una leucemia aguda
linfoblástica de origen inmunológico B donde algunos lin- Figura 61. Leucemia aguda linfoblástica con maduración,
foblastos presentan granulación azurófila mieloperoxidasa que presenta una proporción importante de células linfoi-
negativa (flechas) (May-Grünwald-Giemsa). des con maduración posterior al estadio blástico (flechas)
(May-Grünwald-Giemsa).
422
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
Tabla 29
Tipos FAB L1 L2 L3
Mieloperoxidasa - - -
Cloro-acetato-esterasa - - -
Negro Sudán - -/ ± -
PAS +m +m -
Rojo al aceite - - +
* Positividad focal centrosómica
ANAE: esterasa del ácido α-naftilo; FAB: Grupo Cooperativo Franco-Americano-Británico; LAL: leucemia aguda linfoblás-
tica; m: mazacotes
423
Tabla 30
CD79a
CD22cit CD19 CD34 CD10 TdT CD22s CD20 CD45 μcit IgS
cit
Pro-B o LAL-B1 + ± + + - + ± - ± - -
Común o LAL-B2 + + + ± ++ + + ± ± - -
-o
Pre-B o LAL-B3 + + + - +o- + + + + +
±
B madura
+ ± + - ± ± ± + + - +
o LAL-B4
cit: citoplasmático; EGIL: Grupo Europeo para la Caracterización Inmunológica de las Leucemias; IgS: inmunoglobulinas de
superficie; LAL: leucemia aguda linfoblástica; s: superficie
Tabla 31
424
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
425
con diferentes genes, y las LAL con ano- los exámenes citogenéticos, lo que suele
malías en 11q23 pueden aparecer tam- coincidir con un pronóstico más desfavo-
bién como leucemias secundarias al tra- rable. En resumen, y tomando como refe-
tamiento con etopósido. rencia unos pocos ejemplos, la relación
d) La t(1;19)(q23;p13.3) se encuentra entre cariotipo y pronóstico es muy estre-
en el 25% de las LAL infantiles pre-B, de cha. Resulta, asimismo, interesante para
morfología L1, y da lugar al gen de fusión el citólogo saber relacionar determinados
E2A/PBX. Se dispone hoy en día de un aspectos morfológicos con algunas ano-
método (multiplex PCR) rápido y sensible malías citogenéticas, como por ejemplo
para detectar estas traslocaciones previa- la existencia, en principio paradójica, de
mente citadas y de significado pronóstico células blásticas grandes con cromatina
muy importante(164). muy fina pero sin nucleolos en las LAL
3. Pronóstico intermedio. En este grupo pre-B con anomalías en 12p, o bien la
se incluyen: la del(6q), del(9p), del(12p), presencia de blastos vacuolizados con
hiperdiploidía (< 51 cromosomas), triploi- una deleción intersticial de 9q(165).
días y tetraploidías. • Diagnóstico diferencial. El diagnóstico
Las traslocaciones t(8;14)(q24;q32), diferencial de las LAL-B se ha de realizar
t(8;22)(q24;q11) y t(2;8)(p12;q24) se con las LAL-T y las LAM mínimamente
observan solamente en la variedad L3 de diferenciadas, mediante estudio inmu-
la clasificación FAB y que la OMS consi- nofenotípico(30) y también con la blastosis
dera dentro de las neoplasias de células B medular asintomática(1,166). Si bien el diag-
maduras. nóstico citológico de una leucemia aguda
El grado de diferenciación de las células se basa en el hallazgo de células atípicas
blásticas tiene una correlación inmunoló- en la sangre y/o medula ósea (a mayor
gica y genética(163). Las LAL-B con reor- cuantía y grado de atipia, mayor certe-
denamiento del gen MLL se asocian a un za diagnóstica), también hay que recor-
fenotipo pro-B. Las LAL-B con la t(1;19) dar que la presencia de algunas células
son de inmunofenotipo pre-B, CD34 blásticas en la sangre y/o medula ósea
negativas, CD10 positivas, CD20 débil o no es siempre sinónimo ni patognomóni-
negativas y cadenas μ-intracitoplasmá- co de leucemia aguda. Así, ya en 1947,
ticas positivas. Las LAL-B con t(12;21) Jean Bernard advirtió sobre la existencia
muestran CD19, CD10 y HLA-DR positivi- de blastosis medulares no leucémicas,
dad y son habitualmente CD20 negativas. secundarias a otras patologías (anemia
Este tipo de leucemias presenta de forma hemolítica, sepsis neonatal, tuberculosis
característica CD13 o CD33(30). La negati- generalizada, infecciones varias, carci-
vidad o expresión parcial de CD9 y CD20 nomatosis extensas, estados de inmu-
son altamente predictivas de la presencia nodeficiencias, neutropenia congénita,
del gen TEL-AML1, y la mayoría de LAL trombocitopenia autoinmune, etc.). En
con la t(9;22)(q34;q11.2) presentan un las medulas regenerativas postrasplan-
inmunofenotipo de célula LAL común. te, postirradiación y posquimioterapia
El hallazgo de metafases normales jun- puede existir también una blastosis que
to a otras patológicas es de observación puede producir inquietud al citólogo y que
relativamente frecuente y de mejor pro- debe ser valorada en su justa medida. Su
nóstico que aquellos casos con alteracio- observación es más frecuente en niños,
nes en todas las metafases. En algunos adolescentes y adultos jóvenes que, sin
pacientes, no se obtienen metafases en patología hematológica alguna, pueden
426
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
Tabla 32
• Anemia ferropénica
• Púrpura trombocitopénica crónica
• Neutropenia crónica
• Poliartritis crónica
• Granuloma eosinófilo
• Invaginación intestinal
• Otros
427
No presentan positividad para las hidro-
lasas ácidas, esterasas inespecíficas ni
material PAS positivo.
La hematogonia y el linfoblasto leucémi-
co son TdT positivos y pueden expresar
CD10. Sin embargo, mediante citometría
de flujo multiparamétrica, el inmunofeno-
tipo de las hematogonias es caracterís-
tico, ya que éstas carecen de antígenos
aberrantes y muestran un patrón repro-
ducible de coexpresión de marcadores
asociados con la diferenciación linfoide B
como CD10, CD19, CD20, CD34 y CD45.
Hay una expresión continua de estos antí-
genos que indica maduración, con predo-
minio de estadios intermedios (CD10+,
CD19+, TdT–, IgS–) y tardíos (CD19+,
CD20+, IgS+). Por el contrario, los linfo-
blastos de la LAL-B muestran un predomi-
nio de células inmaduras (TdT+, CD19+,
IgS–, CD20–)(1). En la Tabla 33 se expone
Figura 64. Blastosis asintomática. Frotis de medula ósea la metódica de estudio de las células blás-
que muestra varias hematogonias con el característico des-
lustramiento de su cromatina, en un paciente no hematoló-
ticas, que es aconsejable en la actualidad
gico (May-Grünwald-Giemsa). para diferenciar precursores B normales
de los leucémicos.
Las hematogonias quedan definidas
lustrada como si se observase a través mayoritariamente por sus características
de un cristal esmerilado (Figura 64), y fenotípicas como células pre-B(166,167). Por
este detalle citológico es, en nuestra opi- el contrario, la población linfoide madu-
nión, el más constante. En ocasiones, se ra más abundante que suele acompa-
advierten nucleolos, aunque su presen- ñarlas contiene IgG de superficie pero
cia no es obligada. El contorno nuclear no cadenas μ-intracitoplasmáticas, y se
suele ser regular, si bien en una minoría define como linfocitos B maduros. En la
de células puede ser ondulado o incisu- (Tabla 34) expresamos los datos que a
rado. Esta población blástica encontra- nuestro juicio restan significado patológi-
da en proporción variable, pero dentro co a las blastosis medulares.
de unos márgenes bastante precisos Dicha celularidad pre-B y B se ha estu-
(5-15%), se acompaña constantemente diado por citogenética y técnicas mole-
de una infiltración por elementos linfocí- culares, sin que se pudiesen detectar
ticos morfológicamente muy próximos a anomalías clonales. Molecularmente, se
los linfocitos maduros, que se hallan en demuestra configuración en línea germi-
una proporción que oscila entre el 20 y nal de los genes que codifican las cade-
el 30% de la totalidad celular. Este acom- nas pesadas de las inmunoglobulinas(1).
pañamiento hace creíble que se trate Estas blastosis resultan, asimismo, muy
de una misma estirpe celular en distinto incómodas cuando se observan en pacien-
estadio evolutivo. tes diagnosticados con anterioridad de una
428
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
Tabla 33
TdT +++ +
CD19 + +++
CD10 + +++
Tabla 34
429
Figura 66. Frotis de medula ósea infiltrada por linfoblas-
tos T con intensa positividad centrosómica de fosfatasa
ácida (técnica de Goldberg y Barka).
430
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
431
Tabla 35
432
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
433
ASPECTOS QUE CONVIENE RECORDAR EN RELACIÓN
CON LA MORFOLOGÍA DE LAS LEUCEMIAS AGUDAS
434
▲ Leucemias agudas. Introducción al estudio de las leucemias agudas...
435
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444
Capítulo 9
Mononucleosis infecciosa
y síndromes afines. Reacciones
leucemoides linfocitósicas
y granulocíticas. Linfocitosis B
policlonal persistente
MONONUCLEOSIS INFECCIOSA x 109/L, si bien éstas pueden ser superio-
res. Asimismo, son posibles, aunque infre-
cuentes, los casos que cursan con leuco-
Generalidades
penia. Se han establecido unos criterios
La mononucleosis infecciosa (MI) o fie- de sospecha citológica de MI en los que
bre ganglionar de Pfeiffer es un proceso se exige un mínimo de un 20% de linfoci-
linfoproliferativo autolimitado que cursa tos atípicos en el frotis sanguíneo o de un
con amigdalofaringitis, poliadenopatía 10% de linfocitos atípicos si se acompa-
aguda febril, presencia de linfocitos anó- ñan de una linfocitosis absoluta superior
malos y anticuerpos heterófilos en la san- a 5 x 109/L, o de una linfocitosis relativa
gre(1). El agente etiológico es el virus de superior al 50%(1). Habitualmente el núme-
Epstein-Barr (VEB)(2). Incide sobre todo ro de eritrocitos y de trombocitos permane-
en niños y jóvenes, y es poco frecuen- ce inalterado, pero existen pacientes con
te después de los 40 años. Destaca un púrpura trombocitopénica (< 1%)(3) o con
cuadro hemático leucemoide linfocitario, anemia hemolítica autoinmune (alrededor
con presencia de grandes elementos del 0,5%)(4). La fórmula leucocitaria apare-
mononucleados hiperbasófilos, difíciles ce dominada por la presencia de linfocitos
de clasificar, por compartir características reactivos atípicos de aspecto polimorfo,
citológicas de linfocitos estimulados y de que contrasta claramente con el mono-
plasmocitos. Downey et al., en 1923, ya morfismo citológico de las leucemias agu-
habían reparado en la presencia de estas das (Figura 1). Recuérdese, sin embargo,
células hiperbasófilas. Hacemos esta bre- que en las primeras 24 o 48 horas puede
ve alusión histórica para resaltar la impor- aparecer un cuadro leucocitario equívoco,
tancia de estas células en el diagnóstico con dominio polinuclear y desviación a la
citológico de la MI y de síndromes afines. izquierda del hemograma de Schilling.
El curso es habitualmente benigno, aun- Las células de la MI, también deno-
que si incide en individuos previamente minadas virocitos, por poder observarse
inmunodeprimidos puede ser fatal. en otras virosis, o células de Pfeiffer o de
Downey, ofrecen variaciones en su tama-
ño, pero en general son mayores que los
Diagnóstico morfológico y serológico
linfocitos grandes (15-20 μm) (Figura 2).
Desde el punto de vista analítico suelen El citoplasma suele ser abundante, de
hallarse cifras leucocitarias entre 10 y 25 basofilia variable, con refuerzo en la peri-
445
Figura 2. Células de mononucleosis infecciosa en distinto
grado de estimulación (May-Grünwald-Giemsa).
446
▲ Mononucleosis infecciosa y síndromes afines...
447
nado de Forssman, o en pacientes afec-
tos de la enfermedad del suero, la reac-
ción de Paul-Bunnell puede ser positiva;
para aumentar su especificidad se utiliza
la prueba de Paul-Bunnell-Davidson, de
absorción diferencial. Los anticuerpos
tipo Forssman son absorbidos por la sus-
pensión de riñón de cobaya, y las agluti-
ninas propias de la MI, por los hematíes
de buey. La reacción de Paul-Bunnell se
considera positiva a partir de una dilución
de 1/32 y se positiviza a finales de la pri-
mera semana de la enfermedad. Dicha
positividad persiste alrededor de unas
7-12 semanas y en algunos casos has-
ta 1 año. Los anticuerpos heterófilos se
pueden hallar en un 90% de los adultos
jóvenes con MI. Actualmente, se dispone
de reactivos comerciales que permiten la
detección rápida de anticuerpos heterófi-
los por aglutinación en portaobjetos.
Muchas veces conviene buscar eviden-
cia serológica de infección primaria por
el VEB, sobre todo en casos de alta sos-
Figura 4. Aspirado ganglionar de una mononucleosis infec- pecha clínica con anticuerpos heterófilos
ciosa. Entre la población linfoide destacan un elemento negativos, en fases precoces de la enfer-
blástico de gran tamaño (flecha larga) y un macrófago con medad y en niños menores de 5 años.
detritus celulares (flecha corta) (May-Grünwald-Giemsa). Por el contrario, anticuerpos heterófilos
pueden aparecer en otras situaciones,
incluso en cuadros en los que la impli-
anticuerpos IgM, así denominados por- cación patogénica del VEB no ha sido
que están dirigidos contra antígenos no demostrada. Así, un 1,5% de las artritis
relacionados filogenéticamente (por ejem- reumatoides y hasta un 5% de las neo-
plo, anticuerpos humanos frente a eritro- plasias, sobre todo leucemias y linfomas,
citos de oveja). En 1932, Paul y Bunnell pueden ser anticuerpos heterófilos posi-
describieron en el suero de un paciente, tivos, lo que junto a una citología linfoide
a partir del quinto día de la enfermedad, atípica puede inducir a un error diagnós-
la presencia de anticuerpos (aglutininas) tico de una trascendencia clínica obvia.
capaces de aglutinar los hematíes de Las técnicas serológicas identifican anti-
carnero (anticuerpos heterófilos). Es de cuerpos dirigidos específicamente contra
gran importancia diagnóstica el hallazgo antígenos víricos como los llamados pre-
de dichos anticuerpos heterófilos (agluti- coces (early antigens, EA), de la cápside
ninas antihematíes de carnero) mediante viral (viral capsid antigen, VCA) y, algo
la reacción de Paul-Bunnell. Sin embargo, más tardíamente, contra antígenos que
en un 6% de las personas sanas, debido se acumulan en el núcleo celular (Eps-
a la presencia de un anticuerpo, denomi- tein-Barr nuclear antigens, EBNA). Para
448
▲ Mononucleosis infecciosa y síndromes afines...
Tabla 1
Frecuentes
• Toxoplasmosis a b
• Citomegalovirus (síndrome posperfusión) Figura 5. a) Célula de mononucleosis infecciosa con abun-
• Infección por VIH dante PAS positividad granular. Se advierte la adaptación
(fase precoz de seroconversión) de su citoplasma a los hematíes circundantes (reacción
de Hotchkiss). b) Célula de mononucleosis infecciosa que
Poco frecuentes muestra actividad granular de N-acetil-β-glucosaminidasa
• Hepatitis víricas (técnica de Reed y Bennett).
• Rubeola
• Varicela
Mediante técnicas moleculares (PCR) se
• Listeriosis
puede averiguar la presencia del genoma
• Herpes virus 6 humano
del VEB con amplificaciones específicas de
Excepcionales secuencias de ADN del virus y cuantificar
• Enfermedades bacterianas el ARN mensajero del VEB(7). Asimismo,
(tifoidea, brucelosis, lúes) técnicas de hibridación in situ permiten su
• Paludismo detección en diversos tejidos.
• Rickettsiosis
• Micoplasmosis Citoquímica
• Hantavirus El estudio citoquímico de las células
• Herpes virus 7 humano de la MI (Figura 5 a) demuestra la presen-
• Algunas neoplasias cia de abundantes gránulos de glucógeno
• Enfermedades autoinmunes diastasa-sensibles que, junto al aumento de
• Enfermedad postinjerto fosforilasa, apuntan hacia una perturbación
del metabolismo del glucógeno. Se detecta,
• Hipersensibilidad medicamentosa
(hidantoínas, PAS, fenilbutazona, asimismo, un grado variable de pironinofilia
fenotiazinas, penicilina, etc.) en relación con el grado de basofilia cito-
plasmática. De conocimiento más reciente
VIH: virus de la inmunodeficiencia humana
es la moderada a intensa actividad de fos-
fatasa ácida tartrato-sensible, que se mani-
fiesta en forma granular en el área centro-
practicar estas determinaciones se dispo- sómica o rebasándola. Ocasionalmente,
ne actualmente de lotes comerciales de la fosfatasa ácida puede ser tartrato-resis-
inmunofluorescencia y ELISA. Si la sero- tente(8). La actividad de β-glucuronidasa,
logía no indica que el individuo presenta así como de N-acetil-β-glucosaminidasa,
en el momento actual infección aguda por granular y multifocal, oscila de moderada
VEB, debe orientarse la etiología del sín- a intensa (Figura 5 b). Contrariamente a
drome de MI hacia los agentes que se los linfocitos T en reposo, las células de la
enumeran en la Tabla 1. MI, al igual que los linfocitos estimulados
449
in vitro por la fitohemaglutinina, son nega- 3 años o más(12). Los linfocitos T CD4+ no
tivas a la enzima α-naftil-acetato-esterasa están aumentados numéricamente, pero
incubada en medio ácido. Las células de también pueden estar activados como
la fiebre ganglionar son fosfatasa alcalina resultado de su extensa estimulación por
negativas, y el índice de fosfatasa alcalina los linfocitos B policlonales infectados por
de los granulocitos está muy descendido, el VEB. El aumento sérico de los antígenos
al igual que en otras virosis, y contrasta cla- CD8 y CD4 solubles sugiere una fuerte acti-
ramente con la elevación registrada en las vación de ambos subtipos linfocitarios(13),
amigdalofaringitis bacterianas(9). activación que va remitiendo durante la
convalecencia. El antígeno CD21 soluble
Ultraestructura en suero también está aumentado en la MI,
así como en malignopatías asociadas al
Se han descrito en algunos casos inclu- VEB, como el carcinoma nasofaríngeo(10).
siones tubulares rodeadas de membrana Los linfocitos CD16+ con actividad NK sue-
situadas cerca de la región centrosómica len también estar activados.
(parallel tubular arrays), que se conside- Existe un franco desequilibrio entre los
ran equivalentes lisosómicos. linfocitos T supresores y los colabora-
dores. Los linfocitos T CD8+ de la MI no
Inmunofenotipo sólo son citotóxicos frente a las células B
infectadas, sino que también lo son para
Actualmente está fuera de duda que las células B que proliferan en un cultivo
estas células atípicas corresponden a lin- in vitro. Muchas veces adoptan la morfolo-
focitos T supresores (CD3+, CD8+) estimu- gía de linfocitos grandes granulares. Si los
lados en respuesta a la colonización de los linfocitos T supresores (CD8+) no inhiben
linfocitos B por el virus VEB, ya que estas adecuadamente los linfocitos B infectados,
células expresan CD21, que es el receptor pueden llegar a desencadenarse linfomas
del virus(10). Gracias a estos receptores, los de distintos tipos(14). Un cuadro fulminante
linfocitos B experimentan selectivamente de mononucleosis, de herencia recesiva,
la infección por partículas víricas, las cua- que se halla ligado al cromosoma sexual X,
les pueden condicionar su transformación se denomina síndrome linfoproliferativo X
y proliferación, dado el gran poder oncogé- o enfermedad de Duncan, apellido de la
nico de este virus. Aunque inicialmente se primera familia en la que varios miembros
pensó que el VEB solamente podía infec- varones sucumbieron a causa de la mono-
tar células de fenotipo B, se ha demostra- nucleosis. En los raros casos de evolución
do que también puede infectar células T, fatal, la proliferación de células T puede
dado que un pequeño porcentaje de ellas ser monoclonal y contener el genoma del
expresan el receptor CD21 al que se une el VEB(15). En la MI también se ha registrado
virus. En la superficie de las células atípi- expansión de linfocitos T con el receptor γδ.
cas se detectan antígenos HLA-DR, como Ello se quiere relacionar con una mayor fre-
es propio de los linfocitos T activados, y cuencia de producción de autoanticuerpos
también el antígeno CD30(11). (factor reumatoide, anticuerpos antinuclea-
En la fase aguda casi el 50% de todos los res, etc.) y de linfocitos T (CD8+, CD28+)(16).
linfocitos T CD8+ de la sangre están acti- Se registra, asimismo, un aumento mode-
vados. En la etapa de recuperación estas rado de células NK, pero sin incremento
células declinan en número, pero continúan de células T CD4+ y de células B(17,18). Si la
detectándose por periodos largos, hasta de acción supresora de los linfocitos T CD8+
450
▲ Mononucleosis infecciosa y síndromes afines...
451
• La linfocitosis infecciosa aguda benig-
na o enfermedad de Carl Smith tiene una
especial incidencia en la infancia. Su agente
etiológico no ha sido hallado, pero se cree
que se trata de un virus linfotropo análogo
al de la MI, tal vez un enterovirus. Evolu-
ciona sin anemia ni trombocitopenia, pero
con una leucocitosis de grado variable que,
excepcionalmente, puede alcanzar la cifra
de 100 x 109/L. La fórmula es linfocitósica,
con un 60-90% de linfocitos más peque-
ños que los normales y con un citoplasma
escaso y poco basófilo. La proliferación lin-
focitaria es predominantemente de tipo T
colaborador (CD4+)(24). No es infrecuente la
presencia de hasta un 5% de linfoblastos.
La eosinofilia es constante. En la medula
ósea se registra granulopoyesis eosinofíli-
ca y una contaminación variable por los lin-
focitos previamente referidos. A diferencia
de la MI, no se hallan linfocitos de aspecto
estimulado y, a pesar de la homogeneidad
morfológica linfocitaria, no se observan lin-
focitos con cromatina hipercondensada gru-
Figura 6. Sangre periférica de una reacción leucemoide lin- meleè, ni sombras de Gumprecht como en
focitósica por infección por Bordetella pertussis. Destacan
varios linfocitos pequeños de perfil nuclear irregular y cro- la leucemia linfática crónica, entidad prácti-
matina densa (May-Grünwald-Giemsa). camente desconocida en la infancia.
• Un diagnóstico diferencial bastante
más comprometido debe establecerse
una causa subyacente (infecciones bacte- con la recientemente descrita leucemia
rianas, virales, necrosis tisular, fármacos, linfoblástica aguda con maduración, don-
toxinas o neoplasias, entre muchas otras). de un buen número de linfoblastos leucé-
En general, cursa con una cifra de leucoci- micos adquieren un aspecto de madurez
tos superior a 20 x 109/L y no es infrecuen- nuclear. El estudio inmunológico resulta
te que alcance valores de 100 x 109/L. aquí imprescindible (ver Capítulo 8).
Las reacciones leucemoides pueden • En la reacción leucemoide linfoci-
ser granulocíticas (neutrófilas o eosinó- tósica en el curso de la infección por
filas), linfocitósicas y, excepcionalmente, Bordetella pertussis (tos ferina) la cifra de
plasmacíticas. leucocitos puede superar los 100 x 109/L
elementos con linfocitosis absoluta. Tam-
bién aquí pueden hallarse algunos linfo-
Reacciones leucemoides
blastos y células plasmáticas maduras(25).
linfocitósicas
En ocasiones los linfocitos ofrecen núcleos
Son relativamente frecuentes en la primera con incisuras y cuyo fenotipo es mayorita-
infancia y de probable origen vírico. Las más riamente de tipo T colaborador(26) (Figu-
representativas se refieren a continuación: ra 6). Las toxinas de B. pertussis causan
452
▲ Mononucleosis infecciosa y síndromes afines...
453
Figura 9. Sangre periférica en una reacción leucemoide
eosinófila. Se observan abundantes eosinófilos, algunos
con núcleo hipersegmentado (May-Grünwald-Giemsa).
454
▲ Mononucleosis infecciosa y síndromes afines...
455
Figura 12. Imágenes secuenciales desde el inicio de la incisuración nuclear hasta su finalización en una linfocitosis B
policlonal (May-Grünwald-Giemsa).
456
▲ Mononucleosis infecciosa y síndromes afines...
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458
▲ Mononucleosis infecciosa y síndromes afines...
459
Capítulo 10
Síndromes mieloproliferativos
crónicos. Mastocitosis
461
de estas mieloproliferaciones(6,7). Recien- nológica de las células con las técnicas de
temente se ha detectado la existencia de hibridación in situ, demuestran que todos
una mutación única en el gen que codifica los estadios madurativos de la granulopo-
para la proteína JAK2 con acción tirosin- yesis, la eritropoyesis y la megacariopo-
cinasa, conocimiento que puede tener un yesis, así como las células plasmáticas,
gran impacto diagnóstico y terapéutico(6). linfocitos B e incluso algunos linfocitos T
La mayoría de los pacientes con un SMPC CD3+ son portadores del cromosoma Phi-
presentan suficientes características clíni- ladelphia (Ph)(10) y/o del gen de fusión BCR/
cas, morfológicas de sangre periférica y ABL. Los pacientes con LMC cromosoma
de medula, así como analíticas, que, con- Ph negativo y ausencia de gen de fusión
sideradas en su conjunto, permiten su cla- BCR/ABL constituyen la LMC atípica que
sificación. Si ello no es posible, el grupo de se ha comentado en el Capítulo 7. La lin-
estudio de las hemopatías malignas de la fopoyesis en la LMC puede afectarse en
Organización Mundial de la Salud (OMS) dos sentidos, o bien pertenecer a la clona
los etiqueta como SMPC no clasificables Ph+, lo que acontece en aproximadamen-
(SMPC-NC), a la espera de que se conoz- te el 25% de los pacientes, o presentar
can marcadores específicos o de que el alteraciones inmunológicas secundarias a
proceso quede mejor definido en el trans- tratamientos, sobre todo con IFα. La pro-
curso de su evolución(8). liferación de esta célula pluripotente pro-
Empezaremos la descripción de los duce una expansión excesiva de las célu-
distintos SMPC por la de la LMC, entidad las germinales comprometidas, siendo la
patológica que mereció la denominación traducción más característica la hiperpro-
de leucemia por Virchow ya a principios ducción de granulocitos(4). También se han
del siglo XX. Ha sido la primera hemopa- descrito alteraciones en los mecanismos
tía maligna en la que se detectó una ano- de regulación de la granulopoyesis, como
malía cromosómica recurrente en forma el fallo de la secreción de factor inhibitorio
de una traslocación que da lugar a un gen de colonias granulomonocíticas por parte
de fusión que codifica una proteína anor- de los granulocitos neutrófilos, que contri-
mal, básica en la patogenia de este pro- buiría a la acumulación de granulocitos,
ceso y contra cuya actividad tirosincinasa al no estar frenada su producción. A la
se dispone hoy en día de un agente tera- pleocitosis periférica también contribuye
péutico específico que ha abierto grandes un defecto de adhesión a la fibronectina,
expectativas. así como una anomalía estructural de los
sinusoides medulares que están dotados
de una menor cuantía de células adven-
Leucemia mieloide crónica
ticiales, lo que facilita la migración celular
La LMC o leucemia granulocítica crónica al interior del sinusoide y, por tanto, a la
fue descrita por Virchow hace más de un sangre periférica. El endotelio sinusoidal
siglo y representa aproximadamente del tiene, asimismo, un aumento del número
15 al 20% de todos los tipos de leucemia(9). de poros, facilitándose también por este
Se origina en una célula germinal pluripo- mecanismo el paso transcelular. Los neu-
tente hematopoyética muy indiferenciada, trófilos presentan una vida media prolon-
común tanto a la serie mieloide (granulo- gada, hecho que contribuye a su incre-
monocítica, eritrocítica y plaquetaria) como mento en sangre periférica.
a la linfoide. Estudios recientes, que com- La LMC suele cursar en tres etapas: un
binan la identificación morfológica o inmu- periodo de cronicidad o fase crónica o
462
▲ Síndromes mieloproliferativos crónicos. Mastocitosis
Tabla 2
Fase de cronicidad
La fase crónica (Tabla 2) se caracteri-
za citológicamente por la presencia en la
sangre periférica de un aumento absoluto
de granulocitos maduros, neutrófilos, eosi-
nófilos y basófilos, así como por la exis-
tencia de granulocitos inmaduros en todos Figura 1. Sangre periférica de una leucemia mieloide cróni-
sus estadios madurativos, predominando ca en donde están presentes varios granulocitos maduros e
inmaduros y un basófilo (May-Grünwald-Giemsa).
los mielocitos sobre los metamielocitos
(Figuras 1 y 2). La cifra leucocitaria supe-
ra con frecuencia valores de 50 a 150 x
109/L. En este periodo la blastosis es míni- escasas, y las aleucémicas, excepciona-
ma (< 2%) o inexistente y no se observa el les. La basofilia puede ser muy importan-
paro madurativo (hiatus) tan característico te, y existe cierta relación entre el ascenso
de las leucemias agudas. Los monocitos de los basófilos y la proximidad de una
suelen representar menos del 3% del total crisis blástica (Figura 3). Los eosinófilos,
celular. Las formas subleucémicas son que también suelen estar aumentados,
463
a b
Figura 2. a) Sangre periférica de una leucemia mieloide crónica en fase crónica. Se advierte un basófilo y un eritroblasto.
b) Sangre periférica de una leucemia mieloide crónica que muestra un eritroblasto y un núcleo desnudo de megacariocito
(May-Grünwald-Giemsa).
464
▲ Síndromes mieloproliferativos crónicos. Mastocitosis
465
a b
Figura 6. a) Sangre periférica de una leucemia mieloide crónica en que sólo se observa trombocitosis. b) Medula ósea del
mismo paciente con hiperplasia megacariocítica de elementos de talla pequeña (May-Grünwald-Giemsa).
que en la mielofibrosis idiopática crónica. (Figura 6), por lo que se impone la bús-
Es frecuente la observación de plaque- queda del cromosoma Ph ante la menor
tas redondas, de gran talla y agranulares sospecha clínico-analítica del proceso. Se
(plaquetas azules), y de otras con intensa ha descrito un paciente con una LMC de
dilatación vacuolar (en queso suizo). No curso muy indolente con un gen híbrido
es raro observar fragmentos de citoplas- atípico E1A3(14).
ma megacariocítico o incluso megacario- En la medula ósea la relación mieloeri-
citos circulantes de aspecto hipoploide, troide es de 10:1 o más alta (Figura 7).
que fácilmente se confunden con células Junto al aumento absoluto de la serie
linfoides o blásticas, para cuya correcta granulopoyética en todos sus estadios
identificación hay que recurrir al examen madurativos, especialmente en el mielo-
ultraestructural e inmunocitoquímico. cítico-metamielocítico, se observa una
En raras ocasiones, la fórmula leucoci- notable eosinofilia y basofilia. La cifra de
taria es tan normal que no permite sos- blastos en esta fase es inferior al 5% (más
pechar una LMC. La presencia de mega- de un 10% indica transformación a fase
cariocitos de talla pequeña en la medula acelerada). La eritropoyesis queda ahoga-
ósea puede ser el único dato de sospecha da por la intensa proliferación granulosa.
466
▲ Síndromes mieloproliferativos crónicos. Mastocitosis
Figura 7. Aspirado de medula ósea de una leucemia mieloi- Figura 8. Frotis de medula ósea de una leucemia mieloi-
de crónica. Adviértase el gran predominio de la granulopo- de crónica que muestra gran predominio de celularidad
yesis y un micromegacariocito (May-Grünwald-Giemsa). granulopoyética (May-Grünwald-Giemsa).
467
Figura 10. Frotis de medula ósea de una leucemia mieloide
con una célula tesaurismótica de tipo histiocito azul marino
(May-Grünwald-Giemsa).
468
▲ Síndromes mieloproliferativos crónicos. Mastocitosis
Figura 12. Biopsia ósea de una leucemia mieloide cróni- Figura 13. Frotis de un aspirado esplénico de una leuce-
ca. Obsérvese la gran hipercelularidad y el predominio de mia mieloide crónica. La metaplasia mieloide es evidente,
la granulopoyesis en situación paratrabecular (tinción de con presencia de granulocitos inmaduros y de eritroblastos
Giemsa). (May-Grünwald-Giemsa).
preferente a nivel del bazo o, como expli- (Figura 12). Los megacariocitos tienen un
cación alternativa, una posible expansión tamaño pequeño y están menos lobula-
de la masa globular roja(18). dos. El factor de crecimiento fibroblástico
La biopsia ósea es hipercelular a expen- producido por las plaquetas contribuye a la
sas de la granulopoyesis, con gran disminu- fibrosis. En algo menos de la mitad de los
ción o desaparición de la grasa, sobre todo pacientes se observa una notable fibrosis,
de la paratrabecular, lo que acontece ya en fundamentalmente reticulínica, ya en los
estadios muy precoces. Este dato ayuda periodos iniciales. Un aumento de reticuli-
a establecer el diagnóstico diferencial con na en el momento del diagnóstico se rela-
las reacciones leucemoides. En ocasiones, ciona con una peor expectativa de super-
la franja paratrabecular de granulocitos vivencia(19). La necrosis medular es poco
inmaduros está muy expandida, hallán- frecuente y su presencia anuncia brote
dose de 5 a 10 capas de células en vez blástico inminente. El estudio de la angio-
de las 2 o 3 capas celulares observadas génesis en la biopsia medular ha mostrado
en condiciones normales y hay abundan- un aumento significativo de la cuantía de
tes granulocitos situados más profunda- vasos medulares que, además, aparecen
mente en los espacios intertrabeculares distendidos, tortuosos y ramificados. Todo
469
ello se asocia a una elevada producción de un factor extrínseco al leucocito que con-
citocinas angiogénicas(20). trolaría la síntesis de FAG en la LMC. Así,
El aspirado esplénico se parece a un leucocitos de pacientes afectos de este
frotis medular por la intensa metaplasia proceso fueron transfundidos a pacientes
mieloide existente (Figura 13). La histo- neutropénicos, adquiriendo los leucocitos
logía del bazo muestra una intensa meta- leucémicos una intensa actividad de FAG a
plasia mieloide, quedando la linfopoyesis las pocas horas de circulación en el recep-
reducida a menos del 20% de la totalidad tor. Asimismo, los granulocitos obtenidos
celular. La pulpa roja está infiltrada por la en cultivos in vitro muestran elevada activi-
proliferación granulocítica, lo que produce dad de FAG, apoyando la hipótesis de que
la esplenomegalia. Asimismo, la hepato- el descenso enzimático observado in vivo
megalia está condicionada a la infiltración se deba a factores externos al neutrófilo.
granulosa de los sinusoides hepáticos y La FAG puede normalizarse o elevarse
de las áreas porta. en el curso de la remisión terapéutica, en
Citoquímica. El hallazgo de máximo ciertas situaciones de estrés, embarazo,
valor lo constituye el descenso o ausencia fase progesterónica del ciclo menstrual,
de fosfatasa alcalina granulocítica (FAG), infecciones sobreañadidas, aplasia medi-
dato que se registra en más del 90% de camentosa y transformación blástica.
los casos(21). El descenso de la enzima se Otro dato citoquímico de interés es el
debe, al parecer, a una disminución de la aumento de la muramidasa sérica, aunque
transcripción del ARNm que codifica la sin llegar a alcanzar los valores extremos
síntesis de la FAG(22), sin que exista una presentes en las leucemias monocíticas.
estructura aberrante del gen codificante. El También se han anotado descensos en
descenso de la actividad de la FAG es una los granulocitos de material PAS positivo,
manifestación más de inmadurez celular zinc, esterasas inespecíficas y lactoferri-
y no se relaciona con la actividad tirosin- na, que se halla disminuida en el 70% de
cinasa de la proteína p210(23). La madu- los casos(13). Al igual que en otros SMPC,
rez de los neutrófilos puede determinarse la hiperproducción granulocítica da lugar
mediante el estudio de los antígenos CD15, a un incremento de la transcobalamina I,
CD11b, CD16 y de las fosfatasas alcalinas responsable de la hipervitaminemia B12.
granulocíticas. Los granulocitos neutrófilos La 5’-nucleotidasa es otra enzima que
presentan una adquisición secuencial de está descendida en los neutrófilos de la
dichos antígenos, y a las fosfatasas alcali- LMC, a diferencia de otros SMPC. Su valor
nas granulocíticas se las considera el últi- corre paralelo al de la FAG(25).
mo marcador que aparece en los neutrófi- Se comprende fácilmente que células
los totalmente diferenciados. La presencia con tales alteraciones morfológicas y cito-
de valores por debajo del nivel normal de químicas presenten un funcionalismo muy
factor estimulante de colonias granulocíti- perturbado. Así, un quimiotactismo altera-
cas (CSF-G) existentes en estos pacientes do, una menor producción del anión supe-
puede ser causante del descenso de las róxido y una disminución de la capacidad
FAG, ya que, al suministrarse este factor de fagocítica son hallazgos frecuentes. Tam-
crecimiento, se elevan(24). Este descenso bién las células NK presentan una función
ya se constata en los periodos preclínicos alterada(26).
del proceso, muy discretamente leucocitó- Cultivos celulares. En la LMC en perio-
sicos; por tanto, es obvio su interés diag- do mielocitario, la medula ósea tiene capa-
nóstico. Se ha sugerido la existencia de cidad normal o aumentada para formar
470
▲ Síndromes mieloproliferativos crónicos. Mastocitosis
Figura 14. Cariotipo parcial donde se muestra la traslocación t(9;22)(q34.1;q11.2) implicando los genes BCR/ABL.
471
Figura 15. Esquema donde se observan los diferentes reordenamientos que pueden producirse en la t(9;22)(BCR/ABL).
nivel del cromosoma 9, sino que puede con LMC. Su aparición puede preceder
haber traslocaciones atípicas o variantes en largo tiempo al desarrollo del cuadro
a nivel de otros cromosomas(31), que ocu- clínico y hematológico de la enfermedad,
rren en un 5% de los casos. En ocasio- y suele persistir a lo largo de todo el pro-
nes, el cromosoma Ph pasa inadvertido ceso; sin embargo, con las terapéuticas
a causa de una traslocación críptica (cro- actuales se registran remisiones citoge-
mosoma Ph enmascarado en el 5% de néticas completas.
los casos), requiriendo la técnica de hibri- Las anomalías cromosómicas de la
dación in situ para su detección(32). Otros LMC suelen no quedar confinadas a la
falsos negativos se deben a que algunos presencia del cromosoma Ph. Cuando hay
pacientes presentan mosaicismo, por lo progresión de la enfermedad se registran
que, si no se analizan suficientes meta- anomalías adicionales. Las anomalías se
fases, el cromosoma Ph puede no detec- refieren, sobre todo, a la duplicación del
tarse. El cromosoma Ph está presente cromosoma Ph o a la trisomía 8 y 19, al
en todas las células mieloides, incluidos isocromosoma i(17q), a la monosomía 7,
los macrófagos, en las células linfoides a la pérdida de un cromosoma sexual, a la
y en las células germinales CD34+. La monosomía o a la trisomía 17, entre otras.
ausencia de cromosoma Ph en los fibro- Esporádicamente, se pueden adquirir
blastos de pacientes con LMC indica que anomalías cromosómicas típicas de algu-
la frecuente fibrosis acompañante no es nas leucemias agudas de novo como la
neoplásica, sino reactiva. El cromosoma t(8;21), la t(15;17) o la inv16. En la LMC
Ph es una anomalía adquirida, tal y como Ph positiva, una rotura en un segmento
se demuestra en estudios de hermanos del ADN del gen BCR (denominado M-
gemelos univitelinos sanos de pacientes BCR) del cromosoma 22 se trasloca al
472
▲ Síndromes mieloproliferativos crónicos. Mastocitosis
Tabla 3
Cromosoma Ph: puntos de rotura, proteína generada, fenotipo de la leucemia mieloide crónica
cromosoma 9, dando lugar a un gen híbri- teínas 190 y 210 en la fase crónica de la
do BCR/ABL, del cual se han descrito LMC, y cursa con importante leucocitosis
diferentes variantes moleculares según ya al inicio del proceso(38).
el lugar en el que acontezca la rotura La heterogeneidad de los puntos de
del gen BCR (Figura 15). El transcrito rotura del ADN del gen BCR es notable
más frecuente es el b2a2 o el b3a2, que y así, además de los tres previamente
codifica una proteína de fusión p210 con citados (M-BCR, m-BCR, μ-BCR), se han
intensa actividad tirosincinasa. Algunos descrito otros con transcritos inusuales y
autores han querido asociar el transcrito con intenso poder oncogénico (BCR/ABL,
b3a2 BCR/ABL a una forma de comienzo b2a3 o b3a3) y otros como (e2a1), (e6a2),
trombocitósico(33). Este punto de rotura a (e8, a2) entre otros varios posibles(39).
nivel de la región M del gen BCR es el Muchos estudios se han encaminado a
más habitual, aunque también otros son relacionar los distintos puntos de rotura
posibles(14,34-36). Si la rotura acontece en con características clínico-evolutivas de la
la región m-BCR, se genera una proteína enfermedad, pero los resultados no son
p190 o p185, y la LMC cursa con intensa concordantes(40).
monocitosis y ausencia de esplenomega- Conviene recordar esta heterogenei-
lia, semejante a la leucemia mielomono- dad de los puntos de rotura del gen BCR
cítica crónica (LMMC). En 1990, Saglio(37) para explicar el hecho aparentemente
describió una variante de unión BCR/ABL paradójico de un cromosoma Ph positi-
en la que el punto de rotura tiene lugar en vo en ausencia de reordenamiento de la
una región designada μ-BCR. Esta tras- región M-BCR (la que se trasloca en la
locación da lugar a un ARNm BCR/ABL mayoría de los casos), que indica que la
tipo c3a2 que codifica una proteína de rotura habrá tenido lugar en otro punto
230 kDa. En este fenotipo la proliferación del gen, por lo que no se ha detectado
granulocítca es muy intensa. Se ha des- con la técnica empleada. En la Tabla 3
crito también la coexpresión de las pro- se anota la región del gen BCR afectada
473
Figura 16. Cromosoma Ph y reordenamiento BCR/ABL en la leucemia mieloide crónica.
* En general, acontece cuando existen puntos de ruptura poco frecuentes y no se ha utilizado la sonda adecuada.
** Enfermedades afines a la leucemia mieloide crónica pero no LMC. LMC: leucemia mieloide crónica.
474
▲ Síndromes mieloproliferativos crónicos. Mastocitosis
Figura 17. Sangre periférica de una leucemia mieloide cróni- Figura 18. Frotis de sangre periférica de una leucemia
ca en fase acelerada. Se advierten basófilos, una célula blás- mieloide crónica en fase acelerada. Se advierte basofilia y
tica y un micromegacariocito (May-Grünwald-Giemsa). presencia de algunas células blásticas sin hiatus leucémico
(May-Grünwald-Giemsa).
475
Tabla 4
Tabla 5
476
▲ Síndromes mieloproliferativos crónicos. Mastocitosis
477
Figura 23. Frotis de medula ósea de un brote eritroblástico de
una leucemia mieloide crónica (May-Grünwald-Giemsa).
478
▲ Síndromes mieloproliferativos crónicos. Mastocitosis
a b
Figura 24. a) Frotis de sangre periférica de un brote megacarioblástico de una leucemia mieloide crónica. Se advierten varias
células blásticas y dos micromegacariocitos (flechas) (May-Grünwald-Giemsa). b) Las células de estirpe megacariocítica y
las plaquetas se marcan con el anticuerpo anti-CD61 (técnica de FAAFA).
mejor que el de la mieloide. Otras veces res, especialmente en los ganglios linfáti-
las células blásticas podrían tener carac- cos, y los cuadros sanguíneo y medular
terísticas híbridas linfomieloides (5% continúan sugiriendo la fase de cronicidad.
de las crisis blásticas). Algunas células En esta circunstancia es frecuente el error
blásticas de aspecto indiferenciado han diagnóstico de linfoma asociado a LMC.
podido ser etiquetadas de micromegaca- Otras localizaciones extramedulares posi-
rioblastos, gracias a la técnica de peroxi- bles son la piel, bazo, huesos, pleura y
dasa plaquetaria y a la de anticuerpos meninges, aunque cualquier órgano pue-
monoclonales antimegacariocíticos (57) . de verse afectado.
En otras ocasiones, la morfología ya es A las anomalías cromosómicas des-
suficientemente sugestiva de esta estir- critas en la fase de cronicidad suelen aña-
pe celular. Se ha descrito también algún dirse otras, sobre todo la hiperploidía con
caso de crisis blástica de precursor mie- un doble cromosoma Ph o la trisomía 8.
loide/NK. En la Tabla 6 se anotan los La presencia de un isocromosoma del bra-
diversos fenotipos de las crisis blásticas, zo largo del cromosoma 17 se considera
así como su frecuencia aproximada de característica de la fase acelerada.
presentación. Las características inmu- Aspectos moleculares. Si bien la pro-
nofenotípicas de la celularidad blástica teína de fusión bcr/abl juega un papel
en la agudización de la LMC se resumen fundamental en la adquisición del fenoti-
en la Figura 27. po leucémico, se consideran necasarios
En una minoría de los casos (< 10%), la eventos adicionales para desembocar en
crisis blástica no tiene lugar en la medula la fase blástica terminal. Se ha descrito
ósea, sino en localizaciones extramedula- una sobreexpresión del gen MAZ, que, a
479
Tabla 6
Diagnóstico diferencial
La diferenciación clínica entre LMC en Figura 26. Linfoblastos intensamente PAS positivos en un
fase de cronicidad y una reacción leu- brote blástico de una leucemia mieloide crónica (técnica de
cemoide neutrofílica suele ser sencilla. Hotchkiss).
480
▲ Síndromes mieloproliferativos crónicos. Mastocitosis
481
Tabla 7
482
▲ Síndromes mieloproliferativos crónicos. Mastocitosis
Figura 29. Frotis de medula ósea de una leucemia neutro- Figura 30. Biopsia ósea de una leucemia neutrofílica cróni-
fílica crónica. El predominio de la granulopoyesis madura ca. Adviértase la práctica total desaparición de la eritropo-
y semimadura es prácticamente absoluto (May-Grünwald- yesis (tinción de hematoxilina-eosina).
Giemsa).
483
Tabla 8
Reacción leucemoide
Características LNC
neutrofílica
Neutrófilos maduros
> 90% 80-90%
(polinucleares + banda)
Eosinofilia/Basofilia No No
Hiperplasia granulopoyética,
Medula ósea Panhiperplasia
desaparición de los adipocitos
Normal/Con anomalías
Cariotipo Siempre normal
no específicas
Dishematopoyesis Ocasional No
484
▲ Síndromes mieloproliferativos crónicos. Mastocitosis
Tabla 9
485
Tabla 10
486
▲ Síndromes mieloproliferativos crónicos. Mastocitosis
487
Tabla 11
Hemopatías varias que pueden cursar con una eosinofilia acentuada (excepto LEC y SHE)
488
▲ Síndromes mieloproliferativos crónicos. Mastocitosis
Tabla 12
Criterios mayores
A1. Masa eritroide por encima del 25% del valor predictivo medio normal o Hb > 185 g/L en el hombre;
> 165 g/L en la mujer(b)
A2. Ausencia de causas de eritrocitosis secundarias, incluidas:
• Ausencia de eritrocitosis familiares
• No elevación de la eritropoyetina, debido a:
- Hipoxia arterial (pO2 ≤ 92%)
- Hemoglobina de alta afinidad por el oxígeno
- Receptor truncado de la eritropoyetina
- Producción inadecuada de eritropoyetina por un tumor
A3. Esplenomegalia (> 12 cm por ecografía o tomografía computarizada)
A4. Marcador clonal (distinto al Ph o gen de fusión BCR/ABL)
A5. Crecimiento endógeno de colonias eritroides in vitro
Criterios menores
B1. Trombocitos > 400 x 109/L
B2. Leucocitos > 12 x 109/L
B3. En biopsia medular, presencia de panmielosis, con destacada proliferación de serie eritroide
y megacariocítica
B4. Niveles bajos de eritropoyetina sérica
(a)
El diagnóstico de PV requiere los criterios A1 + A2 y cualquier otra categoría A, o criterios A1 + A2 y dos criterios B de
entre los cuatro citados.
(b)
O más del 99% del valor de referencia según la edad, el sexo y la altitud de residencia
OMS: Organización Mundial de la Salud; PV: policitemia vera
normales(84,85). Se trata en realidad de una (Tabla 12) o del Polycythaemia Vera Stu-
panmielosis, ya que las restantes líneas dy Group (Tabla 13).
mieloides también participan. Su historia
natural está marcada por complicaciones Fase inicial policitémica
vasculares, por mielofibrosis y por una
baja incidencia de transformación en leu- Desde un punto de vista clínico, la mayo-
cemia aguda. ría de los síntomas se deben, sobre todo,
En la PV se distingue una fase inicial a la excesiva proliferación de la masa eri-
policitémica asociada a una elevación trocitaria. Trombosis arteriales y venosas
de la masa eritrocitaria seguida de otra son frecuentes, así como trastornos vas-
pospolicitémica de agotamiento o fase culares de pequeños vasos, como eritro-
spent en que aparecen citopenias aso- melalgia; cefaleas, vértigos y parestesias
ciadas a hematopoyesis ineficaz, fibrosis forman parte de un vasto cortejo sindró-
medular, hematopoyesis extramedular e mico. Las complicaciones hemorrágicas
hiperesplenismo. Su diagnóstico se debe son frecuentes en la PV, siendo las hemo-
basar en las recomendaciones de la OMS rragias digestivas las más frecuentes. La
489
Tabla 13
A4 Marcador de clonalidad
B4 Vitamina B12 sérica > 900 pg/mL, o Crecimiento endógeno de precursores eritroides
CT B12 > 2.200 pg/mL o eritropoyetina sérica disminuida
Diagnóstico de PV Diagnóstico de PV
A1 + A2 + A3 A1 + A2 + A3 o A4
CT: capacidad de transporte libre; FAG: fosfatasas alcalinas granulocíticas; PV: policitemia vera; PVSG: Polycythaemia Vera
Study Group
490
▲ Síndromes mieloproliferativos crónicos. Mastocitosis
Figura 34. Frotis de sangre periférica de una policitemia Figura 35. Aspirado medular de una policitemia vera que
vera. La abundante masa eritrocitaria impide la confección muestra hiperplasia de las series medulares con megaca-
de un frotis de calidad (May-Grünwald-Giemsa). riocitos pleomórficos (May-Grünwald-Giemsa).
491
Figura 37. Biopsia ósea de una policitemia vera en fase celular.
Se observa abundante serie eritroblástica y grandes cúmulos
de megacariocitos (tinción de hematoxilina-eosina).
492
▲ Síndromes mieloproliferativos crónicos. Mastocitosis
Tabla 14
A1 B1
excluye poliglobulias secundarias. A1 grado 1 corresponde a PV inicial. A1 grado 2 corresponde a PV franca. (b) Michiels JJ,
Thiele J; Int J Hematol 2002; 76: 133-45. (c) Opcional. (d) Por ecografía
FAG: fosfatasas alcalinas granulocíticas; PV: policitemia vera
493
Tabla 15
Esplenomegalia Sí No
Leucocitosis Sí No
Trombocitosis Sí No
Ausencia de MI Presencia de MI
Basofilia Sí No
494
▲ Síndromes mieloproliferativos crónicos. Mastocitosis
a b
Figura 39. Biopsia de medula ósea de una policitemia vera con fibrosis medular. Se advierte una importante dilatación
sinusoidal tanto con la tinción de hematoxilina-eosina (a), como con la tinción de reticulina (b).
495
Budd-Chiari, que puede presentarse como
primera manifestación de una PV.
Las anomalías citogenéticas/molecu-
lares suelen estar presentes en el 10-20%
de los casos en el momento del diagnóstico,
pero ninguna es específica. Las anomalías
más frecuentes incluyen la ganancia de los
cromosomas 8 y 9, trisomía 1q, del(1p),
del(13q) y, sobre todo, del (20q), que se
observa en el 10-15% de los pacientes.
Estudios con hibridación in situ (HIS) han
revelado ganancias en 9q y otras ano-
Figura 40. Biopsia ósea de una mielofibrosis idiopática crónica malías(91). Los enfermos que desarrollan
en que se observa una neoangiogénesis muy pronunciada con
mielofibrosis y metaplasia mieloide pospo-
ectasia sinusoidal y mielopoyesis intrasinusoidal (inmunotin-
ción con anti-CD34). licitemia presentan una alta incidencia de
anomalías citogenéticas (80-90%), de las
cuales ninguna es específica. La práctica
muestran una PaO2 normal y una SaO2 totalidad de los pacientes que evolucionan
por encima del 90%, a no ser que coexista a un SMD o a una leucemia aguda presen-
con una insuficiencia respiratoria. tan las anomalías citogenéticas propias de
Para el diagnóstico de una PV es acon- estos procesos evolutivos. El cromosoma
sejable practicar un cultivo in vitro de colo- Ph y el gen de fusión BCR/ABL han de
nias eritroides en ausencia de EPO. En el ser negativos. Recientemente se ha comu-
95% de los pacientes con PV se observa nicado que el 90% de los pacientes con
un crecimiento de colonias eritroides en PV tienen una única mutación en el gen
ausencia de eritropoyetina (EPO) en el JAK2, lo que podría tener implicaciones
medio de cultivo (crecimiento endógeno), a en su patogenia(7). La mutación del gen
diferencia de los pacientes con poliglobulia JAK2 y el crecimiento endógeno de BFU-E
secundaria y en controles normales(88-90). constituyen el binomio fundamental en el
Este tipo de crecimiento no se observa en diagnóstico biológico de la PV(89,92). Se está
individuos sanos ni en eritrocitosis secun- estudiando la expresión de diversos genes
darias, en las que el crecimiento de BFU-E en busca de genes candidatos que inter-
(unidad formadora de colonias eritroides) vengan en la patología del proceso. Entre
es dependiente de la presencia de la EPO. ellos se ha encontrado sobreexpresión del
Algunas policitemias congénitas y familia- NF-E2 (nuclear factor erythroid-derived 2),
res pueden presentar una hipersensibili- lo que conlleva el desarrollo de colonias
dad a diversos factores de crecimiento y eritroides independientes de la EPO(93,94).
citocinas, sin que exista crecimiento endó- Otro biomarcador de conocimiento
geno. Este fenómeno es de gran utilidad reciente se refiere a la sobreexpresión del
para diferenciar la PV de las poliglobulias gen PRV-1 (CD177), ubicado en el cromo-
secundarias, especialmente en aquellos soma 19q32. Se debe detectar el ARNm
casos en que no se cumplen todos los del gen PRV-1 en los granulocitos de los
criterios diagnósticos establecidos y en pacientes con PV o, mejor aún, en célu-
situaciones clínicas especiales, como los las CD34+ circulantes. Se sobreexpresa
casos de trombosis de la vena esplénica en el 80% de las PV, en mucha menor
y de la hepática superior o síndrome de proporción (10-20%) en las TE y no sue-
496
▲ Síndromes mieloproliferativos crónicos. Mastocitosis
Tabla 16
Eritrocitosis/Eritrocitemias
Primarias Congénitas
• ↓ Secreción de EPO • Policitemia familiar y congénita (por mutación del receptor
• Incrementada respuesta de los del gen de la EPO)
progenitores eritroides a la EPO
Adquiridas
• Policitemia rubra vera, debida a una mutación adquirida de
una única stem cell
Secundarias Congénitas
• ↑ Secreción de EPO • Variantes hemoglobínicas con aumentada afinidad
• Respuesta normal de los progenitores por el oxígeno
eritroides a la EPO • Déficit de 2-3 bifosfoglicerato
• Mutaciones del gen de Von Hippel-Lindau asociadas a una
alterada síntesis de EPO oxígeno-dependiente (policitemia
congénita de Chuvash*)
Adquiridas
• Hipoxia tisular
• Producción anormal autónoma de EPO
• Disregulación de la síntesis de EPO oxígeno-dependiente
* hipersensibilidad a EPO
EPO: eritropoyetina
497
Tabla 17
Criterios positivos
1. Recuento de plaquetas sostenido ≥ 600 x 109/L
2. Biopsia medular con proliferación predominante de megacariocitos en su mayoría de gran talla
y aspecto maduro
Criterios de exclusión
1. No evidencia de PV:
• Masa eritrocitaria normal o Hb < 18,5 g/dL en el hombre y < 16,5 g/dL en la mujer
• Presencia de reserva de hierro en medula, ferritina sérica normal o volumen corpuscular medio normal
• Si no se cumple la condición previa, fracaso de intento terapéutico con hierro para aumentar la
masa eritrocitaria o los valores de la Hb a los niveles de la PV
2. No evidencia de LMC:
• Ausencia de cromosoma Ph y de gen de fusión BCR/ABL
3. No evidencia de mielofibrosis idiopática crónica:
• Ausencia de fibrosis colágena
• Ausencia o mínima cantidad de fibrosis reticulínica
4. No evidencia de un síndrome mielodisplásico:
• No del(5q), t(3;3)(q21;q26), inv(3)(q21q26)
• No displasia granulocítica significativa, ausencia o mínima presencia de micromegacariocitos
5. No evidencia de que la trombocitosis sea reactiva a:
• Inflamación o infección
• Neoplasia
• Esplenectomía previa
Hb: hemoglobina; LMC: leucemia mieloide crónica; OMS: Organización Mundial de la Salud; PV: policitemia vera
498
▲ Síndromes mieloproliferativos crónicos. Mastocitosis
Tabla 18
499
Tabla 19
Criterios diagnósticos
• Número de plaquetas > 400 x 109/L y ausencia de causas de trombocitosis
• Aumento y formación de grupos de megacariocitos de gran talla e hipersegmentados en biopsia de
medula ósea
Criterios de confirmación
• Fosfatasas alcalinas normales o elevadas, VSG normal, ausencia de fiebre y de infección
• Celularidad medular normal o aumentada con ausencia de fibrosis reticulínica en la biopsia ósea
• Esplenomegalia demostrada por palpación, ecografía o tomografía axial computarizada
• Crecimiento endógeno de colonias eritroides y/o megacariocíticas
VSG: velocidad de sedimentación globular
500
▲ Síndromes mieloproliferativos crónicos. Mastocitosis
Figura 41. Frotis de sangre periférica de una trombocite- Figura 42. Frotis de sangre periférica de una trombocitemia
mia esencial, con gran aumento del número de plaquetas, esencial con abundantes plaquetas de morfología normal y
alguna de las cuales son de gran talla y dismórficas, sin bien aglutinadas (May-Grünwald-Giemsa).
tendencia a la aglutinación (May-Grünwald-Giemsa).
501
Figura 43. Frotis de medula ósea con abundantes megaca- Figura 44. Megacariocito gigante y polilobulado en un fro-
riocitos muy pleomórficos. Junto a varias formas de gran tis de medula ósea de una trombocitemia esencial (May-
tamaño se observan micromegacariocitos (flechas) (May- Grünwald-Giemsa).
Grünwald-Giemsa).
502
▲ Síndromes mieloproliferativos crónicos. Mastocitosis
503
a b
Figura 49. Crecimiento espontáneo de colonias eritroides en paciente afecto de trombocitemia esencial: a) examen en
fresco; b) May-Grünwald-Giemsa de una colonia eritroide extendida.
504
▲ Síndromes mieloproliferativos crónicos. Mastocitosis
b
Figura 50. Crecimiento espontáneo de colonias megacariocí-
ticas de un paciente afecto de trombocitemia esencial: a) exa-
men en fresco; b) megacariocitos integrantes de una colonia
(May-Grünwald-Giemsa).
505
Figura 51. Disposición topográfica de los megacariocitos de la medula ósea en los síndromes mieloproliferativos crónicos.
506
▲ Síndromes mieloproliferativos crónicos. Mastocitosis
Tabla 20
507
tica nocturna. Suele existir una discreta
reticulocitosis, que no guarda relación con
el grado de eritroblastemia. Las plaque-
tas, en número variable, presentan inten-
sísimas alteraciones morfológicas (Figu-
ra 54). Los trastornos más representativos
se refieren a una anisocitosis plaquetaria,
con presencia de megatrombocitos, alte-
raciones distributivas entre el granulóme-
ro y el hialómero, así como disminución
de organelas, lo que a nivel óptico se tra-
ducirá en plaqueta azul (por pérdida de
granulómero). Otra dismorfia se refiere a
las plaquetas de aspecto vacuolizado en
queso suizo, cuya base ultraestructural es
una dilatación anómala del sistema cana-
licular abierto. El estudio ultraestructural
permite analizar con mayor detalle dichas
anormalidades, así como observar otras
que pasan inadvertidas al examen con el
microscopio óptico. A menudo aparecen
núcleos de megacariocitos, megacario-
blastos muy jóvenes o micromegacarioci-
Figura 53. Sangre periférica de una mielofibrosis idiopáti- tos circulantes, que precisan una identifi-
ca crónica con morfología eritrocitaria muy abigarrada con cación ultraestructural.
presencia de dacriocitos y un granulocito inmaduro (May- Citoquímica: las fosfatasas alcalinas
Grünwald-Giemsa).
granulocíticas suelen estar aumentadas
en el 75% de los pacientes, si bien en
los casos más evolutivos pueden hallarse
importante cuantificar las células CD34+ valores normales o bajos. La 5’-nucleoti-
circulantes. Su número está muy elevado dasa de los neutrófilos está elevada(25).
y se correlaciona significativamente con la La punción medular proporciona valio-
duración de la enfermedad(120). sos datos diagnósticos. En ocasiones,
En la etapa fibrótica la anemia es cons- la penetración en la cavidad medular es
tante y de grado variable. La morfología sumamente difícil por la intensa osteoscle-
eritrocitaria periférica es muy abigarrada rosis existente; otras veces, la mielofibrosis
y domina la poiquilocitosis, con eritrocitos acompañante no permite la aspiración del
en forma de pera o de lágrima (dacriocitos) grumo medular (punctio sicca). El escasí-
(Figura 53). La esquistocitosis, policroma- simo material que se suele extraer mues-
sia, punteado basófilo, anillos de Cabot y tra una hipocelularidad global con grandes
demás rasgos megaloblásticos completan cúmulos plaquetarios. Al inicio del proceso
los signos diseritropoyéticos. La eventual (fase prefibrótica) el aspirado medular es
presencia de algunos esferocitos apuntará hipercelular y corresponde a la fase celular
hacia una hemólisis franca. Con frecuen- del proceso (Figura 55). La medula ofrece
cia se han descrito desórdenes eritrocita- con frecuencia linfocitosis con plasmocito-
rios del tipo de la hemoglobinuria paroxís- sis y presencia de mastocitos, todo lo cual
508
▲ Síndromes mieloproliferativos crónicos. Mastocitosis
Figura 54. Frotis de sangre periférica de una mielofibrosis Figura 55. Frotis de medula ósea de una mielofibrosis idio-
idiopática crónica en la que la dismorfia plaquetaria es el pática crónica en fase celular (May-Grünwald-Giemsa).
hallazgo más destacado (May-Grünwald-Giemsa).
509
Figura 56. Biopsia ósea de una mielofibrosis idiopática cró-
nica en que se observa la disposición en fila india de los
megacariocitos indicativa de una intensa fibrosis (tinción
de hematoxilina-eosina).
510
▲ Síndromes mieloproliferativos crónicos. Mastocitosis
511
fibrótica. Resulta interesante dosificar en
suero diversas citocinas angiogénicas y
fibrogénicas (BFGF, VEGF, etc.), ya que
sus valores son muy superiores a los
registrados en otros SMPC.
No existen marcadores específicos de
MIC, si bien una neoangiogénesis muy
aumentada sumada a un aumento de
células CD34+ circulantes y una acentua-
da fibrosis medular son parámetros que se
han utilizado para diferenciar la MIC de los
restantes SMPC.
En la Tabla 22 se enumeran los criterios
clínico-biológicos propuestos por el Grupo
Cooperativo Italiano para el diagnóstico de
esta entidad(129) y en las Tablas 23 y 24 se
desglosan las principales características
clínico-morfológicas del estado prefibróti-
co y fibrótico según criterios de la OMS.
Las anomalías cromosómicas están
presentes en aproximadamente la mitad
Figura 61. Biopsia ósea de un síndrome mieloproliferativo de los casos al inicio, y las más frecuen-
crónico que muestra abundante neoangiogénesis (inmuno- tes se refieren a trisomía 1q, del(13q) y
tinción con anti-CD34).
Figura 62. Representación esquemática de la fibrogénesis y angiogénesis en la mielofibrosis idiopática crónica. c-Mpl: receptor
de la trombopoyetina; EN: elastasa del neutrófilo; FCCE: factor de crecimiento de célula endotelial; FCDP: factor de crecimiento
derivado de las plaquetas; FCE: factor de crecimiento epidérmico; FCFb: factor de crecimiento fibroblástico básico; FCTβ1:
factor de crecimiento transformante β1; FP IV: factor plaquetario IV; OPG: osteoprotegerina; TPO: trombopoyetina.
512
▲ Síndromes mieloproliferativos crónicos. Mastocitosis
Tabla 22
Criterios imprescindibles
A) Fibrosis difusa en medula ósea
B) Ausencia de cromosoma Ph o de reordenamiento BCR/ABL en las células sanguíneas
Criterios opcionales
1. Esplenomegalia de cualquier tamaño
2. Anisopoiquilocitosis con hematíes en lágrima
3. Mielemia
4. Eritroblastemia
5. Presencia de cúmulos de megacarioblastos y megacariocitos anómalos en secciones de biopsia ósea
6. Metaplasia mieloide en diversos órganos
* Para aceptar el diagnóstico de mielofibrosis con metaplasia mieloide se requieren: si hay esplenomegalia, los criterios A
+ B y dos criterios opcionales; y si no hay esplenomegalia, los criterios A + B y cuatro criterios opcionales
513
Tabla 23
514
▲ Síndromes mieloproliferativos crónicos. Mastocitosis
Tabla 24
515
Tabla 25
Presente (granulopoyesis
Metaplasia mieloide esplénica Presente (panmetaplasia)
predominante)
516
▲ Síndromes mieloproliferativos crónicos. Mastocitosis
Tabla 26
Hiperplasia + ++ +++ ++
Microformas +++ - + ++
Emperipolesis + ++ +++ ++
LMC: leucemia mieloide crónica; MIC: mielofibrosis idiopática crónica; PV policitemia vera; TE trombocitemia esencial
por una leucocitosis y/o trombocitosis. En otros) vislumbra la posibilidad de una nue-
otros pacientes la sangre periférica puede va clasificación molecular de los SMPC(137)
presentar normocitosis o citopenias, un que quizás permita abolir la denominación
cuadro leucoeritroblástico con poiquilo- de SMPC-NC. La evolución es impredeci-
citosis con formas en pera y una intensa ble y se impone un seguimiento riguroso
mielodisplasia multilínea, por lo que algu- y próximo.
nos autores sugieren que puede tratarse
de formas transicionales entre SMPC y SÍNDROMES
SMD. Si existe una situación mieloprolife- MIELOPROLIFERATIVOS
rativa no clasificable que muestre de un 10 CRÓNICOS ASOCIADOS A
a un 19% de blastos en la sangre o medula ANOMALÍAS CROMOSÓMICAS
ósea, se considera una fase acelerada de EN 8P11
una efermedad mieloproliferativa no clasi-
ficable. Se puede detectar cualquier ano- En la actualidad se perfilan nuevos
malía citogenética propia de los SMPC, a SMPC (Ph negativos), BCR/ABL negati-
excepción del cromosoma Ph o de su gen vos, debidos a reordenamientos que afec-
de fusión. tan a una célula stem pluripotente capaz
No se conocen anomalías genéticas de diferenciarse hacia la vía mieloide y
específicas de estas entidades. El cono- linfoide. Las células leucémicas mieloides
cimiento de una mutación del gen JAK2, y las linfoides linfomatosas comparten la
una tirosincinasa, presente en más del anomalía clonal del cromosoma 8 en su
90% de las PV, mutación también halla- banda p11. El cuadro clínico es el de un
da en otros síndromes mieloproliferativos, SPMC Ph negativo que en el transcurso
aunque en menor porcentaje (TE, MIC, de menos de un año se transforma en una
SMP/SMD, especialmente la LMMC, entre leucemia mieloide aguda. Su asociación
517
pacientes son varones y cursa con esple-
Tabla 27
nomegalia, monocitosis e importante eosi-
Clasificación de las mastocitosis nofilia. Su progresión a crisis blástica es
(según la OMS) frecuente. Clínicamente se presenta como
una LEC o LMMC, en cuyo último caso se
• Mastocitosis cutáneas: encuadra entre los SMP/SMD de la clasif-
- Urticaria pigmentosa cación OMS(139).
- Mastocitosis cutánea difusa
- Mastocitoma solitario de la piel MASTOCITOSIS
• Mastocitosis sistémicas: Las mastocitosis comprenden un grupo
- Mastocitosis sitémica indolente heterogéneo de enfermedades caracteri-
- Mastocitosis sistémica asociada a otra zadas por un anormal crecimiento y acu-
enfermedad hematológica clonal mulación de células cebadas en uno o
- Mastocitosis sistémica agresiva varios sistemas orgánicos. El espectro clí-
nico de la mastocitosis es muy amplio, osci-
• Leucemia de células mastocíticas
lando desde formas cutáneas localizadas
• Sarcoma de células mastocíticas de curso benigno y resolución espontánea
• Mastocitoma extracutáneo a otras con afectación multisistémica muy
OMS: Organización Mundial de la Salud agresivas y de naturaleza clonal. El curso
clínico de la misma es variable; de ahí que
muchos pacientes permanezcan en una
situación indolente durante décadas, en
con anomalías en 8p11 es constante, tanto que otros siguen un curso agresivo,
ya sea en forma de t(8;13)(p11;q12), de se asocian a otra enfermedad hematopo-
t(8;9)(p11;q34) o de t(6;8)(q27;p11), por yética clonal, o desarrollan una leucemia o
lo que se ha propuesto la denominación tumores de células cebadas(140).
de síndrome 8p11(138). La t(8;13) se asocia
a un SMPC del tipo de la LMC, con impor-
Variedades
tante neutrofilia y eosinofilia sin basofilia
y medula ósea hipercelular, sin aumento Se han propuesto diversas clasifica-
de blastos que, además, presenta asocia- ciones de las mastocitosis, pero ninguna
do un linfoma no Hodgkin, habitualmente ha sido universalmente aceptada(141). La
linfoblástico T. La t(8;9)(p11;q34) suele Tabla 27 se refiere a una clasificación
cursar como una entidad clínico-patoló- de consenso elaborada por un grupo de
gica del tipo de la LMC atípica con leuco- expertos en Viena en el año 2000 y que ha
citosis, monocitosis y rápida progresión a sido adoptada por la OMS(142).
leucemia aguda. En las tres situaciones La mastocitosis cutánea, con sus distin-
se afecta el gen FGFR-1 (receptor del fac- tas variedades, es la expresión más fre-
tor de crecimiento fibroblástico) mapado cuente de proliferación de células ceba-
en 8p11. das, de inicio generalmente infantil. Las
Otro SMPC, Ph negativo, del que se han mastocitosis cutáneas representan el
descrito menos de 50 casos, se asocia 80% de todas las mastocitosis y compren-
a la t(5;12)(q31-q33; p13) con reordena- den distintas entidades clínico-patológicas,
miento del gen PDGFRB, que se fusiona entre ellas, la urticaria pigmentosa, cuyos
con el gen ETV6/TEL. La mayoría de los dos hechos clínicos fundamentales son la
518
▲ Síndromes mieloproliferativos crónicos. Mastocitosis
Tabla 28
Criterio mayor
• Infiltración multifocal por mastocitos (15 o más) que forman agregados observada en cortes
histológicos de medula ósea o de otros órganos extracutáneos, lo que confirma su naturaleza
mastocítica por positividad a la triptasa o por otras coloraciones especiales
Criterios menores
a) Hallazgo de infiltrados en cortes de medula ósea o en otros órganos extracutáneos en los que más
de un 25% de las células cebadas son de morfología atípica, o fusiformes, o bien si en el aspirado
medular más del 25% de todas las células cebadas son inmaduras o atípicas
b) Detección de mutaciones puntuales de c-KIT (codón 816) en la medula ósea, sangre u otros órganos
extracutáneos
c) Células cebadas que en medula ósea, sangre u otros órganos extracutáneos coexpresen CD117 con
CD2 y/o CD25
d) Triptasa sérica persistentemente elevada (> 20 ng/mL) (parámetro no válido si existe una enfermedad
mieloide clonal asociada)
* El diagnóstico de mastocitosis sistémica requiere un criterio mayor y otro menor, o bien tres criterios menores
519
El mastocitoma extracutáneo es un
tumor localizado constituido por células
cebadas de aspecto maduro que contras-
ta con la atipia celular del sarcoma(146).
Morfología de la célula
cebada atípica
Ofrece una serie de atributos muy carac-
terísticos (Figura 64). Entre ellos destaca
un citoplasma amplio de perfil fusiforme,
de aspecto hipogranular, y núcleo lobulado
o plegado con visualización de pequeños
nucleolos y cromatina poco condensada.
La bi o multinuclearidad en las células
cebadas es indicativa de malignidad. En
ocasiones se advierte internalización de
hematíes. La hipogranularidad puede ser
tan marcada que, atendiendo al resto de
las características celulares, los mastocitos
patológicos podrían confundirse, sobre todo
en el corte histológico, con fibroblastos por
su contorno elongado o con tricoleucocitos
Figura 63. Frotis de sangre periférica de una mastocitosis
o células B monocitoides por la amplitud
sistémica donde se observa un mastocito hipogranulado citoplasmática. Frecuentemente se dispo-
(May-Grünwald-Giemsa). nen en cúmulos. A esta dificultad se suma
su pobre reconocimiento con la tinción de
hematoxilina-eosina, y deben ponerse de
La leucemia de mastocitos es una manifiesto con la tinción de Giemsa.
rareza y su curso es muy agresivo, cum- Sperr et al.(147) han distinguido tres tipos
pliendo con los criterios de mastocitosis de células mastocíticas patológicas:
sistémica. Cursa, además, con infiltración a) Células cebadas de núcleo oval, de
medular de un 20% o más de mastocitos posición excéntrica, citoplasma de perfil
y más de un 10% en la sangre. Puede elongado e hipogranulado con acumula-
surgir de novo o como transformación de ción focal de gránulos.
una patología previa de los mastocitos o b) Células cebadas atípicas con núcleos
de otro SMPC, especialmente LMC. Exis- bi o multilobulados.
te una variante aleucémica con menos c) Células de aspecto blástico con
de un 10% de mastocitos en la sangre granulación metacromática.
periférica(145). La célula cebada ofrece metacroma-
El sarcoma de células cebadas es sia con el azul de toluidina a pH alcalino.
excepcional. Se trata de un tumor localiza- La tinción vital con azul de toluidina es
do pero de crecimiento rápido, constituido muy recomendable para facilitar su iden-
por células cebadas muy inmaduras y atí- tificación, pero las células cebadas muy
picas y puede leucemizarse en su curso inmaduras de aspecto blástico pueden no
evolutivo. expresar metacromasia. Al igual que la
520
▲ Síndromes mieloproliferativos crónicos. Mastocitosis
a b c
Figura 64. a) Frotis de medula ósea de una mastocitosis sistémica densamente infiltrada por mastocitos. b) Mastocitos
hipogranulares. c) Mastocitos cuyo núcleo tiende a la bilobulación (May-Grünwald-Giemsa).
célula cebada normal, el mastocito pato- medular que obliga a establecer el diag-
lógico es cloro-acetato-esterasa positivo, nóstico diferencial con un sídrome hipe-
pero si está poco granulado puede ser reosinofílico. Es importante contabilizar los
negativo. Es negro Sudán positivo, pero mastocitos en áreas alejadas del grumo
mieloperoxidasa negativo(148). La ω-exonu- medular. En la mayoría de los casos de
cleasa es un excelente marcador tanto de mastocitosis sistémica indolente el porcen-
la célula cebada normal como de la patoló- taje de mastocitos es inferior al 5% y en las
gica, y la triptasa, o mejor aún la α-protrip- formas más agresivas suele superar esta
tasa, detectable mediante técnica FAAFA, cifra. Si la infiltración medular por células
es el mejor marcador de mastocitos y está cebadas es superior al 20%, estamos fren-
presente en todos ellos, en tanto que la te a una leucemia de mastocitos.
quimasa sólo se detecta en una subpobla-
ción de los mismos. La célula cebada es
Perfil inmunológico
también ε-amino-caproato-esterasa posi-
tiva y fosfatasa ácida positiva resistente al El perfil inmunológico ayuda a su iden-
ácido tartárico (Figura 65). tificación. Los mastocitos derivan de pre-
cursores hematopoyéticos comprometi-
dos hacia esta línea celular. Con el CD34
Sangre periférica
coexpresan el CD13 y el CD117. Su factor
y aspirado medular
madurativo más importante es el stem cell
La infiltración de la medula ósea justifica factor, que es el ligando de KIT, que es el
las alteraciones periféricas inespecíficas producto del protooncogén c-KIT. La célu-
que oscilan entre moderadas citopenias la cebada deriva de una línea mieloide
o citosis, y signos de mielodisplasia. En independiente de la de los basófilos. Un
ocasiones, la mastocitosis sistémica se aspecto muy interesante es la positividad
presenta con una eosinofilia periférica y frente a los antígenos CD2 y CD25 (en
521
a b c d
Figura 65. a) Mastocitos que muestran metacromasia con azul de toluidina. b) Mastocitos fosfatasa ácida positivos.
c) Mastocitos ω-exonucleasa positivos. d) Mastocitos c-KIT positivos.
Tabla 29
522
▲ Síndromes mieloproliferativos crónicos. Mastocitosis
Biopsia medular
La infiltración mastocítica puede ser
paratrabecular, en cuyo caso se registra
mayor grado de fibrosis, o bien puede ser
perivascular (Figura 66), o rodear agre-
gados linfoides, a su vez circundados por
eosinófilos. La infiltración puede ser tam-
bién de tipo intersticial (Figura 67 a y b).
También se registran cambios osteoscle-
róticos, angiogénesis aumentada, eosino-
filia y acumulación focal de linfocitos, que
pueden enmascarar la proliferación masto-
cítica. La mayoría de los cambios se deben
a efectos de determinadas citocinas segre-
gadas por los mastocitos. La medula ósea
es el tejido que ofrece mayor rentabilidad
Figura 66. Corte transversal de una estructura vascular diagnóstica, pues está infiltrada en un 70-
rodeada de células mastocíticas (tinción de Giemsa). 95% de los casos sistémicos(150).
a b
Figura 67. a) Biopsia medular de una mastocitosis sistémica; se observan varios mastocitos, algunos de configuración
fusiforme (tinción de Giemsa). b) Cúmulo de mastocitos ω-exonucleasa positivos (técnica de Schaefer).
523
Tabla 30
524
▲ Síndromes mieloproliferativos crónicos. Mastocitosis
525
acentuados rasgos mielodisplásicos amplitud citoplasmática, con tricoleuco-
configura los SMP/SMD según denomi- citos o células B monocitoides.
nación de la OMS. 22. La bi o multinuclearidad del mas-
18. La coexistencia de un SMPC con tocito indica malignidad, así como su
clínica adenopática linfomatosa debe disposición en cúmulos en la biopsia
hacer sospechar un síndrome 8p11. medular.
19. Los mastocitos derivan de una 23. Los mastocitos se reconocen con
célula hematopoyética CD34+, pero dificultad con la tinción de hematoxilina-
siguen una vía de diferenciación total- eosina. Su visualización es óptima con
mente distinta a la del basóflo, célula Giemsa o con azul de toluidina por su
con la cual guardan similitudes morfoló- característica metacromasia.
gicas y tintoriales. 24. Los mastocitos son cloro-acetato-
20. El mastocito normal o reactivo esterasa positivos, triptasa positivos y
es una célula de fácil reconocimiento ω-exonucleasa positivos.
por su abundante granulación basófila 25. La expresión de los antígenos CD2
que, en ocasiones, llega a ocultar el y CD25 indica mastocitos patológicos.
núcleo. 26. La medula ósea es el tejido que
21. El mastocito patológico es de ofrece mayor rentabilidad diagnóstica
reconocimiento muy difícil, debido a la en las mastocitosis sistémicas.
frecuente e intensa desgranulación. Al 27. Ante una eosinofilia sanguínea y
adquirir configuración fusiforme, puede medular de causa no aclarada hay que
confundirse con fibroblastos o, por su descartar una mastocitosis sistémica.
526
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534
Capítulo 11
Síndromes linfoproliferativos
de células B y T maduras
535
Para comprender bien los linfomas y su
Tabla 1
clasificación es básico el conocimiento del
Metodología de estudio de los síndromes desarrollo normal del sistema linfoide que
linfoproliferativos se describe en el Capítulo 1.
Tabla 2
Folicular 22
Célula T periférica 7
Otros 17
MALT: tejido linfoide asociado a mucosas
536
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
Tabla 3
537
Tabla 5
De célula B De célula T
Variedades raras
ción de los linfomas, se formó un grupo ficación de Kiel (Tabla 5). En ésta, tanto
europeo para el estudio de los linfomas. en el grupo de bajo como en el de alto
Dicho grupo elaboró en 1974 una ter- grado de malignidad, se diferencian pro-
minología en una reunión en Kiel, que cesos B y T.
posteriormente fue publicada como una En un intento de comparar y aproximar
carta al editor de la revista Lancet(5) y las distintas clasificaciones referidas, se
que se conoce bajo la denominación de emprendió en Estados Unidos, bajo el
clasificación de Kiel. Ésta se fundamenta patrocinio del Instituto Nacional del Cán-
principalmente en aspectos citológicos, cer, un estudio internacional multiinstitu-
y diferencia los linfomas de alto y bajo cional basado en la observación de más
grado de malignidad. En principio, los lin- de 1.000 linfomas no Hodgkin. Como
fomas de bajo grado de malignidad están resultado de dicho estudio salió a la luz la
constituidos por proliferaciones neoplá- denominada Working Formulation, en la
sicas de células de tamaño pequeño y que se clasifican los linfomas no Hodgkin
grande, en tanto que los de alto grado de en 10 grupos principales, que a su vez se
malignidad corresponden a proliferacio- dividen en subgrupos, y en uno de tipo
nes celulares de tamaños mayores. En misceláneo, utilizando únicamente crite-
una nueva reunión de expertos europeos rios morfológico-histológicos (Tabla 6).
en linfomas celebrada en París en 1975 La nueva clasificación, la Working For-
se decidió modificar ligeramente la clasi- mulation (WF)(6), surgió con la intención
538
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
Tabla 6
539
de consenso, a fin de ofrecer una clasifica- cual no se le reconoce una fase leucémica
ción con la preocupación prioritaria de ser y sí unas características clínico-citológicas
clínicamente útil[7,8]) (Tabla 7). peculiares que lo diferencian claramente
La clasificación de las neoplasias linfoi- de los linfomas no Hodgkin.
des agrupa las mismas en enfermedades Toda clasificación es artificiosa –también
reconocibles a partir de la información la de la OMS–, por lo que se debe revisar
proporcionada por la morfología, el inmu- y actualizar periódicamente al compás de
nofenotipo, las características genéticas la interpretación de nuevas informaciones
y clínicas. Algunos linfomas tienen un cri- proporcionadas por nuevas metodologías.
terio definitorio específico (por ejemplo, Dado que en la actualidad la clasificación
una anomalía genética propia), en tanto de la OMS es la de uso más generalizado,
que otros (la mayoría) requieren de la se describen las distintas entidades pato-
conjunción de datos clínicos con resul- lógicas linfoides que la componen y que
tados analíticos varios para su reconoci- están anotadas en la Tabla 7.
miento y tipificación. Este abordaje mul-
tidisciplinario amplio clínico/biológico es
Linfomas de células B maduras
un rasgo diferencial de la clasificación de
la OMS frente a otras clasificaciones pre- Las leucemias de células B inmaduras
vias basadas en subtipos morfológicos o se describen en el Capítulo 8. En el pre-
comportamientos inmunofenotípicos. En sente capítulo vamos a referirnos de for-
la clasificación de la OMS se postula para ma más extensa a los linfomas de células
cada tipo de linfoma una célula de origen, maduras, prestando especial atención a
que casi siempre representa un estadio los síndromes que se expresan en medula
de diferenciación de la célula tumoral. La ósea y sobre todo en sangre periférica, ya
nomenclatura de cada entidad refleja un que el examen morfológico por parte del
supuesto linaje y estadio de diferencia- hematólogo juega un papel diagnóstico
ción. Así, se reconocen tres categorías decisivo.
mayores de neoplasias linfoides: las de La localización anatómica, punto de par-
origen B, T y NK (natural killer), con sus tida de los distintos linfomas, se represen-
posibles fases de expresión hemoperiféri- ta esquemáticamente en la Figura 1.
ca. Así, por ejemplo, la LLC B y el linfoma En todos estos procesos, junto a la
linfocítico B son simplemente la manifes- morfología óptica y en ocasiones ultraes-
tación diferente de una misma neoplasia. tructural (Figura 2), se aplicará estudio
Esta clasificación reconoce para los lin- inmunofenotípico que se completará con
fomas no Hodgkin dos categorías: neo- análisis citogenético y molecular en algu-
plasias precursoras correspondientes a nos casos. El estudio del inmunofenotipo
estadios precoces de la diferenciación y permitirá (Figuras 3 y 4):
neoplasias maduras correspondientes a a) Diferenciar los procesos linfoprolifera-
estadios más diferenciados en la ontoge- tivos inmaduros de los maduros.
nia linfocitaria, y se agrupan de acuerdo b) Diferenciar los SLP de naturaleza T
con su presentación clínica preferente: (SLP-T) de los de origen B (SLP-B) y, den-
predominantemente leucémica, nodal y tro de estos últimos, demostrar la clonali-
extranodal. dad de la población neoplásica gracias a
El linfoma de Hodgkin, antiguamente la expresión de una sola de las cadenas
mal denominado enfermedad de Hodgkin, ligeras de las inmunoglobulinas (Ig), y en
es un linfoma de origen B centrofolicular, al consecuencia diferenciar procesos linfo-
540
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
Tabla 7
LINFOMAS DE CÉLULAS B
Células precursoras:
• Linfoma/Leucemia linfoblástica B
Células maduras:
• Leucemia linfática crónica/Linfoma de linfocitos pequeños
• Leucemia prolinfocítica crónica
• Linfoma linfoplasmocítico
• LZME (con y sin linfocitos vellosos circulantes)
• Leucemia de células peludas (tricoleucemia)
• Mieloma múltilple/Plasmocitoma
• Gammapatía monoclonal de significado incierto
• Plasmocitoma solitario de hueso
• Plasmocitoma extraóseo
• Amiloidosis primaria
• Enfermedad de las cadenas pesadas
• Linfoma de la zona marginal extraganglionar, del tejido linfoide asociado a mucosas (linfoma MALT)
• Linfoma de la zona marginal ganglionar
• Linfoma folicular
• Linfoma de células del manto
• Linfoma difuso de células grandes B:
- Linfoma mediastínico de células grandes B
- Linfoma primario de las cavidades serosas
- Linfoma intravascular
• Linfoma de Burkitt/Leucemia de células de Burkitt
Proliferaciones de células B con un potencial de malignidad incierto:
• Granulomatosis linfomatoide
• Enfermedad linfoproliferativa postrasplante polimórfica
LINFOMAS DE CÉLULAS T Y DE CÉLULAS NK
Células precursoras T:
• Linfoma/Leucemia linfoblástica T
Células maduras:
• Leucemia prolinfocítica T
• Leucemia de células grandes granulares T
• Leucemia agresiva de células NK
• Leucemia/Linfoma T del adulto (HTLVI+)
• Linfoma extraganglionar T/NK nasal y de tipo nasal
• Linfoma T intestinal, asociado a enteropatía
• Linfoma T γδ hepatoesplénico
• Linfoma T tipo paniculitis subcutáneo
• Micosis fungoide/Síndrome de Sézary
• Linfoma anaplásico de célula grande T/célula nula, cutáneo primario
• Linfoma T periférico no específico
• Linfoma T angioinmunoblástico
• Linfoma anaplásico de célula grande T/célula nula
• Linfoma de estirpe y estadio de diferenciación incierto
• Linfoma de células NK blásticas
541
Tabla 7 (cont.)
Linfoma de Hodgkin
• Linfoma de Hodgkin de predominio linfocítico, nodular
• Linfoma de Hodgkin clásico:
- Esclerosis nodular (grados 1 y 2)
- Celularidad mixta
- Rico en linfocitos
- Pobre en linfocitos
Los síndromes linfoproliferativos con expresión hemoperiférica se destacan en rojo
HTLVI: virus de la leucemia de células T humano I; LZME: linfoma de la zona marginal esplénica; MALT: tejido linfoide
asociado a mucosas; NK: natural killer; OMS: Organización Mundial de la Salud
542
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
Figura 1. Representación esquemática del folículo linfoide y de su vecindad. Se señala el punto de partida de diversos
linfomas B. LB: linfoma de Burkitt; LCM: linfoma de células del manto; LDCG: linfoma difuso de célula grande B tipo centro
germinal; LF: linfoma folicular; LLC: leucemia linfática crónica; LLPl: linfoma linfoplasmocítico; LP: leucemia prolinfocítica;
LZME: linfoma de la zona marginal esplénica; TL: tricoleucemia.
543
a b
Figura 2. a) Aspecto morfológico de un centrocito de sangre periférica con tinción panóptica (May-Grünwald-Giemsa), y
b) aspecto ultraestructural.
curso clínico suele ser indolente, es una constituye el linfoma linfocítico difuso bien
enfermedad, en la mayoría de los casos, diferenciado, que en la mayoría de los
incurable con los tratamientos disponibles. casos acabará expresándose en sangre
La contrapartida ganglionar de la LLC la periférica.
544
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
Figura 4. Estudio inmunofenotípico mediante citometría de flujo de los linfocitos de sangre periférica de un paciente afecto
de una LLC. La población patológica (en azul) es de pequeño tamaño (A), expresa CD20 y CD22 de manera débil (B, D), es
CD5 y CD23 positiva (C, D, E), y expresa cadenas ligeras de superficie κ con una intensidad débil (F).
a b
Figura 5. a) Cariotipo de un paciente con una leucemia linfática crónica donde se observa una trisomía 12. b) Técnica
de hibridación in situ fluorescente (FISH) sobre núcleos interfásicos: se puede observar una metafase normal y algunos
núcleos con trisomía 12.
Criterios diagnósticos. Existen dis- nóstico de una LLC ha sido la de > 5 x 109
tintos criterios diagnósticos. Entre los /L. Actualmente el hallazgo de linfocitos en
más utilizados están los de la OMS y sangre, con características morfológicas
los del National Cancer Institute/Working e inmunofenotípicas de LLC, es suficiente
Group(13) y del International Workshop para efectuar el diagnóstico(14).
para la LLC(14), que están resumidos en Es de gran interés tener en cuenta la
la Tabla 9. La cifra de linfocitos que se ha reciente observación de que un 3,5% de
considerado como requisito para el diag- la población sana de más de 40 años de
545
Figura 6. Configuración del gen IgH localizado en 14q32. En el linfocito B, en condiciones normales, el reordenamiento DJ
(1) y VDJ (2) ocurre aparentemente al azar. Además, para crear una mayor diversidad, la enzima TdT media la incorporación
de nucleótidos N. La región variable de la IgH reordenada, que presenta al final del proceso segmentos V, D, J y N (3),
contiene regiones FR (framework). Los cebadores más utilizados para realizar una PCR están diseñados contra las regiones
FRIII y FRIV, aunque sólo detectan un 65% de los reordenamientos de IgH. Utilizando cebadores para las regiones FRI, FRII
y realizando múltiples PCR se consigue aumentar la detección de reordenamientos. La mayor heterogeneidad en tamaños
obtenida por PCR la generan las regiones N.
Figura 7. Estudio de clonalidad de linfocitos B analizando el reordenamiento del gen IGH (región FR3) mediante PCR y pos-
terior análisis por electroforesis capilar. En la imagen superior tenemos un ejemplo de una población linfocitaria policlonal
y en la imagen inferior una de monoclonal. Cortesía de la Dra. B. Bellosillo.
546
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
547
Tabla 8
Diagnóstico diferencial de los SLP-B con expresión leucémica:
marcadores inmunofenotípicos
IgS CD19 CD20 CD22 CD23 CD5 FMC7 CD79b CD10 CD11c CD25 CD103 CD123 Ciclina D1
LLC/LLP Débil + Débil Débil + + - - - Débil - - - -
LP + + + + -/+ débil - + + - - - - - -
TL + + + + -/+ débil - + - - + + + + -
LZME-LV + + + + -/+ débil - + + - +/- - - - -
LF + + + + - - + + + - - - - -
LCM + + + + -/+ débil + + + - - - - - +
LLPl IgC+/- + + + - - - + - - - - - -
IgC: inmunoglobulinas de citoplasma; IgS: inmunoglobulinas de superficie; LCM: linfoma de células del manto; LF: linfoma folicular; LLC/LLP: leucemia linfática cróni-
ca/linfoma de linfocitos pequeños; LLPl: linfoma linfoplasmocítico; LP: leucemia prolinfocítica; LZME-LV: linfoma de la zona marginal esplénica con linfocitos vellosos
circulantes; TL: tricoleucemia
Tabla 9
2. Subtipos morfológicos
a) LLC típica o clásica: la mayoría de los linfocitos son pequeños y de aspecto maduro con ≤ 10%*
de linfocitos atípicos (centrocitos, linfocitos grandes, linfocitos con diferenciación plasmocitoide)
b) LLC atípicas:
• LLC/LP: prolinfocitos en sangre entre el 11 y el 54%
• Mixta: porcentaje variable de linfocitos atípicos (> 10%*) y < 11% de prolinfocitos
3. Inmunofenotipo
IgS+/-, CD79b-, CD19+, CD20+ débil, CD22+ débil, coexpresión de CD5+ y CD23+, FMC7-,
CD11c débil o negativo, CD10-, CD103-
Tabla 10
Típica o clásica
Atípica:
• Forma mixta
• En transformación prolinfocítica
• Parainmunoblástica
• Otras: con predominio de centrocitos con diferenciación plasmocítica
548
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
Figura 8. Frotis de sangre periférica de una leucemia lin- Figura 9. Frotis de sangre periférica de una leucemia linfá-
fática crónica B en su forma típica. Notable monomorfis- tica crónica B con el típico aspecto del núcleo en caparazón
mo celular y abundantes sombras de Gumprecht (May- de tortuga (May-Grünwald-Giemsa).
Grünwald-Giemsa).
549
El núcleo muestra una cromatina agrupa-
Tabla 11
da en varios grumos, separados por franjas
Leucemia linfática crónica B típica cromatínicas más claras (el aspecto gru-
(clásica) melèe de los autores franceses) (Figura 8)
o en caparazón de tortuga (Figura 9). El
Frecuencia núcleo es muy redondo y, en consecuencia,
• 1/3 parte de todas las LLC-B el índice de contorno nuclear, medido en el
Características morfológicas/citoquímicas microscopio electrónico, es menor que el
• Aspecto linfocitario monomorfo normal. El nucleolo no suele ser visible. El
• Linfocitos atípicos ≤ 15% del total linfocitario citoplasma es poco extenso y se constituye
• Relación N/C > 1: en un ribete perinuclear de aspecto hialino
- Núcleo de contorno muy regular o débilmente basófilo. La relación núcleo-
- Cromatina condensada “en caparazón
citoplasma es alta. El número de linfocitos
de tortuga”
- Citoplasma escaso, hialino o débilmente
portadores de granulación azurófila se
basófilo reduce al 5% aproximadamente, en con-
- Gránulos azurófilos: ausentes o muy escasos cordancia con la franca disminución de las
• Sombras de Gumprecht abundantes hidrolasas ácidas, tan característica de la
• Descenso de hidrolasas ácidas LLC de células B. Los linfocitos proliferan-
LLC-B: leucemia lilnfática crónica B; N/C: núcleo/citoplasma tes son anormalmente frágiles, por lo que
se dislaceran con facilidad en el acto mecá-
nico de la extensión, constituyéndose en
las denominadas sombras de Gumprecht
1. La forma típica pertenece a la deno- o basket cells, tanto más frecuentes cuanto
minada variante “clásica” (Tabla 11). El 90% más elevado es el recuento linfocitario. Esta
de los linfocitos son de talla pequeña, con variedad morfológica constituye una terce-
un volumen medio de 211,5 ± 32,5 fL(16). ra parte de las leucemias linfáticas crónicas
Tabla 12
Frecuencia:
• 2/3 partes de todas las LLC-B
Características morfológicas/citoquímicas
• Linfocitos atípicos: > 10% de prolinfocitos y < 55%, o bien > 10%* de centrocitos y/o de células
linfoplasmocitoides o de linfocitos grandes pleomórficos de aspecto estimulado
• Diámetro celular medio > 12 μm
• Relación N/C ≤ 1
• Citoplasma más amplio que en la forma típica
• Gránulos azurófilos: algunos
• Porcentaje escaso de linfocitos con el núcleo con cromatina “en caparazón de tortuga” (< 15%)
• Sombras de Gumprecht escasas
• Hidrolasas ácidas menos bajas que en la forma típica
* Actualmente se recomienda más del 15%
LLC-B: leucemia lilnfática crónica B; N/C: núcleo/citoplasma
550
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
Figura 10. Frotis de sangre periférica de una leucemia linfática crónica B en su forma atípica. a) Con células linfoides de
aspecto estimulado; b) con algunos centrocitos; c) con algunos prolinfocitos, y d) linfocito con diferenciación plasmocitoi-
de con inclusiones citoplasmáticas de naturaleza inmunoglobulínica (May-Grünwald-Giemsa).
551
Figura 11. Leucemia linfática crónica, variedad parainmu-
noblástica (May-Grünwald-Giemsa).
552
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
553
de los adipocitos. En términos generales,
un aspirado medular con más del 80% de
linfocitos se corresponde con un patrón
infiltrativo difuso, aunque a los datos histo-
patológicos se les reconoce una superiori-
dad predictiva de progresión(26,27).
En la punción ganglionar aparece
una infiltración monomorfa, compuesta
predominantemente por linfocitos con los
aspectos descritos en la sangre periférica.
Si se ha aspirado algún centro de prolife-
ración, tan característico de la histología
Figura 14. Biopsia ósea de una leucemia linfática crónica B. ganglionar de la LLC, la celularidad linfo-
Patrón infiltrativo nodular. cítica madura se verá entremezclada con
algunos prolinfocitos y parainmunoblastos.
Mucho más interés que al aspirado gan-
La infiltración linfática de la medula ósea glionar debe dedicarse a la biopsia gan-
apreciada por biopsia ósea ofrece dife- glionar, que debería practicarse siempre
rentes patrones. La mayoría de los auto- que existan ganglios biopsiables, no tanto
res reconocen una forma nodular y otra por razones diagnósticas (ya que el diag-
difusa, y se ha sugerido una relación entre nóstico puede hacerse por el estudio mor-
los patrones histológicos medulares y la fológico e inmunofenotípico de la sangre),
forma de su presentación, grado de lin- sino para desglosar del cajón de sastre
focitosis, evolución, pronóstico y fenotipo que representan las LLC atípicas otras
de la enfermedad. Así, Rozman et al.(25), entidades linfoproliferativas con expresión
han descrito cuatro patrones histológicos sanguínea con un pronóstico y un trata-
de invasión medular en la LLC con valor miento distinto al de la LLC-B.
pronóstico. En la forma intersticial, la infil- En la LLC, la arquitectura ganglionar que-
tración linfocitaria respeta la arquitectura da totalmente borrada con un patrón deno-
medular normal, entremezclándose con minado seudofolicular por la presencia de
la celularidad hematopoyética y los adi- zonas pálidas, denominadas centros de
pocitos. En el patrón nodular existen for- proliferación, que se distribuyen de forma
maciones redondeadas compuestas por regular por todo el ganglio. Los seudofolí-
linfocitos sin centro claro y, generalmente, culos o centros de proliferación están cons-
de mayor tamaño que el folículo linfoide tituidos por linfocitos de diferentes tamaños
normal (Figura 14) y de situación paratra- que quedan rodeados por linfocitos peque-
becular. En el tipo mixto se asocian carac- ños. Las células que integran el centro de
terísticas morfológicas típicas de la forma proliferación son mayoritariamente prolin-
intersticial y nodular. En la forma difusa focitos y células de morfología semejante
existe una invasión linfocitaria masiva. En a los inmunoblastos, y a los que se conoce
general, el patrón intersticial y nodular es como parainmunoblastos(2). La celularidad
el propio de las fases iniciales, y el mixto centrofolicular (centrocitos y centroblastos)
y difuso el de las avanzadas. En el patrón es minoritaria y queda ahogada por la pro-
difuso predominan linfocitos más atípicos y liferación linfocítica B perifolicular. Dicha
nucleolados, con desaparición de la celu- imagen es indiferenciable de la del linfoma
laridad hematopoyética noble, así como linfocítico bien diferenciado. Según Bonato
554
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
555
Tabla 13
Marcadores
556
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
Tabla 14
Sistema de puntuación
Puntuación
del 1%). Por otra parte, algunas LLC son puntos. Esto es interesante fundamental-
CD23 negativas o débilmente positivas; en mente en las LLC atípicas, que pueden
estos casos se debe realizar el diagnós- ser confundidas con otros procesos. Este
tico diferencial con el linfoma de células sistema de puntuación confiere 1 punto
del manto, siendo obligado el estudio de la cuando el marcador es típico de LLC y 0
ciclina D1 o de la t(11;14)(q13;q32). puntos si es atípico, de forma que la pun-
La LLC-B tiene, pues, un perfil inmunofe- tuación más frecuente de LLC tendría 5
notípico muy característico, pero ningún puntos y la de no LLC sería de 0.
marcador le es absolutamente específico, Recientemente, Rawston et al.(38) han
por lo que algunos autores(36) han elabo- descrito que un 3,5% de la población
rado un sistema de puntuación a base de sana de más de 40 años de edad presen-
la utilización de cinco marcadores, valo- ta linfocitos con inmunofenotipo idéntico
rando su presencia o ausencia, así como al observado en la LLC. El inmunofenotipo
su intensidad de expresión (CD5, CD23, de estos linfocitos es de buen pronóstico
FMC7, IgS, CD22), que resulta útil para (CD5+, CD23+, CD20+, CD22+ y CD79b+
diferenciar la LLC-B de otros procesos lin- débil, CD11c-, IG+ débil y CD38-) y se
foproliferativos B con expresión leucémica hallan en una proporción que oscila entre
y que ha sido mejorado con la incorpora- el 3 y el 95% de los linfocitos B de sangre
ción del anticuerpo monoclonal CD79b(37) periférica. La presencia de estos linfocitos
(Tabla 14). La aplicación de este siste- monoclonales aumenta con la edad y se
ma de puntuación en un amplio número ha sugerido que se trata de estadios muy
de pacientes con diversos SLPC-B, que precoces de la LLC indolente. Esta situa-
incluyen LLC-B y otros que no son LLC- ción sería análoga a la existente entre la
B, ha demostrado que la puntuacion en el gammapatía monoclonal de significado
98% de LLC-B oscila entre 3 y 5 puntos incierto y el mieloma(38). Para referirnos a
(en la mayoría 4 o 5), mientras que sólo el este hallazgo se ha propuesto el térmi-
5,4% del resto de SLPC-B suman 3 o más no de linfocitosis de célula B monoclonal,
557
Tabla 15
Tiempo de duplicación linfocitaria > 12 meses Tiempo de duplicación linfocitaria < 12 meses
558
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
Tabla 16
forma distinta según el tejido donde estén tan; se atribuye a este hecho la hipogam-
ubicadas las células neoplásicas; así, el maglobulinemia de muchos casos. Reyes
CD38 es más intenso en el ganglio linfá- et al.(48) han observado distintos patrones
tico que en la sangre periférica y medu- fenotípicos y alteraciones funcionales de
la ósea(44), mientras que el CD20 es más los linfocitos T y células NK en la LLC-B
intenso en sangre que en la medula ósea típica, así como en las formas atípicas. Un
o ganglio linfático(45). aumento del porcentaje de células NK sólo
El gen MDR y la glucoproteína P se se halla en las formas típicas.
expresan de forma variable, y el receptor Estudio citogenético. Mediante cito-
FAS se expresa débilmente en la LLC-B, genética convencional, al activar los
contribuyendo a la carga tumoral por la linfocitos B con mitógenos como el TPA
inhibición de la apoptosis. (12-O-tetradecanoilforbol-13-acetato), se
Diversos marcadores séricos tienen observan cariotipos anómalos en el 50%
un valor pronóstico(14) y reflejan la carga de los casos de LLC. A pesar de la impor-
tumoral. Entre ellos destacan la β2-micro- tancia del análisis citogenético en esta
globulina, la LDH, el componente soluble patología, el análisis del cariotipo presenta
de la molécula de adhesión ICAM-1 y limitaciones debido a la baja actividad mitó-
del CD23; el nivel sérico de CD23 ofrece tica in vitro de los linfocitos neoplásicos.
una buena correlación con el tiempo de Si la estimulación se hace con CD40L se
duplicación linfocitaria(46). Niveles altos de hallan alteraciones en el 90% de las LLC(49).
CD23 séricos al inicio de la enfermedad Cabe destacar el aumento en la detección
se corresponden con un tiempo de dupli- de traslocaciones cromosómicas al utilizar
cación inferior a los 12 meses(47). En la CD40L, todas ellas estables en el trans-
Tabla 16 se refieren las características de curso de la enfermedad, no secundarias a
la LLC según su origen celular. tratamiento y que se ha sugerido que con-
Los linfocitos T en la LLC-B se hallan des- fieren un peor pronóstico. La aplicación de
cendidos en cifras relativas. A lo largo del técnicas de hibridación in situ fluorescente
proceso, los linfocitos T supresores aumen- (FISH) sobre núcleos interfásicos permi-
559
to mediante FISH(55) que la región crítica
delecionada en 13q es el locus D13S19.
Las anomalías en 13q14 suelen presen-
tarse en LLC con morfología típica y esta-
bilidad clínica. Otras alteraciones afectan
a deleciones de 6q22-23 que se asocian
a mal pronóstico y un estadio más agre-
sivo de la enfermedad. Traslocaciones del
gen IgH (14q32) son raras en la LLC. La
t(14;19)(q32;q13) es muy poco frecuente
(0,1-0,2%), cursa con morfología atípica
Figura 17. Linfocitos de una leucemia linfática crónica B, muchos y suele acompañarse de una trisomía 12.
de los cuales muestran tres señales de hibridación (hibridación Otras anomalías descritas son pérdidas en
in situ con sonda centromérica del cromosoma 12). 17p13,t(11;14) y cariotipos complejos(56,57).
Anomalías en 11q22-23, afectando al gen
ATM, se observan en el 20% de las LLC-B
te también observar un mayor porcentaje de curso progresivo y en individuos más
de anomalías cromosómicas que con la jóvenes con estadios más avanzados con
citogenética convencional. La incidencia enfermedad bulky. Las anomalías del bra-
de alteraciones citogenéticas detectadas zo corto del cromosoma 17 se observan,
mediante FISH aumenta(50,51) hasta un 77- sobre todo, en la LLC en transformación
80% (la alteración más representativa de prolinfocítica, y la afectación de otros pun-
la LLC atípica es la trisomía 12, que puede tos de 17p se relaciona con la transfor-
asociarse a otras anomalías cromosómi- mación en un síndrome de Richter(58). La
cas). La trisomía 12 (Figura 17) identifica t(11;14)(q13;q32) es muy poco frecuente
un subgrupo de LLC con morfología atípi- en la LLC(59) y por compartir ésta datos bio-
ca, estadio clínico más avanzado, mayor lógicos con el linfoma del manto debe apu-
leucocitosis, patrón medular difuso, mayor rarse al máximo este diagnóstico diferen-
expresión de IgS y de FMC-7(52). Asimis- cial. Aunque existan, la mayoría de autores
mo, la mayoría de los casos con trisomía no admiten el diagnóstico de LLC-B si se
12 presentan mínimos niveles de muta- detecta la t(11;14)(q13;q32). Otras cuatro
ciones somáticas en las IgVH(53), datos, anomalías citogenéticas han sido descritas
todos ellos, de pronóstico desfavorable. y afectan a 6p, 12p, 4q21 y 21(56,60). Convie-
Por el contrario, la trisomía 12 rara vez se ne recordar que hasta un 40% de las LLC
detecta en la LLC típica(54). La alteración experimentan cambios citogenéticos a lo
citogenética más frecuente de la LLC es la largo de su evolución.
deleción de la región 13q14.3 y representa En general, un cariotipo normal o una
el 70% de todas las halladas en la LLC-B. deleción 13q constituyen factores predicti-
Cabe considerar también la presentación vos favorables frente a otros desfavorables
asociada de una deleción y una trasloca- representados por trisomía 12, deleciones
ción de 13q14, aunque es un fenómeno de 11q, deleciones de 17p y cariotipos
muy poco frecuente. La deleción de 13q14 complejos. La aplicación de las nuevas
es comúnmente monoalélica (70% de los técnicas de genética interfásica como la
casos) y aproximadamente un 15% de hibridación in situ multicolor, la hibridación
las LLC presentan deleciones bialélicas o genómica comparada (HGC) y la hibrida-
mosaicos mono/bialélicos. Se ha descri- ción sobre arrays de CGH, entre otras, se
560
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
Tabla 17
del(13)(q14)
D13S319-13q14
+12
-
LLC-B del(11)(q23)
ATM
del(17)(p13)
P53
del(6)(q22-23)
t(14;18)(q32;q21) BCL-2-IgH
LF t(2;18)(p12;q21) Igκ/BCL-2
t(18;22)(q21;q11) BCL-2/Igλ
t(4;14)(p16;q32) FGFR3-IgH
MM t(6;14)(p25.3;q32) IRF4-IgH
t(14;16)(q32;q23) IgH-MAF
t(8;14)(q24;q32) MYC-IgH
LB (LAL-B) t(8;22)(q24;q11) MYC-Igλ
t(2;8)(p12;q24) MYC-Igκ
MALT +3 -
t(3;14)(q27;q32) BCL-6-IgH
LDCG-B
t(3;v)(p27;v) BCL-6-MP
del(7)(q22-q32) ST7/CDK6
LEZM
+3q13.32-3q29 -
t(2;5)(p23;q35) NPM/ALK
Linfoma ALK
t(2; v)(p23;v) MP-ALK
LAL-B: leucemia aguda linfoblástica; LB: linfoma de Burkitt; LCM: linfoma de células del manto; LDCG-B: linfoma difuso
de células grandes B; LF: linfoma folicular; linfoma ALK: linfoma anaplásico de células grandes; LLC-B: leucemia lilnfática
crónica B; LLPl: linfoma linfoplasmocítico; v: varias parejas cromosómicas; MALT: linfoma de la zona marginal de tejido
asociado mucosas; MM: mieloma múltiple; MP: múltiples parejas; SLPC-B: síndromes linfoproliferativos crónicos B
561
espera que ayuden a descubrir la base cación de las proteínas LPL y ADAM29 es
genética de la LLC-B (Tabla 17). un identificador pronóstico, incluso mejor
Estudios moleculares. Los linfocitos de que el ZAP-70, en estadios avanzados
la LLC presentan reordenados los genes de la LLC-B(61). En el cromosoma 13 se
de las cadenas pesadas y ligeras de las Ig. localiza el gen RB1 y parece ser que en
Existen estudios del estado mutacional del ciertos locus próximos a este gen se han
gen que codifica para los segmentos varia- detectado anomalías moleculares. Anoma-
bles de la cadena pesada de las Ig (IgVH) lías del brazo corto del cromosoma 17 se
que demuestran que el 50% de los pacien- han relacionado con alteraciones del gen
tes con LLC presentan hipermutaciones supresor P53, que se hallaría deleciona-
somáticas en las IgVH. Los pacientes con do en LLC avanzadas(62) con un aumento
LLC con hipermutaciones tienen un pro- de prolinfocitos y una evolución desfavo-
nóstico favorable (edad poco avanzada, rable, responsabilizándolo de un mecanis-
curso estable, supervivencia prolongada), mo de transformación de la LLC distinto al
mientras que los pacientes con LLC en de la trisomía 12. De muchas anomalías
que las IgVH no presentan hipermutacio- citogenéticas no se conoce aún la base
nes suelen tener enfermedad avanzada, molecular, pero algunas, como la t(14;19),
con esperanza de vida corta(53). Los linfo- han permitido la clonación de oncoge-
citos con hipermutaciones han estado en nes interesantes en la patología linfoide,
contacto con el antígeno en el centro ger- como el BCL-3 ubicado en 19q13(63). Las
minal. El estudio de las mutaciones de IgVH LLC se han estudiado mediante técnicas
es complejo y no suele estar disponible en de microarrays y se han localizado entre
los laboratorios de rutina, por lo que se han 20 y 30 genes que se expresan de forma
buscado métodos más simples para iden- diferente en las LLC típicas y atípicas(64) y
tificar estos dos subgrupos de pacientes. resultados de la expresión génica se han
Se ha visto que existe bastante correlación relacionado con el pronóstico de la LLC(65).
entre el número de linfocitos CD38 posi- Clasificación. La LLC tiene una expre-
tivos (> 30%) y el estado no mutado de sión clínica muy variable, desde formas
las IgVH, aunque cerca de un 25% de los indolentes de más de 20 años de evolu-
pacientes no presenta dicha correlación y ción a otras muy agresivas de curso corto
en otro 25% de los casos el porcentaje de inferior al año, por lo que se han intentado
CD38 puede variar en el transcurso de la diversos sistemas de clasificación clínico-
enfermedad. Recientemente se ha obser- analítica a fin de poder predecir el pronósti-
vado una estrecha relación entre el gen co de casos individuales. Los dos sistemas
ZAP-70 y el estado mutacional de las IgVH. pronósticos clásicos más utilizados son los
La detección de ZAP-70 por citometría de Rai(66) y de Binet(67), que se anotan en la
es más simple que el análisis del estado Tabla 18. A semejanza del mieloma, tam-
mutacional de las IgVH y se ha introducido bién se ha introducido el concepto de LLC
en el estudio de la LLC con el objetivo de quiescente (smouldering CLL), cuando
conocer su valor real como factor pronós- se reúnen las siguientes características:
tico(41), como ya se ha mencionado previa- pacientes en estadio A de Binet, con una
mente. Por otra parte, se ha descrito que biopsia medular de patrón infiltrativo no
la expresión intensa de lipoproteinlipasa difuso, una hemoglobina igual o superior
(LPL) se correlaciona con genes no muta- a 12,5 g/dL, una linfocitosis inferior a 30 x
dos de las regiones variables de las cade- 109/L y un tiempo de duplicación linfocita-
nas pesadas de las IgG, y que la cuantifi- ria superior a 12 meses(68). En la Tabla 15
562
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
Tabla 18
Rai
• Riesgo bajo 0 Linfocitosis
• Riesgo moderado I Linfocitosis, adenopatías
II Linfocitosis, espleno o hepatomegalia (o ambas)
563
Tabla 19
564
Principales rasgos clínico-biológicos de las leucemias crónicas de estirpe B madura (excepto leucemia de células plasmáticas)
Leucemia Leucemia prolinfocítica Tricoleucemia clásica Tricoleucemia variante Linfoma de la zona Linfoma folicular Linfoma
linfática crónica crónica marginal esplénica con del manto
linfocitos vellosos
Morfología linfocitaria • Variante clásica: • Prolinfocitos • Tricoleucocitos: • Tricoleucocitos atípicos: • Linfocitos vellosos: • Linfocito hendido grande • Variante clásica:
- Linfocitos atípicos ≤ 15% ≥ 55% prolongaciones vellosas con núcleo de tipo prolongaciones vellosas, o pequeño celularidad polimorfa
- Células pequeñas • Nucleolo prominente largas en toda la periferia prolinfocítico y distribución uni o bipolar. • Centroblasto grande células hendidas
• Variantes atípicas con y central celular citoplasma de contorno Rasgos plasmocitoides. o pequeño “centrocíticas”
centrocitos, prolinfocitos y velloso Nucleolo poco visible • Variante blástica:
células grandes (≥ 15%) pleomórficas
Citoquímica • Descenso de hidrolasas • Descenso hidrolasas ácidas Fosfatasa ácida +++ • Fosfatasa ácida Fosfatasa ácida + Descenso hidrolasas
ácidas • Fosfatasa ácida tartrato-resistente (banda tartrato-sensible tartrato-sensible
• Fosfatasa ácida tartrato-sensible isoenzimática 5) • Ausencia de banda 5
tartrato-sensible • Isoenzima fosfatasa ácida:
banda 3b
Ultraestructura • Núcleo muy redondo • Nucleolo vesiculoso • Proyecciones Ausencia de complejo • Proyecciones • Incisuras muy
• Heterocromatina abundante • Bastantes ribosomas citoplasmáticas ribosómico lamelar cioplasmáticas evidentes en CC
• Citoplasma con • Complejo ribosómico polares (uni-bipolar) • Nucleolos apuestos a
pocas organelas lamelar (50%) • No complejo membrana nuclear en CB
ribosómico lamelar • Bolsillos nucleares
Inmunología IgS± débil IgS++, IgM+, IgD± IgS++, IgM+, IgD-, CD19++, IgS++ IgS±, IgM e IgD+ IgS+, IgM±, IgD- IgS+, IgM±, IgD+
CD19+, CD20+, CD22+, CD19+, CD20+, CD22++, CD20++, CD22+++, Idéntico a tricoleucemia CD19+, CD20+, CD22+, CD19+, CD20+, CD22+, CD19+, CD20+, CD22+,
CD23+, FMC7+/-, CD5+, FMC7++, CD5±, CD23-, CD25+, CD5-, CD10-, clásica pero CD25- y HC2- CD5-/+, CD10-, CD23-/+, CD23-, FMC7+, CD10+, CD10-, CD23-, o CD23±,
CD79b-, CD38 + o - CD79b+ CD23-, FMC7+, CD11c+, FMC7+, CD103-/+, CD25-, CD5- CD5+
anti-HC2++, CD103+ CD11±
Medula ósea Infiltración intersticial, Infiltración difusa • Fibrosis +++ • Fibrosis + • Infiltración moderada Infiltración focal Infiltración focal,
nodular, mixta o difusa • Infiltración laxa • Infiltración difusa • Fibrosis ± y paratrabecular intersticial o trabecular
Citogenética Trisomía 12, del(13)(q14), t(11;14)(q13;q32), 14q+(q32), trisomía 5, 6q- del(7)(q21-q34), +3, +3q t(14;18)(q32;q21), 14q+ t(11;14)(q13;q32)
6q-, 14q+(q32), 11q-, 14q+(q32), del(3)
del(17p-), del(6)(q22-23)
Otras Sobreexpresión • Proteína bcl-2 aumentada • Proteína bcl-2 Proteína bcl-2 • Sobreexpresión
de ciclina D1 • Sobreexpresión de ciclina aumentada aumentada de ciclina D1
D1 sin t(11;14) • Sobreexpresión de ciclina • Mutación
D1 sin t(11;14) de P53 ?
Dibujo esquemático
célula proliferante
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
565
Tabla 20
Tipo de transformación
566
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
Tabla 21
Características morfológicas/citoquímicas
• ≥ 55% de prolinfocitos en sangre periférica
• Tamaño celular entre el de un linfocito y un
linfoblasto
• Volumen medio del prolinfocito (281 fL)
• Contorno nuclear regular. Cromatina densa,
con 1 nucleolo único central sin ribete
perinucleolar
• Granulación azurófila ausente
• Contorno citoplasmático regular
• Sombras de Gumprecht escasas
• Hidrolasas ácidas disminuidas. Ausencia
de banda 3b
• Inmunofenotipo:
IgS+++, IgM/D
CD19+
CD22+
CD79a++
FMC7+
CD23-
CD5-/+
CD11c- Figura 19. Impronta ganglionar de una leucemia prolin-
focítica crónica B. Los prolinfocitos presentan un único
CD25-
nucleolo grande y de situación preferentemente central
Ig: inmunoglobulinas (May-Grünwald-Giemsa).
567
Figura 20. La tinción con hematoxilina-eosina destaca la Figura 21. Frotis de sangre periférica de una leucemia pro-
configuración nucleolar en una leucemia prolinfocítica linfocítica crónica donde se advierte un linfocito bilobulado
crónica. (May-Grünwald-Giemsa).
568
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
Tabla 22
dos que cursan con presencia de banda La histología del bazo muestra infiltra-
isoenzimática 3b(87). ción de la pulpa blanca, que se extiende a
Inmunofenotipo. Los prolinfocitos de la pulpa roja como en la LLC, aunque no
la leucemia prolinfocítica B expresan presenta centros de proliferación(2,85,86).
intensamente IgS. Presentan positivi- Diagnóstico diferencial. La leucemia
dad intensa para marcadores de célula prolinfocítica crónica debe diferenciarse
B (CD19, CD20, CD22, CD79b) y son claramente de la denominada transfor-
positivos para FMC7. Algunos casos pue- mación prolinfocítica de la LLC, en la que
den expresar CD5 y son CD23, CD11c y se registra entre un 11 y un 55% de prol-
CD25 negativos(2,88). infocitos. La transformación prolinfocítica
Estudio citogenético y molecular. Se de la LLC se caracteriza por la aparición,
han hallado anomalías en el 50% de los en el curso de una LLC, de unas célu-
casos, siendo 14q+ (14q32) la alteración las semejantes a los prolinfocitos, tanto a
citogenética más frecuente(89). Un 25% de nivel óptico como ultraestructural, asocia-
los pacientes poseen la t(11;14)(q13;q32), da a una falta de respuesta al tratamiento
reordenamiento del gen BCL-1 y expre- de LLC. El dato morfológico más caracte-
sión de ciclina D1. La revisión de alguno rístico es la presencia en la sangre peri-
de estos casos sugiere que en realidad férica de dos poblaciones celulares bien
se trata de una forma esplenomegálica de diferenciadas: los linfocitos de pequeño
un linfoma de células del manto(90,91). La tamaño, propios de la LLC, y las células
trisomía 12 es menos frecuente en estos prolinfocíticas. Existen diferencias inmu-
pacientes que en la LLC-B. nológicas entre el perfil inmunológico de
Desde un punto de vista molecular se la LLC-B en transformación prolinfocí-
han hallado mutaciones del gen P53 en tica (LLC/LP) y el de la leucemia prolin-
casi el 60% de los pacientes(92). El compor- focítica crónica B de aparición de novo,
tamiento de las mutaciones de los genes tal como se especifican en la Tabla 22.
de las cadenas pesadas de las Ig es muy Otros diagnósticos diferenciales a esta-
heterogéneo, no mostrando relación con blecer son con un linfoma del manto leu-
CD38 ni con ZAP-70(93). cemizado y con la tricoleucemia varian-
Biopsia ósea. El patrón infiltrativo de te, que se comentarán posteriormente.
medula ósea por los prolinfocitos no pre- También se ha documentado algún caso
senta diferencias marcadas con el de la de evolución de una LP-B a síndrome de
LLC(94). Richter(95).
569
hace sinónimo de macroglobulinemia de
Waldenström(96-98).
El linfoma linfoplasmocítico/macroglobuli-
nemia de Waldenström es una enfermedad
poco frecuente, y preferentemente afecta
a varones de edad avanzada. La mayoría
de los pacientes con macroglobulinemia
de Waldenström presentan síntomas atri-
buibles a la infiltración del tumor y/o a la
proteína monoclonal. Las manifestaciones
causadas por la infiltración tumoral son cito-
penias, fiebre, adenopatías y esplenome-
galia; y las causadas por la IgM monoclonal
son hiperviscosidad, crioglobulinemia, aglu-
tininas calientes, neuropatía, y amiloidosis.
Una minoría de pacientes, en el momento
del diagnóstico, están asintomáticos.
La expresión hemoperiférica de este tipo
de linfoma es poco frecuente, aunque en
ocasiones se pueden ver entre un 30 y un
50% de células neoplásicas circulantes.
La nomenclatura de linfoma linfoplasmo-
citoide ha sido abandonada y únicamente
se reconoce la de linfoma linfoplasmocítico
para referirse a esta entidad. Una variante
del linfoma linfoplasmocítico es la enfer-
Figura 22. Sangre periférica de un linfoma linfoplasmocí- medad de la cadena pesada γ, que tam-
tico donde se advierten linfocitos y un plasmocito (May- bién será comentada en el Capítulo 14.
Grünwald-Giemsa).
Datos analíticos. En el suero se cons-
tata un componente monoclonal de tipo
IgG, IgA en una tercera parte de los
Linfoma linfoplasmocítico/ enfermos con linfoma linfoplasmocítico y
Macroglobulinemia de Waldenström esporádicamente una banda biclonal(99).
La macroglobulinemia de Waldenström se
El linfoma linfoplasmocítico es un linfo- acompaña siempre de una banda mono-
ma que se origina a partir de un linfocito B clonal IgM.
posfolicular y previo a la etapa de célula Morfología. Las células monoclonales,
plasmática (Figura 1). El diagnóstico de linfocitos y linfoplasmocitos de pequeño
linfoma linfoplasmocítico requiere la infiltra- tamaño tienen un núcleo de cromatina
ción de medula ósea por una población B bastante condensada, con escasa capa-
clonal formada por linfocitos maduros, lin- cidad mitótica y pueden contener cuer-
focitos plasmocitoides o linfoplasmocitos y pos de Dutcher, que son inclusiones de
células plasmáticas. Cuando esta pobla- Ig, PAS positivas. Su presencia ayuda al
ción linfoide se acompaña de una banda diagnóstico diferencial con la LLC atípica
monoclonal de tipo IgM en el suero (inde- con células linfoplasmocitoides, ya que los
pendientemente de su concentración) se cuerpos de Dutcher no se observan en
570
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
571
Tabla 23
572
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
Tabla 24
asocian con una larga supervivencia, mien- a expensas de linfocitos que ofrecen un
tras que los pacientes con linfoma ganglio- aspecto velloso, de ahí la denominación
nar presentan una corta supervivencia(110). de linfoma esplénico con linfocitos vello-
El LZME se leucemiza con frecuencia, el sos circulantes, y son distintos a los trico-
ganglionar se leucemiza raramente y el de leucocitos de la tricoleucemia.
tipo MALT lo hace de forma excepcional(113). El linfoma esplénico con linfocitos vello-
En los linfomas de la zona marginal es sos circulantes es una entidad linfopro-
frecuente la asociación a hiperplasia foli- liferativa conocida desde hace más de
cular y, en ocasiones, se observan células 2 décadas(117). Actualmente, se conside-
tumorales dentro de los centros germinales ra sinónimo del LZME primario(118-120). Es
(colonización)(114). Los análisis de la región un tipo de linfoma muy poco frecuente –
variable del gen de la cadena pesada de representa menos del 1% de todos los lin-
las Ig demuestran casos en que la célula fomas–, afecta a pacientes adultos, funda-
tumoral presenta hipermutaciones somá- mentalmente varones, y suele cursar con
ticas y es de origen posfolicular. En otros una esplenomegalia de tamaño muy varia-
casos la célula neoplásica no presenta ble (de moderada a gigante), con afecta-
hipermutaciones y parte de una célula B ción de ganglios de la zona hiliar esplénica
virgen que no ha estado en contacto con y ausencia de adenopatías periféricas. En
el antígeno(115,116) (Figura 1). la mayoría de los casos se detecta infiltra-
ción de la medula ósea. Suele presentar
Linfoma de la zona marginal esplénica con un curso clínico indolente; un 5% de estos
y sin linfocitos vellosos circulantes linfomas experimentan una transformación
Es una neoplasia de células B maduras a linfoma de célula grande(121,122).
que se caracteriza por la presencia de En el hemograma se puede observar
pequeños linfocitos que rodean y reem- anemia y plaquetopenia secundaria, tanto
plazan los centros germinales de la pulpa a la infiltración medular como al hiperes-
blanca del bazo, borran la zona del manto plenismo. En la mayoría de los casos se
del centro germinal y se mezclan, en la observa linfocitosis absoluta, si bien en un
zona marginal, con células grandes que 24% de los pacientes ésta no está presen-
infiltran la pulpa roja. Las células linfoma- te(122). Los linfocitos vellosos se hallan en
tosas pueden circular por sangre periféri- proporción generalmente superior al 30%
ca en forma de linfocitos vellosos(2,109). El de todos los linfocitos; dado que su presen-
LZME se acompaña de leucemización, al cia en sangre es fluctuante, en caso de no
inicio del proceso, en aproximadamente llegar al 30% deben realizarse exámenes
dos terceras partes de los pacientes. En de los frotis sanguíneos a intervalos hasta
estos casos se observa una linfocitosis llegar a verificar el porcentaje previamen-
573
citoides y otras con clara diferenciación
plasmocitoide con eventuales microvello-
sidades. En un 20% de los pacientes se
detecta una pequeña banda monoclonal
en el suero que suele ser IgM. Este tipo de
linfoma se relaciona con la hepatitis C(110).
Morfología. En sangre periférica la
morfología de los linfocitos neoplásicos
es heterogénea. Entre las células neoplá-
sicas características de estos linfomas
están los linfocitos vellosos y las células B
monocitoides. Junto a estos dos tipos de
células, en ocasiones se observan cen-
trocitos, linfoplasmocitos y algún linfocito
maduro pequeño de cromatina hipercon-
densada y escaso citoplasma(124). Existen
Figura 23. Frotis de sangre periférica. De los cuatro ele- casos en los que coexisten distintos tipos
mentos linfoides, tres corresponden a linfocitos vellosos celulares, mientras que en otros predomi-
(May-Grünwald-Giemsa). na uno de ellos, como el linfocito velloso.
En medula ósea en ocasiones resulta
difícil detectar ciertos aspectos morfoló-
gicos, como las prolongaciones vellosas.
Los linfocitos vellosos tienen un tamaño
celular superior al de un linfocito normal,
pero habitualmente inferior al de un tri-
coleucocito (Figura 23). El núcleo ofrece
una cromatina bastante condensada y su
perfil es redondo u ovalado, habitualmen-
te sin nucleolo visible a nivel óptico y, en
ocasiones, con tendencia a la excentrici-
dad. Pocas veces se advierte una croma-
tina cuarteada. El citoplasma es menos
abundante que el de la célula proliferante
en la tricoleucemia y, además, es bastan-
te basófilo, características diferenciales
Figura 24. Varios aspectos morfológicos de linfocitos B importantes en relación con el tricoleuco-
monocitoides (May-Grünwald-Giemsa). cito clásico. Las prolongaciones vellosas
son cortas, con una base de implantación
estrecha y con frecuencia adoptan una
te mencionado(123). En los casos típicos, disposición bipolar, o bien sólo se advier-
los linfocitos vellosos superan el 50% del ten en un polo de la célula, en cuyo caso
total linfocitario. En ocasiones el cuadro no deben confundirse estas prolongacio-
morfológico periférico es heterogéneo, nes con el urópodo propio de una célu-
con presencia de linfocitos maduros de la T. Si en todas las células se observa un
aspecto normal, linfocitos vellosos, células penacho velloso orientado en una sola
de aspecto centrocítico, linfocitos B mono- dirección se debe descartar un artefacto
574
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
575
Tabla 25
Biopsia medula ósea Infitración en la mayoría de los casos con diferentes patrones infiltrativos:
intravascular, intersticial, nodular, masivo
por las células linfomatosas; la pulpa roja positivos, mientras que el CD103 y el
está infiltrada intensamente en forma de CD123 son negativos(127,131) (Tabla 25).
pequeños nódulos y de forma difusa con Estudio citogenético y molecular. El
invasión sinusoidal(109,126). 70% de los casos presentan alteraciones
Inmunofenotipo. Desde el punto de citogenéticas y en casi la mitad se obser-
vista inmunofenotípico, las células neoplá- van cariotipos complejos. La aplicación
sicas son CD19+, CD20+ y CD24+, expre- de técnicas de citogenética interfásica
san intensamente CD22+ y CD79b+(127), (FISH) ha ampliado los conocimientos en
así como IgS (IgM e IgD), bcl-2 y FMC7. En este campo de la patología. Las anoma-
una tercera parte de los casos se observa lías cromosómicas más frecuentes son
positividad para CD23, y el CD5 se regis- la trisomía 3 o ganancia del brazo largo
tra en un 20% de los pacientes(128,129). La del cromosoma 3 (+3q), del(7q)(q21-q34)
coexpresión de CD23 y CD5 es extrema- y afectación de los cromosomas 1, 8 y
damente rara. Se pueden registrar casos 14(132-135). La t(6;14)(p12;q32) y la t(10;14)
CD11c positivos(127,130), así como CD25 (q24;q32) también han sido observadas en
576
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
577
Tabla 26
Células peludas
Tamaño Mediano Mediano/Grande
Núcleo/Citoplasma Alta Baja
Distribución prolongaciones vellosas Polar (uni-bipolar) con base de No polar
implantación estrecha
Complejo ribosómico lamelar Sin describir Frecuente
Fosfatasa ácida ++ (tartrato-sensible)* +++ (tartrato-resistente)
Marcadores Pan B + +
CD25 ++ +
CD103 - +
CD123 - +
Patrón infiltrativo de la medula ósea Intrasinusoidal preferente Difuso, intertrabecular
Fibrosis medula ósea + (localizada) +/++ (difusa)
Patrón infiltrativo del bazo
Infiltración predominante Pulpa blanca (roja +/-) Pulpa roja
Patrón infiltrativo Nodular/Sinusoidal Difuso
Formación de seudosinusoides Ausente Presente
Citogenética +3, +3q 14q+ (14q32)
del(7q)(q21-q34) 6q-
Estudios moleculares Reordenamiento BCL-6 Sobreexpresión PRAD 1 (sin
reordenamiento gen BCL-1)
* En ocasiones tartrato-resistente
578
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
Figura 26. Frotis de sangre periférica de un paciente con Figura 27. Aspirado medular de un paciente con linfoma de
linfoma de la zona marginal. Se advierten tres linfocitos B la zona marginal ganglionar. Se advierten varios linfocitos B
monocitoides (May-Grünwald-Giemsa). monocitoides (May-Grünwald-Giemsa).
casos suele aparecer como una enferme- La célula neoplásica presenta un fenotipo
dad localizada. El tracto gastrointestinal, de célula B madura: CD20+, CD5-, CD23-,
especialmente el estómago, es el punto CD10- con negatividad para la ciclina D1 y
de afectación más frecuente. Otros puntos el BCL-6, y positividad para BCL-2.
de afectación son el pulmón, la cabeza y Como los otros dos tipos de linfomas
el cuello, los anexos oculares, piel, tiroides de la zona marginal (linfoma B de la
y mama(2). zona marginal esplénica con o sin linfo-
Las células linfoides tumorales son célu- citos vellosos circulantes y linfoma de la
las B de la zona marginal. Inicialmente se zona marginal ganglionar con o sin célu-
localizan en esta zona y posteriormente las B monocitoides), presentan con rela-
pueden extenderse y colonizar los folículos tiva frecuencia, entre otras alteraciones,
linfoides, pudiendo simular un linfoma foli- la trisomía del cromosoma 3. También
cular. La infiltración medular y expresión en se hallan implicados los cromosomas
sangre periférica en este tipo de linfomas es 18, 12 y traslocaciones más específicas
excepcional(2,143), por lo que el citológo rara- como la t(11;18)(q21;q21), que implica el
mente va a intervenir en su diagnóstico. gen MALT1 en 18q21 y el gen API2 en
579
11q21, o la t(14;18)(q32;q21), que afecta son las derivadas de las citopenias, tales
al gen MALT1 con el gen IgH en 14q32. como infecciones y anemia. En algunos
La t(11;18) es más frecuente en los lin- pacientes con tricoleucemia, se puede
fomas MALT gástricos y se asocia a una detectar una banda monoclonal en el sue-
resistencia al tratamiento erradicativo del ro. Su diagnóstico se basa en la obser-
H. pylori. El que un linfoma MALT presen- vación en la sangre periférica de una
te la t(11;18) (habitualmente como única célula mononuclear anormal caracterís-
anomalía) indica bajo grado de malignidad tica, dotada de extensas prolongaciones
y frecuentemente no transformación a un citoplasmáticas, a las que debe el nombre
linfoma de alto grado; por el contrario, si de tricoleucocito o célula peluda (hairy
no presenta la t(11;18) es más heterogé- cell). Es precisamente la sangre periféri-
neo y más propenso a evolucionar a un ca la muestra biológica más idónea para
linfoma de alto grado(144). En algún caso su estudio morfológico, ya que es en la
existe la taslocación que implica el gen misma donde los tricoleucocitos muestran
BCL-10. Los genes que implican la ciclina con mayor claridad el distintivo morfológi-
D1 y BCL-2 no están afectados en los lin- co tan característico de las prolongacio-
fomas MALT(112). La expresión del receptor nes vellosas de su superficie celular, que
IRTA1 identifica las células B intraepitelia- destacan de manera especial en un exa-
les del tejido linfoide asociado a las muco- men en fresco.
sas, y mutaciones del gen IRTA1 podrían Se reconocen distintos tipos morfo-
ser marcadores de proliferación neoplási- lógicos de tricoleucemia, entre ellos se
ca. Recientemente se ha descrito la tras- encuentran la tricoleucemia típica, la trico-
locación t(3;14)(p14;q32), que implica el leucemia variante y la variante japonesa.
reordenamiento del gen IgH con el gen En la tricoleucemia típica la pancitopenia
FOXP1 localizado en el cromosoma 3(145). sanguínea es el dato más habitual. La ane-
mia con reticulocitopenia está presente en
Leucemia de células peludas el 75% de los casos. Su origen es multi-
(tricoleucemia) factorial (hemodilución, hiperesplenismo,
infiltración medular por los tricoleucocitos,
La tricoleucemia es un proceso linfo- factores inhibidores de la eritropoyesis deri-
proliferativo crónico B, bien definido des- vados de linfocitos T activados). La cifra
de el punto de vista clínico, descrito por de leucocitos es inferior a 3 x 109/L en la
Bouroncle et al. en 1958 con el nombre mitad de los pacientes; valores superiores
de reticuloendoteliosis leucémica(146). En son poco frecuentes en la tricoleucemia
la mayoría de los casos se ha demostrado típica. La neutropenia es otro dato cons-
que se trata de una proliferación clonal de tante. La monocitopenia es un importante
linfocitos B posfoliculares ubicados en la hallazgo analítico. Las células dendríticas
zona marginal(147), con baja actividad pro- linfoides y mieloides están prácticamen-
liferativa a pesar de presentar un fenotipo te ausentes en las fases de enfermedad
activado, que se describirá más adelan- activa con los consiguientes fallos inmuni-
te(142,147,148) (Figura 1). Recientemente ha tarios(151). La mielosupresión manifestada
sido revisada por Pettit et al.(149). En 1974 en la tricoleucemia, aun en ausencia de
publicamos el primer caso en la litera- importante infiltración, se supone debida
tura nacional(150). La tricoleucemia tiene a citocinas inhibidoras de la mielopoyesis
una elevada incidencia en varones y las segregadas por los tricoleucocitos (TNF),
manifestaciones clínicas más frecuentes y/o a la deprivación de otras citocinas esti-
580
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
a b
Figura 28. a) Frotis de sangre periférica de una tricoleucemia. La mayoría de las células linfomatosas ofrecen prolonga-
ciones vellosas de su citoplasma (May-Grünwald-Giemsa). b) El examen en fresco entre cubre y portaobjetos evidencia
claramente las tenues prolongaciones citoplasmáticas.
581
a b
c d
Figura 29. Diversos aspectos morfológicos de los trico-
leucocitos: a) pretricoleucocito; b) tricoleucocito típico;
c) tricoleucocito en que se advierte un complejo ribosó- Figura 30. Varios pretricoleucocitos cuyo citoplasma se
mico lamelar (flecha); d) tricoleucocito y un poiquilocito adapta a los hematíes que les circundan (May-Grünwald-
indicativo de fibrosis medular (May-Grünwald-Giemsa). Giemsa).
582
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
Tabla 27
583
Tabla 28
Algunos elementos
binucleados
Fosfatasa ácida
Tartrato-resistencia/ +++/resistente +++/sensible +/resistente débil
sensibilidad
IgS ++ ++ +/- κ
CD103 + + +
HC2 + Negativo +
Anexina A1 + - ?
584
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
a b c
Figura 32. a) Tricoleucocito con evidentes prolongaciones vellosas; b) tricoleucocito de citoplasma amplio y núcleo en habi-
chuela (May-Grünwald-Giemsa); c) tricoleucocito con positividad difusa de fosfatasa ácida (técnica de Goldberg y Barka).
no deben confundirse con un linfoma T(162). cia a la acción del ácido L+ tartárico se
La variante japonesa está caracterizada debe a una isoenzima particular, deno-
por una leucocitosis, fosfatasa ácida tar- minada isoenzima 5, de desplazamiento
trato-resistente (FATR) negativa, sin fibro- electroforético muy rápido, habiéndosele
sis medular ni complejo ribosómico lame- concedido carácter de especificidad celu-
lar, así como negatividad para el antígeno lar. Junto a la isoenzima 5, en ocasiones,
CD25(163) (Tabla 28). puede aparecer otra banda supernume-
Citoquímica. El comportamiento cito- raria denominada 3b; en tales casos la
químico del tricoleucocito es muy carac- celularidad proliferante tiene un aspecto
terístico y constituye una gran ayuda para menos diferenciado(167). Actualmente se
su identificación. Son mieloperoxidasa dispone de un anticuerpo monoclonal que
negativos y fosfatasa alcalina negativos; detecta la isoenzima 5 de la fosfatasa áci-
sin embargo, el índice de las fosfatasas da(168). Una pequeña proporción de células
alcalinas granulocíticas está elevado en tartrato-resistentes se ha descrito también
los casos típicos(164). Una débil positividad en otras patologías linfoides B, como en
a la reacción del PAS es un hallazgo fre- la leucemia prolinfocítica o en linfomas no
cuente. El rasgo citoquímico más carac- Hodgkin leucemizados. Hay que señalar
terístico, considerado como un auténtico que el pretricoleucocito tiene el mismo
marcador de estas células, es una inten- comportamiento de fosfatasa ácida que
sísima positividad de fosfatasa ácida tar- el tricoleucocito. Se han referido tricoleu-
trato-resistente (FATR) que se halla en la cemias fosfatasa ácida negativas y otras
mayoría de los tricoleucocitos; la actividad en las cuales existía una débil positividad
enzimática se expresa en forma de un tartrato-sensible. Así pues, el comporta-
precipitado granular rojizo sobre un fondo miento citoquímico de la fosfatasa ácida
difuso(165,166) (Figura 32). La tartrato-resis- puede ser polimorfo. Contrariamente, la
tencia de la fosfatasa ácida es otra expre- actividad de β-glucuronidasa es constan-
sión de activación celular; así, células de temente negativa. Esta disociación entre
LLC activadas in vitro con esteres de for- el comportamiento de ambos fermentos
bol expresan FATR. Ambas características hidrolíticos no la hemos observado en
permiten una clara diferenciación con el otros SLP y, por ello, la consideramos de
patrón citoquímico de la LLC. La resisten- interés diagnóstico. Se han descrito, asi-
585
de mielofibrosis linfoide conferida a esta
entidad ya destaca los rasgos histopato-
lógicos medulares más importantes de la
tricoleucemia. La infiltración celular puede
adoptar un patrón parcelar o difuso, pero,
a diferencia del observado en la LLC, pre-
senta una disposición poco compacta, por
lo que quedan espacios vacíos entre las
células infiltrantes, debido a su amplitud
citoplasmática, ofreciendo el típico aspec-
to en “huevo frito”. Por el contrario, en la
LLC el aspecto de la infiltración es com-
pacto. Junto a esto, destaca una trama
reticulínica muy aumentada y cierto grado
de fibrosis colágena. La fibrosis medular
se debe a que los tricoleucocitos sintetizan
fibronectina, cuyas fibras se ensamblan
para constituir la malla tan característica.
Esta trama fibrosa se dispone formando
celdillas alrededor de células o grupos de
células linfoides(169). También se registra
una importante angiogénesis(170). En oca-
siones la medula es muy hipocelular y se
puede efectuar un diagnóstico erróneo de
Figura 33. Aspirado de medula ósea donde se advierten aplasia medular, por lo que antes de emitir
varios tricoleucocitos entre las células mieloides (May- este diagnóstico es importante haber efec-
Grünwald-Giemsa). tuado un estudio imnmunohistoquímico
con anticuerpos monoclones de célula B,
como el CD20.
mismo, un nivel bajo de lisozima sérica y Biopsia del bazo. El diagnóstico de este
una positividad a la α-naftil-butirato-este- proceso es fundamentalmente citológico,
rasa en la mayoría de los tricoleucocitos, pero requiere, además, el estudio inmu-
registrándose así un patrón característico nofenotípico y el histológico de los órga-
constituido por gránulos de diversos tama- nos hematopoyéticos. El diagnóstico de
ños que adoptan una configuración semi- tricoleucemia se apoya en que, en la histo-
lunar alrededor del núcleo y que resisten a logía del bazo, exista un patrón infiltrativo
su inhibición con el fluoruro sódico. masivo y difuso de la pulpa roja, por las
La positividad peroxidásica a nivel células peludas que forman unas estructu-
ultraestructural detectada mediante una ras a modo de seudosinusoides (Figuras
variante técnica se expresa en la cisterna 35 y 36). La formación de seudosinusoi-
perinuclear y en el retículo-endoplasma des se relaciona con la propensión de los
rugoso, pero no en el aparato de Golgi ni tricoleucocitos a migrar hacia el endotelio
en los gránulos. vascular, desplegando las células endo-
Biopsia ósea. La medula es hipercelular teliales de la membrana basal, por lo que
si se contrasta con la pobreza del mielo- se les priva del anclaje necesario para la
grama (Figuras 33 y 34). La terminología persistencia de los sinusoides auténticos.
586
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
a b
Figura 34. a) Biopsia medular de una tricoleucemia. Nótese el infiltrado laxo de los tricoleucocitos (tinción de Giemsa).
b) Biopsia medular de una tricoleucemia que muestra una trama reticulínica aumentada (técnica de Wilder).
Por el contrario, la pulpa blanca del bazo reacción con el CD22 (Figura 37) y nega-
suele estar atrofiada. tividad para el CD5 y CD23. En el 90% de
Habitualmente existe poca o nula pro- los casos se observa, además, positividad
pensión a infiltrar ganglios, si bien existe simultánea para la molécula de adhesión
una forma de presentación con grandes CD11c y para la molécula de activación
adenomegalias abdominales que mues- CD25 o receptor de la interleucina 2. La
tran una marcada resistencia al tratamien- mayoría de los casos presentan positivi-
to con los análogos de las purinas. En el dad para dos marcadores específicos de
hígado la infiltración preferente tiene lugar la tricoleucemia, el CD123 y HC2(171). El
en los sinusoides y en los espacios porta, CD123 es un anticuerpo que identifica una
que generalmente no se traduce en una cadena del receptor de la interleucina 3 y
hepatomegalia. es altamente específico y sensible de la
Inmunofenotipo. Los tricoleucocitos de tricoleucemia típica(131). También expre-
la tricoleucemia típica expresan con gran san CD72 y CD40 ligando, al igual que
intensidad IgS con un solo tipo de cade- células B normales activadas. Asimismo,
na ligera y la reactividad con anticuerpos expresan el antígeno PCA-1, sin otros
monoclonales pan-B certifica su origen B. datos inmunofenotípicos de diferenciación
Los tricoleucocitos expresan una intensa plasmocitoide. Los tricoleucocitos son
587
Figura 35. Corte histológico de un bazo de una tricoleu-
cemia con infiltración de la pulpa roja por células peludas
que forman unas estructuras a modo de seudosinusoides Figura 36. Aspirado esplénico de una tricoleucemia. Uno
(flechas) (tinción de hematoxilina-eosina). de los tricoleucocitos presenta un núcleo en anillo (May-
Grünwald-Giemsa).
588
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
589
nar. Un 30% de los casos se transforma en
un linfoma de células grandes difuso(2). En
el momento del diagnóstico, en la mayoría
de los pacientes, suele cursar con adeno-
patías generalizadas; también puede estar
afectado el bazo y la medula ósea(2). De
un 10 a un 30% de los linfomas foliculares
presentan células neoplásicas en la circu-
lación, ya sea al momento del diagnóstico
o a lo largo de su evolución(2,180).
El hemograma de los linfomas foliculares
leucemizados suele registrar una anemia
normocrómica y normocítica, que a veces
puede adquirir un matiz hemolítico. Asimis-
mo, existe neutropenia y trombocitopenia,
tanto más acusadas cuanto más avanzado
esté el proceso. La leucocitosis es variable,
habitualmente moderada (alrededor de 10-
15 x 109/L), aunque no es excepcional que
se alcancen cifras superiores a 100 x 109/
L. Generalmente, las células hendidas o
centrocitos y las no hendidas o centroblas-
tos coexisten en la sangre de los linfomas
foliculares en mayor o menor proporción,
Figura 38. Frotis de sangre periférica de un linfoma foli- si bien suele haber un claro predominio de
cular de tipo centrocítico leucemizado. Se observan dos uno de ellos. El paso hemoperiférico de
centrocitos cuyo núcleo está totalmente hendido (May-
células hendidas es mucho más frecuente
Grünwald-Giemsa).
que el de células no hendidas. Las som-
bras nucleares se hallan en mucha menor
proporción que en la LLC-B.
(centrocitos y centroblastos) que, al menos Morfología. En la mayoría de linfomas
de manera parcial, presenta un patrón de foliculares se observan dos tipos de célu-
crecimiento folicular(2). Las células neoplá- las linfoides B, unas de núcleo hendido o
sicas han experimentado mutaciones de centrocitos y otras de núcleo no hendido
los genes que codifican la región varia- o centroblastos; ambas pueden ser de
ble de las cadenas pesadas de las Ig y pequeño y gran tamaño(2).
del oncogén BCL-6, lo que atestigua su Las células hendidas o centrocitos
estancia y tránsito por el centro germinal(2) han recibido multitud de sinónimos: not-
(Figura 1). ched cells, cleaved cells, germinocitos,
Representa cerca del 22% de los linfo- célula linfoide pequeña, célula centrofoli-
mas no Hodgkin(2), afecta a individuos de cular pequeña, entre otros. Se caracteri-
edad avanzada y raramente a jóvenes de zan por su pequeño tamaño y por poseer
menos de 20 años. El curso clínico indo- un citoplasma muy escaso, hialino en la
lente o agresivo que presentan los pacien- variedad pequeña y algo más extenso y
tes con linfoma folicular suele estar en con discreta insinuación de su basofilia en
relación con el patrón histológico ganglio- la variedad más grande. En ocasiones, el
590
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
591
Tabla 29
Inmunofenotipo IgS+, CD19+, CD20+, CD22+, CD79b+, FMC7+, CD10+, CD23-, CD5-
Oncogenes:
• Reordenamiento BCL-2 (80% de los casos)
• Reordenamiento BCL-6 (15% de los casos)
* Pronóstico adverso
Ig: inmunoglobulinas de superficie
592
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
593
Figura 44. Biopsia ganglionar de un linfoma folicular en
que se advierte un centro germinal con algunas células
Ki67 positivas (inmunotinción con PAP).
Tabla 30
Grado 1 De 0 a 5 centroblastos*
Grado 2 De 6 a 15 centroblastos*
Grado 3
3a > 15 centroblastos y presencia de centrocitos*
3b Centroblastos en sábana*
* Sobre cortes histológicos del ganglio y a 40X aumentos con microscopio óptico
594
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
a b
Figura 45. a) Cariotipo de un paciente afecto de un linfoma folicular. Las flechas indican la traslocación t(14;18)(q32;q21)
característica de esta patología. b) Técnica de hibridación in situ fluorescente (FISH) aplicando una sonda de doble color
sobre una muestra de ganglio incluido en parafina; en rojo se marca el gen BCL-2 (18q21) y en verde el gen IgH (14q32).
Se observan células positivas con un patrón de doble fusión BCL-2/IgH.
del linfoma folicular y en el linfoma folicular de proteína bcl-2. Esta proteína inhibe la
con diferenciación marginal, la población apoptosis celular, confiriendo una mayor
folicular puede expresar CD5(185). En la supervivencia a las células linfomatosas,
mayoría de los casos, las células neoplási- con un aumento de la masa tumoral(2)
cas presentan una intensa expresión cito- (Figura 45). Aproximadamente un 10%
plasmática de la proteína bcl-2 y algunas de los linfomas foliculares no tienen la
células pueden expesar bcl-6 intranuclear. t(14;18)(q32;q21) ni reordenamiento críp-
La positividad para la proteína bcl-2 es de tico de IgH/BCL-2 sin sobreexpresión de
gran utilidad para diferenciar los folículos BCL-2, con observación frecuente de reor-
neoplásicos de los hiperplásicos que no denamiento de 3q27 o t(3;14)(q27;q32) y
expresan bcl-2. Asimismo, los folículos con implicación de BCL-6. En algunos lin-
linfoides Ki-67 intensamente positivos fomas foliculares t(14;18)(q32;q21) nega-
(80-90% de las células) suelen ser reac- tivos puede observarse sobreexpresión
tivos, en tanto que los que sólo expresan de bcl-2 no relacionada con un reordena-
el antígeno Ki67 débilmente (15%) o no miento IgH/BCL-2; en estas circunstancias
lo expresan son de naturaleza neoplásica se detecta frecuentemente un aumentado
(Figura 44). La positividad para CD10 y número de copias del cromosoma 18 o
bcl-6 y la ausencia de expresión de CD5 presencia de t(3;14)(q27;q32) implicando
y de ciclina D1 es de gran utilidad para el el gen BCL-6(186). Ganancias del cromoso-
diagnóstico diferencial con otros linfomas ma 7 suelen marcar la progresión de una
de célula B. forma indolente a otra agresiva de un linfo-
Estudio citogenético y molecular. ma centrofolicular(187). Hasta un 50% de los
Entre el 80 y el 90% de los pacientes linfomas foliculares llegan a transformarse
con linfoma folicular (LF) presentan la en un linfoma de células grandes, que sue-
t(14;18)(q32;q21). Esta traslocación yuxta- le estar asociado a la inactivación de los
pone el oncogén BCL-2 en 18q21 con los genes P53 y p16. El riesgo de transforma-
locus IgH en 14q32 y, como consecuencia, ción a linfoma de célula grande difuso se
produce la disregulación de la expresión relaciona con la presencia de alteraciones
de BCL-2, con la consecuente elevación citogenéticas en 6q23-q26 y en 17p(2,188).
595
La sobreexpresión del gen FOXP3 marca irregular, tipo centrocito, que son CD5+,
buen pronóstico(189). CD23- y sobreexpresan ciclina D1(1,2).
Los genes de las cadenas pesadas de Afecta sobre todo a varones adultos; se
las Ig están reordenados. En la mayoría de suele expresar en estadios clínicos avan-
los casos se observan mutaciones somá- zados, con adenopatías y esplenomega-
ticas de los genes de la región variable lia en el 45-60% de los casos, afectación
de las cadenas pesadas de las Ig y una del anillo de Waldeyer, una medula ósea
elevada frecuencia de la diversidad intra- infiltrada en aproximadamente el 70%
clonal similar a la de las células del centro de los pacientes y expresión sanguínea
germinal normal(2). entre el 35 y el 58% de los mismos, ya sea
El principal diagnóstico diferencial a en el momento del diagnóstico o duran-
establecer ante una celularidad folicular cir- te su evolución(193,194). En un 20% de los
culante en la sangre periférica es con una casos existe una afectación gastrointesti-
LLC atípica con muchos centrocitos circu- nal (poliposis linfomatoide) que en oca-
lantes y con el linfoma del manto, neopla- siones puede ser el primer síntoma de la
sias ambas que parten de la corona peri- enfermedad(2). El curso clínico es agresivo.
folicular. Desde que se conoce de modo Existen algunos casos de curso indolente
más preciso la celularidad folicular, se han que podrían corresponder a formas inci-
tenido que revisar bastantes diagnósticos pientes de esta enfermedad(195).
de supuestas leucemias linfáticas crónicas. El origen de este linfoma se sitúa en la
En la Tabla 29 se resumen los diversos zona del manto folicular; la neoplasia se
aspectos morfológicos, citoquímicos, inmu- forma a partir de una célula prefolicular vir-
nológicos y moleculares de las células que gen localizada en los folículos primarios o
aparecen en la sangre periférica en los lin- en la zona del manto de los folículos secun-
fomas foliculares leucemizados. darios (Figura 1). Los análisis genotípicos
Variantes. Cabe recordar que existen de células tumorales demuestran ausencia
dos variantes del linfoma folicular: el lin- de mutaciones somáticas de las regiones
foma centrofolicular cutáneo primario, que variables de los genes de las Ig en la mayo-
tiende a permanecer localizado en la piel ría de los casos, y apoyan el origen prefoli-
y el linfoma centrofolicular difuso(2). Éste cular de este tipo de linfomas(2).
está constituido también por centrocitos y Morfología. Se reconocen dos varian-
por centroblastos pero al no formar folí- tes citológicas: la clásica y la blástica. En
culos no pueden recibir la denominación la variante clásica la célula linfomatosa
de linfoma folicular. La diseminación extra- en medula ósea y sangre periférica es
ganglionar es excepcional. También se polimorfa en lo que se refiere al tamaño
reconoce una forma medular primaria. celular y a la irregularidad del contorno
nuclear (Figura 46). El tamaño celular
Linfoma de células del manto global es más bien pequeño (morfología
de célula pequeña) y el núcleo, que ocupa
Se trata de una entidad clínico-biológica casi toda la célula, posee una cromatina
reconocida en 1991, que representa entre de aspecto punteado muy característico
el 5 y el 10% de todos los linfomas no Hod- con 1 o 2 hendiduras poco profundas,
gkin(190-192) e incorporada como una nueva que la asemejan al centrocito centrofoli-
entidad en la clasificación de la OMS(2). Se cular. El nucleolo es pequeño o inaprecia-
define como una neoplasia de células B ble, y el citoplasma, escaso. En ocasio-
de mediano y pequeño tamaño de núcleo nes, predominan las células de pequeño
596
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
a b
Figura 46. Frotis de sangre periférica de un linfoma de células del manto: a) forma típica; b) variante blastoide (May-
Grünwald-Giemsa).
tamaño, que se acompañan de alguna neoplásicas del manto; este patrón puede
célula (< 5%) de aspecto blástico. Morfo- progresar a un patrón difuso. Raramente
lógicamente en estos casos el diagnósti- se obseva el patrón nodular(2). Entre el 20
co diferencial con la LLC puede ser muy y el 25% de los pacientes con la variante
difícil, sobre todo porque la trisomía 12 se clásica pueden evolucionar hacia la varian-
detectará en un 20% de los linfomas del te blástica, aunque la mayoría de los linfo-
manto. La variante blástica o linfoma de mas del manto blástico se presentan como
células del manto blástico presenta una tales en el momento del diagnóstico.
gran actividad mitótica y es muy agresiva. En la biopsia ósea el patrón medular
Puede expresarse con un cuadro citoló- puede ser nodular, intersticial o paratrabe-
gico muy variado, que comprende desde cular y en raros casos se puede observar
células blásticas de pequeño tamaño, un patrón difuso. El tipo de infiltración care-
tipo linfoblasto, a células de gran tama- ce de significado pronóstico, a diferencia de
ño, en ocasiones de aspecto pleomórfico, la expresión en sangre periférica, que se
con escaso citoplasma y con un núcleo relaciona con una supervivencia muy corta.
centrocitoide que contiene 1-2 nucleolos; Inmunofenotipo. En los linfomas de
esta variante puede ser el resultado de un células del manto los centrocitos neoplási-
manto clásico transformado (Figura 46). cos que infiltran la medula ósea o circulan
Existe una variante de linfoma del manto por sangre periférica expresan intensa-
con células gigantes de aspecto poliploi- mente IgS y frecuentemente coexpresan
de, pero, a diferencia de la forma blástica, IgM e IgD. Existe una tendencia al predo-
tienen una cromatina condensada(196). minio de las cadena ligeras λ sobre las κ.
El ganglio suele presentar un patrón Son positivas para marcadores B como
histológico de crecimiento de la zona del CD79b, CD19, CD20 y CD22; son CD5+,
manto debido al ahogamiento de los cen- CD23-, CD10- (< 5% pueden ser CD10+) y
tros germinales residuales por las células frecuentemente CD43+. Aunque la mayo-
597
Tabla 31
Citogenética t(11;14)(q13;q32)
Oncogenes:
• Reordenamiento BCL-1/ciclina D1
• Sobreexposición proteína bcl-1
• Mutaciones P53 y deleciones p16 (en variedad blástica)
Ig: inmunoglobulinas
ría de los casos (95%) son CD5+ y CD23-, sica. Mutaciones de P53 y deleciones de
en ocasiones se puede observar negativi- p16 son propias de la variante blástica(200).
dad para CD5 y expresión de CD23, como La morfología blastoide se asocia a otras
se ha descrito en algún caso de linfoma disregulaciones adicionales como una
del manto blástico(197). En el ganglio es aumentada expresión del gen MDM2. La
característico detectar la proteína ciclina aumentada expresión de Ki67 es un factor
D1 en el núcleo de las células neoplásicas. pronóstico adverso e independiente de la
Este hallazgo tiene gran valor cuando no morfología blástica. También se han des-
se puede detectar, por citogenética o por crito anomalías de p15 y del gen del retin-
PCR, la t(11;14) característica de este tipo oblastoma (RB)(201). Se han referido casos
de linfoma. con una amplificación de una región en
Estudio citogenético y molecular. El 3q28-q29, sugiriéndose la existencia de un
hallazgo citogenético característico es la gen relacionado con el linfoma del manto
t(11;14)(q13;q32), aunque no es estric- que se situaría en esta región(202).
tamente específica de este linfoma, que El diagnóstico diferencial se debe esta-
suele acompañarse de reordenamiento del blecer básicamente con la LLC y el LZME
gen PRAD1 o BCL-1/ciclina D1 y sobre- (Tablas 8 y 9). La variante blástica ofrece,
expresión de su proteína bcl-1 o ciclina en ocasiones, serias dudas con la leuce-
D1(198,199) (Figura 47). La t(11;14)(q13;q32) mia aguda linfoblástica (Tabla 19).
se detecta prácticamente en todos los En la Tabla 31 se describen las carac-
casos de linfoma del manto cuando se terísticas morfológicas y biológicas de las
utilizan técnicas de citogenética interfá- células del linfoma del manto.
598
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
a b
Figura 47. a) Cariotipo de un paciente afecto de un linfoma del manto que presenta una t(11;14)(q13;q32). b) Técnica de
FISH utilizando una sonda de doble color para los genes BCL-1 (CCND1) e IgH, implicados en la t(11;14)(q13;q32). Se
observa que una metafase y algunos núcleos interfásicos presentan traslocación de estos genes.
Tabla 32
Variantes morfológicas
• Centroblástico
• Inmunoblástico
• B rico en células T e histiocitos
Figura 48. Linfoma B de cavidades corporales. Se observan • Plasmablástico
diversos inmunoblastos, uno de ellos con clara diferencia- • Anaplásico
ción plasmocítica (May-Grünwald-Giemsa).
599
a b c
Figura 49. a) Frotis de medula ósea de un linfoma B rico en células T en que se advierte una célula grande de aspecto blás-
tico de estirpe B rodeada por varios linfocitos T (May-Grünwald-Giemsa). b) Corte histológico medular del mismo paciente
tratado con antisuero anti-CD20. Las células linfomatosas son positivas. c) Corte histológico del mismo paciente tratado
con antisuero anti-CD3. Destaca la abunadancia de linfocitos T CD3 positivos (técnica de FAAFA).
lógicas y tres clínicas(2). Las tres variantes presenta, suele ocurrir en el inicio de la
clínicas, muy poco frecuentes, son: el lin- enfermedad. En estos casos, en el mie-
foma mediastínico de células grandes B, lograma se observan células blásticas
el linfoma primario de cavidadades sero- en número muy variable. La morfología
sas y el linfoma intravascular de células de los blastos puede ser centroblástica,
grandes B. Estas variantes no suelen con células con nucleolos adosados a
infiltrar la medula ósea ni expresarse en la membrana nuclear, tener morfología
la sangre periférica, por lo que no vamos de inmunoblasto, con su típico nucleolo
a extendernos en su descripción de for- gigante de localización preferentemente
ma individual. Con todo, el citólogo puede central y citoplasma hiperbasófilo, así
tener acceso a esta celularidad patológica como presentar células gigantes muy
si examina citocentrifugados en el linfoma pleomórficas. Cabe recordar que en el
de cavidades (Figura 48 y Tabla 32). linfoma B rico en células T, los blastos se
Morfología. Se describen cinco varie- acompañan de una población de linfocitos
dades morfológicas: la centroblástica T probablemente reactivos y que repre-
(la más frecuente), la inmunoblástica (con sentan más del 90% de la celularidad
más de un 90% de inmunoblastos en el total(203). Ambos tipos celulares pueden
corte histológico), la B rica en células T, la acompañarse, además, de una población
plasmoblástica y la anaplásica. histiocitaria numéricamente variable. Las
La afectación de medula ósea en los células blásticas son de gran tamaño,
LDCG-B, en los pocos casos en que se de cromatina laxa y con varios nucleo-
600
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
601
Tabla 33
Presentación De novo
Transformación de un linfoma preexistente:
• Leucemia linfática crónica
• Linfoma de la zona marginal
• Linfoma de Hodgkin
Citogenética del(3)q(27)
t(14;18)(q32;q21)
El linfoma de células grandes B mediastí- ral detectable. Las células neoplásicas del
nico es un linfoma que deriva de las célu- líquido de las serosas es frecuente que
las B del timo. Es más frecuente en muje- no expresen antígenos de célula B ni IgS
res y la edad de aparición es a los 20-50 y sí antígenos de célula B activada o de
años. Suele cursar con una masa medias- célula plasmática, como CD30, CD38 y
tínica voluminosa. El linfoma primario de CD138. El linfoma intravascular presenta
cavidadades (serosas) es un linfoma muy una afectación intravascular de pequeños
agresivo y muy poco frecuente; suele pre- vasos, sin que suela ir acompañado de
sentarse en pacientes inmunodeprimi- masas tumorales. No suele expresarse en
dos. Está estrechamente relacionado con sangre periférica ni en la medula ósea. La
el herpes virus 8 (virus del sarcoma de detección de las células tumorales en el
Kaposi). Se caracteriza por debutar con interior de los capilares se verá facilitada
una serositis (pleuritis, peritonitis), gene- por las tinciones con anticuerpos mono-
ralmente sin presencia de una masa tumo- clonales para células B.
602
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
Linfoma de Burkitt/Leucemia
de células de Burkitt
603
Tabla 34
604
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
605
Figura 52. Configuración del gen RCTγ localizado en 7p15. El locus RCTγ reordena antes que el locus RCTγ. Por tanto, el
análisis por PCR se realiza utilizando 4 cebadores contra las regiones variables Vγ1-8, Vγ9, Vγ10 y Vγ11, juntamente con
múltiples cebadores para la región J. Mediante esta PCR multiplex (3) se consigue detectar un 90% de clonalidad T.
Figura 53. Estudio de clonalidad de linfocitos T que analiza el reordenamiento del gen RCT mediante PCR y posterior
análisis por electroforesis capilar. En la imagen superior se observa una muestra monoclonal, y en la imagen inferior una
muestra policlonal. Cortesía de la Dra. B. Bellosillo.
606
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
607
Tabla 36
Neoplasias de células NK
608
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
609
Figura 57. Linfocitos T de una leucemia prolinfocítica
crónica T con positividad de β-glucuronidasa mayoritaria-
mente centrosómica (técnica de Lorbacher).
Figura 56. Aspirado de medula ósea de una leucemia pro-
linfocítica crónica T donde se advierte una infiltración por
células linfoides hipercromáticas (May-Grünwald-Giemsa).
La leucocitosis suele superar los 100 x
109/L elementos y se asocia tanto a ane-
de presentar un curso clínico más indolente mia como a trombocitopenia. Los enfer-
al inicio de la enfermedad(225). mos no presentan alteraciones de las Ig
Tabla 38
Nucleolo
Tamaño Contorno
Cromatina (microscopía Citoplasma
celular nuclear
óptica)
610
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
Tabla 39
SS + + -/+ + - - - - Múltiples R
cariotipos complejos
séricas, y la serología para HTLVI es siem- evidente. El contorno nuclear puede ser
pre negativa(2). muy irregular, simulando los nudillos de la
Morfología. Existen distintas varian- mano (knobby form). Esta variante celular
tes morfológicas: la clásica, la de células pequeña representa el 20% de todos los
pequeñas y la variante cerebriforme o con casos de LP-T y es la que algunos autores
núcleo sezariforme. han designado como LLC-T(226) (Figuras 55
En la forma clásica las células leucémi- y 56). Tanto la variante clásica como la de
cas circulantes corresponden a prolinfocitos células pequeñas ofrecen el mismo com-
de tamaño inferior al de los prolinfocitos B, portamiento inmunofenotípico y genotípico,
con un núcleo de cromatina densa, que por lo que representan una única entidad
muestra un único nucleolo grande y central. clínico-biológica. En la variante cerebri-
El contorno nuclear puede ser regular o irre- forme, así denominada debido al aspec-
gular, y el citoplasma suele ser poco abun- to cerebroide, convoluto del núcleo de la
dante e intensamente basófilo y agranular célula T leucémica(227,228), las células tienen
(Figuras 54). En la variante de “células una morfología idéntica, tanto a nivel ópti-
pequeñas” los prolinfocitos son de menor co como ultraestructural, a la observada en
tamaño y no presentan nucleolo visible si se el síndrome de Sézary (célula de Sézary o
observa la célula con el microscopio de luz; célula de Lutzner): se observa en un 5% de
si se procede a un examen con el micros- los casos, cursa con cifras muy elevadas
copio electrónico el nucleolo se hace muy de linfocitos, infiltración de medula ósea,
611
Tabla 40
612
Rasgos clínico-biológicos de los síndromes linfoproliferativos crónicos de origen T,
habitualmente con expresión periférica
LP-T Leucemia de linfocitos grandes granulares LLA-T SS LNH-T
CD3+ y leucemia de linfocitos grandes
granulares CD3- o linfoma NK agresivo
(forma indolente)
Morfología linfocitaria Prolinfocito Linfocitos grandes granulares Linfocitos grandes polilobulados • Célula Lutzner • Tamaños distintos
(células en flor) • Célula Sézary • Aspecto variable según el grado
de diferenciación morfológica
Citoquímica • Hidrolasas ácidas + (centrosómica) • Hidrolasas ácidas + (centrosómica) • Hidrolasas ácidas + multifocal Hidrolasas ácidas + (multifocal) Hidrolasas ácidas +
• ANAE (+) DAP IV (+) • ANAE (-) • ANAE (+) DAP IV (+)
Ultraestructura Nucleolo de gran talla • Perfil nuclear algo irregular • Irregularidad nuclear • Núcleo cerebriforme Variable según el grado
• ETP • Polilobulación • Índice de contorno nuclear muy alto de diferenciación morfológica
• Fragmentos nucleares separados
Fenotipo CD2+, CD3+, CD5+, T: CD3+ CD3+, CD4+, CD7-, CD8-, CD25++, CD3+, CD2+, CD2+, CD4+ o CD8+,
CD25+ en 25%, CD7+, CD2+, CD4-, CD5-, CD7-, CD8+, CD25-, CD16+, CD56- CD4+, CD8-, CD25-, CD7+, CD25+/-,
CD4+/8- (70% pacientes), CD56-, CD57+, TIA-1+, perforina+ CD7- CD4+ o CD8+, CD38 +/-
CD4-/8+, CD4+/8+ (20% pacientes)
NK: CD3-
CD2-, CD4-, CD8-, CD56+, CD16+, CD57-
Medula ósea Infiltrada Poco infiltrada Infiltrada en 75% de los casos Habitualmente indemne Habitualmente afectada
Biología molecular Genes RCT reordenados CD3+ gen RCT-β reordenado • Genes reordenados Genes RCT reordenados Genes RCT reordenados
CD3- gen RCT-α/β y γ/δ no reordenados • Serología retrovirus • HTLVI+
ANAE: α-naftilacetato esterasa; ETP: estructuras tubulares paralelas; HTLVI: virus linfotropo T humano tipo 1; LNH-T: linfomas no Hodgkin T; LLA-T: leucemia-Linfoma T del adulto; LLGG: leucemia de linfocitos grandes granulares; LP-T: leucemia prolinfocítica T; NK: natural
killer; RCT: receptor de células T; SS: síndrome de Sézary
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
613
Figura 58. Frotis de sangre periférica de una leucemia de Figura 59. Aspirado de medula ósea de una leucemia de
linfocitos grandes granulares. Se observan tres linfocitos linfocitos grandes granulares que muestra una moderada
grandes granulares y uno de aspecto estimulado sin granu- infiltración linfoide (May-Grünwald-Giemsa).
lación visible (May-Grünwald-Giemsa).
614
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
a b
Figura 60. a) Leucoconcentrado de una leucemia de linfocitos grandes granulares que muestran intensa actividad de fosfa-
tasa ácida (técnica de Goldberg y Barka). b) Frotis sanguíneo de una leucemia de linfocitos grandes granulares. Se observa
un linfocito grande granular con positividad para la cloro-acetato-esterasa (técnica de Leder).
medula ósea está poco infiltrada(240), por presenta varios gránulos azurófilos (> 3)
lo que la neutropenia se atribuye sobre de tamaño notable distribuidos irregu-
todo a diversas citocinas o anticuerpos larmente por todo el citoplasma (Figu-
antineutrófilos más que a la ocupación ras 58 y 59). Algunos de estos gránulos
medular. Se han descrito casos con eri- lisosómicos muestran en su interior una
troblastopenia(241). En el bazo se advierte peculiar estructura integrada por haces
infiltración preferente de la pulpa roja y de de microtúbulos dispuestos en posición
los sinusoides con atrofia de la pulpa blan- paralela (PTA, parallel tubular arrays),
ca, con un patrón infiltrativo semejante a sólo advertibles con el microscopio elec-
la tricoleucemia, entidad con la que debe trónico. Alguna de estas estructuras pue-
establecerse un diagnóstico diferencial. den alcanzar un tamaño gigante, en cuyo
La leucemia que cursa con células gran- caso pueden llegar al límite de la visibili-
des granulares y deriva de células CD3 dad óptica. Los linfocitos grandes granu-
negativas, con marcadores de células NK lares leucémicos tienden a exhibir menor
(natural killer)(242) se considera, en la cla- número de gránulos que los normales y
sificación de la OMS, como una entidad éstos suelen ser de menor tamaño(243). En
aparte y se denomina leucemia de células ocasiones presentan un único gránulo de
NK agresiva (Tablas 36 y 42). gran tamaño(244). Los linfocitos grandes
Morfología. El linfocito grande granular, granulares representan del 10 al 15% de
como su nombre indica, es una célula de la totalidad de las células mononucleadas
tamaño grande, aunque no obligadamen- de la sangre periférica normal.
te, con un núcleo de cromatina madura Las proliferaciones de LGC pueden
sin nucleolo visible, de contorno redon- adquirir un aspecto blástico y la granula-
deado u oval y de situación algo excén- ción puede estar representada por un fino
trica. El citoplasma es amplio, de tona- polvillo azurófilo(245) (Tabla 42).
lidad azul celeste o de aspecto hialino, Citoquímica. Los linfocitos grandes
y como rasgo morfológico más distintivo granulares contienen gran cantidad de
615
Tabla 42
Morfología Células de tamaño grande, núcleo de cromatina madura, sin nucleolo visible,
contorno redondeado u oval y de situación algo excéntrica. Citoplasma amplio,
de tonalidad azul celeste o de aspecto hialino con gránulos azurófilos de tamaño
notable distribuido por todo el citoplasma
616
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
617
Tabla 43
Cuadro clínico • Agresivo: se manifiesta como una enfermedad sistémica con síntomas B, que
se puede acompañar de coagulopatía y fallo multiorgánico.
• Asociación a un síndrome hemofagocítico
Morfología Las células grandes granulares suelen ser de tamaño superior al de los
linfocitos grandes granulares normales. En ocasiones tienen un aspecto
blástico con o sin nucleolos y contienen granulación que puede estar
representada por un fino polvillo azurófilo
Citogenética del(6)(q21q25)
618
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
a b
Figura 61. Células en pétalos de flor (flower cells) de un paciente afecto de leucemia/linfoma T del adulto. Destaca el polimorfis-
mo celular y la irregularidad del contorno de las células leucémicas (May-Grünwald-Giemsa). Cortesía de la Dra. E. Matutes.
619
Tabla 44
• Virus HTLVI+
• Hipercalcemia en la variedad adenomegálica
620
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
Tabla 46
Formas clínicas Nasal: se manifiesta por unas lesiones destructivas de los senos nasales
De tipo nasal: se presenta en órganos distintos a la nariz
En ambos, la expresión en la medula ósea y sangre periférica es excepcional
Morfología Célula neoplásica de tamaño variable, con o sin nucleolos, granulación azurófila
Inmunofenotipo La mayoría de las células NK son CD3- y CDε de citoplasma +, CD2+, CD56+,
CD57-, TIA-1, perforina y granzima positiva. Es frecuente la sobreexpresión de P53
621
Tabla 47
Linfoma T γ/δ-hepatoesplénico
622
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
a b c
Figura 62. a) Células de Sézary; b) célula de Lutzner; c) célula de Sézary y célula de Lutzner (May-Grünwald-Giemsa).
ferente hacia los ganglios linfáticos super- curaciones, pero otras veces esta entidad
ficiales; puede afectar también a órganos puede transformarse en un linfoma de alto
internos. El síndrome de Sézary se consi- grado de malignidad.
dera la variante leucémica de la micosis El síndrome de Sézary se considera
fungoide(2,273). como la variante leucémica de la micosis
En la micosis fungoide, clínicamente se fungoide y se etiqueta de micosis fungoi-
distingue una primera fase, con alteracio- de/síndrome de Sézary. Sólo un 10% de
nes cutáneas inespecíficas en forma de las micosis fungoides se leucemizan. En la
prurito e hiperqueratosis, seguida de un sangre periférica circulan un número varia-
estadio infiltrativo dérmico. En esta fase ble de células linfoides anormales perte-
tumoral existe una tendencia a la ulce- necientes a la población T y, más concre-
ración, con afectación ganglionar y vis- tamente, en la mayoría de los pacientes, a
ceral. El diagnóstico histológico se basa la subpoblación T colaboradora. No exis-
en el hallazgo de un infiltrado polimorfo ten unos criterios definitivos para el diag-
(microabscesos de Pautrier) en la dermis nóstico de síndrome de Sézary, aunque
papilar y en la capa basal de la epidermis, actualmente los recomendados son los
que es la lesión histológica típica. Citológi- propuestos por la OMS-EORTC (Organi-
camente, la micosis fungoide viene defini- zación Europea para la Investigación y el
da por la presencia de las células de Lutz- Tratamiento del Cáncer)(273). Según estos
ner, con núcleos de aspecto cerebriforme, autores el síndrome de Sézary se define
tamaño relativamente pequeño, con posi- por la tríada de eritrodermia, adenopatías
tividad paranuclear de fosfatasa ácida y generalizadas y la presencia células T
de origen inmunológico T. Dichas células neoplásicas (células de Sézary) en la piel,
ofrecen una identificación más precisa a ganglios linfáticos y sangre periférica. Los
nivel ultraestructural. La eosinofilia sanguí- criterios actualmente aceptados para el
nea es muy frecuente y puede identificarse diagnóstico del síndrome de Sézary inclu-
alguna célula de Lutzner en la circulación yen uno o más de los siguientes datos:
periférica (Figura 62). El pronóstico de la a) Cifra absoluta de células de Sézary
micosis fungoide es muy variable y se han en sangre periférica de ≥ 1.000/mm3, o
publicado largas supervivencias y algunas > 5% en la fórmula leucocitaria.
623
tiene un tamaño semejante a un monocito.
Tabla 48
El núcleo ocupa gran parte del citoplasma,
Neoplasias cutáneas de células T es redondo u ovalado y presenta eviden-
y de células NK tes surcos o pliegues que se superponen,
forma que recuerda a las circunvoluciones
• Linfoma de células NK blástico cerebrales. Este aspecto, que se confir-
• Micosis fungoide/Síndrome de Sézary ma plenamente a nivel ultraestructural, ha
• Linfoma anaplásico de células grandes cutáneo hecho que se calificara esta célula como
primario cerebroide. No suele presentar nucleolos
NK: natural killer visibles; la binuclearidad es excepcional.
La presencia de más de un 5% de células
de Sézary en la circulación, junto a PAS
b) Demostración de anomalías inmu- positividad citoplasmática y negatividad
nofenotípicas como una expansión de para el antígeno CD7, confiere mal pro-
una población de células T CD4+, con una nóstico(277). El hecho de poder tener alguna
relación CD4/CD8 de más de 10, pérdida célula con un núcleo polilobulado requiere
de uno o más antígenos de célula T (CD2, el diagnóstico diferencial con los linfocitos
CD3, CD4, CD5, CD7). de la leucemia-linfoma T del adulto. Asi-
c) Demostración de una clona T en san- mismo, se han descrito algunas células de
gre periférica mediante técnicas de biolo- Sézary con proyecciones vellosas(278).
gía molecular o citogenéticas. En sangre periférica, en muchos
Morfología. Se conocen dos aspec- pacientes se advierten células de Séza-
tos morfológicos de la célula de Sézary: ry grandes y pequeñas conjuntamente. El
la variante grande y la variante pequeña. número de células circulantes en sangre
La célula de Sézary pequeña (Figura 62), periférica es muy variable de un enfermo
identificada por Lutzner et al.(274), es mucho a otro. Como se ha mencionado anterior-
más difícil de reconocer que la varian- mente, no existe un consenso sobre el
te grande y con frecuencia se confunde número de células de Sézary circulantes
con linfocitos de pequeño tamaño. En ella requeridas para el diagnóstico de síndro-
aparecen idénticas alteraciones nucleares me de Sézary(2,273), aunque la mayoría de
que en la variante grande, aunque más los estudios(2,273) utilizan la cifra de 1.000/
difíciles de observar con el microscopio mm3. La cifra de leucocitos puede ser nor-
óptico. Con la tinción de hematoxilina se mal o estar aumentada, dato este último
aprecia mejor el aspecto contorneado del más frecuente en aquellos casos que cur-
núcleo(275). Un hallazgo inconstante es la san con la variante celular pequeña. El
existencia de pequeñas vacuolas alrede- síndrome de Sézary de variante celular
dor del núcleo, más frecuentes en la varie- pequeña es más frecuente que el de la
dad pequeña que en la grande. Con el variante grande. No se registran citope-
microscopio electrónico se advierten cla- nias de la serie mieloide, a no ser por un
ramente las diferencias entre la célula de tratamiento citostático. Es frecuente cons-
Sézary pequeña o de Lutzner y un linfoci- tatar una eosinofilia intensa.
to normal. Recordemos que una mínima El aspirado medular generalmente está
proporción de células en todo similares indemne, aunque se han descrito eosinofilia
a las de Sézary en su variante pequeña e infiltración en las formas muy leucocitósi-
pueden hallarse en la sangre normal(276). cas de la variante pequeña. Algo más del
La célula de Sézary grande (Figura 62) 25% de los casos tienen una biopsia ósea
624
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
Tabla 49 Tabla 50
625
rrentes y que habitualmente es autolimi-
tada. Su aspecto histológico es maligno y
se caracteriza por un infiltrado de células
atípicas rodeado de células inflamatorias;
en ocasiones puede progresar a una pato-
logía linfomatosa variada como micosis
fungoide, linfoma de célula grande CD30+
o incluso enfermedad de Hodgkin.
Neoplasias de células T
Figura 63. Extensiones de sangre periférica de un linfoma T y NK ganglionares
angioinmunoblástico. a) Destacan dos células plasmáti- Entre las neoplasias de células T y NK
cas y un eosinófilo; b) célula T neoplásica con pequeñas
ganglionares se incluyen el linfoma T peri-
vacuolas; c) célula plasmática; d) célula hiperbasófila de
aspecto estimulado y una célula T neoplásica vacuolizada y férico, el linfoma T angioinmunoblástico
de núcleo irregular (flecha) (May-Grünwald-Giemsa). y el linfoma de célula grande anaplásico
(Tabla 50).
626
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
Tabla 51
Clínica • Incidencia por encima de los 50 años, sin diferencia en cuanto al sexo
• La expresión en medula ósea y sangre periférica es poco frecuente
• Adenomegalias periféricas generalizadas (95%) o localizadas
• Adenopatías mediastínicas poco frecuentes
• Hepatomegalia constante
• Esplenomegalia muy frecuente
• Manifestaciones cutáneas (erupción máculo-papular, vasculitis purpúrica, prurito)
• Frecuentes reacciones de hipersensibilidad, especialmente a la penicilina
• Síntomas sistémicos: fiebre, sudoración, astenia, pérdida de peso
• Anemia (Coombs positiva) (60%)
• Cifra de leucocitos variable, células hiperbasófilas circulantes en un 75% de los
casos
• Trombocitopenia inmune (30%)
• Hipergammaglobulinemia policlonal que excede los 20 g/L
• Anticuerpos anti-músculo liso positivos (75%); otros anticuerpos negativos
• Crioaglutininas positivas (30%)
Inmunofenotipo Expresa fenotipo de linfocito T colaborador CD4+. Es positivo para CD3 y CD5,
y negativo para CD7. En ocasiones es CD3 de superficie negativo. Coexpresión
aberrante de CD4 y CD10
presenta con afectación del estado general son anemia normocrómica y normocítica,
y adenopatías generalizadas, semejando leucocitosis con neutrofilia, eosinofilia, y
un proceso infeccioso. La mayoría de los linfopenia en dos terceras partes de los
pacientes presentan hepatoesplenomega- casos. En una tercera parte de los pacien-
lia y, en la mitad de ellos, prurito y rash tes, circulan por sangre periférica células
cutáneo. Es casi constante la hipergamma- atípicas, entre ellas, inmunoblastos.
globulinemia que suele acompañarse de la Morfología. En medula ósea y sangre
circulación de autoanticuerpos, con test de periférica es característica una población
Coombs positivo, aglutininas frías, crioglo- heterogénea formada por los linfocitos T
bulinas y complejos inmunes circulantes. neoplásicos y las células B de aspecto esti-
Los fenómenos autoinmunes son típicos. mulado (células hiperbasófilas, alguna de
Las adenopatías generalizadas son muy ellas de aspecto inmunoblástico y células
características en el momento del diagnós- plasmáticas[287]) (Figura 63). En la medula
tico y algunos pacientes expresan afecta- ósea, que es hipercelular, aparecen linfo-
ción de medula ósea y sangre periférica. plasmocitos en el 65% de los enfermos y/o
Las anomalías sanguíneas que destacan lesiones típicas semejantes a las halladas
627
a b
Figura 64. Linfoma anaplásico Ki-1 positivo. a) Células grandes con núcleos de aspecto blástico y grandes nucleolos (May-
Grünwald-Giemsa). b) Células CD30 positivas del mismo pacientes (técnica FAAFA).
628
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
Tabla 52
Formas clínicas:
• Sistémica: en niños y jóvenes, agresiva
• Cutánea (papulosis linfomatoide)
Afectación de medula ósea y sangre periférica excepcional
Morfología: células blásticas de gran tamaño con citoplasma amplio, núcleo pleomórfico, en ocasiones
multilobulado
Inmunofenotipo: Mayoría de los casos: fenotipo T o nulo. CD30+. Positividad para la proteína ALK con
distintos patrones: citoplasmático/nuclear y citoplasmático
Citogenética/Molecular:
• 70-80% de los casos: t(2;5)(p23;q35). Gen de fusión NPM/ALK: patrón proteína ALK citoplasmático/
nuclear
• 10-20% de los casos: t(1;2)(q21;p23). Gen de fusión TPM3/ALK: patrón proteína ALK citoplasmático
• 2-5% de los casos: t(2;3)(p23;q21). Gen de fusión TFG/ALK: patrón proteína ALK citoplasmático
• 2-5% de los casos: t(2;17)(p23;q23). Gen de fusión CLTC/ALK: patrón proteína ALK citoplasmático
granular
629
a b
Figura 65. Células mononucleadas de Hodgkin. Destaca el gigantismo de los nucleolos (May-Grünwald-Giemsa).
630
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
631
Tabla 53
Tabla 54
632
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
a b
c d
Figura 67. Células de Sternberg bi y multilobuladas (May-Grünwald-Giemsa).
633
Tabla 55
Célula en palomita de maíz Contorno muy irregular, escaso citoplasma, núcleo grande y
polilobulado con pequeños nucleolos que no se adosan a la membrana
nuclear
Tabla 56
Hodgkin clásico
• Esclerosis nodular Linfocitos, fibroblastos, eosinófilos y algunos neutrófilos
634
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
Tabla 57
Inmunofenotipo CD15-
CD30-
CD20+
CD79a+
CD45+
EMA+/-*
ALK-
BCL-6+
Oct-2+
BOB.1+
CD3-
CD2-
635
a b
c d
Figura 68. a) Célula gigante de Hodgkin rodeada de una corona de linfocitos T colaboradores en una impronta
ganglionar. b) Célula de Hodgkin en un aspirado de medula ósea. c) Célula de Hodgkin en un frotis medular
de un paciente VIH positivo. d) Célula de Hodgkin en un aspirado esplénico (May-Grünwald-Giemsa).
suele ser normocroma o hipocroma. Con linfomas, suelen estar bastante elevadas.
frecuencia se constata leucocitosis entre La presencia de células de Reed-Stern-
10 y 20 x 109/L con neutrofilia y desvia- berg circulando por la sangre periférica es
ción a la izquierda. Una eosinofilia, de excepcional(309) y sólo pueden hallarse en
aspecto morfológico maduro, se observa periodos preterminales y preferentemen-
en la mitad de los enfermos. La monoci- te si se confecciona un leucoconcentra-
tosis es también frecuente. En la mayoría do. La elevación de la velocidad de sedi-
de los pacientes se constata linfopenia, mentación globular y de las proteínas de
tanto más intensa cuanto más evoluciona- fase aguda, así como un gran incremento
da esté la enfermedad(307,308). Descienden de las fosfatasas alcalinas granulocíticas
tanto los linfocitos B como los diversos indican actividad del linfoma.
tipos de linfocitos T y en éstos se suma un El estudio de la medula ósea por pun-
marcado déficit funcional, responsable de ción no suele detectar células de Reed-
la alterada inmunidad celular. Las plaque- Sternberg aún en los pacientes con
tas, a diferencia de lo que sucede en otros estadios avanzados. Una excepción la
636
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
637
Sternberg/Hodgkin aisladas mediante
Tabla 58
microdisección por láser. Hay poquísi-
Inmunofenotipo de las células de mos casos descritos con un genotipo de
Reed-Sternberg y de Hodgkin del linfoma célula T. Las células de Reed-Sternberg
de Hodgkin clásico o de Hodgkin son incapaces de producir
moléculas de Ig funcionales; mediante
CD30+ CD3- estudio de hibridación in situ no se han
CD15+/- CD2- podido detectar transcritos de ARNm de
CD45- CD43-
las Ig. Diversos factores de transcripción
CD20-/+ EMA-
CD79a-/+ ALK-
(NFκB, TRAF) son inoperantes en inducir
CD75- LMP-1-/+ apoptosis en las células de Reed-Stern-
CD68- Ki67+/- berg. La prevalencia del virus de Epstein-
BSAP+ c-Kit+ Barr en las células de Reed-Sternberg
cadena J- IL-6+ varía según el subtipo histológico, está
Ig- presente con la máxima frecuencia en la
Oct-2-/+ variedad celularidad mixta (75%) y con la
BOB.1- menor en la variedad esclerosis nodular
BSAP: factor de transcripción específico de célula B y un (10-40%).
producto del gen PAX 5; +: todos los casos son positi- Los estudios citogenéticos muestran
vos; +/-: la mayoría de los casos son positivos; -/+: una aneuploidía e hipertetraploidía en concor-
minoría de los casos son positivos; -: todos los casos son
negativos
dancia con la multinuclearidad de la célu-
la neoplásica. Mediante hibridación genó-
mica comparada se advierten ganancias
cromosómicas en 2p, sobre todo en la
do celular no neoplásico que acompaña variedad esclerosis nodular(316), en 9p y
a la célula de Sternberg varía según el en12q, entre otras. No se observan las
subtipo de Hodgkin clásico (Tabla 56). t(14;18) y t(2;5).
Las células de Reed-Sternberg/Hodg- Estudios moleculares. Mediante téc-
kin del linfoma de Hodgkin clásico son nicas de microarrays de cADN se están
CD30 positivas en casi todos los casos perfilando tres grupos moleculares de
y CD15+ en una mayoría de los mismos enfermedad de Hodgkin, relevantes en
(75-85%). La presencia de células de relación con la respuesta terapéutica y
Reed-Sternberg CD20 positivas tiene un supervivencia(310,317).
significado pronóstico adverso(314). En la A continuación se describen las dis-
Tabla 58 se anotan otras características tintas variedades de linfoma de Hodgkin
inmunofenotípicas de estas células. Las clásico.
células expresan gran cantidad de cito-
cinas y de quimiocinas. Así, por ejemplo, Linfoma de Hodgkin esclerosis nodular
la sobreexpresión de eotaxina se corre-
laciona con el grado de eosinofilia del Corresponde a una variedad del linfoma
infiltrado inflamatorio(315), o la del TGF-β de Hodgkin clásica con dos característi-
con el de fibrosis. El linfoma de Hodgkin cas específicas: extensas bandas colá-
muestra reordenamientos monoclonales genas rodeando los nódulos (al menos
de los genes de las Ig en más del 98% en uno de ellos) en el corte histológico
de los casos. Éstos generalmente sólo y presencia de células de Reed-Stern-
pueden detectarse en células de Reed- berg/Hodgkin de tipo lacunar(318). Repre-
638
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
639
Tabla 59
de crecimiento difuso casi todos los linfo- sobre los que asientan. La clasificación de
citos son de tipo T. la OMS considera cuatro escenarios clí-
nicos de inmunodeficiencias, asociados a
Linfoma de Hodgkin una aumentada incidencia de SLP de 10
clásico depleción linfocítica a 200 veces superior a la de la población
normal.
Se trata de un subtipo de linfoma de Hod- Los SLP asociados a inmunodeficiencias
gkin clásico caracterizado por un patrón se agrupan según la OMS(1,2) en cuatro
de crecimiento difuso que presenta abun- categorías: a) SLP asociados a inmunode-
dancia de células de Reed-Sternberg de ficiencias primarias, b) SLP asociados con
aspecto sarcomatoso y con escasez de la infección por el VIH, c) SLP postrasplan-
linfocitos no neoplásicos(321). Es la varie- te, y d) SLP asociados a la administración
dad menos frecuente de linfoma de Hod- de metotrexato.
gkin (< 5%) y se asocia frecuentemente a
infección por VIH. Destaca la infiltración
Síndromes linfoproliferativos
de órganos abdominales y ganglios retro-
asociados a inmunodeficiencias
peritoneales, y la medula ósea se afecta
primarias
con frecuencia. En pacientes VIH posi-
tivos el curso clínico es muy agresivo a Las principales inmunodeficiencias pri-
pesar de las nuevas terapéuticas. marias que pueden asociarse a un linfo-
ma son ataxia telangiectasia, síndrome de
Wiskott-Aldrich, SLP autoinmune, inmu-
SÍNDROMES
nodeficiencia común variable, inmunode-
LINFOPROLIFERATIVOS
ficiencia severa combinada y síndrome de
ASOCIADOS A
hipergammaglobulinemia IgM, entre otras.
INMUNODEFICIENCIAS
Diversos son los tipos de linfomas asocia-
Los SLP asociados a inmunodeficien- dos a inmunodeficiencias primarias, que
cias son, como su nombre indica, SLP en ocasiones están precedidos de hiper-
que se presentan en el transcurso de una plasias linfoides policlonales con o sin
inmunodeficiencia primaria o secundaria; gammapatía monoclonal sérica(322,323). El
son procesos muy heterogéneos, al igual LDCG-B es el más frecuente, pero otros
que lo es la naturaleza del defecto inmune tipos de linfoma como el linfoma de Hodg-
640
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
Tabla 60
641
rico, linfoma de Hodgkin). Cabe destacar SÍNDROME
que estos linfomas frecuentemente están LINFOPROLIFERATIVO
relacionados con el virus de Epstein-Barr AUTOINMUNE
y algunos pueden regresar al suspender el
tratamiento con metotrexato. El SLP autoinmune es una enfermedad
La mayoría de estos linfomas corres- poco frecuente, de identificación reciente
ponden a LDCG-B y en conjunto son y herencia autonómica dominante. Inci-
agresivos, pero hay que tener en cuenta de preferentemente en personas jóve-
la enfermedad de base sobre la que se nes(326,327). Las características clínicas más
desarrollan, por lo que el pronóstico debe frecuentes son las adenopatías, esple-
evaluarse individualmente. nomegalia, hepatomegalia y fenómenos
La morfología corresponde mayoritaria- autoinmunes como anemia hemolítica
mente a células grandes muy pleomórficas Coombs negativa, neutropenias y trom-
con rasgos centroblásticos o inmunoblás- bocitopenias de naturaleza autoinmune.
ticos y frecuente diferenciación plasmoci- La hipergammaglobulinemia es frecuen-
toide. Curiosamente la afectación mayori- te y existe un elevado riesgo a presentar
taria es extranodal (tracto gastrointestinal, un linfoma tanto de Hodgkin como de no
sistema nervioso central, pulmón, riñón). Hodgkin. En la mayoría de los casos se
En ocasiones una hiperplasia linfoide atí- debe a mutaciones de genes que regulan
pica policlonal puede preceder al desarro- la apoptosis de los linfocitos por la vía FAS
llo del linfoma monoclonal. (Fas, Fas ligando, caspasa 8 y 10), con
La mayoría de estos SLP son de origen B, alteración de la normal homeostasis de los
expresando los correspondientes marcado- linfocitos T y B(322); acontece una prolifera-
res B en función de su estadio de diferencia- ción policlonal de linfocitos T que son CD4
ción. Conviene señalar que los SLP virus de y CD8 negativos, que expresan el recep-
Epstein-Barr positivos pueden infraexpresar tor α/β y que son los responsables de las
antígenos de línea B como CD20, CD19, organomegalias. Existe también un fallo
CD79a y ser positivos para CD30. Si existe en la apoptosis de los linfocitos B CD5+
evidencia de diferenciación plasmocitoide cuya acumulación se relaciona con los
pueden identificarse Ig monoclonales en el fenómenos autoinmunitarios que comple-
interior de su citoplasma. tan el síndrome.
Estudios genéticos: En los SLP de
línea B, que son la mayoría, se detecta un
LINFOMAS NO CLASIFICABLES
reordenamiento de los genes que codifican
las cadenas pesadas de las Ig. Muchos de A pesar de aplicar todas las tecnologías
estos linfomas tienen incorporado en sus disponibles hasta la actualidad, existen
células el genoma del virus de Epstein- algunas situaciones en que es imposible
Barr. Asimismo, el virus KSHV/HHV8 se determinar de qué tipo de linfoma se tra-
asocia específicamente al linfoma primario ta. Pueden ser tanto de origen B como T
de cavidades corporales. Mutaciones de o de inmunofenotipo nulo. Pueden pre-
los genes FAS, ATM, MYC o SAP/SLAM sentar patrones histológicos frontera
se encuentran en los SLP cuyas enferme- entre linfoma Hodgkin y no Hodgkin, así
dades de base las presentan. En los raros como poseer datos morfológicos tanto de
linfomas T se hallan anomalías en los alto como de bajo grado de malignidad.
genes que codifican el receptor de célula T En ocasiones, esta dificultad se debe a
mapeados en los cromosomas 7 y 14. muestras insuficientes o en mal estado.
642
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
643
11. La LLC-B en su forma morfológica de la tricoleucocitos, ya que éstas son
típica muy excepcionalmente se acom- tan tenues que se desgarran fácilmente
paña de trisomía 12. con la fuerza aspirativa de la punción o
12. Hay que tener en cuenta la pre- la fuerza de arrastre al confeccionar la
sencia de linfocitos con núcleo hiper- extensión.
condensado en caparazón de tortuga y 19. Conviene recordar la gran variabi-
diferenciar la LLC-B en transformación lidad morfológica del tricoleucocito, que
prolinfocítica de la leucemia prolinfocí- abarca desde el tricoleucocito, con una
tica propiamente dicha, ya que están gran “melena”, al tricoleucocito rasura-
presentes en la primera eventualidad y do, y puede presentar diferentes confi-
no en la segunda. guraciones nucleares.
13. En toda fórmula sanguínea con 20. En el contexto de un SLPC, la pre-
sospecha de un SLPC es importante sencia de un síndrome leucoeritroblás-
confeccionar un linfograma especifican- tico y de una poiquilocitosis debe hacer
do el porcentaje de linfocitos y de todos sospechar una tricoleucemia.
los elementos linfoides en vías de trans- 21. En los SLPC tanto B como T, el
formación. comportamiento de las diversas hidro-
14. La diferenciación morfológica entre lasas ácidas es paralelo, excepto en la
un centrocito del centro del folículo y uno tricoleucemia, en que la elevación de
del manto perifolicular es muy difícil; una la fosfatasa ácida se acompaña de una
cromatina finamente punteada apuntará disminución de la β-glucuronidasa.
hacia este último. 22. Linfocitos de aspecto peludo pue-
15. En la leucemia prolinfocítica cró- den hallarse en la tricoleucemia, así
nica B suelen hallarse algunos linfocitos como en el linfoma esplénico con linfo-
bilobulados. Esta configuración linfoide citos vellosos circulantes y en el linfo-
también se puede registrar en la tricoleu- ma de la zona marginal ganglionar con
cemia y en una entidad de conocimiento células B monocitoides.
más reciente: la linfocitosis B policlonal. 23. No hay que confundir las proyec-
16. El número de nucleolos, su ubica- ciones vellosas de los síndromes pre-
ción y la presencia o ausencia de ribete viamente citados con el urópodo que se
perinucleolar permite diferenciar en la expresa en un solo polo de la célula y es
mayoría de las ocasiones entre prolinfo- distintivo de célula T.
citos, centroblastos e inmunoblastos. 24. En el linfoma esplénico con linfoci-
17. Ante la presencia de posibles tos vellosos circulantes la proporción de
centroblastos/inmunoblastos en la san- linfocitos vellosos en sangre sufre gran-
gre periférica, siempre debe hacerse el des oscilaciones, por lo que se requieren
diagnóstico diferencial con blastos mie- exámenes a intervalos regulares hasta
loides, especialmente monoblastos. En constatar una proporción que supere el
tal situación la reacción de las esterasas 30% para tener valor diagnóstico.
inespecíficas es discriminatoria. 25. La presencia de penachos vello-
18. El examen en fresco (con micros- sos orientados en una sola dirección se
copía de contraste de fases) de la san- debe a un artefacto técnico.
gre es el procedimiento más seguro para 26. El linfoma linfoplasmocítico pue-
evidenciar las prolongaciones vellosas de cursar con cuerpos de Dutcher PAS
644
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
645
43. Algoritmo de estudio mediante inmunofenotipo de síndromes
linfoproliferativos B con expresión periférica
LF: linfoma folicular; LLC: leucemia linfática crónica; LCM: linforma de células del manto; LZME: linfoma de la zona
marginal esplénica; TL: tricoleucemia.
646
▲ Síndromes linfoproliferativos de células B y T maduras
647
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663
Capítulo 12
Anomalías constitucionales
de la morfología y del
funcionalismo leucocitario
L
as anomalías morfológicas de carác- cia, con una frecuencia que oscila entre
ter constitucional que pueden presen- el 0,01 y el 0,1%, sin una predisposición
tar los leucocitos son muy variadas y étnica determinada.
se expresan tanto en el núcleo como en El aspecto morfológico es distinto según
la granulación de su citoplasma. Algunos se trate de la expresión homocigótica o
de estos trastornos morfológicos pueden heterocigótica. El estado heterocigóti-
surgir transitoriamente durante el curso de co es asintomático y se caracteriza por
afecciones adquiridas y deben ser distin- que todos los núcleos de los polinuclea-
guidos de las taras congénitas. A veces, la res tienen una cromatina muy conden-
dismorfia leucocitaria se acompaña de un sada y presentan una forma de banda o
funcionalismo perturbado; en otros casos, de dos lóbulos simétricos, unidos por un
sin embargo, la función granulocítica está fino puente cromatínico (Figura 1). Los
bien conservada y el trastorno se reduce a elementos no segmentados se distinguen
un mero defecto estético. de las bandas o cayados normales por
Las dismorfias leucocitarias congénitas poseer una cromatina mucho más densa
son poco frecuentes; entre ellas, la ano- y un tamaño celular menor que la banda
malía de Pelger-Huët en su expresión normal. Las formas bisegmentadas ofre-
heterocigótica es la de observación más cen, igualmente, una estructura croma-
común. tínica más densa, y ambos lóbulos, que
acostumbran a ser ovalados, orientan su
eje mayor en la misma dirección. Los ele-
ANOMALÍAS MORFOLÓGICAS
mentos sin segmentar y bisegmentados
DEL NÚCLEO
suelen hallarse aproximadamente en la
misma proporción. Los polinucleares con
Anomalía de Pelger-Huët
tres segmentos aparecen en proporción
La anomalía de Pelger-Huët fue dada inferior al 1-2%. En los eosinófilos, ele-
a conocer por este autor a principios mentos ya normalmente bisegmentados,
del siglo pasado y se caracteriza por se reconoce con más dificultad la anoma-
una hiposegmentación del núcleo de los lía, aunque también destaca la conden-
polinucleares que muestran tan sólo 1 o sación cromatínica. Los linfocitos pueden
2 lóbulos en vez de los 3 o 4 normales. mostrar igualmente una densidad croma-
Su carácter constitucional con herencia tínica superior, mientras que la morfología
autosómica dominante fue descubierto de los monocitos es anodina. Las series
poco después. Es la anomalía leucocitaria eritroblástica y megacariocítica también
hereditario-constitucional más habitual, si pueden manifestar hipercondensación
bien se desconoce su exacta prevalen- cromatínica.
665
Figura 2. Anomalía nuclear de Pelger en su expresión de
tipo Stodtmeister en sangre periférica (May-Grünwald-
Giemsa).
666
▲ Anomalías constitucionales de la morfología...
Tabla 1
667
suele presentarse aislada, sino asociada granulocitos hipersegmentados. También
a otros trastornos morfológicos, como la suelen verse en algunas hepatopatías, en
hipogranularidad y la aparición de cuerpos situaciones de déficit de ácido fólico y en
de inclusión de tipo Döhle, signos morfo- anemias ferropénicas. En las situaciones
lógicos que no se aprecian en el Pelger patológicas adquiridas se considera que
auténtico, a no ser que el paciente sufra existe hipersegmentación nuclear cuando
una infección intercurrente. La asociación por cada 100 elementos se observan 5 o
de la anomalía de Pelger con enfermeda- más polinucleares con al menos 5 lóbu-
des del sistema linfoide es muy rara y se los, o bien 1 polinuclear o más con 6 lóbu-
ha descrito aisladamente en la leucemia los nucleares.
linfática crónica, en el mieloma múltiple y
en linfomas.
Proyecciones nucleares
sésiles y pedunculares
Hipersegmentación
Se trata de una anomalía congénita de
constitucional de los neutrófilos
los polinucleares en la que se observa un
Se trata de un trastorno hereditario- gran aumento de proyecciones nucleares
constitucional opuesto a la anomalía de distintas a los palillos de tambor, asociado
Pelger, aunque menos frecuente que a un incremento relevante de la hemoglo-
ésta. Fue descrito por Undritz, y se cono- bina fetal y al síndrome de la trisomía 13(12)
cen varios casos familiares(9). La herencia o al mosaicismo de la trisomía 14. Su
es autosómica dominante y carece de sig- reconocimiento en un frotis sanguíneo
nificado patológico. debe recomendar el estudio citogenéti-
En esta dismorfia, la mayor parte de los co(13). En los síndromes mielodisplásicos
polinucleares neutrófilos tienen un núcleo y en otras hemopatías mieloides suele
que consta de 6 o más segmentos inter- detectarse un aumento adquirido de pro-
conectados y cuyo aspecto cromatínico yecciones nucleares.
es normal. La hipersegmentación nuclear
de carácter constitucional puede recaer
ANOMALÍAS CONGÉNITAS
en ocasiones tan sólo sobre los eosinó-
DE LOS GRÁNULOS DE
filos(10). En la mielocatexis congénita se
LOS NEUTRÓFILOS
observan granulocitos polinucleares atí-
picos que se caracterizan por presentar Este apartado engloba fundamental-
también hipersegmentación nuclear, con mente tres anomalías: el síndrome de
lóbulos nucleares unidos por finos puen- Chediak-Higashi, la deficiencia de granu-
tes cromatínicos(11). lación específica y la anomalía de Alder.
En múltiples situaciones patológicas Son extremadamente poco frecuentes,
adquiridas pueden aparecer leucocitos pero deben tenerse en cuenta en todo
hipersegmentados que presentan, ade- paciente con infecciones bacterianas o
más, una talla celular aumentada; recor- fúngicas recurrentes.
demos los pleocariocitos tanto de la
anemia perniciosa como de estados defi-
Anomalía de Chediak-Higashi
citarios ocultos de vitamina B12. Asimismo,
tras la recuperación terapéutica de una El síndrome de Chediak-Higashi es
eritropoyesis megaloblástica es posible una rara anomalía genética de herencia
que persistan durante bastante tiempo los autosómica recesiva que se presenta en
668
▲ Anomalías constitucionales de la morfología...
669
Figura 5. Linfocito con un gránulo gigante en una anomalía
constitucional de Chediak-Higashi (May-Grünwald-Giemsa).
Figura 6. Granulocito con gránulos gigantes mieloperoxi-
dasa positivos en la anomalía constitucional de Chediak-
Higashi (tinción de la mieloperoxidasa) (reproducción de
pueden alcanzar tamaños aún mayores, Hanson et al. Folia Haematol 1959).
al igual que los de los basófilos. En la
granulación eosinófila, el gigantismo se
expresa únicamente en aquellos gránulos defecto generalizado de la morfogénesis
que poseen una formación central crista- granular.
loide, tal y como se ha demostrado con El cariotipo de algunos casos estudia-
estudios ultraestructurales(17). Los linfoci- dos ha sido normal. Recientemente se
tos y los monocitos presentan, asimismo, han descrito mutaciones del gen LYST,
granulación gigante, habitualmente única mapeado en la banda cromosómica
(Figura 5). 1q42-44, que sería responsable de la
En los individuos heterocigóticos se ha regulación del tráfico lisosomal(19,20).
señalado granulación gigante únicamen- En la sangre periférica suele existir neu-
te en los linfocitos. Incluso se ha descri- tropenia, y bioquímicamente se detecta
to granulación patológica en las células una actividad aumentada de la mura-
plasmáticas. También pueden presentar midasa, hecho que refleja un incremen-
gránulos gigantes los megacariocitos y las to de la destrucción intramedular de los
plaquetas. La granulación gigante de los granulocitos y monocitos portadores de
neutrófilos es mieloperoxidasa (Figura 6) la granulación gigante por una apoptosis
y fosfatasa ácida positiva. acelerada. En las fases avanzadas, a la
La hipopigmentación cutánea ha con- neutropenia se suman a menudo anemia
ducido al estudio de los melanocitos cul- y trombocitopenia.
tivados in vitro, en los que también se han La medula ósea es normocelular y en
hallado melanosomas gigantes(18). Los ella destaca el gigantismo granular, que
gránulos gigantes pueden verse también puede observarse en todas las células, a
en hepatocitos, esplenocitos, células de excepción de los eritroblastos.
Schwann, células pancreáticas y renales, La anomalía de tipo Chediak adquirida
y células de diversas glándulas. Es un se ha descrito en el curso de leucemias
670
▲ Anomalías constitucionales de la morfología...
Deficiencia congénita
de la granulación específica
de los granulocitos/monocitos Figura 7. Polinuclear neu- Figura 8. Granulocito eosi-
trófilo con granulación nófilo con gránulos seudo-
azurófila marcada de tipo basófilos de un paciente con
Se trata de un trastorno congénito muy Alder-Reilly en una muco- una mucopolisacaridosis
raro, de herencia autosómica recesiva, polisacaridosis de tipo VII de tipo VII (May-Grünwald-
que cursa con infecciones bacterianas (May-Grünwald-Giemsa). Giemsa).
y fúngicas recurrentes que afectan pre-
ferentemente a la piel y al pulmón(23). El
defecto molecular reside en una mutación observarse en grandes quemados y en el
en el gen C/EBP ε(24). periodo neonatal.
El diagnóstico se lleva a cabo al cons-
tatar el déficit de granulación específica
Anomalía de Alder-Reilly
en los granulocitos neutrófilos mediante
tinción panóptica, si bien la microscopía Es un trastorno de herencia autosómica
electrónica muestra granulación secunda- recesiva caracterizado por la presencia
ria y terciaria, pero desprovista de su con- de abundantes y gruesos gránulos azu-
tenido (lactoferrina, proteína copuladora rófilos semejantes a la granulación tóxica,
de la vitamina B12 y diversas moléculas de color violeta-púrpura con las tinciones
de adhesión). También se ha descrito una panópticas (Figura 7), que cubren todo
marcada disminución de defensinas, ade- el citoplasma y pueden llegar a ocultar el
más de defectos del quimiotactismo y acti- núcleo. Se han identificado tres formas de
vidad bactericida. Con la tinción de Giem- esta anomalía:
sa, los neutrófilos presentan un número a) la original, descrita por Alder, no aso-
normal de gránulos azurófilos (mielope- ciada a otros trastornos;
roxidasa positivos) y no exhiben el polvillo b) la forma de Alder-Reilly, en la que la
granular de color marrón correspondien- granulación patológica se vincula a diver-
te a la granulación secundaria. Pueden sos tipos de mucopolisacaridosis(27), y
observarse neutrófilos de núcleos bilobu- c) la variedad en la que la mieloperoxi-
lados, en cuyo caso debe establecerse el dasa de los neutrófilos ofrece un com-
diagnóstico diferencial con la anomalía de portamiento anómalo y presenta, al igual
Pelger-Huët. que los eosinófilos, una resistencia a la
En un principio, este trastorno se creyó fijación con metanol, lo que sugiere una
limitado a la serie neutrófila, pero también mutación del gen que codifica la mielope-
puede afectar a la línea eosinófila(25), así roxidasa(28).
como a los monocitos y macrófagos(26). En todas las variedades pueden verse
El déficit de granulación secundaria, afectadas todas las células de la sangre
al igual que el de la primaria o azurófi- (formas completas), con la máxima expre-
la, puede acompañar a diversas patolo- sividad en los eosinófilos, que muestran
gías adquiridas, sobre todo mielopatías, y gruesos gránulos de aspecto basófilo
671
vos, ω-exonucleasa y triptasa negativos, y
contienen gran cantidad de ácido hialuró-
nico, así como de glucógeno.
La anomalía de Alder-Reilly plantea el
diagnóstico diferencial con la denominada
granulación tóxica que aparece en algu-
nos trastornos tóxico-infecciosos, en los
que únicamente incide en los granulocitos
neutrófilos y suele acompañarse de des-
viación a la izquierda de la fórmula leuco-
citaria, cuerpos de Döhle y vacuolización.
La anomalía granular de Alder-Reilly pue-
de ir asociada a patologías adquiridas,
como leucemias agudas, síndromes mie-
lodisplásicos o síndromes mieloproliferati-
vos crónicos(29).
ENFERMEDADES
RELACIONADAS CON
MUTACIONES DEL GEN MYH9
Figura 9. Frotis de medula ósea de una mucopolisacarido- Las enfermedades relacionadas con
sis de tipo VII donde se advierten múltiples granulocitos múltiples mutaciones del gen MYH9, que
con anomalía granular (May-Grünwald-Giemsa). codifica la cadena pesada de la miosi-
na II A no muscular, son entidades reco-
nocidas recientemente. Comprenden bási-
(seudobasófilo de Alder) (Figura 8); en camente la anomalía de May-Hegglin, el
otras ocasiones, el trastorno únicamente síndrome de Sebastian, el de Fechtner, el
atañe a los polinucleares, los linfocitos o de Epstein y el de Alport. El defecto gené-
los monocitos (formas incompletas). tico en estas cinco entidades se ha locali-
La anomalía afecta a toda la granulopo- zado en la banda cromosómica 22q11-12,
yesis a partir del promielocito (Figura 9). con mutaciones del gen previamente cita-
La granulación patológica se ha demos- do(30). En todas estas manifestaciones se
trado, asimismo, en los precursores granu- presenta desde el nacimiento una trom-
lomonocíticos cultivados in vitro. Las célu- bocitopenia con plaquetas gigantes, y en
las cebadas manifiestan la anomalía con tres de ellas –la anomalía de May-Hegglin,
especial intensidad. Las células plasmáti- el síndrome de Sebastian y el de Fecht-
cas pueden mostrar gránulos contenidos ner– se observan, además, inclusiones
en vacuolas. Los histiocitos pueden estar leucocitarias semejantes a los cuerpos
dotados, igualmente, de gránulos anorma- de Döhle que contienen la cadena pesa-
les (células de Buhot). Algunos elementos da de la miosina II A no muscular mutada.
celulares no sanguíneos, como los osteo- La enfermedad de Epstein y la de Alport
blastos y las células de las serosas, tam- no cursan con inclusiones del tipo de los
bién presentan dicho trastorno. cuerpos de Döhle, pero los pacientes
Los gránulos patológicos son metacro- desarrollan insuficiencia renal, sordera y
máticos con azul de toluidina, PAS positi- cataratas, por lo que no van a ser conside-
672
▲ Anomalías constitucionales de la morfología...
673
Tabla 2
• Formas poliédricas
• Ubicación celular variable
• Apetencia tintorial basófila
• Presencia sólo en neutrófilos
• Ausencia en monocitos
• Únicos o múltiples
• Trayectos paralelos de RER*
• Posible coexistencia con granulación tóxica,
vacuolas, signos dismórficos varios
* microscopía electrónica
RER: retículo endoplásmico rugoso
Figura 11. Frotis de sangre periférica de un síndrome de
Sebastian. Los leucocitos muestran inclusiones de débil tona-
lidad basófila y contorno más poliédrico que las inclusiones
de la anomalía de May-Hegglin (May-Grünwald-Giemsa).
tos quimioterápicos y, frecuentemente, en
el curso de hemopatías malignas, donde
se interpretan como un profundo asincro-
nismo madurativo indicativo de disgranu- tinguirse de los observados en múltiples
lopoyesis. Los cuerpos de Döhle que se situaciones adquiridas. Conviene recor-
observan en otros procesos son de menor dar que la visualización de los cuerpos
tamaño que los registrados en la tara con- de Döhle en el síndrome de Sebastian
génita y su ubicación en el citoplasma es requiere una tinción practicada sobre
variable (Tabla 2). un frotis sanguíneo de elaboración muy
Cuerpos de inclusión leucocitarios pare- reciente (inferior a 6 horas).
cidos a los cuerpos de Döhle se hallan en Los cuerpos de inclusión leucocitarios
otros síndromes congénitos, como el sín- de tipo Döhle contienen la cadena pesa-
drome de Sebastian y el de Fechtner, y da de la miosina II A no muscular; esta
cuyas características clínico-analíticas se miosina II A no muscular es la única iso-
especifican en la Tabla 3. El síndrome de forma de la miosina expresada en leucoci-
Fechtner presenta manifestaciones clíni- tos y plaquetas, y se supone que desem-
cas del síndrome de Alport (catarata con- peña un papel fundamental en la función
génita, sordera y manifestaciones rena- del citoesqueleto y el sistema contráctil
les), a las que se suman las inclusiones de estos elementos formes de la sangre.
leucocitarias y la macrotrombocitopenia(35). Mediante técnica inmunocitoquímica de
El síndrome de Sebastian es similar al de la fosfatasa alcalina-antifosfatasa alcalina
Fechtner, pero no expresa las manifesta- (FAAFA) o inmunofluorescente, y utilizan-
ciones clínicas del síndrome de Alport(36). do el anticuerpo monoclonal NMG 2(37), se
El signo guía morfológico que debe identifica una localización aberrante de
hacernos pensar en estas raras anoma- esta proteína. Con esta técnica, en leu-
lías constitucionales es la coexistencia de cocitos y plaquetas normales se observa
la macrotrombocitopenia con los cuerpos una coloración homogénea por todo el
de tipo Döhle (Figura 11), que han de dis- citoplasma, en tanto que en los pacientes
674
▲ Anomalías constitucionales de la morfología...
Tabla 3
Síndrome
Características Anomalía de May-Hegglin Síndrome de Fechtner
de Sebastian
Macrotrombocitopenia Sí Sí Sí
Manifestaciones de No Sí No
síndrome de Alport
(catarata congénita,
sordera, nefritis)
* Los cuerpos de Döhle verdaderos están constituidos por fragmentos cortos de RER en disposición paralela
RER: retículo endoplásmico rugoso
con alteración del gen MYH9 se detecta estos agregados se organizan en forma
una distribución no homogénea en for- de estructuras que contienen ribosomas
ma de manchas en los lugares de unión y que, por tanto, son reconocibles como
del antígeno con el anticuerpo en todos inclusiones basófilas con la tinción panóp-
los granulocitos, ocasionalmente en los tica(38). Esta técnica, además de ser más
monocitos y nunca en los linfocitos. Se sensible que la tinción de May-Grünwald-
visualiza un mayor número de agregados Giemsa, tiene la ventaja de poder prac-
de cadena pesada de la miosina no mus- ticarse sobre preparaciones envejecidas
cular que de cuerpos de tipo Döhle, por 15 días a temperatura ambiente y hasta
lo que se sospecha que sólo algunos de 1 año si los frotis se conservan a -20 ºC.
675
Tabla 4
676
▲ Anomalías constitucionales de la morfología...
677
ASPECTOS QUE CONVIENE RECORDAR EN RELACIÓN
CON LAS ANOMALÍAS CONSTITUCIONALES DE LA
MORFOLOGÍA Y DEL FUNCIONALISMO LEUCOCITARIO
678
▲ Anomalías constitucionales de la morfología...
679
mutation in the gene encoding transcription 33. Pujol-Moix N, Kelley MJ, Hernández A,
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680
Capítulo 13
681
Tabla 1
Células Localización
682
▲ Sistema mononuclear fagocítico. Sistema de células dendríticas
Figura 1. Representación esquemática del origen y de la vía de diferenciación de los macrófagos y de las células
dendríticas. CDI: célula dendrítica interdigitante; CFD: célula folicular dendrítica; CL: célula de Langerhans; CV:
célula en forma de velo.
683
Tabla 3
a una célula de gran tamaño. El núcleo, tos momentos de su digestión; sus bordes
pequeño en relación con la amplia exten- citoplasmáticos pueden ser difíciles de
sión citoplasmática, adopta una forma perfilar (Figura 9).
variable, redondeada u oval, encurvada Los macrófagos presentan el mismo
o bilobulada, generalmente de situación patrón citoquímico que sus células prede-
excéntrica. La cromatina finamente reticu- cesoras, pero más intensamente expresa-
lada ofrece un aspecto estriado que se ha do. Así, ofrecen una intensísima actividad
comparado a la imagen que se observa de esterasas inespecíficas y de hidrolasas
tras el arado de un campo. Puede tener ácidas, especialmente fosfatasa ácida. El
uno o dos nucleolos de tonalidad basó- grado de tartrato-resistencia de la fosfata-
fila débil. El citoplasma suele contener sa ácida ofrece la posibilidad de valorar el
abundantes vacuolas, gránulos azurófilos grado de especialización macrofágica. Así,
y resto de material fagocitado en distin- a mayor grado de especialización, mayor
684
▲ Sistema mononuclear fagocítico. Sistema de células dendríticas
Figura 2. Macrófago de un aspirado broncoalveolar que Figura 3. Macrófagos de un líquido pleural (May-Grünwald-
contiene pigmento antracótico (May-Grünwald-Giemsa). Giemsa).
Tabla 4
Monocitos
en sangre
periférica
685
Figura 5. Osteoclasto en un aspirado de medula ósea.
Destaca el gigantismo celular y la multinuclearidad (May-
Grünwald-Giemsa).
Figura 4. Impronta ganglionar en que se advierten varios
macrófagos del centro germinal (macrófagos con cuerpos
tingibles) (May-Grünwald-Giemsa). de los macrófagos presentes en los órga-
nos hematopoyéticos, esto es, en medula
ósea, ganglios linfáticos y bazo.
dasa; la primera muy aumentada en los a) Los macrófagos de la medula ósea
macrófagos activados y la segunda pre- se hallan en cuatro localizaciones distin-
sente en los macrófagos quiescentes(3). tas. En ocasiones centran un islote eritro-
Se ha advertido que el macrófago es blástico a modo de célula nodriza (Figu-
capaz de sintetizar y segregar una gran ra 10), a partir de la cual los eritroblastos
cantidad de sustancias, considerándo- circundantes incorporan en su citoplasma
se como una auténtica célula secretora ferritina por el mecanismo ultramicroscó-
(Tabla 5). Dichos productos de secreción pico de la rofeocitosis. Asimismo, la eritro-
condicionan sus principales funciones, poyetina sintetizada por estos macrófagos
entre las que destacan la defensa del ayuda al desarrollo de los eritroblastos
huésped, la lisis de los componentes fago- circundantes. También se hallan macró-
citados y el secuestro de materiales no fagos entremezclados con otras células
digeribles. La consideración de los macró- hematopoyéticas en los espacios intertra-
fagos ubicados en órganos no hematopo- beculares o en situación perisinusoidal,
yéticos escapa a la intencionalidad de esta pudiendo emitir prolongaciones seudopó-
revisión, por lo que a continuación vamos dicas hacia su luz. Ocasionalmente cabe
a resaltar únicamente algunos aspectos observarlos también en el interior de los
686
▲ Sistema mononuclear fagocítico. Sistema de células dendríticas
Figura 6. Cúmulo de células epitelioides en un aspirado de Figura 7. Célula gigante de Langhans en un aspirado gan-
una adenopatía tuberculosa (May-Grünwald-Giemsa). glionar. Obsérvese la disposición periférica de sus núcleos
en forma de paleta de pintor (May-Grünwald-Giemsa).
687
a b c
Figura 9. Diversas células del sistema mononuclear fagocítico: a) macrófago que contiene abundantes detritus celulares
(May-Grünwald-Giemsa); b) histiocito intensamente fosfatasa ácida positivo que no muestra imágenes de fagocitosis (tin-
ción de Goldberg y Barka); c) células epitelioides (May-Grünwald-Giemsa).
688
▲ Sistema mononuclear fagocítico. Sistema de células dendríticas
Tabla 5
• Interleucina I
• Interleucina II
• Interferón α y β
• Factor de necrosis tisular (caquectina)
• Hidrolasas ácidas
• Lisozima
• Arginasa
• Elastasa
• Lipoproteín-lipasa
• Colagenasa
• Activador del plasminógeno
• Proteínas catiónicas Figura 10. Nido eritroblástico centrado por un macrófago
• Componentes del complemento (célula nodriza) (May-Grünwald-Giemsa).
• Fibronectina
• Factor angiogénico, activador de fibroblasto
• Peróxido de hidrógeno
• Radicales superóxido
• Prostaglandinas
• Leucotrienos
• Esterasas inespecíficas
• α1-antitripsina
• Factores estimulantes e inhibidores
de colonias in vitro
• Interleucina VI
• Transcobalamina II
• Apolipoproteína E
• α2-macroglobulina
• Pirógenos endógenos
689
Tabla 6
Agentes conocidos:
• Virus
• Bacterias
• Parásitos
• Hongos
• Fármacos (fenitoína), inmunosupresores, posvacunación
• Agentes inertes (siliconas)
• Neoplasias (carcinomas de estómago, ovario, mama, pulmón), tumor de células germinales, hemopatías,
hemólisis inmune con aborto intramedular, linfoma T γ-δ hepatoesplénico, otros linfomas
• Hemoglobinuria paroxística a frigore
• Enfermedad de injerto contra el huésped postransfusional
Agentes desconocidos:
• Sarcoidosis
• Enfermedad de Rosai-Dorfman
• Linfadenitis histiocítica necrosante de Kikuchi-Fujimoto
• Lupus eritematoso sistémico (síndrome hemofagocítico lúpico agudo)
• Otros
• Enfermedad de Gaucher
• Lipidosis congénitas con histiocitos de aspecto espumoso: enfermedad de Niemann-Pick
• Hipercolesterolemia familiar
• Síndrome del histiocito azul marino (primario y secundario)
• Xantogranuloma juvenil
• Enfermedad de Tay-Sachs
• Enfermedad de Fabry
• Enfermedad de Wolman
• Enfermedad de Tangier
• Otras
• Sarcoma/Tumor histiocítico
• Histiocitosis maligna de Robb-Smith
• Histiocitoma fibroso maligno
690
▲ Sistema mononuclear fagocítico. Sistema de células dendríticas
Tabla 6 (cont.)
V. Histiocitosis disfuncionales
Congénitas:
• Enfermedad granulomatosa infantil
• Enfermedad de Albers-Schönberg
• Otras
Adquiridas:
• Irradiación
• Lesión térmica
• Enfermedad periodontal
• Otras
691
nueva liberación de citocinas, con el Estos histiocitos poseen intensa activi-
resultado final de una persistente activa- dad de enzimas lisosómicas, que decre-
ción de los macrófagos, lo que conduce ce a medida que fagocitan; son CD68+,
a una auténtica tormenta de citocinas, CD4+, CD14+, entre otros marcadores, si
responsable del cuadro clínico y bioló- bien ninguno es específico. El grado de
gico de estos pacientes y que les puede madurez celular varía de un caso a otro.
conducir a la muerte a pesar de ser un Un predominio de células inmaduras del
proceso reactivo no clonal. sistema mononuclear fagocítico sobre las
Se han comunicado síndromes hemofa- maduras, en una proporción igual o supe-
gocíticos en pacientes VIH+ o en pacientes rior a 2:1, con escasa fagocitosis, sería
con el síndrome de la inmunodeficiencia más propia de la histiocitosis maligna, en
adquirida (SIDA) sin otras virosis demos- tanto que un predominio de la celularidad
trables a las que poder responsabilizar(8). madura sobre la inmadura con intensa
En otras patologías no víricas, como la hemofagocitosis debe inducir a la búsque-
hemoglobinuria paroxística a frigore o la da de un agente causal vírico, bacteria-
enfermedad del injerto contra el huésped no o neoplásico. La fagocitosis es sobre
postransfusional, puede registrarse una todo de eritrocitos y eritroblastos, si bien
prominente hemofagocitosis en la medula cualquier elemento forme de la hemato-
ósea. Otras veces la proliferación histio- poyesis puede ser fagocitado. Con todo,
cítica con intensa hemofagocitosis, sobre la diferenciación entre una hemofagocito-
todo eritrofagocitosis, aparece como una sis benigna y una maligna no es siempre
complicación terminal en pacientes por- posible, mientras no se disponga de un
tadores de una hemopatía, especialmen- marcador clonal de la histiocitosis malig-
te linfomas de células T, y entre ellos, na. Un gran aumento de ferritina sérica,
con mayor incidencia, en el linfoma T γ-δ presente en las histiocitosis reactivas y
hepatoesplénico. En ocasiones la prolife- ausente en las malignas, es para algunos
ración histiocítica puede ofrecer mucha autores un criterio adicional en este difí-
atipia celular, de forma que el cuadro, en cil diagnóstico diferencial. En la biopsia
conjunto, puede simular una neoplasia ósea se advierte muy bien la hiperplasia
histiocitaria(9). Un síndrome hemofagocí- histiocítica con hemofagocitosis y suele
tico asociado a un linfoma de células B acompañarse de hiperplasia megacario-
es de observación poco frecuente, pero cítica, de mielofibrosis y, en ocasiones, de
descrito sobre todo en pacientes asiáti- necrosis (Figura 13).
cos(10). Otros síndromes linfoproliferativos Si se constituye una lesión granulomato-
crónicos, mieloma múltiple (MM) o tumor sa, los histiocitos adquieren la morfología
de células germinales, pueden cursar con de células epitelioides y, eventualmente,
proliferación histiocítica hemofagocítica; de células de Langhans, de células de
asimismo, lo pueden hacer neoplasias cuerpo extraño, o de células de Touton, en
epiteliales, especialmente el carcinoma función del agente inductor. Estas tres últi-
gástrico. En la sangre periférica se pue- mas células son células gigantes multinu-
de advertir fragmentación eritrocitaria y cleadas. Las células de Touton presentan
monocitos vacuolados con fagocitosis. La además vacuolización, y los núcleos se
medula ósea está más o menos infiltra- hallan localizados en el centro de la célu-
da por células del sistema mononuclear la, a diferencia de las células de cuerpo
fagocítico con hemofagocitosis en propor- extraño, en que los núcleos ofrecen una
ción superior al 2% de la totalidad celular. localización periférica.
692
▲ Sistema mononuclear fagocítico. Sistema de células dendríticas
Linfadenitis histiocítica
necrosante de Kikuchi-Fujimoto
Se trata de un proceso muy poco fre-
cuente, pero su identificación es crucial
debido a que puede confundirse con un
linfoma, o más raramente con un ade-
nocarcinoma(13). Cursa con adenopatías,
generalmente cervicales, fiebre y síntomas
de vías respiratorias altas. La descripción
patológica de este proceso escapa a la
intencionalidad de este capítulo, pero que-
remos resaltar que se pueden reconocer
varios subtipos histiocíticos que incluyen
Figura 13. Biopsia ósea de una histiocitosis reactiva. Se advier- histiocitos no fagocíticos, histiocitos con
te una gran proliferación de histiocitos que engloban pigmento núcleo en media luna, histiocitos espumo-
y elementos formes de la sangre (May-Grünwald-Giemsa).
sos e histiocitos con cuerpos tingibles.
693
Existen unas típicas alteraciones de la
coagulación (déficit aislado de fibrinóge-
no, coagulación intravascular diseminada)
y del metabolismo lipídico (gran aumen-
to de triglicéridos y pre-β-lipoproteínas),
hiponatremia, aumento de ferritina y de
lactodeshidrogenasa. El examen histoló-
gico muestra infiltración de todos los órga-
nos por histiocitos de morfología normal
con hemofagocitosis, y por linfocitos, en
ausencia de eosinófilos. Conviene recor-
dar que la hemofagocitosis, si bien es muy
característica, está ausente en el 25% de
los pacientes(16). La fagocitosis es más
intensa en el bazo y en los ganglios que
en la medula ósea. No se conocen altera-
ciones cromosómicas específicas de este
proceso.
694
▲ Sistema mononuclear fagocítico. Sistema de células dendríticas
695
muy pequeño en relación con su citoplas-
ma. Presenta el aspecto cromatínico pro-
pio del histiocito, aunque con frecuencia
sufre una degeneración picnótica. Puede
ser único, doble o en ocasiones múlti-
ple y suele situarse excéntricamente. El
citoplasma es muy amplio y de contor-
no poco definido. Su tonalidad y aspecto
varían según la cuantía del cerebrósido
almacenado y según el estado fisicoquí-
mico del mismo (Figura 15). En las célu-
las con depósito incipiente el citoplasma
es más basófilo. A medida que envejece
se vuelve más oxifílico y, si el cerebró-
sido adquiere su típica estructura fibrilar
o estriada, el citoplasma tiene un aspec-
to comparable al papel de pergamino o
papel de seda arrugado; ocasionalmente
ofrece un aspecto esponjoso que puede
crear problemas diagnósticos con otras
tesaurismosis. La imagen ultraestructural
del material atesorado es inconfundible.
En los lisosomas la acumulación de glu-
cocerebrósido se almacena de una for-
Figura 15. Célula de Gaucher. Adviértase el aspecto en papel ma muy peculiar, produciendo una elon-
de pergamino de su citoplasma (May-Grünwald-Giemsa). gación de los mismos. Estos lisosomas
alargados y distendidos proporcionan
al citoplasma el típico aspecto de papel
minante, con muerte a los pocos meses arrugado. Dichas células ofrecen un fun-
de edad. El tipo 3 ofrece neuropatía pero cionalismo alterado, especialmente una
su curso es subagudo, con supervivencia disminución del quimiotactismo.
hasta la edad juvenil(19). Mediante marcadores de superficie se
En esta afección acumulativa la célu- ha confirmado la filiación de la célula de
la diana donde se manifesta la altera- Gaucher al sistema mononuclear fagocí-
ción enzimática se denomina célula de tico. No es, pues, de extrañar su capaci-
Gaucher. Se trata de una célula grande dad de fagocitar eritrocitos y de contener
(20-80 μm), que se dispone en los frotis hemosiderina. Desde el punto de vista
aisladamente o en cúmulos y se halla citoquímico presenta PAS positividad débil
principalmente en el bazo, pero también diastasa-resistente, positividad débil al
en medula ósea y, en ocasiones, en el negro Sudán y metacromasia con el azul
hígado. La célula de Gaucher se ha podi- de toluidina. Posee, asimismo, una nota-
do encontrar excepcionalmente en la ble actividad de fosfatasa ácida tartrato-
sangre periférica al practicar la técnica de resistente (Figura 16). El análisis isoenzi-
la leucoconcentración. De modo caracte- mático de la fosfatasa ácida muestra una
rístico, la célula de Gaucher, como toda banda 0, característica de la celularidad
célula tesaurismótica, tiene un núcleo de Gaucher. La liberación de esta fosfata-
696
▲ Sistema mononuclear fagocítico. Sistema de células dendríticas
Figura 16. Célula de Gaucher con intensa actividad difusa Figura 17. Impronta esplénica en una enfermedad de Gau-
de fosfatasa ácida (técnica de Goldberg y Barka). cher que muestra abundantes células tesaurismóticas.
697
Figura 18. Corte semifino de un bazo de enfermedad de
Gaucher que muestra una intensa infiltración de la pulpa
roja (corte semifino y tinción con azul de metileno).
698
▲ Sistema mononuclear fagocítico. Sistema de células dendríticas
699
Tabla 7
700
▲ Sistema mononuclear fagocítico. Sistema de células dendríticas
701
panópticas y apenas con la de hematoxi-
lina eosina, por lo que el patólogo puede
tropezar con dificultades en su identifica-
ción en cortes histológicos. Pueden verse
histiocitos con granulación incipiente que
coexisten con otros cuyos gránulos azul
marino son evidentes. El elemento ateso-
rado parece ser un complejo fosfogluco-
lipídico del tipo de la lipofucsina y/o sus-
tancia ceroide que se acumula a causa de
un déficit parcial de esfingomielinasa. Su
naturaleza lipídica proporciona positividad
con el negro Sudán y con el rojo aceite. El
histiocito azul marino es tanto PAS como
butirato-esterasa positivo y presenta una
Figura 27. Histiocito azul marino con granulación plena- fluorescencia espontánea amarillo-ocre
mente desarrollada (May-Grünwald-Giemsa). propia de los ceroides (Figura 28). Es
CD68 positivo pero proteína S-100 nega-
tivo. Pueden también presentarse histio-
trombocitopénica, abundantes histiocitos citos con aspecto vacuolar o espumoso
azul marino en la medula ósea (Figu- semejantes a los de la enfermedad de
ra 26) y frecuentes alteraciones oculares, Niemann-Pick en los que coexisten grá-
nerviosas, pulmonares y cutáneas. El his- nulos azul marino y vacuolas.
tiocito azul marino es una célula de gran Cabe recordar que multitud de afec-
tamaño, de núcleo pequeño y picnótico de ciones pueden cursar con histiocitos
situación central, y debe su denominación azul marino; se trata de las histiocitosis
a una granulación característica de color secundarias, que hay que diferenciar de
azul marino que ocupa la totalidad de su la forma primaria propiamente dicha. Las
citoplasma, debido a una acumulación principales entidades que pueden ofrecer
lisosómica de lípidos (Figura 27). Estos esta anomalía citológica se enumeran en
gránulos sólo son visibles con las tinciones la Tabla 8.
a b c d
Figura 28. Características de los histiocitos azul marino: a) PAS positividad (técnica de Hotchkiss); b) positividad de fosfa-
tasa ácida (técnica de Goldberg y Barka); c) positividad para la butiratoesterasa (técnica de Ornstein); d) autofluorescencia
espontánea (microscopía de fluorescencia).
702
▲ Sistema mononuclear fagocítico. Sistema de células dendríticas
Tabla 8
703
ño reducido suele carecer de todo signi-
ficado patológico. Recuérdese también
que grandes vacuolas pueden hallarse
en procesos no tesaurismóticos, como en
la enfermedad de cadenas pesadas α. El
linfocito que contiene vacuolas centradas
por una granulación violácea es el deno-
minado célula de Gasser I (Figura 31). Si
dichas estructuras vacuolares centradas
por un gránulo basófilo metacromático se
observan en células histiocíticas, se habla
de células de Gasser II o de Buhot. Las
vacuolas linfocitarias pueden contener
lípidos y teñirse con el colorante rojo acei-
Figura 30. Polinuclear de la sangre periférica con vacuolas
de gran tamaño que contienen grasas neutras en un síndro- te. En otras ocasiones tienen un aspecto
me de Chanarin-Dorfman (May-Grünwald-Giemsa). óptico vacío, están rodeadas de una halo
de color rosado (pink lymphocytes)(31) y se
hallan en ciertas mucopolisacaridosis.
Todos estos hallazgos citológicos dan
lugar a la sospecha de una larga lista
de errores congénitos del metabolismo
para los que no se conoce sintomatolo-
Figura 31. Linfocito con granu- gía hematológica propiamente dicha. Las
lación violácea en el interior
de algunas vacuolas. Célula mucopolisacaridosis y las lipidosis son,
de Gasser I (May-Grünwald- dentro de su rareza, los trastornos más
Giemsa). frecuentes (Tablas 9-11).
Histiocitosis proliferativas
evidentes y orientan al diagnóstico. Éstas
se concretan en linfocitos vacuolizados, Las histiocitosis proliferativas son tumo-
células plasmáticas medulares vacuoli- res constituidos por histiocitos malignos,
zadas y neutrófilos con la granulación de cuyo aspecto morfológico es indistinguible
Alder Reilly, muy gruesa y con apeten- del de un linfoma B difuso de célula gran-
cia tintorial alterada (ver Capítulo 12). La de o de un linfoma anaplásico CD30+,
existencia de grandes vacuolas también aunque el tamaño celular es mayor que
debe hacer considerar una enfermedad en los dos linfomas previamente citados;
acumulativa como el síndrome de Cha- la mayor parte son, en realidad, linfomas
narin-Dorfman. Ésta es una rara enferme- de células grandes transformadas. Gene-
dad metabólica hereditaria caracterizada ralmente se parte del diagnóstico genéri-
por depósitos no lisosómicos de grasas co de linfoma y sólo el estudio inmunofe-
neutras en diversos tejidos, con presen- notípico permite filiarlo de histiocitosis.
cia constante de vacuolas en los leuco- Parece ser, no obstante, que un núme-
citos de la sangre periférica (Figura 30) ro muy reducido de linfomas deben ser
y que clínicamente se manifiesta con eri- considerados como auténticos sarcomas
trodermia ictiosiforme(30). La presencia de histiocíticos y, por tanto, su emplazamien-
vacuolas en pequeño número y de tama- to nosológico correcto se sitúa entre las
704
Tabla 9
▲ Sistema mononuclear fagocítico. Sistema de células dendríticas
705
Anomalías hemato-morfológicas en las mucopolisacaridosis
Mucopolisacaridosis Célula diana en sangre Tipo de anomalía Célula diana en medula ósea Tipo de anomalía
Tipo I: Linfocitos Granulación fina distribuida Sistema mononuclear fagocítico Inclusiones granulares
• S. Hurler polinucleares ± por todo el citoplasma finas o gruesas
• S. Hurler-Scheie rodeadas de halo
• S. Scheie
(mucopolisacaridosis tipo V)
Tipo II: Linfocitos Ídem Ídem + células plasmáticas Ídem
• S. Hunter
Tipo III: Linfocitos Gránulos agrupados en Células plasmáticas Inclusiones de aspecto
• S. Sanfilippo una zona del citoplasma polimorfo (bastón, arco,
y sin halo anillo, gancho) rodeadas
de un halo extenso
Tipo IV: Polinucleares Gránulos gruesos Sistema mononuclear Gránulos gruesos
• S. Morquio fogocítico ±
Tipo VI: Polinucleares neutrófilos Gránulos gruesos Sistema mononuclear Gránulos gruesos
• S. Maroteaux-Lamy y eosinófilos, linfocitos ± violetas y verdosos fagocítico ±
Tipo VII: Como el tipo VI Ídem Ídem Ídem
• Déficit de β-glucuronidasa
• Enfermedad de Sly
S.: síndrome; ±: afectación de un porcentaje escaso de elementos celulares
706
Tabla 10
Mucolipidosis Célula diana en sangre Tipo de anomalía Célula diana en medula ósea Tipo de anomalía
Gangliosidosis GM1 I • Linfocitos • Vacuolas abundantes • Sistema mononuclear • Vacuolas y/o gránulos
• Monocitos de tamaños diversos fagocítico de distintos tamaños
• Eosinófilos • Gránulos y/o vacuolas • Eosinófilos inmaduros
• Gránulos verdosos
Gangliosidosis GM2 II • Linfocitos • Vacuolas tenues • Sistema mononuclear • Inclusiones globulosas de color azul
fagocítico cielo englobadas en una malla rojiza
Mucolipidosis III • Linfocitos • Vacuolas y/o gránulos • Plasmáticas • Inclusiones rosáceas o azules claras
redondeadas o poligonales
707
Tabla 11
Anomalías hemato-morfológicas en las lipidosis/cistinosis
Lipidosis Célula diana en sangre Tipo de anomalía Célula diana en medula ósea Tipo de anomalía
Enfermedad de Niemann-Pick Linfocitos en tipo A y B Vacuolas Sistema mononuclear Vacuolas de tamaño
no en las otras variantes fagocítico y células plasmáticas heterogéneo sin gránulos
Enfermedad del histiocito azul Ausente − Sistema mononuclear fagocítico Inclusiones azul marino
marino (tipo F de Niemann-Pick)
Enfermedad de Krabbe Ausente − Ausente Células espumosas ±
Leucodistrofia metacromática
Enfermedad de Tay-Sachs
Enfermedad de Gaucher Monocitos con fosfatasa − Sistema mononuclear fagocítico Inclusiones globulosas
ácida tartrato-resistente ± (aspecto del citoplasma
en pergamino)
Enfermedad de Fabry Ausente − Sistema mononuclear fagocítico Gránulos azules
Enfermedad de Wolman Linfocitos Vacuolas Sistema mononuclear fagocítico Células espumosas
Enfermedad de Tangier Ausente − Sistema mononuclear fagocítico Células espumosas
Cistinosis Ausente − Sistema mononuclear fagocítico Los cristales de cistina no se
tiñen con tinción panóptica.
Buena visualización con luz
polarizada
±: afectación de un porcentaje escaso de elementos celulares
Figura 32. Impronta ganglionar de un sarcoma histiocítico Figura 33. Impronta ganglionar de una proliferación no T
en que destaca abundante celularidad histiocítica atípica no B de probable origen histiocítico donde destacan dos
sin imágenes de fagocitosis (May-Grünwald-Giemsa). células de gran tamaño (May-Grünwald-Giemsa).
708
▲ Sistema mononuclear fagocítico. Sistema de células dendríticas
709
da a t(2;5)(p23;q35), con el gen de fusión
NPM/ALK y proteína p80, se consideran
linfomas anaplásicos de células grandes
CD30+; sin embargo, algunos autores,
en función de que estas células in vitro
pueden ejercer fagocitosis, reducir el azul
de tetrazolio, producir TNF-α y además
expresar constitutivamente el receptor de
crecimiento macrofágico (C-FMS), entre
otros datos propios del sistema mononu-
clear fagocítico, les atribuyen un carácter
histiocítico. Las células proliferantes no
expresan CD3 pero sí CD68; sin embar-
go, investigaciones genómicas han mos-
trado reordenamientos de los genes que
codifican el TCRβ y la cadena pesada de
las inmunoglobulinas. Dadas estas impor-
tantes discrepancias entre hallazgos
fenotípicos y genotípicos, el debate histo-
génico de este proceso en modo alguno
está cerrado(34). Este proceso se caracte-
riza por fiebre, pérdida de peso, adeno-
patías, hepatoesplenomegalia e ictericia;
Figura 36. Infiltración histiocítica pleomórfica de la medula
ósea en una histiocitosis maligna (May-Grünwald-Giemsa). su curso es rápidamente fatal. La medula
ósea (Figura 36), el bazo, el hígado, la
piel y los ganglios linfáticos se afectan de
forma predominante (Figuras 37 y 38),
denominación –reticulosis aleucémica, presentando una intensa proliferación
reticulosis histiocítica, reticulohistiocitosis histiocitaria de los senos medulares gan-
maligna o reticulosis maligna–, para la glionares, hecho que justifica el término
cual Rappaport en 1966 introdujo el tér- de reticulosis medular histocítica. La san-
mino de histiocitosis maligna, de amplia gre periférica suele denotar pancitope-
aceptación, y que representa la forma nia. El paso hemoperiférico de histiocitos
diseminada de un linfoma histiocítico. Es malignos (leucemia histiocítica) es poco
una entidad bien conocida por el patólogo, frecuente (Figura 39). Citológicamente
pero menos por el clínico, ya que un buen se trata de una proliferación sistémica de
número de casos se diagnostican por histiocitos que presentan rasgos dismórfi-
necropsia. Se trata de un proceso pato- cos, pero que conservan algunas de sus
lógico muy poco frecuente, muy agresivo características normales, como una cierta
y en el que sólo en algunos casos se ha capacidad fagocítica dirigida a diversos
podido certificar el origen histiocítico de elementos celulares (hematíes, leucoci-
la célula proliferante(33). La mayoría de los tos, plaquetas). Otras veces fagocitan las
pacientes tienen, en realidad, un linfoma T propias células tumorales o restos de las
o un linfoma anaplásico de célula grande mismas (canibalismo). Las inclusiones
CD30+. Las histiocitosis malignas con lipídicas y de hemosiderina son frecuen-
anomalía en 5q35, generalmente asocia- tes, dada la actividad fagocítica de estas
710
▲ Sistema mononuclear fagocítico. Sistema de células dendríticas
Figura 37. Histiocitos malignos obtenidos de un aspirado Figura 38. Histiocitosis maligna. En los histiocitos malig-
ganglionar. Adviértase la ausencia de imágenes de fagoci- nos destaca una acentuada anisocariosis y configuraciones
tosis (May-Grünwald-Giemsa). nucleares muy abigarradas (May-Grünwald-Giemsa).
711
Figura 40. Histiocitos malignos con intensa positividad de
N-acetil-β-glucosaminidasa (técnica de Reed y Bennet).
712
▲ Sistema mononuclear fagocítico. Sistema de células dendríticas
Figura 41. Representación esquemática de una hipotética ruta de diferenciación de una célula dendrítica de linaje linfoide
(CD2). IL-3: interleucina 3; NK: natural killer.
713
Figura 42. Representación esquemática de la ruta de diferenciación de una célula dendrítica de linaje mieloide (CD1).
GM-CSF: factor estimulante de colonias de granulocitos y macrófagos; IL-4: interleucina 4; M-CSF: factor estimulante de
colonias de los macrófagos.
Tabla 12
CD16 - - +++
CD123 + +++ +
LIN(b) - - -
(a)
También denominada linfocito T plasmocitoide y monocito plasmocitoide. (b)
Marcadores de línea linfoide y mieloide.
(c)
En situaciones patológicas es también CD56+
714
▲ Sistema mononuclear fagocítico. Sistema de células dendríticas
Figura 43. Representación esquemática del proceso de maduración de una célula dendrítica inmadura a madura. FCEV:
factor de crecimiento de endotelio vascular; FNT-α: factor de necrosis tumoral α; IL-10: interleucina 10; LPS: lipopolisacá-
ridos. La flecha discontinua señala inhibición.
715
Tabla 13
716
▲ Sistema mononuclear fagocítico. Sistema de células dendríticas
Tabla 14
Morfología
Enzimas
Antígenos
• HLA-DR + ++
• Proteína S-1000 ± +++
• CD1a ± + (en células de Langerhans)
• CD14 +++ ±
• CD68 ++ -
Citocinas
• TNF-α + -
• IL-6 + ±/-
Función
• Fagocitosis +++ ±
• Presentación de antígenos + +++
IL-6: interleucina 6; TNF-α: factor de necrosis tumoral α; -, ±, +, ++, +++: diversos grados de intensidad
717
Tabla 15
Neoplasias sólidas
de células dendríticas
Las neoplasias sólidas de células den-
dríticas son muy poco frecuentes, ya que
menos del 1% de los tumores primarios de
los ganglios corresponden a proliferacio-
nes de células dendríticas. Antes de proce-
der a tal catalogación, es obligada la exclu-
sión de cualquier patología de células B,
de células T y de células pertenecientes al
sistema mononuclear fagocítico. Las neo-
plasias sólidas de células dendríticas se
anotan en la Tabla 15.
Histiocitosis de células
de Langerhans o histiocitosis X
Se trata de una proliferación neoplási-
ca de células de Langerhans que expre-
san CD1a, proteína S-100 y gránulos de
Birbeck si se observan con el microsco-
Figura 44. Histiocitos de un foco lesional de un granulo- pio electrónico. Es una patología poco
ma unifocal de células de Langerhans. Los histiocitos no frecuente, que comprende tres entidades
muestran atipias morfológicas (May-Grünwald-Giemsa). clínicas: el granuloma unifocal de células
de Langerhans (Figura 44), también deno-
minado granuloma eosinófilo, el granuloma
Tabla 14 se anotan las principales carac- multifocal o enfermedad de Hand-Schüller-
terísticas diferenciales entre macrófagos Christian, de curso crónico, y la enferme-
y células dendríticas. dad de Letterer-Siwe, de evolución aguda
718
▲ Sistema mononuclear fagocítico. Sistema de células dendríticas
y presentación infantil. La Figura 45 repre- Figura 47. Gránulo de Bierbeck, en forma de raqueta, distin-
senta la imagen de un aspirado bronquial tivo electrón-microscópico de las células de Langerhans.
en una histiocitosis X pulmonar. La ter-
minología de histiocitosis X abarca estos
tres procesos con formas intermedias(41,42). laxa y los nucleolos son poco evidentes(44).
En la mayoría de las formas se ha podido Su certera identificación corre a cargo de
demostrar su clonalidad(43). la inmunohistoquímica (CD1a+) y de la
Las células de Langerhans están presen- microscopía electrónica en que se advier-
tes en todos los casos de histiocitosis X y ten los gránulos de Birbeck, estructuras
difieren poco de las normales. La célula de pentalaminares que adoptan imágenes
Langerhans, bien identificada en los teji- en raqueta o en halterio muy característi-
dos, tiene un tamaño que oscila entre 10 cas y patognomónicas de esta patología
y 15 micras, siendo su citoplasma menos (Figura 47). La célula de Langerhans está
abundante que el del histiocito. Tiene esca- inmersa en un ambiente celular polimorfo
sa apetencia tintorial y frecuentemente constituido por histiocitos frecuentemen-
está dotada de finas protuberancias que te multinucleados, eosinófilos, neutrófi-
le confieren el aspecto dendrítico, pero su los, plasmocitos y linfocitos. En los focos
característica morfológica más destacada lesionales antiguos se pueden encontrar
radica en el núcleo. Éste es elongado y histiocitos espumosos. En la medula ósea
está atravesado en toda su longitud por un la infiltración suele ser focal y asociada a
surco en forma de fina línea que es muy fibrosis intensa. La sangre periférica no
característico (Figura 46). La cromatina es ofrece datos diagnósticos. Desde el punto
719
de vista citoquímico, las células de Langer- sente se han descrito 33 pacientes(46).
hans son ATPasa, α-D-manosidasa, este- La célula proliferante es la interdigitante
rasa y fosfatasa ácida positivas, pero β- de la zona paracortical de los ganglios.
glucuronidasa negativas (comportamiento Su configuración es fusiforme u oval, de
disociado de ambas hidrolasas). citoplasma relativamente abundante y
El inmunofenotipo de la célula de Lan- de bordes imprecisos. El nucleolo acos-
gerhans se resume en la constante tumbra a ser prominente. La medula
positividad frente a los antígenos CD1a, ósea se afecta con frecuencia. A dife-
HLA-DR y CD4. Expresa positividad varia- rencia de la célula de Langerhans, es
ble para el CD68 y la lisozima. Es nega- CD1a- negativa y no contiene gránulos
tiva para el CD30, CD34, CD21, CD35 y de Birbeck. Es proteína S-100 positiva
para todos los marcadores B y T (excepto y vimentina positiva, y expresa positi-
para el CD4). Gracias a esta última carac- vidad variable para el antígeno CD68 y
terística, la célula de Langerhans se tie- CD45 y la lisozima. Es negativa para el
ne por poseedora de receptores del virus CD30, antígeno epitelial de membrana,
del SIDA. Se dispone también de un anti- CD21, CD35 y para todas las citoque-
cuerpo policlonal denominado langerina, ratinas.
que es una proteína que se considera
específica de las células de Langerhans. Sarcoma/Tumor de células
Es difícil cultivar y hacer que estas célu- foliculares dendríticas
las entren en mitosis, por lo que existen
pocos estudios citogenéticos. Es un tumor poco frecuente, alcanzan-
do la serie más abundante 17 casos(47).
Sarcoma de células de Langerhans Estas células tienen un aspecto fusi-
forme, con formación de bucles en las
Se trata de una variante de las histioci- preparaciones histológicas. En la peri-
tosis X de mayor grado de malignidad(45). feria citoplasmática se observan, con el
Puede aparecer de novo o ir precedido de microscopio electrónico, desmosomas
alguna variedad clínica de histiocitosis X. que las unen entre sí. En ocasiones se
Las células de Langerhans más agresi- ven formas binucleadas (kissing cells)
vas se diferencian de las menos malignas o formas gigantes multinucleadas, que
en que, sólo ocasionalmente, presentan se identifican como células gigantes
el surco nuclear tan característico y sus de Warthin-Finkeldy. Desde el punto de
nucleolos resultan evidentes. Ofrecen, vista inmunofenotípico, lo más caracte-
asimismo, una intensa actividad mitóti- rístico es la expresión de CD21, CD23
ca y no suelen acompañarse del infiltra- y CD35. Suelen ser positivas para la
do celular polimorfo de las histiocitosis X vimentina, desmoplacina, fascina y antí-
menos malignas. Las células de Langer- geno epitelial de membrana. No expre-
hans muestran todas las características san los marcadores típicos de las célu-
inmunofenotípicas que les son propias. las de Langerhans. En un 10-20% de los
pacientes se asocia a la enfermedad de
Sarcoma/Tumor de célula dendrítica Castleman, sobre todo en su variedad
interdigitante hialinovascular. También es frecuente
su asociación con el virus de Epstein-
Se trata de una proliferación neoplá- Barr(48). Su curso clínico suele ser relati-
sica muy poco frecuente. Hasta el pre- vamente benigno.
720
▲ Sistema mononuclear fagocítico. Sistema de células dendríticas
Tabla 16
Histiocitosis X Sarcoma/Tumor
Sarcoma/Tumor de célula
Marcador Sarcoma de células de de célula folicular
dendrítica interdigitante
Langerhans dendrítica
CD1a + - -
S-100 + + -/+
CD207
+ - -
(langerina)
CD21 - - +
CD35 - - +
Lisozima -/+ - -
El signo + indica que todos los casos son positivos; el signo -, que todos los casos son negativos; la combinación -/+ indica
que menos del 50% de los casos son positivos
721
pesadas de las inmunoglobulinas y del
receptor de las células T. Presentan fre-
cuentemente cariotipos complejos con
anomalías cromosómicas recurrentes
que afectan a los cromosomas 5q, 6q,
11q, 13q, entre otros(54). Esta patología
se ha etiquetado por los expertos de la
Organización Mundial de la Salud como
linfomas de células NK blásticas (55,56).
Requiere un diagnóstico diferencial espe-
cialmente con las leucemias agudas mie-
loides y linfoides T, ya que ambas pueden
Figura 48. Leucemia de células dendríticas con perfil
ser CD56+. Atendiendo meramente al
inmunológico del tipo CD2. En las tres células destaca
su basofilia citoplasmática y un gran nucleolo (May- aspecto morfológico, debe diferenciarse
Grünwald-Giemsa). de la tricoleucemia variante. Recuérde-
se que una expresión débil del marcador
mieloide CD33 no excluye que una leu-
ñada de una intensa pancitopenia. Las cemia derive de células dendríticas linfo-
células neoplásicas tienen un aspecto plasmocitoides(57,58).
blástico con núcleo de cromatina fina y Si bien la mayoría de las neoplasias de
un gran nucleolo, generalmente único y células dendríticas se originan a partir de
centrado en el núcleo, con caracterís- las células dendríticas linfoplasmocitoides
ticas parecidas a las del nucleolo de la CD2, una minoría de estas neoplasias pue-
leucemia prolinfocítica. El citoplasma es den partir de células dendríticas mieloides,
amplio, basófilo y agranular, y puede con- también denominadas CD1(58). Hasta el
tener grandes vacuolas o microvacuolas presente no se han descrito leucemias de
adyacentes a la membrana citoplasmáti- células dendríticas CD16+ relacionadas con
ca (Figura 48). Las expansiones citoplas- monocitos, que es el tercer subtipo de célula
máticas semejan los seudópodos de las dendrítica de la sangre periférica(59). Dicha
células del sistema mononuclear fagocíti- leucemia podría ofrecer el aspecto morfoló-
co, pero suelen verse preferentemente en gico de un subtipo monocítico de la clasifi-
células cultivadas in vitro. Las reacciones cación FAB, presentar importante infiltración
citoquímicas de la mieloperoxidasa y de extramedular y una citoqúimica discrepante,
las esterasas inespecíficas han de ser con negatividad de esterasas inespecíficas
obligadamente negativas. Asimismo, es y de lisozima. Las características fenotípicas
obligada la ausencia de reordenamiento se resumen en: HLA-DR+, CD33+, CD15+,
de los genes que codifican las cadenas CD14+, CD45+, CD64-/+, CD36+.
722
▲ Sistema mononuclear fagocítico. Sistema de células dendríticas
723
17. Grandes vacuolas en los linfocitos 20. Las leucemias de células den-
y granulación anómala en los polinuclea- dríticas proceden mayoritariamente de
res de la sangre deben hacer sospechar células dendríticas linfoplasmocitoides
una tesaurismosis, especialmente una (CD2) y excepcionalmente de células
mucopolisacaridosis. dendríticas mieloides (CD1). Deben
18. Los histiocitos/macrófagos son sospecharse ante una blastosis Lin-,
células terminales, por lo que práctica- CD4+, CD56+, CD123+.
mente no entran en división; por ello es 21. La célula de Langerhans es una
muy difícil poder demostrar clonalidad célula dendrítica ubicada en piel y
por citogenética convencional; preferi- mucosas. La célula de Langhans es una
blemente deben aplicarse técnicas de célula del sistema mononuclear fagocí-
citogenética interfásica, a la espera de tico formada por coalescencia de célu-
nuevos conocimientos moleculares. las epitelioides.
19. Las células de Langerhans de las 22. La célula epitelioide es un monoci-
histiocitosis X proceden de células den- to transformado que ha perdido la capa-
dríticas mieloides. cidad fagocítica.
724
▲ Sistema mononuclear fagocítico. Sistema de células dendríticas
725
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727
Capítulo 14
Neoplasias de células
plasmáticas
L
as neoplasias plasmocelulares Tabla 1
comprenden un conjunto de pro-
cesos caracterizados por una pro- Clasificación de las neoplasias de células
liferación de células plasmáticas clonales plasmáticas/células linfoplasmocíticas
con producción de una inmunoglobulina o
de subunidades o fragmentos de la mis- • MM (variantes):
ma, que se expresa en sangre y/u orina - Mieloma quiescente/indolente
en forma de una banda monoclonal (com- - Mieloma no secretor
- Mieloma osteosclerótico
ponente M)(1).
(síndrome de POEMS)
Estas patologías tienen su origen en las
células secretoras de inmunoglobulinas, • Leucemia de células plasmáticas
cuyo patrón morfológico corresponde al • Plasmocitoma solitario óseo
linfoplasmocito y/o a la célula plasmática, • Plasmocitoma solitario extraóseo
estadios terminales del linfocito B. Algunas • MW
entidades, como el mieloma múltiple (MM) • Enfermedades por depósito de cadenas ligeras
y el plasmocitoma, contienen casi exclu- y de cadenas pesadas de las inmunoglobulinas
sivamente células plasmáticas, en tanto • Amiloidosis primaria
que otras, como la macroglobulinemia de
• GMSI
Waldenström (MW) y las enfermedades
• Gammapatías biclonales
de las cadenas pesadas, están consti-
tuidas por células plasmáticas, linfoplas- GMSI: gammapatía monoclonal de significado incierto; MM:
mocitos y linfocitos. La célula plasmática mieloma múltiple; MW: macroglobulinemia de Waldenström
predominante en la medula ósea es la de
tipo Marschalkó, con una localización pre-
ferentemente perivascular. Su morfología En la Tabla 1 se enumeran los procesos
está considerada como el prototipo de esta patológicos que cursan con gammapatías
celularidad, a saber, núcleo excéntrico con monoclonales. Es evidente que la situa-
cromatina en rueda de carro, ausencia de ción clínica real no es tan esquemática y
nucleolo visible, y citoplasma muy basófi- en la práctica se presentan casos inter-
lo con zona de arcoplasma bien evidente. medios de difícil catalogación. El mieloma
Con menor frecuencia podemos hallar la linfoplasmocítico de tipo IgM es un ejem-
forma linfoplasmocitoide (tipo Möschlin), plo de esta eventualidad. Se ha descrito
de tamaño mayor, basofilia moderada y en pacientes con manifestaciones más
núcleo menos característico. El MM es propias de mieloma que de macroglobuli-
la entidad prototipo de las neoplasias de nemia, pero que cursan con una gamma-
células plasmáticas. patía monoclonal IgM en suero.
729
Figura 1. Mecanismos de progresión en las gammapatías monoclonales. IL-6: interleucina 6.
730
▲ Neoplasias de células plasmáticas
Tabla 2
A. Criterios mayores:
• Plasmocitosis medular (> 30%)
• Diagnóstico de plasmocitoma por biopsia
• Componente M
- En suero: IgG > 3,5 g/dL
IgA > 2 g/dL
- En orina: proteína de Bence-Jones > 1 g/24 h
B. Criterios menores:
a) Plasmocitosis medular (10-30%)
b) Presencia de componente M pero en menor cantidad que en criterios mayores
c) Lesiones líticas en hueso
d) Disminución de las inmunoglobulinas en menos del 50% de su valor normal:
• IgG < 600 mg/dL
• IgA < 100 mg/dL
• IgM < 50 mg/dL
731
importantes se refiere a la destrucción
Tabla 3
ósea causada no sólo por la invasión
Estadios clínicos del mieloma múltiple(a) mielomatosa, sino también por la activa-
ción de los osteoclastos debida a diver-
Estadio I sas citocinas producidas por las células
• Masa mielomatosa total baja plasmáticas patológicas como la osteo-
(< 0,6 x 1012 células/m2) pontina, que puede detectarse mediante
• Presencia de todos los criterios siguientes: técnica inmunocitoquímica en la medula
- Hemoglobina > 10 g/dL ósea o en el suero, constituyéndose en
- Calcemia normal o < 12 mg/dL un valioso biomarcador de la destrucción
- Creatinina sérica < 2 mg/dL
ósea en el mieloma(7). El diagnóstico se
- Estructura ósea radiológica normal (escala 0)
o plasmocitoma óseo solitario
fundamenta en criterios radiológicos, bio-
- Baja concentración de inmunoglobulina químicos y citológicos(3). Los estadios clí-
monoclonal nicos del MM se refieren en la Tabla 3, y
- IgG < 5 g/dL en la Tabla 4 se anotan las pruebas ana-
- IgA < 3 g/dL líticas obligadas en el estudio del MM(8).
- Excreción de cadenas ligeras urinarias < 4 g/24 h Los valores de β2-microglobulina y de
albúmina sérica pueden predecir hasta
Estadio II
cierto punto la supervivencia media del
• Masa mielomatosa total intermedia
(0,6-1,2 x 1012 células/m2) MM y, en consideración de ambos pará-
• Criterios que no corresponden a los de metros, se ha propuesto un nuevo sis-
los estadios I y III tema de estadiaje del MM, tal como se
refleja en la Tabla 5.
Estadio III
• Masa mielomatosa total elevada
(> 1,2 x 1012 células/m2) Diagnóstico citomorfológico
• Presencia de uno o más de los siguientes criterios:
- Hemoglobina < 8,5 g/dL
El examen de la sangre periférica cons-
- Calcemia elevada > 12 mg/dL tata anemia en la mayoría de los mielo-
- Importantes lesiones óseas (escala 3)(b) mas, que suele ser normocítica o tenden-
- Elevada concentración de inmunoglobulina te a la macrocitosis. Su patogenia suele
monoclonal ser multifactorial: supresión de la eritropo-
- IgG > 7 g/dL yesis por las células mielomatosas, déficit
- IgA ≥ 5 g/dL relativo de eritropoyetina por fallo renal y
- Excreción de cadenas ligeras urinarias efecto mielosupresor de la terapéutica,
> 12 g/24 h entre otras causas. La disminución de la
- Creatinina sérica ≥ 2 mg/dL cifra de leucocitos y de plaquetas no sue-
Estadio A → función renal normal le presentarse hasta fases avanzadas. En
(creatinina sérica < 2,0 mg/dL) un 15-20% de los casos puede aparecer
un cuadro leucoeritroblástico. La fórmula
Estadio B → función renal anormal
(creatinina sérica ≥ 2,0 mg/dL) leucocitaria revela, en ocasiones, un cier-
to grado de monocitosis. El recubrimiento
(a)
Fuente: Br J Haematol 1979. Se definen 6 regiones óseas: de leucocitos y plaquetas por proteínas
cráneo, columna, extremidades superiores, extremidades
anómalas puede condicionar una ape-
inferiores, pelvis y caja torácica (cintura escapular, costillas).
(b)
Escala ósea 3: lesiones líticas en 4 o más regiones tencia tintorial alterada de estos elemen-
óseas y/o fractura patológica no vertebral ni costal tos formes de la sangre, simulando una
IgA, IgG: inmunoglobulina A, G hipogranularidad o desgranulación que no
732
▲ Neoplasias de células plasmáticas
Tabla 4
Tabla 5
733
Figura 2. Frotis de sangre periférica donde se advierte Figura 3. Frotis de medula ósea de un mieloma múltiple con
abundante material proteico depositado en los espacios anisocitosis de las células plasmáticas (May-Grünwald-
intercelulares (flecha), así como hematíes agrupados en Giemsa).
forma de pila de monedas (May-Grünwald-Giemsa).
734
▲ Neoplasias de células plasmáticas
Tabla 6
• Niveles de calcio sérico > 0,25 mmol/L por encima del límite superior normal o > 2,75 mmol/L
• Insuficiencia renal: creatinina > 173 mmol/L
• Anemia: hemoglobina 2 g/dL por debajo del límite inferior de la normalidad o hemoglobina < 10 g/dL
• Lesiones óseas: lesiones líticas u osteoporosis con fracturas por aplastamiento vertebral
• Otros: hiperviscosidad, amiloidosis sintomáticas, infecciones bacterianas recurrentes (> 2 episodios
en 1 año)
Fuente: Grupo Internacional de Estudio del Mieloma
735
Figura 6. Frotis de medula ósea de un mieloma IgG con Figura 7. Célula plasmática patológica con un núcleo con
infiltración de células plasmáticas de tamaño desigual constricciones que condicionan su multilobularidad (May-
(May-Grünwald-Giemsa). IgG: inmunoglobulina G. Grünwald-Giemsa).
736
▲ Neoplasias de células plasmáticas
737
Figura 12. Célula plasmática que contiene inmunoglobuli- Figura 13. Células mielomatosas con inclusiones citoplas-
nas en su citoplasma y que morfológicamente simula una máticas en forma de agujas, constituidas por material pro-
célula tesaurismótica (May-Grünwald-Giemsa). teico cristalizado (May-Grünwald-Giemsa).
738
▲ Neoplasias de células plasmáticas
739
Figura 21.
Célula plasmá-
tica en anillo
desello (May-
Grünwald-
Giemsa).
Figura 22. Varias células mielomatosas que muestran un con- Figura 23. Varias células plasmáticas que ofrecen el fenó-
torno citoplasmático deshilachado (May-Grünwald-Giemsa). meno de la clasmatosis (May-Grünwald-Giemsa).
740
▲ Neoplasias de células plasmáticas
741
Figura 26. Frotis de medula ósea que muestra células plas- Figura 27. Frotis de medula ósea de un mieloma IgA.
máticas “flameadas”, algunas de gran talla, así como célu- Destacan varias células plasmáticas “flameadas” (May-
las plasmáticas binucleadas (May-Grünwald-Giemsa). Grünwald-Giemsa). IgA: inmunoglobulina A.
cadenas ligeras son eliminadas por la ori- En la Tabla 8 se anotan las diversas
na y no se acumulan en el interior de la peculiaridades morfológicas que se pue-
célula. Por este mismo motivo, pero en den encontrar en las células plasmáticas
sentido inverso, en los raros mielomas no patológicas. La mayoría de los aspectos
excretores cabe esperar, a nivel morfo- morfológicos referidos se deben al depó-
lógico, una gran abundancia de cuerpos sito celular de material proteico, aunque
de inclusión de aspecto diverso(15) (Figu- otros fenómenos morfológicos, como la
ra 31); en estos casos, el tratamiento con hiperlobulación nuclear, la fagocitosis
antisueros antiinmunoglobulinas puede generalmente de eritrocitos, o el aspecto
demostrar la presencia de inmunoglo- seudo-Buhot, nada tienen que ver con el
bulinas en el citoplasma. Es posible que mismo.
algunos de estos mielomas aparentemen- Biopsia medular. La punción medular
te no excretores sean en realidad excre- es básica para establecer el diagnóstico
tores, pero debido a la vulnerabilidad de de plasmocitoma, pero no siempre es
la inmunoglobulina en su degradación posible obtener material medular por la
postsintética y a un tiempo de circulación mielofibrosis acompañante, circunstancia
muy corto, ésta no se pueda detectar en que se da en el 12% de los MM. En tales
el plasma (Tabla 7). situaciones hay que recurrir necesaria-
742
▲ Neoplasias de células plasmáticas
mente a la biopsia medular(16) (Figura 32), Figura 29. Frotis de medula ósea de un mieloma IgD con
también imprescindible cuando exista una gran abigarramiento del contorno nuclear de las células
infiltración moderada o poco atípica. La plasmáticas patológicas (May-Grünwald-Giemsa). IgD:
inmunoglobulina D.
biopsia ósea permite evaluar con preci-
sión la carga tumoral inicial y postrata-
miento, estimar los efectos tóxicos sobre c) Difuso, cuando las células hematopo-
la hematopoyesis y evaluar el grado de yéticas y adiposas son sustituidas por las
mielofibrosis. En ocasiones, también es células mielomatosas.
posible detectar el depósito intercelular o La inmunohistología permite saber si
en la pared vascular de sustancia amiloi- una proliferación plasmocelular es mono-
de. La topografía de la distribución de las clonal o policlonal.
células plasmáticas es muy importante. También es muy interesante valorar la
En condiciones normales, la localización angiogénesis por área de material biópsi-
plasmocelular es perivascular, en tanto co, ya que una neoangiogénesis aumen-
que en el MM se admiten tres tipos de tada se ha relacionado con la progresión
patrones infiltrativos: del MM(17). Las estructuras vasculares
a) Intersticial, en donde las células plas- marcadas con anti-CD34 registran un
máticas infiltran la medula ósea sin un aumento significativo en comparación con
patrón concreto, entremezclándose con el registrado en la GMSI.
las células hematopoyéticas y respetando La inmunohistoquímica ha propiciado
los adipocitos (Figura 33). nuevas facilidades en casos con una
b) Nodular, cuando los plasmocitos for- infiltración plasmocelular modesta o
man agregados (Figura 34). poco atípica. Asimismo, facilita el reco-
743
Figura 30. Mieloma IgD cuyas células plasmáticas tienden Figura 31. Mieloma no excretor. Se observan células mie-
a la binucleación (May-Grünwald-Giemsa). lomatosas con cuerpos de Russell en el citoplasma (May-
Grünwald-Giemsa).
744
▲ Neoplasias de células plasmáticas
Tabla 7
Mieloma no secretor • Abundantes CP con cuerpos de inclusión (Russell, Dutcher), células de Mott
745
Figura 33. Biopsia ósea de un mieloma IgG κ. Infiltración
intersticial por células plasmáticas positivas para la cade-
na ligera κ (inclusión en parafina, técnica de la inmuno-
peroxidasa).
746
▲ Neoplasias de células plasmáticas
747
Figura 39. Células mielomatosas con expresión del antíge-
no CD56 (técnica inmunocitoquímica de FAAFA).
748
▲ Neoplasias de células plasmáticas
Tabla 9
749
Tabla 10
Pérdidas Cromosomas
13
13q
6
14
8
X
Y
750
▲ Neoplasias de células plasmáticas
751
más próximos a una gammapatía mono-
Tabla 12
clonal de significado incierto (GMSI) que
Mieloma no secretor a un MM(37), pero a corto o largo plazo
suelen desarrollar un mieloma sintomá-
• Ausencia de proteína M en suero y/u orina por tico. No se han descrito peculiaridades
técnica de inmunofijación citológicas en este subtipo de mieloma
• Infiltración medular clonal de plasmocitos (Tabla 13).
≥ 10% o presencia de plasmocitoma Otra variante similar la constituye el mie-
• Afectación orgánica propia del MM loma indolente, en el que, a diferencia del
mieloma quiescente, puede haber lesio-
MM: mieloma múltiple
nes óseas líticas no dolorosas. Su segui-
miento es obligado y no se trata hasta que
sea sintomático(38).
Tabla 13 Una variante morfológica de muy mal
pronóstico la constituye el mieloma plas-
Mieloma quiescente
(smoldering myeloma) moblástico.
752
▲ Neoplasias de células plasmáticas
753
Figura 40. Frotis de sangre periférica de una leucemia pri- Figura 41. Frotis de sangre periférica de una leucemia de
maria de células plasmáticas (May-Grünwald-Giemsa). células plasmáticas precedida de un plasmocitoma. Las
células plasmáticas circulantes ofrecen un contorno deshi-
lachado (May-Grünwald-Giemsa).
754
▲ Neoplasias de células plasmáticas
Tabla 14
755
Tabla 15 Tabla 16
756
▲ Neoplasias de células plasmáticas
Tabla 17
757
Tabla 18
Desflecamiento citoplasmático + -
Nucleolos gigantes + -
Multinuclearidad + ±
758
▲ Neoplasias de células plasmáticas
Tabla 19
759
la proteína C reactiva y el receptor sérico
Tabla 21
de la IL-6.
Enfermedades que pueden cursar con IgM
monoclonal MACROGLOBULINEMIA
DE WALDENSTRÖM
• MW (sintomática, asintomática)
• GMSI IgM La MW es una proliferación monoclonal
• Leucemia linfoide crónica con componente IgM de linfocitos B secretores de IgM, descrita
• Linfomas no Hodgkin con componente IgM por Waldenström en 1944. Su encuadre
nosológico es difícil, ya que comparte
• Trastornos relacionados con IgM
características con otros síndromes lin-
(sin diagnóstico claro de MW):
- Crioglobulinemia sintomática foproliferativos, sobre todo si se trata de
- Amiloidosis primaria un proceso con un componente monoclo-
- Autoinmunidad derivada de anticuerpos IgM nal IgM asociado (Tabla 21). En la MW el
(síndrome de aglutininas frías) clon tumoral está constituido por células
• Mieloma IgM plasmáticas, por linfocitos B maduros y
• Procesos autoinmunes (síndrome de Sjögren,
por linfoplasmocitos(62). Comparte muchos
artritis reumatoide) aspectos etiopatogenéticos con el MM y
con la leucemia linfática crónica de célu-
GMSI: gammapatía monoclonal de significado incierto;
IgM: inmunoglobulina M; MW: macroglobulinemia de
las B o con la gammapatía monoclonal
Waldenström IgM de significado incierto, entidades con
las que los límites son a veces difíciles de
situar. Afortunadamente, a partir de una
monoclonal IgG o IgM inferior a 3 g/dL, reunión de consenso celebrada en Ate-
o de IgA inferior a 1 g/dL, que persiste nas(63) el panorama nosológico de la MW
estable durante meses o años después se va acotando(64). La MW queda defini-
de haber sido reconocida la gammapatía, da como un trastorno linfoproliferativo B,
habla en favor de la forma benigna. Las caracterizado por infiltración en la medula
inmunoglobulinas no clonales, en caso de ósea de células linfoides con patrón inter-
estar disminuidas, no predicen necesaria- trabecular predominante junto a presen-
mente progresión, al igual que pequeñas cia de una gammapatía IgM monoclonal,
cantidades de cadenas ligeras en la ori- excluyendo de forma taxativa la fijación de
na. En el mismo sentido se interpretan los un umbral mínimo de IgM monoclonal en
niveles normales de las inmunoglobulinas el suero para definir la enfermedad(65). La
policlonales. MW se corresponde con la entidad pato-
Entre otras tecnologías sugeridas para lógica del linfoma linfoplasmocítico de la
diferenciar las gammapatías benignas de clasificación de la Organización Mundial
las malignas, hay que citar el índice de de la Salud (ver Capítulo 11).
incorporación de la timidina radioactiva, Al igual que en el mieloma, en cuanto
que es muy bajo o nulo en las células a su etiopatogenia, se supone que es un
plasmáticas de las formas benignas, y proceso multifásico de transformación
que contrasta con la ávida incorporación neoplásica que va acumulando fenóme-
por la célula plasmática mielomatosa. Un nos oncogénicos con aparición de subclo-
buen parámetro bioquímico en este diag- nas cada vez más agresivas.
nóstico diferencial lo constituye la deter- Es una discrasia plasmocelular mucho
minación sérica de la β2-microglobulina, menos frecuente que el MM y represen-
760
▲ Neoplasias de células plasmáticas
761
Figura 44. Frotis de sangre periférica donde se observan Figura 45. Frotis de sangre periférica donde se observan
linfocitos con tendencia a la transformación plasmocítica linfoplasmocitos vacuolizados, un eritroblasto y dos granu-
(linfoplasmocitos) (May-Grünwald-Giemsa). locitos neutrófilos (May-Grünwald-Giemsa).
minoritaria, que representa como máximo del aumento de mastocitos sigue siendo
el 10% de la celularidad proliferante. La desconocido, pero se ha sugerido que la
cuantía de la infiltración linfoplasmocitoi- molécula CD40, expresada por los masto-
de es variable, siendo frecuente la propor- citos, sería decisiva en la patogenia de la
ción del 40 al 50% de la totalidad celular. macroglobulinemia(62).
A menudo los elementos linfoplasmocitoi- En la mayor parte de los casos, la
des presentan inclusiones citoplasmáticas biopsia ósea muestra un patrón infil-
(cuerpos de Russell) o nucleares (cuer- trativo difuso intertrabecular aunque, en
pos de Dutcher) (Figura 48), constituidas ocasiones, éste puede tener carácter
por material PAS positivo de naturaleza intersticial o nodular. Este último patrón
inmunoglobulínica; estas últimas tienen justifica que no se detecte infiltración en
un gran valor diagnóstico. los aspirados de algunos pacientes, por
Se ha señalado una proliferación lo que la práctica de la biopsia medular
mastocítica constante muy importante es obligada. La hiperplasia reticulínica es
acompañante de la macroglobulinemia, muy frecuente.
y que está ausente en la leucemia linfá- El fenotipo de la célula proliferan-
tica crónica (Figura 49). El significado te expresa antígenos de línea B, como
762
▲ Neoplasias de células plasmáticas
Figura 46. Frotis de medula ósea infiltrada por elemen- Figura 47. Frotis de medula ósea densamente infiltrado por
tos linfoides, algunos plasmocitos y una célula cebada. elementos linfoides maduros junto a plasmocitos aislados
La paraproteína impide probablemente visualizar la granu- y a un mastocito (May-Grünwald-Giemsa).
lación del único granulocito presente en el campo (May-
Grünwald-Giemsa).
763
Figura 48. Frotis de medula ósea de una macroglobuli- Figura 49. Frotis de medula ósea de una macroglobuline-
nemia de Waldenström. La flecha señala una inclusión mia de Waldenström donde la infiltración linfoide y masto-
intranuclear. Se advierten asimismo dos células cebadas de cítica es discreta (May-Grünwald-Giemsa).
configuración normal, dotadas de abundante granulación
(May-Grünwald-Giemsa).
764
▲ Neoplasias de células plasmáticas
Tabla 22
• MW sintomática + + + +
• MW asintomática + + - -
• Trastornos relacionados
con paraproteinemia IgM + - + -
• GMSI IgM + - - -
GMSI: gammapatía monoclonal de significado incierto; IgM: inmunoglobulina M; MW: macroglobulinemia de Waldenström
765
de expresarse, puede hacerlo median-
Tabla 23
te una banda no homogénea, como la
Patología relacionada con las cadenas enfermedad de Seligmann. Esto obliga a
pesadas de las inmunoglobulinas una inmunoelectroforesis con antisueros
monoespecíficos de cadenas pesadas.
• Enfermedad de las cadenas α o enfermedad Los fragmentos de cadenas pesadas son
de Seligmann muy cortos, debido a una deleción parcial
• Enfermedad de las cadenas γ o enfermedad o completa de la región variable (VH) y de
de Franklin la región constante (CH). Recuérdese tam-
• Enfermedad de las cadenas μ o enfermedad bién el hecho, aparentemente paradójico,
de Forte de que en más de la mitad de los casos
• Enfermedad de las cadenas δ o enfermedad de enfermedad de las cadenas pesadas μ
de Vilpo las células proliferantes producen cadenas
monoclonales ligeras, aunque éstas no
pueden acoplarse a las cadenas pesadas
y, por ello, pueden aparecer en la orina en
nado tipo de linfoma. Así, la enfermedad forma de proteína de Bence-Jones. Esta
de las cadenas pesadas γ es una variante síntesis de cadenas ligeras no queda res-
del linfoma linfoplasmocítico, la enferme- tringida a la enfermedad de las cadenas
dad de las cadenas pesadas μ lo es de la pesadas μ, puesto que muy esporádica-
leucemia linfática crónica, y la enfermedad mente se ha detectado en otros tipos de
de las cadenas pesadas α es la variante enfermedades de cadenas pesadas.
de un linfoma MALT.
Su frecuencia es muy baja, cifrándose
Enfermedad de las cadenas
en tan sólo el 1% de todas las discrasias
pesadas γ o enfermedad de Franklin
plasmocelulares. El diagnóstico no tiene
una base citológica, sino bioquímica. Las Este proceso es un linfoma linfoplas-
enfermedades de las cadenas pesadas, mocítico con infiltración linfoplasmocítica
que comprenden cuatro entidades, se pleomórfica en la medula ósea, ganglios,
enumeran en la Tabla 23. bazo y anillo linfático de Waldeyer(71). Las
La enfermedad de las cadenas células patológicas producen una cadena
pesadas γ fue la primera entidad de este pesada γ truncada, por lo que no pueden
grupo descrita en la literatura(71). La enfer- unirse a cadena ligera para formar una
medad de las cadenas pesadas α es la molécula completa de inmunoglobulina.
más común, y se han publicado más de Muchos pacientes presentan procesos
150 casos de la misma(72). La enfermedad autoinmunes, especialmente artritis reuma-
de las cadenas pesadas μ es excepcio- toide, anemia hemolítica y trombocitopenia.
nal y desde su identificación, en 1970(74), En la sangre periférica suele existir pan-
apenas llegan a una veintena los casos citopenia y eosinofilia. En una cuarta parte
descritos. La enfermedad de las cadenas de los casos pueden circular células lin-
pesadas δ es todavía más excepcional foplasmocitoides o linfocitos, simulando
que la anterior(75). El diagnóstico bioquími- una leucemia linfática crónica. La medula
co de estas entidades relega a un segundo ósea ofrece una imagen muy semejante
plano el valor de la citología. La proteína a la hallada en la MW, si bien, en un 15%
anómala no se detecta la mayoría de las de los casos, la citología medular es total-
veces mediante la electroforesis y, en caso mente normal. Por inmunofluorescencia se
766
▲ Neoplasias de células plasmáticas
pueden detectar en la medula ósea, y posi- Esta enfermedad presenta una espe-
blemente también en la sangre periférica, cial incidencia en Oriente Medio, norte de
células linfoides que sintetizan únicamente África, zonas subtropicales de América y
cadenas pesadas γ, y en suero se detecta zona del Mediterráneo. Estos pacientes
por inmunofijación IgG sin cadenas ligeras. presentan frecuentes parasitosis intesti-
En algún caso se ha descrito activación del nales crónicas, causantes de la estimula-
oncogén N-RAS y su asociación con un ción antigénica continuada de la mucosa
síndrome mielodisplásico. intestinal. Se ha señalado también la loca-
lización respiratoria de la enfermedad de
las cadenas pesadas.
Enfermedad de las cadenas
La citología sanguínea es anodina y la
pesadas α o enfermedad de
medula ósea está indemne. En caso de no
Seligmann
hallarse la cadena pesada α en el suero,
Fue referida por primera vez por Selig- será preciso utilizar anticuerpos anti-IgA
mann y se considera una variante del linfo- específicos para detectar la IgA aberran-
ma B de la zona marginal extranodal aso- te mediante inmunofijación, detectarla en
ciado a mucosa (MALT: mucosa-associated el líquido yeyunal o en el aspirado bron-
lymphoid tissue, tejido linfoideo asociado a coalveolar, e incluso a nivel intracelular,
las mucosas)(72). Es el tipo más frecuen- mediante estudio inmunocitoquímico,
te de enfermedad de cadenas pesadas ya que existen formas no secretoras de
y afecta de forma primordial al sistema enfermedad de las cadenas pesadas α.
excretor de la inmunoglobulina IgA. Incide Estudios moleculares han demostrado el
en adultos jóvenes y la afectación intesti- reordenamiento de los genes que codifi-
nal es la más común, manifestándose con can para la cadena pesada α.
un síndrome de malabsorción y frecuente
tetania. La lesión infiltrativa linfoplasmoci-
Enfermedad de las cadenas
toide se localiza preferentemente a nivel
pesadas μ o enfermedad de Forte
de la región duodeno-yeyunal y mesentéri-
ca, con habitual ausencia de adenopatías Debería sospecharse la existencia de
periféricas (sólo abdominales) y hepatoes- esta enfermedad frente a un síndrome
plenomegalia. Cabe distinguir un estadio linfoproliferativo semejante a la leucemia
premaligno, susceptible de curación con linfática crónica, que curse con fracturas
antibióticos por vía oral, y desaparición de óseas, hepatoesplenomegalia notoria y
la proteína anómala en el suero y líquido ausencia de adenomegalias(73). Junto a
intestinal. En la segunda etapa de malig- anemia y trombocitopenia, en dos terce-
nización se desarrolla un linfoma B de alto ras partes de pacientes, suele registrarse
grado de malignidad, cuyas células parten leucocitosis moderada con circulación de
del mismo clon de célula B de la prolife- linfocitos semejantes a los de la leucemia
ración plasmática o linfoplasmocitoide ini- linfática crónica pero CD5-, y plasmocitos
cial. Parece entreverse que la enfermedad que contienen grandes vacuolas citoplas-
de las cadenas pesadas α constituye un máticas. Recuérdese que muchas células
ejemplo de patología caracterizada por una plasmáticas normales tienen una vacuola
secuencia de eventos que abarcan desde en el citoplasma, pero en esta entidad las
un proceso hiperplásico potencialmente células plasmáticas patológicas presen-
benigno hasta una proliferación decidida- tan una o múltiples vacuolas de tamaño
mente maligna. muy grande. Al parecer, dichas vacuolas
767
Tabla 24
768
▲ Neoplasias de células plasmáticas
Tabla 25
Adquiridas:
Primaria (AL) • Cadenas ligeras monoclonales (κ o λ)
Secundarias (AA):
• Enfermedad inflamatoria crónica • Proteína amiloide A (AA)
• Fiebre mediterránea familiar
• Senil sistémica (cardiaca) • Transtirretina normal
• Asociada a diálisis crónica • β2-microglobulina
769
a b
Figura 50. a) Frotis de medula ósea de un mieloma entre cuyas células se deposita un material amorfo identificado como
sustancia amiloide mediante tinciones especiales (May-Grünwald-Giemsa). b) Frotis de medula ósea en el que se advierte
un depósito intercelular de sustancia amiloide en un paciente afecto de una infección crónica (May-Grünwald-Giemsa).
770
▲ Neoplasias de células plasmáticas
Tabla 26
771
ASPECTOS QUE CONVIENE RECORDAR EN RELACIÓN
CON LAS NEOPLASIAS DE CÉLULAS PLASMÁTICAS
772
▲ Neoplasias de células plasmáticas
773
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776
Capítulo 15
L
a sangre se relaciona con práctica-
mente todos los tejidos y órganos Tabla 1
de nuestra economía, muchos de
Mecanismos patogénicos de la anemia
los cuales, al enfermar, ocasionan signos en neoplasias sólidas
y síntomas hematológicos que deben ser
valorados adecuadamente. Por ser moti- • Déficit nutricionales (hierro, ácido fólico,
vo de consulta frecuente, el hematólogo vitamina B12)
ha de estar alertado acerca de los cam- • Utilización alterada del hierro (bloqueo en SMF)
bios hematológicos secundarios a enfer- • Pérdidas hemorrágicas
medades sistémicas. En un buen número • Hemólisis (autoinmune o microangiopática)
de casos, la citología puede ayudar deci- • Regulación humoral perturbada
• Hipoplasia/aplasia selectiva de la serie roja
sivamente a diferenciar las alteraciones
• Fenómenos de mielodisplasia
hematológicas primarias de otras de índo- • Infiltración medular por el tumor
le extrahemática. A veces es una anemia • Fibrosis medular
que, sin derivar de una hemopatía, se • Acción mielotóxica por quimio y/o radioterapia
constituye en el signo guía diagnóstico de
SMF: sistema mononuclear fagocítico
un paciente que se demostrará luego por-
tador de una neoplasia epitelial o de unas
varices esofágicas por cirrosis hepática,
por sólo citar algún ejemplo del sinfín de que aparecen en un 7-10% de los pacien-
procesos que se manifiestan con rasgos tes adultos con cáncer, en los que muchas
hematológico-citológicos. En el presente veces se conocen poco los mecanismos
capítulo se revisa el alcance de la citología básicos que los producen; ejemplos de ello
hematológica como método orientativo en son las alteraciones eritrocitarias (anemia
algunos procesos extrahemáticos(1). y, más raramente, poliglobulia), las des-
viaciones en el número, tipo, morfología y
función de los leucocitos, y los trastornos
ENFERMEDADES
de las plaquetas, entre otros.
NEOPLÁSICAS
En el curso de las enfermedades neoplá-
Alteraciones eritrocitarias
sicas puede surgir una gran variedad
de alteraciones hematológicas. Unas se La alteración hematológica más común
deben a la invasión directa por el tumor o en los enfermos neoplásicos es la ane-
sus metástasis, otras a infecciones o toxi- mia, cuya patogenia puede ser múltiple
cidad del tratamiento, y algunas se cons- (Tabla 1). Todos los mecanismos pato-
tituyen en los síndromes paraneoplásicos, génicos enumerados en la Tabla 1 sue-
777
Tabla 2
778
▲ Aportaciones del estudio morfológico en el diagnóstico...
Figura 2. Frotis de medula ósea con una micrometástasis Figura 3. Frotis de sangre periférica con células carcinoma-
procedente de una neoplasia prostática (May-Grünwald- tosas en una neoplasia de ovario con extensa diseminación
Giemsa). (May-Grünwald-Giemsa).
779
con modesta mielemia y neto predominio
de los polinucleares neutrófilos. Un índice
de fosfatasas alcalinas granulocíticas ele-
vado y la ausencia de signos morfológicos
dishematopoyéticos y, sobre todo, la del
cromosoma Philadelphia o de su gen de
fusión permitirán claramente su diferen-
ciación de la leucemia mieloide crónica. El
diagnóstico diferencial más comprometido
ha de establecerse con la leucemia neu-
trofílica crónica, y en muchas ocasiones
será el descubrimiento de la neoplasia lo
que aclarará su diagnóstico. La produc-
ción excesiva de granulocitos se debe
a la elaboración por parte de la célula
neoplásica de factores estimuladores de
la mielopoyesis (CSF-GM). Las reacciones
leucemoides a eosinófilos se han descrito
aisladamente en el carcinoma de tiroides,
bronquios y cérvix. En muchas neoplasias
epiteliales, sobre todo de pulmón y pán-
creas, es común un cierto grado de eosi-
nofilia medular y sanguínea(4). Las reaccio-
nes leucemoides linfocíticas secundarias a
Figura 4. Frotis de sangre periférica de un paciente neoplá- neoplasias son excepcionales. En la mayor
sico donde se muestra un monocito con un núcleo inten- parte de los casos se trata de la relativa-
samente replegado (monocito “en teja”) (May-Grünwald- mente frecuente asociación de un tumor
Giemsa).
epitelial con una leucemia linfática crónica.
Tabla 3
• Anemia
• Poliglobulia (hipernefroma, hemangioblastoma cerebeloso, hepatoma)
• Morfología eritrocitaria alterada (macrocitosis, microcitosis, esquistocitosis)
• Neutrofilia/Reacciones leucemoides neutrofílicas/neutropenia
• Polinucleares neutrófilos anómalos (anomalías granulares, cuerpos de Döhle)
• Eosinofilia
• Monocitosis (formas “en teja”)
• Aumento de linfocitos grandes granulares
• Síndrome leucoeritroblástico
• Trombocitosis/Trombocitopenia
• Presencia de células tumorales (en leucoconcentrados)
780
▲ Aportaciones del estudio morfológico en el diagnóstico...
La neutropenia asociada a un tumor malig- otras inespecíficas. Entre las últimas hay
no puede deberse a extensa infiltración que mencionar la conjunción de eosino-
neoplásica, a irradiación o a efecto cito- filia, plasmocitosis reactiva e hiperplasia
tóxico de los fármacos administrados. En eritroblástica y megacariocítica (mielitis
estos casos, el examen medular informará intersticial), así como un patrón de hierro
acerca del matiz infiltrativo o hipoplásico. medular característico, compartido con
El aumento sanguíneo de monocitos es procesos infecciosos crónicos y colage-
un dato de observación frecuente en los nosis, y caracterizado por un número de
pacientes con neoplasias epiteliales, si sideroblastos disminuido con aumento del
bien las cifras más llamativas se dan en las hierro macrofágico (Figura 5); sin embar-
neoplasias hematológicas (leucemia mie- go, en neoplasias sangrantes puede des-
lomonocítica crónica, linfoma de Hodgkin, cender el hierro de depósito (Tabla 4).
etc.). Los monocitos “en teja”, que poseen Con mucha frecuencia, la punción medu-
unos repliegues nucleares que asemejan lar del enfermo neoplásico es blanca, y
la disposición de las tejas en un tejado, no se aspira grumo medular por la mie-
son sólo valorables cuando están amplia- lofibrosis reactiva acompañante. En tales
mente representados (Figura 4). En algu- circunstancias, la observación detallada,
nos pacientes con melanoma diseminado
se han detectado inclusiones melánicas
en los monocitos y polinucleares neutrófi-
los de la sangre(5).
781
están aisladas, ya que fácilmente pueden
Tabla 4
pasar desapercibidas al examen morfoló-
Características del aspirado medular gico y posiblemente estén ya presentes
en neoplasias sólidas en estadios precoces de la neoplasia. En
un estudio sobre 552 pacientes con cán-
• Alteraciones específicas: cer de mama se han hallado en la medula
- Presencia de células tumorales metastásicas ósea células neoplásicas metastásicas
• Alteraciones inespecíficas: citoqueratina positivas en un 36% de los
- Mielitis intersticial (eosinofilia + plasmocitosis casos(6) (Figura 6). El tropismo medular
+ eritroblastosis + megacariocitosis) de las neoplasias de mama, próstata,
- Fibrosis (punción blanca) tiroides, riñón, melanoma y simpatoblas-
- Necrosis toma es bien conocido. En la mayor parte
- Patrón de bloqueo del hierro medular de estos casos, las células neoplásicas
se agrupan en agregados sin una arqui-
tectura reconocible, si bien en ocasiones
es posible que adopten la disposición del
tejido canceroso del que provienen. Las
metástasis del neuroblastoma, del rabdo
o leiomiosarcoma y, sobre todo, del cán-
cer anaplásico de pulmón pueden crear
serias dificultades diagnósticas para dis-
tinguirlas de las leucemias linfoblásticas.
El neuroblastoma o simpatoblastoma es
el tumor infantil que con más frecuencia
metastatiza la medula ósea, y representa
entre un 8 y un 10% de los tumores infan-
tiles. Hay que sospechar su existencia
ante una metástasis de células pequeñas
que se agrupen en rosetas, asociándose
a la presencia de una sustancia amor-
fa extracelular o de aspecto fibrilar y de
tonalidad azul-grisácea con la tinción de
May-Grünwald-Giemsa (Figuras 7 y 8).
Estas características son fundamentales
Figura 6. Metástasis ganglionar de una neoplasia de prós-
tata cuyas células son citoqueratina positivas (técnica para diferenciar las metástasis del neu-
inmunocitoquímica de FAAFA utilizando el anticuerpo anti- roblastoma de las del sarcoma de Ewing
citoqueratina CAM 5.2). y de las leucemias agudas. La detección
de filamentos intermedios (vimentina,
desmina, neurofilamentos y proteína glial
sobre todo en los bordes y extremos de fibrilar) y del antígeno leucocitario común
la preparación, suele poner de manifiesto mediante técnicas inmunocitoquímicas
la celularidad metastásica. Las técnicas permite fácilmente distinguir la celulari-
inmunocitoquímicas, con la utilización dad hematopoyética de la de los tumo-
de diversas anticitoqueratinas, son de res constituidos por células pequeñas y
extrema utilidad en la detección de célu- redondas(7). También el melanoma puede
las epiteliales metastásicas, sobre todo si disponer sus células aisladamente y no
782
▲ Aportaciones del estudio morfológico en el diagnóstico...
Figura 7. Frotis de medula ósea infiltrada por células Figura 8. Células de neuroblastoma, entre las cuales se depo-
blásticas de origen neuronal (May-Grünwald-Giemsa). sita abundante material fibrilar (May-Grünwald-Giemsa).
783
Figura 9. Frotis de medula ósea en el que se advierten
varios melanocitos con distinta carga melánica (May-
Grünwald-Giemsa).
se observan algunas células hematopo- Figura 10. Frotis de medula ósea con metastatización de un
rabdomiosarcoma (May-Grünwald-Giemsa).
yéticas picnóticas, no identificables, sobre
un fondo de material amorfo necrótico.
Cursa con intensos dolores óseos, fiebre,
pancitopenia y síndrome leucoeritroblás- con la celularidad linfoide (Figura 14); en
tico. La necrosis medular puede detec- ocasiones se advierte un cúmulo de célu-
tarse también en infecciones bacterianas las metastásicas que adoptan una dispo-
graves, en la coagulación intravascular sición glandular (Figura 15).
diseminada, en la anemia drepanocítica También pueden verse células neoplá-
y por acción de algunos fármacos, como sicas en los líquidos de las cavidades
el imatinib mesilato y el interferón α. Las corporales; en la Figura 16 se muestra
neoplasias hematológicas más habituales un frotis de un líquido pleural en el que
asociadas a necrosis de medula ósea son se distinguen varios linfocitos, una célula
la leucemia aguda linfoblástica y los linfo- mesotelial y dos células neoplásicas.
mas no Hodgkin(10).
La metastatización de los ganglios regio-
ENFERMEDADES
nales por un proceso neoplásico es muy
ENDOCRINOLÓGICAS
frecuente y puede detectarse mediante un
procedimiento sencillo e incruento, como La existencia de alteraciones hematoló-
es la punción ganglionar. En los frotis gan- gicas en el curso de diversas endocrinopa-
glionares es posible observar células epi- tías, especialmente en patología tiroidea y
teliales metastásicas que se entremezclan suprarrenal, confirma la intervención de
784
▲ Aportaciones del estudio morfológico en el diagnóstico...
785
Figura 14. Frotis de un aspirado ganglionar en el que se
entremezclan células epiteliales metastásicas con la celula-
ridad linfoide (May-Grünwald-Giemsa).
786
▲ Aportaciones del estudio morfológico en el diagnóstico...
787
La leucopenia con neutropenia es muy
Tabla 5
frecuente en la cirrosis hepática y aún lo
Alteraciones medulares inducidas por es más la trombocitopenia. En las hepa-
el abuso etílico agudo titis víricas suelen observarse células
idénticas a las halladas en la mononu-
• Eritropoyesis ineficaz con sideroblastosis cleosis infecciosa (MI), si bien en propor-
anillada ción inferior. Después de un trasplante
• Eritroblastos y, ocasionalmente, granulocitos hepático suele surgir una hematopoyesis
vacuolizados marcadamente displásica, atribuida sobre
• Eritroblastos multinucleados
todo a alteraciones del microambiente
• Megacariopoyesis ineficaz
• Células plasmáticas que atesoran hierro
medular(13). Finalmente, en las anomalías
• Necrosis medular parcelaria morfológicas inducidas por la intoxicación
• Cambios megaloblásticos alcohólica aguda destacan los cambios
• Hipocelularidad megaloblásticos medulares, la sidero-
blastosis anillada y la vacuolización eri-
troblástica, semejante a la descrita en los
accidentes tóxicos por cloranfenicol, tia-
cells o acantocitos y dianocitos). El hiper- mfenicol, déficit de riboflavina y de cobre,
esplenismo puede originar pancitopenia o a la observada en el coma hiperosmolar.
periférica sin signos morfológicos displá- En la Tabla 5 se enumeran las alteracio-
sicos. La hemólisis es muy intensa en el nes medulares que pueden ser inducidas
síndrome de Zieve. Otras veces domina por el alcohol y cuya reversibilidad, tras su
un déficit de ácido fólico y de vitamina B12, abstinencia, suele registrarse en el trans-
con los consiguientes rasgos macroblásti- curso de semanas. El alcohol produce
cos y pleocariocitosis, tanto en la periferia inhibición in vitro de las CFU-GM y de las
como en la medula. La anemia aplásica BFU-E, así como de las células germina-
de origen vírico es rara, pero de curso les pluripotentes.
fulminante. En la cirrosis hepática puede
observarse hipoplasia medular en damero.
ENFERMEDADES RENALES
También es posible detectar importantes
rasgos diseritropoyéticos, sobre todo en La insuficiencia renal es causa frecuente
la cirrosis hepática con intensa plasmoci- de anemia. Ésta suele ser multietiológica y
tosis medular reactiva, que pueden ceder muy compleja. A la vida eritrocitaria media
al compensarse el proceso hepático. acortada suelen sumarse una depresión
Las poliglobulias son poco frecuentes y medular por toxinas urémicas, pérdidas
pueden acompañar a algunos hepatomas sanguíneas por los programas de diáli-
y al síndrome de Budd-Chiari. En la estea- sis, toxicidad alumínica, déficit de factores
tosis alcohólica aguda se han descrito madurativos y secreción inadecuada de
estomatocitos, aunque porcentualmente eritropoyetina(14). Para su estudio es básico
muy escasos en comparación con el por- el examen cuidadoso de la morfología eri-
centaje observado en la estomatocitosis trocitaria. En los pacientes en programas
hereditaria. En los procesos colestáticos, de diálisis es constante un balance férri-
las alteraciones de la morfología eritro- co negativo, con la consiguiente microci-
citaria difieren de las de la cirrosis, con tosis, hipocromía, descenso del número
predominio de macroleptocitos y células de sideroblastos y disminución o ausen-
en diana. cia del hierro macrofágico medular. Por el
788
▲ Aportaciones del estudio morfológico en el diagnóstico...
789
aunque no son específicos, su negatividad
hará dudar del diagnóstico de LES. Entre
una larga relación de anticuerpos desta-
can los anticuerpos anti-ADN bicatenario
o nativo, que se demuestran en el 80% de
los casos y que a título alto se consideran
específicos del proceso patológico.
Artritis reumatoide
La artritis reumatoide, como enferme-
dad de base inmunológica y de clínica
muy pleomorfa(16), ejerce una profunda
influencia sobre la hematopoyesis. Es
habitual constatar una moderada anemia
normocítica y normocrómica, que guarda
relación con el grado de actividad. Ante
anemias muy intensas hay que destacar
hemorragias digestivas ocultas, general-
Figura 17. Células LE. Dos granulocitos internalizan mente debidas a la importante toma de
núcleos linfocitarios en vía de despolimerización (técnica analgésicos de estos enfermos. La neu-
de células LE). tropenia es de observación muy frecuente
y puede tener un origen tóxico o autoin-
mune, al igual que la trombocitopenia. En
la presencia del denominado anticoagu- ocasiones, la causa de la neutropenia se
lante lúpico. A la anemia normocrómica debe a la proliferación, clonal o no, de lin-
o hemolítica suelen sumarse leucopenia, focitos grandes granulares.
linfopenia y trombocitopenia. La aparición
de leucocitosis debe alertar sobre la exis-
ANEMIA DE LAS
tencia de una infección intercurrente(15).
ENFERMEDADES CRÓNICAS
Las células del LES ya fueron descritas
en 1948 por Hargraves y se conocen como La anemia de las enfermedades cróni-
células LE. Su detección se constituyó en cas es la anemia más frecuente después
la primera prueba relativamente específica de la anemia ferropénica y se presenta en
para el diagnóstico de LES. Estas células pacientes que experimentan una activa-
son el resultado de la fagocitosis, ejercida ción inmune de carácter agudo o crónico,
por polinucleares neutrófilos, de núcleos por lo que se la denomina también anemia
de linfocitos destruidos por la acción de los de la inflamación. Las principales entida-
anticuerpos antinucleares (ANA) presen- des que pueden cursar con este tipo de
tes en el suero del paciente (Figura 17). anemia se especifican en la Tabla 6.
Se observan en la mayoría de enfermos, La anemia de las enfermedades cróni-
pero para su detección se requiere una cas se debe a un trastorno de la homeos-
técnica laboriosa, por lo que su determina- tasis del hierro, con una aumentada incor-
ción se suele sustituir por otros métodos poración y retención de este metal en las
inmunológicos más sencillos. Los ANA se células del sistema mononuclear fagocíti-
descubren en el 95% de los pacientes y, co. Ello conduce a que el hierro de la cir-
790
▲ Aportaciones del estudio morfológico en el diagnóstico...
791
gérmenes Gram negativos, en el que se
pueden distinguir fagocitos con gérmenes
en el interior de una vacuola fagocítica
(Figura 18).
La poliglobulia resulta excepcional y se
observa en relación con la tuberculosis
esplénica.
Muchas infecciones, especialmente
bacterianas, cursan con leucocitosis neu-
trofílica, que puede ir precedida de una
breve fase leucopénica y de una desvia-
ción a la izquierda en el hemograma, con
cambios tóxico-degenerativos manifesta-
dos morfológicamente en forma de granu-
lación tóxica y vacuolización citoplasmá-
tica. La granulación tóxica corresponde a
Figura 18. Fagocito en sangre periférica en el curso de una
sepsis por bacilos Gram negativos. Obsérvense varios baci- granulación primaria y es de tamaño muy
los en el interior de la vacuola fagocítica (May-Grünwald- superior a la normal. En las infecciones
Giemsa). graves casi todos los neutrófilos denotan
este tipo de granulación, mientras que en
las infecciones leves solamente la presen-
secundaria de los polinucleares neutrófi- tan unos pocos granulocitos. Otro trastor-
los destruidos en los focos inflamatorios. no cualitativo frecuente en las infecciones,
Esta apolactoferrina tiene una gran avi- sobre todo en la escarlatina, lo constituyen
dez para unirse con el hierro plasmático, unas áreas basófilas circunscritas en el
que a su vez es fagocitado por el sistema citoplasma, que corresponden a los cuer-
mononuclear fagocítico. Si el índice de pos de Döhle. Las vacuolas citoplasmáti-
saturación de la transferrina no alcanza cas son en realidad vacuolas fagocíticas.
el 16%, aparece una anemia microcíti- La estructura del núcleo puede alterarse
ca e hipocrómica, hecho que suele ser en forma de deformaciones, picnosis,
habitual en los niños y en los sujetos mal cariorrexis o excesiva grumosidad; otras
nutridos. En la patogenia de la anemia veces puede vacuolizarse y hasta disol-
infecciosa también desempeña un papel verse (cariólisis). Las formas leucocitarias
importante el factor de necrosis tumoral, en necrobiosis ofrecen un tamaño celu-
que ejerce una acción inhibidora sobre la lar disminuido, con su núcleo reducido a
eritropoyesis. unas masas esféricas, apelotonadas y
Algunos microorganismos, como Clos- densas, que son la traducción morfológica
tridium welchii y Streptococcus haemoly- del proceso de apoptosis. En ocasiones,
ticus, determinan una anemia hemolítica. sobre todo en niños, aparecen reacciones
La anemia aplásica es infrecuente y se leucemoides neutrofílicas frente a estímu-
ha descrito en el curso de tuberculosis los discretos, con aparición de elementos
diseminadas o hepatitis víricas. Una gran inmaduros circulantes que cursan con un
heterogeneidad morfológica hará pen- índice de fosfatasas alcalinas granulocíti-
sar especialmente en un cuadro de coa- cas muy elevado.
gulación intravascular diseminada, muy La prueba de la reducción del nitroazul
frecuente en el shock bacteriémico por de tetrazolio está por encima de su valor
792
▲ Aportaciones del estudio morfológico en el diagnóstico...
793
Tabla 7
extracelular por rotura de los macrófagos todo específicos, son muy sugerentes de
y se precisa de cultivos en medios ade- este proceso bacteriano(21).
cuados o técnicas moleculares para su
correcta tipificación(19).
Enfermedades víricas
La infección por Ehrlichia da lugar a
unas inclusiones azules, globulosas, con Múltiples son las infecciones víricas con
aspecto de mórula de gran tamaño, y la importante repercusión sobre el sistema
mórula puede verse en los granulocitos hematopoyético(22). El paradigma más
circulantes en un 20-80% de los casos. En representativo hace referencia al virus de
relación con la célula parasitada, se dife- Epstein-Barr; en la Tabla 7 se anotan dis-
rencian dos tipos de ehrlichiosis humana; tintos procesos patológicos en los que el
así, E. chaffeensis se halla en los mono- virus de Epstein-Barr suele tener un papel
citos, en tanto que E. phagocytophila y causal. Su descripción detallada la encon-
E. equi se encuentran en los granulocitos. trará el lector en el Capítulo 9.
Constituyen un cúmulo de cocobacilos Muchos otros virus se han relacionado
Gram negativos envueltos por una mem- con hemopatías, como el herpesvirus 8
brana(20). Estas estructuras de aparien- humano con el linfoma primario de cavi-
cia inusual, especialmente en pacientes dades corporales y con la enfermedad de
inmunodeprimidos y en enfermos esple- Castleman, el virus de la hepatitis C con
nectomizados, deben considerarse aten- linfomas B y con la crioglobulinemia mix-
tamente antes de etiquetarlas como arte- ta esencial, el HTLVI y II con la leucemia-
facto. El diagnóstico se asegura mediante linfoma T del adulto, y el citomegalovirus
técnicas serológicas y moleculares. con los síndromes de MI, entre los más
En caso de sospecha de una enferme- representativos.
dad de Whipple, cuyo agente causal es Aparte de una posible relación causal,
Tropheryma whippelii y con clínica seme- la mayoría de infecciones víricas produ-
jante a un linfoma o enfermedad granulo- cen alteraciones hematológicas; así, en
matosa multiorgánica, conviene observar la emergente infección por el coronavirus
la presencia de macrófagos PAS positivos causante del síndrome respiratorio agudo
en la medula ósea, que, si bien no son del severo (SARS), el dato hematológico más
794
▲ Aportaciones del estudio morfológico en el diagnóstico...
795
acción, como la presentación de antíge-
nos, contribuyendo al gran desequilibrio
inmunológico de esta enfermedad. Existe
evidencia de que no solamente se infec-
tan por el VIH-1 los linfocitos CD4+, sino
también los CD8+, las células NK y las
pertenecientes al sistema dendrítico(28).
En el transcurso de la infección se regis-
tra un descenso gradual en el número de
linfocitos CD4+, con aumento inicial de lin-
focitos CD8+, que pueden dar lugar a una
linfocitosis, pero, a medida que se estable-
ce definitivamente la inmunodeficiencia,
se detecta linfopenia. Se observa un incre-
mento de linfocitos T con el receptor γδ,
lo que se considera un hecho típico de la
Figura 20. Inclusión citoplasmática redondeada semejante a
un cuerpo de Howell-Jolly en un metamielocito de la sangre infección por VIH, que no se manifiesta en
de un enfermo afecto de SIDA (May-Grünwald-Giemsa). otros procesos víricos(29).
La trombocitopenia se registra en un
20-30% de los pacientes infectados y
los granulocitos de los síndromes mielo- generalmente es multifactorial. La mor-
displásicos (SMD), si bien presentes en fología plaquetaria suele ser normal y
menor cuantía e intensidad. El rasgo dis- se observan plaquetas de gran tamaño
mórfico más destacado, aunque de obser- cuando existe una destrucción de causa
vación infrecuente, se refiere a partículas inmunológica. El hiperesplenismo puede
nucleares desperdigadas por el citoplas- contribuir a la trombocitopenia. La reduci-
ma (aspecto de cuerpos de Howell-Jolly), da supervivencia plaquetaria puede estar
resultado probable de mitosis aberrantes mediada inmunológicamente o ser la con-
de sus precursores (Figura 20)(27). En el secuencia de un síndrome que semeja la
caso de infecciones sobreañadidas se púrpura trombocitopénica. Megacariocitos
observa la clásica imagen citológica de inmaduros pueden infectarse por el VIH in
granulación tóxica, cuerpos de Döhle y vivo, hecho que podría contribuir a la dis-
vacuolización. Asimismo, es muy carac- minuida producción plaquetaria.
terística la circulación de metamielocitos La medula ósea ofrece múltiples ano-
gigantes en ausencia de situación caren- malías, y su estudio por aspirado y, mejor
cial. También se detecta monocitopenia, aún, por biopsia resulta imprescindible
mostrando dichas células, en ocasiones, ante un enfermo de SIDA con fiebre de
vacuolización y abigarramiento nuclear. origen desconocido o con citopenias seve-
Los monocitos desempeñan un papel ras, para estimar así las reservas medu-
muy importante en la infección por este lares y la sospecha de neoplasias (linfo-
retrovirus, ya que se encuentra “dormido” mas o sarcoma de Kaposi) (Figura 21)
en ellos y constituyen para él un auténti- o de infecciones bacterianas, fúngicas o
co santuario. Los monocitos infectados, a parasitarias. La medula ósea es un órgano
diferencia de los linfocitos T colaborado- diana de esta infección. Las alteraciones
res, no son destruidos por el virus, pero sí son variadas, aunque no específicas. Al
pierden algunos de sus mecanismos de inicio de la infección, la medula es hiper-
796
▲ Aportaciones del estudio morfológico en el diagnóstico...
797
Tabla 9
798
▲ Aportaciones del estudio morfológico en el diagnóstico...
799
Tabla 10
800
▲ Aportaciones del estudio morfológico en el diagnóstico...
Tabla 11
Punteado
Sí Sí No No
de Schüffner
Pigmento malárico
(manchas de No No No Sí
Maurer)
801
a b
c d
Figura 27. Diversos aspectos morfológicos en un frotis de
sangre periférica de las formas sexuadas y asexuadas de
diversos tipos de parásitos palúdicos: a) gametocito de
P. falciparum; b) forma anular de P. vivax; c) formas regu-
lares, compactas y pigmentadas de P. vivax; d) formas
regulares, compactas y pigmentadas de P. malariae (May-
Grünwald-Giemsa).
Figura 26. Aspecto morfológico en un frotis de sangre peri-
férica de formas asexuadas de P. falciparum.
su tamaño, sino que conservan su volu-
men normal (Figura 26). La situación del
conocimiento del ciclo parasitario, remiti- parásito dentro del hematíe es preferen-
mos al lector a textos especializados. temente periférica. Las formas sexuadas
Existen cuatro tipos de parásitos palú- del P. falciparum se ubican fuera de los
dicos: P. vivax, P. malariae, P. ovale y hematíes, tienen forma semilunar o de
P. falciparum. A causa de la gravedad de plátano, y su hallazgo es patognomónico
la infestación por la especie P. falciparum, de esta variedad de paludismo. En el palu-
se requiere con premura un diagnóstico dismo por P. falciparum se suele observar
correcto. También se pueden observar en los fagocitos la presencia de pigmento
infestaciones mixtas (por ejemplo, por malárico, que constituye las manchas de
P. vivax y P. falciparum). En la Tabla 11 se Maurer. El plasmodio vivax en su forma
anotan los caracteres morfológicos dife- asexuada se manifiesta como un anillo
renciales de los plasmodios en frotis san- único con un solo nucleosoma y de tama-
guíneos, el aspecto de los hematíes para- ño superior a un tercio del diámetro del
sitados y el de las inclusiones en hematíes eritrocito; el hematíe parasitado posee
y/o granulocitos/monocitos. un tamaño aumentado y puede conte-
La forma asexuada del P. falciparum es ner una granulación rojiza denominada
en anillo con dos nucleosomas, y para- de Schüffner, que corresponde a micro-
sita los eritrocitos en número de 1 a 3, túbulos degradados. Los gametocitos
pero los eritrocitos no por ello amplían muestran forma ovalada o redonda. En el
802
▲ Aportaciones del estudio morfológico en el diagnóstico...
803
Tabla 12
de los bacilos en los frotis de sangre perifé- (Figura 28). Se trata de unas estructuras
rica o por hemocultivo. Bartonella henselae en anillo con uno o dos núcleos, parecidas
es el principal responsable etiológico de la a los trofozoítos de P. falciparum, pero de
enfermedad por arañazo de gato(46). menor tamaño, que se encuentran aproxi-
madamente en el 1-80% de los hematíes. A
Babesias o piroplasmas veces presentan un aspecto especial, com-
puesto por cuatro merozoítos intraeritrocíti-
Las babesias o piroplasmas pueden cos de aspecto piriforme, en forma de cruz
descubrirse en el interior de los hematíes de Malta. Esta distribución es diagnóstica,
804
▲ Aportaciones del estudio morfológico en el diagnóstico...
805
Figura 31. Microfilaria en un frotis de sangre periférica Figura 32. Abundantes leishmanias en una célula del sis-
(May-Grünwald-Giemsa). tema mononuclear fagocítico de la medula ósea. Nótese la
plasmocitosis acompañante (May-Grünwald-Giemsa).
806
▲ Aportaciones del estudio morfológico en el diagnóstico...
un aspecto quiloso. El examen en fresco Figura 34. Célula macrofágica de la medula ósea en cuyo
permite descubrir el movimiento del pará- interior se observan diversos histoplasmas (May-Grünwald-
sito, lo que facilita su identificación. Giemsa). Cortesía de la Dra. M. Rozman.
• La leishmania es el parásito intra-
leucocitario más frecuente en nuestro
ambiente (Figura 32), agente causal del terística de los cuerpos de Donovan, que
kala-azar(48). Parasita especialmente las constituyen la forma aflagelada de Leish-
células del sistema mononuclear fagocíti- mania donovan. Las formas flageladas se
co, en cuyo citoplasma vive y prolifera. El observan en los cultivos.
citodiagnóstico parasitario del kala-azar • Toxoplasma gondii es otro parásito
fue introducido por la punción esplénica, intraleucocitario que, sólo en condiciones
cuya positividad alcanza el 90%. La pun- muy especiales, puede evidenciarse en la
ción esternal ofrece una positividad de sangre y en la medula ósea.
entre el 60 y el 70%. Las leishmanias pue-
den observarse esporádicamente en los
Enfermedades por hongos
frotis de la sangre periférica en el interior
de polinucleares y de monocitos(49), espe- También pueden descubrirse en la san-
cialmente en pacientes con SIDA (Figu- gre ciertos hongos, como Candida albi-
ra 33). Los parásitos en medula ósea cans, Rhodotorula rubra, Histoplasma
pueden ofrecer una situación extracelular, capsulatum y Penicillium marneffei, entre
al dilacerarse el citoplasma de los macró- otros, contenidos en histiocitos medulares
fagos por el traumatismo mecánico de la y, ocasionalmente, en monocitos circulan-
aspiración y extensión. Las leishmanias tes, detectados sobre todo en el SIDA y
no deben confundirse con plaquetas, de en pacientes inmunodeprimidos.
tamaño similar. Tienen una forma elonga- Histoplasma capsulatum es un microor-
da “en panecillo”, con un trofonúcleo y un ganismo dimórfico, ya que sus colonias
quinetonúcleo dispuestos perpendicular- tienen un aspecto distinto según se cultive
mente entre sí. Esta morfología es carac- en agar patata o en agar sangre y a dife-
807
Figura 36. Sedimento de un líquido cefalorraquídeo donde
varios criptococos sin teñir sobresalen del fondo negruzco
(tinción con tinta china).
808
▲ Aportaciones del estudio morfológico en el diagnóstico...
809
vas medulares exhaustas y presencia las de Lutzner–, como se comenta en el
de hemosiderinófagos detectados en el Capítulo 10. La célula cebada, derivada
esputo o el jugo gástrico (Figura 39). de una célula germinal de la medula ósea,
adquiere protagonismo en la afectación
cutánea denominada urticaria pigmento-
ENFERMEDADES
sa, pero el espectro patológico de la célu-
CARDIOCIRCULATORIAS
la mastocítica o cebada es muy amplio y
En este grupo hay que considerar la ha sido referido en el Capítulo 10, dado
frecuente hemólisis intravascular de los que presenta bastantes rasgos de simili-
pacientes portadores de válvulas pro- tud con los mismos.
tésicas cardiacas y, ocasionalmente, su En la eritrodermia ictiosiforme congénita
aparición en enfermos valvulares no ope- o síndrome de Chanarin-Dorfman, desde
rados. El cuadro morfológico es el de la el punto de vista de la citología hemato-
anemia hemolítica microangiopática. En lógica, se advierten grandes vacuolas en
pacientes sometidos a circulación extra- los polinucleares y, con menor frecuencia,
corpórea también es habitual la infección en otros leucocitos.
por citomegalovirus, con aparición de un En el melanoma metastásico se pueden
cuadro afín al de la MI y presencia de eri- ver excepcionalmente inclusiones meláni-
trocitos crenados. cas en los polinucleares neutrófilos y en
La anemia tiene una elevada prevalen- los monocitos.
cia (30%) en los pacientes con insuficien-
cia cardiaca y aumenta según su intensi-
ENFERMEDADES MENTALES
dad. Su origen es multifactorial, y a ella
pueden contribuir un déficit de hierro, una
Anorexia nerviosa
disminución de la producción de eritropo-
yetina por la insuficiencia renal crónica En la anorexia nerviosa es posible que
muchas veces acompañante, por la toma se detecten anomalías en la sangre peri-
de inhibidores de la enzima conversora férica y en la medula ósea. Estas últimas
de la angiotensina, por la pérdida urina- pueden no traducirse en alteraciones
ria de eritropoyetina y transferrina como periféricas(53). La anemia es el hallazgo
consecuencia de la proteinuria, por la más frecuentemente observado; es nor-
inhibición de la eritropoyesis ocasionada mocítica, normocrómica y de matiz arre-
por el factor de necrosis tumoral alfa (ele- generativo. La principal causa de anemia
vado en estos enfermos) y por la hemod- no es un estado carencial, como podría
ilución debida al incremento del volumen suponerse por la situación de desnutri-
plasmático(52). ción, sino que se debe principalmente
a un aumento del volumen plasmático,
ya que el ácido hialurónico, principal
ENFERMEDADES CUTÁNEAS
constituyente del depósito extracelular
En muchas enfermedades cutáneas de una sustancia amorfa gelatinosa, es
se registran anomalías hematológicas, muy hidrófilo. La anomalía morfológica
como la eosinofilia. La micosis fungoide, eritrocitaria más destacada, aunque no
al leucemizarse, da lugar al síndrome de siempre presente, es la acantocitosis, no
Sézary, en el que aparecen en la sangre relacionada con una a-β-lipoproteinemia.
las típicas células de Sézary o su variante Puede existir leucopenia neutropénica
morfológica de tamaño pequeño –célu- con linfocitosis relativa sin anomalías
810
▲ Aportaciones del estudio morfológico en el diagnóstico...
Figura 40. Aspirado de medula ósea de un paciente con Figura 41. Biopsia ósea de una enferma con anorexia ner-
anorexia nerviosa. Adviértanse la pobreza de células hema- viosa. La degeneración gelatinosa se manifiesta en forma
topoyéticas y el depósito extracelular de material amorfo de un depósito amorfo PAS positivo situado en el intersti-
acidófilo (May-Grünwald-Giemsa). cio celular y rodeando a adipocitos atróficos (reacción de
Hotchkiss).
811
nerviosa es un fenómeno reversible tras
la corrección alimentaria. El diagnósti-
co diferencial ha de establecerse, sobre
todo, frente a la necrosis medular(56) por
condiciones de hipoxia; valores elevados
del factor de necrosis tumoral α debidos
a un daño al endotelio vascular conduci-
rían a la hipoxia celular causante de la
necrosis. Aquí, las células hematopoyéti-
cas están en necrobiosis, a diferencia de
la buena preservación morfológica en la
degeneración gelatinosa, y clínicamente
cursa con intensos dolores óseos y fie-
bre, que están ausentes en la degene-
ración gelatinosa. En la necrosis grasa
suelen detectarse histiocitos de aspecto
espumoso en la medula ósea y síndrome
leucoeritroblástico en la sangre. El depó-
sito de ácido hialurónico debe distinguir-
se también del de la sustancia amiloide;
esto se consigue fácilmente mediante
Figura 42. Biopsia ósea de una enferma con anorexia ner- diversas tinciones, como la del rojo con-
viosa. El depósito extracelular de material amorfo destaca go, y con el examen ultraestructural.
por su color azul marino y se deposita con predilección
alrededor de los adipocitos. La flecha señala el núcleo de
un adipocito (tinción de azul Alcián). Estrés mental
Durante un estrés mental agudo pue-
den observarse cambios hematológicos,
sencia de esta sustancia en la medula como aumento del número de leucocitos
ósea, asociada o no a necrosis medular y de plaquetas, así como una situación
y a pancitopenia periférica, se denomina protrombótica.
degeneración gelatinosa o serosa de la
medula ósea(54). En la Tabla 13 se espe-
Pica
cifican las características citoquímicas
del material gelatinoso de la degenera- Los pacientes afectos de aberraciones
ción gelatinosa de la medula ósea. La alimentarias como la pica suelen presen-
biopsia de la medula ósea aporta datos tar anemia ferropénica, en ocasiones muy
interesantes. La medula puede ser hipo- intensa, siendo a veces este trastorno el
celular o combinar áreas hipocelulares primer síntoma de la anemia(57).
con otras de densidad celular normal
(medula en damero). Lo más destacado
Síndrome de Münchhausen
es la presencia del material gelatinoso
depositado extracelularmente, junto con Enfermos mentales afectos del síndrome
una disminución o desaparición de los de Münchhausen pueden simular una coa-
adipocitos (55). La degeneración gelati- gulopatía o una anemia ferropénica autoin-
nosa de la medula ósea en la anorexia ducida por flebotomías o sangrados.
812
▲ Aportaciones del estudio morfológico en el diagnóstico...
813
Tabla 14
814
▲ Aportaciones del estudio morfológico en el diagnóstico...
815
embarazos posteriores(71). También se han más significativos debe descartarse una
descrito aplasias selectivas de la serie roja, etiología autoinmune. Los estados de
sobre todo por parvovirus B19. hipercoagulabilidad en la gestación y el
La leucocitosis es de observación fre- puerperio son bien conocidos. Entre los
cuente, con paso hemoperiférico de algún trastornos hipertensivos del embarazo se
granulocito inmaduro. También pueden incluye el síndrome HELLP, que presenta
apreciarse cuerpos de Döhle. Las fosfa- una anemia hemolítica microangiopática
tasas alcalinas granulocíticas están muy con esquistocitos, elevación de la lacto-
elevadas durante la gestación, por lo que deshidrogenasa y de las transaminasas,
su determinación no resulta útil para esta- así como una trombocitopenia intensa;
blecer ciertos diagnósticos diferenciales. suele aparecer en el tercer trimestre del
La trombocitopenia es frecuente y dis- embarazo e incluso en el parto o tras el
creta (> 100 x 109/L); ante descensos mismo(72).
816
▲ Aportaciones del estudio morfológico en el diagnóstico...
817
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820
Capítulo 16
Técnicas
821
Tinción de los reticulocitos oxidantes y se asocian a determinadas
anemias hemolíticas. Son frecuentes tras
La demostración óptica de los reticulo- una esplenectomía.
citos se fundamenta en su tinción con el La solución colorante más empleada
azul de cresil brillante. Este colorante, a para su detección es la del violeta cristal
la concentración usada, se fija sobre los al 2% en solución salina, aunque también
ribosomas celulares y los precipita, apa- sirve el azul de cresil brillante. Los cuer-
reciendo la denominada sustancia reticu- pos de Heinz no son visibles con los colo-
lar gránulo-filamentosa característica de rantes panópticos.
estos elementos. La solución colorante Técnica: mezclar una parte de sangre
está compuesta por azul de cresil brillante total incoagulable con dos partes de la solu-
o azul de metileno, a la concentración del ción colorante, previamente filtrada, y dejar
1% en solución salina citratada. Debe fil- a temperatura ambiente durante 15 minu-
trarse en el momento de su empleo. tos. Resuspender los hematíes, efectuar
Técnica: mezclar, a partes iguales, extensiones muy finas y dejarlas secar.
5 gotas de sangre total con 5 gotas de la
solución colorante. Dejar incubar en cáma-
REACCIÓN DEL ÁCIDO
ra húmeda durante 15 minutos. Resus-
PERYÓDICO DE
pender los hematíes y efectuar exten-
SCHIFF. DETECCIÓN DE
siones finas que, una vez secas, podrán
CARBOHIDRATOS
observarse con el objetivo de inmersión.
El recuento de los reticulocitos se efectúa La reacción del ácido peryódico de Schiff
en las zonas correctamente extendidas, o reacción del PAS se basa en la rotura de
contando un mínimo de 1.000 hematíes los enlaces -C-C- presentes en los carbo-
y anotando aquellos en los que se obser- hidratos por la acción del ácido peryódico,
va la sustancia gránulo-filamentosa. En potente agente oxidante. Se liberan así
condiciones normales, el porcentaje de grupos aldehídos que, al combinarse con
reticulocitos oscila entre 20 y 80 x 109/L el reactivo de Schiff, dan un compuesto de
(5-15‰). color rojo púrpura intenso.
Los carbohidratos que presentan una
reacción PAS positiva son polisacáridos: el
Tinción de los cuerpos de Heinz
glucógeno, los mucopolisacáridos, los glu-
Los cuerpos de Heinz que se pueden colípidos y las glucoproteínas, entre otros.
observar en el interior de los hematíes La identificación de una sustancia PAS
tienen color azul intenso y forma redon- positiva, como el glucógeno, requiere
deada. Su tamaño oscila entre puntos que sea sensible a la digestión por la
apenas perceptibles y esferas de 2 μm diastasa.
de diámetro. Pueden ser únicos o múlti- Reacción: según técnica de Hotch-
ples en un solo hematíe. Suelen colocar- kiss(1).
se excéntricamente, adosados a la mem- Reactivos:
brana eritrocitaria. Están compuestos por • Fijador: metanol.
precipitados de hemoglobinas desnatu- • Solución de ácido peryódico al 1% en
ralizadas y contienen cadenas peptídi- agua destilada.
cas de globina a las que se unen grupos • Solución saturada de bisulfito sódico al
“hem”. Se producen tanto in vivo como 40% en agua destilada.
in vitro por la acción de ciertas drogas • Ácido clorhídrico fumante.
822
▲ Técnicas
• Reactivo de Schiff (Apéndice, n.º 17): enzima se combina in vivo con el peróxi-
• Pararrosanilina. do de hidrógeno y se transforma en un
• Ácido clorhídrico. potente agente bactericida, viricida y
• Metabisulfito sódico. fungicida.
• Carbón activo. Reacción: según técnica de Graham y
Método: Karnowsky(2) modificada.
• Fijar las preparaciones en metanol Reactivos:
durante 15 minutos a temperatura • Fijador: etanol-formol en proporción
ambiente. 90/10.
• Lavar con agua corriente y dejar secar • 3,3’-diaminobencidina.
al aire. • Tampón Tris-HCl 0,05 M, pH 7,6
• Incubar las preparaciones duran- (Apéndice, n.º 14).
te 7 minutos en la solución de ácido • Peróxido de hidrógeno al 1%.
peryódico. • Solución de contraste: Giemsa al 10%.
• Lavar con agua corriente y secar al aire. Método:
• Incubar durante 1 minuto en la siguien- • Fijar las preparaciones durante 15
te mezcla: 0,5 mL de ácido clorhídrico, segundos a temperatura ambiente
0,6 mL de solución saturada de bisulfi- en la solución de etanol-formol.
to sódico y 8,9 mL de agua destilada. • Lavar con agua corriente y dejar
• Lavar con agua corriente y secar al aire. secar al aire.
• Incubar durante 45 minutos en la oscu- • Incubar durante 10 minutos a tempe-
ridad en el reactivo de Schiff, previa- ratura ambiente en la siguiente mez-
mente filtrado también a oscuras. cla, preparada a oscuras:
• Decolorar en agua destilada durante Solución:
10 minutos. - 80 mg de 3,3’-diaminobencidina.
• Lavar con agua corriente y secar al aire. - 40 mL de tampón Tris-HCl 0,05 M,
• Contrastar con hematoxilina de Harris pH 7,6.
durante 20 minutos. - 0,4 mL de la solución de peróxido
• Lavar con agua corriente y secar al aire. de hidrógeno.
- Ajustar a pH 7,6 con NaOH 1 N.
- Filtrar antes de usar.
REACCIÓN DE
• Lavar con agua corriente y dejar
LA MIELOPEROXIDASA
secar.
La demostración citoquímica de esta • Contrastar durante 20 minutos en
enzima se basa en la acción oxidante de solución de Giemsa al 10%.
la peroxidasa sobre el sustrato bencidina,
en presencia de peróxido de hidrógeno.
CUERPOS Phi
Aparece, así, un precipitado amarillo ocre
en el lugar del citoplasma donde se ha Mediante una modificación de la reac-
producido la reacción. ción de las peroxidasas, Hanker et al.(3)
La mieloperoxidasa se sintetiza en han conseguido detectar unos gránulos
el retículo endoplásmico rugoso de las que contienen catalasa y cuya agrupación
células mieloides, de donde pasa a las constituye los cuerpos Phi. Estas estructu-
cisternas del aparato de Golgi, quedan- ras tienen un significado clínico similar al
do localizada, fundamentalmente, en la de los bastones de Auer, que derivan de la
granulación primaria o azurófila. Dicha fusión de los gránulos primarios.
823
Reacción: según técnica de Salvo-Car- LÍPIDOS
dullo(4).
Reactivos: La reacción de los lípidos de Sheehan
• Fijador: glutaraldehído al 1,25%; y Storey(5) en realidad detecta actividad
formaldehído al 1% en tampón peroxidásica, por lo que su utilidad es
fosfato 0,1 M, pH 7,2 (Apéndice, equivalente a la de la reacción de la mie-
n.º 8). loperoxidasa. Las estructuras auténtica-
• Solución de cloruro sódico en agua mente lipídicas se tiñen con la reacción del
destilada al 0,9% (solución salina). Sudán III coloidal, que tiene escasa aplica-
• 3,3’-diaminobencidina. ción en Hematología.
• Tampón Tris-HCl 0,05 M, pH 7,6 Reacción: según técnica de Sheehan
(Apéndice, n.º 14). y Storey(5).
• Peróxido de hidrógeno al 1% en agua Reactivos:
destilada. • Negro Sudán B: disolver 0,3 g de
• Solución acuosa de sulfato de cobre negro Sudán B en 100 mL de etanol
al 0,5%. absoluto.
• Solución de contraste: Giemsa al • Solución tampón: disolver 16 g de
10%. fenol cristalino en 30 mL de etanol
Método: absoluto, y añadir 100 mL de solu-
• Fijar las preparaciones durante ción de fosfato disódico (Na2HPO4 +
1 minuto en la solución fijadora a 12 H2O) al 0,3%.
temperatura ambiente. • Solución de trabajo: mezclar 40 mL de la
• Lavar en solución salina. solución tampón con 60 mL de la solu-
• Incubar durante 1 minuto en la ción de negro Sudán B y filtrar mediante
siguiente mezcla, recientemente pre- succión. Se guarda de 2 a 3 meses en
parada: refrigerador. Puede usarse fría.
Solución: • Etanol al 70%.
- 5 mg de 3,3’-diaminobencidina. • Solución de contraste: Giemsa al
- 10 mL de tampón Tris-HCl. 10%.
- 0,1 mL de peróxido de hidrógeno al Método:
1%. • Fijar las preparaciones de 5 a 10
- Ajustar a pH 7,6 o 9,7. minutos en vapores de formol.
• Lavar brevemente en tampón Tris- • Lavar brevemente en agua corriente.
HCl. • Incubar durante 1 hora en la solución
• Sumergir las preparaciones durante de trabajo.
1 minuto en la solución de sulfato de • Lavar con etanol al 70%.
cobre. • Lavar con agua corriente.
• Lavar de nuevo con tampón Tris-HCl • Contrastar con Giemsa al 10%.
durante 1 minuto.
• Lavar en solución salina.
FOSFATASA ALCALINA
• Contrastar con Giemsa al 10% duran-
te 10 minutos. La fosfatasa alcalina es una hidrolasa
A pH 7,6 se observan tanto los bastones perteneciente al grupo de las fosfomo-
de Auer como los cuerpos Phi. A pH 9,7 noesterasas: hidroliza monoésteres del
se puede ver mayor número de cuerpos ácido fosfórico, actuando a un pH de 9,1-
Phi. 9,6. Ligeros descensos de pH determinan
824
▲ Técnicas
825
- Mezclar durante 1 minuto cronome- dos con solución salina hipotónica a
trado y añadir 30 mL de tampón de concentración decreciente para elimi-
Michaelis 0,1 M, pH 7,6. nar los hematíes. Una vez eliminados
- Ajustar a pH 5 con ácido clorhídrico los hematíes, resuspender el concen-
2 N. trado en 2 mL de agua destilada, de
Solución B: forma que quede una concentración
- 10 mg de naftol-AS-bifosfato. aproximada de 20 x 106 céls./mm3, y
- 1 mL de N,N-dimetilformamida. a continuación someterlo a 7 ciclos de
Mezclar las soluciones A y B y filtrar. congelación-descongelación. Centri-
Comprobar que el pH sea de 5. fugar a 1.000 r.p.m. durante 15 minu-
• Lavar con agua corriente y secar al tos a 4 ºC. El líquido sobrenadante se
aire. conserva congelado a -20 ºC hasta su
• Contrastar 20 minutos en hematoxili- posterior procesado.
na de Harris. • Concentración de la enzima. Intro-
Si se desea valorar la sensibilidad o la ducir el sobrenadante en una cube-
resistencia de la fosfatasa ácida al tartrato, ta y extraerlo cuando su volumen se
debe añadirse ácido L(+)-tartárico en una reduzca a 0,1-0,2 mL. Se conserva
proporción de 7,5 mg/mL de tampón en la indefinidamente a -20 ºC.
mezcla incubadora. • Electroforesis. Se efectúa a un vol-
taje de 150 V y un tiempo de corri-
miento de 60 minutos sobre tiras de
ESTUDIO DE LAS ISOENZIMAS
acetato de celulosa de 2,5 x 7 cm en
DE LA FOSFATASA ÁCIDA
un puente de 11 cm de ancho y una
Reacción: según la técnica de Axline(8), cubeta. Se utiliza un tampón aceta-
con adaptación de Lafuente(9). to a pH 4 y con una fuerza iónica de
Reactivos: 0,05. El desplazamiento se realiza de
• Solución de cloruro sódico al 0,9%. polo positivo a negativo.
• Tolueno. • Incubación. Se extraen las tiras de la
• Naftol-AS-bifosfato. cubeta de electroforesis y, sin sacar-
• α-naftil-fosfato. las del puente, se colocan en una
• Sulfato de magnesio. cámara húmeda y se procede a la
• Tampón acetato 0,05 M, pH 4,0 incubación a 37 ºC durante 30 minu-
(Apéndice, n.º 1). tos en los siguientes medios:
• Ácido L(+)-tartárico. Solución A:
• Garnet rápido GBC. - 12 mg de α-naftil-fosfato.
• Metanol. - 1 mg de sulfato de magnesio.
• Glicerina. - 1 mL de tampón acetato, pH 4.
• N,N-dimetilformamida. Solución B:
• Ácido acético al 5%. - 12 mg de naftol-AS-bifosfato.
Método: - 0,5 mL de dimetilformamida.
• Preparación del lisado leucocitario. - 1 mg de sulfato de magnesio.
Centrifugar 20 mL de sangre periférica - 1 mL de tampón acetato, pH 4.
con heparina a 400 r.p.m. durante 10 Debe comprobarse asimismo la sensi-
minutos. Extraer el plasma volviendo bilidad o resistencia de las bandas para el
a centrifugar la capa leucocitaria. Pro- ácido L(+)-tartárico utilizando las siguien-
ceder a continuación a sucesivos lava- tes soluciones:
826
▲ Técnicas
Solución A: Reactivos:
- 24 mg de α-naftil-fosfato. • Fijador: metanol-formol (proporción
- 1 mg de sulfato de magnesio. 30/70); se guarda a 4 ºC.
- 15 mg de ácido L(+)-tartárico disuel- • Naftol-AS-Bi-β-D-glucurónico.
tos en 2 mL de tampón acetato. • Solución de bicarbonato sódico de
- Ajustar el pH a 4 con NaOH 1 N. 0,05 M.
Solución B: • Tampón acetato 0,2 M, pH 5 (Apéndi-
- 24 mg de naftol-AS-bifosfato. ce, n.º 2).
- 1 mL de N,N-dimetilformamida. • Solución de clorhidrato de pararrosa-
- 2 mg de sulfato magnésico. nilina:
- 15 mg de ácido L(+)-tartárico disuel- - 1 g de pararrosanilina.
tos en 2 mL de tampón acetato. - 20 mL de agua destilada.
- Ajustar a pH 4 con NaOH 1 N. - 5 mL de ácido clorhídrico concen-
• Revelado. Sumergir las tiras en una trado.
solución de granate fijo GBC (fast Agitar y calentar; conservar en neve-
garnet GBC) en agua destilada al ra a 4 ºC.
0,1% durante 10 minutos. Lavar con • Nitrito sódico al 4%.
ácido acético al 5%. • Hematoxilina de Harris.
• Transparentado. Se sumergen las Método:
tiras durante 45 segundos en una • Secar las preparaciones de 1 a 6
solución formada por: horas.
- 1 mL de glicerina. • Fijar las preparaciones durante 60
- 85 mL de metanol. segundos en la solución de metanol-
- 13 mL de ácido acético. formol.
Posteriormente se introducen en la • Lavar con agua corriente y dejar
estufa a 100-125 ºC hasta su total secar al aire durante 30 minutos.
transparencia. • Congelar las preparaciones durante
• Cuantificación. Se realiza por densi- 1 hora y guardarlas a 4 ºC hasta el
tometría, obteniéndose los porcenta- momento de la reacción.
jes de las diferentes bandas. • Incubar las preparaciones durante
1 hora a 37 ºC en el siguiente medio:
Solución A:
β-GLUCURONIDASA
- 2,8 mg de naftol-AS-Bi-β-D-glucu-
La β-glucuronidasa es una hidrolasa del rónico.
grupo de las glucosidasas o carbohidra- - 0,12 mL de solución de bicarbonato
sas, con un pH de acción entre 4,5 y 5,5 y sódico 0,05 M.
de ubicación lisosómica. La demostración - Añadir tampón acetato 0,2 N, pH 5,
citoquímica se basa en la hidrólisis del hasta un volumen de 10 mL.
sustrato naftol-AS-Bi-β-D-glucurónico, con Solución B:
lo que se liberan unos productos interme- - 3 gotas de solución de pararrosani-
dios que se combinan con una sal diazoi- lina-HCl.
ca para dar un precipitado anaranjado-roji- - 3 gotas de solución de nitrito sódico.
zo semejante al de la fosfatasa ácida. La Agitar durante 1 minuto exacto y
positividad puede ser difusa o puntiforme. añadir la solución A.
Reacción: según técnica de Lorbacher Ajustar a pH 5,2 y añadir agua desti-
et al.(10). lada hasta un volumen de 20 mL y filtrar.
827
• Lavar con agua corriente y dejar Solución A:
secar. - 6 gotas de pararrosanilina.
• Contrastar con hematoxilina de - 6 gotas de nitrito sódico de prepa-
Harris. ración reciente.
• Lavar y secar. - Agitar durante 1 minuto exacto,
transcurrido el cual se añaden
30 mL de tampón de Michaelis.
ESTERASAS
- Ajustar a pH 6,3 con ácido clorhídri-
Las esterasas son un grupo de enzi- co 2 N.
mas capaces de hidrolizar ésteres en Solución B:
sus componentes ácidos y alcoholes. - 10 mg del sustrato naftol-AS-D-clo-
Existen diferentes variedades, depen- ro-acetato.
diendo del sustrato empleado para su - 1 mL de N,N-dimetilformamida.
determinación. Mezclar A y B y filtrar.
Se utilizan cinco sustratos –naftol-AS- • Lavar con agua corriente y dejar secar.
D-cloro-acetato, naftol-AS-acetato, naftol- • Contrastar con hematoxilina de Harris
AS-D-acetato, α-naftil-acetato y α-naftil- durante 30 minutos.
butirato–, los cuales, al ser hidrolizados • Lavar con agua corriente y secar.
en presencia de una sal diazoica, dan un
precipitado insoluble, de color rojo si se
α-naftil-acetato-esterasa ácida
usa el sustrato naftol-AS-D-acetato, y de
tonalidad marrón si se emplean los restan- Reacción: según técnica de Horwitz et
tes sustratos. al., citada en Matamoros et al.(12).
Reactivos:
• Fijador: tampón formol-acetona, pH 6;
Naftol-AS-D-cloro-acetato-esterasa
guardar a 4 ºC (Apéndice, n.º 7).
Reacción: según técnica de Leder(11). • α-naftil-acetato.
Reactivos: • Éter monometílico de etilenglicol.
• Fijador: metanol-formol (90/10). • Solución de clorhidrato de pararrosa-
• Solución de pararrosanilina al 4% en nilina al 4% en ácido clorhídrico 2 N.
ácido clorhídrico 2 N. • Solución de nitrito sódico al 4% en
• Solución de nitrito sódico al 4% en agua destilada. Debe ser preparada
agua destilada. en el momento de su uso.
• Tampón de Michaelis 0,1 M, pH 7,6 • Tampón fosfato M/15, pH 7,6 (Apén-
(Apéndice, n.º 13). dice, n.º 12).
• Naftol-AS-D-cloro-acetato. • Hematoxilina de Harris.
• N,N-dimetilformamida. Método:
• Hematoxilina de Harris. • Fijar las preparaciones durante 30
Método: segundos en tampón formol-acetona
• Fijar las preparaciones durante 30 a 4 ºC.
segundos en la solución de metanol- • Lavar con agua corriente y dejar
formol. secar.
• Lavar con agua corriente y dejar • Incubar las preparaciones durante 45
secar a temperatura ambiente. minutos a temperatura ambiente en
• Incubar durante 30 minutos a 37 ºC la siguiente mezcla, de preparación
en la siguiente mezcla: reciente:
828
▲ Técnicas
829
Método: • Tampón citrato-ácido cítrico 0,1 M,
• Fijar las preparaciones en vapores de pH 5,2 (Apéndice, n.º 5).
formol durante 5 minutos. • Garnet rápido GBC.
• Lavar con agua corriente y dejar • Hematoxilina de Harris.
secar. Método:
• Incubar durante 70 minutos a tempe- • Fijar las preparaciones durante 60
ratura ambiente en la siguiente mez- segundos en la solución de metanol-
cla: formol.
Solución A: • Lavar con agua corriente y dejar
- 50 mL de tampón fosfato 0,1 M, secar al aire.
pH 6,9. • Incubar las preparaciones durante
- 1 mL de propilenglicol. 60 minutos en el siguiente medio,
Solución B: recientemente preparado:
- 8 mg de naftol-AS-D-acetato. - 15 mg de naftol-AS-Bi-N-acetil-β-
- 1,5 mL de acetona. glucosaminida.
Verter 0,95 mL de solución B gota a gota - 2,5 mL de éter monometílico de eti-
en la solución A bajo agitación continua; lenglicol.
seguidamente añadir 100 mg de sal de - 47,5 mL de tampón citrato-ácido
azul rápido BB y filtrar. cítrico.
La inhibición de la actividad esterásica - 50 mg de granate fijo GBC.
se efectúa añadiendo al tampón 1,5 mg - Filtrar.
de fluoruro sódico por cada mililitro de • Lavar con agua corriente y dejar
tampón. secar al aire.
• Lavar con agua corriente y secar. • Contrastar con hematoxilina de Harris
• Contrastar con hematoxilina de Harris durante 30 minutos.
30 minutos.
• Lavar las preparaciones con agua
DIPEPTIDIL-AMINOPEPTIDASA
corriente y dejar secar.
IV (DAP IV)
La dipeptidil-aminopeptidasa IV (DAP IV)
N-ACETIL-β-
es una exopeptidasa descubierta hace
GLUCOSAMINIDASA
algo más de dos décadas en extractos de
La N-acetil-β-glucosaminidasa es una hígado de rata. Su acción se ejerce libe-
enzima hidrolítica de localización lisosómi- rando los grupos glicil-prolina N-terminal
ca que actúa sobre el sustrato naftol-AS- de los tri y tetrapéptidos, así como de sus
Bi-N-acetil-β-glucosaminida en presencia correspondientes naftilamidas.
de una sal diazoica, dando lugar a un pre- Su función específica resulta descono-
cipitado púrpura anaranjado en el lugar de cida y actúa a un pH alcalino próximo al
la actividad enzimática. neutro. Su localización es habitualmente
Reacción: según técnica de Reed y lisosómica, aunque en algunas ocasiones
Bennett(15). puede ubicarse en otras estructuras celu-
Reactivos: lares. Entre la celularidad hematopoyética
• Fijador: metanol-formol (70/30) a sólo los linfocitos T colaboradores ofrecen
temperatura ambiente. positividad.
• Naftol-AS-Bi-N-acetil-β-glucosaminida. Reacción: según técnica de Lojda(16)
• Éter monometílico de etilenglicol. modificada(17).
830
▲ Técnicas
831
- 10 mL de agua destilada. Reacción: según técnica de Schaefer(21).
- Se ajusta a pH 7,2 con hidróxido Reactivos:
sódico 1 N. • Glutaraldehído al 25%.
- Se añaden 6 mL de la solución de • Formaldehído.
acetato de plomo gota a gota, colo- • Acetato cálcico anhidro.
cando cerca del recipiente otro que • Acetona.
contenga perlas de hidróxido sódico. • α-naftil-timidina-5’-monofosfato, sal
- Se filtra el medio 2 veces. amónica.
• Lavar las preparaciones con agua • Sal de rojo rápido TR.
corriente y dejar secar. • Tampón Tris-HCl 0,15 M, pH 9 (Apén-
• Posfijar las preparaciones con vapo- dice, n.º 15).
res de formol durante 5 minutos. • Hematoxilina de Harris.
• Lavar con agua corriente y dejar • Glicergel.
secar. Método:
• Incubar las preparaciones durante • Fijar las extensiones de sangre o
2 minutos en la solución de sulfuro medula ósea durante 1 minuto a
de amonio. temperatura ambiente en la siguiente
• Lavar con agua corriente y secar. mezcla:
• Contrastar con rojo nuclear durante Solución fijadora:
1 hora y 15 minutos. - Solución A: 5 mL.
• Lavar con agua corriente y secar. - Agua destilada: 35 mL.
Se efectúa una determinación paralela - Acetona: 60 mL.
en la que se sustituye el AMP por el β-gli- La solución A consta de:
cerofosfato. - Glutaraldehído: 2 mL.
- Formaldehído: 3 mL.
- Acetato cálcico: 1,58 g.
ω-EXONUCLEASA
- Agua destilada: hasta 100 mL.
La ω-exonucleasa o fosfodiesterasa I es • Lavar las extensiones con agua
una enzima que hidroliza ésteres fosfato y corriente durante 1 minuto.
pirofosfato a pH alcalino, y libera 5’-nucleó- • Lavar con agua destilada durante
tidos del extremo de la cadena de ADN, 1 minuto.
propiedad a la que debe la denominación • Secar al aire.
de ω-exonucleasa. Se detecta específica- • Incubar durante 1 hora en cámara
mente en la granulopoyesis basófila y en húmeda a temperatura ambiente en
las células cebadas de tejido; las restantes un medio formado por:
células hematopoyéticas son ω-exonuclea- - 0,23 mg de α-naftil-timidina-5’-
sa negativas. Su localización no es lisosó- monofosfato, sal amónica.
mica, y se relaciona con citomembranas - 0,5 mL de agua destilada.
intracelulares y de superficie. Su función - 0,5 mL de tampón Tris-HCl 0,15 M,
no está bien aclarada. Su demostración pH 9,0.
citoquímica en los granulocitos basófi- - 4 mg de sal de rojo rápido TR.
los de la sangre y en los mastocitos de • Lavar con agua corriente durante 1
la medula ósea humana ha sido lograda hora.
por Schaefer(21), quien utilizó como sustra- • Contrastar durante 20 minutos.
to para su detección una sal amónica del • Cubrir las preparaciones con gli-
α-naftil-timidina-5’-monofosfato. cergel.
832
▲ Técnicas
833
Esta incubación debe realizarse bajo las • Sumergir las extensiones en la solu-
más estrictas condiciones de desecación. ción colorante de trabajo durante
• Verter sobre las preparaciones esta 10 minutos.
mezcla y cubrir con un cubreobjetos, • Enjuagar brevemente en alcohol iso-
a fin de conseguir el máximo aisla- propílico al 60%.
miento de la atmósfera. • Contrastar con solución de Giemsa.
• Lavar y secar. Las estructuras celulares que contienen
• A continuación se practica la reac- grasas neutras se colorean de rojo asal-
ción de Perls: monado.
Incubar las preparaciones durante
4 minutos con esta mezcla, recientemente
TINCIÓN AZUL DE NILO
preparada:
- 5 mL de solución de ácido clorhídri- Los lípidos se tiñen con el azul de Nilo,
co. dando los ácidos grasos un color azul, y los
- 5 mL de solución de ferrocianuro triglicéridos o grasas neutras, color rosa.
potásico. Reacción: según Gurr, citado en Forte-
• Lavar con agua del grifo. za Bover(25).
• Contrastar con rojo nuclear al 0,2% Reactivos:
durante 30 minutos. • Formol al 40%.
• Lavar y secar. • Azul de Nilo al 10%.
• Ácido acético al 1%.
Método:
ROJO AL ACEITE
• Fijación con vapores de formol al
Su modo de acción química no está bien 40% durante 7 minutos.
dilucidado, por lo que no vamos a referir- • Lavar en agua corriente y secar.
nos a las distintas hipótesis existentes. • Tinción con azul de Nilo al 10%
Reacción: según Lillie, citado en Hayhoe durante 10 minutos.
y Quagliano(24). • Lavar con agua acética al 1% de 30 a
Reactivos: 60 segundos.
• Fijador: vapores de formaldehído. • Lavar en agua corriente y secar.
• Solución saturada de rojo al aceite:
disolver aproximadamente 0,5 g en
DETECCIÓN CITOQUÍMICA
100 mL de alcohol isopropílico abso-
DE LA HEMOGLOBINA FETAL
luto; esta solución se guarda indefini-
damente. La presencia de la hemoglobina F en el
• Solución de trabajo: añadir 60 mL de interior de los eritrocitos puede detectarse
la solución madre a 40 mL de agua fácilmente mediante la prueba de la elu-
destilada; dejar reposar 10 minutos ción ácida de Kleihauer, que está basada
y filtrar inmediatamente antes de su en la elución ácida de la hemoglobina A
uso. sobre un portaobjetos.
Método: Los eritrocitos que contienen hemoglo-
• Fijar las extensiones secadas al aire bina A se visualizan como un débil som-
en vapores de formol durante 5-10 breado al ser eluida su hemoglobina A, en
minutos. tanto que los que poseen hemoglobina F
• Lavar brevemente en alcohol isopro- presentan una tonalidad rosada bien des-
pílico al 60%. tacada. En condiciones normales, menos
834
▲ Técnicas
835
Tabla 1
Preparación de la curva
836
▲ Técnicas
837
Apéndice
7. Tampón formol-acetona, pH 6
Fosfato disódico 20 mg
Fosfato monopotásico 100 mg
Agua destilada 30 mL
Formaldehído 25 mL
Acetona 45 mL
838
▲ Técnicas
Apéndice (cont.)
839
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841
Índice de términos
Acantocitos: 147-9, 173, 209, 224, Anemia de Fanconi: 257, 262, 263,
231, 232, 237, 788 279, 320, 352
Adipocito: 2, 5, 7, 22-4, 75, 180, 183, Anemia de las enfermedade crónicas:
185, 259, 261, 262, 279, 299, 484, 210, 790, 791
554, 698, 743, 811, 812, 820 Anemia de los deportistas: 815
Agranulocitosis: 186, 189, 257, 265-70, Anemia del embarazo: 815
280, 350, 375, 734, 813 Anemia diseritropoyética congénita
Agranulocitosis/Neutropenia congénita tipo I: 335
infantil o síndrome de Kostmann: 270 Anemia diseritropoyética congénita
Alteraciones citológicas inducidas tipo II: 337
por fármacos: 813 Anemia diseritropoyética congénita
Alteraciones de la coloración tipo III: 338
hemoglobínica: 149 Anemia diseritropoyética congénita
Alteraciones de la medula ósea: 781 tipo IV: 339
Alteraciones de las plaquetas: 781 Anemia ferropénica: 213-5, 227, 234,
Alteraciones eritrocitarias: 777 246, 247, 251, 252, 427, 500, 786,
Alteraciones leucocitarias: 779 790, 809, 812
Amiloidosis: 541, 570, 729, 735, 744, Anemia megaloblástica: 86, 100, 146,
757, 760, 764, 768-72 216-22, 234, 251, 404, 778, 785
Anemia: 29, 86, 92-4, 96, 100, 105, 109, Anemia perniciosa: 145, 170, 217,
110, 113, 144-54, 158, 170-2, 176, 219, 253, 668
177, 201, 207-49, 251-260, 262-4, Anemia refractaria: 109, 110, 271, 286,
267, 271, 276, 279, 281, 282, 285, 288, 297, 303-9, 311, 313-6, 320,
286, 288, 289, 295, 297, 303, 304-20, 323, 333, 340, 343, 356, 399, 404,
323, 326, 330, 333-41, 343-6, 350, 504, 507, 524
352, 356, 399, 401, 403, 404, 426, Anemia refractaria con displasia nuclear
427, 443, 445, 447, 451-5, 458, 463, y PAS positividad eritroblástica: 323
464, 477, 483, 500, 504, 506-8, 514, Anemia refractaria con exceso de
519, 524, 532, 548, 549, 553, 563, blastos (AREB): 297, 303-5,
567, 573, 580, 590, 609, 613, 617, 313-6, 318, 324, 343, 356, 357,
621, 626, 627, 635, 642, 651, 668-70, 359, 370, 390
676, 677, 695, 699, 703, 731, 732, Anemia refractaria sideroblástica: 109,
735, 752, 761, 766, 767, 777-80, 110, 271, 307, 404, 504, 507, 524
783-92, 795, 798, 799, 803, 809, Anemia senil: 814
810, 812-22 Anemias carenciales: 153, 208, 209,
Anemia aplásica adquirida: 258 211, 815
Anemia aplásica congénita: 262 Anemias diseritropoyéticas congénitas:
Anemia de Cooley: 244-6 285, 334, 340, 346, 695, 699
843
Anemias hemolíticas: 146-9, 152, Apéndices nucleares: 158, 159, 290,
153, 217, 219, 222, 223, 228, 230, 292, 321, 340
251, 264, 404, 453, 778, 779, 798, Aplasia medular: 209, 210, 222, 227,
813, 822 257-63, 265, 267, 269, 271, 273, 275,
Anemias hemolíticas adquiridas: 223 277, 279-81, 283, 318, 586, 589
Anemias hemolíticas congénitas Aplicaciones de la citometría
por anomalías de la membrana de flujo: 120, 121
eritrocitaria: 228 Apoptosis: 10, 19-21, 68, 69, 77, 78,
Anemias regenerativas: 208, 209, 222 120, 121, 126, 172, 175, 178, 220,
Anemias sideroblásticas 244, 246, 253, 256, 258, 270, 278,
hereditarias: 312 281, 283, 285, 288, 289, 302, 303,
Anillos de Cabot: 152, 155, 209, 217, 307, 342, 344, 425, 447, 457, 476,
219, 288, 335, 336, 403, 508 528, 543, 556, 559, 589, 595, 638,
Anisocitosis: 144, 169, 213, 226, 238, 642, 670, 688, 694, 715, 731, 792
245, 249, 335-7, 419, 491, 500, 508, Aportaciones al diagnóstico de
634, 734, 736, 758, 772 la biopsia ganglionar: 194
Anisocromía: 151, 309, 310, 335, 336 AREB tipo I: 304, 313, 314
Anomalía constitucional de Fechtner: AREB tipo II: 304, 314
161, 672, 674, 675, 678, 680 AREB-t: 303-5, 316
Anomalía constitucional de May-Hegglin: Artefactos: 84, 143-5, 154, 167, 172-5,
161, 672-5, 678, 680 222, 272, 340, 511, 567
Anomalía constitucional de Sebastian: Artritis reumatoide: 132, 448, 563, 641,
161, 672, 674, 675, 678, 680 760, 766, 789-91, 794
Anomalía de Alder: 160, 163, 668, Aspectos hematológicos en
671, 672, 678, 680 la práctica del deporte: 814
Anomalía de Alder-Reilly: 107, 160, Aspirado esplénico: 469, 470, 583,
163, 671, 672 588, 636
Anomalía de Chediak-Higashi: 160, 163, Astillas: 162, 175, 268, 280, 354, 360,
166, 177, 269, 291, 388, 668-70, 678, 361, 374-7, 434, 478
679, 694 Astrocitos: 148, 150
Anomalía de May-Hegglin: 672-675 Azul de Prusia: 84, 108, 202, 288
Anomalía de Pelger adquirida: 157 Babesias o piroplasmas: 154, 800,
Anomalía de Pelger-Huët: 156, 382 804, 805
Anomalía genética de Bandas o cayados: 34, 665
Chediak-Higashi: 694 Barrera medular: 2
Anomalía granular de Alder-Reilly: 160 Bartonelas: 154, 803
Anorexia nerviosa: 262, 810-2, 820 Bartonelosis: 803
Anticuerpos heterófilos: 445, 447, Bastones de Auer: 88, 89, 98, 161-5,
448, 451 304, 307, 309, 313, 314, 316, 327,
Anticuerpos monoclonales: 4, 47, 50, 328, 354, 355, 359-61, 369-72,
66, 94, 116, 119-21, 127, 132, 225, 374-6, 380, 387-91, 393, 394, 400,
349, 361, 362, 364, 408, 423, 431, 434, 435, 737, 772, 823, 824
479, 556, 587, 589, 602, 684, 716, Bazo: 1, 3, 10, 42, 50, 54, 57, 58, 63, 64,
756, 836 72, 87, 124, 132, 145, 151, 179, 193,
Antígenos víricos: 448 195-200, 202, 203, 223, 231, 233,
Anulocito: 144, 150, 151, 212 241-3, 276, 331, 393, 417, 430, 469,
844
▲ Índice de términos
470, 476, 479, 506, 513, 514, 516, Célula folicular dendrítica: 45, 122, 683,
525, 535, 536, 563, 573, 575, 578-90, 713, 716, 721, 723
586, 589, 590, 614, 615, 617, 621, Célula germinal pluripotente mieloide: 5
631, 639, 682, 686, 688, 694, 696, Célula madre pluripotente: 5, 6, 681
697-9, 710, 711, 766 Célula nodriza: 3, 686, 689
Biopsia de medula ósea: 3, 22, 181, 185, Célula plasmática: 44, 52, 58, 67, 68,
186, 188, 297, 407, 495, 500, 503, 70, 71, 81, 122, 163, 166, 167, 193,
506, 698, 703, 733 569, 571, 574, 602, 626, 729-31, 733,
Biopsia ganglionar: 179, 192-4, 203, 736-40, 744, 745, 747, 750, 751, 754,
551, 554, 594, 627, 645 758-60, 772
Blasto tipo I: 32, 315, 355 Célula plasmática linfoplasmocitoide
Blasto tipo II: 32, 355 (tipo Möschlin): 729
Bolsillos nucleares: 159, 372, 456, 564 Célula reticular (fibroblasto-fibrocito): 22
Borrelias: 171, 800, 805, 806 Celularidad del bazo: 199
Cáncer anaplásico de pulmón: 132, 349 Células B monocitoides: 72
Canibalismo: 709, 711 Células carcinomatosas circulantes: 171
Carbohidratos: 84, 86, 745, 822 Células con velos: 715
Catalasa: 36, 89, 162, 359, 387, 823 Células de cuerpo extraño: 42, 692
Catepsina G: 34, 35, 107 Células de Gasser: 164, 704
Célula blástica: 70, 350, 360, 364, 368, Células de Gasser II o de Buhot: 704
385, 388, 418, 420, 434, 475, 581, Células de la matriz ósea: 51, 76
603, 621 Células de la MI (mononucleosis
Célula cebada: 37, 520, 521, 763, 810 infecciosa): 445-7, 449, 457
Célula de depósito: 695 Células de la serosa peritoneal: 199
Célula de Gasser I: 704 Células de Langerhans: 54, 58, 97,
Célula de Gaucher: 695-7, 700, 797 122, 124, 136, 395, 713-5, 716-21,
Célula de Langerhans: 44, 45, 683, 719, 723, 724
720, 724 Células de Langhans: 692
Célula de Mott: 71, 166, 167, 738, Células de Lutzner: 623, 810
739, 745 Células de memoria: 59, 68
Célula de Niemann-Pick: 111, 690, 695, Células de Pfeiffer o de Downey: 445
700-3, 707, 723 Células de Rieder: 158
Célula de tipo Marschalkó: 729, 745 Células de seudo-Gaucher: 468,
Célula dendrítica: 6, 42-6, 58, 683, 699, 793
713-5, 718, 720-2, 724, 726 Células de Sézary: 163, 171, 537, 611,
Célula dendrítica CD 16+ relacionada 612, 623, 624
con el monocito: 713, 714, 722 Células de Touton: 682, 692, 723
Célula dendrítica con velos: 44 Células de Virchow: 701, 723
Célula dendrítica de Langerhans: 715 Células del estroma medular: 13, 21,
Célula dendrítica folicular: 44, 58 75, 731
Célula dendrítica interdigitante: 683, 715, Células dendríticas intersticiales: 44,
720, 721 714, 716
Célula dendrítica linfoplasmocitoide: 43, Células dendríticas linfoplasmocitoides
46, 713, 714 o CD2: 713
Célula dendrítica mieloide: 6, 43, 46, Células dendríticas mieloides
713, 714 o CD1: 713
845
Células dendríticas precursoras Células progenitoras adultas
CD34+: 713 multipotentes: 7
Células embrionarias: 6 Células progenitoras adultas
Células en farolillo: 799 multipotentes o MAPC: 7
Células epitelioides: 42, 201, 447, 634, Células reticulares: 2, 3, 5, 23, 24, 56,
682, 687, 688, 692, 723, 724 125, 193, 195, 681
Células formadoras de colonias (CFC): 5 Células reticulares adventiciales: 3, 5, 23
Células gigantes de Centroblastos: 57, 68-70, 72, 89, 191,
Warthin-Finkeldy: 720 193, 593, 594, 596, 644, 681, 688
Células gigantes multinucleadas Centrocito blástico: 70
de Touton: 683 Centrocitos: 57, 68, 70, 163, 191, 193,
Células hematopoyéticas: 2-5, 7-10, 235, 236, 238, 239, 252, 591-4, 596,
13, 16, 19, 23, 25, 46, 75, 83, 93, 597, 643, 644
99, 101-3, 106, 113-5, 121, 122, CFU-GEMMegL: 5
126, 128, 185, 261, 262, 285, 362, CFU-LM o célula madre linfomieloide: 5
461, 507, 686, 713, 743, 784, 795, CFU-M: 5
711, 712, 832, 836 CFU-S: 5
Células LAK: 73 Circulación intraesplénica: 196
Células LE: 790 Cirrosis hepática: 147, 149, 217, 286,
Células linterna: 265 777, 788
Células madre adultas: 6 Cistinosis: 360, 703, 707
Células madre hematopoyéticas: 1, 6, 7, Citogenética: 83, 126, 134, 179, 180,
10, 14, 16, 226, 258, 799, 815 190, 194, 203, 222, 262, 263, 287,
Células madre mesenquimales: 7, 21 293, 295, 296, 298, 300-7, 312, 316,
Células más inmaduras o 318, 320, 322, 326-8, 332, 341, 348,
progenitores: 4 349, 357, 362, 363, 366-8, 370, 373,
Células NK: 59, 60, 65, 73, 74, 81, 94, 374, 376, 377, 379, 384, 385, 387,
123, 124, 126, 127, 167, 226, 264, 389-93, 397, 399, 400, 402, 404, 405,
295, 296, 359, 433, 435, 450, 470, 408, 410, 415, 423, 425, 426, 428,
541, 559, 588, 604-9, 611, 613, 615, 432, 434, 456, 621-3, 625, 627-30,
617-22, 624-6, 660, 691, 693, 715, 635, 667, 689, 724, 733, 748, 749,
722, 796 753, 754, 758, 759, 763, 768
Células Pinocho: 165 Citogenética y estudios moleculares:
Células plasmáticas: 26, 57, 59, 68-71, 616, 617, 723, 748
84, 86, 94, 96, 97, 100, 102, 105, Citomegalovirus: 259, 332, 449, 451,
110, 120, 121-3, 162, 165, 182, 188, 578, 794, 795, 799, 810
193-5, 200, 298, 359, 452, 453, 462, Citometría de flujo: 437, 503, 545, 693
485, 553, 564, 569-72, 607, 626-8, Citopenia refractaria con displasia
631, 634, 635, 643, 670, 672, 693, multilínea (con y sin sideroblastos
604-7, 629-37, 739-65, 767-73, 775, en anillo): 313
780, 831 Citoquímica: 62, 75, 79, 80, 81, 83, 84,
Células plasmáticas flameadas: 165, 87, 88, 89, 90, 93, 95-7, 99, 101,
736, 741, 745, 772 103, 105-7, 112-7, 129, 133, 135-7,
Células pre-B: 13, 16, 64, 66, 123, 125, 151, 154, 247, 251, 287, 289, 292,
137, 276-8, 280, 427, 428, 779, 780 293, 321, 348, 359, 360, 362, 365,
Células pre-pre-B o pro-B: 66 368, 370, 372, 378, 380, 382-91,
846
▲ Índice de términos
393, 399, 400, 402, 404, 405, 407, Cristales de Charcot-Leyden: 323,
409, 411, 413, 415, 417, 421, 430, 411, 487
434, 449, 458, 468, 470, 487, 508, Cromosoma Philadelphia: 410, 462,
527, 534, 536, 550, 554, 564, 567, 471, 780
568, 572, 575, 576, 584, 592, 593, Cuerpos apoptóticos: 20, 172, 431
606, 611, 612, 615, 643, 645, 654, Cuerpos de Döhle: 161, 168, 175,
674, 676, 684, 699, 709, 711, 722, 269, 280, 291, 292, 388, 465, 483,
723, 732, 744, 745, 748, 755, 765, 484, 672-5, 678, 780, 792, 796,
782, 785, 812, 817, 823, 825, 827, 816, 817
831-4, 836 Cuerpos de Donovan: 807
Clasificación de la OMS: 305, 316, 320, Cuerpos de Dutcher: 166, 570, 572, 644,
326, 340, 355, 357, 367, 370, 374, 736, 741, 745, 762, 772
376, 398, 399, 415, 418, 504, 539, Cuerpos de Gall: 65, 164
540, 571, 596, 605, 608, 609, 613, Cuerpos de Heinz: 146, 153-5, 173, 175,
615, 617, 640 239, 248-50, 822
Clasificación de los síndromes Cuerpos de Howell-Jolly: 151, 152, 155,
mielodisplásicos: 303, 304, 325 161, 170, 198, 209, 217, 231, 245,
Clasificación FAB: 90, 129, 164, 304, 288, 289, 403, 796, 798
305, 313, 316, 340, 341, 353, 354, Cuerpos de Pappenheimer: 109, 152,
356, 357, 363-5, 373, 374, 382-8, 153, 155, 170, 173
390, 392, 394-6, 398, 401, 405-7, Cuerpos de Russell: 71, 165, 167, 737-9,
418-21, 426, 430, 433, 514, 603, 741, 744, 745, 762, 770, 772
678, 722 Cuerpos Phi: 89, 98, 162, 175, 359, 387
Clasificación fisiopatológica: 208, 273 Cultivos celulares: 15, 16, 30, 471
Clasificación morfológica: 208, 234, 235, Cultivos in vitro de progenitores
350, 417, 423 mieloides: 259, 287, 296
Clasmatosis: 375, 740 Dacriocitos: 145, 146, 209, 234, 251,
Codocitos o hematíes en diana: 147 319, 506, 508, 514-6
Colagenasa IV: 107, 689 Datos analíticos: 295, 304, 456, 489,
Colonias granulomonocíticas: 2, 12, 18, 545, 565, 570, 757, 759, 803
258, 316, 331, 462, 471 Deficiencia congénita de la granulación
Coloración de específica de los granulocitos/
May-Grünwald-Giemsa: 821 monocitos: 671
Combinación de la tinción de Perls Déficit adquirido de mieloperoxidasa: 88,
con una tinción argéntica: 110 160, 388
Componente adiposo: 185, 189 Déficit congénito: 88, 89, 99, 136, 176,
Componente celular del hueso: 185 217, 238, 292, 676, 677, 695
Componente hematopoyético Déficit congénito de mieloperoxidasa: 89,
medular: 185 676, 677
Componente óseo: 184 Degeneración gelatinosa: 798,
Componentes inorgánicos: 84, 107 811-3, 817
Cordones medulares: 3, 59, 193 Degeneración serosa de la medula
Criohidrocitosis: 236 ósea: 299
Criptococosis: 808 Desgranulación leucocitaria: 159
Crisis blástica: 89, 106, 322, 408, 463, Detección citoquímica de la hemoglobina
471, 475-82, 484, 485, 518, 528, 563 fetal: 112, 834
847
Detección inmunocitoquímica de Eliptocitosis congénita estomatocítica:
oncoproteínas de fusión: 132 232, 234
Diagnóstico citomorfológico: 732 Elución ácida de Kleihauer: 112, 295,
Diagnóstico diferencial: 86, 91, 92, 815, 834
94, 95, 107, 126, 127, 131, 194, Emperipolesis: 48, 49, 468, 500, 503,
215, 216, 219, 220, 222, 223, 236, 505, 511, 517, 527
237, 244, 246, 247, 259, 262, 268, Endotelio sinusoidal: 2, 3, 462
279, 312, 319, 320, 329, 332, 341, Enfermedad de Castleman: 720, 794
348, 349, 351, 355, 375, 377, 382, Enfermedad de Diamond-Blackfan: 263
387, 390, 402, 404, 408, 409, 411, Enfermedad de Gaucher: 95, 468, 690,
413, 426, 429, 432, 451, 452-4, 695, 697, 698, 707, 723
456, 469, 481, 484, 485, 488, 492, Enfermedad de
494, 497, 498, 504, 507, 514, 521, Hand-Schüller-Christian: 718
524, 525, 547, 553-7, 560, 562, Enfermedad de Hurler: 703
569-71, 575, 577, 578, 580, 589, Enfermedad de las cadenas pesadas:
592, 595, 596, 598, 600, 614, 617, 541, 765-8
619, 624, 625, 628, 630, 633, 639, Enfermedad de las cadenas pesadas α
644, 671, 672, 677, 692, 699, 708, o enfermedad de Seligmann: 765-7
711, 722, 747, 750, 751, 753, 754, Enfermedad de las cadenas pesadas γ o
758-60, 764, 765, 771, 772, 778, enfermedad de Franklin: 765, 766
780, 789, 805, 812 Enfermedad de las cadenas
Diagnóstico diferencial de la célula pesadas δ o enfermedad de Vilpo:
mielomatosa: 750 765, 766, 768
Dianocitos: 148, 212, 235, 236, 240, Enfermedad de las cadenas pesadas μ
242, 243, 245, 247, 249, 788 o enfermedad de Forte: 765-7
Dipeptidil-aminopeptidasa DAP IV Enfermedad de Letterer-Siwe: 718
(IV/CD26): 102 Enfermedad de Minkowsky-Chauffard:
Dipeptidil-aminopeptidasa IV 229, 230
(DAP IV): 97, 830 Enfermedad de Niemann-Pick: 690, 695,
Disfunción congénita de 700-703, 707, 723
los fagotitos: 677 Enfermedad de Rosai-Dorfman:
Displasia de la serie eritroblástica: 690, 693
288, 293 Enfermedad de Werlhof: 276, 278
Displasia de la serie granulocítica: 290 Enfermedad por depósito de cadenas
Displasia medular: 257 ligeras: 768, 771
Displasia megacariocítica: 292, 300 Enfermedades bacterianas: 112,
Drepanocitos: 147, 198, 240-2 449, 791
Drepanocitosis: 235, 240-2, 264 Enfermedades cardiocirculatorias: 810
Elastasa: 34, 35, 107, 270, 295, 505, Enfermedades cutáneas: 810
512, 689 Enfermedades de las cadenas
Eliptocitos: 146, 147, 209, 212, 228, 233, ligeras: 768
234, 237, 251 Enfermedades del aparato
Eliptocitosis: 146, 147, 228, 229, respiratorio: 809
232-5, 251 Enfermedades endocrinológicas: 784
Eliptocitosis congénita esferocítica: Enfermedades gastrointestinales: 786
232, 234 Enfermedades hepáticas: 148, 787
848
▲ Índice de términos
849
Fase de agotamiento (spent): 494 Ganglio linfático: 56, 59, 64, 193,
Fase inicial policitémica: 489, 490 194, 558, 711
Favismo: 239 Gelatinasa: 32, 34, 107
Fenómeno de la condensación Genética: 89, 235, 246, 282, 303, 304,
cromatínica anormal o anómala: ver 320, 325, 357, 358, 365-8, 370, 373,
Síndrome de la condensación... 374, 379, 381, 382, 384, 386, 389,
Fenotipo Leach: 234, 236, 237 390, 392, 396, 397, 408, 410, 412,
Fenotipo McLeod: 236, 237 413, 417, 424, 426, 431, 432, 451,
Ferritina: 2, 108, 113, 155, 213, 214, 456, 517, 540, 543, 560, 611, 635,
216, 295, 307, 403, 468, 498, 499, 668, 690, 693-5, 759
503, 686, 692, 694, 814, 833 Gigantismo de los neutrófilos: 676
Ferropenia: 109, 110, 137, 146, 154, Glucosa-6-fosfato deshidrogenasa:
171, 211-6, 226, 230, 244, 247, 248, 137, 146, 151, 153, 230, 237-239,
251, 253, 289, 307, 492, 687, 787, 252, 676
815, 833 Glutatión sintetasa: 237, 239, 676
FICTION: 134 Grandes células pironinófilas: 71, 69
Filarias: 171, 793, 806 Granulación de Alder-Reilly: 166, 704
Folículos linfoides: 2, 44, 56, 58, 68, Granulación de Schüffner: 154
193, 298 Granulación específica
Folículos primarios: 57, 69, 193 o secundaria: 31, 34
Folículos secundarios: 57, 68, 69, 193 Granulación primaria o azurófila:
Forma linfoplasmocitoide 30, 87, 160, 823
(tipo Möschlin): 729 Granulación secundaria o específica:
Formas especiales de síndrome 30, 31, 34, 37, 41, 75, 90, 135, 137,
mielodisplásico: 318 159, 295, 375, 527, 671, 678
Formas variantes o intermedias: 339 Granulación terciaria: 34
Fosfatasa ácida: 24, 31, 34-8, 40-2, 49, Granulación tóxica: 31, 98, 159, 160,
50, 53, 64, 65, 70, 84, 90, 93-7, 100, 168, 175, 266, 291, 454, 483, 484,
102, 103, 114, 136, 202, 222, 295, 671-4, 678, 792, 796, 817
348, 359, 361, 362, 388, 394, 400, Granulocitos segmentados: 30, 34-6
404, 405, 407, 421, 423, 430, 449, Granulocitos segmentados
521, 522, 552, 555, 564, 568, 575, basófilos: 36
576, 578, 583-5, 593, 606, 611, 615, Granulocitos segmentados
623-5, 644, 670, 683, 684, 688, eosinófilos: 35
696-700, 702, 707, 716, 720, 723, Granulocitos segmentados
744, 745, 825-7 neutrófilos: 35
Fosfatasa alcalina: 22, 24, 25, 32, 34, 36, Granuloma eosinófilo: 89, 718
41, 52, 84, 88, 90-3, 114, 115, 117, Granulomas: 187-9, 427, 447, 621,
118, 136, 137, 187, 201, 202, 225-7, 630, 634, 639, 682, 683, 718, 793,
252, 259, 292, 295, 329, 330, 361, 797, 798
378, 450, 454, 470, 484, 494, 528, Granulomatosis linfomatoide: 541, 641
584, 674, 751, 813, 824, 825, 836 Gránulos de Maldonado: 169
Funciones del bazo: 197 Gránulos terciarios: 32
Gammapatía monoclonal de significado Grupo de mecanismo etiopatogénico
incierto: 324, 541, 557, 571, 729, mixto: 208
752, 756-60, 765 Hemangioblasto: 7
850
▲ Índice de términos
851
Inmunofenotipo: 9, 30, 37, 79, 81, 83, 429, 432, 434-6, 461, 464, 471, 473,
113, 126, 127, 134, 259, 287, 295, 475, 476, 487-9, 494, 496, 497, 507,
348, 349, 353, 361, 362, 370, 372, 518, 561, 566, 598, 603, 308, 309,
378, 381-3, 385-387, 389, 390-3, 784, 813, 814, 817, 818, 842, 853,
395, 400, 401, 404, 405, 408, 410, 861, 864, 871, 873, 875, 876
412, 413, 418, 421, 422, 426, 428, Leucemia aguda bifenotípica: 357, 358,
431, 437, 450, 471, 478, 480, 481, 413, 414, 416
487, 497, 536, 540, 542, 545, 548, Leucemia aguda bilineal: 357, 358,
551, 555-558, 567-9, 571, 572, 575- 413, 435
7, 587, 592, 593, 597, 598, 601-4, Leucemia aguda de basófilos: 357, 358,
611, 613, 616-8, 620-2, 627-9, 632, 377, 384, 410, 411, 416, 435
635, 638, 639, 642, 646, 660, 720, Leucemia aguda de linaje ambiguo: 357,
721, 745, 753, 757, 758, 772 358, 413, 416
Inmunofenotipo de la línea eritroide: 30 Leucemia aguda indiferenciada: 358,
Inmunofenotipo de la línea neutrófila: 37 368, 413
Inmunofluorescencia 114, 115, 119, 231, Leucemia aguda mieloide: 100, 280,
449, 500, 685, 738, 745, 751, 761, 351, 358, 360, 364, 366, 368, 371,
765, 766 380-2, 385-7, 389, 391, 393, 401, 416
Insuficiencia suprarrenal: 786 Leucemia aguda mieloide con
Insuficiencias medulares: 186, 189, 257, maduración: 358, 389
259, 261, 263, 265, 267, 269, 271, Leucemia aguda mieloide mínimamente
273, 275, 279, 281, 283 diferenciada: 358, 385
Insuficiencias medulares parciales: Leucemia aguda mieloide sin
263, 265 maduración: 358, 386, 387
Intolerancia proteica lisinúrica: 694, 723 Leucemia de células plasmáticas: 564,
Intoxicación alcohólica aguda: 788 628, 729, 733, 753-5, 772, 774
Islotes de células plasmáticas: 744, Leucemia de mastocitos: 519, 521
770, 772 Leucemia eosinofílica crónica
Islotes eritroblásticos: 3 y síndrome hipereosinofílico: 485
Isoenzimas de la fosfatasa ácida: Leucemia histiocítica: 710
95, 684, 826 Leucemia mieloide crónica atípica: 92,
Lactoferrina: 31, 34-6, 41, 75, 135, 137, 329-331, 341
159, 292, 295, 388, 465, 470, 527, Leucemia mieloide crónica típica: 91-3,
671, 678, 791, 792 136, 330, 463
Leishmania: 163, 167, 187, 201, 223, Leucemia mielomonocítica crónica: 159,
687, 79, 5, 800, 806, 807, 819 166, 169, 170, 296, 303, 305, 325-8,
Leptocitos: 149 332, 341, 473, 488, 781
Leucemia agresiva de células NK: Leucemia mielomonocítica juvenil: 320,
541, 621 325, 326, 330-2, 341
Leucemia aguda: 88, 89, 92, 93, 95, 98, Leucemia neutrofílica crónica: 93, 453,
100, 104, 125, 127, 131, 164, 179, 461, 481-4, 699, 780
181, 218, 116, 262, 268, 270, 277, Leucemias de células dendríticas: 395,
280, 285, 286, 297, 305, 307, 310, 717, 721, 722, 724
312, 313, 314, 316-8, 320, 321, 330, Linfadenitis histiocítica necrosante de
341, 347-53, 357-60, 364-77, 380-99, Kikuchi-Fujimoto: 690, 693
401, 402, 404-14, 416-24, 426, 427, Linfadenograma: 191
852
▲ Índice de términos
853
669, 671, 681-9, 691, 692, 699, 703, 276, 278-81, 285, 287, 288, 290,
712, 714, 717, 718, 723, 724, 738, 292, 296, 297, 303-11, 313-6, 318,
789, 791, 793, 794, 798-800, 807, 319, 322-9, 331-3, 336, 340, 347,
817, 833 349, 351, 353, 355, 358, 360, 365,
Macrófagos de Flemming: 688 369, 371, 375, 376, 381, 382, 386-8,
Macrófagos de la medula ósea: 686, 793 390-2, 395, 398, 400-2, 405-7, 409-
Macrófagos de los ganglios 12, 415, 417, 419, 421, 422, 426-30,
linfáticos: 688 434, 435, 447, 452, 453, 461, 463-8,
Macrófagos del bazo: 241, 688 470, 471, 474-80, 482-7, 492, 495,
Macrófagos medulares: 3, 20, 108-10, 498-500, 502, 503, 505-7, 509, 510,
214, 231, 492, 687, 833 513-9, 521, 523-6, 535, 536, 540,
Macrófagos perisinusoidales: 3, 4 542, 543, 548, 552-4, 559, 564-6,
Macroglobulinemia de Waldenström: 569-71, 573-8, 586, 589, 590, 592,
166, 324, 524, 553, 569-72, 643, 596, 597, 599, 600, 602, 603, 609-
729, 760, 764, 765, 775 12, 614, 615, 620-2, 625, 627-9, 631,
Macrotrombocitos: 168, 169 636, 637, 639-41, 643, 645, 667,
Macrotrombocitosis: 168 669, 670, 672, 681, 682, 686, 688,
Manchas de Maurer: 154, 801, 802 691, 692, 694-6, 698-703, 705-7,
Manifestaciones extramedulares de 710, 711, 713, 719-23, 729, 731-6,
los SMD y asociación con otras 739, 741-3, 747, 748, 751-3, 755-7,
hemopatías: 324 759-61, 763, 764, 766-8, 770-2, 778,
MAPC: 7 779, 781-5, 793-6, 798, 799, 806,
Mastocitos: 12, 13, 15, 16, 24, 26, 36- 807, 809, 810-4, 817, 818, 820,
9, 79, 106, 107, 126, 137, 140, 182, 831, 832
186, 189, 260, 268, 279, 297, 298, Megacarioblasto: 46-8, 101, 102, 125,
312, 340, 377, 461, 485, 487, 488, 129, 353, 377, 405, 407, 408, 479,
508, 514, 518-27, 529, 534, 553, 571, 508, 513
637, 677, 762, 763, 832 Megacariocito: 2, 3, 5, 12-4, 16, 19, 26,
Mastocitosis: 189, 259, 297, 312, 340, 46-9, 53, 76, 80, 84, 94, 96, 101, 103,
461, 485, 488, 514, 518-21, 125, 130, 157, 168, 181, 182, 184,
523-526, 637, 677 185, 187, 199, 201, 217, 268, 275-8,
Mastocitosis cutáneas: 518 292, 293, 300, 313, 315-7, 319, 322,
Mastocitosis sistémicas: 518, 519, 329, 341, 369, 382, 405-7, 409, 415,
524, 526 464, 466-9, 475, 477, 479, 482,
Matriz extracelular: 9, 21, 25, 26, 509 491-3, 495, 497, 498, 500-3, 505,
Medula en damero: 259, 261, 279, 812 506, 508-11, 513, 514, 517, 525, 553,
Medula ósea: 1-4, 6, 9, 10, 22, 23, 25, 670, 779, 782, 793, 796, 798, 817
26, 28, 29, 34, 37-9, 42, 43, 47, 48, Megalocitosis: 145
51, 53-5, 57, 59, 61, 63, 66, 68, 70, Melanoma: 126, 131, 132, 163, 181,
73, 75, 76, 78, 91, 105, 107, 113, 454, 459, 524, 781, 782, 810, 818
122, 127, 128, 132, 133, 135, 145, Metamielocito: 30, 33, 34, 37, 124, 182,
151, 153, 157, 173, 179, 181, 182, 217, 220, 221, 251, 329, 453, 463,
185, 186, 188-90, 193, 194, 203, 482, 487, 793, 796-8, 817
204, 207, 208, 211, 213, 215-7, 220, Metaplasia mieloide agnogénica: 146,
221, 223, 225, 227, 231, 242, 245-7, 170, 184, 189, 411, 461, 505
249, 251, 258-63, 265, 268-71, 275, Método MAC: 134
854
▲ Índice de términos
Métodos inmunocitoquímicos: 116 Monoblasto: 14, 38-41, 75, 93, 100, 102,
Micosis fungoide/Síndrome de Sézary: 124, 326, 354, 360, 370, 372, 373,
541, 607, 623-6 381, 391, 393-5, 413, 592, 644, 681-3
Microambiente medular: 1, 185, 226, Monocito plasmocitoide: 44, 713, 714
788, 814 Monocitos: 40-5, 53, 72, 75, 84, 87, 91-3,
Microcitosis: 144, 168, 171, 212, 213, 95-7, 99, 101, 102, 104, 112, 119,
216, 226, 244, 245, 247, 248, 252, 120, 123-6, 137, 154, 155, 160, 162,
490, 778, 780, 788 163, 166, 167, 182, 193, 215, 224-6,
Microgránulos: 36, 37, 133 266, 270, 294, 296, 304, 306, 307,
Mielitis intersticial: 494, 637, 781, 309, 313, 314, 320, 322, 326-9, 331,
782, 793 332, 340, 354, 364, 376, 390, 391,
Mieloblasto: 14, 30, 32, 33, 37, 39, 40, 393, 394, 446, 463, 482, 505, 580,
75, 87, 88, 90, 97, 101, 124, 136, 584, 665, 670-7, 682, 683, 685, 692,
157, 162, 182, 269, 298, 315, 316, 694, 697, 701, 706, 707, 712-4, 722,
321, 326, 330, 349, 354-6, 359, 360, 723, 781, 789, 791, 793, 794, 796,
361, 369, 371-4, 377, 387, 388, 391, 799, 800, 802, 807, 810, 811, 815
392, 396, 399-401, 412, 436, 437, Monocitos “en teja”: 166, 781, 789
453, 478, 482, 494, 500, 507, 793 Mononucleosis infecciosa: 582, 617,
Mielocatexis: 158, 162, 269-71, 280, 668 628, 635, 640, 645, 667, 703, 788,
Mielocatexis congénita: 271, 280, 668 794, 817
Mielofibrosis idiopática crónica: 461, 466, Morfología de los linfocitos B: 69
496, 498, 499, 505, 507, 512-7, 525, Morfología de los linfocitos T
Mielograma normal: 182 de sangre periférica: 65
Mieloma de Bence-Jones: 741, 757, Morfología eritrocitaria: 143, 171, 208,
768, 769 209, 214, 224, 232, 235, 242, 310,
Mieloma indolente: 752 490, 508, 516, 549, 778, 780, 788,
Mieloma múltiple: 95, 172, 207, 324, 789, 817
541, 561, 566, 613, 667, 668, 692, Muramidasa: 84, 103-5, 259, 273, 279,
729-34, 750-3, 755, 756, 758, 292, 295, 332, 361, 362, 389, 393,
759, 769 394, 422, 470, 670, 709, 835
Mieloma múltiple (enfermedad de N-acetil-β-glucosaminidasa: 54, 84,
Kahler): 730 101-3, 136, 139, 449, 555, 684, 697,
Mieloma múltiple de tipo IgM: 753 711, 712, 744, 747, 830
Mieloma no secretor: 729, 745, 751, Naftol-As-acetato: 97, 98, 828
752, 772 Naftol-As-D-acetato-esterasa: 40, 41,
Mieloma osteosclerótico: 729, 735, 751, 98, 99, 202, 391, 829
752, 772 Naftol-As-D-cloro-acetato-esterasa: 41,
Mieloma quiescente: 729, 751, 752 97, 202, 413, 828
Mielopoyesis: 61, 63, 65, 67, 69, 71, Necrosis: 10, 19, 20, 22, 172, 191, 192,
73, 75, 77, 79, 81, 203, 261, 285, 204, 254, 261, 348, 351, 394, 418,
288, 320, 325, 409, 465, 496, 580, 436, 447, 452, 453, 469, 530, 621,
780, 814 689, 691, 692, 701, 715, 717, 778,
Modalidades de anemia sideroblástica 779, 782-4, 788, 791, 792, 798, 810,
adquirida: 308 812, 817, 818, 820
Moléculas de adhesión celular: 25, Necrosis medular: 418, 447, 469, 778,
27, 753 779, 784, 788, 812
855
Negro Sudán B: 89, 90, 114, 136, 360, Penicillium marneffei: 167, 807, 808
362, 370, 386, 308, 421, 824 Perfil de hongo: 149
Neuroblastoma: 127, 131, 141, 349, Peroxidasa plaquetaria: 47, 50, 51,
409, 413, 435, 436, 619, 779, 782, 89, 222, 293, 348, 354, 403, 405,
783, 818 409, 479
Neutropenia: 93, 105, 257, 265-7, Pica: 812, 820
269-73, 278, 280, 282-4, 286, 304, Pilas de monedas: 172, 570, 733
305, 317, 318, 353, 426, 427, 580, Pirimidina-5’-nucleotidasa: 152, 237, 239
581, 590, 614, 617, 642, 670, 679, Piroquilocitosis congénita: 234
703, 780, 781, 786, 788, 789, 793, Piruvatocinasa: 144, 148, 237-9, 252
795, 814, 820 Plaquetas azules: 170, 292, 466
Neutropenia cíclica: 269, 270, 278, 280 Plaquetas azules o grises: 170
Neutropenias primarias congénitas: Plaquetas en queso suizo: 170, 292
269, 270 Plaquetas grises: 169, 170, 292
Neutropenias secundarias: 272 Plaquetas o trombocitos: 49
Nichos celulares: 25 Plaquetas reticuladas: 50, 121, 169,
Núcleo en anillo: 158, 159, 163, 290, 276, 500, 503, 785
487, 488 Plasmoblastos: 736, 740, 749
Ontogenia de los linfocitos B: 66 Plasmocitoma extraóseo: 541
Ontogenia de los linfocitos T: 59 Plasmocitoma solitario: 541, 729, 744,
Órganos linfoides: 43, 44, 54, 55, 58, 63, 755, 756
64, 102, 122, 193, 715, 716, 795 Plasmocitoma solitario óseo: 729, 755
Órganos linfoides primarios: 54 Plasmocitos: 101, 102, 130, 165, 175,
Órganos linfoides secundarios: 43, 54, 181, 186, 199, 260, 261, 268, 279,
715, 716 445, 447, 510, 621, 634, 645, 719,
Órganos primarios: 54 735, 743, 752, 753, 759, 763, 767,
Osteoblastos: 24, 25, 51-3, 76, 91, 181, 768, 772
185, 672, 750 Plasmodios: 154, 201, 687, 800, 802
Osteocito: 51, 52, 76, 185 Plasticidad o transdiferenciación de
Osteoclastos: 53, 76, 93-5, 181, 185, las células madre: 6, 7
682, 732, 749 Pleocariocitos: 168, 219, 251, 280,
Ovalocitos: 146, 147, 219, 231, 332, 668, 788
234, 251 Poblaciones linfocitarias: 58, 101, 128
Oxalosis: 703, 726 Poiquilocitosis: 145, 334, 336, 411, 482,
Palillo de tambor: 158, 159 494, 508, 514, 515, 517, 581, 644
Paludismo: 112, 157, 163, 166, 223, 286, Policitemia vera o enfermedad de
449, 800, 802-5 Vaquez-Osler: 488
Parásitos extracelulares: 171 Policromasia: 151, 153, 209, 226, 242,
Parásitos intraeritrocitarios: 154, 249, 251, 491, 508, 549
155, 817 Polvillo cromatínico azurófilo: 152
Parásitos intraleucocitarios: 167 Precursores de células plasmáticas: 68
Parvovirus B19: 231, 254, 257, 259, 264, Precursores hematopoyéticos: 4, 23,
267, 279, 282, 795, 798, 799, 816, 127, 261, 279, 362, 521
817, 819 Procesamiento de la muestra: 183, 192
Pelger heterocigótico: 157, 290, 666, 678 Proenzima de la mieloperoxidasa: 88,
Pelger homocigótico: 290, 666 124, 364, 421
856
▲ Índice de términos
Proeritroblasto: 29, 30, 33, 75, 182, 264, Reacción de las peroxidasas: 84, 87, 823
307, 337, 360, 399, 400, 402, 799, 817 Reacción de Paul-Bunnell: 448, 451
Prolinfocito: 68, 69, 162, 164, 421, Reacción de Perls: 108, 137, 184, 289,
548-51, 554, 562-4, 566-9, 583, 591, 687, 711, 833, 834
610-2, 643, 644 Reacción del ácido peryódico de Schiff
Promegacarioblasto: 8, 46, 47, 50, 106, (reacción del PAS): 84-6, 97, 137,
128, 129, 270, 406 361, 688, 418, 421, 585, 811, 822
Promegacariocito: 46, 48, 276 Reacción del negro Sudán B: 89,
Promielocito: 30, 32-4, 36, 40, 75, 79, 90, 136
124, 162, 182, 268, 269, 280, 298, Reacción del nitroazul de tetrazolio: 111
314, 315, 329, 350, 354-7, 359-61, Reacción del rojo aceite: 111
374-80, 389, 413, 434, 453, 477, 478, Reacciones leucemoides: 92, 93, 136,
482, 672, 793 331, 349, 445, 447, 449, 451, 452-5,
Promonocito: 39-41, 87, 93, 96, 99, 101, 457, 459, 469, 485, 779, 780, 792, 814
124, 326, 328, 331, 332, 350, 355, Reacciones leucemoides de células
357, 359, 360, 370, 372, 373, 381, plasmáticas: 453
391, 393, 394, 681-3 Reacciones leucemoides eosinofílicas:
Pronóstico de los síndromes 453, 454, 780
mielodisplásicos: 303 Reacciones leucemoides linfocitósicas:
Proplaqueta: 2, 12, 46, 48, 49, 169, 500 349, 445, 452, 780
Proyecciones nucleares sésiles y Reacciones leucemoides neutrofílicas:
pedunculares: 668 92, 93, 136, 453, 454, 485, 779,
Prueba de Kleihauer: 112 780, 792
Prueba de movilización Reducción del nitroazul de tetrazolio:
granulocitaria: 273 792, 835
Prueba de Paul-Bunnell-Davidson: 448 Regulación de la hematopoyesis: 9,
Prueba del NAT: 712 13, 785
Pulpa blanca: 63, 64, 195, 197, 200, 569, Repercusión funcional de
573, 575, 578, 586, 614, 688 la mielodisplasia: 294
Pulpa roja: 63, 195, 197, 200, 229, 234, Reticulocitos: 10, 28, 29, 30, 50, 121,
470, 569, 573, 575, 578, 586, 588, 145, 151, 153-5, 169, 198, 207, 208,
614, 682, 688, 697, 698, 711 212-4, 219, 222, 223, 227, 233, 236,
Punción esplénica: 198, 199, 201, 203, 245, 248, 251, 258-60, 264, 270,
513, 807 279, 292, 464, 821, 822
Punción ganglionar: 188-90, 203, 205, Rhodotorula rubra: 807
447, 554, 784 Rojo al aceite: 24, 97, 111, 164, 348,
Punción medular: 179, 180, 203, 210, 419, 421, 423, 834
214, 277, 351, 508, 742, 781 Rojo al aceite positivas: 164
Punteado basófilo: 152, 153, 155, 171, Sarcoidosis: 93, 690, 791
173, 212, 219, 239, 245-7, 252, 288, Sarcoma de células cebadas: 520
289, 308, 310-2, 336, 337, 339, 340, Sarcoma de células de Langerhans:
403, 491, 508, 821 720, 721
Queratocitos o hematíes en casco: 148 Sarcoma de Swing: 131, 349, 782
Rabdo o leiomiosarcoma: 782 Sarcoma histiocítico: 708, 711, 726
Reacción de la mieloperoxidasa: 88, 89, Sarcoma mieloide: 357, 358, 384, 412,
361, 388, 400, 694, 823, 824 413, 416, 431
857
Sarcoma/Tumor de célula dendrítica Síndrome de Epstein: 672, 680
interdigitante: 720, 721 Síndrome de Evans: 789
Sarcoma/Tumor de células foliculares Síndrome de Fechtner: 674, 675, 678
dendríticas: 718, 720 Síndrome 5q-: 292, 300, 305, 316, 317,
Satelitismo plaquetario: 170, 171, 341, 507
175, 277 Síndrome de la condensación
Semiología de las plaquetas: 168 cromatínica anormal o anómala: 157,
Semiología eritrocitaria: 143 291, 300, 329-31, 341, 388, 789
Serie eritroblástica: 26, 29, 31, 50, 75, 84, Síndrome de la inmunodeficiencia
93, 96, 100, 108, 181, 182, 213, 215, adquirida: 604, 692, 795, 798, 817
220, 223, 225, 227, 231, 246, 260, Síndrome de la plaqueta azul: 275
263-5, 268, 270, 280, 286, 288, 293, Síndrome de Marchiafava-Michaeli: 225
296, 305, 306, 312, 317, 321, 331, Síndrome de Münchhausen: 812
337, 399, 400, 492, 513, 798, 815 Síndrome de Sebastian: 161, 672, 674,
Serie granulopoyética: 30, 33, 103, 114, 675, 678, 680
186, 216, 320, 466 Síndrome de Zieve: 146, 223, 237, 788
Serie megacariocítica plaquetaria: 46 Síndrome del histiocito azul marino:
Serie monocítica: 38, 41, 42, 98, 99, 525, 690, 701, 703
102, 103, 124, 137, 327, 328, 332, Síndrome HELLP: 224, 254, 816
369, 393, 396, 434 Síndrome hipereosinofílico: 461, 485,
Seudoneutropenias: 272, 273 486-488
Seudorreticulocitos: 29 Síndrome infantil de la monosomía: 332
Seudotrombocitopenias: 170, 277 Síndrome leucoeritroblástico: 4, 188,
Sideroblastos: 108-11, 137, 189, 210, 269, 277, 349, 408, 453, 499, 580,
211, 214, 221, 225, 227, 231, 242, 592, 694, 761, 778-80, 784, 809,
246, 286, 288-90, 294, 298, 300, 812, 817
303-14, 320, 328, 333, 334, 336, 340, Síndrome linfoproliferativo autoinmune:
341, 382, 400, 401, 404, 415, 468, 642, 663
492, 497, 504, 637, 781, 785, 788, Síndrome mielodisplásico con
789, 791, 813, 833 eosinofilia: 322
Sideroblastos de tipo III: 108, 307 Síndrome mielodisplásico
Sideroblastos de tipo IV: 109 hiperfibrótico: 319
Sideroblastos en anillo: 109-11, 286, Síndrome mielodisplásico
288-90, 294, 300, 304-9, 311-4, 320, hipocelular: 318
328, 333, 340, 382, 401, 415, 504, Síndrome mielodisplásico
813, 833 no clasificable: 275, 318
Sideroblastos normales: 108, 109, 833 Síndrome mieloproliferativo
Siderocitos: 108, 109, 153, 231, 242, 308 transitorio: 404, 409
Síndrome de Alport: 234, 254, 672, Síndrome Rh0: 236
674, 675 Síndromes hemofagocíticos: 167, 451,
Síndrome de Bernard-Soulier: 169 617, 618, 621, 669, 690-2, 694, 708,
Síndrome de Chanarin-Dorfman: 161, 723, 725, 797, 798
704, 810 Síndromes linfoproliferativos: 59, 94-7.
Síndrome de Cushing: 786 102, 103, 120-2, 127, 128, 133, 136,
Síndrome de Down: 320, 385, 404, 139, 140, 158, 163, 164, 188, 192,
409, 813, 814 195, 295, 352, 456, 535, 536, 542,
858
▲ Índice de términos
561, 611, 512, 540, 541, 543, 646, Síndromes mononucleósicos: 451
648, 655, 692, 753, 760, 840 Sinusoides de la medula ósea: 2
Síndromes linfoproliferativos asociados a Sinusoides esplénicos: 195-7, 200-2,
inmunodeficiencias: 640 234, 495
Síndromes linfoproliferativos asociados a Sistema de células dendríticas: 681
la administración de metotrexato: 641 Sistema hematopoyético: 1, 4, 6, 26,
Síndromes linfoproliferativos 125, 794
postrasplante: 641 Sistema linfoide: 54, 194, 536, 668, 715
Síndromes mielodisplásicos (SMD): 130, Sistema mononuclear fagocítico: 93,
151, 157, 227, 249, 258, 262, 270, 136, 151, 166, 181, 185, 191, 195,
273, 275, 279, 285-99, 301-7, 310-3, 197, 199, 211, 222-5, 227, 260, 261,
315, 316, 318-27, 329, 332-5, 339, 276, 681, 682, 684, 688, 691, 692,
340, 350, 351, 355-9, 374, 380-3, 696, 699, 703, 705-8, 710, 712, 716,
390, 399, 401, 402, 407, 408, 410, 718, 722-4, 777, 790-2, 797, 806-8
411, 413, 418, 482, 485, 487, 494, Sudán III coloidal: 89, 824
496-9, 504, 514, 517-9, 524-6, 613, Sustancia osteoide: 184, 185
667, 678, 767, 796, 798, 814, 815 Talasemias: 110, 213, 235, 243-5, 248,
Síndromes mielodisplásicos con 695, 699
correlación clínico-citogenética: 322 Técnica: 4, 5, 29, 30, 75, 83-5, 87-91,
Síndromes mielodisplásicos en 83, 94, 96, 98-102, 104-10, 112-21,
la infancia: 320 127-35, 137, 140, 143, 151, 154, 155,
Síndromes mielodisplásicos 169, 171, 172, 179, 182-4, 186, 192,
incipientes: 323 194, 199, 202, 204, 210, 218, 220,
Síndromes mielodisplásicos secundarios 225, 229, 232, 242, 244, 247, 251,
a quimioterapia o radioterapia: 321 258, 262, 265, 275, 276, 279, 285,
Síndromes mielodisplásicos/ 294-9, 301, 302, 307, 317, 320, 323,
mieloproliferativos (SMD/SMP): 285, 327, 340, 347-51, 359-61, 364, 365,
286, 296, 305, 310, 320, 324-6, 367, 368, 374, 375, 379, 388, 392,
332-4, 341, 488, 504 396, 397, 402, 403, 407, 412, 421,
Síndromes mielodisplásicos/síndromes 422, 424, 425, 428-31, 448, 449, 462,
mieloproliferativos no clasificables: 468, 472, 474, 479, 480, 485, 487,
332, 333 488, 500, 503, 515, 521, 523, 524,
Síndromes mieloproliferativos crónicos 535, 539, 542, 545, 555, 559, 560,
(SMPC): 22, 37, 88, 89, 104, 121, 562, 575-7, 585, 587, 589, 595,
129, 136, 157-9, 169, 170, 183, 186, 598-600, 607, 610, 615, 623, 628,
222, 298, 302, 320, 322, 325, 326, 638, 643, 674, 675, 681, 685, 689,
329, 333, 334, 341, 353, 361, 362, 691, 696, 697, 702, 712, 724, 732,
368, 370, 382, 383, 385, 387, 392, 738, 745-9, 751, 752, 755, 756, 765,
395, 398, 399, 453, 461, 501, 502, 782, 785, 786, 790, 794, 800, 803-6,
504-7, 512-20, 525, 526, 667, 672, 809, 815, 817, 821-33, 835, 836, 841
677, 699, 778 Técnica de elución ácida de la
Síndromes mieloproliferativos hemoglobina F: 113, 243
crónicos asociados a anomalías Técnica de la fosfatasa alcalina
cromosómicas en 8p11: 517 antifosfatasa alcalina (FAAFA): 88,
Síndromes mieloproliferativos crónicos 116, 117, 128-33, 135, 317, 364, 378,
no clasificables: 515 402, 408, 412, 479, 521, 555, 575,
859
589, 600, 628, 674, 748, 755, 782, Tricoleucocitos: 89, 95-7, 99, 123, 126,
785, 836, 837 165, 171, 201, 520, 526, 564, 573,
Técnicas histoquímicas: 83, 183, 412 575, 580-9, 644
Técnicas inmunocitoquímicas: 104, 107, Tripanosomas: 171, 800, 805, 806
128, 129, 134, 137, 140, 155, 307, Triptasa: 37, 38, 107, 137, 518, 519, 521,
349, 407, 782, 836 524, 526, 672
Técnica MAC: 134, 323 Trombocitemia esencial: 92, 461, 482,
Tesaurocito: 737, 745 498-505, 507, 517
Tesaurocitos de Paraskevas: 745 Trombocitopenia amegacariocítica pura:
Test de Beutler: 153, 250 273, 275
Test de Ham: 225, 259, 334 Trombocitopenia cíclica: 273, 275, 280
Test de la sacarosa: 225 Trombocitopenia periférica autoinmune
Timo: 54-56, 59-64, 73, 124 idiopática: 276
Timocito común: 60, 61 Trombocitopenias: 170, 273-7, 284, 323,
Timocito inmaduro: 60, 61 642, 793, 798
Timocito maduro: 61, 62, 431 Trombocitopenias de causa periférica: 76
Timoma: 131, 264, 271, 454, 783 Trombocitopenias hereditarias/
Tinción azul de Nilo: 834 congénitas: 274, 275
Tinción de los cuerpos de Heinz: 822 Trombocitos: 49, 50, 169, 197, 275, 277,
Tinción de los reticulocitos: 822 310, 445, 465, 489, 789
Tinción de plata combinada con reacción Trombopoyetina: 10, 15, 275, 497, 502,
de Perls: 833 503, 505, 506, 512
Tinción del hierro: 108, 833 Unidad formadora de colonias (CFU): 5,
Tinción del rojo Congo: 770 494, 496
Tinción panóptica: 47, 109, 143, 144, Uremia: 145, 148, 223, 789
151-3, 161, 168, 180, 192, 200, 203, Urticaria pigmentosa: 518, 810
242, 288, 289, 312, 240, 348, 361, Vacuolas: 27, 36, 71, 86, 111, 143, 162,
387, 544, 552, 581, 582, 671, 673, 164, 166, 170, 246, 300, 322, 341,
675, 700, 737, 811, 821 360, 370, 381, 382, 391, 394, 396,
Tinciones vitales: 153, 175, 821 398, 401, 403-5, 418, 419, 421, 434,
Tipos de células madre: 6, 7 446, 483, 484, 486, 487, 603, 624,
Torocito: 150, 152 626, 634, 672, 674, 678, 684, 699,
Toxoplasma gondii: 795, 807 700-4, 706, 707, 711, 716, 722, 723,
Transferasa terminal: 121, 125, 135, 478 739, 767, 768, 770, 792, 810
Transformación gelatinosa de la medula Variante de la anomalía constitucional
ósea: 785, 818, 820 de May-Hegglin: 673
Trasplante renal: 757, 789 Variante de la enfermedad de
Trastornos congénitos de Waldenström: 763
la permeabilidad iónica de Variante de la LMC atípica: 330
la membrana eritrocitaria: 235 Variante de Stodtmeister: 157
Tricoleucemia: 92, 93, 102, 103, 126, Vía extrínseca: 20, 21
133, 136, 163, 164, 186, 189, 261, Vía intrínseca: 20, 21
262, 324, 456, 457, 514, 537, 538, Virus de la inmunodeficiencia humana:
541, 543, 547, 553, 564, 566, 567, 167, 217, 257, 259, 449, 535, 536,
569, 573-5, 577, 578, 580, 581, 583- 640, 757, 791, 795,
9, 615, 617, 644, 646, 654, 722 Xerocitosis hereditaria: 235
860
▲ Índice de términos
Zona marginal: 58, 72, 126, 193, 195, 585, 593, 606, 610, 611, 124, 644,
197, 536, 541-3, 547, 561, 564, 648, 683, 684, 705, 720, 744,
571-3, 576-80, 599, 602, 603, 644, 827, 840
646, 688, 711, 767 β-talasemia intermedia: 244, 246-248
α-naftil-acetato-esterasa: 41, 42, 64, 99, β-talasemia mayor: 86, 113, 137, 244,
100, 102, 137, 200, 202, 377, 403, 245, 247, 252
407, 450, 607, 625, 828 β-talasemia menor: 244, 247
α-naftil-acetato-esterasa ácida: 41, 42, β-talasemia silente: 244, 247
64, 99, 202, 407, 625, 828 β-talasemias: 110, 213, 235, 243-5, 248
α-naftil-butirato-esterasa: 21, 40, 100-2, δ/β-talasemia: 215, 244, 247
202, 391, 407, 586, 697, 829 ω-exonucleasa: 38, 75, 106, 107, 137,
α-talasemia: 144, 153, 242, 243, 244, 140, 372, 390, 410, 464, 521, 522,
247, 248, 311 526, 672, 832
β-glucuronidasa: 31, 37, 41, 42, 50, 70, 5’-nucleotidasa: 225-7, 252, 279, 405,
84, 96, 97, 102, 103, 136, 202, 407, 422, 470, 478, 508, 555, 648,
295, 361, 362, 388, 430, 449, 555, 684, 831, 840
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Woessner
Florensa LA CITOLOGÍA ÓPTICA
EN EL DIAGNÓSTICO
HEMATOLÓGICO
DIAGNÓSTICO HEMATOLÓGICO
LA CITOLOGÍA ÓPTICA EN EL
S. Woessner Casas • L. Florensa Brichs
QUINTA
EDICIÓN QUINTA EDICIÓN