Cocina de Francia
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Cocina de Francia
Cocina francesa. El
término cocina, al igual que
“cuisine” (en francés),
proviene del latín, de la
palabra coquina, que a su vez
viene de coquere, que
significa cocer la comida, en
el sentido de darle cocción.
Esta palabra proviene del
latín, como la mayoría de las
que utilizamos, pues el
español, el francés, el
catalán, entre varios otros
idiomas son lenguas
romances, es decir, derivan
del idioma latino.
Campo al que
Sumario Gastronomía
pertenece
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Principales Está caracterizada porsu variedad, fruto de
1 Historia
exponentes la diversidad regional francesa, tanto
2 Importancia de su
cultural como de materias primas, pero
gastronomía
también por su refinamiento.
3 Diversidad
4 Distribución de las comidas
o 4.1 Desayuno
o 4.2 Almuerzos y cenas
5 Tipos de Restaurantes
6 Especialidades por origen
o 6.1 Según la región
7 Especialidades pan francesas
8 Fuente
Historia
Desde los cocineros del rey a los grandes chefs de hoy, el arte culinario de Francia y
su historia constituyen expresiones específicas de la identidad de su nación.
Hace no menos de tres décadas, la alimentación es un objeto de la Historia que según
el historiador Jacques Le Goff, promovió el estudio de varias historias como las de la
alimentación, la cocina, la mesa y la gastronomía. Hoy, los alimentos -no sólo la soja,
las vacas y la leche argentinas- se disputan con las fuentes de energía el centro del
escenario político-económico y, también, el histórico.
Fruto de la evolución centenaria de la nación francesa, su gastronomía ha ido
reinventándose sucesivamente con el paso de la historia, los movimientos sociales,
políticos o artísticos, la evolución en el tipo de jornada laboral y el acceso a nuevas y
diversas materias primas. El origen de las sucesivas vanguardias culinarias fue
siempre la ciudad de París, donde residían los chefs encargados de la realeza, figuras
en algunos casos de extrema importancia en la sociedad de la época y cuya influencia
se extendía al resto del Reino y del orbe.
Para relatar los orígenes de la cocina francesa actual, es preciso situarse en el siglo
XVII, época de una verdadera revolución culinaria porque se produce un cambio en
el gusto alimentario tanto en Francia como en los otros países de Europa occidental.
Las especias orientales: azafrán, jengibre, canela, etc., que habían sido muy
apreciadas en la Edad Media y el Renacimiento dejan de utilizarse y sólo siguen
condimentando las comidas en pequeñas dosis la pimienta, el clavo de olor y la nuez
moscada.
Francia, en el siglo XVII, empieza a reemplazar las especias exóticas por aromáticas
autóctonas: cebollas, echalottes, ajo, ciboulette, trufas, toda clase de hongos y
condimentos provenzales como las alcaparras, las anchoas, los limonesy, por
supuesto, las "fines herbes": tomillo, perejil, etcétera.
Importancia de su gastronomía
La Gastronomía de Francia está considerada como una de las más importantes del
mundo. Está caracterizada por su variedad, fruto de la diversidad regional francesa,
tanto cultural como de materias primas, pero también por su refinamiento. Su
influencia se deja sentir en casi todas las cocinas del mundo occidental, que han ido
incorporando a sus bases conocimientos técnicos de la cocina francesa. Varios chefs
franceses tienen una gran reputación internacional, como es el caso de Taillevent, La
Varenne, Carême, Escoffier, Ducasse o Bocuse. Está ahora incluida en la lista
del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, desde el 16 de
noviembre de 2010.
Diversidad
Tradicionalmente, cada región posee su propia cocina
La cocina del noroeste utiliza la mantequilla, la crème fraîche y la manzana;
La cocina del suroeste utiliza el aceite, el foie gras, las setas y el armañac;
La cocina del sureste está caracterizada por influencias italianas y se sirve de la
aceituna,las finas hierbas y el tomate;
La cocina del norte está caracterizada por influencias belgas y se sirve de la
patata, de la carne de cerdo,de judías y de la cerveza;
La cocina del este,caracterizada por influencias alemanas, se sirve del tocino, las
salchichas, la cerveza y el sauerkraut.
Además de estas cinco grandes zonas regionales, existen también otras cocinas
locales como la cocina del valle de Loira (famosa por sus pescados al vino blanco), la
cocina vasca (caracterizada por el abundante uso del tomate y el pimiento de
Espelette), la cocina de Rosellón (muy cercana de la cocina catalana) o la cocina del
centro con su caza, su pâté de Pâcques, sus patatas (Creuse) o sus vinos y sus
pescados de agua dulce (en Brenne).
Hoy día, a causa de los movimientos de personas, estas diferencias regionales
tienden a difuminarse, aunque siguen siendo observables, y una persona que viaje
por Francia puede observar cambios significativos en la manera de cocinar, en los
platos servidos y en los ingredientes utilizados. Por otra parte, la tradicional
predilección del consumidor francés por los productos de la tierra (terroir) ha
favorecido un fuerte renacimiento de la cocina regional y de sus productos, mientras
que el movimiento slow food (también llamado ecogastronomía) gana en adeptos.
Algunas cocinas exóticas como la china y la vietnamita, junto con algunos platos de
las ex colonias magrebíes (con el cuscús a la cabeza), también se han ido
incorporando al elenco.
Distribución de las comidas
Desayuno
El desayuno francés suele seguir las pautas tradicionales de la Europa continental
(menos copioso que el de los países anglófonos). Cabe destacar que, en consonancia
con la fama de Francia por sus viennoiseries (bollerías de origen vienés) y el
consecuente desarrollo de la bollería industrial, el consumo de cruasanes, brioches,
magdalenas, napolitanas de chocolate, pan de pasas u otros productos de este tipo —
antes reservado a desayunos especiales—, se ha extendido a los desayunos de todos
los días. El desayuno típico del francés medio es el pain et confiture, baguettes
abiertas por la mitad untadas en mermelada y mantequilla.
Suele acompañarse de bebidas calientes (típicamente café con leche o café solo,
pero también chocolate o té) y ocasionalmente precedido de zumos o piezas de
fruta.
Almuerzos y cenas
Como en casi cualquier país, la comida que puede encontrarse en los restaurantes
será por lo general más copiosa que la que consume la gente de a pie en sus casas.
Sin embargo, si se va a uno de estos establecimientos o si se es invitado por un
francés a una comida medianamente formal en su domicilio, el orden habitual de los
platos (salvando las diferencias regionales que pueden encontrarse) será el siguiente:
Apéritif. Es habitual dar la bienvenida con alguna bebida alcohólica: vinos dulces
como el Oporto, mistelas como el Pineau des Charentes, bebidas alcoholizadas a
base de hierbas, o cócteles como el kir (vino blanco y licor de arándano o
grosella). Se acompaña de algo de comida (por lo general fría) como canapés,
encurtidos, charcutería, frutos secos, aceitunas, etcétera. El concepto es parecido
al de las tapas españolas.
Entrée o hors d'oeuvre. El primer plato suele ser más ligero que en otras
gastronomías, más próximo a los antipasti italianos. Son habituales las ensaladas
(salades),sopas (soupes) para las cenas, platos de verduras crudas (crudités),
charcutería variada, patés, determinadas frutas como el aguacate o el pomelo que
se comen de entrante, pasteles o tartas saladas como el pâté Lorrain o la quiche.
Plat principal o plat de résistance. Aquí es donde se sirve la carne o el pescado en
sus distintas preparaciones, aunque también pueden ser a base de arroz, pasta o
legumbres.
Fromage.Entre el plato principal y los postres es costumbre servir una selección
de quesos para degustar.
Dessert. El postre puede ir desde simple fruta o yogur a cualquier tipo de dulce
más elaborado. Aunque en algunas zonas del norte y del este del país la cerveza
forme parte de su cultura, lo habitual es que las comidas se acompañen de vino
(cuyo color varía según, los platos servidos). En la región de Champaña, es
tradicional servir champagne durante toda la comida. Entre semana, el horario
habitual para las comidas es entre las doce de mediodía y la una y media de la
tarde, mientras que para las cenas los restaurantes abren de 8 a 10 y media de la
noche. Si bien estos son los horarios comerciales, las comidas familiares los fines
de semana pueden prolongarse de forma considerable.
Tipos de Restaurantes
Los franceses distinguen varios tipos de establecimiento donde se sirve comida y
bebida, en función de la hora del día:
Restaurant. Es el mismo concepto de restaurante que puede encontrarse en casi
cualquier país del globo. Varían los menús según la especialización de cada uno y el
nivel de lujo. Los platos se seleccionan en función de un menú preestablecido o a la
carta.
Bistrot o bistró. Más pequeño y de carácter más familiar, los menús suelen dictarse
verbalmente o se escriben cada día en una pizarra.
Bistrot à Vin.Similar a una taberna, actualmente este término evoluciona hacia
vinotecas donde pueden degustarse vinos de las distintas AOCs.
Brasserie. En su origen se refería a las fábricas de cerveza que solían disponer de
una taberna donde se podía también comer. Hoy en día, una brasserie ofrece además
de bebidas a lo largo de toda la jornada una pequeña selección de platos para
acompañarlas. Es el equivalente de las cervecerías en España.
Café. Los cafés, que no se deben de confundir con las cafeterías,son la primera
opción para el consumo de cafés y bebidas alcohólicas.Aunque hay excepciones (en
general bocadillos, crêpes o ensaladas),no están destinados al consumo de comida.
Salon de thé. Orientados a bebidas calientes (tes, infusiones, cafés y chocolates), y
especialmente frecuentados en desayunos y meriendas, suelen servir dulces y
pasteles en acompañamiento. Debido al efecto de la inmigración muchas teterías han
ido adquiriendo un carácter étnico y es fácil encontrar en las grandes ciudades
salones de té orientales donde acompañar el té de una pipa de agua o pastelería
árabe.
Bar. A pesar del nombre norteamericano, es simplemente un establecimiento
destinado a bebidas alcohólicas más sofisticadas(cócteles, licores...) y a un público
por lo general más nocturno.
Bouchon. Restaurante típico de Lyon. Comida tradicional cercana a la haute cuisine.
Estaminet. Restaurante típico de la región Norte-Paso de Calais. Antiguos lugares de
reunión de las clases trabajadoras hoy reconvertidos en atracciones turísticas.
Especialidades por origen
Según la región
Alsacia:
Baeckeoffe, estofado a base de patatas típico de Estrasburgo
Beerawecka, bizcocho de frutas
Bredela,pequeños pasteles de Navidad
Choucroute garnie, Sauerkraut con salchichas, sal, patatas, carne de cerdo
Flammkuchen, tarta flambeada de aspecto similar a la pizza
Kouglof,brioche en forma de montaña
Mannala,hombrecillo de pan
Pretzel,galletita de origen alemán
Spätzle,pasta en forma de gorriones (muy típica del sur de Alemania)
Artois-Picardía
Andouillette de Cambrai,salchicha a base de intestinos de cerdo o vaca
Escavèche, escabeche de pescado de agua dulce en vino y vinagre
Hochepot,estofado de cuatro carnes con vegetales
Potjevleesch,tarrina de cuatro-carnes.
Auvernia
Aligot, puré de patatas con queso Cantal fresco (tomme fraîche)
Tripoux,callos de ternera picados envueltos en tiras de piel de estómago de
ternera (pansette)
Truffade, patatas salteadas en manteca y queso Cantal fresco (tomme fraîche).
Bretaña
Crêpes, el postre más conocido de la cocina gala
Far Breton, flan con frutas (en general ciruelas pasas)
Kig ha farz, carne de cerdo hervida junto con una masa de harina de trigo negra
Galette, crêpes saladas elaboradas con harina de trigo sarraceno
Kouign amann, tarta elaborada con gran cantidad de mantequilla
Yod kerc'h, gachas de avena salada tradicional.
Borgoña
Escargots de Bourgogne (Helix pomatia), caracoles cocinados en sus conchas
que se rellenan *antes de servir con mantequilla, ajo y perejil
Gougère, pastel hecho de pasta choux mezclada con queso Comté o Gruyère
Huevos en meurette, huevos pochados acompañados de pan tostado y salsa de
vino tinto
Mostaza, especialidad de Dijon
Pôchouse, estofado de pescado en vino tinto.
Potée bourguignonne, variante del pot-au-feu a base de carne de cerdo salada y
repollo.
Languedoc-Rosellón
Bourride, plato de pescado típico de Sète
Brandada de bacalao, pasta de bacalao desmigado gratinada típica de Nimes
Cassoulet, guiso hecho con alubias blancas y distintas partes de carne animal
Lemosín
Clafoutis, tarta de cerezas
Pâté aux pommes de terre, tarta de patatas y crème fraiche.
Lorraine
Mirabelles, un tipo de ciruela casi exclusivo de la región con que se elaboran
licores, mermeladas y tartas
Quiche Lorraine, tarta salada a base de huevos, créme fraiche y beicon
Potée Lorraine, sopa de carne de cerdo, embutidos y verduras
Pâté Lorrain, carne de cerdo y ternera marinada,envuelta en masa de hojaldre.
Normandía
Tripes à la mode de Caen, callos cocinados en sidra y Calvados
Matelote,pescado cocinado en sidra o vino.
Provenza-Alpes-Costa Azul
Bouillabaisse,sopa hecha con una mezcla de pescados mediterráneos, tomates y
hierbas
Calisson, dulce típico de Aix-en-Provence
Ensalada nizarda, especialidad de Niza
Pan-bagnat,bocadillo relleno de los ingredientes de la ensalada nizarda
Pastis,licor de anís
Pissaladière, variante nizarda de la pizza
Ratatouille,pisto hecho con berenjena, tomate, calabacín, pimientos y albahaca
Socca,pasta de harina típica de Niza
Tapenade,puré de olivas negras usado como aperitivo o condimento
Ródano-Alpes
Crème de marrons, mermelada de castañas típica del Ardèche
Coussin de Lyon, dulce lyonés a base de chocolate y pasta de almendras
Fondue savoyarde,fondue elaborada con queso y vino blanco donde se mojan
pequeños cubos de pan
Gratin dauphinois, gratinado de patatas y nata que suele servir de
acompañamiento
Nougat, dulce típico de Montélimar
Quenelles, albóndigas con forma de salchichas, típicas de Lyon
Tartiflette,tarta de patatas, queso Reblochon, crema y beicon
Raclette,queso Raclette fundido servido sobre patatas y charcutería
Sopa de cebolla, acompañada a menudo con tostas y queso fundido.
La salade landaise es un plato popular que mezcla los ingredientes del sudoeste,
típicamente gésiers, piñones y pato o ganso confitados.
Suroeste
Canelés,pastelitos típicos de Burdeos
Cassoulet,un plato elaborado con alubias, salchicha y confit de pato o ganso
Confit de canard, carne de pato confitada en su grasa (a veces también de oca o
ganso)
Foie gras, el hígado de patos o gansos cebados
Garbure,sopa de col
Jamón de Bayona, salado con sal de las salinas del estuario del Adur
Salade landaise, ensalada con elementos del pato (típicamente mollejas, paté o
magret)
Salchicha de Toulouse, similar a la butifarra
Gastronomía vasca, como pinchos, piperrada,pastel vasco.
Departamentos/dominios de Ultramar
Acras de morue, buñuelos de bacalao típicos de Guadalupe
Couac,sémola de yuca típica de la Guayana
Boudin martiniquais, morcilla de Martinica.
Especialidades pan francesas
Los siguientes platos son conocidos por todo el territorio galo sin ser especialidad de
ninguna región en concreto:
Coq au vin, estofado de gallo al vino
Croque-monsieur, sándwich mixto al horno (si lleva huevo se denomina croque-
madame)
Hachis parmentier, gratinado de puré de patatas y carne picada
Pot-au-feu, cocido de buey y verduras
Como lo son así mismo algunos dulces que pueden encontrarse en las
boulangeries (panaderías) de toda Francia:
Beignet
Brioche
Cruasán
Magdalena
Tarte Tatin
Francia. País miembro de la Unión Europea; su capital es París. Se extiende
sobre una superficie total de 550 000 km² y cuenta con una población de 64,3
millones de habitantes. Su forma de gobierno está organizada como República
semipresidencialista con el nombre oficial de República Francesa y la
divisa Liberté, Égalité, Fraternité (Libertad, Igualdad y Fraternidad), nacida de
la Revolución Francesa.
Gastronomía de Francia
Usos y costumbres culturales culinarios en Francia.
El roti es uno de los asados típicos
franceses.
En está página les hablaremos sobre todo de la vinculación de la gastronomía
francesa con la cultura del país. Si lo que desea ver es una visión general de la cocina
francesa visite la página gastronomía francesa. Después visite el apartados de
gastronomía en cada una de las ciudades y regiones para ampliar la información
sobre los platos y recetas típicas de cada lugar.
Hay que reconocer que la gastronomía de Francia es un elemento constante en la
vida de los franceses. Francia es la patria por excelencia de las artes culinarias y de
los alimentos terrestres. Basta considerar algunas de las delicias de la cocina de
Francia para poder apreciar el entusiasmo culinario francés: foie-gras, trufas,
roquefort, mariscos, suculentos caracoles recogidos en los viñedos, tartas de
fruta…
Cocina de Francia típica
Un día típico en Francia comienza con un tazón de café au lait, un croissant y una fina
rebanada de pan generosamente untada con mantequilla y mermelada. La comida y
la cena son bastante similares, pueden incluir un primer plato de fromage de tête pâté
o bouillabaise (sopa de pescado), seguido de un segundo plato de blanquette de veau
(estofado de ternera en salsa blanca) y, por último, un plateau de fromage (tabla de
quesos) o una tarte aux pommes (tarta de manzana). Antes de las comidas, se suele
servir un aperitivo, como el Kir (vino blanco endulzado con sirope), el digestif (coñac o
brandy Armagnac) se sirve al final. Otras bebidas que ayudan a la digestión y
estimulan la conversación son: el café exprés, la cerveza, los licores como el pastís
(90% de alcohol, con sabor a anís y primo de la absenta) y los mejores vinos del
mundo.
Evolución de la gastronomía de Francia
En su excelente obra Gastronomie française (Gastronomia de Francia), el historiador
Jean-Robert Pitte, no duda en remontarse a los ancestros de los franceses, los galos,
para explicar el importante lugar que ocupa la gastronomía de Francia. En Galia, la
buena comida es indisociable de la vida política y social y sobre este axioma se
edificara la tradición de la gastronomía de Francia. Desde inicios de la era cristiana, el
geógrafo griego Estrabón y el viajero latino Varrón confirman “lo excelente que es la
cocina de Francia, especialmente su famosa charcutería.
Francia ha alcanzado uno de los primeros puestos mundiales en cuanto a la calidad
de sus vinos, cuya evolución ha ido a la par de los constantes avances técnicos
efectuados a partir del siglo XVII, sobre todo bajo la influencia de eclesiásticos y
órdenes monásticas. De hecho, gracias a ellos la viticultura pudo sobrevivir a los
períodos de invasiones de la Alta Edad Media. Ver vinos de Francia.
En esta época, la cocina de Francia no se distinguía todavía de la de los otros países
de Europa, pero con la llegada del Renacimiento y el descubrimiento de otros
continentes, llegaron a Europa nuevas verduras procedentes de América. Los
feculentos (las judías, las patatas, el maíz) sustituirán a las habas, sobre todo en
Francia, en el transcurso del siglo XVI y especialmente en el XVII. La invasión de
nuevos productos, empezando por el gallo de Indias, se verá acompañada de una
revolución en las costumbres.
La cocina de Francia se desarrolla realmente en un marco político, el de la monarquía
absoluta y centralizadora que vive su apogeo con Luís XIV en el siglo XVII. La
abundancia de los platos y de las preparaciones refleja la estructura política piramidal
que culmina en la persona del rey. La gastronomía de Francia suntuosa, puesta en
escena de manera teatral, se convierte en un elemento de glorificación del soberano.
Y es con Luís XIV, cuando en Francia surgió el arte de la conversación en la mesa, y
es por ello que le debemos mucho a la gastronomía o cocina de Francia ya que
nosotros hemos llegado hasta el punto de no sólo disfrutar comiendo, sino también
hablando de lo que se come, una costumbre que en ocasiones sorprende a los
extranjeros.
Hasta la Revolución de 1789 (e incluso más tarde aún), la corte francesa es pues la
sede de la gran cocina, ya que la comida se convierte en un instrumento de gobierno
e influencia política.
El Pastis es una bebida tradicional de Marsella,
excelente para el verano.
Otra gran revolución de la gastronomía de Francia data del siglo XVIII y se debe al
cocinero francés Beauvilliers que, en 1765 abre en París un “bouillon”, el primer
restaurante. En su establecimiento se instala a los clientes en mesitas cubiertas con
manteles. Una fórmula triunfante que se propaga entre 1790 y 1814 cuando los
grandes cocineros de las casas aristocráticas se ven privados de su empleo tras la
fuga al extranjero de sus amos, y deciden abrir restaurantes. Así es como bajo la
influencia de la Revolución Francesa la gran cocina sale a la calle.
En lo que al gusto se refiere, las plantas aromáticas francesas, pero además las
anchoas y sobre todo las trufas, sustituyeron a las especias a partir del siglo XVII. La
oposición entre lo salado y lo dulce -éste último introducido en la cocina francesa en el
siglo XVI por influencia italiana- seguirá siendo una de las principales características
del gusto francés hasta el siglo XX. Pero será sobre todo la utilización de la
mantequilla, que ya se utilizaba en la cocina noble italiana, la que se convertirá en
signo decisivo de la gran cocina francesa.
Finalmente, la gastronomía de Francia pasó a ser una cocina consistente y burguesa,
en la III República (1870-1940), compuesta de menús y banquetes interminables, que
no se interrumpirá hasta los años 70 con la aparición de la nouvelle cuisine,
preocupada por la dietética. Dos críticos, Christian Millau y Henri Gault, propusieron
en 1973 sus diez mandamientos al respecto, pidiendo a los chefs que innovaran,
aligeraran las salsas, respetaran el sabor de los productos y fueran receptivos a las
cocinas extranjeras. Esta revolución se propaga en sólo quince años al conjunto de la
sociedad y a Europa. Paul Bocuse, los hermanos Troisgros, Alain Chapel y André Pic
fueron sus principales representantes. Tras una generación que pecó a menudo por
exceso, la gran cocina de Francia inició, a finales de los años 80, una vuelta a los
productos regionales auténticos, sin renunciar sin embargo a la lección de sutileza
que había recibido de la nouvelle cuisine.
Ingredientes en la gastronomía de Francia
A continuación mencionamos algunos de los ingredientes más utilizados en la
gastronomía de Francia:
Legumbres: patatas, judías verdes, zanahorias, puerro, nabos, berenjenas,
calabacines, champiñones.
Frutas: naranja, tomates, clementinas, peras, melocotones, manzanas, uvas, ciruelas,
cerezas, membrillo, lima.
Carnes: pollo, pavo, pato, ganso, venado, cerdo, cordero, ternera, conejo, caballo.
Pescados/Mariscos: bacalao, sardinas, atún, salmón, trucha, mejillones, ostras,
camarones, calamar.
Del conocido roquefort a la internacional Crème fraîche, del sabroso foie gras al
más exclusivo armañac, de la Haute Cuisine (alta cocina) a la cocina más regional
pasando por la Nouvelle Cuisine. La francesa es una de las gastronomías más
completas del mundo. Con una gran variedad y calidad ha sido merecedora de
entrar en la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Todo un lujo
para los paladares más exigentes.
Comer en Francia es como realizar un viaje a través de los sabores y las texturas.
La gran variedad de platos, materias primas y combinaciones que se realizan
entre los fogones del país galo van mucho más allá de lo que ahora se conoce
como la nouvelle cuisine, una tendencia que importantes chefs franceses han
exportado a todo el mundo haciendo que “cocina francesa” y “cocina innovadora”
vayan siempre de la mano.
Sin embargo, la gastronomía del país vecino es mucho más que eso. Influenciada
por la cocina italiana, alemana, española e incluso por la árabe, la diversidad
gastronómica que encierra se aprecia en cada una de sus regiones.
Nouvelle Cuisine
Fue una tendencia que nació en la cocina francesa en la década de los 70. Se
trataba de un enfoque novedoso porque apostaba por platos más sencillos, sin
tanta preparación, con ingredientes frescos y de calidad, recetas más livianas.
“ La cocina
francesa es más que
la conocida Nouvelle
Cuisine, precursora
de la cocina
molecular
Poco a poco, el atractivo visual de los platos fue ganando peso con el objetivo de
estimular a otros sentidos además del gusto, como la vista.
La nouvelle cuisine es la precursora de lo que hoy se conoce como cocina
molecular o tecno emocional.
La carne de cerdo o las patatas, fruto de la influencia belga, se dejan notar en el
norte.
La manzana, la crème fraîche son protagonistas de la cocina del noroeste.
En el suroeste se elaboran numerosos platos con aceite, foie gras, armañac
(brandy) y setas.
La influencia italiana se deja ver en los platos del suroeste dando protagonismo a
las finas hierbas y al tomate.
Y en el este, dada su cercanía con Alemania, las salchichas y la cerveza se usan
prolíficamente.
Además de estas zonas, en Francia existen numerosas cocinas más locales aún
como la del valle del Loira, la vasca, la catalana o la cocina del centro del país
caracterizada por los platos de caza, sus vinos o sus pescados de agua dulce.
Aun así, hay una serie de productos que, inequívocamente, caracterizan la cocina
de este país.
Quesos: Si hay un producto que se ha internacionalizado de la cocina francesa
ése es el queso. La variedad es inmensa: desde el Roquefort, el Brie, o el
Camembert, diversos Bleus (azules), etc. Normalmente, se toman justo antes del
postre, aunque también protagonizan entrantes como estos canapés de
camembert.
Carne: La carne de Francia es de una excelente calidad. Se suele preparar
guisada o al horno, acompañada de guarniciones consistentes. Además de las
consabidas carne de pollo, cerdo o vacuno, en Francia hay numerosas recetas
con carne de caballo o de toro.
Los platos de caza también son muy importantes encabezados por las perdices o
los faisanes. Y los embutidos de zonas como Provenza, Languedoc o Córcega
también gozan del reconocimiento internacional.
Algunos platos donde encontramos las carnes francesas son: El cassoulet,
especie de cocido con verduras, legumbres y carne, el roti o la gardienne.
Foie gras: Es uno de los productos más conocidos de la cocina francesa.
Fabricado con el hígado de ocas, patos y otras aves, protagoniza los platos de las
comidas más especiales como este solomillo de ternera relleno de foie gras.
Terrine: Muy similar al foie gras, pero elaborado con carne y verduras, es otro de
sus productos más característicos.
Pan: Las conocidas Baguettes han elevado el plan francés a la categoría de
exquisitez. Elaborados con harinas de calidad existe mucha variedad: pan
elaborado con uvas pasas, sésamo, aceitunas, etc.
Verduras: Están muy extendidas por toda Francia. Verduras como las endivias o
los calabacines son muy comunes y platos como la ratatouille muy populares. Las
berenjenas también tienen un gran protagonismo en platos muy variados como
éstas rellenas de jamón y queso.
Postres: Dulces, tartas, chocolates, pasteles de origen magrebí, influencias
balcánicas, españolas… los postres cuentan con una carta muy variada en la
cocina gala.
Bebidas: Francia es el primer país vinícola del mundo de ahí que su variedad es
amplísima. Los más conocidos los de Burdeos y Borgoña, junto al Champagne. Y
el coñac es la bebida alcohólica por excelencia de este país.
Pescado: A pesar de no protagonizar tantos platos como en la cocina española,
en la zona de Francia más cercana al País Vasco sí son habituales platos con
bacalao o marisco. Las vieras con muy populares así como platos como la
bouillabaise (elaborado con pescado y marisco).