JUNTANDONOS COMO UN RIO Poder, liberalismo y gremios campesinos en el Perú

LUIS W.

MONTOYA

"Somos como eI tio, euando hay uno pequeño no tiene fuerza; pero euando ge junta con otro y otro, comienza a cargat y a ctecer, cteando uno más grande y fuert.e, que puede atÍaattaÍ piedras y arboTes y todo frente a su paso. Tenemos que ir ;IUIEEANDONOS COMO UN RIOn. Martha HeÍTera c.¡I.e. Base Apurímac

gremios campesinos? ¿Qué actitudes han asumido las principales organizaciones? ¿Cuafes son 1os comportamientos que desenvuelven?. Es .indudable que la CCP y Ia CNA han sido dos importantes gremios, eüe representaron las necesidades de Ia mayor parte de 1os sectores rurales, y aunque surgieron nuevas organizacj-ones en la década de 1os ochenta (5), sin embargo guardan mucho de representativÍdad y por 1o tanto pueden servir para una primera aproximaci-ón de cuales han sido 1os efectos de la liberalización
sobre 1os gremios campesinos. Los primeros efectos

Aún es posible escuchar a l-os campesinos de Rancas, conversar desde sus tumbas, como si hubieran sido fos antecesores trágicos de las muertes de hoy. Sus vidas, aI igual que las widas de mil-es de hombres y mujeres en todo ef Perú, estuvieron marcadas hasta hace muy poco, por la lucha contra eI gamonalismo y la propiedad latifundista (1). Uno de l-os resultados más importantes de l-as movilizaciones agrarias, por 1a democratización de l-a propiedad de l-a tierra, sería e1 surgi-miento de Ios procesos de agremiación y organización rural, que darían nacimiento a 1as dos hist.óricas cent.rales campesinas de nuestro país: l-a Confederación campesina del perú (ccp) (2) y la Confederación Nacional- Agraria (cNA) (3) . Ambos gremios definieron el carácter clasista de la lucha campesina en fas décadas pasadas, a la par que una identidad po1ítica sustentada en la autonomía frente al Estado (4) . Con 1a aplicación de1 programa económico de l-iberal-ización y e1 creciente autoritarismo mostrado por el- actual- régímen, l-as central-es campesi-nas enfrentan un nuevo escenario para su accionar gremial. Si en los años sesenta y setenta la l-ucha fue mayoritariamente por 1a tierra, hoy en los noventa l-os cambios ímprirnidos en el panaroma rura1, y d nivel del conjunLo de la sociedad, exigen a las organizaciones campesi-nas nuevos diagnósticos y nuevas respuest.as. ¿Cómo han impactado l-as medidas de liberalización en los

Introducción

Cresencio Merma Puma, Secretario de organización de l-a Federación Departamental de Campesinos de Qosco (FDCQ) , base de Ia CCP, diría:. t'En marzo de 7989 reaLizamos como Federación movilizaciones y un paro de 27 dias no dejando sal-ir ni entrar nada; en 7990 y cumpTido un año, reaiizamos otra paralización de 77 dias. En agosto de 7997 y con e7 paquetazo encima paramos
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La Federación; pero en 7992 ya no fue posibLe reafizar paros agrarios sino que más bien real-izamos una medida de fuerza, tomamos eL l-ocal- del- Gobietno

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SEQUILAO 8

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Las palabras de este dirigent.e muestran que, a nivel- de su región, se ha experimentado un sucesivo decaimiento en eI número de dias y acciones dedicadas a medidas de fuerza como 1os paros agrarios: de 21 di-as en marzo de 1989, a una toma de local en 1992. Lo cual sin ser un dato irrefutable es un indicio interesante para aproximarnos aI nuevo comporta-miento que comienza a desenvolverse entre Ios gremios campesinos. EI caso de fa Federación de Qosqo es evi-dente, considerando que dicha base a sido uno de las de mayor tradición de lucha dentro de 1a CCP.
Se ha experimentado una lenta caida en los niveles de movilización y en 1a capacidad agremiadora de las centrales, sü explicación principal se encuentra en Ias 1j-mitaciones que tiene e1 campesino de base en seguir apostando por Ia organización gremial, ya que esta representa una inversión que cada vez es más difícil- de afrontar. "La actividad de dirigente te fleva a invertir tu tiempo, y sabes que nadie te lo va a pagar. E7 manejo de recursos es Limitado y con todos 7os probTemas que han habido: e7 paquetazo de7'90, la sequía, 7a faTta de crédito, los insumos caros, 1a represión, cualquiera se desanima a seguir adeLante" como sostiene Pablo Vicente, dirigente de la CNA y representante de la CAU "Cerro Alegre" Cañete (6).

Los procesos de organización en e1 campo, después de }a aplicación de de liberalización. estan directamente relacionados con los niveles de ingreso que 1a fami1ia campesina percibe, a l-a vez que con 1a necesidad de desarrollar mecanismos de defensa de su economía frente a 1as oscilaciones de Ia crisis. La movilización expresa una situación de disposición favorable a obtener determinados benefj-cios frenLe a las reglas de juego de1 ordenamiento económico, mediante el- desarrollo de mecanismos de presión. Esta situación de disponibil-idad favorece igualmente fos procesos de polítización y desarrollo de una identidad propia. A1 no existir 1as condiciones mínimas de reproducción social, por la recesión -recuerdese que para L992 }a producción agropecuarj-a cayó dramáticamente en más de 6.5? respecto a 1991 y aunque en 1993 experimentó una ligera recuperación del 2?, esta contrasta con fa aguda recesj-ón de L992 (7) - y 1a creciente inestabilidad def secLor agrario, 1a salida individual aparece como una alternativa factible gue reemplazaría a la estrategia colectiva. "Cada vez es más difíci7 organizarse por todos 7os probTemas que hay, yo creo que soy una pesimista frente a 7o que tenemos que afrontarl' como testimoniaría Martha Herrera, de fa Federación AbancavApurimac, base de l-a CNA (B).

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medi-dás

Se intenta desarrollar una actividad organizada, pero se hace cada vez más difíci1 realizarla. Esto se manifiesta en varios niveles: Saturnino Corimayhua, secretario de economía de la CCP y miembro de la Federación DepartamenLal de Campesinos de Puno, nos diría: "Me pongo a pensar en nuestra gente, aqueTTa que esta en 7as provincias y reaTmente tienen razones fuertes para atender primero a su base y oTvidar de dar su aporte a l-a Confederación. Es que en l-os últimos años a niveL regionaT se dan cada vez más fuertes Las Tuchas y necesidades, aL mismo tiempo que se desatiende a7 gremio".

A nivel local la organización campesina cumple una función muy específica en la obtencíón de determinados beneficios inmediatos. La
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principaTes mercados, eL precio de 7a carne era muy bajo y por eso protestabamos/ nosotros comerciafizamos catne de ovinos, aTpaca y vacunos. Pero también hemos pedido, en nuestra ú7tima movil-ización con toma de 7oca7,
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orgar:ízación a nivel nacional se desenwuelve en otro plano y es percibida como 'I mnñrf ánl- a . narn , r/e!v qi qe j- r:f ¡ rla nri ¡ri zar "l n< nnc*os recursos que se posee, se -- rfortalecerá Ia organización más proxima a las necesidades inmedj-atas. Una vez más Cresencio Merma Puma, de Ia Federación Departamental de Campesinos de Qosqo y miembro de la Comunidad Huancane-Antacollana en l-a provincia de Espinar, manifestaría: ,Nosotros hemos recJ-amado en Los úLtimos años primero por precios justos para nuestros productos. En eJ Qosqo y Arequipa,

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implementación de escueTas y un Tocal para fa Federación (. . . ) La CCP es importante porque permite coordinar a niveT nacionai J-as protestas y necesidades de todos 7os hermanos campesinos, respondiendo a una soTa consigna, aunque en los últimos años por la misma crisis económica se hace más dif ícif mantenerTa en pie,'. Frente a las medidas de liberal-ización implementadas por el actual régimen, Ios gremios campesinos se han visto atados de manos, sus bases provincj-ales y departamentales han sufrido 1os efectos recesivos de 1a economÍa, manifestando comportamientos que en parte han dejado de lado las estrategias col-ectivas para asumir actitudes defensivas frente aI nuevo escenario, donde 1a disgregación aparece como un proceso creciente. Es decir uno de 1os efectos de las medidas de liberalización sería el debilitamiento de l-os gremios campesinos. Más aún eI autoritarismo de1 actual régimen a acentuado la desorganizac!ón y agudizado la inestabilidad para la actividad gremial. Muertes como Ia de Macedonio Lirio, dirigente de Ia Federación Agraria Departamental de Ancash "Atusparia-Uchcu Pedro" (FADA); encarcelamientos como los de Lorenzo lzquierdo, presídente de 1a Liga Agraria Cahuide de1 Val-Ie del Alto Mayo-Moyobamba y Segundo Centurión, presidente de la Federación Agraria "Selva Maestratt de San Mart.ín (FASMA), a 1a vez que vicepresidente de la CNA,' junto a 1a detensión de 'Jesús Mori, dirigente de la Federaci-ón Departamental de Campesinos de Amazonas; ,fosé Alejo Bautista, Subsecretario General de Ia Federación Provincial de Campesinos de Camana, y Juan Quispe dirigente campesino de Chucuito, Puno,'y el encarcelamiento de Severino Murrug'ara, secretario general de Ia Federación de Rondas y Campesinos de Cajamarca,' af mismo tiempo que 1a detensión colectiva de1 Secretario General Víctor Morafes y de diez miembros de la Federación Unificada de Campesinos y Rondas de San Ignacio (FUCARSI) calamarca, todos dirigentes de la CCP detenidos por só}o defender sus bosques naturales de una empresa maderera, y aunque posteriormente declarados inocentes de cualquier delito, son una muestra evi-dente del carácter represivo y amedrentador que ha asumido el actual régimen, 1o cual a contribuido al proceso de debilltamiento de l-a organización gremial campesina (9). Pero el debilitamiento organizativo causado por las medidas de liberalización es apenas un efecto externo. Gran parte de las actuales dificultades que afrontan gremios como l-a CCP o la CNA, para poder desenvolver

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con mayor amplitud su trabajo gremial, es Ia relación que mantienen con los partidos de izquierda, y l-os procesos de burocratizaci.ón que se han desarrollado en su interior. Las medidas de liberalización, agudizaron la crisis de la agricultura campesina, a Ia vez que mostraron las limitaciones del discurso y 1as prácticas po1íticas desenvuel-tas por l-os militantes de izquierda. En cierta forma se puede hablar de un agotamiento de 1os objetivos gue animaron la movilización campesina y la organizacíórr gremial, l-os cuales fueron inspirados centralmente en l-a lucha por la tierra. Los activistas de izquierda dentro del movimiento campesino no pudieron el-aborar nuevos discursos que respondieran a l-a nueva situación. La presencia de1 PUM en el caso de la CCP a llevado a este gremio en e1 actual periodo a asumir un perfil cuestionador de1 régimen, de manera especial a partir de 1a aplicación de1 ajuste económi-co, priorizando una Iógica de confrontación a la de la negociación (10) . La CCP ha dirigido su cuestionamiento principalmente a1 autoritarismo (en especial después del 5 de abri]) y a Ia po]ítica económica anticampesina y antiagraria de1 gobierno, aflrmando una alternativa de desarrollo fundamentado en l-as necesidades de 1as comunidades campesinas y los productores agrarios en general, criticando el r^ I ^ r^''de ^r ^^-l !-r pago oe J-a creu-* avl_Frná \/ I*os compromr_sos con el uapr-Eaa Financiero I os comnromisos Internacional-. Esta perspectiva es sustentada por Ia l-inea política de1 PUM, e1 cual- es heredero de las tesis que l-a Nueva Izquierda elaboró en los setent.a, como alternativa a1 proyecto reformista militar. La presencia organizada de 1a izquierda y su vinculación con el campesinado fue un elemento decisivo en eI desarrol-l-o de las luchas políticas en el- campo durante la década del setenta, el PUM será e1 símbolo de este proceso. Proceso que muy bien podría quedar resumido en la consigna central acordada por la Comisión Organizadora del 8vo Congreso de l-a CCP: rr¡En los 500 añoe de Resistencia, Construyamos eI Agro y Poder Popular!" (11). Se trata deI proyecto revoLucionario en camino aI socialismo", definido por ellos "mariateguista mismos en base a su estrategia de poder popular, donde 1as organizaciones de masas juegan un papel determinante en el proceso de consolidación de fa lucha por 1a liberación nacional y el social-ismo en nuestro país. Pero del mismo modo 1os militantes del PUM son 1os responsables de la conducción de Ia CCP desde hace dj-ez años y por Ia falta de renowación dirigencial, este gremio se ha burocratizado deslegitimandose frente a muchas de sus bases (a2). En noviembre de 1993 estaba programado l-a reafizaclón de1 Congreso Nacional-, sin embargo por diversos motivos este a sufrj-do una postergación.
En el- caso de l-a CNA fos sectores vel-asquistas radicalizados, frente a 1a contrareforma de Morales Bermudez, retomaron e1 trabajo po1ítico desarroLlado por SINAMOS e influyeron en las decisiones de este gremio por bastante tiempo de manera determinante, a través del Partido Social-ista Revolucionario (pSR) . Basta señalar que durante la campaña electoral de 1990 para la Presidencia de Ia República, mientras l-a CCP apoyó al- frente Izquierda Unida, Ia CNA apoyaba a Izqui-erda Social-ista, donde e1 PSR formaba parte. La
F,,l -^ts; avuruuu r4uc aourne este grupo poIítico con relación a1 Estado podría quedar resumido en una propuesta que prj-oriza l-a negociación y la busqueda de asumiendo una acti-tud acuerdos, antes que su cuestionamiento radical, pragmática y de safida en el- corto plazo. Una actitud donde se prioriza eI

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desarroll-o autonomo con mecanismos eficientes de redj-stribu-ción de1 ingreso, 1o gue algunos han denominado como rrnacionalismo revolucionarior'. Lo cuaf 1o ubj-ca dentro de las propuesta no radicales dentro de1 campo de la izquierda.
Como vemos no se trata tan sóIo de que fas medidas de liberallzación repercutan y determinen un tipo de comportamiento en los gremios durante elactual perj-odo, sino que la situación es más compleja, donde distinguimos que también los partidos -factores internos a los gremios campesinos- juegan en su interior un papel determinante para Ia elaboración de su discurso. Presentando un panorama donde vari-os el-ementos se combinan. La CNA asumj-rá una actitud negociadora frente al régimen y al Estado, 1o cual l-a l-l-evará a un proceso de acondicionamiento frente a1 nuevo escenario. En el caso de la CCP, la presencia de sectores políticos más radicalizados llevará a este gremio a asumir una actitud de confrontación y cuestionamiento al- ordenamiento
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lncorpore preocupaciones y necesidades propias del nuevo escenarj-o rural,' sin embargo 1o que resultará será su actitud cuestionadora. Las respuestas grem¡ales

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Como alternativa al proceso de debilitamiento de fa organización gremial, generado por las medidas de liberal-ización, Ia CNA y la CCP han iniciado un proceso de replanteamiento a Ia vez que de reafirmacj-ón de sus obi etivos .

De un lado estaría la reafirmación de la organización gremial como proceso de constitución del- campesinado como sujeto de derechos y actor político, a Ia vez que de agente cuestionador de 1as poIíticas de1 sector agrario que l-imiten su desarrollo. De otro, una 1enta y cada vez mayor necesidad de plantearse la unidad de 1as centrales campesinas para enfrentar con mucha mayor capacidad Ios retos de1 nuevo escenario rural, 1o gue en parte es un cuestionamiento a las prácticas hegemonistas y competitivas que se efectuaron por tanto tiempo entre la CNA y CCP. A manera de t.estimonio personal Saturnino Corimayhua de Ia CCP diría: fui trabajador de Moraweco 7a primera vez que vine a Lima, de ahí voTví "Yo
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l-ihTrc^e anf raanrrfa ntta 1a - *i ^: +: ^ " va a mJ- s.aEJ-o y ": que se cometrt-an a*-*,^nña< -^ rJrganJ-zacTon era 1o más imnorfanfc rlare lns fraheiarfnres scan nhrcrñs. ¡amnesinos- Por eso ahora cuando e7 gobierno dice que hay poTitiquería en 7as organizaciones populares, 7o que quiere es desorganizar y hacernos desaparecer, por eso hay que estar claros en l-os objetivos que persigue y quiere imponernos, y por eso vamos a mantenernos firmes en nuestros ol-anteamientos".

Pabl-o Vj-cente manifestaría por su parte: "Fijese 1as cosas cambian, antes eJ campesino tenía que agachar La cabeza frente a7 patron; pero ahora fro, sabemos que tenemos derechos, que nadie nos puede abusar. Por eso es importante la organización, porque si no nos hubieramos organizado, no hubieramos al-canzado nuestro reconocimiento como trabajadores (. . . ) ahora que eJ gobierno nos agrede, ahora que a7 l-iberal-ismo no l-e gustan fos trabajadores

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organizados, hay que seguir organizandose más que nunca porque ef campesino soLo esta perdido,t . Martha Herrera, por su parte diría; "Nos hemos ido dando cuenta poco a poco de como son Las cosas, de fos abusos y atropeTTos que se cometían y se ññr --mafan r-- é4. nos organizamos. Yo no tengo instrucción compTeta pero he --J
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derehos de nuestros hermanos y hermanas eso debe seguir adel-ante. La CNA representa este proceso de Tucha y conquista, si ahora abandonamos todo por l-o cual muchos han entregado su vida y dejamos de organizarnos, 7e dejariamos todo e7 terreno l-ibre a7 gobierno que mas que nunca agrede al campesino". La reafirmación de l-a organización autonoma del campesinado, se convierte en una de las respuestas principales que l-as confederaciones desarrollan en l-a actual- si-tuación, como alternativa a la di-sgregación social resultante No de la aplicación de fas medidas de liberali-zación. significa necesariamente que estas desarrol-l-en un discurso antiestatal y más aún que posean un fundamento ideol-ógico-po1ítico, sino que simplemente distinguen entre 1os intereses propiamente campesinos y 1os representados por el Estado, Io cual l-os lleva a considerar que poseen objetivos diferentes. -so generaría una segunda consecuencia, la cua1 comenzaría a registrarse a partir de la l-enta y cada vez mayor necesidad de plantearse ef nroblema de la unldad entre las r:enfrales camnesinas. Lo cual en cierta forma, .en periodos caracterizados por 1a inestabilldad económica y l-a aplicación de medidas de liberalización, viene a ser una constante en ef comportamient.o deI campesinado, 1l-evandolo a procesos de cenLrafización gremial/ como se vería en el caso de la conformación de1 primer Consejo Unitario Nacional Agrario (f CUNA) en mayo de 1983, durante eI segundo belaundismo, en donde se aplicaría fondo-monetarista que una polít.ica perjudicaría directamente a los productores agrarios y campesinos llevandolos a 1a conformación de este frente (13). Lo importante es que el sentir l-a necesidad de conformar una sola y gran confederación campesina, es un reclamo
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tomados por las mismas centrales en reuniones ya realizadas anteriorment.e (14).

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En la misma realidad, las movilizaciones conjuntas entre las bases de y CNA son muestra de esto. En marzo de a992, 1a Federación Agraria Revolucionaria Tupac Amaru de1 Qosqo (FARTAC) base de Ia CNA y 1a Federación Departamental de Campesinos de1 Qosqo (FDCQ) base de Ia CCP realizaron una protesta común y unificada; en Huanuco se repetiría algo similar, por Ia acción conjunta de Ia Federación ILLA TUPAC,- y en 1a Región crau por la acción de 1a Federación Regional Agraria de Piura y Tumbes (FRADEPT), con un paro de 24 }:oras en marzo de L992, reflejando la necesidad de unidad y compromiso por la forja de una central única y más fuerte. Como 1o afi-rmaría uno de fos gremios: 'tLa dirección nacionaL de l-a Confederación NacionaT Agraria CNA viene anaTizando Ja grave situación del agro y en particuLar de l-os más pobres de7 campo y estamos convencidos que para hacer frente a este gobierno debemos unir F,,^---1^. Luerzd.s +^)^^ Loud.s rd.s centraLes hermanas (...) Es necesario y urgente deponer 7as actitudes tradicionaTes que hemos venido adoptando en nuestras direcciones nacionaTes y UNIRNOS bajo una pTataforma de lucha nacionaf para enfrentarnos

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10

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a este gobierno y derrotar su poLítica antiagraria ...,, (75) . Ef replanteamiento de act.itudes definidas como "tradicional-es" aparece como un componente de1 comportamiento de los gremios campesinos, a la vez que señaIa la urgencia de renovar la forma de entender l-a organización, en medio del ajuste y 1a agudlzación de 1a inestabilidad. La necesidad de reiniciar un proceso de centralización, unificando criterios e intereses comúnes, cumple un papel cohesionador frente a la tendencia disgregadora que tienen las medidas liberales. la organizacíón autonoma y en fa necesidad de centrallzación gremial, sino también en el giro del comportamiento de los gremios frente a la dinámica económica y 1a estructura agraria, donde Ios aspectos productivos aparecerían como parte del discurso que se desarrol-l-aría por estos, frente a la liberalización de la economía. La presencia de un discurso que reinvindicaría 1a preocupación por desarrollar mayores niveles de producción agropecuario sería algo creciente. Lo cual sería e1 resultado de un proceso que se vi-ene desenvolviendo desde Ia década pasada (16), pero con l-as medidas de liberalización es gue este se sentiría en Loda su dimensión.
German Altamirano a nombre de la CCP afirmaría: "El- movimiento campesino no ha estado preparado para eJ reto de enfrentar ai neofiberaTismo, debemos renovar 7as dirigencias y adaptarnos a La nueva reaLidad" (77). Por su parte un documento interno de la CNA plantearía, como afternativas frente al contexto ultraliberal, en primer lugar afentar fa economía campesina y en segundo a partir del análisis de l-a rentabilidad de la siembra, promover 1a reestructuración productiwa agraria, buscando cultivos con mercados y precios adecuados, teniendo en cuenta nuevas fuentes de financiamiento, gestión empresarial, agrolndust.ria y nueva tecnología. Poniendo peso a esto ú1timo, por e1 hecho de que Ios gremios "no J-e han dado 7a importancia debida por estar inmersos en 7a gestión coyunturafista y popuLista de su quehacer, a duras penas han habl-ado de semil-l-a mejorada, uso de fertiTizan-tes, sin pensar en el- uso adecuado de Los recursos natural-es básicos: aguat tierra, clima"

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(78). Afirmaciones que en parte quedarían resumidas en el l-ema: ¡Movilización nacional por tierra y producción! de la XI Asamblea Nacional de Delegados CNA, cefebrada en Piura, €fl junio de 1991 (19).

conformación de 1a Casa deI Campesino, donde con el apoyo de la OIT, firmarían un convenio la CCP, la CNA y 1a CGCP (Confederación General de Campesinos del Perú) para brindar servicios de capacitación, mejoramiento de cul-tivos, asi como en 1a comercialización para el desarrollo rural-. Este proyecto vendría gestandose desde 1990 para el incentivo del aumento de la producción y la productividad agropecuaria, l-as cual-es se vieron seríamenLe afectadas después

Esta si-tuación se expresaria también en oLra acción especifica: la

de agosto de ese año. De 1o que se trataría es de darle un caracter empresarial y efi-ci-ente a l-os gremios rura]es para que puedan atender demandas reales e inmediatas de1 campesi-nado.
En el- actual periodo se estaría reformulando las propuestas elaboradas a partir de l-as movilizaciones campesinas por fa redistribución de la Lierra,

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SEQUILAO 8

en medio de 1a arremetida de1 li-beralismo, l-as cuales prj-orizaron tan sóIo 1a lucha por 1a propiedad. Reformulación que se expresaría en Ia CCP, de manera inr-arn¡ rla'l cia¡ig¡1lg mOdO: ',NO debemos en l-a CCP deSCUidar 7a l_uCha en ef terreno de 7a producción. La Lucha en l-a producción ha sido un área que 7a que decían que CCP descuidó por l-a infTueneia de fas ideas izquierdisxas preocuparse por 7a producción era reformistatt (20) . y l-a Las medi-das de fiberalización han demostrado los limites incapacidad de l-as direcciones po1íticas para dirlgir adecuadamente a 1os gremios y presentar alternativas eficaces que puedan dar salidas concretas a los problemas. La burocratizacíón comi-enza lentamente a recibir en esta situación críticas cada vez más fuertes. uLos partidos se aprovecharon def
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no nos van engañar como antes, wamos a organizarnes en forma autonoma como campesinos, como gremio, como CNA, junto a otros hermanos de otras organi-zaciones, tanto de trabajadores mineros como obreros de fas ciudades. Más aún requ.erimos de que haya una mayor participación de nuestras bases para ser más fuertes" como manifiesta Martha Herrera. EI mi-smo diagnostico sería vertido en un comunicado de la CNA, acusando del fracaso y 1a corrupción def ttA -J- - PaL u!||vé Flqf:rln , qin urL ---------, distineión \./ fambién a fa Ir ¿at Dfrr ^--+:)^v!LyaL ^1 :.rár.nti.ñ< * 9u¿uvr r izquierda", los cual-es "siempre buscaron ajustar a l-os pobres de7 campo y 7a ciudad en beneficio de 7os gue más tienen" (27) .

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Ante e1 proceso de debilitamiento y burocratización de 1os gremios, se busca generar e1 recambio democrático y Ia participación desde las bases, fortaleciendo 1a autonomía gremial-, a Ia vez que incl-usive se 1lega a hablar de una renovación g'eneracional. Como fue con la realización del- Encuentro de l-a ,Juventud Campesina celebrado en abril de 1993, evento con el- cual Ia CNA intentaba dinamizar su estructura organizativa, "fo que buscamos con 7a reaTización del- Encuentro de La Juventud Campesina es fa promoción de nuevos
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inmoviLismo en el- que se ha encontrado por tanto tiempo por el- burocratismo y 7a mala conducción de aTgunos dirigentes" (22) .

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E1 cuestionamiento a 1os partidos por parte de algunos sectores integrantes de Los gremios es un nuevo elemento que aparece en e1 actual periodo, dandose inicio a un proceso donde se cuestiona a Ios que ejercieron las funciones de representación det campesinado. AI mismo tiempo que se reafirma una identidad social, antes que político-partidaria, como institución gremial. Es decir si antes l-o más importante era deflnir la estrategia de

1 ^-^^ ¿qlyv ..t --^ .. ltá. identificación ytazv y con a1gún proyecto dentro de1 campo de 1a izguierda, pugnandose por hegemonizar 1a dirección de1 gremio o 10 que es l-o mi-smo por monopol-izar su control, ahora se nota el surgimiento de Ia necesldad de afirmarse como representate de los intereses def campesinado como grupo social y al cual se tiene gue bri-ndar sofuciones ya no en el l-argo plazo sino en el corto. A partir de soluciones especificasr para problemas especificos: ttEl- único social-ismo en eJ- que cree eL campesino es eJ social-ismo de La barriga. Si Togramos atender estas necesidades cumpLimos un papeT dirigente y cl-aro esta que estas no podrán ser atendidas dentro de 7as actuafes condiciones, con un programa ul-traTiberaT y anticampesino. Aquí empieza elsegundo reto, desarrollar una conciencia crítica frente af sistema y es aquí donde 7a po7ítica tiene sentido" como dice una vez más Pablo Vicente. Pero

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MONTOYA

i JUNTANDONOS COMO UN RIO

frente al escenario resultante de la liberali-zación de la economía, inclusrve l-as voces de los mismos militantes de partido demuestran que se cometieron herrores y que se deben asumir responsabrliCades. Como Saturnino Corimayhua drrÍa: "Muchas veces se piensa que uno se qtteda en un cargo porque 7e gusta;
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: S^S^ ,e¿pvllaap¿rruaus.g en Las inscancias gremial-es, e1 problema es que no sean ^:1 mismos y formar atras gences que asuma escas responsabil-idades".

La relacrón enr-re gremios, partidos e inescabilidad.es más compleja que a simple vista. Sr de Io que se Ératra es de fortal-ecer Ia organización gremial
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igualmente en Ia mayoria de casos campesinos que asumen una convicción polÍtica, el probl-ema radica en que no se perecnizer¡ en su función de represencantres. Federj-co Hernandez, Secrecario de 1a CNA, de Ia Cooperativa aorooaría: "Mi oroanización Cesarrol-l-o un "l9 rJe irrlin d- San .Tavier-Nazce't *J/ ,-.-L-i^ '^-*^1 auque se -LaDa.J¿ paLa e! forcaLecimienco de l-a CNA y no para perjuciicarla, cometieron algunas faTfas y afEunos dirigentes se eEern;zaran e]] sus cargas't. Los efectos po1íticcs dei ajuste económico sobre l-a relación enLre parti dos v gremios han sido determinantes para profundizar l-os niveles de l ;,- raJ-- u!Yatrr¿au j--r-innoq nnl írir:ag en l-a conciucción Oe -Os riaqlcciiim¡ciÁn usrrsYru!Lr(a9rv¡¡ uc gremios, prlncipalmence porque aI prioriza'r ei campesinado las necesidaoes ie yor que han demoscrado Ia incapcidai de los pariidos para dar soluciones eficientes a 1os problemas deriwados de 1a rnescabilldaC
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Un apunte final Actualmence, despues Ce real-izado ios Congiresos Nacionales de 1a CN-A en junio de Lg93 y la CCP ei-r abril de L994, la sit.uacj-ón de l-os gremios r:amnes inos *___!¡J_esa por una e--.-,. pn l.a r:rlai se van conf irmancio ias __...:___--__ arTa' 'i¡n:
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La dirigencia
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I os aspeccos técnicos y relacionaCos con el asumj-endo como priortdad rnejorarnienco de Ia producción. La presencia de Las organizac'ones polÍticas si bien no han desaparecicio del todo se sigúen manf,eniendo con'.rn perfil ba]o, eI nombramient.o ciel accual pres -ienr:e Máximo Adrián Gar Iegos y Segundo Centurión como l¡icepresidence en su Cirecta, a pesar oe segu:-r deLeni-do en

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nacional y el equlpo técnico de 1a
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CNA ha'v'uelco a afirrnar oener¡l EI CiiSCUfSO :s¡rs!a!. ¡omnl ero. nára COn:1nuaf

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SEQUILAO 8

Chiclayo acusado injustamente de actos Lerroristas, muestra 1a di-rección prj-ncipalmente reinvindicativa de este gremio.
En el caso de l-a CCP, las cosas no han ido tan bien. S1 úftimo congreso
¡liÁ urv nnr ¡rvr róalr"l lcDufLduv lr116 Ia rq fra¡lttrá llauuura \¡ y rlrñfrrr¡ lupLulq Aa us l¡c rqo lll rlltedb i-o-^ <F:^^cll ^^] PUAf,LfUd> drlé \4ue an u¡¡ qrl oq

interior se albergaban. La "l-inea comunera'representada por Juan Rojas y Saturnino Corimaygua rompieron 1a unidad gremial, considerando que 1o más importante en 1a actual co)runtura era mantener una actitud crítica frente al gobierno y su po1ítica agraria. De ot.ro lado 1a l-j-nea concil-iadora sostuvo l-os postulados de negoción y preocupación por los aspectos técnico productivos, ya que hoy el campesino no vive de palabras y fa CCP requiere reorientar su
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donde se retomen las

necesidades de las comunidades y 1os parcel-os agrarios. Un viejo debate que produjo una vieja sal-ida. Actual-mente existen formalmente dos CCP, una la de Rojas y Corimaygua; otra donde están todos los demás. Esta situación aparent.emente es un resultado de 1a ruptura que al interior del PUM, partido que mantiene su hegemonía política en este gremio, se ha dado en e1 último
año.

Los gremios campesinos después de la aplicación del- ajuste y las medidas de liberalización, están codenados a abandonar 1os vi-ejos discursos de radicalldad po1ítica y cuestionamiento del Estado, que surgieron durante ef período de ofensiva de los movimientos campesinos, para asumir una perspectiva donde las preocupaciones sobre 1as necesidades de los productores agropecuarios vuelvan a estar en e1 centro de sus planteamientos. De 1o contrario simplemente desaparecerán o se manterrdrán como estructuras institucional-es burocrát.icas . NOTAS Y REFERENCIAS

1.En la l-iterat.ura Manuel- Scorza reflejaría fas l-uchas de la comunidad de Rancas/ como expresión de las movil-izaciones que e1 campesinado de Cerro de Pasco y de los Andes Centrales en general, desarrol-l-arían contra Ia propiedad l-atifundista entre 1950 y L962, l-a cual- sería una de las principales zonas de movilización campesina de esos años. Ver: RedobLe por Rancas (Ba1ada I) Ed.Planeta, Barcelona 1,9'7A. Desde 1as Ciencias Sociales, el mismo fenómeno serÍa abordado en dos periodos diferentes: para e1 primero, es importante 1a
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historia. Cronol-ogía de Los movimientos campesinos, 7956-7964" IDEAS, Lima 1981; pero el trabajo de Pedro Gibaja es eI más completo Los movimientoe campesinos en eI Perú o Ia fruseración de una revolución agraria (L945-L9641; Tesis de Magister en Sociología, PUCP, Lima 1982. EI segundo periodo sería estudiado por Diego Garcia Sayan, abarcando básicamente 1os años setenta, de este autor revisar: Tomas de tierra en el Perú, Desco, Lima 1982. 2.La CCP fue fundada en 7-947; pero entró en declive casi i-nmediato por 1a represión a Ia que fue sometida. En el periodo de las "Tomas de Lierra", durante l-os años sesenta y setenta, se reorganiza y vuel-ve a adquirir protagonismo políti-co. Se deduce tres momentos en su evolución: El- primero de carácter inicial y heróico que empezaría con su fundación hasLa a964, en que asume su dirección eI PC de1 P Bandera Roja; de ahí eI segundo, que iría de .l 964 hasfe crra 'rBan¿e.ra'r n1 cr6e 'l: hpopmnní: r¡ r.onducción de Ia Dirección en
1t,

MONTOYA / JUNTANDONOS COMO UN RIO

1973 durante e1 fV congreso cel-ebrado en Eccash (Ancash), donde 1a mayoría de bases piden una reori-entación de1 gremio. El tercero que empezaría con 1a nueva real-ización del- IV conglreso, esta vez en Huaral en a9'74 y con Ia hegemonía poIít.ica de 1a Nueva fzquierda, básicamente Vanguardia Revolucionaria, el- MIR y PCR. La autobiografía de .fuan H. Pevez es vital para conocer la historia de este gremio. Ver: Memorias fLLA, Lima 1984. Del mismo de Carlos Monge, "Ld agremiación en e7 campo peruano: La historia de J-a Confederación Campesina deL Perú" Ponencia aI Latin American Studies Asociat,ión XV fnternat,ional Congres, Setiembre 21--23 de 1989. 3.La CNA fue fundada en 19'74, por iniciativa de1 gobierno de1 General-,fuan Vel-asco A1varado. A1 radicalizarse las demandas campesinas, dentro de l-a propia CNA, el gobierno del- ceneral Morales Bermúdez 1a ilegaliza en 1978. érrñ ud.:;es a feacc].onaf eil (rererrt;d Lre J-d Ofganl-Zaelon ,l^€^hñIMadi d¡ nrra 'l'1 ar¡Á d F¡A¡a -ó-^^.i "v - Luucr:' rju$ 1^^^ gremial, realizando el Segundo Congreso Naci-onaf de Ia CNA, en Octubre de :-.979 en la Cooperativa Aqraria La Achirana, Ica. Poniendo -como el-l-os mismos dicenclasista que recogÍa su "1as basls de su reconstrucción, con un perfil experiencia de participación y protagonismo en l-as movilizaciones populares de l.977 y 1978". Sobre esto ver: Confederación Nacional Agraria (CNA) "Hist,oria y perspectivarr (DocumenLo fnterno) Lima 1992. 4.Para este punt.o consideramos central e1 trabajo de Rodrigo Montoya La lucha por Ia tierra, reformas agrarias y capitalismo en eI Perú det siglo xX. Mosca Azul-, Lima 1989. 5.81 surgimiento de nuevas organizaciones campesinas será el resul-tado princlpal del- proceso de parcelazación a comienzos de 1os ochenta y 1a apertura democrática. Ver de Fernando Eguren "Democracia y sociedad rural-" En: DemocracÍa, sociedad y gobierno en el perú, cEDys, Lima L987. 6.Pablo Vicente fue hasta junio de 1993, fecha en que se celebró e1 Congreso Nacional-, Vicepresidente de la CNA. 7 . Carolina frivell i ,,Pof ítica Agraria: ¿Cuáf es e-Z modef o?,, En: Argumentos, N'11, IEP, Lima 1993. B.Martha Herrera, hasta ef Congreso de junio de a993, fue Secretaria de Asuntos de Ia Mujer. 9.EI Chasqui (organo interno de difusión de Ia CCP), N'2, Lima, noviembre de 1-992. Igualmente ver el Pronunciamiento de l-a CNA: Libertad para dirigentes

agrarios; Lima, diciembre de L992. 10..lul-io Cotl-er a disti-nguido entre lógica de Ia confrontación y 1ógica de la
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democracia en el- Perú" En: Democracia, sociedad y gobierno en eI Perú CEDYS, Lima 1987. ll.Informes de l-a Comisión Organizadora deI Congreso. EJ. Chasqui, N'1, Lima
1,992
.

12.Los últimos presidentes de la CCP han sido milit.antes activos del- PUM: Saturnino Corimayhua, nuestro entrevistado, y el actual presidente Juan Rojas. 13.Custodio Arias "Movimiento campesino: Frente agrario y pTataforma de 7ucha" En: Revista de Sociología, N"7, UNMSM, Lima 1990. L4.La CCP y 1a CNA llegaron a plantear su unificación en una sola central pero que no se implemento. Basta recordar l-os acuerdos de1 V Congreso de la CCP celebrado en 1978. Arias. ob. cit. 15.CNA Informarr (Organo informatívo de Ia CNA), Año VI, No18, Lima, mayo de L992, p.6.
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SEQUILAO 8

16.Si a 10 largo de los sesenta y setenta el campesinado peruano logró acceder a Ia propi-edad de Ia tierra y ampliar nacionalmente e1 ámbito de su movil-ización, en los ochenta se 1e plantearon también como problemas concretos aquellos rel-ativos a las condiciones de inserción en el- mercado, su relación con la agroindustria y e1 manejo de l-as políticas agrarias. A1 respecto ver el artícul-o de Carlos Monge "Las demandas de Jos campesinos en l-os 80" En: Debate Agrario, N'5, CEPES, Lima 1999. l1.Participante de la mesa redonda: ttLos gremios agrarios y e7 desarroTfo económico sociaL deT paístt, en el Forum: I'Po1Ítica Económica Reactivación deI Agro Peruanon organizado por la CNA en Lima, octubre de a992. 18.CNA I'Documento de análisis sobre la situación del agro en eI Perú", Oficina de Promoción, Lima, marzo de 1993. 19.CNA Informa, Año V, N'16, Lima, setiembre de 1991. 20.Monsejo Nacional de La CCP, Lima, enero de 1982. 2l.Pronunciamiento de la CNA: "Ni Fujimorj., ni San Románn Lima, abril de 1992. 22.Convocatoria: I Encuent,ro de Ia iluventud Campesina, organizado por Ia CNA, en Lima, abril de 1993.

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