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Cólera

El Cólera es una enfermedad aguda, diarreica, provocada por la bacteria


Vibrio cholerae, la cual se manifiesta como una infección intestinal. Los
especialistas mantienen que probablemente llegó a Europa desde la
India, y pronto comenzó a cobrar vidas en Europa oriental y central en las
primeras décadas del Siglo XIX. En Hungría se tienen los primeros
registros en 1830 y ya para 1831 había cobrado cerca de 300.000
víctimas.1 Rápidamente se propagó por Francia, Italia, Alemania e
Inglaterra y sin saber exactamente la naturaleza de la enfermedad por un
par de décadas, finalmente ésta fue descubierta por Filippo Pacini en el
año 1854, y posteriormente Jaume Ferrani Clua elaboró la primera
vacuna. La infección generalmente es benigna o asintomática, pero, a
veces, puede ser grave. Aproximadamente una de cada 20 personas
infectadas puede tener la enfermedad en estado grave, caracterizada por
diarrea acuosa profusa, vómitos y entumecimiento de las piernas. En
estas personas, la pérdida rápida de líquidos corporales lleva a la
deshidratación y a la postración. Sin tratamiento adecuado, puede ocurrir
la muerte en cuestión de algunas horas.

El cólera ha producido varias epidemias, algunas de ellas de alcance


prácticamente mundial, como la que, partiendo de la India (zona de
Bengala), asoló Europa y América a principios del siglo XIX. En enero de
1991 surgió una epidemia de cólera en varios países del norte de América
del Sur que se difundió rápidamente. El brote más reciente de cólera esta
registrado en Haití, a causa de los estragos del terremoto producido en
enero de 2010. Como consecuencia, República Dominicana y toda
América puede correr riesgo de contagiarse de esta enfermedad.

El cólera ha sido poco frecuente en los países industrializados durante los


últimos 100 años; no obstante, esta enfermedad aún es común en otras
partes del mundo, incluyendo el subcontinente Indio, Sureste Asiático,
Latinoamérica y el África Subsahariana.

Una persona puede adquirir cólera bebiendo líquido o comiendo alimentos


contaminados con la bacteria del cólera. Durante una epidemia, la fuente
de contaminación son generalmente las heces de una persona infectada.
La enfermedad puede diseminarse rápidamente en áreas con
tratamientos inadecuados de agua potable y aguas residuales. La bacteria
del cólera también puede vivir en ríos salubres y aguas costeras.

Es poco común la transmisión del cólera directamente de una persona a


otra; por lo tanto, el contacto casual con una persona infectada no
constituye un riesgo para contraer la enfermedad.
TEM imagen de Vibrio cholerae

Se presenta como epidemia donde existen condiciones sanitarias


deficientes, hacinamiento, guerra e inanición. Áreas endémicas son: Asia,
África, el Mediterráneo y más recientemente, América Central y del Sur.
Un tipo de Vibrio ha estado asociado con los mariscos, especialmente
ostras crudas. También son factores de riesgo residir en áreas endémicas
o viajar por ellas, así como beber agua contaminada o no tratada.

Síntomas

Hospital del cólera en Dhaka, donde se muestran típicas camas de cólera.

Aparición brusca sin periodo de incubación (Farreras: periodo de 2-3 días


que varía desde 5 h hasta 5 días) a diferencia de la salmonelosis.

 Dolor abdominal por irritación de la mucosa.


 Diarrea acuosa con un número elevado de deposiciones (hasta 30
ó 40 en 24 h). Este dato orienta bastante al diagnóstico de este
cuadro.
 Las deposiciones tienen un tono blanquecino con pequeños
gránulos. Se les llama «agua de arroz». Esto es a consecuencia de
la liberación de productos de descamación, fragmentos de fibrina y
células destruidas. Además, debida a los iones secretados son
isotónicas, es decir, con una os molaridad similar a la del plasma
(esto ocurre en las formas más graves). Cabe destacar que esta
diarrea tiene un ligero olor a pescado, o un olor fétido.

 La diarrea se acompaña con vómito, lo que provoca una rápida


pérdida de agua y electrolitos (potasio, sodio, magnesio, cloruro,
hidrógeno fosfato, bicarbonato), ocasionando una rápida
deshidratación.

 No causa fiebre (o ésta es moderada) debido a que el cuadro se


produce por la enterotoxina y no por el germen.

Por todo lo anterior nos encontramos ante un paciente que podría


presentar uno o varios de los siguientes:

 Apatía, decaimiento.
 Disfunción sexual.
 Pérdida de memoria.
 Diarreas, defectos en la flora intestinal.
 Frialdad, palidez, cianosis.
 Calambres musculares.
 Hipotensión manifiesta (por la gran pérdida de líquidos), pulso débil
(el riego está dificultado en tejidos periféricos), taquicardia.
 Manos de lavandera, arrugadas, por la deshidratación subcutánea.
 Aumento de la viscosidad sanguínea por pérdida de líquidos. Esto,
en sujetos predispuestos, puede derivar en complicaciones como
ictus, infartos, claudicación intermitente, isquemia, entre otras.
 Deshidratación tormentosa.
 Muerte.

Excepto en sus formas más avanzadas se mantiene el estado de


consciencia indemne. Cuando la pérdida de electrolitos es intensa pueden
sobrevenir vómitos como consecuencia de la acidosis e intensos
calambres musculares fruto de la hipopotasemia. En estos casos graves
aparecen signos intensos de deshidratación, hipotensión y oliguria.
Diagnóstico clínico:

La diarrea tan acuosa y el gran número de deposiciones nos orientan a


esta patología. Lo primero que planteamos es que es un proceso tóxico.
Puede no ser cólera pero será un proceso coleriforme.

Exploración

Estamos ante un cuadro con poca respuesta inflamatoria.

 Analítica: leucopenia o analítica intrascendente. Nos ayuda a


descartar las bacterias que dan leucocitosis. La toxina de la
salmonelosis también puede dar esto.

 Examen de heces: no leucocitos en heces. Dato básico para


descartar los cuadros bacterianos y centrarnos en las toxinas.

Otras

Existen otras exploraciones que aunque tienen su importancia en el


diagnóstico de epidemias no tiene relevancia clínica para un caso
concreto:

 Examen directo del vibrión en heces. Diarreas relativamente


asépticas.
 Antisueros para detectar el antígeno del vibrión.
 Inmunofluorescencia.

Tratamiento

Paciente de cólera siendo asistido en 1992.

Sueros

Solución salina. Hay que dar una gran cantidad de sueros, hasta 1 L/h
(serán necesarios entre 15 y 30 L/día). El problema es que esta gran
cantidad de líquido puede tener consecuencias hemodinámicas nocivas
como sobrecarga del corazón etc. pero que es necesaria. Para ello nos
valdremos de varias vías:
Oral: suero goteando en la boca, que aunque sea lento al cabo del
día puede aportar una cantidad importante.
Intravenosa: ideal para reponer altos volúmenes de líquidos, en
especial en pacientes con un estado de deshidratación grado II-III o
en estado de shock hipovolómico, lo que es común observar en los
pacientes con diarrea secundaria al Cólera o en cuyo caso sea
imposible la hidratación del paciente por vía oral.

Estos sueros deberán contener sodio, cloro, potasio y bicarbonato


dependiendo de lo que necesite en cada momento (se calcula en función
de las pérdidas). Como fórmula de sueros orales preparada tenemos la
limonada alcalina, pero si no tenemos eso a mano habrá que darle lo que
sea (agua con limón, bebidas isotónicas e incluso carbonatadas) (OMS:
1L de agua 2,6g NaCl, 1,5g KCl, 2,9g citrato trisódico y 13,5g glucosa),

Antibióticos

Están indicados para erradicar la bacteria, pero, el manejo inicial del


paciente está basado en la reposición enérgica de líquidos, ya que la
deshidratación es la que puede llevar a la muerte del paciente. Reducen
la duración de la diarrea, los requerimientos de líquidos y el periodo de
excreción del vibrio. Se utilizan las tetraciclinas (500mg/6h 3días), las
quinolonas y el trimetoprim sulfametoxazol (cotrimoxazol) (320mg/12h
3días).

Cómo prevenir el CÓLERA


Se puede prevenir el cólera a través de un saneamiento cuidadoso, la
purificación del
agua antes de beberla o de cocinar, y un manejo apropiado de los
alimentos.
SANEAMIENTO
• Depositar cadáveres lejos de las fuentes de agua.
. Siempre lavarse cuidadosamente después de tocarlos.
• Construir los servicios de saneamiento de emergencia por lo menos
a 30 metros de distancia de todas las fuentes de agua.
Asegurar que las personas se puedan lavar
cuidadosamente después de usar el inodoro o letrina.
• Siempre lavarse las manos después de usar el
inodoro o letrina.
• Siempre lavarse las manos antes de cocinar.
• No beber agua que no ha sido purificada.
• Purificar el agua utilizando por lo menos 2 métodos:
Filtrar utilizando tela, arena u otros
materiales, y hervir.
Filtrar utilizando tela, arena u otros
materiales, y agregar limón o lima.
blanqueador para el hogar)
• Mantener limpios los recipientes y depósitos de agua.

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