TÓPICOS ORIENTADORES DE LECTURA DEL MATERIAL
BIBLIOGRÁFICO
Tema: Ética y Moral. Diferentes aproximaciones conceptuales: desde lo
etimológico y desde lo disciplinar
1) ¿Qué diferencia plantea Sánchez Vázquez entre problemas morales y
problemas éticos? (Sánchez Vázquez, Adolfo. “Ética”. Cap 1)
Problemas Morales: Son problemas concretos de la vida cotidiana y particular
de cada sujeto en las relaciones con otros individuos.
Problemas éticos: Son los dilemas teóricos acerca de que es lo bueno en un
plano general, se caracterizan por su generalidad. Ante un problema el sujeto
actúa en relación a lo que él considera que es una buena acción. Lo hace
mediante la norma que reconoce y acepta íntimamente.
Problemas prácticos: problemas que surgen en la relación efectivas con otros.
Su solución afecta al sujeto que lo plantea y a otras personas que sufrirían las
consecuencias de su decisión y acción.
Los problemas éticos se caracterizan por su generalidad. Definir qué es lo
bueno es un problema general, de carácter teórico, que corresponde resolver
al investigador de la moral el ético. Otro problema ético es el de la
obligatoriedad moral, de la nat. y los fundamentos de la conducta en cuanto
conducta debida, así como el de la realización moral, no solo como empresa
individual, sino también como colectiva.
El problema de que hacer, qué decidir y obrar en cada situación concreta, en
su vida cotidiana, es un problema practico-moral. Los hombres no solo
realizan det. Actos sino además los juzgan o valoran, formulan juicios de
aprobación o desaprobación de ellos y se someten cc y libremente a ciertas
normas o reglas de acción.
Ambos problemas se diferencian, pero no se hallan separados. Las
soluciones que se les den a los primeros no dejan de influir en el
planteamiento y solución de los segundos. La ética puede contribuir a
fundamentar o justificar cierta forma de comportamiento moral.
EJEMPLO PROBLEMA ÉTICO: La discriminación es uno de los
problemas éticos más notables en la actualidad. Estos problemas se han
convertido en los de mayor influencia sobre las sociedades. Un ejemplo
relevante se ve en las personas con discapacidad. Estas son sometidas
al rechazo por parte de la sociedad por poseer capacidades diferentes.
Los derechos de estas personas, como tener un empleo digno o
relacionarse con el entorno, son violados por los individuos
desensibilizados que los consideran inferiores y hasta anormales.
EJEMPLO PROBLEMA MORAL: positivo: no engañar negativo: mentir.
Comportamiento moral = sujeto responsable de sus actos
2) Origen etimológico de los conceptos de Ética y Moral. ¿Cómo define
Sánchez Vázquez a ambos conceptos? (Sánchez Vázquez, Adolfo.
“Ética”. Cap. 1)
Moral procede del latín MOS o MORES, “costumbre” o “costumbres”, en el
sentido de conjunto de normas o reglas adquiridas por habito. La moral tiene que
ver así con el adquirido, o modo se ser conquistado por el hombre.
Es un conjunto de normas, leyes, principios que acuden siempre a un cuerpo
normativo y su función es regular las relaciones de los hombres que son
aceptadas de manera libre y consciente y no de forma mecánica.
¿Qué debo hacer? En tanto cuestión normativa, algo determinado en el lazo
social.
Ej.: sabemos que en un examen no debemos copiar, si se presenta una situación
en la que observo que un compañero lo está haciendo aparece la ética ¿Qué
hago? Y a partir de esto aparecen diferentes posibilidades, por ejemplo avisarle al
profesor sobre la situación, decirle al compañero que me pase alguna respuesta,
etc.
Ética proviene del griego ETHOS, que significa “modo de ser” o “carácter” en
cuanto forma de vida también adquirida o conquistada por el hombre.
Es la ciencia o disciplina teórica que tiene como objetivo el comportamiento moral
de los hombres en la sociedad.
¿Qué hago? Reflexiono sobre la situación que se me presenta como tambien
reflexiono sobre los principios, normas y reglas.
Originariamente Ethos y Mos (carácter y costumbre), hacen hincapié en un modo de
conducta que no responde a una disposición natural, sino que es adquirido o
conquistado por hábito.
3) ¿En qué aspectos se relaciona la ética como disciplina con otras
ciencias? (Sánchez Vázquez, Adolfo. “Ética”. Cap. 1)
La ética y otras ciencias: por su objeto, la ética se relaciona con otras ciencias
que estudian, desde diversos ángulos, las relaciones y el comportamiento de
los hombres en sociedad, y que proporcionan datos y conclusiones que
contribuyen a esclarecer el tipo peculiar de conducta humana que es la moral.
Se relaciona con las ciencias del hombre, ya que el comportamiento moral es
una forma específica de comportamiento del hombre.
Psicología: aunque el comportamiento moral responda a la necesidad social de
regular las relaciones de los individuos, la actividad moral es siempre vivida
interna o íntimamente por el sujeto en un proceso subjetivo a cuyo
esclarecimiento contribuye la psicología. La psicología pone de relieve las
leyes que rigen las motivaciones internas de la conducta del individuo, ayuda al
examinar los actos voluntarios, la formación de hábitos, la génesis de la
conciencia moral y de los juicios morales, a esclarecer las condiciones internas,
subjetivas, del acto moral. Con su análisis de las motivaciones o impulsos
irresistibles, nos hace ver cuándo un acto humano escapa a una valoración o
enjuiciamiento moral. Cuando se sobrestima este aspecto subjetivo de la
conducta humana se cae en el psicologismo ético: tendencia a reducir lo moral
a lo psíquico.
Antropología y sociología: ciencias que estudian las leyes que rigen el
desarrollo y la estructura de las sociedades humanas. El sujeto del
comportamiento moral es un individuo concreto, un ser social y su modo de
comportarse moralmente tiene un carácter social. Los individuos nacen en una
sociedad dada, en la que rige una moral efectiva que no es la invención de
cada individuo en particular, y que cada uno encuentra como un hecho objeto,
social. Esa moral responde a necesidades y exigencias de la vida social. En
virtud de esta relación entre moral y sociedad, la ética no puede prescindir del
conocimiento de las estructuras sociales, de sus relaciones e instituciones. La
reducción de los actos morales a hechos sociales conduce al sociologismo
ético.
La antropología estudia las sociedades primitivas o desaparecidas. Dentro del
estudio entra también el análisis de su conducta moral. Sus datos revisten gran
importancia en el examen de los orígenes, fuente y naturaleza de la moral.
Historia: existe una diversidad de morales no sólo en el tiempo, en el espacio,
en las sociedades que se insertan en un proceso histórico definido, en aquellas
desaparecidas. La ética como teoría de la moral ha de tener presente un
comportamiento humano que varía y se diversifica en el tiempo. El antropólogo
social y el historiador ponen ante nosotros la relatividad de las morales. Los
datos y conclusiones de la antropología e historia contribuyen a que la ética se
aleje de una concepción absolutista o suprahistorica de la moral, contribuyen a
establecer la correlación entre moral y vida social, plantean a la ética un
problema fundamental: el de determinar si existe un progreso moral.
Derecho: Estudia la conducta del hombre como conducta normativa. Abordan
el comportamiento humano sujeto a normas, aunque en el terreno del derecho
se trata de normas que se imponen con una obligatoriedad externa e incluso
coercitiva, mientras que en la esfera de la moral las normas no se imponen
coercitivamente.
Economía: 1. Las relaciones económicas influyen en la moral dominante de
una sociedad dada. 2. Los actos económicos no pueden dejar de tener cierta
coloración moral. La actividad del trabajador, la división social del trabajo, las
formas de propiedad de los medios de producción y la distribución social de los
medios de producción y la distribución social de los productos del trabajo
humano, plantean problemas morales.
4) Identifique y desarrolle el doble plano de la moral, y precise la diferencia
entre “Moral” y “Moralidad”. (Sánchez Vázquez, A. “Ética”, Cap 3)
Lo normativo y lo factico: En la moral encontramos un doble plano:
El doble plano hace referencia:
Normativo: constituido por las normas o reglas de acción e imperativos que
enuncian algo que debe ser. Lo normativo se encuentra en relación con lo fáctico,
ya que toda norma apunta a la esfera de los hechos, por entrañar una exigencia de
realización.
Lo normativo no se da al margen de lo factico, sino que apunta a un
comportamiento efectivo. Lo normativo existe para ser realizado.
Fáctico: o plano de los hechos morales, constituido por ciertos actos humanos que
se dan efectivamente, independientemente de cómo estimemos que debieron ser.
Corresponden siempre a acciones concretas.
Son actos positivos cuando se ajustan a determinadas normas morales y
porque pueden ser puestas en una relación positiva con una norma cobran un
significado moral. Ej: respetar a tus padres, no mentir
Son actos negativos cuando implican la violación de normas morales o una
forma de conducta indebida, pero no por ello dejan de pertenecer a la esfera
de la moral pues por su referencia a una norma tienen un significado moral. El
que la norma no se cumpla no inválida su exigencia de realización. Ej; ser
irrespetuoso, engañar,
Las normas se dan y valen independientemente del grado en que se cumplan o
violen.
Lo normativo y lo factico no coinciden, sin embargo, se encuentran en una relación
mutua: lo normativo exige ser realizado, y apunta por ello a lo fáctico; lo realizado
solo cobra un significado moral en cuanto que puede ser referido a una norma.
Moral y moralidad: la moral efectiva comprende normas o reglas de acción y los actos
que se ajustan a ellas. La necesidad de mantener presente esta distinción entre el
plano puramente normativo y el factico, ha llevado a algunos autores a proponer dos
términos para designar un plano y el otro: moral y moralidad.
Moral: conjunto de principios, normas, imperativos o ideas morales de una época o
una sociedad dadas. Se daría idealmente. Correspondería a lo normativo.
Moralidad: conjunto de relaciones efectivas o actos concretos que cobran un
significado moral con respecto a la moral dada. Se daría realmente. Constituiría un
tipo específico de comportamiento de los hombres. Correspondería a lo fáctico.
Pero, tomando en cuenta que no cabe levantar una muralla insalvable entre ambas
esferas, creemos que es mejor emplear un solo término “moral” pero bien entendido
que con él se designan los dos planos: el normativo o prescriptivo y el practico o
efectivo
5) ¿Por qué la moral tiene una cualidad esencialmente social? Desarrolle los
tres aspectos fundamentales de la cualidad social de la moral. (Sánchez
Vázquez, A. “Ética”, Cap. 3)
La moral tiene esencialmente un carácter social, ello quiere decir que solo se da en la
sociedad, respondiendo a sus necesidades y cumpliendo una determinada función en
ella. Un cambio radical de la estructura social da lugar a un cambio fundamental de la
moral. Hay una serie de causes que, en cada sociedad, modelan el comportamiento
individual: su modo de trabajar, de sentir, de amar, etcétera.
La moral, como forma de comportamiento humano, tiene un carácter social, ya que es
propio de un ser que, incluso al comportarse individualmente, lo hace como un ser
social.
La moral tiene un carácter social en cuanto que:
1. Los individuos se sujetan a principios, normas o valores establecidos
socialmente: se trata de principios y normas que valen de acuerdo con el tipo de
relación social dominante, al individuo no le es dado inventar los principios o
normas ni modificarlos de acuerdo con una exigencia propiamente personal. Se
encuentra con lo normativo como algo ya establecido y aceptado por determinado
medio social.
2. Regula sólo los actos y relaciones que tienen consecuencias para otros y que
requieren necesariamente de la sanción de los demás: se trata de una conducta
que es objeto de aprobación o desaprobación; los actos individuales que no tienen
consecuencia alguna para los demás no pueden ser objeto de una calificación
moral, por ejemplo, el permanecer sentado durante algún tiempo en una plaza
pública.
3. Pretende que los individuos acepten libre y conscientemente el orden social
establecido: se busca que los individuos acepten íntima y libremente, por
convicción personas, los fines, principios valores e intereses dominantes en una
sociedad dada; sin recurrir a la fuerza o imposición coercitiva más que cuando es
necesario. Contribuir a que la sociedad se sostenga.
La función social de la moral es la de regular las acciones de los individuos, en sus
relaciones mutuas, o las del individuo con la comunidad, con el fin de preservar a la
sociedad en su conjunto, o dentro de ella, la integridad de un grupo social. La moral
tiende a que los individuos pongan en consonancia, voluntariamente; es decir, de un
modo consciente y libre, sus propios intereses con los intereses colectivos de
determinado grupo social, o de la sociedad entera.
6) Defina “Acto moral” y establezca qué diferencia tiene con el “Acto
humano”. Desarrolle la Estructura del Acto Moral identificando sus
diferentes componentes. (Sanchez Vazquez, A. “Ética”, Cap 3)
En el acto humano el comportamiento es natural, espontaneo y su realización
no afecta ni involucra a un 3ro. Ej: manejar, armar un mueble, se convierte en
acto moral negativo si choco o alguien o si mato a alguien con el martillo.
El acto moral es aquel que provoca o produce una consecuencia negativa o
positiva en un tercero. El acto moral es una totalidad o unidad indisoluble de
diversos elementos:
Motivo: Lo que impulsa al fin
Consciencia del fin: anticipación de un resultado donde se reflexionan
sobre esto.
Medios: pasos, herramientas para alcanzar el fin.
Resultado: plasmación del fin perseguido. Aquí se observa la decisión del
sujeto y su responsabilidad moral
Consecuencias: Positivos o negativos.
El acto moral supone un sujeto real dotado de conciencia moral, de la
capacidad de interiorizar las normas y de actuar conforme a ellas. La
conciencia moral es, por un lado, conciencia del fin que se persigue, de los
medios adecuados para realizarlo y del resultado posible, pero es, a la vez,
decisión de cumplir el fin es escogido, ya que su cumplimiento se presenta
como una exigencia, o un deber.
El acto moral se presenta con un aspecto subjetivo (motivos, conciencia del fin,
conciencia de los medios y decisión personal) pero, a la vez, muestra un lado
objetivo que trasciende a la conciencia (empleo de determinados medios,
resultados objetivos, consecuencias). Por ello, la naturaleza moral del acto no
puede reducirse exclusivamente a su lado subjetivo, tampoco a un solo
elemento de él
Bibliografía:
Sánchez Vázquez, A. (1973) Ética. Capítulos1-3. México: Grijalbo.
SEMANA 2
Tema: Origen y construcción de la moral. Carácter histórico y social de la moral.
1) Desde Sanchez Vazquez, identifique y desarrolle las fuentes de la moral
desde una concepción ahistoricista. ¿Qué propone el autor en relación al
origen de la moral cuando habla de “pasaje de Naturaleza a Cultura” y
como explica el carácter histórico de la moral? (Sánchez Vázquez, A.
“Ética”, Cap. 2)
CARÁCTER AHISTORICO.
Si por Moral entendemos un conjunto de normas y reglas de acción destinadas a
regular las relaciones de los individuos en una comunidad social dada, el significado,
función y validez de ellas no pueden dejar de variar históricamente en las diferentes
sociedades. Así como suceden unas sociedades suceden a otras, así también las
morales concretas, efectivas, se suceden y desplazan unas a otras.
La moral es un hecho histórico, y, por tanto, la ética, como ciencia de la moral, no
puede concebirla como algo dado de una vez y para siempre, sino que tiene que
considerarla como un aspecto de la realidad humana que cambia con el tiempo. Pero la
moral es histórica porque es un modo de comportarse de un ser, el hombre, que es por
naturaleza histórico, es decir, un ser que se caracteriza precisamente por estar
haciéndose, o autoproduciéndose constantemente tanto en el plano de su existencia
material, practica, como en el de su vida espiritual, incluida dentro de esta la moral.
La mayor parte de las doctrinas éticas tratan de explicar está a la luz de principios
absolutos y “a priori”, y fijan su esencia y función desentendiéndose de las morales
históricas concretas.
Este ahistoricismo moral, en el campo de la reflexión ética, sigue tres direcciones
fundamentales:
• Dios como origen o fuente de la moral: las normas morales derivan de una potencia
suprahumana, cuyos mandamientos constituyen los principios y normas morales
fundamentales. Las raíces de la moral no estarían en el hombre mismo, sino por fuera
o por encima de él.
ENTIDAD SUPERIOR QUE DETERMINA LO QUE ESTA BIEN O MAL REGULANDO
LAS RELACIONES EN EL HOMBRE
• La naturaleza como origen o fuente de la moral: la conducta humana moral no sería
sino un aspecto de la conducta natural biológica. Las cualidades morales (ayuda
mutua, solidaridad, disciplina, etc.) tendrían su origen en los instintos, y podrían
encontrarse incluso en los animales.
EN MUCHOS ANIMALES SE ENCUENTRAN ASPECTOS DE LA MORAL Y OTROS
ASPECTOS TAMBIEN APARECEN EN EL HOMBRE
• El hombre como origen y fuente de la moral: el hombre, ser dotado de una esencia
eterna e inmutable, inherente a todos los individuos, cualesquiera que sean las
vicisitudes históricas o la situación social.
Estas tres concepciones del origen y fuente de la moral coinciden en buscar estos
fuera del hombre concreto, real, es decir, del hombre como ser histórico y social. En un
caso, se busca fuera del hombre, en un ser que es trascendente a él; en otro, en un
mundo natural, o al menos no específicamente humano; en un tercero, el centro de
gravedad se traslada al hombre, pero un hombre abstracto, irreal, situado fuera de la
sociedad y la historia. El comportamiento moral se da en el hombre desde que existe
este como tal, o sea, desde las sociedades más primitivas, la moral cambia y se
desarrolla con el cambio y el desarrollo de las diferentes sociedades concretas. Así lo
demuestran el desplazamiento de unos principios y normas por otros, de unos valores
morales o virtudes por otras. El reconocimiento de estos cambios históricos de la moral
plantea a su vez dos problemas importantes: el de las causas o los factores que
determinan esos cambios y el del sentido o dirección de ellos
CARÁCTER HISTORICO
La moral solo puede surgir cuando el hombre deja atrás su naturaleza puramente
natural, instintiva y tiene ya una naturaleza social; es decir, cuando ya forma parte de
una colectividad. La moral requiere no solo que el hombre se halle en relación con los
demás, sino también cierta conciencia de esa relación a fin de poder conducirse de
acuerdo con las normas o prescripciones que lo rigen.
Esta relación es inseparable de otra vinculación que mantienen con la naturaleza que
les rodea, y a la cual tratan de someter. Dicha vinculación se expresa, ante todo, en el
uso y fabricación de instrumentos, o sea, en el trabajo humano. Mediante su trabajo,
el hombre primitivo establece ya un puente entre él y la naturaleza, y produce una serie
de objetos que satisfacen sus necesidades. Sólo el carácter colectivo del trabajo, y en
general, de la vida social garantiza la subsistencia y afirmación de la tribu. Surgen así
una serie de normas, mandatos o prescripciones no escritas, de aquellos actos o
cualidades de los miembros de la tribu que benefician a la comunidad. Surge así la
moral con el fin de asegurar la concordancia de la conducta de cada uno con los
intereses colectivos.
La necesidad de ajustar la conducta de cada miembro de la colectividad a los intereses
de ésta, determina que se considere como:
Bueno o beneficioso todo aquello que contribuye a reforzar la unión o la actividad
común.
Malo o peligroso, lo que contribuye a debilitar dicha unión común: el aislamiento,
la dispersión de esfuerzos, etc.
Se establece, una línea divisoria entre lo bueno y lo malo, así como una tabla de
deberes u obligaciones que entrañan el desarrollo de las cualidades morales que
responden a los intereses de la colectividad: solidaridad, ayuda mutua, disciplina, amor
a los hijos de la misma tribu, etc. lo que más tarde se calificará de virtudes. La
cobardía, en cambio, es un vicio, el egoísmo, el ocio, etc
Esta moral es única y válida para todos los miembros de la comunidad. Pero, al mismo
tiempo, se trata de una moral limitada por el marco mismo de la colectividad; más allá
de los límites de la tribu, sus principios y normas perdían su validez.
La moral primitiva implicaba una regulación de la conducta de cada uno de acuerdo
con los intereses de la colectividad, pero en esta relación el individuo sólo se veía a si
mismo como una parte de la comunidad. No existían propiamente cualidades morales
personales, ya que la moralidad del individuo, lo que había de bueno, de digno de
aprobación en su conducta era propio de todo miembro de la tribu; el individuo solo
existía fundido con la comunidad, y no se concebía que pudiera tener intereses
propios, personales, que entraran en contradicción con los colectivos. Esta absorción
de lo individual por lo colectivo no dejaba lugar para una verdadera decisión personal, y
por lo tanto, para una responsabilidad propia. La colectividad aparece como un límite
de la moral (hacia afuera, en cuanto que el ámbito de ella es el de la comunidad propia,
y hacia sí mismo, en cuanto que lo colectivo absorbe lo individual), por ello, se trata de
una moral poco desarrollada, cuyas normas y principios se aceptan, sobre todo, por la
fuerza de la costumbre y la tradición. Las condiciones económicas y sociales que
habrán de hacer posible el paso a nuevas formas de moral serán justamente la
aparición de la propiedad privada y la división de la sociedad en clases.
EL ORIGEN DE LA MORAL ES EL TRABAJO PORQUE A PARTIR DE
ESTE SE EMPIEZA A ESTABLECER UNA LINEA DIVISORIA ENTRE
LO BUENO Y LO MALO COMO TAMBIEN EMPIEZA A HABER UNA
TABLA DE DEBERES Y OBLIGACIONES QUE EN UN PRIMER
MOMENTO RESPONDÍA A LOS INTERESES DE LA COLECTIVIDAD.
LO BUENO ES AQUELLO QUE ES BENEFICIOSO PARA EL GRUPO
O COLECTIVIDAD.
LO MALO ES AQUELLO QUE ES PERJUDICIAL Y EGOSITA.
LOS HOMBRES ESTAN OBLIGADOS A UNIRSE A OTROS PARA
SOBREVIVIR, LA MORAL SOLO SURJE CUANDO EL HOMBRE DEJA
ATRÁS SU NATURALEZA NATURAL, INSTINTIVA Y PASA A TENER
UNA NATURALEZA SOCIAL, CUANDO FORMA PARTE DE UNA
COLECTIVIDAD.
LA MORAL PROPIA DE LAS SOCIEDAD PRIMITIVAS SERA
COLECTIVISTA, UNICA Y VÁLIDA PARA TODOS LOS MIEMBROS DE
LA COMUNIDAD.
ES MORAL POCO DESARROLLADA DONDE LAS NORMAS Y
PRINCIPIOS SE ACEPTAN POR LA FUERZA DEL PRINCIPIO O
TRADICION. LOS RASGOS DE UNA MORAL POSITIVA ELEVADA SE
BASA EN LA RESPONSABILIDAD PERSONAL QUE SOLO PODRA
APARECER CUANDO SURJA UN NUEVO TIPO DE RELACION EN EL
INDIVIDUO Y LA COMUNIDAD.
DICHO SURGIMIENTO SERA POSIBLE PORQUE LA MORAL SE
CARACTERIZA POR SU CARÁCTER HISTRICO, EPOCAL Y NO POR
SER UN CONJUNTO DE NORMAS DADAS DE UNA VEZ Y PARA
SIEMPRE.
2) ¿Cuáles son las pautas que, según el autor, nos permiten hablar de
“progreso histórico” y “progreso moral”? ¿Existe alguna
correspondencia entre ambos? (Sanchez Vazquez, A. “Ética”, Cap. 2)
El progreso moral: la historia nos muestra una sucesión de morales que
corresponden a las diferentes sociedades que se suceden en el tiempo. El
progreso moral no puede concebirse al margen del progreso histórico-social.
Ello no significa que el progreso moral se reduzca al progreso histórico, o que
éste por sí mismo entrañe un progreso moral ya que los hombres no progresan
siempre por el lado bueno moralmente.
EL PROGRESO MORAL SE BASA EN SUPRIMIR EL CANIBALISMO,
RESPETAR LA VIDA DE LOS ANCIANOS Y PRISIONEROS, NO SABE DUDA
QUE HISTORICAMENTE HA VENIDO A SIGNIFICAR UN PROGRESO
MORA. LO QUE DETERMINA QUE UNA CONDUCTA SEA BUENA O MALA
ES LA MORAL. EN LA HISTORIA EXISTEN DIFERTENES TIPOS DE
MORALES Y QUE A SU VEZ NOS FUERON MOSTRANDO COMO FUERON
EVOLUCIONANDO EN SUS PRINCIPIOS Y NORMAS.
Según FARREL hablamos de progreso Moral cuando no hay daño a un tercero
sin su consentimiento. El progreso moral en tanto haya respetado por los
derechos y dignidades de las personas.
Progreso histórico-social: progreso con relación al cambio y sucesión de
formaciones económico sociales. Sus índices son:
Grado de desarrollo de las fuerzas productivas: Se progresa en las
actividades humanas fundamentales, en las formas de relación u
organización que el hombre contrae en sus actividades prácticas y
espirituales.
Tipo de organización social y el grado de participación de los hombres en
su praxis social: el hombre solo produce socialmente, contrayendo
determinadas relaciones sociales; por consiguiente, es ser social.
La producción de bienes culturales: El hombre produce espiritualmente.
Ciencia, arte, derecho, educación, etc. se afirma como ser productor,
creador, innovador.
El progreso histórico es fruto de la actividad productiva social y espiritual de los
hombres. En esa actividad cada individuo participa como ser consciente,
tratando de realizar sus proyectos o intenciones. Pero no es el fruto de una
actividad común consciente.
El progreso histórico no es igual para todos los pueblos y todos los hombres.
Tales son las características del progreso histórico-social que deben tenerse en
cuenta al poner en relación con él el progreso moral. De ellas se derivan estas
dos conclusiones:
a) El progreso histórico-social crea las condiciones necesarias para el
progreso moral.
b) El progreso histórico-social afecta, a su vez, en un sentido positivo o
negativo a los hombres de una sociedad dada desde un punto de vista
moral.
Esto no significa que podamos juzgar o valorar moralmente el progreso
histórico. Solo puedo juzgar moralmente los actos realizados libre y
conscientemente, y, por consiguiente, aquellos cuya responsabilidad puede ser
asumida por sus agentes.
El hecho de que el progreso histórico no deba ser juzgado a la luz de
categorías morales, no significa que histórica y objetivamente no pueda
registrarse un progreso moral.
El progreso moral se mide por:
La ampliación de la esfera moral en la vida social : se manifiesta al ser
reguladas moralmente relaciones entre individuos que antes se regían por
normas externas.
EL OBJETIVO ES QUE LA MORAL VAYA CRECIENDO, TIENE QUE VER
CON FACTORES INTERNOS Y EXTERNOS, SOLO CON LO INDIVIDUAL, LO
REDUCIDO.
Ej: Bullying, es algo que existe y no dejara de existir, por lo tanto se empieza a
hablar más sobre el tema y se rechaza quien lo lleva a cabo.
La elevación del carácter consciente y libre de la conducta de los individuos o
de los grupos y en consecuencia por la elevación de la responsabilidad en su
comportamiento moral: Una sociedad es más rica moralmente cuando más
posibilidades ofrece a sus miembros para que asuman la responsabilidad de
sus actos, es decir, para aceptar consciente y libremente las normas que
regulan sus relaciones con los demás.
Ej: poder elegir qué carrera elegir, como vestirme, con quien casarme.
Por el grado de articulación y concordancia de los intereses personales y
colectivos. La elevación de la moral requiere la superación de: 1. el
colectivismo primitivo, en el que no podía desarrollarse libremente la
personalidad, y 2. del individualismo egoísta.
Ej: donación de sangre, de órganos, uso de barbijo.
El progreso moral se manifiesta asimismo como un proceso dialectico de
negación y conservación de elementos de las morales anteriores. Este aspecto
del progreso moral, consistente en la negación radical de viejos valores, en la
conservación dialéctica de alguno de ellos, o en la incorporación de nuevos
valores y virtudes morales sólo se da sobre la base de un progreso histórico-
social que condiciona dicha negación, superación o incorporación.
3) ¿Cómo fundamenta Freud el por qué de la guerra? ¿Cómo plantea la
evolución de la fuerza al derecho? ¿Cuál es la vía que Freud establece en
la humanidad que labora en contra de la guerra? (Sigmund Freud. “El
porqué de la guerra”)
El comienzo de los conflictos de intereses entre los H era solucionado mediante la
fuerza física, es decir dominaba el de mayor musculatura, el más fuerte. Luego fue
reemplazada por el uso armas y herramientas.
La lucha existió siempre y nunca dejara de existir: siempre habrá una clase dominante
sobre otra. Hay un componente agresivo en el hombre que siempre está a modo de
pulsión de muerte.
La violencia será vencida por la unión de fuerzas individuales. Unión de los más
débiles, esta unión da sentido a la colectividad que dará derechos y poder a los más
débiles.
Freud no habla específicamente de la moral como sistema normativo, la única dentro
de una estructura social lo cual decimos que de este aporte nos permite pensar la
importancia de un sistema normativo que regule la unión de unos con otros, esos lazos
dentro del grupo social, que garantice orden social.
No se trata de eliminar lo suficiente para que no encuentre su expresión sobre la
guerra, ya que define a la guerra como un desborde de la pulsión de destrucción, en
donde lo natural seria apelar a su contrario, a las pulsiones de vida también llamado
EROS.
La cultura cumple la función fundamental de inhibir esta pulsión agresiva y por lo tanto
se espera que a mayor cultura, menor cantidad de conflictos.
Freud empieza mencionando la existencia de una dualidad pulsional presente en el
hombre; es decir, sentimientos que por un lado, empujan al hombre a someter a los
demás para satisfacer sus fines personales, mientras que por otro, lo empujan a unirse
con los demás para alcanzar en conjunto ciertas finalidades; pulsión de muerte y
pulsión de vida.
Los primeros corresponden a la necesidad fundamental de lucha que siente el hombre,
mientras los segundos corresponden a una necesidad también fundamental: la de
unión y compasión mutuas. Es natural que entre esos dos grupos de sentimientos se
establezca un combate; por ello mismo es absolutamente indispensable encontrar la
síntesis que los reúna. Esta necesidad es tanto más urgente cuanto que, careciendo el
hombre de normas fijas para orientarse en ese conflicto, derrocha en empeños inútiles
sus fuerzas de acción, siendo la solución del problema la predicación de la fraternidad
y unión.
Freud parte de la relación entre el derecho y el poder (la fuerza); precisamente va a
expresar que el derecho surge a partir de la fuerza. En los comienzos, los conflictos de
intereses entre los hombres son solucionados mediante el uso de la fuerza física y
muscular. Posteriormente se produce el pasaje de la fuerza bruta al derecho,
reconociéndose que la violencia puede ser vencida por la unión de la fuerza de los más
débiles, sentido de comunidad que da derecho y poder a éstos. Desde esta perspectiva
se impone el poder de un grupo por sobre el individual brindando unidad permanente y
duradera a la colectividad. Esto significa que la comunidad debe ser organizada y debe
conservarse; crear preceptos que prevengan insubordinaciones y designar organismos
que vigilen el cumplimiento de esos preceptos y ha de tomar a su cargo las represalias
a quienes lo transgreden.
4) Desde la ficha de Catedra de la Prof. Fernández Olmedo “El origen de la
moral: aportes para pensar su construcción y su importância”, responda:
a) ¿Cómo se define a la moral y que papel cumple el trabajo humano en su
origen?
Etimológicamente Moral proviene del latín “mos” o “mores” que alude a “costumbre” o
“costumbres”. Por costumbre se entiende un hábito o tendencia adquirida por la
práctica frecuente de un acto; las costumbres de la vida cotidiana son distintas en cada
grupo social, conformando su idiosincrasia distintiva.
La moral sería el resultado de principios comunes de altruismo, gratitud, cooperación y
justicia, son producto de la evolución social, de un pacto social que se establece entre
los miembros de una comunidad determinada y que prescribe lo que está permitido o
no hacer.
La moral es un sistema de normas, principios y valores que tienen un carácter
histórico- social y que se acatan libre y conscientemente por una convicción íntima y no
de modo mecánico o impersonal.
La moral es, pues, como sostiene Adolfo Sánchez Vázquez, un hecho histórico y por lo
tanto tiene que ser considerada como un aspecto de la realidad humana que cambia
con el tiempo.
Es el trabajo humano, una actividad fundamental que asegura y permite estas
relaciones de los hombres entre sí y con la comunidad. Esto supone que para hacerle
frente y tratar de dominar ese mundo exterior deben agrupar sus esfuerzos con el fin
de multiplicar su poder; de ese modo, su trabajo cobra necesariamente un carácter
colectivo y el fortalecimiento de la colectividad se convierte en una necesidad vital.
b) ¿Que aportes de “Totem y Tabu” nos permiten pensar en el origen de la moral
como sistema normativo y por qué?
Sigmund Freud en su obra “Totem y Tabú” brinda aportes esenciales que nos permiten pensar
en la necesidad de que existan una serie de normas, mandatos o prescripciones que ajusten la
conducta de cada miembro de una comunidad a los intereses de ésta y que al mismo tiempo
refuercen la unión o la actividad común. En su texto, Freud relata la presencia de un
protopadre, temido, amado y odiado al mismo tiempo. Luego de su muerte (asesinato
convenido por los integrantes de la horda – vínculo de fraternidad) se instala la ley; las leyes
que regularán la relación entre los miembros de esa tribu serán la prohibición del incesto y el
parricidio. El autor va a expresar que esas leyes permiten el pasaje de la naturaleza a la
cultura; el pasaje del hombre primitivo al hombre social y cultural que accede a la cultura y
comienza a formar parte de ésta a partir del proceso de simbolización, es decir, de la capacidad
de dar significado a lo que lo rodea; es lo que lo hominiza, lo que al hombre primitivo lo hace
hombre social, inserto en una cultura.
La inauguración de la moral empieza entonces cuando el hombre primitivo y prehistórico
solitario ante el mundo natural que lo sobrepasa forma parte de una colectividad. Esta moral,
propia de las sociedades primitivas, será colectivista, única y válida para todos los miembros de
la comunidad, encargada de regular los lazos que entre ellos se establecen; se trata de una
moral poco desarrollada, cuyas normas y principios se aceptan por la fuerza de la costumbre y
la tradición. Los rasgos de una moral más elevada, sostiene Sánchez Vázquez, basada en la
responsabilidad personal, solo podrán aparecer cuando surjan las condiciones sociales para un
nuevo tipo de relación entre el individuo y la comunidad.
Bibliografía
Sánchez Vázquez, A. (1973) Ética. Capítulo 2. Editorial Grijalbo, México.
Freud, S. (1973). El por qué de la guerra. Obras completas. Madrid: Biblioteca Nueva.
Fernandez Olmedo, G. (2017). El origen de la moral: aportes para pensar su construcción y su
importancia. Ficha de Cátedra Deontologia y Ética Profesional. Facultad de Psicologia. UNT.
SEMANA 3
Tema: La ética como efecto de singularidad
1) Desde Michel Foucault, defina el concepto de “Moral” y desarrolle los
diferentes componentes que permiten a un sujeto constituirse en sujeto
moral. Explique cómo es la relación del sujeto moral con el cuerpo
normativo a partir de la acción ontocreadora que realiza el sujeto en dicha
interacción.
La moral es el conjunto de valores y de reglas de acción que se proponen a los
individuos y a los grupos por medio de aparatos prescriptivos diversos: la familia, las
instituciones educativas, la iglesia, etc. Son transmitidos de manera difusa
constituyendo un juego complejo de elementos que se compensan, corrigen, anulan en
ciertos puntos, permitiendo así compromisos o escapatorias. Podemos llamar código
moral a este conjunto prescriptivo. Pero por moral entendemos también el
comportamiento real de los individuos en su relación con las reglas y valores que se les
proponen: forma en que se someten más o menos completamente a un principio de
conducta. El estudio de este aspecto de la moral debe determinar de qué manera y con
qué márgenes de variación o de transgresión los individuos o los grupos se comportan
en relación con un sistema prescriptivo que está explícita o implícitamente dado en su
cultura y del que tienen una conciencia más o menos clara. Llamemos a este nivel de
fenómenos “moralidad de los comportamientos”:
Dado un código de acciones y para un tipo determinado de acciones hay diferentes
maneras de conducirse moralmente. Estas diferencias se apoyan en muchos puntos:
Determinación de la sustancia ética: manera en que el individuo debe dar forma
a tal o cual parte de sí mismo como materia principal de su conducta moral.
Ej: dar las gracias desde chicos, esto se internaliza. Hay cuestiones que están
determinadas desde los primeros tiempos de vida y que van a ir configurando
quienes somos y como actuamos en la vida cotidiana.
Modo de sujeción: forma en que el individuo establece su relación con esta regla y
se reconoce como vinculado con la obligación de ponerla en obra.
Ej: estar sujeto a la norma mediante castigo, aprendizaje, obediencia, mandatos
establecidos, etc.
Elaboración del trabajo ético: que realizamos en nosotros mismos para que
nuestro comportamiento sea conforme a una regla dada y para intentar
transformarnos nosotros mismos en sujeto moral de nuestra conducta.
Ej: un profesional de la salud mental atiende a un famoso y le cuenta a su entorno
cercano, otro profesional al atender a un famoso lo publica en todas las redes
sociales. Ninguno cumple con la norma pero están en una posición diferente.
Teología del sujeto moral: una acción no solo es moral en sí misma y en su
singularidad, también lo es por inserción y por el lugar que ocupa en el conjunto de
una conducta. Una acción moral tiende a su propio complimiento, pero además
intenta la constitución de una conducta moral que lleve al individuo a acciones
siempre conformes con ciertos valores y con cierto modo de ser.
ES LA FINALIDAD DE LOS ACTOS EN RELACION A LA NORMA, TODO ACTO
TIENE UNA DIRECCIÓN, FINALIDAD Y UN SENTIDO Y ESTO ES LO QUE VA A
IR CONFIGURANDO MORALMENTE A UN SUJETO QUE SERA DIFERENTE.
EL SUJETO EN SU RESPUETA SERA DIFERENTE, ES IMPOSIBLE SUJETAR A
TODOS LOS SUJETOS BAJOS UNA MISMA LEY UNIVERSAL SINO QUE SE
TRATA DE UN PRÁCTICA DONDE LA SINGULARIDAD SE PONE EN ACTO.
Ej: En la actualidad se estableció la norma de no salir de casa, si bien algunos la
cumplen y otros no, esto se debe a lo que cada uno internaliza, como cada uno
responde desde su singularidad, esto hace a nuestra forma de ser.
En suma, para que se califique de “moral” una acción no debe reducirse a un acto o a
una serie de actos conformes a una regla. Toda acción moral implica una relación con
la realidad en donde se lleva a cabo, una relación con el código al que se refiere e
implica una determinada relación consigo mismo; ésta es constitución de sí como
“sujeto moral”, en la que el individuo circunscribe la parte de sí mismo que constituye el
objeto de esta práctica moral, define su posición en relación con el precepto que sigue,
se fija un determinado modo de ser que valdrá como cumplimiento moral de sí mismo,
y para ello actúa sobre sí mismo, busca conocerse, se controla, se prueba, se
perfecciona, se transforma. No hay una acción moral particular que no se refiera a la
unidad de una conducta moral, ni conducta moral que no reclame la constitución de sí
misma como sujeto moral, ni constitución del sujeto moral sin “modos de subjetivación”
que los apoyen.
Toda moral en sentido amplio implica los dos aspectos: el de los códigos de
comportamiento y el de las formas de subjetivación, nunca pueden disociarse del todo.
Ambos se desarrollan con relativa autonomía, hay que admitir también que, en algunas
morales, el acento cae sobre todo en el código, su sistematicidad, su riqueza, su
capacidad de ajuste ante todos los casos posibles y, al contrario, podemos concebir
morales en las que el elemento fuerte y dinámico debe buscarse del lado de las formas
de subjetivación y de las practicas de sí. El acento cae entonces sobre las formas de
relacionarse consigo mismo, sobre los procedimientos y las técnicas mediante las
cuales se las elabora, sobre los ejercicios de conocimiento y sobre las prácticas que
permiten transformar su propio modo de ser.
2) Desde los aportes de Maliandi:
a) Explique a que refiere cuando habla de “tematización del ethos” (Cap.
1).
El modo más genérico de definir la ética consiste en decir que ella es la
“tematización del ethos”. La tematización en que consiste ésta tiene carácter
reflexivo. La ética es, en efecto, una de las formas en que el hombre se
autoobserva, una operación consistente en dirigir la atención hacia operaciones
propias. En el caso de la ética, resulta que la reflexión en que ella se ejerce es
también parte constitutiva del ethos, es decir, del objeto de tal reflexión. El ethos
mismo no es indiferente a que se lo observe o no, sino que consiste él mismo, al
menos parcialmente, en su observación, su tematización, su reflexión. El ethos o
fenómeno de la moralidad, comprende también todo esfuerzo por esclarecerlo, lo
cual da lugar a la paradoja de que la ética, en cuanto tematización del ethos,
resulta ser, a la vez, tematización de si misma. No es que ética y ethos sean
sinónimos. La ética se integra en el ethos, se adhiere a él, enriqueciéndolo y
haciéndolo más complejo.
Se tiende a ver en la “ética” la disciplina (la tematización) y en la “moral”, lo
tematizado (por ejemplo, las costumbres, los códigos de normas). Sin embargo, en
razón de la inevitable integración de la “ética” en el ethos, se acercan ambas
significaciones, y se advierte que la distinción no puede ser tan sencilla.
Esta circunstancia explica por qué la ética es peculiarmente difícil: no porque su
objeto de estudio sea insólito o extraño, sino más bien por lo contrario, porque no
se puede salir de él, porque es demasiado cercano. La reflexión ética, al menos en
alguno de sus niveles, puede hacerse, sin “toma de distancia”. En tal caso, es algo
más que una reflexión, ya que involucra un compromiso, una actitud práctica,
normativa.
b) Conceptualice “ethos”. ¿A que refiere cuando habla de reflexividad de
la ética y de reconstrucción normativa? (Cap. 1).
En el lenguaje filosófico general, se usa hoy “ethos” para eludir al conjunto de
actitudes, convicciones, creencias morales y formas de conducta, ya sea de una
persona individual o de un grupo social. El ethos es un fenómeno cultural (el
fenómeno de la moralidad), que suele presentarse con aspectos muy diversos,
pero que no puede estar ausente en ninguna cultura. Es la facticidad normativa que
acompaña ineludiblemente a la vida humana.
Ethos tenía en el griego clásico una acepción más antigua, equivalente a vivienda,
morada, sede, lugar donde se habita. Esta significación no es totalmente extraña a
la otra: ambas tienen en común la alusión a lo propio, lo íntimo, lo endógeno;
aquello de donde se sale y adonde se vuelve, o bien aquello de donde salen los
propios actos, la fuente de tales actos.
El ethos en su carácter de facticidad normativa, remite siempre a determinados
códigos de normas o a sistemas de valores, o a ciertos tipos de concepciones
sobre lo que es moral y lo que no lo es. Que hay una pluralidad de tales códigos,
sistemas o concepciones, es un hecho de experiencia, que puede ser siempre
corroborado. De ese hecho suele arrancar el relativismo ético, en el que, se
produce una confusión entre la vigencia y la validez de las normas o de los
principios.
Cuando se advierte que no todos opinan unánimemente sobre lo que “se debe
hacer”, surge la duda, la pregunta básica acerca de que se debe hacer, y en caso
de que se obtenga para ello alguna respuesta, la de por qué se lo debe hacer. Con
este tipo de preguntas se inicia entonces la ética filosófica, que representa la
continuación sistemática de la tematización espontanea: en ella se procura
explicitar (reconstruir) los principios que rigen la vida moral, es decir, se intenta
fundamentar las normas.
La claridad se logra indagando la estructura general del ethos, aquello que es
común a las diversas formas y a los diversos tipos de ethos. En esa estructura
sobresalen ciertas dicotomías.
PARA MALEIANDI:
ÉTICA: ETHOS: MORADA, MODOS DE SER, COSUMBRE. HACE REFERENCIA
A ALGO MÁS PROPIO, MAS INTIMO. TIENE QUE VER CON LAS DECISIONES
QUE UNO TOMA. ES LA FORMA EN LA QUE EL HOMBRE AUTOOBSERVA SUS
CONDUCTAS.
MORAL: MORE O MOS, COSUTUMBRE. SE PIENSA A LA COSUTUMBRE
COMO UNA CONSTRUCCION CULTURAL Y ALUDE TAMBIEN A LOS
CUERPOS NORMATIVOS, LA CUAL SE CONECTA CON LA REGULACIÓN DEL
LAZO SOCIAL.
El ethos en minúscula es la estructuración única, propia, singular de cada sujeto.
Se construye a partir del Ethos, lo hace mediante juicios valorativos de ese Ethos y
a su vez permite juzgar la conducta de los demás.
EL ETHOS es un conjunto de normas, reglas, principios que regulan la relación
entre hombres: hace referencia a lo que está bien o mal, la referencia para actuar.
c) Explique por qué el autor habla de la complejidad del ethos. ¿Cómo
explica al autor el “Fenómeno de la Moralidad”? (Cap. 2)
El ethos constituye una realidad ineludible, es nuestra realidad, lo que otorga
sentido a nuestra vida. La reflexión ética es una necesidad derivada de la
complejidad del ethos. Ella es en primera instancia, la toma de conciencia de
esa complejidad y a partir de esa toma de conciencia es el esfuerzo por
esclarecer el ethos en la medida de lo posible. Es la aplicación de la razón a
ese conglomerado de costumbres, creencias y actitudes que tiene que ver con
la conducta de los hombres. La complejidad del ethos y la consiguiente
dificultad de la ética, se explican no solo en razón de la amplitud de aquel, es
decir, de su comprensión lógica (intensión), sino también en razón de su
denotación (extensión), ya que cada etnia tiene un repertorio de conductas y
creencias morales diferentes.
Podemos hablar de variaciones sincrónicas cuando nos referimos a la
coexistencia de distintas formas de ethos, pertenecientes a distintas culturas o
incluso dentro de una misma cultura compleja; y de variaciones diacrónicas
para aludir a las transformaciones que van operándose en el transcurso
temporal. Aunque es claro que las variaciones sincrónicas y diacrónicas del
ethos aumentan la dificultad propia de la ética; el trabajo paciente, consecuente
y sistemático de la razón aplicada a ese ámbito logra ir esclareciendo aspectos
esenciales del ethos. La reflexión ética consigue extraer elementos que son
comunes a toda forma de ethos y que revelan su estructura peculiar. Uno de
esos elementos es de las dicotomías. El ethos presenta dimensiones bipolares
a través de cuyo estudio es posible comprender mejor el fenómeno general.
Hay tres dicotomías que son sumamente características y se denominan en:
Dicotomía deonto axiologías (Horizontal) y Dicotomía Axiológica (Vertical), en
donde ambas son intraeticas; y Dicotomía Onto-deontica que es extraetica.
La dicotomía deonto axiológica es el fenómeno de la moralidad. Podemos
imaginar este fenómeno como un inmenso edificio, con dos grandes puertas de
acceso: normativa/deóntica o valorativa/axiológica. Esas dos “caras” pueden
ser a su vez entendidas como puertas de entrada al ethos. Podemos imaginar
el fenómeno de la moralidad como un inmenso edificio, con dos grandes
puertas de acceso: la puerta normativa y la puerta valorativa. Por cualquiera de
ellas que se entre, cuando se trata de inspeccionar ese edificio, se advierte que
todo él está estructurado por referencias a esas dos puertas de entrada.
Lo normativo (o deóntico) y lo valorativo (o axiológico) están presentes y
contrapuestos en cada uno de los rincones y nos ofrecen, al menos, un primer
criterio de orientación. Lo normativo alude a cómo debemos obrar; lo axiológico
da pautas de enjuiciamiento o evaluación de los actos y de las personas que
realizan estos actos. Ambos polos son objetos de problematizaciones y de
teorías
d) Desarrolle las tres Dicotomías que permiten comprender el ethos:
deonto-axiológica, axiológica y onto-deontica. (Cap. 2).
•Dicotomía deonto-axiológica: Es el fenómeno de la moralidad. Podemos
imaginar este fenómeno como un inmenso edificio, con dos grandes puertas de
acceso: normativa/deóntica o valorativa/axiológica, estas están presentes en
cada rincón y ofrecen un criterio de orientación. Dan las pautas de
enjuiciamiento o evaluación de actos y las personas que realizan los actos.
Por más que cada uno implique entras diferentes, en su interior se entrecruzan
porque nos dice que la sujeción de este sujeto a las normas no es sin un juicio
de valor previo (que representa esa norma para cada uno de nosotros) que nos
lleva a decidir cómo actuar.
Se relaciona con SAVATER: cuando hablamos de juicio de valor, que vale y
como lo vale porque cada uno y que introduce la singularidad.
Marca también los problemas centrales de la ética: ¿Qué debemos hacer?
¿Qué es lo valioso para sí mismo?
Hay relaciones entre lo deóntico y lo axiológico: terminan problemas básicos de
la ética: la moralidad no se entiende sin una norma, una norma moral es la
expresión de una exigencia para la acción ya que el problema da lugar a
problemas éticos específicos ya que el problema central de la ética normativa
es el de la fundamentación de normas. La norma dice que hacer, la filosofía
practica pregunta porque se lo debe hacer, exige la mostración de un
fundamento de la norma.
LAS NORMAS SE VAN ENTRECRUZANDO CON EL VALOR QUE CADA
UNO LE VA ASIGNANDO. A PARTIR DE ESTE INTERJUEGO ENTRE LA
NORMA Y VALOR QUE CADA UNO LE ASIGNA SE CONTRUYE EL ethos
PORQUE NO A TODO LE ASIGNAREMOMS LA MISMA VALENCIA O VALOR
A LAS NORMAS. EJ: LA PUNTUALIDAD, COPIAR EN CLASES, LO MISMO
SUCEDE CON EL PROFESIONAL AL TRABAJAR CON UN CÓDIGO
DEONTOLÓGICO: NO TODOS LE ASIGNAN EL MISMO VALOR POR EJ AL
SECRETO PROFESIONAL: CONSENTIMIENTO INFORMADO.
•Dicotomía axiológica: es una de las características más sobresalientes del
ethos, el mismo tiene estructura axiológica: tiene una jerarquía que separa lo
positivo de lo negativo. A todo valor positivo se opone a un valor negativo, a
esto denominamos polaridad axiológica. Siguiendo el ejemplo del edificio del
ethos, diremos entonces que en ese edificio hay pisos altos y bajos, e incluso
igual número de pisos de “subsuelo” (correspondientes a lo axiológicamente
negativo). Pero lo importante es que, entre los pisos “positivos” los más bajos
sostienen a los más altos. Los valores superiores exigen “realización”, los
inferiores exigen más bien “conservación”.
•Dicotomía onto-deontica: refiere a la bipolaridad entre ético y extraetico.
Ofrece una imagen corporal aproximada de la dicotomía que separa ethos de
lo que no es ethos. Lo normativo se opone a lo fáctico, no excluye zonas de
intersección. La facticidad normativa es la normatividad vigente reconocida de
hecho.
Si queremos tematizar el ethos debemos hacer ética, demarcar por
circunscribir nuestro objeto de tematización: distinguir ético de extraetico.
Siguiendo con el ejemplo, aquí no nos dedicamos a inspeccionar el interior del
edificio del ethos, sino que nos asomamos por sus ventanas y balcones, y
echamos miradas al exterior del edificio; tratamos de ver asimismo cuán
grande es y dónde están los límites con los edificios vecinos.
ONTO DEL LATIN ONTICO PROVIENE DEL SER: SE PUEDE RELACIONAR
O SE ANUDA CON LO QUE PLANTEA FOCAULT CON LA CAPACIDAD
ONTOCREADORA. EN LAS NORMAS EN AQUEL QUE MARCA LO QUE SE
DEBE O NO HACER SE PONE DE MANIFIESTO EL SER DEL SUJETO,
COMO UN PROCESO DE CONSTRUCCIÓN, TRANSFORMACIÓN EN ESA
RELACIÓN DEL SUJETO CON LAS NORMAS.
EN LAS NORMAS Y EN AQUELLO QUE MARCA QUE SE DEBE O NO HAER
SE PONE DE MANIFIESTO EL SER DEL SUJETO, COMO UN PROCESO DE
CONSTRUCCIÓN, DE TRANSFORMACIÓN EN ESA RELACIÓN DEL
SUJETO CON LAS NORMAS.
OTRA COSA: SE HABLA DE LA RELACIÓN DEL SUJETO CON EL SISTEMA
NORMATIVO A PARTIR DE LA CAPIDAD ONTOCREADORA DE FOCAULT. ESTA
SE EJERCE DESDE EL INTERIOR DEL SER, COMO UNA MANIFESTACIÓN
ESCENCIAL DE SI MISMO.
LA CONDUCTA MORAL DE UN SUJETO NO SOLO RESPONDE A CIERTOS
VALORES Y REGLAS SINO TAMBIEN CON UN CIERTO MODO DE SER
CARACTERISITOCO DE ESTE SUJETO MORAL QUE BUSCA CONOCERSE, QUE
SE PERFECCIONA Y TRANFORMA.
e) ¿A que refiere el autor cuando habla de “reflexión”? Desarrolle los
niveles de reflexión ética: reflexión moral, ética normativa, metaetica y
ética descriptiva. (Cap. 3)
La reflexión es un acto por el que el sujeto se convierte un objeto de sí mismo:
como en un espejo, se refleja. Es una autobservación de la que surgirá alguna
forma de autoconocimiento. Es una operación que la conciencia humana lleva
a cabo en el marco de su propio carácter de autoconciencia o apercepción. La
posibilidad de esta toma de distancia con respecto a lo propio constituye de por
si un problema. Helmuth Plessner, la vincula con lo que llama “posicionalidad
excéntrica” propia del hombre, en donde este se desplaza de su centro, toma
distancia y provoca una duplicación subjetiva, en donde por ejemplo, siente
que “es” cuerpo, pero también que “tiene” cuerpo. De este modo puede
contemplarse a sí mismo, escindiéndose. Tal escisión representa una ruptura,
una hendidura entre el yo y sus vivencias, que lo hace encontrarse
simultáneamente en sus estados y frente a sí mismo, como objeto. Pero la
posicionalidad excéntrica, es un factor fundamental pero no suficiente. Para
que la reflexión en sentido estricto y sobre todo la reflexión deliberada se
hagan posibles tiene que haberse producido un intercambio comunicativo con
ellas. Es decir, tiene que haber dialogo y especialmente dialogo argumentativo,
tiene que haber discurso. Entonces partiremos de un ethos “prerreflexivo” como
un plano o nivel por el cual se establecerán distintos niveles o planos
considerados “reflexivos” dentro del ethos reflexivo. En el ethos prerreflexivo
nos encontramos con la normatividad pura, no cuestionada aun, la conducta
ajustada a determinadas normas y la manera de juzgar tales conductas cuando
esta se aparta de aquellas normas. Sin embargo, esas normas requieren
siempre de una reflexión, por lo que se pasa del nivel “prerreflexivo” a niveles
de “reflexión”.
El primero de estos se refiere a la “reflexión moral”, la cual influye sobre la
acción y justamente por eso concierne a la ética, y ejerce una peculiar
influencia indirecta sobre la acción.
La reflexión moral es practicada especialmente por el predicador de moral, el
“moralista”; el moralista necesita de la reflexión para reforzar su poder
persuasivo. Todo ser humano puede ser moralista, cada vez que dice a otros lo
que deben o lo que no deben hacer. Las características principales son:
Presupone principios y busca aplicarlos a las situaciones
Se pregunta “que” se debe hacer
Juzga sobre el carácter moral de los actos particulares
Es un saber prefilosofico
Reclama respuesta situacionales
Es una saber imprescindible para el obrar, es espontanea, asistemática, es
acrítica, es una saber apoyado en el prerreflexivo, son reflexiones
normativas, se expresan en lenguaje normativo, son endógenas con
respecto al ethos.
La ética normativa: este nivel de reflexión está dirigida a la cuestión de la
validez de los principios morales. Aquí está presente la razón y es ella la que
tematiza al ethos.
La ética normativa es la búsqueda de los fundamentos de las normas y de las
valoraciones, esta búsqueda va asociada a la crítica, es decir, al permanente
cuestionamiento de cada fundamentación. Tanto la fundamentación como la
crítica son tareas filosóficas, entonces hablamos aquí de un saber filosófico; a
partir de situaciones se buscan los principios; pregunta “porque” se debe hacer
lo que recomienda la norma o la reflexión moral; indaga fundamentos de juicios
morales; reclama respuestas validas; es reflexión sistemática, es crítica; es
reconstructiva; se trata de reflexiones normativas, se expresan en lenguaje
normativo, son endógenas también con respecto al ethos.
La metaetica: implica por parte de quien la practica una distanciación con
respecto a la facticidad normativa en la que necesariamente está inmerso. Lo
que corresponde a la metaetica es examinar la validez de los argumentos que
se utilizan para aquella fundamentación que lleva a cabo la ética normativa.
Las tareas de la metaetica serían:
Establecer el método correcto para fundamentar los enunciados éticos
normativos
Establecer el significado de los términos y enunciados éticos. Con estas
dos tareas está estrechamente relacionada la cuestión de la validez de las
proposiciones normativas y es esta la razón de que la reflexión ético-
normativa y la reflexión metaetica a menudo se encuentran entre sí.
La metaetica en síntesis es el esfuerzo racional por aclarar todo lo que “dice” la
reflexión moral y todo lo que “dice” la reflexión ético-normativa. Así podemos
decir que la metaetica se interesa por la semiosis del ethos; es un saber
filosófico por que busca examinar validez de los conocimientos; se expresa en
un metalenguaje; tiene pretensión de neutralidad y es exógena con respecto al
ethos.
La ética descriptiva: es el nivel de reflexión exógena por excelencia. Esto
quiere decir que la intentio reflexiva proviene de afuera del ethos, a diferencia
de lo que ocurre en la reflexión moral y ético-normativa, donde la intentio
proviene del ethos mismo.
En la reflexión y en la ético-normativa nos comportamos como pertenecientes
al ethos, nuestro reflexionar es parte del acontecer del ethos. En cambio, en la
ética descriptiva nos colocamos por fuera del ethos, observamos y describimos
lo que vemos; a esto podemos llamarlo “ethoscopia” y “ethografia”. Aquí
hablamos de una tarea científica y no filosófica, ya que requiere metodología e
instrumental científico. Las observaciones de la ética descriptiva intentan
extraer información de la facticidad normativa. Entonces podemos decir que no
es un saber filosófico, es científico; tiene pretensión de neutralidad.
Tipo de preguntas que cada nivel de reflexión intenta responder:
Reflexión moral: ¿debo hacer X?
Ética normativa: ¿Por qué debo hacer X?
Metaetica: ¿este bien planteado la pregunta anterior? ¿Porque si y porque
no?
Ética descriptiva: ¿cree A qué debe hacer X?(A puede ser una persona,
cultura, grupo religioso, etc).
f) ¿Qué quiere decir “ética aplicada”? (Cap. 3).
La ética aplicada consistiría en un sistema de indicaciones acerca de
cómo aplicar a situaciones concretas los principios y normas que se
fundamentan en la ética normativa y cuya semiosis se estudió en la
metaética.
La ética aplicada necesita de:
La ética pura para operar de modo no arbitrario: sin respuestas a los
problemas teóricos de la fundamentación y la aplicabilidad, sus
eventuales aciertos serán realmente azarosos. Como así también la
ética pura necesita de ella para cumplir con la “Significación básica”.
Del concurso de la información científica, es decir, que ostenta un
paradigmático carácter interdisciplinario.
La ética aplicada debe ser vista como una actividad interdisciplinaria en la
que se preocura resolver racionalmente problemas morales en el campo
profesional, que se plantean sobre todo en conexión con las nuevas
tecnologías o con los nuevos descubrimientos científicos o con ciertas
forma inéditas de interacción social, problemas difícil, arduos, imposibles de
resolver de modo espontáneo o basándose solo en normas tradicionales.
“Ética aplicada” es denominación común para interdisciplinar diversas,
como la bioética, ética empresarial, etc.
La relación de dicha ética con la normatividad se basa en que la reflexión
propia de la ética normativa y los aportes provenientes de la información
científica convergen en la configuración de un tipo específico de “reflexión
moral” ilustrada por la ética normativa y la ciencia. La ética aplicada resulta
un testimonio de la normatividad de la ética normativa, esa normatividad
significa que la ética no se reduce a una reflexión teórica, sino que su
sentido reside en sus proyecciones prácticas, y en la orientación que ella
puede brindar a la praxis.
Bibliografía
Foucault, M. (1998). Historia de la sexualidad 2. El uso de los placeres. Introducción,
Apartado 3. Bs. As: Siglo XXI.
Maliandi, R. (1991) Ética, conceptos y problemas. Capítulo 1 , 2 y 3. Bs. As: Biblos.
Semana 4
Tema: El entramado socio-cultural y sus efectos en la singularidad. El ideal ético como
construcción singular
3) ¿A qué se refiere Savater cuando habla de voluntad y conciencia de valor? ¿Qué implica
hablar de “ideal ético”? ( Savater, F. “Invitación a la Ética” Cap 6: “Que vale y como vale”).
La voluntad de valor consiste en rechazar la imagen de un mundo que es irremediablemente
lo que es y en el que no le cabria otra decisión al hombre que dejarse llevar por las leyes
físicas, psíquicas, económicas, históricas, etc. El mundo no sólo es lo que es, sino también,
puesto que el hombre lo habita y lo anima, lo que puede ser y lo que debe ser. Se cifra así en el
ideal ético un rechazo de la indiferencia, la única postura frontalmente opuesta al punto de
vista ético será esa indiferencia, puesto que es precisamente la diferencia lo que la voluntad de
valor reclama, inventa y sostiene. Para la voluntad de valor nada da igual, nada es idéntico,
siempre puede buscarse y preferirse la distinción. El ámbito en el que actúa la voluntad de
valor no es un reino de identidades, sino de intensidades; nada da igual, porque de todo se
reclama lo infinito, es decir, de todo se espera lo inesperado, lo posible, lo que no se puede
saber de antemano hasta donde va a llegar. El indiferente es cosa entre las cosas: sabe que de
las cosas no puede esperarse nada, porque todas dan lo mismo. La disposición melancólica es
lo más opuesto a la moral.
Para la voluntad moral, no todo vale. En la vida hay cosas que no vale hacer, mientras que
otras jugadas son excepcionalmente valiosas. Lo que no vale es lo que no nos vale: aquello que
nos hace perder, lo que debilita nuestro juego o nos excluye de él. Lo que vale para el hombre
no es sino lo que él quiere; lo que el hombre quiere es, en primer lugar, ser; en segundo lugar,
ser más, acendrarse y reafirmarse en el ser; en tercer lugar, ser una totalidad no idéntica,
abierta a lo posible y autodeterminada.
CONSISTE EN RECHAZAR LA IMAGEN DE UN MUNDO QUE ES IRREMEDIABLEMENTE LO QUE ES
Y DONDE NO HABRÍA OTRA DECISION PARA EL HOMBRE QUE DEJARSE LLEVAR POR LA LEYES.
LO VALIOSO PARA EL HOMBRE SERA LO QUE EL QUIERE, TIENE QUE VER CON 3 NIVELES DE LO
QUE UNO ASPIRA: 1- SER (deseo recibirme) 2- SER MÁS (me recibo y quiero especializarme) 3-
TOTALIDAD NO INDENTICA (lo que me diferencia de los demás)
El ideal ético consiste en articular y reconciliar todo aquello que el hombre quiere, es decir,
todo lo que para él vale. No hay valores propiamente éticos, pues lo propiamente ético es la
pretensión de armonizar todo lo que para el hombre vale. En tal armonización interviene la
sensibilidad para las diferencias, la intuición que distingue, en una palabra, la decisión de
jerarquizar los valores.
Lo valioso para el hombre es aquello que preserva su vida, aumenta su capacidad de acción y
le confirma su condición racional y libre. Y esto es valioso porque ser, poder y humanidad es lo
que el hombre quiere.
El ideal ético pretende conciliar y estructurar lo que vale para los diversos apetitos(Los valores
del hombre provienen de, y se fundan en, en sus anhelos, o si se prefiere en sus apetitos. La
tradición canónica distinguía tres tipos de apetitos: el apetito de los sentidos y sensaciones, el
del conocimiento, el del dominio), teniendo presente la objetivación racional de la jerarquía,
pero también dejando abierta la posibilidad subjetiva de primar los valores de un apetito sobre
los de otro: a fin de cuentas, todos son imprescindibles y todos pueden llegar al máximo
refinamiento y elevación.
CONSISTE EN ENCONTRAR ARMONÍA CON LO QUE EL HOMBRE QUIERE YA QUE ES VALIOSO
PARA EL Y CON LO QUE QUIERE EL OTRO. ESTE CONCEPTO PLANTEA DE ALGUNA MANERA
PODER ARTICULAR TODO AQUELLO QUE EL HOMBRE QUIERE, QUE PRESERVE SU VIDA.
CON ESTA ARMONIZACIÓN VA A PERMITIR REGULAR LOS LAZOS ENTRE LAS PERSONAS, LA
CONVIVENCIA ENTRE HOMBRES. PLANTEA QUE SE PODRÍA LLEGAR A CIERTO ACUERDO EN
DONDE AQUELLO QUE ES VALIOSO PARA MÍ, NO VAYA A AVASALLAR CON LO QUE ES VALIOSO
Y QUIERE EL OTRO.
4) Desde el texto de Martin Farrell:
a) Precise a que refiere Farrell cuando habla de Multiculturalismo y de Multimoralismo.
Multiculturalismo: una pluralidad de culturas. Multiculturalismo no equivale a
multimoralismo: el cual haría referencia a una pluralidad de morales, pero aceptar una
pluralidad de culturas en una misma sociedad no significa aceptar en ella una pluralidad de
morales. La expresión multiculturalismo indica sólo el reconocimiento de un relativismo
cultural, pero no de un relativismo moral.
b) ¿Por qué acepta el autor un Relativismo Cultural pero no un Relativismo Moral? ¿Qué
propone el Principio Milliano del Daño?
Identificamos la moral con el Principio Milliano del Daño, de acuerdo con este principio, las
conductas se dividen en tres clases:
A) Las conductas auto-referentes: no integran al ámbito de la moral sino el de la prudencia: es
imprudente, por ejemplo, que yo arruine mi salud con el consumo de alcohol, pero no es
inmoral que así lo haga.
ENTRAN EN EL CAMPO DE LA IMPRUDENCIA, NO HABLAMOS QUE LA CONDUCTA ES MORAL,
SINO DE LA IMPRUDENCIA. SON ACTIVIDADES QUE PUEDA HACERME AMI MISMA. EJ:
COCINAR Y CORTARME
B) Las conductas que afectan a un tercero, con su consentimiento: pueden beneficiarlo o
dañarlo. Si el daño a un tercero se causa con su consentimiento, la conducta no es inmoral, en
la medida en que el tercero sea adulto normal. En este caso el dañado ha ejercido su
autonomía y esto valida moralmente a la conducta en cuestión.
NO ES INMORAL SIEMPRE QUE SE TRATE DE UNA PERSONSA RESPONSABLE, CONCIENTE Y
AUTÓNOMA. EJ: BOXEO, RUGBY, TAMBIÉN EN PRACTICAS SADOMASOQUISTAS EN PAREJAS.
C) Las conductas que afectan a un tercero, sin su consentimiento: Si el daño a un tercero se
causa sin su consentimiento, la conducta es inmoral.
CONDUCTAS INMORALES, NO IMPORTA COMO NI DONDE. Ej: abuso sexual
Se relaciona con SANCHEZ VAZQUEZ, el define estas conductas como morales pero negativas.
Estamos dispuestos a aceptar el multiculturalismo en la medida en que lo relacionamos con el
relativismo cultural, hay muchos ejemplos de relativismo cultural que ni siquiera requieren de
nuestra aceptación: las comunidades italianas prefieren pastas y las francesas incorporan
ranas a su menú, y ninguna nos pide permiso para comer lo que desean.
Muy distinto es el caso del relativismo moral, aquí predomina por el contrario, la idea de raíz
kantiana de que las costumbres pueden diferir de lugar en lugar, pero los requerimientos de la
moral son los mismos, siempre y en todas partes. Los musulmanes que pretenden extirpar el
clítoris a sus hijas tienen muy pocas probabilidades de éxito en occidente.
c) ¿Qué propone respecto al Relativismo moral espacial y temporal? ¿Cuál de ellos se acepta y
por qué? Ejemplifique.
Las razones del rechazo al relativismo moral: primero, no olvidemos el alcance restringido que
he asignado a la moral en este trabajo (estoy identificando la moral con el principio Milliano
del daño), donde las únicas conductas inmorales son las que infligen un daño no consentido a
un tercero.
Segundo, lo que estamos rechazando ahora es un relativismo moral espacial, pero esto no
implica rechazar también un relativismo moral temporal. Uno puede sostener que la esclavitud
es moralmente mala, ahora a fines del siglo veinte, en cualquier lugar del mundo. Esto no
significa, que no pueda sostenerse que la esclavitud fue buena en un comienzo, cuando
reemplazo la muerte de los prisioneros de guerra.
Tercero, rechazar el relativismo moral espacial no implica tampoco aceptar al absolutismo
moral, entendido como sosteniendo que hay valores que no tienen nada que ver con nuestros
sentimientos y que constituyen un reino independiente.
RECHAZA EL RELATIVISMO MORAL ESPACIAL, ESTA IMPLICA QUE ALGUIEN DE UNA IDENTIDAD
CULTURAL DIFERENTE PROVOQUE UN DAÑO A UN TERCERO SIN SU CONSENTIMIENTO EN
OTRO TERRITORIO. EJ: TRIBU AFRICANA VENGA A IMPLEMENTAR SUS PRÁCTICAS EN
ARGENTINA, ESTO NO SERÍA ACEPTADO.
LOS DERECHOS HUMANOS SERÁN SUFICIENTES PARA GARANTIZAR EL RESPECTO DEL
RELATIVISMO CULTURAL QUIEN BUSCA LA PROTECCIÓN DE ESOS DERECHOS. ES PODER
ENTENDER QUE ANTES DE FORMAR PARTE DE UN GRUPO SOMOS SERES INDIVIDUALES CON
DERECHOS POR LO CUAL NO DEBEN SER AVASALLADOS POR DERECHOS GRUPALES. FARRELL
NO ACEPTA LOS DERECHOS GRUPALES PORQUE PUEDEN DAÑAR A TERCEROS SIN SU
CONSENTIMIENTO, AUNQUE SEAN MIEMBROS DE UN GRUPO.
EL RELATIVISMO MORAL TEMPORAL HACE REFERENCIA A UN SISTEMA NORMATIVO
PARTICULAR DE UN DETERMINADO GRUPO O CULTURA LO CUAL ES POSIBLE QUE TENGA
VALIDEZ PARA ESA CULTURA Y NO PARA OTRA. LO MORAL HACE REFERENCIA A QUE CAMBIA
CON EL TIEMPO, UNA PAUTA MORAL PUEDE SER ACEPTADA EN UN COMIENZO Y LUEGO
RECHAZADA LO CUAL NOS LLEVA A RELACIONAR LO TEMPORAL CON SANCHEZ VAZQUEZ: LO
MORAL ES CAMBIANTE, TEMPORAL, EPOCAL, NO ESTÁ DADO DE UNA VEZ Y PARA SIEMPRE.
d) Conceptualice y caracterice derechos individuales y derechos grupales.
Derechos individuales.
Son derechos concebidos a cada individuo (aunque usualmente por medio de recurrir a alguna
norma general) y que estos deciden o no ejercer. Los derechos individuales bastan para
preservar los rasgos multiculturales. Si se concede un derecho individual a los padres
musulmanes para que determinen la forma como sus hijas deben concurrir vestidas al colegio,
esto basta para preservar la costumbre musulmana de utilizar el velo. Nadie puede pretender,
en cambio, que se otorgue un derecho individual a los padres para mutilar a sus hijas (porque
esto viola el principio del daño). Creo que todos los rasgos culturales de una comunidad que se
acepta que deben ser preservados pueden serlo mediante el otorgamiento de derechos
individuales, y que los rasgos que se preservarían mediante el otorgamiento de derechos
grupales son precisamente aquellos rasgos que no estamos dispuestos a aceptar.
Derechos grupales.
La característica central de los derechos grupales reside en que se trata de derechos otorgados
a las comunidades y ejercidos por sus órganos; los derechos grupales no pueden ser ejercidos
individualmente. Precisamente la denominación de derechos grupales sugiere la prioridad del
grupo sobre los individuos. Los grupos, y no los individuos, son los detentadores (poseedores)
de los derechos.
Hay tres posiciones posibles acerca de los derechos:
1) La primera posición acepta sólo los individuos como unidades detentadoras de derechos, y
rechaza la pretensión de que existen intereses en bienes colectivos. Los derechos quedan
reducidos así a pretensiones de los individuos acerca de la protección de sus intereses
individuales.
2) La segunda posición reconoce la existencia de bienes colectivos, pero niega que los grupos
puedan tener derechos. Ciertos derechos individuales pueden proteger un interés
colectivo.
3) La tercera posición, sostiene que los grupos son los detentadores adecuados de derechos,
por lo menos respecto de ciertos bienes colectivos. Yo rechazo la tercera posición, pero
acepto la primera y segunda.
Es posible reconocer la existencia de bienes colectivos (y de intereses en ellos), y sostener, al
mismo tiempo, que esos bienes se alcanzan (y esos intereses se protegen) mediante el
otorgamiento de derechos individuales. No creo que existan, en cambio, intereses o fines que
sean externos a los individuos, en el sentido de que estos individuos están interesados en
promover algo que vaya más allá del hecho de vivir los unos con los otros.
e) ¿Qué derechos son suficientes para defender el Relativismo Cultural y por qué? ¿Y para
defender el relativismo moral espacial?
Estamos dispuestos a aceptar el relativismo cultural (el multiculturalismo), no estamos
dispuestos a aceptar el relativismo moral espacial; entendiendo la moral como coextensiva con
el principio Milliano del daño, creemos que dañar a un tercero sin su consentimiento es malo,
en todas las comunidades. Para proteger al relativismo cultural resulta suficiente conceder
derechos individuales. Los derechos grupales, en cambio, son necesarios para proteger al
relativismo moral, pero no estamos dispuestos a conceder derechos a ciertos miembros de un
grupo para que dañen a terceros sin su consentimiento, aunque estos terceros también sean
miembros del grupo (por ejemplo, la extirpación del clítoris).
El derecho individual de propiedad permite a todos los indígenas que lo deseen vivir dentro de
una cultura determinada. El derecho grupal de propiedad obliga a todos los indígenas, lo
deseen o no, a vivir dentro de una cultura determinada. La primera alternativa es moral,
mientras que la segunda es inmoral, puesto que causa un daño a terceros sin su
consentimiento.
5) Desde la ficha de Cátedra del Prof. Pimentel:
a) ¿Se puede hablar de la existencia de principios éticos universales? ¿Por qué?
Para los relativistas no hay principios éticos universales. Lo que podría estar bien en una
cultura estaría mal en otra, y viceversa. Un verdadero seguidor del relativismo cultural no
podría valorar negativamente el genocidio, la traición, la tortura, el holocausto, etc. sino
aduciría diciendo que estos hechos son meramente el producto de la adaptación cultura
Para los universalistas no todas las prácticas podrían ser justificadas en este entramado
cultural, en tanto se afecten o vulneren derechos de los sujetos que conforman dicho grupo
cultural, lo que hace necesario pensar que existan imperativos que guíen las conductas
morales y que remitan a principios universales, garantizando el respeto por la singularidad a
partir de las prácticas sociales.
b) ¿Cómo se conceptualiza a la Cultura?
Cada cultura tiene una serie de reglas que hace que funcione de una determinada forma y de
acuerdo a una ideología que atraviesa su propia historia, su modo de estar en el mundo . No
seguir estas reglas, ya sea en comportamiento, pensamiento, vestimenta u otros aspectos,
puede ser vista como un avasallamiento a la propia cultura y tradiciones de su lugar de origen.
En esta línea, la cultura entonces representa un sistema de modelos y patrones, explícitos o
implícitos, a través de los cuales un grupo se expresa, constituyéndose como una praxis que se
manifiesta por el lenguaje, la costumbres, los códigos, normas y reglas en la manera de ser;
por ende normas de comportamiento y sistemas de creencias que le otorgan sentido al
hombre. Esto lo vemos un poco más claro cuando Freud, designa a la Cultura como la suma de
las producciones e instituciones que distancian nuestra vida de la de nuestros antecesores
animales y que sirven a dos fines: proteger al hombre de la Naturaleza y regular las
relaciones de los hombres entre sí (Freud, S. El Malestar en la Cultura, 1930. pag. 21)
c) ¿Qué propone la doctrina del Relativismo Cultural y cuál es su oposición con los
Universalistas?
El Relativismo Cultural sostiene que todas las creencias, costumbres, cuerpo normativo y
valorativo son relativos al contexto social. En otras palabras, atribuir a una práctica social el
carácter de buena o mala, responde a las características específicas de la cultura de la cual
forma parte el individuo. Por lo tanto, lo que se considera moral en una sociedad puede ser
considerada inmoral en otra, ya que no existe una norma universal. El relativismo cultural es el
punto de vista que considera que toda verdad ética o moral depende del contexto cultural en
el que es considerada. De esta manera, las costumbres, leyes, ritos y concepciones del bien y
del mal no pueden juzgarse según parámetros externos e inamovibles; entonces podríamos
decir que el relativismo cultural se relaciona estrechamente con el relativismo ético, que
considera la verdad como variable no absoluta.
En oposición se encuentran los Universalistas, en tanto sostienen que el planteo de
sobrevalorar la identidad cultural, lleva a aceptar hábitos y costumbres sostenidos en el
prejuicio que en ocasiones llegan hasta las aberraciones más grandes. Por ejemplo, Sebrelli
cita cómo esta sobrevaloración lleva en realidad a legitimar determinadas prácticas concretas
como la discriminación y opresión en la mujer, la ablación de clítoris o también de la pena de
muerte como forma de castigo, opresión y sufrimiento de los individuos, entre otras. Así, un
verdadero seguidor del relativismo cultural no podría valorar negativamente el genocidio, la
traición, la tortura, el holocausto, etc sino aduciría diciendo que estos hechos son meramente
el producto de la adaptación cultural (Sebrelli, J 1991).
Si tomáramos nuestro ejemplo -el respeto por la vida- encontraríamos en él un punto de
reflexión. ¿Puede la integridad y vida de una persona depender de la decisión de caracteres
culturales que hacen eco en sus prácticas sociales? ¿No deberíamos aquí cuestionar el alcance
de lo relativo? no todas las prácticas podrían ser justificadas en este entramado cultural, en
tanto se afecten o vulneren derechos de los sujetos que conforman dicho grupo cultural, lo
que hace necesario pensar que existan imperativos que guíen las conductas morales y que
remitan a principios universales, garantizando el respeto por la singularidad a partir de las
prácticas sociales. No podemos dejar de advertir que las normas morales no son innatas sino
que son aprendidas en la cultura, a la vez que los principios morales de una misma sociedad
cambian con el tiempo; e incluso una misma persona puede cambiarlos a lo largo de su vida,
dependiendo de sus experiencias y aprendizajes
d) ¿Se puede hablar de dialogo intercultural? ¿Por qué?
La categoría de los derechos humanos se debate entre una concepción teórica de corte
universalista y una interpretación y aplicación práctica de corte multicultural (vinculada a
través de los sistemas regionales de protección de derechos). El camino para evitar un
definitivo divorcio entre ambas pasa por afirmar un dialogo intercultural. El multiculturalismo,
como concepción que se limita a tolerar y reconocer los diferentes planteamientos, no es en
absoluto deseable porque supone recalar en un inaceptable relativismo. El relativismo
pretende negar la existencia de los valores universales (en particular de valores morales) y, por
consiguiente, la posibilidad de formular juicios de valor dotados de objetividad. Cuando este
relativismo se proyecta sobre la diversidad cultural, sostiene la imposibilidad de enjuiciar no ya
las diferentes culturas, sino incluso los fenómenos culturales concretos, esto es, las distintas
prácticas, instituciones, actitudes y orientaciones vigentes en un momento dado de una
determinada cultura.
e) ¿Qué importancia adquieren los derechos humanos? ¿Qué efecto tiene lo sociocultural en la
singularidad?
Los Derechos como un lenguaje que se presenta como un código compartido en la relación de
los individuos, código que impregna las prácticas sociales y hace eco en las costumbres que
configuran las diferentes culturas. Desde las palabras de Pedro Talavera, al tiempo que los
derechos humanos se han consolidado como lenguaje transcultural, se ha agudizado la pugna
entre las diversas culturas sobre cuál debe ser su contenido e interpretación adecuada
(Talavera Fernández, P. 2011). En este sentido podríamos pensar qué pocos cuestionan la idea
de derechos humanos pero cada ámbito cultural los concreta e interpreta a su modo.
Los derechos humanos se han convertido en un signo caracterizador de nuestra época.
Constituyen hoy una especie de “lugar común” de toda reivindicación política, social o cultural:
una referencia ineludible de todas las propuestas y modelos actuales de organización social.
(Talavera Fernandez, P. 2011).
La categoría de derechos humanos se debate entre una concepción teórica de corte
universalista y una interpretación y aplicación práctica de corte multicultural, entendido a
ésta como una concepción que apunta a tolerar y reconocer los diferentes planteamientos
culturales, brindando los fundamentos para emitir juicios de valor, pero dotados de cierta
objetividad, a partir de:
o Reconocer la existencia y validez de una pluralidad de tradiciones filosóficas, culturales y
morales.
o Afirmar que la idea de derechos humanos (de dignidad humana) constituye un
patrimonio ético común de la humanidad.
o Aceptar que toda cultura y visión del mundo encierra elementos valiosos, cuya pérdida
afectaría a toda la familia humana.
La esfera de la producción y el entramado de lo cultural y lo social, puede resultar un espacio
privilegiado para la manifestación de la evolución histórica y los efectos que producen en la
singularidad. El análisis de los cambios culturales y sociales brindan las estructuras de sentido
de cada sujeto, permitiendo captar que sus percepciones, valores e ideales no solo forman el
núcleo de la singularidad, sino que ocultan dentro de ellos, un horizonte de sucesos que no
devienen del presente, sino de experiencias transgeneracionales y que hacen eco en los actos
morales.
La singularidad supone el intercambio con otros, supone sobre todo aceptar que la mirada del
otro hace que los actos morales cobran relevancia; actos que a su vez son el producto de la
convergencia de los modelos mentales de cada individuo, de las costumbres aprendidas pero
también del carácter decisional del cada uno.. Se trata de una singularidad que se constituye
en la diferencia, en los diferentes entramados, que independientemente de la pertenencia a
un grupo manifiestan un eco distinto en cada individuo.
De acuerdo a las palabras de Arendt, podríamos pensar que “Si los hombres no fueran
distintos, es decir, cada ser humano diferenciado de cualquier otro que exista, haya existido o
existirá, no necesitarían el discurso ni la acción para entenderse. Signos y sonidos bastarían
para comunicar las necesidades inmediatas e idénticas” (Arendt, 2001). Esto nos permite
reflexionar sobre lo explícito en esta diferencia (singularidad), en razón a la capacidad
simbólica del hombre que como tal necesita pertenecer a un grupo, y se constituye en él, a la
vez el grupo que necesita estar normativizado, pero ni por pertenecer ni por estar
normativizado, se relega la posibilidad de diferenciarse.
f) Explique la ética de los mínimos y la ética de los máximos.
Adela Cortina nos propone considerar las expresiones de la “ética de mínimos” y “éticas de
máximos”, en tanto inspira un modo de cuestionar e interpretar el fenómeno del pluralismo
moral y la estructura básica de la sociedad; definiendo así el efecto en la singularidad del acto
moral en hombre.
La ética de mínimos reviste, en sí misma, la concepción de justicia que permite a toda
sociedad operar, se trata de esas premisas mínimas que son compartidos y sin las cuales la
sociedad perdería su moralidad.
La ética de los máximos reflejan aquellas premisas que intentan mostrar el camino para ser
feliz y que le da sentido a la vida.
La primera implica la verdadera esencia del comportamiento moral, de aquella moral pública
y que constituye el instrumento para estar en sociedad (por ejemplo ser parte de la sociedad
judía), en tanto se aprende y resignifica en lo social y cultural.
En tanto la segunda es aquella que se fecunda en lo íntimo, que le brinda el sentido de
vitalidad al sujeto (el descubrir su amor por la música, por ejemplo).
Este pluralismo moral implicaría no sólo un hecho social que permite la vida en sociedad;
sino que requiere la sinergia entre la vida cívica de los individuos y la sujeción a sus
proyectos morales: la articulación entre los mínimos y los máximos de la experiencia ética
(aquella ética constituida de los mínimos de justicia y de los máximos de felicidad).
La cultura en sí, constituye una trama de tejido social que hace su efecto en la singularidad.
La toma de decisiones, las creencias que sostienen esas decisiones y que definen nuestro
comportamiento (moral) tienen su punto de origen en este entramado, pero es el individuo
quien opera respetando esos mínimos y máximos para poder construir un mundo con mayor
grado de humanidad, respetando sus propios imperativos pero no vulnerando lo de sus
pares.
Bibliografía
Farrell, M. (2000). El alcance (limitado) del multiculturalismo. En Bertomeu, Gaeta y
Vidiella (comp.). Universalismo y Multiculturalismo. Bs. As: Eudeba Savater, F. (1982). Qué
vale y cómo vale. En Savater, F. Invitación a la Ética. Barcelona: Anagrama.
Pimentel, J. (2019) El entramado de lo cultural y lo social y sus efectos en la singularidad.
Ficha de Cátedra Deontologia y Ética Profesional. Facultad de Psicologia. UNT.
Semana 5
Tema: Responsabilidad Moral. Paradigma cartesiano y freudiano. La responsabilidad en la
toma de decisiones.
1) Desde Sánchez Vázquez conceptualice responsabilidad y responsabilidad moral.
Actos propiamente morales sólo son aquellos en los que podemos atribuir al agente
una responsabilidad no sólo por lo que se propuso realizar, sino también por los
resultados o consecuencias de su acción. El problema de la responsabilidad moral se
halla estrechamente ligado al de la necesidad y libertad humanas, pues sólo si se
admite que el agente tiene cierta libertad de opción y decisión cabe hacerle
responsable de sus actos.
La responsabilidad moral presupone la posibilidad de decidir y actuar venciendo la
coacción exterior o interior. Aunque el hombre pueda actuar libremente en ausencia
de una coacción exterior o interior, siempre se encuentra sujeto, incluso cuando no se
halla sujeto a coacción, a causas que determinan su acción. Solo hay responsabilidad
moral si hay libertad.
PARA HABLAR DE R.M ES IMPORTANTE DETERMINAR UN MARGEN DE LIBERTAD A LA
HORA DE REALIZAR UN ACTO MORAL. A PARTIR DE AHÍ VALORAMOS EL ACTOR E
IMPUTAR DE R.M O NO, ES DECIR QUE LA R.M VA MAS ALLA DE LAS REGLAS O NOMAS.
ES PODER VER POR UN LADO EL MARGEN MORAL DE OPCION Y DECISION DEL SUJETO
Y POR EL OTRO EL GRADO DE CC PARA RECIÉN HACERLO RESPONSABLE DE SUS ACTOS.
2) Identifique y desarrolle cuales son las condiciones necesarias para atribuir
responsabilidad moral a un individuo, desde el paradigma cartesiano. (Sánchez
Vázquez. Ética, Cap. 5).
Desde Aristóteles contamos ya con una respuesta a estas cuestiones; en ella se
señalan dos condiciones fundamentales:
A. Que el sujeto no ignore las circunstancias ni las consecuencias de su acción; o sea,
que su conducta tenga carácter consciente.
B. Que la causa de sus actos esté en él mismo (o causa interior), y no en otro agente
(o causa exterior) que le obligue a actuar de cierta forma, pasando por encima de
su voluntad; o sea, que su conducta sea libre.
Sólo el conocimiento, por un lado, y la libertad, por otro, permite hablar
legítimamente de responsabilidad. Por el contrario, la ignorancia, de una parte, y la
falta de libertad de otra (entendida como coacción) permite eximir al sujeto de la
responsabilidad moral.
3) Establezca cuales son las condiciones para eximir de responsabilidad moral a un
sujeto. (Sánchez Vázquez. Ética, Cap. 5).
La ignorancia de las circunstancias, naturaleza o consecuencia de los actos
humanos, permite eximir al individuo de su responsabilidad personal, pero esa
exención sólo estará justificada, a su vez, cuando el individuo en cuestión no
sea responsable de su propia ignorancia; es decir, cuando se encuentre en la
imposibilidad subjetiva (por razones personales) u objetiva (por razones
históricas y sociales) de ser consciente de su propio acto.
Por ejemplo, si alguien le da a una persona neurótica un objeto que despierta
en él una reacción específica de ira no se le puede hacer responsable de su
acción, si alega fundadamente que ignoraba que estuviera ante un enfermo de
esta naturaleza, o que el objeto es cuestión pudiera provocar en él una
reacción tan desagradable. Pero no basta con afirmar que ignoraba esas
circunstancias para eximirle de una responsabilidad; es preciso agregar que no
sólo no las conocía, sino que no podía ni estaba obligado a conocerlas. Solo así
su ignorancia le excusa de la responsabilidad correspondiente.
LA IGNORANCIA: SE DEBE SACAR DEL SUJETO UNA CULPA, OBLIGACIÓN O
COMPROMISMO. ESIMIR DE LA RM AL QUE NO TIENE CC DE LO QUE HACER, A
QUIEN IGNORA LA NATURALEXA O CONCIENCIA DE SU ACCIÓN PERO LA
IGNORANCIA NO ES SIEMPRE CONDICION SUFICIENTE PARA ESIMIR DE RM.
PORQUE SI PUEDO Y NO DEBIO IGNORAR, ES RESPONSABLE.
Ej: Un sujeto viaja y produce un accidente automovilístico debido a que no
conoce el lugar donde se encuentra, esto no es moralmente aceptable porque
pudo y debio buscar otros elementos por ejemplo: GPS.
Cuando el agente moral se encuentra bajo el imperio de una coacción exterior,
pierde el control sobre sus actos y se le cierra el camino de la elección y la
decisión propias, realizando así un acto no escogido ni decidido por él. En
cuanto que la causa del acto está fuera del agente, escapa de su poder y
control. Y se le cierra la posibilidad de decidir y actuar de otra manera, no se le
puede hacer responsable de la forma en que ha actuado.
Por ejemplo, un automovilista que marcha por la ciudad a velocidad permitida
y que maneja expertamente, se encuentra de pronto ante un peatón que cruza
imprudentemente la calle. Para no atropellarlo, se ve obligado a hacer un
brusco viraje a consecuencia del cual arrolla a una persona que estaba en la
esquina. ¿Es responsable moralmente el conductor? Todo lo que hizo escapo
de su control, no escogió ni decidió libremente. La causa de su acto estaba
fuera de él, la coacción exterior exime de responsabilidad moral.
También la coacción exterior puede provenir no de algo que obliga a actuar en
cierta forma contra la voluntad del agente, sino de alguien que consciente y
voluntariamente le obliga a realizar un acto que el agente no ha escogido o
decidido.
COACCIÓN EXTERNA: CUANDO ALGO O ALGUIEN DE AFUERA OBLIGA AL
SUJETO CONTRA SU VOLUNTAD A REALIZAR DETERMINADO ACTO, PERDIENDO
ASÍ NO SOLO EL CONTROL DE SUS ACTOS SINO TAMBIÉN LA DECISION Y
ELECCIÓN PROPIA. EL SUJETO PUEDE RECHAZAR EL MANDATO YA QUE TIENE
MARGEN DE LIBERTAD, AUNQUE SUS CONCECUENCIAS SEAN DRASTICAS.
El hombre solo puede ser moralmente responsable de los actos cuya
naturaleza conoce y cuyas consecuencias puede prever, así como aquellos
que, por realizarse en ausencia de una coacción extrema, se hallan bajo su
dominio y control. Podemos decir que un individuo normal es responsable
moralmente del robo cometido por él, pero no lo es, por el contrario, el
cleptómano que roba por un impulso irresistible. Es evidente que en los casos
de la cleptomanía, la neurosis o un desajuste sexual impulsan de un modo
irresistible, respectivamente, a robar, matar y ofender de palabra. En todos
ellos, el sujeto no es consciente, al menos en el momento en que realiza
dichos actos, de sus móviles verdaderos, de su naturaleza moral y de sus
consecuencias. Actúan bajo una coacción interna que no pueden resistir y, por
tanto, aunque sus actos tengan su causa en su interior, no son propiamente
suyos, ya que no han podido ejercer un control sobre ellos, La coacción interna
es tan fuerte que el sujeto no podía obrar de otro modo que como obró, y no
realizo lo que libre y conscientemente hubiera querido. Las personas que
solemos considerar normales no actúan en general por una coacción interna
irresistible, aunque es indudable que se encuentran siempre baja una coacción
interna relativa (deseos, pasiones, impulsos o motivaciones inconscientes en
general). Pero normalmente esta coacción interior no es tan poderosa como
para anular la voluntad del agente e impedirle una opción, y por tanto,
contraer una responsabilidad moral en cuanto que mantiene cierto dominio y
control sobre sus propios actos.
COACCIÓN INTERNA: MOTIVO O FACTOR INTERNO QUE NO PERMITA
REALIZAR EL ACTO LIBRE Y CONCIENTEMENTE POR MAS QUE SUS ACTOS EN EL
INTERIOR NO SEAN PROPIAMENTE SUYOS PORQUE NO PUDO EJERCER
CONTROL SOBRE ELLO. EJ: PSICOSIS, CUADRO DELIRANTE.
4) Desarrolle las tres posiciones fundamentales en relación al problema de la
responsabilidad y la libertad: Determinismo Absoluto, Libertarismo Absoluto y
Dialéctica entre necesidad y libertad. ¿Cuál es la conclusión del autor? (Sánchez
Vázquez. Ética, Cap. 5).
Nadie puede ser responsable moralmente, si no tiene la posibilidad de elegir un modo
de conducta y de actuar efectivamente en la dirección elegida. No se trata de decidir y
de actuar libremente en ausencia de una coacción interior o exterior, sino ante una
determinación de la conducta misma.
Pero, ¿En un mundo humano determinado, es decir, sujeto a relaciones de causa y
efecto, existe tal libertad? He ahí la cuestión a la que dan respuesta tres posiciones
filosóficas fundamentales:
La primera está representada por el determinismo en sentido absoluto;
La segunda, por un libertarismo también concebido en sentido absoluto.
La tercera, por una forma de determinismo que admite o es compatible con cierta
libertad.
Todas ellas coinciden en reconocer que la conducta humana se halla determinada,
aunque interpreten en distinta forma la naturaleza y el alcance de esa determinación .
Cada una de las tres posiciones llega a conclusiones distintas:
1. Si la conducta del hombre se halla determinada, no cabe hablar de libertad y, por
tanto, de responsabilidad moral. El determinismo es incompatible con la libertad.
2. Si la conducta del hombre se halla determinada, se trata solo de una
autodeterminación del Yo, y en esto consiste su libertad. La libertad es incompatible
con toda determinación exterior al sujeto (de la naturaleza o de la sociedad).
3. Si la conducta del hombre se halla determinada, esta determinación, lejos de
impedir la libertad, es la condición necesaria de ella. Libertad y necesidad se
concilian.
Determinismo absoluto.
El determinismo absoluto parte del principio de que en este mundo todo tiene una
causa. En sus investigaciones y experimentos, la ciencia parte del supuesto de que
todo tiene una causa, aunque no siempre podamos conocerla. También se pone de
manifiesto que la actividad del hombre, su modo de pensar o de sentir, de actuar y de
organizarse política o socialmente, su comportamiento moral, su desarrollo artístico,
entre otras cosas; se halla sujeto a causas.
Al hablar de determinación causal no nos referimos a una coacción exterior o interior
que me obliga a actuar de cierta manera, sino al conjunto de circunstancias que
determinan el comportamiento del agente, de modo que el acto, pretendidamente
libre, no es sino el efecto de una causa, o de una serie causal. El hecho de que mi
decisión esta causada, insiste el determinismo absoluto, significa que mi elección no es
libre. Yo no elijo propiamente.
La tesis central es que todo se halla causado y, por consiguiente, no hay libertad
humana y, por ende, responsabilidad moral. Aunque la tesis de que parte el
determinismo absoluto es válida (todo, incluidos los actos humanos de cualquier
índole, se halla sujeto a causas), de ello no se desprende que el hombre sea mero
efecto o juguete de las circunstancias que determinan su conducta. Al tomar
conciencia de esas circunstancias, los hombres pueden decidir actuar en cierta forma,
y esta decisión, puesta en práctica, se convierte, a su vez, en causa que reobra sobre
las circunstancias o condiciones dadas. Al ver la relación causal en una sola dirección, y
no comprender que el efecto puede convertirse, asimismo, en causa, el determinismo
absoluto no acierta a captar la situación peculiar que dentro del contexto universal
ocupa el hombre, por estar dotado de consciencia, puede conocer la causalidad que lo
determina, y actuar conscientemente, convirtiéndose así en un factor causal
determinante. El hombre deja de ser así mero efecto para ser una causa consciente de
sí mismo, e injertarse conscientemente en el tejido causal universal.
El hecho de que este determinado causalmente, no significa que el hombre no pueda,
a su vez, ser causa consciente y libre de sus actos. Por tanto, lo que se objeta no es un
determinismo universal, sino absoluto; o sea, aquel que es incompatible con la libertad
humana, con la existencia de varias formas posibles de comportamiento y la
posibilidad de elegir libremente una de ellas.
DETERMINISMO ABSOLUTO: LA CONDUCTA DEL HOMBRE SE ENCUENTRA
DETERMINADA DE MANERA ABSOLUTA POR LAS NECESIDADES Y POR FACTORES
CAUSALES O CIRCUNSTANCIAS QUE VAN A INFLUIR EN LA CONDUCTA.
ES UNA POSTURA EXTREMA PORQUE PLANTEA QUE TODO EN EL MUNDO TIENE UNA
CAUSA, TODO ESTA CAUSADO POR RELACIONES DE CAUSA-EFECTO, LO CUAL CON
ESTA POSTURA NO ABRA MARGEN PARA DECIDIR COMO ACTUAR.
SI LA CONDUCTA DEL HOMBRE SE ENCUENTRA DETERMINADA NO CABERÍA HABLAR
DE LIBERTAD NI RESPONSABILIDAD MORAL, PORQUE LA LIBERTAD ES UNO DE LAS
CONDICIONES PARA HACER RESPONSABLE AL SUJETO.
El libertarismo.
Ser libre significa decidir y obrar como se quiere; o sea, poder actuar de modo distinto
de como lo hemos hecho si así lo hubiéramos querido y decidido.
Se rechaza que el agente se halle determinado causalmente, ya sea desde afuera, por
el medio social en que vive, ya sea desde dentro, por sus deseos, motivos o carácter.
La libertad se presenta como un dato de la experiencia inmediata o como una
convicción inquebrantable que no puede ser destruida por la existencia de la
causalidad. Y aunque se admita que el hombre se halla sujeto a una determinada
causal, en cuanto que es parte de la naturaleza y vive en sociedad, se considera que
hay una esfera de la conducta humana libre; es decir, libre respecto de la
determinación de los factores causales.
Las objeciones sobre esta postura plantean que se ignora la peculiaridad del agente
moral como factor causal, y se habla de los actos propiamente humanos como si se
trataran de actos meramente naturales. Pero justamente los actos que llamamos
morales dependen de condiciones y circunstancias que no escapan por completo a
nuestro control.
La decisión es libre, es decir, propiamente suya, en cuanto que ha podido elegir y
decidir por sí mismo, en ausencia de una fuerte coacción exterior e interior, pero sin
que ello signifique que su decisión no se halle determinada. Pero esta determinación
causal no es tan rígida como para trazar un solo cause a su acción, como para
impedirle que pueda optar entre dos o más alternativas. El sujeto que quiere, decide y
actúa en cierta dirección no sólo determina, sino que se halla determinado, es decir,
no solo se inserta en el tejido de las relaciones causales, alterándolo o modificándolo
con su decisión y su acción, sino que obedece también, en su comportamiento, a
causas internas y externas, inmediatas y mediatas, de modo que lejos de romper la
cadena causal, la presupone necesariamente.
En el acto moral, el sujeto no decide arbitrariamente; en su conducta, su carácter
aparece como un factor importante. El hombre que actuara conforme o determinado
por su carácter seria propiamente libre. Ser libre seria actuar a pesar de él, o incluso
contra él. Si el carácter del sujeto no influye en la decisión, todo puede ocurrir, todo es
posible, con la particularidad de que todas las posibilidades se darían en el mismo
plano; todo puede suceder igualmente. En un mundo donde solo imperara el azar, en
el que todo fuera igualmente posible, ni siquiera tendría sentido hablar de libertad y
responsabilidad moral.
Con lo cual llegamos a la conclusión de que la libertad de la voluntad lejos de excluir la
causalidad, en el sentido de una ruptura de la conexión causal, o de una negación total
de esta (Indeterminismo); presupone forzosamente la necesidad causal. El
libertarismo, como el determinismo absoluto, al establecer una oposición absoluta
entre necesidad causal y libertad, no puede dar una solución satisfactoria al problema
de la libertad de la voluntad como condición necesaria de la responsabilidad moral.
LIBERTARISMO: SER LIBRE SIGNIFICA OBRAR Y DECIDIR COMO SE QUIERE. LA LIBERTAD
SE PRESENTA COMO UN DATO DE LA EXPERIENCIA INMEDIATA O COMO CONVICCIÓN
DE LA CAUSALIDAD. LOS ACTOS MORALES DEPENDEN DE CONDICIONES Y
CIRCUNSTANCIAS QUE NO ESCAPAN POR COMPLETO A NUESTRO CONTROL. LA
LIBERTAD DE LA VOLUNTAD PRESUPONE FORZOSAMENTE LA NECESIDAD MORAL. EL
LIBERTARISMO AL ESTABLECER UNA OPOSICIÓN ABSOLUTA ENTRE NECESIDAD Y
LIBERTAD NO PUEDE DAR SOLUCION SATISFACCION AL PROBLEMA DE LIBERTAD DE LA
VOLUNTAD COMO CONDICION NECESARIA DE LA RESPONSABILIDAD MORAL.
Dialéctica de la libertad y de la necesidad
El determinismo absoluto conduce inevitablemente a esta conclusión: si el hombre no
es libre, no es responsable moralmente de sus actos. Pero el libertarismo lleva
también a una conclusión semejante, pues si las decisiones y actos de los individuos no
se hallan sujetos a la necesidad y son frutos del azar, carece de sentido hacerlos
responsables moralmente de sus actos y tratar de influir en su conducta moral. Para
que pueda hablarse de responsabilidad moral es preciso que el individuo disponga de
cierta libertad de decisión y acción; o sea, es necesario que intervenga
conscientemente en su realización. Pero, a su vez, para que pueda decidir con
conocimiento de causa y fundar su decisión en razones, es preciso que su
comportamiento se halle determinado causalmente; es decir, que existan causas y no
meros antecedentes o situaciones fortuitas. Libertad y causalidad, por tanto, no
pueden excluirse una a otra.
DIALÉCTICA ENTRE LIBERTAD Y NECESIDAD: EN EL DETERMINALISMO ABSOLUTO SI EL
HOMBRE NO ES LIBRE, NO RESPONDE A SUS ACTOS. EN EL LIBERTARISMO SI LAS
DECISIONES Y LOS ACTOS DE LOS SUJETOS O SE ENCUENTRAN SUJETOS A LAS
NECESIDADES Y SON FRUTOS DEL AZAR, CARECE DE SENTIDO HACERLOS RESPONSABLE
MORALMENTE DE SUS ACTOS Y TRATA DE INFLUIR EN SU CONDUCTA MORAL.
LIBERTAD Y MORAL NO PUEDEN EXCLUIRSE
Los tres intentos más importantes de superar la antítesis de libertad y necesidad
causal son:
Para Spinoza, el hombre como parte de la naturaleza se halla sujeto a las leyes
de la necesidad universal, y no puede escapar en modo alguno a ellas . El
hombre se presenta determinado exteriormente y comportándose como un
ser pasivo; es decir, regido por los afectos y las pasiones que suscitan en él las
causas exteriores. Pero el hombre que así se comporta no es, a juicio de
Spinoza, libre, sino esclavo; o sea, sus acciones se hallan determinadas por
causas externas, y no por su propia naturaleza. La libertad no puede
concebirse al margen de la necesidad. Ser libre es tener conciencia de la
necesidad, o comprender que todo lo que sucede, lo que a mí me sucede
también, es necesario. En esto se diferencia el hombre libre del esclavo que,
por no comprender la necesidad, se halla sujeto ciegamente a ella.
Ser libre es elevarse del sometimiento ciego y espontaneo a la necesidad
(Propio del esclavo) a la conciencia de ésta, y sobre esta base, a un
sometimiento consciente. La libertad humana se halla, por tanto, en el
conocimiento de la necesidad objetiva.
El hombre queda liberado en el plano del conocimiento, pero sigue
encadenado en su relación efectiva, practica, con la naturaleza y la sociedad.
Pero la libertad no es sólo asunto teórico, sino practico, real. Requiere no sólo
el conocimiento de la necesidad natural y social, sino también la acción
transformadora, practica del mundo natural y social. La libertad no es sólo
sometimiento consciente a la naturaleza, sino dominio o afirmación del
hombre frente a ella. La doctrina de Spinoza se acerca a la solución del
problema, pero no alcanza todavía.
Hegel en cierto modo, se mueve en el mismo plano que Spinoza. Como él no
opone libertad y necesidad, y define también a la primera como conocimiento
de la necesidad (“La libertad es la necesidad comprendida”).Pero a diferencia
de Spinoza, pone a la libertad en relación con la historia. La libertad es
histórica: hay grados de libertad o de conocimiento de la necesidad. La
voluntad es más libre cuanto más conoce y, por tanto, cuando su decisión se
basa en un mayor conocimiento de causa. Para Hegel, como para Spinoza, la
libertad es asunto teórico o de la conciencia; aunque enriquece la teoría al
poner la libertad en relación con la historia (La historia es “progreso en la
libertad”).
Marx y Engels aceptan las dos características: la de Spinoza (Libertad como
conciencia de la necesidad) y la de Hegel (su historicidad). La libertad es
conciencia histórica de la necesidad. Pero, para ellos, la libertad no se reduce a
esto; es decir, a un conocimiento de la necesidad que deje intacto el mundo
sujeto a esta necesidad. La libertad del hombre respecto de la necesidad no se
reduce a convertir la servidumbre espontánea y ciega en una servidumbre
consciente. La libertad no es sólo asunto teórico, porque el conocimiento de
por si no impide que el hombre se halle sometido pasivamente a la necesidad
natural y social. La libertad entraña un poder, un dominio del hombre sobre la
naturaleza y, a su vez, sobre su propia naturaleza. Esta doble afirmación del
hombre, que está en la esencia misma de la libertad, entraña una
transformación del mundo sobre la base de su interpretación; o sea, sobre la
base del conocimiento de sus nexos causales, de la necesidad que lo rige. El
desarrollo de la libertad se halla ligado al desarrollo del hombre como ser
práctico, transformador o creador; es decir, se halla vinculado al proceso de
producción de un mundo humano o humanizado, que trasciende al mundo
dado, natural, y al proceso de autoproducción del ser humano que constituye
justamente su historia. La libertad no es sólo asunto teórico, pues la
comprensión de la necesidad no basta para que el hombre sea libre, ya que la
libertad entraña una actividad practica transformadora. Pero, sin el
conocimiento de la necesidad, tampoco hay libertad; es por ello una condición
necesaria de ésta. El conocimiento y la actividad práctica, sin los cuales la
libertad humana no se daría, no tienen por sujeto a individuos aislados, sino
individuos que viven en sociedad, que son sociales por su propia naturaleza y
se hallan insertos en un tejido de relaciones sociales, que varían a su vez
históricamente. La libertad por todo esto, tiene también un carácter histórico-
social. Los grados de libertad son grados de desarrollo del hombre como ser
práctico, histórico y social. La libertad implica una acción del hombre basada
en la comprensión de la necesidad causal. Se trata de una libertad, que lejos
de excluir la necesidad, supone necesariamente su existencia, así como su
conocimiento y la acción en marco de ella. (Solución a la dialéctica)
5) ¿Cuál es la concepción freudiana acerca de la responsabilidad? (Freud, S. “La
responsabilidad moral por el contenido de los sueños”)
¿Debemos asumir la responsabilidad por el contenido de nuestros sueños?
El sueño no siempre procura cumplimientos de deseos inmorales, sino a menudo
también reacciones energéticas contra ellos en la forma de sueños punitorios. Con
otras palabras, la censura onírica no solo puede exteriorizarse en desfiguraciones y en
desarrollo de angustia, sino atreverse a extirpar por completo el contenido inmoral y
sustituirlo por otro destinado a la expiación, tras el cual, puede discernirse aquel.
Desde luego uno debe considerarse responsable por sus mociones oníricas malas ¿Qué
se querría hacer, si no, con ellas? Si el contenido del sueño, es una parte de mi ser, si
de acuerdo con criterios sociales, quiero clasificar como buenas o malas las
aspiraciones que encuentro en mí, debo asumir la responsabilidad por ambas clases, y
si para defenderme digo que lo desconocido, inconsciente, reprimido que hay en mí no
es mi “yo”, no me sitúo en el terreno del psicoanálisis. Eso desmentido por mí no sólo
está en mí, sino en ocasiones también produce efectos desde mí. Es verdad que en el
sentido metapsicológico esto reprimido malo no pertenece a mi “yo”, sino a un “ello”
sobre el que se asienta mi “yo”. Pero este yo se ha desarrollado desde el ello, forma
una unidad biológica con él, es solo una parte periférica de él, que ha sufrido una
modificación particular; está sometido a sus influjos, obedece a las incitaciones que
parten del ello. Para cualquier fin vital, sería un infecundo comienzo separar al yo del
ello.
AQUÍ APARECE UNA DIFERENCIA CON SANCHEZ VAZQUEZ RESPECTO AL SUJETO YA
QUE SV HABLA DE UN SUJETO RACIONAL, EMPIRICO Y CONSCIENTE. FREUD HABLA DE
UN SUJETO ICC, SOBREDETERMINADO POR PROCESOS PSIQUICOS ICC, POR LO TANTO
DECIMOS QUE NO GOZARÍA DE TAL LIBERTAD DEL QUE NOS HABÍA PLANTEADO SV.
(PARA NINGUNO EXISTE LA LIBERTAD PLENA SINO QUE HAY MARGENES DE LIBERTAD).
POR MAS QUE SE TRATE DE UN ACTO CUYO CARÁCTER SEA ICC HAY ALGO DEL SUJETO,
LLAMESE DESEO, GOCE, POR LO TANTO SE DEBE RESPONDER Y SER RESPONSABLE DE
ESE ACTO, POR MAS QUE LA CAUSA DE NUESTROS ACTOS SEA ICC, SOMOS
RESPONSABLES DE ESO.
PARA EL PSA ES IMPORTANTE QUE EL SUJETO ASUMA TODA RESPONSABILIDAD DE SUS
ACTOS INCLUSOS AQUELLOS ICC SIN APARENTE INTENCIÓN.
6) ¿Cuál es la diferencia entre el paradigma freudiano y el paradigma cartesiano?
La principal diferencia entre el paradigma de Freud y el paradigma cartesiano es que
Freud considera que el Yo debe responsabilizarse de aquello que desconoce, ya que
aquello que parece extranjero, le pertenece, forma parte de su “ello” que es parte
del “yo”.
En cambio el paradigma cartesiano considera que el sujeto no es responsable de estos
actos ya que no es consciente al momento de realizarlos, actúan bajo una coacción
interna que no pueden controlar, y por tanto, aunque sus actos tengan causa en su
interior, no son propiamente suyos ya que no ha podido ejercer un control sobre ellos.
Bibliografía
Sánchez Vázquez, A. (1973) Ética. Capítulos 5. México: Grijalbo.
Freud, S. (1925) La responsabilidad Moral por el contenido de los sueños. Obras
completas. Madrid: Biblioteca Nueva.
Semana 8
Tema: La Psicoética: conceptos, fundamentos y aportes a la práctica
profesional. Principios y normas de la Psicoética.
Desde Omar Franca Tarrago- Capitulo 1:
- ¿Cómo define el autor al “ethos”?
El autor define al “ethos” (de una profesión como el psicólogo) como el conjunto de
aquellas actitudes, normas éticas específicas, y maneras de juzgar las conductas
morales, que la caracterizan como grupo sociológico. El “Ethos” de la profesión
fomenta tanto la adhesión de sus miembros a determinados valores éticos, como la
conformación progresiva a una “tradición valorativa” de las conductas
profesionalmente correctas. Es decir, es simultáneamente el conjunto de las actitudes
vividas por los profesionales y la “tradición propia de interpretación” de cuál es la forma
“correcta” de comportarse en la relación profesional con las personas.
- ¿Cuál es la definición que propone Omar Franca Tarragó del concepto de
“Psicoetica”? ¿Cuál es la diferencia con el concepto de “Deontología”?
Tarragó habla de que la Psicoética toma como objeto de su estudio especializado los
dilemas éticos de la relación que se establece entre los pacientes y los profesionales
de la salud mental, adquiriendo así una identidad propia en relación a la Bioética.
SE PRODUCE UN CAMBIO DE PERSPECTIVA EN EL ANALISIS. SE COMIENZA A
CONSIDERAR LOS DDH Y DEBERES DEL PROFESIONAL TANTO COMO LOS
DERECHOS Y DEBERES DEL PACIENTE.
POR ELLO SE DIFERENCIA DE LA DEONTOLOGÍA UA QUE ESTA SE OCUPA
PRINCIPALMENTE DE LOS DEBERES DE LOS PROFESIONALES QUE ESTAN
OBLIGADOS EN SUS ACTIVIDADES PERO NO TOMA DERECHOS Y DEBERES
DEL PACIENTE.
La Psicoetica se diferencia de la “Deontología” por dos motivos principales:
1. La Deontología se ocupa principalmente de los deberes profesionales. Si
llamáramos así a la Psicoetica restringiríamos a aquellos asuntos o intereses
que sólo competen a los profesionales. Por el contrario, la relación entre un
psicólogo o un psiquiatra y una persona que solicita su capacitación profesional,
implica una relación dual, es decir, entre dos sujetos activos. Es dicha relación
diádica la que es objeto de estudio por parte de la psicoetica y no, exclusivamente,
aquello que compete al deber del profesional.
2. La deontología, como ciencia del deber, implica que la perspectiva que se adopta
para la reflexión es la que surge de un polo de la relación: el profesional. Sin
embargo, también el paciente, la persona o cliente tienen sus respectivos derechos
y deberes en dicha relación. Y ambos aspectos son objetos de reflexión por parte
de la Psicoetica.
Hablar de Psicoetica y no de Deontología Psicológica significa adoptar un cambio de
perspectiva en el análisis y considerar relevante que la práctica de los profesionales de
la salud mental es un asunto que pertenece al conjunto de la sociedad y no a un
organismo corporativo (Colegio, Asociación, etc.).
- ¿De qué disciplina toma sus aportes la Psicoética, según el autor?
La Psicoética toma sus aportes de la Bioética, la cual ocupa un lugar muy destacado
dentro del conjunto de las “Éticas profesionales”, y tiene como objeto el estudio
sistemático de todos los problemas éticos de las ciencias de la vida (incluyendo la vida
en su aspecto psíquico).
- Enuncie y desarrolle los Puntos de referencia básicos de la Psicoética.
Es necesario señalar los distintos componentes del discurso ético para evitar
ambigüedades y saber a lo que nos referimos cada vez que intentamos hacer una
argumentación ética:
1. Los valores éticos son aquellas formas de ser o de comportarse, que por
configurar lo que el hombre aspira para su propia plenitud y/o la del género
humano, se vuelven objetos irrenunciables de su deseo. El hombre tiende
hacia ellos sin que nadie se los imponga. Siendo muy diversos, no todos tienen
la misma jerarquía y con frecuencia entran en conflicto entre sí. Para esto es
imprescindible saber cuál es el “Valor ético último o máximo”, aquel valor
innegociable y siempre merecedor de ser alcanzado en cualquier circunstancia.
Toda teoría ética tiene un valor ético supremo o último, que hace de referencia
ineludible y sirve para juzgar y relativizar a todos los demás valores, como si
fuese un patrón de medida. Entre las teorías éticas para nosotros más
convincentes están las personalistas, porque consideran que el valor último es
tomar a la persona humana siempre como fin y nunca como medio para otra
cosa que no sea su propio perfeccionamiento como persona.
2. Los principios morales. Un principio ético es un imperativo categórico
justificable por la razón humana como válido para todo tiempo y espacio. Son
orientaciones o guías para que la razón humana pueda saber cómo se puede
concretar el valor ético último: la dignidad de la persona humana.
Podríamos enunciar 3 principios morales fundamentales que son el de
Autonomía, el de Beneficencia y el de Justicia.
Indudablemente los principios éticos básicos son formales, es decir, su
contenido es general: “debemos hacer el bien”, “debemos respetar la libertad
de los demás”, “debemos ser justos”, etc. Pero los principios no nos permiten
saber cómo debemos practicarlos en una determinada circunstancia.
3. Las normas morales son aquellas prescripciones que establecen qué acciones
de una cierta clase deben o no deben hacerse para concretar los Principios
Éticos básicos en la realidad práctica. Creemos que en la práctica profesional
hay 3 normas éticas básicas en toda relación con los clientes: la de veracidad,
de fidelidad a los acuerdos o promesas, y de confidencialidad. También las
normas son, en cierta manera, formales, pero su contenido es mucho mayor
que el de los principios.
4. Se consideran juicios (éticos) particulares aquellas valoraciones concretas que
hace un individuo, grupo o sociedad cuando compara lo que sucede en la
sociedad con los deberes éticos que está llamado a cumplir. La capacidad de
juicio se ejerce por el uso de la “prudencia” o capacitación que se adquiere por
la práctica repetida de aplicar los ideales éticos en la realidad mediante el
“ensayo y error” o luego de conocer la experiencia que tienen los sabios al
respecto.
EL VALOR FUNDAMENTAL A RESPETAR ES LA DIGNIDAD HUMANA: VALOR
QUE ATRAVIESA TODO PRACTICA, ES LO QUE SE ASPIRA A ALCANZAR Y SE
BUSCA QUE LA PRACTICA CUMPLA CON ELLO.
LOS DERECHOS Y VALORES EN SU CONJUNTO INTENTAN REFLEJAR ESE
VALOR MÁXIMO SUPERIOR. ESTOS SE DESPRENDEN DE LAS:
NORMAS COMO PAUTAS O REGLAS DE ACCIÓN QUE NOS ORIENTA A LA
PRÁCTICA, ES DECIR QUE LAS NORMAS NOS DICEN CUAL PRINCIPIO
RESPETAR SEGÚN LA SITUACIÓN, NOS DICEN QUE SE DEBE O NO HACER Y
EN LA BASE DE LA PIRAMIDE TENEMOS EL ETHOS QUE INTERPRETA O ACTUA
EN RELACION CON LOS PILARES ANTERIORES.
AQUÍ PODEMOS RELACIONAR CON CALO YA QUE LA MISMA PROFESION
PIERDE VITALIDAD SIN ESTA INTERACCIÓN DE LOS PROFESIONALES CON LOS
CÓDIGOS.
- ¿Cuáles son los Principios Fundamentales de la Psicoética? ¿Y cuáles son sus
normas básicas? Desarrolle cada uno de ellos.
Tres son los principios éticos básicos que muestran cómo llegar a la dignificación del
ser humano (ético máximo), vías por las que puede canalizarse en la interacción
profesional-persona:
1) EL PRINCIPIO DE BENEFICENCIA.
Cuando se trata de la práctica ética, el deber de no perjudicar a nadie sería lo primero
que hay que buscar, es decir, sería el mínimo deber deseable. Se coloca al deber de
“prevenir el mal” en el nivel de obligatoriedad más inferior y al de “hacer el bien” en el
superior o tercero.
Este principio tiene 3 niveles diferentes de obligatoriedad, en lo que tiene que ver
con la práctica profesional:
1.1 Debo hacer el bien al menos no causando el mal o provocando un daño. Es el
nivel más imprescindible y básico. Todo ser humano y un profesional con más
razón tiene el imperativo ético de no perjudicar a otros intencionalmente.
1.2 Debo hacer el bien ayudando a solucionar determinadas necesidades humanas.
El profesional puede responder o no, con los conocimientos que le ha brindado la
sociedad, a la necesidad concreta, parcial y puntual, que le demanda una
determinada persona que requiere sus servicios.
1.3 Debo hacer el bien a la totalidad de la persona. Trata de satisfacer la necesidad
que tiene todo individuo de ser beneficiado en la totalidad de su ser. La necesidad
fundamental de la persona humana es la de incrementar su conciencia, su
autonomía y su capacidad de convivir con los demás. De ahí que este deber
consiste en hacer todo aquello que aumente en ella su vida de relación con los
demás y su capacidad de vivir consciente y libremente de acuerdo a sus valores y
deseos.
Esto que en teoría parece muy razonable, resulta muy polémico apenas se entra a
intentar aplicarlo en la práctica.
El imperativo de hacer el bien se mezcla muchas veces con el paternalismo, que
sería como su contracara negativa. Se llama paternalismo a la actitud ética que
considera que es justificado obrar contra o sin el consentimiento del paciente para
maximizar el bien y evitar el perjuicio de la propia persona o de terceros (opuesto a la
postura de los autonomistas).
CAEMOS EN EL PATERNALISMO CUANDO SE MEZCLA ESTA CLASE DE BIEN
DEL PROFESIONAL CON LA CLASE DE BIEN DEL PACIENTE, ES DECIR QUE EL
PSICOLOGO ANTEPONE SU PROPIA IDEA DE BIEN ESTAR DEJANDO DE LADO
EL PRINCIPIO DE AUTONOMÍA DE ESTE PACIENTE. LA QUE SE DEBE HACER
ES ACOMPAÑAR A QUE EL PACIENTE ALCANCE SU IDEA DE BIEN ESTAR EN
CASO QUE NO LO SEPA.
La dificultad que surge con el paternalismo ético es saber cuándo una acción
paternalista está justificada moralmente o no. Algunos distinguen entre paternalismo
Débil: El primero se justificaría para impedir la conducta referente a uno mismo
o a terceros, siempre que dicha conducta sea notoriamente involuntaria o
irracional, o cuando la intervención de un profesional sea necesaria para
comprobar si la conducta es consciente y voluntaria.
DÉBIL: EL PROFESIONAL RECONOCE QUE LA CONDUCTA DEL
PACIENTE ES RACIONAL, PERO AUN ASI EL PACIENTE DECIDE NO
INFORMAR DEL TODO, LO CUAL EL SUJETO NO PUEDE CONSENTIR
PORQUE SE OMITE INFO.
Fuerte: en cambio, seria aquella actitud ética que justifica la manipulación
forzosa de las decisiones de una persona consciente y libre cuyas conductas
no están perjudicando a otros pero que, a juicio del profesional implicado, son
irracionales o perjudiciales para el propio paciente.
FUERTE: EL PROFESIONAL DECIDE POR EL PACIENTE NEGANDO SU
CAPACIDAD CONCIENTE, LIBRE DE ACCIÓN Y DECISION. HAY
MANIPULACIÓN FORZOSA SOBRE LAS DECISIONES DE LAS PERSONAS:
EL PROFESIONAL DECIDE QUE HACER CON EL PACIENTE. SE ATENTA
CONTRA LA AUTONOMÍA DEL PACIENTE PORQUE LE IMPIDE QUE
HACER Y DECIDIR CON SU VERDAD.
El paternalismo débil, en realidad, no violaría la autonomía de la persona, puesto que
se trataría de situaciones en las que hay ausencia de autonomía.
El problema surge cuando el psicólogo tiene que juzgar en las situaciones límites, es
decir, en aquellas en las que no es claro si el sujeto está efectivamente decidiendo por
sí mismo, con conciencia y libertad. Y el deber de hacer el bien es algo que involucra
al psicólogo también en aquellas situaciones en que su puesta en práctica pueda
violentar la voluntad de las personas.
En condiciones normales, el deber de beneficencia del psicólogo consiste en ayudar
con humildad y con los medios técnicos a su disposición, a que la persona recupere o
mantenga su autonomía, su conciencia y su capacidad de vivir armónica con los
demás. Pero hay circunstancias en que no hay más remedio que violentar la
“expresión de la decisión” de otra persona.
El deber o la obligación del psicólogo consistiría en ser un “mínimo samaritano” en
aquellas ocasiones en que la expresión de la decisión de la persona entra en conflicto
con la idea de bien que el psicólogo posee como integrante de la comunidad de
interacción comunicativa. Y que debe ser un buen samaritano cuando en condiciones
normales su esfuerzo va encaminado a ser un medio para que el sujeto conserve o
recupere su conciencia, autonomía y comunidad ética.
2) EL PRINCIPIO DE AUTONOMÍA.
La noción moderna de autonomía surge principalmente con Kant y significa la
capacidad de todo individuo humano de gobernarse por una norma que él mismo
acepta como tal, sin coerción externa. Por esto, el ser humano posee un valor que es
el de ser siempre fin y nunca un medio para otro objetivo que no sea él mismo. Esta
aptitud esencial del ser humano es la raíz del derecho a ser respetado en las
decisiones que una persona toma sobre sí misma sin perjudicar a otros.
Stuart Mill, representante del utilitarismo, considera a la autonomía como ausencia de
coerción sobre la capacidad de acción y pensamiento del individuo.
Ambos autores coinciden en pensar que la autonomía tiene que ver con la capacidad
del individuo de autodeterminarse; ya sea porque por propia voluntad cae en la cuenta
de la ley universal (Kant), ya sea porque nada interfiere con su decisión (Mill). Para
ambos, la autonomía de los sujetos es un derecho que debe ser respetado.
El pensamiento filosófico postkantiano incorporó como noción fundamental el principio
que ahora llamamos de autonomía; y que podría formularse así: “todo hombre merece
ser respetado en las decisiones no perjudiciales a otros”.
Este principio considera que el peso de la autoridad que tiene una determinada
decisión, se deriva del mutuo consentimiento que entablan los individuos. Como
consecuencia, si no hay consentimiento no puede haber verdadera autoridad. A su
vez, el mutuo consentimiento sólo se puede originar en el hecho de que cada persona
sea un centro autónomo de decisión al que no se puede violar sin destruir lo básico en
la convivencia humana.
De este principio se deriva una obligación social: la de garantizar a todos los individuos
el derecho a consentir antes de que se tome cualquier tipo de acción con respecto a
ellos; protegiendo de manera especial a los débiles que no pueden decidir por sí
mismos y necesitan un consentimiento sustituido.
3) EL PRINCIPIO DE JUSTICIA.
Según Rawls, en una sociedad supuestamente no corrompida, pura, compuesta
por seres iguales, maduros y autónomos, es esperable que sus ciudadanos
estructuren dicha sociedad sobre bases racionales, en donde estimarían como
razonable que todos los bienes se distribuyan igualitariamente, a menos que una
desigual distribución beneficiara a todos.
Como esto último es improbable, sólo cabe escoger entre dos alternativas
incompatibles entre sí: o hacer que las desigualdades beneficien a los más
favorecidos (maxi-max) o minimizar los perjuicios que sufren los menos
favorecidos (maxi-min).
Este principio se descompondría, a su vez, en otros dos:
Toda persona tiene el mismo derecho a un esquema plenamente válido de
iguales libertades básicas que sea compatible con un esquema similar de
libertades para todos.
Las desigualdades sociales y económicas deben satisfacer dos
condiciones. En primer lugar, deben estar asociadas a cargos y posiciones
abiertos a todos en igualdad de oportunidades. En segundo lugar, deben
suponer el mayor beneficio para los miembros menos aventajados de la
sociedad.
Podríamos decir que este principio es aquel imperativo moral que nos obliga,
en primer lugar, a la igual consideración y respeto por todos los seres
humanos. Esto supone evitar todo tipo de discriminación, pero, sobre todo,
implica el deber moral positivo de brindar eficazmente a todos los ciudadanos,
la igualdad de oportunidades para acceder al común sistema de libertades
abiertas para todos. Es decir, que se debe garantizar el derecho de todo
ciudadano a la igual oportunidad de buscar la satisfacción de las necesidades
básicas como son: la vida, la salud, la libertad, la educación y el trabajo; o
considerar sacrificar cualquiera de estas para alcanzar otras consideradas
prioritarias.
En segundo lugar, el principio implica que sólo es éticamente justificable
aceptar diferencias de algún tipo entre los seres humanos si esas diferencias
son las menores humanamente posibles y las que más favorecen al grupo
menos favorecido.
- ¿De cuál de los Principios de la Psicoética deriva la Norma de
“Confidencialidad”? ¿De qué Principio deriva la Norma de “Veracidad”? ¿Y la
Norma de “Fidelidad a las promesas hechas?. Fundamente.
La Norma de Confidencialidad se deriva, en primer lugar, del Principio de
Beneficencia, porque implica respetarlo al paciente y a terceros, hacerles el bien. En
segundo término, se deriva del de Autonomía, porque la persona tiene derecho a
reservar el área de su vida que desea.
La Norma de Veracidad se deriva del Principio de Autonomía porque es importante
respetar la integridad del consultante, reflejado en el deber de decir lo que la persona
tiene derecho a saber (no omitir información merecida) y en el deber de decir
activamente lo verdadero. Por lo tanto, también del de Beneficencia, ya que es
necesario que sea información veraz y suficiente. El respeto de la autonomía de las
personas se posibilita por el cumplimiento de la veracidad y se instrumenta a través
del consentimiento informado.
La Norma de la Fidelidad a las promesas hechas se deriva, sobre todo, del principio de
Beneficencia ya que es el deber de hacer el bien y no generar falsas expectativas.
- ¿Por qué es importante, según el autor, la inseparabilidad de los Principios de
la Psicoética? ¿Qué propone al respecto?
El respeto por la autonomía, el principio de hacer el bien y el de justicia, indican los
deberes primarios de todo ser humano y los derechos inalienables de las personas y
de los pueblos. No involucran sólo a la relación individual, sino a la de cualquier grupo
humano dentro de la sociedad con respecto a otro; y aun, a la relación entre los
estados.
Desde el punto de vista de la ética personalista, no puede decirse que exista un único
principio ético a partir del cual los dilemas de la práctica profesional puedan resolverse
o superarse. Es la trinidad de los tres principios simultáneamente tenidos en cuenta,
los que deben articularse para que se pueda entablar una adecuada relación ética
entre el profesional, la persona y la sociedad; y además, para que pueda vehicularse
en la práctica concreta, el sostén, la protección y el acrecentamiento del valor ético
supremo, que es la dignidad de la persona humana en sus tres dinamismos
esenciales: incremento de la conciencia, la autonomía y la comunitarismo.
Son todos ellos fundamentales para la persona. No puede resolverse una situación
dilemática únicamente desde un principio. En la práctica concreta, las dificultades
provienen en la mayoría de las ocasiones, porque entran en conflicto entre sí diversos
valores, principios o normas.
Cuando ese conflicto es entre un principio y una norma, prevalece relativamente
sencilla la decisión de darle prioridad al principio sobre la norma. Pero cuando existen
conflictos entre dos principios, la resolución es más compleja. Para eso sería
necesario remitirnos a los Métodos de toma de decisión.
- ¿Cuál es el Valor ético máximo al que debe aspirar el psicólogo en el ejercicio
de su práctica profesional?
El Valor ético máximo al que debe aspirar el psicólogo en el ejercicio de su práctica
profesional es el de tomar a la persona humana siempre como fin y nunca como medio
para otra cosa que no sea su propio perfeccionamiento como persona.
-Problema ético y dilema ético
El problema ético son situaciones conflictivas, intensas, frecuentes, que el profesional
debe responder a lo que la norma marca, por lo cual no es un dilema que tenga
muchas alternativas, no hay principios contrapuestos.
Ej: psicólogo publica en redes sociales su precio de consulta y promete resultado en 3
meses. El código dice que los psicólogos deben abstenerse a publicar su precio y no
utilizarlo como propaganda.
Dilema ético: Son argumentos formados por dos proposiciones contrarias, antagónicas
pero que presenta igual valor al profesional. Hay alternativas cuando se tenga que
elegir entre dos o más, se tiene en cuenta deberes y derechos del profesional como
del consultante, se toma la decisión más correcta en función de las características de
la función dada.
Ej: un paciente presenta que discapacidad es de bajo recurso y necesita de un informe
del psicólogo para que el estado pueda brindarle una pensión, pero el psicólogo no
está capacitado para hacer dicho informe en esta área de discapacidad por lo tanto le
dice a otro psicólogo de hacerle dicho favor, de ahí le da el informe al paciente. Los
principios en juego son el de competencia y principio de beneficencia. El psicólogo
quería hacer un bien para que su paciente tenga beneficios.
Bibliografía
Franca Tarragó, O. (1996). El profesional de la Psicología y su Ethos. En Franca
Tarrago, O. Ética y Psicoética. Introducción a la Psicoética. Montevideo: Desclee.
Semana 6 y Semana 7
Tema:
Deontología y ética profesional: conceptos y fundamentos
La dimensión normativa de la Ética Profesional. Códigos Deontológicos:
origen, estructura y funciones de los códigos deontológicos. Principios
generales. La interacción del profesional psicólogo con los códigos.
1) Desde López Guzmán:
- Conceptualice Deontología y precise su origen. Establezca la relación
del concepto de Deontología con los conceptos de Ética y Moral.
Etimológicamente deontología equivale a “Tratado” o “Ciencia del deber”
López Guzmán explica que el término deontología se debe al filósofo inglés Jeremías
Bentham que lo introduce con la finalidad de sustituir la palabra moral que rechazaba
por sus connotaciones, ya que acercaba la mente al concepto de un Legislador
Supremo y a aspectos trascendentes de la razón. La primera persona en aplicarlo fue
Maximiliano Simon en su “Tratado de Deontología Médica”. En esta línea el concepto
de deontología se ha limitado fundamentalmente al ámbito de las profesiones
intelectuales que se desenvuelven en el régimen de autonomía. Por ello, en la
actualidad, cuando se habla de deontología se piensa en los deberes que
imponen a los profesionales el ejercicio de su actividad peculiar. La deontología
se enfrenta así desde la perspectiva de una moral objetiva, basada en la naturaleza de
una profesión, con los problemas humanos. Es decir, que la entendemos como
deberes particulares y específicos que se les presentan a los profesionales en el
ejercicio de su profesión.
Las normas deontológicas poseen un carácter eminentemente ético, aparecen prima
facie (a primera vista) como un deber de conciencia. Así, a diferencia de la norma
jurídica que existe desde su positivación, la norma deontológica, como la moral,
preexiste a esta y, en principio, ata al hombre con la obligatoriedad que reviste la ley
moral. Por otro lado, y al igual que ocurre con esta, el fundamento de la deontología se
encuentra en la propia naturaleza humana, ya que esta se encuentra necesariamente
sujeta a la ley moral, que es para el imperativa.
Etimológicamente deontología esta constituida por dos palabras griegas: DEONTO:
deber, normas. Deber hacer del profesional y LOGOS: discurso o tratado. Es la
“Tratado” o “Ciencia del deber” que van a regir en determinada profesión. Es unos
conceptos vinculados a códigos deontológicos.
Es la encargada de hallar conexiones entre el orden moral y lo jurídico, cuestiones
atravesadas en cualquier profesión, este punto sirve para aclarar que la deontología
no solo implica normas y reglas sino que se encuentra en un punto intermedio entre
moral y lo jurídico (en el sentido de medidas o sanciones disciplinarias que puede
recibir el psicólogo)
- Conceptualice Códigos Deontológicos y precise su origen, fundamentos,
funciones y sus características principales. ¿Qué crítica reciben, según el autor,
los códigos de ética y por qué?
Suele denominarse código deontológico a una guía de normas precisas para el
profesional que persigue facilitar el buen cumplimiento de las normas morales que
impone una determinada profesión. Se trata de un esfuerzo premeditado para
fortalecer y garantizar la moral profesional, asegurando, además, al paciente y al
público un modelo profesional de relaciones humanas.
El código, más que mandar, deberá recomendar, promocionar ciertas pautas de
comportamiento e intentar disuadir de la realización de otras.
Posee una función primaria en la que coincide con el derecho y la moral, condicionar
el comportamiento de los miembros de un colectivo profesional en un sentido concreto,
inclinar a los profesionales a actuar siguiendo un determinado modelo. Para ello
dispone de medios profesionales (estímulos) y represivos (sanciones disciplinarias)
¿De donde surge el deber de acatar a un código moral? El código deontológico extrae
su fuerza vinculante de la moral, de modo que la norma deontológica ata al hombre
con la obligatoriedad de la norma moral. Pero esta no posee carácter coactivo, su
cumplimiento no puede imponerse mediante el empleo de la fuerza cosa distinta a la
que ocurre con la norma deontológica. Para justificar este carácter coactivo se
mantiene que la codificación deontológica es el resultado de un pacto social.
Estos códigos contaron y aún cuentan con un gran número de detractores, la mayoría
de las críticas que han recibido han venido determinadas por un desconocimiento de
su naturaleza. Se ha atacado, por ejemplo, la deontología codificada presentando
estos cuerpos como sistemas rígidos e inflexibles, que carecen de la capacidad de
abrirse a los nuevos avances que se producen en todos los campos del saber. En ese
sentido, debemos señalar que los códigos hunden sus raíces en sólidos principios,
encierran aspectos y valores permanentes, pero esta rigidez no excluye que en su
aplicación se tomen en cuenta las muy diversas variantes que conlleva la realidad. La
indeterminación de las normas deontológicas no ha de interpretarse solamente como
un efecto inevitable, sino también como algo conveniente y necesario, porque hace
posible la aplicación de nociones que son indeterminadas, pero susceptibles de
concreción en cada caso singular. Precisamente un buen código deontológico debe
caracterizarse por su capacidad de admitir nuevas decisiones creadoras como
respuesta a las progresivas necesidades y avances que se dan en los distintos
ámbitos del saber.
LOS CÓDIGOS DEONTOLOGICOS SON GUIAS DE NORMAS PARA FACILITAR UN
BIEN CUMPLIMIENTO, LOS CODIGOS SE VAN MODIFICANDO, ES DECIR QUE
SON EPOCALES Y SE CONTRUYEN MEDIANTE UN PACTO SOCIAL EN UN
MOMENTO HISTORICO DETERMINADO DIRIGIDO A UN CUERPO PROFESIONAL.
CARACTERISITICAS:
1- UNIVERSALES (DE UNA DETERMINADA JURIDCCIÓN): EL COLEGIO DE
PSICOLOGOS VA A REGULAR LA PRÁCTICA DE LOS MATRICULADOS
2- REVISTEN UN CARÁCTER DE OBLIGATORIEDAD: EN TANTO COMPROMISO
QUE ASUME EL PROFESIONAL EN SU PRACTICA CON LA SOCIEDAD Y
COLEGAS.
3- PRIMRA FASCIE: SIGNIFICA A MENOS QUE: LAS NORMAS DEBEN
CUMPLIRSE A MENOS QUE. TODO CÓDIGO TIENE EXCEPCIONES. EJ: EL
PSICÓLOGO TIENE EL DEBER DE GUARDAR EL SECRETO PROFESIONAL A
MENOS QUE ESTÉ EN RIESGO LA VIDA DEL PACIENTE.
FUNCIONES:
1- REGULA LA PRÁCTICA
2- ORIENTAN EL COMPORTAMIENTO DEL PROFESIONAL
3- DAN PRESTIGIO A LA PROFESION Y DAN UNA CONSIDERACION SOCIAL
A LA PROFESION.
4- INFORMATIVA, DECLARATIVA, IDENTIFICATIVA, DISCRIMINATIVA,
VALORATIVA, COERCITIVA, PROTECTIVA.
- ¿A que se refiere el autor cuando habla de “legitimidad formal” y
“legitimidad material” de los códigos deontológicos?
La obligatoriedad del código deontológico descansa en su legitimidad formal y
su legitimación material.
Adquiere legitimidad formal cuando surge de un colectivo al que la sociedad ha
reconocido la capacidad para dictar disposiciones a las que se debe obedecer.
Así mismo es depositario de una legitimación material, ya que sus preceptos
poseen validez moral, son la plasmación positiva de ciertos valores y fines
inherentes a la naturaleza de una profesión.
-Ética y moral según López guzmán.
ÉTICA: ciencia practica que encontraría su objeto de estudio en la moral.
Ciencia porque busca dar un fundamento científicamente sobre la moralidad
del actuar humano y práctica porque no queda la especulación sino que busca,
persigue e influir en la conducta humana.
MORAL: encargada de adecuar actos humanos, actos libre con algún principio,
norma, regla que proviene de la propia naturaleza del hombre, naturaleza
proveniente de la razón.
Ambas son las bases para actuar responsable del profesional psicólogo. La
moral pasa a ser los códigos deontológicos, tiene que ver con el marco legal
vigente y la ética es la ética profesional, excede al campo normativo, hablamos
de una instancia de reflexión, análisis de decir cómo actuar y puede pasar que
esa decisión no este contemplada en lo que nos marcan los códigos porque se
pone en juego el ethos del profesional, es decir que hay un posicionamiento
singular del psicólogo en relación al campo normativo. De esta manera vemos
que este concepto es más abarcactivo que deontológico, moral. Mas abarcativo
porque el profesional no solo se enfrenta a ese sistema
Todo acto profesional es un acto moral que por un lado implica: códigos, lo que
se debe o no hacer y cómo cada uno de los profesionales hace una reflexión
de esos códigos.
2) ¿Cómo es según Orlando Calo, la interacción del psicólogo con los
códigos deontológicos? ¿Qué importancia le asigna el autor al Secreto
Profesional en la práctica del psicólogo y cuál es la diferencia con el
sigilo sacramental? Fundamente.
Según Calo, la relación del profesional con el corpus deontológico no puede ser
heterónoma, de sólo obediencia, sino que reclama de su parte un
posicionamiento crítico, ético, en relación a la norma. El accionar del
profesional tendrá que ser "Una interacción que debiera idealmente realizarse
desde un la discriminación y jerarquización de los valores en juego, y desde
una actitud que suponga libertad y responsabilidad para decidir y elegir".
Para explicar el alcance de las normas deontológicas, el autor somete a
discusión los alcances y límites de una normativa común a la mayoría de los
códigos de ética de los psicólogos: la obligación de guardar secreto profesional,
y la compara con el sigilo sacramental. Sostiene que más allá de las similitudes
y diferencias que pudieran plantearse desde la mirada superficial o a partir de
otras perspectivas de análisis, resultan ser dos los aspectos principales en los
que pueden encontrar diferencias desde una mirada ético-deontológica:
El primero de estos aspectos es el que resulta de comparar los modos en que
cada uno de los ámbitos ha de considerar el tema de la intimidad. En el ámbito
eclesiástico la intimidad se valora cómo dimensión del encuentro entre el
hombre y Dios, mientras que, desde la perspectiva psicológica, la intimidad ha
de ser considerada como ámbito psíquico en el que se despliega el proceso por
el cual el viviente se hace humano.
En segundo término se compara la presencia que cada una de las prácticas le
otorga a quien recibe la confidencia. El sacerdote que recibe la confesión actúa
por delegación de la iglesia y, transitivamente, en representación de Dios; por
lo cual, no puede considerarse propietario de lo que ha escuchado. El
profesional, en cambio, si bien actúa también por delegación, es una
delegación que recibe de la sociedad, que le transfiere, junto con su función, el
conjunto de las obligaciones que habrá de respetar en el ejercicio profesional.
La importancia del secreto profesional, sostiene Calo, reside en que, sin una
garantía de confidencialidad, el paciente no concurrirá al tratamiento.
LA RELACION QUE EL PROFESIONAL ESTABLECE CON LOS CÓDIGOS
NO PUEDE SER DE PURA OBEDIENCIA, EL PROFESIONAL DEBERA SER
CAPAZ DE PODER REFLEXIONAR, TENER UNA ACTITUD CRITICA DE LA
RELACION DE LOS CÓDIGOS.
CALO SITUA QUE NO DEBE SER UNA POSICION DE SUMISION E
INDIFERENCIA, SINO QUE NOS HABLA DE UN POSICIONAMIENTO ÉTICO,
REFLEXIVO DE ESE PROFESIONAL CON RESPECTO A LAS NORMAS.
LAS NORMAS SI BIEN ORIENTAN A UN BUEN CUMPLIMIENTO, PERO ESA
NORMA O CÓDIGO NO ALCANZA PORQUE TIENE QUE ESTAR EN
INTERACCIÓN CON LOS PROFESIONALES.
NO EXISTE UN CÓDIGO COMPLETO QUE PUEDA ABORDAR TODA
SITUACIÓN QUE SE LE PRESENTE AL PROFESIONAL POR ESTO
DECIMOS QUE ES INCOMPLETO POR DOS MOTIVOS:
1- POR UNA CUESTION FÁCTICA: IMPOSIBILIDAD DE ABARCAR TODAS
LAS SITUACIONES
2- POR QUE LA SOCIEDAD SE VA MODIFICANDO POR ENDE ESTO
REPERCUTE EN LOS CÓDIGOS. NO HAY UN CÓDIGO COMPLETO
DONDE DIGA QUE HACER EN CADA SITUACION. HABRA
CIRCUNTANCIAS DONDE EL PROFESIONAL LO NARRA DESDE SU
SINGULARIDAD.
ESTO DE SER INCOMPLETO LEJOS DE GENERAR UNA IMPOSIBILIDAD,
NOS DA UN MARGEN DE LIBERTAD, NOS POTENCIA COMO SUJETOS
CRITICOS EN RELACION A LA NORMA, POR ESTO HABLAMOS DE UN
POSICIONAMIENTO ACTIVO.
EN ESTA INTERACCIÓN ENTRE LO PROFESIONAL Y LOS CÓDIGOS
REMITE A UNA LIBERTAD Y RESPONSABILIDAD PARA DECIDIR Y
ELEGIR.
3) Desde la ficha de Catedra de la Prof. Murhell:
- ¿Como se explica a la dimensión normativa y a la dimensión singular de
la ética profesional?
En la ficha se pone de manifiesto que el acto profesional en tanto acto moral,
es indisociable de la singularidad en que se presenta en cada sujeto el sistema
de valores, reglas y prescripciones. Se anudan aquí dos aspectos esenciales.
Por un lado un modo de subjetivación y por otro los códigos normativos. No se
trata de lo que está permitido o prohibido simplemente entre lo que uno desea y
los actos que se realizan, sino de una instancia de reflexión, de prudencia, de
cálculo, en la forma en que se distribuyen y controlan esos actos. M. Foucault,
expresa que las reglas morales a los que los sujetos se someten no pueden
constituir una sujeción a un código estrictamente definido; se trata más bien de
un ajuste que va variando y en el que deben tenerse en cuenta diferentes
elementos: el de la necesidad, el de la oportunidad y las referidas al propio
sujeto. En este sentido, el autor continúa diciendo que en realidad es imposible
sujetar a todos los individuos de la misma manera bajo una ley universal. Todo
será cuestión de ajuste, de circunstancias, de la singularidad que se pone en
acto. Por lo tanto, este sistema normativo (códigos deontólogicos), no se trata
de un texto único que a modo de ley suprema y universal indica de manera
imperativa y cerrada qué se debe hacer sino de una práctica que va tomando
en consideración los principios generales, que guiarán la acción conforme su
momento, su contexto y sus fines. No es universalizando la regla de acción que
el individuo se constituye como sujeto ético; al contrario, es mediante una
actitud y una búsqueda que singularizan su acción, la modulan pudiendo así
actuar como sujetos morales.
- ¿De qué manera se pone en juego el ethos del profesional en la relación
con los códigos deontológicos? ¿En que radica la obligatoriedad de los
códigos?
La existencia de los códigos deontológicos y con ellos, la existencia de las
normas del mismo tipo, no es lo que determina la decisión del profesional a
actuar correctamente sino más bien, el ethos profesional, entendido como el
conjunto de actitudes morales que un profesional tiene para con las tareas y
deberes propios de su profesión y estilo de vida; es decir, que apunta al
conjunto de actitudes morales que orientan las acciones profesionales
concretas. Al momento de tomar una decisión en el desarrollo de su práctica, el
profesional se encuentra, indefectiblemente, ante un cuerpo de conocimientos
relativo a lo ético y deontológico que regula el campo de la práctica; así como,
ante su propia soledad, ante su propio acto que constituye una producción
singular
(obligatoriedad de los códigos esta explicado en la pregunta 1.2)
4) Desde los aportes de Omar Franca Tarrago:
- Conceptualice Profesión. Identifique y distinga entre el ethos de la
profesión y el ethos profesional.
El término “profesional” proviene del latín “professio” que indica confesión
pública, promesa o consagración.
Modernamente los sociólogos coinciden en definir como “profesión” a aquel
grupo humano que se caracteriza por tener un cuerpo coherente de
conocimientos específicos con una teoría unificadora, aceptada ampliamente
por sus miembros, que les permite poseer capacidades y técnicas particulares
basadas en esos conocimientos, haciéndolos acreedores de un prestigio social
reconocido, generando así expectativas explícitas de confiabilidad moral, que
se expresan en un Código de Ética.
El ethos de una profesión como la del psicólogo es el conjunto de aquellas
actitudes, normas éticas específicas, y maneras de juzgar las conductas
morales, que la caracterizan como grupo sociológico. El “Ethos” de la profesión
fomenta tanto la adhesión de sus miembros a determinados valores éticos,
como la conformación progresiva a una “tradición valorativa” de las conductas
profesionalmente correctas. Es decir, es simultáneamente el conjunto de las
actitudes vividas por los profesionales y la “tradición propia de interpretación”
de cuál es la forma “correcta” de comportarse en la relación profesional con las
personas. En términos prácticos, el ethos se traduce en una especie de
estímulo mutuo entre los colegas, para que cada uno se mantenga fiel a su
responsabilidad profesional, evitando toda posible desviación de los patrones
usuales. Al conjunto de todos estos aspectos se ha dado en llamar Ética
Profesional.
- Conceptualice Código Deontológico, precise sus fundamentos y
desarrolle sus funciones principales.
(Aclaración: no lo encontré en el texto como Código Deontológico. Aparece
como código de ética profesional)
Un Código de Ética Profesional es una organización sistemática del “ethos
profesional”, es decir, de las responsabilidades morales que provienen del rol
social del profesional y de las expectativas que las personas tienen derecho a
exigir en la relación con el psicólogo o psiquiatra. Representa un esfuerzo por
garantizar y fomentar el ethos de la profesión frente a la sociedad. Es una base
mínima de consenso a partir de la cual se clarifican los valores éticos que
deben respetarse en los acuerdos que se hagan con las personas durante la
relación psicológica. Resulta ser un valioso instrumento en la medida que
expresa, de forma exhaustiva y explícita, los principios y normas que emergen
del rol social del psicólogo y psiquiatra.
Entre sus funciones principales de los Códigos de Ética podemos
señalar las siguientes:
1. Declarativa: formula cuáles son los valores fundamentales sobre los
que está basada una determinada ética profesional.
2. Identificativa: permite dar identidad y rol social a la profesión, mediante
la uniformidad de su conducta ética.
3. Informativa: comunica a la sociedad cuáles son los fundamentos y
criterios éticos específicos sobre los que se va a basar la relación
profesional-persona,
4. Discriminativa: diferencia los actos lícitos de los ilícitos, los que están
de acuerdo con la ética profesional y los que no lo están.
5. Metodológica y valorativa: da cauces para las decisiones éticas
concretas y permite valorar determinadas circunstancias
específicamente previstas por los códigos.
6. Coercitiva: establece cauces para el control social de las conductas
desde un punto de vista ético.
7. Protectiva: protege a la profesión de las amenazas que la sociedad
pueda ejercer sobre ella.
Aunque los Códigos de Ética son un instrumento educativo de la conciencia
ética del profesional, adolecen, con frecuencia, de importantes limitaciones. Por
un lado, pueden inducir a pensar que la responsabilidad moral del profesional
se reduce a cumplir solo lo que está explícitamente prescrito o prohibido en
esos códigos. Por otro lado, pueden ser disarmónicos, es decir, dar importancia
a ciertos principios morales (como el de Beneficencia) pero dejar de lado otros
como el de Autonomía o Justicia, o las reglas de Veracidad y Fidelidad.
Asimismo, pueden incurrir en el error de privilegiar la relación psicólogo-
persona individual por encima de la relación psicólogo- grupos, psicólogo-
instituciones o psicólogo- sociedad.
Pese a estas limitaciones, son un instrumento educativo para formar la
conciencia ética, no solo del profesional que tiene que cumplirlos, sino del
público, que por ese medio se informa de cuáles son las expectativas
adecuadas que puede tener cuando consulta a un profesional de la salud
mental.
5) A partir del Código de la FePRA (Federación de Psicólogos de la
República Argentina) identifique su estructura y explique sus cinco
principios generales.
El codigo de la FePra Consta de una Introducción, un Preámbulo, una
Declaración de Principios y una sección de Normas deontológicas.
● La Introducción expresa la intención y alcance de aplicación del Código
de Ética.
● El Preámbulo y la Declaración de Principios constituyen objetivos
deseables que guían a los psicólogos hacia los más elevados ideales de
la Psicología; expresan así el espíritu de este Código y si bien, no son
en sí mismos reglas obligatorias, deben ser considerados
prioritariamente ya que constituyen el fundamento mismo del actuar
ético de los psicólogos.
● Las Normas deontológicas establecen reglas de conducta profesional,
las que expresan deberes que afectan a todos los profesionales
psicólogos, considerando que descuidar estos deberes atenta contra los
derechos de los receptores de los servicios profesionales.
El Código de Ética de la Federación de Psicólogos de la República Argentina,
toma como base los Principios Generales, acordados por los países miembros
y asociados del Mercosur
A. Respeto por los derechos y la dignidad de las personas Los psicólogos
se comprometen a hacer propios los principios establecidos por la Declaración
Universal de los Derechos Humanos. Asimismo, guardarán el debido respeto a
los derechos fundamentales, la dignidad y el valor de todas las personas, y no
participarán en prácticas discriminatorias.
B. Competencia Los psicólogos se comprometen a asumir niveles elevados de
idoneidad en su trabajo, reconociendo las fronteras de sus competencias
particulares y las limitaciones de su pericia. Proveerán solamente aquellos
servicios y técnicas para las que están habilitados por su formación académica,
capacitación o experiencia. Tendrán en cuenta que las competencias que se
requieren en la asistencia, enseñanza, y/o estudios de grupos humanos, varían
con la diversidad de dichos grupos y épocas. En el uso de las nuevas
tecnologías el psicólogo debe ser coherente con el espíritu de este código.
C. Compromiso profesional y científico Los psicólogos se comprometen a
promover la Psicología en cuanto saber científico. En su trabajo, asumirán sus
responsabilidades profesionales, a través de un constante desarrollo personal,
científico, técnico y ético. Los psicólogos se mantendrán actualizados en el
conocimiento científico y profesional relacionado con su ejercicio, reconociendo
la necesidad de una formación continua y harán un uso apropiado de los
recursos científicos, profesionales, técnicos y administrativos.
D. Integridad Los psicólogos se comprometen a promover la integridad del
quehacer científico, académico, y de la práctica de la Psicología. Al informar
acerca de sus antecedentes profesionales y curriculares, sus servicios, sus
honorarios, investigaciones o docencia, no deberán hacer declaraciones falsas
o engañosas. Se empeñarán en ser sumamente prudentes frente a nociones
que degeneren en rotulaciones que devalúen o discriminen. Asimismo,
procurarán que sus sistemas de creencias, valores, necesidades y limitaciones,
no generen efectos adversos en su trabajo. En su accionar científico-
profesional, clarificarán a las partes acerca de los roles que están
desempeñando, y funcionarán según esos mismos roles. E. Responsabilidad
social Los psicólogos se comprometen a asumir sus responsabilidades,
profesional y científica, hacia la comunidad y la sociedad en que la que trabajan
y viven. Este compromiso es coherente con el ejercicio de sus potencialidades
analíticas, creativas, educativas, críticas y transformadoras. Los psicólogos
ejercen su compromiso social a través del estudio de la realidad y promueven
y/o facilitan el desarrollo de leyes y políticas sociales que apunten, desde su
especificidad profesional, a crear condiciones que contribuyan al bienestar y
desarrollo del individuo y de la comunidad.
Bibliografía
López Guzmán, J. (1994). Aproximación al concepto de deontología. Revista
Persona y Derecho. Número 30. España: Ed. Universidad de Navarro.
Murhell, A. (2015) La Construcción de la ética profesional y lo normativo como
punto de partida. UNT.
Calo, O. (2002). La interacción del profesional con los códigos. Revista
argentina de psicología. Año XXXIV, N°45. APBA
Franca Tarragó, O. (1996). El profesional de la Psicología y su Ethos. En
Franca Tarrago, O. Ética y Psicoética. Introducción a la Psicoética. Montevideo:
Desclee.
Código de Ética de la Federación de Psicólogos de la República Argentina
(F.E.P.R.A.) 2002
Tarrago, Omar Cap.1 “El profesional de la psicología y su ethos”
✓ Concepto de psicoetica
✓ Su objeto de estudio
✓ Diferenciación entre: PROBLEMA ETICO Y DILEMA ETICO
✓ Pirámide de Tarrago
PRINCIPIO DE LA PSICOETICA.
Los ppios son universales. Son un faro que sirve de guía para que el
profesional pueda concretar el valor ético máximo, la dignidad de la persona.
PRINCIPIO DE BENEFICENCIA: (Este principio puede estar presente siempre
en cualquier tipo de caso). El deber de hacer el bien, o al menos, de no
perjudicar. Es decir, primero que nada, no dañar. Los psicólogos se esfuerzan
por beneficiar a aquellos con quienes trabajan. Se aseguran de mantener altos
estándares de competencia en su trabajo en beneficio de los mejores intereses
de los usuarios y de salvaguardar los derechos de las personas, grupos,
comunidades e instituciones con las que interactúan profesionalmente.
• El ppio de Beneficencia tiene Tres niveles diferentes de Obligatoriedad:
➢ Debo hacer el bien, al menos no causando el mal o provocando un
daño: todo ser humano -y el profesional con más razón- tiene el imperativo de
no perjudicar a otros intencionalmente.
➢ Debo hacer el bien ayudando a solucionar determinadas necesidades
humanas: es decir el profesional PUEDE RESPONDER O NO a la necesidad
concreta, puntual que demanda el paciente.
➢ Debo hacer el bien a la totalidad de la persona : Va más allá de la
demanda puntual de la persona, beneficiar a la totalidad de una persona
consiste en hacer todo aquello que aumente en su vida de relación con los
demás y de su capacidad de vivir consciente y libremente de acuerdo a sus
valores y deseos.
El imperativo de hacer el bien se mezcla muchas veces con una ACTITUD
PATERNALISTA: Que es una actitud ética que toma el profesional para ser
justificable obrar en contra o sin el consentimiento del paciente para maximizar
el bien y evitar el daño de la propia persona o de terceros.
Dos tipos de Paternalismo: Débil y Fuerte.
PRINCIPIO DE AUTONOMIA (Se presenta en casos donde se obliga a un
sujeto hacer algo, donde no puede elegir o no quieren hacer algo).
Refiere a la capacidad del hombre de decidir y actuar por sí mismo, conforme a
normas y valores racionalmente válidos, que él mismo acepta.
Implica el derecho del hombre a ser respetado en las decisiones que toma
sobre sí mismo sin perjudicar a otros.
De este principio se deriva una obligación social: La de garantizar a todos los
individuos el derecho a consentir antes de que se tome cualquier tipo de acción
con respecto a ellos; protegiendo de manera especial a los débiles que no
pueden decidir por sí mismos y necesitan un consentimiento sustituto. Es decir
que la NORMA DEL CONSENTIMIENTO INFORMADO (norma q no pertenece
a la psicoetica pero se encuentra ligada a la práctica del profesional) SE
DESPRENDE DEL PRINCIPIO DE AUTONOMIA.
PRINCIPIO DE JUSTICIA (Se presenta en casos donde hay discriminaciones,
donde hay bullying, confecciones legales fuertes como abusos, maltratos, y
cuando está en juego niños pequeños).
Siguiendo a Rawls, este imperativo moral nos obliga en primer lugar a: La igual
consideración y respeto por todos los seres humanos, evitando todo tipo de
discriminación o aquello que afecte negativamente a la salud física o mental.
Se debe garantizar el DERECHO de todo ciudadano a la igual oportunidad de
buscar satisfacción de necesidades básicas: vida, salud, educación, trabajo o
escoger sacrificar cualquiera de estas para alcanzar otras prioritarias.
Entonces ¿Qué sería una injusticia? Una injusticia se produce cuando se le
niega a una persona el BIEN al que tiene derecho, o cuando no se distribuyen
las cargas equitativamente.
3 NORMAS DE LA PSICOETICA: (normas, reglas, pautas aluden a lo mismo).
CONFIDENCIALIDAD: Deber de guardar secreto de todas las confidencias que
le haga la persona en la relación psicológica.
Implica protección de toda información considerada secreta, comunicada entre
personas.
Derecho que tiene la persona de controlar la información sobre si, cuando la
comunica bajo la promesa de que será mantenida en secreto.
Hay 2 situaciones principales en que entran en oposición los derechos de las
personas y los deberes de los psicólogos. Ejemplos donde se puede levantar el
secreto profesional.
En contra de la voluntad del consultante : ejemplo cuando el psicólogo
sabe la posibilidad de enfermedades graves que la persona niega contar a
su mujer, cuando las empresas de trabajo quieren que el psicólogo revele
ciertas características psicológicas de los empleados con el fin de ubicarlos
en el lugar apropiado de trabajo, cuando hay peligro para la vida de la
misma persona (intento de suicidio) cuando hay seria amenaza para la vida
de otros (amenazas de homicidios, etc), cuando hay graves amenaza para
la dignidad de terceros indefensos o inocentes ( maltratos a niños,
ancianos, explotación económica, etc).
De acuerdo con la voluntad del paciente : cuando el paciente solicita al
psicólogo que algunos de los datos de su historia clínica sean revelados
(tests, informes, etc).
REGLA DE VERACIDAD: ¿Qué es la regla de Veracidad?: es el deber de decir
lo que la persona tiene derecho a saber (no omitir información merecida).
Deber de decir activamente lo verdadero. Se encuentra en íntima relación con
el CONSENTIMIENTO INFORMADO.
No es un deber absoluto, hay determinadas circunstancias que justifican su
subordinación a otros principios más importantes. El deber de decir la verdad
es una obligación “prima fascie”, al igual que en el caso de la norma de la
confidencialidad. Es decir, debe cumplirse siempre que no entre en conflicto
con el deber profesional de respetar un principio de superior entidad que, en
este caso, es el de Autonomía y el de Beneficencia.
La meta de la Veracidad:
El consentimiento valido: el consentimiento debe ser dado antes de que un
profesional emprenda cualquier acción que pueda afectar a sus consultantes.
El consentimiento adquiere diversas formas según el tipo de relación ética que
se entable.
Las condiciones básicas que debe tener todo consentimiento para ser
considerado valido son: que la persona sea competente para decidir, que
reciba toda la información necesaria y ser voluntario, es decir, que no tenga
ningún tipo de coacción externa.
FIDELIDAD A LAS PROMESAS HECHAS
FIDELIDAD: obligación que genera en una persona, el haber hecho una
promesa o haber aceptado un acuerdo.
PROMESA: compromiso que uno asume de realizar u omitir algún acto en
relación con otra persona. En relación con el Consentimiento Informado. No es
común que los códigos de Ética profesional se refieran a esta norma de
manera explícita. Dan por supuesto que en una relación profesional, tanto el
psicólogo como el consultante aceptan iniciar un acuerdo: el profesional
promete brindar determinados servicios y el paciente recibirlos, con tal de que
el paciente cumpla con determinadas instrucciones y el profesional con
determinadas conductas técnicas y éticas.
METODO DE DECISIÓN PARA CASOS DIFICILES
1) Identificar cual es el dilema que se nos presenta.
Técnico: Se señala las variables que entran en el caso, se detalla el ámbito
donde se da, sexo, edad, personas involucradas, modalidad de pedido y si hay
derivante. (El detallar el ámbito nos remitirá a las pautas para fundamentar el
punto 5. Si hablamos del ámbito clínico, o jurídico, área de investigación, o del
tema de psicodiagnostico).
Ético: Describir cuales son los principios o normas que aparecen, y se
contraponen.
(Es importante que sepan que el conflicto siempre puede ser entre 2 ppios o 1
ppio y 1 norma- muy difícilmente haya 2 normas en conflicto porque las normas
se desprenden de los ppios- Piramide de tarrago).
2) Identificar 2 o más alternativas posibles (poder identificar q se puede hacer o
no) Ejemplos de posibles alternativas:
▪ Levantar el secreto profesional, para informar a un familiar cercano en una
posible intervención con un equipo de trabajo interdisciplinario./ O la posible
derivación a un centro de día. (casos de consumos problemáticos).
▪ Mantener el secreto profesional, para trabajar con el paciente, con el objetivo
de que haya una rectificación subjetiva (significa que pueda hacerse cargo,
responsable de sus actos).
▪ Solicitar supervisión a otros colegas.
▪ Detectar la necesidad de derivar el caso.
3) Analizar cada una de las alternativas objetivamente. Nos brinda 4 subtemas
para valorar: desde lo tradicional religioso, experiencia personal y subjetiva del
profesional, desde las tradiciones culturales y el ultimo es códigos, leyes,
normas, que entran en juego en el caso que sería apelar al Marco legal vigente.
(de los 4 este último es el más importante y no puede faltar).
4) Analizar las consecuencias de cada una de las alternativas (no es necesario
q estén todas y tmb se puede inferir otras como por ejemplo que el paciente
desconfié de los psicólogos) se plantea 4 item: -tiempo (a corto y largo plazo) –
eficacia (menor costo- por ejemplo que se pueda dar una pensión en caso de
discapacidad) – necesidades de las personas (algunas necesidades no podrán
ser satisfechas como volver al trabajo por ejemplo) – la voluntad de la persona
(en q medida se encuentra afectado o no la autonomía de esa persona).
5) Se elige una alternativa y se desarrolla desde el ethos del profesional.