1. Tacos de asada y de adobada.
La popular tortilla de maíz admite el relleno que sea,
desde cualquier tipo de carne o pescado, hasta
todas las clases de quesos y granos y unas cuantas
variedades de vegetales, siendo infaltable el chile.
2. Enchiladas
La enchilada es el matrimonio básico entre la tortilla
de maíz, el chile y el queso y a partir de allí,
cualquier cosa es bienvenida a la unión como
relleno o guarnición.
Cada región mexicana ha hecho su contribución
particular a la enchilada. En el Bajío preparan las
enchiladas mineras, que se hacen con chile guajillo y queso ranchero y se
acompañan con una ensalada a base de lechuga orejona, papa, zanahoria y chile
jalapeño.
3. Fajitas
La gastronomía Tex-Mex nació de la integración en
el suroeste de Estados Unidos de los gustos
culinarios de los mexicanos emigrados al territorio en
busca de una vida mejor.
4. Burritos
A diferencia de los tacos, en el burrito la tortilla es de
harina de trigo y va enrollada en una especie de
cilindro, que va relleno de carne asada picada y
frijoles fritos. Se puede sustituir la carne, pero los
frijoles no pueden faltar, este es uno de los principales
nombres de comidas típicas de México.
5. Pozole
El pozole es el caldo nacional mexicano y cada
cocinera familiar tiene su secreto con el que pretende
distinguirlo de cualquier otro del vecindario.
El ingrediente más representativo del pozole es el
grano de maíz tierno de la variedad cacahuazintle,
que es nativa de México y tiene una apariencia
blanca, dando al platillo la denominación
complementaria de pozole blanco, que es el más popular.
6. Totopos
Su nombre internacional de “nachos” es más
reciente y es atribuido al mesero coahuilense
Ignacio Anaya, quien en 1943 sacó de un apuro de
hambre a unas damas estadounidenses con unos
totopos con queso.
7. Quesadilla
También hay quesadillas de doble tortilla, una
sobre la otra con el queso en medio, llamadas
sincronizadas. Ha migrado a otros tipos de
rellenos de carnes y vegetales, incluso sin queso,
aunque sigan llamándolas quesadillas.
8. Aguachile
Este caldo de camarones frescos con chile es
oriundo de la costa del Pacífico mexicano. La
receta original es sinaloense y los chiles deben ser
chiltepines, unos frutos redondos y pequeños que
se dejan secar en la planta para que adquieran su
picor característico.
9. Tamal.
Ahora los tamales forman parte de la dieta de
todos los mexicanos, envueltos en hojas de maíz
o de plátano, simples o rellenos con carnes,
chiles, verduras e incluso frutas.
10. Ensalada César.
La Ensalada César es tan universal que mucha
gente cree que es una receta de la cocina
internacional que llegó a México como muchas
otras, sin saber que es una creación nacional que
ya se acerca a los 100 años de historia.
En 1924, Cesare Cardini, un cocinero italiano
radicado en Tijuana, mezcló lechuga fresca con
un aderezo preparado a base de queso
parmesano, huevo y aceite de oliva, para participar en un concurso culinario,
naciendo el famoso platillo.
11. Langosta puerto nuevo.
A mediados del siglo XX, cuando los pescadores
capturaban langostas, muchas se quedaban en
casa para el consumo normal y las mujeres de
Puerto Nuevo empezaron a prepararlas fritas en
manteca, cortadas por la mitad, con una salsa de
molcajete de chiles dorados de árbol de pico de
pájaro y acompañadas de frijoles y tortillas.
12. Pescado a la Veracruzana
El pescado se dora en mantequilla y se cubre con la exquisita
salsa a base de chiles güeros, jitomates y demás productos
indicados, participando también el ajo, la cebolla y los
pimientos.
13. Vuelve a la vida
Es un cóctel de mariscos muy consumido durante la
época de la Cuaresma, con el que los mexicanos
costeños pretenden “volver a la vida” sin haber
ayunado como si tuvo que hacerlo Jesús en el
desierto.
El cóctel admite toda la variedad de mariscos y frutos
del mar, como langostinos, camarones, ostiones, pulpo y caracoles. El “Vuelve a la
vida” veracruzano lleva erizo y dicen los entendidos que es una bomba afrodisíaca.
14. Zacahuil
Este sabroso tamal va relleno de carne de puerco con
chile molido y especias y se prepara en hornos de leña
sellados con barro. Los antiguos huastecos los
preparaban en hoyos con piedras volcánicas calientes.
15. Huarache
A semejanza del calzado nació su tocaya, la gruesa
tortilla de maíz que por su forma recuerda a la
sandalia indígena. El huarache lleva una variada
cubierta, que puede incluir, frijoles, queso, carnes y
vegetales.
16. Pollito en salsa pipián
La salsa pipián, preparada a bases de pepitas de
calabaza tostadas y molidas, tiene pasado mitológico y
se interna en las más antiguas tradiciones culinarias
mexicanas.
17. Ceviche
La carne de pescados y mariscos marinada en jugo de
limón, lima o naranja agria se prepara en toda la costa
americana, tanto en la del Atlántico como en la del
Pacífico.
18. Huevos rancheros
Los huevos fritos cubiertos con rodajas de chile,
jitomate, cebolla y algún otro ingrediente,
acompañados con tortillas y frijoles fritos, era el
desayuno tradicional de los jornaleros de los ranchos
mexicanos.
19. Mole poblano
Según la tradición, sor Andrea empleó cerca de 100
ingredientes. Ahora nos conformamos con menos,
pero no pueden faltar varios tipos de chile, chocolate,
jitomate, plátano, nueces, pasas, ajonjolí, ajo,
cebolla, tortillas y especias.
20. Mole negro
El mole negro es uno de los emblemas gastronómicos
de Oaxaca y la receta tradicional lleva 34 ingredientes,
incluyendo 6 variedades de chiles tostados con sus
semillas, que son chilhuacle negro, pasilla, mulato,
guajillo, ancho y chipotle.
Como todos los moles, lo más glamoroso es comerlo
con guajolote, el nombre que los mexicanos dan al
pavo, pero también va con pollo y cabeza de cerdo.