Está en la página 1de 4

Autor (a): Jetmy Guadalupe Molina Abarca

Universidad Autónoma de Baja California, Unidad Valle de las Palmas


Facultad de Ciencias de la Salud
jetmy.molina@uabc.edu.mx

INCLUSIÓN DEL ALUMNADO CON NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES Y


DISCAPACIDAD EN LA UNIVERSIDAD
D) Derechos humanos y Responsabilidad social
Modalidad Ponencia
INTRODUCCIÓN

Debido al aumento en las políticas educativas y a la implementación de prácticas inclusivas,


el ingreso del alumnado con necesidades educativas especiales (NEE) o con discapacidad
en el contexto de educación superior ha ido en incremento en los últimos años (Rodríguez
y Álvarez, 2015). Si embargo, hay una tarea pendiente todavía en cuanto a los apoyos y la
atención a las necesidades de este alumnado. “La educación no está siendo capaz de
contribuir a superar las desigualdades ni de reducir la brecha social, por lo que es preciso
realizar mayores esfuerzos para que realmente se convierta en un motor de mayor equidad
social” (Blanco, 2015).

La educación inclusiva según la UNESCO, en su marco conceptual de la conferencia


Internacional de Educación en Ginebra, 2008 (Blanco, 2015) puede ser concebida como:

“"un proceso que permite abordar y responder a la diversidad de las necesidades de


todos los educandos a través de una mayor participación en el aprendizaje, las
actividades culturales y comunitarias y reducir la exclusión dentro y fuera del sistema
educativo”.

Su objetivo central es procurar el acceso e igualdad de oportunidades para todos, y esto


solo será posible con el ejercicio diario de profesionales que sean capaces de ver al alumno
desde la perspectiva de la diversidad, respetando su singularidad y potencialidades, y
adoptando estas diferencias como una experiencia enriquecedora para todos (Fuente,
2016).
JUSTIFICACIÓN

En México, actualmente existen normativas que propician el derecho a la educación y a la


proporción de apoyos especiales hacia alumnos con alguna condición física o mental, la
Ley General de Educación (Diario oficial de la federación, 2015) menciona:

“La educación especial tiene como propósito identificar, prevenir y eliminar las
barreras que limitan el aprendizaje y la participación plena y efectiva en la sociedad
de las personas con discapacidad, con dificultades severas de aprendizaje, de
conducta o de comunicación, así como de aquellas con aptitudes sobresalientes.

(…) Las instituciones educativas del Estado promoverán y facilitarán la continuidad


de sus estudios en los niveles de educación media superior y superior” (Art 41).

Artículo reformado DOF 12-06-2000, 17-04-2009, 22-06-2009, 28-01-2011, 11-09-2013, 01-06-2016

En la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad, Artículo 24,
apartado número 5 dicta:

“Los Estados Partes asegurarán que las personas con discapacidad tengan acceso
general a la educación superior, la formación profesional, la educación para adultos
y el aprendizaje durante toda la vida sin discriminación y en igualdad de condiciones
con las demás (…)”.

En la Universidad Autónoma de Baja California también existe un marco inclusivo que


apoya estos derechos. En el modelo educativo de UABC se hace hincapié a ‘’ generar
condiciones y apoyos para el ingreso y permanencia de jóvenes que, por su situación de
desventaja, enfrentan dificultades para ello’’ (p. 18 y 19).

Asimismo, la inclusión es uno de los ejes rectores de la Universidad en el Plan de Desarrollo


Institucional, en el cual hace alusión a ‘’Desarrollar las funciones universitarias evitando la
discriminación de cualquier naturaleza, ofreciendo servicios con los mejores estándares de
calidad y procurando niveles equiparables de aprendizaje de todos los alumnos’’.
‘’Promover la inclusión y la equidad educativa’’ (p.151) es uno de los objetivos del Proceso
formativo integral de la Universidad.
En este mismo documento se menciona la importancia de la inclusión de alumnos con
condiciones diferentes, abordando la necesidad de “establecer esquemas para identificar
con oportunidad alumnos sobresalientes, en situación de desventaja, con enfermedades y
problemáticas diversas y/o con capacidades especiales, y diseñar esquemas pertinentes
para su atención que contribuyan a su incorporación, trayecto escolar y terminación de los
estudios’’ (Apartado de Estrategias).

Sin embargo, aunque existen normativas y políticas educativas, la inclusión no ha podido


instaurarse de manera profunda en las escuelas. Ya que muchas de las acciones y avances
en la inclusión, solo logran una cobertura en el acceso a la educación, pero no garantizan
la permanencia de los alumnos en situación de vulnerabilidad, ni tampoco la culminación
de sus estudios (Blanco, 2006), aunado a esto, las barreras de aprendizaje y participación
social obstaculizan de manera significativa el cumplimiento de estas metas.

Por ello, para favorecer al éxito del alumnado con NEE o discapacidad y derribar las
barreras sociales y actitudinales que obstaculizan su desarrollo, se necesita de la
implementación de estrategias, formación docente, difusión y concientización, ejercicios y
prácticas que involucren de manera activa a toda la comunidad universitaria con el fin de
generar una cultura inclusiva que acepte la diversidad y valore a cada persona como un
individuo único, independientemente de sus necesidades (Lissi et al, 2018).

CONCLUSIÓN

La universidad debe asegurar la igualdad de oportunidades al igual que otras etapas previas
de la educación, y concentrarse en desarrollar el máximo potencial y el bienestar personal
del alumno con discapacidad a fin de que esté logre instaurarse a la vida adulta y laboral
de manera satisfactoria (Luque-Parra, Rodríguez-Infante & Luque-Rojas, 2014).

Como expresa (Villoria y Fuentes, 2015) “esta atención debe ser de calidad y ofrecer las
mismas oportunidades en todos los aspectos de la vida universitaria” p92. Además, la
educación superior tiene una responsabilidad social y comunitaria de gran peso, ya que su
función es formar profesionales y ciudadanos, procuremos pues que la atención brindada
en esta formación que marca la pauta en la vida socioeducativa de una persona pueda ser
capaz de dirigir y formar profesionales con un sentido de humanidad, con la apertura y el
respeto genuino hacia el otro.
Referencias

Blanco, R. (2015). Marco conceptual sobre educación inclusiva-LA EDUCACIÓN


INCLUSIVA: EL CAMINO HACIA EL FUTURO. Centro Internacional de
Conferencias, Ginebra.
http://www.ibe.unesco.org/fileadmin/user_upload/Policy_Dialogue/48th_ICE/Gener
al_Presentation-48CIE-4__Spanish_.pdf

Fuente, A. V. (2016). A vueltas con la educación inclusiva: lo uno y lo diverso. Revista de


Educación Inclusiva, 1(1).
http://www.revistaeducacioninclusiva.es/index.php/REI/article/viewFile/24/23

Ley General de Educación. (20 de abril de 2015). Diario oficial de la federación, DOF 21-
06-2011. Recuperado del sitio de internet de la Cámara de Diputados del H.
Congreso de la Unión
http://www.sep.gob.mx/work/models/sep1/Resource/558c2c24-0b12-4676-ad90-
8ab78086b184/ley_general_educacion.pdf

Lissi, R., Zuzulich, S., Salinas, M., Achiardi, C., Hojas, A. M., & Pedrals, N. (2018).
Discapacidad en contextos universitarios: experiencia del PIANE UC. Calidad en la
Educación, (30).

Luque-Parra, D. J., Rodríguez-Infante, G., & Luque-Rojas, M. J. (2014). Adecuación del


currículum al alumnado universitario con discapacidad: un estudio de caso. Revista
iberoamericana de educación superior, 5(13), 101-116

Rodríguez-Martín, A., & Álvarez-Arregui, E. (2015). Universidad y discapacidad Actitudes


del profesorado y de estudiantes. Perfiles educativos, 37(147), 86-102.
https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0185269815000070

Villoria, E. D., & Fuentes, S. S. (2015). Diseño universal para el aprendizaje como
metodología docente para atender a la diversidad en la universidad. Aula abierta,
43(2), 87-93.