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Introducción

El presente escrito busca dar cuenta del trabajo llevado a cabo durante las
prácticas realizadas con la Cantoría de la Merced en los ensayos del lunes 6 y miércoles
8 de noviembre, entendiendo que dicho trabajo tiene una parte previa a los ensayos
(investigación de cada obra, planificación de los ensayos) y una parte dentro del ensayo,
en los que se deben llevar a cabo (o no) las decisiones tomadas en la planificación
previa.
Las obras elegidas para trabajar fueron O Magnum Mysterium de César Alejandro
Carrillo y La Huida, perteneciente al ciclo “La Navidad Nuestra” con música de Ariel
Ramírez y poesía de Félix Luna.

Planificación de los ensayos y trabajo posterior

En primer lugar, decidí realizar la preparación vocal apuntando a las dificultades


que pudieran tener las obras. Al tratarse de dos obras de tempo lento, la dosificación del
aire sería uno de los principales puntos a tener en cuenta, por lo tanto, se trabajó
respiración para activar el diafragma y los músculos abdominales inicialmente con una
inspiración profunda y una espiración con “s” buscando durar lo más posible. Luego, se
realizaron ejercicios de espiración con “s”, “f” y “ʃ”, en corcheas (aproximadamente con
negra=60), luego en tresillos de corchea y en semicorcheas. Otro punto a tener en
cuenta en el calentamiento fue el fraseo y la continuidad del sonido. Para eso, se
hicieron vocalizaciones en las cuales había consonantes fricativas (no explosivas), y sin
demasiadas articulaciones, además de ser todos con figuraciones largas. En cuanto a la
tesitura de las obras, no es muy amplia. La nota más extrema la tienen los tenores en O
Magnum Mysterium (La♭ 4), además del tenor solista de La Huida, por lo que, en la
vocalización, se hizo ascender a los tenores más que al resto de las voces.
O Magnum Mysterium

Análisis del texto literario. O Magnum Mysterium es un canto responsorial que


forma parte de los Maitines de Navidad.
Maitines es la hora más temprana del amanecer que servía de rezo en la Iglesia
católica para la liturgia de las horas canónicas. Antiguamente dentro del contexto de la
vida monástica o canonical se cantaban los maitines bien a media noche o bien en las
primeras horas del día.

He aquí la partitura del canto gregoriano y a continuación el texto ocn su correspondiente


traducción al castellano:
Texto latino Traducción al castellano
O magnum mysterium, Oh, magnífico misterio,
et admirabile sacramentum, y admirable sacramento,
ut animalia viderent Dominum natum, que los animales deben ver al recién nacido Señor,
jacentem in praesepio! yaciendo en un pesebre!
Beata Virgo, cujus viscera Bienaventurada Virgen, cuyas vísceras
meruerunt portare fue merecedor de portar
Dominum Christum. a Cristo el Señor.
Alleluia. Aleluya.

Dicho texto hace referencia al misterio del nacimiento de Jesucristo, hijo de Santa
María virgen, el misterio de la concepción del Cristo en el vientre de una mujer virgen.
Podemos dividir el texto en dos secciones de carácter diferenciado. La Primera sección,
hace referencia al misterio en sí, a lo grandioso y lo inexplicable de tal acontecimiento;
mientras que la segunda sección, se dirige específicamente a la virgen, alabándola por ser
merecedora de llevar en su vientre a Dios. En la primera sección se puede notar la
dicotomía entre lo grandioso del nacimiento, y lo humilde del lugar en el que fue: un
pesebre. Si bien aparentemente está escrito de manera estrófica, es un texto prosódico, no
hay rima y se trata de un relato.

César Alejandro Carrillo

Resumen de su biografía. Compositor, arreglista y director de coros de destacada


y reconocida trayectoria. Es Licenciado en Música, Mención Dirección Coral, egresado
del Instituto Universitario de Estudios Musicales (IUDEM) en 1997, con la distinción
Cum Laude.

Ha realizado cursos de especialización con los maestros Luigi Agustoni (Suiza),


Ernani Aguiar (Brasil), María Felicia Pérez (Cuba), Noemí Lugo (Venezuela), Robert
Sund (Suecia), Vic Nees (Bélgica), Alice Parker (Estados Unidos), José Rafael
Maldonado (Venezuela), Ghislaine Morgan y Peter Philips, éste último, director de The
Tallis Scholars (Inglaterra).
Desde 1981, despliega una intensa actividad al frente de diversas agrupaciones de
la capital. Al frente de las agrupaciones que dirige ha realizado conciertos y talleres en
Ecuador, Aruba, México, Cuba, Colombia, Estados Unidos, Puerto Rico, Portugal,
Francia, Chile, Argentina, Uruguay, Brasil, República Popular China, Japón, Corea del
Sur, Taiwán, España, Holanda, Alemania, Inglaterra, Finlandia, Estonia, Dinamarca,
Noruega, Suecia y República Checa.
Con Cantarte, lleva a cabo una importante labor de difusión del repertorio de música
sacra a cappella tanto del Renacimiento como del siglo XX hasta nuestros días.

Su obra creativa ha estado dedicada exclusivamente a la música coral. Su labor


como compositor ha sido galardonada hasta el presente en más de 20 oportunidades. Entre
los distintos premios se encuentran: Premio Nacional de Composición, (1982, 1991);
Premio Municipal de Composición (1984, 1988, 1992, 1998, 2000); Premio para la
música del Himno del Municipio Chacao (1994); Concurso de Arreglos Corales
“Modesta Bor” (1994, 1997) y en diversos concursos de composición. También ha
realizado arreglos para artistas como Ilan Chester, Serenata Guayanesa, María Teresa
Chacín, Cecilia Todd, entre otros. Sus composiciones y arreglos han sido grabados e
interpretados por prestigiosas agrupaciones en Europa y América.

Es autor del libro Música Sacra – Guía de textos latinos traducidos al


español, publicado por Lulu.com, 2008.

O Magnum Misterium (Composición)

En esta obra hay, de parte del compositor, una densidad muy alta de información
(articulaciones, reguladores, carácter, dinámicas, etc.) por lo que opté por indicar desde
el comienzo las dinámicas generales mientras aprendíamos las notas.

Formalmente, podemos dividir la obra en dos grandes secciones (A- B): la


primera, desde el compás 1 al compás 27, y la siguiente desde el compás 28 al final.
Están articuladas por un silencio (el único silencio de todas las voces a lo largo de toda
la obra) y un cambio de modo. La obra es tonal, se encuentra en mi♭ menor en la
sección A, y posteriormente en su homónima. Podemos notar que la división formal
hecha es coincidente con la división que se plantea en el texto literario. Sin embargo, la
obra escrita por Carrillo carece del Aleluya final. Por la cantidad de información
mencionada anteriormente, se puede clasificar a esta obra como neorromántica:
además, se encuentra dentro del lenguaje tonal, pero sus frases no son del todo
simétricas como podría ser una obra clásica. También se pueden observar numerosos
elementos de Barroco o del Renacimiento como, por ejemplo, el final de A con la
tercera de picardía (que adelanta la tonalidad mayor que sigue). En cuanto a la
declamación, es predominantemente neumática, pero con gran cantidad de frases
silábicas y algunos melismas en la segunda parte (destacando la palabra Virgo, viscera,
meruerunt). Se pueden observar permanentemente extensiones de los acordes (9nas y
7mas), ocasionalmente que aparecen por retardos (como en el renacimiento y el
barroco). Hay una abundancia de acordes de subdominante (VI o IV grado) con novenas
y séptimas que dan un color especial a la primera sección. Sobre todo, aparecen en la
palabra “admirabile”. En ocasiones el V grado se encuentra menor, lo cual le da una
sonoridad más modal y remonta también a la música antigua. Esta variedad de
elementos puede deberse a la heterogénea formación que recibió el maestro Carrillo a lo
largo de su trayectoria. La sección B, con un carácter diferente, debido al cambio de
modo, es un poco más corta y presenta una modulación a partir del compás 34, para
llegar al clímax en el compás 37, acompañando la palabra “meruerunt” (mereció) y
establecerse en una especie de La♭.

La Huida

Esta vidala, con música de Ariel Ramirez y poesía de Félix Luna, forma parte de un
ciclo llamado “Navidad Nuestra” compuesto por villancicos navideños de ritmos
folklóricos:

La Anunciación (Chamamé)

La Peregrinación (Huella Pampeana)

El Nacimiento (Vidala Catamarqueña)

Los Pastores (Chaya Riojana)


Los Reyes Magos (Takirari)

La Huida (Vidala Tucumana)

LA CREACIÓN DE NAVIDAD NUESTRA


Comentario firmado por Félix Luna para "Navidad Nuestra"

“Una noche de septiembre u octubre de 1963 estaba yo de guardia en el diario


"Clarín", bastante tarde. De pronto me llamaron por teléfono: era Ariel Ramírez. Me
contó que estaba escribiendo una misa y necesitaba completar la placa que se haría, con
una serie de villancicos. ¿No podría ir a su casa para conversar del tema? Había bastante
apuro.

Fui para allá, a su casa en Belgrano. Sería como las dos de la mañana cuando
llegué. Y desde que saludé a Ariel empezó a darse una serie de auténticos milagros. Le
dije como si lo hubiera pensado durante años:

La obra que complemente el disco de tu "Misa Criolla" se va a llamar "Navidad


Nuestra", porque será un retablo criollo de Navidad. Serán villancicos, estampas de cada
uno de los momentos clásicos del misterio cristiano del Nacimiento de Cristo. Vamos a
empezar con la Anunciación, seguimos con la búsqueda de un alojamiento de José y
María, continuamos con el Nacimiento y así seguían las ideas desbordándome.

Ariel inmediatamente sintonizó mi entusiasmo y empezó a ensayar armonías y


ritmos. El chamamé de la Anunciación fue compuesto con letra y música al mismo
tiempo. Luego la huella: yo insistía que la peregrinación de José y María debía ser una
huella y Ariel sostenía que la melodía de las huellas es una sola. "Probá con otra
melodía..." le decía yo, y de pronto Ariel estampó en el piano la línea, hoy
mundialmente conocida, de "La Peregrinación".

No quiero seguir con muchos detalles pero lo único que digo es que cinco temas
quedaron terminados esa misma noche, y cuando amanecía; alguno no estaba totalmente
completo y lo concluimos pocos días después. Pocas veces he sentido la felicidad de
crear, con tanta intensidad, como en aquella ocasión. Todos los recuerdos y vivencias de
mi religiosidad infantil, de las navidades familiares, de los colegios de monjas y curas a
los que fui, todo el fondo trascendente que uno tiene en su espíritu, se volcó esa noche
hacia una creación que -lo intuí en ese momento- haría historia en la música argentina.
El éxito de "Misa Criolla" y "Navidad Nuestra" fue lógico y justo. Pero la
creación de los temas a los que aporté mis palabras, fue, lo repito, un auténtico
milagro.”

Además de estar compuestas las obras con ritmos folklóricos argentinos, las
poesías escritas por Félix Luna tienen un carácter telúrico, intercambiando personajes
bíblicos por personajes autóctonos. En la letra de La Huida se pueden ver estos
ejemplos:

Vamos, vamos, burrito apurá


Si no te apuras nos van a pillar
Largo el camino, largo el salitral
Ya tocan a degollar, ya está sangrando el puñal
Si no te apuras los van pillar
Niño bonito, no lloris, mi amor
Ya llegaremos a tierra mejor
Duérmete ya no lloris, cuna en mis brazos te haré
Bombos legüeros en mi corazón
Vamos, vamos, burrito apurá.

Esta obra intercala solistas con coro. A diferencia de O magnum mysterium, las
indicaciones interpretativas son escasas, la única dinámica que se indica es en el último
compás (ppp), y al comienzo está la indicación metronómica de negra= 76. La obra a
pesar de finalizar el ciclo Navidad Nuestra, es la más lenta y se podría decir que
también la más triste de las obras, por lo tanto, hay que buscar recursos para que al
público le interese escuchar. Una interpretación personal de la obra, fue pensar la obra
como si fuera el burrito con José y María que viene de lejos, se acerca y luego sigue por
el salitral. Para eso, comenzamos con una dinámica mp, luego en la repetición del
estribillo llegamos a un f, en el cual nos mantendremos durante toda la primera vuelta.
Notemos que el coro le habla con desesperación al burrito, pero desde un lugar
de espectador, es decir, no es José ni María quien habla, es el pueblo. El punto máximo
de dramatismo lo tienen los solistas al decir “ya está sangrando el puñal”. El estribillo
previo a la segunda vuelta comienza en un f y va diminuendo para llegar a la segunda
vuelta en un p, ahora sí habla José o María al niño, luego de la desesperación por huir,
con dulzura busca dormir al niño Jesús. Por cuestiones de dinámica, decidí que esta
segunda parte la cante sólo un sexteto. El estribillo final empieza en un mp y decrece
hasta un ppp.