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República Bolivariana de Venezuela

Ministerio del Poder Popular para la Educación

Unidad Educativa “Antonio Nicolás Rangel”

Mérida, Estado Mérida

EL SINDROME DE DOWN

Autores:

Antonio Garmendia

Christian Uzcategui

Daniel Romero

Daniel Vielma

Erika Lobo

Tutor: Rafael Pino

4to año, sección “C”

Mérida, Mayo 2017


CAPITULO I

EL PROBLEMA

1.1 PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA


Al plantear el tema de las personas con síndrome de Down, se puede conocer
que a nivel mundial es unos de los principales temas de discusión, cuando un
niño(a) con este síndrome nace su entorno familiar puede tener las condiciones
desfavorables por su crecimiento y desarrollo. Estos niños (as) con este síndrome
que nacen, su entorno familiar puede tener las condiciones desfavorables por su
crecimiento y desarrollo. Estos niños (as) han sido víctimas de la incomprensión de
sus familiares y la sociedad en general.

El síndrome de Down puede llegar afectar a todos por igual, no importa el


género, edad o condición social; ya que es causado por un desorden genético que
no se puede controlar ni predecir.

El que un niño(a) nazca en el seno de una familia "normal" puede causar a los
padres y a los demás miembros de la familia, estados de depresión, ansiedad
vergüenza, rechazo, indiferencia, porque este grupo familiar desconoce lo que
realmente es un niño(a) con este síndrome.

En el medio merideño, la familia y sociedad en general no están totalmente


preparadas para comprender y educar a este tipo de niños(as) con capacidades
especiales, se observan casos donde los padres de familia llegan al extremo de
rechazarlos y aislarlos socialmente esto incide en el desarrollo de los aspectos
físicos, intelectuales y sociales, hasta el punto de olvidar que tienen
responsabilidades y obligaciones con ellos por eso la familia es la institución
fundamental para orientar la evolución de cada sujeto, y sirve de enlace entre el
sujeto y el mundo externo. Ella posibilita la educación, el progreso y la integración
social. Es por eso que poco después de ser confirmado el diagnóstico del síndrome
de Down, los padres deben ser dirigidos a un programa de desarrollo infantil e
intervención temprana. Estos programas proveen a los padres instrucción especial
con el fin de que ellos aprendan la mejor forma de enseñar a su niño el lenguaje,
medios de aprendizaje, formas de ayudarse a sí mismos, formas de
comportamiento social, y ejercicios especiales para el desarrollo motriz. Los
estudios han demostrado que mientras mayor la estimulación durante las
primeras etapas del desarrollo del niño, es mayor la probabilidad de que el niño
llegue a desarrollarse dentro de las máximas posibilidades. Se ha comprobado que
la educación continua, la actitud positiva del público, y un ambiente estimulante
dentro del hogar toman parte en promover el desarrollo completo del niño.

Tal como en la población normal, hay gran variedad en cuanto al nivel de las
habilidades mentales, comportamiento, y el desarrollo de los individuos con
síndrome de Down. Aunque el grado de retraso puede variar entre leve y severo,
la mayor parte de los individuos con síndrome de Down caen bajo la categoría de
leve a moderado. A causa de estas diferencias individuales, es imposible predecir
los futuros logros de los niños con síndrome de Down.

Asimismo, debido a estas diferencias individuales, es importante que las familias


y los miembros del equipo escolar no impongan limitaciones en cuanto a las
capacidades de cada individuo. Posiblemente sea más efectivo poner énfasis en
los conceptos concretos en lugar de en las ideas abstractas. Se ha comprobado
que los programas de enseñanza con mayor éxito son los que están estructurados
por etapas y con frecuentes alabanzas para el niño. La mayor aceptación de las
personas con discapacidades, por parte del público, además de mayores
oportunidades La persona con SD es una persona: piensa, siente, actúa. Su
desarrollo integral depende de su interacción con el otro. Somos a partir de la
mirada del otro que nos va subjetivando, nos hace sujetos. Es por ello que a la
persona con SD, como a cualquier persona, le afecta de manera negativa ser
discriminado, burlado, no aceptado, no mirado, no escuchado. Esto deja huella en
su autoestima. Por el contrario, al ser integrado, al temer igualdad de
oportunidades para desarrollar su proyecto de vida, la repercusión en su aspecto
emocional resulta altamente positiva. Para que estas personas adultas puedan
vivir y trabajar en forma independiente en la comunidad, ha resultado en más
posibilidades para los individuos con síndrome de Down. No existe cura para el
síndrome de Down y tampoco hay certezas acerca de cómo prevenir el error
cromosómico que provoca el síndrome de Down.

La adaptación total del niño en su medio ambiente es la culminación de todo


proceso de educación y enseñanza.
Dentro del proceso de adaptación de un individuo a su medio ambiente
intervienen varios aspectos o factores todos conjugándose e interactuando entre sí,
ayudan al individuo a conformar su personalidad, que para ser total debe estar
equilibrada en todos sus aspectos.

Entre los factores sociales que interactúan para lograr una evolución satisfactoria
en el desarrollo, encontramos los ejes sociales psicológicos, físicos e

Intelectuales, para que esos niños con síndrome de Down lleguen a ser personas
integras y útiles a la sociedad. Personalmente creo que si bien existe una apertura
social hacia a discapacidad, aun no se puede como sociedad corrernos del déficit
para posicionarnos en un paradigma de la diferencia. Las diferencias son excluidas,
son negadas y simplificadas. Las personas con síndrome de Down deben dejar de
ser miradas desde su sintomatología, puesto que son sujetos portadores de uno
decir, de una historia.

Por último no me atrevería a concluir que son excluidos pero tampoco podemos
afirmar que son incluidos totalmente. Pareciera que se está en una inconstancia
otro. Somos a partir de transición.

La persona con síndrome de Down es una persona: piensa, siente, actúa. Su


desarrollo integral depende de su interacción con el otro. Somos a partir de la
mirada del otro que nos va subjetivando, nos hace sujetos. Es por ello que la
persona con síndrome de Down, como a cualquier persona, le afecta de manera
negativa ser discriminado burlado, no aceptado, no mirado, no escuchado. Esto
deja huella en su autoestima. Por el contrario, al ser integrado, al temer igualdad de
oportunidades para desarrollar su proyecto de vida, la repercusión en su aspecto
emocional resulta altamente positiva.

1.2 OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN

1.2.1 Objetivo General


Concientizar a los estudiantes sobre los niños (as) con síndrome de Down para la
prevención de la discriminación.
1.2.2 Objetivos específicos
• Diagnosticar a los estudiantes si sienten discriminación hacia las personas
con síndrome de Down.

• Conocer todas las características que presentan las personas con síndrome
de Down y todo lo relacionado con ellos.

• Proponer distintas formas de prevención de la discriminación por los niños


(as) con síndrome de Down en adolescentes.

• Dar a conocer cómo se trata a los estudiantes con síndrome de Down.

1.3 JUSTIFICACIÓN
El advenimiento de un hijo es motivo de satisfacción familiar, pero cuando éste
se presenta con capacidades especiales o síndrome de Down, el ambiente se torna
depresivo por sus progenitores ya que desconocen el procedimiento aún más
cuando es progresivo; eso se convierte en un proceso estresante y con frecuencia
se puede decir que es desolador debido a que los padres no están preparados
para un acontecimiento de esa magnitud.

Es un trastorno genético causado por la presencia de una copia extra de


cromosoma 21 aparte del mismo en vez de los habituales (trisomía del par
caracterizado por la presencia de un grado variable de retraso mental y unos
rasgos físicos peculiares que le dan un aspecto reconocible.). Es la causa más
frecuente de discapacidad psíquica congénita , con más de 20 rasgos y síntomas
que dificultan a grandes rasgos la vida de estas personas con síndrome de Down,
tiene una probabilidad de algo superior a la de la población general de padecer de
una patología especialmente de corazón, sistema digestivo y sistema endocrino,
debido al exceso de proteínas sintetizadas por cromosomas de más, no existe cura
para el síndrome de Down y tampoco hay certezas acerca de cómo prevenir el
error cromosómico que provoca el síndrome.

También es importante saber y tener en cuenta la realidad cotidiana que


demuestra el desconocimiento de tener un hijo con síndrome de Down, lo que
provoca en los padres intensos e infructuosos de cambiar la realidad y que han
hecho de una manera sentirse fracasados y lo que repercute en un estado anímico
de pesimismo y decepción.

Por lo anterior se establece, la importancia del niño(a) con síndrome de Down,


teniendo en cuenta que algunos padres de familia no proporcionan la debida
atención y cuidados necesarios en los aspectos físicos, mentales, en las actividades
de la vida diaria y hábitos sociales.

La importancia de la investigación que aquí se presenta es que los padres de


familias reciban orientación profesional y ayuda psicológica y así puedan aceptar
la realidad o situación en la que se encuentran al tener un niño con capacidades
especiales, estos niños y niñas necesitan de mucha estimulación y
acompañamiento durante su desarrollo integral. Se puede decir que la educación
es el conjunto de normas convicciones y conocimientos que manejados
simultáneamente da como meta principal el bienestar individual del ser humano.
Este sé verá reflejado en la integridad y positiva relación que tiene el hombre
(manejado desde la perspectiva del ser humano) dentro de una sociedad
mediante, las pautas conductuales de aceptación, adaptación, socialización e
integración dentro de una comunidad que maneja métodos perspectivas y
objetivos comunes.

La escuela tiene como uno de sus objetivos generales, integrar con todo sus
procesos al individuo en una sociedad común, teniendo en cuenta como entorno
aquel conducto institucional escolar que maneja al ser humano; es el preescolar
que tiene como proceso principal a enseñar al niño con síndrome de Down a
dirigirse, comportarse y adaptarse a un grupo para trabajar en conjunto que lo
llevara mediante normas cada vez más complejas a desenvolverse en un medio de
vida colectiva, en donde vive a través de interacciones que lograran ser manejado
satisfactoria mente llevándolo a la cumbre de su autorrealización.

En la etapa preescolar el niño. Logra pues establecer su independencia personal;


aprende a convivir en sociedad, a respetar un conjunto de normas rígidas por
sanciones y derechos, localizar su lugar como individuo, y emprender un camino
hacia la formación como persona en todos los sentidos de su entorno compone.

Debe pues buscarse métodos eficaces para llegar a terminar esta etapa a lograr
con los más altos porcentajes que ahonde en la satisfacción del objetivo principal.
El niño Down independientemente del deficiente mental que tenga, es un
individuo más de una sociedad, nace, vive y se desenvuelve dentro de una
comunidad, con intereses primordiales comunes estos son la satisfacción de sus
necesidades básicas, según estudios realizados por expertos en el proceso de
neuro desarrollo de estos niños (down), su aprendizaje, es igual al de cualquier
niño regular solo que sus pasos son más lentos y pausados, pero su desarrollo de
aprendizaje es el mismo. Según Piaget pasan por los mismos estudios por los que
pasa todo infante para poder llegar al a construcción del conocimiento por tanto
este puede adaptarse a una sociedad que presente sus mismos procesos, la etapa
preescolar ayuda al niño a integrarse a la sociedad mediante su independencia
personal.

Por lo tanto el niño Down requiere la atención de una institución preescolar.

Si se considera al niño Down como individuo; pero se instruye mediante escuelas


o instituciones especiales, es verdad que no le quitamos el derecho a ser educado,
pero si le coartamos su educación pues no estamos realmente integrándolo a una
sociedad real, si no a una sociedad ficticia creada únicamente con un tiempo
limitado después de un cierto periodo desaparecerá dejando al infante a una
sociedad que está muy lejos de ser parecida a donde le enseñamos a
desenvolverse de ese modo su independencia no será equilibrada pues él se
manejara con normas y procesos adaptativos muy diferentes a los que él vivió
planteándose en el niño, el problema de su diferenciación.

Él es un niño como todos, juega, aprende, come, sueña e imagina por lo tanto
debe convivir con todos los niños, no solo con los que presentan la misma u otra
atipicidad, pues si bien es cierto que su proceso de aprendizaje es más lento y se
desarrolla de acuerdo a sus propias habilidades, también es cierto que este
proceso es similar al de todos los niños entonces por qué robarles el derecho de
desarrollarse en el mismo ámbito de todos los niños.

Para que su proceso de aprendizaje pueda ser más completo no se debe valer de
medios que puedan ayudarle si no a un mismo paso si a un paso más adecuado y
adaptando al de todos los niños,

Para ello se basa en la educación personalizada, que se maneja mediante las


habilidades que el niño vaya dominando con mayor facilidad.
1.4 ALCANCES Y LIMITACIONES
La presente investigación se realiza con el principal objetivo de dar a conocer de
los niños con síndrome de Down; a fin de establecer los daños que puedan
ocasionar la falta de conocimiento de este tan importante tema los resultados
obtenidos beneficiaran a los estudiantes de 5to año, ya que por medio de esta
investigación se busca disminuir la discriminación en cuanto a las personas con
síndrome de Down. La presente investigación busca conocer la percepción que se
tiene sobre las personas con este síndrome dentro de la sociedad.

Alcance pedagógico: Como puede inferir, cada docente de orientación para que
participen con guiar a los estudiantes mediante el trabajo que se presenta

Alcance psicológico: Otra forma de contribuir es educando a cada estudiante


psicológicamente acerca del síndrome de Down.

Alcance social: Para lograr llegar a un alcance social, se quiere dar a conocer a la
sociedad todo aquello que tenga que ver con el síndrome de Down y para que
sepan dar un buen trato a los niños(as) con síndrome de Down.

1.5 DELIMITACIONES
Esta investigación puede ser utilizada como base para futuras investigaciones
sobre el tema tratado con la finalidad de ampliar lo que se ha recabado. No existe
cura para el síndrome de Down y tampoco hay certezas acerca de cómo prevenir
el error cromosómico que provoca el síndrome de Down., así como la aplicación
para organizaciones privadas o entidades públicas que no tengan similares
características a la entidad del estado investigada, como otra limitante que se
presentó en este trabajo de investigación fue el tiempo; la falta de interés en los
estudiantes, la falta de orientación y educación sobre dicho tema.
CAPITULO II
MARCO TEORICO
2.1 ANTECEDENTES
El síndrome de Down, se reconoció hace un siglo como una entidad nosológica
que se había identificado como un nombre impropio, que fue explicado
etimológicamente hace 21 años y desde entonces se ha convertido en unos de los
mayores enigmas de la medicina.
En 1846, el doctor Edouard Seguin de Francia fue quien reconoció el termino de
Síndrome por primera vez, quien dio una descripción detallada 20 años más tarde,
en el cual decía que se oponía a la analogía mongólica aduciendo que el parecido
se debía simplemente a una reducción o acortamiento de la piel en el margen del
parpado, igualmente atribuía el trastorno a una forma de “cretinismo furfuráceo”
describiendo la apariencia típica de la piel como rosada, lacticinosa y descremada
con un defecto del deformidades de los dedos y la nariz, labios y lengua hendidos
y una conjuntiva roja y ectópica que se proyecta para suplir la escasez de la piel
en el borde de los párpados.
En 1866, el médico John Langdon Down, describió el termino Síndrome de
Down llamándolo “Mongolismo” que era una forma de regresión al estado
primario del hombre, semejante a la raza mongólica, y clasifico los diversos tipos
de idiocia congénita en etíope, malayo e indo América

En 1875, el doctor Torres del Toro advierte que la primera comunicación medica
sobre el síndrome de Down, se presento en un congreso efectuado en Edimburgo,
junto con los doctores John Frazer y Arthur Michell, llamaron la atención sobre la
corta vida que tiene los niños con síndrome de Down y su tendencia marcada en
el cráneo redondo, definiéndolo así como una anomalía cromosomita manifestada
con un cromosoma externa o supernumerario, siendo el número de cromosomas
normal de 46, distribuidos en 23 parejas, es decir que existe un cromosoma extra
en la pareja 21 y es así como dichos individuos poseen un total de 47
cromosomas y en síndrome de Down el par de cromosomas numero 21 se divide
en tres en lugar de dos, haciendo así una trisomía 21, que da lugar a tener
diversos grados de retraso mental y una serie de rasgos físicos mongólicos.
2.2 CONCEPTO DEL SINDROME DE DOWN.

Las personas con síndrome de Down nacen con un cromosoma de más. Los
cromosomas son estructuras que contienen genes, y estos contienen las
instrucciones de vida y se heredan de los padres. Normalmente, nuestras células
contienen 23 pares de cromosomas y se heredan 23 cromosomas de cada uno de
los padres. En el síndrome de Down, durante la división celular hubo un error,
generalmente al formarse el embrión, y esto hace que se presenten tres
cromosomas 21 en lugar de dos como es lo normal. Por lo tanto, luego de la
fecundación del óvulo con el espermatozoide, las células tienen 47 cromosomas,
en lugar de 46 como es lo normal.. Generalmente va acompañada por un retraso
mental que puede ir desde leve hasta severo teniendo un coeficiente intelectual
de 50 como promedio; fue en 1959 cuando el doctor Lenjeune observo que las
personas que tenían síndrome de Down presentaban un cromosoma extra.

Se puede comprender entonces que el síndrome de Down se refiere a la


presencia de tres cromosomas de un tipo particular en lugar de los dos normales,
es decir que hay una desigualdad cromosomica conocida también como trisomía
21.

No se conocen con exactitud las causas que provocan el exceso


cromosómico, aunque se relaciona estadísticamente con una edad materna
superior a los 35 años. Las personas con síndrome de Down tienen una
probabilidad superior a la de la población general de padecer algunas
enfermedades, especialmente de corazón , sistema digestivo y sistema
endocrino, debido al exceso de proteínas sintetizadas por el cromosoma de
más. Los avances actuales en el descifrado del sistema humano están revelando
algunos de los procesos bioquímicos subyacentes a la discapacidad cognitiva,
pero en la actualidad no existe ningún tratamiento farmacológico que haya
demostrado mejorar las Capacidades intelectuales de estas personas.

El síndrome de Down se caracteriza por una apariencia física típica, discapacidad


intelectual y retrasos en el desarrollo. Además, puede estar asociado con
enfermedades cardíacas o de la glándula tiroides.

La Organización Mundial de la Salud calcula que aproximadamente un bebé cada


1.000 bebés o uno cada 1.100 bebés nacen con el síndrome de Down en todo el
mundo.
2.2.1 Causas del Síndrome de Down
El síndrome de Down está provocado por un cromosoma adicional como
consecuencia de un problema durante la división celular, pero se desconocen las
causas de este problema. No obstante, las probabilidades de tener un bebé con
síndrome de Down aumentan a medida que aumenta la edad de la madre. Para la
madre, las probabilidades de tener un bebé con síndrome de Down son las
siguientes:

 20 años de edad, es de una en 1500


 30 años de edad, es de una en 900
 40 años de edad, es de una en 100

Sin embargo, la mayoría de los bebés con síndrome de Down nacen de mujeres
menores de 35 años, ya que representan la mayoría de la población gestante.

Las probabilidades de que usted tenga un bebé con síndrome de Down no


tienen nada que ver con el lugar donde vive, su clase social o su raza. No se
puede hacer nada antes ni durante el embarazo para cambiar las probabilidades
de que el bebé tenga síndrome de Down.

2.2.2 Tipos de Síndrome de Down


Hay tres tipos de síndrome de Down:

 La trisomía: del cromosoma 21 ocurre cuando todas las células tienen un


cromosoma 21 adicional. Esto ocurre en la mayoría de las personas que
tienen síndrome de Down.

 La traslocación: ocurre cuando un fragmento adicional del cromosoma 21


se adhiere a otro cromosoma. Esto ocurre en aproximadamente una de
cada 25 personas que tienen síndrome de Down.

 El mosaiquismo: ocurre cuando algunas células tienen un cromosoma 21


adicional, pero no todas. Esto ocurre en aproximadamente una de cada 50
personas que tienen síndrome de Down.
2.2.3 Caracteristicas del Síndrome de Down
Vocalizan menos al manipular objetos exploran durante menos tiempo los
objetos exhiben mas conductos sin objetivo.

Se puede llegar a explicar tal déficit, por el hecho de que los niños con
Síndrome de Down carecen de algunos soportes cognitivos o estrategias que
permiten a cualquier otro niño empezar a reorganizar y encontrar las demandas
del mundo circundante de forma adecuada. Precisamente alguna de estas
estrategias constituyen el mantenimiento y dirección de la atención que permite
la organización de la información y de la conducta.

Los muchos estudios sobre el sensorio motor de los niños con Síndrome de
Down, permiten arribar a algunas conclusiones:

 Presencia de un factor asincrónico de desarrollo y una mayor variabilidad


en las capacidades sensorio motoras

 Demora mas en pasar de un estadio a otro y demuestra mas regresiones

2.2.3.1 Caracteristicas fisicas


Los niños que padecen el síndrome de Down pueden tener rasgos físicos
característicos que hacen que el trastorno se reconozca con una mayor facilidad,
por ejemplo el tener un rostro plano, nariz pequeña, ojos que parecen que se
van a sesgarse, labios y lengua ligeramente prominentes, orejas y manos
pequeñas y cuadradas con dedos cortos y el quinto con forma de curva, estas son
algunas de las características que los niños con síndrome de Down.

Los niños con este síndrome tienden a tener una estatura más baja de lo que es
el promedio entre otros niños, los brazos y las piernas son cortas en relación a su
cuerpo, también son propensos a ser obesos y con muchas probabilidades de
padecer de una anomalía cardiaca congénita.

Algunas investigaciones se ha encontrado que los niños con síndrome Down


tienen una probabilidad del 99% de padecer un retraso mental independiente el
grado del retraso que tengan, ya sea leve, moderado e inclusive grave.

2.2.3.2 Las características físicas


Es lo más difícil de describir puesto que hay una gran variabilidad entre un niño
y otro, tanto en las “diferentes inteligencias” que se traducen en sus habilidades
emocionales, cognitivas y en las de conducta, como en el temperamento. Definir
en qué rango de nivel intelectual puede estar incluido utilizando para ello un
determinado test para “medir” la inteligencia, aporta un dato que tiene cierta
utilidad a efectos administrativos (certificados, pensiones, etc.) o de
investigación, pero sirve poco para conocer a una persona y para ayudarle a
mejorar. A pesar de esa limitación, ayuda a situarse y no programar objetivos
fuera de la realidad. En la actualidad, si se maneja la clasificación tradicional, se
puede decir que la mayoría de los niños con síndrome de Down tienen un retraso
mental de grado moderado, frente a lo que sucedía hace tres décadas. Antes de
extenderse los programas de atención temprana y de ofrecerles escolarización
adecuada, la mayoría evolucionaban con retraso mental de grado severo. Si
queremos utilizar la cifra del coeficiente intelectual podemos afirmar que la
mayoría de las personas con síndrome de Down tienen un Coeficiente intelectual
entre 40 y 70. Un porcentaje pequeño de niños queda por debajo de este nivel y
casi siempre se debe a otras patologías añadidas o a una privación importante de
estímulos y atención. Otro pequeño porcentaje puede estar por encima de 70 y
con frecuencia corresponde a personas con mosaicismo o a personas con
trisomía regular que, desde el punto de vista biológico, han tenido menos
alteración en el cerebro y además han participado en buenos programas
educativos.

Sin embargo, clasificar a un niño pequeño con una palabra o una cifra, poco dirá
de cómo es el niño, qué logros alcanza, qué le motiva para el aprendizaje y cómo
es su proceso de aprender, cómo se siente, cómo se relaciona y cómo irá
evolucionando a lo largo de su vida.

Si se observa su evolución, podemos comprobar cómo en las primeras etapas


de la vida el cociente de desarrollo no difiere mucho del de otros bebés sin
discapacidad. Conforme transcurren los meses y los años, el niño progresa en
todas las áreas del desarrollo pero a un ritmo más lento que los otros niños, por
lo que inevitablemente el cociente de desarrollo o, posteriormente, el cociente
intelectual van disminuyendo. Con esto no significa, obviamente, que el niño
retrocede, sino que su progreso de acuerdo a su edad de desarrollo y su edad
mental, aumentan aunque más lentamente conforme pasan los años.

Sin embargo, como dato positivo no hay patrón, estancamiento o meseta


después de la adolescencia si se sigue trabajando adecuadamente. Es
importante destacar dos aspectos fundamentales: una intervención adecuada
desde las primeras etapas de la vida y mantenida en la infancia, puede lograr que
el niño desarrolle al máximo su potencial biológico. Esta es la diferencia entre la
población actual con síndrome de Down frente a la de hace tres décadas. Por eso,
como grupo han mejorado aunque el síndrome de Down en sí mismo, en sus
condiciones biológicas es el mismo. Esta última afirmación conduce
necesariamente a la segunda afirmación: el progreso y el desarrollo no son
ilimitados, sino que tienen los límites biológicos que la propia herencia genética
ha marcado en cada ser humano. Lo mismo sucede con cualquier otra persona,
aunque al principio, por la influencia del cromosoma extra, las posibilidades son
más pequeñas, y no podrá sobrepasarse a base de muchos ejercicios, terapias,
actividades, etc. Al contrario, un exceso de actividades “terapias” podría
perjudicar seriamente la evolución del niño, provocando efectos secundarios
indeseables.

2.2.4 Complicaciones del Síndrome de Down

Existen varias complicaciones relacionadas con el síndrome de Down. Las


personas que tienen síndrome de Down tienen más probabilidad de presentar lo
siguiente:

 Problemas en la estructura del corazón, lo que puede requerir cirugía.


 Problemas oculares, como miopía, hipermetropía o cataratas.
 Problemas de audición, desde la sordera leve hasta la total.
 Problemas de tiroides, como niveles bajos de la hormona tiroidea o, menos
frecuentemente, niveles altos.
 Sistema inmune deficiente, por lo que hay más propensión a infecciones en
el pecho, tos y resfriados.
 Problemas del sistema digestivo, como obstrucciones; los bebés pueden
tener problemas para alimentarse y es posible que no aumenten de peso
normalmente y requieran cirugía.
 Demencia temprana (ocurre entre 20 y 30 años antes que en el resto de la
población).
 Leucemia.

Es importante que las personas que tienen síndrome de Down se hagan


chequeos médicos frecuentes para poder diagnosticar y tratar estas
enfermedades en las primeras etapas.

Dados los problemas de salud relacionados con el síndrome de Down, las


personas que tienen esta enfermedad tienen una menor expectativa de vida, de
entre 50 y 60 años. Sin embargo, el avance en los conocimientos médicos y una
mayor conciencia de los estilos de vida saludables han permitido que las
personas con síndrome de Down vivan más tiempo que en el pasado.

2.2.5 Desarrollo
Todas las personas con síndrome de Down tienen alguna dificultad de
aprendizaje, pero el grado de dificultad varía considerablemente según la
persona. Los niños/as con síndrome de Down generalmente aprenden a hablar,
caminar, leer y escribir, pero el aprendizaje es más lento que en otros niños/as de
la misma edad. Las personas con síndrome de Down aprenden a hacer cosas en la
vida a distintos ritmos. Si usted tiene un hijo/a que tiene síndrome de Down, no
existe la manera de medir el futuro desarrollo de su hijo/a, pero con el apoyo
adecuado usted podrá ayudarle a alcanzar todo su potencial. Los programas de
intervención temprana pueden ofrecer apoyo en todas las áreas del desarrollo
infantil.

2.2.5.1 Desarrollo motor


Las adquisiciones y logros evolutivos de un bebé con Síndrome Down presentan
un retraso para lo cual es fundamental facilitar programas adecuados de
actividades físicas, que favorezcan su desarrollo psicomotor. Un pequeño con
Síndrome Down, presenta en lo relativo a coordinación de motricidad fina, sí hay
déficit, pero en la percepción y habilidades perceptivas motoras no hay tantas
diferencias con los otros niños sin Síndrome Down.

2.2.5.2 Desarrollo cognitivo y el lenguaje


El desarrollo cognitivo sigue un curso que generalmente es típico de la
secuencia del mismo, con amplias diferencias individuales, (los Coeficientes
Intelectuales tienen un promedio de unos 50 con variaciones entre 30 y 70) y con
unas áreas específicas, notables y fenotípicamente características de retraso
adicional en el lenguaje expresivo y en la memoria verbal a corto plazo. La
velocidad o tasa de desarrollo cognitivo, medida por las tareas sensorio motoras
de Piaget, se retrasa a partir de los dos años de vida, y parecen guardar relación
en la infancia con el índice de retraso en el proceso de mielización de los axones
neuronales en el cerebro, en las que se reflejan en los primeros meses; señala
retrasos madurativos y déficit perceptivo- cognitivo típicos del síndrome. El
contacto se da a los 4-5 meses cuando comienza a explorar el ambiente extra
materno, siendo la máxima frecuencia hacia los 6-7 meses.

El mirar a la madre es una preferencia que no se ve en los niños con


deficiencias; hay una cualidad interpersonal más que referencial inclusive en los
niños Down de 12 a 23 meses.

Es de notar que este déficit en el contacto ocular con su madre, provoca


alteraciones en la interacción madre-hijo comprometiendo la comunicación y el
conocimiento del medio que lo rodea, así como de la atención. Estos procesos de
exploración se alteran por la dificultad de establecer movimientos oculares
controlados en estos bebés. Referente a la atención, a los 9-10 meses de edad de
desarrollo, los niños normales evidencian mayores conductas exploratorias,
mientras que los afectados por el Síndrome de Down miran más los juguetes sin
llegar a explorar el medio y tirando los juguetes.

Hacia los 12 a 18 meses, siguen centrándose más en los juguetes siendo


menores las interacciones con su madre y con el medio.

A los 28 meses aún muestran conductas repetitivas y menos contacto con su


madre. Dentro de las áreas más atrasadas en estos niños, se destaca la del
lenguaje en su faceta expresiva. Así observamos que durante los primeros meses
emiten menos vocalizaciones que los demás bebés, aunque a partir del los 4 a 6
meses, incrementan sus emisiones.

El desarrollo del lenguaje en general y del vocabulario es muy lento y difícil. Es


así que la primera palabra con sentido referencial suele aparecer hacia los 20- 24
meses, teniendo en cuenta las diferencias individuales.

Evoluciona mejor el lenguaje comprensivo y las primeras frases se logra en


alrededor de los 3 ó 4 años. De manera que los niños con Síndrome de Down
están en el mismo nivel de desarrollo cognitivo que los demás niños al principio
de la comprensión y producción nombres de objetos. Pero una vez que empieza
la adquisición del lenguaje, el desarrollo temprano del vocabulario comienza a
caer por debajo de su desarrollo cognitivo. Ya desde la etapa preescolar.

La causa debemos buscarla en la hipotonía de los músculos de la articulación y


en el retraso de la maduración neuromotora. Ya que se ha comprobado que tiene
problemas otológicos y auditivos significativamente mayor que otros niños no
deficientes. No está claro porque los niños con Síndrome de Down tienen un
particular problema con la comprensión de la palabra, lo que les lleva a una
menor atención a los estímulos hablados.

Algunos autores como Elliot, Weeks, Hartley hacen referencia a una cierta
dominancia hemisférica derecha para el procesamiento del lenguaje,
comentando una posible preferencia del oído izquierdo para procesar los
estímulos lingüísticos recibidos en forma auditiva.

A pesar de todo, no parece estar claro que el hemisferio derecho sea el


dominante en el lenguaje de los niños con el síndrome.

De manera que aún no podemos concluir que las alteraciones asociadas al


síndrome de Down provengan de una disfunción específica del hemisferio
izquierdo. Los tres aspectos que parecen más atrasados en la articulación del
lenguaje son: La capacidad de reacción e iniciativa del niño a referencia ocular, La
organización pre-conversacional en cuanto a la toma de turnos en la interacción
vocal.

El carácter apático y tranquilo podría incidir a la hora de iniciar la comunicación


verbal ya que tienen demandas no verbales hacia los objetos. Y es precisamente
esto importantísimo en el desarrollo del lenguaje expresivo, por Ejemplo: el
retraso en la aparición de la sonrisa social; se presenta alrededor de las 7
semanas y en los no deficientes a las 4 semanas. Lo mismo sucede con la risa, por
lo tanto éste es un factor importante que va a desempeñar un papel decisivo en
la formación del apego.

El adolescente o adulto que tiene el síndrome de Down va a tener las


capacidades intelectuales de un niño pequeño y en cuanto a su desarrollo mental
pueden continuar hasta los 30 a 40 años de vida, sin embargo eso va a depender
de cuido que tenga dicho niño.

Continuar hasta los 30 a 40 años de vida, sin embargo eso va a depender de


cuido que tenga dicho niño.

Sin embargo el envejecimiento puede ocurrir antes y puede provocar una


reducción en las capacidades cognoscitivas y esto se da porque su cerebro
contiene menos neuronas que un niño promedio.
Los investigadores han descubierto que el cerebro de los adultos y de los jóvenes
que tienen el síndrome de Down, tienden a mostrar placas y laberintos que
parecen ser similares pero no idénticos a los que se encuentran en el mal de
Alzaheimer y al igual que estos cambios se dan el área del hipocampo, ya que
este desempeña un papel selectivo en el aprendizaje y en la memoria.

Alrededor de 25 a 40 % de los adultos con síndrome de Down en la realidad se


vuelven dementes, es decir que pueden perder el sentido de la memoria y la
capacidad de cuidarse de si mismos

2.3 METODOS DE DETECCION DEL SÍNDROME DE DOWN


En la mayoría de los países, el síndrome de Down en el bebé se diagnostica los
primeros días de vida. Los médicos y las parteras tienen entrenamiento para
detectar los rasgos físicos relacionados con la enfermedad. Algunos bebés
prácticamente no tienen rasgos físicos característicos y otros los tienen todos. Un
análisis de sangre para verificar los cromosomas del bebé puede confirmar el
diagnóstico.

En la mayoría de los países se realizan pruebas de detección del síndrome de


Down que se pueden hacer durante el embarazo. Las pruebas de detección se
realizan el primer trimestre (tres meses) o el segundo trimestre (seis meses) con
ultrasonido o mediante un análisis de sangre, o ambos exámenes. Las pruebas de
detección no ofrecen una respuesta definitiva, pero pueden determinar si el bebé
tiene alto riesgo de tener síndrome de Down.

Si las pruebas de detección muestran que el bebé tiene un riesgo alto de tener
síndrome de Down, se pueden realizar otras pruebas diagnósticas, como la
biopsia de corion o la amniocentesis. La biopsia de corion consiste en insertar
una aguja en el útero para tomar una muestra de células (llamadas vellos
coriónicos) de la placenta. La amniocentesis consiste en tomar una muestra del
líquido amniótico del útero con una aguja. Estas pruebas implican algunos
riesgos, por lo que generalmente sólo se recomienda que se las realice si las
pruebas de detección anteriores determinaron que hay probabilidades de que el
bebé tenga síndrome de Down.

También se emplea la ecografía para examinar a un feto durante el primer y


segundo trimestre. Pero la sensibilidad de los marcadores ecográficos es
controvertida. La translucencia nucal es evaluada entre las semanas 11 a 14 e
identifica entre el 27% y 89% de embarazos con síndrome de Down. El
engrosamiento del pliegue nucal. Uno de los marcadores ecográficos más
importantes en el segundo trimestre ha oscilado entre el 7 y el 75 % en los
estudios publicados. Para establecer un diagnóstico definitivo prenatal, la madre
debe elegir entre la biopsia de vellosidades coriónicas en las semanas 8 a 11 de
embarazo, o la amniocentesis durante el segundo y tercer trimestre, la cual
consiste en la extracción de una muestra del líquido amniótico que rodea al feto
humano en el interior del útero. Las células fetales que se obtienen de este
líquido se cultivan en un laboratorio para descartar la presencia de anomalías
cromosómicas, defectos enzimáticos, o alteraciones del crecimiento del feto. Esta
técnica suele practicarse durante el cuarto mes de embarazo en aquellos casos
en que se sospeche que puedan existir anomalías hereditarias en los padres,
cuando la edad de la embarazada pueda predisponer al feto a padecer anomalías
genéticas, o cuando la mujer haya sufrido una exposición a sustancias que
pueden dañar el desarrollo del feto.

Después de la inyección de un anestésico local en la piel del abdomen, se


introduce una aguja muy fina a través de éste y de la pared uterina dentro del
amnios, el saco que contiene el líquido amniótico y se extraen por succión
alrededor de 30 ml de líquido para ser analizado.

Esta condición se debe casi siempre a una no disyunción genética, dando al niño
una copia extra del cromosoma 21 en cada célula.

Aparte de los posibles errores de laboratorio, ambos métodos ofrecen un


diagnóstico prenatal concluyente de síndrome de Down, razón por las que
algunas mujeres recurren a ellos directamente sin esperar a los otros métodos de
análisis. El análisis de las células fetales permite pronosticar más de 75 anomalías,
así como el sexo del feto. El uso más frecuente de esta prueba es probablemente
para la detección precoz del síndrome de Down.

La biopsia de vellosidades coriónicas es que en las células fetales cultivadas se


puede estudiar una función concreta o analizar su ADN para detectar una
anomalía congénita.
Ambas técnicas tienen cierto riesgo de producir aborto espontáneo: 0,25 %0,30
% en el caso de la amniocentesis (Powell, 2000), y algo más en la biopsia. Por eso
se suelen reservar estos procedimientos a mujeres con más de 35 años cuya
probabilidad de tener un hijo con síndrome de Down está.

El síndrome de Down es la condición que se relaciona con alguna desigualdad


en el par de cromosomas que se conocen como el numero 21, por lo general se
asocia con una trisomia o presencia de un cromosoma extra además del par
normal, y también se le llama trisomia 21. (Sarason), esto nos da a entender que
síndrome de Down se da por una alteración genética del individuo a la Aparicio
de un cromosoma más en el cariotipo normal de un individuo, es decir que son
46 cromosomas que tiene el individuo “normal” y que al aparecer 47
cromosomas y cuando este cromosoma extra se junta al par 21, a eso se le
denomina “trisonomia 21”.

Hoy en día no se conoce la causa de las dos terceras partes de las anomalías
genéticas. Se piensa que algunas malformaciones cardiacas y de la columna.

2.4 TRATAMIENTO Y REHABILITACIÓN


Hoy se puede asegurar que ningún medicamento ha probado su eficiencia para
mejorar los problemas que lleva consigo el Síndrome de Down no hay ninguna
medicina milagrosa, el único, milagro que cabe esperar es su adecuada
educación.

2.4.1 Nutrición
Los niños con síndrome de Down tienden a desarrollar con menor frecuencia
una cardiopatía o la hipertensión arterial (Brattstrom y col., 1987), han de seguir
las mismas recomendaciones sobre la nutrición que la población general. En
pocas palabras, esto significa que han de seguir una dieta elevada en
carbohidratos complejos y baja en grasa (el conocido modelo de la pirámide
alimenticia).

La obesidad es frecuente en la población con síndrome de Down, y los estudios


recientes sugieren que se la considere un problema serio de salud pública que
merece permanente investigación. Otros estudios nos indican que los niños con
síndrome de Down tienen el metabolismo ms lento que la población general
Como media, las personas con síndrome de Down queman 200-300 calorías
menos por día en reposo. Además, si se intenta corregir este metabolismo más
lento sólo mediante la dieta, hay riesgo de que aparezca un déficit nutricional; de
ahí que se recomiende a los adultos que realicen ejercicio físico para evitar el
aumento de peso.

2.4.2 Ejercicio
¿Qué entendemos por ejercicio de modo regular? Generalmente, consiste en
20-30 minutos de ejercicio aeróbico al menos 3 días por semana. Los ejercicios
aeróbicos comprenden el caminar a paso ligero, natación, ciclismo. No obstante,
hemos visto que el realizar actividades sociales, no necesariamente ejercicio,
ayuda a la gente con síndrome de Down a mantenerse próxima a su peso
corporal ideal. Resultan beneficiosos los grupos de teatro, la jardinería, las visitas
a museos y otras actividades de este tipo.

Los médicos aconsejan con frecuencia que cualquiera que se proponga un


programa de ejercicio físico se haga primero un examen físico. Esto es
especialmente importante para los niños con síndrome de Down ya que pueden
tener ciertos problemas físicos que se vean afectados por el ejercicio.

Alrededor del 40-50 % de los niños que nacen con síndrome de Down tienen
cardiopatía congénita. Suele corregirse antes de la adultez, pero no todos han
sido sometidos a la cirugía. Además, algunos estudios demuestran que los niños
(as) con síndrome de Down pueden desarrollar más adelante alguna
enfermedad valvular. De ahí la importancia de que el médico valore la condición
del niño (a) antes de que inicie su régimen de ejercicio. Puede ser necesario
reducir el tiempo de ejercicio o su intensidad.

2.5 LA EDUCACIÓN DEL NIÑO CON SÍNDROME DE DOWN


La medicina en la actualidad se ve imposibilitada a brindarles a estos niños una
solución eficaz a sus limitaciones por lo que esta se ha buscado en otros campos
con el objeto de habilitarlos. Es por ello que se ha enfocado el problema al Área
educativa.

Los principales objetivos de la educación deben ser: La coordinación motora, de


movimientos gruesos y finos. La comunicación interpersonal, El lenguaje, los
hábitos de autonomía personal y competencia social, Evitar la adquisición de
conductas inadecuadas, Los aprendizajes escolares, La preparación para el
trabajo, El desarrollo de la personalidad.

La educación comienza desde el nacimiento; la primera infancia del niño es muy


importante para su desarrollo pleno y la relación madre – hijo configura la
afectividad y la personalidad. En el caso de un niño cuya deficiencia es conocida
desde el nacimiento las relaciones se distorsionan y por lo tanto los primeros
aprendizajes se ven afectados, de manera que la educación debe ser tan
temprana como sea posible, que ayude a la estimulación del lenguaje y el
desarrollo cognitivo del niño con Síndrome de Down.

Las posibilidades de aprendizaje de un niño con este Síndrome de Down son


amplias y sus adquisiciones de habilidades, pueden hacer de este niño un sujeto
bien integrado familiar y socialmente.

El nivel intelectual varía muchísimo, hay algunos deficientes severos y aún


profundos, así también los hay con cocientes intelectuales muy próximos a la
normalidad.

Dentro del programa educativo merecen especial atención los objetivos que se
centran en la coordinación motora, tanto en movimientos gruesos como finos.

El lenguaje es el problema que más angustia a las familias por su complejidad y


por lo tanto requiere mayor atención. El habla no es un fenómeno unitario, en él
intervienen la respiración, la fonación, la articulación, el ritmo, la audición por lo
tanto se debe empezar con una reeducación adecuada lo más temprana posible.

La comprensión verbal parece ser mayor que la posibilidad de expresión debido


a la lentitud de las respuestas y a las dificultades de evocación.

Las alteraciones de la configuración neuronal, la hipotonía generalizada y las


relaciones familiares distorsionadas durante la infancia son las principales causas
de los problemas de las personas con Síndrome de Down, cuyo único remedio es
una educación adecuada, impartida desde el nacimiento.

Hay que tomar en cuenta el apoyo que se les brinda a las personas por medio
de un sistema de apoyo.
El camino hacia la habilitación de estos niños ha tenido varios obstáculos. No se
les quería educar porque eran considerados deficientes mentales profundos o
por que morían a temprana edad, porque se consideraba un castigo de Dios
hacia los padres herejes. Incluso se llegó a creer que los “deficientes” podían ser
el resultado de los pecados cometidos por los padres y estos no debían modificar
la voluntad divina, debían resignarse con esta situación; finalmente se llego a la
conclusión de que estos niños deben de ser educados en escuelas especiales.

La escuela como institución educativa utiliza métodos y procedimientos


especiales para lograr el máximo desarrollo del niño con Síndrome de Down en
las esferas: cognoscitiva, psicomotora, del lenguaje, afectiva y social; en su
dinámica interna exige de una especial organización para cubrir con todos los
profesionales idóneos, su desarrollo integral.

Considerando como principio básico en la educación del niño con Síndrome de


Down, utiliza todas aquellas posibilidades que presenta (por mínima que sea su
manifestación) para lograr una mejoría y una nueva adquisición en su
aprendizaje.

2.5.1 La necesidad del aprendizaje de un niño con Síndrome de Down


El sistema educativo, junto al núcleo familiar, ha de proporcionar las
habilidades necesarias para que los jóvenes lleguen a ser ciudadanos autónomos
y útiles a la comunidad, esto, es válido para el conjunto de la población y en las
personas con Síndrome de Down se convierte en algo esencial para una
integración social que tradicionalmente ha resultado dificultosa precisamente
por la carencia de un proceso escolar especializado.

Los niños con Síndrome de Down son capaces de permanecer sentado


meciendo un muñeco. Como no comete travesuras pasa inadvertida y sus padres
no se preocupan de ofrecerle los estímulos que necesita. Es necesario que
alguien le proponga actividades concretas y le ayude a dar los pasos sucesivos.
Estos niños pasan por todas las etapas de desarrollo y crecimiento pero
permanecen en cada una de ellas más tiempo que el niño normal. Tienden a
sufrir regresiones si carece de guía y estímulos adecuados.

2.5.2 Programa de educación


La educación se concibe como un proceso de aprendizaje y de cambio que
forma parte de toda la vida de las personas, la educación especial se entenderá
como el proceso de aprendizaje y de cambios adaptado para atender a las
personas con Capacidades especiales, es decir que la educación, es aquel medio
que se le da a cualquier persona que tenga características físicas, sensoriales o
mentales diferentes a las de los demás, aunque sea que tenga la educación se da
por métodos o recursos que las instituciones tienen. Comenius estaba
profundamente convencido de la posibilidad de educar a todos los niños con
deficiencias, por eso dijo: “no se puede dejar de incluir en la educación humana a
nadie, excepto a quien no sea humano” define la educación especial como las
intervenciones y apoyos adicionales que un alumno necesita en su proceso
educativo, la educación especial debe entenderse a demás como un proceso
flexible, integral y dinámico, es decir que la educación sirven para proporcionar
mayor estimulación a los niños(as) muy pequeños con síndrome de Down o con
cualquier otra limitante o Capacidad especial que tengan.

Con frecuencia la intervención comienza pocos días después del nacimiento con
programas de terapia física, los programas para los niños (as) ofrecen una gran
variedad de actividades para ayudar a desarrollar las habilidades cognoscitivas y
físicas. Los padres de familia también reciben una capacitación o un proceso
educativo para tomar parte en las actividades de estimulación de sus hijos.

Durante la infancia los niños con síndrome de Down exploran su entorno de la


misma forman que los demás niños “normales” y durante el periodo preescolar
su desarrollo se ve más lento que el de los demás.

Existe una diferencia entre los niños que tienen el síndrome de Down con los
otros niños “normales” y que los primeros se caracterizan por tener menos
comportamientos explorativos que los segundos y por ende no son tan activos en
la investigación de su entorno.

Durante la niñez y la adolescencia, los niños con síndrome de Down tienen


menos tonicidad y coordinación, es decir que son menos activos y que realizan
las tareas con lentitud y tienen menos equilibrio que los otros niños “normales”.
Y cuando llegan a la edad escolar sus retrasos en el desarrollo físico y cognitivo
empiezan a causar más problemas, con frecuencia el déficit en la memoria a
corto plazo puede causar un mal desempeño; ya que la memoria auditiva es en
esencialmente baja y por ende son menos capaces de entender una
información verbal, les cuesta seguir instrucciones, prestar atención a varias
cosas y a la vez expresar con claridad lo que piensan y/o necesitan.

El adolescente y el adulto tienen las capacidades de un niño pequeño, su


desarrollo mental puede continuar de los 30 a los 40 años, si se encuentran en un
ambiente estable.

Dentro del entrenamiento que se tiene en el programa de educación, es la


utilización de la técnica del modelamiento, esta técnica se demuestra por medio
de una comparación tanto del grupo de instrucción como del grupo control.

2.6 ADAPTACIÓN DEL NIÑO (A) CON SÍNDROME DOWN A LA


SOCIEDAD.
Si los adultos con síndrome de Down han de alcanzar un grado de
independencia y aprovechamiento en sus vidas diarias, es esencial que se les
ayude a desarrollar las habilidades adaptativas. Sin embargo, parece que además
de dominar estas actividades de la vida diaria, existen otras habilidades que
desempeñan también un papel crítico para alcanzar con éxito esta adaptación. Y
comprenden el aprendizaje del lenguaje expresivo, el mantener creencias y
actitudes personales que sean positivas, el comprender temas sociales e
interpersonales, y el desarrollar unos modos de abordar los cambios de la vida
diaria de una manera creativa y flexible.

Las personas con síndrome de Down tienen necesidades médicas y sociales


especiales, pero pueden llevar una vida plena, estudiar una carrera, tener un
trabajo y establecer relaciones, y vivir independientemente.

2.6.1 Evaluación de habilidades básicas


La mayoría de las personas con síndrome de Down puede realizar su aseo
personal rutinario y demás actividades relacionadas con su higiene personal,
actividades de la casa y preparación de alimentos. Muchos pueden emplear un
horno o el microondas, poner la lavadora y elegir con asesoramiento su ropa.
Entre las habilidades que requieren una ayuda más directa están el uso de
transporte público, la planificación de los menús, la compra diaria de alimentos,
el manejarse de forma suelta por la colonia, y el uso y cálculo del dinero, el
cortarse las uñas, cepillarse los dientes.

2.7 LA FAMILIA
El entorno básico, inicial, de cualquier persona es la familia. Comienza aquí,
inexcusablemente, el trabajo para proporcionar a las personas con Síndrome
Down las condiciones más favorables para su desarrollo.

Aunque el niño con Síndrome Down sea, desde los primeros momentos, objeto
de una atención intensiva por parte de los médicos y educadores no debe
olvidarse que, como cualquier otro niño, debe estar rodeado de la gente que lo
ama, lo estima, lo admira... y se lo demuestra. Pero esto no debe convertirse con
el tiempo en una sobreprotección que anule las iniciativas y la intimidad de los
niños, o la de los propios familiares.

La familia debe conseguir la máxima cantidad de información y hacer partícipes


de ella a los amigos y vecinos. Con su actitud, los padres marcan la pauta de
comportamiento de las personas que rodean al niño, según lo traten los padres
así lo tratarán los demás. La familia es la plataforma de lanzamiento para que los
chicos con Síndrome Down empiecen su integración en el barrio, en sus entornos
más inmediatos. Probablemente, la idea central es normalidad, el joven con
Síndrome Down es como cualquier otro, con sus derechos, obligaciones y
expectativas. Estos avances iníciales en la integración social constituyen los
primeros pasos para las futuras posibilidades de autonomía y son fuente de
satisfacción para el conjunto familiar.

Se ha demostrado ya que los niños con síndrome de Down tienden a estar más
sanos cuando están socialmente activos con amigos, familia, compañeros de
trabajo. Aprovechándose de las oportunidades sociales, refuerzan su sentimiento
de autoestima, de bienestar, de felicidad. Tanto los estudios en la población
general como los nuestros en la población con síndrome de Down, favorecen la
idea de que estos sentimientos contribuyen a una buena salud en general.

2.7.1 ¿Qué efectos tendrá en la familia?


No hay ninguna prueba que el tener hermanos con síndrome de Down tenga
algún efecto negativo importante o permanente sobre la gran mayoría de los
niños. Los niños con síndrome de Down que se han conocido suelen ser muy
tolerantes, con un grado de comprensión muy notable y una gran madurez en su
trato con los demás.

Si los padres encuentran difícil de aprender a aceptar las capacidades especiales


del niño. Si los padres sienten resentimiento hacia el niño con síndrome de Down
los demás niños a menudo desarrollan los mismos sentimientos.

Cuando los padres tienen estas dificultades pueden evitar hablar con los niños;
puede que les sea embarazoso salir con el niño o invitar a los vecinos a casa.
Tales sentimientos son comunes al principio, pero la mayoría de los padres
aprenden a vivir con ellos en los primeros meses.

Siempre habrá ocasiones en que algunos niños ofendan a los hermanos con una
ilusión al discapacitado aunque sea momentáneamente dolorosa para todos. Los
padres son capaces de adaptarse a los conocimientos de la condición del niño.

Cuando se escucha el diagnóstico por primera vez, es posible que la familia


entera viva en un estado de cierta tensión. Algunos experimentan un
sentimiento protector hacia los padres y lamentarán el trastorno y dolor causado
por el nacimiento del bebe. A veces el sentimiento de rechazo de los padres hacia
el nuevo bebe chocará y molestará a un hijo mayor, que necesitará tiempo para
adaptarse, y quizás alguna persona de confianza tendrá que aplicarle la
complejidad de los sentimientos en este momento.

Esto son dificultades momentáneas, especialmente si existe una buena relación


dentro de la familia, que se interesa y dedica más tiempo al hablar de los
problemas, con lo que se puede aliviar mucho el dolor y la tensión nerviosa.
Un dato importante que se infiere del limitado número de estudios que se han
hecho sobre los padres y los hermanos de los niños con el síndrome de Down es
que si se pregunta a los padres si el hecho de tener un hijo(a) con Down ha
tenido algún efecto negativo con los demás hijos, muchos piensan que sí. Los
problemas se pueden relacionar con:

 El grado de independencia que tiene el niño con el síndrome de


Down.
 La presencia de trastornos de comportamientos.
 Los recursos de la sociedad para ayudar a la familia.
Los padres suelen ver los problemas de los hijos de modo bastante distinto a
como los enfocan los propios hijos. La mayoría de los estudios demuestra que la
mayor parte de los hermanos desarrollan fuertes lazos de afecto hacia su
hermano afectado por el síndrome de Down, y sienten que se han beneficiado al
criarse junto a él.

El punto problemático para los hermanos generalmente se relaciona con el grado


de inferencia del miembro con capacidades especiales de la familia, en las
actividades diarias. Las madres de niños con el síndrome de Down, especialmente
los que están creciendo y aprendiendo lentamente, tienen que organizar las
rutinas del hogar cuidadosamente, especialmente en los momentos de mayor
ajetreo, como la hora de ir a la escuela o el trabajo.

2.8 REACCIONES INSTINTIVAS DE LOS PADRES HACIA LOS HIJOS CON


SÍNDROME DE DOWN
Dar a luz o asistir a un parto, y recibir o dar el diagnóstico postnatal de
síndrome de Down no es una experiencia cómoda, ni para los padres ni para la
mayoría de los médicos.

Los padres de familia suelen sentirse ansiosos, asustados, culpables,


enfadados, y en casos excepcionales, con deseos de suicidarse. Según la mayoría
de las madres y padres, los médicos no portaron información suficiente sobre el
síndrome de Down, y rara vez les dieron material escrito o les aconsejaron
relacionarse con grupos de apoyo organizados por padres.

La mayoría de los padres tienen dos sentimientos en el momento del


nacimiento de su bebé, sienten una necesidad de protegerlo, para lo que le
brindarán apoyo y calidez, pero también tienden a tener un sentimiento de
repulsión hacia su hijo; los dos sentimientos son totalmente normales, pero no se
debe de exagerar en el sentimiento de protección, ya que por cualquier cosa que
se diga del niño, podría ser interpretada exageradamente. Tampoco debe existir
alguna exageración sobre el sentimiento de rechazo, que también es normal
sentir, ya que se podría hacer muy difícil el hablar sobre este tema.

Los padres de estos niños, al sentirse muy afectados por la combinación de


estos dos sentimientos, tratan de encontrar un equilibrio entre estas dos.
Los demás niños también pueden sentirse molestos sí algún día los padres
tienen que tomar la decisión de ingresar al niño con síndrome de Down en un
internado o en un hogar. Esto puede provocar un sentido de culpabilidad entre
los hermanos porque sienten que el hermano pasa a una institución especial, a
causa de ellos.

Los padres se sentirán culpables por tener este sentimiento de rechazo con el
niño y lo compensaran con cuidados extremos para el niño.

El mejor sitio para su niño con capacidades especiales es el seno familiar, pero
el niño debe ser tratado como un integrante más de la familia y no sólo como un
receptor de los cuidados de esta, participando a menudo en las actividades
familiares, por lo tanto Es importante encontrar un equilibrio dentro de la familia.

2.9 APOYO MEDICO Y SOCIAL


Si su bebé tiene síndrome de Down, el médico de su hijo/a le brindará a usted
educación especializada, asesoramiento, apoyo y monitoreo. Posiblemente su
hijo/a requiera chequeos médicos frecuentes para realizar pruebas del
crecimiento, de la audición, de la vista y de la tiroides (también es importante
que los adultos con síndrome de Down se sometan a controles regulares de la
vista, la audición y el funcionamiento de la tiroides).

Su hijo/a puede requerir apoyo de parte de otros profesionales de la salud, como


terapeutas ocupacionales, terapeutas del habla y fisioterapeutas. La mayoría de
los niños/as con síndrome de Down puede asistir a escuelas convencionales, pero
también pueden ir a escuelas para niños con necesidades especiales.

Tenga presente que la disponibilidad y el uso de los servicios específicos para


personas que conviven con el síndrome de Down pueden variar de un país a otro.
CAPITULO III

MARCO METODOLOGICO

3.1 NIVEL DE INVESTIGACION


En el desarrollo de la investigación pretendemos describir cada una de las
características que identifican los diferentes tipos de síndrome de Down,
asimismo determinando las causas que excluyen a estas personas del campo
laboral y social principalmente.

Además conocer los niveles educativos de las personas con esta educación es
virtud de promover charlas informativas que permitirán una mejor vinculación,
conocimiento y fortalecimiento del aprendizaje con la finalidad de lograr una
mejor relación e inserción a estas personas en la sociedad por lo tanto podemos
concluir que es un estudio descriptivo.

3.2 DISEÑO DE LA INVESTIGACION


Durante la realización del proyecto se ha consumado que el diseño de la
investigación es documental debido a que para la recolección de datos hemos
acudido a la búsqueda de investigaciones ya realizadas a través de medios
electrónicos e impresos. A la vez identificamos que la investigación también tiene
aspectos de ser un diseño de campo debido a que se debe recurrir a la
recolección de datos a través de instrumentos de recolección.

3.3 POBLACION Y MUESTRA


La población está constituida por la Unidad educativa “Antonio Nicolás Rangel”
con un aproximado de 500 estudiantes, profesores y personal administrativo. La
población en la que se realiza no tiene características especiales, pero de igual
manera son indispensables para poder efectuar las diferentes hipótesis de la
inclusión de personas con síndrome de Down en la sociedad.

La muestra está formada por 20 personas ya sea alumno o docente.

3.4 TECNICAS E INSTRUMENTOS DE RECOLECCION DE DATOS


En el estudio se selecciono el cuestionario para la recolección de datos; dado
que al ser administrado personalmente a los individuos que conforman la Unidad
Educativa ”Antonio Nicolás Rangel”, brinda la oportunidad de establecer contacto
y explicar el propósito del estudio y el significado de los hechos que están
investigando o que no se encuentran claros.

El cuestionario se encuentra conformado por 2 partes, la primera busca la


información siguiente: el nombre, el sexo, la edad y el nivel educativo

La segunda parte explora los aspectos seleccionados con el objetivo de la


investigación como: el conocimiento del síndrome de Down, incorporación a las
actividades sociales, búsqueda de ayuda profesional.
República bolivariana de Venezuela

Ministerio del Poder Popular para la Educación

Unidad Educativa “Antonio Nicolás Rangel”

Mérida, Estado Mérida

CUESTIONARIO
Nombré Sexo Edad .

Nivel Educativo .

1- ¿Usted tiene conocimientos sobre el síndrome de Down?

• Si _______

• No _______

2- Usted lo considera una:

• Discapacidad _______

• Enfermedad _______

• Trastorno _______

• Condición _______

3- ¿Permitirías que una persona con esta condición estudie junto a ti? ¿Por qué?

• Si _______

• No _______

__________________________________________________________________
__________________________________________________________________
__________________________________________________________________
__________________________________________________________________
__________________________________________________________________
4- ¿Los adultos que padecen de síndrome de Down están capacitados para
trabajar como cualquier otra persona? ¿Por qué?

• Si _______

• No _______

__________________________________________________________________
__________________________________________________________________
__________________________________________________________________
______________________________________________________

5- ¿Cómo percibirías la presencia de una persona con esta condición en tu


entorno?

• Cómodo _______

• Incomodo _______

6- ¿Los consideras incapaz de tener una relación estable? ¿Por qué?

• Si _______

• No _______

__________________________________________________________________
__________________________________________________________________
__________________________________________________________________
______________________________________________________

7- ¿Conoce a alguna persona con este síndrome?

 Si ______

 No ______
CAPITULO IV

ANALSIS DE RESULTADOS
En este capítulo se analizaron los cuestionarios que se realizaron en la
U.E“Antonio Nicolás Rangel” a veinte (20) personas que integran la institución.
Aquí se observan las variantes y reacciones que se pueden presentar en la
sociedad. Los resultados obtenidos son los que se presentan a continuación.

4.1 Cuadro 1
SEXO DE LOS ENTRVISTADOS
Clase Frecuencia Absoluta Frecuencia Relativa
Femenino 11 55%
Masculino 9 45%
Total 20 100%
Fuente: Cuestionario realizado en Abril 2018

 Análisis

En cuanto al sexo de los entrevistados la encuesta arrojo los siguientes


resultados 45% el sexo Masculino. En este caso el sexo Femenino predomino con
un 55%.
4.2 Cuadro 2

1-¿USTED TIENE CONOCIMIENTO SOBRE EL SINDROME DE DOWN?

Clase Frecuencia Absoluta Frecuencia Relativa


Si 19 95%
No 1 0,05%
Total 20 100%
Fuente: Cuestionario realizado en Abril del 2018

 Análisis

Esta pregunta arrojo un resultado de que 19 personas poseen conocimiento


sobre el Síndrome de Down equivalentes a 95% en defensa de la opción SI, lo
cual demuestra un indicativo de que existe una extensa población creciente de
las impresiones acerca de estas personas con Síndrome de Down y el otro 0,05%
que es igual a una persona que desconoce caracteres relativos a esta condición
cuya opción fue no.
4.3 Cuadro 3

2- USTED LO CONSIDERA UNA:


 Discapacidad
 Enfermedad
 Trastorno
 Condición

Clase Frecuencia Absoluta Frecuencia Relativa


Discapacidad 4 20%
Enfermedad 4 20%
Trastorno 4 20%
Condición 8 40%
Total 20 100%
Fuente: Cuestionario realizado en Abril 2018

 Análisis:

Esta fue una pregunta que se puede mostrar que un 40% selecciono la opción
de que el Síndrome de Down es una Condición, permitiendo apreciar el apoyo
que la sociedad le puede prestar a este grupo de personas sabiendo que es una
condición. En las demás opciones fueron Enfermedad, Trastorno y Discapacidad
arrojaron un resultado de 20% casa una de estas opciones.
4.4 Cuadro 4

3- ¿PERMITIRIAS QUE UNA PERSONA CON ESTA CONDICION ESTUDIE


JUNTO A TI?
Clase Frecuencia Absoluta Frecuencia Alterna
Si 19 95%
No 1 0,05%
Total 20 100%
Fuente: Cuestionario realizado en Abril 2018

 Análisis:

Esta pregunta permite observar un gran apoyo para dar nuevas oportunidades
de estudio para estas personas ya que el resultado fue de 19 personas
representando un 95% a favor de la opción Si. El otro 0,05% que es igual a una
persona que cuya opción fue no, esto indica que se requiere meditación por parte
de un pequeño grupo de personas.
4.5 Cuadro 5

4- ¿LOS ADULTOS CON SINDROME DE DOWN ESTAN CAPACITADOS


PARA TRABAJAR COMO CALQUIER OTRA PERSONA?

Clase Frecuencia Absoluta Frecuencia Relativa


Si 12 60%
No 8 40%
Total 20 100%
Fuente: Cuestionario realizado en Abril 2018

 Análisis:

Se obtuvo un 60% a favor de la opción Si, siendo un indicador a favor de la


inclusión de personas con Síndrome de Down en la sociedad y el resto a un
equivalente de un 40% selecciono una opción no que es una gran problemática
que está influida por la falta de información relativa a esta condición.
4.6 Cuadro 6

.5- ¿COMO PERCIBIRIAS LA PRESENCIA DE UNA PERSONA CON ESTA


CONDICION EN TU ENTORNO?

Clase Frecuencia Absoluta Frecuencia Relativa


Cómodo 18 90%
Incomodo 2 10%
Total 20 100%
Fuente: Cuestionario realizado en Abril 2018

 Análisis:

Un 90% de las personas optaron la opción cómodo porque ese es su estado


cuando están con una persona de esa condición, esto se da por que la interacción
con estas personas es fácil de acarrear debido a la buena comunicación que son
capaces de desarrollar y un 10% optaron por la opción No por q piensan que no
tienen la misma capacidad de entendimiento y de conversación que las demás
personas. Esto es a causa de la falta de información sobre esta condición.
4.7 Cuadro 7

6- ¿LOS CONSIDERAS INCAPACES DE TENER UNA RELACION ESTABLE?

Clase Frecuencia Absoluta Frecuencia Relativa


Si 11 55%
No 9 45%
Total 20 100%
Fuente: Cuestionario realizado en Abril 2018

 Análisis:

Un 55% de las personas encuestas optaron por la opción Si porque piensan que
las personas con esta condición son muy tolerables y cuentan con la capacidad de
mantener una relación que pueda ser considerada por la sociedad como normal y
un 45% de las personas optaron por la opción No porque piensan que son
inmaduros y que aun crezcan físicamente seguirán pensando como un niño .
4.8 Cuadro 8

7- ¿CONOCE A ALUNA PERSONA CON ESTE SINDROME?

Clase Frecuencia absoluta Frecuencia relativa


Si 8 40%
No 12 60%
Total 20 100%
Fuente: Cuestionario realizado en Abril 2018

 Análisis:

Un 40% conocen a una persona con este síndrome y un 60% han podido tal vez
tener contacto con una persona con esta condición mas no conoce una en
específico.