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“El porvenir está en manos de la clase trabajadora.

Los parias no tenemos nada que perder y en cambio podemos ganar nuestra emancipación que es el porvenir de la familia obrera. Rompamos las cadenas. Fortalezcamos los sindicatos. Mantengamos el espíritu de la lucha de clases” Jaime Balius Mir
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Periódico Comunista Libertario

Región Chilena Enero-Febrero 2014 N°21 Año 4

PARA

EL PUEBLO TRABAJADOR
EN ESTE NÚMERO:

TODOS LOS TIEMPOS SON DE LUCHA
Editorial: CONSTRUCCIONES Y DESAFÍOS PARA EL CAMPO POPULAR Educación: GRANDES DESAFÍOS PARA EL ESTUDIANTADO Trabajador@S: APORTES PARA UNA LÍNEA POLÍTICA SINDICAL Feminismo: EL TEATRO DEL OPRIMIDO COMO HERRAMIENTA DE EMANCIPACIÓN DE LAS MUJERES

Editorial / 2

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Enero-Febrero 2014

2014, construcciones y desafíos para el campo popular

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Periódico Comunista Libertario

Órgano de prensa del Comunismo Libertario - Chile Frente al monopolio de la información por parte de quienes detentan el poder, levantamos esta humilde alternativa informativa, que pretende dar cuenta de aquella realidad que los grandes medios ocultan o tergiversan deliberadamente. Desde una óptica clasista y libertaria, nos encontramos al servicio de las organizaciones que dan la pelea día a día y que aún creen que es posible transformar esta realidad. Apoyar y visibilizar las luchas e intereses de las y los explotados y oprimidos en este pedazo de tierra es la meta que hemos trazado, demostrando que a pesar de todo, no estamos del todo dormidos y que cada vez son más los que se rebelan y comienzan a forjar un horizonte libertario. Editor@s: Nahuel Valenzuela Sebastián Hernández Emilio Urtubia La Mala Sebastián Hernández Adela Velarde Rosa Tristán Colaborador@s en esta edición: Vladimir Benoit Víctor Naranjo Francisco Jiménez Gannicus Hernán González Cristián Villablanca Arturo López Romina Maldonado Daniela Villar Sindicato de Trabajador@s Corporación Sedej Teresa Acosta Carlos Miroslav FECISO Concepción Colectivo Cultural El Estero Agradecemos también a tod@s l@s que hacen posible esta publicación, desde los prensistas, hasta los más anónimos colaboradores. Contactos contacto@periodico-solidaridad.cl distribucion@periodico-solidaridad.cl periodico-solidaridad.cl Facebook (fan page): Periodico-Solidaridad

as nuevas movilizaciones de los trabajadores portuarios marcaron el inicio de este 2014. Lo anterior nos da un anticipo de lo que se viene en las luchas del 2014 en un nuevo contexto político. En este nuevo período, en donde se ha elaborado un nuevo panorama político post-elecciones, las y los libertarios nos veremos enfrentados a tareas primordiales que giran en torno a la centralidad que posee la lucha de la clase trabajadora, afianzando el rearme del movimiento popular en disputa con el reacomodo del bloque neoliberal en el poder. En marzo la Nueva Mayoría asumirá la administración del Estado. Tenemos certezas, de que el nuevo gobierno intentará desarticular a los sectores más avanzados del campo popular, reposicionando el sistema neoliberal por medio de reformas parciales y represión al movimiento popular. El Partido Comunista es un nuevo elemento que será decisivo en la avanzada del reformismo y de este reacomodo neoliberal. Esto lo podemos ver en las negociaciones que se están llevando a cabo entre la CUT y la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC), que es un adelanto, de cómo el nuevo gobierno intentará estabilizar el sistema neoliberal, tratando de blindar y cerrar el ciclo de movilizaciones abiertas por el campo popular. Frente a las últimas declaraciones del presidente de la CPC, Andrés Santa Cruz, quien ha afirmado que agitadores anarquistas están detrás de las movilizaciones de los portuarios, nuestra compañera Melissa Sepúlveda, presidenta de la FECH, respondió que “utilizar el término anarquista es una estrategia que se ha utilizado desde hace mucho tiempo, no solamente con los trabajadores portuarios, sino también ahora con las comunidades mapuche, y en realidad tenerle miedo al anarquismo, que es una corriente ideo-

lógica y que es una fuente de pensamiento, yo creo que no tiene ningún sentido. Aquí lo único que se está diciendo es que en Chile no se pueden vulnerar los derechos de los trabajadores”. Frente a estos cruces de opiniones, entre el vocero del empresariado de Chile y la dirigenta de la FECH, sostenemos que los sectores del bloque dominante estarán alerta a las futuras movilizaciones y al comportamiento del movimiento popular. Esto demanda a que los libertarios y la izquierda revolucionaria en general, deberemos apuntar a la unidad política que se necesita para abordar y trabajar urgentes temas que serán agenda este año; nos referimos derechamente a pensar los contenidos y formas que asumirá el debate en torno a la Asamblea Constituyente, la reforma constitucional, la reforma tributaria y la reforma educacional, ejes temáticos que atravesarán a las diversas expresiones que conforman el campo popular. El movimiento libertario en este complejo y desafiante contexto, tendrá la responsabilidad de dotar de mayor contenido y proyección la unidad multisectorial, la acción directa de masas, la lucha por la soberanía de nuestros recursos, como ejes estratégicos para el actual escenario, como también, la construcción de canales de articulación con el resto de la izquierda de intención revolucionaria; en este sentido saludamos las recientes jornadas de debate popular realizadas por diversas organizaciones y colectivos. Estamos seguros que la izquierda libertaria cumplirá un papel importante en este complejo y arduo esfuerzo de construcción a largo plazo de una alternativa social y política, para y desde los trabajadores y trabajadoras de Chile. ¡Por el socialismo y la liertad! ¡Arriba las y los que Luchan!

Agradecemos a las compañeras y compañeros sindicalistas revolucionarios y anarco-comunistas de norteamérica que gracias a su solidaridad ayudaron a dar continuidad a nuestro proyecto

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“Debemos asumir la tarea de vincular las luchas estudiantiles con los diversos movimientos sociales desde la experiencia concreta y no sólo desde la consigna, solamente así podremos dotarnos de una hoja de ruta clara para afrontar este proceso, construida y articulada desde las bases ”

grandes desafíos para el movimiento estudiantil
por Víctor Naranjo

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l movimiento estudiantil se ha convertido en los últimos años en uno de los principales actores políticos que han dinamizado la escena nacional: ha permitido abrir un nuevo ciclo político de luchas sociales que han comenzado a revertir el reflujo y la descomposición social que atravesaba nuestro país desde el retorno a la democracia. El acumulado de reflexiones y experiencias surgidas al calor de la movilización, han convertido esta experiencia social en un importante campo de construcción para las fuerzas políticas y revolucionarias, ha permitido también, por la transversalidad y radicalidad de sus demandas, interpretar a importantes sectores de la sociedad, en la medida que el movimiento estudiantil

ha ido superando el “sectorialismo” y ha ido avanzando en la construcción, con otros actores sociales, de un diagnóstico común de crítica al modelo económico y político imperante. Sin duda que el principal aporte del movimiento estudiantil ha sido la revalorización de las formas de lucha basadas en la acción directa de masas y la organización popular, hecho que ha ido decantando progresivamente también en mayor articulación con los territorios, los sindicatos y otras organizaciones y luchas que surgen de formas coyunturales. Este nuevo ciclo de luchas abre un nuevo campo de disputa para el proyecto revolucionario. En tanto los movimientos sociales son capaces de tensionar el espacio público y generar movilizaciones de masas:

su articulación y decantamiento histórico podrían ser un terreno fértil para la recomposición del movimiento popular, de tal forma de constituir una fuerza social que sea capaz de generar desde la movilización ganadas concretas y enfrentar a la institucionalidad política-económica que no ha sido capaz de responder a nuestras demandas. El año que comienza se proyecta como un año de grandes desafíos para el movimiento estudiantil; la profundización de nuestras demandas no pasará solamente por generar pisos reivindicativos, sino por darle también un quehacer concreto a nuestros compañeros y compañeras. Es aquí que la multisectorialidad como perspectiva estratégica de construcción adquiere un rol fundamental, en la medida de que uno de nuestros grandes aprendizajes de estos años de lucha, es que solos no podremos conquistar la educación gratuita. Debemos avanzar en constituir un espacio de convergencia de las organizaciones sociales, una plataforma programática y de lucha que permita tensar al modelo económico y político desde la movilización. Su amplitud debe estar dada en asumir distintos modelos organizativos, puesto que el actual grado de descomposición del movimiento popular, su “inorganicidad” y la falta de adhesión a las formas tradicionales de participación social y política, nos instan como revolucionarios a ser originales de tal forma de incorporar la mayor cantidad de experiencias sociales, territoriales, populares, sindicales, culturales, estudiantiles, indígenas, feministas y disidentes sexuales, entre otras. Así también, debemos fortalecer las experiencias concretas donde ejes tales como el control comunitario

se han convertido en elementos politizadores que han permitido sumar a las comunidades locales (como la coyuntura abierta por el proceso de cierre de los colegios) a la movilización por la construcción de un nuevo sistema de educación pública gratuita y de calidad. La construcción de un proyecto educativo y popular de educación, construido por los diversos actores sociales, como proyecto contra hegemónico al proyecto educativo neoliberal, es también una tarea pendiente del movimiento estudiantil, y dónde la multisectorialidad asume también un rol fundamental, en la medida que este proyecto permita ser un eje aglutinador y una experiencia social concreta que nos permita ir avanzando en un cuestionamiento al modelo más profundo y en una transformación radical del mismo a partir de claridades programáticas. La lucha es de largo aliento y debemos prepararnos para enfrentarla. La capacidad que tengamos de traducir todo lo ganado en términos de movilización y organización social, en una fuerza que sea capaz de perspectivarse históricamente, estará dado en la medida que sepamos distinguir bien nuestros objetivos políticos, y converger con las demás fuerzas revolucionarias que apunten en la misma dirección. Debemos asumir la tarea de vincular las luchas estudiantiles con los diversos movimientos sociales desde la experiencia concreta y no sólo desde la consigna, solamente así podremos dotarnos de una hoja de ruta clara para afrontar este proceso, construida y articulada desde las bases; de esto dependerán los resultados que obtengamos de este nuevo ciclo político de luchas sociales.

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EL SOCIALISMO Y LAS TAREAS DEMOCRÁTICAS
por Vladimir Benoit

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as constantes movilizaciones populares han replanteado el debate estratégico entre las fuerzas de izquierda. En lo fundamental, este proceso de delineación ha pasado por las definiciones expresadas a partir del cómo desarrollar las actuales tareas democráticas que van colocando el mismo movimiento social en la palestra y cómo ir resolviendo el rol de lo electoral en este proceso, todo esto bajo una perspectiva revolucionaria. De todas formas, la solución de estos conflictos al interior de una izquierda que se reconstruye al alero del movimiento popular pasa, en lo fundamental, por dar una profunda discusión programática. Las tareas estratégicas se derivan siempre de una caracterización y estimación del momento político, de quienes son los enemigos directos, indirec-

organizado el ’73 tuvo un profundo impacto, no sólo por la imposición de los ajustes neoliberales, derivados de la crisis estructural del patrón anterior y que seguían la tendencia del capitalismo mundial, sino por su fuerte impacto subjetivo. La idea de la clase trabajadora como un actor en la política nacional fue borrada hasta de la memoria. Hoy, eso se traduce en una baja tasa de sindicalización (no más del 10% en promedio) y una menor capacidad negociadora (8% en promedio) con ajustes más que paupérrimos (menos de un 1% de ajuste en promedio) y una nula representación política. Pero así también la cultura está completamente hegemonizada por la ideología burguesa, las prácticas solidarias son materia de la historiografía y los conflictos sociales son asimilados en el reclamo “ciu-

la única clase dirigente que, bajo sus formas de poder propia, sean capaces de transformar el país. Las luchas democráticas, en ese sentido, deben ser el escenario mismo que muestre los límites de la democracia burguesa y hagan entrar en cuenta a las amplias capas del pueblo que su deseo, escondido detrás de las luchas emergentes, sólo puede ser realizado como parte del proyecto socialista. Por lo tanto, en el período de luchas democráticas no sólo debemos estar codo a codo reconstruyendo nuestras organizaciones, sino que debemos usar esos espacios como el campo que haga verosímil una apuesta socialista y libertaria, que empuje a los sectores más avanzados y que atraiga a la lucha a los más atrasados. En este marco de tareas, los estudiantes cumplen un rol fundamental.

“Las tareas estratégicas se derivan siempre de una caracterización y estimación del momento político, de quienes son los enemigos directos, indirectos y aliados potenciales, pero sobre todo, de cuál es la realidad de las fuerzas principales de la revolución”
tos y aliados potenciales, pero sobre todo, de cuál es la realidad de las fuerzas principales de la revolución. En este caso, si consideramos que la clase trabajadora en sus diversas facetas, es la fuerza principal de transformación, no sólo en Chile, sino a nivel internacional, nuestras interrogantes deben apuntar a cómo, en el actual contexto de desarrollo de tareas democráticas, marcado fundamentalmente por la irrupción del movimiento estudiantil, la clase trabajadora puede entrar al proceso y desarrollar una perspectiva independiente. El impacto de la Dictadura La derrota política y militar sufrida por los trabajadores y el pueblo dadano”. Por lo tanto, hoy la crisis orgánica de la clase trabajadora no es sólo organizacional, sino que es profundamente subjetiva. Las y los trabajadores no nos reconocemos como clase ni identificamos claramente a nuestros opresores. De ahí que el escenario de luchas que se abre no es sólo uno donde debemos buscar “ganadas”, sino que las “ganadas” son, principalmente, articuladoras del tejido social. Las luchas democráticas no serán, para los revolucionarios, un esfuerzo por ampliar la democracia burguesa, sino que deben apuntar, principalmente, al desarrollo de una fuerza social clasista que emerja del período como un claro actor en la política nacional y permita perfilar a las y los trabajadores como La tarea del estudiantado En términos estrictos, las tareas socialistas solo pueden ser enfrentadas si los trabajadores y trabajadoras, como clase, ocupa un rol hegemónico en el proceso. En ese sentido es correcto sostener que aún pasamos por un proceso de reconstrucción del movimiento popular y de su fuerza principal: la clase trabajadora. Pero, ¿Qué rol cumplen los estudiantes? La verdad, antes de cualquier cosa, hay que decir que el estudiante actual no es el mismo que hace 30 años. Las transformaciones neoliberales que han traído aparejada la brutal mercantilización de la educación han integrado a su vez, por medio del mecanismo de la deuda y

el crédito, a amplios sectores que tradicionalmente no accedían a la educación superior, así como se ha ampliado la cobertura de la educación en los niveles inferiores, básicos y medios hasta casi al 100%. Como bien señala la OCDE, el sistema educacional chileno pasó de ser uno de élites a uno de masas, diferenciado y segmentado, obviamente. Es más, los sectores que más han aumentado su matrícula son los CFT e IP, llegando a un 137% entre el 2006 y el 2011, seguidos por las Universidades Privadas en un 63% y sólo un 18% las Universidades del CRUCH. De una u otra forma, si bien la composición del movimiento sigue siendo heterogénea, los sectores que experimentan la crisis de la educación son los amplios sectores de trabajadores que se endeudan para estudiar y, al salir de la Universidad, se encuentran con un mercado de trabajo estrecho. Por lo tanto, la crisis de la educación es, fundamentalmente, una crisis que experimentan las familias trabajadoras, lo que produce directamente conflicto de clase pero que aún no encuentra su resolución en esa clave, menos aún con partidos como la Izquierda Autónoma, que se esfuerzan por restringir el conflicto al gremio -y nos han criticado nuestra propuesta multisectorial-, orientando la lucha en una perspectiva ciudadana, enfocándose hacia los “sectores medios” y no populares. La lucha estudiantil hoy carga con un potencial clasista mucho mayor; su posibilidad de llegar a otras capas trabajadoras por medio de reivindicaciones que rápidamente se vuelven transversales y de gran aceptación en la población, le da un rol privilegiado en el desarrollo dinámico de la lucha de clases. En nuestra opinión, la estrategia multisectorial que ha empezado a sonar fuerte en la nueva dirección

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de la FECH, es fundamental, pero necesita ser complementada con el desarrollo de ejes políticos aún más amplios. Querámoslo o no, hoy es el movimiento estudiantil el único con la capacidad real de transversalizar un programa de lucha que no sólo contemple las demandas democráticas, sino que lo haga en una perspectiva de clase e incite a los demás sectores del pueblo trabajador a pelear por él. El movimiento estudiantil debe y puede ser el eje articulador de las luchas populares en estos 4 años de gobierno de Bachelet, preparando las condiciones para los duros combates que vendrán en este tira y afloja a propósito del rearme de la clase trabajadora y el reacomodo del bloque en el poder. Sólo desarrollando una perspectiva clasista bajo formas organizati-

más combativos y con capacidad de negociación que se hagan parte de estos procesos empantanados en la institucionalidad burguesa; o bien, con organizaciones fortalecidas, coordinadas bajo programas de unidad y con perspectiva de poder propia que les permita avanzar en el desarrollo de una crisis orgánica del Estado neoliberal y su modelo de desarrollo, obligando a la burguesía a replegarse aún más. La acción directa de masas Desde las movilizaciones del 2001 e incluso antes, con la toma de Peñalolén a fines de los 90, el movimiento popular ha utilizado como método central de lucha la acción directa de masas, debido a que en la estreches institucional vigente, las demandas populares tiene muy

todo, sino que es el resultado de un proceso deliberativo colectivo, la forma que asume una democracia de base, radical y real, muy diferente a la artificial democracia burguesa. Por lo tanto, la acción directa de masas es el resultado de un proceso que es clave en la (re) construcción de la clase trabajadora y el pueblo como fuerza política y social: la democracia de base. Según las compañeras y compañeros del CIPSTRA, el total de trabajadores involucrados en huelgas ilegales, ha aumentado de 95.209 el año 1999 a 1.581.195 el 2009, lo que contrasta con las legales que contaron con 10.293 trabajadores y 21.915, en los años respectivos. El citado estudio da cuenta de una tendencia que recorre el conjunto del incipiente movimiento popular: el uso de la acción directa se ha

ejes centrales se muestran como la forma más concreta de enfrentar el escenario y los objetivos inmediatos del período: las transformaciones democráticas. Sin embargo, se necesita de un factor determinante en la composición del aspecto subjetivo: la izquierda revolucionara como fuerza política y, dentro de ésta, las y los libertarios. El rol de las y los libertarios La conformación de una fuerza política de izquierda revolucionaria que sea una alternativa a las perspectivas progresistas neoliberales y reformistas que se re-articulan bajo la perspectiva ciudadana, con programas enfocados en los sectores medios o buscando atraer a los pequeños capitalistas, desestimando una estrategia que se plantee desde hoy la lucha por el poder popular, es una urgencia. Falta un polo diferente al PC y a los sectores reformistas al lado del PC y que dispute desde la izquierda la recomposición del movimiento popular. Esta unidad, obviamente, puede ser sólo a partir del debate programático y el desarrollo de la lucha concreta, desarrollando alianzas estratégicas y, con el reformismo, alianzas de carácter táctico que permitan debatir estrategia y ganarlo (o a sus militantes) para la izquierda revolucionaria. Esto implica construir sin sectarismos ni temores, ampliar el debate y los espacios de encuentros al alero de las luchas efectivas que empezará a dar sin demora la clase trabajadora. Sólo esto permitirá desarrollar el necesario espíritu de escisión, separando a las trabajadoras y trabajadores de la influencia de la burguesía y del reformismo, y dotándolos de una perspectiva independiente, capaz de plantearse tareas más avanzadas en esta dura lucha por el Socialismo y la Libertad.

“Las luchas democráticas no serán, para los revolucionarios, un esfuerzo por ampliar la democracia burguesa, sino que deben apuntar, principalmente, al desarrollo de una fuerza social clasista que emerja del período como un claro actor en la política nacional y permita perfilar a las y los trabajadores como la única clase dirigente que, bajo sus formas de poder propia, sean capaces de transformar el país ”
vas independientes del gobierno, de los partidos burgueses y ciudadanistas, es que el pueblo trabajador podrá salir fortalecido como clase del período, dando un salto cualitativo en la correlación de fuerzas. Porque no sólo basta una fuerza, sino que es tal en cuanto desarrolla una perspectiva determinada: de clase. Las luchas democráticas son un escenario objetivo y su logro, dentro de la estrategia revolucionaria, un paso táctico, nada más, pero tampoco nada menos. En última instancia, los sectores de izquierda revolucionaria deberán salir a disputar estos triunfos en donde su despunte puede terminar de dos formas. Con los sectores de clase poca cabida o posibilidad de diálogo con la estructura estatal. El grueso de los conflictos que han marcado la agenda nacional están determinados, fundamentalmente, por la participación masiva y los mecanismos de enfrentamiento directo con las fuerzas estatales, ya sea cortando caminos, calles, tomando colegios, e incluso controlando un amplio radio urbano mientras el conflicto se mantiene. Esta tendencia al uso espontáneo de la acción directa como método privilegiado por la clase trabajadora y el pueblo obedece a la dinámica que le es propia, de amplia participación, estructura asamblearia, etc. En otras palabras, la acción directa de masas no es sólo un méconstituido en el método privilegiado en su reconfiguración, lo que contrasta fuertemente con la vía electoral que ha intentado impulsar cierta parte de la izquierda que ha considerado que la movilización social ha tocado un techo. De lo anterior, se deriva que cualquier estrategia de rearme debe contar con dos pilares: la multisectorialidad, como proceso de unidad programática y desarrollo de la solidaridad efectiva, fundamental en la constitución subjetiva de la clase; y la acción directa de masas, como el método más dinámico y potente en la reconstrucción orgánica y política la clase trabajadora y el pueblo, en tanto se basa en la democracia de base radical. Estos dos

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Cooperativa de Trabajadores Electricistas:

control productivo y poder popular
por Francisco Jiménez Trabajadores Sin Patrón

rabajadores del rubro del montaje industrial y la construcción crearon su propia cooperativa de electricistas. Contraponen la autogestión y horizontalidad a la explotación laboral: Son los administradores de su propio medio productivo, el cual se controla democráticamente y proyecta ampliarse al rubro de la construcción. La Cooperativa de Trabajadores de Electricistas surgió bajo la necesidad de resolver un problema laboral de seis trabajadores hace tres años. Compuesto por maestros y ayudantes eléctricos, técnicos industriales e ingenieros, con distintas formas de especialización y experiencia, se dieron a la tarea de crear un trabajo justo, digno e igualitario, el cual permita resolver la necesidad económica de cada uno de ellos. Partiendo por la autogestión, control y administración de su medio productivo, lograron que la cooperativa les pertenezca a todos por igual, bajo un sistema de asambleas y comisiones operativas, donde cada socio –y trabajador a la vez— posee un voto en la toma de decisiones. En cuanto a los ingresos, lo resolvieron en función de las realidades personales y laborales de cada trabajador, donde todos reciben el mismo pago independiente del rol, nivel académico, o tipo de responsabilidad asignada, el que sólo varía en función de la cantidad de trabajo realizado y no del tipo de trabajo. A medida que las condiciones laborales fueron mejorando fue necesaria la generación de una mayor fuerza de trabajo, lo cual, bajo un sistema de incorporación de socios, el número de trabajadores -simpatizantes, colaboradores y socios- es aproximadamente 10 personas. La organización traza como política incrementar cuantitativa y cuali-

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tativamente la cantidad de trabajos, con el fin de incrementar su número de socios, y por ende, su fuerza laboral. Incluso proyectan abarcar otras especialidades como la construcción, obras civiles, soluciones hidráulicas, y por qué no, apostar a la generación de una constructora popular desde y para los trabajadores. Cooperativas, control productivo y poder popular Las características esenciales de las cooperativas de trabajo permiten generar condiciones productivas, sociales y laborales, que eliminan las condiciones enajenantes y de explotación propias del modelo económico capitalista. Lo anterior se plasma concretamente a través del control productivo, que depende principalmente de las intenciones y objetivos políticos que se planteen los socios, que a la vez de socios y dueños de la cooperativa, son la fuerza de trabajo que la sostiene. Si los objetivos e intenciones que se plantean los socios son realmente comunes, colectivos, solidarios y revolucionarios, la cooperativa pasa a ser una herramienta de construcción de un sistema laboral libremente asociado, superando así la forma de trabajo basado en la explotación del hombre por el hombre y la comercialización de la fuerza de trabajo, es decir, superando, a una escala de cada unidad productiva, el trabajo asalariado. Las cooperativas, luego de la llegada del neoliberalismo, se institucionalizaron a través de las leyes burguesas, y fueron quedando rezagadas del modelo productivo social, más aún se centralizaron sus poderes y se les permitió funcionar como cualquier empresa capitalista, teniendo una cantidad infinita de trabajadores asalariados.

El modelo cooperativo tuvo su auge en Chile con los gobiernos de Eduardo Frei Montalva y la Unidad Popular, principalmente como medio de organización productiva agropecuaria, de servicios básicos rurales y de viviendas, con organizaciones que agrupaban a pequeños grupos en modelos asociativos con los principios cooperativos pre-neoliberales. Destacan en la creación de cooperativas nuestros países vecinos, sobretodo Argentina, que luego de la crisis del 2001, cuando los capitales se fugaron completos y la banca aprovechó de generar riqueza, tomó fuerza el movimiento de empresas recuperadas, fábricas o unidades de servicios tomadas en que la patronal declara la quiebra y se retira con una deuda gigante a proveedores y trabajadores. Ya tomadas las unidades productivas por los trabajadores para mantener sus puestos de trabajo, se requirió ponerlas en marcha y comenzar a comercializar en una primera etapa con el mercado tradicional, para ello se utilizó el marco institucional de las cooperativas, el

cual ajustado a la dirección política del movimiento, derivó en grandes ejemplos como el de cerámicas Zanon y el del hotel B.A.U.E.N.. Así, las cooperativas han logrado generar una red productiva, de apoyo mutuo, de “mercado paralelo solidario”, el cual permite sostenerlas y las hace cada día más fuertes. Control colectivo de la plusvalía Al ser las cooperativas una organización democrática y autogestionada en la cual sus socios deciden cada figura y funcionamiento por el cual regirse, se origina una condición “histórica” de recuperar y controlar la plusvalía generada por cada trabajador, y por la colectividad, decidiendo finalmente qué hacer con ella. El nivel organizativo de las cooperativas permite definir en la asamblea general, primero, los ingresos de dinero o “retiros” (conocidos como salarios en el sistema capitalista) que le corresponde a cada so-

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cio, es decir, se definen los niveles de ingreso personales en función de los tiempos de trabajo y tipos de trabajos realizados. En este punto, la cooperativa tiene la posibilidad de abolir en forma interna la división social del trabajo, y de recuperar el valor del trabajo por sobre el precio del trabajo. Una vez decididos los ingresos de cada trabajador, la asamblea general decide el qué hacer con los excedentes (utilidades) de dinero originados por el trabajo de la cooperativa. Estos se pueden repartir en partes iguales a cada socio prorrata al trabajo, el cual se mide en función de cada cooperativa y su rubro, o bien, se pueden acumular en un fondo destinado a inversión, reserva, emergencia, etc. En este punto se pasa por encima de una de las piedras angulares del capitalismo, que es la apropiación que hace el capitalista, o dueño del medio de producción, de la plusvalía que genera cada trabajador y el conjunto de ellos conjuntamente, y que éstos nunca llegaron siquiera a dimensio-

nar que generaron. De esta manera, cabe preguntarse lo siguiente, ¿cuál es el rol de las cooperativas en la emancipación de la clase trabajadora?, ¿cuál es el rol de las cooperativas en la construcción del socialismo? Claramente entendemos que el capitalismo es un sistema monstruoso que no podemos enfrentar de la noche a la mañana a través de pequeñas unidades productivas; pero lo que si apostamos, es que el trabajo cooperativista, o de control obrero, y políticamente bien conducido, contribuye a la construcción de un poder popular productivo y económico, ganando espacio dentro del capitalismo, en base al control productivo local, luego comunal y luego nacional. Cuando una cooperativa de estas características adquiere un socio le quita fuerza de trabajo a los capitalistas, y con ello, la capacidad de extraer plusvalía de ese trabajador. Además, las cooperativas son capaces de abrir espacios de trabajo a compañeros que, debido a su tra-

bajo político anticapitalista, en el mercado laboral tienen las puertas cerradas, y también, a todas las personas que el capitalismo les genera un trabajo indigno o son discriminadas. Un trabajador emancipado del patrón y asociado con sus pares en igualdad de derechos y deberes, cambia su perspectiva acerca del trabajo y de su valor como trabajador, porque es capaz de ver, entender y vivir un sistema productivo digo, justo e igualitario, alejado de los principios capitalistas, que le muestra el real valor del trabajo y que expresa abiertamente los niveles de plusvalía generados en cada oficio, por cada trabajador, y en cada unidad productiva colectiva. Si somos capaces de construir una variada cantidad de cooperativas como unidades productivas autogestionadas, somos capaces de construir, paso a paso, un mercado paralelo solidario, que permita un comercio interno y una ayuda mutua, transformando la demanda hacía las organizaciones productivas autogestionadas, y dejando poco a

poco y en forma paulatina la necesidad de comerciar en el mercado capitalista. Este paso, si se proyecta en forma escalada, se convierte en un arma de combate al capitalismo y a la burguesía, ya que si los trabajadores son llamados poco a poco a autogestionar su trabajo, a ejercer el control obrero, se desenmascara automáticamente el rol de explotación que cumple la patronal, agudizando así en forma sostenida las contradicciones de clase. Las cooperativas deben relacionarse con sus espacios, con las asambleas territoriales, con los pobladores, con los sindicatos, porque las cooperativas son una herramienta que aporta a la construcción del poder popular hacia el socialismo, siempre y cuando, se encuentren enredadas a una movilización nacional y no atomizadas en su trabajo gremial, esperando así, que las cooperativas sean parte del soporte económico de una revolución de carácter socialista, y que en algún minuto pasarán a ser completamente socializadas.

PEONETAS DE COCA COLA SE ENCUENTRAN A PUNTO DE DARLE UN GRAN GOLPE A EMBOTELLADORAS ANDINA
esde el año 2008 que los Peonetas de Coca Cola agrupados en la Federación Nacional de Peonetas de Coca Cola (FENASIPEC) vienen luchando legalmente para ser internalizados por embotelladoras Andina y dejar de ser trabajadores subcontratados de varias empresas de transporte, su mayor argumento es que son parte de la línea de producción ya que terminan el proceso con la etapa de entrega, donde incluso reciben dinero y documentación de Andina y no se la empresa subcontratista. Un primer juicio llevado a cabo el 2008 finalizó a mediados del 2013, ganando los peonetas en todas las instancias, hasta que llegaron a la Corte Suprema donde perdieron por la forma y no por el fondo, es decir, ellos no solo debían haber demandado a embotelladoras Andina sino que también a las empresas subcontratistas. El 2013 los peonetas pasaron a la ofensiva con un año cargado de movilizaciones, paros

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por Gannicus

ilegales y negociaciones colectivas que no muchas veces estaban dentro de los plazos estipulados por el pro empresa Código Laboral, logrando aumentar el sueldo de la mayoría de los peonetas sindicalizados en Santiago. El caso más emblemático fue el de VPS-Agromarina, empresa de transporte que entrega bebidas a supermercados, los compañeros tenían una pésima negociación colectiva vigente y se fueron a huelga de manera ilegal para presionar a la empresa y cambiar el contrato colectivo vigente hasta esa fecha. La presión dio resultado ya que los grandes supermercados presionaron a Andina (empresa mandante) para que destrabara el conflicto, fue así como se lograron considerables aumentos en sus remuneraciones, de $ 350.000 que ganaban los más antiguos, se aumentó a cerca de $ 600.000. Por otra parte, también se volvió a pelear por el lado legal con una nueva demanda esta vez corrigiendo los detalles del juicio anterior. Fue así como demandaron a Andina, la em-

presa Transportes Andina Refrescos (TAR) y a las empresas subcontratistas de transportes, en dos juicios donde separaron a las empresas subcontratistas en dos grupos; por un lado se demanda a VPS–Agromarina (supermercados), y por el otro, todo el resto de empresas que entregan a botillerías y almacenes. Frente a esto la empresa Andina reaccionó y ha intentado desestabilizar a la Federación, por un lado cerrando empresas subcontratistas más chicas, despidiendo y recontratando a los trabajadores por sueldos miserables, además de dejar a la deriva a los dirigentes sindicales de las empresas cerradas. El último caso se dio a finales del 2013 con una acción que discriminaba a los peonetas; Andina le entregaba una colación especial a cargo de una promotora sólo a los chóferes y no a los peonetas. Todas estas acciones los compañeros de la FENASIPEC las evalúan como medidas antisindicales, de presión psicológica, que buscan desestabilizar la Federación.

Los dos juicios por subcontratación han avanzado, a pesar de las maniobras de Andina por retrasar las audiencias y fallos, es así como para el mes de marzo se espera que finalmente se dicte sentencia. Claramente Andina debe estar presionando para que este fallo sea a su favor, como bien dice el presidente de FENASIPEC Gustavo Godoy, “si nosotros estuviéramos en Colombia, nos habrían matado hace tiempo”, y eso es verdad, las formas de relacionarse con los sindicatos que tiene Coca Cola a nivel mundial rayan en lo ilegal. Finalmente el fallo del juicio se llevará a cabo en el mes de marzo y se hace necesario visibilizar esta lucha de los compañeros peonetas, ya que de ganar el juicio y ser internalizados les permitiría negociar de mejor forma ya que lo harían directamente con Andina y no con las empresas de transportes. Además, se fijaría un precedente jurídico para todas las trabajadoras y trabajadores subcontratados.

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on esta serie de documentos, que se publicarán permanentemente en el Periódico “Solidaridad” pretendemos abrir un debate hacia el movimiento sindical independiente, que promueva y refuerce el despliegue de una línea política sindical adecuada al nuevo contexto político. Breve diagnóstico Luego de las pasadas elecciones presidenciales, la clase trabajadora chilena se enfrenta a un cambio en el escenario político, en el cual se abre un complejo desafío para el conjunto del movimiento sindical con la avanzada del reformismo. Por medio de la concreción de un nuevo pacto de gobernabilidad –tal como lo hicieran a inicios de los ´90- la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC) y la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), ya han dado muestras de los avances en materia de reformas laborales para presentar a la próxima administración de la Nueva Mayoría. Estos acuerdos, si bien aparentan ser soluciones técnicas a problemas concretos que se han planteado hace varios años en la opinión pública, promueven extremar la norma existente que resalta la flexibilidad en las relaciones laborales individuales y la rigidez en las relaciones laborales colectivas. Las organizaciones sindicales activas –por su parte-, que existen a pesar del bajo porcentaje de afiliación de las últimas décadas, se enfrentan a este panorama con una altísima desarticulación. A pesar de emerger en la actualidad varios espacios de coordinación y acercamiento parcial en algunos sectores productivos o zonas geográficas, aún se carece de un nivel maduro de intercambio político y programático. De manera extraordinaria, están en desarrollo importantes procesos de consolidación de fuerzas sindicales en algunos sectores estratégicos (portuarios principalmente), que en conjunto con otros actores sociales podrían fortalecer una estrategia de lucha común (multisectorial). Sin embargo, estos esfuerzos corren el grave riesgo de verse acorralados entre el nivel de urgencia y atención que ameritan las transformaciones democráticas y el aún bajo estadio de desarrollo de otros sectores sindicales estratégicos que oxigenen a los que

APORTES PARA UNA LÍNEA POLÍTICA SINDICAL
por Hernán González Delegado sindical SINTEC Chile en la División Ministro Hales de CODELCO Cristián Villablanca Dirigente sindical del Sindicato de Trabajadores del Colegio Raimapu.

(primera parte)

están luchando, generando recambios y alternación de los sectores más combativos. Debe considerarse además, que varias direcciones sindicales están comprometidas con el proyecto de la Nueva Mayoría (por ejemplo, CODELCO y mineras privadas), lo cual obligará además a tensar hacia la izquierda a amplios sectores obreros con una política metódica y constante. En este contexto, intentaremos exponer aquí un diseño u hoja de ruta que permita visualizar una estrategia de superación de la situación descrita. Diseño estratégico hacia el ámbito sindical 1-Tesis para el período político: nos referimos al eje principal de trabajo durante el período 2014– 2018. Este sería la centralidad del movimiento obrero en la rearticulación del movimiento popular para enfrentar la avanzada del reformismo y superar el período de reformas democráticas parciales

con una orientación anticapitalista. 2-Aspectos subjetivos: nos referimos a las características subjetivas o conceptuales a desarrollar. La tarea principal en este plano es la de elevar la conciencia política de las y los trabajadores desde la base, por medio de la formación y la sistematización de las experiencias de lucha que permitan hacer cada vez mayores y mejores reflexiones respecto de su rol de vanguardia y su capacidad de convertirse en fuerza política hegemónica. Otros elementos fundamentales a desarrollar son la comprensión respecto del significado de disputar la construcción de programa, esto es, el protagonismo que deben tener las organizaciones obreras en las definiciones programáticas, independiente de los partidos burgueses o reformistas, esto es, ¿por qué?, ¿cuándo?, ¿cómo? y hacia ¿dónde? luchar. Por último, debe considerarse como tarea fundamental y permanente durante este período, la disputa en la concepción de acción

sindical, promoviendo un tipo de sindicalismo transparente y antiburocrático. 3-Aspecto orgánico: nos referimos a los énfasis en la construcción de estrategia sindical. La tarea fundamental es consolidar y desarrollar la unidad sindical por rama y por circuito productivo, promoviendo la democratización de las estructuras y la resolución de conflictos internos. Todo esto teniendo como horizonte la reconstrucción futura de una central sindical anticapitalista, que agrupe a los principales gremios de trabajadores y trabajadoras del territorio nacional. 4-Aspectos políticos: nos referimos a los principales procesos políticos a desarrollar. Las tareas giran en torno a preparar, desarrollar y profundizar la participación y discusión política de las y los trabajadores como sector organizado en un frente de masas común con otras fuerzas del movimiento popular. Esta tarea debe permitir enfrentar con unidad y responsabilidad los próximos procesos políticos, previendo divisiones en los esfuerzos de unidad orgánica, como base de articulación multisectorial. El desarrollo de espacios de discusión política debe promover debates hacia las bases sindicales, sobre asuntos como un posible proceso de asamblea constituyente, reforma tributaria, alianzas políticas en un frente de izquierda, etc. 5-Desarrollo de la acción directa de masas (ADM): se refiere a las formas y contenidos con las que se enfrentará la construcción estratégica. La tarea principal es el desarrollo de la ingobernabilidad política y económica que permita desestabilizar el sistema, por medio de la movilización de sectores estratégicos de trabajadores y trabajadoras en conjunto con otros sectores movilizados. Las formas concretas variarán de acuerdo al desarrollo de los aspectos mencionados más arriba, debiendo considerar la preparación de la base sindical para un estado de paralizaciones prolongadas o huelga general. Además debe considerarse el desarrollo de los contenidos programáticos que doten de legitimidad las movilizaciones (fin de las AFP, renacionalización de recursos, etc.). Todo esto en el marco de conquistas de derechos sociales, de diversas confrontaciones democráticas, que posibiliten el no cierre del ciclo abierto de movilizaciones populares.

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LOS PORTUARIOS NUEVAMENTE EN LA PELEA Conflicto desatado en Angamos
inició esta nueva movilización
por Arturo López

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a Federación de Productores de Fruta de Chile (Fedefruta) “estiman que podría haber 1,5 millón de cajas de fruta en riesgo en el Puerto Central y STI de San Antonio. A estos datos se suman las 3.400 toneladas diarias que están sin poder transportarse en Angamos, terminal ubicado en Mejillones, Región de Antofagasta”. Intranquilidad, fue la sensación que

imperó en los distintos sectores productivos ante este nuevo paro portuario. Los trabajadores portuarios del sindicato n°2 de Mejillones y Antofagasta junto a la Unión Portuaria, protagonizaron un segundo paro nacional en menos de un año. Las características sociales y políticas de estos últimos conflictos han sido significativas, ya que por un lado los trabajadoras y las trabajadores del puer-

“Los trabajadores portuarios han avanzado en los hechos, superando la actual legislación en materia laboral, es decir, han logrado progresar en la organización por rama de todos los trabajadores de los puertos de Chile.”

to están ubicados en un sector “productivo” clave para la economía nacional, elemento que ha significado un elemento de presión fuerte hacia el conjunto de los gremios empresariales vinculado sobre todo con la exportación de fruta en el norte. Ronald Bown, presidente de la Asociación de Exportadores de Frutas de Chile (Asoex), dijo que esta situación “recalca la necesidad de lograr acuerdos laborales definitivos con el sector portuario, para

contar con una estructura jurídica y social que permita otorgar sustentabilidad al proceso portuario nacional”. Por otro lado, la Cámara Nacional de Comercio (CNC) junto con la Cámara Aduanera de Chile desde el primer paro, han cuantificado el impacto económico en término de exportaciones e importaciones y recaudaciones fiscales en varios millones de dólares. En este sentido, las movilizaciones portuarias han golpeado fuerte al modelo. Además, en la práctica los trabajadores portuarios han avanzado en los hechos, sobrepasando la actual legislación en materia laboral, es decir, han logrado progresar en la organización por rama de todos los trabajadores de los puertos de Chile. Ese es el objetivo que posee la Unión Portuaria de Chile y esa también la motivación actual de la lucha de los trabajadores de Angamos, que completaron más de 3 semanas en conflicto con la empresa Ultraport, para que ésta reconozca el sindicato que unifica a obreros eventuales y contratados. Este conflicto se fue agudizando, en el marco de una sistemática y organizada represión contra los trabajadores movilizados, por parte de carabineros y sobre todo policías de civil. En medio de este hostigamiento, sufre “un extraño accidente” el compañero Luis González, trabajador del puerto de Angamos, quien se encuentra gravemente hospitalizado. En este complejo escenario social, se ha hecho

sentir nuevamente la organización y solidaridad de los estibadores de Chile; a la movilización se sumaron los portuarios de San Antonio (quienes instalaron el pago retroactivo de la media hora de colación del 2005 a marzo del 2013), se realizaron paros sorpresivos en Valparaíso, el paro de 3500 compañeros de la Union Portuaria del BíoBío (San Vicente, Coronel y Lirquén) quienes pararon las cargas forestales, y el paro indefinido que llevan adelante los trabajadores de los puertos nortinos de Chañaral, Caldera y Huasco. A esto le sumamos la solidaridad activa de otros sindicatos-bases, organizaciones populares de Chile, la red sindical de Atacama (portuarios-mineros) que se han movilizado en apoyo a los estibadores. Por otro lado, la dirigencia de la CUT ha brillado por su ausencia en este conflicto como también en los anteriores. Los portuarios de Chile, sus organizaciones sindicales y sus organismos de lucha y articulación, señalan el largo camino de la unidad en la lucha y de la acumulación de fuerza en un sentido combativo. La movilización portuaria, su experiencia de pelea, es un episodio más del paulatino pero sostenido rearme de las fuerzas sindicales de las y los trabajadores de Chile.

Al cierre de esta edición, el conflicto continúa abierto con grandes movilizaciones en Antofagasta y el Bío Bío

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“EL TEATRO DEL OPRIMIDO COMO HERRAMIENTA DE EMANCIPACIÓN DE LAS MUJERES”

La determinación y la Acción Feminista Libertaria de La Alzada
por Romina Maldonado y Daniela Villar Militantes de La Alzada, Acción Feminista Libertaria

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ace ya ocho meses estamos realizando un taller de oratoria y expresión corporal con trabajadoras de casa particular organizadas en SINTRACAP, (Sindicato de Trabajadoras de Casa Particular). Lo que en primera instancia nos motivó como grupo a realizar estos talleres es nuestra aproximación, reconocimiento y ánimo de transformación, respecto a las múltiples desigualdades que vivimos las mujeres en la sociedad actual. Desigualdades que van configurando un entramado de opresiones manifiestas en la feminización de la pobreza, la discriminación salarial, la segregación sexual del mercado laboral, la violencia sexual y el acoso, la prostitución, etc. Esta experiencia ha sido crucial para nosotras, ya que no sólo nos hemos concientizado profundamente de las diversas injusticias que oprimen a las mujeres que vivencian el patriarcado según su condición de género y/o sexo. Además hemos sido testigos de la poca ayuda y/o respaldo, y un precario foco de atención a las mujeres trabajadoras con oficios relacionados al ámbito reproductivo. A estas mujeres, les queda solo la alternativa de hacer frente a estas condiciones estructurales, organizarse en sindicatos que les ayuden a ser una voz empoderada capaz de conquistar sus derechos laborales, educativos y políticos. Y es en este punto donde el taller ha tomado sentido, pues nos ha permitido establecer lazos de cooperación, donde nos apoyamos para visibilizar, concientizar y tratar de revertir lógicas de dominación en conjunto, estructuras que están presentes en nuestros cuerpos, en nues-

tra cultura y en nuestros discursos. Para hacer posible la transformación personal y colectiva, es necesario que integremos una lectura conjunta sobre el contexto capitalista y su relación con el patriarcado. En este contexto (capitalismo) la estructura social y la opresión hacia las mujeres ha tomado otras características particulares, no porque las mujeres sean específicas sino porque se da un tipo de dominación singular. Así, con el surgimiento de la sociedad capitalista, se hizo necesaria la reorganización de la división sexual del trabajo. La separación entre el lugar de trabajo y el de residencia, entre el trabajo asalariado y el trabajo doméstico, entre el espacio público y el privado; se produjo también una separación radical entre lo femenino y lo masculino. En consecuencia las actividades del mundo público, las tareas productivas remuneradas, la participación política, la creación científica, cultural y el arte se convirtieron en actividades sociales más valoradas en términos de los recursos materiales, de poder y simbólicos. Las mujeres somos constantemente discriminadas en estos espacios y aquellas que son de origen popular, como lo son las trabajadoras de casa particular viven de forma más directa la opresión, obligadas a cumplir las tareas reproductivas poco valoradas, invisibilizadas en la política, excluidas de la creación científica, del arte y la cultura. Así, nos hemos propuesto como primera tarea, en lo que llevamos realizando el taller, desnaturalizar el rol que adoptamos como mujeres dentro de la sociedad. Esto ha significado un ejercicio de develamien-

El Teatro del Oprimido es un sistema de ejercicios físicos, de juegos estéticos, de técnicas de imagen y de improvisación, donde se construyen los medios artísticos del teatro al servicio de una pedagogía de la responsabilidad y la autonomía.
to de “lo que debemos ser y hacer” en sociedad, estas asignaciones se muestran en forma de mandatos, respaldado por discursos que son reforzados por nuestra cultura y que son difundidos a través del lenguaje y las prácticas de socialización; “Una no nace mujer sino que se hace mujer” (como dijo Simone De Beauvoir en 1949). Las mujeres de SINTRACAP como trabajadoras de casas particulares, no poseen estudios superiores, la mayoría de ellas sólo han completado -con suerte- su educación básica y/o media en establecimientos públicos, por lo tanto han tenido que acceder al mundo laboral actual ejerciendo labores domésticas para la sustentación de sí mismas y de sus familias. De esta forma, han tenido que enfrentar un trabajo que por siglos de la historia humana, ha sido basado en la lógica patronal y de esclavitud servil, generalmente desempeñado por mujeres. El trabajo doméstico, como lo mencionábamos anteriormente ha sido nulamente valorado por no estar asociado directamente a la producción económica, y esto se refleja en las condiciones laborales de estas mujeres; donde no se les hace contratos que respalden su trabajo y calidad de vida, no tienen derecho a una salud digna (no sólo por las carencias del sistema de salud público, sino también por sus jornada extensa de trabajo, sobre todo para aquéllas que trabajan puertas adentro siendo su único día libre los domingos). Además, su remuneración no equivale a la cantidad de labores y horario que desempeñan, como también no existe una cotización de renta digna en una AFP para efectos de indemnización. Para seguir sumando, las trabajadoras domésticas puertas adentro no tienen derecho a descansos semanales (sólo el domingo como se mencionó anteriormente), no siempre se les respeta su derecho a vacaciones de quince días hábiles anuales con remuneración íntegra luego de haber cumplido un año de servicio, y por último pero no menos grave, se silencia en muchas ocasiones el

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acoso e incluso el abuso sexual por parte de los empleadores varones hacia ellas. Este trabajo práctico, el taller de oratoria, es planificado integrando la metodología del Teatro del Oprimido, con el objetivo de poder transformar estas relaciones de dominación, permitiéndonos en primer lugar desalojar al opresor que llevamos en nuestras conciencias, incluso por herencia socio-histórica. Para esto es necesario re-apropiarnos de nuestra voz, de nuestros cuerpos y de nuestra memoria, de nuestros significados y de nuestra identidad. De esta manera, abrir cada vez más los campos de la transformación social que conlleva la superación de la lógica de dominación imperante y vivenciadas a diario por las mujeres. El Teatro del Oprimido para la emancipación de las mujeres El Teatro del Oprimido (TO) es un sistema de ejercicios físicos, de juegos estéticos, de técnicas de imagen y de improvisación, donde se construyen los medios artísticos del teatro al servicio de una pedagogía de la responsabilidad y la autonomía. Cada sujeta está capacitada para enunciar propuestas indispensables sobre su condición y sus caminos, en donde el TO ayuda a las sujetas a elaborar sus propuestas y a dotarlas de un espacio donde expresarlas. Una de las técnicas del TO es el

Teatro Imagen, que como objetivo apunta a concienciar, discutir y analizar de forma concreta, detallada y clara, problemáticas reales de una situación en particular y todo lo que le rodea, todo a través de imágenes corporales de las mismas participantes. Además permiten también aclarar lo que se desea alcanzar, y finalmente identificar todos los pasos a seguir para su transición y así vencer aquellos obstáculos que dificultan e impiden la liberación de aquella situación. Las imágenes son más inmediatas y fáciles de inventar que las palabras y, hasta cierto punto, más ricas en significados posibles, más polisémicas, sobre todo cuando se tiene un vocabulario reducido, resultando más fáciles de expresar por

este medio los pensamientos. Ésta técnica no sólo es una herramienta de concientización de problemáticas y de soluciones, sino que va mucho más allá, al convertirse en un ensayo para la vida, y así hacernos protagonistas de éstas, consientes de nuestro presente a partir de nuestro pasado, para así construir en conjunto un futuro más libre, digno e igualitario para todas y todos. El Teatro del Oprimido (TO) permite mediante estos ejercicios teatrales, que las mujeres de SINTRACAP se conozcan, se piensen en su relación a otros y que emerjan en el proceso, potenciales soluciones a sus problemas cotidianos. El TO tiene un potencial especial, como herramienta de trasformación y emancipación

de las mujeres. Creemos que el TO permite resignificar el lenguaje y la identidad de las personas participantes, herramientas fundamentales en el proceso de emancipación; un proceso que requiere en primer lugar de que; las mujeres puedan visibilizar su posición en la estructura social y su situación de subordinación en tanto mujeres trabajadoras y sindicalistas, las mujeres toman conciencia de cuáles son los elementos que operan en su exclusión y segregación en cuanto al acceso a la educación, al mundo laboral y al escenario político; para finalmente empoderarse ellas mismas mediante la reflexión y control sobre el uso del lenguaje y sus cuerpos. El resultado que se busca es un proceso de metacognición, donde las mujeres son capaces de desarrollar habilidades de oratoria y expresión corporal, y dónde el objetivo último es permitir y fomentar espacios de diálogo, encuentro y reflexión entre mujeres, escenarios de debate constante donde las mujeres puedan generar discursos, de forma autónoma y participativa. La invitación es a que sigamos integrando metodologías participativas en la construcción de un horizonte político amplio, pongamos nuestros conocimientos y energías al servicio del pueblo y aportemos de forma colectiva a la emancipación de las y los oprimidos.

FUNA POR PRÁCTICAS ANTISINDICALES
por Sindicato de Trabajadoras y Trabajadores de la Corporación SEDEJ

A

l enterarse que el día viernes 10 de Enero se realizaría la votación que determinaría la configuración del nuevo directorio de la corporación, la directiva del Sindicato de Trabajadores y Trabajadoras de la corporación SEDEJ, convoca a distintitos representantes de organizaciones para realizar un acción fugaz con el fin de denunciar las actuales prácticas antisindicales que la corporación SEDEJ perpetró contra sus trabajadores y trabajadoras después que el pasado 14 de octubre de 2013 el sindicato se constituyera. La directiva sindical compuesta por Marcela Veloso, Patricia Valenzuela y Víctor Fernández nos comentan que “la funa no fue algo que nosotros

buscamos, la corporación al cerrar la puerta al diálogo y hacer oídos sordos a las denuncias de nuestros socios y socias, nos obligan a tomar otro tipo de medidas, pues desmienten la existencia de estas prácticas e infantilizan las denuncias apelando a que son hechos aislados y malas interpretaciones de las afectadas”. Enfatizando que la funa es una de muchas otras acciones que se desarrollarán si el directorio de la corporación no recapacita en su actuar. La funa comienza con la contextualización que el presidente del sindicato y miembro de CITAS, Víctor Fernández, hace a los asistentes, y resalta lo paradójico que resulta denunciar por prácticas antisindicales a una corporación que se supone

defiende los derechos humanos. Reconoce, que si bien esta corporación fue un aporte a organizaciones sociales que se oponían a la Dictadura cívico militar en los años ’80, en estos momentos son cómplices de la herencia dictatorial al ser quienes activamente reproducen la lógica de precarización laboral en trabajadores de su corporación, al aceptar acríticamente trabas estructurales para las y los trabajadores como lo son el código laboral y la implementación a ciegas de la política de control y contención social como los programas y proyectos de los distintos Ministerios y servicios del Estado. Entre los que se hicieron presentes estuvieron representantes de la ACES, CGT y la Radio la Voz de los Trabajadores, La

conferencia inter-sindical, el Sindicato de trabajadores de la fundación León Bloy, La batalla de los Trabajadores, el Movimiento de trabajadores y trabajadoras Clotario Blest y La coordinadora Interregional de trabajadoras y trabajadores del área social CITAS. Las muestras de saludo estuvieron dirigidas a la solidaridad entre trabajadores, en la multisectorialidad y en la unión transversal de todas las luchas por grandes o pequeñas que estas sean. El ex vocero de la ACES Pablo Toro, enfatiza que si no se respetan a los trabajadores se tomaran medidas más radicales, pues estos no están solos.

Represión / 12

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auricio Soto, trabajador de una fábrica de Cerrillos y militante libertario, explica el operativo policial que se desarrolló el pasado 11 de septiembre en su población Villa Francia, y que culminó con la detención de 14 personas bajo irregulares circunstancias. La noche del 11 de septiembre Villa Francia se convirtió nuevamente en el objetivo de la fuerza pública ¿En qué contexto se desarrollaron las detenciones de sus pobladores y qué irregularidades presentó? Desde las 19:00 horas, en la Plaza Padre Mariano Puga se realizó un acto político-cultural, al cual asistieron cerca de 400 personas. La gente reunida comenzó a marchar hasta llegar a la intersección de Quemchi con 5 de Abril, a pocos metros de la bencinera Copec, en la cual había un gran contingente de policías. Procedimos a encender velas, pero las fuerzas policiales apostadas en el perímetro

comenzaron rápidamente a reprimir lanzando bombas lacrimógenas al cuerpo y disparando perdigones. En ese momento comenzaron los enfrentamientos. Mucha gente se dispersó y se replegó hacia la villa. Mientras esto ocurría Fuerzas Especiales apareció portando armamento de guerra. Yo fui sacado a punta de escopeta del jardín de una casa, entre 5 policías me golpearon reiteradamente y me arrastraron cerca de 10 metros para ingresarme en un carro lanza-gases, luego me cambiaron a un vehículo de traslado de detenidos ubicado en la estación de servicio, y en él un policía intentó asfixiarme. El furgón policial rápidamente se llenó de detenidos. A algunos nos marcaron con una “x” en la mano, y constantemente los policías nos amenazaron con que nos iban a hacer “cagar”. Ningún detenido fue subido portando capuchas o cocteles molotovs. La treintena de detenidos fuimos trasladados directamente a la 33 Comisaría de Ñuñoa, y no a la que

autoridad, desórdenes graves y porte de artefactos incendiarios, delitos por los que la Fiscalía pedía 5 años. Las únicas pruebas que existían eran los testimonios de los Fuerzas Especiales que nos detuvieron, y un montón de fotos de ropa y bombas molotovs que aparecieron en el patio de la Comisaría. Ningún imputado estaba vestido de la forma en que se afirmaba en los respectivos partes de detención. Ante tantas contradicciones e irregularidades, el juez de garantía decretó en su resolución judicial la ilegalidad de nuestras detenciones, y nos dejó en libertad, determinando que deberíamos mantenernos con el régimen cautelar de firma mensual durante los 70 días iniciales que duraría la investigación. Lamentablemente, el sábado 21 de septiembre, ante la apelación de la Fiscalía que quería a toda costa dejarnos en prisión preventiva, la 8ª sala de la Corte de Apelaciones, cambió la medida a reclusión domiciliaria total. Nos ayudó bastante para evitar la cárcel el hecho de que en la Corte

hasta los dientes, blindados y vehículos patrullando a toda hora, controles de identidad, revisiones de automóviles, desvío de la locomoción colectiva desde las 18:00 horas, fueron algunas de las medidas en que se materializó dicho “plan de contingencia”. El hostigamiento y la provocación eran evidentes. Las fuerzas represivas querían tomar revancha de lo ocurrido el 26 de agosto, ya que no fueron capaces de detener a nadie. Prepararon el terreno para la noche del 11, y se dejaron caer con inusitada violencia ¿Por qué solo a los detenidos en Villa Francia se les dio el “trato preferencial” en la 33 Comisaría? ¿Por qué de los cerca de 300 detenidos de aquella jornada de protesta en Santiago, sólo 14 detenidos en Villa Francia fuimos procesados arriesgando hasta 5 años de prisión? Hace algunas semanas se llevó a cabo una nueva audiencia ¿En qué se modificó la situación penal de los 14 detenidos y cuál es el escenario futuro que deberán afrontar?

SOBRE LOS 14 JÓVENES DETENIDOS EN VILLA FRANCIA

“DEBEMOS LUCHAR POR LA CAÍDA DEFINITIVA DE ESTE MONTAJE JURÍDICO-POLICIAL”
geográficamente nos correspondía. Los policías separaron a 14 detenidos del resto (9 hombres y 5 mujeres), y nos indicaron que estábamos acusados de delitos “especiales”. Luego comenzaron a amontar vestimentas y armar bombas molotovs frente a nosotros, distribuyendo todo más o menos equitativamente entre los 14. ¿Cuál fue la decisión de la justicia ante las detenciones? Fuimos formalizados por atentado a la

Luego de casi estar 3 meses encerrados en nuestras casas, fuimos citados a una nueva audiencia el 13 de diciembre pasado. En ella la Fiscalía pidió ampliar el plazo de investigación en 60 días más. Pero nuestros abogados de la Defensoría Popular, alegaron que en los 90 días que ya habían transcurrido por Adela Velarde la Fiscalía no había sido capaz de recopilar ningún nuevo antecedente, y que además estaba ofreciendo un “juicio abreviado” para resolver rápidamente de Apelaciones se hayan presentado el proceso, lo que demuestra que el los resultados preliminares de los pe- montaje se les está cayendo y que no ritajes que buscaban la existencia de tienen ninguna prueba concreta que hidrocarburos en nuestras manos y nos vincule con los cargos que nos espaldas, los cuales dieron resultados achacan. El juez accedió a aumentar negativos. Mientras cumplíamos este el plazo de investigación por 30 días régimen de privación de libertad la más, pero cambió nuestra medida cauFiscalía aumentó a 90 días el plazo de telar a reclusión domiciliaria nocturna investigación. (de 22:00 a 06:00 horas), prohibiéndonos eso sí, la posibilidad de participar Si vamos hacia atrás, la noche del 26 en actos políticos o manifestaciones. de agosto desconocidos quemaron Esperamos que en la próxima audientres microbuses del Transantiago en cia se rebaje nuevamente la medida Villa Francia, sin que se presentasen cautelar o se anule y se fije finalmente detenidos, consideras que ¿existe la fecha del juicio, el cual deberemos algún nexo entre esta situación y las preparar colectivamente con los abodetenciones del 11 de septiembre? gados. En síntesis, debemos luchar por la caída definitiva de este montaje Por supuesto. Ese hecho brin- jurídico-policial. dó una excelente oportunidad para que el gobierno pudie- La Cámara Baja rechazó la Ley ra implementar un plan de Hinzpeter, que entre sus múltiples contingencia que sitió po- propósitos buscaba reponer la licialmente la población detención por sospecha ¿Cómo las semanas previas a la evalúas este cambio y proyectas su conmemoración de los aplicación durante el gobierno de 40 años del Golpe Mi- Bachelet? litar. Policías armados

Represión | Pueblo Mapuche / 13

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Considero que la fuerza pública actúa impunemente, independiente de que cuenten con un marco jurídico que legalice su brutalidad; siempre lo ha hecho y siempre lo hará. Los poderosos y la policía violan persistentemente sus propias leyes en caso de que éstas no defiendan sus intereses. No debemos olvidar que la verdadera función “social” de las policías es mantener el orden existente que beneficia a una pequeña minoría acaudalada. No obstante lo anterior, ciertamente, es una pequeña victoria el que no

haya pasado esta ley, que criminaliza, judicializa y estigmatiza aún más el legítimo derecho que tenemos los explotados y oprimidos a rebelarnos y manifestar nuestro descontento en las calles. La única garantía que tenemos para afrontar y contrarrestar efectivamente la represión y la persecución del Estado, y las acusaciones gratuitas de la prensa hacia las y los que luchan, es asumir la responsabilidad histórica de construir un pueblo trabajador unido, fuerte y organizado. Para esto, es urgente avanzar a paso

firme en la superación de nuestros precarios, frágiles y volátiles niveles de organización de clase. Respecto a la vuelta de Bachelet, los trabajadores y los sectores populares no debemos albergar ninguna esperanza de que esta vez “las cosas serán distintas”. Conocemos de sobra el comportamiento que los partidos de la Concertación y el reformismo (hoy “Nueva Mayoría”) han tenido con quienes se han levantado exigiendo un futuro mejor para el pueblo y los trabajadores. Sólo podemos confiar

en nuestras propias fuerzas, por ello es necesario empezar a coordinar las diversas iniciativas dispersas y dotarlas de un contenido común, teniendo claridad en que los verdaderos cambios emanan desde abajo y construidos a pulso entre todas y todos. Los atajos, las salidas por arriba, la politiquería, sólo engendran confusionismo y falsas ilusiones en caminos que en el pasado ya nos han llevado a catastróficas derrotas.

OTRA VEZ ENERO EN EL WALLMAPU
n el marco de una nueva conmemoración de la muerte del weichafe Matías Catrileo (asesinado el 2008 a sus 22 años por el cabo del GOPE Walter Ramírez), este enero de 2014 nuevamente se caracteriza por una escalada represiva en el Gulumapu. Hace un año, conocíamos la noticia de la muerte del matrimonio Luchsinger-Mackay en Vilcún. Este enero una seguidilla de acciones y atentados incendiarios en el sur, no reivindicados por las comunidades en conflicto, han significado el aumento del control policial y el reforzamiento de la militarización de la zona, con el fin de seguir avanzando en la “Pacificación de la Araucanía”, como lo expresó la vocera de gobierno hace unas semanas. Pacificación

EL ESTADO CHILENO REFUERZA LA MILITARIZACIÓN DE LA ZONA

E

por Teresa Acosta

que sigue siendo una ocupación económica, militar, política-administrativa y cultural del territorio por parte del Estado chileno, empresas forestales, megaproyectos mineros y energéticos, y empresarios agrícolas, defendida alevosamente por los grandes medios de comunicación y sustentada por una dura campaña de represión, criminalización y encarcelamiento de comuneros, weichafe y machi. En medio de este escenario, el 2013, como viene siendo la tónica hace varios años, se vio marcado por huelgas de hambre de los presos políticos mapuche, feroces allanamientos en las comunidades, niños y niñas mapuche perseguidos, procesados y heridos con perdigones y balines de goma, juicios completamente arbitrarios, como

los realizados contra el Machi Celestino Córdova del Lof Yeupeko-Katrileo (imputado por la muerte del matrimonio Luchsinger-Mackay) y contra el werkén Daniel Melinao de la comunidad Wente Winkul Mapu (por su supuesta participación en la muerte del sargento de carabineros Albornoz en 2012), quien acaba de ser absuelto por falta de pruebas el pasado 9 de enero por el Tribunal de Angol. Pero sobre todo será otro año que quedará teñido de sangre en nuestras memorias, tras el asesinato el 6 de agosto en extrañas circunstancias aún no aclaradas, del comunero Rodrigo Melinao Licán de la comunidad Rayen Mapu, Lof Loloko. Frente a esta estrategia de mano dura por parte de las clases dominantes,

con todas las herramientas institucionales a su favor, en estos últimos años ha habido un avance de las recuperaciones territoriales. Algunas comunidades han reafirmado su postura de lucha, otras que se habían mantenido más dialogantes, frente a la nula respuesta de las instituciones estatales y regionales, fueron tomando posiciones más combativas, impulsadas por la firme decisión de recuperar y controlar, para producir, sus territorios expropiados. Vaya toda nuestra solidaridad con las comunidades en conflicto. Sabemos que recorremos un largo camino común de lucha contra la explotación y opresión de nuestros pueblos.

Opinión / 14

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l día 9 de diciembre del año que acaba de terminar, en la Librería Proyección, se llevó a cabo el lanzamiento del tercer número de la Revista Materialismo Histórico, publicación del Grupo de Estudios Marxistas (GEM) -enfocada esta vez en distintos aspectos de la crisis mundial-, en el marco de un debate en torno a las perspectivas de la izquierda para el próximo período presidencial. Al debate asistieron representantes de tres corrientes de la izquierda chilena, a saber, los comunistas (PC), los autónomos (IA) y los comunistas libertarios (CTL). El propósito de la instancia fue la realización de un espacio en el que se compartieran y contrapusieran distintos diagnósticos y proyecciones en relación con los desafíos a los que, como izquierda, nos veremos enfrentados en los próximos años. El Grupo de Estudios Marxistas, hace algunos años, se propuso aportar modestamente a la formación de un espacio público proletario, el que comprende la generación de un campo común de debate e intercambio que permita una práctica de discusión fraterna entre las distintas corrientes que existen al interior de la izquierda. Si bien podemos reconocer que hay pequeños grupos, o algunos intelectuales, relativamente aislados entre sí que están haciendo teoría, que sin duda, sí aportan, lamentablemente no ha habido un espacio común que permita avanzar en estos debates de manera abierta, crítica y sistemática. La teoría, en este sentido, debiera ser capaz de avanzar con los procesos históricos, con las experiencias de lucha de las y los trabajadores y de los distintos sectores del pueblo, y tiene que hacerlo de manera crítica, como herramienta para la defensa de los intereses de la clase trabajadora. Hoy día, al menos en el caso de Chile, lo que vemos muchas veces es, o bien, la repetición de modelos teóricos bien establecidos, que admiten pocas variaciones prácticas, o por otro lado, la ausencia de estrategia, el olvido del horizonte comunista. El problema de ello es que no existe un criterio desde el cual mirar críticamente los procesos actuales y sus opciones tácticas, y así es como sectores de la izquierda dan su apoyo acrítico e irrestricto a cualquier proceso que pinte como progresista –Bolivia, Venezuela, Cuba-, o bien, que si hacen críticas, son críticas muchas veces cosméti-

cas, que no discuten en profundidad la cuestión del socialismo, y se olvidan de que de lo que se trata no es solamente de acabar con la explotación, sino también con la dominación, o en otras palabras, tanto con el poder económico de la burguesía como con el poder político estatal, que, al menos según el marxismo, tiene un carácter de clase. Ahora bien, al hablar de la teoría, si se hace seriamente, de lo que se

sindicales que eran predominantes entonces, y que no sobrepasaban el marco de las reivindicaciones y de las tareas corrientes, limitándose de esa manera a los problemas particulares. La estrategia revolucionaria, por otro lado, lo que haría es incorporar un sistema combinado de acciones que, adecuadamente orientado y por medio de su desarrollo, conduzca al proletariado a la conquista del poder. Aquí de lo que se trata, en otras palabras, es de ge-

LANZAMIENTO REVISTA MATERIALISMO HISTÓRICO
por Carlos Miroslav

PROYECCIONES DE LA IZQUIERDA ANTE EL NUEVO ESCENARIO POLÍTICO

trata en definitiva es de la estrategia revolucionaria. Y ésta, como dice Artous, tiene que ver fundamentalmente con el “proyecto de derribamiento del poder político burgués”. Trotski, cuando analizaba el desarrollo de las discusiones en el movimiento socialista internacional, decía que hasta antes de la Primera Guerra Mundial, se hablaba sólo de la táctica del partido proletario, y que eso correspondía a los métodos parlamentarios y

nerar modalidades de formación de conciencia socialista a partir de las experiencias propias de la clase, en sus luchas, en tensión permanente hacia el objetivo estratégico que acabamos de esbozar, en virtud del horizonte de una nueva sociedad en que ya no exista la lucha de clases, la sociedad comunista: “cuando corran a chorros llenos los manantiales de la riqueza colectiva”. Mucho se ha hablado, además, sobre la supuesta crisis política del

régimen neoliberal en Chile, principalmente a partir de la histórica movilización estudiantil del 2011, así como de otros movimientos sociales de gran convocatoria, principalmente a nivel regional. Así también, se han visto algunos avances en ciertos sectores específicos de las organizaciones de trabajadores, y aunque la cuestión de la organización obrera sigue manteniéndose en un nivel de suma desorganización, se habla de un ciclo abierto de movilizaciones sociales que, en los próximos años, plantea un desafío de gran magnitud para la izquierda. El reciente período eleccionario, además, planteó una serie de problemas, tanto al interior de la izquierda revolucionaria, como para el conjunto de la izquierda, que busca la mejor manera de proyectar las tareas de cara al próximo gobierno de Bachelet y la “Nueva Mayoría”, candidatura que ha recibido el apoyo explícito y material de sectores importantes del empresariado, toda vez que su coalición histórica ha mostrado mayor efectividad en la contención de los movimientos sociales, y en definitiva, en la administración política del capitalismo en Chile. Más allá de cualquier cálculo parlamentario, parece haber acuerdo, en el sector de la izquierda revolucionaria, sobre la actual incapacidad institucional, por su configuración dictatorial, de generar posibles coyunturas de autonomía relativa del Estado de tal manera de acoger y dar solución a las principales demandas de los movimientos sociales, tanto en el ámbito de la educación, como en el de la salud, las pensiones, los recursos naturales, y otras reformas parciales a favor de los trabajadores. Sobre este punto hubo, naturalmente, diferencias. Algunos estiman que las relaciones actuales entre los bloques en el poder permiten abogar, al interior de la institucionalidad, por reformas que dejen en mejor pie a la clase trabajadora y al pueblo, avanzando en un programa progresista; otros, en cambio, sostienen que el desarrollo de las organizaciones de la clase trabajadora requiere un proceso que, sin confiar en la institucionalidad burguesa, se construya a través de un proceso de lucha y organización que permitan la formación de una sólida independencia de clase. El contexto internacional, sin embargo, es desalentador: EEUU y Europa, en plena crisis, arremeten contra los intereses de los trabajadores por medio de recortes y fle-

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xibilización, afectando directamente los salarios, los derechos sociales, y en definitiva, las condiciones de vida de millones de personas, constituyendo un límite al proyecto de la social-democracia. El Chile actual, a 40 años del Golpe Militar, se encuentra ante un panorama adverso: una clase trabajadora y un pueblo profundamente desorganizado, con organizaciones cooptadas por el sistema político de administración, y ciertas experiencias de recomposición social y política que, aunque notables, tienen aún mucho camino por recorrer para dar solución definitiva a sus intereses. El proceso histórico delineado, sin embargo, plantea una serie de problemas estratégicos que la izquierda revolucionaria, si su objetivo es la transformación radical de la sociedad, debiese proponerse resolver: el rol y el carácter del Estado y de sus instituciones, y en relación a él, el papel que juegan las reformas democráticas y su lugar en el proceso revolucionario, así como la táctica electoral y el uso del parlamento, y sus límites y posibilidades; el rol de la violencia y del diálogo; y la caracterización y organización de la clase trabajadora, hoy debilitadísima por los efectos del neoliberalismo sobre el trabajo ¿Ha crecido la clase trabajadora en Chile? ¿Cuáles son los trabajadores, y en qué sectores productivos se encuentran? La pregunta por la forma en que el capitalismo chileno organiza la producción social es crucial para la elaboración estratégica, y a su vez, permite plantear de mejor manera la relación entre las organizaciones políticas, o partidos revolucionarios, con la clase en su conjunto, y las perspectivas de construcción tanto de las organizaciones políticas como de las organizaciones sociales y del poder popular, para el período que se viene. En tiempos en que distintos sectores de la izquierda parecen adoptar la actitud de hinchas de distintos equipos de fútbol, la conformación de canales que contribuyan a la formación de un espacio público proletario, es decir, de un entramado de instancias que permitan la crítica propia, para superarnos, se convierte en una necesidad de vital importancia para la recomposición de la organización y del movimiento de las y los trabajadores. Aunque la discusión no resuelve nada por sí sola, sin duda puede aportar a dotar de herramientas a un movimiento que busca y necesita volver a retomar la ofensiva. Sitio web del Grupo de Estudios Marxistas (GEM): http://www.estudiosmarxistas.cl En Facebook: http://www.facebook. com/estudiosmarxistas.

EL FESTIVAL DE CINE SOCIAL Y ANTISOCIAL (FECISO) SE INSTALA EN LA REGIÓN DEL BÍO-BÍO
por FECISO Concepción y Colectivo Cultural El Estero

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l festival de cine se presenta como antagonismo al cine dominante, trasladándolo desde los salones a la calle a través de la autogestión, se inició en Santiago el año 2007 y ya cuenta con 12 versiones. Con el tiempo, ha logrado sumar una serie de experiencias que hacen del festival no solo una muestra de producciones audiovisuales, sino que también, de música, poesía, graffiti, rap, danza, entra otras expresiones populares. El pasado diciembre se llevó a cabo por primera vez en la VIII Región, donde las actividades del FECISO fueron distribuidas entre la Universidad del Bío-Bío (sede Concepción), la población Nonguén y el excampamento Villa Nueva Cocholgüe (ubicado a 5 kilómetros de Tomé). Este tipo de instancias pueden fortalecer el trabajo territorial, a través de la formación y fortalecimiento de redes entre las organizaciones sociales -barriales y estudiantiles en este caso- que participaron en su organización. En la versión penquista del festival, organizaciones como el Colectivo Cultural El Estero, la Biblioteca Comunitaria Villa Nonguén, la Radio Nonguén, la Vocalía de Medioambiente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Concepción, Radio Leufu, además del propio equipo local del FECISO, se reunieron para hacer posible la actividad que en tres días, contó con proyección de cortometrajes, presentación en vivo de poesía y música, y talleres de cine y graffiti. La realización de festivales de artes como el FECISO, y de manera más general de todas las instancias que permitan compartir y difundir las problemáticas sociales que nos aquejan en las poblaciones, permite posicionar contenido crítico en el espacio público, hegemonizado regularmente por la publicidad consumista y además, de manera particular, por la propaganda electoral durante la fecha de realización de ésta versión del festival. Este instrumento se vuelve importante debido a la rápida capacidad para generar redes que posee la antesala a la realización del festival, lo que aporta en la generación de encuentros que van reconstruyendo en parte el tejido tan desmantelado que tenemos hoy en día a nivel poblacional. Así, se convoca a las distintas organizaciones comunitarias presentes en el territorio a trabajar mancomunadamente por revitalizar la calle, nuestras plazas, en particular el espacio público en donde podemos libremente encontrarnos y establecer nuevas relaciones de sociabilización. Todos mecanismos que permiten a la vez que se visibiliza una crítica social de manera temporal –proyección audiovisual- o permanente –murales, graffitis-, dotando a la pobla-

ción de una nueva imagen y de nuevos espacios de encuentro. Cuando hablamos de contribuir a la recomposición de tejido social, es porqué vemos que a través de la asistencia las vecinas y vecinos del sector a participar de instancias que representan una alternativa, de contenido crítico, para la ocupación de su tiempo libre en su propia población, espacio que les pertenece y que muchas veces se abandona, ellas y ellos se empoderan cada vez más de su barrio y comienzan a generar nuevos lazos sociales entre sí. Dicho aspecto se torna fundamental para las organizaciones que proyectan trabajo en una población, ya que necesitan articularse con otras organizaciones presentes en el territorio, y acrecentar el activo social del sector. Para que esto último sea concretado exitosamente, deben hacerse lecturas situadas y diagnós-

La iniciativa busca promover y difundir la creación artística en temáticas de crítica social y se convierte en una novedosa instancia de encuentro popular en las poblaciones penquistas.

ticos previos del sector en el cual se va a intervenir. De lo contrario, las actividades planificadas corren el riesgo de quedar fuera de contexto, mostrándose ajenas a la realidad de la población, lo que afecta negativamente la participación de las vecinas y vecinos y merma la capacidad transformadora de la intervención. Es decir la forma, y el contenido expresado en estas instancias deben ser cuidadosamente medidos en función de las distintas expresiones del territorio, sus conflictos principales, sus realidades medioambientales, de transporte, represión, narcotráfico, etc. Este trabajo de lectura previa, que contextualiza y dota al FECISO de ser un instrumento realmente transformador y proyectable en el tiempo en distintos territorios, es una de las conclusiones más importantes que saca el equipo FECISO Concepción, luego de realizar una evaluación de los tres días de festival en la Región del Bío-Bío. Además de esto, a la luz de las conclusiones de ésta evaluación, se proyecta la implementación de talleres permanentes en los sectores antes mencionados, la realización de jornadas constantes con muestras de producciones alternativas, y el dotar al equipo de mayor infraestructura para poder realizar este tipo de intervenciones de mayor periodicidad, continuidad y proyección en el tiempo.

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Comentario de cine que en el otro lado de la moneda, fuera de la tierra, cerca de la Luna, existe en una estación espacial acondicionada, para otra clase de seres humanos, con un clima templado, salud accesible y disponible en cada hogar, que cura todo tipo de enfermedades que los hospitales en la tierra no pueden (polio, cáncer, leucemia, etc.). Este es el mundo de los ricos y poderosos, que viven del trabajo de los habitantes de la tierra, para poder mantener su nivel de vida, es la miseria de unos, lo que hace poderosos a otros. El hilo conductor presente en casi toda la película, es el conflicto entre estos dos mundos, y las contradicciones que genera. Pero no son conflictos entre dos planetas, o dos galaxias, o dos especies, es un conflicto entre dos clases fuertemente marcadas, fuertemente divididas. Es la lucha de clases el protagonista central, es también el escenario que nos muestra la película, un escenario futuro, en el cual el proletariado no ha ganado, y evidentemente el capitalismo no ha acabado. La película no busca la edificación del socialismo, o un llamado de atención para que se levanten los pobres del mundo, o los esclavos sin pan, y que los proletarios griten guerra, no. La película es menos ambiciosa, lo que busca es instalar una crítica posible a cerca de cómo vivimos hoy. El film, tiene el mismo carácter que varias realizaciones, como la hecatombe neoliberal de “Blade Runner” o el exiguo humor de una serie como “Futurama”, que se sitúan en el futuro para realizar una crítica contundente a nuestro presente. Quizás para realizar una crítica mordaz a cómo vivimos, se necesita adelantarse en el tiempo, y evidenciar porque la realidad es necesaria cambiarla ahora, y no esperar, o peor aún esperar que otros lo hagan. Pensarnos desde el futuro, esa es la invitación de Elysium.

Cuento

parte 1

urante el 2013, se estrenaron en Chile, una lista bien nutrida de películas ligadas al género de la ciencia ficción, entre ellas: “Titanes del pacífico”, “Oblivion”, “Después de la tierra”, “Gravedad”, “Guerra Mundial Z” y “Elysium”, siendo esta última la que nos convoca a comentar. Elysium, es una cinta con efectos especiales, explosiones, muertes, superestrellas de Hollywood, etc. Una gran fórmula hecha para arrasar en las taquillas y lograr una recaudación cuantiosa. Pero ¿Y qué hay más allá? ¿Cuál es el argumento hace girar la historia? Y ese, es el punto fuerte de la historia, pues el argumento sobrevive más allá de la espectacularidad. La película nos muestra nuestro planeta en el año 2153, con sobrepoblación, pobreza extrema, con una contaminación que hace casi inhabitable el planeta, este es el mundo de los pobres y trabajadores, en donde abunda la delincuencia, en donde los hospitales no dan abasto con tanto paciente, la escuela no existe, y existe un Estado policial que vigila con robots a todos los habitantes de la tierra. Mientras

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ELYSIUM: ciencia ficción y lucha de clases

Los Vengadores
por Víctor Andolini

por Robespiere

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Comentario de discos y el más saltón (“Hateful”), luego otras combinatorias musicales bastante exquisitas encontramos “Spanish Bombs” que nos habla sobre la guerra civil española, o la crítica al consumismo que avecinaba en los ochentas con “Lost in the Supermarket” que algunos tienden a enmarcar como brit-pop. El Ska-rock de “Wrong `Em Boyo”, “Rudy Can`t Fail.” Luego la tonalidad toma otro rumbo y ritmo, un bajo sigue una tonada de pocas pero densas notas, es “Guns of Brixton” quien dispara en tu mente, una crítica ácida a cerca de la violencia policial en los guetos ingleses. Notables son los temas que introducen piano como “The Card Cheat” y “Train in vain”. En fin, un disco para todos los gustos, tanto por el ritmo que suena en tu cabeza, como las letras que impregnan cada uno de los 19 temas, y es una de las mejores introducciones al punk no dogmático. Un disco que abre las puertas, para decirnos que ser punk, no es sólo tocar riff y hablar sobre alcohol, la policía y una tokata, sino más bien hablar de lo que pasa en el mundo, de lo que va más allá de nuestra individualidad, de nuestra historia, de las derrotas y fracasos como pueblo. Ese es el espíritu que impregna esta obra, y que la hace estar más vigente que nunca, incluso 35 años después.

Cómo podemos definir el dogmatismo? Como la rigidez, la falta de dinamismo, y sobre todo por ser extremadamente conservador. Y ahora musicalmente ¿Qué significa ser dogmático? No abandonar, ni variar un ápice la música que se hace, seguir repetitivamente haciendo los mismos ritmos, bases y melodías, e incluso seguir cantando, algunas veces 20 o 30 años, sobre los mismos temas, abordándolos de la misma manera. ¿Qué es The Clash en este sentido? Todo lo contrario, y el London Calling es la puerta de apertura. Entre los dos primeros discos de The Clash (el disco homónimo de 1977 y el “give´em enough rope” de 1978), este es el primero multivariado de estilos y líricas, previo al monumental álbum Sandinista de 1980. London Calling, vio la luz en el año 79 del siglo pasado. El rasgueo descendente y punzante de las guitarras y los aullidos en los coros crean una excelente atmósfera introductoria del disco. Avanzamos entre los temas, nos topamos con una diversidad musical bastante grata, pluralidad de ritmos, efervescencia de creatividad, saltamos al Blues (“Brand New Cadillac”), al ska suave jamaiquino (“Jimmy Jazz” y “The Right Profile”)

THE CLASH LONDON CALLING [1979]:

35 años de punk no dogmático

ra madrugada. Muy entrada en la noche. La neblina nos envolvía mientras esperamos. La noche se hace larga, el objetivo se nubla mientras la espera toma forma y se alarga. La espera, la espera te mataba igual que cuando esperabas morir en la parrilla, o cuando esperabas morir cada vez que tomaban, no para sacarte información, sino para patearte parar entretenerse y reírse de cómo te desangras hasta morir. Sólo los recuerdos, sólo recurrir a la memoria, hacen que la perspectiva no sucumba ante los embates morales. Las manijas corren, persiguiéndose, a mí me corre la gota, mi compañero no me habla, solo sé que es un compañero, la confianza total, nacida desde el silencio cómplice de la misión que llevaremos a cabo. Gritos dentro del local de 10 julio, gritos y música. Una discoteca del terror, mi compañero dentro del auto me toma de la mano, me dirige la palabra, las primeras palabras en toda la noche. Me retiene, me sostiene, me contiene. Quisiera entrar y disparar, pillarlo, sentir que respire su miedo. Que se cagué encima. Música y gritos, la espera, música fuerte y gritos chicos, y la espera. Hay toque de queda, pero seguimos igual. Casi son las 7, el sol sale, pero la madrugada se queda aún. Solo quiero dispararle, no sé quien sea, no sé si se lavó la cara, o si lleva lentes con bigote y cinismo. Solo quiero que se muera, que se ahogue en su sangre, que se muera y más. Se abre la cortina, alguien sale sonriendo, alguien se tambalea. De camisa, lentes oscuros, bigote y un .35, es reconocible a 3 cuadras de donde es. Mientras cálculo como disparar, mi compañero, a quien no conozco, me dice cálmate. Se baja del auto, la mañana comienza a llevarse la noche. Mi compañero, no duda, lo llama. Saca el arma, y antes de bajarme del auto, dispara. Un dedo suyo sale volando, al mismo tiempo que un vidrio del lente es roto, y mientras sus sesos se reparten en el capó, antes de abrir la puerta, su cuerpo recibe 4 balas en el pecho. La pega está hecha, me quedé con ganas de verlo morir, pero el ruido solo me asusto más. Se escuchan gritos, sirenas, y el silencio diminuto de un torturador que nunca más respirará. La sangre corre nuevamente por 10 de Julio, la venganza cobra su sexta víctima, el miedo inunda Santiago. Gervasio suena en la radio. Yo solo conduzco, y mi compañero fuma.

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