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“¿Por qué aprendemos a temer el terrorismo pero no el

racismo, no el sexismo/machismo, no la homofobia? ”
Angela Davis
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Solidaridad
Periódico Comunista Libertario

Chile
Marzo-Abril
2016
N°32
Año 6

Editorial:

HASTA QUE LA
DIGNIDAD SE HAGA
COSTUMBRE
Disidencia Sexual:
PASOS A UNA
REVOLUCIÓN
DISIDENTE
Feminismo:
PARIR OTROS
FUTUROS

EL FEMINISMO
COMO APUESTA DE
LIBERACIÓN
EL TRABAJO
PRECARIO DE LA
MUJER
Memoria Histórica:
RESISTENCIA
FEMENINA Y PRISIÓN
POLÍTICA EN
DICTADURA

ESPECIAL FEMINISMO:

MUJERES

Movimiento Popular:
NINGUNA
COMPENSACIÓN
ECONÓMICA
JUSTIFICA UNA VIDA

POR UN 8 DE MARZO EN LUCHA

Solidaridad

2 / Editorial

Marzo - Abril 2016

HASTA QUE LA DIGNIDAD SE HAGA COSTUMBRE

M

Solidaridad
Periódico Comunista Libertario

Periódico Comunista
Libertario
- Chile Frente al monopolio de la información por parte de quienes detentan
el poder, levantamos esta humilde
alternativa informativa, que pretende
dar cuenta de aquella realidad que los
grandes medios ocultan o tergiversan
deliberadamente. Desde una óptica
clasista y libertaria, nos encontramos
al servicio de las organizaciones que
dan la pelea día a día y que aún creen
que es posible transformar esta realidad. Apoyar y visibilizar las luchas e
intereses de las y los explotados y oprimidos en este pedazo de tierra es la
meta que hemos trazado, demostrando que a pesar de todo, no estamos
del todo dormidos y que cada vez son
más los que se rebelan y comienzan a
forjar un horizonte libertario.

Editor@s:
Nahuel Valenzuela
Emilio Urtubia
Adela Velarde
Marina Lanalhue
Arturo López
Salvador Oskita
Lechuga
Carlos Miroslav
Pilar Caballero
Colaborador@s en esta edición:
Angie Hernández
Gonzalo Soto Godoy
La Alzada-Acción Feminista
Libertaria
José Antonio Gutiérrez D.
Acción Libertaria
Ilustración portada:
Orleans
Agradecemos también a tod@s l@s
que hacen posible esta publicación,
desde los prensistas, hasta los más
anónimos colaboradores.
Contactos
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distribucion@periodico-solidaridad.cl
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Facebook (fan page):
Periodico-Solidaridad

arzo comienza con la lucha por alcanzar
el aborto libre, seguro y gratuito, e instala
la urgencia en la izquierda chilena de elaborar estrategias que permitan superar la
dominación y la explotación en sus distintas expresiones: no solo contra el capitalismo. La batalla
contra el patriarcado no es un asunto exclusivo de
mujeres y debe formar parte fundamental de toda
política que se autodenomine como revolucionaria.
Esta demanda se presenta en medio de una crisis de representatividad que se arrastra desde el
año pasado, evidenciando la descomposición del
sistema político chileno. La desconfianza de la población hacia las cúpulas políticas, empresariales y
eclesiásticas del país, se expandió como una mancha de aceite, demostrando la ineficiencia de las
“medidas para enfrentarla”, (proyecto de ley para
el Fortalecimiento y Transparencia de la Democracia, declaración conjunta sobre probidad y transparencia, entre otras), mecanismos desarrollados
por sus propios protagonistas, los mismos que han
conducido nuestro país durante las últimas décadas.
En este escenario, la Nueva Mayoría, se encuentra sin liderazgo y bajo un claro predominio de las
fuerzas conservadoras. La política de los acuerdos
ha quedado en plena evidencia, la nefasta ejecución de la glosa presupuestaria, el ingreso de la
“ley corta” en materia educativa, la legislación de
la reforma laboral y el proyecto de ley de aborto
por tres causales; dan cuenta de sus fuerzas conservadoras preponderantes. Esta situación anula
cualquier intento de fisura o “disputa” al bloque
neoliberal, sostenido por algunas “fuerzas progre-

sistas” a la “izquierda” del conglomerado.
Entonces, ¿cómo resquebrajar el consenso de la
transición neoliberal, para posibilitar la constitución del sujeto social y la emergencia de las fuerzas
políticas de cambio? En el marco de las próximas
elecciones municipales, hay quienes piensan que
es un buen momento para ensanchar el escenario
político, y expresar el descontento a través de una
“tercera fuerza”, por fuera del duopolio existente.
Tal vez, una de las preguntas que inquieta al
bloque dominante, es si este malestar social logrará resquebrajar parcialmente el sistema político
chileno. En cambio, la preocupación para la pequeña franja de la izquierda independiente, es pensar
y materializar las formas que adquiere la politización de las clases populares. En ese sentido, como
libertarias y libertarios, sostenemos que el actual
ciclo social y político, debiese ir articulándose en
un Movimiento Social Amplio, que en sí mismo se
constituya en actor político, tarea que no permite
atajos, ni aventuras de corta duración.
Creemos que estos esfuerzos por organizar decididas franjas de estudiantes, pobladores/as y trabajadores/as que aportan con su talento, creatividad y fuerza humana bajo profundas aspiraciones
revolucionarias; son necesidades ineludibles de un
amplio espectro de militantes. Cuya concepción
de socialismo es decididamente feminista, decolonial y ecológica. Que pone en el centro; la libertad,
la autogestión y el poder popular de las clases empobrecidas.
¡Por el Socialismo y la Libertad!
¡Arriba las y los que Luchan!

Solidaridad

Marzo - Abril 2016

Ni de hombres ni de mujeres:

pasos hacia una
revolución disidente

Feminismo | Disidencia Sexual / 3

Solidaridad

Federación Comunista Libertaria

POR ANGIE HERNÁNDEZ
Estudiante de la Pontificia Universidad Católica de Chile

“Estoy salvada por las aguas y seguiré mi legado disidente hasta el fin de mis días, y puede que
sea un extraterrestre y no llegue al final de mis
días y sea eterna. “ Hija de Perra

P

oco antes de cumplir los 17 años
comencé a identificarme como transexual. Como una mujer que había
nacido erróneamente en el cuerpo
de un hombre. Fue una transición difícil, de
la ciudad donde vengo no hay muchas posibilidades de encontrar información sobre estos
temas tabú, en especial con la escasez de recursos materiales y económicos que sufría en ese
momento. El término transexual apenas lo vine
a conocer al final de mis quince años, gracias
a la aparición de una mujer trans en un reality
gringo de modelos.
Hoy, con más aprendizajes y experiencias
he reafirmado mi identidad transexual, pero
he descubierto un aspecto central respecto a
mi identidad de género que en aquel entonces
desconocía. La transexualidad es solo una de
las caras de algo más grande llamado género
trans, que agrupa a todas las identidades transgéneras (por ejemplo también se encuentran
las identidades intersexuales, agéneras y travestis); y que ser parte de éste no es forzosamente identificarte en forma psicológica con
algo diferente a lo que tus genitales o parte de
tu biología dictan sobre ti. Ser trans es ser una
oposición. Es ocupar un lugar en este mundo
ajeno a las leyes del binarismo hombre/mujer o femenino/masculino, rompiendo con las
creencias tradicionales que han sido impuestas
por la sociedad.
Soy trans y solo por el hecho de serlo, pertenezco a una de las minorías más discriminadas
y violentadas en este país. Esta discriminación
se extiende más allá de la violencia física y los
insultos callejeros, pues también ser trans implica no poder ejercer nuestros títulos universitarios que son firmados con nuestros nombres
de nacimiento y no con los que nos identificamos. Esto conlleva la obtención de trabajos
menos calificados y condiciones económicas
denigrantes. Según el único estudio gubernamental que involucra a mujeres transgéneras,

ninguna de las encuestadas pertenece a los estratos medios ni altos de la sociedad. Vivimos
en una sociedad que no solo nos explota y nos
violenta, sino que nos enajena.
¿Y cómo se puede cambiar esta situación? En
primer lugar, una ley de identidad de género
(LIG) adecuada, que respete la identificación
personal del género y no una jurídica o médica
es el primer paso. En Chile está en proceso de
término la creación de una LIG, sin embargo, la
comisión generada para crearla está compuesta solo por miembros de la derecha y un DC, lo
que la hace poco auspiciosa y pone en duda la
eficacia de la medida.
En segundo lugar está la educación. Educar
en torno a qué es ser trans en escuelas, universidades, poblaciones y lugares de trabajo
es fundamental para acabar con la enajenación
que vive nuestro colectivo, cuya principal traba
social es la generación de estereotipos como la
prostitución, la drogadicción o la delincuencia.
Finalmente, y lo más importante, es recibir
el apoyo de quienes quieren hacer de esta una
sociedad diferente. En la actualidad la izquierda, especialmente la revolucionaria, ha dejado
fuera de su trabajo, de sus reflexiones y de sus
filas a la comunidad LGBTI. No importa si es
intencionalmente o por omisión, sin el apoyo
de la izquierda revolucionaria se genera una
brecha entre las demandas de la clase y las necesidades de nuestra comunidad. Frente a este
abandono es la centro-izquierda e incluso la
centro-derecha de este país quienes extienden
la bandera de la disidencia sexual, acotando las
demandas al reformismo y no a los cambios
que como minorías realmente necesitamos.
Aún es tiempo de cambiar el curso, pero para
esto debe existir un real compromiso de parte
de la izquierda militante de formarse y sobre
todo de construir en una lucha que pertenece tanto a hombres como mujeres y trans por
igual.
Es la hora de intensificar la lucha por la transformación de esta sociedad, una lucha que no
puede dejar afuera a nadie. Quizá así y sólo así,
el día de mañana nadie tenga miedo de decir
que no es ni mujer ni hombre, sino trans.

D

espués de un largo proceso que duró casi dos años,
los últimos días de enero se
realizó el congreso fundacional de una nueva organización que
espera entregarse al servicio de las luchas de la clase trabajadora y del campo popular.
Solidaridad-Federación Comunista
Libertaria, busca retomar lo mejor del
feminismo clasista, del anarquismo de
masas y del marxismo libertario, y da
sus primeros pasos con miras al fortalecimiento de una clase y un pueblo
que poco a poco avanza en su propia
organización. Solidaridad FCL espera
contribuir a la construcción de una
nueva sociedad, libre de explotación,
opresión y dominación, formando
parte de un movimiento histórico más
amplio.
El nacimiento de esta nueva organización expresa, sin duda, un avance, en
cuanto en su seno coinciden diversas
tradiciones políticas propias de la clase
trabajadora. Esta convivencia, con objetivos estratégicos comunes, debiese
enriquecer los combates diarios, el
debate político, y en definitiva, la vida
cultural de un espacio público proletario que, en Chile, se encuentra todavía
en formación.
El período actual de la lucha de clases exigirá altura de miras, claridad
estratégica, rigurosidad en el análisis
y disciplina en la acción, pues no hay
que olvidar que lo central es que las y
los trabajadores volvamos a tomar la
historia con nuestras propias manos.
¡Arriba las y los que luchan!

Solidaridad

Feminismo / 4

Marzo - Abril 2016

Crónica de un aborto: Parir otros futuros
Presentamos un extracto del testimonio que solidariamente compartió con nosotras
nuestra compañera Verónica del Mar. La versión completa se encuentra disponible en
nuestra página web.

1. Recuerdo las ratas que corrían
frente a nosotros esa tarde. Nos
juntamos en el Metro Bellas Artes
y terminamos sentados frente al
Mapocho, en esas bancas donde
las parejas van a tocarse tranquilas.
No sabía cómo empezar a decirle,
cómo sentir la realidad de esas palabras, de esos dos test de embarazo comprados en la farmacia como
tantas otras veces. Esas dos rayitas
que se repitieron. “No existen los
falsos positivos” leí tantas veces,
sorteé tantas veces. Él no entendió la urgencia de mi llamado; desde que terminamos, había evitado
todo contacto hasta ahora. Mirando al Mapocho le dije que estaba
embarazada, incluso le mostré los
test que traía en la mochila para
probarle, para probarme lo dicho.
Lloré con los pies sobre la banca
para evitar los ratones mientras
él me abrazaba sin saber qué decir. Hablamos de otras cosas, de la
vida, del tiempo transcurrido. Nos
invadieron los silencios también,
escuchando el caudal de un Mapocho tan poco navegable. Él iba a tocar esa noche con su banda en un
local de Bellavista. Comenzamos
a caminar, me costaba contener el

llanto mientras lo alcanzaba con la
bici a cuestas. Nos despedimos en
el Puente de Loreto, me subí a la
bici y no pude, no sabía cómo, partir. Volvió, me abrazó fuerte y masculló algo acerca de no querer irse,
nos volvimos a despedir y comencé
a pedalear. Desde entonces, no he
dejado de hacerlo.
2. Mi amiga me abrazó fuerte y
calentó algo de comida. Venía justo llegando de la playa donde había
estado en un retiro para terminar
su tesis. En nuestra carrera la tesis
suele convertirse en un lastre durante los años sucesivos a la licenciatura, una forma más de postergar el cierre de ciclo y, en general,
de precarizar los primeros años de
egreso. No fue mucho lo que hablamos, tras tanto, el mejor pronóstico era acomodarme a un costado
de su cama mientras la escuchaba.
Cerré los ojos tranquila y dormí esa
noche profundo, a pesar de todo.
A la mañana siguiente, y gracias a
la recomendación de su amiga, aún
acostadas comenzamos a leer El
Manual ¿Cómo las mujeres pueden
hacerse un aborto con pastillas? de la
Línea Aborto Chile(1). Lo conocía

de nombre y portada, y se lo había
escuchado a más de alguna durante
las conversaciones que acompañan
las marchas del 8 de marzo. Lo leímos entero deteniéndonos en las
indicaciones médicas y, cada tantas páginas, en las ilustraciones y
la bondad de la escritura. Me sorprendió especialmente esto último
en ese profundo contraste con la
frialdad que ha caracterizado toda
atención ginecológica que he recibido. Alcancé a sonreír en medio
de todo.
3. El domingo, en medio de la
Fiesta de la Primavera que se celebra en mi barrio, sentí por primera vez la sensación de náuseas.
Era como si mi cuerpo hubiese
esperado hasta entonces para comunicar su secreto. Volví a casa a
recostarme. Ya sentía la hinchazón
que dejaba tirante el botón de mis
pantalones.
4. Lo estaba esperando casi en
la esquina de Alameda con Santa
Rosa. Tenía hora a la ginecóloga
para las 9:45 y ya llevaba varias horas despierta para entonces. Tenía
el estómago apretado y para pasar

el rato compré un alfajor en el kiosco frente a la clínica. Me corrijo: la
verdad es que me parece un exceso
llamarle clínica a un lugar que más
bien parece un centro comercial,
donde las “horas” médicas duran
lo que una tarda en el probador
de mujeres. Llegó disculpándose
por el retraso, no había sido mucho, quizás diez minutos, pero fue
tiempo suficiente para comenzar a
fantasear con la posibilidad de que
no llegase, que decidiera no aparecer entonces ni al día siguiente. Me
imaginé yendo a buscar la plata en
un sobre fuera de su departamento,
encontrarlo en la calle, quizás en algún congreso académico, aplaudirlo tras su ponencia y luego salir sin
saludarlo. Pero no, llegó. Parecía no
haber dormido. Me miró absorto,
luego me abrazó fuerte buscando
consuelo. Intercambiamos un par
de palabras que no recuerdo, me
tomó la mano y subimos al piso de
ginecología. Había una larga fila de
embarazadas, de vientres amplios y
tobillos hinchados.
La consulta fue corta, justo los
quince minutos que señala el horario de la página web. La doctora

Solidaridad

Marzo - Abril 2016

preguntó mi nombre y edad sin
levantar la mirada de la pantalla,
luego al voltearse me preguntó qué
es lo que me traía ahí, y creo que a
pesar de haber ensayado varias veces la respuesta en mi cabeza, volví
a preguntarme qué es lo que me
traía esa mañana de fines de noviembre a verla a ella tal como he
visto en mi vida a tantas y tantos
otros ginecólogos. Le sonreí torpemente, le mentí que no me sentía
muy bien y que pensé que podía
tener un atraso. Fuimos a la escalera para bajar al primer piso a tomarme el examen de sangre, pero
antes de hacerlo, nos quedamos en
ese espacio oscuro por donde se
transita entre pisos. Nos quedamos
suspendidos un momento sin subir
y sin bajar. Nos miramos un buen
rato, subí un escalón para quedar a
su altura y nos abrazamos. Primero apretado, y luego cada vez más
suave, más lento, nuestra respiración cada vez más acelerada. Nos
besamos largo, nos tocamos harto,
nos dañamos más.
5. Después de eso, sólo quedaban días de entremedio. Días que
no parecían ser el camino más cor-

to entre un punto y otro del calendario. Llegué a despertarme a
las cuatro, cinco de la mañana, sin
volver a cerrar un ojo. En esas horas fantaseaba con días más claros
y sobre los rostros de las mujeres
que viajan sobre las olas (2). He
de decir que no fueron desvelos
culposos, ni penosos. Recuerdo
más bien, como me dije una noche
“esto no será un trauma”, no repetiría esta experiencia una y otra vez
las próximas noches de mi vida. Me
prometí cuidarme por mí, por los
que quiero, por lo que falta e incluso, pensé, por mis futuros partos.
(...)
Mi aborto duró casi un mes. Podría haber sido menos, podría haber sido tanto más. Hoy escribo
para agradecer, hoy escribo por mí
y por todas las mujeres que han
luchado para que hoy yo pueda
seguir viviendo, creando y pariendo otros futuros. Son estas situaciones las que en general fuerzan
el repliegue de una intimidad que
nos hacen creer que es privada.
Pero la intimidad, sabemos bien,
no es nunca privada, no es nunca

aislada, sino necesariamente histórica y situada, siempre campo de
batalla. Mi experiencia evidencia
los trazos de las luchas ganadas y
de las luchas pendientes, deja al
descubierto cuánto hemos avanzado en una autonomía que no se
mide en el acceso a pastillas, sino
en la seguridad de que de todas depende parirnos libremente. Para mi
tranquilidad, yo no estuve sola. Y
no lo digo por quienes me acompañaron esos días, a quienes les debo
lo indecible; lo digo, más bien, porque alcancé a sentirme parte de un
oleaje del que no era la primera ni
la última. Porque hemos sido tantas y porque seremos tantas más,
porque nos hemos dañado y muerto, porque nos han encarcelado,
porque ya no podemos, porque
ya no queremos, seguir esperando
permisos condicionados que nos
victimizan. Yo no estuve sola y no
dejaré que otras lo estén, yo no fui
una víctima y no dejaré que otras
lo sean.
Notas:
(1) Línea Aborto Chile “Es una estrategia de lesbianas y feministas que sostiene

Feminismo / 5

diferentes herramientas para la entrega de
información segura sobre aborto con medicamentos hasta las 12 semanas de gestación
y para la defensa de las mujeres en el caso
de verse enfrentadas a situaciones de violencia cultural, médica y/o policial” http://
infoabortochile.org/
(2) Mujeres sobre las Olas (Woman on
Waves) “es una organización no lucrativa
involucrada con los derechos humanos de
las mujeres fundada en 1999. Con un barco, puede proveer anticonceptivos, información, entrenamiento, talleres y abortos
seguros y legales fuera de aguas territoriales
donde el aborto es ilegal.” http://www.womenonwaves.org/

6 / Memoria Histórica

Solidaridad

Marzo - Abril 2016

HERMANOS VERGARA TOLEDO:
EL TERRORISMO DE ESTADO QUE SE ENSAÑÓ CON UNA FAMILIA

El próximo 29 de marzo se cumplen 31 años del asesinato de Rafael y Eduardo Vergara
Toledo. Una historia emblemática que mostró la impunidad y violencia de Carabineros
de Chile en Dictadura.
POR LECHUGA

R

afael tenía 18 años y
fue dirigente estudiantil
del Liceo de Aplicación.
Eduardo tenía 20 y estudiaba Historia en l Pedagógico, donde se convirtió en representante de
la Unión Nacional de Estudiantes
Democráticos (UNED). Su familia,
eran trabajadores que residían en la
Población Villa Francia, a pasos del
lugar que marcó con fuego su historia, en las cercanías de la intersección de Las Rejas con 5 de Abril un
29 de marzo de 1985.
El día del doble homicidio, la
prensa de la época informaba de
dos “delincuentes”, “antisociales” y
“asaltantes” muertos en un “enfrentamiento”, puesto que la versión
oficial mencionaba que Eduardo y
Rafael fueron “sorprendidos asaltando” una panadería del sector y
al verse acorralados, carabineros
disparó contra ellos.
Posteriormente dicha versión fue
desestimada, por encontrar una se-

rie de testimonios confusos y contradictorios, como se menciona en
el reportaje de “La Nación” Juntos
como hermanos: “A Eduardo lo mataron por la espalda (…) Rafael vio a
su hermano en el suelo, retrocedió
para ayudarlo y lo hirieron… Pero
estaba vivo. Se produjo un apagón,
y al rato, Rafael apareció muerto
junto a Eduardo. Le dieron un tiro
en la nuca a muy corta distancia, se
investiga si, estando esposado, lo
asesinaron arriba del furgón”. Luego, sus cuerpos fueron abandonados en la vía pública.
El caso estuvo en manos de la justicia militar sin ningún avance. Después pasó a manos del juez Carlos
Gajardo como Ministro en Visita,
quien en primera instancia decretó
15 años y un día de presidio para
Marín Jiménez, y 10 años y un día
de presidio para Ambler Hinojosa y
Toledo Puente, carabineros involucrados en el caso. Sin embargo, el
año 2010 la Corte de Apelaciones

rebajó las condenas para los acusados.
Vergonzosamente estos actos de
violencia no fueron los únicos que
sufrió la familia Vergara Toledo. Un
año antes de la muerte de Eduardo
y Rafael, el hogar fue allanado por la
CNI, quienes secuestraron a Pablo
Vergara Toledo. Tras ser torturado,
logró salir del país, pero luego de la
muerte de sus hermanos regresó a
Chile en 1988. Siendo militante
del MIR, junto a la combatiente Aracely Romo aparecieron
muertos en el Cerro Mariposas
de la ciudad de Temuco, en circunstancias que nunca fueron
aclaradas por la justicia.
El caso de los hermanos Vergara es un claro ejemplo de
cómo operaba el terrorismo
de Estado durante la Dictadura
Militar, asesinando, encubriendo con burdos montajes y dejando en impunidad o bajo condenas mínimas a los culpables.

A pesar del regreso a la democracia, actos como estos siguen ocurriendo y ejemplos hay muchos; Jaime Mendoza Collio, Daniel Menco,
Alex Lemún, Claudia López, Jose
Huenante, Matías Catrileo, Johnny
Cariqueo, Daniel Riquelme, Manuel
Gutiérrez, Nelson Quichillao, son
nombres que no deben quedar en
el olvido. Ellas y ellos viven en las y
los que luchan.

“ELLOS DIERON EL PASO QUE
MUCHOS DE NOSOTROS NO
NOS ATREVEMOS, SALIRSE
DE LA COMODIDAD DE
DONDE UNO ESTÁ, SALIRSE
DE LOS MÁRGENES, ELLOS
ROMPIERON CON ESO”
LUISA TOLEDO

Solidaridad

Marzo - Abril 2016

Movimiento Popular / 7

CENTRO CULTURAL CORONEL SUR:

“NINGUNA COMPENSACIÓN ECONÓMICA JUSTIFICA UNA VIDA,
SOLO LA LUCHA NOS TRAERÁ LA PAZ QUE ANHELAMOS”
POR GONZALO SOTO GODOY Y MERIBEL GONZÁLEZ

C

En medio de las crecientes denuncias de contaminación por metales pesados, en la
Región del Bío-Bío comienza a levantarse un interesante trabajo comunitario que
busca fortalecer la unidad entre pobladores.

oronel es una comuna
de la Provincia de Concepción con más de cien
mil habitantes. Desde
hace algunos años, se ha construido como uno de los núcleos de
desarrollo económico-productivo
más relevantes de la zona, y hoy
cuenta con una intensa actividad
portuaria, industrial, pesquera, forestal.
Pero este camino de “desarrollo” ha significado un costo muy
alto para su población. El año
2014 un informe elaborado por
la Brigada de Delitos Ambientales
(BRIDEMA) de la PDI demostró la
presencia de metales pesados de
hasta el 274% por sobre los límites máximos permitidos por zona
geográfica. Dichas emisiones provenían de la central Bocamina de
Endesa en Coronel.
Las denuncias continuaron y el
año 2015 se desarrolló una nueva
investigación que tomó muestra a
285 menores de 15 establecimientos educacionales de Coronel. En
febrero del mes pasado, la Seremi
de Salud de Biobío, el Instituto de
Salud Pública (ISP) y el Servicio
de Salud Concepción (SSC), reveló sus resultados demostrando
la presencia de metales pesados
como Cadmio, Niquel, Mercurio y
Arsénico en 18 escolares de entre
cuatro y quince años.
El toxicólogo del Colegio Médico, Andrei Tchernitchin, calificó la

situación como “muy grave” y advirtió sobre el riesgo de contraer
cáncer entre la población de Coronel antes de los 50 años.
Los costos de un desarrollo industrial irresponsable
La historia de Coronel y Lota
está marcada por los efectos negativos que ha sufrido su población
trabajadora. Y es que en torno a
las minas de la zona, desde mediados del siglo XIX, diversas instalaciones industriales sustentadas en
el uso intensivo del carbón, generaron un importante polo de desarrollo industrial, que permitió la
acumulación de importantes fortunas y el desarrollo de relaciones
laborales de tipo capitalista.
Fue allí donde se generó una
de las principales contradicciones
del modelo económico chileno,
que hizo posible la formación de
grandes fortunas, manifestada en
suntuosas mansiones y parques
como el que construyó Cousiño
en Lota, bajo la precariedad de las
condiciones de vida de las y los
trabajadores.
Esta realidad no es cosa del pasado. De acuerdo a CIPER Chile,
“en 1994 se decretó el cierre definitivo de la explotación de las minas de carbón de Lota y Schwager.
El plan de reconversión económica y laboral diseñado por las autoridades de la época fracasó, dando

paso a altas tasas de cesantía en la
zona que aún perduran entre las
más altas del país.”
Esta situación vino a agravarse aún más tras el terremoto del
2010, que dejó a más de 400 familias sin hogar, muchas de las cuales
continúan esperando la política
de reconstrucción.
En este contexto, nació el Centro Cultural Coronel Sur, ubicado
en la población Erratchou, antiguo campamento Luis Emilio Recabarren. Una experiencia construida por más de 30 personas de
Coronel, Lota, y alrededores, que
buscan reconstruir una nueva historia para la comuna.
A través de talleres, actividades
recreativas como cooperación
con la junta de vecinos, creación
de una escuela popular, construcción de encuentros comunitarios
en fechas como navidad, aniversario de la población o Día de la
Chaya; buscan recuperar los valores de respeto y amistad que marcaban el pasado social de las y los
trabajadores de Coronel.
Pero también para el Centro
Cultural Coronel Sur resulta fundamental reconstruir el tejido
social a través de la articulación
de la política local, y para ello levantaron el Ampliado Social por
el Coronel Digno, un espacio de
encuentro entre pobladores que
busca terminar con la fragmentación de la comunidad.

Manifiesto
Centro Cultural
Coronel Sur
Somos un grupo de jóvenes,
estudiantes y pobladores, provenientes de Coronel, Lota y alrededores, que buscamos reconstruir
la identidad de nuestra comuna y
promover los valores que la educación formal ha olvidado y que
son intrínsecos de nuestro pueblo
como la solidaridad, el compañerismo y la justicia. Estos no pueden quedar de lado si queremos
construir una sociedad más justa
y digna. Tampoco somos ajenos
a las problemáticas que afectan
a Coronel, también somos víctimas de la contaminación, el desempleo y la desigualdad para las
cuales queremos aportar en su solución, por eso es que exigimos el
desalojo de las termoeléctricas de
nuestra zona y el cese del abuso
empresarial en nuestra comuna,
el que solo ha traído enfermedades y malestares a nuestra a la
población. Ninguna compensación económica justifica una vida,
por eso ¡CORONEL DESPIERTA
Y ORGANÍZATE, QUE SOLO LA
LUCHA UNIDA NOS TRAERÁ
LA PAZ QUE ANHELAMOS!

Solidaridad

8 / Feminismo

Marzo - Abril 2016

El Feminismo como
apuesta de Liberacion

POR LA ALZADA - ACCIÓN FEMINISTA LIBERTARIA

E

l feminismo busca transformar y liberar nuestra
vida en la medida en que
tiene como punto de
partida el reconocimiento y el respeto de las diferencias de manera
horizontal. Es una propuesta teórico-práctica que interviene y afecta
la vida de todos y todas, afecta a
quienes sin declararse abiertamente feministas luchan contra la opresión patriarcal, afecta a quienes son
discriminades, explotades y violentades día a día, y sobre todo afecta
a quienes adoptamos un punto de
vista particular, que nos desafía a
actuar siempre desde una perspectiva emancipatoria.
Este reconocimiento es por naturaleza conflictivo, pues implica
cuestionar el lugar de poder que
ocupamos como feministas militantes, muchas de nosotras con
formación universitaria, pero que
se convierte en acción revolucionaria una vez que se plantea como
una apuesta conjunta con los saberes de distintas mujeres, con diversos orígenes, experiencias, etc. Asimismo, el feminismo será liberador
en tanto que es capaz de construirse desde la autocrítica, de problematizar el lugar de privilegios que
pueden reproducir relaciones de
dominación.
Es por esta razón que nuestra
apuesta no es reducible a un simple “tallerismo”, sino un llamado
a crear nuevos y propios saberes
entre todas y todos. Es a través del
diálogo feminista y horizontal que
se construye y subvierte el sentido
de los conocimientos establecidos;
es en este diálogo donde se produce el reconocimiento de las relaciones de poder que son propias
de estos saberes, y es allí que éstas
son dimensionadas y problematizadas, como camino para tejer su
transformación en el plano de las
experiencias.
Nuestra apuesta feminista es una
apuesta por el conocimiento situado, conocimiento que se relaciona
directamente con nuestra historia
y nuestras experiencias, que busca
rebelarse contra las relaciones de

poder y dominación históricamente configuradas y transversales a
nuestra constitución como sujetos
configurados desde la raza, el género y la clase. El principal llamado de
atención será asumir la necesidad
de desarrollar posturas más complejas en torno a la matriz de dominación, desde donde sea posible
cuestionar los supuestos en torno
al género, la raza, la clase social y
otras manifestaciones de la opresión.
Es así que nuestro trabajo de inserción ya sea territorial, sindical,
estudiantil, etc., tiene como punto
de partida estas consideraciones.
No obstante, en nuestra práctica
concreta nos hemos dado cuenta
que el feminismo sigue siendo un
saber reducido, estereotipado, ridiculizado o apropiado por otros
sectores de forma oportunista. De
esta manera, creemos fundamental seguir autoformándonos en
los distintos referentes feministas,
para luego socializar estos saberes entre quienes quieran luchar
contra la opresión patriarcal. Pero
para que este objetivo se logre,
para nosotras es fundamental que

este proceso de socialización sea
realizado desde metodologías participativas y emancipatorias como
la pedagogía feminista.
Según Kathleen Weiler, la pedagogía feminista reflexiona sobre las
nociones de autoridad, experiencia
y diferencia como ejes centrales
para repensar nuestra relación con
el saber y el poder. De esta manera,
debemos considerar las particularidades sexo/genéricas en las dinámicas de opresión que atraviesan
la práctica pedagógica, (como las
distintas expectativas que tiene el
profesorado entre estudiantes varones y mujeres, la anulación del
aporte de las mujeres en la historia,
el uso de uniforme diferenciado
por género, etc.) como el hecho
de que éstas no necesariamente
se relacionan entre sí, ni que se
superponen unas a otras para explotar las jerarquías epistémicas,
especialmente las concepciones
androcéntricas del conocimiento. Ahora bien, la crítica feminista
también ha planteado la contracara
de estos cuestionamientos sobre
la figura de autoridad que encarna
quien enseña. Al respecto ha seña-

lado que ésta puede ser subvertida,
particularmente a partir de la construcción de sentidos alternativos
de la misma, desde los que se conteste a las relaciones de dominación androcéntrica de las que ésta
es objeto.
La crítica feminista decolonial
rescata el poder que tiene la autoridad construida en los intersticios
de los marcos institucionales, desde los que es posible “arrimarse” al
poder como dominación, para escabullirse o legitimarse cotidianamente frente a él de otros modos.
Otro aspecto central a la reflexión feminista está relacionado
con el cuestionamiento a la oposición entre razón/objetividad y
experiencia/subjetividad. Particularmente en la manera en como las
prácticas de poder han legitimado
el predominio epistemológico de
lo racional, negando el papel de
otras fuentes de construcción de
conocimiento que se configuran
en el dominio de la experiencia ya
sea biográfica y colectiva, y de lo
emocional.

Solidaridad

Marzo - Abril 2016

Feminismo / 9

EL TRABAJO PRECARIO DE LA MUJER:

UN PILAR DEL SISTEMA CAPITALISTA
POR LA ALZADA - ACCIÓN FEMINISTA LIBERTARIA

D

esde la década de los 90,
la participación laboral
femenina ha mostrado
una sostenida tendencia ascendente, aumentando en
más de 15 puntos porcentuales
a la fecha. Este proceso de incorporación masiva de las mujeres al
mundo del trabajo ha constituido
un aspecto fundamental para el
crecimiento económico y ha sido
ensalzado por los personeros de
gobierno como un avance hacia la
igualdad de género.
Si bien, la inserción de las mujeres
al mundo del trabajo es fundamental para la autonomía económica de
las mismas y su empoderamiento
material y subjetivo, este proceso
no ha sido consecuencia de una política de gobierno para la igualdad
de género, sino más bien ha sido
resultado de la erosión del modelo de padre proveedor y de la alta
demanda de mano de obra que el
funcionamiento del sistema capitalista requiere. De esta forma, las
mujeres se han insertado al mundo
del trabajo de manera diferenciada
a la de sus pares; en condiciones de
desigualdad, precariedad, en trabajos tercerizados, desregulados, con
carencia de derechos y más aún,
que reproducen los roles estereotipados de género, relegando a las
mujeres al mundo del cuidado, de
los servicios y la compra-venta.

Según el Informe de Participación Laboral Femenina (INE 2015)
un 85,3% de las mujeres laboralmente activas lo hace en el sector
terciario, mientras que tan sólo un
5% lo hace en el sector primario de
la economía. A esta segmentación
horizontal se suma una evidente
segmentación vertical, donde las
mujeres se concentran en las posiciones más bajas de las escalas de
poder de las estructuras laborales,
siendo muy difícil para ellas ascender. Según el estudio Mujeres y
Poder: Participación en espacios de
decisión de ICSO (2013), la presencia de mujeres en cargos directivos
en las grandes empresas es de alrededor de un 3%, no superando un
6% en gremios empresariales. De
acuerdo a los datos recopilados por
“Comunidad Mujer” (2015), sólo 18
mujeres ejercen como directoras
(5,4%) de las 40 empresas que componen el IPSA (Índice de Precio Selectivo de Acciones).
Por otra parte, la brecha salarial
entre mujeres y hombres se ha
mantenido en todos los sectores
ocupacionales, alcanzando una
diferencia promedio por sexo en
torno al 22%, lo que corresponde
a casi $150.000 mensuales promedio. Según los datos de la Encuesta
Casen 2013, esta tiende a aumentar
en la medida en que se incrementa el nivel de escolaridad. Así, los

datos muestran una mayor brecha sino también legitima el modelo de
salarial entre quienes se emplean relaciones laborales del Plan Laboen los servicios sociales y de salud ral impuesto en Dictadura, crimina(36%), seguido de las actividades de lizando y limitando la autonomía
agricultura y ganadería, actividades sindical, manteniendo las desigualinmobiliarias y de administración dades económicas estructurales
pública, donde se sitúan por en- del modelo y la división sexual del
cima del 25%. Queda manifiesto, trabajo productivo y reproductivo,
con este último dato, que no existe y con ello, las desigualdades que
voluntad política desde los grupos día a día las mujeres y otras sexuaen el poder de subvertir el orden lidades oprimidas enfrentan para el
dominante y transformar las rela- ejercicio de sus derechos econóciones de explotación y opresión micos y laborales. Por lo anterior
creemos que el sindicalismo actual
existentes.
Las mujeres en Chile siguen sien- debe permearse de una perspectiva
do las responsables del trabajo do- feminista que incluya la transforméstico, teniendo una doble jorna- mación de las relaciones de domida laboral. El trabajo reproductivo nación, que incorpore dentro de
representa de un 20% a un 30% del sus demandas y práctica política
PIB, las mujeres son las principa- reivindicaciones que reconozcan y
les proveedoras de un 39% de los signifiquen un avance en términos
hogares, y tienen una doble carga concretos.
laboral, realizando un 63%
de las tareas del hogar, y
el 79% del cuidado de las
“LAS MUJERES SE HAN INSERTADO
personas de la familia. Esto
nos demuestra que homAL MUNDO DEL TRABAJO DE MANERA
bres y mujeres pueden ser
DIFERENCIADA A LA DE SUS PARES;
sostenedores de sus hogaEN CONDICIONES DE DESIGUALDAD,
res, compartir el tiempo de
trabajo remunerado, pero
PRECARIEDAD, EN TRABAJOS TERCEla brecha del tiempo dediRIZADOS, DESREGULADOS, CON CAcado a las tareas domésticas es aún abrumadora.
RENCIA DE DERECHOS Y MÁS AÚN,
La reforma laboral imQUE REPRODUCEN LOS ROLES ESTEpulsada por la Nueva MaREOTIPADOS DE GÉNERO”
yoría no sólo mantiene,

Solidaridad

10 / Feminismo

Marzo - Abril 2016

Legislación del aborto:

30 años de violencia y vulnerabilidad hacia
las mujeres chilenas
POR PILAR CABALLERO

*En contra del aborto

1991

Modifica el artículo 119 del Código Sanitario en lo relativo al aborto terapéutico.

1994*

Proyecto de ley que modifica el Código Penal o/y el Código de Procedimiento Penal en lo relativo al delito de
aborto.

2003

Proyecto que modifica el art. 119 del Código Sanitario.

2006*, marzo

Reforma Constitucional que eleva el quórum para la
despenalización del aborto. Agrega nuevo art. 345 bis
al Código Penal para que solo a través de una reforma
constitucional se pueda derogar el delito de aborto.

2006*, agosto
“Yo tendré un niño, si tal es mi deseo y no sufro ninguna presión moral. Ninguna
institución, o imperativo de orden económico, debería obligarme a hacerlo. Esta
prerrogativa constituye mi poder político. Al igual que otros agentes productores,
yo puedo, si la situación lo exige, presionar a la sociedad con mi producción
(Manifiesto de 343 mujeres en abril de 1971, en Francia)”.

C

hile es el único país de
América del Sur en el cual
la interrupción del embarazo es penalizada sin
excepción, luego de que la Dictadura Militar derogara el artículo 119
del Código Sanitario, que autorizó
el aborto terapéutico entre 1931 y
1989.
Desde 1991 se han presentado una
serie de proyectos, ya sea con el fin de
liberalizar o penalizar más duramente
el aborto. Estas iniciativas legislativas
han sido discutidas en el Congreso
chileno, sin embargo, aún no se ven
traducidas en una ley de aborto. Año
a año se esfuman los derechos de la
mujer en la defensa trascendentalista
de la vida del cigoto, nudo de proyecciones biológico-religiosas, que no
son nunca asumidas como tales.
El 31 de enero de 2015 el Ejecutivo
presentó un proyecto que pretende
despenalizar el aborto sólo en tres
situaciones: si el embrión o feto padeciese alteraciones congénitas o
genéticas incompatibles con la vida

extrauterina, en caso de violación o
de riesgo para la vida de la mujer. A
pesar de que el anuncio lo realizó la
propia presidenta Michelle Bachelet
ya ha transcurrido más de un año y la
discusión en la comisión de Constitución sigue a la espera.
A pasado más de un año del último
proyecto de ley, sin embargo son casi
tres décadas, que el Estado de Chile,
ha prohibido a las mujeres interrumpir sus embarazos, desconociendo
sus capacidades de tomar decisiones
libres y autónomas respecto de sus
propias vidas.
La demanda por una nueva normativa crecerá hasta terminar con la
ilegalidad del aborto, para poner fin
a la exposición a situaciones de vulnerabilidad y sufrimiento evitables.
Una legislación que termine con esta
prohibición que violenta gravemente
los derechos humanos, es un paso
más en el camino por conquistar los
derechos hacia la igualdad y dignidad
de las mujeres.

Modifica disposiciones que indica del Código Penal y del
Código Sanitario con el objeto de precisar las conductas
penadas en relación al delito de aborto.

2006, diciembre

Sobre interrupción del embarazo.

2007

Protege la vida de la mujer ante interrupciones de embarazos en casos que indica.

2009, marzo

Modifica el artículo 119 del Código Sanitario para permitir la interrupción médica del embarazo en caso de
riesgo de la madre.

2009, mayo

Sobre interrupción terapéutica del embarazo.

2009, julio

Proyecto de ley que modifica el Código Sanitario, señalando los casos en los cuales se podrá interrumpir el
embarazo.

2010

Despenaliza la interrupción del embarazo por razones
médicas.

2013, abril
Establece licitud de los procedimientos de interrupción
de embarazo en casos determinados.

2013, mayo

Interrupción legal del embarazo por razones terapéuticas.
Fuente: La penalización del aborto como una violación a los derechos
humanos de las mujeres.

Marzo - Abril 2016

Solidaridad

Memoria Histórica / 11

Homenaje a Joe Hill:

a un siglo del asesinato del rebelde en la tierra del dólar
POR JOSÉ ANTONIO GUTIÉRREZ D.

C

on todo el peso que el
imperialismo tiene en
los asuntos de nuestra
América Morena y del
mundo, a veces se nos olvida que
en los EE.UU. también hay luchas
de clases y, por supuesto, pueblo.
Aunque no siempre sea tan visible,
existen importantes movilizaciones
a todo nivel: laborales, feministas,
ambientales, y por supuesto, contra
el racismo. Las enormes y radicales
movilizaciones contra la brutalidad
policial que han enfrentado a las
comunidades Afroamericanas contra el racismo estructural e institucionalizado en la tierra del dólar son
apenas un botón de muestra de que
en el “vientre de la bestia” también
hay rebeldía, que no todo el mundo
está alienado ni dominado.
Pero esto no es solamente un
asunto del presente. De hecho, los
EE.UU. tienen una larga tradición
de lucha y rebelión, de organización
obrera y de radicalismo político, que
abarca un período de por lo menos 200 años; los Mártires
de Chicago y la Huelga del 1º de Mayo de
1886, el caso Sacco y
Vanzetti, y las luchas
de los IWW, Industrial Workers of the
World (Trabajadores
Industriales del Mundo), organización sindicalista revolucionaria,
fundada en 1905, que lideraría uno de los procesos más
radicales de organización contra
el capitalismo en su mismísimo corazón. Esta es una parte de la historia que los poderosos han querido
borrar de la memoria de las mujeres
y los hombres. Por eso, como decía
el cantautor libertario estadounidense, Utah Phillips, la idea
más radical en los EE.UU.
es la memoria histórica.

Por
eso

Creemos importante rendir un pequeño homenaje a una de las figuras
más carismáticas de la IWW, que
englobó en sí mismo todo lo que la
organización era: trabajador temporal, no calificado, agitador sindical
infatigable, inmigrante, artista, revolucionario, libertario, rebelde, irreverente, iconoclasta, escritor, pintor
y músico. Esa figura es Joe Hill, cuya
risa hacía temblar a la plutocracia
yanqui como nada en este mundo.
Las y los IWW exaltaban, en medio de la deshumanizante línea de
producción, el carácter humano del
obrero: exigían control y poder para
el obrero, exigían democratizar la
economía, pero también desarrollaban una amplia cultura obrera,
con caricaturas, obras de teatro,
literatura, artes plásticas, y sobre
todo, cantaban en las huelgas. Esas
canciones se convertirán en la base
del movi-

miento de canto popular que pos- gón, y participó en 1911 en una cuateriormente tendrá entre sus máxi- drilla insurgente en Baja California.
mos exponentes a Pete Seegers y Mientras los sindicatos conservadoWoodie Guthrie. Pero ellos, comen- res chillaban contra los inmigrantes
zaron cantando las ingeniosas canciones escritas por
Joe Hill, ese inmigrante que
“CUANDO SUS COMPAÑEROS LO
recorría el país saltando de
un vagón de tren a otro, sin
IBAN A VISITAR A SU CELDA, SU
pagar, durmiendo mal y coMENSAJE ERA CLARO: NO ME LLOREN,
miendo menos.
: Joe Hill nació en 1879
¡ORGANÍCENSE!”
como como Joel Emmanuel Hägglund en Gävle, en
Suecia. Emigró a los EEUU
en 1902 donde le cambiaron el chinos, Joe Hill los organizaba y hasnombre, como entonces se hacía (y ta aprendió a cocinar comida china,
aún se hace) con inmigrantes cuyos en una muestra de su interés en el
nombres las autoridades migrato- ser humano y no en la mera cifra de
rias consideraban impronunciable. afiliación sindical.
Se unió a los IWW en 1910, mienEn 1914 lo arrestan y condenan
tras trabajaba como estibador en en Utah, por cargo de supuesto
California y desde entonces su vida homicidio. El juicio, o mejor dicho,
se dedicó a la causa de la emancipa- montaje judicial, fue una farsa, su
ción de las y los trabajadores. Or- suerte estaba echada desde antes
ganizó trabajadores manuales, del veredicto que lo sentenciaba a
precarios y temporales en va- muerte por fusilamiento. Cuando
rias partes de la costa Oes- sus compañeros lo iban a visitar a su
te de los EEUU; compuso celda, su mensaje era claro: “no me
canciones para animar lloren, ¡organícense!”. Difícilmente
las huelgas y las ac- podía mostrar más convicción, valor
tividades sociales y entereza alguien en esas circunsdel sindicato, en tancias.
las cuales se reía
Los capitalistas yanquis lo matade los predica- ron el 19 de Noviembre de 1915.
dores, del obrero 30.000 compañeros marcharon lleconservador, de vando su féretro. Joe Hill era el símla burocracia sin- bolo de las luchas obreras de EEUU,
dical, de los rompe- de la brutalidad de ese Estado y de
huelgas y llamaba a la sus capitalistas, simbolizaba lo mesolidaridad de clase y la jor de toda esa tradición de lucha,
lucha revolucionaria. Fue por eso “Solidaridad” le rinde este
un internacionalista con- tributo. Todos los magnates de ese
vencido: apoyó a los revolu- país y su descendencia tienen sus
cionarios mexicanos mediante manos manchadas con la sangre de
la estrecha relación que existía Joe Hill. Con su muerte, no hicieron
entre la IWW y el Partido Li- sino elevarlo a la inmortalidad, conberal Mexicano (PLM), lide- virtiéndolo en un ícono de las luchas
rado por el anarquista populares, uno de esos personajes
Ricardo Flores en la historia cuya voz resuena con
M a - más fuerza en muerte que en vida,
y nos recuerda que la solidaridad
de los pueblos del norte con los del
sur es un imperativo para derrotar al
capitalismo antes que este sistema
acabe con el mundo. Que la solidaridad de clase no debe reconocer
fronteras ¡Seguiremos cantando y
luchando para así recordarte y rendirte homenaje!

12 / Feminismo | Memoria Histórica

Solidaridad

Marzo - Abril 2016

Resistencia femenina
y prisión política
en Dictadura
Presentamos la investigación realizada por Hillary Hiner que rescata las historias
orales de las presas políticas de Chile. Un registro que se ha logrado gracias a la
influencia del feminismo para demostrar la solidaridad, coraje y sobrevivencia en
medio de la oscuridad.
POR MERIBEL GONZÁLEZ

L

a violación sistemática a los derechos humanos marcó un largo periodo en la historia de
Chile. Una verdad que tardó en ser reconocida y cuya reconstrucción ha incluido tímidamente la violencia sexual política.
La investigadora Hillary Hiner de la Universidad
Diego Portales es la autora de Fue bonita la solidaridad entre mujeres: género, resistencia, y prisión política en Chile durante la dictadura. Un trabajo que
rescata valientes testimonios para demostrar que la
tortura fue “generizada y sexualizada”.
Para la autora, el secuestro, la tortura y la desaparición forzada tenían como objetivo desarticular la
organización e infundir el terror para implantar un
nuevo modelo socio político, pero también a través
del shock se buscaba resguardar los valores heteropatriarcales de Dios, familia y patria, para refundar
la nación a través de la buena crianza de los niños
dentro de la familia tradicional y cristiana.
Esta reconstrucción histórica no ha sido fácil debido a que los informes de las comisiones de la verdad
blanqueaban el factor político y de género, “ya que
en las narrativas se refieren a hombres como las principales víctimas o a lo universal de las víctimas; en
ambos casos se excluye, de entrada, las experiencias
de las mujeres presas y el análisis de género”, sostiene
Hiner.
Las mujeres, la política y la familia en la UP
Las mujeres jugaron un rol activo y diverso en las
organizaciones de los años setenta. Las de clase alta,
por ejemplo, tuvieron una participación marcada por
la oposición al gobierno de la Unidad Popular a través del Partido Demócrata Cristiano, “este tipo de
movilización política tendía a resaltar el lugar de la
mujer como buena madre-esposa cristiana dentro de
la familia para movilizarla como opositora”, sostiene
Hiner. Por su parte, las mujeres de izquierda jugaron
roles diversos –pero casi siempre enunciado y entendido desde el prisma de lo “femenino”–, en partidos
políticos, grupos armados, organizaciones territoria-

les, centros de madres, y sindicatos de campesinos y
obreros.
Y es que para la izquierda chilena desde principios
del siglo XX, el énfasis estaba puesto en conseguir
un “sueldo familiar” y proteger a la mujer del trabajo
“reasignándola al lugar natural del hogar y la crianza de los hijos”, por tanto, no existió conciencia en
que las mujeres dentro de la casa también podían ser
reprimidas, y menos respecto al valor del trabajo no
remunerado realizada por ellas dentro del hogar.
La investigación deja en evidencia que dentro de la
UP no existió un cuestionamiento al orden tradicional de la familia y al rol de la mujer dentro de ella, por
el contrario, la mujer y el hombre eran “complementarios”, con roles específicos de género dentro del
proyecto socialista. “La mujer debía aportar al socialismo, a través de su rol de buena madre – educando
a futuras generaciones socialistas – y buena esposa
– apoyando a su marido obrero en la casa”.
En los años setenta el conservadurismo en temas
de género en Chile marcaba la pauta, y se debía al
peso sociocultural combinado de la Iglesia Católica,
la moralidad paternalista del Estado, y los valores
burgueses de las familias “bien constituidas”. “Ni hablar de las mujeres lesbianas o trans, cuyas identidades fueron frecuentemente vividas, si es que podían
ser vividas, con altos grados de clandestinidad por la
violencia y la discriminación cotidiana que enfrentaban”, aclara Hillary Hiner.
La violencia sexualizada y generizada en
Dictadura
Para las mujeres de izquierda el 11 de septiembre
de 1973 significó una gran ruptura en sus vidas. “El
gobierno de Pinochet fue estructurado sobre patrones de género que valoraban el rol tradicional de la
madre-esposa como cuidadora de las próximas generaciones, y, por tanto, del proyecto de nación. Este
mismo constructo discursivo conservador sobre la
mujer fue llevado a la práctica dentro de la represión
ejercida por los agentes del estado en distintos con-

“EL GOBIERNO DE PINOCHET
FUE ESTRUCTURADO SOBRE
PATRONES DE GÉNERO
QUE VALORABAN EL ROL
TRADICIONAL DE LA MADREESPOSA COMO CUIDADORA DE
LAS PRÓXIMAS GENERACIONES,
Y, POR TANTO, DEL PROYECTO
DE NACIÓN. POR LO TANTO,
ESTE MISMO CONSTRUCTO
DISCURSIVO CONSERVADOR
SOBRE LA MUJER FUE LLEVADO
A LA PRÁCTICA DENTRO DE LA
REPRESIÓN EJERCIDA POR LOS
AGENTES DEL ESTADO.”

Marzo- Abril 2016

textos – en la casa durante un allanamiento, en la calle durante una
protesta, en la comisaría después de
un arresto, o en los centros clandestinos de detención”, aclara Hiner.
Esta política se tradujo en los centros de detención en una profunda
violencia de género, ya que las mujeres fueron castigadas y torturadas
no sólo por ser sospechosas de “terrorismo”, sino también, por “haber
transgredido las fronteras aceptables de género y nación según el
discurso dictatorial”. Además, tanto
para las mujeres como para los hombres, la violencia sexual fue utilizada
para humillar y “quebrar” (o “ablandar”) a los prisioneros dentro y fuera
de la sala de tortura; “en el caso de
las mujeres, esta violencia fue tan
común y corriente que llegó a ser
considerada espantosamente rutinaria. Necesidades cotidianas, como
ir al baño o lavarse, fueron frecuentemente aprovechadas por los guardias y los soldados para cometer
abusos sexuales”, sostiene Hiner.
Pero en medio de la represión,

Solidaridad

existieron actos de gran relevancia
entre las detenidas que buscaban
fortalecer el autocuidado, proteger
a las mujeres enfermas, ancianas y
embarazadas; pero también potenció el desarrollo de organización
para mejorar sus condiciones en
cautiverio e iniciar las primeras denuncias a violaciones de derechos
humanos.
“Yo siempre encuentro que entre
las presas hubo mucha solidaridad,
mucho afecto. Cuando me traían de
la pieza de tortura, siempre las compañeras al lado, hacernos cariño, a
preguntar si necesitaba algo, qué
me dolía, y ese efecto ese amor de
unas con otras, es muy importante.”
Holzapfel, Colección Archivo Oral
de Villa Grimaldi.
En este contexto adverso, también se desarrollaron aproximaciones al feminismo. De acuerdo a los
testimonios, la cárcel o el exilio impulsaron a las mujeres a analizar su
militancia, las relaciones de pareja
y la familia desde una mirada feminista.

“Y bueno lo otro era las horas de
estudio individual y las horas de discusión colectiva, tanto discusión
política como de los temas que empezaban a ser… algo que fue muy
importante para nosotras, que fue
todos los temas feministas: teoría,
bueno, lo que podíamos más de la
teoría” Arinda Ojeda, Concepción,
2013.
Los testimonios también demuestran que un componente importante fue el “castigo” que los torturadores infringían a las mujeres por
“abandonar a sus hijos” o por participar en la política, “asumiendo que
tenía que ser por algún hombre”.
Para Hiner, “Al recordar los discursos de sus represores, muchas mujeres destacaban no sólo la crueldad,
sino también su evidente machismo.” “Te pegaban por puta, por mala
madre, por andar metida en cosas de
hombres”, señala Arinda Ojeda.
Pero también existió solidaridad
entre hombres y mujeres presos/as,
aunque no se podían ver físicamente con mucha frecuencia, particular-

Feminismo | Memoria Histórica / 13

mente en contextos de incomunicación. De acuerdo a los testimonios,
ante las vejaciones sexuales a mujeres se formuló una estrategia de denuncia de la violencia sexual junto
con los presos varones.
El registro también demuestra
que existió poca solidaridad entre
las mujeres guardias o agentes del
Estado y las mujeres presas y, de hecho, hay varias menciones de cómo
mujeres de la DINA, como Humilde
Ramos o Ingrid Olderock, fueron
particularmente terribles y violentas
durante las sesiones de tortura.
Las instancias de resistencia, individual y colectiva que llevaron a
cabo las mujeres, han sido minimizadas en la mayoría de los textos que
tratan los temas de la prisión política y la tortura. Sin embargo, fue
bajo el impulso del feminismo de los
años ochenta que se inició un camino para visibilizar la violencia sexual
política en Dictadura, y dar a conocer así las memorias fragmentadas
de mujeres sobrevivientes y dejar un
fuerte testimonio de denuncia.

14 / Educación

Solidaridad

Marzo - Abril 2016

Comienza un año decisivo para el
movimiento estudiantil
POR ACCIÓN LIBERTARIA

E

l año 2015 fue complejo
para el movimiento estudiantil, ya que estuvo
marcado por la ambigüedad del gobierno en torno a
las reformas en educación, bajo la
presencia de una derecha reactiva
y una Nueva Mayoría, que tensaron cada cambio y desplazaron lo
que el movimiento venía exigiendo
desde hace años.
Ejes fundamentales como financiamiento, condiciones laborales,
políticas de equidad, género y democratización, estuvieron presentes en gran parte de los petitorios
de las casas de estudio, sin embargo, la Confech fue incapaz de articular las movilizaciones internas
de los planteles educativos. Fue
un año donde los rectores fueron
los principales interpelados y donde el gobierno tuvo espacio de
maniobra. Pero hubo importantes
batallas ganadas en la Usach y en
universidades privadas en torno a
democratización (gracias a la derogación del DFL-2).
También fuimos testigos de la incapacidad para generar un espacio
de articulación entre los diversos
actores de la educación, como el
Colegio de Profesores, Confech,
Conatch, entre otros. Esto limitó
la posibilidad de desarrollar un proyecto, situación que convivió con
la mezquindad política de ciertos
sectores, fundamentalmente del
PC, que bajo su lógica de pretender tensar a la interna a la Nueva
Mayoría, evidenció su limitada capacidad de maniobra, hipotecando

permanentemente las demandas
del movimiento social.
El gobierno cedió así a la presión
de los sectores más conservadores,
inaugurando mesas que no sumaron las demandas del movimiento
en los proyectos de ley e, incluso,
dejaron más preguntas que respuestas. El elemento común fue
la incapacidad de desarrollar una
línea programática, operando bajo
la ambigüedad permanente. Así, la
Confech y los diversos actores sociales, de forma parcelada, no fueron capaces de poner sus propios
tiempos y su agenda sobre la mesa.
En el caso de los secundarios
y secundarias, primó la ausencia
de una orgánica aglutinadora. La
Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES) tuvo
serios problemas para mantener
su representatividad, mientras
que la Coordinadora Nacional de
Estudiante Secundarios (CONES)
cumplió una labor de vocería de las
Juventudes Comunistas, mostrando un discurso público que tenía
la labor de apoyar el programa de
la Nueva Mayoría en vez de defender los intereses del movimiento
secundario.
Las y los trabajadores de la educación a través de instancias de
organización como el Consejo
Nacional de Trabajadores de Universidades de Chile (Conatuch)
articularon sus demandas y lograron constituirse en actores, demostrando que toda reforma debe
considerar su participación. Entre
sus logros, identificamos posicio-

nar sus demandas laborales, como gente, en particular porque la reel 1% del presupuesto educativo forma se aplazó sin una fecha conpara nivelar las condiciones y re- creta, lo que nos exige (y a la vez
muneraciones de cada trabajador.
nos permite) que como movimienMientras tanto el Consejo de to estudiantil tomemos definicioRectores de Universidades de Chi- nes. Debemos comprender que
le (CRUCH), a través de su princi- sentarse a esperar que el gobierno
pal vocero, el rector de la Universi- nos invite como movimiento esdad de Chile, Ennio Vivaldi, intentó tudiantil a dialogar y que tenga la
develar algunas insuficiencias de voluntad de aceptar nuestro petila reforma, siempre y cuando no torio, es peligroso.
afectara los intereses de las univerEn lo inmediato, debemos exisidades que reúne. Estas críticas se gir que no exista lucro en ninguna
redujeron mayoritariamente en re- institución de educación supecursos y no al debate estructural rior acreditada, así como también
en la educación, demostrando que luchar por la democratización
los rectores defienden sus proyec- obligatoria, y la mejora de las contos particulares y muchas veces diciones laborales de las y los trapresentan posiciones disímiles con bajadores de la educación (como
respecto al movimiento social.
poner fin al subcontrato). También
Entonces, ¿en qué estado se es urgente tomar definiciones resencuentra la reforma y como se pecto al sistema de acreditación al
proyecta para el 2016? La
gratuidad para un 50% más
vulnerable de la población
“DEBEMOS DESARROLLAR LA
(que en un principio debía
ser para un 70%, pero la DC
ESTRATEGIA
MULTISECTORIAL
logró ganar el gallito junDEL MOVIMIENTO SOCIAL POR
to a la derecha) demuestra
que se sigue incentivando
LA EDUCACIÓN, CONFIGURANDO
el rol subsidiario del EstaALIANZAS CON OTROS ACTORES.
do, perpetuando la lógica
de las ‘’becas’’ y el subsidio
IMPULSAR
ENCUENTROS
a la oferta. También se obTERRITORIALES CON PROFESORES,
servan problemas evidentes, tanto en la definición
ORGANIZACIONES SECUNDARIAS,
de los criterios en el acceso
SINDICATOS, Y ORGANIZACIONES
a la gratuidad, como en el
empleo de los beneficios
TERRITORIALES, PARA CONSTRUIR
estudiantiles, especialmenUN RELATO COMÚN Y UN
te en cuanto a las becas.
Marzo será un mes exiPROGRAMA PARA EL SECTOR”

Marzo - Abril 2016

que apostaremos como movimiento estudiantil y supervisar el correcto funcionamiento
de la Superintendencia de Educación y de la
Agencia Nacional de la Calidad.
Otro elemento relevante, es la prioridad de
las universidades estatales por sobre las privadas en los beneficios que entrega el Estado.
Como movimiento estudiantil hemos sido enfáticos en que esta es una importante disputa, frente a la posibilidad de que las entidades
estatales puedan absorber progresivamente al
sector que da cobertura a las instituciones privadas. Con esto no se pretende pasar por alto
las evidentes deficiencias de las instituciones
públicas, pero su existencia permite redefinir
constantemente sus objetivos para continuar
desarrollándose en función de las necesidades sociales, en una estrategia nacional de
desarrollo, situación que evidentemente es
imposible en las instituciones privadas, debido a los intereses económicos y políticos que
representan.
Tenemos grandes desafíos, como insistir en
la importancia de la educación no sexista y
potenciar la lucha contra la violencia de género y disidencia sexual. Tampoco podemos
perder de vista las iniciativas del gobierno
entorno a la agenda de seguridad y el control
preventivo, además de tomar posición por los
casos de sumario que han vivido continuamente compañeros y compañeras de diversas
instituciones educacionales.
¿Cómo retomar la agenda del movimiento
social por la educación y no solo responder
a los anuncios del gobierno? Debemos desarrollar la estrategia multisectorial del movimiento social por la educación, configurando
alianzas con otros actores. Impulsar encuentros territoriales con profesores, organizaciones secundarias, sindicatos, y organizaciones
territoriales, para construir un relato común
y un programa para el sector. El papel de las
organizaciones de izquierda aquí es fundamental, siempre y cuando sean capaces de
comprender que la convergencia incluye un
alto grado de humildad y no superponer sus
objetivos programáticos.
Para evitar los errores recurrentes del movimiento, como confiar ciegamente en los
espacios de diálogo y creer en las “buenas intenciones” de la Nueva Mayoría, es imperante
potenciar las discusiones en nuestros espacios
de base. Pero también es urgente tomar definiciones programáticas y convocar a la brevedad jornadas de movilización para recuperar
la masividad y el trabajo con otros sectores.
El año estudiantil que comienza será convulsionado, tanto por las diferentes coyunturas que se pueden desarrollar como por las
elecciones municipales. Aún hay muchas ambigüedades respecto a la reforma, detalles de
su contenido, plazos y definiciones esenciales, pero como estudiantes tenemos que ser
capaces de pasar a la ofensiva. Los desafíos
son muchos, pero la historia nos demuestra
que tenemos la capacidad de alcanzar la educación que nuestro pueblo tanto merece, dejando claro que no movilizarnos es hipotecar
años de historia del movimiento estudiantil.

Solidaridad

Educación / 15

DURRUTI
Una tarde fuimos a visitarle y lo
encontramos en la cocina. Llevaba un
delantal, fregaba los platos y preparaba
la cena para su hijita Colette y su mujer.
El amigo con quien había ido trató de
bromear: “Pero oye, Durruti, esos son
trabajos femeninos.” Durruti le contestó
rudamente: “Toma este ejemplo: cuando
mi mujer va a trabajar yo limpio la casa,
hago las camas y preparo la comida.
Además baño a la niña y
la visto. Si crees que un
anarquista tiene que estar
metido en un bar o un
café mientras su mujer
trabaja, quiere decir que
no has comprendido
nada.”
Manuel Pérez (Recopilado por
Enzensberger, Hans (1998) El
corto verano de la anarquía.
Barcelona: Editorial
Anagrama S.A. P. 88.)

Libertad
y derecho
para
abortar!

8

por un
de marzo

LIBRE Y

ANTIPATRIARCAL!
Solidaridad
Periódico Comunista Libertario