Aneurisma Aórtico Abdominal: Definición y Riesgos
Aneurisma Aórtico Abdominal: Definición y Riesgos
1. Definición:
Arteria aorta: arteria más grande que se origina directamente del ventrículo izquierdo
del corazón.
Está formada por tres capas (íntima, media y adventicia) con el paso de los años
experimenta cambios en su pared, condicionados principalmente por la ateroesclerosis,
y la hipertensión arterial.
Arteria aorta está dividida en los siguientes segmentos:
Nota: la expansión que no cumple los criterios puede denominarse ectasia aórtica o una
dilatación no aneurismática de la aorta.
• Epidemiología:
• Factores de riesgo:
- Tabaquismo (relación entre el número de años y el crecimiento del aneurisma)
- Hipertensión arterial, aterosclerosis.
- Edad avanzada (70s, 80s)
- Herencia o historia familiar (Rx. familiar de primer grado, relación 6:1)
- Aneurismas en otras localizaciones
- Enfermedad de tejido conectivo
- Etnia (> en caucásicos)
- Sexo masculino 6 +
- Aterosclerosis
- Traumatismo, postestenosis
- Necrosis quística de la media (Sx de Marfan, Sx de Ehlers-Danlos, IV
- Rotura postquirúrgica de la anastomosis
- Vasculitis
- Infecciosos como: Sífilis, (S. aureus, Salmonella < frecuencia), clamidiasis.
• Fisiopatología:
Proceso complejo y dinámico de inflamación crónica de la pared aortica.
- Proteólisis
- Estrés oxidativo
- Respuesta inmune inflamatoria
- Apoptosis de la capa media.
también hay infiltrado en la pared arterial de LsT, LsB, PMN, y Macrófagos que son
quimio atraídos por los productos de la degradación.
Hay > IL-8, MCP-1, RANTES →+ reclutamiento
Clasificación de Crawford
Semiología de AAA:
La mayoría de los Px con AAA son asintomáticos, generalmente el diagnostico es
incidental 2/3.
Puede haber síntomas generales o constitucionales como fiebre, malestar general o pérdida
de peso, náuseas, vomito, estreñimiento o disnea. Debido a las complicaciones o a la causa.
Los signos y síntomas pueden ser inespecíficos
- Agudo
- Profundo
- Terebrante
- Visceral
- Percibido en la región lumbosacra (por compresión de vertebras y raíces
nerviosas), o en los flancos
- Cuando el dolor lumbar es irradiado a la región anterior del muslo izquierdo o
al escroto, nos puede indicar que hay la compresión del nervio genitofemoral
- Con menor frecuencia el dolor se puede irradiar a MI, tórax o la región
inguinal.
- Nauseas y vomito cuando comprime el duodeno
- Tenesmo vesical por compresión de la vejiga.
- Puede haber sincope
Clínicamente:
Nota:
Diagnóstico de AAA:
- A menudo, incidental
Tratamiento:
Video:
Conceptos clave:
https://www.msdmanuals.com/es-co/professional/trastornos-
cardiovasculares/enfermedades-de-la-aorta-y-sus-ramas/aneurismas-de-la-aorta-abdominal-
aaa#Tratamiento_v11696508_es
https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0003-31702022000500004#B2
https://www.stanfordchildrens.org/es/topic/default?id=aneurysm-85-P03316
https://servei.org/informacion-para-pacientes/aneurisma-de-aorta-abdominal-aaa/
APENDICITIS AGUDA
Anatomía
El apéndice vermiforme se
encuentra en la base del ciego,
próximo a la válvula íleo cecal
en la fosa iliaca derecha.
Su irrigación está suministrada
por la arteria apendicular, rama
de la arteria ileocecal
Su posición puede ser
retrocecal*, paracecal,
subcecal, preileal, postileal y
pélvica* que se podrá
determinar por el sitio de
dolor
Fisiopatología
Todo empieza por la inflamación inicial de la pared apendicular que le sigue
isquemia localizada, perforación y desarrollo de un absceso contenido o peritonitis
generalizada.
Etiologías
Puede ser causada por fecalitos (masas fecales duras), cálculos, procesos
infecciosos, hiperplasia linfoide y tumores benignos o malignos o en algunos casos
por cuerpos extraños.
Fases
CARACTERÍSTICAS CLÍNICAS
1ro. Dolor
Los principales síntomas de la apendicitis aguda los
representa la triada de murphy, donde el dolor
periumbilical se ha registrado en un 50 a 60 % por lo
que puede haber variaciones con ausencia de él.
Existen otros síntomas atípicos como Indigestión,
Flatulencia, Irregularidad intestinal, Diarrea y Malestar
generalizado
DIAGNÓSTICO
Mcburney
Duphy: dolor al toser
Chutro. Desviación ombligo
Rovsing. Dolor de la Fosa ilíaca de la compresión de la izq.
Horn. dolor a la tracción del testiculo derecho
Del psoas. Dolor a la abdución localizado en la fosa lumbar. Apéndice retrocecal
Obturador.Flexión con rotación interna del muslo derecho. Apéndice pélvico
Blumberg. Dolor a la descompresión rápida en el punto de mcburney
Mcburney
LABORATORIOS
Leucocitosis leve: recuento de glóbulos blancos [WBC] >10,000 células/microL con
desplazamiento a la izquierda de neutrófilos >75%
● Agudo − 14.500±7300 células/microL
● Gangrenoso − 17,100±3900 células/microL
● Perforado − 17.900±2100 células/microL
Proteína C reactiva (PCR) sérica elevada.
La evaluación única de la leucocitosis o PCR presenta una S 80 aprox E 50 aprox,
sin embargo en conjunto presentan una S 93 E 62
IMÁGENES
Embarazadas: el útero hace que el apéndice se proyecte más cefálico por lo que se
puede encontrar dolor hasta en los flancos derecho. Blumberg aun es útil aunque
puede haber variación en los puntos dolorosos porque no se alcanza a hacer buen
contacto con el intestino por la distensión abdominal. La leucocitosis se complica
aquí porque hay una leucocitosis que puede llegar hasta 29k células/microL durante
el trabajo de parto, la bilirrubina sigue siendo indicativo de perforación, PCR también
se eleva.
Adulto mayor puede presentar síntomas poco específicos como dolor abdominal
generalizado y ausencia de leucocitosis
DIAGNÓSTICOS DIFERENCIALES
Mujeres examen pélvico, Las mujeres en edad reproductiva deben ser consultadas
sobre la posibilidad de embarazo.
ALGORITMO DIAGNÓSTICO.
COLECISTITIS AGUDA
EPIDEMIOLOGÍA
- Aproximadamente 90-95% de las colecistitis agudas se producen como
consecuencia de cálculos biliares.
- Alrededor del 5-10% de las colecistitis agudas son alitiásicas. En estos casos
ocurre obstrucción por moco biliar, isquemia primaria de la pared o infección.
FISIOPATOLOGÍA
Colecistitis aguda litiásica (colelitiasis)
Obstrucción del bacinete vesicular ocasionada por un cálculo biliar
1. Contracción intensa y distensión vesicular, lo cual explica el dolor cólico
abdominal característico de este cuadro.
5. Las secreciones biliares y los mismos cálculos también son irritantes, por lo
que su acumulación favorece este proceso.
CUADRO CLÍNICO
La presentación clínica dependerá del estado inmunológico del paciente, fármacos
asociados y gravedad del proceso inflamatorio.
DIAGNÓSTICO
EXÁMENES DE LABORATORIO
Se utilizan principalmente para evidenciar la inflamación sistémica.
- Elevación de PCR junto con una leucocitosis leve a moderada (12.000-
15.000 células/mm3)
DIAGNÓSTICO IMAGENOLÓGICO
1. ECOTOMOGRAFÍA ABDOMINAL
Es el examen de elección para el estudio inicial de un paciente con sospecha de
colecistitis aguda, ya que es un examen no invasivo, de bajo costo, alta disponibilidad,
alta sensibilidad y especificidad.
2. TOMOGRAFÍA COMPUTARIZADA
La TC tiene la misma sensibilidad que la ecotomografía. No suele ser necesaria para
el diagnóstico de colecistitis, pero evidencia muy bien la presencia de líquido
perivesicular y el edema de la pared. Se usa como examen complementario.
3. RESONANCIA MAGNÉTICA
Casi no se usa dado su elevado costo y el tiempo requerido para su realización. Sin
embargo, puede ser útil en la búsqueda de complicaciones, tales como perforaciones
o fístulas.
COMPLICACIONES
- Empiema vesicular: Se produce en las colecistitis supurada por cumulación
de pus dentro de la vesícula biliar, frecuentemente se trata de pacientes
diabéticos descompensándolos, pudiendo tener un cuadro de shock séptico.
La conducta quirúrgica no debe ser demorada en estos pacientes. Cuando
existen abscesos perivesiculares se debe drenar los mismos y efectuar
colecistectomía.
Plastrón vesicular, absceso subfrénico, pancreatitis aguda, íleo biliar, fístula biliar
externa e interna, además de la colangitis obstructiva aguda supurada
TRATAMIENTO
El tratamiento de la colecistitis aguda generalmente implica un enfoque
multidisciplinario que incluye reposo intestinal, analgesia para controlar el dolor,
antibióticos para prevenir infecciones secundarias y, en casos graves, colecistectomía
urgente para eliminar la vesícula biliar inflamada.
DX DIFERENCIAL
- Cólico biliar
Es un cuadro clínico caracterizado por dolor lumbar de inicio súbito y unilateral a nivel del
anco en la región lumbar, la intensidad del dolor puede aumentar con rapidez y no hay
factores que lo atenúen, tiene irradiación anterior hacia el anco y descendente hacia fosa
iliaca y genitales, este dolor a menudo se acompaña con náuseas, vómito, sudoración y
alteraciones de la motilidad intestinal resultante de la estimulación vagal, suele estar
acompañado de hematuria y por la característica de dolor y su intensidad ocasiona en el
paciente estado de angustia, inquietud y desasosiego.
NEFROLITIASIS
Representa la tercera causa más frecuente de consulta por patología del tracto urinario y se
estima que el 12% de los hombres y el 5% de las mujeres a lo largo de su vida hasta los 70
años tendrán un episodio sintomático de cálculos renales.
Hay varios tipos de cálculos renales, es importante identi car el tipo de cálculo para tener
información sobre el pronóstico y selección de régimen pro láctico óptimo. Los más comunes
son los cálculos de oxalato de calcio (75%), luego los de fosfato de calcio(15%), ácido único
(8%), estruvita (1%) y cisteina (<1%), muchos cálculos son una mezcla de cristales (oxalato de
calcio + fosfato de calcio) y también contienen proteína en la matriz de los cálculos.(Rara vez
están compuesto por fármacos como aciclovir , atazanavir y triamtereno).
*Factores de riego dietéticos:Los factores dietéticos que se relacionan con incremento del
riesgo de nefrolitiasis incluyen proteínas animales, oxalato, sodio, sacarosa y fructosa.
Los factores dietéticos relacionados con reducción del riesgo son calcio, potasio y citrato.
Volumen urinario: Los bajos volúmenes urinarios incrementan las concentraciones de factores
litogenos, lo que es una situación común y un factor modi cable.
*LITOGENESIS
Se conoce como producto de solubilidad el punto donde una sal alcanza la saturación y
comienza microcristalizacion, y se conoce como producto de formación el punto en el que una
solución sobresaturada no puede mantener el soluto disuelto y comienza el nucleamiento
espontaneo de los cristales, es el nivel de saturación de orina el que determina si los cristales
tienen o no la posibilidad de formarse y precipitar.
PRESENTACIÓN CLÍNICA.
Por lo general se requieren semanas a meses para (incluso mucho más) para que un cálculo
renal sea detectable clínicamente, la formación y crecimiento de los cálculos son clínicamente
silenciosos, un cálculo puede estar en el riñón sin causar síntomas o signos incluso por
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decenios. El inicio de los síntomas por lo general es atribuible al desplazamiento de cálculos
en el uréter y se desconocen los factores que causan los desplazamientos de los cálculos.
Hay 2 presentaciones comunes para los individuos con un evento agudo por cálculos renales:
Cólico renal y hematuria macroscópica indolora, cuando un cálculo se desplaza hacia el uréter
la primera molestia es dolor de inicio súbito unilateral en el anco, la intensidad el dolor puede
aumentar con rapidez y no hay factores que lo alivien, este dolor que a menudo se acompaña
de náuseas y vómito puede irradiarse dependiendo de la ubicación del cálculo, si este se aloja
en la porción superior del uréter el dolor puede irradiarse en dirección anterior y si se ubica en
la porción inferior del uréter puede irradiarse al testículo ipsolateral en varones o el labio mayor
ibsolateral en mujeres.( En ocasiones presenta hematuria macroscópica sin dolor)
*La infección de vías urinarias junto con obstrucción ureteral es una urgencia médica que
requiere el restablecimiento inmediato del drenaje.
- Los hallazgos más sugestivos de ureterolitiasis fue el dolor lumbar con puñopercusion
lumbar positiva y el hallazgo de hematuria microscópica
El dolor cólico renoureteral es provocado por la dilatación aguda de la vía urinaria causada por
la obstrucción de un cálculo que proviene del aparato urinario superior, el aumento de presión
del uréter se trasmite de forma retrógrada y produce disminución del ltrado glomerular, este
aumento de presión aumenta la secreción de protaglandinas que actúan como mediadores del
dolor.
La causa más frecuente del cólico renoureteral es la litiasis urinaria donde debido a la
alteración de la concentración química de la orina existe una predisposición para la formación
y migración de cálculos a la vía urinaria que ocasiona obstrucción y dolor.
Hay otras enfermedades que pueden manifestarse con síntomas semejantes, como la
formación y migración de coágulos en la vía urinaria o asociados a trastornos en la hemostasia
y la eliminación de fragmentos de parenquima renal necrotico, que puede observarse en la
necrosis papilar por analgésicos y en la papilitis necrosante en pacientes diabéticos.
En diagnóstico diferencial debe considerarse siempre los problemas abdominales en los que el
dolor tiene una ubicación y propagación similar, anexitis, diverticulitis, apendicitis retrocecal y
otros
*SEMIOLOGÍA
El diagnóstico se establece con base en la anamnesis, exploración física y examen de orina
por lo tanto quizá no es necesario esperar la con rmación radiográ ca para con rmar
tratamiento de los síntomas.
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Anamnesis:Revisión amplia del expediente médico y episodios anteriores, antecedentes
patológicos, familiares y alimenticios (uso de complementos de vitaminas y minerales).
Examen físico:Puede demostrar la presencia de una contractura re eja de los músculos para
vertebrales, dolor intenso y espontáneo y maniobra de puño percusión positiva o dolor a la
palpación de los puntos ureterales
*Estudios de laboratorio
El aspecto de la orina puede ser turbio o mostrar color rojizo, lo que sugiere hematuria que
suele acompañar al pasaje de un cálculo y debe con rmarse mediante el examen
microscópico de la orina que muestre la presencia de hematies de morfología conservada, lo
que asegura el origen en la vía urinaria diferenciándolos de los hematies dismór cos cuyo
origen es glomerular.
*Estudio cristalográ co para identi car la composición del cálculo.
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DIVERTICULITIS
Causas de la diverticulitis
La diverticulitis se produce en personas con divertículos cuando aparece en un
divertículo un pequeño orificio (algunas veces microscópico) que permite el paso
de bacterias intestinales. Algunos médicos piensan que un divertículo puede
inflamarse, aunque no haya aparecido un orificio. La diverticulitis afecta con mayor
frecuencia al colon sigmoidea, la última parte del intestino grueso justo antes del
recto.
Los médicos creen que puede haber una conexión entre la diverticulitis y la
cantidad de carne roja que se come por semana, si se fuma y si se tiene obesidad.
El uso de fármacos antiinflamatorios no esteroideos (incluida la aspirina [ácido
acetilsalicílico]), paracetamol (acetaminofén), corticoesteroides y opiáceos también
aumentan el riesgo de divertículos y diverticulitis.
FISIOPATOLOGIA
DIVERTICULITIS SIN COMPLICACIONES
SEMIOLOGIA
• ANAMNESIS
• SINTOMAS DOLOR EN FOSA ILIACA IZQUIERDA O EN CUADRANTE INFERIOR IZQUIERDO
• INSTAURACION AGUDA O SUBAGUDA
• FIEBRE, DIARREA, CONSTIPACION, NAUSEA Y VOMITO.
LABORATORIOS
• HEMOGRAMA
• UREA
• ELECTROLITOS
• MARCADORES INFLAMATORIOS(PCR-VSG)
RADIOGRAFIAS SIMPLES
Una tomografía computarizada (TC) del abdomen y la pelvis puede ser útil para
determinar que el problema es la diverticulitis y no una apendicidis u otro
diagnóstico. Laresonancia magnética nuclear (RMN) es una prueba alternativa
para embarazadas o personas jóvenes.
Cuando la inflamación ha remitido o se ha tratado la infección, el médico puede
indicar una colonoscopia (una exploración del intestino grueso utilizando un tubo
flexible de visualización) para descartar un cáncer de colon. Se puede indicar una
colonoscopia si la persona afectada presenta complicaciones (como una
perforación o un absceso) o si presenta factores de riesgo de cáncer (como heces
estrechadas, sangrado, anemia, pérdida de peso o antecedentes familiares de
cáncer de colon). Por regla general la colonoscopia necesita retrasarse hasta 1 a 3
meses después de haber terminado el tratamiento, ya que se podría dañar o
perforar el intestino inflamado. La cirugía exploratoria rara vez es necesaria para
confirmar el diagnóstico.
Para algunas personas, incluidas las que tienen pequeños abscesos, el descanso
y, a veces, los antibióticos son todo lo que se necesita para tratar la diverticulitis
grave.
Los abscesos más grandes y los abscesos que no desaparecen solo con
antibióticos o que empeoran se drenan con una aguja introducida a través de la
piel y guiada por una TC o una ecografía endoscópica.
El cirujano elimina la parte afectada del intestino, y los extremos se vuelven a unir
de inmediato si la persona en cuestión está sana y no presenta perforación,
absceso o inflamación intestinal grave. Otras personas necesitan una colostomía
temporal.
Para tratar una fístula se elimina la sección del intestino grueso donde empieza la
fístula, se juntan los extremos del intestino grueso que fueron cortados y se repara
la otra zona afectada (por ejemplo, la vejiga o el intestino delgado).
• DRENAJE PERCUTANEO
• LAPARATOMIA EXPLORATORIA
• LAPAROSCOPIA
Embarazo Ectópico Roto
Definición
Epidemiología
Presentación Clínica
La presentación clínica más común del embarazo ectópico es el sangrado vaginal y/o el
dolor abdominal en el primer trimestre. El embarazo ectópico también puede ser
asintomático.
Se deben de tener en cuenta las siguientes características para sospechar un
embarazo ectópico:
● Embarazada pero sin embarazo intrauterino confirmado
● Embarazada y concebida con fertilización in vitro
● El estado del embarazo es incierto, particularmente si la amenorrea de >4
semanas precedió al sangrado vaginal actual.
● En casos raros, un paciente que presenta inestabilidad hemodinámica y
abdomen agudo que no se explica por otro diagnóstico.
Las manifestaciones clínicas del embarazo ectópico suelen aparecer entre seis y ocho
semanas después del último período menstrual normal, pero pueden ocurrir más tarde,
especialmente si el embarazo se produce en un sitio extrauterino distinto de las
trompas de Falopio.
A veces se presentan molestias normales durante el embarazo (por ejemplo,
sensibilidad en los senos, micción frecuente, náuseas)
Los síntomas tempranos del embarazo pueden ser menos comunes en pacientes con
embarazo ectópico porque los niveles de progesterona, estradiol y gonadotropina
coriónica humana pueden ser más bajos que en el embarazo normal.
En los casos en los que hay sangre intraperitoneal que llega a la parte superior del
abdomen o en casos raros de embarazo abdominal, el dolor puede estar en la parte
media o superior del abdomen. Si hay suficiente sangrado intraabdominal para llegar al
diafragma, se puede sentir dolor referido en el hombro. La acumulación de sangre en el
fondo de saco posterior (bolsa de Douglas) puede provocar la necesidad de defecar.
Diagnóstico
El diagnóstico de embarazo ectópico debe de sospecharse en una paciente
embarazada sin evidencia de embarazo intrauterino en la ecografía transvaginal y
cualquiera de los siguientes:
● Visualización de una masa anexial extra ovárica compleja y no homogénea,
sangrado intraperitoneal.
● Una gonadotropina coriónica humana sérica que aumenta anormalmente ( <35%
en dos días)
● Dolor abdominal y/o sangrado vaginal, especialmente en aquellas pacientes con
factores de riesgo de embarazo ectópico.
La exploración física suele ser normal o puede revelar dolor a la palpación en la parte
inferior del abdomen. Si se ha producido una rotura con sangrado significativo, el
abdomen puede estar distendido y el paciente puede tener dolor a la palpación difuso,
localizado y/o de rebote.
Diagnósticos diferenciales:
● Aborto espontáneo
● Patología cervical, vaginal o uterina.
● Hematoma subcoriónico
● Cualquier otra patología abdominal.
Tratamiento
El tratamiento es quirúrgico.
Se debe corregir el embarazo ectópico y estabilizar hemodinámicamente a la paciente.
Referencias
De las tres arterias mesentéricas principales, la inferior es la que se ocluye más a menudo por la
enfermedad oclusiva arterioesclerótica crónica y casi todos los aneurismas de la aorta abdominal la
comprometen. De este modo, solo el 40% de las arterias mesentéricas inferiores conservan su
permeabilidad.
La mesentérica superior como norma irriga el intestino delgado y la mitad derecha del colon, su
oclusión por lo regular se compensa por la circulación colateral proveniente del tronco celíaco a
través de la arcada pancreatoduodenal y el arco de Riolano proveniente de la circulación
mesentérica inferior.
La circulación intestinal puede recibir en forma normal entre el 10% y 20% del gasto cardíaco y en
situaciones de estrés puede alcanzar a necesitar un aporte entre 30% y 35% del mismo.
Por consiguiente, es una de las circulaciones regionales más grandes del organismo en lo referente a
la proporción del flujo sanguíneo. Desde el punto de vista funcional es compleja y la localización
oculta dentro de la cavidad peritoneal hace difícil su evaluación objetiva. Este flujo sanguíneo se
denomina circulación esplácnica, porque los nervios se distribuyen en forma paralela a las arterias
que van a estos órganos y no sólo irriga el estómago, intestino delgado y colon, sino también el
páncreas, hígado, bazo, epiplón y los tejidos mesentéricos. La circulación mesentérica sólo se refiere
a la circulación intestinal
El control extrínseco del flujo sanguíneo mesentérico se ejerce en esencia por los factores
hemodinámicos generales, por el sistema nervioso autónomo y por sustancias neurohumorales
circulantes. Los primeros son la presión arterial sistémica, el volumen minuto y la volemia circulante.
La reducción de estos parámetros puede producir disminución del flujo sanguíneo al intestino.
La regulación intrínseca de la circulación mesentérica se logra por mecanismos locales que permiten
el control instantáneo del flujo sanguíneo intestinal. El control intrínseco se explica de forma óptima
por mecanismos metabólicos y miogénicos, así mismo también podrían jugar un rol la serotonina, el
péptido intestinal vasoactivo, la sustancia P, las encefalinas, el ATP y el óxido nítrico.
Los cambios producidos por la supresión de la irrigación adecuada del intestino son tanto metabólicos
como morfológicos. Las alteraciones ultraestructurales en las células de la mucosa son evidentes a
los diez minutos de la oclusión y dentro de los treinta minutos siguientes se pueden observar
alteraciones histológicas extensas. La progresión de estos cambios da como resultado la necrosis del
intestino.
Las consecuencias importantes de la isquemia del intestino son el aumento de la filtración
transcapilar, el edema intersticial y por último el movimiento neto de líquido hacia la luz del intestino.
Hay cada vez más evidencia de que los radicales de oxígeno, median la lesión celular producida por
la reperfusión del intestino isquémico.
La oclusión súbita de la arteria mesentérica superior puede llevar al principio a la relajación de los
vasos de resistencia, en un intento por conservar el flujo sanguíneo de la mucosa
El infarto mesentérico no oclusivo es el resultado de un estímulo remoto que causa vasoconstricción
mesentérica difusa. El mecanismo autorregulatorio de escape puede ser inadecuado para mantener el
suministro de sangre suficiente al intestino en presencia de un estímulo vasoconstrictor. Si el proceso
oclusivo subyacente o el estímulo vasoconstrictor no se corrigen a pesar de los esfuerzos de
autorregulación y de escape autorregulatorio, la supresión de oxígeno produce muerte celular e infarto
mesentérico. El mecanismo de intercambio de oxígeno por contracorriente de la mucosa, la
redistribución del flujo sanguíneo y el aumento de la presión intraluminal son los responsables en
forma parcial, de la susceptibilidad de la mucosa a la lesión isquémica.
Clasificación de la IM
aguda (IMA), la crónica (IMC), la no oclusiva (IMNO) y la trombosis venosa mesentérica (TVM)
• arterioesclerosis sistémica
• arteriopatía coronaria
• enfermedad arterial oclusiva periférica
• arritmias cardíacas
• insuficiencia cardíaca congestiva
• afección valvular cardíaca.
Fisiopatología:
La reducción del flujo sanguíneo intestinal de manera súbita conlleva los cambios propios de la
isquemia del órgano afectado, en especial en lo relacionado con la función de barrera de la mucosa.
Los primeros se observan a nivel de esta mucosa casi a los diez minutos de la suspensión del
suministro sanguíneo. El siguiente proceso que se aprecia es un infiltrado celular inflamatorio,
seguido del edema de la pared del intestino generando como resultado la pérdida de la integridad
capilar, lo que permite la traslocación bacteriana. La mucosa lesionada se desprende dejando lesiones
ulceradas en la pared del intestino. En este momento el intestino aun es viable y susceptible de ser
recuperado; sin embargo, en la medida que la isquemia se prolonga en el tiempo se inicia el proceso
de necrosis de la muscular y la serosa y una vez alcanzado este punto de no retomo, el segmento
intestinal afectado deja de ser viable y no puede recuperarse.
Hasta este momento no hay cambios macroscópicos evidentes que permitan al cirujano evaluar en
forma objetiva la gravedad de la lesión. El daño sistémico desencadenado en el organismo no sólo
es producto de la lesión isquémica, también la reperfusión de la circulación mesentérica puede
asociarse con extensos efectos destructores catalizados por los radicales libres de oxígeno y otras
toxinas.
Presentación y signos clínicos:
La presentación clínica se describe en forma clásica como un dolor fuera de proporción con los
hallazgos del examen físico. La forma más común es un dolor de aparición súbita, incapacitante, en
epigastrio o mesogastrio, en ocasiones acompañado de vómitos o diarrea. La exploración inicial
puede ser poco significativa, cierta distensión abdominal o disminución del peristaltismo que puede
contrastar con la situación de postración del paciente. En los casos evolucionados, con necrosis
intestinal, puede aparecer hematemesis o melena, signos peritoníticos, fiebre e incluso inestabilidad
hemodinámica
Desde el punto de vista clínico un paciente comprometido y quizá más susceptible, puede
experimentar depresión del miocardio, respuesta inflamatoria progresiva con aumento generalizado
de la permeabilidad capilar, producción de edema y disfunción orgánica.
Otras manifestaciones inespecíficas pueden ser náuseas, vómito, distensión abdominal o diarrea
asociada con tenesmo y presencia de sangre oculta en heces o signos francos de sangrado. Cuando la
enfermedad progresa y el compromiso sistémico es evidente, se presenta entonces disfunción
respiratoria o síndrome de dificultad respiratoria del adulto, disfunción renal, encefalopatía
metabólica, falla hepática y muerte.
Diagnóstico diferencial: enfermedad inflamatoria intestinal, obstrucción del intestino delgado,
úlcera péptica, diverticulitis, pancreatitis aguda, apendicitis, colecistitis o gastroenteritis
Etiología de la IMA:
Puede ser embólico, trombótico arterial o venoso, o isquémico.
Alrededor del 70% de los casos de IAM están causados por una oclusión arterial. En pacientes con
comorbilidad cardiovascular y fibrilación auricular y dolor abdominal, debe aumentarse la sospecha
de IAM por oclusión arterial.
El embolismo arterial es la causa más común de IM con un total de 40% a 50% de los casos. Su
pronóstico es pobre con una mortalidad aproximada de 70%.
La evolución clínica es rápida debido a que la instauración súbita de la isquemia no permite la
formación de circulación colateral que permita solventar la falta de aporte sanguíneo.
Los émbolos tienden a migrar por la arteria mesentérica superior. El émbolo suele enclavarse distal
al origen de la cólica media causando una disminución en el flujo en los órganos que irriga. Esto
ayuda a diferenciar el embolismo de la trombosis arterial, debido a que ésta última suele tener una
extensión más proximal. Una minoría de los émbolos, cerca del 15%, ocluyen la mesentérica superior
en su origen y las zonas de isquemia se extienden en dirección proximal hasta el ligamento de Treitz.
Casi todos los émbolos son de origen cardíaco, relacionados con fibrilación auricular y defectos
estructurales como un aneurisma del ventrículo. Alrededor de un tercio de los pacientes tienen historia
de un evento embólico previo. El 20% de los casos compromete más de un lecho arterial. En respuesta
a la oclusión aguda puede haber vasoconstricción que compromete aún más la perfusión y exacerba
la lesión.
La trombosis arterial ocurre en cerca del 25 % de los casos y está relacionada con peor pronóstico
que la embolia, cuya mortalidad puede alcanzar el 90%.
Aunque la enfermedad oclusiva arterioesclerótica crónica es la etiología más frecuente de la
trombosis arterial mesentérica aguda, deben tenerse en cuenta otras causas.
Las lesiones oclusivas ateroescleróticas tienden a ocurrir en los orígenes o en los segmentos más
proximales de las arterias mesentéricas. Hay factores desencadenantes de una trombosis en la luz
residual de una arteria mesentérica enferma como la hipotensión relativa o flujo reducido, y la
deshidratación en ancianos.
La trombosis venosa mesentérica es poco frecuente y representa el 10-20% de los casos de IAM.
Las causas más comunes son cirrosis hepática con hipertensión portal, estado de hipercoagulabilidad
como mutación del factor V de Leiden, deficiencia de proteína C o S, neoplasias, cirugía reciente y
afecciones inflamatorias, como la pancreatitis y la trombofilia. El estancamiento del flujo venoso
puede provocar gangrena venosa del intestino.
Por último, pueden producirse infartos de los segmentos intestinales afectados. La hemorragia y la
necrosis focalizada finales llevan a la pérdida de la función de barrera del intestino, que permiten la
traslocación bacteriana con posible endotoxemia.
El diagnóstico se dificulta debido a que los síntomas son inespecíficos. Los pacientes no experimentan
el clásico dolor posprandial de la isquemia arterial, desarrollan otras manifestaciones como náusea y
vómito, cambios en el hábito intestinal, la diarrea no es de contenido sanguinolento, aunque el test de
sangre oculta en heces puede estar positivo
Los pacientes con isquemia mesentérica no oclusiva suelen proceder de la UCI o de la unidad de
cuidados cardiacos. La IMNO es el resultado de la hipoperfusión (por sepsis, shock, insuficiencia
cardiaca) y el uso de vasoconstrictores.
La IMNO es responsable del 20% al 30% de los casos de IMA y está relacionada con una mortalidad
entre 50% y 90%. Los mecanismos autorregulatorios mesentéricos normales son superados por acción
de agentes neurohumorales como la angiotensina II y la vasopresina, en el contexto de un profundo
estrés fisiológico que puede perpetuarse en el tiempo. Luego, cuando se restaura el flujo normal, se
produce el fenómeno de reperfusión que genera cambios fisiológicos y metabólicos tan severos, que
puede ocasionar la muerte.
Hay estudios que indican que los eventos repetitivos de IMNO pueden ocasionar una lesión más grave
que la inducida por los isquémicos oclusivos. El diagnóstico temprano de esta condición y las
intervenciones terapéuticas antes de que el vasoespasmo mesentérico difuso induzca la cascada de
sucesos fisiopatológicos, son cruciales para disminuir la mortalidad asociada.
Diagnóstico:
Su baja incidencia, menos de 1/1.000 de los ingresos hospitalarios, y la clínica tan común con otras
enfermedades retrasan el diagnóstico y tratamiento. Esta demora se traduce en aumento de la
mortalidad, de un 36% en los casos tratados antes de las 24 h de inicio de los síntomas hasta un 76%
en los tratados más allá de las primeras 24 h
Las pruebas de laboratorio no son concluyentes. Sin embargo, un dímero D negativo descarta la IMA.
El aumento de los niveles de marcadores inflamatorios (recuento de glóbulos blancos, proteína C
reactiva puede indicar una respuesta inflamatoria sistémica y efectos sistémicos de la isquemia
intestinal, así como la translocación de bacterias intestinales. La gasometría arterial con lactato
tampoco es diagnóstica y, por desgracia, un nivel elevado de lactato suele ser un signo tardío de
isquemia.
Deben obtenerse radiografías simples de abdomen al comienzo de la evaluación, en especial para
descartar otras causas de dolor abdominal como la obstrucción intestinal. Una cuarta parte de los
pacientes con IMA comprobada cursan sin ningún cambio. El papel de la ecografía abdominal es
limitado por la interferencia del gas intestinal.
La TC del abdomen con fase de contraste arterial intravenoso es obligatoria para el diagnóstico. Los
puntos críticos a investigar incluyen el llenado de las arterias y cualquier signo de oclusión o
arteriosclerosis, así como la evaluación del intestino en busca de isquemia.
Los signos típicos de isquemia intestinal irreversible en presencia de IAM son la dilatación y el grosor
intestinales, la reducción o ausencia de realce visceral, la neumatosis intestinal, el gas venoso portal
y el aire libre intraperitoneal. Entre todos los signos radiológicos, el adelgazamiento de la pared
intestinal y el gas venoso portomesentérico mostraron la mayor especificidad (98% y 95%) para el
diagnóstico de infarto intestinal transmural.
La angiografía sigue siendo la prueba de oro en IMA permitiendo no sólo el diagnóstico sino el
manejo. Cuenta con una alta sensibilidad que va desde y con una especificidad de 100% y se asocia
con pocas complicaciones. Varios estudios han mostrado un aumento en la sobrevida cuando se hace
temprano. Hay discusión con respecto a la realización de esta prueba en pacientes con signos de
irritación peritoneal, considerando que ante estas manifestaciones clínicas la conducta a seguir debe
ser quirúrgica. Sin embargo, la realización pronta de una angiografía permite diferenciar una etiología
oclusiva o no, representando un beneficio cuando sólo se requiere manejo médico. Además, la
localización anatómica del sitio de la obstrucción permite un mejor abordaje quirúrgico.
Isquemia mesentérica crónica (IMC)
A pesar de que el proceso desencadenante es similar a la aguda, difiere en la presentación clínica, los
métodos diagnósticos y el algoritmo de tratamiento.
La IMC está casi exclusivamente relacionada con la enfermedad arterial oclusiva debido a
arterioesclerosis y es relevante para el médico de cuidados intensivos por el cuadro de disfunción
orgánica múltiple que ocurre después de la revascularización.
La IMC es poco común y por lo regular se asocia con aterosclerosis difusa (95%).
Presentación y signos clínicos:
La presentación clínica incluye dolor y diarrea posprandial, así como pérdida significativa de peso.
El miedo a comer es una consecuencia del dolor, que influye en la pérdida de peso y la malabsorción
intestinal, suele iniciarse quince minutos después de ingerir el alimento y puede prolongarse de una
a tres horas. Se produce por el flujo sanguíneo insuficiente en la circulación mesentérica, que es
incapaz de suplir las necesidades metabólicas del intestino.
El 18% de los mayores de 65 años tiene una estenosis superior al 50% de una arteria mesentérica,
casi siempre sin síntomas.
Los pacientes con ateroesclerosis e IMC son en su mayoría mujeres y presentan factores de riesgo
para la primera como hipertensión, hiperlipidemia o tabaquismo. La presencia de ateroesclerosis por
sí sola no establece el diagnóstico de IMC.
Diagnóstico:
El dúplex de vasos mesentéricos con una sensibilidad y una especificidad aproximada de 80% es la
prueba de elección inicial. La angiografía por resonancia magnética también está indicada en la
evaluación inicial con una sensibilidad de 100% y una especificidad de 95 %. Sin embargo, si hay la
disponibilidad la angiografía por TAC multidetector sería la prueba de elección debido a que no es
invasiva, es rápida, brinda mejor valoración de la vasculatura mesentérica que la angiografía y además
ofrece la opción de realizar una corrección del defecto mediante la colocación de un stent.
La cirugía sigue siendo el tratamiento más efectivo a largo plazo y debe ser programada. La tasa de
mortalidad es baja. Los procedimientos más utilizados son la endarterectomía y el by-pass. Los
procedimientos endovasculares aún no han demostrado mejores resultados que los quirúrgicos
abiertos, por tal motivo se reservan para casos con comorbilidades asociadas y alto riesgo.
OCLUSIÓN INTESTINAL
Los signos y síntomas son dolor e hinchazón en el abdomen, estreñimiento, diarrea, vómitos y
problemas para expulsar el gas. La mayoría de las obstrucciones intestinales se producen en
el intestino delgado. También se llama bloqueo intestinal, obstrucción del tubo intestinal y
oclusión intestinal.
https://www.cancer.gov/espanol/publicaciones/diccionarios/diccionario-cancer/def/
obstruccion-intestinal
Se divide en:
ETIOLOGÍA
ÍLEO PARALÍTICO:
Se debe a una alteración motora del intestino, ya sea por alteración en la capa muscular de la
pared o en el sistema nervioso intestinal.
Causas:
• Periodo postoperatorio inmediato de cirugías abdominales
• Afectaciones que afectan la cavidad abdominal e irritan el peritoneo (peritonitis infecciosa,
perforación de viseras huecas, hemorragias intraabdomianles)
• Afectaciones del espacio retroperiotoneal (tumores, hemorragia)
• Medicamentos (opioides, neurolepticos)
• Alteraciones del metabolismo (Hipercalcemia)
Afecta: Intestino delgado y colon simultáneamente
ÍLEO MECÁNICO
Procesos orgánicos que generan obstrucción por compresión extrínseca
• Bridas o adherencias (por cirugías previas, hernias)
• Compromiso de la pared intestinal (tumores, abscesos, in amación)
• Bloqueo intraluminal (bolos fecales, cuerpos extraños)
Afecta: Mayor frecuencia a intestino delgado que al colon (relación 4:1)
Existe otra forma cl nica de leo paral tico que merece una consideraci n espec ca: la
seudoobstrucci n col nica aguda o s ndrome de Ogilvie. Se caracteriza por la dilataci n
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masiva del colon (ascendente habitualmente), de instauraci n aguda, en ausencia de
obstrucci n mec nica. Sus causas incluyen:
• Postoperatorio de cirug a digestiva, ginecol gica, card aca u ortop dica
• Algunos f rmacos
• Ciertos cuadros cl nicos graves (infarto agudo de miocardio, infecciones sist micas,
politraumatismos graves).
FISIOPATOLOGÍA
En ambos tipos de leo se produce una acumulaci n del contenido intestinal y gases con
aumento de la presi n intraluminal, alteraci n de la microcirculaci n de la pared intestinal y
disrupci n de su barrera mucosa. En los casos graves esto evoluciona a la p rdida de l quidos
hacia un tercer espacio (edema de la pared intestinal y ascitis) que provoca hipovolemia y
translocaci n bacteriana desde la luz intestinal (infecci n). A su vez, la distensi n intestinal
progresiva compromete el retorno venoso intestinal, altera la perfusi n capilar de la pared y
ocasiona isquemia; este ltimo mecanismo es m s com n en el leo obstructivo.
El leo postoperatorio es una de las causas m s frecuentes de leo paral tico y es importante
tenerlo como ejemplo, ya que muchos de los trastornos metab licos y electrol ticos
considerados anteriormente se encuentran presentes en esta situaci n. Se proponen tambi n
otros mecanismos, como los re ejos simp ticos locales y espinales, los mediadores
in amatorios locales y sist micos, el grado de manipulaci n intraoperatoria del intestino
delgado y los analg sicos opioides utilizados. Estos factores provocan hipomotilidad y, al
mismo tiempo, desorganizaci n de la actividad el ctrica. La actividad el ctrica an rquica se
observa en el est mago, el intestino delgado y el colon, que es el ltimo en recuperarse y es el
que demora la recuperaci n del tr nsito. Fsiológicamente, hay leo paral tico en las primeras 48
horas posteriores a las cirug as abdominales, pero se considera patol gico el que se prolonga
m s all del tercero o quinto día del postoperatorio.
MANIFESTACIONES CLÍNICAS
Examen f sico
La caracter stica fundamental del leo paral tico es la ausencia de ruidos hidroa reos en un
abdomen distendido y timp nico. En el caso de la peritonitis, se produce dolor a la compresi n
y a la descompresi n, aumento de la tensi n con defensa abdominal y contractura de la pared.
A diferencia del leo paral tico, en la obstrncci n mec nica o leo obstructivo hay dolor y
tambi n aumento de los ruidos hidroa reos. Ambos fen menos son consecuencia del
aumento del peristaltismo en un intento de vencer el obst culo.
Ex menes complementarios
La radiograf a de t rax de frente tambi n produce gran r dito y debe solicitarse siempre.
La radiograf a de abdomen en dec bito lateral con incidencia horizontal de los rayos. De esta
manera se puede ver aire libre por fuera de las asas intestinales.
UNIVERSIDAD DE CALDAS
1 3
SECRECION DE INHIBIDORES DE ANTITRIPSINA
ENZIMAS SINTETIZADAS COMO CIMOGENOS
- LIMITAR SU ACTIVIDAD INTRAPANCREATICA
EMPAQUETADAS EN GRNAUOS SECRETORES
“CELULAS DUCTALES Y ACINARES”
2
PROENZIMAS ACTIVADAS POR LA TRIPSINA A
SU VEZ ACTIVADA POR LA ENTEROPEPTIDASA alteracion o superacion de mecanismos
DUODENAL (ENTEROCINASA) EN INTESTINO protectores = PA
DELGADO
FISIOPATOLOGIA
ACTIVACION INAPROPIADA DE ENZIMAS -
DESTRUYEN EL TEJIDO E INDUCEN
REACCION INFLAMATORIA
06. MEDICAMENTOS
02. LESIONES DE CEULAS ACINARES
La úlcera péptica, o enfermedad ulcerosa péptica, es una lesión en forma de herida más
o menos profunda, en la capa más superficial (denominada mucosa) que recubre el tubo
digestivo. Cuando esta lesión se localiza en el estómago se denomina úlcera gástrica y
cuando lo hace en la primera porción del intestino delgado se llama úlcera duodenal. Es
una enfermedad frecuente que en Europa occidental afecta a aproximadamente el
5-10% de la población en algún momento de sus vidas.
Anteriormente se consideraba que las úlceras que dan paso a las perforaciones del
estómago por ejemplo, se daban por la acidez estomacal que se manejaba con
frecuencia, pero en los últimos años se le ha atribuido esta patología principalmente a
una bacteria conocida como Helicobacter Pylori, también se le asocia mucho a el
consumo de algunos medicamentos como la Aspirina, ibuprofeno o el naproxeno.
PERFORACIÓN:
Es la complicación más grave de las úlceras pépticas, generalmente se manifiesta con
abdomen agudo que conlleva un alto riesgo de mortalidad.
manifestaciones clínicas.
EXAMEN FÍSICO:
Los principales signos que se encuentran son los siguientes: Abdomen rígido,
tenso, en tabla; los ruidos peristálticos están disminuidos o no son audibles a
consecuencia de íleo Paralítico. La matidez hepática ha desaparecido por
interposición de aire intraperitoneal libre entre el hígado y la pared toráxica
abdominal; este dato no merece gran confianza en pacientes con distensión de
colon o enfisema pulmonar. Hay dolor al examen rectal si el jugo gástrico irritante
ha emigrado hacia el fondo de saco. En plazo de 6 a 12 horas la irritación química
del peritoneo parietal va seguida de Peritonitis bacteriana, la temperatura se
eleva, la respiración se hace mas rápida y superficial, la muerte aparece luego de
2 a 5 días.
IMAGENOLOGÍA:
El examen radiológico del abdomen demuestra presencia de aire libre por debajo
de uno o ambos hemidiafragmas, o dentro de la cavidad peritoneal. Si la
perforación ha permitido un escape considerable, es posible percutir y demostrar
con estudio radiológico una bolsa de aire en relación al hígado.
Para ambos exámenes es necesario colocar al paciente en una posición en la que
el aire se desplace y pueda descubrirse por arriba de la vísceras sólidas. La
observación al aire libre bajo el hemidiafragma izquierdo sugiere úlcera péptica
perforada. Las áreas sub diafragmáticas se estudian mejor por estudio radiológico
de tórax y abdomen. En más del 75% de los pacientes es posible demostrar aire
libre en la cavidad peritoneal mediante técnicas adecuadas
http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0120-00112018000100103
https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1130-01082004000100011
http://www.scielo.org.bo/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1726-89582015000200009
https://es.slideshare.net/AnnaTaylor23/ulcera-peptica-perforada-238528465
https://biblioteca.medicina.usac.edu.gt/tesis/pre/1976/186.pdf