Único.
Jungkook mayor, Taehyung menor4
❝Hyung, ¿qué están haciendo?❞.
Taehyung era un pequeño y tímido niño que no conocía nada más aparte de el
calor de su hogar. El nunca salía, no iba al colegio, ni a fiestas y su compañía
era el hijo de su linda nana, el cual solía traer cuando no tenía con quien
dejarlo.
Era un adorable niño unos dos años mayor que el, era de tez más clara que él
y con una hermosa mirada como de bambi que había cautivado al niñito de
mejillas redondas.
Los dos jóvenes eran muy cercanos cuando eran pequeños, siempre jugaban
en el gran jardín de la casa del menor, se reían y disfrutaban plácidamente de
la compañía del otro.
Taehyung había empezado a desarrollar un sentimiento extraño, que solo
aparecía cuando veía a su amigo, su corazón latía con fuerza cada que lo veía,
y cuando no, lo sentía pesado, cada que el pelinegro le abrazaba o le llamaba
por su apodo sentía un millón de mariposas revolotear en su barriguita,
haciéndole sonrojar.10
Un día, el castañito se había caído, tendría unos seis añitos y su amigo ocho,
Taehyung había empezado a llorar por el dolor que le causaba el raspón en su
rodilla, y le aterraba ver cómo pequeñas gotitas de sangre corrían por su piel
hasta deslizarse al suelo.
Su pelinegro amigo, se había acercado y le había limpiado las lágrimas con su
manita, acariciando su mejilla mientras le decía que no llorase.
Viendo que su adorable amiguito no paraba de llorar y sientiendose culpable
tomó el mojado rostro del niño entre sus manos y le dio un pequeño e inocente
beso.3
Un dulce y tierno beso que hizo el llanto de Taehyung disiparse, con él su
dolor, siendo intercambiado por una sensación inconmensurable de emoción y
felicidad.
Pero luego de ese día, su amigo, solo dejó de ir, y ya.7
•||
Taehyung estaba exhausto, su madre le había inscrito a unas clases online, y
su profesor era sumamente estricto y molesto, no paraba de enviar tareas y
trabajos, que le hacían desvelarse todo el tiempo.9
Pero qué podía hacer, era todo un hombre de diecisiete y debía asumir sus
trabajos sí quería conseguir aunque sea un título.
Toda su vida la había pasado vigilado, no conocía nada del mundo exterior,
todo estaba rotundamente prohibido, navegar en internet para otra cosa aparte
de para hacer sus tareas, salir de su casa, y todo estaba monitoreado, incluso
sus clases, sus padres solo permitían que su profesor le enseñara lo que
consideraban necesario e indispensable.
Pero el castañito se sentía sumamente solo, quería alguien con quien hablar,
alguien con quien contar, quería poder tener a alguien que le pudiese decir que
había más allá de aquellas barreras que le habían impuesto sus padres. Estaba
esperando algún tipo de salvador.1
•||
— Sana — llamó el chico de mejillas redondas mientras bajaba las escaleras
descalzo.6
Una vez llegó al último escalón volvió a llamar a esa adorable señora que
siempre le había cuidado, hasta que vio una figura masculina parada en la sala
de su hogar y retrocedió, pero al hacer aquello sintió como algo se incrustaba
en su pie, creando un dolor punzante y molesto.
— ¡Santísima, mi pie! — chilló con fuerza el niño levantando su pie y
agarrándolo con ambas manos empezando a saltar sobre el otro. 3
La persona parada en la sala de volteo rápidamente topándose con Taehyung
que solo portaba una sudadera grande de color blanco y un pequeño short de
pijama.
Una vez dejó de saltar en un pie y miró a la persona frente a él, la sangre se
subió a sus mejillas y su dolor fue lo de menos.
— ¿Jungkook hyung? — llamó el castañito ladeando la cabeza y avergonzado,
incapaz de creer que aquella persona era el dulce niño que algunas vez jugó
con él.1
— ¿Taehyung? — soltó el pelinegro con tono burlón.
El chico sintió que la cara se le caería de la vergüenza, pero fue mayor la
intriga del por qué su mayor se encontraba en su casa después de tantos años.
— Hyung, ¿qué hace aquí? — cuestionó tratando de sonar desinteresado,
tomando su pie de manera de poner ver su planta. Se había clavado una
chincheta, ¿de donde rayos había salido esa chincheta?.10
— ¿No soy bienvenido acaso? — cuestiono enarcando una ceja, viendo cómo
el chiquillo tomaba la cabeza del chinche y lo sacaba de golpe.
Ouch.
— No, no es eso — dijo entre quejidos, soltando su pie, mientras dejaba la
chincheta sobre alguna mesa — Solo que han pasado aproximadamente
¿once? años desde que nos vimos la última vez.
— Vamos, Taehyungie, quise ver a mi dongsaeng favorito — dijo con sorna.6
Taehyung sintió la cara caliente y su estómago revolverse.
— Venga, Kim, vine a acompañar a mi madre, no quería quedarme hoy en
casa — dijo riendo.
— Oh, ya veo, ¿quieres algo de tomar? — cuestionó con cierta desilusión en su
dulce voz.
— Sí, gracias, Taehyungie — su corazón retumbó y volteó en dirección a la
cocina, ignorando el hecho de que dejaba manchas de sangre mientras
caminaba.
•||
Como habían llegado a aquella situación, ¿por qué Jungkook estaba acostado
en su habitación?, y ¿por qué estaba abrazando su almohada?.
El pobre tenía que hacer su tarea de trigonometría pero su Hyung, durmiendo y
babeando su almohada le distraía.
Avergonzado salió corriendo -cojeando- de la habitación y cerró la puerta del
cuarto, se deslizó por esta mientras tapaba su rojiza cara con sus rechonchitas
manos.
— ¿Qué voy a hacer? — chilló bajito — ¿Qué se supone que es este
sentimiento que tengo?, ¿Por qué me siento de esta forma, aun después de
once años?, alguien ilumíneme, necesito ayuda divina — luego de patalear un
rato apoyado contra su puerta, escuchó el particular estruendo de un vaso caer
contra el suelo y asustado entró con rapidez a su habitación.
— Hyung, ¿est- — y ahí estaba el con los ojos abiertos lo más que se le
permitía, mientras miraba su laptop la cual había empezado a botar humo y a
oscurecerse la pantalla.
— Mierda — soltó el pelinegro volteando a ver a su menor — Taehyung, yo,
aah, lo siento, fue sin querer, lo lamento — balbuceo sin realmente saber que
decir, se sentía nuevamente mal y culpable.
— ¿Cómo haré mi tarea ahora? — su vista de había empezado a nublar y
sintió un nudo en su garganta.
Sus padres le había prometido dejarle salir si lograba pasar todas sus tareas y
evaluaciones con la máxima nota, el no era ingenuo sabía que no era cierto,
pero valía la pena intentar.
— Taehyungie, lo siento, no llores ¿si? — el pelinegro nervioso mordió uno de
sus dedos pensando en que hacer y vio su mochila negra tirada en el suelo.
— Taehyung, te prestaré mi laptop, así que no llores más, ¿si, Bonito? —
preguntó acercándose a él y limpiando las lágrimas que habían empezado a
deslizarse por sus rechonchitas mejillitas.8
El llanto de Taehyung paro de manera abrupta y el sonrojo no se hizo de
esperar «Me dijo bonito» pensó con ilusión y levantó la mirada para verle.
— Gracias, Hyung — dijo levantando el rostro y sorbiendo su nariz.
•||
El castañito había abierto la laptop de su Hyung mientras esté iba a botar los
restos de vidrio del vaso roto.1
La pantalla de dispositivo de ilumino y cargo, al parecer ya estaba abierta en el
navegador, y grande fue su sorpresa, cuando la pagina terminó de cargar.
Porn Hub. Decía en anaranjado sobre el fondo negro y a cada lado rollos de
papel píxeleados se movían.18
Bajo esto vio miniaturas de gente desnuda besándose, y realizando una
actividad que el particularmente no conocía.7
La puerta de su habitación se abrió pero no podía despegar la vista de una de
las miniaturas, donde habían dos hombres desnudos con unas mascaras que
se abrazaban, uno de ellos de espaldas al otro.
Algo dentro del castañito vibró, sintió un extraño hormigueo en su vientre y un
poco más abajo. Puso ambos brazos en medio de sus piernas y las cerró,
sintiendo un poco de alivio ante aquella presión.
Taehyung empuñó sus ojos y entonces sintió una presencia a sus espaldas, la
cual le ocasionó un escalofrío que recorrió toda su columna.
— ¿Qué estás viendo, Taehyungie? — cuestionó la voz de su mejor amigo de
la infancia a sus espaldas.
— No sé — dijo bajito sintió los pasos acercándose — Hyung, ¿qué es eso que
están haciendo? — preguntó trastabillando.
— ¿No sabes cómo se llama lo que hacen? — preguntó respirando en la nuca
del niñito, aspirando el rico aroma a jabón y shampoo.6
— No.
— Están teniendo sexo — dijo lamiendo el lóbulo del menor haciéndole
retemblar ante la particular y placentera sensación de la caliente lengua de su
mayor sobre su piel.2
Inconcientemente las caderas del castaño se empezaron a mover contra sus
brazos creando una exquisita fricción que aliviaba con ligereza el pequeño
dolor que había empezado a experimentar allí abajo.
— ¿Sabes?, el sexo se siente rico — dijo mientras empezaba a dejar castos y
húmedos besos por el cuello de su contrario.6
— ¿En serio? — interrogó empuñando sus ojitos con fuerza por los besos.
— Sí, y se siente mejor que tocarte tú solo — respondió llevando sus manos a
los brazos de Taehyung, haciéndolo quitarlos de en medio de sus piernas.
— Aah — gimió exaltado al sentir las frías manos de su Hyung en su ingle
sobre la delgada tela de su short.
El pelinegro había empezado a frotar el joven y semierecto miembro del
adolescente mientras sonreía con lujuria.
Desde que lo había visto con aquella vestimenta había querido enterrarse
hasta el fondo en el culo del adorable castañito y vaya que no desaprovecharía
esta magnífica oportunidad que se le había presentado.3
Jeon volteó la silla del niño viéndole con las mejillas sonrosadas y una
expresión de necesidad que le hizo sentir un tirón en la cabeza de su polla.
Tomando ambos brazos del menor lo hizo levántese de la silla con brusquedad
y lo dirigió a una pared estampándolo contra esta.
Jungkook lo abrazo por la cintura y metió su pierna entre los muslos del niño
empezando a frotar su eminente erección y haciéndo lo mismo con la suya en
la pierna de castaño.
Metió su mano en medio de ambos cuerpos y desabrochó su pantalón y bajo el
short de Taehyung oyendo el ruido sordo de este al caer al suelo.
Tomó la joven erección de Taehyung y la suya juntándolas con una mano,
Taehyung sintió la calidez del pene de su mayor contra el suyo las venas
resaltantes del miembro contrario y la humedad le hicieron retemblar extasiado.
— ¿Quieres que hagamos lo mismo que los tipos que estabas viendo? —
preguntó con voz ronca empezando a masturbar ambos miembros.
Taehyung había empezado a gemir gustoso, disfrutando de la satisfactoria
sensación que le daba la mano del pelinegro moviéndose de arriba a abajo con
rapidez y presionando con cierta fuerza, ocasionando que se humedeciera,
haciendo los movimientos más placenteros.
— S-sí — dijo entre gemidos y jadeos anhelando más de aquel grato
sentimiento de éxtasis y excitación que no había experimentado antes.
El pelinegro satisfecho con la respuesta dirigió sus labios a los contrarios y le
besó con fiereza, cosa que Taehyung se le complicó gracias a que era su
primer beso, Jungkook al darse cuenta cómo buen Hyung, se decidió en
ayudarle.
— Abre la boca y saca la lengua — ordenó y el menor sumiso ante su amado
Jungkook abrió la boca y el pelinegro junto sus lenguas, las cuales empezaron
a acariciarse y frotarse entre sí, con sus labios apenas rozándose. 4
Taehyung sintió una tensión en su vientre, como si algo quisiese salir.
— Hyung — llamó en medio del beso — Hyung, siento algo extraño — dijo
mientras un hilo de saliva se escurría por su quijada.
— ¿El qué? — dijo aumentando la rapidez con la que masturbaba sus
miembros, escuchando al menor soltar un exquisito gemido gutural seguido de
su nombre, que le hizo morder su labio con fuerza.
— Hyung, deténgase, me voy a orinar, ¡JUNGKOOK! — chillo sintiendo a su
mayor frotar la cabeza de su pene aumentando sus ganas de "orinar". 13
El pelinegro sonrió altanero, y no detuvo sus movimientos.
— No te vas a orinar, Taehyungie, te vas a correr, solo déjate llevar — sus
delgados labios fueron a parar al cuello del contrario empezando a dejar
pequeñas marquitas rojas, los cuales se irían al día siguiente, no quería ningún
problema.
El nudo en el vientre de Taehyung se intensificó y haciéndole caso a su Hyung
se dejo llevar, corriéndose en la mano de su mayor.
Taehyung perdió la fuerza en sus piernas y de no ser por Jungkook, hubiese
caído de bruces contra el suelo.
El mayor levantó su mano, y Taehyung vio como este la admiraba la cual
permanecía manchada con su semilla.
— En la primera eyaculación, el semen es más grueso, porque lleva mucho
tiempo almacenado en los testículos — dijo acercando su mano a su boca,
probando los fluidos de su menor — Es tan grueso que hasta es difícil de que
baje por mi garganta — susurro mientras saboreaba la esencia del menor en su
paladar.27
El castañito se sintió desfallecer, pero los brazos de su Hyung sosteniéndolo le
llevaron hasta el pequeño sillón que había en su cuarto y lo hizo ponerse de
espaldas a él, frente al espaldar del sillón, arrodillado.
Podía sentir la caliente polla del azabache acariciando una de sus nalgas,
húmeda y palpitante, esperando poder adentrarse en la calidez y estreches
virginal de el.1
— No sabes lo ansioso que estaba por metertela — susurró en el oído del
menor para luego lamer y succionar este, haciéndole temblar.
La mano aún llena de semen del menor se dirigió a su entrada, presionando
aún sin adentrarse y metió un dedo lentamente sintiendo a Taehyung tensarse
ante la intromisión, los anillos anales se ajustaron a su dedo y despacio, no
queriendo hacer sentir mal o incomodo a Taehyung, movió su dedo con
cuidado, haciendo pequeños movimientos circulares y frotando el interior,
oyendo gemir fervidamente al contrario, quien apretaba con sus rechonchas
manitas el espaldar del sillón de cuero.
Un dedo más se coló en el interior de Taehyung y ahogo un chillido en su
garganta, ardía como el puto infierno, tanto que las lágrimas se escurrían por
sus mejillas, pero el quería llegar hasta el final y descubrir aquel grato
sentimiento el cual le había comentado Jungkook, que se experimentaba al
realizar tal primitiva y placentera acción.
Jungkook metió sus dedos más profundo agregando así uno más, movió las
yemas de sus dedos lentamente hacia arriba y sintió un pequeño bulto, y
sonriendo burlón presionó ejerciendo cierta fuerza.
La mente del menor se quedó en blanco nunca antes había experimentado tal
sensación, su voz salía aguda y entrecortada, aún tratando de contenerla le era
sencillamente imposible, su mayor seguía golpeando aquel punto con sus
dedos, su abdomen se sentía tenso y la sensación de querer correrse era
monumental, y como si un millón de fuegos artificiales apunto de explotar de
tratara, no aguanto más y de corrió manchando el espaldar del sillón café,
resaltando.
— Tal vez sea el momento — susurro el azabache sacando sus dedos del
interior del menor, oyéndole gemir ante su accionar.
La punta de su eminente erección se froto contra la entrada húmeda de los
fluidos del menor y se deslizó con lentitud al interior de la cavidad.
Los anillos apretaron con fuerza el pene del mayor, quien no pudo evitar soltar
un ronco gemido ante la calidez y estrechez del contrario.
Una vez la extensión del miembro del pelinegro se adentro, permaneció unos
segundo estático sintiendo los pequeños y constantes espasmos del cuerpo del
chiquillo.
— Taehyungie, mueve tus caderas — ordenó el mayor con voz ronca.
— ¿Cómo debería hacerlo? — cuestionó trastabillando el menor, de sentía
apretado y ligeramente doloroso, pero algo lograba sentirse bien en todo
aquello.
— Mueve tus caderas de manera circular, como lo sientas más placentero y lo
disfrutes más — pronuncio apretando las caderas del menor, probablemente
dejando sus dedos marcando en aquella acaramelada y suave piel.
El menor empezó a moverse de manera sutil y lenta, intentado lograr
intensificar aquella exquisita presión que sentía, el miembro de su mayor
abarcaba tanto que sentía que presionaba todo.
Jungkook acompañó los movimientos del castaño empezando a embestirle de
manera rápida.
En una de las estocadas brindadas por el mayor, logro encontrar nuevamente
su próstata, haciendo que el menor soltara un chillido agudo, las embestidas se
concentraron es ese lugar, haciendo ver estrellaras al menor.
Los sonidos obscenos inundaban la habitación de Taehyung, los chasquidos,
gemidos y jadeos resonando, con el azabache toqueteando el menudo cuerpo
del chico, pellizcando sus pezones y brindando una que otra nalgada a aquel
hermoso y grande culo que portaba el menor.
¿Cómo no hizo eso antes con el menor?, más específicamente apenas lo
conoció.11
Oh, claro, el tenía 8 y Taehyung 6. 3
Los dos cuerpos se fundieron el uno en el otro, con sus pieles bañadas en una
fina capa de sudor y sus propios fluidos, mientras gemían ante el indiscutible
placer, no podía ser más satisfactorio aquello.
•||
Luego de haber tenido sexo, ambos jóvenes habían caído rendidos en la cama
del castañito, mientras miraban el techo abrazados, con el menor escuchando
los tranquilos latidos del corazón ajeno, con la cabeza rescostada sobre su
pecho, decidió decir algo después de mucho.+
— Hyung, ¿le gustaría imitar más videos de PornHub conmigo?.14
Fin.