.
Alfabetización visual
Alfabetización es el aprendizaje del alfabeto entendido en sentido
sígnico y simbólico, pero no únicamente de los alfabetos
tradicionales, sino de cualquier sistema de signos y símbolos más
o menos abstractos.
Para poder comprender determinados signos, se necesita adquirir
visualidad y uno de los elementos más importantes es la
alfabetidad de elementos gráficos muy diversos, a menudo
distintos de los del texto escrito.
“Los esquemas normalizados exigen que el receptor posea una
cierta capacidad adquirida o aprendida -el conocimiento del
código- para que pueda extraer de ellos toda la información, y
cuando esta capacidad existe efectivamente no hay ambigüedad”.5
La alfabetización o cultura visual se refiere a la capacidad de las
personas para comprender los mensajes visuales, mediante la
lectura de los códigos visuales y gracias a la experiencia de
visualidad.
Desde que nacemos, comenzamos a aprender convenciones
visuales que hacen posible recibir la cultura visual de la sociedad.
Las imágenes también se aprenden antes que el significado de las
letras. Un niño aprende antes el lenguaje de lo visual por las
ilustraciones de un cuento.También es cierto que transmitir
información visual no es tan sencillo, pues para ello se requiere
aprender mínimamente a dibujar con un cierto grado de figuración.
Vivimos la visualidad como algo cotidiano, automático, sin esfuerzo
e inconsciente; no nos percatamos de que esta situación nos
coloca en un plano pasivo ante las imágenes icónicas fijas y en
movimiento. Es importante saber que la percepción de la imagen
icónica puede desarrollarse y perfeccionarse hasta convertir la
experiencia en una herramienta de comunicación que nos permita
leer y producir, en forma reflexiva y crítica, mensajes gráficos
eficaces.
Nos apoyamos mucho en las imágenes icónicas, por tratarse de
una experiencia que tiene información directa y muy próxima a la
realidad. Recurrimos a las imágenes icónicas para registrar
información (plano arquitectónico), para conservar un recuerdo
(fotografías) o para recrear una realidad (dibujo y pintura).
Muchas veces los mensajes escritos o hablados, por muy
detallados o elocuentes que sean, no pueden darnos esa
transmisión igualmente viva de la acción, como ocurre con las
fotografías o las imágenes televisivas. La mayoría de las veces los
mensajes escritos se acompañan de imágenes icónicas (revistas,
libros, periódicos, carteles) de tal manera que éstas y el lenguaje
verbal se complementan para estructurar un nuevo mensaje o
discurso textual.
Saber leer y escribir son competencias lingüísticas fundamentales
para acceder a otro tipo de saberes y experiencias. Pero saber leer
imágenes, potencia la capacidad de aquéllas en muchos aspectos
de nuestra vida cotidiana y profesional, como maestros, alumnos,
consumidores, teleespectadores, dibujantes, pintores, etc.
La alfabetización visual es una competencia sumamente
importante en los tiempos actuales, para el desarrollo y formación
del ser humano en cualquiera de los niveles educativos. En la
sociedad de la comunicación nuestras propuestas educativas
requieren enfocarse al desarrollo de una competencia comunicativa
integral del alumno, que le permita utilizar en forma consciente y
eficaz la lengua y otros textos comunicativos,6 para comprender y
producir mensajes en diferentes situaciones y contextos.
4. La lectura de la imagen
Algunos estudiosos de la lingüística consideran que las imágenes
icónicas no comunican y por lo tanto no pueden leerse, porque no
poseen una doble articulación como el lenguaje escrito, cuyos
signos lingüísticos pueden dividirse en morfemas (1ª. articulación)
y éstos, a su vez, en fonemas (2ª. articulación). Es éste un
problema que se plantea la semiología de las imágenes icónicas, al
que siguen otras preguntas: ¿Las representaciones analógicas
pueden generar un sistema de signos? Y si es así ¿cómo está
estructurado? Hay quienes piensan que la imagen es un sistema
muy rudimentario en comparación con la lengua, mientras que
otros opinan que la significación no puede agotar la riqueza de la
imagen. Aunque hace falta mucha más investigación al respecto, la
mayoría de los estudiosos coinciden en que las imágenes son
signos comunicativos que significan algo (significado) para alguien
(intérprete), como ya mencioné.
La imagen comunica, tiene un proceso singular de significación que
consta de dos mensajes que hacen posible el discurso7:
· Un mensaje denotativo (significado objetivo). Es el mensaje
codificado, que constituye una subestructura material (integrada
por puntos, líneas, planos, color, proporciones, figuras) que
prepara y facilita la connotación. No todos sus elementos pueden
ser transformados en connotadores, pues siempre subsiste en el
discurso una cierta denotación, sin la cual el discurso no sería
posible. Proporciona la materia para valorar estéticamente la
imagen.
· Un mensaje connotativo (significado subjetivo). Es una
subestructura significativa, que depende de la ideología del
intérprete-receptor, y hace posible que el número de lecturas de
una misma imagen varíe según los individuos (es polisémica). Sin
embargo, la variación de estas lecturas no es anárquica, depende
de los diferentes saberes contenidos en la imagen (saber práctico,
cultural, estético), y estos saberes pueden clasificarse, constituir
una tipología, y se aprecian en la imagen como rasgos
discontinuos.
Desde la imagen fija hasta la secuencial en movimiento, la
complejidad en la comprensión de sus mensajes aumenta y, a
medida que su presencia aumenta, la necesidad de conocer su
lenguaje y desentrañar sus significados es cada día una necesidad
mayor. En este contexto, estudiar y analizar la imagen no es
sencillo, a pesar de la cotidianidad de la misma. Las imágenes nos
hablan de las cosas representadas a través de una compleja
estructura iconográfica, no siempre evidente y fácil de entender e
interpretar.
Una cosa es cierta, no se lee una imagen o texto icónico de la
misma manera que un texto escrito; ambos se cifran en sistemas
de signos construidos por el hombre para codificar, registrar y
decodificar mensajes, pero con una estructura diferente.
Para leer la imagen icónica es necesario:
*Analizar la estructura formal y las claves concretas con que el
emisor de la imagen la construyó, como persona perteneciente a
un colectivo y momento concreto.
*Considerar que la lectura visual de la imagen y su interpretación
no es única ni la realizan del mismo modo todos los seres
humanos-receptores. Estas diferencias dependen de cada individuo
concreto, de su formación, de la cultura donde se ha desarrollado
y ha sido educado y del momento histórico en que vive.
En la lectura e interpretación de las imágenes, según Félix del
Valle8, se ponen en práctica distintas competencias del ser
humano:
· Competencia iconográfica: permite identificar las formas y
asociarla con el mundo real; facilita el análisis objetivo de la
imagen, una visión jerárquica y diferenciadora.
· Competencia enciclopédica: llegará hasta dónde llegue nuestra
memoria visual del mundo.
· Competencia lingüístico-comunicativa: posibilita describir
mediante palabras verbales o escritas el contenido de la imagen.
· Competencia modal (espacio-temporal): permite identificar
espacios y tiempos distintos.
· Competencia estética: valora el componente estético.
· Competencia connotativa: mediatiza la visión de la imagen según
la ideología y el concepto de mundo del receptor de la misma; es
precisamente este factor ideológico el que hace ver “lo que
realmente no está” (connotación).
Al observar estas competencias, podemos apreciar que unas se
refieren al nivel denotativo, otras al nivel connotativo. Todas estas
ellas se amalgaman a la hora de leer una imagen para identificar
los elementos representacionales denotativos, además de los de
tipo connotativo y de contexto.
5. Producción de la imagen
La competencia comunicativa integral no sólo considera la
importancia de saber leer imágenes icónicas, sino también de
producirlas.
Sonesson y Gibson 9 distinguen varias formas de producción de
imágenes:
· Quirográfica, es decir, la imagen hecha manualmente empleando
los dedos, un lápiz, un compás o un instrumento para grabar.
· Tecnográfica, que se vale de elementos técnicos, como la
fotografía, la cinematografía y la videografía. Aquí también se
encuentran la imagen digital, los hologramas o la “realidad
virtual”, que son producidas con la ayuda de la computadora.
Estos autores consideran a la imagen como algo cuyo plano de
expresión es, materialmente, una superficie relativamente plana
(dibujos, pinturas, fotografías, carteles) Tanto para la semiótica
como para la psicología, los signos como las esculturas, los
edificios o artefactos etc. no presentan en absoluto el mismo
problema que la producción de una escena perceptiva sobre una
superficie.
Un dibujo, pintura, escultura, fotografía son producidas
generalmente por creadores individuales, mientras que el cine, un
audiovisual televisivo o un edificio necesitan de un equipo muy
complejo para producirse.
Ciertamente nadie nace sabiendo leer y escribir, ver mensajes
gráficos y producirlos; hay que aprender a hacerlos, desarrollarlos
y practicarlos toda la vida.
La práctica del dibujo tiene varios mitos, como el que sólo unos
cuantos elegidos pueden hacerlo, porque nacieron con ese don y
por lo tanto es inútil intentarlo, si no se es uno de ellos. Esto no es
cierto. El hombre, además de visualizar imágenes, tiene la
capacidad de representación icónica en mayor o menor medida,
pero la tiene, y puede desarrollarla según se lo proponga. La
competencia visual sirve tanto para interpretar mensajes como
para realizarlos, asumiendo a veces el papel de emisor y otras el
de receptor.10
Saber leer mensajes gráficos no es suficiente. La alfabetización
visual no puede considerarse completa, si no se es capaz de leer y
de producir mensajes icónicos y en general todo tipo de mensajes,
en forma reflexiva y consciente. Transmitir información visual no
es fácil, pues requiere aprender mínimamente a dibujar con un
cierto grado de figuración.
La competencia comunicativa de los alumnos del Colegio en
general es rudimentaria, porque ingresan con un mínimo de
conocimiento del campo y, además, muy pocos realizan fuera de la
escuela alguna actividad artística afín. Esta situación los pone a
merced de la publicidad y la propaganda política, sin elementos
para afrontar esa avalancha de mensajes visuales y audiovisuales.
Y todo esto me lleva a pensar en el Colegio y a preguntar:
Ø ¿Qué materias se ocupan de enseñar a dibujar a los alumnos?
Ø ¿Cuántas asignaturas consideran la cultura visual?
De 32 materias del Plan de Estudios del Colegio, muy pocas lo
consideran en sus programas de estudios:
· Taller de Lectura y Redacción e Investigación Documental: se
aborda el tema de análisis del discurso publicitario en una unidad
didáctica, nada más.
· Taller de Expresión Gráfica: enseña técnicas de dibujo, pintura y
de impresión a lo largo de todo el curso.
· Taller de Diseño Ambiental: enseña procedimientos de dibujo
técnico con manejo de escala y sistemas de proporción espacial
durante todo el curso.
· Taller de Comunicación: enseña a analizar mensajes visuales y
audiovisuales en todo el curso.
Por todo lo anterior, entiendo y comparto totalmente la
preocupación de varios profesores11 cuando afirman que:
“El texto publicitario, la historieta, la televisión, el cine, los videos,
los videojuegos, se proponen persuadir a los usuarios desde la no
comunicación, desde la unilateralidad, creando efectos de realidad
para los que es necesario que los estudiantes tengan herramientas
de interpretación y de valoración”.
“De ninguna manera será posible lograr una competencia
comunicativa real, si no se incorpora al trabajo en clase el
conocimiento de los usos iconográficos de la comunicación
masiva”.
¿Qué podemos hacer al respecto?
El currículo del Colegio no debe soslayar esta competencia visual,
que vendría a completar y ampliar las posibilidades comunicativas
de sus alumnos. No conviene subestimarla.
La alfabetización visual debe ser un tema transversal en el Plan del
Estudios; operativizarse en estrategias aplicables en cualquier
materia, por ejemplo:
· En el manejo de textos complejos donde intervienen textos
icónicos y lingüísticos (libros, revistas, anuncios publicitarios).
· En la elaboración de materiales académicos y didácticos visuales,
audiovisuales o tridimensionales.
· En la apreciación de todo tipo de manifestaciones artísticas
(pintura, fotografía, danza, artesanía, cine, teatro, etc.)
· Al favorecer una postura axiológica reflexiva y responsable,
además de actitudes cívicas, críticas y solidarias ante todo tipo de
mensajes incluidos los icónicos y complejos.
Un proyecto tal requiere necesariamente capacitar a los profesores
en todos estos aspectos, a fin de que logren la conciencia
necesaria de la importancia de la alfabetización visual. Hay mucho
que recapacitar y más trabajo por hacer.
6. Reproducción de la imagen
Desde la época prehistórica hasta el Renacimiento se deja ver el
predominio de la imagen, aunque ya durante este periodo
empezaron a inventarse procedimientos que permitirían su
reproducción. Se transitó de la xilografía hasta la actual impresora
láser.
Durante mucho tiempo sólo fue posible a una minoría poseer una
imagen, poder verla y eventualmente permitir a otros copiarla. Los
frescos fueron reemplazados rápidamente por pinturas sobre
madera, cobre o tela, transportables con más facilidad. Apareció
un mercado abierto para la venta de imágenes y el libro y otros
impresos difundieron ampliamente las imágenes. Los
procedimientos para reproducir imágenes desarrolladas
posteriormente (xilografía, grabado en cobre, etc.) hicieron posible
cada vez mayor cantidad de copias conservando el parecido con el
original. La fotografía perfeccionó la repetición con exactitud
mediante imágenes, es decir, la producción de incontables réplicas
de cada imagen original. Nuevas formas visuales omnipresentes,
que se reproducen de inmediato, nacieron con el cine y la
televisión y más recientemente con las imágenes multimedia y
otras expresiones visuales relacionadas con la computadora.
La imagen única es un tipo de signo con una sola réplica. Esta
característica de unicidad ha servido para otorgar un valor a la
obra artística en el mercado del arte. En la sociedad de la
comunicación las artes gráficas presentan un avance inusitado con
la reproducción mecánica y la digital.
“La repetición mecánica se ha convertido en digital. La copia es
percibida como original. Lo digital, de haber sido un medio sólo
para la reproducción, ha llegado finalmente a ser una forma de
producción de la imagen; por ejemplo, al combinar partes de
imágenes anteriores en un programa gráfico para obtener una
nueva imagen, la computadora se vuelve un medio de
producción”.12
La reproducción se vuelve producción. Ahora, en vez de
simplemente copiar algo, uno puede partir de una fotografía o
hasta de una pintura y, usando una computadora, modificar los
matices, colores y formas, eliminar objetos indeseados, dibujar
nuevos o hacer un fotomontaje, de tal manera que la manipulación
puede ser completamente imperceptible. No hace falta ningún
recorte o pegadura, como en la técnica del collage; no se necesita
volver a fotografiar el recorte para borrar las junturas. La
digitalización de imágenes ha supuesto una auténtica revolución
en este campo. Las posibilidades que ofrecen hoy, las aplicaciones
gráficas (imágenes de mapa de bits como ilustraciones vectoriales)
para la manipulación, edición y creación de imágenes, las han
convertido en imprescindibles en cualquier plataforma informática.
13
7. Conclusiones
· La sociedad de la comunicación y las modernas tecnologías están
revolucionando la imagen hasta límites insospechados,
transformando las formas de interacción entre los hombres, lo que
hace necesario que también avancemos en su estudio y
comprensión para que no nos rebasen.
· La alfabetización visual debiera considerarse en cualquier nivel
educativo, pero no hay elementos pedagógicos explícitos para la
adquisición de este tipo de competencia, que en general se
descuida y a la que no se da la debida importancia.
· Para lograr una competencia comunicativa integral y apropiada a
la sociedad de la comunicación actual, es necesario que los
alumnos aprendan a leer cualquier tipo de texto comunicativo
(escrito, verbal, icónico, audiovisual, computacional o digital), para
que comprendan y produzcan mensajes eficaces de una manera
consciente, crítica y ética en diferentes situaciones y contextos.
· Conviene considerar en el Plan de Estudios del Colegio la
alfabetización visual como un tema transversal y capacitar a sus
profesores para hacer realidad un proyecto así.
· Algunas materias del Plan de Estudios del Colegio tienen que ver
con este tema, como ya se explicó, pero no es suficiente. La
mayoría de los alumnos egresan del Colegio con una competencia
visual poco desarrollada. La alfabetización visual debiera ser una
preocupación en todas las materias, es decir, un tema transversal.