Está en la página 1de 6

Henry Giroux, “Los profesores como intelectuales”

El llamamiento actual al cambio educativo representa al mismo tiempo una medida realmente
desconocida hasta ahora en la historia de nuestra nación. La amenaza está representada por una
serie de reformas educativas que muestran escasa confianza en la habilidad de los profesores de la
escuela pública para ejercer un liderazgo intelectual y moral a favor de la juventud de nuestra
nación, por ignorar el papel que desempeñan los profesores en la formación de los estudiantes
como ciudadanos críticos y activos, o bien sugieren reformas que no tienen en cuenta la
inteligencia

El clima político e ideológico no parece favorable para los profesores el este momento. En todo
caso, éstos tienen ante sí el reto de entablar un debate público con sus críticos, así como la
oportunidad de comprometerse haciendo la autocrítica necesaria con respecto a la naturaleza y la
finalidad de la preparación del profesorado, los programas de perfeccionamiento del profesorado
y las formas dominantes de la enseñanza en el aula.

Henry Giroux explica que una de las amenazas a las que tiene que hacer frente los docentes de las
escuelas públicas es “el creciente desarrollo de ideologías instrumentales que acentúan el enfoque
tecnocrático tanto en la formación del profesorado como de la pedagogía del aula.” Uno de los
problemas de este modelo en que separa la concepción de la ejecución, se produce una
estandarización del conocimiento escolar, y la devaluación del trabajo crítico e intelectual tanto en
profesores como estudiantes.

Bajo este modelo de racionalidad instrumental, el docente es considerado como “un receptor
pasivo del conocimiento profesional y apenas interviene en la determinación de la sustancia y
orientación de su programa de preparación.”

Las racionalidades tecnócrata e instrumental dentro del campo de la enseñanza reducen “la
autonomía del profesor con respecto al desarrollo y planificación de los currículos y en el
enjuiciamiento y aplicación de la instrucción escolar.”
Esto se evidencia en lo que se denomina materiales curriculares –a prueba de profesor-, en donde
el conocimiento se fracciona y se estandariza para facilitar su gestión y consumo. Y la evaluación
es una forma de medición de resultados esperados en carácter cuantitativo.
Este modelo se caracteriza que hay expertos en currículo, en instrucción y en evaluación, los que
llevan adelante la tarea de pensar. Mientras que los docentes son los meros ejecutores de esos
pensamientos.

El rol docente como un intelectual transformativo.

La idea es pensar a los profesores como intelectuales transformativos. Toda actividad humana
implica alguna forma de pensamiento y existe la capacidad humana de integrar pensamiento y
práctica. Así Giroux propone pensar a los profesores como profesionales reflexivos de la
enseñanza.
En primer lugar, ofrece una base teórica para examinar al trabajo de los docentes como una forma
de tarea intelectual, por oposición a una definición del mismo en términos puramente
instrumentales o técnicos.

En segundo lugar, aclara los tipos de condiciones ideológicas y prácticas necesarias para que los
profesores actúen como intelectuales. En tercer lugar, contribuye a aclarar el papel que
desempeñan los profesores en la producción y legimitación de diversos intereses políticos,
económicos y sociales a través de las pedagogías que ellos mismos aprueban y utilizan.

Este modelo critica al racional instrumental, en donde los docentes son meros ejecutores. Los
profesores deben ejercer activamente la responsabilidad de plantear lo que enseñan, sobre la
forma y los objetivos generales. Tienen que desempeñar un “papel responsable en la
configuración de los objetivos y las condiciones de la enseñanza escolar,” dice Henry Giroux. Y
propone pensarlos como activos y reflexivos, con funciones sociales dentro de una sociedad libre y
democrática. Es interesante ver a las escuelas como lugares económicos, sociales, culturales
ligados al poder y el control. Son lugares de luchas simbólicas y no son neutrales, por eso es
imposible concebir al docente como neutral. El intelectual transformativo tiene la necesidad de
conseguir que “lo pedagógico sea más político y lo político más pedagógico”.

Hacer lo pedagógico más político significa insertar la instrucción escolar directamente en la esfera
política, al demostrarse que dicha instrucción representa una lucha para determinar el significado
y al mismo tiempo una lucha en torno a las relaciones de poder. Dentro de esta perspectiva, la
reflexión y la acción críticas se convierten en parte de un proyecto social fundamental para ayudar
a los estudiantes a desarrollar una fe profunda y duradera en la lucha para superar las injusticias
económicas, políticas y sociales para humanizarse más a fondo ellos mismo como parte de esa
lucha.
Hacer lo político más pedagógico significa servirse de formas de pedagogía que encarnen intereses
políticos de naturaleza liberadora; es decir, servirse de formas de pedagogía que traten a los
estudiantes como sujetos críticos, hacer problemático el conocimiento, recurrir al diálogo crítico y
afirmativo, y apoyar la lucha por un mundo cualitativamente mejor para todas las personas.

Resumen de escuela crítica y formación docente: José Tamarit


La cuestión de la Formación docente se ha puesto de moda, con acercamientos de naturaleza
histórica y sociológica, restando importancia a aspectos que se puede caracterizar como
doctrinario e ideológicos: aludiendo a aquellos aspectos de la formación docente que remiten a la
función histórica que cumple el educador, como al maestro o al profesor en tanto transmisor-
mediador de imágenes de lo social en sus dimensiones temporales (pasado-presente-futuro)
incluyendo el concepto de habitus

Respondiendo a preguntas como ¿qué educación queremos para nuestro pueblo, que ciudadano
para que nación, que docente se requiere para garantizar el logro?

Durkheim responde desde su definición: la educación tiene por objeto suscitar y desarrollar en el
niño cierto número de estados físicos, intelectuales, y morales, que exigen de él la sociedad
política en su conjunto y el medio especial, al que está particularmente destinado”, Pero es la
sociedad la que para poder sostenerse necesita que el trabajo se divida entre sus miembros y se
divida entre ellos de tal, manera más bien que de tal otra. Por esto ella prepara por sus propias
manos, mediante la educación, los trabajadores especiales que necesita.

Este texto deja ver las dos funciones de la educación: la socialización y calificación, tal como le son
atribuidas por la sociología y la pedagogía del orden. Para que el niño se forme en aquello la
sociedad política espera, es preciso formar educadores pertinentes en cantidad y calidad, no por
la sociedad como expone Durkheim sino por sectores sociales que disponen de poder para fijarlos
en función de sus intereses de clase.

La mirada crítica nos exige redefinir toda cuestión, a atender otras problemáticas.

Saber, comprender, sentir

Según Gramsci, El elemento popular siente, pero no siempre comprende o sabe, está queriendo
decir que el hombre y la mujer común aprende cosas en función de su experiencia, involucrando
tosa su persona por lo que siente es un conocimiento práctico, y no siempre comprende y sabe
significa que aquello que aprendió, no puede expresarlo en forma claro y distinto

El elemento Intelectual sabe, pero no comprende y particularmente no siente, está señalando


que un individuo con un desarrollo intelectual al aprehender conocimientos a través del intelecto,
mediante un discurso hablado o escrito, está en condiciones de transmitir a otro, aquello
aprendido, pero no lo ha incorporado a lo que Bourdieu llama Habitus, quedando guardado en la
cima y no en el fondo.

Gramsci atribuye a la escuela la función o tarea de formar los intelectuales de diverso grado, como
creadores de campo de ciencia, relación, arte, el de los directores, ejecutivos, el de los
administradores, etc.

Conocimiento

Gramsci dice la objetividad u objetivo puede corresponder en forma exacta y a- histórica como
universalmente subjetivo. El hombre conoce objetivamente en cuanto el conocimiento es real,
pero el género humano históricamente unificado en un sistema cultural unitario, adviene con las
contradicciones internas y comienza a entrar en juego la subjetividad.

O sea, rechaza la idea de un conocimiento objetivo en las sociedades contemporáneas, solo


admitir la existencia de puntos de vista, tan humano como hipotética objetividad

Foucault rescata de Niztchet la idea de conocimiento perspectivo, y habla de la contradicción de


que un conocimiento sea en su naturaleza, obligatoriamente parcial, oblicuo, perspectivo porque
el conocimiento es siempre una relación estratégica en la que el hombre está situado…

Según Foucault no es el saber lo que da poder sino que es el poder el que da saber.

Sentido común y núcleo de buen sentido.

Según Gramsci, cada estrato social tiene su sentido común, o sea, reconocer que las conciencias
de las personas no se constituyen con el solo aporte de la hegemonía, sino que también incide la
experiencia de vida de las personas. Pero también inciden naturalmente todas aquellas acciones
contra hegemónicas, o sea ideas que se contraponen a la visión oficial de las cosas, donde en otros
espacios compiten.

El autor analiza la cuestión de sentido común con referencia a lo que denomina clases subalternas,
proletariado urbano y rural, respecto al Núcleo de buen sentido. Esto según la pregunta ¿todas las
clases sociales poseen dicho núcleo? en relación a clases dominantes, y en un mismo rango las
clase dominadas y clase media.

Núcleo según esta perspectiva es la experiencia de vida de la gente. Pero las experiencias siempre
e inevitablemente son de clase.

Por lo que, la experiencia de vida de la mayoría de los individuos pertenecientes a clase media, no
favorece el desarrollo del núcleo de buen sentido en el seno de sus conciencias

La escuela y El maestro en la perspectiva crítica

Se revisa la obra en forma profunda sarmientismo en manos de un pedagogo contemporáneo


argentino Aníbal Ponce. Fue el primer pedagogo Reproductivista, diciendo que la Educación: es el
procedimiento mediante el cual las clases dominantes preparan en la mentalidad y la conducta de
los niños las condiciones fundamentales de su propia existencia. Pedirle al Estado que se separe de
la Educacion es pedirle que se separe del Ejercito….”…la llamada neutralidad escolar solo tiene por
objetivo substraer al niño de la verdadera realidad social, la realidad de las luchas de clases y de la
explotación capitalista…

En esta cita se expone los conceptos de no neutralidad escolar, Escuela como aparato ideológico
del Estado, reproducción de las relaciones sociales, contenidos curriculares, intereses burgueses.
Ponce también denuncia la idea de la Escuela Nueva como expresión de la pedagogía burguesa
que responde a intereses burgueses. Por lo que ante esto, abandonamos la idea reproductivista y
nos volvimos críticos

Ponce habla de lo que hoy se denomina rol docente, l8a función que se le asigna, su perfil
profesional, su condición de trabajador , la imagen de sí mismo que se le quiere inculcar, etc. Su
visión de maestro es congruente con su caracterización de la escuela burguesa y de la educación
en las sociedades capitalistas. PONCE Y SUS IDEAS DE HACE 60 AÑOS ATRÁS.

Gramsci, contemporáneo de Ponce, define a la hegemonía como la dirección moral e intelectual


de la sociedad que es ejercida por un sector de esta sobre el conjunto de la población: la clase
dominante. La hegemonía es entendida como un proceso permanente en cuyo curso transcurre la
vida de los individuos y constituyen sus conciencias, y de esta manera los sectores dominantes
logran un consenso activo de la totalidad o mayoría de la población a través de los aparatos
hegemónicos, según Grimsci, ejemplifica a todas las instituciones que adhieren y difunden el
programa oficial, esto es el proyecto de nación. La escuela es uno de los aparatos hegemónicos.

Teniendo en cuenta la idea de intelectual de Gramsci, los maestros y docentes de todos los niveles
educativos serian como administradores y/o divulgadores de ideología o visiones del mundo.

En la medida que estos coincidan con la mirada oficial en términos de Bourdieu con el arbitrario
cultural dominante, estaremos en presencia de intelectuales orgánicos conservadores. En caso
contrario, que las visiones que difundan y procesen en la escuela no se correspondan con la
perspectiva hegemónica, decimos que se tratan de intelectuales orgánicos críticos o
transformadores.

Gramsci postulaba que la educación debía formar a todos los hombres para gobernar, o sea, para
participar activamente en la vida social y política de la nación.

Escuela ideal y escuela real

Según los docentes entrevistados, destacan que la imagen de escuela que se les ofrece en los
institutos imagen idealizada o ideal de escuela, chocan con lo que los entrevistados llaman escuela
real, con la que se encuentran cuando inician su primera labor como docentes. El maestro se
encuentra con una escuela empobrecida, con respecto a lo que sintieron en boca de sus
profesores.

La práctica docente, la experiencia en las aulas, nos hace ver la escuela tal cual es, y desde la
mirada crítica o cuestionadora del maestro debería posarse también sobre la sociedad y ayudarle a
construir una nueva representación real del espacio donde desarrolla su trabajo docente, con una
mirada crítica.

Educar al educador:

Concebir a la escuela como un espacio de lucha es admitir, la posibilidad de la resistencia, por


parte de alumnos y docentes. El control institucional no es el único que establece límites y
condiciona la tarea del docente en el aula. También existe el control que ejercen los padres o
propios alumnos. A este conjunto de controles lo denominamos condicionantes objetivos” por su
carácter externo, a la conciencia del docente. Existen los condicionantes de carácter subjetivo,
aquellos que atan por dentro la imaginación de los argentinos.

CRITICAR LA EDUCACIÓN O FORMAR EDUCADORES CRÍTICOS de Silvia Brusilovsky

El problema: formar educadores críticos.

Porque plateamos formar profesionales reflexivos con sentido social críticos y capaces de llevar a
cabo una actividad que se caracterice por la coherencia…?

Problema según la autora: la formación profesional de los estudiantes que: estudian, trabajan y
reflexionan acerca de las tareas que cumplen en un proyecto de educación popular

Hipótesis: confirmado por la experiencia es que en esta situación la información científico-técnica


es necesaria pero insuficiente. Uno de los supuestos en los que apoyamos nuestro plan de
formación es que en toda actividad educativa queda implicada la cultura de un grupo social. El
educador pone en juego en su práctica pedagógica, contenidos simbólicos de su propia cultura,
pero no existe el reconocimiento de sus fundamentos ni de la racionalidad institucional y social.

Uno de nuestros supuestos es que: si la población es considerada pobre entrará en una red de
significaciones vinculadas tanto con la descripción explicación del fenómeno de la pobreza como
con propuestas de estrategias de intervención social y pedagógica que derivan de la concepción de
la pobreza adoptada.
La significación que el educador da al barrio, a la comunidad en la que trabaja, a sus alumnos, es
central en nuestro enfoque, porque consideramos que la relación pedagógica establecida en una
situación educativa en un barrio pobre es una situación de relación asimétrica entre sectores
sociales distintos, relación objetiva que se refleja en las tipificaciones que los actores utilizan .

En educación de adultos, con un enfoque de educación popular se considera deseable que la


relación docente alumno, sea horizontal, en una diferenciación que no implique descalificación del
saber y las posibilidades del adulto.

Pero se nota que la asimetría de la relación es natural, en la práctica de muchos docentes y en la


expectativa de los alumnos. Es frecuente en la formación de educadores el uso de consignas que
apelan a mandatos éticos acerca de la igualdad y el respeto al adulto. Sin embargo la persuasión
no suele ser efectiva ya que la asimetría refleja la situación social objetiva y las tipificaciones con
las que se maneja el docente que no están relacionadas con lo pedagógico sino con la relación
entre las identidades de sus alumnos (pobres) y las de su propio grupo (clase media).

Si el alumno adulto es tipificado como pobre, es probable que no se logre una relación horizontal,
al entrar este en la red de significaciones habitual en nuestro país, en el que l pobreza es asociada
a negro, villero. La horizontalidad es una relación que debe construirse a partir del propósito
político

Otro punto es el lugar que se asigna a la educación en la resolución de problemas de carácter


social, porque solo si se considera que la practica educativa puede producir efecto, se está
dispuesto a realizarla coherentemente. ES necesario revisar la relación pedagógica DOCENTE-
ALUMNO-CONTENIDOS

La función que se asigna al docente es otro aspecto importante de la concepción de educación,


que puede influir en la forma que se resuelvan las situaciones.

También podría gustarte