RESUMEN
Integrantes:
Ana María Alvernia Avendaño 181467
María Camila Sarabia Carrascal 181535
Elizabeth Contreras Santiago 181468
Yimi Leonardo Santiago Páez 880063
El mantenimiento centrado en confiabilidad (RCM), hace referencia a una estrategia de
trabajo que tiene un alto grado de reconocimiento, por ser usado para fabricar planes de
mantenimiento los cuales abarcan variedad de estrategias de mantenimiento como:
predecir, prevenir, búsqueda de fallas, entre otros. Este tipo de mantenimiento fue
elaborado para la industria de la aviación y esto con el fin de mejorar la seguridad y
confiabilidad de sus equipos.
La norma SAE-JA 1011, es la encargada de establecer mínimos criterios que debe
efectuar una metodología para que esta pueda definirse como RCM, además esta norma
no pretende fijar un determinado proceso de RCM. Es importante resaltar que la norma
SAE para el mantenimiento centrado en confiabilidad puede ser utilizada por
organizaciones que usen activos físicos hasta sistemas que ambicionen el uso
responsable de estos, por ende, es válida para la evaluación de procesos que estén
encaminados a ser RCM, y de esta manera examinar si son o no son RCM. Lo que
conduce a precisar mínimos ítems para que el proceso llegue a serlo (mantenimiento
basado en confiabilidad).
Teniendo en cuenta que para se pueda llegar a la aplicación de dicha norma, se hace
necesario conocer el nivel de operación al que el sistema es capaz de adquirir desde el
momento que empieza a funcionar, en otras palabras, la capacidad inicial. Lo que
conduce a cambios en las especificaciones, lo cual se define como una acción que este
encaminada al cambio físico de un sistema para el buen desarrollo de una tarea, esto se
aplica cuando la capacidad no es la esperada, y no cumplen con lo esperado, ya que, se
deben evitar modos de fallas que puedan traer consigo consecuencias; ambientales, de
falla, de seguridad, no operacionales y operacionales, pues pueden producir efectos
negativos que pueden llevar a la disminución de la seguridad. Para evitar este tipo de
fallas o consecuencias es de vital importancia conocer el contexto operacional al que va
a estar sometido el activo, para que de esta forma el desempeño sea el deseado, y con la
aplicación de un sistema protector, que como su nombre lo indica, minimiza o protege
al sistema de una falla de cualquier otro sistema.
En esta norma se resaltan distintos tipos de fallas, que se deben resaltar si se quiere que
un sistema pueda llegar a definirse como RCM, a continuación, se hará mención y se
hará una pequeña explicación de las mismas, para así hacer lo posible por evitarlas; falla
evidente, la cual lleva consigo efectos que son evidentes para el personal a cargo, la
siguiente es la falla funcional, y ocurre cuando un activo físico no puede desempeñar su
labor, en términos de desempeño deseado. Una falla múltiple es cuando ocurre un
evento si una función que se encuentra protegida fala mientras su protector también se
encuentra fallando, muchas veces existen fallas ocultas, pasando estas desapercibidas
para el personal a cargo del activo físico, por último, la falla potencial y es fácil de
identificar, pues muestra cuando un evento funcional está en proceso de suceder.
Teniendo en cuenta esto, en muchas organizaciones no se manejan políticas para el
manejo de fallas, siendo estas beneficiosas para ellas, ya que abarca tareas basadas en
condición, restauraciones ya programadas, detecciones de fallas. Muchas de estas
organizaciones prefieren operar hasta llegar a la falla la cual, no es mas que un esfuerzo
por que ocurran los eventos sin siquiera preverlos y evitar perdidas futuras, y es en esto
donde se aplica la norma SAE JA 1011, pues como se mencionó anteriormente es la
encargada de prever y establecer criterios mínimos para que una organización pueda
determinarse como RCM, siendo importante resaltar que esta es la indicada para
organizaciones que ambicionen mejorar.
Para la aplicación de cualquier proceso de RCM se debe procurar responder una serie de
preguntas en orden como se van a mencionar, primero se delimita el contexto operativo,
las funciones y los estándares de desempeño deseados asociados al activo, es decir
operación y función, luego se determinar cómo un activo puede fallar en el
cumplimiento de sus funciones (fallas funcionales). La siguiente es definir las causas de
la falla funcional (modos de falla), se prosigue a describir qué sucede cuando ocurre una
falla (efectos de falla), se clasificar los efectos de las fallas, en otras palabras,
consecuencias de la falla, lo siguiente es determinar qué se debe realizar para predecir o
prevenir fallas, tareas, y por último decidir si otras estrategias de gestión de fallas
pueden ser más efectivas. Para responder estas preguntas se deben establecer ciertas
funciones, como; definir el contexto en el que el activo va a operar, luego se hace
necesaria la identificación de todas las funciones, (primarias y secundarias), se prosigue
a hacer los enunciados de cada función, los cuales deben tener un verbo, el objeto y un
desempeño especifico, y cada desempeño de las funciones deben estar al nivel deseado
por el dueño. Prosiguiendo a definir funciones, fallas funcionales, modos en los que se
pueda fallar, es decir la probabilidad de que algunas fallas lleguen a ocasionar una falla
funcional, luego de ellos se deben mencionar los efectos que pueden producir las fallas,
los cuales deben ser muy específicos, respondiendo los siguientes interrogantes, la
evidencia de la falla ocurrida, que hace para tener un efecto negativo en el ambiente,
personas y producción, algún daño físico causado por la falla, y que se debe hacer para
restaurar la función de este sistema fallido. Es viable categorizar las consecuencias de
las fallas, tomando en cuenta la evidencia que hay, pues para el proceso de RCM es de
vital importancia determinar la consecuencia del fallo. Por ultimo debe implementarse
una buena una buena selección como estrategias para el mantenimiento, en otras
palabras tareas programadas, y para esto hay que basarse en la falla para lograr una
buena recomendación para la estrategia en gestión y esta Norma SAE JA 1011
recomienda las siguientes estrategias para disminuir las consecuencias de las fallas:
tareas de mantenimi8ento basadas en condición, tareas de reparación programadas,
tareas de reemplazo programado, tareas de búsqueda de fallas y tareas de rediseño,
siendo importante recomendar que estas tareas sean asignadas con frecuencias
especificas para que los posibles efectos que pueda traer consigo la falla sea abordada
eficaz y rápidamente.
Para terminar, es importante tener en cuenta que todas las normas dicen que hacer, que
se debe tener en cuenta, que pasos hay que seguir, inclusive que puede llegar a estar
bien y que no, pero no recalcan como se deben hacer las cosas, ya que esto depende de
la estrategia de cada empresa. Esta norma y especificaciones hacen fácil de reconocer
ciertos criterios para que un sistema sea RCM, siendo este el mejor para ser
documentado en un activo, puesto que puede predecir, prevenir e inclusive detectar
fallas antes que ocurra el evento, y así se aumentarán expectativas de desempeño
esperadas, por lo que la utilización de estar norma lleva a la aplicación de un acertado
RCM cómo se ha venido mencionando a lo largo del texto, el cual promoverá revisiones
periódicas de las decisiones, y por ende estas deben responder a las 7 preguntas
importantes de esta norma, encaminando así a que muchos activos mejoren su seguridad
y confiabilidad.