EL REENVÍO
DEFINICIÓN:
Estamos en presencia de reenvío cuando la ley de un Estado remite la solución
del caso a una legislación extranjera y ésta a su vez la deriva hacia otra que
puede ser nuevamente al primer Estado o a otro Estado. El reenvío está ligado
a la cantidad de derecho extranjero aplicable; Cuando de acuerdo a las normas
del Derecho Internacional Privado de un país es competente una ley extranjera
y ahí encontramos la solución no se da el caso de reenvío, pero si las normas
de Derecho Internacional Privado de un país no nos dan la solución y nos
remite a otro si se aplica la teoría del reenvío.
Existen conflictos positivos y negativos los cuales se presentan por la
diversidad legislativa:
1) Los positivos se dan lugar cuando ambos derechos quieren ser
aplicados; es decir cuando se consideran competentes dos o más
estados para regular la relación jurídica, este conflicto se presenta entre
la ley nacional y la ley del domicilio;
2) Y los conflictos negativos cuando no tienen competencia ninguna de las
legislaciones que pudieran ser aplicadas a la relación jurídica. Es
importante resaltar que la Doctrina tiene su fundamento en el conflicto
negativo. Yanguas Messia, establece que el reenvió implica tres
supuestos que son los siguientes:
1- Diversidad en las normas de conflictos.
2- Consulta a la norma de conflicto extranjera.
3- Remisión de esta norma a otra ley.
ORÍGENES:
El primer autor que se ocupó del reenvío según las investigaciones de Niboyet
fue el estatutario Froland el cual en el siglo XVIII se refirió a dos decisiones
dictadas por el parlamento de Rouen en el año 1.625 y 1.663. Estas decisiones
fueron dictadas como consecuencia de conflictos ocasionados entre las
costumbres de París y las de Normandía, en la que se admitió el reenvío a la
costumbre de Normandía. Pero la verdadera historia del reenvío comenzó en el
siglo XIX con sentencias Inglesas y Alemanas y con el caso Forgo el que es
oportuno mencionar que tuvo lugar en Francia en el año 1.878.
Con respecto caso Frere v Frere que ocurrió en el año 1.874 en el cual un
súbdito británico domiciliado en Malta, hizo testamento en Inglaterra, este
testamento era válido conforme al derecho Ingles, pero no de acuerdo al
Maltés. En este caso el tribunal considero que este último era aplicable como
ley del domicilio, pero como la ley Maltesa ordenaba aplicar la ley del lugar del
otorgamiento, el juez admitió el reenvío que le hacia la ley Maltesa, aplico la
Inglesa y el testamento de declaro valido.
La sentencia Alemana Lubech dictada en el año 1.861 por el tribunal de
Apelación, por la que un ciudadano de Fráncfort, murió teniendo su domicilio en
Máyense, en donde estaba en vigencia el derecho Francés. El derecho Alemán
regulaba la sucesión por la ley del domicilio, pero el difunto no había adquirido
domicilio de derecho conforme al Código Civil Francés, por lo que en Máyense,
se hubiera aplicado la ley nacional del causante. El juez alemán acepto el
reenvío y aplico la ley Alemana.
La historia del reenvío como mencionamos anteriormente comienza con el caso
Forgo ya que después de este comenzó la formulación de principios
doctrinarios para fundamentar el reenvío. Forgo se traslada con su madre a
Francia cuando tenía 5 años de edad fue en ese país donde residió hasta sus
68 años, edad en la que murió y deja una herencia mobiliaria cuantiosa, Forgo
no dejo cónyuge, ni descendientes razón por la que la herencia paso
provisionalmente al estado Francés, el litigio comienza cuando unos parientes
colaterales por parte materna reclamaron la herencia. El fisco francés se apegó
a los artículos 713 y 768 del código de napoleón los cuales establecen que a
falta de descendientes y cónyuge, la sucesión de los hijos legítimos le
corresponde al estado. En cuanto a los parientes ellos fundaban su acción en
la norma de derecho internacional privado francés la cual tipifica que la
sucesión debe regularse por el domicilio de derecho del causante. Es oportuno
mencionar que Forjo había conservado su domicilio en Baviera debido a que en
esa fecha los extranjeros debían cumplir con un complicado procedimiento para
adquirir el domicilio en Francia razón por la cual no lo había hecho. Si se
admitía esta posición según el Código Baviera los parientes los heredaban. El
tribunal de la primera instancia sentencia a favor del estado, el tribunal de
Apelación de Burdeos sentencio a favor de los parientes, pues este aplico la
norma de derecho internacional privado francés. La corte de casación decidió
favorablemente al estado francés valiéndose de un razonamiento que ha sido
la base original de la doctrina del reenvío. La sentencia dictada el día 24 de
junio del año 1.878 establece: según el derecho Bávaro, los muebles son
regidos, en materia de sucesión, por la ley del domicilio de hecho o de la
residencia habitual del difunto. La segunda sentencia estableció: según la ley
Bávara, se debe aplicar, en materia de estatuto personal, la ley del domicilio;
luego en este caso, la ley francesa es la única aplicable. La corte admitió la
aplicación de la norma francesa de derecho internacional privado, que enviaba
a la ley Bávara, pero al ir a esta, se sostuvo la opinión que la legislación de
Baviera se aplicaba en un todo, es decir, no solo en la ley substantiva, sino
también en sus normas de derecho internacional privado, y estas reenviaban a
la legislación francesa, pues ordenaban aplicar la ley del domicilio de hecho; en
el caso concreto este se encontraba en Francia. En conclusión observamos
que la creación del reenvío no se debe a la doctrina sino a la jurisprudencia.
CLASES DE REENVIO
1) Reenvío de primer grado
Aparece el reenvió cuando la norma de la ley del juez que conoce de la causa
remite a otra legislación extranjera vigente y esta a su vez reenvía a la ley
primera. Este es el llamado reenvió simple o de primer grado. (Primer aparte
del articulo 4 LDIPr)
2) Reenvió ulterior o de segundo grado: Este tipo de reenvió se presenta
cuando la norma de Derecho Internacional Privado extranjero remite la
competencia, no la ley del Estado remitente sino a la de un tercer Estado. Un
ejemplo nos lo hace ver claramente, se plantea ante un tribunal venezolano,
litigio en el cual, sea parte un argentino que este domiciliado en Colombia y
surge su problema relativo a la capacidad de esa persona. En aplicación de la
norma de conexión venezolana, que ordena aplicar la ley nacional, vamos a la
ley argentina, pero al ir a la legislación argentina, nos encontramos que esta
remite a la ley del domicilio, y el domicilio de esta persona se encuentra en
Colombia, es decir la remisión se hace a la legislación de un tercer país.
(Encabezado artículo 4 LDIPr)
3) Reenvió circular Una variante del reenvió ulterior o de segundo grado es el
reenvió circular, global, o de varios grados, en la cual puede ocurrir cuando
varias legislaciones se remiten la competencia sin que ninguna la acepte, hasta
llegar a una remisión dirigida a la ley del sentenciador que es la remitente
primaria.
JUSTIFICACIÓN Y CRÍTICA
Argumento a favor del reenvió
•Las leyes de un país no pueden tener otra competencia que las que el mismo
país les da; por lo tanto, aplicarlas contra la voluntad del Estado legislador no
significa otra cosa sino atropellar su soberanía. Aplicar un Derecho extranjero
material que no es aplicable al caso dado conforme a su regla de conflicto es
un atentado a la soberanía de dicho Estado extranjero.
• El reenvió produce la uniformidad entre la sentencia proferida en el fórum y la
que dictaría un tribunal extranjero cuya norma de conflicto haya sido
consultada.
• A través del mecanismo del reenvió de primer grado los jueces aplicarían
siempre su propia ley, por la devolución de competencia que le hace la norma
extranjera de conflicto. Este argumento destaca la ventaja en que se
encuentran los jueces al disponer respecto de su propio Derecho, de los
materiales de conocimiento e interpretación idónea para su aplicación ya que
estos materiales les son fácilmente asequibles en las fuentes legislativas y
jurisprudenciales del país.
La doctrina venezolana apunta mayoritariamente a la justificación del reenvió,
con base en esta razón: la referencia máxima es la que corresponde
considerar, ya que la legislación señalada por la norma de conflicto contiene un
sistema normativo coherente y completo, que sería inadecuado seccionar. El
mecanismo del reenvió permite la aplicación de todos los derechos vinculados
con la relación específica, lo que favorece la tendencia hacia la armonización;
asimismo, promueve la certeza y uniformidad de los resultados, y hace posible
la integración de los sistemas jurídicos a la luz de la teoría de la localización de
las normas de conflictos y las reglas de derecho material.
Aceptación en el Derecho Positivo
El reenvió ha sido consagrado en la ley de Introducción al código Civil Alemán,
el código civil de Japón, la ley sobre Derecho Internacional Privado de Polonia,
el Código Comercial Uniforme de los Estados Unidos de América, y la reciente
ley de Derecho Internacional Privado de Italia. El título preliminar del código
civil español establece que la remisión del Derecho extranjero se entenderá
hecha a su ley material, sin tener en cuenta el reenvió que sus normas de
conflictos puedan hacer a otra ley que no sea la española.
En la doctrina Francesa encontramos diversos criterios frente a la teoría del
reenvío.
Para Maury, debe ser rechazado como sistema lógico y cualquiera sea su
forma; no obstante, reconoce que el reenvió ha sido ampliamente acogido en la
práctica y puede ser admitido en los casos en que produzca resultados
satisfactorios comprobables. Advierte este autor que, vista la experiencia
jurisprudencial, el reenvió opera por lo general en estos supuestos: cuando la
remisión del Derecho extranjero está dirigida al Derecho del Estado
sentenciador, en virtud de que para trabajar con su propio Derecho los jueces
disponen de normas materiales de conocimiento fáciles de adquirir. En este
supuesto, la decisión judicial podrá ser más justa, menos influida por los azares
de la documentación o la habilidad de las partes, segundo supuesto, es cuando
el derecho que reenvía y el de un tercer Estado al que se remite están de
acuerdo en la competencia de este último derecho material, con lo que se
produce la certidumbre de una concordancia de soluciones.
Por otra parte Pillet sostiene que el reenvío desconoce por entero la naturaleza
de los conflictos de leyes porque cuando se pregunta por la ley aplicable a una
causa pendiente, lo que en realidad se plantea es una cuestión de soberanía,
dado que aplicar una ley a una relación jurídica equivale a admitir que la
soberanía del Estado legislador se extiende a la relación regulable. El reenvío
es inadmisible en virtud de que, en defectos de una sociedad superior, no
puede pertenecer sino a cada Estado se remita la opinión de otro para saber
hasta dónde llegan las prerrogativas de su soberanía y, sobre todo, el derecho
de aplicar sus propias leyes.
Teorías que justifican el REENVIO
En todo ordenamiento jurídico se puede distinguir dos sectores normativos: 1)
Las reglas de Derecho material 2) Las reglas de Derecho Internacional Privado
Siendo así se trata de precisar si, cuando la norma de conflicto del Estado
sentenciador asigna la competencia a un Derecho extranjero, lo hace tomando
en cuenta todo el sistema extranjero, incluidas sus normas de conflicto, o si la
referencia es solo al derecho material; en definitiva, es cuestión de determinar
cuál es la cantidad de Derecho extranjero aplicable.
Sobre este punto se encuentran dos antagónicas posiciones de doctrina,
Según Bonnemaison:
1.- Tesis de la referencia mínima: si la norma indirecta atribuye competencia a
un Derecho extranjero, ella está dirigida al sector de las normas del derecho
material con exclusión de sus normas de conflicto. Cada país tienes sus
propias normas de Derecho Internacional Privado y el legislador concibe la
solución de los conflictos en función, fundamentalmente, de esas normas, de
tal forma que en la designación de un Derecho extranjero no están incluidas las
reglas del Derecho Internacional Privado del designado. El instituto de Derecho
Internacional, en su reunión de 1990, se mostró partidario de la referencia
mínima y de la disociación entre las normas materiales y las normas de
conflicto al establecer que si el legislador, en su norma de conflicto, admite la
aplicación de una ley extranjera, no se subordina a la condición de que esta
sea, también, prescrita por la legislación de que forma parte la norma material
designada La posición del instituto adopta en Neuchatel en 1990, experimento
un importante cambio en la reunión de Oslo de 1932, cuando se admitió el
reenvío mediante una resolución en la que se invocaba el imperio de la ley del
domicilio para todos los casos en que a ella reenviase la ley nacional. En la
reunión de Estrasburgo de 1961, el instituto rechazo las proposiciones que, con
base en la proposición original, eran francamente opuestas al reenvío.
2.- Tesis de la referencia máxima: en todo caso que la norma de conexión
asigne competencia a una ley extranjera, en dicha asignación están
comprendidas las reglas del derecho material y las de conflicto. En este
proceso de consulta se exime en primer lugar, el sector de estas últimas,
debido a su carácter prioritario frente al derecho material. La fundamentación
de esta remisión integral, es el carácter indivisible de los ordenamientos
jurídicos que desde el punto de vista de la competencia que se les asigne, cabe
destacar que no admite escisiones. En la noción de la remisión integral, el juez
llamado a resolver el problema planteado debe proceder de la misma manera
como lo haría el juez extranjero cuya ley ha de aplicar; debe actuar como
“juzgando en el extranjero” Ahora bien, Rouvier Juan María (1996), en su texto
Derecho Internacional Privado (parte general, tercera edición), las distingue de
la siguiente forma. Teoría del Desistimiento Sus principales exponentes son
Bar y Westlake; el primero de ellos, Von Bar, expresa que las reglas del
Derecho Internacional Privado, se limitan a determinar la competencia de una
legislación, pudiendo ser la del foro o una extranjera. Es por ello, que cuando
una legislación por medio de sus normas desiste de ser aplicada, las
legislaciones de otros países por respeto a la soberanía extranjera, no le
pueden imponer esa competencia a la cual ha renunciado. En otras palabras,
esta teoría funda la aplicación de las normas sustantivas extranjeras en que, el
propio ordenamiento a que pertenecen, por medio de sus normas de conflicto,
se desinteresa de regular el caso, es decir, renuncia a regir una relación y la
somete a otra ley. La aplicación de la lex fori no se hace por el reenvió de la ley
extranjera, sino por necesidad.
Critica, Se critica, ya que cuando la norma de conexión ordena hacer la
aplicación de la ley extranjera, es necesario acudir a las normas materiales de
esa ley extranjera y no a sus normas de conexión cuya aplicación si son
diferentes a la del foro, conducirán necesariamente al reenvió. No se puede
decir que la soberanía extranjera es violada, porque sus normas materiales
sean aplicadas a una relación jurídica, para cuya regulación fueron creadas.
Teoría de la Remisión Integral Son exponentes de esta teoría Enneccerus,
Dicey y Keidel. Ellos consideran que la legislación de cada estado constituye
un todo, es por ello, que cuando la norma de conexión ordena aplicar una
legislación extranjera, hay que tomar en su conjunto, tanto normas materiales
como sus normas de derecho internacional privado, no siendo posible la
separación. El juez llamado a decidir el caso debe consultar y aplicar la norma
de conflicto contenida en la legislación extranjera. Crítica Esta posición es
criticada, pues considera las normas de conexión, como de la misma
naturaleza que las normas materiales y esto no puede ser. Teoría de la
Competencia Exclusiva de la Ley Nacional Expuesta por Fiore. Según esta
teoría, le corresponde al legislador nacional la competencia exclusiva para
regular el estado y capacidad de sus nacionales y todo lo que afecte su estado
personal. El ejercicio de esta competencia tiene dos formas, como son la
regulación directa o remisión a otra ley. Critica No es sostenible, ni desde el
punto de vista de la Escuela Italiana a la que pertenecía Fiore, porque para
sostenerla es necesario aceptar que el estado, capacidad y relaciones
familiares, están sometidas a la ley nacional y en realidad la mayoría de
Estados someten están materias a la ley del domicilio. Teoría de las
conexiones primarias y las conexiones secundarias El profesor Ernest
Frankentein, es el autor principal de esta doctrina, la cual tiene sus puntos de
contacto con la doctrina de Fiore, por su parte Frankentein considera que con
el sistema que implementa se pone fin a las controversias que son resultado de
las diferentes reglas de conflicto de las distintas legislaciones existentes. El
derecho privado regula las relaciones de las personas y de las cosas, es
dictado para aquellos que por sus convicciones comunes, y su participación en
los asuntos públicos contribuyen a la formación y el desarrollo del derecho; es
decir, que la ley es dictada para los nacionales y para las cosas sometidas a la
soberanía nacional, por encontrarse en el territorio del Estado. Lo característico
de su doctrina es que parte de algunos axiomas basados en la psicología
social.
Conexión primaria: uno de estos axiomas es que la nacionalidad de las
personas y la situación de las cosas constituye elementos de rattachement
primario.
Conexión secundaria: otro de sus axiomas es que la legislación, en virtud de
los elementos de conexión primarias, tiene competencia para regir a las
personas y a los bienes, no está obligada a regirlos directamente, y puede
ejercer su poder sometiendo a sus nacionales domiciliados en el extranjero, a
la ley del domicilio, en caso se trata de rattachement secundario. Critica Se
hace una crítica ya que se dice que no es posible admitir la clasificación de los
elementos de rattachement como pretende Frankentein, ambos nacionalidad y
domicilio, están colocados en un plano de igualdad, esta situación de
subordinación del uno al otro, es inaceptable. Teoría de la norma subsidiaria de
conflicto El autor de esta doctrina es el profesor Paúl Lerebours Pigeonniere, se
dice que esta doctrina encuadra perfectamente dentro del grupo perteneciente
a la teoría del desistimiento. Considera, que debido a la solidaridad
internacional, el comercio internacional se reglamenta utilizando las leyes
extranjeras, lógicamente se excluyen sus deformaciones voluntarias. Cuando el
derecho internacional privado extranjero hace inaplicable la ley material
extranjera declarada competente, por la legislación francesa, es preciso
designar otra ley, por medio de una norma subsidiaria de conflicto. Cuando el
derecho nacional remite a una ley extranjera, lo hace a la ley material; mas,
para poder aplicarla se requiere que en su realidad exterior que posea en virtud
de las normas del derecho internacional privado extranjero, una competencia
propia. Una teoría que utiliza un largo rodeo sin utilizar la palabra reenvío, pero
que llega a la misma conclusión. Critica Esta doctrina conduce de igual modo a
la doctrina del desistimiento, de igual se considera que la doctrina del profesor
francés es hábil y sutil, pero deja el mismo pensamiento que las demás
doctrinas, su única finalidad es no aplicar el derecho extranjero, que la norma
de conexión del foro ha declarado aplicable. Teoría de la coordinación de las
normas de conflicto El profesor Henry Batiffol es el exponente y creador de esta
teoría, en la cual fundamenta el reenvío en la coordinación de la norma de
conflicto propia con la extranjera, mediante una combinación de las normas de
conflictos, de manera que permita un resultado aceptable por parte de las dos
soberanías. Con respecto al orden internacional resuelve el conflicto de
soberanía y con relación al orden interno, el juez tiene la oportunidad de aplicar
su propia ley en los casos relacionados con el reenvío.
Critica Se dice que tiene un punto de partida más real, y que los conflictos de
leyes surgidos de la diversidad de legislaciones, ocurren entre las leyes
substantivas o materiales, que pueden ser aplicadas a una determinada
relación jurídica, y no entre las norma de conexión, que por el contrario tratan
de resolver estos problemas. Contribución a la solución uniforme de los
conflictos, de leyes, y, por consiguiente, a la ejecución internacional de las
sentencias Se desprende, que a través del reenvío, se logra la solución
uniforme de conflictos de leyes, lo cual conduce a que las sentencias dictadas
entre los diferentes países, tengan la posibilidad de ser ejecutadas de un modo
internacional. Cabe destacar que si solamente dos países estuvieran
involucrados en un problema, en el que fuera a aplicarse la doctrina del
reenvío, sería necesario, para asegurar la ejecución de la sentencia dictada en
alguno de ellos, que estuvieran previamente de acuerdo, en que uno va a
aceptar el reenvío y el otro lo va a rechazar. El sistema del doble reenvío en la
doctrina inglesa Esta doctrina también es llamada “Foreign Court Theory”, la
cual sostiene que le juez ingles dará al caso, la misma solución, que le hubiera
dado el juez del país, cuya legislación se declara competente por medio de la
norma de conexión inglesa; es decir, el juez debe considerarse trasladado al
ordenamiento extranjero, y actuar como si fuera juez de ese estado. Esta teoría
hace su aparición en el mundo del derecho, con la sentencia dictada en el caso
In Re Annesley, el 21 de mayo de 1926. Pero en el caso de que el otro país no
admita el reenvío, el juez ingles aplicara su propio derecho material, pues de
esta manera se atiende a lo dispuesto por la norma de conexión extranjera, que
envía al derecho del juez. Crítica De esta concepción se ha pretendido
mantener la idea que sostiene Dicey, de que el reenvío contribuye a la solución
uniforme de los conflictos de leyes. Pero de igual modo se rechaza este criterio
ya que en el caso del doble reenvío, si ambos países lo aceptan, no es posible
que funcione, de igual modo es inadmisible la posición en la que se coloca al
juez para decidir si en reenvío se admite o no en el extranjero, ya que es
posible que ni en la legislación ni en la jurisprudencia del otro país se encuentre
resuelto el caso del reenvío. Supuestos existenciales del reenvío
El sistema del reenvío supone de las siguientes premisas: A) Funcionamiento
de la remisión integral B) Diferencia, por el empleo de los distintos factores de
conexión, entre la norma de conflicto designante y la norma de conflicto del
Derecho designado. C) Existencia de conflictos negativos de leyes en cuanto
los sistemas jurídicos emplazados rehúsan la regulación material de una
determinada relación.
El reenvío en Venezuela
El reenvío en los proyectos de leyes El Proyecto de la Ley de Aplicación del
Derecho Internacional Privado, del Dr. Pedro Manuel Arcaya en 1912-1914,
consagraba claramente el reenvío en la modalidad de primer grado, de acuerdo
con lo establecido en su artículo 3: “Cuando por mandato de la ley venezolana
debiera aplicarse una ley extranjera, pero ella hiciere la devolución a la ley
venezolana, ésta decidirá sobre el fondo. Por otro lado, el Proyecto de la Ley
de Normas de Derecho Internacional Privado de 1963-1965, contemplaba dos
situaciones de reenvío, como la del reenvío simple y la del reenvío ulterior
limitado al segundo grado, que es la fórmula por excelencia de esta última
modalidad. Dicho artículo señala lo siguiente: Cuando el derecho extranjero
competente declare aplicable el derecho venezolano deberá aplicarse este
derecho (reenvío simple); y; cuando el derecho extranjero competente declare
aplicable el derecho de un tercer Estado, que a su vez se declare competente,
deberá aplicarse el derecho interno de ese tercer Estado (reenvío ulterior).
Según la exposición de motivos del Proyecto de la Ley de Normas de Derecho
Internacional Privado se establecieron reglas destinadas a establecer el
alcance de la remisión de la norma de Derecho Internacional Privado del foro,
que se limitan a aceptar con carácter general el reenvío simple y, en un caso
especial, el reenvío ulterior o de segundo grado. La doctrina ha considerado
que el valor de este proyecto inclina el peso de la balanza, en lo que se refiere
a la doctrina venezolana, indudablemente a favor de la aceptación, al menos
parcial del reenvío; y que las fórmulas estipuladas tendrían la ventaja de
solucionar el problema que plantea actualmente la aceptación o no del
mecanismo del reenvío en Venezuela, ante la ausencia de una norma general
que lo contemple. Jurisprudencia en Materia de Reenvío Venezuela es
considerada como uno de los países cuya jurisprudencia se ha inclinado
favorablemente al reenvío. Desde la publicación en el Journal de Droit
Internacional Privé (Clunet) en 1907, de una nota jurisprudencia dispuesta por
Ángel César Rivas sobre un caso de adopción, se ha venido incluyendo a la
jurisprudencia venezolana entre las que aceptan el reenvío. El caso se refería a
una decisión de la Corte Superior del Distrito Federal del 24 de noviembre de
1906, con motivo de un procedimiento de adopción realizado por unos
cónyuges austriacos domiciliados en Venezuela de un menor venezolano. La
Corte al resolver, dijo. “ si bien es cierto que la capacidad de los adoptantes
debe regirse por su ley personal, en el presente caso esa ley lo es venezolana
puesto que Austria-Hungría está comprendida entre aquellas naciones que,
como Inglaterra, Alemania y Estados Unidos de Norte América, admiten como
ley personal, la del domicilio, y por tanto, la adopción que hacen los cónyuges
austriacos con arreglo a las leyes de Venezuela, tanto en cuanto a las
formalidades extrínsecas, como respecto a las condiciones de capacidad, es
también válida en la nación a que ellos pertenecen”. La Corte estableció que la
ley aplicable para regular la capacidad de los adoptantes era su ley personal,
pero que en el caso era la venezolana porque su domicilio estaba en
Venezuela, y Austria- Hungría, regulaba la capacidad por la ley del domicilio,
en consecuencia se aplicó la ley venezolana. Otro caso de jurisprudencia
favorable al reenvío es la del 29 de septiembre de 1966 donde el Juzgado
Segundo de Primera Instancia en lo Mercantil, con sede en Caracas, dictó una
sentencia en la que se admite en forma expresa y categórica el reenvío de
primer grado, que en efecto, la norma de conexión venezolana ordenaba la
aplicación de un derecho extranjero, pero éste a su vez remitía a nuestro
derecho. La sentencia fue dictada a través de las siguientes razones
esenciales: 1. Estima que su función al aplicar derecho extranjero debe ser la
de tratar de resolver la controversia de la misma forma en que lo haría, en el
caso concreto, el juez del país extranjero si estuviera conociendo de la causa.
2. Establece que la determinación de la ley aplicable a la validez formal de un
cheque depende del lugar donde efectivamente ha sido entregado al
beneficiario y no el lugar indicado en el instrumento, que sólo constituye una
presunción desvirtuable por elementos probatorios tendentes a demostrar que
la entrega se hizo en sitio distinto al señalado. 3. Frente a la diferente
interpretación del concepto lugar de emisión del cheque, se pronuncia por
aceptar el reenvío que las normas de conflicto del Estado de Nueva York,
declaradas competentes por el Derecho Internacional Privado venezolano,
hacen a nuestro sistema. En este caso el juzgado acepta de esta manera el
reenvío de primer grado que la legislación declarada competente por las
normas venezolanas de Derecho Internacional Privado (ley del Estado de
Nueva York) hace al derecho venezolano, y al proceder de esta manera el
juzgador aplica por analogía lo previsto en el artículo 483 del Código de
Comercio; se conforma con el segundo párrafo del artículo 4 del Proyecto de la
Ley de Normas sobre Derecho Internacional Privado; acoge la opinión de
Pedro Manuel Arcaya contenida en el artículo tercero de su Proyecto de la Ley
de Aplicación del Derecho Internacional Privado, y reproduce el precedente de
la Corte Superior del Distrito Federal en sentencia de 24 de noviembre de
1906. De acuerdo a dichas consideraciones el tribunal llega a la conclusión de
que le punto relativo a la validez formal de los cheques reclamados en este
proceso debe ser resuelto por la Ley venezolana. Legislación sobre Reenvío
Anteriormente en Venezuela no existía una norma de tipo general que
contemplara el reenvío, sin embargo el artículo 483 del Código de Comercio lo
contempla en forma particular referido a la capacidad personal en materia de
letras de cambio, vinculándola a la nacionalidad: “La capacidad de una persona
para obligarse por medio de la letra de cambio se determina por la ley
nacional”.
11. Esta norma trae una fórmula que da paso a la admisión del reenvío de
primer grado y del reenvío ulterior en segundo grado en esta materia específica
de la capacidad cambiaria: “si esta ley declara competente a la de otro estado,
esta última es la que se aplica”. En esta disposición se plantean dos hipótesis
la primera es que la ley nacional del interesado, declarada competente por la
norma de Derecho Internacional Privado del país, devuelve la competencia a la
ley venezolana, la cual se aplicará en el fondo (reenvío de primer grado) y la
segunda es que la ley nacional del interesado remite la competencia al
Derecho de un tercer Estado, que recibirá aplicación para resolver el caso
(reenvío de segundo grado). Esta fórmula quedó derogada por el artículo
cuatro de la Ley de Derecho Internacional Privado, pero no quedó excluida su
aplicación analógica a otras materias; dicha norma establece lo siguiente:
“Cuando el derecho extranjero competente declare aplicable el Derecho de un
tercer Estado que, a su vez, se declare competente, deberá aplicarse el
derecho interno de ese tercer Estado. Cuando el derecho extranjero
competente declare aplicable el Derecho venezolana, deberá aplicarse este
Derecho”. En los casos no previstos en ambos párrafos, deberá aplicarse el
Derecho interno que declare competente la norma venezolana de conflicto. De
dicho artículo, se desprenden tres hipótesis, la primera es que se admite el
reenvío ulterior de segundo grado, en virtud de que la norma de conexión del
Derecho extranjero declara aplicable el Derecho de un tercer Estado, que a su
vez se declara competente y la solución es aplicar el derecho material del
tercer Estado; la segunda es que la norma extranjera declarada competente
por el Derecho venezolano devuelve a ésta la competencia, y en este caso se
debe aplicar la ley material venezolana; y, la tercera y última hipótesis es que
se asume residualmente el criterio de la atribución directa de competencia al
Derecho material extranjero, en la cual se debe aplicar la ley material del
ordenamiento extranjero designado. Es importante destacar que la base
jurídica del reenvío en el nuevo sistema venezolano de Derecho Internacional
Privado es el contenido del artículo legal anteriormente mencionado, que ha
sido establecido como una fórmula general consagratoria de dos tipos de
reenvío, que podrán ser tomados en consideración y aplicados sin que sea
preciso invocar un principio de Derecho Internacional Privado generalmente
aceptado para implantar en él la aplicación del reenvío. Luego de la entrada en
vigencia de la Ley de Derecho Internacional Privado contamos con una norma
expresa de carácter nacional inserta en el cuadro de las fuentes, que con tal
carácter entra en función a falta de normas internacionales vigentes en nuestro
país. FUENTES CONSULTADAS: Monrroy Cabra Marco Gerardo (1999).
Tratado de Derecho Internacional Privado. 5ta edición. Editorial Temis. Santa
Fe de Bogotá Colombia. Rouvier Juan María (1996). Derecho Internacional
Privado (parte general, tercera edición) Editorial de la Universidad del Zulia.
Maracaibo-Venezuela.
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EL REENVIO.
El reenvió tiene su origen en el denominado conflicto negativo de las leyes,
esto es, cuando la norma de conflicto del foro y la norma de conflicto
correspondiente a la ley extranjera declarada aplicable se inhiben de la
regulación del supuesto de estimar que ninguna de las dos es competente.
Junto al conflicto negativo de leyes, el reenvío implica tres presupuestos:
1. La diversidad de puntos de conexión utilizados por las normas de conflicto
de los ordenamientos que concurren en un supuesto de tráfico privado externo.
2. La consulta de la norma de conflicto extranjera o, si se quiere, consideración
del Derecho extranjero en su integridad, tanto el Derecho material como el
conflictual.
3. por último, la remisión de la norma de conflicto extranjera a otra ley. Si dicha
norma remite a la ley del foro, daremos ante un supuesto de reenvió de retorno
o de primer grado.
4. Al contrario, si se remite a una tercera ley, se trataría de un reenvió de
segundo grado.
El reenvió constituye una técnica que ha sido criticada desde diversos puntos
de vista.
De un lado, el hecho de tener en cuenta el criterio de regulación de las normas
de Derecho aplicable de un ordenamiento extranjero desvirtúa los criterios
materiales que suscitan el mandato de aplicación de la norma de conflicto del
foro, máximo cuando el principio de base radica en que la remisión al Derecho
extranjero se entiende hecha a su Derecho material.
Por otra parte, es indiscutible que su utilización debe ser rechazada en
determinados sectores, como es el de las obligaciones contractuales, en los
que la autonomía de la voluntad de las partes para seleccionar el Derecho
aplicable se vaciaría de contenido de admitirse la posibilidad del reenvió.
Sin embargo, resulta indiscutible la flexibilización que puede introducir el
reenvió como factor de corrección de la propia rigidez de las normas de
conflicto del foro.
No cabe duda de que el reenvió del primer grado se halla impregnado de
legeforismo, extendiendo o considerablemente el papel de la ley del foro.
Pero, en contrapartida, el reenvió de segundo grado y en menor medida,
incluso el de primer grado, pueden utilizarse en aras de un determinado
situaciones, como por ejemplo la validez de un testamento, o al contrario, para
denegarlos por ejemplo el divorcio como ocurre en el caso Patiño, cuando
resulta no querido deriva de la primera y única conexión de la norma de
conflicto del foro, facilitando, de esta forma, una orientación material en la
solución del conflicto.
Es lo que la doctrina tradicional ha conocido por reenvió como expediente.
Con anterioridad a la reforma del Título Prel del Cc en1974 nuestro
ordenamiento carecía de una norma que contuviese la posibilidad de reenvío, y
eran escasos los precedentes jurisprudenciales que se planteaban semejante
técnica.
Tras dicha reforma, se introdujo en el Código una norma específica que
contempla la posibilidad del reenvío, según el artículo 12.2. la remisión al
Derecho extranjero se entenderá hecha a su ley material, sin tener en cuenta el
reenvío que sus normas de conflicto puedan hacer a otra ley que sea la
española.
De esto se desprende que nuestro sistema no admite con carácter general más
que el reenvío de retorno a la ley española.
Esta distinción es criticable por dos motivos:
1. porque al permitir tan sólo el reenvío a la ley española evidencia una actitud
nacionalista e injustificada.
2. porque da una respuesta uniforme a todo tipo de supuestos, siendo así que
hubiese resultado más aconsejable discriminar las materias en las que el
reenvío es conveniente de aquellas otras en las que no lo es. Por ejemplo, en
las parcelas que integran el estatuto personal, no hay obstáculos de peso que
impidan el reenvió de segundo grado.
El Reenvío en Derecho Internacional Privado
EL REENVÍO
CONCEPTO
En Derecho Internacional Privado, el reenvío es un mecanismo de solución a
los conflictos negativos de jurisdicción, esto es, aquellos que acaecen cuando
con ocasión de una relación de Derecho privado con elementos extranjeros
relevantes, surgen dos o más legislaciones de distintos ordenamientos jurídicos
nacionales y ninguna de ellas se atribuye competencia a sí misma para
resolver el asunto, sino que cada una de ellas (las legislaciones) da
competencia a una legislación extranjera.
El reenvío se produce cuando la norma de conflicto del foro (país en el que se
juzga el asunto) se remite a un Derecho extranjero (de otro país) y la norma de
conflicto de ese país, a su vez, se remite a otro ("reenvía").
Sin embargo, para que surja el reenvío se precisa que inicialmente haya un
conflicto negativo, es decir, que las reglas de conflicto de dos o más Estados
consideren aplicable una norma jurídica distinta a la de ellos.
Ejemplo:
El estatuto personal de un inglés domiciliado en Francia está regido, en virtud
de la regla de conflicto francesa, por la ley inglesa, ley de su nacionalidad y en
virtud de la regla de conflicto inglesa, ley de su nacionalidad y en virtud de la
regla de conflicto inglesa, por la ley francesa, ley de su domicilio.
Para el reenvío: La ley francesa remite a la ley inglesa y esta a su vez a la ley
extranjera.
Luego se precisa también una invocación de la norma de conflicto del Estado
cuya norma jurídica se considera competente ya que si se aplica la ley material,
de fondo, no se produce la remisión.
FORMAS DE REENVÍO
Los grados
El reenvío se divide en grados, que pueden ser:
o De primer grado; también llamado reenvío simple, cuando la regla de
conflicto del tribunal juzgador considera competente la regla de conflicto
extranjera y esta a su vez señala como competente la regla de conflicto del
propio tribunal juzgador.
o De segundo grado, o reenvío ulterior, en este la norma de conflicto del
segundo país remite no a la ley del juez que conoce del asunto, sino a la ley de
un tercer país.
Sin embargo, algunos autores consideran que existen hasta tercer o cuarto
grado según se dé el reenvío.
En la siguiente imagen se visualizan tres grados distintos:
CASO FORGO
Este mecanismo de reenvío se plantea por primera vez en el conocido caso
Forgo resuelto por el Tribunal de casación francés el 24 de junio de 1878 en el
que la sucesión de la propiedad mobiliaria de un bávaro afincado desde
pequeño en Francia enfrentó a unos parientes colaterales del mismo y al Fisco
francés.
Admitir dicho mecanismo suponía considerar aplicable a la sucesión el Derecho
francés que consideraba heredero al Estado francés, y no admitirlo llevaba a
concluir aplicable el Derecho bávaro que consagraba los derechos hereditarios
de los mencionados parientes. La admisión del reenvío por el Alto Tribunal dio
lugar a vivas polémicas doctrinales no sólo en la doctrina francesa sino en la
doctrina internacionalista en general.
En efecto, para los partidarios de este mecanismo, éste se justifica
básicamente por la comprensión de la remisión que efectúa la norma de
conflicto como global respetando la integridad del Derecho extranjero
reclamado. Desde algún sector doctrinal se justifica también en la pretendida
uniformidad que se alcanza en la resolución de los conflictos de leyes,
uniformidad que no es tal en todos los casos. Sin embargo, hoy en día incluso
para los autores o legisladores favorables en principio a la admisión del reenvío
hay sectores del Derecho Internacional privado en que dicho mecanismo no
debe operar, ya que su admisión desvirtuaría el sentido de la remisión.
Los ejemplos más claros al respecto son los que hacen referencia a la
aplicación de la norma de la autonomía de la voluntad conflictual a las
obligaciones y contratos, a la locus regit actum aplicable al estatuto formal, a su
inconveniencia en los casos de las denominadas normas de conflicto
materialmente condicionadas.
En conclusión, la solución que se le dio a este caso fue el 24 de junio de 1878,
cuando la Corte de Casación Francesa decidió que las sucesiones de bienes
muebles se rigen por la ley francesa cuando las disposiciones del Derecho
Internacional Privado de la ley extranjera designada por la regla de conflicto
francesa descartan el ofrecimiento de competencia que les es hecho y reenvían
al derecho sustantivo francés.
La Corte de Casación aplica la noción del reenvío, por lo que la ley bávara
reenvía a la ley francesa y hereda el Estado francés.
OPOSICIÓN DOCTRINAL AL REENVÍO
Son numerosos los autores que se oponen al sistema de reenvío. Los
argumentos para oponerse son variados. Cabe destacar los siguientes:
a) La regla de conflicto a aplicar es la del tribunal juzgador -lex-fori, no la regla
extranjera. Cada país adopta la su propia regla de conflicto, es así como el
legislador entiende resolver por sí los conflictos de leyes.
El autor Bartin, al sostener esta argumentación y refiriéndose al caso Forgo,
dice que cuando la regla francesa de conflicto ha designado a la ley bávara de
conflicto puesto que el conflicto fue ya resuelto; se trata necesariamente de la
ley bávara material, la que determina los herederos.
Los autores como Despagnet y Pillet, esta argumentación la sostienen bajo la
soberanía, establecían que si la regla extranjera de conflicto sea la encargada
de determinar el campo de aplicación de su propia ley de este primero. En otro
término que si se aceptaba la aplicación de una ley distinta a la de su Estado
atentaba a la soberanía del mismo. Niboyet citaba en su obra "La admisión de
la remisión es contraria al fundamento mismo de la soberanía y al principio de
la independencia de los Estados.”
b) El Reenvío conduce a un círculo vicioso o sucesivo reenvío de modo
indefinido, si se acepta el sistema del reenvío en virtud del cual la legislación
extranjera forma un todo indivisible, tomando en cuenta que en ella existen
tantas normas conflictivas como normas materiales, se cae en un círculo
vicioso.
En efecto, si la ley extranjera a la que se remite es un todo indivisible, también
lo es la ley a la que se hace el reenvío y se aplicarían las normas conflictuales
de este último la que a su vez se reenvía a la ley extranjera, y así
sucesivamente. Aun admitiendo la tesis de Forgo, dice Niboyet, las
disposiciones del derecho bávaro son indivisibles.
En efecto las ley bávara remite a la ley francesa, pero esta a su vez, es igual
indivisible, de modo que es necesario aplicarla tanto en sus reglas de Derecho
Internacional como en las otras.
Algunos autores consideran que el asunto se agrava en los casos de reenvío
de segundo grado, pues no se ve bajo qué pretexto sería posible escoger entre
las dos leyes extranjeras que “se reenvían la pelota”. Los que plantean esta
objeción al reenvío, reconocen, en cambio, que la tendencia de los jueces en el
caso de reenvío de primer grado para salir del círculo vicioso es aplicar la ley
material.
DESARROLLO DEL REENVÍO EN LA JURISPRUDENCIA Y LA
LEGISLACIÓN
Ciertamente, la oposición al reenvío es notable en la doctrina, en cambio, no
menos acentuada es acepción en la jurisprudencia y en la legislación de
muchos Estados.
En efecto, como se vio en la Jurisdicción Francesa, admitió el reenvío a partir
del famoso caso Forgo. Ha mantenido Francia esta postura en diversos casos,
tango en materia de sucesión como de divorcio y de filiación. Los tribunales
ingleses también ha acogido el reenvío a partir del siglo XIX.
En Alemania se admitió en materias personal, familiar y sucesiones.
Belgica lo admitió en el caso del divorcio Bigwood, donde una pareja de esposo
con domicilio en Belgica pero de nacionalidad inglesa solicitaron el divorcio.
La esposa solicitó el divorcio basado en las causales de injuria grave, de las
leyes de Belgica, reconocido por el mismo Código Civil belga, mientras que el
esposo solicitó el divorcio bajo las leyes inglesas, la cual solo admitía unas de
las causales. En este caso el juez falló a favor de las leyes belga ya que la
misma ley inglesa admitía el domicilio como ley a aplicar para el divorcio.
Húngaria acogió el reenvío en materia de matrimonio.
Alemania la acogió en su articulo 27 Código Civil, en materia de estatutos
personal, familia y sucesiones. Así como también acogieron el reenvío los
países como Suiza, Luxemburgués, los Países Bajos, Portugal, Venezuela,
Japón, China, Israel, Polonia.
La Convención de la Haya de 1902, en su articulo 1 establecía que el derecho
de contraer matrimonio se rige por la ley nacional de cada uno de los
contrayentes, a no ser que una disposición de dicha ley se refiera
expresamente a otra ley distinta.
El Código Bustamante en su artículo 7 dice: cada Estado contratante aplicará a
los nacionales de los demás de las leyes de orden público interno de su
domicilio o de su nacionalidad, según el sistema adoptado por el Estado a que
pertenezca.
Se admite también el reenvío en más conferencias de la Haya de 1919 y 1912,
sobre unificación de derecho de los efecto de comercio y el convenio de
Ginebra de 1930, llamado a regular ciertos conflicto entre la ley nacional y la
ley de domicilio.
OPOSICIÓN DEL REENVÍO EN LA LEGISLACIÓN
Código Civil Italiano en su artículo 30 dice: "Cuando en los términos de los
artículos precedentes se deba aplicar la ley extranjera que, se aplicarán las
disposiciones, de tal ley sin tener en cuenta el reenvío que haga la otra ley" con
ello Italia rechaza el sistema de reenvío y admite solamente la aplicación de la
ley extranjera. En ese mismo espíritu se expresa el Código Brasileño 1942 en
su Artículo 16 cuando dice: "Cuando en virtud de los artículos precedentes
deba aplicarse una ley extranjera, las disposiciones de ésta deben encontrar
aplicación sin que se tenga en consideración un reenvío hecho por esta ley a
otra"
También ese rechazo se contempla en el Código Griego en su Artículo 3: "Las
normas del derecho internacional privado del Estado extranjero no estarán
incluidas en la ley extranjera aplicable"
Reclamo únicamente a la aplicación de la norma material extranjera se observa
en las siguientes leyes:
El Artículo 12 del Decreto del 31 de mayo de 1974 mediante el cual se aprueba
el nuevo título preliminar de Código Civil Español señala en su Párrafo 2: "La
remisión hecha al derecho extranjero se entenderá hecha a su ley material, sin
tener en cuenta el reenvío que sus normas de conflictos pueda hacer a otra ley
que no sea la española"
El Restatement Norteamericano en su Artículo 7 establece: "Cuando el juez
prevé la aplicación de una ley de otro Estado a una determinada relación
extranjera aplicable es la que concierne al caso concreto previsto y no a la
regla de conflicto de las leyes del Estado extranjero, pues el único derecho
recurrir para juzgar el caso es la Lex Fori"
Aunque El Restatement en su Artículo 8 admite dos excepciones a esa regla
general:
1) Cuando se trata de un derecho de propiedad inmobiliaria, se aplica la ley del
lugar de la situación;
2) Cuando se trate de la validez de un divorcio, se aplica la ley del domicilio de
las partes, comprendidas las reglas de conflicto de este Estado.
EL REENVÍO EN MATERIA DE COMPETENCIA JUDICIAL
La jurisprudencia nos proporciona ejemplos cuando la remisión trasciende los
límites de la competencia legal y penetra en el ámbito de la competencia
judicial.
Se trata de determinar si los tribunales franceses eran competentes para
estatuir con ocasión de un transporte desde España a Francia. Este estaba
sometido a la ley española, y los tribunales españoles parecían ser los
competentes según la ley francesa. Pero el artículo 20 de la Real Orden
Española de 1887 declara competente el tribunal del lugar del destino; y como
este estaba en Francia, los tribunales franceses se declararon competentes,
aceptando la remisión de competencia que se le hacía.
LIMITACIÓN DEL REENVÍO A DETERMINADAS MATERIAS
Las leyes de algunos países han admitido el reenvío especificando la
referencia a determinadas materias. Por ejemplo. El artículo 27 del código civil
alemán, la ley polaca del 1926, y otras se refieren a la admisión del reenvío en
materia del estatuto personal. Lo que ha inspirado a muchos autores a
defender la tesis según la cual la aceptación del reenvío debe limitase a los
dominios del estatuto personal.
Algunos autores advierten sobres otras materias sobre las que no funcionan la
remisión, tal es el caso de las referentes a la formas de los actos o a la
autonomía de la voluntad en los contratos. Niboyet dice: "cuando el poder
soberano de un país a determinado la ley que le parece competente, según la
opinión que tenga el derecho y de la justicia, la independencia de los estados
se oponen en absoluto a que esta regla se incline ante otra regla diferente, de
un país extranjero . Todo este campo queda, invariablemente, fuera de la
reemisión".
“La regla locus actum da lugar a una solución análoga. Su sentido es que un
acto será válido en la forma si esta respeta la ley del lugar donde se llevó a
cabo. Esta-ley locus regir actum –garantiza a las partes la validez de su acto si
las misma han consultado, para darle forma a su acuerdo, a la ley que estando
a su alcance inmediato estas pueden conocer más fácilmente: la misma debe
interpretarse en el sentido de excluir el reenvío".
JUSTIFICACIÓN DEL REENVÍO EN LA DOCTRINA
Son varias las formulaciones teóricas que buscan justificar el reenvío. Entre
estas:
1- Teoría del desistimiento. La norma de conflicto extranjera a la que se hizo
el primer envío se desiste de su competencia, se desinteresa se regular el
caso, razón por la cual el tribunal juzgador que hizo el envío, en un reenvío
acepta la competencia de su norma nacional establecido por la norma de
conflicto extranjera.
2- Teoría de la remisión integral. Pera esta la legislación extranjera forma un
todo indivisible.
3- Teoría de la coordinación. Su principal exponente es Batiffol, para este el
reenvío debe basarse en la coordinación de la norma de conflicto propia con la
extranjera, mediante una combinación de las norma conflictuales de modo cual
que se busque un resultado aceptable por parte de los dos estados.
4- Doctrina clásica. Considera el reenvío como un abandono de la regla
francesa de conflicto en provecho de la regla extranjera.
Esta doctrina tiene cierta razón sin embargo no existe tal abandono, ya que la
regla extranjera no entra en juego por milagro, sino por la designación de
nuestra reina de conflicto.
Sin duda el reenvío, específicamente, el de primer grado, pese a la amplia
corriente doctrinaria que se opone a su admisión, ha tenido una sólida base,
en la jurisprudencia y en la legislación de muchos países, lo que hace difícil no
aceptar su realismo.
Algunos ven la aceptación del reenvío en el hecho de que este culmina con la
aplicación de la ley material del tribunal juzgador que conoce el asunto.