DEFINICIÓN DE EXEQUÁTUR
Se denomina exequátur al procedimiento judicial en virtud del cual, las sentencias
definitivamente firmes dictadas en el extranjero, en materia privada, pueden producir el
efecto de cosa juzgada o ser ejecutadas en otro Estado.
Señala Chiovenda, que mediante este procedimiento la sentencia extranjera se
nacionaliza. No podrán ser objeto de exequátur las decisiones dictadas por organismos
que no son órganos jurisdiccionales de alguna soberanía.
EFECTOS
los efectos Jurídicos producidos por el reconocimiento de una sentencia extranjera por
los Tribunales Venezolanos son:
Efecto Registral.
El reconocimiento conlleva a que se estampe una nota marginal de la sentencia de
Exequátur de divorcio por los órganos competentes: Registro Civil, Registro Principal y
Registro Electoral.
Efecto de Cosa Juzgada.
El cual impide que los Tribunales Venezolanos vuelvan a conocer de una separación
judicial, un divorcio o una nulidad que ya ha sido resuelto por un juez extranjero.
Efecto Constitutivo.
La Sentencia Extranjera tendrá efectos jurídicos frente a terceros en todo el territorio de la
República Bolivariana de Venezuela, una vez que sea estampada una nota marginal de la
sentencia del Exequátur de divorcio por los órganos competentes: Registro Civil, Registro
Principal y Registro Electoral.
TITULARIDAD DEL EXEQUATUR
el titular o sujeto activo del exequatur es:
Toda persona en cuyo favor se dictó la sentencia.
Toda persona a quien la sentencia extranjera le ocasione un perjuicio o le impida
un beneficio que solo la declaración puede hacer cesar.
IMPORTANCIA DE LA EXEQUÁTUR
El método del exequátur es de gran importancia ya que permite a los Estados que la
aplican el poder tener una esfera más amplia en cuanto a la aplicación de sus leyes,
tomando en cuenta el principio de reciprocidad; por otro lado les
proporciona seguridad en tanto las sentencias dictadas por ellos no quedaran ilusorias,
es decir, no habrá cabida al fraude procesal de los individuos ya que se aprovecharían
de dicha situación.
En cuanto a los individuos, es para ellos de vital importancia la aplicación del
exequátur ya que les provee una seguridad de que sus pretensiones no quedarán sin
cumplir y serán respetas por todos los Estados que aplican este mismo procedimiento.
EL PROCEDIMIENTO
según el Código de Procedimiento Civil y el Código de Bustamante:
La solicitud de exequátur (libelo de demanda): se presentará por escrito en el cual se
exprese la persona que lo pida, su domicilio o residencia, la persona contra la cual haya de
obrar la ejecutoria, y su domicilio o residencia. La solicitud deberá acompañarse con la
sentencia de cuya ejecución se trate, con la ejecutoria que se haya librado debidamente
apostillados, en caso de estar suscritos en idioma extranjero traducido por interprete
público venezolano y la comprobación de los requisitos indicados en el artículo siguiente:
todo en forma autentica y legalizado por autoridad competente. (Art. 856 C.P.C.)
El juez o tribunal a quien se pida la ejecución oirá antes de decretarla o denegarla, y por
término de 20 días, a la parte contra quien se dirija y al Fiscal o Ministerio Público.
LA EXTRADICIÓN
La extradición es el procedimiento judicial (penal-administrativo) por el cual una
persona acusada o condenada por un delito conforme a la ley de un Estado es detenida en
otro Estado y devuelta al primero para ser enjuiciada o para que cumpla la pena ya
impuesta. La palabra proviene del latín ex que significa "afuera" y traditio que significa
"transmisión".
OBJETO
Constituye un procedimiento, que tiene por objeto, en el ámbito de la cooperación
jurídica internacional, que un Estado (denominado requerido), ponga a un presunto
delincuente, a disposición de otro Estado (denominado requirente), ya para el
enjuiciamiento de dicha persona (extradición para enjuiciamiento), o ya para el
cumplimiento de la condena, si dicha persona ya ha sido condenada (extradición para
cumplimiento de condena),
EL PROCEDIMIENTO EN MATERIA DE EXTRADICIÓN ACTIVA Y PASIVA
1. Extradición activa
Viene regulado en la Ley procesal penal. Tiene lugar, cuando es solicitada por el Estado
español a otro Estado, siendo el Juez o Tribunal que conoce del procedimiento quien debe
solicitarla al Gobierno para que éste inste la extradición de los imputados, procesados o
condenados, siendo requisito necesario que se haya dictado auto de prisión o sentencia
firme de condena (artículos 824 y 825 de la Ley procesal penal). Contra la resolución que
acuerde un Juez de Instrucción de solicitar o denegar pedir la extradición, procede recurso
de apelación.
La extradición, únicamente, puede solicitarse (artículo 826 LECrim):
• De los españoles que habiendo delinquido en España se hayan refugiado en país
extranjero;
• De los españoles que, habiendo atentado en el extranjero contra la seguridad
exterior del Estado, se hubiesen refugiado en país distinto del en que delinquieron;
• De los extranjeros que debiendo ser juzgados en España se hubiesen refugiado
en un país que no sea el suyo.
Para analizar si procede o no la extradición, debe estarse a lo que determinen los Tratados
internacionales con el Estado en cuyo territorio se halle la persona reclamada, y en
defecto de los mismos, habrá de estarse a los supuestos en que la extradición proceda
según el derecho escrito o consuetudinario vigente en el territorio a cuya nación se pida la
extradición, y finalmente, según el principio e reciprocidad.
¿Cómo se solicita la extradición? Esta se solicita por el Juez o Tribunal español en forma de
"suplicatorio" dirigido al Ministerio de Justicia español, salvo que un Tratado internacional
autorice una petición directa por parte del Juez que conoce de la causa. A dicho
suplicatorio, se ha de acompañar testimonio en el que se inserte literalmente el auto de
extradición y el informe o pretensión del Ministerio Fiscal, y las diligencias del
procedimiento que permitan justificar la petición de extradición (artículo 832 LECrim).
Dicha remisión se realizará por medio del Presidente del Tribunal Superior de Justicia
respectivo (artículo 276 de la Ley Orgánica del Poder Judicial).
2. Extradición pasiva
El procedimiento viene regulado en la Ley española 4/1985, de 21 de marzo de Extradición
Pasiva. Para que proceda, se exige que se trate de hechos para los que las leyes españolas
y las del Estado requirente, señalen una pena o medida de seguridad cuya duración no sea
inferior a un año de privación de libertad, o de cuatro meses de privación de libertad, si se
trata del cumplimiento de una condena o medida de seguridad (artículo 2 LEP).
El procedimiento de extradición pasiva consta de tres fases diferenciadas, la
gubernamental, la jurisdiccional, y la gubernativa de decisión.
a) Fase gubernamental
Comienza con la solicitud de extradición formulada por una Estado, denominado
requirente, por la vía diplomática, o sea a través del Ministerio de Asuntos Exteriores, o
directamente por el Ministro de Justicia de la parte requirente al Ministro de igual clase
español, debiendo acompañar los siguientes documentos:
• La sentencia condenatoria o el auto de procesamiento y prisión, o resolución
análoga, según la legislación del país requirente, con expresión concisa de los hechos,
lugar y fecha en que fueron realizados.
• Los datos de identidad, nacionalidad y residencia de la persona reclamada,
acompañando su fotografía y huellas dactilares, si resulta posible.
• Copia de los textos legales con expresión de la pena aplicable.
• Si el hecho estuviera castigado con penas de muerte, o atentatorias contra la
integridad corporal o degradantes, el Estado requirente debe dar garantías de su no
aplicación.
• Dichos documentos deben acompañarse originales o en copia auténtica, y una
traducción oficial al español.
• En caso de urgencia, puede solicitarse la detención como medida preventiva,
reflejando en la solicitud, que ésta responde a una sentencia condenatoria o
mandamiento de detención firme, expresando los hechos y circunstancias que la
motiven, ofreciendo presentar seguidamente la demanda de extradición, la cual
deberá presentarse en un plazo de cuarenta días, dejándose sin efecto la prisión
acordada, en caso de no verificarlo. Esta solicitud se remitirá por vía postal, telegráfica,
o bien a través del Ministerio de Justicia o de Exteriores, o a través de la Organización
Internacional de Policía Criminal, y caso de verificarse la detención, la persona será
puesta a disposición del Juez Central de Instrucción de guardia.
Recibida la solicitud, el Ministerio de Asuntos Exteriores, la remitirá al de Justicia, y éste si
no está detenida la persona reclamada, puede interesar del Ministerio de Interior su
detención. Posteriormente el Ministerio de Justicia, en un plazo de ocho días siguientes a
la recepción de la solicitud, debe elevar al Gobierno propuesta motivada, sobre si procede
o no continuar el procedimiento de extradición en vía judicial. El Gobierno debe adoptar la
decisión en el plazo de quince días, y si el acuerdo fuere denegatorio se pondrá en
conocimiento del Estado requirente, y si se acordó la prisión del detenido, el Juez la
pondrá en libertad.
b) Fase judicial
Si el Gobierno accede a continuar el procedimiento por vía judicial, remite el expediente al
Juzgado Central de Instrucción. Si no estuviera detenida la persona reclamada, el
Ministerio del Justicia comunicará al de Interior para que practique la detención, redacte
el atestado, y en el plazo de veinticuatro horas ponga a disposición judicial al detenido. El
juez acuerda una comparecencia del reclamado, asistido de su abogado, intérprete, si lo
precisa, y el Ministerio Fiscal.
En dicha comparecencia, identificado el detenido, si éste accede a la extradición y no
existen otros obstáculos legales, el Juez en el plazo de veinticuatro horas, accederá a ella.
Si se opone, puede solicitar una ampliación de la información aportada por treinta días
más, y en todo caso, resolverá lo procedente, acordando la libertad del detenido o su
prisión, elevando el procedimiento a la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, siendo
sus resoluciones, que llevarán forma de auto, y de las que se dará traslado inmediato al
Ministerio de Justicia, recurribles únicamente en reforma (artículo 12 LEP).
El referido traslado corresponde realizarlo al Secretario judicial, conforme a la
modificación de la Ley de Extradición Pasiva operada por Ley 13/2009, de 3 de noviembre,
de reforma de la legislación procesal para la implantación de la nueva Oficina judicial.
Recibido el expediente en la indicada Sala de lo Penal, a los quince días siguientes, se
señala vista, en la cuál además de los anteriormente indicados puede intervenir, el
representante del Estado requirente, si lo ha solicitado, atendido el principio de
reciprocidad. En la vista el reclamado presta declaración, y únicamente cabe practicar
prueba en relación con las condiciones exigidas por el Tratado o por la ley española de
extradición.
El Tribunal resuelve por auto a los tres días siguientes a la vista, tanto sobre la
procedencia de la extradición, como sobre si procede la entrega al Estado requirente de
los objetos ocupados al reclamado. Contra ésta resolución únicamente cabe recurso de
súplica, que debe ser resuelto por el Pleno de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional,
sin que pueda ser designado ponente ninguno de los Magistrados que dictaron la
resolución recurrida (artículo 15 LEP).
Si se resuelve negativamente, el Tribunal ordena la puesta en libertad de la persona
reclamada y lo comunica al Ministerio de Justicia, y éste al de Exteriores para que lo
comunique al Estado requirente.
c) Fase gubernativa de decisión
Aunque el Tribunal acceda a la extradición, finalmente será el Gobierno el que decidirá la
entrega de la persona reclamada o la denegará, ya que la decisión judicial no es vinculante
para el Gobierno, que puede denegarla en el ejercicio de la soberanía nacional,
atendiendo al principio de reciprocidad o a razones de seguridad, orden público o demás
intereses esenciales para España, sin que quepa recurso alguno contra lo que decida el
Gobierno (artículo 6 LEP).
De accederse a ello, la entrega de la persona se realizará por agente de la autoridad
española, previa notificación del lugar y fecha fijados, observándose la legislación nacional
vigente en este orden (artículo 19 LEP).