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EL RAPTO

SECRETO:
¿Realidad o
Ficción?
SAMUELE BACCHIOCCHI, PH. D.
El Rapto Secreto: ¿Realidad o
Ficción?
Samuele Bacchiocchi, Ph. D.
Profesor de Teologia, Andrews University
M uchos Cristianos sinceros creen que el Segundo Regreso de Cristo

ocurrirá en dos fases distintas. La primera fase es conocida como “el rapto
secreto” de la Iglesia y podría ocurrir en cualquier momento. En ese instante
Cristo recorrerá solo una parte de su camino a la tierra para resucitar a los
santos que han muerto y para transformar y glorificar a los creyentes que aun
vivan. Ambos grupos serán arrebatados, es decir, serán llevados secretamente,
de una manera repentina y nadie se dará cuenta de este suceso, para
encontrarse con el Señor en el aire. Este cuerpo de creyentes, conocidos como
la “Iglesia,” ascenderá hasta al cielo para celebrar durante siete años las bodas
del Cordero, mientras Judíos y Gentiles no convertidos se quedaran en la tierra
para sufrir los siete años finales de la tribulación.

Al final de este periodo de siete años, la segunda fase del regreso de Cristo,
conocida generalmente como el Retorno o la Revelación, ocurrirá. Vendrá
entonces Cristo en gloria con todos sus santos a la tierra para destruir a los
enemigos del Señor en la batalla del Armagedon, para afirmar su trono sobre
Jerusalén y empezar con su reinado milenial en la tierra.

¿Cuándo se supone que tendrá lugar este suceso en el que millones de


verdaderos Cristianos de todas las naciones desaparecerán? Muchos
creyentes creen que este evento es inminente porque la condición principal,
conocida como el re-establecimiento del Estado de Israel y la re-posesión de la
ancestral Jerusalén, ya han tenido lugar. Esta creencia se puede ver plasmada
en calcomanías que anuncian: “Si el conductor desaparece, por favor frene.”

De acuerdo a los cálculos estimados de Hal Lindsey el rapto secreto de la


iglesia, o si se prefiere llamar, o “el gran arrebatamiento”1 ya debería estar
ocurriendo. En 1970 el predijo que “dentro de los próximos cuarenta años a

1
Hal Lindsey, The Rapture: Truth or Consequences (New York, 1983), p. 24.
partir de 1948 (año de la formación de Estado moderno de Israel) todas esas
cosas habrán tomado lugar.”2 Lindsey concibe que “cuarenta años” son el
periodo Bíblico para una generación basando su argumento en la parábola de
la Higuera (Mateo 24:32-33) y como la formación del Estado de Israel sucedió
en 1948 este marca el inicio de la ultima “generación” (Mateo 24:34) que será
la primera en ver el rapto, entonces vendrán los siete años de tribulación, y
finalmente el Retorno de Cristo en Gloria. A partir del rapto, y de acuerdo a
Lindsey y a la mayoría de los dispensacionalistas, habrá un periodo de siete
años (Daniel 9:27) antes del Retorno visible de Cristo, todo esto tuvo que haber
ocurrido hacia 1981 o 1982. Lo que significa que el tiempo ya pasó y la
predicción no fue más que una declaración sentimentaloide.

La Llegada, Expansión y Declive del Pre-tribulacionismo

El Origen del Pre-tibulacionismo. La creencia de que la iglesia será raptada


repentinamente y de forma secreta antes de la última, la gran tribulación, es
conocida como pre-tribulacionismo. Este origen se remonta generalmente hacia
1830. John N. Darby, un predicador Anglicano quien vino a ser el fundador de
Plymouth Brethren, es conocido como el expositor mas influyente del rapto pre-
tribulacional. A través de las seis visitas que hizo a América y la extensa
campaña informativa lanzada desde Brethren, el pre-tribulacionismo se
disemino rápidamente.

El periodo de mayor auge y expansión del pre-tribulacionismo fue durante la


primera mitad del siglo veinte. Hombres como Arno C. Gaebelein, C. I. Scofield,
James M. Gray del Moody Bible Institute, Reuben A. Torrey del Bible Institute of
Los Angeles, Harry A. Ironside del Moody Memorial Church, y Lewis Sperry
Chafer del Evangelical Theological College (en la actualidad Dallas Theological
Seminary) han tendido un papel central en la difusión del rapto pre-
tribulacional.3 Pero el factor mas importante fue la publicación de la Scofield
Reference Bible (la Biblia Comentada de Scofield), publicada en 1909 y
2
Hal Lindsey, The Late Great Planet Earth (Grand Rapids, 1970), p. 54
3
Para un resumen de la historia del desarrollo del pretribulacionismo ver Richard R. Reiter, "A History of
the Development of the Rapture Position," The Rapture. Pre-, Mid-, or Post-Tribulational, symposium
(Grand Rapids, 1984), pp. 24-34.
revisada en 1917, la cual ha penetrado entre los cristianos en general como la
única perspectiva bíblica correcta.

Renacimiento del Post-tribulacionalismo. Desde 1950 más y más eruditos


evangélicos han abandonado la postura pre-tribulacional y han regresado al
post-tribulacionismo histórico. Esta postura sostiene que la iglesia pasara por la
gran tribulación, hasta que al final Cristo vuelva para resucitar a los muertos y
salvar a los creyentes que estén vivos todavía.

El crédito de este renacer del post-tribulacionismo puede ser dado a la


influencia de George Eldon Ladd, profesor de Nuevo Testamento en el Fuller
Theological Seminary. Algunos de sus libros mas importantes sobre el tema
son: Crucial Questions About the Kingdom of God (Cuestiones Cruciales Sobre
el Reino de Dios) 1952, The Blessed Hope (La Bendita Esperanza) 1956, y The
Last Things (Las Ultimas Cosas) 1978. Su respetada erudición ha sido
congruente con su compromiso hacia el evangelicalismo y como consecuencia
muchos eruditos evangélicos han empezado ha replantearse sus posiciones
pre-tribulacionistas.

La influencia de Ladd puede notarse en los siguientes estudios producidos por


notables eruditos que se han apegado a esta perspectiva y han escrito en su
defensa: The Greatness of the Kingdom (La Grandeza del Reino, 1959) por
Alva J. McClain, presidente del Grace Theological Seminary en Winona Lake,
Indiana; The Imminent Appearing of Christ (La Inminente Aparicion de Cristo,
1962) por J. barton Payne, profesor de Antiguo Testamento en el Trinity
Evangelical College; y The Church and the Tribulation (La Iglesia y La
tribulación, 1973) por Robert H. Gundry, profesor de Estudios Religiosos en
Westmont College, California.4

Estudios como estos han influenciado a numerosos eruditos dentro del campo
del pre-tribulacionismo tradicional para regresar al post-tribulacionalismo
histórico. La Iglesia Evangélica Libre de América, por ejemplo, quien fuera una

4
Ver tambien Norman F. Douty, Has Christ's Return Two Stages? (New York, 1956); Alexander Reese,
The Approaching Advent of Christ (Grand Rapids, 1975).
defensora en el pasado del rapto pre-tribulacional, ha instado a los profesores
de la Trinity Evangelical Divinity School a cuestionar el pre-tribulacionismo en
su conferencia anual en Enero de 1981. Las preguntas y las respuestas fueron
publicadas en 1984 en forma de symposium titulado El Rapto: Pre-, En Medio-,
o Post-Tribulacional-; ofrece un debate con respecto al Rapto.

Un Error Aceptado. Una lectura superficial a la literatura pre-tribulacional es


suficiente para despertar sospechas sobre un posible rapto secreto porque esto
presupone mas especulaciones subjetivas de las que pudieran hacerse en una
correcta enseñanza bíblica. La presuposición principal es que Dios tiene planes
diferentes para la Iglesia y para Israel. En consecuencia, se asume que la
iglesia será removida de la tierra antes de que Dios pueda tratar con los Judíos
para que a través de la experiencia de la tribulación estos puedan ser
convertidos.

John F. Walvoord, el mayor expositor del rapto secreto, reconoce


explícitamente la importancia de este argumento cuando escribe: “La cuestión
del rapto esta determinada más por la eclesiologia que por la escatología,” es
decir, esta basada más por el entendimiento de la relación entre la iglesia e
Israel que por la enseñanza bíblica con respecto al Fin de las cosas.5 C. C.
Ryrie, otro exponente del pre-tribulacionismo, expresa la misma convicción, al
decir: “La distinción entre Israel y la Iglesia nos conduce a creer que la Iglesia
será removida de la tierra antes de inicio de la tribulación (la cual seria mas
probable para Israel).”6
Hal Lindsey llega más lejos al hacer de la distinción entre Israel y la Iglesia su
“razón principal” para creer que “el rapto ocurrirá antes de la tribulación.”7 El
argumenta que “si el rapto toma lugar al mismo tiempo que el Segundo
Regreso, no habrá personas que se puedan convertir posteriormente, aun mas,
no habrá nadie para el Reino ni para repoblar la tierra.”8 En otras palabras,
desde que Lindsey supuso que el Reino Mesiánico profetizado en el Antiguo
Testamento seria establecido por Cristo en su Segundo Regreso como un reino

5
John F. Walvoord, The Rapture Question (Grand Rapids, 1957), p. 50.
6
C. C. Ryrie, Dispensationalism Today ( Chicago, Moody Press, 1965), p. 159.
7
Hal Lindsey, The Late Great Planet Earth (Grand Rapids, 1970), p. 143
8
Ibid.
terrenal consistiendo mayormente de seres humanos, Judíos convertidos, fue
necesario entonces aceptar que el rapto de la Iglesia ya debería de haber
sucedido. ¿Cómo se supone que Cristo venga a establecer un reino milenial
judío sobre esta tierra, si todos los creyentes fueron sacados de esta tierra en
su Regreso?

El Segundo Regreso Dividido en Dos Fases. Para resolver este dilema, los
dispensacionalistas dividen el Segundo Regreso en dos partes: primero un
Regreso invisible que de manera secreta se llevara a la Iglesia, segundo un
Regreso posterior visible que acontecerá siete años después para destruir la
iniquidad y establecer el Reinado Milenial Judío. El razonamiento detrás de
este argumente puede parecer correcto, pero a decir verdad esta equivocado
porque presupone que hay una distinción entre los planes de Dios para Israel y
para la Iglesia.

No hay apoyo bíblico para sustentar una división entre Israel y la Iglesia. El
futuro de Israel es visto en el Nuevo Testamento, no como un reino político
milenial separado en Palestina, sino como una eterna bendición compartida
con los redimidos de todas la edades en una tierra restaurada.

Desafortunadamente, esta mala suposición es la que ha determinado la


interpretación del texto Bíblico en apoyo de la teoría del rapto. Se argumenta,
por ejemplo, que ciertos textos no pueden referirse a la Iglesia porque se
refieren a la gran tribulación, la cual se supone es solo para Israel. Este tipo de
argumento circular, basado en suposiciones innecesarias, no es el método
correcto para interpretar los textos de la Biblia. La interpretación debe estar
basada en una exégesis cuidadosa, no en ideas preconcebidas.

Cuatro Razones para Rechazar el Rapto Secreto

Un estudio cuidadoso de los textos Bíblicos en relación al Regreso de Cristo


sugiere que existen al menos cuatro razones para objetar la teoría de la
división del Segundo Regreso de Cristo.
El Vocabulario del Segundo Regreso. La primera razón para objetar el rapto
secreto pre-tribulacional es el tipo de vocabulario que se maneja con respecto
al Segundo regreso ya que tal no ofrece ninguna base que lo apoye. Ninguno
de los tres términos Griegos usados en el Nuevo testamento para describir el
Regreso de Cristo, conocidos como, parusia o regreso, Apocalipsis o
revelación, y epifanía o aparición, sugieren un rapto secreto pre-tribulacional
como el objeto de la Esperanza en el Segundo Regreso.

Los pre-tribulacionalistas dicen que la palabra parusia o regreso es usada por


Pablo en 1 Tesalonicenses 4:15 para describir el rapto secreto. Sin embargo en
1 Tes. 3:13 Pablo usa la misma palabra para decir “el regreso de nuestro Señor
Jesucristo con todos sus santos” – esta es una descripción, de acuerdo a los
pre-tribulacionalistas, de la segunda fase del Regreso de Cristo. De nuevo en 2
de Tesalonicenses 2:8 Pablo emplea el término parusia o regreso para referirse
al Regreso de Cristo el cual será la causa de la destrucción del anticristo – un
evento el cual, conforme a los pre-tribulacionalistas, se supone que pasa en la
segunda fase del Regreso de Cristo.

De manera similar las palabras Apocalipsis o revelación y epifanía o aparición


son usadas para describir lo que los pre-tribulacionalistas insisten en señalar
como el rapto (1 Cor. 1:7; 1 Tim. 6:14) y al mismo tiempo lo que ellos llaman el
Regreso o la segunda fase del Retorno de Cristo (2 Tes. 1:7-8, 2:8). De esta
forma el lenguaje utilizado en la Bendita Esperanza no provee las bases para
hacer una distinción del Regreso de Cristo, debido a que los términos son
usados intercambiablemente para describir el mismo evento. Empero sigue
siendo mas importante el hecho de que cada uno de los tres términos es
claramente usado para describir el Regreso post-tribulacional de Cristo que es
visto como el objeto de la esperanza de los creyentes.

La parusia, por ejemplo, es indiscutiblemente post-tribulacional en Mateo 24:27,


38, 39 y en 2 Tesalonicesnces 2:8. Lo mismo sucede con la palabra
Apocalipsis en 2 Tes. 1:7 y epifanía en 2 Tes. 2:8. Aun más, el vocabulario
usado para describir la Bendita Esperanza excluye la posibilidad de un Regreso
secreto de Cristo para llevarse a su Iglesia, y que después de siete años de
tribulación venga un Regreso visible y glorioso para establecer el Reino Judío
Milenial. El termino usado apunta claramente a un solo evento, indivisible y
post-tribulacional del Regreso de Cristo con el objeto de traer salvación a los
creyentes y retribución a los incrédulos.

No Hay un Rapto Secreto de la Iglesia. La segunda razón para rechazar el


rapto secreto pre-tribulacional de la Iglesia es que no existe ningún trazo en el
Nuevo Testamento de un rapto secreto, invisible e instantáneo de la Iglesia.

La descripción mas notoria del Segundo Regreso, es la que encontramos en 1


Tesalonicenses 4:15-17, esta cita sugiere lo contrario con respecto al rapto
porque habla acerca de que el Señor descenderá desde los cielos con “voz” de
mando, con “voz” de arcángel y con “trompeta” de Dios.” “Los muertos en
Cristo se levantaran” y junto a los santos que aun queden serán “levantados”
(Raptados) para encontrarse con el Señor en el aire.

La “voz”, el “llamado” y la “trompeta” y la gran congregación de santos vivos y


resucitados difícilmente sugieren un evento secreto, invisible e instantáneo. Por
el contrario, como muchos lo han rechazado, este quizá sea el pasaje más
notorio en la Biblia. La referencia a “al llamado de la trompeta” y a la “trompeta
que sonara” en pasajes paralelos como Mateo 24:31 y 1 Corintios 15:52
corrobora la naturaleza visible y publica del Segundo Regreso. No hay ninguna
huella hallada que indique un rapto secreto en estos pasajes.

La Iglesia No Pasa por la Gran Tribulación. Una tercera razón para rechazar
la teoría del rapto secreto de la Iglesia esta apoyada en aquellos textos que
hablan de la tribulación. Por ejemplo, en Su enseñanza en el Monte de los
Olivos Jesús habla de “la gran tribulación” que será antes de Su Venida y
además El promete que “por causa de los elegidos esos días seria acortados”
(Mateo 24:21-22; 29). Argumentar que “los elegidos” son solamente Judíos y
no los miembros de la Iglesia es ignorar el hecho de que Jesús estaba
dirigiéndose a sus apóstoles quienes representaban no solamente al Israel
nacional sino también a la Iglesia. Esto es confirmado por el hecho de que
tanto Marcos como Lucas registran el mismo mensaje para la Iglesia Gentil
(Marcos 13; Lucas 21.)
También es importante remarcar la notable similitud entre la descripción de
Cristo con respecto al rapto de la Iglesia en Mateo 24:30-31 y lo dicho por
Pablo en 1 Tesalonicenses 4:16-17. Ambos pasajes mencionan al Señor
descendiendo, así como el sonido de trompeta, la compañía de Ángeles y la
congregación del pueblo de Dios. Semejantes similitudes sugieren que ambos
pasajes describen el mismo evento. Por lo tanto vemos que en Mateo el rapto
de la Iglesia toma lugar explícitamente “después de la tribulación” (Mateo
24:29) al mismo tiempo que el Regreso de Cristo “con poder y gran gloria” (vv.
29-30). El paralelismo entre los dos pasajes indica claramente que el rapto de
la Iglesia no precede, sino, por el contrario, es posterior a la gran tribulación.
Cristo nunca prometió a Su Iglesia un rapto pre-tribulacional secreto para
sacarla de este mundo. Más bien El prometió protegerla en medio de la
tribulación. En la petición que El hizo a Su Padre dijo: “No ruego que los quites
del mundo, sino que los guardes del mal.” (Juan 17:15). Con respecto a la
Iglesia de Filadelfia, Cristo prometió: “yo también te guardaré de la hora de la
prueba que ha de venir sobre el mundo entero para probar a los que habitan
sobre la tierra.” (Apocalipsis 3:10). Si la Iglesia estuviera ausente de la tierra
durante la hora de la prueba, entonces no habría necesidad de protección
divina.

El Rapto Pre-tribulacional no se Encuentra en la Escritura. Por ultimo, la


teoría de un rapto pre-tribulacional secreto es negado por Pablo y el libro de
Apocalipsis. En su Epístola a los Tesalonisenses Pablo habla a los creyentes
que son atribulados en este presente siglo malo y les recuerda que “cuando el
Señor Jesús sea revelado desde el cielo con los Ángeles de su poder, en llama
de fuego, dará retribución a todos aquellos que no conocieron a Dios…” (2 Tes.
1:7-8). En otras palabras, los creyentes experimentaran la liberación del
sufrimiento aun en este siglo, no a través de un rapto secreto sino a través de
una revelación post-tribulacional de Cristo.

En el segundo capitulo Pablo refuta la mala interpretación que prevalecía entre


los Tesalonisenses acerca de que el Día del Señor ya había pasado. Con el fin
de refutar su mal entendimiento Pablo cito dos grandes eventos que deberán
tener lugar antes del Regreso del Señor, conocidos como, la apostasía y la
aparición del ”hombre de pecado” (2 Tes. 2:3) quien perseguirá al pueblo de
Dios.

Lo que es crucial en este pasaje es que Pablo no hace mención a un rapto pre-
tribulacional como un antecedente necesario para el Regreso del Señor. Así,
este era el argumento más fuerte de Pablo para probar a los Tesalonisenses
que el Día del Señor todavía no tenía lugar, sino que el rapto todavía no había
acontecido. La omisión de Pablo de tan vital argumento sugiere fuertemente
que el mismo Pablo no creía en un rapto pre-tribulacional secreto de la Iglesia.

Esta conclusión esta también apoyada en la mención que hace Pablo sobre la
aparición del anticristo, un evento indisputablemente tribulacional el cual los
creyentes verían antes del Regreso del Señor. Si Pablo esperaba que la Iglesia
fuera arrebatada de este mundo antes de la tribulación que vendría por causa
del anticristo, difícilmente les habría enseñado a los creyentes que verían este
evento antes del regreso del Señor. ¿Cuál seria entonces el interés de los
Tesalonisenses por saber acerca de la aparición del hombre de pecado durante
la gran tribulación, si ellos iban a salir de la tierra antes de que estos sucesos
tuvieran lugar? Ya sea por omisión o por afirmación, Pablo fue tajante al negar
un rapto pre-tribulacional de la Iglesia.

No Hay Rapto Pretibulacional en el Apocalipsis. El libro del Apocalipsis trata


en forma detallada los eventos asociados a la gran tribulación en el Nuevo
Testamento mas que ningún otro libro del Canon, ejemplos como las siete
trompetas, la aparición de la bestia que inflige una terrible persecución sobre
los santos de Dios, el derramamiento de las siete plagas (Apo. 8-16) son los
que contiene este libro. Aunque Juan describe con gran detalle los eventos que
tendrán lugar durante la tribulación, nunca menciona o sugiere un Regreso
secreto o pre-tribulacional de Cristo para llevarse a su Iglesia. Esto es lo más
sorprendente de la visión de Juan, su propósito era instruir a la iglesia acerca
de los eventos finales.
Juan menciona explícitamente a una gran multitud de creyentes que pasaran
por la gran tribulación: "Estos son los que han salido de la gran tribulación; han
lavado sus ropas y las han blanqueado en la sangre del Cordero.” (Apo. 7:14).
Los pre-tribulacionalistas argumentan que tales creyentes son solo Judíos,
porque la Iglesia en Apocalipsis 4 al 19 ya no esta en la tierra sino en el cielo.
Este argumento queda desacreditado principalmente por el hecho de que Juan
no hace en ninguna parte tal diferencia entre Judíos y Gentiles durante la
tribulación.

Juan declara que los creyentes victoriosos de la tribulación vienen de “toda


nación, de toda tribu, pueblo y lengua” (Apo. 7:9). Esta frase aparece
repetidamente en Apocalipsis para no excluir a los Judíos sino para incluir a
cada miembro de la familia humana. (Apo. 5:9;10:11; 13:7; 14:6). El Cordero,
por ejemplo, es alabado por 24 Ancianos que pertenecen a “toda tribu y lengua,
pueblo y nación”, (Apo. 5:9) Obviamente, Cristo no es adorado solo por una
raza sino por gente de todas las razas.

El Éxtasis de Juan, No Significa el Rapto de la Iglesia. El argumento de que


la Iglesia en Apocalipsis 4-19 esta en el cielo proviene de una falsa
presuposición con respecto al mandato dado a Juan: "¡Sube acá y yo te
mostraré las cosas que sucederán después de estas!” (Apo. 4:1), porque
supone que hace referencia al rapto de la Iglesia en el cielo. Esta es una mala
interpretación, porque el texto no habla del rapto de la Iglesia, sino de la
experiencia que tuvo Juan. Aun John F. Walvoord, un conocido pre-
tribulacionalista, reconoce abiertamente que “no hay ningún tipo de autoridad
que conecte el rapto con esta expresión”9

Los paralelos entre las instrucciones halladas en las cartas a las siete iglesias y
los santos que pasan por la tribulación sugieren esencialmente que los dos
grupos son la misma gente. Por ejemplo, cuatro veces en las siete cartas se
enfatiza la necesidad de “resistir” (Apo. 2:2; 3; 19; 3:10), y lo mismo se espera
cuando los santos pasen por la tribulación (Apo. 13:10; 14:12). De la misma
forma, la necesidad de “vencer”, esta expresada siete veces en la cartas a las
9
John F. Walvoord, The Revelation of Jesus Christ (Chicago, 1966), p. 103.
iglesias (Apo. 2:7, 11, 17, 26; 3:5, 12, 21), este es el atributo verdadero de la
tribulación de los santos “quienes habían conquistado a la bestia y a su
imagen)” (Apo. 15:2). Parece difícil de creer que Juan atribuyera las mismas
características a dos grupos diferentes de personas.

La Iglesia Pasa Por la tribulación Pero no Por la Ira Divina. En Apocalipsis


22:16 Jesús dice que ha enviado Su ángel a Juan “para dar testimonio a las
iglesias.” Es difícil ver como es que el mensaje dado por el ángel a Juan puede
ser un testimonio para las iglesias si esta no esta directamente envuelta en
muchos de los eventos descritos en el libro (Apo. 4-19).

El punto es que la Iglesia en Apocalipsis sufrirá persecución causada por


poderes satánicos durante la tribulación final, pero no sufrirá la ira divina. La ira
divina, la cual es representada por las siete plagas apocalípticas, no es
derramada indiscriminadamente sobre todo mundo, sino solo en aquellos
quienes han “sucumbido ante la marca de la bestia y han adorado su imagen”
(Apo. 16:2; cf. 14:9-10).

Así como los ancestros de los Israelitas disfrutaron de la protección de Dios


durante las diez plagas (Ex. 11:7), así el pueblo de Dios será protegido cuando
Su ira divina caiga sobre los malvados. Esta protección divina esta
representada en el Apocalipsis por un ángel que sella a los siervos de Dios en
sus frentes (Apo. 7:13) así que ellos serán separados cuando Dios derrame su
ira sobre los pecadores (Apo. 9:4). El evento final será cuando el pueblo de
Dios sea rescatado por el glorioso Regreso de Cristo (Apo. 16:15; 19:11-21).
De esta manera el Apocalipsis esquematiza no un rapto pre-tribulacional de la
Iglesia sino un Retorno post-tribulacional de Cristo.

Conclusión
A la luz de los argumentos mencionados, podemos concluir que la enseñanza
popular de un Regreso Secreto de Cristo para levantar a su Iglesia antes de la
tribulación final es un error en estos últimos tiempos y carece de todo apoyo
bíblico. Tal creencia hace culpable a Dios de una espantosa discriminación al
proveer un trato preferencial para la Iglesia que es removida de la tierra antes
de la tribulación final reservada para los Judíos. La Escritura enseña que el
Segundo Regreso de Cristo es un evento único que ocurrirá después de la gran
tribulación y será experimentado por creyentes de todas las edades y razas.
Esta es la Bendita Esperanza que une “ a cada nación, tribu, lengua y pueblo”
(Apo. 14:6).

El Artículo fue tomado de: Endtime Issues No. 11


15 March 1999
Information:
Samuele Bacchiocchi, Ph. D.
Profesor de Teología e Historia de la Iglesia
Andrews University
4990 Appian Way, Berrien Springs, MI 49103