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ESCUELA NORMAL DE SINALOA

LICENCIATURA EN EDUCACIÓN
SECUNDARIA CON ESPECIALIDAD EN
MATEMÁTICAS

DESARROLLO DEL PENSAMIENTO


LÓGICO-MATEMÁTICO EN EL ESTUDIANTE DE SECUNDARIA

ASIGNATURA:
Planeación de la enseñanza y evaluación del aprendizaje

PROFESORA:
Plascencia Gloria

ALUMNO:
Sandoval Zavala Jesús Miguel

CICLO ESCOLAR:
2016-2017

GRADO Y GRUPO:
2o M
Culiacán, Sinaloa a 27 de junio de 2017
INTRODUCCIÓN

A mi parecer, en la enseñanza otorgada en la escuela secundaria, muchas veces


los profesores, desde los que llevan mucho tiempo en el sistema hasta los que
apenas ingresan (tomando en cuenta, por supuesto, a los practicantes normalistas),
tienen dificultades para lograr el desarrollo del pensamiento de los alumnos de
acuerdo a su asignatura, en cuestiones más específicas, en lograr la comprensión
de los contenidos que les concierne enseñar.

La asignatura de matemáticas no es la excepción: muchas de las veces, se puede


apreciar como profesores plantean problemas que no permiten ir a los estudiantes
más allá de unos conocimientos básicos, además, pareciera que estos mismos se
empeñaran en que sus clases sean para el aprendizaje de la resolución de las
actividades que tiene planteadas y en el examen que en algún momento piensa
aplicar, dejando de lado la comprensión del tema propuesto en dichas actividades
para la utilización de los conocimientos en la vida cotidiana, o bien, puesto que
muchas veces el conocimiento se vuelve difícil de discernir en el medio, lograr que
esta comprensión y aprendizaje desarrolle la reflexión, la lógica y el mejor análisis
de los educandos.

Es por ello que considero a la matemática como una fuente de desarrollo del
pensamiento, sin dejar de lado la importancia de las demás asignaturas de la
escuela secundaria, se trata de una herramienta fundamental para el desarrollo del
plano mental que contribuye a situarse de mejor manera en la sociedad; siendo más
analítico, aplicando la lógica a diversas situaciones, teniendo una perspectiva
diferente sobre todo aquello que nos rodea y mejorando la cognición para el
aprendizaje de otras asignaturas.

Se vuelve entonces una trascendente obligación llegar a la comprensión y, al mismo


tiempo, una oportunidad de oro respecto a la posible iluminación que se pueda
generar en los adolescentes a través del desarrollo de su pensamiento.
La tarea no es sencilla y el que los estudiantes no estén acostumbrados a
comprender, que los profesores no quieran ir más allá de la resolución de las
actividades y memorización de contenidos para elaborar un examen, que exista una
exagerada sobrecarga de asignaturas (las cuales, sin consideraciones de las
demás, encargan trabajos, tareas, exposiciones, proyectos, trabajos en equipos,
etc.), que la monotonía de las clases no haga apertura al interés del educando, que
el profesor no domine los contenidos, o todavía peor, que no tenga ni siquiera los
conocimientos básicos sobre los elementos de la pedagogía, entre muchos otros
elementos que dificultan el intento por enseñar y aprender/comprender en la escuela
secundaria, hacen que el problema incremente su rango y tenga consecuencias
peores. No obstante, todas estas deficiencias vuelven a este quehacer todavía más
loable; el reto, bien entendido, a pesar de complicarse por situaciones como las
anteriores, constituye un esfuerzo que dados los frutos conseguirá la satisfacción
docente con creces.
MI PRÁCTICA DOCENTE

En el terreno de mis prácticas, es importante mencionar que considero no haber


desarrollado la virtud de enseñar a comprender, que se traduzca en el mejoramiento
cognitivo de los estudiantes y el mejor pensamiento lógico-matemático de los
mismos, ello nos lleva a los siguientes planteamientos:

 ¿Por qué se eligió el tema?

En primer lugar, se debe a que, a mi ver, uno de los trabajos más fundamentales de
la actividad docente es llegar a la comprensión de los adolescentes y a qué su forma
de pensar, razonar, analizar, aprender y la forma en la que ven al mundo, se vean
mejoradas. Aún a sabiendas de la importancia de ello, se ha vuelto complicado
desarrollar métodos pedagógicos eficientes que logren tan difícil labor, en ocasiones
pareciera que es tan difícil, que resolver actividades es lo único de lo que me he
encargado de enseñar.

En definitiva, no es de lo que se trata ser profesor, a quien considero que tiene una
labor de ilustrar la visión de los estudiantes mediante su relación con él y con los
conocimientos que pueda otorgar.

Mi deseo por desarrollar una mejor practica ha conducido hacia este tema, el cual
nace gracias a la relación que emprendí con las matemáticas a partir de mi entrada
a la educación normalista.

Hasta ese tiempo, los inicios en mi carrera, desconocía una enorme parte de las
matemáticas básicas: fracciones, álgebra, factorización, ecuaciones, geometría
Euclidiana, entre muchos otros tópicos propios de la gran variedad que la
matemática otorga. Sin ser experto, la mayoría de los temas anteriores junto con
otros más, son parte de mis saberes actuales, conseguidos por la enseñanza en la
Escuela Normal de Sinaloa y por estudio independiente.

En el momento en que descubro este mundo de las matemáticas (aunque sea en la


pequeña porción mencionada), basado en lógica, inferencias, deducciones, orden y
sistematizaciones, al menos en mi opinión, encuentro una perspectiva sobre lo que
me rodea y, a su vez, sobre la forma en la que aprendo.

Las matemáticas me hicieron descubrir nuevas resoluciones a situaciones


cotidianas simples; me permitió utilizar su lógica en otras ciencias (algunas
relacionadas incluso con la pedagogía) para aprender de manera más sencilla; logró
que mi visión sobre los problemas sociales fuera más profunda y de mayor reflexión.
En pocas palabras, las matemáticas me hicieron un mejor pensador, comprenderlas
ayudaron a que sea alguien más analítico, una persona más reflexiva y que busca
causas y consecuencias de diversos escenarios siempre con demostraciones o
buenas argumentaciones.

Con lo anterior no es mi intención jactarme de una sabiduría increíble y ponerme al


nivel de los mejores pensadores de la historia, si mi evolución del pensamiento, a
través de la matemática, se pone de relieve, es, y no por otra razón, porque esa es
otra parte trascendente en los fundamentos de la elección de este tema-problema;
esta transformación cognitiva que sufrí es satisfactoria y trascendente para mi vida,
por supuesto, la considero importante para aquellos en busca del conocimiento, sin
duda alguna, y sobre todo, para los adolescentes de la escuela secundaria, con
quienes tengo la responsabilidad, como educador, de guiarles por la senda que
permita quitar el engranaje que cierra la mente y que me gusta llamarlo <<candado
mental>>, cuya llave, en mi caso, fueron las matemáticas.

 Causas

Las causas que ocasionan la falta de comprensión y el desarrollo del pensamiento


lógico-matemático en el profesorado en general son diversas y tienen, cada una de
estas, explicaciones que se pueden extender, de las que se pudieran hacer libros
enteros, no obstante, trataré de ser concreto en mi arenga.

La falta de compromiso, de vocación docente, es una de las más encarnadas y que


pueden atraer más dificultades; si alguien no siente amor por la enseñanza de una
ciencia ¿será posible que tenga interés en educar para comprender? La respuesta
es obvia y, sin lugar a dudas, constituye una de las razones por las que muchas
veces los estudiantes no saben qué hacer con algunas situaciones que se le
presentan en la vida cotidiana y en si vida en las instituciones educativas. Un
sistema educativo que inflexible en tiempos, el cual únicamente permite la
elaboración y resolución de actividades, no permitiendo el espacio para la reflexión
y mucho menos para el análisis de las dudas que se pudieran generar en base a la
enseñanza propuesta: los maestros tienen que culminar con su programa por lo
que, sin saber si hay una comprensión de la generalidad del cuerpo estudiantil,
pasan a otros temas. El desinterés de los adolescentes por el aprendizaje, no
permite el anhelado desarrollo del pensamiento, mucho menos de su cognición. A
estos problemas fundamentales se le deben agregar: la sobrecarga de asignaturas
en la educación secundaria (que siendo tantas, muchas veces el alumno no logra
entender ninguna), falta del dominio de los contenidos por parte del profesor ¿Podrá
alguien que no comprende un tema enseñar a comprenderlo? Y, por último, igual o
quizá más importante que las anteriores, falta de dominio de las
estrategias/métodos pedagógicos.

Hablando sobre mis propias prácticas, me parece vital exponer que me hace falta
mejorar mucho sobre los aspectos señalados anteriormente, además hay que
agregarle a ello la falta de experiencia que es vital para todo aquel que quiera
elaborar de la mejor manera su trabajo. Las mejoras en mi práctica, hablando sobre
el desarrollo del pensamiento de los estudiantes, se verán en el momento en que
me acostumbre y sepa mover de acuerdo al sistema educativo, cuando entienda la
manera en que aprenden los estudiantes, cuando domine mejor las estrategias
lúdicas además de los mejores métodos para enseñar, en el momento en que tenga
mejor relación con los pupilos, a la hora en la que aprenda a motivarles, a
incentivarles su apetito por aprender, su interés por la asignatura, desarrollar su
espíritu de trabajo, etc. Será entonces, obtenida la experiencia que sólo la práctica
continua y el estudio permanente ofrecen, cuando pueda luchar con todas las
fuerzas posibles a favor del desarrollo del pensamiento, de la reflexión, de la
comprensión, del análisis que se en los adolescentes de las instituciones de
educación media básica
 Consecuencias

Si hube mencionado las causas en el apartado anterior, uno por uno, serán
mostradas las consecuencias que estas generan, por supuesto, queda implícito que
la principal es la carencia del desarrollo del pensamiento lógico-matemático en el
alumno de la escuela secundaria:

La falta de compromiso: además de propiciar que se genere o desarrolle aún más


rápido el tema-problema en cuestiones, esta problemática hace que el profesor este
incomodo en sus clases, que no tenga gusto por su labor y que, por supuesto, se
los imponga a los estudiantes, eliminando así cualquier motivación e interés que se
les pudiera generar.

Un sistema educativo que inflexible en tiempos: Contra las clases de 40 minutos, en


aulas de más de 50 estudiantes, contra una exigencia en la revisión de los
contenidos vistos en tiempos que muchas veces no permiten llegar a la reflexión en
los educandos, al profesor sólo le queda valerse de su experiencia para lograr un
buen desarrollo del pensamiento de sus alumnos. Las consecuencias sin duda son
el estrés en profesores y alumnos, sobre todo en estos últimos, que n permite el
desarrollo de ningún tipo de aprendizaje.

Desinterés de los adolescentes por el aprendizaje: Si bien es cierto que los


profesores han de luchar a favor del encuentro del interés del alumno, tenemos, sin
embargo, que los que tienen esta responsabilidad, sobre todos, son los padres. Por
sí mismo, el título nos dice sus consecuencias: sin interés es imposible aprender.

Falta del dominio de los contenidos por parte del profesor y falta de dominio de las
estrategias/métodos pedagógicos: Si la falta de interés no permite, como
consecuencia, aprender a los estudiantes adolescentes de la escuela secundaria;
estos dos elementos, como principal y trascendente consecuencia, tiene que el
profesor no puede enseñar o ¿Lo podría hacer sin dominar los contenidos que debe
de otorgar? ¿Podría enseñar a comprender alguien que no domine los elementos
pedagógicos necesarios?
 Posibles soluciones

Desde mi inexperto e inexperimentado punto de vista, carente de la práctica


necesaria para hacer recomendaciones de un tipo más serio, no obstante, habiendo
mencionado las causas y consecuencias en unos específicos elementos, me
encargare también de mostrar, en mi novata perspectiva, de las posibles soluciones
que dichos problemas pudieran tener.

La falta de compromiso: quizá que la preparación fuese más dura o que la


aceptación a escuelas formadoras de profesores fuese más competitiva, además
de que no cualquier egresado universitario, falto de alguna nivelación pedagógica
que lo capacite para ofrecer enseñanza en alguna institución de educación pública,
podría ser entonces que la falta de compromiso se disminuyera.

Un sistema educativo que inflexible en tiempos: No se puede luchar contra el


sistema, pero se puede mejorar, docentes y directivos, haciendo valer sus derechos
y su voz, deben intentar mejorar toda la situación del sistema, de modo que permita
educar mejor a los alumnos.

Desinterés de los adolescentes por el aprendizaje: Una mejor educación en el hogar


es la principal manera, que me pueda imaginar, para que los estudiantes comiencen
a tener una mejor idea de lo que es la enseñanza institucional, es ahí donde el gusto
por aprender se debe desarrollar, claro, todo se vería apoyado por los docentes
encargados de su aprendizaje en el ámbito de las ciencias.

Falta del dominio de los contenidos por parte del profesor y falta de dominio de las
estrategias/métodos pedagógicos: Nada más que con esfuerzo se supera esta
problemáticas: estudiando durante el tiempo que se pueda aprovechar en la
institución, de manera autónoma con la ayuda de libros y las facilidades que ofrece
el internet, buscando cursos y congresos para la mejoría pedagógica y de
contenidos. El profesor debe estar en constante y permanente mejoría.
MARCO TEÓRICO

Es muy interesante el planteamiento de las matemáticas como herramienta para


desarrollo cognitivo y el mejoramiento del pensar, principalmente porque por
tratarse de una de las ciencias que más encontramos en la vida y en la naturaleza,
por el uso de la lógica inferencias y deducciones, y por tratarse de una materia que
no permite la simple especulación sobre sus reglas o planteamientos, sino que
requiere de demostraciones exactas imposibles de refutar, ahí es donde se
encuentra lo bello y lo útil de esta ciencia. De hecho, ya desde tiempos remotos,
filósofos de renombre como Pitágoras, Sócrates, Aristóteles, Euclides y, por su
puesto, Platón con su visión idealista de la realidad, ponían en un estrato
significativo a las matemáticas, como pieza fundamental en la búsqueda del
conocimiento: su orden, el manejo de lo más, de lo menos, de la armonización, la
proporcionalidad, su exactitud, su organización, sistematización (Laclau;
2015)*,1eran elementos que dichos estudiosos siempre sostuvieron como
trascendentes para la humanidad. Inclusive, en años relativamente más recientes,
el filósofo, físico, ingeniero, astrónomo, matemático, estrechamente relacionado con
la revolución científica y una de las grandes mentes de la humanidad, Galileo Galilei,
escribiría en su libro IL SAGGIATORE (EL ENSAYADOR) que el mundo “está
escrito en lenguaje matemático y los caracteres son triángulos, círculos y otras
figuras geométricas, sin las que es humanamente imposible entender una palabra;
sin ellas una vaga desesperadamente por un laberinto oscuro” (Galilei; 1864).

Es pues, sin dudar, la matemática una ciencia de la vida y para la vida, la tenemos
siempre presente, se estudia desde la infancia y se utiliza hasta la muerte, es
imposible ser y estar sin ella. Su trascendencia en el género humano es irrefutable.

Ahora bien, hablando de la psicología del adolescente, nos encontramos con que,
según las teorías Piagetianas, basadas en una ardua investigación y
fundamentadas con una sólida experimentación, “hacia los once o los doce años,
en efecto, se produce una transformación fundamental en el pensamiento del niño,

*Logicamente se trata de un texto impreso recientemente; Platón (428 a.c- 347 a.c) haría sus escritos en los
años anteriores al nacimiento de Cristo, esta es una edición coordinada por Mabel Laclau Miró.1
que indica su final con relación a las operaciones construidas durante la segunda
infancia: el paso del pensamiento concreto al pensamiento <<formal>> o, tal como
se dice utilizando una expresión bárbara pero clara, <<hipotético-deductivo>>”.

Lo anterior se reduce a que a la edad en que los alumnos ingresan a la escuela


secundaria, los inicios de la pubertad y adolescencia, los estudiantes se encuentran
en un punto en el que les es posible llegar hacia una mejor compresión de las cosas
que le rodean; están iniciando su pensamiento abstracto y es necesario tratar de
desarrollarlo, una actividad que habrá de ser responsabilidad de los padres, de los
propios individuos cursantes de esta etapa de la vida, tan bella y difícil como es,
pero además, es tarea de los docentes lograrlo, siendo estos los responsables,
comprometidos por la labor elegida, para realizar su mayor esfuerzo en el quehacer
del que se hace mención respecto a las ciencias de que están preparados para
enseñar.

Es también de importancia resaltar que, con lo anterior, Piaget comprueba que el


planteamiento del tema-problema presente es muy posible; el lograr que los
alumnos de la escuela mejoren su pensamiento lógico-matemático que, a su vez,
se traduzca en las múltiples mejoras para su vida social e intelectual de las que ya
se ha hecho muchas veces mención, es totalmente factible y recomendable en esta
edad del individuo, donde él consagra el equilibrio intelectual que le permite
reflexionar elementos cada vez más abstractos (por supuesto, dicho equilibrio no se
consigue en la escuela secundaria totalmente, sino que es importante dar
seguimiento en toda la educación del adolescente y del joven, hasta llegar a la
madurez).

Tan es posible, que David Perkins (2003) menciona la existencia de una pedagogía
de la comprensión, en sus palabras, “el arte de enseñar a comprender”; un tipo de
enseñanza en la que precisamente tiene como función principal que el estudiante
logre “ir más allá de lo que se conoce”, es decir, que comprenda, que reflexione,
que desarrolle su pensamiento.
Propone, a su vez, elementos que deben tener o poder desarrollar aquellos que se
jacten de la comprensión del algún tema; este planteamiento es interesante puesto
que es quizá la base para, como educador, poder lograr el mejoramiento de las
formas de pensar y comprender de los educandos, estos elementos son: “la
explicación, la ejemplificación, la aplicación, la justificación, la comparación y el
contraste, la contextualización y la generalización”. Vital se vuelve entonces poder
moldear al estudiante de modo que se acople a tales indicadores, cuyas simples
menciones nos refieren de lo que tratan a la hora de abordar los conocimientos de
cualquier asignatura; la pregunta obliga seria por lo tanto ¿Cómo? Y sin duda la
respuesta se encuentra en la pedagogía.

Es claro que el profesor no puede poseer sólo conocimientos para desarrollarlos en


sus estudiantes y en el pensamiento de los mismo; justamente José Luis Carlavilla
Fernández y Margarita Marín Rodríguez (2001) analizan esta situación, y apoyando
la anterior tesis de lo que la comprensión de las matemáticas debe concebir,
además de contribuir con este punto acerca del uso de la pedagogía como principal
herramienta para el desarrollo del pensamiento lógico-matemático en el estudiante,
proponen:

“El desarrollo de cuatro capacidades que favorecen el desarrollo del pensamiento


matemático” y las actividades pedagógicas que los potencian:

o “La observación: se debe potenciar sin imponer a la atención del niño lo


que el adulto quiere que vea; es más una libre expresión de lo que él puede
ver. La observación se canalizará libremente y respetando la acción del
sujeto, mediante juegos cuidosamente dirigidos a la percepción de
propiedades y a la relación entre ellas. Esta capacidad de observación de se
ve aumentada cuando se actúa con gusto y tranquilidad.
o La imaginación: entendida como acción creativa, se potencia con
actividades que permiten una pluralidad de alternativas a la acción del sujeto.
Ayuda al aprendizaje matemático por la variabilidad de situaciones a las que
se transfiere una misma interpretación. Cuando, bajo un punto de vista
matemático hablamos de imaginación, no queremos decir que se le permita
al alumno todo lo que se le ocurra; más bien, que consigamos que se le
ocurra todo aquello que se puede permitir según principios, técnicas y
modelos de las matemáticas.
o La intuición: Las actividades dirigidas al desarrollo de la intuición no deben
provocar técnicas adivinatorias […] La arbitrariedad no forma parte de la
actuación lógica. El sujeto intuye cuando llega a la verdad sin necesidad del
razonamiento.
o Razonamiento lógico: El desarrollo del pensamiento es el resultado de la
actividad escolar y familiar. Toda actividad que intente cumplir este objetivo
se dirigirá a estimular en el alumno la capacidad para generar ideas y
expresarlas. Si no se les escucha es imposible desarrollar pensamiento
alguno.” (Carlavilla y Marín; 2001: 78).

Sin duda, la pedagogía y sus manejos son la mejor de las armas en la búsqueda
por derrocar al <<candado mental>> con que tantas personas hemos luchado,
estamos luchando y seguiremos luchando, por ello, tanto el dominio pleno de los
contenidos, como la importancia de las matemáticas, el conocimiento del desarrollo
cognitivo estudiantil de la escuela secundaria, así como el manejo de diversas
estrategias y métodos pedagógicos que promuevan la comprensión de los pupilos,
se vuelven trascendentes en la búsqueda del desarrollo del pensamiento lógico-
matemático en estos adolescentes.
CONCLUSIONES

Se ha referido, dentro de lo posible, todo lo que se ha podido acerca del tema-


problema “El desarrollo del pensamiento lógico-matemático en el alumno de la
escuela secundaria”: se mencionaron las razones por las que se ha elegido el tema
partiendo desde el deseo por mejorar y hacer efectiva la pedagogía en la escuela
secundaria, yendo hasta la relación estrecha que logré con las matemáticas a partir
de mi ingreso a la licenciatura; se explicaron las causas que ocasionan la
problemáticas, las consecuencias y las posibles soluciones, donde se hizo mención
de los puntos específicos que más pueden ser de influencia (la falta de compromiso,
un sistema educativo que inflexible en tiempos, desinterés de los adolescentes por
el aprendizaje, falta del dominio de los contenidos por parte del profesor y falta de
dominio de las estrategias/métodos pedagógicos). Se ha propuesto un marco
teórico que engloba la importancia de la matemática para la vida, su trascendencia
en el pensamiento, además de la situación cognitiva del adolescente que permite el
desarrollo de su pensamiento y las formas pedagógicas en que esta labor se debe
de potenciar.

No queda mencionar más que, para la mejoría de mi práctica, es necesario que no


deje este escrito en simples palabras vanas que se utilicen para la evaluación y
obtención de una calificación. Es imprescindible llevar a la práctica todo lo
mencionado; mejorar permanentemente la propia pedagogía con literatura confiable
para el aprendizaje, clásica y contemporánea, estudiar contenidos matemáticos de
manera que, al dominarlos y aprenderlos, saber lo que es mejor para los alumnos
de la secundaria: qué actividades se le deben de plantear, cuáles son las mejores
formas de explicar cada uno de los diversos contenidos, qué tipo de aprendizaje
tienen o cuál desarrollan más en una clase de matemáticas y, sobre todo, por ser el
tema del presente ensayo, cómo desarrollar, en el estudiante de la educación media
básico, el pensamiento lógico-matemático que le permita el desbloqueo de su
<<candado mental>> que lo lleve a la reflexión, al análisis, a la relación de los
aprendizajes con la vida cotidiana, a la mejora de la forma de aprender en todos los
ámbitos, a la visión que tiene sobre el mundo que le rodea, a la perspectiva de sobre
la situación social de la que es parte, ente muchas otras ventajas que el mejorar
este pensamiento le permite a los individuos.

Falta mucho por aprender y por poner en práctica, pero la satisfacción de un trabajo
bien hecho, sobre todo de una empresa tan ambiciosa como la que creo haber
planteado en el documento, es lo que vale la pena al final de cuentas. Haber
ayudado, haber mejorado a alguien más es parte, o tiene que ser parte, de todo
aquel que predique gusto por el trabajo magisterial. Desde hace un tiempo lo he
mencionado, y aun hoy y cada vez me parece que estoy más en lo correcto, la
satisfacción del docente, la del buen docente, no llega cuando se percibe de un
salario o de una buena bonificación económica, ésta llega en el momento en que se
hace algo por alguien más. El trabajo del profesor es dar sin esperar nada a cambio,
pocos están dispuestos, pero es lo que hace hermosa y loable a esta labor.
BIBLIOGRAFÍA

Laclau, M (2015). “La República” en Obras maestras. Platón. D.F: Ed. Editores
Mexicanos Unidos.

Galileo, G (1864). IL SAGGIATORE.

Piaget, J (1991). “La adolescencia” en Seis estudios de psicología. Barcelona: Ed.


Labor.

Perkins, D (2003). “El contenido” en Hacia una pedagogía de la comprensión.


Barcelona: Ed. Gedisa.

Carlavilla, J y Marín, M (2001). “Generación de conceptos lógicos en la educación


infantil” en La educación matemática en el 2000: Actas del Ier congreso regional de
Educación Matemática. Cuenca: Ed. Universidad de Catilla-la mancha.