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DERECHO
PROCESAL

Alfredo Pfeiffer Richter


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CAPITULO I: INTRODUCCION Y PARTE GENERAL

1. Concepto, contenido y evolución del Derecho Procesal

A) Concepto de Derecho Procesal:

Desde los tiempos más primitivos, el hecho de vivir el hombre en


comunidad, ha originado el continuo surgimiento de conflictos de
intereses entre los miembros de ese grupo humano, habiéndose
presentado tres formas para solucionar estas controversias: la
autotutela, la autocomposición y el proceso judicial.

a) La autotutela: consiste en la solución directa por el acatado de


las controversias en las cuales se vea involucrado, recurriendo incluso al
uso de la fuerza en caso de ser necesaria para ello. Obviamente la
aplicación de este sistema normalmente no conduce a que la
controversia se resuelva en favor de aquel individuo que tiene la razón,
sino que del que detenta la fuerza. En la actualidad en las sociedades
civilizadas, salvo tratándose de casos excepcionales como la legítima
defensa, la autotutela se encuentra prohibida por la ley e incluso
sancionada penalmente.

b) La autocomposición: a través de este sistema las controversias


se solucionan en forma pacífica por acuerdo alcanzado directamente
entre las partes sobre él o los puntos en conflicto, acuerdo que
normalmente importa el otorgamiento de concesiones recíprocas.

Este sistema de solución de controversias se encuentra


actualmente regulado por la ley respecto de determinadas materias,
especialmente de orden civil y mercantil, recibiendo el nombre de
transacción, la que el Código Civil define en su artículo 2.446 diciendo
que "es un contrato en que las partes terminan extrajudicialmente un
litigio pendiente o precaven un litigio eventual" a lo que la doctrina
agrega la frase "haciéndose concesiones recíprocas".

c) El proceso judicial: a medida que los pueblos fueron


evolucionando, comprendieron que los sistemas de solución de
conflictos antes mencionados no eran normalmente los más adecuados
para la obtención de una solución equitativa, llegando a concebir la idea
de someter estas controversias al conocimiento de un tercero imparcial
quien, ajustándose a determinadas reglas que le señalen la forma de
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escuchar las pretensiones de las partes, así como el modo de recibir las
pruebas que éstas puedan aportar en apoyo de los derechos que
reclaman, pueda resolver en una sentencia quién tiene la razón.

Es así como surgieron los Tribunales de Justicia y el Proceso


Judicial, definiéndose este último como un conjunto sucesivo de actos
llevados a cabo ante un tribunal, con el objeto de solucionar un conflicto
entre partes.

El Derecho Procesal es precisamente el encargado de estudiar la


organización y atribuciones de los tribunales, así como las normas que
regulan la forma como se substancian los procesos judiciales. Por ello
diremos que es aquella rama del Derecho que estudia la organización y
atribuciones de los tribunales, así como las normas que regulan la
tramitación de los procesos que se substancian ante ellos.

B) Contenido del Derecho Procesal:

Como fluye de la definición que hemos dado, el Derecho Procesal


comprende dos partes fundamentales que son:

a) El Derecho Procesal Orgánico que comprende las normas que


regulan la organización y atribuciones de los tribunales; y

b) El Derecho Procesal Funcional que comprende las normas que


rigen las formas a las cuales debe sujetarse la tramitación de los
procesos judiciales. Esta segunda parte se subdivide en Derecho
Procesal Civil y Derecho Procesal Penal.

C) Evolución del Derecho Procesal:

Desde que surgió la concepción del proceso judicial, éste ha


experimentado una larga evolución, tanto en lo que se refiere a los
tribunales, como a los normas o reglas conforme a los cuales deben
substanciarse los procesos. Es así como hemos pasado desde el
procedimiento de las leyes acciones seguido ante el pretor romano,
hasta llegar a los procedimientos de la actualidad, substanciados ante
jueces profesionales, imparciales e independientes de otras autoridades
públicas, los que se sustentan en principios básicos contenidos en la
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Declaración Universal de los Derechos del Hombre, recogidos por la


Constitución Política de la República.

En lo tocante a nuestro país, podemos señalar que durante la


Colonia rigieron las leyes españolas, conforme a las cuales la primera
instancia de los juicios civiles correspondía a los alcaldes o, en su
defecto, a los corregidores; la segunda instancia se ventilaba ante el
Cabildo o la Real Audiencia, según la cuantía del asunto. Las causas
criminales eran conocidas en primera instancia por un oidor y en
segunda por la Real Audiencia; por último, las causas comerciales se
substanciaban ante el tribunal del consulado.

A partir de la época de la Independencia comenzaron a


introducirse cambios fundamentalmente en lo relativo a los tribunales
mismos; así, en 1811 se reemplazó la Real Audiencia por la Corte de
Apelaciones y en 1818 se creó la Corte Suprema.

La Constitución de 1823 de Juan Egaña y el Reglamento para la


Administración de Justicia de 1824 contienen los antecedentes de
nuestro actual sistema judicial: se mantuvo la Corte Suprema y la Corte
de Apelaciones y se crearon los cargos de jueces de departamento y
jueces instructores. Posteriormente, durante el gobierno de Joaquín
Prieto se dictaron una serie de leyes conocidas como "Leyes Marianas",
en atención a que fueron recatadas por Mariano Egaña; estas leyes
entre otras materias se refieren a la forma de redacción de las
sentencias y forma de llegar a los acuerdos en tribunales colegiados,
nombramiento de jueces, inhabilidades, juicio ejecutivo y recurso de
nulidad.

Sólo el 15 de octubre de 1875, durante el gobierno de Federico


Errázuriz Zañartu fue promulgada la ley de Organización y Atribuciones
de los Tribunales, la que con el correr del tiempo sufrió numerosas
modificaciones hasta que por D. S. de 15 de junio de 1943, dictado en
uso de las atribuciones que le confirió la ley 7.200, el Presidente Juan
Antonio Ríos fijó el texto refundido de las disposiciones procesales
orgánicas, texto que pasó a llamarse Código Orgánico de Tribunales, el
que fue redactado por una comisión de profesores de la Universidad de
Chile. Este cuerpo legal igualmente ha sido objeto de diferentes
modificaciones, como por ejemplo la que suprimió los juzgados de
menor cuantía, la que transformó los juzgados de departamento en
juzgado de comunas o agrupación de comunas, etc.

En materia de Procedimiento, durante el siglo XIX siguieron


rigiendo las leyes españolas, con pequeñas modificaciones, hasta que
en los años 1903 y 1907, entraron a regir los Códigos de Procedimiento
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Civil y Procedimiento Penal, respectivamente. Estos códigos también


han sido objeto de diferentes modificaciones, siendo las más
importantes las de los años 1944 y 1989 del C.P.C. y 1942 y 1989 del
C.P.P. .

2. - Fuentes del Derecho Procesal.

Las fuentes de esta rama del Derecho están constituidas por la


doctrina de los tratadistas, la jurisprudencia de los tribunales, la
legislación procesal y los autos acordados.

A) Doctrina de los tratadistas:

La doctrina crea y al mismo tiempo configura los principios


generales, así como las instituciones fundamentales del Derecho
Procesal. La doctrina propende al perfeccionamiento constante de las
normas procesales, lo que se hace indispensable con el transcurso del
tiempo, debido a las transformaciones que va experimentando el mundo,
las que traen consigo que muchas normas se hagan insuficientes o
inconvenientes. Por ello los estudios de los tratadistas normalmente
sirven de base a las modificaciones legales.

Por otra parte, la doctrina constituye un importante auxiliar de la


interpretación de la ley procesal, tanto para los abogados que tramitan
en los tribunales, como para los que desempeñan funciones de juez.

Entre los principales estudiosos del Derecho Procesal podemos


señalar en Italia a Carnelutti, Chiovenda y Calamandrei; en Alemania a
Goldschmidt, von Bülow; en España a Guasp y Niceto Alcalá Zamora;
en Uruguay a Couture y en Argentina a Alsina; en Chile podemos citar a
Manuel Egidio Ballesteros, Fernando Alessandri Rodríguez, Rafael
Fontecilla, Mario Casarino, Carlos Anabalón, etc.

B) Jurisprudencia de los tribunales:

Como sabemos, en Chile la jurisprudencia de los tribunales sólo


tiene fuerza obligatoria en la causas en que se dicta la sentencia
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respectiva; sin embargo, su trascendencia es de gran importancia,


especialmente cuando ella se uniforma a nivel de la Corte Suprema,
toda vez que en la práctica se impone; lo que no significa que con el
correr el tiempo la jurisprudencia no pueda ir cambiando o
evolucionando.

C) Legislación Procesal:

Las normas positivas de Derecho Procesal se encuentran


contenidas fundamentalmente en algunas disposiciones de la
Constitución Política, así como en los Códigos Orgánico, de
Procedimiento Civil y de Procedimiento Penal; sin embargo existen
numerosas leyes especiales que consagran normas de procedimiento
igualmente especiales; así, por ejemplo la ley Orgánica de Juzgados de
Policía Local; la ley de Alcoholes; Código del Trabajo; Código de Justicia
Militar; Código Tributario; etc.

(1) Constitución Política de la República:

En nuestra carta fundamental se consagran las normas básicas


relativas a la Administración de Justicia; así su capítulo VI titulado
"Poder Judicial" consagra el principio fundamental de la Independencia
del Poder Judicial así como su imperio (artículo 73). normas básicas
relativas al nombramiento de los miembros del escalafón primario
(Ministros y jueces). el principio de la inamovilidad de los jueces (artículo
77), disponiendo además que la ley que determine la organización y
atribuciones de los tribunales revestirá el carácter de ley orgánica
constitucional, la cual sólo puede ser modificada escuchando
previamente a la Corte Suprema (artículo 74).

Por otra parte, la Constitución establece además normas de


orden procesal funcional, especialmente de carácter procesal penal, las
que se contienen en los arts. 19, 20 y 21.

ARTICULO 19: este artículo que establece las garantías


constitucionales señala las siguientes que son de naturaleza procesal:

N° 1. Se prohibe la aplicación de todo apremio ilegítimo;

N° 3. Toda persona tiene derecho a defensa jurídica;


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- Nadie puede ser juzgado por comisiones especiales, sino por el


tribunal que señale la ley y que se halle establecido con anterioridad por
ésta;

- Toda sentencia debe fundarse en un procedimiento previamente


tramitado conforme a la ley, la que deberá señalar normas que
garanticen que el procedimiento sea racional y justo;

- La ley no podrá presumir de derecho la responsabilidad penal;

N° 7. - Nadie puede ser privado de libertad ni ésta restringida sino


en los casos y formas previstas por la ley;

- Nadie puede ser privado de libertad sino en su casa o lugares


públicos destinados a ello;

- La libertad provisional procederá siempre salvo en los casos de


excepción que la misma Constitución señala;

- En los procesos criminales no se puede obligar al inculpado a


declarar bajo juramento ni tampoco puede obligarse al cónyuge o
parientes cercanos a declarar;

Artículo 20: establece el recurso de protección de garantías


constitucionales;

Artículo 21: señala el recurso de amparo o hábeas corpus.

(2) Las leyes procesales:

Son todas aquellas normas legales que regulan la organización


de los tribunales y la substanciación de los juicios, las que se
encuentran contenidas fundamentalmente en los códigos de
Procedimiento Civil, Procedimiento Penal y Orgánico de Tribunales.

La naturaleza procesal de alguna norma no debe deducirse de la


ley en la cual ella está contenida, sino que de la finalidad de la misma;
así, en el Código Tributario, por ejemplo, se señalan procedimientos
relativos a asuntos tributarios; esas normas serán de carácter procesal y
no de orden tributario.
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D) Los Autos Acordados:

Son normas de carácter general, dictadas por los Tribunales


superiores de Justicia (Corte Suprema y Cortes de Apelaciones),
tendientes a reglamentar materias relativas al funcionamiento de los
Tribunales que no se encuentran suficientemente precisadas por la ley y
que son necesarias para la buena administración de Justicia. Estos
autos acordados son dictados en virtud de las facultades de orden
interno o económicas que les reconocen a las Cortes los artículos 79 de
la C. P. y 3. del C.O.T.

Estos autos acordados pueden ser de carácter interno, cuando se


refieren a materias que afectan únicamente a los funcionarios judiciales,
como por ejemplo el auto acordado que reglamenta las labores de los
días sábados, y externos, cuando afectan a terceros, como el auto
acordado sobre tramitación y fallo de recurso de amparo.

Los Autos Acordados deben enmarcarse estrictamente dentro de


la ley, no pudiendo dar origen a normas que requieran tener carácter de
ley; es decir, vienen a constituir una especie de potestad reglamentaria
del Poder Judicial.

No obstante lo señalado, en la práctica existen algunos autos


acordados que han excedido las facultades propias de los tribunales,
como el auto acordado sobre recurso de queja. Sin embargo, teniendo
en consideración que estos autos acordados han venido a llenar un
vacío legal que entorpecía la buena administración de Justicia, nadie ha
cuestionado su validez.

Fuera de los autos acordados a que nos hemos referido y que


podemos llamar "propiamente tales", existen otros que podríamos
denominar "Autos Acordados con Fuerza de ley", toda vez que son
dictados por la Corte Suprema ya no en el ejercicio de las facultades
económicas, sino que por expresa disposición de alguna ley que le
encarga en forma directa la dictación de normas que regulen materias
determinadas. Como ejemplo de este tipo de Autos Acordados podemos
señalar el que se refiere a la forma de las sentencias y también el que
señala el procedimiento en materia de recurso de protección. En estos
casos existe una delegación de facultades del Poder Legislativo o del
Constituyente en la Corte Suprema.

3. - La Ley Procesal.
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A) Concepto.

Como lo señalamos al referirnos a las fuentes del Derecho


Procesal, las leyes procesales son aquellas que regulan la organización
y competencia de los Tribunales de Justicia así como la substanciación
de los procesos.

B) Características.

a) Por lo general son de orden público: vale decir, por regla


general ellas son irrenunciables; esta característica tiene, sin embargo,
algunas excepciones:

Disposiciones que regulan la competencia relativa o territorial en


asuntos civiles contenciosos: las normas de competencia relativa son
aquellas que determinan entre varios tribunales de igual jerarquía, cuál
de ellos es el competente para conocer de un asunto determinado.
Tratándose de procesos civiles contenciosos existe una institución
denominada "Prórroga de la competencia", conforme a la cual las partes
pueden acordar en forma expresa o tácita ser juzgadas por un tribunal
diferente de aquél que correspondería conforme a las normas de
competencia relativa.

Así, por ejemplo, puede que el tribunal competente sea uno de


Valparaíso pero el demandante deduce la demanda en Santiago y al
contestar esa demanda nada dice sobre la competencia; en este caso
habrá prórroga tácita. Igualmente las partes pueden acordar en forma
expresa la prórroga incluso cuando ni siquiera se presente la posibilidad
de que surja una controversia, como es frecuente en los contratos.

Esta prórroga sólo procede en material civil contenciosa.

Normas de procedimiento: no puede renunciarse en forma anticipada a


un determinado trámite procesal, pero sí se puede en el momento que
corresponda la realización de ese trámite; así, por ejemplo, en el juicio
criminal, llegado el momento de la recepción de la causa a prueba, el
reo puede renunciar expresamente a ese trámite; también se puede
renunciar en forma tácita a actuaciones dejando transcurrir el plazo que
la ley señala para realizarlas sin llevarlas a cabo; esta renuncia puede
ser expresa o tácita; así se puede renunciar en forma expresa a rendir
prueba en el plenario en el proceso criminal; puede renunciarse en
forma tácita a interponer un recurso dejando transcurrir el plazo que la
ley señala sin deducirlos;
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b) Su finalidad: la ley procesal persigue obtener una declaración


de certeza, la que se efectúa en la sentencia definitiva con la cual se
resuelve el asunto controvertido.

c) Las leyes procesales conforman una unidad: si bien puede


distinguirse entre procedimientos civiles, penales, laborales, tributarios,
etc., las instituciones fundamentales son en general las mismas. De lo
anterior se deriva el hecho que las lagunas legales que puedan existir en
una ley procesal puedan ser salvadas por otra.

No obstante lo señalado y, si bien las tendencias modernas son


las de aceptar la unidad de las leyes procesales, existen otras doctrinas
que sostienen lo contrario, las que se fundan para ello básicamente en
las diferencias que se advierten entre los procedimientos civiles y
penales, diferencias que en realidad tienen su origen en la distinta
finalidad perseguida en uno u otro caso: el reconocimiento de un
derecho en los procedimientos civiles o el sancionar a un delincuente en
los procedimientos penales.

C) La Ley Procesal en el Tiempo.

En la actualidad, normalmente cuando se dicta una nueva ley


procesal, el mismo cuerpo legal contiene disposiciones de carácter
transitorio para los efectos de solucionar los problemas que puedan
presentarse en relación con su aplicación en el tiempo.

Cuando no se contienen disposiciones transitorias, para


solucionar los conflictos que se presenten entre la legislación anterior y
la nueva es necesario distinguir la materia procesal a la que dichas
disposiciones se refieren, toda vez que las disposiciones son diferentes:

A) Leyes de organización de tribunales:

Como estas leyes son de Derecho Público y, además, de orden


público, no existiendo derechos adquiridos, se estima que esta clase de
normas rigen de inmediato, es decir "In actum".

B) Leyes relativas a la competencia.

Como lo señalamos al tratar de las características de la ley


procesal, salvo las normas de competencia relativa aplicables a asuntos
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civiles contenciosos, éstas son de orden público y, en consecuencia, al


igual que las leyes de organización rigen de inmediato.

Tratándose de leyes de competencia relativa referidas a asuntos


civiles contenciosos, como ellas son de orden privado, es necesario
respetar el acuerdo previo de las partes para ser juzgados por un
tribunal distinto al territorialmente competente; esto es una aplicación del
principio conforme al cual las leyes vigentes a la época de celebración
de un contrato se incorporan a éste. En el caso de que no exista
acuerdo, las leyes de competencia relativa igualmente rigen in actum.

Algunos han estimado que las normas de competencia no pueden


regir in actum, basándose para ello en los siguientes argumentos:

a) El artículo 109 del C.O.T. establece que "Radicado con arreglo


a la ley el conocimiento de un negocio ante tribunal competente, no se
alterará esa competencia por causa sobreviniente";

b) La segunda parte del artículo 24 de la ley de efecto retroactivo


de las leyes al expresar que "las actuaciones y diligencias que ya
estuvieren iniciadas se regirán por la ley vigente al tiempo de su
iniciación" está indicando que la competencia debe determinarse por la
ley vigente al inicio del proceso;

c) El artículo 19 N° 3 de la Constitución al señalar que "Nadie


puede ser juzgado por comisiones especiales, sino por el tribunal que le
señale la ley y que se halle establecido con anterioridad por ésta está
señalando que es indispensable la existencia del tribunal antes de
iniciarse el proceso, sin que posteriormente pueda alterarse o cambiarse
ese tribunal, aún cuando lo disponga una ley.

Los argumentos señalados son rebatidos en la siguiente forma:

a) El artículo 109 del C.O.T. es una disposición legal y como tal


puede ser modificada por otra ley posterior que señale como
competente a un tribunal diverso;

b) Las leyes de competencia por norma general son de orden


público y como tales rigen "in actum";

c) El artículo 24 de la ley sobre efecto retroactivo se refiere a las


leyes concernientes "a la substanciación de los juicios" y a la ritualidad
de éstos y no a las leyes de competencia;
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d) La disposición constitucional se refiere a la prohibición de ser


juzgado por comisiones especiales creadas al efecto y no a los
tribunales permanentes.

La jurisprudencia de la Corte Suprema en numerosos casos ha


resuelto que las leyes de competencia rigen "in actum".

C) Leyes de procedimiento:

Conforme a los arts. 22, 23 y 24 de la ley sobre efecto retroactivo


de las leyes, la norma general es que las leyes de procedimiento
también rijan "in actum", con las siguientes excepciones:

(1) Respecto a la prueba: el interesado puede utilizar los medios


probatorios que estaban vigentes al momento de celebrarse el acto o
contrato cuya existencia se trata de probar; sin embargo, la forma en
que debe rendir esa prueba debe sujetarse a la ley nueva.

(2) En cuanto a los plazos, actuaciones y diligencias ya iniciadas:


los plazos que al momento de entrar en vigencia la ley nueva ya habían
comenzado a regir, así como las actuaciones y diligencias ya iniciadas,
se regirán por la ley vigente al momento de su iniciación.

(3) Respecto de los recursos procesales: la ley no señala nada en


forma expresa a su respecto, pero se ha estimado que quedan
comprendidos dentro de la expresión "actuaciones" judiciales.

D) La Ley Procesal en el Espacio:

Lo normal es que la ley sea territorial, es decir, que se aplique


dentro de los límites geográficos del estado respectivo a todos los
habitantes. Sin embargo, la existencia de múltiples relaciones entre los
habitantes de los diferentes países ha obligado a los estados a aceptar
que dentro de sus territorios en determinados casos pueda aplicarse
alguna ley extranjera.

Los principios fundamentales respecto de esta materia son los


siguientes:

1) La ley procesal sólo rige en el territorio del estado que la dicta;


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2) La competencia, las normas de procedimiento, los deberes y


derechos de las partes, así como la carga de la prueba, se rigen por la
ley del lugar en que se sigue el proceso;

3) Los medios de prueba de las obligaciones se determinan por la


ley del lugar en que se celebró el acto;

4) La validez de los actos procesales se rige por la ley del lugar


donde éstos se llevaron a cabo, pero si deben producir efectos ante un
tribunal nacional, dichos efectos se regulan por la ley nacional;

5) Todas las personas, de cualquier nacionalidad que ellas sean,


están sometidas a la jurisdicción de los tribunales donde viven;

6) Son nulos los pactos que pretendan someter a las partes a una
jurisdicción o tribunal extranjero;

7) Los tribunales mediante una resolución que recibe el nombre


de "exequator" reconocen la eficacia de las sentencias extranjeras para
que éstas puedan ser ejecutadas en Chile;

8) En ciertos casos, la ley procesal se aplica fuera del territorio


nacional, especialmente en materia penal.

E) Interpretación e Integración de la Ley Procesal:

Interpretar la ley significa fijar su verdadero sentido y alcance;


integrar la ley no es otra cosa que extender los textos vigentes a
situaciones no previstas por el legislador.

Para interpretar las leyes procesales e integrar las lagunas


legales corresponde aplicar las normas de interpretación contenidas en
los arts. 19 a 24 del Código Civil.

Sin perjuicio de lo señalado, en materia procesal existen ciertos


principios elaborados por la doctrina e incorporados a la legislación
positiva que es necesario tener en cuenta al interpretar o integrar la ley
procesal.

1. Principio jurídico.
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Conforme a él debe existir una igualdad entre las partes del juicio;
tanto el demandante como el demandado deben disfrutar, salvo casos
de excepción, de idénticas posibilidades de defensa y prueba de sus
respectivas posiciones.

2. Principio político.

Persigue dar la máxima garantía de debida jurisdicción prestada


por el estado y se encuentra reconocido a través de las disposiciones de
orden procesal contenidas en la Constitución, especialmente las que
dicen relación con el procedimiento penal.

3. Principio económico.

Es aquél que tiende a evitar que la Justicia se recargue con


gastos innecesarios; se encuentra consagrado en nuestra legislación al
establecerse la gratuidad de la función jurisdiccional y al favorecer
además a personas de escasos recursos con el privilegio de pobreza y
la asistencia judicial gratuita.

4. Principio de economía procesal.

A través de él lo que se persigue es el máximo resultado en la


aplicación de la ley con el menor desgaste posible de la actividad
jurisdiccional.

5. Principio de probidad.

Es el que señala que el proceso es una institución en la cual las


partes deben actuar de buena fe, no debiendo utilizar medios
fraudulentos. Este principio se encuentra protegido a través de diversas
disposiciones, como por ejemplo las que disponen la condena en costas.

6. Principio de concentración.

Es una consecuencia del principio de economía procesal y


consiste en reunir el mayor número de asuntos para ser resueltos
conjuntamente en la sentencia, evitando la suspensión del asunto
principal en función de resolver cuestiones accesorias. Este principio se
encuentra reconocido en la mayor parte de los procedimientos
especiales.

7. Principio de preclusión.
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Conforme a este principio, la posibilidad de efectuar una


actuación determinada se extingue por el hecho de llevarla a cabo o por
transcurrir el plazo o la oportunidad que la ley establece para realizarla.
Así, en los diferentes procedimientos existe un plazo u oportunidad
determinada para contestar la demanda; si ella no es contestada dentro
de ese plazo o en esa oportunidad el demandado no podrá hacerlo
posteriormente en atención a que habrá "precluído su derecho".
También, si ha contestado la demanda, posteriormente no podrá
contestarla de nuevo si estima que incurrió en errores u omisiones.

8. Principio de protección.

Este establece que la nulidad de los actos procesales sólo se


puede hacer valer y la nulidad sólo puede ser declarada cuando existe
un perjuicio. Así, por ejemplo, si una demanda no ha sido notificada
legalmente al demandado, pero no obstante ello éste evacuó la
contestación de la misma en la oportunidad legal, posteriormente no
podrá alegar la nulidad de esa notificación, toda vez que ese vicio no le
causó perjuicio alguno.

Este principio se encuentra consagrado fundamentalmente al


tratar del recurso de casación en la forma, en el que se señala que aun
cuando el tribunal superior constate la existencia de algún vicio de
nulidad, éste puede abstenerse de invalidar la sentencia recurrida
cuando a su juicio aparece de manifiesto que el afectado no ha sufrido
algún perjuicio reparable sólo con la invalidación del fallo.

9. Principio de supletoriedad.

A falta de disposición expresa que regule algún trámite en un


procedimiento determinado, procede aplicar en forma supletoria las
normas relativas al juicio ordinario de mayor cuantía.

10. Principio de remisión.

Existen numerosas disposiciones relativas a un procedimiento


que se remiten a las reglas señaladas para otros; así, por ejemplo, en el
proceso por crimen o simple delito de acción pública, el C.P.P.,
especialmente en lo que se refiere al término probatorio, se remite al
juicio ordinario civil.
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CAPITULO II: LA JURISDICCIÓN

A) Acepciones de la Palabra Jurisdicción.

La palabra jurisdicción tiene varias acepciones que es


conveniente señalar en forma previa, a fin de precisar a cuál de ellos
nos referiremos en nuestro estudio.

a) Como ámbito territorial:

Se emplea el término para referirse al territorio dentro del cual


una autoridad determinada ejerce sus funciones. Así, por ejemplo, el
artículo 58 de la Constitución al señalar el tribunal competente para
conocer de los desafueros de los parlamentarios dice que lo es "el
tribunal de alzada de la jurisdicción respectiva", lo que quiere decir que
corresponde el conocimiento a la Corte de Apelaciones en cuyo territorio
se cometió el hecho de carácter delictivo.

b) Como sinónimo de competencia:

Cuando el término se utiliza en este sentido se está incurriendo


en un error o confusión, ya que la competencia es la medida de la
jurisdicción. Como veremos, la jurisdicción es inherente a todo juez, pero
los jueces no tienen competencia para conocer de toda clase de
asuntos, ya sea en razón de la materia, del fuero, de la cuantía o del
territorio, como veremos más adelante. Por ello se ha dicho que la
competencia fija la cantidad de jurisdicción que se entrega a cada
tribunal.

c) Como función:

Nuestro estudio se referirá a la jurisdicción como función; en


forma provisoria diremos que la jurisdicción como función es la facultad
de administrar justicia encargada a los Tribunales de Justicia. En la
actualidad el concepto señalado ha sido sustituido por otros más
modernos y precisos; sin embargo, el indicado sirve para comprender a
priori el sentido en el cual estudiaremos la jurisdicción.
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B) Definiciones.

1) Etimológica:

Etimológicamente la palabra jurisdicción viene de las voces


latinas "iuris" y "dictio", decir el derecho. Por eso desde este punto de
vista se ha definido la jurisdicción como la función de declarar el derecho
aplicable.

Este concepto no corresponde en forma precisa a lo que en la


actualidad se entiende por jurisdicción, ya que por un lado resulta ser un
concepto muy amplio y por otro muy restringido; ello, por las siguientes
razones:

Es muy amplio, porque puede ser utilizado también para definir


los actos legislativos o del ejecutivo, ya que al dictar una ley o un
decreto, estos poderes también dicen el derecho.

Es muy restringido porque deja de lado la equidad; en efecto, si


bien en la mayoría de los estados existe jurisdicción de derecho, en el
sentido de que el juez debe resolver el caso concreto conforme a lo que
la ley dispone, no es menos cierto que también tiene cabida la equidad
para aquellos casos en que no exista disposición legal que solucione el
conflicto. Así lo prescribe el artículo 73 inciso 2. de la Constitución, el
artículo 10 inciso 2 del C.O.T. y el artículo 170 N° 5 del Código de
Procedimiento Civil.

También puede decirse que es muy restringido porque reduce la


actividad del juez a los actos meramente declarativos, excluyendo los
que crean, modifican o extinguen una situación jurídica.

2) Definiciones de la doctrina extranjera:

a) Giuseppe Chiovenda:

Es la función del Estado que tiene por fin la actuación de la


voluntad concreta de la ley, mediante la sustitución, por la actividad de
los órganos jurisdiccionales, de la actividad de los particulares o de otros
órganos públicos, sea al afirmar la existencia de la voluntad de la ley,
sea al hacerla prácticamente efectiva.
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b) Francisco Carnelutti:

Es la actividad destinada a obtener el arreglo de un conflicto de


intereses mediante la justa composición de la litis contenida en una
sentencia.

c) Piero Calamandrei:

Es la acción del Estado, cuando administra Justicia, ejercida en el


proceso por medio de sus órganos judiciales.

d) Eduardo Couture:

Es la función pública, realizada por los órganos competentes del


Estado, con las formas requeridas por la ley, en virtud de la cual, por
acto de juicio, se determina el derecho de las partes, con el objeto de
dirimir sus conflictos y controversias de relevancia jurídica, mediante
decisiones con autoridad de cosa juzgada, eventualmente factibles de
ejecución.

3) Definición jurisprudencial:

La facultad de conocer de las causas, de juzgarlas y de hacer


ejecutar lo juzgado, es lo que constituye la jurisdicción y los organismos
en los cuales ella radica son los tribunales, tanto los del fuero común
que conocen de la generalidad de los asuntos que se promueven en el
orden temporal dentro del territorio de la República, como los de fuero
especial, que ejercen jurisdicción en determinadas materias.

4) Definiciones de la doctrina nacional:

a) Fernando Alessandri:

Es simplemente la facultad de administrar Justicia;

b) Manuel Urrutia Salas:

Es la actividad del Estado tendiente a resolver entre partes los


conflictos de intereses jurídicos contrapuestos que se promueven en el
orden temporal, dentro del territorio de la República y en forma definitiva
y para siempre.

c) Hugo Pereira Anabalón:


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Es aquella facultad abstracta que el Estado delega en los


tribunales, para solucionar en forma definitiva y obligatoria los litigios
que se susciten entre particulares, mediante la sentencia, como
asimismo para hacer cumplir lo resuelto en ella.

d) Juan Colombo Campbell:

Es el poder que tienen los tribunales de Justicia para resolver por


medio del proceso y con efectos de cosa juzgada, los conflictos de
relevancia jurídica en cuya resolución les corresponde intervenir.

e) Francisco Hoyos:

Es un poder del Estado, que ejercido con sujeción a las normas


del debido proceso de derecho, tiene por objeto resolver litigios, con
eficacia de cosa juzgada y eventual posibilidad de ejecución.

f) Mario Mosquera:

Es el poder - deber del Estado que se radica preferentemente en


los tribunales de Justicia, para que éstos, como órganos imparciales
resuelvan de manera definitiva e inalterable, con posibilidades de
ejecución, los conflictos de intereses de relevancia jurídica suscitados
entre partes o que surjan de una violación del ordenamiento jurídico
social, en el orden temporal y dentro del territorio nacional.

Como podemos observar, existen numerosas definiciones de


jurisdicción, unas amplias que incluyen en ellas las principales
características de esta función y otras más breves que no incluyen
dichas características.

C) Características de la Jurisdicción.

De las definiciones antes indicadas, en especial de la del profesor


Mosquera, podemos deducir las siguientes características de la
jurisdicción:

(1) Es una función pública: su ejercicio se encuentra entregado a


órganos públicos y sujeto a normas de derecho público y de orden
público. Lo anterior se encuentra establecido en diferentes normas de la
Constitución (arts. 5, 6, 7 y 73) así como en el C.O.T. (arts. 1 y 10).
20

(2) Es un poder - deber: lo que significa que el Estado tiene la


facultad de solucionar los conflictos, pero al mismo tiempo tiene la
obligación de solucionarlos, no pudiendo excusarse de ello.

La circunstancia de ser un poder se encuentra consagrada en el


artículo 73 de la Constitución al señalar que "la facultad de conocer de
las causas civiles y criminales, de resolverlas y de hacer ejecutar lo
juzgado, pertenece exclusivamente a los tribunales establecidos por la
ley".

En lo que se refiere a la jurisdicción como deber podemos señalar


que el artículo 73 inciso 2. de la C. P. R. y el artículo 10 inciso 2. del
C.O.T. consagran esta característica señalando que los tribunales no
podrán excusarse de ejercer sus funciones cuando se reclame su
intervención en forma legal y en asuntos de su competencia, ni aun a
falta de ley que solucione la contienda o asunto sometido a su decisión.

(3) Por regla general se radica en los Tribunales de Justicia: como


veíamos precedentemente, el artículo 73 inciso 1. de la Constitución
establece que el ejercicio de la jurisdicción corresponde exclusivamente
a los tribunales establecidos por la ley, no pudiendo ninguna otra
autoridad ejercer esas funciones. Sin embargo esta norma tiene algunas
excepciones entre las que se encuentran:

(a) Las Cámaras del Congreso ejercen facultades judiciales en


materia de acusaciones constitucionales;

(b) La Contraloría General de la República tiene funciones


jurisdiccionales en el examen y juzgamiento de las cuentas de las
personas que tengan a su cargo bienes fiscales (juicios de cuentas).

(c) El Director Regional de Impuestos Internos ejerce funciones


judiciales en primera instancia o en única instancia tratándose de
asuntos contencioso tributarios;

(d) El Estatuto Administrativo constituye en tribunales


unipersonales a los jefes superiores de servicio para conocer y fallar
sumarios administrativos.

(4) Su finalidad es la de resolver conflictos de intereses de


relevancia jurídica: estos conflictos deben ser de relevancia jurídica, y
pueden consistir en una violación del ordenamiento jurídico (delito), o en
una controversia entre particulares (en general asuntos civiles).
21

(5) Se ejerce a través del proceso y conforme a las normas de


procedimiento señaladas por la ley: los tribunales administran Justicia
escuchando a las partes y recibiendo sus pruebas en un proceso que se
sustancia conforme a las normas de procedimiento establecidas en la
ley, proceso que debe concluir con la resolución del asunto controvertido
en la sentencia definitiva.

(6) Lo resuelto adquiere caracteres de definitivo e inalterable: lo


que el tribunal resuelve en el ejercicio de la jurisdicción una vez que la
sentencia ha quedado firme, es decir, una vez que se han agotado los
recursos procesales, no puede ser modificado con posterioridad, ni
puede plantearse nuevamente el mismo conflicto; esto es lo que se
denomina cosa juzgada o autoridad de cosa juzgada que llevan todas
las sentencias definitivas firmes o ejecutoriadas.

(7) Es territorial: la jurisdicción emana de la soberanía y, como


esta última sólo se ejerce dentro del territorio de la República, la primera
tiene la misma limitación.

No obstante lo señalado, esta característica tiene excepciones, ya


que existen casos de extraterritorialidad y casos de inmunidad de
jurisdicción, fundamentalmente vinculados al Derecho Internacional, los
que veremos más adelante.

(8) Es esencialmente improrrogable: esta característica importa


que los individuos no pueden otorgar jurisdicción por acuerdo celebrado
entre ellos a una persona natural o jurídica que legalmente carezca de
ella. En todo caso, aquí es conveniente precisar que la existencia de los
jueces árbitros no se opone a la característica mencionada, toda vez
que su existencia se encuentra regulada en la ley y la jurisdicción que
asume el juez árbitro igualmente emana de la ley.

(9) Es esencialmente indelegable: los jueces no pueden delegar


la facultad jurisdiccional de que están investidos en algún tercero.

(10) Es esencialmente temporal: la jurisdicción sólo se ejerce


respecto de los conflictos de orden temporal y no respecto de conflictos
de orden espiritual o moral.

(11) Es una sola: cualquiera que sea el órgano o la persona que


ejerce esta función, ella es la misma. Es una e indivisible, no debiendo
confundirse la jurisdicción, que es una función pública, con la
competencia que es una medida de distribución de la función
jurisdiccional entre los diversos tribunales.
22

D) Límites de la Jurisdicción.

1) Límites internos:

a) Según la materia:

Como señalábamos, la jurisdicción se ejerce sólo respecto de


materias de orden temporal y no respecto de materias de naturaleza
moral o espiritual.

b) Según la persona que la ejerce:

Está limitada exclusivamente a los Tribunales de Justicia, no


pudiendo ser objeto de prórroga ni de delegación.

c) Según el período durante el cual se ejerce:

La norma general es que los tribunales como órganos sean


permanentes; la excepción está constituida por los árbitros, quienes
mantienen el ejercicio de la jurisdicción por el período acordado por las
partes y al falta de acuerdo, por dos años; también tienen límites de esta
naturaleza los tribunales unipersonales de excepción, los que mantienen
la jurisdicción durante el período que en cada caso se les asigna, el que
puede ser limitado a un período determinado o a uno indeterminado que
es el de la dictación de la sentencia definitiva;

d) Según su competencia:

En Chile no existe sólo un tribunal, sino que muchos, entre los


cuales se distribuye el ejercicio de la jurisdicción de acuerdo con las
normas de competencia ya sea absoluta (materia, cuantía y fuero) o
relativa (territorio).

2) Límites externos de la jurisdicción:

a) El territorio del Estado:


23

Como señalamos anteriormente, la jurisdicción como emanación


de la soberanía está afecta a los límites de ésta; como la soberanía sólo
se ejerce dentro del territorio de la República, igual norma se aplica a la
jurisdicción, salvo los casos de excepción que contempla el Derecho
Internacional.

Al respecto el artículo 1. del C.P.P. señala esta excepción y el


artículo 6. del C.O.T. señala que quedan sometidos a la jurisdicción de
los tribunales chilenos los siguientes delitos cometidos en el extranjero:

- Los cometidos por un agente diplomático o consular chileno en el


ejercicio de sus funciones;

- La malversación de caudales públicos, fraudes y exacciones


ilegales, infidelidad en la custodia de documentos, violación de
secretos y el cohecho, cometidos por funcionarios públicos chilenos
al servicio de la República;

- Los delitos contra la soberanía o contra la seguridad exterior del


Estado cometidos por chilenos y los contemplados en el título VI del
libro II del Código Penal, cuando ellos pusieren en peligro la salud
de los habitantes de la República;

- Los cometidos por chilenos o extranjeros a bordo de un buque


chileno en alta mar o a bordo de un buque de guerra chileno en
cualquier parte;

- La falsificación del sello del Estado, de moneda nacional, de


documentos de crédito del Estado, de las Municipalidades o de
establecimientos públicos, cometida por chilenos o por extranjeros
que fueran habidos en el territorio de la República;

- Los cometidos por chilenos contra chilenos, si el culpable regresa a


Chile sin haber sido castigado en el país en que delinquió;

- La piratería;

- Los comprendidos en los tratados internacionales y los delitos


sancionados por el Derecho Internacional, como el tráfico de
estupefacientes, trata de blancas, crímenes contra la humanidad,
etc. De todos estos delitos conocen los jueces del crimen de
Santiago conforme al turno establecido para esos efectos.
24

b) Las inmunidades de jurisdicción:

La regla general es que todos los habitantes de la República,


sean chilenos o extranjeros, se encuentran sujetos a la jurisdicción de
los tribunales chilenos; sin embargo, existen ciertas excepciones
reconocidas por el Derecho Internacional que son las siguientes:

(1) Los Estados extranjeros:

Cualquier órgano del Estado, incluso las empresas que formen


parte de su organización interna, está protegido por la inmunidad de
jurisdicción.

La doctrina ha estimado que es necesario distinguir si los actos


llevados a cabo por el Estado lo han sido en el ejercicio de su soberanía
o como sujeto del Derecho Privado, estimando que la inmunidad sólo se
aplica respecto de los actos de soberanía.

En todo caso, estas inmunidades son renunciables, salvo la


inmunidad de ejecución respecto de los bienes muebles e inmuebles
destinados a una misión diplomática o consular o a la residencia del jefe
de ellas.

(2) El Jefe de Estado y los agentes diplomáticos y consulares:

El Jefe de Estado extranjero goza de inmunidad total tanto en la


jurisdicción civil como penal; los agentes diplomáticos, sus familiares y
miembros de la misión gozan de inmunidad tanto en materia civil como
penal, con algunas salvedades.

Los agentes consulares y los empleados también gozan de


inmunidad, con la limitante de que no se trate de actos no concertados
como agentes consulares u otros señalados expresamente en la
Convención de Viena, como respecto de los daños causados en
accidentes del tránsito.

(3) Misiones especiales y organizaciones internacionales:

Gozan de inmunidad de jurisdicción; en materia penal ella es


absoluta; en materia civil existen excepciones que contempla la
Convención de Viena.
25

(4) Fuerzas armadas extranjeras:

Tienen inmunidad de jurisdicción cuando se encuentran


estacionadas en el territorio nacional con autorización del gobierno.

E) Conflictos de Jurisdicción.

Se presentan en aquellos casos en que dos órganos pretenden


ejercer la actividad de jurisdicción en la solución de un caso concreto,
con exclusión del otro. Los casos en que pueden presentarse estos
conflictos son los siguientes:

1) Cuando dos Estados reclaman para sí el conocimiento de un


asunto al que pretenden aplicar su ley interna.

2) En aquellos casos en que se trate de cumplir en Chile una


sentencia extranjera que se oponga a la jurisdicción nacional;

3) Controversias que se susciten entre el Poder Judicial y


autoridades administrativas. Si el conflicto se presenta entre tribunales
inferiores y autoridades administrativas resuelve la Corte Suprema ; si
se plantea entre tribunales superiores y autoridades administrativas la
resolución del conflicto es de competencia del Senado.

F) Momentos Jurisdiccionales.

El ejercicio de la jurisdicción lo realiza el juez a través del


proceso, el que está formado por un conjunto sucesivo de actos que
varían en ciertos aspectos según la naturaleza del procedimiento
aplicable en cada caso. Es decir, el procedimiento es el conjunto de
normas conforme a las cuales debe substanciarse un determinado
proceso.

Este ejercicio de la jurisdicción a través del proceso se manifiesta


en tres etapas o momentos diferentes y sucesivos:

a) conocimiento o cognición;

b) juzgamiento; y
26

c) ejecución.

Estas tres etapas se encuentran reconocidas tanto por la


Constitución como por el C.O.T., el C.P.C., etc. Así el artículo 73 de la
Constitución alude a la facultad de conocer, juzgar y hacer ejecutar lo
juzgado, expresando que ella corresponde exclusivamente a los
tribunales establecidos por la ley.

1. - ETAPA DE CONOCIMIENTO.

En esta primera etapa el tribunal toma conocimiento de las


pretensiones de las partes, así como de sus defensas y de las pruebas
aportadas en apoyo de ellas.

La etapa de conocimiento viene a consagrar la garantía


constitucional contemplada en el artículo 19 N° 3 de la Carta
Fundamental, que asegura la igual protección de la ley en el ejercicio de
los derechos. En esta etapa se manifiesta el principio de la bilateralidad
de la audiencia y el principio de que nadie puede ser condenado sin ser
previamente oído o, al menos, sin tener la posibilidad de ser oído.

a) Etapa de conocimiento en juicios civiles: en estos procesos


aparece claramente delimitada esta etapa, la que se refiere a la
presentación de la demanda y la contestación, la recepción de la causa
a prueba y la presentación de las pruebas.

b) Etapa de conocimiento en juicios penales: dada la naturaleza


del procedimiento penal, especialmente del juicio por crimen o simple
delito de acción pública, en un primer momento la etapa de
conocimiento se encuentra un tanto confusa. Este juicio se compone de
dos etapas, el sumario y el plenario. El sumario es la etapa de
investigación en la cual normalmente no existe discusión propiamente
tal, sino que sólo las diligencias dispuestas por el tribunal de oficio o a
petición de parte para el esclarecimiento de los hechos.

Cuando se han agotado las diligencias investigatorias y, siempre


que exista una resolución que someta a un inculpado a proceso (auto de
reo o auto de procesamiento), la causa se elevará a plenario, etapa que
se inicia mediante la acusación dictada por el juez y luego siguen
trámites similares a los de un proceso civil: la acusación particular, la
contestación de la acusación y el término probatorio.
27

2. - ETAPA DE JUZGAMIENTO.

Juzgar significa resolver la contienda o controversia jurídica, labor


que corresponde llevar a cabo al juez en su sentencia.

El juez no es libre para resolver en uno u otro sentido, sino que su


sentencia debe ajustarse a las normas que le señala el artículo 170 del
C.P.C. y el Auto Acordado sobre forma de las sentencias y el artículo
500 del Código de Procedimiento Penal o las normas que señalen otras
leyes especiales.

La sentencia comprende fundamentalmente tres partes, una


expositiva en la cual se consignan las alegaciones de las partes; una
considerativa en la cual se efectúa un análisis de esas alegaciones, así
como de la prueba rendida para dar por sentado con el mérito de ellas
los hechos, a los cuales luego se les aplica el derecho; por último, una
parte resolutiva en la cual se consigna la solución del asunto
controvertido.

Por otra parte, esta sentencia por norma general es susceptible


de ser recurrida por las partes a una instancia superior; el recurso más
usual es el de apelación que se interpone a fin de que la Corte de
Apelaciones revise nuevamente los antecedentes y resuelva si mantiene
o no lo resuelto por el juez.

También existen casos en los cuales, por encontrarse


comprometido el interés público, la ley establece que las sentencias de
los jueces deber obligatoriamente ser revisadas por la Corte de
Apelaciones a través del trámite denominado "consulta", el que se
establece fundamentalmente en los procesos criminales.

La existencia de esta doble instancia se ha establecido en


atención a que "errar es humano" y por cuanto es mucho más seguro
que el asunto sea resuelto por un tribunal compuesto por varios
miembros que por uno solo.

3. - ETAPA DE EJECUCIÓN.

La ejecución de una sentencia significa la posibilidad de cumplir lo


que ella ha resuelto utilizando al efecto incluso la fuerza si es necesario.
28

En nuestro ordenamiento jurídico esta facultad de los tribunales de


hacer cumplir lo resuelto se denomina "IMPERIO" y se encuentra
consagrada en términos generales en el artículo 73 de la Constitución a
que nos referimos anteriormente y, en forma particular en el mismo
artículo en sus incisos 3. y 4. en que señala que para el cumplimiento de
lo resuelto los tribunales pueden impartir órdenes directas a la fuerza
pública y que ésta debe cumplir sin más trámite el mandato judicial, sin
poder entrar a calificar su fundamento, oportunidad, justicia ni legalidad.

No siempre se presenta esta etapa de ejecución, ya que en


asuntos civiles puede ser que el condenado cumpla voluntariamente con
la prestación a que ha sido obligado; tampoco si la parte que obtuvo no
insta por esa ejecución o si la sentencia no da lugar a lo demandado.

Tampoco es procedente la ejecución tratándose de sentencias


meramente declarativas o constitutivas, como por ejemplo la que declara
la adopción plena o la que declara una prescripción, casos en los cuales
bastará con efectuar las correspondientes inscripciones.

Las sentencias que corresponde ejecutar son las que imponen


alguna condena, es decir, las que obligan a una persona al cumplimiento
de una obligación.

Tratándose de sentencias condenatorias en juicios criminales


ellas se cumplan a través de la autoridad administrativa, no existiendo
un procedimiento judicial para ello, ya que el tribunal se limita a poner al
sentenciado a disposición de Gendarmería de Chile acompañando copia
de la sentencia respectiva.

En materia civil, en cambio, existen diferentes procedimientos


ejecutivos, siendo dos los fundamentales:

a) La ejecución incidental: este procedimiento está señalado en


los artículos 233 y siguientes del C.P.C. y conforme a él debe
presentarse una demanda ejecutiva incidental ante el mismo tribunal
que dictó el fallo en primera o única instancia, dentro del plazo de un
año desde que la obligación se hizo exigible;

b) Juicio ejecutivo: como se verá en su oportunidad, para iniciar


un juicio ejecutivo se requiere contar con un título ejecutivo, es decir, un
documento en el cual conste una determinada obligación y al cual la ley
le otorga mérito ejecutivo; entre éstos títulos ejecutivos se encuentra la
sentencia definitiva firme o ejecutoriada; además la obligación que
consta de ese título debe ser actualmente exigible, líquida y no prescrita.
29

Aparte de estos dos procedimientos fundamentales existe uno de


carácter supletorio general, contemplado en el artículo 238 del C.P.C.,
norma que señala que tratándose de resoluciones a las cuales no son
aplicables las ejecuciones incidentales el juez arbitrará la forma de
cumplirlas, pudiendo al efecto imponer multas o arrestos.

Existen asimismo otros procedimientos ejecutivos especiales,


como por ejemplo el lanzamiento en los juicios de arrendamiento y
también las normas especiales de los juicios de hacienda (aquellos en
los cuales es parte el Fisco). cuando se condena al Fisco la sentencia se
cumple mediante la dictación del decreto respectivo.

G. - Jurisdicción de Equidad y Jurisdicción de Derecho.

El ejercicio de la jurisdicción, es decir, el desarrollo de la función


de resolver una controversia o litigio puede ser de equidad o de derecho.

Jurisdicción de Equidad.

Existen ordenamientos jurídicos, como por ejemplo el inglés y


norteamericano del Common Law, en los cuales existe la jurisdicción de
equidad, en que el juez va creando el derecho al resolver cada
controversia. En estos sistemas el juez deberá buscar primero la
existencia de algún precedente, es decir, de algún fallo recaído en algún
asunto anterior en el que se haya resuelto el mismo problema materia
del proceso que debe fallar. Si existe algún precedente, el juez deberá
resolver conforme a él; si no existe precedente, debe crear la norma
jurídica, de acuerdo con los principios generales del Derecho y su
prudencia, que le permitan resolver el conflicto sometido a su decisión.

El problema que presenta este sistema es que conlleva el riesgo


que el juez no aplique el criterio y ponderación debidas para solucionar
la controversia; es decir, es un sistema muy subjetivo.

Jurisdicción de Derecho.

Según este sistema, a diferencia del anterior, la norma conforme


a la cual debe resolverse el conflicto está establecida con anterioridad
por la ley y el juez debe ajustarse a lo que ella señala. Su labor consiste
en interpretar la ley en forma tal de aplicar la norma general y abstracta
al caso particular y concreto. Como consecuencia de ello, en la
30

sentencia el juez deberá señalar los fundamentos de derecho conforme


a los cuales la pronuncia.

Este es el sistema que rige en Chile, siendo de gran importancia


destacar que el Juez no puede abstenerse de aplicar una determinada
disposición aun cuando según su criterio ella sea injusta, so pena de
incurrir en delito de prevaricación. Así el artículo 223 del Código Penal
sanciona con presidio o reclusión menores en cualquiera de sus grados
(61 días a 5 años) a los miembros de los Tribunales de Justicia cuando
"a sabiendas fallaren contra ley expresa y vigente en materia criminal o
civil".

Excepciones:

a) Aquellos casos en los cuales no exista ley que resuelva el


conflicto: como el juez siempre debe resolver la contienda, señalando la
ley en forma expresa que no podrá excusarse de ello ni aun por falta de
ley que resuelva el asunto, se le autoriza para que en este caso resuelva
conforme a los principios de la equidad natural, debiendo en todo caso
señalar en forma expresa los principios de equidad conforme a los
cuales se pronuncia la sentencia.

b) Los jueces árbitros arbitradores, a los cuales la ley en forma


expresa les permita fallar conforme a las reglas de prudencia y equidad
que estimen convenientes;

c) La Corte Suprema conoce como jurado de los recursos


deducidos en contra de resoluciones administrativas que priven a alguna
persona de la nacionalidad chilena o se la desconozcan (artículo 12
Constitución).

d) El Senado conoce como jurado de las acusaciones


constitucionales que formule la Cámara de Diputados;

e) El Tribunal Calificador de Elecciones apreciará los hechos


como jurado y sentenciará conforme a Derecho.

H. - JURISDICCION LEGISLACION Y ADMINISTRACION.

Cada uno de los Poderes del Estado realiza actos que les son
propios y que llevan a cabo con preponderancia respecto de otras
autoridades. Así los actos característicos del Poder Ejecutivo son los
31

actos administrativos, los del Legislativo las leyes y los del Poder
Judicial las resoluciones judiciales.

Acto legislativo y acto judicial:

Si bien la definición de ley que da el artículo 1. del Código Civil


"una declaración de la voluntad soberana que manifestada en la forma
prescrita por la Constitución manda, prohibe o permite ", también puede
ser aplicada al acto jurisdiccional, ya que éste también es una expresión
de la voluntad soberana y se manifiesta en la forma prescrita por la
constitución, pero existen entre ambos diferencias sustanciales:

a) La ley es de carácter general y abstracto, ya que es aplicable a


todos aquellos casos en los cuales se presente la hipótesis que
contempla, como por ejemplo "El que mata a otro”. En cambio la
sentencia se aplica en forma exclusiva al caso particular y concreto,
siendo obligatorio lo que ella resuelve sola para ese caso, ya que las
sentencias judiciales no tienen fuerza obligatoria sino que en las causas
en que se pronuncien.

b) La sentencia debe ajustarse a la ley;

c) Por regla general las sentencias sólo obligan a las partes del
juicio en que se pronuncia; en cambio las leyes obligan a todas las
personas;

d) Las sentencias judiciales una vez ejecutoriadas son inmutables


(cosa juzgada). En cambio las leyes pueden ser derogadas o
modificadas;

Acto administrativo y acto judicial:

En términos generales podemos señalar que actos


administrativos son aquellos que se llevan a cabo por el poder ejecutivo
y que tienen por finalidad la satisfacción de las necesidades de
seguridad, cultura y bienestar general de la población.

A diferencia de los actos jurisdiccionales, os actos


administrativos:

a) No requieren para su dictación de la existencia de un proceso


previo;
32

b) pueden ser reclamados ante autoridades jurisdiccionales;

c) Están sujetos a control de parte de un organismo


independiente, como lo es la Contraloría General de la República;

d) Es modificable en el tiempo;

e) Es la propia autoridad administrativa la que puede hacer


cumplir compulsivamente su voluntad;

f) Por lo general afectan a todas las personas;

I. - LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO.

Concepto: asuntos contencioso administrativos son todos


aquellos conflictos que surgen entre un particular cualquiera y la
Administración del Estado a consecuencias de algún acto administrativo.

Requisitos: para que exista una controversia que reúna los


caracteres de contencioso administrativo deben concurrir tres
elementos:

a) Un conflicto entre un particular y una autoridad administrativa;

b) Que el conflicto se haya originado a consecuencias de un acto


administrativo y

c) Que se ejerza una ulterior actividad jurisdiccional.

Tanto la Constitución Política de 1925 como la actual


contemplaban la existencia de los Tribunales de lo Contencioso
Administrativo; sin embargo, como nunca se dictó la ley correspondiente
que los organizara y reglamentara, esas normas constitucionales
pasaron a ser constitutivas sólo de buenas intenciones. Los afectados
por un conflicto de esta especie recurrían a los tribunales ordinarios y
por regla general éstos se declaraban incompetentes para conocer de la
materia.

En la actualidad el problema se encuentra superado en atención


a los siguientes motivos:
33

1. - La creación del recurso de protección de garantías


constitucionales:

Este recurso, el que realmente es una acción constitucional, fue


creado en nuestro país por las actas constitucionales que precedieron a
la constitución de 1980, la cual lo incorporó posteriormente a su texto.

Si bien este recurso fue creado con caracteres generales, a fin de


ser utilizado por las personas afectadas en sus garantías
constitucionales a consecuencias de actos de cualquier sujeto,
normalmente se deduce en contra de autoridades administrativas a fin
de que la Corte de Apelaciones respectiva a través de él adopte las
medidas necesarias para poner término al acto que ha violado alguna
garantía constitucional protegida por esta acción.

Este es un medio para solucionar conflictos contencioso


administrativos, pero es limitado, toda vez que sólo puede ser utilizado
cuando se haya vulnerado alguna de las garantías constitucionales que
él protege. Es decir, cuando surge algún conflicto que no dice relación
con la violación de alguna garantía protegida no es procedente
interponer recurso de protección.

2) La creación de soluciones jurisdiccionales concretas:

Existen varios casos en los cuales se ha establecido


procedimientos especiales para solucionar determinados conflictos de
orden contencioso administrativo, pudiendo señalar por ejemplo:

a) El juicio de cuentas ante la Contraloría General de la República


(artículo 87 Constitución).

b) Los asuntos contencioso tributarios de los cuales conoce en


primera instancia el Director Regional de Impuestos Internos y en 2a la
Corte de Apelaciones respectiva;

c) El reclamo de ilegalidad contemplado en la ley de


Municipalidades en contra de los decretos de los alcaldes;

d) Lo contencioso aduanero ante los tribunales aduaneros


administrativos;

3) La reforma constitucional de la ley 18.825:


34

Con esta reforma se suprimió del texto de la Constitución la


referencia a los tribunales contencioso administrativos, estableciendo en
la actualidad el artículo 38 que "Cualquiera persona que sea lesionada
en sus derechos por la Administración del Estado, de sus organismos o
de las municipalidades, podrá reclamar ante los tribunales que
determine la ley" (antes decía "ante los tribunales de lo contencioso
administrativo). Como la ley no establece tribunales especiales para
conocer de los asuntos contencioso administrativos, salvo las casos de
excepción antes referidos, se concluye que la competencia corresponde
a los tribunales ordinarios.

J. - ACTOS JUDICIALES NO CONTENCIOSOS.

De acuerdo con lo dispuesto en el artículo 2º del C.O.T., también


corresponde a los tribunales intervenir en todos aquellos asuntos no
contenciosos en que una ley en forma expresa requiera su intervención;
por su parte, el artículo 817 define estas actos no contenciosos como
"aquellos que según la ley requieren de la intervención del juez y en que
no se promueve contienda entre partes".

Para referirse a la actividad que desarrollan los tribunales en


relación con estos actos no contenciosos se dice comúnmente que es el
ejercicio de la jurisdicción voluntaria o no contenciosa. Sin embargo ello
es erróneo, toda vez que desde el momento en que no existe conflicto
entre parte no existe ejercicio de jurisdicción, conforme al concepto que
hemos señalado. Por otra parte, tampoco es voluntaria, toda vez que el
interesado se ve obligado por la ley a recurrir a los tribunales con el
objeto de obtener una declaración no contenciosa.

De la definición legal antes indicada podemos deducir dos


requisitos de los actos judiciales no contenciosos:

a) Una disposición legal expresa que le otorgue a los tribunales el


conocimiento del asunto;

b) Que no exista contienda o conflicto entre partes.

La ausencia del primero de los requisitos indicados le quita


competencia a los tribunales de justicia y la falta del segundo acarrea
como consecuencia que el asunto sea contencioso.

Naturaleza jurídica:
35

En la actualidad la doctrina se encuentra acorde en el sentido de


que los actos judiciales no contenciosos no son actos jurisdiccionales,
sino que son actos de naturaleza administrativa que el legislador estimó
pertinente entregar al conocimiento de órganos idóneos e imparciales,
como los son los tribunales de justicia; se entiende que la intervención
del juez en estos actos da más garantía.

Históricamente los actos no contenciosos tienen su origen en


Roma, donde no existía separación de poderes y se reconocía la
necesidad de rodear de autenticidad ciertas actividades individuales; con
el tiempo algunas de estas actividades fueron traspasadas a los notarios
y a otros funcionarios y los residuos que quedaron pasaron a ser estos
actos no contenciosos.

Características:

1) Las resoluciones o sentencias que resuelven los actos no


contenciosos son siempre modificables cuando no se de lugar a lo
solicitado; así, por ejemplo, puede que se rechace una petición de
posesión efectiva de herencia por no haberse acreditado por el
solicitante el parentesco que alega con el causante como título para
tener el carácter de heredero; sin embargo, si posteriormente se acredita
este parentesco la sentencia podrá ser objeto de modificación y
accederse a la petición.

2) Variando las circunstancias, las sentencias que dan lugar a lo


solicitado pueden ser modificadas por el mismo tribunal que las dictó
siempre y cuando no hayan producido sus efectos; es decir, que no se
hayan cumplido.

3) Los terceros interesados pueden siempre oponerse al acto, en


el mismo procedimiento voluntario, el que por esa circunstancia se
transforma en contencioso o en un juicio contradictorio posterior.

Por ejemplo: puede concederse la posesión efectiva de una


herencia a Pedro y durante la tramitación aparece Pablo oponiéndose y
alegando tener mejor derecho; en este caso el asunto se transforma en
contencioso. También puede ocurrir que Pablo desee reclamar la
herencia después que se haya concedido la posesión efectiva a Juan y
de que ella haya producido sus efectos; en este caso deberá Pablo
entablar derechamente una demanda de petición de herencia.

4) Pueden estar sometidos a una tramitación general o a la


especial que en algunos casos la ley establece; respecto de
determinadas materias existen procedimientos especiales, como por
36

ejemplo respecto de posesiones efectivas, inventarios solemnes,


rectificación de partidas, etc.

En aquellos casos en que no existen procedimientos especiales


corresponde aplicar los generales que contempla el C.P.C., los que
varían según si los tribunales deban o no obrar con conocimiento de
causa;

5) El juez aprecia la prueba prudencialmente y no conforme a


normas reguladoras de ella;

6) Rige el principio inquisitivo; es decir el juez tiene una


participación activa en la tramitación pudiendo señalarse que el artículo
820 del C.P.C. al respecto dice "Asimismo decretarán de oficio las
diligencias informativas que estimen convenientes".

CRITERIOS DOCTRINARIOS PARA DISTINGUIR LA


JURISDICCION NO CONTENCIOSA.

1. - Según si la sentencia produce o no cosa juzgada: en los actos


judiciales no contenciosos si bien las sentencias adquieren firmeza
cuando son positivas, ellas no producen cosa juzgada por no ser actos
jurisdiccionales; lo que si producen es el desasimiento del tribunal, es
decir, que el mismo tribunal que la dictó no podrá modificarla;

2. - Según si existe o no controversia;

3. - Según la finalidad que se persigue:

La no contenciosa persigue crear una relación jurídica nueva; la


contenciosa busca el reconocimiento de una relación jurídica existente.

DIFERENCIAS ENTRE LA JURISDICCION CONTENCIOSA Y LA


NO CONTENCIOSA.

1. - El juez siempre tiene jurisdicción; es decir, siempre tiene


facultad de administrar justicia; en cambio, en los actos no contenciosos
sólo puede intervenir cuando una ley en forma expresa le otorga la
atribución;
37

2. - En materia contenciosa rige el sistema de prueba legal; en la


no contencioso el juez puede admitir pruebas no contempladas en la ley
y puede apreciarlas libremente;

3. - En asuntos contenciosos la sentencia definitiva produce


acción y excepción de cosa juzgada; en los asuntos no contenciosos no
existe la cosa juzgada, ya que como lo señalábamos, ella es inherente a
la jurisdicción.

4. - En los asuntos no contenciosos no procede la prórroga de la


competencia;

5. - En los asuntos no contenciosos no rige el fuero personal que


existe tratándose de asuntos contenciosos.

FINALIDADES DE LOS ACTOS NO CONTENCIOSOS.

1. - Proteger a los incapaces y completar su incapacidad; por


ejemplo designación de tutores u curadores, autorización judicial para
enajenar; inventario solemne, etc.

2. - Declarar solemnemente ciertos derechos, como por ejemplo


la posesión efectiva de una herencia que es un procedimiento a través
del cual se reconoce a una o más personas su calidad de herederas de
otra otorgándole una presunción simplemente legal.

3. - Autentificar ciertos actos o situaciones jurídicas, como por


ejemplo inventario solemne para invocar el beneficio de inventario;

4. - Probar ciertos hechos: en muchos casos la ley exige acreditar


en forma fehaciente ciertos hechos para que la persona pueda obtener
algún beneficio, como por ejemplo la jubilación; cuando se carece de
documentos puede recurrirse a la información para perpetua memoria
que consiste en recibir declaraciones de testigos por el tribunal con
ciertas solemnidades.

5. - Evitar fraudes a terceros: en estos casos el legislador, a


través de la intervención del tribunal busca proteger a terceros de
posibles maniobras fraudulentas. Así, en algunos casos se exige para
estos efectos inventario solemne.
38

COMPETENCIA.

Por regla general el conocimiento de los actos judiciales no


contenciosos corresponde a los juzgados civiles, salvo algunas
excepciones, como por ejemplo la designación de curador ad- litem o
curador para el juicio, cuyo conocimiento corresponde al tribunal ante el
cual se ventila el juicio en el que el incapaz necesita curador.
39

CAPITULO III ATRIBUCIONES CONEXAS A LA JURISDICCION.

Aparte de las atribuciones jurisdiccionales, los Tribunales de Justicia,


por disposición de la Constitución o de la ley, tienen facultades relativas
a la tutela de ciertos derechos garantidos por la constitución, a la
disciplina de los funcionarios y auxiliares de la administración de justicia
y a la organización interna de los tribunales. Estas son respectivamente,
las facultades conservadoras, disciplinarias y económicas de los
tribunales a las cuales se refieren los arts. 79 de la Constitución y 3. del
C.O.T.

A. - FACULTADES CONSERVADORAS.

Son aquellas atribuciones entregadas a los Tribunales de Justicia


para velar por la observancia de la Constitución y las leyes, así como a
fin de prestar protección a las garantías constitucionales.

1. - Función de velar por el respeto de la Constitución:

Los tribunales tienen dos medios para ejercer esta atribución:

a) El recurso de inaplicabilidad por inconstitucionalidad:

Este se encuentra consagrado en el artículo 80 de la Constitución


y conforme a él, a petición de parte, la Corte Suprema puede declarar
inconstitucional un precepto legal determinado, pero sólo respecto del
proceso en relación con el cual se solicita. Es decir, si la Corte Suprema
acoge uno de estos recursos y consecuencialmente declara inaplicable
un determinado precepto legal por ser éste contrario a la Constitución,
dicha norma no podrá ser aplicada en el proceso determinado en el cual
se solicitó la inaplicabilidad, pero podrá y deberá ser aplicado por los
jueces en otros procesos respecto de los cuales la inaplicabilidad no
haya sido solicitada.

Si bien, como hemos señalado, la declaración de


inconstitucionalidad no produce efectos generales en forma de importar
la derogación del precepto legal, en la práctica, cuando se acoge un
recurso de esta especie para un caso determinado, los interesados en
40

otros procesos igualmente solicitarán la inaplicabilidad para esos otros


procesos.

b) El conocimiento de las contiendas de competencia:

La contienda de competencia se presenta en aquellos casos en


que dos autoridades diferentes se atribuyen competencia para conocer
de un determinado asunto. Si esta contienda se suscita entre
autoridades del Poder Ejecutivo y los Tribunales de Justicia,
exceptuadas las Cortes, le corresponde resolver a la Corte Suprema . Si
la contienda se presenta entre alguna autoridad administrativa y una
Corte de Apelaciones o la Corte Suprema corresponde resolver al
Senado (artículo 191 inciso 2. C.O.T.).

2. - Función de proteger las garantías constitucionales:

Para el cumplimiento de esta atribución existen los siguientes


mecanismos:

a) El recurso de amparo o hábeas corpus:

Este se encuentra consagrado en el artículo 21 de la


Constitución, así como en los artículos 306 y siguientes del C.P.P. y
tiene por objeto proteger la garantía de la libertad individual establecida
en el articulo 19 N. 7 de la Constitución.

El amparo puede ser deducido por cualquier persona en su favor


o en el de algún tercero que se halle detenido, arrestado o preso con
infracción a las normas legales y constitucionales, así como respecto de
aquellas personas que sufran cualquiera privación, perturbación o
amenaza en su derecho a la libertad individual y seguridad personal.

b) El recurso de protección :

Este se encuentra consagrado en el artículo 20 de la Constitución


y regulado por el Auto Acordado de la Corte Suprema de 24 de julio de
1992, que vino a reemplazar al anterior dictado el 29 de marzo de 1977.

El recurso de protección ha venido a ser una de las grandes


innovaciones introducidas por la Constitución de 1980, toda vez que
durante la vigencia de la Constitución Política de 1925 no existía un
medio para el resguardo de estas garantías.
41

Este recurso o acción constitucional sólo protege algunas de las


garantías, las más importantes, y debe ser interpuesto ante la Corte de
Apelaciones respectiva por todo aquél que a consecuencias de algún
acto ilegal o arbitrario se vea privado, perturbado o amenazado en el
legítimo ejercicio de esas garantías.

c) El privilegio de pobreza y los abogados y procuradores de


turno:

El artículo 19 N. 3 de la Constitución Política, al tratar de la igual


protección de la ley en el ejercicio de sus derechos señala que toda
persona tiene derecho a defensa jurídica y que la ley arbitrará los
medios para otorgar el asesoramiento y defensa jurídica a quienes no
puedan procurárselos por si mismo.

En cumplimiento de este mandato constitucional, la ley ha


establecido el privilegio de pobreza así como los abogados y
procuradores de turno.

- Privilegio de pobreza: (arts. 591 y siguientes del C.O.T.)

En virtud de él se exime a las personas de escasos recursos del pago


de derechos que dicen relación con los procesos o con los actos
judiciales no contenciosos.

Este privilegio tiene dos fuentes:

La gestión judicial: se tramita conforme a un procedimiento


accesorio regulado por los arts. 129 y siguientes del C.P.C. . Permite a
la persona que lo obtiene eximirse del pago de derechos a los auxiliares
de la administración de justicia.

La ley: ella otorga el privilegio de pobreza a todas las personas


que sean patrocinadas por determinadas instituciones, como la
Corporación de Asistencia Judicial; también la ley lo establece respecto
de los reos presos.

- Abogados y procuradores de turno:

Esta materia se encuentra regulada en los arts. 595 y siguientes


del C.O.T. Conforme a esas normas, corresponde a los tribunales
designar mensualmente a quienes deben servir un turno en forma
gratuita para atender a personas que gocen de privilegio de pobreza.
42

En los procesos criminales, si al momento de notificarse el auto


de procesamiento el reo no designa abogado, se le designará el de
turno, quien asumirá la defensa en forma gratuita si el encausado goza
de privilegio de pobreza.

Algunos han criticado esta institución expresando que ella sería


inconstitucional en atención a que constituiría una carga que se
establecería para los abogados y funcionarios judiciales.

d. - El desafuero :

Con la finalidad de evitar que se inicien procesos criminales


carentes de mayor fundamento en contra de parlamentarios, así como
de intendentes y gobernadores, que puedan entrabar las funciones de
éstos, la Constitución contempla el procedimiento de desafuero, el que
constituye un ante juicio que debe substanciarse ante la respectiva
Corte de Apelaciones, la que deberá examinar los antecedentes y
determinar si ha o no lugar a la formación de causa; A esta materia se
refieren los arts. 58 y 113 de la Constitución y los arts. 623 y siguientes
del C.P.P.

e. - Las visitas a los lugares de prisión y detención:

Tanto los jueces de letras con competencia en lo criminal, como


los ministros de corte pueden y deben efectuar visitas a los
establecimiento carcelarios, con el objeto de indagar respecto del trato
que se da a los reclusos, si se coarta su libertad de defensa, si se
prolonga indebidamente el proceso, etc. . A esta materia se refieren los
arts. 567 del C.O.T. respecto de la visita semanal de cárceles y los arts.
579 y siguientes, que se refieren a las visitas semestrales.

f. - Recurso contra la privación de la nacionalidad:

El artículo 12 de la Constitución establece que la persona


que se vea privada de su nacionalidad chilena por acto o resolución
administrativa podrá recurrir ante la Corte Suprema, la que resolverá en
pleno y como jurado.

B. - LAS FACULTADES DISCIPLINARIAS.

Estas facultades comprenden el conjunto de atribuciones que


tanto la Constitución como las leyes otorgan a los tribunales a fin de
mantener y resguardar el orden interno del Poder Judicial, corrigiendo
las faltas y abusos que pudieran cometerse tanto por parte de los
43

funcionarios judiciales como por las personas que comparezcan ante


ellos.

En primer lugar nos referiremos a estas facultades en lo que


dicen relación con personas ajenas al P. Judicial y luego respecto de los
funcionarios judiciales.

a) Respecto de personas ajenas al Poder Judicial:

Como todos los individuos que concurren a los tribunales, sean


abogados o no, pueden incurrir en conductas que atenten contra el
debido respeto que debe otorgarse a Jueces y Ministros, la ley, con el
objeto de mantener el decoro de estos magistrados y, sin perjuicio de las
normas penales que pudieren ser aplicables, ha otorgado a éstos la
facultad de imponer medidas disciplinarias frente a alguna falta de
respeto cometida en contra de ellos en el ejercicio de sus funciones. Los
jueces de letras pueden aplicar en estos casos medidas de
amonestación, multa y arresto. Las Cortes, por su parte, pueden
imponer además la medida de censura; tratándose de abogados, éstos
pueden ser además sancionados hasta con dos meses de suspensión
en el ejercicio de la profesión en todo el territorio nacional.

Tratándose de faltas de respeto cometidas en los escritos que se


presentan ante los tribunales, conforme al artículo 531 del C.O.T. los
jueces podrán adoptar las siguientes medidas:

1. - Devolver el escrito y no admitirlo mientras no se hayan tarjado


los pasajes abusivos;

2. - Ordenar al secretario que tarje esos pasajes, previa


transcripción en un libro que debe llevarse al efecto;

3. - Exigir que el escrito sea firmado por abogado, cuando la parte


no aparezca patrocinada por alguno;

4. - Apercibir al abogado o a la parte, según sea el caso, con la


aplicación de medida de suspensión en el ejercicio profesional o multa;

5. - Aplicar efectivamente la suspensión o la multa;

Conforme lo señala el artículo 546, estas facultades disciplinarias


deberán ser ejercidas especialmente cuando:
44

1) En el ejercicio profesional los abogados faltaren oralmente, por


escrito o de obra, el respeto debido a los funcionarios judiciales;

2) Cuando no obedecieren los llamados al orden que les formulen


en las alegaciones orales los jueces o funcionarios que presidan el
tribunal;

3) Cuando en la defensa de sus clientes faltaren a la cortesía que


deben guardar a sus colegas u ofendieren de manera grave e
innecesaria a las partes que tengan interés en el juicio.

b) Respecto de los funcionarios judiciales.

1) Facultades de los jueces de letras: (532- 533)

A los jueces de letras les corresponde mantener la disciplina


judicial en todo su territorio jurisdiccional, haciendo observar las leyes
relativas a la administración de Justicia y los deberes de los empleados
y demás personas que ejercen funciones concernientes a ella. Es decir,
tienen facultades disciplinarias respecto del Secretario, de los
empleados de secretaría y de los auxiliares de la administración de
justicia con excepción de los defensores públicos, ya que respecto a
ellos deben limitarse a poner los antecedentes en conocimiento de la
respectiva Corte de Apelaciones, la que resolverá; además, tratándose
de los notarios, esta atribución sólo la tienen los jueces de ciudad que
no sea asiento de Corte de Apelaciones y cuando esta última les ha
delegado la facultad correspondiente.

En el ejercicio de estas facultades disciplinarias los jueces


pueden imponer las siguientes medidas:

Amonestación privada, censura por escrito, multa y suspensión


de funciones hasta por un mes con goce de media remuneración,
cuando sea funcionario que goce de sueldo.

Las medidas disciplinarias impuestas por los jueces letrados son


susceptibles de ser apeladas ante la Corte de Apelaciones respectiva.

2) FACULTADES DE LAS CORTES DE APELACIONES:

Les corresponde mantener la disciplina judicial en todo el territorio


de su respectiva jurisdicción y sus facultades se extienden respecto de
la conducta ministerial de sus propios miembros, de sus fiscales, de los
45

jueces y auxiliares de la administración de Justicia y empleados de


secretaría.

Los arts. 544 y 545 del C.O.T. señalan que las facultades
disciplinarias deben ejercerse especialmente en los casos que ellos
enumeran, refiriéndose el primero a faltas que no dicen relación con las
substanciación de los juicios y el segundo a aquellas que se cometen en
la tramitación de los procesos.

(A) Faltas de carácter personal:

- Faltar el respeto debido a sus superiores jerárquicos;

- Faltar el respeto a otros empleados o funcionarios o a cualquier


persona que concurra al tribunal (abuso de poder).

- Ausentarse sin autorización del lugar en que ejerce sus


funciones, no concurrir a ellas o ser negligente en el cumplimiento de
sus deberes;

- Conducta moral reprochable que comprometa el decoro de su


ministerio;

- Contraer deudas por sumas desproporcionadas a sus recursos;

- Recomendar a otros jueces o tribunales negocios pendientes en


juicios;

- Respecto de los jueces de letras, cuando éstos no respetaren en


los nombramientos de síndicos, depositarios, peritos, martilleros, etc. un
orden sucesivo o cuando aparezca de manifiesto que en esos
nombramientos no se consulta el interés de las partes y la recta
administración de Justicia;

- Cuando infringieren las prohibiciones que les imponen las leyes.

(B) Faltas en la substanciación de los juicios:

- Cuando no dicten las resoluciones en los plazos que la ley


señala: mero trámite 24 horas; providencias que requieren estudio: 48
horas; resolución de incidentes: tres días; sentencias definitivas, según
el procedimiento.
46

- Cuando dictaren resoluciones innecesarias que importen


dilación en la tramitación de los juicios;

- Cuando las audiencias no se verifiquen por ausencia


injustificada del juez;

- Cuando se disponga o deniegue medidas precautorias que


manifiestamente corresponde negar o disponer y de ello se siguiere
perjuicio para la parte.

Las sanciones que pueden aplicar las Cortes de Apelaciones


conforme al artículo 537 son amonestación privada, censura por escrito,
pago de costas, multa y suspensión de funciones con goce de medida
remuneración hasta por cuatro meses.

Las medidas impuestas por las Cortes de Apelaciones son


susceptibles de ser apeladas para ante la C. Suprema.

C) FACULTADES DE LA CORTE SUPREMA.

La Corte Suprema tiene la plenitud de las facultades disciplinarias que


hemos señalado anteriormente y ella puede ejercerlas sobre todos los
tribunales de la República, con excepción del Tribunal Constitucional,
Tribunal Calificador de Elecciones, Tribunales Electorales Regionales y
Tribunales Militares en Tiempos de Guerra, por expresa disposición de
la Constitución.

La Corte Suprema tiene incluso facultades disciplinarias respecto


de su fiscal y de sus propios miembros. Las medidas que puede aplicar
son las mismas que las que pueden imponer las Corte de Apelaciones .

EJERCICIO DE LAS FACULTADES DISCIPLINARIAS.

Estas facultades las puede ejercitar el tribunal de oficio, es decir,


a su propia iniciativa, o a solicitud de parte.

(A) De oficio:

Todos los tribunales a que nos hemos referido, al tomar


conocimiento fehaciente de hechos o conductas que ameritan la
aplicación de sanciones disciplinarias, pueden hacerlo sin necesidad de
que alguien se los solicite.
47

(B) A solicitud de parte:

Tratándose de Jueces de Letras, el C.O.T. no contempla alguna


norma que establezca que las facultades disciplinarias podrán ser
ejercitadas por éstos a solicitud de parte; sin embargo, resulta obvio que
si un abogado o un particular cualquiera se ve afectado por la conducta
de algún funcionario judicial de la dependencia del Juez y se lo hace
presente a éste acompañando o proporcionando los antecedentes
correspondientes, el Juez podrá igualmente hacer uso de sus facultades
disciplinarias.

En lo que se refiere a las Cortes de Apelaciones, así como a la


Corte Suprema, el C.O.T. contiene normas expresas al respecto,
consagradas fundamentalmente en los artículos 536, 537, 548, 549 y
551, disposiciones que se encuentran complementadas por el Auto
Acordado de la Excma. Corte Suprema sobre recurso de queja. En estas
disposiciones se consagra la queja disciplinaria o queja propiamente tal
y el recurso de queja.

Queja disciplinaria:

Toda persona que resulte afectada por alguna falta o abuso


cometida por un funcionario judicial, siempre que ella no se haya
cometido en el pronunciamiento de una resolución, puede recurrir ante
el superior jerárquico respectivo, a fin de que éste ponga pronto remedio
a la infracción y sancione al funcionario que haya incurrido en ella.

Estas quejas son conocidas por el tribunal pleno, el que resuelve


previo informe del funcionario afectado. Estas quejas pueden
interponerse verbalmente o por escrito, dentro del plazo de 60 días de
ocurridos los hechos que la motivan.

Recurso de queja:

Es aquel medio del cual disponen las partes afectadas por la falta
o abuso grave en que haya incurrido un tribunal unipersonal o colegiado
en el pronunciamiento de sentencias definitivas o interlocutorias que
pongan término al juicio o hagan imposible su continuación y que no
sean susceptibles de recurso alguno de carácter ordinario o
extraordinario, a fin de que el superior jerárquico respectivo (Corte
Suprema, Corte de Apelaciones) la corrija, poniendo pronto remedio al
mal corrigiendo esa sentencia abusiva y aplicando alguna medida
disciplinaria.
48

La diferencia fundamental que existe entre la queja propiamente


tal y el recurso de queja es que a través de la primera se puede
reclamar respecto de cualquier actuación de un funcionario judicial en
que se haya cometido alguna falta o abuso; a través del recurso de
queja, en cambio, se reclama de alguna sentencia de las señaladas en
las que se haya cometido esa falta o abuso grave.

Como en la práctica se hacía mal uso de este recurso, ya que la


mayoría de las veces él se interponía sólo porque la resolución de que
se trataba había sido adversa a la parte, es decir, se utilizaba en la
misma forma que un recurso de apelación, la ley 19.374 de 18 de
febrero de 1995 modificó las normas relativas a este recurso
estableciendo que sólo procede respecto de las sentencias definitivas e
interlocutorias que pongan término al juicio o hagan imposible su
continuación y que no sean susceptibles de algún otro recurso procesal.
Antes podía recurrirse de queja en contra de cualquier resolución, lo que
traía como consecuencia que se desvirtuara la norma general conforme
a la cual, salvo excepciones precisas, las resoluciones de las Corte de
Apelaciones son inapelables. En la práctica las sentencias de las Corte
de Apelaciones normalmente eran recurridas de queja y cuando eran
acogidas la norma general es que sólo se dejaba sin efecto la resolución
que motivaba el recurso, sin que se aplicara a los que la dictaron alguna
medida disciplinaria; ello en atención a que normalmente se trataba de
un criterio diferente para la apreciación de los hechos y el derecho.

Con la reforma en la actualidad si se acoge un recurso de queja


necesariamente debe aplicarse una medida disciplinaria.

Paralelo entre la queja y el recurso de queja:

(1) A través de la queja se solicita sólo la aplicación de alguna


medida disciplinaria por haber incurrido el funcionario en alguna falta o
abuso; en el recurso de queja se persigue además que se deje sin
efecto una determinada resolución.

(2) La queja puede presentarse verbalmente o por escrito sin


mayores formalidades; el recurso, en cambio, siempre deberá deducirse
por escrito y deberá cumplir con diferentes formalidades, como el
acompañar certificado de la fecha de dictación de la resolución, etc.

(3) La queja puede ser deducida dentro del plazo de 60 días de


ocurridos los hechos que la motivan; en cambio el recurso deberá
interponerse dentro del plazo de cinco días, contados desde la fecha de
notificación de la resolución en cuestión;
49

(4) La queja propiamente tal siempre debe ser conocida por el


tribunal pleno; el recurso de queja es de competencia de cada sala, pero
si él es acogido, ella ordenará pasar los antecedentes al tribunal pleno
para los efectos de que éste resuelva la medida disciplinaria que
corresponde aplicar.

(C) Requerimiento del Presidente de la República:

Conforme a lo dispuesto en el artículo 32 N. 15 de la Constitución,


al Presidente de la República le corresponda velar por la conducta
ministerial de los miembros del Poder Judicial y, en el ejercicio de esta
atribución puede requerir a la Corte Suprema para que ella, si lo estima
procedente, declare el mal comportamiento de un funcionario
determinado; también el Presidente de la República puede requerir al
Ministerio Público para que éste solicite las medidas disciplinarias.

(D) Requerimiento del Ministerio Público:

De acuerdo con el artículo 353 del C.O.T., corresponde al Fiscal


de la Corte Suprema vigilar la conducta ministerial de los jueces y
empleados judiciales, debiendo dar cuenta de las anomalías que notare
a la Corte Suprema, a fin de que ésta haga uso de las facultades
disciplinarias que proceden, si lo estima pertinente.

Medios indirectos del ejercicio de las atribuciones disciplinarias:

(1) Las visitas:

En términos generales, las visitas están constituidas por el


ejercicio de las funciones fiscalizadoras que deben efectuar los jueces y
ministros a los oficios servidos por los auxiliares de la administración de
justicia o a los tribunales, a fin de velar por el correcto desempeño de las
funciones de estas personas.

Existan además casos en los cuales se designa "Ministro en


visita" pero no para el ejercicio de funciones disciplinarias, sino que
jurisdiccionales; en estos casos que el designado asume el
conocimiento de algún proceso determinado en reemplazo del juez
competente, por razones fundadas en la trascendencia o complejidad de
algún proceso criminal determinado (artículo 560 N. 1 y 2).

Estas visitas pueden ser de carácter ordinario o extraordinario.

a) Visitas ordinarias:
50

- Cada tres años un Ministro de la Corte de Apelaciones


respectiva debe constituirse en cada juzgado de letras de la jurisdicción,
con el objeto de inspeccionar y vigilar el funcionamiento de ellos. Aquí
debe revisar los archivos, interiorizarse por los medios que estime
prudentes de la conducta de los jueces y demás funcionarios, y
escuchar las quejas que pudieran formularse en contra de ellos. En este
caso el visitador podrá incluso aplicar medidas disciplinarias que se
cumplirán de inmediato, sin perjuicio de lo que posteriormente resuelva
la Corte de Apelaciones al respecto;

- Cada dos meses el juez de letras debe visitar la secretaría de su


tribunal y revisar todos los libros que ahí se llevan; también deben visitar
a los notarios, conservadores y archiveros. En las ciudades asiento de
Corte de Apelaciones estas visitas deben realizarlas los ministros de la
Corte de Apelaciones por lo menos dos veces en el año y dicha visita no
sólo abarca la secretaría, sino que el juzgado completo.

b) Visitas extraordinarias:

Estas pueden ser dispuestas por la respectiva Corte de


Apelaciones en todos aquellos casos en que estime que es necesario
para el mejor servicio judicial y, fundamentalmente cuando sea
necesario investigar hechos que se refieren a la conducta funcionaria de
los jueces, así como cuando hubiere retardo notable en el despacho de
procesos.

Al acordarse una visita extraordinaria el tribunal pleno deberá


señalar en forma precisa la finalidad y extensión de la misma así como
las facultades que se otorgan al visitador.

(2) Estados y publicaciones:

Los tribunales deben remitir en forma periódica informes a sus


superiores jerárquicos respecto de los procesos que tienen a su cargo,
así como el estado de los mismo; nómina de las sentencias dictadas y
en estado de serlo, así como de las visitas practicadas por ellos.

Según el resultado de estos informes, las Cortes deberán adoptar


las medidas pertinentes.

Los jueces deben remitir los siguientes estados:

(a) Jueces del crimen:


51

- Semanalmente una nómina de los reos presos de su tribunal;

- Mensualmente una nómina de las causas falladas y de las que


se encuentran en estado de serlo;

- Bimestralmente una nómina de todos los procesos en


tramitación, con indicación del estado procesal en que se encuentran;

(b) Jueces civiles:

- Mensualmente estado de causas falladas y en estado de serlo;

(3) La cuenta de los relatores:

De acuerdo con el artículo 373 del C.O.T., los relatores, antes de


comenzar la relación, deben dar cuenta de todo vicio u omisión
sustancial que notaren en los procesos, así como de toda falta o abuso
que aparezca del expediente.

C) FACULTADES ECONOMICAS:

Facultades económicas o de orden interno son aquellas en virtud


de las cuales el Poder Judicial, por intermedio de sus órganos
correspondientes, expide disposiciones de carácter general para la
buena administración de Justicia. Con el ejercicio de estas facultades se
tiende a obtener un mejor y más eficaz servicio judicial. Estas facultades
económicas se ejercen fundamentalmente a través de los siguientes
medios:

a) La dictación de autos acordados;

b) La cuenta que debe dar el P. D. la C. S el primer día hábil de


marzo al inaugurar el año judicial, respecto de la marcha de la
administración de Justicia; en esta ocasión igualmente debe dar cuenta
de las dificultades que se haya observado en la inteligencia y aplicación
de las leyes así como de los vacíos que se haya advertido.

c) Confección del Escalafón Judicial;

d) Confección de ternas y quinas para nombramiento de


funcionarios judiciales;

e) Calificaciones de los funcionarios;


52

f) Facultad de acordar traslados y permutas

CAPITULO IV: LOS EQUIVALENTES JURISDICCIONALES

Son todos aquellos medios a los cuales la ley les reconoce la


aptitud de solucionar conflictos entre partes, sin necesidad de recurrir a
una sentencia y, en algunos casos, incluso sin necesidad de recurrir a
un proceso.

A) La Conciliación: (262- 268)

a) Concepto:

Es un equivalente jurisdiccional a través del cual se logra la


solución de un conflicto suscitado entre partes, mediante acuerdo entre
ellas, obtenido en un proceso con la participación activa del juez.

b) Características:

(1) Sólo puede producirse una vez iniciado un proceso;

(2) En ella el juez tiene una participación activa;

(3) Puede ser de carácter voluntaria o establecida como trámite


obligatorio por la ley;

(4) En la gestión de conciliación el juez puede adelantar opinión


sobre un posible fallo futuro de no producirse acuerdo entre las partes,
lo que no lo inhabilita para seguir conociendo del asunto;

(5) Puede producirse en todo juicio civil, salvo en aquellos casos


expresamente exceptuados por la ley y, en general, en aquellos en que
se encuentra comprometido el interés público;

(6) La conciliación se estimará como sentencia ejecutoriada para


todos los efectos legales;

c) Durante la substanciación del proceso, el juez se encuentra


facultado para llamar a las partes a un audiencia o comparendo, con el
objeto de conversar sobre la posible solución del litigio por acuerdo
directo entre los contendores. A estos comparendos pueden comparecer
las partes por sí o representadas por sus abogados, pero el juez puede
disponer la comparecencia personal de las partes mismas. En el
53

comparendo el juez sugiere a las partes una posible forma de acuerdo,


pudiendo incluso adelantar opinión a fin de obtener este acuerdo. Si las
partes llegan a un acuerdo, éste pasará a tener el carácter de sentencia
definitiva ejecutoriada. Si el acuerdo no se produce, el juicio sigue
adelante.

Si bien, por regla general el llamado a conciliación es facultativo


para el juez, existen algunos casos en que constituye un trámite
obligatorio del proceso, como por ejemplo en el juicio ordinario de mayor
cuantía, en los juicios laborales, de arrendamiento, de mínima cuantía,
así como en los juicios criminales que versan sobre injurias o calumnias.

B) El Avenimiento:

Tanto en la doctrina como en la legislación extranjera no se hace


distingo entre conciliación y avenimiento; incluso nuestra legislación
utiliza en muchos casos la palabra avenimiento para aludir a la
conciliación, especialmente cuando se refiere a casos de conciliación
obligatoria.

El avenimiento se diferencia de la conciliación en que él se


obtiene extrajudicialmente, sin intervención alguna del Juez, el que toma
conocimiento de su existencia a través de una presentación que
efectúan los litigantes de común acuerdo. En estos casos el juez se
limita a tener presente el avenimiento y a dar por terminado el juicio en
mérito de él.

Para que el avenimiento tenga valor de equivalente jurisdiccional


es necesario que el tribunal tome conocimiento de su existencia en la
forma antes señalada.

C) La transacción:

Conforme a lo dispuesto en el artículo 2. 446 del Código Civil, la


transacción es un contrato por el cual las partes ponen término
extrajudicialmente a un litigio pendiente o precaven un litigio eventual.
La doctrina y la jurisprudencia agregando otro requisito: "que las partes
se efectúen concesiones recíprocas".

Conforme al artículo 2. 460 del Código Civil, la transacción


produce efectos de cosa juzgada, por lo que indudablemente equivale a
una sentencia ejecutoriada.
54

Se diferencia de la conciliación y del avenimiento en que ella es


eminentemente extrajudicial, toda vez que no requiere de la existencia
de algún proceso ni menos de la intervención de algún juez. En caso de
que exista un proceso, es conveniente acompañar a él copia de la
transacción a fin de que el tribunal tome conocimiento de su existencia
y, consiguientemente del hecho de haberse puesto término al litigio en
esa forma.

Como la transacción es extrajudicial, ara que ella pueda hacerse


valer como título ejecutivo es menester que conste por escritura pública.

D) El Sobreseimiento definitivo:

En materia penal, en muchos casos no es necesario esperar el


término del proceso a través de una sentencia definitiva para que un
inculpado sea declarado libre de responsabilidad en el hecho que se le
ha atribuido. Así, el artículo 408 del Código de Procedimiento Penal
señala las causales en las que puede fundarse éste, como por ejemplo
el hecho de que se establezca que la conducta no es constitutiva de
delito.

El sobreseimiento definitivo se funda en el principio de economía


procesal y, conforme a lo señalada por el artículo 418 del C.P.P., pone
término al juicio y tiene autoridad de cosa juzgada.

E) La Sentencia Extranjera:

Para algunos autores es un equivalente jurisdiccional en aquellos


casos en que nuestra legislación le da valor, porque reemplaza a la
sentencia del país en el cual se cumplirá. A nuestro juicio, aunque sea
extranjera ella siempre será sentencia.

CAPITULO V EL ORGANO JURISDICCIONAL O TRIBUNAL

Concepto: es el órgano público que ejerce jurisdicción.

A. - Clasificaciones:

1. - Según la materia de la cual conocen o la calidad de las


personas que en ellos intervienen:
55

a) Tribunales ordinarios:

Conforme lo señala el artículo 5. del C.O.T. son aquellos a


quienes corresponde el conocimiento de todos los asuntos judiciales que
se promuevan en el orden temporal dentro del territorio de la República,
cualquiera que sea su naturaleza o la calidad de las personas que en
ellos intervengan, salvo las excepciones legales y constitucionales. Aquí
encontramos los Juzgados de Letras, Las Cortes de Apelaciones y la
Corte Suprema;

b) Tribunales especiales:

Son aquellos que conocen exclusivamente de las asuntos que,


por su naturaleza o por la calidad de las personas que en ellos
intervienen, el legislador les ha encomendado expresamente.

Aquí quedan comprendidos los Juzgados de Policía Local, Los


Juzgados de Letras de Menores, los Juzgados de Letras del Trabajo,
Los Tribunales Militares, La Contraloría General de la República
respecto de los juicios de cuentas; el Director Regional de Impuestos
Internos en asuntos contencioso tributarios, etc.

c) Tribunales arbitrales:

Son aquellos que conocen exclusivamente de las materias para


las cuales han sido designados por las partes o por el tribunal ordinario
en subsidio, en aquellos casos en los cuales la ley faculta su
establecimiento o lo impone; ej. : partición de bienes.

2. - Según si se componen de uno o más jueces:

Tribunales unipersonales (los juzgados) y colegiados (las Cortes).

3. - Según los fundamentos de las sentencias que dictan:

Tribunales de Derecho: constituyen la regla general en Chile y


son todos los que deben resolver los asuntos sometidos a su
conocimiento conforme a la ley;

Tribunales de equidad: son aquellos que resuelven cada caso


conforme a su íntima convicción: los jueces árbitros arbitradores.

4. - Según su duración:
56

a) Tribunales permanentes: son aquellos que se encuentran


siempre en funcionamiento para el conocimiento de asuntos de su
competencia; (regla general).

b) Tribunales accidentales: son los que nacen para conocer de un


asunto determinado, como por ejemplo los árbitros;

5. - Según la preparación jurídica de sus miembros:

a) Tribunales letrados: constituyen la regla general;

b) Tribunales legos: constituyen la excepción; por ejemplo los


juzgados de Policía Local servidos por los alcaldes;

6. - Según su función:

a) Tribunales substanciadores o tramitadores: son aquellos que


substancian un proceso pero que no dictan la sentencia;

b) Tribunales sentenciadores: son los que dictan las sentencias


en asuntos tramitados por los substanciadores;

c) Tribunales mixtos: realizan ambas funciones y constituyen la


regla general;

7. - Según su jerarquía:

a) Tribunales superiores: C. Suprema, C. de Apelaciones y Cortes


Marciales;

b) Tribunales inferiores: los restantes.

8. - Según el momento en el cual toman conocimiento del asunto:

a) De primera instancia: (instancia: son aquellas etapas de un


proceso en el cual el tribunal conoce los hechos y el derecho) les
corresponde propiamente la instrucción del proceso; son los jueces de
letras, de policía local, etc. en algunos casos también las Cortes.

b) De segunda instancia: su función básica es la de revisar los


procesos substanciados y fallados por los jueces a través del
57

conocimiento del recurso de apelación. Son fundamentalmente las Corte


de Apelaciones ;

c) De casación: a través del recurso de casación se revisa la


correcta aplicación del derecho tanto en la tramitación del proceso
(casación en la forma) como en cuanto a la resolución del fondo del
asunto (casación en el fondo). es la función principal de la Corte
Suprema, a la que también se conoce en otros países con el nombre de
Corte de Casación.

B) BASES ORGANICAS DEL PODER JUDICIAL Y BASES DEL


EJERCICIO DE LA JURISDICCION.

Son los principios conforme a los cuales se encuentran


organizados los tribunales y se regula el ejercicio de la jurisdicción.

1. - Principio de la legalidad:

a) En el aspecto orgánico:

La organización de los tribunales se encuentra establecida en la


Constitución, fundamentalmente en los arts. 73, 74 y 75, en los cuales
consagra a) la existencia de los tribunales; b) normas básicas referentes
al nombramiento de los jueces y c) que la organización y atribuciones de
los tribunales será determinada a través de una ley orgánica
constitucional, disponiendo el artículo 5. transitorio que mientras se dicta
esa ley hará las veces de tal el actual C.O.T.

b) En el aspecto funcional:

En el ejercicio de sus funciones jurisdiccionales los tribunales


deben actuar dentro del marco que la ley les señala; en Chile los
tribunales son de Derecho en un doble aspecto:

- Sólo pueden ejercer su potestad en los asuntos y dentro del


territorio que la ley les ha asignado, como lo dispone el artículo 7 del
C.O.T. aplicando al Poder Judicial la norma constitucional del artículo 6
en relación con el 7, preceptos constitucionales conforme a los cuales
los órganos del estado deben someter su acción a la Constitución y a las
normas dictadas conforme a ella, siendo nula toda actuación que exceda
el ámbito de la competencia que le ha otorgado la Constitución o la ley,
58

cualesquiera sea la razón que haya tenido para ello, como se desprende
de la frase "ni aún a pretexto de circunstancias extraordinarias".

- El ejercicio de la jurisdicción debe efectuarse conforme a las


normas que señalan la Constitución y la ley, debiendo fallar las causas
con estricta sujeción al mérito del proceso.

Al respecto el artículo 76 de la Constitución dispone que los


jueces son personalmente responsables de "falta de observancia en
materia sustancial de las leyes que reglan el procedimiento".

Además, entre normas legales que consagran el principio de


legalidad en materia de procedimiento podemos citar el artículo 10 del
C.O.T., el que al señalar que los tribunales no pueden excusarse de
ejercer su autoridad ni aun a falta de ley que resuelva la contienda está
partiendo de la base que lo normal es que exista ley conforme a la cual
debe resolver; los arts. 170 del C.P.C. y 500 del C.P.P., que señalan los
requisitos de las sentencia indican entre ellos que debe señalarse las
normas legales conforme a las cuales se dicta el fallo; el artículo 767 del
C.P.C. se refiere al recurso de casación en el fondo señalando que éste
puede interponerse contra sentencia dictada con infracción de ley; por
su parte, el 768 del C.P.C. al señalar las causales de casación en la
forma enumera una serie de infracciones a las normas de procedimiento
y de competencia.

Este principio de legalidad se encuentra resguardado en nuestro


ordenamiento jurídico precisamente a través del recurso de casación a
que hemos aludido, así como a través del recurso de protección de
garantías constitucionales, ya que éste puede interponerse cuando se
vulnere la garantía constitucional del artículo 19 N. 3 en cuanto señala
que nadie puede ser juzgado sino por un tribunal establecido con
anterioridad por la ley.

Por otra parte, el Código Penal sanciona como delitos en los arts.
223 y siguientes a los miembros de los tribunales de justicia cuando
fallaren a sabiendas contra ley expresa, cuando por negligencia
inexcusable dictaren sentencia manifiestamente injusta en causa civil o
criminal; cuando a sabiendas contravinieren las leyes que regulan la
substanciación de los juicios en términos de producir nulidad.

Por más que alguna disposición legal aparezca injusta, el juez se


encuentra obligado a aplicarla.

2. - Principio de independencia:
59

Para asegurar que sean los tribunales los que realmente


resuelvan los conflictos a través de las resoluciones que ellos
pronuncian, es indispensable que gocen de una efectiva independencia
desde dos puntos de vista:

- Independencia del órgano mismo, en forma tal que sus


resoluciones no puedan ser dejadas sin efecto por una autoridad no
jurisdiccional.

- Independencia de la persona de los jueces, de modo que las


resoluciones que pronuncien sean el reflejo del convencimiento que
ellos han adquirido a través del procedimiento legal respectivo y no la
consecuencia de presiones de terceros.

La Independencia del Poder Judicial en los dos aspectos antes


indicados garantiza una efectiva existencia del Estado de Derecho; dada
su importancia, ella se encuentra consagrada en disposiciones
constitucionales y legales:

a) Normas constitucionales:

- El artículo 73 inciso 1. de la Constitución señala que "La facultad


de conocer, juzgar y hacer ejecutar lo juzgado corresponde
exclusivamente a los tribunales establecidos por la ley" y que "Ni el
Presidente de la República, ni el congreso pueden, en caso alguno,
ejercer funciones judiciales, avocarse causas pendientes, revisar los
fundamentos o contenido de sus resoluciones o hacer revivir procesos
fenecidos”. Esta última parte no es sino una aplicación en relación con el
Poder Judicial del principio general señalado en el artículo 7. inciso . 2.,
conforme al cual "Ninguna magistratura puede atribuirse otra autoridad o
derechos que los que la Constitución o las leyes expresamente le han
conferido".

- El artículo 77 de la Constitución que establece el principio de


inamovilidad de los jueces, que veremos más adelante.

- La inviolabilidad de la persona de los jueces, los que, conforme


al artículo 78 de la Constitución no pueden ser aprehendidos sin orden
de autoridad competente, salvo el caso de crimen o simple delito
flagrante y, en este caso de excepción, para el solo efecto de ponerlos
de inmediato a disposición del tribunal competente.
60

b) Disposiciones legales:

- El artículo 1. del C.O.T. que señala igualmente que la facultad


de conocer de las causas civiles y criminales, de juzgarlas y de hacer
ejecutar lo juzgado corresponde exclusivamente a los tribunales
establecidos por la ley;

- El artículo 12 del C.O.T. establece que El Poder Judicial es


independiente de toda otra autoridad en el ejercicio de sus funciones;

- El artículo 222 inciso . 2. del Código Penal sanciona al empleado


del orden administrativo que se arrogare atribuciones judiciales o
impidiere la ejecución de alguna resolución dictada por tribunal
competente.

Aspectos que atentan contra el principio de independencia:

a) Ausencia de policía judicial:

Los tribunales civiles y criminales requieren necesariamente de la


policía para el cumplimiento de las resoluciones que dictan y,
especialmente en el caso de los jueces del crimen, para la práctica de
las diligencias investigatorias que deben disponer para el
esclarecimiento de los hechos. Las policías de Carabineros e
Investigaciones dependen fundamentalmente del Poder Ejecutivo.

Si bien la Constitución establece que en el artículo 73 "la


autoridad requerida deberá cumplir sin más trámite el mandato judicial" y
que "los tribunales que integran el Poder Judicial podrán impartir
órdenes directas a la fuerza pública", como los funcionarios policiales
dependen del Ejecutivo, éstos en muchos casos carecen de la
independencia necesaria para los efectos de cumplir las órdenes
judiciales si alguna autoridad administrativa les señala que no deben
cumplirlas. Si se estableciera una policía que dependiera
exclusivamente del Poder Judicial, no se producirían estos problemas.

b) Ausencia de independencia económica:

El Poder Judicial disponer de los recursos económicos que el


Poder Ejecutivo pone a su disposición y no cuenta con una parte del
presupuesto nacional que le sea asignada libremente, en forma tal que
pueda efectivamente satisfacer las necesidades materiales que exige el
funcionamiento de los juzgados. Incluso las remuneraciones de los
miembros del P. Judicial son fijadas por ley de iniciativa exclusiva del P.
61

de la República. A este respecto cabe señalar que el artículo 59 de la


Constitución señala que los parlamentarios percibirán una renta igual a
la de un Ministro de Estado, incluidas todas las asignaciones que a
éstos correspondan, pero nada dice respecto del Poder Judicial.

Este punto es de gran importancia, ya que incluso puede


interferirse la independencia obligando a los jueces a renunciar a sus
cargos si no se les reajusta sus ingresos. Como ejemplo práctico
podemos señalar que en la época de la Unidad Popular se aumentó las
remuneraciones de los empleados judiciales y no de los magistrados en
forma tal de que en algunos casos se llegó a absurdos de que
empleados antiguos ganaran más que los jueces.

3. - Principio de inamovilidad:

De acuerdo con el artículo 77 de la Constitución, los jueces


permanecerán en sus cargos mientras dure su buen comportamiento.
Ello constituye un complemento del principio de Independencia, ya que
no se concibe esta última si el juez puede ser removido en cualquier
momento sin causa justificada.

Esta inamovilidad, en todo caso, no es de carácter absoluto, ya


que los Ministros y Jueves pueden ser removidos de sus cargos en los
siguientes casos:

a) Si el Senado acoge una acusación constitucional formulada por


la Cámara de Diputados en contra de miembros de los tribunales
superiores de Justicia por notable abandono de sus deberes, de acuerdo
con lo dispuesto en el artículo 48 N. 2 letra c) de la Constitución, en
relación con el artículo 49.

Aquí es necesario tener presente que el "notable abandono de


deberes “no debe decir relación con el contenido de resoluciones
dictadas por los magistrados, toda vez que ello se encuentra en
contraposición con las normas a que nos hemos referido anteriormente
relativa a la independencia.

Esta facultad de las cámaras del congreso debe ser ejercida en


forma cuidadosa y conforme al real espíritu de la Constitución y no como
forma de remover a los magistrados por razones de orden político o de
otra naturaleza. El mal uso de esta atribución puede traer como
consecuencia un quiebre del estado de derecho.
62

b) El juicio de amovilidad contemplado en los arts. 338 y 339 del


C.O.T., el cual tiene por objeto obtener la remoción de algún magistrado
por haber incurrido en conductas que lo ameriten. En la actualidad este
procedimiento ha perdido toda aplicación práctica en atención a que las
cortes, especialmente la Corte Suprema disponen de otros medios más
expeditos para proceder a la remoción que veremos a continuación.

c) Por remoción acordada por la Corte Suprema conforme al


artículo 77 inciso 3. de la Constitución que dispone que "En todo caso,
por requerimiento del P. de la R., a solicitud de parte interesada, o de
oficio, podrá declarar que los jueces no han tenido buen comportamiento
y, previo informe del inculpado y de la Corte de Apelaciones respectiva,
acordar su remoción por la mayoría del total de sus componentes. "

d) Las calificaciones anuales:

Todos los años se efectúa una calificación de todos los


funcionarios del Poder Judicial. Conforme a los antecedentes que
existan puede calificarse a estos funcionarios en cuatro listas; aquellos
que resulten calificados en lista 4 o por dos veces consecutivas en lista
3 y, siempre que esas calificaciones sean efectuadas con el voto de la
mayoría de los miembros en ejercicio de la Corte Suprema, es decir, no
sólo la mayoría de aquellos que estén presentes al momento de la
calificación.

e) Cesación de funciones por cumplir 75 años de edad; de


acuerdo con el artículo 77 inciso 2. los jueces y ministros cesan en sus
funciones al cumplir 75 años de edad; en todo caso esta norma no rige
respecto de quienes eran ministros al momento de entrar en vigencia la
Constitución de 1980 conforme a la disposición 8a transitoria.

4. Principio de responsabilidad:

En términos generales podemos señalar que la responsabilidad


es la aptitud legal de un sujeto de derecho para asumir las
consecuencias de sus actos.

Teniendo en consideración que los jueces son independientes e


inamovibles, resulta necesario, a fin de evitar todo posible abuso de
poder en el ejercicio de sus funciones, el establecimiento de
mecanismos encaminados a asegurar que esa función sea
desempeñada correctamente, dentro de los marcos señalados por la ley.
63

Los jueces, al igual que todos los habitantes de la República, se


encuentra sujetos a la responsabilidad común, sea ésta de carácter civil
o penal. Además de esa responsabilidad, atendida la función que
desempeñan, se encuentran sujetos a otras responsabilidades que son:
a) La política o constitucional, b) la responsabilidad administrativa y c) la
responsabilidad ministerial civil y penal.

a) Responsabilidad política o constitucional:

Ella se encuentra establecida en el artículo 48 inciso 2. acápite c)


en relación con el artículo 49, ambos de la Constitución, disposiciones
que establece que los miembros de las Cortes de Apelaciones y de la
Corte Suprema, es decir, los miembros de los Tribunales Superiores de
Justicia, pueden ser sometidos a juicio político por notable abandono de
sus deberes. El juicio político se inicia con la acusación que deben
formular no menos de diez ni más de veinte diputados, seguida de la
resolución de la Cámara de Diputados que se pronuncia al respecto
declarando si ha o no lugar a esa acusación, para que en caso positivo
pase ésta al Senado, el que conociendo como jurado deberá dictar
sentencia acogiendo o rechazo la acusación. En caso de ser acogida la
acusación por la Cámara los ministros quedan suspendidos de sus
funciones y si el senado resuelve que el acusado es responsable de
notable abandono de sus deberes, queda removido del cargo.

Como hemos señalado anteriormente, por notable abandono


debe entenderse la existencia de omisiones de consideración, dignas de
nota, en las que hayan incurrido los magistrados en el ejercicio de sus
funciones jurisdiccionales.

b) Responsabilidad ministerial:

Es aquella que emana de las conductas ilícitas que puedan llevar


a cabo los jueces en el ejercicio de sus funciones, pudiendo ser tanto de
carácter delictual como cuasidelictual, penal y civil.

(I) Penal: El artículo 76 de la Constitución señala que "los jueces


son personalmente responsables por los delitos de cohecho, falta de
observancia en materia sustancial de las leyes que reglan el
procedimiento, denegación y torcida administración de Justicia y, en
general, de toda prevaricación en que incurran en el ejercicio de sus
funciones"'.

Esta norma es repetida y complementada por el artículo 324 del


C.O.T. que dispone que la perpetración de esas conductas ilícitas los
deja sujetos al castigo que corresponda conforme al Código Penal,
64

señalando además que no es aplicable a los miembros de la Corte


Suprema en lo relativo a la falta de observancia de las leyes que reglan
el procedimiento ni en cuanto a la denegación de Justicia ni a la torcida
Administración de Justicia.

Se ha discutido doctrinariamente la constitucionalidad del


precepto del C.O.T. en la parte que limita esta responsabilidad respecto
de los miembros de la Corte Suprema ; sin embargo, al efecto debe
tenerse presente que el artículo 76 de la Constitución en su inciso 2.
señala textualmente "tratándose de los miembros de la Corte Suprema
la ley determinará los casos y el modo de hacer efectiva esa
responsabilidad “con lo que está aludiendo precisamente al artículo 324
del C.O.T. que señala los casos en que debe hacerse efectiva la
responsabilidad ministerial de los miembros del alto tribunal.

La razón de esta excepción radica en que no existe tribunal


superior a ella que pueda entrar a calificar la forma como debe aplicarse
las normas de procedimiento ni como deben ser resueltos los asuntos
controvertidos; por esta razón el constituyente y el, legislador han
preferido presumir que los miembros de la Corte Suprema no incurren
en este tipo de conductas, teniendo además presente que el buen
comportamiento se encuentra por otra parte controlado a través del
juicio político.

Los artículos 223 y siguientes del Código Penal contemplan los


delitos de prevaricación.

(II) Civil:

El juez con su conducta ministerial puede incurrir en delitos o


cuasidelitos que causen perjuicios a una persona determinada; por esta
razón el artículo 325 del C.O.T. dispone que el juez delincuente será
además civilmente responsable de los daños estimables en dinero que
con su delito hubiere causado y el artículo 326 agrega que la misma
responsabilidad civil afectará al juez si el daño fuere causado por un
cuasidelito.

Se ha discutido si esta responsabilidad civil de los jueces existe


sólo cuando el daño causado es consecuencia de un delito o cuasidelito
penal o si también se extiende a aquellas situaciones en que sólo existe
delito o cuasidelito de orden civil. A nuestro juicio esta responsabilidad
también se extiende a esta última situación, por cuanto la ley no los ha
exceptuado de esta responsabilidad a través de una norma expresa.

MECANISMOS PARA EVITAR ABUSOS:


65

Como lo normal en los juicios es que el juez deba dar la razón a


una de las partes en conflicto, la que resulta vencida va a sentirse
perjudicada por el juez, por lo que es necesaria la existencia de un
mecanismo de resguardo para evitar que los jueces se vean
continuamente afectados por procesos en los que se pretenda hacer
efectiva su responsabilidad. Por ese motivo, la ley ha tomado las
siguientes medidas de resguardo:

(1) Examen de Admisibilidad:

De acuerdo con el artículo 328 del C.O.T., ninguna acusación o


demanda civil entablada en contra de un juez para hacer efectiva su
responsabilidad penal o civil podrá tramitarse sin que previamente sea
calificada de admisible por el juez o tribunal que es llamado a conocer
de ella, procedimiento que se denomina "querella de capítulos" y se
encuentra regulado en los artículos 623 y siguientes del C.P.P.

Este antejuicio, que reviste el carácter de garantía para los jueces


por expresa disposición del artículo 623 del C.P.P., tiene por objeto
hacer efectiva la responsabilidad criminal por actos ministeriales, no
aludiendo a la responsabilidad civil.

La doctrina nacional ha sostenido que tratándose de


responsabilidad civil debe existir una gestión previa ante el mismo juez
que debe conocer del asunto, cuestión que debe substanciarse
conforme a las normas de los incidentes.

A nuestro juicio, siguiendo la opinión del profesor Mario


Mosquera, en la especie existe un vacío o laguna legal, el que se puede
integrar convenientemente, aplicando por analogía las normas del
C.P.C. referentes al juicio de amovilidad, en forma tal de que el juicio se
substancie conforme as las normas del procedimiento sumario ante el
ministro del fuero que corresponda. Esta tesis se sostiene en las
siguientes razones:

a) Que conforme a los arts. 50 N° 4, 51 N° 2, 53 N° 2 del C.O.T.,


de las acusaciones o demandas civiles que se entablan en contra de los
jueces para hacer efectiva su responsabilidad ministerial deben conocer
tribunales unipersonales de excepción, como un Ministro de Corte de
Apelaciones, P. Corte de Apelaciones de Santiago o un Ministro de la
Corte Suprema según la categoría del juez demandado;

b) Porque los incidentes son cuestiones accesorias a un juicio, no


pudiendo hablarse de que exista una cuestión accesoria antes de que
exista un juicio principal.
66

b) Existencia de sentencia ejecutoriada:

De acuerdo con el artículo 329 del C.O.T., para que pueda


hacerse efectiva la responsabilidad ministerial del juez la causa en la
que se cometió el hecho agraviante debe estar afinada o terminada

c) Que se hayan deducido oportunamente los recursos legales:

El artículo 330 del C.O.T. prescribe que para que pueda


deducirse acusación o demanda por actos ministeriales es necesario
que se hayan entablado oportunamente los recursos que la ley franquea
para reparar el agravio (apelación, casación).

d) Que se deduzca en el plazo de seis meses:

El mismo artículo 330 establece que debe reclamarse dentro de


seis meses de notificado el reclamante de la sentencia firme recaída en
el proceso en el cual se ha causado el agravio o respecto de terceros
afectados dentro del plazo de seis meses de la dictación de la sentencia
firme.

Actuación de oficio:

Por último, el artículo 330 inciso 3. del C.O.T. contempla la posibilidad


de que los tribunales actúen de oficio cuando del examen de algún
proceso, de los datos estadísticos o de cualquier otro modo auténtico,
tome conocimiento de antecedentes que hagan presumir que un juez
que sea inferior jerárquico suyo, ha cometido un delito en el ejercicio de
sus funciones. En estos casos el tribunal hará sacar compulsas (copias)
de los antecedentes y los hará pasar al Fiscal que corresponda, para
que en el término de seis días entable la acusación correspondiente
contra el funcionario responsable.

EFECTOS QUE PRODUCE LA CONDENA DE UN JUEZ POR


RESPONSABILIDAD MINISTERIAL EN EL PROCESO Y
ESPECIALMENTE EN LA SENTENCIA EN LA QUE COMETIO EL
DELITO:

La sola circunstancia de que se condene a un juicio por delito


ministerial, de acuerdo al artículo 331 no trae aparejada alteración
alguna de la sentencia dictada en el juicio en el cual se cometió el delito;
sin embargo, en estos casos existe la posibilidad de deducir el recurso
de revisión ante la Corte Suprema, como lo señalan los arts. 810 N° 3
del C.P.C. y 657 N° 4 del C.P.P. .
67

C) Responsabilidad disciplinaria o administrativa:

Como se vio al tratar de la inamovilidad de los jueces, éstos se


encuentran sujetos a la superintendencia directiva, correccional y
económica de la Corte Suprema, respondiendo administrativamente
ante ella, sin perjuicio de que los jueces de letras respondan ante las
Corte de Apelaciones respectivas, como se vio en su oportunidad.

5. - Principio de la Territorialidad:

Conforme lo previene el artículo 7 inciso 1° del C.O.T., los


tribunales sólo podrán ejercer su potestad en los negocios y dentro de
los territorios que la ley les hubiere respectivamente asignado.

Este principio no se refiere al territorio desde el punto de vista de


la competencia, sino que se refiere al ámbito geográfico dentro del cual
el juez puede ejercer sus funciones de tal. Es decir, un Juez de Santiago
sólo puede ejercer estas funciones en Santiago y no en Valparaíso. Lo
anterior no significa que las resoluciones que dictan en procesos de su
competencia no pueden producir efectos fuera de su territorio, como por
ejemplo si un juez de Antofagasta ordena embargar bienes que el
demandado tenga en Copiapó la limitación se refiere a que desempeñe
las funciones de juez fuera de su territorio jurisdiccional.

Existen, sin embargo excepciones a este principio, es decir, casos


en los cuales un juez puede actuar en su calidad de tal fuera de su
territorio:

(1) La práctica de la diligencia de inspección ocular del tribunal conforme


lo dispone el artículo 403 inciso 2 del C.P.C. puede llevarse a cabo fuera
del territorio jurisdiccional del juez que la practica, cuando él lo estime
conveniente. Esta norma se estableció en consideración a la importancia
de este medio probatorio y a la conveniencia que sea el mismo juez que
instruye el proceso quien la lleve a cabo para que él tome conocimiento
inmediato de determinados hechos, como por ejemplo del estado en que
se encuentra un inmueble, la existencia de daños, etc.

(2) En la Región Metropolitana, conforme al artículo 43 del C.O.T., los


jueces con competencia civil y criminal sólo dentro de determinados
sectores de las provincias de Santiago y Chacabuco (antiguos
departamentos de Santiago y Pedro Aguirre Cerda), pueden realizar
actuaciones dentro de la totalidad de los territorios de estas provincias.
Esto por razones prácticas, toda vez que ambas provincias comprenden
prácticamente una sola ciudad que es Santiago;
68

(3) En Valparaíso y Viña del Mar, por las mismas razones


señaladas, los jueces pueden practicar diligencias indistintamente en
Valparaíso y Viña del Mar.

(4) Según lo dispone el artículo 398 del C. del Trabajo, en las


causas laborales los jueces de Santiago pueden disponer diligencias
para cumplirse en las provincias de Chacabuco, Santiago, así como en
las comunas de San Bernardo y Puente Alto y viceversa.

Esta misma norma se aplica respecto de los juzgados de


Coquimbo y La Serena, Concepción y Talcahuano, Osorno y Río Negro,
Puerto Montt, Puerto Varas y Calbuco.

(5) Los jueces del crimen que en virtud de las normas de


competencia se encuentren conociendo de procesos en los cuales se
investiga la perpetración de delitos cometidos en diferentes territorios
jurisdiccionales, podrán practicar diligencias en cualesquiera de esos
territorios, casa en el cual deberán designar un Secretario ad- hoc
(artículo 170 bis).

Salvo las casos de excepción antes indicados, cuando un juez


requiera llevar a cabo alguna diligencia en otro territorio, deberá remitir
exhorto al tribunal correspondiente, a fin de que este último cumpla esa
diligencia.

6. - Principio o base de la jerarquía o grado:

En Chile los tribunales se encuentran organizados en forma


jerárquica, con una Corte Suprema en la cúspide, luego las diferentes
Corte de Apelaciones y después los juzgados de letras, los que se
encuentren divididos en tres categorías: de simple comuna, de capital de
provincia y de ciudad asiento de Corte de Apelaciones. En todo caso,
para los efectos jerárquicos, los jueces de las tres categorías señaladas
se encuentran a un mismo nivel y dependen directamente de la
respectiva Corte de Apelaciones y de la Corte Suprema

Hasta hace algunos años existían además los jueces de menor


cuantía y los jueces de subdelegación y distrito, los que fueron
suprimidos; los primeros en virtud de las reformas de 1979 que los
elevaron a la categoría de mayor cuantía y los segundos fueron
suprimidos legalmente en 1990, aun cuando ya en la práctica habían
dejado de funcionar desde hacía bastante tiempo.
69

La eliminación de los juzgados de menor cuantía obedeció a la


necesidad de establecer un mayor número de juzgados de mayor
cuantía y, como no existían los medios económicos necesarios se optó
por este camino.

Los cargos de jueces de subdelegación y de distrito eran


desempeñados por persona no abogados para solucionar problemas de
poca monta, especialmente en poblados pequeños aislados en los que
no se justificaba la existencia de un juez de letras.

Importancia de esta base o principio:

- En materia disciplinaria, como vimos;

- Para los efectos de la competencia: por regla general el


conocimiento de los asuntos en única o primera instancia corresponde a
los jueces de letras, salvo casos de excepción que veremos al tratar de
la competencia;

- Por regla general las sentencias dictadas por los jueces de


letras son susceptibles de ser recurridas de apelación, porque la regla
general es que conozcan los asuntos en 2a instancia; las Corte de
Apelaciones conocen por regla general de los asuntos en segunda
instancia y sus resoluciones por regla general son inapelables;

- Las sentencias de los jueces de 1a instancia son susceptibles


de ser recurridas de casación en la forma ante la Corte de Apelaciones
respectiva; las de las Corte de Apelaciones pueden ser recurridas de
casación en la forma y en el fondo ante la Corte Suprema

- Por norma general los recursos deducidos contra las


resoluciones dictadas por los jueces son conocidos por las Corte de
Apelaciones .

7. - Principio de sedentariedad:

El artículo 311 del C.O.T. dispone que los jueces se encuentran


obligados a residir constantemente en la ciudad o población donde
tenga su asiento el tribunal en el cual deben prestar sus servicios; sin
embargo, las Corte de Apelaciones en casos calificados pueden
autorizar a los jueces para residir en un lugar diferente.
70

Esta norma tiene especialmente importancia tratándose de los


jueces con competencia en materia criminal, toda vez que ellos se
encuentran en funciones las 24 horas del día.

Por razones de orden práctico y, especialmente teniendo en


consideración el progreso de los medios de transporte y de
comunicaciones que evitan el entorpecimiento del desempeño de la
función judicial en muchos casos se autoriza a los jueces a residir fuera
de su respectivo territorio jurisdiccional. Así, por ejemplo, en nada afecta
a este buen funcionamiento que un juez de San Miguel viva en Santiago,
uno de Coquimbo en La Serena, etc.

Por otra parte este principio se traduce que los jueces tienen un
lugar determinado, es decir una sede en la cual ejercen sus funciones;
es decir, no son jueces ambulantes, sin perjuicio de que puedan
obviamente practicar diligencias fuera del juzgado.

8. - Principio de la competencia común:

Por regla general, los tribunales conocen de todo tipo de asuntos,


sean éstos de naturaleza penal o civil, entendido este último término en
su concepto amplio, como contrapuesto a penal. Sin embargo, por
razones de orden práctico, en ciertos territorios jurisdiccionales de
mayor población, como Santiago, Valparaíso y Temuco, se ha optado
por dividir la competencia entre juzgados civiles y del crimen.

Por otra parte, atendida la especialidad de algunas materias y a la


cantidad de casos que existan respecto de ellas, se ha establecido en
algunos lugares jueces especiales de menores y también del trabajo, los
que, no obstante su carácter especial se mantienen dentro de la
organización general de los tribunales ordinarios como Juzgados de
Letras de Menores y Juzgados de Letras del Trabajo.

A nivel de Corte de Apelaciones rige plenamente el principio de la


competencia común; en lo que se refiere a la Corte Suprema, a partir de
marzo de 1995 funcionan salas especializadas.

9. - Principio de la doble instancia:

Salvo algunos casos de excepción, la jurisdicción es ejercida en


una doble instancia.

Por instancia debemos entender procesalmente toda etapa de un


proceso en la cual se revisa las cuestiones tanto de hecho como de
71

derecho. La regla general, como señalamos anteriormente, es que sean


los jueces de letras los que conozcan de los procesos en primera
instancia y que las Corte de Apelaciones lo hagan en la segunda
instancia, ya sea a través del recurso de apelación o del trámite de la
consulta.

Salvo aquellos casos excepcionales en los que la Corte Suprema


conoce de recursos de apelación interpuestos en asuntos conocidos en
primera instancia por las Corte de Apelaciones, como en amparos o
recursos de protección, por ejemplo, el examen de un proceso por parte
de el máximo tribunal no constituye instancia. La competencia propia de
la Corte Suprema dice relación con el conocimiento de los recursos de
casación ya sea en la forma o en el fondo deducidos contra las
sentencias de las Cortes de Apelaciones y a través de ellos sólo le
corresponde revisar la correcta aplicación de las normas legales al caso
de que se trata, tanto en lo que dice relación con la forma como con el
fondo.

10. Base o principio de generación mixta o autogeneración


incompleta:

Los principales sistemas de nombramiento de jueces que existen


o han existido en el mundo son los de autogeneración, elección popular,
designación de parte del poder político y generación mixta.

a) Autogeneración: de acuerdo con este sistema es el mismo


Poder Judicial quien designa directamente a sus integrantes; en la
práctica no existen en la actualidad países que utilicen este sistema, el
que se funda en una absoluta independencia de los tres poderes del
estado, la que en la actualidad no se da, ya que ellos se encuentran
entrelazados. A este sistema se le critica el que permite la formación de
una casta judicial;

b) Designación por el Poder Político: en regímenes políticos de


carácter autoritaria es el mismo ejecutivo quien designa y remueve a los
miembros del Poder Judicial, sistema del todo inconveniente, toda vez
que mediante él no existe ninguna independencia de los jueces, los que
son designados en sus cargos atendiendo exclusivamente a
motivaciones políticas.

c) Elección popular: es uno de los sistemas imperantes


actualmente e los EE.UU., el que presenta el serio inconveniente de que
los jueces o candidatos a jueces deben realizar verdaderas campañas
políticas para ser elegidos o reelegidos para el desempeño de la
función.
72

d) Sistema de generación mixta o autogeneración incompleta:


este sistema establece la designación de los magistrados con la
intervención a lo menos de dos poderes del estado: el ejecutivo y el
legislativo; el ejecutivo y el judicial o el legislativo y el judicial.

En Chile, conforme al artículo 75 de la Constitución y las normas


del C.O.T. se consagra el principio de generación mixta conforme al cual
los nombramientos los efectúa el Presidente de la República a través de
un D. S., pero debiendo escoger a la persona que nombra de una quina
o terna que elabora la Corte Suprema, en caso de los ministros y
fiscales, o la Corte de Apelaciones de Apelaciones respectivas en los
demás casos; los jueces también elaboran ternas pero sólo respecto de
los empleados de secretaría.

Como señalamos anteriormente, como caso de excepción en que


la designación es efectuada exclusivamente por el Poder Judicial, está
el cargo de relator, tanto de las Corte de Apelaciones como Corte
Suprema, en que existiendo acuerdo de la mayoría del pleno de la
respectiva corte, ésta se limitará a proponer al ejecutivo a una persona
determinada para el cargo, la que necesariamente deberá ser
nombrada. Si no existe este acuerdo deberá confeccionarse terna.

11. - Base o principio de la publicidad de los actos:

Este principio se encuentra consagrado en el artículo 9. del


C.O.T. que señala que "Los actos de los tribunales son públicos, salvo
las excepciones expresamente establecidas por la ley". Es decir, la
norma general es que las actuaciones judiciales sean públicas, principio
que se funda en la fiscalización que este sistema permite llevar a cabo
viene a ser una garantía de le independencia y honradez de los jueces,
así como de la transparencia de los actos jurisdiccionales.

Si bien compartimos este principio, a nuestro juicio en la


actualidad resulta indispensable que se legisla al respecto
estableciéndose algunas limitaciones, toda vez que es público y notorio
que en muchos casos se abusa de esta publicidad.

En efecto, a diario vemos tanto en la prensa como en la


televisión, o escuchamos en la radio, como se trata de guiar a la opinión
pública en una dirección determinada especialmente mediante la
desinformación, es decir, diciendo la verdad a medidas o efectuando
críticas fundadas muchas veces en la ignorancia que se tiene de los
hechos, habiéndose hecho habitual que los abogados de las partes
73

efectúen verdaderos alegatos ante los medios de comunicación,


alegatos que obviamente tenderán a convencer a la opinión pública en
favor de su cliente. Lo anterior, con la agravante de que los jueces no
pueden estar contestando y dando explicaciones del porqué de sus
resoluciones, salvo que sean objeto de imputaciones graves a su
conducta, caso en el cual pueden publicar escritos de defensa previa
autorización del P. de la Corte Suprema . La forma normal donde los
jueces explican los motivos por los cuales resuelvan una controversia en
uno u otro sentido se contiene en las sentencias que son debidamente
razonadas, sentencias que normalmente sólo son dadas a conocer en
su parte resolutiva y no en sus razonamientos.

Sería conveniente establecer una oficina de relaciones públicas


del Poder Judicial que proporcionara los antecedentes pertinentes; esto
último evitaría además que los jueces y los ministros sean realmente
asediados por los periodistas cuando instruyen algún proceso que ha
motivado el interés público.

Al respecto podemos señalar que han existido casos en que


incluso se sostienen afirmaciones y se efectúan campañas encaminadas
presionar a los tribunales en sus resoluciones especialmente en casos
de connotación pública. En muchos casos los medios de comunicación
vienen a juzgar a los inculpados y, si posteriormente resultan absueltos
por no haberse comprobado que hayan tenido responsabilidad en el
hecho, son objeto de críticas abiertas o encubiertas, sin que en ninguno
de estos casos se efectúe siquiera un examen de los fundamentos de
las sentencias respectivas.

Excepciones a este principio:

a) Casos de secreto absoluto: en estos casos ni siquiera las


partes del proceso pueden tomar conocimiento de las diligencias que se
llevan a cabo en ellos:

(1) Causas criminales por crimen o simple delito de acción pública


en su etapa de sumario, cuando no se ha otorgado conocimiento del
mismo a las partes;

(2) Los acuerdos de los tribunales colegiados: una vez que se ha


redactado el fallo correspondiente desaparece el secreto;

(3) Los libros de los tribunales en los cuales se transcriben los


pasajes que se ha ordenado copiar por haber sido estimados injuriosos;
74

(4) Hasta 1994, por costumbre, la relación de los procesos que


efectúan los relatores era secreta, aún cuando no existía texto legal que
así lo dispusiera; en la actualidad la ley dispone expresamente que la
relación se llevará a cabo ante la presencia de los abogados que se han
anunciado para alegar, salvo que se trate de causa criminal en la que no
tenga conocimiento del sumario;

b) Relativo: es decir, casos en los cuales sólo las partes pueden


tomar conocimiento del asunto:

(1) Juicios sobre divorcio perpetuo y nulidad de matrimonio;


(artículo 756 del C.P.C.), el tribunal puede disponer que el expediente se
mantenga en reserva si lo estima prudente;

(2) Plenario en juicio criminal: puede disponerse que éste no sea


público para terceras personas cuando la publicidad pudiera resultar
peligrosa para los buenas costumbres, lo que el juez deberá ordenar en
una resolución especial debidamente fundada (454 C.P.P.).

(3) Juicios sobre delitos de acción privada en que el juez puede


disponer el secreto frente a terceros mediante resolución fundada, como
lo dispone el artículo 580 del C.P.P.

(4) La distribución de causas: el libro en que deben anotarse los


juzgados a los cuales se distribuyen por el P. de la Corte de Apelaciones
las demandas a los diferentes juzgados requiere de autorización del
tribunal para ser examinado; en la práctica es público (176 inciso . 2. del
C.O.T.).

La tramitación de la adopción;

12. - Principio de la gratuidad:

Este principio se encuentra consagrada en la Carta Fundamental,


en el artículo 19 N. 3 al disponer que toda persona tiene derecho a
defensa jurídica.

Aparte de lo señalado en su oportunidad en lo referente al


privilegio de pobreza y abogados y auxiliares de turno, cabe señalar que
los litigantes no deben pagar a los jueces para que éstos ejerzan
jurisdicción, ya que ellos son remunerados por el Estado. La excepción
75

la constituyen los jueces árbitros, los que deben ser remunerados por
las partes.

13. - Principio de la inexcusabilidad:

El artículo 73 de la Constitución señala que reclamada la


intervención de los tribunal "en forma legal y en negocios de su
competencia, no podrán excusarse de ejercer su autoridad ni aun por
falta de ley que resuelva la contienda o asunto sometido a su decisión",
norma que repite el artículo 10 inciso 2. del C.O.T. que vimos en su
oportunidad. -

14. - Principio de la inavocabilidad:

El artículo 8 del C.O.T. dispone que "ningún tribunal puede


avocarse el conocimiento de causas o negocios pendientes ante otro
tribunal, a menos que la ley le confiera expresamente esa facultad".
Como casos en que se establece la avocabilidad podemos señalar
aquellos en los cuales por aplicación de las reglas de competencia traen
como consecuencia que el proceso seguido ante un juzgado se acumule
al substanciado en otro, en forma tal que el segundo juez se va a avocar
al conocimiento de ese proceso de otro tribunal; otro caso de excepción
es aquél en el cual se designa un Ministro de Corte de Apelaciones en
visita en algún juzgado, quien se avoca al conocimiento de uno o más
procesos de ese tribunal.

15. - Principio o base de la continuidad:

Los tribunales deben encontrarse permanentemente a disposición


de los habitantes de la República, a fin de que, cuando sea necesario,
puedan recurrir a ellos. Puede que cambie la persona del juez, pero
siempre debe existir alguien que desempeñe la jurisdicción. A fin de
mantener esta continuidad de ejercicio de la jurisdicción, la ley ha
establecido diferentes mecanismos para reemplazar a un juez cuando
éste por cualquier motivo no se encuentre en condiciones de ejercer sus
funciones, ya sea por enfermedad, permiso, vacaciones o, porque haya
cesado en el cargo ya sea por renuncia, fallecimiento, remoción etc.
Estas formas de reemplazo son las siguientes:
76

a) La subrogación:

A ella se refieren los artículos 211 y siguientes del C.O.T. y opera


en todos aquellos casos en que un juez, no pueda ejercer sus funciones
por algún motivo determinado ya sea en forma general respecto de todo
tipo de procesos, por enfermedad, permiso, feriado,

comisión de servicio, suplencia en otro cargo o para un asunto


determinado por encontrarse afectado por alguna causal de inhabilidad
para conocer un asunto determinado (por ejemplo el querellado es un
hijo suyo).

En todos estos casos la ley ha dispuesto que las funciones de


juez deben ser llevadas a cabo por otro funcionario, en primer término el
secretario abogado del tribunal.

b) Interinatos:

Cuando un cargo de juez se encuentre vacante y se estime que


no es conveniente que las funciones de tal sean desempeñadas por el
subrogante legal por cuanto puede tratarse de persona sin mayor
experiencia o por cualquier otro motivo, la Corte de Apelaciones
respectiva podrá formar una terna a fin de que se designe a un persona
en el carácter de juez interino, la que durará en esas funciones hasta
que asuma el nuevo titular.

c) Suplencias:

Ella se dispone para los casos en los cuales exista un juez en


propiedad que se encuentra ausente de sus funciones y se estima que
no es conveniente que sea reemplazado por el subrogante legal. En
estos casos la Constitución permite que la Corte de Apelaciones
respectiva designe ella misma al juez suplente por un plazo no superior
a treinta días.

NOTA: La diferencia entre la subrogación por un lado y los


interinatos y suplencias por otro, radica en que la primera opera de
pleno derecho; es decir, basta que falte el juez al tribunal para que
asuma las funciones de juez subrogante el secretario del mismo
juzgado.

d) Integración:
77

Este es un sistema propio de los tribunales colegiados y tiene


lugar en aquellos casos en que por cualquier motivo falta algún ministro
a la audiencia o se encuentra inhabilitado para conocer de un asunto
determinado. En estos casos debe recurrirse en primer término a un
ministro de otra sala si el tribunal se compone de varias salas; cuando
ello no es posible será necesario recurrir a los fiscales siempre que no
se trate de asuntos penales o de causas civiles en las que deban
intervenir como Ministerio Público; en defecto de estos se recurre a los
abogados integrantes, lo que es la forma usual de reemplazar a
ministros por lapsos breves.

Tratándose de casos en los cuales un ministro se ausente del


tribunal hasta por 30 días, puede designarse un suplente por la Corte
Suprema, conforme al artículo 75 de la Constitución. Si la ausencia es
por más tiempo o el cargo se encuentra vacante, será necesario
efectuar la terna correspondiente conforme a las normas generales
78

CAPITULO VI LA COMPETENCIA

Definición:

De acuerdo con el artículo 108 del C.O.T., "La competencia es la


facultad que tiene cada juez o tribunal para conocer de los negocios que
la ley ha colocado dentro de la esfera de sus atribuciones".

Dicho en otros términos, la competencia es la órbita dentro de la


cual el tribunal ejerce jurisdicción.

Como señalamos en su oportunidad, si bien todos los tribunales


tienen jurisdicción, debido a la multiplicidad de conflictos que existen se
hace necesario dividir el ejercicio de esta función entre diferentes
tribunales y por ello la ley ha establecido distintas normas que delimitan
esta órbita dentro de la cual el tribunal ejerce jurisdicción. Las normas
que señala la ley al efecto reciben el nombre de reglas de competencia.

2. - Clasificaciones de la competencia:

a) Competencia absoluta y competencia relativa:

Las reglas de la competencia absoluta son aquellas que tienen


por objeto determinar la jerarquía del tribunal llamado a conocer de un
asunto determinado, de acuerdo con la materia del asunto, de la cuantía
del mismo y del fuero personal.

La competencia relativa tiene por finalidad determinar de entre los


diferentes tribunales de una misma jerarquía a cuál de ellos le va a
corresponder el conocimiento de un asunto determinado, para lo cual
atiende al elemento territorio.

b) Competencia natural y competencia prorrogada:

Competencia natural es aquella que se encuentra establecida en


la ley por las normas de competencia relativa y absoluta.

Competencia prorrogada es aquella que obtiene un tribunal que


no es naturalmente para conocer de un asunto, lo que se verifica cuando
las partes en forma expresa o tácita aceptan someter su litigio a un
tribunal diverso de aquel al que naturalmente corresponde el
conocimiento conforme a las normas de la competencia.
79

La prórroga de la competencia sólo procede en asuntos civiles


contenciosos y sólo en lo que dice relación con la competencia relativa,
es decir, con el tribunal territorialmente competente.

c) Competencia propia y competencia delegada:

Competencia propia es la que tiene un tribunal que ya está


conociendo de un asunto por competencia natural o prorrogada.

Competencia delegada es aquella que un tribunal que está


conociendo de algún asunto entrega a otro juzgado a fin de que éste
practique dentro de su territorio una o más diligencias precisas. Así, por
ejemplo, un tribunal de Santiago requiere que preste declaración en un
proceso una persona que reside en Arica; en este caso exhortará al
tribunal correspondiente de esta última ciudad a fin de que el testigo
preste declaración ante ese juez.

Esta delegación de competencia se efectúa a través de


comunicaciones que un tribunal dirige a otro, las que reciben el nombre
de exhortos y de ese modo el tribunal que despacha el exhorto recibe el
nombre de exhortante y el que recibe el encargo de exhortado. En todo
caso, en Chile la delegación de competencia sólo dice relación con
actuaciones determinadas, no pudiendo efectuarse una delegación total.

En todo caso, si bien lo normal es que cuando un tribunal


necesita realizar diligencias en el territorio de otro remitirá un exhorto a
este último, existen casos de excepción que señalamos ya
anteriormente, en los cuales el juez puede realizar directamente
diligencias en el territorio del otro; así, por ejemplo, una inspección
ocular; excepciones relativas a causas criminales y excepciones
relativas a jueces de determinados territorios que pueden practicar
diligencias en los territorios vecinos.

d) Competencia común y competencia especial:

Esto lo vimos ya al tratar de las bases o principios de ejercicio de


la jurisdicción.

Tienen competencia común los jueces que ejercen jurisdicción en


materias civiles y penales, así como los que tienen competencia sólo en
asuntos civiles y los que la tienen sólo en asuntos penales. Tienen
competencia especial aquellos a los cuales se les encomienda
determinadas materias de orden civil, como por ejemplo asuntos
laborales o de menores; o determinadas materias de orden penal, como
80

por ejemplo delitos de competencia de los tribunales militares o faltas de


competencia de juzgados de policía local.

La norma general es que la competencia especial sólo exista en


primera instancia, salvo en el caso de los asuntos de competencia de
tribunales militares, de los cuales conoce en segunda instancia la
respectiva Corte Marcial; tratándose de estos últimos asuntos la Corte
Suprema se integra para conocer asuntos de competencia de los
tribunales militares además con el auditor general del ejército.

e) Competencia privativa y competencia acumulativa:

La competencia privativa es aquella que se produce en los casos


en los que la ley dispone un solo tribunal competente para conocer de
un asunto. En cambio la acumulativa o preventiva se presenta en
aquellas situaciones en que la ley permite recurrir a más de un tribunal a
elección del demandante; por ejemplo podemos señalar que cuando se
comete un delito penal que causa daño a otro el afectado por el daño
podrá deducir su demanda de indemnización de perjuicios ante el mismo
juez del crimen que conoce del delito o ante el juez civil que
corresponda.

La posibilidad de escoger el tribunal cuando existe competencia


acumulativa se extingue desde el momento en que el demandante
escoge uno de los tribunales, el que pasa a prevenir en el conocimiento.

f) Competencia civil contenciosa y no contenciosa:

Esta clasificación atiende a la naturaleza del asunto sometido al


conocimiento del tribunal; este clasificación ha perdido importancia por
cuanto todos los jueces civiles tienen competencia para conocer de
asuntos civiles contenciosos y no contenciosos, salvo la excepción que
señalamos oportunamente respecto del nombramiento de curador ad-
litem que corresponde efectuarlo al mismo juez que conoce del asunto
en el cual es parte un incapaz que requiere de un curador que lo
represente.

g) Competencia en única, primera o segunda instancia:

La competencia de un tribunal para conocer es de única instancia


cuando en contra de las resoluciones que dicte, en especial la sentencia
definitiva, la ley no establece el recurso de apelación; es de primera
instancia cuando la sentencia es susceptible de ser apelada y es de
81

segunda instancia, cuando el tribunal conoce de un recurso de


apelación.

3. - REGLAS DE LA COMPETENCIA:

Son aquellas disposiciones legales que determinan cuál es el


tribunal competente para conocer de algún asunto determinado; se
clasifican en reglas generales, aplicables a todo tipo de tribunales y
reglas especiales, que dicen relación con la competencia de los
tribunales que integran el Poder Judicial.

A) REGLAS GENERALES DE LA COMPETENCIA:

1. Regla de la radicación o fijeza:

a) El artículo 109 del C.O.T. dispone que "Radicado con arreglo a


la ley el conocimiento de un negocio ante tribunal competente, no se
alterará esta competencia por causa sobreviniente".

El ejemplo típico que se señala es el de la persona que tiene


algún proceso pendiente y que durante la secuela del mismo es
nombrado para desempeñar algún cargo determinado para el cual existe
fuero; no por ese hecho sobreviniente se va a alterar la competencia.

b) ¿Cuándo queda radicada una causa?

(1) Materias civiles: la causa queda radicada una vez que se ha


notificado legalmente al demandado, con lo cual queda trabada la litis.
La circunstancias de que con posterioridad del demandado cambie de
domicilio u ocurra cualquier otro evento que altere la competencia él no
producirá efecto alguno en el proceso.

Algunos autores han sostenido que la causa no quedará radicada


sino hasta el momento en que el demandado conteste la demanda sin
alegar la excepción dilatoria de incompetencia del tribunal o, cuando
habiendo ésta sido alegada, ella sea desestimada por el tribunal; en
caso de que el juicio se siga en rebeldía del demandado, la causa sólo
quedaría radicada una vez que se hubiera dictado sentencia
ejecutoriada.

A nuestro juicio ello no es así, ya que la circunstancia de que no


se reclame la competencia no significa que el asunto se encuentre
radicado conforme a la ley. En efecto, el asunto se radica ante un
tribunal, cuando al momento de interposición de la demanda éste es el
82

competente conforme a las normas generales; si no lo es, el asunto


jamás va a quedar radicado ante él conforme a la ley. Cosa distinta es
que si el demandado en estos asuntos civiles no alega la incompetencia
relativa o territorial en la oportunidad pertinente se producirá la prórroga
de esa competencia en forma tácita.

(2) Materias penales: a nuestro juicio, la competencia de un


asunto criminal queda radicada ante un tribunal determinado cuando
éste, sin que esté cumpliendo el mandato legal de realizar las primeras
diligencias del sumario, ordena la instrucción de éste, porque en ese
momento comienza el proceso.

Algunos autores han sostenido en este caso que el proceso penal


sólo quedaría radicado después que se haya notificado al encausado el
respectivo auto de procesamiento y éste haya quedado ejecutoriado; no
compartimos esa posición por cuanto la ley en parte alguna establece
esa exigencia.

Excepciones:

Existen algunos casos de excepción en los cuales la propia ley


permite que pueda alterarse la competencia por causa sobreviniente,
casos que son los siguientes:

a) Asuntos de arbitraje permitido:

Tratándose de materias en las cuales la ley permite que sean


conocidas por un juez árbitro, no obstante haberse iniciado proceso ante
tribunal ordinario competente, las partes de común acuerdo pueden
sustraer el asunto de la competencia del juez civil y entregársela a un
juez árbitro.

b) Por la acumulación de procesos;

En materia civil el artículo 92 del C.P.C., consigna los casos en


los cuales procede la acumulación de procesos, expresando en su
número 3. "En general, siempre que la sentencia que haya de
pronunciarse en un juicio deba producir cosa juzgada en otro".

En materia penal el artículo 160 del C.O.T. señala que el culpable


de diversos delitos será juzgado por todos ellos en un solo proceso, para
lo cual se acumularán las causas iniciadas o por iniciarse en su contra y
las personas que en ella figuren como procesados quedarán sometidas
83

a la jurisdicción del tribunal a quien corresponda conocer en los


procesos acumulados".

En materia de quiebras la ley respectiva establece también la


acumulación en su artículo 70 inciso 1. al disponer que "todos los juicios
pendientes contra el fallido ante otros tribunales de cualquier jurisdicción
y que puedan afectar sus bienes, se acumularán al juicio de la quiebra…
"Se exceptúan de esta norma los juicios posesorios, los juicios de
desahucio de contrato de arrendamiento, de terminación inmediata del
contrato de arrendamiento, los juicios de que se encuentran conociendo
jueces árbitros y los que son materia de arbitraje forzoso.

En todo caso esta acumulación que dispone la ley de quiebras es


diferente a las anteriormente señaladas, ya que no pasa a formarse un
solo proceso, sino que cada uno de ellos se sigue conociendo en forma
separada, pero ante el juez que conoce de la quiebra.

Características de la radicación:

a) Constituye una norma de seguridad jurídica, ya que quien


recurre ante un tribunal competente sabe que esa competencia por regla
general no se alterará posteriormente;

b) Para que opere es necesario que un tribunal haya entrado a


conocer de un proceso, es decir, que se haya trabado la litis;

2. Regla del grado o jerarquía:

Según lo dispone el artículo 110 del C.O.T., una vez determinada


la competencia de un juez inferior para conocer en primera instancia de
un asunto determinado, quedará igualmente fijada la del tribunal
superior que deba conocer del mismo asunto en segunda instancia. Por
esta razón no existe la prórroga de la competencia en segunda
instancia.

Así, por ejemplo, si el asunto se ha radicado en primera instancia


ante el juez de Calbuco, por ese hecho queda determinada la
competencia de la Corte de Apelaciones de Puerto Montt para conocer
del asunto en 2a instancia.
84

3. - Regla de la extensión:

De acuerdo con esta regla establecida por el artículo 111 del


C.O.T., el tribunal que es competente para conocer de un conflicto
determinado, lo será igualmente para conocer de todas las cuestiones
accesorias o incidentes que se promuevan durante la substanciación de
ese proceso. Asimismo será también competente para conocer de las
cuestiones que se susciten por vía de reconvención o contrademanda o
de compensación, en los procedimientos que ello sea procedente.

a) La regla de la extensión en asuntos civiles:

Ella procede en las tres cuestiones accesorias señaladas:

(1) Los incidentes: de acuerdo con el artículo 82 del C.P.C., incidente es


toda cuestión accesoria de un juicio que requiere de un pronunciamiento
especial, con audiencia de las partes. El tribunal que es competente
para conocer del juicio principal lo es también para conocer de los
incidentes que se promuevan durante su substanciación, como por
ejemplo un incidente en que se alegue la nulidad de alguna notificación
efectuada en la causa.

(2) La reconvención: es la contrademanda o demanda que el


demandado deduce en contra del demandante en el mismo proceso. En
este caso será necesario que el procedimiento correspondiente
contemple la posibilidad de deducir reconvención, como por ejemplo el
juicio ordinario de mayor cuantía;

(3) La compensación: es un modo de extinguir obligaciones que


opera entre dos personas que son recíprocamente deudores y
acreedores entre si. En materia procesal la compensación constituye
una excepción o defensa que puede hacer valer el demandado; no es
una contrademanda, ya que mediante ella no se persigue por quien la
opone que se le pague a él lo que se le debe, sino que lo que se solicita
es que se de por extinguida la deuda que se le está cobrando.

b) La extensión en materia procesal penal:

(I) Incidentes: rige la misma norma que en materia civil;

(II) Acciones civiles de que conoce el juez del crimen:

(a) La que tiene por objeto la restitución de la cosa: objeto del


delito materia del proceso (cosas robadas, hurtadas o estafadas).
85

de acuerdo con los arts. 171 del C.O.T., 5 y 10 inciso 2. del C.P.P., el
juez competente para conocer de esta cuestión accesoria es el que
conoce del proceso criminal;

(b) La acción civil indemnizatoria: (artículo 171 y 172 C.O.T.)

Cuando algún delito o cuasidelito penal ha causado daño a otro,


conforme lo dispone el artículo 2. 314 del Código Civil, la persona que lo
cometió, sin perjuicio de la pena que le imponga la ley, estará obligada a
indemnizar todo daño que sea consecuencia de ese delito.

Cuando se trata de un delito o cuasidelito penal, el mismo juez


que instruye el juicio penal puede conocer de la demanda civil
indemnizatoria que se deduzca por el ofendido del delito o cuasidelito
penal o por terceros que hayan sufrido sólo algún daño de carácter civil
a consecuencias de ese ilícito penal, en contra de la persona que causó
el daño así como en contra de terceros que deban responder de ese
daño.

Por ejemplo, Juan es dueño de un automóvil y se lo facilita a su


hijo Pedro; Pedro conduce en forma imprudente, no respeta la luz roja
de un semáforo y a consecuencias de ello choca con un vehículo de
propiedad de Diego, conducido por Antonio. A consecuencias de este
choque Antonio sufre diferentes lesiones y el auto que conducía queda
destrozado. En este caso, corresponderá conocer al juez del crimen el
proceso respectivo por cuasidelito de lesiones, pero también le
corresponderá el conocimiento de las demandas de indemnización de
perjuicios que puedan deducir Diego por los daños de su vehículo y
Antonio por los daños materiales y morales que haya sufrido en contra
de Juan en calidad de autor del ilícito penal y en contra de Pedro en
calidad de tercero civilmente responsable por ser dueño del automóvil
que conducía Juan.

En todo caso, las acciones civiles pueden ser deducidas


directamente ante el juez civil, debiendo entonces tener en
consideración lo que señalamos respecto del principio de prevención, es
decir que interpuesta legalmente la demanda civil ante uno de los jueces
con competencia para conocer de ella y notificada ésta legalmente, la
parte posteriormente no podrá recurrir ante el otro tribunal.

(c) Las cuestiones prejudiciales civiles :

El artículo 173 del C.O.T. dispone que si en el juicio penal se


suscita una cuestión sobre algún hecho de carácter civil que sea uno de
los elementos que la ley estima para definir el delito que se persigue o
86

para agravar o disminuir la pena, o para no estimar culpable al autor, el


juez competente para pronunciarse respecto de ese hecho será el juez
del crimen que está conociendo del proceso correspondiente. Así, por
ejemplo, un juez está conociendo de un proceso por hurto y el inculpado
o procesado alega que la especie que se dice sustraída es de su
propiedad; en este caso será el juez del crimen el que deberá
pronunciarse;

Excepciones: algunas cuestiones prejudiciales de carácter civil


conforme a la ley necesariamente deben ser conocidas por el juez civil
competente según las reglas generales (artículo 173 incisos 2 y 3 y 174
C.O.T.) :

a) Las cuestiones sobre validez o nulidad de matrimonio;

b) Las que se refieren al estado civil de las personas y cuya


resolución deba servir de antecedente necesario en los procesos por
usurpación de estado civil, ocultación o supresión de estado civil;

c) Las cuestiones sobre cuentas fiscales;

d) Cuando contra la acción penal se opusieren excepciones de


carácter civil relativas al dominio u otro derecho real sobre inmuebles, y
ellas aparecieren revestidas de fundamento plausible y de su aceptación
por la sentencia que en ellas recaiga hubiere de desaparecer el delito, el
juez del crimen podrá disponer la suspensión del procedimiento criminal
mientras dichas excepciones son resueltas por el juez civil competente
de acuerdo con las normas generales.

Por ejemplo en un proceso criminal sobre usurpación de inmueble


el querellado alega que el bien raíz en referencia lo está ocupando no
como un usurpador, sino como propietario del mismo; en este caso el
juez del crimen deberá examinar los antecedentes que se le han
acompañado y, conforme a ellos podrá adoptar una de tres actitudes:

- Sobreseer definitivamente el proceso si de los antecedentes


acompañados resulta que ellos son suficientes para establecer que el
acusado de usurpación es realmente el dueño, como sería el caso de
que el documento acompañado fuere un certificado de dominio vigente a
nombre del acusado; en este caso sobreseerá por no existir el hecho
investigado que motivó el proceso.
87

- Rechazar la alegación si los antecedentes invocados no


constituyen ni siquiera fundamento plausible del derecho alegado, como
por ejemplo si se le adjunta la declaración extrajudicial de un testigo.

- Suspender el proceso criminal dictando un sobreseimiento


temporal hasta que el juez civil resuelva la controversia sobre el dominio
si los antecedentes suministrados otorgan fundamento plausible a la
alegación formulada y sea necesaria una discusión más profunda, como
si se le acompañan títulos incompletos o si se contraponen a los
antecedentes adjuntados por el querellante.

Aspectos importantes relacionados con estas materias:

1. Cuando el juez del crimen conoce de las acciones civiles


indemnizatorias o de cuestiones prejudiciales de carácter civil, de
acuerdo con el artículo 173 inciso final del C.O.T. y 488 bis del C.P.P., la
prueba de estas acciones civiles se sujetará a las normas civiles en
cuanto a la determinación de la parte que debe probar y a las del C.P.P.
en cuanto a la procedencia, oportunidad, forma de rendir la prueba y
valor probatorio de la misma.

2. Cuando la cuestión prejudicial civil es de competencia del juez


en lo civil, el juez del crimen deberá dictar un sobreseimiento temporal
mientras se resuelve esa cuestión civil (409 N. 4 del C.P.P.).

A este respecto podemos señalar que es muy usual en aquellos


casos en que se ventile algún proceso criminal por bigamia que la
defensa del bígamo deduzca ante el juzgado civil respectivo una
demanda de nulidad del primer matrimonio, con lo cual se obtiene un
sobreseimiento temporal del proceso penal.

4. Regla de la prevención o inexcusabilidad:

En aquellos casos en que, conforme a la ley existieren dos o más


tribunales competentes para conocer de un asunto determinado,
ninguno de ellos podrá negarse a tramitar el proceso argumentando que
existe otro tribunal competente; sin embargo, desde el momento en que
el asunto se radica ante uno de estos tribunales, los restantes quedan
excluidos. En este caso se dice que el juez que sigue conociendo del
asunto es aquél que previno en ese conocimiento.
88

A esta materia se refiere el artículo 112 del C.O.T. y viene a ser


una aplicación del principio de inexcusabilidad o prevención.

5. Regla de la ejecución: (artículo 113).

La regla general es que el juez competente para conocer del


cumplimiento o ejecución de una resolución sea el que dictó ésta en
primera o única instancia. Así, por ejemplo, puede que el juez de
primera instancia no haya dado lugar a una demanda y que esa
sentencia haya sido revocada por la CA respectiva y ésta la haya
acogido. En este caso siempre corresponderá al juez de primera
instancia conocer del cumplimiento de la sentencia de término.

Lo anterior no significa que los tribunales superiores que


conozcan de algún recurso no puedan ejecutar las resoluciones que
ellos mismos dictan durante la tramitación del recurso, como la de exigir
el pago de las costas adeudadas a funcionarios que hayan intervenido
ante ellos o exigir el pago de las multas que sean impuestas a la
recurrente tratándose de determinados recursos.

Excepción:

Tratándose de sentencias civiles la parte ejecutante puede


escoger entre exigir el cumplimiento ante el mismo tribunal que dictó la
sentencia de primera instancia y dentro del mismo proceso en el plazo
de un año o deducir demanda en forma separada ante tribunal
competente según las reglas generales. En este caso rige igualmente la
regla de la prevención.

B) REGLAS ESPECIALES DE LA COMPETENCIA:

Estas reglas especiales se clasifican en dos grupos, las reglas de


la competencia absoluta y las de la competencia relativa.

I) REGLAS DE COMPETENCIA ABSOLUTA:

Son aquellas normas que sirven para determinar la jerarquía del


tribunal que conocerá de algún asunto determinado. Estas reglas son de
89

orden público y, como consecuencia de ello, son irrenunciables e


improrrogables.

Los elementos que consideran las reglas de la competencia


absoluta para determinar el tribunal jerárquicamente competente para
conocer de un asunto son: la cuantía, la materia y el fuero personal.

1. - LA CUANTIA:

(1) Concepto:

De acuerdo con los artículos 115 y 132 del C.O.T., en materia civil
la cuantía de un asunto se determina por el valor de la cosa disputada y
en materia penal según la sanción que lleva aparejado el delito de que
se trata.

(2) Importancia de la cuantía:

a) Para determinar la competencia absoluta: en la actualidad,


como veremos, la cuantía ha perdido la importancia que tenía para estos
efectos, en atención a la supresión de los juzgados de menor cuantía así
como de los de subdelegación y distrito. Hoy en día la regla general es
que los jueces competentes para conocer de asuntos civiles y penales
en primera instancia son los respectivos jueces de letras;

b) Para determinar el procedimiento aplicable en materia civil:

- juicios de menor cuantía (artículo 698) de más de $ y hasta

- juicios de mínima cuantía (703): asuntos cuya cuantía no exceda


de $;

c) Para determinar si un asunto se conoce en única o en primera


instancia, es decir, para saber si procede o no recurso de apelación;
conforme al artículo 45 los jueces de letras en general conocen en única
instancia de los asuntos de cuantía no superior a 10 UTM.

(3) Actualización de las cuantías:

Debido al constante deterioro de la moneda nacional y a que


muchas cuantías no se encuentran fijadas en unidades reajustables, es
necesario actualizarlas periódicamente. A fin de evitar la constante
dictación de leyes para estos efectos, el D. L. 1. 417 en su artículo 6.
90

otorgó facultades a la Corte Suprema para los efectos de actualizar las


cuantías no fijadas en unidades reajustables, al igual como el monto de
las consignaciones y multas; estas modificaciones constantes debe
hacerlas la Corte Suprema respecto de las siguientes materias: a la que
contempla el artículo 198 inciso final del C.O.T. que se refiere al monto
del impuesto a pagar para recusar o inhabilitar a un abogado integrante
de la C. S o de las Corte de Apelaciones ; 445 del C.P.C. relativo a
ciertos bienes inembargables, 698, 703 del C.P.C. (juicios de menor y
mínima cuantía y 749 del C.P.C., relativo a juicios de hacienda (juicios
en que tiene interés el Fisco). La última fijación de estas cuantías es por
auto acordado, publicado en el Diario Oficial .

(4) La cuantía en materia penal:

El Código Penal, atendiendo a las gravedad de los delitos, los


clasifica en crímenes, simples delitos y faltas. Son crímenes aquellos
delitos que merecen una pena superior a cinco años y un día de
reclusión mayor en su grado mínimo; simples delitos, los que merecen
una pena entre 61 días de reclusión menor en su grado mínimo a cinco
años de presidio menor en su grado máximo y faltas las que se
encuentran sancionadas desde un día de prisión en su grado mínimo a
60 días de prisión en su grado máximo; (esto en términos generales, ya
que el C. Penal en su artículo 21 se refiere también a otras de menor
aplicación).

Por regla general de los crímenes y simples delitos conocen los


jueces de letras con competencia en materia penal y de las faltas los
jueces de P. Local abogados; sin embargo, como veremos más
adelante, esta norma tampoco es absoluta pues hay jueces del crimen
que conocen también de algunas faltas.

(5) La cuantía en materia civil:

(a) Por regla general, las competencia en asuntos civiles en 1a


instancia, atendiendo a su cuantía, corresponde a los jueces de letras
con competencia civil, salvo algunos casos de excepción en que esta
competencia es entregada a los Juzgados de Policía Local siempre que
sean abogados.

(b) Forma como se determina la cuantía:

(A) Asuntos no susceptibles de apreciación pecuniaria: (arts. 130


y 131)
91

Los artículos 130 y 131 disponen que los asuntos no susceptibles


de apreciación pecuniaria se reputarán de mayor cuantía para los
efectos de la competencia, señalando como ejemplos las cuestiones
relativas al estado civil de las personas, separaciones de bienes, validez
o nulidad de testamentos, quiebras, etc.

(B) Asuntos susceptibles de apreciación pecuniaria:

A estos se refieren los artículos 116 y siguientes del C.O.T., los


que señalan distintas formas como determinar la cuantía:

(1) Si el demandante acompaña documentos para acreditar la


cuantía y en ellos apareciere determinado el valor de la cosa disputada,
se estará este valor.

Si se trata de demandas por obligaciones contraídas en moneda


extranjera, conforme al artículo 21 de la ley 18. 010 el actor deberá
acompañar un certificado de un banco que no tenga más de diez días de
otorgado, en el cual se exprese la equivalencia en moneda nacional;

(2) Si el actor no acompaña documentos o de ellos no apareciere


el valor de la cosa será necesario distinguir si se trata de acciones
personales o reales, conforme lo disponen los artículos 117 y siguientes
del C.O.T. :

- Acciones personales: son aquellas a través de las cuales se


persigue el cumplimiento de una obligación personal que emane de un
contrato, cuasicontrato, delito o cuasidelito, señalando el artículo 117
que en estos casos la cuantía se fijará en atención a la apreciación que
efectúe el actor en su libelo;

- Acciones reales: a través de ellas se persigue una cosa


determinada sobre la cual el demandante sostiene tener algún derecho
real, como por ejemplo acción reivindicatoria.

En este caso, según el artículo 118, si el valor de la cosa no


aparece determinado habrá de estarse en primer término a la
apreciación que hagan las partes, ya sea en forma expresa o tácita; será
tácita cuando presentada la demanda ante un tribunal que el
demandante estima competente conforme a la cuantía, la parte
demandada no reclama de ello antes de efectuar cualquier alegación en
el proceso. Aquí nos encontramos ante un caso de excepción en el cual
la ley permite la prórroga de la competencia absoluta.
92

Si no se produce acuerdo entre las partes, el juez ante quien se


hubiere deducido la acción deberá designar un perito para que estime el
valor de la especie, informe que el juez deberá acatar, lo que constituye
una excepción al valor probatorio que la ley señala a los peritajes.

Por último, el artículo 120 del C.O.T. dispone que cualquiera de


las partes puede en los casos en que el valor de la cosa disputada no
aparezca esclarecido por los medios antes indicados, hacer las
gestiones convenientes para que ese valor sea fijado antes de la
dictación de la sentencia, sin perjuicio de que el juez igualmente de
oficio puede disponer las medidas conducentes a ese fin antes de citar a
las partes para oír sentencia definitiva.

En todo caso, conforme al artículo 129, para determinar el monto


de la cuantía deberá considerarse los intereses, frutos o daños debidos
antes de la demanda, los que se agregarán al capital demandado.

c) Momento en que se determina la cuantía:

Por regla general, de acuerdo con lo antes señalado, la cuantía


va a quedar fijada con la presentación de la demanda y, en todo caso,
quedar fijada antes de la citación para oír sentencia.

Una vez determinada la cuantía, conforme se deduce de los arts.


128 y 129, ésta adquiere carácter de inmutable, ya que las normas
aludidas establecen que si el valor de la cosa cambia durante la secuela
del juicio, la cuantía no se alterará ya que ella tampoco cambiará por los
intereses, frutos devengados o daños que sufra durante el proceso, ni
tampoco a consecuencias de las costas del juicio.

d) Reglas especiales de determinación de la cuantía:

(a) Pluralidad de acciones: si en una misma demanda se entablan


conjuntamente varias acciones, el monto de la cuantía se determinará
por el monto al que ascendieren todas las acciones entabladas; (artículo
121)

(b) Pluralidad de demandados: si se demanda conjuntamente a


varias personas, de acuerdo con el artículo 122 la cuantía se
determinará por la suma del total de lo demandado;

(c) Si se deduce reconvención: en este caso, para los efectos de


la competencia la cuantía se determinará considerando en forma
separada el monto de la demanda y el de la reconvención; para los
93

demás efectos se procederá a sumar los montos de la demanda y de la


reconvención. Lo anterior, sin perjuicio de que puede deducirse la
reconvención en ese proceso, aun cuando por su cuantía debiera
entablarse ante un juez inferior (124).

(d) Juicios de terminación de arrendamiento: de acuerdo con el


artículo 125 en ellos la cuantía se determinará por el monto de las rentas
correspondientes a un período de pago; en caso de que la terminación
se solicite por falta de pago de las rentas, la cuantía se determinará por
el monto de las rentas insolutas.

(e) Saldo de deudas: si sólo se cobra el saldo insoluto de alguna


deuda, la cuantía se determinará por el monto de este saldo y no por el
de la deuda original (126).

(f) Pensiones futuras: si el juicio versa sobre el derecho a


pensiones futuras por período indeterminado, la cuantía se determinará
por la suma de las pensiones correspondientes a un año.

En cambio cuando se trata del cobro de pensiones ya devengadas, la


cuantía se fija por el importe total de todas ellas (artículo 127).

2. - LA MATERIA:

Es la naturaleza del asunto controvertido.

Como vimos anteriormente, este elemento tiene importancia para


los efectos de distinguir entre tribunales ordinarios y tribunales
especiales, siendo tribunales ordinarios aquellos que tienen la plenitud
de la competencia y especiales aquellos que sólo tienen competencia
para conocer de determinadas materias que la ley les señala en forma
expresa. Esto lo establece el artículo 5 del C.O.T., el cual en su inciso 1)
dispone que a los tribunales ordinarios les corresponde el conocimiento
de todos los asuntos que se promuevan en el orden temporal dentro del
territorio de la República y en su inciso 2. indica los casos de excepción,
vale decir, los tribunales especiales, así los tribunales de menores, del
trabajo, etc. son aquellos que sólo conocen de esas materias
especiales.

Aparte de la antes indicada, la naturaleza del asunto controvertido


tiene importancia para determinar el tribunal jerárquicamente
competente para conocer de un asunto determinado, ya que la ley,
94

atendiendo a la materia del asunto, en algunos casos sustrae la


competencia de un tribunal determinado para entregárselo a otro de
mayor jerarquía. Estos casos son los siguientes:

a) Juicios de hacienda:

Estos son aquellos procesos en los cuales el Fisco tiene interés


(artículo 748 C.P.C.). Es competente para conocer de ellos, conforme al
artículo 48 del C.O.T. los jueces de letras de ciudad asiento de Corte de
Apelaciones, salvo que el Fisco sea el demandante, caso en el cual éste
si lo desea puede interponer la demanda ante el tribunal
correspondiente al domicilio del demandado, aun cuando éste sea de
simple comuna o de capital de provincia.

b) Los asuntos civiles y penales, en aquellos lugares en que


existen jueces de letras en lo civil y jueces de letras en lo penal con
competencia exclusiva en esas materias, como en Santiago, San
Miguel, Valparaíso, Temuco serán de competencia del respectivo juez
civil o del crimen;

c) Procesos que versen sobre delitos contemplados en la Ley de


Seguridad Interior del Estado, delitos contemplados en los títulos II y VI
párrafo 1. del Código Penal (Delitos contra la seguridad interior del
Estado y delitos de atentados y desacatos a la autoridad). de los juicios
iniciados por acusaciones y demandas civiles que se entablen en contra
de jueces de letras para hacer efectiva la responsabilidad ministerial de
éstos, de todos los cuales conoce un Ministro de la C. Apelaciones
respectiva. (50)

d) Procesos sobre amovilidad de los Ministros de la Corte


Suprema, así como de las acusaciones o demandas civiles que se
entablen en contra de uno o más miembros de la Corte Suprema o su
fiscal para hacer efectiva su responsabilidad ministerial, cuyo
conocimiento corresponde al Presidente de la Corte de Apelaciones de
Santiago; (artículo 51)

e) Procesos sobre amovilidad de los ministros de Corte de


Apelaciones, causas de extradición pasiva y otras que deban juzgarse
conforme al Derecho Internacional, que son conocidas por el Presidente
de la Corte Suprema;

f) Procesos criminales que digan relación con delitos que afecten


las relaciones internacionales de la República, cuyo conocimiento
corresponde a un Ministro de la Corte Suprema (52).
95

g) Asuntos que, conforme al artículo 227 del C.O.T. debe ser


conocidos obligatoriamente por jueces árbitros, como las liquidaciones
de comunidades, particiones, etc.

3. - EL FUERO PERSONAL:

Es aquel elemento de la competencia absoluta que se funda en la


intervención en un proceso determinado de una persona constituida en
dignidad; vale decir, que desempeñe un determinado cargo considerado
por la ley.

Es importante tener presente que el fuero personal no está


establecido en favor de la persona que goza del mismo, sino que de la
contraparte, por cuanto se estima que un tribunal de mayor jerarquía
tendrá más independencia para juzgar asuntos en los cuales sean parte
estas personas.

Se distingue entre el fuero mayor y el fuero menor.

Fuero Mayor

En virtud de él se sustrae el conocimiento de un asunto que,


conforme a las normas generales corresponde conocer a un juez de
letras, el que es entregado a la competencia de un tribunal unipersonal
de excepción, como un Ministro de Corte de Apelaciones.

A esta materia se refiere el artículo 50 del C.O.T. el que en su


número 2. señala que corresponde conocer en primera instancia a un M.
de la CA respectiva según el turno establecido, de las causas civiles y
de los criminales por crimen o simple delito en que sean parte o tengan
interés el P. de la República, los ex Presidente, los Ministros de Estados,
Intendentes y Gobernadores, Agentes Diplomáticos chilenos,
Embajadores y Ministros Diplomáticos extranjeros acreditados en Chile
o en tránsito por su territorio, Arzobispos, Obispos, Vicarios Generales,
Provisores y Vicarios Capitulares.

También las causas por delitos comunes en que sean parte o


tengan interés los miembros de la Corte Suprema, Corte de
Apelaciones, Fiscales y Jueces de ciudad asiento de Corte de
Apelaciones ; tratándose de causas por delitos comunes en que sean
parte o tengan interés los jueces de simple comuna o de comuna capital
96

de provincia conocerá un juez de ciudad asiento de Corte de


Apelaciones ;

Fuero Menor

De acuerdo con éste, por el hecho de que personas constituidas


en dignidad sean parte o tengan interés en algún civil determinado, aun
cuando éste sea de mínima cuantía, el proceso se substanciará por el
tribunal al que le corresponde conocer de cuantías superiores o,
conforme a distintas normas de procedimiento.

El artículo 45 del C.O.T. señala las materias que son de


competencia de un juez de letras, distinguiendo, según la cuantía del
asunto, si dicha competencia se ejerce en única o en primera instancia,
es decir, si se contempla o no el recurso de apelación.

Tratándose de las personas que desempeñan los cargos que señala ese
artículo 45 en su letra g), conocerá un juez de letras en primera
instancia, aun cuando por su cuantía les correspondería conocer en
única instancia. Gozan de este fuero los Ministros y Fiscales de la Corte
Suprema y Corte de Apelaciones, Jueces letrados, Comandantes en
Jefe de las Fuerzas Armadas y Director General de Carabineros,
párrocos y vicepárrocos, cónsules y vicecónsules, así como las
corporaciones y fundaciones de derecho público o establecimientos
públicos de beneficencia.

Casos de excepción: (artículo 133)

Este artículo dispone que no se considerará el fuero de que


gocen las partes en los juicios de minas, posesorios, de distribución de
aguas, particiones, en los que se tramiten breve y sumariamente, ni el
que tengan los acreedores de quiebra ni los interesados en los asuntos
no contenciosos.

II) REGLAS DE COMPETENCIA RELATIVA: (134 y siguientes)

A) Cuestiones generales:

1. - Concepto:
97

Estas reglas son aquellas que tienen por objeto determinar de


entre tribunales de una misma jerarquía o categoría, cuál de ellos es el
competente para conocer de un asunto determinado.

2. - Otras cuestiones generales:

El único elemento determinante de la competencia relativa está


constituido por el territorio.

Sólo en virtud de la ley 18.776 de 18 de enero de 1989 se adecuó


los territorios jurisdiccionales de los tribunales a la nueva división político
administrativa del país introducida por los D.L. 573 y 575. Es decir, hasta
antes de la entrada en vigencia de la ley indicada, los jueces de letras
ejercían su jurisdicción respecto de un departamento y las Cortes de
Apelaciones sobre una o más provincias. En la actualidad los territorios
jurisdiccionales de los jueces de letras están formados por el territorio de
una o más comunas y el de las Corte de Apelaciones sobre una región o
parte de una región.

La ley 18.969 sustituyó el artículo 27 del C.O.T. disponiendo que,


sin perjuicio de lo que señalan los arts. 28 a 40 de ese código, en cada
comuna habrá a lo menos un juzgado de letras; sin embargo, este es un
precepto meramente programático, ya que el artículo 1° transitorio en su
inciso 3 dispone que mientras no se instalen los nuevos juzgados de
cada comuna, mantendrán su competencia en esas comunas los
tribunales indicados en los arts. 28 a 40. Es decir, en el momento en que
se instale un juzgado de letras en alguna comuna que actualmente no lo
tenga, por ese solo hecho dejará de tener competencia en ese territorio
el tribunal que antes la detentaba.

Así por ejemplo, en la actualidad existe un juzgado de Letras en


la comuna de Limache, con un territorio jurisdiccional que comprende el
de esa comuna, así como el de la comuna de Olmué; si llega a
instalarse un juzgado de letras en la comuna de Olmué, por ese hecho
el territorio del juzgado de Limache se reducirá al de la comuna de
Limache.

Los actuales territorios jurisdiccionales de los juzgados de letras


en general corresponden a agrupaciones de comunas que antiguamente
formaban un departamento, salvo algunos casos de excepción en que
se aprovechó la modificación para adecuar algunos territorios
demasiado extensos.

Para determinar la competencia relativa de un tribunal, es decir,


para precisar el tribunal territorialmente competente para conocer de un
98

asunto, es necesario distinguir entre materias civiles contenciosas,


civiles no contenciosas, mineras, quiebras, laborales y penales.

1. - ASUNTOS CIVILES CONTENCIOSOS:

El artículo 134 del C.O.T. parte señalando que, en general es


competente para conocer de una demanda civil el juez del domicilio del
demandado, sin perjuicio de las reglas y excepciones que señala a
continuación. Sin embargo, como existen muchos casos de excepción
será necesario seguir el siguiente orden para determinar el tribunal
competente:

a) En primer término deberá examinarse si las partes de común


acuerdo señalaron con anticipación ese tribunal, es decir, si prorrogaron
competencia relativa, caso en el cual habrá de estarse a ese acuerdo;

b) A falta de acuerdo deberá estudiarse si para el caso concreto


existe o no alguna norma de excepción; si existe, habrá de estarse a lo
que ella dispone;

c) En subsidio de lo anterior, deberá estudiarse si la naturaleza de


la acción deducida es mueble o inmueble, conforme a la clasificación
que al efecto contempla el Código Civil.

d) En subsidio de todo lo anterior, será competente para conocer


del asunto el tribunal correspondiente al domicilio del demandado.
A continuación veremos en forma pormenorizada cada uno de los
casos antes señalados.

a) Prórroga de la competencia:

Si las partes de común acuerdo señalaron como territorialmente


competente un tribunal determinado, habrá de estarse a ese acuerdo.

b) Reglas especiales:

(1) Si una misma demanda comprende obligaciones que deben


cumplirse en diversos territorios jurisdiccionales, será competente para
conocer del asunto el juez del lugar en el cual se reclame el
cumplimiento de cualquiera de ellas, conforme lo dispone el artículo 139.

(2) Interdictos posesorios (son juicios especiales que tienen por


objeto proteger la posesión de inmuebles e incluso la mera tenencia) :
99

será competente para conocer de ellos el juez del lugar en que se


encuentre ubicado el inmueble y si éste está ubicado en más de un
territorio jurisdiccional, de acuerdo con el artículo 143 será competente
cualquiera de esos jueces;

(3) Juicios de aguas: de acuerdo con el artículo 144 será


competente el juez del territorio en el cual se encuentre ubicado el
predio del demandado y si ese predio está situado en más de un
territorio jurisdiccional, será competente el juez de cualquiera de esos
territorios;

(4) Juicios de avería común (gasto extraordinario que sea


necesario llevar a cabo durante la navegación en beneficio de todos los
que tienen comprendidos intereses en la empresa marítima que requiere
de estos gastos) En este caso el artículo 143 dice que será competente
el juez que señala el C. de Comercio y este último, en su artículo 1095
dispone que si la avería ocurre en país extranjero, corresponderá
conocer del asunto al tribunal que determinen las leyes de ese país y si
ocurre en Chile, a falta de acuerdo entre las partes, por el juez del
puerto en el cual concluya la descarga;

(5) En materia de alimentos: el juez del domicilio del alimentario, a


menos que éste lo haya cambiado por abandono de hogar o rapto, caso
en el cual será competente el del domicilio del alimentante.

Aun cuando no dice relación con la competencia relativa, es


conveniente precisar que las demandas de alimentos de mayores son
de competencia de los tribunales civiles y de los de menores o de los
deducidos por la cónyuge en su favor y en el de los hijos menores, el
juez de menores conforme lo señala la ley 14. 908.

(6) Juicios relacionados con sucesiones hereditarias: acción de


petición de herencia, desheredamiento, nulidad o validez de
disposiciones testamentarias y todos los aspectos previos a la partición
misma, como la designación del juez partidor, corresponde al juez del
lugar en que se hubiere abierto la sucesión (148).

c) Reglas vinculadas a la naturaleza mueble o inmueble de la


acción deducida:

(1) Acciones inmuebles: de acuerdo con el artículo 135 del


C.O.T., si la acción entablada fuere inmueble, será competente para
conocer del juicio a elección del demandante:
100

- El del lugar donde se contrajo la obligación;

- El del lugar donde se encontrare la especie reclamada y si ésta


estuviere ubicada en más de un territorio jurisdiccional, ante el juez de
cualquiera de ellos;

(2) Acciones mixtas: si una misma acción tiene por objeto


reclamar especies muebles e inmuebles, según el artículo 137 será
competente el juez del lugar en que estuvieren ubicados los inmuebles;

(3) Acciones muebles: si la acción entablada fuere mueble (los


arts. 580 u 581 del Código Civil señalan que las acciones se reputan
muebles según la cosa en que se ejerce, así como los hechos que se
deben) será competente el juez del domicilio del demandado.

(d) Regla supletoria:

En caso de que no fuere posible la aplicación de ninguna de las


reglas antes indicadas procede recurrir a la regla del artículo 134, es
decir, la regla del domicilio del demandado, debiendo entender por tal el
lugar donde éste tiene su morada o donde ejerce habitualmente su
industria, profesión u oficio, conforme a las arts. 59 y 62 del Código Civil.

(e) Reglas complementarias:

(1) Si el demandado tuviere su domicilio en dos o más lugares,


podrá deducirse la acción ante el juez de cualquiera de esos lugares
(artículo 140).

(2) Si los demandados fueren varios y tuvieren domicilios en


territorios jurisdiccionales de diferentes jueces, la demanda deberá
presentarse ante cualquiera de ellos (141).

(3) Cuando el demandado es un persona jurídica, para estos


efectos se entenderá que su domicilio será aquél lugar en que ésta
tenga su asiento. Si la persona jurídica tiene sucursales deberá ser
demandada ante el juez del lugar de domicilio de la sucursal que celebró
el contrato o intervino en el hecho que da origen al juicio.

2. - ASUNTOS CIVILES NO CONTENCIOSOS:

En esta materia debe tenerse presente que, como señalamos


anteriormente, no procede la prórroga de la competencia; sin embargo,
101

tratándose de estos asuntos igualmente es necesario seguir un


procedimiento de descarte:

a) Determinar si el asunto es de competencia de algún tribunal:


como vimos, para que un tribunal tenga competencia para conocer de
un asunto de esta naturaleza es indispensable que exista una norma
expresa que le otorgue esa competencia; si no existe norma expresa
deberá recurrirse ante la autoridad administrativa que corresponda.

b) Existiendo disposición legal que entrega el conocimiento del


asunto a los tribunales, será necesario ver si se señala alguna regla
especial para la competencia; en caso afirmativo habrá de estarse
precisamente a esa regla especial.

c) Si la ley señala que el asunto es de competencia de los


tribunales y no existe ninguna norma especial de competencia,

corresponderá el conocimiento del asunto al tribunal del domicilio del


solicitante.

Reglas especiales (arts. 148 a 155 C.O.T.)

(1) De todos los asuntos no contenciosos relacionados con la


apertura de una sucesión conocerá el juez correspondiente al territorio
jurisdiccional donde el causante tuvo su último domicilio. Si el causante
falleció en el extranjero y tenía bienes en Chile, será competente el juez
del último domicilio que tuvo en Chile y si nunca tuvo domicilio en el
país, deberá solicitarse ante el juez del domicilio del solicitante.

(2) Nombramiento de tutores y curadores: juez del domicilio del


pupilo;

(3) Muerte presunta: juez del último domicilio del desaparecido;

(4) Curador de bienes o curador de herencia yacente: el del lugar


en que el ausente o el difunto tuvo su último domicilio;

(5) Autorizaciones para enajenar, gravar o arrendar inmuebles: el


juez del lugar de ubicación del inmueble;

(6) Notificación de protesto de cheque: el correspondiente al


domicilio registrado por el cuenta correntista en el banco.
102

3. - Asuntos mineros:

Aun cuando el artículo 146 del C.O.T. señala que será


competente el juez del lugar donde esté ubicada la pertenencia, salvo
las excepciones que contempla el Código de Minería, lo cierto es que
esta disposición se encuentra tácitamente derogada por el artículo 231
del C. de M. que dispone que “el juez de letras en lo civil en cuyo
territorio se encuentra ubicado el punto medio señalado en el pedimento
o punto de interés señalado en la manifestación, es competente para
conocer de todo asunto contencioso o no contencioso, atinente al
pedimento, manifestación, concesión de exploración o la pertenencia.

4. - Quiebras y otros asuntos concursales:

El artículo 154 del C.O.T. señala que será competente para


conocer de los juicios de quiebras, de cesiones de bienes y convenios
entre deudor y acreedores, el juez del lugar en el cual el fallido tenga su
domicilio:

a) juicio de quiebras: de acuerdo con el artículo 1. de la ley 18.


175 sobre quiebras, este juicio es aquél que tiene por objeto realizar en
un solo procedimiento los bienes de la persona natural o jurídica, a fin
de proveer al pago de sus deudas, en los casos y en la forma señalada
por la ley.

b) Cesión de bienes: es la entrega o abandono voluntario que


efectúa un deudor en sus acreedores de la totalidad de sus bienes,
cuando a consecuencias de hechos inevitables se encuentra en la
imposibilidad de pagar sus deudas (artículo 1, 614 del Código Civil).
Conforme a lo señalado en el artículo 241 en relación con el artículo 41
de la ley de quiebras, sólo pueden hacer cesión de bienes los deudores
que no sean comerciantes, agricultores, industriales o mineros.

c) Convenios: son los acuerdos celebrados entre el deudor y los


acreedores con la finalidad de evitar una quiebra o de alzar una quiebra
declarada. Estos convenios pueden ser extrajudiciales o - judiciales;
tratándose de convenios judiciales es competente para conocer de ellos
el juez del domicilio del deudor.

5. - ASUNTOS PENALES:

(I) NORMAS GENERALES: (arts. 157- 165 C.O.T.)


103

En primer término es necesario distinguir si se trata de uno o de


varios delitos:

A) SI SE TRATA DE UN SOLO DELITO:

En este caso, conforme al artículo 157 del C.O.T., será


competente para conocer del proceso correspondiente el juez en cuyo
territorio jurisdiccional se hubiere perpetrado el delito. En el caso de que
no pudiere determinarse con precisión ese lugar, será competente para
conocer del proceso el juez de alguno de los territorios jurisdiccionales
entre los cuales se suscite la duda que primero hubiere comenzado a
conocer del asunto, vale decir, el juez que haya prevenido en el
conocimiento; si no se pudiere determinar cuál fue el juez que previno,
corresponderá conocer a aquél que designe la respectiva Corte de
Apelaciones o la Corte Suprema, según si los tribunales entre los cuales
se suscita la duda dependen o no de una misma Corte de Apelaciones
(arts. 163 en relación con 164 parte final).

(B) SI SE TRATA DE VARIOS DELITOS:

La norma general, conforme lo dispone el artículo 77 del C.P.P.,


es que cada crimen o simple delito de que conozca un tribunal sea
materia de un proceso independiente, salvo los siguientes casos de
excepción:

a) los diversos crímenes, simple delitos y faltas que se imputaren


a un solo procesado, ya sea al iniciarse el proceso o durante la secuela
de éste;

b) Los delitos conexos: es decir, aquellos entre los cuales existen


algunas de las vinculaciones que señala el artículo 165 del C.O.T.:

(1) Los cometidos simultáneamente por dos o más personas


reunidas: por ejemplo en un bar se encuentra reunidos Pedro, Juan,
Diego y Antonio y se suscita por un lado una riña entre Pedro y Juan en
la que Pedro causa la muerte de Juan y, por otro lado, una riña entre
Diego y Antonio en la cual Antonio causa lesiones graves a Diego.

(2) Los cometidos por dos o más personas en distintos lugares y


tiempos, si hubiere precedido acuerdo entre ellos: por ejemplo, seis
individuos se ponen de acuerdo para asaltar un mismo días tres bancos
diferentes al mismo tiempo, con el objeto de desconcertar a la policía y
se dividen para ello en tres grupos de a dos;
104

(3) Los delitos cometidos como medio para perpetrar otro delito o
para facilitar su ejecución: por ejemplo, se roba un vehículo para luego
utilizar éste en el traslado de especies producto de otro robo;

(4) Los cometidos para procurar la impunidad de otros delitos: por


ejemplo se comete un incendio con el objeto de evitar que se descubra
un homicidio cometido en ese lugar, en forma tal de que el occiso
aparezca haber fallecido a consecuencias del incendio.

En todos estos casos de multiplicidad de delitos, sea que se trate


de delitos cometidos por una misma persona o de delitos conexos, para
determinar el tribunal competente será necesario distinguir si ellos se
cometieron en uno o más territorios jurisdiccionales diferentes y, en este
último caso, si se trata de delitos de la misma gravedad o de gravedad
diferente:

(1) Varios delitos en un mismo territorio jurisdiccional (159 inciso


2)

Es decir, si una misma persona ha cometido varios delitos en un


mismo territorio jurisdiccional o si en un mismo territorio se han
perpetrado varios delitos conexos.

En este caso, sean de igual o distinta gravedad, corresponderá


conocer de todos esos delitos en un solo proceso al juez de ese
territorio. En caso de que en ese territorio exista más de un juez será
competente para conocer de los procesos que deban acumularse el juez
que conozca del proceso más antiguo.

(2) Varios delitos en distintos territorios jurisdiccionales (159 inciso 1 y


164 C.O.T.).

En este caso será necesario distinguir si los delitos son de igual o


distinta gravedad:

- Delitos de una misma gravedad:

Será competente para conocer de todos ellos el juez del territorio


en el cual se cometió el último delito. Si no se pudiere determinar el
territorio en el cual se cometió el último delito, será competente el juez
de cualquiera de esos territorios que haya prevenido en el conocimiento
del asunto y, si no se pudiere determinar cuál juez previno, será
competente el que designe la Corte de Apelaciones o la Corte Suprema,
105

según si dependen de una misma Corte de Apelaciones o de Corte de


Apelaciones diferentes.

- Delitos de diferentes gravedad:

En este caso será competente el juez de aquél territorio en el cual


se cometió el último crimen y, en su defecto el último simple delito. Si no
se pudiere determinar el territorio jurisdiccional en que se cometió este
último delito o cuando no pudiera determinarse cuál fue el último delito,
será competente el juez que haya prevenido y, si no se pudiere aplicar
esta norma, el que designe la Corte de Apelaciones o la Corte Suprema,
según si los juzgados dependen de una misma Corte de Apelaciones o
de Corte de Apelaciones diferentes.

(II) NORMAS ESPECIALES:

(1) La acumulación de procesos penales:

Fundamentalmente por razones de economía procesal la ley


establece en ciertos casos la acumulación de procesos, en forma tal que
se pase a formar uno solo con todos ellos; así el artículo 77 del C.P.P.,
parte señalando que cada crimen o simple delito de que conozca un
tribunal será materia de un sumario, salvo:

a) Los delitos conexos;

b) Los diversos crímenes, simples delitos y faltas que se


imputaren a un solo procesado, ya sea al iniciarse la causa o durante el
progreso de ésta.

Por su parte, el artículo 160 del C.O.T. dispone en su inciso 1 que


"El culpable de diversos delitos será juzgado por todos ellos en un solo
proceso, para lo cual se acumularán las causas iniciadas o por iniciarse
en su contra; y las personas que en ella figuren como procesados
quedarán sometidas a la jurisdicción del tribunal a quien corresponda
conocer de los procesos acumulados".

Sin embargo, como la acumulación de procesos puede acarrear


numerosos problemas, el inciso 2 del artículo 160 agrega que: “Sin
perjuicio de la regla anterior, el juez podrá ordenar por medio de un auto
motivado la desacumulación de los procesos o su substanciación por
cuerda separada, cuando éstos tengan una tramitación diferente, plazos
especiales para ella o cuando la acumulación determine un grave
retardo en la substanciación de las causas".
106

En todo caso, esta regla de la desacumulación, por regla general,


no importa que el juez que la disponga va a devolver los expedientes a
sus juzgados de origen; sino que el mismo proseguirá la substanciación
de todos ellos por cuerda separada o en expedientes separados y al
dictar sentencia en cada uno de estos cuadernos hará agregar copia de
las mismas a los restantes y adoptará las medidas que sea conducentes
en orden a unificar las penas si ello corresponde.

Normas de excepción:

- El inciso final del artículo 160 permite que el juez remita uno o
más de estos expedientes mediante exhorto al tribunal del territorio en
que se perpetraron los delitos a que él se refiere, a fin de que practique
determinadas diligencias que deban llevarse a efecto en ese territorio.

- El artículo 170 bis del C.O.T. permite igualmente que el juez que
conozca de procesos acumulados por delitos cometidos en diferentes
territorios jurisdiccionales, pueda practicar directamente diligencias en el
cualquiera de ellos; en caso de que asó lo resuelva, deberá designar un
secretario ad- hoc y el secretario del juzgado lo subrogará en el tribunal
mismo.

- Delitos de tráfico de estupefacientes: el artículo 22 de la ley


18.403 señala al efecto dos normas de excepción:

(a) Si se investigan delitos previstos en la ley 18.403 y otros


sancionados en otras leyes penales, cometidos por un mismo hechor y
que no sean conexos, los procesos no se acumularán y se seguirán
substanciando por separado ante el tribunal competente, respectivo;

(b) Por regla general no procederá la acumulación de procesos por


delitos de tráfico de estupefacientes de que conozcan diferentes
tribunales, salvo que por causa justificada y debidamente calificada, se
dispusiere por el tribunal superior común la acumulación de tales
procesos ante el tribunal que estime procedente;

Problema: ¿Desde cuando puede disponerse la acumulación de


un proceso criminal a otro; es decir, desde que momento debe
entenderse que un proceso se ha iniciado en contra de una persona
determinada?

Según algunos, el proceso se ha iniciado desde el momento en


que se ha ordenado instruir sumario y, en consecuencia, conforme a
esta posición, aun cuando la persona sólo revista el mero carácter de
107

inculpado, denunciado o querellado, procedería la acumulación. Se


señala que ello sería procedente además por cuanto el C.O.T. habla de
"procesos iniciados o por iniciarse en su contra", en forma tal de que si
sólo reviste el carácter de denunciado o querellado se trataría de un
proceso por iniciarse en su contra.

A nuestro juicio, salvo que se trate de delitos conexos, la


acumulación sólo procede una vez que se ha dictado auto de
procesamiento o auto de reo por las siguientes razones:

a) Porque el artículo 77 en su número 2 habla de los crímenes,


simples delitos y faltas que se imputaren a un solo procesado y el
inculpado pasa a ser procesado precisamente cuando se dicta el auto
de procesamiento;

b) Porque el artículo 160 del C.O.T. al señalar que se acumularán


los diversos procesos “iniciados o por iniciarse en su contra",
precisamente está exigiendo el auto de procesamiento, ya que desde
ese momento el proceso se sigue en contra de una persona
determinada. El que hable además de procesos "por iniciarse “sólo
quiere decir que en lo sucesivo podrán acumularse todos aquellos otros
procesos en los cuales la misma persona sea encargada reo con
posterioridad;

c) Además, por una razón de orden práctico, toda vez que, de no


exigirse el auto de procesamiento resulta muy fácil trasladar un proceso
de un tribunal al de otro territorio, bastando para ello que un tercero
efectúe cualquier denuncia en contra del reo, aun cuando ella carezca
de todo fundamento.

(2) Juzgamiento de los diferentes partícipes:

El artículo 168 del C.O.T. dispone que el tribunal competente para


juzgar al autor de un delito es igualmente competente para juzgar a los
cómplices y encubridores del mismo hecho punible.

Esta regla tiene dos excepciones, pero no en virtud del territorio,


sino que del fuero y de la materia.

(a) En virtud del fuero:

El artículo 168 inciso 2. dispone en virtud del fuero que, si siendo


muchos los autores de un delito o de varios delitos conexos hubiere
entre ellos individuos aforados y otros que no lo sean, el tribunal
108

competente para juzgar a los demás coautores, a los cómplices y


encubridores será el competente para juzgar a él o los autores que
tienen fuero.

En este caso es necesario destacar que la ley se refiere sólo al


fuero que puedan tener los autores de un delito, pero no así al que
pudieran tener los cómplices o encubridores.

(b) En virtud de la materia:

El artículo 169 del C.O.T. establece que siendo muchos los


responsables (es decir aquí comprende a autores, cómplices y
encubridores) de un delito o de varios delitos conexos, hubiere entre
ellos individuos sometidos a los tribunales militares y otros que no lo
estén, serán competentes los tribunales militares.

Así, por ejemplo, un militar comete un delito de robo en estado de


guerra conjuntamente con civiles; en este caso, conforme al artículo 5.
del Código de Justicia Militar el tribunal competente para conocer del
delito es el tribunal militar correspondiente, el que juzgará a todos los
partícipes.

(3) Norma de los arts. 170 del C.O.T. y 12 del Código de Justicia
Militar:

Estas normas señalan que cuando se hubiere cometido por una


misma persona delitos de competencia de los tribunales militares y de
competencia de tribunales civiles que no fueran conexos, los tribunales
militares conocerán de los procesos por delitos militares y los civiles de
los delitos comunes.

A fin de evitar los problemas que esto pueda originar se señalan


las siguientes normas específicas:

- Si se creare interferencia para la práctica de diligencias


relacionadas con el inculpado, tendrán preferencia las dispuestas por el
tribunal militar;

- El tribunal que dicte el último fallo no podrá considerar


circunstancias modificatorias de responsabilidad que de estar
acumulados los procesos no se hubieren podido tomar en cuenta;
109

- El reo podrá solicitar dentro del plazo de un año contado desde


el último fallo que el tribunal superior común unifique las penas, cuando
ello le beneficiare.

(4) Delitos cometidos en el extranjero:

Como vimos anteriormente, no obstante que la jurisdicción tiene


como límite el territorio de la República, existen casos de excepción
señalados en el artículo 6. del C.O.T. que corresponde sean conocidos
por tribunales chilenos. En este caso existen las siguientes normas:

General: corresponderá conocer al juez del crimen de Santiago,


según lo señala el artículo 167 del C.O.T. ; como en Santiago hay
muchos juzgados del crimen, esta norma se encuentra complementada
por Auto Acordado de la Corte de Apelaciones de Santiago en el sentido
de que la competencia corresponderá al juez del crimen de turno al
iniciarse el procedimiento.

Especial: de los delitos cometidos en el extranjero que atenten


contra la seguridad del Estado, conforme al artículo 27 letra ñ) de la ley
12.927 corresponde conocer a un ministro de la Corte de Apelaciones
de Santiago designado conforme al turno. Excepcionalmente, si pueden
verse comprometidas las relaciones internacionales de la República,
podrá designarse a un Ministro de la Corte Suprema.

(5) Delitos de giro doloso de cheque:

De acuerdo con el artículo 22 de la ley de cheques, es juez


competente el correspondiente al territorio donde el cuenta correntista
tiene el domicilio que registró en el banco.

6. - COMPETENCIA RELATIVA EN ASUNTOS LABORALES:

Conforme al artículo 392 del Código del Trabajo, corresponde


conocer de las demandas en juicios laborales al juez del domicilio del
demandado o a aquél que corresponda al lugar donde se presten o
hayan prestado los servicios, a elección del demandante.

Como vimos en su oportunidad, en aquellos lugares en que no


exista juez especial del trabajo, la competencia sobre estos asuntos
corresponde al juez de letras con competencia en lo civil.

7. - COMPETENCIA RELATIVA EN ASUNTOS TRIBUTARIOS:


110

a) Asuntos civiles tributarios: corresponde su conocimiento al


Director Regional de Impuestos Internos del domicilio del contribuyente
o infractor. Si se trata de algún asunto tributario relativo a la sucursal de
una empresa, será competente el Director Regional correspondiente al
lugar de ubicación de esa sucursal.

Excepciones:

a) Es competente el juez civil respectivo de asuntos relativos a


impuestos derivados de la sucesión por causa de muerte o donaciones
(artículo 117 Código Tributario).

b) Tratándose de asuntos relacionado con impuestos de timbres y


estampillas, de acuerdo con el artículo 118 del C. T. es competente el
juez civil del lugar donde se otorgue el instrumento público o se solicite
la autorización o protocolización de instrumentos privados. En los demás
casos es competente el juez del domicilio del recurrente.

b. - Delitos tributarios: el conocimiento de delitos tributarios


sancionados con pena corporal corresponde al juez del domicilio del
infractor.

En segunda instancia conoce la Corte de Apelaciones respectiva.

8. - COMPETENCIA RELATIVA EN ASUNTOS ADUANEROS:

a) Asuntos civiles: conocen los administradores de aduanas en


única instancia de asuntos de cuantía de hasta 2,5 UTM y en primera
instancia sobre esa suma y hasta 100 UTM.

De las causas que exceden de 100 UTM conoce el Director


Nacional de Aduanas.

En Segunda instancia el Director Nacional de Aduanas conoce de


las que en primera instancia corresponden a los administradores de
aduanas y la Junta General de Aduanas conoce en 2a instancia de las
que el Director Nacional conoce en primera.

b) Asuntos penales:

En primera instancia y hasta un valor de mercaderías no superior


a 50 UTM conoce el administrador; sobre esa cantidad conoce el juez
del crimen correspondiente.
111

En segunda instancia conoce la Corte de Apelaciones respectiva.

(III) REGLAS COMPLEMENTARIAS: turno y distribución de causas.

Después de aplicar las reglas de la competencia absoluta y


relativa que hemos visto, en términos generales podremos determinar el
tribunal que va a ser competente del asunto de que se trate. Sin
embargo, puede suceder que aplicando las normas de competencia
relativa lleguemos a la conclusión de que en el territorio que
corresponde al tribunal que debe conocer de este asunto existen dos o
más juzgados. Para solucionar este problema la ley ha establecido las
normas del turno y de la distribución de causas, reglas que, conforme lo
ha resuelto la jurisprudencia, no son propiamente de competencia, sino
que más bien de orden administrativo para los efectos de facilitar la
distribución de los procesos entre los tribunales competentes.

A esta materia se refieren los arts. 175 y siguientes del C.O.T. y


aquí debemos nuevamente distinguir según la naturaleza de los
asuntos.

1. - ASUNTOS CIVILES CONTENCIOSOS:

Tratándose de este tipo de asuntos, cuando en un territorio


jurisdiccional existen dos o más juzgados con competencia en lo civil, es
necesario distinguir si esos tribunales son o no de comuna asiento de
Corte de Apelaciones.

a) Juzgados de asiento de Corte de Apelaciones :

En este caso la demanda no debe presentarse en forma directa a


alguno de los juzgados de ese territorio jurisdiccional, sino que ella debe
llevarse a la Corte de Apelaciones respectiva, para los efectos de que el
Presidente de ese tribunal proceda a distribuirla a alguno de los
juzgados. En Santiago en la actualidad ellas son distribuidas por medios
computacionales entre los 30 juzgados civiles.

Excepciones:

(1) Conforme al artículo 178 no rige la norma de distribución de


causas para las demandas en juicios que se hayan iniciado por medidas
prejudiciales, por medidas preparatorias de la vía ejecutiva o mediante la
gestión de notificación al tercer poseedor de la finca hipotecada, a que
se refiere el artículo 758. Esta norma de excepción se funda en que en
realidad el proceso ya se inició mediante las gestiones anteriores.
112

(2) Rige la regla del turno en lo que se refiere a las facultades de


los tribunales para proceder de oficio en determinados asuntos, así
como en lo tocante al cumplimiento de exhortos de otros tribunales.

b) Juzgados no asiento de Corte de Apelaciones :

Tratándose de juzgados de capital de provincia o de simple


comuna, se aplica la regla del turno, conforme a la cual el juez de turno
debe conocer de todos los asuntos que se promuevan en ese turno
hasta su conclusión. El turno de cada juzgado se establece por semana.

2. - Asuntos civiles no contenciosos:

Aquí siempre rige la norma del turno.

NOTA: en Santiago, por disposición especial del artículo 179


inciso final, el turno corresponde ser ejercido por cinco juzgados en
forma simultánea; es decir, cada semana hay cinco juzgados de turno
para recibir asuntos civiles no contenciosos.

Con el objeto de obtener que los asuntos no contenciosos se


distribuyeran equitativamente entre los cinco juzgados de turno, la Corte
de Apelaciones por Auto Acordado del año 1991 dispuso que las
demandas o solicitudes en asuntos no contenciosos debían ser
presentados a la Corte de Apelaciones a fin de que el Presidente
procediera a distribuirlas entre los cinco juzgados de turno.

3. - ASUNTOS PENALES:

Aquí igualmente es necesario distinguir entre juzgados asiento de


Corte de Apelaciones y aquellos que no lo son.

(1) Juzgados asiento de Corte de Apelaciones:

Los procesos penales como se verá en su oportunidad pueden


comenzar por querella, denuncia y de oficio.

a) Si el proceso comienza por querella, ésta deberá ser


presentada a la Corte de Apelaciones respectiva para su distribución por
el Presidente entre los diferentes juzgados;

b) Si el proceso comienza por denuncia, ella deberá ser


presentada ante el juzgado que se encuentre de turno;
113

c) Si la causa comienza de oficio por uno de los jueces y éste no


está de turno, él sólo deberá practicar las primeras diligencias y luego
remitirlo al de turno;

(2) Juzgados no asiento de Corte de Apelaciones:

En estos casos se aplica siempre la regla del turno, el que


comienza a las o horas del lunes y concluye a las 24 horas del domingo
siguiente (175).

(3) Casos especiales:

a) En las actuales provincias de Santiago y Chacabuco, que


comprenden los juzgados del crimen de Santiago y de San Miguel, la ley
ha dispuesto que cada uno de esos juzgados del crimen tenga su propio
territorio jurisdiccional, el que no necesariamente va a coincidir con el de
una comuna (180 inciso 2). conforme a lo señalado, estos jueces serán
competentes para conocer de los asuntos que se promuevan dentro de
sus respectivos territorios. Lo anterior, sin perjuicio de que mantengan
su calidad de juzgados correspondientes a un mismo territorio
jurisdiccional para los efectos de la aplicación de las normas de
acumulación del artículo 159 inciso 2., conforme al cual si los delitos se
cometen en una comuna o agrupación de comunas en que existan dos o
más jueces de igual jurisdicción, será competente para conocer de los
procesos que deban acumularse, el juez que conozca del proceso más
antiguo.

b) Tratándose de delitos perpetrados en el extranjero y que, de


acuerdo con el artículo 6 del C.O.T. corresponde conocer a tribunales
chilenos, es competente el juez del crimen de Santiago que se
encuentre de turno para esos efectos;

c) Para el conocimiento de exhortos nacionales que deban ser


cumplidos por juzgados del crimen de Santiago, se sigue normas
especiales dispuestas por auto acordado de la Corte de Apelaciones en
que se distribuye los juzgados del resto de Chile entre los de Santiago;
así, por ejemplo, corresponde al 1er juzgado del crimen conocer de los
exhortos de tribunales de dependencia de las Corte de Apelaciones de
Arica e Iquique; al 2., de los de Antofagasta, etc.

d) Los exhortos internacionales en materia criminal son


tramitados por el 1er Juzgado del Crimen de Santiago; los civiles por el
1er Juzgado Civil de Santiago y los de Menores por el 2. Juzgado de
Menores;
114

4. - ASUNTOS LABORALES:

De acuerdo al artículo 393 del C. del T., en la actualidad se


aplican las mismas normas que para los juicios civiles señaladas en los
arts. 175 y 176 del C.O.T., es decir, turno y distribución de causas,
según si exista o no Corte de Apelaciones .

ASUNTOS QUE SE PROMUEVEN EN UN TURNO:

Como hemos visto precedentemente, en los casos en que rige la


regla del turno, cada juez debe conocer de todos los asuntos que "se
promuevan" durante su turno. Tratándose de asuntos civiles, sean éstos
contenciosos o no contenciosos, o de asuntos laborales no existe mayor
problema, ya que los asuntos se entenderán promovidos el día en que
se presenta la demanda correspondiente.

En materia penal, en cambio, se discute cuál sería el momento en


que se promueve el asunto y así se presentan tres hipótesis:

a) Fecha de comisión del delito;

b) Fecha en que el delito es denunciado a la policía;

c) Fecha en la cual el tribunal toma conocimiento del delito


actuando de oficio o en virtud de denuncia o querella.

A nuestro juicio, en estos casos, siempre que pueda determinarse


con precisión la fecha de perpetración del delito, debe entenderse que el
asunto se promovió en ese momento; lo anterior fundamentalmente
teniendo en consideración que aplicando alguna de las otras normas
sería fácil cambiar de tribunal demorándose en denunciar el hecho.

En la práctica en los lugares no asiento de Corte de Apelaciones


en que existen dos o más jueces con competencia criminal es necesario
que los jueces se pongan de acuerdo fijando una pauta al efecto para
evitar continuos problemas.

(IV) PRORROGA DE LA COMPETENCIA (arts. 181 a 187 C.O.T.)

1. - Concepto:

De acuerdo con el artículo 181 del C.O.T., "un tribunal que no es


naturalmente competente para conocer de un determinado asunto,
115

puede llegar a serlo si para ello las partes expresa o tácitamente,


convienen en prorrogarle la competencia para este negocio".

Dicho en otras palabras, la prórroga de la competencia es el acto


por el cual las partes litigantes dan competencia a un tribunal para que
conozca de un asunto respecto del cual naturalmente no tiene esa
competencia.

2. - Clasificación:

La prórroga de la competencia puede ser legal o convencional:

a) Prórroga legal: existe en aquellos casos en los cuales por


mandato expresa de la ley un tribunal que no es el naturalmente
competente para conocer de algún asunto pasa a tener esa
competencia; como ejemplos de este tipo de prórroga podemos señalar
los siguientes:

- Artículo 161 del C.O.T. que señala que si un mismo procesado


tuviere pendientes causas por faltas, simples delitos y crímenes, el juez
de letras será el competente para conocer de todas ellas;

- Artículos 111 inciso 2 y 124 del C.O.T. que se refieren a la


demanda reconvencional y a la compensación;

- Artículo 168 inciso 2. C.O.T.: prórroga de competencia en virtud


del fuero respecto de los copartícipes del aforado;

b) Prórroga convencional:

Es a ella a la cual se refieren los arts. 181 a 187 del C.O.T. y es la


que corresponde al concepto que vimos y que señala el artículo 181 del
C.O.T.

(1) Requisitos para que proceda:

(a) Sólo puede prorrogarse la competencia relativa; es decir, la


que se determina por el elemento territorio; lo anterior, salvo el caso de
que la ley lo permita expresamente, como la situación de excepción que
señalamos respecto a la cuantía tratándose de acciones reales en que
no aparezca determinado el valor de la cosa, en que el demandante
116

presentará su demanda ante el juez que estime competente conforme a


la cuantía que él estime de la cosa y si el demandado no reclama antes
de efectuar cualquier alegación en el juicio, no podrá hacerlo
posteriormente por haber operado la prórroga (182).

(b) Sólo puede prorrogarse la competencia en asuntos civiles


contenciosos; (182)

(c) Sólo puede prorrogarse la competencia en primera instancia,


lo que es consecuencia de la regla del grado, ya que determinado el
tribunal competente en primera instancia, por ese hecho queda fijado el
de segunda; (182)

(d) Sólo pueden prorrogar competencia las personas hábiles para


comparecer en juicio por si mismas, y por las que no lo son pueden
prorrogarla sus representantes legales; (184)

(e) La prórroga sólo surte efectos entre las personas que han
concurrido a otorgarla, mas no respecto de otras personas como los
fiadores o codeudores; (185)

(2) Oportunidad en que se concreta:

a) Si es expresa:

- En este caso puede concretarse en el contrato mismo,


señalándose así en forma expresa, por ejemplo, se puede colocar en un
contrato una cláusula que diga que "para todos los efectos derivados de
la aplicación del presente contrato, las partes fijan su domicilio en la
ciudad de Santiago y prorrogan desde luego competencia para los
tribunales correspondientes a este domicilio".

- También puede efectuarse en algún acto posterior al contrato


mismo en el cual las partes acuerden someter sus diferencias al tribunal
de un territorio determinado.

b) Si es tácita:

La prórroga es tácita cuando el demandante deduce su acción


ante tribunal territorialmente incompetente y el demandado, después de
apersonarse en el juicio hace cualquier gestión que no sea la de
reclamar de la incompetencia.
117

Conforme a lo expuesto, si por ejemplo el demandado contesta la


demanda sin alegar en forma previa la excepción dilatoria de
incompetencia, posteriormente ya no podrá alegarla por haber operado
la prórroga.

Efectos de la prórroga de la competencia:

Producida la prórroga, el tribunal al cual se le ha prorrogado esa


competencia va a pasar a ser el competente para todos los efectos
legales en lo que dice relación con las partes que convinieron expresa o
tácitamente esa prórroga.

(V) CONTIENDAS Y CUESTIONES DE COMPETENCIA

Como hemos visto, existen numerosas reglas que la ley señala en


forma expresa para los efectos de determinar cuál es el tribunal
competente para conocer de un asunto. Sin embargo, pese a esas
reglas y, por problemas derivados de su aplicación a los casos
concretos, puede suceder que dos o más tribunales se atribuyan
competencia para conocer de un asunto determinado o, a la inversa,
que ambos estimen que el competente es el otro; cuando se suscita este
tipo de problemas nos encontramos ante las contiendas de
competencia.

Puede suceder también que las partes, ya sea el demandante o


demandado, estimen que el tribunal que está conociendo de un asunto
no es competente, caso en el cual nos encontramos ante las cuestiones
de competencia.

(A) CONTIENDAS DE COMPETENCIA:

(1) Concepto: Conforme a lo antes señalado, existe contienda de


competencia cuando dos o más tribunales se estiman competentes para
conocer de un asunto o cuando dos o más tribunales niegan tenerla.

(2) Forma de resolver las contiendas:

Las contiendas de competencia deben ser resueltas por un


tribunal superior a aquellos que se encuentran en conflicto, conforme a
las siguientes normas:
118

a. - Si los tribunales son de una misma jerarquía y dependen de


un mismo superior jerárquico, será éste superior jerárquico el que
resolverá. Así, si se suscita contienda entre dos jueces del crimen de
Santiago, resolverá la Corte de Apelaciones de Santiago;

b. - Si los tribunales son de distinta jerarquía, conocerá de la


contienda el superior jerárquico del de más jerarquía;

c. - Si los tribunales en conflicto son de la misma jerarquía, pero


dependen de diferentes superiores jerárquicos, conocerá el superior
jerárquico del tribunal que previno en el asunto. Así, por ejemplo, un juez
de Santiago comienza a instruir un sumario por homicidio por haberse
encontrado un cadáver en su territorio; durante la investigación aparece
que el homicidio ocurrió en Valparaíso y remite el proceso al juez de
turno de esta última ciudad; si el juez de turno de Valparaíso estima que
no hay mérito suficiente para estimar que él es el competente, trabará
contienda y elevará los antecedentes a la Corte de Apelaciones de
Santiago.

(d) Si la contienda se produce entre un tribunal arbitral y uno


ordinario, de acuerdo al artículo 190 inciso . 4 del C.O.T., conocerá la
Corte de Apelaciones respectiva, la que para estos efectos se
considerará superior jerárquico del tribunal arbitral; lo mismo se aplica si
la contienda es entre tribunales arbitrales;

(e) Tratándose de tribunales especiales, las contiendas que se


susciten entre ellos mismos o entre ellos y los tribunales ordinarios,
serán resueltas por la Corte de Apelaciones de la cual dependen o la
que sea superior jerárquico del que previno. Si no puede aplicarse esta
norma, es decir, si se trata de tribunales especiales que no dependen de
una Corte de Apelaciones, resolverá la Corte Suprema.

(B) Cuestiones de competencia:

Son incidentes especiales promovidos por las partes de un juicio,


a través de los cuales éstas hacen valer la incompetencia de un tribunal,
solicitando que el asunto se radique ante aquél que ellos estiman
competente. Es decir, las contiendas de competencia son promovidas
por los tribunales y las cuestiones de competencia por las partes. Las
cuestiones de competencia pueden promoverse por dos vías: la
inhibitoria y la declinatoria. En la inhibitoria la parte recurre ante el
tribunal que estima competente, solicitándole que éste se dirija a aquél
que está conociendo del asunto, solicitándole que se inhiba de seguir
conociendo y le remita el proceso (artículo 102 C.P.C.). la declinatoria,
en cambio, consiste en solicitar sal tribunal que se estima incompetente
119

que deje de conocer del asunto y remita los antecedentes al tribunal que
se estima competente.

Efectos de las resoluciones dictadas en contiendas y cuestiones


de competencia:

a) En asuntos civiles: todo lo obrado ante tribunal incompetente


es nulo, conforme se deduce del artículo 112 del C.P.C. ;

b) En asuntos penales: (artículo 47 C.P.P.)

- Si se suscita cuestión o contienda de competencia, mientras


ésta no sea dirimida, todos los jueces entre los cuales ella se plantea
están obligados a practicar dentro de su territorio las primeras
diligencias del sumario;

- La libertad provisional de los detenidos o presos será resuelta


por el juez en cuyo territorio se encuentre el detenido o presos;

- Dirimida o resuelta la contienda o cuestión de competencia,


todas las actuaciones realizadas por los jueces incompetentes serán
válidas, debiendo éstos remitir todos los antecedentes que hayan
reunido al juez declarado competente.
120

CAPITULO VII: ORGANIZACION Y COMPETENCIA DE LOS


TRIBUNALES ORDINARIOS

I. - LOS JUZGADOS DE LETRAS:

1. - Definición:

Son aquellos tribunales ordinarios, unipersonales, letrados, de


derecho, permanentes, que ejercen jurisdicción en una comuna o
agrupación de comunas que la ley les ha asignado y que tienen
competencia para conocer en primera instancia de todos los asuntos
que se promuevan en su territorio y que no se encuentren entregados
expresamente por la ley a otros tribunales y, además, para conocer de
los actos judiciales no contenciosos respecto de los cuales la ley
expresamente les otorga competencia.

2. - Características:

a. - Son tribunales ordinarios, porque tienen la plenitud de la


competencia;

b. - Son unipersonales porque el juez es uno solo;

c. - Son letrados ya que jueces y secretarios deben ser abogados;

d. - Son tribunales de derecho, toda vez que deben substanciar


los procesos y resolverlos conforme a la ley y sólo subsidiariamente
conforme a los principios de equidad;

e. - Son permanentes, ya que se encuentran funcionando


siempre;

f. - Son de competencia común, salvo las casos de excepción en


que la ley ha separado la competencia entre juzgados civiles y del
Crimen (Santiago, Valparaíso, Viña del Mar, San Miguel, Concepción y
Temuco).

g. - Todos tienen como superior jerárquico a una Corte de


Apelaciones;

3. - Categorías de juzgados de letras:


121

a. - Juzgados de letras de comuna asiento de Corte de


Apelaciones: son aquellos cuya sede se encuentra en la comuna asiento
de la respectiva Corte de Apelaciones, como por ejemplo Santiago,
Arica, Iquique, etc. Excepcionalmente existen algunos juzgados de letras
que, no obstante no encontrarse su sede en la comuna asiento de la
Corte de Apelaciones tienen esta categoría por especial disposición
legal, como el caso de los juzgados de letras de Viña del Mar que tienen
la categoría de juzgados de asiento de Corte de Apelaciones para todos
los efectos legales.

b. - Juzgados de letras de capital de provincia: son los que tienen


su asiento en una comuna cabecera de provincia, como por ejemplo
Osorno, Los Angeles, Los Andes, Linares, etc.

c. - Juzgados de letras de simple comuna: son los que tienen su


asiento en una comuna que no es ni asiento de Corte de Apelaciones ni
cabecera de provincia.

Estos juzgados, si bien son de diferente categoría, no se


encuentran subordinados los unos a los otros, sino que todos ellos
dependen de la Corte de Apelaciones correspondiente. La clasificación
tiene importancia, por un lado para los efectos de determinar las
categorías del escalafón primario del Poder Judicial y, en algunos casos
excepcionales para los efectos de la competencia en determinados
asuntos, como vimos.

4. - Funcionarios de los juzgados de letras:

a. - El juez: es la persona que ejerce la jurisdicción;

b. - El Secretario del Tribunal: es un auxiliar de la Administración


de Justicia que tiene el carácter de ministro de fe, a quien corresponde
llevar a cabo las siguientes funciones:

- Autorizar todas las resoluciones que dicta el juez, lo que


significa que debe dar fe de que la resolución ha sido dictada por el juez
y se cumple materialmente colocando su firma debajo de la del juez.

- Subrogar al juez en caso de ausencia de éste por cualquier


motivo;

- Custodiar los procesos, documentos y papeles que sean


presentados al tribunal;
122

- Dar cuenta al juez de las solicitudes o escritos que presenten las


partes;

- Dar conocimiento a los interesados que concurran al tribunal de


las resoluciones dictadas (notificación personal) y practicar las
notificaciones por el estado diario (listado que debe confeccionarse
diariamente de las diferentes resoluciones dictadas ese día por el
tribunal con indicación del proceso en el cual recayeron).

- Dar conocimiento a cualquier persona de los procesos que


tengan archivados, salvo casos de excepción legal;

- Autorizar los poderes o mandatos judiciales que se otorguen


ante él;

- Efectuar a los jueces la relación de los incidentes, es decir,


exponer al juez el asunto para que éste resuelva;

- Resolver por si solos los escritos de mero trámite, que no


requieran del conocimiento de los antecedentes para ser proveídos;

- Suscribir las órdenes de citación e investigación;

- Llevar los libros de Secretaría: ingreso de causas, de cuentas


corrientes, de especies, de decretos económicos, etc.

c. - Los empleados de Secretaría:

A estos funcionarios el C.O.T. sólo se refiere en forma bastante


escueta en los artículos 498 y siguientes del C.O.T., señalando que las
leyes determinarán la planta y remuneraciones de estos funcionarios,
entre los cuales se distingue cinco categorías: oficiales de sala, oficiales
4os, 3os, 2os y 1os.

A los Oficiales 1os, les corresponde subrogar a los Secretarios


por el solo ministerio de la ley ya sea en caso de ausencia de ellos o
cuando subroguen al juez. Además los Secretarios pueden delegarles,
bajo su responsabilidad, determinadas funciones como la práctica de las
notificaciones por el estado diario.

En la práctica, los funcionarios de secretaría de los juzgados


realizan múltiples funciones; así, en los juzgados del crimen se dedican
a la tramitación de los procesos, bajo la dirección del juez; en los
123

juzgados civiles se encargan de proveer el despacho, etc. Es decir,


existe una delegación de funciones en ellos tanto de parte del Juez
como del Secretario, originada en el exceso de trabajo, delegación que
si bien no se encuentra expresamente autorizada por la ley, ella ha sido
reconocida tácitamente al crearse permanentemente nuevos cargos de
este tipo. Si todas las funciones las realizaran efectivamente el Juez y el
Secretario y los funcionarios no llevarán a cabo más que labores de
escribientes, carecería de sentido la existencia de tantos funcionarios
por tribunal.

Todo esto ha tenido su origen en razones de orden económico,


toda vez que importa un menor desembolso al Estado el aumentar la
planta de empleados de Secretaría que crear la cantidad de Tribunales
necesarios para absorber el constante aumento de asuntos.

5. - El territorio jurisdiccional de los Juzgados de Letras:

De acuerdo con lo dispuesto en el artículo 27 del C.O.T. "sin


perjuicio de lo que se previene en los artículos 28 a 40, en cada comuna
habrá a lo menos un juzgado de letras".

Esta norma sólo consagra buenos deseos, toda vez que los
artículos 28 a 40 precisamente se señala en la mayoría de los casos
jueces de letras que tienen jurisdicción en varias comunas.

De lo que señalan las disposiciones aludidas podemos establecer


las siguientes particularidades:

a) El deseo de la ley es que exista a lo menos un juzgado de


letras en cada comuna;

b) Como en la actualidad no es posible y en algunos casos no se


justifica, en los artículos 28 a 40 se va indicando en forma
particularizada la comuna o comunas que comprende el territorio
jurisdiccional de cada juez de letras;

c) Existen comunas o agrupaciones de comunas en las cuales


existe más de un juez de letras; así el artículo 28 señala que habrá
cuatro juzgados de letras con asiento en la comuna de Arica, con
jurisdicción sobre todas las comunas de las provincias de Arica y
Parinacota.
124

d) Cuando en el futuro se instale un juzgado de letras en alguna


comuna que carezca de él, el juez que ejercía jurisdicción sobre esa
comuna verá disminuido su territorio en lo que a ella se refiere.

6. - La competencia de los jueces de letras (artículo 45 C.O.T.)

Como hemos señalado anteriormente, la regla general es que los


jueces de letras tengan la plenitud de la competencia en primera
instancia, regla que tiene las excepciones siguientes:

A) En razón de la materia:

(1) Tribunales que no tienen competencia común (es decir, civil y


criminal) :

En algunos casos, debido al elevado número de habitantes, la ley


ha estimado conveniente establecer la especialización, separando los
juzgados de letras entre civiles y criminales. Esto sucede en los
siguientes casos:

a) Región Metropolitana, provincias de Chacabuco y Santiago:

Juzgados con competencia civil:

- Existen 30 Juzgados civiles, denominados juzgados civiles de


Santiago, cuyo territorio jurisdiccional corresponde al de la Corte de
Apelaciones de Santiago y que era el del antiguo departamento de
Santiago. En la actualidad este territorio comprende al de las provincias
de Chacabuco y Santiago, con excepción de las comunas de San
Joaquín, La Granja, La Pintana, San Ramón, San Miguel, La Cisterna, El
Bosque, Pedro Aguirre Cerda y Lo Espejo, comunas que antiguamente
formaban el departamento P. Aguirre Cerda.

- Hay cuatro juzgados civiles con un territorio jurisdiccional sobre


las comunas antes indicadas, el que corresponde al antiguo
departamento P. Aguirre Cerda, denominados juzgados civiles de San
Miguel.

Juzgados del Crimen:

- Existen 30 Juzgados del crimen, que son los juzgados del


crimen de Santiago, los que tienen asignados diferentes territorios
jurisdiccionales dentro del antiguo departamento de Santiago, los que
125

han sido fijados por decreto supremo y que normalmente no coinciden


con los territorios de las comunas; además, por ley 19.156, publicada el
10 de agosto de 1992 se crearon otros seis juzgados del crimen de
Santiago, pero ellos sólo entraran en funcionamiento una vez que la
Corporación Administrativa del Poder Judicial ponga a disposición de la
Corte de Apelaciones los locales respectivos. Esta ley creó además una
serie de otros tribunales a lo largo del país que se encuentran en
situación similar.

- Por otra parte existen 12 juzgados del crimen, denominados


Juzgados del Crimen de San Miguel, los que también tienen territorios
particulares dentro del antiguo departamento P. Aguirre Cerda.

b) Valparaíso y Viña del Mar:

En estas comunas existen 7 Juzgados del Crimen y 8 Juzgados


civiles conocidos como juzgados de Valparaíso, no obstante lo cual el 4.
y 5. del Crimen, así como el 4., 5. y 8. sólo tienen jurisdicción sobre la
comuna de Viña del Mar; los restantes tienen jurisdicción sólo respecto
de la comuna de Valparaíso y Juan Fernández.

NOTA: aun cuando la comuna de Viña del Mar no es asiento de


Corte de Apelaciones, los juzgados de letras con jurisdicción sobre ella
tienen la categoría de juzgados asiento de Corte de Apelaciones para
todos los efectos legales.

c) En Concepción:

- Tres juzgados civiles con asiento en la comuna de Concepción,


con jurisdicción sobre las comunas de Concepción, Penco y Hualqui; un
juzgado civil con asiento en la comuna de Talcahuano, con jurisdicción
sobre esa comuna, el que para todos los efectos legales tiene el
carácter de juzgado asiento de Corte de Apelaciones

- Cuatro juzgados del crimen con asiento en Concepción, con


jurisdicción sobre las comunas de Concepción, Penco y Hualqui;

- Dos juzgados del Crimen con asiento y jurisdicción sobre


Talcahuano, con el carácter de juzgados de asiento de Corte de
Apelaciones

d) En la novena región (Temuco) :


126

- dos juzgados civiles y tres del crimen, con asiento en Temuco y


cuyo territorio jurisdiccional comprende las comunas de Temuco, Vilcún,
Melipeuco, Cunco y Freire.

(2) En aquellas comunas o agrupaciones de comunas en las


cuales existan juzgados de menores o del trabajo, los jueces de letras
pierden competencia para conocer de esas materias.

(3) Los jueces de letras carecen de competencia respecto de


todas aquellas materias que la ley en forma expresa ha entregado a
tribunales especiales, como por ejemplo los Juzgados de Policía Local.

(4) Los procesos instruidos por delitos contemplados en la ley de


seguridad interior, así como los señalados en los títulos II y VI párrafo 1.
del C. Penal (delitos contra la seguridad del Estado, atentados y
desacatos contra la autoridad), juicios por delitos terroristas cuando se
ha deducido requerimiento por el M. del Interior, juicios por acusaciones
y demandas civiles en contra de jueces de letras para hacer efectiva su
responsabilidad ministerial, de todos los cuales debe conocer un
Ministro de la Corte de Apelaciones respectiva.

(5) Procesos sobre amovilidad de los ministros de la Corte Suprema,


cuyo conocimiento corresponde al P. de la Corte de Apelaciones de
Santiago;

(6) Juicios de amovilidad en contra de ministros de Corte de


Apelaciones, causas de extradición pasiva y otras que deban juzgarse
conforme al Derecho Internacional, cuyo conocimiento corresponde al P.
de la Corte Suprema ;

(7) Juicios que puedan afectar las relaciones internacionales de la


República, cuyo conocimiento corresponde a un ministro de la Corte
Suprema ;

(8) Juicios que conforme al artículo 227 del C.O.T. son de


arbitraje forzoso, como la partición de bienes, liquidación de
comunidades, etc.

(9) Juicios de hacienda en que se demande al Fisco, en que


corresponde el conocimiento al Juez de asiento de Corte de
Apelaciones;

B) En razón del fuero personal:


127

(1) Las causas civiles y criminales en que sean parte o tengan interés el
P. de la R., Ministros de Estado, Intendentes, Gobernadores, Agentes
Diplomáticos Chilenos, Embajadores y Ministros Diplomáticos
extranjeros acreditados en Chile o de tránsito por su territorio,
Arzobispos y demás dignidades eclesiásticas, en que conoce un Ministro
de Corte de Apelaciones (artículo 50);

(2) Procesos por delitos comunes en que sean parte o tengan


interés los miembros y fiscal de la Corte Suprema, miembros y fiscales
de las Corte de Apelaciones y los jueces de ciudad asiento de Corte de
Apelaciones, en que conoce un Ministro de Corte de Apelaciones;
(artículo 50).

(3) Procesos criminales en que sean parte o tengan interés los jueces de
simple comuna o de ciudad capital de provincia, en que conoce el juez
de asiento de Corte de Apelaciones (arts. 46).

II) JUZGADOS DE POLICIA LOCAL:

Aun cuando los Juzgados de Policía Local son tribunales


especiales y no ordinarios,

procederemos a su estudio en este momento, con el objeto de


establecer la relación que existe entre ellos y los juzgados de letras.

1. - Cuestión previa:

La ley 15.231, Orgánica de Juzgados de Policía Local, establece


que existirán Juzgados de Policía Local en todas las comunas
cabeceras de provincia y en todas aquellas otras comunas que tengan
un ingreso anual superior a treinta sueldos vitales anuales de Santiago.
En las demás comunas desempeñará las funciones de este cargo el
Alcalde, con las limitaciones que la ley señala a su competencia.

Por otra parte, de acuerdo con el artículo 5 de la ley aludida, dos


o más municipalidades vecinas pueden acordar establecer un Juzgados
de Policía Local común para ambas. Además, en las municipalidades
con presupuestos inferiores a 70 sueldos vitales anuales y en aquellas
ubicadas en provincias que tengan un número de abogados en ejercicio
igual o inferior a 10, el Juzgados de Policía Local podrá desempeñarse
también como abogado municipal.

2. - Concepto: Son tribunales unipersonales, especiales, letrados,


de derecho, que ejercen jurisdicción en primera o única instancia en una
128

comuna, en dos o más comunas vecinas o en parte de alguna comuna,


con competencia para conocer exclusivamente de los asuntos que la ley
en forma expresa ha entregado a su conocimiento.

3. - Características:

a. - Son tribunales especiales, toda vez que sólo tienen


competencia para conocer de aquellos asuntos que la ley en forma
expresa les ha encomendado;

b. - Son unipersonales, ya que la función jurisdiccional la


desempeña un solo juez;

c. - Son letrados, puesto que los Juzgados de Policía Local deben


ser abogados;

d. - Son de derecho, toda vez que deben substanciar las causas y


fallarlas conforme a derecho;

e. - Son permanentes, ya que siempre se encuentran en


funcionamiento;

f. - Todos tienen como superior jerárquico a la Corte de


Apelaciones respectiva, la cual califica anualmente a los jueces, previo
informe del alcalde respectivo.

4. - Funcionarios del Juzgado de Policía Local:

a) El juez:

- Es la persona que ejerce la jurisdicción, quien para ser


nombrado en ese cargo debe reunir los mismos requisitos que para ser
juez de letras de simple comuna.

- Son nombrados por el alcalde respectivo, previa tener formada


por la Corte de Apelaciones, la que debe dar preferencia a los
funcionarios municipales de las misma provincia; subsidiariamente a
otros Juzgados de Policía Local o a abogados de otras municipalidades.
El alcalde tiene 30 días para resolver la tener y si no lo hace dentro de
ese plazo, se entiende nombrada la persona que figure en el primer
lugar de esa terna.
129

- Estos jueces son independientes y gozan de inamovilidad,


encontrándose sujetos a la supervigilancia de la respectiva Corte de
Apelaciones ; en caso de ausencia del juez, éste es subrogado por el
secretario abogado y, a falta de éste, por los otros jueces de Policía
Local de la comuna; si existe uno solo, será subrogado por alguno de los
tres abogados que figure en la correspondiente lista de subrogación que
debe elaborar anualmente la Corte de Apelaciones a proposición del
alcalde; a falta de estos últimos, la subrogación pasará al juez de la
comuna más cercana, entendiéndose por tal aquella con la cual las
comunicaciones sean más rápidas y expeditas.

- A diferencia de lo que sucede con los miembros de los


tribunales ordinarios, los jueces de policía local no se encuentra
inhabilitados para ejercer la profesión de abogado, salvo en asuntos de
competencia de Juzgado de Policía Local.

- El cargo de juez de Policía Local es incompatible con cualquier


otro de la respectiva municipalidad, salvo el de abogado municipal en el
caso de excepción que vimos, así como con el de juez de Policía Local
de otra comuna. No existe esta incompatibilidad para desempeñarse el
cargo de juez de Policía Local de una comuna y de secretario de juez de
Policía Local en otra.

b) El secretario:

- Es un auxiliar de la administración de Justicia, que tiene el


carácter de ministro de fe, quien desempeña funciones similares a las de
los secretarios de juzgados de letras.

- A diferencia de los jueces de Policía Local, ellos son designados


directamente por los alcaldes y, salvo en las comunas de Santiago.,
Valparaíso, Viña del Mar y en aquellas que así lo disponga la
municipalidad, no requieren ser abogados. Si son abogados están
habilitados para el ejercicio de la profesión, salvo en asuntos de
competencia de juzgados de policía local.

- Están sujetos a la autoridad disciplinaria inmediata del juez, pero


su responsabilidad administrativa se determinará y hará efectiva
conforme al Estatuto Administrativo.

- Serán subrogados en sus funciones por el empleado que le siga


en jerarquía y falta o impedimento de éste, por el que designe el juez.

c) Los empleados:
130

Son designados por el alcalde y sus funciones son similares a las


de los empleados de los juzgados de letras.

5. - COMPETENCIA DE LOS JUZGADOS DE POLICÍA LOCAL:

Para señalar la competencia de estos tribunales distinguiremos la


competencia administrativa, la civil y la penal.

A) Competencia administrativa o privativa: (artículo 13 ley 15.231)

Esta competencia recibe el nombre de privativa en atención a que


corresponde en forma exclusiva a los Juzgados de Policía Local o a las
Alcaldes cuando desempeñan estas funciones:

a) Infracciones a los preceptos que reglamentan el transporte y


tránsito público por calles y caminos, materia actualmente regulada por
la ley 18. 290, también conocida como ley del tránsito.

Por excepción el artículo 14 inciso penúltimo de la ley 15.231,


agregado por el artículo 3. de la ley 18. 597 establece que tratándose de
infracciones graves o gravísimas a la ley 18.290, si en la comuna no hay
Juzgados de Policía Local abogado, el conocimiento de ellas no
corresponderá al Alcaldes, sino que al Juzgados de Policía Local de la
localidad más cercana.

b) Infracciones a las Ordenanzas, reglamentos, acuerdos


municipales y decretos de la alcaldía.

c) Infracciones a una serie de leyes administrativas especiales


que enumera el artículo 13 de la ley 15. 231, como por ejemplo la ley de
rentas municipales, ley general de urbanismo y construcciones, leyes de
pavimentación, etc.

B) COMPETENCIA EN ASUNTOS CIVILES:

En este caso es necesario distinguir si se trata o no de ciudades


compuestas por una o más comunas en que tenga o no tenga asiento
un juez de letras y si existe o no Juzgados de Policía Local abogado.

(I) Ciudades compuestas de una o más comunas que no sean


asiento de Juez de Letras:

Juzgados de Policía Local ABOGADOS:


131

a) En única instancia (artículo 14 ley 15. 231) :

- Causas civiles de cuantía no superior a $3. 000, -

- Aplicación de multas y regulación de daños y perjuicios


provenientes del hecho denunciado referente a materias que se refiere
el artículo 13, siempre que el valor no sea superior a $3.000; en este
caso la demanda deberá oponerse oportunamente en el procedimiento
infraccional.

- Nombramiento de curador ad- litem.

b) En primera instancia: (artículo 14 Ley 15.231)

- Aplicación de multas y demás sanciones a que se refiere la ley


15.231,

- Regulación de daños y perjuicios provenientes del hecho


denunciado en las materias a que se refiere el artículo 13 letras a) y c)
de la ley 15. 231, cuando el monto exceda de $3. 000, -

- Regulación de daños y perjuicios provenientes de accidentes del


tránsito, cualquiera que sea su monto, debiendo igualmente deducirse la
demanda en el procedimiento infraccional respectivo.

Alcaldes:

sólo tienen competencia en primera instancia para conocer:

a) Regulación de daños y perjuicios provenientes de hecho


denunciado en asuntos del artículo 13 de cuantía no superior a $3.000, -
b) Aplicación de multas por otras infracciones hasta por $3.000 y
sanciones de comiso y clausura establecidas por la Ley 15.231.

(II) Ciudades compuestas de una o más comunas en que tenga su


asiento un J. de Letras:

- Juzgados de Policía Local Abogados: (artículo 14 Ley 15.231 en


relación con artículo 45 N. 1 a) del C.O.T.): mantiene la misma
competencia antes indicada, salvo en lo que se refiere al conocimiento
en única instancia de asuntos civiles de hasta $3. 000, -, competencia
que pasa al J. de Letras.
132

- Alcaldes: mantienen la misma competencia.

Es decir, en la competencia civil, la única diferencia es que los


Juzgados de Policía Local abogados pierden el conocimiento en única
instancia de asuntos civiles de hasta $3. 000, - la que pasa a los jueces
de letras.

C) Competencia en asuntos penales:

Esta competencia se encuentra examinando los artículos 12, 13


letra c) N. s 7 y 8 y artículo 14 de la ley 15.231 en relación con los arts.
45 N. 2 letras d), e) y f) del artículo 45 del C.O.T.

(I) Ciudades en que tiene asiento J. de Letras:

Juzgados de Policía Local Abogado:

Tiene la plenitud de la competencia de las faltas en 1a instancia,


con excepción de aquellas faltas que se cometan en las comunas de
Santiago, Quinta Normal, Ñuñoa, Providencia, Las Condes y La Reina
sancionadas en los arts. 494 N. s 5, 7, 12, 16, 19, 20 y 21; 495 N. s 3,
15, 21 y 22; 496 N. s 8, 18, 31 y 33 y artículo 497 del Código Penal, que
son de competencia del Juzgado del Crimen respectivo.

Alcalde: carece de competencia en materia penal, la que


conforme al artículo 45 N. 2 letra e) del C.O.T. pasa al J. de Letras con
competencia en lo penal.

(II) Ciudades en que no tiene su asiento un J. de Letras:

Tanto el Juzgados de Policía Local Abogado, como el Alcalde:

a) Plenitud de conocimiento de faltas en 1a instancia;

b) Infracciones a los arts. 113 y 117 de la ley de alcoholes, salvo


las que se cometan en los territorios de los juzgados de la Región
Metropolitana con competencia exclusiva en materia penal, es decir, en
los territorios de los juzgados del crimen de Santiago y San Miguel;

c) Conocen de los delitos de vagancia y mendicidad cometidos


fuera de los límites urbanos de la ciudad asiento del juez de letras.
133

Norma supletoria: de acuerdo con el artículo 14 de la ley 15. 231


inciso penúltimo introducido por la ley 18. 597, en las comunas en que
no existe Juzgados de Policía Local abogado, los asuntos que los arts.
12, 13 y 14 de la ley 15. 231 entregan exclusivamente a los Juzgados de
Policía Local abogados deberán ser conocidos por el Juzgados de
Policía Local abogado más inmediato, norma que igualmente rige
respecto de las infracciones del tránsito de carácter grave o gravísimo
contempladas en la ley 18. 290. Es decir, en estos casos subroga el
Juzgados de Policía Local más cercano.

PARALELO ENTRE JUZGADOS DE LETRAS Y DE POLICÍA


LOCAL

Ambos son tribunales unipersonales, letrados, de derecho, con


competencia en única o primera instancia y tienen como superior
jerárquico a una Corte de Apelaciones, existiendo entre ellos las
siguientes diferencias:

1. - El J. de Letras tiene competencia plena en materia penal para


conocer de los crímenes y simples delitos; los jueces de policía local por
regla general tienen competencia plena para conocer de las faltas;

2. - El Juzgados de Policía Local tiene competencia exclusiva


para conocer de los asuntos a que se refiere el artículo 13 de la ley 15.
231;

3. - El J. de L. tiene plenitud de competencia en materia civil,


salvo respecto de aquellas que la ley ha entregado expresamente al
Juzgados de Policía Local.

4. - Tratándose de regulación de daños y perjuicios provenientes


de las infracciones a las normas que señala el artículo 13 de la ley 15.
231, así como de indemnización de perjuicios en accidentes del tránsito,
es competente para conocer el Juzgados de Policía Local, siempre y
cuando la demanda se deduzca oportunamente en el proceso
infraccional. Si no se efectúa en esa oportunidad posteriormente deberá
deducirse ante el juez de letras con competencia en lo civil;

5. - Los J. L. son tribunales ordinarios, mientras que los Juzgados


de Policía Local son tribunales especiales;

6. - Los jueces de letras tienen prohibición de ejercer la profesión


de abogado; los Juzgados de Policía Local tienen esa prohibición sólo
en asuntos de competencia de policía local;
134

7. - Los J. L. son nombrados por el P. de la R. de una terna


confeccionada por la Corte de Apelaciones respectiva; los Juzgados de
Policía Local son designados por el alcalde respectivo de una terna que
también confecciona la Corte de Apelaciones.

III. - TRIBUNALES UNIPERSONALES DE EXCEPCION:

1. - Definición:

Son tribunales unipersonales, letrados, de derecho, en que la


jurisdicción es ejercida por un miembro de un tribunal colegiado, ya sea
por investir el cargo de Presidente de ese tribunal o por corresponderle
el turno preestablecido, siendo su territorio jurisdiccional el mismo que el
de la Corte de que forma parte y su competencia la que en forma
específica le señala la ley.

2. - Generalidades:

Si bien la plenitud de la competencia para conocer en primera o


única instancia de los asuntos civiles y criminales corresponde a los
jueces de letras, el C.O.T. ha contemplado la existencia de estos
tribunales unipersonales de excepción para entregarles competencia en
1a instancia para conocer de determinados asuntos, ya sea por la
materia de éstos o por las personas que sean parte o tengan interés en
ellos.

Estos tribunales unipersonales de excepción y su competencia


específica son los siguientes:

A) Un ministro de Corte de Apelaciones:

De acuerdo con el artículo 50 del C.O.T., son de competencia de


un Ministro de Corte de Apelaciones conforme al turno, en primera
instancia, los siguientes asuntos:

(I) Asuntos penales:

a) Procesos instruidos por delitos contra la seguridad interior del


Estado a que se refiere la ley 12.927 y también aquellos que contemplan
los títulos II y VI párrafo 1. del Libro II del Código Penal y los títulos IV y
V párrafo 1 del libro III del Código de Justicia Militar (seguridad del
135

Estado, sedición o motín), cuando dichos delitos sean cometidos


exclusivamente por civiles;

b) Procesos por crímenes o simples delitos en que sean parte o


tengan interés el Presidente de la República, ex Presidentes de la
República, Ministros de Estado, Intendentes, Gobernadores, Agentes
Diplomáticos chilenos, Embajadores y Ministros Diplomáticos
acreditados en Chile o en tránsito por su territorio, Arzobispos, Obispos,
Vicarios Generales, Provisores y Vicarios Capitulares, así como los
miembros del Tribunal Constitucional;

c) Procesos por delitos comunes en que sean parte o tengan


interés los miembros de la Corte Suprema, Corte de Apelaciones,
Fiscales de esos tribunales, Jueces de Letras de asiento de Corte de
Apelaciones;

d) Procesos a que den lugar las acusaciones que se entablen en


contra de los jueces de letras para hacer efectiva su responsabilidad
ministerial;

(II) Asuntos civiles:

a) Procesos en que sean parte o tengan interés las personas


nombradas en la letra b) relativa a los asuntos penales, salvo que el
interés en el juicio derive del hecho de que alguna de esas personas sea
accionista de una S. A. que sea parte en el juicio;

b) Demandas civiles que se deduzcan en contra de los jueces de


letras para hacer efectiva su responsabilidad civiles por actos de su
cargo;

Como señalamos anteriormente, aquí es conveniente precisar


que no nos encontramos ante la institución denominada "Ministro en
visita" en que la Corte de Apelaciones respectiva o la Corte Suprema,
atendida la naturaleza de un asunto determinado y, de acuerdo con las
normas de los arts. 559 y 560 del C.O.T., procede a designar a un
Ministro de Corte de Apelaciones para conocer de un proceso
determinado, sustrayendo esa causa de la competencia del juez
correspondiente y constituyéndose materialmente en el tribunal
respectivo en "visita". En los casos que hemos visto es la misma ley la
que de antemano señala que determinados asuntos son de competencia
de un Ministro de Corte de Apelaciones .
136

B) EL PRESIDENTE DE LA CORTE DE APELACIONES DE


SANTIAGO (artículo 51 C.O.T.):

La corresponde conocer en primera instancia:

a) De las causas sobre amovilidad de los ministros de la Corte


Suprema;

b) De los procesos o demandas civiles que se entablen contra


uno o más miembros de la Corte Suprema o de su fiscal, para hacer
efectiva su responsabilidad por actos cometidos en el desempeño de
sus funciones.

C) UN MINISTRO DE LA CORTE SUPREMA (artículo 52 C.O.T.)

a) Cuestiones o juicios que se susciten entre la Corporación de


Ventas de Salitre y Yodo y las empresas adheridas o que en el futuro se
adhieran, o se retiren de la misma, en que conocerá en primera
instancia un M. de la Corte Suprema y en segunda la Corte Suprema en
pleno; (artículo 23 ley 12.033).

b) Procesos relativos a delitos de jurisdicción de los tribunales


chilenos cuando puedan afectar las relaciones internacionales de la
República;

c) Los demás asuntos que le encomienden las leyes

D) EL PRESIDENTE DE LA CORTE SUPREMA (artículo 53


C.O.T.)

a) Causas de amovilidad de los M. Corte de Apelaciones;

b) Acusaciones y demandas civiles que se entablen en contra de


uno o más miembros o fiscales de Corte de Apelaciones para hacer
efectiva su responsabilidad ministerial;

c) Causas de presas, de extradición pasiva y demás que deban


juzgarse con arreglo al Derecho Internacional;

d) De los demás asuntos que las leyes entreguen a su


conocimiento.
137

IV. - LAS CORTES DE APELACIONES (ARTS. 54- 92 C.O.T.)

1. - Definición:

Son tribunales ordinarios, colegiados, letrados, de derecho y


permanentes, que ejercen jurisdicción dentro del territorio que la ley les
señala, el que generalmente comprende una región o una parte de ella,
correspondiéndole la plenitud de la competencia de segunda instancia,
así como el conocimiento en primera o única instancia de aquellos
asuntos que las leyes en forma expresa les encomiendan.

2. - Características:

a) Son tribunales ordinarios;

b) Son tribunales colegiados, ya que el ejercicio de la jurisdicción


se encuentra entregado en conjunto a varios miembros que reciben el
nombre de Ministros;

c) Son tribunales letrados y de derecho;

d) Ejercen sus funciones dentro de un territorio determinado que


la ley les señala, el que comprende el de una región o de parte de ella;

e) Actualmente existen diecisiete Cortes de Apelaciones en el


país: dos en la 1a región (Arica e Iquique). dos en la Región
Metropolitana (Santiago y San Miguel). dos en la 8a región (Chillán y
Concepción) y dos en la 1a región (Valdivia y Puerto Montt). en todas las
demás regiones existe una Corte de Apelaciones;

f) El número de ministros de cada Corte de Apelaciones varía de


un caso a otro; la norma general es que son cuatro ministros por Corte
de Apelaciones, salvo Santiago que tiene 25; Valparaíso y San Miguel
13; Concepción 10; Talca, Temuco y Valdivia 7;

g) Son tribunales de competencia común;

3. - Funcionarios de las Corte de Apelaciones:

a) Los Ministros:

Son aquellas personas que ejercen la jurisdicción en forma


colegiada;
138

b) Los Fiscales o representantes del Ministerio Público:

Son los funcionarios Auxiliares de la Administración de Justicia


que representan los intereses generales de la sociedad;

c) Los Relatores:

Son funcionarios Auxiliares de la Administración de Justicia,


encargados de efectuar al tribunal una exposición metódica y
sistemática del contenido del proceso, actuación que recibe el nombre
de relación o de cuenta, a fin de que éste tome conocimiento del asunto
y pueda resolverlo;

d) Los Secretarios:

Son Auxiliares de la Administración de Justicia a los que


corresponde dar fe de las resoluciones dictadas por el tribunal y velar
por el buen funcionamiento de la Secretaría, sin perjuicio de otras
funciones que les señalen las leyes;

e) Los Oficiales de Secretaría:

Son aquellas personas a quienes corresponde realizar funciones


de carácter subalterno; al igual que en los juzgados existen Oficiales
1os, 2os, 3os, 4os y de sala.

4. - Funcionamiento de las Cortes de Apelaciones:

(I) Según si existe o no atraso o retardo: este funcionamiento puede ser


ordinario o extraordinario; para estos efectos se entiende que existe
retardo cuando dividido el total de causas en estado de tabla, así como
de las apelaciones que deban conocerse en cuenta, por el número de
salas de que se compone el tribunal, resulta una cantidad superior a
100.

a) Funcionamiento ordinario:

(1) Cortes de Apelaciones que constan de cuatro Ministros:

Las Corte de Apelaciones de Arica, Iquique, Antofagasta, La


Serena, Rancagua, Chillán, Puerto Montt, Coyhaique y Punta Arenas,
que constan de 4 Ministros funcionan ordinariamente en una sola sala
con los cuatro Ministros, pudiendo funcionar con sólo tres de ellos. En
139

caso de retardo puede funcionar en dos salas, integrándose los lugares


que falten con los fiscales o con abogados integrantes.

(2) Cortes de Apelaciones que constan de más de cuatro


Ministros:

Es decir, Santiago, Valparaíso, San Miguel, Talca, Concepción,


Temuco y Valdivia.

Estas Corte de Apelaciones funcionan divididas en salas


compuestas de tres ministros cada una, efectuándose la distribución
entre las salas por sorteo que se lleva a cabo el último día hábil de
enero de cada año; la composición de las salas rige desde el segundo
día hábil de marzo hasta el 31 de enero del año siguiente; en el mes de
febrero quedan salas de turno.

En el sorteo de salas no participa el Ministro a quien le


corresponderá la presidencia del tribunal, quien queda incorporado de
pleno derecho a la primera sala, siendo para él facultativo integrarla o
no.

De acuerdo con lo señalado, las Corte de Apelaciones de


Valparaíso y San Miguel funcionan divididas en cuatro salas de tres
ministros cada una; la de Concepción en tres salas y las de Talca,
Temuco y Valdivia en dos.

En Santiago, conforme al C.O.T., la Corte de Apelaciones queda


dividida en siete salas de tres ministros cada una, lo que constituye un
error, toda vez que de ese modo quedan sobrando tres ministros; por
ello se ha estimado que la primeras tres salas se componen de cuatro
ministros y las restantes de tres.

b) Funcionamiento extraordinario:

Cuando existe retardo, las Corte de Apelaciones pueden dividirse


en un mayor número de salas que las indicadas, para lo cual se efectúa
un nuevo sorteo, llenándose los cargos que van a faltar con los fiscales
o como es más usual, con abogados integrantes. En todo caso, cada
sala de la Corte de Apelaciones debe quedar a lo menos con un
ministro.

En Santiago, debido a la existencia de atraso la Corte de


Apelaciones funciona en ocho salas, siete salas ordinarias y una
extraordinaria que es la octava.
140

(II) Según las materias que les corresponde conocer:

Desde este punto de vista las Corte de Apelaciones funcionan


divididas en salas o en pleno.

a) Funcionamiento en salas:

De acuerdo con el artículo 66 del C.O.T., el conocimiento de los


asuntos jurisdiccionales propiamente tales corresponde a las salas, las
que representan a la Corte; esto quiere decir que lo que resuelve una
sala es resolución de la Corte.

Excepciones: existen asuntos que, no obstante ser de orden


jurisdiccional, deben ser conocidos por el pleno:

a) Juicios de amovilidad seguidos contra jueces de letras;

b) Conocimiento de recursos de apelación, casación en la forma y


consulta que incidan en juicios que conoce el P. de la Corte de
Apelaciones de Santiago en 1a instancia.

b) Funcionamiento en pleno:

El tribunal funciona en pleno cuando debe conocer de algún


asunto con la concurrencia de todos los ministros que conforman el
tribunal, no pudiendo funcionar en estos casos sin la presencia de la
mayoría absoluta de ellos.

Conforme al artículo 66, son de competencia del pleno el


conocimiento de los asuntos disciplinarios, administrativos y
económicos, con dos excepciones:

- Los recursos de queja son conocidos por las salas, pero si


alguna de ellas al conocer de los mismos estima que hay mérito para la
aplicación de medida disciplinaria, los antecedentes deben pasar al
pleno, el que resuelve sobre ese punto.

- La aplicación de medidas disciplinarias por faltas cometidas


mientras las salas están en funciones, caso en el cual corresponde la
competencia a la sala en la que se suscita el hecho que amerita la
medida.

5. - Competencia de las Cortes de Apelaciones:


141

(I) En sala:

(A) En única instancia (es decir, sin apelación):

a) Recurso de casación en la forma (recurso que tiene por objeto


la declaración de nulidad de la sentencia y/o de procesos en que se ha
incurrido en vicios de tramitación) en contra de sentencias dictadas por
jueces de letras de su territorio, por uno de sus ministros o por un juez
árbitro;

b) Recurso de hecho: se interpone cuando se deniega una


apelación que debió concederse;

c) Recusaciones (inhabilidades) contra jueces de letras, así como


de peritos nombrados por la Corte de Apelaciones ;

d) Contiendas de competencia;

e) Reclamo de ilegalidad contra decretos municipales;

f) Otros asuntos que la ley señale en forma expresa;

e) Recursos de queja contra jueces de letras, un ministro, jueces


de P. Local y órganos que ejerzan jurisdicción dentro de su territorio
jurisdiccional.

(B) En Primera instancia:

a) Recursos de amparo;

b) Recursos de protección;

c) Demás asuntos que señalen las leyes expresamente;

(C) En Segunda instancia:

a) Apelación y consulta en causas civiles, criminales, menores,


trabajo, policía local, un ministro, un árbitro de derecho en materias
propias de J. de L. y en causas de reclamación de impuestos conocidas
en 1a instancia por el Director Regional de Impuestos Internos;

b) Demás asuntos que las leyes le encomienden.


142

(II) EN PLENO:

(A) En primera instancia:

a) Juicios de amovilidad seguidos contra jueces de letras;

b) Desafueros de Diputados y Senadores;

c) Ejercicio de facultades disciplinarias, administrativas y


económicas;

(B) En segunda instancia:

a) Calificaciones efectuadas por jueces de letras;

b) Ternas confeccionadas por jueces de letras;

c) Medidas disciplinarias aplicadas por jueces de letras;

d) Apelación y consulta en juicios de amovilidad; además la Corte


de Apelaciones de Santiago conoce en 2a instancia de las acusaciones
y demandas civiles contra ministros y fiscal Corte Suprema conocidas en
primera instancia por el Presidente de la Corte de Apelaciones de
Santiago.

6. - FORMA COMO LAS CORTES DE APELACIONES


CONOCEN Y RESUELVEN LOS ASUNTOS DE SU COMPETENCIA:

TRAMITACION INICIAL:

1. - Cuando ingresa un proceso a la Corte de Apelaciones para el


conocimiento de algún asunto, en primer término debe disponerse la
tramitación correspondiente a fin de que de que la causa quede en
estado de ser conocida y resuelta, tramitación previa que puede importar
la dictación de uno o más resoluciones, según sea el asunto de que se
trata. Esta tramitación previa corresponde realizarla a la Corte misma; si
ella se compone de dos o más salas, estas actuaciones serán llevadas a
cabo por la primera sala, la que por esa razón recibe el nombre de "sala
tramitadora".

2. - A esta sala tramitadora le tocará tomar conocimiento, a través


del Relator de la naturaleza del asunto, a fin de dictar las resoluciones
encaminadas a dar curso a éste, así como para resolver toda cuestión
143

accesoria que se plantee antes de que el proceso quede en estado de


conocerse el fondo del asunto.

3. - Lo normal es que todas estas resoluciones deben ser


firmadas por todos los miembros de la sala tramitadora; sin embargo,
tratándose de resoluciones de mero trámite, es decir, de aquellas que
tienen sólo por objeto dar curso progresivo a los autos, sin decidir ni
juzgar ninguna cuestión debatida entre partes, podrán ser firmadas por
un solo ministro de la sala tramitadora o por el Presidente de la C.
Apelaciones, en algunos casos.

Así, por ejemplo, si se trata de apelación de una sentencia


definitiva en materia criminal, la ley señala que el primer trámite que
debe disponerse es pedir informe al Fiscal; por ello, habrá una
resolución de mero trámite que dirá "vista al fiscal", la que podrá ser
firmada por un solo ministro. En cambio, puede suceder que llegue a la
corte en apelación alguna resolución que no sea apelable, lo que puede
ocurrir si el juez no lo advirtió en su oportunidad. En esta situación
corresponde que la sala tramitadora proceda a declarar la
inadmisibilidad de ese recurso y ordene devolver el proceso al juzgado.

Por ahora diremos sólo que esta tramitación inicial es diferente


según el asunto de que se trate, existiendo algunas materias en las
cuales prácticamente ella se reduce a la dictación de una resolución,
mientras que en otros casos existen varias actuaciones que llevar a
cabo; esto se estudiará en detalle al tratar de los recursos procesales.

4. - Una vez que se ha efectuado el examen previo, se ha


determinado que el asunto es admisible y se han practicado los trámites
que corresponda en aquellos casos que la ley lo indica, o si el asunto no
requiere de otro trámite previo, la sala tramitadora dictará la resolución
correspondiente para que se proceda a conocer el asunto, resolución
que puede ser "dese cuenta" o "en relación", según el asunto de que se
trate, lo que quiere decir que la Corte de Apelaciones deberá conocer
del fondo del asunto en el primer caso "en cuenta" o "en relación".

5. - EN CUENTA y EN RELACION:

EN CUENTA: ello significa que la Corte de Apelaciones procederá


a resolver el fondo del asunto con la cuenta o exposición de la materia
debatida que hará el Relator o el Secretario, sin necesidad de otro
trámite; si la corte consta de más de una sala, estos asuntos serán
distribuidos por el Presidente de la Corte de Apelaciones entre las
diferentes salas. Así, por ejemplo, tratándose de sobreseimientos
temporales que han sido elevados a la Corte de Apelaciones en consulta
144

de esa resolución, el Relator procederá a contar el contenido del


proceso sin que sea necesario realizar algún otro trámite.

EN RELACION: el que algún asunto vaya a ser conocido en


relación, significa que va a existir una "vista previa", es decir, un
conjunto sucesivo de actos que comienzan precisamente con la
notificación de la resolución o decreto "en relación" y termina con los
alegatos de los abogados de las partes, la que veremos luego en
detalle.

6. - ASUNTOS QUE SE CONOCEN EN CUENTA Y ASUNTOS


QUE SE CONOCEN EN RELACION O PREVIA VISTA:

El artículo 68 del C.O.T. dispone que las Corte de Apelaciones


resolverán los asuntos en cuenta o previa vista, según corresponda, sin
determinar cuáles se conocen en una u otra forma, motivo por el cual
para precisarlo se hace necesario recurrir a los Códigos de
Procedimiento, así como a las leyes especiales pertinentes, normas de
las cuales se deduce que por regla general se resuelven en relación o
previa vista los asuntos de naturaleza jurisdiccional y en cuenta los
relativos al ejercicio de las facultades conservadoras, disciplinarias y
económicas. Sin embargo existen numerosas excepciones, la mayoría
de ellas introducidas con las modificaciones del año 1989.

a) Asuntos jurisdiccionales que se conocen en cuenta:

(1) En materia civil, las apelaciones de cualquier resolución que no sea


sentencia definitiva, en que las partes dentro del plazo de tres días que
tienen para comparecer ante la Corte de Apelaciones no hayan
solicitado alegatos;

(2) Sentencias criminales elevadas en consulta, con informe


favorable del Fiscal;

(3) Sobreseimientos temporales;

(4) Cuestiones accesorias que se susciten encontrándose la


causa en la Corte de Apelaciones ;

(5) Consulta de sentencias definitivas en juicios de hacienda, en


que se procede a su conocimiento en cuenta para el sólo efecto de
ponderar si ésta se encuentra o no ajustada a derecho;

b) Asuntos no jurisdiccionales que se conocen previa vista:


145

(1) Recurso de amparo;

(2) Recurso de protección;

LA VISTA DE LA CAUSA: (arts. 162- 166 y 22- 230 del C.P.C.)

Es un conjunto sucesivo de actos encaminados a que el tribunal


se encuentre en condiciones de resolver el asunto sometido a su
conocimiento.

Estos actos son:

a) La notificación del decreto "en relación";

b) La fijación de la causa en tabla;

c) El anuncio;

d) La relación y

e) Los alegatos;

En todo caso, la vista propiamente tal está constituida por la


relación y los alegatos.

(I) LA NOTIFICACION DEL DECRETO EN RELACION:

Una vez que se ha dictado esta resolución, ella deberá ser


notificada a las partes que hayan comparecido a la Corte de
Apelaciones y desde ese momento se entiende que la causa queda en
estado de tabla;

(II) LA FIJACION DE LA CAUSA EN TABLA:

Todos aquellos asuntos respecto de los cuales se han cumplido


los trámites previos antes indicados, una vez que se ha dictado y
notificado el decreto en relación, quedan en estado de tabla y, salvo los
casos de excepción que veremos a continuación, deberán ser incluidos
en las tablas de acuerdo con el orden en que fueron quedando en ese
estado (es decir, no desde el ingreso a la Corte de Apelaciones ).
146

Las tablas: son aquellas listas en las cuales se van anotando las
causas que van ser vistas; al respecto debemos señalar las siguientes
normas legales:

(1) Deben ser confeccionadas por el P. de la Corte de


Apelaciones el último día hábil de cada semana para cada uno de los
días de la semana siguiente y para cada una de las salas. En las Corte
de Apelaciones que constan de más de una sala, el Presidente las
distribuirá entre todas ellas mediante sorteo. En la práctica las tablas
son confeccionadas por los relatores bajo la dirección del Presidente;

(2) En las tablas las causas deberán ser individualizadas por los
nombres de las partes que aparezcan en la respectiva carátula del
expediente; si se incurre en algún error no sustancial en esos nombres y
apellidos, de acuerdo con el artículo 165 del C.P.C. ello no afecta la
vista de la causa; en cambio, si ese error es sustancial, en forma tal que
pueda perderse la individualidad del proceso, no podrá procederse a la
vista y la causa deberá salir "mal anunciada".

(3) Deberá indicarse el día en que se tratarán los asuntos que ella
contiene;

(4) Los relatores deberán dejar constancia en cada tabla de las


suspensiones que ya se hayan solicitado en semanas anteriores por las
partes y la circunstancia de haberse agotado o no este derecho.

(5) Normas a que debe ajustarse el Presidente para confeccionar


las tablas:

a) Deberá considerarse a lo menos un día de la semana para la


vista de la causas criminales (artículo 69 C.O.T.).

b) Por lo menos un día a la semana deberá estar destinado a la


vista de causas laborales, debiendo completarse las tablas de este día
con otras materias si no hubiere asuntos suficientes en materia del
trabajo (artículo 444 Código del Trabajo).

c) Las apelaciones en juicios de menores tienen preferencia para


su vista y fallo (artículo 37 ley 16.618).

d) Deberá considerarse además las preferencias que señala el


artículo 162 inciso 2. del C.P.C.: alimentos provisorios, competencia,
juicios ejecutivos y sumarios, etc.
147

e) De acuerdo con el artículo 66 del C.O.T. deberán incluirse


conjuntamente todos los recursos que incidan en un mismo proceso;

f) En aquellos casos en que existan causas que ya se hayan


radicado en alguna sala por algún motivo legal (orden de no innovar por
ejemplo), ellas deberán ser agregadas después del sorteo
correspondiente a la tabla de la sala donde está radicada;

g) Deberá confeccionar una tabla de carácter extraordinario para


ser vista los días lunes después de las 18 horas, en la que se incluirán
todos aquellos asuntos que antiguamente figuraban los días sábados;
normalmente se incluyen asuntos de fácil despacho, como las nulidades
de matrimonio, sobreseimientos definitivos en consulta, etc.

(6) Agregación de causas en forma extraordinaria:

Sin perjuicio de lo anteriormente expuesto, conforme al artículo 69


inciso 5. del C.O.T., existen causas que se agregan extraordinariamente
a la tabla con una superpreferencia; son las denominadas "causas
agregadas”: apelaciones y consultas de libertades provisionales;
recursos de amparo; recursos de protección, apelaciones de autos de
procesamiento con reos presos; en los dos primeros casos las causas
se agregan extraordinariamente a la tabla del día siguiente, sin perjuicio
que puedan ser agregadas el mismo día; los recursos de protección se
agregan para el día subsiguiente y los autos de procesamiento un día
dentro de los cinco siguientes.

(7) Las tablas deben fijarse en lugares visibles (artículo 163 inciso 2°
C.P.C.) a fin de que puedan ser consultadas por las partes y sus
abogados; para ello existen vitrinas especiales frente a cada sala en las
que se colocan las tablas de todos los días de la semana.

(III) EL ANUNCIO:

Llegado el día fijado en la tabla, normalmente debería procederse


a la vista propiamente tal, en el orden en que procesos aparecen
colocados en ella, para lo cual debe colocarse fuera de la sala, en un
lugar visible, el número correspondiente al proceso que comenzará a
verse.

Este día, antes de proceder a anunciarse la primera causa existen


dos actuaciones que son:

(1) La instalación del tribunal:


148

El Presidente de la Corte, antes de iniciarse la audiencia, debe


proceder a la instalación de las diversas salas en que funcionará el
tribunal, debiendo levantar un acta en que se expresará los nombres de
los Ministros que integrarán la sala de ese día, así como los nombres de
los inasistentes y el motivo de sus ausencias. Si hay menos de tres
Ministros, la sala deberá instalarse con la asistencia de un Fiscal o de un
Abogado integrante; lo normal será esto último, toda vez que los
Fiscales no pueden entrar a conocer de causas criminales por ser parte
en ellas. Además, normalmente existen causas agregadas, siendo la
mayoría de ellas de orden penal.

(2) Indicación de las causas que no se verán en la audiencia


(artículo 165 C.P.C.):

Una vez que se ha efectuado la instalación de la sala y se ha


fijado el aviso correspondiente en un lugar visible, se llama al Relator
quien, en forma previa a relatar las causas que le han sido asignadas,
deberá dar cuenta de todas aquellas que no obstante figurar en la tabla
ordinaria o entre las agregadas extraordinariamente a ella, no podrán
ser vistas en esa audiencia por concurrir alguno de los motivos que
señala el artículo 165 y otros que señalamos a continuación:

a) Causas suspendidas: (artículo 165 N. 5 C.P.C.)

No obstante que el artículo 165 habla en forma general de causas


suspendidas para referirse a todas aquellas que no se verán en la
audiencia, en la práctica se conoce con el nombre de suspensión a
aquella que es solicitada por alguna de las partes, existiendo a este
respecto las siguientes normas:

- Cada parte puede solicitar la suspensión de la vista de una


causa por una sola vez; en todo caso, este derecho sólo podrá
ejercitarse hasta por dos veces en total, cualquiera que sea el número
de partes, salvo que esta suspensión sea solicitada de común acuerdo
por las partes, caso en el cual procederá una tercera suspensión;

- Los escritos de suspensión deben ser presentados en la


Secretaría de la Corte antes de las doce horas del día hábil anterior a la
audiencia correspondiente.

- El escrito deberá llevar un impuesto en estampillas por el


equivalente a un cuarto de UTM en las Corte de Apelaciones y media
UTM en la Corte Suprema;
149

- La sola presentación del escrito de suspensión extingue para la


parte que lo presenta su derecho a suspender, aun cuando la causa
posteriormente no se vea por algún otro motivo;

- No procede la suspensión en los recursos de amparo;

- No procede la suspensión por parte de los querellantes o


actores civiles en las apelaciones o consultas de libertades
provisionales;

- Igual norma que la anterior se aplicará a las restantes


apelaciones de resoluciones que no sean sentencia definitivas en los
procesos criminales con detenido o preso, salvo que el tribunal, por
motivos fundados, acceda a ello;

b) Suspensiones especiales: (artículo 165 Nos. 3, 4 y 6)

- Por muerte del abogado patrocinante, del procurador o del


litigante que actúe por si mismo. En este caso la causa se suspenderá
por quince días contados desde la notificación al mandante de la muerte
del procurador o mandatario judicial o desde la muerte del litigante que
actuaba por si mismo;

- Por muerte del cónyuge, ascendientes o descendientes del


abogado defensor ocurrida dentro de los ocho días anteriores a la vista
propiamente tal;

- Por tener alguno de los abogados de las partes otra vista o


comparecencia a que asistir el mismo día ante otro tribunal; en este
caso el Presidente de la sala concederá la suspensión por una sola vez,
a menos que estime pertinente retardar la vista, como se verá más
adelante;

c) Causas sin tribunal:

Reciben este nombre aquellos procesos en los cuales uno o más


Ministros o Abogados integrante de la sala instalada no pueden entrar a
conocer de un asunto por afectarles alguna causas de inhabilidad,
hecho que deberá certificar el Relator en el expediente. En este caso se
pueden distinguir varias situaciones diferentes:

- De acuerdo con el artículo 199 del C.O.T., los miembros del


tribunal que se consideren comprendidos en alguna de las causales
legales de implicancia o recusación (inhabilidades) deberán, tan pronto
150

tengan noticia de ello, dejar constancia de esa inhabilidad; en todo caso,


en esta materia es necesario distinguir si se trata de alguna causal de
implicancia señalada en el artículo 195 del C.P.C. o de recusación
indicada en el artículo 196 del C.P.C. ; (las implicancias, en términos
generales, establecen causales de inhabilidad referidas a hechos más
graves que las recusaciones y no son renunciables; las recusaciones, en
cambio, si lo son).

Por lo anterior, si se trata de causal de implicancia, el Ministro,


Fiscal o Abogado Integrante, no podrá nunca entrar a conocer del
asunto y el tribunal de que forma parte procederá a declararlo implicado;
en cambio, si la causal es de recusación, los hechos que la constituyen
deberán ser puestos en conocimiento de la parte a quien pudiera
perjudicar la presunta falta de imparcialidad, la que tendrá el plazo de
cinco días para formular la recusación ante el tribunal pertinente,
entendiéndose que renuncia a ella si así no lo hace; mientras pasan
estos cinco días el afectado con la causal no puede entrar a conocer del
asunto;

- Puede que la causal de implicancia o recusación ya haya sido


declarada con anterioridad respecto de uno o más miembros del
tribunal, caso en el cual el afectado tampoco puede entrar a conocer del
asunto;

- Igualmente puede ocurrir que la parte formule incidencia de


implicancia o recusación antes de que comience la vista propiamente tal,
caso en el cual se suspenderá el conocimiento del asunto hasta que se
resuelva la inhabilidad;

- Por último, tratándose de abogados integrantes, las partes


pueden formular recusación sin necesidad de expresar causa alguna, la
que será aceptada sin más trámite por el tribunal; en este caso la parte
que recusa igualmente debe pagar un impuesto en estampillas; en todo
caso en cada proceso sólo se podrá recusar hasta dos abogados
integrantes, cualquiera que sea el número de partes. Al igual que la
suspensión, esta recusación debe efectuarse antes de que se inicie la
audiencia; salvo que el abogado integrante haya sido instalado en la
sala después del inicio de ésta, en reemplazo de algún miembro, caso
en el cual la recusación deberá efectuarse en el acto que el relator
ponga en conocimiento de las partes esta nueva integración.

En la práctica era muy utilizado el medio de recusar a los


abogados integrantes para suspender la vista de una causa, motivo por
el cual entre las últimas modificaciones se estableció que en estos casos
el P. de la Corte de Apelaciones debería formar sala de inmediato, salvo
151

que ello no fuera posible por causa justificada (artículo 113 inciso 3°
C.P.C.).

d) Trámite indispensable:

No obstante que actualmente el artículo 372 N. 3 del C.O.T.


señala que los relatores deberán certificar que los expedientes se
encuentran en estado de relación, con todos los antecedentes
necesarios para resolver, puede que al momento de la vista se advierta
que se ha omitido alguna diligencia que es indispensable para que el
tribunal pueda tomar debido conocimiento del asunto que deberá
resolver, caso en el cual procede que se disponga la práctica del trámite
omitido suspendiéndose, mientras él se cumple, la vista de la causa;

e) Causas sin estado:

No obstante lo señalado precedentemente, puede ocurrir que


falte algún requisito o trámite legal para que pueda procederse a la vista
de la causa y que por error se ordenó traerla en relación; por ejemplo se
omitió la vista al fiscal en un caso de que ella era legalmente
procedente. En este evento el tribunal dejará sin efecto el decreto en
relación y ordenará practicar la diligencia omitida;

f) Causas con apelaciones desistidas:

Es igualmente posible que la parte se desista de la apelación


después que la causa fue incluida en tabla; en este caso no podrá verse
por no existir recurso;

g) Procesos sin expediente:

También ocurre que después de haber sido ingresado un


expediente a una tabla éste sea solicitado y remitido a otro tribunal o
que se haya extraviado; en este caso tampoco podrá procederse a la
vista;

h) Causas sin relator:

Si el proceso se encuentre incluido en la tabla de un relator a


quien afecte alguna inhabilidad para relatarla, la causa no podrá ser
vista en esa audiencia y se dispondrá que se agregue a la tabla de otro
relator para la semana siguiente;
152

i) Causas mal anunciadas:

Si el proceso no se ha individualizado correctamente en la tabla


en los términos que vimos anteriormente, procede que la sala se
abstenga de conocer del mismo en esa audiencia, en atención a que las
partes no habrán resultado debidamente informadas al respecto;

j) Causas que no se verán por falta de tiempo:

Por último, de acuerdo con las modificaciones de la ley 19.317, se


suspenderá el conocimiento de aquellos procesos cuya vista sea
impedida por falta de tiempo, según estimación que deberá efectuarse al
comienzo de la audiencia.

Agrega esta última modificación que, en caso de que la audiencia


no alcance para ver todas las causas que no se indicaron en el anuncio,
ella se prorrogará hasta ver la última de las causas que resten de la
tabla.

Todas las causas que no se verán en la audiencia por alguno de


los motivos indicados en las letras a) a i) que vimos precedentemente,
deberán ser indicadas en un aviso que confeccionará el relator, el cual
será colocado en un lugar visible, a fin de que las partes puedan tomar
conocimiento de él.

Por otra parte, a nuestro juicio, si comenzada ya la audiencia, y al


momento de estarse relatando un proceso, se advierte la existencia de
alguno de los motivos antes referidos que impidan esa vista, deberá
completarse el aviso aludido agregando el nuevo proceso que se
encuentre en esa situación al listado anterior.

Terminados los dos trámites previos antes indicados, procede


comenzar a anunciar las causas que se verán, para cuyo efecto se
coloca a la entrada de la sala el número de orden en la tabla del proceso
que comenzará a verse. Si se trata de causa agregada
extraordinariamente a la tabla junto al número se coloca la letra A; si se
trata de causa radicada se coloca la R.

IV) LA RELACION

La relación es la exposición oral sistematizada que debe efectuar


el Relator al Tribunal, a fin de que este último pueda interiorizarse
suficientemente del contenido del asunto que debe resolver.
153

Conforme a la reforma introducida al artículo 223 del C.P.C. por la


ley 19.317 la relación se efectuará en presencia de los abogados de las
partes que hayan asistido y se hubieren anunciado para alegar. No se
permitirá el ingreso a la sala de los abogados una vez comenzada la
relación.

Como siempre fue habitual que durante la relación los Ministros


formularan preguntas al Relator, en esta modificación se agregó además
que "Los Ministros podrán, durante la relación, formular preguntas o
hacer observaciones al Relator, las que en caso alguno podrán ser
consideradas como causales de inhabilidad".

En todo caso, el Relator debe comenzar la relación señalando si


en el expediente ha advertido la existencia de alguna falta o abuso que
pudiera dar lugar al ejercicio de facultades disciplinarias y a continuación
se referirá al asunto que debe conocer la Corte, indicando la resolución
recurrida, contenido de la misma, los antecedentes en virtud de los
cuales ella fue dictada, alegaciones de las partes, etc.

Puede suceder que durante la relación se advierta la existencia


de algún vicio u omisión en la tramitación del proceso que impida que la
Corte de Apelaciones pueda resolver el asunto en ese momento, como
por ejemplo si se ha omitido notificar la resolución recurrida a una de las
partes; en este caso la Corte de Apelaciones ordenará devolver el
proceso al tribunal inferior a fin de que se practique la diligencia omitida
y se complementará el anuncio de las causas que no serán vistas en
esa audiencia.

(V) LOS ALEGATOS:

Terminada la relación, se llama a alegar a los abogados que se


hayan anunciado al efecto anotando sus nombres en un libro que se
lleva en la antesala. Al momento de llamarse a los abogados, ellos
deben encontrarse presentes; si no están, simplemente se prescindirá
de esa actuación y se procederá a anunciar la siguiente causa.

Los alegatos son las defensas orales que pueden efectuar los
abogados habilitados para el ejercicio de la profesión, así como los
postulantes a abogados que se encuentren efectuando la práctica
respectiva en las Corporaciones de Asistencia Judicial creadas por la ley
17.795, debiendo acompañar certificado que los acredite como tales.
Los abogados deben exhibir su patente al día.

En la práctica son pocos los abogados que comparecen a alegar


las causas, lo que fue una de las causas fundamentales para que se
154

modificara los procedimientos, estableciéndose numerosos asuntos que


se conocen en cuenta, a menos de que los abogados oportunamente
soliciten alegatos.

NORMAS RELATIVAS A LA FORMA DE LOS ALEGATOS:

El nuevo artículo 223, reemplazado por la ley 19.317 en sus


incisos 2º y siguientes dispone:

"Concluida la relación, se procederá a escuchar, en audiencia


pública, los alegatos de los abogados que se hubieren anunciado.
Alegará primero el abogado del apelante y, enseguida el del apelado. Si
son varios los apelantes, hablarán los abogados en el orden en que se
hayan interpuesto las apelaciones. Si son varios los apelados, los
abogados intervendrán por el orden alfabético de aquéllos.

"Los abogados tendrán derecho a rectificar los errores de hecho


que observaren en el alegato de la contraria, al término de éste, sin que
les sea permitido replicar en lo concerniente a puntos de derecho.

"La duración de los alegatos de cada abogado se limitará a media


hora. El tribunal, a petición del interesado, podrá prorrogar el plazo por
el tiempo que estime conveniente.

"Durante los alegatos, el Presidente de la sala podrá invitar a los


abogados a que extiendan sus consideraciones a cualquier punto de
hecho o de derecho comprendido en el proceso, pero esta invitación no
obstará a la libertad del defensor para el desarrollo de su exposición.
Una vez finalizados los alegatos y, antes de levantar la audiencia, podrá
también pedirles que precisen determinados puntos de hecho o de
derecho que considere importantes.

"Al término de la audiencia los abogados podrán dejar a


disposición del tribunal una minuta de sus alegatos.

"El relator dará cuenta a la sala de los abogados que hubiesen


solicitado alegatos o se hubiesen anunciado para alegar y no
concurrieren a la audiencia respectiva para oír la relación ni hacer el
alegato. El Presidente de la sala oirá al interesado y, si encontrare
mérito para sancionarlo, le aplicará una multa no inferior a una ni
superior a cinco unidades tributarias mensuales, la que se duplicará en
caso de reiteración de la falta dentro de un mismo año calendario. El
sancionado no podrá alegar ante esa misma Corte mientras no certifique
155

el secretario de ella, en el correspondiente expediente, que se ha


pagado la multa impuesta."

En esta modificación nada se dice respecto del momento hasta el


cual el abogado puede anunciar que va a alegar. A nuestro juicio,
teniendo en consideración que la existencia o no de alegatos es
sustancial para los efectos de que pueda determinarse el número de
causas que se verá en la audiencia, ello deberán hacerlo hasta antes del
anuncio.

a) Está prohibido presentar en ese momento defensas escritas o


proceder a la lectura de éstas; lo anterior, sin perjuicio de las minutas
que puedan llevar para guiarse en el alegato y la lectura de citas de citas
textuales (artículo 226 C.P.C.).

b) Los alegatos de cada parte no pueden durar más de una hora,


tratándose de sentencias definitivas, ni de media hora en los demás
casos; en todo caso, en asuntos penales puede ampliarse la duración
del alegato hasta por el doble de tiempo y en asuntos civiles por el
término que el tribunal estime conveniente (arts. 63 bis A del C.P.P. y
223 C.P.C.).

c) Primero alegará el abogado defensor de la parte apelante y


luego el de la parte apelada; en caso de haber varios apelantes, ellos
alegarán en el orden en que interpusieron sus recursos; sólo puede
alegar un abogado por cada parte;

d) El abogado que alegó primero, una vez que lo haya hecho la


contraparte o antes de la conclusión de la audiencia sin hay varias
partes, puede efectuar rectificaciones sobre puntos de hecho a que se
haya referido el abogado contrincante, sin que ello implique una réplica;
no puede entrar a rectificar puntos de Derecho.

e) Puede omitirse el alegato en las apelaciones y consultas de


libertades provisionales, cuando sólo se presente el abogado del
detenido o preso y el tribunal, con el mérito de lo expuesto en la
relación, esté por conceder la libertad provisional.

f) En caso de que el tiempo restante de la audiencia no permita


escuchar los alegatos, ellos se dejarán pendientes para la audiencia que
se señalará en ese mismo acto, la que se llevará a cabo ante los
mismos integrantes del tribunal.
156

g) El Relator deberá certificar en el expediente los nombres de los


abogados que alegaron.

Terminados los alegatos se da por terminada la vista de la causa.

7. - TRAMITES POSTERIORES A LA VISTA DE LA CAUSA:

Una vez concluida la vista (lo que puede ocurrir una vez
terminados los alegatos o la relación si no se presentan abogados a
alegar), el tribunal podrá dictar su resolución en ese momento o podrá
dejar la causa "en acuerdo".

La causa quedará "en acuerdo" ante los mismos Ministros que


intervinieron en la vista, debiendo el relator certificar este hecho en el
expediente, en los siguientes casos:

a) Cuando se ordene la práctica de alguna medida para mejor


resolver (artículo 227 C.P.C.).

b) Cuando, a petición de alguna de las partes, se solicite un


informe en Derecho, el que deberá ser evacuado en un plazo no
superior a 60 días que señalará el tribunal, salvo acuerdo de las partes
al respecto;

c) Cuando el tribunal decide efectuar un mayor estudio de los


antecedentes; cualquiera de los Ministros puede solicitar efectuar este
estudio, para lo cual se le otorgarán quince días; si más de un Ministro lo
solicita, el plazo total no podrá exceder de 30 días (artículo 82 C.O.T.),
disponiendo para ello de quince días, sin que ese plazo en total pueda
exceder de treinta días. En materia penal, conforme al artículo 526, este
plazo no puede ser superior a veinte días.

8. - LOS ACUERDOS EN LAS CORTES DE APELACIONES


(ARTS. 72- 89 C.O.T.).

Esta materia dice relación con la forma como este tribunal,


compuesto por varios Ministros, va a lograr la dictación de la sentencia
correspondiente. En efecto, como veremos oportunamente, en las
sentencias se aprecian las pruebas rendidas, con el mérito de ellas se
dan o no por establecidos los hechos controvertidos y a estos hechos se
les aplica posteriormente el derecho que corresponda. Tratándose de
tribunales unipersonales no existe mayor problema, toda vez que es una
sola persona la que resuelve y, en consecuencia, será su solo criterio
conforme al cual se dicte el fallo. En los tribunales colegiados, en
157

cambio, el asunto es mucho más complejo, toda vez que puede que
existan diferentes opiniones respecto de un mismo punto, ya sea en
cuanto a la forma de apreciar la prueba, ya sea en lo que se refiere al
derecho aplicable. Por esta razón el C.O.T. ha señalado una serie de
reglas:

(A) Personas que intervienen en el acuerdo:

(1) Sólo pueden intervenir los Ministros que participaron en la


vista de la causa (artículo 75).

(2) Todos los Ministros que intervinieron en la vista de la causa,


incluso cuando hayan cesado en sus funciones, señalando en este caso
expresamente el artículo 79 inciso . 2. que no se efectuará el pago de
jubilación alguna a los Ministros de Corte, mientras no acrediten haber
concurrido al fallo de todas las causas pendientes;

Excepciones:

a) Por imposibilidad física o moral para intervenir en el acuerdo


(artículo 79).

b) Si antes de lograrse acuerdo falleciera, fuere destituido de sus


funciones o trasladado (77).

c) Si alguno se imposibilitara para concurrir al acuerdo por


enfermedad, se esperará hasta por 30 días su comparecencia al
tribunal, o el plazo que las partes convengan (78).

En los casos de excepción antes señalados, se procederá a una


nueva vista de la causa, salvo que el fallo se acuerde por la mayoría
total de los jueces que intervinieron en la vista. Así, por ejemplo, si en un
tribunal compuesto por tres ministros uno de ellos fallece después de la
vista de la causa y antes de la dictación del fallo, si los dos restantes
están de acuerdo en la sentencia, ésta se dictará con la sola
concurrencia de esos dos ministros (artículo 80 C.O.T.).

(B) Forma de alcanzar el acuerdo:

(1) Los acuerdos son secretos y se adoptan por mayoría absoluta


de votos (81 y 72), salvo los siguientes casos de excepción en que la ley
exige un quórum especial:
158

a) La pena de muerte no puede ser acordada en segunda


instancia sino con el voto unánime de todos los Ministros que
intervinieron en la vista; en caso de no existir unanimidad sino que
simple mayoría, se impondrá la pena inmediatamente inferior en grado,
vale decir, presidio perpetuo (artículo 73).

b) En materia penal, si existe empate de votos, formará sentencia


la opinión más favorable al reo (artículo 74). en caso de existir empate
de cuál de las opiniones es la más favorable al reo, prevalecerá la que
cuenta con el voto del Ministro más antiguo;

c) De acuerdo con el artículo 19 de la Constitución, tratándose de


libertades provisionales de procesados por delitos terroristas, ella debe
ser acordada por la unanimidad de los Ministros;

d) Según el artículo 77 de la Constitución, el acuerdo para


declarar que un juez carece del buen comportamiento exigido por ella y
por las leyes debe ser acordado por la mayoría total de los miembros de
la Corte Suprema

(2) Los acuerdos se forman a través del procedimiento que


señalan los arts. 83 y 84 del C.O.T. que en síntesis disponen:

a) Primero debe resolverse las cuestiones de hecho; es decir, si


se dan o no por probados determinados hechos;

b) Determinados los hechos, debe resolverse cuál es el derecho


aplicable;

c) Las resoluciones parciales deben tomarse como base para la


decisión final;

d) Los Ministros deben ir votando en orden inverso al de su


antigüedad; es decir, primero vota el Ministro más nuevo;

e) Se alcanza el acuerdo cuando existe mayoría legal sobre la


parte resolutiva de la sentencia y al menos sobre un fundamento en
apoyo de cada uno de los puntos que ella comprende; es decir, se
alcanza el acuerdo, cuando hay mayoría legal sobre la parte dispositiva
de la sentencia y sobre las consideraciones de hecho y de derecho que
le sirven de fundamento (artículo 85).

(3) La discordia de votos:


159

Puede suceder que al votar se produzca empate o dispersión de


votos por haber varias opiniones diferentes.

Para resolver los casos de discordia es necesario distinguir según


si se trata de materias civiles o penales:

- Materias penales: (arts. 73, 74 y 88)

- Si hay empate, como vimos, prevalece la opinión más favorable


al reo y si existe empate sobre cuál es esa opinión más favorable,
prevalecerá aquella que cuenta con el voto del ministro más antiguo del
tribunal;

- Si se produce dispersión de votos, deberá excluirse la opinión


más desfavorable al reo, repitiéndose la votación hasta que se llegue a
la mayoría legal o al empate;

Materias civiles: (86 y 87 C.O.T.)

- Debe votarse cada una de las opiniones separadamente,


excluyéndose aquellas que reúnan menor número de votos, hasta que
se alcance la mayoría;

- Si dos o más opiniones reúnen menor número de votos, deberá


votarse cuál de ellas será excluida;

- Si no resulta posible la aplicación de las reglas anteriores,


deberá llamarse tantos Ministros como sea necesario para que
cualquiera de las opiniones forme mayoría, debiendo en este caso el
tribunal quedar integrado por número impar de miembros. En este caso
será necesario proceder a nueva vista, con los Ministros originales y los
llamados a la discordia. Si en este caso al votar nuevamente ninguna
opinión obtiene mayoría, se procederá a votar sólo las opiniones que
existieron originalmente, es decir, antes de llamar a los nuevos
Ministros.

8. - Trámites posteriores al acuerdo:

Una vez que se ha logrado el acuerdo, los arts. 85 y 89 disponen


que deberá procederse a la designación de un ministro redactor de la
sentencia, mediante una resolución que será notificada a las partes.
160

En la práctica esto no se cumple, ya que cada semana existe en


cada sala un ministro que está de turno, quien es el encargado de la
redacción de los acuerdos de los asuntos que se vean esa semana.

Una vez que el encargado de la redacción ha elaborado el


proyecto de fallo, éste deberá ser aprobado por los restantes ministros y
deberá ser firmado por todos a más tardar tres días después de que le
hayan prestado su aprobación.

El secretario debe certificar la fecha en que el ministro redactor


entregó el proyecto correspondiente.

Por último, al final de la sentencia debe consignarse el nombre


del Ministro redactor, así como los votos disidentes que pudieran existir.

En cuanto a los votos disidentes, cabe señalar que en la


secretaría existe un libro en el cual éstos pueden ser transcritos, con el
objeto de evitar que sea necesario consignar el contenido de esos votos
en la sentencia misma, especialmente cuando se trata de un voto
disidente en relación con una determinada interpretación jurídica. Así, en
esos casos se dirá por ejemplo "acordada con el voto en contra del
Ministro señor XX, quien estuvo por revocar la sentencia en mérito de
los fundamentos contenidos en el voto disidente registrado en el libro
respectivo".

9. - Funciones del Presidente de la Corte de Apelaciones:

De conformidad con el artículo 57 del C.O.T., las Cortes de


Apelaciones serán regidas por un Presidente, cuyas funciones se
iniciarán el día 1. de marzo de cada año y se prolongarán hasta el último
día del mes de febrero del año siguiente.

En las Cortes de Apelaciones el Presidente no es elegido ni


designado por el tribunal ni por la Corte de Apelaciones, sino que es la
ley la que señala que corresponderá ejercer dicho cargo al Ministro de
ese tribunal de más antigüedad en la categoría correspondiente del
escalafón primario, que no haya sido Presidente con anterioridad, a
menos que todos ya lo hayan sido, caso en el cual comenzará una
nueva vuelta; esto último es frecuente que ocurre en las Corte de
Apelaciones compuestas de cuatro ministros.

Por esta razón el artículo 57 del C.O.T. dispone que las funciones
de Presidente serán desempeñadas por los miembros del tribunal,
161

turnándose cada uno por orden de antigüedad en la respectiva categoría


del escalafón.

Sin perjuicio de las funciones de orden jurisdiccional normales


que le asisten al Presidente en su carácter de Ministro, la ley le asigna
otras labores específicas que indica el artículo 90 del C.O.T.,
atribuciones que son las siguientes:

(1) Presidir el tribunal en todas sus reuniones públicas;

(2) Instalar diariamente la sala o salas en que funcionará el


tribunal, según el caso, señalando los Ministros que integrarán cada una
de ellas. Para estos efectos debe levantarse un acta autorizada por el
secretario, en el cual, como señalamos anteriormente, deberá señalarse
los nombres de los Ministros asistentes; los nombres de aquellos que se
encuentren ausentes y el motivo de esa ausencia; en caso de que el
número de ministros asistentes sea uno o dos, deberá completarse la
integración con los fiscales o abogados integrantes.

(3) Formar las tablas de las causas que se verán la semana


siguiente, lo que debe realizar el último día hábil de cada semana;

(4) Abrir y cerrar las sesiones del tribunal, anticipar o prorrogar las
horas de despacho de causas urgentes y graves y convocar
extraordinariamente al tribunal, cuando ella sea necesario;

(5) Mantener el orden dentro de la sala del tribunal, pudiendo


amonestar y hacer salir de ella a quien lo perturbe;

(6) Dirigir los debates, concediendo la palabra a los miembros del


tribunal que la soliciten;

(7) Fijar las cuestiones que hayan de debatirse y las


proposiciones que hayan de votarse;

(8) Poner a votación las cuestiones discutidas cuando el tribunal


haya declarado concluido el debate;

(9) Enviar al Presidente de la Corte Suprema, antes del 15 de


enero de cada año, las estadísticas correspondientes al movimiento de
causas;
162

(10) Dar cuenta al Presidente de la Corte Suprema de las causas en que


no se haya dictado sentencia dentro de los 30 días contados desde el
término de la vista, así como de los motivos del retardo;

(11) Sortear entre las distintas salas las causas que deben agregarse
extraordinariamente a la tabla; distribuir entre las diferentes salas las
causas que deben conocerse en cuenta; distribuir las demandas y
querellas entre los distintos juzgados de letras asiento de Corte de
Apelaciones ;

(12) Numerosas otras atribuciones de orden administrativo


interno, como concesiones de permisos, feriados, etc.

Subrogación:

Cuando el Presidente titular de una Corte de Apelaciones se


encuentra ausente de sus funciones por cualquier motivo, . será
subrogado por el Ministro más antiguo en la 2a categoría que se
encuentre en funciones.

Atribuciones de los Presidentes de sala:

En las Corte de Apelaciones que constan de más de una sala, los


Presidentes de cada sala serán los ministros más antiguos que integren
cada una de ellas y tendrán las atribuciones señaladas en los números
1, 4, 5, 6, 7 y 8 indicadas anteriormente.

NORMA ESPECIAL:

En todo caso, las resoluciones que dicte el Presidente de la Corte


de Apelaciones o de la sala, salvo las mencionadas en los números 1, 2,
9 y 10, no podrán prevalecer contra el voto del tribunal; es decir, si la
mayoría de los ministros sostiene en esas materias una opinión distinta
de la del Presidente, prevalecerá esta última.

V. - LA CORTE SUPREMA (ARTS. 93- 104)

1. - Concepto:

Es un tribunal ordinario, letrado, de derecho, permanente, que


ejerce jurisdicción sobre todo el territorio de la República, detentando
163

además la superintendencia directiva, correccional y económica sobre


todos los tribunales del país, con la sola excepción de los señalados en
el artículo 79 de la Constitución (Tribunal Constitucional, Tribunal
Calificador de Elecciones; tribunales electorales regionales y tribunales
militares en tiempos de guerra) siendo su misión principal en el orden
jurisdiccional la de conocer en forma exclusiva y excluyente de los
recursos de casación en el fondo y de revisión; tiene su sede en la
ciudad de Santiago y es el superior jerárquico directo de todas las Corte
de Apelaciones del país.

2. - Características:

(1) Es un tribunal ordinario, ya que le corresponde el conocimiento de


todos los asuntos judiciales que se promuevan en el orden temporal
dentro del territorio de la República, cualquiera que sea su naturaleza o
la calidad de las personas que en ellos intervengan, con las solas
excepciones señaladas en el artículo 79 de la Constitución;

(2) Es un tribunal colegiado, compuesto por 17 Ministros, uno de


los cuales es el Presidente;

(3) Es letrado, toda vez que sus miembros son abogados;

(4) Es un tribunal de derecho, ya que debe resolver los asuntos


sometidos a su conocimiento conforme a derecho;

(5) Es un tribunal permanente, ya que está siempre en funciones;

(6) Ejerce la superintendencia directiva, correccional y económica


sobre todos los tribunales de la república, salvo las excepciones
nombradas;

(7) Le corresponde velar por la correcta aplicación de la


Constitución y las leyes, así como por el respeto de las garantías
individuales.

3. - Funcionarios de la Corte Suprema:

a) Ministros: en la actualidad consta de 17 ministros, uno de los


cuales desempeña la presidencia por el período de tres años, siendo al
efecto elegido por el pleno de la misma Corte Suprema; conforme a las
modificaciones introducidas por la ley 19.374, actualmente el Presidente
no puede ser reelegido; normalmente en la práctica se acostumbra a
164

que el tribunal pleno elija como Presidente de la Corte Suprema al


Ministro de ella más antiguo.

b) Un fiscal: representa al Ministerio Público; es decir, a los


intereses generales de la sociedad;

c) Un Secretario y un Prosecretario;

d) Ocho relatores titulares;

e) Empleados de Secretaría;

4. - Funcionamiento de la Corte Suprema:

a) En salas especializadas y en pleno: al igual que las Corte de


Apelaciones, existen ciertas materias que la Corte Suprema conoce en
pleno y otras en que el conocimiento es en sala. Las salas no pueden
funcionar con menos de cinco miembros y el pleno con menos de once.

b) Ordinario y extraordinario:

El funcionamiento de la Corte Suprema puede ser ordinario, en


tres salas o extraordinario en cuatro salas, para cuyo efecto los ministros
serán distribuidos entre las diferentes salas en la forma que se
establezca en el auto acordado que debe dictar la Corte Suprema,
integración que deberá mantenerse al menos durante dos años
conforme a la modificación introducida al artículo 95 del C.O.T. por la ley
19.374. (Antes el primer día hábil de marzo de cada año se efectuaba el
sorteo correspondiente, quedando la primera sala integrada por seis
ministros y las otras dos por cinco cada una).

El Presidente de la Corte Suprema podrá integrar cualquiera de


las salas, cuando así lo estime conveniente, caso en el cual presidirá
esa sala; en los demás casos cada sala es presidida por el ministro más
antiguo que la integre.

A falta de ministros, las salas pueden integrarse con el fiscal o


con abogados integrantes, con la salvedad de que las salas no podrán
funcionar con mayoría de abogados integrantes.

Cuando la propia Corte Suprema lo estime pertinente, el tribunal


podrá funcionar dividido en cuatro salas; para este efecto, el primer día
hábil de marzo, después de efectuarse el sorteo ordinario, se procede a
165

efectuar el sorteo extraordinario, correspondiendo que cada sala quede


formada con cuatro ministros, a los que se agregará luego un abogado
integrante. En todo caso, las salas de la Corte Suprema no pueden
funcionar con mayoría de abogados integrantes.

En caso de que se resuelva que la Corte Suprema funcione


dividida en cuatro salas, se procederá a la designación del número de
relatores interinos que se estime necesarios.

5. - Competencia de la Corte Suprema:

A) En pleno (artículo 96 C.O.T.) :

(1) Recurso de inaplicabilidad por inconstitucionalidad;

(2) Contiendas de competencia entre autoridades político


administrativas y juzgados de letras;

(3) Apelación de desafueros de parlamentarios;

(4) Apelaciones en juicios de amovilidad conocidos en 1a


instancia por las Cortes de Apelaciones o por el Presidente de la Corte
Suprema;

(5) Reclamación por pérdida de la nacionalidad (artículo 12 de la


Constitución);

(6) Ejercicio de las facultades administrativas, disciplinarias y


económicas;

(7) Evacuar los informes solicitados por el Presidente de la República en


relación con la Administración de Justicia;

(8) Informar las modificaciones que se propongan a la ley


Orgánica del Poder Judicial;

(9) Recursos de casación en el fondo, cuando se de lugar a la petición


que se formule por el recurrente de que sea conocido por el pleno por
haber habido con anterioridad fallos contradictorios sobre la misma
materia;

(10) Los demás asuntos que las leyes en forma expresa


encomienden al tribunal pleno.
166

B) En sala: (arts. 98 a 100)

- Competencia general de las salas:

(1) Recursos de casación en el fondo;

(2) Recursos de casación en la forma en contra de sentencias de


Corte de Apelaciones o de un tribunal arbitral de 2a instancia que haya
conocido de materias propias de una Corte de Apelaciones ;

(3) Apelaciones de sentencias dictadas por Corte de Apelaciones


en recursos de amparo y protección;

(4) Recursos de revisión;

(5) Apelaciones en causas conocidas en 1a instancia por el P. de


la Corte Suprema;

(6) Recursos de queja, salvo la aplicación de medidas


disciplinarias cuyo conocimiento corresponde al tribunal pleno al igual
que en las Corte de Apelaciones;

(7) Contiendas de competencia entre tribunales ordinarios y


especiales, cuando ella no corresponda a una Corte de Apelaciones;

(8) Recusación de uno o más miembros de Corte de Apelaciones;

(9) Los demás asuntos de competencia de la Corte Suprema que


la ley no entregue en forma expresa al conocimiento del tribunal pleno;

- Competencia especial de las salas:

Conforme al actual artículo 99 del C.O.T., corresponderá a la


Corte Suprema, mediante auto acordado, establecer cada dos años las
materias de que conocerá cada una de las salas en que se divida, tanto
en su funcionamiento ordinario como extraordinario. Al efecto
especificará la o las salas que conocerán de materias civiles, penales,
constitucionales, contencioso administrativas, laborales, de menores,
tributarias u otras que el propio tribunal determine. Asimismo señalará la
forma y periodicidad en que las salas especializadas decidirán acerca de
la admisibilidad, deserción y prescripción de los recursos de casación
que hayan ingresado hasta quince días antes de la fecha en que se
167

deba resolver sobre la materia, periodicidad que no podrá ser superior a


tres meses.

El auto acordado en referencia fue publicado el 10 de marzo de


1995 dispuso lo siguiente al efecto:

La distribución de los ministros entre las tres salas ordinarias se


efectuará por votaciones sucesivas. Para formar la cuarta sala
extraordinaria deberán sortearse dos ministros de la 1a sala, uno de la
2a uno de la 3a.

Durante el funcionamiento ordinario en tres salas éstas


conocerán:

a) 1ª sala o sala civil:

1. - Recursos de casación en el fondo, de revisión y de queja civil;

2. - Recursos de casación en la forma civiles interpuestos en


contra de sentencias definitivas dictadas por las Cortes de Apelaciones
p por un tribunal arbitral de segunda instancia constituido por árbitros de
derecho en los casos en que estos árbitros hayan conocido de negocios
de competencia de esas cortes;

3. - De los demás asuntos judiciales de orden civil de


competencia de la Corte Suprema, siempre que no estén expresamente
entregados al conocimiento del pleno.

b) 2ª sala o sala penal:

1. - De los recursos de casación en la forma y en el fondo, de


revisión y queja en materia penal.

2. - Apelaciones de recursos de amparo interpuestos en causas


criminales.

3. - De las apelaciones y consultas en causas sobre extradición


pasiva.

4. - De las apelaciones y consultas de las sentencias dictadas por


uno de sus ministros en los procesos a que se refiere el artículo 52 del
C.O.T.
168

5. - De los demás asuntos de orden criminal cuya competencia


corresponda a la Corte Suprema y que la ley no haya entregado en
forma expresa al conocimiento del pleno.

c) 3ª sala o sala constitucional:

1. - De las apelaciones en recursos de protección.

2. - De las apelaciones de recursos de amparo que no incidan en


procesos criminales.

3. - De los recursos de casación en la forma y en el fondo deducidos


contra las sentencias de segunda instancia dictadas por las Cortes de
Apelaciones en los casos a que se refiere el artículo 122 del Código
Tributario y de los recursos de queja en materia tributaria.

4. - De las apelaciones contra las sentencias dictadas por las Cortes de


Apelaciones en recursos o reclamaciones contencioso administrativo.

5. - De las apelaciones de las sentencias dictadas por el Presidente de


la Corte Suprema en las causas a que se refieren los números 2 y 3 del
artículo 53 del C.O.T., con excepción de las de extradición pasiva.

6. - De los demás asuntos de orden constitucional cuya competencia


corresponda a la Corte Suprema y que no sea de competencia del
pleno.

Durante el funcionamiento extraordinario la Corte Suprema se


dividirán en cuatro salas que conocerán:

a) Sala civil:

De las mismas materias que en el funcionamiento ordinario con


excepción de las señaladas en el número 3. - y aquellas que se
entregue a la 4a sala.

b) Sala penal:

De las mismas materias antes señaladas con excepción de las


indicadas en el número 5º y de los cuasidelitos.

c) Sala constitucional:
169

De las mismas materias que en el funcionamiento ordinario.

d) Sala mixta (4a sala) :

1. - De los recursos de casación en la forma y en el fondo, de


revisión y de queja en materias de orden laboral y previsional.

2. - De los recursos de casación en la forma y en el fondo y de


queja en materias regidas por el Código de Minería.

3. - De los recursos de casación en la forma y en el fondo y de


queja recaídos en causas por cuasidelitos.

4. - De los recursos de casación en la forma y en el fondo y de


queja en causas regidas por el Código de Aguas.

5. - De todos los demás asuntos judiciales que deba conocer la


Corte Suprema y que no estén expresamente entregados al
conocimiento de otra sala o del pleno.

Las salas especializadas decidirán, con sujeción al orden de


ingreso y respetando las preferencias legales, por lo menos una vez al
mes, las materias indicadas en el inciso 1º del artículo 781 e incisos 2º y
3º del 782, ambos del C.P.C. respecto de los recursos de casación que
hayan ingresado hasta quince días antes.

6. - Forma como se tramitan y resuelven los asuntos ante la Corte


Suprema :

Aquí se aplican las mismas normas que rigen para las Corte de
Apelaciones, pudiendo conocerse los asuntos en cuenta o previa vista.

Existen en todo caso las siguientes normas especiales:

a) Corresponde al Presidente atender el despacho de la cuenta


diaria y dictar las resoluciones de mero trámite;

b) El Presidente deberá distribuir las causas entre las salas


conforme a la materia de las mismas;
170

c) En los acuerdos de la Corte Suprema no es necesaria la


unanimidad para la aplicación de la pena de muerte;

d) La Corte Suprema puede destinar al comienzo de la audiencia


un tiempo para despachar los asuntos que deben resolverse en cuenta,
así como al estudio de proyectos de sentencias y el acuerdo sobre las
mismas;

e) La Corte Suprema tiene una sesión solemne el primer día hábil


de marzo de cada año, al iniciarse el año judicial.

f) En caso de que ante la Corte Suprema se encuentren se


encuentren pendientes distintos recursos de carácter jurisdiccional que
incidan en una misma causa, cualesquiera sea su naturaleza, éstos
deberán acumularse y verse conjunta y simultáneamente en una misma
sala. La acumulación deberá efectuarse de oficio, sin perjuicio del
derecho de las partes para pedir la aplicación de esta norma.

7. - El Presidente de la Corte Suprema: (arts. 102 a 107 del


C.O.T.)

Como señalamos anteriormente, el Presidente de la Corte


Suprema es elegido por los Ministros de la Corte Suprema de entre ellos
mismos, dura tres años en el cargo y no puede ser reelegido;
normalmente, salvo casos de excepción, se elige al ministro más
antiguo.

Entre las funciones específicas del P. de la Corte Suprema


tenemos las siguientes:

a) Elaborar la cuenta anual que debe dar el primer día hábil del
mes de marzo en sesión pública de la Corte Suprema, a la cual deberán
concurrir además el Fiscal de la Corte Suprema, así como los Ministros
y Fiscales de la Corte de Apelaciones de Santiago. En esta audiencia,
de acuerdo con el artículo 102 del C.O.T., da cuenta del trabajo
realizado por la Corte Suprema y por las Corte de Apelaciones en el año
anterior; del trabajo pendiente, de la opinión que le merezca el trabajo
de las Corte de Apelaciones y de las medidas que sea necesario
adoptar para mejorar la administración de justicia; las dudas o
dificultades que se hayan presentado a la Corte Suprema o a las Corte
de Apelaciones en la inteligencia y aplicación de las leyes; de los vacíos
que se noten y de que se haya dado cuenta al P. de la R. .
171

b) Ejercer respecto de la Corte Suprema las mismas atribuciones


que los números 1, 2, 4, 5, 6, 7 y 8 del artículo 90 del C.O.T. otorgan a
los P. de las Corte de Apelaciones ;

c) Formar las tablas para cada sala, según el orden de


preferencia asignado a las causas, distribuyendo además el trabajo
entre los relatores y demás funcionarios.

Las tablas deberá formarlas indicando el día en el cual la Corte


Suprema funcionará en pleno, los días en que funcionará dividida en
tres o cuatro salas; los días que se destinarán al estudio de los acuerdos
y la hora precisa en que se dará comienzo a la vista de las causas.

Si en alguna ocasión, por motivos graves y urgentes, el tribunal


acordare retardar estas horas, se dará inmediata noticia de ello en la
tabla;

d) Atender el despacho diario, dictando las resoluciones de mero


trámite;

e) Vigilar la formación del rol general de las causas que ingresen


al tribunal;

f) Disponer la formación de la estadística del movimiento judicial


de la Corte Suprema y de las Corte de Apelaciones, conforme a los
respectivos estados bimestrales;

g) Adoptar las medidas convenientes para que las causas que


conocen la Corte Suprema o las Corte de Apelaciones se fallen dentro
de plazo legal y velar porque las Corte de Apelaciones cumplan esta
misma función respecto de los jueces;

h) Resolver reclamaciones que se interpongan contra los


empleados de la Corte Suprema ;

i) Designar a uno de sus miembros para que quede de turno


durante el feriado de febrero, ministro que podrá convocar
extraordinariamente al tribunal cuando algún asunto grave y urgente lo
exija.

Subrogación: en caso de ausencia del P. titular, por cualquier


motivo, será subrogado por el Ministro más antiguo del tribunal que se
encuentre presente.
172

P. de salas: tienen las mismas atribuciones que el artículo 92 del


C.O.T. confiere a los presidentes de las salas de las Corte de
Apelaciones

SUBROGACION E INTEGRACION DE LOS TRIBUNALES


COLEGIADOS:

1. - Si falta uno o más miembros de una sala de la Corte Suprema


o de una Corte de Apelaciones, en primer lugar procede que ella sea
integrada con los Fiscales y, a falta de ellos con abogados integrantes.
En todo caso, las salas de la Corte Suprema no pueden funcionar con
mayoría de abogados integrantes; es decir, deben tener un mínimo de
tres ministros; en las Corte de Apelaciones puede haber mayoría de
abogados integrantes, pero en todo caso debe haber por lo menos un
ministro o fiscal.

2. - Si una Corte de Apelaciones que consta de varias salas tiene


una de ellas completamente desprovista de Ministros, podrá ser
subrogada por otra sala o enviar a ella provisoriamente un Ministro de
otra sala, para que puede completarse la instalación con abogados
integrantes.

3. - Si una Corte de Apelaciones se encuentra completamente


inhabilitada o falta la totalidad de sus miembros, será subrogada por
otra, estableciendo la ley las Corte de Apelaciones que se subrogan
recíprocamente y, si no pudiere aplicarse esa norma, subrogará la Corte
de Apelaciones más cercana;

4. - Si la Corte Suprema o una de sus salas se encuentra


inhabilitada o sin miembros, será integrada en primer lugar por ministros
de otras salas, por el Fiscal y por abogados integrantes; en este último
caso los abogados integrantes serán llamados en el orden de su
designación, respecto de cada sala especializada a la que hayan sido
asignados. (Cada vez que se nombra un abogado integrante para la
Corte Suprema, este tribunal, atendiendo a la especialidad de cada
abogado lo asignará a una de esas salas especializadas). En subsidio
serán subrogados por ministros de la Corte de Apelaciones de Santiago,
llamados en orden de antigüedad;

5. - Los abogados integrantes de las Corte de Apelaciones son


nombrados anualmente por el Presidente de la República de las ternas
que debe confeccionar al efecto la Corte Suprema de las listas de
abogados idóneos que les remita cada Corte de Apelaciones ; los
abogados integrantes de la Corte Suprema son nombrados por el
173

Presidente de la República cada tres años de las quinas que


confecciona la Corte Suprema.
174

CAPITULO VIII LOS TRIBUNALES ESPECIALES

Explicación previa:

En su oportunidad, al tratar de las clasificaciones de los


tribunales, aludimos a la existencia de tres tipos de éstos: los ordinarios,
los especiales y los arbitrales. En el capítulo anterior nos referimos a los
tribunales ordinarios, así como a los juzgados de Policía Local, habiendo
incluido en ese capítulo a estos últimos no obstante ser especiales, con
la finalidad, como señalamos en su oportunidad, de poder efectuar el
correspondiente paralelo entre ellos y los Juzgados de Letras.

En este capítulo nos referiremos a aquellos tribunales especiales


que, conforme al artículo 5 inciso 3 del C.O.T., no obstante su carácter
de especiales, integran el Poder Judicial; ellos son:

1) Los Juzgados de Letras de Menores, regidos por la ley 16.618;

2) Los Juzgados de Letras del Trabajo regidos por el Código del


Trabajo.

3) Los tribunales militares en tiempos de paz, regidos por el C. de


Justicia Militar y leyes especiales;

Estos tribunales se rigen por las normas especiales antes


indicadas, rigiendo a su respecto en forma supletoria las normas del
C.O.T., cuando esas leyes especiales se refieren expresamente a este
último.

Los demás tribunales especiales, como la Contraloría General de


la República como tribunal de cuentas; los tribunales aduaneros, los
señalados en el artículo 79 de la Constitución, etc., se rigen por sus
respectivas leyes especiales, sin perjuicio de las reglas generales que
establece el C.O.T., como la señala el artículo 5 inciso 4 de este código.

Los tribunales especiales que no forman parte del Poder Judicial


serán materia de estudio en otros ramos, como el Derecho
Constitucional, Administrativo, Comercial, etc.

Sin perjuicio de lo señalado, debemos recordar que, con


excepción de los tribunales a que se refiere el artículo 79 de la
Constitución, todos los demás tribunales especiales se encuentran
175

sujetos a la superintendencia directiva, correccional y económica de la


Corte Suprema, lo que significa que en contra de sus resoluciones
puede deducirse recursos de queja ante el más alto tribunal.

A) LOS JUZGADOS DE LETRAS DE MENORES:

A estos tribunales se refiere la ley 16.618 en su título III, el que


además señala las normas de procedimiento respectivas.

1. - Definición:

Son tribunales unipersonales, permanentes, letrados, de derecho,


que integran el Poder Judicial conociendo en primera instancia de todos
aquellos asuntos que en forma especial les señala la ley,
correspondiendo su territorio jurisdiccional al de una comuna o
agrupación de comunas, teniendo como superior jerárquico directo a la
Corte de Apelaciones respectiva. De acuerdo con el artículo 18 de la ley
16. 618, se rigen por las normas del C.O.T., en todo aquello en lo que
ellas no se opongan a las normas especiales que contempla esa ley 16.
618 y la ley 14. 908 sobre abandono de familia y pago de pensiones
alimenticias.

2. - Características:

a. - Son unipersonales: la jurisdicción la ejerce un solo juez;

b. - Son tribunales especiales en atención a que ellos conocen


exclusivamente de las materias que en forma especial le asignan las
leyes, materias que, en términos generales, se refieren a menores;

c. - Son permanentes, ya que siempre se encuentran en


funciones;

d. - De Derecho: deben resolver conforme a Derecho;

e. - Letrados: los jueces de menores deben ser abogados;

f. - Integran el Poder Judicial;

g. - Su territorio jurisdiccional es el de una comuna o agrupación


de comunas, habiendo sido fijados sus territorios por la ley 18.849;
176

h. - Los juzgados de menores conocen indistintamente de todos


los asuntos relacionados con menores que las leyes entregan a su
competencia, salvo el caso de aquellos lugares en que en un mismo
territorio jurisdiccional exista más de un juzgado de letras de menores,
en que existen diferentes normas para dividir el trabajo entre ellos.

i. - Los Juzgados de Menores pueden ser creados por simple


Decreto Supremo; sin embargo, una vez que han sido creados, para
poder ser suprimidos se requiere de una ley;

j. - En todos aquellos territorios jurisdiccionales en que no exista


un juez especial de menores, sus funciones serán desempeñadas por el
respectivo juez de letras.

k. - Se encuentran asimilados a las categorías de los juzgados de


letras;

3. - Juzgados de menores existentes en el país:

El artículo 10 de la ley 18.776, refundiendo las numerosas leyes y


decretos sobre la materia, estableció en forma precisa y completa la
totalidad de los juzgados de letras de menores existentes en el país,
señalando sus respectivos territorios jurisdiccionales. En todos aquellos
lugares en los cuales no aparece que un juzgado de menores tenga
competencia, debe entenderse que ella corresponde al juez de letras y,
si existe más de un juez, de acuerdo con el artículo 1. transitorio de la
ley 16. 618, será el de más antigua creación;

4. - Funcionarios de los Juzgados de Menores:

Al igual que los juzgados de letras, cuentan con un Juez, un


secretario y oficiales de secretaría, los que desempeñan las mismas
funciones que en esos otros tribunales; existen además los Asistentes
Sociales Judiciales, encargados fundamentalmente de evacuar los
informes correspondientes solicitados por los jueces.

En cuanto a los nombramientos y requisitos rigen las mismas normas


generales que se verán en su oportunidad, debiendo destacar si que,
para ser juez de menores se requiere además comprobar conocimientos
especiales de sicología, para lo cual periódicamente se efectúan cursos
para jueces de menores;
177

En cuanto a la subrogación, ella se encuentra entregada en


primer lugar al secretario, pero conforme al artículo 25 de la ley 16.618,
ella no puede durar más de quince días, siendo en tal caso obligatorio el
nombramiento de juez suplente.

5. - Competencia de los jueces de menores: (artículo 26 ley


16.618)

a) Determinar la tuición de los menores, declarar la suspensión o


pérdida de la patria potestad y autorizar la emancipación;

b) Conocer de las demandas de alimentos deducidos por


menores o por la madre conjuntamente con ellos, cuando procediere;

c) Declarar si un padre o hijo es vicioso y, en este caso, entregar


el 50% de sus ingresos a la madre de sus hijos menores o a la madre de
hijos menores viciosos. En este caso se presume de derecho que el
padre es vicioso cuando hubiera sido condenado por más de una vez en
un año por ebriedad; en caso de que los menores se encuentren a cargo
de un tercero, el dinero será entregado a ese tercero;

d) Conocer de los disensos para contraer matrimonio, cuando ello


proceda;

e) Autorizar la adopción simple cuando el adoptado sea menor y


designar a éste un curador especial, cuando carezca de representante
legal;

f) Nombrar guardadores;

g) Resolver sobre la vida futura del menor que se encuentre en


peligro moral o material;

h) Conocer de todos los asuntos penales en los cuales aparezca


inculpado algún menor de 16 años (en este caso el juez de menores
pasa a conocer del asunto en vez del juez del crimen). también,
tratándose de mayores de 16 y menores de 18 años, respecto de los
cuales el mismo juez de menores haya resuelto que obraron sin
discernimiento en el hecho de que se trate;

i) Aplicar a los menores alguna medida de protección;


178

j) Conocer de los delitos que señala el artículo 62 de la ley 16.618


(ocupar a menores en trabajos que los obliguen a permanecer en
cantinas, casas de prostitución o de juegos; trabajos de exhibición de
agilidad, fuerza o semejantes, con propósito de lucro; trabajos nocturnos
de menores de 16 años; maltrato habitual e injustificado, abandono y
corrupción de los menores por parte de sus padres y guardadores;

k) Determinar si un menor de 18 años y mayor de 16 ha obrado o


no con discernimiento en algún hecho punible;

l) Autorizar la salida de menores del país, a menos que la tuición


haya sido entregada exclusivamente a uno de los padres o a un tercero
o que ambos padres otorguen el consentimiento;

m) Conocer de las adopciones plenas;

n) Conocer de ciertas faltas cuando éstas afectan o son


presenciadas por menores (ofensas, escándalos: arts. 494 N° 13 y 495
Nos. 5 y 6 del Código Penal.

Competencia especial o restringida:

La norma general es que todos los jueces de menores tengan


competencia en todos los asuntos antes señalados; sin embargo, como
dijimos anteriormente, en algunos lugares donde existen varios jueces
de menores, la competencia se encuentra dividida entre ellos
considerando diferentes aspectos:

a) En Santiago, el 1er y 6º Juzgado de Menores conocen en


forma privativa de los asuntos penales y los juzgados 2 a 5 de los
demás asuntos;

b) En Valparaíso, el 1er Juzgado de Menores conoce de todos


aquellos asuntos de competencia de menores exceptuados los juicios de
alimentos, de los cuales conoce exclusivamente el 2. Juzgado; el 3.
conoce de asuntos penales exclusivamente;

Por otra parte, en aquellos casos en que hay varios juzgados de


menores con la misma competencia, la distribución entre ellos se
efectúa de acuerdo con normas administrativas dispuestas por la
respectiva Corte de Apelaciones ; así, en Santiago, los asuntos de orden
civil se distribuyen entre los diferentes juzgados de menores conforme a
la primera letra de los apellidos de los menores.
179

B) LOS JUZGADOS DE LETRAS DEL TRABAJO:

1. - Explicación previa: El D. L. 3648 de 10 de marzo de 1981


suprimió los Juzgados del Trabajo, los que pasaron a transformarse en
juzgados civiles en algunos lugares y en juzgados de letras en otros; los
miembros de las Cortes del Trabajo que existían en esa época en
Santiago, Valparaíso y Concepción, pasaron a incorporarse a las
respectivas Corte de Apelaciones .

La supresión tuvo como fundamento principal la necesidad de


crear nuevos tribunales ordinarios, lo que no era posible por razones
presupuestarias. Como en esa época los juzgados del trabajo
prácticamente no tenían ingreso, se optó por transformarlos. Los
asuntos laborales pasaron a ser de competencia de los juzgados civiles
y, donde no había separación, a los juzgados de letras.

Al cabo de un tiempo se advirtió que se había incurrido en un


grave error, ya que con la crisis económica de los años 1982- 1983 los
asuntos laborales se multiplicaron y se vio la necesidad de establecer
nuevamente tribunales especializados en esta materia. De esta manera
la ley 18.620 procedió a crear nuevamente juzgados del trabajo; es
decir, no se restableció los que habían sido anteriormente
transformados, sino que se procedió a la creación de nuevos juzgados
del trabajo. Las Cortes del Trabajo no fueron restablecidas; además, no
se crearon juzgados del trabajo en todos los lugares en que
antiguamente los había, sino que en las ciudades más importantes; con
el tiempo se ha ido aumentado el número de estos juzgados.

2. - Definición:

Son tribunales unipersonales, especiales, letrados, de derecho,


permanentes, cuyo territorio jurisdiccional es el de una comuna o
agrupación de comunas que señala la ley; forman parte del Poder
Judicial y conocen en primera instancia de todos aquellos asuntos de
orden laboral que la ley les encomienda en forma expresa, teniendo
como superior jerárquico inmediato a la Corte de Apelaciones
respectiva; se rigen por las normas del Código Orgánico de Tribunales
en todo aquello que no esté expresamente previsto en el C. del Trabajo,
revistiendo el carácter de tribunales de asiento de Corte de Apelaciones
para todos los fines legales.

3. - Características:
180

a. - Son tribunales unipersonales;

b. - Son tribunales letrados;

c. - Son tribunales de derecho;

d. - Son tribunales permanentes;

e. - Integran el Poder Judicial;

f. - Su territorio jurisdiccional es el de una comuna o agrupación


de comunas;

g. - Son tribunales especiales, toda vez que conocen en forma


exclusiva y excluyente de las materias que establece el artículo 390 del
Código del Trabajo, así como de aquellas otras que leyes especiales
entreguen a su competencia;

h. - La creación de nuevos juzgados laborales es materia de ley;

i. - En las localidades en las cuales no existan juzgados


especiales del trabajo la competencia de los mismos pasa al juez de
letras del territorio respectivo;

4. - Lugares en los que existen juzgados especiales del trabajo:

En la actualidad no existen juzgados del trabajo en todas las


ciudades, sino que han sido creados sólo en algunas, especialmente en
ciudades asiento de Corte de Apelaciones, como Iquique, Antofagasta,
Valparaíso, Santiago, San Miguel, Concepción, Rancagua y Punta
Arenas; continuamente se están creando nuevos juzgados laborales.

5. - Funcionarios de los juzgados del trabajo:

Son los mismos que los de los juzgados de letras;

6. - Competencia de los Juzgados del Trabajo:

De acuerdo con el artículo 390 del Código del Trabajo, a estos


tribunales les corresponde el conocimiento de las siguientes materias:
181

a) Cuestiones suscitadas entre empleadores y trabajadores por la


aplicación de normas laborales o derivadas de la interpretación y
aplicación de los contratos individuales o colectivos de trabajo, de las
convenciones y fallos arbitrales en materia laboral.

b) Las cuestiones derivadas de la aplicación de las normas


sindicales y de negociación colectiva que la ley entrega al conocimiento
de estos tribunales;

c) Las cuestiones y reclamaciones derivadas de la aplicación e


interpretación de las normas sobre previsión o seguridad social,
cualquiera que fuere su naturaleza, época u origen y que fueren
planteadas por las trabajadores o empleadores;

d) Los juicios en que se demande el cumplimiento de obligaciones


que emanen de títulos a los cuales las leyes laborales y de previsión
otorguen mérito ejecutivo;

e) las reclamaciones que procedan contra resoluciones dictadas


por autoridades administrativas en materias laborales o previsionales;

f) las demás materias que las leyes les encomienden en forma


expresa.

7. - Subrogación:

Si el juez del trabajo se encuentra ausente de sus funciones, éste


es subrogado por el secretario y subsidiariamente por los otros jueces
del trabajo en el orden numérico de los mismos, reemplazando el
primero al último; en su defecto, son subrogados por los jueces de letras
con competencia en lo civil de la misma ciudad en el correspondiente
orden numérico y, en subsidio, por los secretarios de esos juzgados.

En caso de existir sólo un juez del trabajo en el territorio


jurisdiccional, éste será subrogado en primer término por el secretario y,
en su defecto, por el juez civil; en defecto de lo anterior, la subrogación
corresponderá al juez del trabajo más cercano, entendiéndose en este
caso por juez del trabajo todo aquél que ejerza jurisdicción en materia
laboral.

8. - Distribución de causas:
182

En aquellos territorios en que exista más de un juez del trabajo,


se aplican las normas de distribución de causas por la Corte de
Apelaciones.

C) LOS TRIBUNALES MILITARES EN TIEMPOS DE PAZ:

Cuestiones generales:

El Código de Justicia Militar establece diferentes tribunales, según


se trate de tiempos de paz o de guerra. Lo normal es que funcionen los
tribunales militares en tiempos de paz; sin embargo, éstos pierden
competencia para conocer de los asuntos militares que se inicien a partir
del momento en que se nombre General en Jefe de un ejército que deba
operar contra el enemigo extranjero o contra fuerzas rebeldes
organizadas en todo el territorio declarado en estado de asamblea o de
sitio. Igual cosa sucederá en la plaza o fortaleza sitiada o bloqueada,
desde el momento en que su jefe proclame que asume en ella toda su
autoridad; lo anterior, sin perjuicio de que los tribunales en tiempos de
paz continúen el conocimiento de los asuntos o procesos iniciados con
anterioridad (artículo 73 Código de Justicia Militar).

Los tribunales militares en tiempos de paz están constituidos por


los Juzgados institucionales, que son aquellos que conocen de los
asuntos en primera instancia; por las Cortes Marciales, que son los
tribunales de segunda instancia y por la Corte Suprema, la que para
estos efectos se integra además con el Auditor General del Ejército.

(I) LOS TRIBUNALES INSTITUCIONALES:

1. - Concepto:

Son tribunales especiales, permanentes, de Derecho,


compuestos, que ejercen jurisdicción en territorios determinados que les
señala la ley, con competencia para conocer en primera instancia de las
materias que específicamente les encomiendan las leyes y que tienen
como superior jerárquico inmediato a una Corte Marcial, formando parte
del Poder Judicial.

2. - Clases de tribunales institucionales:


183

a) Tribunales militares propiamente tales (artículo 15 Código de


Justicia Militar):

Existirá un juzgado militar en cada una de las divisiones o


brigadas en que se divida el Ejército en tiempos de paz y, además, en
aquellos lugares donde el Presidente de la República los establezca,
cuando las necesidades del servicio así lo requieran. Su territorio
jurisdiccional será el mismo de la respectiva división o brigada,
encontrándose fijados expresamente en el Decreto Supremo 64 de 1981
del Ministerio de Defensa, subsecretaría de guerra.

A estos juzgados institucionales les corresponde conocer de los


asuntos de competencia de los tribunales militares que digan relación
con el Ejército o con Carabineros o que alguna ley en forma expresa les
encomiende.

b) Juzgados Navales: (artículo 13 Código de Justicia Militar)

Existirá un Juzgado Naval permanente en el asiento de cada una


de las Zonas Navales y también en las escuadras y demás fuerzas
navales donde el Presidente de la República lo estime conveniente. Su
territorio jurisdiccional comprenderá el de la respectiva zona naval, así
como el de los buques y embarcaciones que dependan de esa zona.

Les corresponde conocer de los asuntos militares que digan


relación con la Armada o que alguna ley en forma expresa les
encomiende.

c) Juzgado de Aviación (artículo 15- A Código de Justicia Militar)

Existirá un juzgado de aviación con jurisdicción sobre todo el


territorio nacional, sin perjuicio de que el Presidente de la República
pueda establecer otros y su competencia dirá relación con los asuntos
militares relativos a la fuerza aérea, así como aquellos otros que la ley
en forma expresa les encomiende.

3. - Funcionarios de los juzgados institucionales:

Al definir estos tribunales señalamos que ellos eran "compuestos"


y no señalamos si eran letrados o no; lo anterior, en atención a que ellos
presentan la particularidad de que la jurisdicción es ejercida por
personas letras y no letradas.

a) Personas que ejercen la jurisdicción:


184

A diferencia de lo que sucede en la generalidad de los tribunales


de primera instancia, en los juzgados institucionales la jurisdicción es
desempeñada por las siguientes personas: el juez militar, el auditor y el
fiscal.

(1) El Juez Militar:

Las funciones de juez corresponde que sean desempeñadas por


el Comandante en jefe de la respectiva división o brigada de ejército; por
el Comandante en jefe de la respectiva zona naval, escuadra o división
naval o por el Jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea, según
se trata de Juzgados Militares propiamente tales, Navales o de Aviación,
extendiéndose la jurisdicción de cada uno de ellos al territorio de cada
juzgado y sobre todas las fuerzas sometidas al fuero militar que en él se
encuentren (artículo 16 Código de Justicia Militar).

Las funciones precisas que corresponden a estos jueces militares


son las siguientes:

a) ordenar la formación de procesos, cuando tomen conocimiento


de la perpetración de algún delito de su competencia, encomendando la
instrucción del sumario correspondiente a un fiscal de ese tribunal. Lo
anterior, sin perjuicio de que el fiscal pueda realizar con anterioridad las
primeras diligencias del sumario, cuando tome conocimiento de la
perpetración de algún delito de su competencia, debiendo comunicar
ese hecho de inmediato al juez militar, a fin de que éste ordene la
instrucción del proceso correspondiente.

b) Ordenar, una vez cerrado el sumario y, previo informe del


fiscal, el sobreseimiento del proceso o la elevación del mismo a plenario;

c) Dictar la sentencia definitiva correspondiente;

d) Ejercer las atribuciones disciplinarias que las leyes otorgan a


los jueces de letras respecto de las personas que intervengan en la
administración de justicia militar dentro de su territorio jurisdiccional.

(2) El Auditor: (artículo 34 Código de Justicia Militar)

Es un funcionario letrado, nombrado por el P. de la R., cuya


función principal es la de asesorar al Juez Militar, concurriendo a la
dictación de las sentencia y en general de las resoluciones,
correspondiéndole la redacción de las mismas, conforme a la opinión del
Juez Militar, aún cuando esa opinión difiera de la de la de él; en este
185

último caso, podrá dejar además constancia en la sentencia de su propia


opinión.

Le corresponde igualmente vigilar la tramitación de los procesos o


causas que se encuentran a cargo del fiscal y de dar cuenta al juez
respectivo de las faltas que notare.

(3) El Fiscal: (artículo 25 Código de Justicia Militar)

Es el funcionario encargado de la substanciación de los procesos;


concluido el sumario, deben evacuar un informe elevando los
antecedentes al Juez Militar, quien resolverá si se dicta sobreseimiento
o si la causa se eleva a plenario; en este último caso deberá igualmente
tramitar el plenario hasta que el proceso quede en estado de sentencia,
la que será dictada por el juez en la forma antes señalada.

Hay fiscales letrados y no letrados. Los letrados son nombrados


por el P. de la R. y los no letrados por el respectivo Juez, conforme lo
disponen los arts. 26 y 27 del Código de Justicia Militar. Habrá fiscales
de Ejército y de Carabineros en cada provincia o en los territorios que
determine el P. de la R. ; fiscales navales en cada zona naval y en las
escuadras o fuerzas navales en que exista juzgado naval; habrá fiscales
de aviación en cada zona o brigada aérea (Decreto Supremo 64).

b) Los secretarios:

Existirá tanto un secretario del Juzgado mismo, así como un


secretario de la fiscalía, los que desempeñan funciones de ministros de
fe y se encuentran además encargados de la custodia de procesos y
documentos; estas funciones son desempeñadas por miembros de las
FF.AA. o Carabineros que tengan alguna de las calidades que señala el
artículo 42 del Código de Justicia Militar.

c) Los empleados de secretaría:

Realizan funciones similares a las de los secretarios de los


juzgados de letras.

4. - Competencia de los tribunales institucionales:

(1) Causas por delitos militares, entendiéndose por tales los


contemplados en el Código de Justicia Militar o en leyes especiales que
sometan el conocimiento de ellos a los tribunales militares; se exceptúan
los delitos contemplados en los artículos 284 (ultrajes a la bandera,
186

escudo o estandarte nacionales) y 417 (ofensas a Carabineros en el


ejercicio de sus funciones), del Código de Justicia Militar, cuando sean
cometidos por civiles, caso en el cual estos delitos serán de
competencia de lo juzgados ordinarios;

(2) Los siguientes delitos cometidos en el extranjero:

a) Los perpetrados en territorios extranjeros ocupados por tropas


chilenas;

b) Delitos cometidos por militares en el ejercicio de sus funciones


o encontrándose en comisión de servicio;

c) Delitos contra la soberanía del Estado y su seguridad exterior o


interior, contemplados en el Código de Justicia Militar;

d) Los mismos delitos señalados precedentemente que se


encuentren sancionados en otros cuerpos legales, siempre que sean
cometidos por militares o por civiles y militares conjuntamente;

(3) Infracciones al Código Aeronáutico, Decreto Ley sobre reclutamiento


y movilización y ley 18.593 sobre movilización, aun cuando sean
cometidos exclusivamente por civiles;

(4) Causas por delitos comunes cometidos por militares durante el


estado de guerra, en campaña, en actos de servicio militar o con
ocasión de él, en los cuarteles, campamentos y, en general, en
establecimientos o dependencias de las instituciones armadas;

(5) Acción civil de restitución de la cosa objeto del delito o su


valor;

(II) LAS CORTES MARCIALES:

1. - Definición:

Son tribunales especiales, colegiados, de derecho, letrados,


permanentes, cuyo territorio jurisdiccional abarca toda la República;
forman parte del Poder Judicial y conocen en segunda instancias de las
causas substanciadas en primera por los Juzgados institucionales.
187

2. - Clases de Cortes Marciales:

En Chile existen dos Corte marciales, una con asiento en


Santiago, denominada Corte Marcial del Ejército, Aviación y Carabineros
y una segunda, con asiento en Valparaíso, denominada Corte Marcial de
la Armada, La primera conocer de las causas de competencia de los
juzgados militares propiamente tales y del juzgado de aviación y la
segunda de aquellos procesos conocidos en primera instancia por los
juzgados navales.

3. - Funcionarios de estas Cortes Marciales:

a) Ministros:

Son las personas que en conjunto ejercen la jurisdicción; la Corte


Marcial del Ejército, Aviación y Carabineros se compone de cinco
ministros: dos elegidos anualmente por sorteo de los ministros de la
Corte de Apelaciones de Santiago, el Auditor General de la Fuerza
Aérea, el Auditor General de Carabineros y un Coronel de Ejército de
Justicia.

La Corte Marcial de la Armada se compone de cuatro ministros;


dos de ellos elegidos anualmente por sorteo de los miembros de la
Corte de Apelaciones de Valparaíso; el Auditor General de la Armada y
un oficial general de la Armada en servicio activo (no letrado).

Ambas Cortes marciales son presididas por el Ministro más


antiguo de la Corte de Apelaciones que lo integra; la C. M. del Ejército
Aviación y Carabineros puede funcionar con cuatro ministros y la de la
Armada con tres.

b) Un Secretario relator:

c) Funcionarios de secretaría.

4. - Competencia de las Cortes marciales:

a) En única instancia conocen de las contiendas de competencia,


recursos de amparo; implicancias y recusaciones contra jueces
institucionales;

b) En primera instancia: recursos de queja;


188

c) En segunda instancia: apelaciones y consultas de sentencias y


demás resoluciones dictadas por los tribunales institucionales.

d) Atribuciones de orden disciplinario respecto de los miembros


de los tribunales institucionales, abogados y litigantes, al igual que las
Cortes de Apelaciones.

(III) La Corte Suprema:

Este tribunal, integrado además de sus Ministros, con el Auditor


General del Ejército tiene competencia para ejercer las facultades
conservadoras, disciplinarias y económicas y además le corresponde
conocer, conforme al artículo 70 A del Código de Justicia Militar de:

1. - Recursos de casación en la forma y fondo interpuestos contra


sentencias de las Cortes Marciales;

2. - Recursos de revisión;

3. - Recursos de queja contra las C. M. y apelaciones de las


quejas interpuestas ante las C. M. en contra de los juzgados militares;

4. - Contiendas de competencia entre tribunales militares y


ordinarios;

5. - Contiendas de competencias entre juzgados institucionales


dependientes de diferentes C. M.;

6. - Implicancias y recusaciones en contra de Ministros de C. M.;

7. - Extradición activa en procesos militares.

IV. - Los Auditores Generales y el Ministerio Público Militar:

Auditores Generales:

Son aquellos funcionarios abogados que se desempeñan en el


respectivo escalafón de Justicia de cada institución; les corresponde,
aparte de las labores de asesoramiento institucional, supervigilar a los
fiscales de su dependencia y dictarles instrucciones respecto de la forma
como deben desempeñar sus funciones judiciales. El Auditor General
del Ejército integra además la Coste Suprema y los de la Fuerza Aérea,
Armada y Carabineros las Cortes Marciales.
189

Ministerio Público Militar:

Le corresponde velar por la defensa ante los Tribunales Militares


en tiempos de paz del interés social y del de las instituciones de la
Defensa Nacional y Carabineros.

D) LOS TRIBUNALES MILITARES EN TIEMPOS DE GUERRA:

(Arts. 71 y siguientes del Código de Justicia Militar)

Como señalamos anterior, estos tribunales entran en


funcionamiento cuando se produce alguna de las circunstancias
contempladas en el artículo 73 del Código de Justicia Militar y pasan a
asumir el conocimiento de las materias que son de competencia de los
tribunales militares, cesando la que tenían los tribunales de tiempos de
paz, salvo en lo que dice relación con los procesos que ya se habían
iniciado por estos últimos con anterioridad.

Las personas que integran estos tribunales son las siguientes:

1. - El General en jefe o el General Comandante de una división o


Brigada en quien el primero haya delegado atribuciones:

Le corresponde el ejercicio pleno de la jurisdicción militar de las


fuerzas a su mando y en el territorio que con ellas ocupe, pudiendo
castigar por si mismo las faltas que no estime constitutivas de delito o
decretar el procesamiento por los fiscales de quienes estime
responsable de delito; ordenar la formación de consejos de guerra,
aprobar, revocar o modificar las sentencias que éstos pronuncien y
disponer el cumplimiento de la sentencia.

2. - Los Fiscales:

Serán nombrados por el Presidente de la República en el número


que estime necesarios y, si no lo hace, podrá hacerlos el General en
Jefe o Comandante superior de fuerzas; estos nombramientos deberán
recaer en oficiales que sean abogados y, en su defecto, en otros
oficiales que se estime idóneos.
190

Los fiscales deberán instruir los procesos que le orden el


Comandante, hasta dejarlos en estado ser sometidos al Consejo de
Guerra correspondiente.

3. - El Consejo de Guerra:

Se formará para cada caso en particular por orden del General en


jefe y se compondrán del Auditor y de un número variable de vocales,
según el caso, los que deberán pronunciar sentencia después de la vista
de la causa, la que será remitida al Comandante para su aprobación.

4. - Los Auditores:

Les corresponde asesorar en materias legales a los Comandante,


integrar los Consejos de Guerra; redactar sus sentencias y concurrir con
el Comandante en Jefe a la dictación de las sentencia y redactarlas,
aunque se encuentren en disconformidad con su opinión.

CAPITULO IX LOS JUECES ARBITROS

(Arts. 222 y siguientes C.O.T.)

1. - Definición:

Los jueces árbitros son personas naturales, que pueden tener o


no la calidad de abogados, quienes en forma accidental y temporal
pasan a desempeñar funciones jurisdiccionales en virtud de
nombramiento recaído sobre ellos por acuerdo de las partes, de la
Justicia Ordinaria en subsidio o por designación del testador, quienes le
otorgan competencia para conocer de un litigio determinado que verse
sobre alguna materia que el legislador en forma expresa asigna a la
competencia de jueces árbitros o sobre algún asunto que la ley permite
sustraer del conocimiento de un tribunal ordinario y entregar a su
conocimiento.

2. - Características:

a) Los árbitros son jueces accidentales, toda vez que adquieren


en carácter de tales y entran en funcionamiento para conocer de un
asunto determinado para el cual han sido nombrados;
191

b) Su competencia se extiende única y exclusivamente para


conocer del litigio para el cual fueron nombrados;

c) Deben ser designados para conocer de aquellos asuntos que


la ley señala como de arbitraje forzoso y pueden ser nombrados para
conocer de cualquier otro asunto que las leyes no prohiban someter a
arbitraje;

d) Su funcionamiento dura el período que las partes han


estipulado o, en subsidio, dos años;

e) La aceptación del cargo por parte del árbitro es voluntaria;

f) Establecido el tribunal arbitral conforme a la ley, el asunto que


ha pasado a su conocimiento es de su exclusiva competencia;

3. - Razón de ser de este tipo de tribunales:

Como veremos más adelante, existen algunas materias respecto


de las cuales la ley establece que necesariamente deben ser de
competencia de jueces árbitros; ello se debe a que, atendida la
naturaleza del asunto, ya sea por la complejidad técnica que éste pueda
tener o por la dedicación especial que debe asignársele en desmedro de
otros asuntos de su competencia.

Por otra parte la ley igualmente autoriza entregar otras materias al


conocimiento de un juez árbitro con la finalidad de poder entregar a las
partes un medio más expedito de solución de sus conflictos, cuando en
ellos no se encuentra comprometido el interés general de la sociedad o
los intereses de terceros. Así como las partes son libres para solucionar
esos conflictos directamente entre ellas mediante una transacción, la ley
también les permite que la solución de ese asunto quede entregada a un
tercero que ellas mismas acuerdan designar o cuyo nombramiento
encomiendan, en caso de desacuerdo, a la Justicia ordinaria.

4. - Clases de árbitros: (artículo 223)

A) Según si son o no abogados:

a) Arbitros de derecho:

Estos necesariamente deben ser abogados y en el ejercicio de


sus funciones deben sujetarse tanto a las normas procesales relativas a
192

la substanciación del proceso según la naturaleza de la acción deducida,


debiendo dictar sus sentencias conforme a las normas sustantivas
aplicables.

b) Arbitros arbitradores o amigables componedores:

A diferencia de los anteriores, no es necesario que sean


abogados, debiendo ajustarse en lo tocante a la substanciación del
proceso a las normas que hayan acordado las partes y,
subsidiariamente, a las normas básicas de tramitación contempladas en
los arts. 637 y siguientes del C.P.C., debiendo dictar sus sentencias de
acuerdo con las normas que la prudencia y la equidad le señalen.

c) Arbitros mixtos:

Son árbitros de derecho a quienes en los casos que la ley lo


permite, las partes les otorgan facultades de arbitrador en lo relativo a la
substanciación del juicio, pero sus sentencias deben ser dictadas
conforme a derecho.

B) Según el número de árbitros que se nombre:

a) Unipersonales: constituye la regla general;

b) Colegiados: si el nombramiento lo efectúan las partes de


común acuerdo, éste puede recaer sobre varias personas; en estos
casos si por alguna razón se produjera discordia, podrán nombrar,
además, a un tercero en discordia u otorgar a los mismo árbitros la
facultad de nombrar un tercero;

C) Según la instancia en que conocen:

a) Arbitros de única instancia;

b) Arbitros de primera instancia;

c) Arbitros de segunda instancia;

5. - Requisitos para ser designado árbitro (231):

a. - Ser una persona natural;


193

b. - Mayor de edad y tener la libre disposición de sus bienes;

c. - Saber leer y escribir;

d. - Ser abogado, tratándose de árbitros de derecho o mixtos;

e. - No deben ser partes del juicio, salvo el caso de los jueces


partidores, en que el nombramiento puede recaer en uno de los
coasignatarios cuando haya sido designado por el causante en el
testamento o por acuerdo unánime de los coasignatarios (arts. 1324 y
1325 del Código Civil).

f. - No puede ser designados jueces partidores los Ministros y


Fiscales de cortes ni los jueces de letras, salvo que tengan algún vínculo
de parentesco que autorice la implicancia o recusación;

g. - No pueden ser notarios.

6. - Materias susceptibles de arbitraje:

Como regla general podemos señalar que en materias civiles


contenciosos el arbitraje está permitido y que nadie puede ser obligado
a someterse a arbitraje, salvo las excepciones legales.

A) Asuntos de arbitraje forzoso: (artículo 227 C.O.T.)

Existen ciertas materias que por disposición expresa de la ley


siempre deben ser conocidas por jueces árbitros; es decir, de estas
materias no pueden conocer los jueces ordinarios:

(1) Liquidación de sociedad conyugal, sociedad colectiva o en


comandita civil y comunidades (las sociedades anónimas civiles y las
comerciales en general se liquidan de común acuerdo por los socios o
por un liquidador que es un mandatario de las partes y no un juez).

(2) Causas sobre partición de bienes;

(3) Cuestiones a que diere lugar la presentación de la cuenta del


gerente o liquidador de sociedades comerciales y los demás juicios
sobre cuentas;
194

(4) Las diferencias entre socios de una sociedad anónima,


colectiva o en comandita comercial, o entre los miembros de una
asociación o cuenta en participación;

(5) Los demás que establezcan las leyes;

Norma supletoria:

No obstante lo anterior, los interesados pueden resolver por si


mismos estos asuntos, siempre que todos ellos tengan la libre
disposición de sus bienes y concurran al acto; tratándose de partición de
bienes rige además el artículo 1325 del Código Civil que permite
efectuarla de común acuerdo, aun cuando entre los interesados haya
incapaces.

B) Asuntos de arbitraje prohibido (arts. 229 y 230)

En términos generales, se encuentra prohibido el arbitraje


respecto de todas aquellas materias de orden público o de interés
público, en especial:

(1) Las cuestiones que versen sobre alimentos (229).

(2) Causas criminales y de Policía Local (230).

(3) Causas relacionadas con el derecho a pedir separación


judicial de bienes entre marido y mujer (229).

(4) Procesos seguidos entre representante legal y representado


(230).

(5) Procesos en los cuales sea necesario escuchar al M. Público


(230).

(6) Causas laborales, salvo las de conflictos colectivos;

(7) Asuntos civiles no contenciosos, por no existir contienda;

Excepción:

Puede suceder en algunos casos que un asunto sea a la vez de


arbitraje obligatorio y por otro de arbitraje prohibido, como por ejemplo
195

un juicio de partición en que sean parte un padre y un hijo menor; en


este caso prima la norma sobre arbitraje obligatorio.

7. - Fuentes del arbitraje y del tribunal arbitral:

Esta materia puede enfocarse desde dos puntos de vista


diversos: ¿Quién dispone que una materia sea conocida por un árbitro?
y ¿Quién designa al árbitro?

A) ¿Quién dispone que una materia sea conocida por un árbitro?:

Como se desprende de la clasificación antes indicadas entre


asuntos de arbitraje obligatorio y voluntario, no cabe sino concluir que
desde este punto de vista la fuente del arbitraje puede ser la ley o la
voluntad de las partes de un litigio, acuerdo que deberá ser adoptado en
la forma que veremos más adelante.

B) ¿Quién designa al árbitro?

(I) La voluntad de las partes:

Esta voluntad de las partes se manifiesta a través de dos actos


diferentes que son el compromiso y la cláusula compromisoria.

EL COMPROMISO

(1) Concepto:

Es una convención por medio de la cual las partes sustraen del


conocimiento de los tribunales ordinarios determinados asuntos
litigiosos, presentes o futuros, para someterlos a la competencia de uno
o más árbitros que en el mismo acto designan.

Como se señala en la definición, el compromiso puede decir


relación con algún asunto litigioso presente, es decir, del que ya esté
conociendo un juez ordinario, caso en el cual se presenta una excepción
a la regla de la radicación a que nos referimos al tratar de la
competencia, toda vez que, no obstante que el asunto esté radicado
ante un juez de letras, por acuerdo de las partes éste pasa al
conocimiento de un árbitro.

(2) Naturaleza jurídica:


196

Aun cuando muchos autores estiman que el compromiso es un


contrato, siguiendo la doctrina moderna estimamos que no tiene ese
carácter, y que si bien es un acto jurídico bilateral, mediante él no se
crea obligaciones, sino que se extingue la competencia de los tribunales
ordinarios.

(3) Requisitos del compromiso:

- Requisitos generales:

a. - El consentimiento: (artículo 232 inciso 1 C.O.T.)

Este consentimiento debe ser unánime y si se presta a través de


algún mandatario, de acuerdo con el artículo 7 del C.P.C., el mandato
debe indicar expresamente que se otorga al mandatario esta facultad.
Por otra parte, el artículo 2141 del Código Civil señala que la facultad de
transigir no supone la de comprometer y viceversa.

b. - La capacidad (224):

Las personas plenamente capaces pueden celebrar compromisos


tanto para la designación de árbitro de derecho, mixtos o arbitradores;
en cambio, tratándose de incapaces, los que normalmente actuarán a
través de sus representantes legales, sólo puede procederse al
nombramiento de árbitros de derecho.

Excepcionalmente, cuando existen motivos de manifiesta conveniencia,


podrán los tribunales autorizar el nombramiento de un árbitro mixto
cuando uno o más de los interesados sean incapaces;

c. - Objeto lícito: (229 y 230)

Sólo puede someterse a arbitraje aquellos asuntos que la ley no


prohibe;

d. - Causa lícita:

Consiste en el deseo de las partes de someter el asunto a una


jurisdicción diferente a la de los tribunales ordinarios, pero reconocida
por la ley;

e) Solemnidades (234)
197

El compromiso es un acto jurídico solemne que se perfecciona y


prueba por la respectiva solemnidad, la que consiste en la escrituración
del mismo. Puede celebrarse por escritura pública o privada; sin
embargo, para efectos probatorios es conveniente que se celebre por
escritura pública.

Requisitos específicos: (artículo 234)

- Nombres y apellidos de las partes litigantes;

- Nombre y apellidos del árbitro que se designa;

- El asunto que se somete al juicio arbitral;

- Calidad en que se nombra al árbitro;

- Lugar y plazo en que debe desempeñar sus funciones.

Si se omite alguno de los tres primeros requisitos, los que son de


la esencia del compromiso, éste adolecerá de nulidad absoluta. En
cambio, conforme al artículo 235, si las partes no expresan la calidad en
que se nombra al árbitro, se entenderá que el nombramiento es en
calidad de árbitro de derecho; si no se indica el lugar en que debe
celebrarse el juicio, se entiende que será aquél en el cual se celebró el
compromiso y, si no se indica el plazo que se otorga al árbitro para el
desempeño de sus funciones, él será de dos años.

Requisitos especiales:

En algunos casos la ley ha establecido requisitos especiales para


la validez del compromiso, pudiendo señalarse por vía de ejemplo el
artículo 400 que establece que es necesaria la autorización judicial para
someter a compromiso por parte del guardador los derechos del pupilo;
por otro lado el artículo 1326 del Código Civil dispone que el
nombramiento de juez partidor efectuado por acuerdo de las partes
deberá ser sometido a aprobación judicial cuando entre los interesados
existan incapaces.

(4) Efectos del compromiso:

a. - Extingue la competencia del tribunal ordinario para conocer


del asunto;
198

b. - Como consecuencia de lo anterior, se posteriormente se


demanda ante el tribunal ordinario, el demandado podrá alegar la
incompetencia de éste;

c. - Como se dijo, si el compromiso se celebra después de


iniciado el proceso ante un tribunal ordinario, cesará la competencia de
este último, lo que viene a constituir una excepción a la regla de la
radicación;

d. - Una vez que el árbitro acepta el cargo, debe cumplir su


función, adquiriendo para ello jurisdicción respecto del asunto sometido
a arbitraje;

e. - Si bien el compromiso liga a las partes a la jurisdicción del


árbitro, éstas de común acuerdo pueden poner término al arbitraje y
restituirle su competencia al tribunal ordinario.

LA CLAUSULA COMPROMISORIA.

1. - Concepto:

Es un contrato por el cual las partes acuerdan sustraer de la


competencia de los tribunales ordinarios determinados asuntos litigiosos
presentes o futuros para someterlos al conocimiento de un juez árbitro
que ellas mismas se obligan a designar a futuro.

2. - Naturaleza jurídica:

A diferencia de lo que sucede con el compromiso, la cláusula


compromisoria es un contrato, toda vez que a través de ella se
establece la obligación de designar a una o más personas determinadas
en calidad de árbitro.

3. - Validez de la cláusula compromisoria:

Se ha discutido la validez de esta cláusula, habida consideración


a que la ley no se refiere a ella, sino que sólo al compromiso. La
jurisprudencia le ha reconocido valor fundada en que sería una
manifestación del principio de autonomía de la voluntad establecido en
el artículo 1545 del Código Civil, existiendo además algunos preceptos,
legales que suponen o dan por establecida su eficacia. Así el artículo
199

532 del Código de Comercio, al enumerar los requisitos que debe


contener la escritura de sociedad colectiva, en su número 1 señala
textualmente "Si las diferencias que les ocurran durante la sociedad
deberán ser o no sometidas a la resolución de arbitradores y, en el
primer caso, la forma como debe hacerse el nombramiento".

De la disposición citada se desprende que la ley parte de la base


que es lícito dejar la determinación del nombre del árbitro para un
evento futuro.

La disposición anterior se encuentra además complementada por


el artículo 415 del Código de Comercio, que dispone que en el caso de
que se haya omitido en la escritura social expresar si las diferencias se
someterán o no a arbitraje, se entenderá que ellas quedan sujetas a
"compromiso", subentendiendo esta norma que el nombre del árbitro
deberá ser determinados posteriormente.

4. - Forma como se designa al árbitro:

Una vez que se ha producido el conflicto que debe ser resuelto


por arbitraje, las partes deberán proceder a la nominación de la persona
del árbitro por acuerdo unánime, dando aplicación a la norma del
artículo 232 del C.O.T. En caso de no poder obtenerse el acuerdo
unánime, será necesario recurrir al procedimiento subsidiario que
contempla el inciso 2 de ese artículo; es decir, deberá recurrirse a la
justicia ordinaria.

5. - Requisitos de la cláusula compromisoria:

a) Generales:

Al igual que en el compromiso deben concurrir los requisitos


generales de los actos jurídicos, vale decir, el consentimiento, la
capacidad, el objeto lícito y la causa lícitas. En lo que se refiere a las
solemnidades, como se trata de un contrato no expresamente regulado
por la ley, se dice que no son necesarias; sin embargo, por razones de
orden práctico, especialmente para los efectos probatorios y para poder
exigir el cumplimiento es conveniente que se estipule por escrito y,
especialmente, por escritura pública.

b) Específicos:

- Individualización de las partes;


200

- Asuntos que se someterá al juicio arbitral;

- La calidad que deberá revestir el árbitro;

- Plazo del arbitraje y lugar en el cual desempeñará el árbitro sus


funciones.

Habida consideración a que la cláusula compromisoria no está


expresamente reglamentada por la ley, en este caso no se aplican las
normas subsidiarias respecto de la calidad del árbitro, plazo de duración
del arbitraje y lugar del arbitraje.

(II) La voluntad del testador:

Como señalamos anteriormente, los juicios de partición de bienes


son materia de arbitraje forzoso; en este caso el artículo 1.324 del
Código Civil permite que el nombramiento del partidor sea efectuado por
el causante por instrumento público entre vivos o por testamento. En
todo caso, esta designación puede ser dejada sin efecto por el acuerdo
unánime de los herederos, toda vez que ellos son los continuadores de
la persona de la causante.

(III) Resolución judicial:

A falta de acuerdo unánime de las partes en materias que sean


de arbitraje forzoso o de alguna cláusula compromisoria, procede que la
designación de la persona del árbitro sea efectuada subsidiariamente
por la justicia ordinaria.

(IV) La Ley:

Algunos autores señalan también como fuente de arbitraje, desde


el punto de vista de la designación del árbitro, a la ley, por cuanto en
algunos casos las leyes señalan en forma directa un determinado
tribunal arbitral encargado de conocer asuntos que ellas señalan. La
opinión mayoritaria, sin embargo, no está de acuerdo y señala que en
estos casos no se trata de tribunales arbitrales propiamente tales, sino
que de tribunales especiales establecidos por la ley para conocer de
determinados asuntos con las atribuciones propias de los árbitros, toda
vez que no reúnen las características propias de los árbitros; así, por
ejemplo el D.F.L. 251 sobre Compañías de Seguros en su artículo 3.
letra i) señala dentro de las atribuciones de la Superintendencia de
Valores y Seguros la de "resolver" en el carácter de "árbitro arbitrador"
sin ulterior recurso, las dificultades que se susciten entre compañía y
201

compañía; en este caso el tribunal señalado no revestirá el requisito de


ser persona natural, de ser accidental y temporal.

8. - PARALELO ENTRE TRIBUNALES ORDINARIOS Y


ARBITRALES:

(1) Los tribunales ordinarios están formados por funcionarios públicos,


quienes pasan a desempeñar las funciones jurisdiccionales en virtud de
nombramiento de la autoridad pública. En cambio, los árbitros adquieren
jurisdicción en virtud de nombramiento efectuado por la voluntad de las
partes del litigio y, subsidiariamente por una autoridad pública.

(2) Los tribunales ordinarios son permanentes, en cambio los


arbitrales son accidentales;

(3) Los tribunales ordinarios son letrados y de derecho; los


arbitrales pueden ser iletrados y de equidad;

(4) Los tribunales ordinarios tienen la plenitud del imperio, para


hacer cumplir lo que ellos resuelvan; los tribunales arbitrales, en cambio,
tienen un imperio limitado, debiendo recurrir a los tribunales ordinarios
para el cumplimiento forzado de sus resoluciones;

(5) tratándose de tribunales ordinarios las inhabilidades fundadas


en causales de implicancia son irrenunciables; en cambio en los
tribunales arbitrales esas inhabilidades pueden ser renunciadas incluso
tácitamente, como lo dispone el artículo 243 del C.O.T.

9. - FUNCIONAMIENTO DEL ARBITRAJE:

A. - Nombramiento de la persona del árbitro:

Como señalamos anteriormente, éste puede efectuarse a) por el


causante, b) por acuerdo unánime de los interesados manifestada en el
compromiso o en otro instrumento en casos de arbitraje forzoso o de
producirse algún conflicto que las partes habían sometido a arbitraje en
virtud de una cláusula compromisoria y c) por la justicia ordinaria
subsidiariamente.

En esta parte nos corresponde referirnos al nombramiento


efectuado por la autoridad judicial.
202

a) Casos en que el nombramiento lo efectúa la autoridad judicial:

(1) Cuando habiéndose celebrado compromiso respecto de algún asunto


de arbitraje forzoso, el árbitro no quiere o no puede aceptar el encargo y
no existe acuerdo unánime de las partes para reemplazarlo. A nuestro
juicio el nombramiento subsidiario de la justicia ordinaria no procede en
caso de que el asunto sea de arbitraje voluntario, toda vez que la
persona del árbitro constituye un elemento esencial de compromiso y,
además, por cuanto la ley no lo señala expresamente, a diferencia de lo
que sucede con respecto de las partes del compromiso en que el
artículo 242 establece que el compromiso no cesa por la muerte de una
de las partes;

(2) Cuando tratándose de cualquier asunto de arbitraje forzoso las


partes no llegan a acuerdo unánime respecto de la persona del árbitro;

(3) Cuando existiendo cláusula compromisoria y, habiéndose


producido el conflicto que en ella se acordó someter a arbitraje, no se
produce el acuerdo unánime de los interesados respecto de la persona
del árbitro.

b) Procedimiento que debe seguirse para obtener el


nombramiento judicial:

Cuestión previa: ¿Que naturaleza jurídica tiene esta gestión


judicial de nombramiento de árbitro? Es decir, ¿es un asunto
contencioso o no contencioso?

Este es un problema que tiene gran importancia para diferentes


efectos; entre ellos:

- Para determinar el tribunal competente para conocer de la


gestión: como vimos las reglas de la competencia son diferentes según
si el asunto es o no contencioso;

- Para determinar la tramitación que debe darse a las oposiciones


que puedan formularse al nombramiento.

Actualmente la opinión de la jurisprudencia de inclina por estimar


que se trata de un asunto contencioso que sería constitutivo de un
trámite previo al juicio arbitral mismo, por lo que la petición de
designación de árbitro debe presentarse ante el mismo tribunal al cual
correspondería conocer del asunto si éste no fuera materia de arbitraje.
203

Esta solución jurisprudencial mayoritaria es conveniente por


razones de orden práctico, toda vez que evita una serie de problemas,
como por ejemplo el del lugar donde debe funcionar el tribunal arbitral.
Sin embargo a nuestro juicio no se trata propiamente de un asunto
contencioso y tampoco no contencioso, sino que de una materia de
carácter híbrido por las siguientes razones:

No es contencioso porque:

- En esta gestión no existe propiamente una contienda entre


partes, toda vez que sólo se trata de la falta de acuerdo respecto de la
persona que deberá actuar como juez, la cual sí deberá resolver una
controversia;

- Tampoco es efectivo que constituya una cuestión o trámite


previo "del juicio mismo", como lo sería alguna medida prejudicial; lo
anterior por cuanto no dice relación con el proceso mismo, con lo
funcional, sino que con el tribunal llamado a resolver el asunto, es decir,
con lo orgánico;

- En caso de que alguna de las partes se oponga fundadamente a


la procedencia de la designación de árbitro, el juez no podrá resolver la
designación, lo que en el fondo vendría a ser una oposición por legítimo
contradictor.

No es no contencioso:

Por otra parte, tampoco puede decirse que sea un acto no


contencioso por las siguientes razones:

- En los actos no contenciosos se supone la intervención de una


sola parte, aun cuando en algunos casos, como por ejemplo en la
posesión efectiva de una herencia haya varios interesados; cuando se
apersona otra parte que represente intereses contrapuestos a los del
peticionario, el asunto se transforma en contencioso.

- En la gestión de nombramiento de árbitro debe citarse


necesariamente a todos los interesados a una audiencia, para lo cual
debe notificarse personalmente a cada uno de ellos, siendo la falta de
notificación constitutiva de nulidad, la que abarcará a todo el
procedimiento arbitral mismo.

Tramitación misma:
204

(1) El interesado deberá presentar la solicitud acompañando los


antecedentes pertinentes, ante el tribunal a quien correspondería
conocer de la acción respectiva si ésta no estuviera sujeta a arbitraje,
pidiendo en ella que se proceda a la designación de un árbitro;

(2) El tribunal resolverá la petición disponiendo la comparecencia


de todos los interesados a una audiencia determinada, resolución que
deberá ser notificada personalmente a cada uno de ellos;

(3) En el comparendo en primer lugar el juez tratará de llegar a


algún acuerdo, el que deberá ser adoptado en forma unánime; si no
concurren todos los interesados o si concurriendo todos ellos no se logra
este acuerdo, el nombramiento deberá ser efectuado por el juez de
letras;

(4) El juez de letras sólo podrá nombrar árbitro a una persona, a


diferencia de lo que sucede con los interesados mismos que, si están de
común acuerdo pueden designar a varios árbitros;

(5) El nombramiento no podrá hacerlo recaer el juez de letras


sobre ninguna de las dos primeras personas que las partes hayan
propuesto;

(6) Si las partes tampoco se ponen de acuerdo sobre la calidad


que deberá tener el árbitro, el juez sólo podrá nombrar a un árbitro de
derecho, ya que el artículo 224 dispone que sólo las partes plenamente
capaces pueden designar arbitradores;

(7) La resolución que nombra juez árbitro debe ser notificada a las
partes por el estado diario y ella podrá ser apelada;

(8) Las partes pueden deducir inhabilidades por causales de


implicancia o recusación en contra del árbitro designado por el juez de
letras.

(9) Si las partes ni siquiera se han puesto de acuerdo respecto del lugar
en el cual deberá seguirse el juicio o el plazo que tendrá el árbitro para
cumplir su cometido, se entenderá que el juicio debe celebrar en el lugar
en que se efectuó el nombramiento y que el arbitraje durará dos años.

c) Oposición a la designación de árbitro:

En la gestión de designación de la persona del árbitro puede


ocurrir que alguno de los presuntos interesados estime que la materia
205

para la cual se está pidiendo la designación ella no es procedente, ya


sea porque el oponente niegue la existencia del compromiso o de la
cláusula compromisoria, sea porque estime que el asunto no es materia
de arbitraje forzoso, etc.

En este caso la ley no ha señalado en forma especial el


procedimiento conforme al cual debe resolverse la cuestión.

La jurisprudencia ha sido variable, ya que en algunos casos ha


estimado que la oposición debe tramitarse como una cuestión accesoria,
es decir, como un incidente; en otros casos que ella es materia de juicio
ordinario y en otros que es materia de juicio sumario.

A nuestro juicio, la tramitación corresponde disponerla según la


naturaleza de la objeción planteada, así como a los antecedentes
aportados por el oponente. Así, si una de las partes alega que la materia
no corresponde ser sometida a arbitraje debido a que no existe la
comunidad que se pretende que liquide el árbitro, primero deberá
efectuarse una tramitación incidental, confiriendo traslado a los demás
interesados y recibiendo luego esa incidencia a prueba; si el opositor no
aporta prueba alguna que desvirtúe los antecedentes acompañados por
el peticionario, procederá que el juez rechace incidentalmente esa
oposición; en cambio, si aporta antecedentes que constituyen
fundamento plausible de su alegación, el asunto será de lato
conocimiento y, por tanto, deberá someterse a las normas del juicio
ordinario. Igual predicamento deberá seguirse si objeta o desconocer un
instrumento privado en el cual conste la cláusula compromisoria. Por
otra parte, si las alegaciones de la oposición carecen de todo
fundamento, como por ejemplo si alega que el asunto no se encuentra
comprendido dentro del compromiso y de los antecedentes se
desprende claramente que si queda comprendido, el juez podrá
rechazar la oposición de plano.

Estimamos que la solución planteada es la más práctica, toda vez


que de ese modo se evita que cualquiera que sea parte en el asunto y
que no desee que el mismo sea resuelto prontamente, formule cualquier
oposición a fin de dilatar el nombramiento.

d) Instalación del árbitro:

(1) Si el árbitro ha sido designado extrajudicialmente por las partes, éste


podrá concurrir al mismo acto expresando su conformidad y aceptando
el cargo;
206

(2) Si no compareció en el acto extrajudicial de nombramiento,


cualquiera de las partes podrá recurrir al tribunal ordinario respectivo
solicitando se notifique personalmente al árbitro el nombramiento, a fin
de que esta persona manifieste si acepta o no el encargo;

(3) Si el nombramiento emana del causante o de una resolución judicial,


igualmente se pondrá el nombramiento en su conocimiento por
notificación personal dispuesta por el tribunal ordinario, a fin de que
manifieste si acepta o no el encargo;

(4) Aceptado el cargo el árbitro deberá prestar juramente ante un


ministro de fe de cumplir fielmente el encargo dentro del menor tiempo
posible, no pudiendo renunciar.

El juramento constituye un trámite fundamental cuya omisión para


unos acarrea la nulidad de todo el proceso, nulidad que podrá hacerse
valer hasta el momento en que la sentencia definitiva quede
ejecutoriada. Para otros, desde el momento en que no ha prestado
juramento, no ha quedado legalmente investido de jurisdicción, por lo
cual todo lo obrado por él carecería de valor, por haber sido dispuesto
por persona carente de jurisdicción.

e) Conclusión de la jurisdicción del árbitro: (artículo 240)

- Tratándose de asuntos de arbitraje voluntario, siempre que las


partes así lo acuerden en forma unánime;

- Si fueren injuriados o maltratados por las partes la ley los


autoriza para renunciar al cargo;

- Por incapacidad física sobreviniente;

- Por tener que ausentarse del lugar del juicio por cualquier
causa;

- Por expiración del plazo.

CAPITULO X. LAS IMPLICANCIAS Y RECUSACIONES


(INHABILIDADES)

(Arts. 194- 205 C.O.T.; 113- 128 C.P.C.)


207

1. - Concepto:

Son ciertos hechos o circunstancias que pueden concurrir


respecto de los jueces en general, así como de los auxiliares de la
Administración de Justicia y de los peritos judiciales, de los cuales la ley
presume una falta de imparcialidad de la persona a quien le afecta para
juzgar o intervenir en un negocio determinado de su competencia, por lo
cual les prohibe intervenir en el mismo (Implicancia) o faculta a la parte a
quien podría afectar esta presunta falta de imparcialidad, para solicitar
en el procedimiento correspondiente se disponga esta prohibición
respecto de ese negocio específico (recusación).

2. - Causales de implicancia y recusación:

Las causales de implicancia se encuentra enumeradas en el


artículo 195 del C.O.T. y las de recusación en el artículo 196. En
términos generales podemos señalar que la diferencia entre los hechos
que constituyen causales de implicancia y los que constituyen causales
de recusación radica en que los primeros son de mayor gravedad; es
decir, que resulta más obvio que el afectado carecerá de imparcialidad
y, por ese motivo, la ley establece a su respecto una prohibición
absoluta; por ejemplo: que el juez sea parte en el asunto; en cambio, los
hechos constitutivos de causales de recusación son de menor gravedad,
resultando menos obvio que el juez o el funcionario de que se trate no
va a ser imparcial, como por ejemplo que alguna de las partes sea
dependiente del juez;

3. - Paralelo entre las implicancias y recusaciones:

De la diferencia fundamental precedentemente señalada se


derivan las siguientes:

a) En las implicancias existe una prohibición absoluta para entrar


a conocer del asunto, por lo cual el artículo 224 del Código Penal, al
tratar del delito de prevaricación, sanciona como autores de esa figura a
los miembros de los tribunales de justicia y a los miembros del ministerio
público "cuando con manifiesta implicancia que les sea conocida y sin
haberla hecho saber previamente a las partes, fallaren en causa criminal
o civil", haciendo el artículo 227 extensivo el delito a los compromisarios,
peritos y otras personas que, ejerciendo atribuciones análogas, se
hallaren en idénticos casos.

En las recusaciones, en cambio, es la parte a quien puede


perjudicar la presunta falta de imparcialidad la que debe alegarlas y, si
208

no lo hace, se entiende que renuncia a ella; es decir, las recusaciones


no son de orden público, mientras que las implicancias si lo son.

b) De las implicancias que se deduzcan conoce el mismo juez a


quien le afecte la causal; en los tribunales colegiados conocerá el mismo
tribunal con exclusión del implicado. De las recusaciones, en cambio,
conocerá normalmente el superior jerárquico del tribunal al cual
pertenece el afectado.

CAPITULO XI. LOS MAGISTRADOS Y FUNCIONARIOS


JUDICIALES

A. - LOS MAGISTRADOS JUDICIALES

1. - Sistemas de nombramiento de los jueces.

A. - Sistemas de nombramiento en el derecho comparado.

Los diferentes sistemas de nombramiento se pueden resumir en


las siguientes categorías:

(1) Elección popular.

En este sistema, el Juez es investido mediante el sufragio


universal, método similar al de nombramiento de los funcionarios de los
otros poderes públicos.

Se dice que es un sistema de sabor más republicano, más


democrático, ya que surge de la voluntad popular y tiene las ventajas
inherentes a toda designación de esta índole. Sus partidarios sostienen
que no hay razón para que el juez sea nombrado en forma diferente a la
de los funcionarios de los otros poderes públicos.

La doctrina, en general, no se inclina por este sistema, ya que el


influjo del factor político en la designación de los jueces es peligroso; su
situación es distinta a la de los miembros de los otros poderes. El juez
necesita imparcialidad, la que perdería por el factor político; piénsese,
por ejemplo, en los compromisos que asumiría durante la campaña. En
realidad, cabe concluir que la índole peculiar de la función judicial no se
compadece con esta forma de designación.
209

Alcalá- Zamora hace notar el fracaso de este sistema en Francia,


durante la revolución, y en España, en 1931, en la esfera de la justicia
municipal.

A pesar de las fuertes críticas que se hacen a este sistema rige


en Suiza y en Estados Unidos, en algunos estados.

(2) Nombramiento por el Poder Ejecutivo.

Esta forma de designación tiene el prestigio de estar vinculada a


las prácticas judiciales inglesas. En principio, no merecería objeción ya
que se supone que el Jefe del Estado hará buenas designaciones. Pero
también, aunque en menor medida que el anterior, politiza la
designación, ya que es inevitable que el Presidente tenga compromisos
de esa especie. La critica se agudiza si al nombramiento por el
Presidente se agrega un sistema de promoción también dependiente de
él. Si el presidente no sólo designa, sino que también promueve dentro
de la jerarquía judicial, su influjo en la administración de justicia es
demasiado fuerte. Dice Couture con razón que un juez, una vez
nombrado puede resistir los requerimientos del Presidente de la
República, porque es inamovible; pero si el mismo es quien debe
promoverlo a cargos superiores, la resistencia del juez para acoger sus
requerimientos es mucho más débil.

(3) Nombramiento por el Poder Legislativo.

Este sistema lo tuvo en sus comienzos Estados Unidos, y


actualmente Suiza para designar miembros de los Tribunales Superiores
(para los inferiores rige el sistema de elección popular). Este sistema
merece las mismas críticas que los anteriores, es decir, la politización
del Poder Judicial.

(4) Designación por el Poder Judicial o captación.

Este sistema nació para contrarrestar el influjo político, el cual a través


de él disminuye o no existe. Se dice que tiene un grave defecto: el de
crear una casta judicial que hace posible el nepotismo, cosa que debe
evitarse.

Este sistema existe en algunos países, como Uruguay, en que los


jueces son nombrados por la Corte Suprema, en tanto que los miembros
de dicha Corte tienen un sistema de designación mixta del Ejecutivo con
el senado. El defecto que se le atribuye a este sistema, según el gran
procesalista uruguayo Couture no se ha producido en su país.
210

(5) Sistemas mixtos.

Estos sistemas combinan, mezclan los anteriores. Se pueden


concebir diversas formas, combinando el nombramiento por el Ejecutivo
con el Legislativo, como ocurre en Uruguay para nominar los miembros
de la Corte Suprema o combinar el Ejecutivo con el Judicial, como
ocurre en Chile.

Estos sistemas mixtos son los que prevalecen en las


legislaciones, ya que al combinar, como en nuestro país, atribuciones
del Poder Ejecutivo con las del Poder Judicial, se contrarresta, por un
lado, el influjo político con la intervención del Poder Judicial, y por otro el
nepotismo o influjo de casta, al intervenir el Ejecutivo, si bien este influjo
se mantiene en gran medida como se observa a diario en los
nombramientos que se efectúan en nuestro país.

La intervención de ambos poderes en nuestro país se concreta de


la siguiente manera: el Poder judicial propone listas al Ejecutivo para
que dentro de los nombres propuestos, designe el Ejecutivo. En el caso
de los miembros de la Corte Suprema, las listas llevan cinco nombres y
toman el nombre de cinquenas.

Para ministros de Cortes de Apelaciones y jueces letrados las


listas son de tres nombres (ternas).

En nuestra opinión, en principio, cualquier sistema puede tener


por resultado buenas o malas designaciones; pero es imperioso elegir,
en lo posible, el que evite las malas designaciones y evite cualquier tipo
de injerencia de orden político.

Para ello, a nuestro juicio el sistema más conveniente es el


utilizado en Uruguay.

3. - El escalafón judicial.

Durante todo el período en el que juez desarrolla su función, está


sometido a una rigurosa reglamentación que le impone numerosas
obligaciones y variadas prohibiciones.

Esta trayectoria está reglamentada desde diversos puntos de


vista; la idea de trayectoria está vinculada a la de una carrera judicial, la
cual, a su vez, está ligada a la idea de jerarquías y de un escalafón de
antigüedad. Este escalafón es importante, porque sabemos que en las
propuestas de nombramiento de los jueces debe figurar el funcionario
211

más antiguo del cargo inmediatamente inferior en grado al que se trata


de proveer.

El escalafón judicial es formado por la Corte Suprema, y se


pública en el Diario Oficial, dentro de los quince primeros días del mes
de marzo de cada año (artículo 270).

El Escalafón General de antigüedad del Poder Judicial está


compuesto de dos ramas, denominadas Escalafón Primario y Escalafón
Secundario, y un Escalafón Especial del personal de secretaría. -

El Escalafón Primario se divide en categorías y el Secundario, en


series y categorías. (artículo 264).

El Escalafón Primario es el más importante; en él se encuentran


ubicados los jueces, entendiendo entre ellos a los ministros de las
Cortes de Apelaciones y Corte Suprema, jueces de letras, fiscales tanto
el de la Corte Suprema como los de las Cortes de Apelaciones, los
relatores, secretarios de Corte y juzgados y los defensores públicos.

En el secundario figuran los notarios, conservadores, archiveros,


procuradores del número y receptores.

En el especial del personal de secretaría, los empleados de


secretaría de los Tribunales, los empleados de los fiscales y los
empleados, con nombramiento oficial, de los defensores públicos
(artículo 265 C.O.T.).

Analizando esta disposición, se puede notar que en el Escalafón


Primario figuran no sólo los funcionarios que ejercen funciones
judiciales, sino también aquellos que por su labor están muy cerca de
ella, o que alguna vez la ejercerán por medio de la subrogación, como
los secretarios y defensores, los relatores y los fiscales, están muy cerca
del ejercicio de la función judicial.

Las personas que forman el Escalafón Secundario desarrollan


una labor más alejada de la función judicial.

Las diversas categorías del Escalafón Primario y las series y


categorías del Secundario, con la indicación de los funcionarios que
pertenecen a cada una, están reglamentadas en los artículos 267, 268 y
269 del C.O.T.
212

De acuerdo con el artículo 264 del C.O.T., habrá un escalafón


general de antigüedad del Poder Judicial compuesto de dos ramas
llamadas escalafón primario y escalafón secundario y además habrá un
escalafón del personal de empleados.

El artículo 267 del C.O.T. consagra el escalafón primario dividido


en siete categorías que son las siguientes:

Primera categoría: Ministros y Fiscal de la Corte Suprema;

Segunda categoría: Ministros y Fiscales de las Cortes de


Apelaciones, Relatores de la Corte Suprema y Secretario de la Cortes
Suprema;

Tercera categoría: Jueces de Letras de ciudad asiento de Corte


de Apelaciones, Relatores y Secretarios de Cortes de Apelaciones;

Cuarta categoría: Jueces de letras de capital de provincia;

Quinta categoría: Jueces de Letras de simple comuna y


Secretarios de Juzgados de ciudad asiento de Corte de Apelaciones;

Sexta categoría: Secretarios de Juzgados de Letras de Capital de


provincia, Prosecretario de la Corte Suprema y Secretario abogado del
Fiscal de la C. Suprema;

Séptima categoría: Secretarios de Juzgados de Letras de simple


comuna;

4. - Los nombramientos:

(I) Requisitos para ser funcionario del Escalafón Primario:

Estos requisitos pueden plantearse desde dos puntos de vista: Positivo


o requisitos propiamente dichos y

- Negativo, cuya denominación específica es la de "inhabilidades".

Requisitos positivos:

A) Requisitos generales para todos los cargos:


213

Están señalados en el artículo 11 del Estatuto Administrativo (Ley


18. 834) :

a) Ser ciudadano;

b) Haber cumplida con la ley de reclutamiento y movilización


cuando ello fuere procedente;

c) Tener salud compatible con el desempeño del cargo;

d) No haber cesado en cargo público como consecuencia de


calificación insuficiente o medida disciplinaria, salvo que hayan
transcurrido cinco años desde la expiración de funciones;

e) No esta inhabilitado para el ejercicio de funciones o cargos


públicos, ni hallarse procesado o condenado por crimen o simple delito.

B) Requisitos especiales para cada cargo:

Son diferentes según sea el cargo y la jerarquía del tribunal en el


cual éste se ejerce. En la medida en que se asciende en la jerarquía
judicial dichos requisitos van siendo más estrictos.

1º) Requisitos especiales para ser Secretario de Juzgado de


Letras de simple comuna, capital de provincia o ciudad asiento de Corte
de Apelaciones: (7a, 6a o 5 categoría) (artículo 284 c)

a) Título de abogado;

b) Haber aprobado el programa de formación para postulantes al


Escalafón Primario del Poder Judicial.

Excepción: si al concurso no se presentan postulantes que


cumplan ese requisito o que ya pertenezcan al Poder Judicial, se
llamará a un segundo concurso en el cual podrán postular abogados que
no hayan aprobado ese programa.

2º) Requisito especial para juez de letras de simple comuna (5a


categoría) (artículo 252 inciso 2º)

Además de los requisitos antes indicados, si el postulante no es


miembro del escalafón primario, debe haber ejercido por lo menos
durante un año la profesión de abogado.
214

3º) Requisito especial para ser juez de capital de provincia:


(artículo 252 inciso final en relación artículo 284 letra b)

Además de los requisitos señalados en los números 1º y 2º se


exige que el postulante pertenezca a la misma categoría del escalafón
primario (4a categoría) o que se haya desempeñado por lo menos tres
años en la 5a categoría o 1 año en la 5a categoría y más de 5 en la 6a.

Es decir a este cargo no pueden optar abogados de fuera del


Poder Judicial.

4º Requisito especial para ser juez de ciudad asiento de Corte de


Apelaciones: (252 inciso 3 y 284 letra b)

A los requisitos señalados en los números 1º y 2º se agrega la


exigencia de desempeñar un cargo de la 3a categoría o de la 4a durante
tres años o durante un año si ha estado por lo menos 5 en la 5a.

5º. Requisitos especiales para ser Ministro o Fiscal de Corte de


Apelaciones o Secretario Corte Suprema: (artículo 253 y 284 a)

A los requisitos de los números 1º y 2º se agrega:

a) pertenecer a la 2a categoría del escalafón primario o a la 3a


durante tres años o un año y más de cinco en la 4a.

b) Haber aprobado el programa de perfeccionamiento profesional


para ser Ministro de Corte de Apelaciones.

c) Además, para ser Ministro, se exige haber desempeñado


efectiva y continuadamente la función de juez de letras a lo menos
durante un año

6º. Requisitos especiales para ser Ministro o Fiscal de la Corte


Suprema: (arts. 254- 283)

Si es miembro del Escalafón primario debe pertenecer a lo menos


durante 3 años a la 2a categoría o 1 año en esa categoría y 5 a lo
menos en la 3a.

Si es abogado extraño al Poder Judicial debe haber ejercido la


profesión de abogado a lo menos durante quince años.
215

La Constitución Política en su artículo 75, permite que en la


cinquena que forma la Corte Suprema para el nombramiento de sus
miembros, pueden quedar comprendidas personas extrañas a la
judicatura, pero dichas personas deben cumplir, lógicamente, con todos
los demás requisitos. Se les releva sólo de los años de servicio en la
judicatura, pero deben tener ese número de años de ejercicio
profesional.

7) Requisitos exigidos para ser nombrado Relator: (artículo 285)

Como norma general para poder ser nombrado relator de las


Corte de Apelaciones se exige que el interesado pertenezca a la 3a o a
la 4a categoría y se encuentre en lista de méritos; para relator de la
Corte Suprema la regla general es que pertenezca a la 2a o 3a
categoría.

Sin embargo, tratándose de estos cargos existen unas normas


bastante especiales conforme a las cuales las Corte de Apelaciones
excepcionalmente pueden admitir postulantes de otras categorías
inferiores e incluso personas extrañas al Poder Judicial que hubieren
aprobado el programa para formación de funcionarios judiciales. En
estos casos, si se nombra a alguna de las personas que pertenezcan a
estas otras categorías o sean ajenas al Poder Judicial, durante tres años
figurarán en la quinta categoría, los dos años siguientes en la cuarta y
completados cinco años de relator pasarán a la tercera categoría

Requisitos negativos o inhabilidades

Están contemplados, principalmente, en los artículos 256 y 257 del


C.O.T. constituyen falta de idoneidad de orden físico o moral Conforme
a dichos preceptos, no pueden ser jueces:

1º) Los que se hallaren en interdicción por demencia o


prodigalidad;

2º) Los sordos;

3º) Los mudos;

4º) Los ciegos;

5º) Los que se hallaren procesados por crimen o simple delito;


216

6º) Los que hubieren sido condenados por crimen o simple delito;
salvo a los condenados por delito contra la seguridad del estado;

7º) Los fallidos, a menos que hayan sido rehabilitados por ley;

8º) Los que hayan recibido órdenes eclesiásticas mayores;

9º) Los que hubieren desempeñado los cargos de Presidente de


la república, Ministros de Estado, Intendentes, Gobernadores o
Secretarios de Intendentes, no pueden ser nombrados miembros de los
Tribunales Superiores de Justicia, Jueces Letrados, Fiscales; ni
relatores, sino un año después de haber cesado en el desempeño de
sus funciones administrativas.

Incompatibilidades.

Junto a los requisitos propiamente tales y a los requisitos


negativos o inhabilidades, existen ciertos impedimentos para que una
persona sea nombrada en un cargo judicial, que toman el nombre de
incompatibilidades. Están contempladas en los artículos 258 a 261
inclusive, y miran en dos direcciones: en primer término,
incompatibilidades en razón de parentesco (artículo 258 a 260), y en
segundo lugar, incompatibilidad de remuneraciones (artículo 261). Son
las siguientes:

1º) No pueden ser simultáneamente jueces de una misma Corte


de Apelaciones o de la Corte Suprema, los parientes consanguíneos o
afines en línea recta, ni los colaterales que se hallen dentro del segundo
grado de consanguinidad o afinidad (artículo 258).

2º) No podrán ser nombrados ministros de una Corte de


Apelaciones quien esté ligado a algún ministro o fiscal de la Corte
Suprema por matrimonio, por parentesco de consanguinidad hasta el
tercer grado inclusive, por afinidad hasta el segundo grado o por
adopción.

3º) Quien sea cónyuge o tenga alguno de los vínculos de


parentesco indicados en el número anterior con un ministro de Corte de
Apelaciones no podrá ser nombrado en cargo alguno del escalafón
primario que deba desempeñarse dentro del territorio jurisdiccional de la
Corte de Apelaciones donde aquél ejerce su ministerio.

Los dos inhabilidades precedentemente indicadas, basadas en


vínculos de parentesco, a nuestro juicio son injustas, toda vez que la
217

razón en que ella se funda es la misma que se da en cualquier actividad


pública o privada. Si vemos lo que sucede en la práctica, lo lógico es
que los padres deseen que sus hijos sigan su carrera y los hijos
normalmente desean los mismo, puesto que se han formado desde
pequeños en dicho ambiente.

Incompatibilidades.

Las funciones judiciales son incompatibles con toda otra


remunerada con fondos fiscales, semifiscales o municipales, con
excepción de los cargos docentes hasta un límite máximo de doce horas
semanales.

(II) Calidades del nombramiento.

Cumpliendo el Juez los requisitos señalados, no teniendo


inhabilidades ni incompatibilidades, puede ser objeto de nombramiento.
Este puede ser de tres clases o categorías: a) propietario, b) interino, y
c) suplente (artículo 244). Además existen los subrogantes, los que no
son objeto de ningún nombramiento especial, sino que por el sólo
ministerio de la ley, cuando algún funcionario titular, suplente o interino
se encuentra ausente por cualquier motivo, pasa a desempeñar esas
funciones durante dicha ausencia; el ejemplo típico de esta situación es
la de los secretarios que subrogan a los jueces.

a) El Juez es nombrado en propiedad cuando es designado


perpetuamente o por un período legal para servir un cargo que está
vacante. (artículo 244, inciso 2).

b) Es interino el que es nombrado para que sirva una plaza


vacante, mientras es nombrado el propietario. Es nombrado para el
interinato, es decir, para el espacio de tiempo necesario para que se
nombre el propietario. (artículo 244, inciso 3º).

En este caso, el nombramiento de interino no puede durar más de


cuatro meses. Vencido este término, el juez interino cesará de hecho en
el ejercicio de sus funciones, y el Presidente de la República proveerá la
plaza vacante. (artículo 246).

c) Es suplente el que es nombrado para que desempeñe una


plaza que no ha vacado, pero que no puede ser servida por el
propietario en razón de hallarse suspendido o impedido (artículo 244,
inciso 4º).
218

La causa de la suspensión puede ser la medida disciplinaria de


suspensión, también puede hallarse impedido por enfermedad, por
feriado, etc.

En el caso de hallarse el juez titular suspendido o impedido, si las


autoridades no nombran suplente, entre a jugar la institución de la
subrogación, es decir, el reemplazo, no por acto de autoridad, sino por
ministerio de la ley, de acuerdo con las normas dadas por el Código
Orgánico al referirse a la subrogación e integración (arts. 206 a 221
inclusives).

(III) Formalidades del nombramiento.

Para nombrar a los jueces, la ley señala un conjunto de


formalidades determinadas. En primer término, es necesaria la apertura
de un concurso, que tiene la característica de ser sólo de antecedentes,
salvo el de relator, en que el postulante debe rendir examen el que se
lleva a cabo relatando; el llamado a concurso rige para la provisión de
todos los cargos, salvo los de ministros o fiscal de la Corte Suprema, en
que se procederá sin previo concurso. (artículo 279).

Los antecedentes son los méritos que adornan al candidato.

Recibidas las solicitudes de los concursantes, viene la segunda


etapa que es la confección de las propuestas. Al tratar los sistemas de
nombramiento en el derecho comparado, vimos cómo en nuestro país
tenemos un sistema mixto de nombramiento, ya que intervienen dos
Poderes, el Judicial y el Ejecutivo.

Si se trata de cargos de la 7a a 3a categoría es la Corte de Apelaciones


respectiva la que efectúa la propuesta al Presidente de la República. En
el caso de cargos de la 1a o 2a categoría o de funcionarios que se
desempeñen en la Corte Suprema, la propuesta la hace la Corte
Suprema al Presidente de la República.

En estas propuestas tiene derecho a figurar, si manifiesta su


interés y se encuentra en lista de méritos, el funcionario más antiguo del
cargo inmediatamente inferior en grado al que se trata de proveer que
haga presente su interés en el concurso. Este figura por derecho propio,
es decir, por el hecho de ser el más antiguo de la categoría inferior.
Tratándose de las quinas para proveer los cargos de la Corte Suprema,
uno de los lugares deben llenarse por el Ministro más antiguo de las
Cortes de Apelaciones, que se encuentre en lista de mérito. -
219

La formación de las listas debe hacerse con asistencia de la


mayoría absoluta de los miembros que componen el tribunal, por medio
de votación secreta y con el voto de la mayoría absoluta de los
presentes. En caso de empate por dos veces, decidirá el voto del que
presida (artículo 282).

En el caso de los relatores, la propuesta será en terna, a menos


que la mayoría absoluta de la Corte respectiva acuerde efectuar
propuesta unipersonal. La respectiva Corte propondrá al funcionario que
crea más idóneo.

Las propuestas que confeccionen los tribunales para los


nombramientos podrán ser reclamadas dentro de tres días para ante el
tribunal superior.

Si transcurre el plazo indicado en este artículo sin que se


interponga reclamo, o una vez resuelto en definitiva el reclamo
interpuesto la propuesta queda administrativamente firme, porque en
estos casos los tribunales sólo están ejerciendo funciones
administrativas de orden interno, para el mejor funcionamiento del
servicio judicial.

Un vez firme la propuesta es enviada a la autoridad


correspondiente; es decir, al Presidente de la República, quién hace la
designación eligiendo a cualquiera de los propuestos.

Esta designación se hace por decreto supremo, que se remite a la


Contraloría General de la República para su "toma de razón", trámite
previsto en la Ley Orgánica de la Contraloría. Este trámite tiene por
objeto verificar la legalidad de la designación. En este punto se presenta
un importante problema. Ya que la propuesta está administrativamente
firme y el Poder Judicial es independiente, ¿podría la Contraloría reparar
el decreto por no haberse respetado las normas legales en la confección
de la propuesta? Por ejemplo, no se incluyó en ella al funcionario que
debía figurar por derecho propio, y éste no reclamó oportunamente o
dicho reclamo fue rechazado; o se propone a alguien que no reúne los
requisitos necesarios para servir el cargo que se trata de proveer y el
perjudicado, que debió haber sido incluido en ese lugar, no reclamó o su
reclamo fue rechazado, ¿puede la Contraloría objetar el nombramiento?

La duda es plausible, ya que la propuesta está


administrativamente firme en cuanto a la lesión de derechos subjetivos
del funcionario perjudicado; pero a la Contraloría no compete solo evitar
la lesión del derecho subjetivo, sino que, objetivamente, velar por la
legalidad de la propuesta. No hay duda que la Contraloría puede objetar
220

el decreto porque emana del Presidente, pero en este caso la ilegalidad


está en la propuesta. Si en dicha propuesta figura una persona que no
reúne los requisitos exigidos otras que lo poseen, debemos distinguir: si
el nombramiento recae en una de las personas que posee los requisitos
necesarios, la Contraloría no podría objetar el decreto, porque su misión
se refiere a la legalidad del decreto y no al procedimiento previo a él.
Pero si se nombra a alguien que no tiene los requisitos, la Contraloría
puede objetar el nombramiento. De esta manera se respeta la facultad
del Poder Judicial de hacer la propuesta libremente, y la Contraloría, a
su turno, cumple la misión de reparar el decreto ilegal.

En la práctica, la Contraloría ha actuado con mucha cautela frente


al Poder Judicial. Hoy en día no devuelve el decreto, sino que se dirige
directamente a la Corte Suprema haciéndole presente que en la
propuesta se incluye una persona que no reúne los requisitos, para que
la Corte Suprema, si le parece, confeccione una nueva propuesta. Esta
es una resolución extra legal, ya que legalmente debiera enviarse el
decreto objetado al Ministerio de Justicia y éste al Poder Judicial; la
Contraloría omite el envío al Ejecutivo y lo remite directamente al Poder
Judicial.

Este procedimiento tiene un grave defecto, ya que cuando la


Contraloría objeta, el Ejecutivo puede insistir. En la forma señalada se
priva al Ejecutivo de este derecho de insistencia.

La Contraloría no tiene injerencia en la propuesta, pero sí la tiene


en la legalidad del decreto y debe hacer la objeción al Ejecutivo.

(IV) LA INSTALACIÓN DE LOS JUECES

La instalación de los jueces letrados se hace por medio de un


juramento, cuya fórmula se encuentra señalada en el artículo 304 del
C.O.T. Si se trata de los miembros de la Corte Suprema, prestan el
juramento ante el Presidente de la misma Corte; tratándose de ministros
de las Cortes de Apelaciones o jueces letrados, el juramento se presta
ante el Presidente de la Corte de Apelaciones respectiva. (artículo 300).

En determinados casos, siempre que el Presidente de la


República lo determine, por consideraciones de economía o de
conveniencia, los jueces podrán prestar su juramento ante otras
autoridades gubernamentales o judiciales. En este caso, la autoridad
que recibe el juramento dará el aviso a aquélla que debió intervenir
(artículo 301).
221

Una vez prestado el juramento, se hará constar la diligencia en el


libro respectivo, y de ella se dará testimonio al nombrado, quien desde
ese momento queda investido de su calidad de juez (artículo 305).

Este juramento tiene un valor más bien simbólico, y es un


juramento de tipo promisorio, en el sentido de que envuelve la promesa
de buena conducta ministerial; es un juramento hacia el futuro, de
promesa de fidelidad al cargo, en oposición al juramento asertorio que
es, por ejemplo, el que presta un testigo. El testigo jura acerca de
hechos ocurridos en el pasado; el juramento del juez mira a su conducta
futura.

El Estatuto Administrativo establece una variante, disponiendo


que el juez puede quedar instalado antes que esté totalmente tramitado
el decreto de nombramiento, siempre que por razones impostergables
de buen servicio deba asumir inmediatamente sus funciones. El decreto
sigue su curso legal mientras el juez desempeña sus funciones (artículo
139 del estatuto Administrativo, conforme a lo ordenado por el artículo
389, letra a), inciso primero, del mismo cuerpo legal).

El problema que podría presentarse es que posteriormente el


decreto sea reparado o devuelto por ilegal; pero como es la ley la que ha
previsto que el juez asuma de inmediato, los actos realizados en el
tiempo intermedio son válidos no obstante el reparo o devolución
posteriores.

5) Deberes a que están sujetos los jueces.

Están reglamentados en los artículos 311 y siguientes del Código


Orgánico, y son los siguientes:

1º) Deber de residencia: los jueces están obligados a residir


constantemente en la ciudad o población donde tenga su asiento el
tribunal (artículo 311).

2º) Deber de asistencia: los jueces están obligados a asistir


diariamente a la sala de su despacho y a permanecer en ella durante
cuatro horas como mínimo (artículo 312)

Estas obligaciones de residencias y de asistencia diaria cesan


durante los feriados (artículo 313).

Merece especial mención especial el feriado de vacaciones, que


comienza el primero de febrero y dura hasta el primer día hábil de marzo
222

de cada año. Como es lógico, durante este feriado no puede


interrumpirse la función judicial, ya que el Poder judicial es un servicio
público. Los artículos 314 y 315 dan normas para evitar que la
jurisdicción civil se vea entorpecida o enervada, ya que en materia
criminal no hay días ni horas inhábiles y no rigen respecto de los jueces
con jurisdicción en lo criminal, en lo laboral y de menores, las normas
sobre el feriado (artículo 313, inciso final).

La continuidad del ejercicio de la jurisdicción civil se realiza por


medio del turno en los departamentos en que haya más de un juez de
letras que ejerza jurisdicción en lo civil. El turno lo establece la Corte de
Apelaciones respectiva. En Santiago funcionarán dos juzgados de letras.

El juzgado de turno, en los lugares donde hay más de uno, y el


juzgado que corresponde, en los lugares en que hay un sólo juez de
letras, deben conocer de varios asuntos que por su naturaleza sean
urgentes. Tales asuntos están enumerados en el inciso segundo del
artículo 314; dicho precepto agrega que deben admitirse, en todo caso,
a tramitación las demandas de cualquier naturaleza, para el sólo efecto
de su notificación, lo cual tiene por objeto interrumpir la prescripción.
Fuera de los casos enumerados en este precepto, el tribunal puede, en
casos en que haya urgencia, conceder habilitación de feriado.

En la práctica, se solicita la habilitación de feriado en todo caso,


aún respecto de los asuntos especiales enumerados en el artículo 314;
la única diferencia es que en esos casos debe conceder la habilitación, y
en los otros queda a criterio del tribunal concederla o no.

El Tribunal debe pronunciarse sobre la solicitud de habilitación


dentro del plazo de 48 horas, y la resolución que rechace será fundada.
(artículo 314).

Tratándose de tribunales colegiados, el artículo 315 establece


que deberá quedar actuando una Sala en cada Corte de Apelaciones,
en conformidad al turno que ella establezca, teniendo dicha sala las
facultades que corresponden al tribunal pleno, con excepción de los
desafueros de diputados y senadores.

En Santiago permanecerán funcionando dos salas, de acuerdo


con el turno que determine la Corte. En la Corte Suprema, queda de
turno uno de los ministros que es designado por el Presidente de la
Corte Suprema. Artículo 105 N° 8. El feriado judicial ha sido suprimido
en la mayoría de los países, con justificadas razones, ya que no se
divisa apoyo para su existencia. Este servicio público que es el Poder
Judicial debe funcionar en forma continuada, como cualquier otro
223

servicio público, operando la subrogación de funcionarios en los casos


de vacaciones.

Antiguamente, en nuestro país, el feriado era de un mes y medio,


la ley 16.237 del año 1966 lo redujo a un mes. Antes de la dictación de
esta ley se pidieron informes entre otras instituciones al Colegio de
Abogados y a la Universidad de Chile.

3º) Deber de despacho: los jueces están obligados a despachar


los asuntos sometidos a su conocimiento en los plazos que fija la ley, y
guardando al resolverlos el orden de antigüedad de los asuntos (artículo
319).

4º) Deber de buen comportamiento funcionario: este deber se


desprende de todo el sistema del Código Orgánico. Constitución y leyes
complementarias.

6) Prohibiciones que afectan a los jueces.

Los jueces, además de los deberes señalados, están sujetos a


diversas prohibiciones:

1º) Es prohibido a los jueces ejercer la abogacía, la ley exige al


Juez dedicación exclusiva, salvo ciertas excepciones que señala el
artículo 316, inciso primero. Esta prohibición no existió antiguamente.

2º) Les está igualmente prohibido representar en juicio, o sea,


ejercer labores de procurador (artículo 316, inciso 2º)

3º) No pueden aceptar compromisos; el artículo 317 le prohibe al


juez ser árbitro, aún cuando para el desempeño del arbitraje no se
requiere ser abogado.

4º) El artículo 320 les prohibe expresar, anticipar opinión o juicio


sobre asuntos sometidos a su conocimiento. El juez debe manifestar su
opinión en forma oficial en la sentencia, no antes. Esto, además,
constituye causal de inhabilidad para dictar sentencia (artículo 195 Nº 8
a 196 Nº 10 del C.O.T.).

5º) Se prohibe a todo juez comprar o adquirir a cualquier título


derechos litigiosos, ya sea para sí o para ciertos parientes, hasta cinco
años después que han perdido este carácter. Lógicamente la prohibición
se refiere a los derechos litigiosos de los juicios que se tramitan ante él y
no a los que se tramiten ante otro tribunal (artículo 321).
224

6º) No pueden adquirir pertenencias mineras o una cuota de ellas


dentro de su respectivo territorio jurisdiccional (artículo 322).

7º) El artículo 323 les señala una serie de prohibiciones que miran
a garantizar la independencia del Poder Judicial, son las siguientes:

a) dirigir al Ejecutivo felicitaciones o censuras por sus actos;

b) tomar en las elecciones populares más parte que la de emitir


su voto personal;

c) mezclarse en reuniones, manifestaciones u otros actos de


carácter político; y

d) publicar, sin autorización del Presidente de la Corte Suprema,


escritos en defensa de su conducta oficial o atacando la de otros jueces.

7) Honores y Prerrogativas.

El legislador, tomando en cuenta la dignidad e importancia de la


función jurisdiccional, junto a los deberes y prohibiciones y como
contrapartida, ha asignado a los jueces una serie de honores y
prerrogativas, que contemplan los artículos 306 a 309, inclusive.

Estos honores dicen relación, en primer término, con el


tratamiento, ya sea del tribunal o de la persona misma del juez. Así,
según el artículo 306, la Corte Suprema tendrá el tratamiento de
Excelencia y las Cortes de Apelaciones el de Señoría Ilustrísima. Los
miembros de estos tribunales y los jueces letrados, tienen el tratamiento
de Señoría.

En segundo lugar, hay prerrogativas que dicen relación con el


lugar que deben ocupar en las ceremonias públicas, como por ejemplo,
la apertura del Congreso. El artículo 307, que establece esta
prerrogativa, se refiere al reglamento respectivo. La Corte Suprema no
ha dictado un auto acordado al respecto; esto lo resolvió el Ministerio de
Relaciones Exteriores, en un Reglamento denominado Reglamento de
Ceremonial y Protocolo.

Por último, tenemos las prerrogativas que dicen relación con la


exención de toda obligación de servicio personal que las leyes impongan
a los ciudadanos chilenos (artículo 308). Por ejemplo, en un supuesto
estado de guerra, no serían llamados a servir en las fuerza armadas.
225

Estos honores y prerrogativas no sólo afectan a los funcionarios


en servicio, sino que también se extienden a los jubilados, según lo
dispone el artículo 309.

En algunas ocasiones se ha planteado si la existencia de la


querella de capítulos, como juicio previo para perseguir la
responsabilidad civil o criminal de los jueces, es o no una prerrogativa.

En nuestra opinión, este ante juicio no es una prerrogativa. Su


objetivo es diferente, ya que tiende a evitar demandas infundadas que
puedan lesionar el ejercicio de la función jurisdiccional.

No mira al funcionario, sino que objetivamente a la función que


ejerce.

8) Responsabilidad de los jueces.

La Constitución Política de la República establece en su artículo


76 que los jueces son personalmente responsables por los delitos de
cohecho, falta de observancia en materia sustancial de las leyes que
regulan el procedimiento, denegación y torcida administración de justicia
y en general de toda prevaricación en que incurran en el desempeño de
sus funciones. Tratándose de los miembros de la Corte Suprema se
establece que la ley determinará los casos y el modo de hacer efectiva
esa responsabilidad.

El Código Orgánico de Tribunales trata este tema en los artículos


324 al 331.

Se estable la responsabilidad penal por los delitos antes


mencionados y se señala que quedarán sujetos a las penas
establecidas para esos delitos por el Código Penal.

De esta responsabilidad penal quedan exentos los miembros de


la Corte Suprema en lo relativo a la falta de observancia de las leyes
que reglan el procedimiento ni en cuanto a la denegación ni a la torcida
administración de justicia.

Se establece, además la responsabilidad civil de los jueces,


señalándose que deberá responder por los daños causados con el delito
cometido.

Los jueces, también están sujetos a responsabilidad funcionaria,


puesto que pueden ser objeto de medidas disciplinarias por sus
226

superiores por su comportamiento o si han cometido falta o abuso en


sus decisiones.

Además duran en funciones, según lo dispone el artículo 75 de la


Constitución Política, mientras dure su buen comportamiento y la Corte
Suprema, por requerimiento del Presidente de la República, de parte
interesada o de oficio, puede declarar que los jueces no han tenido buen
comportamiento y previo informe del inculpado y de la Corte de
Apelaciones respectiva, acordar su remoción.

El mismo resultado se puede obtener respecto de un juez, cuando


es calificado en lista cuatro o por dos años seguidos en lista tres.

Los magistrados de los tribunales superiores de justicia están


expuestos, además, a ser sometidos a juicio político, según lo disponen
los artículos 48 letra c) y 49 Nº 1 de la Constitución Política, por notable
abandono de sus deberes y de prosperar dicha acusación quedan
removidos de su cargo.

9) Extinción del cargo de juez

Al tratar la responsabilidad de los jueces, vimos una serie de


causales que producen la extinción de la función judicial en razón del
mal comportamiento.

Pero la extinción de la función no solamente se asocia a la idea


de mal comportamiento; hay numerosas causales que no implican esta
idea.

1º) la función judicial se extingue por la renuncia del Juez, para


que esta renuncia produzca efectos debe ser aceptada. (artículo 332, Nº
5º).

2º) Por la promoción del juez a un cargo superior (artículo 332, Nº


7).

3º) Por traslado no disciplinario. (artículo 332, Nº 8).

4º) Por recepción de órdenes eclesiásticas mayores (artículo 332,


Nº 2º). la judicatura exige dedicación exclusiva, completa, al igual que la
Iglesia, no pueden ejercer simultáneamente.
227

5º) Por la circunstancia de aceptar el juez cualquier cargo rentado


con fondos fiscales, semifiscales o municipales, salvo los casos de
excepción del artículo 261 (artículo 332 Nº 10).

6º) Por jubilación del Juez concedida por el Presidente de la


República (artículo 332 Nº 6). Para este efecto son aplicables las
normas pertinentes del Estatuto Administrativo. Su régimen de jubilación
es igual al de cualquier empleado de la Administración Pública;

7º) Por la aceptación del cargo de Presidente de la República


(artículo 332 Nº 11º).

8º) Por cumplir 75 años de edad. Art. 75 inciso 2º de la


Constitución. Esta norma no rige para los magistrados de los Tribunales
superiores de justicia en servicio a la fecha de vigencia de la
Constitución. (Disposición octava transitoria).

B) LOS AUXILIARES DE LA ADMINISTRACION DE JUSTICIA

El Código Orgánico de Tribunales se refiere a los auxiliares en los


títulos XI y XII, donde encontramos un conjunto abigarrado de
funcionarios, que ejercen cometidos o desempeñan funciones de
variadísima índole.

El Código llama auxiliares de la administración de justicia a los


siguientes funcionarios: El Ministerio Público, los Defensores Públicos,
los Relatores, los Secretarios, los Receptores, los Procuradores del
Número, los Notarios, los Conservadores y los Archiveros.

Algunos de los funcionarios señalados satisfacen necesidades en


el proceso, como ser los receptores, relatores, secretarios,
procuradores; pero encontramos otros que cumplen sus funciones fuera
del proceso, funciones extra- procesales, como los notarios,
conservadores y archiveros. El Código incluye a otros funcionarios, que
por la importancia de las funciones que ejercen, no deberían llamarse
auxiliares; tales son los funcionarios del Ministerio Público. Por otro lado,
no incluye como auxiliares a los abogados, a los cuales se refiere en
título separado (en algunas legislaciones, como la de Córdoba,
Argentina, se les incluye dentro de los auxiliares), y tampoco a otras
personas, como los peritos, testigos, que evidentemente cumplen
funciones que, de algún modo, auxilian a la administración de justicia, ni
a cualesquiera otras personas que tengan injerencia en el proceso para
228

satisfacer fines de éste, como, por ejemplo, el denunciante (el particular


puede denunciar cualquier delito de acción pública, arts. 82 y 83 del
C.P.P.), o el particular que detiene un delincuente flagrante (artículo 262
C.P.P.), o, incluso, algunos servicios públicos, como la Sindicatura
general de Quiebras o la Policía judicial que existe en algunos países.

Todos estos sujetos, de alguna manera, auxilian a la


administración de justicia, pero no es este concepto amplio el que
sustenta el Código; para él son auxiliares de la administración de justicia
ciertos funcionarios, es decir, personas ligadas al Estado por un vínculo
de derecho público, que cumplen tareas intra o extra procesales, las
cuales, de modo directo o indirecto se vinculan al servicio judicial.

Cuando usemos la expresión "auxiliares de la administración de


justicia", le daremos esta aceptación.

(I) El Ministerio Público.

Generalidades

Sin duda ninguna, que el primero en jerarquía e importancia - y


también en el tratamiento en el Código- es el auxiliar que sirve o ejerce
el Ministerio Público, funcionario que, en Chile, toma el nombre de
Fiscal.

No hay en el Código Orgánico ni en ley alguna, una definición o


concepto acerca de lo que es el Ministerio Público. El proyecto Vargas
Fontecilla, que sirvió de fundamento a la Ley de Organización y
Atribuciones de los Tribunales de 15 de octubre de 1875 - la cual es, a
su vez, el antecedente de nuestro actual Código- contenía en su artículo
307 un concepto del Ministerio Público. Este artículo fue eliminado por la
Comisión Revisora por no estimarse tarea propia del legislador elaborar
conceptos y definiciones.

Dicho precepto definía al Ministerio Público como "la institución


encargada de velar y reclamar, en nombre de la Nación, el fiel
cumplimiento de las leyes en lo concerniente al orden y bienestar
comunes, y en todo aquello que de cualquier modo puede afectar los
intereses generales de la sociedad". Al discutirse el citado artículo 307
del Proyecto, en la Comisión Revisora, uno de sus miembros, el Señor
Lira, dio una idea semejante pero más precisa, al expresar: "la
institución del Ministerio Público está especialmente destinada a la
229

defensa de los intereses generales de la sociedad, esto es, de los


intereses fiscales y a la vindicación de los delitos y faltas que deben
perseguirse de oficio". Este concepto es más preciso, ya que si bien
habla de intereses generales de la sociedad, explica que en esas
expresiones se incluyen los intereses fiscales y la vindicación de delitos
y faltas.

Con todo, estos conceptos son demasiado amplios e, incluso,


vagos, particularmente el artículo 307 del proyecto. En realidad esta
conceptualización del artículo citado tiene, más sentido técnico, un
sentido ligado a la etimología del vocablo "Ministerio Público".

En efecto, etimológicamente, Ministerio es "servicio" en un


sentido amplio, ya en el orden doméstico, ya en el orden público; cuando
se usa el giro Ministerio Público se alude a una institución que tiene por
objeto "servir" a "los intereses públicos", a los intereses del pueblo, de la
sociedad toda.

A pesar de que la institución ya había adquirido a fines del siglo


pasado el perfil que hasta ahora se mantiene, la vaguedad de estas
ideas se explica porque su perfil no era ni es idéntico en todas las
legislaciones. Las legislaciones europeas tenían concepciones dispares
del Ministerio Público, asignándoles cometidos diferentes. La doctrina no
estaba acorde en cuanto a su naturaleza jurídica. Incluso, hay
ordenamientos en que no existe, como Inglaterra; otros lo tienen con
modificaciones, como Estados Unidos, y en otros se le considera una
magistratura, etc. En Chile, los funcionarios que ejercen el Ministerio
Público se llaman Fiscales. Sin embargo, si en algún momento de su
evolución el Ministerio Público ha sido el representante del interés
pecuniario del Estado, hoy día no tiene esta representación. En nuestro
país la tiene el Consejo de Defensa del Estado.

En el año 1927 el D. F. L. 426 suprimió el cargo de promotor


fiscal, que era el oficial del Ministerio Público que funcionaba en primera
instancia. Se eliminó, así, la parte acusadora, reemplazándola por el
juez, quien en lugar de presentar una acusación formal, como lo hacía el
promotor, dicta una resolución formulando cargos, con lo cual de una
plumada se hizo desaparecer la función del Ministerio Público de ser
parte acusadora en el proceso penal.

El Ministerio Público es una institución "cuestionada", y la


problemática que plantea se dirige en tres sentidos distintos: 1º) en
cuanto a su índole o naturaleza, 2º) en cuanto a su organización o
estructura, y 3º) en cuanto a los objetivos que debe satisfacer, su
problemática funcional.
230

Para la mejor comprensión de nuestra actual organización del


Ministerio Público, hay que referirse a esta problemática en los tres
planos que se indican.

1º) En cuanto a su naturaleza.

En primer término, cabe precisar que el Ministerio Público está


vinculada a la organización judicial y al proceso. No puede hablarse de
Ministerio Público si no hay una judicatura organizada.

De aquí deriva la primera interrogante ¿el Ministerio Público va a


estar en el mismo lado del juez, o por el contrario va a estar en el rincón
o lado de la parte?. La respuesta es la siguiente; orgánicamente se va a
acercar al juez y funcionalmente a la parte. En el escalafón judicial, el
Fiscal de la Corte Suprema está junto a los ministros de la Corte y los
Fiscales de las Cortes de Apelaciones, igualmente figuran al lado de los
ministros.

Sus funciones, en cambio, distan mucho de las del juez, incluso


está en posición antagónica, ya que es "parte". Pero como parte no es
una parte cualquiera, es parte tipificada, caracterizada, pues, es curioso,
debe ser parte desinteresada, imparcial. El Ministerio Público como
parte, en todos los ordenamientos, ya sea en el proceso civil o penal, no
está vinculada a los intereses en conflicto; cuando el Ministerio Público
acusa, no lo hace por ser él el ofendido, sino porque la ofendida es la
sociedad toda. Actúa en el proceso desinteresadamente; por el hecho
de no tener comprometido un interés personal en el proceso, se dice
que es "parte formal".

En el proceso cabe distinguir la parte sustancial, que es la que


obra en el proceso en virtud de un interés propio, de la parte formal, que
es la que está legitimada para actuar en el proceso sin tener
comprometido un interés.

El celo con que actúa en el proceso el Ministerio Público está


impuesto por la ley, por eso se dice que el Ministerio Público es el
"celador de la legalidad". Se dice también, y así lo decía el artículo 307
del proyecto citado y en las observaciones del señor Lira, y autores
como don Fernando Alessandri, que el Ministerio Público es el
representante de los intereses de la sociedad.

Su función es requirente para la actuación de la ley penal en un sentido


objetivo de justicia.
231

2º) En cuanto a su organización.

Respecto a su organización o estructura, hay diversos aspectos


que considerar y sobre los cuales no existe consenso doctrinal:

3º) En cuanto a sus funciones.

Decíamos que otro aspecto cuestionable en la institución en


examen era el relativo a sus funciones y a los fines que debe satisfacer.
Hay una tendencia bien clara a considerar que el Ministerio Público es
parte principal en el proceso penal, pero tiene poca o ninguna
intervención en el proceso civil.

Se estima apropiada - aunque excepcionalmente- la intervención


del Ministerio Público en el proceso civil inquisitorio, especialmente en
asuntos relativos al estado civil de las personas. Así, por ejemplo, en los
juicios de nulidad de matrimonio y de divorcio. Nuestros Códigos de
Procedimientos Civil y Orgánico de Tribunales así lo conciben. El
artículo 357 Nº 4 del C.O.T., que sigue en este aspecto un criterio
acertado, acepta la intervención del Ministerio Público en los juicios
sobre estado civil, y otro tanto hace el artículo 753 C.P.C., si bien este
último precepto reduce o limita la intervención del Ministerio Público, en
los juicios de nulidad de matrimonio y de divorcio perpetuo, a las
precisas situaciones que en él se señalan.

El Ministerio Público en el ordenamiento chileno vigente.

Corresponde ahora ver cómo concibe nuestro ordenamiento


positivo vigente al Ministerio Público La reglamentación básica se
encuentra en el párrafo I del Título XI, que comprende los arts. 350 a
364 del C.O.T.

Naturalmente, el Código Orgánico no es el único cuerpo legal que


se refiere al Ministerio Público. El Código de Procedimiento Penal se
refiere al instituto a lo largo de todo su articulado, pero encontramos
preceptos que la atañen - aunque en forma más limitada- en el Código
de Procedimiento Civil (artículo 753) y en la propia Constitución Política
(arts. 72 Nº 4 y 83).

El artículo 350 del C.O.T., expresa que el Ministerio Público es


ejercido por el Fiscal de la Corte Suprema y los Fiscales de las Cortes
de Apelaciones. Todas las Cortes tienen a lo menos un Fiscal, salvo la
de Santiago que tiene 6 que ejercen sus funciones por turnos periódicos.
232

El Ministerio Público está organizado como un servicio


jerarquizado en cuya cúspide está el Fiscal de la Corte Suprema, que es
el Jefe del Servicio. Se le concibe como un servicio adscrito Judicial. En
el escalafón primario están los Fiscales junto a los Ministros; pero, no
obstante estar en el Escalafón, ejercen sus funciones en forma
independiente del Poder judicial y del Poder Ejecutivo.

En lo que respecta al punto relativo a la amovilidad o inamovilidad


de los funcionarios que ejercen el Ministerio Público, nuestra legislación
recoge las directivas modernas. Lo concibe como un cuerpo de
funcionarios inamovibles, siempre que mantengan buena conducta
ministerial, al igual que los jueces. Tienen el tratamiento de Señoría y se
les aplican las normas relativas a honores y prerrogativas de los
Ministros (artículo 352).

El Ministerio Público no existe en los tribunales de primera


instancia desde la dictación del D.F.L. 426, de 1927, que suprimió los
promotores fiscales que actuaban en este grado jurisdiccional.

Funciones del Fiscal de la Corte Suprema.

El Fiscal de la Corte Suprema tiene la más alta jerarquía y es el


jefe del servicio (artículo 350 C.O.T.). Sus funciones primordiales son:

1) Impartir instrucciones a los oficiales del Ministerio Público


(artículo 350 C.O.T.).

2) Vigilar por sí a los ministros y fiscales de las Cortes de


Apelaciones. Y vigilar por sí o por medio de cualesquiera de los Fiscales
de dichas Cortes la conducta funcionaria de los demás tribunales y
empleados del orden judicial, exceptuados los miembros de la Corte
Suprema (artículo 353 Nº 1 C.O.T.).

3) Vigilar, en la misma forma, los establecimientos penales,


correccionales o de detención (artículo 353 Nº 2 C.O.T.).

4) Transmitir y hacer cumplir los requerimientos que el Presidente


de la República formula respecto de la conducta ministerial de los jueces
y demás funcionarios del Poder Judicial, conforme a las atribuciones que
le confiere el artículo 72 de la Constitución Política (artículo 353 Nº 3
C.O.T.)

De conformidad a lo dispuesto por el artículo 357 el Ministerio


Público debe ser oído en los casos siguientes:
233

1º) En los juicios criminales en que se ejercite la acción privada,


excepto los de calumnia e injuria inferidas a particulares.

2º) En las contiendas de competencia suscitadas por razón de la


materia de la cosa litigiosa o entre tribunales de distinta jurisdicción.

3º) En los juicios de responsabilidad de los jueces o de cualquiera


empleados públicos, por sus actos ministeriales.

4º) En los juicios sobre estado civil.

5º) En los juicios que afecten a las corporaciones o fundaciones


de derecho público, siempre que el interés de las mismas conste del
proceso o resulte de la naturaleza del negocio y cuyo conocimiento
corresponda a un Ministro de Corte de Apelaciones.

6º) En general, en todo negocio respecto del cual las leyes


prescriban expresamente la audiencia o intervención del Ministerio
Público

Si la ley prescribe que el Ministerio Público sea oído y no se da


cumplimiento a este trámite, la sanción es la nulidad. No lo prescribe en
forma expresa la ley, pero a tal conclusión se llega doctrinalmente por
aplicación de los principios generales de la nulidad.

Con mayor razón debe llegarse a la misma conclusión cuando se


omite la intervención del Ministerio Público en los casos en que éste sea
parte.

(II) Los Defensores Públicos o Ministerio de los Defensores


Públicos. -

Desde el punto de vista del escalafón, todos los defensores


pertenecen al escalafón primario, figurando en distintas categorías
según la importancia del tribunal ante el cual desempeñan sus
funciones. Los de Santiago y Valparaíso están en la 4a. categoría; en la
6a. categoría se incluyen los demás defensores de asiento de Corte y de
capital de provincia; y en la 7a. categoría figuran los defensores de
simple departamento.

Funciones:
234

En cuanto al ejercicio de sus funciones, los defensores públicos,


al igual que el ministerio público, pueden actuar como parte, como
tercero y como auxiliares del juez. Les corresponde asimismo, una
función fiscalizadora respecto de la conducta de ciertas personas en lo
referente al recto desempeño de determinadas funciones o encargos
(artículo 368 C.O.T.). Los preceptos que se refieren a esta triple
actuación de los Defensores Públicos son:

1º) El artículo 367 C.O.T. da a los Defensores Públicos el carácter


de parte formal, y otro tanto hace al terminar el artículo 368 del mismo
Código. Conforme a este último precepto, el Defensor Público puede
"provocar la acción de la justicia", lo cual significa que puede requerir la
intervención del tribunal, puede ser parte, en beneficio de ciertas
personas que la misma ley señala.

2º) El artículo 366 del C.O.T. determina los casos en que debe
ser oído el ministerio de los defensores públicos, son los siguientes:

a) en los juicios entre un representante legal y su representado;

b) en los actos de los incapaces o de sus representantes legales,


curadores de bienes, para los cuales la ley exija autorización o
aprobación judicial, y;

c) en general, en todo negocio en que las leyes prescriban


expresamente la audiencia o intervención del ministerio de los
defensores públicos o de los parientes. En todos estos casos no es
parte, sino que actúa como tercero.

3º) Fuera de los casos en que el ministerio de los defensores


debe ser oído, el artículo 369 expresa que puede ser oído en los
negocios que interesan a los incapaces, a los ausentes, a las herencias
yacentes, a los derechos de los que están por nacer, a las personas
jurídicas o a las obras pías, siempre que los jueces lo estimen
conveniente.

4º) Los defensores públicos ejercen una función fiscalizadora


consistente en velar por el recto desempeño de ciertos cargos tales
como los guardadores de incapaces, curadores de bienes,
representantes legales de fundaciones de beneficencia, etc., conforme
al artículo 368 C.O.T., y en cumplimiento de este cometido pueden,
según también vimos, "provocar la acción de la justicia".
235

5º) Al estudiar el Ministerio Público señalábamos que tenía


determinadas atribuciones en materia de legados para objetos de
beneficencia pública, con arreglo al artículo 1291 del Código Civil. Pues
bien, ese mismo precepto dispone: "El ministerio público perseguirá
judicialmente a los omisos, o delegará esta gestión al defensor de obras
pías". Vemos, así, que, por vía de delegación de funciones, puede
también el Defensor Público ejercer esta facultad fiscalizadora propia del
Ministerio Público.

6º) El artículo 369, que permite a los jueces oír a los Defensores
Públicos, siempre que lo estimen conveniente, en las materias que dicha
disposición señala. En estos casos es auxiliar.

III. - Los Relatores.

Generalidades:

Nuestro C.O.T. destina el párrafo 3º del Título XI a tratar de los


Relatores, y comprende desde el artículo 372 hasta el 378.

Los relatores, al igual que los auxiliares anteriormente tratados,


pertenecen al escalafón primario.

El Código no da un concepto de lo que es el relator, sólo describe


sus funciones, en el artículo 372.

1º. La más importante de sus funciones, es la contenida en el Nº


3º de dicho artículo. Tal es hacer "la relación" de los procesos al tribunal
colegiado en que ejerce sus funciones para que éste pueda resolver o
sentenciar conforme a derecho.

La idea de relator debemos asociarla a la de tribunal colegiado,


ya que en los tribunales unipersonales el juez se impone por sí mismo,
sin intermediarios, del contenido del expediente para resolver.

En otros países el expediente lo revisa cada miembro del tribunal


colegiado por sí mismo, aunque esto es útil y conveniente en muchos
aspectos, tiene el inconveniente de la demora. Nuestra legislación
encargó esta función a un auxiliar, quien tiene la labor de instruir a los
miembros del tribunal colegiado. La relación debe ser hecha
verbalmente y de tal modo que la Corte quede enteramente instruida del
236

asunto, dando fielmente razón de todos los documentos y circunstancias


que puedan contribuir a tal objeto. (artículo 374).

Esta es la función primordial del relator, pero realizan otras


adicionales.

2º. Según el Nº 1 del artículo 372, el relator debe "dar cuenta"


diariamente al tribunal de ciertas solicitudes que son:

a) Las que se presenten en calidad de urgentes. El tribunal


colegiado puede imponerse de los asuntos de dos maneras diferentes:
una, mediante la relación que forma parte de un conjunto de trámites
solemnes que toman el nombre de "citación para sentencia en segunda
instancia", y que constituyen "la vista de la causa". Dentro de la vista, la
relación es uno de los actos que la componen. Pero el tribunal puede
también imponerse de un asunto en forma menos solemne, menos
compleja, que es dándosele cuenta de una solicitud, sin mayor
formalidad. Este es el alcance del Nº 1º del artículo 372.

b) Las que no pueden ser resueltas por la sola indicación de "la


suma". Esto significa lo siguiente: cada escrito que se presenta por los
litigantes, debe ir precedido de una leyenda que indique en forma breve
y concisa, en un breve exordio, cuál es el contenido fundamental de la
solicitud. Si el escrito es susceptible de ser proveído con la sola
indicación de la suma, la cuenta la da el secretario, en caso contrario,
cuando sea necesario interiorizarse de su contenido, la cuenta compete
al relator.

3º) En ciertos casos, el relator ejerce funciones de ministro de fe


con relación a ciertos actos del proceso. Es decir, la fe pública, por lo
que hace el proceso, puede estar radicada en estos funcionarios. Así
ocurre en los casos de los Nos. 4º y 5º del artículo 372 y en los que
contempla el artículo 373. Son los siguientes:

a) Anotar, el día de la vista de la causa, los nombres de los jueces


que hubieren concurrido a ella, si no fuere despachada inmediatamente.

Esto requiere de una breve explicación. Terminada la vista de la


causa, queda ésta en estado de ser fallada o resuelta por el tribunal,
éste puede dictar resolución de inmediato. Pero si el asunto no le parece
claro, ya sea por la complejidad de los hechos o del derecho, la causa
puede quedar en acuerdo. En tal caso, no pueden entrar al acuerdo los
Ministros que no participaron en la vista. Por ello, cuando la causa
queda en acuerdo, el relator anota, con sus nombres, cuáles fueron los
Ministros que entraron a la vista. En el caso que entren al acuerdo
237

Ministros que no estuvieron presentes en la vista de la causa, la


sentencia que se dicte es nula. En el ejercicio de esta función del relator
está, pues, comprometida la validez de la sentencia. Puede ocurrir que
no entren al acuerdo Ministros que estuvieron en la vista; pero no a la
inversa (artículo 372 Nº 4).

b) Cotejar con los hechos del proceso los informes en derecho, y


anotar bajo su firma la conformidad o disconformidad que observe entre
el mérito de éstos y aquéllos (artículo 371, Nº 5º).

Los tribunales colegiados (Cortes de Apelaciones y Corte


Suprema) pueden ordenar a petición de parte informes en derecho
cuando el asunto sometido a su decisión es jurídicamente complejo.
(228, C.P.C.).

Estos informes se piden para el caso concreto que se va a


resolver, y aún cuando es un informe que recae sobre el derecho, debe
apoyarse en hechos concretos. De ahí que el Relator deba cotejar los
hechos del proceso con aquellos en que se funda el informe, y dejar
constancia de lo que corresponda.

c) Antes de hacer la relación, el relator deberá dar cuenta a la


Corte de todo vicio u omisión sustancial que note en el proceso y de los
abusos que puedan dar mérito a que la Corte ejerce sus facultades
disciplinarias. Deberán dar cuenta de haberse pagado las contribuciones
de timbres, estampillas y papel sellado (artículo 373).

4º) Poner en conocimiento de las partes o sus abogados el


nombre de las personas que integran el tribunal.

Cada Sala tiene, en lugar visible, un acta de instalación firmada


por el Presidente y el Secretario. En el acta aparecen los nombres de los
Ministros que van a entrar a conocer de las causas en Tabla. Puede
ocurrir que falte un Ministro por cualquier motivo, y que sea necesario
integrar el tribunal, ya sea con Ministros de otras salas, con el Fiscal o
con abogados integrantes. Producir esta situación, el Relator debe
comunicar este hecho a las partes o sus abogados con el objeto que
éstos puedan hacer valer una causal de implicancia o recusación en
contra del nuevo miembro que va a integrar el tribunal.

IV. - Los Secretarios.

Generalidades:
238

Los secretarios están tratados en el párrafo 4 del título XI del


C.O.T., artículos 379 a 389 inclusive; se les aplican también las
disposiciones comunes a todos los auxiliares, que contiene el título XII:

El artículo 379 del C.O.T. da un concepto de secretario


expresando: "Son ministros de fe pública encargados de autorizar, salvo
las excepciones legales todas las providencias, despachos y actos..."
emanados del tribunal a que pertenecen, "y de custodiar los procesos y
todos los documentos y papeles que sean presentados... "

Funciones:

1º) Autorizar todas las providencias, despachos y actos


emanados de las Cortes y Juzgados. Esta autorización del secretario es
requisito esencial para la validez de la actuación. Así lo establece el
artículo 61 del C.P.C.

2º) Custodiar el proceso y todos los documentos y papeles que


sean presentados a las Cortes o Juzgados en que presten sus servicios.

3º) Dar cuenta diariamente a la Corte o juzgado en que presten


sus servicios de las solicitudes presentadas por las partes (artículo 380,
Nº 1).

4º) Hacer saber a los interesados, dentro del recinto de la


secretaría, las providencias o resoluciones recaídas sobre dichas
solicitudes, anotando en el proceso las notificaciones que hicieren (380,
Nº 2).

5º) Practicar las notificaciones por el estado diario. (380, Nº 2).

6º) Dar conocimiento a cualquier persona que lo solicite de los


procesos que tenga archivados en su oficina y de todos los actos
emanados de la Corte o Juzgado, salvo los casos de procedimiento
legalmente secreto. (380, Nº 3).

7º) Autorizar los poderes judiciales que se otorguen ante ellos.

El mandato puede ser mandato civil o mandato judicial o


procuradoría. Este último se caracteriza por ser solemne. La forma de su
otorgamiento está señalada en el artículo 6º del Código de
Procedimiento Civil y puede revestir tres formas:
239

a) Puede constituirse por escritura pública otorgada ante Notario


o ante Oficial del Registro Civil, a quien la ley concede esta facultad;

b) Por acta extendida ante un juez de letras o un juez árbitro, y


suscrita por todos los otorgantes;

c) Por declaración escrita del mandante, autorizada por el tribunal


que esté conociendo de la causa.

Esta última forma es la más frecuente aplicación; en este caso la


autorización del secretario es requisito de validez del acto. Una vez
autorizado por él, el acto se perfecciona sin más requisitos.

8º) Los secretarios de los juzgados de letras harán al juez la


relación de los incidentes y el despacho diario de mero trámite. (artículo
381)

9º) Deben llevar varios libros y registros que se mencionan en los


arts. 384 y 386 C.O.T. El principal de dichos registros es el de
sentencias, que corresponde al antiguo libro copiador de sentencias
eliminado por la ley 16. 437 de 23 de febrero de 1966. En él se inserta
copia autorizada de todas las sentencias definitivas (escritas a máquina)
en cualquier asunto o materia como, asimismo, "se copiarán en dicho
libro las sentencias interlocutorias que pongan término al juicio o hagan
imposible su continuación" (artículo 384).

10º) Atribuciones jurisdiccionales: en los procesos penales el


Secretario sale del marco ordinario de Ministro de Fe y guardador de
documentos que le asigna la ley, porque esta misma, excepcionalmente,
le confiere facultades jurisdiccionales reducidas o limitadas. Es una
especie de "usurpador" legalizado de ciertas funciones del juez; pasa a
ser un pequeño juez. Estas atribuciones jurisdiccionales se las otorga el
artículo 382 del C.O.T., las que se encuentran repetidas y confirmadas
en el Código de Procedimiento Penal en sus arts. 51 y 51. Tales son:

a) Los secretarios de los juzgados del crimen proveerán por sí


solos las solicitudes de mera tramitación que no requieren conocimiento
de los antecedentes para ser proveídas.

b) Deben declarar las rebeldías de oficio o a petición de parte.

c) Las órdenes de citación a testigos e inculpados, serán firmadas


únicamente por el secretario del juzgado.
240

d) También las órdenes de investigación que se remitan a la


prefectura respectiva o a carabineros.

e) Igualmente los oficios para pedir datos o antecedentes, y

f) El cúmplase de los exhortos de otros tribunales, el acuse de


recibo de estos mismos y las órdenes necesarias para cumplirlos,
pueden, asimismo, ser ordenados por dichos funcionarios.

En todos estos casos en que el secretario ejerce facultad


jurisdiccional, el firma por sí solo las resoluciones respectivas, sin que se
requiera la autorización de ningún funcionario. Debe cumplir con un solo
requisito formal: anteponer a su firma las palabras "Por el Juez"

El citado artículo 382 termina diciendo que si se discutiere la


validez del proveído puesto por el secretario, resolverá el juez sin ulterior
recurso, enmendando o no la resolución dictada.

La validez del proveído del secretario ordinariamente se discutirá


por medio del recurso de reposición, y según se ha visto, el juez
resolverá la reclamación sin ulterior recurso. Se ha creado aquí una
especie de mini instancia en que el Secretario sale de su rol de tal y de
cuidador de documentos para ejercer funciones que en rigor pertenecen
al juez.

11º) Atribuciones jurisdiccionales en materia civil: Se las confiere


el artículo 33 del Código de Procedimiento Civil, el que dispone que los
secretarios letrados de los juzgados civiles dictarán por sí solos los
decretos, providencia o proveídos, resoluciones, que serán autorizadas
por el oficial primero. La reposición en su caso será resuelta por el juez.

V. - Los Receptores.

Generalidades.

Los Receptores están tratados en el párrafo 5 del Título XI, arts.


390 a 393 inclusive.

Los receptores, al igual que los Secretarios, son ministros de fe


pública, aún cuando para efectos diferentes (artículo 390).
241

Los receptores están al servicio de la Corte Suprema, de las


Cortes de Apelaciones y de los Juzgados de Letras del territorio
jurisdiccional al que estén adscritos.

Ejercen sus funciones en todo el territorio del respectivo tribunal,


pero podrán practicar las actuaciones ordenadas por éste, en otra
comuna comprendida dentro del territorio jurisdiccional de la misma
Corte de Apelaciones.

Sin perjuicio, el Tribunal de la causa puede designar receptor a un


empleado del Tribunal, para el solo efecto que practique una diligencia
determinada que no pueda realizarse por ausencia o motivo calificado
de los receptores, salvo en Santiago.

Funciones.

1º) La principal función del Receptor es la que señala el propio


artículo 390, y es la de practicar notificaciones a las partes, fuera del
recinto de la secretaría, de los decretos y resoluciones de los tribunales
de justicia. Los lugares hábiles para practicar dichas notificaciones están
indicados en el artículo 41 del C.P.C., normas que son aplicables al
procedimiento penal por la referencia hecha por el artículo 43 del C.P.P.
a las disposiciones comunes a todo procedimiento, contenidas en el
Libro I del C.P.C.;

2º) Evacuar todas las diligencias que los mismos tribunales les
cometieren (artículo 390).

3º) Actuar como actuario o ministro de fe en la recepción de la


prueba testimonial y en la diligencia de absolución de posiciones en los
juicios civiles (confesión judicial provocada). Estos actos constan en un
acta firmada por el juez y por el receptor como ministro de fe.

4º) Recibir las informaciones sumarias de testigos en actos de


jurisdicción voluntaria o en juicios civiles. La información sumaria es la
forma de rendir la prueba en los actos judiciales no contenciosos. El
artículo 818 del C.P.C. define lo que se entiende por información
sumaria, diciendo que es "la prueba de cualquiera especie, rendida sin
notificación ni intervención de contradictor y sin previo señalamiento de
término probatorio".

(VI) Procuradores del Número.


242

Generalidades:

Los procuradores del Número están tratados en el párrafo 6, bajo


el epígrafe "De los procuradores y especialmente de los procuradores
del número" (artículo 394 a 398 inclusive).

Existen varias clases de procuradores, una de las cuales es el


procurador del número. El artículo 394 inciso 1º los conceptúa
expresando: "Los procuradores del número son oficiales de la
administración de justicia encargados de representar en juicio a las
partes". De aquí se desprende que el procurador del número es un
funcionario público o agente público con nombramiento por la autoridad
competente. Esto lo distingue de los demás procuradores que no tienen
tal carácter público, y que son investidos de personería por medio de un
acto o contrato entre el que lo inviste y el investido, sin intervención de la
autoridad pública, salvo la que sea menester para perfeccionar el
mandato, conforme al artículo 6º del C.P.C. Existen también otra clase
de procuradores que tienen cierto carácter oficial, como son los del
Servicio de Asistencia Judicial del Colegio de Abogados, y los
Procuradores del Consejo de Defensa del estado que, si son abogados
tienen, además, la calidad de Procuradores del Número (Véase nota 1º
del referido párrafo 6º del Título XI C.O.T.)

Características.

1º) Nombramiento oficial de carácter público.

2º) Su misión esencial es representar en juicio de acuerdo con los


principios generales de la representación. Por lo tanto, el procurador no
hace defensa, lo que es propio del abogado.

El acto por el cual se confiere a un procurador la representación


de derechos en juicio es un mandato, el que se rige por las reglas
establecidas en el C. Civil, sin perjuicio de las reglas establecidas en el
C.O.T. (artículo 395)

Organización.

Habrá para cada comuna o agrupación de comunas los


procuradores del número que el Presidente de la República determine,
previo informe de la Corte de Apelaciones respectiva. (artículo 394,
inciso 2º).

Importancia.
243

La importancia de estos auxiliares estriba precisamente en que,


según dispone el artículo 398, ante la Corte Suprema sólo se puede
comparecer representado por abogado o por un procurador del número,
y ante las Cortes de Apelaciones personalmente por abogado, o
representado por un procurador del número.

El litigante declarado rebelde sólo podrá comparecer, ante estos


últimos tribunales, representado por abogado habilitado o por el
procurador del número.

En estos casos es "necesaria" la comparecencia por medio de un


procurador del número; pero no habría inconveniente para dar poder
"voluntario" a un procurador del número ante tribunales inferiores.

El artículo 398 se presta a críticas por variadas razones: a) se


dice que no se percibe ninguna razón valedera para dar el monopolio de
la representación ante los tribunales señalados a estos funcionarios,
excluyendo a los abogados, en circunstancias que el profesional
abogado es, por esencia, un representante para juicio, en concepto del
propio legislador (artículo 520 del C.O.T.), máxime si se recuerdan los
preceptos de los arts. 527 y 528 del mismo Código, y 40 y 41 de la Ley
Orgánica del Colegio de Abogados, de los cuales fluye que la misión
fundamental del abogado ante los tribunales es la defensa de los
derechos de su cliente, para lo cual debe asumir su representación. de
allí que se diga con propiedad que "el abogado conduce poder y
representación";

Obligaciones y deberes.

Están señaladas en el artículo 397 del C.O.T. De su texto fluye


que la primera y principal obligación de los procuradores del número es
la recta ejecución de su mandato, en conformidad a las disposiciones
generales del Código Civil y principalmente a lo dispuesto en su artículo
2134.

Además el procurador del número tiene las siguientes


obligaciones específicas:

1º) Dar los avisos convenientes sobre el estado de los asuntos


que tuviere a su cargo, o sobre las providencias y resoluciones que en
ellos se libraren, a los abogados a quienes estuviere encomendada la
defensa de los mismos asuntos; y
244

2º) Servir gratuitamente a los pobres con arreglo a lo dispuesto


por el artículo 595, es decir, a las personas que gozan de privilegio de
pobreza.

(VII) Los Notarios.

(1) Generalidades.

Están tratados en el párrafo 7 del Título XI, arts. 399 a 445,


inclusive.

Dentro de los auxiliares son los que revisten mayor importancia


práctica. En el Código Civil se les denomina "escribanos". Estos
funcionarios desempeñaban funciones que hoy en día corresponden a
los notarios, pero tenían también otras propias de los secretarios e
incluso de los archiveros.

(2) Concepto.

Artículo 399 C.O.T.: "Los notarios son ministros de fe pública


encargados de redactar, autorizar y guardar en su archivo los
instrumentos que ante ellos se otorgaren, de dar a las partes
interesadas los testimonios que pidieren y de practicar las demás
diligencias que la ley les encomiende."

Los notarios, al igual que los demás auxiliares, son ministros de


fe, difieren en que los notarios son ministros de fe para todos los actos
en que fueren requeridos y que no estén expresamente entregados a
otros funcionarios. Es decir, es el ministro de fe por excelencia, el mayor
ministro de fe de entre los ministros de fe.

(3) Organización.

El artículo 400 dispone que en cada comuna o agrupación de


comunas que constituya territorio jurisdiccional de jueces de letras
habrá, por lo menos, un Notario. A continuación señala los requisitos
para la creación de nuevas Notarías los territorios jurisdiccionales
formados por agrupación de comunas. Tales requisitos son: a) que lo
determine el Presidente de la República; b) que se proceda previo
informe favorable de la respectiva Corte de Apelaciones; c) que se
proceda tomando en consideración las necesidades del servicio público,
y d) que se proceda considerando la población de la respectiva comuna.
245

En seguida, la ley determina la competencia territorial de los


notarios, diciendo que "ningún notario podrá ejercer funciones de tal
fuera de su respectivo territorio.

Para subsanar, a lo menos en parte, las dificultades que puedan


presentarse por falta de notario tanto dentro como fuera del territorio de
la República, nuestro sistema jurídico otorga a otros funcionarios
algunas de las atribuciones propias de los notarios o escribanos. Así, de
acuerdo con el Reglamento Consular, los cónsules chilenos en el
extranjero tienen facultades para los efectos de que ante ellos se
otorguen mandatos o poderes, con igual eficacia que si se otorgaren por
escritura pública ante notario en Chile. A su vez, dentro del territorio de
la República, conforme al artículo 86 de la Ley de Registro Civil, "los
Oficiales del registro Civil de las comunas que no sean asiento de un
notario, deberán, además llevar registros públicos para los efectos de
autorizar testamentos abiertos, poderes judiciales, inventarios solemnes,
escrituras de reconocimiento o de legitimación de hijos y demás
instrumentos que las leyes les encomienden".

(4) Funciones:

a) redactar; b) autorizar; c) guardar en sus archivos los


instrumentos que ante ellos se otorgaren; d) dar a las partes interesadas
los testimonios que soliciten, es decir, dar copias o certificados de esos
documentos; y e) practicar todas las diligencias que la ley les
encomiende.

Las demás funciones las señala el C.O.T. en su artículo 401;


algunas son de gran importancia y otras de rango menor. Señalaremos
las demás relevantes:

1º) La señalada por el Nº 1º del 401 que expresa: "Extender los


instrumentos públicos con arreglo a las instrucciones que, de palabra o
por escrito les dieren las partes otorgantes."

Dentro de los instrumentos públicos, tienen fundamental


importancia las escrituras públicas. El artículo 1699 del Código Civil
define lo que se entiende por instrumento público y por escritura pública
diciendo: "Instrumento público o auténtico es el autorizado con las
solemnidades legales por el competente funcionario".

Otorgado ante escribano e incorporado en un protocolo o registro


público, se llama escritura pública. "
246

Por su parte, el C.O.T. en su artículo 403 también define lo que se


entiende por escritura pública, en términos semejantes, al expresar:

"Escritura pública es el instrumento público o auténtico otorgado


con las solemnidades que fija esta ley, por el competente notario, e
incorporado en su protocolo o registro público. "

El concepto del C.O.T. tiene un error al decir "por el competente


notario", debió decir "ante el competente.....", ya que el notario autoriza
la escritura, no la otorga.

En la práctica el notario no redacta, sino que lo hacen las partes o


sus abogados. El notario se limita a autorizar las instrucciones escritas
que los interesados le dan.

Dentro de las escrituras públicas debemos distinguir "la matriz" de


las "copias", y dentro de estas últimas, las primeras copias u "originales"
y las segundas copias o "traslados".

La matriz es la escritura incorporada en el protocolo del notario o


archivero. Las copias son las únicas que tienen mérito ejecutivo.

2º) El número 2º del 401 señala otra función importante de los


notarios, cual es la de levantar inventarios solemnes.

Elementalmente, el inventario consiste en una enumeración de un


conjunto de bienes identificables; este inventario puede ser un simple
documento privado firmado por las partes, o puede ser solemne, si se
hace previo decreto judicial, por el funcionario competente y cumpliendo
con los demás requisitos que señala la ley (artículo 858 C.P.C.)

El funcionario competente es, precisamente un notario. Debe


otorgarse, además, ante dos testigos. Sin embargo, con autorización del
tribunal podrá hacer las veces de notario otro ministro de fe. El
inventario solemne, por las formalidades que la ley exige para su
otorgamiento, constituye instrumento público y presenta todas las
ventajas de tal, principalmente en lo que se refiere a su mérito o valor
probatorio.

3º) También es función de los notarios practicar el protesto de


letras de cambio (artículo 401, Nº 3º). En cuanto a los requisitos del
protesto y a sus efectos jurídicos, nos remitimos a lo dispuesto en la ley
de letras de cambio y pagarés. Elementalmente, digamos, sin embargo,
que si una letra de cambio no es aceptada, puede protestarse por falta
247

de aceptación, y una vez aceptada, si no es pagada a su vencimiento,


puede ser protestada por falta de pago. El protesto de la letra tiene por
objeto, precisamente, dejar establecido en forma fehaciente la falta de
aceptación o de pago, en su caso.

Por lo que hace a otras funciones de los notarios, referentes a


ciertas notificaciones, a la custodia de los documentos que ante ellos se
otorgan y, en general, a actuaciones que deben practicar como ministros
de feo, nos remitimos a lo que al respecto se expresa en el artículo 401
del C.O.T.

Protocolización:

Consiste en agregar un documento al final del registro de un


notario, a pedido de parte interesada.

El documento que se protocoliza puede ser público o privado,


puesto que la ley no distingue. Tratándose de documentos privados,
conforme a los arts. 1703 del Código Civil y 419 del C.O.T., ellos
adquieren fecha cierta, respecto de terceros, desde su protocolización.
En efecto, dicho artículo 419 dispone que "la fecha de un instrumento
privado se contará respecto de terceros desde su protocolización con
arreglo al presente Código".

Otra ventaja que ofrece la protocolización es la siguiente: ciertos


documentos, que se mencionan en el artículo 420 C.O.T., adquieren el
valor de instrumentos públicos. La ley dice que "una vez protocolizados
valdrán como instrumentos públicos...." (ciertos testamentos, protestos,
actas de ofertas de pago y, por último, ciertos documentos otorgados en
el extranjero).

El inciso 2º del artículo 415 dispone: "para que la protocolización


surta efecto legal, deberá dejarse constancia en el registro, del día en
que se efectúe, con un certificado firmado por los solicitantes, en que se
especifiquen el contenido del documento....., con sus indicaciones más
esenciales para individualizarlo, y número de páginas y fecha,
certificación que suscribirán también el notario y testigos".

En general, el procedimiento es el siguiente: se le da un número


al documento, para agregarlo por orden numérico al final del registro
respectivo; en el protocolo del día en que la actuación se realice se
insertan los datos de la persona que pide la protocolización y los datos
del documento mismo. Este es el certificado de protocolización. Al darse
a los interesados copias de la protocolización, se otorga copia del
respectivo documento y del certificado de protocolización.
248

(VIII) Los Conservadores.

Concepto:

El artículo 446 del C.O.T. explica que los Conservadores son


"ministros de fe encargados de los registros conservatorios de bienes
raíces, de comercio, de minas, de accionistas de sociedades
propiamente mineras, de asociaciones de canalistas, de prenda agraria
de prenda industrial, de especial de prenda y demás que les
encomienden las leyes".

Los Conservadores se encuentran jurídicamente vinculados a los


notarios en su organización y atribuciones. Tanto ello es así que el
artículo 452 C.O.T. dispone: "Se extiende a los conservadores, en
cuanto es adaptable a ellos, todo lo dicho en este Código respecto de
los notarios".

Organización:

"Habrá un Conservador en cada comuna o agrupación de comunas que


constituye el territorio jurisdiccional de juzgado de letras.

Situación especial de ciertas comunas.

En Valparaíso habrá un Conservador, para las comunas de


Valparaíso y Juan Fernández y otra para Viña del Mar. (artículo 447).

En Santiago el Registro Conservatorio de Bienes Raíces


constituirá un solo oficio servido por tres funcionarios:

a) Uno, el Conservador del registro de propiedad, encargado de:


I. - Registro de Propiedades; II: - Repertorio; III. - Registro de Comercio;
IV. - Registro de Prenda Industrial; V. - Registro de Prenda Agraria, y VI.
- Registro de Asociaciones de Canalistas.

b) Dos, el Conservador de Hipotecas, encargado del Registro de


Hipotecas y Gravámenes, y

c) Tres, el Conservador del Registro de Interdicciones y


Prohibiciones de enajenar, encargado del Registro del mismo nombre y,
además, del Registro Especial de Prenda.
249

El Conservador del registro de Propiedad - la ley dice


"conservador encargado del repertorio"- es quien atiende al público y
distribuye el trabajo entre las secciones que correspondan (artículo 451
C.O.T.). Sin embargo, las funciones que las leyes electorales y de
Registro Civil encomienden a los conservadores de bienes raíces,
incumben en Santiago al Conservador del registro de Hipotecas.

Si faltare o se inhabilitare alguno de los mencionados


funcionarios, será reemplazado por los otros conservadores conforme al
orden de antigüedad (artículo 452 inciso 2º).

Sobre los libros y registros aludidos en las disposiciones legales


citadas, véanse los títulos III y IV del reglamento del Conservador de
Bienes Raíces, de 24 de junio de 1857, que se inserta en el Apéndice
del Código Civil. Véase, además, sobre la organización del Conservador
de Bienes Raíces de Santiago, el D. F. L. 247, de 20 de mayo de 1931,
que se inserta en el mismo apéndice.

Funciones:

Llevar ciertos libros, principalmente, registros, que la ley les


encarga. En seguida, les corresponde practicar las inscripciones,
anotaciones y subinscripciones en los respectivos libros. Y, por último,
deben otorgar copias o certificados "acerca de lo que consta o no consta
de sus registros" (artículo 50 del citado Reglamento de 24 de junio de
1957).

IX. - Los Archiveros.

Concepto:

El artículo 453 se refiere a ellos diciendo que "son ministros de fe


pública encargados de la custodia de los documentos expresados en el
artículo 455 de este Código y de dar a las partes interesadas los
testimonios que de ellos pidieren".

Organización:

Habrá archivero en las comunas asiento de Corte de Apelaciones


de y en los demás que determine el Presidente de la República con
previo informe de la respectiva Corte de Apelaciones.
250

Tendrán como territorio jurisdiccional el que corresponde a los


juzgados de letras de la respectiva comuna.

Cuando el archivero estuviere implicado o se imposibilitare por


cualquier causa para el ejercicio de sus funciones, será reemplazado por
los notarios del departamento, conforme al orden de su antigüedad
(artículo 457 del C.O.T.)

Funciones:

1º) la custodia de los documentos que en seguida se expresan: a)


los procesos afinados que se hubieren tramitado ante los Tribunales de
Justicia que existan en el departamento; b) los procesos afinados que se
hubieren seguido dentro del departamento ante jueces árbitros; c) los
libros copiadores de sentencias de los tribunales expresados en la letra
a) y d) los protocolos de escrituras públicas otorgadas en el
departamento.

2º) Guardar los procesos, libros, protocolos y demás documentos,


sujetándose a las instrucciones que les dieren los Tribunales.

3º) Facilitar al público el examen de los procesos, libros o


protocolos de su archivo.

4º) Dar a los interesados con arreglo a la ley, los testimonios que
pidieren de los documentos de su archivo.

5º) Formar y publicar los índices de los procesos y escrituras que


tuvieren en su archivo, conforme a las instrucciones de las respectivas
Cortes de Apelaciones.

(Arts. 455 y 456 del C.O.T.).

LOS ABOGADOS Y EL ORGANO JURISDICCIONAL

Concepto:

El C.O.T. dice que los abogados son personas revestidas por la


autoridad competente de la facultad de defender ante los Tribunales de
Justicia los derechos de las partes litigantes.
251

Sin embargo, la profesión de abogado sobrepasa con mucho la


defensa en causa o proceso; lo anterior, sin perjuicio de reconocer que
su misión medular radica en la defensa de los derechos ante los
Tribunales, es su labor propia, fundamental y tradicional.

Naturaleza de su función.

No hay ninguna duda que el abogado es un particular, pero su


función es pública y de consiguiente es un auxiliar de la administración
de justicia, en un sentido lato.

Es en esta última dimensión, estrictamente procesal, de defensor


de intereses o derechos en causa, pleito o juicio, sin ninguna duda
donde más se acentúa el carácter público de su labor.

No obstante que el abogado ejerce una función pública, no es un


funcionario público; esto es así y hay muchas funciones públicas que se
encuentran servidas por particulares.

Contenido de la abogacía:

El abogado interviene en el Parlamento, creando la norma; en la


judicatura, aplicándola al caso concreto; en la asesoría, vinculando la ley
a las realidades cambiantes de la vida social; en la cátedra, enseñando
el derecho sistematizado; en los tribunales defendiendo e interpretando
el derecho, realizando una labor creativa y eminentemente social.

Requisitos para ser abogado:

El artículo 523 del C.O.T. establece los siguientes requisitos para


ser abogado:

1º) Tener veinte años de edad;

2º) Tener el título de licenciado en Ciencias Jurídicas otorgado


por una Universidad, en conformidad a la Ley;

3º) No haber sido condenado ni estar actualmente procesado por


delito que merezca pena corporal, salvo que se trate de delitos contra la
seguridad interior del Estado;

4º) Antecedentes de buena conducta; para tal efecto la Corte


Suprema podrá practicar las averiguaciones que estime necesarias
252

acerca de los antecedentes del postulante, y, con el mismo objeto,


pedirá informe al Colegio de Abogados respectivo;

5º) Haber servido a satisfacción una práctica profesional en la


Corporación de Asistencia Judicial.

Este último requisito no rige para los postulantes que sean


funcionarios o empleados del Poder Judicial o de los Tribunales del
Trabajo, que hayan desempeñado sus funciones durante cinco años.

¿Quién otorga el título de abogado?

Una vez que se ha acreditado por el postulante el cumplimiento


de todos los requisitos referidos en el párrafo anterior, el título es
otorgado por la Corte Suprema. Para estos efectos, el interesado debe
presentar una solicitud a nuestro más alto tribunal, formándose un
expediente al que se incorporan todos los antecedentes instrumentales
para comprobar los mencionados requisitos. Para acreditar la buena
conducta, aparte del necesario informe del Colegio de Abogados, debe
rendirse información sumaria de testigos.

El título de abogado lo otorga el estado por medio de la Corte


Suprema; en cambio, el grado de licenciado lo otorga la respectiva
universidad, por medio de la Facultad de Ciencias Jurídicas
correspondiente.

Una cosa es cumplir los requisitos para obtener el título de


abogado, y otra diferente es cumplir los requisitos para ejercer la
abogacía, y que son:

1) Ser chileno, sin perjuicio de lo que dispongan los tratados


internacionales vigentes (artículo 526 C.O.T.).

2) Pagar la respectiva patente (artículo 38 citado). El pago de la


patente es necesario aún para el desempeño de cargo, empleo o
función para el que las leyes requieran el título de abogado, con la sola
excepción de los del escalafón Judicial. Sin embargo, conforme al
artículo 47 de la Ley, durante el lapso de dos años, contado desde la
fecha de la recepción del título, los abogados quedan exentos de la
obligación de pagar patente. Igualmente, los abogados del Servicio de
Asistencia Judicial están exentos del pago de patente en los asuntos
cuya atención les encomiende dicho Servicio.

La patente se paga en la Tesorería Comunal respectiva.


253

El abogado que haya cumplido con los requisitos señalados,


puede ejercer su profesión en toda la República (artículo 39 de la Ley).
Las sanciones al ejercicio de la profesión sin el pago de la patente que
corresponda, se contienen en el artículo 48 de la Ley.

Responsabilidad del abogado:

a) Responsabilidad disciplinaria.

Esta especie de responsabilidad del abogado se puede, a su vez,


subdividir en dos categorías o clases, según la autoridad que la hace
efectiva: 1º) Responsabilidad ante el Colegio de Abogados y 2º)
Responsabilidad ante los Tribunales de Justicia.

Responsabilidad disciplinaria del abogado ante los Tribunales.

La hace efectiva el Tribunal frente al cual actúa el abogado.


Tiende a sancionar, especialmente, las faltas de respeto a los
funcionarios judiciales, las faltas de cortesía a los colegas, o las ofensas
a partes o personas que intervengan en el juicio por llamado de la
justicia (artículo 546 C.O.T.). Para la represión y castigo de tales faltas el
tribunal puede imponer medidas que van desde amonestación hasta
arresto y, aún, suspensión del ejercicio profesional. Mientras más alta
sea la jerarquía del tribunal, mayores son las atribuciones que al
respecto tiene (arts. 530, 531, 542 y 543 del C.O.T.).

b) Responsabilidad penal.

Tiene su origen en la actuación delictiva del abogado. El Código


Penal configura como "prevaricación" diferentes conductas de los
abogados.

"Art. 231. El abogado o procurador que con abuso malicioso de


su oficio, perjudicare a su cliente o descubriere sus secretos, será
castigado según la gravedad del perjuicio que causare, con la pena de
suspensión en su grado mínimo a inhabilitación especial perpetua para
el cargo o profesión y multa de...."

"Art. 232. El abogado que, teniendo la defensa actual de un pleito,


patrocinare a la vez a la parte contraria en el mismo negocio, sufrirá las
penas de inhabilitación especial perpetua para el ejercicio de la
profesión y multa de... "
254

En seguida, el mismo Código Penal, en el párrafo de la violación


de secreto, tipifica el siguiente delito:

"Art. 247. El empleado público que, sabiendo por razón de su


cargo los secretos de un particular, los descubriere con perjuicio de éste,
incurrirá en la penas de reclusión menor en sus grados mínimo a medio
y multa de...."

"Las mismas penas se aplicarán a los que, ejerciendo alguna de


las profesiones que requieren título, revelen los secretos que por razón
de ella se les hubieren confiado".

c) Responsabilidad civil.

La responsabilidad civil del abogado se rige por las reglas


generales de la responsabilidad contractual y extra- contractual, es
decir, dicha responsabilidad se hace efectiva por cualquier acto doloso o
culposo que cause daño, independientemente de que dicho acto sea o
no delito penal.

d) Responsabilidad profesional.

El D.L. 3621 de 7 de febrero de 1981 que fijó normas sobre


Colegios Profesionales establece que estos tendrán el carácter de
asociaciones gremiales y que no puede ser requisito para el ejercicio de
una profesión el estar afiliado a una Asociación y que toda persona
afectada por un acto desdoroso, abusivo o contrario a la ética, cometido
por un profesional en el ejercicio de su profesión podrá recurrir a los
tribunales de justicia en demanda de las sanciones que contemplen la
Ley Orgánica del Colegio respectivo o las normas de ética vigentes.

Por su parte, el Colegio de Abogados aprobó en sesión del


Consejo General el 28 de octubre de 1948 el Código de Etica
Profesional que de acuerdo con el Reglamento para la tramitación de
denuncias relacionadas con la conducta profesional de los asociados a
que aprobó el Colegio el 14 de marzo de 1984 sigue rigiendo hasta que
se dicte un nuevo Código de Etica.

Además, el Colegio contempla todo un sistema interno para


sancionar a sus asociados, ante lo que ellos llaman un Tribunal de honor
y se establece que puede el directorio solicitar a los Tribunales de
Justicia la medida de suspensión del ejercicio profesional o de
cancelación del título de los abogados y denuncia el ejercicio ilegal de la
profesión.
255

DERECHO PROCESAL FUNCIONAL

CAPITULO I EL PROCESO EN GENERAL:

1. Introducción.

Como se vio en su oportunidad, frente a un conflicto de intereses


de relevancia jurídica, a falta o ante la imposibilidad de un acuerdo entre
las partes, éstas deben recurrir ante un tercero imparcial, a fin de que
éste escuche sus pretensiones, reciba las pruebas que puedan aportar
en apoyo de sus alegaciones y resuelva en definitiva el conflicto a través
de la sentencia. Este tercero imparcial es el Juez, quien toma
conocimiento del asunto a través del proceso, el que concluye con la
sentencia que resuelve el conflicto.

2. Acepciones y sinónimos de la palabra proceso.

Esta palabra es utilizada en muchos casos, tanto por la ley como


por la jurisprudencia como sinónimo de otras que veremos a
continuación e igualmente existen otras palabras que se utilizan como
sinónimo de proceso.

a) Autos:

Esta palabra tiene tres acepciones diferentes:

- como sinónimo de expediente o materialidad del proceso; (el artículo


200 del C.P.C. habla de cuando los autos se remitan de un tribunal
de primera instancia a la Corte de Apelaciones, utilizando la
expresión autos como sinónimo de expediente;

- como uno de los tipos de resoluciones que contempla la ley; (el


artículo 158 del C.P.C. señala que "autos" es uno de los tipos de
resoluciones judiciales);

- como sinónimo de proceso (el artículo 92 del C.P.C. al tratar de la


acumulación de autos se está refiriendo a la acumulación de
procesos);
256

b) Expediente:

Es la materialidad del proceso, vale decir, el legajo que se va


formando con las diferentes actuaciones que se llevan a cabo en un
proceso; en muchos casos se emplea la palabra "proceso" para referirse
al expediente; así, como ejemplo podemos señalar el artículo 205 del
C.P.C. que al tratar del recurso de apelación dispone que si la Corte de
Apelaciones estima que éste es inadmisible, devolverá "el proceso" al
tribunal inferior, aludiendo a la devolución del expediente;

c) Litigio o litis:

Es el conflicto de intereses de relevancia jurídica que se trata de


resolver a través del proceso; también se utiliza muchas veces la
palabra litigio para referirse al proceso; así, por ejemplo, el artículo 1911
del Código Civil, al tratar de la cesión de derechos litigiosos dice que
existe este tipo de cesión cuando el objeto de ella es el evento incierto
de la "litis", para referirse al evento incierto del proceso;

d) Juicio:

Es la opinión o dictamen que debe emitir el juez a través de la


sentencia; se utiliza igualmente como sinónimo de proceso; así el
artículo 385 del C.P.C. al referirse a la confesión dispone que esta
diligencia podrá solicitarse en cualquier estado del "juicio"; además, la
palabra juicio en muchos casos se utiliza como sinónimo de
"procedimiento" y así el C.P.C. habla de "juicio ordinario", "juicio
sumario", etc. para aludir al procedimiento aplicable al proceso;

e) Pleito:

Es el conflicto o litigio; también se utiliza como sinónimo de


proceso; así el artículo 312 del C.P.C. alude a las acciones y
excepciones que sean el objeto fundamental del pleito;

f) Procedimiento:

Es la ritualidad conforme a la cual debe substanciarse un proceso


determinado; así existe un procedimiento ordinario, procedimientos
especiales, procedimientos penales, etc.

3. - Definición:
257

a) Etimológica:

La palabra "proceso tiene su origen en las voces latinas "Por


cedere", que significan "avanzar hacia algo". Conforme a ello podemos
señalar que desde este punto de vista proceso es "el avance de algo
hacia un fin determinado".

b) Definición de proceso judicial:

Tanto en la doctrina nacional como en la extranjera existen


numerosas definiciones de proceso judicial. Para nosotros es: Un
conjunto sucesivo de actos, de las partes de un conflicto de relevancia
jurídica, de ciertos terceros y del tribunal, desarrollados en forma
progresiva ante este último, de acuerdo con las normas de
procedimiento que la ley en cada caso señala, a través del cual el Juez
desempeña la función jurisdiccional que le ha encomendado el Estado,
cuyo ejercicio normalmente concluye con la dictación de la sentencia
definitiva, en la cual éste consigna la solución del asunto controvertido.

4. - Naturaleza jurídica del proceso:

Para determinar la naturaleza jurídica de este conjunto sucesivo


de actos, los tratadistas del Derecho Procesal ha elaborado numerosas
teorías, de las cuales sólo estudiaremos las más importantes en forma
general:

A) TEORIA DEL CONTRATO:

Esta teoría se funda en los principios filosóficos de Rousseau


relativos al contrato social, ya que se estima que la sujeción de la
voluntad individual a la autoridad dentro del proceso tiene su origen en
un contrato.

Esta teoría, elaborada por los procesalistas franceses, no estima


que el proceso mismo sea un contrato celebrado entre las partes, sino
que han señalado que el fundamento de la obligatoriedad de las
sentencias judiciales dictadas en los procesos tendría su origen en un
contrato celebrado por las partes y que el proceso y la sentencia misma
sería la forma como se cumpliría ese contrato.

El supuesto de esta teoría, en cuanto a que existiría un acuerdo


de voluntades entre las partes de someter un conflicto de relevancia
jurídica al conocimiento de un tribunal para que éste resuelva a través
del proceso dicha contienda es falso y sólo podría tener aplicación
258

tratándose de asuntos sometidos voluntariamente a arbitraje, toda vez


que la ley impone al demandado en los juicios civiles y al querellado o
inculpado en los procesos penales, la obligación de someterse al
proceso iniciado por la demanda en el primer tipo de asuntos o por la
querella, denuncia o actuación de oficio del tribunal, en los procesos
penales, radicando o teniendo su origen la autoridad del juez, así como
la obligatoriedad de la sentencia que pronuncie en la ley.

B) TEORIA DEL CUASICONTRATO:

Esta teoría es igualmente de carácter civilista y mediante ella


también se pretende explicar el origen del carácter obligatorio del
proceso y no precisamente la naturaleza jurídica de éste, buscándose
en este caso como fuente de la obligación el cuasicontrato, es decir, un
hecho jurídico unilateral, voluntario, lícito, que genera obligaciones.

El demandante llevaría a cabo un hecho jurídico lícito no


convencional al recurrir ante un tribunal presentando su demanda y el
demandado, al concurrir al juicio, igualmente realiza un hecho jurídico,
lícito y no convencional que genera a su respecto un cuasicontrato y,
consiguientemente, la obligación de aceptar el proceso judicial y la
sentencia que se dicte.

Es decir, conforme a esta teoría, si bien no existe un acuerdo de


voluntades, existen declaraciones individuales de voluntad consistentes
en concurrir ante el tribunal.

Esta teoría adolece de los defectos inherentes al carácter civilista


de la misma, no pudiendo explicar en forma clara, al igual que la teoría
del contrato, el fundamento de la obligación respecto del demandado
rebelde, así como la de los sometidos a proceso penal.

C) TEORIA DE LA RELACION JURIDICA PROCESAL:

Esta teoría fue formulada inicialmente el año 1868 por el jurista


alemán Oskar von Bülow en su obra titulada "Teoría de las excepciones
dilatorias y los presupuestos procesales", la que posteriormente fue
complementada por otros autores, principalmente Hellwig, Kohler y
Wach.

Von Bülow señaló que el proceso no es una relación jurídica que tenga
su origen en alguna de las fuentes de las obligaciones del derecho
privado, sino que, por el contrario, es una relación o vinculación jurídica
entre las partes y el juez, establecida por la ley y regulada por el
259

derecho público, emanando consiguientemente el carácter obligatorio


del proceso y de la sentencia no de un contrato o cuasicontrato, sino
que del derecho público que lo establece de ese modo.

La teoría en referencia a la época en que fue formulada, en que el


derecho procesal se encontraba fundado en principios de derecho
privado, vino a constituir una innovación trascendental y a partir de ella
se va a producir la independencia del derecho procesal.

Como von Bülow no precisó cuáles eran y entre quiénes se


originaban los derechos y deberes en la relación jurídica procesal,
nuevos autores fueron complementando la teoría; así, en primer término
fue Hellwig quien sostuvo que los derechos y deberes existen
únicamente entre cada una de las partes individualmente consideradas y
el juez, no existiendo derechos ni deberes entre las partes mismas, las
que se vinculan entre si a través del juez.

Posteriormente Kohler señaló que la relación procesal surge entre


las partes únicamente, concibiéndola como vínculos recíprocos entre
demandante y demandado.

Por último, Wach, combinando las dos posiciones anteriores,


señala que la relación jurídica procesal es un conjunto de derechos y
deberes del juez frente a las partes de resolver las cuestiones
necesarias para el progreso del juicio y de sentencia, de las partes entre
si de comparecer, de ejercer sus facultades, etc. y de éstas con el juez,
de acatar las resoluciones de éste.

Es esta última concepción la que, con algunas modificaciones ha


sido aceptada universalmente.

Características de la relación jurídica procesal:

(1) Es de carácter tripartita:

Es decir, los vínculos existen entre el juez y cada una de las


partes y entre estas últimas entre si;

(2) Crea derechos y obligaciones:

Como se señaló, el juez debe dictar las resoluciones


correspondientes y las partes deben comparecer, ejercer sus facultades
y acatar sus resoluciones.
260

(3) Es de derecho público:

El Juez ejercer una función pública, a través de las instituciones


establecidas por el Estado para la solución de los conflictos;

(4) Es autónoma:

Existe en forma independiente de la relación jurídica sustancial,


ya que se rige por leyes propias, sin perjuicio de no olvidar que su
finalidad es la de resolver conflictos de derechos sustantivo;

(5) Es compleja:

Comprende un conjunto de derechos y deberes de los diferentes


sujetos del proceso;

(6) Es unitaria:

Las diferentes relaciones recíprocas que se forman entre los


sujetos se encuentran entrelazadas y encaminadas a un fin común que
es la solución de la controversia;

(7) Es dinámica y continua:

Porque se desarrolla en forma sucesiva y progresiva hasta llegar


a la sentencia.

D) TEORIA DE LA SITUACION JURIDICA PROCESAL:

Esta teoría fue elaborada por el jurista alemán James


Goldschmidt. Este autor señala que no es efectivo que exista la relación
jurídica tripartita a que se refiere la teoría de la relación jurídica procesal
de la cual nacerían derechos y obligaciones recíprocas entre el juez y
las partes (es decir el conjunto de derechos y deberes del Juez frente a
las partes de resolver las cuestiones necesarias para el progreso del
juicio y de sentenciar, de las partes entre si de comparecer, ejercer sus
facultades, etc. y de éstas con el Juez de acatar las resoluciones de
éste) ello por las siguientes razones:

a) Por cuanto las obligaciones del juez de dar curso progresivo al


proceso y de sentenciar no emanan de una relación jurídica de éste con
las partes del juicio, sino que se funda en que éste ejerce una función
pública - la jurisdicción- ; el juez sólo cumple con las funciones que le
261

impone la ley, al igual como lo hace toda persona que desempeña una
función pública;

b) Las partes deben acatar las resoluciones del juez no porque


exista entre ellas y éste algún vínculo jurídico del cual nazca esa
obligación, sino que porque la ley así lo dispone;

c) Tampoco existe una relación jurídica entre las partes de la cual


surjan derechos y obligaciones recíprocas;

Señala este autor que cuando se inicia un proceso, el


demandante no presenta su demanda a fin de que se dicte una
sentencia que resuelva el conflicto de relevancia jurídica, sino que lo
hace con la finalidad de obtener que se dicte una sentencia que le sea
favorable, es decir, que acoja su pretensión. Lo mismo cabe señalar
respecto del demandado, quien al contestar la demanda lo hace con la
finalidad de que se acoja su pretensión en orden a que esa demanda
sea rechazada.

Para obtener esta sentencia favorable, cada parte tiene


expectativas, posibilidades y cargas:

Por expectativas entiende las esperanzas de cada una de las


partes de obtener ventajas procesales frente al contrincante, sin
necesidad de realizar alguna actuación, como por ejemplo la expectativa
de que esa contraparte no se defienda convenientemente, que no haga
uso oportuno de los recursos legales, que no aporte las pruebas
pertinentes, etc.

Por posibilidades alude a las esperanza de cada parte de obtener


ventajas sobre la otra por realizar convenientemente un acto procesal
propio; así el demandante debe fundar correctamente sus pretensiones
y el demandado oponer y alegar las excepciones o defensas adecuadas;

Por cargas: considera todas aquellas actuaciones que las partes


deben llevar a cabo en su propio interés, a fin de evitar un perjuicio
procesal; así, el tener que contestar una demanda no es un obligación
del demandado, sino que una carga que pesa sobre él.

En síntesis Goldschmidt estima que en el proceso no existe una


relación jurídica entre las partes, sino que durante la secuela del mismo
ellas se encuentran en una situación jurídica o ubicación dentro del
proceso, la que va variando constantemente a través de las ventajas
que a una u otra se le presenten y a la actitud que ellas asumen. Existe
262

la posibilidad de obtener una sentencia favorable o no, según si la parte


libera o no convenientemente las cargas y según si aprovecha o no
convenientemente las circunstancias favorables.

Es decir, la situación jurídica es el estado de esperanza en que se


encuentra una persona de obtener la dictación de una sentencia
favorable.

Importancia de esta teoría:

La máxima contribución de esta teoría se encuentra en la


creación del concepto de carga procesal, lo que logra explicar
adecuadamente las actuaciones de las partes en el proceso,
desvinculándolas del concepto de obligación, el que presupone la
existencia de alguna sanción específica por su incumplimiento o la
posibilidad de exigir el cumplimiento forzado de la misma.

En esta forma, si el demandado no contesta la demanda, no


significa que no esté cumpliendo con alguna obligación que pesa sobre
él, sino que simplemente que no está evacuando una carga procesal, lo
que puede perjudicar su situación jurídica en el proceso.

Nota: La teoría de la relación jurídica procesal, complementada


por la de la situación jurídica en lo referente a la carga procesal es la
que se sostiene en la actualidad.

5. FINES DEL PROCESO:

Como señalamos al definir el proceso, el fin último de éste es el


de resolver una contienda de relevancia jurídica a través de la sentencia
definitiva con la cual éste concluye.

Aparte de este fin de carácter general, el proceso cumple además


los siguientes fines específicos:

a) Como garantía individual:

El proceso protege y defiende al individuo del abuso de autoridad


por parte del juez, de la prepotencia de los acreedores, de la venganza
de los afectados, así como de las argucias de los deudores.

El proceso como garantía individual favorece tanto a los


acreedores como a los deudores, a querellantes e inculpados, al
263

establecer los mecanismos necesarios para que cada uno de ellos


pueda hacer valer los derechos que cree que le asisten.

En materia penal tiene especial relevancia esta garantía en lo que


se refiere el inculpado o procesado, quien tiene el derecho
constitucionalmente consagrado a ser juzgado en un "debido proceso".

b) Como garantía de paz social:

La existencia del proceso judicial permite solucionar


pacíficamente las controversias de relevancia jurídica que surjan entre
los miembros de la sociedad; permite el afianzamiento de la paz social
en la vida en común.

c) Como instrumento:

Desde este punto de vista el proceso permite al juez tomar debido


conocimiento de las alegaciones de las partes, así como de las pruebas
en las cuales afirmen sus pretensiones, para poder en definitiva resolver
la contienda aplicando el derecho sustantivo.

6. LOS PRESUPUESTOS PROCESALES.

Como señalamos anteriormente, la teoría de los presupuestos


procesales fue elaborada por Oskar von Bülow en su obra "Teoría de las
excepciones dilatorias y presupuestos procesales, la que posteriormente
ha sido aceptada por la generalidad de la doctrina.

Por presupuestos procesales debemos entender todos aquellos


elementos que son indispensables tanto para la existencia del proceso
mismo, como para la validez de éste.

Acorde con lo expuesto, es necesario distinguir entre


presupuestos procesales de existencia y presupuestos procesales de
validez.

A) PRESUPUESTOS DE EXISTENCIA:

(1) Un órgano jurisdiccional:

Es decir, la existencia de un juez que se encuentre legalmente


instalado y habilitado para el ejercicio de la función jurisdiccional. A este
264

presupuesto ya nos hemos referido al tratar del Derecho Procesal


Orgánico.

(2) Un conflicto de relevancia jurídica:

Ella está constituida por las pretensiones del demandante


contenidas en su demanda y las del demandado formuladas en su
contestación;

(3) Existencia física o legal de las partes:

El conflicto necesariamente debe producirse entre partes; La


ausencia de cualquiera de los tres presupuestos procesales antes
señalados trae aparejada la inexistencia del proceso, con todas las
consecuencias que ello trae consigo, en especial la que todas las
actuaciones realizadas en el proceso, así como la sentencia misma,
carecerán de valor.

Nuestra legislación no contempla en forma específica la manera


de reclamar la inexistencia, pero la jurisprudencia ha señalado que ello
debe hacerse por vía de la excepción perentoria, es decir, de aquella
defensa que ataca el fondo de la pretensión del demandante; ello debe
efectuarse cuando la persona que ganó un proceso que adolezca de
uno de estos vicios quiera obtener el cumplimiento de lo resuelto en
dicho proceso.

B) PRESUPUESTOS DE VALIDEZ:

(1) La existencia de un tribunal competente:

Es decir, el proceso debe haberse substanciado ante un tribunal


competente conforme a las normas que estudiamos anteriormente;

(2) La capacidad de las partes:

El juicio adolecerá de nulidad si el demandante o demandado


carecen de capacidad para comparecer en juicio;

(3) El cumplimiento de las formalidades legales:

Para que la relación procesal sea válida, es necesario que se


cumplan las formalidades que la ley en cada caso establece, conforme
al procedimiento aplicable según la naturaleza del asunto controvertido,
265

el que como vimos contempla una fase de discusión, una de prueba y


una de sentencia.

Si no se cumple con los presupuestos procesales de validez, la


ley contempla diferentes formas para subsanar los vicios, medios que
pueden ser ejercitados de oficio o a petición de parte.

Actuación de oficio:

El juez puede adoptar las siguientes medidas, según los casos:

(a) Puede no dar curso a la demanda que no contenga los


requisitos Establecidos en los tres primeros números del artículo 254 del
C.P.C., esto es, designación del tribunal ante el cual se presenta la
demanda e individualización del demandante y del demandado;

(b) Puede no dar curso a los escritos en los cuales no se haya


constituido patrocinio o no se haya constituido mandatario judicial, en
aquellos casos en que la ley así lo exige, conforme a los artículos 1 y 2
de la ley 18.120;

(c) El juez puede corregir los errores que observe en la


tramitación del juicio y tomar las medidas tendientes a evitar la nulidad
del procedimiento (artículo 84). Así, por ejemplo, si se ha seguido un
juicio adelante y el juez advierte que no se ha notificado legalmente
alguna resolución a una de las partes, de oficio puede retrotraer el
proceso al estado de practicarse esa notificación.

(d) El juez puede de oficio declarar su incompetencia absoluta


para conocer del asunto;

Actuación a petición de parte:

(a) Las incidencias de nulidad procesal: las partes en cualquier


momento pueden alegar la nulidad de actuaciones, con las limitaciones
que en cada caso establece la ley para evitar la mala fe (arts. 80, 83, 84
y 85) C.P.C.);

(b) Las excepciones dilatorias, que son aquellas defensas que


puede oponer el demandado y que miran a la corrección del
procedimiento y no al fondo de la acción deducida, como por ejemplo la
incompetencia, incapacidad de la parte, ineptitud del libelo, etc.
266

(c) las partes pueden deducir el recurso de casación en la forma,


cuando se ha omitido algún trámite que la ley señala como esencial o
por haberse incurrido en algún otro vicio específico (arts. 768 en relación
con arts. 789, 795 y 800 del C.P.C.).

I. LAS PARTES DEL PROCESO.

A) CUESTIONES GENERALES:

1. - Concepto:

Son los sujetos entre los cuales se produce la contienda o


conflicto de relevancia jurídica y son conocidas con el nombre de
demandante y demandado en el juicio civil y como querellante o
querellado o procesado en las causas criminales.

Como vimos al tratar de los presupuestos procesales, la


presencia física o legal de las partes es requisito de existencia del
proceso; por existencia física debemos entender el hecho de que las
partes se apersonen en el juicio y por existencia legal de ellas en el
proceso, el que al menos hayan sido notificadas de la existencia de la
demanda.

Por otra parte, la capacidad de las partes es requisito de validez


de la relación procesal.

2. - Clasificación:

Se distingue entre las partes directas del proceso o partes


propiamente tales y las indirectas o terceros.

A) Partes directas:

Son aquellas que inician la contienda, entablando la acción


correspondiente o que se ven obligadamente sometidas a la relación
procesal por haberse dirigido la acción en su contra o, por cuanto, por
expresa disposición de la ley deben asumir el papel de demandantes o
demandados, so pena de incurrir en las sanciones que ella misma
consagra.

Del concepto señalado se deduce que existen las siguientes


clases de partes directas:
267

a) El demandante y el querellante, que son aquellas personas


que al deducir su demanda o querella dan origen al proceso,
provocando el ejercicio de la jurisdicción de parte del tribunal;

b) El demandado y el querellado o procesado que son aquellos


en contra de quienes se deduce la acción y que para poder defender
convenientemente sus derechos tienen la carga de comparecer al
proceso;

c) El demandante forzado, que es aquella persona que, aun


cuando es titular de la acción que entabla el demandante propiamente
tal, no acciona voluntariamente, sino que debe comparecer por
solicitarlo el demandado dentro del plazo para contestar la demanda.

Por ejemplo, una persona que ha sido designada heredero por


testamento deduce acción de petición de herencia en contra de otra
persona, a la cual se le otorgó la posesión efectiva de la herencia
conforme a las reglas de la sucesión intestada. Si los herederos
designados en el testamento son varios, el demandado puede solicitar,
conforme al artículo 21 del C.P.C., que la demanda se ponga en
conocimiento de estos otros, a fin de que ellos adhieran o no a la
demanda, ya que de no ejercer el demandado este derecho,
posteriormente podría deducirse una nueva demanda en su contra por
los otros herederos, ya que el primer juicio no les afectaría por no haber
sido partes en él.

En este caso, si las personas adhieren a la demanda, se


transforman en partes directas; si dentro del plazo para contestar la
demanda señalan que no desean adherirse, caducan sus derechos; si
nada dicen, les afectará el resultado del proceso sin nueva citación; en
todo caso si no comparecen en ese momento, pueden hacerlo
posteriormente, durante la secuela del juicio, pero en ese caso deben
aceptar lo obrado.

d) El demandado forzado:

Es aquella persona que sin ser demandado directo se ve obligado


a comparecer en juicio a defender los derechos del demandado; el
ejemplo típico de este tipo de partes se encuentra en el procedimiento
de citación de evicción; cuando el comprador de una cosa es afectado
por una demanda que se interpone en su contra respecto de la cosa
vendida, tiene el derecho de solicitar se cite a la persona que le vendió
la especie, a fin de que ésta lo defienda, adquiriendo esta última el
carácter de demandado;
268

B) Partes indirectas o terceros: (arts. 22 a 24 C.P.C.)

Son aquellas personas que se presentan voluntariamente al proceso,


después de la iniciación de éste, por tener pretensiones en el mismo, lo
que pueden hacer presente en cualquier estado del juicio respetando lo
obrado. Estos terceros se verán afectados por las resoluciones que se
dicten en el proceso al igual como las partes principales.

La ley distingue tres clases de terceros:

a) Terceros coadyuvantes.

Son aquellos que tienen un interés directo en el resultado del


juicio, armónico con el de la parte demandante o de la demandada. Así,
por ejemplo, el acreedor de un demandante en un juicio reivindicatorio
puede tener interés directo en que éste gane el juicio, ya que de ese
modo dispondrá de más bienes en los cuales hacer efectivo su crédito.
Lo mismo sucede a la inversa, si al demandado quiere privársele de
algún bien sobre el cual un acreedor suyo puede hacer valer su
acreencia.

Existirá interés actual, siempre que se encuentre comprometido


un derecho y no una mera expectativa.

Para que una persona puede ser aceptada en un proceso en


calidad de tercero coadyuvante su petición en ese sentido deberá
tramitarse incidentalmente;

b) Terceros excluyentes.

Son aquellos que tienen derechos incompatibles con los del


demandante y demandado sobre la cosa litigiosa, como por ejemplo si él
sostiene ser dueño de la cosa que ha originado la acción reivindicatoria
deducida por el demandante contra el demandado.

c) Terceros independientes.

Son aquellas personas que tienen un interés en el asunto


independiente del que tiene el demandante y el demandado, pero no
incompatible, a quienes puede afectar el resultado del juicio; por ejemplo
en un juicio reivindicatorio el tercero alega que él tiene sobre la cosa el
derecho de usufructo.
269

3. - Pluralidad de partes:

La ley permite que haya pluralidad tanto de partes directas como


de indirectas, lo que se funda en razones de economía procesal y,
además en evitar la posibilidad de que se dicten sentencias
contradictorias.

(a) Pluralidad de partes directas:

El artículo 18 del C.P.C. señala que en un mismo juicio podrán


intervenir como demandantes o demandados varias personas en los
siguientes casos:

(1) Cuando varios demandantes deduzcan una misma acción:

Así, en el caso de que varias personas hayan sido instituidas


herederas en un testamento que no fue considerado al otorgarse la
posesión efectiva de la herencia a un tercero, todos esos herederos
testamentarios podrán deducir conjuntamente la acción respectiva en
contra del falso heredero.

(2) Cuando las acciones emanan de un mismo hecho:

Por ejemplo, se deduce una demanda de indemnización de


perjuicios causados a consecuencias de un choque automovilístico en
que falleció uno de los conductores, conjuntamente por los padres y por
la viuda, por el daño moral sufrido por cada uno de ellos, así como por el
propietario del vehículo que conducía el occiso, por el daño material
causado al automóvil;

(3) Siempre que se proceda por muchos o en contra de muchos,


en los casos que autoriza la ley:

Como ejemplo típico podemos señalar los casos de la solidaridad


activa y pasiva, en que los acreedores solidarios demandan al deudor o
un acreedor demanda a varios codeudores solidarios.

NORMAS APLICABLES EN CASO DE PLURALIDAD DE


PARTES:

A fin de evitar que los procesos se entraben debido a las


actuaciones de muchas partes en forma independiente, la ley ha
establecido las siguientes normas:
270

a) Sin son dos o más las partes que entablan demanda


deduciendo las mismas acciones, conforme al artículo 19 del C.P.C.
deberán obrar conjuntamente, designando a un procurador o apoderado
común que los represente. La misma norma se aplica al caso de que
sean varios los demandados y todos ellos opongan idénticas
excepciones o defensas. Lo anterior, salvo que exista incompatibilidad
de intereses (artículo 20 inciso 2).

b) Si las acciones de los demandantes o las excepciones de los


demandados son diferentes entre si, cada uno de ellos podrá actuar
separadamente, salvo que la ley señale expresamente lo contrario
(artículo 20 inciso 1);

c) En el caso de los demandantes forzados que adhieren a la


demanda, deberán designar procurador común con los demandantes
originales en el plazo que el tribunal señale (artículo 21);

d) Tratándose de terceros excluyentes y terceros independientes,


éstos deberán actuar por procurador común con el demandante o
demandado, según el caso, lo que en realidad constituye un absurdo,
dada la diferencia de intereses. La ley lo estableció de este modo
porque el legislador vio con malos ojos esta institución. En todo caso
debe tenerse presente que estos terceros podrán accionar en juicio
separado, lo que será lo normal, dadas las trabas indicadas.

e) Tratándose de terceros coadyuvantes, éstos para ser


aceptados como tales, deberán someter su petición a tramitación
incidental; es decir, se dará traslado y con lo que conteste la parte
resolverá el tribunal, a menos que sea necesario recibir a prueba
respecto del interés actual invocado por el tercero; una vez reconocido
como tal, deberán designar procurador común.

Sin perjuicio de lo antes señalado, de acuerdo con el artículo 16,


cualquiera de las partes representada por procurador común, que no se
conforme con las gestiones de éste, podrá efectuar separadamente las
alegaciones que estime pertinentes, pero sin entorpecer la marcha del
juicio y haciendo uso de los mismos plazos que el procurador común y
podrá interponer los recursos que estime pertinentes en contra de las
resoluciones que recaigan en sus presentaciones, así como respecto de
las sentencias interlocutorias y definitivas que se dicten.

B) LA CAPACIDAD DE LAS PARTES:

(I) Cuestiones generales:


271

1. Como señalamos al enunciar los presupuestos procesales, la


capacidad de las partes constituye un elemento o presupuesto de
validez de la relación procesal.

Los Códigos de Procedimiento no han señalado alguna definición


ni menos han reglamentado la capacidad de las partes en el proceso,
sino que se limitan a referirse a ella, dando por entendido que esta
capacidad es la jurídica, es decir, la aptitud legal para adquirir derechos
y obligaciones y ejercitarlos, regulada por el derecho civil.

En el Derecho Procesal se distingue entre capacidad para ser


parte en el proceso y capacidad para comparecer en juicio, recibiendo
esta última el nombre de capacidad procesal. La primera viene a ser la
capacidad de goce y la segunda la capacidad de ejercicio a que se
refiere la legislación civil.

2. Capacidad para ser parte:

Puede ser parte de un proceso toda persona natural o jurídica, así


como determinados entes de creación jurídica a los cuales la ley les
reconoce esta capacidad, como por ejemplo la herencia yacente.

En consecuencia, no podrá ser parte en un juicio un ser que no


sea persona, salvo los casos de excepción ya referidos y de este modo
no podrán ser parte los animales, las cosas, las asociaciones sin
personalidad jurídica.

3. Capacidad para comparecer en juicio o capacidad procesal.

Es la aptitud personal que la ley, exige de un sujeto para que éste


pueda comparecer en juicio como demandante, demandado o tercero y
viene a ser constitutiva de la capacidad de ejercicio en el ámbito
procesal.

Las personas que carezcan de capacidad procesal, sólo podrán


intervenir en un proceso a través de su correspondiente representante
legal. Así, los incapaces absolutos jamás podrán comparecer
validamente en juicio por si mismos, sino que deberán actuar a través de
su representante legal; lo mismo rige para los incapaces relativos,
cuando no cuentan con la autorización correspondiente o no actúen en
los casos en que la ley los autoriza y consiguientemente les otorga
capacidad, como los menores adultos, respecto de su peculio
profesional.
272

Tratándose de personas jurídicas, dada la naturaleza de las


mismas, las que obviamente no pueden comparecer por si mismas, el
artículo 8 del C.P.C. dispone que el gerente o administrador de ellas se
entenderá expresamente autorizado para litigar a su nombre.

NOTA: En todo caso, debe tenerse presente que la


capacidad procesal a que nos hemos referido, si bien es indispensable
para que una persona pueda actuar por si o en representación de otra
como parte de un proceso, ella no basta por si sola, toda vez que, por
norma general, deberá actuar patrocinada por un abogado habilitado
para el ejercicio de la profesión y además representada por alguna de
las personas a las cuales la ley autoriza para desempeñar las funciones
de procurador o mandatario judicial,, si la parte no reviste esas
calidades, como veremos a continuación.

(II) La comparecencia de las partes ante los tribunales:

Como señalamos precedentemente, no basta tener capacidad de


ejercicio para poder actuar ante los tribunales, sino que además se
requiere del "jus postulandi", que es la aptitud que la ley sólo reconoce a
aquellas personas a quienes estima capacitadas para actuar ante los
tribunales, tanto en asuntos contenciosos como no contenciosos. Así el
artículo 5. del C.P.C. señala que "toda persona que deba comparecer en
juicio a su propio nombre o como representante de otra, deberá hacerlo
en la forma que determine la ley".

La forma que determina le ley es la exigencia de la designación


de un abogado habilitado para el ejercicio de la profesión como
patrocinante, así como la designación de un mandatario judicial que
represente a la parte en el juicio; el nombramiento de apoderado puede
recaer sobre la misma persona del abogado patrocinante como sobre
alguna de las otras que señala la ley y que veremos más adelante.

Este jus postulandi tiene su razón de ser en que, para poder llevar
a cabo las diferentes actuaciones que requiere el proceso, así como
para poder fundar las partes convenientemente sus alegaciones
conforme a derecho, requieren de la intervención de personas que
tengan los conocimientos técnicos necesarios y puedan asesorar
convenientemente a las partes.

El jus postulandi comprende los dos aspectos señalados, los que


veremos en detalle a continuación:
273

EL PATROCINIO DE ABOGADO.

1. - Concepto:

Es un mandato por el cual la parte de un proceso o gestión no


contenciosa encomienda a un abogado habilitado para el ejercicio de la
profesión la defensa de sus pretensiones ante los tribunales de justicia.

Es decir, el abogado patrocinante será aquel profesional que


estudiará el asunto que interesa a la parte y planteará las alegaciones y
defensas que estime convenientes para las pretensiones de ese
mandante. El abogado patrocinante responde civil, penal y
disciplinariamente por las faltas en que incurra y además
pecuniariamente en algunos recursos.

2. - Obligación del patrocinio:

El artículo 1 de la ley 18.120 señala que "La primera presentación


de cada parte o interesado en asuntos contenciosos o no contenciosos
ante cualquier tribunal de la República, sea ordinario, arbitral o especial,
deberá ser patrocinada por un abogado habilitado para el ejercicio de la
profesión". Por abogado habilitado debe entenderse todo aquél que
además de tener el título correspondiente haya pagado la patente
municipal y no se encuentre suspendido del ejercicio profesional.

3. - Forma de constituir el patrocinio:

De acuerdo con el artículo 1 inciso 2° de la ley 18.120, el


patrocinio se constituye por el hecho de colocar un abogado su nombre,
apellidos y domicilio, así como su firma en el escrito correspondiente. En
la práctica en el escrito mismo se coloca un apartado denominado
"otrosí" en el que se expresa que se designa abogado patrocinante a tal
persona, la que firma la presentación junto con la parte.

Si bien la ley exige que el patrocinio se constituya en la primera


presentación que se efectúe, ello no significa que posteriormente la
parte no vaya a poder sustituirlo, ya que puede hacerlo en cualquier
momento presentando un nuevo escrito designando nuevo patrocinante.

En todo caso el patrocinio vigente servirá para todo el proceso,


salvo en los recursos de queja y casación en que se exige que
nuevamente se efectúe la designación de patrocinante de esos
recursos. En estos casos se puede designar nuevamente al mismo
patrocinante, porque lo que la ley desea este que éste acepte
274

expresamente el contenido del escrito respectivo, toda vez que si el


recurso es desestimado se establecen sanciones para el patrocinante.

Sanción.

En caso de que se omita la designación de abogado patrocinante,


el artículo 1 inciso 2° de la ley 18.120 señala como sanción que el
escrito se tendrá por no presentado para todos los efectos legales, lo
que constituye una drástica sanción, especialmente si se considera que
existen plazos para la presentación de los escritos. Además, en contra
de esta resolución que tiene por no presentado el escrito la ley señala
que no procederá recurso alguno.

4. - Conclusión del patrocinio:

Una vez constituido el patrocinio, éste durará para todo el


proceso, salvo que se produzca alguna de las siguientes circunstancias
que le ponen término:

a) Renuncia:

El abogado patrocinante tiene el derecho de renunciar a ese


patrocinio en cualquier momento; si se produce esa renuncia, para que
ella produzca sus efectos, es necesario que el abogado la ponga en
conocimiento de la parte mediante la correspondiente notificación y que
transcurra un plazo de quince días, si la parte es notificada en la
comuna asiento del tribunal, dieciocho si es notificada dentro del
territorio del tribunal pero fuera de la comuna asiento de éste o este
último plazo más el aumento que señala la tabla de emplazamiento si la
notificación se efectúa fuera del territorio jurisdiccional del tribunal;
mientras no se practique la notificación y no transcurra el plazo indicado
el abogado conserva la responsabilidad en la conducción del proceso,
salvo que la parte nombre antes a un reemplazante;

b) Revocación:

Si el patrocinio concluye por revocación, la designación del nuevo


patrocinante deberá efectuarse en el mismo escrito. La ley no exige que
la parte comunique previamente esta revocación al primer abogado,
pero por razones éticas un abogado antes de asumir un patrocinio en
estas condiciones debe conversar previamente con el otro, debiendo
especialmente preocuparse de que los honorarios de aquél.

c) Fallecimiento del patrocinante:


275

Si el patrocinio concluye por fallecimiento del abogado, la parte


deberá proceder a la designación de un reemplazante en la primera
presentación que efectúe ante el tribunal; si así no lo hace este nuevo
escrito se tendrá por no presentado para todos los efectos legales.

Además de los tres causales anteriores, cabe señalar que el


patrocinio concluye con la terminación del proceso.

5. - Funciones del abogado patrocinante:

Cuando un abogado asume sólo el patrocinio de un proceso y no


la representación de la parte, en términos generales le corresponde
llevar la defensa, pero los escritos mismos son presentados bajo la sola
firma del procurador o mandatario, quien es además la persona que
asiste a los comparendos y demás diligencias del proceso.

Por otro lado, ante las Cortes de Apelaciones y ante la Corte


Suprema los alegatos sólo pueden efectuarlos los abogados
patrocinante. Excepcionalmente se permite el alegato de los postulantes
al título de abogado que se encuentren haciendo la práctica
correspondiente pero sólo en causas patrocinadas por la Corporación de
Asistencia Judicial.

6. - Casos en que el patrocinante puede asumir la representación


de la parte:

Actualmente el artículo 1 inciso 3° de la ley 18.120 permite que el


abogado patrocinante asuma el carácter de representante o mandatario
judicial de la parte en cualquier trámite del juicio. Lo anterior debe
entenderse sin perjuicio de aquellos casos en los cuales la ley exige la
comparecencia personal de la parte misma y en aquellos en que la ley
expresamente dice que el trámite debe ser realizado por el apoderado.

7. - Excepciones a la obligatoriedad de patrocinio:

El artículo 2 incisos 9 y siguientes de la ley 18.120 establece los


siguientes casos de excepción:

a) En aquellos territorios jurisdiccionales en que el número de


abogados en ejercicio sea inferior a 4, lo que deberá ser determinada
por la Corte de Apelaciones respectiva;

b) Solicitudes de pedimentos mineros;


276

c) Juicios de Policía Local, salvo indemnizaciones por daños en


choque por monto superior a dos UTM;

d) Juzgados de menores;

e) Arbitros arbitradores;

f) Causas ante I. I., salvo que sean de cuantía superior a dos


UTM y se disponga el patrocinio de abogado por resolución fundada;

g) Contraloría;

h) Causas electorales;

i) Recursos de amparo y protección;

j) Denuncias criminales;

k) Solicitudes aisladas, como peticiones de certificados, de


copias, etc.

l) En aquellos casos en que el juez autorice a la parte para


defenderse personalmente atendida la cuantía y naturaleza del asunto,
sin perjuicio de poder exigirle patrocinio en cualquier momento.

EL MANDATO JUDICIAL

1. - Concepto:

Es un contrato por el cual una persona encarga a otra que la


represente ante los Tribunales de Justicia en algún proceso o gestión no
contenciosa.

2. - Características:

Como es constitutivo de un contrato de mandato, en términos


generales participa de las características del mandato civil, con las
siguientes particularidades o diferencias:
277

a) Debe extenderse en alguna de las formas precisas que señala


la ley (artículo 6. C.P.C. y 29 ley 18.092)

Estas formas son las siguientes:

(1) Por escritura pública:

Lo normal es que la escritura pública se otorgue ante un Notario;


sin embargo, como se vio en su oportunidad, estas escrituras
igualmente pueden otorgarse ante un Oficial del Registro Civil en
aquellas comunas que no sean asiento de Notario. Estos mandatos
otorgados por escritura pública pueden referirse a un proceso
determinado o en general a cualquier proceso actual o futuro;

(2) Mediante acta extendida ante un juez de letras o un árbitro:

Esta forma no es de mucha utilización ante los juzgados de letras;


sin embargo se utiliza en algunas ocasiones, como por ejemplo en
aquellos procedimientos en que la contestación de la demanda se
efectúa en un comparendo, caso en el cual muchas veces se otorga el
mandato en ese comparendo, de lo que queda constancia en el acta que
se levanta.

En los procedimientos arbitrales es más utilizado, especialmente


tratándose de juicios de partición, en los cuales normalmente en el
primer comparendo que se celebra se deja constancia de los mandatos
que otorgan las partes;

(3) Declaración escrita del mandante, autorizada por el secretario


del tribunal:

Es la forma que más se utiliza en la práctica y consiste en que en


un escrito la parte designa al mandatario (normalmente en un otrosí del
escrito de demanda o del de contestación), debiendo concurrir el
mandante y el mandatario ante el secretario a fin de que éste lo autorice,
lo que se cumple colocando este funcionario la frase "autorizo el poder",
la fecha y su firma.

(4) Endoso en cobranza de letras de cambio, pagarés y cheques:

El dueño de estos documentos puede endosarlos en favor de un


abogado habilitado para el ejercicio de la profesión colocando además la
frase "en comisión de cobranza" u otra similar, lo que implica constituir
en favor de ese abogado un mandato de carácter amplio. Se estableció
278

esta fórmula con la finalidad de evitar los problemas que se presentaban


antiguamente en que para facilitar la constitución del mandato se
efectuaba un endoso en blanco transfiriendo el dominio del documento,
lo que impedía que el aceptante de la letra o pagaré o el girador del
cheque no pudiera oponer las excepción de carácter personal que tenía
en contra del endosante. Si este endoso se efectúa en favor de una
persona que no sea abogado, el mandatario deberá efectuar las
designaciones legales.

Como particularidad de esta forma de endoso cabe señalar que


ella es aplicable incluso respecto de los documentos nominativos, los
que por esa circunstancia normalmente no son endosables.

b) Sólo puede otorgarse en favor de determinadas personas:


(artículo 2 de la ley 18.120)

Sólo puede designarse mandatario judicial a un abogado


habilitado para el ejercicio de la profesión, a un estudiante de 3., 4. o 5.
año de Derecho y a un Egresado hasta tres años de haber cursado el 5.
año; excepcionalmente puede constituirse en favor de egresados que
lleven ya más de tres años en esa calidad, cuando estén efectuando la
práctica ante una corporación de asistencia judicial, pero sólo para los
procesos que se refieren a esa práctica.

c) No concluye con la muerte del mandante.

El artículo 396 del C.O.T. así lo dispone.

d) El mandatario actúa siempre dentro del proceso en


representación de su mandante.

En el mandato civil la representación es sólo un elemento de la


naturaleza, por lo cual puede existir un mandatario sin representación,
que ejecute los encargos por cuenta propia; en el mandato judicial, en
cambio, siempre se realizan los actos en representación del mandante.

e) Sólo puede designarse un mandatario.

Esta característica se discute en la práctica, habida consideración


a que no existe disposición expresa al respecto; sin embargo, si
consideramos que cuando hay multiplicidad de demandantes o de
demandados, éstos deben designar un procurador común, es lógico que
si la parte es una sola designe un sólo procurador.
279

f) Sanción legal por omisión del mandato.

De acuerdo con el artículo 2 inciso 4° de la ley 18.120, si se


presenta un escrito sin haber constituido legalmente mandato, el tribunal
le dará a la parte un plazo de tres días para que cumpla con esa
obligación, plazo de carácter fatal; si la parte no cumple con esa
obligación dentro del plazo indicado, el escrito respectivo se tendrá por
no presentado, resolución que no es susceptible de recurso alguno.

En todo caso, en lo que se refiere al mandato judicial, existen los


mismos casos de excepción que vimos respecto de la obligación de
designar abogado patrocinante.

4. Comparecencia ante las Cortes de Apelaciones y ante la Corte


Suprema (artículo 398).

A diferencia de lo que ocurre ante los juzgados, en que puede


comparecer en representación de la parte alguna de las personas que
antes señalamos, ante la Corte de Apelaciones sólo puede comparecer
personalmente la parte o representada por abogado habilitado o por
procurador del número; por su parte, ante la Corte Suprema sólo se
puede comparecer representado por abogado habilitado o por
procurador del número.

5. Facultades que otorga el mandato judicial al apoderado o


procurador (artículo 7 C.P.C.).

Una vez constituido un mandatario en un proceso, éste pasa a


sustituir a la parte en las diferentes actuaciones, en forma tal que será a
él a quien habrá de notificar las resoluciones que se dicten, será él quien
deberá evacuar las diligencias procesales que correspondan; etc.; lo
anterior, salvo casos especiales en que la ley exige la comparecencia
personal de la parte misma, como por ejemplo para una diligencia de
absolución de posiciones (confesión) o en que se dispone que deba
notificarse personalmente a la parte y no a su apoderado, como sucede
en algunos casos en materia procesal penal.

El mandato judicial se encuentra consagrado en el artículo 7 del


Código de Procedimiento Civil, norma que establece tres tipos de
facultades que puede comprender dicho mandato: esenciales, de la
naturaleza y especiales.

a) Facultades esenciales.
280

El artículo 7 del C.P.C. en su inciso 1° dispone que, aun cuando


el mandato no exprese las facultades que se otorgan al mandatario, el
autorizará a éste para tomar parte en todas las actuaciones del juicio,
del mismo modo que podría hacerlo el poderdante, a menos que la ley
en forma expresa disponga lo contrario.

Si al otorgarse mandato judicial se elimina alguna de estas


facultades, dicha supresión carece de valor.

b) Facultades de la naturaleza.

Son aquellas que se entienden comprendidas en el mandato


judicial pero que pueden ser eliminadas mediante mención expresa al
respecto.

La única facultad de este tipo que contempla la ley es la de


delegar el mandato, en forma tal que si nada se dice, el mandatario
puede delegar este encargo en un tercero. En todo caso, al respecto es
necesario tener presente que la facultad de delegar el mandato sólo le
asiste al mandatario y no al delegado, en forma tal que no vale la
delegación del mandato delegado, toda vez que la ley no contempla esa
posibilidad.

c) Facultades especiales.

Conforme al artículo 7 inciso 2° del C.P.C., no se entenderán


concedidas al mandatario sin mención expresa las facultades de
desistirse en primera instancia de la acción deducida, aceptar la
demanda contraria, absolver posiciones; renunciar a los recursos o
plazos legales, transigir, comprometer; otorgar a los árbitros facultades
de arbitradores, aprobar convenios y percibir;

- Desistirse de la acción deducida: Significa desistirse de la


demanda, lo que trae aparejado la extinción de la acción, ya que no
podrá ser renovada en otro juicio;

- Aceptar la demanda contraria: Implica aceptar las pretensiones


de la demandante o no controvertirlas;

- Absolver posiciones: Es una diligencia que consiste en una


confesión provocada; cada una de las partes puede solicitar se cite
a la contraria a una audiencia determinada a fin de que conteste una
serie de preguntas que se acompañan en un sobre cerrado que sólo
puede ser abierto al momento de practicarse la diligencia; en este
281

caso, incluso cuando se otorguen las facultades al mandatario,


deberá notificarse previamente al mandante;

- Renunciar a los recursos y a los plazos legales: Aun cuando


la ley no lo señala en forma expresa, se entiende que este
prohibición de renunciar a los recursos (por ejemplo apelación) y
plazos legales para realizar diligencias se refiere a la renuncia
anticipada de los mismos y no implica que no puede dejar transcurrir
los plazos para deducir esos recursos procesales u otras
actuaciones sin deducirlos o realizar las actuaciones
correspondiente, ni tampoco que no puede desistirse de los recursos
una vez que los ha interpuesto;

- Transigir: Comprende celebrar una transacción propiamente


tal, como asimismo llegar a avenimiento o conciliación.

- Comprometer: significa celebrar "compromiso", es decir, someter


el asunto a arbitraje;

- Otorgar a los árbitros facultades de arbitradores;

- Aprobar convenios en materia de quiebras;

- Percibir: Es decir, facultar al mandatario para que el tribunal


gire a su nombre los cheques que correspondan a depósitos
efectuados a favor de la parte en la cuenta corriente del tribunal.

En el caso de que no se haya otorgado un mandato que


comprenda las facultades especiales referidas, para que el mandatario
pueda llevar a cabo alguna de ellas será menester que la parte firme con
él el escrito pertinente.

En la práctica el poder que comprende las facultades del inciso 2°


del artículo 7 del C.P.C. recibe el nombre de mandato o poder amplio y
se acostumbra constituirlo señalando "Designo mandatario judicial a xxx
con las facultades incluidas en ambos incisos del artículo 7° del C.P.C.;
esto se ha estimado bastante, habida consideración a que la ley se
presume conocida por todos.

6. - Extinción del mandato judicial:


282

De acuerdo con el artículo 10 del C.P.C., todo mandato


legalmente constituido conservará el carácter de tal, mientras en el
proceso no conste la extinción del mismo. De acuerdo con lo señalado
en cada caso será necesario dejar constancia en el proceso de las
causales de terminación del mandato en el proceso, bajo sanción de que
si así no se hace, se seguirá notificando las actuaciones que
corresponda al mandatario que aparece en el expediente, las que serán
válidas; lo anterior, salvo que la causa de la terminación del mandato
sea el fallecimiento del apoderado, toda vez que se estima que ese
hecho será público y notorio.

Los casos concretos de extinción del mandato judicial son los


siguientes:

a) Renuncia del mandatario:

Al igual que en el caso de la renuncia del patrocinio, el


mandatario se encuentra obligado a poner este hecho en conocimiento
de la parte mediante notificación judicial, en que se indicará el hecho de
la renuncia y, además, el estado en que se encuentra el proceso y
deberá esperar el plazo que la ley señala para contestar demandas
(término de emplazamiento) contado desde esa notificación para que
cese su responsabilidad en el juicio; lo anterior, a menos que la parte
designe antes a otro mandatario;

b) Revocación del mandato:

Ello puede efectuarse en forma expresa o en forma tácita


procediendo la parte simplemente a nombrar un nuevo mandatario;

c) Por cumplimiento de la finalidad del mandato:

Es decir, cuando termina el juicio para el cual fue designado;

d) Por fallecimiento del mandatario:

Como señalamos anteriormente, en este caso no será necesario


dejar constancia en el proceso de ese hecho habida consideración a que
se estima que se trata de un hecho público y notorio; sin embargo, la
contraparte deberá exigir que se designe nuevo mandatario, toda vez
que en caso contrario, todas las actuaciones que puedan practicarse en
relación con el fallecido serán nulas;
283

En caso de que fallezca la parte que actúe por si misma, ya sea


porque tiene alguna de las calidades que lo habilita para comparecer en
juicio o cuando se trata de alguno de los casos de excepción en que se
puede actuar sin mandatario, conforme a lo prevenido en el artículo 5
del C.P.C. se suspenderá el procedimiento y se pondrá el conocimiento
del juicio en conocimiento de los herederos, a fin de que éstos
comparezcan dentro del término de emplazamiento. En caso de que no
existan herederos que hayan aceptado la herencia, la contraparte podrá
exigirles que se pronuncien si aceptan o no esa herencia o pedir que la
herencia sea declarada yacente, caso en el cual deberá nombrarse
curador.

7. - Responsabilidad del procurador:

- Conforme al artículo 28 del C.P.C., el mandatario será


responsable frente a la contraparte de las costas procesales causadas
en el juicio, sin perjuicio de la responsabilidad de la parte misma;

- Los procuradores responden civil y criminalmente por sus


actuaciones; si ellos son abogados, responderán además
disciplinariamente, al igual que los procuradores del número.

8. - Excepciones a la obligatoriedad del mandato:

Son las mismas que las relativas al patrocinio.

9. - El mandatario o procurador común: (arts. 12 a 16 y 19 a 23


del C.P.C.);

A) Casos en que procede:

Cuando exista pluralidad de parte activa o pasiva de un proceso


la ley exige que se designe un procurador común; estos casos son los
siguientes:

a) Si son dos o más los demandantes y deducen idénticas


acciones;

b) Si son dos o más los demandados y oponen idénticas


excepciones o defensas;

c) En el caso de la intervención de partes indirectas o terceros,


sean éstos coadyuvantes, excluyentes o independientes, como vimos.
284

B) Forma como se efectúa el nombramiento:

- En primer término corresponde que el nombramiento sea


efectuado por las partes de común acuerdo dentro de un plazo
razonable que fijará el tribunal al efecto;

- Si siendo varias las partes que deben designar procurador


común y existe acuerdo al respecto de parte de la mayoría de ellas,
éstas podrán efectuar dicho nombramiento el que será obligatorio para
la minoría.

- Si las partes no designan procurador común, ello lo hará el


tribunal, pero esa designación sólo podrá recaer en un procurador del
número, o en alguna de las partes que haya concurrido;

C) Revocación del nombramiento:

Una vez designado un procurador común, esta designación sólo


podrá dejarse sin efecto por acuerdo unánime de los representados por
él o por resolución del tribunal a petición fundada de alguno de ellos y
siempre que existan motivos que lo justifiquen. En todo caso, la
revocación no producirá sus efectos mientras no se designe nuevo
procurador común.

D) Forma en que actúa el procurador común:

El procurador común deberá ajustarse a las instrucciones de las


partes que representa y, en su defecto o a falta de acuerdo entre ellas,
deberá resolver conforme a las normas que la y la equidad le señalen,
debiendo tener siempre en mira el fiel y expedito cumplimiento del
encargo.

E) Derechos de las partes:

Cualquiera de las partes que no se conforme con la forma de


actuar del procurador común podrá:

a) Efectuar las alegaciones y rendir las pruebas que estime


pertinentes, pero sin que con ello pueda entorpecer la marcha regular
del juicio, haciendo uso para ello de los mismos plazos que
correspondan al procurador común;

b) Podrá solicitar los plazos antes señalados y su ampliación;


285

c) Podrá deducir los recursos que estime convenientes, tanto


respecto de las resoluciones que recaigan en sus peticiones, como
respecto de cualquiera sentencia definitiva o interlocutoria que se dicte.

10. - Paralelo entre el patrocinio y el mandato:

a. - Ambos son contratos de mandato;

b. - La parte no requiere de patrocinio ni de mandato cuando ella


reúne los requisitos que la ley exige para el desempeño de los cargos de
abogado patrocinante o procurador;

c. - El patrocinio del abogado tiene por objeto preparar la defensa


de fondo del asunto; es decir, es el técnico en materia sustantiva; el
procurador, en cambio, es el técnico en procedimiento;

d. - Salvo los casos de excepción que vimos, el patrocinio y el


mandato son esenciales para que la parte pueda actuar en el proceso;

e. - El patrocinio sólo puede ser desempeñado por abogado


habilitado; el mandato, en cambio, puede recaer en un abogado, pero
también en un procurador del número, un estudiante de 3., 4. ó 5. año
de Derecho o egresado hasta tres años;

f. - El patrocinio se constituye simplemente colocándose el


nombre e individualización del abogado así como la firma de éste en el
escrito respectivo; el mandato, en cambio, debe constituirse en alguna
de las formas que vimos anteriormente;

g. - Si se presenta un escrito sin designar abogado patrocinante,


éste se tendrá por no presentado; si se presenta sin constituir mandato,
el tribunal dará a la parte un plazo fatal de tres días para cumplir con esa
obligación bajo apercibimiento de tener por no presentado el escrito;

h. - La responsabilidad del patrocinante se origina en la defensa y


puede ser de índole civil, penal y disciplinaria; la del procurador se
origina en la representación procesal y será de carácter civil; puede
también ser disciplinaria tratándose de procurador del número; además
responde de las costas procesales;

i. - Ni el patrocinio ni el mandato judicial cesan con la muerte del


mandante;
286

C) CASOS ESPECIALES DE REPRESENTACION JUDICIAL:

1. La agencia oficiosa (artículo 6 inciso 3 y 4 C.P.C.).

a. Concepto.

Es un cuasicontrato, en virtud del cual una persona determinada


comparece ante un tribunal asumiendo la representación de otra y
ofreciendo la ratificación posterior de lo actuado por el representado,
rindiendo una garantía para ello (esta garantía se denomina fianza de
rato).

Esta institución procede en aquellos casos en que, por cualquier


motivo una persona se encuentra ausente siendo indispensable su
comparecencia en un juicio en el que no ha designado mandatario. En
este caso un tercero puede realizar las actuaciones correspondientes en
su representación, pero ellas quedarán sujetas a la ratificación de la
parte misma.

b. Requisitos.

- El agente oficioso debe ser persona habilitada para comparecer


en juicio o, en caso contrario deberá designar un mandatario judicial;

- Deberá invocar causas calificadas que impidan comparecer a la


parte misma;

- Deberá ofrecer garantía de que lo obrado por él será ratificado


posteriormente por el representado; lo anterior, por cuanto si la parte no
ratifica lo obrado por el agente oficioso, todas las actuaciones
efectuadas por éste carecerán de valor y se hará efectiva la garantía
ofrecida;

- El tribunal para aceptar esta comparecencia oficiosa deberá


calificar previamente si ella se justifica o no, si la garantía ofrecida es o
no suficiente y deberá además fijar un plazo para la ratificación.

c. Efectos.

- Si se ratifica lo actuado dentro del plazo fijado, las gestiones


realizadas por el agente oficioso se tendrán como realizadas por la parte
misma;
287

- Si no se ratifica oportunamente lo obrado, todas esas


actuaciones carecerán de valor y el fiador deberá responder de los
perjuicios causados.

2. Representación de las personas jurídicas.

a) Personas jurídicas de derecho privado.

El artículo 8 del C.P.C. dispone que serán representadas por el


gerente o administrador, tratándose de sociedades y por el presidente
en el caso de las corporaciones o fundaciones. Esta disposición tiene
por objeto evitar todo tipo de problemas para aquellos casos en que los
contratos sociales o los estatutos correspondientes no establezcan la
persona que detenta esa representación judicial. Este representante de
la persona jurídica, si no inviste la calidad de abogado deberá
necesariamente designar patrocinante y procurador.

En todo caso, las atribuciones que otorga la ley a estos


representantes de las personas jurídicas no se refiere a las facultades
especiales del mandato.

b. Personas jurídicas de Derecho Público.

En este caso para los efectos de determinar la persona del


representante será necesario consultar en cada caso la ley que creó la
persona jurídica, la que va a señalar este punto; así, por ejemplo, al
Fisco lo representante el Consejo de Defensa del Estado; a las
Municipalidades los Alcaldes, etc.

3. Representación del ausente (arts. 11, 285, 844, 845y 846 del
C.P.C. y 367 del C.O.T.).

En este caso debemos distinguir las siguientes situaciones:

a) Se pretende demandar a una persona respecto de quien se


teme que se ausentará en breve.

En este caso la ley contempla una medida prejudicial, es decir,


una actuación antes del proceso mismo, en la cual se exigirá al futuro
demandado que designe un apoderado que lo represente para el caso
de que se ausente del país, bajo apercibimiento de que si así no lo hace,
se le designará un curador de bienes; (artículo 285 C.P.C.);
288

b) Se demanda a una persona que se encuentra en el extranjero:

Aquí es menester distinguir si esta persona dejó o no mandatario


con poder suficiente.

- Hay mandatario: en este caso este mandatario deberá asumir la


representación del mandante si es que tiene poder suficiente para ello;
si el mandatario no tiene poder suficiente, ya sea para contestar nuevas
demandas u otras actuaciones determinadas será necesario notificar
personalmente a la parte misma a través de un exhorto internacional,
siempre y cuando se sepa su domicilio; en caso contrario la
representación deberá ser asumida obligatoriamente por el Defensor
Público, que en este caso pasa a denominarse defensor de ausentes,
mientras el mandatario obtiene que le amplíen su poder o solicita la
designación de un curador de ausentes. (367 inciso 2. C.O.T. y 846
C.P.C.)

- No hay mandatario: en esta situación, si se conoce el domicilio


del demandado en el extranjero, se le notificará por medio de un exhorto
internacional (367 C.O.T.); si se desconoce su domicilio deberá
procederse a la designación de un curador de ausentes (473 y 844
C.P.C.)

4. - Terminación de la representación legal: (artículo 9 C.P.C.)

Este artículo se refiere al caso de que cese la representación


legal de una de las partes mismas del juicio, como por ejemplo la del
padre sobre el hijo menor que alcanza la mayoría de edad. En este
caso, la representación persistirá hasta que el representado comparezca
al juicio por si mismo o hasta que conste en el proceso el hecho de
haberse notificado a éste la cesación de la representación y el estado
del proceso.

II. - EL CONFLICTO DE INTERESES DE RELEVANCIA


JURIDICA:

Este es el tercer presupuesto procesal de existencia, después del


tribunal y de las partes. Es el conflicto de intereses de relevancia jurídica
que debe solucionar el juez en su sentencia.

Este conflicto de intereses está constituido por las pretensiones


de las partes, quienes las manifiestan en el proceso a través de la
289

acción que deduce el demandante ante el tribunal, con lo que provoca la


actividad del órgano jurisdiccional y vincula al demandado, el que por su
parte puede oponer las correspondientes excepciones y defensas.

A continuación nos referiremos a estos dos elementos: la acción y


la excepción.

(A) LA ACCION:

1. - Concepto:

Acción es el poder jurídico que asiste a todo sujeto de derecho de


recurrir a los tribunales de Justicia, en la forma que prescribe la ley, a fin
de provocar la actividad jurisdiccional de éstos a través del proceso,
para que en la sentencia definitiva resuelvan si la pretensión que ella
contiene debe ser o no acogida.

2. - Análisis del concepto:

(1) Poder jurídico de provocar el ejercicio de la actividad


jurisdiccional:

Es decir, la acción constituye el ejercicio del derecho que asiste a


todo sujeto de reclamar la intervención de un tribunal, a través de un
proceso;

(2) Debe ejercitarse en la forma que la ley prescribe:

Como es menester evitar el uso abusivo de la acción, la ley exige


la concurrencia de ciertas condiciones necesarias para que la acción
pueda provocar la actividad del órgano jurisdiccional y el nacimiento del
proceso; estos requisitos reciben el nombre de

Condiciones de ejercicio de la acción:

a) Que la pretensión que se invoque a través de la acción sea de


carácter jurídico; es decir, debe invocarse la existencia de algún derecho
que se estima amagado por la conducta de un tercero;

b) Que dicha pretensión sea invocada conforme a las normas que


señala la ley procesal, estableciendo el artículo 254 del C.P.C. que la
demanda deberá contener los siguientes requisitos:
290

1° Como el C.P.C. habla de "demanda", cabe concluir que la


acción debe formalizarse ante el tribunal a través de este acto jurídico
procesal, el que normalmente se materializa en un escrito;

2° En los números 1, 2 y 3 el artículo en referencia exige que se


individualice el tribunal ante el cual se deduce la demanda, así como la
individualización del demandante y del demandado;

3° Según lo disponen los números 4 y 5 del artículo en referencia,


la demanda deberá consignar la exposición clara de los hechos y de los
fundamentos de derecho en que se apoya, así como la enunciación
precisa y clara que debe consignarse en la conclusión, de las peticiones
concretas que se someten a la decisión del tribunal. Es decir, debe
invocarse una pretensión jurídica debidamente fundada.

Sanción:

Si al ejercitarse la acción se omite alguno de los requisitos


precedentemente indicados, normalmente la acción deducida no
provocará el nacimiento del proceso. Así, el juez de oficio puede no dar
curso a la demanda que no reúna alguno de los tres primeros requisitos
de esa disposición; por otra parte, el demandado podrá oponer la
excepción dilatoria de ineptitud del libelo, mediante la cual precisamente
se pide que el juicio no siga su curso mientras el demandante no cumpla
en su demanda con todos los requisitos indicados.

3. Su finalidad es la de que se resuelva la pretensión que ella


contiene:

La acción contiene la pretensión, vale decir, la materia que se


somete al conocimiento del tribunal, la que consiste en la afirmación de
un derecho que se señala tener y cuyo reconocimiento se solicita ante el
desconocimiento del mismo por un tercero.

Es decir, la acción es el continente y la pretensión el contenido.


Este contenido viene a ser el vínculo que une a la acción con el derecho
sustantivo cuyo reconocimiento se pretende.

Dicho en otra forma, la acción es el vehículo que lleva la


pretensión al conocimiento del tribunal, a fin de que éste puede
pronunciarse acerca de su procedencia o improcedencia.

Para que esta pretensión puede ser acogida por el tribunal es


menester que se cumplan ciertos requisitos denominados condiciones
291

de admisibilidad de la acción, frente a las condiciones de ejercicio de la


acción antes referidas, señalándose como tales las siguientes:

- Derecho a la acción:

Ello implica que durante la secuela del proceso la parte debe


acreditar que efectivamente le asiste el derecho que reclama; es decir,
debe acreditar que los fundamentos de su pretensión, contenidos en la
demanda, son efectivos y que dicha pretensión se encuentra amparada
por el derecho invocado;

- Calidad en la acción:

Significa que el demandante debe acreditar que es el titular del


derecho reclamado y que la persona en contra de quien se ha intentado
es aquella que lo ha desconocido;

- Interés en la acción:

Quien dedujo la acción debe acreditar que efectivamente tiene un


interés actual y jurídico en la pretensión, ya que los tribunales no son los
encargados de resolver cuestiones meramente teóricas.

3. Naturaleza jurídica de la acción:

A) TEORIA CLASICA:

De acuerdo con esta concepción, la violación de todo derecho


genera un nuevo derecho que tiene por virtud reparar o restablecer ese
derecho violado. Así, si se viola el derecho de dominio, por ejemplo,
nace la acción reivindicatoria encaminada a recuperarlo; por esto esta
doctrina sostiene que la acción es el derecho reclamado en juicio

La teoría clásica supone que la acción cuenta con cuatro


elementos:

a) Un derecho como fundamento u objeto de protección;

b) Un interés protegido por la ley;

c) Un titular del derecho;


292

d) La capacidad o aptitud procesal.

De lo anteriormente expuesto, conforme a esta doctrina, se


deducen las siguientes consecuencias:

- No hay acción si no hay derecho; sólo existiendo un derecho y


un acto violatorio del mismo es posible concebirse la existencia de la
acción;

- No hay derecho sin acción: en caso de que existiera un derecho


desprovisto de acción, sería un derecho ineficaz; así, carecería de
sentido la existencia del derecho de dominio, si su titular no tuviera
algún medio para defenderlo.

- La acción depende de la naturaleza del derecho: así, un


derecho personal origina una acción para ser ejercitada en contra de la
otra parte de la relación jurídica y un derecho real general una acción
respecto de todo aquél que desconozca o menoscabe ese derecho.

CRITICAS A LA TEORIA CLASICA:

a) No explica el motivo por el cual existen demandas infundadas


que dan lugar a procesos; en estos casos la pregunta es ¿qué dio lugar
al proceso?

b) Salvo la capacidad procesal, los elementos que esta teoría


indica como constitutivos de la acción no son condiciones para su
ejercicio, sino que presupuestos para la obtención de una sentencia
favorable, ya que puede suceder que la sentencia concluya que no
existe el derecho cuya pretensión se pretende, no el interés del que
deduce la acción ni la titularidad de la acción de parte del actor.

c) La posesión no es un derecho, sino que una situación jurídica


de hecho, no obstante lo cual existen las acciones posesorias
encaminadas a reclamar precisamente la posesión, a amparar al
poseedor.

d) Para el ejercicio de la acción no debe existir necesariamente la


violación de un derecho, ya que, por ejemplo, la acción encaminada a
que se declare la prescripción extintiva no supone que exista algún
derecho violado.

B) TEORIA PROCESALISTA DE LA ACCION (Teoría alemana)


293

Esta doctrina surgió a mediados del siglo pasado a


consecuencias de una polémica entre los tratadistas alemanes
Windscheid y Müther, respecto de la correspondencia que existiría entre
la acción del derecho romano y la pretensión, la que tuvo por objeto
demostrar que aun en aquella época mantenían su vigencia los
principios romanos. Posteriormente las bases de esta teoría han sido
perfeccionadas, surgiendo lasa teorías modernas.

En síntesis, la acción es un derecho autónomo del derecho


sustantivo o material, de carácter concreto, que exige como presupuesto
necesario la existencia de un derecho sustancial violado. Es decir, no es
el derecho mismo ejercido en el juicio, sino que un derecho
independiente que exige como presupuesto el derecho sustantivo
violado.

Se señala que de la violación de un derecho sustantivo surge


para el afectado la pretensión de ser reparado por parte de su
adversario. Puede que esa reparación se efectúe voluntariamente; si ello
no ocurre, el afectado puede solicitar la satisfacción de su pretensión por
la autoridad pública, recurriendo al efecto al tribunal respectivo. Cuando
el afectado realiza esta última conducta, está ejercitando la acción.

En otros términos, la acción es constitutiva de un derecho


subjetivo público que asiste al titular de un derecho sustantivo que ha
sufrido la violación de éste, el que consiste en la facultad de exigir de la
autoridad pública que intervenga prestándole su tutela jurídica y
satisfaciendo su pretensión afectada en orden a repararla.

El mérito que se conoce a esta teoría es el de haber separado el


derecho sustantivo del derecho adjetivo o procesal y de haber
consagrado además el carácter público de la acción, asignando al
Estado un carácter preponderante en la solución de las controversias.

Por otra parte, esta teoría sentó las bases de la independencia


del Derecho Procesal.

Críticas:

Se le critica igualmente el hecho de que ella siempre parte de la


base de la existencia de un derecho sustantivo que debe ser protegido,
pero no explica el motivo o fundamento por el cual se pueden deducir
demandas infundadas y dictar sentencias que no den lugar a ellas.
294

Además, el Estado al intervenir no lo hace para satisfacer


pretensiones individuales, sino que para cumplir con uno de sus
objetivos esenciales que son velar por la observancia de la ley y de la
paz social.

C) TEORIAS DE LA ACCION COMO DERECHO ABSTRACTO


(Degenkolb, Couture, Carnelutti)

Conforme a estas teorías se sostiene, con diferentes matices, que


la acción no es un derecho público concreto, sino que abstracto, toda
vez que es independiente de la existencia o inexistencia de un derecho
sustantivo, ya que la existencia de este último sólo se requiere para que
la pretensión contenida en la acción deducida sea acogida en la
sentencia, pero no para los efectos de poder ejercitarlas y provocar el
ejercicio de la jurisdicción.

Señalan estos autores que las partes disponen de la acción


independientemente de la existencia o no del derecho sustantivo, ya que
será el tribunal quien en definitiva y no al iniciarse el proceso,
determinará la existencia o inexistencia del derecho sustantivo
reclamado. En esta forma se explica claramente el motivo por el cual
pueden deducirse acciones carentes de razón.

Entre los autores que han adherido a esta concepción de la


acción se encuentra al procesalista Couture, cuyas ideas al respecto se
resumen de la siguiente forma:

a) La acción civil no difiere en su esencia del derecho de petición


que asiste a todo ciudadano frente a la autoridad pública; el derecho de
petición constitucional sería el género y la acción la especie;

b) Cuando el derecho de petición se ejercita ante los Tribunales


de Justicia, bajo la forma de la acción civil, no se obliga sólo al
demandado a comparecer si no quiere verse perjudicado en sus
derechos, sino que obliga además al tribunal a emitir un
pronunciamiento en la sentencia definitiva.

c) Para Couture la acción es el poder jurídico que tiene todo


sujeto de derecho de acudir a los órganos jurisdiccionales para
reclamarles la satisfacción de una pretensión.

d) Como consecuencia de lo anterior, la acción la tiene toda


persona, por el solo hecho de ser tal y se ejercita independientemente
de la pretensión que contenga, la que puede ser justificada o
295

injustificada e incluso temeraria, lo que determinará el juez al resolver en


su sentencia.

Crítica:

A esta teoría se le ha criticado que exagera en cuanto a la


procedencia de la acción, toda vez que, conforme a ella, incluso podría
llegarse al extremo de que se deduzca por el actor una acción con el
objeto de obtener una declaración judicial de que realmente no le asiste
la razón que el mismo señala no tener.

D) TEORIAS DE LA ACCION COMO DERECHO ABSTRACTO


ATENUADAS (Betti, Liebmann, Prieto Castro)

El exceso de las teorías anteriores trajeron como consecuencia


que algunos autores, aceptando en términos generales la acción como
derecho abstracto, han expuesto que esta acción, para su ejercicio debe
estar condicionada a determinados requisitos procesales, como la
necesidad de que se afirme un derecho determinado, que se señale las
disposiciones legales en que esa pretensión se funda, etc. requisitos
que tienen por objeto dar un marco de seriedad al ejercicio de la acción.

En esta forma, el tribunal antes de dar curso a una demanda,


debe revisarla si ella cumple con los requisitos formales mencionados y
según ello admitirla o no a tramitación.

Los requisitos de ejercicio de la acción los señala la ley procesal y


los requisitos para que la acción sea acogida, la ley sustantiva.

4. - Sujeto, objeto y causa de la acción:

a) Sujeto; Existe un sujeto activo, que es aquél que ejerce la


acción y un sujeto pasivo, que es aquella persona en contra de quien se
dirige la pretensión que dicha acción contiene;

b) Objeto: Es el derecho cuyo reconocimiento se solicita; es


decir, es la pretensión; este objeto es algo diferente de la cosa sobre la
cual recae. Así, para quien deduce una demanda de indemnización de
perjuicios, el objeto pedido es que se le reconozca el hecho de que es
titular del derecho a ser indemnizado; la cosa pedida será una suma
determinada de dinero que solicitará a título de indemnización;

c) Causa: Es el fundamento inmediato o directo de la


pretensión . Así, en el ejemplo anterior, la causa de la pretensión de que
296

se le reconozca el derecho a ser indemnizado podría ser el que el


demandado cometió una conducta dolosa que le causó un daño
patrimonial.

Importancia:

La determinación de los tres elementos antes indicados tiene gran


importancia para los efectos de determinar si en un caso determinado se
han deducido dos acciones iguales, caso en que podría presentarse una
litis pendencia o una cosa juzgada, según si la otra pretensión todavía
no ha sido resuelta o si ya ha sido fallada por sentencia firme.

5. - Clasificaciones de la acción:

Tradicionalmente se han formulado diferentes clasificaciones de


la acción; sin embargo, conforme a lo que hemos señalado
anteriormente, la acción es una sola, el poder jurídico de provocar el
ejercicio de la jurisdicción y, consiguientemente, no admite clasificación.
En realidad estas clasificaciones son más bien de las pretensiones
contenidas en la acción o a los derechos objeto de esas pretensiones.

Estas clasificaciones son las siguientes:

(I) Según el derecho que protegen:

En realidad esta clasificación atiende a la naturaleza del derecho


objeto de la pretensión.

a) Acciones civiles y penales, según si la pretensión es de uno u


otro carácter;

b) Acciones muebles o inmuebles: según si el derecho objeto de


la pretensión es mueble o inmueble;

c) Acciones reales y personales: según si el derecho objeto de la


pretensión es real o personal;

d) Acciones petitorias y posesorias: según si el objeto de la


pretensión es el derecho de dominio o la posesión;

(II) Según su finalidad:

Esta clasificación atiende al fin perseguido por la pretensión;


297

a) Acciones declarativas: contienen la pretensión de que se


declare una situación de derecho determinada; por ejemplo que se
declare la nulidad de un matrimonio; que se declare que el demandante
es dueño de un inmueble, etc.

b) Acciones constitutivas: contienen la pretensión de que se


constituya un estado jurídico nuevo, como por ejemplo la acción de
divorcio; la de reconocimiento de hijo natural, etc.

c) Acciones de condena: contienen la pretensión de que se


condene al demandado al cumplimiento de una prestación determinada;
normalmente las acciones de condena van junto con las declarativas,
para que se declare la existencia de un derecho y se condene al
demandado a hacerlo efectivo.

d) Acciones ejecutivas: son aquellas que contienen la pretensión


de que el demandado cumpla forzadamente una obligación (juicio
ejecutivo);

6. - Pluralidad de acciones:

Lo normal es que en cada proceso se deduzca una sola acción


(pretensión); sin embargo, por razones de economía procesal la ley
permite en ciertos casos que varias acciones sean deducidas en forma
conjunta. Los requisitos que se exige para ello son los siguientes:

a. - Que las partes sean las mismas;

b. - Ambas acciones deben estar sometidas a un mismo


procedimiento;

c. - Ambas acciones deben ser compatibles, salvo que una se


interponga en subsidio de la otra; así, por ejemplo, no puede
demandarse al mismo tiempo el cumplimiento de un contrato y la
resolución del mismo, pero puede hacerse deduciendo una pretensión
en subsidio de la otra, para el caso de que la primera sea desestimada.

7. - Ejercicio forzado de la acción:

LA JACTANCIA

Al tratar de las partes del juicio señalamos que existían


demandantes y demandados que en ciertos casos debían asumir el
298

papel de tales forzadamente, ya sea por haberlo solicitado el


demandado cuando existía un tercero que podía deducir la misma
acción que se había intentado en su contra, ya sea el caso del vendedor
obligado al saneamiento de la evicción.

El C.P.C. contempla además en los artículos 269 a 272, dentro de


las normas relativas al juicio ordinario, otra forma de obligar a una
persona a interponer una acción: La jactancia.

Concepto:

La jactancia es aquél procedimiento conforme al cual, si una


persona manifieste que le corresponde algún derecho cualquiera del
cual no está gozando, se faculta a todo aquél a quien esa jactancia
pueda afectar, para comparecer al tribunal respectivo a fin de solicitar
que se obligue al jactancioso a deducir la demanda correspondiente
dentro del plazo de diez días, plazo susceptible de ser ampliado por el
tribunal hasta treinta días, por motivos fundados.

Requisitos:

Existe jactancia cuando:

a) La manifestación del jactancioso conste por escrito o se haya


efectuado de viva voz a lo menos delante de dos personas hábiles para
testificar en juicio civil o,

b) Cuando el jactancioso haya actuado en algún proceso criminal


del cual puedan derivar acciones civiles en contra del acusado.

Tramitación:

La demanda de jactancia se tramita conforme a las normas


generales del procedimiento sumario. Si se dicta sentencia acogiendo la
demanda de jactancia y el jactancioso no deduce su acción en el plazo
que se le indique, el afectado podrá pedir al tribunal que declare que el
jactancioso no podrá ser oído posteriormente sobre ese derecho; es
decir, que cualquier demanda que interponga relativa a ese derecho sea
desestimada; esta petición se substanciará conforme a las reglas
generales de los incidentes, es decir, confiriendo traslado por tres días a
la contraria;

Prescripción:
299

La acción de jactancia prescribe en el plazo de seis meses.

II. - CONSTITUCION DE LA RELACION JURIDICA PROCESAL

1. - Cuestiones generales:

En su oportunidad, al tratar de las teorías relativas a la naturaleza


jurídica del proceso, vimos que la que predomina en la actualidad es la
de la relación jurídica procesal, de acuerdo con la cual, una vez que
dicha relación se ha constituido, de ella nacen cargas recíprocas para
las partes, así como derechos y obligaciones del juez para con ellas. En
este momento nos corresponde referirnos a la oportunidad en que nace
esta relación jurídica procesal.

2. - Una vez que el actor deduce su pretensión entablando la


acción por medio de la demanda, el tribunal necesariamente debe
estudiar si es o no competente para conocer de la misma, así como si se
reúnen en el escrito los requisitos que la ley exige para los efectos de
poder darle curso. Una vez que el juez ha concluido que, conforme a las
reglas de la competencia absoluta el asunto es de su conocimiento y
que la demanda cumple con los requisitos legales, deberá darle curso a
la misma dictando una resolución por medio de la cual tiene por
interpuesta dicha demanda y ordena notificarla al demandado a fin de
que éste la conteste.

Notificado legalmente el demandado de la demanda y de la


resolución recaída en ella, comienza a correr un plazo que la ley le fija a
este último para que conteste. La notificación de la demanda seguida del
plazo para contestarla es lo que se denomina "emplazamiento"; por otra
parte, "término de emplazamiento" es el plazo que se da al demandado
para contestar, el que se comienza a contar desde el momento en que
éste ha sido notificado legalmente.

La relación procesal queda constituida desde el momento en que,


notificado el demandado legalmente de la demanda y de la resolución
recaída en ella, transcurre el término o plazo de emplazamiento. Si el
demandado contesta la demanda antes del vencimiento de ese plazo,
será ese el momento en que se tendrá por constituida la relación jurídica
procesal; si no contesta y transcurre el plazo correspondiente,
igualmente se tendrá por constituida esa relación procesal y los actos
siguientes de la misma se llevarán a efecto en rebeldía del demandado,
quien no obstante no haber comparecido se verá afectado por los
mismos.
300

Acorde con lo señalado anteriormente, en todo caso, para que la


relación procesal nazca en forma válida es menester que se cumplan los
presupuestos procesales de existencia y de validez.

III. - LA EXCEPCION

1. - Concepto:

La excepción es el poder jurídico que asiste al demandado de


provocar el ejercicio de la jurisdicción poniendo a través de ella en
conocimiento del tribunal su contrapretensión.

Es decir, la excepción es el medio del cual dispone el demandado


para defenderse de la pretensión del demandante.

2. - Actitudes que puede asumir el demandado:

Una vez que el demandado ha sido notificado legalmente de la


demanda y de la resolución recaída en ella (su proveído), comienza a
correr el término de emplazamiento para que comparezca al tribunal,
pudiendo en este caso asumir una de las siguientes actitudes:

a) No decir nada:

El demandado puede abstenerse de comparecer al proceso


dentro del término de emplazamiento, caso en el cual el trámite de la
contestación de la demanda se tendrá por evacuado en su rebeldía y el
proceso se seguirá adelante sin su intervención; lo anterior, sin perjuicio
de que en primera instancia deba seguir notificándose al demandado
todas las resoluciones que se dicten en la causa. En segunda instancia,
es decir, en la apelación, sólo se notifica las resoluciones que se dictan
a la parte que ha comparecido a la Corte de Apelaciones .

En todo caso, el demandado rebelde puede comparecer al


proceso en cualquier momento, pero deberá tomar el proceso en el
estado en que se encuentra a esas alturas el procedimiento. No podrá
contestar posteriormente la demanda en atención a que habrá precluído
su derecho para hacerlo.

Aparte de que la no comparecencia del demandado implica que el


proceso se seguirá adelante en su rebeldía, ese hecho importa además
301

la negación de todos los fundamentos de las pretensiones del actor; es


decir, el silencio o no comparecencia del demandado, en este aspecto,
equivale a que hubiera contestado la demandada negando todas las
afirmaciones del demandante; como consecuencia de ello, el
demandante deberá acreditar todos los hechos que invoca.

b) Comparecer aceptando la demanda:

Puede suceder que el demandado conteste la demanda


expresando que son efectivas los hechos que señala el demandante en
su libelo; en este caso el proceso no termina, sino que evita que la
causa sea recibida a prueba, ya que no habrán hechos controvertidos
que probar, debiendo el juez limitarse a dictar la sentencia
correspondiente.

Excepción:

Existen algunos casos en los cuales, no obstante que el


demandado acepte la demanda contraria, es necesario que la causa sea
recibida a prueba; ello se presenta en todos aquellos asuntos en los
cuales se encuentra comprometido el interés público, como por ejemplo
en los juicios de nulidad de matrimonio; esta excepción se funda en que
la materia del proceso no es de aquellas que la ley permite solucionar
por medio de transacción, conciliación o avenimiento.

c) Comparecer y contestar la demanda:

Lo normal es que el demandado comparezca al juicio y que


conteste la demanda controvirtiendo la pretensión de la parte contraria,
lo que lleva a cabo oponiendo las correspondientes excepciones o
defensas. Las excepciones se clasifican en dilatorias y perentorias. Son
excepciones dilatorias las que miran a la corrección del procedimiento,
sin afectar el fondo de la cuestión debatida y perentorias las que tienden
a destruir la pretensión de la demandante.

- Excepciones dilatorias:

Como dijimos, ellas persiguen la corrección del procedimiento; es


decir, que se sanea la existencia de vicios que obsten a la existencia de
una relación procesal válida; por este motivo la ley establece
expresamente que ellas deben ser opuestas por el demandado antes de
contestar la demanda misma; es decir, el fondo de ella.
302

Las excepciones dilatorias la señala el artículo 303 del C.P.C. y


son:

(1) La incompetencia del tribunal: puede tratarse tanto de


incompetencia absoluta como relativa; como vimos en su oportunidad, si
el tribunal es relativamente incompetente y la parte demandada nada
dice y, en cambio contesta la demanda, se entiende que se produce la
prórroga de esa competencia relativa;

(2) La falta de capacidad del demandante o de personería o de


representación legal del que comparece a su nombre;

(3) La litis pendencia;

(4) La ineptitud del libelo, por no cumplir la demanda con alguno


de los requisitos que señala la ley;

(5) Beneficio de excusión: se refiere al caso del fiador, quien


puede solicitar que primero se demande al deudor principal, salvo que
se trata de una fianza solidaria.

(6) En general, todas aquellas que tiendan a corregir el


procedimiento, sin afectar el fondo de la acción deducida.

Todas estas excepciones dilatorias se tramitan en forma


incidental, antes de que el juicio siga adelante.

- Excepciones perentorias:

Son todas aquellas que persiguen destruir la pretensión de la


parte contraria y en consecuencia son tantas como de lugar la relación
jurídica sustancial debatida en el proceso.

Como señalamos, las excepciones perentorias en el fondo vienen


a constituir la contrapretensión del demandado; deben ser opuestas por
escrito en la contestación de la demanda y serán resueltas en la
sentencia definitiva, a diferencia de lo que sucede con las dilatorias que
normalmente son falladas en forma previa.

Casos especiales:

Excepcionalmente existen algunas excepciones de carácter


perentorio que pueden oponerse en oportunidades diferentes:
303

- Cosa juzgada y transacción:

Aun cuando ellas miran al fondo de la pretensión contraria, dada


la naturaleza de las mismas, ellas pueden ser opuestas en la misma
oportunidad que las dilatorias y tramitadas en forma de incidente, salvo
que ellas sean de lato conocimiento, es decir, que no existan
antecedentes claros e indubitados para acreditarlas, caso en el cual el
tribunal deberá dejar el pronunciamiento para la sentencia definitiva.

- Prescripción, cosa juzgada, transacción y pago efectivo de la


deuda, cuando esta última se funde en algún antecedente escrito:

Estas excepciones pueden oponerse en cualquier estado del


juicio; en primera instancia antes de la citación para oír sentencia y en
segunda instancia antes de la vista de la causa.

3. CUESTIONES FINALES:

Como señalamos anteriormente, una vez contestada la


demandada por el demandado puede sostenerse que efectivamente se
encuentra constituida una relación procesal válida, toda vez que los
vicios que hayan podido existir deberán haberse subsanado, en último
término, a través de las excepciones dilatorias. Lo anterior, sin perjuicio
de lo que veremos al tratar de la nulidad procesal.

Por otra parte, con la contestación de la demanda queda


delimitado el asunto sometido al conocimiento del tribunal y de lo
expuesto por ambas partes el tribunal deberá determinar cuáles son los
hechos aceptados y cuáles son los controvertidos que deberán
probarse.

Si no existen hechos sustanciales, pertinentes y controvertidos,


no procederá recibir la causa a prueba, ya que se tratará normalmente
de una controversia de orden jurídico, es decir, sobre puntos de derecho
y no de hecho.

LAS FORMALIDADES LEGALES O NORMAS DE PROCEDIMIENTO

Propiamente nos referiremos a este presupuesto procesal de


validez al tratar la forma como la ley regula los diferentes procedimientos
tanto civiles como criminales; en esta parte sólo señalaremos los
304

principios jurídico- procesales en los cuales se fundan dichas normas de


procedimiento.

(I) PRINCIPIOS DE UNILATERALIDAD Y BILATERALIDAD DE LA


AUDIENCIA

Unilateralidad de la audiencia significa escuchar a una sola de las


partes; en cambio bilateralidad de la audiencia implica el derecho de las
partes de saber de la existencia de un proceso seguido en su contra, así
como la posibilidad de ser oída en el mismo. No es necesario que la
parte comparezca efectivamente al proceso para que se cumpla el
principio de la bilateralidad, sino que basta que tenga la posibilidad de
hacerlo.

En nuestro ordenamiento jurídico el principio general aplicado es


el de la bilateralidad de la audiencia, pudiendo señalarse al respecto que
en materia civil rige la norma del artículo 40 del C.P.C. que establece
que la primera notificación que deba practicarse a la persona o personas
a quienes pueda afectar el resultado del proceso debe ser personal. Si
no se notifica legalmente una demanda al demandado, no va a nacer
una relación procesal válida, señalando la ley los medios encaminados a
remediar esa posible falta. Por otro lado, la norma general es que todas
las resoluciones que se dicten deban ser notificadas a las partes y que
dichas resoluciones sólo producen sus efectos una vez que han sido
legalmente notificadas, salvo los casos de excepción que la misma ley
señala; en materia civil, como excepción se puede indicar el artículo 289
del C.P.C., conforme al cual las medidas prejudiciales pueden
disponerse sin previa audiencia de la parte en contra de la cual ellas se
solicitan, norma que persigue evitar que se frustre la finalidad de esa
medida; así, por ejemplo, puede solicitarse como medida prejudicial una
inspección ocular del tribunal a fin de constatar la existencia de algún
hecho que posteriormente puede desaparecer si es que la persona a
quien se pretende demandar toma conocimiento de que se va a
practicar esa diligencia.

En materia penal, en la etapa de investigación, que es el sumario,


rige en términos generales el principio de unilateralidad de la audiencia,
especialmente antes de que la persona inculpada tenga conocimiento de
la existencia del proceso, toda vez que es necesario realizar el máximo
de diligencias sin que dicha persona se entere de ello, a fin de poder
obtener resultados positivos; posteriormente la persona inculpada podrá
ejercitar durante el sumario algunos derechos y en la etapa de plenario
ya rige en forma plena el principio de bilateralidad.
305

(II) PRINCIPIOS DISPOSITIVO E INQUISITIVO

Principio inquisitivo:

Conforme a él, el inicio del proceso, el ámbito de la controversia


y, en general el impulso y avance del proceso queda entregado por
entero al arbitrio de las partes. Es decir, puede que una persona se
encuentre afectada en sus derechos por la conducta de un tercero, pero
si ella no comparece ante tribunal competente deduciendo la acción, no
se iniciará proceso alguno; por otra lado, serán sólo las partes las que
podrán señalar expresamente la materia que desean que resuelva el
tribunal, siendo además ellas las que a través de sus actuaciones van
dando curso al proceso hasta dejarlo en estado de dictar sentencia, en
forma tal que si permanecen inactivas el proceso se paraliza, no
pudiendo el juez agilizarlo de oficio.

La facultad de la parte de dar inicio al proceso se denomina


principio dispositivo propiamente tal; la de fijar el ámbito de la
controversia recibe el nombre de principio de presentación de las partes
y la de dar curso progresivo a los autos el de impulso de las partes.

En materia civil la regla general es que rige el principio dispositivo


en sus diferentes aspectos; así el artículo 253 del C.P.C. dispone que el
juicio comenzará por demanda del actor; por otro lado, el juez no puede
dictar sentencia refiriéndose a puntos no pedidos por las partes, pues
incurre en vicio de nulidad denominado "ultrapetita".

En lo relativo al impulso de las partes, con las modificaciones del


año 1989 el principio dispositivo se ha atenuado en materia civil.

Excepciones:

El juez civil puede actuar de oficio en los siguientes casos:

a) Para declararse incompetente por causal de incompetencia


absoluta;

b) Para no dar curso a la demanda cuando ella no reúne los


requisitos de los tres primeros números del artículo 254 del C.P.C.;

c) Para declarar la nulidad procesal, como veremos más adelante;


306

d) Para decretar la práctica de medidas para mejor resolver; `

e) Existiendo nulidad absoluta de un acto o contrato, el juez civil


debe declararla de oficio, cuando ella aparezca de manifiesto en el
respectivo acto o contrato;

f) Casación de oficio;

g) Rechazo de la demanda ejecutiva si el título que se presenta


tiene más de tres años contados desde que la obligación se hizo
exigible;

En materia l el principio dispositivo tiene aplicación en la etapa de


plenario, salvo casos de excepción, como las medidas para mejor
resolver, por ejemplo, las que dispone de oficio.

Principio inquisitivo:

Conforme a este principio, a diferencia del dispositivo, es al


tribunal al cual le corresponde iniciar el proceso, determinar los hechos
sobre los cuales debe pronunciarse y efectuar la investigación que
estime pertinente.

Las partes sólo actúan como coadyuvantes del juez, sugiriéndole


la práctica de actuaciones.

En el proceso penal ordinario por crimen o simple delito de acción


pública es éste el principio que prima en la etapa de sumario, ya que el
juez inicia el proceso, dispone las diligencias investigatorias pertinentes
y delimita los hechos. En todo caso, el proceso puede iniciarse también
en virtud de actuación de parte, ya sea por denuncia o querella y la ley
establece ciertos derechos fundamentales cuyo cumplimiento pueden
exigir los querellantes o los procesados, como por ejemplo el de que se
tome declaración al detenido, etc.

(III) PRINCIPIOS DE ORDEN CONSECUTIVO LEGAL, DISCRECIONAL


Y CONVENCIONAL

Como dijimos anteriormente, el proceso es un conjunto sucesivo


de actos encaminados a un fin que es la sentencia definitiva. Este
conjunto sucesivo de actos puede llevarse a cabo en el orden que
307

señala la ley, en la forma que lo disponga el juez o en aquella que


acuerden las partes.

En materia civil lo normal es que el orden consecutivo del proceso


sea de carácter legal, es decir, que la ley señale en forma previa dicho
orden; en materia penal, en el sumario es el juez el que dispone el orden
en que se practican las diligencias, conforme lo estime conveniente; es
decir, a su discreción; en el plenario, en cambio, es la ley la que fija este
orden; por último, en los procesos seguidos ante árbitros arbitradores
son las partes las que disponen cuáles son los actos procesales que se
van a cumplir y el orden en que ellos se van a llevar a cabo; lo mismo
sucede tratándose de árbitros mixtos.

(IV) PRINCIPIO DE PRECLUSIÓN

A la preclusión ya aludimos anteriormente al tratar los principios


de interpretación de la ley procesal y se encuentra estrechamente
vinculado al orden consecutivo legal, toda vez que consiste en la
extinción de una facultad procesal por no haberla llevado a cabo en la
oportunidad legal correspondiente o por haber realizado alguna
actuación incompatible con ella o por haberla ya ejercitado o
consumado.

Como el proceso, por norma general, tiene un orden señalado por


la ley, una vez que ha transcurrido la oportunidad en que correspondía
efectuar una actuación determinada se dice que esa oportunidad
"precluye". Así, si el demandado no contesta oportunamente la
demanda, precluye su derecho de hacerlo posteriormente.

En cuanto a acto incompatible podemos señalar por vía de


ejemplo que precluye la oportunidad de solicitar el abandono del
procedimiento, si el demandado efectúa en forma previa cualquier otra
actuación que no sea la de solicitar ese abandono.

Por último, en cuanto a la consumación, podemos señalar por


ejemplo que si un demandado contestó la demanda, no podrá
posteriormente evacuar de nuevo dicho trámite so pretexto de que las
argumentaciones de la primera contestación eran insuficientes.

(V) PRINCIPIOS DE PUBLICIDAD Y SECRETO:


308

A este principio también ya nos referimos al tratar de las bases


orgánicas de la jurisdicción, por lo que nos remitimos a lo señalado en
esa oportunidad.

(VI) PRINCIPIOS DE ORALIDAD Y DE ESCRITURACION

Conforme a la oralidad, la comunicación entre las partes entre si,


así como entre éstas y el juez, se lleva a cabo verbalmente y conforme a
la escrituración, por esa vía.

En nuestros procedimientos la norma general es la escrituración,


con algunos casos de excepción, como por ejemplo la vista propiamente
tal en los tribunales colegiados; además, existen algunos procedimientos
especiales en que se aplican la protocolización, es decir, las actuaciones
se llevan a cabo verbalmente, pero ellas son transcritas en actas que se
levantan al efecto.

(VII) PRINCIPIO DE PROBIDAD O BUENA FE

Las partes deben llevar a cabo las actuaciones que les


corresponden de buena fe, no permitiéndose que el proceso sea
utilizado con la finalidad de obtener fines ilícitos.

El legislador ha señalado diferentes normas que consagran este


principio, sancionando, por ejemplo,, al litigante de mala fe con el pago
de las costas o con la imposición de multas (como en recursos de queja
rechazados).

Además, de acuerdo con este principio, se contempla la


posibilidad de anular las sentencias que se hubieran obtenido
fraudulentamente; ello a través del recurso de revisión de sentencias
firmes.

(VIII) PRINCIPIOS DE MEDIACION E INMEDIACION

El principio de inmediación consiste en el tribunal tiene un


contacto directo con las partes así como con las probanzas que se
309

rinden, sin la participación de intermediarios, principio que se encuentra


estrechamente vinculado a la oralidad.

Por el contrario, de acuerdo a la mediación, el juez no tiene


vinculación directa con las partes ni con los medios probatorios,
produciéndose esa vinculación a través de escritos o de la intervención
de terceros.

En materia civil estos dos principios se encuentran


entremezclados, existiendo algunos procedimientos en los que la
inmediación es mayor que en otros; así, por ejemplo en el procedimiento
sumario el artículo 632 parte diciendo que el procedimiento será verbal,
si bien las partes pueden presentar minutas escritas. En el
procedimiento ordinario, en cambio, la demanda, contestación, réplica y
dúplica son escritas; la prueba testimonial y confesional son orales.

En materia penal, en el sumario existe la inmediación, ya que el


juez va tomando las diferentes declaraciones y realizando las distintas
indagaciones en forma directa; lo mismo sucede en el probatorio en la
etapa de plenario en lo que se refiere a la confesional y testimonial.

No obstante lo precedentemente señalado, en la práctica, debido


a la escasez de tribunales y al exceso de procesos de esta naturaleza,
no resulta aplicable la inmediación, en forma tal que la mayoría de las
actuaciones se efectúan por intermedio de algún actuario, quienes son
los que realmente tienen la vinculación directa.

(IX) PRINCIPIO DE PROTECCION

Cuando se ha incurrido en algún vicio procesal, existe como


sanción la nulidad de ese acto; sin embargo, la ley no desea que exista
la nulidad por la nulidad, es decir, por mero formulismo, sino que
pretende que ella se disponga sólo cuando efectivamente la actuación
realizada viciosamente ha causado algún perjuicio a alguna de las
partes.

Conforme a este principio, el artículo 83 del C.P.C. señala que la


nulidad procesal podrá ser declarada en todos aquellos casos en que
exista un vicio que irrogue a una de las partes un perjuicio sólo
reparable con la declaración de nulidad.
310

(X) PRINCIPIO DE ECONOMIA PROCESAL

De acuerdo con este principio, los actos procesales no sólo van


en beneficio de la parte que los realiza, sino que también en beneficio de
la parte contraria; así, por ejemplo, si al contestar una demanda el
demandado reconoce parte de los hechos afirmados por el actor, pero
se agrega circunstancias encaminados a desvirtuarlos, la actora ya no
se encontrará en la necesidad de probar los hechos no controvertidos y
la contraria deberá probar los que señala.

(XI) PRINCIPIOS DE PRUEBA FORMAL Y RACIONAL`

Principio de prueba formal, legal, tasada o reglada:

Conforme a este principio, es la ley la que en cada caso va


señalando los medios probatorios así como el valor que el juez debe
asignarle a cada uno de ellos.

Cuando se aplica por la legislación este principio, existen las


denominadas leyes reguladoras de la prueba, conforme a las cuales se
va indicando al juez los medios probatorios que puede utilizar y el valor
que a cada uno de ellos debe necesariamente asignar. Así, por ejemplo,
el artículo 384 del C.P.C. indica el valor que debe asignarse a la prueba
de testigos, según las diferentes situaciones que puedan presentarse.
Por otra parte, el artículo 428 del C.P.C. dispone que en caso de dos o
más pruebas contradictorias entre si y a las cuales la ley les asigne el
mismo valor, el juez deberá preferir aquella que estime más conforme
con la verdad.

Prueba racional:

En estos sistemas se otorgan al juez tanto facultades para


determinar los medios probatorios que estime pertinentes, como para
determinar el valor probatorio que debe asignarla a cada uno de ellos.

Existen diferentes sistemas de prueba racional, entre los cuales


los más importantes son los siguientes:

a) Prueba conforme a la sana crítica:


311

En este caso la ley no señala de antemano los medios


probatorios que pueden ser utilizados ni menos asigna algún valor a
ellos; ejemplo: juez puede admitir cualquier medio que estime idóneo
para acreditar los hechos; sin embargo, en su sentencia debe señalar
las normas de la lógica y de la experiencias conforme a las cuales da
por probados o no los hechos controvertidos.

Por máximas de la experiencia debe entenderse el conjunto de


juicios fundados en la observación de lo que normalmente ocurre y que
pueden formularse por cualquier persona de un nivel intelectual medio.

En nuestra legislación, con el transcurso de los años, en algunos


casos se ha ido estableciendo que el juez apreciará la prueba conforme
a las normas de la sana crítica, como por ejemplo en materia laboral.

b) Apreciación de la prueba en conciencia o de libre convicción:

En estos sistemas el juez es libre para admitir los medios de


prueba que estime idóneos, así como para asignarles el valor que
estime conforme a su criterio que es el acertado. En todo caso debe
efectuar los razonamientos correspondientes conforme a los cuales llega
a ese convencimiento.

c) Libre convicción absoluta:

Este sistema se aplica en aquellos países en que existen los


jurados, los cuales no requieren señalar ninguna razón por la cual llegan
a un convencimiento determinado; basta que señalen si conforme a su
criterio la persona es culpable o inocente.

LOS HECHOS Y ACTOS JURIDICOS PROCESALES

1. Cuestiones generales.

Anteriormente, al definir el proceso, señalamos que es un


conjunto sucesivo de actos encaminados a la obtención de una
sentencia que resuelva el asunto controvertido. Por su parte, al
referirnos a los procedimientos en general expusimos que ellos indican
la oportunidad, forma y lugar en que deben desarrollarse estos actos; a
continuación nos referiremos a los actos procesales en particular.
312

2. - Hecho jurídico procesal:

Es aquel acontecimiento que produce efectos jurídicos en el


proceso. Los hechos jurídicos procesales se clasifican en involuntarios,
naturales o propiamente tales y en hechos jurídicos procesales
voluntarios o actos jurídicos procesales.

Estos hechos y actos jurídicos procesales son una especie de


aquellos que regula el Código Civil, con la particularidad de que éstos
están llamados a producir sus efectos en el proceso. Como las leyes
procesales no contienen una regulación de esta materia, debe aplicarse
las normas del Código Civil, en todo aquello que la ley procesal no
contemple y que no atente contra la naturaleza misma del proceso.

Existen numerosos hechos jurídicos procesales de gran


importancia que han debido ser regulados por el Derecho Procesal; así,
el transcurso del tiempo, es un hecho jurídico procesal de gran
trascendencia; también los terremotos, inundaciones, muerte, etc.

El C.P.C. se refiere a diferentes actos jurídicos procesales, como


por ejemplo la ausencia física de una persona del país; los plazos, etc.

3. - Acto jurídico procesal:

Es el hecho jurídico voluntario, emanado de las partes, de ciertos


terceros o del juez, encaminados a hacer nacer, modificar o extinguir
efectos procesales.

4. - Requisitos:

Del concepto indicado fluyen los siguientes requisitos:

a) La existencia de una o más voluntades encaminadas a producir


efectos jurídicos en el proceso:

Lo norma será que el acto revestirá el carácter de unilateral; sin


embargo, también puede ser bilateral, como por ejemplo un
avenimiento.

b) Que la voluntad se exteriorice:


313

Ello normalmente deberá efectuarse en forma solemne, a través


de un escrito, por ejemplo, y no en forma consensual, en el tiempo y
lugar que la ley establece.

Estas formas procesales son irrenunciables cuando tienen por


objeto resguardar el principio de bilateralidad de la audiencia y del
debido proceso, ya que ellos están establecidos por razones de interés
público. Lo anterior, sin perjuicio de que pueda existir una renuncia
posterior; es decir, lo normal es la improcedencia de la renuncia
anticipada.

c) Que exista la intención de producir efectos jurídicos en el


proceso:

Lo normal será que el acto jurídico procesal se realice dentro del


proceso, pero ello no siempre ocurre, como por ejemplo en el caso de
que se celebre un compromiso, una transacción, se acuerde la prórroga
de la competencia relativa, etc.

5. - Características:

a) Son esencialmente solemnes; así, por ejemplo, la demanda


debe cumplir con requisitos determinados.

b) Por regla general son unilaterales:

Como señalamos, normalmente emana de una sola de las partes


o del juez, salvo los casos de excepción que señalamos.

c) Ellos dan lugar y forman el proceso:

Los actos jurídicos procesales se integran unos con otros en


forma tal que van creando el proceso, el cual no puede existir sin ellos.

d) Son autónomos:

Sin perjuicio de que se encuentren entrelazados entre si, los


actos procesales son independientes uno de otro.

6. - Clasificaciones de los actos jurídicos procesales:

a) Actos jurídicos unilaterales y bilaterales:


314

Son unilaterales la demanda, la contestación, la sentencia, etc.


bilaterales la transacción, compromiso, etc.

b) Actos del tribunal, de las partes y de terceros:

Son actos del tribunal las resoluciones, inspecciones oculares,


etc. ; de las partes, los diferentes escritos en que sostienen sus
pretensiones; los actos de impugnación (recursos), etc.; son actos de
terceros las declaraciones de testigos, los informes periciales, etc.

7. - Clasificación de los actos de las partes:

a) Actos de impulso: Son todos aquellos que llevan a cabo las


partes para los efectos de dar curso progresivo al proceso,
distinguiéndose entre ellos una subclasificación entre actos de impulso
propiamente tales, que son los que tienen por objeto único el dar
impulso al proceso, como por ejemplo las rebeldías y los actos de
postulación, a través de los cuales se pretende además formular
cuestiones de fondo, como la demanda y la contestación.

b) Actos de prueba: Son aquellos que efectúan las partes con la


finalidad de acreditar las pretensiones contenidas en sus acciones y
excepciones, como por ejemplo acompañar un documento; solicitar una
inspección ocular del tribunal, etc. .

c) Actos de impugnación: A través de ellos las partes pueden


reclamar de las resoluciones del tribunal y reciben el nombre de
recursos procesales, como por ejemplo la apelación.

8. - Clasificación de los actos jurídicos procesales de terceros:

En este caso la expresión "terceros" la utilizaremos para


referirnos a personas ajenas al proceso mismo y no a las partes
indirectas del mismo.

Actos probatorios: Consistente en las actuaciones que terceros


ajenos al juicio llevan a cabo durante él con la finalidad de acreditar
algún hecho controvertido en el mismo; así, por ejemplo, la declaración
de un testigo, un informe pericial;

Actos de certificación y de notificación: Este tipo de actos lo llevan


a cabo determinados auxiliares de la administración de justicia a quienes
se conoce genéricamente con el nombre de ministros de fe.
315

- Actos de certificación:

Ellos pueden ser de tres tipos distintos:

a) Aquellos que realizan los ministros de fe en los casos en que la


ley exige que certifiquen o den fe de la efectividad de haberse llevado a
cabo alguna actuación determinada en el proceso. Así, por ejemplo, el
secretario del tribunal al firmar las resoluciones bajo la firma del juez
está aseverando que la resolución en referencia ha sido dictada por el
juez que se indica.

b) Las certificaciones encaminadas a dejar constancia en el


proceso de haber llevado a cabo un hecho determinado, como por
ejemplo, que han transcurrido los plazos legales para deducir los
recursos que procedan en contra de una sentencia y que, en
consecuencia, esa sentencia se encuentra firme o ejecutoriada.

c) Certificaciones de carácter probatorio, a las que alude el


artículo 427 del C.P.C. que dispone que "se reputarán verdaderos los
hechos certificados en el proceso por un ministro de fe, a virtud de orden
de tribunal competente, salvo prueba en contrario". Así, un juez puede
ordenar al secretario que certifique si determinados documentos que se
pretende agregar al proceso en fotocopias se encuentran o no
conformes con sus originales que el mismo debe tener a la vista.

- Actos de notificación:

Los ministros de fe son los encargados de poner en conocimiento


de las partes el contenido de las resoluciones judiciales. El secretario
practicará las notificaciones personales en su oficina y actualmente
también en los recintos carcelarios a los reos presos; además debe
practicar las notificaciones por el estado diario. Los receptores son los
encargados de practicar notificaciones fuera del oficio del secretario. De
estas notificaciones debe dejarse constancia en el proceso, pero la
omisión de dicha constancia no acarrea la nulidad de la notificación ya
que sólo persigue acreditar que esa notificación efectivamente se
efectuó.

c) Actos de opinión: Están constituidos por los informes


evacuados por terceros a petición del tribunal respecto de puntos
determinados, como por ejemplo los Defensores Públicos, los Fiscales,
etc.
316

9. - REQUISITOS DE EXISTENCIA Y DE VALIDEZ DE LOS


ACTOS JURÍDICOS PROCESALES

Señalamos anteriormente que los actos jurídicos procesales son


sólo una especie de actos jurídicos, por lo que a su respecto rigen las
mismas normas que la ley establece para los actos jurídicos en general;
sin embargo, dada la especial naturaleza de este tipo de actos, existen
algunas diferencias que es necesario puntualizar.

Sabemos que los requisitos de existencia de los actos jurídicos


son la voluntad, el objeto, la causa y las solemnidades y que los
requisitos de validez son la voluntad exenta de vicios, la capacidad, el
objeto lícito y la causa lícita.

A continuación examinaremos en forma conjunta los requisitos de


existencia y de validez en relación con los actos jurídicos procesales:

A) La voluntad o consentimiento exento de vicios

(1) La voluntad: Es la actitud o disposición moral de querer algo.


En los actos jurídicos bilaterales para referirse a la voluntad se utiliza la
palabra consentimiento.

Como sabemos, esta voluntad debe manifestarse en forma


expresa o tácita, existiendo además casos en los cuales se considera el
silencio como manifestación de voluntad.

Expresa: lo normal es que en los actos procesales la voluntad se


manifieste de modo expreso. En los actos jurídicos procesales la
exteriorización expresa de la voluntad debe manifestarse a través del
cumplimiento de las formalidades legales. Así, la regla general será que
se manifieste a través de un escrito que, a su vez, debe reunir ciertas
formalidades, como por ejemplo la demanda que debe reunir los
requisitos del artículo 254 del C.P.C.

Tácita: la voluntad se manifiesta de este modo llevando a cabo


alguna conducta que suponga esa voluntad, como por ejemplo si el
demandado al contestar no controvierte los hechos de la demanda,
tácitamente los está aceptando;

El silencio: cuando alguna de las partes no realiza un acto


procesal determinado, su silencio normalmente no podrá ser estimado
como manifestación tácita de voluntad, salvo en lo que se refiere a
estimar que existe voluntad de no realizar ese acto; por ejemplo, si el
317

demandado no contesta la demanda dentro de plazo legal, por ese solo


hecho no puede estimarse que esté aceptando el contenido de dicha
demanda, sino que sólo puede concluirse que es su voluntad la de no
contestar la demanda.

Para que el silencio produzca el efecto de ser considerado


manifestación de voluntad es necesario apercibir a la parte con
considerar su silencio como aquiescencia; así, por ejemplo, cuando se
presentan documentos privados emanados de la parte contraria, ellos se
agregan al expediente bajo apercibimiento de tenerlos por reconocidos
si no son objetados dentro de sexto día.

(2) Vicios de la voluntad:

a) El error:

Este es reconocido expresamente por la legislación tratándose de


la confesión, toda vez que se permite la retractación de la misma cuando
se pruebe que ella se prestó por error de hecho.

El error puede igualmente emanar del tribunal y puede ser tanto


de hecho como de derecho. Para corregir estos errores la ley establece
los recursos procesales, sin perjuicio de permitir en ciertos casos que el
propio tribunal rectifique sus errores.

b) La fuerza:

El C.P.C. alude a ella al tratar de la retractación de la confesión,


permitiendo igualmente que la parte se retracte cuando prueba que la
prestó por apremio; por otra parte, el artículo 810 del C.P.C. permite la
revisión de las sentencias firmes cuando ellas han sido obtenidas
mediante violencia.

c) El dolo:

A este vicio alude el artículo 810 del C.P.C. al tratar del recurso
de revisión, expresando la posibilidad de revisar una sentencia firme si
ella se ha obtenido mediante dolo o fraude.

B) LA CAPACIDAD:

A ella ya nos referimos al tratar de los presupuestos procesales


de validez, por lo que nos remitimos a lo señalado en esa oportunidad.
318

C) EL OBJETO LICITO:

Todo acto jurídico procesal debe tener un objeto, un beneficio


jurídico que se pretende obtener a través del mismo, objeto que debe
ser lícito; por ejemplo, el compromiso no puede referirse a materias de
arbitraje prohibido.

D) LA CAUSA LICITA:

La causa es el motivo que induce a realizar el acto jurídico


procesal, la que debe ser lícita. Todos los actos jurídicos procesales
tienen una causa y la ley, en general, supone su existencia y en algunos
casos la exige además en forma expresa; así, al deducirse un recurso
de apelación, la parte que lo interpone debe haber sufrido algún
agraviado que pretende que sea corregido.

El que la causa sea lícita significa que ella no debe obedecer a


fines dolosos.

E) LAS SOLEMNIDADES:

Los actos jurídicos procesales son eminentemente formalistas y


ello, en atención a que se ha buscado rodear la función jurisdiccional de
las máximas garantías a fin de impartir Justicia a través del debido
proceso. Estas formalidades son las normas de procedimiento, las que
no sólo comprenden la forma de exteriorización de los actos jurídicos
procesales, sino que también el lugar y tiempo en que deben realizarse.

9. - LA INEFICACIA DE LOS ACTOS JURIDICOS PROCESALES

Dada la naturaleza de los actos jurídicos procesales, las normas


relativas a la ineficacia de los mismos guarda diferencias de importancia
con las de los actos jurídicos sustanciales.

a) La inexistencia:

Al tratar de los presupuestos procesales de existencia señalamos


que ellos son el tribunal, la presencia física de las partes y la existencia
del conflicto de relevancia jurídica.

Tratándose de los acto jurídico procesal individualmente


considerados, si no se reúnen los presupuestos procesales generales,
319

no cabe sino concluir que no existirá proceso y, por ende actos


procesales.

En lo que se refiere a la ausencia de requisitos de existencia de


actos jurídicos procesales individuales, no rigen las mismas reglas que
en materia de actos jurídicos sustanciales, debiendo destacar las
siguientes diferencias:

- Si no existe exteriorización de la voluntad, no habrá acto jurídico


procesal;

- Si no existe objeto: aquí es necesario distinguir si se trata del


acto jurídico procesal con el que se pretende iniciar el proceso
(demanda) o de otro. En el primer caso el acto carecerá de la aptitud
legal de dar inicio a un proceso; en los demás casos, ellos no producirán
efectos en el proceso, como por ejemplo la notificación de una
resolución inexistente.

- Si no existe causa, los autores estiman que no hay vicio


procesal;

- Si no se cumplen las solemnidades, la sanción que establece la


ley es la nulidad del acto jurídico procesal correspondiente.

b) LA NULIDAD PROCESAL:

En esta materia las normas procesales guardan diferencias


sustanciales con las de los actos jurídicos sustanciales, no siendo
aplicables las normas relativas a estos últimos.

Como características de la nulidad procesal se señalan las


siguientes:

- Es autónoma de la nulidad sustantiva en su naturaleza,


consecuencias y configuración jurídica. Es una sanción que ataca sólo
los actos jurídicos procesales, rigiéndose por disposiciones y principios
especiales;

- Es una sola, ya que no existe nulidad absoluta y relativa, sino


que simplemente nulidad del acto jurídico procesal;
320

- Para que pueda existir es necesario que haya algún vicio que
esté expresamente sancionado por la ley con la nulidad, existiendo
causales genéricas y específicas:

Causales genéricas:

Se encuentran señaladas en el artículo 83 del C.P.C. que dispone


que la nulidad procesal podrá ser declarada en todos aquellos casos en
que exista un vicio que irrogue a alguna de las partes un perjuicio sólo
reparable con la declaración de nulidad; es decir, si el vicio puede
repararse en otra forma, no habrá nulidad.

Causales específicas:

Están indicadas en diferentes disposiciones de los códigos de


procedimiento, especialmente en los arts. 768 del C.P.C. al tratar del
recurso de casación en la forma y en los arts. 79 y 80 que señalan la
nulidad por fuerza mayor o por falta de emplazamiento.

Conforme a lo dicho, podemos señalar que al llevar a cabo algún


acto jurídico procesal puede que la voluntad de la parte se encuentre
viciada, por ejemplo por haber incurrido en error, pero no podrá solicitar
posteriormente la nulidad fundada en ese error si la ley no lo establece
como causal.

(4) Debe ser declarada:

Para que opere una nulidad procesal, es necesario que exista


una resolución que así, lo disponga y mientras ella no sea dictada, estos
actos jurídicos procesales producirán todos sus efectos.

La resolución que declare esta nulidad deberá dictarse en el


procedimiento que corresponda, según la oportunidad y forma en que
ella ha sido solicitado. Así, puede pedirse por vía incidental dentro del
proceso o por vía de los recursos de casación y de revisión.

(5) Sólo se aplica a los actos realizados en el proceso:

Es decir, no rige para los actos extraprocesales que producen


efectos en el proceso.

(6) No hay nulidad sin perjuicio: (principio de protección)


321

La ley consagra las formalidades a fin de asegurar a las partes


del conflicto que éste será resuelto, en la mejor forma posible; es decir,
que el conflicto sea resuelto en la forma más ajustada a la justicia. Por
ello la omisión de formalidades que no han influido en el proceso, es
decir, si no ha causado perjuicio a las partes, no procede que sea
declarada la nulidad. Así, si una demanda no ha sido notificada
conforme a la ley y no obstante ello el demandado la contesta
oportunamente, resulta improcedente solicitar la nulidad de dicha
notificación, en atención a que, no obstante el vicio, la parte tomó
oportuno conocimiento de la demanda entablada en su contra y pudo
contestarla.

Este principio lo consagra la ley procesal al tratar del incidente de


nulidad y al referirse al recurso de casación.

(7) La nulidad procesal puede sanearse o convalidarse:

Esta característica es exclusiva de la nulidad y no se extiende a la


inexistencia ni a la oponibilidad de ciertos actos.

Esta convalidación puede llevarse a cabo :

a) Por adquirir la resolución que deniega la nulidad el carácter de


ejecutoriada; es decir, por no proceder recursos procesales en su
contra;

b) Por la preclusión: es decir, por haber transcurrido el plazo o la


oportunidad para solicitarla. Así los incidentes de nulidad deben ser
promovidos tan pronto como la parte tome conocimiento del vicio, salvo
que la causal invocada sea la incompetencia absoluta.

c) Por la convalidación del acto nulo: ella puede ser expresa o


tácita

ya sea por señalarlo expresamente la parte o por realizar algún otro acto
jurídico procesal que suponga el conocimiento de dicha parte de la
nulidad del acto anterior;

(8) No puede ser solicitada por quien realizó el acto nulo:

Así lo señala expresamente la ley;

(9) Puede hacerse valer a través de diferentes medios:


322

Puede ser en forma directa, a través del incidente de nulidad


procesal o del recurso de casación o indirectamente al interponer otro
tipo de recursos; así, la parte podrá pedir reconsideración al mismo juez
respecto de alguna resolución que se estima nula y también podrá
apelar y recurrir de queja ante el tribunal superior en los que haga valer
la existencia del vicio de nulidad para que éste así lo declare.

(10) Puede ser declarada de oficio por el tribunal o a petición de


parte:

Existen ciertas causales de nulidad que, atendida la circunstancia


de que afectan el interés público, como la incompetencia absoluta o la
implicancia, pueden ser declaradas de oficio por el juez, sin perjuicio de
que también éste pueda disponerlo a petición de parte;

Existen casos en los que la nulidad sólo puede ser declarada a


petición de parte, por tratarse de un vicio que sólo afecta intereses
particulares, como por ejemplo los que dan lugar a las excepciones
dilatorias. En este caso se habla de formas de anulabilidad.

(11) Puede referirse a un solo acto jurídico procesal o extenderse


a varios:

En este caso se distingue entre nulidad propia y nulidad extensiva


o derivada. La nulidad propia es la que recae sobre el acto viciado en
forma directa; por ejemplo una notificación determinada;

La nulidad derivada o extensiva es la que afecta a otros actos


jurídicos procesales que no son nulos en si mismos, pero que han
sucedido en el tiempo al acto viciado; así, por ejemplo, si se declara nula
la notificación de una demanda en un proceso que se ha seguido en
rebeldía del demandado, serán igualmente nulos todos los actos
posteriores, en forma tal que al declarar el juez la nulidad deberá
ordenar que el proceso se retrotraiga al estado de notificar validamente
la demanda.

c) LA PRECLUSIÓN:

Como ya hemos dichos antes, la preclusión consiste en la


extinción del derecho a llevar a cabo un acto jurídico procesal por haber
transcurrido la oportunidad señalada por la ley al efecto, por haberse
323

efectuado alguna actuación incompatible con ese acto jurídico procesal


y, por haberse llevado a cabo dicho acto.

Se contempla la preclusión como causa de ineficacia de los actos


jurídicos procesales, cuando dichos actos se llevan a cabo una vez que
ha operado la preclusión. Así, será ineficaz una contestación de la
demanda efectuada después de vencido el término de emplazamiento.

d) LA INOPONIBILIDAD:

Un acto jurídico procesal es inoponible, es decir, carece de


eficacia, respecto de las personas a las cuales él no estaba destinado.

La regla general es que los actos jurídicos procesales sólo son


oponibles a las partes del proceso e inoponibles a quienes no lo son, en
forma tal que si se pretende hacer cumplir una sentencia determinada
en contra de una persona que no ha sido parte en el juicio ni sucesor de
alguna de ellas en sus derechos, éste podrá simplemente invocar como
excepción de fondo la inoponibilidad.

FORMACION Y CUSTODIA DEL EXPEDIENTE

(arts. 29 y siguientes C.P.C.)

1. El expediente viene a ser la materialidad del proceso, es decir,


el legajo en el cual se van agregando las diferentes hojas en las que
constan los actos jurídicos procesales que se van llevando a cabo en
forma progresiva en el proceso.

Este expediente se inicia con una tapa o carátula en la que se


indica el nombre del tribunal por el cual se sustancia el proceso, los
nombres el Juez y del Secretario, los nombres de las partes y de sus
apoderados, así como su rol de ingreso y materia del mismo.

La ley no establece ninguna disposición que reglamente la forma


como debe llevarse la carátula del expediente; sin embargo, ella da por
entendida la existencia de la misma, así como la circunstancia de que en
ella debe consignarse los nombres de las partes, toda vez que al
324

referirse el artículo 163 del C.O.T. ala formación de las tablas en los
tribunales colegiados, se expresa que el nombre de las partes con el
que se deberá individualizar la causa en esa tabla será aquél que
aparezca en la carátula del expediente, como vimos anteriormente.

2. El expediente se va formando mediante los diferentes escritos


presentados por las partes, los documentos acompañados por ellas, las
resoluciones del tribunal. Los escritos y documentos que acompañen las
partes debe llevarse a cabo por intermedio del secretario del tribunal.

3. Los escritos deberán ser encabezados por una suma en la cual


se indique el contenido del mismo o el trámite al cual dicho escrito se
refiere. En caso de que en un mismo escrito se hagan valer diferentes
peticiones, para que el tribunal pueda resolverlas convenientemente es
necesario que la petición medular se consigna en la parte denominada
"principal" y las restantes en partes accesorias que reciben el nombre de
"otrosíes"; así, por ejemplo, el escrito de demanda podrá indicada en la
suma "En lo principal, deduce demanda en juicio ordinario e cobro de
pesos; en el primer otrosí, acompaña documentos en la forma que
indica; en el segundo otrosí, patrocinio y poder"; frente a un escrito de
esta naturaleza el tribunal resolverá o proveerá "A lo principal, por
interpuesta la demanda, traslado; al primer otrosí, por acompañados los
documentos en la forma solicitada; al segundo otrosí, téngase presente".

En la actualidad en Santiago, debido a la aplicación de la


computación, en los escritos debe indicarse además otras menciones
que se indican en los formularios respectivas y que han sido entregados
a ustedes anteriormente.

4. Al presentar los escritos, debe adjuntarse a cada uno de ellos


tantas copias como sean las partes contrarias a quienes haya de
notificarse la resolución que recaiga en él, las que deberán ser
confrontadas por el Secretario y entregadas a las partes cuando se les
notifique personalmente; en los demás casos, ellas serán guardadas en
secretaría a fin de que la parte correspondiente pueda retirarla y de este
modo, con las copias de sus propios escritos y de los presentados por la
contraria pueda formar su duplicado personal del proceso, lo que resulta
muy útil para aquellos casos en que el expediente se extravía y es
necesario proceder a la reconstitución del mismo (en los tribunales no se
llevan duplicados de los procesos).

Se exceptúan de la obligación de acompañar copias los escritos


que no revistan mayor importancia para la contraparte, ya que, aparte de
lo indicado, lo fundamental de la exigencia de la copia radica en permitir
que la parte respectiva pueda tomar debido y tranquilo conocimiento del
325

contenido del escrito de la contraria en su oficina; por ejemplo están


exentos de esta obligación los escritos de suspensión de vista de la
causa, los que tengan por objeto hacerse parte en el juicio y, en general
los de mera tramitación.

Sanción:

Si se omite acompañar las copias cuando ello es obligatorio, la


contraparte podrá exigir que se aperciba a la otra con tener por no
presentado el escrito si no se acompañan dichas copias dentro de
tercero día; lo anterior, sin perjuicio de que el mismo tribunal de oficio
pueda aplicar además una multa por la omisión.

5. El secretario mismo o el funcionario de la secretaría, al recibir


el escrito deberá colocar a éste un timbre de cargo que señale la fecha
de recepción del mismo y deberá igualmente timbrar las copias del
mismo escrito que se le presenten; normalmente, además de la copia
para la contraria, la que queda en el tribunal, el abogado presenta otra
que guarda para su propio expediente duplicado, siendo de gran
importancia que esa copia tenga el timbre correspondiente.

6. Todos los escritos y antecedentes deberán ir agregándose en


forma sucesiva a este legajo, en el mismo orden en que han sido
presentados; cada hoja (foja) deberá ser debidamente numerada en
letras y números (foliada). Se exceptúan de esta agregación aquellas
piezas que por su naturaleza no pueden agregarse al expediente, como
por ejemplo libros, documentos que en todo caso deben ser guardados
en custodia por el secretario, quien dejará certificación en el expediente
del hecho de haberlo recibido y guardado en custodia. La misma norma
se sigue en aquellos casos en que, tratándose de documentos de
importancia y, para precaver extravío de los mismos, la parte que los
presenta solicita sean guardados en custodia, debiendo en este caso
dictarse una resolución por el tribunal que así lo disponga.

7. Pueden desglosarse las diferentes piezas del expediente,


especialmente los documentos, lo que debe llevarse a cabo previa
petición en ese sentido y resolución del tribunal que lo disponga así, la
que igualmente señalará que se incluya una foja de reemplazo en el
lugar del expediente en que se encontraba la actuación que se autoriza
desglosar.

8. El expediente deberá mantenerse en la oficina del secretario,


bajo la custodia de éste, obviamente cuando el juez no lo necesite para
resolver alguna petición. Los expedientes no pueden ser retirados de la
secretaría por las partes; sólo pueden ser sacados por algún funcionario
326

para poder practicar alguna diligencia; también cuando deba ser remitido
a algún otro tribunal y no sea posible enviar fotocopia del mismo.

9. En caso de extravío del expediente, sin perjuicio de la


investigación administrativa y criminal que debe llevarse a cabo, será
necesario proceder a la reconstitución del mismo, para lo cual resulta de
gran utilidad la existencia de las copias a que nos referimos
anteriormente, las que debe tener todo abogado diligente. La ley no
señala algún procedimiento especial para practicar esta reconstitución.
Aquellas piezas que no puedan ser reconstituidas obligarán a practicar
nuevamente las actuaciones a que ellas se referían. En todo caso, si se
ha dictado sentencia que se encuentre firme o ejecutoriada, para
obtener el cumplimiento de la misma bastará una copia autorizada de
ella, lo que no es difícil obtener precisamente porque existen los
llamados "libros copiadores de sentencias" en los cuales se van
empastando los fallos que dicta el tribunal en la misma forma que las
escrituras públicas por parte de los notarios.

Lo normal es que antes de procederse a la reconstitución de


algún expediente se solicite certificación de extravío del mismo, el que
extenderá el secretario previa búsqueda exhaustiva.

10. El secretario se encuentra obligado a presentar al juez el


escrito que reciba el mismo día en que ésta haya sido presentado o a
más tardar al día siguiente hábil, según la hora de esa recepción, para
que el juez pueda resolver lo que corresponda a la petición que
contenga esa presentación. Lo anterior, sin perjuicio de que en casos
urgentes la parte pueda solicitar directamente al juez "providencia
urgente", es decir, que le resuelva el escrito de inmediato.

11. Lo normal es que todas las piezas del expediente se


agreguen en un solo cuaderno o legajo; sin embargo, en algunos
procedimientos se lleva más de un cuaderno, como por ejemplo en el
juicio ejecutivo en que hay fundamentalmente un cuaderno ejecutivo y
otro de apremio; además, hay casos en que puede disponerse que se
tramiten determinadas actuaciones por "cuerda" separada.

LOS PLAZOS

1. Desde el punto de vista procesal son los espacios de tiempo


fijados por la ley, el tribunal o las partes, para ejercitar una determinada
facultad procesal o realizar un acto jurídico procesal. Desde este punto
de vista los plazos son hechos jurídicos procesales.
327

2. Forma de computar los plazos.

Los códigos de procedimiento no se refieren a esta materia,


siendo necesario recurrir al artículo 48 del Código Civil que señala lo
siguiente:

a) Correrán hasta la medianoche del último día;

b) Tratándose de plazos de meses o años, el primer y el último


día deberán tener el mismo número, por lo que el plazo de meses podrá
tener 28, 29, 30 o 31 días y el de un año 365 o 366 días;

c) Si el mes en que ha de comenzar a contarse el plazo de meses


tiene más días que aquél en que ha de terminar (enero y febrero, por
ejemplo), el último día del plazo será el último día del segundo mes.

3. Clasificaciones.

a) Según la forma de computarlos.

Se distingue entre plazos continuos y discontinuos; los primeros


son aquellos que corren sin interrupción alguna y discontinuos los que
se suspenden los días feriados.

En materia civil la regla general es que los plazos de días sean de


discontinuos, salvo que el tribunal por motivos fundados establezca lo
contrario (artículo 66 C.P.C.). Esta norma no rige tratándose del feriado
judicial, respecto de aquellos asuntos que expresamente indica el
artículo 314 inciso 2 del C.O.T.

En materia penal, por el contrario, lo normal es que los plazos son


continuos y no rigen las normas del feriado judicial. En todo caso, si el
plazo de días vence en día feriado, se entiende que el vencimiento es el
siguiente hábil.

b) Según su origen.

Se distingue entre plazos legales, judiciales y convencionales.


Son legales los que señala expresamente la ley en su extensión; son
judiciales aquellos que determina el tribunal y convencionales los que
acuerden las partes.
328

La norma general son los plazos legales; los plazos judiciales sólo
proceden en aquellos casos en que la ley expresamente autoriza para
fijarlos.

c) Ampliables y no ampliables.

En nuestra legislación los plazos legales no son prorrogables; los


convencionales si, por acuerdo de las partes y los judiciales siempre que
la prórroga se pida antes del vencimiento y que se alegue justa causa
que deberá ser debidamente calificada por el tribunal, quien en todo
caso no podrá ampliarlo más allá del máximo que la ley lo autoriza;

d) Individuales y comunes.

Son individuales aquellos plazos que corren en forma separada


para cada una de las partes y comunes aquellos que corren
simultáneamente para todos desde la última notificación a una de las
partes.

e) Fatales y no fatales.

Son fatales aquellos plazos que se extinguen por la sola llegada


del día de su vencimiento; en cambio, no son fatales aquellos en los
cuales la contraparte debe expresamente solicitar que se declare la
rebeldía. En la actualidad los plazos legales, salvo que digan relación
con la práctica de actuaciones del tribunal mismo, como por ejemplo el
plazo, para dictar una sentencia, son fatales; en cambio, los plazos que
fija el juez no son fatales.

LAS REBELDIAS (arts. 78 y siguientes C.P.C.)

1. En la actualidad la rebeldía sólo procede respecto de los,


plazos judiciales no fatales, caso en el que el tribunal deberá declarar
esa rebeldía ya sea de oficio o a petición de parte. Tratándose de plazos
legales, si la parte no evacua el trámite pertinente dentro de ellos,
caduca o precluye su derecho a hacerlo posteriormente, siendo sólo
necesario que el tribunal lo declare para los efectos de dar curso
progresivo al proceso;

2. Rebeldía por fuerza mayor: (artículo 79 C.P.C.)


329

Puede suceder que se haya seguido un proceso sin que el


demandado haya comparecido pero por haberse encontrado
imposibilitado para hacerlo en virtud de fuerza mayor, como en el caso
de un secuestro, por ejemplo. Como en estos casos la falta de
comparecencia será involuntaria, el afectado podrá reclamar dentro de
3. día de cesado el impedimento que se declare la nulidad de lo obrado
en su ausencia, ofreciendo probar la efectividad del hecho que causó
esa ausencia. Esta petición se tramitará incidentalmente, es decir,
confiriendo traslado a la contraria para que conteste dentro de 3. día y
recibiendo a prueba si es que hay controversia al respecto; todo este
incidente se tramitará por cuaderno separado a fin de evitar la demora
de la substanciación de la causa misma, sin perjuicio que
posteriormente, si se acoge el incidente, lo obrado quede sin valor.

3. Rebeldía por falta de emplazamiento (artículo 80 C.P.C.)

Si la parte demandada no ha comparecido al juicio por no haber


tenido conocimiento de la existencia de éste, tiene un plazo de cinco
días desde que supo de esa existencia, para comparecer y solicitar la
nulidad de lo obrado en su ausencia, debiendo ofrecer prueba al efecto.
Esta petición se tramitará igualmente en forma incidental y por cuerda
separada.

LAS ACTUACIONES JUDICIALES (arts. 59 y siguientes )

1. Concepto.

Son actos jurídicos procesales realizados por el tribunal o ante él


por las partes o ciertos terceros, de los cuales debe dejarse testimonio
en el expediente, debidamente autorizados por el secretario.

Son actuaciones judiciales todas las resoluciones, diligencias o


actos de cualquier especie que se consigne en el proceso, autorizada
por funcionario competente; incluso los escritos presentados por las
partes y agregados al expediente.

2. Requisitos.

La ley señala distintos requisitos o solemnidades, según los


cuales deben practicarse las actuaciones procesales, los que se verán
en cada caso. Ahora sólo veremos los requisitos generales:
330

a) Deben practicarse en días y horas hábiles:

Son días hábiles los no feriados; son feriados los que indica la ley
y los que comprende el feriado judicial, salvo que haya expresamente
habilitación ya sea por disponerlo la ley o por haber sido concedida
dicha habilitación a petición de parte interesada. Son horas hábiles las
que median entre las 8 y las 20 horas.

Excepciones:

- En los procesos penales conforme al artículo 44 del C.P.P. no


existen días y horas inhábiles;

- En los asuntos civiles, en aquellos casos en que se otorgue


especialmente habilitación de día y hora a petición de parte en atención
a que no ha sido posible practicar la diligencia correspondiente en día y
hora hábil, por ejemplo en el caso de una notificación; para ello es
necesario que exista causa urgente que requiera la habilitación, la que
calificará el juez según los antecedentes que se le presenten.

- Tratándose de la práctica de notificaciones, conforme al actual


artículo 41 del C.P.C. ellas pueden practicarse en cualquier día entre las
6 y 22 horas en los lugares que esa disposición señala

b) Debe dejarse constancia de la actuación en el proceso:

Al efecto deberá dejarse constancia del lugar, día, mes y año en


que se verifique la actuación, de las formalidades con que se haya
procedido y, además, los restantes requisitos que en cada caso exige la
ley.

Tratándose de actuaciones llevadas a cabo en forma oral (por


ejemplo declaración de testigo), ella deberá consignarse por escrito y
ser suscrita el acta respectiva por el juez, el secretario y la persona o
personas que participaron en la diligencia.

c) Deben ser autorizadas por un ministro de fe:

Es esencial para la validez de la actuación procesal que ella sea


autorizada por el ministro de fe que para cada caso la ley indica, el que
normalmente será el secretario o un receptor. Si la actuación consiste en
un escrito presentado al tribunal, esa solemnidad se cumple agregando
dicho escrito al proceso con el correspondiente cargo del secretario.
331

La omisión de la autorización del acto acarrea la nulidad por


expresa disposición de la ley.

d) Deben ser practicadas por el funcionario que la ley en cada


caso indica:

Lo normal es que las actuaciones que no emanen de las partes


provengan del juez que conoce del asunto, salvo los siguientes casos:

- Actuaciones que la ley autoriza a los secretarios a practicar por


el juez, como las resoluciones de mero trámite (artículo 33 C.P.C.) ;
además, en los procesos penales los secretarios están autorizados para
despachar citaciones y órdenes simples de investigar.

- Actuaciones propias de los secretarios u otros ministros de fe,


como las notificaciones;

- Actuaciones para las cuales la ley autoriza la delegación de


funciones, como en los tribunales colegiados en que se encomienda
determinadas diligencias al ministro de turno;

- Actuaciones que deben practicarse en otros territorios


jurisdiccionales en que, salvo casos de excepción, especialmente en
materia penal, el juez que conoce del asunto deberá exhortar al juez del
otro territorio para que practique esa diligencia.

3. Requisitos generales de ciertos actos jurídicos procesales


especiales:

a) El juramento:

Existen ciertas actuaciones para cuya validez la ley exige que


antes de ser llevada a cabo la persona que corresponda preste el
juramento respectivo, como por ejemplo tratándose de peritos, testigos,
etc.

b) La intervención del intérprete:

Para estos efectos será necesario designar al intérprete oficial del


Ministerio de Relaciones Exteriores y en otros lugares deberá
designarse un perito.
332

Igualmente será necesaria la designación de perito cuando haya


alguna persona que no pueda darse a entender de palabra o por escrito.

4. - Forma como puede disponerse la práctica de actuaciones


judiciales:

Tratándose de ciertas actuaciones judiciales solicitadas por las


partes, el tribunal al autorizar para que ellas se practiquen podrá
disponer que se lleven a efecto de diferentes formas que en cada caso
la ley señala y que son las siguientes:

a) De plano:

En este caso el juez simplemente autoriza la diligencia sin


necesidad de que se notifique a la contraria; ello en casos excepcionales
y a fin de evitar precisamente que la diligencia se frustre, como el caso
de una medida precautoria.

b) Con conocimiento:

Se da lugar a la práctica de la actuación previa notificación de la


contraparte de la resolución que la autoriza;

c) Con citación:

Se autoriza practicar la actuación una vez transcurridos tres días


desde que se notificó a la contraria a quien esa diligencia afecta y ella
nada dijo;

d) Con audiencia:

Existen ciertos actos en los cuales sólo, puede autorizarse la


práctica de la diligencia después de haber conferido a la parte contraria
traslado. Si la parte no contesta, resolverá derechamente el juez; si se
opone, se generará propiamente un incidente.

5. - Los exhortos:

a) Son comunicaciones escritas por las cuales un tribunal que


está conociendo de un asunto encarga a otro la realización de
determinadas actuaciones judiciales que deben practicarse dentro del
territorio de este último, como por ejemplo tomar declaraciones a
testigos que resida en el territorio del tribunal exhortado.
333

b) Se distingue entre exhortos nacionales e internacionales,


según si el encargo se dirige a un tribunal del mismo país o de un país
extranjero;

Igualmente existen exhortos comunes o propiamente tales y


rotatorios, siendo estos últimos aquellos que se dirigen primero a un
tribunal determinado para que, cumplida por éste la diligencia
correspondiente lo remita a su vez directamente a otro juzgado para que
practique otra diligencia y así sucesivamente, debiendo el último de los
exhortados devolver el exhorto al exhortante.

c) Tramitación de exhortos nacionales:

(1) En asunto civiles el exhorto se envía al tribunal exhortado a


petición de parte, previa resolución del juez que así lo dispone;

(2) Deberán ser firmados por el juez o por el presidente del


tribunal, si éste es colegiado y serán dirigidos al juez o presidente de
tribunal, según corresponda; se dirigirá directamente al juez, aun cuando
éste dependa de una Corte de Apelaciones diferente; es decir, no se
sigue lo que se llama normalmente curso regular.

(3) El exhortado está obligado a cumplir el encargo y sólo podrá


actuar dentro del ámbito de las atribuciones que le ha delegado el
exhortante;

(4) Lo normal es que los exhortos sean enviados por correo; sin
embargo puede autorizarse a la parte interesada para que lo lleve
personalmente.

d) Tramitación de exhortos internacionales:

Aquí existen las siguientes normas especiales:

(1) Deben ser enviados por conducto de la Corte Suprema y del


Ministerio de Relaciones Exteriores;

(2) Deberá señalarse el nombre de la persona o persona a


quienes el interesado designe como apoderado o indicar que se autoriza
a éste para tramitarlo directamente;

(3) Los exhortos remitidos desde el extranjero a Chile deben


llegar por conducto del Ministerio de Relaciones, quien a su vez lo
334

remite a la Corte Suprema, la que después de calificar su procedencia lo


remite a su vez al tribunal que corresponda para su diligenciamiento;

(4) Como se trata de documentos otorgados en el extranjero, para


que puedan ser tramitados en Chile será necesario que se encuentren
debidamente legalizados y traducidos, entendiéndose que están
legalizados cuando en ellos consta el carácter público y la verdad de
que ha sido autorizado por las personas que en el mismo se señala,
circunstancia que será atestiguada por los funcionarios correspondientes
del Ministerio de Relaciones.

(5) Como se trata del cumplimiento de resoluciones extranjeras


en el país, ellas deberán reunir los requisitos que las leyes chilenas
exigen para que tengan valor en Chile.

LAS NOTIFICACIONES (arts. 38 y siguientes C.P.C.)

1. Concepto.

Son aquellos actos jurídicos procesales que tienen por objeto


poner en conocimiento de las partes de un proceso o de terceros una
determinada resolución judicial u otra actuación procesal precisa.

2. Importancia.

- Las notificaciones constituyen el medio del cual se dispone para


que efectivamente se cumpla el principio de audiencia bilateral; por ello
el artículo 38 del C.P.C. señala expresamente que las resoluciones
judiciales sólo producen sus efectos una vez que han sido notificadas
legalmente salvo los casos expresamente exceptuados que son:

a) Las medidas precautorias que, como vimos, pueden


disponerse antes de que se notifique a la parte a quien van a afectar, a
fin de que ésta no pueda eludir sus efectos;

b) La resolución que declara la deserción de la apelación y las


resoluciones que se dictan en segunda instancia cuando el apelado no
ha comparecido a esa instancia.

- Notificada una resolución que revista los caracteres de


sentencia definitiva o interlocutoria, ésta no podrá ser modificada por el
335

tribunal que la dictó, salvo que se trate de rectificar errores u omisiones,


lo que el tribunal puede efectuar de omisión dentro de cinco días o en
cualquier momento a petición de parte interesada. Este efecto es lo que
se denomina desasimiento del tribunal.

3. Requisitos generales.

Aparte de los requisitos generales de los actos jurídicos


procesales cabe señalar lo siguiente:

- No es necesario el consentimiento del notificado para la validez


de la notificación;

- Las certificaciones que se consignen en el proceso dando fe de


haberse practicado alguna notificación no consignarán declaración
alguna del notificado salvo que:

a) La resolución notificada así lo ordene;

b) Cuando la notificación se refiere a alguna resolución que por su


naturaleza requiere de ese declaración, como por ejemplo la notificación
de protesto de letra en que el notificado puede oponer tacha de falsedad
en el acto de la notificación;

c) Cuando en el acto de la notificación se deduzca recurso de


apelación.

d) Tratándose de requerimientos de pago en materia ejecutiva.

4. Clases de notificaciones:

(1) Personal; (2) Personal subsidiaria; (3) Por cédula; (4) Por el
estado diario; (5) Por avisos; (6) Notificación tácita y (7) Notificaciones
especiales.

A) LA NOTIFICACION PERSONAL

1. Esta forma de notificación es la más perfecta y consiste en hacer


entrega a la persona notificada de copia íntegra de la resolución
respectiva, así como de la solicitud en que ella haya recaído, siempre
que dicha solicitud se haya formulado por escrito.
336

2. Funcionario competente y lugares hábiles para notificar.

a) El Secretario del tribunal en su secretaría (los sec. de J. del


Crimen actualmente también están facultades para notificar
personalmente a los reos presos en las cárceles

b) Un receptor en la morada del notificado, en el lugar donde


ejerce habitualmente su industria, profesión u oficio, en el recinto del
tribunal, pero fuera de la secretaría y además en todos los lugares y
recintos de libre acceso al público debiendo en este último caso procurar
causar la menor molestia posible al notificado.

Excepción: los jueces no pueden ser notificados en el lugar en el


cual ejercen sus funciones.

c) En los lugares en que no exista receptor judicial, la notificación


podrá ser efectuada por el notario público o el oficial del registro civil.

d) En todo caso el juez siempre podrá designar como ministro de


fe ad hoc a un funcionario del tribunal, para el solo efecto de practicar la
notificación.

3. Días y horas hábiles para notificar.

a) En los lugares de libre acceso al público la notificación podrá


practicarse cualquier día, sea hábil o no, y a cualquier hora.

b) En la morada o en el lugar de trabajo la notificación puede


practicarse cualquier día pero sólo entre las seis y veintidós horas.

Si la notificación se practica en día inhábil, los plazos comenzarán


a correr desde las cero horas del día hábil inmediatamente siguiente.

4. Solemnidades.

El ministro de fe debe dejar constancia en el proceso del hecho


de haber practicado la notificación, constancia que será firmada por él y
la persona notificada o sólo por el primero, si este último se niega a ello
o no puede hacerlo, de lo que deberá dejarse constancia. En esta
certificación deberá igualmente dejarse constancia del día, lugar y hora
en que se practicó la diligencia y precisar el medio a través del cual se
cercioró de la identidad del notificado.
337

5. Casos en que este tipo de notificación es obligatorio.

a) En toda gestión judicial, la primera notificación a las partes a


quienes haya de afectar el resultado del asunto, salvo al demandante, al
que se notificará por el estado diario;

b) En todos aquellos casos en que la ley dispone que debe


notificarse a alguna persona para la validez de ciertos actos, como por
ejemplo en la cesión de créditos (artículo 47);

c) Siempre que la ley o el juez lo ordenen expresamente;

d) Cuando un proceso haya estado paralizado por seis meses o


más, la primera notificación que se practica transcurrido ese plazo debe
ser personal o por cédula (artículo 52);

e) Las notificaciones que hayan de practicarse a terceros


extraños al juicio mismo a quienes no afecten sus resultados, como por
ejemplo testigos, peritos, etc.

B) NOTIFICACION PERSONAL SUBSIDIARIA

También es conocida con el nombre de notificación por el artículo


44 o personal por cédula.

Puede suceder que una persona no sea ubicada para los efectos
de poder ser notificada, no obstante que se sepa donde vive y de que se
encuentra en el lugar del juicio. Como esta circunstancia impide la
constitución de la relación procesal, la ley ha contemplado esta forma
subsidiaria de notificación personal, la que para que sea procedente
requiere de los siguientes requisitos:

(1) La persona debe ser buscada por el receptor en dos días


hábiles en horas diferentes en su domicilio o lugar de trabajo sin
encontrarlo, de lo que deberá dejar constancia en el expediente;

(2) El interesado en que se practique la notificación deberá


acreditar en el proceso que la persona a quien se pretende notificar se
encuentra en el lugar del juicio y de cual es su morada o su lugar de
trabajo; para comprobar estas circunstancias, conforme a la reforma
338

introducida por la ley 19.382 de 24 de mayo de 1995, bastará un


certificado del ministro de fe respecto de esos hechos.

(3) Establecidos los hechos antes indicados el interesado deberá


solicitar al juez que ordene notificar conforme al artículo 44 del C.P.C. y
éste accederá a ello disponiendo que la notificación se efectúe por el
receptor entregando las copias a cualquier persona adulta que aparezca
en la residencia o lugar de trabajo; si no hay nadie en el lugar o, si por
cualquier causa no es posible entregar las copias a las personas que allí
se encuentren, se fijará en la puerta un aviso que de noticia de la
demanda, con especificación exacta de las partes, de la materia del
proceso, juez que conoce de ella y de las resoluciones que se notifican.
La ley dice que deberá fijarse el aviso en la puerta, pero en la práctica, a
fin de que no sean destruidas, se echan por debajo de ella.

(4) Si la morada o lugar de trabajo se encuentran en un edificio o


recinto al que no se permite libre acceso el aviso y las copias se
entregarán al portero o encargado del edificio o recinto, dejándose
testimonio expreso de esa circunstancia.

(5) Después de practicada la notificación el receptor deberá


enviar carta certificada a la persona notificada dentro del plazo de dos
días contados desde la fecha de la notificación o de aquella en que
reabra sus oficinas el correo, carta en la cual se individualizará al
notificado, rol del proceso y de las partes, al receptor y el domicilio de
éste; el receptor deberá dejar constancia del hecho de haber enviado
esta carta, pero la omisión de la misma no acarrea la nulidad de la
notificación, sin perjuicio de las sanciones disciplinarias que pueda
imponérsele y de la responsabilidad civil que pudiere afectarle por los
perjuicios que cause su negligencia.

C) NOTIFICACION POR CEDULA

1. Concepto.

Es aquella notificación que en ciertos casos dispone la ley, la que


debe practicarse en el domiciliado del notificado dejando las copias con
cualquier persona adulta que se presente o, en su defecto, dejándolas
colocadas en la puerta.

2. Se ha discutido lo que sucede tratándose del litigante rebelde,


el que obviamente no ha designado domicilio urbano, toda vez que no
339

ha comparecido al proceso. Como la ley dice que esta designación


deben efectuarse en la primera presentación judicial, a nuestro juicio no
procede notificar al rebelde por el estado. Para que le fuera aplicable la
sanción aludida la ley debiera estar redactada de modo diferente
señalando, por ejemplo, que las partes del proceso obligatoriamente
deben designar un domicilio urbano y que mientras no lo efectúen todas
las notificaciones se les practicarán por el estado, como se señaló, en la
actualidad la ley habla de "primera gestión".

(3) Resoluciones que deben notificarse por cédula:

a) Las sentencias definitivas civiles (las penales se notifican al reo


personalmente;

b) Toda resolución que ordene la comparecencia personal de las


partes al tribunal;

c) La resolución que recibe la causa a prueba;

d) La primera notificación que haya de practicarse después que


un proceso ha permanecido paralizado durante a lo menos seis meses;

e) Las resoluciones que se notifiquen a terceros ajenos al


proceso;

f) En todos aquellos casos en que el tribunal así lo disponga por


estimarlo conveniente.

(4) Testimonio de la notificación.

Después que se ha llevado a efecto alguna notificación, el


ministro de fe que la practicó deberá certificar en el expediente ese
hecho indicando día, lugar y hora en que la efectuó, nombre, profesión y
domicilio de la persona que la recibió en el caso de que haya habido
alguien; es decir, en la misma forma como debe dejarse constancia de la
notificación personal subsidiaria. En este caso no es necesario
despachar la carta certificada, ya que el artículo 48 inciso 3º que así lo
disponía fue modificado, suprimiendo esa exigencia.

D) NOTIFICACION POR EL ESTADO DIARIO


340

(1) Esta notificación se practica incluyendo en un listado que debe


confeccionarse todos los días por los secretarios, los procesos en los
cuales se haya dictado alguna resolución.

(2) El estado se encabezará indicando la fecha del día al cual


éste corresponda y se señalarán los procesos en los cuales se haya
dictado alguna resolución ese día; estos procesos deberán ser
individualizados con el número de rol del mismo, escrito en letras y
números, así como con el nombre de las partes. Al final de la línea se
indicará el número de resoluciones dictadas ese día en ese proceso.

(3) Los estados deben permanecer colocados durante tres días


en un lugar visible, en forma de que no puedan ser alterados
(normalmente se colocan en vitrinas), para que los consulten los
abogados y procuradores, así como por el público en general.
Transcurridos los tres días, los estados diarios deben ir siendo
legajados, para los efectos de su posterior consulta, formándose legajos
mensuales.

(4) En el proceso el secretario deberá certificar el hecho de haber


practicado la notificación en referencia, pero la omisión de esa
certificación no afecta la validez de la notificación, sin perjuicio de la
responsabilidad disciplinaria del secretario.

(5) En este estado sólo puede notificarse las resoluciones


dictadas el mismo día en que éste se confección; si se omite incluir
alguna causa, el tribunal deberá dictar una resolución que dirá "no
habiéndose notificado por el estado diario la resolución de fecha xxx
escrita a fs. xxx, hágase por el estado diario de hoy junto con la
presente". En este caso en el estado se indicará que se dictó dos
resoluciones.

(6) Resoluciones que deben notificarse por el estado diario:

Esta forma de notificación se utiliza respecto de todas las


resoluciones que la ley no dice que deban ser notificadas de otra forma
así como aquellas que deben notificarse por cédula cuando la parte no
ha designado domicilio urbano en su primera presentación.

(7) En realidad esta forma de notificación viene a ser una ficción


legal, toda vez que en el estado diario no se incluye la resolución que se
notifica, sino que sólo se avisa el hecho de haberse dictado alguna, a fin
de que el interesado pida el expediente correspondiente y vea la
resolución de la cual se trata.
341

E) NOTIFICACION POR AVISOS

(1) Esta forma de notificación viene a sustituir a la personal, a la


del artículo 44 y a la por cédula en todos aquellos casos en que,
debiendo notificarse alguna resolución de alguna de esas formas: a)
resulta muy difícil determinar la individualidad del notificado (miembros
de una sucesión, por ejemplo) o b) la residencia del notificado o c)
cuando debe notificarse a demasiadas personas (por ejemplo a todos
los empleados de la Cía de teléfonos); se establece esta forma de
notificación en atención a que las circunstancias anotadas dificultan la
práctica de alguna de las otras formas.

(2) Requisitos de procedencia.

a) Debe tratarse de alguna resolución que normalmente se


notifica personalmente o por cédula;

b) Debe tratarse de alguna de las tres situaciones antes


mencionadas;

c) El interesado en que se notifique la resolución deberá solicitar


al tribunal que así lo disponga;

d) El tribunal resolverá la petición con conocimiento de causa, es


decir, la parte debe practicar todas las diligencias que sean necesarias
para los efectos de acreditar al tribunal las circunstancias referidas que
hacen procedente la notificación por avisos, pudiendo el tribunal
disponer también las diligencias que estime conducentes al efecto.

(3) Forma como se practica.

a) El tribunal al dictar la resolución accediendo a la notificación


por avisos deberá ordenar que se efectúe un número de publicaciones
no inferior a tres en el diario o periódico que señale que podrá ser
alguno del lugar donde se sigue el juicio, de la capital de la provincia o
de la capital de la región.

b) En caso de tratarse de la notificación de la primera resolución,


el tribunal deberá además ordenar la práctica de un aviso en el Diario
Oficial de un día 1. o 15 del mes; esto último lo ordena la ley en atención
a que el Diario Oficial normalmente llega a todo el mundo a través de las
Embajadas y Consulados.
342

c) El aviso deberá contener copia íntegra de la resolución, así


como de la solicitud en la cual dicha resolución recayó, salvo que el
tribunal teniendo en consideración que ello resulta demasiado oneroso
en relación con la cuantía del asunto, autorice que se practique un
extracto redactado por el secretario del tribunal.

d) Aun cuando la ley no lo señala expresamente, a fin de que


exista la debida constancia en el proceso de haberse efectuado la
notificación por avisos, deberá agregarse al expediente un ejemplar de
ellos, certificando el secretario las veces y fechas en que dicho aviso fue
publicado y diarios en los cuales se efectuó esa publicación.

Nota: Aun cuando la ley no lo dice, es obvio que los plazos que
comienzan a correr en contra del notificado sólo se contarán desde la
fecha del último aviso, por razones lógicas.

F) NOTIFICACION TACITA

(1) Es aquella que se produce cuando la parte a quien debe


notificarse una resolución determinada efectúa en el proceso cualquier
actuación que suponga que tiene conocimiento de esa resolución. Así,
por ejemplo, puede que aún no se haya notificado legalmente la
demanda al demandado y que no obstante ello éste la conteste; en este
caso no podrá alegar que no fue notificado, toda vez que se produjo
notificación tácita.

Esta notificación se funda en el principio de economía procesal.

(2) Requisitos:

a) Que haya alguna resolución no notificada legalmente;

b) Que la parte a la que procedía notificar realice en el juicio


cualquier actuación que suponga el conocimiento de esa resolución.

c) Que la parte efectúe esa actuación antes de alegar


previamente la falta de notificación o la nulidad de la misma.

(3) Caso en el que se solicita nulidad de notificación:


343

A este respecto cabe señalar que si la parte solicita la nulidad de


una notificación y esa nulidad es acogida, conforme al actual artículo 55
inciso 2. del C.P.C., se tendrá por notificada la resolución en cuestión
por el solo ministerio de la ley desde que se le notifique la resolución
que acogió la nulidad.

G) NOTIFICACIONES ESPECIALES

Las notificaciones a las que aludimos anteriormente son


generales, es decir, aplicables a todo proceso; aparte de ellas existen
algunas formas especiales de notificación que se aplican sólo en ciertas
materias:

(1) Por carta certificada:

Se utiliza fundamentalmente en los juicios de menores y viene a


reemplazar a la notificación por cédula, así como a la del estado diario.
Si la resolución es de mero trámite, sólo se indicará en la carta que en el
proceso tal o cual con tal fecha se dictó una o más resoluciones;
tratándose de otro tipo de resoluciones, ellas deben ser transcritas en
forma completa o en extracto, según sea su extensión.

(2) Cédula de espera:

En el juicio ejecutivo, es decir, en aquél que se sigue para obtener


el cumplimiento forzado de la obligación, se señala que el receptor,
además de notificar el mandamiento de embargo (resolución que ordena
embargar), deberá requerir de pago al deudor; si se notifica conforme al
artículo 44, como el deudor no estará presente, se le indicará en la
cédula de que debe comparecer a la oficina del receptor en día y hora
determinada a fin de llevar a cabo el requerimiento de pago; si el deudor
no se presenta en esa fecha, se le tiene legalmente por requerido de
pago y de que rehusa pagar, pudiendo seguirse el proceso adelante.

(3) Notificaciones en juicios arbitrales:

Conforme vimos anteriormente, en el primer comparendo las


partes se ponen de acuerdo, entre otras materias, respecto del tipo de
notificaciones que se practicarán, acuerdos que tienen pleno valor.

(4) Notificaciones especiales por avisos:


344

Existen algunos casos en los cuales la ley exige que


determinadas gestiones se notifiquen por aviso en forma diferente a la
anteriormente señalada; entre los casos principales podemos señalar:

a) Muerte presunta: debe citarse al desaparecido mediante tres


publicaciones en el Diario Oficial, mediando entre cada una de ellas un
plazo no inferior a dos meses, según lo señala el artículo 81 del Código
Civil.

b) Gestiones de cambio de nombre (artículo 2° ley 17.344): la


solicitud en la cual se pide este cambio deberá publicarse en extracto en
el Diario Oficial del día 1. o 15, a fin de que los interesados puedan
oponerse dentro del plazo de 30 días;

c) Publicaciones de los "autos de posesión efectiva" o sentencias


que conceden posesión efectiva de alguna herencia;

d) Ley de regulación de la propiedad raíz (D.L. 2695).

La resolución administrativa que acepta la regularización de


dominio deberá publicarse para que los interesados puedan oponerse;

e) Notificación de protesto de cheque:

El artículo 41 de la Ley de Cuentas Corrientes Bancarias y


Cheques dispone que la notificación del protesto al girador de un cheque
deberá efectuarse en el domicilio que el cuenta correntista tenga
registrado en el banco, por cédula (la ley no utiliza la palabra cédula
pero eso es lo que quiere decir).

(componen la sala o corte que la dictan;

c) Debe ser autorizada por el ministro de fe correspondiente, el


que normalmente es el secretario;

d) Además, la primera resolución que se dicta en un proceso


deberá señalar el número de rol que se asigna a éste.)

LAS RESOLUCIONES JUDICIALES


345

1. Concepto.

Son aquellos actos jurídicos procesales emanados del tribunal,


por medio de los cuales éste da curso progresivo a los autos y resuelve
tanto el asunto controvertido en el proceso como las cuestiones
accesorias que se promuevan durante la tramitación.

2. Requisitos generales.

a) Toda resolución judicial deberá expresar en letras el lugar de


su expedición y su fecha;

b) Deberá llevar firma de juez y secretario u otro ministro de fe en


casos especiales que autorice la firma del juez o jueces.

c) Toda primera resolución deberá indicar además el número de


rol que se asigna al proceso.

3. Clases de resoluciones judiciales.

Aun cuando hay algunas que no encuadran en la clasificación


que veremos, la mayoría de ellas si lo hace, lo que es de gran
importancia para diferentes efectos que veremos más adelante, como
por ejemplo para la procedencia de recursos en su contra.

Ellas son las siguientes:

A. Decretos, providencias o proveídos;

B. Autos;

C. Sentencias interlocutorias;

D. Sentencias definitivas.

A) DECRETOS, PROVIDENCIAS O PROVEIDOS

1. Definición.
346

Son aquellas resoluciones que tienen por objeto dar curso


progresivo a los autos, sin decidir ni prejuzgar ninguna cuestión debatida
entre partes (artículo 70 inciso 3 C.O.T.); por ej. ; la resolución que da
traslado al demandado para que conteste la demanda.

Por otra parte el artículo 158 del C.P.C. las define como aquellas
resoluciones que, sin fallar sobre incidentes o trámites que sirvan de
base para el pronunciamiento de una sentencia, tienen por objeto solo
determinar o arreglar la substanciación del proceso.

2. Formalidades.

Sólo deben reunir los requisitos generales de las resoluciones


judiciales, con la particularidad de que en los tribunales colegiados
pueden ser dictadas por sólo uno de los ministros de la sala.

3. Notificación.

La regla general es que ellas son notificadas por el estado diario,


salvo casos de excepción que la ley señala en forma expresa, como la
que tiene por interpuesta la demanda y confiere traslado de ella.

4. Cumplimiento.

Estas resoluciones se cumplen simplemente a través de la


realización del trámite que ellas mismas indican, sin necesidad de un
procedimiento compulsivo. Así la que ordena evacuar un traslado se
cumple evacuando dicho traslado o dejando transcurrir el plazo
correspondiente sin hacerlo, es decir, en rebeldía.

5. Recursos procesales en su contra.

a) Reposición o reconsideración:

Es la petición que se efectúa directamente al tribunal que dictó la


resolución para que la modifique, haciéndole presente la existencia de
algún error en la misma que justifica esa modificación.

b) Apelación:

Es aquel medio que la ley otorga a las partes para recurrir ante el
tribunal superior para que éste modifique una resolución con la cual la
parte no esté de acuerdo.
347

La regla general es que los decretos no son apelables salvo que


ellos recaigan en trámites no establecidos expresamente por la ley o que
alteren la normal substanciación del juicio. En estos casos de excepción
la apelación debe ser deducida en forma subsidiaria de la reposición,
conjuntamente con éste y para el caso de que ella no sea acogida.

6. Efectos de los decretos.

Como veremos más adelante, otras resoluciones producen


determinados efectos de importancia, como el desasimiento del tribunal,
conforme al cual el juez no puede modificar la sentencia que dictó una
vez que ha sido notificada a alguna de las partes.

Los decretos no producen ningún efecto especial, ni el señalado


ni otros, salvo el de dar curso progresivo al proceso.

Conforme al artículo 84 del C.P.C., los jueces pueden de oficio dejar sin
efectos los decretos cuando adviertan que en su dictación incurrieron en
algún error, no obstante que las partes nada digan.

B) LOS AUTOS

1. Concepto.

Son aquellas resoluciones que resuelven un incidente sin


establecer derechos permanentes en favor de las partes.

Como hemos dicho, incidente es toda cuestión accesoria de un


juicio que requiere de un pronunciamiento especial del tribunal con
audiencia de las partes.

Por derechos permanentes se entiende aquellas facultades


procesales que habilitan a las partes para continuar su tramitación hasta
el final en forma válida; los derechos no son permanentes cuando
pueden ser modificados durante el proceso en virtud de nuevos
antecedentes, como por ejemplo los alimentos provisorios, medidas
precautorias, etc.

2. Requisitos (artículo 171).

a) Los comunes a toda resolución judicial;


348

b) Los fundamentos de hecho y de derecho en que se apoyan,


siempre y cuando la naturaleza del asunto lo permita;

c) La decisión misma del incidente.

3. - Notificación, cumplimiento, efectos y recursos:

Rigen las mismas normas que para los decretos.

C) LAS SENTENCIAS INTERLOCUTORIAS

1. Concepto.

Son aquellas resoluciones que resuelven un incidente


estableciendo derechos permanentes en favor de las partes o que fallan
sobre un trámite que sirve de base para el pronunciamiento de una
sentencia definitiva o interlocutoria.

2. Requisitos.

Deben cumplir los mismos que los autos.

3. Clases de Sentencias Interlocutorias.

a) Como se desprende del concepto señalado, en primer término


se distingue entre aquellas que fallan un incidente estableciendo
derechos permanentes en favor de las partes y aquellas que fallan sobre
un trámite que sirve de base para el pronunciamiento de una sentencia
definitiva o interlocutoria. Como ejemplo de las primeras podemos
señalar la que resuelve una incidencia de nulidad de lo obrado y de las
segundas, la que recibe la causa a prueba.

b) Una segunda clasificación distingue entre las interlocutorias


que ponen término al juicio o hacen imposible su continuación y las que
no tienen ese carácter. Como ejemplo de las primeras se puede señalar
la que acoger el abandono del procedimiento.

4. Notificación.
349

La norma general es que las interlocutorias se notifican por el


estado diario, salvo aquellos casos en los cuales la ley expresamente
dispone que se notifiquen de otro modo, como por ejemplo la
interlocutoria que recibe la causa a prueba (comúnmente conocida como
auto de prueba), la que debe notificarse por cédula.

5. Efectos de las interlocutorias.

A) El desasimiento:

Concepto:

Es aquel efecto conforme al cual, notificada una sentencia


interlocutoria a alguna de las partes, el tribunal que la dictó no podrá
modificarla o alterarla en forma alguna, conforme lo dispone el artículo
182 del C.P.C.

Excepciones:

a) Las rectificaciones de errores de copia, de referencia o de


cálculos numéricos que aparezcan de manifiesto en la sentencia, así
como la aclaración de puntos oscuros o dudosos o la complementación
de omisiones. Esto puede realizarlo el tribunal de oficio dentro de los
cinco días de la primera notificación de esa sentencia.

b) Recurso de complementación, rectificación, aclaración o


enmienda: se refiere a los mismos puntos antes mencionados, pero
cuando se solicitan por las partes, las que no tienen plazo alguno para
ello;

c) Casos en los cuales procede excepcionalmente el recurso de


reposición, como en contra de la interlocutoria de prueba y de las que
declaran desierto o prescrito un recurso de apelación, siempre que se
funden en error de hecho, reposición que debe interponerse dentro de 3.
día.

B) LA COSA JUZGADA.

Es una institución que corresponde estudiar al final del Derecho


Procesal; por ahora diremos que la cosa juzgada comprende dos
aspectos: la acción de cosa juzgada, conforme a la cual puede
cumplirse forzadamente las obligaciones a través de los procedimientos
ejecutivos y la excepción de cosa juzgada, la que impide que pueda
discutirse un asunto ya resuelto, cuando entre el anterior y el nuevo
350

exista la llamada triple identidad: de partes, de cosa pedida (objeto


jurídico pedido) y de causa jurídica de pedir.

6. Recursos procesales contra las interlocutorias.

Proceden la aclaración, rectificación, complementación o


enmienda; la reposición en los casos excepciones señalados, la
apelación y el recurso de casación en forma excepcional en contra de
las interlocutorias que ponen término al juicio o hacen imposible su
continuación y contra las interlocutorias de segunda instancia dictadas
sin previo emplazamiento o fijación de día para la vista de la causa.

7. Ejecución.

Como producen acción de cosa juzgada, son susceptibles de ser


cumplidas forzadamente, salvo que tengan carácter meramente
procesal, como la que acoge la nulidad de lo obrado, toda vez que esta
resolución produce sus efectos por si sola en la causa.

D) LAS SENTENCIAS DEFINITIVAS

1. Concepto.

El artículo 158 inciso 2° del C.P.C. dice que es sentencia


definitiva aquella que pone fin a la instancia, resolviendo la cuestión o
asunto controvertido que ha sido objeto del juicio.

2. Clasificaciones.

a) Sentencias de única, primera, segunda instancias y de término:

- Sentencia de única instancia: son las sentencias definitivas que


se dictan en procedimientos en los cuales no procede recurso de
apelación;

Sentencia de primera instancia: son las que se dictan en


procedimientos en los cuales se contempla la posibilidad de que ellas
sean reclamadas ante el tribunal superior por intermedio del recurso de
apelación;
351

Sentencia de segunda instancia: es la que resuelve el recurso de


apelación deducido en contra de una definitiva de primera instancia.

Sentencia de término: es la que pone fin a la última instancia;


conforme a lo dicho, cualquiera de las tres anteriores puede ser
sentencia de término, según si no procede apelación, si procediendo
este recurso él no se interpone dentro de plazo legal o porque la
sentencia es de segunda instancia.

En todo caso es importante recordar que sentencia de término no


es sinónimo de sentencia ejecutoriada, es decir, de sentencia en contra
de la que no procedan recursos legales, toda vez que las sentencias son
susceptibles de otros recursos, como por ejemplo la casación.

b. - Sentencias firmes o ejecutoriadas, sentencias que causan


ejecutoria y sentencias que no tienen ninguno de los dos caracteres
mencionados:

- Una sentencia se encuentra firme o ejecutoriada cuando en


contra de ella no proceden recursos procesales o, cuando habiendo
ellos sido interpuestos, han sido desestimados.

A) Cuando la ley no contempla recursos: la sentencia estará


ejecutoriada desde que se notifique a las partes;

B) Cuando la ley contempla recursos y ellos son interpuestos: la


sentencia estará ejecutoriada, desde el momento en que se notifique a
las partes la resolución del tribunal inferior que manda cumplir la del
superior; el llamado "cúmplase";

C) Si la ley contempla recursos y ellos no han sido interpuestos:


la sentencia estará ejecutoriada una vez que el secretario certifique el
hecho de haber transcurridos los plazos para interponer dichos recursos,
sin que los mismos hayan sido deducidos.

- Sentencias que causan ejecutoria son aquellas que pueden


cumplirse no obstante existir recursos pendientes en su contra, como
por ejemplo las apelaciones concedidas en el solo efecto devolutivo o
recursos de casación, siempre que el cumplimiento de la sentencia
recurrida no haga imposible posteriormente cumplir lo que falle la
casación, como por ejemplo tratándose de una nulidad de matrimonio.

c) Sentencias declarativas, constitutivas y de condena:


352

- Declarativas son aquellas que satisfacen al actor por el solo


hecho de su pronunciamiento, sin necesidad de ir aparejadas de un
cumplimiento, como por ejemplo la que se limita a declarar que el
demandante es dueño de la especie reclamada, sin condenar al
demandado a devolverla.

- Constitutivas son las que crean estados jurídicos nuevos,


como la que declara un divorcio, que constituye un estado; la que
reconoce el derecho de una persona a ser indemnizada (constitutiva de
derecho).

- De condena: imponen a la parte vencida el cumplimiento de una


prestación determinada.

Normalmente las sentencias de condena al mismo tiempo serán


declarativas, ya que reconocerán al demandante un derecho y
condenarán al demandado a cumplir la obligación correlativa.

3. Requisitos (artículo 170 C.P.C. y Auto Acordado).

A) Sentencias definitivas de primera instancia:

a) Los comunes a toda resolución;

b) Parte expositiva: ella comprende:

- Individualización de las partes, con expresión de sus nombres,


apellidos, domicilios y profesiones u oficios;

- La enunciación breve de las peticiones deducidas por el


demandante y sus fundamentos, así como de las excepciones del
demandado y de sus fundamentos;

- Si se recibió la causa a prueba y si las partes fueron o no


citadas para oír sentencia.

c) Parte resolutiva:

- Decisión del asunto controvertido, la que deberá comprender


todas las acciones y excepciones hechas valer en el proceso;

- Decisión sobre las costas;


353

- Decisión sobre las tachas opuestas a los testigos.

Como puede advertirse, la sentencia definitiva contiene una


secuencia lógica, indicándose primero el asunto controvertido, luego la
apreciación de los hechos, dando por establecidos aquellos que a juicio
del tribunal están probados, aplicándose luego a éstos el derecho
correspondiente, el que se declara en la parte resolutiva, después de
indicarse las normas legales.

B) Sentencias definitivas de segunda instancia:

a) Los requisitos generales de toda resolución;

b) Si simplemente confirma la de primera instancia, bastará que


señale este hecho "Vistos: se confirma la sentencia apelada de... "

c) Si modifica o revoca la de primera instancia, podrá reproducir


todas aquellas partes que no merezcan objeción y enmendar, eliminar o
sustituir las restantes.

d) Si la sentencia de primera instancia ha omitido pronunciarse


respecto de algún punto, podrá ser devuelta para que se complete,
siempre que sea de importancia.

Cuando se modifica o revoca una sentencia de primera instancia


normalmente la de segunda dirá "Vistos: se reproduce la sentencia en
alzada, con excepción de sus fundamentos x y xy, así como las citas
legales x y xy, que se eliminan y, teniendo en su lugar presente"
agregando a continuación los nuevos fundamentos y citas legales,
concluyendo en lo decisorio revocando o modificando la de primera
instancia.

4. Recursos procesales:

- Aclaración, complementación, rectificación o enmienda;

- Apelación contra las sentencias de primera instancia;

- Casación en la forma en contra de las sentencias de única,


primera o segunda instancia y casación en el fondo en contra de las
sentencias de segunda instancia;

- Recurso de revisión;
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- Recurso de queja.

5. La consulta: existen ciertos procesos en los cuales debido a


que la materia de los mismos afectan los intereses públicos deben ser
elevadas a la Corte de Apelaciones respectiva para su consulta y
aprobación, aun cuando no fueren apeladas, como por ejemplo en los
juicios de nulidad de matrimonio y especialmente en materia penal.

6. Notificación: las sentencias civiles de primera instancia se


notifican por cédula a los apoderados de las partes; las de segunda
instancia, en cambio, se notifican sólo por el estado diario.

Las sentencias penales de primera instancia se notifican


personalmente al reo y no a su apoderado; las de segunda instancia se
notifican por el estado diario a las partes que hayan comparecido a la
Corte de Apelaciones y el cúmplase de las mismas actualmente se
puede notificar indistintamente al reo o a su apoderado. En materia civil
el cúmplase se notifica por el estado diario.

7. Efectos.

Producen desasimiento y cosa juzgada, al igual que las


interlocutorias.