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Hemorragia Del Embarazo

La hemorragia del embarazo es una complicación grave que puede amenazar la vida de la madre y el feto, siendo crucial su identificación y manejo oportuno. Las causas incluyen placenta previa, desprendimiento placentario y atonía uterina, y el tratamiento puede requerir intervenciones médicas y quirúrgicas. En Venezuela, la mortalidad materna por hemorragias sigue siendo alta debido a factores como la falta de acceso a servicios de salud y educación sanitaria.

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Melitza Narvaez
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Hemorragia Del Embarazo

La hemorragia del embarazo es una complicación grave que puede amenazar la vida de la madre y el feto, siendo crucial su identificación y manejo oportuno. Las causas incluyen placenta previa, desprendimiento placentario y atonía uterina, y el tratamiento puede requerir intervenciones médicas y quirúrgicas. En Venezuela, la mortalidad materna por hemorragias sigue siendo alta debido a factores como la falta de acceso a servicios de salud y educación sanitaria.

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República Bolivariana De Venezuela.

Ministerio Del Poder Popular Para La Educación.


Instituto Universitario De Tecnologia Elias Calixto Pompas.
Convenio Universidad Del Zulia La Luz.

HEMORRAGIAS DEL EMBARAZO.

Integrantes:
Julieth Rodríguez C.I 28.704.895
Melitza Narvaez C.I 28.057.159
Angely Robertis C.I 30.164.440
Introduccion.
La hemorragia del embarazo es un problema grave y potencialmente mortal que afecta a
un número significativo de mujeres en todo el mundo. Como estudiante de licenciatura en
enfermería del programa de salud, es fundamental comprender los factores que influyen
en la mortalidad materna asociada a esta complicación obstétrica. La hemorragia durante
el embarazo puede ser causada por diversas condiciones, como la placenta previa, el
desprendimiento placentario, la ruptura uterina o la atonía uterina, y puede resultar en
pérdida de sangre significativa que pone en peligro la vida de la madre y el feto. Por lo
tanto, es crucial identificar y abordar adecuadamente los factores de riesgo y las causas
subyacentes de la hemorragia del embarazo para reducir la morbimortalidad materna y
mejorar los resultados para las mujeres gestantes.
Justificación.
Las hemorragias del embarazo, en general, se refieren al sangrado vaginal que ocurre
durante la gestación. Este sangrado puede ocurrir en cualquier momento del embarazo,
desde la concepción hasta el final de la gestación. Las hemorragias pueden ser de
diferentes causas y severidades, algunas son normales y otras requieren atención médica
inmediata. Hemorragia en el primer trimestre: Puede ser una señal de aborto espontáneo
o embarazo ectópico. Hemorragia en el segundo trimestre: Puede estar asociada a la
placenta previa o el desprendimiento de placenta. Hemorragia en el tercer trimestre:
Puede indicar desprendimiento placentario, placenta previa o rotura uterina. Hemorragia
posparto: Sangrado excesivo después del nacimiento, que puede ser una complicación
seria. Los objetivos en el manejo de las hemorragias del embarazo son prevenir el
deterioro de la paciente, detener la hemorragia lo antes posible y asegurar la salud de la
madre y del feto o recién nacido. El enfoque se basa en la estabilidad hemodinámica y la
gestión de la causa subyacente del sangrado.

Objetivos principales:
 Estabilizar la paciente:
Recuperar o prevenir el deterioro hemodinámico, asegurando la oxigenación adecuada y
el volumen circulante.
 Detener la hemorragia:
Identificar y tratar la causa del sangrado, ya sea mediante medicamentos, procedimientos
quirúrgicos o, en casos de hemorragia postparto, estimulación uterina.
 Seguridad para la madre y el feto:
Asegurar la salud de la madre y, si es posible, del feto o recién nacido, dependiendo de la
etapa del embarazo y la gravedad de la hemorragia.
 Prevención de complicaciones:
Minimizar el riesgo de complicaciones posteriores, como la enfermedad tromboembólica,
la coagulopatía de consumo o la muerte materna.
Las hemorragias del embarazo, ya sea durante el primer, segundo o tercer trimestre,
pueden requerir intervenciones quirúrgicas y comprender sus causas fisiopatológicas es
crucial para un manejo adecuado. Las causas pueden incluir placenta previa,
desprendimiento de placenta, ruptura uterina o hemorragia posparto.
Procedimientos Quirúrgicos:
 Histerectomía:
En casos de hemorragias graves y no controlables, la histerectomía (extirpación del útero)
puede ser necesaria para salvar la vida de la madre.
 Ligadura de vasos:
La ligadura de la arteria uterina o la ligadura baja (de 2-3 cm debajo de la anterior) puede
ser necesaria para controlar hemorragias que persisten después de la ligadura inicial.
 Reparación de laceraciones:
Las laceraciones del canal genital, como en el caso de hemorragia posparto, pueden ser
reparadas quirúrgicamente con suturas hemostáticas.
 Extracción de productos retenidos:
En caso de retención de placenta o restos placentarios, se puede realizar la extracción
quirúrgica para controlar el sangrado.
 Salpingectomía:
En casos de hemorragias asociadas a embarazo ectópico, la salpingectomía (extirpación
de la trompa de Falopio) puede ser necesaria para controlar la hemorragia y preservar la
fertilidad si la trompa contralateral está sana.
Fisiopatología:
Placenta previa:
Se produce cuando la placenta cubre el cuello uterino, lo que puede provocar sangrado
debido a la ruptura de los vasos maternos.
Desprendimiento de placenta: El desprendimiento de la placenta del útero,
generalmente en el tercer trimestre, causa hemorragia debido a la pérdida de sangre en el
espacio entre la placenta y el útero.
Ruptura uterina: La rotura del útero durante el embarazo o el parto puede provocar una
hemorragia masiva, generalmente asociada a cirugías previas en el útero.
Hemorragia posparto (HPP): La HPP ocurre después del parto y puede ser causada por
atonía uterina (fallo en la contracción del útero), retención de productos de la concepción,
trauma del canal genital o problemas de coagulación.

Atonía uterina: La incapacidad del útero para contraerse adecuadamente después del
parto, lo que puede llevar a un sangrado continuo.
Retención de productos de la concepción: La retención de placenta o restos
placentarios puede causar hemorragia porque las arterias espirales no se cierran
adecuadamente.
Fisiopatologia
¿Qué es el trofoblasto?
El trofoblasto es el tejido que rodea al embrión en desarrollo y que eventualmente forma la
placenta, el órgano que nutre al feto.
¿Qué causa la ETG ( Enfermedad Trifoblastica Gestacional)?
La ETG ocurre cuando hay un problema con la fertilización y la división celular en el
trofoblasto, lo que resulta en el crecimiento anormal de estas células.
Tipos de ETG:
Mola hidatiforme: Es el tipo más común y se divide en mola completa (todo el tejido
placentario es anormal) y mola parcial (parte del tejido placentario es anormal).
Neoplasia trofoblástica gestacional (NTG): Incluye tumores como el coriocarcinoma, el
tumor del sitio placentario y el tumor trofoblástico epitelioide, que pueden ser invasivos y
metastásicos.
Síntomas:
Los síntomas pueden variar, pero pueden incluir sangrado vaginal, dolor abdominal,
agrandamiento del útero, niveles elevados de la hormona gonadotropina coriónica
humana (hCG), y en casos más graves, metástasis a otros órganos.
Diagnóstico:
La ETG se diagnostica mediante ultrasonido, pruebas de hCG y, en algunos casos,
biopsia del tejido.
Tratamiento:
El tratamiento depende del tipo de ETG y puede incluir legrado uterino, quimioterapia, o
en casos raros, histerectomía.
En Venezuela, la situación epidemiológica de las hemorragias durante el embarazo y
parto, aunque ha mejorado en algunos aspectos, sigue siendo una preocupación. Las
hemorragias, especialmente la hemorragia postparto, son una causa importante de
mortalidad materna, y se deben a varios factores como la atonía uterina y el manejo
inadecuado de la placenta.

Situación Actual:
Mortalidad Materna:
La hemorragia obstétrica es una de las principales causas de muerte materna en
Venezuela, junto con los trastornos hipertensivos del embarazo y la sepsis.
Hemorragia Postparto:
La hemorragia postparto (HPP) es una emergencia obstétrica que complica entre el 1% y
el 10% de los partos. La HPP grave ocurre en alrededor del 1% al 2% de los partos y es
una de las principales causas de mortalidad materna.
Factores de Riesgo:
Los factores de riesgo para la HPP incluyen la atonía uterina, la retención de placenta, la
laceración del tracto genital, la inversión uterina, y la coagulopatía.
Prevalencia:
Se estima que la hemorragia postparto complica alrededor del 1-10% de los partos en
Venezuela.
Desafíos: Los desafíos para reducir la mortalidad materna por hemorragias incluyen
la falta de acceso a servicios de salud de calidad, la falta de personal capacitado, y la falta
de recursos para el tratamiento adecuado

Factores que Influyen en la Mortalidad Materna:


Falta de Acceso a Servicios de Salud: La falta de acceso a servicios de salud de
calidad, incluyendo el control prenatal, el parto asistido y la atención de urgencia, es un
factor importante en la mortalidad materna.
Falta de Educación Sanitaria:
La falta de educación sanitaria sobre los riesgos del embarazo y el parto, así como la falta
de información sobre los servicios de salud disponibles, puede contribuir a la mortalidad
materna.
Pobreza y Desigualdad Social:
La pobreza y la desigualdad social pueden afectar negativamente la salud de las mujeres
embarazadas, incluyendo la falta de acceso a una alimentación adecuada, vivienda digna
y servicios de salud.
Medidas para Reducir la Mortalidad Materna por Hemorragias:

Mejorar el Acceso a Servicios de Salud:


Es importante garantizar el acceso a servicios de salud de calidad, incluyendo el control
prenatal, el parto asistido y la atención de urgencia.
Capacitar al Personal de Salud:
El personal de salud debe estar capacitado para reconocer y tratar las hemorragias
obstétricas de manera oportuna y eficaz.
Fortalecer la Vigilancia Epidemiológica
La vigilancia epidemiológica de la mortalidad materna es importante para identificar los
factores de riesgo y las causas de la muerte materna.
Las hemorragias durante el embarazo requieren un diagnóstico y tratamiento oportunos.
El diagnóstico implica evaluar la cantidad de sangre, la causa del sangrado y descartar
otras complicaciones. El tratamiento puede incluir reposo, medicación para controlar la
hemorragia, y en casos más graves, procedimientos quirúrgicos

Diagnóstico:
Evaluación inicial:
Se debe evaluar la cantidad y el ritmo de la pérdida sanguínea, así como la presencia de
síntomas como dolor abdominal, contracciones o fiebre.
Historia clínica detallada:
Se debe investigar la causa del sangrado, incluyendo la historia menstrual, la duración y
frecuencia del sangrado, y cualquier otro síntoma asociado.
Exploración física:
Se debe realizar un examen físico, incluyendo la palpación abdominal y el examen
vaginal, si está indicado, para evaluar la presencia de laceraciones o hematomas.
Pruebas de laboratorio:
Se pueden realizar análisis de sangre para evaluar la coagulación, el grupo sanguíneo y
el recuento de glóbulos rojos, así como pruebas específicas para descartar otras causas
de sangrado, como coagulopatías o infecciones.
Imágenes: En algunos casos, se pueden realizar ecografías o resonancias magnéticas
para evaluar la placenta, el útero y los ovarios, así como para identificar cualquier lesión o
anormalidad que pueda estar causando el sangrado.

Tratamiento:
Reposición de volumen: En casos de hemorragia severa, se requiere la reposición
rápida de líquidos intravenosos para estabilizar la presión arterial y el volumen sanguíneo.
Control de la hemorragia: Se pueden utilizar medicamentos para controlar el sangrado,
como uterotónicos (que estimulan la contracción uterina), o fármacos para la coagulación,
dependiendo de la causa del sangrado.
Remoción de tejido retenido: En algunos casos, se puede requerir la remoción
quirúrgica de restos placentarios o restos de embarazo, mediante legrado uterino o
histerectomía.
Manejo quirúrgico: En casos de hemorragia severa o incontrolable, se puede requerir
una intervención quirúrgica, como la ligadura de vasos sanguíneos, la reparación de
laceraciones, o la histerectomía (extirpación del útero).
Taponamiento uterino: En algunos casos, se puede utilizar un taponamiento uterino con
un balón especial para controlar la hemorragia.
Embolización de arterias uterinas: Esta técnica, en la que se bloquean los vasos
sanguíneos que irrigan el útero, puede ser utilizada para controlar la hemorragia en
algunos casos.
El diagnóstico y tratamiento de las hemorragias del embarazo son cruciales para la salud
de la madre y del feto. Se debe buscar atención médica inmediata si se presenta
sangrado vaginal durante el embarazo, especialmente si es abundante, está acompañado
de dolor abdominal o fiebre, o si se produce en el último trimestre. El rol del profesional de
enfermería ante hemorragias durante el embarazo es crucial para la salud materna y
neonatal. El profesional debe estar capacitado para identificar, prevenir, controlar y tratar
las hemorragias, así como para educar a la paciente sobre signos de alarma y cuidados
postparto.
MEDICAMENTOS:
1. Oxitocina: Se utiliza para inducir contracciones uterinas y detener el sangrado en caso
de una hemorragia postparto.
2. Ergometrina :. La ergometrina es un alcaloide natural que actúa sobre los músculos del
útero, causando contracciones fuertes y sostenidas que ayudan a detener el sangrado
después del parto.
3. Misoprostol: puede ser utilizado para inducir contracciones uterinas y ayudar a detener
el sangrado en ciertas situaciones, como en caso de aborto espontáneo incompleto o
hemorragia postaborto.
4. Ácido tranexámico: Se utiliza para tratar la hemorragia excesiva durante el embarazo,
ayudando a detener el sangrado al promover la coagulación sanguínea.
Medicamentos que se pueden utilizar en casos de hemorragia durante el embarazo para
controlar la presión arteria.
1. Sulfato de magnesio: Se utiliza a menudo para tratar la hipertensión en mujeres
embarazadas y puede ser útil en casos de hemorragia para prevenir complicaciones como
la eclampsia. Actúa como un relajante muscular y puede ayudar a reducir la presión
arterial.
2. Labetalol: Como mencionado anteriormente, el labetalol es un medicamento que se
utiliza para controlar la presión arterial en mujeres embarazadas con hipertensión,
incluyendo casos de hemorragia. Actúa bloqueando los receptores alfa y beta
adrenérgicos para reducir la presión arterial.
3. Nifedipino: es un bloqueador de los canales de calcio que puede ser útil para reducir la
presión arterial en situaciones de hemorragia durante el embarazo.
El profesional de enfermería debe:
Identificar y evaluar:
Reconocer los signos de hemorragia (sangrado vaginal abundante, mareos, falta de aire,
etc.) y evaluar la gravedad de la hemorragia (volumen de sangre, signos vitales, estado
general de la paciente.
Prevenir:
Implementar medidas de prevención de hemorragias postparto, como la administración de
oxitocina después del parto, la atención temprana del nacimiento, la vigilancia de la
placenta y la identificación de factores de riesgo.
Controlar:
Realizar maniobras de masaje uterino para reducir el sangrado, administrar
medicamentos uterotónicos, asegurar la ventilación y la oxigenación, y controlar la presión
arterial y la frecuencia cardíaca.
Tratar:
Colaborar con el equipo médico en la transfusión sanguínea, la administración de líquidos
intravenosos, la reparación de laceraciones y la intervención quirúrgica si es necesario.
Educar:
Asegurar que la paciente reciba información sobre la hemorragia, sus causas,
complicaciones y tratamiento, así como los cuidados en el hogar y la importancia de la
prevención de futuras hemorragias.
Documentar:
Registrar de forma completa y precisa todas las observaciones, intervenciones y
evaluaciones realizadas durante la atención de la hemorragia.
El profesional de enfermería juega un papel clave en el manejo de las hemorragias
durante el embarazo, desde la prevención hasta el tratamiento, y es fundamental para
mejorar los resultados de salud materna y neonatal.
Las hemorragias durante el embarazo, sean en el primer, segundo o tercer trimestre, o
después del parto, pueden conllevar complicaciones graves para la madre y el bebé.
Entre estas complicaciones se encuentran el shock hipovolémico, la coagulación
intravascular diseminada, el parto prematuro, la muerte fetal, y la muerte materna.

Complicaciones en el primer trimestre:


Aborto espontáneo: Es la pérdida del embarazo antes de las 20 semanas de gestación,
y a menudo está asociada con sangrado vaginal.
Embarazo ectópico: Ocurre cuando el óvulo fertilizado se implanta fuera del útero, lo que
puede causar hemorragias internas graves.
Enfermedad trofoblástica: Un tipo de tumor en el útero que puede causar sangrado y
otras complicaciones.
Complicaciones en el segundo y tercer trimestre:
Placenta previa:
La placenta cubre el cuello del útero, lo que puede causar sangrado durante el embarazo
o el parto.
Desprendimiento prematuro de placenta:
La placenta se separa del útero antes del parto, lo que puede provocar hemorragias y
causar sufrimiento fetal.
Vasa previa:
Los vasos sanguíneos de la placenta pasan a través del cuello del útero, lo que puede
causar sangrado durante el parto.
Rotura uterina:
El útero se rompe durante el parto, lo que puede causar una hemorragia masiva.
Hemorragia posparto:
Es el sangrado excesivo después del parto, que puede ser causado por atonía uterina
(útero que no se contrae adecuadamente), retención de restos placentarios, o
laceraciones del canal de parto.
Otras complicaciones:
 Shock hipovolémico: Caída de la presión arterial debido a la pérdida de sangre,
que puede llevar a un fallo orgánico y la muerte
 Coagulación intravascular diseminada (CID): Un trastorno en el cual la sangre
se coagula de forma incontrolada, lo que puede causar hemorragias.
 Insuficiencia renal aguda: Falla renal debido a la pérdida de sangre y a la
deshidratación.
 Parto prematuro: Nacimiento antes de las 37 semanas de gestación, que puede
aumentar el riesgo de complicaciones en el bebé.
 Muerte fetal: Pérdida del bebé antes del nacimiento.
 Muerte materna: Si la hemorragia no se controla adecuadamente, puede llevar a
la muerte de la madre.
Factores de riesgo:
 Antecedentes de hemorragias previas.
 Partos previos.
 Embarazos múltiples.
 Edad materna avanzada.
 Diabetes gestacional.
 Hipertensión arterial.
 Uso de medicamentos anticoagulantes.
 Antecedentes de cirugía uterina
CONCLUSION
Para finalizar, el programa de salud de hemorragia del embarazo es una herramienta
vital en la práctica de enfermería materna, ya que nos proporciona los conocimientos y
habilidades necesarios para identificar, prevenir y atender de manera efectiva las
complicaciones relacionadas con la hemorragia durante el embarazo. A través de este
programa, los profesionales de enfermería adquirimos la capacitación necesaria para
brindar una atención de calidad a las mujeres embarazadas, garantizando su
seguridad y la de sus bebés. Es fundamental que como futuras enfermeras nos
comprometamos a implementar las medidas aprendidas en este programa y a seguir
actualizándonos en este tema para poder ofrecer una atención integral y especializada
a las mujeres en situación de embarazo.

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