Tradición Yahvista
La Tradición Yahvista, de acuerdo a la Hipótesis documentaria, es una de las
cuatro fuentes principales a partir de las cuales se escribieron los libros del Tanaj (para
los judíos) o Antiguo Testamento (para los cristianos), datada entre los
siglos X a. C. y IX a. C. Es la fuente más antigua, y sus relatos representan la mitad
del Génesis y la primera mitad del Éxodo, además de fragmentos de Números.
Se denomina yahvista (abreviada J) porque sus autores suelen designar a Dios
con el nombre Yahvé (es decir, el tetragrámaton «YHWH»); suelen describir a Dios
con reacciones y actitudes humanas, como un Dios familiar y cercano, y tienen un
interés especial en el territorio del Reino de Judá y en personas relacionadas con su
historia. Redactada ca. 950 a. C., fue más tarde incorporada a la Torá (ca. 400 a. C.)
Antecedentes:
El autor yahvista del Génesis fue identificado por primera vez en 1753, por el
médico francés, Jean Astruc (1684-1766) en su obra Conjeturas sur les mémoires
originaux dont il paraît que Moïse s'est servi pour le livre compositor de la Genèse
("Conjeturas sobre las memorias originales aparentemente utilizadas por Moisés para
componer el libro del Génesis"). El término se convirtió en "Tradición yahvista", o
"Tradición jehovista" para los estudiosos alemanes, de acuerdo con la transcripción
alemana del nombre de Yahvé.
Julius Wellhausen (1844-1918) incorporó la hipótesis de la fuente
llamada Tradición yahvista en su Hipótesis documental, que se convirtió en el origen de la
crítica histórica.
Naturaleza del texto Yahvista:
En esta fuente, el nombre de Dios se escribe siempre con el tetragrama YHWH,
que los estudiosos transliteraron en los tiempos modernos como Yahvé (o como Jahveh,
en ortografía alemana: Jahweh), y en épocas anteriores, como Jehová, o simplemente
como el Señor, que es el caso en la traducción King James. La traducción del
tetragrámaton por el Señor se remonta a la primera traducción de la Torá o Pentateuco al
griego (s. III-II a.C.) en la obra conocida como Biblia de los LXX o Septuaginta por la
expresión "kyrios" (Señor).
Aunque anteriormente el nombre de Dios, por respeto reverencial, se dejó de
utilizar entre los judíos de Israel, siendo sustituido por el apelativo "Adonai", que en hebreo
se traduce también por el Señor. El autor (apodado J) tiene especial fascinación por las
tradiciones relativas a Judá, el cuarto hijo de Jacob, incluidas las relativas a su relación
con su vecino Edom; también apoya la causa del reino de Judá contra el de Israel
sugiriendo, por ejemplo, que Israel ponga su mano en Siquem (su capital) para masacrar a
sus habitantes.
Aunque apoya a los sacerdotes descendientes de Aarón que se establecieron en
Jerusalén, la capital de Judá, también trata a Dios como un ser humano, capaz de pesar, y
de ser disuadido, que aparece en persona en ciertos acontecimientos. En muchos casos,
en J, Dios se presenta como a punto de emprender alguna terrible venganza sobre la
humanidad, pero es disuadido. Por ejemplo, en relación con las actividades en Sodoma y
las otras ciudades del valle, J presenta a Dios como a punto de destruir las ciudades pero,
paulatinamente, Dios es disuadido por Abraham, hasta que consiente salvarlas si tan sólo
hubiera diez personas dignas dentro de ellas. Del mismo modo, durante el éxodo, J
presenta las quejas de los israelitas, y su negativa a obedecer las leyes en sentido estricto,
Dios como líder está a punto de abandonar, destruir a todos ellos, pero se arrepiente del
mal que piensa hacer cuando le disuade Moisés (Éxodo 32: 14). El documento yahvista es
notable por su elegancia y la riqueza de las emociones descritas.
Tradición sacerdotal
La tradición sacerdotal o tradición presbiteral (P) es, de acuerdo con
la Hipótesis documentaria, la más reciente de las cuatro fuentes a partir de las cuales se
escribieron los libros del Tanaj o Antiguo Testamento, datada entre los
siglos VI a. C. y V a. C. Se estima que esta fuente data de una época cercana a la caída
del reino de Israel en el norte; sus autores serían los sacerdotes de Jerusalén. Se interesa
por las genealogías, ritos, leyes y fechas. No debe confundirse presbiteral con presbiterial.
Otras teorías estiman que los documentos más antiguos de la tradición
sacerdotal se elaboraron tras el exilio babilónico. Su origen se encontraría en la reforma
religiosa de Esdras y Nehemías tras el regreso del cautiverio de Babilonia.
Naturaleza de la tradición sacerdotal[editar]
Se estima que la tradición sacerdotal es, en gran medida, génesis del libro
de Levítico. Serían las opiniones de los sacerdotes y de Aarón, y siempre se indica la
presencia de este último cuando Moisés está cumpliendo obligaciones en nombre de Dios,
lo que sugiere que el buen funcionamiento de los milagros depende de ambos; a veces,
también se duda de la capacidad de Moisés para tomar las funciones de dirigente; por
ejemplo, especificando que después de recibir los Diez Mandamientos, había cambiado
tanto que nadie podía verlo.
La tradición sacerdotal es reconocible por las listas repetitivas, por las largas y
laboriosas interrupciones de la narrativa, las descripciones frías y sin emoción y, en
general, por una calidad literaria más bien pobre. La tradición sacerdotal se refiere a Dios
en los términos de Elohim o El Shaddai, y es tratado como un ser trascendental y distante,
que se comunica a través de los sacerdotes, en contraposición a los documentos de
la tradición jahvista.
En la tradición sacerdotal Dios es justo, pero también es despiadado y brutal y
aplica severos castigos cuando se violan las leyes, como la masacre del 12.000 personas
en una plaga, por la única razón de haber expresado sus quejas. También es considerada
su estilo, por la mayoría de los investigadores, muy poco elegante y la mayoría piensa que,
como consecuencia, se puede reconocer un texto de la tradición sacerdotala primera vista.
Tradición Elohísta
De acuerdo con la hipótesis documentaria, la tradición elohísta es una de las
cuatro fuentes a partir de las cuales se escribieron los libros del Tanaj (para los judíos)
o Antiguo testamento de la Biblia (según los cristianos). Se data hacia el siglo IX a. C.
Esta fuente se denomina elohísta, abreviada E, porque sus redactores suelen
denominar a su dios con el nombre de Elohim. Presenta a un dios poderoso, menos
antropomórfico que el dios Yhwh de la anterior tradición yahvista, la fuente J.
Desde finales del siglo XIX se ha argumentado que la tradición elohísta fue
redactada en el norte de Israel (región de Efraín) hacia el 850 a. C., y junto con la tradición
yavista conformó la versión JE (yahvista-elohísta)1 hacia el 750 a. C., y finalmente fueron
incorporadas en la Torá hacia el 400 a. C.
La tradición elohísta promueve más a Israel que a Judá, y más a los
sacerdotes levitas que a los sacerdotes aaronitas de Judá. Incluye a Abraham y la misión
de sacrificar a Isaac, a Moisés y las plagas de Egipto, a Aarón y el becerro de oro, el Pacto
de la Alianza, y a José como un intérprete de sueños.
Reconstrucciones recientes sugieren que la tradición elohísta pudo haber sido
escrita antes de la tradición yavista, o consideran que E existió independientemente de J
sin que se efectuara una fusión previa JE anterior a la edición final del Pentateuco2 o bien
dejan de lado por completo la tradición elohísta, proponiendo una secuencia de DJP
(Deuteronomista, Yavista, Sacerdotal), escrita desde el reinado de Josías hasta el
posexilio.3
Historia deuteronomista
El término historia deuteronomista abarca los libros de la Biblia que van desde
el Deuteronomio (inclusive) hasta el segundo libro de los reyes (o
sea, Deuteronomio, Josué, Jueces, I Samuel, II Samuel, I Reyes y II Reyes). Se llama así
porque, según muchos autores, todos estos libros están escritos por un mismo autor o un
grupo de autores influenciados con el espíritu del libro del Deuteronomio.
Es preferible usar "deuteronomista" que "deuteronómica". El adjetivo
"deuteronómico" se refiere al libro del deuteronomio (así, "teología deuteronómica"
significa "teología del deuteronomio"), mientras que "deuteronomista" se refiere al autor o
escuela que dio origen a los libros relacionados con el deuteronomio (y, por tanto,
"teología deuteronomista" es la teología común a los libros mencionados arriba).