Está en la página 1de 16

Formación y clínica

La palabra clínica viene de la palabra griega KLINEIN, que quiere decir cama. El clínico es el medico
que esta al pie de la cama del enfermo para hacer un dialogo de sus síntomas para curarlo.

En psicología, el enfoque clínico se opone a un enfoque experimental que trata de imitar las
ciencias naturales, tratando de analizar relaciones de causalidad que se repiten. Un enfoque
clínico es un enfoque que se preocupa por entender un sujeto, o un tema singular. Esto quiere
decir que la palabra clínica remite a dos cosas:

1) Una escucha particular de lo que siente el sujeto


2) La posibilidad de teorizar de manera suficiente a partir de os que se conoce y lo que se
comprende de los sujetos, modelos teóricos del funcionamiento del sujeto como tal.

En este sentido es que se habla actualmente de enfoque clínico. El ejemplo de un enfoque clínico,
desde este punto de vista, es el enfoque psicoanalítico. En Freud hubo una alianza de la clínica y la
teoría. Cuando hablo de clínica en las relaciones entre clínica y formación, hablo mas bien de un
enfoque psicoanalítico por ej. La relación de la formación.

Quisiera empezar una breve exposición sobre los prácticos formadores ya sea que se trate de
formadores de docentes, formadores de adultos. Los que practican formación, saben que formar
a la gente implica relaciones entre las personas.

Evidentemente en las relaciones de formación hay:

 diferentes tipos
 diferentes clases. Esto es un tipo pedagógico, didáctico, etc.
 Hay técnicas de formación: tener en cuenta el nivel de conocimiento de los formados es
importante. Es una técnica útil, es un instrumento.
 Entonces hay instrumentos de técnicas de transmisión.
 Pero siempre existe lo relacional. Ustedes saben que hay docentes, que hay técnicas
didácticas de enseñanza. Pero también saben que, si no se establecen relaciones
transferenciales positivas entre el docente y los alumnos, no ocurre nada.

Entonces, me intereso aquí en lo relacional. A veces, se lo llama lo afectivo. Estos fenómenos


relacionales son denominados parásitos, mientras que es sobre ellos que pueden basarse en
relaciones positivas. Entonces algunos piensan que un enfoque clínico de estos fenómenos
relacionales debe interesarse solo en los fracasos de la actividad de formación o de enseñanza.
Por ej los alumnos que no aprueban tiene q ir a ver a un terapeuta, entonces el interés por la
relación tiene que ver con algo que no funciona. Mientras que ese interés por la relación debe ser
permanente. Y si hablo de un enfoque clínico de la formación n es por que hay que cuidar o
atender relaciones de formación que no funcionan bien, no es solo por eso, sino porque
interesarse clínicamente en lo relacional es normal.

Entonces, aquí se presenta un problema de ¿cómo formar para la relación?

1) En general, por ej, en el caso de la formación de los docentes, se distingue la formación


académica que consiste, para un profesor por de matemática por ej en aprender
matemática.
2) Una formación metodológica, también llamada formación pedagógica, didáctica. Estas son
los métodos clásicos y las técnicas de aprendizaje.
3) Se distingue a veces la formación personal. Esto quiere decir que el docente de formación
debe interrogarse así mismo sobre la motivación, sobre el deseo que tiene de enseñarle a
los otros, y también se entiende por esto estudio de psicología, psicología del niño. En este
caso la formación psicológica es Piaget, psicología del niño y del adolescente. Porque
cuando más se conoce el funcionamiento psicológico del niño y del adolescente, mas
poder se tiene sobre ellos.

si la formación psicológica del niño funciono bien, es por que le dio un plus, un poco mas de poder
al maestro. Me parece q la formación personal debería ser tal que impida caer en la trampa de
abuso del poder, que no le haga juego a este abuso de poder. Lo que Durkheim llamaba
VIOLENCIA PEDAGOGICA.

En general la formación psicológica esta considera como un curso de psicología, si se quiere


trabajar las relaciones entre el aprendizaje de lo relacional y la relación hay que concebir de otra
manera esta formación psicológica. Entonces lo que hay que hacer es tratar de elaborar lo que se
sabe, lo que puede saber, lo que las investigaciones pueden enseñarnos sobre la relación en la
formación. Esta elaboración solo puede hacerse utilizando un enfoque de investigación, por ej
que permita descifrar el interior de lo que sucede en la relación de formación.

Evidentemente, estudiar lo que sucede en esta relación implica trabajar sobre la posición del
formador, sobre lo que son sus deseos, lo que significa estar en una situación de formación. Y aquí
hay que partir de lo que nos dicen los formadores sobre sus prácticas, de su relación con los
formantes, pero hay que ir mas allá. Es decir, abordar el nivel de la dimensión inconsciente.

Por supuesto en las ciencias de las que he hablado: psicología del niño, psicología social y digo
psicología del niño para la formación de docentes, por que los adultos ha sido niños, y por lo que
fuimos cuando éramos niños tiene incidencia sobre lo que somos hoy- relación formador-formado,
en la relación adulta implica un dialogo de los inconscientes que va a enraizarse en cuando fueron
niños el formador-formado.

Conocer los resultados de estas ciencias psicológicas, es útil. Pero la originalidad de un enfoque
clínico verdadero es referirse a lo que se puede decir de aquello de lo que no se es consciente.
Creo que por ej, en la psicología del niño los estadios anteriores al complejo de Edipo, que fueron
teorizados por Freud y todo l que se ha dicho sobre el comportamiento edípico, la adolescencia
etc., es alfo fundamental si quiero caracterizar un enfoque psicoanalítico clínico de la formación,
para mí, desde ahora clínica de la formación quiere decir psicoanálisis de formación.

Después de la introducción que acabo de hacer voy a hablar de una clínica de exploración del
sujeto, en las relaciones intersubjetivas. Entonces el aporte del psicoanálisis se ve en dos niveles:

1) Un nivel donde se aplica el saber de Freud y sus sucesores a técnicas de formación. En lo


que se respecta a la enseñanza en la escuela, desde hace mucho tiempo se habla de una
pedagogía psicoanalítica. ¿Cómo abordarla? ¿Cómo hacer para pelear un fracaso repetido
del alumno? ¿Qué actitud tomar cuando uno es objeto de transferencia negativa?
El psicoanálisis puede ayudar a encontrar soluciones practicas para este tipo de problemas. Puede
proponer, ante los fenómenos de transferencia negativa, no reaccionar de una manera contra
transferencial, si no comprender que se trata de una transferencia, y ayudar de alguna manera al
alumno a superar esa situación. Hay un saber psicoanalítico por un lado y técnicas a aplicar por el
otro. Pero el psicoanálisis se interesa por la cura psicoanalítica, mientras q la pedagogía se interesa
por el aprendizaje de los alumnos y esto no es lo mismo. Este es uno de los problemas de la
aplicación directa del psicoanálisis a la pedagogía: la aplicación de las teorías que fueron
concebidas por otra cosa, que no era el funcionamiento de la enseñanza.

2) Hay otro nivel del aporte del psicoanálisis: se trata del uso del saber psicoanalítico
permitiendo interpretaciones sobre los resultados de estudios y de investigaciones sobre
el conocimiento sobre el conocimiento de campo de formación. Así como el sociólogo va a
usar encuestas y análisis sociológicos para comprender problemas educativos en la
sociedad, de la misma manera un enfoque psicoanalítico va a tratar de interpretar las
observaciones de los fenómenos relacionales en una clase, un grupo de formación. Y a
partir de ese material, elaborar un modelo teórico de funcionamiento de este relacional.

Se puede agregar que la referencia al psicoanálisis, ya se trate de una aplicación directa o de


una aplicación en la investigación, va a orientar al investigador y al formador para dos tipos de
cuestiones. No parecerían estas preguntas si se ubicara en una perspectiva de técnico. Si va
mas allá de su posición de técnico, se va a hacer preguntas de este tipo. Por ej. Se va a
interrogar sobre que es lo que diferencia completamente lo cognitivo y los afectivo.
Actualmente hay una corriente de psicología cognitivista, que viene de EE.UU. En Francia esta
muy de moda la mayoría de los pedagogos hablan hoy de maquinas de enseñar y sobre todo,
de las relaciones entre pedagogía y neurociencias.

Entonces, el enfoque clínico de la formación les dirá a los formadores como formar, sobre
todo a los formadores de formadores que estén muy atentos a la interacción permanente
entre lo que tiene q ver con el orden del deseo, de lo afectivo, del odio, del miedo, de la culpa,
de la angustia y también lo que surge del inconsciente y l que tiene que ver con el
funcionamiento de la inteligencia.

Por otra parte, se interrogará sobre la relación del formador con la formación. Y la relación
que tiene hasta con su propia infancia. En lo que concierne a la posición de los docentes. Uno
de los discípulos de Freud que escribió un libro, sobre la relación docente alumno, que decía
que el maestro se encuentra ante tres niños: el niño reprimido en él, el niño malo que fue.
Que reprimió y del que no se acuerda más. el niño ideal que se le impuso y que le hubiera
gustado ser, y el niño del que se hace una representación idealizada. Entonces esta el niño
idealizado, el niño reprimido, y el niño que esta ante él. Lo característico del docente es
arreglárselas con esos tres niños. Y eso genera una interferencia permanente.

En particular, una clínica de orientación psicoanalítica tendería a tratar de entender las


relaciones de formación poniendo en evidencia lo que Freud llamaba la otra escena. Se
trataría de interesarse por los sujetos en relaciones- el formante y el formador (el deseo de
formar y el deseo de ser formado).
Hay muchos formadores que piensan que su trabajo es simplemente instruir, piensan que
tienen un solo deseo y es instruir. Pero si son formadores es por que tienen otro deseo del que
no son siempre consciente que puede ser un deseo de dominio, un deseo de ser importantes.

Por parte del formado, quizás se puede hablar del deseo de ser formado o del no deseo de ser
formado. En este caso voy a abordar el problema sobre el deseo de saber. La relación con el
saber es una relación complicada, que es a la vez un deseo de saber y un deseo de no saber.
Entonces hay una ambivalencia fundamental.

Se entiende por el análisis de la ambivalencia de cada uno de los sujetos frente al otro, el
dialogo formante- formado puede ser muy complicado. Puede haber encuentros curiosos, a lo
que podemos llamar un dialogo de formas. Puede darse un dialogo entre gente que no se
entiende para nada, debido a las ambivalencias inconscientes en cada uno de los
protagonistas. Hay investigaciones echas sobre esto. Por ejemplo, los diálogos de kaes y de
anzieu sobre el deseo de formar. Hay un libro que se llama fantasmas y formación. Otra es
deseo de formar y formación en resumidas cuentas, todo tipo de fantasmas salen a la luz, los
cuales dan un carácter particular en un individuo o en otro.

La psicoanalista francesa llamada Piera Aulagnier dijo: el deseo de saber es el deseo de un


saber sobre el deseo. Hasta en el niño mas pequeño, desde la primera infancia, hay una
curiosidad inicial sobre lo sexual. ¿De dónde vengo? ¿Cómo fui echo? Es decir: es el problema
del deseo de la madre. El primer niño se pregunta como nació y como la madre lo deseo. Hay
una relación directa del deseo de la madre y la primera infancia.

Es decir que hay un periodo en que la relación con el saber puede ser inhibida, iniciada, etc.
Ahora, también en el formado adulto esta el niño que fue cuando trataba de saber, está ahí en
él.

Es así como el formador y el formado se encuentra siempre en relación con el niño han sido.
Aquí una vez mas según George Mauco, en un libro que se llama Psicoanálisis y educación,
todo ocurre a nivel de un dialogo inconsciente entre los inconscientes. Agregó un tercer
deseo: el deseo de amar y/o de ser amado, que se encuentra en el formador como en el
formado. Este es un elemento que va a darle formas a la relación de formación.

El formador busca en el formado su doble. Hay un problema del doble. Quiero que, a la vez,
sea como yo y que sea diferente a mi. Que el otro- (O) Mayúscula- sea idéntico a mi mismo,
que se vuelva como yo. Que el formado pueda convertirse en una imagen ideal de mi, que sea
otro yo mismo.

En que consiste una formación de formadores desde un enfoque clínico.

En la primera pregunta seria acerca de la legitimidad con base clínica. Hay problemas éticos
que se plantean actualmente en el marco de las actividades de formación que pueden ir en
contra de la persona misma.

Una formación dentro de una perspectiva clinica, ¿no implicaría en si misma un abuso de
poder, una manifestación de la pulsión de apoderamiento? Dicha pulsión es una figura en
negativo de la aptitud para formar. Se trata de no hacerle el juego a la fuerza de la pulsión de
apoderamiento. Es necesario ver que aquí la demanda de formación esta rara vez de parte de
la dominante. No hay, generalmente, de la parte del que pide una formación, una demanda de
interrogación de si mismo. Pero es inevitable que hay una interrogación de si mismo en una
formación. Entonces, habría que encontrar aquí el camino entre dos dificultades antagónicas.
Si tomo el formador de formadores dirá que está en situación de doble fragilidad. Con
respecto a sí mismo, hace un momento hablaba de volver a encontrar la infancia en si misma.
Etc, pero con respecto al formado que es objeto, de la pulsión de apoderamiento y ser
formador de formadores. Sobre todo, que el formador no le diera nunca que tiene
necesidades de poder, por que es consciente a medias de esto. Reprimido, etc. Entonces una
concepción de la formación, incluyendo una formación de formadores, debe ser clínica.

Intersubjetividad y formación (retorno sobre si mismo)

I. reflexiones sobre el tema:

J.C Filloux: el tema planteado para este caso es difícil, me dirijo a Marta Souto al invitarme “entre
un formador y un formado o entre un formador y los formadores se producen interacciones entre
personas teniendo cada una su propia personalidad, y las interacciones entre estas personas son
en una amplia medida responsables de la manera en que se instalan los procesos de formación”

Actualmente se considera que la relación entre formadores es una relación entre computadoras,
es decir entre individuos que son descriptos de manera mecánica. El formador es una mecánica
formadora, es una mecánica formada. Se habla así de ingeniería, de didáctica pedagógica y en esta
línea se pensará también que la activada de formación es una actividad mecanicista.

Entonces se plantea al formador como sujeto psíquico comprometido, y al formado como persona
que recibe la acción de los mensajes. La experiencia que tengo en la formación en empresas y en
la formación de docentes, me muestra que lo esencial se va a situar a nivel de estas interacciones
y a nivela del retorno sobre si mismo que es capas de hacer, o no, el formador. El puede tomar
conciencia de lo que pasa en su relación con el formado y a partir de esta toma de conciencia
hacer un retorno reflexivo sobre si mismo.

El análisis de lo que se siente, rechazo de defenderse contra lo que se siente y luego el pensar
sobre su propia experiencia de la manera mas sincera posible. Esto es lo que yo llamo retorno
sobre si mismo.

Aclaraciones terminológicas: utilizare “f” minúscula como símbolo para formado; “F.B” para el
formador de base. Hay un docente y hay un formador de docente. El docente es el que yo llamo el
formado (f.m) y el formador de docente es el formador de base (F.b). ahora bien, aquí estamos
para formar formadores, es una carrera de formadores de formadores que yo llamo “F.F.b”.

El sujeto. El reconocimiento de los otros:

La relación del sujeto con otros sujetos fue analizada por filósofos. Esto puede ayudarnos a
entender el hecho de que cuando un formador, realiza un retorno sobre si mismo, sobre sus
motivaciones, deseos, angustias, maneras de tener miedo del otro, o no, tratamiento del otro
como un objeto de poder o no, cuando hace ese trabajo esta efectuando un trabajo sobre si
mismo, que de alguna manera lo constituye con el sujeto real como persona con respeto a si
mismo y no como una máquina. Este tomar en cuenta la experiencia de si mismo es inesperable de
un cierto reconocimiento de que el otro sea otro sujeto y de que sus reacciones, las preguntas que
pueden hacerle, lo sitúan al otro como siendo capaz de un retorno sobre si mismo.

Hay algo que ocurre a nivel de un trabajo común sobre si mismo: no puede tomar consciencia de
lo que soy si o es por intermedio de lo que el otro me devuelve a mí. Es aquí donde vamos a
encontrar el filósofo Hegel, que fue el primero que nos dijo que: el psiquismo, que el sujeto
psíquico, existe solo en relación con el otro.

Resumo un punto clave que se refiere al sujeto humano. Se platea la pregunta de sobre como en
la historia el hombre pasa de las “simple consciencia de si” a la consciencia para sí”. En la primera
el otro es un simple otro, una consciencia que solo se distingue al otro, y esta “consciencia de si”
se transforma en lo que él llama la “consciencia para sí”

“La consciencia para sí” aparece en el momento en que las consciencias de si encuentras en el otro
no un objeto externo, sino un objeto que tiene sus propios deseos y sus propios deseos con
relación a sí mismo. Es decir, el otro en el momento en que se apunta a él como deseo o en que se
lo ve como deseo, devolviéndonos algo de él. “La simple consciencia de si” apunta al otro, lo ve
como un objeto exterior. Yo me vuelvo consciencia para sí, es decir, para mi mismo, si el otro esta
percibido por mi como teniendo deseo con respecto a mí, si me percibe también el a mi como
sujeto. Es a través del reconocimiento del otro como sujeto que yo puedo reconocerme como
sujeto. Esto es Hegel la teoría del reconocimiento. “yo soy sólo si soy reconocido por el otro y
reconozco a otro. Y es por eso que las relaciones humanas implican una lucha por el
reconocimiento.

Entonces el retorno sobre si mismo por parte del formador-formado implica un doble movimiento
que es pasar de a consciencia de mí mismo a una consciencia para mí mismo y una consciencia
para mí mismo que pasa por el reconocimiento de que otro es una consciencia para sí. Para poder
hacer un retorno sobre ms mismo, yo tengo que saber como formador ayudar al otro a que hagan
ese retorno sobre si mismos o sobre ellos mismos.

La noción de sujeto:

Un breve paréntesis sobre el termino “sujeto”.

En ciencias humanas, sujeto somos ustedes, yo. Pero recibimos diferentes denominaciones según
la ciencia. Los economistas o sociólogos hablan de “agente”. Es entonces un individuo abstracto
que se supone ser un agente que compra, que vender que entra en interacciones sociales.

Otros usan el termino “actores”. El actor es reconocido no solo como un agente abstracto, sino
como alguien que adopto, integro roles de empleado o de docente, etc. La adopción de roles tiene
que ver mas con el sentido de que los individuos juegan un rol o roles.

En termino de personas que juegan roles, como gente que representa, formadores y formados
que juegan un rol. Hay allí un juego. Toma a la persona en un aspecto mas superficial, se refiere a
la vida profesional que lleva, quizás al rol profesional que puede atribuirse a la persona. Hay
distintas maneras de jugar un rol profesional: se lo puede jugar de una manera mas personal o
menos personal. Cuando se va hacia el sujeto se va todavía más lejos en la personalización. En
general son los psicosociólogos los que hablan mas del sujeto (sujeto social).

Como ven el sujeto es percibo como alguien consciente de los roles que juega, sin dejarse tomar
por ellos, conscientes eventualmente de no ser tomados como una cosa. Sabiendo que es otra
cosa profundamente y que los otro también profundamente otra cosa. Sujetos como actor de si
mismo, de sus acciones y de sus aceptaciones y consentimientos. Esto es un paréntesis que se hice
de la noción de sujeto.

Volvemos a Hegel. Nos dice que el sujeto no existe más que en relación a otros sujetos y como
sujetos reconocidos como tal. Nos dice que la intersubjetividad esta ligada al encuentro, la lucha
por el reconocimiento reciproco, tensiones donde se podrá analizar la violencia, las tensiones de
dominio. Esta lucha por el reconocimiento que es constitutiva de los sujetos no se sitúa
únicamente en el mundo de la realidad, de personas que van a luchar por un lugar, etc. Si no en el
nivel de lo imaginario, de las fantasías que uno tiene de los que es el otro: si uno esta perseguido
por el otro, si no lo está, etc. Esto es lo que hay q tener en mente cuando se habla de la relación
formador-formado. La noción de reconocimiento social, de ser reconocido por el formado, es un
elemento fundamental de la existencia misma del proceso de formación.

Se puede decir que la intersubjetividad esta siempre ligada al dialogo y a todo el proceso de la
didáctica del retorno sobre si mismo, de la lucha por el reconocimiento entre formador y e
formado pasa por un dialogo a nivel subconsciente. En esta cuestión del dialogo, a partir de Freud
no se va a tomar solo el dialogo consciente, explicito, si no el dialogo implícito, lo que llamamos el
dialogo de los inconscientes. Al tratar el tema del retorno sobre si mismo es reciproco, hay que
tomar en cuenta el hecho de que el retorno sobre si mismo puede implicar una lucha o por el
contrario, una aceptación de su propio inconsciente y que lo que ocurre en los dos sujetos en sus
relaciones, pone en escena lo que podemos llamar con Freud el sujeto del inconsciente.

Reflexiones acerca de la formación de formadores:

Reflexiones introductorias sobre la formación de formadores, es decir la formación de formadores


de base sobre la situación de Ffb.

Paradojas simples que plantean problemáticas: ¿Qué formador se trata de formar?

Hay tipos de formación relativamente diferentes. Si tengo que formar, profesores de escuela, etc,
voy a estar obligado a tener en cuenta que el docente tiene una relación particular con la infancia,
esta enamorado de su propia infancia y, al mismo tiempo, se defiende contra ella.

El docente es un maestro en relación con los sujetos niño al que el regresa, con el sujeto ante los
sujetos niños. Hay una relación con la infancia con la posición de un sujeto docente. Esto puede
ser ignorado por un formador de base (fb) y si no ayuda el formador al formador docente (f) a
tomar consciencia de esta relación con la infancia, el formador no sabrá crear en el formado un
retorno sobre si mismo. Pero solo podrá ayudar al formado a hacer un retorno sobre su infancia, si
es capas de resolver el mismo los problemas que pueda tener con su propia infancia y la infancia
en general.
Este es un caso particular de reciprocidad, de lo que yo llamo, el retorno sobre sí mismo. Se dijo a
menudo que un docente se encuentra ante tres niños: el niño concreto que tiene frente a él, el
niño que el ha sido realmente y que en parte fue reprimido y de que no quiere acordarse, es decir
el niño malo para él, y el niño ideal que imagina. El niño real se encuentra atrapado en las redes
psicológicas, que son los dos niños (reprimido e ideal) en la fantasía del docente. Como ven la
formación de los docentes implica en un cierto nivel el análisis de lo subjetivo inconsciente, si los
niños son tenidos en cuenta en los sentidos señalados.

Insisto: como estamos en el problema del sujeto, es necesario reconocer una especificidad de la
formación de la formación del docente y de ahí una especificidad de la formación de formadores
de docentes. Si tiene que formar docentes es claro que a la vez tienen que estar conscientes de si
mismos y en claro con las problemáticas profundas de los sujetos docentes, las personas a las que
se dirigen. Esto implica que deben hacer un retorno sobre su propia infancia también. Esta idea de
retorno a la infancia que provoca la posición misma de la enseñanza.

La posición una vez que uno esta frente a los alumnos jóvenes despierta una cantidad de amor y
de violencia interna. Ayuda a los futuros docentes o a los docentes en ejercicio a tomar conciencia
de esto a través de los estudios de caso.

II. Cuestiones centrales:

Los formadores de base:

Formadores de base. Estableceré algunas categorías: en primer lugar, voy a hacer una
distinción acerca de lo que voy a incluir en la categoría de formadores. Distinguiré entre: la
formación “en”, la formación “por” y la formación “para”.

LA FORMACION EN: querrá decir la formación en matemáticas, la formación en el arte de


enseñar, etc, es un problema de contenido del saber a adquirir.

LA FORMACION POR: con esto voy a decir que voy a formar por un grupo de balint, voy a
formar a través de cursos, etc. está ligado a los procedimientos que van a producir los efectos
que uno espera. Unos se centra sobre el sujeto que va a aprender y se pregunta que es lo
mejor para ayudarlo a transformarse.

LA FORMACION PARA: es la formación para ser un profesor, un médico, etc. Se trata aquí de
objetivos institucionales.

Si estoy en formador de formadores, tengo que poner en situación al futuro formador para
que se plantee este tipo de problemas: en que, a través de que. O sea, por que medios y para
qué. Aquí empiezo a resolver este problema de lo idéntico. Yo mismo tengo que verme
representado en este problema de en qué, a través de qué, y par que formar. Para que pueda
ponerme en situación al futuro formador de base, para que se plantee una cantidad de
problemas que van a tener sus incidencias en las actitudes con respecto al formado.

Las relaciones formador-formado.


La idea es plantear el problema de las relaciones formador-formado, por su puesto también
formador de formadores en la medida en que se hable de cada uno de nosotros. Esta es la
primera peregrinación.

Reencontrarse siempre en la persona, en su unicidad y singularidad. No estamos tratando con


formadores, si no con un señor o señorita en un curso de perfeccionamiento en el que va a ser
formado. Pero al decir esto se encuentra ante otra dificultad. La dificultad de que mucha
gente hablo de personas como personas.

¿vamos a ubicarnos del lado de la psicología del comportamiento? ¿vamos a tratar el


comportamiento como la manera en que las personas cumplen, desempeña su rol social o
desarrolla sus interacciones? ¿vamos a ir mas allá y tratar de ver que es lo que les sucede y de
lo que no tiene realmente conciencia? En ese momento vamos a buscar el imaginario, la
fantasía interna de una persona. Se pasa del individuo consciente a lo que sucede en su nivel
inconsciente. Y hay todavía un punto más: la idea de que no hay sujeto sin otro sujeto que lo
reconozca como sujeto. Esto es importante, para poder darle una base filosófica a lo que estoy
diciendo, se acuerdan que partí de Hegel, es el quien explica que la consciencia de si se vuelve
consciencia para sí. Basándome en eso hable del retorno sobre sí. La idea es que por el retorno
sobre si, y gracias a él, que el formado puede ser formado. También el formador puede
ayudarlo al formado a este retorno a si mismo. Lo mismo ocurre a nivel de formadores de
formadores.

Como de una manera general hable sobre el retorno sobre si ¿Qué tipo de retorno sobre si
mismo voy a tener q poner en juego para ser capaz de provocar un retorno sobre si en el
formado? Van a decir ustedes q esto es todo abstracto. Claro que sí. Pero lo que quiero decir
es que uno no es simplemente una maquina de formar. Si yo soy una máquina de formar
aplico una técnica de formación de manera mecánica. Obviamente en este sistema todo el
mundo puede quedar muy satisfecho, pero no hay nada que produzca un cambio real en el
otro y en si mismo. Entonces es en la medida en que uno piensa sobre lo que hace, sobre su
significación, sobre los fracasos que uno vive, es a partir de esa reflexión que uno puede
autoformarse como formador. Es así como uno puede ayudar al formador a ir mas allá de la
simple absorción de conocimientos.

Un breve paréntesis para algunas reflexiones que tienen que ver con un filósofo francés que se
llama Gaston Bachelard. Mi objetivo no es hablar de él, pero el parte de la enseñanza de las
ciencias. Voy a retomar algunas formulas que usa en su libre que permiten entender -si uno va
a transferirlos o a transponerlos al problema de la formación- lo que quiero decir hablando de
la dinámica del retorno sobre si mismo.

Por ej dice lo sig´ con respecto al conocimiento: el conocimiento puede dentro del marco de la
formación hacer que el formado llegue a tener saber. El saber cómo resultado del
conocimiento. Y escribe esto con respecto al conocimiento: “descubrir es la única manera
activa de conocer” correlativamente hacer es la única manera de enseñar. “el verdadero
educador es aquel que crece todavía psíquicamente al hacer crecer. Se puede hablar aquí de
formador, pero con una idea de conocimiento, de desarrollo. El verdadero educador es aquel
que se sigue desarrollando, que sigue creciendo psíquicamente al hacer crecer al alumno. Y yo
traslado esto al problema de la formación.
El problema de la formación es ir al encuentro de antiguos hábitos a pesar de las resistencias
que uno pueda tener para aceptar conocimientos nuevos. Bachelard desarrolla una idea y dice
que un conocimiento nuevo se construye contra un conocimiento anterior. Es al decir que no a
un conocimiento anterior que se pueden descubrir cosas nuevas.

El autor Michel Fabre demuestra que Bachelard en el fondo es un teórico de la deformación.


Hay que ir en contra de la formación anterior para ir a una formación real. No se puede
construir nuevas formas -formas de pensamiento, formas de acción- sino es construyendo las
viejas formas que obstaculizan. A nivel de la enseñanza.

Finalmente, formación va con deformación, pero también con reformación. La formación


reforma. Es deformación -reformación. Fabre retoma esto diciendo que Bachelard propone
una educación de la deformación.

Ahora quiero volver a la formación de base al formado. Puedo mencionar categorías posibles
de formación según la centración:

 Formación centrada en el individuo


 Formación centrada en el grupo
 Formación centrada en problemas.

Distinguía también una orientación hacia la instrucción y una orientación hacia la educación. La
instrucción y la educación no son lo mismo. Siempre hay problemas cuando se habla de la
formación de formadores debido a la diversidad de los objetivos de formación. Lo que me interesa
aquí es sobre todo el problema de la formación de formadores, que pasa más por la educación
que por la instrucción.

Hay diferentes tipos de formación. Si se toma la formación en cs. humanas o la formación en


comportamientos que no son puramente mecánicos, uno podrá preguntarse si cuando un
formador forma gente apunta a la emancipación de los individuos. Aquí abra que referirse a
Habermas que diferencia los intereses de emancipación de los intereses de conformación. Yo
siguiendo la misma línea de Bachelard, agregaría los intereses de formación, también hacer
intervenir un concepto. Que es la relación entre la formación en la línea de Bachelard, o sea, crear
nuevas formas en los formados, asociado a la línea de aventura. Aventura quiere decir ir hacia algo
que uno no sabe que va a ser, arriesgar, correr riesgos. Si le pido a un sujeto trabajar sobre si
mismo, si le pido que modifique su manera de hablar o de pensar, corro un riesgo en medida q no
conozco sus problemas personales, me encuentro en una situación con problemas y me siento
participar con el otro en una aventura. Es decir, me voy a preguntar hasta donde puedo ayudarlo a
reformarse. Entonces incorporo la idea de aventura. La formación como aventura, es decir la
aventura para mí, para el otro, como aventura común. Esta idea de co-experiencia, de una
aventura con otros. Como se darán cuenta estoy complejizando el concepto de intersubjetividad y
ahora llegamos a la aventura en común.

Aventura común, co-experiencia… Fabre diría en el marco de esto que el formador no puede estar
mas que en el nudo de las problemáticas complejas. Puede no tomar conciencia de ello. Pero a
menudo las cosas complejas se le imponen: la relación con los sujetos, la relación con si mismo.
Enríquez muestra que hay diferentes maneras de sentir esta profesión de formador. “voy a decir
que todo acto de formación se refiere más o menos a una serie ya se de modelos explícitos, ya sea
de fantasmas motores, que le dan a este trabajo un aspecto a la vez exaltante, inquietante y de
decepción. Quizás sea por eso que fascina, ya que esta a la vez marcado por el sello del deseo de
omnipotencia y el sello del temor impotencia.

Enríquez señala los sig´ modelos y fantasmas: da una buena forma (contenido de la idea misma de
formador); curar y buena forma (la voluntad terapéutica); alumbrar, hacer emerger (el deseo
“mayéutico”); interpretar, hacer tomar conciencia (remite al proyecto analítico); hacer actuar,
cambiar. Movilizar (modelo de militante); consagrarse, hacerse cargo de los problemas (fantasmas
del reparador); liberar de tabúes, de prohibiciones (imágenes del transgresor) y el esfuerzo por
volver loco al otro.

El trabajo del formador en cuanto a la intersubjetividad:

Todos los trabajos sobre la formación, muestran que en el trabajo de formador, en cuanto la
intersubjetividad están en juego tres cosas que no pueden ser evitadas:

-Lo relacionado con la inquietud, la preocupación, la angustia, la ansiedad;

-El refugio en la protección de los rituales;

-La acción subterránea de las transferencias.

Creo que un formador que no es solo un instructor mecánico, ejerce una profesión en la que hay
que aceptar la angustia necesaria, justamente para superarla y no quizás para protegerse de ella.
Los rituales técnicos pueden ser como “islotes” de angustia.

Uno de los aspectos del retorno sobre si es dejar llegar la angustia para interrogar su sentido, para
superarla de otra manera que no sea con defensas o rituales. Siempre sabiendo que la protección
de las instituciones es también necesaria. Creo que la angustia del formado ante la renovación de
algunos hábitos no puede sino llevar a un desarrollo del formado, desarrollo de formas nuevas, de
rupturas con formas anteriores en el formado.

Hablé de angustia y hablé de ritual. Este puede ser protector, pero también puede ser una manera
de negar toda angustia y toda evolución. El psicoanalista Alemán Peter Fürstenan. Escribió un
texto donde muestra como todos los rituales escolares, la manera de poner en fila, hacerlos entrar
al aula la forma de poner la nota, etc. Todo eso constituye una manera de proteger a los docentes
contra los sentimientos ambiguos que la presencia de los niños crea en su inconsciente. Estos
rituales sobre todo impiden a las pulsiones agresivas desarrollarse en los docentes, pero los
rituales se vuelven a veces sádicos.

En tercer lugar, hable de la acción subterránea de las transferencias. Esta noción de la


transferencia remite al hecho de que se proyecta sobre otros sentimientos experimentados o
vividos antes en la vida infantil con respecto a los adultos importantes para el niño… cualquier
situación de grupo es una situación que moviliza las trasferencias. En un trabajo de formación de
formadores no se puede escapar, no se puede dejar de mostrar la problemática de la
transferencia. Cuando uno está en una profesión donde se juegan relaciones humanas se habla de
transferencia. La noción de transferencia esta ligada a la de contratransferencia. Si se trasfiere
sobre mi voy a contratranferir, es decir voy a reaccionar por una transferencia a la transferencia.
El deseo de la intersubjetividad:

Hablare del deseo, otro tema en la intersubjetividad de las fantasías entre formador y formado.
Los trabajos son en general clínicos. Se conoce mas sobre el deseo de formar que el de ser
formado. Debemos tratar de unir las dos cosas. Marie Claude Baietto en “clínica y
formación”analizar esta cuestión. Considera que hay en el que forma un deseo de apoderamiento.
Este deseo de apoderamiento forma parte del deseo de enseñar y el deseo de formar parte del
deseo de apoderamiento. Ella sigue hablando del formador y dice cualesquiera sean las
modalidades de formación, efectivamente es con respecto a una ausencia o a una falta de ser en
formación y un “tener” del lado del formador que el sienta que funciona.

La autora dice que el formador podría interrogase sobre los resultados de sus prácticas, se
pregunta sobre lo que representan estas insatisfacciones, esta impresión de que a veces la tarea
no llega a dar resultado. Es en ese momento que ella encuentra el concepto de angustia y aborda
algunas fantasías como por ej. Un cierto espíritu de omnipotencia, de poderlo todo, analiza luego
el pedido de formación. Y encuentra aquí el concepto de conocimiento reciproco. Están la
demanda de aquel que se compromete a formar a otros y la demanda de aquel que quiere ser
formado.

No hay muchos trabajos sobre la demanda del formado; en el libro de Kaes y Anzieu “fantasmas
de formación” toma el deseo de formar como elemento central. Sigo citando a Marie Claude
Baietto, quien dice q la demanda de formación es la demanda de un objeto a adquirir, ero este
pedido de saber se dirige a otro a adquirir, pero este ser reconocido como sujeto. Sin saberlo M.C
Baietto vuelve a Hegel y coincide con él. 2el sujeto reclama que se lo reconozca” y agrega “que se
lo ame”. Pero cualquier análisis psicológico demuestra que reconocimiento y amor no son
sinónimos. Por parte del formador hay expectativas de ser solicitado y hay también demanda de
un reconocimiento. Ahí va a abordar la transferencia.

Encuentro aquí una teoría del narcisismo. Hay un profesor argentino, el DR. Cukier. Escribió un
articulo sobre el educador narcisista. Como decía Bachelard:” esa pequeña cosa nueva aprendida”
muestra que un educador, supuesto narcisista, por su narcisismo mismo, busca encontrar en el
otro el reflejo de si mismo.

El narcisismo consiste no solo en tener una hipertrofia de sí mismo: amarse así mismo, encontrar
que no hay nadie más interesante que si mismo, si no que en realidad es encontrar en el otro lo
mismo, encontrar lo mismo en otro. El niño esta llevado a identificarse totalmente de manera
ideal con el maestro. El narcisismo lleva a que el alumno no se vuelva narcisista el mismo, sino que
se vuelve el doble narcisista del docente.

La pasión de formar:

Retomo lo tomado acerca de Tolstoi y su pedagogía. El problema planteado es que Tolstoi durante
dos años fue pedagogo. Escribió “la guerra y la paz”. Volvió a hacerse pedagogo. Al final de su vida
el teórico de la no-violencia, volvió a escribir mas cosas sobre pedagogía. El problema era saber
como estas dos cabezas llegaban a combinarse. Y sobre todo el era un gran creador y cuando no
era creador, era pedagogo. Esto crea un problema con respecto a la significación de ser pedagogo.
El problema que yo trate en las ideas de Tolstoi.
Se puede hablar con respecto a Tolstoi de “pasión pedagógica”. Esto es seguro. Pero todas las
personas que tienen una posición de pedagogo no tienen necesariamente la pasión de enseñar. no
hay que decir que todo pedagogo es apasionado por la pedagogía. Lejos de eso. Digo esto por que
Kaes usa una expresión que es “la pasión pedagógica”. Lo que el hace es un análisis de la pasión de
formar, mucho mas que del simple deseo formar. Voy a llamar la atención sobre este hecho. Marie
C. Baietto habla del deseo de formar y de ser formado, el deseo implica una motivación profunda
ligada a toda historia de vida. El deseo siendo un instinto de vida. Pero cuando pasa del deseo de
la pasión se pasa a otro orden de las cosas, este orden de cosas es algo que da lugar a una
hipertrofia en algún punto. Entre desear y estar apasionado hay una gran diferencia. Entre el
deseo y la pasión hay de todos modos un movimiento.

La pasión implica todo un movimiento del ser con imaginación. Stendhal decía que el objeto
amado cuando hay pasión esta siempre revestido de una infinidad de perfecciones. Quiere decir
que entre la pasión y el deseo hay diferencias, pero que un análisis de a pasión puede hacerse
aparecer algunos fantasmas y algunos elementos de lo imaginario que están normalmente ocultos
en la siempre consciencia deseante.

En el libro “deseo de formar y formación del saber” (1976) esta en juego sobre todo el deseo. En
“fantasmas y formación” lo que esta cuestionado es lo que esta en el seno de una pasión
formadora y de los orígenes de esta pasión. Cuando se utiliza el instrumento analítico para
comprender algo, uno esta obligado a sustraer a la historia del sujeto.

Podemos ver cosas que existen en todo docente en una escala mas o menos grande. Se puede
hacer exactamente lo mismo con la pasión de formar. Trata de encontrar cosas generales que
pueden existir entre nosotros. Esta pasión de formar la analiza kaes

Parte de la existencia de tendencias destructoras en el ser humano. El ser humano tiene una
violencia interna, tiene tendencias agresivas que se manifiestan desde la mas tierna infancia. Es lo
que Freud llamaba el “estado sádico-anal” en la evolución del niño. Hay que tener en cuenta que
las tendencias reprimidas, sublimadas y el sitúa la actividad de formación, como siendo una de las
modalidades, una d las maneras de luchar contra las tendencias destructoras. Si la tendencia
destructora es la muerte, la lucha pasa por el instinto de vida, (eros y tanatos). desde este punto
de vista la formación estaría normalmente del lado de los instintos de vida, salvo si esta de lado de
las tendencias destructoras.

Entonces, si hablamos de fantasmas se dirá que la pasión del formado en esta expresencia del
deseo de formar, hay algo del orden del fantasma de la inmortalidad. Puede ir muy lejos en el
formador si esta del lado de la vida, puede llegar a tener sentimientos de omnipotencia y es el
quien de alguna manera tendrá el dominio y control de la muerte.

Simultáneamente hay tendencias destructoras y formadoras que operan. Es decir, el instinto de


vida en el formar, pero, al mismo tiempo las tendencias agresivas que se encuentran en todo ser
humano y pueden traducirse en u cierto sadismo del formador. En los docentes el sadismo es
conocido. Una de las motivaciones profundas de los docentes, es el poder “sadizar” a los pobres
alumnos sin defensa.
Es un problema de ambivalencia de sentimientos. El amor no va sin odio. En la pasión de formar:
este placer de hacer vivir gracias así mismo gracias a la omnipotencia que se tiene de su saber, un
cierto goce por tener el control y por ultimo el poder de destruir algo.

Fantasmas nucleares de la formación:

Estaba tratando de sintetizar algunas ideas de Kaes, ideas que permiten una cierta transposición
para la mayoría de los formadores. El habla de fantasmática nuclear, quería decir que en la
fabricación de las representaciones que hace del formador, del formado, de su rol, etc.
Evidentemente hay algo inconsciente que entra en juego, que cuestiona al rol de los padresque el
sujeto construye, que cada uno de nosotros como sujetos se hace y que es variable de acuerdo a
los sujetos. Pero la posición de formador implicaría la emergencia, el surgir de lo que él, llama:
fantasmas nucleares. Es decir, desde el mismo momento en que uno se convierte en formador, no
se puede escapar de este fantasma.

La fantasmática materna:

Tomo algunos elementos que marcan esta fantasmática. Kaes elaboro una teoría que dice que la
formación esta ligada al poder de a madre. En una fantasmática, el inconsciente del formador se
relaciona con lo imago de la madre (“imago” quiere decir imagen inconsciente). La relación del
sujeto formador a nivel de si inconsciente, tiene referencia implícita a la imago de la madre como
persona poderosa, como persona que trae el alimento.

Kaes se pregunta si la madre no es una formadora. El formador que se identifica con el poder de la
madre quiere nutrir, quiere cuidar. Va a sostener uno de los modelos de los que habla Eugenio
Enríquez: el modelo de la madre nodriza o el modelo del terapeuta, que esta ligado a la imago
materna y a una madre que protege también. Habría este tipo de imagen, pero, al mismo tiempo
habría una fantasía de conservar dentro de sí al niño. Seria como una madre que no quisiera dar a
luz, que o quisiera soltar al bebe.

Todo esto ocurre en el formador. También aborda un poco al formado que no puede, (si siente
estos fantasmas nucleares) evitar sentir una frustración. Miedo a no ser bien alimentado, a no ser
bien formado, a ser deformado, lo que puede implicar una suerte de deseo de entrar en conflicto
con la madre.

Una madre con poder. Para el inconsciente, se conoce como una madre fálica, como la madre con
pene. Dirá kaes que el formador se identifica al poder de la madre, es decir, aquellos aspectos que
por parte de la madre son alimentación, protección, etc. Pero por otra parte hay componente
fálico.

¿Me gustaría saber si dad la condición de formador mujer u hombre, esta fantasmática se activa
de un modo diferente? Kaes cree en la diferencia de sexo, por ej en su libro, el formador hombre
se identificará más con madre fálica y tendría mayor tendencia a poseer los órganos de uno y otro
sexo, ir lo menos fantasma ticamente, en la realidad virtual, pero no en la real. En cuanto al
formador femenino, dependerá de la manera en la que haya sido resuelto por ella el complejo de
Edipo, es decir, a la vez el deseo por ser amada por el padre y cierta critica de la madre. No
agresión, pero si critica.
El formador-pecho:

Esta en relación con la fase oral, se le asigna al otro la posición de lactante. Habrán reconocido la
terminología de Melanie Klein, sea hombre o mujer si me pienso con pecho me voy a volver una
especie de buena madre, voy a ser un pecho bueno para formar lactantes para que asimilen
golosamente la miel del conocimiento.

Fantasmática anal:

Como saben el periodo sádico-anal está marcado, por una parte, por el niño que va a aprender
hábitos de limpieza, a estar limpio. La materia que dispone se convierte en un regalo para la
madre, pero puede ser un rechazo de verdad. El problema de la analidad es que la expulsión de
materia es a la vez un regalo para la madre y también una proyección sucia. Esto es lo que después
permitirá entender la agresividad de algunos adolescentes que usan eso para manchar a los
padres. Lo que toma kaes aquí son los procesos de absorción, de devorar, de destrucción, de
dominación que pueden dominar una actividad de formación con componentes sádicos.

La fantasmática de dar forma:

Kaes también toma otra fantasmática: la formación como equivalente de moldear, darle forma a la
materia. Este enfoque de la pasión de términos del inconsciente, sobre todo en alguien como
kaes, que se interesa por el aparato psíquico del grupo, hay que tomarlo en lo que respecta al
deseo de formar. Pero entre la pasión de formar que estaría ligada a todos los fantasmas y el
deseo de formar como tal, hay una especie de equilibrio que hay que guardar.

La trasferencia:

Aquí se trata de la transferencia del formado sobre la del formador de sentimientos, deseos,
estados afectivos, que durante la infancia apuntan hacia los padres. La transferencia tiene un
sentido psicoanalítico muy estricto. En sentido estricto la transferencia es lo que aparece en la
cura psicoanalítica entre el paciente y el analista. El paciente revive en el analista conflictos
infantiles arcaicos. La transferencia puede ser positiva (transferencia de amor) o negativa
(transferencia de agresión). Resumiendo lo que se da en llamar el manejo de la transferencia y su
uso es lo que permite avanzar el análisis en el sentido de una toma de conciencia de elementos
inconscientes reprimidos.