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INSTITUTO PROVINCIAL DE EDUCACIÓN SUPERIOR “Paulo Freire”

Materia: LA DIDÁCTICA Y LOS PROCESOS DE ENSEÑANZA Y APRENDIZAJE

Guía de lectura correspondiente a


BAQUERO, Ricardo y TERIGI, Flavia (1996). “En búsqueda de una unidad de
análisis del aprendizaje escolar”. En: Apuntes pedagógicos, revista de la CTERA,
nº 2.

Elaborada por Prof. José Carlos Eder

La presente guía intenta orientar la lectura del texto. Los autores, en el inicio,
especifican claramente cuáles son los tres ejes que considerarán para el desarrollo del
mismo, por eso es importante que no los pierdas de vista.

El proyecto escolar como proyecto político sobre la infancia

Este apartado propone desnaturalizar nuestra mirada sobre el dispositivo


escolar y la infancia, y en esta idea debés focalizar tu atención para comprender el
sentido del planteo. Para ello puede ayudarte también reflexionar sobre lo siguiente:
-Existen fuertes condicionamientos histórico-políticos en la constitución de dispositivos
institucionales específicos, como la escuela. El proyecto escolar aparece no sólo para
“que los niños aprendan”, sino como práctica de gobierno de la infancia.
-La escuela es producto de una serie de procesos que han contribuido a determinarla
de una manera, aunque esto no ha sido por necesidad, es decir, podría haber sido de
otro modo.
Sigue la lectura pero no dejes pasar la siguiente idea “El proyecto escolar
involucra decisiones sobre la vida de los sujetos, sobre sus márgenes de acción, sobre
la manera en que forjaremos su identidad”. ¿Qué significará esta frase? ¿Esto es así?
¿Podríamos pensar ejemplos de esto?
Ahora es importante que puedas plantear la relación que se establece entre
discurso psicológico y prácticas pedagógicas.

 Les doy un dato para ayudarlos en la comprensión y es que, desde la


perspectiva que plantean Baquero y Terigi, la escuela moderna constituye un
dispositivo para el gobierno de la niñez, que produce la infancia escolarizada,
generando la categoría alumno.

Algunos aspectos del trabajo escolar

Dando continuidad a esta relación que se viene planteando entre escuela e


infancia, los autores se detienen en los efectos que tienen las prácticas escolares en el
desarrollo psicológico del niño. Presta atención a cuáles son y si querés ir un poquito
más lejos podrías pensar ¿qué sucede con el desarrollo psicológico de los niños que
no asisten a la escuela?
Parece ser que estos efectos no tienen tanto que ver con las estrategias que se
usen en la enseñanza sino más bien con ciertas características que poseen las
prácticas escolares con fines educativos. Esta particular forma de organizar las
actividades para alcanzar dichos fines, responde a ciertas notas distintivas de las
escuelas y constituyen los determinantes duros del proyecto escolar hacia los niños.
¿Cuáles son esos determinantes? Volvé al principio del texto, el cuarto párrafo o, si
preferís, segunda viñeta, te los dice. Por su parte, Trilla propone ciertas notas como
distintivas de las instituciones educativas. Piensa en cada una de ellas, te resultaran

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familiares considerando el tiempo que has pasado en las instituciones educativas.
Aquí vamos a mencionarlas brevemente pero en el apartado que sigue en el texto
denominado La economía del dispositivo escolar podrás profundizarlas. Vamos con
ellas entonces:
-Constituye una realidad colectiva, es decir, que a diferencia de una enseñanza
individualizada, remite a pensar estrategias para un grupo o colectivo de alumnos.
-Se ubica en un espacio específico, el aula es el espacio para aprender, donde
también debemos manejar renglones y márgenes,
-Actúa en unos límites temporales determinados, regulando tiempos ya sea para
desarrollar contenidos en bimestres, ciclos, etc., o para desarrollar actividades áulicas
específicas.
-Define los roles de docente y discente, es decir, deberes, derechos, tareas.
-Predetermina y sistematiza contenidos, ya que selecciona y secuencia contenidos.
-Propone formas de aprendizaje descontextualizado, es decir que muchas veces la
escuela transmite un saber desconectado del ámbito donde este se produce y aplica.
De esta manera, la escuela propone una serie de logros sobre las poblaciones y el
hecho de que despliegue sutiles tácticas individualizadoras, no debe llevarnos a perder
de vista que, en definitiva, la razón de ser de la escolarización masiva es la de lograr
un rendimiento homogéneo sobre una población heterogénea.

 Otro dato para clarificar es que en la modernidad, y en términos de Foucault,


los dispositivos tienen una función estratégica dominante que responde a
objetivos específicos. Los objetivos de los dispositivos de la modernidad se
relacionan con el gobierno de las poblaciones (prácticas tan disímiles como
escolarizar a los niños, acuartelar a los soldados, encerrar a los “locos” es
hospicios y manicomios, encarcelar a los delincuentes, que por diferentes que
nos resulten, pueden ser entendidas como prácticas de gobierno.

La artificialidad del aprendizaje escolar

En primer lugar deberíamos considerar que este tipo peculiar de aprendizaje


denominado escolar, o también aprendizaje pedagógico, tiene lugar en las
instituciones escolares, bajo el particular régimen de trabajo al que la escuela somete
a quienes asisten a ella en calidad de alumnos, y se diferencia de otras formas de
aprendizaje, como aquel que tiene lugar en la vida cotidiana, fuera de toda
intencionalidad instructiva, y del que tiene lugar en la situación de crianza de los niños
(cuando, por ejemplo, los padres se proponen enseñar al niño a hablar, o a caminar,
etc.) que tiene muchas veces finalidad instructiva pero responde a determinaciones
diferentes a las del aprendizaje escolar.
Acto seguido, podríamos preguntarnos por qué caracterizarlo como artificial, y
una primera aproximación podría llevarnos a pensar porque es lo opuesto a natural.
Bueno, algo de esto hay. Los autores plantean que la artificialidad de las prácticas
escolares puede advertirse en dos aspectos. Por una parte, la enseñanza escolar
propone, frecuentemente, la apropiación de rutinas, prácticas, información, etc., cuyo
sentido no parece apoyarse en algún referente extra-muros, es decir, son invenciones
generadas por si mismas, y esto es lo que los autores denominan como artefactos. Por
otro lado, dichas prácticas implican un quiebre con la cotidianeidad de los sujetos, en
la medida en que requieren un trabajo específico que pretende una ruptura con formas
de cognición, habla, comportamiento, etc.

 Parece ser que los aprendizajes que tienen lugar en la escuela tienen
características específicas. Mencionaremos dos que constituyen claves para
entender la experiencia de los alumnos en las escuelas.

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-la escuela genera demandas cognitivas específicas, diferentes a las que los
sujetos enfrentan en la vida cotidiana (debe manifestar una intención de
aprender, dedicar su atención a las tareas que se le proponen, controlar sus
recursos intelectuales y memorísticos, etc.)
-aprender en la escuela implica no sólo contenidos formales y saberes
explícitos, sino apropiarse de los particulares rasgos de la actividad escolar y
aprender a cumplir con ella adecuadamente un oficio determinado, el oficio de
alumno para tener éxito en la escuela.

Las unidades de análisis del aprendizaje escolar

¿Cuáles podrías ser las unidades de análisis pertinentes para capturar los procesos de
aprendizaje escolar? Habida cuenta de las condiciones en que ésta se produce, de su
carácter artificial, de sus efectos descontextualizadores sobre el funcionamiento
cognitivo, etc., se trata de encontrar una unidad de análisis adecuada para estudiarlo.

 Es importante tener en cuenta que, una unidad de análisis es un recorte que se


realiza en un cierto campo que se quiere investigar, y que se caracteriza
porque, siendo de escala menor que todo el campo, conserva las principales
propiedades y situaciones que interesa analizar en éste.

La pregunta por cuál puede ser puede ser el recorte de escala adecuado que
permita un abordaje más concentrado del aprendizaje pedagógico sin perder en el
recorte aspectos fundamentales de este tipo de aprendizaje en la vieja díada
docente/alumno.

Enfoques diádicos y triádicos:

Tradicionalmente el aprendizaje escolar fue considerado bajo un enfoque


didáctico: maestro/alumno. De esta forma, el proceso educativo fue ingenuamente
reducido al encuentro entre dos sujetos, ignorando el resto de las variables
intervinientes. Este enfoque se modifica con la concepción triádica:
docente/alumno/saber en un contexto constituido por el entorno escolar. El sistema de
enseñanza se instala también dentro de un sistema social (de acuerdo a Chevallard,
los padres, los científicos y la instancia política) en el cual entran en juego aspectos
fundamentales del funcionamiento didáctico: las negociaciones, los conflictos, y las
decisiones sobre el saber que habrá de enseñarse en la escuela (problema de la
transposición didáctica).
Para sistemas explicativos diádicos que habían desconsiderado la
especificidad del saber, o que habían tomado al contenido como un objeto inerte que
se trabaja en clase y que no presenta incidencias específicas en la definición de la
situación, sin duda la introducción de este tercer elemento en la relación escolar
constituyó una pequeña revolución.
Desde la perspectiva de los autores, las particularidades del dispositivo escolar
y sus efectos sobre la producción de formas específicas de aprendizaje muestran la
necesidad de explicar su objeto de análisis, el aprendizaje escolar, en función de las
características de los dispositivos escolares mismos, incluyendo, pero situándose más
allá, de las características que guardan las relaciones cara a cara, usualmente más
identificadas en los análisis diádicos y triádicos.

El concepto de actividad como unidad de análisis:

La necesidad de un abordaje psicoeducativo del aprendizaje escolar que


capture lo que se juzga inherente a este proceso, justifica la revisión de las unidades

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de análisis tradicionales. En esta revisión, el concepto de actividad de Leontiev (1978)
se propone como posible unidad de análisis de los procesos de desarrollo y
aprendizaje en el contexto escolar.
En este momento necesitan recurrir al gráfico que presenta el texto y detenerse
analizando las diferentes triangulaciones que forman sus componentes e intervienen
en una actividad (Engëstrom, 1986). Debe aclararse que, aunque este esquema es
susceptible de aplicarse a la comprensión de la actividad escolar o educativa, no ha
sido concebido de manera específica para referirse a la misma: su intención
deliberada es atrapar la lógica general que parece guardar toda actividad humana. Su
interés reside en que los análisis a que ha dado lugar muestran ciertas recurrencias o
sesgos de actividades específicas que se considera útil señalar para el caso de la
actividad escolar.

 Tal como manifiestan los autores, la categoría de actividad tiene obvia


resonancia en los desarrollos vigotskianos que ponderan a la actividad
instrumental y la interacción social como unidad de análisis de la conformación
de las formas superiores del psiquismo. Para comprender estos conceptos
pueden consultar la teoría socio-histórica de Vogotsky en diferentes fuentes,
pero recordemos en forma breve y simple algunas ideas: al esquema de
estímulo-respuesta propuesto por el conductismo, Vigotsky opone el concepto
de actividad. Es decir, el sujeto no es concebido como un receptor de
estímulos que responde en función de ellos, sino que actúa sobre los objetos,
transformándolos. Tal transformación es posible porque entre sujeto y objeto
aparecen los mediadores. Los mediadores son instrumentos que permiten al
sujeto transformar la realidad en lugar de imitarla. Existen dos tipos de
mediadores; las herramientas, que son elementos materias y por lo tanto
operan sobre el mundo material (como por ejemplo un martillo), y los signos,
que a diferencia de los anteriores no son materiales, actuando sobre la persona
y su interacción con el entorno; de ellos el más usado es el lenguaje oral, pero
existen otros como la cronología, las formas de medición, etc.
Desde la perspectiva social, el lenguaje es un instrumento creado por la cultura
y que preexiste a cada sujeto que se incorpora al grupo social. Por su
participación en situaciones de interacción con los miembros del grupo e
interviniendo los procesos de interiorización, el sujeto se apropia de este
instrumento cultural, el que pasa a formar parte de su propio desarrollo
subjetivo como proceso psicológico superior.

Ahora pueden seguir con la lectura hasta el final, tratando de comprender de


qué modo el concepto de actividad permite considerar las características específicas
del aprendizaje pedagógico.
La recapitulación que propone el texto es una buena síntesis que los ayudará
a comprender el sentido de todo lo expuesto.

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