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Que es la tromboanginitis

La tromboangeítis obliterante se caracteriza por la trombosis inflamatoria de las arterias pequeñas y


medianas y algunas venas superficiales, que causa isquemia arterial en la porción distal de los
miembros y tromboflebitis superficial. El tabaquismo es el principal factor de riesgo. Los signos y
síntomas incluyen claudicación, úlceras en los pies que no cicatrizan, reposo en cama y gangrena. El
diagnóstico se basa en los hallazgos en la evaluación clínica, una prueba vascular no invasiva,
angiografía y exclusión de otras causas. El paciente debe dejar de fumar. El pronóstico es excelente
cuando se abandona el tabaquismo, pero cuando el paciente sigue fumando, la enfermedad progresa
de manera inevitable y a menudo es necesaria una amputación.

La tromboangeítis obliterante ocurre casi exclusivamente en tabaquistas (casi todos los pacientes son fumadores) y afecta
predominantemente a hombres de entre 20 y 40 años; rara vez aparece en mujeres. Se encuentra con mayor frecuencia en
personas con genotipos HLA-A9 y HLA-B5. Su prevalencia es máxima en Asia, el Medio Oriente.

La tromboangeítis obliterante produce inflamación segmentaria de las arterias pequeñas y medianas y, con frecuencia, de
las venas superficiales de los miembros. En la tromboangeítis obliterante aguda se ven trombos oclusivos junto con un
infiltrado neutrófilo y linfocítico de la íntima; las células endoteliales proliferan, pero la lámina elástica interna se mantiene
indemne. En una fase intermedia, los trombos se organizan y recanalizan en forma incompleta; la media está preservada,
aunque puede estar infiltrada por fibroblastos. En las lesiones más antiguas, puede aparecer una fibrosis periarterial, que a
veces afecta la vena y el nervio adyacentes.

La causa es desconocida, aunque el tabaquismo se considera un factor de riesgo primario. El mecanismo puede estar
relacionado con la hipersensibilidad retrasada o con una angeítis tóxica. De acuerdo con otra teoría, la tromboangeítis
obliterante puede ser una enfermedad autoinmunitaria causada por la inmunidad celular contra el colágeno humano tipo I y
tipo III, que forman parte de los vasos sanguíneos.

Signos y síntomas
Los signos y síntomas son los de la isquemia arterial y la trombosis venosa superficial. Algunos pacientes tienen
antecedentes de flebitis migratoria, en general en las venas superficiales de un pie o una pierna.
El establecimiento de la enfermedad es gradual y comienza en los vasos más distales de los miembros superiores e
inferiores con la percepción de frío, entumecimiento, hormigueo o quemazón. Estos síntomas pueden desarrollarse antes de
que aparezcan evidencias objetivas de la enfermedad. El síndrome de Raynaud es frecuente. El paciente presenta
claudicación intermitente en el miembro afectado (en general, en el arco del pie o en la pierna; rara vez, en la mano, el brazo
o el muslo) y puede progresar a dolor en reposo. Con frecuencia, si el dolor es intenso y persistente, la pierna comprometida
está fría, suda en forma excesiva y se torna cianótica, probablemente que debido a la hiperactividad nerviosa simpática. Más
adelante, la mayoría de los pacientes presentan úlceras isquémicas que pueden progresar a la gangrena.
Los pulsos están disminuidos o ausentes en una o ambas arterias pedias y a menudo en las muñecas. En los hombres
jóvenes que fuman y tienen úlceras en los miembros, una prueba de Allen positiva (la mano permanece pálida después de
que el examinador comprime en forma simultánea las arterias radial y cubital y luego las libera en forma alternativa) sugiere
la enfermedad. En las manos, los pies o los dedos afectados suele encontrarse palidez al elevarlos y eritema al
descenderlos. Las úlceras isquémicas y la gangrena, en general de uno o varios dedos, pueden presentarse en un período
temprano de la enfermedad, pero no en la etapa aguda. Las pruebas no invasivas revelan una disminución significativa del
flujo sanguíneo y la presión en los dedos de los pies, los pies y los dedos de las manos afectados.
Diagnóstico
• Otras causas de isquemia excluidas por la evaluación

• Angiografía

La anamnesis y el examen físico sugieren el diagnóstico Se confirma cuando

• El índice tobillo-brazo (relación entre la TA en el tobillo y el brazo) para las piernas o las presiones segmentarias para
los brazos indican isquemia distal

• La ecocardiografía excluye las embolias cardíacas

• Las pruebas en sangre (p. ej., medición del anticuerpo antinuclear, factor reumatoideo, complemento, anticuerpo
anticentrómero, anticuerpo anti-SCL-70) excluyen la vasculitis.

• Las pruebas de anticuerpos antifosfoípidos excluyen el síndrome de anticuerpos antifosfolípidos (aunque estos niveles
pueden estar ligeramente elevados en la tromboangeítis obliterante)

• La angiografía muestra hallazgos característicos (oclusiones segmentarias de las arterias distales en manos y pies,
vasos colaterales tortuosos en sacacorchos alrededor de las oclusiones, aunque sin aterosclerosis)

Tratamiento
• Dejar de fumar

• Medidas locales

• En ocasiones, farmacoterapia

El tratamiento requiere dejar de fumar. Si se continúa este hábito, la enfermedad progresa inevitablemente y aparece una
isquemia grave, que a menudo requiere amputación.
Otras medidas consisten en evitar el frío, los fármacos que pueden causar vasoconstricción y las lesiones térmicas,
químicas y mecánicas, en especial las provocadas por el calzado inadecuado. En los pacientes que transcurren la primera
etapa del cese del tabaquismo, puede usarse una infusión intravenosa de 0,5 a 3 ng/kg/minuto de iloprost durante 6 horas
para intentar prevenir la amputación. También puede llevarse a cabo una prueba empírica con pentoxifilina, bloqueantes de
los canales de calcio e inhibidores del tromboxano, aunque no hay datos que avalen su uso. En la actualidad, se evalúa la
medición de anticuerpos contra las células endoteliales para seguir la evolución de la enfermedad. Cuando estas opciones
fracasan, la ablación simpática lumbar con compuestos químicos o la simpatectomía quirúrgica puede aliviar el dolor
isquémico y acelerar la cicatrización de las úlceras en alrededor del 70% de los pacientes con índice de presión tobillo-
brazo ≥ 0,35 sin diabetes mellitus.

Profesor juan hernandez Ibarra

Stephanie hernandez enriquez

4to semestre

10-1 pm

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