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Roberto Alem Rojo & Ramón Rocha Monroy

¡NUNCA MÁS!

A un año del 11 de enero

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Dos reyes enemigos juegan al ajedrez, mientras en un valle cercano sus ejércitos luchan y se destrozan. Llegan mensajeros con noticias de la batalla; los reyes son parecen oírlos o, inclinados sobre el ta- blero de plata, Mueven las piezas de oro.

Gradualmente se aclara que las vicisitudes del com- bate siguen las vicisitudes del juego. Hacia el atarde- cer, uno de los reyes derriba el tablero, porque le han dado jaque mate y poco después un jinete ensangren- tado le anuncia:

Tu ejército huye, has perdido el reino.

Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares:

Antología de la Literatura Fantástica

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iNtRodUCCióN

El 11 de enero de 2007, en la ciudad de Cochabamba, se produjeron enfrentamientos principalmente a raíz de un reclamo de miles de campesinos y grandes sectores de los barrios periféricos de Cochabamba quienes días antes habían llegado hasta el centro de la ciudad para frenar la imposición de la autoridad local, el prefecto Manfred Reyes Villa, el mismo que a mediados del mes de diciembre de 2006, había convocado a un nuevo Re- feréndum Departamental Autonómico para Cochabam- ba. Una convocatoria no sólo anticonstitucional, sino claramente separatista y provocadora. Los reclamos se dirigían también en contra de serias irregularidades en la administración prefectural y en contra de una serie de obras ficticias, difundidas con cuantiosos recursos económicos en los medios de comunicación.

El reclamo pacífico fue respondido con provocacio- nes por parte de grupos de choque de la Unión Juvenil Cruceñista, en coordinación con los autodenominados “jóvenes por la democracia” de Cochabamba, grupos recientemente formados por la misma prefectura; jó- venes de los barrios más ricos de la ciudad portando armas de fuego, cuchillos, cadenas, armas punzantes, palos de béisbol y escudos fabricados al por mayor para aquel fatídico 11 de enero. Para ese día se anunciaban marchas de protesta en contra de las “hordas indíge- nas”, los “indios que ensuciaban plazas y parques”, los “mugrientos”, los que “no pagan impuestos”, los “ra- cistas”, mientras circulaban pronunciamientos provo- cativos por parte del “Comité Cívico”, mano derecha de la prefectura y fiel seguidor de las autoridades de la “Media Luna” , con el respaldo de algunos grupos de mujeres, sectas, ONGs, colegios de profesionales, trabajadores de bancos, profesores y alumnos de cole- gios y universidades privadas (muchos bajo presión)

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sacaron sus “banderitas blancas” para pedir “paz” y “democracia”.

“Paz” y “democracia”, palabras que en boca de los sectores minoritarios, cómplices de 20 años de saqueo de las riquezas del país, resultaban huecas y marcadas de una manipulación ideológica, más aún cuando en la práctica se buscaba agredir, imponer y desconocer a las mayorías indígenas, hoy en el gobierno.

“A matar indios”, fue uno de los lemas de la masa de “ciudadanos” enfurecidos cuando se dio la avalan- cha en contra de los miles de campesinos y pobladores pobres de la ciudad, dando inicio a una cruel y desigual batalla.

Este fue el contexto de los conflictos del 11 de enero de 2007 en la ciudad de Cochabamba, centro del país, donde el proyecto autonomista y separatista buscó im- ponerse frente a las propuestas de cambio social postu- ladas por los pueblos indígenas y apoyadas por el pro- yecto político del Movimiento Al Socialismo.

La estrategia de la derecha para justificar el uso de la violencia, antes de aceptar un diálogo, fue su pro- testa contra “una democracia violada”. Los testimonios recogidos hacen ver que las provocaciones apuntaban a esto. Se requería mártires de la “democracia”; más “muertos de Evo”.

Y así fue, cuando aquel 11 de enero por la tarde las fuerzas de “seguridad” de alguna manera permitieron que se rompa el cerco que hubo entre ambos “bandos”. Ahí se desató una arremetida entre dos grupos cada vez más enfurecidos al ver la sangre que corría. Como re- sultado de la “batalla” murieron tres personas y hubo más de 234 heridos, la mayoría “indígenas”, heridos de palos, de armas blancas corto punzantes, balines y armas de fuego.

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En medio de un ambiente demasiado tenso, donde las bases casi sobrepasan a sus directivas sindicales, el gobierno del presidente Evo Morales Ayma insistió en el diálogo, mientras la “oposición” echó el grito al cie- lo, enarbolando una vez más a la “democracia”, tildan- do al actual gobierno de “extremista” y “totalitarista”.

Finalmente se ingresó en un cuarto intermedio; los campesinos volvieron a sus lugares, el gobierno se comprometió a impulsar un “Referéndum Revoca- torio”, mientras el “gobernador” Reyes Villa viajó a EE.UU., Europa y Japón buscando el apoyo de organi- zaciones internacionales con el único fin de desacredi- tar al gobierno de Evo Morales y al proceso de cambio. Aunque no obtuvo plenamente lo que quería: mentir, dañar la imagen del proceso de cambio y confundir, lo- gró sembrar alguna duda. Sin embargo fue rechazado contundentemente por la izquierda europea, que le exi- gieron decir la verdad y le recordaron su pasado sinies- tro plagado de asesinatos, muertos y heridos.

La existencia de algún grado de confusión fue caldo de cultivo para los grandes medios de comunicación que, en su totalidad, se encuentran en manos de grupos económicos de poder, quienes antes de esclarecer los hechos manipulaban y buscaban ahondar la división entre gente “indígena” y “ciudadanos”, difundiendo a diario noticias de terror, odio, racismo, venganza; y, entonces, hablando de la aproximación de una “guerra civil”.

Los opositores que durante estas jornadas se llena- ron la boca de “estado de derecho” y de “democracia” son los mismos que se avergonzaron de la pollera de su madre; los que apalearon a campesinos e indígenas en Cochabamba y Santa Cruz; los que hicieron callar a radioemisoras y persiguieron a periodistas, los que rea-

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lizaron “paros cívicos” garrote en mano, los que a nom- bre de “autonomía” patearon a decenas de personas en la Plaza de Cochabamba antes del referéndum por au- tonomías; los que cambiaron las banderas blancas por las armas blancas y corretearon a miles de campesinos en los sucesos del 11 de enero de 2007.

Mediante esta publicación, el Ministerio de Traba- jo, Empleo y Previsión Social rememora los luctuosos hechos de enero de 2007, hechos que evidencian la lu- cha de clases permanente en Bolivia entre los grandes sectores excluidos históricamente de la sociedad boli- viana y “minorías” que apuntan a recuperar los espa- cios de poder que tuvieron sobre todo durante los años de dictadura o de democracia neoliberal; recuperar los espacios políticos para seguir el saqueo de los recursos naturales y privatizar empresas estatales rentables; para facilitar negociados y una corrupción a gran escala en beneficio de las empresas transnacionales y sus aliados nacionales.

La Paz, enero de 2018

MINISTERIO DE TRABAJO, EMPLEO Y PREVISIÓN SOCIAL

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PRESENtACióN

“En Santa Cruz se puede dar un 11 de enero y hasta un mil de enero. Vamos a multiplicar por mil veces el 11 de enero el santo día en que se aplique la ley arbi-

traria de reforma agraria, especialmente el artículo 23,

y se asalte la propiedad privada de la tierra. Usted no

va a tener un 11 de enero, va a tener un millón de enero en Santa Cruz, porque aquí la tierra se la va a defender

de cualquier manera”, dice el arquitecto cruceño Sergio Antelo. “La letra del Himno no debería ser Morir antes, sino Matar antes que esclavos vivir”, dice Roger Martí- nez, miembro de la Unión Juvenil Cruceñista. “Los mé- todos democráticos pacíficos, hay que buscarlos todos los días, no solamente hemos tenido un enfrentamiento en Cochabamba sino también meses antes en Huanuni,

y si no cuidamos buscar las soluciones democráticas

pacíficas, especialmente si el gobierno sigue impulsan- do enfrentamientos, si tenemos un gobierno solamente para una parte del país estamos ante el riesgo de que pueden haber nuevos enfrentamientos”, dice Samuel Doria Medina, constituyente por UN. “Han tratado de sacarme por la violencia en las calles, trayendo a los productores de coca de las 6 federaciones de producto- res de coca del Trópico cochabambino a Cochabamba para que hagan vigilias, para que hagan movimientos violentos, para obligarlo al prefecto a renunciar. Y el presidente de esas 6 federaciones es el Presidente de la República, Evo Morales”, dice el Prefecto Reyes Villa. “Este es un momento más de rebeldía. A pesar de que se está en el poder, los movimientos sociales siguen re- velándose. Ese poder omnímodo, ese poder racista, ese poder excluyente aún no ha cedido. La democracia que estamos viviendo hoy se ha forjado a sangre y fuego”, dice el Ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quin- tana. “Yo estoy asustado porque, cuando hagamos el

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uso de la legítima defensa, va a haber una guerra civil”, dice Walter Arrázola, diputado por PODEMOS. “Si ha hecho algo bien el presidente Morales en ese país ha sido que la población deje de ser tonta, deje de ser ove- ja, ahora la población entiende perfectamente lo que pasa, entiende cuando una autoridad le miente”, dice Arturo Murillo, diputado por la UN. “Ni hasta ahora no puedo darme cuenta por qué ha ocurrido esto”, dice Julio Salazar, ejecutivo de las 6 federaciones de pro- ductores de hoja de coca. “Creo que Manfred fue muy valiente y tuvo los pantalones para decir en Cochabam- ba, reducto de Evo Morales, SI a las autonomías”, dice Adriana Gil, ex militante cruceña del MAS. “Coman- dante loro!”, han gritado mis compañeros de quechua (…) le di un poco de discurso y automáticamente en- tonces me eligieron, el cabildo, como prefecto”, dice Tiburcio Herrada, frustrado nuevo Prefecto.

Son voces que resumen la multiplicidad de puntos de vista reunidos en el libro que hemos preparado sobre los hechos del 11 de enero de 2007.

Hemos hecho un recuento objetivo de la crisis de Enero negro, que costó dos muertes muy sentidas. En- trevistamos a los deudos y a cerca de un centenar de protagonistas, quienes declararon en completa libertad. En unos más que en otros se percibe cierto empecina- miento en repetir consignas que apuntan a nuevos en- frentamientos, cuando no cierta mala conciencia, cierta dosis de irracionalidad. Pero al menos son voces, voces que dialogan aunque se insulten; voces que no provo- can muertes.

El libro del 11 de enero no es una tesis, no tiene con- clusiones, no es el libro de un analista político ni de un sociólogo o psicólogo (¡o psiquiatra!). Es la conjunción de esfuerzos de un conocido documentalista en cine y

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video, Roberto Alem Rojo, con este servidor, Ramón Rocha Monroy, que reivindica su oficio más querido: el de periodista; ambos unidos a un equipo de producción muy conocedor de su oficio.

Nos hemos limitado a formular unas hipótesis ope- rativas (el tifón social, la situación de Cochabamba como hinterland, el tinku social, la pregunta de hasta qué punto las acciones fueron espontáneas y hasta qué punto dirigidas) seguramente discutibles o parciales, mientras alguien indague determinaciones complemen- tarias. Es pues un libro que sólo tiene la pretensión de informar objetivamente sobre la crisis de Enero negro, para generar una catarsis y un esfuerzo colectivo de re- flexión, al cual están invitados todos los lectores.

El material del libro fue recogido para filmar un do- cumental que demandó un gran esfuerzo de síntesis en la edición, pues redujo 50 horas registradas a 52 minutos. Ante la perspectiva de desechar el valioso material res- tante, decidimos publicarlo en su conjunto. El investiga- dor tiene aquí valiosa información para construir teorías y explicaciones plausibles. De hecho, hay estudios valiosos sobre la desvinculación del movimiento indígena con el mestizaje urbano, que se pueden rastrear en las rebeliones de Tupac Amaru y Tupac Katari. Pero no las hemos in- cluido con la esperanza de que este libro sirva de estímulo a nuevas precisiones de los estudiosos del tema.

El documental de 52 minutos tiene la contundencia

y la adrenalina de un proyectil disparado, porque en

él se concentró la carga explosiva que, en este libro,

tiene una latitud mayor. El documental tiende a sacudir

la conciencia, mientras este libro tiende a efectuar una

larga reflexión. Nuestra gratitud más sincera a todos los miembros del equipo de Producción cuya nómina va al final de este libro.

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Quizá los únicos méritos que tienen el documental

y el libro son, por un lado, nuestro extremo celo para

no tomar partido e informar con la mayor objetividad,

y por otro, nuestro respeto indeclinable por la vida hu-

mana, en la esperanza de que el tifón social del 11 de enero no se repita nunca más.

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I.CÓMO CAYÓ CHRISTIAN URRESTI

Hay golpes en la vida tan fuertes Yo no sé Golpes como del odio de Dios CÉSAR VALLEJO

Yo no sé Golpes como del odio de Dios CÉSAR VALLEJO -¿Cuánta gente creen que se

-¿Cuánta gente creen que se movilizó ese día? – nos preguntó Nelson Urres- ti; dudamos en el cálculo y nos propuso-: ¿Digamos que sesenta mil?.

Pensamos que por lo menos sesenta mil, quizás bas- tante más entre citadinos y cocaleros. Entonces Nelson formuló una pregunta sin respuesta:

-Entre 60.000, ¿por qué me tenía que tocar a mi?

Fue a mediados de abril de 2007, cuando visitamos a Nelson Urresti Méndez y a Blanca Ferrel Soria Gal- varro, padres de Christian Urresti Ferrel, una de las víctimas del 11E. La familia Urresti Ferrrel vive por la Av. Circunvalación, a la altura del Templo de Cala Cala, donde habitualmente oyen misa y comulgan. En el entierro de Christian, el padre Fernando Rojas recor- dó que allí lo había bautizado y lamentó la casualidad de que le tocara celebrar el último oficio en su memo- ria. Poco antes, el Comandante de la Policía visitó a los Urresti p ara darles el pésame y recomendarles que el recorrido del cortejo fúnebre se dirigiera al Cementerio por las afueras, para evitar choques con quienes vela- ban en el centro al cocalero Juan Tica Colque.

Los Urresti viven en una casa pequeña de dos plan- tas. Son gente de clase media; un hogar sólido, con 5 hijos, incluido Christian. Son católicos practicantes.

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Nelson nació en Riberalta, Beni, y ha sido piloto del LAB, Blanca Ferrrel Soria Galvarro desempeñaba fun- ciones en los counters del LAB. Nelson tuvo un ma- trimonio anterior y es padre de cuatro hijos mayores. La vida de la familia Urresti no había pasado antes por ningún contratiempo: como piloto, Nelson llevaba de vacaciones a su familia al exterior; tiene parientes en el País Vasco, a los cuales ha visitado varias veces. Nada permitía sospechar que, en la vida apacible de los Urresti, sobrevendría la tragedia.

“Christian es el único que nació con cesárea. Era muy alegre hasta cuando estaba dentro de mí. Dos veces hemos ido en vano a la clínica, y al final decidimos que nazca ese día, el 12 de enero, y nació a las 10:30 de la mañana. Era el menor de todos y tal vez por el más cariñoso, poque realmente nos ha dado diecisiete años de felicidad, amor, ternura, mucha alegría, porque él transmitía eso, mucha ale- gría”-recuerda la madre.

Christian murió en la víspera de su cumpleaños. Su padre recuerda las extrañas coincidencias que se die- ron en la víspera. Un año antes, Christian había viajado sorpresivamente a Santa Cruz, y este año había hecho compromiso con sus compañeros de curso para feste- jarse allí, al parecer escuchando a una banda de rock que actuaría en el Sonilun. Pero este año, su padre no había querido ceder porque tenía pensado festejarlo en familia en Cochabamba. Christian insistía y Nelson se mantenía firme en la negativa.

Entonces, más digamos aceptó quedarse porque su

Christian insistía y Nelson se mantenía firme en la negativa. Entonces, más digamos aceptó quedarse porque

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hermano, que vive en Santa Cruz, está casado, le iba a

dedicar la mañana de ese día de su cumpleaños para hacer el trámite de licencia de conducir antes de volver

a Sana Cruz –recuerda Nelson Urresti.

Era frecuente ver a Christian manejando el coche de la familia mientras acompañaba a su padre a comer salteñas en La Casa del Gordo 1 . Nelson le recordaba que no podía manejar sin licencia. Ese fue uno de los motivos que sirvieron para convencerlo de que viajara a Santa Cruz: su hermano mayor lo acompañaría a tra- mitar la licencia de conducir en la mañana de su cum- pleaños, el 12 de enero.

El 11 de enero, Christian fue el único de mis hijos en ir a la concentración. En todo caso, él no pensaba de ninguna manera ir porque quería viajar a Santa Cruz para su cumpleaños. Recuerdo que, a la hora del al- muerzo, estuvimos hablando de que no deberíamos ser apáticos ni pasivos, porque no estaba bien que los co- caleros protestaran aquí, en la ciudad. Que protesten

donde tengan que protestar, en sus lugares. Yo les hice

a mis hijos un comentario: tenemos nosotros familia

en el norte de España, que son vascos y protestan en

sus lugares, no van a Madrid a protestar. Eso les dije. Entonces mis otros dos hijos dijeron que tenían acti- vidades y no irían. Christian tampoco quería ir pero

a último momento lo llamaron sus amigos…-recuerda Nelson Urresti.

Aquel día de la entrevista nos sentamos en la sala;

1.- Una antigua amistad con el finando Armando Antezana, el Gordo Ja Ja, nos había juntado hacia como veintidós años en la antigua Salteñería Social, de Cala Cala, donde nos reuníamos con otros amigos pilotos, médicos y socios de la Fraternidad “Los 13”. Yo los conocí gracias al también finando Alfredo Medrano e invariablemente nos acompañaba Carlos Heredia, pues los tres trabajábamos en el diario Los Tiempos. Al paso del tiempo, Chris- tian, a quien habíamos conocido desde sus primeros días, era ya joven de buena estatura, muy cordial y compañero inseparable de su padre, a quien a veces nos lo confiaba para regresar a recogerlo. (Nota de Ramón Rocha).

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en una estancia contigua, se había velado Christian; y junto a la cocina se veía la mesa del comedor y una computadora.

Ese día dijimos: “Vamos a ir a la marcha”- recuerda

la madre-Alejandra dice: “No, recién he llegado de mi

trabajo, no, no quiero”. Paola dice: “No, yo tengo que hacer maquetas”, porque estudia Arquitectura; y Mar- celo dice que debe prepararse para sus exámenes en la universidad. Entonces le hablo a Christian y le digo:

“No seas flojo, vamos, tú no tienes nada que hacer”.

Y me contesta: “No, mami, si no va a ir ninguno de

mis hermanos, me quedo nomás”. Como qué, Christian estaba chateando en la computadora. Ya nos habíamos alistado y le digo: “Bueno, ahorita vengo”; y cuando estaba ya de salida, se fija en que yo iba con sandalias y me dice:”Má, no vayas con sandalias, ponte zapatos para cualquier cosa”. Subí a cambiarme tenis y en lo que subí justamente lo llamaron y le pasé el teléfono. Cuando bajé me dijo: “Má, voy a ir a la marcha con ustedes”. “Ah, bueno, entonces apúrate –le digo-, ya tu pa está saliendo. Llegamos a la puerta, y lo llamó otro de sus compañeros y le dijo: “Espérame, yo te voy a recoger porque no tengo polera blanca, préstame una polera blanca. “Entonces dijo: “Va a venir ahorita el Gabo –uno de sus amigos- y me voy a ir con él. Nos encontramos en la Plaza 4 de Noviembre.”

Una circunstancia más hizo que Christian se separa- ra de sus padres: ninguno tenía crédito en los celulares, y él se ofreció a recargar. Su hermana Paola condujo el automóvil que dejaría a Nelson y Blanca en la Plaza de Cala Cala. Blanca le reclamó a Christian que se apurara porque la gente en la Plaza 4 de noviembre ya había iniciado la marcha. Entonces él decidió esperar y darles luego alcance. Blanca partió a pie de la Plaza de Cala Cala con algunas señoras, llegaron a la 4 de Noviembre

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y no veía a ninguno de sus hijos. Volvió a un teléfono para llamarlos a sus celulares y ninguno contestaba. Llamó a su casa y Paola le confirmó que había dejado a su padre en esa plazuela y que debía fijarse, porque allí también estaba Christian. Al final se encontró con su esposo y vio a Christian con sus amigos. Recibieron banderitas blancas; Nelson tenía en la mano una estaca para armar carpas, pues al salir de su casa levantaron la estaca del equipo de camping de Christian, quien acostumbraba armar la carpa en el jardín y dormir con sus amigos. En esa estaca amarró su banderita. Allí se separaron: todos se dirigieron por la América Hacia la Av. Libertador Bolívar.

Blanca recuerda que, al llegar al Burguer King, volvió a ver a Christian con sus amigos, ayudando a unos campesinos cocaleros que habían sido golpeados. Bajando el puente de Cala Cala, escuchó una detona- ción y vio a un joven que llevaban alzado porque había sido herido. Ella sospecha que los cocaleros cedieron al empuje de la avalancha del norte como una estrategia para atraerlos y emboscarlos. Nelson y Blanca siguie- ron a pie por El Prado sin resistencia. En la esquina de COMTECO, la gente de la ciudad había capturado a un cocalero y le revisaban la mochila. Blanca temía que una palabra bastara para que se desatara la violencia con el cocalero e intercedió para que lo liberaran.

Bastaba una palabra de alguien que diga: Péguen- le, y lo pegaban porque fue creciendo la adrenalina – resume Nelson Urresti.

Nelson recuerda que tomaron la calle España y si- guieron hasta la calle México.

Había mucha policía ahí. Les pedimos ayuda, que eviten la confrontación entre la gente. Así ingresamos a la Baptista y antes de llegar a la esquina Ecuador vi

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que la gente se volvía, porque los cocaleros se habían

plantado y estaban armados de huarakas y tiraban pie- dras. Vi a Christian, que se había adelantado y le dije:

“Estás desprotegido, corre”. Empezamos a retroceder corriendo y él me rebasó, yo me había rezagado, y al llegar a la Baptista y Mayor Rocha, le abrieron una puerta a Christian para que se refugiara. Yo no pude refugiarme y me enfrenté para tratar de abrirme paso. Ahí me golpearon por atrás en la cabeza y caí al suelo, y me volvieron a golpear. El primer golpe no lo sentí, pero el segundo me hizo perder el conocimiento. Pero sentí que alguien se ponía encima de mi en todo lo que

me estaban golpeando y apaleando. Luego sentí silen-

cio, me volví con cuidado y comprobé que mi hijo me había cubierto con su cuerpo y que estaba mal. No te-

nía ni un arañazo ni señas visibles de que lo hubieran golpeado, pero seguramente recibió un golpe seco en la nuca, y entonces le dije: “Christian, Christian, no

me hagas esto, reaccioná.” Christian estaba muy mal,

estaba inconsciente. Sus ojos parpadeaban. Entonces sentí nuevamente bulla. Venían por mí, me engancha-

ron de las axilas me arrastraron. Yo gritaba:”¡Mi hijo,

mi hijo!. A él también lo cargaban, pero como vieron

gente ya no pudieron ir hacia el Hospital San Vicente, sino tomaron la Mayor Rocha. Aparecieron policías en una moto y les pedí que lo buscaran. Luego supe que lo vieron tan mal en la casa que se refugió, que pidieron permiso a la gente que estaba ahí en la puerta para sacarlo, para llevarlo a la clínica y les autorizaron; pero cuando salieron, apalearon a las personas que lo estaban ayudando y a él lo asesinaron. Tengo graba- ción: está la policía rodeando a mi hijo que está mal en el suelo; la policía no ha hecho nada.

Blanca confirma el juicio de su esposo sobre la ac- titud de la Policía.

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La policía prácticamente nos ha guiado a la embos- cada. Nosotros íbamos charlando, incluso nos hemos sentado a descansar un rato. Lo veíamos muy tranqui- lo y por eso íbamos más confiadamente. Había muchos policías. Yo he escuchado lo que un policía dijo: “De una vez dejaremos que se maten. “Me di la vuelta y le dije: “No pueden decir eso, si todos aquí somos igua- les, todos somos hermanos, en vez de eso, más bien de- berían ayudarnos.” Y me contestó: “No señora, no se puede”.

Su testimonio sobre la muerte de Christian es con- movedor.

Llegamos a la Baptista y Mayor Rocha; Christian estaba más hacia la Baptista y Ecuador. Entonces le dije: “Hijito, retrocedan un poco, papito, porque uste- des están demasiados expuestos y no tienen nada en la

mano, si nos entra por ahí la gente los van a golpear a ustedes.” Me contestó: “No, mami, tranquila tú, tran- quila. No va a pasar nada, nada.” Llamó mi hija Paola ese rato y yo retrocedí para escuchar mejor y me dice:

“El enano (Christian) me ha pedido su gorra, le voy

a llevar.” Yo le digo: “No, mamita, ya ni salgas de la

casa, quédate ahí para tranquilidad nuestra, nosotros estamos los tres, así que no te preocupes. En lo que

iba yo hablando fui retrocediendo casi hasta la esquina Mayor Rocha y cuando volteé, vi que la gente corría en retirada; vi a Nelson y a mi hijo y les grite: “Corran, corran porque está viniendo la gente”. Me fjé al gri- tarles y vi también gente que ingresaba a la Baptista por la Ecuador. Entonces grité:”Nos están emboscan- do, corran”. Mi hija empezó a gritar: “Corre, corre.”

Y Christian también me decía: “Má, no quiero que te

pase nada, corre, corre”. Lo miro y le digo: “Ya, ¿pero,

y tu pa? ¿Tú lo vas a cuidar? Y me dijo: “Sí, yo lo voy

a cuidar”. Entonces yo he corrido y vi que él corría

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más rápido que Nelson. En ese momento abrieron una puerta y yo me refugié y él ha regresado a ver a su papá.

Cinco señoras se habían refugiado0 en esa casa. En el exterior, se escuchaban gritos e insultos. Había mu- cho odio. Blanca había sido la última en refugiarse y le habían raspado el pie, que casi quedó afuera en el momento de cerrar la puerta. La gente comenzaba a pa- tearla queriendo abrir. Las señoras se quedaron quietas escuchando los gritos de auxilio y los ayes.

Daba miedo, daba terror escuchar todo lo que gri- taban ahí. Una señora subió a una especie de balcón para observar y nos dijo: “Hay un muchachito tirado en la calle”. Una señora quiso abrir la puerta para auxiliar al muchacho pero la señora del balcón gritó:

“Cierren, cierren, viene otra turba”. Afuera se agolpa- ron muchas mujeres campesinas que hablaban en que- chua entre ellas. En ese momento empezaron a golpear a dos señoras y a otro señor. Más tarde calculé que era el momento en que a mi hijito lo estaban llevan- do allí donde yo estaba. Afuera, una señorita gritaba:

“Auxilio, socorro, no, por favor, no nos hagan, no, por favor, no, no”. Igual gritaba un señor. Se escuchaban otras voces: “Este es camba, hay que matarlo, hay que cagarlos a éstos, matar cambas es hacer patria, guerra civil, guerra civil”, gritaban.

Hay que imaginarse la desesperación de Blanca en- cerrada tras una puerta que la separaba de su hijo y de su esposo. En la confusión, se había quedado con el celular de su esposo y no tenía comunicación con él. Llamaba al celular de Christian y nadie respondía, has- ta que quedó sin crédito.

Dos chiquitos nos habían abierto la puerta; uno de ellos me dice: “Señora, pasando este patio hay un Pun-

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to Viva que yo lo tengo cerrado”. Y todas las señoras

le dijeron: “?Cómo no nos avisaste antes?” Corrimos

a llamar todas y yo me comuniqué con mi hija Paola.

“El Chris no me contesta, hijita, y yo me he queda- do con el celular de tu papá”. Pero en mi casa, nadie sabía nada. Entonces me puse a gritar: “Christian,

Christian, ¿dónde estás, donde estás?. Lloraba y repe- tía: “Mi amor, ¿dónde están, dónde están?”. Minutos después mi hija me llamó para decirme que Ronny, hijo mayor de Nelson había llamado a la casa para avi- sar que estaba con su papá en el Hospital San Vicente. “?Y el Chris?”, y me dijo: “Nadie sabe del Chris nada, porque todos han corrido cuando los han atacado”, Llamé a Ronny y me dijo: “Blanqui, no te preocupes,

lo están suturando aquí a mi papi. Tiene varios cortes y

de mi hermano no sabemos nada, estamos tratando de ubicarlo pero me estoy quedando sin crédito, me vas a

llamar a este otro celular que es de mi hija.” Se refería

a su hija, que la habían operado. Por pura casualidad

Ronny se encontró con su padre, porque en realidad había ido al Hospital a ver a su hija, que la habían operado del apéndice esa mañana y de pronto se vio envuelto en el problema, y a él también lo golpearon en la boca y tuvieron que suturarlo. Entonces le digo:

“No, me están mintiendo, quiero hablar con tu papá para estar tranquila”. Entonces me repitió: “De Chris- tian no sabemos nada, después vamos a hablar. Como qué, de mi hijo nunca supe hasta las diez de la noche,

creo , no sé, que pude salir recién de mi refugio, porque hasta esa hora la gente seguía movilizada en la calle

y allí dentro no podíamos movernos. Mi hermana con

un primo mío lograron ir a recogerme. Le pregunté:

“?Qué saben del Chris? Y me contesta: “Nadie sabe nada del Chris, no sabemos dónde está, parece que lo han llevado al Gastro, o al Viedma.” Yo le digo: “Al Viedma sólo llevan muertos”. Llegué a mi casa y en-

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contré a mi esposo que estaba llorando. Le pregunté por Christian y ahí me dijo: “A mi hijo lo han desgra- ciado, yo ya estoy bien”.

SEMBLANZA dE CHRiStiAN URRESti

Hay sucesos que marcan la vida de una persona, de una familia, y echan luz sobre pequeños detalles y en- tonces les dan sentido. La muerte de Christian da senti- do de algunas señales no percibidas como presagios de lo irreparable en su momento. Uno de ellos es el más sugestivo: Christian tocaba batería y era integrante de una banda de jóvenes músicos de su generación. Tenía una habitación que destinaba a los ensayos y la batería estaba acomodada de modo que él, al tocarla, tenía la espalda pegada a una pared. Poco antes de su muerte había pintado allí dos alas de ángel que parecían salir de su espalda; y en sus últimos días, había pintado una cruz entre ambas alas.

Christian estudiaba en el Colegio La Salle y luego en el Anglo Americano, de dónde tenía que salir ba- chiller. Tenía una enamorada, y el 10 de enero había cumplido once meses con ella. Se llama Carolina.

Estuvimos hablando mucho de qué le iba a regalar

y nos decidimos por una manillita de goma Eva –re-

cuerda la madre-. Como era tan alegre, le gustaban los

colores más fuertes: el verde fosforescente, el anaran- jado… Después que pasó la desgracia, vi a Carolina

y me contó que le había comprado una manilla negra. “Cómo negra, me asombré, si él me dijo que te iba

a comprar en verde”. Y me dice: “No sé, pero me ha

traído una manilla negra. Claro, me dicen: “Tú ves en todo una señal, un mensaje. “Pienso que no es eso: es que yo lo conocía, yo hablaba mucho con él.

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Nelson despliega cientos de fotografías y encien- de la computadora para mostrarnos también imágenes de vacaciones, en las cuales la expresión entusiasmo

y regocijo de Christian es invariable, Nelson y Blanca

conformaron un hogar sólido y apacible, con un amor filial que continúa siendo el rasgo más característico de la familia.

Recuerdo que el día del entierro fui muy temprano

a visitarlos. 2 Me recibió su hijo mayor; luego Nelson bajó y conversamos. Me dio los primeros detalles del triste desenlace: precisó que el segundo golpe que re- cibió en la cabeza le habían dado con una cadena que tenía soldadas dos bolas de plomo y le ocasionó una herida de nueve puntos en la parte superior del cráneo.

La próxima vez que lo vi había pasado un mes. Era un sábado y fui a visitarlo acompañado de un amigo. Cuando me recibió, le dije que me había antojado un plato en la Casa del Gordo y lo animé a que me acom- pañara. La incitamos a Blanca y nos fuimos todos al restaurante como a las diez de la mañana. Pedimos cerveza y entablamos una tertulia distendida en la cual todos procuramos relajarnos y conversar del mejor hu- mor. Estuvimos juntos unas tres horas y sólo tocamos el tema de Christian cuando Nelson y Blanca lo deci- dieron. Nelson preguntó qué nos proponíamos sobre el 11 de enero. Nos dio de inmediato su confianza y nos despedimos. Días después, Blanca me confío esa había sido la primera vez que un amigo lo invitó a salir sin ha- blar del tema recurrente que los atormentaba. Tal como Nelson dijo luego en las entrevistas, el golpe había afec- tado el norte de su familia y ahora no sabían qué hacer.

Los recuerdos se agolpan, particularmente en la me- moria de la madre.

2 Este párrafo es una confidencia de Ramón Rocha

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Christian se quedó a reforzamiento y le pregunté

qué iba a hacer. “Eh, este tu hijito inteligente, ya no ne- cesita nada”, me contestó. Iba a estudiar con sus ami- gas y nosotros estábamos preocupados. Nelson me dijo que fuera al colegio a averiguar. Una mañana voy y lo veo que estaba en un gran festejo en el curso. Sus com- pañeros le cantaban el Happy birthday, toda la Promo, los tres cursos. Me asomo a la puerta entreabierta y pienso: “Ni siquiera es su cumpleaños.” Christian me ve y me dice: “Tú callada, callada. “Entonces salie- ron las chicas y me dijeron: “No vas a meter la pata, anda y abrázalo y dile: “felicidades, hijito. Dale besos

y abrazos”. Les pregunto por qué y me dicen: “Es que

el profe ha dicho que va aumentar 5 puntos al que cum-

pla años hoy”.

Vemos un videoclip que hicieron los amigos de Christian. Es una balada muy sentida que subraya las cualidades del finadito. En cambio hay otro clip que contiene una canción torva, una incitación a la violen- cia que Nelson ha rechazado. El estribillo dice: “Coca- leros foráneos, malparidos…” Nelson se opuso a que fuera estrenada.

EL PRoCESo

¿Qué es mejor: recordar a cada minuto, en todo momento, la tragedia? ¿Olvidar? ¿Exigir justicia? ¿Perdonar? La vida de los Urresti soportó un terremoto con la muerte de Christian, un tsunami que no conclu- ye, pues de inmediato fueron visitados por investigado- res, fiscales, abogados y amigos que se ofrecieron para contribuir en la busca de culpables.

Nelson recuerda las vicisitudes que pasaron con esta preocupación.

Inicialmente nosotros decidimos no hacer nada, con el convencimiento de que no iba a pasar nada.

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Muchas personas, familiares y amigos nos aconsejaron

que nos interesáramos en el proceso. Nuestra idea era hacer una presentación internacional para denunciar el asesinato de Christian, para que no quede impune. (Blanca acota: “Y para que no vuelva a pasar”). Espe- cialmente para que organismos de Derechos Humanos

y Derechos del Niño hagan algo para que no se vuelva

a dar una situación de esta naturaleza, y en todo caso,

para que se inicie una investigación. Entonces contac- tamos con la Oficina de la Mujer, porque le aconseja- ron a Blanca que lo hiciera como madre víctima. Se presentó la denuncia casi al mes del 11 de enero. De todas maneras, para ir a un organismo internacional había que cumplir todos los pasos aquí, hacer toda la investigación, agotar todos los esfuerzos, presentar las denuncias, presentar toda la documentación posible. Al final tuvimos que ir a la Policía y visitar a la fiscal adscrita al caso. Y, bueno, conseguir las declaraciones, nadie quería declarar porque no se sentían seguros. Pero, cosa curiosa, hemos conseguido documentación de toda clase que llega hasta esa esquina (Baptista y Mayor Rocha) y hasta cierto momento; después, todo se pierde, todo se pierde, todo se nos ha negado y las personas del área que han filmado esos momentos, han sido presionadas, amenazadas, y no hemos podi- do conseguir material. Había un investigador que no tenía recursos, a pesar de que la Policía lo declaró en comisión expresa para esto, pero no, no cuenta con los medios. Después nos llamó la fiscal para decirnos que habían traído dos investigadores más, con quienes he- mos pasado horas y horas, durante muchos días aquí, en esta casa, en la computadora y consiguiendo infor- mación, declaraciones y todo. Han hecho un trabajo muy profesional, tenemos resultados y ellos han pre- sentado un informe.

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Blanca interrumpe a Nelson para exhibir una radio- grafía del trabajo del Ministerio Público en Bolivia.

La fiscal ha rechazado el informe y ha cerrado el caso indicando que no hay a quién imputar –revela Blanca-. Me ha dicho: “Ustedes, como familia, tienen que ir a conseguir videos, pruebas y a quién imputar, porque nosotros, no. En el lapso de un año tienen que presentarnos esas cosas para reabrir el caso, pues pa- sado el año, aunque haya sospechosos que se pueda imputar, ya no se puede hacer nada”. De esa manera se ha cerrado el proceso.

Nelson agrega que ahí está el informe que contie- ne muchas declaraciones de testigos e inclusive varios identy kit. 3

Se ha podido cotejar las filmaciones y parece que estaríamos en camino de identificar a alguien, ¿pero, quién lo va a hacer? Nosotros ya no tenemos contacto con los investigadores.

No se percibe en la actitud de los Urresti un ánimo de venganza. El golpe los ha abrumado y están tratando de asimilarlo de la única forma que pueden hacerlo: unidos en el núcleo familiar. La vida continúa, los hermanos de Christian cumplen a diario sus obligaciones, pero quizá el mayor peso recae sobre Nelson y Blanca, porque están todo el tiempo en casa. El cierre del LAB impide que Nelson vuelva a volar. Es un piloto de experiencia, como sus hijos mayores, que actualmente vuelan en una aerolí- nea de Dubai; pero en este momento no puede cobrar sus beneficios ni sus sueldos devengados ni jubilarse, y esa circunstancia contribuye a agravar su estado de ánimo. Pero, por lo que se refiere a Christian, él y Blanca con- servan un recuerdo dulce y no contaminado por el odio.

3 El lector acucioso puede consultar el informe policial con el informe de la autopsia y otros documentos en la Fiscalía de Distrito.

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Nos llamaron a un programa de televisión para ha- cer un perfil de Christian a los 3 meses del 11 de enero. Aceptamos ir con mi hijo aunque hemos sido siempre reacios a ir a la tele o hablar a la prensa, porque, para empezar, no quiero confrontación, menos dar un men- saje de odio, de venganza o de rencor. Eso nunca, por- que yo pienso que mi hijo es un símbolo de amor, de paz y de unidad y quiero que siempre lo consideren de esa manera, porque él siempre ha tratado de unir a sus compañeros, incluso de diferentes colegios.

Nelson habla en tono sereno, reposado, sin que le timbre la voz.

Lo único que nosotros deseamos es que mi hijo pue- da descansar en paz; y si muchas personas lo toman como un símbolo, lo tomen como eso, símbolo de paz, amor y unidad y no de rencor ni de odio ni de rabia. Qué bueno sería que el Gobierno dejara de dar esos mensajes instigando a la confrontación entre herma- nos. Que nos dejen vivir en libertad, que nos dejen vivir en democracia y todos como hermanos, porque toda la vida hemos vivido como hermanos. Nunca ha habido esta separación que se ve ahora, nunca ha habido ese odio entre nosotros con campesinos o los campesinos contra nosotros.

En la esquina Baptista y Mayor Rocha, donde re- mataron a Christian, hay un memorial levantado por los vecinos, que siempre está lleno de flores blancas; pero hay también manos aviesas que aprovechan la no- che para profanar. En todas las culturas del mundo hay algo que merece invariablemente el respeto de la gene:

es el respeto a los muertos. Incluso en guerra se pacta una tregua para dar sepultura a los caídos, y no es raro rendir honores al enemigo muerto. No se justifica de ningún modo la profanación de un memorial en home-

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naje a un caído. Inevitablemente surge el tema del otro caído el 11 de enero, el cocalero Juan Tica Colque.

Una trabajadora social nos contó que ella había vi- sitado a la viuda, que había estado un día entero allá, desde la madrugada hasta la tarde y que los chiquitos no tenían qué comer ni qué tomar –cuenta Blanca de Urresti-. Escuchaban varios compañeros de Christian y todos nos comprometimos a ayudarla a la señora. Con Nelson hicimos cajas de comestibles, recolecta- mos también ropa, porque la señora va a tener un bebé creo que estos días. 4 Hablamos sobre la necesidad de prestar más atención a la familia TIcca Colque, Blanca hace unas reflexiones.

Me gustaría que ustedes lleven ayuda a la familia Tica Colque, pero va ser un problema, porque están en la mira de los dirigentes, porque el pertenecía a un sindicato de cocaleros, pero, al mismo tiempo, era muy bueno, era traajador y se preocupaba de su familia. Ahora que ya no está, la familia no tiene de dónde sa- car, porque todos le han volcado la espalda y nadie le ayuda. Por eso nosotros recolectamos estas cosas que hemos dejado en el canal para que ellos le entreuen a la trabajadora social. Ella ya ha debido hacer el en- cargo

Nelson hace un balance del 11 de enero y traa de explicarse la significación de la muerte de su hijo.

Me dieron el primer golpe, caí, estaba ensangrenta- da. Me dieron el segundo, y he perdido el conocimien- to, he perdido el conocimiento, he perdido noción de lo que ducedía, he perdido noción de todo. Un golpe más y, no sé, estaba seguramente en otra situación y en otro lugar. Mi hijo ha venido y ha evitado eso, me ha cubierto con su propia vida. Por la gravedad de todo lo

4 fue varón; nació cuatro meses después de la muerte de su padre.

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que se vio en Cochabamba, como ya había un muerto, y luego otros, todo eso ha servido para que se pare la violencia. Mucha gente ha intervenido para pedir que cese la violencia que se pensó se podía dar entre Occidente y Oriente, pero nunca en Cochabamba entre cochabambinos.

Pregunto a Nelson y Blanca qué se podría hacer para que el 11 de enero no vuelva a suceder. Nelson contesta:

-Esto que estamos haciendo. Mostrar a la gente cómo desgracian una familia, cómo desgracian todos estos hechos, desgracian a un grupo, desgracian a una persona, porque a mí me han desgraciado. Yo no sé qué voy a hacer de aquí en adelante en mi vida.

Blanca agrega:

-La verdad es que ha cambiado todo el rumbo de nuestras vidas.

-Mostrarlo así, de esta manera –continúa Nelson-; por eso hemos accedido, por eso queremos decirle a todo el mundo que no tenemos ni recor ni odio ni que- remos venganza. Lo que quisimos es un momento es justicia, que no se quede así, porque yo no puedo en- tender cómo un humano puede golpear de la manera que lohan golpeado a mi hijo hasta destrozarlo.

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ii CóMo CAYó JUAN tiCA CoLQUE

Zenobia viuda de Tica Colque vive en un subur- bio de Sacaba. Tiene casa propia, es una construc- ción de adobe, y el área so- cial está en el patio, donde suele sentarse con sus dos hijos pequeños y el bebé que nació a cuatro meses de la muerte de Juan, su espo- so. Allí lava ropa, los niños juegan y ella piensa en su situación. Quizá, a diferencia de la familia Urresti, su problema no proviene sólo de la muerte de su esposo, sino de la situación de orfandad que quedó ella y sus tres hijos. Zenobia es muy explícita al quejarse de que la visitan los periodistas, las trabajadoras sociales, los dirigentes sindicales, pero nadie se preocupa de su si- tuación económica. Si no fuera la ayuda de su padre y sus hermanos, no tendría qué comer.

la ayuda de su padre y sus hermanos, no tendría qué comer. Aquel 11 de enero,

Aquel 11 de enero, por la tarde, Zenobia lavaba ropa sin sospechar la tra- gedia que se cernía sobre su familia.

Aquí estaba con mis tres hijos, lavando ropa, y

mi hijo mayor estaba mirando televisión con su primo.

“Mami, mi papá se ha muerto”, diciendo ha salido llo- rando a la puerta. Yo no he creído por que sanito ha salido. ¿Cómo se podía morir? No le he hecho caso a mi hijo. “Mami, ven”, seguía llamándome, lloran-

a mi hijo. “Mami, ven”, seguía llamándome, lloran- do mi hijo. Después he entrado, cuando he

do

mi hijo. Después he entrado, cuando he visto que

lo

estaban manejando en un aguayo tendido. Después

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de cinco minutos han hablado que estaba muerto, y le

habían puesto otro nombre, porque no lo conocían. Le estoy viendo su cara. Así siempre estaba vestido, con su polera de Barcelona estaba, su diente de oro tenía. Eso he visto y su cara también. Su brazo le han levantado

y

he visto su tatuaje que tenía del cuartel. Eso he visto

y

recién me he convencido. Él siempre había sido. Me

he quedado seca, no sabía qué hacer, ni llorar ni nada. “¿Qué vamos a hacer?”, me decía mi sobrino, “va- mos a buscarlo”. Ya era tarde, y en la tele lo seguían mostrando pero con otro nombre, y a su lado no h abía ningún conocido, y no había movilidades, estaba todo trancado, bloqueado, Mi sobrino se fue a cambiar a su casa y volvió en seguida, y hemos ido en taxi y nos ha dejado a la orilla de la laguna. Desde ahí he trotado, con mi embarazo de cuatro meses. A las nueve de la no- che hemos llegado a la Federación (Sindical de Coca- leros) y he preguntado por mi marido. “Otro está muer- to”, me han dicho. “No, es mi esposo”, siempre les he dicho y les he mostrado su carnet (de identidad). “El muerto está en la Prefectura” me han dicho. “Entonces voy a ir”, les he dicho. “No”, me han atajado, “siguen peleando”. Ahí mismo he llorado. Cuando estaba ahí se han acercado unos caballeros. Uno de ellos, “soy el alcalde”, me ha dicho. Cuál alcalde habrá sido, yo no me daba cuenta. “Aquí lo vamos a traer. ¿Es tu espo- so?, me han preguntado. “Si, mi esposo siempre, yo lo he visto”, les he dicho y su nombre me han preguntado. “Juan Tica Colque”, les he dicho y no me han creído, porque en la televisión le pusieron otro nombre: Nico Gutiérrez. “Es mi esposo”, diciendo lloraba. “Cuando lo han hecho llegar, él siempre era, en el cajón nomás ya le he visto. Y no sabía qué estaba pasando, no me daba cuenta de nada, porque estaba muy asustada. Ahí era el velorio esa noche, Yo he llorado. ¿Qué podía ha- cer si ya estaba muerto? El entierro era el día sábado.”

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Zenobia dice que al entierro asistieron todas las personas que estuvieron en la vigilia, y que eran mu- chos. Confirmó asimismo que ella estuvo en la Plaza 14 de Septiembre cuando el cortejo dio una vuelta con el ataúd a la cabeza.

Ese día ya estaba caminando por detrás, llorando estaba, muy mal. Así y todo he caminado por su de- lante, llorando, y estaba con todos mis hijos, ya no me acuerdo bien, agrega.

Escribo estas líneas a fines de noviembre de 2007. Hace un par de semanas, Alex Rosales, formalmente imputado por la muerte de Juan Tica Colque, Ha sido sentenciado a 14 años de prisión. El Fiscal dice que va a apelar porque requirió una pena de 30 años; el abo- gado defensor se queja de que es una pena excesiva y también va a apelar. Alega que Juan Tica Colque ha- bría muerto en otras circunstancias, y que su cadáver ha sido utilizado para mostrar una víctima del 11 de enero. Alex Rosales fue detenido por la Policía cuando portaba dos pistolas de 9 mm.

Pero la entrevista con Zenobia viuda de Tica Colque sea producido meses atrás y esta es su opinión sobre la justicia.

Para nosotros no hay justicia, no va a haber justicia para el que ha matado a mi esposo. Ese día (el 11 de enero) sólo tenía que haber vigilia, no era marcha ni p elea; a eso ha ido a participar mi esposo, y ese Man- fred (se refiere al Prefecto Reyes Villa) ha mandado a sus maleantes para hacer matar a mi esposo, y ahora para nosotros no hay justicia.

Días después hablamos con el hermano del fina- do Juan Tica Colque. Lo encontramos en la Plazuela Busch, donde está la Federación de Cocaleros. Junto a él, un anciano habla de su nieto, que recibió siete dis-

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paros y le extirparon un pulmón. Todos hablan con ex- trema (casi excesiva) seguridad echándole la culpa al Prefecto Manfred Reyes Villa.

El que lo ha matado a mi esposo ya había estado en la cárcel –dice Zenobia-. Yo no voy a llorar en vano. El señor me está viendo. El asesino va pagar de cual- quier manera, o su hijo o su nieto, como a un animal me lo han matado a mi esposo, como a un pájaro lo han baleado, no hay respeto a la gente, el Manfred ha contratado a los asesinos, con cuánta plata habrá con- tratado, eso ya se sabe, y había sido ladrón esa perso- na, que había entrado a las joyerías ( se refiere a una imputación anterior que recayó en Alex Rosales).

En su caso, el eje del problema es la subsistencia de sus hijos. Ante esa perspectiva, sus reproches no se dirigen solamente al Prefecto, sino a los periodistas que la acosan y a sus compañeros del sindicato, que, al pa- recer, no la ayudan.

Ahora mis hijos se han quedado huérfanos. ¿Quién me va ayudar a mantener a mis hijos? Mujer sola soy, no voy a poder mantenerlos, todas las veces vienen los periodistas diciendo que me van ayudar y hasta ahora no me ayudan, y no se aclara nada. En vano estamos hablando, no se sabe nada, y nadie me ayuda. Esa vez de su muerte (de su esposo) “te vamos ayudar”, me dijeron y ahora no hay nadie, ni los sindicatos. Para eso hay que caminar. Como estoy enferma, no puedo caminar. Una pena me ha dejado así. Estamos con mis hijos abandonados. Mi papá, mi mamá y mi hermano me están ayudando. Si no fueran ellos, no sé cómo hu- biera estado.

SEMBLANZA dE JUAN tiCA CoLQUE

Zenobia viuda de Colque conserva varias fotogra- fías de su esposo. En una de ellas integra un equipo de

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fútbol; en otra, posa como Policía Militar. Hay una más que es un retrato de familia.

Bien querido era por sus hijos, y el también les que- ría a sus hijos. No les pegaba ni les gritaba, recuerda Zenobia.

Zenobia y Juan emigraron desde Potosí; se estable- cieron en el valle y, como muchas familias vallunas, buscaron un cato en el Chapare para sembrar coca. Juan viajaba una que otra vez a cuidar el chaco, a cosechar la coca y a secarla, pero su residencia estaba en Sacaba, capital de la provincia Chapare, Zenobia y Juan eran pastores de ovejas en Potosí. Allí se habían conocido.

Nosotros nos conocíamos pasteando ovejas ¿no ve? En campo. Pasteábamos ovejas y llamas. En ahí noso- tros nos conocimos ¿no ve? Cuando éramos chiquiti- tos. Somos del mismo pueblo. Nos conocimos cuando teníamos 18 años.

Después se fue al cuartel. A los 20 años ha regresa- do del cuartel y nos hemos casado. Entonces nos hemos

ido al Chapare los dos. El Juan con su hermano vivía. Su hermano mayor adentro (en el Chapare) estaba. El Juan con él vivía. Hemos entrado al Chapare a traba- jar como partidarios, ¿no ve? al partido. Esa tempo- rada hemos agarrado un chaquito en partidarios, en

más de tres años. Después tuve

a mi hija mayorcita, pero se ha muerto ahí mismo. Ha nacido y pronto se ha muerto. Después hemos vuelto a Potosí, con mi esposo.

El trabajo en el Chapare había sido una costumbre en ambas familias. Juan ya trabajaba de niño en el Cha- pare, junto a su hermano mayor; y Zenobia ingresó por primera vez a la zona cuando tenía once años, con su tío que pertenecía a un sindicato distinto al que luego pertenecería los Tica Colque.

ahí hemos trabajado

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(La vida en el Chapare) difícil es pues. Grave sufri- miento. Mosca, lluvia ¿no? Plátano, yuca, arroz, eso nomás hay en ahí ¿no? Papita, locoto, cuando compra- mos eso tenemos, cuando no compramos, no.

En la vida de los cocaleros del Chapare es costum- bre retornar al lugar de origen. Zenobia cuenta que un año y medio después de su primogénita tuvo un segun- do hijo. Luego retornó a Potosí. Entretanto, Juan se quedó con su hermano mayor, cultivando coca, y así pudo juntar dinero para comprar el lotecito en Sacaba que hoy es vivienda de su viuda y sus hijos huérfanos. El hermano de Juan es también propietario de un lote en la misma zona. Una vez construida la vivienda en Sacaba, los ingresos al Chapare fueron temporales.

Si, por mes nomás he ido pues ¿no?. Un mes he ido, un mes aquí he vivido, hay veces son tres meses, dos meses que entramos. Los dos aquí vivimos, aquí aden- tro entramos, de aquí salimos pues. Esta casia con al- bañil hemos hecho trabajar, el pozo él se ha cavado. Mi hermano y mi papá lo han ayudado.

Construida la casia, Juan siguió trabajando al parti- do en el Chapare. Así pudo junar dinero para comprar un chaco propio.

Mi chaquito ahora tengo. Cuatro hectaritas nomás, eso hemos comprado y nos hemos ido a vivir un tiem- po. Andando aquí, saliendo, andando, en lo más segui- do, trabajando adentro. Después yo aquí viendo a mis hijos nomás ya me quedado; él solo se entraba a traba- jar, porque adentro es un sacrificio para mis hijos con los mosquitos y el calor; y también me he quedado aquí para que estudie. Él nomás ya iba a trabajar y salía a vernos; cuando se acababa el trabajo adentro, aquí se conseguía. Yo aquí ya no he trabajado. Cuidando a mis hijos nomás ya me he quedado desde que han entrado

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a la escuela. Mi esposo se iba a trabajar dos semanas, nos traía dinero, no nos hacía faltar nada, él trabajando nos mantenía. Si no había qué hacer adentro aquí se conseguía cualquier trabajo, de albañil, de lo que sea. No nos hacía sufrir, no nos hacía faltar nada. La mujer con hijos no puede pues trabajar.

Juan fue dirigente de su Sindicato hasta mediados de 2006. Retornó a su hogar los primeros días del 2007, sin pensar que le 11 de enero lo esperaba la muerte.

Bien organizados siempre estábamos, en Sacaba o en cualquier lugar. El año pasado era dirigente, en el mes de mayo cumplió su gestión de un año. Me lo han matado cuando ha venido aquí, a ver a sus hijos. (El 11 de enero) “Voy a ir a participar en la vigilia”, diciendo ha salido de aquí a las 7 y media de la mañana. Para las 5 de la tarde ya estaba muerto. Una pena nos ha dejado. ¿Qué haremos? Ahora vamos a sufrir con mis hijos. ¿Quién nos ayudará ahora?.

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iii. EL tiFóN SoCiAL dEL 11 dE ENERo

La historia reciente de Bolivia se parece a un tifón generado por dos fuerzas contrapuestas: el modelo neo- liberal construido desde 1985 se desmorona, mientras una constelación de movimientos sociales asciende en la resistencia hasta tomar el control.

Un mundo viejo se derrumba mientras un mundo nuevo no acaba de nacer.

El tifón se ha generado en el choque de dos intentos:

la demolición del modelo neoliberal por los movimien- tos sociales frente a los intentos de inserción del país al mundo globalizado.

Otra lectura nos diría que, de un lado, hay un impul- so por la modernización y globalización del país; y del otro, un anhelo de restablecer formas de organización social tradicionales, propias de las culturas locales, ce- losas de la soberanía nacional y, a ratos, milenaristas. ¿Cuál de ellas acabará de imponerse?

El triunfo de Evo Morales en las elecciones de di- ciembre de 2005 inclinó la correlación de fuerzas a fa- vor de los movimientos sociales.

Pero el antiguo régimen se parapetó en la “Media Luna”, en la elección de Prefectos y en el movimiento por las autonomías departamentales.

A principios del 2006, Bolivia vivió con creciente inten- sidad una guerra de posiciones cuyo resultado era un empa- te inestable entre dos polos de poder: de un lado, el Gobier- no central yh los movimientos sociales, particularmente en el Occidente del país; y del otro, las Prefecturas y Comités Cívicos de la Media Luna, es decir, el Oriente del país.

El empate inestable entre ambos polos desencadenó

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una guerra de maniobras para tomar el hinterland de Cochabamba, la tierra intermedia cuyo control deter- mina la consolidación de una u otra hegemonía.

A raíz de ello, el tifón social se posó en Cochabam- ba y se desarrolló e indetenible durante las dos primera semanas de enero de 2007.

El tifón se inició con la celebración de un Cabildo autonomista en la Plaza de las Banderas, de Cochabam- ba, el 8 de enero.

A ello siguió la ocupación de Cochabamba por los co- caleros del Chapare, la quema de la Prefectura y la huida del Prefecto. Y, por fin, el estallido de odio del 11 de enero.

Las fuerzas sociales escogieron, para su confronta- ción del 11 de enero, un territorio mítico que divide an- cestralmente este espacio en 2 suyos, luego 2 cantones

y 2 formas de vida: Itocta y Cala Cala; San Joaquín y

Santa Ana, con la frontera en el río Rocha, y un objeti- vo táctico: cruzar el Puente de Cala Cala.

Esas fuerzas sociales se ubicaron en el ojo de la tor- menta. Hay que medir la relación entre espontaneidad

y dirección consciente del movimiento.

Como dice un mito ajeno, dos reyes enemigos jue- gan al ajedrez, mientras en un valle cercano sus ejércitos luchan y se destrozan. Llegan mensajeros con noticias de la batalla; los reyes no parecen oírlos o, inclinados sobre el tablero de plata, mueven las piezas de oro.

Gradualmente se aclara que las vicisitudes del com- bate siguen las vicisitudes del juego. Hacia el atardecer, uno de los reyes derriba el tablero, porque le han dado jaque mate y poco después un jinete ensangrentado le anuncia: Tú ejército huye, has perdido el reino.

¿Quiénes son los reyes?

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iV CóMo CRECió EL tiFóN SoCiAL

1.EL CABiLdo AUtoNóMiCo

La situación del país a mediados de diciembre de 2006 muestra el crecimiento de la espiral de violencia que tendía su punto más alto el 11 de enero de 2007. Dos corrientes de aire de temperatura distinta comen- zaron a encontrarse en una sucesión de cabildos convo- cados por los comités cívicos de la Media Luna (Pando, Beni, Santa Cruz y Tarija), y contracabildos de las or- ganizaciones sociales afines al MAS. El gobierno ofre- ció garantías para la realización de los cabildos en la Media Luna, pero los colonizadores de San Julián, de extracción andina, bloquearon los caminos para impe- dir que los cruceños de la Chiquitanía concurrieran a la movilización.

Un año después era visible la guerra de movimientos de ambos frentes que insistían en las mismas tácticas. De un lado, el Presidente que declara a las Fuerzas Ar- madas en estado de alerta y moviliza a las organizacio- nes sociales para que hagan un “minucioso seguimien- to al desarrollo y conclusiones que se adoptarán hoy en los cabildos de Beni, Pando, Tarija y Santa Cruz”; de otro, los cívicos que dan por concluida una huelga de hambre de dos semanas porque no consiguieron del Ejecutivo una garantía escrita de que respetará las auto- nomías 5 ; y convocan a cabildos para medir fuerzas con el Ejecutivo y las organiza-

ciones sociales afines a él, con el temor de que se registren enfrentamientos.

Los cívicos cruceños tuvieron inicialmente la pre-

5 Los cívicos pedían que se incluyera sin ningún trámite las autonomías en la nueva Constitución; un año después, han sido incluidas, aunque también se reconocen las autonomías regionales y las autonomías indígenas.

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tensión de reunir medio millón de ciudadanos alrede- dor del Cristo Redentor; pero el evento se convirtió en el llamado Cabildo del Millón, incluyendo delegacio- nes de los pueblos vecinos a la capital oriental.

Los cívicos advirtieron asimismo que no tienen “control sobre los grupos radicales que en sucesivas ocasiones recientes exigieron independizar al departa- mento de Santa Cruz de Bolivia.”

En suma, en el Beni, el movimiento cívico y la Pre- fectura esperaban reunir a 50 mil personas en la plaza Reverendo Cipriano Barace, desplegando 300 buses y custodiando a los manifestantes con mil jinetes envia- dos por los ganaderos del Beni; en Pando se esperaba concentrar a 16 mil ciudadanos; en Santa Cruz se anti- cipaba el millón de personas y en Tarija entre 80 a 90 mil personas junto al monumento al “Moto Méndez”.

LOS CONTRACABILDOS

En Tarija, la Federación Departamental de Trabaja- dores Campesinos citó a una concentración de los mo- vimientos Sociales afines al Ejecutivo en el Mercado Campesino. En ciudades del Gran Chaco, guaraníes y campesinos anunciaron manifestarse contra los cívicos de la capital chapaca. En Sucre, el Comité Cívico de Chuquisaca y la Central Obrera Departamental (COD) convocaron a una manifestación de repudio contra la Media Luna y “por la defensa de la unidad nacional”. En la ciudad de El Alto, la Alcaldía, la Central Obrera Regional (COR), la Federación de Juntas de Vecinos (Fejuve) y los gremiales citaron a un evento similar en La Ceja.

Similares concentraciones fueron convocadas por la Central Obrera Departamental y el Comité Cívico Po- tosinista, organizaciones que instaron a los movimien- tos cívicos de la Media Luna a no dejarse manipular

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por los “intereses oligárquicos que pretenden dividir el país por interés propio”. En Oruro también fue convo- cada la población contra los cabildos autonomistas.

Un año después, el Ejecutivo parece haber perdido toda influencia en Sucre y Potosí.

Los cuatro cabildos de la Median Luna tenían por objeto constituir juntas autonómicas y aprobar estatu- tos autonómicos. Un año después, se programó las mis- mas acciones de consulta directa a los cabildantes para aprobar el Estatuto Autonómico.

EL ECO AUTONOMISTA EN COCHABAMBA

¿Cómo influyó en Cochabamba la guerra de posiciones de la Media Luna autonomista furente al Ejecutivo?

El jueves 14, el Prefecto Manfred Reyes Villa con- vocó a una manifestación en la Plaza de las Banderas a la cual asistieron, según Los Tiempos, “miles de perso- nas”. El cabildo cochabambino se reunió en la víspera de otros cuatro cabildos convocados por la Media Luna para el viernes 15, en los cuales tenían la intención de declarar “autonomías de facto” (declaración que la hi- cieron un año después)

“Nuestra demanda de autonomía no significa sepa- ratismo, defendemos la unidad del país”, dijo Reyes Villa, y anunció un nuevo referéndum departamental para consultar a la población si rectificaba el NO con que se había negado a las autonomías en un evento si- milar anterior.

Un detonador que avivó el fuego fue la decisión del oficialismo de aprobar las normas en la Asamblea Constituyente por el sistema de mayoría absoluta (que controla) en lugar de los dos tercios de votos (que de- manda la oposición y la Media Luna), haciendo uso de

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un reglamento que le facilitaba la aprobación de la nue- va Carta Magna sin consenso con la oposición.

La prensa da cuenta de algunas posturas secesionis- tas, aunque los cívicos cruceños no las adoptaron ofi- cialmente.

LA CONTRAMARCHA DEL 15

Coincidiendo con los cabildos de la Media Luna, una contramarcha de los movimientos sociales intentó en la misma fecha tomar la Prefectura de Cochabamba.

ANF transmitió la siguiente nota:

Grupos de campesinos, cocaleros, regantes y algu- nos dirigentes sindicales marcharon este viernes por el centro de la ciudad e intentaron tomar las instalaciones de la Prefectura, obligando la intervención de la Poli-

cía. Estos sectores contrarios a la acción del prefecto, Manfred Reyes Villa, a quien acusan de estar contra los intereses del país y de negar la voluntad popular, agredieron físicamente a algunos transeúntes que recla- maban por las actitudes del gobierno. La intransigen- cia de los marchistas, obligó el cierre de la Prefectura ante un fuerte resguardo policial que tuvo que actuar, dispersando a los manifestantes con el uso de gases la- crimógenos. El operativo policial detuvo a siete perso- nas, quienes admitieron ser militantes del MAS y ser activistas políticos, los mismos que fueron puestos en libertad horas más tarde. Los manifestantes repudiaron

la

petición del Prefecto de demandar una independencia

y

de avivar a Santa Cruz en territorio cochabambino,

“en franco afán sedicioso”. “Manfred cabrón, te espera

el paredón”, fueron los estribillos de alrededor de dos

centenas de manifestantes. Según el comandante de- partamental de la Policía, Raúl Benavente, las acciones de los uniformados fueron tan sólo con carácter “dis- persivo” y en “ningún momento represivo como ase-

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guran algunos sectores de los manifestantes”. “Nuestra tarea es evitar enfrentamientos y que se atente contra las instituciones públicas. Hubo algunos hechos vandá-

licos como las agresiones a gente ajena a este conflicto por lo que tuvimos que intervenir”, señaló. En el cen- tro de la plaza principal de la ciudad de Cochabamba permanecía un grupo de activistas políticos afines al gobierno de Evo Morales que provocan reacción de la ciudadanía que defiende la postura de los dos tercios en

la Asamblea Constituyente y autonomía departamental.

Waldo Albarracín, Defensor del Pueblo, llamó a la reflexión a los cabildantes y exhortó a gobernar con hu- mildad.

Que los hermanos cruceños, tarijeños, benianos y

pandinos nos den hoy un mensaje de unidad nacional y fortalecimiento de la democracia, y que nos hagan sen- tir en sus cuatro cabildos que todos tenemos derechos

y obligaciones, además de demostrar que en Bolivia no hay discriminación racial, social o cultural.

Condenó los actos de intimidación y odio de los miembros de la Unión Juvenil Cruceñista y exigió res- peto “por los 255 asambleístas democráticamente ele- gidos por el pueblo boliviano, para que redacten una nueva Constitución Política del Estado, que refleje el pensamiento de toda la sociedad.”

AUTONOMÍAS DE FACTO

Pese a las exhortaciones mencionadas, los cuatro cabildos de la Media Luna reunidos el 15 de diciembre aprobaron las autonomías de facto. El Prefecto de Tari- ja, Mario Cossío, resumió la ideología del movimiento:

Hemos decidido conquistar nuestra autonomía plena. No somos independentistas, somos autonomistas. 6 Los

6 Hay que recordar que las primeras reflexiones sobre las autonomías se produjeron en un seminario organizado por el Comité Cívico de Tarijia pre-

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cuatro cabildos decidieron asimismo el desacato a la nueva Constitución si era aprobada por simple mayoría y no por dos tercios de voto como establece la Ley de Convocatoria a la Asamblea Constituyente.

El Presidente Evo Morales dejó en manos de la Constituyente la solución del problema de las autono- mías. Los Departamentos de la Media Luna confor- maron la Junta Autonómica Democrática de Bolivia, organismo coordinador del proceso de consolidación iniciado con el SÍ que ganó en los cuatro departamentos en el referéndum autonómico.

En Santa Cruz se celebró el llamado Cabildo del Millón, en el cual el Prefecto Rubén Costas habló a los pies del Cristo Redentor a una multitud concentrada entre el segundo y el tercer anillo y aclaró que Santa Cruz no buscaba independencia ni separación del país.

En Trinidad, Beni, se concentraron bajo una intensa lluvia cerca de 80 mil personas al pie del monumento al padre Cipriano Barace para ratificar su vocación auto- nomista y su acatamiento a la Junta Autonómica.

En Tarija se reunieron 70 mil personas al pie del mo- numento al guerrillero Eustaquio Méndez con el mismo fin y para delegar la redacción del Estatuto Autonómico.

En Cobija, Pando, 20 mil ciudadanos instruyeron al Prefecto Leopoldo Fernández formar parte de la Junta Autonómica para elaborar un estatuto departamental, conforme manda el resultado del referéndum del 2 de julio de 2006.

Entretanto en Cochabamba, los movimientos socia- les vinculados al MAS salieron el mismo día en ma-

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nifestación para protestar contra el Prefecto Manfred Reyes Villa, porque el jueves 14 había anunciado la convocatoria a un nuevo referéndum autonómico en el departamento. Las oradores se refirieron al lapsus lin- guae del Prefecto, cuando dijo: “Adelante Santa Cruz con su independencia”. Hubo enfrentamiento con los transeúntes y la Policía dispersó a los manifestantes con gases. Los manifestantes convocaron a una nueva movilización para el martes 19 de diciembre.

¿QUIÉN ARROJÓ UNA GRANADA DE GAS?

En busca de los detonadores del conflicto hay que incluir el estallido de una granada de gas durante la rea- lización del cabildo convocado por la Central Obrera Departamental para protestar contra los intentos auto- nomistas del Prefecto Reyes Villa. Jenny Cartagena, de LOS TIEMPOS, narró así el suceso:

Un gas lacrimógeno lanzado hacia la multitud, por personas no identificadas, provocó el desbande del ca- bildo convocado por la Central Obrera Departamental (COD) que se efectuaba en la plaza 14 de Septiembre en contra del prefecto de Cochabamba, Manfred Re- yes Villa, (quien se había sumado a esas intenciones al anunciar un referéndum autonómico en dos meses) y en rechazo a las autonomías que persiguen cuatro de- partamentos del país.

El incidente originó la reacción de algunos grupos de manifestantes que empezaron a lanzar piedras, pa- los, petardos y otros objetos a los policías que resguar- daban el edificio prefectural; ataques que, a su vez, fueron respondidos por los efectivos con gases lacri- mógenos, lo que generó convulsión y pánico entre los asistentes al cabildo.

Poco a poco, los momentos de tensión bajaron por el repliegue de los marchistas hacia las esquinas de la

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plaza ante el efecto de los químicos utilizados por los policías y la llegada de los dos vehículos antimotines. Neptuno, y más efectivos policiales.

En medio de esa convulsión, atribuida al prefecto Reyes Villa, un grupo de marchistas mostró a la prensa una chamarra, un arma y un cartucho cargado con balas, que le quitaron a un policía supuestamente vestido de civil que estaba junto a otros infiltrados en la multitud, pero que habría logrado escapar de la turba. Los mar- chistas acusaron a esos uniformados de haber lanzado los gases y ser enviados del Prefecto de Departamento, anunciaron la entrega de esa indumentaria policial al Ministerio Público para que inicie las investigaciones.

Según se conoció el policía era parte del grupo

de efectivos que resguardaba la Prefectura y que tuvo que buscar refugio donde pudo cuando fueron atacados por los manifestantes y se encontraron con las puertas cerradas del Comando de la Policía. Algunos efectivos destrozaron las puertas de la Policía Turística para res- guardarse en esas oficinas.

Los manifestantes arrebataron a los efectivos un gas lacrimógeno y un escudo que lo quemaron y colgaron en un pilar de la plaza.

Los ánimos también se exaltaron ante la llegada a ls oficinas de la COD de madres desesperadas que habían extraviado a sus hijos en el desbande, incluso se difun- dió el rumor de la muerte de un bebé por efecto de los gases, hecho que no fue confirmado.

Ante las voces de los manifestanes que pedían

bloqueo de calles y la toma de la prefectura en ese mo- mento. Mitma pidió calma y actuar con más astucia para no sacrificar vidas. Dio a conocer la declaratoria de emergencia y convocó a todos los sectores afiliados a la COD a una reunión ampliada hoy a las 9:00, para

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definir las acciones a seguir para lograr la renuncia del prefecto Manfred Reyes Villa.

El ejecutivo de la COD, Víctor Mitma, pidió la

renuncia de Reyes Villa y de los directivos del Comité Cívico, por buscar la división del país y prestarse a la oligarquía del oriente. “Esa es la voluntad de todos los trabajadores y debe respetarse”, dijo al advertir que se les daba un plazo perentorio para que se vayan en for- ma pacífica.

El ejecutivo de la Federación de Maestros Urbanos de Cochabamba, Federico Pinaya, por su parte, dijo que los verdaderos defensores de la democracia, que eran los trabajadores, negaban el derecho a los “vende- patrias” de pronunciarse sobre la democracia.

“Al cómplice de la Media Luna, si quiere referén- dum, referéndum se le va dar pero para revocar su mandato en la prefectura. Vamos a enseñarle”, anunció Pinaya.

REUNIÓN DE EVALUACIÓN DEL GOBIERNO

El Presidente Evo Morales anunció una reunión de evaluación que se efectuaría entre el 3 y 5 de enero de 2007 en Villa Tunari, como se dijo en un principio, aunque se reunió en la Casa Campestre, ubicada a 10 kilómetros de la ciudad de Cochabamba.

El Presidente anunció que allí se evaluaría y coor- dinaría estrategias para la gestión 2007 que afectarían al Ejecutivo, al Legislativo y a la Asamblea Constitu- yente. “Hasta ahora no hemos pensado nada, pero en la reunión de evaluación profunda del 4 d y 5 se analizará todo. Debatiremos profundamente cómo mejorar el pro- grama del MAS y de qué forma se cumplirá las deman- das sociales y regionales. Además, cómo seguir mejo- rando la situación económica del país”, puntualizó.

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A la reunión de Villa Tunari fueron convocados 16 ministros, 72 diputados, 12 senadores, 144 constitu- yentes, asesores del Presidente, la dirección orgánica del MAS, representantes de organizaciones sociales afines al partido enf unción de Gobiernno.

El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quinta- na, dijo que enero era el mes tope para encarar el con- flicto por las autonomías departamentales y el sistema de votación en la Asamblea Constituyente. “No tene- mos plazo fatal para solucionar los problemas (con la “media luna”), pero el mes ideal p ara darle mayor cer- tidumbre al país y garantizar el desarrollo de la Consti- tuyente. Es enero”, dijo.

Estaba claro que el gobierno esperaría los resultados de su evaluación interna para determinar la estrategia frene al movimiento autonomista.

La reunión de evaluación convocada por el presi- dente Evo Morales se inició con la participación de al- rededor de 400 personas, entre miembros del Ejecutivo, Legislativo y Asamblea Constituyente del Movimiento Al Socialismo y delegados de 38 organizaciones socia- les nacionales, departamentales y regionales.

La evaluación se inició con informes de los presi- dentes de las cámaras de Senadores y Diputados, de la presidenta de la Asamblea Constituyente, del Vice- presidente de la República y del Presidente. A puertas cerradas, quince de los dieciséis ministros sometieron informes y planes a la evaluación de las organizaciones sociales. Un día después, representantes de los movi- mientos sociales hicieron conocer sus críticas y suge- rencias.

El vicepresidente Álvaro García Linera alertó, de- nunció el surgimiento en el país de “una nueva dere- cha”, adversaria del MAS y del gobierno de Evo Mora-

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les, articulada por algunos prefectos y líderes cívicos, a la cual denominó “derecha cívico prefectural”, grupo de presión distinto al partido PODEMOS, que promue- ve consignas cívicas y autonomistas.

Según García Linera, luego de la virtual desapari- ción de ADN, MNR, y EL MIR, y la conducta vacilan- te de PODEMOS, emergió la nueva derecha, “que no es tan nueva, el Movimiento Al Socialismo debe tener cuidado”, dijo, porque esta derecha ahora se enfrentará al presidente Evo Morales ante el fracaso de Jorge Qui- roga, líder de PODEMOS, es esa su misión.

“Como reto político nos toca entender esta fuerza, ver su proyección y ver sus potencialidades. No tiene un líder visible, pero ya es un proyecto político, no tiene un programa de acción, pero está repitiendo los 10 pun- tos del MAS y está intentando crear una base social de movilización en torno a la bandera de la autonomía, una bandera que es importante rescatarla, no como pretexto de separatismo ni para descuartizar el país, sino como un proyecto de unidad, igualdad de los pueblos”, dijo.

La Presidenta de la Asamblea Constituyente, Silva Lazarte, se quejó de que en cuatro meses y dos semanas apenas se aprobó el Reglamento, lo cual no significa “incapacidad de la presidenta y los constituyentes”, sin responsabilidad “de la derecha que no quiere que se avance”.

A su juicio, la oposición es el mayor problema de la Asamblea, pues de otra forma los 142 constituyentes del MAS avanzarían rápidamente cumpliendo el man- dato de las organizaciones sociales.

Santos Ramírez, también constituyente, dijo algo sintomático: que la legitimidad es más importante que la legalidad, y en ella los movimientos sociales jue- gan el papel fundamental. “Si se trataba de legalidad

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no debería haber este gobierno, no habría Asamblea Constituyente, porque quienes nos manejaron bajo el parámetro de la legalidad, dijeron que lo que pedíamos como movimiento político era ilegal, pero hoy hemos marcado que primero está la legitimidad, que se impu- so para determinar un nuevo escenario político econó- mico y social”.

En los pasillos se filtró la preocupación de los aseso- res del Ejecutivo sobre la conducta que se asumiría con el Prefecto Reyes Villa. Hasta ese momento la guerra de posiciones había concentrado fuerzas en dos bloques: el oficialismo en Occidente y la oposición en la Media Luna. El cabildo autonómico del 14 de diciembre fue conside- rado como un avance de la Media Luna en la pretensión de copar el centro del país ganando a su favor al Departa- mento de Cochabamba; y el agente visible de esa guerra de maniobras era Reyes Villa. Es razonable suponer que en esa reunión se planificó el traslado de los cocaleros a Cochabamba para presionar la renuncia de Reyes Villa, que desembocó en el enfrentamiento del 11E.

GARCÍA LINERA:

SOMBRAS EN LA CONSTITUYENTE

Mientras el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, anunciaba que Cochabamba y no Villa Tuna- ri sería la sede de la evaluación oficialista, el Vicepre- sidente Álvaro García Linera reconocía “que una de las sombras” de la gestión del Gobierno de Evo Morales en 2006 había sido no lograr un avance más rápido en la Asamblea Constituyente.

La dificultad radicaba en la forma de voto para apro- bar los artículos de la nueva Constitución boliviana, si por mayoría absoluta o por dos tercios; y debía ser re- tomado a partir del 5 de enero, cuando la Constituyente reanudara sus sesiones.

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Ya habían transcurrido cinco meses desde la instala- ción de la Asamblea y el sistema del voto demoraba la redacción de la nueva Carta Magna.

En cuanto al desempeño del Gobierno, García Li- nera dijo que el Presidente “Corre a 900 kilómetros por hora” Y CALIFICÓ AL PAÍS COMO UN Estado “asentado en los hidrocarburos”, que convive con la inversión extranjera pero manteniendo “un rol protagó- nico propio de un modelo pos neoliberal”.

VÍSPERAS

El Prefecto de Santa Cruz, Rubén Costas, criticó las movilizaciones alentadas, según dijo, por el gobier- no, para derrocar a su colega de Cochabamba, aunque agregó: “No tengo temor, n i tampoco creo que haya temor en Manfred Reyes Villa, porque él es un prefecto elector por las urnas, por la democracia y no hay que sorprenderse porque aparte del ataque a la democracia, a la legalidad, también va a haber un ataque a la legi- timidad”.

Los movimientos sociales afines al MAS pusieron fin a la tregua que sostenían con la Prefectura al resol- ver en un cabildo la conformación de un comité cívico popular, una vigilia permanente en la plaza 14 de Sep- tiembre y la convocatoria a un referéndum de revoca- toria de mandato para el prefecto Manfred Reyes Villa.

Los dirigentes sindicales pronunciaron discursos se- veros contra el Prefecto debido a su intención de pedir la convocatoria a un referéndum sobre las autonomías regionales y por inclinarse por el sistema de los dos tercios para aprobar la nueva Constitución.

Los manifestantes partieron de varios puntos y con- vergieron en la plaza 14 de Septiembre gritando con- signas en contra del Prefecto; y fueron interceptados

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por un centenar de policías apostados en el pasillo de la m Prefectura con el fin de evitar la anunciada toma del edificio de gobierno departamental.

Asistieron a la marcha organizaciones como el Movimiento Sin Tierra, la Federación de Regantes, la Coordinadora del Agua, los trabajadores en salud, productores de hoja de coca, la Unión Juvenil Cocha- bambina y los trabajadores municipales. Estos últimos trabajaron en horario continuo para asistir a la movili- zación, según versiones difundias durante la marcha.

El peligro de toma de la Prefectura se disipó gracias al dispositivo de seguridad; el Prefecto dio horario con- tinuo a sus dependientes, para garantizar su seguridad ante la posible toma de las instalaciones.

Dos horas antes, el ministro de la Presidencia, Juan Ramón de la Quintana desvirtuó la posibilidad de una toma de la Prefectura y denunció que el servicio de Inteligencia de la Policía había detectado grupos de choque organizados, al parecer por la Prefectura para interceptar la marcha y el cabildo.

El ministro Quintana desvirtuó toda vinculación del Gobierno con los actos de protesta contra el Prefecto Reyes Villa; agregó que el Presidente Evo Morales res- peta la elección democrática del prefecto y advierte que las decisiones que tomen los aliados del MAS no pro- vienen de instrucciones gubernamentales.

COMITÉ CÍVICO PARALELO

Los movimientos sociales resolvieron crear un co- mité popular paralelo al comité cívico, que fue pose- sionado en el cabildo. La organización paralela quedó conformada por 13 representantes de organizaciones como la Central Obrera Departamental, la FEDERA- CIÓN DE Maestros Rurales y la Coordinadora de las

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seis Federaciones de Productores de Hoja de Coca.

Se acordó asimismo apostar grupos de vigilia cons- tante en la Prefectura, para impedir el ingreso de los funcionarios y del Prefecto, quien permanecía ausente del departamento por las fiestas de fin de año y velando por su seguridad, aunque sus colaboradores anunciaron su inminente retorno.

El Prefecto mantuvo su posición de pedir un refe- réndum autonómico, porque está previsto en el siste- ma democrático y porque se debe respetar el derecho a pensar diferente. Pidió a los manifestantes marchar en forma pacífica y evitar enfrentamientos como los que habían ocurrido en diciembre, cuando manifestantes populares apedrearon el edificio de la Prefectura y pro- vocaron daños en otros edificios públicos.

El periódico Los Tiempos registró declaraciones de dirigentes sindicales y representantes de movimientos sociales. Óscar Olivera, ejecutivo fabril y dirigente de la Coordinadora del Agua dijo: “Manfred tiene que irse”, “Damos nuestro respaldo total a la democracia. Esta movilización busca la reivindicación popular del 18 de julio, cuando se determinó “no a las auto- nomías”, expresada en un referéndum. El Prefecto de Cochabamba tiene que irse a su casa, así como se fue Aguas del Tunari, Reyes Villa debe renunciar”.

“Manfred fue aliado de Gonzalo Sánchez de Loza- da y fue artífice de la masacre de El Alto, es enemigo de los cochabambinos porque está actuando contra los intereses de la región, por lo tanto, debe renunciar por- que si no el pueblo lo botará. Con esta movilización estamos rechazando las oligarquías de la Media Luna y queremos unidad en el país; no división.”

Víctor Mitma, dirigente del Comité Cívico Popular dijo: “El Prefecto debe renunciar sí o sí. El Comité Cí-

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vico Popular es la organización genuina del pueblo de Cochabamba y nosotros vamos a defender los intereses de la región frente a aquellas personas que quieren di- vidirnos y que buscan sus propios intereses. Vamos sus propios intereses. Vamos a reunirnos y planificar una

estrategia de trabajo que será puesta a consideración de

la gente de Cochabamba”.

“En ese marco, el Prefecto debe renunciar sí o sí

y para ello vamos a organizar un plan de medidas de presión.”

Esto demuestra que el movimiento apuntaba de ini- cio a conseguir la renuncia del Prefecto, que es un acto voluntario; pero la estrategia se complicó cuando el Prefecto desechó toda posibilidad de renunciar. De este modo, cerraba las puertas a toda forma legal de echarlo del cargo para el cual había sido elegido democrática- mente.

LA CORTE EXIGÍA FIRMAS

Salvador Romero, Presidente de la Corte Nacio- nal Electoral, negó haber recibido solicitud alguna de referéndum revocatorio en contra del Prefecto de Co- chabamba. “No quiero especular porque la decisión de ralizar o no el referéndum se tomará por los miembros de la Corte Electoral en el marco de la ley”, dijo.

Romero explicó que el referéndum exige varias condiciones, comenzando por el consentimiento de por lo menos el 8 por ciento de los ciudadanos registrados en el Padrón Electoral de Cochabamba.

Frente a las jornadas de acullico masivo de hojas de coca frente a la Prefectura reapareció el Prefecto Re- yes Villa tras una semana de ausencia y dijo: “Pueden bloquear, hacer vigilia un año o dos; yo no voy a re- nunciar”.

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El Prefecto informó que la Corte Nacional Electoral había dado luz verde al Gobierno Departamental para recolectar firmas destinadas al pedido de referéndum autonómico.

Las organizaciones sociales anunciaron la radicali- zación de sus medidas de presión con el bloqueo de puentes y calles. El dirigente de la Federación de Tra- bajadores Campesinos de Cochabamba, Casiano Basa, dijo que se había previsto la continuación de la vigilia con un mayor número de cocaleros, regantes y cam- pesinos. “Se llegará a las últimas consecuencias y le recordamos al Prefecto que Cochabamba votó por el no a la autonomía”, puntualizó.

Dos grupos de policías antidisturbios resguardaban el edificio de la Prefectura y los edificios públicos ve- cinos.

2. 8 dE ENERo: QUEMA dE LA PREFECtURA

Sorpresivamente el gobierno destituyó al Comandan- te Departamental de Policía, que había asumido el cargo horas antes, debido a la profusa gasificación que ordenó contra una manifestación de los movimientos sociales.

Al parecer, el Prefecto Reyes Villa había ordenado la acción policial, y la Ministra de Gobierno, Alicia Muñoz, contestó: “Donde manda ministra no puede mandar Prefecto. No puede haber represión, no se pue- de utilizar a la Policía para ejecutar actos de provoca- ción hacia los movimientos sociales”.

El Prefecto puntualizó que la Policía tuvo que ac- tuar para detener un asalto a la Prefectura. “Me preo- cupa que se destituya a un comandante por cumplir la ley y por buscar restablecer el orden. Nosotros hemos recibido los ataques de gente que vino a tomar la pre- fectura violentamente”, dijo.

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El lunes 8 de enero, por la tarde, la Policía apenas pudo retomar la Plaza 14 de Septiembre, virtual campo de batalla en la cual furiosos manifestantes incendiaron el edificio de la Prefectura, pero no pudieron ingresar al recinto.

Al promediar las 11:00 del lunes 8 de enero, los re- presentantes de los movimientos sociales que se encon- traban en la plaza 14 de Septiembre iniciaron una fuerte manifestación lanzando piedras contra los efectivos po- liciales que custodiaban la Prefectura Departamental.

Los efectivos policiales contestaron el ataque lan- zando gases lacrimógenos a diestra y siniestra contra los manifestantes que estaban en vigilia.

Inmediatamente, la masa de manifestantes tomaron las calles adyacentes a la plaza principal cochabambina convirtiéndolas en verdaderas barricadas empleando los contenedores de basura, palos y llantas de automóviles.

Al cabo de unos minutos, sorpresivamente los efec- tivos policiales se retiraron de la plaza dejando a mer- ced de los manifestantes su principal objetivo: La Pre- fectura Departamental.

Los manifestantes no escatimaron tiempo ni valor y comenzaron a incendiar la pueta del histórico edificio prefectura empleando los palos de madera y llantas de fuego.

Rápidamente el fuego hizo presa de la puerta de madera, las llamas de fuego comenzaron a propagarse peligrosamente hacia otras instalaciones de la galería norte de la plaza.

Ante el peligro, la Policía empleó nuevamente sus gases lacrimógenos y desalojó a la multitud con grupos antidisturbios y escuderos con la finalidad de tener un es- pacio para sofocar las llamas que cada vez crecían más.

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Los policías intentaron apagar el fuego con baldes de agua, basureros, botellas, vasos y en todo lo que po- dían; sin embargo, las llamas consumieron el frontis, oficinas, muebles, documentos y equipos que estaban instalados en la Prefectura.

Una vez que el edificio quedó casi en cenizas, los grupos se regplegaron y amenazaron con volver.

El saldo de las acciones dejó como resultado 31 he- ridos; 10 manifestantes, 11 policías y 10 periodistas. Asimismo, 20 personas fueron detenidas y un Coman- dante de la Policía fue destituido a sólo tres horas des- pués de su posesión.

JEFE POLICIAL DESTITUIDO

El Gobierno destituyó al comandante de la Policía de Cochabamba horas después de que éste asumiera el car- go tras una protesta oficialista que las fuerzas del orden vieron obligadas a controlar con gases lacrimógenos.

“Donde manda ministra no puede mandar prefec- to. No puede haber represión, no se puede utilizar a la policía ejecutar actos de provocación hacia los movi- mientos sociales”, dijo la ministra de Gobierno, Alicia Muñoz, a la red ATB al dar cuenta de la destitución del coronel Wilge Obleas que el lunes había asumido la comandancia de Cochabamba.

NEGOCIACIONES

-El Gobierno envío al viceministro de Descentra- lización, Gestión Departamental y Comunal, Fabián Yaksic, con el fin de lograr un acuerdo entre cocaleros, campesinos y Prefectura que permita levantar el blo- queo de caminos y toda medida de presión.

-El viceministro Yaksic sostuvo sin éxito un en- cuentro con Reyes Villa.

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-En La Paz, el Presidente Evo Morales determinó, luego de una reunión de evaluación en su residencia de San Jorge, dejar en suspenso la destitución del co- mandante Departamental de la Policía de Cochabamba, Wilge Olbeas, mientras no se tenga el informe final de la investigación respecto al origen de la violencia desa- tada en la plaza 14 de Septiembre.

-Por determinación del Ministerio de Gobierno se instruyó la liberación de los cocaleros y campesinos que fueron detenidos la jornada de ayer.

LOS HECHOS

11:30 Los manifestantes arrojan piedras a los poli- cías y son dispersados de la plaza principal con gases lacrimógenos que lanzaron los efectivos policiales que resguardaban la Prefectura.

12:00 –Los efectivos policiales se repliegan y los

manifestantes nuevamente, vuelven a la plaza principal

y provocan con piedras a los policías entre pedidos de renuncia de Reyes Villa.

13:00-Los manifestantes rompen los vidrios del se- gundo piso de la Prefectura y del Banco Los Andes.

14:30-Empiezan a quemar las puertas de la Prefec-

tura y los policías que se encontraban en el interior y en

la parte alta del techo, sólo se limitan a disparar balines

para dispersar a los manifestantes.

15:30-Los cables de energía eléctrica pasan por el frontis de la Prefectura se incendian y en pocos minu- tos una humareda negra empieza a salir del interior de la Prefectura.

16.00-Los policiales salen para dispersar con gases

a los manifestantes para apagar el incendio. Usan bal-

des, botellas plásticas en espera de los carros Neptuno.

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La televisora estatal informó de siete heridos duran-

te los choques. Horas antes del choque, la ministra Ali-

cia Muñoz había declarado que el gobierno no enviaría

más policías a Cochabamba y denunció a Reyes Villa por provocar a los movimientos sociales sumándose al movimiento autonomista de la Media Luna.

Reyes Villa protestó por la quema de la Prefectura:

“Si queremos sacar a una autoridad, que sea democrá- ticamente. Le invito al presidente a que ambos nos so- metamos a un referéndum revocatorio”, dijo.

AP hizo un balance de la situación nacional en estos términos: “Reyes Villa forma parte de un grupo de seis prefectos opositores encabezado por el de Santa Cruz –el departamento más rico de Bolivia-, Rubén Costas. Ellos se han convertido en pilar de la oposición en Bo- livia ante el debilitamiento de la oposición partidaria, junto al influyente movimiento cívico del oriente y sur del país. Los prefectos son nueve ”!

CÓMO SE INFORMÓ SOBRE LA QUEMA DE LA PREFECTURA

La Redacción Central del diario Los Tiempos infor- mó sobre la quema de la Prefectura en los siguientes términos:

“La Prefectura de Cochabamba fue devastada por el

fuego. Existen 31 heridos; 10 manifestantes, 11 policías

y 10 periodistas. Hay 20 detenidos y un Comandante

de la Policía que fue destituido tres horas después de su posesión, en medio de una movilización de grupos afines al Movimiento al Socialismo (MAS) que busca- ban la renuncia del prefecto, Manfred Reyes Villa, pero que terminaron por colapsar la ciudad y dejarla en la incertidumbre.

“Unas piedras lanzadas con hondas por los manifes-

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tantes contra el grupo de 20 policías que estaba apos- tando en las puertas de la Prefectura marcaron el inicio de un enfrentamiento entre grupos afines al MAS que llenaban la plaza 14 de Septiembre y las fuerzas de se- guridad.

“Después de las pedradas, los efectivos lanzaron gases a la multitud que estaba en vigilia y los manifes- tantes tomaron las calles de los alrededores, donde le- vantaron barricadas con contenedores, palos y llantas. Los obstáculos se convirtieron en trampas para algu- nos transeúntes y periodistas que fueron atrapados por manifestantes que los golpearon, arrebataron equipos, rompieron sus credenciales o los insultaron.

Tras la destitución del primer hombre de la Policía en Cochabamba, los uniformados que desalojaron a los manifestantes de la plaza y que protegían la Prefectu- ra, recibieron la orden de replegarse. Los policías de base abandonan sus puestos en la Prefectura porque el Comando General había ordenado que no “salga ni un solo gas y ni un solo balín más”.

“La plaza Principal se vació de policías, el único que quedó fue el guardia de la Prefectura. Ante la au- sencia, los manifestantes toman nuevamente la plaza, queman el histórico edificio de la Prefectura y éste que- da convertido en una cámara de gas.

“A los pocos minutos, nuevamente la Policía desalo- ja a la multitud con grupos antidisturbios y escuderos.

“Luego, los policías intentaron apagar el fuego con baldes de agua, basureros, botellas, vasos y en todo lo que podían. Sin embargo, las llamas consumieron el frontis, oficinas, muebles, documentos y equipos. Una vez que el edificio quedó casi en cenizas, los grupos se replegaron y amenazaron con volver.

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PREFECTO ESCAPÓ DISFRAZADO DE POLICÍA

“El Prefecto de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, huyó de la Prefectura después de la destitución del jefe policial y ante la avalancha de manifestantes que ame- nazaban con tomar el edificio.

“El Prefecto logró burla al corralito que armaron los grupos sociales afines al Movimiento al Socialismo cambiando su aspecto. Manfred Reyes Villa se disfrazó de policía para salir con la tropa hasta un lugar seguro, donde lo recogió un automóvil blindado.

“La evacuación del Prefecto coincidió con la resig- nación de la Policía que sólo pudo observar cómo los manifestantes quemaban la puerta del Comando Depar- tamental y que quedó carbonizada. Ante la inminente toma, los uniformados incluso comenzaron a trasladar sus pertenencias.

“El consejero departamental, David Herrera, y el di- putado del MAS Asterio Romero, siguieron de cerca el desenlace de la movilización al acompañar a los grupos de manifestantes que se apostaron cerca del templo de

la Compañía de Jesús.

CRONOLOGÍA DEL CONFLICTO 7

8:30

Llegan algunos grupos sociales afines al Movimien- to Al Socialismo (MAS) a la plaza 14 de Septiembre para empezar la protesta contra el prefecto Manfred Reyes Villa.

9:00

Los productores de Coca del Trópico de Cocha- bamba empiezan a concentrarse en la plazuela Busch

y otros sectores de campesinos de las provincias en la

7 Redacción Central. LOS TIEMPOS.

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plazuela Busch y otros sectores de campesinos de las provincias en la plazuela Corazonistas.

10:00

El nuevo comandante de la Policía Departamental de Cochabamba, Wilge Obleas, es posesionado por el prefecto Manfred Reyes Villa en un acto realizado en el salón principal de la Prefectura del Departamento.

10:30

Los primeros marchistas empiezan a llegar a la Pla- za 14 de Septiembre para continuar con la vigilia que iniciaron el viernes pasado.

11:00

Llegan más campesinos con whipalas y hondas, al grito de ¡Fuera Manfred! ¡Yacu vende!. Los manifes- tantes portaban cárteles que identifican los lugares a los que pertenecían, exigían la renuncia del prefecto Man- fred Reyes Villa al pasar por el frontis de la Prefectura.

11:30

Arrojan las primeras piedras a los policías y los ma- nifestantes son dispersados de la plaza principal con gases lacrimógenos que lanzaron

Los efectivos policiales, que hasta ese momento res- guardaban el frontis de la Prefectura de Cochabamba.

12:00

Los efectivos policiales se repliegan en el cuartel policial y los manifestantes nuevamente vuelven a la plaza principal y provocan con piedras a los policías entre pedidos de renuncias del prefecto Manfred Reyes Villa.

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Los manifestantes rompen con piedras y ladrillos los vidrios del segundo piso de la Prefectura y del Ban- co Los Andes. Además, patearon la puerta principal para tratar de ingresar.

13:30 y 14:00

El Conflicto se agudiza después de que se difunde la información de que el nuevo comandante Wilge Obleas fue destituido por la Ministra de Gobierno. Los allega- dos al MAS queman dos autos, uno de la Prefectura y otro particular, que se encontraban estacionados en la plaza principal.

14:30

Empiezan a quemar las puertas de la Prefectura y los policías que se encontraban en el interior y en la parte alta del techo sólo se limitan a disparar algunos balines para dispersar a los manifestantes.

15:30

Los cables de energía elécstrica pasan por el frontis de la Prefectura se incendian y en pocos minutos una humareda negra empieza a salir del interior de la Pre- fectura.

16:00 y 16:30

Los policiales salen para dispersar con gases a toda la muchedumbre de la plaza principal y apagar el in- cendio. Usan baldes, bidones, botellas de refresco y todo lo que encuentran a su paso, hasta que llegan los carros Neptuno y el comandante Nacional de la Policía, Miguel Ángel Vásquez.

17:00

Funcionarios de la Prefectura y policías hacen una evaluación de daños.

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AL DÍA SIGUIENTE

Un día después, la Central Obrera Departamental (COD) anunció que los movimientos sociales afines al MAS volverían a movilizarse, a bloquear carreteras, re-

forzar barricadas en la ciudad e instalar la vigilia frente

a la Prefectura, según declaraciones de su secretario ejecutivo Victor Mitma.

Había abierto el diálogo el presidente de la Brigada Parlamentaria de Cochabamba , Iván Canelas, en una reunión de dos horas junto al Comandante General de

la Policía, Gral, Miguel Vásquez.

El ejecutivo de la COD anunció en la reunión que en un ampliado de emergencia se había decidido continuar con las medidas de presión y convocar a una marcha pacífica para pedir la renunci9a del Prefecto.

En caso de efectuarse la renuncia, la dirigencia sin- dical examinaba a los posibles sucesores, entre ellos el consejero por la provincia Chapare, David Herrera, Feliciano Vegamonte, diputado del MAS, y Esteban Ramírez, dirigente de Cercado.

En la madrugada de ese agitado lunes, un grupo de campesinos comenzó a bloquear el camino al Valle Alto, mientras arribaban a la capital del Departamento unos 2 mil cocaleros que viajaron en camiones.

El dirigente de la COD atribuyó los excesos de la movilización a la ira de las bases que rebasaron a la di- rigencia. Agregó que no levantarían las medidas mien- tras no se produzca la renuncia del Prefecto, “por haber dividido al país”.

EL DRAMA DE LA POLICÍA

Probablemente los policías llevaron la peor parte en

la dura jornada del lunes 8, pues cerca de dos horas pre-

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senciaron los destrozos que los manifestantes hacían en sus instalaciones aunque no se atrevieron a franquear las puertas del Comando, que estaban abiertas.

En algún momento corrió el rumor de la gestación de un motín de los policías de base que, según Los Tiempos, se quejaban de los insultos y pedradas de los manifestantes en estos términos: “¿Hasta cuándo va- mos a permitir que nos humillen?”, “Miren cómo nos tratan. ¿Qué clase de policías somos?” Pese a las difi- cultades, los policías lograron controlar a los manifes- tantes disparando gases lacrimógenos.

LA MINISTRA Y LOS MOVIMIENTOS

El diario Los Tiempos resumió de esta manera los conflictos que desembocaron en la quema de la Prefec- tura.

“-Los movimientos sociales que piden la renuncia del prefecto Manfred Reyes Villa retomaron su protesta el 4 de enero.

“-Los grupos decidieron en esa jornada, mediante un cabildo, instalar una vigilia permanente en la Prefectu- ra, con el apoyo de varios sectores como la Federación de Regantes, la Federación de Mujeres Campesinas, la Coordinadora de las Seis Federaciones de Productores de Hoja de Coca, la Central Morros, la Central Obrera Departamental, la Unión Juvenil Cochabambina, la Fe- deración de Maestros Urbanos y Rurales.

“-El cabildo también conformó un comité cívico po- pular para desconocer al comité cívico común, al que vincularon con la Prefectura de Cochabamba.

“-Es un problema interno del Prefecto , él se lo ha buscado y él tiene que solucionarlo”, Con esa frase en- caró la ministra de Gobierno, Alicia Muñoz, el conflic- to QUE VIVE Cochabamba a raíz de la pulseta entre

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los sectores afines al MAS y el entorno del prefecto Manfred Reyes Villa.

“- Añadió que la propuesta de la Prefectura de con- vocar a un referéndum sobre autonomías fue un acto de provocación a los movimientos sociales, por lo tanto, ahora debe asumir las consecuencias.

“- La posición de la ministra contrasta con la que el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, quien expresó el 4 de diciembre que el Gobierno no estaba implicado en la movilización y que la Policía de- bía ser garante del orden y que no compartían el pedido de renuncia de Manfred Reyes Villa.

“Después de una violenta jornada, el prefecto de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, denunció ayer un “golpe” contra el gobierno departamental y desafió al presidente de la República, Evo Morales, a ir juntos a un referéndum revocatorio para que sea el pueblo el que decida el futuro de ambas autoridades electas.

“Entretanto, la senadora del Movimiento Al Socia- lismo (MAS), Leonilda Zurita, anunció que las organi- zaciones sociales persistirán en su afán de sacar a Re- yes Villa de la Prefectura “si o sí” y permanecerán en vigilia hasta conseguir ese objetivo.

“La ministra de GOBIERNO, Alicia Muñoz, acusó a Reyes Villa de emitir resoluciones de orden políti- co apoyando las autonomías a favor del separatismo. “Esto si es vulnerar la ley”, dijo a tiempo de advertir que esa medida fue una provocación a los movimientos sociales de Cochabamba”.

“Sin embargo Reyes Villa neó esa acusación y re- cordó que la propuesta del referéndum autonómico es un “mandato popular” y aseguró que no renunciará a su mandato.

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“Después de los violentos enfrentamientos entre la Policía y los manifestantes, que piden su dimisión. Los Tiempos conversó con Reyes Villa, quien acusó al MAS de intentar alejarlo de la Prefectura “ por la fuer- za, en franca violación a la democracia”.

REYES VILLA:¡No, ¡No voy a renunciar!

Los Tiempos publicó en su edición del 9 de enero una entrevista con el Prefecto Manfred Reyes Villa.

Los Tiempos (LT): ¿va a renunciar?

Manfred Reyes Villa (MRV): ¡ No! ¡No voy a re- nunciar, no por este tipo de actitudes que atentan contra la democracia. El prefecto va a dar la espalda a ese casi cuarto millón de habitantes que me ha elegido demo- cráticamente. De ninguna manera voy a renunciar, eso sería traicionar a la democracia, el pueblo voy a renun- ciar, eso sería traicionar a la democracia, al pueblo co- chabambino.

LT:? Usted instruyó la intervención de la Policía?

MRV: Yo jamás he autorizado absolutamente nada. Yo he recibido la información de la Policía de que ellos habían sido atacados con piedras. Seguramente ellos en defensa propia reaccionaron a la provocación.

LT: ¿Cómo comienza el conflicto?

MRV: Debo lamentar la violencia que se ha genera- do (ayer) en Cercado, pero se trata de un flgrante golpe a la democracia.

Me preocupa los actos vandálicos contra la propie- dad pública y privada (centros comerciales), actitudes contra los periodistas, los transeúntes y, sobre todo, el ataque que se ha hecho contra los policías.

Con la decisión de replegar a la Policía los mani-

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festantes quemaron el Palacio de la Prefectura, donde se ha destruido documentación jurídica de la Prefectu- ra. Lamento mucho este acto de sedición de parte del Gobierno mediante dirigentes del MAS del Chapare, que ni siquiera saben a qué han venido. Pero, nosotros hemos evitado la confrontación.

LT ¿Quiénes están detrás de este acto de sedición?

MRV: Este movimiento es político y está vanguar- dizado por el MAS, diputados y senadores piden la renuncia de una autoridad electa democráticamente, como lo fueron ellos; Omar Fernández, Feliciano Vega- monte. También están los consejeros departamentales.

LT: ¿La propuesta del referéndum autonómico es parte de este conflicto?

MRV: En primer lugar, la familia cochabambina (clase media, alta, baja, campesinos) se ha concentrado en la Plaza de las Banderas para edir el cumplimiento de la ley y fortalecimiento de la democracia, que bus- quemos la unidad en la diversidad y ahí surgió el man- dato del pueblo, que dijo Autonomía.

Y nosotros lo que hemos hecho es aceptar lo que la población quiere, un mecanismo inscrito en la Consti- tución Política del Estado. Se pidió una autonomía, que no es separatismo.

El referéndum no está al margen de la ley, por ese motivo la Corte Nacional Electoral ha dado vía libre. Esto significa fortalecer la democracia.

LT: Usted habló también de referéndum revocatorio ¿Usted acepta?.

MRV: El Gobierno ha tratado de utilizar varios me- canismos para sacar a los prefectos que no son de su línea política. Como no ha podido sigue intentando me-

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diante la violencia con estos movimientos. Yo le pido

al presidente de la República, Evo Morales, a que nos

sometamos a un referéndum revocatorio, que sea del

mismo pueblo que nos ha elegido, a él como presidente

y a mi como prefecto, el que diga si somos ineficientes

o si no estábamos gobernando. Que sea el referéndum revocatorio si el presidente debe continuar al mando

del país o nos tenemos que retirar. Yo estoy dispuesto

a someterme.

LT ¿Qué salidas existen para solucionar el conflicto?

MRV: La solución stá en manos del gobierno, que debe hacer un llamado a su gente para que deponga sus actitudes, que vuelva la calma y el respeto a la demo- cracia.

En el segundo día de vigilia. Cochabamba vivió cinco horas de violencia e incertidumbre. Los manifes- tantes, en su mayoría productores de coca del tró9pico de Cochabamba y campesinos de las provincias, se en- frentaron ayer con efectivos y campesinos de las pro-

vincias, se enfrentaron ayer con efectivos de la Policía

y hubo heridos, presos y las oficinas de la Prefectura incendiadas.

Los prefectos de Santa Cruz, Tarija y La Paz ex- presaron ayer su apoyo al prefecto de Cochabamba. Manfred Reyes Villa, y exigieron al Gobierno respetar la ley y la elección democrática de las autoridades de- partamentales.

CÍVICOS SUSPENDEN LA MARCHA

El Comité Cívico de Cochabamba había convocado

a una marcha por la paz para el miércoles 10 de enero, pero a último momento la suspendieron “para evitar choques con los campesinos” que ya habían llegado a

la ciudad y pedían la renuncia del Prefecto.

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Los manifestantes habían quemado la Prefectura el lunes 8 y cerrado por algunas horas una válvula de bombeo de agua, obligando a racionar el suministro en algunas zonas de la capital.

El bloqueo de caminos se iniciaría el martes 10. En la misma fecha, se fijó la reunión entre Reyes Villa y el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, encargado de abrir el diálogo.

Quintana dijo que cualquier vía de solución debía pasar por “preservar el orden institucional” y se com- prometió a hacer el “esfuerzo necesario” para garan- tizar una salida al conflicto. Celebró que los cívicos hubieran suspendido la marcha anunciada porque “hu- biera generado más conflictos”.

Reiteró asimismo que el Gobierno había pedido al Prefecto retirar su demanda de referéndum autonómi- co, pues la ciudadanía cochabambina había votado por el No en julio de 2006.

3.-EL FAtÍdiCo 11 dE ENERo

El 11 de enero, entre las 15 y las 21 horas, el tifón social se posicionó en Cochabamba y provocó enfren- tamientos caracterizados por el odio racial. Más tarde se atribuía la actitud de los jóvenes citadinos en su ma- yoría de los barrios residenciales de la zona Norte, a la presencia de voluntarios de la Unión Juvenil Cru- ceñista, brazo del Comité Cívico de Santa Cruz carac- terizado por sus acciones y consignas violentas; pero basta ver las escenas grabadas en ese luctuoso día para descartar la intervención de los jóvenes cruceños, pues en la multitud hay rostros perfectamente reconocibles de jóvenes cochabambinos. De modo que la exacerba- ción del conflicto hizo que aflorara el odio racial en un espacio urbano segmentado en zonas (señaladamente la relación Norte/Sur, cuyo límite es el Río Rocha, que

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dividía el valle desde antes de la Conquista en las re- giones de Cala Cala, al norte, e Itocta, al sur, más tarde los cantones de Santa Ana de Cala Cala y San Joaquín de Itocta).

El diario Los Tiempos informó de la siguiente ma- nera sobre los hechos del 11 de enero.

“Al menos dos muertos y casi 70 heridos es el saldo

preliminar del violento enfrentamiento callejero de hoy en la ciudad boliviana de Cochabamba entre campesi- nos afines al Gobierno y seguidores del prefecto de la región, Manfred Reyes, informaron fuentes sindicales

y médicas.

“Uno de los fallecidos por herida de bala es el cam- pesino cocalero Nicómedes Gutierrez de 42 años (más tarde se aclararía que el verdadero nombre de la víc- tima era Juan Tica Colque), y otro joven de 20 años Christian Urresti, que murió ahorcado y quien al pa- recer formaba parte del grupo de ciudadanos que de- fendía al prefecto Reyes Villa, cuya renuncia piden los sindicatos de este departamento.

“El cadáver del campesino, de la zona del Chapare, fue tendido inicialmente en una camilla provisional en la plaza principal de la ciudad y luego llevado a una sede sindical, donde actualmente es velado.

“El cuerpo del otro fallecido, que presentaba varias lesiones, se encuentra en el hospital Viedma, desde donde un médico informó a los medios de Cochabamba que la causa de su deceso fue el estrangulamiento, pues tenía en el cuello una soga.

“El senador del Movimiento Al Socialismo (MAS)

y dirigente sindical Omar Fernández señaló a la prensa

que sabe de la muerte de al menos otro campesino, pero los medios no han confirmado todavía este extremo.

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“La plaza principal de Cochabamba continúa ocu- pada esta noche por los campesinos que reclaman la di- misión de Reyes Villa, mientras que patrullas militares han salido a las calles de la ciudad para evitar nuevos enfrentamientos.

“El conflicto comenzó el pasado lunes con el ataque de grupos de campesinos a la sede de la Prefectura de Cochabamba, que fue quemada en parte, que reclaman la dimisión de Reyes Villa por su intención de convo- car a un referendo sobre un régimen autonómico en su distrito.

“ El prefecto, quien se encuentra en La Paz reunido con otros gobernadores opositores a Morales, ratificó hoy, horas antes del enfrentamiento, su intención de convocar al nuevo referendo sobre autonomía y afirmó que no renunciará a su cargo.

“El gobierno pidió a Reyes Villa que abandone su intención de llevar a cabo el nuevo referendo, porque eso implica desconocer el realizado el pasado mes de julio, en el que los cochabambinos rechazaron ir a un régimen autonómico.

“El directorio del Comité Cívico Pro Santa Cruz de- claró estado de emergencia en la región y paro cívico de 24 horas el martes 16 de enero, en defensa del siste- ma democrático y solidaridad con el pueblo de Cocha- bamba. La decisión fue asumida a primeras horas de la tarde de hoy.

“Finalmente, declara un paro cívico de 24 horas para el martes 16 en solidaridad con el pueblo de Co- chabamba y la defensa del sistema democrático en el país. E invita a la Junta Autonómica Democrática de Bolivia a reunirse en el plazo más breve posible en de- fensa de la libertad y los derechos que brinda la demo- cracia. El paro cívico cuenta con el aval de la empresa

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privada, las organizaciones sindicales y las juntas ve- cinales, además de todas las instituciones afiliadas al Comité Cívico Pro Santa Cruz.

La Agencia Nacional FIDES destacó que, en ausen- cia de los dirigentes del Comité Cívico, la ciudadanía había sido convocada por la agrupación “Jóvenes por la democracia”.

Entretanto, campesinos y miembros de movimien- tos sociales cumplieron el octavo día de movilizaciones

y vigilias ocupando el centro de la ciudad e incluso el

Puente de Cala Cala, donde debía realizarse el mítin de los jóvenes citadinos y “principal acceso de la zona norte al centro de la ciudad”. Este hecho determinó que muchos ciudadanos salieran en forma espontánea para apoyar el pedido de paz y retorno a la tranquilidad en la ciudad.

En una nota posterior publicada el domingo 14 de diciembre, la Redacción Central de Los Tiempos in-

formó que la Policía había decomisado armas de fuego

y que sus portadores habían sido arrestados. Uno de

ellos, Alex Rosales, fue acusado de haber victimado al cocalero Juan Tica Colque y más tarde recibió senten-

cia de 14 años de prisión. La nota contiene el siguiente

balance:

“La confrontación más intensa se libró en la Plaza Colón cuando los marchistas afines al Comité Cívico fueron cercados por los campesinos luego de la lucha cuerpo a cuerpo.

“Aunque los policías que fueron rebasados reporta- ban el avance de la marcha a sus superiores, en ningún momento recibieron la orden de gasificar ni de conte- ner la marcha.

“La estrategia de los uniformados era gasificar el

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puente de Cala Cala para evitar que los dos grupos se enfrenten pero nunca tuvieron instrucciones para actuar con rabia contenida decían:”Tenemos órdenes d ela mi- nistra de no reprimir, no podemos lanzar ni un gas”.

“Sólo después de los enfrentamientos y de la muerte del cocalero Juan Ticacolque y del estudiante Christian Urresti Ferrel, eL gobierno instruyó la movilización de las Fuerzas Armadas y la Policía para frenar la batalla campal.

“Tras el enfrentamiento, las sirenas de las ambulan- cias empezaron a sonar en las calles de Cochabamba trasladando heridos de los dos bandos enfrentados a diferentes clínicas de la ciudad.

“Además de las ambulancias, los heridos fueron llevados en camionetas de la Policía y vehículos par- ticulares que traían a personas sangrantes, deformadas, doloridas. Algunas inconscientes, otras sobre sus pro- pios pies, otras heridas de bala, todas con el dolor en sus rostros.

“Y para paliar de alguna manera la difícil situación de los viajeros que se encontraban detenidos por varios días en la terminal, a media tarde del jueves, 188 pasa- jeros fueron transportados hasta La Paz y Santa Cruz en aviones de Transportes Aéreos Militares (TAM), por gestiones de la Alcaldía de Cercado y el Gobierno.

“Al final de la jornada del jueves, no existía atisbos de solución al conflicto y los campesinos anunciaban radicalizar sus medidas para exigir la renuncia del Prefecto.

2 MUERTOS, 200 HERIDOS, MÁS HECHOS DE VIOLENCIA

El viernes 12 el dirigente cocalero Julio Salazar anunció el levantamiento del cerco a la ciudad de Co-

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chabamba, que dejó varados a miles de viajeros desde el martes 9, pero se mantuvo el pedido de renuncia del Prefecto.

Nuevos choques se produjeron por la tarde de ese día, luego de una concentración multitudinaria, cuando los manifestantes intentaron tomar la red de televisión Unitel. La Radio Fides informó de 4 heridos. (Más tar- de, a Raúl Claros se le extirparía un pulmón por haber recibido 4 impactos de bala).

Hubo una instrucción del Presidente Evo Morales que calmó los ánimos del movimiento cocalero y abrió la posibilidad de una mediación en el conflicto.

Al menos 16 personas se sumaron a la cifra inicial de 200 heridos en los enfrentamientos de la víspera.

En el Hospital Viedma ingresaron 4 nuevos pacien- tes luego de la toma frustrada del Canal Unitel. Según el informe preliminar, tres de ellos serían universita- rios. Se trata de Ernesto Marín (18 años) con traumatis- mo encéfalo craneal leve, Marcial Montaño (20 años) con herida de balín en las manos, Raúl Claros (19 años) con trauma torácico abdominal y Mario Chocamani (15 años) con herida de balín, quien fue dado de alta des- pués de su curación.

La nómina oficial emitida por la Federación de Campesinos del Trópico de Cochabamba da cuenta de 52 heridos, 12 más que el informe preliminar que daba cuenta de 40 personas atendidas en su sede.

Cuatro de los 19 pacientes internados el jueves 11 en el Complejo Hospitalario Viedma fueron dados de alta:

Sergio Fabián Torrico (33 años), quien ingresó con he- morragia subaracnoidea; Miguel Zegarra Guzmán (36) quien tenía un TEC cerrado; Luis Coca Flores, quien hasta ayer no había sido identificado y el camarógrafo

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de ATB, Wilson Menchaca Córdova (26), quien había ingresado por traumatismo encéfalo craneal leve y po- licontusión.

En el Hospital Viedma fueron internados dos heridos graves: José Sandoval (49) que ingresó con TEC severo, edema cerebral (pronóstico crítico) y Luciano Colque, quien tampoco había sido identificado durante la jornada del jueves (murió semanas después de los hechos).

Clínicas privadas

El hospital San Vicente informó que atendía a 6 pa- cientes, aunque ayer había reportado sólo 4.

La Clínica Copacabana reportó atenciones a 3 he- ridos.

La Federación de Campesinos del Trópico de Co- chabamba destacó la actitud de 50 médicos voluntarios que atendieron a 52 heridos de escasos recursos.

“Quisiéramos pedir a toda la población cochabam- bina a esta pobre gente que viene a luchar por la de- mocracia, por la unificación del país, que tenga esa gentileza de hacernos llegar insumos y medicamentos que quizá no los están utilizando en casa”, dijo Roberto Tardío, uno de los médicos voluntarios.

El dirigente cocalero Julio Salazar dijo que la mayo- ría de los pacientes campesinos tenía politraumatismos y heridas cortantes por golpes (pedradas, garrotazos en la cabeza, balines y balas).

LA PUGNA POR EL PODER

El domingo 14 de enero, Los tiempos publicó un balance de los sucesos ocurridos durante la semana trágica del 8 al 12 de enero titulado “Historia de una pugna por el poder que derivó en un tráfico saldo para Cochabamba”. Dice así:

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“Hace un mes, el 15 de diciembre de 2006, el pre- fecto de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, propuso organizar un nuevo Referéndum Autonómico descono- ciendo el resultado del realizado en julio del pasado año, cuando el NO ganó en el departamento.

“Hace dos días, el viernes 12 de enero, Reyes Villa desistía de su proyecto que, según él mismo aseguró, fue impulsado “por mandato de la voluntad popular concentrada en un cabildo”.

“Entre una y otra decisión transcurrieron 28 días, en los cuales ocurrieron fatales acontecimientos como la muerte de dos ciudadanos bolivianos; el incendio de una parte del inmueble de la Prefectura en la plaza 14 de Septiembre; la destitución de un comandante poli- cial que estuvo en el cargo por dos horas; bloqueo de carreteras; aumento de precio de artículos alimenticios; desabastecimiento; vandalismo; agresión injustificada a ciudadanos, periodistas y medios de comunicación de parte de manifestantes pertenecientes a movimientos sociales y campesinos.

“Un paro cívico indefinido paralizó la ciudad esta semana, la misma que terminó el jueves con un vio- lento enfrentamiento entre ciudadanos provenientes del campo y la ciudad, exacerbando el racismo entre ambas partes.

“Aquella tarde del 15 de diciembre, Reyes Villa mo- lestó con su discurso a los movimientos sociales, varios de ellos afines al Movimiento Al Socialismo. Sin em- bargo, sólo desde el 4 de enero empezó a tomar fuerza la pulseta entre los que pedían la renuncia de Reyes Villa con vigilias y manifestaciones callejeras y el pro- pio Prefecto, quien acusó al Gobierno de promover el movimiento para derrocarlo.

“Hubo varios y vanos intentos de diálogo en los que

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ni el Gobierno ni los Movimientos Sociales ni el Pre- fecto cedían, acusándose más bien mutuamente de los trágicos sucesos ocurridos.

“Finalmente, el viernes Reyes Villa declaró que de- jaba sin efecto su intención de convocar a referéndum; los movimientos sociales levantaban los bloqueos y el presidente Morales invitaba a reflexionar y defender la vida humana, marcando de esa manera un nuevo esce- nario para el diálogo.

Reiteradas peticiones de renuncia a Prefecto

“El pedido de renuncia al prefecto Manfred Reyes Villa por parte de los movimientos sociales afines al Movimiento Al Socialismo no es el primero.

“Desde su posesión en el cargo, hace casi un año, el 22 de enero de 2006, pero de manera manifiesta desde mediados del pasado año, los movimientos y organiza- ciones ligados al presidente EVO Morales intentaron varias acciones y en reiteradas oportunidades pidieron la dimisión de Reyes Villa.

“Reyes Villa fue elegido prefecto de Cochabamba en diciembre de 2005, en elecciones regionales simul- táneas a las nacionales que ganó el presidente Morales.

“El desafío público y directo de lograr su renun- cia se dio el 19 de diciembre den la plaza 14 de Sep- tiembre, durante el cabildo convocado pro la COD en respuesta a otro masivo cabildo convocado por Reyes Villa en el que se decidió el Referéndum Autonómico y en el que el Prefecto, por error, como posteriormente aclaró, mencionó que apoyaba la “independencia” de Santa Cruz, palabra que fue utilizada por los sectores sociales para argumentar sus supuestos planes divisio- nistas del país.

Velan el cuerpo de caído

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“La concentración estuvo marcada por la exposi- ción de la única víctima fatal perteneciente a los mo- vimientos sociales afines al Movimiento Al Socialismo (MAS).

“Los miembros de las organizaciones campesinas del trópico llegaron a la plaza 14 de Septiembre car- gando el cuerpo del cocalero fallecido Juan Ticacolque Machaca (36), quien inicialmente fue erróneamente identificado como Nicómedes Gutiérrez.

“El cuerpo de la víctima, que pertenecía al sindicato Isla Central Ichoa de la Federación Mamoré, será inhu- mano este domingo en la zona tropical de Entre Ríos.

“Cerca de la puerta del Comando Departamental de la Policía fue instalado su velatorio con guirnaldas y una wiphala.

“Luego del minuto de silencio solicitado por una mujer dirigente de la Federación de Campesinos del Trópico, la multitud comenzó a gritar frase contra el prefecto Manfred Reyes Villa, acusándolo de ser el causante de la muerte de Ticacolque Machaca.

“Varias organizaciones propusieron ayer, enn el cabildo abierto en la plaza principal, dar “poder” al Consejo Departamental para que decida el futuro de la administración de la Prefectura de Cochabamba para buscar reemplazante.

“Aunque había el pedido de radicalizar las medidas presión de las organizaciones sociales y de no levantar el bloqueo de caminos, dirigentes de la Federación de Campesinos del Trópico, en coordinación con organi- zaciones de regantes y de la Central Obrera Departa- mental (COD), determinaron ayer levantar la medida, confirmó en conferencia de prensa el dirigente y dipu- tado del MAS, Asterio Romero.

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“El presidente Evo Morales justificó anoche las ra- zones por las cuales los movimientos sociales –campe- sinos y cocaleros- determinaron no ceder en su objeti- vo, de lograr la renuncia del prefecto de Cochabamba, Manfred Reyes Villa. Dijo respetar esta determinación, aunque como Gobierno, informó que seguirán en la mediación, pidiendo que conversen movimientos so- ciales y Prefecto, para lo que Reyes Villa debe venir a Cochabamba.

“El Prefecto cochabambino que se encontraba en Santa Cruz desde el viernes pasado, reiteró ayer que

no retornaría por no contar con las garantías necesarias

y tomando las palabras del ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, propuso que ese diálogo sea en

la casa del cardenal Julio Terrazas –en Santa Cruz- y en

presencia de la autoridad religiosa.

“A esa propuesta, el Ministro de la Presidencia em- plazó anoche a Reyes Villa a comenzar el diálogo, hoy, en la capital del valle, bajo las condiciones que éste imponga.

“Debido a esta nueva discrepancia sobre el lugar del encuentro, a pesar de los esfuerzos del Defensor del Pueblo, la Asamblea de Derechos Humanos y la Iglesia Católica, el diálogo para resolver el problema que vive Cochabamba ayer no avanzó ni un solo paso.

“Cuando el pueblo reacciona, reacciona. Estoy sor- prendido por las denuncias que recibí –contra el prefec- to Manfred Reyes Villa- y quiero felicitar a la concien- cia del movimiento campesino que no vino a agredir ”, manifestó anoche el presidente Evo Morales, luego de reunirse con los representantes de los sectores sociales movilizados en esta ciudad y que exigen la renuncia de la autoridad departamental.

“Morales dijo que vino anoche a Cochabamba, an-

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tes de partir a Ecuador, para conocer las razones por las cuales los movimientos sociales habían reaccionado de esa manera contra una autoridad departamental demo- cráticamente elegida.

“Lo que pasó ayer y los días anteriores fue una gran sorpresa, impresionante como en la lucha contra la pri- vatización del agua”, dijo el Jefe de Estado, luego de reunirse con los dirigentes cocaleros, campesinos y au- toridades municipales del MAS, en la sede de los pro- ductores de coca.

“Entre las razones de la reacción y la decisión de exigir la renuncia del Prefecto Manfred Reyes Villa dijo que estaban: el respaldo del Prefecto a la indepen- dencia; la separación de Santa Cruz, la convocatoria a un nuevo referéndum, autonómico; la campaña contra el Gobierno que realizaría en las comunidades; el chan- taje en la entrega de cheques para la ejecución de obras en los municipios; sobreprecios en las obras; los gastos exagerados en propaganda en los medios de comunica- ción con mentiras, entre otras.

“La decisión del prefecto de Cochabamba, Man- fred Reyes Villa, de convocar a un nuevo Referéndum Autonómico, a nivel departamental, aparece como una excusa más y no como la razón de fondo, del pedido de renuncia de la autoridad departamental por parte de los movimientos sociales vinculados al partido de Gobier- no, Movimiento Al Socialismo (MAS).

“Las amenazas a Reyes Villa y pedidos de su renun- cia no se originan el 15 de diciembre del año pasado, fecha cuando el Prefecto del departamento, ante una multitudinaria concentración en la Plaza de Las Bande- ras convocada en defensa de la democracia, asegura la realización en 60 días de un referéndum para volver a consultar a la población si quiere o no autonomía.

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“Esta decisión fue utilizada por las organizaciones sociales afiliadas a la Central Obrera Departamental (COD) como bandera de las movilizaciones que esta semana derivaron en violentos enfrentamientos entre cochabambinos, aunque ya desde varios meses antes ya se había propuesto la renuncia de Manfred Reyes Villa, para lo que recurrieron a diversos argumentos que van desde su afinidad con los representantes de los departamentos de la “Media Luna” en su pedido de autonomías departamentales, hasta intromisión en los municipios.

“Desde su posesión en el cargo, hace casi un año, el 22 de enero de 2005, pero de manera manifiesta desde mediados del año pasado, los movimientos y organi- zaciones ligadas al presidente Evo Morales intentaron varias acciones y reiteradas oportunidades pidieron la dimisión de Reyes Villa.

“Reyes Villa fue elegido prefecto de Cochabamba en diciembre de 2005, en elecciones regionales simultá- neas a las nacionales que ganó el presidente Morales”.

TERMINÓ LA TREGUA

“Hasta antes del 15 de diciembre, el prefecto Man- fred Reyes Villa mantuvo una posición conciliadora y de preservación de la paz frente a la confrontación de los diferentes sectores y regionales del país con el Go- bierno por el sistema de votación: dos tercios y mayo- ría absoluta, en la Asamblea Constituyente.

“Reyes Villa, pese a su afinidad e interrelación con los departamentos en los que ganó el sí a las autono- mías y en los que sus principales representantes se de- clararon en huelga de hambre exigiendo los dos tercios, decidió no sumarse a esa medida de presión pese a res- paldar la demanda.

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“La relación de Evo con Manfred, desde la pers-

pectiva de algunos politólogos, ha sido más delicada que con el resto de los prefectos declarados opositores

a su administración, porque Cochabamba es bastión

tradicional del Jefe de Estado y de la organización so- cial que dio base al Movimiento Al Socialismo (MAS) como son los cocaleros, debido también a que entre ambos existen antecedentes de fuertes confrontaciones,

lo que convierte a Cochabamba en un lugar vulnerable

al estallido de conflicto entre los sectores que respaldan a una y otra autoridad.

“En sus frecuentes ataques a los prefectos oposito- res, el presidente Evo Morales aludió directamente al prefecto Manfred Reyes Villa, sobre todo a su pasado político, en el que formó parte de un acuerdo guberna- mental dando respaldo al ex presidente de la República Gonzalo Sánchez de Lozada, en uno de los peores mo- mentos que vivió el país, “Octubre Negro”.

“La respuesta a esos ataques no se dejó esperar por parte de Reyes Villa, quien remarcó no tener miedo a las amenazas y se declaró partidario de las autonomías departamentales demandadas por las cuatro regiones que conforman la denominada “Media Luna”, en las que ganó el SÍ en el Referéndum Autonómico y se sumó a la demanda del respeto de la Ley de Convoca- toria a la Asamblea Constituyente, con los dos tercios como sistema de votación.

“Estas fricciones no se limitaron a esos ámbitos, también se reprodujeron en la gestión de la adminis- tración prefectural con confrontaciones permanentes entre el Prefecto y los consejeros departamentales, en su mayoría compuesta por militantes y seguidores del MAS, originando en ciertos momentos situaciones de ingobernabilidad.

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Rompen relaciones

“La relación que se da entre Manfred Reyes Villa y Evo Morales es casi similar a la que el Jefe de Estado tuvo durante este primer año de gestión con los res- tantes prefectos opositores, marcada por frecuentes en- frentamientos por la condición de opositores políticos y por la falta de adecuación de las normas a la nueva realidad del país.

“El primer roce entre el Presidente y un prefecto ocurrió el 15 de abril del año pasado, en el aniversa- rio de Tarija, cuando Evo Morales le recordó a Mario Cossío su pasado movimientista y como respuesta re- cibió un reclamo por la descentralización del Estado.

“Luego, el conflicto entre prefectos y el Gobierno se derivó de la asignación de competencias. El 19 de mayo, el viceministro de Descentralización Adminis- trativa, Fabián Yaksic, propuso un decreto para que “los prefectos pidan autorización del Ejecutivo incluso para viajar al exterior”.

“Esta norma nunca se consensuó, pero la falta de acuerdo no ocasionó mayores roces entre las autorida- des, hasta que empezaron las campañas para el Refe- réndum Autonómico. Antes del sufragio, el oficialismo se peleó con el Prefecto de Cochabamba, quien hizo una abierta campaña por el SÍ. Las diferencias culmina- ron en una golpiza entre cocaleros y seguidores de Re- yes Villa en la plaza principal, el 30 de junio de 2005.

“Los resultados del referéndum demostraron que ganó el SÍ en los cuatro departamentos de la “Media Luna”. En el resto triunfó el NO.

“Dos meses después las cosas se complicaron más, pues la discusión política por tierras y la aprobación del texto constitucional enfrentó a posición y oficialismo

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en el Congreso y la Constituyente, desembocando en reacciones de cívicos y autoridades regionales.

“Los prefectos se sumaron a la exigencia del respeto por los dos tercios en el foro, mientras que el MAS que- ría aprobar en detalle por mayoría simple. Las autori- dades regionales apoyaron un paro cívico de la “Media Luna” y para bajar la tensión, el Gobierno convocó a una reunión en el Palacio Quemado el 19 de septiem- bre, en la que el vicepresidente Álvaro García Linera les recordó que “forman parte del Ejecutivo”.

La discordia por el control

“El 16 de noviembre del año pasado estalló la gue- rra por la presentación de un proyecto de ley de fisca- lización a las autoridades departamentales, la que debe ser efectuada por la Cámara de Diputados, que tiene mayoría masista. La norma toma en consideración la posibilidad de que el Presidente censure a la autoridad observada.

“Dos días después, los prefectos y cívicos se reu- nieron en Trinidad para decir romper relaciones con el Gobierno y dejar de asistir a sus convocatorias. Reyes Villa dijo: “Los prefectos ya somos fiscalizados por otras entidades”, aunque no aclaró que ni los conseje- ros pueden censurarlos. José Luís Paredes aseguró que era “una puñalada en la espalda”.

“El lunes 27 de noviembre, los prefectos sostuvie- ron una reunión en Cochabamba, donde junto con los cívicos de ocho regiones decidieron hacer un paro de 24 horas para exigir el respeto por los dos tercios en la Constituyente.

“Por primera vez en la historia democrática de Bo- livia, el 18 de diciembre de 2005 se eligió a los nueve prefectos tras un acuerdo político regional en el que el

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Congreso permitió el adelanto de las elecciones gene- rales y la realización de las prefecturales. Sin embargo, ninguna norma fue modificada, con lo que las autorida- des regionales elegidas continúan con las funciones de los que sólo fueron designados.

“En los comicios ganaron los líders regionales con más peso político sin importar su sigla. Manfred Re- yes Villa, en Cochabamba, triunfó con la agrupación ciudadana Alianza de Unidad Nacional; Mario Cossío, en Tarija, con Camino al Cambio, y Rubén Costas, en Santa Cruz, con Autonomía Para Bolivia.

“El MAS sólo consiguió res gobiernos departamen- tales: el de Oruro con Alberto Luis Aguilar; el de Po- tosí con Mario Virreyra y el de Chuquisaca con David Sánchez. Podemos logró la misma cantidad de prefec- turas porque triunfó en La Paz con José Luis Paredes, en Beni con Ernesto Suárez y en Pando con Leopoldo Fernández”.

UNA DERROTA

“Si bien en las urnas, en la votación para Presidente, Evo Morales fue el gran vencedor de la contienda polí- tica al obtener más del 53 por ciento de la votación, en el ámbito prefectural, los resulados fueron otros y allí particularmente en Cochabamba, perdió.

“En la Prefectura de Cochabamba renació el lide- razgo regional de Manfred Reyes Villa, logró el 53,2 por ciento del respaldo, lo que fue una victoria sin per- dón para los masistas y el jefe de Estado que considera- ban Cochabamba como su bastión.”

BLOG DEL 11 DE ENERO

Hace poco menos de un año publicamos un blog sobre 11 de enero (blogextremo.com/11denero) para iniciar una investigación que ha dado como fruto un

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documental de 52 minutos que difundiremos este 10 de enero de 2008, más un libro con un recuento de los hechos y una cincuentena de entrevistas que realiza- mos en La Paz, Cochabamba, el Chapare, Santa Cruz y Sucre bajo la dirección de Roberto Alem Rojo. A este servidor le correspondió hacer el guión.

Hemos seleccionado algunas frases del blog que sintetizan el sentimiento de malestar que dejó esa jor- nada luctuosa que quizás César Vallejo hubiera descrito como los primeros versos de su poema Los Heraldos Negros: “Hay golpes en la vida tan fuertes, yo nos sé/ ”

ses de nuestros amigos que enviaron casi 2000 comen-

golpes como del odio de Dios

Aquí van algunas fra-

tarios al blog.

Qué pasó el 11 de enero de este año? Fue como un golpe de odio que nos transformó a todos. Tal vez nunca más seremos los mismos, pero lo importante es contar qué sucedió ese día, sin re- servas.

Todos tenemos derecho a opinar, pero más im- portante es tener información verídica, enviada de buena leche, sin engaños, para reconstruir to- dos juntos esa jornada de luto y violencia, y para superarla entre todos.

Esta no es una investigación para halla culpables, sino un recuento sincero de los hechos.

Ya era hora de que alguien anime a los demás a hablar de esa huevada que nos jode a todos.

Hubo una imagen en especial que los medios

luego no volvieron a repetir:”imágenes sin edi-

Era la vanguardia

del movimiento vecinal “pacifista”, “negocian- do” con el cordón policial para que los dejen pa-

tar”, que eran muy delatoras

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sar. El audio era clarísimo, y en esa vanguardia se distinguían varios jóvenes muy conocidos de nuestra edad, e incluso un diputado.

Luego del 11E Cochabamba no es la misma. No tengo ganas de hablar más con cierta gente, in- cluso con ciertos cuates conocidos, que no tienen el más mínimo sentido de autocrítica o reflexión, y más aún, creo que en este ambiente ya no es grato vivir. En ninguna parte del mundo he sen- tido tanto racismo en el aire.

Ha sido una pérdida de conciencia de la vida. Sólo se ha pensado en atacar al enemigo y no en cómo podría yo ayudar con la paz.

Ese video de YouTube producido en la Prefec- tura es una asquerosa farsa. Felizmente todos lo sabemos.

Cochabamba castigada inmisericordemente por ser tablero de ajedrez de un juego tonto, una pulseta de poder, y el único resultado, la muer-

ambos víctimas, ambos

inocentes, ambos que faltan, ambos amados por muchos.

Impunidad, es el nombre del recuerdo de ese 11 de enero.

Es un hoyo negro. Dejó una herida que no curará en mucho tiempo

Con mucho respeto para con esas buenas señoras ¿qué putas nos pasó el 11 de enero?

Ese día todos los cochabambinos estuvimos im- plicados, campesinos y campesinas, jóvenes por la democracia y quienes estuvimos detrás de nuestras ventanas, todos estuvimos involucrados.

te de dos de sus hijos

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Me sorprendí cuando comenzaron a aparecer gru- pos de muchachos con palos y bates de béisbol.

Los jóvenes comenzaron a avanzar por la Ramón Rivero a la voz de “no tenemos miedo”. Vanos fueron los intentos de los cívicos por apaciguar-

los. ¡Se les habían ido de las manos! Los jóvenes recibieron la chispa y la llama estaba encendida.

lo que los me-

Lo demás lo vimos por la tele dios quisieron mostrarnos

En familia estuvimos días y horas analizando los hechos, creo que para exorcizar ese momento tan terrible y lograr una catarsis de alivio, pero es tan fuerte la impresión y el daño psicológico que hemos decidido no hablar más de aquello en familia.

A eso de las cuatro de la tarde, empezó a aglo- merarse mucha gente en el Puente Antezana. La mayoría iban de blanco y algunos de rojo. Cuan- do eran una multitud empezaron a avanzar por la calle Oblitas y el borde del río Rocha hacia el puente de Cala Cala. Allí se reunieron con otro grupo enorme que bajó de esa zona.

Fueron reptando y a gritos furibundos de guerra, blandiendo bates, palos, una especie de escudos hechizos y otras armas contundentes. Ese con- tingente armado estaba uniformado de blanco y algunos rojos, se notaba organizado. Detrás vino otro masa furibunda que no estaba armada pero corría y gritaba con furia, hasta que lograron re- basar la endeble y poca guardia policial.

Por último venía gente con banderas blancas, sombrillas y helados, en parejas, en grupos pe- queños, como en una procesión o una manifesta- ción corriente.

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Los campesinos parapetados en la Plaza de las Banderas, al oír y ver a esa turba ruidosa y violenta, empezaron a retroceder y los jóvenes corrieron hacia la Plazuela Colón o tratando de tomar la Ayacucho. Quedaron atrás las personas mayores, las mujeres y algunos niños.

La masa de “democráticos” batió contra ellos con tal furia que no era humana. Algunas mu- jeres trataron de cobijarse en Burger King. Las perseguían y golpeaban con furia. A un señor mayor lo sacaron de su escondite en un arbolito del banco BISA y prácticamente lo masacraron.

No era de personas esa actitud, era de bestias.

Cochabamba ya nunca más será la misma. Nun- ca imaginamos que tanto odio podía existir en una pequeña parte de nuestra ciudad, en la Zona Norte propiamente dicha.

Recuerdo haber caminado por la Plazuela Barba de Padilla y ver camionetas de la Policía llevan- do y recogiendo “demócratas” entre los hijitos de papá el plan de “chequeo” hacia los puntos de enfrentamiento, recuerdo ver a la misma policía crear cordones frente a los fachos ayudándoles con los gases lacrimógenos en su avanzada, recuerdo a viejas desgraciadas ofreciéndome piedras para “botar a los indios de mierda”, recuerdo viejos y “profesionales respetables” con ropa deportiva organizando jovenzuelos para “matar llamas de mierda”, sonriendo excitados por la violencia y sudando como puercos rosados en el horno. Re- cuerdo haber visto casi una docena de charcos de sangre en el Prado, pero más que todo recuerdo el pestilente odio que s respiraba, con tan apestoso vaho que me daban ganas de vomitar

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¿Qué me queda ahora? mucha tristeza en el co- razón, mucha vergüenza de ser cochabambino

y de todo lo que supuestamente defendieron los

cívicos. Mucho odio contra tantos políticos y di- rigentes que nos han utilizado para medir fuer- zas, sin importar las consecuencias funestas que ahora vivimos.

Me quedan muy pocos amigos, los pocos que no he mandado a la mierda por ser lobos racis- tas con piel de demócratas. También me queda una especie de Trieste dignidad, porque cuando me pregunten ¿y tú, dónde estabas el 11 de ene- ro? Nadie podrá decir que estaba al lado de los violentos, de los fachos, de los neonazis, de los ignorantes asesinos, de los cholos irónicamente

anticholos, de los racistas, de los abusivos, de los pistoleros llorones frente a las cámaras de televi- sión, de los viejos y viejas que disfrutan con la violencia, de los que se creen señoritos feudales

quizás es lo único que me

y los hijitos de papá

queda después del 11 de enero.

Ojalá podamos aportar para recuperar esta cueca de la impostura

La vida en el campo no es precisamente una vacación; estar expuesto a los caprichos de la naturaleza, a enfermedades y al olvido. Trabajo duro de sol a sol, de lunes a domingo, de enero a diciembre para producir alimentos que son ven- didos a precios tan bajos que diese la impresión de que son subvencionados por los campesinos, para encima ser despreciados, ¿en qué mundo vi- vimos? Si Dios existe que baje y vea esto

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V. ENTREVISTAS

El equipo de producción se movilizó por Cocha- bamba, el Chapare, Santa Cruz y Sucre para entrevistar a protagonistas del 11 de enero, dirigentes políticos y cívicos y analistas. Lo que sigue es una transcripción corregida de las entrevistas.

MANFRED REYES VILLA

Es Prefecto del Departamento de Cochabamba y durante el mes de enero ha estado en el ojo de la tor- menta. El equipo de producción lo entrevistó poco des- pués del 11E en su domicilio.

“Siempre he estado tranquilo. No ha pasado por mi cabeza el renunciar (a la Prefectura). No tendría por qué, es decir no hay motivo por qué.

“El Prefecto de acá es atacado solamente por el go- bierno y por el Presidente, que utilizan a esa pobre gen- te ingenua que ni sabe a qué viene.

“La democracia ha sido agredida, hay un asedio en contra de 6 de los 9 gobernadores (Prefectos) qué he- mos logrado ganar, que no somos de la línea del go- bierno.

“Han tratado de sacarme por la violencia en las ca- lles, trayendo a los productores de coca de las 6 federa- ciones de productores de coca del Trópico cochabam- bino a Cochabamba para que hagan vigilias, para que hagan movimientos violentos, para obligarlo al prefec- to a renunciar. Y el presidente de esas 6 federaciones es el Presidente de la República, Evo Morales.

“Yo lamento mucho que se utilice este tipo de meca- nismos violentos para sacar a una autoridad electa de- mocráticamente. Un Gobierno, un Presidente, no puede

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sembrar odios o decir: “Señores, 500 años nos han ex- cluido a los sectores indígenas”. Más bien lo que él tiene que hacer como Presidente es lo que yo estoy haciendo (disculpe que yo lo diga lo que he hecho, qué feo es ser ególatra, hablar de uno): pagando una deuda social. ¿Cuál es la bronca del gobierno hacia mí? Ésa, que yo estoy trabajando. Ya el Vicepresidente acá hace un mes, en una reunión que tuvimos en el Hotel Portales, me dijo: “Prefecto, usted nos está quitando nuestra gente”.

“Ya le dije al Ministro de la Presidencia que esta- mos dispuestos a levantar la convocatoria al referén- dum, con la finalidad de evitar la confrontación. Sin embargo igual ellos llevaron adelante el ataque, incen- diaron la Prefectura y quemaron vehículos.

Es decir, han venido dispuestos a la violencia.

“Lo que pasa es que la autonomía ha ganado en 4 departamentos ( y no en Cochabamba) por la desinfor- mación que se ha dado a través del gobierno al pueblo cochabambino. Han dicho que si hubiera autonomías hay que pedir pasaportes para entrar de Santa Cruz a Cochabamba o viceversa.

Tanta gente dijo: “Queremos autonomía” en Cocha- bamba igual que Santa Cruz, igual que en Tarija, Beni, Pando. Entonces yo dije: “El único mecanismo es el referéndum”.

“Yo he sido alcalde de esta ciudad de Cochabam- ba 4 veces con autonomía y hoy son Prefecto. Nece- sitamos autonomía porque todo está centralizado en la burocracia de La Paz. Para hacer un proyecto con nues- tros recursos necesitamos pedir permiso a La Paz. Eso me parece ya de la época (Edad) media.

“El gobierno está buscando un proceso totalitario,

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hegemonía total, un fascismo

8

“(El nombramiento del Comandante Loro como Prefecto) fue lo último, digamos, el cherry de la torta. Posesionaron a un prefecto totalmente ilegal. Ya hubie- ra sido el colmo que el gobierno acepte aquello. Se die- ron cuenta de la ilegalidad, y les dijeron a los cocaleros que se retiraran.

“El Presidente hoy propone un referéndum revoca- torio que no está inscrito en la Constitución Política del Estado. Sin embargo él pretende hacer aprobar esta ley y yo estoy de acuerdo con esa propuesta que tiene el Presidente. Nos debemos someter tanto al Presidente como yo a ese referéndum revocatorio, y vamos a ver que el pueblo evalúe la gestión de Presidente y la ges- tión del Prefecto.”

JUAN RAMÓN QUINTANA

Es Ministro de la Presiden- cia y siguió de cerca el conflic- to, como también las negocia- ciones con el Prefecto Manfred Reyes Villa. El

equipo de producción lo entrevistó en la Plaza de las Banderas, días después de los hechos del 11 de enero, que Quintana explicó con estas palabras:

“Esa petición de renuncia (del Prefecto) para ellos (los cocaleros y los movimientos sociales) es una ba- talla política más de largo ciclo histórico de resisten-

talla política más de largo ciclo histórico de resisten- 8 En el cabildo del 14 de

8 En el cabildo del 14 de diciembre, el Prefecto Reyes Villa tuvo un lapsus línguae que avivó el conflicto. Sus palabras fueron: “No nos empujemos a lo que no es, Santa Cruz, Cochabamba y todos los departamentos somos una querida Bolivia, por eso adelante Santa Cruz con su independencia, con su autonomía.”

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cia y de rebelión de los movimientos sociales y de los

pueblos indígenas de Bolivia. Son estos ciudadanos los que pelearon por la nacionalización de los recursos, son los que pelearon contra las transnacionales y son los que llevaron a las organizaciones sociales finalmente

al gobierno.

“Si ellos pelearon porque existieran más recursos para el desarrollo del Departamento tiene, ellos dicen, tenemos todo el derecho de pedir al Prefecto rendición de cuentas. Y el cuestionamiento más severo que tiene las organizaciones sociales es que el Prefecto hace po-

lítica con los recursos que ellos lograron incrementar;

y y además, no solamente hace política, sino que dis- torsiona la verdad.

“Este gobierno no forma parte del conflicto, el go- bierno está haciendo todas las gestiones necesarias para acercar a las partes.

“Este es un momento más de rebeldía. A pesar de que se está en el poder, los movimientos sociales siguen re- belándose. Ese poder omnímodo, ese poder racista, ese poder excluyente aún no ha cedido. La democracia que estamos viviendo hoy se ha forjado a sangre y fuego.

“Para el poder tradicional la democracia funciona:

“un ciudadano un voto”. Esta es una mentalidad con- servadora, preñada de una construcción política de la realidad a imagen y semejanza de la clase, del color.

“Las organizaciones sociales están consultando también algunas estrategias para seguir presionando, pero al mismo tiempo es importante sostener que están

dispuestas a sentarse para discutir con el Prefecto cara

a cara cada uno de sus planteamientos.

“Hay la posibilidad de que esa respuesta (sobre las autonomías) pueda ser revertida en un próximo refe-

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réndum, pero no es ni el momento ni las circunstancias políticas apropiadas para consular nuevamente a Co- chabamba respecto a su voluntad por llevar adelante las autonomías. Por lo tanto, el Prefecto comete gravísi- mos errores en términos de manejo del tiempo político.

“Lo que estamos viviendo en Bolivia es un momen- to de reajuste del tablero político, de las lógicas de po- der, de las lógicas democráticas.

“Nosotros más que nadie sabemos que una salida no legal del Prefecto, genera un efecto “dominó” en el resto del país; y esto comprometería inmediatamente la estabilidad de la democracia en general.

“No es el gobierno el que quiere preservar su poder. El poder reside en el pueblo y es el pueblo quien decide finalmente la revocatoria de su mandato”.

FERNANDO ESPINOZA

Lo encontramos en los fron- tones del Estadio Félix Capri- les y accedió de inmediato a la entrevista. Es casado, padre de familia, con hijos. Es deportista. Le dicen Gato. Nos ubicamos en la orilla norte del Río Rocha, a pocos metros del Puente de Cala Cala, para que nos cuente su testimonio sobre el 11 de enero.

GATO.- Nosotros estábamos tan, tan eufóricos que agarramos las piedras, porque ellos estaban allá al fren- te (señala la Plaza de las Banderas). Entonces ya te- níamos armamento, eran las piedras. Bajamos al río y nos cubríamos porque ellos tenían huarakas. 9 Y la otra ronda se va al otro lado, o sea sale por aquella pared de

huarakas. 9 Y la otra ronda se va al otro lado, o sea sale por aquella

9 Voz quechua: hondas indígenas

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allá (señala al este del puente de Cala Cala) Entonces nosotros decíamos: ¡Ya mierda! ¡Cruzamos ahora! Y cruzamos. Ahí fue donde todo se ha desbaratado. Noso- tros cruzamos el río. Éramos como 70 muchachos. No nos conocíamos, nada. No había jefe. Estábamos muy eufóricos. Teníamos que pasar a la otra orilla sí o sí. Ahí fue que tomamos aquella ruta (señala el río) y pes- camos a los campesinos. Agarramos al campesinado allá al frente y habían cholitas; y ahí la gente empieza y agarra desde las polleras y las rompe.

Apenas cruzamos, los jóvenes empiezan a romper- les las polleras, las patean porque estaban con ira y eran mujeres, personas maduras. Los muchachos podían es- capar porque tenían más facilidad, tenían más, mucho más percance a irse. En el camino agarramos gente más madura; no podíamos pegarles porque daba lástima y les decimos: ¿a qué han venido? Y nos contestaban en quechua: no sabían a qué habían venido.

Yo les digo: “No, no pueden hacer esto, ellos ya es- tán viejitos, han venido a hacer bulto”.

Entonces yo les digo: ¡No, basta, no a ellas! Luego seguimos corriendo por la Ayacucho y agarramos a los campesinos que eran muy viejitos. Y

Era patadas y; a qué has venido, que esto, que el otro. No, no, no había mucha maldad dentro del cita- dino, no había. Era meterles miedo, más que todo me- terles miedo, porque el citadino tiene un poco cmás de criterio, ¿no? Les preguntábamos a qué habían venido, eran muy viejitos (probablemente eran los cocaleros rezagados). Yo entiendo quechua y les expliqué a los jóvenes: “No, ellos no saben a lo que han venido, los dejaremos”. Entonces los viejitos tiraban sus mochilas, sus gorras a las casas, y yo los meto a las construc- ciones para que ya no les hagan daño. Y yo les digo a

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los jóvenes: “¡No puede ser, ellos no tienen la culpa” Decidimos seguir y agarrar a la gente joven, no a los viejitos que no podían correr. Ya éramos pocos porque

unos cruzaron al otro lado, a la calle Baptista. (

apareció otro contingente de campesinos, pero ya ar- mados y protegidos con una especie de escudos: de las construcciones habían sacado calaminas. Era una lluvia de piedras y de cohetes; con eso teníamos también que defendernos. Nos enfrentamos tirando piedras, a la dis- tancia. Los hicimos retroceder.

Entonces ahí volvimos a ir hacia la avenida He- roínas. En la Colombia, más o menos, nos agarran de nuevo, porque ya éramos pocos, y nos vuelven a arre- meter porque ya consiguieron una especie de escudos de calamina y nos hicieron retroceder. Llamamos gente que estaba acá, vuelve a salir la gente, vuelven a sa- lir ellos, y entonces decidimos: “Les agarraremos por otro lado”. Yo voy por la Lanza y vi que ya había un contingente de policías, había mucho policía y no nos dejaron. Volvemos a este lado, yo ya me sentí muy can- sado; era como a las 6 de la tarde, sentí que ya no daba porque habíamos estado en acción desde las 2 de la tar- de, y me fui, y eso ha sido todo lo que yo pasé.

Sentí rabia y pena porque esa gente no tenía ningún

sentido de por qué habían venido, cuál era la lucha, no sabían. Yo soy un tipo consciente de que lo he hecho porque no nos han dejado salir, no podíamos salir ni a

la plaza, se hacían pis, se orinaban, hacían sus necesi-

dades y eso daba rabia. ¿Cuánto vale hacer una plazue-

la, mantener una plazuela, que te la destrocen? Es como

si yo fuese a su departamento o al lugar donde viven,

me entre a su casa y me haga pis, me haga lo que quiera

y no es justo. Ellos tienen derechos como nosotros y ese es el problema.

) Allí

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Al mismo tiempo sentía que estábamos peleando con los mismos bolivianos, compañeros, cochabambi- nos, todos ellos, pero ya era mucha rabia de que no puedas pasar, no puedas ir a donde tú quieras ir. No era porque nosotros queríamos ir, digamos, a pegarles, a matarles, no, queríamos hacerles sentír miedo, decirles que también estábamos presentes, que también tenía- mos derechos como ellos. ¿Se dan cuenta? Teníamos derechos como ellos, y que no nos cohíban.

Cuando regresé a mi casa, me dio mucha pena, mu- cha pena, porque siempre nos ha salido un sopapo o un puñete y da pena. Me he sentido muy, muy oprimido, no sé.

Y si vuelve a pasar, yo creo que volvería a salir por- que tenemos derechos y nuestros derechos nadie nos puede cohibir. Todo ser humano tiene sus derechos y hay que aprender a respetar los derechos de cada perso- na, del citadino, del campesinado, de cualquiera, todos tenemos derechos como seres humanos.

Recuerdo que guardé mi ropa para mostrarles algu- na vez a mis hijos que ha pasado esto y para contarles que yo fui por defender sus derechos, para que sean libres y no nos sojuzguen, no nos presionen de no po- der ir a donde queramos, por eso sentí que tenía que mostrarles alguna ez.

Pienso que no hay que hacer daño a nadie, pero tam- poco hay que dejar que nos hagan daño, tenemos que ser equilibrados, yo creo que eso es parte fundamen- tal en el ser humano, equilibrarnos. No es bueno ir a la mala, tampoco que nos vengan a la mala. Yo estoy guardando mi ropa para decirles a mis hijos que tengan equilibro, que piensen, porque ese momento nos llevá- bamos unos 300 o 400 campesinos; pero ha habido 2 muertos.

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Yo creo que los citadinos han obrado con un poqui- to de criterio, porque si iban a la mala como ellos han venido a la mala, la cosa era diferente, era sumamente diferente. Ahí iba a haber por lo menos, si no le digo, 300 o 400 muertos es poco, porque la gente se ha con- tenido mucho.

Comenzamos a concentramos aquí a la una de la tarde. Queríamos cruzar el Puente de Cala Cala, pero no se pudo por la Policía. La gente se reunió en la Plaza 4 de Noviembre y ya estaba tan eufórica, tan moles-

No sólo han salido 5 mil ni 10 mil, por lo menos

habíamos unos 80 mil, entonces ya se puede imaginar cuánto era la rabia y cuánto podíamos matar si íbamos

a la matanza.

Yo creo que no ha habido racismo, porque si hubiera habido racismo hubiera habido muchas muertes, sino ha habido rabia por el territorio, que no te dejen hacer lo que vos quieras hacer, que no te puedas desenvolver como quieras, tengas o no tengas dinero. No estamos en un país oprimido, estamos en un país democrático donde podemos hacer lo que queramos, con dinero o sin dinero ¿no? Todos tenemos el derecho de comer, el derecho de trabajar, todos los derechos y nadie te puede coartar tus derechos. Eso he defendido, sólo mis derechos, tyo he defendido mis derechos porque vivo en la zona norte.

ta

Me dio mucha pena, pero no puedes entrar en la ra- bia de cada persona, en la ira de cada pesona. Me he sentido un poco mal porque no era justo, no era correc- to, pero se dio el momento, se dio esa reacción. Me die- ron una pedrada, pero no ha sido con mucha gravedad, gracias a Dios y eso creo que me ha hecho pensar un poquito y he dicho: “¿Qué estoy haciendo? Yo tengo familia que mantener, tengo hijos que mantener. Si pa-

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saba algo mayor a eso, ¿quién se iba a ocupar de mis hijos?

Yo creo que los campesinos tenían un poquito de organización, sabían lo que estaban haciendo, pero nunca han pensado que los citadinos íbamos a reaccio- nar de esa manera. El día 10 ellos ya habían metido miedo a la ciudadanía cochabambina. ¡Por qué? Por- que ya entraron a la Plaza de las Banderas, rompieron las tarimas que había pedido el Comité Cívico, y nos metieron miedo; pero nunca han pensado que la gente iba a reaccionar de esa manera; jamás, porque si noso- tros, los citadinos, reaccionábamos con organización, los matábamos a todos, si entrábamos por donde de- beríamos entrar. Pero no fue así, fue en un momento de rabia y euforia que pasó todo eso, porque si iba a haber organización, esto se acababa en un cementerio, en un cementerio muy grande, al menos si el citadino entraba con más organización por otros puntos, por el

puente Cobija, por la Heroínas, por la Recoleta, por to- das partes. Éramos más de 80.000 personas, imagínese

repartir 20.000 por cada lado

Imagínese, si todo era

organizado

o pagado por alguien

SABINA ORELLANA

Dirigente cocalera, constitu- yente, accedió a conversar con nosotros en Sucre, en la oficina de la Comisión que presidía. Estas fueron sus opiniones sobre el 11 de enero.

presidía. Estas fueron sus opiniones sobre el 11 de enero. El problema del 11 de enero

El problema del 11 de enero no ha empezado en enero ha empezado en diciembre el 19 de diciembre convocamos a una marcha para decirle al prefecto que se retracte de sus declaraciones del Cabildo (del 14 de

100

diciembre). Una advertencia era ¿no?.

“Yo estuve al mismo tiempo como diputada nacio-

nal y como secretaria general de la Federación Depar- tamental de Mujeres Campesinas de Cochabamba, no

sólo en diciembre, sino julio y agosto

ha habido ampliado. le hemos advertido al Señor pre- fecto que no se debe hacer declaraciones en contra del pueblo de Cochabamba y que el comité cívico no se atribuya a hablar en nombre de Cochabamba, porque al final de cuentas el comité cívico es del cercado, no es de todo Cochabamba, porque (la ciudad) de Cocha- bamba es 16 cuadritos”.

“Lo que más rabia nos ha dado a los dirigentes es que ya hubo una decisión del departamento de Cocha- bamba, y se inclino por él no a las autonomías departa- mentales. Nosotros queremos autonomía pero de dife- rente manera, no como ellos lo plantean. Segundo, no ha respetado eso el Señor Prefecto. Tercero, el señor Prefecto se ha ido a reunirse con la media luna, Costas Prefecto de Santa Cruz, Pando, Beni, Tarija; eso tam- poco ha sido una voz del departamento de Cochabam- ba, sino una decisión personal autoritaria. El Prefecto se ha ido sin respetar la decisión de Cochabamba, sino una decisión personal, autoritaria. Sin consultar al pue- blo de Cochabamba; el soldado más rabia ¿no?. Y lo último que ha rebasado el vaso fue el Cabildo en la pla- za de las Banderas. Dónde ha dicho “viva la indepen- dencia de Santa Cruz” . Eso nos ha rebasado, porque para el pueblo de Cochabamba, en especial para las 16 Provincias, esas decisiones ya no pueden ser de arriba, sino de abajo tienen que surgir ¿no?.

“La prefectura de Cochabamba no la hemos quema- do nosotros, los compañeros campesinos somos muy respetuosos, respetamos la democracia; gracias a Dios,

Cada vez que

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que con las luchas se ha recuperado la democracia. No hemos sido los campesinos, si no ha sido la gente pre- parada por la misma prefectura y la misma gente que ha quemado la prefectura y eso nos quieren culpar a los movimientos sociales, a los movimientos sindica- les que nos hemos movilizado para hacer respetar el derecho y la decisión del pueblo de Cochabamba. Eso es una mala información, son sus juegos del señor Pre- fecto Mamfred, el bombón, famoso bombón que tie- ne antecedentes. No ha sido el movimiento campesino que ha quemado (la Prefectura); tampoco los cocaleros. No solamente eran los hermanos cocaleros, sí no está- bamos las 16 Provincias del departamento de Cocha- bamba Y esa mala información ha manejado el señor Prefecto ¿no?”.

“(La elección del Prefecto) para mí no ha sido de- mocrática, es anticonstitucional porque en la Constitu- ción Política del Estado no dice “elección de Prefecto”, ¿no ve?. Pero de todas maneras, ha sido elegido por voto, él, si ha sido elegido por voto ¿por qué se escapó de Cochabamba a La Paz, de La Paz al Oriente? Si él ha sido elegido por el pueblo de Cochabamba debía per- manecer en su oficina en las malas y en las buenas. Para mí, legítimamente, el señor Prefecto de Cochabamba a perdido su territorio, porque ha abandonado su ofi- cina, abandonó el territorio donde le han elegido, se ha escapado a hacerse proteger con la Media Luna. Su elección será legal, pero no legítimo del pueblo de Co- chabamba. El ya no es Prefecto porque una autoridad se nombra para obedecer a las bases, no para imponer las cosas”.

“A este enfrentamiento (del 1e1 de enero) nos ha llevado el señor prefecto ¿no? Nosotros no hemos con- tratado a ningún Camba, a ningún matón, de esos que tienen señal Perfecto, el señor Prefecto a traído gente

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del oriente, bolivianos que usan para masacrar a los campesinos. ¿Qué les daba a los campesinos? Sola- mente defenderse, porque al final de cuentas somos co- chabambinos y lo que ha buscado el señor Prefecto es enfrentarnos entre cochabambinos. Al final de cuentas los campesinos necesitamos de la ciudad. Un montón de adjetivos nos han puesto. Los de la ciudad gracias a los campesinos comen bien, si no hubiera esos campe- sinos, sus llamados indios, “cholas” (los miomas cho-

las del compañero Evo), si no hubiera esa gente, ¿quién

le daría de comer a la ciudad de Cochabamba? El señor

prefecto se ha equivocado pero el pueblo de Cocha-

bamba se ha dado cuenta. Hay alguna gente, no todos,

y se llama la clase alta. ¿Quién ha comprado esos Ca-

bos? Lo que nosotros le amamos en quechua Cabos de picota, de pala, de hacha, esos palos con que juegan en la ciudad (bates de béisbol), no sé que se llaman ¿de dónde han traído? Nosotros no los tenemos, nosotros los campesinos, mujeres y hombres somos muy res-

petuosos, Ellos nos han provocado, entonces la única forma era protegernos y responder a la agresión que nos estaban dando no? Nunca hemos venido a tomar la ciudadanía secuestrar a nadie; Ellos nos han provoca- do, el señor prefecto ha hecho eso, toda esa trampa. A los que le aman sus masacradores del señor Perfecto, se les nota de lejos. A metido su pata donde no debería

meter el señor prefecto. Si ha sido elegido democrática- mente, deberías respetar las decisiones que ha tomado

el Pueblo de Cochabamba. Hoy en día los campesinos

ya no estamos chupándonos el dedo, ya sabemos anali- zar qué está pasando, cómo lo vamos a hacer, no somos tontos para matar a nuestra gente, no somos tontos para quemar nuestra Prefectura. Al final de cuentas es la pre- fectura de nosotros, Pero ellos nos han provocado”.

Nos ponen adjetivos, somos “cholas” o no somos

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cholas, somos campesinos tenemos abarcas, pero so- mos limpios. Esto para mí es una discriminación, es un racismo que el señor Prefecto nunca está olvidan- do, porque al final de cuentas él ha sido colaborador de García Meza, qué ha sido un dictador. Hoy en día hay un proceso de cambio, y él se tiene que sumar Pues a ese cambio. En vez de hacer racismo, en vez de seguir discriminando a la gente humilde, debería de sumarse a ese cambio ¿no? Nosotros no somos racistas, somos quechuas, aymaras, pero respetamos mucho a los pro- fesionales, a los que viven en la ciudad, pero no somos como ellos.

Aquí ha perdido el prefecto, Claro que nosotros no hemos logrado lo que queríamos ¿no?, porque legal- mente no hemos podido sacarle a ese señor Manfred Reyes Villa, porque ha sido elegido a través del voto, Pero legítimamente ha perdido el territorio de Cocha- bamba, solamente es prefecto de cercado, no es perfec- to de las 16 provincias.

Él ha escapado de La Paz al Oriente boliviano a ha- cerse proteger, Y eso es una pérdida de legitimidad del pueblo de Cochabamba. Para nosotros en señor Perfec- to es Prefecto de la zona norte, puedo decir, la gente de más alto nivel está allá, es el Prefecto de ellos, no es del pueblo de Cochabamba, porque el pueblo de Co- chabamba es las 16 Provincias. Él se ha basado en las leyes, entonces no hemos podido (sacarlo) pero al final de cuentas un día llegará…… no va a salir con su gusto el señor Manfred Reyes Villa.

Ésta lección del 11 de enero nos ha mostrado que no debemos pelear los el campo y la ciudad, al final de cuentas Somos todos cochabambinos, pero que respe- ten también las decisiones de las organizaciones socia- les. Si consultan a las 16 Provincias para tomar alguna

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decisión no va a suceder lo que ha sucedido el 11 de enero. Hemos lamentado la pérdida de nuestro compa- ñero Juan Ticacolque y del joven de la ciudad también (se refiere a Cristian Urresti); para eso los responsables son Manfred Reyes Villa y sus aliados.

DAVID HERRADA

Es Diputado por la circuns- cripción 25, zona sur de la Pro- vincia cercado, y militante del MAS. Estuvo en Cochabamba el 11 de enero. Éstas son sus opi- niones.

Primero, es una gran preocupación para mi, como Diputado, segundo, como ciudadano y tercero, Cómo cochabambino, y por supuesto como boliviano porque Lamentablemente los hechos del 11 de enero se han dado, primero, por un interés político, porque la dere- cha no quiere definitivamente reconocer sus errores, re- conocer la tragedia que ha traído a este país. Este país, gracias a la derecha, en la miseria; en la pobreza en la que estábamos hemos pasado a la miseria gracias a la mala conducción de los políticos, desde la fundación de la república, jamás se ha interesado en el progreso de nuestro país. En más de 150 años, lo único que han hecho en este país es explotar al pobre, para al cam- pesino, explotar a las clases oprimidas para beneficio de un grupo de partidarios, de un grupo de políticos”. Siempre han estado manejando las cosas en favor del imperialismo, en favor de las grandes transnacionales, en favor del fondo monetario internacional y no así a favor de su propio país.

Las elecciones del 2005 han sido una rotunda derro- ta para la derecha ha perdido casi todo, no tiene opción de discutir en Bolivia, no tiene argumentos para discu-

derro- ta para la derecha ha perdido casi todo, no tiene opción de discutir en Bolivia,

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tir y frente a esa realidad hay algunos lacayos, como el Prefecto de Cochabamba, que todavía pretende el resu- citar a la derecha.

El 11 de enero es el reflejo de esto, es decir que Manfred Reyes Villa, frente a las anunciadas moviliza- ciones para pedir su renuncia, movilizado esta clase de organizaciones de la derecha usando a jóvenes que tal vez no sabían ni porque lo estaban realizando, eviden- temente contratando en Santa Cruz, algunos matones que han encabezado la reacción, ya ya se han sumado otros diputados de la derecha.

El 11 de enero ha sido una tragedia, Manfred Reyes Villa está desesperado, en este momento, de ser candi- dato para la derecha. Ahí están presidente del comité cí- vico de Santa Cruz, está el Prefecto Rubén Costas, está en el juego el candidato de la derecha que era el Tuto Quiroga, y está Manfred Reyes Villa, porque para las próximas elecciones alguien tiene que ser candidato de

la derecha y por eso se está jugando sus últimos aleteos

Manfred Reyes Villa, porque costas le está dejando y le

está llevando de lejos para ser candidato de la derecha. Por eso Manfred Reyes Villa ha querido mostrar a la opinión pública que estaba sumándose a la media luna, porque en él en el referéndum autonómicos que se han llevado adelante en Bolivia, Cochabamba dicho que no;

Y entonces Manfred Reyes Villa ha querido forzar otro

referéndum totalmente ilegal, que no es convincente a

la realidad departamental y en ese forcejeo por hacer un

nuevo intento de referéndum autonómico en el Depar- tamento de Cochabamba ha provocado la reacción de las organizaciones sociales. Por eso las organizaciones sociales del Departamento, la Central Obrera Departa- mental y otras organizaciones sindicales han perdido su renuncia y se han movilizado ese día.

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Manfred ha hecho un cálculo totalmente malo en lo político; Manfred ha querido responder a la gran ma- yoría de las organizaciones sociales con una agresión física…, con una provocación, pensando que las orga- nizaciones sociales no iban a responder, pero lamenta- blemente las organizaciones sociales sólo han hecho su defensa propia frente a un embate de la derecha, Man- fred ya no es un hombre de consenso de la derecha. A partir del 11 de enero. Manglares ha perdido total credi- bilidad, y no sólo en el Departamento de Cochabamba, todas las Prrovincias lo han vetado como Prefecto; más parece ser perfecto de un grupículo de personas en el Departamento de Cochabamba, ni siquiera del sector Norte entero, sino de una élite política. A partir de ahí, la derecha comenzado ya a desconfiar de la persona de Manfred; ¿quién ha pedido del 11 de enero? Manfred Reyes Villa, no la población.

Lamentablemente en ese enfrentamiento han habido dos fallecidos, uno de los jóvenes (Cristian Urresti) y dos compañeros campesinos (Juan Ticacolque y sema- nas después, Luciano Colque) pero yo quiero con total transparencia decir, yo no creo que sea justo, (7) ahora me han dicho que hay gente que quiere ponerle los nombres de los caídos a las calles, a las plazuelas, pero, yo digo, si podemos poner nombres de caídos a las pla- zas, por ejemplo, de Quiénes han defendido la demo- cracia, Estoy seguro que no van a alcanzar las calles y plazas que tenemos en Cochabamba, porque tenemos miles de compañeros caídos en defensa de la democra- cia. Estamos entrando en una etapa de profundos cam- bios gracias a las movilizaciones de las organizaciones sociales del país. Nunca más vamos a tener autoridades corruptas, autoridades que no buscan el beneficio de su país, sino que sólo buscan el beneficio de su bolsillo, el beneficio de sus familiares, o de su grupiculo de algu-

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nos partidos políticos. En Bolivia, después de muchísi- mos años, estamos teniendo ahora conciencia de llevar adelante el cambio estructural, el cambio económico, el cambio político, el cambio social, totalmente para

el país.

- honorable, yo estoy percibiendo que usted ha visto los problemas del 11 de enero, desde el punto de vista del hombre político, usted está viendo las fuerzas, las estrategias, las provocaciones, A quién gana, Quién pierde, Porque usted es un hombre político, pero tam- bién en este 11 de enero hay un aspecto humano, hay sangre, hay muerte, hay dolor de gente que ha tomado decisiones partidarias ni políticas,¿ Qué siente usted de este lado humano?.

“No, evidentemente, si tocamos ese lado, es un tema, podemos decir que es muy sensible la situación”

-¿Cree usted que es posible continuar haciendo po- lítica con sangre, con golpes, con muertes, pues se po- dría hacer política sin llegar a ese dolor?.

Mire, yo voy a decir esto con total transparencia, nunca debería de haber esas cosas, nunca, pero lamen- tablemente por la tozudez y la mala información o el

interés por encima de cualquier cosa, por el tema eco- nómico para la derecha Hemos llegado a estas cosas y podemos volver a llegar todavía. En este momento la asamblea Constituyente es un tema totalmente delicado

y la derecha está provocando un enfrentamiento con el 11 de enero o peor.

Hay que hacer que la población entienda esa reali- dad, pero yo quiero decirles que en Bolivia, si no hay entendimiento, especialmente de la derecha, tiene que haber esta clase de enfrentamientos, nunca deberían haber enfrentamientos, pero si a vos te meten bala, te meten palo, no puedes quedarte con las manos cruza-

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das, por lo menos tienes que defenderte. Hay que ha- cer entender a la población que esa no es la salida; se- gundo, quie la población entienda definitivamente que Bolivia ya no está en la época del colonialismo, ya no estamos en la época de la usurpación.

Hay que hacer una política no violenta, y todos los medios y las organizaciones que manejamos en Boli- via, deben aportar. Una gran mayoría de los medios de comunicación, en vez de contribuir con el cambio, lo

único que están haciendo es hacer pelear a la población

y dar una información totalmente tergiversada que no es adecuada que no es real.

El 11 de enero la prensa, (los medios se han com- portado mal) especialmente los de unitel han dado una información totalmente tergiversada en favor de la de- recha. Sabemos que los medios de comunicación tam- bién están siendo manejados por la derecha. Todavía nuestros periodistas, nuestros comunicadores sociales, no entienden que por encima de lo económico está la conciencia. En Bolivia hay que hacer una campaña dura y fuerte para que definitivamente entre la conciencia a los ricos y pobres, para poder llevar adelante, en base a la honestidad y la sinceridad, el cambio profundo que necesita nuestro país. Tenemos que entrar en la con- ciencia de que a los hombres no nos hace la riqueza, si no la honradez y la sencillez y sobre todas las cosas el trabajo por nuestra región, para tener un mejor futuro, para tener una mejor Bolivia, para que nuestros hijos y nietos puedan disfrutar lo que hemos construido.

Ese tema del racismo evidentemente ha disminui-

do, la población boliviana, día que pasa está ganando mayor conciencia, mamá está viendo con objetividad

el trabajo del Presidente y el trabajo de muchas autori-

dades nacionales. Antes era imposible aceptar que una

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indígena, un campesino sea presidente, o sea ministro

o diputado. Quiero ir hasta el 97 nunca hemos tenido

participación en el poder legislativo, no teníamos dipu-

tados campesinos, no teníamos diputados que represen-

ten a la clase obrera, las organizaciones sindicales, sólo teníamos parlamentarios que representaban los parti- dos políticos. No teníamos ministros que podrían llevar

la voz de una organización social o de un sector indíge-

na, de una clase social, pero ahora tenemos totalmente pluri, 10 tenemos gente de la ciudad, gente del campo y gente de todos los sectores sociales representados en el poder ejecutivo como también en el poder legislativo.

El 11 de enero han sido usados los jóvenes del Nor- te, inclusive manipulados económicamente, coadyuva dos por algunos políticos algunos diputados que sólo estaban viendo el interés personal político y no el inte- rés regional o departamental.

Mucha gente profesional, honesta, sincera, que no

habría su boca, ahora ya dicen: “yo soy profesional, apoyo al gobierno, yo soy profesional del campo”. Ya no hay mucha vergüenza. Antes un abogado un profe- sor de apellido mamani o de otro apellido del campo, era un poco escondido no salía a la palestra social. Pero ahora están cambiando profundamente esos temas. Yo creo que el tema del racismo se va acabar lo más antes posible. Todavía alguna gente está siendo manipulada por la derecha, está haciendo manejar económicamente por las transnacionales, por el mismo Sánchez de Lo- zada, quien está en Estados Unidos. Yo creo que todo eso acabará en un momento cuando el compañero que tenga casa de 10 pisos en la ciudad valga lo mismo que

el compañero que tiene un cato de coca detrás del Tu-

nari o mucho más allá. Es lo que queremos valorar, que valga lo mismo cualquier ciudadano de cualquier parte

10 Pluricultural.

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de Bolivia, ya sea indígena, de la clase media, la clase proletaria, de lo clásico en riqueza y todos tengan el mismo valor.

La violencia vamos a vencer con la conciencia, Yo creo que es la mejor arma que podemos presentar. Los que provocan violencia, el día en que vayamos a ganar con la conciencia, no lanzarán más adjetivos, las pro- vocaciones a un pueblo indefenso; y este pueblo será un solo pueblo cuando todos tengamos conciencia.

RICARDO POL

Es abogado y Constituyente cochabambino por uni- dad nacional (UN). Lo entrevistamos en Sucre, en me- dio de los trabajos de comisiones de la asamblea, Ri- cardo Paul dice que las diferencias de la oposición con el gobierno y el MAS llegaron un punto crítico en el seno de la asamblea, y ahí se originó la escalada de la crisis que desembocaría en los hechos del 11 de enero.

“El tema nació de las múltiples negociaciones para tratar de encontrar consensocon el MAS acá en Sucre la línea de hacer más democrática está Constituyente y el proceso en sí, pero el MAS se negaba esgrimiendo la tesis de la mayoría absoluta para aprobar la nueva constitución. Yo estuve en el proceso de negociación durante varios días Hasta las 3 o 4 de lamañana, tratan- do de llegar a un consenso, pero ligaban directrices del palacio de gobierno y los acuerdos a los que llegaba- mos con la presidenta Silvia Lazarte o Roberto Aguilar y la plena mayoría del MAS, se venía abajo. hasta que llegó el día en que aprobaron el artículo 70 y nosotros (7 y Constituyentes UN) tomamos la decisión de entrar en huelga de hambre en la testera de la Asamblea Cons- tituyente la huelga duró aproximadamente 13 días; yo salí creo al séptimo día directo a la clínica por un pro- blema estomacal. Así nació el 11 de enero.

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“La historia nos ha dado la razón, porque el sistema de dos tercios era importante para que avanza el pro- ceso Constituyente y no se imponga una sola visión de país, por más buena que sea. ahora tenemos una multi- culturalidad en la Asamblea Constituyente, una multi- vision para aprobar el texto constitucional. 11

“El 11 de enero yo estaba en Sucre, pero mi esposa

y mis dos hijas, que estaban a la cabeza de la marcha

constantemente me hablaban, pensé que yo les decía que vuelvan a la casa, que era peligroso. porque ya sa- bíamos nosotros que podía haber una confrontación, no me hicieron caso y estuvieron hasta las 8 de la noche aproximadamente en el puente de Cala Cala, asumien- do su responsabilidad.

“La violencia no es buena, venga de donde venga, trabaja pero está demostrado también que la arbitrarie- dad, avasallamiento, estas situaciones que tienen a ve- ces partidos políticos, agrupaciones ciudadanas organi- zaciones sociales de querer arreglar las cosas a patadas, no funcionan.

“Ésta demostración del 11 de enero, creo que ha sido una pulseta que el gobierno se arriesgó a hacerla

y perdió. En su feudo, con las bases cocaleras que res-

ponden al MAS con una rigidez militar, movilizaron cualquier cantidad de campesinos, dicen que 20 mil o 30 mil. yo estimo que han sido unos 10 mil. pero fueron derrotados en su propia plaza y eso sirvió para que se diera un proceso de inflexión en el MAS, muerte un proceso de reflexión también para entrar en una línea más racional y aceptar los dos tercios.

“El proceso final de negociación de los dos tercios fue difícil, muy duro. tuve que patear sillas incluso, para que pudieran entender la importancia de incorpo-

11 La entrevista se realizó en marzo de 2007.

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rar varias miradas en la Asamblea Constituyente y que de nada servirá querer imponer una mayoría absoluta.

El 11 de enero es uno de los acontecimientos más importantes de los sucesos del 2003; ha servido de mu- cho, no sólo para la asamblea Constituyente, si no para otros temas que el gobierno estaba manejando su arbi- trio.

¿HUBO

MANIPULACIÓN

POLÍTICA

EL11

DE

ENERO?

“He oído algunos análisis sobre la media luna, Qué muy hábilmente habría manipulado para que el con- flicto se vaya a Cochabamba, pero yo creo que quién manipulo para que el conflicto se vaya a Cochabamba fue el gobierno nacional, no la media luna, porque la media luna estaba absolutamente persuadido de que en Cochabamba saldría derrotada, yo creo que fue el go- bierno el que se equivocó.

“El 11 de enero fue una respuesta espontánea de la gente por las agresiones que sufrió la ciudadanía, mis hijas me contaban que cuando querían ir a comprar li- bros al pasaje del correo, las insultaban y no las dejaban pasar. Durante varios días, los cocaleros entraron en una vorágine como para sacarte de las Casillas. Ese fue un error: apostaban a ganador y perdieron, lo más terri- bles y de la confrontación, que no ha sido entre pobres y ricos, no sido una confrontación entre la zona norte y la zona Sur, ha sido una confrontación entre lo urbano y lo rural. No se amaban pero se toleraban; Ahora yo creo que no se aman y se están tolerando menos.

“La conducta de los cocaleros fue de absoluta inge- nuidad. la mayoría de la gente que estaba el 11 de enero fue traída. el cocalero común ha venido ingenuamente. nunca se los había pegado, nunca a ellos; probablemen- te los dirigentes habían sido reprimidos, pero no ellos,

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Yo he sido defensor del pueblo en Cochabamba, y a la propia Silvia Lazarte yo la he protegido cuando la estaban masacrando los policías en plena plaza princi- pal, y la rescate en otra oportunidad en Safari, cuando intercepte con una camioneta la flota en la que se esta- ban llevando a varios dirigentes cocaleros durante el gobierno de Sánchez de Lozada. y la saqué y me peleé con el comandante y fue todo un problema, pero entrar en el alma o en la cabeza del cocalero común es difí- cil, porque no sabían Qué era lo que estaba pasando en realidad. toallas de esas caras de angustia, de miedo, de temor porque son personas permanentemente azu- zadas por la violencia, ya sea por la violencia física o la violencia simbólica que ejerce o han ejercido todos los gobiernos de la propia gente de la ciudad que a veces ejerce la violencia simbólica cuando los discriminan.

MARCO CARRILLO

Es periodista y Constituyente cochabambino por el MAS. lo entrevistamos en sucre cuando estaba dedica- do al trabajo de comisiones.

“El 11 de enero es producto de una emergencia po- lítica que se ha dado en Cochabamba porque se quiso desconocer una decisión soberana del pueblo de decir no a las autonomías. vino un Prefecto que, supuesta- mente, bajo el amparo de la popularidad, podría rever- tir este proceso con un referéndum. Éste fue el error político en Cochabamba que dio lugar al surgimiento de los pueblos indígenas, de los campesinos y de las empodere empobrecidas para decirle: ya basta de cam- bios coyunturales sin respetar la voluntad popular. Ese fue el detonante que enfureció, a los del área rural y a los del área urbana.

“El 11 de enero se dio también una lucha política entre el poder tradicional y el poder emergente que cen-

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tra su base en los movimientos sociales. esa lucha de poder ha dado lugar a una correlación de fuerzas y aún conflicto casi armado. Las elecciones del 11 de enero son varias: la primera, respecto a la voluntad popular; la segunda, que no basta ser un líder o tener cierta base social para ejercer la autoridad, si no tenés la capaci- dad de escuchar a la población y no ir en contra de sus lectores o de aquellas personas que le han dado coyun- turalmente un apoyo; Y por último hay que tomar en cuenta también aspectos sociales y de clase.

“Los del área rural por primera vez se inundaron las ideas para pedir el Prefecto que respete su voto por el no, pero también llegaron en su condición de clase, porque ¿quién está representado en el poder nacional? el Presidente es un indígena y esta oportunidad históri- ca no la quieren perder los del área rural porque quieren recuperar sus tradiciones, su cultura, sus rangos de po- der, sus autoridades y sus formas de gobierno. el 1825 los criollos, los hijos de los españoles se liberaron del yugo español, pero Se olvidaron de los indígenas y de los campesinos. hoy los campesinos las y los indígenas quieren liberarse del poder interno, osea de los hijos de los españoles, pero no quieren atropellarlos ni mucho menos someterlos, sino simplemente quieren igualdad de condiciones.

“En el futuro va a ser hermoso ver que uno de cor- bata y uno de abarca se disputen no solamente el poder político, sino espacios económicos y sociales, con el objetivo de proyectar una nueva Bolivia con inclusión de todas las clases sociales, sin distinción de ninguna naturaleza. hay que reconocer nuestra riqueza cultural que está expresada en más de 36 nacionalidades y que tienen más de 25000 años de historia frente a 181 años de historia republicana y 500 años de denominación Colonial. Los indígenas y campesinos nos dicen: “no-

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sotros somos así y queremos seguir siendo así: lo único que tiene que hacer el Estado es reconocer esos dere- chos que no han sido reconocidos hace siglos.

“¿Cómo salimos ahora de esta situación de enfren- tamiento?” solamente por la vía democrática y pacífica, sin enfrentar a dos clases sociales, unos que fueron con bates, armas de fuego y fierros, y otros que vinieron a plantear simplemente el respeto a su voto con whipala, bandera, con abarcas y algunos instrumentos que son parte de su trabajo. Ya no queremos más enfrentamien- tos entre bolivianos, mucho menos que haya la falta de respeto, la discriminación en algunos momentos el racismo que se ha dado en la ciudad de Cochabamba.

“El 11 de enero ha sido el movimiento espontáneo en la medida en que la población ha pedido respeto a su voto, Pero ha habido intereses políticos a la hora de hacer prevalecer la fuerza política en el Departamen- to de Cochabamba, la clase media, mañana tiene un liderazgo que se proyecta al futuro, se ha acurrucado en Manfred Reyes Villa, pero, en cambio, Las clases son los movimientos sociales emergentes han confiado nuevamente en sus dirigentes, para seguir en la lucha, logrando mayores espacios de poder, de respeto, frente a la autoridad que está coyunturalmente manejando o usufructuando ese poder. Hubo en un determinado mo- mento un choque entre las fuerzas sociales que repre- senta el MAS y las fuerzas tradicionales de los partidos del MIR, ADN y sobre todo NFR para evitar que, entre comillas, los indios hagan lo que quieran en nuestra ciudad o Ciudad Jardín.

.”Tenemos que resolver nuestras diferencias en democracia y en paz, y no son con las armas, mucho menos con financiamientos ocultos y con autoridad pú- blica que, en vez de buscar soluciones por la vía del

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diálogo y la concertación, recurre a grupos de jóvenes, funcionarios públicos para imponer su poder, cuando el soberano en un gobierno local, departamental o nacio- nal y siempre el pueblo.

“Quién no hace caso al pueblo, siempre va a tener una gestión problemática; quien no escucha las pro- puestas de la población, siempre va a tener ese tipo de desenlaces. Esa es la lección que hemos recibido el 11 de enero.

“Yo vi las imágenes por televisión vi como si mi cuerpo tuviera hormigas por todo lado. Era una situa- ción que me llegó al fondo, ver cómo uno de la ciudad agarraba bates de béisbol para pegarles a los campesi- nos y los hermanos campesinos haciendo lo que podían para defenderse del agresor tradicional. tenemos que complementarnos los de la ciudad con los del área ru- ral. si no lo hacemos, vamos a seguir enfrentados.”

JORGE LAZARTE

Es Constituyente paceño por UN conocido analista político.

“Por lo menos tres factores podemos señalar como importantes en lo que ha ocurrido en Cochabamba. En primer lugar, un esfuerzo para saldar cuentas políticas por medios no democráticos qué consistió en movilizar a una parte de la población para obtener, más que la re- nuncia, casi el derrocamiento de un prefecto elegido de acuerdo a las reglas existentes en el país, y qué, más allá de la opinión pública que nos merezca, él tiene la legi- timidad legal para ejercer su cargo. En segundo lugar, la movilización de los cocaleros, de la cual el gobierno perdió el control. Esto es demasiado importante para el país y para el propio gobierno. Hay momentos en los que se puede jugar al aprendiz de brujo y movilizar fuerzas de las cuales uno termina perdiendo el control

117

y por tanto produciendo consecuencias que pueden ser

contraproducentes para que ellos mismos que han coo- perado o promovido la movilización. En tercer lugar,

el 11 de enero reveló la existencia de una clase media

a la que se suponía muy apacible, muy tranquila, pero

que terminó, por lo menos, en alguna de sus partes, re- accionando contra lo que entendieron: una intromisión

indebida desde afuera por medios violentos. Eso es lo que ha pasado en Cochabamba y le llamó la atención a muchísima gente, más que en otro departamento.

“Y finalmente, creo que el gobierno sufrió una de sus peores derrotas políticas en esta movilización, Porque si el objetivo era sacar a Manfred Reyes Villa, no solamente no lograron su caída, sino que de algún modo los reforzaron interna y externamente, y además

se retiraron con tres muertos. Allí ha habido una acción política estratégica fracasada que probablemente peso mucho en la acción inmediatamente posterior del go- bierno, porque seguramente me dio las consecuencias de su propia acción y los resultados contraproducentes.

y sin decirlo públicamente, por lo menos se moderó en- tendiendo que la coyuntura cambiado y por tanto no podía hacer todo lo que deseaban hacer.

“El 11 de enero a facilitado, por lo menos en lo in- mediato, el gobierno juegue a la moderación una vez que el radicalismo le produjo efectos no deseables para el propio gobierno y sin lugar a dudas tampoco para el propio país.”

LOYOLA GUZMÁN

Es Constituyente del MAS; ha sido militante del ELN durante la guerrilla del Che y es presidenta de la asociación de familiares de perseguidos y desapareci- dos. entrevistamos en sucre en marzo de 2007.

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“Por la experiencia que he vivido no puedo desligar la historia de hoy a la del pasado. haz el 82 que tuvimos las dictaduras, por un lado estaba la lucha por la defen- sa y vigencia de los Derechos Humanos, las libertades fundamentales y la democracia, así haya sido imper- fecta, como la hemos tenido hasta ahora. desde octubre del 82 hemos tenido gobiernos constitucionales o de derecho y se han registrado violaciones a los derechos económicos, sociales y culturales. la falta de trabajo, la represión en el tema de la coca, han hecho que la gente se movilice y que los gobiernos de turno respondan con represión, con estados de sitio, deportaciones, prisiones más cortas, es cierto, no con las características de la dictadura, pero igual, represiones”.

“En diciembre de 2005, el pueblo decidió cambiar esto: ya no toleró a los gobiernos que desde el 82 nos habían gobernado con una legitimidad que era resul- tado de la Unión de diferentes minorías; una mayoría falsa, alguna manera.

“Después de diciembre de 2005, yo señalaría Huanuni y Cochabamba como los acontecimientos que han marcado esta gestión de gobierno, ya heredado una serie de problemas no resueltos en más de 20 años y que no se resolverán en los próximos 5 o 10 años.

“La llamada Revolución democrática y cultural se está haciendo en los marcos de un sistema que que- remos cambiar, lo cual es una contradicción. estamos aplicando las mismas leyes y decretos del viejo régi- men, como el 21060 por ejemplo, al cual sólo se le ha quitado el artículo 55, pero el resto sigue vigente. esas cosas son las contradicciones entre el cambio que exige el pueblo, el cual se ha comprometido el MAS el presi- dente Evo Morales.

“En el caso de Huanuni, es muy duro comprobar

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que es un enfrentamiento entre ex trabajadores mineros ahora conformados en cooperativas y trabajadores es- tatales de la COMIBOL. Ambos son sectores que han

sufrido las consecuencias de las políticas neoliberales y que ahora se enfrentan entre sí para resolver problemas que ambos lados son los mismos. por otro lado, está el 11 de enero, en Cochabamba, el desconocimiento de una autoridad. En principio. hay que asumir que se han cometido conductas erróneas. la elección de prefectos, inicialmente, no era constitucional pero no sé reclama oportunamente el tribunal constitucional y se han lega- lizado; son legítimas y legales. la mayoría de los pre- fectos son opositores al gobierno que quiere cambio. Éste es un problema serio, pero no podemos ignorarlos

y quitarlos a la mala. Esa forma de resolución del pro-

blema fue el origen del conflicto que enfrentó a ciuda- danos bolivianos.

“El resultado de 2 muertes, de un cocodrilo y de un joven, al margen de la posición en que hayan estado en ese enfrentamiento. Mientras no se resuelvan los pro- blemas de fondo, los económicos, mientras no se cam- bian leyes que impiden el ejercicio pleno de derechos van a seguir surgiendo problemas. Este Estado de cosas exige la compresión de los sectores organizados, cómo los sindicatos y las federaciones, en asumir que ahora

no están en la oposición, sino que este es su gobierno,

y la posición de las minorías que también deben enten-

der que esta es la hora de los sectores que habían sido excluidos.

LA CLASE MEDIA

“Creo que éste proceso se ha centrado demasiado en el tema de las reivindicaciones de los pueblos in- dígenas, y no de todos, sino con un aimarocentrismo bastante fuerte. eso hecho que otro sector se sientan

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marginados, que nos sintamos marginados. Es difícil decir como prueba si eres quechua o aymara, porque no más de 500 años se ha producido una mezcla en todo sentido que no la podemos borrar no se trata de borrar este mestizaje e imponer una visión originaria, sino de reconocer esta realidad aunque no nos guste. no pode- mos borrar a seres humanos, tradiciones, hombres que se han incorporado. hay que reconocer esta multicultu- ralidad, esa pluri o multinacionalidad que nos caracte- riza y sobre esa base al recién empezaremos a construir un Estado diferente.

“Estamos hablando de la exclusión de la clase me- dia, que vendríamos hacer mestizos, porque a veces se exagera la importancia de lo indígena o indio origina- rio, y esto hace que mucha gente se siente excluida, y no sólo los mestizos, blancoides o blancos, si es que hay algunos en este país, sino, por ejemplo, los afro- descendientes, que no están nisiquiera nominados en la Constitución, no hay un representante afrodescen- diente en la Constituyente constitución política ni en ningún otro poder. 12

“Los de mi generación no nos planteábamos el tema indígena porque lo ignorábamos. Ahora hay corrientes que aparece piensan que todo ha sido descubierto re- cientemente pero el tema indígena, el tema de la mu- jer y otras reivindicaciones democráticas han estado siempre vigentes en las posiciones revolucionarias de izquierda que lucharon contra las dictaduras, por dife- rentes vías, para hacer una revolución. No lo hacían para ellos, sino fundamentalmente para las mayorías que vivían explotadas, en la miseria, sin tener una ciu- dadanía plena. Tenemos compañeros como Luis espi- nal, que sin ser boliviano de nacimiento fue asesinado

12 La Constitución aprobada en grande y en detalle incorporó a los pueblos afrobolivianos.

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justamente por su compromiso porque este pueblo no siga viviendo en discriminación, con diferencias tan profundas. Está Marcelo Quiroga Santa Cruz, que ve- nía de un sector un poco más alto de clase pero estaba profundamente identificado con la necesidad de hacer una Revolución en este país. Y tenemos a los compa- ñeros asesinados en la calle Harrington, profesionales intelectuales que estaban desarrollando teorías propias de la lucha en este país. Y así como ellos los militantes del ELN, que eran de diferentes sectores, profesiona- les, estudiantes, pero unidos a campesinos y obreros.

“Hay que recuperar esa contribución de diferentes sectores de clase media en este país; es importante la recuperación de la memoria histórica para que no se crea que el momento que estamos viviendo se debe so-

lamente a los 15 años de lucha de los sectores cocaleros

o campesinos. Es más bien el resultado de una acumu-

lación de lucha de diferentes sectores: mineros, fabri- les en sus etapas de oro, universitarios, profesionales, mujeres, que hemos contribuido a esta causa a lo largo de muchos años.

“La recuperación de la memoria histórica nos per- mitirá ver que cada sector, incluida la clase media, se ha ganado su lugar en este proceso y ha contribuido para que llegamos a esto.”

RAÚL PRADA

Es constituyentel paceño por el MAS y profesor universitario. Lo entrevistamos en Sucre en marzo de

2007.

“Hay que comprender el 11 de enero a partir de una

serie de protestas contra algunos aspectos que afectan

a determinados sectores en la gestión de este gobierno. ¿Cuáles son? uno es Huanuni; otro, es el Cabildo de Santa Cruz, y otro, es el problema registrado en Co-

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chabamba. Esos acontecimientos han debilitado fuerte- mente la cohesión, la consistencia y la coordinación en- tre el gobierno y los distintos sectores. Lo de Huanuni ha sido un enfrentamiento entre dos sectores del prole- tariado, cooperativistas y mineros, uno vinculado al, al capitalismo de estado y otros vinculados al capitalismo salvaje, que podía haberse evitado.

“La concentración de Santa Cruz se ha debido a la discusión entre los dos tercios o la mayoría absoluta, un tema que podía verse controlado para que no salga de la Asamblea Constituyente; pero por incoordinación es se ha dejado que estos escape de la Asamblea y que está deje de ser el epicentro del proceso constituyente. La Asamblea ha terminado siendo parte de una especie de crisis latente dentro de esta gestión. El conflicto sale a los comités cívicos y a las organizaciones sociales, y entonces son los actores sociales los que deciden sobre el rumbo de la Asamblea Constituyente.

“La concentración de Santa Cruz es una apuesta por los dos tercios y por las autonomías. Este último tema pudo haberse resuelto en Asamblea Constituyente por el reglamento y había acordado el carácter originario de la Asamblea y el carácter plurinacional del Estado. Se había creado la Comisión especial de las autono- mías para tratar el tema no sólo en cuatro departamen- tos donde había ganado el Sí, sino en todos los depar- tamentos del país.

“Por último lo de Cochabamba, se podía haber manejado quizás en el marco de la Ley de Descentra- lización Administrativa Política, enfocando las conse- cuencias transitorias que trae la elección de prefectos, porque éstos no tienen todavía competencias ni atri- buciones, no gozan de un marco normativo adecuado, puesto que eses temas han quedado pendientes para la

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Asamblea Constituyente ese problema pudo haber sido resuelto en el marco democrático de la Ley de Descen- tralización, transfiriendo competencias a los prefectos.

“Por otra parte, uno de los sectores afectados por el proceso de la Constituyente y la transición que lleva a cabo el gobierno de Evo Morales, es el de las cla- ses medias, que se sienten afectadas y relegadas por la emergencia de los pueblos originarios, de lo popu- lar y de lo plebeyo en Bolivia, y por las consecuencias políticas que trae el nuevo orden simbólico del nuevo gobierno.

“El orden simbólico está cambiando, lo indígena empieza a cobrar fuerza de expresión y de represen- tación entre las grandes mayorías nacionales. Un pre- sidente indígena de alguna manera invierte el sistema simbólico del poder, y eso afectando a las clases me- dias; por eso, el enfrentamiento del 11 de enero se ha dado entre las clases medias y los movimientos socia- les. Aquí hay dos temas, uno el de la descentralización administrativa y la transferencia de competencias a los prefectos; y otro, un enfrentamiento entre clases socia- les, entre los mestizos versus las naciones indígenas. Las clases medias se sienten relegadas y Sienten una especie de racismo invertido contra ellas. La emergen- cia de los pueblos originarios ha hecho despertar, re- accionar, a esas clases que han dominado durante 180 años, proyectando la expresión homogénea de un país que se consideraba a sí misma mestizo y que volvía invisibles a los indígenas.

“El enfrentamiento en Cochabamba ha puesto en el tapete problemas muy fuertes que tienen que ser resuel- tos en el marco democrático de la Asamblea Constitu- yente. El reconocimiento en la Asamblea Constituyen- te de las naciones indígenas, el reconocimiento de un

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estado plurinacional con descentralización administra- tiva política y autonomías, es un reconocimiento que no puede relegar a los mestizos, que debe considerar los como una de las mayorías importantes del país y que obviamente tienen que tener un espacio político, su expresión cultural y su propia forma de compartir la complementariedad intercultural en Bolivia.

“No podemos permitir otro enfrentamiento entre mestizos e indígenas, entre clases medias y los sectores plebeyos del país, porque estaríamos optando por un camino no democrático, por el camino de la violencia o por las salidas estratégicas y no por las salidas polí- ticas.

“La transición va a ser muchísimo más complicada de lo que habíamos pensado y muchísimo más larga, porque requiere un proceso de adecuación al nuevo mapa intercultural, al nuevo mapa institucional y al nuevo mapa político que está tratando de fundar la Asamblea Constituyente.

“Estamos marchando hacia una segunda r pública que exige un nuevo marco normativo, el texto cons- titucional, pero también un nuevo mapa institucional que refleje una nueva estructura de poderes. En un mar- co de democracia participativa, en un estado plurina- cional, todas las nacionalidades, incluyendo una gran mayoría que son los mestizos, pueden convivir pacífi- camente y enriqueciendo la democracia a través de la complementariedad y una vivencia política que marque nuevas pautas de soberanía.

“Estamos marchando hacia un estado postliberal, postsocialista y posmoderno. Posmoderno porque la globalización ya es postmoderna, la globalización plantea la diferencia y la diversidad, la dicotomía, la pluralidad en todos los niveles- democrático, judicial,

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cultural, en el nivel de las lenguas, en el nivel de los su- jetos-. Eso tenemos que rescatar como Estado y como una propuesta boliviana al subcontinente sudamerica- no, al continente americano y al mundo.

“Hablamos de una revolución indígena- popular que puede cobijar en términos interculturales a todas las clases sociales, pero fundamentalmente a todas las nacionalidades en un proceso de sincronización, Es de- cir, de construcción de un nuevo sujeto social donde no hay clases sociales y dónde la riqueza radica en nuestra diversidad cultural.

MARGARITA TERÁN

Esconstituyentecochabambina del MÁS y presiden- ta de una de las comisiones de la Asamblea; ha sido dirigente de los trabajadores cocaleros del Trópico de Cochabamba. La entrevistamos en marzo de 2007.

“Las organizaciones sociales del departamento de Cochabamba han entrado a una movilización por la malversación de fondos que estaba realizando la pre- fectura y porque el prefecto estaba entrando en la pro- puesta de la división de las autonomías departamenta- les. El No ha ganado en Cochabamba en el referéndum del 2 de julio sobre las autonomías. Ese referéndum debía ser respetado pero lamentablemente el prefecto de Cochabamba manfred Reyes Villa se ha prestado al juego de los cuatro departamentos en que ha ganado el Sí a las autonomías. Como autoridad departamental, no ha respetado el referéndum, ha hecho arder a las orga- nizaciones sociales y las organizaciones sociales contra esto se han movilizado.

“Ha habido enfrentamientos, habido fallecidos, dos productores de coca y un joven estudiante que ha falle- cido por parte de la Prefectura. Yo creo que Manfred Reyes Villa ha pagado a gente para hacer torturas a los

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compañeros productores de coca y a las organizaciones sociales de los compañeros campesinos, aparte de que el prefecto ha abandonado el departamento de Cocha- bamba, se ha ido a Santa Cruz, al último se ha ido a Estados Unidos a quejarse que esto. Sin embargo es el único culpable para que estas movilizaciones se reali- cen en Cochabamba.

“Si Reyes Villa al principio hubiera aclarado bien a las organizaciones sociales, yo creo que no hubiéra- mos tenido ningún muerto, herido en el departamento de Cochabamba.

“El 11 de enero yo estuve aquí, en las plenarias de la Asamblea. hemos visto los enfrentamientos por televi- sión. Sacaban de cada rato los enfrentamientos que pa- saban en la ciudad de Cochabamba; nosotros dolidos, porque yo soy parte de las productoras de coca en el Chapare, y por haber perdido dos compañeros en este enfrentamiento que el Manfred Reyes Villa ha hecho enfrentar entre los productores de coca y los ciudada- nos, entre los mismos cochabambinos.

“Se ha dado un cuarto intermedio, las organizacio- nes sociales han decidido que el Manfred Reyes debe ser investigado en el tema de las propagandas que rea- liza, en los falsos cheques que entrega, cheques sim- bólicos que en realidad no entrega a los municipios, en cómo discrimina a los municipios del MAS, porque si un municipio no quiere juntar a gente en las comu- nidades, en ese municipio no entrega los cheques. Así acondiciona, Por eso en la Constituyente, todos los mu- nicipios de Cochabamba están planteando que se debe cambiar la repartición de regalías por la nacionaliza- ción de hidrocarburos. A la prefectura está ingresando al 40% y a los municipios el 20%, pero no vemos El Avance ni el trabajo que realiza la Prefectura en las

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obras interdepartamentales. El Prefecto está haciendo más publicidad, más campaña política. Por eso se está planteando que los municipios deben recibir 40% y la prefectura el 20% porque sabemos que los municipios están más cerca de las poblaciones donde hacen las obras.

“El 11 de enero, las organizaciones sociales no han tenido una política sino una propuesta orgánica, porque el instrumento político del mal no es de una sola perso- na, es de las organizaciones sociales. En cambio Man- fred Reyes Villa ha pagado a los mismos empleados de la prefectura para enfrentarlos con los compañeros cochabambinos; y aparte de eso, ha trasladado de Santa Cruz otra gente para pelear en Cochabamba, porque no eran cochabambinos. Un cochabambino habla distinto que un cruceño. Un cruceño tiene otra distinta vos que alza, un cochabambino es bien distinto. Habrá habido unos cuantos cochabambinos de la clase media, que eran los trabajadores que estaban obligados y pagados para que hagan ese enfrentamiento en Cochabamba. Se está haciendo un proceso para saber quiénes son los autores del asesinato de los dos compañeros y del estu- diante más, de los tres. Tiene que investigar el Minis- terio Público y llegar hasta el punto final en este caso.”

FÉLIX VERDUGUEZ

Es Secretario de organización de la Federación de productores de Coca de Cochabamba. Lo entrevis- tamos a fines de marzo de 2007 en Lauca Eñe, provincia Carrasco, del Departamento de Cochabamba.

“El Prefecto Manfred Reyes Villa no cumple. Hay plata y de eso no participa el Trópico, por eso ha habi- do movilizaciones. Especialmente del Trópico casi no

Hay plata y de eso no participa el Trópico, por eso ha habi- do movilizaciones. Especialmente

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tiene apoyo. Hemos estado casi dos semanas en Cocha- bamba. Se decidió por las bases, las mayorías decidi- mos llegar y hacernos respetar, o si no, que se cambia el Perfecto.

“Siempre las bases deciden aquí; a la mayoría no- sotros tenemos que acatar. Somos miembros de la fe- deración y tenemos que basarnos en lo que decide la mayoría. De esa forma se decidió salir. De aquí salimos casi cincuenta por ciento. Unos descansan luego de una semana y los otros tienen que resistir. Si somos cien por cien entonces nos cansaríamos; Entonces tenemos que relevarnos. A uno le toca, el otro tiene que entrar otra vuelta. Así es la forma de actuar del Instrumento Político. Así ha pasado en diferentes centrales.

EFRAÍN GALARZA

Es secretario de Comunicaciones de la Federación de Productores de Hoja de Coca del Departamento de Cochabamba. Lo entrevistamos A fines de marzo de 2007 en Lauca Eñe, provincia Carrasco de este De- partamento.

El otivo para la movilización d 11 de en ro, fue una información que ha largado el señ r Prefecto Manfred Reyes Villa. El año pasado, el 2 de Julio, ha habido un referéndum autonómico. El señor Prefecto sabía que Cochabamba ha dicho “no” a la autonomía. Cinco departamentos dijeron “no” y 4 departamentos dijeron “sí” a la autonomía. Entonces el señor prefecto no tenía ni voz ni voto para decir “sí” a la autonomía. Eso fue el motivo para que el pueblo boliviano, para que el trópico de Cochabamba a reaccionar. Paso por paso hemos he- cho seguimiento y vamos a estar haciendo seguimiento al MAS y a todos los partidos, porque las autoridades tienen que hacer lo que dice el pueblo boliviano.

“Faltando faltando una semana para el 11 de enero, el

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señor Perfecto claramente ha dicho Santa Cruz y a Tarija:

“Yo estaré de acuerdo para apoyar a ustedes, a los cuatro departamentos con él “sí” a la autonomía” ha dicho que el pueblo cochabambino ya declaró “si” a la autonomía. Ese es el motivo para que la gente reaccioné, para que ingrese a las concentraciones en Cochabamba. Lamen- tablemente el señor Prefecto, antes de solucionar, antes de escuchar, se fue a La Paz, luego Santa Cruz. Enton- ces en Santa Cruz dijo: “Bueno, digan lo que digan, es solamente un grupo de cochabambinos los que me están censurando, los que me están desconociendo, pero yo como autoridad cochabambina, voy a hacer lo que digo al pueblo boliviano y el pueblo de Cochabamba.” Enton- ces nosotros como dirigentes principales del Trópico de Cochabamba hemos exigido Con mucho respeto al Señor perfecto para que vuelva a Cochabamba y así empieza a dialogar. Diálogo Sin condiciones Incluso le hemos di- cho, pero lamentablemente el señor Prefecto se ha puesto sorda, no nos ha escuchado. Más al contrario, el Prefecto empezó a dialogar con el Prefecto de Santa Cruz y ellos prepararon una batalla en Cochabamba. Después de eso, el Prefecto de Santa Cruz se promete con el prefecto de Cochabamba para que la Unión Juvenil Cruceñista ingre- sé a Cochabamba y el Prefecto de Cochabamba aceptó y así mandaron a Cochabamba a la Unión Juvenil Cruce- ñista y pasó la tremenda masacre del 11 de enero.

“Nosotros nunca hemos decidido nada de esa clase de masacres. Nosotros directamente pensamos en dia- logar con el señor Prefecto a ver de qué manera está pensando hacer una autonomía departamental. Como habíamos votado por él “no” a la autonomía, Entonces nosotros queriabamos, pensábamos que se retracte el señor prefecto de Cochabamba.

“En el primer cabildo de Cochabamba, todos decían “queremos diálogo con el señor Prefecto. En el segun-

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do Cabildo dijeron “no, fuera del Prefecto”. La gente ya estaba aburrida, el prefecto no estaba en Cochabam- ba; entonces la gente automáticamente se da cuenta; entonces dijeron: “Si está en Santa Cruz, que se vaya a Santa Cruz nomás.”

“El 11 de enero, nosotros como cocaleros y como pueblo cochabambino pensábamos en la Policía cocha- bambina; pero la policía cochabambina no fue como nosotros pensábamos. No aparece la Policía en ese mo- mento, eran pocos; claro, tanta gente. Los de la Unión Juvenil estaban armados con escudos, con palos, con flechas, casi como si fuera en la guerra civil, una bata- lla campal. La Unión Juvenil junto con los partidos del Manfred en la universidad se unieron; y para ellos la mujer no era mujer, no era humana, entonces las sona- ron con garrotes como un perro. Así, claro, lamentable, qué vamos a hacer, así pasó. Todos los dirigentes llo- rando casi hemos vuelto, nos hemos lamentado, hemos llorado en ese momento pero qué vamos a hacer. Lo hecho está hecho. La gente sangraba, otros eran con manos rotas, otros eran totalmente rajados sus cabezas.

“Esa gente (los citadinos) estaba en el puente (de Cala Cala) y la otra gente (los cocaleros) estaba en la Plaza 14 de Septiembre. Los dirigentes hemos entra- do de acuerdo para no provocar a ninguna persona, solamente hacer una vigilia. Nosotros no teníamos ni un palo en nuestras manos. Entonces ellos lamen- tablemente aparecen con todo, y así como dirigentes nosotros ya no podemos hacer nada, tampoco pode- mos agredir, porque si vamos a agredir podemos ser derrotados políticamente. Incluso hemos dicho clara- mente nuestra campaña que no vamos a hacer bloqueos y enfrentamientos, eso ya pasó a la historia. Así nos ha comentado nuestro presidente Evo Morales Ayma, para no hacer bloqueos ni ningún enfrentamiento.

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“(Después del 11 de enero) hemos dicho: “Vamos

a entrar jurídicamente pero no se puede jurídicamen-

te, porque habían sido decretos de los gobiernos an- teriores, decretos bien hechos de que si el prefecto es elegido por voto no puede ser censurado, no puede ser destituido. Así había sido. Cuando estuvimos en la mo- vilización, esos decretos ha aparecido.

“No sabíamos antes, no sabíamos. En Santa Cruz habían hecho a parecer ese decreto, había sido firma- do por (el Presidente) Carlos Mesa y había sido regla- mentado por (el presidente) Eduardo Rodríguez Veltzé. Cuando hemos sacado al ex presidente Gonzalo Sán- chez de Lozada, después habían hecho esos decretos; seguramente para garantizar que aquella persona de la derecha que estén el poder no pueda ser destituida.

“(En las elecciones de 2005) han hecho una confu- sión. Al mismo tiempo teníamos que votar por el Pre- sidente y por el Prefecto y para diputados también. Eso fue confusión para la gente campesina porque son casi mayoría analfabetos.

“(Ir a Cochabamba) se decidió en Chimoré, no para pe- dir la renuncia, ni para censurar Prefecto, sino para que se retracte o que nos diga porque quiere hacer un referéndum autonómico. Esa era la decisión, nada más, pero hay infil- trados en Cochabamba, esos seguramente han empezado a quemar (la Prefectura), porque había cantidad de gente que no se puede controlar. Pero la prensa estaba de parte de la prefectura y han dicho: “Los chapareños están quemando (la Prefectura); los niños están ensuciando”. Pero no era así.

(El 11 de enero) había gente infiltrada, no solamen-

te había gente del Trópico de Cochabamba. Había otra

gente en contra de la Prefectura, había también gen- te de otros partidos. Nosotros sabemos del partido del MAS; de los otros partidos casi no compartimos.

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“El Prefecto Manfred sigue porque había habido de- cretos del presidente Carlos mesa y después del Eduar- do Rodríguez Veltzé, que una autoridad que entra con voto popular no se puede renunciar. Por eso Hemos planteado nosotros un referéndum revocatorio. De eso nos dimos cuenta cuando el Manfred Reyes estaba en Santa Cruz, después de la batalla campal.

“No conocía al compañero Juan Tica Colque los que han apaleado los que han masacrado a la gente, son gente contratada, son gente de los empresarios de Santa Cruz. No son sus hijos, ni sus afiliados, sino la gente contratada, esa gente muere. Son los que está mane- jando el señor Prefecto de Santa Cruz, son de la Unión Juvenil, porque un afiliado, un hijo de campesino, no puede ser así, no puedo estar en esa clase de masacres.

“Santa Cruz siempre nos odia, nos critica, pero po- demos hacer, así había sido la vida. Pero siempre noso- tros decimos, no tenemos que ser así, hay que respetar la democracia.

“(El 11 de enero, los citadinos) se unieron con gen- te de la universidad partidarios del Manfred y con la Unión Juvenil de Santa Cruz. Había cochabambinos, puros jóvenes eran.

“En Santa Cruz bien organizado son están ordena- dos por el prefecto y por el alcalde de Santa Cruz para que ninguna gente pueda ser concentraciones si hace concentraciones Entonces los tienen que Mostrar los tiene que apalear.

“Nosotros, como productores de a hoja de coca y como dirigentes no nos hemos enterado de la posesión del Comandante Loro como Prefecto. Nosotros lo he- mos desconocido al día siguiente, porque lo había po- sesionado una minoría, quién sabe esa gente infiltrada en la movilización. Nosotros hemos desconocido eso,

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no lo vamos a permitir porque el prefecto es Manfred Reyes Villa, pero si vuelve a hablar de las autonomías, entonces igualito vamos a hacer concentraciones, pero sin provocar al pueblo cochabambino.

“No hemos recibido ninguna ayuda. No he visto que estaban recibiendo, porque cada filial o cada compañe- ro pan con sus propios recursos económicos a esas mo- vilizaciones, tiene que autofinanciarse. Que nos prue- ben y así seamos juzgados océanos procesados, pero hemos ido con nuestros propios recursos.

“Hemos ido a Cochabamba en camiones, en buses, de acuerdo a la economía ¿no? Si tienes veinte bolivia- nos vas en micros, si tienes diez centavos vas en ca- mión, así, de acuerdo a la economía que tienen.

“(A Christian Urresti) lo han matado así, de parado, tienen que tener su sanción, tienen que pagar su conde- na, lo que merece. No pueden matarlo así, de parado, aunque esté con palo, eso es lamentablemente, a todos nos duele, tanto a los hombres como a las mujeres nos duele ver esa matanza. Ver a su papá o a su mamá. ¿Qué pueden tener en su corazón? ¿Qué dolor tendrán? Lo mismo el compañero cuántica gol que ha dejado cinco hijos. Conozco a su esposa. Al consejo ejecutivo viene aquí, ahorita lamentablemente es tan sufridos.

“Después ha habido otro muerto, el compañero Lu- ciano croquis de la central alianza. Estamos viendo De qué manera indemnizar a la familia de su compañero.”

DOÑA JUANA, DIRIGENTE DE LAICA EÑE

Juana es una joven dirigente cocalero de Lauca Eñe. La encontramos en la sede de la central y nos acompañó al Coliseo donde efectuamos las entrevistas en marzo de 2007.

“Las seis federaciones (de cocaleros) nos hemos

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reunido en esta sede (en Lauca Eñe) y hemos determi-

nado salir con las bases por el gasto de la economía. Porque aquí en el trópico de Cochabamba hay mucha demanda de obras, caminos, puentes que necesitamos,

y la prefectura no nos desembolsa. Por eso hemos ido a Cochabamba para sacar al Manfred.

“El Manfred hacía mucha propaganda en las radios,

en la televisión en contra del en contra del Presidente y

a favor de las autonomías. Se ha reunido con otros pre-

fectos y comités cívicos. Por eso nos hemos levantado, para qué es los recursos que está gastando en propagan- das que gasten en obras.

“El primer día, el lunes (8 de enero) que hemos en- trado, ellos nos han provocado. Nosotros hemos per-

manecido hasta el 11 de enero. Ha sido un día fatal.

a nuestras compañeras mujeres, las han agarrado, les

han dado con todo, con garrote, les han quitado sus polleras, las han quemado, y a nuestros compañeros igual. Lo han matado con bala a nuestro hermano que ha fallecido en el lugar. Nuestros compañeros han sido heridos, les han roto con garrote y sus cabezas, otro compañero se ha quedado sin hablar, le han dado en su cabeza y así ha vivido un tiempo y se ha fallecido tam- bién. Ese compañero (Luciano Colque) tiene 7 hijos.

“Después del 11 de enero hemos analizado y hemos entrado en cuarto intermedio. No querían volver nues- tros compañeros, hemos hecho reuniones para que vol- vamos, porque había también cansancio. Otros compa- ñeros no querían volver Hasta que salga el Manfred. Pero hay una ley favor del Manfred, Ahora hay leyes malditas que tenemos.

(Después del cuarto intermedio) un poco han baja- do campañas que el Prefecto estaba haciendo, pero otra vez está empezando en el Trópico de Cochabamba las

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obras no quiere ejecutar. No quiere escuchar al pueblo del trópico como si no perteneciéramos aCochabamba.

“En los ampliados departamentales, ahora nos pre- ocupa la Asamblea Constituyente. Hay muchas provo- caciones, no hay respeto a nuestros asambleístas. Hoy vamos a analizar la Constituyente y las autonomías re- gionales, provinciales, indígenas.

“El Manfred desde Santa Cruz, a los que están es- tudiando en la universidad, a ellos ha traído para masa- crarnos. Incluso esos estaban en la cárcel, los que ma- taban. No temían nada porque estaban borrachos, han tomado cerveza, porque nos han informado también. Y también esos palos, el prefecto ha hecho hacer para que nos golpeen. Ellos tenían todo y la Policía también es cómplice. Los policías tenían que dar la seguridad.

“Nosotros, en aquel lado estábamos y ellos estaban en el otro lado y la policía estaba ahí cercando. Los policías han entrado en moto primero; no se han hecho vencer ellos, primero han entrado con motos gasificán- donos. Ahí la policía estaba a favor del Manfred. La policía tenía que darle seguridad a los dos partes, no debería hacer eso.

“En ese momento estábamos con el compañero que se ha fallecido (Juan Tica Colque). Primero ellos han lanzado petardos y nosotros estábamos con huaraka, con piedra estábamos arrojando. Yo también piedritas estuve recogiendo para dar a nuestros compañeros que tenían huarakas. Ahí nomás, con la gasificación, los compañeros se han escapado y yo, como dirigente, he tenido que gritar: “Compañeros, no escapen, no esca- paremos; a nuestros compañeros que les van a hacer”. Nada. Yo un rato paraba. Estaban con armas los chicos esos, dos locos. Con una compañera más hemos esca- pado, en una esquina a un lado me han retirado y ellos

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directo han pasado. Por otra calle también habían, pero no eran muchos, unos diez así nomás. “¿Eres autono- mista, no?”, me han dicho y se han pasado. Diez nomás eran, y nosotros solamente dos compañeros estábamos. Hemos ido por su delante y no nos han dicho nada, no nos han provocado.

“Después nos hemos comunicado con nuestros di- rigentes, que estaba pasando. Muchos comentarios de nuestro ejecutivo de mi federación, que habían pensado con cuchillo a algunos compañeros. Gasificado, bien lastimado con gas nomás estaba. No le han hecho tam- poco nada. A otras compañeras que les han agarrado he visto grave, porque el legado a la federación y han lle- gado heridos, pegados con garrote, sus cabezas rotos. Harto, harto los heridos. Los médicos voluntarios han venido a la federación, han curado a nuestros compa- ñeros; en el Hospital Viedma harta gente había heridos. Ya más aquí, los compañeros también han parado y han peleado frente a frente; por eso estaban heridos.

“(Del joven Urresti) yo no me he enterado porque había también otros. A un joven lo habían hecho apa- recer en la morgue, pero a ese joven no le han identi- ficado donde ha muerto. Hay muchos, parece que no muerto uno nomás.

“Luciano Colque se ha muerto después. De Shina- hota era, de mi federación, de Central Nueva Alianza. Ha dejado siete hijos, ha durado más de un mes herido en el Hospital Viedma. Ya estaba bien pero después se ha fallecido, porque ya hablaba un poco pero ha sufrido mucho sus hijos están bien jovencito ya es el mayor bien preocupado estaba. Siete hijos se han quedado huérfanos.

“Al compañero Juan Tica Colque a la esquina de la Central Obrera Departamental lo han traído, ahí le he visto.

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“Ahora el Presidente Evo Morales está haciendo muchos cambios. Ahora la derecha ya sabe que va a perder ya no va a estar después de este gobierno. Si- guen en el poder, no quieren bajar; y por eso se están preparando. Seguramente El Estados Unidos debe estar financiando, debe estar corriendo mucha plata porque nuestros compañeros en Santa Cruz tienen temor de que les golpeen esos chicos.

“Ellos no quieren que acabe la Asamblea Constitu- yente, tienen el miedo de perder su privilegio. Ellos son empresarios que tienen plata, nosotros como campesi- nos no tenemos plata.

“Tenemos justicia, pero la justicia lamentablemente no es como nosotros queremos, no sé para qué nomás será los derechos humanos.

“Aquí en el Trópico de Cochabamba siempre estamos dispuestos; vamos a defender siempre la Asamblea Cons- tituyente porque con mucha sangre nos hemos enfrentado, hemos luchado, hemos marchado para que sea la Asam- blea Constituyente si es necesario con nuestras vidas.

“Aquí nos movilizamos por porcentaje, 50 por cien- to o 25 por sindicato salimos para no cansarnos, porque si salimos 100 por cien hay cansancio. Más mejor es 25 por ciento, entonces cuatro turnos podemos tener. Esta vez decidimos ir a Cochabamba en un empleado en Chimoré. Aquí los dirigentes tenemos capacitación sindical, siempre hacemos esas capacitaciones sindica- les y a nosotros determinamos, en esa parte no nos va a asesorar el gobierno, porque el gobierno es de todo Bolivia, de todos los bolivianos. Nosotros tenemos que analizar cómo vamos a salir y cómo vamos a enfrentar. En Cochabamba estábamos solamente nosotros, no ha- bía gente del gobierno. A nivel departamental, con los dirigentes provinciales hemos analizado.

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CARLOS JIMÉNEZ

En el coliseo de Lauca Eñe conversamosc on el secretario Ejecutivo de la Federación Ma- moré, que esperaba la realiza- ción de un ampliado a fines de marzo de 2007. No registramos su nombre.

“La lucha del 11 de enero es lucha de poderes. Los movimientos sociales pertenecemos al gobierno (de Evo Morales), pero la oposición busca confundir a la población, quieren comenzar desde Cochabamba y lue- go distorsionar a nivel nacional. Las seis federaciones cada año hacemos la evaluación de la gestión muni- cipal. El año pasado lo hicimos el 28 de diciembre, y también dijimos: “Nosotros somos cochabambinos, actualmente estamos en Cochabamba y no podemos dejar que el Prefecto se acapare a la ciudad y además a los campos con el asunto del referéndum autonómico, que es vinculante a la Asamblea Constituyente. Si la asamblea lo aprueba, no hay ningún problema. Pero el prefecto Manfred Reyes Villa y el dirigente del Comi- té Cívico de Cochabamba Oscar Zurita, dice que los movimientos sociales estamos pisoteando el mandato del pueblo y querrían convocar a nuevo referéndum. Eso más bien se llama avasallar y pisotea el mandato del pueblo. Eso es ya directamente lucha de poder o lucha política. En ese contexto nosotros definimos pues salir el día 7 a Cochabamba hasta que el Prefecto re- nuncie, porque para nosotros ya no era Prefecto, guerra un protagonista político. Salimos de aquí con un 20 por ciento de nuestras bases, pero jamás nosotros hemos di- cho que vamos a chocar con alguien, hemos ido a pedir nuestra reivindicación, a pedir que dejen de molestar.

hemos di- cho que vamos a chocar con alguien, hemos ido a pedir nuestra reivindicación, a

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“Nosotros siempre hemos sido pacíficos, jamás he- mos ofendido a nadie y jamás vamos a ofender a na- die, es nuestro discurso, es nuestro planteamiento de los movimientos sociales. Las seis federaciones siem- pre hemos sido pacíficos y todo el tiempo vamos a ser pacíficos, jamás vamos a molestar a nadie.El Comité Cívico de Cochabamba más el Prefecto decían que los cocaleros están avasallando a nuestra ciudad, quieren acaparar y quieren cerrar nuestra ciudad, pero no era así en nada, nosotros no afectábamos a nadie, todo era pacífico, ni siquiera hacíamos bloqueos, pero igual convocaron al pueblo Para que saquen de Cochabamba a los cocaleros, como si no fuéramos cochabambinos.

“Yo soy cochabambino, he nacido en provincia, ahora soy Secretario Ejecutivo de la Federación Ma- moré. Justamente el 11 de enero había ejecutivos recién posicionados que duran en sus cargos. Cuando noso- tros pedimos al Prefecto que renuncie él no aceptó, más bien la policía nos agredió y también a que los chicos vandálicos del mismo Cochabamba; el mismo Manfred Reyes Villa con sus maleantes les han insinuado para que nos digan que somos culpables del incendio de la Prefectura y nos hagan quedar mal automáticamente. El incendio dicen que los movimientos sociales hemos hecho, pero bien clarito en las imágenes son chicos, son jóvenes que están incendiando. Por esta razón al día siguiente nosotros formamos policías sindicales y nadie más se ha acercado a la prefectura.

(Memoria del 11 de enero). “Después del incendio (de la Prefectura), después del cabildo, ya se sabía que Manfred Reyes Villa quería constituirse en la Plaza de las Banderas. Entonces las seis federaciones nos distri- buimos, cuatro federaciones a la Plaza de las Banderas, pero en una vigilia pacífica, no teníamos piedras. Mis compañeros siempre manejan palos como policías sin-

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dicales, siempre manejan, eso es natural para nosotros, pero no manejamos bates, no manejamos fierros, nada, nada, como alguien decía machetes, ni machetes mane- jamos nosotros. El día 11 convocan desde Santa Cruz para que no saquen a la fuerza del departamento de Co- chabamba el Prefecto y el Comité Cívico. Ese día, a horas doce y más, llegó un pequeño grupo de policías. La policía más bien En vez de apaciguar, nos reprime con gas, y entonces ellos (los citadinos) aparecen con armas de fuego, con dinamitas, con gas lacrimógeno.

“Yo estuve ahí cuando ha caído mi compañero Juan Tica Colque. Estuve a su lado; a unos veinte o treinta metros. Todo eso está en el proceso, por eso lo tenemos ganado. En el juicio oral vamos a ganar, tenemos todas las pruebas, los armamentos que manejaba este señor Alex Rosales. Él ha sido contratado, es netamente ase- sino, es asaltante grande, asaltado a joyerías, tenemos pruebas claras, ha matado a muchas personas, en Brasil ha asesinado muchas personas y lo defienden todavía. En el juicio oral se va a probar todo eso. YO estoy como denunciante, como ejecutivo voy a estar hasta el último; no tengo miedo. Me han cuestionado mucho, me han perseguido. Si por la causa vamos a tener dificultades o alguna circunstancia mala en nuestras vidas, no es pro- blema para nosotros, más bien es un honor. Nos han perseguido muchos, por esa razón nos cuidamos, no nos separamos, pero no vamos a tener miedo jamás.

“El 11 de enero yo estuve en la Plaza de Armas, cuando ellos avasallan a la policía y a la policía Más bien nos gasifica a nosotros en vez de que paralizan la convulsión. Ellos vienen con todo, nosotros no nos he- mos defendido, les hemos dicho a nuestros compañe- ros: “Apartémonos, no vamos a confrontarnos”, pero ha habido varios muertos. Esos bates, ¿quién ha he- cho? El Prefecto de Cochabamba ha mandado en una

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carpintería pagando masiva suma de dinero, tenemos testigos.

 

“El compañero Juan Tica Colque

su esposa vive

en

Sacaba, tiene su casita, pero acá tienen su chaco en

mi

Federación, en el Sindicato Isla 2. Tenemos que so-

lidarizarnos con la viuda, no hay otra alternativa, por eso estamos ahora en un proceso. De Luciano Colque, él ha sido accidentado con un bate en la cabeza que no pudo recuperar y falleció. Era de la Federación Centra-

les Unidas. No sé qué se llama su sindicato, no estoy al

tanto. Cada Federación somos responsables de nuestros afiliados. Si yo estoy con 500 o 1.000 en alguna mani-

festación, soy responsable.

“Cuando Christian Urresti estaba falleciendo yo estuve en las inmediaciones de la Plaza Bush. En esa

turba no sé quién (lo mató), pero no ha sido con bala,

ha sido con palos, ha sido en un choque.

“El 11 de enero fue una victoria para los cocaleros. Desde entonces hasta acá (marzo de 2007) se callo la

Media Luna, y además de eso, hablando políticamente,

ahí murió el Manfred Reyes Villa y su política.

“En el futuro, jamás nosotros vamos a violentarnos, pero siempre vamos a seguir enfrentando con moviliza- ciones masivas, obviamente cuando hay esos choques, los dirigentes a las bases cuando nos rebasan no po- demos frenar, cómo vas a frenar, pasan por tu encima. Pero jamás instruimos nosotros como organiza¬ción del trópico que haiga violencia y no vamos a permitir que haiga violencia. Vamos a seguir enfrentando pero con movili-zaciones masivas. Seguramente en el trans- curso de los próximos días vamos a estar en Sucre.”

UNA MUJER COCALERA

La entrevistamos en el Coliseo de Lauca Eñe. No

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quiso identificarse, pero su testimonio es muy ilustrati- vo del estado de conmoción que sufrieron las cocale- ras víctimas de los excesos del 11 de enero.

“E primer lugar estuvimos concentrado en la Plaza de las Banderas y hemos sentido una media hora antes que venia un grupo de una calle, otro grupo de otra ca- lle y más harto venían del frente. Antes de que viniera la balacera ya sabíamos que estábamos rodeados. Otros quería resistirse, porque ni bien escuché una balacera, ya yo sentí que alguien había muerto. Entonces, “es- capen, nos están matando”, gritaron los jóvenes, como ellos tiene una voz más gruesa y gritan más fuerte. Otro grupo de las señoras, gorditas, las señoras de edad es- caparon y algunos ancia¬nos escaparon; y otros jóve- nes querían resistir. Nos han dispersa¬do, porque por otro lado también había otra balacera; entonces hubo el trueno de la balacera y (los cocaleros) escaparon. Cuan¬do me di cuenta ya yo estaba atrás sólita. Al ver que todos ya estaban adelante tenía que correr. De arri- ba caían las granadas de los policías, en vez de que neutralicen el conflicto. Eran varios armados que ve- nían en motos, también a pie, y de las ventanas también nos disparaban, pero poco. Yo seguía corriendo y luego ya otro grupo en la misma calle, también botaron con palos, con piedras, al fin de no hacerse ganar en esa batalla campal.

“En ese momento escuché que ya había dos muer- tos; en¬tonces más me he asustado y luego, harta gen- te vino del lado de la Plaza (14 de Septiembre) hacia el lado de la Plazuela, por ahí entre Plaza Banderas y la Plaza Principal (se refiere a la Plazuela Colón). Ya ahí fue donde un poco los policías han parado. Vino la prensa, el canal ATB, a enfocar que los policías nos estaban bo¬tando con gases. Nos perseguían, nos co- rrían, pero a los jóvenes supuestos de la democracia

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les dejaban que disparen, que nos boten sus granadas, que tenían también. A mi lado había heridos: se han hecho agarrar unos jóvenes, que estaban entre medio de nosotros para hacernos quedar mal, seguramente.

Uno de ellos se vio que tenía dentro de la polera su arma. Los agarraron y los entregaron a la Policía y los arrestaron. ATB vino a enfocar y de esa manera los po- licías han parado de echarnos con gases lacrimógenos; ya no nos han hecho correr. Nos hemos quedado ya ahí

y luego me llamaron que había muerto uno de nosotros.

He tenido que ir hacia el lado del Hospital, tuve que ir caminando, preguntando. Vi en las calles que en los edificios estaban los caballeros, las señoras con pisto- la, con arma estaban y yo tenia miedo. Justamente ese día estaba con una blusa azul y tenía miedo. Por suerte estaba con chompa, tenía que cerrarme hasta el cuello a fin de que no se vea mi polera y que no me agarraran.

“Estaba resguardando la policía (el Hospital Vied- ma); los heridos llegaban, a nosotros no nos dejaban

acercar al hospital, de ese modo no he podido ver quién era el muerto o quién era el herido. Tuve que regresar

a la Federación del Trópico, que había ido otro grupo

a atacar. A ese lado me fui y así hemos pasado, bien triste.

“Si hubiera que volver, tengo que volver, yo no pienso rendirme.”

ÓSCAR COCA

Es concejal del Municipio de Cochabamba por el MAS. Lo en-contramos en Lauca Eñe. Veamos sus res- puestas.

“El 11 de enero es una bisagra, es un hito en el pro- blema etno-cultural en el país. El problema del 11 de enero, para quienes hemos estado relativamente cerca al proceso, no nos ha sido nada nuevo, ya se lo veía ve-

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nir, se veía una preparación de los jóvenes que fueron

los actores con mucha violencia, y de las organizacio- nes sociales que quería hacer respetar el voto por el No

a las autonomías departamentales. Cuando el Prefecto

empieza a reivindicar estas autonomías, entonces el pueblo se siente traicionado, por una autoridad que no reflejaba y que no estaba definitivamente en la lógica

y en el tono que el departamento había dado como se-

ñal. Este sentimiento tuvo su punto de concreción en los eventos previos al 11 de enero, donde se veía gente preparada y predispuesta a la confrontación, que se la veía venir.

“Unos 4 o 5 días antes lamentablemente ya el con- flicto es- taba tomando mucho cuerpo; los bandos ya estaban totalmente exacerbados. Cuatro días antes ha- bía ya desesperación; esto se veía venir como algo in- evitable, teníamos información de ambos sectores, por un lado las organizaciones sociales, muy firmes en su pedido, y por otro, las organizaciones urbanas, esen- cialmente de jóvenes, que reivindicaban un eslogan en nuestro criterio to-talmente tergiversado.

“Cochabamba se constituye en una bisagra. Apoyar

a las autonomías indicaba que la Media Luna iba a cre-

cer con Co-chabamba incorporada en su reivindicación de las autonomías. Cochabamba, por muchas razones, seguirá siendo un campo de batalla porque es el lugar que va a definir en qué sentido se va a inclinar la balan- za. Por esta razón, Occidente y Oriente están poniendo sus ojos en Cochabamba y tenemos un prefecto que está jugando un rol sumamente peligroso. Puede haber todavía futuras confrontaciones porque Cochabamba será quien equilibre la balanza en uno u otro sentido.