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UNIVERSIDAD ABIERTA PARA ADULTOS

(UAPA).

Presentado por:
Eury Ureña.

Matrícula:
15-7189

Asignatura:
Educación para la Diversidad.

Tema:
La Dislexia.

Título.
LA ESCRITURA EN NUESTROS NIÑOS DISLÉXICOS;
SITUACIÓN EN EL CUAL TODOS DEBEMOS AYUDAR.

Facilitadora:
Josefa Pérez.
LA DISLEXIA.

LA ESCRITURA EN NUESTROS NIÑOS


DISLÉXICOS; SITUACIÓN EN EL CUAL TODOS
DEBEMOS AYUDAR.
Introducción.

Todas las personas tienen el derecho a una educación de calidad. La educación


inclusiva viene surgiendo para que sean atendidas las diferentes necesidades sin
distinción de las diferencias individuales que presenten cada uno de los
estudiantes, que sean incluidos o adaptados a una educación regular. La inclusión
de las personas con necesidades especiales pretende que las personas con
necesidades especiales sean individuos participativos en el ambiente escolar y
que pueda ser tratado de acuerdo a las características, condiciones, y
necesidades de cada uno de ellos.

Dentro de las necesidades especiales que encontramos hoy en día en nuestras


aulas esta la Dislexia, que es un trastorno del lenguaje que produce deficiencia en
el desarrollo de la lecto-escritura. En este trabajo presento una propuesta de
trabajo, para tratar a los niños con este tipo de situación, algunas estrategias con
las cuales podemos trabajar en nuestras aulas, y varias actividades para trabajar
con niños con este tipo de trastorno.
Descripción del problema.

En algunos de los centros educativos de nuestro país se están presentando


algunos niños con problemas para la comprensión lecto-escritura, niños que son
eficientes en otras actividades pero en la lectura y escritura tienen algunas
dificultades, esto debido a su situación especial que es la dislexia. Uno de estos
centros es el Centro Educativo Paulina Valenzuela, ubicado en San Francisco de
Macorís, en la actualidad no se están utilizando las estrategias adecuadas para
los niños con Dislexia, por tanto esto está afectando negativamente a los alumnos
de este centro y de otros en el desarrollo de las competencias, del avance, y la
adquisición de conocimientos.

Este tema ofrece una amplia reflexión, pues el fracaso escolar de los niños con
dislexia afecta severamente a numerosas familias que ven como sus hijos tardan
tres veces más que sus compañeros en hacer los deberes, dedican muchas horas
para prepararse los exámenes, no pueden “salir a jugar” porque tienen que ir al
logopeda y, en definitiva, pierden la mayor parte de su infancia delante de un libro,
sin obtener ningún resultado positivo, lo que, en la mayoría de ocasiones, lleva a
estos niños y niñas a tener problemas de autoestima, presentar cuadros de estrés,
dolores de cabeza, insomnio y apatía y desinterés hacia todo tipo de aprendizajes.

Antes de seguir con el desarrollo de este trabajo o proyecto tenemos que


hacernos una pregunta:

1-¿Qué es la dislexia?

2-¿Que causa la dislexia?

Pues bien, La dislexia es un trastorno del aprendizaje de la lectoescritura, de


carácter persistente y específico, que se da en niños que no presentan ningún
hándicap físico, psíquico ni sociocultural y cuyo origen parece derivar de
una alteración del neurodesarrollo.

Atendiendo a su carácter específico, los disléxicos son niños y niñas inteligentes


que sólo presentan dificultades en tareas relacionadas con la lectura y la escritura.
Por tanto, no se consideran disléxicos los niños que tienen un retraso intelectual o
madurativo, niños con alguna discapacidad psíquica o física o niños no
escolarizados o que estén en situaciones ambientales desfavorables.

En base a su carácter persistente, se suele descartar el diagnóstico de “Dislexia”


en niños/as que presentan dificultades evolutivas a la hora de adquirir la
lectoescritura, las cuales desaparecen por si solas o tras una breve intervención.

Propósitos del proyecto


 Integrar a todos los alumnos y alumnas en el grupo de clase y en la
institución escolar, sea cual sea su nivel académico o condición personal o
social, favoreciendo las relaciones y desarrollando actitudes de tolerancia,
participación y cooperación.
 Proporcionar a los alumnos una orientación educativa adecuada, conforme
a las aptitudes, necesidades e intereses de los mismos, a través de una
actuación tutorial individualizada y planificada.
 Contribuir a la prevención de las dificultades de aprendizaje más comunes
en los alumnos/as y a la elaboración de respuestas educativas más
ajustadas.
 Contribuir a la personalización de los procesos de enseñanza y aprendizaje
favoreciendo la madurez y el autoconocimiento de los alumnos/as.
 Objetivo general.

Fortalecer y mejorar las dificultades que presentan los niños/as con dislexia y
determinar cómo puede la sociedad en conjunto ayudar a nuestros niños con este
tipo de situaciones especiales.

Objetivos específicos.

• Desarrollar las competencias de lectura y escritura en los estudiantes.

• Determinar cuáles factores afectan a los niños y niñas con dislexia.

• Mejorar la atención y la motivación de niños disléxicos.

• Fortalecer las producciones orales y escritas en los estudiantes.

Justificación.

Este proyecto de aula se realiza con el fin de mejorar el desempeño académico de


niños/as con dislexia del centro educativo Paulina Valenzuela en el área de
Lengua Española, reconociendo las dificultades que presentan algunos de ellos
para realizar actividades orales y escritas, teniendo en cuenta especialmente las
confusiones de las letras similares como p y b o d y b, de igual forma, las
dificultades para distinguir algunas letras al leerlas. Dichas dificultades, se
consideran los requisitos básicos para el cumplimiento total de las actividades
académicas. A través de estas actividades, se logrará un mismo nivel de
aprendizaje con todos los alumnos, consiguiendo un mejor desempeño para cada
uno de ellos.

A pesar del establecimiento único de unos criterios de exclusión e inclusión para


establecer el diagnóstico de la dislexia, hay que tener claro que no todos los niños
disléxicos presentan las mismas dificultades y/o características. Por tanto, es
esencial hacer un diagnóstico exhaustivo y detallado para poder
establecer programas de intervención específicos.

La dislexia es el trastorno de aprendizaje más frecuente entre la población de


edad escolar, cuya prevalencia se estima entre un 5 y un 17%, (Shaywitz, 1998),
siendo más frecuente en niños que en niñas.

Marco conceptual.

La dislexia es una condición de por vida que dificulta que las personas lean. Es la
dificultad de aprendizaje más común, aunque no está claro qué porcentaje de
personas la tienen. Algunos expertos creen que el número varía entre el 5 % y el
10 %. Otros dicen que hasta el 17 % de las personas muestran señales de
dificultades con la lectura. La razón de esta amplia variación es que los expertos
puede que definan la dislexia de diferentes maneras.

Principalmente la dislexia es un problema con la precisión y fluidez al leer. Los


chicos con dislexia puede que tengan dificultad para responder preguntas acerca
de algo que han leído. Pero, cuando se les lee en voz alta, puede que no tengan
ninguna dificultad.

El principal problema que tiene la dislexia es que no es compatible con nuestro


sistema educativo, pues, dentro de este, todos los aprendizajes se realizan a
través del código escrito, por lo cual el niño disléxico no puede asimilar ciertos
contenidos de materias como Conocimiento del Medio, porque no es capaz de
llegar a su significado a través de la lectura y ahí es donde entra la exclusión
educativa en vez de la inclusión.

Sin embargo, la dislexia puede crear problemas con otras habilidades. Estas
pueden incluir:

• Comprensión lectora

• Ortografía

• Escritura

• Matemáticas

En ocasiones las personas creen que la dislexia es un problema visual porque los
chicos invierten las letras o escriben al revés. Pero la dislexia no es un problema
con la visión ni con ver las letras en la dirección equivocada.

Es importante saber que, aunque la dislexia afecta el aprendizaje, no tiene nada


que ver con la inteligencia. Los chicos que tienen esa condición son tan
inteligentes como sus compañeros. Muchas personas con dislexia tienen carreras
exitosas, incluyendo a una larga lista de actores, empresarios y políticos electos.

La dislexia afecta a las personas en diferentes grados, y por ello los síntomas
pueden diferir de un niño a otro. Generalmente, estos síntomas se manifiestan
como problemas con la precisión y fluidez al leer y deletrear. Pero en algunos
niños la dislexia también puede afectar la escritura, las matemáticas y el lenguaje.
En algunos chicos, la dislexia es detectada más tarde cuando empiezan a tener
problemas con habilidades más complejas. Estas pueden incluir la gramática, la
compresión lectora, la fluidez al leer, la estructura de las oraciones y la escritura
más detallada.

Una posible señal de la dislexia es cuando los niños evitan leer, tanto en voz alta
como para sí mismos. Los chicos pueden incluso ponerse ansiosos o frustrarse
cuando leen.

Las señales de la dislexia pueden lucir diferentes dependiendo de la edad. Estos


son algunos ejemplos:

 Preescolar.

• Tienen dificultad reconociendo si dos palabras riman


• Tienen dificultad para eliminar el sonido inicial de una palabra
• Tienen dificultad para aprender palabras nuevas
• Tienen dificultad para reconocer las letras y hacerlas coincidir con el sonido
que producen

 Primaria.

• Tienen dificultad para eliminar el sonido medio de una palabra o mezclando


sonidos para formar una palabra
• A menudo no pueden reconocer palabras familiares a simple vista
• Olvidan rápidamente cómo escribir muchas de las palabras que estudian
• Se confunden con los problemas matemáticos de lógica
¿Qué hacer como docentes ante niños con esta situación o problemática de
dislexia?

Resulta incalculable el poder que ejerce el profesorado en la vida de sus alumnos,


sobre todo si estos presentan dificultades específicas de aprendizaje. Algunos
docentes actúan como salvavidas, prestando atención a alumnos que están a la
deriva, que se sienten incomprendidos, inferiores e incapaces de cambiar su
situación.

Unas simples palabras de reconocimiento, unas mínimas adaptaciones


metodológicas y la empatía para conectar con el alumno, pueden despertar la
ilusión, la motivación, el interés y la autoconfianza, factores fundamentales para
tener éxito en la vida.

10 acciones esenciales del docente ante la dislexia.

1- Detectar a tiempo las dificultades y diferencias que puede presentar un alumno


o alumna respecto a sus compañeros.

2-No retrasar la atención individualizada argumentando una falta general de


madurez. Cuando se observan dificultades siempre hay un motivo más específico.

3- Utilizar refuerzo positivo para demostrarle al alumno sus progresos y su


valía. La motivación es el motor del aprendizaje.

4- Delimitar las dificultades concretas y valorar a qué se deben. Nunca debemos


sancionar algo cuyo origen desconocemos.

5- Facilitar el acceso al currículo, elaborando una Adaptación Curricular no


significativa que incluya ligeras modificaciones en la metodología de enseñanza y
evaluación.

6- Valorar al alumno desde su propio nivel de desarrollo, recompensando todos


sus esfuerzos y logros. No aseguramos la igualdad de oportunidades si utilizamos
la misma vara de medir para todos.
7- Recoger en el expediente del alumno las medidas de apoyo adoptadas y sus
necesidades psicopedagógicas, evitando así que, ante cada nuevo cambio de
docentes, la familia tenga que batallar para que entiendan y atiendan tales
necesidades.

8- Tratar en clase el tema de la dislexia desde una perspectiva positiva, elogiando


la diversidad en el aula y evitando que el alumno se avergüence de sus
características y que los compañeros consideren “privilegios” los apoyos que
recibe.

9- Empatizar con el alumno, mostrándole nuestro interés por ayudarle y dándole la


confianza que necesita para preguntar aquello que no entiende y participar
activamente en clase. “No es problema tuyo, es mi incapacidad para explicártelo
de modo que lo entiendas”.

10- No penalizar o ridiculizar jamás sus errores ante los compañeros y defender
que todos tenemos buenas y malas habilidades, independientemente de nuestro
nivel de inteligencia o valía.

La exclusión educativa, sea cual sea su origen condiciones socioeconómicas,


características raciales, capacidades de aprendizaje, etc. ha coexistido a la par
con la historia de la educación en nuestro país. Aun cuando hay cierta equidad en
el sentido estricto del derecho, todos pueden participar, cualquiera puede tener
acceso a la enseñanza básica, en términos reales no existe tal justicia natural ya
que las circunstancias o condiciones de los grupos sociales son diferentes, varían
de un colectivo a otro.

Diversos estudios han demostrado (Cordero, 1998; Sánchez, 1983; SEP, 2000)
que dos tipos de espacios como el urbano y el rural, por ejemplo, tienen modos
distintos de organizar sus actividades socioeconómicas, su vida y por ende, su
sistema educativo, lo que repercute ya sea positiva o negativamente, según el
caso, en la formación integral de los alumnos. En términos de los estudiantes
procedentes del campo, frecuentemente enfrentan problemas varios de deserción,
rezago y pérdida de identidad, entre otros, al momento de ingresar al sistema de
educación superior, y eso si logran hacerlo.

En la educación superior, la inequidad es tan evidente que mientras en la


población urbana de mediano ingreso, el 80% de los jóvenes tiene acceso a la
educación superior, en la población rural sólo el 3% puede aspirar a ella, pero sólo
el 1% ingresa a instituciones de educación superior y menos del 0.2% egresan y
se titulan (ANUIES, 2002).

Así, esta exclusión educativa, se convierte en exclusión social, toda vez que los
individuos son privados del acceso al sistema, y por ende, de la posibilidad de
disfrutar de ciertos bienes y recursos esenciales para vivir con dignidad o para
aspirar a mejores condiciones de vida. Y viceversa: aquellos jóvenes que son
excluidos de las posibilidades de participación social, suelen serlo también de la
educación, ya que quienes carecen de una preparación profesional útil para la vida
en común, difícilmente logran su inserción al mercado laboral; satisfacen
pobremente las necesidades sociales y/o con mucho trabajo pueden alcanzar sus
aspiraciones personales.

Por lo tanto La educación inclusiva se presenta como un derecho y solución de


todos los niños y no sólo de aquellos calificados como con necesidades,
educativas especiales (NEE). Pretende pensar las diferencias en términos de
normalidad (lo normal es que los seres humanos sean diferentes) y de equidad en
el acceso a una educación de calidad para todos. La educación inclusiva no sólo
postula el derecho a ser diferente como algo legítimo, sino que valora
explícitamente la existencia de esa diversidad. Se asume así que cada persona
difiere de otra en una gran variedad de formas y que por eso las diferencias
individuales deben ser vistas como una de las múltiples características de las
personas. Por lo tanto, inclusión total significaría la apuesta por una escuela que
acoge la diversidad general, sin exclusión alguna, ni por motivos relativos a la
educación entre distintos tipos de necesidades, ni por motivos relativos a las
posibilidades que ofrece la escuela. La inclusión comienza aceptando las
diferencias, celebrando la diversidad y promoviendo el trato equitativo de cada
alumno, por lo tanto el proceso de inclusión pretende minimizar las barreras para
que todos participen sin importar sus características físicas, mentales, sociales,
contextos culturales, etc.

Conclusión.

Después de trabajar en este proyecto, en donde pude apreciar la exclusión


educativa en nuestros centros educativos, el cual con el paso del tiempo se
convierte en exclusión social, puedo decir que la solución a todas estas
problemáticas educativas se puede resolver con una educación inclusiva de
calidad donde no se excluya a nadie.

La educación inclusiva supone un modelo de escuela en el que los profesores,


los alumnos y los padres participan y desarrollan un sentido de comunidad entre
todos los participantes, tengan o no discapacidades o pertenezcan a una cultura,
raza o religión diferente. Se pretende una reconstrucción funcional y organizativa
de la escuela integradora, adaptando la instrucción para proporcionar apoyo a
todos los estudiantes. En este modelo, los profesores ordinarios y los profesores
especialistas o de apoyo trabajan de manera conjunta y coordinada dentro del
contexto natural del aula ordinaria, favoreciendo el sentido de pertenencia a la
comunidad y la necesidad de aceptación, sean cuales fuesen las características
de los alumnos.

La escuela inclusiva forma parte de un proceso de inclusión más amplio; supone la


aceptación de todos los alumnos, valorando sus diferencias; exige la transmisión
de nuevos valores en la escuela; implica incrementar la participación activa (social
y académica) de los alumnos y disminuir los procesos de exclusión; supone crear
un contexto de aprendizaje inclusivo desarrollado desde el marco de un currículo
común; exige una profunda reestructuración escolar que debe ser abordada desde
una perspectiva institucional; es un proceso inacabado, en constante desarrollo,
no un estado. Para mí la inclusión es la solución de todos los males de la
sociedad, siempre que se realice con calidad y sin discriminación racial.

Bibliografía.
http://hortensiaseducacion.blogspot.com/2013/06/v-behaviorurldefaultvmlo.html

http://www.ladislexia.net/alumnos-con-dislexia/

http://www.ladislexia.net/

http://www.eumed.net/libros-gratis/2010d/801/Exclusion%20educativa.htm

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