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Clasificación de herida operatoria

Cuidados de la herida quirúrgica

El objeto del apósito y el vendaje se puede resumir en los siguientes puntos:

 Aislar la incisión para mantenerla libre de microorganismos hasta su epitelización.


 Proteger la herida contra agresiones físicas externas.
 Absorber el drenaje de los exudados y secreciones de la herida.
 Limitar los movimientos de la región y favorecer el proceso de cicatrización.
 Comprimir la región para disminuir la posibilidad de hematomas sin obstaculizar
la circulación venosa de retorno.
 Servir de soporte a los aparatos externos de fijación cuando es necesario modelar
algunas zonas del cuerpo, en especial, los muñones de amputación.

•El manejo posoperatorio es mínimo, sólo requiere de cambio de


HERIDA LIMPIA gasa o apósito

•Reciben el mismo manejo que una herida limpia, sin embargo


HERIDA debe observarse si se desarrolla algún dato de infección de la
LIMPIA/CONTAMINADA misma, ya que en función de la mínima contaminación que se
presento durante la cirugía existe el riesgo de infección.

•A veces este tipo de heridas se manejan con cierre de segunda o


tercera intención, ya que en función de la contaminación que
presentan durante el acto quirúrgico es frecuente que se
HERIDA CONTAMINADA infecten. Por lo que durante el posoperatorio deben manejarse
mediante irrigación a presión con solución salina isotónica,
jeringa de 10 ml y aguja del número 23, para hacer una limpieza
mecánica de la misma.

•Reciben el mismo manejo de las heridas contaminadas. En este


grupo es más alto el porcentaje de infección, por lo que la
limpieza de la herida con la técnica referida debe continuarse por
HERIDA SUCIA un periodo mínimo de una semana. En estos casos también está
contraindicado el empleo de antisépticos para el lavado de la
misma
Fisiología de la cicatrización cutánea

Coagulación Exudación Granulación Cierre de la herida

La cicatrización cutánea normal de una herida aguda comienza por la hemostasia plaquetaria,
la formación del coágulo y la llegada de células inflamatorias atraídas por la acción de las
citocinas. En las heridas crónicas, el factor más importante es la inflamación. La herida se limpia
y se efectúa la reparación de la dermis y la epidermis, a lo que siguen la remodelación de la
matriz extracelular y la maduración de la cicatriz. En el feto la cicatrización es rápida, sin tejido
de granulación ni signos de inflamación y con restitución de una piel «ideal». En los ancianos,
la cicatrización es lenta y de peor calidad que en las personas más jóvenes, pero con mejor
resultado estético. Las anomalías de la cicatrización que pueden encontrarse son: exceso del
proceso (granuloma piógeno, queloide), mala calidad (cicatrices retráctiles) o defecto (heridas
crónicas). Algunas circunstancias, por ejemplo la desnutrición proteica, las carencias
vitamínicas, el consumo de tabaco o la carencia de estrógenos, pueden influir en distintas fases
de la cicatrización dando lugar a consecuencias prácticas, sobre todo en el caso de la cirugía
dermatológica.

Complicaciones de la herida

 Evisceración (reintervención): se salen las asas de intestino.


 Progresión a sepsis
 Eventración a largo plazo: hernia sobre cicatriz de
intervención.
 Aislamiento: gérmenes multirresistentes
 Cicatriz antiestética
 Aumento estancia hospitalaria