Está en la página 1de 1

Domingo, 25 de julio de 2010 público 49

Modos&modas
www.publico.es

Historia
lo ignoraban, los alumnos. dades frente las exigencias
Con explicaciones, pensaba, curriculares? ¿O por el con-
sus estudiantes podían apren- trario debía confiarse en el
der lo que no sabían. Y expli- nivel igualador que la univer-
car, básicamente, era simplifi- salidad de los conocimientos
car lo complejo para que los ig- difunde? Ambas posturas “se

La
norantes pudieran compren- alinean del mismo lado fren-
derlo. “¿Y cómo habían podi- te a la alternativa introduci-
do esos jóvenes comprender, da por Jacotot”, según expli-
sin explicaciones, una lengua ca Rancière en el prólogo de

emancipación
nueva?”, se preguntaba un la edición brasileña.
contemporáneo. Ante esa pre-
gunta, aquella solución de ur- Inteligencia y voluntad

de la
gencia se convirtió para Jaco- La enseñanza, por tanto, de-
tot en un problema filosófico. bería consistir en verificar
Jacques Rancière lo retoma en esa igualdad que el ignoran-
El maestro ignorante, ensayo te asume cuando sale al en-

enseñanza
sobre filosofía de la educación cuentro de lo que descono-
reeditado ahora por Laertes. ce. Sólo esta enseñanza me-
rece el nombre de emancipa-
La lengua materna ción. No es que no hagan fal-
Jacotot se había limitado a ta maestros, sino que su fun-
La aventura del maestro y revolucionario francés Joseph Jacotot “verificar” que lo que los lec- ción consiste en velar por que
tores de Telémaco repetían se los aprendices no se pierdan
(1770-1840) aporta una alternativa radical al debate sobre ajustaba al modelo que imita- en esa búsqueda del conoci-
cómo reducir las desigualdades a través de la eduación ban. También los niños apren- miento. Las inteligencias son
den sin que nadie les explique iguales, las voluntades, no.
la gramática de su lengua ma- “La inteligencia sólo obede-
terna y, sin embargo, “todos” ce a sí misma, mientras que
aprenden a hablarla. Su con- la voluntad obedece a otra
clusión era inasumible, inclu- voluntad”, explica Rancière.
so para los progresistas que de- Esa vigilancia de la voluntad
fienden la escuela como for- por parte del profesor debe
braulio garcía jaén prometía la calma que sucede texto en francés ayudándose ma de emancipación: la igual- traducirse, del lado del alum-
madrid al destierro si lo mece la hospi- de la traducción al flamenco. Un modelo dad de las inteligencias no es no, en “atención”.
3 En 1818, un profesor de talidad. Se equivocó. A la mitad del libro, Jacotot les una meta, es el punto de parti- Para Rancière, al contrario
francés de la universidad de Enseguida sus clases gus- hizo repetir una y otra vez lo universal, para da. Todas las inteligencias son que para Jacotot, no es tan-
Lovaina inició un viaje excep- taron y atrajo entre sus alum- que habían aprendido y les pi- uso individual iguales, por mucho que con to un asunto metodológico,
cional. Una excepción de la nos a unos cuantos que no sa- dió que leyeran el resto como tiempo, esfuerzo y entusiasmo ni de programas educativos,
que Joseph Jacotot, expulsado bían francés. Nada raro, salvo si luego fueran a “contarlo”. Joseph Jacotot (1770-1840) se manifieste desigualmente. como una cuestión filosófica
a Bélgica tras la restauración que Jacotot, contratado como Avanzado el curso, cuando fi- no era optimista respecto Rancière ha rescatado la fi- y política, y de ahí su perma-
monárquica en su país, extra- lector de la lengua de Racine, nalmente les pidió redactar, de los efectos sociales de su gura de Jacotot, según él mis- nente actualidad. Filosófica
jo una lección universal. Has- no sabía flamenco, el idioma en francés, una opinión sobre método de “emancipación mo ha escrito, para intervenir porque “se trata de saber si
ta entonces, su trayectoria en de sus estudiantes. Entre los la lectura, su sorpresa fue ma- intelectual”, que la jerarquiza- en el debate educativo surgido (...) la palabra del maestro es
la Francia posrevolucionaria libros publicados en Bruselas, yúscula: no escribían peor que ción social y escolar tendían a en Francia a raíz de la entra- un testimonio de igualdad o
había sido, si no napoleónica, Jacotot encontró la solución: la mayoría de franceses. desactivar. En su obra más em- da de los hijos de la inmigra- de desigualdad”, según Ran-
desde luego brillante. Llegó a una edición bilingüe de Las Hasta ese día Jacotot, como blemática, ‘Enseñanza univer- ción a la escuela republicana. cière. Y política, añade, por-
ser diputado. El exilio, gracias aventuras de Telémaco, de su sus colegas, creía que su traba- sal y lengua materna’ (1823) ¿Hay que adaptar los conte- que “se trata de saber si un
a la tolerancia de la monarquía compatriota Fénelon. Un in- jo consistía en que quien po- afirmaba que “todas las inteli- nidos a las diferencias cultu- sistema de enseñanza propo-
belga y el prestigio de la uni- térprete hizo saber a los alum- seía el conocimiento, el maes- gencias son iguales” y que “las rales, y poder así algún día re- ne reducir una desigualdad o
versidad más antigua del país, nos que debían aprenderse el tro, lo transmitiera a quienes explicaciones atontan”. montar las desiguales capaci- verificar una igualdad”.D

Intereses relacionados