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Corina Wittgenstein entrevista al gran Eugenio Merino

¿Por qué te obsesionan los dictadores?
No me obsesionan. Como artista me parece indispensable tratar la figura de
Franco y de la política actual.
En la exposición que presento el 12 de junio en Nueva York tampoco hay una
obsesión por los dictadores, sino una obsesión por la política del momento, tomando
como referencia dictadores clásicos. Me interesa mucho más la idea de lo que puede
venir o de lo que podría haber pasado que la de la historia pasada.
Por eso Franco en la nevera es una expresión de lo que ocurre actualmente en
nuestra política, es en realidad el presente.
¿Te perjudica o te beneficia el carácter polémico de tu trabajo? ¿Cuál es el
balance?
Ni me beneficia ni me perjudica. Algunos conservadores piensan que el arte
debe decorar su casa y defender su ideología y se encuentran con que el arte pone en
cuestión todos sus valores y sus creencias. No es un objeto para especular sino más bien
para reflexionar, de ahí que en muchas ocasiones se generen polémicas forzadas por
aquellos que quieren contener el mensaje político en el arte.
Si contamos con que el año 2013 no fui a ARCO por meter a Franco en una
nevera, podemos decir que me perjudicó. Sin embargo, si observamos la deriva casposa
de la feria casi es una bendición. (Utilizando el lenguaje del presidente de IFEMA)
El balance es positivo porque he hecho aquello en lo que creo.
¿Temas represalias dentro y fuera de España?
La verdad es que no pienso en eso cuando trabajo. Prefiero pensar que tengo
libertad de expresión aunque haya que defenderla en los tribunales. En España la
pacatería de algunos, muchos de ellos en el business del arte, nos impide ejercer nuestra
libertad de creación. Están en puestos de dirección así que nosotros, los artistas, los
pringaos, solemos tragar con tal de exhibir gratuitamente, cuando se nos brinda la
oportunidad.
No temo represalias. Las de España ya las he sufrido y desgraciadamente
tenemos mucha culpa de que esto ocurra. Y fuera de España, intuyo, después de haber
exhibido unas cuantas veces en Estados Unidos, que las injerencias en el arte son casi
nulas.
Otra cosa es que me demande en Estados Unidos una famosa compañía de
refrescos carbonatados. Eso sí que lo temo. Pero sinceramente, conozco más casos de
censura por parte de empresas españolas que de las grandes corporaciones. Porque en
España somos muy de dictaduras.
Esta pregunta sería la primera: ¿cuáles fueron tus referentes artísticos
cuando empezaste?
Siempre me ha interesado el humor. Soy fan de Peter Land, Paul McCarthy o
Maurizio Cattelan… Pero hay muchos otros artistas, y muy diferentes. Y cada vez me
interesa más el trabajo de artistas más políticos como Santiago Sierra, Avelino Sala,
Democracia, Nuria Güell o PSJM. Y como bien sabes soy muy fan de los dibujos a boli
de un chaval joven y prometedor que se llama Juan Francisco Casas.