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Daniel Semana 7

El documento aborda la teoría de la culpabilidad penal, definiéndola como un juicio normativo que evalúa la imputabilidad y la conciencia del autor sobre la antijuricidad de su conducta. Se exploran las transiciones desde la responsabilidad objetiva hacia un enfoque subjetivo y normativo, destacando la importancia del juicio de reproche y la capacidad de actuar conforme a derecho. Además, se analiza la evolución del concepto de culpabilidad desde una perspectiva psicológica hacia una normativista, enfatizando la relevancia de la imputabilidad y la ausencia de causas de inculpabilidad.
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El documento aborda la teoría de la culpabilidad penal, definiéndola como un juicio normativo que evalúa la imputabilidad y la conciencia del autor sobre la antijuricidad de su conducta. Se exploran las transiciones desde la responsabilidad objetiva hacia un enfoque subjetivo y normativo, destacando la importancia del juicio de reproche y la capacidad de actuar conforme a derecho. Además, se analiza la evolución del concepto de culpabilidad desde una perspectiva psicológica hacia una normativista, enfatizando la relevancia de la imputabilidad y la ausencia de causas de inculpabilidad.
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MANTILLA JÁCOME RODOLFO y otro. Teoría de la culpabilidad penal.

Editorial
Leyer. Capítulo I La culpabilidad penal. Página 9 – 52

Previa precisión metodológica

El término culpabilidad puede tener varios significados en tanto que puede referirse a una
declaración hecha respecto de alguien a una categoría dogmática o un principio de la
responsabilidad.

En efecto una primera acepción toma la expresión culpable para hacer referencia a una
declaratoria de responsabilidad a la que se verifica una vez agotada un debido proceso y se
ha desvirtuado en percepción de inocencia que cobije el procesado.

Una segunda forma de entenderla es como categoría o asmática esencial para predicar la
existencia de una conducta delictiva. La culpabilidad es actualmente un juicio de reproche
de carácter normativo en el cual se verifica si el autor de un injusto es imputable era
consciente de la antijuricidad de su conducta y se le da un exilio en comportamiento diverso
y ajustado al derecho al momento de que ejecutó la acción típica y antijurídica. Si estos tres
elementos se encuentran presentes entonces nos encontramos ante una acción injusta y
realizada con culpabilidad.

Por último y tal vez su significado de mayor trascendencia se tiene que la culpabilidad sería
como un principio o máxima del derecho penal consistente en la radicación de cualquier tipo
de responsabilidad objetiva. Lo anterior quiere decir que la culpabilidad es la capacidad que
exista a la hora de atribuir un resultado disvalioso como obra de un autor teniendo en
cuenta los componentes que hacen parte inherente de la acción como expresión de sentido
de un sujeto determinado.

Culpabilidad como categoría dogmática.

El estudio del derecho penal comprende tanto la teoría del delito como la teoría de la
sanción penal.la primera de ellas ocupa del estudio de estructuras dogmáticas que se
desarrollan en forma lógica y sistemática y que incluyen por una parte la teoría del impuesto
penal que comprende a su vez el estudio de la conducta típica y antijurídica y por otro la
teoría de la culpabilidad penal que tiene por objeto el estudio el sujeto que ha realizó el
injusto penal para establecer si ese comportamiento le es penalmente atribuible.

Por su parte la teoría de la sanción penal que estudia las consecuencias que conlleva la
realización de un sujeto injusto penal por parte de un sujeto declarado penalmente
responsable.

La culpabilidad Sur entonces como una categoría que debe asumirse cuando se ha
establecido que el comportamiento humano constituye un gusto penal y obedece a la
necesidad de indagar por la condición personal del sujeto que lo ha realizado para
establecer si ese comportamiento les es atribuible pues solo así podrá declararse le
penalmente responsable.
En la estructura de la teoría del delito el primer paso que debe realizar el operador es
establecer con certeza la existencia del impuesto penal qué requisito previo y sine qua non
para el siguiente paso el que se ocupa la teoría la culpabilidad que se estudiara al hombre
que ha realizado el injusto penal. No existe culpabilidad en el vacío siempre la culpabilidad
es atribuibilidad personal del injusto penal.
Bastaría con recordar que el juzgador debe comprar asuntos fundamentales referidos a la
mente del sujeto agente para establecer la tipicidad como los contenidos subjetivos de la
acción como la verificación del dolo la culpa o la configuración de elementos subjetivos del
tipo o la actitud de defensa en la exclusión del antijuricidad.

El objeto del estudio de la culpabilidad penal es el ser humano que ha realizado el injusto
penal es la persona natural que estudia en su relación con el injusto para precisar si este
comportamiento le es atribuible conforme al derecho penal.

Antecedentes de la culpabilidad penal

El derecho penal siempre se ha ocupado la imposición de una sanción punitiva


comportamiento lesivos de intereses tutelados para la sociedad para ello los pueblos
primitivos les bastaba la regla de responsabilidad penal por el resultado.

La individualización de la responsabilidad se logró mediante la conquista del principio de


causalidad material lo cual permitió elaborar una responsabilidad individualizada pero que
seguía siendo objetiva. Era responsabilidad penal objetiva puesto que el nexo de causalidad
solo permitía establecer quien realizó el acto que produjo el resultado lesivo pero no
indagaba por la personalidad del sujeto ni por las circunstancias en que realizaba su
conducta.

en esas condiciones el derecho penal no se preguntaba por los contenidos subjetivos de la


acción humana ni reflexionadas sobre la necesidad de justificar de modo legal algunos
comportamientos no tenían importancia en su que hacerlo colectivo ni lo volitivo en la
generación de la acción no estudiaba la intención y los motivos del acto criminal no utilizaba
el concepto de la imputabilidad para indagar por la capacidad personal del sujeto de
comprender la ilicitud de su conducta o para determinarse de acuerdo con esa comprensión
no se plantea ni siquiera que el hombre en el momento del hecho no tuviera conciencia del
antijuricidad de su conducta tampoco le interesaba reconocer que en determinadas
condiciones al hombre no le hubiera exigir un comportamiento conforme a derecho.

El estadio anterior al subjetivismo penal no es ocupada estudiar al hombre autor del injusto
para imponerle una pena sino que en el mejor de los casos le bastaba la constatación de un
nexo de causalidad material además son reglas características dentro de este pensamiento
entre otras la responsabilidad por el resultado la ausencia del concepto de imputabilidad del
imperio de la regla que establece que la ignorancia de la ley no sirve excusa la
responsabilidad penal por lo fortuito la responsabilidad en los delitos de doble resultado o
agravados por el resultado sin exigir la comprobación de la causalidad material de resultado
más grave ni la constatación de su atribuibilidad al sujeto también en la responsabilidad
peligrosista.

El principio de la responsabilidad penal subjetiva


El subjetivismo penal significó la superación de la responsabilidad objetiva también
conocida como responsabilidad por el resultado.

el principio de la responsabilidad penal subjetiva además de la comprobación de la


causalidad material exigía la constatación de un nexo subjetivo que permitiera afirmar que el
acto realizado libera atribuir a su autor por ser su conducta realizada de forma voluntaria
con conocimiento causal de su comportamiento con conciencia de solicitud y teniendo en
cuenta además las circunstancias personales que lo influyeron en el momento de la
realización de la conducta todo esto para poderle imponer al hombre una pena como
sanción por su actuar delictivo.

La teoría del injusto penal sufriría un empobrecimiento esencial al dejarse ocupar de


importantes asuntos subjetivos que trascienden en la acción en el tipo subjetivo en los
elementos subjetivos del antijuricidad igual situación ocurriría en la teoría de la sanción
penal que estaría privada de la garantía que brinda el principio de culpabilidad elemento
fundamental y además de importantes referencias subjetivas de la determinación de las
penas.

La culpabilidad como categoría dogmática

La culpabilidad penal se estableció como uno de los elementos estructurales del delito y sus
inicios tuvo como una misión incorporar dentro de ella en su totalidad las reglas de
subjetivismo penal así lo hicieron las tendencias dogmáticas causalistas.
Después el finalismo demostró que lo subjetivo además de ser un elemento esencial de la
acción humana irriga toda la estructura de la conducta punible por lo que se encuentra
también en el injusto y la culpabilidad.

Teoría psicológica de la culpabilidad

En sus inicios la culpabilidad fue concebida con un fenómeno natural que contenía un lazo
psicológico que ataba subjetivamente al autor con su acto.

Para el psicologismo la culpabilidad se encuentra en el interior del autor allí reside se trata
una vivencia espiritual es lo que carrara llamaba a la fuerza moral del delito. La
imputabilidad y la amputación moral solo tiene como condición la de que el hombre que fue
causa material de un hecho haya sido de más su causa moral.

El naturalismo positivista sirvió de soporte esta concepción de la culpabilidad y en general


para la construcción de la primera estructura doméstica del delito conocida como clásica
que partiendo un concepto causal de acción ubicó lo objetivo de la conducta en el injusto
típico y los súpertivo en la culpabilidad entendida como la relación subjetiva entre el acto y
el actor.

La acción causal daba lugar a un nexo de causalidad material y la culpabilidad de un nexo


de causalidad subjetiva por ello para esta tenencia dogmática la culpabilidad penal es el
dolo y la culpa tiene como presupuesto la imputabilidad del sujeto
Sebastián solerr afirmaba que existe sólo no solamente cuando se ha querido un resultado
sino también cuando se ha tenido conciencia de la criminalidad de la propia acción y a
pesar de ello se ha obrado.

Las críticas al psicologismo han sido contundentes hasta el punto de que en la actualidad se
debe considerar una doctrina superada.

La concepción causal de la acción que pretendió una nítida separación entre el objetivo y lo
subjetivo colapsado por no poder satisfacer conceptualmente el fenómenos como la omisión
ni explica la presencia de ingredientes subjetivos en el tipo penal ni satisfacer en
perspectiva metodológica el abordaje y la tentativa con los elementos típicos y objetivos y
otras dificultades más que llevar una construir un concepto de conducta humana que
respetara sus inescindibles aspectos objetivos y subjetivos para su cavar comprensión ese
proceso conceptual que culminó con la aceptación de la teoría de la acción finalista también
fue significativo en el contenido y función de la culpabilidad lo cual significó la revisión crítica
del concepto de culpabilidad planteado desde el psicologismo causalista.

El psicologismo no permite resolver aquellas situaciones cobijadas por las denominadas


causas de exculpación en las que subsiste el dolo a pesar de la no culpabilidad del sujeto
con relación al impulso penal tal es el caso de quien para salvar su vida mata a quien
disputa con él la única tabla de salvación en el naufragio que el derecho soluciona no
obstante la presencia del dolo por la vía de la inculpabilidad sin tener en cuenta para ellos
nexo psicológico entre el autor y su acto.

El naturalismo positivista no respondía de manera plena como sistema pues tenía lugares
oscuros que no permitían resolver una forma lógica algunos problemas prácticos del
derecho penal.

El paso a una culpabilidad normativista

Desde los albores del siglo XX se abandonó el concepto puramente psicológico de la


culpabilidad que Manuel del esquema clásico de Liszt beling para adoptar una dimensión
normativa de ella en la que lo esencial era el juicio de reproche que se hacía el sujeto que
cometió al injusto.

El cambio se advierte como necesario ante los vacíos que jala Concepción original en casos
como la culpa sin representación en efecto si la culpabilidad se entendía como
comprobación de nexo psicológico entre el autor y el hecho cómo podía entonces
sancionarse aquellos eventos en donde una persona actúa con culpa sin haberse
representado el resultado esto es descartando de plano ese vínculo?

La única manera para resolver la cuestión era reconocer que la culpabilidad debía
cimentarse en un concepto distinto más allá de lo psicológico ese nuevo fundamento no era
otro que la reprochabilidad es decir una valoración sobre el actuar injusto del
sujeto.resultado culpable aquel que hubiera realizado la conducta siendo imputable y
pudiendo haber acto de otro modo teniendo la posibilidad de comportarse con forma
derecho y no vulnerando bienes jurídicos.

La aparición de la reprochabilidad como elemento de la culpabilidad se le atribuye a Frank


en 1907 aunque es desarrollado después por Goldschmidt lo relaciona con la infracción de
un deber el haber podido actuar de otra manera. El juicio de reproche se comprende como
la valoración que se debe hacer de la conducta del sujeto contrastada con la accesibilidad
de actuar de otro modo.

El naturalismo positivista pretendía imponer los métodos de estudio empleados por las
ciencias naturales métodos experimentales de observación de reducción de las formas a
leyes o secuencias al estudio de las ciencias jurídicas y pretendía reducir el objeto de las
ciencias jurídicas a las leyes de la naturaleza desconociendo su esencia y su índole
diferente.

El naturalismo positivista en una camisa de fuerza para las ciencias jurídicas y demás
ciencias del espíritu razón por la cual pronto empezó a ser superado por el retorno al
kantismo y la filosofía de los valores lo cual permitió distinguir entre ciencias naturales y
ciencias normativas entre las ciencias del ser y las del deber ser.

El normativismo cuestiona acertadamente el principio de causalidad que proviene la ciencia


natural y que es útil para ellas pero no para la ciencia jurídica. Las ciencias naturales
describen su objeto por medio al principio de causalidad. La ciencia jurídica no puede
escribir su propio objeto por el mismo principio si pretende ser autónoma. La autonomía de
una ciencia según Kelsen proviene de la autonomía del método. Kelsen encuentra en el
principio de imputación el método adecuado que le permite diferenciar al objeto de las
ciencias causales.

El principio de imputación resulta trascendental en la construcción de la domótica penal


como sustitución del causalismo imputación es atribución Y si bien mantiene semejanzas
con el principio de causalidad en cuanto uno y otro relacionan unas condiciones o unas
consecuencias tiene un cambio esencial diferencias con el causalismo naturalismo como lo
explica con claridad el profesor calsamiglia.

Sino para los neoclásico la culpabilidad de un juicio de valor que no depende del autor el
dolo y la culpa dejaron de ser la culpabilidad misma para convertirse junto con imputabilidad
del sujeto y la ausencia de causales de culpabilidad el elemento necesarios para la
construcción del concepto normativa de culpabilidad.

Para los neoclásico es la culpabilidad es el juicio de reproche que recae sobre el sujeto
imputado el autor del injusto penal realizado con doble o culpa y sin estar en curso en una
causal de inculpabilidad

Para ello mantuvieron el concepto causal de acción en la separación de antijuricidad y


culpabilidad como las partes objetivas y subjetiva del hecho respectivamente la
permanencia del dolo de la culpa y del caso fortuito en la culpabilidad son continuación del
planteamiento naturalista que ve en la causalidad del factor esencial de la acción porque
ese es el punto de vista de la observación empírica y divide leche un parte objetiva y parte
subjetiva porque en esa es la división que a primera vista aparece ante la percepción
sensorial.

La condición personal de imputabilidad

La imputabilidad que es la condición personal del sujeto que en el momento de realizar el


injusto penal tiene la capacidad para comprender la licitud de su conducta o para
determinarse acuerdo con esa comprensión. También se le denomina capacidad de
culpabilidad para sustentar con ella la razón de ser el reproche al sujeto por la voluntad
defectuosa cuando tenía el compromiso de adecuar su comportamiento a las normas de
determinación o de deber.

El dolo o la culpa

La tendencia neoclásica mantiene el dolo y la culpa como referencia psicológicas en el


ámbito de la culpabilidad los entiende como elementos necesarios para su estructuración
como expresión de la voluntad defectuosa del sujeto

El duelo y la culpa igual que en la tenencia clásica en su aspecto cognitivo incluyen tanto el
conocimiento de los hechos como de su significado antijurídico pero la culpa es estructura
sobre la referencia normativa del deber de cuidado que le incumbe al sujeto

Ausencia de causas de inculpabilidad

El derecho admite que el sujeto imputable pueda actuar en condiciones de No


reprochabilidad porque no les es exigible una conducta conforme a derecho.

Como pudo observarse la tendencia neoclásica constituyó una apertura hacia el


normativismo en la dogmática penal al introducir un juicio valorativo como esencia de la
culpabilidad pero mantuvo gran parte de la domótica clásica como el concepto causal de
acción penalmente relevante al que valoraron como concepto social de acción pero
demostraron que el tipo penal no era absolutamente objetivo como en el hallazgo de los
ingredientes subjetivos del tipo incluyeron El deber de cuidado como referencia normativa
en la estructura de la culpa.

La contribución finalista del concepto normativo de la culpabilidad

El abandono de cualquier rezago psicologista de la culpabilidad sólo se daría con la


irrupción del finalismo en la teoría del delito.

Al ubicarse El dolo y la culpa en el tipo y separando del dolo el conocimiento de la licitud es


Claro que la culpabilidad se despojó de cualquier ropaje psicológico y quedó revestido
normativismo en donde reproche se representará estudiando su contenido que no será otro
que la imputabilidad la conciencia del antijuricidad y la exigibilidad de otra conducta

Welzel como máximos exponente de la teoría de la acción penal revolucionó la esquemática


del delito al tener como base las denominadas por el estructura lógico objetivas. Según el
profesor de Bonn en dichas estructuras se encuentra la limitaciones materiales al legislador
inútilmente buscadas por la mayoría de teóricos del derecho natural. El derecho natural no
puede encontrarse fuera o por encima del derecho positivo sino que está como límite
inmanente dentro del mismo.

Para Welzel el legislador a la hora de concebir categorías dogmáticas del delito ha de


respetar el contenido ontológico que está dado por los sujetos del conocimiento puesto que
de no hacerlo fallarían las aportaciones que dicho sistema podría producir. Para él toda
materia jurídica está atravesada por estructura lógica objetivas como por un tejido a toda
ordenación positiva le está dada de antemano la legalidad categorial del actuar humano
quien quiera imponer normas a la acción tiene que presuponer la estructura categorial de la
ser humano ningún legislador puede modificarla

el dolor integral tipo penal subjetivo y está compuesto por el conocimiento de los elementos
estructurales del tipo penal y a la voluntad de realizar el comportamiento. El finalismo
despoja el duelo de la conciencia del antijuricidad la cual queda como parte integrante del
concepto normativo de culpabilidad.

La culpa también hace parte del tipo penal subjetivo y se entiende dentro del finalismo como
infracción al deber objetivo de cuidado.

De esta forma el injusto penal se incorporan importantes elementos anímicos como la


voluntad de acción y los objetivos que hay dentro de ella que antes se consideraba tenían
su lugar y la culpabilidad.

Para el finalismo culpabilidad es reprochabilidad el juicio de reproche tiene por objeto la


decisión de voluntad y jurídica del autor cuando en el momento de realizar su conducta esta
tiene la capacidad para comprender la licitud de su acto y determinarse conforme a ello
tiene conocimiento de la prohibición y les exigible la obediencia al derecho.

De esta manera se logra la superación definitiva del psicologismo por cuanto la culpabilidad
como reprochabilidad no contiene elementos subjetivos que ahora integran el injusto penal

Para la dogmática finalista la culpabilidad como juicio de reproche requiere de los siguientes
elementos

-​ La imputabilidad encarga de constatarse en el momento de la realización del injusto


penal el sujeto tuvo la capacidad para comprender la licitud de su conducta y libertad
para escoger un camino con forma derecho y de esta forma establecer que podía
actuar de otro modo

Para el finalismo la imputabilidad no es presupuesto de la culpabilidad sino que uno de sus


elementos estructurales por cuanto la imputabilidad permite establecerse el sujeto podía
actuar de otro modo.

-​ La posibilidad de conocer la norma de prohibición recuérdese que en la reubicación


que hace el finalismo del duelo en la injusta penal ese se traslada como vuelo
natural no como intención de niña por lo que no incluyen su estructura la conciencia
de antijuridicidad que permanece como requisito del juicio de reproche
-​ La accesibilidad de la audiencia al derecho. Para que surja el reproche de
culpabilidad el sujeto que ha realizado el injusto penal además de su condición de
imputable y de tener conciencia el antijuricidad de su conducta de poderse elegir un
comportamiento conforme a derecho

Fundamentación de la culpabilidad penal

La culpabilidad penal se fundamenta en la relación del hombre con el derecho penal. El


derecho penal es una estructura que busca regular el comportamiento de sus destinatarios
exigiéndoles la protección de los bienes jurídicos fundamentales de los que son titulares la
sociedad el individuo y el estado

La posibilidad de actuar de un modo distinto que debe tener el hombre que realiza el
impuesto penal para que su conducta le pueda ser atribuida es un predicado genérico del
ser humano que se establece desde la política criminal como una presunción legal puesto
que lo que es preciso para el derecho es desestimarla en los casos concretos en los que se
demuestra que sujeto autor de mi gusto no tuvo en el momento de su realización la
posibilidad de ajustar su comportamiento al derecho porque no podía o no le era exigible
actuar conforme a las exigencias legales

El problema metodológico que surge es determinar de una manera que permita valorar esa
accesibilidad de otra conducta pues resulta imperioso precisar cuáles serán los parámetros
que se deben tener en cuenta para señalar que en un caso específico la persona es
culpable por haber actuado un modo distinto al esperado

Jakobs ubica el reproche en la defraudación de las expectativas que tiene el ordenamiento


jurídico el actuar de los asociados esta idea es producto de la premisa según la cual la
función de la pena determinar contenido de todas las categorías dogmáticas no siendo por
supuesto la culpabilidad de la excepción.

el principio de prevención general y la culpabilidad penal se encuentran en el concepto de


libertad normativa como fundamento del concepto de culpabilidad en la que se atribuye el
impuesto al sujeto que está en la posibilidad de ser llamado motivado por la disposición
penal dicha posibilidad comprende una capacidad intacta es decir no de control por parte
del sujeto y el consecuente conocimiento de la Norma que son aspectos constatables para
determinar que como sujeto libre incumplió la prohibición o mandato penal.

La finalidad de prevención general positiva implica que los sujetos se encuentren en una
condición de libertad normativa para poder motivarse conforme a la Norma que en caso de
suprimirse o no constatarse dicha capacidad la finalidad de la sanción penal en materia de
prevención general positiva se hace inane porque no existen expectativas a defraudarse
respecto a estas personas que no gozan de un estado de libertad.

Si no es posible demostrar científicamente que se actuó con libertad total si ese soporte del
reproche sin demostrable sería entonces lógico que la valoración del injusto debería ser
cobijada por el principio de individuo pro reo Y eso desde luego conduciría una exculpación
generalizada.

Para que el mecanismo de la prevención opere es preciso que el destinatario tenga muy
claro sus compromisos que le vienen impuestos por la sociedad desde el derecho penal y
debe estar en condiciones de cumplirlos

Está la razón por la que la relación del hombre con el derecho penal se soportan la
capacidad de motivación de la norma penal que requiera a partir de la conciencia de la
prohibición de la capacidad personal y la circunstancial del ser humano en sus actuaciones
de su libertad como posibilidad de opción en la escogencia consciente un camino conforme
contrario derecho del ejercicio autónomo de su voluntad

Si la función de la pena es el preventivo general positiva o lo que es el mismo la


reafirmación del derecho el servir de la reacción lógica a un acto comunicativo desplegado
por el autor que rompe con la expectativa de conducta esperada es entonces obvio que el
reproche se entiende como un reproche puramente jurídico de donde se desprende que la
culpabilidad siempre es culpabilidad por el hecho no culpabilidad del autor es decir No
importa una formación errónea la voluntad ni un erróneo control de los impulsos internos ni
un proceso de motivación defectuoso y una actitud o postura subjetiva la autora hacia el
derecho digna de desvaloración es decir no interesa un déficit de actitud jurídico de fidelidad
al derecho sin una relación errónea la voluntad.

El concepto funcional de culpabilidad lleva hasta sus extremos termina instrumentalizado el


sujeto pues claramente queda supeditado su reproche a la finalidad preventivo general que
tiene el ordenamiento jurídico.

La acreditación de la conducta culpable no requiere de una demostración del libre albedrío


ni siquiera la libertad como su posibilidad filosófica del actuar humano pues resulta ajena a
la necesidad de tomar partido por un determinismo o indeterminismo. por el contrario lo que
sí exige el calificativo del culpable es probar que una persona específica es un escenario
real se comportó en contradicción con el derecho teniendo las posibilidades de haber
realizado su proceder de modo ajustado aquel siendo este último lo que justifica la
imposición de pena.

De esta manera la habilidad de otra conducta termina siendo un elemento transversal de de


A toda la culpabilidad pues de ella depende excluir la misma por inexistencia de capacidad
de autodeterminación y cognición, rasero para establecer que se tenía la posibilidad de
conocer la licitud de la conducta como también la ponderación de situaciones que puedan
arribar a la prédica de causales de inculpabilidad entonces estos casos lo que hay en el
fondo es una valoración de las específicas condiciones de la autoría de la situación que
debía enfrentar para determinar si das ellas es posible exigirle a alguien una motivación
conforme a derecho o si por el contrario esas especificidades le impedía motivarse
adecuadamente y por ende no resultaría reprochable su conducta en tanto que no se
esperaba de él un actuar de otro modo.

la culpabilidad se edifica sobre un reproche jurídico penal de carácter individual por la


realización de un injusto tal comprensión se marcaría en consecuencia dentro de una visión
normativa de la culpabilidad que a su vez debe estar cimentada no tanto en un concepto
universal ni mucho menos en una valoración moral como sí lo debe estar en una evaluación
motivacional del sujeto que llega a considerar el no merecimiento de pena.

Por lo anterior cuando el actor en el momento de realizar la conducta y antijurídica por


deficiencias cognitivas no tiene la capacidad para comprender la licitud de su conducta o
por trastornos volitivos no puede determinarse conforme a esa comprensión o por error
invencible ignora la prohibición o por circunstancias insuperables no está en condición de
actuar conforme a derecho se debe concluir desestimada en ese caso concreto la
posibilidad de actuar de un modo distinto a la manera como la persona actuó realizando el
injusto penal lo cual trae como consecuencia que ese comportamiento no reúne las
condiciones de atribuibilidad para el autor que por ello no podrá ser considerado
penalmente responsable

Cuando el sujeto actúa encontraría el derecho vulnerando las reglas establecidas están en
condiciones de normalidad para saber lo que hace y haciendo uso de su voluntad y
autonomía no siendo dominado por una vis insuperable ni sufriendo una percepción errada
sobre la existencia de la prohibición o no estando en dramática situación en la que el
derecho no puede seguirle comportamiento diverso debe atribuirse en ese comportamiento
como propio siendo por ello responsabilizado penalmente por la realización del injusto penal

Para que el mecanismo de la prevención opere es preciso que el destinatario tenga muy
claro sus compromisos que le den impuestos por la sociedad desde el derecho penal y debe
estar en condiciones de cumplirlos

Si la función de la pena es la preventivo general positiva o lo que es lo mismo la


reafirmación del derecho el servir de reacción lógica a un acto comunicativo desplegado por
el autor que rompe con la expectativa de conducta esperada es entonces obvio que el
reproche se entienda como un reproche puramente jurídico de donde se desprende que la
culpabilidad siempre es culpabilidad por el hecho no culpabilidad del autor es decir No
importa una formación errónea de la voluntad ni un error o control de los impulsos internos y
un proceso de motivación defectuoso ni una actitud o postura subjetiva del autor hacia el
derecho digna de desvaloración es decir no interesa un déficit una actitud jurídica o de
fidelidad al derecho sino una realización errónea de la voluntad.

La culpabilidad se edifica sobre un reproche jurídico penal de carácter individual por la


realización de un injusto tal comprensión se marcaría en consecuencia entre una visión
normativa de la culpabilidad que a su vez debe estar cimentada no tanto en un concepto
universal y mucho menos en una valoración moral como sí lo debe estar en una evaluación
motivacional del sujeto que lleve a considerar el no merecimiento de pena.

por lo anterior cuando el actor en el momento de realizar la conducta típica y antijurídica por
deficiencias cognitivas no tiene la capacidad para comprender la ilicitud de su conducta o
por trastornos volitivos no puede determinarse conforme a esa comprensión o por error
invencible ignora la prohibición o por circunstancias insuperables no está en condiciones de
actuar conforme a derecho se debe concluir desestimada en ese caso concreto la
posibilidad de actuar de un modo distinto a la manera como la persona actuó realizando el
injusto penal lo cual trae como consecuencia que ese comportamiento no reúne las
condiciones de atribuibilidad para el autor que por ello no podrá ser considerado
penalmente responsable.

La prevención desde la perspectiva de la sociedad y del estado se soportan la expectativa


del buen comportamiento ciudadano en su capacidad de comportarse conforme a derecho.

En el derecho colombiano la Constitución de 1991 supedita la imposición de una pena en la


comprobación por parte del Estado jurisdicción de que la persona haya realizado el injusto
penal con la culpabilidad.

en la valoración de la culpabilidad se desarrolla el problema sobre la accesibilidad de la


conducta conforme a derecho a un ser humano para lo cual es necesario que el
ordenamiento jurídico y el juzgador comprendan el concepto de ser humano Y a partir de
este se determinan los requisitos que hacen atribuir el injusto.

Lo anterior no responde solo la lógica formal de aquellos requisitos para poder exigir una
conducta: un sujeto cognoscente sino que además deben atender las características
materiales de dicho sujeto para poder establecer Los criterios del juicio de exigibilidad.

En ese sentido este juicio de civilidad comporta criterios basados en el concepto de ser
humano que no pueden ser impuestos por el ordenamiento jurídico sino que este solo se
limita a reconocerlo en nuestra Constitución como principio fundante del estado.

En este problema del juicio de civilidad se desarrolla en el plano comunitario de la dignidad


humana en que ésta se desarrolla a partir de la interrelación de los individuos en la
sociedad por lo que se requieren limitaciones razonables a la misma para lograr la mayor
satisfacción posible a la dignidad de todas las personas en la sociedad pero a su vez se
requieren prestaciones del Estado para lograr dicha satisfacción.

En este punto ingresa el concepto de corresponsabilidad del estado en el que no solo se


limita a restringir la conducta de los individuos sino que además tiene el deber de realizar
prestaciones dirigidas a la satisfacción de los derechos fundamentales derivados del valor
intrínseco de la dignidad tal es el caso de los servicios o prestaciones de salud de seguridad
de educación de proveer una familia de vivienda de justicia.

el incumplimiento por parte del Estado de las prestaciones necesarias para el goce de los
derechos debilita o en más su poder de exigir a sus ciudadanos de conductas conforme a
derecho porque para poder actuar de esa manera el ser humano requiere unos mínimos
vitales que al faltar lo convierten de una mera fatalidad que responde al miedo, al hambre a
la adicción o la ignorancia

Es así como el principio de dignidad humana fundante del Estado social antes de que
impregnar la categoría dogmática de la culpabilidad la deconstruye su estructura formal y la
fórmula nuevamente a partir del concepto material y dinámico del ser humano su valor
intrínseco y su relación con el estado que pretende castigarle con la privación de derechos
fundamentales por violar las prohibiciones o mandatos penales.
Finalmente señalemos que conforme al código penal colombiano la culpabilidad como
categoría dogmática es un juicio de reproche normativo que se realiza sobre el sujeto autor
del injusto penal en el que se verifica en el momento de la realización del injusto su
condición personal de imputabilidad su conciencia de la ilicitud y la exigibilidad de un
comportamiento conforme a derecho.

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