Universidad De Guayaquil
Facultad de Ciencias Químicas
Carrera
Bioquímica y Farmacia
Materia
Farmacología II
Integrantes
Bustamante Dario
Manrique Bismart
Rodriguez Alex
Silva Susy
Docente
Dr. Glenda Sarmiento
Grupo:
G-1-A
Sub-Grupo
10
Ciclo I
2024-2025
Introducción
La finalidad del estudio fue determinar el consumo de benzodiacepinas sin prescripciones en
estudias de primer año de enfermería de la unidad publica en el ecuador. Se trata de un estudio
transversal, descriptivo y exploratorio, con aproximación cuantitativa. Un cuestionario fue
usado para la recolecta de los datos. La población estudiada fue compuesta por 181 estudiantes.
Los resultados muestran que el 10,5% de los estudiantes consumió benzodiacepinas sin
prescripción médica alguna vez en la vida. Del total, el 6,1% consumió en el último año y el
3,9% usan actualmente. El Diazepan fue la BZD más usada sin prescripción médica, siendo la
farmacia el local de mayor acceso. Entre los principales motivos para el consumo de
benzodiacepinas se encuentran: insomnio, ansiedad, estrés, depresión y problemas familiares o
económicos. El uso de benzodiacepinas con propósitos no-medicinales está relacionado a
problemas de pérdida de la memoria, síndrome de abstinencia y sedación. Cuando son
combinados con alcohol u otras drogas, pueden llevar a la coma y a la muerte. Este estudio
muestra las graves consecuencias que las benzodiacepinas pueden ocasionar cuando utilizados
por estudiantes de enfermería en Ecuador.
Compuesto químico
Las benzodiacepinas son medicamentos psicotrópicos
(actúan sobre el sistema nervioso central) con efectos
sedantes, hipnóticos, ansiolíticos, antiepilépticos,
amnésicos y miorrelajantes. Se usan en medicina para
tratar el trastorno de ansiedad, el insomnio y otros
trastornos del estado de ánimo, así como las
epilepsias, los síndromes de abstinencia alcohólica y
los espasmos musculares. También se usan en ciertos
procedimientos invasivos como la endoscopia o en
odontología cuando el paciente presenta ansiedad o
para inducir sedación y anestesia. Los individuos que
abusan de drogas estimulantes con frecuencia se
administran benzodiacepinas para «calmar» su estado
anímico. A menudo se administran para tratar los
estados de pánico causados por las intoxicaciones por
alucinógenos. La denominación de estos compuestos
suele caracterizarse por las terminaciones -lam
(triazolam, oxazolam, estazolam, alprazolam,
midazolam) y -pam (diazepam, lorazepam, lormetazepam, bentazepam, flurazepam,
flunitrazepam, clonazepam). No obstante, hay excepciones como el clorazepato dipotásico
(Tranxilium) o el clordiazepóxido (Librium). El término «benzodiacepina» se refiere a la
porción en la estructura química de estos medicamentos compuesto por el anillo de benceno
unido a otro anillo de siete miembros heterocíclicos llamado diazepina.
En el uso clínico las benzodiacepinas producen efectos cualitativos muy similares una de la otra.
Sin embargo, existen importantes diferencias cuantitativas en sus propiedades farmacocinéticas
y farmacodinámicas, las cuales han sido la base de sus variados patrones de aplicación
terapéutica. Las benzodiacepinas pueden causar tolerancia, dependencia y adicción
Mecanismo y modo de acción
Cualquier persona que luche por suspender la toma de benzodiacepinas se dará cuenta de que,
además de los efectos terapéuticos, estas drogas ejercen otros efectos profundos en la mente y
en el organismo. Las benzodiacepinas, en efecto, influyen directa o indirectamente en casi todos
los aspectos de las funciones cerebrales. Para todo aquél que
esté interesado en saber cómo y por qué esto sucede, aquí abajo
damos una breve explicación de los mecanismos a través de los
cuales las benzodiacepinas son capaces de producir efectos de
tan largo alcance. Todas las benzodiacepinas actúan
aumentando la acción de una sustancia química natural del
cerebro, el GABA (ácido gamma-aminobutírico). El GABA es
un neurotransmisor, es decir, un agente que transmite mensajes
desde una célula cerebral (neurona) hacia otra. El mensaje que
el GABA transmite es un mensaje de inhibición: le comunica a
las neuronas con las que se pone en contacto que disminuyan la
velocidad o que dejen de transmitir. Como más o menos el 40%
de los millones de neuronas del cerebro responden al GABA,
esto significa que el GABA tiene un efecto general
tranquilizante en el cerebro: de cierta forma, es el hipnótico y
tranquilizante natural con que cuenta el organismo. Las benzodiacepinas aumentan esta acción
natural del GABA, ejerciendo de esta forma una acción adicional (frecuentemente excesiva) de
inhibición en las neuronas La forma en que el GABA transmite su mensaje inhibidor es a
través de lo que podríamos llamar un inteligente dispositivo electrónico. Su reacción con los
sitios especiales (receptores GABA) ubicados en la parte exterior de la neurona que lo recibe
abre un canal, permitiendo así que las partículas con carga negativa (iones de cloruro) entren en
la neurona. Estos iones negativos "sobrecargan" la neurona, debilitando la respuesta de la
misma a otros neurotransmisores que, en condiciones normales, la excitarían. Las
benzodiacepinas también reaccionan en sus propios sitios especiales (receptores
benzodiacepínicos) que precisamente están ubicados en los receptores GABA. La combinación
de una benzodiacepina con su receptor potencia la acción del GABA, lo cual permite que entre
en las neuronas una mayor cantidad de iones de cloruro, aumentando así la resistencia de la
neurona a la excitación. Los distintos subtipos de receptores benzodiacepínicos tienen acciones
levemente distintas. Uno de estos subtipos, (el alfa 1) es el responsable de los efectos sedativos,
otro (el alfa 2) es el que ejerce efectos ansiolíticos, mientras que ambos, el alfa 1 y el alfa 2,
como también el alfa 5, son los responsables de los efectos anticonvulsivos. Todas las
benzodiacepinas se combinan, en mayor o menor grado, con todos estos subtipos y todas
aumentan la actividad del GABA en el cerebro.
Como resultado de este incremento de la actividad inhibidora del GABA causada por las
benzodiacepinas, disminuye la producción cerebral de neurotransmisores excitativos, incluso se
reduce la producción de norepinefrina (noradrenalina), serotonina, acetil-colina y dopamina.
Estos neurotransmisores excitativos son necesarios para las funciones involucradas en el estado
normal de vigilia y alerta, memoria, tono muscular y coordinación, respuestas emocionales,
secreciones de las glándulas endocrinas, control del ritmo cardíaco y de la tensión sanguínea y
para muchas otras funciones, todas las cuales pueden ser perjudicadas por las benzodiacepinas.
Hay otros receptores benzodiacepínicos, no relacionados con el GABA, que se encuentran en el
riñón, colon, células sanguíneas y corteza suprarrenal, y que pueden ser afectados por algunas
benzodiacepinas. Estos efectos directos e indirectos son responsables de los bien conocidos
efectos adversos causados por el uso de las benzodiacepinas.
Porque se inicia la adicción
La adicción a las benzodiacepinas suele aparecer cuando no se sigue correctamentede la pauta
médica en un tratamiento indicado por un profesional. Esto acaba convirtiendo la solución a una
situación (medicamento), en un problema (adicción). El problema añadido es que muchas
personas que tienen este problema, no son conscientes de la adicción al tratarse de una sustancia
legal. Da la sensación de que, por ser un medicamento, no tiene porque ser tan nocivo como una
sustancia ilegal.
Uno de los efectos negativos derivados del consumo de benzodiacepinas suele ser,
paradójicamente, aumentar la ansiedad e irritabilidad. Problemas de memoria y afectación en el
estado de ánimo, así como somnolencia, disminución de las habilidades psicomotoras, vértigo o
malestar estomacal son otros de los muchos efectos negativos derivados de su mal uso.
Signos de consumo de las drogas.
Los efectos secundarios más frecuentes que pueden aparecer con el uso o administración de
benzodiazepinas incluyen:
-Somnolencia -Vértigo
-Malestar estomacal -Visión borrosa y otros cambios en la visión
-Dolor de cabeza -Confusión
-Depresión -Trastornos de la coordinación
-Trastornos del ritmo cardíaco -Temblor
-Debilidad - Amnesia anterógrada
Efecto resaca (tambaleos) -Sueños inusuales o pesadillas
Dolor de pecho -Ictericia
Reacciones paradójicas86 -Tolerancia cruzada (Alcohol)
Entre los efectos secundarios raros se encuentran.
Sonambulismo (En pacientes con insomnio tratados con zollipen)
Muerte (cuando son dosis elevadas, mezcladas con etanol, depresores del SNC, analgésicos
opioides o antidepresivos tricíclicos)
Tratamientos para la adicción.
El consumo de benzodiazepinas siempre tiene que ser bajo prescripción médica. Puede darse el
caso de que la persona tenga la necesidad de utilizarlas por enfermedad, por lo que su
desintoxicación iría encaminada a que el consumo fuera única y exclusivamente prescrito por el
médico. En los casos en los que el consumo de benzodiazepinas sea derivado de la
automedicación, el objetivo sería eliminar el consumo en su totalidad o pautarlo a través del
psiquiatra, de forma que el consumo fuera adaptativo y con un efecto necesario y controlado.
Efectos que produce a nivel funcional, sistemas del organismo
Las benzodiazepinas son una clase de medicamentos psicotrópicos que actúan sobre el sistema
nervioso central, específicamente sobre el neurotransmisor GABA (ácido gamma-
aminobutírico). Aquí tienes una descripción de los efectos que producen a nivel funcional y en
los sistemas del organismo:
A nivel funcional:
1. Ansiolítico: Las benzodiazepinas son principalmente conocidas por sus efectos
ansiolíticos, es decir, reducen la ansiedad y la tensión.
2. Sedante: Tienen propiedades sedantes, lo que significa que pueden inducir sueño o
reducir la agitación.
3. Relajante muscular: Actúan como relajantes musculares, lo cual puede ser útil en
condiciones como espasmos musculares o convulsiones.
4. Anticonvulsivante: Algunas benzodiazepinas son efectivas para controlar
convulsiones.
5. Amnésico: Pueden producir amnesia anterógrada, es decir, dificultad para recordar
eventos que ocurrieron después de tomar la medicación.
A nivel de los sistemas del organismo:
1. Sistema nervioso central (SNC):
o Las benzodiazepinas actúan aumentando la actividad del GABA, un
neurotransmisor inhibitorio en el cerebro. Esto resulta en una reducción de la
actividad neuronal, lo que contribuye a sus efectos ansiolíticos, sedantes y
relajantes musculares.
2. Sistema respiratorio:
o En dosis altas, las benzodiazepinas pueden causar depresión respiratoria,
especialmente si se combinan con otros depresores del sistema nervioso central
como el alcohol o los opioides.
3. Sistema gastrointestinal:
o Pueden causar efectos secundarios como náuseas, vómitos o estreñimiento.
4. Sistema cardiovascular:
o Algunas benzodiazepinas pueden tener efectos sobre la presión arterial, aunque
estos efectos suelen ser menos pronunciados en comparación con otros
medicamentos sedantes.
5. Sistema inmunológico:
o No suelen tener un efecto directo sobre el sistema inmunológico, pero su uso
prolongado puede afectar la respuesta del cuerpo a infecciones debido a su
impacto en el sueño y el estrés.
Es importante destacar que las benzodiazepinas son efectivas y seguras cuando se usan
adecuadamente y bajo supervisión médica, pero también pueden causar dependencia y
abstinencia si se utilizan de manera inapropia
Toxicidad.
La toxicidad por benzodiazepinas puede ocurrir en diversas situaciones, ya sea por sobredosis
accidental, uso indebido o interacciones con otras sustancias. Aquí te detallo los aspectos clave
de la toxicidad de las benzodiazepinas:
Sobredosis aguda:
1. Depresión del sistema nervioso central (SNC):
o Las benzodiazepinas pueden causar una depresión severa del SNC cuando se
consumen en dosis elevadas. Esto puede llevar a somnolencia extrema,
confusión, dificultad para hablar, falta de coordinación motora e incluso coma.
2. Depresión respiratoria:
o En dosis altas, las benzodiazepinas pueden reducir la actividad del centro
respiratorio en el cerebro, resultando en una respiración lenta y superficial. Esto
es especialmente peligroso cuando se combinan con otros depresores del SNC
como el alcohol o los opioides, ya que puede llevar a una insuficiencia
respiratoria.
3. Efectos cardiovasculares:
o Aunque generalmente las benzodiazepinas no tienen un efecto significativo
sobre el corazón, en casos severos de intoxicación pueden causar hipotensión
(presión arterial baja) y bradicardia (pulso lento).
Efectos a largo plazo y dependencia:
1. Tolerancia:
o El uso prolongado de benzodiazepinas puede llevar al desarrollo de tolerancia,
lo que significa que se necesitan dosis más altas para lograr el mismo efecto.
2. Dependencia física y psicológica:
o El uso crónico de benzodiazepinas puede llevar a la dependencia física y
psicológica. La interrupción brusca del uso puede resultar en síndrome de
abstinencia, que incluye síntomas como ansiedad intensa, insomnio, temblores,
sudoración, confusión y en casos graves, convulsiones.
3. Impacto en la función cognitiva y emocional:
o El uso prolongado de benzodiazepinas puede afectar la memoria, la
concentración y el estado de ánimo de manera negativa.
Otros riesgos:
1. Interacciones medicamentosas:
o Las benzodiazepinas pueden interactuar con otros medicamentos, especialmente
con otros depresores del SNC como los opioides, potenciando sus efectos
depresores y aumentando el riesgo de complicaciones graves.
2. Riesgo de uso indebido:
o Las benzodiazepinas tienen potencial de ser utilizadas de manera indebida, ya
sea por su capacidad para inducir relajación y sedación, o por su capacidad de
alterar el estado de conciencia.
Tratamiento de la intoxicación por benzodiazepinas:
El tratamiento de una sobredosis aguda de benzodiazepinas generalmente incluye
medidas de apoyo como asegurar una vía aérea permeable, administrar oxígeno si es
necesario, y monitorizar de cerca los signos vitales y la función respiratoria. En casos
severos, se puede considerar el uso de antagonistas de los receptores de
benzodiazepinas como la flumazenil, aunque su uso debe ser cuidadosamente evaluado
debido al riesgo de inducir convulsiones en pacientes dependientes de benzodiazepinas.
En resumen, aunque las benzodiazepinas son medicamentos efectivos cuando se usan
adecuadamente bajo supervisión médica, su uso inapropiado o abuso puede llevar a situaciones
de toxicidad aguda y problemas de dependencia a largo plazo. Es crucial utilizar estos
medicamentos según las indicaciones médicas y evitar combinarlos con otras sustancias sin la
supervisión adecuada.
Afectación psicológica y social.
La afectación psicológica y social asociada al uso de benzodiazepinas puede ser significativa,
tanto en el contexto del uso crónico como en situaciones de dependencia o abuso. Aquí te
detallo algunos de los aspectos más relevantes:
Afectación Psicológica:
1. Dependencia y tolerancia:
o El uso prolongado de benzodiazepinas puede llevar al desarrollo de
dependencia física y psicológica. Esto significa que el usuario puede volverse
incapaz de funcionar sin la droga y puede experimentar ansiedad intensa,
insomnio y otros síntomas de abstinencia si intenta dejar de tomarla.
2. Alteraciones en la función cognitiva:
o Aunque las benzodiazepinas se utilizan para reducir la ansiedad y promover la
relajación, el uso prolongado puede tener efectos negativos en la memoria, la
concentración y el funcionamiento cognitivo general. Los usuarios pueden
experimentar dificultades para recordar información y pueden sentirse
mentalmente embotados o desconectados.
3. Impacto en el estado de ánimo:
o El uso crónico de benzodiazepinas puede afectar el estado de ánimo, llevando a
fluctuaciones emocionales, apatía, y en algunos casos, depresión. Esto puede
ser tanto una consecuencia directa de los efectos de la droga en el cerebro como
una reacción a los problemas sociales y personales que surgen del uso
problemático de benzodiazepinas.
Afectación Social:
1. Aislamiento social:
o Las personas que abusan de benzodiazepinas pueden volverse socialmente
aisladas. El uso problemático de drogas puede llevar a la pérdida de interés en
actividades sociales, deterioro en las relaciones personales y dificultades para
mantener empleos y responsabilidades familiares.
2. Problemas laborales y financieros:
o El uso crónico de benzodiazepinas puede afectar negativamente la capacidad de
una persona para funcionar en el trabajo. Esto puede resultar en pérdida de
empleo, dificultades financieras y problemas legales relacionados con el uso
indebido de drogas.
3. Estigma y discriminación:
o Existe un estigma social asociado con el abuso de sustancias, incluidas las
benzodiazepinas. Las personas que luchan con la adicción pueden enfrentar
discriminación en el lugar de trabajo, en el ámbito médico y en sus
comunidades, lo que puede dificultar aún más su recuperación y su capacidad
para buscar ayuda.
Estrategias de intervención:
Tratamiento médico y psicológico: La desintoxicación gradual bajo supervisión
médica y la terapia psicológica son fundamentales para tratar la dependencia de
benzodiazepinas.
Apoyo social: La participación en grupos de apoyo y el apoyo de amigos y familiares
pueden ser cruciales para la recuperación.
Educación y concienciación: Es importante educar a las personas sobre los riesgos del
abuso de benzodiazepinas y proporcionar acceso a información sobre opciones de
tratamiento y recursos de apoyo.
En conclusión, el uso problemático de benzodiazepinas no solo afecta la salud física, sino
también la salud mental y la vida social de las personas. Es fundamental abordar estos
problemas de manera integral, reconociendo tanto los aspectos psicológicos como sociales para
promover una recuperación efectiva y sostenible