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Crítica a "En el acuario de Facebook"

El documento resume una obra que analiza críticamente la plataforma Facebook. En la primera parte, describe cómo Facebook fomenta la homofilia y el voyeurismo entre usuarios, además de tener consecuencias como el narcisismo, el exhibicionismo y la pornografía emocional. También señala que la privacidad de los usuarios queda en manos de una institución privada que puede especular con la información personal. La segunda parte contrasta el proyecto de Google con el enfoque libertario de Facebook, vinculado a figuras como Peter Thiel. Finalmente, la
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Crítica a "En el acuario de Facebook"

El documento resume una obra que analiza críticamente la plataforma Facebook. En la primera parte, describe cómo Facebook fomenta la homofilia y el voyeurismo entre usuarios, además de tener consecuencias como el narcisismo, el exhibicionismo y la pornografía emocional. También señala que la privacidad de los usuarios queda en manos de una institución privada que puede especular con la información personal. La segunda parte contrasta el proyecto de Google con el enfoque libertario de Facebook, vinculado a figuras como Peter Thiel. Finalmente, la
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Ana Romero Marín

Filosofía de la tecnología
04-04-2022

Ippolita. En el acuario de Facebook: el resistible ascenso del


anarco-capitalismo. Madrid: Enclave de libros, 2012.

En virtud de una reseña crítica de la obra que encabeza esta reseña, es necesario tratar de
brevemente contextualizar el marco de escritura de esta obra. Comenzando por el autor-o
mejor dicho los autores- de la obra: Ippolita.
Ippolita es un sobrenombre que recoge a un conjunto de investigadores y activistas sociales
que escriben a modo acción y autodefensa, tratando de crear y difundir herramientas para
entender, analizar y luchar contra ciertas encrucijadas del mundo digital y sus narrativas
dominantes. Ippolita ha conseguido también crear un marco teórico propio que permite
reflexiones y tecnologías no hegemónicas en su propio discurso. Además, este grupo de
activistas reconoce su lucha política, su lucha y trata de concienciación sobre el equilibrio de
poder. Defienden que el futuro “está aquí y ahora”1 por lo que sería imperativo luchar contra
el conformismo en defensa de la actuación y la concienciación de la existencia de los
discursos hegemónicos que en sus tres corrientes de interés (el hacking, la contracultura y el
feminismo) los investigadores de Ippolita han evidenciado.
La obra a reseñar en cuestión resulta- una vez entendido su marco teórico y breve
contextualización- muy coherente en la línea de investigación e intereses de Ippolita, en tanto
que su temática ocupa y relaciona la filosofía de la técnica y las tecnologías digitales con un
objeto de estudio que el nombre de la obra propiamente anticipa: Facebook.
Es necesario también analizar el título, puesto que denota el modo en que estamos
sumergidos en una plataforma artificial que a la vez hemos construido y fomentado, en la que
hemos creado una proyección falsa de la realidad que nos domina y que aspiramos a dominar
consumiendo compulsivamente. En nombre de una falsa libertad y emancipación, nos
condenamos más al capital y a sus algoritmos, el pez no distingue quién era antes del acuario,
solo nada conforme la corriente y sus límites, los cuales, tras la transparencia de sus muros,
no consigue identificar con propiedad.
Y para poner fin a la propia introducción a la obra a tratar, es necesario recorrer la estructura
del texto. El texto se divide en tres partes (Tengo mil amigos, pero no conozco a ninguno; El

1
"CHI - Ippolita". Ippolita. Consultado el 3 de abril de 2022. https://www.ippolita.net/chi/.

1
proyecto right libertarians a la conquista del mundo: redes sociales, hackers, activismo,
política institucional…; Las libertades de la red) con sus constituyentes subtítulos que poco a
poco van asentando argumentos -usándose de vocabulario técnico que mayormente es
explicado, o cuanto menos citado- que crean una gran red capaz de analizar crítica, análoga y
sencillamente la extensión de la distopía tecnológica, consumista y represiva en la que nos
encontramos profundamente inmersos. 2

Es necesario proceder, a continuación, a analizar parte por parte los argumentos y las tesis
que se presentan en el texto:

En la primera parte del texto, bajo el nombre Tengo muchos amigos pero no conozco a
ninguno, se tratan los siguientes puntos:
En primer lugar, se trata el papel del default power (el poder por defecto). El poder por
defecto sería aquel que modificaría, empleándose de unos pocos parámetros, las condiciones
de la vida online-y en cierto modo la offline también por sus vinculaciones- del modo de
operar de millones de usuarios en el caso de las redes de masa, cambiando el modo de
interaccionar de los usuarios y su identidad virtual, contando con ellos, pero sin ellos.
Google, se nos dirá en esta primera parte, es esencial para la construcción de un sujeto
hegemónico, con sus discursos y consecuencias que derivan en propiamente una creación de
identidad online del sujeto consumidor.
Además, en esta parte se trata la “distatención democrática” (una mezcla entre atención y
distracción) en que compañías como Facebook prometen, tras su eslogan de transparencia
absoluta, una felicidad consecuencia del compartir información privada; es precisamente por
el atractivo eslogan que enseguida capta nuestra atención que no seríamos capaces de
identificar el modo en que esas prácticas cotidianas de uso constituyen también una forma de
abuso; en un mundo de constante distracción y estimulación, es entonces difícil poner
atención a las estructuras de socio-poder que contiene la utilización de la tecnología, tanto
para la identidad individual como a la colectiva.
Es interesante considerar las dinámicas sociales que fomentan dispositivos como Facebook.
Por una parte encontramos la homofilia, un fenómeno que se da en espacios digitales como
Facebook donde nuestra identidad nos convierte en sujetos iguales comunes que comparten

2
"EN EL ACUARIO DE FACEBOOK | EL RESISTIBLE ASCENSO DEL ANARCO-CAPITALISMO".
Traficantes de Sueños. Consultado el 3 de abril de 2022. https://traficantes.net/libros/en-el-acuario-de-facebook.

2
amor por las mismas cosas. Este suceso se da en parte por las propias regulaciones e
intercambios sociales que el propio dispositivo fomenta en virtud de una homogeneización,
donde se puede observar el modo en que los usuarios se reflejan unos a otros y se relacionan
mediante la prevalencia de la afinidad por encima de la unicidad del propio individuo. Por
otra parte, encontramos una dinámica social más fomentada por las redes sociales, el
voyeurismo, donde en virtud de la promesa de felicidad, nos dedicamos a compartir
compulsivamente, consolidando nuestra identidad a través del reflejo ajeno para seguir
manteniendo una falsa sensación de autocontrol sobre nuestra identidad y aquella ajena.
También Facebook tendría consecuencias sobre las dinámicas psicológicas. Por un lado,
encontramos el narcisismo, donde los usuarios crean un teatro del yo3, una construcción
incesante y morbosa con tal de llamar la atención y mostrarse lo mejor posible. Son
evidentes, entonces, las dos siguientes dinámicas psicológicas que se derivan de la primera, el
exhibicionismo y la pornografía emocional. Estas dos dinámicas reducen nuestra identidad
online a la necesidad de exponernos y consumir exposición ajena a modo de placer, a modo
recreativo, en virtud de una falsa libertad de expresión que definitivamente se encuentra
condicionada por la alteridad.
También se introduce el término “sociedad de la prestación” que hace referencia a la
participación masiva que comporta un constante bombardeo compartido de objetos digitales
que componen identidades digitales con tal de conseguir ser reconocidos en la vida real a
través de nuestro alter ego virtual.
La tensión entre público y privado también es esencial en esta primera parte, pues en virtud
de la ideología de la transparencia radical, la privacidad habría muerto, en el sentido más
individualista y en virtud de las masas, la información sería destinada al público pero
gestionada por una institución privada, una institución privada que puede hacer mercado libre
y especular con esa información, pues una vez expuesta por el usuario, no solo deja una
huella, sino que deja de pertenecer.
Y por último, en este punto se trata el aspecto más emocional, el sujeto sustituye la presencia
real por la virtual, pues esta le permite no tener que responsabilizarse tan activamente de su
vida social, no tener que tomar ciertas decisiones y aun así, estar inmanentemente conectado,
on, participando en la vida social, sin permitirse salir herido por esta.

3
“En la sociedad del espectáculo masificada todos somos al mismo tiempo espectadores que aplauden y
actores en el escenario representando nuestras identidades virtuales” En el acuario de Facebook: El resistible
ascenso del anarco-capitalismo, 32.

3
En la segunda parte de la obra, El proyecto right libertarians a la conquista del mundo: redes
sociales, hackers, activismo, política institucional, se tratan los siguientes puntos:
En primer lugar, hace una distinción entre Google y Facebook, donde el primero podría
considerarse un proyecto de Ilustración (por sus esfuerzos en liberar al hombre de su
inferioridad mediante algoritmos y conocimiento masivo para controlar el mundo y sus
dominios), y donde el segundo debería ser considerado desde el libertarianismo.
A continuación, Ippolita procede a presentar una breve historia del libertarianismo, un
movimiento anarco-capitalista, en que la única libertad legítima es la del mercado capitalista,
motivado por el propio interés privado de acumulación y consumo. Ippolita reduce el
discurso anarco-capitalista en la privatización extendida a todos los sectores de la sociedad,
donde las empresas toman control del derecho individual, siempre en virtud de la libertad de
los intereses del individuo (que Ippolita equivaldrá al término avaricia). Los orígenes de
Facebook, escribirá Ippolita, son oscuros, mafiosos y elitistas, hasta el punto de estar
estrechamente vinculados con personajes como Peter Thiel, un darwinista tecnológico 4,
anarco-capitalista extremo y gran inversor de Facebook. La transparencia radical que
defiende Facebook no solo sería política, entonces, sino que pretende controlar las relaciones
humanas mediante la vigilancia, perpetuando la inmortalidad tecnológica y la dominación de
la información y, por lo tanto, de todo el panorama social, cultural y político.
En esta parte, es también interesante el análisis de los Big Data extraídos de las redes sociales
como objeto de gran valor y poder gestionado por máquinas en virtud del anarco-capitalismo.
Ante nuestra incapacidad de gestionar el gran volumen de Big Data dejamos a las máquinas
el poder de gestionar nuestros deseos, gustos y sed de conocer con la esperanza de asumir la
promesa de la libertad automatizada donde prever el futuro, sea posible (siempre que nos
refiramos al futuro del mercado, claro está).
Por último se nos presenta una figura, el hacker, un complejo individuo que Ippolita, siendo
críticos, estigmatiza bajo la condición de nerds o geeks antisociales, aunque más adelante en
su exposición de movimientos activistas como The Pirate Bay, Wikileaks o Anonymous
otorgará la capacidad de poder, en virtud de un activismo real y no interesado (a diferencia de
Wikileaks que tiene ciertas vinculaciones en la atmósfera de right libertarians) que use el
poder de la técnica en virtud de la acción social. La figura del hacker, es también interesante

4
“(...) una revisión del darwinismo social en clave de eugenista tecnológico, para la cual la mejor tecnología
hará libres a los individuos más aptos, y que concluirá en la superación de los límites de la especie humana: el
objetivo final es el superhombre tecnológico, un ubermensch liberado de la muerte” En el acuario de Facebook:
El resistible ascenso del anarco-capitalismo, 91.

4
en cierto modo desde la consideración de que incluso Mark Zuckerberg podría ser un hacker,
lo cual no supone que sea un activista desinteresado a pesar de lo que el eslogan de
transparencia radical, pueda suponer antes de analizarlo con profundidad como lo hace
Ippolita.

Finalmente, la última parte del texto Las libertades de la red se expresan los antecedentes
encontrados en las distopías de Huxley o Orwell para proceder a exponer el modo en que ya
se avecinaba una dominación de masas y del deseo, ya se avecinaba la posibilidad de una
violación de la privacidad y una absoluta vigilancia, no es tan loco de hecho equiparar a el
Gran Hermano con Facebook. Pero entonces ¿qué actitud debe tomarse respecto a la
tecnología? ¿se debe continuar siendo absolutamente tecnófilos y tecnófobos? Ippolita aboga
en favor de construir tecnologías convencionales, de romper la dependencia con las
megamáquinas y invertir en una transparencia radical enfocada hacia las herramientas
tecnológicas y no hacia los individuos, permitiendo que estos puedan tener una identidad
propia y privada no sometida a instituciones vigilantes y sus estratégias de dominación. En el
cuento final que concluye la obra se presenta una historia idílica donde la tecnología sirve a
las personas y sus necesidades reales, no unas ficticias, contribuyendo a su autonomía,
permitiéndoles jugar y ser creativos en la satisfacción de sus deseos reales, permitiéndoles ser
libres y originales, algo que restaría aún como un sueño, pues sociedades como la china o la
americana, aún viven sujetas a los sistemas de dominación y vigilancia tecnológicos que el
anarco-capitalismo ha potenciado y facilitado a millones de usuarios.

Como valoración general y crítica de la obra, esta me parece un excelente objeto de protesta y
análisis crítico del presente y sus deficiencias, un análisis ordenado, coherente y sencillo de
seguir que permite no solo ver aquello que no funciona, sinó entender el porqué no lo hace y
avistar la posibilidad de subvertirlo.

Y para finalizar esta reseña, creo que es interesante considerar como permitiendo a los
hombres ser libres y no vivir bajo la ilusión de que lo son, es posible asegurar la felicidad, o
cuanto menos, una vida auténtica y autónoma, donde las emociones, los deseos, los gustos, y
las identidades (tanto la particular como la colectiva) puedan darse tan naturalmente como el
propio respirar. Esta obra alumbra los cristales de la pecera en la que nos encontramos
inmersos y evidencia el modo en que ni nuestra manera de fluctuar es natural y en que ni
nuestra identidad es siquiera nuestra, puesto que somos un mero objeto espectador y teatral

5
útil para ornamentar al gusto de nuestros dueños su diseño de sociedad idílica. Quizás es hora
de nadar a contracorriente y creer en que los cuentos se puedan hacer realidad, del mismo
modo en que lo hacíamos antaño, como propone Ippolita.

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