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Durante siglos se ha fracasado a lahora de englobar en una
sola definición,la enorme complejidad y multitud de aspectos
y variantes que presenta el dolor;todos sabemos
perfectamente a quénos referimos cuando hablamos de qué
es el dolor y sin embargo no significa lo mismo para ninguno
de nosotros.

Se han propuesto gran número de definiciones del dolor lo


cual refleja laenorme dificultad para encontrar una definición
exacta.

El término dolor es definido en la última Edición (2.a) del


Diccionario dela Lengua Española de la Real Academia
Española, basado en su etimologíalatina (dolor-oris) como:
«aquella sensación molesta y aflictiva de una partedel cuerpo
por causa interior o exterior» y también como «un
sentimiento,pena o congoja que se padece en el ánimo».
En la antigüedad clásica, el concepto de dolor expresaba
sobre todo el deuna alteración en el equilibrio entre los
diferentes humores que constituían elorganismo, si bien
quedaba mejor caracterizado como un substrato de alerta
o de defensa que como elemento negativo per se.

MelzackyCassey, definen el dolor como una experiencia


perceptiva tridimensionalcon una vertiente sensorial
(discriminativa), una vertiente afectiva(motivacional) y una
vertiente cognitiva (evaluativa).
La definición más aceptada actualmente, es la de la
Asociación Mundialpara el Estudio del Dolor (IASP): «es una
experiencia sensorial y emocionaldesagradable, asociada con
un daño tisular, real o potencial, o descrita en términos de
dicho dañoEl dolor se produce cuando llegan a distintas áreas
corticales del SNC unnúmero de estímulos suficientes a
través de un sistema aferente normalmenteinactivo,
produciéndose no sólo una respuesta refleja, ni sólo una
sensacióndesagradable, sino una respuesta emocional con
varios componentes:

² Componente sensorial-discriminativo: hace referenciaa


cualidades estrictamentesensoriales del dolor, tales como su
localización, calidad, intensidady su característicastemporo-
espaciales.

² Componente cognitivo-evaluativo: analiza e interpreta el


dolor en funciónde lo que se está sintiendo y lo que puede
ocurrir.

²Componente afectivo-emocional: por el que la sensación


dolorosa seacompaña de ansiedad, depresión, temor,
angustia etc« Respuestas en relacióncon experiencias
dolorosas previas, a la personalidad del individuo y
confactores socio-culturales.

 


Se describe los términos y definiciones estándarparalos
profesionales quesededican al dolor, recomendados por el
Subcomité de Taxonomía de la IASP:

² Alodinia: Dolor provocado por un estímulo que, en


condiciones normales,no lo provoca.
² Analgesia: Ausencia de dolor ante un estímulo
normalmente doloroso.

² Anestesia dolorosa: Percepciónde dolor en un área


anestésica o insensible.
² Artralgia: Dolor referido a una articulación.

² Causalgia: Síndrome caracterizado por dolor quemante,


alodinia e hiperpatía,secundario a una lesión nerviosa
traumática.

² Dermatoma: Segmento sensorial cutáneo correspondiente


a una metámeranerviosa.

² Disestesia: Sensación desagradable, espontánea o


evocada.

² Dolor por desaferentación: Secundario a la pérdida de


estimulaciónsensorial del Sistema Nervioso Central (SNC)
desde el Sistema Nervioso Periférico.

² Dolor central: Asociado con lesiones del SNC.

² Dolor fisiológico: En el que hay una relación entre el


estímulo y la respuesta.

² Dolor patológico. Respuestas anormales a la estimulación


dolorosa.

² Estímulo doloroso: Estímulo que produce daño en un tejido


normal.
² Hiperálgesia: Respuesta exagerada a un estímulo
doloroso.

²Hiperestesia: Sensibilidad aumentada al estímulo sensorial.


²Hiperpatía:Síndrome doloroso caracterizado por respuesta
aumentada ante un estímulo,especialmente repetitivo

²Hipoalgesia: Sensibilidad disminuida al


estímulonociceptivo.

² Hipostesia: Sensibilidad disminuida a la estimulación


sensorial.

² Neuralgia: Dolor en la zona de distribución de uno o varios


nervios.

² Neuritis: Inflamación de uno o varios nervios.

²Neuropatía: Alteración patológica de un nervio


(mononeuropatía,neuropatía múltiple, polineuropatía).

² Nociceptor: Receptor sensible a un estímulo nociceptivo o


a un estímuloque se volverá nociceptivo si persiste.

² Parestesia: Sensación anormal de tipo «calambre» u


«hormigueo» espontáneao evocada. Umbral doloroso: La
mínima sensación dolorosa queuna persona puede
reconocer.

 



1. A~sNn, K. J. 5. y CRAIG, K. D.: «Newperspectives on the definition of pain»,
Ram, 1996, 67: 3-6.
2. ARNER, 5. y MEYERSON, B. A.: «Lack of analgesic effect of opioids on
neuropathic and idiopathic forms of pain», Ram, 1988, 33: 11-23.
3. IASP: «Snbcommittee on Taxonomy. Pain terrns: a list with definitions and notes
on usage>~, Ram, 1979, 6: 249-252.
4. MERSKEY, II: «Sornefeatuires of the history of the idea of paln», Ram, 1980, 9:
3-8.
5. MERSREY, H. (ed.): «Classification of ebronie pain. Description of chronic pain
syndromes and definitions of pain terms», Ram, 3 (supplj, 1986, S195-S199.
6.MERsKEX. H.: «The definition of pain», EurJPsychiatry, 1991, 6:153-159.
7. MERSKEY, H. y BoGOuR, N.: Classification ofchronic Ram: Description
ofchronic Ram Syndromes and Definitions ofRam Terms, IASP Press, Settle,
1994.
 



El dolor es una experiencia sensorio emocional displacentera
que se produce a partir de la lesión real o potencial del tejido.
Esta definición acompaña la complejidad del dolor e identifica
la singularidad de la experiencia para el individuo. Esta y
otras definiciones ven el dolor desde una perspectiva amplia
que incluye la experiencia subjetiva de quien lo padece.
Aunque el dolor es un concepto multidimensional, la
intensidad subjetiva es probablemente el componente más
frecuentemente medido tanto en la práctica clínica como en la
investigación de resultados posteriores al tratamiento. Para
cuantificar la intensidad del dolor se han desarrollado
variadas herramientas que son fáciles y rápidas de
comprender.

La escala visual analógica (visual analogscale, VAS) y la


escala de puntaje numérico (numeric rating scale, NRS) son
simples instrumentos de información para el profesional, que
pueden cuantificar con exactitud el dolor subjetivo del
paciente. Muchos creen que la VAS es el mejor instrumento
para evaluar la intensidad del dolor porque es independiente
del lenguaje después de su conocimiento, brinda una
medición más sensible de la intensidad del dolor y permite la
aplicación de procedimientos estadísticos altamente
sofisticados. Si bien se trata de una escala que puede
presentarse de distintas maneras, en general se considera
que la forma horizontal es la que brinda información más
válida y confiable. La VAS horizontal se utilizó teniendo en
cuenta la percepción del dolor por parte de los pacientes, de
izquierda a derecha, sobre una línea de 10 cm. La ausencia
de dolor se ubicó a la izquierda y el peor dolor al extremo
derecho de la línea. No obstante, no existe escala que
muestre mejor la percepción grave o leve del dolor que la
VAS invertida de derecha a izquierda (reverse visual
analoguescale-righttoleft, RVAS).

Sin embargo, dado que aún quedan algunos interrogantes, el


propósito fundamental de este estudio fue investigar si la
percepción visual en la línea VAS tiene un efecto sobre la
intensidad percibida del dolor dependiendo de las posiciones
inicial o final de los marcadores. El otro objetivo fue examinar
si la escala RVAS resulta ser un método válido y confiable
para evaluar percepción dolorosa al compararla con la VAS y
la NRS.

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Para el estudio se incluyó a 51 sujetos de entre 19 y 32 años


que presentaron un pequeño punto doloroso en el trapecio
(punto medio del borde más alto) a la palpación digital. El
dolor se indujo a través de un medidor de umbral de presión
(PressureThreshold Meter, PTM) que ha sido probado como
un instrumento de utilidad en la práctica clínica para
cuantificar el dolor muscular. El umbral de dolor y la tolerancia
de los sujetos fueron medidas antes del protocolo de la
prueba. El punto doloroso del trapecio fue elegido como sitio
de aplicación del estímulo.

Se instruyó a las personas para que indicaran cuándo la


sensación de presión se tornaba dolorosa. Se aceptó que en
ese momento la posición que marcara la aguja sería el punto
del umbral doloroso. Para medir la tolerancia al dolor, el
instrumento se aplicó hasta el nivel en el que el individuo se
negara a aceptar cualquier otro incremento en la aplicación
de presión. Los valores del umbral de dolor y de tolerancia al
dolor de todos los sujetos fueron registrados. Los sujetos que
tuvieron el umbral más bajo de dolor (menos de 4 kg) no
fueron incluidos en el estudio. En este estudio también se
evaluó percepción de la intensidad de dolor grave y leve por
parte de los pacientes. La intensidad leve y grave de dolor de
cada sujeto se calculó teniendo en cuenta las siguientes
fórmulas:

Intensidad dolorosa leve = umbral de dolor + [(tolerancia al


dolor - umbral doloroso) x 0.3]

Intensidad dolorosa severa = umbral de dolor + [(tolerancia al


dolor - umbral doloroso) x 0.7]

Posteriormente, se aplicó el PTM de acuerdo con los valores


de percepción leve y grave de dolor de cada sujeto. A la
mitad de los sujetos se les pidió que le otorgaran una
medición a la percepción de dolor, tanto el de intensidad leve
como grave, por medio de la colocación de una marca en la
VAS, en la NRS y en la RVAS, respectivamente; mientras que
los otros sujetos colocaron una marca en la RVAS, NRS y
VAS, respectivamente. Después de una hora, se repitió el
procedimiento, pero las escalas VAS y RVAS de los grupos
primero y segundo fueron cambiadas de manera cruzada.
Antes de cada aplicación, a los sujetos se les dio
instrucciones acerca de las escalas.

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En cuanto a la validez, se pudo demostrar una alta


correlación entre las escalas VAS, RVAS y NRS.
En relación con la confiabilidad, ésta fue mayor para la RVAS
en el dolor grave que para la VAS. Por otra parte, en el dolor
leve, la confiabilidad de la VAS fue mayor que la de la RVAS.

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Los hallazgos de este estudio indican que la RVAS es un


instrumento altamente confiable para la medición del dolor,
particularmente del dolor de intensidad grave. La significación
clínica de este hallazgo es que si la VAS fue utilizada para
medir dolor grave de pacientes en forma individual, la RVAS
podría ofrecer una estimación real de la intensidad del dolor.

De esta manera, concluyen los autores, se requeriría de una


mayor cantidad de estudios en grupos de pacientes para
validar estos hallazgos

. 

http://www.bago.com/BagoArg/Biblio/dolor140
web.htm



 
 

 
  


Los tratamientos y programas de tratamiento que incorporan
intervenciones diseñadas para disminuir la mala adaptación e
incrementar las conductas adaptativas han resultado en una
disminución del dolor y mejoría del bienestar psicológico y la
funcionalidad física.

Una de las mediciones más utilizadas en estrategias de


adaptación al dolor es el Cuestionario de Estrategias de
Adaptación (CopingStrategiesQuestionnaire -CSQ). Si bien
ha demostrado gran utilidad, el CSQ no sirve para evaluar
muchas de las estrategias conductuales de adaptación que
frecuentemente utilizan los pacientes, ni las enseñadas en los
programas de tratamiento del dolor. En respuesta a estas
limitaciones, Jensen y colaboradores desarrollaron el
Inventario de Adaptación al Dolor Crónico
(ChronicPainCopingInventory -CPCI). Este instrumento,
además, ha demostrado tener relación con mediciones de
dolor y funcionalidad. Es posible que el CSQ y el CPCI se
complementen y puedan ser utilizados conjuntamente para
lograr una mayor comprensión de las estrategias utilizadas
por personas con dolor crónico.El objetivo principal de este
estudio es evaluar las respuestas adaptativas al dolor crónico
utilizando tanto el CPCI como el CSQ, y establecer hasta qué
punto estas mediciones son complementarias para predecir la
gravedad del dolor y la funcionalidad del paciente. Un
segundo objetivo es determinar las subescalas específicas de
la CPCI y de la CSQ que dan cuenta de la asociación entre
gravedad del dolor y funcionalidad en el paciente.Materiales y
métodosEste estudio incluyó pacientes del Programa de
Tratamiento Integrado del Dolor (IntegratedPain Management
Program -IPMP) del Centro Médico VA de Houston.

Los pacientes derivados a este programa habían recibido


previamente múltiples tratamientos para el dolor en otros
establecimientos. De ello se deduce que habían padecido
dolor durante meses o años antes de ser derivados a este
centro.La edad promedio de los pacientes fue de 50 años; en
su mayoría graduados universitarios, de sexo masculino,
casados y de raza blanca. Aproximadamente un 48% recibía
en ese momento un subsidio por discapacidad y un 57.6%
sufría discapacidad a causa del dolor desde hacía 5 años.El
CPCI consta de 65 puntos que miden 11 estrategias que los
pacientes pueden utilizar para adaptarse, superar o controlar
el dolor crónico. Algunas estrategias evaluadas se focalizan
en la enfermedad (prevención, reposo, búsqueda de
asistencia, uso de opioides, AINE e hipnóticos); otras en la
búsqueda de bienestar (técnicas de relajación, de
persistencia en las tareas, ejercicios de elongación y
adaptación a través de la autoafirmación); y otras se
centralizan en la búsqueda de contención social.

El CSQ ha sido ampliamente utilizado para medir estrategias


de adaptación al dolor crónico. Esta escala de autoevaluación
consta de 50 puntos en los que se evalúan 5 estrategias
cognitivas (adaptación a través de la autoafirmación, desvío
de la atención, reinterpretación de las sensaciones dolorosas,
tendencia a ignorarlas, tendencia a considerar ciertos hechos
como catástrofes) y dos estrategias conductuales (rezar,
tener fe y esperanza e incrementar las actividades
conductuales) para la adaptación al dolor crónico.La escala
del Centro de Estudios Epidemiológicos sobre la Depresión
(Center forEpidemiologicalStudies-DepressionScale/CES-D),
que consta de 20 puntos, fue utilizada en este estudio para la
medición del funcionamiento psicológico, pero fue
desarrollada para evaluar la presencia y gravedad de
sintomatología depresiva. La Escala Roland-Perfil de Impacto
de la Enfermedad (SicknessImpactProfile-Rolandscale/SIPR)
fue utilizada para medir discapacidad asociada con el dolor
crónico.

Por último, si bien los cambios significativos en la gravedad


del dolor no son un objetivo primario en el tratamiento del
dolor crónico, los pacientes en general ubican la disminución
como un objetivo importante del tratamiento. Para esta
variable se utiliza la subescala de gravedad del dolor del
Inventario Multidimensional del Dolor (PainSeverity sub-scale
of the Multidimensional PainInventory/MPI), que consta de 3
puntos para evaluar intensidad del dolor ysufrimiento.

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Esta muestra de pacientes se caracterizó por presentar


mayor intensidad del dolor y mayor sintomatología depresiva
y discapacidad que otras poblaciones de pacientes con dolor
crónico.Si bien la escala CPCI se puede correlacionar con
depresión, no parece tener la posibilidad de predecir
depresión como lo hace la CSQ. La subescala CSQ, que
mide la tendencia de los pacientes a considerar ciertos
hechos como catástrofes, resultó ser el único predictor más
poderoso. No obstante, otras numerosas subescalas del CSQ
también contribuyen con la posibilidad de predecir depresión
(estrategias de adaptación mediante autoafirmación,
desviación del punto de atención, incremento de las
actividades conductuales). Este hallazgo es compatible con
otros numerosos estudios que demuestran una poderosa
relación entre la tendencia a considerar ciertos hechos como
catástrofes y la depresión, y subestiman la importancia de
esta respuesta cognitiva en la determinación del modo en que
se adaptan psicológicamente los pacientes al dolor crónico.
En términos de predicción de discapacidad, tanto la CPCI y la
CSQ contribuyen de manera independiente. Esto indica que
mientras la CSQ sola predice depresión tan bien como las
dos herramientas combinadas (CSQ+CPCI) es inadecuada
como medida de discapacidad, es decir, funcionalidad física
de adaptación al dolor crónico. De las dos herramientas de
medición, la CPCI parece correlacionarse más fuertemente
con discapacidad. De ello pueden dar cuenta algunas de las
subescalas (tomar extremos recaudos) que resultaron como
predictores más importantes de discapacidad. Otras de las
subescalas de la CPCI relacionadas con discapacidad fueron
la búsqueda de asistencia y de contención social.

Este estudio considera que las respuestas adaptativas tienen


un fuerte impacto en la funcionalidad del paciente. En ese
sentido, los presentes hallazgos señalan que la tendencia a
considerar determinados hechos como catástrofes es una de
las respuestas más probables en una persona con dolor
crónico y síntomas de depresión. Asimismo, las estrategias
de tomar extremos recaudos serían las respuestas
adaptativas relacionadas en mayor medida con la
discapacidad física. Teniendo en cuenta estos hallazgos, los
programas de tratamiento del dolor crónico deberían medir el
puntaje de los pacientes en la CPCI para evaluar el grado de
recaudo que toman, y del CSQ para observar la tendencia a
considerar ciertos hechos como catástrofes. De esta manera
se podría identificar a los pacientes con mayor riesgo y
escasas posibilidades de adaptación al dolor crónico. Sin
embargo, también es probable que el aumento del dolor lleve
a los pacientes a considerar ciertos hechos como catástrofes,
a tomar extremos recaudos y utilizar el reposo para aliviarlo.
A partir de este estudio, las futuras investigaciones deberían
centrarse en el desarrollo de mejores instrumentos de
medición de estrategias que los pacientes utilizan para
adaptarse al dolor crónico. Los puntos de las subescalas que
no contribuyeran en gran medida a predecir el resultado de
algunas variables deberían ser dejados de lado. También
sería conveniente incluir en las futuras investigaciones la
medición de resultados positivos agregados a la medición de
resultados negativos (depresión, discapacidad, gravedad del
dolor), debido a que las estrategias de adaptación que
predicen resultados negativos podrían ser diferentes de las
predictoras de resultados positivos. Para concluir, las futuras
investigaciones deberían considerar muestras con una mayor
representación femenina y dolor crónico de menor gravedad.
Asimismo, es importante la inclusión de medición de
resultados más independientes de la autoevaluación del
paciente (puntaje de mejoría realizado por especialistas,
utilización de medicación para contrarrestar el dolor, de
servicios relacionados con el alivio del dolor y cambios
laborales acordes con las circunstancias).


. 



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¿Porque se llama anestesiólogos a los médicos que se
especializan en el control del dolor? Pensé que los
anestesiólogos solamente se necesitaban en situaciones
quirúrgicas.

Las responsabilidades de un anestesiólogo durante una


cirugía están concentradas en el mantenimiento seguro de las
funciones vitales del cuerpo y en controlar el dolor. Muchas
de las técnicas usadas para controlar el dolor en una cirugía
se pueden utilizar para controlar otras clases de dolores.

Hoy en día los anestesiólogos, después de que se gradúan


en un programa universitario y cuatro años de escuela de
medicina, continúan sus estudios sobre el control del dolor
durante cuatro años de residencia en anestesiología. Muchos
anestesiólogos continúan su educación de posgrado para
especializarse en el control del dolor.

Con frecuencia, el anestesiólogo que se especializa en el


control del dolor dirige un equipo de profesionales médicos. El
grupo puede incluir otros médicos, enfermeras y terapistas.
Con la experiencia conjunta, trabajan unidos para diseñar un
plan para el tratamiento más eficaz de un problema particular
del dolor.

¿Cuál es la diferencia entre dolor agudo y dolor crónico?

Dolor agudo es el dolor que dura poco tiempo, por lo general


después de una lesión, cirugía o enfermedad.
Con frecuencia, el dolor agudo desaparece con el proceso de
sanación.

El dolor crónico continúa por tiempo más prolongado, a


veces, a pesar de sanar la lesión original. Los tratamientos
para el dolor agudo y el dolor crónico con frecuencia son
bastante diferentes.

¿Pueden los médicos especializados en el control del dolor


determinar la causa de mi dolor?

Los especialistas en el dolor no son solamente expertos en el


tratamiento del dolor sino también en el diagnótico de la
causa del dolor. Además de analizar la descripción del dolor,
llevarán a cabo un examen fisico y estudiarán sus
antecedentes médicos. A veces son útiles algunos estudios
diagnósticos adicionales para determinar la causa del dolor,
tal como cuestionarios detallados, rayos x especializados,
observación de la temperatura y pruebas con anestesia local.

¿Cuáles son algunos tratamientos para mi dolor?

Debido a los avances rápidos de la medicina moderna, hay


ahora una amplia variedad de tratamientos para el dolor. El
grado del dolor varía de persona a persona, por eso su plan
de tratamiento se diseñará para sus necesidades y
circunstancias específicas. El tratamiento puede incluir un
sólo método o una combinación de medicamentos, terapias y
procedimientos tales como:

Medicamentos Analgésicos

Con frecuencia se utiliza analgésicos narcóticos para tratar el


dolor agudo o el dolor canceroso. Rara vez se receta para el
dolor crónico.
Drogas anti-inflamatorias

Drogas como la aspirina son los medicamentos de uso más


común de esta clase. No sólo reducen la hinchazón e
irritación, sino que también pueden aliviar el dolor.

Antidepresivos

Originalmente solamente usados para tratar la depresión, se


ha demostrado que estos medicamentos pueden aliviar el
dolor en ciertas situaciones. Además, pueden tener el
beneficio adicional de ayudar al paciente a dormir en la
noche.

Medicamentos anti-epilépticos

Estos medicamentos pueden ayudar a aliviar ciertas clases


de dolor al reducir descargas eléctricas anormales en nervios
lesionados.

Otros medicamentos

Su médico puede recetar otras clases de medicamentos que


sean más específicos para la clase de dolor que usted está
sufriendo.

Tratamientos con inyecciones

Se pueden inyectar anestésicos locales alrededor de los


nervios o dentro de las articulaciones, con o sin
medicamentos, como cortisona. Esto puede reducir la
hinchazón, la irritación, los espasmos musculares o las
transmisiones anormales de nervios que causan el dolor.

Estimulación eléctrica

Estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (ENET) es la


forma más común de estimulación eléctrica. No duele y no
requiere agujas. ENET utiliza un aparato pequeño, que
funciona con pilas, que puede estimular las fibras nerviosas a
través de la piel para disminuir el dolor. Además, a veces se
usa la estimulación eléctrica con acupuntura.

Terapia física

Ejercicio, hidromasaje, ultrasonido, masaje y manipulación


son algunos de los tratamientos que el terapista físico puede
brindarle.

Relajación

La enseñanza de bio-autorregulación u otras formas de


terapia de relajación con frecuencia se usan para aliviar el
dolor, reducir los espasmos musculares y disminuir el estrés.

Cirugía

Cuando sea necesario, se puede recomendar tratamiento


quirúrgico.

¿Tiene efectos psicológicos el dolor crónico?

Sí, el dolor crónico puede producir sentimientos de enojo,


tristeza o aún desespero. Además, puede alterar la
personalidad, interrumpir el sueño, interferir con el trabajo y
las relaciones y aún afectar profundamente a los otros
miembros de la familia.

No obstante, hay ayuda. Puede ser necesario un programa


de tratamiento integral del dolor, inclusive con apoyo
psicológico, para controlar el dolor crónico.

El impulso sensorial que dispara la respuesta de dolor, se le


denomina Estimulo Nocivo.

Cada estimulo genera una onda de energía que activa


algunos nervios. Lo que hace a un estímulo nocivo, es la
forma en que las personas lo perciben y reaccionan a él.

Una alternativa a éste módelo médico de la especificidad del


dolor, es el propuesto por Melzack y Wall (1965,1970) : la
teoría de la puerta de control. Desde este punto de vista el
dolor es visto como un fenómeno complejo que resulta de la
interacción de los siguientes factores:

(1) sensoriales-discriminativos, (2) motivacionales-afectivos, y


(3) cognitivos-evaluativos.

El dolor puede ser tratado no solo bloqueando la sensación


con anestésicos o con cirugía sino también mediante la
influencia de factores motivacionales y cognitivos. Lo que
quiere decir que, la experiencia subjetiva del dolor depende
del estado de ánimo o disposición psicológica de las
personas y que si éstas lo desean firmemente y se esfuerzan
por controlarlo, pueden lograrlo substancialmente.

Algunos de los métodos que han resultado útiles para el


control subjetivo del dolor, son los siguientes:
(1) relajación muscular, (2) ejecución de respiraciones
profundas,(3) caminar y (4) el calor producido por la ropa.
(Por supuesto, todo esto depende de la naturaleza del
estímulo nocivo.

También se puede hacer uso de las Técnicas Cognitivas de


control del dolor, como son:

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El paciente se concentra en un estímulo interno o externo,


ejemplo: contar hacia atrás de 7 en 7.

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El paciente reconstruye su sensación, como una de no-dolor,
ejemplo: rigidez o calor.

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El paciente identifica etapas de su experiencia de dolor,


aprendiendo a darse auto-instrucciones de aliento.

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El paciente no sucumbe ni se desespera ante el dolor,


describe sus sentimientos, describe la situación por la que
está pasando y propone medidas de atención razonables.

¿Qué clases de dolor se pueden controlar?

Entre los problemas comúnmente tratados en los centros de


control del dolor están: el dolor de espalda, el dolor
canceroso, el dolor causado por el herpes, la culebrilla, la
distrofia simpática, los problemas de los nervios, los dolores
de cabeza y la artritis.

¿Hay diferentes clases de centros para tratamiento del dolor?

Algunas "clínicas para tratar el dolor" solamente ofrecen una


sola clase de tratamiento, como acupuntura o manipulación, y
otros centros solamente tratan una clase especial de queja,
tal como dolores de cabeza o dolor de espalda.

Los centros con programas de tratamiento integral del dolor


generalmente están dirigidos por un médico (con frecuencia
un anestesiólogo) que se especializa en el control del dolor
con un grupo de médicos, enfermeras, terapistas y
profesionales en medicina que son expertos en el control de
trastornos dolorosos.

Estos centros generalmente ofrecen una variedad de


tratamientos y controlan toda clase de dolores. Es posible que
en su comunidad estos centros se llamen "clínica del dolor",
"servicio del dolor", "unidad del dolor" o "centro del dolor".

¿Me conviene consultar un especialista para controlar el


dolor?

Su médico de familia puede tratar con éxito muchos


padecimientos dolorosos. Si el dolor no desaparece y no
mejora con el tratamiento, hable con su médico sobre si le
conviene que lo envíe a un especialista en control del dolor o
a un centro para tratamiento integral del dolor.
. 



http://www.tsa.org/public_resources/pain_management_sp.ht
ml

http://www.conductitlan.net/dolor.htm