Tema 16: Metabolismo del Glucógeno - Glucogenogénesis
Glucógeno:
Es una molécula de reserva energética, es decir, que almacena energía. Es una
molécula que nuestro organismo la utilizará en el momento que la necesite, por falta de
nutrientes provenientes de la dieta alimenticia, donde se realiza la Glucogenolisis
(Degradación de Glucógeno), o por mucho consumo de glucosa a través de carbohidratos,
donde se realiza la Glucogenogénesis (Síntesis de Glucógeno). Desde ese momento se
comenzará a hablar de Glucogenogénesis o Glucogenolisis.
Esta molécula es un Polisacáridos (Carbohidrato) de varias unidades de Glucosa
repetidas unidas una de otra, y para que ella pueda ser de reservorio necesita ramificarse.
Ella es parecida a un Bonsái. Cada cadena de Glucógeno tiene de 12 a 18 unidades de
Glucosa, es decir, sí se produce una cadena larga no se almacena, porque ella necesita
ramificarse para que pueda ser reservada.
Cada molécula de Glucógeno tiene aproximadamente 120.000 moléculas de
Glucosa. Y éste se almacena en dos lugares básicamente:
1. En el Hígado: se almacena el 10% de Glucógeno (400g).
2. En el Músculo: se almacena el 1% de Glucógeno (550g).
El 10% del glucógeno esta a nivel hepático, y un hígado pesa aproximadamente en
una persona de 70Kg unos 4Kg, lo que quiere decir que el colágeno en el hígado pesa
400g. En el músculo se almacena el 1% del glucógeno, pero en una persona promedio de
70Kg la musculatura tiene un peso aproximado de 55Kg, lo que da que el glucógeno
muscular tiene un peso de 550g, lo que hace que exista mayor glucógeno en el músculo
que en el hígado.
Este glucógeno lo utiliza el organismo cuando necesita energía o lo sintetiza cuando
hay mucha energía. Sí por ejemplo se dura 24 horas sin comer nada, la energía que se
utiliza para realizar totas las acciones que llevamos acabo en ese tiempo que no se a
percibido energía por medio de la alimentación proviene del glucógeno. Entre 12 y 24
horas (1 día) máximo 48 horas (3 días) se degrada el glucógeno hepático, pero sí seguimos
en actividades sin percibir nada de alimentos al degradar todo el glucógeno hepático se
comienza a degradar el glucógeno muscular, que dura aproximadamente 4 días, máximo 7
días de reserva. Por lo que se tiene que el ser humano puede durar 1 día máximo 2 sin
comer degradando el glucógeno hepático pero sí continua desde esos 1 o 2 días se
comienza a degradar el glucógeno muscular que le alcanza de 4 a 7 días otorgándole
energía. Sí no se percibe energía aún después de toda esta degradación de glucógeno, en el
organismo aumenta el ácido úrico, la urea, y se comienza a producir cetonas.
Diferencias entre el Glucógeno Hepático y el Glucógeno Muscular:
1. La Cantidad de glucógeno reservado: en el hígado el 10% (400g aprox.) y en los
músculos 1% (550g aprox.).
2. Las funciones: el glucógeno hepático se degrada hasta glucosa completamente, por
lo que ella aporta azúcar cuando el organismo necesita azúcar. Sí el cerebro
necesita azúcar le envía una orden al hígado para que éste degrade el colágeno hasta
glucosa completamente libre y sale hacia la sangre, esto es gracias a una enzima
que únicamente esta nivel hepático que es la Glucosa-6-fosfatasa. Lo que quiere
decir que el glucógeno a nivel muscular no sale a la sangre como glucosa sino se
degrada hasta Glucosa-1-fostafo y hasta allí queda. Por lo que el glucógeno
muscular solo sirve para la contracción y movilidad muscular.
3. Regulación Hormonal: cuando se ingiere demasiado carbohidrato este se debe
convertir en glucógeno, por lo que se tienen grandes cantidades de glucógeno en
nuestro organismo, la Insulina es una hormona que se segrega a nivel pancreático, y
ella se encarga de dar la orden para la síntesis del glucógeno, la insulina se
encuentra en todo nuestro organismo. Cuando no se ingieren alimentos se comienza
a degradar el glucógeno ya almacenado, y allí actúan dos hormonas: la Adrenalina
y el Glucagón, éstas son las encargadas de la glucogenolisis. A nivel hepático se
encuentran estas tres enzimas pero a nivel muscular solo se encuentran la Insulina y
la Adrenalina, el Glucagón no se encuentra en los músculos.
Glucógeno y su relación con rutas metabólicas:
De la Ruta Pentosa Fosfato se obtienen carbohidratos, de donde se toma esa glucosa
y se va a formar hasta glucógeno, esto se llama Glucogenogénesis. Después de
tener ese glucógeno se va a degradar para obtener de nuevo glucosa, esto se llama
Glucogenolisis. Existen otras vías de degradación de la glucosa como lo es la
Glucolisis y también existen otras rutas para obtener azúcares a parte de la ruta
pentosa-fosfato como lo es la Gluconeogénesis. Éste último es la formación de
glucosa a través de compuestos no carbonados.
La Glucogenogénesis es la formación de glucógeno a partir de la glucosa y la
Gluconeogénesis es la formación de azúcares (glucosa) a partir de compuestos no
carbonados.
Glucogenogénesis:
1ra Reacción: Una molécula de Glucosa a través de la enzima Hexoquinasa
(en células hepáticas) o Glucoquinasa (en células musculares), se fosforila
con un ATP liberando ADP y transformándola en Glucosa-6-Fosfato.
2da Reacción: La Glucosa-6-Fosfato a través de la Fosfoglucomutasa
se transforma en una Glucosa-1-Fosfato.
3ra Reacción: La Glucosa-1-Fosfato a través de la enzima UDP-
Glucosa Pirofosforilasa se fosforila pero esta vez con un UTP (Uridin Trifosfato)
liberando 1 PPi (Pirofosfato = 2 P) y transformándola en UDP-Glucosa.
4ta Reacción: La UDP-Glucosa a través de la enzima Glucógeno Sintetasa
se desfosforila, pierde el UDP uniéndose a una
cadena de Glucógeno ya preconcebida por enlaces
α1,4. A partir de la UDP-Glucosa se comienza a
sintetizar el Glucógeno.
5ta Reacción: Esta cadena de Glucógeno de
enlaces 1,4 cuando llega de 12 a 18 glucosas necesita
ramificarse por que actúa
la enzima Ramificadora
del Glucógeno que se encarga de ramificar la cadena con
enlaces glucosídicos α1,6.
Puesto que la glucógeno sintasa necesita de una
cadena ya empezada para empezar su acción, hay otra enzima que se encarga de catalizar
la génesis (origen) del glucógeno, es la glucogenina, capaz de crear un enlace covalente
entre un grupo hidroxilo (-OH) de tirosina y fijar la primera glucosa de la cadena, acto
seguido podrá actuar la glucógeno sintasa y llevadas unas 10-12 glucosas la glucogenina
dejará de ser imprescindible separándose para dar lugar a espacio para las ramificaciones
siguientes.
Así en estas 5 reacciones se produce o se sintetiza la Glucosa en Glucógeno para
reservorio energético, ahora se verá el catabolismo de ese glucógeno.
Glucogenolisis:
Si se tienen una cadena larga de glucógeno se comienza a degradar rompiendo el
enlace 1,4 por acción de la enzima Glucógeno Fosforilasa obteniendo entonces la primera
Glucosa-1-Fosfato, luego rompe el siguiente enlace 1,4 obteniendo otra Glucosa-1-Fosfato,
se obtiene glucosa-1-fosfato porque cada vez que se rompe un enlace 1,4 se agrega un
fosfato. Entonces consecutivamente la glucógeno Fosforilasa va rompiendo los enlaces 1,4
produciendo glucosas-1-fosfato, hasta dejar 4 residuos de glucosas de la rama de
glucógeno en la que ella esta trabajando.
La enzima Desramificadora del Glucógeno tiene dos actividades,
primero ella toma tres de estos residuos de glucosas y las transfiere a la
rama principal y por último, la enzima desramificante quita la molécula
de glucosa sobrante en la reacción unida a través de enlaces glucosídicos
α-1,6.
Luego que se realiza esta degradación de glucógeno, las
moléculas de Glucosa-1-Fosfato liberadas tendrán otro proceso para ser
convertidas en Glucosa. Primero Glucosa-
1-Fosfato a través de la enzima
Fosfoglucomutasa se transforma a Glucosa-
6-Fosfato, que en células musculares quedan así y sirven
para contracción muscular o sino se van a la glucolisis a
producir lactato, CO2 y energía ATP; pero si se esta en
células hepáticas la Glucosa-6-Fosfato a través de la
enzima Glucosa-6-Fosfatasa se transforma a Glucosa pura
que va directo al torrente sanguíneo y de allí a cualquier
zona del organismo que la necesite. Vale destacar que la
enzima glucosa-6-fosfatasa no se encuentra en los músculos
por lo que allí no se degrada el glucógeno a glucosa
completamente.
Regulación de la Glucogenogénesis:
1. Regulación Hormonal: De la génesis se encarga la
Insulina, y de la lisis en el hígado se encargan la
adrenalina y el glucagón, y de la lisis en los músculos se encarga solo la adrenalina.
2. Regulación Covalente: Eso pasa cuando la insulina da pase para que se comience a
sintetizar el glucógeno, se debe activar la enzima Glucógeno Sintasa y comience a
formar glucógeno pero sí esta inactivada se tiene que activar, y para esto se necesita
desfosforilar (quitarle fosfato), la Glucógeno sintasa se encuentra activa cuando
esta desfosforilada y cuando esta fosforilada se encuentra inactiva.
3. Inactivación por Fosforilación: La Insulina da la orden para que se desfosforile la
enzima glucógeno sintasa y la adrenalina y el glucagón da la orden para que se
fosforile la misma enzima, cuando esto último sucede viene la Fosforilasa quinasa y
activa a la glucógeno fosforilasa (glucogenolisis) e inactiva a la glucógeno sintasa
(glucogenogénesis), porque le dará fosfato a ambas.
Enfermedades por defectos de Glucógeno:
Las enfermedades de almacenamiento de glucógeno (EAG) son un grupo de
trastornos genéticos hereditarios. A raíz de ellas, el glucógeno se forma o se libera del
cuerpo de forma incorrecta. En consecuencia, aumentan las cantidades anormales o los
tipos de glucógenos en los tejidos.
Los tipos principales de EAG se clasifican por número y nombre e incluyen:
Tipo 0 (deficiencia de glucógeno sintasa hepática).
Tipo I (enfermedad de Von Gierke, defecto en glucos-6-fosfatasa): el tipo más
frecuente de EAG; representa el 90% de todos los casos de EAG.
Tipo II (enfermedad de Pompe, carencia de maltasa ácida).
Tipo III (enfermedad de Cori, carencia de la enzima desramificante).
Tipo IV (enfermedad de Andersen, carencia de la enzima ramificante).
Tipo V (enfermedad de McArdle, carencia de fosforilasa de glucógeno en los
músculos).
Tipo VI (enfermedad de Hers, carencia de fosforilasa hepática).
Tipo VII (enfermedad de Tarui, carencia de fosfofructocinasa muscular).
Tipo IX (carencia de quinasa fosforilasa de glucógeno hepática).
El glucógeno se almacena principalmente en el hígado o en el tejido muscular. En
consecuencia, las EAG generalmente afectan el funcionamiento del hígado, de los
músculos o ambos.
Hígado: las EAG que principalmente afectan al hígado son los tipos I, III, IV, VI y
IX. Músculos: las EAG que principalmente afectan los músculos son los tipos V y VII. El
tipo II afecta a casi todos los órganos, incluso el corazón.
Tipo 0:
Bajo nivel de azúcar en sangre en ayunas.
Elevados niveles de lactosa en sangre.
Cuerpos de cetona en sangre en ayunas.
Niños afectados con fatiga matutina.
Tipo I:
Hígado y riñones grandes y grasosos.
Hipoglucemia.
Altos niveles de lactato, grasas y ácido úrico en sangre.
Crecimiento deficiente y retraso de la pubertad.
Osteoporosis.
Aumento de las úlceras e infecciones en la boca.
Tipo II:
Aumento del tamaño del hígado y el corazón.
En los casos graves, genera debilidad muscular y problemas cardíacos.
En los casos graves, los niños pueden sufrir una insuficiencia cardíaca mortal a los
18 meses de vida.
Es posible que las formas más leves del tipo II no causen problemas cardíacos.
Del tipo III:
Abdomen inflamado debido al agrandamiento del hígado.
Retraso en el crecimiento durante la niñez.
Hipoglucemia.
Niveles elevados de grasa en la sangre.
Posible debilidad muscular.
Tipo IV:
Retraso en el crecimiento durante la niñez.
Aumento del tamaño del hígado.
Cirrosis progresiva del hígado (que puede generar insuficiencia hepática).
Puede afectar los músculos y el corazón en el tipo de inicio tardío.
Tipo V:
Calambres musculares cuando se realiza ejercicio.
Fatiga extrema después del ejercicio.
Orina de color rojo oscuro después de realizar ejercicio.
Tipo VI, IX:
Se manifiesta el aumento del tamaño del hígado pero disminuye con la edad.
Hipoglucemia.
Tipo VII:
Calambres musculares durante el ejercicio.
Anemia.