EVALUACIÓN PSICOLÓGICA
PRUEBAS
Alejandra Vanessa Bolaños Roa
Juan Carlos Marriaga Navarro
Stefany Del Carmen Muñoz Guerra
Melanie Vanessa Orellano Caro
Docente:
Tereza De Jesús González De Latorre
Corporación Universitaria Minuto De Dios
Facultad De Ciencias Humanas Y Sociales
Programa De Psicología, VII semestre
Barranquilla – Atlántico
2021
EVALUACIÓN PSICOLOGICA
Se dice que el concepto de evaluación psicológica surge como resultado de la Segunda
Guerra Mundial, producto de la evaluación de los aspirantes a soldados, en las que éstos debían
mostrar sus habilidades y capacidades, de acuerdo a esto se llega a un concepto ya más
determinado en el que la evaluación psicológica se ocupa de la exploración y el análisis del
comportamiento de una persona (Ballesteros 1999), a los niveles de complejidad y con los
métodos científicos de recogida de información que se estimen oportunos. La evaluación
psicológica puede o no, incluir tests estandarizados como uno de los recursos para alcanzar sus
objetivos, en ella se encuentran involucrados la obtención de información, los instrumentos
utilizados y las varias formas de medidas para que se llegue a una conclusión.
Para iniciar a realizar una evaluación psicológica es importante tener identificados cuáles son
los pasos a seguir, ya que de esto depende la conclusión al finalizar dicho procedimiento, este
proceso comienza con una entrevista, de la cual deben surgir hipótesis que nos permiten
planificar la batería de tests a utilizar según la situación. Una batería en una evaluación
psicológica sirve para valorar uno o varios aspectos sobre la personalidad o aptitud de una
persona. A través de los test se obtienen criterios para obtener un diagnóstico certero.
Es relevante saber y conocer los objetivos que son priorizados para evaluar, principalmente
debemos identificar la conducta problema o conflicto, esta es la primera información que
manejamos en una evaluación por eso debe ser concreta. Seguidamente podemos establecer el
origen o causa de la conducta problema. Con esta información podemos llegar a un diagnóstico
que nos permitirá seleccionar las técnicas más adecuadas para reducir el conflicto que se esté
presentando.
Posterior a realizar los procesos ya mencionados, se obtiene un diagnostico ya definido el
cual debe contar con tres elementos principales que son, el sujeto sobre el cual recae el proceso,
el objeto que establece qué contenidos fundamentan el diagnóstico y la finalidad del mismo.
Debemos tener en cuenta también que existen diversos instrumentos, pruebas, tests, y
técnicas para evaluar, de los cuales se puede llegar a confundir su finalidad y contenido. Un
instrumento es todo aquello que el evaluador puede utilizar como base de datos acerca de un
sujeto, es decir, dentro de este grupo se incluye todo aquello a partir de lo cual podemos obtener
datos (Fernández-Montalvo 1997). Por otra parte se encuentran las pruebas psicológicas que son
procedimientos ya estandarizados mediante el cual una conducta es descrita en categorías o
puntuaciones. En cuanto a las técnicas se dice que son un sistema de recogida de información en
la que los estímulos pueden o no estar tipificados, por ejemplo existen las entrevistas cerradas
cuyas preguntas son iguales en todos los sujetos, o las entrevistas abiertas en las que varían las
preguntas de un sujeto a otro. Y finalmente con encontramos con un definición de Tests, según
Moreno Rosset en 2005, el cual defiende que “los tests son instrumentos estandarizados y
tipificados que nos informan de la puntuación obtenida por un sujeto en relación a su grupo de
referencia. El cual en contraposición con las técnicas, se trata de instrumentos estandarizados y
tipificados.”
En ocasiones se puede llegar a confundir una evaluación psicológica con el concepto de
valoración, los cuales tienen definiciones muy diferentes pues, ya conociendo que una
evaluación es ese proceso y aquellas herramientas necesarias para el análisis psicológico de los
sujetos; en otra parte se encuentra la valoración que haría referencia a un conjunto de actividades
necesarias para establecer la eficacia de un programa o intervención.
Finalmente podemos afirmar que las evaluaciones psicológicas son indispensables para
ejercer con precisión la toma de decisiones respecto a hipótesis diagnósticas, elaboración de
pronósticos, proyección de tratamientos y, por encima de todo, fundamentar algún tipo de
investigación científica; también se tiene en cuenta el gran impacto que tiene sobre el trabajo
clínico, educativo, laboral y social, el cual es incuestionable.
BIBLIOGRAFIA
Moreno Rosset, C. (2005). Evaluación psicológica: Concepto, proceso y aplicación en las áreas
del desarrollo y de la inteligencia.
Cohen, R. & Swerdlik, M. (2001): Pruebas y Evaluación Psicológicas. México: McGraw-Hill.
Fernández-Ballesteros, R. (2000): Introducción a la Evaluación Psicológica. Madrid: Pirámide.
Fernández-Ballesteros, R. (1985). Evaluación psicológica y evaluación valorativa.