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SINTESIS DE LA HISTORIA DE LA IGLESIA ANTIGUA

EXAMEN FINAL

GEISON SERAFIN DIMATE ROJAS

JORGE ENRIQUE RUBIO MUÑOZ

JUAN ALEXANDER HERNANDEZ GONZALEZ

SEMINARIO MAYOR LA INMACULADA CONCEPCION

HISTORIA DE LA IGLESIA ANTIGUA

TERCERO DE TEOLOGIA

2016
TABLA DE CONTENIDO

1. SUCESOS IMPORTANTES DE LA IGLESIA SIGLO A SIGLO

1.1 SIGLO I

1.2 SIGLO II

1.3 SIGLO III

1.4 SIGLO IV

2. ESPECIFICACIONES EN LA HISTORIA DE LA IGLESIA ANTIGUA

2.1 LAS PERSECIONES

2.2 LA PAZ ROMANA

2.3 FLORECIMIENTO DE LA IGLESIA

2.4 ORGANIZACIÓN

2.5 HEREJIAS

2.6 CONCILIOS

2.6.1 EL MONACATO

2.6.2 PRINCIPALES REPRESENTANTES

3. PERSONAJES QUE MARCARON LA HISTORIA DE LA IGLESIA

LOS DOCE

3.1 POLICARPO E IRENEO

3.2 TERTULIANO

3.3 CIPRIANO

3.4 CONSTANTINO

3.5 ATANACIO
3.6 AGUSTIN.

4. FIN DE UNA EPOCA (CONCLUSION)


1. SUCESOS IMPORTANTES DE LA IGLESIA SIGLO A SIGLO.

Posamos nuestra mirada a través del lente de la historia, y propiamente de la historia de


la iglesia: la cual narra los inicios del cristianismo, con unos hechos fundacionales
importantes, que sin duda marcaron para siempre el ser y el hacer de la iglesia a través
de los siglos. Es una historia que nos dice que: A) la Iglesia es de origen divino: Un hecho
fundacional es la elección de los apóstoles por Nuestro Señor Jesucristo, los forma, y les
ordena la celebración memorial de su muerte, y con la fuerza de su Espíritu les dejo la
misión de continuar su obra y de predicar su reino; por eso podemos decir que es
prolongación de Cristo. B) diversos nombres dados a la Iglesia: es mostrada a lo largo de
los evangelios a través de imágenes o figuras: redil, la puerta, rebaño, campo y viña,
edificio, y uno de los títulos más hermosos es el de “comunión” es decir hombres y
mujeres vinculados a Cristo, en la Iglesia. C) el Espíritu Santo es el alma de la iglesia: Así
como el al da vida al cuerpo humano, así el Espíritu da vida a este cuerpo que es la
Iglesia, mediante los sacramentos; además, el Espíritu Santo ilumina y Guía a la Iglesia
durante todos los momentos de su caminar terreno para que permanezca fiel a las
enseñanzas de Jesús, su fundador. D) las propiedades de la Iglesia: tiene su origen en la
Trinidad, porque su única cabeza es Cristo, y porque esta animada por un solo Espíritu; y
manifiesta esa unidad en una sola fe, unos mismos sacramentos y una misma jerarquía.
Es santa, es Católica y es apostólica. E) estructura de la Iglesia: la intención fundacional
de Cristo es una Iglesia en la que todos somos iguales, pero al mismo tiempo gobernada
por Pedro y los demás apóstoles, es jerárquica no democrática.

1.1 SIGLO I

1. Se toma como hecho fundacional, el más relevante, la elección de los doce


apóstoles, pero fue en Pentecostés donde Dios Espíritu Santo lanzó a la Iglesia
hasta los confines de la tierra. Ya Jesús había ascendido al cielo. El mensaje de
los apóstoles no era otro que el que les dejó Jesucristo, pues ellos fueron testigos
privilegiados de cuanto hizo y dijo el Hijo de Dios.
2. La evangelización para los apóstoles fue un trabajo lento, palmo a palmo, de
hombre a hombre.
3. Lo mismo que Jesús, esos primeros miembros de la Iglesia son judíos. Hablan el
arameo, la lengua semítica más extendida por el Próximo Oriente. Lo que les
caracteriza es el bautismo en el nombre de Jesús, la asiduidad a la enseñanza de
los apóstoles, la fracción del pan (eucaristía) y la constitución de comunidades
fraternas llenas de caridad. Pero eran hombres de la tierra, con virtudes y con
vicios, como todos.
4. A estos cristianos de cultura judía se añaden pronto otros judíos y paganos de
cultura griega, que son llamados helenistas.
5. Los primeros pasos de la Iglesia se encuentran narrados en el libro de la Sagrada
Escritura, llamado Hechos de los Apóstoles, primera historia de la Iglesia.
6. La persecución abierta comenzó un día en que Pedro y Juan subieron al templo a
orar. A la entrada yacía un tullido de nacimiento, que les pidió limosna. Pedro le
dijo que no tenía dinero, pero que le daba lo que estaba a su alcance, la curación
en nombre de Jesús. Y así fue.
7. Esteban fue el primer mártir discípulo de Cristo que murió por su fidelidad a Él el
año 36. Entre estos fariseos convencidos estaba Saulo de Tarso, a quien
posteriormente Jesús, camino de Damasco, se le apareció y le mostró el nuevo
camino a seguir. A raíz de ese encuentro Saulo se convirtió, se hizo bautizar y, por
gracia de Dios, llegó a ser el apóstol de los gentiles o paganos.
8. Inician las persecuciones contra la Iglesia primitiva, de los judíos especialmente,
luego con los desplazamientos forzados a otras regiones, particularmente
helénicas, entran en conflicto con las religiones locales.
9. Pablo de Tarso que viaja por Asia, Grecia, Roma y otros sitios. Funda numerosas
comunidades eclesiales, sufre hambre, cárcel, torturas, naufragios, peligros sin fin.
Una obsesión tiene: predicar a Cristo. Toda su labor evangelizadora quedó
plasmada en sus cartas, que encontramos en el Nuevo Testamento.
10. Así comenzaron las persecuciones de los emperadores romanos. La primera de
todas, la de Nerón (54-68) que incendió Roma, expuso a los cristianos a los
mordiscos de las fieras, crucificó a muchos de ellos y los cubrió de resina y brea
para que sirvieran de antorchas que iluminaran el Circo de Nerón (hoy la plaza de
san Pedro). En esta persecución de Nerón murió crucificado Pedro, el primer
Papa, en el año 64, y en el año 67 Pablo, por decapitación. Ambos, Pedro y Pablo,
fueron primeramente encerrados en la cárcel Mamertina. Más tarde fueron
muriendo también los demás apóstoles.
11. La catástrofe que marcó dramáticamente la historia de Israel fue la destrucción de
Jerusalén, llevada a cabo por Tito en el año 70. Quedaron arrasados la ciudad y el
templo, centros neurálgicos del pueblo de Israel. A pesar de todo, los judíos
lograron reorganizarse; pero años después el emperador romano envió al general
Julio Severo que aniquiló toda resistencia judía y fundó una colonia romana, donde
los judíos no podían poner el pie. Golpe mortal. Destruidos Jerusalén y el templo,
se desmoronó la moral del pueblo judío. Los símbolos visibles de la antigua
alianza habían desaparecido.
12. Otra de las persecuciones del primer siglo contra los cristianos fue la del
emperador Domiciano, en el año 92, en la que murieron muchos y otros fueron
torturados. Por ejemplo, san Juan Evangelista fue metido en una caldera de aceite
hirviendo, pero salió ileso y milagrosamente rejuvenecido. Desterrado a la isla de
Patmos, escribió el Apocalipsis y, según la tradición, escribió en Éfeso su
Evangelio y las tres epístolas. Murió en dicha ciudad alrededor del año 101.
13. Se dan en este siglo las primeras herejías: A) Los judaizantes, judíos que,
después de bautizados, exigían a los demás la circuncisión y otras prácticas
judías, como necesarias para la salvación. B) Ebionitas: judaizantes que afirmaban
que la salvación depende de la guarda de la ley mosaica. C) Los gnósticos,
influidos por cierto misticismo difundido en ambientes hebreos, por el dualismo del
zoroastras persas y por la filosofía platónica, buscaban resolver el problema del
mal. Entre Dios que es bueno y la materia que es mala están los eones. Uno de
esto toma la apariencia de Jesús, pero sólo la apariencia. La salvación consiste en
liberar de la materia el elemento divino. Esto sólo lo podrán hacer los
“espirituales”, gracias al conocimiento secreto y superior que Jesús les ha
comunicado. D) Maniqueos: gnósticos persas, de moralidad severa. Creían en dos
principios creadores: el creador del bien y el creador del mal, que siempre están
en pugna. Cayeron en la mayor disolución.

CONCLUSIÓN

Comienza la lucha de varios siglos del imperio contra los cristianos, pero también el
atractivo cada vez mayor del evangelio para los habitantes de ese imperio, al ver el
ejemplo heroico de muchos cristianos que se dejaban matar antes de claudicar de su fe.
¡Qué razón tuvo Tertuliano al decir: “La sangre de los mártires es semilla de cristianos”!
Cuando llegó la hora de la libertad de la Iglesia, el cristianismo había penetrado
profundamente en Oriente y Occidente: Siria, Asia Menor, Armenia, Mesopotamia, Roma
y la mayor parte de Italia, Egipto y África del norte. Otras tierras, como Galia y España, sin
alcanzar el nivel de las primeras regiones, contarían también en su población con fuertes
minorías cristianas.

1.2 SIGLO II

1. Las comunidades cristianas vivían su fe en un ambiente mayoritariamente pagano.


Y sin embargo, aumentaba, por la gracia de Dios, el número de los creyentes. Esto
ocasionó problemas. La discreción de que rodeaban su culto, hacía sospechar lo
peor. Por esta época ya se ha generalizado la celebración de la eucaristía cada
domingo, que era el Día del Señor. Nos encontramos aquí con un fenómeno de
psicología de masas. El cristianismo viene de Oriente y se está extendiendo a
Occidente. Los cristianos son algo así como unos inmigrantes cuyas costumbres
no acaban de comprenderse: se reúnen, rezan, comparten sus bienes, son
respetuosos, recatados, demasiado honestos... Constituyen –se dice- una secta; y
ya sabemos todo lo que se oculta tras esta palabra. Por eso, el mundo romano no
ve con buenos ojos a los cristianos. Hay, pues, que eliminarlos.
2. En este siglo II continuaron las persecuciones contra los cristianos. Había que
borrar el nombre de Cristo de sobre la faz de la tierra.
3. Brotes de herejía: docetismo, gnosticismo, los novacianos, montanismo y
Marcionismo.
4. Ante las persecuciones algunos cristianos renegaron de su fe, cayendo en la
adoración de Dioses paganos, pero que sin embargo con el paso del tiempo,
pidieron perdón y ser reintegrados a la Iglesia. Estos se llamaron los Lapsi.
5. Se dan las primeras respuestas apologéticas frente a las herejías, y sobre todo
una respuesta concreta frente a los ataques del imperio sobre las costumbres y
prácticas de los cristianos en materia de participación en los quehaceres comunes
sociales que obligaba a todo ciudadano, esto aclaro progresivamente como los
cristianos eran hombres y mujeres que no eran ajenos a la vida social, por el
contrario eran muy cumplidores con sus deberes, y rectos de intención.
6. Se configura aún más las celebraciones sacramentales como son: el bautismo, la
eucaristía, la penitencia o confesión; las celebraciones litúrgicas: la cuaresma y la
natividad del Señor.
CONCLUSIÓN

Así acabamos el siglo II. La Iglesia, con la asistencia del Espíritu Santo, iba poco a poco
llevando a cabo la misión encomendada por Jesucristo. Dificultades, había, no cabe duda.
Los cristianos iban con el ejemplo y con la palabra defendiendo su fe cristiana, y llevando
esa fe por donde iban. Es verdad que los cristianos apologistas no convencieron a todos
sus interlocutores; tampoco Cristo lo logró. Los enemigos eran fuertes y usaban todo tipo
de tretas para acabar con el cristianismo. Por eso, cuando buscaban a los responsables
de las desgracias de la época, siempre las acusaciones se lanzaban contra los cristianos.
Y para calmar el furor del pueblo, los emperadores pronunciaban condenas contra los
cristianos. Así nacieron las crueles e inhumanas persecuciones. ¿Qué hicieron en esos
terribles momentos los cristianos? Ellos se fortalecían con los sacramentos y se animaban
con su caridad.

1.3 SIGLO III

1. Roma sufre de una profunda crisis, una gran inestabilidad. Los militares se habían
adueñado del poder. Las crisis económicas y las convulsiones sociales eran
endémicas. Los pueblos bárbaros se acercaban cada vez más a las fronteras
romanas y se hicieron sentir; hasta tal punto que obligó a Roma a rectificar el
“limes”, abandonando ciertos territorios muy avanzados. Ya los vándalos habían
llegado desde el siglo primero. Los godos y alamanos arribaron a principios del
siglo III, junto con los francos (240) y los burgundios (277). Estas naciones
bárbaras seguían en su mayoría sin evangelizar, sumidas en el paganismo
ancestral.
2. Aunque el imperio experimentaba su crisis, sin embargo, los cristianos seguían
profundizando en su fe. De hecho, algunos cristianos empezaron a estudiar el
misterio de la Trinidad, en su intento de seguir ahondando en el conocimiento de la
Persona de Jesucristo. Pero desgraciadamente algunos cristianos se apartaron de
la unidad de la fe y se dieron algunas herejías o errores en materia doctrinal. Entre
estas herejías se encontraban: El adopcionismo, Politeísmo, El modalismo de
Sabelio, El monarquianismo, El patripasianismo, El maniqueísmo y la herejía de
Celso, quién fue hostil a los libros inspirados, a Cristo y a la Iglesia.
3. Se ciernen sobre la iglesia furiosas persecuciones de distinta índole:
a) Séptimo Severo (193-211): prohibió el proselitismo cristiano bajo pena de
graves castigos; y prohibió también el catecumenado, es decir, la preparación
de los adultos paganos que querían recibir el bautismo. Durante esta
persecución murieron mártires santas Perpetua y Felicidad, bautizadas en la
cárcel (202).
b) Decio (249-251): obligó a todos los ciudadanos a sacrificar a los dioses del
imperio y pidió un certificado de haberlo hecho. Algunos cristianos desertaron y
sacrificaron a los dioses. A éstos se les llamó “lapsi” (los caídos).
c) Valeriano (253-260): pretendió dar un golpe fatal a la Iglesia, orientando el
ataque hacia los puntos neurálgicos de la estructura cristiana. Por eso, tomó
medidas contra el clero, prohibiendo el culto y las reuniones en los cementerios
o catacumbas. Quienes no sacrificaban a los dioses, debían morir. Murieron
Cipriano de Cartago, Sixto, Papa y obispo de Roma y su diácono Lorenzo. 
d) Diocleciano (285): la última y la más terrible de las persecuciones fue la de
Diocleciano, aunque su esposa y su hija eran cristianas. Prohibió las reuniones
de los cristianos. Mandó destruir los libros sagrados, los lugares de culto;
pérdida de derechos jurídicos de los cristianos, condena a las minas o a la
muerte. Mandó a prisión al clero, con el fin de privar a los fieles de sus
pastores. Infligió suplicios terribles: hachazos en Arabia; fuego lento en
Antioquía; cortar pies en Capadocia; colgar la cabeza en un brasero ardiendo
en Mesopotamia; meter trocitos de caña entre carne y uña; quemar las
entrañas con plomo derretido en el Ponto; echar los cadáveres a los perros en
Cesarea, decapitar y crucificar a muchos. En este tiempo el número de los
cristianos alcanzaba ya el 50 por ciento de la población.
4. En el siglo III las diversas iglesias locales alcanzaron una sólida estructura. En
cada una de ellas había un obispo, al que auxiliaban los presbíteros y los
diáconos. También se instituyeron otros ministerios con el de acólito, exorcista,
etc.
5. Parece ser que desde mediados del siglo III se construyen verdaderas iglesias. Lo
prueba el hecho de que Diocleciano ordenó su demolición.
6. Poco a poco fueron edificando pequeños oratorios y templos expresamente
dedicados para el servicio divino. En ellos oraban, leían y comentaban las
Escrituras, recitaban salmos y, en momentos señalados, hacían la Fracción del
Pan o sagrada Eucaristía. Muchos de aquellos lugares se convirtieron luego en
verdaderos templos. Al principio se les denominaba, familiarmente, “domus
ecclesiae”, es decir, casa de reunión, por su parecido arquitectónico con los
domicilios domésticos privados. 
7. Y con la paz de Constantino (313) el cristianismo cambió de faz. El culto divino
empezó a ser público y a revestir solemnidad y magnificencia, en honor a Dios. Y
así comenzaron las grandiosas basílicas constantinianas; así llamadas por su
fundador y dotador, el mismo emperador.

CONCLUSIÓN

La Iglesia, a pesar de todas las dificultades, seguía firme y en pie, porque estaba
cimentada sobre la firme roca que puso Jesucristo. Se iba perfilando la primera teología
dentro de la Iglesia y quedaban en claro estos puntos:

·Los cristianos tienen que referirse siempre a la tradición de los apóstoles y ésta está viva
en las iglesias apostólicas, las fundadas por ellos (Roma, Antioquia, Alejandría,
Jerusalén). En ellas podemos remontarnos a los apóstoles a través de la sucesión de los
obispos.

Uno de los criterios para discernir, entre los muchos libros que circulaban, cuáles eran
inspirados por Dios, era la apostolicidad; es decir, si ese libro directa o indirecta había
sido escrito por uno de los apóstoles o de sus discípulos. A éste se añadía otro criterio: si
ese determinado libro era usado en la liturgia de las iglesias apostólicas.

La Iglesia anuncia un mensaje idéntico en todo el mundo; por tanto, una sola fe y una
misma doctrina.

1.4 SIGLO IV

1. El siglo IV empezó con una gran persecución, la novena, decretada por el


emperador Diocleciano, en el año 303. Entre las regiones que más sufrieron está
España, Italia y África. Pero los cristianos daban testimonio de su fe en Cristo, y
preferían morir antes que renegar de sus creencias.
2. El hecho más importante de este siglo fue la conversión al cristianismo del
emperador Constantino, siguiendo el ejemplo de su madre santa Elena. El año
312, en el puente Milvio sobre el Tíber, vence a Majencio que quería arrebatarle el
Imperio. Majencio huye y se ahoga en el Tíber. Eusebio, amigo y confidente del
emperador, añade que en la víspera Constantino y sus soldados vieron en el cielo
una cruz luminosa con estas palabras: “Con esta señal vencerás”. Lactancio,
escritor contemporáneo, dice que, convertido Constantino, hizo inscribir en el
lábaro o bandera imperial el monograma de Cristo.
3. en el 313 publicó un edicto de tolerancia para los cristianos e impuso la paz
religiosa. Así terminaron las crueles persecuciones. Es lo que se ha llamado el
Edicto de Milán, que reconocía plena libertad de culto a todos los ciudadanos del
imperio de cualquier religión que fueran. Debían devolverse a los cristianos los
edificios confiscados. Prohibió que se obligara a los cristianos a celebrar ritos
paganos; fomentó la conversión al cristianismo; defendió a los esclavos y prohibió
su matanza; prohibió el adulterio; declaró que el día domingo fuera festivo para
todo efecto. Se hablaba así de la Iglesia constantiniana y del imperio cristiano.
Constantino construyó iglesias, obsequió al Papa Silverio el palacio de Letrán y
levantó en el Vaticano una basílica en honor del príncipe de los apóstoles.
Restituyó, además, los bienes eclesiásticos confiscados por sus antecesores.
4. A la muerte de Constantino, Juliano, emperador de 361 a 363, trató vanamente de
restablecer el paganismo. Atacó el cristianismo y murió como apóstata,
pronunciando la famosa frase: “Venciste, Galileo”. Con este emperador se
extinguió la familia de Constantino.
5. Muerto Juliano, subió al trono Teodosio que en el 380 proclama al cristianismo
religión del estado. Persigue a los herejes y a los paganos. Derrumba los templos
paganos. Religión y estado vivían juntas. El evangelio iba poco a poco penetrando
en la sociedad.
6. este siglo proporcionó la paz oficial a la Iglesia y la misma Iglesia quedó
reconocida y protegida, sin embargo, pronto se cernieron graves peligros de índole
diversa, que comenzaron con el emperador Constantino, quien, siendo el dueño
absoluto del imperio, cayó en la tentación de adueñarse de la Iglesia o tenerla
como aliada. Le dio primero libertad, luego protección y culminó entrometiéndose
en ella. Convocó, sin estar todavía bautizado, el concilio de Nicea (año 325). Estos
fueron otros peligros graves que sufrió la Iglesia en este siglo:
a) El gobierno romano pretendió manejar los asuntos eclesiásticos para su
conveniencia política.
b) La Iglesia comienza a recibir inmensos beneficios de los emperadores
cristianos y obtiene un opíparo patrimonio; al mismo clero le vienen regalados
privilegios jurídicos...y comienza la tentación de la ambición terrenal. Los
mismos obispos y cristianos apelarán al emperador como árbitro de sus
disputas incluso teológicas.
c) Muchos quisieron ser admitidos a la Iglesia más por conveniencia y
oportunismo que por convicción. Esto acarreó lamentable descenso en la
práctica fervorosa del Evangelio. Se bautizaban, pero no cambiaban sus
costumbres. Se prohibía el infanticidio, pero no la exposición de los niños.
Seguían las luchas de gladiadores. Incluso la justicia del estado recurrió a la
tortura para poner orden “religioso”.
d) Al llevar Constantino la capital del imperio a Oriente, a una pequeña ciudad del
Bósforo, a la que llamó Constantinopla, ésta quiso ser la “segunda Roma” y
polarizó en torno a sí a los cristianos del Oriente. Esta ciudad posteriormente
fue elevada al rango de patriarcado. Como es natural entre los hombres, las
ambiciones y los intereses políticos fueron creando de vez en cuando
problemas entre Constantinopla y Roma, problemas que fueron el germen de
la futura división de la Iglesia. Esta división se efectuó en 1054, cuando el
patriarca de Constantinopla, Miguel Cerulario, y el delegado del Papa se
excomulgaron mutuamente. Y todavía estamos divididos. El patriarcado de
Constantinopla, encabeza las iglesias ortodoxas, que no reconocen la
autoridad ni el primado del Papa.
7. En este siglo se dieron las siguientes herejías:
a) Donato, natural de Cartago, provocó una dolorosa división entre los obispos
africanos y atrajo a su bando a 270 de ellos y a numerosos seguidores.
Sostenía que el sacramento del bautismo, impartido por un obispo indigno –
uno de los “lapsi”- no era válido; y que, por tanto, había que rebautizarse para
volver a la Iglesia; y, también, sostenía que el cristiano que cometiera pecados
graves, debería ser expulsado definitivamente de la Iglesia. Esta herejía
concebía a la Iglesia como una comunidad integrada tan sólo por los justos.
b) Macedonio de Constantinopla negó la divinidad del Espíritu Santo. decía que
era un ser situado entre Dios y la creatura.
c) Arrio vino a perturbar la paz interna de la Iglesia. Era un sacerdote de
Alejandría. Negó la divinidad de Cristo, diciendo que era una criatura, la más
perfecta, una criatura superior. Esta herejía fue muy peligrosa. No sólo
subordinaba el Hijo al Padre en naturaleza, sino que le negaba la naturaleza
divina.

CONCLUSIÓN

Estos primeros cuatro siglos de la historia de la Iglesia, son en si el fundamento de una fe


que ha trascendido las fronteras humanas, marcadas por los estados y las personas que
en ejercicio de un poder humano han cernido el brazo de la persecución frente a la
expansión del cristianismo, un cristianismo que ha traído esperanza a una humanidad
dividida, rivalizada y con unas fronteras impermeables a toda ideología ética, pero no al
mensaje de Jesucristo. Es fundamental ser objetivos frente a esta historia de la Iglesia en
sus primeros siglos, si bien fue dura su lucha, no olvidemos que también hubo momentos
en que la tentación de lo terreno pudo más que a la promesa evangélica y eso hizo que se
cometieran barbaridades en nombre de la fe que profesamos.

2. ESPECIFICACIONES EN LA HISTORIA DE LA IGLESIA ANTIGUA


La época post apostólica:
Con la muerte del último de los doce discípulos del Señor, la Iglesia queda a manos de las
nuevas generaciones de seguidores de Jesús, los cuales han sido adoctrinados por las
enseñanzas de los Apóstoles. Por eso muchos consideran que “la época pos apostólica
representa una fase de la primitiva Iglesia que puede considerarse como
desenvolvimiento rectilíneo de puntos iniciales ya existentes. Sin embargo, ostenta
concretamente rasgos tan característicos, que se destaca claramente de la época
apostólica propiamente dicha”. Estos rasgos no se perciben muy fácil, sino que hay que
profundizar para poder encontrarlos.
Su campo de acción misionera sigue siendo el mismo que tomaron los apóstoles, los
cuales llevaban el mensaje evangélico a todo el mundo, como lo hizo San Pablo, el cual
funda varias Iglesias en su paso por las ciudades helénicas. Este crecimiento repentino de
los adeptos al cristianismo empieza a llamar la atención de los paganos los cuales veían,
este nuevo grupo sin mucha importancia, pero que ahora se está fortaleciendo y
creciendo día tras día. Ante esta situación se empieza en muchos lugares del Imperio a
realizar las persecuciones locales, organizadas por los que no veían con buenos ojos a
los cristianos, mientras esto ocurría el Estado aun no sabía qué decisión tomar respecto a
los hechos que estaban ocurriendo.
Al interior de la Iglesia que ahora estaba siendo perseguida en muchos lugares, surgen
los escritos de los Padres de la Iglesia los cuales ayudan a fortalecer a las comunidades
con sus mensajes de aliento.
Pero esto sería tan solo un peldaño de la larga escalera, por la que la Iglesia tendrá que
transitar, pues desde su de conformación, la Iglesia siempre se vio sometida al rechazo
de muchos grupos de la época, entre estos el de los judíos como lo podemos constatar en
las cartas paulinas, donde también se puede apreciar controversias de tipo doctrinal e
intelectual, haciendo que surja del interior de la Institución los apologistas, los cuales
siempre estuvieron velando por una sana defensa de la fe. La apologética siempre ha
estado durante y después de las persecuciones, velando también por una ortodoxia de la
vida cristiana.
Pero durante esta etapa de la historia de la Iglesia Antigua se puede ver un crecimiento
en la parte de su estructura no solo física si jerárquica y es que después del edicto de
Milán en el 313, donde el Emperador Constantino, termina con las persecuciones en
contra de la Iglesia por parte del Imperio y la declara religión oficial, a esta Institución se le
empieza a ver un crecimiento en su organización, pues el Emperador los apoyaba y les
facilito los medios para que se pudieran construir los Templos.
La organización eclesial adopta para sí varios conceptos que se empleaban en el ejército
romano, como lo es la diócesis, entre otros. Por otra parte en el ámbito sacramental se ve
una evolución respecto al enriquecimiento de los ritos. Sólo en el campo de la disciplina
busca la Iglesia soluciones para las nuevas situaciones que crea el fallo o apostasía de
algunos cristianos en las persecuciones. El más fuerte progreso hay que verlo sin duda en
el desarrollo de la constitución de la Iglesia, que lleva a comunidades aisladas el
episcopado monárquico claramente perfilado, y termina por imponerse de forma general.
“Puede igualmente comprobarse una creciente conciencia de la íntima unión de todas las
iglesias cristianas entre sí, que se pone de manifiesto en el trato cordial de comunidad a
comunidad, en las mutuas visitas personales o correspondencia epistolar, y en la solicitud
por el bien espiritual de otras comunidades”. En este sentido, la Iglesia romana se siente
ligada por una superior responsabilidad con todas las otras comunidades. “La unidad de
todos los que en el imperio romano confiesan a Cristo es considerada como exigencia del
Fundador de la Iglesia; y en la unidad del episcopado fundado por Él en la sucesión de los
apóstoles, se cree poseer la verdadera garantía de la unidad de la Iglesia misma”.

2.1 LAS PERSECUCIONES DEL IMPERIO ROMANO

El Imperio romano fue uno de los más grandes y poderosos imperios de la historia, su
territorio se extendía por gran parte de Europa, Asia Menor y África. Con sus conquistas el
imperio no solo aseguraba su control sobre estas tierras, sino que también implantaban
sus leyes, su política y su estado socio-cultural, en cuanto a la religión los dioses eran
bien recibidos por los romanos, debido a su concepción politeísta.
Durante el dominio del Imperio romano, es que ocurre el nacimiento de Jesús y su
ministerio público hasta su muerte y resurrección, después de estos acontecimientos que
son muy importantes para la Iglesia es que empieza su expansión por toda la tierra
conocida por aquel entonces, uno de sus principales misioneros que lidero esta tarea
evangélica fue el apóstol Pablo, el cual recorrió gran parte de Imperio llevando la buena
nueva de Cristo y fundando iglesias por las ciudades que iba visitando.
Primeros indicios de las persecuciones
Al inicio el Imperio romano era totalmente indiferente con el cristianismo, solo intervenían
por las revueltas que pudiesen surgir especialmente que afectaran el orden público, una
de ellas fue la crucifixión de Jesucristo, debido a que en Palestina siempre habían varios
levantamientos en contra del Imperio y por ello exigía un mayor control en esta región.
Los primeros cristianos no tenían problemas con predicar su mensaje al inicio pues eran
confundíos con los judíos quienes también predicaban allí, los cuales eran una de los
pocos pueblos a los que se les aceptaba tener una religión propia sin intervención del
Estado en sus ritos, pues ellos habían hecho un trato con Roma donde le prometían
acatar las leyes romanas y pagar los impuestos a Cesar. Pero en ocasiones se
encontraban estos dos grupos y ocurrían fricciones que llevaban a problemas de orden
público, es por eso que Roma decide que estos problemas los atienda la justicia judía.
Fue en Antioquía donde se llamó por primera vez a los seguidores de Jesús, Cristianos,
como lo podremos ver en Hch 11,26. Esto ayudo a las autoridades del Imperio a distinguir
entre judíos y los seguidores de Cristo.
Inicio de las persecuciones:
Las persecuciones en contra de los cristianos van a durar dos siglos y medio, que
abarcan desde el año 64 con Nerón y va hasta el 313, fecha que el emperador
Constantino concedió la Paz Romana.
Las persecuciones por las que pasó la Iglesia se pueden dividir en tres tipos: las
persecuciones de los cristianos como individuos particulares, las persecuciones no
sistemáticas contra la Iglesia en cuanto tal y las persecuciones sistemáticas contra la
Iglesia.
Las persecuciones de los cristianos como individuos particulares
Inician con el Emperador Nerón (54-68). En el año 64 sucedió un incendio que devasto
gran parte de Roma, algunos acusan que fue el propio Nerón quien realizó semejante
acción con fines de mejoramiento estructural de la ciudad, pero el testimonio oficial que se
dio por este incidente, fue que había sido provocado por los cristianos y este reporte lo
apoyo Nerón, pues sabía que los cristianos no eran muy queridos por algunos grupos
sociales y que inmediatamente el emperador emprendió su persecución hacia ellos el
pueblo lo apoyo. En el reinado de Nerón murieron san Pedro y San Pablo.
Después otro emperador que siguió con la cadena de persecuciones fue Domiciano (81-
96), el cual los persigue porque le tenía miedo a este grupo religioso, después de este
emperador lo sucede en el trono Nerva (96-97) quien trajo un momento de calma para los
cristianos. Cuando murió este emperador el Imperio pasa a manos de Trajano (97-117),
que vuelve reiniciar la persecución y el martirio a los cristianos.
Adriano (117-138), viene a suceder en el Imperio a Trajano; en el mandato de este
gobernante se dio el martirio de Policarpo de Esmirna, entre otros celebres mártires de la
Iglesia.
Marco Aurelio (161-180) viene a tomar represalias contra los cristianos porque no realizas
sacrificios públicos a los dioses. El tiempo de calma vuelve a la vida de la Iglesia durante
el mandato de Cómodo (180-192).

Las persecuciones no sistemáticas contra la Iglesia en cuanto tal

se presentan a finales del siglo ll, donde las autoridades romanas se dan cuenta que los
cristianos no actuaban como individuos sino que tenían una organización, es por eso que
se empieza como tal a atacar la Iglesia como Institución.
Entre los emperadores que gobernaron en este periodo están:
Septimio Severo (192-211), quien prohíbe en el año 202 la conversión al cristianismo y la
propaganda del mismo.
Los sucesores a Severo fueron más benévolos con los cristianos como lo fueron:
Caracalla (211-217), Heliogábalo (218-222), Severo Alejandro (222-235), después de
ellos le sucedió Maximino Tracio (235-238), el cual va ir en contra de la jerarquía eclesial
y por eso va a matar a varios Papas. Al final le retorna la paz a los cristianos.
El último de este listado es Felipe el Árabe, quien era gran amigo de los cristianos y no los
persiguió.

Las persecuciones sistemáticas contra la Iglesia

Este periodo va desde el año 249 hasta el 311. Inicia con Decio (249-251), quiso en
primera medida unificar el culto religioso en el imperio, para ello debían todos los
habitantes ofrecer un sacrifico a los dioses, el que no lo hiciera era gravemente castigado.
Galo (253-260) sigue los pasos de su antecesor. Después llega Valeriano (253-260), con
él se recrudece la situación en contra de los cristianos, especialmente contra los ministros
de la Iglesia. Con la muerte de Valeriano le sigue en el trono imperial Galieno (260-268),
con este emperador la Iglesia vivo un tiempo más favorable pues le restituyo los
cementerios y lugares de culto. Pero con Aureliano (270-275) esta situación estuvo a
punto de quebrantarse.
El emperador más cruel fue Diocleciano (275-305), el cual persiguió con violencia a la
Iglesia y da pena de muerte a varios clérigos. En su reinado mueren varios hombres de fe.
Constancio Cloro hizo que cesaran las persecuciones durante su mandato, pero en la otra
parte del imperio se vino a ver el Edicto de tolerancia hasta el 311 con Galerio. Majencio
va a ser uno de los que termina al final aceptando el edicto de tolerancia y lo promulga en
Roma, con esto se terminan las grandes persecuciones y se les devuelven los bienes
confiscados a la Iglesia.
2.2 LA PAZ ROMANA

A la hora de hablar de paz romana tenemos que partir con el cese de las persecuciones
hacia los cristianos o mejor hacia la Iglesia por parte del Imperio romano y una parte
importante para hablar de este hecho es el documento que se expide por parte del
emperador romano donde se terminan las persecuciones y se les devuelven los bienes
confiscados a la Iglesia, que se da con el Edicto de Tolerancia, pero lo que vine a sellar
de una vez una paz estable entre los cristianos y el Imperio viene hacer la conversión del
emperador Constantino, el grande, cuando ganó la batalla del puente Milvio, en el 312
contra el emperador romano de occidente Majencio, lo que hizo que Constantino fuese el
emperador de los dos imperios romanos, el de Oriente y el de Occidente, después de esta
victoria el Emperador se hizo bautizar y profirió la fe cristiana para él y su imperio.
En el año 313, en la Ciudad de Milán, el emperador Constantino promulga un edicto, el
cual se da la libertad de promulga la región cristiana como religión oficial del Imperio y le
da la libertad para promulgarla, facilitando a la Iglesia todos los medios para que realizara
esta labor en todas las tierras imperiales.

2.3 FLORECIMIENTO DE LA IGLESIA

Con la conversión del emperador Constantino, la religión cristiana se hizo muy popular en
todo el imperio y tomó más fuerza cuando subió al puesto de religión oficial Imperial, esto
hizo que muchos paganos de distintas clases sociales también encontraran atractivo
convertirse al cristianismo haciendo que día tras día se fuera expandiendo más el
evangelio por todo el territorio romano.

Surge una nueva relación entre Estado e Iglesia donde el Emperador tenía casi el mismo
poder que el Papa para mandar sobre el pueblo de Dios, pero esta relación un poco
extraña trajo consigo a la Iglesia muchos beneficios pues le permitió hacer más fácil su
labor misionera y convertir a los pueblos, al igual que todas sus decisiones estaban
amparadas bajo el poder imperial lo que ayuda a que la respetaran los otros credos
religiosos que en tiempos anteriores la persiguieron.

2.4 ORGANIZACIÓN

La Iglesia no solo ahora cuenta con el respaldo imperial para poder expandirse, sino que
también reorganizarse no solo a nivel de cargos en el clero sino que va adaptar la
organización Imperial para aplicarla como modelo en su estructura de gobierno territorial
eclesial. Es de allí donde surgen la división en diócesis, metrópolis, patriarcados y Roma
será su sede principal donde estará el Papa junto con el Emperador, ambos gobernaran el
uno desde lo político y el otro desde lo eclesial.
Pero también surgen nuevos cargos en la Iglesia como son el de Obispo, Arzobispo y
Patriarca, en este último cargo se relaciona con el territorio que va a gobernar donde en
Oriente los patriarcados son Constantinopla, Jerusalén, Alejandría y Antioquía y en
Occidente el único patriarcado será Roma. Estas distribuciones se vienen a notar con
gran fuerza a finales del s. lll y principios del s. lV.
El obispo de Roma era el Patriarca de todo Occidente, este cargo lo ocupa el Papa.
En esta organización también surgen nuevos cargos y oficios eclesiásticos como son
debido a que el número de cristianos crecía en las ciudades y se hizo urgente crear
distintos Títulos, a los que se les asigno un clérigo para que celebrara el sacramento,
dando origen a las Parroquias, las cuales a su vez estaban divididas en: parroquias
rurales, parroquias madre y arciprestazgos.
También aparece el oficio de arcipreste, archidiácono, los cubicularios, los ecónomos, los
párrocos, entre otros. A mitad del Siglo IV se suprimieron los cargos de: ostiarios,
exorcistas y diaconisas.

2.5 HEREJIAS

En la historia de la Iglesia se han presentado varios casos de herejías, las cuales son una
secta que se aparta en alguna de sus partes de la fe universal. En este punto es muy
importante diferenciar las herejías de cismas, donde el cisma, lo que hace es dividir a la
Iglesia por grupos o por cuestiones personales.
Existen varios tipos de herejías: las paleocristianas, las herejías que atentan contra la
divinidad de Cristo y las herejías antitrinitarias.
Herejías paleocristianas: surgen de pensamientos judaizantes, los cuales se oponen en
varios puntos al cristianismo y defendían la ley mosaica como primacía. Niegan la
encarnación o la divinidad de Cristo.
Entre estos pensamientos heréticos que niegan alguna parte de la naturaleza divina o
terrena de Jesús están:

Grupo Tiempo Naturaleza Naturaleza Divina Concilio


Humana eclesiástico
Docetistas Siglo l Decían que La ratificaban.
Jesús solo era
de apariencia
humana
Ebionitas Siglo ll Estaban de Se negaba la
acuerdo divinidad de
Cristo, Jesús era
solo hijo de María
y de José
Arrianos Siglo lV Estaban de Negaban la Condenados por
acuerdo divinidad de el Concilio de
Jesús, era similar Nicea en el 325.
pero no igual al
Padre.
Apolinarianos Siglo lV Afirmaban que el La afirmaban. Condenados por
logos divino el Concilio de
remplazo el Constantinopla en
espíritu humano el 380.
Nestorianos Siglo V Cristo era dos Cristo era dos Condenados por
personas. personas. el Concilio de
Éfeso en el 431.
Eutiquianos Siglo V No totalmente No totalmente Condenados por
humano. divino. el Concilio de
Calcedonia en el
451.
Ortodoxia Cristo una sola Cristo una sola Definido por el
naturaleza naturaleza Concilio de
mezclada mezclada deidad Calcedonia en el
perfecta perfecta. 451.
humanidad.

Las herejias antitrinitarias son:


Monarquianismo dinamista o adopcionista: Afirman que Jesús fue puro hombre, que nació
milagrosamente de la Virgen y en el el bautismo, Dios le infuldio un poder sobre natural y
lo adoptó como Hijo.
Monarquianismo modalista o patripasiano: Afirmaban que Dios padre, Dios Hijo, y Dios
Espíritu Santo son una sola y misma persona. Y que esta misma persona se manifestó en
varios modos a través de la historia de la salvación; en el creador, el redentor, el
santificador, y fue el Dios Padre quien fue crucificado, por eso se les da el apelativo de
patripasianos (Pater passus est).

2.6 CONCILIOS
Los primeros concilios eran convocados por loe emperadores de las cuales cada pregusta
era sometida a la aprobación de los participantes los cuales respondían “placet” para Sí y
“non placet” cuando la respuesta era negativa o no aprobada.
Luego de la aprobación del sumo pontífice, las conclusiones son promulgadas por una
Bula.
CONCILIOS ECUMÉNICOS
La iglesia, así como humana y divina es también visible e invisible al mismo tiempo,
obrando según los principios de su naturaleza con el magisterio, que trasmite el
pensamiento divino por medio de la palabra humana, obra a través de un ministerio que
atraves de los sacramentos infunden la vida sobrenatural.
La iglesia ha tenido que a través de los años reunirse con sus hijos más doctos ya sea por
su dignidad o sabiduría para enfrentarse a oposiciones destructoras que atacan la
doctrina moral y disciplinar. Estas asambleas reciben el nombre de concilios algunos de
los cuales en ocasiones solo abarcan una porción de la iglesia como una provincia
eclesiástica o el bien de la iglesia en todo un país.
Los concilios ecuménicos o universales deliberan obre asuntos que atañen a toda la
iglesia y a las cuales asisten representantes de todas las latitudes en este caso asiste el
Sumo Pontífice y preside las sesiones o bien se hace representar por legados.

CONCILIOS ECUMENICOS EN ORDEN DE TIEMPO DE REALIZACION:


1. De Nicea: año 325
El Verbo es verdadero Hijo de Dios, de la misma substancia del Padre, y por lo tanto
verdadero Dios.

2. De Constantinopla año 381


El Espíritu Santo es verdadero Dios, como el Hijo y el Padre. (Símbolo Niceno -
Constantinopolitano).

3. De Éfeso 431
Cristo, Dios-Hombre es un solo sujeto (=Persona); la unión hipostática es substancial, no
accidental, física, no moral.

4. De calcedonia 451
Las dos naturalezas en Cristo están unidas (personalmente), no confundidas ni mudadas
ni alterada de ninguna manera.

5. II De Constantinopla
En Cristo hay dos voluntades, como hay dos naturalezas, aunque sea una sola la
Persona, que es la del Verbo.
6. III De Constantinopla. 680-681
Siglos VIII y IX la (Iconoclastia), destrucción de imágenes, estuvo en auge y se convirtió
en abiertas persecuciones promovidas por los emperadores orientales
7. II De Nicea. 787
Reivindícase la legitimidad del uso y del culto a las sagradas imágenes

8. IV De Constantinopla. 869-970
Condenación de Focio. Confirmación del culto de las imágenes. Afirmación del Primado
del Romano Pontífice.

9. I De Letrán. 1123
Se reivindica el derecho de la Iglesia en la elección y consagración de los Obispos contra
la investidura de los laicos y la condena de la simonía y el concubinato de los
eclesiásticos como herejías.
10. II De Letrán. 1139
Papa Inocencio II por la disciplina y buenas costumbres.

11. III De Letrán. 1179


Nuevas leyes contra la simonía. Condenación de los cátaros y prohibición de tratar con
ellos.

12. IV De Letrán. 1215


Se condenó la herejía de los Albigenses y de los Valdenses. Hubo importante definiciones
sobre la Trinidad, la creación, Cristo Redentor, los Sacramentos y otros errores.

13. I De Lyon. 1245. (en Francia)


Condenación de Federico Segundo. Declaraciones rituales y doctrinales para los griegos
(Sacramentos, legitimidad de las segundas nupcias, Purgatorio, Paraíso, Infierno.)

14. II De Lyon. 1274


El Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo como de un solo principio Suerte de las
almas después de la muerte. Sobre los siete Sacramentos.- y sobre el Primado del
Romano Pontífice.
15. De Vienne (Francia) 1311
Condenación de los errores de los Begardos sobre la perfección espiritual. El alma es
verdadera y esencialmente forma del cuerpo.

16. De Constanza. 1414-1418. (Alemania)


Fin del Cisma Occidental. Condénase los errores de Wickleff sobre los Sacramentos y la
constitución de la Iglesia.

17. De Ferrara - Florencia. 1438-1442


La unión con Roma de diferentes Iglesias Orientales Autónomas y para unificar criterios.

18. V De Letrán. 1512-1517


Definiciones sobre el alma humana, la cual no es única para todos, sino propia para cada
hombre, forma del cuerpo e inmortal.

19. De Trento. 1545-1563


Revisión general de toda la doctrina, ya fuere sobre la Biblia, sobre cada uno de los
Sacramentos, como la legítima autoridad que le asiste a la Iglesia y la misión que debe
cumplir en el mundo.

20. Vaticano I. 1869-1870


Definiciones sobre Dios creador, sobre la Revelación divina, sobre la Fe en relación con la
razón, sobre la Iglesia y sobre el Primado e infalibilidad del Romano Pontífice.

21. Vaticano II. 1962-1965


El Concilio se convocó con el fin principal de:
- Promover el desarrollo de la fe católica.
- Lograr una renovación moral de la vida cristiana de los fieles.
- Adaptar la disciplina eclesiástica a las necesidades y métodos de nuestro tiempo.
2.6.1 EL MONACATO

La idea de apartarse lo más posible del mundo para entregarse al servicio de Dios, se
encuentra también en religiones que nada tienen que ver con la Iglesia católica, como el
budismo, en los lamas del Tíbet. Pero aquel pensamiento es acertado, por cuanto la vida
en una orden, tal como de hecho se ha desarrollado en la Iglesia, está indisolublemente
unida con la esencia de ésta y constituye por así decir el corazón de la vida religiosa en la
Iglesia. Ésta ha cultivado siempre con especial amor la vida religiosa, no por su utilidad
para la cultura y la sociedad, sino porque ve en ella el más perfecto cumplimiento de su
misión pastoral.

En la historia eclesiástica, tanto en la general como en la de los países particulares, la


vida religiosa constituye un patrón infalible para medir el nivel espiritual del pueblo. Donde
florecen los claustros, florece la vida espiritual y a la inversa, donde decaen aquéllos, se
marchita ésta. Bien lo han sentido todos los que combaten a la Iglesia como institución.
En todas las herejías modernas y en todos los movimientos anti eclesiásticos, un punto
esencial del programa ha sido la guerra a los conventos. Y dentro de la Iglesia misma, las
corrientes hostiles a la vida claustral han conducido siempre a callejones sin salida,
cuando no a la apostasía.

Sus comienzos y expansión.

Como tantas otras grandes instituciones de la Iglesia, la vida monacal no surgió por
iniciativa de sus más altas autoridades, sino partiendo de comienzos insignificantes,
desarrollándose, por así decir, espontáneamente. Conocemos el lugar y el tiempo de su
nacimiento: el lugar es Egipto, y el tiempo, la segunda mitad del siglo III. Con frecuencia
se ha afirmado que la causa fueron las persecuciones: se supone que algunos cristianos
huidos al desierto se quedaron allí iniciando una vida eremítica.

El monacato egipcio no surgió «espontáneamente», sino por obra de hombres que con
toda conciencia le imprimieron el cuño de su propia personalidad. En la cúspide se
levantan dos nombres: san Antonio y san Pacomio.

Además de la de san Pacomio, había numerosas colonias de anacoretas al borde del


desierto a ambas márgenes del valle del Nilo, y una especialmente numerosa en Uadi
Natrún, al sur de Alejandría. Algunas de ellas habían sido fundadas por discípulos del
gran san Antonio, pero no constituían ninguna orden regular. Los anacoretas vivían de
dos en dos o de tres en tres en celdas rudimentarias o también en cuevas. Para asistir a
los oficios divinos se trasladaban a la ciudad vecina, y las colonias mayores contaban con
una iglesia y sacerdotes propios. En tiempo de la cosecha, cuando en Egipto hay trabajo
para todos, estos ascetas acudían al fértil valle del Nilo y con las pocas fanegas de trigo
que allí se ganaban, vivían el resto del año.

En Occidente había ya algunos cenobios en el siglo IV. Las primeras fundaciones se


hicieron en la Galia por obra del obispo san Martín de Tours y en Milán por san Ambrosio.
Eusebio de Vercelli reunió a sus clérigos en una vida de comunidad al estilo monacal. San
Agustín siguió su ejemplo en Hipona. Después del año 400 las fundaciones de
monasterios fueron particularmente numerosas en el sur de la Galia. Juan Casiano,
probablemente de origen oriental, fundó diversos monasterios en Marsella y sus
alrededores, y compuso para ellos las Collationes, conversaciones con anacoretas
egipcios, que Casiano había conocido en sus largos viajes por Egipto. Las Collationes
quedaron como uno de los libros de edificación más populares en los monasterios de la
edad media y hasta los tiempos modernos.

2.6.2 PRINCIPALES REPRESENTANTES.

San Antonio procedía de una familia de campesinos acomodados del valle medio del Nilo.
Nacido a mediados del siglo III, empezó viviendo como anacoreta en la forma que ya
entonces era tradicional, en las proximidades de su aldea nativa. Sólo a finales del siglo
se retiró al desierto, entre el Nilo y el mar Rojo, donde cerca de una aguada se arregló
una celda, acompañado siempre por algún discípulo. San Jerónimo y otros visitaron el
lugar y nos lo han descrito. Todavía hoy existe allí un cenobio, habitado por monjes
coptos.

San Pacomio. Éste era un organizador nato. Fundó un gran cenobio de monjes que vivían
en común en la isla de Tabennisi, en el Egipto superior, y luego otros todavía, y redactó
para ellos una regla, la más antigua regla monástica, que permite una visión detallada de
la vida y trabajos de estos monjes. Pacomio murió en el año 346, pero su organización
siguió extendiéndose.

Laura de San Sabas († 532), Que Aún Hoy Existe, En El Desolado Desierto Rocoso Que
Se Extiende entre Jerusalén y el mar Muerto.

San Juan Hesicastes (el callado), que había sido obispo.

San Juan Damasceno, doctor de la Iglesia.


Lérins. No lejos de Marsella, en la isla de Lérins, junto a Cannes, san Honorato fundó un
monasterio del que salió una oleada monástica. Muchos monjes de Lérins fueron obispos
en la Galia; así, el propio Honorato lo fue de Arles, Hilario también de Arles, Euquerio de
Lyon, Lupo de Troyes, Salonio de Ginebra, Fausto de Riez, y en el siglo VI el más famoso
de todos, Cesáreo, que lo fue otra vez de Arles. Estos obispos difundieron en la Iglesia el
ideal monástico.

Irlanda. San Columbano. El futuro apóstol de Irlanda, san Patricio, había residido durante
un tiempo en Lérins, y desde allí trasplantó la vida monástica a la verde Erin. Al morir el
santo en 461, Irlanda no sólo estaba cristianizada, sino que se había convertido en una
iglesia de monjes. Irlanda no había pertenecido nunca al Imperio romano. No existían en
ella ciudades. Los primeros centros de cultura fueron los monasterios.

San Benito. Columbano y los suyos fueron los precursores y adelantados de la más
importante de todas las órdenes, la benedictina. Verdad es que san Benito había vivido en
época anterior a Columbano, pero su fundación no se difundió hasta el siglo VII, y en gran
parte lo hizo en un terreno ya preparado por el irlandés.

3. PRINCIPALES REPRESENTANTES.

LOS DOCE.

Conocidos por ser los primeros “héroes de la fe” esta época incluye a los apóstoles. De
acuerdo a la tradición, todos ellos participaron fielmente en la gran comisión, llevando el
evangelio a lugares tan lejanos como Etiopía e India. Con excepción de Juan, todos
sufrieron una muerte violenta.

ANDRÉS: era el hermano de Pedro, e hijo de Jonás. Vivió en Betsaida y Cafarnaúm y era
pescador antes de que Jesús lo llamara. Originalmente fue un discípulo de Juan el
Bautista (Marcos 1:16-18). Andrés trajo a su hermano Pedro a Jesús (Juan 1:40).

BARTOLOMÉ Natanael, hijo de Talmai, vivió en Caná de Galilea

SANTIAGO, EL ANCIANO Boanerges, hijo de Zebedeo y Salomé, hermano de Juan el


Apóstol; un pescador que vivió en Betsaida, Cafarnaúm y Jerusalén.

SANTIAGO, el menor o más joven, hijo de Alfeo, o Cleofás y María, vivió en Galilea. Fue
el hermano del Apóstol Judas.
JUAN BOANERGES, hijo de Zebedeo y Salomé, hermano de Santiago, el apóstol. Fue
conocido como el discípulo amado.

JUDAS ISCARIOTE, el traidor, fue el hijo de Simón quien vivió en Kerioth de Judá. Él
traicionó a Jesús por treinta piezas de plata y luego se ahorcó (Mateo 26: 14,16).

JUDAS TADEO, o Lebeo, hijo de Alfeo o Cleofás y María. Fue hermano de Santiago el
más joven. Fue uno de los apóstoles de los que se sabe poco y vivió en Galilea. La
tradición dice que predicó en Asiria y Persia y murió como mártir en Persia.

MATEO, o Leví, hijo de Alfeo, vivió en Cafarnaúm. Fue un publicano o cobrador de


impuestos. Él escribió el evangelio que lleva su nombre. Murió como mártir en Etiopía.

SIMÓN PEDRO, hijo de Jonás, era un pescador que vivió en Betsaida y Cafarnaúm. Fue
un miembro del Círculo Interno y escribió las dos epístolas del Nuevo Testamento que
llevan su nombre. La tradición dice que fue crucificado en Roma con la cabeza hacia
abajo.

FELIPE La tradición dice que Felipe predicó en frigia y murió como mártir en la Hieràpolis.
Felipe vino de Betsaida, el pueblo del cual Pedro y Andrés vinieron (Juan 1:44).

SIMÓN, EL ZELOTE, uno de los apenas conocidos seguidores llamado Cananista o


Zelote, vivió en Galilea. La tradición dice que fue crucificado.

TOMÁS Dídimos vivió en Galilea. La tradición dice que trabajó en Persia e India, sufriendo
martirio cerca de Madrás, en el Monte Santo Tomás, India.

3.1 Policarpo e Ireneo.

Policarpo (c. 69 – c. 155 d.C.) fue discípulo de Juan y obispo de Esmirna hasta mediados
del siglo segundo. Siendo anciano fue arrestado y repetidamente incitado por el procónsul
a maldecir públicamente a Cristo. Su respuesta al magistrado le llevó a morir en la
hoguera, convirtiéndole en un ejemplo de fe inquebrantable a los creyentes a través de los
siglos: “Durante ochenta y seis años le he servido, y nunca me ha hecho mal alguno:
¿Cómo he de blasfemar a mi Rey, quien me salvó?”. Ireneo (¿? – c. 202 d.C.) fue
discípulo de Policarpo y se constituyó en uno de los primeros defensores de la fe. Su libro
Contra las Herejías es relevante hasta la actualidad.
3.2 Tertuliano (c. 155 – c. 220 d.C.). Otro gran defensor de la fe. Luchó vehementemente
contra el intelectualismo y la filosofía, enfatizando la prioridad de la verdad revelada. La
Biblia es nuestra fuente de verdad infalible y primaria. La razón es secundaria. Fue el
primero en usar la palabra trinidad para describir la esencia del ser de Dios.

3.3 Cipriano (c. 210 – c. 258 d.C.). Conocido por defender a la iglesia como el punto
central del avance del reino de Dios en el tiempo presente. Esto dio lugar a su famosa
frase: “No puede tener a Dios por Padre aquél que no tiene a la iglesia por su madre”, la
cual ha sido malinterpretada y abusada por siglos.

3.4 Constantino (272 – 337 d.C.). Figura importantísima en el rumbo de la historia


cristiana. Legalizó el cristianismo en el año 313 d.C., dando con ello fin a tres siglos de
persecución. Fue instrumental en la convocación (pero no en las decisiones) del Concilio
de Nicea (325 d.C.). Con el tiempo, su influencia sobre el cristianismo degeneró en la
unión de la Iglesia y el estado. Tal unión fue la causa principal de la paganización y
decadencia de la fe y práctica cristianas.

3.5 Atanasio (295 – 373 d.C.). Importantísimo por su lucha contra el hereje racionalista
Arrio a principios del siglo cuarto. Fundamental en la defensa de la completa deidad de
Jesús, la composición del Credo de Nicea, y la definición final del canon del Nuevo
Testamento.

3.6 Agustín (354 – 430 d.C.). Obispo de Hipona en el siglo V. Posiblemente el teólogo
extra-bíblico más importante del primer milenio en la historia del cristianismo. Sus escritos
apologéticos clarificaron varias de las doctrinas más importantes de la fe; incluyendo la
trinidad, el pecado original, la predestinación, y el significado de la gracia y su carácter
objetivo y soberano.

4.FIN DE UNA EPOCA


Desde el edicto de Milán en el año 313 hasta el edicto de Tesalónica en el 380 la iglesia
se convirtió en religió oficial del imperio, es así como se concluye este siglo a punto de
desencadenarse sobre occidente el huracán de las invasiones de los pueblos barbaros.

El imperio fue beneficiado en esta alianza político-religiosa con la iglesia, apoyándose


ahora en los brazos poderosos de aquella misma iglesia que antes había perseguido. Es
paradójico como la religión cristiana paso de su condición de religión perseguida a la
religión perseguidora.

Los materiales de derribo de los templos paganos ahora construían los nuevos templos
cristianos, estatuas de los dioses la gran mayoría destruidos. Aquello que suponía el
carácter heroico de ser cristiano en tiempo de las persecuciones suponiendo arriesgar la
vida en defensa de la propia fe, con el favor de lo emperadores el cristianismo comienza a
carecer de fe y de vigor, caracterizado durante los tres primeros siglos.

Decaen las costumbres de los cristianos ante el contagio de aquellas de la sociedad


imperial evidenciando un evidente retroceso cultural en cuanto pensadores y escritores.
Permitió perecer ante la presencia de aquellos pueblos que al otro lado de las fronteras
del imperio preparaban el asalto deseoso de los tesoros romanos; con estos hechos se
termina sin duda una época de la historia del mundo y también de la historia de la iglesia
para dar comienzo a otra muy diferente durante la cual la iglesia creará un mundo nuevo,
hecho a su imagen y semejanza: la edad media