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Sección: Lecturas críticas

Autor: Oscar Lamorgia


ARNOLD LAZARUS Y LA TERAPIA MULTIMODAL

El sistema multimodal ofrece un marco de referencia consistente para diagnosticar problemas


concretos e interactivos en cada vector de la personalidad total. En suma, uno de los tantos modelos
integristas que en aras de sumar verdades termina multiplicando errores...

Lázarus distingue su modelo de otros intentos similares en función de que no se trataría


de una nueva escuela, sino de un marco de referencia integral.
El mismo incluye una serie de parámetros que en principio parece no dejar nada por
fuera. Entonces tenemos 7 modales:

Biológico
Afectivo
Sensación
Imaginería
Cognición
Conducta
Social

El primer paso consiste en efectuar la aplicación de un protocolo denominado


Cuestionario Multimodal de Historia de Vida. De él se desprenden datos que
permitirían situar cuál de las modalidades descritas tienen prioridad como para
organizar el plan de abordaje terapéutico. Por ejemplo:

Biológico: Regularmente toma Valium 10 mg tres veces por día. Come


comidas inadecuadas. Flojo, en mal estado atlético, obeso.
Afectivo: Miedo. Pánico. Ansiedad. Ira impetuosa. Desanimado/deprimido.
Sensación: Mareos. Palpitaciones. Temblores. Dolores.
Imaginería: Autoimagen pobre. Burlas de maestro sadista. Padres
peleadores.
Cognición: Otras personas me ven raro o peculiar. Ninguna mujer querrá
nunca acercarse a mí. Debes y Debería.
Conducta: Evitación. Juega el rol de enfermo. Ausencia de movilización o
compromiso. Rituales.
Social: Tímido, inepto, casi ermitaño.

En este caso, el criterio adoptado por el terapeuta se centró en los modales biológico e
imaginería debido a que un sistema de ejercicios físicos integrado con una dieta (previo
examen médico) podrían acrecentar su autoconfianza y, por lo tanto, resolver de modo
accesorio los otros modales en juego.
Dice Arnold Lazarus: Una de mis suposiciones fundamentales es que antes de
que la gente sea capaz de hacer ciertas cosas en la realidad, primero necesitan
ensayarlas con la imaginación.

Para ello, es menester aplicar al paciente a una serie de ejercicios de visualización


guiada que conviertan a fuerza de repetición las experiencias de que se carece, en algo
familiar.

El anterior, fue sólo un ejemplo sucinto de la metodología empleada por este enfoque.
El cual a pesar de su intento omniabarcativo deja de lado dos conceptos cruciales:
Inconsciente y Goce.
La selección de técnicas responde al siguiente postulado:

Queremos evitar panaceas simplistas, pero también queremos superar cualquier


tendencia a complicar innecesariamente los problemas concretos. Si un cliente
está tenso, el antídoto obvio es la terapia de relajación, si una persona está
tímida e inasertiva, se requiere entrenamiento asertivo, si abundan las
cogniciones defectuosas y las creencias erróneas, la corrección de conceptos
equivocados será la primera vía de intervención.

En la medida en que (fiel a su formación originaria: el neoconductismo) Lazarus arma


un corpus doctrinario eminentemente conciencialista y donde el fortalecimiento yoico es
el horizonte, no es extraño que las técnicas terapéuticas posean una estructura
homeomorfa a los mecanismos de defensa annafreudianos.

La aplicación de este modelo no carece de recaídas, dado que si sumergimos un balde


invertido en un estanque con agua y empujamos con el brazo el balde hacia abajo, tarde
o temprano éste subirá. Ello debido a que la fuerza del músculo deltoides que lo empuja
es variable, pero la fuerza de la presión del agua es constante. Tan constante como la
energía pulsional...

Fuente:
Lazarus Arnold: Terapia Multimodal. Editorial Ippem.