REGIMENES ORDINARIO Y ESPECIAL Y SUS CARCATERISTICAS
El impuesto sobre la renta se divide en dos grandes grupos; los contribuyentes y
los no contribuyentes, dentro de los contribuyentes existen dos regímenes, el
ordinario, y el especial, en el régimen ordinario están los declarantes y los no
declarantes, por norma general los contribuyentes sometidos al impuesto sobre la
renta están obligados a presentar declaración, es decir son contribuyentes
declarantes y los no obligados a presentar declaración del impuesto sobre la renta
son los que cumplen con la totalidad de los requisitos que se encuentran
expresamente señalados en los artículos 592, 593, 594 – 1 y 594 – 3 del Estatuto
Tributario, tienen la denominación de ser contribuyentes no declarantes.
Todas las personas tanto naturales y jurídicas que realicen el hecho generador del
impuesto sobre la renta pertenecen al régimen ordinario, los cuales están
obligadas a; liquidar renta presuntiva (art 180 ET y subsiguientes), liquidar
anticipos de renta sobre el año siguiente (art 807 ET), y están sometidas a
retención en la fuente por el impuesto sobre las rentas (art 368 y 368-2 ET)
El artículo 19 de E.T. establece que pertenecen al régimen tributario especial las
corporaciones, fundaciones y asociaciones sin ánimo de lucro con excepción de
las establecidas en el artículo 23 del E.T. (sindicatos, instituciones de educación
superior aprobadas por el ICFES que sean entidades sin ánimo de lucro,
hospitales constituidos como entidades sin ánimo de lucro, juntas de
copropietarios de propiedad horizontal, etc.), y también señala que dichas
entidades para pertenecer al régimen tributario especial deben destinar sus
recursos a actividades de salud, deporte, educación formal, investigación científica
o tecnológica, ecología o programas de desarrollo social, y que dichas actividades
deben ser de interés general, es decir que deben tener oferta abierta de servicios
y actividades a cualquier persona, de no ser así, se es contribuyente de impuesto
al 20% de sus excedentes, sin derecho a descuento.
El numeral 4º del artículo 19 del E.T., también establece que las cooperativas y
sus asociaciones, vigiladas por alguna superintendencia u organismo de control,
estarán exentas del impuesto sobre la renta si el 20% de sus excedentes lo
destinan a financiar cupos o programas de educación formal en entidades
autorizadas por el ministerio de educación nacional.
Para poder acogerse a los beneficios del régimen tributario especial deben cumplir
con la totalidad de los requisitos establecidos en el numeral 1º del artículo 1º del
decreto 4400 de 2004, de lo contrario se consideran contribuyentes asimilados a
sociedades de responsabilidad Ltda
Algunos de los beneficios que tienen los pertenecientes a este tipo de régimen son
que no calculan renta gravable por el sistema presuntivo ni de comparación
patrimonial, no calculan anticipo de impuesto, ni tampoco pagan impuesto al
patrimonio.
El excedente o renta líquida, puede ser tomado como renta exenta (art 358 et), y
por ello se libraría de producir impuesto a la tarifa del 20%.
A estas entidades no se les practica retención en la fuente, pero ellas sí deben
hacerlo por cada uno de los pagos o donaciones que efectúen.
Están entidades gozan de tres beneficios importantes:
En primer lugar, estas entidades solo liquidarían el impuesto de renta y no
liquidarían el impuesto de ganancias ocasionales, pues todos sus ingresos
(ordinarios y extraordinarios) solo se involucran en la sección de “Rentas
ordinarias” y no informarían nada en la sección de ganancias ocasionales.
En segundo lugar, estas entidades, y según lo dispone el artículo 19 del decreto
4400 de 2004, no están obligadas al cálculo de la Renta Presuntiva. Por tanto,
aunque posean patrimonios líquidos altos, su impuesto de renta, cuando les
corresponda liquidarlo, siempre lo liquidarían sobre el Excedente Fiscal. Y en
tercer lugar, estas entidades, según lo indica el mismo artículo 19 del Decreto
4400, tampoco están obligadas a liquidar el Anticipo al Impuesto de Renta del año
siguiente.
Además, si durante el año les practicaron Retenciones en la Fuente sobre sus
ingresos provenientes de intereses o de actividades industriales y de mercado (ver
artículo 14 del Decreto 4400 de 2004) , podrán restar también dichas Retenciones
en la fuente con lo cual sus declaraciones tributarias podrían arrojar incluso un
Saldo a Favor que se puede solicitar en devolución o compensación.
Por otro lado es importante señalar las diferencias en el tratamiento que el
régimen tributario le da a este tipo de entidades, pues en primer lugar determinan
su impuesto a cargo sobre el beneficio neto o excedente resultante en el
respectivo año gravable y al cual le aplica la tarifa del 20 por ciento; mientras que
en el régimen general la tarifa es del 35 por ciento. Este beneficio neto o
excedente está exento, previa aprobación por el comité de calificaciones y que se
destine el excedente directa o indirectamente a programas que desarrollen el
objeto social del contribuyente, dentro del año siguiente a aquel en que se obtuvo.
La ley tributaria ha establecido que algunas de las entidades sin ánimo de lucro, si
cumplen ciertos requisitos no deben pagar el impuesto de renta, más no las ha
eximido de su obligación de declarar. La ley ha establecido que algunos
contribuyentes del impuesto de renta no deben declarar, pero entre esas
excepciones no figuran las entidades sin ánimo de lucro como cooperativas,
fundaciones o corporaciones que sean contribuyentes del impuesto a la renta.
Entre las entidades que no son contribuyentes, hay varias que son consideradas
entidades sin ánimo de lucro, caso en el cual no deben presentar declaración de
renta pero tendrán que presentar declaración de ingresos y patrimonio si no
figuran en las excepciones contenidas en el artículo 598 del estatuto tributario.
En resumen, una entidad sin ánimo de lucro no es sinónimo de no declarante,
puesto que algunas no declaran pero otras sí, así que toca evaluar cada situación
particular, de tal manera que no tener ánimo de lucro no es la única condición para
aplicar el régimen especial, sino que la entidad deberá estar expresamente señala
por la ley como beneficiaria.
Las entidades sin ánimo de lucro como por ejemplo los Fondos de Empleados y
las Cooperativas, otorgan auxilios a sus asociados por diferentes conceptos en
cumplimiento a su objeto social, los cuales en mi opinión se encuentra sujetos a
practicar retención en la fuente a título de renta, este sería una característica del
régimen ordinario aplicado a algunos entes pertenecientes al especial. La
obligación de aplicar retención en la fuente se fundamenta en que estas entidades
son agentes de retención del impuesto sobre la renta, por ser personas jurídicas y
los auxilios percibidos por las personas naturales son ingresos susceptibles de
producir un incremento neto del patrimonio, los cuales no se encuentran
expresamente exceptuados y por consiguiente son gravados con el citado
impuesto.
En conclusión, cuando las entidades sin ánimo de lucro efectúen pagos o abonos
en cuenta superiores o iguales a $662.985 por concepto de auxilios a las personas
naturales, y estos no se encuentren expresamente exceptuados del impuesto
sobre la renta, deberán practicar retención en la fuente en su calidad de agente
retenedor.
Es importante resaltar, que estos contribuyentes son agentes de retención a título
del impuesto sobre la renta y complementarios, impuesto de timbre e impuesto
sobre las ventas; igualmente serán responsables (régimen común) del impuesto
sobre las ventas cuando realicen el hecho generador del artículo 420 del Estatuto
Tributario.