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Mayo 2015

Año 1 Volumen 11

DERECHO PENITENCIARIO
Actualidad
Área
Penal Derecho
Derecho penitenciario
penitenciario

Contenido
Julio Fernández García: Consecuencias de las últimas reformas penales sobre
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DOCTRINA PRÁCTICA la ejecución de las penas privativas de libertad en España. Especial referencia a la
prisión permanente revisable y la libertad condicional
CONSULTA N.º 1: ¿Cuál es la naturaleza de los beneficios penitenciarios se-
364
NOS PREGUNTAN Y gún Acuerdo Plenario 08-2011 /CJ-116?
CONTESTAMOS CONSULTA N.º 2: En el marco del régimen disciplinario, ¿cómo debemos en-
365
tender el principio de legalidad?
RESEÑA DE El traslado de internos de un establecimiento penitenciario a otro (Exp.
JURISPRUDENCIA
366
N.° 02477-2013-PHC/TC Piura)

DOCTRINA PRÁCTICA
Doctrina práctica

Consecuencias de las últimas reformas penales


sobre la ejecución de las penas privativas de
libertad en España
Especial referencia a la prisión permanente revisable y la
libertad condicional

Julio Fernández García


Profesor asociado de Derecho Penal y Penitenciario
de la Universidad de Salamanca (España)

1. Introducción
2. Penas privativas de libertad y las consecuencias de la reforma penal para
la orientación resocializadora
SUMARIO

2.1. Penas cortas de prisión


2.2. Penas de prisión de larga duración
3. La libertad condicional: las consecuencias de las últimas reformas penales
para la orientación resocializadora
4. Reflexiones finales
5. Bibliografía

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Doctrina práctica
1. Introducción
RESUMEN
La última reforma del CP, aprobada
por LO 1/2015, de 30 de marzo (BOE En el artículo, el autor aborda la proble-
31 de marzo), constituye una más de la mática planteada por las últimas modi-
cascada de reformas del CP denominado ficaciones legislativas en materia penal y
de “la democracia” adaptado a los valores penitenciaria llevadas a cabo en España.
Así en lo relativo a las consecuencias
constitucionales y que fue aprobado por jurídicas del delito se introduce la pena
LO 10/1995, de 23 de noviembre. No de prisión permanente revisable, lo que en
parece muy normal que cuando el nuevo palabras de autor constituye una cadena
CP tiene recién cumplida la mayoría perpetua pura y dura. Por otro lado, en
relación a la ejecución penitenciaria, se
de edad, haya experimentado cerca de modifica drásticamente la naturaleza
treinta modificaciones. Algo no funciona jurídica de la libertad condicional, con
correctamente cuando la rama más vio- las consecuencias negativas que tendrá
lenta del ordenamiento jurídico, aquella para el condenado, ya que le generará
que precisa estabilidad porque refleja los inseguridad jurídica e indefensión en pro
de un derecho penal de autor y derecho
valores esenciales de la comunidad, es penal del enemigo.
objeto de constante cambio1.
Con el advenimiento del Estado de PALABRAS CLAVE
derecho constitucional producto del cam-
Libertad condicional / Prisión permanen-
bio político experimentado en España a
te revisable / Derecho penal de autor /
finales de los años setenta del siglo pasado, Derecho penal del enemigo
la mayoría de la doctrina penal conside-
raba de urgente necesidad la redacción
de un nuevo CP que se adaptara a las
exigencias sociales, científicas, jurídicas y XIX, el de 1848. No obstante, una vez
políticas del recién implantado régimen aprobado el nuevo CP, por LO 10/1995,
democrático, dado que el viejo CP, como de 23 de noviembre, la reforma penal se
afirmaba García Valdés2, constituía una ha hecho permanente y parece que los
mera refundación parcial, una puesta al distintos gobiernos que han dirigido las
día del promulgado a mediados del siglo riendas de nuestro país desde entonces
(trece años de conservadores del PP y siete
de progresistas del PSOE) han competido
1 Morales García, O. y R. Fernández Palma, como atletas en una olimpiada para de-
Código Penal, 16.ª ed., Aranzadi, Pamplona, mostrar quién está dispuesto a reformar
2010, p. 13.
2 García Valdés, C., “Notas sobre el proyecto
en más ocasiones la Ley penal. Hasta
de Código Penal”, en recopilatorio Temas de ahora, las medallas olímpicas las lideran
Derecho Penal (Penología, Parte especial, Proyectos los gobiernos conservadores puesto que
de Reforma), Instituto Nacional de Prospectiva, en un hito sin precedentes en nuestra
Centro de Estudios Judiciales. Ministerio de
Justicia, Madrid, 1992, pp. 369-391. historia reciente, en tan solo 4 años (de

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enero de 2000 a diciembre de 2003), eltualmente se encuentra en vacatio legis y
CP se reformó en trece ocasiones3. En ese
entrará en vigor el 1 de julio), constituye
periodo, los gobiernos del PP, obsesiona-
la traca final que supone prácticamente
dos por la seguridad, decidieron endurecer
una derogación del CP vigente porque,
las sanciones penales incrementando aunque en lo relativo a las consecuencias
escandalosamente las penas largas de pri-
jurídicas del delito mantiene la misma
sión hasta los cuarenta años de duración
clasificación de penas y medidas de seguri-
dad en relación a su naturaleza, introduce
y disminuyendo las cortas, de seis a tres
la pena de prisión permanente revisable,
meses; aunque estas reformas eran de es-
perar dada la posición no favorable al texto
es decir, la cadena perpetua pura y dura,
que el grupo político del PP mantuvo en
que en nuestro derecho se abandonó con
la discusión y aprobación del CP en 1995,
el CP de 1928 (paradójicamente el de
cuando estaba en la oposición4. una dictadura, la de Primo de Rivera,
aunque mantuviera la pena de muerte),
¿SABÍA USTED QUE?
y en relación a la ejecución penitenciaria,
modifica drásticamente la naturaleza
España tiene actualmente una tasa jurídica de la libertad condicional, con
de encarcelamiento de 162 inter- las consecuencias negativas que tendrá
nos por cada 100.000 habitantes para el condenado, ya que le generará
(la media de los países de la Unión inseguridad jurídica e indefensión. En
Europea está en 100). definitiva, más derecho penal de autor, más
derecho penal del enemigo. Como se dice en
Esta última reforma (aprobada por
el argot popular, “vamos para atrás como
LO 1/2015, de 30 de marzo, que ac-
los cangrejos”.
Este “populismo punitivo”, que
3 Concretamente, por Leyes Orgánicas 2/2000, de 7 obedece a multitud de causas: presiones
de enero; 3/2000, de 11 de enero; 4/2000, de 11 de mediáticas5, conveniencias coyunturales
enero; 5/2000, de 12 de enero; 7/2000, de 22 de
diciembre; 8/2000, de 22 de diciembre; 3/2002, de
22 de mayo; 9/2002, de 10 de diciembre; 1/2003, Este desacuerdo no permitió el voto favorable
de 10 de marzo; 7/2003, de 30 de junio; 11/2003, del citado Grupo. El voto de los demás grupos
de 29 de septiembre, 15/2003, de 25 de noviembre políticos no coincidió en todos los artículos,
y 20/2003, de 23 de diciembre. pero se sintieron representados en el resultado
4 López Garrido, D., y García Arán, M., El final, porque los acuerdos superaron a algunos
Código Penal de 1995 y la voluntad del legislador. desacuerdos de importancia.
Comentario al texto y al debate parlamentario, 5 Las presiones mediáticas ejercidas por ciertos
Eurojuris, Madrid, 1996, pp. 26 y ss. Estos medios de comunicación causadas por la co-
autores afirman que hubo un desacuerdo esen- misión de ciertos hechos execrables, horribles
cial por parte del Grupo Popular respecto a sus y luctuosos como asesinatos, violaciones u
reivindicaciones fundamentales: un sistema otros delitos muy graves y que muchas veces
de penas diferente al del Código, el cumpli- aprovechan los partidos políticos como calade-
miento íntegro para determinados delitos y el ro para pescar votos, hacen que el Parlamento
endurecimiento sustancial de penas de prisión. esté permanentemente endureciendo las penas,

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e incluso por intereses electorales de los penal de uno de los principios básicos en
Gobiernos de turno, alejan al derecho los que se sustenta, es decir, de ser la ultima
ratio, convirtiéndose en el primer recurso
generando consecuencias muy negativas. A al que se acude para solucionar cualquier
veces se nos olvida que el legislador tiene que conflicto social. Este endurecimiento
acometer las iniciativas legislativas con la razón constante de las sanciones penales se aleja
jurídica y no con el sentimiento provocado por también del resto de principios sobre los
hechos concretos, por muy graves que sean. A
este respecto, son tremendamente razonables los que se inspira el derecho penal moderno,
argumentos de la plataforma Otro derecho penal que tienen su punto de partida en la obra
es posible, en el mito 2, dentro de los “Mitos del de Beccaria De los delitos y de las penas.
derecho penal” (disponible en web www.otrode-
rechopenal.aldeasocial.org) cuando se posicionan
Principios como el de proporcionalidad
en contra de penas tan inhumanas y degradantes entre delito y pena, necesidad, certeza,
como la cadena perpetua, diciendo lo siguiente: seguridad jurídica, intervención mínima,
“En estos términos el lector puede pensar que, prevención, humanidad y resocialización,
en algunos delitos, también se esfumó la vida
de la víctima y fue por la decisión de quién aparecen cada vez más cuestionados. Re-
ahora tiene que soportar esa situación. Con el cordemos que toda pena que no se derive
respeto que merece toda persona que transita de la absoluta necesidad, es tiránica6. El
obligatoriamente por el dolor, queremos hacer alejamiento de los postulados del derecho
hincapié en que, si bien las posiciones vindica-
tivas tienen su base en una legítima emoción, penal liberal cuestiona el respeto a los
solo las necesidades humanas pueden pugnar derechos humanos7. Asimismo, como
por convertirse en derechos. El Estado ha de
amparar estos últimos, pero no los deseos, como
el de venganza, que por muy comprensibles que 6 Beccaria, C., De los delitos y de las penas, Alianza
sean, no brotan de lo mejor del ser humano. El Editorial, Madrid, 1988, p. 28. Este autor, ya en
Estado de Derecho tiene que elevarse por encima 1764 establecía el principio de necesidad, que
del dolor de la vindicación, para imponer, en formalmente quedó plasmado en la Declaración
un juicio celebrado con todas las garantías para de los Derechos del Hombre y del Ciudadano,
evitar errores en la autoría, una pena, que aúne de 1789. También para Ferrajoli, L., Derecho y
el reproche por la conducta en forma de pena razón. Teoría del garantismo penal. 4.ª ed., Trotta,
de prisión, pero también que permita que la Madrid, 2000. Según este autor, la intervención
persona condenada no muera entre los muros de punitiva es la técnica de control social más gra-
una cárcel”. Pero, por desgracia, estas iniciativas vemente lesiva de la libertad y dignidad de los
existen, se recogen firmas a favor de la cadena ciudadanos. El principio de necesidad exige que
perpetua y se presentan en el Parlamento. Lo se recurra a ella solo como remedio extremo.
más grave es que han ido avaladas por partidos 7 No debemos olvidar, como afirma Berdugo
políticos, como el PP, que ahora gobierna en Gómez de la Torre, I., “Derechos humanos y
España. De ahí que el ministro Gallardón haya derecho penal”, en Estudios Penales y Criminológicos
dado el paso que siempre quiso dar, presentando XI. Santiago de Compostela, 1988, p. 32. Que las
el proyecto que ahora se debate en el parlamento. garantías de los derechos humanos en todas las fases
En cambio, en su anterior etapa de Gobierno por las que transcurre el sistema penal constituye,
(1996-2004, la última legislatura con mayoría sin duda, un criterio político-criminal básico.
absoluta), no la llevaron a la práctica. Esto es La asunción del mismo responde a un punto de
un síntoma más de que también se buscan partida ideológico, aquel que propugna un modelo
votos aprovechando el dolor de las víctimas de social personalista, esto es, de ordenación hacia
repugnantes delitos. el individuo, de consideración del Estado como

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afirma González Cussac, una mayor pre- la gravedad de la pena carecen de efecto
sencia del derecho penal, un incremento preventivo general relevante y, por tanto,
de la intervención punitiva supone más de fundamento racional. Nos encontra-
castigo, más represión, o lo que es lo mis- mos, por consiguiente, en el tránsito de
mo, un recorte en nuestro sistema de de- un “derecho penal mínimo” a un “derecho
rechos y libertades8. Además, como bien penal máximo” y, como afirma Ferrajoli10,
afirma Silva Sánchez9, los incrementos de tendencialmente ilimitado y característico
de la legislación excepcional o de emergencia
instrumento al servicio de la persona, como medio donde se prioriza la razón de estado sobre
para lograr la vigencia real de los denominados
derechos humanos y no a la inversa de entender
la razón jurídica como criterio informador
que el individuo y sus derechos solamente tienen del derecho penal11.
sentido dentro del Estado, que adquiere una consi-
deración autónoma a aquellos que lo integran. En
el mismo sentido Bustos Ramírez, J., en Control ¿SABÍA USTED QUE?
social y sistema penal, PPU, Barcelona, 1987,
p. 120. Un Estado social y democrático de derecho En la prisión coexisten dos sistemas
tiene, necesariamente, que reconocer, por ser tal, de vida diferentes: el oficial, repre-
al hombre como una entidad ética diferente del sentado por las normas legales que
Estado, autónoma y superior, pues constituye su disciplinan la vida de la cárcel, y el
finalidad, la entidad ética del Estado solo se entien-
no oficial, que rige realmente la vida
de y legitima al servicio de la entidad del hombre.
de los reclusos y sus relaciones entre
8 González Cussac, J. L., “La reforma permanente:
clima de miedo, pensamiento impecable y derechos
sí. Este sistema no oficial es lo que se
mínimos”, en Comentarios a la reforma penal de llama “código del recluso”, conforme
2010. Álvarez García y González Cussac (directo- al cual el recluso no debe nunca coo-
res), Tirant lo Blanch, Valencia, 2010, pp. 39-44. perar con los funcionarios y mucho
9 Silva Sánchez, J. M., “El contexto del antepro- menos facilitarles información que
yecto de reforma del Código Penal de 2008”, en pueda perjudicar a un compañero.
El Anteproyecto de modificación del Código penal de
2008. Algunos aspectos, N.º 6, Cuadernos Penales Por otro lado, este endurecimiento
José María Lidón, Bilbao, Deusto publicaciones,
Universidad de Deusto, 2009. Este autor continúa de la intervención punitiva, y sobre todo
diciendo que, en efecto, si se mantiene constante con el predominio de la pena de prisión
(y, en general, relativamente bajo) el coeficiente
de probabilidad de aprehensión, enjuiciamiento y
castigo del sujeto y a ello se añade la tasa de “des- 10 Ferrajoli, L., Derecho y razón. Teoría del garan-
cuento de futuro”, un incremento de la gravedad tismo penal, cit., p. 808.
de la pena carecerá, en general, de efecto disuasorio 11 Ferrajoli, L., “El derecho penal mínimo”, en
alguno. Ello, incluso para sujetos que respondan al Poder y Control, N.º 0, 1986, pp. 25 y ss. Para
modelo del homo oeconomicus (sujeto racional que este autor, el fin general del derecho penal es la
toma decisiones, incluso las delictivas, ponderando minimización de la violencia en la sociedad. Según
las ventajas e inconvenientes de su adopción). Si Ferrajoli, es razón construida el delito. Es razón
se considera, por lo demás, que no pocos sujetos construida la venganza. En ambos casos se verifica
(por ejemplo, los autores de delitos sexuales) no un conflicto violento resuelto por la fuerza; por la
se corresponden en absoluto con dicho estándar, fuerza del delincuente en el primer caso, por la de
parece que la opción por la agravación de penas la parte ofendida en el segundo. Mas la fuerza es
carece de fundamento racional. en las dos situaciones casi arbitraria e incontrolada;

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y la escasez de alternativas a la misma una respuesta racional, aunque sí, como
es poco entendible en un país como el manifiestan algunos autores, numerosas
nuestro con unos índices bajos de cri- causas, entre las que se encuentran el “cli-
minalidad en relación a otros países de ma del miedo”, el “pensamiento único”
nuestro entorno, teniendo, además, la o el “pensamiento impecable” y parece
tasa de encarcelamiento más elevada de que no nos atrevemos públicamente a
la Unión Europea12. Para la mayoría de defender las libertades, posibilitando
la doctrina, el incremento de la severidad una cultura y unas prácticas sustentadas
del sistema punitivo español no tiene en la idea de libertad y en los derechos
fundamentales13.
pero no solo, como es obvio, en la ofensa, sino Desde nuestro punto de vista, parece
también en la venganza, que por naturaleza es que la respuesta más racional y coherente
incierta, desproporcionada, no regulada, dirigida
a veces contra el inocente. La ley penal está dirigi- de una sociedad democrática frente al
da a minimizar esa doble violencia, previniendo, delito no es únicamente el recurso a las
mediante su parte punitiva la razón construida, penas y menos con las penas privativas de
expresada por la venganza o por otras posibles libertad. Un Estado social y democrático
razones informales.
12 Recordemos que España tiene actualmente una de derecho debe ofrecer respuestas edu-
tasa de encarcelamiento de 162 internos por cativas, sociales o asistenciales de diversa
cada 100 000 habitantes (la media de los países índole. Es lo que se conoce como polí-
de la Unión Europea está en 100. Algunos países tica criminal integral14. A este respecto,
como Noruega cuenta con 74 internos por cada
100 000 habitantes). Mientras tanto, la tasa de Berdugo y Arroyo establecen que lo que
delitos que se comenten es de las más bajas de comporta el nuevo orden fundamental
Europa, con 46,1 infracciones penales por cada es la obligación por parte del Estado de
1 000 habitantes, y año en 2013 (la media eu-
ropea está en 70,4 infracciones penales por cada
intervenir en las desigualdades y los con-
1 000 habitantes). Fuente: Ministerio del Inte- flictos sociales ofreciendo posibilidades
rior y grupo de penalistas de la plataforma Otro de participación plena en la vida social
derecho penal es posible, en el artículo titulado a los que carecen de ellas, carencia que
“Mitos del derecho penal”. Disponible en web
www.otroderechopenal.aldeasocial.org. Según puede ser un factor determinante de
los últimos datos conocidos, del Ministerio la conducta desviada de determinadas
del Interior, en el último año la criminalidad clases de delincuentes15.
ha descendido en prácticamente todos los
tipos penales. Por citar algunos ejemplos, los
homicidios y asesinatos han descendido en un 13 González Cussac, J. L., La reforma perma-
1,7 %, las agresiones sexuales, un 10,3 % nente: clima de miedo, pensamiento impecable y
(aunque, se han incrementado en un 1,4 % las derechos mínimos, cit., p. 42.
agresiones sexuales con penetración), los robos 14 Zúñiga Rodríguez, L., Lecciones y materiales
con violencia e intimidación han bajado en un para el estudio del derecho penal. t. I. Introduc-
10,9 % (aunque se han incrementado en un 0,8 ción al derecho penal. Bergudo Gómez de la
% los robos con fuerza en domicilios). Desde el Torre, I., (coordinador), Iustel, Madrid, 2010.
año 2008 las infracciones penales han descendi- p. 244.
do desde las 51,9 infracciones penales por cada 15 Berdugo Gómez de la Torre, I., y Arroyo
1 000 habitantes hasta las 46,1, en 2013. Zapatero, L., Manual de derecho penal. Parte

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Penal Derecho penitenciario


concederá cuando el sentenciado cumpla
IMPORTANTE
los requisitos previstos en los artículos 90 y
Todos los permisos cooperan po- siguientes (parecidos a los vigentes), pero, a
tencialmente a la preparación de la diferencia de la regulación actual, cuando
vida en libertad del interno, pueden el penado no cumpla con las condiciones
fortalecer los vínculos familiares, exigidas durante ese periodo de suspensión
reducen las tensiones propias del y se le revoque, tendrá que cumplir toda
internamiento y las consecuencias la cuantía de la pena que en su día quedó
de la vida continuada en prisión
que siempre conlleva el subsiguien- en suspenso, es decir, lo que antes se co-
te alejamiento de la realidad diaria. nocía como la pérdida de todo el tiempo
pasado en libertad condicional. Otra
Después de este preámbulo, apor- modificación relevante en la ejecución de
taremos unas breves reflexiones sobre las la pena de prisión permanente revisable
reformas concretas relacionadas con las es la casi nula posibilidad de la concesión
penas privativas de libertad y su cum- de permisos ordinarios de salida (aunque
plimiento, especialmente con la nueva sí lo permita el legislador cuando el pe-
pena de prisión permanente revisable. nado lo esté por una sola pena de prisión
Así, la pena de prisión sigue teniendo una permanente revisable16, cuando haya más
duración mínima de 3 meses y máxima condenas lo silencia el legislador), dado
de 20 años, salvo las excepciones previs- que en la legislación penitenciaria se exigen
tas en el artículo 76, que posibilita un dos requisitos objetivos para la concesión
máximo de 40 años. En relación con el de los mismos: 1.- Que el condenado haya
cumplimiento de las penas de prisión se extinguido la cuarta parte de la condena y
introduce una novedad significativa. La 2.- que no observen mala conducta duran-
libertad condicional deja de ser el cuarto te el cumplimiento de la misma (artículos
grado de ejecución de la pena conforme 47.2 de la LGP y 154.1 del RP). Si la pena
al sistema progresivo de individualización de prisión es perpetua, lógicamente no
científica regulado en el artículo 72 de la se puede cuantificar la cuarta parte de la
Ley General Penitenciaria (LOGP), que, misma. Esto es contrario a la orientación
en condiciones normales, el condenado resocializadora de las penas privativas de
cumple en libertad y, por consiguiente,
un beneficio penitenciario que supone el
16 En la nueva redacción del artículo 36.1 del CP
acortamiento del periodo de tiempo que se establece que “en estos supuestos (cuando el
el condenado está en prisión y será una penado lo esté por una pena de prisión perma-
modalidad de la suspensión de la ejecu- nente revisable), el penado no podrá disfrutar
de permisos de salida hasta que haya cumplido
ción de las penas privativas de libertad. Se un mínimo de doce años de prisión, en el caso
previsto en la letra a (si el condenado a prisión
permanente revisable lo está por delitos de te-
general I. Instrumentos y principios básicos del rrorismo), y ocho años de prisión, en el previsto
derecho penal, Praxis, Barcelona, 1994, p. 67. en la letra b (resto de los casos).

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libertad previsto en el artículo 25.2 de la permite que las víctimas de ciertos delitos
Carta Magna, puesto que la finalidad de más graves puedan interponer recursos
los permisos de salida tiene un componen- contra los autos del juez de vigilancia pe-
te resocializador claro, al ser un mecanismo nitenciaria concediendo el tercer grado y
muy importante para la preparación de la la libertad condicional, produciendo una
vida en libertad del condenado, prescrito parálisis en la progresión del condenado
no solo en la legislación penitenciaria sino para el que haya un pronóstico favorable
también por el Tribunal Constitucional en de reinserción social. Cierto es que aun-
reiteradas sentencias17. que la decisión ulterior es exclusivamente
Pero no solo la LO 1/2015, de 30 judicial, la intervención de la víctima
de marzo, desciende hacia los terrenos puede ir acompañada de apoyo social
pantanosos en relación a la orientación y mediático, y provocar una decisión
resocializadora de las penas de prisión, judicial claramente desfavorable a los
cobrando carta de naturaleza la finalidad intereses del penado reinsertado. Esto
retributiva y la intimidación e inocui- entraña un cierto peligro porque bien es
zación dentro de la prevención especial cierto que las víctimas del delito tienen
negativa, sino que la reciente aprobación derecho a todo, a la reparación de los
de otras normas penales como el Estatuto daños, a la indemnización de perjuicios
de la víctima del delito, también conoci- y al reconocimiento como tales, pero
do como Estatuto Jurídico de la Víctima, sabemos, como afirman Berdugo y Pérez
aprobado por Ley N.º 4/2015, de 27 de Cepeda18, que el papel de la justicia repa-
abril (BOE 28 de abril), contribuye a que radora desplaza el conflicto que es social,
el régimen de ejecución de las penas de hacia la víctima, es decir, hacia decisiones
prisión sea más duro; puesto que para de carácter privado y la responsabilidad
ciertas decisiones de la ejecución peniten- penal sobre la sanción y la ejecución
ciaria (como la progresión al tercer grado, corresponden exclusivamente al Estado.
en régimen abierto y la concesión de la
libertad condicional), el referido Estatuto 2. Penas privativas de libertad y las
consecuencias de la reforma penal
17 Entre otras, la STC 112/1996 considera que para la orientación resocializadora
“todos los permisos cooperan potencialmente a
la preparación de la vida en libertad del interno, 2.1. Penas cortas de prisión
pueden fortalecer los vínculos familiares, reducen
las tensiones propias del internamiento y las con- El vigente CP, aprobado por LO
secuencias de la vida continuada en prisión que N.º 10/1995, de 23 de noviembre,
siempre conlleva el subsiguiente alejamiento de
la realidad diaria. Constituyen un estímulo a la
buena conducta, a la creación de un sentido de 18 De la Torre, I., Pérez Cepeda, A. I., y Zúñiga
responsabilidad del interno, y con ello al desarrollo Rodríguez, L., I., Lecciones y materiales para el
de la personalidad. Le proporcionan información estudio del derecho penal. Introducción al derecho
sobre el medio social en el que han de integrarse e penal, Berdugo Gómez de la Torre (coordi-
indican cuál es la evolución del penado”. nador), Iustel, Madrid, 2010, t. I, p. 144.

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Penal Derecho penitenciario


supuso un avance significativo en la ratificado el Tribunal Constitucional20.
implantación de las sanciones penales. Sin embargo, el ideal resocializador
Así, instauró que la pena de prisión era entró en una profunda crisis21 que
la principal sanción privativa de libertad, coincide con el de la propia pena
no como en el viejo CP, de 1973, en el
que existían diversos tipos, cuya única 20 Derecho Penal Constitucional. Jurisprudencia
del Tribunal Constitucional. Entre otras SSTC
diferencia era su duración19. Además, 2/1987 y 150/1991 y AATC 486/1985 y
se colmaron parte de las aspiraciones de 1112/1988, afirman que “El citado precepto
la doctrina penal eliminando las penas constitucional no establece que la reeducación
cortas de prisión inferiores a seis meses y reinserción social sea la única finalidad legíti-
ma de la pena privativa de libertad, y, en todo
y sustituyéndolas por otras sanciones caso, supone un mandato del constituyente al
penales (de la misma naturaleza como el legislador para la orientación de la política penal
arresto de fin de semana, o de diferente, y penitenciaria del que no se deriva derecho
como los trabajos en beneficio de la subjetivo, y menos aún de carácter fundamental
susceptible de amparo”.
comunidad y la multa). 21 Las críticas a las teorías resocializadoras son
generalizadas entre la doctrina científica. Pueden
consultarse, entre otros, los siguientes trabajos:
¿SABÍA USTED QUE? Fernández García, J., “El Tratamiento peni-
tenciario resocializador”, en Reflexiones sobre las
Los reclusos se rigen pues por sus consecuencias jurídicas del delito, Diego Díaz
propias leyes e imponen sanciones Santos, R., Fabián Caparrós, E., (coordi-
a quienes las incumplen. Si alguien nadores), Tecnos, Madrid, , 1995, pp. 94 y ss.
entra en prisión y quiere sobrevivir, También en Manual de derecho penitenciario,
ha de adaptarse a la forma de vida Berdugo Gómez de la Torre, I, Zúñiga
y a las normas que les imponen sus Rodríguez, L. (coordinadores), Colex, Madrid,
2003, pp. 131 y ss., y Berdugo Gómez de la
propios compañeros. Torre, I. (coordinador) Lecciones y materiales
para el estudio del derecho penal, derecho peni-
Como sabemos, el artículo 25.2 tenciario, Iustel, Madrid, 2010, t. VI, pp. 39
de la CE contiene un pronunciamien- y ss. Muñoz Conde, F., “La resocialización
del delincuente: análisis y crítica de un mito”,
to expreso sobre la orientación de las en Política criminal y reforma del derecho penal,
penas y medidas de seguridad hacia Temis, Colombia, 1992. Bustos Ramírez, J.,
la reeducación y reinserción social de Control social y sistema penal, cit. Bergalli, R.,
los sentenciados, aunque no excluye ¿Readaptación social por medio de la ejecución
penal?, Instituto de Criminología de la Univer-
la coexistencia de otros fines como ha sidad Complutense. Madrid, 1976. Mapelli
Caffarena, B., Principios fundamentales del
sistema penitenciario español, Bosch, Barcelona,
1983. García-Pablos de Molina, A., “La
19 El CP de 1973 establecía varias penas privativas supuesta función resocializadora del derecho
de libertad cuyo cumplimiento era idéntico, es penal: utopía, mito y eufemismo”, en Anua-
decir, mediante el ingreso en un establecimiento rio de derecho penal y ciencias penales, 1979,
penitenciario. Así había desde penas de reclu- pp. 645-700. Zaffaroni, E. R., Política criminal
sión mayor y menor, presidio y prisión mayor y latinoamericana, Hammurabi, Buenos Aires,
menor y arrestos (mayor y menor). 1982, entre otros.

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Doctrina práctica
privativa de libertad, puesto que la escrupuloso respeto a los derechos
cárcel produce, generalmente y por fundamentales de los condenados no
desgracia, efectos nocivos. Es un medio afectados por la condena, algo que en
hostil, desocializador y estigmatizante, la práctica dista mucho de ser cierto y
dado que resulta difícil educar para la sabemos que muchos derechos no son
libertad en condiciones de no libertad, respetados bajo el pretexto de la segu-
máxime, cuando en la sociedad carce- ridad y la interpretación, muchas veces
laria predominan códigos de conducta perversa de responsables penitenciarios,
negativos para el ser humano, como la vulnerando los principios de legalidad
subcultura carcelaria22, que al ser inte- y seguridad jurídica, generando inde-
riorizadas por el individuo provocan el fensión en el penado23. Sabemos que
fenómeno de la “prisionización”. Por su
parte, la rehabilitación parece predicar-
se exclusivamente para delincuentes 23 Esto es lo que ocurre muchas veces con algunas
normas de ejecución de la LOGP, en las que
marginales e inadaptados y no para puede apreciarse un vicio de legalidad, abusan
aquellos perfectamente integrados en de términos jurídicos indeterminados cuya apli-
las normas sociales vigentes. Además, cación puede ser diferente, según el intérprete,
tanto la normativa constitucional como suponiendo, en muchas casos, la violación de
derechos fundamentales de los condenados. Un
la legislación penitenciaria prevén el ejemplo lo constituye la normativa que regula la
relación laboral de carácter especial de los pena-
dos que realicen actividades laborales en talleres
22 Muñoz Conde, F., Derecho penal y control penitenciarios, aprobada por RD 782/2001,
social, Fundación Universitaria de Jerez, 1985, de 6 de julio. En los artículos 9 y 10 se prevé
p. 101. Vid. Clemmer, La sociedad carcelaria, que la suspensión y posterior extinción de la
1940. En la prisión coexisten dos sistemas de relación laboral puede producirse por “razones
vida diferentes: el oficial, representado por las de disciplina y seguridad penitenciaria”, y que
normas legales que disciplinan la vida de la es el director del centro penitenciario el compe-
cárcel, y el no oficial, que rige realmente la vida tente para acordar la extinción. La casuística es
de los reclusos y sus relaciones entre sí. Este infinita, pero este precepto posibilita que ante la
sistema no oficial es lo que se llama “código del inspección de un taller penitenciario por parte
recluso”, conforme al cual el recluso no debe del director del centro, la mera sospecha de que
nunca cooperar con los funcionarios y mucho un interno puede estar actuando incorrecta-
menos facilitarles información que pueda perju- mente, apreciado subjetivamente por el propio
dicar a un compañero. Complementariamente director, puede determinar la extinción de la
existe un principio de legalidad recíproca entre relación laboral, con las consecuencias negativas
los reclusos. Los reclusos se rigen pues por sus que tiene para el recluso. El trabajo remunerado
propias leyes e imponen sanciones a quienes las del penado es un derecho fundamental, aunque
incumplen. Si alguien entra en prisión y quiere haya sido devaluado por el propio TC en algunas
sobrevivir, ha de adaptarse a la forma de vida sentencias, considerándole un derecho sí, pero
y a las normas que les imponen sus propios de aplicación progresiva, supeditado a la oferta
compañeros. El recluso adopta una nueva for- de puestos de trabajo de la administración pe-
ma de lenguaje, desarrolla hábitos nuevos en el nitenciaria. La propia LOGP, en su artículo 26
comer, vestir y dormir, acepta un papel de líder establece que “el trabajo será considerado como
o secundario en los grupos de reclusos, establece un derecho y como un deber del interno, siendo
nuevas amistades, etc. un elemento fundamental del tratamiento”

Volumen 11 • Mayo 2015 Actualidad Penal 339


Actualidad

Penal Derecho penitenciario


en el derecho penitenciario español el Un derecho penitenciario así en-
tratamiento es prioritario y que el ré- tendido se aleja de los postulados cons-
gimen y la seguridad están supeditados titucionales del derecho penal mínimo
a los programas de intervención y las y garantista que debe presidir cada una
actividades de tratamiento, pero la rea- de las actuaciones en la fase de ejecución
lidad nos demuestra todo lo contrario, de la pena.
lo que vulnera principios tan relevantes De acuerdo con las consideraciones
como el de humanidad y resocialización precedentes, la mayoría de la doctrina
y el no respeto de estos derechos fun- considera que desde el punto de vista
damentales constituye un trato cruel, político-criminal las penas cortas de
inhumano y degradante prohibido prisión deberían eliminarse por sus
no solo por nuestra CE en su artículo evidentes efectos desocializadores26, sin
15, sino también en el artículo 3 del contrapartida reeducadora27. Ya en el I
Convenio Europeo para la Protección Congreso Penitenciario Internacional,
de los Derechos Humanos, firmado en celebrado en Londres en 1872 se ar-
Roma el 4 de noviembre de 195024. Por gumentaba la inutilidad de esa sanción
todo ello, y como bien afirman Muñoz penal28 y Von Listz establecía, en su
Conde y García Arán, en materia de programa de Marburgo, que estas penas
ejecución penitenciaria, el principio de ni corrigen, ni intimidan ni inocuizan,
humanidad obliga a tratar con respeto pero en cambio, arrojan frecuentemente
al encarcelado y procurar su reinserción al delincuente primario en el camino
en la vida social una vez haya salido definitivo del crimen29.
de la cárcel, ahorrándole en todo caso
vejaciones inútiles y sufrimientos25.
26 Sanz Mulas, N., Alternativas a la pena privativa
de libertad, Colex, Madrid, 2000, p. 224. Por
otro lado, en el último tercio del pasado siglo
24 El Tribunal Constitucional Español ha hecho la mayoría de la doctrina se puso de acuerdo,
referencia al artículo 15 de la CE, en cuanto concretamente en las III Jornadas de Profesores
prohíbe la tortura y penas o tratos inhumanos o de Derecho Penal celebradas en 1975, que de-
degradantes (STC 6571986), estableciendo que berían eliminarse las penas privativas de libertad
“la calificación de una pena como inhumana o inferiores a un año.
degradante depende de la ejecución de la pena 27 López Garrido, D., y García Arán, M., El
y de las modalidades que esta reviste, de forma Código Penal de 1995 y la voluntad del legislador.
que por su propia naturaleza la pena no acarree Comentarios al texto y al debate parlamentario,
sufrimientos de una especial intensidad (penas Eurojuris, Madrid, 1996, p. 59.
inhumanas) o provoquen una humillación o 28 Zaffaroni, E. R., Manual de derecho penal. Parte
sensación de envilecimiento que alcance un general, Ediar, Buenos Aires, 2005, p. 701.
nivel determinado, distinto y superior al que 29 Von Liszt, F, la idea de fin en el derecho penal.
suele llevar aparejada la simple imposición de Programa de la Universidad de Marburgo, 1882.
la condena”. Traducción de Pérez del Valle, Granada, 1995,
25 Muñoz Conde, F., y García Arán, M., Dere- pp. 89 y ss. También Berdugo Gómez de
cho penal. Parte general, 8.ª ed., Tirant lo Blanch, la Torre, I., El Proyecto de Código Penal de
Valencia, p. 511. 1992. Cuestiones de parte general. Revista del

340 Instituto Pacífico Volumen 11 • Mayo 2015


Doctrina práctica
su aplicación práctica no había sido
IMPORTANTE
satisfactoria. En cambio, para autores
La cárcel produce, generalmente y como Prats Canut, el arresto de fin de
por desgracia, efectos nocivos. Es semana fue una sanción de nuevo cuño,
un medio hostil, desocializador y acerca del cual cabe aplaudir evidentes
estigmatizante, dado que resulta di- finalidades político-criminales30. Desde
fícil educar para la libertad en con- aquí pensamos que la imposición de la
diciones de no libertad, máxime, pena de arresto de fin de semana no fue
cuando en la sociedad carcelaria
predominan códigos de conduc- ineficaz en sí y el supuesto fracaso se
ta negativos para el ser humano, debió a la escasez de medios existentes
como la subcultura carcelaria. para que esta pena se cumpliera con las
garantías necesarias31 y la solución ideal
El CP de 1995 deja la duración hubiera sido la creación de centros espe-
mínima de la pena de prisión en seis cíficos para su cumplimiento32. Parece
meses (artículo 36.1), sustituyendo las que estas aspiraciones fueron en parte
penas inferiores por la de arrestos de fin colmadas en la reforma del CP aprobada
de semana. Paradójicamente, la reforma por LO 5/2010, de 22 de junio, al posi-
del CP aprobada por LO N.º 15/2003, bilitar que en algunos casos más graves la
de 25 de noviembre, reinstaura las pe- pena de localización permanente pudiera
nas cortas de prisión, rebajando la pena cumplirse en un centro penitenciario
mínima a los tres meses de duración y los sábados, domingos y festivos. Sin
derogando, además, las penas de arresto embargo con esta solución, se altera el
de fin de semana porque, según la Expo-
sición de Motivos de la referida reforma,
30 Citado por Quintero Olivares, G. y otros,
Comentarios al nuevo Código Penal, Aranzadi,
Foro Canario. Las Palmas de Gran Canaria, Pamplona, 1997, p. 332. Así, el cumplimiento
1993, p. 70. Para Berdugo en las penas cortas de esta sanción se da en un régimen que no
privativas de libertad su duración lleva a que tiene efectos estigmatizadores y de aislamiento
se logren justamente los fines contrarios a los de la sociedad que comporta la pena de prisión,
que se decide propugnar. En la misma línea de tal suerte que el condenado pueda seguir
Mapelli y Terradillos, en Las consecuencias cumpliendo con sus obligaciones personales de
jurídicas del delito, Civitas, Madrid, 1990, trabajo o estudio.
p. 68. Cuello Calón, E., La moderna penología, 31 Fernández García, J., “La actual reforma del
Bosch, Barcelona, reimpresión, 1974. Para este Código Penal: ¿acierto o confusión?”, en El sis-
autor, los problemas que presenta el interna- tema penal frente a los retos de la nueva sociedad,
miento en estas características son, entre otros, Diego Díaz-Santos, R. y Fabián Caparrós, E.
los siguientes: a) incapacidad para ejercer un (coordinadores), XV Congreso Universitario de
influjo educativo sobre el penado; b) carencia Alumnos de Derecho penal, Colex, Salamanca-
de eficacia intimidatoria, en particular sobre los Madrid, 2003, p. 37.
delincuentes endurecidos; c) perturbación en las 32 Berdugo, Arroyo, García Rivas, Ferré y
relaciones laborales y familiares; d) alto costo Serrano-Piedecasas, Lecciones de Derecho
de ejecución; y, e) faltas de establecimientos Penal. Parte General, Praxis, Barcelona, 1996,
adecuados para el cumplimiento. p. 349.

Volumen 11 • Mayo 2015 Actualidad Penal 341


Actualidad

Penal Derecho penitenciario


contenido esencial de la ejecución de la conforme a los artículos 80 a 88 del
pena de localización permanente que, en CP. Por su parte, la LO 1/2015 sigue
esencia, está diseñada para ser cumplida conservando la pena mínima de prisión
en el domicilio del condenado o en otro de tres meses.
lugar que decida el juez. Para finalizar este epígrafe, quere-
mos hacer algunas reflexiones críticas
IMPORTANTE sobre las consecuencias negativas que
acarrean en el condenado la imposición
Las presiones mediáticas ejercidas de penas cortas de prisión desde el punto
por ciertos medios de comunica- de vista de la ejecución penitenciaria. De
ción causadas por la comisión de
ciertos hechos execrables, horribles acuerdo con nuestra legislación peni-
y luctuosos como asesinatos, viola- tenciaria, todos los penados tienen que
ciones u otros delitos muy graves, ser clasificados en alguno de los grados
muchas veces son aprovechados por de tratamiento penitenciario previstos
los partidos políticos como cala- (primer grado para los más peligrosos o
dero para pescar votos, por lo que inadaptados, segundo grado para los que
hacen que el Parlamento esté per-
manentemente endureciendo las sigan un régimen ordinario y tercer grado
penas, generando consecuencias para los que puedan seguir un régimen de
muy negativas. semilibertad, que, además, es previo a la
concesión de la libertad condicional y del
La reforma del CP aprobada por posible adelanto de la misma, en su caso).
LO 5/2010, mantiene las penas cortas El procedimiento de clasificación inicial
de prisión de tres meses cuando lo más en grado de tratamiento penitenciario
oportuno desde el punto de vista polí- se inicia con una propuesta de la Junta
tico-criminal hubiera sido suprimirlas, de Tratamiento del centro penitenciario
máxime cuando se incrementa la dura- donde esté cumpliendo condena el pe-
ción de la localización permanente desde nado en el plazo máximo de dos meses
los 12 días que estaban previstos como desde la recepción del testimonio de sen-
máximo antes de la última reforma hasta tencia (artículo 103.2 RP). Según esto,
los seis meses que tiene previstos como se agoten o no los plazos reglamentarios
máximo en la actualidad. Se debería previstos, se puede dar el caso de con-
haber aprovechado esta reforma para denados a penas muy cortas de prisión
sustituir las penas de prisión de tres a seis que no puedan ser materialmente clasi-
meses de forma generalizada por otras ficados en tercer grado aunque cumplan
penas (localización permanente, multa o los requisitos previstos en la legislación
trabajos en beneficio de la comunidad) antes del cumplimiento de las tres cuartas
y no tener que acudir a los supuestos partes de la condena, de los dos tercios
tasados de suspensión o sustitución de o de la mitad de la misma (previsto para
penas privativas de libertad, en su caso, algunas penas, en la LO 1/2015, como

342 Instituto Pacífico Volumen 11 • Mayo 2015


Doctrina práctica
veremos a continuación); lo que imposi- penitenciario, observen buena conducta,
bilitaría que el penado pudiera disfrutar hayan participado de forma continuada
la libertad condicional en esa condena. en actividades laborales, culturales u
Se le privaría de un derecho subjetivo, ocupacionales y siempre que no sean
aunque sea condicionado al cumpli- delincuentes contra la libertad e indem-
miento de los requisitos establecidos nidad sexuales, terroristas o miembros
(artículos 90 a 93 del CP, donde se regula de organizaciones criminales33. Si con la
la libertad condicional) de suspenderle normativa vigente una pena menos grave
la ejecución de la pena y concederle la muy corta (imaginemos de 3 meses) y
libertad condicional. Resulta paradigmá- debido a la tramitación administrativa
tico que una persona sentenciada a pena en muchos casos se ve imposibilitada la
grave de prisión (las superiores a 5 años) concesión de la libertad condicional al
pueda obtener la libertad condicional cumplimiento de las tres cuartas partes
si cumple los requisitos establecidos de la condena, difícilmente se podrá,
en el CP; y, en cambio, otra persona con la nueva regulación, suspender la
sentenciada a pena menos grave, de tres ejecución de la misma al cumplimiento
o cuatro meses de prisión, por ejemplo, de la mitad de la condena y conceder la
no pueda disfrutar la libertad condicio- libertad condicional.
nal por la imposibilidad de cumplir los
Desde aquí consideramos que en la
plazos de clasificación en tercer grado y
aprobación de la libertad condicional última reforma se debería haber incluido
antes del cumplimiento de la totalidad la posibilidad de que el juez, en sentencia,
de la condena, con lo que parece acogerse pudiera determinar que los condenados
más a una postura claramente orientada 33 Artículo 90.3 del Proyecto que establece lo
a la inocuización . Además recordemos siguiente: “3. Excepcionalmente el Juez de Vigi-
que todas las penas privativas de liber- lancia Penitenciaria podrá acordar la suspensión
tad (tanto las largas como las cortas) de la ejecución del resto de la pena y conceder
la libertad condicional a los penados en que
deberán estar presididas por el princi- concurran los siguientes requisitos: A) que se
pio de humanidad, eficacia preventiva encuentren cumpliendo su primera condena
y resocialización. En este apartado, no en prisión, y que esta no supere los tres años de
duración. B) que hayan extinguido la mitad de
obstante, la LO 1/2015 prevé la posibi- su condena, y C) que acredite el cumplimiento
lidad de que para penas cortas de prisión de los requisitos a que se refiere el apartado 1,
de hasta tres años de duración, se les salvo el de haber extinguido las tres cuartas
partes de su condena, así como el regulado en
pueda suspender la ejecución de la pena la letra b del apartado anterior. Este régimen
y la concesión de la libertad condicional no será aplicable a los penados que lo hayan
cuando hayan extinguido la mitad de la sido por la comisión de un delito contra la
misma, siempre que estén cumpliendo libertad e indemnidad sexuales”. La exclusión
de los delincuentes terroristas y miembros de
su primera condena en prisión, se en- organizaciones criminales está regulada en el
cuentren en tercer grado de tratamiento apartado 8 del artículo 90 del Proyecto.

Volumen 11 • Mayo 2015 Actualidad Penal 343


Actualidad

Penal Derecho penitenciario


a penas de prisión menos graves (hasta salir de prisión al haber cumplido la
5 años) pudieran cumplirlas en régi- mitad de la condena, en la mayoría de
men abierto, y, por tanto, los penados los casos. En otros, si se aplicaban re-
pudieran ser clasificados inicialmente denciones extraordinarias, el condenado
en tercer grado de tratamiento, siempre podía, incluso, obtener la libertad antes
que concurran requisitos favorables en el del cumplimiento de la mitad de su con-
condenado (primariedad delictiva, satis- dena34. Es más, en supuestos de concur-
facción de responsabilidad civil derivada so real de delitos con una acumulación
del delito, perfil de baja peligrosidad material de cientos de años de condena,
criminal, etc.). la pena máxima seguía siendo de treinta
años y los cómputos de rebajas de con-
dena por la aplicación de redenciones
IMPORTANTE
de penas y de libertad condicional se
En materia de ejecución peniten- hacían sobre el máximo de treinta años
ciaria, el principio de humanidad y no sobre la suma total de las condenas
obliga a tratar con respeto al encar- impuestas en sentencia. Sin embargo,
celado y procurar su reinserción en el CP de 1995 deroga la redención de
la vida social una vez haya salido de penas por el trabajo y sobre la condena
la cárcel, ahorrándole en todo caso impuesta en sentencia el condenado
vejaciones inútiles y sufrimientos.
tiene que cumplir un porcentaje de pena
mucho mayor que con el viejo CP de
2.2. Penas de prisión de larga duración la dictadura. Es decir, que el CP de la
El CP de 1995, en los artículos
36.1 y 76 de su primera redacción 34 La Redención de penas por el trabajo tiene,
aprobada por LO 10/1995, de 23 como decía Bueno Arús, F., en Los beneficios
de noviembre, establecía que la pena penitenciarios, REP, Extra/1989, Ministerio de
Justicia, Madrid, 1989, p. 54, un oscuro origen
máxima de prisión tendría una duración político, ya que surgió en plena Guerra Civil
de veinte años, con carácter general, española (por Decreto de 28 de mayo de 1937)
pudiendo llegar excepcionalmente a los como una forma vergonzante para liquidar el
treinta. A la mayoría de la doctrina le pavoroso problema penitenciario generado con
el conflicto bélico. Consistía en que al penado
parecía que se endurecía notablemente trabajador se le reducía la condena en un ter-
el cumplimiento de las penas privativas cio. Esto, unido a la concesión de redenciones
de libertad puesto que en el viejo CP extraordinarias, compatibles con la libertad
condicional, provocaba que el penado pudiera
de 1973, aunque la pena máxima era obtener la libertad condicional antes del cum-
de treinta años de reclusión mayor, al plimiento de la mitad de la condena. Se aplicó
mantenerse en vigor el famoso beneficio hasta la entrada en vigor del CP de 1995. Es
de la redención de penas por el trabajo más, aún quedan condenados en prisión que lo
están por el viejo CP de 1973 a los que se les
(compatible con la libertad condicional), está aplicando este beneficio penitenciario hasta
provocaba que un condenado pudiera que salgan en libertad.

344 Instituto Pacífico Volumen 11 • Mayo 2015


Doctrina práctica
democracia, paradójicamente, era más las cadenas de un pasado oscuro de la
duro que el CP de la dictadura. humanidad que ya habíamos superado
Pues bien, no se detuvo ahí el en- y regresamos a la concepción clásica de
durecimiento de las penas, sino que por un derecho penal de autor característico
LO 7/2003, de 30 de junio, de medidas de regímenes políticos autoritarios , a
37

de reforma para el cumplimiento íntegro la legislación excepcional o de emergencia,


y efectivo de las penas, la pena máxima donde la pena no se dirige hacia la reso-
de prisión puede llegar al límite abso- cialización del delincuente, sino a una
luto de los cuarenta años e incluso, en postura claramente defensista orientada
algunos supuestos muy graves, la pena a la inocuización38
como finalidad pre-
de cuarenta años se cumplirá en su ventivo especial negativa, se advierte la
integridad35. Estas reformas son regre- disposición a acoger respuestas selectivas
sivas y han sido duramente criticadas en función de la percepción social del
por la doctrina penal porque dejan la correspondiente hecho delictivo como
gravedad de las penas máximas al bor- fuente de inseguridad subjetiva y nos
de de la pena de muerte36, volviendo a acerca cada vez más a lo que Jakobs
denomina derecho penal del enemigo, un
35 Como sabemos, en algunos supuestos especifi-
modelo político-criminal que antepone
cados en el artículo 78 del CP, concretamente la seguridad a las garantías . Es, por
39

cuando la suma total de las condenas impuestas


(acumulación material) es más del doble de los
límites absolutos (o acumulación jurídica), los 37 Ferrajoli, L., Derecho y razón, cit. Con esto se
beneficios penitenciarios de libertad condicio- llega a defender la legislación excepcional o de
nal, tercer grado penitenciario o permisos de emergencia, alejándonos cada vez más de los
salida se deduzcan de la acumulación material postulados del derecho penal liberal por el que
y no de la jurídica y se hará siempre si esta situa- el recurso a la sanción penal está justificado en su
ción se da en supuestos de terrorismo. Con lo dramática necesidad. La intervención punitiva es
cual, en estos supuestos, el condenado cumpliría la técnica de control social más gravemente lesiva
prácticamente la totalidad de la condena im- de la libertad y dignidad de los ciudadanos. El
puesta. Se posibilita un pequeño adelantamiento principio de necesidad exige que se recurra a ella
y si el condenado cumple todos los requisitos solo como remedio extremo.
establecidos en el CP podría salir en libertad 38 Silva Sánchez, J. M., ¿Política criminal del
condicional cuando le faltase por cumplir solo legislador, del Juez, de la Administración Peni-
la octava parte de la condena. Ejemplo: terrorista tenciaria? Sobre el sistema de sanciones del Código
condenado, por 4 asesinatos, a 120 años (acu- Penal español, versión digital, p. 3.
mulación material) debe cumplir como máximo 39 Demetrio Crespo, E., “El derecho penal del
40 (acumulación jurídica). Según las reglas del enemigo. Darf nicht sein. Sobre la ilegitimidad
artículo 78, si cumpliera los requisitos legales, del llamado derecho penal del enemigo y la
podría salir en libertad condicional cuando idea de seguridad”, RGDP, N.º 4, noviembre,
hubiera cumplido, al menos, 35 años efectivos 2005, p. 7, versión digital disponible en: http://
de condena. Si no se dan los requisitos, estaría bit.ly/1FqJ1uZ. Entre otras referencias Arcale
los 40 años completos en prisión. Véanse los Sánchez, Del Código Penal de la democracia al
artículos 76 y 78 del CP. Código Penal de la seguridad, en Pérez Álvarez,
36 Mapelli Caffarena, B., en artículo publicado F., In memoriam Aleixandre Barata, Salamanca,
en El País el 18 de febrero de 2003. 2004.

Volumen 11 • Mayo 2015 Actualidad Penal 345


Actualidad

Penal Derecho penitenciario


tanto, difícilmente compatible con el macabra del incremento desproporciona-
derecho penal del hecho propio del Estado do de las penas largas introduciendo la
de derecho. denominada prisión permanente revisable,
Por desgracia, en este aspecto, pa- es decir, lo que en Román Paladino se
rece que hay coincidencia de objetivos conoce como la cadena perpetua, a la que
entre los distintos Gobiernos que se han nos referimos a continuación.
sucedido desde la reforma operada por
LO 7/2003, ya sean conservadores o pro- IMPORTANTE
gresistas. En la reforma del CP de 2010,
no se modificó ni un ápice en relación La libertad condicional es conside-
a la duración máxima de las penas de rada como una forma específica de
cumplimiento de la condena (en
prisión y su cumplimiento íntegro en los libertad si el condenado cumple
supuestos referenciados contemplados los requisitos previstos en el CP) y
en los artículos 76 y 78, a pesar de que, como un beneficio penitenciario, es
por suerte, las estadísticas en España nos decir, un mecanismo jurídico den-
constatan que la criminalidad violenta es tro del tratamiento penitenciario
baja. Esto contrasta con la percepción que permite el acortamiento del
periodo de estancia del condenado
que tienen los ciudadanos que en su en prisión.
mayoría creen que la delincuencia ha
aumentado mucho o bastante, algo que
desde el punto de vista empírico no es a. Especial referencia a la nueva pena
cierto40. La LO 1/2015 sigue la escalada denominada “prisión permanente
revisable”

40 Sobre este asunto, la plataforma Otro derecho a.1. Delimitación temática y cuestiones
penal es posible, versión digital disponible en
http://bit.ly/1cQypM1. En el mito 1, se dice que de política criminal
“a este respecto, en un riguroso trabajo de inves- En la reforma del CP, aprobada por
tigación (realizado por Díez Ripollés y García
España, en Encuestas a víctimas en España) sobre LO 7/2003 de 30 de junio, se incre-
las tasas de victimización se señala que el 88,8 mentó considerablemente la duración
% de los encuestados cree que la delincuencia máxima de las penas de prisión, además
ha aumentado mucho o bastante, opinión que de endurecerse las condiciones de su
discrepa considerablemente de la realidad de las
encuestas que muestran una disminución. La cumplimiento. Desde hace algunos
causa principal, según este trabajo, de la visión años, existen voces muy acreditadas (a las
distorsionada del volumen de la delincuencia que, por cierto, ha hecho caso el actual
puede deberse a la reiterada información de
hechos delictivos que los ciudadanos reciben
a través de los medios de comunicación, más pesar de que la mayoría de los encuestados viven
que el hecho de haber sido ellos o personas cer- en barrios sin mucha ayuda vecinal, se sienten
canas víctimas de un delito. Es más, esa visión bastante seguros caminando solos por la noche y
distorsionada no tiene reflejo directo y claro en muy seguros al quedarse solos en casa de noche
el sentimiento de seguridad ciudadana, pues a con independencia del tamaño del municipio”.

346 Instituto Pacífico Volumen 11 • Mayo 2015


Doctrina práctica
Ejecutivo con la inclusión de la cadena antes de que entre el vigor la última re-
perpetua en la última reforma penal) forma, una persona condenada por varios
que vienen afirmando que la penalidad delitos al límite absoluto de cuarenta
tan severa está plenamente justificada en años de prisión tendría que cumplir, en el
delitos muy graves con el argumento de mejor de los casos, un mínimo de treinta
que existen países democráticos de nues- y cinco años para poder obtener la liber-
tro entorno geográfico y cultural donde tad condicional. De ahí que nuestro CP
sigue vigente la prisión perpetua41. Es vigente contemple, de forma encubierta,
cierto que en esos países existen fórmulas la prisión perpetua. Es más grave nuestro
legislativas que permiten la suspensión de cumplimiento íntegro y efectivo de las
esa pena cuando el reo haya cumplido penas que la cadena perpetua revisable
un determinado periodo de condena que existe en nuestro derecho compara-
(quince, veinte o veinticinco años, por do. Así, el Tribunal Penal Internacional
ejemplo42). En nuestro CP vigente y (artículo 110 del Estatuto del TPI) per-
mite en casos de prisión perpetua que
41 Manzanares Samaniego, J. L., “El cumpli- se conceda la libertad condicional tras
miento íntegro de las penas”, en Actualidad veinticinco años de cumplimiento. Con
Penal, N.º 7, semana del 10 al 16 de febrero de
2003, p. 15.
la implantación de la prisión permanente
42 Mito 2 esgrimido por la Plataforma Otro Dere- revisable se endurecerán aún más las
cho Penal es Posible, versión digital disponible penas que en los países de nuestro dere-
en http://bit.ly/1cQypM1. Así, en Inglaterra- cho comparado que mantienen vigente
Gales la prisión perpetua admite la posibilidad
de obtener la libertad condicional pasado un
la prisión perpetua (por ejemplo, en
límite mínimo establecido por el juez, transcu- Inglaterra-Gales, Francia o Alemania),
rrido el cual, un órgano público independiente, como se demostrará más adelante.
decide sobre aquella sobre la base de un juicio de
peligrosidad. Una institución, el Home Secretary,
tiene capacidad para liberar condenados con
orden de cumplimiento efectivo perpetuo por de la República. Si se produce la excarcelación,
dos motivos: el primero, haber cumplido 25 se impone una libertad vigilada de hasta 30
años, por progresión rehabilitadora; el segundo, años o de forma ilimitada según los casos. En
por motivos humanitarios, ante una situación Alemania, la STC de 21-6-1977 estableció que
extrema de salud. El tiempo medio de cumpli- es inconstitucional una pena de prisión perpetua
miento son 15 años. En Francia para la prisión sin posibilidad de liberación, por contraria a
perpetua se establece una revisión tras 18 o 22 la dignidad humana. Esta sentencia declara la
años (casos de reincidencia); ello no permite incompatibilidad también de 30 ó 40 años de
la semilibertad previa. La perpetuidad efectiva cumplimiento. Se establecen reglas de libera-
puede sustituirse por 30 años en caso de que ción anticipada que son seguidas de libertad
problemas psicológicos impidan la conviven- vigilada durante 5 años y siempre que se hayan
cia carcelaria. La colaboración con la justicia cumplido como mínimo 15 años. Lo decide el
permite en cualquier caso una reducción de 5 juez de ejecución en atención a la peligrosidad
años. Asimismo se establece la posibilidad de del sujeto. La negativa a la excarcelación permite
liberación (suspensión de la ejecución) en caso solicitarla de nuevo cada 2 años. La media de
de enfermedad o riesgo vital y la posibilidad de cumplimiento de condenados a prisión perpetua
concesión de un indulto por parte del Presidente en Alemania es de 19,9 años.

Volumen 11 • Mayo 2015 Actualidad Penal 347


Actualidad

Penal Derecho penitenciario


Desde aquí nos posicionamos radi- el encarcelamiento indefinido de una
calmente en contra de la cadena perpetua persona sin posibilidades de atenuación
por cuestiones de humanidad y porque o flexibilización, sería constitutivo de un
creemos que está prohibida no solo por trato “inhumano o degradante”.
nuestro derecho interno, sino también En los últimos tiempos en España,
por los convenios y tratados internacio- determinados grupos de presión están
nales suscritos por España. Por un lado, reivindicando que se implante la cade-
nuestro artículo 25.2 de la CE establece na perpetua para que los condenados
que la orientación fundamental de las no salgan de la cárcel de por vida. Para
penas privativas de libertad es la reedu- ello, recogieron firmas y las presentaron
cación y reinserción social que se erige en el Parlamento. Que ciudadanos,
como límite último infranqueable que asociaciones y diversos grupos lleven a
prohíbe cualquier situación penal que cabo iniciativas legislativas de este tipo se
excluya materialmente, a priori, la reso- puede entender como normal en un sis-
cialización del delincuente. Además, una tema democrático. Lo que parece menos
sanción penal de estas características sería coherente es que grupos políticos mayo-
considerada “una pena o trato inhuma- ritarios (como el PP cuando estaba en la
no o degradante” que proscribe nuestra oposición, ahora en el Gobierno) y que
Carta Magna en su artículo 15. También defienden (o al menos eso manifiestan)
se vulnera el principio de humanidad de sin fisuras todos los preceptos de nues-
las penas y la dignidad de la persona (ar- tra Carta Magna, apoyen públicamente
tículo 10 CE). Por su parte, el artículo 3 estas propuestas y, además, las incluyan
del Convenio Europeo para la protección en el paquete de reformas penales que
de los derechos humanos y las libertades ya han sido aprobadas, sancionadas y
fundamentales, aprobado en Roma, en publicadas.
1950, establece que “nadie podrá ser
sometido a tortura ni a penas o tratos Con este tipo de iniciativas que prio-
inhumanos o degradantes”. Asimismo, riza la concepción retributiva de las penas,
tanto el Tribunal Europeo de Derechos el castigo, el encierro y la intimidación, so-
Humanos 43 como nuestro Tribunal bre la corrección, mejora y resocialización
Constitucional44 tienen establecido que de los condenados, se está más cerca del
famoso Manual de la inquisición (Malleus
Maleficarum o martillo de las brujas)
43 En Sentencias del Tribunal Europeo de Dere-
chos Humanos de 25 de abril de 1978 y 16 de
elaborado en 1484 por los Dominicos
diciembre de 1999. Sprenger y Kraemer, que del derecho
44 La STC 65/1986, de 22 de mayo, establece que penal moderno que debe presidir todo
en estos casos el quantum de la pena a cumplir Estado social y democrático de derecho45.
supone una humillación o una sensación de
envilecimiento superior a la que acompaña a la
simple imposición de la condena, proscrito en 45 Zaffaroni. E. R., Manual de Derecho penal.
el artículo 15 de la Constitución. Parte General, Ediar, Buenos Aires, 2005, p. 203.

348 Instituto Pacífico Volumen 11 • Mayo 2015


Doctrina práctica
pie, pendiente de la cintura o asida a otro
IMPORTANTE
penado”. En el CP de 1870 se suprimió
La calificación de una pena como lo de “asida a otro penado” para que no
inhumana o degradante depende estuvieran unidos de por vida dos a dos
de la ejecución de la pena y de las y se entendía la cadena perpetua como
modalidades que ésta reviste, de “una pena durísima que de día y de no-
forma que por su propia naturale- che aflija y sujete y oprima al delincuente
za la pena no acarree sufrimientos que sobre él pese, dominando sus fuerzas
de una especial intensidad (penas
inhumanas) o provoquen una hu- y sus instintos feroces deprimiendo sus
millación o sensación de envileci- bríos o conteniendo sus pasiones por
miento que alcance un nivel deter- medio de sujeción del hierro y del tra-
minado, distinto y superior al que bajo”. La “cadena perpetua” desapareció
suele llevar aparejada la simple im- en el CP de 1928, al ser considerada
posición de la condena una pena “inhumana”, curiosamente en
una dictadura, la de Primo de Rivera,
a.2. Breve análisis histórico de la cadena conmutándola por una pena de prisión
perpetua en España máxima de 30 años. No obstante, la pena
de muerte sí continuó vigente, hasta el
La cadena perpetua, como antece-
CP republicano de 1932. Casi cien años
dente de la pena de prisión permanente
después, y cuando parecía que la cade-
revisable, se incluye por primera vez en
na perpetua era una reminiscencia del
nuestro derecho con el CP de 1848,
viejo derecho penal, de aquel carente de
aunque ya en el CP de 1822 se recogía la
garantías y presidido por el tormento y
pena de trabajos perpetuos, que obligaba
la inquisición, se reinstaura esa pena ca-
a que las personas condenadas llevaran
vernaria e infame. Como acertadamente
“una cadena que no les impidiera tra-
afirma Ríos Martín, con esta nueva pena,
bajar, bien unidos de dos en dos, bien
nuestros presos llevarán a la cintura y a la
llevando cada uno la suya”. Pero será a
espalda una cadena de eslabones invisi-
partir del CP de 1848 cuando se acuña
bles que les impedirá ser tratados como
por primera vez el término “cadena
seres humanos. Estos eslabones son la
perpetua”, que se imponía para los que
angustia psicológica, la locura mental,
cometieran delitos muy graves y que en
el deterioro físico, la pérdida de su inti-
su artículo 96 establecía que los conde-
midad, la negación de su perfectibilidad,
nados “llevarán siempre una cadena al
la soledad y el aislamiento46.

Para Zaffaroni, el derecho penal del Malleus es


una versión de autor tan extrema que no dis-
tingue entre una teoría del delito y una teoría 46 Ríos Martín. J. C., La prisión perpetua en
del autor. Responde a la lógica última de todo España. Razones de su ilegitimidad ética y de
derecho penal de peligrosidad que se reeditará su inconstitucionalidad, Sareak, San Sebastián,
en el siglo xx. 2013, p. 18.

Volumen 11 • Mayo 2015 Actualidad Penal 349


Actualidad

Penal Derecho penitenciario


de conformidad con lo previsto en el
SILVA SÁNCHEZ dice:
vigente artículo 78. Algo que no es cierto
y podemos demostrarlo con un ejemplo.
“Los incrementos Con la legislación vigente, si una persona
de la gravedad de asesina a un joven de 15 años, se le po-
la pena carecen de dría condenar a una pena de prisión de
efecto preventivo
general relevante y,
15 a 20 años (artículo 139 del CP). En
por tanto, de funda- cambio, en la nueva regulación, con este
mento racional”. mismo supuesto de hecho el condenado
lo será a la pena de prisión permanente
revisable (artículo 140). Imaginemos que
a.3. Regulación en la LO 1/2015 y fines en el primer supuesto el sujeto activo es
de la pena de prisión permanente condenado a 16 años de prisión. Según
revisable la normativa vigente, podría comenzar a
En el apartado II del Preámbulo de disfrutar permisos de salida a los 4 años
la LO 1/2015, se justifica la introducción (cumplimiento de la cuarta parte de la
de la pena de prisión permanente revisable condena); el tercer grado, a los 8 años
para delitos de excepcional gravedad (suponiendo que el tribunal le decretara
(asesinatos especialmente graves, ho- periodo de seguridad, es decir, que no
micidio del jefe del Estado o heredero pueda ser clasificado en tercer grado hasta
o jefes de Estado extranjeros, delitos el cumplimiento de la mitad de la pena);
graves de genocidio o crímenes contra y la libertad condicional al cumplimiento
la humanidad y, aunque no lo menciona efectivo de 12 años (incluso antes si se le
expresamente, también para homicidios concede al cumplimiento de los 2/3 de
y asesinatos terroristas, con independen- la condena y no al cumplimiento de las
cia de las circunstancias que concurran). 3/4 partes). En cambio, de acuerdo con
En cambio, en los siguientes apartados, lo establecido en la LO 1/2015, la conde-
parece que el legislador tiene cargo de na sería de prisión permanente revisable
conciencia con la implantación de esta y, en consecuencia, podría disfrutar de
sanción e intenta argumentarla como permisos a partir del cumplimiento de
una rebaja de las duras penas de 25, 30 8 años; el tercer grado, al cumplimiento
o 40 años que se cumplirán íntegramen- de 15 años; y la suspensión de la ejecu-
te en virtud de la reforma introducida ción de la pena y concesión de libertad
por LO 7/2003 cuando concurran los condicional, al cumplimiento de los 25
requisitos de acumulación jurídica en (artículos 36.1 y 92).
los que los beneficios penitenciarios se El artículo 35 incluye la pena de
aplicarán a la suma total de las condenas prisión permanente revisable dentro de
y no al límite máximo de cumplimiento, las penas privativas de libertad, con-
por la comisión de delitos muy graves, siderándose pena grave (artículo 33).

350 Instituto Pacífico Volumen 11 • Mayo 2015


Doctrina práctica
Se prevé que cuando el condenado lo Para que a un condenado a esta pena se
esté por esta pena pueda suspenderse su le suspenda la ejecución de la pena y se
ejecución y la concesión de la libertad le conceda la libertad condicional, se le
condicional cuando el penado haya exigirán una serie de requisitos (pare-
cumplido un mínimo de 25, 30 o 35 cidos a los vigentes), siempre que haya
años, según los casos, si es por una pena cumplido los cómputos de pena vistos
de prisión permanente revisable, lo es por con anterioridad y tendrá que cumplir
esa condena y otras o lo es por delitos de las condiciones previstas (prohibición de
terrorismo, conforme a lo establecido en aproximarse a la víctima, de establecer
los artículos 92 y 78 bis. Por otro lado, contacto con personas determinadas,
cuando el condenado lo es solo por una prohibición de residir en determinado
pena de prisión permanente revisable, lugar, comparecer ante el juez, participar
podría disfrutar permisos de salida cuan- en programas formativos, laborales cul-
do hubiera cumplido un quantum de la turales, de educación vial, sexual, etc., es
misma (8 años y 12 si lo está por delito decir las contenidas en loa artículos 80,
de terrorismo); en cambio, cuando lo 83, 86, 87 y 91). Pero lo más grave es la
esté por una pena de prisión permanente nueva regulación sobre la revocación de
revisable y otras de prisión o por varias de la suspensión de la ejecución del resto de
prisión permanente revisable, no especi- la pena y, en consecuencia, de la libertad
fica nada al respecto, lo que se interpreta
como que no podrían disfrutar permisos
letra a), y ocho años de prisión, en el previsto en
de salida nunca. Recordemos que los la letra b)”. El artículo 78 bis dice lo siguiente:
permisos de salida son unos mecanismos “En los casos previstos en al apartado e) del artí-
muy importantes para la preparación culo 76 la progresión a tercer grado requerirá del
de la vida en libertad de condenado47. cumplimiento: a) de un mínimo de dieciocho
años de prisión, cuando el penado lo haya sido
por varios delitos, uno de ellos esté castigado
47 El artículo 36 establece lo siguiente: “La pena con pena de prisión permanente revisable y el
de prisión permanente será revisada de confor- resto de las penas impuestas sumen un total que
midad con lo dispuesto en el artículo 92. La exceda de cinco años, b) de un mínimo de veinte
clasificación del condenado en el tercer grado años de prisión, cuando el penado lo haya sido
deberá ser autorizada por el Tribunal previo por varios delitos, uno de ellos esté castigado
pronóstico individualizado y favorable de rein- con una pena de prisión permanente revisable
serción social, oídos el Ministerio Fiscal e Ins- y el resto de las penas impuestas sumen un total
tituciones Penitenciarias, y no podrá efectuarse: que exceda de quince años, c) de un mínimo de
a) hasta el cumplimiento de veinte años de veintidós años de prisión, cuando el penado lo
prisión efectiva, en el caso de que el penado lo haya sido por varios delitos y dos o más de ellos
hubiera sido por un delito del Capítulo VII del estén castigados con una de prisión permanente
Título XXII del Libro II de este Código, b) hasta revisable y el resto de penas impuestas sumen
el cumplimiento de quince años de prisión efec- un total de veinticinco años o más. 2. En estos
tiva, en el resto de los casos. En estos supuestos, casos, la suspensión de la ejecución del resto de
el penado no podrá disfrutar de permisos de la pena requerirá que el penado haya extinguido:
salida hasta que haya cumplido un mínimo de a) un mínimo de veinticinco años de prisión, en
doce años de prisión, en el caso previsto en la los supuestos a los que se refieren las letras a) y

Volumen 11 • Mayo 2015 Actualidad Penal 351


Actualidad

Penal Derecho penitenciario


condicional concedida, al ser poco rigu- tos que han cometido crímenes abomi-
roso con el principio de estricta legalidad nables (con independencia del grado de
y potenciar la arbitrariedad del juez, al resocialización del sujeto), siempre hay
establecer que eso tendrá lugar cuando grupos mediáticos que tienen interés en
“se ponga de manifiesto un cambio de generar alarma social. Ante ello, es fácil
las circunstancias que hubieran dado que el juez de vigilancia, que tiene la
lugar a la suspensión que no permita competencia de revocar la suspensión de
mantener ya el pronóstico de falta de pe- la ejecución de la pena y la libertad con-
ligrosidad en que se fundaba la decisión dicional, pueda estar condicionado por
adoptada”. En otras palabras, que ante el ruido mediático, sobre todo cuando
cualquier sospecha o indicio que genere se pueda prever que el liberado pueda
una alarma social por el comportamiento volver a cometer delitos gravísimos. Con
de liberado condicional, se revocará la la regulación prevista en la LO 1/2015,
decisión y la persona volverá a prisión a se podrá revocar con relativa facilidad la
seguir cumpliendo la misma, generando suspensión y la libertad condicional y
incertidumbre, inseguridad jurídica y el condenado podrá estar en prisión; en
una clara indefensión para el sujeto. La algunos casos, toda su vida. Volvemos a
realidad nos demuestra que cuando se los tiempos de la caverna. La prueba de
concede la libertad a delincuentes abyec- que esto será así es fácil deducirlo y el
ejemplo más claro es lo que ha ocurrido
b) del apartado anterior, b) un mínimo de treinta
años de prisión en el de la letra c) del apartado con la anulación de la conocida “doctrina
anterior. 3. Si se tratase de delitos referentes a Parot”, por Sentencia del Tribunal Euro-
organizaciones y grupos terroristas y delitos de peo de Derechos Humanos, en el caso
terrorismo del Capítulo VII del Título XXII
del Libro II de este Código, o cometidos en el Del Río Prada (por Demanda 42750/09)
seno de organizaciones criminales, los límites que consideró la STS 197/2006, de 28
mínimos de cumplimiento para el acceso al de febrero, contraria a los artículos 5 y
tercer grado de clasificación serán de veinti-
cuatro años de prisión, en los supuestos a que
7 del Convenio Europeo de Derechos
refieren las letras a) y b) del apartado primero, Humanos (que consagran los principios
y de treinta y dos años de prisión en el de la de derecho a la libertad y seguridad y
letra c) del apartado primero. En estos casos, la legalidad penal, prohibiendo la retroacti-
suspensión de la ejecución del resto de la pena
requerirá que el penado haya extinguido un vidad de las disposiciones sancionadoras
mínimo de veintiocho años de prisión, en los no favorables). Con la anulación de esta
supuestos a que se refieren las letras a) y b) del doctrina se han producido excarcelacio-
apartado primero, y de treinta y cinco años de
prisión en el de la letra c) del apartado primero.
nes de varios condenados por delitos
El apartado e del artículo 76 dice lo siguiente: espeluznantes. Aquí, el ruido mediático
“e) cuando el sujeto haya sido condenado por no ha podido provocar el reingreso en
dos o más delitos y, al menos, uno de ellos esté prisión de los interesados (que habían
castigado por la Ley con una pena de prisión
permanente revisable, se estará a lo dispuesto extinguido todas sus penas) porque
en los artículos 92 y 78 bis”. legalmente no se podía. Con la nueva

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Doctrina práctica
regulación de la prisión permanente un mecanismo jurídico dentro del tra-
revisable, sí se podrá legalmente revocar tamiento penitenciario que permite el
la libertad condicional concedida. Así acortamiento del periodo de estancia
las cosas, podemos afirmar, sin temor del condenado en prisión48. El propio
a equivocarnos, que la regulación de Reglamento Penitenciario en su artículo
la prisión permanente revisable por la 202, los define de esta forma49. Sobre
que ha optado el legislador español de su naturaleza jurídica, se ha discutido
2015, debe ser considerada trato cruel, si estos mecanismos se consideran un
inhumano y degradante, que está pros- derecho subjetivo del recluso. La mayo-
crito por la normativa internacional, la ría de la doctrina los considera así, pero
constitucional española y la jurispru- condicionado al cumplimiento de los
dencia, tanto del Tribunal Europeo de requisitos mencionados en el CP y la
Derechos Humanos como del Tribunal Legislación penitenciaria50.
Constitucional español. La libertad condicional, desde su
En resumen, podemos afirmar sin inclusión en nuestro derecho positivo por
temor a equivocarnos que en la pena de Ley de 23 de julio de 1914, ha aparecido
prisión permanente revisable se ha aban- íntimamente relacionada con el sistema
donado la finalidad la preventiva general penitenciario progresivo y se la ha consi-
y especial en sentido positivo, es decir, derado el último grado, es decir, el cuarto,
de prevención del delito, protección que normalmente el interesado lo cumple
de bienes jurídicos y resocialización del en libertad. Cadalso51 la definía como la
delincuente y recuperamos los fines más
negativos de terror penal, inocuización e 48 Bueno Arús, F., Los Beneficios Penitenciarios,
intimidación y las teorías absolutas de la en revista de Estudios Penitenciarios, número
retribución pura y dura, que afortunada- extraordinario (1989), Ministerio de Justicia,
Madrid, 1989, p. 51. El autor continúa diciendo
mente se habían abandonado con el ad- que “se podría haber ampliado a los permisos de
venimiento del derecho penal moderno. salida y a la prisión abierta, que sin duda alguna
reducen el tiempo de estancia en la prisión, pero
3. La libertad condicional: las con- el sentido de la norma no ha querido ser tan
amplio. Tienen su razón de ser en el principio
secuencias de las últimas reformas resocializador del artículo 25.2 de la CE”.
penales para la orientación resocia- 49 Artículo 202 RP: “Aquellas medidas que permi-
lizadora ten la reducción de la duración de la condena
impuesta en sentencia firme o de la del tiempo
La libertad condicional ha sido con- efectivo de cumplimiento.
siderada por la mayoría de la doctrina, 50 Lamarca Pérez, C, Régimen penitenciario
por todos Bueno Arús, una forma espe- y derechos fundamentales. Estudios Penales y
cífica de cumplimiento de la condena Criminológicos XVI. Santiago de Compostela,
1993, p. 244.
(en libertad si el condenado cumple los
51 Cadalso, F., Instituciones Penitenciarias y simila-
requisitos previstos en el CP) y como res en España, Madrid, José Góngora Impresor,
un beneficio penitenciario, es decir, 1922, p. 665. Este autor consideraba a la libertad

Volumen 11 • Mayo 2015 Actualidad Penal 353


Actualidad

Penal Derecho penitenciario


libertad que se concede a los sentencia- nado cumpla las dos terceras partes de
dos a penas privativas de libertad como la condena, excepcionalmente, siempre
recompensa a su intachable conducta en que merezcan dicho beneficio por haber
reclusión, cuando se hallan en el cuarto y desarrollado continuadamente activida-
último periodo de condena, y esto se ha des laborales, culturales u ocupacionales.
mantenido así hasta la actualidad. Incluso hay un mayor adelantamiento
La regulación vigente aparece re- excepcional, una vez que el condenado
cogida en los artículos 90 a 93 del CP. haya cumplido la mitad de la condena
La regulación originaria, según LO se le pueden adelantar hasta 90 días
10/1995, de 23 de noviembre, establecía por cada año efectivo de cumplimiento
que se concederá cuando el condenado siempre que el penado haya desarrollado
a pena privativa de libertad se encuentre continuadamente actividades laborales,
clasificado en tercer grado de tratamien- culturales u ocupacionales y que acre-
to penitenciario, haya extinguido las dite, además, la participación efectiva y
tres cuartas partes de la condena, haya favorable en programas de reparación a
observado buena conducta y exista las víctimas o programas de tratamiento
respecto al sentenciado un pronóstico o desintoxicación, en su caso. Estos
individualizado y favorable de reinser- adelantamientos (el de los dos tercios
ción social. Experimentó una importante y el de adelantar 90 días por cada año)
reforma por LO 7/2003, de 30 de junio no les son de aplicación a terroristas o
y añadió que para que se entienda que cometidos en el seno de organizaciones
un condenado cumple el requisito de criminales. Por último, el CP establece
“pronóstico individualizado y favorable que el periodo de libertad condicional
de reinserción social” se exige que haya durará todo el tiempo que le falte al
satisfecho la responsabilidad civil deriva- sujeto para cumplir su condena. Si en
da del delito, de acuerdo con los artículos este periodo, el interno delinque o in-
72.5 y 6 de la LOGP. Además, para cumple las reglas de conducta impuestas
delincuentes terroristas o pertenecientes por el juez de vigilancia penitenciaria
a organizaciones criminales, se exige que se le revocará la libertad condicional e
el penado muestre signos inequívocos ingresará en prisión, pero no perderá el
del abandono de la lucha armada y la tiempo pasado en libertad condicional
colaboración con las autoridades y un (salvo si el condenado lo está por delitos
repudio de sus actividades delictivas. de terrorismo, que sí perderá ese tiempo
También se prevé el adelantamiento de disfrutado en libertad condicional).
la libertad condicional cuando el conde- Pues bien, con la nueva regulación
producto de la reforma del CP por LO
condicional como una recompensa porque el 1/2015, aunque los requisitos para la
penado la gana con un sostenido proceder sin
tacha, pero que no puede reclamarla, porque es concesión de la libertad condicional son
potestativo y no es obligado el concederla. parecidos a los actuales, cambia su natu-

354 Instituto Pacífico Volumen 11 • Mayo 2015


Doctrina práctica
raleza jurídica. Ya no va a ser considerada libertad, de tal suerte que si el liberado
el cuarto grado del sistema progresivo condicional es condenado durante ese
de individualización científica y, por periodo de suspensión (que será de 2 a
consiguiente, contradice lo establecido 5 años) y ello ponga de manifiesto que la
en el artículo 72.1 de la LOGP, sino una expectativa en que se fundaba la decisión
modalidad de suspensión de la ejecución de suspensión adoptada ya no puede ser
de la pena privativa de libertad (en este mantenida o incumpla gravemente los
caso, se suspende el resto de la pena deberes impuestos, el condenado tendrá
que falte por cumplir al condenado). que cumplir toda la parte de la pena que
Con ello, como acertadamente establece le quedaba por cumplir.
Guisasola Lerma52, la conversión de la li-
bertad condicional en una modalidad de
BERDUGO GÓMEZ DE LA TORRE dice:
suspensión de las penas de prisión supo-
ne la desnaturalización de esta figura y,
con ello, del sistema de individualización “El papel de la
científica establecido en la legislación justicia reparadora
penitenciaria como modelo de ejecución desplaza el conflic-
to que es social,
penitenciaria. Según se determina en el hacia la víctima, es
Preámbulo de la LO 1/2015, “si, du- decir, hacia deci-
rante ese tiempo, el penado no reincide siones de carácter
y cumple las condiciones impuestas, se privado y la responsabilidad penal
declarará extinguida la pena pendiente sobre la sanción y la ejecución corres-
de cumplimiento; por el contrario, si ponden exclusivamente al Estado”.
durante ese periodo de libertad condi-
cional (o de suspensión de la ejecución Por su parte, el artículo 90.5 tam-
del resto de la pena) comete un nue- bién establece que “el juez de vigilancia
vo delito o incumple gravemente las penitenciaria revocará la suspensión
condiciones impuestas, la libertad será de la ejecución del resto de la pena y la
revocada y deberá cumplir toda la pena libertad condicional concedida cuando
que restaba”. En el nuevo artículo 90.5 se ponga de manifiesto un cambio de las
del CP remite a la aplicación de los artí- circunstancias que hubieran dado lugar a
culos correspondientes de la suspensión la suspensión que no permita mantener
de la ejecución de la pena privativa de ya el pronóstico de falta de peligrosidad
en que se fundaba la decisión adoptada”.
¿A qué cambio de circunstancias se refie-
52 Guisasola Lerma, C., “Libertad condicional”, re?, ¿cuándo se desnaturaliza la falta de
en Comentarios a la Reforma del Código Penal peligrosidad en que se fundaba la decisión
de 2015, Gonzalez Cussac, J. L., Director, adoptada?. ¿Está condicionado todo a la
Matallín Evangelio, A., y Górriz Royo, E.
(coordinadoras), Tirant lo Blanch, Valencia, alarma social que se produzca cuando
2015. algunos condenados por delitos espeluz-

Volumen 11 • Mayo 2015 Actualidad Penal 355


Actualidad

Penal Derecho penitenciario


nantes que cumplan los requisitos exigidos La nueva regulación endurece
para la suspensión de ejecución de la pena notablemente las condiciones para el
y concesión de libertad condicional, sal- condenado lesionando gravemente la
gan a la calle? ¿Y si el condenado lo es por orientación resocializadora de las penas
pena de prisión permanente revisable y se privativas de libertad prevista en la CE.
le revoca la suspensión y libertad condi- Con un ejemplo, argumentaré mi di-
cional por estos criterios tan arbitrarios, sertación: imaginemos que una persona
lo mantenemos en prisión de por vida? ha sido condenada a 20 años de prisión
La redacción de estos tipos penales por la comisión de un delito de asesi-
es vaga, ambigua e imprecisa, que deja nato. Durante el periodo de ejecución
en manos del intérprete una decisión penitenciaria, esta persona ha cumplido
que afecta directamente a derechos todos los requisitos para la concesión
fundamentales del sujeto y lesiona el del tercer grado de tratamiento y la
principio de determinación, certeza o suspensión de la ejecución de la pena
taxatividad. La vaguedad de las defini- y concesión de la libertad condicional,
ciones penales, como afirman Berdugo disfrutando de esa libertad condicional
y Pérez Cepeda53, además de privar cuando haya cumplido las tres cuartas
de contenido material el principio partes, es decir, a los 15 años. Si la sus-
de legalidad, disminuye o elimina la pensión del resto de la pena es por un
seguridad jurídica exigida por el ar- periodo de 5 años y cuando le falte por
tículo 9.3 de la CE. Prescindimos de cumplir unos meses para extinguir la
términos más concretos y objetivos al totalidad de la pena impuesta (20 años,
momento de decretar la revocación de llevando casi 5 con la pena suspendida y
la libertad condicional previstos en la en libertad condicional), es condenado
regulación anterior (comisión de nuevo por un delito que en nada tiene que ver
delito o incumplimiento de las reglas con su anterior conducta delictiva (va
de conducta), por términos jurídicos conduciendo un vehículo por una au-
indeterminados y subjetivos que nos topista en una mañana despejada y con
recuerdan al criterio de “mala conduc- tráfico fluido a 220 km/h, que es delito,
ta”, previsto en el CP de la dictadura conforme al artículo 379 del CP, al ir
franquista, como motivo de revocación en más de 80 km/h al límite establecido
de la libertad condicional. El CP de la en vía interurbana), probablemente se
“democracia”, como se denominaba al le revocaría la suspensión concedida y
CP de 1995 se está diluyendo como un tendría que cumplir los cinco años de
azucarillo en una taza de café. pena que tenía pendiente, además de
la pena por el nuevo delito (lo segundo
53 Berdugo Gómez de la Torre, I., Pérez Ce- es obvio, claro, al haber cometido una
peda, A.I., Zúñiga Rodríguez, L., Lecciones
y materiales para el estudio del derecho penal. nueva infracción penal). Esto resulta
Introducción al derecho penal, cit., p. 80. un despropósito y vulnera claramente

356 Instituto Pacífico Volumen 11 • Mayo 2015


Doctrina práctica
los principios de humanidad, eficacia Lo que en la práctica supondrá que
preventiva y resocialización de las penas. los condenados por delitos graves, aun-
Por otro lado, con la Ley 4/2015 que cumplan los requisitos exigidos en la
que aprueba el Estatuto de la víctima del legislación penal y penitenciaria que les
delito, las víctimas que hayan solicitado posibilite para ser clasificados en tercer
información de las resoluciones que grado y concesión de la libertad condi-
afecten a cuestiones penitenciarias de cional, puede dilatarse indebidamente
sus verdugos (ya condenados, en delitos esa decisión favorable al tener que resol-
y condenas graves) relativas a la progre- ver previamente los pertinentes recursos
sión al tercer grado y a la concesión de la que las víctimas puedan interponer. En
libertad condicional, podrán recurrirlas muchos casos, esas dilaciones provocarán
de acuerdo con lo establecido en la Ley
de Enjuiciamiento Criminal, aunque no libertad condicional, cuando se trate de alguno
se hubieran mostrado parte en la causa54. de los delitos a que se refiere el párrafo segundo
del artículo 36.2 del CP o de alguno de los de-
54 El artículo 13 de la Ley 4/2015, del Estatuto de litos a que se refiere la letra a) de este apartado,
la víctima del delito establece lo siguiente: 1. Las siempre que se hubiera impuesto una pena de
víctimas que hubieran solicitado, conforme a la más de cinco años de prisión. La víctima deberá
letra m) del artículo 5.1, que les sean notificadas anunciar al Secretario judicial competente su
las resoluciones siguientes, podrán recurrirlas voluntad de recurrir dentro del plazo máximo
de acuerdo con lo establecido en la Ley de En- de cinco días contados a partir del momento
juiciamiento Criminal, aunque no se hubieran en que se hubiera notificado conforme a lo
mostrado parte en la causa: a) El auto por el dispuesto en los párrafos segundo y tercero del
que el Juez de Vigilancia Penitenciaria autoriza, artículo 7.1, e interponer el recurso dentro del
conforme a lo previsto en el párrafo tercero plazo de quince días desde dicha notificación.
del artículo 36.2 del Código Penal, la posible Para el anuncio de la presentación del recurso
clasificación del penado en tercer grado antes de no será necesaria la asistencia de abogado. 2. Las
que se extinga la mitad de la condena, cuando víctimas estarán también legitimadas para: a) in-
la víctima lo fuera de alguno de los siguientes teresar que se impongan al liberado condicional
delitos: 1º delitos de homicidio, 2º aborto del las medidas o reglas de conducta previstas por la
artículo 144 CP, lesiones, contra la libertad, de ley que se consideren necesarias para garantizar
tortura y contra la integridad moral, contra la su seguridad, cuando aquel hubiera sido con-
libertad e indemnidad sexual, robos cometidos denado por hechos de los que pueda derivarse
con violencia o intimidación, terrorismo y trata razonablemente una situación de peligro para la
de seres humanos, b) el auto por el que el Juez víctima; b) facilitar al juez o tribunal cualquier
de Vigilancia Penitenciaria acuerde, conforme información que resulte relevante para resolver
a lo previsto en el artículo 78.2 del CP, que los sobre la ejecución de la pena impuesta, las
beneficios penitenciarios, los permisos de salida, responsabilidades civiles derivadas del delito o
la clasificación en tercer grado y el cómputo de el comiso que hubiera sido acordado. 3. Antes
tiempo para la libertad condicional se refieran de que el Juez de Vigilancia Penitenciaria tenga
al límite de cumplimiento de condena, y no a la que dictar alguna de las resoluciones indicadas
suma de las penas impuestas, cuando la víctima en el apartado 1 de este artículo, dará traslado a
lo fuera de alguno de los delitos a que se refiere la la víctima para que en e plazo de cinco días for-
letra a) de este apartado o de un delito cometido mule sus alegaciones, siempre que ésta hubiese
en el seno de un grupo u organización criminal, efectuado la solicitud a que se refiere la letra m)
c) el auto por el que se conceda al penado la del apartado 1 del artículo 5 de esta ley.

Volumen 11 • Mayo 2015 Actualidad Penal 357


Actualidad

Penal Derecho penitenciario


retrasos tan grandes que será imposible 4. Reflexiones finales
conceder la progresión al tercer grado, De acuerdo con lo expuesto y dejan-
y por ende, la concesión de la libertad
do de lado las conclusiones sobre la refor-
condicional, ya que el primero es un
ma del sistema de sanciones penales en
requisito necesario e imprescindible para
la última reforma del CP (LO 1/2015),
la concesión del segundo. En el apartado
que supone una inflación generalizada
VI del Preámbulo de esta Ley se dice que
de las normas penales con el consi-
esto “no afecta al principio de legalidad,
guiente incremento punitivo y notable
dado que la decisión corresponde siem-
endurecimiento de las condiciones de
pre a la autoridad judicial, por lo que no
se ve afectada la reinserción del penado”. ejecución, que acercan más nuestro CP
Algo que, como decíamos anteriormen- al de sistemas políticos autoritarios que al
te, no es cierto, dado que esas dilaciones de un Estado de derecho constitucional
provocan un retraso que impedirá, en como el nuestro.
muchos casos, la concesión de tercer
grado y libertad condicional. CONCLUSIÓN MÁS IMPORTANTE
Como hemos afirmado con an-
La libertad condicional, tal como es-
terioridad, las víctimas de los delitos taba concebida originariamente en
tienen derecho a todo desde el punto de la LO 10/1995, de 23 de noviembre,
vista de la comprensión, la restitución, que aprobó el CP de la democracia,
reparación e indemnización (por daños ya no va a ser un mecanismo que
materiales y morales) y a un reconoci- surge de las exigencias de la indivi-
miento, siempre. Las decisiones sobre dualización de la pena, sino una for-
ma de suspensión de ejecución de las
la responsabilidad penal corresponden penas privativas de libertad, con una
únicamente al Estado, de lo contrario, naturaleza jurídica diferente. En la
volveríamos a la ley del talión, ya que la revocación de la misma, se tendrán
víctima no es imparcial en el conflicto, en cuenta criterios subjetivos, de in-
porque es quien ha resultado perjudicado terpretación más ambigua y arbitra-
en él. Por lo que, como afirman Berdugo ria, y de presunción de peligrosidad
criminal alta, que es más difícil de
y Pérez Cepeda55, este desplazamiento de cuantificar y concretar, vulnerando
la responsabilidad penal y la pena hacia el principio de seguridad jurídica y
el conflicto entre sujetos privados tiene generando indefensión en el conde-
resonancias retributivas. La víctima poco nado.
puede aportar, aparte del dolor y el deseo
de venganza. En relación a la nueva pena de pri-
sión permanente revisable, consideramos
55 Berdugo Gómez de la Torre, I., Pérez lo siguiente:
Cepeda, I. y Zúñiga Rodríguez, L, Lecciones
y materiales para el estudio del Derecho Penal. • Frente a los argumentos oficiales,
Introducción al Derecho Penal, cit., p. 144. consideramos que esta nueva pena

358 Instituto Pacífico Volumen 11 • Mayo 2015


Doctrina práctica
incluida en el CP es inconstitucional libertad. La cárcel es un medio fí-
e ilegítima, dado que atenta contra la sico antiterapéutico, enormemente
dignidad de los seres humanos (art. desequilibrador y estresante, que,
10 CE), a la prohibición de penas y como afirma Ríos Martín56, genera
tratos inhumanos y degradantes (art. y exacerba un sentimiento de odio.
15), además de ir contra el mandato Además, aunque el Proyecto prevea
constitucional de la orientación que los condenados a esta pena po-
de las penas hacia la reeducación y drán disfrutar permisos ordinarios de
reinserción social (art. 25.2). Por salida y tener acceso al tercer grado
muy graves y espeluznantes que sean de tratamiento penitenciario, la rea-
los delitos para los que el Proyecto lidad nos dice que será prácticamente
prevé esta sanción, se deben respetar inviable debido a que las variables de
también los derechos fundamentales riesgo son elevadísimas (gravedad del
del condenado. Por otro lado, su in- delito, alarma social, lejanía del cum-
determinación atenta abiertamente plimiento de las tres cuartas partes,
contra el principio básico de seguri- apoyo social y familiar, carecer de
dad jurídica e incluso de legalidad, variables que indiquen una posible
dado que la determinación, certeza reincidencia, etcétera). ¿Cómo va
y taxatividad de las penas también a encontrarse socialmente prepa-
aparece recogido expresamente en rado alguien para vivir en libertad,
los artículos 9.3 y 25.1 de la Carta después de pasar 25, 30 o 35 años
Magna. Frente a la arbitrariedad del ininterrumpidos en una cárcel?
poder en el Antiguo Régimen, el El argumento de introducir la pena
valor de la seguridad jurídica, junto de prisión permanente revisable para
con el de libertad, fue precisamente prevenir la delincuencia violenta
uno de los principales pilares de la es, asimismo, una falacia, dado que
construcción del Estado de derecho. nuestro país es uno de los que tiene
• La pena de prisión permanente la tasa de delincuencia más baja de la
revisable es también contraria a los Unión Europea, incluso en el último
principios de humanidad y de eficacia año ha descendido la delincuencia
preventiva. Como se ha demostrado muy violenta, aquella para la que el
sobradamente, las penas largas de la LO 1/2015 prevé la imposición de
prisión destruyen al ser humano.
Con el transcurso de los años en 56 Ríos Martín, J. C, La prisión perpetua en
la cárcel, la mente humana queda España. Razones de su ilegitimidad ética y de su
gravemente incapacitada para hacer inconstitucionalidad, cit., p. 148. Entre las con-
frente con un mínimo de equili- secuencias psicológicas negativas que impone
la cárcel, el odio es una de ellas. El odio como
brio a las exigencias relacionales y secuela, como subproducto de la cárcel, hace
de responsabilidad de la vida en aparecer la venganza como objetivo.

Volumen 11 • Mayo 2015 Actualidad Penal 359


Actualidad

Penal Derecho penitenciario


esta pena. Los homicidios y asesina- un precepto como el del artículo
tos han bajado el 1,7 %. 25.2 de la CE, sobre la orientación de
• La reforma no solo mantiene, sino las penas privativas de libertad hacia
continúa en la escalada del derecho la reeducación y reinserción social.
penal de autor y del derecho penal • Con la futura regulación de la prisión
del enemigo, incompatibles con el permanente revisable, se abandona
respeto a los derechos humanos del claramente la finalidad fundamental
condenado y contrarios a los pos- de las penas de prisión: la reeduca-
tulados del derecho penal moderno ción y reinserción social, dentro de
que debe imperar en todo Estado la prevención especial positiva, que,
de derecho. No se puede justificar junto a la prevención del delito y
que la implantación de la prisión protección de bienes jurídicos, cons-
permanente revisable es para prevenir tituye la finalidad legítima de la pena
la delincuencia terrorista, cuando esa privativa de libertad en un Estado de
lacra social, que en España ha sido derecho y se antepone la intimida-
cometida fundamentalmente por ción, en encierro y la retribución a la
la organización terrorista ETA, es corrección, mejora y resocialización
ya historia. Lo que ha acabado con del delincuente.
el terrorismo de ETA no ha sido el En relación con las últimas reformas
incremento desproporcionado de penales, la afección de la normativa
las penas, sino la presión social y el penitenciaria es significativa y muy
Estado de derecho con el respeto a regresiva, por las siguientes conside-
sus principios y garantías. raciones:
• No se puede decir, como argumen- – La LOGP, que en su día cons-
to para la incorporación en el CP tituyó un hito histórico sin
de la prisión permanente revisable, precedentes en España al ser
que existe en otros países de nues- considerada una ley de ejecución
tro entorno geográfico y cultural, muy avanzada que respetara los
dado que recientemente el Tribunal postulados constitucionales de
Europeo de Derechos Humanos, reeducación y reinserción social
en el caso Vinter and Other v. The y fuera acorde con la normativa
United Kingdon, ha declarado esta internacional (Reglas Mínimas
legislación contraria al artículo 3 del para el Tratamiento de los Re-
Convenio Europeo de Derechos Hu- clusos, Reglas Penitenciarias
manos, en resolución de 9 de julio de Europeas y Leyes Penitenciarias
2013, porque este sistema niega a los Europeas más Relevantes), está
condenados el derecho a una revisión quedando seriamente dañada.
real y eficaz de su condena. Por otro Sus principios inspiradores, su
lado, ningún país europeo mantiene filosofía y sus líneas maestras

360 Instituto Pacífico Volumen 11 • Mayo 2015


Doctrina práctica
están siendo desbordadas por positivo, supone subvertir uno
una legislación penal que prio- de los principios básicos sobre el
riza los fines retributivos, de que se sustenta el derecho penal
intimidación e inocuización del moderno, ya que el Estado no
sujeto (dentro de la prevención asume la venganza privada, sino
especial negativa), que los de que asigna a la reacción puniti-
reeducación y reinserción social va una finalidad inherente a la
previstos en el artículo 25.2 de tutela de la colectividad. Con
la Carta Magna y 1 de la propia este fin, como afirman Berdugo
LOGP. y Pérez Cepeda57, se crea un
– La libertad condicional, tal como derecho penal orientado a la
estaba concebida originariamen- protección de bienes jurídicos y
te en la LO 10/1995, de 23 de un proceso penal como instru-
noviembre, que aprobó el CP mento de custodia de los dere-
de la democracia, ya no va a ser chos del imputado, y al mismo
un mecanismo que surge de las tiempo la aparición de órganos
exigencias de la individualiza- específicos de acusación penal
ción de la pena, sino una forma (Ministerio Fiscal) que relevaron
de suspensión de ejecución de al ofendido de llevar el peso del
las penas privativas de libertad, proceso penal y de la ejecución
con una naturaleza jurídica penitenciaria en la defensa de sus
diferente. En la revocación de intereses.
la misma se tendrán en cuenta – Por otro lado, y en relación con
criterios subjetivos, de interpre- la aprobación de la referida Ley
tación más ambigua y arbitraria, N.º 4/2015, observamos que
y de presunción de peligrosidad se atenta contra el principio
criminal alta, que es más difícil de legalidad, dado que regula
de cuantificar y concretar, vulne- materias que corresponden a
rando el principio de seguridad la LOGP y que colisionan con
jurídica y generando indefensión las reguladas por esta. Algunas
en el condenado. resoluciones sobre progresión al
– El papel que la Ley 4/2015 tercer grado cuando el penado
(Estatuto de la víctima del de- cumple los requisitos favorables
lito) otorga a las víctimas en previstos en la LOGP, pueden
la ejecución penitenciaria, es dilatarse en el tiempo e incluso
producto de la influencia que
desde mediados del s. xx tiene 57 Berdugo Gómez de la Torre, I., Pérez Ce-
peda, A. I., y Zúñiga Rodríguez, L., Lecciones
la victimología en las ciencias y materiales para el estudio del Derecho Penal.
penales, y lejos de ser un avance Introducción al Derecho Penal, cit., p. 143.

Volumen 11 • Mayo 2015 Actualidad Penal 361


Actualidad

Penal Derecho penitenciario


paralizarse por la aplicación del se recomienda consultar la siguiente
Estatuto de la víctima del delito. informacón:
Además recordemos que la cate- Armenta González-Palazuela y Rodrí-
goría de esta última ley tiene la guez Ramírez, Reglamento Penitenciario:
naturaleza de ordinaria; mientras comentarios, jurisprudencia, concordancias,
que la LOGP la tiene de orgáni- índices analíticos y de jurisprudencia, Colex,
Madrid, 2009.
ca, ley con rango superior. Por
Berdugo Gómez de la Torre y Zúñiga
tanto lo regulado en aquella no Rodríguez (coordinadores), Manual de
puede colisionar o derogar ma- derecho penitenciario, Colex, Addenda de
terias reguladas por esta. actualización 2003, Madrid, 2001.
– Cuando las nuevas reformas Cuerda Riezu, A., La cadena perpetua y las penas
muy largas de prisión: por qué son inconstitu-
penales desplieguen toda su cionales, Atelier, Madrid, 2011.
eficacia, las cárceles en Espa- Cuerda Riezu, A, “Inconstitucionalidad de la
ña pueden convertirse en el prisión permanente revisable y de las penas
polvorín que lo fueron antes muy largas de prisión”, en Revista del Ilustre
de la aprobación de la primera Colegio de Abogados de Madrid, octubre-
Ley Orgánica de la democra- diciembre, 2012.
cia española, la LOGP, que Fernández Aparicio, J.M., Derecho penitenciario:
comentarios prácticos, Sepin, Madrid, 2007.
se aprobó por aclamación de
Fernández García, J., Manual de Derecho peni-
prácticamente todas las fuerzas tenciario, Solo Soluciones, Salamanca, 2014.
políticas del Parlamento y, a Fernández García, J. (director), La cárcel:
pesar de tener casi 36 años de una institución a debate. I Congreso, Ratio
vigencia, ha sido modificada Legis, Colección Estudios Ciencias de la
en muy pocas ocasiones y si- Seguridad, Salamanca, 2014.
gue siendo la ley penitenciaria Fernández García, J., “Comentarios a la
más importante que ha tenido Sentencia 197/2006, de 28 de febrero, de
la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo,
nuestro sistema penal a lo largo sobre redención de penas por el trabajo”,
de la historia, caracterizándose ponencia presentada al Congreso Peniten-
por una contribución decisiva ciario de Barcelona, marzo, 2006.
de los principios de legalidad, Fernández García, J., “Las variables de riesgo
humanidad, eficacia preventiva en la concesión de permisos ordinarios
de salida”, en la revista Actualidad Penal,
y resocialización y que ha me- Instituto Pacífico, N.º 8, febrero 2015,
jorado notablemente el clima Lima, 2015.
de convivencia en el seno de la Gallego Díaz, m y Segovia Bernabé, J. L.,
sociedad carcelaria. Andar un kilómetro en línea recta. La cárcel
del siglo XXI que vive el preso, Madrid,
5. Bibliografía Universidad de Comillas, 2012.
García Albero y Tamarit Sumalla, La refor-
Además de la bibliografía insertada ma de la ejecución penal, Tirant lo Blanch,
en las notas a pie de página del texto, Valencia, 2004.

362 Instituto Pacífico Volumen 11 • Mayo 2015


Doctrina práctica
Garland, D., La cultura del control. Crimen Sanz Morán, A. J., “Reflexiones de urgencia
orden social en la sociedad contemporánea, sobre las últimas reformas de la legislación
Gedisa, Barcelona, 2005. penal”, en revista de Derecho Penal, N.º 11,
Gimbernat Ordeig, E., “La reforma del Código Madrid, 2004.
Penal”, en El Mundo, 24 de abril de 2015. Silva Sánchez, J. M., El retorno a la inocuiza-
Gracia Martín, Boldova Pasamar y Alastuey ción. El caso de las reacciones jurídico penales
Dobón, Tratado de las consecuencias jurídicas frente a los delincuentes sexuales violentos,
del delito, Tirant lo Blanch, Valencia, 2006. en Homenaje al D. Marino Barbero Santos,
Grupo de Estudios de Política Criminal, Arroyo Zapatero y Berdugo Gómez de
Una propuesta alternativa al sistema de penas y la Torre (Directores) Universidad Castilla-
su ejecución y a las medidas cautelares persona- La Mancha y Universidad Salamanca, vol.
les, Grupo Estudios Política Criminal, 2005. I, 2001.
Muñoz Conde y García Arán, Manual de Tamarit Sumalla, J., Sanciones penales, derecho
Derecho Penal. Parte General, 8.ª ed., Tirant comparado y política criminal europea, en
lo Blanch, Valencia, 2010. Las sanciones penales en Europa, Tamarit
Sumalla, J., (coordinador), Aranzadi, Pam-
Muñoz Conde y García Arán, Análisis de las
plona, 2009.
reformas penales. Presente y futuro, Tirant lo
Blanch, Valencia, 2015. Tamarit Sumalla, Curso de Derecho penitenciario,
Quintero Olivares, G., (director), Comenta- 2.ª ed., Tirant lo Blanch, Valencia, 2005.
rio a la reforma penal de 2015, Thomson Téllez Aguilera, A., “La ley de cumplimiento
Reuters-Aranzadi, Pamplona, 2015. íntegro y efectivo de las penas: una nota
Racionero Carmona, F., Derecho penitenciario y de urgencia”, en revista jurídica La Ley,
privación de libertad: una perspectiva jurídica, N.º 5837, versión digital, 2003.
Dykinson, Madrid, 1999. Terradillos Basoco, J., Peligrosidad social y
Ríos Martín, J.C., Manual de ejecución peniten- Estado de Derecho, Akal, Madrid, 1981.
ciaria. Defenderse de la cárcel, 7.ª ed., Colex, Vives Antón, T.S., “La dignidad de todas las
Madrid, 2014. personas”, en El País, 30 de enero de 2015.
Roca Agapito, L., El sistema de sanciones en el Zaragoza Huerta, J., Derecho penitenciario
Derecho penal español, Bosch Editor, Ma- español, Elsa G. de Lazcano, Mexico,
drid, 2007. 2007.

Volumen 11 • Mayo 2015 Actualidad Penal 363


Actualidad

Penal Derecho penitenciario

NOS PREGUNTAN Y CONTESTAMOS


Nos preguntan y contestamos

Contenido
CONSULTA N.º 1 ¿Cuál es la naturaleza de los beneficios penitenciarios según Acuerdo Plenario 08-2011 /CJ-116?

CONSULTA N.º 2 En el marco del régimen disciplinario, ¿cómo debemos entender el principio de legalidad?

CONSULTA N.º 1
¿Cuál es la naturaleza de los beneficios penitenciarios según Acuerdo
Plenario N.° 08-2011/CJ-116?

A partir del análisis del Acuerdo carácter altamente indeterminado, como


Plenario N.° 08-2011/CJ-116 y de la Re- la existencia de un pronóstico favorable
solución Administrativa N.° 297-2011- de reinserción social.
P-PJ; los beneficios penitenciarios no son Así las cosas, la concesión de tales
derechos del condenado, sino parte del beneficios es una facultad legal exclusiva
régimen penitenciario que corresponde
del órgano jurisdiccional competente,
a un modelo de tratamiento progresivo
que exige la verificación de concretos y
técnico en su etapa de prueba –estación
específicos requisitos legales, los cuales,
previa a la excarcelación definitiva por
entre otros, aluden a periodos de cumpli-
cumplimiento de la pena privativa de
miento efectivo de las penas impuestas,
libertad impuesta–.
y buena conducta1.
Cabe señalar que en la propia confi-
guración de los beneficios penitenciarios Fundamento legal:
confluyen requisitos objetivos fácilmente
Código de Ejecución Penal: Art. 42.
determinables, tales como el transcurso
de una determinada parte de condena, 1 Fundamento N.° 8 del Acuerdo Plenario
junto a otros requisitos subjetivos de N.° 8-2011/CJ-116.

364 Instituto Pacífico Volumen 11 • Mayo 2015


Nos preguntan y contestamos

CONSULTA N.º 2
En el marco del régimen disciplinario, ¿cómo debemos entender el
principio de legalidad?

El Código de Ejecución Penal ética no deberían ser considerados como


consagra estrictamente el principio de faltas; en estricto, podemos referimos
legalidad en la aplicación de sanciones; a la negativa a consumir alimentos o
sin embargo, en la descripción de las participar en actos de protesta cuando
conductas que constituyen faltas graves estos puedan encontrarse plenamente
o leves (artículos 25 y 26 de Código de justificados1.
Ejecución Penal) podemos encontrar
que se tipifican los denominados “ac- Fundamento legal:
tos contrarios a la moral” (artículo 25 Código de Ejecución Penal: Arts. 25, 26
num. 6 del Código de Ejecución Penal) y 27.
o “cualquier otro acto similar previsto en
el reglamento” (artículo 25 num. 12 del
Código de Ejecución Penal). 1 Castillo Torres, Percy C., “Notas sobre el
Los numerales anteriormente cita- Procedimiento de Aplicación de Sanciones
dos vulneran, a primera vista, el principio Disciplinarias en Cárceles (aspectos sustantivos
y procesales)”, en Revista Electrónica del Centro
de legalidad, debido a que serían sancio- de Estudios de Derecho Penitenciario, Año 1,
nables hechos que por su controversia N.° 1, Lima, 2011, p. 9.

Volumen 11 • Mayo 2015 Actualidad Penal 365


Actualidad

Penal Derecho penitenciario

RESEÑA DE JURISPRUDENCIA
Reseña de jurisprudencia

Exp. N.° 02477-2013-


PHC/TC Piura El traslado de internos de un
establecimiento penitenciario a otro

EXP. N.° 02477-2013-PHC/TC PIURA


Tema El traslado de internos de un establecimiento penitenciario a otro
Fecha de emisión/pu- 21-07-14 / 31-03-15
blicación
Normas aplicadas Código de Ejecución Penal (D. Leg. N.° 654): Art. 159.9.
Contexto fáctico Con fecha 7 de febrero de 2013, doña Jesús María Sánchez de Panta interpone deman-
da de hábeas corpus a favor de don Carlos Mario Panta Sánchez y la dirige contra el
director del Establecimiento Penitenciario de Piura, el director de la Jefatura Regional
del INPE de Chiclayo y el director del Tratamiento Penitenciario de Lima del Instituto
Nacional Penitenciario, solicitando que se declare la nulidad de la resolución directoral
que autorizó el traslado del beneficiario al Establecimiento Penitenciario de Huánuco;
y que, en consecuencia, se ordene su retorno al Establecimiento Penitenciario de Piura.
Extremos de la pre- El objeto de la demanda es que en sede constitucional se deje sin efecto el traslado del
tensión favorecido, dispuesto por la autoridad penitenciaria, del Establecimiento Penitenciario
de Piura al de Huánuco, lugar donde actualmente se encuentra cumpliendo reclusión
por el delito de robo agravado.
Criterios del órgano En cuanto al tema planteado en la demanda, este Tribunal ha señalado en la sentencia
jurisdiccional recaída en el caso Alejandro Rodríguez Medrano (Expediente N.° 0726-2002-HC/TC),
que “el traslado de los internos de un establecimiento penal a otro no es en sí mismo
un acto inconstitucional. En efecto, tratándose de personas privadas legalmente de
su libertad locomotora, una obligación de la que no pueden rehuir las autoridades
penitenciarias es la de prestar las debidas garantías para que no se afecte o lesione
la vida, la integridad física y los demás derechos constitucionales que no hayan sido
restringidos”. Puede efectuarse el control constitucional respecto de las condiciones en
las que se desarrolla la privación del ejercicio de la libertad individual, siendo requisito
sine qua non, para su examen constitucional en cada caso concreto, el agravamiento
de las formas o las condiciones en que se cumple la privación de la libertad.

TEXTO DE LA SENTENCIA

EXP. N.° 02477-2013-PHC/TC


PIURA
CARLOS MARIO PANTA SÁNCHEZ

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 21 días del mes de julio de 2014, la Sala Primera del Tribunal Constitu-
cional, integrada por los magistrados Miranda Canales, Sardón de Taboada y Ledesma

366 Instituto Pacífico Volumen 11 • Mayo 2015


Reseña de jurisprudencia

Narváez, en reemplazo del magistrado Espinosa-Saldaña Barrera, por encontrarse con


licencia, pronuncia la siguiente sentencia:
ASUNTO
Recurso de agravio constitucional interpuesto por doña Jesús María Sánchez de Panta, a
favor de don Carlos Mario Panta Sánchez, contra la sentencia de fojas 174, su fecha 17
de abril de 2013, expedida por la Primera Sala Penal de Apelaciones de la Corte Superior
de Piura, que declaró infundada la demanda de autos.
ANTECEDENTES
Con fecha 7 de febrero de 2013, doña Jesús María Sánchez de Panta interpone demanda
de hábeas corpus a favor de don Carlos Mario Panta Sánchez y la dirige contra el director
del Establecimiento Penitenciario de Piura, el director de la Jefatura Regional del INPE
de Chiclayo y el director del Tratamiento Penitenciario de Lima del Instituto Nacional
Penitenciario, solicitando que se declare la nulidad de la resolución directoral que auto-
rizó el traslado del beneficiario al Establecimiento Penitenciario de Huánuco; y que, en
consecuencia, se ordene su retorno al Establecimiento Penitenciario de Piura.
Al respecto, afirma que la citada resolución no contiene sustento fáctico ni legal que per-
mita vincular al favorecido con las acciones que el subdirector de Seguridad informara,
pues no ha sustentado ni probado de qué manera la conducta del beneficiario quebranta
las no mías de seguridad del establecimiento penal ni de la localidad. Señala que el alu-
dido traslado de penal constituye un acto carente de razonabilidad y proporcionalidad
respecto de la forma y las condiciones en las que el favorecido va a continuar cumpliendo
la pena. Agrega que de la fundamentación de la resolución de traslado no se advierte que
el beneficiario haya sido pasible de una sanción disciplinaria ni procesado administrati-
vamente por indisciplina.
Realizada la investigación sumaria, el subdirector del Establecimiento Penitenciario de
Piura, don Jaime Alarcón Montilla, señala que del Informe N.° 002- 2012-INPE-17.
il/SDS se desprende que el interno fue plenamente identificado como un líder que de
manera encubierta instigaba a sus compañeros internos de su pabellón para crear con-
flictos entre internos y autoridades penitenciarias, organizando motines, reyertas y otras
medidas de fuerza para vulnerar la seguridad penitenciaria. De otro lado, el director
de Tratamiento Penitenciario del Instituto Nacional Penitenciario, don Marión Wilbert
Florentini Castañeda, refiere que conforme al informe en mención el beneficiario viene
realizando acciones que contravienen las normas de seguridad; asimismo, indica que en
las requisas se hallaron objetos como cuchillos y verduguillos, razón por la cual se solicitó
su traslado.
El Primer Juzgado Penal Unipersonal de la Corte Superior de Justicia de Piura, con fecha
15 de marzo de 2013, declaró fundada la demanda por considerar que se ha acreditado
el agravamiento arbitrario de las condiciones penitenciarias del favorecido con la emisión
de la resolución administrativa que dispuso su traslado a un establecimiento penitenciario
que no le corresponde.
La Sala Superior revocó la resolución apelada y la declaró infundada por considerar que
la resolución cuestionada ha efectuado una debida evaluación de la documentación así

Volumen 11 • Mayo 2015 Actualidad Penal 367


Actualidad

Penal Derecho penitenciario

como de los presupuestos legales de la materia a fin de autorizar el traslado, de manera


que se encuentra razonablemente sustentada en la causal prevista en el Reglamento del
Código de Ejecución Penal.
A fojas 183 de autos obra el escrito del recurso de agravio constitucional de fecha 6 de
mayo de 2013, a través del cual, y respecto de los hechos denunciados en la demanda
(el cuestionado traslado de establecimiento penitenciario), la recurrente refiere que en la
resolución cuestionada no se ha efectuado una debida evaluación de la documentación
ya que no existe elemento de prueba que demuestre que el interno sea integrante de una
agrupación ni que acredite que se realizará un motín en el penal de Piura.
FUNDAMENTOS
1. Delimitación del petitorio
El objeto de la demanda es que en sede constitucional se deje sin efecto el traslado del
favorecido, dispuesto por la autoridad penitenciaria, del Establecimiento Penitenciario de
Piura al de Huánuco, lugar donde actualmente se encuentra cumpliendo reclusión por el
delito de robo agravado.
Se alega la afectación al derecho a no ser víctima de un tratamiento carente de razonabilidad
y proporcionalidad respecto de las condiciones y las formas en las que el interno cumple
la pena que le fue impuesta.
2. Sobre la afectación del derecho del recluso a no ser víctima de un tratamiento carente
de razonabilidad y proporcionalidad respecto de las condiciones y normas en las que
cumple el mandato de detención o la pena
2.1. Argumentos de la parte demandante
Se alega que no se advierte sanción disciplinaria ni procedimiento administrativo en contra
del interno, por lo que no se ha sustentado ni probado que la conducta del beneficiario
quebrante las normas de seguridad tal como se le atribuye.
2.2. Argumentos de la parte demandada
Los emplazados señalan que de conformidad con el Informe N.° 002-2012- INPE-17.11/
SDS el interno fue plenamente identificado como un líder que instigaba a sus demás
compañeros para organizar motines, reyertas y otras medidas de fuerza para vulnerar la
seguridad integral; asimismo, el beneficiario viene realizando acciones que contravienen
las normas de seguridad, pues en las requisas realizadas se hallaron objetos peligrosos, tales
como cuchillos y verduguillos.
2.3. Consideraciones del Tribunal Constitucional
2.3.1. El artículo 25, inciso 17, del Código Procesal Constitucional prevé el denominado
hábeas corpus correctivo, estableciendo que procede para tutelar “el derecho del detenido o
recluso a no ser objeto de un tratamiento carente de razonabilidad y proporcionalidad respecto de
la forma y condiciones en que cumple el mandato de detención o la pena”. Por tanto, procede
ante actos u omisiones que comporten violación o amenaza de los derechos a la salud,
a la integridad personal, del derecho a la visita familiar y, de manera muy significativa,
del derecho al trato digno y a no ser objeto de penas o tratos inhumanos o degradantes
(Cfr. STC 590-2001-HC/TC, STC 2663-2003-HC/TC y STC 1429-2002- HC/TC).

368 Instituto Pacífico Volumen 11 • Mayo 2015


Reseña de jurisprudencia

2.3.2 En cuanto al tema planteado en la demanda, este Tribunal ha señalado en la sentencia


recaída en el caso Alejandro Rodríguez Medrano (Expediente N.° 0726-2002-HC/TC),
que “el traslado de los internos de un establecimiento penal a otro no es en sí mismo un
acto inconstitucional. En efecto, tratándose de personas privadas legalmente de su libertad
locomotora, una obligación de la que no pueden rehuir las autoridades penitenciarias es la
de prestar las debidas garantías para que no se afecte o lesione la vida, la integridad física
y los demás derechos constitucionales que no hayan sido restringidos”. Puede efectuarse
el control constitucional respecto de las condiciones en las que se desarrolla la privación
del ejercicio de la libertad individual, siendo requisito sine qua non, para su examen
constitucional en cada caso concreto, el agravamiento de las formas o las condiciones en
que se cumple la privación de la libertad.
Al respecto, este Tribunal, en reiterada jurisprudencia, ha validado la constitucionalidad
del dispositivo legal contenido en el artículo 2 del Código de Ejecución Penal, que se-
ñala que el interno “es ubicado en el Establecimiento que determina la Administración
Penitenciaría” [Cfr. STC 4179-2005-PHC/TC, STC 04104-2010-PHC/TC y STC
05027- 201l-PHC/TC, entre otras].
2.3.3 En cuanto al sustento del pronunciamiento administrativo que dispuso el cuestionado
traslado, el numeral 9 del artículo 159 del Reglamento del Código de Ejecución Penal
prescribe que el traslado del interno de un establecimiento penitenciario a otro se ejecu-
tará, entre otros supuestos, por motivo de: “[...] seguridad penitenciaria con resolución
expedida por el Director General de la correspondiente Dirección Regional del Instituto
Nacional Penitenciario, que fundamente la urgencia y la necesidad de la medida”. En este
sentido, el Tribunal Constitucional ha desestimado demandas de hábeas corpus en las
que se denunciaba la afectación de los derechos de los reclusos como consecuencia de sus
traslados de establecimiento penitenciario cuando aquellos han sido adoptados sustentando
la necesidad de la medida [Cfr. STC 2504-2005- PHC/TC, STC 04694-2007-PHC/TC
y STC 01116-2010-PHC/TC, entre otras].
2.3.4 En el presente caso, a fojas 42 de autos, corre la Resolución Directoral N.° 090-2012-
INPE/12, su fecha 28 de diciembre de 2012, por la cual se dispuso el traslado del favorecido
del Establecimiento Penitenciario de Piura al Establecimiento Penitenciario de Huánuco,
por la causal de seguridad penitenciaria, apreciándose que dicho pronunciamiento ad-
ministrativo fue emitido por la autoridad penitenciaria competente. La resolución señala
que, según lo referido en el Informe del Subdirector de Seguridad del Penal (Informe
N° 002-2012-0-INPE-17.111/SDS. A fojas 56 de autos), se ha dado un incremento de la
actividad delictiva en la ciudad de Piura en lo referente a asaltos, secuestros y extorsiones
dirigidos desde dicho Establecimiento Penal, por lo que resulta necesario identificar a los
internos que vienen violando las normas de seguridad penitenciaria. Además, se señala
que en las requisas realizadas se ha hallado “material ofensivo”, lo que viola las normas de
seguridad del Establecimiento penitenciario.
2.3.5 Todo ello, señala la resolución que dispone el traslado, configura la causal de seguridad
penitenciaria en atención a que el interno favorecido “[...] se encuentr[a] realizando acciones
que contravienen las normas de seguridad del establecimiento penal y de la localidad. [...] en las
requisas realizadas hallaron materiales ofensivos que pueden ser utilizados para la realización
de un motín, no estando ajenos a la existencia de extorsionadores desde los centros de reclusión,

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Actualidad

Penal Derecho penitenciario

manifestando [...] la presencia de internos que se reúnen en los pabellones dando datos a otros
para pedir cupos o para extorsionar a empresarios o personas pudientes, proponiendo que dichos
internos sean trasladados a otro Establecimiento Penitenciario a fin de neutralizar acciones
que representan riesgos de seguridad para el establecimiento penitenciario y la comunidad [...].
SE RESUELVE: AUTORIZAR [...] el traslado por medidas de seguridad en la modalidad
de SEGURIDAD PENITENCIARIA DE LOS INTERNOS: [...] 4. PANTA SÁNCHEZ,
CARLOS MARIO [...] hacia el Establecimiento Penitenciario de Huánuco [...]”.
2.3.6 Finalmente, cabe advertir que se hace referencia a la normativa legal de la materia y
demás dispositivos que regulan el traslado de los internos, tal como el citado artículo 159.9
del Reglamento del Código de Ejecución Penal, que regula el traslado de los internos por
motivo de seguridad penitenciaria.
2.3.7 De lo expuesto, este Colegiado aprecia que la resolución administrativa cuestionada no
resulta inconstitucional, pues contiene una argumentación que resulta suficiente a efectos de
validar el traslado de establecimiento penitenciario del favorecido, ya que describe y evalúa la
documentación del caso, los hechos que se atribuyen al interno, así como los presupuestos
legales de la materia a fin de autorizar el traslado, advirtiéndose que está razonablemente
sustentada en la causal prevista en el numeral 9 del artículo 159 del Reglamento del Código
de Ejecución Penal, que se encuentra sensiblemente vinculada a la seguridad del estable-
cimiento penitenciario. Asimismo, se aprecia que dicho pronunciamiento fue emitido
por la autoridad penitenciaria competente y que se ha señalado el nombre del interno y el
del establecimiento penitenciario de destino. Por consiguiente, aun cuando el traslado de
establecimiento penitenciario pueda poner de manifiesto un agravamiento en cuanto a las
condiciones en que el interno cumple la pena, por ejemplo en lo que atañe al tema de la visita
de los familiares, en el caso de autos la determinación de la autoridad penitenciaria que se
cuestiona no resulta inconstitucional, pues se aprecia que guarda la finalidad de prevención
y salvaguarda de los derechos de los demás, así como la de otorgar el tratamiento adecuado
a la población penitenciaria del lugar en donde la autoridad administrativa del INPE ha
determinado que el interno beneficiario debe ser trasladado debido a los hechos que se le
atribuye y que, a su vez, tienen relación con la seguridad penitenciaria.
Por lo expuesto, este Tribunal declara que la demanda debe ser desestimada, al no haberse
acreditado el agravamiento arbitrario del derecho a la libertad individual del actor penal con
la emisión de la resolución administrativa que dispuso su traslado de establecimiento peniten-
ciario por la causal de seguridad penitenciaria, pronunciamiento que no comporta la violación
de su derecho a no ser víctima de un tratamiento carente de razonabilidad y proporcionalidad
respecto a la forma y las condiciones en que cumple la pena que le ha sido impuesta.
Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, en uso de las atribuciones que le con-
fieren la Constitución Política del Perú
HA RESUELTO
Declarar INFUNDADA la demanda de hábeas corpus.
Publíquese y notifíquese.
SS.
MIRANDA CANALES / SARDÓN DE TABOADA / LEDESMA NARVÁEZ

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